<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Adriana Guevara]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/adriana_guevara/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Adriana Guevara]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/517820/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La ELA, una enfermedad administrativamente olvidada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ela-enfermedad-administrativamente-olvidada_129_1304106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d41c496-b075-40aa-9516-e5071c267d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ELA, una enfermedad administrativamente olvidada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo el 6% de los enfermos de ELA puede afrontar el coste que supone una adecuada atención domiciliaria: unos 35.000 euros al año. Mientras, las ayudas tardan en llegar</p><p class="subtitle">Las administraciones deben comprender que el fin último debe ser facilitar al propio enfermo y a las familias el corto trayecto vital al que aboca el diagnóstico de ELA</p></div><p class="article-text">
        Dependencia total, una esperanza de vida de 3 a 5 a&ntilde;os, 35.000 euros de gasto anual para la atenci&oacute;n domiciliaria, falta de equidad en la atenci&oacute;n m&eacute;dica y ayudas que tardan en llegar. Esta es la realidad sociosanitaria a la que se enfrentan los enfermos de Esclerosis Lateral Amiotr&oacute;fica (ELA) y sus familias, que necesitan acceder lo antes posible y en el mayor grado a las ayudas econ&oacute;micas y sociales disponibles, a pesar de ser insuficientes para cubrir todas las necesidades.
    </p><p class="article-text">
        La ELA es una enfermedad neurodegenerativa y progresiva, pero tambi&eacute;n est&aacute; encuadrada en el cat&aacute;logo de enfermedades raras, dada su baja prevalencia. Aunque no hay registros, se estima que cada a&ntilde;o se diagnostican en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 900 nuevos casos y que en la actualidad hay entre 3.000 y 4.000 pacientes con esta enfermedad. Hay que decir tambi&eacute;n que las estad&iacute;sticas dicen que la esperanza de vida de estos enfermos es de 3 a 5 a&ntilde;os desde que se manifiestan los primeros s&iacute;ntomas y que su progresi&oacute;n lleva antes o despu&eacute;s, en algunos casos muy pronto, a una inmovilidad total, la p&eacute;rdida del habla y, por tanto, la incapacidad para comunicarse, es decir, a una dependencia absoluta. Adem&aacute;s, esta enfermedad no tiene tratamiento, salvo un medicamento que &uacute;nicamente puede aportar un aumento&nbsp;unos meses en la esperanza de vida al ralentizar, tan solo un poco, la evoluci&oacute;n de la enfermedad. Tampoco existe la equidad territorial en la asistencia m&eacute;dica, por lo que tanto el diagn&oacute;stico como los cuidados m&eacute;dicos necesarios est&aacute;n condicionados por el lugar de residencia del enfermo.
    </p><p class="article-text">
        Solo con estos datos deber&iacute;a bastar para imaginar cu&aacute;l es la realidad sociosanitaria a la que se han de enfrentar las familias en las que la ELA impone su presencia y que, desde un inicio, deben asumir el cuidado de un enfermo cuyas condiciones f&iacute;sicas de movilidad y capacidad para realizar las actividades m&aacute;s simples de la vida cotidiana imponen una atenci&oacute;n continuada y progresivamente m&aacute;s especializada y multidisciplinar. Unos cuidados que, por otra parte, conllevan un gasto que,<a href="https://ffluzon.org/observatorio-ela-2018-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> seg&uacute;n&nbsp;el Observatorio de ELA 2018</a>, se estiman en 35.000&nbsp;euros anuales: fisioterapia, logopedia, rehabilitaci&oacute;n respiratoria, apoyo psicol&oacute;gico, sillas de ruedas y otros accesorios, adaptaci&oacute;n de la vivienda, gr&uacute;as para poder mover al paciente, dispositivos para facilitar la comunicaci&oacute;n, cuidadores expertos y un largo etc&eacute;tera. Solo el 6% de las personas enfermas puede afrontar el coste que supone una adecuada atenci&oacute;n domiciliaria, un esfuerzo econ&oacute;mico que muchas veces tienen que asumir los familiares, que tienen que dejar su trabajo para dedicarse a darle los cuidados que no pueden pagar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Las ayudas econ&oacute;micas que ofrecen las diferentes administraciones existen: reconocimiento del grado de discapacidad, incapacidad permanente en el caso de los trabajadores y, por supuesto, la ayuda a la dependencia. Pero la realidad es que, seg&uacute;n los datos aportados por los pacientes a los que adELA presta su apoyo, en 2018, los tr&aacute;mites de obtenci&oacute;n de estas prestaciones tardan cada uno de ellos, desde el momento en que se presenta la solicitud hasta su resoluci&oacute;n, un a&ntilde;o. En el caso de las ayudas previstas por la Ley de Dependencia, este plazo, dada la importante lista de espera existente, se puede ampliar incluso hasta dos a&ntilde;os y, por tanto, llegar demasiado tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo es cuesti&oacute;n de tiempo, que es a todas luces excesivo, dada la esperanza de vida de los pacientes de ELA y el car&aacute;cter progresivo de la enfermedad. La calificaci&oacute;n final que se obtiene en cada uno de estos tr&aacute;mites est&aacute; sujeta al criterio del evaluador y son muy pocos los que entienden qu&eacute; es la ELA y c&oacute;mo condiciona la vida de los pacientes y sus familias. Lo habitual es que s&oacute;lo se tenga en cuenta la situaci&oacute;n del paciente en el momento en que se realiza la evaluaci&oacute;n y pocas veces se tiene en cuenta que en poco tiempo su situaci&oacute;n m&eacute;dica y de dependencia se agravar&aacute;n de forma significativa y obligar&aacute;n a solicitar una nueva valoraci&oacute;n, con el correspondiente plazo de tramitaci&oacute;n y tiempo de espera para ver reconocidas las ayudas necesarias.
