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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Luis García]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_luis_garcia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Luis García]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¡No! ¡No quiero que me toques! Una reflexión sobre el abuso sexual infantil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/no-no-quiero-toques-reflexion-abuso-sexual-infantil_132_8053932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c07cb4ac-51f4-4b16-83a7-c366049b8451_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡No! ¡No quiero que me toques! Una reflexión sobre el abuso sexual infantil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los menores necesitan saber claramente y distinguir entre su espacio íntimo y privado y el espacio público. Deben conocer su cuerpo de una manera positiva, valorarlo como un preciado tesoro</p></div><p class="article-text">
        En diferentes publicaciones y art&iacute;culos he hablado de esta grav&iacute;sima realidad, de notorias consecuencias para la salud y la vida de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as v&iacute;ctimas de este deleznable hecho, y que, seg&uacute;n algunos medios, tiene conexiones mafiosas entre personalidades p&uacute;blicas y poderosas en muchos pa&iacute;ses del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El documental de Netflix 'Asquerosamente rico', en el que se describe el caso Jeffrey Epstein y su implicaci&oacute;n en diversos delitos de abusos a menores de edad, es solo un ejemplo de esta lacra. O pel&iacute;culas como <em>Spotlight </em>donde se detalla la implicaci&oacute;n de la Iglesia cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        En rigor, teniendo en cuenta las circunstancias y las consecuencias que comporta esta experiencia, en lugar de abuso deber&iacute;amos hablar de violaciones o de agresiones sexuales graves. Pr&aacute;cticamente la totalidad de los agresores sexuales a menores son hombres.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el tratamiento penal que se suele aplicar a estos casos, muy <em>light</em> para diferentes expertos, no hace sino dar alas a los ped&oacute;filos y pederastas que suelen moverse con total impunidad, llegando a proponer incluso la normalizaci&oacute;n de las relaciones sexuales entre adultos y ni&ntilde;os/as.
    </p><p class="article-text">
        Para la mayor&iacute;a de los especialistas en este campo, los casos que se conocen parecen ser solo <strong>una &iacute;nfima parte de lo que ocurre en la realidad, </strong>aun as&iacute;,<strong> </strong>se estima que al menos un 20% de ni&ntilde;as y un 10% de ni&ntilde;os lo habr&iacute;an sufrido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Internet ha venido a complejificar este hecho. Seg&uacute;n un documento de la Comisi&oacute;n Europea, los informes sobre estos abusos han aumentado de 1 mill&oacute;n en 2010, a casi 17 millones en 2019, con casi 70 millones de im&aacute;genes y v&iacute;deos incautados.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as el Congreso de los Diputados aprob&oacute; la Ley de Protecci&oacute;n a la Infancia frente a la Violencia. Pensamos que es una ley que puede sentar las bases -siempre que tenga la dotaci&oacute;n presupuestaria necesaria- para una nueva manera de entender y atender, de modo integral, este dram&aacute;tico acontecimiento emocional por el que pasan un n&uacute;mero insoportable de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as todos los a&ntilde;os, la mayor&iacute;a de los cuales nunca denunciar&aacute;n y quedar&aacute;n desatendidos psicol&oacute;gicamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un reciente art&iacute;culo se&ntilde;alaba que el maltrato en las primeras etapas de la vida es un factor de riesgo para las enfermedades mentales: adelanta su aparici&oacute;n y aumenta la gravedad de muchas de ellas. El efecto sobre los des&oacute;rdenes del estado de &aacute;nimo, como la depresi&oacute;n y el trastorno bipolar, es particularmente importante. En el caso de los abusos sexuales, tambien la precocidad de la experiencia, est&aacute; vinculada a una mayor afectaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La importancia del secreto y la prevenci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Quisiera referirme tan s&oacute;lo a dos aspectos de este problema de honda complejidad: <strong>el secreto y la prevenci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El abuso sexual se desarrolla en secreto. Los violadores conf&iacute;an en que los/as menores estar&aacute;n dispuestas a mantener un secreto y ese es un aspecto muy significativo para entender este inaceptable hecho y tambi&eacute;n una de las claves para prevenirlo. Los verdugos empiezan implicando a sus v&iacute;ctimas con secretos m&aacute;s o menos inocentes para continuar luego con secretos m&aacute;s relevantes.
    </p><p class="article-text">
        Para desmantelar esta estrategia, tanto en la familia como en los centros escolares, es preciso hablar de qu&eacute; es un secreto, que hay secretos adecuados y secretos no adecuados que causan da&ntilde;o. Poner ejemplos concretos y decirles que pueden confiar en ti o en adulto cercano.
    </p><p class="article-text">
        Los chantajes y acosos que se suceden en muchas plataformas <em>on line</em>,y en diferentes webs y RRSS por las que transitan los menores, son bien conocidos, raz&oacute;n por la que hay que conversar largo y tendido acerca de <strong>no subir im&aacute;genes intimas e informaci&oacute;n personal, ni de quedar con desconocidos</strong>. No obstante, sabemos que los verdugos suelen estar cerca de sus v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, deben saber cu&aacute;nto antes que su cuerpo es hermoso, que es suyo y que <strong>nadie debe tocarlo sin su consentimiento.</strong> Este conocimiento se debe transmitir desde muy peque&ntilde;os, en el ba&ntilde;o, por ejemplo, nombrando las diferentes partes de su cuerpo, ense&ntilde;&aacute;ndoles su propiedad sobre ellas y cu&aacute;les no pueden permitir que nadie toque. Hemos desarrollado ejercicios muy sencillos y &uacute;tiles sobre la prevenci&oacute;n de esta<strong> </strong>conducta muy grave e inaceptable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Somos conscientes de que la educaci&oacute;n sexual adecuada, desde temprana edad, es uno de los escasos recursos disponibles para prevenirlos. Desde nuestra perspectiva, todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as deber&iacute;an saber, cuanto antes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&iquest;Qu&eacute; son los abusos sexuales?</li>
                                    <li>&iquest;Qui&eacute;nes lo sufren?</li>
                                    <li>&iquest;Qu&eacute; tipo de personas los cometen?</li>
                                    <li>Circunstancias que suelen rodear estas experiencias</li>
                                    <li>Efectos de los abusos</li>
                                    <li>Tipos de secretos</li>
                                    <li>Pautas de conducta a seguir posteriores al abuso sexual</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Nuestra postura, plasmada en el programa <em>NO: &iexcl;No quiero que me toques!</em>, considera que hay que hablar alto y claro de los abusos, las veces que sea preciso.&nbsp; El silencio y la ignorancia no solo no solucionan nada, sin que incrementan el riesgo de padecerlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni&ntilde;as y ni&ntilde;os deben saber cu&aacute;les son las formas aceptables y no aceptables de caricias o toques corporales y a qu&eacute; partes de su cuerpo solo ellos/as tienen acceso. Los/as menores <strong>necesitan saber claramente y distinguir entre su espacio &iacute;ntimo y privado y el espacio p&uacute;blico</strong>. Deben conocer su cuerpo de una manera positiva, valorarlo como un preciado tesoro.
    </p><p class="article-text">
        Deben saber tambi&eacute;n que, si alguna vez ocurre, la confianza permitir&aacute; que lo cuenten. Hace falta que sepan lo que tiene que hacer en esos casos. Madres y padres, que los preparan en otras muchas &aacute;reas de la vida, tienen que hacerlo tambi&eacute;n en cuestiones sexuales escuchando sus opiniones y dejando abierta la puerta a cualquier comentario posterior, tranquilamente, sin asustarlos.
    </p><p class="article-text">
        Internet ha supuesto un aumento considerable de los riesgos sexuales para los/as menores. Queda mucho por hacer, pero ello no es obst&aacute;culo para que decididamente impulsemos programas de prevenci&oacute;n amplios y eficientes. En nuestro volumen II de TUS HIJOS VEN PORNO, analizamos este hecho, junto a las agresiones sexuales a mujeres y proponemos una metodolog&iacute;a educativa para incorporar en la educaci&oacute;n sexual en la familia y en los centros escolares. Ese es el &uacute;nico camino para prevenir estas lacras de manera eficiente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/no-no-quiero-toques-reflexion-abuso-sexual-infantil_132_8053932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jun 2021 18:16:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Abusos a menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tengo ganas de ti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ganas_132_7991039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05edfa04-ade0-4e63-9bb3-f4c0ab1b599a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tengo ganas de ti"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sexualidad es una dimensión hermosa de la vida que tiene que ver con el placer, el bienestar, la salud y las emociones humanas positivas. Por ello es incompatible con la violencia</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguna vez te han susurrado al o&iacute;do ese anhelo? &iquest;Si ha sido as&iacute;, era mutua la pasi&oacute;n? &iquest;Cu&aacute;l fue la reacci&oacute;n de tu cuerpo al escucharlo? Hoy te propongo hablar del deseo sexual, un tema super atractivo y emocionante como pocos.
    </p><p class="article-text">
        Nada menos que en 1986, IPES-Navarra (una entidad cultural, referente en la historia reciente de Navarra) organiz&oacute; unas Jornadas sobre el deseo y me invit&oacute; a impartir una conferencia, a la que puse ese sugerente t&iacute;tulo. Posteriormente hemos tenido la oportunidad de repetir, t&iacute;tulo y contenido, en diversas ocasiones y modalidades de intervenci&oacute;n (conferencias, cursos, talleres, congresos&hellip;) a lo largo de estos a&ntilde;os, consciente del atractivo que supone disertar sobre los deseos sexuales, porque a casi todo el mundo le interesa este asunto.
    </p><p class="article-text">
        He de reconocer que profundizar en el estudio del deseo sexual, me place enormemente, en la medida en que es un tema que me subyuga y apasiona. En realidad, estamos hablando de un poderoso impulso, con raigambre neurofisiol&oacute;gica, que nos impele a buscar relaciones, contacto corporal, caricias y abrazos, intimidad, afecto, placer&hellip; Puede haber otras motivaciones, claro, pero la gran mayor&iacute;a de ellas tienen que ver con aspectos que nos hacen la vida m&aacute;s intensa, gratificante, amorosa y saludable que pone a prueba nuestra capacidad de sensibilidad. Como en tantas otras actividades humanas, hay una parte negruzca, de dolor, que hoy vamos a obviar.
    </p><p class="article-text">
        Amable lector/a, estoy seguro que alguien te ha dicho al o&iacute;do, alguna vez, &ldquo;tengo ganas de ti&rdquo;, &ldquo;te tengo ganas&rdquo;, &ldquo;te deseo&rdquo; (o expresiones similares). A ciencia cierta si ese anhelo tambi&eacute;n era rec&iacute;proco, es muy posible que nos estemos refiriendo a una experiencia &uacute;nica y maravillosa en aquellas personas que se involucran de mutuo acuerdo en esa vivencia tan genuina y sensual.&nbsp; Bueno, si todav&iacute;a no ha tenido lugar, no te preocupes, ocurrir&aacute;, no una sino varias veces a lo largo de la vida. A mi modesto entender todas las personas tienen alguien que les espera y que les est&aacute; deseando.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Atracci&oacute;n y deseo</strong></h3><p class="article-text">
        Es indudable que hay determinadas personas nos provocan atracci&oacute;n. Y nosotros lo somos para otras. Una especie de im&aacute;n que nos impele a acercarnos y entablar relaci&oacute;n con ellas. Son unas se&ntilde;ales que activan el funcionamiento de ese mecanismo ancestral de reacci&oacute;n er&oacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n puede o no continuar y mantenerse la atracci&oacute;n, aunque la llama se mantiene en buena medida cuando se la aviva y languidece cuando no ocurre as&iacute;. A veces ese sentimiento acaba en un estado de enamoramiento que es, probablemente, el estado perfecto para vivir y sentir la pasi&oacute;n y los deseos sexuales con especial intensidad. Es el afrodis&iacute;aco perfecto y puede experimentarse a lo largo de todo el ciclo vital, de diferentes maneras y con otras tantas personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que la especie humana existe porque existe el deseo entre hombres y mujeres, que nos mueve a buscar relaciones cuyo premio es el placer. Una recompensa exclusiva y genuina. Tambi&eacute;n necesitamos contacto corporal, apegos y v&iacute;nculos afectivos desde bien pronto para sobrevivir y, posteriormente, para una saludable estabilidad emocional.
    </p><p class="article-text">
        Y este dispositivo est&aacute; listo al nacer, en todas las personas, en forma de respuesta sexual. Opino que esta raigambre neurofisiol&oacute;gica no hay que minusvalorarla en modo alguno, si queremos entender, por ejemplo, la complejidad del consumo generalizado de pornograf&iacute;a y de su normalizaci&oacute;n social. Las pel&iacute;culas sexuales, que es como a m&iacute; me gusta denominar a esas representaciones audiovisuales, estimulan directamente esas zonas cerebrales m&aacute;s primarias y at&aacute;vicas, con ilimitadas provocaciones de im&aacute;genes infinitamente diversas, constituyendo lo que se denomina el superest&iacute;mulo sexual.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier chaval tiene en su mano, a un toque del dedo en la pantalla, millones de est&iacute;mulos variopintos. En un minuto tiene m&aacute;s que todos sus antepasados juntos.&nbsp; No puede, por tanto, extra&ntilde;arnos su &eacute;xito Esta cuesti&oacute;n ha sido abordada ampliamente en nuestra propuesta educativa TUS HIJOS VEN PORNO y es una realidad que es preciso reconocer si queremos prevenir sus graves efectos.
    </p><p class="article-text">
        Desde los or&iacute;genes de la humanidad, hombres y mujeres han buscado est&iacute;mulos para iniciar y mantener en el tiempo su deseo sexual, que inevitablemente presenta altibajos y cambia a lo largo de la vida. Es as&iacute; en la actualidad y, con toda seguridad, lo seguir&aacute; siendo hasta que la especie se extinga. Esos est&iacute;mulos cambian con los tiempos y las tecnolog&iacute;as y cristalizan en cada persona a su modo y manera.
    </p><p class="article-text">
        Ya hemos dicho en repetidas ocasiones que las pel&iacute;culas sexuales, violentas o no, se han convertido de una manera extensiva, en un evocador de los deseos sexuales. Pero no todos los est&iacute;mulos son saludables. Aquellos que no respetan a las personas ni su dignidad, las coaccionan, las vejan, degradan o las cosifican deben ser criticados y rechazados sin ambages. He repetido hasta la saciedad que violencia y sexualidad son incompatibles. Est&aacute;n en las ant&iacute;podas. Y la educaci&oacute;n sexual debe incorporar estos valores inexorablemente.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, convendr&iacute;a hacer una consideraci&oacute;n muy relevante: desde el punto de vista de la salud y de la &eacute;tica habr&iacute;a que diferenciar radicalmente entre los est&iacute;mulos saludables y aquellos que no lo son. Una taxonom&iacute;a que puede servir de tal guisa para establecer diferencias entre las conductas sexuales saludables de aquellas que no tienen esa consideraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cualquier representaci&oacute;n art&iacute;stica, sea audiovisual o no, que considere la sexualidad como una dimensi&oacute;n amorosa, saludable, divertida, tierna y placentera que tiene todo el sentido cuando se da en un entorno de deseo y acuerdo mutuo, afecto, respeto, libertad y corresponsabilidad en el placer del otro/a, ser&aacute; un est&iacute;mulo adecuado y deseable para vivir, si as&iacute; se quiere, individualmente o en compa&ntilde;&iacute;a. Eso es una parte de la salud sexual.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la sexualidad es una dimensi&oacute;n hermosa de la vida que tiene que ver con el placer, el bienestar, la salud y las emociones humanas positivas. Por ello es incompatible con la violencia, que nunca est&aacute; justificada en las relaciones amorosas. En las RRSS hemos reiterado la necesidad de conversar con los/as hijos/as, a lo largo de la infancia y de la adolescencia, nietos o sobrinos de todo ello, aunque te llamen pesado/a, proponiendo diferentes hashtags, al objeto de evitar una generaci&oacute;n de #ni&ntilde;osyni&ntilde;aspornograficos porque #tushijosvenporno y necesitan una #educacionsexualprofesional.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, hemos propuesto en nuestro programa educativo (TUS HIJOS VEN PORNO, particularmente en el volumen II), diferentes contenidos y metodolog&iacute;as para trabajar la prevenci&oacute;n de las agresiones y abusos sexuales. Ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, sobre todo los primeros, adem&aacute;s de saber que es un grave delito, tienen que ser educados en el valor del respeto por la otra persona y que, nunca, bajo ninguna circunstancia, deben imponer sus deseos sexuales a los dem&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ganas_132_7991039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jun 2021 17:49:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tengo ganas de ti]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El porno es ficción o realidad? (I): razón y emoción en las películas sexuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/porno-ficcion-realidad-i-razon-emocion-peliculas-sexuales_132_7924528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40d9ab1a-f794-4eb0-8212-3a2a7cac59dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El porno es ficción o realidad? (I): razón y emoción en las películas sexuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pornografía va directamente a provocar emociones a través de la estimulación de las zonas más primarias de nuestro cerebro</p></div><p class="article-text">
        La controversia, interesada y un poco artificial, entre la <em>ficci&oacute;n versus realidad</em> de las im&aacute;genes audiovisuales adquiere en los contenidos de las que yo denomino <em>pel&iacute;culas sexuales pornoviolentas</em> su m&aacute;xima expresi&oacute;n. No hay conferencia que imparta, ni grupo de trabajo que realice, por supuesto a diario en las RRSS, sin que haya alguien que me arroje, a veces de malos modos, este argumentario para mostrar &ldquo;las bondades&rdquo; de la pornograf&iacute;a y la ausencia de efectos negativos para la salud porque, dicen, es ficci&oacute;n, acompa&ntilde;ado a menudo de una descalificaci&oacute;n de nuestra perspectiva<em>. &iexcl;Qu&eacute; es ficci&oacute;n, t&iacute;o</em>! me espetan, como queriendo convencerme de que es mentira y por tanto inocuo. Y suelen apostillar: <em>Yo he visto muchas pel&iacute;culas de Superman y no me tiro desde los tejados.</em>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy un convencido del poder de persuasi&oacute;n de la imagen, de su influencia en las actitudes y en las conductas y de su efecto en las emociones, particularmente en una sociedad donde la imagen es omnipresente. Aprendemos, en mayor o menor medida, a trav&eacute;s de las iconograf&iacute;as que se nos ofrecen en las diferentes pantallas que est&aacute;n en nuestras vidas las 24 horas del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por consiguiente, las im&aacute;genes tratan de persuadir y provocar emociones. Transmiten valores que tienen que ver con los diferentes grados de igualdad, justicia, relaciones, salud y en general de muchas actitudes y comportamientos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De lo dicho se podr&iacute;a desprender que no hay imagen neutra: detr&aacute;s de estas representaciones hay intenciones precisas. Un costoso anuncio de 20 segundos no puede desperdiciar ni un &aacute;pice en la utilizaci&oacute;n taxativa de la imagen y el sonido para persuadir al espectador, objetivo prioritario de un amplio equipo de profesionales que los dise&ntilde;an y pulen minuciosamente hasta en sus m&aacute;s m&iacute;nimos detalles.
