<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Maite Puertes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maite_puertes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Maite Puertes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/517811/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Nos queda humanidad? O un pasito más cerca de los monstruos...]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/queda-humanidad-pasito-cerca-monstruos_129_12499014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Gaza me duele, lleva tiempo doli&eacute;ndome de una manera profunda y triste, sum&aacute;ndose ese dolor cada d&iacute;a al peso que implica darse cuenta de que el mundo no va a ser nunca justo, de que no hay finales felices&hellip;. Lo digo as&iacute; porque llevo tiempo pensando en lo dif&iacute;cil que a veces es vivir gestionando el peso de la realidad, de las cargas que llevamos a cuestas, de las frustraciones que implica crecer y todo ello hacerlo adem&aacute;s adoptando una parte de peso del dolor ajeno...  &iquest;PERO ESTO? &iquest;c&oacute;mo podemos enfrentarnos d&iacute;a tras d&iacute;a a esto? &iquest;C&oacute;mo soportar este dolor? &iquest;C&oacute;mo asumir esta franja de 3 minutos de infierno en los informativos y seguir viviendo &ldquo;como si nada&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se me hace raro preparar las vacaciones en un verano en el que pesa el dolor lacerante que desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o sufre la poblaci&oacute;n palestina de Gaza, catapultada a un genocidio sin freno. Frente al mismo salimos a la calle, -algunos- gritamos, nos enfadamos, demostramos que no estamos de acuerdo con lo que est&aacute; pasando, y al mismo tiempo asimilamos impert&eacute;rritos la poca respuesta por parte de los gobiernos y de la comunidad internacional que deber&iacute;an hacer valer el derecho humanitario si es que nos queda humanidad. Pero incomprensiblemente todo es demasiado lento. Todo menos el horror que avanza descontrolado y sin freno.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; vuelta al sin sentido, porque frente a ello, y con agosto a la vuelta de la esquina, planifico las vacaciones de verano &ldquo;porque necesitamos descansar&rdquo; sabiendo al mismo tiempo que el peso del dolor de las im&aacute;genes que cada vez cuestan m&aacute;s ver, el peso de la verg&uuml;enza, dificultar&aacute;n poder disfrutar de ese mismo descanso en &ldquo;la normalidad&rdquo; en la que he tenido la suerte de haber nacido. 
    </p><p class="article-text">
        Porque el mundo puede ser de todo menos justo, por eso, los que hemos nacido en la cara dulce &ldquo;de la moneda de la historia&rdquo; no podemos mirar hacia otro lado.&hellip; Tenemos que ser capaces de indignarnos, de empatizar, de decir &iexcl;BASTA! Porque lo que est&aacute; sufriendo la poblaci&oacute;n palestina no tiene sentido ni perd&oacute;n, y pasa porque se permite que pase. Un genocidio en el que se est&aacute; usando el hambre como arma de guerra frente a la poblaci&oacute;n civil, un genocidio en el que han muerto ya m&aacute;s de 17.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, un genocidio que la historia nos afear&aacute;, estoy segura, porque no es de recibo el asistir sin m&aacute;s a esta barbarie.... y no hacer m&aacute;s.... 
    </p><p class="article-text">
        Ya no es posible argumentar desconocimiento, o injerencia, no sirve decir, que no sab&iacute;amos hasta que extremo. Lo sabemos y no estamos haciendo lo suficiente. Por todo ello este escrito no es m&aacute;s que una manera de exorcizar los demonios de la indiferencia y del DOLOR frente a una situaci&oacute;n que quita el sue&ntilde;o, una situaci&oacute;n que provoca l&aacute;grimas. Como dec&iacute;a hace poco una persona a la que quiero mucho y muy cercana &ldquo;ya s&eacute; que me pasa, creo que lloro por Gaza y no lo sab&iacute;a hasta ahora&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si, porque por Gaza debemos llorar todos, sufrir todos, gritar todos, porque esas l&aacute;grimas de dolor y de impotencia son las que nos hacen humanos, las que nos empujan a seguir diciendo &iexcl;Hasta aqu&iacute;...! As&iacute;, que, pese a todo, seguiremos firmando manifiestos, saliendo a la calle y ejerciendo nuestro poder como consumidores diciendo NO a productos de Israel. No nos queda otra. 
