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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Molina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_molina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Molina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Para cuándo el destete?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/destete_132_6625915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e138381e-6ab1-42c6-b7c2-174fc26b713f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Para cuándo el destete?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema está muy directamente relacionado con las grandes empresas españolas y el sector financiero: ni unos ni otros saben vivir sin estar enganchados a la teta del Presupuesto. Esto explica las presiones en los concursos públicos y los manejos para influir en la redacción de las cláusulas, antes de que aparezcan en los boletines oficiales</p><p class="subtitle">Para saber más: Transparencia a pie de calle</p></div><p class="article-text">
        No existen argumentos cient&iacute;ficos para determinar el momento concreto del destete en la infancia; traslad&aacute;ndolo a nuestra democracia, tampoco existen. Sabemos -porque lo dicen los expertos en lactancia- que con la aparici&oacute;n de un nuevo embarazo se produce de hecho. &iquest;Estaremos pol&iacute;ticamente viviendo un nuevo <em>estado de buena esperanza?</em> &iquest;Ser&aacute; una nueva luz que desea iluminar con m&aacute;s fuerza la democracia? &iquest;Ser&aacute; un cambio? Dicen los pediatras que cuando un destete no es voluntario se pueden producir rabietas, hay tendencia a chuparse el dedo, usar chupetes e incluso algunos quedan frustrados. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, algunas grandes empresas que viven de la teta del Presupuesto est&aacute;n nerviosas porque temen un <em>destete</em>, y la oposici&oacute;n, que es su muleta pol&iacute;tica, parece estar sumida en la frustraci&oacute;n, reaccionando con una violencia sin precedentes.&nbsp;Aunque no es nuevo: ya los primeros gobiernos del socialismo sufrieron ataques parecidos a los que ahora vivimos, con argumentos casi id&eacute;nticos. Hace cuarenta a&ntilde;os nos dec&iacute;an que la Econom&iacute;a se hundir&iacute;a, que las segundas residencias ser&iacute;an incautadas, que cerrar&iacute;an las iglesias, que intentar negociar para acabar con ETA era una traici&oacute;n, y que la asignatura Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a supon&iacute;a un adoctrinamiento pol&iacute;tico. Y as&iacute; segu&iacute;a una larga letan&iacute;a que orquestaban los perennes organizadores de la crispaci&oacute;n: ciertos pol&iacute;ticos, y ciertos medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; muy directamente relacionado con las grandes empresas espa&ntilde;olas y el sector financiero: ni unos ni otros saben vivir sin estar enganchados a la <em>teta</em> del Presupuesto. Esto explica las presiones en los concursos p&uacute;blicos y los manejos para influir en la redacci&oacute;n de las cl&aacute;usulas, antes de que aparezcan en los boletines oficiales. Mucho tendr&iacute;an que decir los que rodean a todo ese grupo de influyentes que se maneja demasiado bien entre bastidores, en los palcos de los estadios deportivos o en los salones privados de los mejores restaurantes. Si las Agendas P&uacute;blicas fueran como debieran ser, nos enterar&iacute;amos de esa vida opaca que esconden, pero faltan los elementos comprobantes: los <em>alertadores </em>que viven en esos entornos -y que saldr&aacute;n cuando tengamos una ley que les proteja- mucho podr&iacute;an denunciar. Hoy solo los h&eacute;roes pueden dar ese paso. Los hay, pero son excepciones.<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos por un momento las ganancias de los bancos por la forma en que han interpretado ciertos derechos, cuyos gastos trasladaron a los clientes hasta que se produjo la justa interpretaci&oacute;n y se puso punto final. Observemos tambi&eacute;n los presupuestos de las Autonom&iacute;as, o de las Administraciones Locales, donde han estado incrementando la deuda siempre que favoreciese hacer proyectos que ellos se adjudicasen. Carreteras, aeropuertos, hospitales, auditorios, instalaciones deportivas y tantos elefantes blancos que nos han dejado por todo el territorio, que hemos tenido que ir convirtiendo en burros de carga de por vida para la ciudadan&iacute;a que est&aacute; pagando sus costes e intereses. &iquest;Qui&eacute;n ha endeudado al sector p&uacute;blico? &iquest;Qui&eacute;n ha disminuido los fondos de pensiones? &iquest;Qui&eacute;n ha fomentado el dinero negro, sus tarjetas <em>black</em> y tantas cuentas en para&iacute;sos fiscales?
    </p><p class="article-text">
        Muchos de esos grupos de presi&oacute;n practican una Econom&iacute;a en cierto modo irracional, sin l&oacute;gica, lo que nos sit&uacute;a al borde de un abismo que les resulta rentable. Y que les interesa porque siempre se presentan como salvadores. Y fomentan la idea de que una m&iacute;nima subida salarial -como la que se pretende- ser&aacute; una cat&aacute;strofe, cuando se demuestra que es todo lo contrario: &nbsp;expande el consumo y beneficia. Observamos con preocupaci&oacute;n las soluciones que est&aacute;n dando en todos los sectores: concentrarse, dominar los mercados y terminar con la libre competencia. Cuanto m&aacute;s dominan, mejor es su estatus de poder, y de esa forma sus cuentas de resultados siempre se aseguran una parte sustanciosa de todos los presupuestos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Esa labor, que se realiza desde la opacidad, es la que ha promovido y financiado el populismo de las extremas derechas de nuestro espacio social. Por un lado, luchan contra el Estado y por otro viven de su presupuesto, y solo cejan cuando el Estado es <em>de los suyos</em>. La agresividad seguir&aacute; subiendo, porque el miedo que causan en la ciudadan&iacute;a juega a su favor. 
    </p><p class="article-text">
        Y, entretanto, la sociedad progresista est&aacute; inmersa en un proceso interno equivocado, porque se dedica a gobernar lo p&uacute;blico lo mejor que pueden, sin darse cuenta de que por muy bien que se haga es imposible no tener fallos o sufrir zancadillas desde los vericuetos de las Administraciones. Deber&iacute;an ver que el reto es dar y hacer llegar un mensaje claro y directo a todos los que no se reconozcan entre los poderosos de esta sociedad: que se espabilen y que sepan dar buena cuenta de lo que hacen y de lo que no les dejan hacer. Porque no basta con responder como en un examen de un M&aacute;ster, sino que es preciso movilizar a la ciudadan&iacute;a, empoderarla con la participaci&oacute;n y el control, sin miedos. Y abrir las instituciones y el gasto p&uacute;blico. Tareas militantes de otros tiempos como las que hac&iacute;an los sindicatos y las asociaciones de la sociedad civil siguen siendo precisas. 
    </p><p class="article-text">
        Vivimos un periodo nuevo para una sociedad que se encuentra en periodo de reconstrucci&oacute;n. Y en ese proyecto entra de lleno la Educaci&oacute;n a todos los niveles y la creaci&oacute;n de nuevas formas de vida asimilables por una ciudadan&iacute;a que se enfrenta al riesgo de la indiferencia. Elaboremos entre todos nuevas estrategias; alej&eacute;monos cuanto antes de las peque&ntilde;as aristas que nos separan y busquemos una plataforma com&uacute;n para un proyecto de futuro, en el que no quede ning&uacute;n ciudadano indiferente. Alg&uacute;n d&iacute;a espero que los <em>buenos ciudadanos</em> salgan de la indiferencia, porque &eacute;sta es la que est&aacute; dando un poder infinito a los que desde siglos nos dominan y no quieren ser <em>destetados</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A todos los lectores les deseo un 2021 de gran esperanza por un nuevo futuro</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/destete_132_6625915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Dec 2020 05:00:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Para cuándo el destete?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Presupuestos 2020,Empresas,Administración pública,Bancos,Oposiciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A lo grande]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/grande_132_6501020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02768054-1ff9-4f93-a231-5fc9b1a658d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A lo grande"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos buscar una Economía que sea un lugar de encuentro entre lo privado y lo público, en el que hay espacio para voces diferentes, con inspiraciones diversas, que enriquecen si somos capaces de llegar a síntesis que abran nuevos caminos. Y en ese marco, las finanzas públicas y privadas son los vehículos potentes para los retos de Reconstrucción y Resiliencia</p></div><p class="article-text">
        Me da tristeza, mucha tristeza, que no seamos capaces de pensar a lo grande<strong>. </strong>Las inversiones p&uacute;blicas deber&iacute;an ser reconocidas como un camino de emprendimiento y de estrategia a largo plazo, asumiendo que el Sector P&uacute;blico posee una capacidad inversora y de innovaci&oacute;n que, cuando se emplea con eficiencia, impulsa a la econom&iacute;a. Y ese impulso se transmite hacia los sectores privados que saben abordar los cambios tecnol&oacute;gicos necesarios para la innovaci&oacute;n. As&iacute; ha ocurrido con Internet, con el GPS o con el ayudante Siri. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo estamos viviendo con las vacunas: se impulsa una investigaci&oacute;n que se financia con fondos p&uacute;blicos, y el beneficio es un efecto directo a la Salud, y a la Econom&iacute;a en general. El Sector P&uacute;blico, el Estado, es el primer inversor para la salida de la crisis y un factor determinante para el crecimiento de una Econom&iacute;a post Covid.
    </p><p class="article-text">
        La Econom&iacute;a vive un periodo de transici&oacute;n cuyo rumbo nos est&aacute; marcando los nuevos objetivos para esta d&eacute;cada. Ya hemos vivido otras transiciones en la historia, y siempre tienen costes que habr&aacute; que asumir. Ahora habr&aacute; costes por duplicado: un coste estructural en las econom&iacute;as privadas, y un coste en el Sector P&uacute;blico, lo que implica decir una reorientaci&oacute;n del gasto, v&iacute;a Presupuestos Generales del Estado. En esa direcci&oacute;n se sit&uacute;a el Plan de Recuperaci&oacute;n y Resiliencia, cuya proyecci&oacute;n nos sit&uacute;a al final de esta d&eacute;cada, en 2027. 
    </p><p class="article-text">
        No hay sectores ausentes: est&aacute;n el arte, la cultura, el deporte, el trabajo, el transporte, el consumo, la vida en las ciudades, las finanzas&hellip; con unas nuevas normas de reparto y de contribuci&oacute;n de cada cual seg&uacute;n sus recursos. En esta nueva transici&oacute;n es una tarea de gran calado desarrollar adecuadamente el reto de gobernanza del conocimiento y hacerlo participativo y &eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En este tr&aacute;nsito, unos se devanan los sesos para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, mientras que otros act&uacute;an como si les estuviesen robando lo que <em>hist&oacute;ricamente les pertenece. </em>No es nuevo, los <em>think tank</em> del neoliberalismo est&aacute;n en pie de guerra contra todo lo que suponga un cambio de modelo de <em>su econom&iacute;a</em>, rechazando una emergente econom&iacute;a del conocimiento que promueve un desarrollo equilibrado, para el bien com&uacute;n y con menos desigualdades. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos buscar una Econom&iacute;a que sea un lugar de encuentro entre lo privado y lo p&uacute;blico, en el que hay espacio para voces diferentes, con inspiraciones diversas, que enriquecen si somos capaces de llegar a s&iacute;ntesis que abran nuevos caminos. Y en ese marco, las finanzas p&uacute;blicas y privadas son los veh&iacute;culos potentes para los retos de Reconstrucci&oacute;n y Resiliencia.
    </p><p class="article-text">
        Los fondos p&uacute;blicos que con tanta ansiedad esperamos pueden ayudar a que nos adaptemos a las nuevas estrategias de futuro. Un futuro que es un salto <em>a lo grande</em> para el que debemos estar preparados: como buenos deportistas para la gran <em>Olimpiada</em> del 2030. Y para poder dar ese gran salto deberemos perder los pesos muertos del pasado: los enfrentamientos no pueden dominar nuestra mente, y no se puede permitir que la capacidad inversora del Sector P&uacute;blico -factor de primera instancia y llave para este nuevo desarrollo innovador- la quieran dominar y controlar los intereses privados de grupos que hist&oacute;ricamente han tenido bien atada nuestra Econom&iacute;a, y que conforman las grandes fortunas en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si amenazamos al Estado -teng&aacute;moslo muy claro- nos estamos arrojando a la precariedad, con un riesgo real de disminuci&oacute;n del gasto en Salud, Educaci&oacute;n y Servicios Sociales. Por eso, son un insulto a la sostenibilidad y al futuro que buscamos los ataques que se hacen desde posiciones pol&iacute;ticas y grupos de presi&oacute;n al papel del Estado como l&iacute;der del cambio social y como impulsor de unos presupuestos p&uacute;blicos con una agenda progresista para dejar atr&aacute;s recortes y austeridad. 
    </p><p class="article-text">
        El camino es un pensamiento creativo con respuestas, y no es nuevo: ya lo hicieron en su momento Keynes y Polanyi cuando instaron a los pol&iacute;ticos de su tiempo a no obsesionarse con limitar el gasto, y los animaron a mirar a largo plazo con una visi&oacute;n <em>m&aacute;s a lo grande</em>. A un futuro en el que la gran transformaci&oacute;n es la convivencia de la intervenci&oacute;n p&uacute;blica y la privada. Se trata de luchar contra las inercias, contra repetir esquemas o seguir protocolos obsoletos y muy sumisos al <em>ordeno y mando</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Y necesitamos poder apoyarnos en una Funci&oacute;n P&uacute;blica din&aacute;mica y en funcionarios creativos, cargados de la emoci&oacute;n de innovar para mejorar la gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico. Ellos son los que tienen que defender y potenciar la capacidad del gasto que se financia con los recursos de toda la ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo p&uacute;blico es lo &uacute;nico que tenemos los que tenemos poco. Por eso el papel del Estado, que desarrollan los que trabajan en sus estructuras, debe impulsar una nueva gesti&oacute;n para incorporarse a la innovaci&oacute;n y ocupar su espacio lo antes posible. Si llegamos tarde con la respuesta, habremos hecho un flaco favor a la confianza puesta en el nuevo futuro. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que conseguir que todos los actores, p&uacute;blicos y privados, se sientan protagonistas dentro de un proceso participativo y para ello hay que abrir las instituciones y rendir cuentas con transparencia, para que cuando digan que han creado riqueza podamos saber si se ha distribuido o si se la han apropia los de siempre. Y para que cuando nos digan que bajan los impuestos, sepamos lo que a cada ciudadano le ha supuesto, y cuando nos digan que quieren elegir Educaci&oacute;n, Cultura, y tantas cosas de la vida, podamos saber si es cierto o es una forma de excluir a los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Keynes nos aconsejaba que lo importante no es hacer cosas por hacerlas. Muchas veces ya se hacen, o incluso se pueden hacer mejor. Dec&iacute;a que lo importante es hacer aquellas cosas que en la actualidad no se hacen en absoluto. Y ese es el gran reto ahora: <em>pensar a lo grande.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/grande_132_6501020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Dec 2020 05:01:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A lo grande]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Presupuestos,Fondos públicos,Gestión pública,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Impedir el 'jovenicidio']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/impedir-jovenicidio_132_6303297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b4fe919-d4e0-4bb6-bf0a-800f9aefa772_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Impedir el &#039;jovenicidio&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que llamamos una vida digna ya no está al alcance de todos. Las barreras sociales se han agrandado y después de la pandemia veremos barrios atrincherados para defenderse</p></div><p class="article-text">
        La sociedad postpand&eacute;mica -advierte el Banco Mundial- ser&aacute; una sociedad precaria donde el capitalismo se va a vivir al desnudo: precariedad, falsos aut&oacute;nomos deambulando e incertidumbres por la falta de futuro.&nbsp;Y para mayor contradicci&oacute;n, induciendo a un consumo de dopaje. 
