<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - María Victoria Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria-victoria-hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Victoria Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518010/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La Virgen de las Angustias en rogativa de lluvia, y las nubes “dejaron caer copiosas y fecundantes lluvias”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/virgen-angustias-rogativa-lluvia-nubes-dejaron-caer-copiosas-fecundantes-lluvias_129_13441608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Virgen de las Angustias en rogativa de lluvia, y las nubes “dejaron caer copiosas y fecundantes lluvias”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - El pueblo en momentos de angustiosas calamidades públicas miraba y buscaban el consuelo de la “madre del barranco”, que se alongaba sobre el acaudalado cauce permanente, hasta hace pocos años, de desagüe natural del parque nacional de La Caldera de Taburiente</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Subida de la Virgen de las Angustias en 1929. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Subida de la Virgen de las Angustias en 1929. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el margen derecho del impresionante barranco de las Angustias, a su paso por el t&eacute;rmino municipal de Los Llanos de Aridane, se alza el Santuario de la Virgen de su mismo nombre. 
    </p><p class="article-text">
        En los primeros a&ntilde;os posconquista el barranco ten&iacute;a el top&oacute;nimo de &ldquo;r&iacute;o de Tazacorte&rdquo; y con el paso de los a&ntilde;os, y desde muy antiguo, su top&oacute;nimo pas&oacute; a ser conocido indistintamente como &ldquo;r&iacute;o de Tazacorte o las Angustias&rdquo;. En este momento el nombre oficial es el de barranco de las Angustias. 
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de denominaci&oacute;n de top&oacute;nimo est&aacute; relacionado con la destacada devoci&oacute;n que los palmeros, de toda la isla, profesaron y profesan por la bell&iacute;sima imagen de la Virgen de las Angustias.       
    </p><p class="article-text">
        A principios del siglo XVI el acaudalado flamenco J&aacute;come Groenemberg (Monteverde) a su costa reedific&oacute; la ermita y trajo desde Flandes la devota imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de las Angustias y otras valiosas obras de imaginer&iacute;a religiosa.  
    </p><p class="article-text">
        La primitiva ermita se construy&oacute; en piedra de canter&iacute;a roja, tejado a dos vertientes y una espada&ntilde;a para alojar la peque&ntilde;a campana, tambi&eacute;n flamenca. En los inventarios de 1522 y 1528 se describe que en la cabecera del templo se alzaba un altar de madera provisto de manteles, frontal y cielo de lienzo blanco con flecos del mismo color, ara y dos candelabros grandes de metal, sobre el que descansaba la imagen de la Virgen de &ldquo;Nuestra Se&ntilde;ora de bulto con su Hijo preciosos en los brazos, cuando lo descienden de la Cruz, encerrada en un tabern&aacute;culo con otras figuras pintadas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        J&aacute;come junto a su esposa acud&iacute;a todos los s&aacute;bados a o&iacute;r misa, eucar&iacute;stica que a&uacute;n hoy se sigue haciendo ese mismo d&iacute;a de la semana, que hab&iacute;a instituida &eacute;l, &ldquo;quien ten&iacute;a por devoci&oacute;n el ir all&iacute;&rdquo; y a su coste corr&iacute;a con el gasto del aceite que deb&iacute;a arder ese d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La devoci&oacute;n popular por la Virgen de las Angustias iba aumentando con el transcurso de los a&ntilde;os. Promesas y milagros de la Virgen el pueblo los relata. La Virgen sal&iacute;a en peregrinaci&oacute;n y sub&iacute;a a la parroquia, de la que siempre ha dependido eclesi&aacute;sticamente, de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios en el casco urbano de Los Llanos de Aridane.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo en momentos de angustiosas calamidades p&uacute;blicas miraba y buscaban el consuelo de la &ldquo;madre del barranco&rdquo;, que se alongaba sobre el acaudalado cauce permanente, hasta hace pocos a&ntilde;os, de desag&uuml;e natural del parque nacional de La Caldera de Taburiente. 
    </p><p class="article-text">
        Las lluvias eran necesarias para los campos yermos por la &ldquo;seca&rdquo;. El 19 de enero de 1839 el Ayuntamiento aridanense acuerda solicitar al Obispado la subida en procesi&oacute;n de la Virgen de las Angustias ante la desolaci&oacute;n por la pertinaz sequ&iacute;a, reflejando las actas municipales que con anterioridad hab&iacute;a estado en octava la Virgen de los Dolores &ldquo;no habiendo sido posible el conseguir semejantes beneficios&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42178262-0ca5-481e-8126-d71be70ec3c9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42178262-0ca5-481e-8126-d71be70ec3c9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42178262-0ca5-481e-8126-d71be70ec3c9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42178262-0ca5-481e-8126-d71be70ec3c9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42178262-0ca5-481e-8126-d71be70ec3c9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42178262-0ca5-481e-8126-d71be70ec3c9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42178262-0ca5-481e-8126-d71be70ec3c9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Virgen de las Angustias en el casco urbano de Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Virgen de las Angustias en el casco urbano de Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 1878 autoridades y vecinos decidieron traer en peregrinaci&oacute;n a la Virgen y programarle suntuosos actos religiosos en solicitud o rogativa de lluvia. El clamor popular tuvo su recompensa y la Virgen les trajo l&aacute;grimas de agua que calmaron la sed. No en vano su casa se encontraba a pocos pasos del agua que corr&iacute;a velozmente hac&iacute;a el mar del Puerto de Tazacorte.
    </p><p class="article-text">
        Eran a&ntilde;os que la prol&iacute;fera prensa de isla se encargaba de recoger con detalle la cr&oacute;nica y testimonio de ese fervor cristiano. El peri&oacute;dico palmero <em>La Palma,</em> de fecha 9 de mayo de 1878, public&oacute; este extenso y bell&iacute;simo relato digno de ser divulgado y conocido.
    </p><p class="article-text">
        Esta cr&oacute;nica, de an&oacute;nima firma, dice: &ldquo;El I. Ayuntamiento de esta villa de Los Llanos en sesi&oacute;n de 21 de marzo pr&oacute;ximo pasado, en completa y perfecta armon&iacute;a con el venerable p&aacute;rroco de la misma, acord&oacute; conducir la venerable imagen de la Virgen de Ntra. Sra. de las Angustias desde la ermita de su nombre a esta parroquia matriz de Ntra. Sra. de los Remedios en solemne rogativa, con el fin de que por su intercesi&oacute;n <strong>se dignara el Alt&iacute;simo conceder la lluvia tan necesariamente indispensable a estos campos, asolados entonces una larga y conmovedora sequ&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llegado el d&iacute;a designado para la subida, que fue en la ma&ntilde;ana del 25 del significado mes de marzo, la numerosa muchedumbre que por doquiera atestaba la carrera del tr&aacute;nsito movida, por el sentimiento &uacute;nico de la devoci&oacute;n, daba ostensibles se&ntilde;ales del m&aacute;s acendrado recogimiento y fervor con que se preparaba desde las primeras horas en religiosa oraci&oacute;n a buscar en su santuario a la milagrosa Reina de los cielos; y en efecto, despu&eacute;s de haber presenciado el santo sacrificio de la misa que celebr&oacute; el venerable sacerdote D. El&iacute;as Santos Lorenzo y o&iacute;r el breve pero expresivo discurso alusivo al acto que &eacute;ste pronunciara en v&iacute;a de inculcar en la extensa concurrencia el mejor orden, veneraci&oacute;n y constante ruego al Todopoderoso para que tendiese su mando protectora sobre nosotros, a hora de las siete poco m&aacute;s o menos de la referida ma&ntilde;ana se puso en marcha la solemne procesi&oacute;n de rogativa con asistencia de la ilustre Corporaci&oacute;n y dem&aacute;s autoridades y empleados p&uacute;blicos residentes en esta villa, observ&aacute;ndose durante el trayecto hasta hacer la entrada en la parroquia la m&aacute;s rigurosa compostura y venerable atenci&oacute;n en la general concurrencia. 
    </p><p class="article-text">
        Hecha su entrada en el templo la Virgen de las Angustias se le ofreci&oacute; inmediatamente una funci&oacute;n con misa solemne de ministros y serm&oacute;n, el cual estuvo a cargo del renombrado orador sagrado presb&iacute;tero D. V&iacute;ctor Lorenzo y Lorenzo que con tanta oportunidad escogi&oacute; el tema: <em>Ecce ancilla Domini; fiat mehi secundum verbum luum, </em>y supo tambi&eacute;n grabar en &eacute;l gent&iacute;o que cuajaba las b&oacute;vedas del templo el sistema y la norma de vida que hab&iacute;amos de seguir para no incurrir en los justos castigos de Dios&ldquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8e53f47-31af-4776-9963-bb76f563be25_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8e53f47-31af-4776-9963-bb76f563be25_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8e53f47-31af-4776-9963-bb76f563be25_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8e53f47-31af-4776-9963-bb76f563be25_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8e53f47-31af-4776-9963-bb76f563be25_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8e53f47-31af-4776-9963-bb76f563be25_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f8e53f47-31af-4776-9963-bb76f563be25_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Subida de la Virgen de las Angustias, 24 de marzo de 2013. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Subida de la Virgen de las Angustias, 24 de marzo de 2013. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Y las nubes dejaron caer copiosas y fecundantes lluvias </strong>
    </p><p class="article-text">
        La detallada cr&oacute;nica del peri&oacute;dico palmero <em>La Palma,</em> de fecha 9 de mayo de 1878, denota m&aacute;ximo detalle y precisi&oacute;n de aquellos d&iacute;as de &ldquo;subida&rdquo; de la Virgen de las Angustias a la parroquia matriz de N. S. de los Remedios en el casco urbano de Los Llanos de Aridane y contin&uacute;a diciendo:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es necesario hacer constar de que mientras duraron los ejercicios religiosos que todas las noches ven&iacute;an haci&eacute;ndose a la Virgen, los venerables presb&iacute;teros doctor D. V&iacute;ctor Lorenzo y Lorenzo y D. El&iacute;as Santos Lorenzo, alternando respectivamente predicaban a la numerosa concurrencia, que aflu&iacute;a diariamente, saludables doctrinas y consejos a implantar el bien en las entra&ntilde;as de la sociedad, lo cual llevaron a cabo con elocuencia lenguaje y valor de fe. M&aacute;s, la Divina Misericordia, nunca sorda a los ruegos de sus hijos, hizo bien pronto cesar las intranquilidades y zozobras de &eacute;stos mismos, pues en la <strong>memorable ma&ntilde;ana del 6 de abril</strong>, Sr. Director, las <strong>nubes, </strong>obedeciendo al mandato del Creador<strong>, dejaron caer copiosas y fecundantes lluvias sobre el suelo esterilizado ya por destructora sequ&iacute;a, e introdujo el regocijo general en los corazones que ha poco tiempo estaban contristados por la grave y sensible consideraci&oacute;n de ser pronto v&iacute;ctimas de la miseria&rdquo;.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an pasado tan solo 11 d&iacute;as de la subida de la venerada imagen de N. S. de las Angustias, desde su Santuario del barranco, a la parroquia de N. S. de los Remedios, en el casco urbano de la por entonces villa, cuando los aridanenses recibieron el auxilio divino del Cielo en forma de copiosas lluvias.       
    </p><p class="article-text">
        El 30 de junio de 1878 consta, en el Archivo Municipal de Los Llanos de Aridane, que se hicieron pagos &ldquo;ocasionados en la subida y bajada de la Virgen de las Angustias a esta parroquia acordados por el Ayuntamiento&rdquo;.   	
