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    <title><![CDATA[elDiario.es - Víctor Pérez-Guzmán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/victor_perez-guzman_arbaizar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Víctor Pérez-Guzmán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Los caminos de la izquierda: hipótesis de recomposición y efectos parlamentarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/caminos-izquierda-hipotesis-recomposicion-efectos-parlamentarios_129_13017947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8fba4bf-86a1-4382-812c-cbf9ef6cc8ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3025y1184.jpg" width="1200" height="675" alt="Los caminos de la izquierda: hipótesis de recomposición y efectos parlamentarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los partidos de izquierda atraviesan un impás electoral que ya supera el año. No es una sensación difusa, sino una tendencia consolidada</p><p class="subtitle">Encuesta - La propuesta de Rufián de un frente común de la izquierda amenaza la mayoría absoluta de PP y Vox</p></div><p class="article-text">
        Los partidos de izquierda atraviesan un imp&aacute;s electoral que ya supera el a&ntilde;o. No es una sensaci&oacute;n difusa, sino una tendencia consolidada. Desde las elecciones generales de julio de 2023 se han producido tres movimientos que han reordenado el tablero pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El primero fue la separaci&oacute;n entre Sumar y Podemos poco despu&eacute;s de los comicios. El segundo, el desgaste del Gobierno y, en particular, del PSOE, afectado por casos de presunta corrupci&oacute;n que han desmovilizado a parte de su electorado. El tercero est&aacute; siendo el crecimiento constante de Vox, especialmente tras los hechos de la DANA y sus salidas de los gobiernos auton&oacute;micos, que ha consolidado una transferencia interna dentro del bloque conservador a su favor, pasando del 12% en 2023 al 20% actual.
    </p><p class="article-text">
        Pero algo ha podido empezar a moverse. La propuesta de Gabriel Rufi&aacute;n de articular una candidatura amplia de izquierdas y soberanistas, y la voluntad de parte del espacio de Sumar de refundarse, han agitado por primera vez en meses el debate pol&iacute;tico. Hemos querido explorar en este bar&oacute;metro para elDiario.es los distintos caminos que tiene ante s&iacute; la izquierda para ello.
    </p><p class="article-text">
        El escenario de partida es conocido. En el momento actual, el PP obtendr&iacute;a el 29,4% del voto y el PSOE caer&iacute;a al 27%, casi cinco puntos menos que en 2023. Vox alcanzar&iacute;a el 20,3%, ocho puntos por encima de su resultado de julio, mientras Sumar se situar&iacute;a en el 7,2% y Podemos en el 3,8%
    </p><p class="article-text">
        La proyecci&oacute;n en esca&ntilde;os refuerza esa imagen. El PP se mover&iacute;a entre 118 y 121 diputados y Vox entre 73 y 77, superando holgadamente la mayor&iacute;a absoluta. La fragmentaci&oacute;n penaliza en un sistema electoral que no perdona la dispersi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es solo aritm&eacute;tico, sino an&iacute;mico. La fidelidad de voto del PSOE se sit&uacute;a en el 64,4%, y la de Sumar en el 50,5%, con bolsas de indecisi&oacute;n que rondan el 10% en ambos casos. La izquierda no solo est&aacute; dividida: est&aacute; desorientada.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Puede revertirse esta tendencia?</h2><p class="article-text">
        Hemos testado primero la hip&oacute;tesis de una reedici&oacute;n del Sumar de 2023, integrando de nuevo a Podemos. El resultado ser&iacute;a una estabilizaci&oacute;n del espacio: 12,1% de voto, pr&aacute;cticamente replicando el 12,3% logrado entonces. Sin embargo, el PSOE descender&iacute;a hasta el 26,7%, perdiendo cinco puntos adicionales. En esca&ntilde;os, la derecha mantendr&iacute;a la mayor&iacute;a absoluta. La reunificaci&oacute;n del espacio de la izquierda, por tanto, no ser&iacute;a suficiente.
    </p><p class="article-text">
        La segunda hip&oacute;tesis &mdash;la m&aacute;s comentada en las &uacute;ltimas semanas tras el llamamiento de Gabriel Rufi&aacute;n&mdash; plantea una candidatura amplia que integrase a Sumar, Podemos y a los partidos soberanistas de izquierda (ERC, EH Bildu, BNG, entre otros). El 63% de la poblaci&oacute;n afirma conocer o haber o&iacute;do hablar de esta propuesta. Por tanto, no es una idea marginal.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, la candidatura, a pesar de su inconcreci&oacute;n, podr&iacute;a alcanzar el 19,7% de los votos, pr&aacute;cticamente empatada con Vox (20,1%). En esca&ntilde;os podr&iacute;a situarse entre 58 y 63 diputados, hasta 18 m&aacute;s que la suma actual fragmentada. Es una idea que, lejos de ser una realidad, parece activar a un importante sector del electorado, logrando atraer hasta al 21,1% de los votantes socialistas de 2023. Por primera vez en a&ntilde;os, se abrir&iacute;an cauces de competencia dentro del bloque progresista.
