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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alberto Matarán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alberto_mataran/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alberto Matarán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Europa, ante la crisis energética: soberanía frente al colonialismo energético]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/europa-crisis-energetica-soberania-frente-colonialismo-energetico_132_9087399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ea3d64b-7243-46e8-8658-000ba992b885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa, ante la crisis energética: soberanía frente al colonialismo energético"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario que la transición energética esté basada en una contribución solidaria a la descarbonización, es decir la reducción del consumo, que disminuya la brecha entre el centro y las periferias, y no en un colonialismo energético claramente ineficiente</p></div><p class="article-text">
        El siguiente texto corresponde a mi participaci&oacute;n en la Comisi&oacute;n de Peticiones del Parlamento Europeo para hablar sobre los impactos sociales y ambientales de las energ&iacute;as renovables gracias a la invitaci&oacute;n de la Eurodiputada Sira Rego del Grupo Parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea y gracias tambi&eacute;n a la participaci&oacute;n y presi&oacute;n previa de numerosos colectivos y personas afectadas por el actual despliegue de energ&iacute;as renovables en Europa. Han colaborado en los contenidos de este texto &Aacute;lvaro Campos, Luis Bolonio, Helios Escalante y Josefa S&aacute;nchez Contreras.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea es l&iacute;der en generaci&oacute;n de energ&iacute;as renovables y en pol&iacute;ticas para su desarrollo como estrategia para abordar la emergencia clim&aacute;tica. Las directivas del paquete de invierno y el Pacto Verde priorizan acertadamente la disminuci&oacute;n de la demanda y la producci&oacute;n modular en zonas urbanizadas y en &aacute;reas degradadas cercanas a los lugares de consumo, reduciendo as&iacute; las necesidades de materiales y las p&eacute;rdidas en el transporte. Tambi&eacute;n es reconocido el inter&eacute;s europeo en incrementar sustancialmente la aportaci&oacute;n de las energ&iacute;as renovables al mix energ&eacute;tico desde el 20% actual hasta alcanzar el 40% en 2030. La uni&oacute;n persigue por tanto reducir el uso de fuentes energ&eacute;ticas sucias como el carb&oacute;n, el petr&oacute;leo, las nucleares, o el gas que escasean en el viejo continente. La urgencia y profundidad de esta transici&oacute;n hacia las energ&iacute;as renovables ha aumentado vertiginosamente con la guerra de Ucrania y las necesarias medidas de embargo de los combustibles f&oacute;siles procedentes de Rusia, restricciones que esperemos se apliquen tambi&eacute;n al uranio ruso y kazajo.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto constituye un enorme desaf&iacute;o para los territorios europeos y para las instituciones de la Uni&oacute;n. Nos jugamos nuestro futuro y quiz&aacute;s el de nuestro planeta. Sin embargo, la pol&iacute;tica europea y el propio Green Deal incurren en numerosas contradicciones que podr&iacute;an ser fatales. En primer lugar no han considerado los cuellos de botella relacionados con la escasez de minerales como el neodimio, el litio, la plata, y el cobalto entre otros, que son clave para la transici&oacute;n energ&eacute;tica y para la electrificaci&oacute;n masiva. En particular, la producci&oacute;n de energ&iacute;a el&eacute;ctrica con fuentes renovables demanda grandes cantidades de materiales, que se localizan principalmente en zonas lejanas, de alta biodiversidad, habitadas por pueblos ind&iacute;genas y ocupadas por estados autoritarios, incluyendo Rusia y China.