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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Cabrera Álvarez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo_cabrera_alvarez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Cabrera Álvarez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Encuestas y desconfianza en Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/encuestas-desconfianza-estados-unidos_132_6429096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ca59e52-d7a4-4ae8-8236-c335521fabe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Encuestas y desconfianza en Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las recientes elecciones norteamericanas parece que las encuestas han seguido teniendo problemas, como en 2016, para representar a una parte del electorado republicano. Una deficiencia que podría estar relacionada con el clima de polarización y la pérdida de confianza en las instituciones que vive el país.</p></div><p class="article-text">
        Tras esperar m&aacute;s de cuatro d&iacute;as para declarar el ganador y con el resultado de varios estados dirimi&eacute;ndose por unos pocos miles de votos, la sensaci&oacute;n generalizada es que las encuestas, que pronosticaron una c&oacute;moda ventaja de Biden, volvieron a fallar. Algo similar a lo que ya ocurri&oacute; en 2016 &ndash;cuando Trump gan&oacute; contra pron&oacute;stico&ndash; el modelo de <a href="https://projects.fivethirtyeight.com/2016-election-forecast/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">predicci&oacute;n de Nate Silver</a> conced&iacute;a a Hilary Clinton una probabilidad de alzarse con la victoria del 71% el d&iacute;a de antes de las elecciones&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de las elecciones de 2016 se pusieron en marcha varias investigaciones sobre el desempe&ntilde;o de las encuestas, siendo la m&aacute;s importante la <a href="https://www.aapor.org/Education-Resources/Reports/An-Evaluation-of-2016-Election-Polls-in-the-U-S.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrocinada por AAPOR</a>, la asociaci&oacute;n que aglutina a empresas e investigadores dedicados al estudio de la opini&oacute;n p&uacute;blica. El resultado de esa investigaci&oacute;n mostr&oacute; que las encuestas realizadas a nivel nacional hab&iacute;an estado dentro de los m&aacute;rgenes de error esperable. Tanto es as&iacute; que el error medio absoluto fue menor que en las elecciones de 2012 (2,2 frente a 2,9 puntos). Sin embargo, las encuestas realizadas en algunos estados, que se usaron para predecir el ganador y estimar el reparto de los compromisarios, presentaron desviaciones mucho m&aacute;s abultadas. En las elecciones del martes, a falta de concluir el recuento en algunos estados, se ha reproducido ese patr&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        Tanto en el total nacional como en la mayor&iacute;a de estados en disputa las encuestas han infraestimado el resultado de Donald Trump. Este desajuste llega despu&eacute;s de que las encuestadoras acometieran modificaciones en la recogida y tratamiento de los datos para evitar los problemas registrados en 2016. Algunas hip&oacute;tesis sobre este nuevo fallo generalizado apuntan al comportamiento de los votantes, que cada vez deciden el voto m&aacute;s tarde, a posibles errores de medici&oacute;n o a la composici&oacute;n de la muestra.
    </p><p class="article-text">
        Una hip&oacute;tesis que fue parcialmente respaldada por la investigaci&oacute;n <em>post mortem</em> de 2016 es la del <em>late swing</em>. Seg&uacute;n esta teor&iacute;a los votantes que decidieron su voto en los &uacute;ltimos d&iacute;as y horas lo hicieron de forma desproporcionada a favor del candidato republicano. Esta hip&oacute;tesis cobra sentido en algunos estados, donde las encuestas se realizan con menos regularidad, algo que no ocurre a nivel nacional, donde la recogida de datos termina en la v&iacute;spera de las elecciones. En esta ocasi&oacute;n, los agregadores de encuestas han detectado una tendencia ascendente del candidato republicano durante las &uacute;ltimas dos semanas, lo que podr&iacute;a explicar una parte del desajuste de las encuestas.