    </p><p class="article-text">
        Las y los j&oacute;venes se sienten atrapados en una doble trampa: por un lado, los necesitan como insumos, y por otro son considerados como vidas sobrantes. Ante esta ca&oacute;tica situaci&oacute;n viven a trompicones, se resisten a seguir sometidos y confinados. Son unos resistentes de una nueva forma de rechazo a los poderes que no cuentan con sus aspiraciones y no les dan oportunidades de participar. No dise&ntilde;an su futuro, y da la sensaci&oacute;n de que los quieren borrar de la historia, porque la historia quieren repetirla sistem&aacute;ticamente para que no cambie nada.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a las puertas de un <em>jovenicidio</em>, una situaci&oacute;n l&iacute;mite producto de las precariedades. La determina la exclusi&oacute;n que sufren y las formas abruptas con que se irrumpe en sus vidas, sin ayudarles en sus fracasos tanto escolares, educativos, familiares, sociales, &eacute;tnicos, etc&eacute;tera. Es una mala tendencia que no hemos afrontado con la dedicaci&oacute;n y medios que precisa. El Estado benefactor se ha diluido y no ha sido capaz de llevar los derechos a todos los lugares en donde se han debilitado o tienden a desaparecer. Lo que llamamos una vida digna ya no est&aacute; al alcance de todos. Las barreras sociales se han agrandado y despu&eacute;s de la pandemia veremos barrios atrincherados para defenderse.
    </p><p class="article-text">
        Este escenario de profundas desigualdades es un campo de cultivo para la violencia, la corrupci&oacute;n y el narco. Es el mejor caldo de cultivo para el pandillerismo de la violencia y para reforzar las posiciones de la ultraderecha y la necropol&iacute;tica. <em>El jovenicidio</em> -socialmente hablando- es un aniquilamiento del esp&iacute;ritu joven y rebelde de una juventud que grita por tener un espacio en la sociedad y que quiere los Objetivos de Desarrollo Sostenible como parte esencial de su proyecto de futuro. Pero ese desarrollo implica cambio y participaci&oacute;n, algo que los poderes actuales no est&aacute;n dispuestos a ceder.
    </p><p class="article-text">
        La juventud es etapa de construcci&oacute;n permanente y evolutiva del propio ser y de su compromiso con la sociedad; por eso necesita el cambio social como si fuese su propia energ&iacute;a de crecimiento. Cambiar en lo pol&iacute;tico, social, econ&oacute;mico o cultural frente a una <em>adultocracia</em> dominante que le impide situarse en el lugar de la vida en el que tiene derecho a estar y decidir. La frustraci&oacute;n que produce ese <em>juvenicidio</em> que estamos describiendo nada tiene que ver con el suicidio de j&oacute;venes ni otros problemas de salud. Es el resultado de una indefensi&oacute;n ciudadana y de opciones promovidas por la precariedad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n negativa de la juventud que ni estudia ni trabaja nos sit&uacute;a en el escenario de lo que Bauman calific&oacute; como <em>vidas desperdiciadas</em>.<em> </em>Son una de las consecuencias del Estado moderno, que construye una especie de inseguridad alternativa al propio mercado para permitir condiciones de vulnerabilidad por un lado y de incertidumbre por otro, en una sociedad que duda permanente de su futuro. Y todo para potenciar la figura de un enemigo a vencer: el temor social, la inseguridad generada por una econom&iacute;a en crisis con un Estado sin respuestas, porque las respuestas las da <em>el sistema</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hoy tenemos un reto: cambiar las narrativas dominantes que nos est&aacute;n trasladando a un pasado que por intereses inconfesables algunos no quieren superar. Debemos asumir el compromiso de evitar los efectos negativos que recaen en la juventud, y es una obligaci&oacute;n generar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas adecuadas para su desarrollo. Hagamos posible que las y los j&oacute;venes tengan presencia en la sociedad con poder de decisi&oacute;n, y que su compromiso en la sociedad civil impida que la vulnerabilidad existente siga creciendo hasta llevarnos al desastre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/impedir-jovenicidio_132_6303297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2020 09:25:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Superar el peligro que acecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/superar-peligro-acecha_132_6181260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a59de57b-451a-47d6-8678-5982b0d283ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Superar el peligro que acecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para no desintegrarnos y autodestruirnos, debemos adoptar políticas de lo común, con el objetivo de acercarnos a lo que aconsejaba Tito Livio: pueblo y gobierno en concordia</p></div><p class="article-text">
        En el Palacio de la ciudad de Siena hay una pintura de Lorenzetti conocida como <em>Alegor&iacute;a del buen y del mal gobierno. </em>El buen gobierno se representa con una escena en la que la organizaci&oacute;n y la cooperaci&oacute;n son los ejes principales del funcionamiento de las ciudades. Y en su r&eacute;plica, el mal gobierno o<em> cautivo</em> -qu&eacute; acertada expresi&oacute;n- la imagen muestra el desorden y el desenfreno, un caos en el que no es posible poner orden. Una imagen alejad&iacute;sima de las reflexiones de Tito Livio: &ldquo;Gobierno y pueblo peligran con la discordia, pero con la concordia gozan de buena salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy hay muchos intentos loables para que avance el buen gobierno, pero que se lanzan desde plataformas poco apropiadas: los Boletines Oficiales. Las instituciones p&uacute;blicas deber&iacute;an hacer menos ostentaci&oacute;n de proyectos y aplicar m&aacute;s acciones compartidas, como aconsejaba Tito Livio: &ldquo;Gobierno<em> y </em>pueblo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo han entendido los que han dejado las declaraciones y propuestas oficialistas y se han puesto a dialogar con la ciudadan&iacute;a. En el Reino Unido y en Francia han sido los Parlamentos -y no el ministro de turno- los que han tomado la iniciativa y empezado a buscar el contacto directo. Lo han hecho con un m&eacute;todo de selecci&oacute;n aleatoria para tener una muestra de toda la poblaci&oacute;n incluyendo sus diferentes situaciones, profesiones, etnias o lugares de residencia. Con una muestra inicial de 30.000 personas se lleg&oacute; a seleccionar a un centenar de m&aacute;s de 16 a&ntilde;os que desearan participar, excluyendo a quienes tuvieran relaci&oacute;n con las instituciones o el poder. Han estado escuchando, han realizado preguntas y han se&ntilde;alado respuestas. La democracia es posible siempre que de verdad la queramos poner al d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tenemos gobiernos capaces de avanzar? Por muchas declaraciones que hagan, si no existe uni&oacute;n con el pueblo la democracia no funciona. Y hay gobiernos incapaces de mejorar porque su motor, la funci&oacute;n p&uacute;blica, no sintoniza con estos retos. Es la entrop&iacute;a que se observa en la r&eacute;plica del mal gobierno: un sistema sin est&iacute;mulos para integrar gobierno y pueblo, que impulse nuevas formas de organizarse de modo acorde a los Objetivos 2030. Y si no sabemos orientarnos por las sendas de la participaci&oacute;n estaremos abocados a un mercado y un consumo entr&oacute;pico, lo que es antesala del malestar social, las desigualdades y el desempleo. Y se mantendr&aacute;n gobiernos c&oacute;mplices del recorte de los servicios p&uacute;blicos, de la sanidad p&uacute;blica y de la educaci&oacute;n p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        La PostCOVID-19 necesita respuestas, y antes de responder hay que pensar. Pensar en com&uacute;n, porque las respuestas deben ser colectivas si se aspira a una sociedad con una nueva cultura y un sistema diferente de vida, que se aleje de especulaci&oacute;n y pelotazo, y se base en la inteligencia colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, evolucionamos como individuos:&nbsp;el desarrollo de las tecnolog&iacute;as nos va cambiado, nuestro cerebro evoluciona y cambiamos nuestra forma de ver la vida porque hay nuevos est&iacute;mulos. Vidas diferentes y cerebros diferentes, que generan nuevas brechas que hay que suturar. Y una brecha importante es que mientras que los poderes p&uacute;blicos hablan de buen gobierno, la ciudadan&iacute;a piensa que sus pr&aacute;cticas son corruptas: algo est&aacute; fallando y lo peor es que no se toma nota para rectificar. 
    </p><p class="article-text">
        Vivimos a una velocidad de v&eacute;rtigo, pero las estructuras p&uacute;blicas son obsoletas, y mientras no solucionemos esa brecha estamos en el dilema de &iquest;Progreso o regresi&oacute;n? Que es lo mismo que hablar de gobiernos competentes o incompetentes, de sumisi&oacute;n de los m&aacute;s d&eacute;biles o de ciudadanos fuertes que saben defenderse del despotismo. Se habla mucho de libertad, pero solo somos libres cuando la sociedad defiende sus derechos y sabe que es fundamental no dejarse seducir por quien no gobierna para que todos progresen.
    </p><p class="article-text">
        La COVID-19, al cerrar fronteras y confinarnos, nos ha dejado un mundo atravesado por las redes, el ordenador, el m&oacute;vil y la televisi&oacute;n inteligente, y estamos descubriendo que sin necesidad de salir podemos ser m&aacute;s cosmopolitas. Como Kant, quien jam&aacute;s sali&oacute; de su ciudad natal y fue uno de los fil&oacute;sofos de pensamiento m&aacute;s universal. Asumamos que el reto es precisamente no cerrar nuestras mentes y saber que, si queremos ponernos a salvo, no se puede aceptar que haya duda sobre la respuesta al dilema progreso o regresi&oacute;n. Y, en consecuencia, que se ponga en suspenso la democracia, por muy justificado que est&eacute; el estado de emergencia. 
    </p><p class="article-text">
        Un desastre sanitario se ha convertido en una ruina econ&oacute;mica, y las consecuencias pol&iacute;ticas de esta crisis son incre&iacute;blemente dif&iacute;ciles de predecir. Para no desintegrarnos y autodestruirnos, debemos adoptar pol&iacute;ticas de lo com&uacute;n, con el objetivo de acercarnos a lo que aconsejaba Tito Livio: pueblo y gobierno en concordia. Esa es la clave. Las vacunas son una soluci&oacute;n, pero aprovechemos para pensar tambi&eacute;n que hay que evitar los procesos destructivos que abocan a la depresi&oacute;n y a la autodestrucci&oacute;n. Y para eso no hay vacunas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/superar-peligro-acecha_132_6181260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2020 04:00:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Superar el peligro que acecha]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violencia simbólica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/violencia-simbolica_132_6034765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24d8af9e-0e72-47c7-a020-a16c6ee64819_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violencia simbólica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las últimas palabras de Floyd “¡no puedo respirar!” han encendido al movimiento</p><p class="subtitle">Black Lives Matter</p><p class="subtitle">(las vidas de las personas negras importan) a salir a la calle para protestar. No olvidemos que el 99% de los agentes que matan no son imputados</p></div><p class="article-text">
        Estamos viviendo una situaci&oacute;n de violencia simb&oacute;lica. En muy pocas horas 2.500 personas fueron detenidas en EEUU por las protestas en m&aacute;s de 75 ciudades a causa de la muerte de George Floyd a manos de un polic&iacute;a, y a la indignaci&oacute;n por ello se ha sumado el dolor por los m&aacute;s de 100.000 muertos en ese pa&iacute;s a causa de la pandemia de la COVID-19. En las grabaciones de la detenci&oacute;n del joven Floyd no se aprecia ninguna violencia hasta que se encuentra esposado, y entonces aprovecha un polic&iacute;a para tumbarlo en el suelo y aplastarle el cuello con la rodilla. Se escucha al joven decir que no puede respirar, y cuando no tiene pulso es llevado al hospital y fallece. Las &uacute;ltimas palabras de Floyd &ldquo;&iexcl;no puedo respirar!&rdquo; han encendido al movimiento <em>Black Lives Matter</em> (las vidas de las personas negras importan) a salir a la calle para protestar. No olvidemos que el 99% de los agentes que matan no son imputados, y que del 1% restante tres cuartas partes no son condenados. Tendremos que preguntarnos &iquest;Qui&eacute;n ejerce la violencia?
    </p><p class="article-text">
        Hay quien est&aacute; fomentando un ambiente de dureza. Bourdieu lo explicaba mediante el concepto de &ldquo;violencia simb&oacute;lica&rdquo;, algo que empieza por ser muy sutil y que es precisamente lo que lo hace m&aacute;s peligroso. La violencia sutil es aquella que se ejerce con la complicidad t&aacute;cita de la sociedad que la sufre, para dar m&aacute;s poder a los que la ejercen. Y luego va subiendo de tono.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estamos viendo en las televisiones no es casualidad: se est&aacute; dando una enorme capacidad de expresi&oacute;n a todos los que se manifiestan con violencia. A todos los que descalifican mintiendo, a los que se insultan, a los que violentan los derechos de los que pac&iacute;ficamente quieren manifestar sus deseos de vivir en democracia. &iquest;Ser&aacute; lo que Hanna Arendt llama la banalidad del mal o que el mismo mal se ha apropiado del <em>plasma</em> para hacernos m&aacute;s cautivos?
    </p><p class="article-text">
        Nos tiene que hacer pensar el que <strong>Trump</strong> haya pedido m&aacute;xima dureza a los alcaldes y gobernadores, alentando a que cuando &ldquo;empiecen los saqueos, empiecen los disparos&rdquo;. Ha repuesto la Ley y el Orden que ya impuso Nixon con motivo de la guerra de Vietnam. Han pasado muchas d&eacute;cadas y seguimos metidos en la misma refriega. &iquest;Es para meditarlo? &iquest;Qu&eacute; nos est&aacute; pasando?
    </p><p class="article-text">
        Nos dice <strong>Marta Peirano</strong> que estamos viviendo un nuevo feudalismo. Un feudalismo de poderes digitales, virtuales, telem&aacute;ticos y de los medios, que ha sido capaz con atraer a millones y millones de ciudadanos haci&eacute;ndolos usuarios cautivos de todo lo que circula por los medios. Es un nuevo <em>imperio,</em> que se expande por personas y entramados empresariales hasta ocupar todos los medios. Una flota tentacular de servidores que imponen su propia legislaci&oacute;n. Nos movemos sin saberlo entre algoritmos, protocolos y un ej&eacute;rcito, que no es casual, de moderadores que act&uacute;an como n&uacute;cleos y est&aacute;n asfixiando nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        Es un imperio con sus aduanas de intermediaci&oacute;n que pasan por nuestras mentes y nos subordinan a sus ideas sin pagar ning&uacute;n peaje. Es el imperio de la vida digital, en la que extraer los datos no es delito salvo cuando perjudica a los se&ntilde;ores de los mercados. Cuando se controla a una s&eacute;ptima parte la poblaci&oacute;n mundial se puede hablar de un peligroso nuevo poder feudal.
