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    <title><![CDATA[elDiario.es - Joaquín Nieto]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joaquin-nieto/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joaquín Nieto]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva agenda para actualizar y universalizar la salud y seguridad en el trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-agenda-actualizar-universalizar-salud-seguridad-trabajo_129_7871890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d98183a0-15ba-4c94-bacb-c0499553f71b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nueva agenda para actualizar y universalizar la salud y seguridad en el trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pandemia nos ha mostrados todas las capacidades de nuestros sistemas de salud pública y de prevención de riesgos laborales, que son muchas, pero también todas las debilidades</p></div><p class="article-text">
        La crisis sanitaria provocada por la pandemia ha tenido un enorme impacto sobre el mundo del trabajo. No solo en t&eacute;rminos de destrucci&oacute;n de empleo, p&eacute;rdida de ingresos y aumento de la pobreza, sino tambi&eacute;n de impactos destructivos sobre la salud. 137 millones de profesionales de la salud en todo el mundo han arriesgado su salud para proteger la nuestra, enfermando de COVID-19 (el 14% del total de los contagios mundiales son de personal sanitario) o incluso perdiendo su vida: 7.000 han fallecido, 21 en Espa&ntilde;a, sobre todo en los primeros meses de la pandemia en los que la exposici&oacute;n al riesgo fue m&aacute;s acusada por las carencias de los sistemas preventivos en el &aacute;mbito sanitario y por la falta de medios de protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El n&uacute;mero de muertes laborales en 2020 super&oacute; a las de COVID&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muertes que se suman a los 2,7 millones de personas que mueren al a&ntilde;o a causa de los accidentes y enfermedades laborales en el mundo; en Espa&ntilde;a el a&ntilde;o pasado 595 muertes por accidente de trabajo. El n&uacute;mero anual de muertes laborales mundiales supera a todas las muertes por COVID-19 a lo largo de 2020.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida temporal o definitiva del empleo y la exposici&oacute;n laboral a los contagios han tenido tambi&eacute;n un enorme impacto psicol&oacute;gico, provocando serios da&ntilde;os mentales por haber perdido el empleo, o por miedo a perderlo, o por temor a contagiarse en el puesto de trabajo o en los trayectos para ir y venir del trabajo. Millones de profesionales de la salud, 1 de cada 5, han informado s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n o ansiedad durante la pandemia. El mundo del trabajo, toda la sociedad, ha quedado psicol&oacute;gicamente lesionada.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto se celebra en 2021 el 28 de abril, D&iacute;a Internacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo, en el que la OIT se encuentra activamente involucrada desde 2003 a propuesta de los sindicatos. Este 28 de abril no solo es un d&iacute;a para conmemorar y recordar a todas las v&iacute;ctimas &ndash;que lo es&ndash;&nbsp; sino tambi&eacute;n para reflexionar sobre lo sucedido y para renovar nuestro compromiso frente a esta pandemia laboral de consecuencias tan letales como son los accidentes y enfermedades del trabajo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la OIT este a&ntilde;o invitamos a centrar la atenci&oacute;n en la necesidad de anticiparse ante los riegos, es decir de la prevenci&oacute;n, invirtiendo en sistemas resilientes de salud y seguridad en el trabajo. Porque los que tenemos no son suficientes y necesitan actualizarse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Actualizar los sistemas de salud y seguridad</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pandemia nos ha mostrados todas las capacidades de nuestros sistemas de salud p&uacute;blica y de prevenci&oacute;n de riesgos laborales, que son muchas; pero tambi&eacute;n todas las debilidades. Los sistemas nacionales de salud y seguridad en el trabajo requieren una actualizaci&oacute;n y una nueva Agenda. Es un buen momento para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, por ejemplo, se acaban de cumplir los 25 a&ntilde;os de la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales. Una Ley fruto del di&aacute;logo social, que contribuy&oacute; decisivamente a edificar el sistema preventivo y a reducir dr&aacute;sticamente la siniestralidad laboral.