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estamos ante una transici&oacute;n que requiere de mucha superficie para instalar los sistemas de producci&oacute;n y transporte de la energ&iacute;a. Considerando una afecci&oacute;n directa de 2,2 hect&aacute;reas por MW en solar fotovoltaica, la producci&oacute;n de los 672 GW necesarios en 2030 para alcanzar el 40% de fotovoltaica, necesitar&iacute;a una extensi&oacute;n total de casi 1 mill&oacute;n y medio de hect&aacute;reas. En el caso de la e&oacute;lica, se calcula una afecci&oacute;n directa 32 hect&aacute;reas por MW, que determina unas necesidades de 14 millones y medio de hect&aacute;reas para los 451 GW previstos en 2030. La suma total para las renovables podr&iacute;a alcanzar los 16 millones de hect&aacute;reas, y para que entendamos la dimensi&oacute;n de lo que estamos tratando, la superficie cultivada de cereal en Europa es de unos 60 millones de hect&aacute;reas. Esta extraordinaria transformaci&oacute;n territorial, s&oacute;lo comparable a las &eacute;pocas de mayor crecimiento urban&iacute;stico, est&aacute; generando graves conflictos por la falta de planificaci&oacute;n y el evidente desorden con el que se est&aacute; desarrollando. Este problema que se ve acentuado por la disminuci&oacute;n de controles que plantea la revisi&oacute;n de la Directiva de Energ&iacute;as Renovables (y otras medidas similares en los estados y regiones) para responder a las emergencias derivadas de la guerra de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        La propia Estrategia Europea del Suelo 2030 se&ntilde;ala que se existe suficiente superficie de tejados para alcanzar el objetivo del 40%. Sin embargo, el actual despliegue de renovables se est&aacute; concentrando en las zonas menos pobladas del continente y en las regiones perif&eacute;ricas siguiendo un modelo de colonialismo energ&eacute;tico basado en megaproyectos centralizados, masivos y a gran escala desarrollados por grandes empresas que ocupan territorios de sacrificio. Se alejan as&iacute; las zonas de producci&oacute;n de las zonas de consumo, dando la falsa impresi&oacute;n a la poblaci&oacute;n europea de que la nueva infraestructura renovable carece de impactos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en un contexto internacional donde aumenta la escasez de alimentos, en los territorios de sacrificio se est&aacute;n ocupando suelos agr&iacute;colas que las propias pol&iacute;ticas europeas consideran necesarios para garantizar el abastecimiento de la poblaci&oacute;n y para relocalizar los sistemas alimentarios como estrategia de descarbonizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se est&aacute;n destruyendo h&aacute;bitats de especies esenciales para el buen funcionamiento de los ecosistemas siguiendo esquemas de evaluaci&oacute;n ambiental que entre otros errores no consideran los efectos acumulativos de la concentraci&oacute;n de estos megaproyectos, tal y como advirtieron para el caso Espa&ntilde;ol decenas de investigadores en la revista Science en Diciembre de 2020. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las infraestructuras de renovables consumen agua. De este modo, el actual despliegue de megaproyectos suponen un mayor estr&eacute;s h&iacute;drico en zonas donde los recursos disponibles son escasos, compitiendo con los caudales ecol&oacute;gicos y con otros usos como el abastecimiento y el regad&iacute;o, que tienen una gran importancia en todo el arco mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, es fundamental analizar el papel de las interconexiones el&eacute;ctricas como base de este desarrollo. Mediante grandes l&iacute;neas transfronterizas de muy alta tensi&oacute;n incluidas en los Proyectos de Inter&eacute;s Comunitario, Europa pretende facilitar el modelo de megaproyectos concentrados en las periferias, a pesar de la ineficiencia de este sistema. Si tomamos como ejemplo la interconexi&oacute;n el&eacute;ctrica entre Espa&ntilde;a y Francia a trav&eacute;s del golfo de Bizkaia, la propia Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad en la &uacute;ltima actualizaci&oacute;n del Plan de Desarrollo de la Red a 10 a&ntilde;os reconoce que las p&eacute;rdidas de transporte en este modelo centralizado ser&iacute;an cercanas al 40% de la nueva energ&iacute;a renovable que permitir&iacute;an integrar en la red el&eacute;ctrica transeuropea. Y en el caso de las nuevas interconexiones previstas entre Espa&ntilde;a y Europa, estas p&eacute;rdidas ser&iacute;an cercanas al 50%. Es decir, uno de cada dos megaproyectos renovables contribuir&iacute;a &uacute;nicamente a soportar estas p&eacute;rdidas en forma de calor. Es preciso denunciar esta grave contradicci&oacute;n, sobre todo si tenemos en cuenta que una placa fotovoltaica instalada en Varsovia tendr&iacute;a una eficiencia solo un 35% menor que la misma placa instalada en los f&eacute;rtiles suelos de la Vega de Granada.