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e156e29f-2cec-4249-a4e4-e70140b47a0d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e156e29f-2cec-4249-a4e4-e70140b47a0d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e156e29f-2cec-4249-a4e4-e70140b47a0d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e156e29f-2cec-4249-a4e4-e70140b47a0d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e156e29f-2cec-4249-a4e4-e70140b47a0d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e156e29f-2cec-4249-a4e4-e70140b47a0d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e156e29f-2cec-4249-a4e4-e70140b47a0d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Virgen de las Angustias, Tazacorte. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Virgen de las Angustias, Tazacorte. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Retorno de la imagen a su Santuario pasando por las ermitas de Argual y Tazacorte</strong>	
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que los habitantes del Valle de Aridane fueron socorridos por la fertilidad que propiciaron las abundantes lluvias, la cr&oacute;nica del peri&oacute;dico <em>La Palma</em> continuaba su relato diciendo: &ldquo;Alegrado el pueblo por el bien inapreciable de la lluvia se preparaba en hacer acopios de festejos para despedir a la Virgen en su ida a su casa, lo mismo que para tributarle los merecidos honores en procesi&oacute;n general que hab&iacute;a de verificarse el d&iacute;a anterior al que marchara, cuya procesi&oacute;n tuvo lugar en la tarde del d&iacute;a lunes de Pascua; 22 de abril, despu&eacute;s de haber habido por la ma&ntilde;ana una funci&oacute;n con misa solemne de ministros y serm&oacute;n, ocupando la c&aacute;tedra del Esp&iacute;ritu Santo el venerable sacerdote D. V&iacute;ctor Lorenzo y Lorenzo, que con launi&oacute;n y elocuencia que le es propia hizo, como acostumbra, preciosas reflexiones a impregnar en el &aacute;nimo de los oyentes, las que arrancara del tema: <em>Misericordia et veritas precedent faciem tuam; beatus populos quiscit jublilationem</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La procesi&oacute;n estuvo concurrid&iacute;sima y con notable orden, admir&aacute;ndose el buen gusto y particular esmero con que de antemano se <strong>hallaban enramadas las calles por donde hab&iacute;a de pasar la Virgen, </strong>muy especialmente las Casas Consistoriales que ostentaban <strong>colgaduras y palmas y los bonitos pabellones </strong>que se alzaban frente a la casa que habita D. Augusto Cuevas y a la del venerable presb&iacute;tero D. V&iacute;ctor Lorenzo, pues este &uacute;ltimo estaba formado un exquisito altar con hermosas inscripciones alusivas a la Reina de los &Aacute;ngeles; debi&eacute;ndose advertir que desde que la efigie sali&oacute; a la calle no <strong>cesaron de atronar el espacio multitud de cohetes-voladores, repetidas y continuas descargas alternando el acto y las dos bandas de m&uacute;sica de esta villa y Tazacorte amenizando con escogidas</strong> piezas la marcha procesional a la cual asist&iacute;a tambi&eacute;n el Cuerpo Capitular y dem&aacute;s autoridades de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Llegado el siguiente d&iacute;a martes 23 del mes que concluye, despu&eacute;s de celebrado el sacrificio de la misa y en medio de un inmenso gent&iacute;o sali&oacute; de esta parroquia con direcci&oacute;n a su ermita Ntra. Sra. de las Angustias, y entre el mayor orden, asistencia de la Corporaci&oacute;n municipal y dem&aacute;s autoridades de esta villa y la banda de m&uacute;sica, lleg&oacute; a la ermita de San Pedro en Argual, donde hubo misa solemne de ministros y un bonito serm&oacute;n de despedida que pronunciara, como todos los suyos, el presb&iacute;tero V&iacute;ctor Lorenzo y Lorenzo desde la puerta de aquel templo por no ser posible contener &eacute;ste la aglomeraci&oacute;n de gente que concurriera, en el cual tom&oacute; por tema aquellas sublimes verdades evang&eacute;licas: <em>Ubi thesaurus v&eacute;cter est, ibi et corvestrum erit; </em>habiendo sido objeto la Virgen durante la carrera de ferviente aclamaciones, puesto que no dej&oacute; de verse un solo punto que pudiera tributar a Mar&iacute;a el homenaje de admiraci&oacute;n que dejara de hacerlo, resultando lo mismo en la ermita que, en su adorno, resaltaba el gusto m&aacute;s perfecto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa855d12-5686-4245-836a-ad6c4da57c81_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa855d12-5686-4245-836a-ad6c4da57c81_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa855d12-5686-4245-836a-ad6c4da57c81_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa855d12-5686-4245-836a-ad6c4da57c81_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa855d12-5686-4245-836a-ad6c4da57c81_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa855d12-5686-4245-836a-ad6c4da57c81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa855d12-5686-4245-836a-ad6c4da57c81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Virgen de las Angustias en rogativa, el Puerto, 1956. GASPAR"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Virgen de las Angustias en rogativa, el Puerto, 1956. GASPAR                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Puesta en marcha la procesi&oacute;n bajo el mismo orden anterior se dirigi&oacute; a la ermita de Tazacorte, y llegada que hubo all&iacute; y ser recibida con regocijos v&iacute;tores y el entusiasmo sincero de aquellos fieles corazones, ocup&oacute; la sagrada c&aacute;tedra D. El&iacute;as Santos Lorenzo, pronunciando un buen discurso con el buen gusto y lenguaje que era de esperar; y como &eacute;ste era el &uacute;ltimo pago que hab&iacute;a de despedir a la Madre de Dios Hombre, se dispuso a conducir el fervoroso entusiasmo hasta las puertas de su propio templo, y &iexcl;cosa admirable! <strong>Al llegar al puerto, los barquitos, galanamente abanderados, rend&iacute;an a Mar&iacute;a el saludo de cari&ntilde;osa veneraci&oacute;n,</strong> elevando a los aires multitud de cohetes e invocando la protecci&oacute;n de la gracia hacia aquellas sencillas naves que bogaban por los encrespados mares sin otro auxilio que la suave y omnipotente protecci&oacute;n de Dios. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo su marcha la referida procesi&oacute;n y presenciado las vistosas cimas de las colinas adornadas que al efecto de presentar la m&aacute;s bonita perspectivas se hab&iacute;an compuesto, lleg&oacute; por fin el momento de hacer la sagrada imagen su entrada en su casa y quedar depositada en el lugar milagroso en que el Eterno la colocara para bien y felicidad de los fieles, con la satisfactoria convicci&oacute;n de que son muy raros los hechos de que en las procesiones que han tenido lugar con el numeroso concurso de gente se cuente la dicha, como ha sucedido en las anteriormente relacionadas, de haber sido tan un&aacute;nime el orden y respeto y por lo cual fue innecesario hacer uso de los soldados que en ellas asistieron con el objeto de hacer observarlos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora resta, Sr. Director, hacer p&uacute;blico el loable comportamiento del venerable p&aacute;rroco D. Jos&eacute; Mar&iacute;a Lorenzo Armas en el ejercicio de las expresadas solemnidades, por cuyo comportamiento y el buen deseo que demostrara en la santificaci&oacute;n de estos fines, se le da la m&aacute;s expresiva enhorabuena. Id&eacute;nticos pl&aacute;cemes de felicitaci&oacute;n y agrado se les da tambi&eacute;n a los venerables sacerdotes D. V&iacute;ctor Lorenzo y Lorenzo, D. El&iacute;as Santos Lorenzo y D. Antonio P&eacute;rez y C&aacute;ceres por el decidido y religioso empe&ntilde;o con que cada uno supo prestarse al generoso desempe&ntilde;o y cumplimiento de los servicios que se les encomendara. Tambi&eacute;n al ilustre Cuerpo municipal que lleva por el alcalde presidente D. Manuel P&eacute;rez y C&aacute;ceres, se le da la m&aacute;s sincera y merecida enhorabuena por la tan bien que ha sabido y sabe no s&oacute;lo conquistarse el aprecio general de sus representados, sino garantizarle la confianza, intereses y sentimiento que en &eacute;l depositan, pues elocuent&iacute;simos son los hechos que, hijos de su comportamiento, acaban de probarlo; extendiendo iguales pl&aacute;cemes no s&oacute;lo a las dem&aacute;s autoridades que as&iacute; mismo han secundado los prop&oacute;sitos de este Ilustre Cuerpo, asoci&aacute;ndose a la noble liberalidad de sus acciones, sino tambi&eacute;n a las <strong>dos bandas de m&uacute;sica</strong> de esta villa y Tazacorte por haberse mostrado tan gustosas a solemnizar con sus tocatas las procesiones. Y, por &uacute;ltimo, reciban del mismo modo la m&aacute;s espont&aacute;nea como particular <strong>felicitaci&oacute;n de compa&ntilde;erismo las 7 u 8.000 almas que acompa&ntilde;aron desde esta parroquia</strong>, por el singular procedimiento con que obraron, a medida de sus fuerzas, en revelar notablemente el m&eacute;rito de sus peculiares cualidades cuando se trata de la fe cat&oacute;lica&ldquo;.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55d25a92-44c7-4be6-ac7a-25ae24e3382d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55d25a92-44c7-4be6-ac7a-25ae24e3382d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55d25a92-44c7-4be6-ac7a-25ae24e3382d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55d25a92-44c7-4be6-ac7a-25ae24e3382d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55d25a92-44c7-4be6-ac7a-25ae24e3382d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55d25a92-44c7-4be6-ac7a-25ae24e3382d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/55d25a92-44c7-4be6-ac7a-25ae24e3382d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Subida de Nuestra Señora de las Angustias, 2013. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Subida de Nuestra Señora de las Angustias, 2013. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del relato de la solemnidad eucar&iacute;stica, procesional y devocional la cr&oacute;nica aporta otros datos importantes para la historia local como son los nombres de los recordados sacerdotes, alcalde, muestras populares del regocijo de los vecinos y existencia de dos bandas de m&uacute;sica que deben corresponder a La Filarm&oacute;nica, fundada en 1858 y otra agrupaci&oacute;n musical en el pago, por ese entonces aridanense, de Tazacorte.
    </p><p class="article-text">
        Las rogativas a la Virgen de las Angustias implorando lluvias han sido usuales en el trascurrir de los a&ntilde;os y los siglos. 
    </p><p class="article-text">
        La primera conocida la recoge el portugu&eacute;s Gaspar Frutuoso quien dice que, en el mes de marzo de 1562, m&aacute;s de 2000 almas se juntaron en una gran procesi&oacute;n y acudieron &laquo;a la ermita de Nuestra Se&ntilde;ora de Tazacorte, a 3 leguas de la ciudad&raquo;, para implorar el cese de una pertinaz sequ&iacute;a. Sin nada que comer, &laquo;pues no lo hab&iacute;a en la tierra&raquo;, a todos ellos los mantuvo el caballero flamenco Luis Van de Walle. 
    </p><p class="article-text">
        Y continua Frutuoso, cronista del siglo XVI, manifestando que la s&uacute;plica de aquellas m&aacute;s de 2000 almas dio copiosas lluvias en una fecha no usual del calendario, 14 de agosto: <strong>&ldquo;Y en la v&iacute;spera de N. S. de la Asunci&oacute;n, 14 de agosto de dicho a&ntilde;o, llovi&oacute; s&uacute;bitamente, tanto que hart&oacute; la tierra de agua, y al a&ntilde;o siguiente de 1563 dio Dios tanto trigo, que de una fanega que se sembr&oacute;, se cogieron ciento diez e incluso ciento doce; tambi&eacute;n fue abundante la cosecha de vino ese a&ntilde;o&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo s&aacute;bado, 15 de agosto, tendr&aacute; lugar en el Santuario del barranco la Solemnidad de la Asunci&oacute;n de la Sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a, fiesta principal de Ntra. Sra. de las Angustias alcaldesa honoraria desde 1988. 
    </p><p class="article-text">
        Y el pueblo volver&aacute; a rememorar los favores ya recibidos e implorar&aacute; a la Virgen interceda ante su Hijo por ayuda y consuelo ante la adversidad. Y volver&aacute; a la memoria de miles de palmeros, especialmente de los aridanenses, la tradici&oacute;n y la cultura de las &ldquo;romer&iacute;as&rdquo; y rogativas a la Virgen de las Angustias.    
    </p><p class="article-text">
        <strong>BIBLIOGRAFIA: </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Hern&aacute;ndez [P&eacute;rez], Mar&iacute;a Victoria, &laquo;Relatos y leyendas de La Palma: 1878. La Virgen de las Angustias en rogativo [<em>sic</em>] de lluvia / 1&raquo;, <em>Diario de Avisos</em> (Santa Cruz de Tenerife, 29 de diciembre de 2002), p. 29.