    </p><p class="article-text">
        Porque nosotros si estamos vivos y mientras nos duela, quiere decir que seguimos teniendo ese &aacute;pice de humanidad que el mundo est&aacute; perdiendo d&iacute;a a d&iacute;a con cada ni&ntilde;o que muere en Gaza, con cada familia destrozada, con cada mujer violada y torturada en Sudan&hellip; Porque con cada mota de dolor causado a inocentes sin reacci&oacute;n somos menos personas y estamos un pasito m&aacute;s cerca de los monstruos&hellip; 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Maite Puertes </strong>es responsable de prensa de UGT-PV</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Puertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/queda-humanidad-pasito-cerca-monstruos_129_12499014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jul 2025 21:26:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Nos queda humanidad? O un pasito más cerca de los monstruos...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaza duele y el mundo ¿mira?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gaza-duele-mundo-mira_129_10928321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Gaza duele. Debe dolernos y mucho si el paso del tiempo no nos ha inmunizado frente al horror, si tenemos el &aacute;pice de humanidad necesario para empatizar con aquellos que est&aacute;n perdiendo la vida y que est&aacute;n siendo acorralados en esa especie de c&aacute;rcel a cielo abierto que est&aacute; siendo arrasada y que es la franja de Gaza. Debe dolernos si no vivimos atrapados en el frenes&iacute; de la hiperrealidad, esa interpretaci&oacute;n descompensada de la realidad que llega a sustituir a la realidad en la que se bas&oacute;, y en este caso, que de tanto verla se desdibuja. 
    </p><p class="article-text">
        Israel empuja a la poblaci&oacute;n gazat&iacute; a la frontera sur del pa&iacute;s para una vez all&iacute;, &iquest;qu&eacute;? Hacinados, sin acceso a ver cubiertas sus necesidades b&aacute;sicas, con escasez de agua, sin los alimentos, medicinas y equipamientos quir&uacute;rgicos necesarios, con el terror de las bombas en la retina y con la UNRWA cuestionada y sin fondos, esperar. Esperar para con todo ver como su vida se desmorona (los que aun la conservan), y como el mundo mira de reojo. Y as&iacute;, constatar que no pueden salir y que est&aacute;n acorralados a la merced de una guerra que no tiene visos de acabar pronto, sin casa a la que volver, sin futuro, sin hospitales, escuelas, sin parques... Y esperando un ataque inminente sin puerta de salida hacia ninguna parte.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras, las im&aacute;genes de lo que pasa en Gaza siguen sucedi&eacute;ndose dantescas y dolorosas y es normal cerrar los ojos, pasar la p&aacute;gina, hacer scroll m&aacute;s r&aacute;pido, porque no queremos y no podemos mirar. Pero sigue pasando y sigue urgiendo una respuesta contundente y valiente del mundo civilizado que pare los pies al exterminio de la sociedad civil palestina que, acorralada en el sur, en la que era la parte &ldquo;segura&rdquo;, espera sin poder seguir huyendo. Porque no hay donde. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, hoy, es importante decir que no puede haber carta blanca al horror, venga de donde venga, que matar civiles no es la soluci&oacute;n, que estamos mirando, aunque no est&eacute; siendo respondido con la necesaria contundencia por parte de la comunidad internacional. Una comunidad que est&aacute; quedando desdibujada en una situaci&oacute;n en la que deber&iacute;a alzar la voz. Asistimos al sinsentido de ver a pa&iacute;ses que levantan sus banderas como garantes de los derechos pero que con sus t&iacute;midas declaraciones legitiman esta masacre. Pa&iacute;ses que desde sus democracias parecen no escuchar a las Naciones Unidas cuando hablan de cat&aacute;strofe y desastre total. As&iacute;, el que calla otorga, mientras el negocio de las armas contribuye a alargar el horror. Verg&uuml;enza. 