    </p><p class="article-text">
        Aunque merecer&iacute;a un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado, quiero apuntar aqu&iacute; que la Estrategia Europea para el Hidr&oacute;geno profundiza todav&iacute;a m&aacute;s esta perspectiva de colonialismo energ&eacute;tico pretendiendo utilizar un vector energ&eacute;tico que sin embargo tendr&iacute;a una ineficiencia que ronda el 90% en el caso de que llegara a utilizarse en los motores de la maquinaria pesada que no pueden utilizar energ&iacute;a el&eacute;ctrica. En cualquier caso, no est&aacute; claro que podamos utilizar el hidr&oacute;geno ya que acumula graves problemas tecnol&oacute;gicos aun sin resolver, tal y como reconoce el Grupo III del IPCC.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, al desgobierno territorial y al dise&ntilde;o extractivista de las infraestructuras energ&eacute;ticas, se le suma el funcionamiento del sistema el&eacute;ctrico europeo favoreciendo la especulaci&oacute;n y el despojo de las poblaciones locales que adem&aacute;s est&aacute;n pagando precios cada vez m&aacute;s altos por la energ&iacute;a. Las grandes empresas que dominan el sector en connivencia con las instituciones dividen a las comunidades y desprecian la participaci&oacute;n p&uacute;blica, dejando indefensa a la ciudadan&iacute;a y tambi&eacute;n a los entes locales que pretenden otras formas de desarrollo para sus territorios, incluyendo el autoconsumo energ&eacute;tico. Como respuesta a esta realidad, decenas de municipios de Andaluc&iacute;a (en el sur de Espa&ntilde;a) han firmado una Iniciativa Legislativa Municipal exigiendo otra transici&oacute;n energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, entre otros ejemplos destacables de este modelo, podemos nombrar el de Espa&ntilde;a. Aqu&iacute; las previsiones de producci&oacute;n renovable del Plan Nacional Integrado de Energ&iacute;a y Clima para 2030 son de 109,5 GW aunque los proyectos actuales superan los 200 GW, muy por encima del consumo actual y futuro de este pa&iacute;s. Aunque a tenor de la nueva planificaci&oacute;n de la red de transporte, la cifra podr&iacute;a ser mucho mayor. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s del 80% de las plantas fotovoltaicas proyectadas en Espa&ntilde;a superan el umbral de 1 megawatt que define a los megaproyectos, y se concentran en regiones como Arag&oacute;n, Galicia, o Andaluc&iacute;a, en las que se preveen m&aacute;s de 1000 proyectos de renovables. 
    </p><p class="article-text">
        Un lugar paradigm&aacute;tico de esta regi&oacute;n es el territorio de Granada y Almer&iacute;a donde hay previstos 196 proyectos fotovoltaicos que podr&iacute;an producir 9,16 GW cubriendo unas 20.141 hect&aacute;reas, y 38 proyectos e&oacute;licos que podr&iacute;an producir 1,89 GW en unas 60.216 hect&aacute;reas. Esos 10,95 GW supondr&iacute;an una tercera parte del consumo medio de energ&iacute;a el&eacute;ctrica en Espa&ntilde;a y el 10% de la producci&oacute;n total prevista para todo el pa&iacute;s en 2030. Este despliegue favorecido por la Junta de Andaluc&iacute;a sin ninguna planificaci&oacute;n territorial afectar&iacute;a a la importante producci&oacute;n agroganadera de este territorio y a la biodiversidad asociada a sus paisajes. No nos olvidemos de que Espa&ntilde;a, y en particular Andaluc&iacute;a, es el principal productor agrario de la Uni&oacute;n Europea y uno de los lugares m&aacute;s biodiversos del continente.