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se avanz&oacute;, pero queda todav&iacute;a mucho m&aacute;s por avanzar. Sin ir m&aacute;s lejos sobre los desaf&iacute;os que tenemos por delante. En Espa&ntilde;a en 2020, durante el a&ntilde;o de la pandemia, a pesar de la importante ca&iacute;da del empleo y de la actividad, los accidentes mortales crecieron en m&aacute;s de cincuenta, casi un 10%. Algo falla, algo habr&aacute; que hacer mejor.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de revisar los sistemas preventivos y de actualizarlos. Es el momento de adoptar una nueva agenda a trav&eacute;s del di&aacute;logo social. Esa es la tarea del momento, para proteger la salud en lo que queda de pandemia, pero tambi&eacute;n para construir un escenario post-Covid saludable, en el marco de la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica y social que empieza a ponerse en marcha y que configurar&aacute; el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Una nueva Agenda enfocada hacia lugares de trabajo seguros y saludables, que tendr&aacute; que ser m&aacute;s eficaz en la prevenci&oacute;n de los accidentes, pero tambi&eacute;n de las enfermedades, que es la asignatura pendiente. Los avances -todav&iacute;a por completar- en el reconocimiento de la COVID-19 por exposici&oacute;n al coronavirus SARS Cov-2 como enfermedad profesional abren un camino muy interesante para el reconocimiento necesario de todas las enfermedades laborales por exposici&oacute;n a riesgos biol&oacute;gicos, pero tambi&eacute;n a los riesgos qu&iacute;micos, cancer&iacute;genos, psicosociales&hellip; siguiendo las recomendaciones de la lista tripartita de la OIT sobre enfermedades profesionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los nuevos riesgos</strong>
    </p><p class="article-text">
        En fin, esta agenda actualizada, no solo tendr&aacute; que prestar atenci&oacute;n a la salud mental y la prevenci&oacute;n de los riesgos psicosociales, que generan da&ntilde;os como el llamado 'burn out', sino tambi&eacute;n a los nuevos riesgos.
    </p><p class="article-text">
        Riesgos como los derivados de la digitalizaci&oacute;n y de las nuevas formas de trabajo como el tele-trabajo, que a menudo se realiza en lugares de trabajo no ergon&oacute;micos, bajo una enorme presi&oacute;n, en jornadas prolongadas en las que no se respeta el 'derecho a la desconexi&oacute;n' y teniendo que compatibilizarlo con tareas de cuidados en el hogar, sobre todo por las mujeres en las que injustamente recae el mayor peso de esas tareas.
    </p><p class="article-text">
        La digitalizaci&oacute;n ha tra&iacute;do tambi&eacute;n el trabajo en plataformas, en el que a las personas empleadas no se les reconocen los derechos laborales, ni siquiera el derecho a unas condiciones de trabajo seguras y saludables, como si fueran los nuevos 'jornaleros del siglo XXI'. Pero los trabajadores y empresas de esta modalidad de trabajo en plataformas, tienen los mismos derechos y obligaciones que el resto a la prevenci&oacute;n de riesgos laborales.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n avanzada por Espa&ntilde;a en materia de teletrabajo y de trabajo en plataformas, desarrollada a trav&eacute;s del di&aacute;logo social, constituye un ejemplo temprano de regulaci&oacute;n que est&aacute; siendo muy apreciada en el contexto internacional. Incluido el acceso de los representantes de los trabajadores, e el marco de la negociaci&oacute;n colectiva y del di&aacute;logo social, a la configuraci&oacute;n de los algoritmos con efectos sobre el trabajo, para evitar los posibles sesgos y efectos discriminatorios, la vulneraci&oacute;n de los derechos laborales o el incremento de los riesgos laborales. El trabajo no es una mercanc&iacute;a, las decisiones sobre personas las adoptan personas y son sujeto de negociaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Universalizar el derecho a la salud laboral</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas formas de trabajo incluyen tambi&eacute;n el trabajo en cadenas mundiales de suministro, con cientos de miles de talleres repartidos por todo el mundo trabajando para las multinacionales y marcas internacionales en las que trabajan ya 600 millones de trabajadores, en la mayor&iacute;a de casos sin disponer siquiera de un aseguramiento de accidente de trabajo, como no lo ten&iacute;an las m&aacute;s de mil costureras que fallecieron en el peor accidente laboral de la historia, sucedido en Rana Plaza en Bangladesh hace ahora ocho a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; necesario que se extiendan los Acuerdos Marco Internacionales entre las Federaciones sindicales internacionales y las compa&ntilde;&iacute;as multilaterales para llevar la prevenci&oacute;n de riesgos laborales a toda la cadena de suministro. Ser&aacute; necesario que prolifere la promulgaci&oacute;n de legislaciones nacionales, inspiradas