    </p><p class="article-text">
        Ese imperio es un peligro, porque doblega a los poderes democr&aacute;ticos y trabaja sin control para neutralizarlos y hacer que se autodestruyan. Precisamos de vigilantes, de una democracia fuerte, de una participaci&oacute;n de los ciudadanos y ciudadanas que se constituyan en defensa de nuestras formas de convivir pac&iacute;ficamente, sin practicar el enfrentamiento porque los que crean esas atmosferas nos llevan de la violencia simb&oacute;lica a la f&iacute;sica. No podemos caer en vivir en un imperio con un poder sin responsabilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/violencia-simbolica_132_6034765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violencia simbólica]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sociedad bajo mínimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sociedad-minimos_132_5960980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04459139-61ea-48d5-b4f1-ee2802a059f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sociedad bajo mínimos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudadanía culpa a los políticos del sufrimiento que no entienden. Las personas mayores por estar aterradas y las jóvenes porque siguen sin comprender lasconsecuencias de lo que está pasando.</p></div><p class="article-text">
        La cartograf&iacute;a de la Espa&ntilde;a pand&eacute;mica es desoladora: se percibe una sociedad mayoritariamente temerosa que se&ntilde;ala con las caceroladas a la clase pol&iacute;tica como responsable de la <em>Gran Morgue</em>. Atribuy&eacute;ndole esa responsabilidad se quiere debilitar al que asumi&oacute; el poder seg&uacute;n las reglas de la democracia representativa, olvidando que con un voto m&aacute;s se tiene la mayor&iacute;a, y ese es el sistema de gobierno que nos hemos dado.
    </p><p class="article-text">
        No hay gobiernos d&eacute;biles ni acuerdos dislocados: la que est&aacute; dislocada es una clase pol&iacute;tica que desde hace tiempo si no gobierna, desgobierna. Adem&aacute;s, anima a derribar al contrario contra la raz&oacute;n y la l&oacute;gica. <strong>Innerarity</strong> habla de democracia compleja, pero estamos, m&aacute;s que en una burbuja de la complejidad, en una burbuja del absurdo.
    </p><p class="article-text">
        De poco han servido los sacrificios de la pasada d&eacute;cada para superar los destrozos de una crisis que reparti&oacute; desigualmente los sacrificios. La Espa&ntilde;a de hoy ha cambiado mucho respecto de la que era antes de la crisis financiera: es m&aacute;s pobre, desigual, precaria y menos protegida socialmente. Hasta aqu&iacute; el pr&oacute;logo, y a&uacute;n sin asumirlo ha sobrevenido una cat&aacute;strofe inesperada, que llega en un ambiente crispado y con un sector de la sociedad que rechaza los resultados de esa pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El <em>Gran Temor </em>no es solo a la COVID-19, sino que se manifiesta de otras muchas formas: preocupaci&oacute;n, resignaci&oacute;n, irritaci&oacute;n o miedo. Sobre todo, hay muchos ciudadanos que no ven la salida de la crisis, y lo que es peor, no ven que nadie les diga c&oacute;mo superarla, porque siguen sufriendo sus consecuencias en forma de desempleo, salarios m&aacute;s bajos, menor protecci&oacute;n en &aacute;mbitos deteriorados como la Sanidad, la Educaci&oacute;n y la vivienda. Hasta se discute si es asumible una renta m&iacute;nima para sobrevivir, y mientras tanto no se han puesto en marcha los mecanismos suficientes para prevenir la llegada de una nueva crisis, que algunos consideran altamente probable.
    </p><p class="article-text">
        No hay medidas milagrosas para corregir esta situaci&oacute;n. A corto plazo la &uacute;nica soluci&oacute;n es transferir rentas a los ciudadanos y a los hogares m&aacute;s afectados por la crisis: es decir, aumentar el gasto social. Y en general, las pol&iacute;ticas correctoras m&aacute;s efectivas ser&aacute;n aquellas que con una nueva mirada nos lleven de la mano de la innovaci&oacute;n y las nuevas tecnolog&iacute;as a una nueva reindustrializaci&oacute;n con efectos a medio y largo plazo. Las prisas nunca han sido buenas consejeras, porque podr&iacute;amos reconstruir lo que ya no tiene futuro.
    </p><p class="article-text">
        Las dos inversiones m&aacute;s importantes que debemos acometer las predican desde hace mucho tiempo los expertos: educaci&oacute;n e innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. En primer lugar, aumentar la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n para mejorar la formaci&oacute;n desde Primaria hasta la Superior, incluyendo la Formaci&oacute;n Profesional para que los trabajadores y trabajadoras puedan encontrar alternativas a lo que hoy no tiene futuro.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la inversi&oacute;n en innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, olvidada durante todas las fases de la crisis, porque es el mecanismo m&aacute;s efectivo para aumentar el empleo industrial, el m&aacute;s resistente para un nuevo proyecto de pa&iacute;s. Porque no podemos olvidar que la creaci&oacute;n de empleo estable es lo que mejor estabiliza a los mercados y crea con m&aacute;s fuerza Producto Interior Bruto (PIB) de calidad, no coyuntural.
    </p><p class="article-text">
        Tarde o temprano los agentes sociales y pol&iacute;ticos tendr&aacute;n que afrontar la evidencia de que es necesario modificar aspectos vitales afrontando una reforma laboral de la que depender&aacute; la recuperaci&oacute;n. Continuar con un esquema obsoleto y desproporcionado como el aprobado bajo el prisma de los recortes del Gobierno de Rajoy supone un peso muerto del que nos tenemos que liberar cuanto antes.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a <strong>Orwell</strong> que ver lo que tenemos delante exige una lucha continua. Quiz&aacute;s por eso no supimos ver la dram&aacute;tica gravedad de la crisis de la COVID-19 hasta que los muertos no lo pusieron en evidencia. &iexcl;Qu&eacute; triste! Y al igual que en la anterior crisis financiera fueron los movimientos sociales -guiados por la indignaci&oacute;n y la esperanza- quienes repolarizaron la desigualdad, conectando la dignidad pol&iacute;tica con la radicalidad democr&aacute;tica y la paridad participativa, ahora han sido los ciudadanos indignados los que han dado la cara para compensar los desastres que la anterior crisis caus&oacute; a la sanidad p&uacute;blica. Con ello han puesto una vez m&aacute;s de manifiesto que lo p&uacute;blico es lo &uacute;nico que tenemos los que tenemos poco, y que en momentos de desastre todos carecemos de todo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Aprenderemos la lecci&oacute;n?&nbsp;Ojal&aacute;, pues como no trabajemos todos unidos evidenciaremos lo que predijo <strong>Tony Judt</strong>: nuestra profunda incapacidad para imaginar alternativas pol&iacute;ticas.Y ese es el epicentro de la actual. No sabemos superar esa visi&oacute;n del pasado que algunos neoliberales pretenden perpetuar, y dar paso a nuevas soluciones compartidas que tengan m&aacute;s fuerza para superar los problemas que afectan a lo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El modelo econ&oacute;mico neoliberal, permanente creador de desigualdades, ha muerto con la COVID-19 porque sus errores, tanto t&eacute;cnicos como de solidaridad, lo han convertido en un cementerio: nos puede recordar al hundimiento del Titanic por su exceso de soberbia<em>. </em>Se ha demostrado su incapacidad para dirigir a una sociedad con problemas, cuando en vez de preocuparse por salvar a las personas antepone que no se pierda riqueza. &iexcl;Que barbaridad!
    </p><p class="article-text">
        La lecci&oacute;n de esta crisis, que estamos a tiempo de aprovechar porque a&uacute;n no est&aacute; superada, es que de estas situaciones se sale por la sensatez de todos los ciudadanos y ciudadanas. Si desatamos la insensatez de anteponer la Econom&iacute;a nos podemos encontrar con que se salvar&aacute; <em>su econom&iacute;a</em>, pero <em>nuestras vidas</em> quedaran m&aacute;s arruinadas que nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nain</strong> nos dice que el final de <em>este poder</em> est&aacute; remodelando el mundo en que vivimos, y nuestro compromiso es ser actores de esa remodelaci&oacute;n: porque si no participamos controlando su evoluci&oacute;n durante la salida de esta m&uacute;ltiple crisis, podemos caer en otro mundo much&iacute;simo peor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sociedad-minimos_132_5960980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sociedad bajo mínimos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con las crisis en la boca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/crisis-boca_132_5946416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8624a0f-07d0-4d6e-89d4-1915fba70bd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con las crisis en la boca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una amarga realidad arruinó sus proyectos de vida, y ahora que parecía que levantaban cabeza, la explosión de esta nueva les deja sin aliento. ¿Están condenados? ¿Tendrán que vivir siempre en la provisionalidad y la incertidumbre, ausentes en las redes?</p></div><p class="article-text">
        Se les llama &ldquo;<em>millennials</em>&rdquo;: son la generaci&oacute;n que parec&iacute;a destinada a disfrutar de un destino lleno de prosperidad y bienestar, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que nacieron entre los ochenta y los noventa y que ten&iacute;an todo a su favor. Nacieron en un mundo en permanente crecimiento e incluso seg&uacute;n algunos sin ideolog&iacute;as: una felicidad perpetua. Bajo esa suposici&oacute;n estudiaron, se graduaron, terminaron su formaci&oacute;n y justo cuando empezaban a posicionarse en el mercado laboral se les cay&oacute; encima el sistema financiero mundial. Los banqueros del mundo especulando con su futuro hicieron que les explotara la felicidad, impidiendo que llegaran a saborear lo prometido.
    </p><p class="article-text">
        Lo ha contado una pel&iacute;cula, <em>Flores en la basura</em>, que todos deber&iacute;amos ver cuando pase el confinamiento. Muestra una generaci&oacute;n que deber&iacute;a estar luchando por sus sue&ntilde;os y haci&eacute;ndolos realidad, con un trabajo y una familia nueva. Y que, sin embargo, est&aacute; viviendo en la precariedad, trabajando en los bares cuando estaban abiertos, sin oportunidades para aportar a la sociedad la magn&iacute;fica formaci&oacute;n superior que obtuvieron.  
    </p><p class="article-text">
        Una amarga realidad arruin&oacute; sus proyectos de vida, y ahora que parec&iacute;a que levantaban cabeza, la explosi&oacute;n de esta nueva les deja sin aliento. &iquest;Est&aacute;n condenados? &iquest;Tendr&aacute;n que vivir siempre en la provisionalidad y la incertidumbre, ausentes en las redes? Carles Manera, presidente del Consejo Econ&oacute;mico y Social de Baleares sugiere que les hablemos no de la generaci&oacute;n de sus padres sino de la de sus abuelos, que es la m&iacute;a tambi&eacute;n. Quienes crecimos en una situaci&oacute;n de racionamiento de la comida, teniendo que emigrar para al final llegar a una democracia desde una dictadura perversa, podemos dar una lecci&oacute;n sencilla, aprendida en la vida, que se puede contar para que los <em>millennials</em> no sean una generaci&oacute;n perdida.
    </p><p class="article-text">
        Los abuelos de hoy coincidimos con ellos en que hemos invertido un gran esfuerzo en formaci&oacute;n, y en tener que afrontar la precariedad en todos los &aacute;mbitos de la vida. Lo importante, entonces y ahora, es no ser nunca una generaci&oacute;n rendida. Hay que tener y emplear toda la fuerza contra un sistema que ha sido la ruina, no dejarse dominar ni en lo econ&oacute;mico ni en lo pol&iacute;tico. Ser rebeldes, con ideas y con un poco de utop&iacute;a, necesaria para luchar con fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Bordoni nos recuerda que cuando termina una crisis, otra pasa a ocupar su lugar. O tal vez se trata de la misma: una inmensa crisis que se autoalimenta y se metamorfosea con el tiempo, transform&aacute;ndose y regener&aacute;ndose. Como sabemos por experiencia, vivir en un estado de crisis constante no es agradable, pero mantiene nuestros sentidos vigilantes y en alerta, prepar&aacute;ndonos psicol&oacute;gicamente para una realidad quiz&aacute;s inevitable: que las crisis han venido para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Para salir de las crisis es esencial la capacidad del Estado para ejercer el poder, y que la Pol&iacute;tica pueda cambiar las cosas, sin que se escapen de su control efectivo esas fuerzas supraestatales como las finanzas y los mercados, que saben quedarse fuera de toda norma y actuar seg&uacute;n su exclusivo inter&eacute;s. En las crisis es cuando m&aacute;s se detectan los d&eacute;ficits del poder: si no tiene un control efectivo sobre esos flujos, la consecuencia es la incapacidad para actuar. Y se pone de manifiesto lo dif&iacute;cil que es elegir el modo de proceder para que se pueda aplicar la terapia adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Hoy se acusa duramente de incapacidad a las personas que nos dirigen, cuando el problema es que hace falta una soluci&oacute;n viable que permita compaginar y compensar <em>poder y pol&iacute;tica. </em>Porque la t&iacute;pica separaci&oacute;n de poderes que todos hemos estudiado ha quedado maltrecha de tanto que la han contaminado.
    </p><p class="article-text">
        Donde se vive con m&aacute;s crudeza esta situaci&oacute;n es en los lugares en que habitamos. Bauman us&oacute; una met&aacute;fora muy expl&iacute;cita para explicar lo que ocurre en las ciudades actuales:  son una especie de grandes cubos de basura, en los que esos poderes que viven en sus <em>espacios de flujos</em> arrojan los problemas que crean: migraci&oacute;n, contaminaci&oacute;n, especulaci&oacute;n urban&iacute;stica, transportes y tantas otras cuestiones, que obligan a dar respuestas muy complejas. Y eso abre el camino a la anti-pol&iacute;tica, como alerta Balibar: un peligroso camino de populismos y nacionalismos de desbastadoras consecuencias. Y por ello, en las crisis es fundamental intervenir a tiempo para corregir fallos y recuperar la confianza que los hechos dram&aacute;ticos han podido deteriorar, logrando reestablecer v&iacute;nculos fuertes entre el Estado y la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por eso defiendo que una generaci&oacute;n tan bien formada como la de los<em> millennials</em> tiene futuro si configuramos entre todos un modelo que pueda cambiar costumbres, trabajo, propiedad y sentidos para un futuro compartido, reindustrializando lo que se fue de nuestras vidas. Relocalicemos empresas que la globalizaci&oacute;n desplaz&oacute; a otros lugares para explotar a los que viv&iacute;an sin derechos. Redise&ntilde;emos nuevos espacios dando sentido a la vida m&aacute;s all&aacute; del desear siempre m&aacute;s. Aprendamos a conformarnos con un trabajo con futuro, un mercado laboral estable y una propiedad compartida. Sin meter en la mochila m&aacute;s de lo que necesario para caminar en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. De dinero, solo el preciso como medio de intercambio, para cubrir los costes del mantenimiento diario de todas las familias. As&iacute; surgir&aacute; la ayuda, el compa&ntilde;erismo o la participaci&oacute;n, y habr&aacute; menos enfrentamientos por cosas que cambian de valor cuando ya no son de utilidad.