    </p><p class="article-text">
        En una <a href="https://fivethirtyeight.com/features/what-pollsters-have-changed-since-2016-and-what-still-worries-them-about-2020/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista reciente</a>, varios responsables de empresas encuestadoras hablaron sobre los problemas que pod&iacute;an afrontar en las pasadas elecciones. Uno de ellos apunt&oacute; la posibilidad de no estar detectando a una parte de los votantes republicanos, el llamado voto oculto. Esta teor&iacute;a afirma que los votantes de Trump son menos dados a desvelar sus preferencias cuando son encuestados, el efecto <em>shy Trump</em>. Esta posibilidad ya fue barajada tras los problemas de 2016, aunque en aquel entonces se encontr&oacute; <a href="https://fivethirtyeight.com/features/trump-supporters-arent-shy-but-polls-could-still-be-missing-some-of-them/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poca evidencia</a> emp&iacute;rica que la sustentara. 
    </p><p class="article-text">
        Es posible que, como en 2016, la composici&oacute;n de la muestra pueda explicar una parte de las desviaciones. Entonces, las personas con un bajo nivel educativo estuvieron infrarrepresentadas, un grupo que vota de forma mayoritaria por Trump. A pesar de los cambios metodol&oacute;gicos implementados en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, las encuestas parecen seguir teniendo problemas para representar a una parte del electorado republicano, y esta deficiencia podr&iacute;a estar relacionada con el <a href="https://www.pewresearch.org/politics/interactives/political-polarization-1994-2017/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clima de polarizaci&oacute;n</a> y la p&eacute;rdida de confianza en las instituciones que vive el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.journalism.org/2020/01/24/u-s-media-polarization-and-the-2020-election-a-nation-divided/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pew Research</a>, la confianza en los medios de comunicaci&oacute;n ha descendido en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, especialmente entre los votantes republicanos. De la misma forma, preguntados por <a href="https://docs.cdn.yougov.com/1qb5j6pdqd/econTabReport.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouGov</a> acerca de si confiaban en que su voto fuera contado correctamente en estas elecciones, el 25% de los simpatizantes de Trump se mostraban esc&eacute;pticos, frente al 7% de los dem&oacute;cratas. Y las empresas encuestadoras no son una excepci&oacute;n: el 52% de los votantes registrados <a href="https://thehill.com/hilltv/what-americas-thinking/423023-a-majority-of-americans-are-skeptical-that-public-opinion-polls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desconf&iacute;an de las encuestas</a> publicadas en los medios, una afirmaci&oacute;n que encuentra m&aacute;s eco entre los votantes republicanos. 
    </p><p class="article-text">
        Para las encuestadoras, una de las claves para garantizar la calidad de los datos recogidos reside en la capacidad de generar una relaci&oacute;n de confianza con los encuestados. Una forma de hacerlo es ser vistas como entidades independientes. Sin duda, la desconfianza de las bases republicanas hacia las encuestas no es un fen&oacute;meno nuevo, pero la situaci&oacute;n de tensi&oacute;n actual ha podido contribuir a transformar esa actitud de rechazo en una negativa a completar la entrevista. Cuando las encuestadoras son vistas por una parte de la poblaci&oacute;n como parte del problema pol&iacute;tico, su capacidad de medir la opini&oacute;n p&uacute;blica queda comprometida. Quedamos a la espera de los an&aacute;lisis que nos ayuden a entender el sesgo en las estimaciones de voto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Cabrera Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/encuestas-desconfianza-estados-unidos_132_6429096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Nov 2020 05:00:38 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El voto estratégico al Senado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/voto-senado-elecciones-abril_132_1264245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo la derecha votó estratégicamente en el Senado en las elecciones del pasado abril</p><p class="subtitle">El voto estratégico en la derecha (y la ausencia de él en la izquierda) puede ser determinante para configurar la mayoría que emerja en el Senado tras el 10N</p></div><p class="article-text">