    </p><p class="article-text">
        Nunca hemos visto anunciando un perfume costoso a personas mayores en ch&aacute;ndal. Muy al contrario, este producto es sugerido (o impuesto seg&uacute;n se mire) por personas j&oacute;venes, atractivas, con cuerpos <em>sexys</em>, seductores y provocativos, cuya intenci&oacute;n es asociar el objeto a vender, a ese erotismo que lo envuelve como un papel de celof&aacute;n, utiliz&aacute;ndolo sin miramientos. Particularmente mujeres, cuerpos de mujeres socialmente considerados perfectos y, a menudo, asociados al &eacute;xito (coches y casas de lujo, joyas...). Pero &iquest;Cu&aacute;ntas mujeres hay as&iacute;? &iquest;Se trata de generar frustraci&oacute;n al no alcanzar ese list&oacute;n o pensar que si adquieres ese producto a lo mejor eres una persona m&aacute;s exitosa?
    </p><p class="article-text">
        No me cabe ninguna duda de que las representaciones sexuales filmadas son diferentes a cualesquiera otras. Tienen un impacto mayor. De una parte, gozan de ese poder de influencia de la imagen, pero tambi&eacute;n por sus particularidades: van directamente a las zonas cerebrales encargadas de gestionar esos est&iacute;mulos er&oacute;ticos &ndash;que vienen haci&eacute;ndolo desde los or&iacute;genes de los seres humanos ya que est&aacute;n implicados en la continuidad de la especie- en donde el sentido del olfato ha sucumbido a la evoluci&oacute;n en favor del de la vista.
    </p><p class="article-text">
        El placer sexual es un premio de primer orden, uno de los primeros, sino el primero y el m&aacute;s at&aacute;vico sin duda. La adicci&oacute;n sexual tambi&eacute;n es la m&aacute;s antigua. Adem&aacute;s, es la evidencia de que la vida merece la pena ser vivida y que tiene sentido. Este placer est&aacute; implicado en nuestro bienestar, contribuyendo a dar sentido a nuestra existencia. El placer nos hace sentir bien y nos conecta con aspectos esenciales del ser humano, como el amor, que de igual modo conecta con ese sentimiento de bienestar vital. O el altruismo. O la ternura. Son sentimientos que nos protegen de conductas destructivas y violentas, favoreciendo la supervivencia de la especie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos al meollo de la cuesti&oacute;n sobre la ficci&oacute;n o realidad del porno. En el v&iacute;deo sexual, el/la espectador/a ve a dos personas reales, haciendo pr&aacute;cticas reales -porque el azote deja la marca o la felaci&oacute;n dura provoca arcadas- que se excitan y disfrutan enormemente con lo que hacen y que, a su vez, esas im&aacute;genes provocan una poderosa excitaci&oacute;n y placer en quien lo visiona. Real como la vida misma. No insistimos porque ya vimos el car&aacute;cter de refuerzo natural del placer sexual.
    </p><p class="article-text">
        Un adolescente nos describ&iacute;a magistralmente esto que trato de decir: &ldquo;S&iacute;, ya s&eacute; que no es cierto, pero <em>yo siento que s&iacute; lo es</em>&rdquo;. La pornograf&iacute;a va directamente a provocar emociones a trav&eacute;s de la estimulaci&oacute;n de las zonas m&aacute;s primarias de nuestro cerebro. Y lo consigue, no hay duda de que lo consigue: excita sobremanera y produce placer a trav&eacute;s de la masturbaci&oacute;n y del sopor bienhechor subsiguiente a la misma. Y por eso, entre otras razones, tiene tanto &eacute;xito. Lo tiene muy f&aacute;cil porque, por otra parte, es un mecanismo que a pesar de los millones a&ntilde;os de evoluci&oacute;n, sigue indemne: el deseo sexual vinculado a la conservaci&oacute;n de la especie humana, est&aacute; anclado en lo m&aacute;s profundo de nuestro cerebro que reacciona de inmediato ante &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Continuaremos en el siguiente art&iacute;culo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/porno-ficcion-realidad-i-razon-emocion-peliculas-sexuales_132_7924528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 May 2021 18:15:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿El porno es ficción o realidad? (I): razón y emoción en las películas sexuales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía,Sexualidad,Sexología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mutilación genital femenina, poder y violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/mutilacion-genital-femenina-violencia_132_7197977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/901e9c93-d6b7-41bf-a801-f0e18e100eba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mutilación genital femenina, poder y violencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El día 6 de febrero es el día contra la mutilación genital femenina. Se trata de la forma más sanguinaria y vejatoria de agresión sexual que se comete, todavía en algunos países, contra las niñas. Solo por ser niñas</p></div><p class="article-text">
        La violencia genera violencia, es un mantra que se repite no sin raz&oacute;n. Tambi&eacute;n se reitera aquello de <em>homo homini lupus est</em>, frase atribuida a Thomas Hobbes, un fil&oacute;sofo ingl&eacute;s del siglo XVII y que parece justificar la violencia <em>per se</em>, en la medida en que podr&iacute;a estar inserta en nuestros genes. Pero &iquest;es as&iacute;? No, nosotros no lo creemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso alguien se cree que esas mujeres adultas que arrancan de cuajo, de cualquier manera, el cl&iacute;toris de una ni&ntilde;a lo llevan en sus genes? No. Somos m&aacute;s partidarios de comprender este hecho a partir de variables culturales sin menoscabo de otras que, solo en ciertos casos, pudieran considerarse. Aprendemos a ser violentos. La crueldad y la maldad ejercida sobre otro ser humano, a sabiendas del dolor y el sufrimiento que comporta, es una decisi&oacute;n aparentemente libre y por tanto caracter&iacute;stica de la especie humana.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que las circunstancias externas adversas podr&iacute;an precipitar conductas agresivas en determinadas personas. Digo precipitar porque en otras culturas la pobreza, incluso la miseria, no llevan aparejadas conductas de esta &iacute;ndole de un modo generalizado.&nbsp;Cuando hay una cat&aacute;strofe natural no todos roban en los supermercados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tengo el convencimiento de que la globalizaci&oacute;n y la pandemia de la Covid-19 han empeorado este sombr&iacute;o pron&oacute;stico que muchos predicen, refiri&eacute;ndose a un futuro menos halag&uuml;e&ntilde;o en las sociedades occidentales consideradas civilizadas. Pero no es menos cierto que el modelo socioecon&oacute;mico nos trata como objetos que consumen vorazmente, m&aacute;s que individuos humanos, inocul&aacute;ndonos la sospecha hacia el otro que tenemos al lado: nos puede contagiar, nos puede quitar el trabajo, el confort, las ventajas materiales adquiridas o los derechos sociales y de la salud. O la pensi&oacute;n, siguen diciendo algunos irresponsables en &eacute;pocas electorales.
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy no vamos a referirnos a esa violencia gruesa y palmaria. Hay muchas formas de violencia y algunas muy sutiles. Probablemente la inmensa mayor&iacute;a son as&iacute;, invisibles, hechas por alguien cercano, como por ejemplo las violaciones sexuales a menores, cuyo v&iacute;nculo afectivo obnubila la denuncia. <em>Mi marido no me pegaba, pero me dol&iacute;a</em>, nos dec&iacute;a una paciente en consulta.
    </p><p class="article-text">
        En una conferencia, en la que disertamos sobre la violencia y la sexualidad, alguien me cont&oacute; una historia, no recuerdo si hizo referencia a su autor/a, que ilustra hasta qu&eacute; punto est&aacute; integrada en la sociedad, en todas las culturas, la violencia contra la mujer en muy diferentes grados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, el caso es que una antrop&oacute;loga refer&iacute;a cierta experiencia en un pa&iacute;s africano. Contaba que las nativas llevaban a sus v&aacute;stagos en la espalda mientras trabajaban. Cuando lloraban, dependiendo si era ni&ntilde;o o ni&ntilde;a, se le daba la teta inmediatamente o se le retrasaba. La cient&iacute;fica les pregunt&oacute; por qu&eacute; y la respuesta fue que el ni&ntilde;o tiene un coraz&oacute;n rojo, es impaciente y no es bueno frustrarle, mientras que la ni&ntilde;a tiene que armarse de paciencia, aprendiendo que nunca va a tener satisfacci&oacute;n en la vida, no va a tener lo que ella desea. Por esa raz&oacute;n tiene que esperar y aguantar porque eso es lo que tendr&aacute; que hacer toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres, ven&iacute;a a decirnos el cuento, tienen que soportar estoicamente su inevitable sino. Pero m&aacute;s all&aacute; de las diferencias en la entrepierna, diferencias que han justificado incomprensiblemente durante siglos la profunda brecha entre hombres y mujeres, hay que se&ntilde;alar a estos dimorfismos sociales, como causa originaria y como factor de perpetuaci&oacute;n de las mismas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay otros muchos m&aacute;s factores como los valores culturales machistas que se transmiten de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n y que nosotros hemos analizado ampliamente en el &uacute;ltimo libro publicado, dedicando un amplio espacio al papel que juega el consumo de pornograf&iacute;a violenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pues bien, la mutilación genital de las niñas es uno de los más claros, y dramáticos sin duda, ejemplos del poder y del dominio que el hombre ha ejercido en la historia sobre la mujer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El maltrato y las agresiones contra las mujeres, en sus m&uacute;ltiples formas, han sido una lacra en nuestra cultura occidental. Por supuesto en otras culturas y latitudes la situaci&oacute;n no ha sido mejor, por lo que cabe afirmar que la historia de la sexualidad femenina es, tambi&eacute;n, una historia del quebrantamiento de sus derechos sexuales. Somos defensores ac&eacute;rrimos del valor supremo de la libertad individual, si bien para muchas mujeres su biograf&iacute;a sexual se ha caracterizado por la permanente vulneraci&oacute;n y la falta de respeto hacia su libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, forzar a alguien a tener relaciones sexuales, a trav&eacute;s de cualquier estrategia, casi siempre deshonesta, es inaceptable. La libertad es un valor en s&iacute; mismo cuando se usa con responsabilidad. El hombre que fuerza sexualmente a una mujer mantiene la creencia, en no pocas ocasiones, de que puede hacerlo, de que su poder le legitima a hacerlo. Y si no es por las bravas es a trav&eacute;s de la prostituci&oacute;n por unos cuantos euros.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, la mutilaci&oacute;n genital de las ni&ntilde;as es uno de los m&aacute;s claros, y dram&aacute;ticos sin duda, ejemplos del poder y del dominio que el hombre ha ejercido en la historia sobre la mujer. Le quita su bien m&aacute;s preciado: el placer de su cl&iacute;toris. La castiga de un modo cruel, despoj&aacute;ndole de su capacidad para experimentar goce por s&iacute; misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La extirpaci&oacute;n de ra&iacute;z de ese &oacute;rgano es una realidad fisiol&oacute;gica, empero a partir de ese momento, se asocia inevitablemente a un potente estigma que le acompa&ntilde;ar&aacute; el resto de su vida sexual y afectiva. Que la aparta, desde bien peque&ntilde;a, empuj&aacute;ndola al cuarto oscuro del silencio y de la soledad. Incompleta y con un valor exiguo. Como si fuera un trasto viejo. En mi experiencia profesional he visto tan solo dos casos de mujeres con esa huella y s&eacute; de lo que hablo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar en los &ldquo;procedimientos quir&uacute;rgicos&rdquo; y en las grav&iacute;simas consecuencias en la salud de las ni&ntilde;as que ese tipo de pr&aacute;cticas comportan y a pesar de la repugnancia que tal empe&ntilde;o conlleva, tratamos de buscar una explicaci&oacute;n a tan deleznable hecho, que acaso nos permitiera comprender esa conducta viejuna y aun extendida en algunos pa&iacute;ses con principios religiosos dogm&aacute;ticos, autoritarios y, al parecer, en algunos estados modernos europeos por inmigrantes devotos en la clandestinidad.
    </p><p class="article-text">
        Odio, envidia de la capacidad reproductiva femenina y/o de su extraordinaria respuesta sexual, tal vez un modo de asegurarse el control de la mujer, castigo por ser mujer y a la vez objeto que provoca el deseo masculino -aquella f&aacute;bula de la manzana de Eva- asegurarse la fidelidad y por tanto garantizar que el patrimonio siga la descendencia de la sangre, que podr&iacute;a aclarar tambi&eacute;n la obsesi&oacute;n por el himen intacto y el culto a la virginidad&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La mutilaci&oacute;n genital femenina es la madre de todas las agresiones sexuales, ejercida en este caso por otras mujeres, seg&uacute;n el mandato masculino que elude as&iacute; su responsabilidad, a las que tambi&eacute;n se les hizo lo mismo y, por tanto, han padecido sus consecuencias, raz&oacute;n por la que, cabr&iacute;a suponer, anhelaran que otras mujeres experimenten ese mismo dolor y compartan esa congoja de por vida, porque as&iacute; tienen que ser. La persona adicta ve con buenos ojos que haya otras que tengan sus mismos h&aacute;bitos.
    </p><p class="article-text">
        Por contra la sexualidad es un hecho humano positivo, vital, bienhechor tanto para los hombres como para las mujeres, cuyas relaciones sexuales y afectivas solo deben est&aacute;n basadas en el respeto y en la libertad. Por tanto, amable lector/a, a la menor oportunidad, dile a tu hijo/a sobrino/a o nieto/a que la sexualidad es una dimensi&oacute;n amorosa, saludable, divertida, tierna y placentera, que tiene todo el sentido cuando se da en un entorno de deseo y acuerdo mutuo, respeto, libertad y corresponsabilidad en el bienestar y el placer del otro/a. Solo de esa manera.
    </p><p class="article-text">
        Y, de paso, gritemos a los cuatro vientos, para que nos oigan los futuros agresores sexuales, que se van a perder una de las m&aacute;s emocionantes y maravillosas experiencias de la vida: tener relaciones sexuales con otra persona, de igual a igual, de mutuo acuerdo, en las que prima la libertad, el respeto, el deseo y la pasi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/mutilacion-genital-femenina-violencia_132_7197977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Feb 2021 20:20:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mutilación genital femenina, poder y violencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mutilación genital femenina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menores y consumo de porno de violaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/menores-consumo-porno-violaciones_132_6713662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5e6a301-f29c-457e-9b68-033d46b7f509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menores y consumo de porno de violaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película porno violenta es el manual de instrucciones 2.0 de esta generación de niños y niñas pornográficos que tratan de emular en sus primeras relaciones sexuales</p></div><p class="article-text">
        He dejado pasar unos d&iacute;as, para digerir la impactante noticia con la que se nos atragant&oacute; el desayuno la otra ma&ntilde;ana. Probablemente a muchas personas les ocurri&oacute; lo mismo, si bien, la trascendencia de la misma en el mundo en el que vivimos ya habr&aacute; desaparecido. Como tantas otras cosas que ocurren en esta sociedad anestesiada para muchos asuntos, sensible solo durante el tiempo, casi un momento, que dura su lectura y poco m&aacute;s, porque luego viene otra cr&oacute;nica igualmente espeluznante. &iquest;Qu&eacute; hay de Aylan el ni&ntilde;o muerto, solo, en una playa desierta? Demasiada informaci&oacute;n, demasiada violencia que es dif&iacute;cil de soportar, raz&oacute;n por la que solemos aparcar estos comunicados y olvidarlos para evitar el sufrimiento. Un mecanismo de defensa conocido en la Psicolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, la noticia, la recordaran, dec&iacute;a que la Polic&iacute;a Nacional hab&iacute;a detenido en nuestro pa&iacute;s a cincuenta personas por distribuir pornograf&iacute;a infantil. Hasta aqu&iacute; podr&iacute;a ser un reporte normal y lamentablemente habitual. Sin embargo, en este caso se precisaba que de esos detenidos s&oacute;lo seis eran mayores de edad. Los dem&aacute;s, ni&ntilde;os y adolescentes que llevaban una vida completamente normal, es decir, buenos estudiantes y socialmente adaptados. Como tu hijo, sobrino o nieto amable lector/a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los polic&iacute;as encargados de la investigaci&oacute;n -a los que les sorprendi&oacute; la crudeza de los v&iacute;deos a pesar de que estaban acostumbrados- eran materiales pornogr&aacute;ficos de realismo extremo, incluyendo la violaci&oacute;n de un beb&eacute; de cinco meses -s&iacute;, s&iacute;, repito, la violaci&oacute;n de un beb&eacute; de cinco meses- o agresiones sexuales a una ni&ntilde;a de dos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no se trataba de v&iacute;deos porno convencionales, de <em>sexting</em> o de relaciones sexuales adolescentes. No, era un salto cualitativo, si bien se apresuraron a decir que las grabaciones eran de pa&iacute;ses extranjeros, suponemos para quitar hierro al asunto. Pero los consumidores eran ni&ntilde;os espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        Los distribu&iacute;an y les parec&iacute;a lo m&aacute;s normal del mundo. Incluso se carcajeaban de las im&aacute;genes de un pene en la boca de un beb&eacute; o la violaci&oacute;n de una ni&ntilde;a de dos a&ntilde;os. Adem&aacute;s, en estos grupos suele ocurrir con mucha frecuencia que se plantea una competici&oacute;n a ver quien es m&aacute;s &ldquo;machote&rdquo; y comparte el v&iacute;deo m&aacute;s duro y violento, porque de ese modo se es m&aacute;s popular. Y se compite sin ning&uacute;n pudor.
    </p><p class="article-text">
        Los materiales se compart&iacute;an a trav&eacute;s de Instagram, una red social que se caracteriza por la censura de un pez&oacute;n de una chica, pero que de todos es sabido que es una red en la que se comparte pornograf&iacute;a y enlaces a p&aacute;ginas de prostituci&oacute;n indirectamente. Al igual que otras redes sociales que est&aacute;n infladas de pornograf&iacute;a como Twitter.
    </p><p class="article-text">
        Un responsable policial se&ntilde;alaba que &ldquo;No se trata de una red de pornograf&iacute;a infantil, sino de usuarios independientes que suelen ser chicos, es muy raro que encontremos a alguna mujer&rdquo;, En total se hab&iacute;an identificado a 51 personas, de las cuales 45 eran menores de edad y, de estos, siete carec&iacute;an de responsabilidad penal al tener menos de 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Este mando de las Fuerzas de Seguridad, subrayaba en la entrevista a los medios que &ldquo;actualmente hay un acceso demasiado r&aacute;pido y f&aacute;cil a la pornograf&iacute;a en la que la mujer es utilizada como objeto y, adem&aacute;s, el mayor placer se obtiene cuando hay violencia. Esto est&aacute; influyendo en el desarrollo evolutivo y sexual de los j&oacute;venes que ven como normales este tipo de comportamientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El funcionario no descubr&iacute;a nada nuevo. Esto es algo de lo que nosotros venimos hablando desde hace muchos a&ntilde;os. Ya en 1980 advert&iacute;amos en un art&iacute;culo, de las consecuencias de dejar la educaci&oacute;n sexual de nuestros menores en manos del porno y lamentablemente se han cumplido nuestros pron&oacute;sticos. Al igual que hay una generaci&oacute;n X o Z, nosotros hablamos de una &ldquo;generaci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pornogr&aacute;ficos&rdquo; concepto que hemos propuesto para se&ntilde;alar la gravedad de este asunto. Ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que ser&aacute;n adultos con importantes destrozos afectivos, emocionales y sexuales. No nos cabe ninguna duda.