en los principios rectores de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, que ahora cumplen diez a&ntilde;os, para que las empresas multinacionales de cada pa&iacute;s act&uacute;en con la debida diligencia para garantizar el respeto de los derechos humanos en toda la cadena de subcontrataci&oacute;n. Procesos que ayudar&aacute;n a extender universalmente la protecci&oacute;n de la salud y seguridad para hacer de los centros de trabajo lugares seguros y saludables en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Como ayudar&aacute; atender el mandato de la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT, en su Declaraci&oacute;n del Centenario, para examinar lo antes posible la incorporaci&oacute;n de las condiciones de trabajo seguras y saludables a los Principios y Derechos Fundamentales del Trabajo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Nieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-agenda-actualizar-universalizar-salud-seguridad-trabajo_129_7871890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Apr 2021 04:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una nueva agenda para actualizar y universalizar la salud y seguridad en el trabajo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Convenio 189 de la OIT, por justicia social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/convenio-oit-justicia-social_129_1002215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73c20f4d-9579-432d-851c-4c9f6499ae66_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen de archivo de una empleada de hogar."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 90% de las 70 millones de empleadas del hogar que hay en el mundo, a pesar de estar expuestas a las más diversas formas de explotación, no tienen reconocidos los mismos derechos que se reconocen para el resto de trabajadores</p></div><p class="article-text">
        La ratificaci&oacute;n del Convenio 189 de la OIT, anunciada por el Gobierno, ser&aacute; para las empleadas del hogar el justo reconocimiento de su trabajo y de sus derechos y para toda la sociedad una oportunidad para avanzar en el trabajo decente y en la justicia social.
    </p><h3 class="article-text">Un trabajo muy valioso</h3><p class="article-text">
        El trabajo dom&eacute;stico y de cuidados &ndash;tanto el remunerado como el no remunerado&ndash; ha sido y sigue siendo fundamental para el bienestar de las personas y para el propio funcionamiento de la sociedad. Lo ha sido a lo largo de la historia, lo es hoy y lo ser&aacute; a&uacute;n m&aacute;s en el futuro. Pero, sin embargo, a pesar de su valor, este trabajo, realizado muy mayoritariamente por mujeres, nunca ha sido apreciado como corresponde. Aunque demasiado lentamente, algo de esto est&aacute; cambiando para bien, en la sociedad y en las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        En lo que a las instituciones del trabajo se refiere, estos cambios est&aacute;n siendo liderados por la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, que es la agencia de Naciones Unidas especializada en la materia. A iniciativa de la OIT, en 2015, la Conferencia Mundial de Estad&iacute;sticos del Trabajo acord&oacute; reconocer los trabajos de cuidados no remunerados como trabajo e incluirlos en las estad&iacute;sticas, lo que permite medir su contribuci&oacute;n a la riqueza de lo pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados son impresionantes: las horas dedicadas cada d&iacute;a en el mundo a estos trabajos no remunerados representan el equivalente a 2.000 millones de empleos a ocho horas diarias de trabajo; en Espa&ntilde;a ser&iacute;an 16 millones de empleos. Si se midiera su contribuci&oacute;n a la riqueza de los pa&iacute;ses, equivaldr&iacute;a al 9% del PIB mundial y al 15% en el caso de Espa&ntilde;a. La OIT ha elaborado un Informe innovador sobre los trabajos de cuidados con una perspectiva de g&eacute;nero, que incluye una propuesta disruptiva, que se resume en las 5R: reconocer, redistribuir, reducir y recompensar dichos trabajos, asegurando su representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El trabajado dom&eacute;stico remunerado, que realizan principalmente las que se conocen como empleadas del hogar, es tambi&eacute;n esencial y constituye un desaf&iacute;o para el trabajo decente y el futuro del trabajo. Las tendencias demogr&aacute;ficas, el envejecimiento de la poblaci&oacute;n y el aumento de la dependencia, los cambios en las formaciones familiares con mayor presencia de las familias monomarentales, y la posici&oacute;n creciente de las mujeres en los mercados de trabajo son fen&oacute;menos que estimulan un importante crecimiento del trabajo dom&eacute;stico remunerado y de los servicios de cuidados.