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos que tenemos hijos, el pensar c&oacute;mo ser&iacute;a tener que sacarlos de esa pesadilla sin poder es asfixiante. Para aquellos con humanidad Gaza duele, como duelen otros tantos conflictos eternos y olvidados&hellip; Y es por ese dolor por el que no queda otra que recordarlo, que escribirlo, que denunciarlo, para que quede constancia de que, muchos repudiamos el genocidio al que est&aacute; siendo sometido el pueblo palestino, de que no olvidamos. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que en un mundo donde sobran las causas a las que plantar cara, Palestina se suma doliente como una m&aacute;s a la lista. Por ello, mientras nos quede humanidad no debemos cejar en decir basta ya y no en mi nombre. Es lo &uacute;nico que nos queda para reconciliarnos con la especie humana. Porque la empat&iacute;a con los que sufren es uno de los signos m&aacute;s preciados y b&aacute;sicos de humanidad. Y la misma nos debe dar la entereza suficiente para plantar cara a las injusticias y hacer gala de la suerte de haber nacido en una parte del mundo donde se nos permite hacerlo, donde se nos permite alzar la voz y decir a nuestros gobernantes que no se pueden poner de perfil.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Basta ya!, Stop al Genocidio al pueblo palestino. Porque no es digno seguir dando carta blanca al horror.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Maite Puertes; Portavoz de la Campa&ntilde;a Pobresa Zero</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Puertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gaza-duele-mundo-mira_129_10928321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Feb 2024 16:00:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gaza duele y el mundo ¿mira?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reset al sistema o el efecto mariposa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reset-sistema-efecto-mariposa_129_9624825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ese bot&oacute;n rojo puede ser en esta ocasi&oacute;n un revulsivo, una oportunidad, es el momento. En un mundo donde los discursos del odio suenan cada vez m&aacute;s alto, donde&nbsp;&nbsp;la ultraderecha se exhibe sin pudor, donde se esquilman los recursos naturales, se explota laboralmente a&nbsp;&nbsp;personas y se hacen fortunas a costa del malvivir de muchos se evidencia que es necesario apretar ese bot&oacute;n rojo.
    </p><p class="article-text">
        El efecto mariposa es innegable. La guerra en Ucrania golpea nuestros bolsillos en el d&iacute;a a d&iacute;a y nuestras emociones frente a las noticias. Todos sabemos que seg&uacute;n que marca, la ropa &ldquo;made in&hellip;.&rdquo;&nbsp;&nbsp;implica en muchos lugares de Asia explotaci&oacute;n laboral y ambiental. Tambi&eacute;n sabemos que unidos somos m&aacute;s fuertes, que dentro de Europa nos va mejor y que hay que subir los impuestos a las grandes fortunas, a los que m&aacute;s tienen por cuesti&oacute;n de simple aritm&eacute;tica y justicia social. Realidades dif&iacute;ciles de cuestionar, pero que hace no tan pocos a&ntilde;os eran solo un discurso de ONGDS con alusiones al villano bueno de los bosques de Sherwood, pero que por suerte hoy han calado ya en la sociedad, y en los discursos pol&iacute;ticos, aunque no en todos. Otra vez asoma la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos muchas cosas en la teor&iacute;a, sobre todo cuando las mismas nos afectan a nosotros en primera persona, pero cuando las desgracias tienen a terceros como v&iacute;ctimas, a las trabajadoras del &ldquo;made in&rdquo; en As&iacute;a, a los habitantes del cuerno de &Aacute;frica o las personas empobrecidas en pa&iacute;ses en desarrollo, parece que nos importa menos, que se nos olvida que somos parte de su problema y que la soluci&oacute;n pasa, nos guste o no por nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello un a&ntilde;o m&aacute;s desde Pobreza Cero pretendemos, en la conmemoraci&oacute;n el D&iacute;a Internacional para la Erradicaci&oacute;n de la Pobreza, recordar que el problema es global, y que las soluciones al mismo deben serlo tambi&eacute;n. Todo ello partiendo de la base de los municipios y sus pol&iacute;ticas, siguiendo con las de los gobiernos auton&oacute;micos, los estatales, las pol&iacute;ticas que se desarrollan desde la UE y las propias relaciones internacionales surgidas de la misma. Y es que los movimientos sociales para que generen cambio, deben plantear sus acciones de bajo hacia arriba (bottom up) como le dice el profesor de econom&iacute;a de mi sobrino. O lo que es lo mismo de lo local a lo global, como decimos nosotros. Porque ah&iacute; radica la fuerza de la ciudadan&iacute;a ejerciendo su poder, no solo como votantes cada cuatro a&ntilde;os, sino como personas comprometidas en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, con nuestros h&aacute;bitos de vida, de consumo, de transporte, reclamando derechos...