    </p><p class="article-text">
        Este dato es relevante. Sugiere que existe un segmento del electorado socialista dispuesto a reconsiderar su voto si emerge una oferta percibida como novedosa y coherente. As&iacute; como no dejar gran parte del electorado por el camino, como veremos en la pr&oacute;xima entrega del bar&oacute;metro. No parecen existir, por tanto, vetos cruzados entre los distintos partidos de la hipot&eacute;tica candidatura que sean insalvables. La hipot&eacute;tica candidatura, incluso en fase embrionaria, activa a votantes del PSOE, a quienes hoy se declaran indecisos o desmovilizados, y no genera rechazo entre sus partes.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, la derecha seguir&iacute;a pudiendo alcanzar la mayor&iacute;a absoluta, pero en su versi&oacute;n m&aacute;s ajustada: el PP entre 111 y 115 esca&ntilde;os y Vox entre 65 y 71. La diferencia no es menor. La pol&iacute;tica espa&ntilde;ola ha demostrado en m&uacute;ltiples ocasiones que pocos esca&ntilde;os pueden alterar profundamente la din&aacute;mica institucional.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, hemos testeado la hip&oacute;tesis de una gran coalici&oacute;n electoral de gobierno entre PSOE, Sumar y Podemos. Esta candidatura ser&iacute;a primera fuerza con el 37,3% de los votos y obtendr&iacute;a entre 140 y 146 esca&ntilde;os. Sin embargo, no impedir&iacute;a que PP y Vox alcanzasen la mayor&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; emergen dos fen&oacute;menos. El 86,8% de los votantes de Sumar de 2023 respaldar&iacute;an esta coalici&oacute;n, frente al 72,3% de los votantes socialistas. Existe mayor disposici&oacute;n a la convergencia en el espacio a la izquierda del PSOE que en el propio electorado socialista. Al mismo tiempo, aumentar&iacute;an las fugas del PSOE hacia el PP sin que se redujera de forma sustancial la abstenci&oacute;n. La suma institucional no ensancha el per&iacute;metro electoral de la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de las f&oacute;rmulas garantiza por s&iacute; sola la derrota del bloque conservador. Pero no todas producen el mismo efecto pol&iacute;tico. Las alianzas que simplemente agregan estructuras no logran activar nuevos votantes. En cambio, las que introducen una narrativa de recomposici&oacute;n m&aacute;s amplia s&iacute; parecen movilizar sectores hoy distantes.
    </p><p class="article-text">
        Los distintos escenarios analizados apuntan a una conclusi&oacute;n: el sistema de partidos espa&ntilde;ol sigue lejos de estabilizarse. El bipartidismo contin&uacute;a en m&iacute;nimos hist&oacute;ricos en todas las hip&oacute;tesis planteadas (alrededor del 55% del voto estimado). La fragmentaci&oacute;n no es coyuntural, sino un rasgo persistente del ciclo pol&iacute;tico actual.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los niveles de fidelidad y las bolsas de indecisi&oacute;n reflejan una ciudadan&iacute;a m&aacute;s vol&aacute;til y exigente con la oferta pol&iacute;tica. Los flujos entre bloques y dentro de ellos muestran que el voto est&aacute; menos anclado que en etapas anteriores, tanto en la izquierda como en la derecha.