    </p><h3 class="article-text">Un Convenio necesario</h3><p class="article-text">
        Pero su rol social y econ&oacute;mico sigue siendo invisible y poco valorado. El 90% de las 70 millones de empleadas del hogar que hay en el mundo, la mayor&iacute;a migrantes, a pesar de estar expuestas a las m&aacute;s diversas formas de explotaci&oacute;n &ndash;horarios prolongados, pobres salarios, riesgo de abusos&ndash; no tienen reconocidos los mismos derechos que se reconocen para el resto de trabajadores. De ah&iacute; la importancia de que las normas internacionales del trabajo dispongan su reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Por eso ha sido tan decisivo para este colectivo la adopci&oacute;n en 2011 del 'Convenio n&uacute;m. 189 de la OIT sobre trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores dom&eacute;sticos', complementada por la Recomendaci&oacute;n n&uacute;m. 201, que significan un s&oacute;lido reconocimiento del valor econ&oacute;mico y social de este trabajo y un instrumento para la protecci&oacute;n de los derechos laborales y sociales a las personas que lo desempe&ntilde;an. El Convenio 189 establece est&aacute;ndares internacionales de protecciones m&iacute;nimas y pone a disposici&oacute;n de los pa&iacute;ses principios b&aacute;sicos, medidas y recomendaciones para la promoci&oacute;n del trabajo decente en el sector, que deben ser adoptadas en consulta con las organizaciones m&aacute;s representativas de trabajadores y de empleadores; medidas que tambi&eacute;n incluyen la prevenci&oacute;n de riesgos laborales y la protecci&oacute;n frente a las pr&aacute;cticas abusivas por parte de algunas agencias privadas de colocaci&oacute;n. El Convenio 189 ha sido ratificado por 29 pa&iacute;ses. En Europa, donde tanto el Parlamento, como la Comisi&oacute;n y el Consejo europeos han instado a todos los pa&iacute;ses de la UE a su ratificaci&oacute;n, ya se han alcanzado ocho ratificaciones.