    </p><p class="article-text">
        Como ya he se&ntilde;alado anteriormente, estos impactos est&aacute;n generando una conflictividad creciente en los territorios a sacrificar que est&aacute;n retrasando el despliegue de las energ&iacute;as renovables. El parque &ldquo;Gunaa Sicar&uacute;&rdquo; de EDF en el Istmo de Tehuantepec (M&eacute;xico) ha sido cancelado por las resistencias locales, el parque en el territorio Sami de Noruega ha sido declarado ilegal por la Corte Suprema de ese pa&iacute;s gracias a las resistencias locales, decenas de proyectos han sido cancelados en Espa&ntilde;a, Francia o Italia por la presi&oacute;n ciudadana. Es necesario por tanto que la transici&oacute;n energ&eacute;tica est&eacute; basada en una contribuci&oacute;n solidaria a la descarbonizaci&oacute;n, es decir la reducci&oacute;n del consumo, que disminuya la brecha entre el centro y las periferias, y no en un colonialismo energ&eacute;tico claramente ineficiente. Quiero terminar este texto, retomando el lema de las masivas movilizaciones sociales celebradas en Espa&ntilde;a el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Renovables s&iacute;, pero no as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Matarán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/europa-crisis-energetica-soberania-frente-colonialismo-energetico_132_9087399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jun 2022 04:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Europa, ante la crisis energética: soberanía frente al colonialismo energético]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sostenibilidad colonial: megaproyectos eólicos como forma de extractivismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/sostenibilidad-colonial-megaproyectos-eolicos-extractivismo_132_1250047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5826f7e-e2c1-474f-8f03-6fb0160fc5a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sostenibilidad colonial: megaproyectos eólicos como forma de extractivismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es profundamente injusto y paradójico que las comunidades campesinas y los pueblos de las regiones periféricas, que son quienes menos se han beneficiado del desarrollo generado gracias a la utilización de sus recursos, tengan que llevarse la peor parte de la transición energética</p></div><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que atravesamos el rubic&oacute;n del c&eacute;nit del petr&oacute;leo a partir del cual se inicia el declive en la disponibilidad de este recurso energ&eacute;tico fundamental para el funcionamiento del sistema-mundo. Adem&aacute;s, en alg&uacute;n momento de las dos pr&oacute;ximas d&eacute;cadas vamos a alcanzar el c&eacute;nit del conjunto de fuentes no renovables (petr&oacute;leo, gas natural, carb&oacute;n y uranio). Por lo tanto, en el siglo XXI asistiremos a una transici&oacute;n energ&eacute;tica en la que ya no ser&aacute;n asequibles el uranio y los combustibles f&oacute;siles utilizados de forma masiva desde la Revoluci&oacute;n Industrial.
    </p><p class="article-text">
        A esta escasez energ&eacute;tica se le suman numerosos problemas ambientales que est&aacute;n poniendo en serio peligro la posibilidad de una vida buena en el planeta Tierra. Por ello en los &uacute;ltimos meses se han sucedido movilizaciones internacionales sin precedentes que exigen una acci&oacute;n urgente frente a la emergencia clim&aacute;tica y los escenarios de colapso a los que nos dirigimos.
    </p><p class="article-text">
        Toda vez que podemos descartar por inciertas y en todo caso muy lejanas fantas&iacute;as tecnol&oacute;gicas como la fusi&oacute;n nuclear fr&iacute;a, la esperanza para mitigar la escasez se encuentra en las energ&iacute;as renovables. Pero hay una condici&oacute;n de partida que ya es reveladora de las dificultades que afrontamos: por mucho esfuerzo que hagamos no vamos a poder cubrir con fuentes renovables la demanda energ&eacute;tica actual, as&iacute; que no tenemos m&aacute;s remedio que reducir nuestro consumo energ&eacute;tico. Para muestra dos botones: la mayor&iacute;a de biocombustibles no suponen una generaci&oacute;n neta de energ&iacute;a pues tienen una tasa de retorno negativa, es decir, se consume m&aacute;s energ&iacute;a en su producci&oacute;n de la que conseguimos cuando los usamos. Y aunque es un dato todav&iacute;a desconocido, la tasa de retorno de las placas solares fotovoltaicas tambi&eacute;n es muy baja lo que no evita que la mayor&iacute;a de los gobiernos como el espa&ntilde;ol, el alem&aacute;n o el chino est&eacute;n apostando claramente por ellas.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, ahora mismo los ojos del mundo cient&iacute;fico, del ecologismo, y obviamente de los grandes capitales est&aacute;n puestos sobre la energ&iacute;a e&oacute;lica que tiene una mayor tasa de retorno energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n existen limitaciones importantes para el desarrollo de esta fuente energ&eacute;tica. En primer lugar, no todos los espacios tienen buenas condiciones de viento para la instalaci&oacute;n de estructuras de producci&oacute;n masiva de energ&iacute;a e&oacute;lica (los llamados parques e&oacute;licos).