    </p><p class="article-text">
        -Hern&aacute;ndez [P&eacute;rez], Mar&iacute;a Victoria, &laquo;Relatos y leyendas de La Palma: 1878. La Virgen [<em>sic</em>] de las Angustias en rogativa de lluvia / y 2&raquo;, <em>Diario de Avisos</em> (Santa Cruz de Tenerife, 5 de enero de 2003), p. 22.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/virgen-angustias-rogativa-lluvia-nubes-dejaron-caer-copiosas-fecundantes-lluvias_129_13441608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 19:24:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="828506" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="828506" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Virgen de las Angustias en rogativa de lluvia, y las nubes “dejaron caer copiosas y fecundantes lluvias”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d08c4f3f-5003-4f77-9a08-9a4f4ff33017_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La incruenta representación de la Batalla de Lepanto en Barlovento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/incruenta-representacion-batalla-lepanto-barlovento_129_13434496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La incruenta representación de la Batalla de Lepanto en Barlovento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Barlovento ha guardado celosamente las tradiciones populares, especialmente las festivas

</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Batalla de Lepanto, Barlovento. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Batalla de Lepanto, Barlovento. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el municipio palmero de Barlovento se representar&aacute; el pr&oacute;ximo domingo 9 de agosto, en honor de la Virgen y patrona del municipio Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario, la Batalla de Lepanto, seg&uacute;n Miguel de Cervantes, contendiente en ella, &laquo;la m&aacute;s alta ocasi&oacute;n que vieran los siglos&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Barlovento ha guardado celosamente las tradiciones populares, especialmente las festivas. Sin lugar a duda, este hecho est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con el aislamiento que ha sufrido durante siglos entre monta&ntilde;as, profundos barrancos y el mar de la geograf&iacute;a palmera. Dir&iacute;amos que ha sido una isla dentro de otra isla, lo que ha contribuido a fomentar la sorprendente conservaci&oacute;n de las costumbres y tradiciones populares. 
    </p><p class="article-text">
        Aun estando relativamente cerca de los principales centros urbanos de La Palma, pero lejano por la formaci&oacute;n geol&oacute;gica de la comarca, de bell&iacute;sima y exuberante naturaleza, en Barlovento se advierte una historia festiva muy arraigada. Valga como ejemplo la nota que se recoge en el libro de cuentas de la cofrad&iacute;a del Sant&iacute;simo de la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario, donde consta que en 1672 se pag&oacute; &laquo;cuarenta reales a los danzantes en las dos fiestas del Corpus&raquo;, correspondientes a la festividad propiamente dicha y a su octava festividad adscrita obligatoriamente a su celebraci&oacute;n a la Hermandad del Sant&iacute;simo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21ca7667-2e0c-4759-94e9-8a0679f11854_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21ca7667-2e0c-4759-94e9-8a0679f11854_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21ca7667-2e0c-4759-94e9-8a0679f11854_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21ca7667-2e0c-4759-94e9-8a0679f11854_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/21ca7667-2e0c-4759-94e9-8a0679f11854_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/21ca7667-2e0c-4759-94e9-8a0679f11854_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/21ca7667-2e0c-4759-94e9-8a0679f11854_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Virgen del Rosario contempla la batalla. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Virgen del Rosario contempla la batalla. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Algunos autores han querido ver una relaci&oacute;n directa entre la implantaci&oacute;n de la fiesta de la <em>batalla de Lepanto</em> en Barlovento y el hecho de que el capit&aacute;n palmero Francisco D&iacute;az Pimienta (&dagger;1610), quien fuera piloto de la armada de don Juan de Austria<strong> </strong>en la batalla de Lepanto, ejerciera posteriormente como maestre de campo de la compa&ntilde;&iacute;a de milicias populares de este lugar. 
    </p><p class="article-text">
        A esta interpretaci&oacute;n se suma otra no menos importante: la patrona de Barlovento es la Virgen del Rosario, advocaci&oacute;n mariana directamente relacionada con Lepanto. La devoci&oacute;n y el culto a la imagen &mdash;talla catalogada como de escuela flamenca&mdash;<strong> </strong>nace a mediados del siglo xvi. En 1552, en el testamento de un vecino portugu&eacute;s se anota medio real de limosna para la obra de la ermita de Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario, lo que apunta que en esta fecha a&uacute;n no hab&iacute;a concluido su edificaci&oacute;n, pero confirma que ya se encontraba bajo esta advoca&shy;ci&oacute;n. En 1556, otro testamen&shy;to indica que la construcci&oacute;n del templo hab&iacute;a finalizado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bad2d34-3e46-4572-b53b-38e7d27ca4eb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bad2d34-3e46-4572-b53b-38e7d27ca4eb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bad2d34-3e46-4572-b53b-38e7d27ca4eb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bad2d34-3e46-4572-b53b-38e7d27ca4eb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bad2d34-3e46-4572-b53b-38e7d27ca4eb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bad2d34-3e46-4572-b53b-38e7d27ca4eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4bad2d34-3e46-4572-b53b-38e7d27ca4eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El abrazo entre paisanos, turco y cristiano. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El abrazo entre paisanos, turco y cristiano. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 1679 el visitador eclesi&aacute;stico Juan Pinto de Guisla hace constar en el libro de la cofrad&iacute;a del Rosario que no se conoc&iacute;a el a&ntilde;o de su fundaci&oacute;n, pero que ya exist&iacute;a en 1584; asimismo, ordena que cada primer domingo de mes se haga procesi&oacute;n con la imagen sobre andas, lo que potenci&oacute; el arraigo de las tradiciones festivas y el culto a la <em>Virgen Patrona de Lepanto</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Or&iacute;genes: La Batalla de Lepanto</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 7 de octubre de 1571, los turcos perdieron en el golfo de Lepanto (en la Grecia actual), 224 bajeles (de los que 130 quedaron en poder de la Santa Liga, mientras unos 90 naufragaron). S&oacute;lo 40 lograron huir. Perecieron 25000 otomanos, entre ellos su general, Al&iacute; Baj&aacute;, quedando cautivos 5000. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a76d790-1c0c-4d76-8d1b-205543b223ed_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a76d790-1c0c-4d76-8d1b-205543b223ed_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a76d790-1c0c-4d76-8d1b-205543b223ed_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a76d790-1c0c-4d76-8d1b-205543b223ed_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a76d790-1c0c-4d76-8d1b-205543b223ed_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a76d790-1c0c-4d76-8d1b-205543b223ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a76d790-1c0c-4d76-8d1b-205543b223ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Representación de la Batalla de Lepanto, Barlovento. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Representación de la Batalla de Lepanto, Barlovento. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De la armada cristiana se malograron 15 bajeles y 8000 hombres; de ellos 2000 eran espa&ntilde;oles, 800 pontificios y los restantes venecia&shy;nos. A cambio lograron la libertad de 12000 cristianos que los turcos llevaban como remeros en sus galeras. &laquo;Hab&iacute;a m&aacute;s de un siglo que los turcos ten&iacute;an llena de terror a toda la cristiandad&raquo;; as&iacute; comienza el relato de la batalla de Lepanto y de la intervenci&oacute;n de la Virgen del padre Juan Croisset en su <em>A&ntilde;o Cristiano</em>, publicado en Madrid en 1853. La narraci&oacute;n contin&uacute;a y cuenta que los otomanos&ldquo;ten&iacute;an tan bajo concepto de la armada cristiana, que nunca creyeron tuviesen atrevimiento a presentarles el combate [...]. Pero ignoraban que ven&iacute;an a pelear bajo la protecci&oacute;n de la Sant&iacute;sima Virgen, en quien, despu&eacute;s de Dios, ten&iacute;an colocada toda su confianza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La victoria de la Santa Liga en Lepanto signific&oacute; el golpe de muerte para el imperio otomano. Venecia dedic&oacute; una capilla de la iglesia de San Juan y San Pablo a perpetuar la memoria del triunfo; el cincel de Vittoria y el pincel de Tintoretto recordaron esta batalla naval y el Senado decret&oacute; que el 7 de octubre se solemnizara cada a&ntilde;o como fiesta religiosa y pol&iacute;tica. En Roma, el Papa P&iacute;o v instituy&oacute; la fiesta del Rosario en este d&iacute;a, agregando a la letan&iacute;a del rosario el <em>Auxilio Chistianorum </em>(&lsquo;auxilio de los cristianos&rsquo;). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7086fec-4e79-4f7f-bd21-4b016be25ecb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7086fec-4e79-4f7f-bd21-4b016be25ecb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7086fec-4e79-4f7f-bd21-4b016be25ecb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7086fec-4e79-4f7f-bd21-4b016be25ecb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7086fec-4e79-4f7f-bd21-4b016be25ecb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7086fec-4e79-4f7f-bd21-4b016be25ecb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7086fec-4e79-4f7f-bd21-4b016be25ecb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Turcos y cristianos, Batalla de Lepanto. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Turcos y cristianos, Batalla de Lepanto. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Ferrandis, en Espa&ntilde;a, Felipe ii, que se encontraba en El Escorial rezando las v&iacute;speras de Todos los Santos cuando le vinieron a dar la buena nueva, &laquo;no se alter&oacute; ni demud&oacute;, ni hizo sentimiento alguno, y se estuvo con el semblante y serenidad que antes estaba&raquo;. Despu&eacute;s llam&oacute; al prior del monaste&shy;rio y le mand&oacute; que cantase el <em>Tedeum Laudamus</em>. Durante mucho tiempo, en Espa&ntilde;a se celebr&oacute; con gran pompa religiosa y civil esta conmemoraci&oacute;n como trasunto de la oficialmente denominada <em>fiesta nacional</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La fiesta: La Batalla de Lepanto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los preparativos de la fiesta de la batalla de Lepanto comienzan varios meses antes con la confecci&oacute;n de las vestimentas de las dos armadas y la fabricaci&oacute;n de los barcos y el castillo. 
    </p><p class="article-text">
        Al referirse a ella, los vecinos no hablan de <em>moros y cristianos</em>, ni de la <em>batalla de Lepanto</em>; en su lugar, simplemente dicen: &laquo;Este a&ntilde;o toca el barco&raquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/374dbffb-490c-422b-b284-f74a38bd8d82_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/374dbffb-490c-422b-b284-f74a38bd8d82_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/374dbffb-490c-422b-b284-f74a38bd8d82_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/374dbffb-490c-422b-b284-f74a38bd8d82_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/374dbffb-490c-422b-b284-f74a38bd8d82_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/374dbffb-490c-422b-b284-f74a38bd8d82_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/374dbffb-490c-422b-b284-f74a38bd8d82_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Incruenta representación de Lepanto. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Incruenta representación de Lepanto. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En las v&iacute;speras se realiza el traslado de los elementos de la improvisa&shy;da fortaleza de estilo musulm&aacute;n, elaborada con palos de monte y papel, en la que se pintan aleg&oacute;ricas c&uacute;pulas, ventanas y murallas de &laquo;piedra morisca&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo el marco de la representaci&oacute;n preparado, la guardia turca del castillo pasea lentamente, vigilando cualquier incursi&oacute;n que por mar se apresure. A m&aacute;s de quinientos metros sobre el nivel del mar y en un llano, otrora destinado a cultivos de median&iacute;as, comienzan a divisarse los vel&aacute;menes blancos y estandartes de la Santa Liga al mando de don Juan de Austria. Mientras, aumenta el nerviosismo de los soldados, guardas y mandos de la fortaleza musulmana. 