        Uno de los hitos de la noche electoral del 28 de abril fue la victoria del PSOE en el Senado por mayor&iacute;a absoluta, tras m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de hegemon&iacute;a del PP. Esa nueva mayor&iacute;a de 121 esca&ntilde;os se dio gracias a la fragmentaci&oacute;n del voto de la derecha, que permiti&oacute; al PSOE ser la primera fuerza en provincias con un perfil electoral conservador. Un ejemplo es el caso de Burgos, en la que el PSOE consigui&oacute; tres de los cuatro senadores en juego, algo que no hab&iacute;a ocurrido nunca antes, ni siquiera en las elecciones de 1982.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones al Senado se rigen por un sistema mayoritario. Cada provincia<a href="https://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/u/0/?ui=2&amp;ik=ab07ef6940&amp;attid=0.2&amp;permmsgid=msg-f:1649387548232647822&amp;th=16e3cd3c7d5c048e&amp;view=att&amp;disp=inline&amp;saddbat=ANGjdJ_SCtWjIGFFN-seN0q8M7UPcS0PQhFcPtZMsgYd0ZN8UzC-32Dah3bMY2hpQPxeWwjKevGSOH7rNnmTgRxe1VEVT-997D0UBXF2XkRx0w8yPCyJQKut3NXK2uY2O3jB58C75q-cNiTphi1V2sghyt6wH0xLQ51v7Zh7rMjeG9BAaQE_W1R3YdKUoCFPZo6AM51pNm-eEnwSVWEpgtsvvfp0E2SY8qlbY6vq7mthGnWxCnY899i-ScnyRzA0tTWnx4alRC3ouzt_mTHntrwQBwhNCTQHwHvwQBbw6jI3BRsgCf1YvO9V96hRFRrEIFxrlaYu-IBAVW9bEWs3UZmQjYiqwxNSBDQZBB9k4vO7kxhmRSjasn3emW5dPEKbzQq2JvvYxK2KwAn44Rn5gpEjzTpQWLvSfbMk40lsEWksf7Gy-Fea_BYRoEFvGQaKugejn9gUF3YSgxMwRayYFNMAOIELPQovS-UPxY4HeX5aVgghLWG2BTdXIeYWlvwQtdrCwfztEkVzGABlFlfmgiM0iYWWp_845wqaT8yqzdwHQkMyXWtEH5QMRKf2gqucCqyeUJTiL7c1ntastBGxG1lVrxMSaxuRBveE7_SEH-1A1vByCw8E0aHejAZsFgtaRCUgw2kIHVxrGsbM5_ntsz9n2raMx4-YhU5KLGvDKqY9Md7GO0aJ5Mv9t-NMHWM#0.2_fn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a>elige cuatro senadores &mdash;Madrid y Zamora, por ejemplo, eligen el mismo n&uacute;mero de representantes&mdash;, pero los votantes s&oacute;lo pueden seleccionar a un m&aacute;ximo de tres candidatos en la papeleta. Hist&oacute;ricamente estas elecciones han quedado en un segundo plano, los votantes sol&iacute;an marcar los tres candidatos al Senado del mismo partido al que votaban al Congreso. El resultado es que el partido m&aacute;s votado en cada provincia obten&iacute;a tres esca&ntilde;os, mientras que el segundo m&aacute;s votado uno. Sin embargo, en las elecciones de abril el Senado jug&oacute; un papel m&aacute;s destacado que en pasadas citas, en parte, por el protagonismo que tuvo en la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 155.
    </p><p class="article-text">
        Ante el escenario de fragmentaci&oacute;n en la derecha, los votantes del PP, C&rsquo;s y Vox recurrieron a dos estrategias para frenar una posible mayor&iacute;a progresista en la C&aacute;mara Alta: ejercer el voto &uacute;til hacia el PP o un voto estrat&eacute;gico del tipo 1 (PP)+ 1 (C&rsquo;s) + 1 (Vox). De hecho, el 1+1+1 protagoniz&oacute; un mensaje de whatsapp que se <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/04/17/articulo/1555498988_742073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viraliz&oacute; durante la campa&ntilde;a</a>. Las probabilidades de &eacute;xito de esta estrategia, que lleg&oacute; a <a href="https://youtu.be/yhnjFpgJsVw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encender las alarmas en el PP</a>, eran reducidas al requerir un alto grado de coordinaci&oacute;n entre los votantes.