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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucas Proto]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucas-proto/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucas Proto]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por listos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/listos_132_1209358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3cff88b-2624-4c86-a7c7-760bed2ebbc3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Iván Redondo, el creador de la marca Pedro Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El monstruo que está creciendo en España y que ya no puede ocultarse en el hemiciclo se alimenta de la razón instrumental de personajes que entre ceja y ceja tienen un pactómetro".</p></div><p class="article-text">
        El cord&oacute;n sanitario que PSOE y Unidas Podemos buscaban trazar en torno al elefante verde que habita el hemiciclo no pudo ser. Resulta que el bicho se ha puesto demasiado rechoncho y ya no cabe bajo la alfombra.
    </p><p class="article-text">
        Los cordones sanitarios han estado muy de moda este a&ntilde;o. Varios de ellos llegaron poco despu&eacute;s de anunciarse los resultados electorales a finales de 2018. Fueron los tiempos del &ldquo;no&rdquo; de Pedro S&aacute;nchez a Podemos y del &ldquo;jam&aacute;s&rdquo; de Albert Rivera a todo el que no tuviera la bandera de Espa&ntilde;a colgada en su balc&oacute;n. El primero escuchaba a Iv&aacute;n Redondo, su flamante jefe de gabinete, quien se&ntilde;alaba la presunta fortaleza del PSOE en las encuestas; el segundo, como es habitual, s&oacute;lo se escuchaba a s&iacute; mismo, quien tras el reciente hundimiento de su rival a la derecha quer&iacute;a ahora ser m&aacute;s pepista que el PP. El resto es historia. Ahora toca lidiar con las 52 consecuencias de otras elecciones anticipadas.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es que Redondo y Rivera fueran tontos a la hora de elegir estas estrategias. Despu&eacute;s de todo, siempre fueron personas sagaces e inteligentes que supieron ver en los n&uacute;meros y las gr&aacute;ficas, jam&aacute;s en la coherencia ideol&oacute;gica, el camino hacia m&aacute;s esca&ntilde;os. Hombres racionales y atrevidos, similares a los descritos en 'The Best and The Brightest', la obra m&aacute;s conocida (y, muy apropiadamente, todav&iacute;a sin traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol) de David Halbestram, c&eacute;lebre cronista de la guerra de Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        En su libro, publicado en 1972, Halbestram describe c&oacute;mo el gabinete del Presidente John Fitzgerald Kennedy &mdash;y, tras su asesinato, el de Lyndon B. Johnson&mdash;, compuesto por la flor y nata de la &eacute;lite estadounidense de la &eacute;poca, result&oacute; clave a la hora de sumergir al pa&iacute;s en una guerra cuyo n&uacute;mero de v&iacute;ctimas mortales oscila entre uno y cuatro millones. C&oacute;mo hombres como Robert McNamara, McGeorge Bundy y Walt Rostov, considerados entonces un&aacute;nimemente como los mejor capacitados para sus cargos, no lograron anticipar las terribles consecuencias de sus decisiones. Ellos no fueron los responsables originales del conflicto (la presencia de Estados Unidos en Vietnam se remontaba a Administraciones pasadas), pero sus acciones lo agrandaron hasta convertirlo en el monstruo que hoy conocemos.
    </p><p class="article-text">
        La referencia a &ldquo;los mejores y los m&aacute;s brillantes&rdquo; trae consigo una fuerte dosis de iron&iacute;a. No porque hombres como McNamara &mdash;ex presidente de la Ford Motor Company y quien ejerci&oacute; durante los peores a&ntilde;os de la guerra el puesto de Secretario de Defensa&mdash; no fueran inteligentes, sino porque sus acciones estaban guiadas en todo momento por una raz&oacute;n estrictamente instrumental. Esgrim&iacute;an un positivismo r&iacute;gido, tecnocr&aacute;tico, obsesionado con las cifras y las tendencias, ajeno a la historia del territorio sobre el que arrojaban napalm, al sentir popular, al sufrimiento humano, a todo aquello que no puede trasladarse en n&uacute;meros o acompa&ntilde;arse por una unidad de medida. Esta ceguera fue la que los hundi&oacute;, a&ntilde;o a a&ntilde;o, con mayor profundidad en el lodo del Mekong.
    </p><p class="article-text">
        El monstruo que est&aacute; creciendo en Espa&ntilde;a y que ya no puede ocultarse en el hemiciclo se alimenta de esta misma raz&oacute;n instrumental. La de personajes que entre ceja y ceja tienen un pact&oacute;metro. Aquellos que consideran que el control parcial de un ayuntamiento o una comunidad aut&oacute;noma bien merece echarle un par de huesos al bicho, o que una probabilidad de ganar esca&ntilde;os es digna de otro llamado a las urnas, aunque eso implique volver a sacarlo de la jaula y que campe a sus anchas.
    </p><p class="article-text">
        Esta brillante ceguera de riveras y redondos es de sobra conocida por los que buscan darse un fest&iacute;n con ella. Poco despu&eacute;s de la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses de 2016, Marc Tracy, reportero de The New York Times, se top&oacute; en un aeropuerto con el que hab&iacute;a sido su jefe de campa&ntilde;a, Steve Bannon. El ide&oacute;logo nacionalista, que hoy en d&iacute;a no para de viajar a Europa para orientar a partidos de corte ultraderechista y xen&oacute;fobo, llevaba un libro bajo el brazo: 'The Best and The Brightest'. &ldquo;Estoy haciendo que todo el equipo lo lea&rdquo;, le indic&oacute; al periodista.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, como all&iacute; tres a&ntilde;os atr&aacute;s, los sagaces estrategas ven los resultados electorales y se llevan las manos a la cabeza. De pronto todo son prisas. A pactar r&aacute;pido esta vez. A darse abrazos. A levantar cordones sanitarios. Yo dejo la pol&iacute;tica. Yo se&ntilde;alo al otro. &iquest;Asumir responsabilidad? Eso nadie. Que no se note que la hemos liado parda. &iquest;Por tontos? Qu&eacute; va. Por listos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Proto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/listos_132_1209358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Dec 2019 21:30:49 +0000]]></pubDate>
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