    </p><p class="article-text">
        Cualquier elecci&oacute;n desde que nos levantamos hasta que apagamos la luz cuenta: el agua que bebemos, el caf&eacute; que consumimos, como nos desplazamos al centro de trabajo, con que nos vestimos&hellip;. (ya nos lo dec&iacute;a el gran Arcadi Oliveres).&nbsp;&nbsp;Pero no solo eso, sino que adem&aacute;s tenemos la obligaci&oacute;n de solicitar a nuestros representantes pol&iacute;ticos que act&uacute;en, que sean parte de la soluci&oacute;n y eso es lo que la campa&ntilde;a pretende este a&ntilde;o una vez m&aacute;s, pivotado a trav&eacute;s de demandas en cinco pilares: Los derechos laborales; el sistema de producci&oacute;n y consumo, el cambio clim&aacute;tico, las brechas de g&eacute;nero y el derecho de asilo y refugio.
    </p><p class="article-text">
        No podemos pretender acabar con problemas tan contundentes como el hambre o la falta de acceso a vacunas y medicamentos b&aacute;sicos sin unas pol&iacute;ticas internacionales que pongan fin a los malos comportamientos de empresas transaccionales, de gobiernos corruptos o a los para&iacute;sos fiscales y a las fortunas que acuden a los mismos para eludir, que no defraudar&hellip;&nbsp;&nbsp;Que rico es el idioma cuando la verdad sonroja.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, indigna que tras los m&aacute;s de diecisiete a&ntilde;os de existencia de esta campa&ntilde;a nos sigamos&nbsp;enfrentando&nbsp;a una realidad estremecedora. En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os la situaci&oacute;n en el mundo ha empeorado.&nbsp;&nbsp;800 millones de personas siguen malviviendo por debajo del umbral de la pobreza extrema y el trabajo infantil ha vuelto a aumentar. Sabemos que la soluci&oacute;n no es f&aacute;cil, que los intereses son enormes y que somos David frente a Goliat, pero aun con todo yo quiero vivir sabiendo, que al menos, soy parte activa en la b&uacute;squeda de soluciones y que no contribuyo a agrandar el problema; quiero existir pensando en la fuerza del efecto mariposa y trabajar para que este sea posible. Porque quiero creer que cada vez somos m&aacute;s, pese a quien pese. Por eso gritan, porque les dolemos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Maite Puertes Andreu </strong>es portavoz de la Campa&ntilde;a Pobresa Zero</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Puertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reset-sistema-efecto-mariposa_129_9624825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Oct 2022 19:34:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reset al sistema o el efecto mariposa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Pandemia en un mundo globalizado o el virus de la indiferencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pandemia-mundo-globalizado-virus-indiferencia_132_1218192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Dif&iacute;cil transmitir desde este vaiv&eacute;n de emociones y tensiones lo que nos est&aacute; suponiendo la pandemia del coronavirus como sociedad. Medidas como el confinamiento en las casas, el aislamiento social (como cuesta), el teletrabajo, o las visitas a los tuyos de manera virtual, se han convertido en una nueva extra&ntilde;a cotidianeidad en la que todos estamos sumidos en mayor o menor medida&hellip; Los grados de ansiedad var&iacute;an, en funci&oacute;n de si tenemos familiares o seres queridos con la enfermedad, o sanitarios o trabajando para mantener vivas las arterias de un pa&iacute;s tocado&hellip;. Aun as&iacute; la mayor&iacute;a, que no todos desgraciadamente y eso no hay que olvidarlo, tenemos una casa en la que atrincherarnos, tenemos agua corriente (fr&iacute;a y caliente) luz, calefacci&oacute;n, entretenimiento y la posibilidad de acceder a comida y a &iexcl;Art&iacute;culos de primera necesidad!, que en el &ldquo;primer mundo&rdquo;, escrito as&iacute; con comillas y a prop&oacute;sito, son muchos m&aacute;s  de los que se considerar&iacute;an as&iacute; en los pa&iacute;ses empobrecidos, much&iacute;simos m&aacute;s de los que  pueden  ni imaginar las personas que malviven en los campos de refugiados y casi impensables si trasladamos la &ldquo;necesidad&rdquo; a los pa&iacute;ses del &Aacute;frica subsahariana&hellip; Vamos, un lujo eso de tener la nevera llena, farmacias abiertas en las esquinas y la posibilidad de comprar en el horno o por Internet&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y es aqu&iacute; donde debemos pararnos a la reflexi&oacute;n, ya que si bien esta nueva pandemia que nos ha puesto arribas al mundo, ha demostrado que las fronteras no existen, que el medioambiente se regenera si nosotros paramos, que el virus viaja m&aacute;s que las personas y que es necesario contenerlo con medidas extremas; ha puesto sobre la mesa tambi&eacute;n otra realidad  extrema y que con la pandemia se hace m&aacute;s acuciante si cabe, y es a la que est&aacute;n sometidas d&iacute;a tras d&iacute;a las personas sin techo o las familias en los campos de refugiados.  Y es que en los campamentos improvisados donde se hacinan las familias es imposible mantener el aislamiento social, y lavarse las manos&hellip; impensable&hellip;. Y no olvidemos el drama del &Aacute;frica Subsahariana, donde un porcentaje enorme de la poblaci&oacute;n no cuenta ni con agua potable para el consumo...