    </p><p class="article-text">
        No consintamos que la generaci&oacute;n de <em>millennials</em> se rinda. D&eacute;mosles la oportunidad de vivienda, de trabajo o de tener familia e hijos, para que puedan como lo hicieron sus abuelos. No fue sencillo superar dictadura y monopolio capitalista, con una concentraci&oacute;n de poderes que imped&iacute;a gritar libertad y derechos. Es algo que no debemos olvidar, sino recordar cada d&iacute;a, porque el grito de libertad y rebeld&iacute;a les dar&aacute; el derecho que fortalecer&aacute; sus vidas. No es un sue&ntilde;o. Soy de la generaci&oacute;n que nunca dio una partida por perdida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/crisis-boca_132_5946416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con las crisis en la boca]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Detenidos por falsos rumores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/detenidos-falsos-rumores_132_2266430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3d10cc0-69d2-45cd-999f-0a8020c75c31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenidos por falsos rumores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta el 31 de diciembre China no alertó oficialmente a la Organización Mundial de la Salud, ocultando a los mil millones de usuarios de las redes chinas y sus medios de comunicación una información que ha resultado ser destructiva para la humanidad</p></div><p class="article-text">
        No pas&oacute; por nuestros alrededores, sino en Wuhan. Y pienso que es un deber recordarlo para distinguir democracia y totalitarismo y hacer un reconocimiento a los protagonistas de esta historia. La historia de la gran cat&aacute;strofe que estamos sufriendo comienza cuando el director del Departamento de Emergencias del Hospital Central de Wuhan, Ai Fen, y un grupo de m&eacute;dicos lanzan la alerta de un <a href="https://www.scmp.com/news/china/society/article/3074622/coronavirus-wuhan-doctor-says-officials-muzzled-her-sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;coronavirus similar al SARS&rdquo;</a>. Ocho de ellos, incluido el doctor <a href="https://www.scmp.com/news/china/society/article/3074622/coronavirus-wuhan-doctor-says-officials-muzzled-her-sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Li Wenliang</a>, quien muri&oacute; d&iacute;as despu&eacute;s a causa de la enfermedad,&nbsp;<a href="https://www.washingtonpost.com/gdpr-consent/?next_url=https%3a%2f%2fwww.washingtonpost.com%2fworld%2f2020%2f02%2f04%2fchinese-doctor-has-coronavirus%2f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron detenidos</a> el 3 de enero por la polic&iacute;a de Wuhan por difundir <a href="https://www.nytimes.com/2020/02/01/world/asia/china-coronavirus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;falsos rumores&rdquo;</a>. Nos lo relata <a href="https://www.rsf-es.org/news/china-coronavirus-heroes-de-la-informacion-que-fueron-silenciados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reporteros Sin Fronteras</a>, que ha recogido toda la informaci&oacute;n de este acontecimiento in situ, salt&aacute;ndose los controles pol&iacute;tico-policiales del sistema que gobierna China.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otros pa&iacute;ses asi&aacute;ticos, como Corea del Sur o Singapur, han utilizado un combativo sistema de control de todos los ciudadanos mediante geolocalizaci&oacute;n que por medio de los m&oacute;viles puede ubicar a las personas. Con ello, m&aacute;s los miles de c&aacute;maras existentes en las v&iacute;as p&uacute;blicas y una fort&iacute;sima campa&ntilde;a de control de los que han dado positivo en los test, se ha monitoreado movimientos y riesgos de cada ciudadano. Se juega con los derechos de la ciudadan&iacute;a antes y despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien: &iquest;se ha traspasado el l&iacute;mite del derecho a la intimidad? Es el gran interrogante que est&aacute; por analizar. La tecnolog&iacute;a actual permite segregar la informaci&oacute;n del peligro detectado de la persona que porta un virus, al igual que en las votaciones electr&oacute;nicas se segrega el voto de la persona que lo ha emitido. Esta es la clave de todo: controlar las cajas negras de la seguridad y la integridad del proceso. En la actual situaci&oacute;n, el control de los datos que pueden ayudar a evitar contagios y aislar a los positivos es lo que m&aacute;s preocupa a los quienes investigan estos procesos.
    </p><p class="article-text">
        Pero est&aacute; la defensa del derecho a la intimidad, que en Europa est&aacute; muy bien definida con unas Directivas que configuran los derechos de los ciudadanos y ciudadanas con total claridad. Se trata de derechos democr&aacute;ticos que deben ser valorados en su contexto, porque la defensa del derecho a la intimidad de las personas tiene que reforzarse con el Derecho a Saber, el poder conocer todos los documentos p&uacute;blicos. Es algo que en la Uni&oacute;n Europea est&aacute; regulado por una Directiva desde 2009 aunque Espa&ntilde;a a&uacute;n no lo haya ratificado y nuestra d&eacute;bil Ley de Transparencia sea solo un primer un paso titubeante en el avance del Derecho Fundamental a Saber.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta clave a ra&iacute;z del informe de Reporteros sin Fronteras y el an&aacute;lisis de la Universidad de Southampton, es si se habr&iacute;a parado la pandemia en el caso de que las medidas adoptadas en China el 20 de enero lo hubieran sido dos semanas antes. Bas&aacute;ndonos en lo ocurrido en los primeros d&iacute;as de la crisis, se pone de relieve que, sin el control y la censura impuestos por las autoridades, los medios chinos habr&iacute;an informado al p&uacute;blico mucho antes de la gravedad de la epidemia, salvando cientos de miles de vidas y, posiblemente, evitando la pandemia actual.
    </p><p class="article-text">
        Porque el Centro John Hopkins para la Seguridad de la Salud, en asociaci&oacute;n con el Foro Econ&oacute;mico Mundial y la Fundaci&oacute;n Bill y Melinda Gates, realiz&oacute;&nbsp;<a href="http://www.centerforhealthsecurity.org/event201/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un simulacro de pandemia</a> de coronavirus&nbsp;<a href="https://www.businessinsider.fr/us/scientist-simulated-coronavirus-pandemic-deaths-2020-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 18 de octubre de 2019</a> y alert&oacute; a la comunidad internacional <a href="http://www.centerforhealthsecurity.org/event201/media" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus resultados escalofriantes</a>: 65 millones de muertes en 18 meses podr&iacute;a producir un virus si no se act&uacute;a y llega a convertirse en pandemia. Pero esas advertencias no fueron para nada atendidas por el sistema pol&iacute;tico y la polic&iacute;a china. Cabe pensar que, si el internet chino no estuviera estado aislado por una sofisticada censura electr&oacute;nica y los medios no hubieran estado sometidos a las instrucciones del Partido Comunista, el p&uacute;blico y las autoridades se habr&iacute;an interesado por la informaci&oacute;n procedente de Estados Unidos que se hab&iacute;a hecho eco de la epidemia de SARS (S&iacute;ndrome respiratorio agudo severo) de 2003, que infect&oacute; a 8.000 personas y caus&oacute; 800 muertes principalmente en China.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Lu Xiaohong, jefe de gastroenterolog&iacute;a del Hospital de la Ciudad de Wuhan, detecta el 25 de noviembre de 2019 que hay una infecci&oacute;n que puede transmitirse entre humanos y que su virus no est&aacute; controlado. En ese momento,&nbsp; sin la represi&oacute;n de los periodistas en China Lu Xiaohong, se hubiera alertado a la prensa y se podr&iacute;a haber tomado medidas eficientes. Pero el Gobierno chino prefiri&oacute;, como hemos dicho antes, detener por falsos rumores al doctor Ai Fen y su grupo de m&eacute;dicos cuando lanzaron la se&ntilde;al de alerta, empezando a actuar tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el 31 de diciembre China no alert&oacute; oficialmente a la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, ocultando a los mil millones de usuarios de las redes chinas y sus medios de comunicaci&oacute;n una informaci&oacute;n que ha resultado ser destructiva para la humanidad. Y todav&iacute;a es m&aacute;s grave lo que a&ntilde;ade Reporteros sin Fronteras: que el equipo del profesor Zhang Yongzhen logr&oacute; secuenciar el virus en el Centro Cl&iacute;nico de Salud P&uacute;blica de Shanghai <a href="https://www.scmp.com/news/china/society/article/3052966/chinese-laboratory-first-shared-coronavirus-genome-world-ordered" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 5 de enero</a>, pero las autoridades chinas lo silenciaron y hasta el 11 de enero no confirmaron <a href="https://www.nytimes.com/article/coronavirus-timeline.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su primera muerte por el virus</a>. Los investigadores tuvieron que filtrar la informaci&oacute;n en plataformas de c&oacute;digo abierto y las autoridades chinas les cerraron el laboratorio. Un inmenso error con una inmensa responsabilidad ante la humanidad, porque si hubiera funcionado un m&iacute;nimo sistema de transparencia el Covid-19 hubiera sido un episodio controlado por la medicina y el mundo no estar&iacute;a padeciendo esta tragedia.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el&nbsp;<a href="https://www.boe.es/boe/dias/2020/03/28/pdfs/BOE-A-2020-4162.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bolet&iacute;n Oficial del Estado de 28 de marzo</a> recoge una Orden para que la Secretar&iacute;a de Estado de Digitalizaci&oacute;n e Inteligencia Artificial desarrolle una aplicaci&oacute;n para m&oacute;viles que permita a nuestras autoridades sanitarias la geolocalizaci&oacute;n de todos los ciudadanos para verificar que se encuentran en la Comunidad Aut&oacute;noma en la que declaran estar. Al mismo tiempo, con permiso del usuario/a, se validar&aacute; la Regi&oacute;n en donde est&aacute;n para personalizarlas seg&uacute;n los protocolos de cada una de ellas. Y sus datos se conservar&aacute;n durante el tiempo que perdure la crisis sanitaria, pudi&eacute;ndose usar anonimizados durante dos a&ntilde;os con fines estad&iacute;sticos. No se guardar&aacute; informaci&oacute;n personal ni se podr&aacute; usar por la polic&iacute;a, cubri&eacute;ndose todo el territorio nacional a trav&eacute;s de los m&aacute;s de 40 millones de m&oacute;viles en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n: las nuevas tecnolog&iacute;as salvar&aacute;n vidas si son utilizadas para el bien com&uacute;n, con &eacute;tica y con un control independiente. Debemos utilizarlas con inteligencia y transparencia para vivir mejor. Vivir en transparencia en una sociedad no es una modernidad de la Ciencia Pol&iacute;tica sino un derecho que nos da vida, fortalece la democracia y hace m&aacute;s eficiente a las administraciones p&uacute;blicas. El que ahora autoricemos nuestra geolocalizaci&oacute;n es un test de ciudadan&iacute;a, en el que hemos de lograr salvaguardar a la vez libertades y salud, aislamiento y solidaridad. Si lo conseguimos, este sacrificio nos reforzar&aacute; como ciudadan&iacute;a y mostrar&aacute; nuestra capacidad para actuar con humanidad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/detenidos-falsos-rumores_132_2266430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Salvar la vida fortaleciendo el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/salvar-vida-fortaleciendo-futuro_132_1103355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ee3b209-25bf-4a51-981c-09b47856ef5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvar la vida fortaleciendo el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El verdadero virus social está siendo el ascenso de la ultraderecha en Europa, que puede estar condicionando las hojas de ruta de algunos países: Alemania y Holanda, por ejemplo</p></div><p class="article-text">
        <strong>Salvar la Uni&oacute;n Europea</strong> es el mensaje de la <em><strong>declaraci&oacute;n </strong></em><em><strong>de Economistas Frente a la Crisis (EFC) ante los efectos del Covid-19 y las posiciones encontradas en el seno de la UE,</strong></em> especialmente con las prevenciones de Alemania y Holanda que est&aacute;n llevando a la Uni&oacute;n Europea al borde del abismo. Cuando parec&iacute;a que se hab&iacute;a aprendido la lecci&oacute;n de los efectos negativos de la Gran Recesi&oacute;n, los socios europeos est&aacute;n poniendo palos en las ruedas.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en las discrepancias entre los pa&iacute;ses con reservas y medios y los pa&iacute;ses del sur que arrastramos unos grandes d&eacute;ficit de medios en nuestras econom&iacute;as y en cuanto viene la m&aacute;s m&iacute;nima situaci&oacute;n de adversidad nos complica y mucho la vida. Ahora la locomotora europea pretende dejarnos en una v&iacute;a muerta
    </p><p class="article-text">
        Hay quien piensa que tienen su parte de raz&oacute;n, olvidando que la falta de visi&oacute;n en las medidas de la crisis sufrida en el 2008 puso en evidencia lo nefasto que fueron, por sus resultados tan negativos, las medidas impuestas por los recortes. As&iacute; lo han reconocido el FMI y otros organismos internacionales analizando los efectos econ&oacute;mico-sociales de la Gran Crisis.
    </p><p class="article-text">
        Alemania avanz&oacute;. Pero la periferia europea qued&oacute; noqueada. Antes, Estados Unidos, en los a&ntilde;os treinta s&iacute; hab&iacute;a demostrado haber aprendido la lecci&oacute;n del Crack del 29, y rompi&oacute; con una ortodoxia econ&oacute;mica asfixiante. Pero la escol&aacute;stica regres&oacute; para templar los &aacute;nimos de los que ve&iacute;an las ideas de Keynes como los ni&ntilde;os temen al lobo. Hab&iacute;a que volver al cuento original, el que se abri&oacute; en 1980 con la revoluci&oacute;n conservadora, la era neoliberal, con los mercados como instituciones sacrosantas. Una nueva teolog&iacute;a econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El manifiesto de EFC</strong> dice bien claro que en Espa&ntilde;a los recortes en el gasto p&uacute;blico, con ajustes muchas veces draconianos en el &aacute;mbito de la salud, se han puesto en evidencia en el curso de la crisis del coronavirus. A pesar de que no es el momento para lanzar responsabilidades, no cabe duda que ante la cantidad de tergiversaciones, mentiras y difamaciones que se est&aacute;n prodigando en algunos medios de comunicaci&oacute;n y en las redes sociales, los datos deben imperar de nuevo. Datos contrastados, de consulta p&uacute;blica, datos asequibles que demuestran que los enormes recortes que se realizaron en Espa&ntilde;a, en el campo sanitario, fueron protagonizados por gobiernos de un determinado perfil ideol&oacute;gico: el conservador. Porque la econom&iacute;a, esa ciencia l&uacute;gubre, acaba siendo ideolog&iacute;a, y &eacute;sta pesa mucho en las decisiones econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Es bueno recordar, seg&uacute;n <strong>EFC,</strong> que fueron los gobiernos socialdem&oacute;cratas los que consiguieron los grandes cambios sociales a partir de la Segunda Guerra Mundial. El crecimiento del Estado social europeo se debe, esencialmente, al planteamiento de gobiernos que adoptaron la fiscalidad progresiva como una herramienta b&aacute;sica, y que enfatizaron la necesidad de que los m&aacute;s ricos pagaran m&aacute;s impuestos sobre renta, sobre sociedades y sobre patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Tres vectores que, de nuevo, y en tiempos dram&aacute;ticos de crisis, voces de la derecha tratan de desactivar con el argumento de siempre: el dinero debe estar en los bolsillos de la gente. Un aserto simple. Pero falaz. A la hora de las convulsiones, de nuevo, una vez m&aacute;s se requiere la presencia del Estado social en todas sus vertientes y posibilidades. Entonces, todo hace pensar que las costuras de la econom&iacute;a encapsulada se van a romper, y la cordura de una recuperaci&oacute;n colectiva proliferar&aacute;. &iquest;In&uacute;til presagio?