    </p><p class="article-text">
        Basta que veamos los informes de la fiscal&iacute;a espa&ntilde;ola o los Defensores del Menor de las comunidades aut&oacute;nomas que cada a&ntilde;o nos informan de incrementos significativos de los delitos sexuales en los que est&aacute;n implicados nuestros menores. O los de muchos profesionales, estudios e investigaciones que constatan este cambio tan relevante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo es posible que ocurra esto? inquieren muchas personas llev&aacute;ndose las manos a la cabeza. Muy sencillo: esa es la consecuencia de la desidia social (de muchas familias, pol&iacute;ticos, responsables educativos y sanitarios&hellip;) frente a la educaci&oacute;n sexual de nuestros ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Hemos decidido que sea la pornograf&iacute;a violenta que se ofrece gratis en Internet, las 24 horas al d&iacute;a, los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o la que les eduque, es decir le ofrezca informaciones y ayude a construir sus actitudes y valores toda vez que promoviendo modelos de conducta sexual violentos y sexistas. Desde muy pronto. Cada vez m&aacute;s precoz: algunos estudios ya apuntan a los 6 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;: tu hijo, nieto o sobrino consume pornograf&iacute;a. Te guste o no te guste. Est&eacute;s de acuerdo o no eso va a ocurrir antes de los 16 a&ntilde;os. Y antes de regalarle un m&oacute;vil, debes hablarle de los riesgos de Internet. S&iacute; o s&iacute;. Aunque te entre la taquicardia o las palabras se te atraganten. Debes hacerlo. Es tu responsabilidad. Hagas lo que hagas &eacute;l va a seguir viendo porno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n se ha agravado por la pandemia de la COVID-19, porque los dispositivos digitales est&aacute;n pegados con <em>loctite</em> a la mano de casi todos los chicos y chicas durante gran parte del d&iacute;a. Tambi&eacute;n de sus padres. Y la industria de la pornograf&iacute;a que es extremadamente poderosa, ha ganado. Siempre gana. Se ha normalizado en nuestra sociedad. Es el referente sexual de nuestros j&oacute;venes. La pel&iacute;cula porno violenta es el manual de instrucciones 2.0 de esta generaci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pornogr&aacute;ficos que tratan de emular en sus primeras relaciones sexuales. Poco nos pasa. Vamos a necesitar un batall&oacute;n de psic&oacute;logos especialistas en conducta sexual para arreglar este desaguisado en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/menores-consumo-porno-violaciones_132_6713662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jan 2021 19:27:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menores y consumo de porno de violaciones]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jóvenes y efectos del consumo de pornografía: una propuesta educativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/jovenes-efectos-consumo-pornografia-propuesta-educativa_132_6511768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40d9ab1a-f794-4eb0-8212-3a2a7cac59dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jóvenes y efectos del consumo de pornografía: una propuesta educativa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor en Psicología Clínica y Especialista en Sexología y Educación Sexual, José Luis García, publica un libro sobre la pornografía y los efectos de su consumo en las agresiones sexuales</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os Internet nos ha cambiado la vida, las relaciones o el tiempo libre, tanto a menores como a adultos. Ha sido una transformaci&oacute;n extraordinaria en el desarrollo de la sociedad, pero tambi&eacute;n ha venido acompa&ntilde;ada de riesgos importantes de salud que es preciso conocer. Como saben los lectores/as de mi blog, el estudio y la investigaci&oacute;n del fen&oacute;meno de la pornograf&iacute;a nos ha interesado desde hace muchos a&ntilde;os, particularmente los efectos de su exposici&oacute;n frecuente a la modalidad que es representada con diferentes dosis y formas de violencia a mujeres y a chicas ani&ntilde;adas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de los menores y j&oacute;venes consumen porno con ese tipo de caracter&iacute;sticas en Internet. En Espa&ntilde;a, algunos comienzan a los 8 a&ntilde;os, otros incluso antes. Las ni&ntilde;as algo menos, pero en algunos pa&iacute;ses como Suecia o Australia ya se est&aacute;n igualando hacia los 16 a&ntilde;os. Cualquiera que tenga un m&oacute;vil con acceso a la red puede hacerlo. Tus hijos, nietos o sobrinos, amable lector/a, tambi&eacute;n lo har&aacute;n, si no lo han hecho todav&iacute;a. Tambi&eacute;n las ni&ntilde;as, aunque de momento algo menos. Adem&aacute;s, la propia industria del porno tiene recursos sobrados para que se topen en cualquier momento con &eacute;l y lo consuman. Ese es su objetivo, crear consumidores si son adictos mucho mejor, como en el caso de la industria del tabaco, del alcohol o los c&aacute;rteles de la droga.
    </p><p class="article-text">
        Una buena parte de chicas, tratan de parecerse a los chicos en estas y otras manifestaciones, pero, aunque sean menos consumidoras asiduas de pornograf&iacute;a, sufren en sus propias carnes las consecuencias de que los chicos lo hagan casi a diario. Conocemos algunos de los costes de ese aprendizaje en forma de lesiones anales en ni&ntilde;as o agresiones sexuales de todo tipo, cuando no traumas, aversiones y fobias al sexo.
    </p><p class="article-text">
        Por consiguiente, este consumo, a pesar de ser gratis, no es de balde, tiene consecuencias y algunas de ellas muy graves. Diferentes estudios cient&iacute;ficos sugieren diferentes efectos: adicci&oacute;n, hipersexualidad, alteraciones cerebrales, disfunciones sexuales, problemas de pareja, trastornos de la conducta, alteraciones de la sociabilidad, consumo de prostituci&oacute;n, riesgos reproductivos y de infecciones entre otros, pasando por el aprendizaje de un modelo de relaciones sexuales agresivo, inaceptable desde todo punto de vista, cuando nos referimos al porno violento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos parece terrible y lamentable que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se inicien en la sexualidad con ese modelo que ven en las pantallas de sus m&oacute;viles, modelo que contribuye a configurar el concepto y el sentido de su sexualidad y de sus relaciones a partir de ese momento. El porno es el manual de instrucciones de las primeras relaciones sexuales de muchos chicos y chicas. Estamos seguros de que la pornograf&iacute;a va a cambiar muchos de los c&oacute;digos y de las claves sexuales que hasta ahora conoc&iacute;amos respecto de la est&eacute;tica corporal, la sexualidad y de las relaciones sexuales, con lo que ello supone.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, hablo de generaci&oacute;n de #ni&ntilde;osyni&ntilde;aspornograficos, hashtag que ha tenido una excelente acogida en las RR SS y que sirve de t&iacute;tulo a una ambiciosa propuesta educativa, bien fundamentada en un an&aacute;lisis exhaustivo de las diferentes implicaciones de la pornograf&iacute;a en la reciente historia y en el momento actual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Proponemos una capacitaci&oacute;n espec&iacute;fica de padres y docentes, en base a 6 temas prioritarios, contenidos que, luego, ellos/as van a aplicar en sus respectivos &aacute;mbitos con ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y j&oacute;venes. La finalidad es que lleven a cabo una adecuada educaci&oacute;n sexual que les permita hacer frente a esa vigorosa influencia de la industria pornogr&aacute;fica, ante la que se hallan, demasiado a menudo, sin vigilancia de ninguna naturaleza. La pornograf&iacute;a seguir&aacute; existiendo durante mucho tiempo y, en este momento, la formaci&oacute;n es el &uacute;nico recurso realista que tenemos. Estos 6 temas responden a las ideas y creencias m&aacute;s significativas que transmite el porno, con el que hay que competir en una lucha desigual.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, con la finalidad de que las familias y profesionales lleven a cabo una educaci&oacute;n sexual realista y eficiente con menores y j&oacute;venes, para que afronten con &eacute;xito estos nuevos riesgos de Internet, proponemos una &ldquo;amplia mochila&rdquo; cargada de conocimientos basados en los avances cient&iacute;ficos, al objeto de transmitirles informaci&oacute;n rigurosa y realista y hacerlo de manera adecuada.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El porno es el manual de instrucciones de las primeras relaciones sexuales de muchos chicos y chicas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Luis García</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta propuesta est&aacute; explicitada en dos libros que se publican estos d&iacute;as y que tienen esa finalidad educativa desde una perspectiva de la salud. Y todo ello desde una perspectiva de prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n de la salud sexual y relacional, poniendo el foco, un poco m&aacute;s, en los ni&ntilde;os y hombres.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 1990 en una entrevista que me realiz&oacute; el diario canario CANARIAS 7, yo advert&iacute;a: &ldquo;Alguien tiene que hablar a nuestros hijos de pornograf&iacute;a&rdquo;. Me congratul&oacute; leer el 9 de diciembre de 2020, en un art&iacute;culo en EL PA&Iacute;S sobre este tema, en el que su autora Eva Bail&eacute;n, afirmaba: &ldquo;cuanto m&aacute;s retrasemos la conversaci&oacute;n sobre la sexualidad, m&aacute;s necesaria ser&aacute; la charla sobre pornograf&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ense&ntilde;amos a nuestros hijos a comportarse en todos los &aacute;mbitos de su vida, excepto en la sexualidad. En lo que concierne a su educaci&oacute;n sexual, responsable en buena parte del placer, la alegr&iacute;a, de sus relaciones afectivas, el bienestar o su salud futura, dejamos que lo haga el porno violento. Y eso tiene su coste afectivo, emocional y sexual. Lamentablemente un grupo importante pagar&aacute; ese precio.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, repito, este trabajo est&aacute; encaminado fundamentalmente a educar y capacitar en la sexualidad a vuestros hijos e hijas para que puedan hacer frente a los desaf&iacute;os, y sus consecuencias, que plantea el consumo de pornograf&iacute;a en la sociedad actual. Tambi&eacute;n a que puedan analizar con m&aacute;s criterio los argumentos de quienes consideran que ver pornograf&iacute;a a corta edad no tiene ning&uacute;n efecto, que son tonter&iacute;as de los fan&aacute;ticos, religiosos o de aquellos que no aman la libertad, argumentario muy alejado de lo que ocurre realmente como tratamos de mostrar en nuestra novedosa aportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de los j&oacute;venes ven pornograf&iacute;a, las chicas menos, pero sufren las consecuencias de que ellos la vean. Gran parte de este porno tiene diferentes dosis de violencia y de violencia hacia la mujer y chicas j&oacute;venes ani&ntilde;adas. Adem&aacute;s, presenta modelos de conducta sexual inadecuados, as&iacute; como ideas e informaciones con escasa fundamentaci&oacute;n cient&iacute;fica. Estas circunstancias, en ausencia de educaci&oacute;n sexual adecuada, puede provocar muy diferentes consecuencias en otros tantos &oacute;rdenes de sus vidas, sus relaciones y particularmente en su salud integral.
    </p><p class="article-text">
        Dado que las agresiones sexuales a mujeres y a ni&ntilde;as son un drama lacerante en nuestra sociedad, y que se ha se&ntilde;alado a la pornograf&iacute;a como un factor etiol&oacute;gico de este problema, el programa pivota sobre esta esta vinculaci&oacute;n. Ya hemos dicho repetidas veces que la violencia es inaceptable y que, en lo que se refiere a la sexualidad, lo es todav&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Con estos libros, pretendo ayudarles a llevar a cabo su cometido educativo de la mejor manera que yo considero. Necesariamente el conocimiento de la realidad y de los hechos que rodean a la pornograf&iacute;a son condici&oacute;n indispensable para educar de modo m&aacute;s realista y eficiente. De ah&iacute; que hayamos apostado por ofrecer conocimientos y datos sobre ello, as&iacute; como directrices, criterios y orientaciones pedag&oacute;gicas concretas para la vida diaria.
    </p><p class="article-text">
        Las intervenciones educativas frente a los problemas de salud deben basarse en los conocimientos e investigaciones cient&iacute;ficas.&nbsp; &ldquo;El saber no ocupa lugar&rdquo;, por tanto, para hablar con los hijos e hijas de esta tem&aacute;tica, mejor si tenemos una amplia y fundada formaci&oacute;n para transmitirlas y discernir aquello que, por su edad o su desarrollo evolutivo, mejor les convendr&iacute;a. La pornograf&iacute;a es un fen&oacute;meno muy complejo y, para hablar de ella, convendr&iacute;a tener claro algunas de las implicaciones m&aacute;s destacadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el primer libro, <em>Ni&ntilde;os (y ni&ntilde;as) pornogr&aacute;ficos 1</em>, analizamos aspectos conceptuales (&iquest;qu&eacute; entendemos por pornograf&iacute;a?), hist&oacute;ricos (&iquest;c&oacute;mo ha evolucionado el porno en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas?), ideol&oacute;gicos (&iquest;cu&aacute;l es el debate actual?), modelos de conducta que nos ofrece, as&iacute; como sus implicaciones econ&oacute;micas, &eacute;ticas, legales y los diferentes efectos en la salud o en las relaciones, que acompa&ntilde;an al consumo de pornograf&iacute;a. Tambi&eacute;n se analizan otros hechos vinculados directamente a ella (Internet y sus riesgos, violencia y agresiones sexuales, prostituci&oacute;n, etc.).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Libro &#039;Niños y niñas pornográficos&#039;, de José Luis García"
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            <span class="title">
                Libro &#039;Niños y niñas pornográficos&#039;, de José Luis García                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El segundo, <em>Ni&ntilde;os (y ni&ntilde;as) pornogr&aacute;ficos 2</em>, se centra en cuestiones m&aacute;s pr&aacute;cticas y sugiere una propuesta educativa, concreta y fundamentada en una investigaci&oacute;n exhaustiva, para llevar a cabo en el hogar y en los centros de ense&ntilde;anza, dentro de la educaci&oacute;n sexual. En este momento, pensamos que la capacitaci&oacute;n de nuestros hijos e hijas es el mejor recurso para hacer frente a la pornograf&iacute;a <em>on line</em>, promovida hasta la saciedad, sin ning&uacute;n l&iacute;mite, por la todopoderosa industria que est&aacute; detr&aacute;s. Este segundo libro se publica junto al primero.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello es el resultado de varios a&ntilde;os de investigaci&oacute;n y estudio, un trabajo intenso y emocionante a partes iguales, sobre este fen&oacute;meno -que ofrecemos con gusto a quienes sean sensibles a esta problem&aacute;tica- que est&aacute; cambiando nuestra manera de ver y vivir la sexualidad, tambi&eacute;n algunos c&oacute;digos y claves sexuales, en una sociedad con nuevos y sorprendentes paradigmas que parecen caracterizar inevitablemente al S. XXI.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros hijos/as, nietos/as o sobrinos/as merecen una mayor consideraci&oacute;n y respeto por parte de los adultos frente a la dejaci&oacute;n de sus responsabilidades en esta &aacute;rea. Tienen derecho a ser educados adecuadamente en todos los aspectos de su vida, en lugar de ser abandonados a su suerte en manos de la pornograf&iacute;a que es uno de sus principales referentes sexuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es terrible y lamentable que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se inicien en la sexualidad con ese modelo que ven en las pantallas de sus m&oacute;viles, modelo que contribuye a configurar el concepto y el sentido de su sexualidad y de sus relaciones a partir de ese momento. El porno es el manual de instrucciones de las primeras relaciones sexuales de muchos chicos y chicas. &iquest;Hasta cu&aacute;ndo?
    </p><p class="article-text">
        Te invito a que me acompa&ntilde;es en este viaje que tratar&eacute; de hacerte grato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/jovenes-efectos-consumo-pornografia-propuesta-educativa_132_6511768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Dec 2020 19:28:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jóvenes y efectos del consumo de pornografía: una propuesta educativa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía,Agresiones sexuales,Navarra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué es un niño (y una niña) pornográfico?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/nino-nina-pornografico_132_6402239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5e6a301-f29c-457e-9b68-033d46b7f509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué es un niño (y una niña) pornográfico?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un niño pornográfico será un adulto con importantes destrozos emocionales, afectivos y sexuales</p></div><p class="article-text">
        Internet ha transformado nuestras vidas, nuestras relaciones y nuestro tiempo libre. Ha sido uno de los m&aacute;s importantes y maravillosos avances de la humanidad. Sin embargo, tambi&eacute;n va a ser la matriz en donde se inician y mantienen no pocas adicciones: al m&oacute;vil, al juego de apuestas on-line, videojuegos, al consumo patol&oacute;gico o a la pornograf&iacute;a y que van a dar trabajo a un batall&oacute;n de psic&oacute;logos en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. De eso no tengo ninguna duda. Como suele acontecer, las familias m&aacute;s desfavorecidas, ser&aacute;n las que mayor sufrimiento tengan que soportar.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier ni&ntilde;o con un m&oacute;vil en su mano puede acceder, sin ninguna dificultad ni control, a todo tipo de pel&iacute;culas porno las 24 horas del d&iacute;a, los 365 d&iacute;as al a&ntilde;o de manera gratuita. Barra libre. La mayor&iacute;a de las pel&iacute;culas porno tienen dosis de violencia. Algunas claramente muestras violaciones y torturas a chicas j&oacute;venes ani&ntilde;adas. Todo ello en un entorno de sociedad hipersexualizada que instrumentaliza los cuerpos de mujeres y ni&ntilde;as con fines de consumo.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el porno es una de las principales fuentes de informaci&oacute;n sexual de nuestros chicos y j&oacute;venes, transmisor no solo de cierto tipo de conocimientos sesgados, embustes y decenas de mitos; sino tambi&eacute;n de un modelo de comportamiento sexual que cabr&iacute;a esperar de un chico y una chica en esas circunstancias. Muchos chavales antes de haber dado un beso ya han visto escenas de esa naturaleza y, algunos otros, alardean de ser expertos en conductas sexuales pornogr&aacute;ficas.
    </p><h3 class="article-text">Una nueva propuesta</h3><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os he venido sugiriendo en algunos art&iacute;culos, en nuestros blogs y en redes sociales un nuevo concepto que he denominado &ldquo;ni&ntilde;os pornogr&aacute;ficos&rdquo; y &ldquo;ni&ntilde;os (y ni&ntilde;as) pornogr&aacute;ficos&rdquo; incorporando dos hashtags <em>(#ni&ntilde;osyni&ntilde;aspornograficos </em>y <em>#educacionsexualprofesional</em>) como alternativa a su prevenci&oacute;n, que han tenido una gran acogida.