    </p><p class="article-text">
        Entre el castillo turco y la nave capitana &mdash;la real&mdash; de la cristiandad se establece un parlamento de autor desconocido que se repite en cada edici&oacute;n. El di&aacute;logo empieza con dos versos, con un comienzo y un final id&eacute;nticos. Siguen otros dos versos: dos preguntas con las respectivas respuestas del barco y el castillo. La obra recuerda la loa a la Virgen de las Nieves <em>El castillo y la nave</em> del a&ntilde;o 1765 de autor an&oacute;nimo y otra tambi&eacute;n dedicada a la Virgen de las Nieves, <em>La Nave</em>, del palmero Juan Bautista Poggio Monteverde (1632-1707), a quien Viera y Clavijo apellido en sus <em>Noticias para la historia de Canarias</em> el <em>Calder&oacute;n canario</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e69c5a-386e-4780-812e-2aede1383a21_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e69c5a-386e-4780-812e-2aede1383a21_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e69c5a-386e-4780-812e-2aede1383a21_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e69c5a-386e-4780-812e-2aede1383a21_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e69c5a-386e-4780-812e-2aede1383a21_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20e69c5a-386e-4780-812e-2aede1383a21_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/20e69c5a-386e-4780-812e-2aede1383a21_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Turco, baloventero, Batalla de Lepanto. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Turco, baloventero, Batalla de Lepanto. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La estructura contin&uacute;a en redondillas (estrofa de cuatro versos octos&iacute;labos de los que riman el primero con el cuarto y el segundo con el tercero). Debido a la brevedad del verso octos&iacute;labo, esta combinaci&oacute;n permite la expresi&oacute;n directa y aguda y la improvisaci&oacute;n. Aunque en el caso que nos ocupa ser&iacute;a una imprudencia afirmar &mdash;sin documento que lo acredite&mdash; que su autor vivi&oacute; en estos siglos, parece claro que se deben a una persona familiarizada con la composici&oacute;n m&eacute;trica, not&aacute;ndose, sin embargo, ciertas irregularidades en la cantidad sil&aacute;bica:
    </p><p class="article-text">
        <em>Castillo.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ah, de la nave. Ah!
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ah, de la nave. Ah!
    </p><p class="article-text">
        <em>Barco.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; dir&aacute;?
    </p><p class="article-text">
        <em>Castillo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Que de d&oacute;nde vienes
    </p><p class="article-text">
        y para d&oacute;nde vas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Barco.</em>
    </p><p class="article-text">
        Vengo de pueblos cristianos
    </p><p class="article-text">
        y soy nave defensora,
    </p><p class="article-text">
        que por eso vengo ahora
    </p><p class="article-text">
        a defender a mis hermanos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Castillo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Contesta. Cu&aacute;l es tu ida
    </p><p class="article-text">
        y cu&aacute;l es tu cargamento
    </p><p class="article-text">
        y si no, conmigo lento,
    </p><p class="article-text">
        todos perder&eacute;is la vida.
    </p><p class="article-text">
        <em>Barco.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mi cargamento es metralla
    </p><p class="article-text">
        p&oacute;lvora, ca&ntilde;ones y balas;
    </p><p class="article-text">
        y aqu&iacute;, bajo de estas alas
    </p><p class="article-text">
        jam&aacute;s se albergan canallas.
    </p><p class="article-text">
        Todos vamos por encanto
    </p><p class="article-text">
        buscando nuestra fortuna
    </p><p class="article-text">
        a vencer a la media luna
    </p><p class="article-text">
        en los mares de Lepanto.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos como sudario
    </p><p class="article-text">
        para alcanzar la victoria
    </p><p class="article-text">
        la que adoramos con gloria
    </p><p class="article-text">
        nuestra Virgen del Rosario.
    </p><p class="article-text">
        <em>Castillo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Si es verdad ese presente,
    </p><p class="article-text">
        que ah&iacute; tra&eacute;is a Mar&iacute;a,
    </p><p class="article-text">
        saluda tu artiller&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        y desembarca tu gente.
    </p><p class="article-text">
        <em>Barco.</em>
    </p><p class="article-text">
        Saluda tu artiller&iacute;a,
    </p><p class="article-text">
        nosotros tambi&eacute;n lo haremos
    </p><p class="article-text">
        y entonces todos gritemos:
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Viva la Virgen Mar&iacute;a!
    </p><p class="article-text">
        El parlamento no llega a un entendimiento entre ambos bandos. Se desencadena la batalla. En ese momento, las artiller&iacute;as de la nave y el castillo comienzan a escupir p&oacute;lvora y metralla, simulada por grandes bolsas de papel cargadas de arena, tierra cernida y explosivos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a6b178-1840-4f33-9866-e8e1fc7044fc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a6b178-1840-4f33-9866-e8e1fc7044fc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a6b178-1840-4f33-9866-e8e1fc7044fc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a6b178-1840-4f33-9866-e8e1fc7044fc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a6b178-1840-4f33-9866-e8e1fc7044fc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80a6b178-1840-4f33-9866-e8e1fc7044fc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80a6b178-1840-4f33-9866-e8e1fc7044fc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Turcos y cristianos, en realidad vecinos de Barlovento. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Turcos y cristianos, en realidad vecinos de Barlovento. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre toda esta confusi&oacute;n y ante los gritos continuos de la mariner&iacute;a cristiana de &laquo;&iexcl;Viva la Virgen Mar&iacute;a!&raquo;, por la retaguardia del barco cristiano se acerca la armada turca con vel&aacute;menes negros y rojos gritando: &laquo;&iexcl;Viva Turqu&iacute;a!&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La flota otomana es superior en n&uacute;mero a la de la Santa Liga. Aun as&iacute;, la batalla naval culmina con el abordaje de la nave capitana otomana (la <em>Sultana</em>) y los lanchones que la acompa&ntilde;an como escolta. 
    </p><p class="article-text">
        El castillo musulm&aacute;n sufri&oacute; el &uacute;ltimo y definitivo asalto de la infanter&iacute;a de marina de don Juan de Austria. Los turcos &laquo;yacen heridos y maltrechos&raquo; entre los matorrales y las ruinas de la fortaleza. Queda la toma oficial&shy; del castillo musulm&aacute;n. Arr&iacute;an la ense&ntilde;a roja con la media luna y se iza la bandera espa&ntilde;ola a los sones del himno nacional.
    </p><p class="article-text">
        En Barlovento, con el asalto cristiano al castillo y lucha cuerpo a cuerpo termina el poder&iacute;o musulm&aacute;n de casi un siglo en el Mediterr&aacute;neo. Pero, en este caso, se sustituyen las aguas mediterr&aacute;neas por el brav&iacute;o oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, que se dibuja a lo lejos en el horizonte, represent&aacute;ndose la &laquo;batalla&raquo; en las median&iacute;as de la Isla.<strong> </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8409b6e-d8f4-4212-8cab-37c2533121cb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8409b6e-d8f4-4212-8cab-37c2533121cb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8409b6e-d8f4-4212-8cab-37c2533121cb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8409b6e-d8f4-4212-8cab-37c2533121cb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8409b6e-d8f4-4212-8cab-37c2533121cb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8409b6e-d8f4-4212-8cab-37c2533121cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f8409b6e-d8f4-4212-8cab-37c2533121cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Virgen del Rosario y las tropas. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Virgen del Rosario y las tropas. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mientras, la Virgen del Rosario, con su manto azul empolvado por el fragor de la batalla, contempla la escena junto al p&uacute;blico en el otro margen del barranco.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Comienza, a continuaci&oacute;n, el desfile de las tropas por las calles del pueblo en direcci&oacute;n a la iglesia. Lo preside don Juan de Austria, y sus hombres marchan con paso marcial al ritmo que marca la banda de m&uacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s, la maltrecha y herida mariner&iacute;a turca que, sin guardar el paso, va encadenada y cabizbaja precedida por Al&iacute; Baj&aacute; (aunque este, seg&uacute;n la historia, pereciera en el combate naval).<strong> </strong>Tradicionalmente, el papel de los cristianos ha sido representado por hombres mayores que ya hab&iacute;an cumplido el servicio militar y, por tanto, supieran marcar el paso de desfile. Por el contrario, este requisito no se exige a los turcos, que suelen ser j&oacute;venes que a&uacute;n no han alcanzado la edad militar. La marcha de los vencedores por las calles con los moros cautivos y encadenados es uno de los momentos de algarab&iacute;a y v&iacute;tores por la chiquiller&iacute;a y los grandes.
    </p><p class="article-text">
        Cristianos y moros rinden pleites&iacute;a a la Virgen, que aguarda en el atrio de la iglesia. Tras una t&aacute;cita conversi&oacute;n de los musulmanes al catolicis&shy;mo, ambas tropas acompa&ntilde;an a la imagen en la procesi&oacute;n despu&eacute;s de una misa solemne. 
    </p><p class="article-text">
        En la edici&oacute;n de 1997 se recuperaron dos loas a la Virgen que se representan a la salida del paso procesional, teniendo como escenario el barco de la Virgen, en este caso, <em>la Real</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La Virgen del Rosario contin&uacute;a, acompa&ntilde;ada por el clero, autoridades locales e insulares y un pueblo respetuoso, haciendo un &uacute;ltimo alto para ver los fuegos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b96adb2-b44a-43f6-84cd-522015e4315e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b96adb2-b44a-43f6-84cd-522015e4315e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b96adb2-b44a-43f6-84cd-522015e4315e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b96adb2-b44a-43f6-84cd-522015e4315e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b96adb2-b44a-43f6-84cd-522015e4315e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b96adb2-b44a-43f6-84cd-522015e4315e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0b96adb2-b44a-43f6-84cd-522015e4315e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Batalla de Lepanto, Barlovento. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Batalla de Lepanto, Barlovento. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Miles de voladores siembran de fiesta el cielo. Luz, sonido, m&uacute;sica, devoci&oacute;n y emociones contenidas. Ahora, la incruenta batalla, declara BIC en 2009, es ya recuerdo vivo para a&ntilde;os venideros.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/incruenta-representacion-batalla-lepanto-barlovento_129_13434496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2026 13:33:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="120595" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="120595" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La incruenta representación de la Batalla de Lepanto en Barlovento]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1c56878a-b279-4a10-be21-922af5ec9078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[1856. Tres paralíticos en las aguas del Charco Verde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/1856-tres-paraliticos-aguas-charco-verde_129_13407230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="1856. Tres paralítico en las aguas del Charco Verde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - La tradición de sus facultades curativas ha ido pasando de generación en generación, pero, se hace necesario un análisis, estudio y explotación que vendría a aumentar los atractivos y oferta peculiar de La Palma a propios y viajeros
</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los dos pozos del Charco Verde (2011). MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los dos pozos del Charco Verde (2011). MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La medicina naturalista tiene hoy un atractivo especial que mueve masas de gentes buscando mejor salud, remedio o consuelo a los padecimientos. Las aguas medicinales del Charco Verde, Los Llanos de Aridane, siguen esperando que alguien se acuerde de ellas y se ponga como durante siglos al servicio de la salud p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Son numerosos los cronistas, de todos los tiempos, que valoran las propiedades medicinales de las aguas del Charco Verde. 
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n haremos referencia a la noticia que aporta el historiador y recopilador palmero Antonino Pestana (1859-1938), documento custodiado en el Museo Canario de Las Palmas y digitalizado, con acceso p&uacute;blico, en el Archivo General de La Palma dependiente del Cabildo Insular.  