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados electorales de abril demuestran que ninguna de estas estrategias, el 1+1+1 o el voto &uacute;til al PP, sirvieron para evitar una mayor&iacute;a progresista en el Senado, aunque en provincias como Madrid, Palencia, Soria o Murcia se lleg&oacute; a alterar la distribuci&oacute;n de los senadores. El caso de Madrid es bastante ilustrativo, all&iacute; el PSOE obtuvo el primer y el tercer esca&ntilde;o, mientras que el PP, con P&iacute;o Garc&iacute;a Escudero a la cabeza, retuvo el segundo asiento. El cuarto fue para Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        En abril hubo voto estrat&eacute;gico, sobre todo en la derecha, ya sea en la forma de voto &uacute;til al PP o como 1+1+1.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde y en qu&eacute; medida se dio el voto estrat&eacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los datos electorales agregados, en este caso a nivel provincial<a href="https://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/u/0/?ui=2&amp;ik=ab07ef6940&amp;attid=0.2&amp;permmsgid=msg-f:1649387548232647822&amp;th=16e3cd3c7d5c048e&amp;view=att&amp;disp=inline&amp;saddbat=ANGjdJ_SCtWjIGFFN-seN0q8M7UPcS0PQhFcPtZMsgYd0ZN8UzC-32Dah3bMY2hpQPxeWwjKevGSOH7rNnmTgRxe1VEVT-997D0UBXF2XkRx0w8yPCyJQKut3NXK2uY2O3jB58C75q-cNiTphi1V2sghyt6wH0xLQ51v7Zh7rMjeG9BAaQE_W1R3YdKUoCFPZo6AM51pNm-eEnwSVWEpgtsvvfp0E2SY8qlbY6vq7mthGnWxCnY899i-ScnyRzA0tTWnx4alRC3ouzt_mTHntrwQBwhNCTQHwHvwQBbw6jI3BRsgCf1YvO9V96hRFRrEIFxrlaYu-IBAVW9bEWs3UZmQjYiqwxNSBDQZBB9k4vO7kxhmRSjasn3emW5dPEKbzQq2JvvYxK2KwAn44Rn5gpEjzTpQWLvSfbMk40lsEWksf7Gy-Fea_BYRoEFvGQaKugejn9gUF3YSgxMwRayYFNMAOIELPQovS-UPxY4HeX5aVgghLWG2BTdXIeYWlvwQtdrCwfztEkVzGABlFlfmgiM0iYWWp_845wqaT8yqzdwHQkMyXWtEH5QMRKf2gqucCqyeUJTiL7c1ntastBGxG1lVrxMSaxuRBveE7_SEH-1A1vByCw8E0aHejAZsFgtaRCUgw2kIHVxrGsbM5_ntsz9n2raMx4-YhU5KLGvDKqY9Md7GO0aJ5Mv9t-NMHWM#0.2_fn2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a>, aportan alguna pista sobre el impacto del voto estrat&eacute;gico en estas &uacute;ltimas elecciones.
    </p><p class="article-text">
        El voto estrat&eacute;gico existe si los porcentajes de voto al Congreso y al Senado del mismo partido difieren. Por ejemplo, si los electores de la derecha optaron por el 1+1+1, lo que se espera es que los cabeza de lista al Senado obtengan m&aacute;s votos que sus candidaturas al Congreso. Si por el contrario, optaron por el voto &uacute;til al PP, el candidato con menos votos del PP al Senado deber&iacute;a tener m&aacute;s votos que la candidatura al Congreso.
    </p><p class="article-text">
        El primer conjunto de mapas muestra, para las &uacute;ltimas tres elecciones generales, la diferencia entre el porcentaje de votos obtenidos por el candidato m&aacute;s votado al Senado de cada partido y la candidatura al Congreso. En las elecciones de abril el volumen de movimiento fue mucho mayor que en cualquier elecci&oacute;n hasta la fecha, pero sobre todo entre los electores de derecha. En la mayor&iacute;a de provincias hubo un cierto impacto del 1(PP)+1(C&rsquo;s), y menos del +1(Vox). Entre los electores de izquierda, sin embargo, el voto estrat&eacute;gico al Senado apenas existi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el caso de Vox, en las elecciones de 2015 y 2016 present&oacute; un solo candidato al Senado por circunscripci&oacute;n, que por lo general recib&iacute;a m&aacute;s votos que la candidatura al Congreso, aunque no dejaba de ser un resultado anecd&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las candidaturas de PSOE y UP al Senado apenas registraron voto estrat&eacute;gico, al menos eso se deduce de los resultados agregados. En alguna circunscripci&oacute;n como Madrid, tanto la cabeza de lista al Senado del PSOE como la de UP registraron mejores resultados que sus candidaturas al Congreso, pero la magnitud de esta diferencia apenas lleg&oacute; a los 100.000 votos.