    </p><p class="article-text">
        Merece la pena, por tanto, una breve explicaci&oacute;n acerca de lo que yo entiendo por generaci&oacute;n de ni&ntilde;os pornogr&aacute;ficos y que lo planteo a modo de hip&oacute;tesis, para su futuro y en un futuro no muy lejano, si no estamos ya inmersos en &eacute;l.&nbsp; Un ni&ntilde;o pornogr&aacute;fico ser&aacute; un adulto con importantes destrozos emocionales, afectivos y sexuales. Este planteamiento hipot&eacute;tico, se hace en base a los conocimientos disponibles hasta el momento, nuestra experiencia profesional y una cierta reflexi&oacute;n sobre la realidad actual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay investigaciones muy serias y documentadas acerca de los graves efectos en la salud del consumo abusivo de porno desde corta edad. Por otra parte, los datos oficiales de la fiscal&iacute;a sobre el aumento de delitos sexuales, la implicaci&oacute;n de menores en los mismos, las agresiones sexuales, los consumos de alcohol y sustancias, entre otros muchos aspectos, confieren a esta hip&oacute;tesis un cierto fundamento emp&iacute;rico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata, pues, de un problema de salud y me gustar&iacute;a circunscribirlo a ese &aacute;mbito, ya que es esa &aacute;rea en la que vengo desarrollando toda mi vida profesional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/nino-nina-pornografico_132_6402239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Nov 2020 19:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué es un niño (y una niña) pornográfico?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía,Sexología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[40 años de educación pornográfica violenta. ¿Hasta cuándo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/40-anos-educacion-pornografica-violenta_132_6266795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40d9ab1a-f794-4eb0-8212-3a2a7cac59dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="40 años de educación pornográfica violenta. ¿Hasta cuándo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de educación sexual endémica en nuestro país, obliga a nuestros niños y jóvenes a buscar respuestas a sus inquietudes e intereses sexuales legítimos, en Internet, y las resuelven con películas porno violentas</p></div><p class="article-text">
        El 4 de octubre de 1980, es decir hoy hace exactamente 40 a&ntilde;os, publicaba en mi p&aacute;gina quincenal de un peri&oacute;dico regional, un art&iacute;culo sobre la educaci&oacute;n sexual y la pornograf&iacute;a donde afirmaba lo siguiente: <em>&ldquo;El hecho de que la pornograf&iacute;a, con su peculiar informaci&oacute;n sexual y con su objetivo, eminentemente lucrativo, se haya introducido en nuestro Estado antes que una aut&eacute;ntica educaci&oacute;n sexual, va a generar consecuencias graves en la salud sexual de las personas&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Hoy escribo esta cr&oacute;nica que est&aacute;s leyendo, amable lector/a y vengo a decir tres cuartos de lo mismo, solo que esas consecuencias graves a las que alud&iacute;a, ya est&aacute;n generalizadas en nuestra sociedad. A pesar de haber transcurrido 4 d&eacute;cadas la sociedad espa&ntilde;ola no ha dado respuesta a esta necesidad y, por tanto, no pocas familias se lamentan por ello.
    </p><p class="article-text">
        Para no andar por las ramas voy a comenzar citando los dos &uacute;ltimos informes de la Fiscal&iacute;a espa&ntilde;ola, correspondientes a 2018 y 2019, donde se concluye que &laquo;existe una inequ&iacute;voca tendencia al incremento de la violencia entre menores, adolescentes y j&oacute;venes&ldquo;, en particular los 16 y 17 a&ntilde;os. Este incremento, cercano al 40% est&aacute;, a juicio de la instituci&oacute;n, &rdquo;asociado al consumo de pornograf&iacute;a en las redes sociales, donde se cosifica a la mujer&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta directriz es evidente desde 2012, en el &aacute;rea de las relaciones sentimentales &ldquo;iniciadas a una edad cada vez m&aacute;s temprana, y que se asientan sobre pautas de control y dominaci&oacute;n del chico sobre la chica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el informe de 2020 se alertaba de un &laquo;alarmante incremento&raquo; de las ideas sexistas y de la violencia sexual entre menores y adolescentes, considerando &ldquo;muy preocupante los abusos sexuales cometidos por menores&rdquo;, cuyo incremento fue significativo y que la Fiscal&iacute;a de Barcelona, estimaba en un 25%. Una aut&eacute;ntica epidemia.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo en Espa&ntilde;a. La realidad es que esto ocurre en otros muchos pa&iacute;ses. La organizaci&oacute;n NSPCC (Sociedad Nacional para la Prevenci&oacute;n de la Crueldad hacia los Ni&ntilde;os) se&ntilde;ala que alrededor de un tercio de los abusos sexuales en Reino Unido los cometen menores y que estas agresiones aumentaron en un 57% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente se constataba que las chicas menores agredidas, toleran en alguna medida esta situaci&oacute;n, ofreciendo menos resistencia, quit&aacute;ndole importancia y hasta disculpando al agresor, de tal modo que es su familia la que denuncia la agresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, el guion de muchas de las pel&iacute;culas porno que ven los menores espa&ntilde;oles desde los 8 a&ntilde;os (Informe Universidad de Baleares) o inclusive a los 6 a&ntilde;os (Informe <em>Save the Children</em>), se ha trasladado a sus conductas sexuales, porque el porno violento se ha convertido en el principal educador sexual de esta generaci&oacute;n, su tutorial 2.0 o, si se prefiere, el manual de instrucciones de sus primeras relaciones sexuales. La pornograf&iacute;a violenta se ha normalizado en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        	Diferentes informes de ONG y profesionales de la salud, informan de casos concretos de:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Participaci&oacute;n de chicas menores en webcam sexuales.</li>
                                    <li>Violaciones de menores (solos o en grupo) sobre otras menores.</li>
                                    <li>Incremento de lesiones anales en chicas muy j&oacute;venes.</li>
                                    <li>Juegos sexuales infantiles que incluyen la felaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Acceso frecuente a p&aacute;ginas porno violentas de manera intencionada.</li>
                                    <li>Incremento del sexting y el acoso sexual.</li>
                                    <li>Subir fotos y video er&oacute;ticos a cambio de dinero en nuevas plataformas como Onlyfans.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        En el campo de las actitudes sexuales ha habido un cambio significativo y que se resume en que los ni&ntilde;os perciben que las ni&ntilde;as con poca ropa merecen ser violadas o que la violencia contra las mujeres es aceptable porque a ellas les acaba gustando.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as se public&oacute; un informe de <em>Save The Children </em>con los resultados de un estudio realizado con j&oacute;venes espa&ntilde;oles. Entre otras cosas conclu&iacute;a que m&aacute;s de la mitad de los adolescentes cree que la pornograf&iacute;a da ideas para sus propias experiencias sexuales y que el 53% de los ni&ntilde;os tiene el primer contacto con alg&uacute;n contenido expl&iacute;cito sexual entre los seis y los 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes espa&ntilde;oles afirman que el porno influye en su vida, produciendo, en algunos casos, que dejen de realizar otras actividades. As&iacute; mismo reconocen que les influye, no tanto en el disfrute de sus propias relaciones sexuales, pero s&iacute; en la construcci&oacute;n de su deseo sexual y en la determinaci&oacute;n de qu&eacute; cosas les atraen. Tambi&eacute;n que su deseo sexual se va construyendo sobre unos cimientos irreales, violentos y desiguales.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, pr&aacute;cticamente la totalidad de los j&oacute;venes espa&ntilde;oles antes de los 16 a&ntilde;os ha consumido porno y sabemos que la mayor&iacute;a del porno que consumen tiene contenidos violentos. Las chicas menos, aunque por los datos de otros pa&iacute;ses, parece que tienden a igualarse. El consumo de porno se ha incrementado en un 18,5% en la cuarentena y los controles parentales de acceso a Internet se han relajado, con lo cual el tiempo dedicado a navegar es ilimitado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos haciendo una generación de niños y niñas pornográficos, en una sociedad hipersexualizada y pornoviolenta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay que decir claramente que un menor, con un m&oacute;vil con acceso a internet, es muy probable que vea porno m&aacute;s temprano que tarde, incluso aquello que nos pueda parecer imposible, como una pel&iacute;cula donde se tortura a una chica ani&ntilde;ada. Yo lo he visto, por tanto, lo puede ver cualquiera, porque en las webs porno no hay ning&uacute;n control y, si hubiere alguna restricci&oacute;n, los chavales avezados se la saltan al igual que algunas de las inspecciones parentales que se les ponen en el ordenador de casa. Y si no, tienen el m&oacute;vil de su amigo.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que saber que cualquier ni&ntilde;o/a con un m&oacute;vil se va a topar con el porno violento. Tus hijos, nietos, o sobrinos, amable lector/a, tambi&eacute;n lo har&aacute;n, si no lo han hecho todav&iacute;a. La propia industria del porno tiene recursos sobrados para que cualquier persona se tropiece con &eacute;l, copando las aplicaciones y videojuegos donde recala la juventud y donde, h&aacute;bilmente, est&aacute; infiltrada. Ese es su objetivo, como los grupos de presi&oacute;n del tabaco, del alcohol o los c&aacute;rteles de la droga. Un chico puede jugar al Fortnite con una actriz porno conocida. Y eso mola.
    </p><p class="article-text">
        A la luz de los conocimientos disponibles deber&iacute;amos considerar el consumo de pornograf&iacute;a violenta como un grave problema de salud de nuestra sociedad. Sus efectos en este &aacute;mbito y en el de las relaciones de pareja e interpersonales son graves: adicci&oacute;n, hipersexualidad, trastornos y disfunciones sexuales, conflictos de pareja, aumento del consumo de prostituci&oacute;n, incremento de ETS&hellip;etc. consecuencias muy documentadas cient&iacute;ficamente.
    </p><p class="article-text">
        La falta de educaci&oacute;n sexual end&eacute;mica en nuestro pa&iacute;s, obliga a nuestros ni&ntilde;os y j&oacute;venes a buscar respuestas a sus inquietudes e intereses sexuales leg&iacute;timos, en Internet, y las resuelven con pel&iacute;culas porno violentas, lo que m&aacute;s abunda en la red, de manera gratuita, a cualquier hora del d&iacute;a o de la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El porno violento ense&ntilde;a a menores y a j&oacute;venes, el modo y la manera de c&oacute;mo la chica debe plegarse a los deseos del var&oacute;n puesto que &eacute;l, es el que manda. Ella debe someterse ya que, adem&aacute;s de que debe hacerlo por ser mujer y porque, en el fondo, disfruta con ello. La m&aacute;xima perversi&oacute;n del porno es que normaliza la idea que a las mujeres y a las chicas ani&ntilde;adas les gusta que las violen. Es absolutamente inaceptable desde una perspectiva sexol&oacute;gica y &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Viendo una pel&iacute;cula porno violenta un menor, adem&aacute;s de ver agresi&oacute;n contra una mujer, se excita sobremanera, se masturba y obtiene placer. El placer sexual es la recompensa y el refuerzo natural m&aacute;s importante en la especie humana. La producci&oacute;n de dopamina es extraordinaria en los consumidores y en los adictos al porno. Adem&aacute;s, convendr&iacute;a recordar que la erotizaci&oacute;n de la violencia aumenta el riesgo de repetirlo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos haciendo una generaci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pornogr&aacute;ficos, en una sociedad hipersexualizada y pornoviolenta. Lamentablemente mi pron&oacute;stico de hace 40 a&ntilde;os se ha cumplido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/40-anos-educacion-pornografica-violenta_132_6266795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2020 18:42:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[40 años de educación pornográfica violenta. ¿Hasta cuándo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía,Sexología,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Generación de niños (y niñas) pornográficos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/generacion-ninos-ninas-pornograficos_132_6170394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40d9ab1a-f794-4eb0-8212-3a2a7cac59dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Generación de niños (y niñas) pornográficos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pornografía violenta ha venido para quedarse y poco se puede hacer para regularla o prohibirla. Tan solo tenemos un recurso: una educación sexual profesional, científica, impartida desde primaria hasta la universidad, por docentes cualificados, así como una decidida intervención, junto a una mayor implicación, de las familias</p></div><p class="article-text">
        En estas mismas p&aacute;ginas he solido plantear algunas reflexiones derivadas de mi estudio de la pornograf&iacute;a, fen&oacute;meno complejo y de extraordinarias implicaciones sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, empe&ntilde;o al que llevo dedic&aacute;ndome algunos a&ntilde;os -particularmente la violenta, y sus efectos en los menores y j&oacute;venes- Pues bien, con alguna frecuencia, me encuentro con investigadores que plantean una cuesti&oacute;n interesante: a la hora de hacer dos grupos de estudio, uno de chicos consumidores de porno y otros que no consumen, no encuentran candidatos para este segundo, porque el 99 % de los j&oacute;venes consumen porno. Al parecer la cuarentena por la COVID-19, ha incrementado en un 15 % el consumo de porno.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, pr&aacute;cticamente la totalidad de los investigadores consultados, recomiendan encarecidamente que las autoridades educativas y las familias se planteen, muy seriamente, lo que est&aacute; pasando y que no miren para otro lado, como acontece en la actualidad, inst&aacute;ndoles a que hagan importantes esfuerzos en educar a sus hijos e hijas al respecto. El consenso aqu&iacute; es muy significativo.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la primera reflexi&oacute;n que quiero trasmitir en este art&iacute;culo para que los padres, madres y docentes tomen conciencia de la realidad. Es m&aacute;s, les digo que un menor con un m&oacute;vil con acceso a Internet, es muy probable que vea porno m&aacute;s temprano que tarde. Puede ver cualquier cosa, incluso aquello que nos pueda parecer imposible e inimaginable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, sabemos que, a los 8 a&ntilde;os, ya se inician en este consumo y que, a los 13-14 a&ntilde;os, m&aacute;s de la mitad lo hacen, porcentaje que a los 16 a&ntilde;os est&aacute; cercano al 100 %. Las chicas, como ocurre en esta generaci&oacute;n, tratan de parecerse a los chicos en estas y otras manifestaciones, pero, aunque sean menos consumidoras asiduas, sufren las consecuencias de que aquellos lo hagan casi a diario. Es decir, se &ldquo;comen el marr&oacute;n&rdquo;: lesiones anales, imposici&oacute;n de conductas que no desean, agresiones, etc.
    </p><p class="article-text">
        Como muy bien dice Walter Dekeseredy, profesor de la Universidad de Virginia, &ldquo;La industria de la pornograf&iacute;a es tan enorme, que ha permitido que las personas est&eacute;n tan inmersas en la mentalidad pornogr&aacute;fica, por lo que es dif&iacute;cil imaginar lo que ser&iacute;a un mundo sin pornograf&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nosotros pensamos que la pornograf&iacute;a violenta es la nueva coca&iacute;na del S.XXI. Sus efectos son tan destructores o m&aacute;s que esta. Adem&aacute;s, es gratuita y est&aacute; al alcance de cualquier menor. Barra libre las 24 horas del d&iacute;a, los 365 d&iacute;as al a&ntilde;o. Una bomba de relojer&iacute;a que nos explotar&aacute; m&aacute;s temprano que tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? porque las pel&iacute;culas porno, muchas de ellas violentas, son el tutorial de las relaciones sexuales de muchos de nuestros j&oacute;venes. Su manual de instrucciones. Mientras no reconozcamos esto, y pongamos una pronta soluci&oacute;n, seguiremos haciendo una generaci&oacute;n que yo denomino #ni&ntilde;ospornograficos.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;Qu&eacute; es un ni&ntilde;o pornogr&aacute;fico? En mi opini&oacute;n es un menor que ha aprendido sexo a trav&eacute;s del porno fundamentalmente, sin educaci&oacute;n sexual, que se ha cre&iacute;do que lo que ve -que a la vez es lo que le excita y lo que le da un inmenso placer- es lo normal. Lo que se espera de &eacute;l cuando tenga sus primeras relaciones sexuales y lo que &eacute;l espera del comportamiento de su pareja.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pornografía violenta ha venido para quedarse y poco se puede hacer para regularla o prohibirla. Tan solo tenemos un recurso: una educación sexual profesional, científica, impartida desde primaria hasta la universidad, por docentes cualificados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es muy probable que este menor tenga relaciones sexuales precoces, que sea muy activo sexualmente y por tanto promiscuo y que trate de imponer a una chica lo que ha visto en las pel&iacute;culas de pornograf&iacute;a violenta; es decir, coito oral, anal y vaginal alternativamente y sin ning&uacute;n tipo de higiene, ni m&eacute;todos de prevenci&oacute;n de Infecciones de Transmisi&oacute;n Sexual. Con lo cual el riesgo de contagiarse una infecci&oacute;n de esta naturaleza o bacteriana, es elevado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez sea agresivo en sus primeras pr&aacute;cticas sexuales y como tienen todas las papeletas de que sean frustrantes, es posible que frecuente la prostituci&oacute;n porque es all&iacute; donde puede hacer lo que quiera, lo que le pida a una joven mujer, venida de un pa&iacute;s pobre, obligada a hacerlo, por unos cuantos euros.
    </p><p class="article-text">
        Tiene una elevada probabilidad de ser adicto al porno, padecer determinadas alteraciones cerebrales y, en esas circunstancias, sufrir&aacute; disfunciones sexuales. En el caso de que tenga pareja, lo m&aacute;s probable es que tenga conflictos con ella y, tal vez, acaben separ&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Es de esperar que sus actitudes sexuales sean mis&oacute;ginas y permisivas hacia la agresi&oacute;n sexual hacia las mujeres. Incluso comprender&aacute; y tolerar&aacute; esas agresiones en otros y, se ha comprobado, va a evitar intervenir si observa una agresi&oacute;n en su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, este chico, con toda probabilidad, va a sufrir enormemente en su vida. Y, de paso, toda su familia. Seguramente afectar&aacute; mucho m&aacute;s a los estratos socioecon&oacute;micos m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Claro que, la mayor&iacute;a de las familias pensaran que, a nosotros, no nos van a pasar tales cosas.