    </p><p class="article-text">
        La vieja econom&iacute;a se resiste a perecer. Todav&iacute;a tiene recorrido: palestras, c&aacute;tedras bien financiadas, <em>think tanks</em> generosamente dotados. En algunas fases pareciera que se reconsideran los preceptos que rigen esta disciplina. Pero no: vuelven siempre los profetas de la estabilidad presupuestaria y del equilibrio entre oferta y demanda para exigir nuevos aquelarres. Es lo que est&aacute;n haciendo, ahora mismo, los representantes de Alemania y Holanda: sus super&aacute;vits, cuyo origen no es ajeno al endeudamiento del resto de los pa&iacute;ses de Europa, se arguyen como el resultado de buenas gestiones, frente a pretendidos despilfarros de la Europa m&aacute;s perif&eacute;rica. &ccedil;
    </p><p class="article-text">
        Una Europa que ha tenido que ajustar al m&aacute;ximo sus econom&iacute;as p&uacute;blicas &ndash;y recortar partes sensibles del Estado del Bienestar&ndash; para sostener su endeudamiento, privados y p&uacute;blicos, con los sistemas financieros de la Europa m&aacute;s rica. Una paradoja.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; tienen miedo los dirigentes de esa Europa insolidaria, encerrada en sus fronteras nacionales?
    </p><p class="article-text">
        Dig&aacute;moslo claro nos dice <strong>EFC</strong>: todo el proyecto europeo puede descarrilar si no se admiten soluciones de mutualizaci&oacute;n, de complicidad intereuropea. Todo con una espoleta clara: la activaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, la intervenci&oacute;n del Estado en la econom&iacute;a <em>&ldquo;a gran escala en el modo de producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de bienes y servicios, de una magnitud que supere con creces incluso a la de la movilizaci&oacute;n para la Segunda Guerra Mundial&rdquo;.</em> Esto escribe el Premio Nobel de Econom&iacute;a 2006 Edward Phelps &ndash;nada sospechoso por cierto&ndash;, junto a Roman Frydman.
    </p><p class="article-text">
        No son los &uacute;nicos que subrayan esto: existe ya una legi&oacute;n de economistas y de otros cient&iacute;ficos sociales que est&aacute;n reclamando mayor agresividad, en el mejor sentido del t&eacute;rmino, de los gobiernos y de las instituciones supranacionales para salvar la Uni&oacute;n Europea. Se nos habla de 'econom&iacute;a de guerra', y se act&uacute;a como si nos enfrent&aacute;ramos a una crisis digamos que m&aacute;s superficial, parecida a la de 1987, con recuperaciones fulgurantes.
    </p><p class="article-text">
        Pero estamos en otro escenario, en otra tipolog&iacute;a de crisis: &eacute;sta ha paralizado m&aacute;s del 70 por ciento del sistema productivo en muchos pa&iacute;ses &ndash;lo que no se hab&iacute;a visto antes&ndash;, de forma que las medidas que es necesario aplicar no pueden ser analg&eacute;sicos elementales. Nuestros enfermos econ&oacute;micos &ndash;y las econom&iacute;as de la Uni&oacute;n lo est&aacute;n en estos momentos&ndash; urgen transfusiones de sangre, de discursos que generen confianza, que minoren la incertidumbre, no el diferimiento de las decisiones a quince d&iacute;as m&aacute;s. &iexcl;Dos semanas m&aacute;s para tomar una decisi&oacute;n contundente, ante el estupor de la mayor parte de la poblaci&oacute;n!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El verdadero virus social est&aacute; siendo el ascenso de la ultraderecha en Europa, que puede estar condicionando las hojas de ruta de algunos pa&iacute;ses: Alemania y Holanda, por ejemplo. El miedo electoral aparece, de forma miserable, en un contexto en el que ese miedo deber&iacute;a ser superado: para desarmar al coronavirus, para amortiguar el avance populista ultra-conservador. Para recuperar la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Las conclusiones</strong> del manifiesto de EFC son muy claras: <em>Si esto no se solventa de manera razonable &ndash;y lo razonable no es contener la maquinaria de la recuperaci&oacute;n, e incurrir en las recetas de siempre&ndash; nadie deber&aacute; sorprenderse que los discursos europe&iacute;stas decaigan</em>. Por inoperantes. <strong>Es la hora de pasar de la fraseolog&iacute;a hueca a la acci&oacute;n expeditiva</strong>. Activemos el optimismo de la voluntad. Pero, junto a &eacute;l, los l&iacute;deres europeos deben espolear el galope de la recuperaci&oacute;n. Los resortes est&aacute;n<strong>, las instituciones tambi&eacute;n. Las experiencias recorridas aleccionan. Falta la voluntad expl&iacute;cita, que ya no puede ser s&oacute;lo optimista, sino ejecutiva, tangible, realista. Para salvar la Uni&oacute;n Europea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es un resumen del manifiesto de EFC que firma su equipo directivo
    </p><p class="article-text">
        <strong>El manifiesto completo en el siguiente enlace:</strong> https://economistasfrentealacrisis.com/salvar-la-union-europea/
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/salvar-vida-fortaleciendo-futuro_132_1103355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salvar la vida fortaleciendo el futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis,Coronavirus,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corrupción de los mercados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/corrupcion-mercados_132_1001864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e87eebc8-4f10-4189-b13d-5660a4bfd5ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corrupción de los mercados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La corrupción ha invadido todas las esferas de la sociedad y como dice Heidenheimer la tenemos de todos los colores: negra, gris y blanca. Y por sus efectos, cada una de ellas es un agente infeccioso en el sistema</p></div><p class="article-text">
        Estamos sufriendo las consecuencias del triunfo de las teor&iacute;as que defend&iacute;an que ser&iacute;an los mercados y no los gobiernos los impulsores de la prosperidad y de la libertad. Como explican Acemoglu y Robinson, camin&aacute;bamos por el pasillo estrecho de la democracia, con un equilibrio entre el poder ciudadano y las instituciones con sus reglas de funcionamiento, cuando el neoliberalismo impuso la teor&iacute;a de que la oferta y la demanda eran la mejor forma de autorregulaci&oacute;n. Dijeron: &iexcl;Fuera el intervencionismo del Estado del Bienestar! Entonces Margaret Thatcher y Ronald Reagan iniciaron la desregulaci&oacute;n siguiendo las orientaciones de los <em>Chicago Boys</em> -con Milton Freedman a la cabeza- y Clinton y Blair lo remataron.
    </p><p class="article-text">
        Cambiaron las normas existentes en los mercados por la fe en la capacidad de la oferta y la demanda para autorregularse, y los aires del neoliberalismo de aquellos a&ntilde;os ochenta influyeron para que esta tesis se fuera abriendo paso. Convencieron elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n de que ese sistema lograr&iacute;a el bien com&uacute;n y el Estado del Bienestar ser&iacute;a m&aacute;s libre porque no tendr&iacute;a que adaptarse al intervencionismo de la socialdemocracia.
    </p><p class="article-text">
        La libertad financiera, la de promover y consumir o la de expansi&oacute;n agr&iacute;cola sin l&iacute;mites con su producir y exportar nos han llevado a la gran crisis financiera, a la precariedad laboral, a un mercado de viviendas asfixiado por la especulaci&oacute;n, al olvido del derecho a una vivienda digna, a unos modos de consumo y producci&oacute;n dominados por la publicidad invasora y a los desastres ecol&oacute;gicos, con un largo etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n del mercado como balanza del equilibrio de una justicia distributiva ha fracasado. La codicia, el marketing invasor agresivo, el poner precio incluso a las cosas buenas y a los valores de la vida lo ha corrompido todo. La corrupci&oacute;n ha invadido todas las esferas de la sociedad y como dice Heidenheimer la tenemos de todos los colores: negra, gris y blanca. Y por sus efectos, cada una de ellas es un agente infeccioso en el sistema.
    </p><p class="article-text">
        Los que promovieron la desregulaci&oacute;n no pensaron que los mercados, como dice Sandel, no solo distribuyen bienes, sino que tambi&eacute;n intercambian. Y en la expansi&oacute;n del intercambio se han generado muy diversos mercados, sin antes debatir en profundidad si era apropiado tratar como mercanc&iacute;a cualquier uso o instrumento de los que demandan o precisan los seres humanos. Porque han llegado hasta lo m&aacute;s b&aacute;sico, al valorar como mercanc&iacute;a a los propios seres humanos: as&iacute; pasa por ejemplo con las variopintas formas de contrataci&oacute;n laboral. Pero, en esta din&aacute;mica, el mercado se ha olvidado de valorar a los seres humanos como seres merecedores de su dignidad y respeto, y no como instrumentos de ganancia y objetos de uso en el sistema de producci&oacute;n o consumo.
    </p><p class="article-text">
        Vemos por tanto que son estas teor&iacute;as neoliberales del mercado las que han llegado a corromper y degradar valores y derechos fundamentales reconocidos en nuestras constituciones, convirti&eacute;ndolos en bienes de uso. Y esto est&aacute; afectando al sistema educativo, el medio ambiente, a los derechos c&iacute;vicos o a la cultura: estamos convirtiendo valores en mercanc&iacute;a cuantificada en servicios, sin debatir previamente lo que corresponde a la <em>naturaleza econ&oacute;mica del servicio </em>(mercado) y lo que corresponde a <em>la naturaleza del ser </em>(derechos fundamentales)<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde la <strong>La C&aacute;tedra Abierta Interuniversitaria para la Innovaci&oacute;n y la Participaci&oacute;n </strong>queremos abordar este debate con la experiencia acumulada durante la crisis econ&oacute;mica, porque parece que se quiere evitar para no se&ntilde;alar a los que han sido responsables de los desastres que est&aacute;n aflorando. No es bueno que, para no juzgar las situaciones injustas que se han causado, se utilicen cortinas de humo o se deje prescribir las actuaciones presuntamente delictivas. Y es una perversi&oacute;n utilizar como pantalla peligros inexistente como la migraci&oacute;n, los supuestos derechos de educaci&oacute;n de la familia sobre el sistema educativo, o la disparatada carrera por bajar impuestos a toda costa, cuando estamos a mucha distancia en presi&oacute;n fiscal de los pa&iacute;ses de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Sandel, en este debate hay preguntas cruciales: &iquest;queremos una <em>econom&iacute;a de mercado</em> o una <em>sociedad de mercado</em>? &iquest;Qu&eacute; bienes pueden comprarse y venderse? &iquest;Qu&eacute; bienes deben ser administrados como <em>valores no mercantiles</em>? Y por &uacute;ltimo el gran dilema: &iquest;<em>c&oacute;mo controlar el poder del dinero?</em>, esto es, &iquest;<em>en qu&eacute; cuestiones no deben ni pueden mandar los grupos de presi&oacute;n econ&oacute;micos y financieros utilizando el poder del dinero?</em>
    </p><p class="article-text">
        Responder a estas cuestiones es una gran tarea de la sociedad civil, y para ello hay que conseguir dinamizar un proceso de innovaci&oacute;n y participaci&oacute;n, un debate abierto que con equilibrio profundice en ellas. La C&aacute;tedra Abierta pretende contribuir en esa direcci&oacute;n desde el equilibrio, evitando el enfrentamiento y favoreciendo que nos adentremos en estos retos.
    </p><p class="article-text">
        La Ciencia de la Econom&iacute;a comete errores: <em>The Economist</em> publicaba en los a&ntilde;os de la Gran Crisis una portada con un barco hundi&eacute;ndose, con un Manual de Econom&iacute;a en la cubierta. Y lo peor es que no se hund&iacute;a en alta mar, sino que se hund&iacute;a en un charco. Pues ahora es el momento de salir de ese gran charco en que nos metieron por codicia los innombrables, sin que el rencor y el odio entre en la soluci&oacute;n del problema. La soluci&oacute;n puede venir de un compromiso vivo con el pensamiento y la ciencia innovadoras, con la participaci&oacute;n de las ciudadanas y ciudadanos, y la renovaci&oacute;n del papel del mercado, que vaya salvando los obst&aacute;culos y defectos que la especulaci&oacute;n ha producido.
    </p><p class="article-text">
        Solucionemos el vac&iacute;o moral y &eacute;tico de la vida pol&iacute;tica y demos entrada sin mucha tardanza a las convicciones morales. Resaltemos los valores que la ciudadan&iacute;a desea para la vida p&uacute;blica y con ellos construyamos un <em>nuevo contrato social</em> que nos de fuerza para desarrollar en la nueva d&eacute;cada los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/corrupcion-mercados_132_1001864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2020 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pin parental del 'padre estricto']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/pin-parental-padre-estricto_132_1072801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e26677e-1e11-4f12-9611-e0d1422295ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pin parental del &#039;padre estricto&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los artículos 20 y 27 son contrarios a la pretensión del 'pin parental' pues el Tribunal Supremo ha dejado bien claro que el sistema educativo no se subordina al derecho de familia</p><p class="subtitle">Yo viví en mi familia una educación de 'padre estricto'. La rigidez de la educación que recibí no me hizo mejor, sino que me hizo sufrir y soportar un yugo del que no me liberé hasta que cumplí la mayoría de edad</p><p class="subtitle">Imponer la moral conservadora en la Educación por la presión de la política es destruir los avances de libertad y democracia que se han conseguido</p></div><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo y poeta Gibran cuenta en uno de sus poemas: &ldquo;Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la vida, deseosa de s&iacute; misma. No vienen de ti, sino a trav&eacute;s de ti, y aunque est&eacute;n contigo no te pertenece. Puedes darle tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos&hellip;porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer&rdquo;. Y termina aconsejando que &ldquo;la inclinaci&oacute;n de la mano sea para la felicidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra Constituci&oacute;n tambi&eacute;n nos recuerda que el menor tiene sus derechos plenos desde que nace, que somos tutores de los menores y que si nos sobrepasamos en la tutela podemos perderla. Los art&iacute;culos 20 y 27 son contrarios a la pretensi&oacute;n del 'pin parental' pues el Tribunal Supremo ha dejado bien claro que el sistema educativo no se subordina al derecho de familia.
    </p><p class="article-text">
        Yo viv&iacute; en mi familia una educaci&oacute;n de 'padre estricto'. La rigidez de la educaci&oacute;n que recib&iacute; no me hizo mejor, sino que me hizo sufrir y soportar un yugo del que no me liber&eacute; hasta que cumpl&iacute; la mayor&iacute;a de edad. No quiero eso para nadie. Busco m&eacute;todos para educar que favorezcan el crecimiento de los valores de solidaridad, ayuda mutua, integridad, &eacute;tica y libertad, como un conjunto de principios que conformen a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y les hagan crecer en responsabilidad como ciudadanas y ciudadanos de una sociedad integradora. Educar no es separar ni imponer.