    </p><p class="article-text">
        Fig 1. Diferencia entre los votos obtenidos por el candidato m&aacute;s votado al Senado y los votos obtenidos por la candidatura al Congreso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El segundo conjunto de mapas presenta la misma diferencia, pero utilizando el candidato al Senado que menos votos obtuvo. En estos mapas se percibe el impacto neto del voto &uacute;til. Cuando todos los candidatos al Senado de un partido reciben m&aacute;s votos que la candidatura al Congreso se trata de voto &uacute;til. Esto le ocurri&oacute; al PP en abril en algunas provincias, como Zamora o las provincias de la Comunidad Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        Fig 2. Diferencia entre los votos obtenidos por el candidato menos votado al Senado y los votos obtenidos por la candidatura al Congreso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Los casos de Madrid y Zamora</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para profundizar en las din&aacute;micas de voto estrat&eacute;gico vamos a poner la lupa sobre dos casos concretos, los de Madrid y Zamora. Mientras que en Madrid hay indicios de un mayor efecto del voto 1+1+1, en Zamora se impone el voto &uacute;til al PP.
    </p><p class="article-text">
        En la provincia de Madrid los tres cabezas de lista de PP, C&rsquo;s y Vox consiguieron m&aacute;s votos que sus candidaturas al Congreso. En el caso de Zamora, por el contrario, todos los candidatos al Senado del PP obtuvieron m&aacute;s votos que la candidatura al Congreso. Esto implica que votantes de otros partidos, como C&rsquo;s o Vox, marcaron a los candidatos populares en la papeleta sepia.
    </p><p class="article-text">
        En la izquierda apenas hubo movimientos en estas dos provincias, como en elecciones anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Figura 3.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>El postelectoral del CIS</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema de usar datos agregados es que pueden ocultar los movimientos que se producen a nivel individual. Los datos de una encuesta, como el estudio postelectoral del CIS, nos permiten descubrir y cuantificar esos flujos. Seg&uacute;n el CIS, el 14% de los votantes de los tres principales partidos de la derecha hicieron un voto estrat&eacute;gico al Senado, la mayor&iacute;a de ellos, el 10%, decidi&oacute; votar a varios partidos de forma simult&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Figura 4.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En resumen, aunque no afectaran de forma sustancial a la distribuci&oacute;n de esca&ntilde;os, en las pasadas elecciones generales creci&oacute; de forma significativa el n&uacute;mero de votantes de partidos de la derecha que ejercieron un voto estrat&eacute;gico al Senado. Tambi&eacute;n sorprende el impacto que lleg&oacute; a tener la propuesta de voto estrat&eacute;gico 1+1+1 que, sin estar impulsada por un partido, se difundi&oacute; por las redes sociales y produjo cambios significativos en los resultados en lugares como Madrid. El domingo estamos convocados de nuevo a las urnas y veremos si en esta ocasi&oacute;n, tras la experiencia de abril, hay un nuevo repunte del voto estrat&eacute;gico. Si, como anuncian las encuestas, el PP est&aacute; m&aacute;s fuerte que en el mes de abril, el voto estrat&eacute;gico puede ser determinante para configurar la mayor&iacute;a en el Senado.