    </p><p class="article-text">
        En la red social Twitter, donde las controversias son cosa cotidiana, he publicado numerosos testimonios de otras tantas personas que me escriben cont&aacute;ndome sus experiencias y constato un inter&eacute;s inusitado por esta cuesti&oacute;n. Uno de ellos  escrito por una chica de 17 a&ntilde;os, dec&iacute;a as&iacute;: &nbsp;&ldquo;Yo no quiero perder a mi novio. Estoy muy enamorada de &eacute;l, pero quiere que se la chupe y luego darme por detr&aacute;s, como en las pelis porno que vemos. Pero a m&iacute; no me gusta. Usted que es sex&oacute;logo &iquest;podr&iacute;a ayudarme a que deje de dolerme y me guste como a la chica de la peli?&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1283659872714858496?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tuvo una extraordinaria acogida: cerca de 3.800.000 de impresiones en todo el mundo, lo que revela el inter&eacute;s de este conjunto de problemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, cuando hablo de estos temas con padres y madres les cuento una historia. Hace muchos a&ntilde;os, un psic&oacute;logo famoso (que se llamaba Bandura) hizo un experimento: unos ni&ntilde;os observaron como un adulto golpeaba a una mu&ntilde;eca. Despu&eacute;s dej&oacute; a los ni&ntilde;os con la misma mu&ntilde;eca. Los ni&ntilde;os tambi&eacute;n la golpearon.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este ejemplo sugiere que los ni&ntilde;os aprenden e imitan lo que ven. M&aacute;xime en formato audiovisual con el que est&aacute;n familiarizados desde beb&eacute;s. Viendo una pel&iacute;cula porno violenta un menor, adem&aacute;s, de ver agresi&oacute;n a una mujer, se excita sobremanera, se masturba y obtiene placer. El placer sexual es la recompensa y el refuerzo natural m&aacute;s importante en la especie humana. La producci&oacute;n de dopamina es incre&iacute;ble en los adictos al porno. Adem&aacute;s, convendr&iacute;a recordar que la erotizaci&oacute;n de la violencia aumenta el riesgo de repetirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no ha de olvidarse que vivimos en una sociedad hipersexualizada que erotiza permanentemente el cuerpo de la mujer con finalidad consumista. Solo hace falta ver unos cuantos anuncios de coches, joyas o colonias.
    </p><p class="article-text">
        La pornograf&iacute;a violenta ha venido para quedarse y poco se puede hacer para regularla o prohibirla. Tan solo tenemos un recurso: una educaci&oacute;n sexual profesional, cient&iacute;fica, impartida desde primaria hasta la universidad, por docentes cualificados, as&iacute; como una decidida intervenci&oacute;n, junto a una mayor implicaci&oacute;n, de las familias. Esta es una de las pocas certezas que tengo en este &aacute;mbito, ya que es la &uacute;nica manera de evitar una generaci&oacute;n de #ni&ntilde;ospornograficos y de hacer frente a la imponente y poderosa industria pornogr&aacute;fica que, al igual que los c&aacute;rteles de la droga, las tabacaleras o el <em>lobby </em>del alcohol, tan solo les preocupa obtener beneficios econ&oacute;micos, generando consumidores y adictos. O educaci&oacute;n sexual o porno, ese y no otro, es el dilema.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong></em><em> es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo; en Navarra, editado por Amazon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/generacion-ninos-ninas-pornograficos_132_6170394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2020 18:03:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Generación de niños (y niñas) pornográficos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía,Sexología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pornografía e ideología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/pornografia_132_5946248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40d9ab1a-f794-4eb0-8212-3a2a7cac59dc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la actualidad, la pornografía, la prostitución y la gestación subrogada, por poner tres ejemplos relevantes, constituyen elementos centrales de la confrontación ideológica</p></div><p class="article-text">
        Como es sabido, los asuntos que conciernen al sexo, generan no pocas pol&eacute;micas y controversias desde tiempos inmemoriales. No hay manera de desprenderse de esta mochila secular. El poder religioso y pol&iacute;tico ha sabido utilizarla h&aacute;bilmente, adapt&aacute;ndose convenientemente a los tiempos, a tenor de la importancia que tiene en la vida de la inmensa mayor&iacute;a de las personas. El sexo, le interesa a casi todo el mundo. A unos m&aacute;s que a otros, claro.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el divorcio, el aborto o los m&eacute;todos anticonceptivos para j&oacute;venes, han sido objeto de los m&aacute;s furibundos ataques y tambi&eacute;n, c&oacute;mo no, de los m&aacute;s fervientes defensores, en nuestra reciente historia. M&aacute;s tarde o temprano la raz&oacute;n democr&aacute;tica, la libertad, los derechos individuales, la salud y el sentido com&uacute;n acaban imponi&eacute;ndose y tales cuestiones acaban integr&aacute;ndose en la vida con cierta normalidad, si bien hay quienes todav&iacute;a manifiestan su desacuerdo permanente como si de una matraca se tratara. Este proceso de cambio se ha dado, y se sigue dando, en otros muchos pa&iacute;ses con un timing similar.
    </p><p class="article-text">
        Estas materias provocan una polarizaci&oacute;n de las opiniones de una manera asombrosa raz&oacute;n por la que, a nosotros, nos resulta subyugante desde un plano acad&eacute;mico y curioso. Pues bien, en la actualidad, la pornograf&iacute;a, la prostituci&oacute;n y la gestaci&oacute;n subrogada, por poner tres ejemplos relevantes, constituyen elementos centrales de la confrontaci&oacute;n ideol&oacute;gica. Solo mencionar&eacute; hoy a la pornograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como los lectores saben, mi inter&eacute;s por el estudio de la pornograf&iacute;a y de sus efectos no es nuevo. En octubre de 1980 publicaba un art&iacute;culo en el que advert&iacute;a de los riesgos de aprender porno en ausencia de una educaci&oacute;n sexual cient&iacute;fica y profesional. No solo seguimos pr&aacute;cticamente igual, sino que hemos empeorado, la pornograf&iacute;a de hace 40 a&ntilde;os no tiene nada que ver con la actual. El cambio en los contenidos y la accesibilidad ha sido espectacular.  En cualquier caso, lo que no ha cambiado, es que las pel&iacute;culas pornogr&aacute;ficas son una de las fuentes m&aacute;s importantes de informaci&oacute;n sexual de nuestros menores y j&oacute;venes. Algunos chicos ya comienzan a ver porno a los 8 a&ntilde;os. Barra libre incluyendo el porno violento. 
    </p><p class="article-text">
        Y sabemos perfectamente los riesgos que comporta para su salud, su desarrollo y sus relaciones. Hay centenares de estudios cient&iacute;ficos que constatan las consecuencias negativas en el cerebro, en la conducta adictiva, en las agresiones sexuales o en las relaciones de pareja, por mencionar solo algunos. El destrozo que puede ocasionar su consumo habitual en el desarrollo afectivo y sexual en un menor parece fuera de toda duda.
    </p><p class="article-text">
        Pues esa polarizaci&oacute;n a la que hac&iacute;a referencia es paradigm&aacute;tica en la pornograf&iacute;a. Si desde el plano sociol&oacute;gico, hici&eacute;ramos un contin&uacute;o describiendo las posiciones ideol&oacute;gicas existentes en la actualidad, nos encontrar&iacute;amos con dos extremos bien definidos: Hay personas y grupos radicalmente en contra y personas y grupos radicalmente a favor, sin admitir ning&uacute;n tipo de concesi&oacute;n o grado intermedio. A favor o en contra. Y punto. O conmigo o contra m&iacute;. Hay art&iacute;culos y publicaciones bien interesantes a este respecto.
    </p><p class="article-text">
        Entre ambos extremos, muchas otras personas y grupos, que se situar&iacute;an a lo largo de ese continuo, entre los que me incluyo, que piden un poco de sosiego, un an&aacute;lisis cient&iacute;fico y mesurado y estudios rigurosos para ver c&oacute;mo podemos solucionar este problema atendiendo al da&ntilde;o que genera la pornograf&iacute;a, en particular la violenta. &iquest;Para qu&eacute;?: para conocer mejor la realidad de lo que ocurre y ofrecer soluciones que pasan necesariamente por la educaci&oacute;n sexual desde la educaci&oacute;n primaria y obligatoria en todas las familias. M&aacute;s sabidur&iacute;a y menos ideolog&iacute;a, porque la bronca dificulta los avances, entorpece la b&uacute;squeda de soluciones. Y no es balad&iacute; porque la salud de muchos chicos y chicas est&aacute; en juego.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo del continuo CONTRA LA PORNOGRAF&Iacute;A, nos encontramos con la paradoja de que algunos grupos feministas, grupos religiosos diversos y recalcitrantes, as&iacute; como ultras pol&iacute;ticos, se posicionan sin ning&uacute;n tipo de ambages en contra. Por razones distintas, pero coinciden en esa postura ideol&oacute;gica. En el otro extremo, A FAVOR se sit&uacute;an la industria pornogr&aacute;fica, los consumidores de porno en particular los adictos que no quieren o&iacute;r ni hablar de regulaci&oacute;n, que no le toquen lo suyo, y que la venden como un s&iacute;mbolo de libertad sexual. Es el mercado, amigo, nos dicen. En este grupo, nos encontramos facciones, tambi&eacute;n denominadas feministas, que la defienden a capa y espada como una lucha contra el modelo dominante de sexualidad. Tambi&eacute;n por razones distintas los diferentes grupos coinciden en esa posici&oacute;n ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Como podr&aacute; comprenderse en este estado de radicalizaci&oacute;n extrema, quienes osan proponer alg&uacute;n tipo de soluci&oacute;n intermedia, son objeto de las m&aacute;s feroces cr&iacute;ticas desde ambos lados. O quienes sugieren que hay pel&iacute;culas er&oacute;ticas, cintas sexuales con finalidad terap&eacute;utica o educativa o simplemente pel&iacute;culas de contenido sexual que estimulan el deseo de muchas parejas, en las que el deseo se ha ido apagando, y que no tienen absolutamente nada que ver con la pornograf&iacute;a violenta, que habr&iacute;a necesariamente que regular. Pues no, a estos ni agua, desde ambos extremos. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; andamos, liados en un enfrentamiento que parece no tener fin, cuyas consecuencias son devastadoras, en la medida en que nuestros chicos y chicas se privan de recibir una educaci&oacute;n sexual profesional a la que tienen derecho sin ning&uacute;n g&eacute;nero de dudas. Y como hemos dichos muchas veces, los hijos e hijas (o sobrinos/as o nietos/as) de todos y cada uno de los hombres y mujeres que conforman esos grupos a favor y en contra, son v&iacute;ctimas de la situaci&oacute;n paralizante en la que estamos. Por igual. Las consecuencias son transversales.
    </p><p class="article-text">
        Un dato nada m&aacute;s: una de las webs porno m&aacute;s importantes del mundo, tiene en torno a 115 millones de visitas diarias promedio. 1.200 b&uacute;squedas por segundo.  The Economist cifra entre 700 y 800 millones las webs pornogr&aacute;ficas que hay en el mundo. Tres de cada cinco est&aacute;n alojadas en Estados Unidos. Esa misma web porno se&ntilde;ala que, en 2019, tuvieron 42.000 millones de visitas, un incremento de 8.500 millones frente al a&ntilde;o anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto en internet, en un clik, las 24 horas del d&iacute;a, a disposici&oacute;n del que quiera visionarlas, gratuitamente y sin ning&uacute;n tipo de control. Y muchas de estas pel&iacute;culas son violentas y algunas deleznables e inaceptables. Por cierto, estas mismas p&aacute;ginas webs, que como estrategias de mercadotecnia han regalado los contenidos premiun en la cuarentena de la COVID-19, afirman que su negocio ha aumentado el 15 % en el confinamiento. Despu&eacute;s de la reclusi&oacute;n es muy probable que el n&uacute;mero de adictos al porno se incremente y que, con el mayor tiempo disponible, muchos chicos y chicas hayan ingresado en ese club que yo denomino &ldquo;ni&ntilde;os (y ni&ntilde;as) pornogr&aacute;ficos&rdquo;. Una nueva generaci&oacute;n con nuevos paradigmas sexuales, cuyo futuro est&aacute; por ver. Ah&iacute; lo dejo.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo; en Navarra, editado por Amazon.</em><strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/pornografia_132_5946248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2020 18:32:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pornografía e ideología]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós, amigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/coronavirus-amistad_132_1220042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Su aportación ha sido inmensa en muchos aspectos. Contribuyó a sentar las bases de la nueva masculinidad, aconsejando “pico y pala” al profesorado para cambiar las actitudes y los valores machistas de nuestra sociedad.</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1974 y un joven estudiante de Psicolog&iacute;a, no tuvo otra idea mejor que invertir el importe de una beca que le hab&iacute;an otorgado para sus estudios, en la edici&oacute;n a &ldquo;ciclostil&rdquo; del libro de Wilhelm Reich, La revoluci&oacute;n sexual, la obra maestra de este psicoanalista austriaco, icono de la revoluci&oacute;n de mayo del 68 y de parte de la juventud espa&ntilde;ola universitaria de la d&eacute;cada de los 70. La inversi&oacute;n fue un fracaso porque, al final, acab&oacute; regalando los libros, por miedo a que lo detuviera la polic&iacute;a pol&iacute;tico social -la secreta- de la &eacute;poca, pero aquello fue lo de menos, porque el joven aquel, impetuoso, era el peor inversor que yo hab&iacute;a conocido.
    </p><p class="article-text">
        Viene esto a cuento para dar una idea de la personalidad arrolladora, de la pasi&oacute;n por sus ideales, de mi querido y buen amigo Juli&aacute;n Fern&aacute;ndez de Quero, que hoy ha fallecido en Madrid como consecuencia de este virus que nos est&aacute; dejando el coraz&oacute;n hecho pedazos, truncando una anhelada jubilaci&oacute;n a la que ten&iacute;a todo el derecho, junto a su afectuosa mujer y a sus hijos e hijas. Ni siquiera nos ha permitido decirle el &uacute;ltimo adi&oacute;s y abrazar a su familia. Por tal raz&oacute;n le escribo estas l&iacute;neas que pongan algo de quietud a este desasosiego que me invade.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de un militante activo de la Junta Democr&aacute;tica y del PCE de aquella &eacute;poca, era un incansable luchador por la igualdad de hombres y mujeres y del estudio de la Sexolog&iacute;a en Espa&ntilde;a. Fue pionero en nuestro pa&iacute;s de muchas y buenas iniciativas como la Fundaci&oacute;n SEX-POL y de las primeras asociaciones profesionales de Sexolog&iacute;a, en unos tiempos en los que no eran bien vistas tales tareas. Siempre fue por delante. Ahora estaba entusiasmado con AHIGE, la Asociaci&oacute;n de Hombres por la Igualdad de G&eacute;nero. Por sus clases han pasado cientos de profesionales que han seguido sus l&uacute;cidas ense&ntilde;anzas impregn&aacute;ndose de su humanidad y sabidur&iacute;a. Ha publicado varios libros sobre Sexolog&iacute;a y otros acerca del nuevo papel de los hombres en la sociedad contempor&aacute;nea y la necesidad de luchar por la igualdad entre hombres y mujeres estaba en su bit&aacute;cora personal de manera permanente.
    </p><p class="article-text">
        Siempre viajando por Espa&ntilde;a, compartiendo sus conocimientos y su entusiasmo por la educaci&oacute;n sexual. Recuerdo, por ejemplo, su participaci&oacute;n en el M&aacute;ster de Sexualidad y G&eacute;nero que se realizaba en Granada y de sus sabias ense&ntilde;anzas, no solo en las clases, sino en los debates posteriores junto a Ana Navarro a la que, le dec&iacute;a cari&ntilde;osamente que, aunque la sociedad no estaba preparada para ello, todav&iacute;a, hab&iacute;a que seguir peleando por otra menos desigual y m&aacute;s justa. El, a no dudar, lo hizo con la generosidad que a modo de impronta personal le caracterizaba. Bondad y generosidad son dos palabras que siempre las asocio a su recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Su aportaci&oacute;n ha sido inmensa en muchos aspectos. Contribuy&oacute; a sentar las bases de la nueva masculinidad, aconsejando &ldquo;pico y pala&rdquo; al profesorado para cambiar las actitudes y los valores machistas de nuestra sociedad. Seguramente muchos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, sin conocerle, pero a trav&eacute;s de los/as docentes que le escucharon, habr&aacute;n recogido esa semilla del cambio. 
    </p><p class="article-text">
        Le conoc&iacute; bien y por eso puedo hablar de c&oacute;mo era humana y profesionalmente. No en vano compart&iacute; varios a&ntilde;os de carrera en un piso de estudiantes en &eacute;pocas dif&iacute;ciles de aquella Espa&ntilde;a, con manifestaciones y huelgas constantes, que acabada de enterrar al dictador. Tuve la oportunidad de debatir y contrastar muchas y buenas ideas y valores en largas sesiones, junto a varios caf&eacute;s y cigarros, que pretend&iacute;an una hermosa revoluci&oacute;n en aquella Espa&ntilde;a que necesitaba abrirse a Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Honesto y comprometido con sus ideas como pocos, llevaba a su vida cotidiana, con su compa&ntilde;era, con sus amigos, con la gente que conoc&iacute;a, aquello que pensaba, sin acritud. Jam&aacute;s lo vi enfadado, con una sonrisa de pillin que le era propia, porque era tolerante y comprensivo. Una buena persona. Un ser humano cari&ntilde;oso, cercano y afectuoso. Por eso, sobre todo, era tan querido y estimado.  Por esa caracter&iacute;stica le recordaremos. Esto es lo que me sale decir de &eacute;l, ahora, sobreponi&eacute;ndome a una emoci&oacute;n y una congoja que no deja fluir mis ganas de compartir muchas m&aacute;s cosas sobre Juli&aacute;n, pero que me sirve en este momento para sobrellevar el duelo de su p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        Nos ha dejado, v&iacute;ctima de este virus destructor que siega vida y esperanzas, como una guada&ntilde;a afilada, despiadada, que nos est&aacute; dejando a todos desolados con muchos miedos e incertidumbres. Sin contemplaciones de ninguna &iacute;ndole. Un virus que ha inoculado en nuestro cerebro el miedo y la sospecha del otro/a y que se quedar&aacute; mucho tiempo m&aacute;s despu&eacute;s de que el confinamiento se acabe. &iquest;Cu&aacute;ndo volveremos a abrazar como antes? &iquest;Cu&aacute;ndo nuestros besos no tendr&aacute;n que ser controlados? &iquest;Cu&aacute;ndo dejaremos que los cari&ntilde;os y los afectos salgan sin cortapisas?  Nos va a costar.
    </p><p class="article-text">
        Un virus cruel que ni siquiera te permite despedir a quienes has llevado en un lugar especial de tus recuerdos a lo largo de estos a&ntilde;os. Aunque &eacute;l nos dir&iacute;a que adelante, que sigui&eacute;ramos teniendo esperanza en las personas y su capacidad de cambio social, lo cierto es que no se merec&iacute;a esta muerte. No es justo. Era merecedor de otra despedida, m&aacute;s amable, m&aacute;s humana y cercana. No tan fr&iacute;a. No tan mala. 