    </p><p class="article-text">
        No se puede separar por sexo, ni por etnia, ni por condici&oacute;n econ&oacute;mica, ni por religi&oacute;n, ni ideolog&iacute;a. Separar por cualquier motivo es socialmente inasumible y pol&iacute;ticamente inadmisible en constituciones democr&aacute;ticas. El pin parental que ahora se desea implantar es una huida a un pasado oscuro al que no se puede regresar. Imponer la moral conservadora en la Educaci&oacute;n por la presi&oacute;n de la pol&iacute;tica es destruir los avances de libertad y democracia que se han conseguido.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la familia juega un papel en la sociedad, pero los neoliberales conservadores han incorporado el mito emocional de la familia. Adem&aacute;s, le han sumado una visi&oacute;n del Estado y de los muy diferentes asuntos p&uacute;blicos entrelazando los mitos conservadores y los esl&oacute;ganes de sus contenidos morales. Han recreado una figura de padre estricto que desarrolla sobre su familia el velo de la ignorancia -el pin parental- para conservar una visi&oacute;n patriarcalista de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Un sistema patriarcalista con un concepto ilimitado de la propiedad privada, con una visi&oacute;n de la econom&iacute;a centrada en el principio del beneficio, y con una concepci&oacute;n del mundo como algo que hay que conquistar por encima de todas las cosas. Es la interpretaci&oacute;n divina de un mundo a dominar. Someter a la naturaleza como supuesto mandato del progreso. Y el negacionismo ecol&oacute;gico tiene su asentamiento en todo este proceso.
    </p><p class="article-text">
        Pero un padre estricto mantiene a su familia sin respuestas. La convierte en una organizaci&oacute;n reducida de opacidad en donde se imponen conductas y relaciones de autoridad y reglas: en ella lo normal son preguntas sin respuestas, y no hay respuestas a las v&iacute;ctimas del sistema, ni sobre la vida sexual y su desarrollo 'natural'. En ella no se puede hablar de la iniciaci&oacute;n del sexo adolescente, ni de preservativos; la discriminaci&oacute;n positiva est&aacute; mal vista. Y se abomina de la visi&oacute;n del ecologismo, el feminismo y las pol&iacute;ticas sociales, as&iacute; como de la pol&iacute;tica fiscal: se inculca que cuanto menos mejor.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras significan cosas, nos dice Limhaugh, pero su significado no siempre es el mismo. La palabra 'libertad' aplicada al g&eacute;nero no significa lo mismo para un progresista que para un neoliberal. Y m&aacute;s a&uacute;n, cuando nos aproximamos al ejercicio de la mujer a su derecho a tener o no tener descendencia. La palabra libertad en el l&eacute;xico conservador significa una cosa y en los ultras se utiliza como una negaci&oacute;n. Cuando hablamos de derechos humanos, seguridad, opresi&oacute;n, diversidad, sexualidad, migraci&oacute;n, bienestar, ecolog&iacute;a, biodiversidad, contaminaci&oacute;n y largo etc&eacute;tera, estamos ante visiones del mundo diferentes.
    </p><p class="article-text">
        La descripci&oacute;n de esas visiones nos llevar&aacute; a escenarios diferentes, y la misi&oacute;n de los educadores es explicarlos. Los buenos educadores abren horizontes; los que educan desde su doctrina, hacen adeptos. Nos sobran sacerdotisas de la moral estricta familiar y tantos padres estrictos que nos imponen las reglas sagradas del patriarcalismo. Buscamos procesos de pensamiento que enriquezcan y nos saquen del discurso triste, que generen una relaci&oacute;n entre la pol&iacute;tica, la &eacute;tica y la moral p&uacute;blica que conduzcan a nuevas formas del discurso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Yo deseo que se hable de libertad e igualdad y no de modelos morales estrictos. Desde una idea del mundo creativa e innovadora en la que la justicia social se incorpore al pensamiento y la conducta ordinaria se viva en un mundo de realidades entre iguales. Huyamos de los rituales de purificaci&oacute;n. Huyamos de los dilemas; que nadie pretenda salirse con la suya y haga pagar al resto. La salida que la Filosof&iacute;a nos recomienda es ense&ntilde;ar que existen distintos puntos de vista sobre la realidad y dar a conocer las diferencias entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        En el sistema educativo se pueden aprender con facilidad las causalidades directas de las muy diferentes formas de vida y comportamientos. Sin embargo, explicar causalidades sist&eacute;micas y complejas de una forma concisa es m&aacute;s complicado. Unas se entienden de forma intuitiva; las otras es preciso ense&ntilde;arlas y explicarlas muy bien para que todo el mundo comprenda la verdad y los efectos. Y esto ocurre con la personalidad del ser humano, sus visiones sobre el futuro de la sociedad, la forma de vivir la sexualidad sin trabas, el sistema econ&oacute;mico o la visi&oacute;n del ecosistema. Si no explicamos la igualdad social, de g&eacute;nero y de las naciones no sabremos por qu&eacute; no debemos alinearnos con quien defiende que los hombres est&aacute;n por encima de las mujeres, una naci&oacute;n por encima de otra, o que una raza es superior a otra. El mundo no es un rompecabezas si las preguntas b&aacute;sicas las respondemos a su tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/pin-parental-padre-estricto_132_1072801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jan 2020 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La urgencia de una nueva gobernanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/urgencia-nueva-gobernanza_132_1085883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b110cc18-3126-43f7-bf7e-e3224d5952c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La urgencia de una nueva gobernanza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La respuesta política conservadora está siendo negar los efectos y seguir sin afrontar los problemas. Es la incapacidad, la estupidez y la cerrazón. Y la bronca política como solución</p><p class="subtitle">Economistas Frente a la Crisis ha definido su noción de nueva gobernanza:  aquella que descansa en el consenso, la capacidad de llegar a acuerdos, el abandono de la crispación en el discurso político y la destreza para gestionar las disensiones</p><p class="subtitle">Debemos ser difusores de una seguridad y libertad de un Estado que proporciona unos servicios públicos, sin reprimir ni amedrentar a la gente. Con oportunidades claras e incentivos sociales perceptibles</p></div><p class="article-text">
        Estamos viendo actuaciones vergonzosas de los grupos conservadores, que muestran una moral ruinosa: esto es, ruin. Pedir a un diputado que traicione su compromiso pol&iacute;tico porque se hayan quedado &ldquo;colgados de la brocha&rdquo; es de lo m&aacute;s ruin y anti&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La crisis que estamos viviendo en la pol&iacute;tica no tiene nada que ver con la crisis en la sociedad civil, porque en el primer caso est&aacute; motivada por la pr&aacute;ctica de la conspiraci&oacute;n y la chapuza, y en el caso de los ciudadanos y ciudadanas se debe a la incertidumbre y la falta de visi&oacute;n sobre c&oacute;mo abordar los retos que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y territorial ha dejado.
    </p><p class="article-text">
        Y hay que a&ntilde;adir la falta de medidas ante los da&ntilde;os ecol&oacute;gicos y el Brexit. La respuesta pol&iacute;tica conservadora est&aacute; siendo negar los efectos y seguir sin afrontar los problemas. Es la incapacidad, la estupidez y la cerraz&oacute;n. Y la bronca pol&iacute;tica como soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo corregir esta din&aacute;mica? Con una respuesta participativa en la organizaci&oacute;n social. La ausencia de respuesta es, como Hardin afirm&oacute;, una tragedia que refleja la irresponsabilidad con que nos dominan quienes no saben gobernar. Destruyen ideas y sacrifican por sus intereses las necesidades de la ciudadan&iacute;a. Preston nos recuerda que Espa&ntilde;a ha sido un pueblo traicionado por su &eacute;lite conservadora porque ha desarrollado su ego&iacute;smo patriarcalista hasta arruinarla de sus aspiraciones creativas. Esta &eacute;lite conservadora aplica un proceso organizado de aletargamiento social que pretende hacernos creer a todos &ldquo;Don Pelayo&rdquo;. Es la misi&oacute;n de reconquistar un fantasma que solo algunos ven.
    </p><p class="article-text">
        Pero debemos preguntarnos: &iquest;C&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;? Y es muy sencillo: no han ido acompasadas la Espa&ntilde;a de la modernizaci&oacute;n y la Espa&ntilde;a dominada por la rancia burgues&iacute;a. El poder de los pronunciamientos militares ha calado en las &eacute;lites pol&iacute;ticas conservadoras, y no es vano recordar que desde 1814 a 1981 fuimos testigos de m&aacute;s de veinticinco de estos alzamientos. Una cruda estad&iacute;stica que nos pone en evidencia la fuerza con que se defienden los intereses y privilegios.
    </p><p class="article-text">
        Las &eacute;lites conservadoras han declarado a la izquierda y sus movimientos sociales, as&iacute; como a la ciudadan&iacute;a abierta al progresismo participativo, enemiga del &ldquo;constitucionalismo&rdquo;, entendiendo por tal los privilegios de poder de estos grupos reaccionarios, como explica Preston. Y mientras no resolvamos estos problemas, Espa&ntilde;a estar&aacute; dividida.
    </p><p class="article-text">
        Hoy caminamos por un pasillo estrecho para alcanzar la democracia y la libertad. Pero Acemoglu y Robins&oacute;n dan la clave para salir de ese pasillo y no fracasar como pa&iacute;s: ser capaces de integrarse. La integraci&oacute;n social, pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y de sus instituciones es la f&oacute;rmula del &eacute;xito. Integraci&oacute;n m&aacute;s libertad es la f&oacute;rmula. La libertad y confianza, con mucha eficacia en el gobierno de lo com&uacute;n, con una educativa rendici&oacute;n de cuentas como f&oacute;rmula final.
    </p><p class="article-text">
        En su reciente manifiesto, el grupo de <strong>Economistas Frente a la Crisis</strong> ha definido su <strong>noci&oacute;n de una nueva gobernanza</strong>. Es aquella que descansa sobre el consenso, la capacidad de llegar a acuerdos &ndash;pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, sociales, culturales&ndash;, el abandono de la crispaci&oacute;n instalada en el discurso pol&iacute;tico y la destreza para gestionar las disensiones que aparezcan.
    </p><p class="article-text">
        Una visi&oacute;n econ&oacute;mica que incorpora <strong>nuevos desaf&iacute;os</strong> como la evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica con sus contradicciones, la profundizaci&oacute;n en la igualdad de g&eacute;nero, los retos del cambio clim&aacute;tico, la transici&oacute;n ecol&oacute;gica y sobre todo la energ&eacute;tica, la necesidad de una nueva industrializaci&oacute;n, la explosi&oacute;n de la inteligencia artificial, el&nbsp;<em>internet de las cosas</em>&nbsp;y la rob&oacute;tica.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Un nuevo modelo laboral que permita superar la precariedad</strong><strong>.</strong> El hecho de que la mitad de la poblaci&oacute;n asalariada padezca relaciones laborales precarias&nbsp;exige un nuevo modelo laboral que pivote sobre la formaci&oacute;n y la cualificaci&oacute;n, y que asiente un mercado de trabajo basado en la estabilidad y en unas relaciones laborales caracterizadas por la negociaci&oacute;n, la participaci&oacute;n y la cooperaci&oacute;n.&nbsp;Un modelo laboral, en fin, que contribuya al fortalecimiento de la econom&iacute;a y no a lo contrario.</li>
                                    <li><strong>La igualdad de g&eacute;nero como uno de los principios rectores de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</strong><em>.</em>El objetivo de lograr una reorganizaci&oacute;n del sistema de cuidados que garantice un reparto igualitario de los trabajos, los ingresos y los derechos, tanto en el &aacute;mbito p&uacute;blico como en el interior de los hogares, debe impregnar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</li>
                                    <li><strong>Las pol&iacute;ticas contra la desigualdad.</strong><em>.</em>El paro de larga duraci&oacute;n, hogares con todos sus miembros en paro, el inaceptable nivel de desempleo de la juventud, las bajas pensiones, las dificultades de acceso a la vivienda, constituyen un reto de primera magnitud que corresponde abordar con medidas efectivas y urgentes.</li>
                                    <li><strong>Una fiscalidad progresiva</strong><strong>.</strong> Un cambio en la cesta impositiva que es b&aacute;sico para mantener y profundizar en el Estado del Bienestar &ndash;sanidad, educaci&oacute;n, servicios sociales&ndash; que es una conquista fundamental en Europa.</li>
                                    <li><strong>Un compromiso con los Objetivos del Desarrollo Sostenible</strong>, con inversiones y con una pol&iacute;tica educativa al ciudadano para asumirlo. Un condicionante cultural que debe ser respetuoso con las religiones existentes, pero sin que &eacute;stas incidan en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</li>
                                    <li><strong>La comprensi&oacute;n de la complejidad auton&oacute;mica</strong><strong>.</strong> La articulaci&oacute;n del Estado de las Autonom&iacute;as va a requerir, tras cuarenta a&ntilde;os del desarrollo constitucional, nuevas lecturas que deben partir del respeto hacia la multiculturalidad y los l&iacute;citos deseos de cambios, siempre en el marco de la Constituci&oacute;n y con los instrumentos de la legalidad vigente.</li>
                                    <li><strong>La integraci&oacute;n europea</strong> es una apuesta n&iacute;tida para que la Uni&oacute;n Europea sea un actor global que garantice un multilateralismo con reglas, de forma que se promueva el respeto de los derechos humanos y el cumplimiento de la Agenda 2030</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Necesitamos nuevos esfuerzos para explicar los conceptos que la democracia progresista exige para la transformaci&oacute;n social. Tenemos que saber situar a cada ciudadana y ciudadano delante de su responsabilidad social. Es el mensaje de que cada respuesta no es in&uacute;til, sino que puede salvar o complicar la soluci&oacute;n.
    </p><h4 class="article-text">La v&iacute;a &ldquo;simple&rdquo; del patriotismo</h4><p class="article-text">
        Ya no sirven los diagn&oacute;sticos: la ciudadan&iacute;a lleva su particular batalla y reacciona a muy diferentes est&iacute;mulos que la condicionan. Y por supuesto, hay cosas que cuando no se ven claras llevan a la v&iacute;a simple del patriotismo. Una soluci&oacute;n simplista pero que se da con facilidad porque ante la incertidumbre y miedo, tira la sangre. Un contrasentido: una respuesta de c&oacute;lera contra un poder invisible que le oprime. No se percibe que es una contradicci&oacute;n porque nadie lo explica con la claridad suficiente. Est&aacute; apoyando a quien luego lo explota. Pero ese credo al sometimiento es parte de su educaci&oacute;n conservadora.
    </p><p class="article-text">
        Un dilema para resolver, complicado y alimentado por los m&uacute;ltiples desprop&oacute;sitos de la pol&iacute;tica, y representa una visi&oacute;n clara y desinhibida de lo que se define por lo antipol&iacute;tico, un sinsentido m&aacute;s fuerte que ser de derechas o de izquierdas. Pero lo antipol&iacute;tico es el terreno donde mejor se cultiva la extrema derecha. Es el monstruo que hemos alimentado con tanto mirarnos el ombligo de una pol&iacute;tica sin sentido, de espaldas a la ciudadan&iacute;a y alimentada por unos bur&oacute;cratas que la han convertido en ceremonial de procesos electorales. Esa pol&iacute;tica ha sido una centrifugadora de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; surge el poder de los m&aacute;s brutos, pol&iacute;ticamente hablando, apoyados por los m&aacute;s vulnerables. Es el momento del espacio de los m&aacute;s provocadores. Esos que practican la provocaci&oacute;n como sistema se presentan ahora como soluci&oacute;n. Son los que han convertido la pol&iacute;tica en espect&aacute;culo, quieren culminar su representaci&oacute;n, sin ni siquiera argumento, solo con cantos patri&oacute;ticos y gritos de agitaci&oacute;n. Ni siquiera escriben un guion coherente porque siempre han ganado haciendo del &nbsp;conflicto la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tenemos alguna responsabilidad? S&iacute;, no hay m&aacute;s soluci&oacute;n que una pol&iacute;tica sana, un proyecto de reformas, buenos diagn&oacute;sticos, una estrategia de compromiso, m&aacute;s an&aacute;lisis compartido, un trabajo por el di&aacute;logo, resolver los conflictos, vigilar las desviaciones y un compromiso con la ciudadan&iacute;a. Debemos ser difusores de una seguridad y libertad de un Estado que proporciona unos servicios p&uacute;blicos, sin reprimir ni amedrentar a la gente. Con oportunidades claras e incentivos sociales perceptibles.