    </p><p class="article-text">
        A este problema hay que sumarle otro factor limitante para los parques e&oacute;licos: los impactos ambientales que generan sobre el medio, incluyendo claro est&aacute;, la ocupaci&oacute;n y transformaci&oacute;n del territorio en el que se instalan. Aunque existen ciertas compatibilidades de usos, si el parque e&oacute;lico no se ha construido respetando la agricultura y la ganader&iacute;a, puede limitar o eliminar esta actividad. Adem&aacute;s, la poblaci&oacute;n no puede residir bajo los molinos e&oacute;licos ni en lugares cercanos, por el riesgo de accidente y porque generan ruidos y otras molestias que afectan a la salud humana.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente existe el problema a&ntilde;adido de que el modelo de producci&oacute;n de las energ&iacute;as renovables tiende a seguir el patr&oacute;n masivo, centralizado y jer&aacute;rquico de los combustibles f&oacute;siles y las nucleares. Los megaproyectos e&oacute;licos que se nos venden como sostenibles, muy al contrario, generan transformaciones que atentan de manera directa contra el derecho al territorio y en definitiva contra el derecho a existir de las comunidades donde se instalan. Esta nueva forma de expolio incluye en muchos casos p&eacute;rdidas irreparables de la memoria biocultural que las poblaciones campesinas y/o ind&iacute;genas han ido acumulando durante siglos en forma de estructuras territoriales y saberes esenciales en la obtenci&oacute;n de manera sostenible los recursos necesarios para la vida.
    </p><p class="article-text">
        Este escenario de gran demanda energ&eacute;tica, escasez de territorios &oacute;ptimos y megaproyectos supone que se multipliquen las tensiones sobre los suelos disponibles y se intensifiquen las guerras coloniales por el territorio y los recursos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores ejemplos de esta nueva ola colonial, es el megaproyecto e&oacute;lico del istmo de Tehuantepec en el sur de Oaxaca (M&eacute;xico) que se analiza con detalle en un reciente documento de&nbsp;<a href="https://www.ecologistasenaccion.org/35721/ibex-35-guerra-la-vida/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecologistas en Acci&oacute;n</a>. Se trata de la mayor infraestructura de este tipo en Latinoam&eacute;rica con 28 parques e&oacute;licos que incluyen un total de 2.122 turbinas instaladas (y alrededor de 3.000 m&aacute;s en proyecto) en uno de los territorios m&aacute;s biodiversos del mundo. Como ocurre en otros sectores extractivistas, las empresas transnacionales tienen un papel central como agentes colonizadores y ejecutan los proyectos acaparando tierras comunales e impidiendo el acceso de la poblaci&oacute;n a los parques e&oacute;licos (algo ilegal en Europa). Con ello expulsan a quienes habitan esos territorios desde hace siglos y acaban con sus sistemas agrarios tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de los parques son construidos y operados por empresas espa&ntilde;olas (p. eje. GAMESA, GAS NATURAL FENOSA, ENDESA, ABENGOA, ACCIONA, IBERDROLA, RENOVALIA, PRENEAL), italianas (p. eje. SIGMA, ENEL) y francesas (p. eje. EDF). Y adem&aacute;s, la producci&oacute;n energ&eacute;tica est&aacute; destinada casi en exclusiva a grandes industrias de capital transnacional como Bimbo, Coca Cola, Cemex o WallMart (pr&aacute;ctica que tambi&eacute;n es ilegal en Europa). De este modo las comunidades locales a las que expolian sus recursos y que reciben los impactos ni siquiera se benefician directamente de la energ&iacute;a que se produce en sus territorios.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, numerosos colectivos sociales y los pueblos ind&iacute;genas del istmo de Tehuantepec est&aacute;n resistiendo a este extractivismo de nuevo tipo. A pesar de que venden los proyectos e&oacute;licos como inversiones sostenibles en realidad se trata de un expolio de tierras comunales que se ha podido consumar a trav&eacute;s de pagos irrisorios y mediante presiones de todo tipo, incluyendo agresiones a la poblaci&oacute;n y asesinatos de activistas en defensa del territorio. Es el capital de las empresas transnacionales, principalmente espa&ntilde;olas, el que constituye una parte fundamental de la violencia estructural que sufre la regi&oacute;n, ya que ataca a la sociedad civil y se apoya en los caciques locales que son la base de una econom&iacute;a criminal.