    </p><h3 class="article-text">Un d&eacute;ficit de derechos que superar</h3><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hay 612.000 personas trabajando en el sector dom&eacute;stico, de las cuales 542.000 son mujeres. De &eacute;stas, alrededor del 55% son nacidas en el extranjero. A pesar de su importancia, Espa&ntilde;a mantiene importantes d&eacute;ficits en la protecci&oacute;n de las trabajadoras del hogar.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, padece una excesiva informalidad, alrededor de un tercio de las empleadas del hogar no est&aacute;n afiliadas a la Seguridad Social, situando al sector dom&eacute;stico como uno de los sectores con mayores &iacute;ndices de trabajo no declarado. Pero la situaci&oacute;n est&aacute; lejos de solucionarse. A pesar del gran avance en afiliaci&oacute;n que supuso la incorporaci&oacute;n de las empleadas del hogar al r&eacute;gimen general de la Seguridad Social acordada en 2012, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el proceso de formalizaci&oacute;n no s&oacute;lo se ha estancado, sino que las afiliaciones han venido cayendo, sin que est&eacute;n claras las causas de tal ca&iacute;da, que deber&aacute;n ser estudiadas. El acceso a nuevas prestaciones, como el desempleo, ser&aacute; un est&iacute;mulo, para superar esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en Espa&ntilde;a, las empleadas del hogar son el &uacute;nico colectivo laboral que carece de protecci&oacute;n en situaci&oacute;n de desempleo, cuando muchas de ellas hallan su ocupaci&oacute;n en trabajos a tiempo parcial e intermitentes, que a menudo se encuentran con una situaci&oacute;n de finalizaci&oacute;n repentina de su contrato, por defunci&oacute;n de sus empleadores o por despido, bajo un r&eacute;gimen especial que permite su despido sin preaviso ni indemnizaci&oacute;n alguna. En este contexto de especial vulnerabilidad, la prestaci&oacute;n del desempleo constituye desde la perspectiva de la justicia social una necesidad ineludible.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la exclusi&oacute;n de la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales. La protecci&oacute;n en materia de salud y seguridad laboral es un derecho de toda persona del que ninguna puede ser desprovista. La especificidad real de la naturaleza de sus empleadores, que no son empresas sino particulares sin las obligaciones preventivas complejas que la ley establece para las empresas, no significa que no tengan que velar porque el trabajo se realice en condiciones seguras. Tampoco las dificultades para la funci&oacute;n inspectora, al no poder la Inspecci&oacute;n de Trabajo entrar en un domicilio como s&iacute; puede hacerlo en los locales de una empresa, pueden impedir que la labor inspectora se realice. Estas especificidades aconsejan instrumentar mecanismos espec&iacute;ficos y practicables para garantizar el derecho a un trabajo seguro y saludable y a la integridad psico-f&iacute;sica de las personas empleadas en los hogares, pero nunca una excusa para eludir ese derecho. Son varios los pa&iacute;ses que incluyen el trabajo dom&eacute;stico en su normativa de salud y seguridad laboral, como Finlandia, Portugal, Rusia, M&eacute;xico o Sud&aacute;frica. Espa&ntilde;a tiene suficientes conocimientos, instituciones y dispositivos preventivos como para hacerlo de manera solvente y efectiva.
    </p><p class="article-text">
        La ratificaci&oacute;n del Convenio 189 est&aacute; cerca. Goza de un gran consenso social y pol&iacute;tico. Viene siendo reiteradamente demandada por los sindicatos, los colectivos de empleadas dom&eacute;sticas y las organizaciones feministas. Ha recibido tambi&eacute;n un ampl&iacute;simo asentimiento parlamentario favorable en diversas ocasiones. El presidente del Gobierno y las ministras de Trabajo y de Igualdad han anunciado su compromiso de ratificarlo. Hacerlo contribuir&aacute; a corregir los d&eacute;ficits se&ntilde;alados y representa una oportunidad para avanzar en la justicia social y el trabajo decente para las empleadas del hogar y para toda la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Nieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/convenio-oit-justicia-social_129_1002215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2020 19:36:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Convenio 189 de la OIT, por justicia social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo doméstico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[COP25, minuto y resultado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cop25-minuto-resultado_129_1186166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/517d8c8a-866e-4f19-aa26-3de1f3fbd527_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="COP25, minuto y resultado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Cumbre del Clima políticamente representaba una oportunidad para aumentar lo que se conoce como ambición climática y técnicamente debía adoptar las reglas sobre el comercio mundial de emisiones</p><p class="subtitle">No ha conseguido alcanzar ninguno de los dos objetivos, de ahí que tanto las organizaciones de la sociedad civil como los medios de comunicación la hayan caracterizado como decepcionante</p></div><p class="article-text">
        El domingo 15 de diciembre a las 13.55 h. terminaba la Conferencia de Cambio Clim&aacute;tico m&aacute;s larga de las 25 conferencias anuales que se han realizado desde la ratificaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico adoptada en la Cumbre de R&iacute;o 92 con el objetivo de evitar que las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atm&oacute;sfera de origen antropog&eacute;nico provoquen una alteraci&oacute;n peligrosa del sistema clim&aacute;tico.