    </p><p class="article-text">
        En un terreno s&iacute;smico, las placas no necesitan moverse kil&oacute;metros para alterar el paisaje. Basta un desplazamiento de unos pocos cent&iacute;metros para desencadenar un terremoto. En pol&iacute;tica a veces peque&ntilde;os movimientos pueden producir efectos pol&iacute;ticos significativos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Pérez-Guzmán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/caminos-izquierda-hipotesis-recomposicion-efectos-parlamentarios_129_13017947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 21:20:13 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Más País no termina de despegar en las encuestas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pais-termina-despegar-encuestas_132_1269013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Aportamos aquí una posible explicación del voto entre Unidas Podemos y Más Madrid</p><p class="subtitle">El gran potencial electoral reside en aquellas capas de la población que se consideran de izquierdas, pero al mismo tiempo se encuentran atravesadas por unas condiciones económicas acomodadas</p><p class="subtitle">El rendimiento electoral de Más País dependerá en gran medida de poder atraer el voto de esta "izquierda concienciada" más allá de las grandes ciudades donde tiende a concentrarse</p></div><p class="article-text">
        Durante las dos &uacute;ltimas semanas, ninguna encuesta electoral ha estimado que M&aacute;s Pa&iacute;s vaya a superar el 5% en las elecciones del 10N. De forma m&aacute;s reciente, la pre-electoral del CIS adjudicaba una intenci&oacute;n de voto del 2,9% para la nueva formaci&oacute;n nacional. Unos resultados delicados para las expectativas que gener&oacute; el proyecto liderado por I&ntilde;igo Errej&oacute;n en los primeros d&iacute;as tras la convocatoria electoral, sin conseguir reforzar el bloque progresista en esca&ntilde;os, uno de sus principales objetivos pol&iacute;ticos. Sin embargo, meses antes obtuvo en la Comunidad de Madrid un 14,6% de los votos, casi tres veces m&aacute;s que Unidas Podemos. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; saliendo mal en este salto nacional de la marca madrile&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Si miramos los datos postelectorales de las auton&oacute;micas en la Comunidad de Madrid, m&aacute;s de la mitad de los votantes de M&aacute;s Madrid votaron, tan solo un mes antes, a Unidas Podemos en las elecciones generales del 26 de abril, es decir, el 51% del electorado de M&aacute;s Madrid vienen de Unidas Podemos. El segundo gran caladero de votos fueron votantes del Partido Socialista, el 41% concretamente. Mientras que para el PSOE este transvase de votos supuso una p&eacute;rdida del 13%, Unidas Podemos perdi&oacute; cerca de la mitad del total de su electorado (40%). La aparici&oacute;n de M&aacute;s Madrid hizo peligrar la propia existencia del partido morado, qued&aacute;ndose a 7 d&eacute;cimas de no superar la barrera legal para conseguir representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Procedencia del voto</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si la plataforma nacional no est&aacute; siendo igual de efectiva que su marca auton&oacute;mica, podr&iacute;amos entrever que M&aacute;s Pa&iacute;s no est&aacute; teniendo la misma capacidad de absorci&oacute;n del votante morado que tuvo en la Comunidad de Madrid. Para investigarlo acudimos a la encuesta postelectoral de las elecciones auton&oacute;micas del CIS.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su nacimiento, se ha considerado que tanto M&aacute;s Madrid como su marca estatal, M&aacute;s Pa&iacute;s, eran formaciones m&aacute;s moderadas ideol&oacute;gicamente que Unidas Podemos. Estar&iacute;amos, por as&iacute; decirlo, ante una suerte de PSOE millennial cuyos votantes se situar&iacute;an a mitad de camino ideol&oacute;gico entre los otros dos partidos de izquierda. Pero, &iquest;es realmente as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1: Ideolog&iacute;a del electorado de UP, MM y PSOE</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como se puede apreciar en el gr&aacute;fico, los votantes de M&aacute;s Madrid se sit&uacute;an ideol&oacute;gicamente en posiciones muy similares al electorado de Unidas Podemos. En cambio, el Partido Socialista est&aacute; m&aacute;s centrado en el espectro ideol&oacute;gico, con la mediana de sus votantes en el 4. Parece coherente afirmar, por tanto, que el electorado del partido de &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n posee unas caracter&iacute;sticas ideol&oacute;gicas m&aacute;s semejantes a las del partido de Pablo Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        Pero supongamos que s&iacute;, que el partido M&aacute;s Madrid presenta un electorado m&aacute;s moderado. En esta situaci&oacute;n, tendr&iacute;a todo el sentido plantear que fueron los votantes m&aacute;s moderados los que, aun habiendo votado a Unidas Podemos en las elecciones generales del 2019, decidieron cambiar en mayor medida su voto a M&aacute;s Madrid en las auton&oacute;micas que se celebraron tan solo unas semanas despu&eacute;s, y no aquellos con unas posiciones ideol&oacute;gicas m&aacute;s escoradas a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, como se puede comprobar a continuaci&oacute;n, lo que sucedi&oacute; el 26 de mayo fue todo lo contrario. La probabilidad de cambiar de voto fue mayor cuanto m&aacute;s cercana al 1 era la auto-posici&oacute;n ideol&oacute;gica del votante de Unidas Podemos. &nbsp;La gr&aacute;fica de debajo mide la probabilidad (de 0 a 1) de cambiar el voto de Unidas Podemos a M&aacute;s Madrid en funci&oacute;n de la auto-ubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica. Como se puede comprobar, la pendiente de la recta es negativa, lo que nos indica que cuanto m&aacute;s a la derecha en la escala ideol&oacute;gica, menos posibilidades hubo de cambiar de voto.