    </p><p class="article-text">
        Recopila Pestana que seg&uacute;n comunicaba el Gobernador Civil de Canarias desde la isla de Tenerife se trasladar&aacute;n a La Palma &ldquo;tres enfermos paral&iacute;ticos&rdquo; (&hellip;) &ldquo;por cuenta del Estado&rdquo; (&hellip;) &ldquo;con objeto de que tomen ba&ntilde;os minerales de los que existen en la jurisdicci&oacute;n de Los Llanos&rdquo;. Sin lugar a dudas estos &ldquo;ba&ntilde;os minerales&rdquo; corresponden a las aguas medicinales del Charco Verde, Los Llanos de Aridane. Destacada noticia del siglo XIX que reafirma la importancia hist&oacute;rica de una futura explotaci&oacute;n del siglo XXI de las aguas del Charco Verde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5de738ce-a195-4383-be37-584b1d6d6498_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5de738ce-a195-4383-be37-584b1d6d6498_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5de738ce-a195-4383-be37-584b1d6d6498_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5de738ce-a195-4383-be37-584b1d6d6498_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5de738ce-a195-4383-be37-584b1d6d6498_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5de738ce-a195-4383-be37-584b1d6d6498_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5de738ce-a195-4383-be37-584b1d6d6498_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casa de baños, Charco Verde. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casa de baños, Charco Verde. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es el momento oportuno para que las administraciones p&uacute;blicas de La Palma tomen conciencia, como as&iacute; lo vienen haciendo con la Fuente Santa (Fuencaliente) redescubierta en octubre de 2005, y acuerden el estudio de las posibilidades de explotaci&oacute;n de las tambi&eacute;n medicinales aguas del Charco Verde en Los Llanos de Aridane. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, en un rinc&oacute;n de la acogedora cala del poniente palmero, continua en pie dos pozos en los cuales los palmeros contin&uacute;an recogiendo, de tarde en tarde, un garraf&oacute;n de esas aguas que curan &ldquo;males&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde muy antiguo usuarios an&oacute;nimos iban coronando este lugar con peque&ntilde;as cruces. Se&ntilde;al inequ&iacute;voca de plegaria o gratitud a lo divino por los beneficios de est&aacute;s aguas medicinales. El 3 de mayo del a&ntilde;o 2017 un grupo de vecinos del barrio aridanense de La Laguna repusieron en su lugar original una peque&ntilde;a y antigua cruz de tea que hab&iacute;a sido retirada, desafortunadamente, en una remodelaci&oacute;n reciente.  
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de sus facultades curativas ha ido pasando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, pero, se hace necesario un an&aacute;lisis, estudio y explotaci&oacute;n que vendr&iacute;a a aumentar los atractivos y oferta peculiar de La Palma a propios y viajeros. 
    </p><p class="article-text">
        La referencia del aprovechamiento medicinal de las aguas del Charco Verde se remonta al siglo XVI, viajeros e historiadores hablaba de su aprovechamiento y cualidades curativas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76f5fdb5-0a41-409d-a71a-f879e92ed50e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76f5fdb5-0a41-409d-a71a-f879e92ed50e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76f5fdb5-0a41-409d-a71a-f879e92ed50e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76f5fdb5-0a41-409d-a71a-f879e92ed50e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76f5fdb5-0a41-409d-a71a-f879e92ed50e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76f5fdb5-0a41-409d-a71a-f879e92ed50e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/76f5fdb5-0a41-409d-a71a-f879e92ed50e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antiguo pozo de aguas medicinales de Charco Verde, Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antiguo pozo de aguas medicinales de Charco Verde, Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el siglo XIX se da un paso importante y se realizan detallados an&aacute;lisis de sus contenidos que son publicados en la isla y en el extranjero. Se proyecta la construcci&oacute;n de una casa de ba&ntilde;os, se regulariza su uso cotidiano teniendo como responsa&shy;ble a un &ldquo;alcalde&rdquo; designado para vigilar el aprovecha&shy;miento y uso. 
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por la explotaci&oacute;n e higiene del aprovechamiento p&uacute;blico de las aguas del Charco Verde ocupo sesiones de la antigua Diputaci&oacute;n Provincial de Canarias. El 10 de mayo de 1837 la Diputaci&oacute;n acord&oacute;: &ldquo;que los gastos que ocasione el an&aacute;lisis de las aguas del Charco Verde en la Palma se satisfagan de los fondos de Propios de toda la Isla&rdquo;. Acuerdo que evidencia la preocupaci&oacute;n oficial para el correcto aprovechamiento.
    </p><p class="article-text">
        Varios autores cient&iacute;ficos y viajeros recogen el inter&eacute;s de estas aguas. Francisco Escolar y Serrano (1775-1826) cuenta que despu&eacute;s que el volc&aacute;n de San Antonio [hoy llamado de Fuencaliente] sepultara en 1677 la Fuente Santa, las aguas medicinales el Charco Verde fueron el remedio para enfermos que padec&iacute;an &ldquo;dolores reum&aacute;ticos y de est&oacute;mago&rdquo;. Se ba&ntilde;aban en ellas y beb&iacute;an &ldquo;8, 10 y 12 cuartillos de aguas todos los d&iacute;as con lo cual logran, seg&uacute;n dicen, sudar y purgar mucho y quedar libres de sus dolen&shy;cias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Contin&uacute;a describiendo las caracte&shy;r&iacute;sticas del agua: &ldquo;tiene un gusto amargo y algo astringente, y se distingue de las dem&aacute;s en que no se deposita ocre de hierro por donde pasa. Cuando la marea sube el manantial que es manso salta en chorro, ti&eacute;ndese una grilla por la superficie del agua, y el hedor sulf&uacute;reo que despide entonces es tan pest&iacute;fero que causa vah&iacute;dos de cabeza y sudor copioso al que se halla metido dentro de la p&oacute;cima donde nace el agua, de modo que necesita el auxilio de otro para salir de ella&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a583742-08e3-471f-8e89-9e45963c7196_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a583742-08e3-471f-8e89-9e45963c7196_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a583742-08e3-471f-8e89-9e45963c7196_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a583742-08e3-471f-8e89-9e45963c7196_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a583742-08e3-471f-8e89-9e45963c7196_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a583742-08e3-471f-8e89-9e45963c7196_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0a583742-08e3-471f-8e89-9e45963c7196_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casa de baños, Charco Verde. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casa de baños, Charco Verde. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El ministro Pascual Madoz (1806-1879) habla en su obra de estas aguas diciendo: &ldquo;El Charco Verde situado a 235 varas del mar en la playa de los P&aacute;jaros (costa de la Banda) no es m&aacute;s que una poceta de corto di&aacute;metro y muy poco fondo, cuyas aguas son sulfato de magnesia, a que debe su propiedad purgante, y &aacute;cido hidrosulf&uacute;rico o hidr&oacute;geno sulfurado, a que se atribuye su cualidad antiherp&eacute;tica. Muchos son los enfermos que se han curado bebiendo esta agua por algunos d&iacute;as, o recibi&eacute;ndola en ba&ntilde;os de vapor. Cerca de dicho charco hay otro mayor a 30 varas del mar, que tambi&eacute;n sigue el flujo y reflujo de aquel; pero su agua es diferente y su fondo desconocido, por cuya raz&oacute;n siempre conserva aquella. Este charco no tiene otro uso que el del curtido de linos, y altramuces; se conserva la tradici&oacute;n de que hubo otro charco incomparablemente mayor cerca de este &uacute;ltimo, que obstruy&oacute; el volc&aacute;n de 1585 y sali&oacute; de la monta&ntilde;a de Tihuya&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El cronista palmero Juan Bautista Lorenzo (1841-1908) dice que al Charco Verde acud&iacute;an enfermos de toda la isla &ldquo;y de las dem&aacute;s del Archipi&eacute;la&shy;go, que van all&iacute; a tomar los ba&ntilde;os, vapores y beber agua, seg&uacute;n la clase de padecimiento, y forman verdaderas colonias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sentido el peri&oacute;dico palmero <em>El ariete</em> publica el 4 de agosto de 1870 un art&iacute;culo que titula <em>Aguas Medicinales del Charco Verde</em> en la que dec&iacute;a que como todos los a&ntilde;os, por esta estaci&oacute;n, se ve&iacute;an alzar en las inmediaciones del &aacute;rido lugar del Charco Verde, multitud de construcciones para el hospedaje de &ldquo;los pacientes que, de diversos lugares de la isla, y a&uacute;n del resto de la provincia&rdquo;, en busca de curaci&oacute;n con aquellas medicinales aguas.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis de su composici&oacute;n qu&iacute;mica realizados en el siglo XIX, seg&uacute;n los datos contrasta&shy;dos, fueron importantes. En 1863 se publica por la imprenta palmera <em>El Time </em>la monograf&iacute;a <em>Clasifica&shy;ci&oacute;n de las principa&shy;les aguas potables de la isla de La Palma</em>, realizado por el cient&iacute;fico Jos&eacute; Luis Casaseca en un rudimenta&shy;rio laboratorio que le prepararon la familia Sotomayor en sus haciendas de Argual (Los Llanos de Aridane). En las conclusiones de Casaseca las compara a las catalanas de Vichy y en su opini&oacute;n son de calidad y propiedades superiores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1967f17f-0b08-45d1-b6a8-5904af1b62b1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1967f17f-0b08-45d1-b6a8-5904af1b62b1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1967f17f-0b08-45d1-b6a8-5904af1b62b1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1967f17f-0b08-45d1-b6a8-5904af1b62b1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1967f17f-0b08-45d1-b6a8-5904af1b62b1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1967f17f-0b08-45d1-b6a8-5904af1b62b1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1967f17f-0b08-45d1-b6a8-5904af1b62b1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Usuario de las aguas medicinales del Charco Verde. MRQ"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Usuario de las aguas medicinales del Charco Verde. MRQ                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los beneficios de estas agua, ahora ya documentadas y analizadas, lleva a que Pedro de Sotomayor solicitara licencia al ayuntamiento para construir una casa de ba&ntilde;os, el 12 de julio de 1873. Esta casa se lleg&oacute; a edificar y a&uacute;n se la recuerda en el fondo de la playa, donde permaneci&oacute; en ruina hasta que fue derruida hace unos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sus caracter&iacute;sticas curativas alcanzaron inter&eacute;s cient&iacute;fico internacional cuando en 1892 se public&oacute; en Liverpool una hoja divulgativa de sus cualidades m&eacute;dicas. En 1897 Juan de la Puerta Canseco reprodujo el an&aacute;lisis de Liverpool, realizado en los laboratorios de A. Norman Tate y Compa&ntilde;&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico tinerfe&ntilde;o <em>La Prensa</em> en 1926 habla de estos an&aacute;lisis y dice: &ldquo;En 1892 se imprimi&oacute; en Liverpool una hoja que dice: &rdquo;Los enfermos se alegrar&aacute;n de o&iacute;r que la Facultad de Medicina ha declarado que las aguas de la fuente del Charco Verde, en la isla de La Palma, se parecen mucho a las famosas aguas de Carlsbad en Bohemia son por tanto de gran valor para los enfermos&ldquo;. Continuaba diciendo que el Doctor Eduardo Adan hab&iacute;a dicho que, seg&uacute;n el an&aacute;lisis, el agua medicinal del Charco Verde era laxante para estre&ntilde;imientos cr&oacute;nicos, y beneficiosa para todas las afecciones del h&iacute;gado y ri&ntilde;ones, reumatismo y diabetes. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3128d58a-55ab-4253-a1d2-697e1518ffca_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3128d58a-55ab-4253-a1d2-697e1518ffca_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3128d58a-55ab-4253-a1d2-697e1518ffca_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3128d58a-55ab-4253-a1d2-697e1518ffca_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3128d58a-55ab-4253-a1d2-697e1518ffca_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3128d58a-55ab-4253-a1d2-697e1518ffca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3128d58a-55ab-4253-a1d2-697e1518ffca_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tres de mayo de 2017, reposición de la cruz en el Charco Verde. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tres de mayo de 2017, reposición de la cruz en el Charco Verde. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El empe&ntilde;o de comercializaci&oacute;n de las aguas continu&oacute;, aunque nunca fructificaron de manera &ldquo;industrial&rdquo;, como hubiera sido el deseo de muchos palmeros. 