    </p><p class="article-text">
        Los datos y el c&oacute;digo del an&aacute;lisis est&aacute;n en abierto <a href="https://github.com/pablocal/datalab_senado_voto_estrategico_28a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las islas, cada isla principal (Mallorca, Gran Canaria y Tenerife) elige dos senadores, mientras que el resto de islas elige un sendador cada una. Ceuta y Melilla eligen dos cada una.<a href="https://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/u/0/?ui=2&amp;ik=ab07ef6940&amp;attid=0.2&amp;permmsgid=msg-f:1649387548232647822&amp;th=16e3cd3c7d5c048e&amp;view=att&amp;disp=inline&amp;saddbat=ANGjdJ_SCtWjIGFFN-seN0q8M7UPcS0PQhFcPtZMsgYd0ZN8UzC-32Dah3bMY2hpQPxeWwjKevGSOH7rNnmTgRxe1VEVT-997D0UBXF2XkRx0w8yPCyJQKut3NXK2uY2O3jB58C75q-cNiTphi1V2sghyt6wH0xLQ51v7Zh7rMjeG9BAaQE_W1R3YdKUoCFPZo6AM51pNm-eEnwSVWEpgtsvvfp0E2SY8qlbY6vq7mthGnWxCnY899i-ScnyRzA0tTWnx4alRC3ouzt_mTHntrwQBwhNCTQHwHvwQBbw6jI3BRsgCf1YvO9V96hRFRrEIFxrlaYu-IBAVW9bEWs3UZmQjYiqwxNSBDQZBB9k4vO7kxhmRSjasn3emW5dPEKbzQq2JvvYxK2KwAn44Rn5gpEjzTpQWLvSfbMk40lsEWksf7Gy-Fea_BYRoEFvGQaKugejn9gUF3YSgxMwRayYFNMAOIELPQovS-UPxY4HeX5aVgghLWG2BTdXIeYWlvwQtdrCwfztEkVzGABlFlfmgiM0iYWWp_845wqaT8yqzdwHQkMyXWtEH5QMRKf2gqucCqyeUJTiL7c1ntastBGxG1lVrxMSaxuRBveE7_SEH-1A1vByCw8E0aHejAZsFgtaRCUgw2kIHVxrGsbM5_ntsz9n2raMx4-YhU5KLGvDKqY9Md7GO0aJ5Mv9t-NMHWM#0.2_fnref1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&#8617;</a>
    </p><div class="list">
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                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis se limita a las circunscripciones (provincias) que tienen asignadas cuatro senadores, es decir, no se incluyen las islas, Ceuta y Melilla.<a href="https://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/u/0/?ui=2&amp;ik=ab07ef6940&amp;attid=0.2&amp;permmsgid=msg-f:1649387548232647822&amp;th=16e3cd3c7d5c048e&amp;view=att&amp;disp=inline&amp;saddbat=ANGjdJ_SCtWjIGFFN-seN0q8M7UPcS0PQhFcPtZMsgYd0ZN8UzC-32Dah3bMY2hpQPxeWwjKevGSOH7rNnmTgRxe1VEVT-997D0UBXF2XkRx0w8yPCyJQKut3NXK2uY2O3jB58C75q-cNiTphi1V2sghyt6wH0xLQ51v7Zh7rMjeG9BAaQE_W1R3YdKUoCFPZo6AM51pNm-eEnwSVWEpgtsvvfp0E2SY8qlbY6vq7mthGnWxCnY899i-ScnyRzA0tTWnx4alRC3ouzt_mTHntrwQBwhNCTQHwHvwQBbw6jI3BRsgCf1YvO9V96hRFRrEIFxrlaYu-IBAVW9bEWs3UZmQjYiqwxNSBDQZBB9k4vO7kxhmRSjasn3emW5dPEKbzQq2JvvYxK2KwAn44Rn5gpEjzTpQWLvSfbMk40lsEWksf7Gy-Fea_BYRoEFvGQaKugejn9gUF3YSgxMwRayYFNMAOIELPQovS-UPxY4HeX5aVgghLWG2BTdXIeYWlvwQtdrCwfztEkVzGABlFlfmgiM0iYWWp_845wqaT8yqzdwHQkMyXWtEH5QMRKf2gqucCqyeUJTiL7c1ntastBGxG1lVrxMSaxuRBveE7_SEH-1A1vByCw8E0aHejAZsFgtaRCUgw2kIHVxrGsbM5_ntsz9n2raMx4-YhU5KLGvDKqY9Md7GO0aJ5Mv9t-NMHWM#0.2_fnref2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&#8617;</a>
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                            </ol>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Cabrera Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/voto-senado-elecciones-abril_132_1264245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2019 21:15:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El voto estratégico al Senado]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Senado,Elecciones 10N 2019]]></media:keywords>
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