    </p><p class="article-text">
        Prosperidad y crecimiento para todos y controlando al monstruo para que su af&aacute;n desp&oacute;tico no gane en las disputas que provoca. No hemos sabido explicar la &ldquo;Alegor&iacute;a del buen gobierno&rdquo; que en los frescos de la democracia nos hablaba de su excelencia. Es hora de que esas ra&iacute;ces se fortalezcan y sean el sost&eacute;n de la nueva sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/urgencia-nueva-gobernanza_132_1085883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jan 2020 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La urgencia de una nueva gobernanza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis económica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desigualdades destructivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/desigualdades-destructivas_132_1171576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/779ab078-4774-4149-a16f-637700820cd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desigualdades destructivas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Llevar a la ciudadanía a votar sin haber realizado un cambio de cultura de los objetivos que se precisan para progresar es un caldo de cultivo para que los populismos conservadores resulten atractivos con sus mensajes salvadores"</p><p class="subtitle">"Vivimos una sociedad que está arrojando a la basura generaciones enteras de jóvenes con preparación y capacidades sobresalientes porque no han encontrado su puesto de trabajo"</p><p class="subtitle">"Hace falta una nueva ruta para mejorar las instituciones y adaptarlas a la realidad, porque de lo contrario, retrocederemos en el tiempo y en libertad. Si solamente nos dedicamos a lamentarnos, nos debilitaremos"</p></div><p class="article-text">
        Nuestra sociedad se est&aacute; rompiendo por las desigualdades y por la falta de respuesta a las mismas de los grupos progresistas, cuyo mensaje no llega. Frente al conservadurismo reforzado por los mensajes neoliberales m&aacute;s ultras, que prometen una defensa patriarcal de la sociedad, ha calado que es mejor vivir bajo el paraguas protector del padre estricto antes que en una sociedad progresista.
    </p><p class="article-text">
        Se ha reforzado la visi&oacute;n de una sociedad sin m&aacute;s salida que cerrar puertas y ventanas para que nadie entre en su casa, cerc&aacute;ndola con centinelas para que sus muros no puedan ser asaltados. Es el miedo a perder lo poco conseguido, pero se interioriza frente a un discurso disperso y falto de mensaje directo.
    </p><p class="article-text">
        El progresismo se ha perdido disertando sobre cosas que no son hoy en d&iacute;a vitales para una ciudadan&iacute;a perpleja y atenazada, con un sistema pol&iacute;tico complejo y distante. Y con el agravante de que se ha alejado de la participaci&oacute;n efectiva de una ciudadan&iacute;a nada integrada en el sistema.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudadanas y ciudadanos no entienden lo que pasa y se&ntilde;alan a los pol&iacute;ticos como el centro de los problemas que padecen, reforzando esta idea la falta de di&aacute;logo que constatan. Su voz, la voz de la ciudadan&iacute;a, no se escucha, y solamente se la valora despu&eacute;s de abrir las urnas, procedimiento democr&aacute;tico que se est&aacute; convirtiendo en un arma envenenada.
    </p><p class="article-text">
        Y es que llevar a la ciudadan&iacute;a a votar sin haber realizado un cambio de cultura de los objetivos que se precisan para progresar es un caldo de cultivo para que los populismos conservadores resulten atractivos con sus mensajes salvadores y sus himnos patri&oacute;ticos, defensores de los valores de siglos pasados.
    </p><p class="article-text">
        Quienes creemos en el cambio social como un camino para la sostenibilidad del planeta somos culpables de no explicarlo de forma atractiva. Hay que explicar muy bien c&oacute;mo se puede hacer y qu&eacute; nuevos beneficios se obtendr&iacute;an frente al abismo populista y neoliberal al que nos estamos abocando: una sociedad m&aacute;s desigual, destructiva de valores y radicalmente conservadora.
    </p><p class="article-text">
        Afrontamos el peligro de un gran paso atr&aacute;s por el miedo a una sociedad abierta, y es que la dictadura algor&iacute;tmica -en expresi&oacute;n de Marta Peirano- est&aacute; siendo capaz con sus mensajes invisibles de transformar el pensamiento, el alma y hasta el coraz&oacute;n de una ciudadan&iacute;a hu&eacute;rfana de mensajes convincentes. Porque mientras vivimos una situaci&oacute;n de desigualdades crecientes nadie comprende lo que pasa y por qu&eacute; pasa, porque nadie lo explica bien.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos una sociedad que est&aacute; arrojando a la basura generaciones enteras de j&oacute;venes con preparaci&oacute;n y capacidades sobresalientes porque no han encontrado su puesto de trabajo. La descoordinaci&oacute;n existente entre formaci&oacute;n y necesidades del mundo laboral es, lamentablemente, cada vez m&aacute;s frecuente, y las personas viven sin opciones para ascender en la escalera social a pesar de sus estudios.
    </p><p class="article-text">
        A las desigualdades econ&oacute;micas de renta y riqueza se unen otras brechas: en el campo de la Educaci&oacute;n, desde la Primaria hasta la Superior; en el acceso a las tecnolog&iacute;as y a los diversos dispositivos que hemos adoptado -y nos han impuesto- para vivir enganchados a las redes. Y sin olvidar que en todo esto no sabemos muy bien c&oacute;mo encajar el cambio clim&aacute;tico, las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero, los conflictos de los que impulsan la violencia como salida, y por &uacute;ltimo los problemas de la migraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace poco, estas cuestiones parec&iacute;an muy alejadas de nuestras vidas, pero ahora diariamente abren los telediarios. Las oportunidades que hace escasos a&ntilde;os se consideraban un lujo, hoy son parte del consumo diario y se han convertido en necesarias para competir y sobrevivir. Si las analizamos, nos encontramos con que todas estas nuevas necesidades se encuentran tan enraizadas en nuestra vida, que mantener un m&oacute;vil es tan necesario como comprar una barra de pan.
    </p><p class="article-text">
        Esta crisis est&aacute; provocada por la visi&oacute;n cortoplacista de los partidos pol&iacute;ticos, que viven obsesionados por su poco margen de maniobra, y no pueden explicar sus pol&iacute;ticas ni sus proyectos desconectados como est&aacute;n de esa ciudadan&iacute;a ausente y cada vez menos interesada en participar.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en lo que se puede denominar en ca&iacute;da libre: en votantes, en afiliados, en apoyos sociales, y en la carencia de esa identidad com&uacute;n que con tanto acierto reclamaba Przeworski. Se vive m&aacute;s para los escenarios electorales, para los intereses fragmentados y para fomentar los desencantos ciudadanos sobre los cambios que la propia fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica exige, presentando el di&aacute;logo y los acuerdos como un imaginario frankensteiniano que nos lleva al desastre.
    </p><h4 class="article-text">Dictadura algor&iacute;timica</h4><p class="article-text">
        Se destruye la pol&iacute;tica para fortalecer la nueva visi&oacute;n de una dictadura algor&iacute;tmica, porque ya con el control existente no se necesita la polic&iacute;a pol&iacute;tica: la Gestapo ha sido sustituida por el miedo a lo desconocido y todos nos hemos convertido en prisioneros de un mensaje del miedo.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n es que afrontamos un momento cr&iacute;tico, en el que la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica se ha convertido en algo esencial. Los debates abiertos con las ciudadanas y ciudadanos son un camino abandonado que hay que recuperar, y los debates con la juventud son el principio de esta soluci&oacute;n. Hay que abrir espacios en los que se hable sin miedo y sobre todo de los cambios que se tienen que producir y que si no anticipamos nos determinar&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para hacerlo no podemos empezar por arriba, sino desde lo local, con debates en cada municipio, en cada barrio, en los grupos de j&oacute;venes, en los centros educativos, para que las personas j&oacute;venes incorporen sus iniciativas en el dise&ntilde;o de su propio futuro. Hace falta una nueva ruta para mejorar las instituciones y adaptarlas a la realidad, porque de lo contrario, retrocederemos en el tiempo y en libertad. Si solamente nos dedicamos a lamentarnos, nos debilitaremos: hace falta una hoja de ruta para desbloquear todas las v&iacute;as posibles hacia un futuro distinto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/desigualdades-destructivas_132_1171576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Dec 2019 09:59:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desigualdades destructivas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Desempleo,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran decisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gran-decision_132_1229811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c00ba105-5b7f-4dd7-bced-b1ad83a3eae3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran decisión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestras vidas se someten a un guion trazado por el conservadurismo emergente que se apropia de nuestros cinco sentidos y nos roba el alma con sus algoritmos; neutraliza nuestros sentimientos y nos convierte en meros consumidores</p><p class="subtitle">La crisis de la democracia se ha instalado, y no hay que profundizar mucho para ver que detrás de tantas banderas y canciones patrióticas que las acompañan lo que hay es un despojo del sentido democrático y de los derechos de las personas</p><p class="subtitle">Se ha perdido la oportunidad de subsanar lo que la ciudadanía sabe que es el Talón de Aquiles de nuestra judicatura: su politización</p><p class="subtitle">No tiene sentido que pervivan normas de la dictadura franquista como el Reglamento de la Carrera Fiscal de 1969, o no se haya actualizado el Estatuto del Ministerio Fiscal con sus Bases generales y sus Principios</p></div><p class="article-text">
        El reto de la sociedad en estos momentos de complejidad es afrontar de cara y sin rodeos las pretensiones del neocapitalismo. Este aplica procedimientos para dominar nuestras vidas, que se someten a un guion trazado por el conservadurismo emergente, se apropia de nuestros cinco sentidos y nos roba el alma con sus algoritmos; neutraliza nuestros sentimientos y nos convierte en meros consumidores compulsivos abocados al nihilismo. En la concepci&oacute;n neocapitalista no importan ni el derecho ni el respeto a la integridad humana como sustentos de la libertad de los hombres y mujeres de este mundo, y se pretenden dejar de lado los derechos que la ciudadan&iacute;a ha ido alcanzando desde el siglo XIX. Hoy trabajan en sentido contrario los <em>think tanks</em> de esa nueva cultura robotizada que transforma en mercanc&iacute;a nuestros deseos, vivencias y hasta nuestra propia dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos choques abiertos entre estos modelos de convivencia, y la disyuntiva est&aacute; entre la libertad de mujeres y hombres o la servidumbre a un sistema que vive en una sociedad l&iacute;quida, dominada de facto por la inteligencia artificial. Lo m&aacute;s preocupante es que ello se vive desde la escuela atravesando todos los diferentes estadios de la vida, control&aacute;ndonos hasta que dejemos este mundo.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n nos lleva al reto de plantearnos qu&eacute; y c&oacute;mo decidimos, porque la crisis de la democracia se ha instalado, y no hay que profundizar mucho para ver que detr&aacute;s de tantas banderas y canciones patri&oacute;ticas que las acompa&ntilde;an lo que hay es un despojo del sentido democr&aacute;tico y de los derechos de las personas. Nos est&aacute;n arrinconando para que las decisiones de los ciudadanos no lleguen, al igual que su autonom&iacute;a de juicio y su libertad de acci&oacute;n. Estos nuevos mensajeros lo que quieren es erradicar a sus rivales en un choque de civilizaciones con el argumento de que &ldquo;primero nosotros&rdquo;. Y ha calado, llegando a confundir a la ciudadan&iacute;a imponiendo miedo y vigilancia, tanto desde la seguridad personal como la de los datos. Pero se trata de una protecci&oacute;n con la que se orienta las vidas de las personas hacia sus intereses privados, quedando ocultos todos los dem&aacute;s, que integran las decisiones de la gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico. Los asuntos decisivos para la vida p&uacute;blica quedan sin ver la luz bajo el falso proteccionismo del dato personal. Es el poder econ&oacute;mico lo que est&aacute; en juego, y nos enredan con criterios de la protecci&oacute;n privada como explica Marta Peirano en 'El enemigo conoce el sistema'<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        La lentitud con la que el sistema va reaccionando para controlar a los que nos quieren dominar se puede ver con claridad en el &uacute;ltimo Informe GRECO, en el que se constata que la Subcomisi&oacute;n de Justicia del Congreso relativa al problema de la composici&oacute;n del Consejo General del Poder Judicial ha fracasado, al no eliminar la elecci&oacute;n del turno judicial por parte de los pol&iacute;ticos. Se ha perdido la oportunidad de subsanar lo que la ciudadan&iacute;a sabe que es el Tal&oacute;n de Aquiles de nuestra judicatura: su politizaci&oacute;n. Y esto es solo un ejemplo del secuestro de nuestras instituciones, que distan mucho de ser independientes porque siguen en manos de los que impiden que lo sean.
    </p><p class="article-text">
        La Historia nos demuestra que las civilizaciones no se derrumban como los edificios, sino que se vac&iacute;an poco a poco de sus principios y van transformando al ser humano, pasando luego a un estadio diferente que lleva hacia otro tipo de Humanidad surgida de ella misma. Hoy la sumisi&oacute;n nos est&aacute; llevando a una crisis de despojos, en la que poco a poco tendremos menos autonom&iacute;a y menos libertad de acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Revisando lo ocurrido en el pasado, los investigadores descubren a posteriori cuales fueron los asuntos decisivos de cada &eacute;poca: cuando suceden quedan ocultos y cuando se ponen a la luz del d&iacute;a ya es tarde. Para que esto no ocurra se precisa la implicaci&oacute;n activa de los ciudadanos y de todas las fuerzas de la sociedad que juntas pueden fortalecer nuestra debilitada democracia y agilizar su paso. Porque caminamos demasiado lentos: no tiene sentido que pervivan normas de la dictadura franquista como el Reglamento de la Carrera Fiscal de 1969, o no se haya actualizado el Estatuto del Ministerio Fiscal con sus Bases generales y los Principios que marcan su desarrollo reglamentario.
    </p><p class="article-text">
        El Informe GRECO se&ntilde;ala que a pesar de algunas mejoras introducidas por la legislaci&oacute;n cuya eficacia a&uacute;n no se ha probado, el debate p&uacute;blico sobre la politizaci&oacute;n de la Justicia sigue de actualidad, y gira especialmente en torno al sistema de nombramientos del Consejo General del Poder Judicial y sus altos cargos. Sigue siendo necesario avanzar y comprobar la eficacia de las nuevas normas y procedimientos introducidos; el Ministerio Fiscal debe adoptar medidas m&aacute;s decisivas para aplicar las recomendaciones pendientes, que requieren cambios espec&iacute;ficos en materia de autonom&iacute;a, integridad y responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos de crisis debemos aunar sentido com&uacute;n y creatividad para que mediante gestos cada uno pueda identificar a sus peque&ntilde;os h&eacute;roes, aquellos que en el ejercicio de sus funciones empiecen a devolver la confianza a una ciudadan&iacute;a expectante y sin suficientes apoyos.