    </p><p class="article-text">
        Adi&oacute;s, amigo, un abrazo que te abarque todo.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo; en Navarra, editado por Amazon.</em><strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/coronavirus-amistad_132_1220042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2020 18:11:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Adiós, amigo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amor, sexo y afecto en tiempos de coronavirus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/amor-sexo-afecto-coronavirus_132_1001683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05edfa04-ade0-4e63-9bb3-f4c0ab1b599a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando escribo esto hay cerca de 2.000 familias españolas que han perdido a un ser querido. Hijos, abuelas, hermanas, sobrinos... no les han podido abrazar, coger su mano, mirarle a los ojos y decirle. “Te quiero. Gracias”, mientras les dejaban ir</p></div><p class="article-text">
        En los tres primeros d&iacute;as de confinamiento, y en previsi&oacute;n de lo que se nos ven&iacute;a encima, me permit&iacute; compartir en redes sociales, algunos tuits o post sobre estos temas que me gustan e inquietan y de los que suelo hablar en estas p&aacute;ginas desde hace tiempo. La labor de divulgaci&oacute;n me parece que es necesaria siempre y, m&aacute;s ahora, donde los conocimientos pueden ayudarnos a sobrellevar mejor esta cuarentena imprescindible e incuestionable. De hecho, he puesto a disposici&oacute;n de los internautas diferentes enlaces para leer art&iacute;culos de esta &iacute;ndole.
    </p><p class="article-text">
        Twitter (<a href="https://twitter.com/josluis70921676" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@JosLuis70921676</a>) a no dudar, es la que m&aacute;s juego da en esta tem&aacute;tica. Por el contrario, en Instagram tengo la impresi&oacute;n que predominan las poses corporales con una evidente instrumentalizaci&oacute;n er&oacute;tica, de mujeres y hombres, supongo que en la b&uacute;squeda ansiosa de likes y corazoncitos rojos. Alg&uacute;n d&iacute;a hablaremos de ello y su efecto en las conductas de nuestros j&oacute;venes. Linkedin y Facebook son otro rollo.
    </p><p class="article-text">
        En general son temas que interesan a la gente y, salvo alg&uacute;n maleducado o quienes vomitan a diario su amargura contra lo que sea insult&aacute;ndote porque s&iacute;, agradecen las modestas sugerencias que suelo compartir.
    </p><p class="article-text">
        Me preocupan los costes emoci&oacute;nales que, en este aislamiento, pueden generarse en las relaciones de pareja. Estos d&iacute;as van a ser una prueba de fuego para aquellas que tuvieran previamente alg&uacute;n conflicto en su relaci&oacute;n y, es probable, que tambi&eacute;n lo sea para otras muchas, que no los tuvieran. Emerger&aacute;n cual corcho introducido en un barre&ntilde;o de agua. Cuanto m&aacute;s dure es probable que las tiranteces, algunas inevitables, se incrementen y la manera de gestionar esas tensiones sea la clave para la armon&iacute;a o desarmon&iacute;a. Me temo que las agresiones y maltratos de hombres a mujeres no descender&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es muy posible que en determinados momentos haya tensi&oacute;n, m&aacute;s de lo habitual, porque la situaci&oacute;n es excepcional.  De ah&iacute; que sugerimos la m&aacute;xima tranquilidad y un dialogo sereno cuando surjan esos momentos. Incluso derivarlos a horarios en los que podamos estar m&aacute;s l&uacute;cidos y relajados.  Cada cual debiera tener su tiempo y, a no dudar, comprometerse activa e igualitariamente en las tareas dom&eacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        No pocas parejas se quejan del escaso dialogo, en particular de los hombres. En tono humor&iacute;stico y desenfadado escrib&iacute;amos en Twitter un comentario que me hab&iacute;an hecho llegar: &ldquo;Con esto del aislamiento en casa, por lo del coronavirus, he estado hablando un rato con mi mujer y me ha parecido muy simp&aacute;tica&rdquo;. Est&aacute; bien una sonrisa. El humor es bueno para hacer frente a estas situaciones haciendo un buen uso de &eacute;l. Hacer un poco de ejercicio f&iacute;sico es obligado.
    </p><p class="article-text">
        Es completamente normal sentirse preocupados, tristes y agobiados. No pasa nada por llorar. Hay que comprender y aceptar todas las emociones que surgen a borbotones. Van y vienen. Valorar estar vivos y lo bueno que tenemos. Desde un punto de vista racional, tratemos de evitar el miedo pensando en que vamos a salir de esta y que es algo temporal y transitorio. Es positivo hablar de otras cosas que no sean el virus y su curva de ascenso, viendo otros programas de TV que no sean los informativos, monogr&aacute;ficos con lo que est&aacute; pasando. No hacer caso a las fake news o en todo caso contrastarlas.
    </p><p class="article-text">
        Es una buena oportunidad para hacer lo que ten&iacute;as pendiente (estar m&aacute;s tiempo con los hijos/as, jugar, ordenar fotos, leer, recuperar el hobby, revisar, hacer bricolaje&hellip;) con los que habr&iacute;a que disponer de toneladas de paciencia y ser especialmente generosos y emp&aacute;ticos. &iquest;C&oacute;mo me gustar&iacute;a a m&iacute; que me trataran en una situaci&oacute;n similar? es una pregunta pertinente. Por tanto, jugar con ellos y recrear el aprendizaje escolar que ahora m&aacute;s que nunca valoramos el trabajo del profesorado.
    </p><p class="article-text">
        Suger&iacute;a, as&iacute; mismo, llamar a alguien que pienses que est&aacute; solo/a o pas&aacute;ndolo mal. A los familiares que est&aacute;n lejos. Tal vez, alg&uacute;n momento para reflexionar sobre la propia vida no estar&iacute;a dem&aacute;s. Si alguien a tu lado siente eso, coge su mano y abr&aacute;zale.
    </p><p class="article-text">
        Y, como estamos m&aacute;s tiempo con la pareja, tambi&eacute;n hay oportunidades de mayor intimidad sexual, que es muy saludable. A este respecto compart&iacute;a algunas sugerencias:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Excepto en &eacute;pocas de enamoramiento, el deseo sexual, casi siempre, hay que provocarlo. Hay que echar le&ntilde;a al fuego, porque si no, se apaga. En particular en aquellas parejas que llevan m&aacute;s a&ntilde;os juntos.</li>
                                    <li>Busca un tiempo (ahora s&iacute; hay) para caricias, juegos besos y abrazos.</li>
                                    <li>A veces un masajito con aceite oloroso es un buen comienzo. O no. Simplemente el masaje.</li>
                                    <li>Una musiquilla de fondo tampoco est&aacute; mal. Hay a quienes eso le facilita el encuentro.</li>
                                    <li>Leer un relato er&oacute;tico o ver una peli especial, allana las cosas. Se puede leer en alto. A algunas personas el lenguaje les estimula.</li>
                                    <li>Las fantas&iacute;as sexuales, son el m&uacute;sculo del deseo. Hay que ejercitarlo para que no se atrofie. Son gratuitas, ilimitadas y f&aacute;ciles de elaborar. No tiene que ver con la infidelidad.</li>
                                    <li>Se puede y se debe hablar. Para indicar, sugerir, seguir&hellip; o para excitar que hay palabras que tienen un poder er&oacute;tico extraordinario. Prueba. Si son fuertes, pide permiso antes.</li>
                                    <li>Hay juguetes tambi&eacute;n. Pero primero, sugiero usar los recursos personales que son muchos.</li>
                                    <li>No todo es el coito vaginal, ni lo m&aacute;s importante, ni lo &uacute;ltimo.</li>
                                    <li>Independientemente de la edad, piensa que tienes un cuerpo estupendo y que a tu pareja le encanta, tocarlo, olerlo o degustarlo.</li>
                                    <li>Una de las claves es dejarse llevar, abandonarse, que pas&eacute; lo que tenga que pasar. Sin obligaciones y sin expectativas previas.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Finalmente habl&aacute;bamos de algunos de los efectos y consecuencias afectivas colaterales del virus ya que esta pandemia tiene no pocas consecuencias devastadoras en la fragilidad de los seres humanos. Esperamos y anhelamos que sea para bien. Otro d&iacute;a hablaremos de los costes econ&oacute;micos y sociales reales que est&aacute;n por venir y que deben hacernos reflexionar sobre el modelo socioecon&oacute;mico desbocado en el que estamos inmersos. 
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, uno de estos afectos es el siguiente: Cuando escribo esto hay cerca de 2.000 familias espa&ntilde;olas que han perdido a un ser querido. Hijos, abuelas, hermanas, sobrinos... no les han podido abrazar, coger su mano, mirarle a los ojos y decirle. &ldquo;Te quiero. Gracias&rdquo;, mientras les dejaban ir. Despedirse y estar a su lado en esos &uacute;ltimos momentos, paso inevitable e imprescindible para hacer un duelo reparador del vac&iacute;o emocional que deja su marcha. Ni siquiera acompa&ntilde;arle en su entierro o incineraci&oacute;n. Este es uno de los efectos psicol&oacute;gicos m&aacute;s destructivos de esta situaci&oacute;n, que va a requerir una legi&oacute;n de psic&oacute;logos/as para ayudarles a superar este tr&aacute;gico acontecimiento, cuando todo esto pase. Es verdad que se puede hacer un ritual de despedida en casa. A quienes se quedan, tambi&eacute;n hay que estar a su lado, mirarlos a los ojos y cogerles la mano o llamarles por tel&eacute;fono o v&iacute;deo conferencia que los avances digitales nos lo permiten.
    </p><p class="article-text">
        En fin, os deseo un sosegado y amoroso confinamiento, sin olvidar que, despu&eacute;s de la noche por mucha negrura que le acompa&ntilde;e, a todos/as nos espera un luminoso amanecer. Siempre ha sido as&iacute; y tambi&eacute;n lo ser&aacute; dentro de unos pocos d&iacute;as.  Y que, entre todos/as, si respetamos escrupulosamente las normas, vamos a ganarle al coronavirus este. No tengo ninguna duda.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo; en Navarra, editado por Amazon.</em><strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/amor-sexo-afecto-coronavirus_132_1001683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2020 19:34:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amor, sexo y afecto en tiempos de coronavirus]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Niñas pornográficas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ninas-pornografia_132_1001900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10c16541-c09c-43ce-80fe-c96d581e171c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de educación sexual endémica en nuestro país, obliga a nuestros niños y jóvenes a buscar respuestas a sus inquietudes e intereses sexuales legítimos en Internet</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas publicaba en estas mismas p&aacute;ginas <a href="https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/Ninos-pornograficos-pornoviolencia_6_992210800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo titulado Ni&ntilde;os pornogr&aacute;ficos.</a> No s&eacute; si lo recuerdan. En &eacute;l mencionaba los graves riesgos, de diferente &iacute;ndole y consideraci&oacute;n, a los que se enfrentan los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que acceden a la pornograf&iacute;a, particularmente a la pornograf&iacute;a violenta en Internet. Y sabemos que tal cosa comienza a los 8 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Algunas personas me han comentado posteriormente &iquest;Y las ni&ntilde;as? &iquest;Las mujeres no ven pornograf&iacute;a?  Hoy quiero hablar de ellas porque si bien las chicas parece que ven menos porno que los chicos, estas sufren las consecuencias de que aquellos lo vean m&aacute;s. A la postre, ellas son las que se comen &ldquo;el marr&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de los padres y docentes no se imaginan, por un momento, lo que est&aacute; pasando y las consecuencias de todo ello en un futuro pr&oacute;ximo. O, tal vez, no quieren imagin&aacute;rselo por el flipe que tal cosa supondr&iacute;a. Progenitores y v&aacute;stagos van, en este &aacute;mbito, por caminos separados. En generaciones anteriores, en lo que concierne a estos asuntos sexuales, siempre ha ocurrido, pero ahora es &ldquo;a lo bestia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los datos disponibles indican que las chicas ven menos v&iacute;deos pornogr&aacute;ficos y dedican menos tiempo a ello. Sin embargo, la proporci&oacute;n se va igualando a medida que sube la edad y, cuando hay una relaci&oacute;n de pareja, con frecuencia el visionado lo hacen ambos conjuntamente, a modo de tutorial. En Espa&ntilde;a, la edad media de inicio en la pornograf&iacute;a a trav&eacute;s de Internet es a los 11 a&ntilde;os y un tercio de los ni&ntilde;os/as de entre 10 y 14 a&ntilde;os lo hacen. Otros estudios dicen que cerca del 90% de los ni&ntilde;os de entre trece y catorce a&ntilde;os ya ha visto porno de forma voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hacia d&oacute;nde vamos? Un trabajo realizado con chicas y chicos suecos de 16 a&ntilde;os, concluye que casi todos los ni&ntilde;os, (96%) y el 54% de las ni&ntilde;as hab&iacute;an visto pornograf&iacute;a. Otra investigaci&oacute;n hecha en Australia, nos ofrece mayores porcentajes en el consumo de las chicas: 53,5% a los 12 a&ntilde;os y 97% a la edad de 16 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La falta de educaci&oacute;n sexual end&eacute;mica en nuestro pa&iacute;s, obliga a nuestros ni&ntilde;os y j&oacute;venes a buscar respuestas a sus inquietudes e intereses sexuales leg&iacute;timos en Internet, top&aacute;ndose (o lo buscan) inevitablemente, con pel&iacute;culas porno violentas -a tenor de que es lo que m&aacute;s abunda en la red, de manera gratuita, a cualquier hora del d&iacute;a o de la noche- raz&oacute;n por la que las consecuencias pueden ser insospechadas. Algunas las conocemos sobradamente. Basten unos ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de una ONG brit&aacute;nica revel&oacute; conductas sexuales inadecuadas en ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. 1) Una ni&ntilde;a de 11 a&ntilde;os participaba en sesiones sexuales a trav&eacute;s de la webcam. 2) Un chico de 12 a&ntilde;os fue juzgado por violar a una ni&ntilde;a de 9 tras estar viendo porno duro en la red porque, dijo a la polic&iacute;a, &ldquo;quer&iacute;a sentirse mayor&rdquo;. 3) Chicos de 14 y 15 a&ntilde;os fueron convocados a trav&eacute;s de una red de mensajer&iacute;a para participar en la violaci&oacute;n grupal de una ni&ntilde;a peque&ntilde;a.  4) Otros art&iacute;culos indican un aumento de lesiones anales en jovencitas por ser obligadas por sus novios a coito anal para emular las pr&aacute;cticas sexuales que hab&iacute;a visto en las pel&iacute;culas. 5) En ese estudio, se se&ntilde;alaba que los ni&ntilde;os perciben que las ni&ntilde;as con poca ropa, merecen ser violadas y que la violencia contra las mujeres es aceptable. 6) Una madre, mientras le llevaba la merienda a su habitaci&oacute;n, descubri&oacute; a su hija haci&eacute;ndole una felaci&oacute;n a su vecinito mientras jugaban. 7) Un padre descubri&oacute; que su hijo acced&iacute;a a paginas porno a trav&eacute;s de su propio movil al comprobar que este ten&iacute;a un virus asociado al consumo en estas webs.
    </p><p class="article-text">
        Y ciertos estudios nos indican que a ellas no les gustan muchas cosas de las que ven, pero, lo hacen, porque &eacute;l quiere, por no perderlo o evitar que se enfade. Igual ocurre cuando hay que poner en practica lo que han visto en los films. Las realizan por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Si ampliamos nuestro objeto de an&aacute;lisis, hay una coincidencia en diferentes investigaciones en constatar un aumento significativo de adicciones al consumo de porno en varones, que acaba sufri&eacute;ndolo la mujer. Hay decenas de ellas que prueban esto que decimos: El hombre evita las relaciones con su pareja ya que, a menudo, acostumbra a masturbarse con los v&iacute;deos porno y/o acudiendo a la prostituci&oacute;n para satisfacer sus deseos, cada vez m&aacute;s &ldquo;especiales&rdquo;, con pr&aacute;cticas sexuales que no puede realizar con su mujer porque, les parecen muy fuertes o que, con ella, tiene disfunci&oacute;n er&eacute;ctil y ya no le excita. 