    </p><h4 class="article-text">Carencias</h4><p class="article-text">
        Aunque la COP25 Chile-Madrid estaba considerada como una cumbre clim&aacute;tica de alcance limitado, ten&iacute;a su importancia tanto pol&iacute;tica como t&eacute;cnica: pol&iacute;ticamente representaba una oportunidad para aumentar lo que se conoce como ambici&oacute;n clim&aacute;tica; t&eacute;cnicamente deb&iacute;a adoptar las reglas sobre el comercio mundial de emisiones. Sin embargo, no ha conseguido alcanzar ninguno de los dos objetivos, de ah&iacute; que tanto las organizaciones de la sociedad civil -ecologistas, j&oacute;venes, ind&iacute;genas, sindicatos e incluso los representantes empresariales-, como los medios de comunicaci&oacute;n la hayan caracterizado como decepcionante. Este sentimiento tambi&eacute;n fue compartido por el Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, &ldquo;Estoy decepcionado con los resultados de #COP25. La comunidad internacional perdi&oacute; una oportunidad importante para mostrar una mayor ambici&oacute;n en mitigaci&oacute;n, adaptaci&oacute;n y financiamiento para enfrentar la crisis clim&aacute;tica. Pero no debemos rendirnos, y no me rendir&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a la ambici&oacute;n clim&aacute;tica, se trataba de conseguir para antes de 2020 un compromiso de incremento de los objetivos nacionales de reducci&oacute;n de emisiones, en cantidad y plazos suficientes para garantizar que el aumento de temperatura no supere 1,5 grados cent&iacute;grados y en ning&uacute;n caso los 2 grados, que se superar&aacute;n ampliamente con los compromisos actuales. Si bien la Uni&oacute;n Europea anunci&oacute; su compromiso de ir a emisiones cero en 2050 y reducir un 55% sus emisiones para 2030, y aunque m&aacute;s de veinte nuevos pa&iacute;ses se han comprometido tambi&eacute;n a reforzar sus objetivos determinados de reducci&oacute;n, siguiendo el ejemplo de los 66 que ya lo hicieron en septiembre en la cumbre clim&aacute;tica de Nueva York, a los que se han sumado unas 400 ciudades, 800 empresas y 16 grandes inversores; los compromisos actuales siguen siendo claramente insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los pa&iacute;ses que se mostraron reticentes a una declaraci&oacute;n m&aacute;s ambiciosa, como China e India, manifestaron que no apoyar&iacute;an un lenguaje fuerte para aumentar la ambici&oacute;n sin un llamamiento similar para que los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos brinden el financiamiento y el apoyo prometidos a los pa&iacute;ses en desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, los textos aprobados en la COP25 sobre esta materia, que piden a los pa&iacute;ses aprovechar la oportunidad para mejorar sus planes nacionales a lo largo del pr&oacute;ximo a&ntilde;o, no han logrado el suficiente consenso como para figurar en el lugar preferente que merec&iacute;an, lo que refleja la debilidad de este llamamiento.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los focos decisivos de esta Cumbre era la regulaci&oacute;n del comercio de emisiones, contenido en el art&iacute;culo 6 del Acuerdo de Par&iacute;s, para incentivar de la manera m&aacute;s eficiente la reducci&oacute;n de emisiones con la participaci&oacute;n incluida del sector privado, as&iacute; como otros mecanismos con enfoques no de mercado, la COP25 no ha sido capaz de alcanzar el consenso suficiente para aprobar un acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Las posiciones siguen muy alejadas en este tema en relaci&oacute;n a los principales asuntos en debate, que van referidos a c&oacute;mo asegurar la suficiente transparencia de los mecanismos, a c&oacute;mo evitar la doble contabilizaron de las reducciones de emisiones, y a c&oacute;mo garantizar la consistencia medioambiental de los proyectos, as&iacute; como el respeto de los derechos humanos y los derechos de los pueblos ind&iacute;genas. Uno de los aspectos que obtura el consenso sobre un mecanismo efectivo de comercio mundial es la dificultad para establecer una l&iacute;nea base de emisiones sobre las que vender o comprar emisiones que incentive la reducci&oacute;n, dado que el Acuerdo de Par&iacute;s, a diferencia del Protocolo de Kioto, se basa en un sistema de compromisos de reducci&oacute;n voluntaria por parte de cada pa&iacute;s de forma que cuanto menor sea su ambici&oacute;n clim&aacute;tica menos tendr&aacute; que comprar y m&aacute;s podr&aacute; vender.