    </p><p class="article-text">
        Hemos abordado nuestro an&aacute;lisis desde dos agentes complementarios -los que nos dominan y los que en teor&iacute;a nos deben defender- para afirmar que para sobrevivir debemos hacer que se asuman las responsabilidades por los abusos econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, sociales y ecol&oacute;gicos. La pasividad nos indigna y nos aparta del progreso, como estamos viviendo y sufriendo, especialmente en la Regi&oacute;n de Murcia, en la que un mal entendido progreso ha llevado a consentir los mayores desastres ecol&oacute;gicos, cuando los poderes independientes de las instituciones deber&iacute;an haber puesto las barreras protectoras frente a todos aquellos que se consideran por encima de cualquier control.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos que desde la pasividad surge el crimen y la pasi&oacute;n por apropiarse del poder, desatando una sed desbordante. Ahora es cuando debemos actuar contra el fatalismo, los ego&iacute;smos y los cinismos, y luchar con fuerza por un nuevo humanismo. Un humanismo renovador con el que hagamos desaparecer del escenario a los que quieren alterar la armon&iacute;a y devorar nuestras vidas poniendo frente al abismo a la humanidad entera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gran-decision_132_1229811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Nov 2019 07:40:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La gran decisión]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La corrupción que mata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/corrupcion-mata_132_1267098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07c569ed-a066-4ab0-901c-4a15d2564403_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La corrupción que mata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Y, por último, el clientelismo de</p><p class="subtitle">los sectores más poderosos</p><p class="subtitle">: grandes empresas y fortunas que luchan por no perder privilegios y ejercer lo que se conoce como</p><p class="subtitle">capitalismo clientelar</p><p class="subtitle">¿Qué está pasando? Que no toman las medidas necesarias para su defensa, ni controlan a quienes las incumplen, pues los</p><p class="subtitle">lobbies</p><p class="subtitle">ya se ocupan de presionar para que no se les impida explotar la naturaleza, llegando a su destrucción</p><p class="subtitle">La conclusión es que hay que eliminar el monopolio y suprimir la discrecionalidad para que la corrupción no tenga tan fácil el camino para saltarse las normas</p></div><p class="article-text">
        Cuando los te&oacute;ricos de la Ciencia Pol&iacute;tica analizan la corrupci&oacute;n describen diversas formas en que &eacute;sta es vivida y percibida, llegando a afirmar Villoria en <em>Combatir la corrupci&oacute;n,</em> que tiene diversos grados o niveles en lo que se refiere particularmente al clientelismo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, encontramos el clientelismo <em>tradicional</em> que se da con mucha frecuencia y en sectores sociales muy diferentes. En segundo lugar, tenemos el clientelismo <em>de los grupos sociales</em>, aquellos que se organizan y negocian su voto a cambio de beneficios. Otro tipo de clientelismo ser&iacute;a el <em>localista electoral</em>, que es el que busca obtener contrapartidas para su territorio. Y, por &uacute;ltimo, el clientelismo de <em>los sectores m&aacute;s poderosos</em>: grandes empresas y fortunas que luchan por no perder privilegios y ejercer lo que se conoce como <em>capitalismo clientelar</em>.
    </p><p class="article-text">
        La forma en que se entremezclan estos clientelismos es peculiar en cada democracia y se produce seg&uacute;n el momento econ&oacute;mico, pero es esencial luchar contra cualquiera de sus manifestaciones por sus muchos efectos negativos. Uno de ellos es la existencia de fuertes desigualdades, que constituyen un c&iacute;rculo vicioso de la democracia, y que reducen las oportunidades que debe ofrecer el sistema a toda persona.
    </p><p class="article-text">
        El Banco Mundial ha realizado amplios estudios y profundizado en c&oacute;mo deben ser las instituciones p&uacute;blicas para que aporten las dosis de previsibilidad, de eficiencia y equidad esenciales para cumplir sus fines. Por un lado, el compromiso de desarrollar unos valores; por otro lado, generar confianza y buena coordinaci&oacute;n; y por &uacute;ltimo, implementar un sistema de cooperaci&oacute;n que trabaje por el bien com&uacute;n. Cuando estas condiciones no se cumplen -y por desgracia fallan con demasiada frecuencia- se llega a generar lo que Rothstein llama una <em>trampa social </em>que vive la sociedad y contamina a la ciudadan&iacute;a porque todos van abandonando el cumplimiento de sus obligaciones y se despierta un deseo de acceder a los bienes p&uacute;blicos en un sentido depredador. En esa posici&oacute;n se act&uacute;a tanto para buscar favores como para obtener ayudas o subvenciones de los presupuestos p&uacute;blicos, y ello hace que los bienes comunes p&uacute;blicos sufran de forma insoportable.
    </p><p class="article-text">
        Es bueno tener en cuenta lo que Klitgaard explica en su famosa ecuaci&oacute;n M+D+C, en la que M es el monopolio de la toma de decisiones, D es la discrecionalidad y C es el control. Como ejemplo para comprender mejor lo que supone esta ecuaci&oacute;n, analicemos lo que ocurre con las Comunidades Aut&oacute;nomas respecto a sus competencias en Medio Ambiente. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando? Que no toman las medidas necesarias para su defensa, ni controlan a quienes las incumplen, pues los <em>lobbies</em> ya se ocupan de presionar para que no se les impida explotar la naturaleza, llegando a su destrucci&oacute;n. Lo que vende es el volumen de su producci&oacute;n y lo que exportamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Villoria nos dice tambi&eacute;n que pensemos sobre lo que ha sucedido con el urbanismo en Espa&ntilde;a: se dio a los Ayuntamientos la gesti&oacute;n del suelo, y a sus alcaldes el monopolio de la firma de convenios urban&iacute;sticos; con ello se favoreci&oacute; que promotores avispados compraran terrenos r&uacute;sticos y posteriormente se reunieran con los alcaldes en restaurantes de lujo para ofrecerles proyectos fant&aacute;sticos de urbanizaci&oacute;n y &ndash;c&oacute;mo no- de creaci&oacute;n de riqueza para la localidad, a cambio de que modificaran el plan urban&iacute;stico. Si adem&aacute;s los alcaldes tienen una relativa discrecionalidad para decidir por d&oacute;nde debe crecer la ciudad y, para colmo, nadie controla sus cuentas y su patrimonio, ni las de sus partidos&hellip; es evidente que de la inmensa riqueza que la firma de estos convenios aporta al promotor, una parte recalar&aacute; finalmente en el alcalde, en el partido o en ambos. La conclusi&oacute;n es que hay que eliminar el monopolio y suprimir la discrecionalidad para que la corrupci&oacute;n no tenga tan f&aacute;cil el camino para saltarse las normas.
    </p><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n afecta a las finanzas p&uacute;blicas, incentiva el fraude y la evasi&oacute;n fiscal, distorsiona el sistema de contrataci&oacute;n, impulsa la inflaci&oacute;n, distorsiona el gasto p&uacute;blico, reduce la productividad y la competitividad de las empresas. Como contabilizaron Alcal&aacute; y Jim&eacute;nez, la calidad institucional aumentar&iacute;a el PIB de Espa&ntilde;a en un 1% anual. Esto es: no hay que bajar impuestos, hay que bajar a los corruptos que se han encaramado al poder.
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy el neoliberalismo ha comprado al poder y constatamos con estupor lo que reconoci&oacute; el multimillonario Warren Buffett: &ldquo;Los beneficios fiscales han hecho que yo pague menos impuestos que mi secretaria&rdquo;; el juego de las deducciones y bonificaciones creado por la ingenier&iacute;a fiscal funciona a favor del m&aacute;s poderoso. Exijamos un sistema fiscal redistributivo tal y como recoge nuestra Constituci&oacute;n, de modo que el que m&aacute;s tenga pague m&aacute;s, y que al que tenga poco se le garantice una subsistencia digna en salario, vivienda, educaci&oacute;n y sanidad. No sigamos cayendo en creer las estupideces de los que fabrican mensajes envenenados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/corrupcion-mata_132_1267098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2019 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La corrupción que mata]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tierra de opacidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/tierra-opacidad_132_1288623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a283d624-43d4-47a1-aca7-b6c9e57bcfa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tierra de opacidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Región "hemos llegado a un proyecto agotado por culpa de un turbio y opaco sistema de gestión de lo público, sin criterio para controlar los límites de las actividades privadas, y por el desprecio a las instituciones de control"</p><p class="subtitle">"El deseo de ver una solución natural regenerativa a la sopa verde y que nuestro maltrecho Mar Menor se recupera por su propia naturaleza nubló la visión, y se aparcaron otras medidas que no se querían asumir"</p><p class="subtitle">"Nuestra historia es un manual de la corrupción e incompetencia, apoyada por un alto funcionariado que se entremezcla con la clase política pervirtiendo la gestión pública para fomentar el clientelismo, la interinidad y el desprecio al mérito y la capacidad para ocupar y desempeñar las funciones y cargos"</p></div><p class="article-text">
        La Regi&oacute;n de Murcia ha pasado de ser un lugar en el que todo se ve&iacute;a de maravilla y que respond&iacute;a al mensaje de &ldquo;todos ricos y felices&rdquo;, votando un conservadurismo que garantizaba el futuro, a ser una tierra insegura donde una DANA ha aflorado el saqueo al que estamos sometidos.
    </p><p class="article-text">
        En regiones pr&oacute;ximas se activaron las alarmas con trabajos de periodismo de investigaci&oacute;n, y se sac&oacute; a la luz del d&iacute;a la trama valenciana de la G&uuml;rtel, como hizo Castillo Prats al ponerla de manifiesto en su libro 'Tierra de saqueo'. Aqu&iacute; en la Regi&oacute;n de Murcia, en cambio, hemos pasado de tener aguas cristalinas en nuestros espacios naturales, tierras sin contaminar y una econom&iacute;a con un crecimiento superior a otras regiones, a ser una regi&oacute;n &ldquo;necrofilizada&rdquo;, en la que la imagen de una fauna marina sin ox&iacute;geno tambi&eacute;n se ha trasladado a la Sanidad, la Educaci&oacute;n, los servicios sociales y la deuda p&uacute;blica regional.
    </p><p class="article-text">
        Hemos llegado a un proyecto agotado por culpa de un turbio y opaco sistema de gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico, sin criterio para controlar los l&iacute;mites de las actividades privadas, y por el desprecio a las instituciones de control.
    </p><p class="article-text">
        Para la ciudadan&iacute;a de la Regi&oacute;n de Murcia era una pesadilla que se ve&iacute;a venir, una cat&aacute;strofe que iba a llegar en cualquier momento. Faltaron pol&iacute;ticas decisivas, con energ&iacute;a para adoptar medidas correctoras y abordar las soluciones. Todos los responsables hicieron dejaci&oacute;n de sus funciones, y daba la sensaci&oacute;n de que ten&iacute;an m&aacute;s esperanza en un milagro que en su capacidad y su obligaci&oacute;n como responsables p&uacute;blicos. El deseo de ver una soluci&oacute;n natural regenerativa a la sopa verde y que nuestro maltrecho Mar Menor se recupera por su propia naturaleza nubl&oacute; la visi&oacute;n, y se aparcaron otras medidas que no se quer&iacute;an asumir.
    </p><p class="article-text">
        La DANA lleg&oacute; y arras&oacute;, poni&eacute;ndonos cruelmente a la vista lo que se ocultaba. No se quiso o&iacute;r a los que dimitieron de las comisiones de expertos, ni tampoco se quer&iacute;a ver lo peligroso que era permitir una agricultura tan industrializada que era agresiva por sus fertilizantes en las proximidades de la laguna. Todo val&iacute;a con tal de seguir permitiendo que nuestros productos frescos invadieran Europa. Y tampoco se quiso poner orden en un urbanismo feroz cuyos l&iacute;mites hab&iacute;an saltado por los aires en los a&ntilde;os del boom inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        Debemos reflexionar sobre c&oacute;mo desde una posici&oacute;n conservadora se ha practicado una moral distorsionada, porque no se entiende que quienes se supone que deber&iacute;an escuchar el mensaje del Papa Francisco actuaran tan disparatadamente en contra de sus principios &eacute;ticos. Con toda claridad Francisco ha manifestado en reiteradas ocasiones que &ldquo;la corrupci&oacute;n no se perdona, porque se ha elevado como sistema, y es una manera de vivir&rdquo; (&hellip;) &ldquo;la corrupci&oacute;n no es un acto, sino una condici&oacute;n estructural que sostiene a un sistema injusto que destruye a las personas y a la naturaleza&rdquo;. No se entiende que algunos atrapados en esa condici&oacute;n estructural de corrupci&oacute;n luego salgan en las Procesiones de Semana Santa. &iexcl;Cu&aacute;nta contradicci&oacute;n!
    </p><p class="article-text">
        Estamos viviendo momentos de lo que Xabier Pikaza ha calificado en 'La corrupci&oacute;n no se perdona' como una &ldquo;trinidad sat&aacute;nica&rdquo;. La primera &ldquo;bestia&rdquo; es el poder, que se interpreta como el &ldquo;anti-Dios&rdquo;. La segunda &ldquo;bestia&rdquo; es una visi&oacute;n de la empresa productora cuyo &uacute;nico objetivo es la ganancia sin l&iacute;mites para dominar todo con un desarrollo destructivo. Y la tercera &ldquo;bestia&rdquo; es el mercado, que oprime y destruye tanto a los cuerpos, precariz&aacute;ndolos, como su libertad, algoritmizando nuestras vidas. Es la corrupci&oacute;n que desde siglos nos persigue, como muy acertadamente ha puesto de relieve Preston en 'Un pueblo traicionado' citando a Machado: &ldquo;En los trances duros en Espa&ntilde;a lo mejor es el pueblo; la oligarqu&iacute;a invoca la patria y luego la vende&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra historia es un manual de la corrupci&oacute;n e incompetencia, apoyada por un alto funcionariado que se entremezcla con la clase pol&iacute;tica pervirtiendo la gesti&oacute;n p&uacute;blica para fomentar el clientelismo, la interinidad y el desprecio al m&eacute;rito y la capacidad para ocupar y desempe&ntilde;ar las funciones y cargos. Los pol&iacute;ticos no han abordado el problema, y la opacidad es hoy una asfixia. Ojal&aacute; que el desastre ecol&oacute;gico de nuestro Mar Menor, con esa pat&eacute;tica imagen de una fauna que se nos muere por asfixia, nos haga reflexionar y ver que las tres bestias nos arruinan la vida y la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones que deb&iacute;an haber controlado estos desmanes han fallado a la ciudadan&iacute;a y como dice Preston el poder judicial se ha enfrentado al problema de la corrupci&oacute;n con una lentitud exasperante. No miremos a las pir&aacute;mides oficiales: solo una ciudadan&iacute;a y exigente nos dar&aacute; la respuesta para afrontar este c&aacute;ncer: piensa y vota, y al d&iacute;a siguiente exige que se erradique de nuestra vida social esa &ldquo;trinidad sat&aacute;nica&rdquo; que nos domina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/tierra-opacidad_132_1288623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Oct 2019 11:37:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tierra de opacidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Caso Gürtel]]></media:keywords>
    </item>
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