    </p><p class="article-text">
        A menudo esta crisis acaba en separaci&oacute;n. Una de las caracter&iacute;sticas de la adicci&oacute;n al porno radica en que el var&oacute;n necesita m&aacute;s tiempo viendo porno para excitarse y/o m&aacute;s pel&iacute;culas cada vez m&aacute;s duras y violentas, para conseguir ese nivel de excitaci&oacute;n sexual que requiere imperiosamente para tener una erecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y esto ya pasa en j&oacute;venes. Xavi, de 17 a&ntilde;os, nos dec&iacute;a que: &ldquo;Ir de putas es muy f&aacute;cil, no tiene riesgos de rechazo, es econ&oacute;mico, comparado con una cena con una potencial novia. Adem&aacute;s, con la puta puedes hacer y pedir lo que quieras, todo lo que has visto en el porno, sin problemas, por unos cuantos euros. Con la novia no&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando se utilizan los conocimientos y las pr&aacute;cticas que el porno violento ofrece y, sobre todo, en ausencia de educaci&oacute;n sexual cient&iacute;fica y profesional, pasa lo que pasa. No nos enga&ntilde;emos. La relaci&oacute;n sexual que nos ofrece el porno violento, se convierte en el paradigma del dominio del hombre sobre la mujer y, ense&ntilde;a a menores y a j&oacute;venes, el modo y la manera de c&oacute;mo la chica debe plegarse a los deseos del var&oacute;n puesto que, &eacute;l, es el que manda. Ella debe someterse ya que, adem&aacute;s de que debe hacerlo por ser mujer, en el fondo, disfruta con ello. Y algunos lo llevan a la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la m&aacute;xima perversi&oacute;n del mensaje que env&iacute;an las pel&iacute;culas pornogr&aacute;ficas a los ni&ntilde;os y j&oacute;venes, que las ven muy a menudo y que, tal vez, podr&iacute;a contribuir a explicar algunas de las agresiones sexuales a mujeres y ni&ntilde;as, que nos cuentan los medios de comunicaci&oacute;n todas las ma&ntilde;anas, provocando que el desayuno se nos atragante.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, estas son solo algunas de las consecuencias de dejar la educaci&oacute;n sexual en manos de la pornograf&iacute;a violenta. Hace falta una educaci&oacute;n sexual que evite una generaci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pornogr&aacute;ficos. Porque vamos por ese camino.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo; en Navarra, editado por Amazon.</em><strong>Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ninas-pornografia_132_1001900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2020 19:38:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Niñas pornográficas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niñas,Pornografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Te gustaría que tu hijo fuera un putero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/pornografia-prostitucion_132_1002655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b4daeee-36bd-4bf5-855a-49b6bf375bed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Campaña contra la prostitución del Ministerio de Igualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sociedad española, a través de sus representantes políticos, debería establecer leyes específicas para sancionar el uso de la prostitución y la violencia hacia las mujeres</p></div><p class="article-text">
        Ya, ya s&eacute; que la pregunta es demasiado directa, pero creo que esta cuesti&oacute;n hay que plantearla con valent&iacute;a y, en estas l&iacute;neas, tratar&eacute; de justificarlo. En un art&iacute;culo anterior habl&aacute;bamos de que la prostituci&oacute;n es un tema que la sociedad se sacude de encima en cuanto puede. Est&aacute; ah&iacute;, apartada y, mientras no moleste, bueno, pues que siga como est&aacute;. Hombre, si est&aacute; en el piso de al lado, y hay mucho traj&iacute;n de personal, la cosa cambia. Con todo, mencion&aacute;bamos las conexiones entre la prostituci&oacute;n y la pornograf&iacute;a y advert&iacute;amos de las mafias y de la explotaci&oacute;n que supone obligar a estas mujeres, a hacer todos los servicios sexuales posibles a lo largo de jornadas interminables, durante el mayor n&uacute;mero de a&ntilde;os, hasta que ya est&eacute;n inservibles -y seguramente algunas de ellas adictas a las drogas- pasen al mundo del porno en subg&eacute;neros de pel&iacute;culas cutres.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n convendr&iacute;a tener en cuenta, desde el plano de la prevenci&oacute;n, el hecho de que un importante n&uacute;mero de j&oacute;venes espa&ntilde;oles sean grandes consumidores de porno y prostituci&oacute;n simult&aacute;neamente. Por cierto, esta cuesti&oacute;n es un frecuente motivo de preguntas y desconcierto en buena parte de las personas que acuden a nuestras conferencias, cuando planteamos esta cruda realidad. Les resulta muy dif&iacute;cil entender estos comportamientos en una sociedad permisiva y democr&aacute;tica, observando el fen&oacute;meno siempre desde fuera, como que la cosa no va con ellos/as. No reconoci&eacute;ndolo. Sin embargo, los puteros son nacionales y se cuentan por docenas de miles y seguramente alguno vive en nuestro edificio. Espa&ntilde;a es el segundo pa&iacute;s del mundo en consumo de prostituci&oacute;n y primero de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Seamos claros: A la inmensa mayor&iacute;a de las mujeres que est&aacute;n atrapadas en esta telara&ntilde;a, no les gusta dedicarse a estas actividades que se concretan en una venta temporal de su cuerpo, para que el putero se corra, en alguna de sus cavidades. Sin embargo, nada habr&iacute;a de objetarse al ejercicio de la prostituci&oacute;n practicada de una manera libre, sin apremios econ&oacute;micos y sin ning&uacute;n tipo de presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los diferentes informes se estima en un 90% el n&uacute;mero de mujeres que son reclutadas por organizaciones mafiosas, fundamentalmente migrantes, y que cada a&ntilde;o incorporan 500.000 nuevas esclavas al circuito. Estos informes sugieren que tan solo el 5% de las prostitutas ha elegido esta actividad de manera libre y que ellas lo consideran -y defienden- como un trabajo m&aacute;s. En cualquier caso, es relevante destacar que, la inmensa mayor&iacute;a dependen de mafias y proxenetas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se estima que tan solo el 1% podr&iacute;an considerarse &ldquo;prostitutas privilegiadas&rdquo; ejerciendo esa actividad en entornos de lujo y con cuantiosos ingresos. Las conocidas como escort, chicas con idiomas, cultas y sexys, acompa&ntilde;antes de empresarios y altos cargos generosos en lo monetario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la elecci&oacute;n libre, repetimos respetable, aunque sea para sacarse un dinerillo extra, es una situaci&oacute;n minoritaria porque, la inmensa mayor&iacute;a de ellas, si tuvieran otra oportunidad no estar&iacute;an en ese mundo s&oacute;rdido. Ninguna abuela quiere que su nieta/o sea prostituta. O actriz porno. Ninguna madre lo quiere para su hija/o. Ni siquiera las propias mujeres, v&iacute;ctimas del sistema prostituyente, desear&iacute;an algo as&iacute; para sus hijas/as. Tampoco que fuera actriz porno. &iquest;Por qu&eacute;? Muy sencillo: porque las relaciones sexuales son realmente maravillosas cuando se hacen con alguien que t&uacute; quieres, deseas y de mutuo acuerdo. Con consentimiento. Y una transacci&oacute;n comercial, asim&eacute;trica e injusta, como la que se produce en la prostituci&oacute;n, est&aacute; en las ant&iacute;podas de eso. Ella no desea al putero, aunque le pague.
    </p><p class="article-text">
        Y, como los tiempos cambian, este sistema ofrece otras alternativas. Por ejemplo, las llamadas &ldquo;sugar baby&rdquo;. Una forma de prostituci&oacute;n espor&aacute;dica que algunas mujeres utilizan para pagarse algunos gastos extras o porque tienen necesidad imperiosa de llevar dinero a su familia. Alto riesgo porque el cebo de ese dinero complementario, puede convertirse en el anzuelo de la prostituci&oacute;n. Una forma f&aacute;cil de comprarse ciertos lujos, prestando la entrepierna durante un rato y mirando al techo o fingiendo placer. Hay proxenetas al acecho expertos en tejer la red. La culpa, el estigma, la baja autoestima, el chantaje y, a veces, el alcohol o las drogas hacen el resto.
    </p><p class="article-text">
        Por consiguiente, la generalidad de las mujeres que ejercen la prostituci&oacute;n no tienen la culpa de ello, ni tampoco debieran ser castigadas por esas actividades, en raz&oacute;n de que son v&iacute;ctimas del sistema que las prostituye. Ya tienen suficiente con soportar el insufrible estigma durante y despu&eacute;s de su actividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sociedad espa&ntilde;ola, a trav&eacute;s de sus representantes pol&iacute;ticos, deber&iacute;a establecer leyes espec&iacute;ficas para sancionar el uso de la prostituci&oacute;n y la violencia hacia las mujeres. Si bien el modelo n&oacute;rdico -castigar a los consumidores de la prostituci&oacute;n, a los proxenetas y a las mafias- tiene algunos inconvenientes en un mundo globalizado, es una buena manera de comenzar porque parece que se ha demostrado efectivo en Suecia. &ldquo;Sin clientes no hay prostituci&oacute;n&rdquo;. Desde un planteamiento &eacute;tico, habr&iacute;a que decir alto y claro que, el cuerpo de la mujer, no puede regularse bajo ning&uacute;n concepto, solo como un objeto de placer para el hombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En casa, el padre y la madre tienen que decirle a su hijo, cuantas veces sea preciso, que nunca vaya de putas porque legitima esa explotaci&oacute;n. Que, si quiere tener relaciones sexuales, se lo curre: que enamore y seduzca a alguna de las personas que est&aacute;n a su alrededor. O que se haga pajas mientras tanto, pero que no use como objeto y falte al respeto a esa mujer y no alimente el sistema prostituyente. Y, a su hija, decirle que hay actividades profesionales mucho m&aacute;s gratificantes y &eacute;ticas. Que no recurra al trabajo f&aacute;cil para comprarse unos caprichos y no hipoteque su hermosa vida sexual y afectiva.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo; en Navarra, editado por Amazon.</em><strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/pornografia-prostitucion_132_1002655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2020 20:10:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Te gustaría que tu hijo fuera un putero?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pornografía,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sexo, jóvenes y agresiones sexuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/sexo-jovenes-agresion-sexual_132_1002933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/426700d0-57f8-4f19-a0be-d9f60d17e903_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los agresores sexuales han tenido en el porno, y en el contexto machista -entre otros factores que ya vimos en anteriores artículos- la escuela y el modelo de conducta sexual</p></div><p class="article-text">
        Los datos publicados hace unos meses por la Fiscal&iacute;a sobre las agresiones sexuales de menores en nuestro pa&iacute;s son sobrecogedores. Nuestros j&oacute;venes, nuestro futuro, son extraordinariamente machistas. Enma Riverola ha se&ntilde;alado a prop&oacute;sito de este informe, que &ldquo;las causas por violaci&oacute;n cometidas por menores han aumentado un 40%. Las agresiones en grupo se han convertido en un fen&oacute;meno cada vez m&aacute;s alarmante y, quiz&aacute; lo peor, disminuye la resistencia entre las chicas menores. Ellas restan importancia a estos hechos, incluso disculpan al agresor, por lo que es su entorno el que interpone la denuncia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe dice bien clarito que &ldquo;Existe una inequ&iacute;voca tendencia al incremento de la violencia entre menores, adolescentes y j&oacute;venes&rdquo;. Es terrible volver a constatar algo que muchos profesionales venimos se&ntilde;alando desde hace a&ntilde;os y que, para nosotros, es una consecuencia clara de una carencia absoluta de una adecuada educaci&oacute;n sexual tanto en los centros de ense&ntilde;anza, como en la familia y la sociedad y de la predominancia todav&iacute;a de ciertos valores machistas en nuestra cultura. Que cada cual se las apa&ntilde;e como pueda: este es el patr&oacute;n educativo en esta &aacute;rea, que la sociedad ha venido utilizando generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, estamos ante el precio que hay que pagar por la desidia de los pol&iacute;ticos y responsables educativos y sanitarios, es el resultado en parte de lo que hemos sembrado: dejar que cada joven se informe donde quiera y pueda, en esta dimensi&oacute;n tan importante de su vida, en una sociedad hipersexualizada &iquest;Y d&oacute;nde se informan? En buena parte, en el porno, agresivo y violento, machista y mis&oacute;gino, gratuito en internet, las 24 horas del d&iacute;a, durante los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o, en los comentarios y chistes, en la propia experiencia sexual muy precoz, en condiciones poco favorables y asociada al consumo de estimulante. 
    </p><p class="article-text">
        Y si bien sabemos que no todos los que ven porno ser&aacute;n agresores, si decimos que los agresores sexuales han tenido en el porno, y en el contexto machista -entre otros factores que ya vimos en anteriores art&iacute;culos- la escuela y el modelo de conducta sexual. 
    </p><p class="article-text">
        Se me dir&aacute;: &ldquo;Tampoco se tiran del &aacute;tico cuando ven una peli de Superman&rdquo;, cierto, pero una de las diferencias entre un v&iacute;deo porno y otro de Superman es que el porno excita, da placer y es bien sabido que el placer sexual es uno de los grandes motivadores y modeladores de la posterior conducta er&oacute;tica.  Que yo sepa la cinta de Superman, no. En el porno ven a diario que a las mujeres les gusta, les excita, que le den unos cachetes, unos pellizcos y, en muchas pel&iacute;culas pornogr&aacute;ficas, que les agredan sin miramientos.
    </p><p class="article-text">
        Y si ellas no tienen muchas ganas, unos cachetes y unas cuantas palabras obscenas obran el milagro: se transforman en ninf&oacute;manas sexuales que desean ansiosamente felaciones como si no hubiera un ma&ntilde;ana, ser penetradas por todos los agujeros de su cuerpo y comerse el semen, con fruici&oacute;n, como si fuera un batido de chocolate. Este es, b&aacute;sicamente el guion literario de muchas pel&iacute;culas porno. Nada m&aacute;s lejos de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        No podemos dar carpetazo al asunto diciendo que son solo pel&iacute;culas, que es ficci&oacute;n compar&aacute;ndolo con v&iacute;deos de personajes heroicos y, por tanto, irreales. Y ya est&aacute;.  No, hay mucho m&aacute;s que eso: la pornograf&iacute;a, excita, da placer y por eso atrae y engancha a muchas personas. Esa es una diferencia significativa. La motivaci&oacute;n sexual es poderosa, cual caballo salvaje, y hay que encauzarla en libertad, con programas adecuados de educaci&oacute;n sexual, entre otras medidas.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de pornograf&iacute;a violenta es, por tanto, un importante factor a considerar en la explicaci&oacute;n de estos hechos deleznables. Hay m&aacute;s factores. De momento, me atrevo a dar una opini&oacute;n. Pero es solo una opini&oacute;n apoyada b&aacute;sicamente en el estudio de este fen&oacute;meno, con alg&uacute;n soporte cl&iacute;nico, pero sin la suficiente fundamentaci&oacute;n emp&iacute;rica: un cierto consumo de porno agresivo y violento es un factor que puede incrementar la probabilidad de cometer agresiones sexuales, en determinados hombres y en circunstancias concretas. Por tanto, el an&aacute;lisis debe acompa&ntilde;arse de otras variables, de las que las siguientes son solo unas muestras: estructurales (p.e. desigualdades sociales,) culturales (p.e. actitudes y valores machistas), educacionales (p.e. ausencia de educaci&oacute;n sexual, valores de empat&iacute;a, uso de pornoviolencia) consumo de sustancias estimulantes, perfil de personalidad (p.e. rasgos psicop&aacute;ticos) desarrollo problem&aacute;tico (p.e.  socializaci&oacute;n inadecuada, familias inadaptadas) y experiencia sexual (p.e. abusos sexuales).
    </p><p class="article-text">
        Debemos ponernos las pilas y plantearnos con rigor, la prevenci&oacute;n de este tipo de comportamientos inaceptables, implantando de manera obligatoria, en todos los centros de ense&ntilde;anza, desde primaria a la universidad, programas de educaci&oacute;n sexual, profesionales y cient&iacute;ficos. De lo contrario, los costes de toda &iacute;ndole y el sufrimiento que se derivan de las agresiones sexuales y de otras formas de maltrato a la mujer, van camino de convertirse en la normalidad. No me digan que no es lamentable.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong></em><em>es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo; en Navarra, editado por Amazon</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/sexo-jovenes-agresion-sexual_132_1002933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2020 19:16:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sexo, jóvenes y agresiones sexuales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Jóvenes,Agresiones sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Niños pornográficos: La pornoviolencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ninos-pornograficos-pornoviolencia_132_1003285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10c16541-c09c-43ce-80fe-c96d581e171c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pornoviolencia, debería ser inmediatamente regulada al menos como ocurre con la pornografía infantil: ser considerada delito tanto su producción como su distribución</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as compart&iacute;a un <em>pos</em>t en la red social LinkedIn sobre una pel&iacute;cula porno, titulado 'PORNO y agresiones sexuales', en el que se&ntilde;alaba lo siguiente &ldquo;El video m&aacute;s visto de Pornhub -una de las webs porno m&aacute;s importantes de todo el mundo- esta semana, con m&aacute;s de cuatro millones de visitas, tiene como protagonista a una adolescente, tumbada boca arriba en una mesa, con las manos y los pies encadenados, la boca amordazada, penetrada con un pene de pl&aacute;stico conectado a una m&aacute;quina, electrocutada hasta que grita de dolor y, adem&aacute;s, arrojando a su cuerpo cera hirviendo hasta quemarlo &rdquo;. Es decir, una ni&ntilde;a torturada y violada, hecho sin duda terrible, deleznable e inaceptable desde cualquier punto de vista, excepto, claro, de la industria del porno y de los espectadores que se excitan con tama&ntilde;a atrocidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n coment&aacute;bamos, con gran preocupaci&oacute;n, algo de lo que venimos advirtiendo desde hace muchos a&ntilde;os: el porno es una de las primeras fuentes de informaci&oacute;n sexual de nuestros ni&ntilde;os y j&oacute;venes. Estamos haciendo una generaci&oacute;n de <em>ni&ntilde;os pornogr&aacute;ficos </em>-ya que cualquiera de ellos puede ver v&iacute;deos de esa &iacute;ndole e incluso mucho peores<em>-</em> y reivindic&aacute;bamos, una vez m&aacute;s, una educaci&oacute;n sexual profesional y cient&iacute;fica, desde primaria a la universidad como una de las pocas iniciativas que tenemos. Y que, en casa, los padres y madres hablen de todo esto y capaciten a sus peque&ntilde;os/as en los riesgos sexuales de Internet.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, ese <em>post </em>ha tenido en pocos d&iacute;as cerca de 16.000 visitas, lo que indica varias cosas, ente ellas que la pornograf&iacute;a interesa sobremanera. El sexo interesa a casi todo el mundo. Y la dura pelea en torno a quien tiene el poder de transmisi&oacute;n de los conocimientos en esta materia se libra en Internet y, est&aacute; claro, quien est&aacute; ganando la batalla: la industria del porno, arrogante, que est&aacute; ah&iacute; con un poder&iacute;o indiscutible, incontrolable y con escasa competencia. Y nosotros aqu&iacute;, incautos, discutiendo todav&iacute;a la necesidad de la educaci&oacute;n sexual. Y los propietarios y accionistas de las productoras de cine porno, frot&aacute;ndose las manos.
    </p><p class="article-text">
        Internet ha provocado cambios espectaculares en nuestras vidas, pero tambien va a ser la matriz en donde se inician y mantienen no pocas adicciones: al m&oacute;vil, al juego de apuestas on-line, al consumo patol&oacute;gico o al porno y que van a dar trabajo a un batall&oacute;n de psic&oacute;logos en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. De eso no tengo ninguna duda. Como suele acontecer, las familias m&aacute;s desfavorecidas, ser&aacute;n las que mayor sufrimiento tengan que soportar.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier ni&ntilde;o con un movil en su mano, puede acceder sin ninguna dificultad ni control, a todo tipo de pel&iacute;culas porno, las 24 horas del d&iacute;a, los 365 d&iacute;as al a&ntilde;o de manera gratuita. Barra libre.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el porno es una de las principales fuentes de informaci&oacute;n sexual de nuestros chicos y j&oacute;venes, transmisor no solo de cierto tipo de conocimientos sesgados, embustes y decenas de mitos; sino tambien de un modelo de comportamiento sexual que cabr&iacute;a esperar de un chico y una chica en esas circunstancias. Muchos chavales antes de haber dado un beso ya han visto escenas de esa naturaleza y algunos otros se jactan de ser expertos en conductas sexuales pornogr&aacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que, en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n diferentes estudios algunos ni&ntilde;os ya acceden al porno a partir de los 8 a&ntilde;os, no es dif&iacute;cil imaginar qu&eacute; idea, qu&eacute; visi&oacute;n de la sexualidad, de la mujer y de las relaciones sexuales y afectivas entre las personas, se va a ir configurando en su cerebro, esencialmente pl&aacute;stico y abierto a todo lo novedoso que proviene del exterior y tambi&eacute;n c&oacute;mo no al sexo, motivaci&oacute;n fundamental en todos los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes todav&iacute;a no son capaces de entender el incremento de agresiones sexuales a mujeres, incluso de grupos de chicos menores a ni&ntilde;as. El consumir porno violento a menudo, en ausencia de una educaci&oacute;n que incluya informaciones rigurosas que contraste con la que ya tienen, es un factor. Hay muchos m&aacute;s, pero &eacute;ste, a nuestro entender, es muy importante.