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s en este asunto la Uni&oacute;n Europea se muestra especialmente exigente, ya que tiene en funcionamiento un Sistema Europeo de Comercio de emisiones, conocido como ETS, que parte de una l&iacute;nea base establecida obligatoriamente para cada pa&iacute;s y teme que un mecanismo poco transparente y eficiente, no s&oacute;lo no sea operativo en t&eacute;rminos de reducci&oacute;n, sino que hunda el sistema de comercio europeo ahora que por fin, a 25&euro; la tonelada de CO2, est&aacute; funcionando como incentivo para reducir emisiones y emplear tecnolog&iacute;as de bajas o nulas emisiones y como desincentivo para el uso tecnolog&iacute;as, como las centrales t&eacute;rmicas, que debido a sus altas emisiones dejan de ser competitivas.
    </p><h4 class="article-text">Resultados</h4><p class="article-text">
        Que la COP25 no haya resuelto estos asuntos cruciales, no significa que la cumbre no haya servido para nada. Por una parte, se reafirm&oacute; el rol del multilateralismo para conducir los grandes desaf&iacute;os que enfrenta la humanidad. La no realizaci&oacute;n de la COP habr&iacute;a significado m&aacute;s frustraci&oacute;n y desesperanza y un retroceso muy peligroso para la agenda clim&aacute;tica que necesita fortalecerse y no debilitarse. La iniciativa espa&ntilde;ola de acoger la Cumbre en Madrid tiene un inestimable valor pol&iacute;tico que agradecer.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la Uni&oacute;n Europea ha dado un paso decisivo hacia el liderazgo de la agenda clim&aacute;tica mundial al declarar la urgencia clim&aacute;tica por el Parlamento Europeo y al presentar el Green New Deal, un plan de acci&oacute;n verde para reducir las emisiones a cero en 2050. Sin lugar a duda, la implementaci&oacute;n de este plan, con la movilizaci&oacute;n de los recursos de inversi&oacute;n necesarios, posicionar&aacute; a la Uni&oacute;n Europea como un ejemplo a seguir por el resto del mundo de que otro modelo productivo y una econom&iacute;a descarbonizada son posibles.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante destacar algunos avances en los contenidos adoptados en la Cumbre en temas como oc&eacute;anos, g&eacute;nero y transici&oacute;n justa.
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n de una agenda de actuaci&oacute;n oce&aacute;nica es clave para enfrentar la crisis clim&aacute;tica, tal como se&ntilde;ala el Informe especial del IPCC sobre el oc&eacute;ano y la criosfera en un clima cambiante. Esta incorporaci&oacute;n tiene como antecedentes la Iniciativa <em>Because the Ocean</em> que se viene impulsando desde su lanzamiento en la COP21 en Paris 2015. All&iacute; 23 pa&iacute;ses firmaron la primera Declaraci&oacute;n que propon&iacute;a la realizaci&oacute;n del informe especial por parte del IPCC en torno a la situaci&oacute;n de los oc&eacute;anos. A d&iacute;a de hoy, la Iniciativa cuenta con 39 pa&iacute;ses adscritos que promueven la inclusi&oacute;n de los oc&eacute;anos en la agenda clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los resultados m&aacute;s relevantes es la adopci&oacute;n de un nuevo Plan de Acci&oacute;n de G&eacute;nero, conocido como GAP por sus siglas en ingl&eacute;s. El camino no fue f&aacute;cil, debido a las fuertes resistencias de algunos pa&iacute;ses durante las negociaciones, pero el resultado es muy favorable: contiene referencias claras a los derechos humanos, la transici&oacute;n justa y la Agenda 2030 de Naciones Unidas; adem&aacute;s el Fondo Verde para el Clima -mecanismo dise&ntilde;ado para ayudar econ&oacute;micamente a pa&iacute;ses en desarrollo en la adaptaci&oacute;n y mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico- tiene una referencia al GAP, lo que implica que los mecanismos de financiaci&oacute;n lo reconocen como instrumento a implementar.