    </p><p class="article-text">
        El viernes 18 de octubre, adEla y la Direcci&oacute;n General de Pol&iacute;ticas de Discapacidad, del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, han organizado una jornada de debate para analizar conjuntamente la realidad sociosanitaria de los enfermos de ELA y sus familias. Los afectados por esta enfermedad queremos que las diferentes administraciones sanitarias y organismos competentes comprendan y asuman la necesidad de considerar la ELA como un criterio de car&aacute;cter prioritario para acceder a esas ayudas y que, adem&aacute;s, se tenga en cuenta su futuro inmediato, es decir, el hecho ineludible que los pacientes ser&aacute;n en poco tiempo totalmente dependientes y necesitar&aacute;n disponer lo antes posible de todas las ayudas econ&oacute;micas ofrecidas por las administraciones del Estado y las Comunidades Aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos deber&iacute;an considerar que desde el mismo momento del diagn&oacute;stico el enfermo de ELA debe seguir un programa de cuidados paliativos, entendidos en este caso como toda una serie de terapias y ayudas -fisioterapia, logopedia, rehabilitaci&oacute;n respiratoria, ayudas t&eacute;cnicas y tecnol&oacute;gicas, necesidades nutricionales, etc.- cuyo fin esencial, al no existir tratamiento eficaz, es retrasar en la medida de lo posible la propia evoluci&oacute;n de la enfermedad. Y ello, como ya se ha se&ntilde;alado, tiene un coste familiar y econ&oacute;mico muy importante que la mayor&iacute;a de las familias no pueden asumir. Es fundamental, por tanto, que se abrevien al m&aacute;ximo los tr&aacute;mites para la obtenci&oacute;n de las ayudas disponibles y que, desde el primer momento, se otorgue el m&aacute;ximo grado de discapacidad posible, la gran invalidez en cuanto a la incapacidad permanente, y la ayuda a la dependencia establecida por ley para personas totalmente dependientes. Todo ello implica la necesidad de que las administraciones implementen criterios prioritarios para la ELA y otras enfermedades similares y que los m&eacute;dicos y trabajadores sociales encargados de la valoraci&oacute;n de estos pacientes comprendan que los enfermos progresar&aacute;n r&aacute;pidamente despu&eacute;s de que ellos los hayan evaluado. Todos ellos deben comprender que el fin &uacute;ltimo debe ser facilitar al propio enfermo y a las propias familias el corto trayecto vital al que aboca el diagn&oacute;stico de ELA.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24f84900-616d-4817-a145-0a7ff1c6f259_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24f84900-616d-4817-a145-0a7ff1c6f259_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24f84900-616d-4817-a145-0a7ff1c6f259_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24f84900-616d-4817-a145-0a7ff1c6f259_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24f84900-616d-4817-a145-0a7ff1c6f259_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24f84900-616d-4817-a145-0a7ff1c6f259_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24f84900-616d-4817-a145-0a7ff1c6f259_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adriana Guevara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ela-enfermedad-administrativamente-olvidada_129_1304106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Oct 2019 21:07:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6d41c496-b075-40aa-9516-e5071c267d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="194273" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6d41c496-b075-40aa-9516-e5071c267d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="194273" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ELA, una enfermedad administrativamente olvidada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6d41c496-b075-40aa-9516-e5071c267d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dependencia,Discapacidad]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
