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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elena Laporta Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elena_laporta_hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elena Laporta Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Bolivia: un golpe de Estado contra las mujeres nativas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/golpe-mujeres-nativas_129_1249881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72217f83-048a-42cb-b9b1-61b1b0061540_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta espeluznante que el nuevo ministro de la Presidencia sea el abogado de la "manada boliviana", que drogó y violó a una chica de 15 años hace apenas unos meses provocando una ola de indignación ciudadana</p><p class="subtitle">Ninguna feminista boliviana duda hoy de que el potencial triunfo del golpe va a suponer un retroceso absoluto en los derechos logrados por estas mujeres y por los pueblos indígenas originarios</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos ayuda, por favor. Nos est&aacute;n matando. La prensa no est&aacute; llegando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las voces y los rostros de las mujeres originarias bolivianas en resistencia contra el golpe de Estado llegan a todos los rincones del mundo. Ellas est&aacute;n siendo las protagonistas indiscutibles que vehiculizan la narraci&oacute;n verbal y emocional del terror que se ha instalado en Bolivia.
    </p><p class="article-text">
        Mujeres que en los &uacute;ltimos 14 a&ntilde;os de gobierno del MAS se han empoderado y han realizado un ejercicio extraordinario de dignidad, de recuperaci&oacute;n de sus derechos y de su identidad, y que ahora saben que se lo juegan todo. Saben que si ganan los golpistas, volver&aacute;n a ser piezas descartables, simples desechos de ese proceso de despojo que llevan impreso en su memoria gen&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El golpe boliviano no ha sido una reacci&oacute;n espont&aacute;nea, ni el resultado de un levantamiento ciudadano aprovechado por la extrema derecha. Nadie niega que el malestar con el gobierno de Evo Morales llegaba ya a amplias capas de la poblaci&oacute;n, por eso las elecciones se ganaron con un 47,08% de los votos, pero es innegable tambi&eacute;n que este movimiento ha obedecido a un m&oacute;vil geopol&iacute;tico cuidadosamente estudiado. Roto el equilibrio en el cono sur latinanoamericano con la victoria de Manuel L&oacute;pez Obrador en M&eacute;xico, Alberto Fern&aacute;ndez en Argentina, y la rebeli&oacute;n ciudadana masiva en Ecuador y Chile, que han colocado a Lenin Moreno y Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;eira al borde del abismo, Bolivia necesitaba ser &ldquo;recuperada&rdquo; a fin de mejorar las condiciones rentables del capital multinacional extractivo en un momento de crisis ecol&oacute;gica global.
    </p><p class="article-text">
        Bolivia tiene 9 millones de toneladas de litio que a&uacute;n no se han extra&iacute;do comercialmente, la segunda cantidad m&aacute;s grande del mundo. Y el litio es considerado hoy el mineral del futuro, esencial para el desarrollo tecnol&oacute;gico y la industria automovil&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos no son los &uacute;nicos ciudadanos. Nunca m&aacute;s humillaci&oacute;n y arrodillarnos ante las transnacionales que nos han humillado hasta hoy&rdquo;. Gritan las mujeres nativas.
    </p><p class="article-text">
        La violencia pol&iacute;tica en Bolivia se ha anclado en discursos propios del fundamentalismo religioso y en un fanatismo mis&oacute;gino militante que promete &ldquo;devolver a Dios al Palacio del Gobierno&rdquo; y recuperar el control sobre las mujeres a trav&eacute;s de la preservaci&oacute;n de la familia y de la naci&oacute;n. Resulta espeluznante que el nuevo ministro de la Presidencia sea el abogado de la &ldquo;manada boliviana&rdquo;, que drog&oacute; y viol&oacute; a una chica de 15 a&ntilde;os hace apenas unos meses provocando una ola de indignaci&oacute;n ciudadana. Un prohombre conocido por sus arremetidas contra el movimiento feminista o la despenalizaci&oacute;n del aborto en un contexto internacional de guerra femicida.
    </p><p class="article-text">
        Y hay que decir m&aacute;s. Porque este terrorismo paraestatal, liderado por grupos c&iacute;vicos armados, polic&iacute;as amotinados, militares, grupos pol&iacute;ticos opositores, terratenientes y fundamentalistas religiosos, privatizado y aparentemente informal, se ha inscrito, de manera espec&iacute;fica y selectiva, en el cuerpo de las mujeres originarias. Guardianas de los recursos naturales y de las pr&aacute;cticas comunitarias; defensoras de los comunes, ancladas a la tierra y a la defensa del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Saqueos e incendios de las casas de lideresas sociales, discrecionalidad policial, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, secuestros, torturas y violencia sexual contra las mujeres ind&iacute;genas, representantes p&uacute;blicas y activistas del MAS. De hecho, este antifeminismo colonial y racista, como denuncia Sandra Coss&iacute;o, comunicadora popular e integrante de la Confederaci&oacute;n Nacional de Mujeres Campesinas Ind&iacute;genas Originarias Bartolina Sisa, se ha articulado como un ataque sistem&aacute;tico contra la totalidad de las &ldquo;indias&rdquo;; como un escarmiento disciplinante frente a su secular resistencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Las mujeres estamos en pie! Quiz&aacute; algunos no conozcan esta mi bandera, la Whipala. Esta bandera no es del MAS, ni de ning&uacute;n partido pol&iacute;tico &iexcl;Es de nuestros ind&iacute;genas que no han luchado 20 d&iacute;as! &iexcl;Han luchado a&ntilde;os, d&eacute;cadas por la libertad de los pueblos ind&iacute;genas originarios! &iexcl;No es con perd&oacute;n que se soluciona esto!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna feminista boliviana duda hoy de que el potencial triunfo del golpe va a suponer un retroceso absoluto en los derechos logrados por estas mujeres y por los pueblos ind&iacute;genas originarios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El fascismo no escucha &ndash; dicen - El fascismo no retrocede. El fascismo elimina. Con las humillaciones est&aacute;n tratando de eliminar nuestras luchas. Las convocamos a denunciar esto, y a construir un feminismo que sea comunitario, popular, piquetero, desde estos territorios, que no est&eacute; m&aacute;s all&aacute; del bien y del mal, que no sea funcional a la derecha finalmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nos convocan para que seamos fieles a nuestra genealog&iacute;a, para que reconozcamos la deuda hist&oacute;rica y de v&iacute;nculo, la deuda social, ecol&oacute;gica y feminista que tenemos contra&iacute;da con este feminismo y con quienes han puesto el cuerpo durante d&eacute;cadas para sostenerlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es un golpe. Necesitamos que lo digan. Necesitamos que compartan nuestra indignaci&oacute;n, nuestro dolor, y que compartan tambi&eacute;n nuestro miedo&rdquo;. Y ese es el dolor que queremos compartir; la raz&oacute;n por la que estamos aqu&iacute;. Porque no cabe ni connivencia ni equidistancia con esta derecha femicida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Eugenia R. Palop, Laura Gómez, Elena Laporta Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/golpe-mujeres-nativas_129_1249881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Nov 2019 19:47:10 +0000]]></pubDate>
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