    </p><p class="article-text">
        Hay un primer equivoco que tenemos que resolver ya.  Cuando se habla de pornograf&iacute;a cada cual entiende una cosa diferente y todo se mete en el mismo saco.  Hay muchos tipos de pel&iacute;culas sexuales y que, nosotros, a efectos did&aacute;cticos en este art&iacute;culo, resumimos en tres: pel&iacute;culas er&oacute;ticas, pel&iacute;culas pornogr&aacute;ficas y pel&iacute;culas pornoviolentas.  Esto de la pornoviolencia es una propuesta nuestra que esperamos tenga su inter&eacute;s y ojal&aacute; se generalice. Hace referencia a todo tipo de pel&iacute;culas desagradables, agresivas, que repugnan, ofenden y son insoportables, porque reflejan comportamientos patol&oacute;gicos, inaceptables desde todo punto de vista, como el de la tortura que cit&aacute;bamos al comienzo. Conocemos que este tipo de v&iacute;deos horribles, tambi&eacute;n excitan a algunas personas y, esa circunstancia, por s&iacute; misma, ya deber&iacute;a ser motivo de consulta psicol&oacute;gica profesional, ya que para nosotros es una se&ntilde;al de alarma.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, pues la pornoviolencia, deber&iacute;a ser inmediatamente regulada al menos como ocurre con la pornograf&iacute;a infantil: ser considerada delito tanto su producci&oacute;n como su distribuci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto &iquest;Qu&eacute; pueden hacer los padres y madres sensibles a este grave problema?: capacitar a sus hijos e hijas para que sepan afrontar con &eacute;xito los riesgos sexuales que conlleva internet y de los que el consumo porno es uno de los m&aacute;s destacados. A sus hijos tambien les va a pasar tarde o temprano. Les guste o no. Quieran o no reconocerlo. Sean de derechas o de izquierdas. No veo otra alternativa. Y ya vamos tarde.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong></em> <em>es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo; en Navarra, editado por Amazon</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ninos-pornograficos-pornoviolencia_132_1003285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Feb 2020 17:46:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Niños pornográficos: La pornoviolencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sexo y agresiones sexuales. El modelo de caza y captura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/sexo-agresiones-sexuales-modelo-captura_132_1243008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/426700d0-57f8-4f19-a0be-d9f60d17e903_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En este modelo, el comportamiento que se espera de los hombres es que las cacen porque ellas están para ser cazadas, excepto la madre, la hija y la esposa, aunque a algunos hombres ni siquiera les vale esa línea roja. Todas las demás son susceptibles de serlo"</p></div><p class="article-text">
        En estas mismas p&aacute;ginas hemos hablado de diferentes aspectos relativos a las agresiones sexuales a mujeres, una lacra que, aunque ya es m&aacute;s visible, sigue estando oculta porque la mayor&iacute;a no se denuncian, en la medida en que se producen en entornos cercanos a las v&iacute;ctimas, lo que puede facilitar que los agresores vivan con sensaci&oacute;n de impunidad, siendo m&aacute;s probable su reincidencia. No hay que olvidar que el impulso sexual es una poderosa motivaci&oacute;n de la conducta. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, siempre deben ser inaceptables en una sociedad moderna que pretende ser igualitaria.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente informe de la Fiscal&iacute;a, se constataba que las chicas menores agredidas toleran en alguna medida esta situaci&oacute;n, ofreciendo menos resistencia, quit&aacute;ndose importancia y hasta disculpando al agresor, de tal modo que es su familia la que denuncia. 
    </p><p class="article-text">
        Vimos, por ejemplo, que el consumo de pornograf&iacute;a agresiva y violenta en determinadas circunstancias podr&iacute;a ser considerado un factor de alto riesgo, y la urgente necesidad de hacer investigaciones fiables, fundamentalmente para dise&ntilde;ar programas de prevenci&oacute;n eficientes.
    </p><p class="article-text">
        Hoy quisi&eacute;ramos se&ntilde;alar otro factor que tiene que ver con el modelo cultural de caza y captura que ha caracterizado las relaciones entre hombres y mujeres a lo largo de la historia, relacionado claramente con el porno violento. En realidad, en muchos subg&eacute;neros pornogr&aacute;ficos, los guiones literarios -por llamarlos de alguna manera- tratan de eso: el hombre busca la manera de conseguir a la mujer, de someterla, de obligarle a realizarle una felaci&oacute;n y luego hacerla suya, es decir, follarla como sea, bien con dinero u otros subterfugios o enga&ntilde;iflas.
    </p><p class="article-text">
        Y en esta oportunidad, hablamos solo de los maltratos f&iacute;sicos dejando para otro d&iacute;a los maltratos psicol&oacute;gicos que as&iacute; mismo hay que visibilizarlos y denunciarlos. En una ocasi&oacute;n, una mujer despu&eacute;s de una charla que impartimos, nos confesaba que &ldquo;no me pegaba, pero me dol&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay hombres que agreden sexualmente a una mujer porque, entre otras razones, creen que pueden hacerlo, se consideran con el privilegio de hacerlo, a tenor de la consideraci&oacute;n cultural at&aacute;vica de que son superiores a las mujeres y de que la relaci&oacute;n sexual entre un hombre y una mujer es una especie de cacer&iacute;a, en la que se valora las piezas conseguidas y se alardea de ello con los amigos, o se sube a Internet, como suelen hacer los de las manadas, exhibiendo el trofeo: la mujer violada y vejada. 
    </p><p class="article-text">
        Insistimos en esta tradici&oacute;n cultural en la que se han educado todos los hombres y mujeres durante siglos y que, en ese contexto, el agresor no solo no es considerado un tipo enfermo, sino m&aacute;s bien un hombre normal, socialmente adaptado y aceptado porque tal conducta era generalizada.  En muchos chistes y comentarios, conversaciones entre hombres, florecen multitud de micromachismos que evidencian que este modelo no est&aacute; extinguido. Cuando o&iacute;mos a algunos dirigentes, hombres y mujeres, de partidos ultraconservadores, tenemos la convicci&oacute;n de que lo que nos proponen es volver a la caverna y que la mujer debe estar en casa con la pata quebrada. Cosiendo botones, dec&iacute;a una dirigente de Vox hace unos d&iacute;as. O poniendo en tela de juicio los datos oficiales o, simplemente, invent&aacute;ndose los datos. Cuando no asoci&aacute;ndolos de manera inaceptable e irresponsable con los flujos migratorios.
    </p><p class="article-text">
        La inmigraci&oacute;n y las agresiones sexuales son dos cuestiones con las que hay que tener exquisito cuidado para no echar gasolina al fuego. Y la historia est&aacute; llena de episodios dram&aacute;ticos y sangrientos cuando se instigan estas actitudes y sentimientos irracionales que tienen que ver con el racismo. Nos tememos que eso es lo que pretenden.
    </p><p class="article-text">
        Pero reitero ese escenario que promueve dicho modelo y en el que, el comportamiento que se espera de los hombres, es que las cacen, porque ellas est&aacute;n para ser cazadas, excepto la madre, la hija y la esposa, aunque a algunos hombres ni siquiera les vale esa l&iacute;nea roja en las relaciones incestuosas. Todas las dem&aacute;s son susceptibles de serlo, ya que se piensa que, en el fondo, les gusta y lo est&aacute;n deseando, como muestra el porno. Los procedimientos y estrategias que se ponen en marcha son extraordinariamente variopintos; sin embargo, todos ellos tienen como finalidad someterlas y poseerlas. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la seducci&oacute;n con glamour hasta el uso repugnante de la burundanga, pasando por la manipulaci&oacute;n, el enga&ntilde;o o simplemente el terror, todas estas t&aacute;cticas deben ser entendidas como un mecanismo de control de los hombres sobre las mujeres y que, al hacerlo y no ser pillado o denunciado, se est&aacute; reforzando esa conducta agresiva. Cualquier mujer se da cuenta de ese juego. Algunas aplicaciones para ligar superconocidas tienen su fundamento y su &eacute;xito en esas reglas.
    </p><p class="article-text">
        Esta forma de proceder puede tener un car&aacute;cter pol&iacute;ticamente correcto o puede ser m&aacute;s grosero, incluso deleznable, pero el agresor cree que una vez &ldquo;cazada&rdquo; puede hacer con ella lo que le venga en gana, todas las veces que quiera. Y parece estar convencido &ndash; o quiere cre&eacute;rselo para justificar su felon&iacute;a- de que ella lo sabe y que, m&aacute;s tarde o temprano ceder&aacute;, bien sea con unos azotes, unas palabras groseras o cualquier otra forma de presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que aun cuando todos los hombres hayan sido educados con unos valores similares, no todos cometen agresiones, a pesar de que haya determinados movimientos sociales que consideran que todos podr&iacute;an hacerlo y que solo depende de la oportunidad. A mi modesto entender creo que, aun teniendo oportunidad, no todos los hombres lo hacen, y que muchos de los que pudieran hacerlo en el futuro, podr&iacute;an evitarse con programas cient&iacute;ficos y profesionales de educaci&oacute;n sexual y con unas actuaciones familiares adecuadas y persistentes en el tiempo, dirigidas a los chicos desde corta edad. Esto deber&iacute;a ser es una prioridad social.
    </p><p class="article-text">
        Es urgente que la educaci&oacute;n sexual, esa que hemos propuesto reiteradas veces, profesional y cient&iacute;fica, asociada a la salud y promotora de una mejor salud sexual, sea una realidad en las escuelas y en las familias navarras, de tal manera que se vaya desmontando gradualmente ese modelo trasnochado e inaceptable, en una sociedad que anhela llegar al respeto escrupuloso y a la equidad en las relaciones entre hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong><em> es Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, autor del libro 'Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica' en Navarra, publicado por Amazon</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/sexo-agresiones-sexuales-modelo-captura_132_1243008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Nov 2019 18:07:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sexo y agresiones sexuales. El modelo de caza y captura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexología,Sexo,Agresiones sexuales,Caza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sexo y poder: La pornografía y la prostitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/sexo-poder-pornografia-prostitucion_132_1297441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b4daeee-36bd-4bf5-855a-49b6bf375bed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece que en los tiempos actuales los jóvenes españoles no solo acuden a los burdeles como puerta de entrada a “hacerse mayores”, sino que lo hacen como clientes habituales</p></div><p class="article-text">
        En estas mismas p&aacute;ginas hemos abordado algunos aspectos relacionados con la sexualidad y el poder. Hoy toca hacerlo con uno que refleja con nitidez las consecuencias de las desigualdades existentes en nuestra sociedad entre hombres y mujeres y del mal uso del poder por parte de algunos varones. La ONU advierte de que hay m&aacute;s de cinco millones en el mundo que son v&iacute;ctimas de trata con fines de explotaci&oacute;n sexual. Una parte peque&ntilde;a de los cerca de 14 millones que hay seg&uacute;n Havocscope.
    </p><p class="article-text">
        La pobreza de las mujeres y ni&ntilde;as y las injusticias Norte-Sur son elementos relevantes a considerar tambi&eacute;n ya que la inmensa mayor&iacute;a que se prostituyen no lo hacen libremente. Parece ser cierto que son una minor&iacute;a la que se dedica a ello como opci&oacute;n profesional para ganarse la vida y, excepcionalmente algunas, -al igual que ocurre con las que se meten al porno- lo hacen para &ldquo;complementar gastos&rdquo;. Vamos a hablar de la pornograf&iacute;a y la prostituci&oacute;n que tienen muchas cosas en com&uacute;n y que, a mi juicio, van a ser dos desaf&iacute;os relevantes para el Siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Particularmente la prostituci&oacute;n, no me dir&aacute;n que no es asunto peliagudo. De hecho, algunos medios evitan su abordaje, a tenor de que sigue siendo un tema tab&uacute;, sin <em>glamour</em> alguno, del que la sociedad huye como si de la peste se tratara, -aparcado en los clubs de carretera, fuera de la ciudad-. Pero es preciso advertir que nos encontramos ante un fen&oacute;meno que tiene extraordinarias implicaciones sociales y que, adem&aacute;s, es un problema de salud para todos/as los implicados/as en el asunto.  
    </p><p class="article-text">
        Las cosas han cambiado. Los pisos de prostituci&oacute;n ya est&aacute;n en nuestro barrio, como las salas de juego, dispuestos a hacer un suculento negocio con dinero negro. Y a tenor del consumo de prostituci&oacute;n, tal vez podr&iacute;amos pensar que alg&uacute;n vecino con el que nos cruzamos en el ascensor es cliente asiduo, ya que Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s europeo (2&ordm; del mundo por detr&aacute;s de China) de mayor consumo. En el consumo de porno (seg&uacute;n <em>Porn Hub</em>) ocupamos el 13&ordm;, que no est&aacute; nada mal.
    </p><p class="article-text">
        La prostituci&oacute;n y la pornograf&iacute;a han estado integradas en nuestra sociedad, aunque siempre clandestinas, destinadas a los varones adultos en exclusiva y abiertas a aquellos j&oacute;venes que quer&iacute;an incorporarse a esa condici&oacute;n de mayores, como rito de iniciaci&oacute;n. Esto tambi&eacute;n ha cambiado.  La prostituci&oacute;n, desde muy antiguo, escondida en burdeles y, el porno, permitido en cines especiales, en revistas un tanto mugrosas y en videos desgastados que se alquilaban en los video clubs o comprados en una gasolinera. Ahora es otra cosa. Internet ha metido el porno m&aacute;s violento en nuestra casa. Gratuito las 24 horas. Por tanto, la accesibilidad total ha llegado a estos dos a estos dos fen&oacute;menos que parecen normalizarse en nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Como saben los lectores/as, a nosotros nos interesan las implicaciones educativas de todo ello. Parece que en los tiempos actuales los j&oacute;venes espa&ntilde;oles no solo acuden a los burdeles como puerta de entrada a &ldquo;hacerse mayores&rdquo;, sino que lo hacen como clientes habituales. En el documental <em>El Proxeneta,</em> el protagonista relata con detalle la estrategia de los burdeles encaminada a ofrecer a los j&oacute;venes servicios de prostituci&oacute;n: darle lo mismo que la discoteca y adem&aacute;s con premios de sexo real. A su juicio el resultado fue un rotundo &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Convendr&iacute;a tener en cuenta, desde el plano de la prevenci&oacute;n, este hecho: un importante n&uacute;mero de j&oacute;venes varones parecen ser grandes consumidores de porno y prostituci&oacute;n simult&aacute;neamente. A tenor de que, con frecuencia, este aspecto es motivo de preguntas y desconcierto en buena parte de las personas que acuden a nuestras conferencias, cuando planteamos esta cruda realidad, consideramos que la educaci&oacute;n es un elemento clave para la evitaci&oacute;n de riesgos. No dudamos en preguntarles a los padres y madres lo siguiente. &iquest;Te gustar&iacute;a que tu hija o hijo fuera prostituta? &iquest;Putero? &iquest;Y actriz-actor porno? La totalidad de los asistentes siempre nos dicen que no. Un no rotundo. Sin embargo, no hacen nada en esa direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay un trasiego de mujeres de una a otra actividad -ambas estigmatizadas- y, probablemente, los due&ntilde;os &uacute;ltimos de los grandes negocios sean los mismos. Por tanto, la pornograf&iacute;a y la prostituci&oacute;n tienen muchos puntos en com&uacute;n. Para nosotros, aquella es la teor&iacute;a y &eacute;sta la pr&aacute;ctica. Los empresarios de estas actividades est&aacute;n permanentemente actualiz&aacute;ndose. Me atrevo a pronosticar, en los pr&oacute;ximos 10-15 a&ntilde;os, un cambio en los contenidos del porno: ante la presi&oacute;n social y pol&iacute;tica, este se adaptar&aacute;, cual p&iacute;caro camale&oacute;n, produciendo millones de videos de <strong>porno feminista, porno educativo</strong><em>porno feminista</em><em>porno educativo</em>...etc. donde la mujer activa ser&aacute; la protagonista y las im&aacute;genes violentas se difuminar&aacute;n y estar&aacute;n reservadas a los clientes <em>premium.</em> El negocio es el negocio: est&aacute; por encima de todo.
    </p><p class="article-text">
        La regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n, cada vez est&aacute; m&aacute;s cerca. No obstante, todav&iacute;a una buena parte de la prostituci&oacute;n &ndash; las m&aacute;s pobres, porque aqu&iacute; las clases son un elemento esencial&ndash; se exhibe en calles, plazas y pol&iacute;gonos industriales, incluso con la complicidad ya residual de algunos medios, que han sucumbido a Internet, que es el escaparate m&aacute;s eficiente para ofrecer los servicios de prostituci&oacute;n y, en particular, el porno. En las redes sociales no hay ning&uacute;n reparo para anunciarse gratuitamente.
    </p><p class="article-text">
        Diferentes contribuciones, dentro del discurso feminista, no dudan en asociar la pornograf&iacute;a y la prostituci&oacute;n con la violencia de g&eacute;nero, si bien otras considerar&iacute;an que se trata de violencia hacia las mujeres. Este punto ya lo hemos abordado en estas mismas p&aacute;ginas y se tiende a considerar que si ambos consumos van de la mano, el factor de riesgo para llegar a cometer violencia de g&eacute;nero es probablemente m&aacute;s alto.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que muchos, probablemente la mayor&iacute;a, de los clientes de la prostituci&oacute;n tienen pareja (esposa, novia, compa&ntilde;era&hellip;) y que han consumido porno, se plantean cuestiones interesantes respecto de &iquest;c&oacute;mo es su relaci&oacute;n con las prostitutas?   &iquest;y con sus esposas? &iquest;se repiten patrones de violencia? Hacen falta m&aacute;s investigaciones para dar respuesta a estas y otras preguntas. Hay demasiado hipocres&iacute;a ante la prostituci&oacute;n: no se aborda con valent&iacute;a, pero se ofrecen servicios sanitarios p&uacute;blicos a las prostitutas para no contagiar a las esposas de los puteros.
    </p><p class="article-text">
        En los centros de ense&ntilde;anza deben abordarse sistem&aacute;ticamente estas cuestiones, a trav&eacute;s de una adecuada educaci&oacute;n sexual profesional que prevenga puteros y una actitud cr&iacute;tica contra el porno. Y, tambien, en casa porque el padre y la madre tienen que decirle a su hijo, cuantas veces sea preciso, que nunca vaya de putas. Que, si quiere tener relaciones sexuales, se lo curre: que enamore y seduzca a alguna de las/os chicas/os que est&aacute;n a su alrededor. O que utilice la masturbaci&oacute;n mientras tanto, pero que no use como objeto y falte al respeto a esa mujer que se ve obligada a tener sexo por dinero y no alimente el sistema prostituyente.
    </p><p class="article-text">
        Dig&aacute;moselo a la menor oportunidad. Y tambi&eacute;n, cuantas veces sea preciso, que no se crean nada de las pel&iacute;culas porno.  Que es mentira, una ficci&oacute;n, aunque excite sobremanera y la utilicen para masturbarse. No es f&aacute;cil porque da placer. Pero, al menos, transmitirles que el <strong>afecto, el deseo, la ternura, el respeto y el mutuo acuerdo </strong>deben formar parte de las relaciones sexuales entre las personas y que, en el porno y la prostituci&oacute;n, tales valores brillan por su ausencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a es</strong> <em>Dr. en Psicolog&iacute;a, especialista en Sexolog&iacute;a, y autor del libro &ldquo;Sexo, poder, religi&oacute;n y pol&iacute;tica&rdquo;, editado por Amazon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis García]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Oct 2019 16:46:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sexo y poder: La pornografía y la prostitución]]></media:title>
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