    </p><p class="article-text">
        Dicho lo cual deber&iacute;amos plantearnos adem&aacute;s, el por qu&eacute; no se informa de c&oacute;mo est&aacute; afectando la pandemia a estos colectivos, a estos pa&iacute;ses&hellip;. y no lo sabemos, simplemente porque no hay datos, porque no se est&aacute; contabilizando, porque no hay medios, porque no se est&aacute;n facilitando la aplicaci&oacute;n de medidas ni de contenci&oacute;n ni de prevenci&oacute;n y porque, aunque suena feo decirlo, no importan o importan menos&hellip;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que de nuevo la realidad nos vuelve a pasar encima como una losa, y saca lo mejor y lo peor del ser humano. En nuestro caso la empat&iacute;a envuelta en aplausos camufla en cierta medida el a-mi-primero, yo incluida, y nos hace cerrar los ojos ante la realidad terrible a la que se enfrentan millones de personas sin acceso a lo b&aacute;sico, sin derechos y que son blanco perfecto frente a este virus y frente a tantos otros&hellip;. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si llegaremos a saber el grado de afecci&oacute;n que el Covid 19 puede llegar a tener en estas poblaciones. Y ojal&aacute; s&iacute;, podamos frenar la pandemia, aplanar la curva, recuperar nuestras vidas con las menores bajas posibles&hellip; y ojal&aacute; tambi&eacute;n que en el mundo que no cuenta a efectos medi&aacute;ticos esta no sea letal, porque de serlo y aunque no abra informativos, causar&aacute; el mismo inmenso y terrible dolor que nos est&aacute; causando a nosotros, al que hay que a&ntilde;adir la desesperanza por la falta de medios, medidas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello hacemos un llamado a los gobiernos para que en los paquetes de medidas se tenga en cuenta a las poblaciones olvidadas, porque los virus no saben de fronteras, como bien estamos viviendo en nuestra piel y porque de esta hemos de salir todos como planeta. Ojal&aacute; se dan los pasos necesarios y en la direcci&oacute;n adecuada.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Maite Puertes, comit&eacute; de coordinaci&oacute;n de Pobresa Zero</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Puertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pandemia-mundo-globalizado-virus-indiferencia_132_1218192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2020 08:47:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Pandemia en un mundo globalizado o el virus de la indiferencia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pobreza, otra vez, sí…. y cambio climático (y las que más los sufren…)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pobreza-vez-cambio-climatico-sufren_132_1177489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Lo decimos alto. Nos queremos sin pobreza, defendiendo el planeta, nos queremos estudiando, jugando, nos queremos con un trabajo digno, nos queremos sin guerras, sin hambre, con derechos; en definitiva, nos queremos personas vivas, en toda la amplitud de la palabra. Y un a&ntilde;o m&aacute;s, con motivo de la celebraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional para la Erradicaci&oacute;n de la Pobreza, desde Pobresa Zero queremos recordar que en el mundo hay casi 2.000 millones de personas para las que estos deseos no son m&aacute;s que utop&iacute;a. Cuesta pensar las cifras, &iexcl;Otra vez! pero detr&aacute;s de cada n&uacute;mero hay un mundo en caos. Y los n&uacute;meros son escandalosos. M&aacute;s de 1.800 millones de personas en situaci&oacute;n de pobreza; y m&aacute;s de 736 millones que subsisten en pobreza extrema&hellip;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estamos inmersos en una situaci&oacute;n de emergencia, provocada por un sistema econ&oacute;mico neoliberal que excluye, sobreexplota y condena a la pobreza a miles de millones de personas&hellip; y al planeta&hellip; y esto es incontestable. Un sistema basado en la desigualdad y la explotaci&oacute;n sin l&iacute;mite de los recursos y en el que la erradicaci&oacute;n de la pobreza o la defensa del planeta no son prioridad. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Seguiremos permiti&eacute;ndolo? No, y por eso estamos en pie, porque a la lucha contra las desigualdades y las violencias que soportan las mujeres, se ha sumado la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, y a estas luchas seguimos sumando la necesidad imperiosa de trabajar por el cambio de modelo econ&oacute;mico. Porque la erradicaci&oacute;n de la pobreza implica la defensa del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos a la ciudadan&iacute;a y por eso hacemos un llamamiento de nuevo a la movilizaci&oacute;n, porque no podemos ignorar la realidad, no podemos tapar el sol con un dedo&hellip;. Y por eso somos conscientes de que tenemos la obligaci&oacute;n de alzar la voz junto con quienes su batalla es simplemente llegar al final del d&iacute;a, llegar a ma&ntilde;ana, por quienes su batalla es un mar negro con olas de cuatro metros, por quienes su batalla es una tierra yerma, o huir de las bombas o un plato de comida demasiadas veces vac&iacute;o...
    </p><p class="article-text">
        Hoy, las personas m&aacute;s vulnerables del mundo dependen de manera directa de actividades sensibles al cambio clim&aacute;tico, como la agricultura, la ganader&iacute;a y la pesca. Una realidad donde una vez m&aacute;s las mujeres son las m&aacute;s castigadas, representando el 70% de las personas en situaci&oacute;n de pobreza. Y ah&iacute; se&ntilde;alamos al &Aacute;frica Subsahariana, donde est&aacute;n m&aacute;s de la mitad de las personas extremadamente vulnerables del planeta. Una regi&oacute;n donde se generan gran parte de los movimientos migratorios. Y que, junto con quienes huyen de conflictos y cat&aacute;strofes naturales, constituyen otro drama, el de las migraciones en el mediterr&aacute;neo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, porque estamos sumidas en un c&iacute;rculo vicioso, sabemos que la &uacute;nica soluci&oacute;n es romperlo, porque frente al libre mercado sin freno, la especulaci&oacute;n y la esquilmaci&oacute;n de los recursos hay que buscar soluciones que pasen por la equidad, la inclusi&oacute;n, la interculturalidad y la econom&iacute;a circular. Y esto no va a ser posible sin demanda social y sin cambio real de pol&iacute;ticas. Porque hay mucho en juego. Nosotras nos jugamos el planeta y nuestro futuro, mientras que las grandes corporaciones se juegan ingentes beneficios a corto plazo. Y ante esta batalla desigual necesitamos contundencia, resistencia y apoyo social y pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, ante la tozudez de la realidad, y pese al riesgo de que las demandas suenen repetitivas seguiremos saliendo a la calle. Y as&iacute;, una vez m&aacute;s, llamamos a la participaci&oacute;n a las ONGD y a las entidades sociales, a las escuelas y a las universidades, a los sindicatos, las organizaciones feministas y otros actores sociales. Sabemos que trabajamos sobre bases comunes desde muchos &aacute;mbitos diferentes, y sabemos que, si lo hacemos de forma conjunta, seremos m&aacute;s eficaces. Porque no pueden callarnos a todas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Puertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pobreza-vez-cambio-climatico-sufren_132_1177489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2019 15:53:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pobreza, otra vez, sí…. y cambio climático (y las que más los sufren…)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pobreza, otra vez, sí…. y cambio climático (y las que más los sufren…)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pobreza-vez-cambio-climatico-sufren_132_1305437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Lo decimos alto. Nos queremos sin pobreza, defendiendo el planeta, nos queremos estudiando, jugando, nos queremos con un trabajo digno, nos queremos sin guerras, sin hambre, con derechos; en definitiva, nos queremos personas vivas, en toda la amplitud de la palabra. Y un a&ntilde;o m&aacute;s, con motivo de la celebraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional para la Erradicaci&oacute;n de la Pobreza, desde Pobresa Zero queremos recordar que en el mundo hay casi 2.000 millones de personas para las que estos deseos no son m&aacute;s que utop&iacute;a. Cuesta pensar las cifras, &iexcl;Otra vez! pero detr&aacute;s de cada n&uacute;mero hay un mundo en caos. Y los n&uacute;meros son