    </p><p class="article-text">
        En 1910 la prensa de las islas daba cuenta que el ingeniero Sr. Bouillot por encargo de la familia Sotomayor &ldquo;hizo un an&aacute;lisis minucioso de las aguas del Charco Verde, cuyas propiedades pudieran dar lugar al establecimiento de un balneario y &aacute; su venta en gran escala cuando sean conocidas sus excelencias en el mundo m&eacute;dico&rdquo;. Proyectos, una vez m&aacute;s, truncados.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy es usual el tener un garraf&oacute;n de estas aguas en los domicilios de la isla. Se lleg&oacute; a comercializar en Los Llanos de Aridane en el siglo XIX en la farmacia del licenciado Conrado Hern&aacute;ndez de las Casas, establecimiento abierto al p&uacute;blico en 1888. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc83c44-d214-4bf7-bbb7-045bb04e2bee_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc83c44-d214-4bf7-bbb7-045bb04e2bee_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc83c44-d214-4bf7-bbb7-045bb04e2bee_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc83c44-d214-4bf7-bbb7-045bb04e2bee_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc83c44-d214-4bf7-bbb7-045bb04e2bee_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc83c44-d214-4bf7-bbb7-045bb04e2bee_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7fc83c44-d214-4bf7-bbb7-045bb04e2bee_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cruces del pozo de Charco Verde. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cruces del pozo de Charco Verde. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nos consta la remisi&oacute;n de garrafones de estas aguas a la isla de Cuba.  El viejo continente, Europa, conoci&oacute; sus cualidades en la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s de 1867, de la mano de la <em>Asociaci&oacute;n Amigos del Pa&iacute;s</em> de La Palma que prepar&oacute; para el evento &ldquo;universal&rdquo; una partida de botellas de &ldquo;Aguas minerales del Charco Verde&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ah&iacute; siguen estando, en la bella peque&ntilde;a cala y playa de arena negra. Mientras La Palma continua sin mirar las posibilidades que tenemos a la mano, &uacute;nicas y peculiares y apuestan por manifestaciones millonarias ef&iacute;meras y sin tradici&oacute;n e historia. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36320efc-3114-497e-aa8f-bd051e67f738_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36320efc-3114-497e-aa8f-bd051e67f738_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36320efc-3114-497e-aa8f-bd051e67f738_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36320efc-3114-497e-aa8f-bd051e67f738_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36320efc-3114-497e-aa8f-bd051e67f738_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36320efc-3114-497e-aa8f-bd051e67f738_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/36320efc-3114-497e-aa8f-bd051e67f738_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Anuncio de las aguas del Charco Verde (1959). Archivo Municipal"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Anuncio de las aguas del Charco Verde (1959). Archivo Municipal                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/1856-tres-paraliticos-aguas-charco-verde_129_13407230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 20:52:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="31132" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="31132" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[1856. Tres paralíticos en las aguas del Charco Verde]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/920b6d39-15be-40b9-a23f-c2e6a63e2d1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez años de las aleluyas de los Mártires de Tazacorte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/diez-anos-aleluyas-martires-tazacorte_129_13373654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147264.jpg" width="1080" height="608" alt="Diez años de las aleluyas de los Mártires de Tazacorte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Las aleluyas llevan impresas la exhortación, a modo de párrafos, pronunciados por el jesuita Ignacio de Acevedo ante sus 39 compañeros, Beatos Mártires de Tazacorte, cuando se disponía a reanudaron la peligrosa travesía por mar hacia la evangelización del Brasil y sufrir la muerte violenta el 15 de julio de 1570


</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las aleluyas de los Mártires de Tazacorte. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las aleluyas de los Mártires de Tazacorte. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el a&ntilde;o 2016, hace 10 a&ntilde;os, la comunidad parroquial de Tazacorte adopt&oacute; la manifestaci&oacute;n ritual de arrojar una lluvia de aleluyas de papel de colores, entremezcladas de p&eacute;talos de flores, sobre la imagen de Ignacio de Acevedo en el momento de salir la procesi&oacute;n del templo de San Miguel. El pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles 15 de julio se volver&aacute; a repetir.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las aleluyas llevan impresas la exhortaci&oacute;n, a modo de p&aacute;rrafos, pronunciados por el jesuita Ignacio de Acevedo ante sus 39 compa&ntilde;eros, Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte, cuando se dispon&iacute;a a reanudaron la peligrosa traves&iacute;a por mar hacia la evangelizaci&oacute;n del Brasil y sufrir la muerte violenta el 15 de julio de 1570. La premonici&oacute;n de Ignacio se cumpli&oacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Texto de las aleluyas de los Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte</strong>
    </p><p class="article-text">
        1. &ldquo;Hermanos m&iacute;os, guard&eacute;monos bien de guiarnos aqu&iacute; por sugestiones de la prudencia humana.  Es Dios quien nos ha guiado hasta este d&iacute;a&rdquo;. Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        2. &ldquo;Los deseos de Dios son superiores a todos los hombres. Su voluntad es que volvamos a tomar la v&iacute;a del mar. Ella no tardar&aacute; en conducirnos al puerto de la eterna felicidad&rdquo;. Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        3. &ldquo;Ah hermanos, que otras cuevas son las que nosotros buscamos muy diferentes a &eacute;stas. Otras m&aacute;s dulces contemplaciones, mis hijos queridos, y otros lugares para alabar a Dios nos esperan&rdquo;. Ignacio de Acevedo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7035baaa-4a6c-42ee-82f9-487d8e1b06d6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7035baaa-4a6c-42ee-82f9-487d8e1b06d6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7035baaa-4a6c-42ee-82f9-487d8e1b06d6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7035baaa-4a6c-42ee-82f9-487d8e1b06d6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7035baaa-4a6c-42ee-82f9-487d8e1b06d6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7035baaa-4a6c-42ee-82f9-487d8e1b06d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7035baaa-4a6c-42ee-82f9-487d8e1b06d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aleluyas de Ignacio de Acevedo. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aleluyas de Ignacio de Acevedo. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        4. &ldquo;Tened valor. Los siervos del Se&ntilde;or no tienen que temer. Si los herejes nos encontraran, m&aacute;s pronto ir&iacute;amos al cielo. El mayor mal que nos pueden hacer es marcharnos para el cielo. Y todo eso es nada&rdquo;. Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        5. Antes de morir dijo: &ldquo;Muero por la Iglesia Cat&oacute;lica y por lo que ella ense&ntilde;a&rdquo;. Y a los jesuitas que lo rodearon, les dijo: &ldquo;No tengan miedo, agradezcan esta misericordia del Se&ntilde;or. Yo voy delante y los esperar&eacute; en el cielo&rdquo;. Y expir&oacute;, &ldquo;con los ojos en la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora&rdquo;, bajo la advocaci&oacute;n de N. S. de las Nieves. Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        6. &ldquo;Arrodillaos ante el bendito cuadro de Santa Mar&iacute;a la Mayor&rdquo;, <strong>bajo la advocaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves.</strong> Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        7. Santa Teresa de &Aacute;vila (1515-1582), a m&aacute;s de 2.500 kil&oacute;metros de La Palma tuvo la visi&oacute;n del martirio de los Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte manifestando a su confesor que los vio &ldquo;entrar en el cielo vestidos de estrellas y con palmas victoriosas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5088d659-059a-46e5-9d4f-df4f924b03bb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5088d659-059a-46e5-9d4f-df4f924b03bb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5088d659-059a-46e5-9d4f-df4f924b03bb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5088d659-059a-46e5-9d4f-df4f924b03bb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5088d659-059a-46e5-9d4f-df4f924b03bb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5088d659-059a-46e5-9d4f-df4f924b03bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5088d659-059a-46e5-9d4f-df4f924b03bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aleluyas de Ignacio de Acevedo y pétalos. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aleluyas de Ignacio de Acevedo y pétalos. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Los Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte y la Virgen de las Nieves</strong>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ignacio de Acevedo muri&oacute; en el mar que rodea la isla abrazando la copia del icono bizantino mariano</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Salus Populi Romani</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (protectora del pueblo romano) que se conserva en la bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a la Mayor, Roma. La imagen de la Virgen, pintura atribuida a San Lucas, responde a la iconograf&iacute;a de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1569 el papa P&iacute;o V autoriz&oacute;, excepcionalmente, a Ignacio de Acevedo el realizar una copia de la Virgen de las Nieves. El prior jesuita, junto a reliquias de santos, hab&iacute;a destinado imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves a la evangelizaci&oacute;n misionera de Brasil.</span>
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os la isla de La Palma ya se encontraba bajo la protecci&oacute;n y advocaci&oacute;n de Santa Mar&iacute;a de las Nieves. El destino determin&oacute; que los<span class="highlight" style="--color:white;"> 40 Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte, 32 portugueses y 8 espa&ntilde;oles (de entre 15 y 30 a&ntilde;os), la &uacute;ltima tierra que pisaron fue la isla canaria de La Palma que ya se encontraba bajo el patronazgo de la Virgen de las Nieves, Patrona de La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/diez-anos-aleluyas-martires-tazacorte_129_13373654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 13:37:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147264.jpg" length="177314" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147264.jpg" type="image/jpeg" fileSize="177314" width="1080" height="608"/>
      <media:title><![CDATA[Diez años de las aleluyas de los Mártires de Tazacorte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147264.jpg" width="1080" height="608"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La propuesta de Patrimonio de la Humanidad de la Bajada de la Virgen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/propuesta-patrimonio-humanidad-bajada-virgen_129_13362474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146895.jpg" width="2735" height="1539" alt="La propuesta de Patrimonio de la Humanidad de la Bajada de la Virgen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Cuando en estos días se anuncia la redacción de los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma para el ejercicio 2027, parece conveniente recordar acuerdos parlamentarios sobre la propuesta de reconocimiento y declaración por parte de UNESCO de Patrimonio de la Humanidad de los festejos de la Bajada de Virgen</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bajada de la Virgen de las Nieves (2010). MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bajada de la Virgen de las Nieves (2010). MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cuando en estos d&iacute;as se anuncia la redacci&oacute;n de los presupuestos generales de la Comunidad Aut&oacute;noma para el ejercicio 2027, parece conveniente recordar acuerdos parlamentarios sobre la propuesta de reconocimiento y declaraci&oacute;n por parte de UNESCO de Patrimonio de la Humanidad de los festejos de la Bajada de Virgen</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Acuerdos un&aacute;nimes no vinculantes jur&iacute;dicamente, pero s&iacute; con el apoyo de todas las fuerzas pol&iacute;ticas del arco parlamentario del a&ntilde;o 2017, hace 9 a&ntilde;os, y de la sociedad civil.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Recuerdo que en el a&ntilde;o 2011 comenzaron a circular en las redes sociales la proclama individual de &ldquo;La Bajada de la Virgen, Patrimonio de la Humanidad&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A este movimiento social se unieron instituciones privadas y corporaciones pol&iacute;ticas, pero, lo cierto y verdad es que no vemos el apoyo suficiente y decidido para tal logro que redundar&iacute;a en beneficio y conservaci&oacute;n de los ancestrales festejos y repercusi&oacute;n econ&oacute;mica a favor de la isla de La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Al contrario, aparecen nuevas propuestas, que no dudo sean merecedoras, pero, en mi personal opini&oacute;n parecen creadas </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>ah hoc</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, al dictado y a la carta, m&aacute;s de lo mismo. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c57b660-03d2-4806-915a-49709756e706_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c57b660-03d2-4806-915a-49709756e706_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c57b660-03d2-4806-915a-49709756e706_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c57b660-03d2-4806-915a-49709756e706_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c57b660-03d2-4806-915a-49709756e706_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c57b660-03d2-4806-915a-49709756e706_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5c57b660-03d2-4806-915a-49709756e706_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mascarones, Bajada de la Virgen  (2010). MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mascarones, Bajada de la Virgen  (2010). MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nota de prensa publicada el 7 de junio de 2017, hace 9 a&ntilde;os</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;El Parlamento de Canarias aprob&oacute; hoy por unanimidad la propuesta del PSOE por la que se pide al Gobierno de Canarias </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>que redacte y firme un convenio de colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y el Cabildo de La Palma para la instrucci&oacute;n y consecuci&oacute;n del expediente a consideraci&oacute;n de la Unesco para la declaraci&oacute;n de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad a los festejos de la Bajada de la Virgen de las Nieves.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La propuesta fue defendida en comisi&oacute;n parlamentaria por la diputada del PSOE por La Palma, Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez, quien destac&oacute; los valores culturales con que cuentan los festejos de la Bajada de la Virgen de las Nieves, que se celebran cada cinco a&ntilde;os y conservan caracter&iacute;sticas &uacute;nicas, diferenciadas, originales y arraigadas profundamente en el pueblo. &ldquo;En esas fechas, cientos de personas se apresuran a ser protagonistas directos, y dir&iacute;amos por heredad de siglos, a participar en los diferentes n&uacute;meros festivos que anuncian el regocijo popular&rdquo;, dijo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Como record&oacute;, la Bajada de la Virgen de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves fue instituida por el obispo de Canarias Bartolom&eacute; Garc&iacute;a Xim&eacute;nez en 1676. &ldquo;En sus 68 ediciones (desde 1680 hasta 2015) las fiestas del traslado de la Virgen de las Nieves desde su templo hasta la ciudad de Santa Cruz de La Palma se han convertido en una de las convocatorias m&aacute;s genuinas del calendario festivo espa&ntilde;ol, lo que se sustenta en una serie de valores que, en su conjunto y secuencia, expresan una de las formas de identidad que m&aacute;s y mejor han definido el car&aacute;cter isle&ntilde;o&rdquo;.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb5aece9-8ae2-4307-b165-9579eb33dd3f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb5aece9-8ae2-4307-b165-9579eb33dd3f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb5aece9-8ae2-4307-b165-9579eb33dd3f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb5aece9-8ae2-4307-b165-9579eb33dd3f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb5aece9-8ae2-4307-b165-9579eb33dd3f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb5aece9-8ae2-4307-b165-9579eb33dd3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb5aece9-8ae2-4307-b165-9579eb33dd3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bajada de la Virgen 2010. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bajada de la Virgen 2010. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez remarc&oacute; que se trata de una &ldquo;fiesta de profundo significado, conservadora de numerosas formas l&uacute;dicas del Siglo de Oro y repleta tanto de originalidad como de aut&eacute;nticas y &uacute;nicas reliquias del periodo barroco&rdquo;. La convocatoria destaca, adem&aacute;s, por un conjunto de aspectos singulares (antig&uuml;edad, ritualidad, simbolismo, acervo hist&oacute;rico, multiplicidad, creatividad, renovaci&oacute;n, participaci&oacute;n popular o autenticidad) &ldquo;y que, en definitiva, otorgan a los festejos lustrales de La Palma una serie de rasgos devocionales, antropol&oacute;gicos y patrimoniales de enorme calado e inter&eacute;s que superan el inter&eacute;s local para pasar al universal&rdquo;. A su juicio, las caracter&iacute;sticas de estos festejos &ldquo;re&uacute;nen los requisitos reglados por Unesco para su declaraci&oacute;n de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/propuesta-patrimonio-humanidad-bajada-virgen_129_13362474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 13:42:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146895.jpg" length="1901373" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146895.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1901373" width="2735" height="1539"/>
      <media:title><![CDATA[La propuesta de Patrimonio de la Humanidad de la Bajada de la Virgen]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146895.jpg" width="2735" height="1539"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[1909. La Filarmónica pasa a ser municipal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/1909-filarmonica-pasa-municipal_129_13340092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="1909. La Filarmónica pasa a ser municipal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - La Isla era por entonces un hervidero de cultura; no en vano, la centuria se ha dado a conocer como ‘Siglo de Oro de La Palma’</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="1909. Corporación de la municipalización de la Banda. Archivo: MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                1909. Corporación de la municipalización de la Banda. Archivo: MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Era el a&ntilde;o 1858 y un inquieto grupo de personas de Los Llanos de Aridane form&oacute; una lista de contribuyentes &mdash;constituida por hombres, mujeres y forasteros&mdash; para la <em>Suscripci&oacute;n que se abre para la adquisici&oacute;n de los instrumentos musicales de este pueblo de Los Llanos</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La Isla era por entonces un hervidero de cultura; no en vano, la centuria se ha dado a conocer como <em>Siglo de Oro de La Palma</em>, merced a la eclosi&oacute;n del teatro, la m&uacute;sica, la literatura, la pintura, la imaginer&iacute;a, las danzas y bailes, las sociedades culturales y econ&oacute;micas, el establecimiento de la primera imprenta y la edici&oacute;n de peri&oacute;dicos de distintas corrientes ideol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El 17 de octubre 1858 se funda la primera banda de m&uacute;sica de aficionados de Los Llanos de Aridane bajo el patrocinio de la Sociedad Filarm&oacute;nica, domiciliada en la calle Trasera, n. 6. 
    </p><p class="article-text">
        Ignoramos las actividades que llegaron a realizarse entre 1858 y 1859, poco debi&oacute; ser musicalmente. En estos a&ntilde;os se deb&iacute;an encontraban los socios enfrascados en la adquisici&oacute;n del instrumental necesario, ensayos y su organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En 1860 este a&ntilde;o se observa que la sociedad La Filarm&oacute;nica estaba concluyendo la infraestructura necesaria, se acondiciona del <strong>&laquo;cuarto de la m&uacute;sica&raquo;,</strong> y se efect&uacute;an gastos por &laquo;una pelleja para el bombo&raquo; y para el &laquo;caj&oacute;n para depositar los instrumentos&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es la primera vez que encontramos la referencia al <strong>lugar de ensayo como &laquo;cuarto de la m&uacute;sica&raquo;, </strong>expresi&oacute;n y modismo ling&uuml;&iacute;stica local que a&uacute;n perdura entre los aridanenses y consideramos patrimonio inmaterial para conservar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d06b97ea-449a-40f0-a711-bc3acabbf79f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d06b97ea-449a-40f0-a711-bc3acabbf79f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d06b97ea-449a-40f0-a711-bc3acabbf79f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d06b97ea-449a-40f0-a711-bc3acabbf79f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d06b97ea-449a-40f0-a711-bc3acabbf79f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d06b97ea-449a-40f0-a711-bc3acabbf79f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d06b97ea-449a-40f0-a711-bc3acabbf79f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Francisco Sales, director de la Banda. Archivo: MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Francisco Sales, director de la Banda. Archivo: MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La sociedad La Filarm&oacute;nica se municipaliza</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; un momento fundamental y decisivo para La Filarm&oacute;nica y su banda de m&uacute;sica de aficionados. En el a&ntilde;o de 1909 se municipaliza pasando a ser regido su destino desde entonces por el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. El acta plenaria de 20 de marzo de 1909 explica:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Teniendo en consideraci&oacute;n este Ayuntamiento que el instrumental y dem&aacute;s enseres que constituyen la Banda de M&uacute;sica &laquo;La Filarm&oacute;nica&raquo; pertenecen en propiedad a este Municipio cuyo material fue entregado al mismo, con fecha doce de Marzo del pasado a&ntilde;o de mil novecientos ocho, seg&uacute;n inventario que obra en este Archivo, la Corporaci&oacute;n, <strong>acord&oacute; declarar como declara a dicha Banda de M&uacute;sica &laquo;Banda Municipal de Los Llanos&raquo; </strong>y nombrar una Comisi&oacute;n conjunta del Sr. Alcalde Don Jos&eacute; Tabares Sosa y de Don Nereo Mart&iacute;n Rosa, para redactar las bases de un Reglamento por el cual hayan de regirse dicha Banda Municipal.
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo, este referido Ayuntamiento acord&oacute; confirmando el nombramiento interino de director de dicha 
    </p><p class="article-text">
        Banda, hecho anteriormente por el se&ntilde;or alcalde presidente, a favor de Don Francisco Sales desde principios del corriente a&ntilde;o, con el haber de mil doscientas pesetas anuales&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con tan sonoro y elocuente acuerdo qued&oacute; constituida la denominada, a partir de ese momento, <em><strong>Banda Municipal de Los Llanos</strong></em><strong>. </strong>Por sus m&eacute;ritos la Corporaci&oacute;n Municipal le otorg&oacute; en el a&ntilde;o 2009, coincidiendo con el 150 aniversario de la fundaci&oacute;n y el centenario de la municipalizaci&oacute;n, la Medalla de Oro de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El 31 de marzo de 1909, seg&uacute;n consta en el libro de gastos del Ayuntamiento, se abona el sueldo al director: &laquo;Satisfechas a Don Francisco Sales trescientas pesetas en concepto de sueldo como director de la Banda de m&uacute;sica de esta Ciudad correspondiente al primer trimestre del corriente al respecto de mil doscientas pesetas anuales&raquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8034931-7f37-4d13-ac82-310ef214b927_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8034931-7f37-4d13-ac82-310ef214b927_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8034931-7f37-4d13-ac82-310ef214b927_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8034931-7f37-4d13-ac82-310ef214b927_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8034931-7f37-4d13-ac82-310ef214b927_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8034931-7f37-4d13-ac82-310ef214b927_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a8034931-7f37-4d13-ac82-310ef214b927_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Primer cuarto de la música. Archivo: MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Primer cuarto de la música. Archivo: MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una de las primeras actuaciones de la ahora Banda Municipal debi&oacute; corresponder a las fiestas de La Patrona, como as&iacute; atestigua una cr&oacute;nica de <em>El Porvenir del Obrero</em> del 10 de julio de 1909: <strong>&laquo;Todos los festejos fueron amenizados, con escogidas piezas de su repertorio, por la Banda Municipal de aquella ciudad que dirige el inteligente Maestro Sales&raquo;. </strong>Otros elementos y regocijos festivos de ese a&ntilde;o fueron: Iluminaci&oacute;n a la veneciana, fuegos artificiales, globos aerost&aacute;ticos, carrera de sortijas, tiro de pich&oacute;n, cabalgata aleg&oacute;rica, pandorga, danza coreada por treinta ni&ntilde;os, velada literaria-musical&hellip;
    </p><p class="article-text">
        De la infraestructura necesaria tambi&eacute;n se hace cargo el Ayuntamiento. El 27 de diciembre de 1909 consta el pago &laquo;a Don Victoriano Duque Ramos la cantidad de ciento veinte pesetas en concepto de alquiler de la casa ensayo de m&uacute;sica correspondiente al a&ntilde;o actual de 1909&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El trascurrir de tres siglos de una instituci&oacute;n cultural lo abala el ser considerada la decana entre las<strong> </strong>bandas de m&uacute;sica de La Palma, una de las m&aacute;s antiguas de Canarias y la instituci&oacute;n cultural en activo y continuidad de mayor n&uacute;mero de a&ntilde;os de La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/1909-filarmonica-pasa-municipal_129_13340092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 13:30:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="175788" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="175788" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[1909. La Filarmónica pasa a ser municipal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0c4f3f39-06c2-4667-939b-e600cd7e7afc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Meneses, posible origen de las andas de plata de la Virgen de los Remedios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/meneses-posible-origen-andas-plata-virgen-remedios_129_13314666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Meneses, posible origen de las andas de plata de la Virgen de los Remedios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Ambas andas de La Patrona fueron concebidas para procesionar a hombros, extremo este que se ha perdido y se hacen intentos por recuperar
</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Semejanza en las andas. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Semejanza en las andas. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A falta de un mayor y profundo estudio y documentaci&oacute;n acreditativa a simple vista, y mirada de una profana, la semejanza de las andas de plata en la que procesiona La Patrona, N.S. de los Remedios, en Los Llanos de Aridane recuerda los cat&aacute;logos de la acreditada y reconocida f&aacute;brica Meneses de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1917 ya se encontraban en Aridane las andas de plata o metal blanco, hoy pertenecientes a la parroquia Matriz de N.S. de los Remedios en el casco urbano de Los Llanos de Aridane. 