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, uno de los progresos con m&aacute;s influencia de futuro se dio en materia de transici&oacute;n justa. No solo se reafirm&oacute; el mandato del Acuerdo de Par&iacute;s que incorpora la necesidad de &ldquo;tener en cuenta los imperativos de una reconversi&oacute;n o transici&oacute;n justa de la fuerza laboral y la creaci&oacute;n de trabajo decente y de empleos de calidad&rdquo;, sino que adem&aacute;s este concepto ha sido incorporado a muchos de los acuerdos espec&iacute;ficos, tales como el mencionado plan de acci&oacute;n de g&eacute;nero o el plan de trabajo de medidas de respuestas para hacer frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de la transici&oacute;n justa en la COP25 tuvo su momentum con la llegada del Secretario General de Naciones Unidas, Ant&oacute;nio Guterres, junto al Director General de la OIT, Guy Ryder, para presentar la Iniciativa de Acci&oacute;n Clim&aacute;tica para el Empleo, adoptada en la pasada Cumbre Clim&aacute;tica de Nueva York a la que se han adherido ya 46 gobiernos de todo el mundo y que implica compromisos de adoptar planes nacionales de transici&oacute;n justa. Ambos mandatarios internacionales son muy conscientes de que las medidas para descarbonizar la econom&iacute;a implican una transformaci&oacute;n de los sistemas energ&eacute;ticos y productivos de tal magnitud, con impactos sociales tan sensibles en un mundo lleno de injusticias y desigualdades, que solo ser&aacute;n posibles si se realizan a trav&eacute;s del di&aacute;logo social con criterios de transici&oacute;n justa en el entorno laboral, porque como dijo el Director General de la OIT &ldquo;si el cambio clim&aacute;tico es una consecuencia de la actividad humana, entonces esa actividad es en su mayor&iacute;a actividad laboral o vinculada al trabajo&rdquo;. Por ello la transici&oacute;n justa laboral y el trabajo decente deben ser, como dice el Acuerdo de Par&iacute;s, un elemento central de las pol&iacute;ticas de mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, involucrando a los actores centrales del mundo del trabajo: gobiernos, sindicatos y organizaciones de empleadores.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n justa no es s&oacute;lo un concepto, sino una gu&iacute;a para la acci&oacute;n con resultados exitosos, como lo demuestra la Estrategia de Transici&oacute;n Justa contemplada en el Plan Nacional Integrado de Energ&iacute;a y Clima 2021-2030, que gu&iacute;a el proceso de cierre de las minas y centrales t&eacute;rmicas del carb&oacute;n en Espa&ntilde;a, a trav&eacute;s del di&aacute;logo social con sindicatos, empresas y autoridades locales. Proceso que est&aacute; siendo reconocido internacionalmente como un ejemplo de buenas pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        Transici&oacute;n justa significa que la transici&oacute;n energ&eacute;tica debe hacerse con creaci&oacute;n de muchos m&aacute;s empleos de los que se destruyen, con protecci&oacute;n social y formaci&oacute;n continua para las personas afectadas, con erradicaci&oacute;n de todas las formas de discriminaci&oacute;n y desigualdad social. Solo de esta forma ser&aacute; posible la transici&oacute;n energ&eacute;tica urgente a una econom&iacute;a baja en carbono, &uacute;nica forma evitar un cambio clim&aacute;tico tan disruptivo que amenaza con desembocar en un colapso socioambiental de consecuencias humanas catastr&oacute;ficas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Nieto]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Dec 2019 21:43:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[COP25, minuto y resultado]]></media:title>
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