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2: Efecto de la ideolog&iacute;a en la probabilidad de cambio de voto</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es interesante extender el estudio a otras variables que suelen condicionar el voto, como el sexo, la edad o el nivel de estudios. En esta ampliaci&oacute;n encontramos resultados que nos pueden hacer sospechar sobre c&oacute;mo la ideolog&iacute;a probablemente no fue el &uacute;nico elemento que condicion&oacute; el voto. Por ejemplo, si atendemos al nivel de estudios de los votantes de ambos partidos, vemos f&aacute;cilmente c&oacute;mo hay una mayor cantidad de personas con estudios superiores entre el electorado de M&aacute;s Madrid que en el de Unidas Podemos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 3: Nivel de estudios de MM y UP</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta diferencia de casi 10 puntos entre los votantes de ambas formaciones pol&iacute;ticas con Estudios Superiores podr&iacute;a indicarnos, efectivamente, que la ideolog&iacute;a no es el &uacute;nico elemento determinante, sino que hay otros elementos que la condicionan. Una de las variables que m&aacute;s correlacionada est&aacute; con la obtenci&oacute;n de un t&iacute;tulo de estudios superiores es la renta. Cuando hemos comprobado c&oacute;mo han afectado estas variables y algunas otras al cambio de voto entre Unidas Podemos y M&aacute;s Madrid hemos obtenido lo siguiente:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 4: Coeficientes de la regresi&oacute;n del cambio de Podemos a M&aacute;s Madrid</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado evidencia que, efectivamente, no es la ideolog&iacute;a sino el nivel de renta media personal el factor que condicion&oacute; principalmente el cambio de voto hacia M&aacute;s Madrid en las &uacute;ltimas elecciones auton&oacute;micas. Con estos datos, queda reflejado que los votantes de Unidas Podemos con rentas medias cambiaron su voto a Mas Madrid en mayor medida que aquellos que ostentaban rentas m&aacute;s bajas.
    </p><p class="article-text">
        En base a estos datos, una posible explicaci&oacute;n de por qu&eacute; Mas Pa&iacute;s no est&aacute; funcionando igual de bien que su marca regional en el 26M estar&iacute;a relacionada con que su gran potencial electoral reside en aquellas capas de la poblaci&oacute;n que se consideran de izquierdas, pero al mismo tiempo se encuentran atravesadas por unas condiciones econ&oacute;micas acomodadas. Son un grupo social que unifica a sectores de clase media ascendente y profesionales liberales que comparten una ideolog&iacute;a de izquierdas, no por cuestiones materiales, sino de auto-conciencia. Sus votantes no son los obreros que salen de la f&aacute;brica para mejorar sus condiciones de vida, sino el m&eacute;dico o el abogado que cree que la izquierda representa mejor un ideal de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta composici&oacute;n se da, principalmente, en las grandes ciudades como Madrid, Valencia o Barcelona, donde de hecho la mayor&iacute;a de encuestas pronostican que M&aacute;s Pa&iacute;s obtenga sus &uacute;nicos esca&ntilde;os. Otras provincias que se alejan de las grandes urbes como Asturias, Canarias, las gallegas o las andaluzas, donde tambi&eacute;n se presenta M&aacute;s Pa&iacute;s, no parecen ser demasiado f&eacute;rtiles para el nuevo partido, quiz&aacute;s porque este tipo de votante no abunda.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido el rendimiento electoral de M&aacute;s Pa&iacute;s depender&aacute; en gran medida de poder atraer el voto de esta &ldquo;izquierda concienciada&rdquo; m&aacute;s all&aacute; de las grandes ciudades donde tiende a concentrarse. Las coaliciones con formaciones de car&aacute;cter regional como la Chunta o Comprom&iacute;s probablemente ayuden a esta ampliaci&oacute;n de su electorado. Saldremos de dudas el 10N.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Vicente Guisado, Víctor Pérez-Guzmán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pais-termina-despegar-encuestas_132_1269013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Nov 2019 22:17:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué Más País no termina de despegar en las encuestas?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 10N 2019,Más País,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
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