    </p><p class="article-text">
        Otro megaproyecto regional similar es The Sahara Wind Project. Se trata de 5 parques e&oacute;licos con 336 turbinas en total construidas en el S&aacute;hara Occidental por el gobierno de Marruecos, junto con otros pa&iacute;ses y organismos internacionales, y en partenariado con empresas transnacionales europeas.
    </p><p class="article-text">
        En este caso la producci&oacute;n de energ&iacute;a e&oacute;lica se desarrolla gracias a la ocupaci&oacute;n militar del territorio por parte de Marruecos y sirve para abastecer a las industrias de este pa&iacute;s incluyendo las mineras que despojan al pueblo saharaui de sus recursos. The Sahara Wind Project est&aacute; vinculado a un megaproyecto que incluye la construcci&oacute;n de grandes infraestructuras de producci&oacute;n y transporte de energ&iacute;a en la regi&oacute;n del Sahara que ser&iacute;a finalmente utilizada por Europa.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo un esquema de colonialismo interno, en Andaluc&iacute;a tambi&eacute;n se est&aacute; produciendo una extraordinaria expansi&oacute;n de los megaproyectos de energ&iacute;a renovable y de las redes de alta tensi&oacute;n para enviar la producci&oacute;n a los lugares de m&aacute;s consumo en el centro y norte del pa&iacute;s. Sirva de ejemplo la nueva autopista el&eacute;ctrica para el norte de la provincia de Granada que est&aacute; dise&ntilde;ada para evacuar la energ&iacute;a que producir&iacute;an unas 5000 turbinas. Incluso las cooperativas de energ&iacute;a renovable cuya clientela se concentra en las zonas ricas del pa&iacute;s, est&aacute;n deslocalizando su producci&oacute;n al sur peninsular con la excusa de que el suelo es m&aacute;s barato.
    </p><p class="article-text">
        Es profundamente injusto y parad&oacute;jico que las comunidades campesinas y los pueblos de las regiones perif&eacute;ricas que son quienes menos se han beneficiado del desarrollo generado gracias a la utilizaci&oacute;n de sus recursos (incluyendo los combustibles f&oacute;siles) tengan que llevarse (de nuevo) la peor parte de la transici&oacute;n energ&eacute;tica que pretende ser sostenible pero que finalmente vuelve a reproducir las l&oacute;gicas de expolio y dominaci&oacute;n colonial.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, para abordar la crisis clim&aacute;tica siendo coherentes con el componente social de la sostenibilidad tenemos que apostar claramente por sociedades de bajo consumo energ&eacute;tico. Adem&aacute;s, la energ&iacute;a que utilicemos debe producirse principalmente de forma local en lugares adecuados utilizando fuentes renovables en el contexto de sistemas descentralizados y conectados en red para compartir los sobrantes. Este modelo es posible con las energ&iacute;as renovables que no tienen por qu&eacute; seguir con la estructura de grandes instalaciones propugnadas por la forma colonial de jerarqu&iacute;as territoriales y productivas del actual sistema-mundo.
    </p><p class="article-text">
        Si les interesan estas cuestiones, durante los pr&oacute;ximos d&iacute;as hay previstos diversos debates gracias a la presencia en nuestro pa&iacute;s Mariana Sol&oacute;rzano y Josefa S&aacute;nchez Contreras, activistas en defensa del territorio del istmo de Tehuantepec (Oaxaca, M&eacute;xico).
    </p><p class="article-text">
        Madrid 21 de Noviembre, 18:30 en el Espacio Abierto FUHEM.
    </p><p class="article-text">
        Madrid 23 de Noviembre, 19:00 en el Ateneo Cooperativo Nosaltres.
    </p><p class="article-text">
        Granada 26-29 de Noviembre, Universidad de Granada.
    </p><p class="article-text">
        Sevilla 4 de Diciembre, 20:00, Lan&oacute;nima-tramallol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Matarán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/sostenibilidad-colonial-megaproyectos-eolicos-extractivismo_132_1250047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Nov 2019 21:27:23 +0000]]></pubDate>
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