escandalosos. M&aacute;s de 1.800 millones de personas en situaci&oacute;n de pobreza; y m&aacute;s de 736 millones que subsisten en pobreza extrema&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estamos inmersos en una situaci&oacute;n de emergencia, provocada por un sistema econ&oacute;mico neoliberal que excluye, sobreexplota y condena a la pobreza a miles de millones de personas&hellip; y al planeta&hellip; y esto es incontestable. Un sistema basado en la desigualdad y la explotaci&oacute;n sin l&iacute;mite de los recursos y en el que la erradicaci&oacute;n de la pobreza o la defensa del planeta no son prioridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Seguiremos permiti&eacute;ndolo? No, y por eso estamos en pie, porque a la lucha contra las desigualdades y las violencias que soportan las mujeres, se ha sumado la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, y a estas luchas seguimos sumando la necesidad imperiosa de trabajar por el cambio de modelo econ&oacute;mico. Porque la erradicaci&oacute;n de la pobreza implica la defensa del planeta.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos a la ciudadan&iacute;a y por eso hacemos un llamamiento de nuevo a la movilizaci&oacute;n, porque no podemos ignorar la realidad, no podemos tapar el sol con un dedo&hellip;. Y por eso somos conscientes de que tenemos la obligaci&oacute;n de alzar la voz junto con quienes su batalla es simplemente llegar al final del d&iacute;a, llegar a ma&ntilde;ana, por quienes su batalla es un mar negro con olas de cuatro metros, por quienes su batalla es una tierra yerma, o huir de las bombas o un plato de comida demasiadas veces vac&iacute;o...
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, las personas m&aacute;s vulnerables del mundo dependen de manera directa de actividades sensibles al cambio clim&aacute;tico, como la agricultura, la ganader&iacute;a y la pesca. Una realidad donde una vez m&aacute;s las mujeres son las m&aacute;s castigadas, representando el 70% de las personas en situaci&oacute;n de pobreza. Y ah&iacute; se&ntilde;alamos al &Aacute;frica Subsahariana, donde est&aacute;n m&aacute;s de la mitad de las personas extremadamente vulnerables del planeta. Una regi&oacute;n donde se generan gran parte de los movimientos migratorios. Y que, junto con quienes huyen de conflictos y cat&aacute;strofes naturales, constituyen otro drama, el de las migraciones en el mediterr&aacute;neo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, porque estamos sumidas en un c&iacute;rculo vicioso, sabemos que la &uacute;nica soluci&oacute;n es romperlo, porque frente al libre mercado sin freno, la especulaci&oacute;n y la esquilmaci&oacute;n de los recursos hay que buscar soluciones que pasen por la equidad, la inclusi&oacute;n, la interculturalidad y la econom&iacute;a circular. Y esto no va a ser posible sin demanda social y sin cambio real de pol&iacute;ticas. Porque hay mucho en juego. Nosotras nos jugamos el planeta y nuestro futuro, mientras que las grandes corporaciones se juegan ingentes beneficios a corto plazo. Y ante esta batalla desigual necesitamos contundencia, resistencia y apoyo social y pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, ante la tozudez de la realidad, y pese al riesgo de que las demandas suenen repetitivas seguiremos saliendo a la calle. Y as&iacute;, una vez m&aacute;s, llamamos a la participaci&oacute;n a las ONGD y a las entidades sociales, a las escuelas y a las universidades, a los sindicatos, las organizaciones feministas y otros actores sociales. Sabemos que trabajamos sobre bases comunes desde muchos &aacute;mbitos diferentes, y sabemos que, si lo hacemos de forma conjunta, seremos m&aacute;s eficaces. Porque no pueden callarnos a todas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Maite Puertes, p</strong><strong>ortavoz de Pobresa Zero</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Puertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pobreza-vez-cambio-climatico-sufren_132_1305437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Oct 2019 09:17:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pobreza, otra vez, sí…. y cambio climático (y las que más los sufren…)]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