    </p><p class="article-text">
        En un principio fueron adquiridas con destino a la devota imagen de la Virgen de las Angustias (s. XVI) con Santuario en el margen derecho del barranco del mismo nombre mariano. Se desestim&oacute; su uso por &ldquo;no tener las dimensiones para aquella imagen&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 1926 la asociaci&oacute;n caritativa P&iacute;a Uni&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios, formada por mujeres, adquiere las andas de plata al Santuario de las Angustias por un valor de 1.500 pesetas. &nbsp;A partir de 1927 comienza a procesionar la imagen flamenca de N.S. de los Remedios (s. XVI) en estas andas. Hace unas d&eacute;cadas, alternativamente, lo viene haciendo con las de madera tallada, conocidas por de baldaquino, del barroco palmero del siglo XVIII. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas andas de La Patrona fueron concebidas para procesionar a hombros, extremo este que se ha perdido y se hacen intentos por recuperar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65fbc198-f8a2-4668-89b5-2be2ac4192bd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65fbc198-f8a2-4668-89b5-2be2ac4192bd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65fbc198-f8a2-4668-89b5-2be2ac4192bd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65fbc198-f8a2-4668-89b5-2be2ac4192bd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65fbc198-f8a2-4668-89b5-2be2ac4192bd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65fbc198-f8a2-4668-89b5-2be2ac4192bd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65fbc198-f8a2-4668-89b5-2be2ac4192bd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Patrona en las andas de plata por Argual. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Patrona en las andas de plata por Argual. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Consultados los cat&aacute;logos de la conocida f&aacute;brica de arte religioso Plata Meneses (Madrid), fundada en 1840 por Leoncio Meneses Alonso y desde 1875 Sociedad proveedora de la Casa Real, se observa la similitud y estilo a las andas de plata de la Virgen de los Remedios. 
    </p><p class="article-text">
        Las andas aridanenses se desarrollan por un pabell&oacute;n de cuatro varas florales de azucenas y rosas rematado por una corona imperial. 
    </p><p class="article-text">
        A todo aridanense las azucenas y las rosas de las andas evocan la letra de la Loa de la Virgen. Sin lugar a dudas las andas de plata de La Patrona fue la fuente de inspiraci&oacute;n para que Pedro Hern&aacute;ndez (1910-2001) componer los versos de la letra de la Loa (1943), con m&uacute;sica de Domingo Gonz&aacute;lez Ferrera (1913-1993). 
    </p><p class="article-text">
        Partes de la letra de la Loa de 1943 que hacen referencia a las andas de plata de La Patrona: <em>&ldquo;desgranando collares / de azucenas y rosas&rdquo; (&hellip;) &ldquo;&iexcl;Y que todos los a&ntilde;os bajo un palio de rosas / pases por este pueblo que te sigue con fe&rdquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70edc9c2-b052-4cc8-8a29-4cd1aafbd1f4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70edc9c2-b052-4cc8-8a29-4cd1aafbd1f4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70edc9c2-b052-4cc8-8a29-4cd1aafbd1f4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70edc9c2-b052-4cc8-8a29-4cd1aafbd1f4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/70edc9c2-b052-4cc8-8a29-4cd1aafbd1f4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/70edc9c2-b052-4cc8-8a29-4cd1aafbd1f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/70edc9c2-b052-4cc8-8a29-4cd1aafbd1f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Andas de Meneses. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Andas de Meneses. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/meneses-posible-origen-andas-plata-virgen-remedios_129_13314666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 11:27:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="250522" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="250522" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Meneses, posible origen de las andas de plata de la Virgen de los Remedios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fc215a21-55d9-41db-8888-42f734901529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El castillo de la Virgen, La Patrona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/castillo-virgen-patrona_129_13288116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144904.jpg" width="1523" height="856" alt="El castillo de la Virgen, La Patrona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Las jacarandas en flor y el castillo de la Virgen engalanado anuncian a los aridanenses que son los días de La Patrona, Nuestra Señora de los Remedios</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Castillo de la Virgen, Montaña Tenisca. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Castillo de la Virgen, Montaña Tenisca. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las jacarandas en flor y el castillo de la Virgen engalanado anuncian a los aridanenses que son los d&iacute;as de La Patrona, Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios.
    </p><p class="article-text">
        El castillo originalmente se engalanaba con un gran m&aacute;stil de telef&oacute;nica plantado en el &ldquo;patio de armas&rdquo; (exterior) d&oacute;nde se izaba la bandera blanca de Mar&iacute;a y en la &uacute;nica almena del castillo un peque&ntilde;o bander&iacute;n, rojo y gualda. La bandera de La Patrona se arriaba al d&iacute;a siguiente de la &uacute;ltima novena a la Virgen, a mediados del mes de julio. Este a&ntilde;o debe ser recogida el 10 de julio, siguiendo el programa de las Solemnidades Religiosas de la parroquia.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o de 2026 la bandera de la Virgen, izada desde hac&iacute;a a&ntilde;os en la &uacute;nica almena del castillo-torre&oacute;n, ha pasado, sin seguir la normativa oficial de protocolo, a ondear mezclada entre las otras banderas pol&iacute;ticas. Si nadie pone remedio ah&iacute; seguir&aacute; tremolando durante todas las fiestas. 
    </p><p class="article-text">
        Desde muy antiguo el voto perpetuo de los vecinos y vecinas de Aridane a su Patrona, en la demarcaci&oacute;n parroquial de mar a cumbre (Valle de Aridane), de celebrar en torno al 2 de julio sus festejos eran organizados y financiados por las diferentes Cofrad&iacute;as, Gremios de Oficios y particulares. Los fondos necesarios se recaudaban por los cofrades, portando una peque&ntilde;a capilla con la Virgen de los Remedios, por caminos, calles y veredas. Los recursos econ&oacute;micos donados eran aportados por los vecinos en variedad de especies (trigo, centeno, cera, etc.) o monedas de curso legal. Las fechas de La Patrona coincid&iacute;an con la siega de las sementeras y las eras estaban muy concurridas de gentes. Era el lugar preferido de los limosneros de los festejos de La Patrona. 
    </p><p class="article-text">
        Pasaron lo siglos y el Ayuntamiento, creado por la Constituci&oacute;n de 1812, fue el depositario del voto perpetuo de los vecinos y vecinas a su Patrona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El castillo ef&iacute;mero e improvisado de La Patrona</strong>
    </p><p class="article-text">
        El espacio de la monta&ntilde;a de Tenisca donde se ubica el castillo de la Virgen ha estado ligado durante siglos a la fiesta de La Patrona. Las referencias documentales que se conocen de la utilizaci&oacute;n de ese lugar como atalaya natural, que mira hacia el casco urbano, se remontan al siglo XIX, pero, con seguridad, su utilizaci&oacute;n debe ser muy anterior a esa centuria.
    </p><p class="article-text">
        De antiguo se documenta que se levantaba un castillo ef&iacute;mero destinado a diferentes celebraciones culturales, civiles o religiosas. La cima de la monta&ntilde;a de Tenisca contaba con varios ca&ntilde;ones, ignoramos su origen y procedencia, que se utilizaban en festejos y otros regocijos populares, costumbre ancestral generalizada en La Palma.
    </p><p class="article-text">
        El estruendo del ca&ntilde;&oacute;n era consustancial con las fiestas y por ende de La Patrona. En 1851 en los libros de f&aacute;brica de la parroquia de Los Remedios constan varios gastos en concepto de &ldquo;rama, le&ntilde;a para las hogueras, p&oacute;lvora y gratifi&shy;caci&oacute;n a los que trajeron la rama para la misma funci&oacute;n de la Patrona&rdquo;. P&oacute;lvora que debi&oacute; estar destinada a los ca&ntilde;ones del por entonces &ldquo;improvisado castillo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La primera referencia conocida a la existencia de ca&ntilde;ones en este entorno, que formar&iacute;an parte de alguna construcci&oacute;n, se encuentra cuando en el a&ntilde;o 1868 las cr&oacute;nicas period&iacute;sticas relatan las celebraciones para dar a conocer a la poblaci&oacute;n la obtenci&oacute;n del t&iacute;tulo de Villa, para la desde 1899 ciudad de Los Llanos de Aridane, y ser&iacute;an <strong>&ldquo;las 5 de la tarde del 15 del corriente cuando el estampido del ca&ntilde;&oacute;n, repique general de campanas, el aire sembrado de cohetes y la banda de m&uacute;sica de aficionados, anunci&oacute; a los habitantes de esta poblaci&oacute;n que el Gobierno de S. M. se hab&iacute;a dignado elevar a la categor&iacute;a de Villa al pueblo de Los Llanos, a la segunda poblaci&oacute;n de esta isla, comenzando desde hoy una nueva historia en el cat&aacute;logo de los pueblos&rdquo;.</strong> Era las salvas de los ca&ntilde;ones los que anunciaban al pueblo la buena nueva a los aridanenses.
    </p><p class="article-text">
        En 1894 en el programa de La Patrona se anunciaba para el 29 de junio repique de campanas, cohetes y salvas &ldquo;en el improvisado Castillo de la Monta&ntilde;a&rdquo;. Era el primer acto que daba apertura a los festejos en honor a la Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios, representada en una talla de origen flamenco. As&iacute; fue en 1894 y, con toda seguridad, mucho tiempo atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 1896 el Ayuntamiento adquiere &ldquo;P&oacute;lvora para las c&aacute;maras de los ca&ntilde;ones&rdquo;. No obstante, tambi&eacute;n la parroquia ten&iacute;a sus gastos propios en los festejos; valga, por ejemplo, esta noticia: en 1889 adquiere, a cargo de la f&aacute;brica parroquial, &ldquo;cuatro docenas de tronadores, tres ruedas y una libra de p&oacute;lvora para las Fiestas de la Patrona&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fueron pasando los a&ntilde;os y en los expedientes de gastos de las Fiestas de la Patrona, conservados en el Archivo Municipal, se encuentran recogidas las cifras de gastos para las salvas de los ca&ntilde;ones. En 1893 aparece documentalmente reflejada la existencia de un castillo, dici&eacute;ndose textualmente que habr&aacute; salvas y cohetes &ldquo;&hellip;en el improvisado Castillo de la Monta&ntilde;a&hellip;&rdquo;, clara referencia a que anualmente cuando llegaba la Patrona de alguna manera improvisada, se supone con maderas y otros elementos naturales, se formaba la estructura de un castillo en la cumbre de la Monta&ntilde;a de Tenisca.
    </p><p class="article-text">
        Desde principios del siglo XX, sucesivos programas oficiales de las Fiestas de la Patrona y otros documentos atestiguan la existencia del castillo de la Virgen. En el a&ntilde;o 1935 el programa recoge en el relato de actos la expresi&oacute;n &ldquo;&hellip;en el tradicional Castillo de la Monta&ntilde;a&hellip;&rdquo;, con lo que se confirma la consideraci&oacute;n de tradicional para este elemento arquitect&oacute;nico que continuaba siendo improvisado. Para el 1 de julio de ese mismo a&ntilde;o se ten&iacute;an previsto salvas y &ldquo;fuegos&rdquo; en el lugar del castillo. En los a&ntilde;os treinta y cuarenta del siglo XX se sigue repitiendo en la documentaci&oacute;n impresa de las Fiestas.
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os fueron corriendo y el &ldquo;improvisado castillo&rdquo; de la Virgen continuaba siendo un referente de las fiestas de La Patrona. En plena II Rep&uacute;blica (1935) continuaba estando presente: &ldquo;A las 6 de la ma&ntilde;ana, el cortejo anunciador de las fiestas y la Banda Municipal recorrer&aacute;n las principales calles de la poblaci&oacute;n. A las 12, el tradicional Castillo de La Monta&ntilde;a har&aacute; las salvas de costumbre&rdquo;. Para la v&iacute;spera se anuncia que a &ldquo;las 12 de la ma&ntilde;ana el Castillo romper&aacute; nuevamente el fuego haci&eacute;ndose numeros&iacute;simas salvas&rdquo; y despu&eacute;s del recorrido procesional &ldquo;A las 9,30, como fin de fiesta tendr&aacute; lugar en la Plaza de la Libertad un monumental Paseo, quem&aacute;ndose gran profusi&oacute;n de fuegos artificiales en el Castillo de La Monta&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Guerra Civil no paraliz&oacute; los festejos de La Patrona. En el programa de 1938 estaba previsto &ldquo;Repique de campanas, cohetes y salvas, anunciando la salida desde la Casa Ayuntamiento, de la bandera que ser&aacute; llevada procesionalmente por las Autoridades locales y Jerarqu&iacute;as del Movimiento hasta el Castillo de la Monta&ntilde;a en el que se izar&aacute;&rdquo;; en ese mismo d&iacute;a se hab&iacute;a bendecido la bandera de la Virgen.
    </p><p class="article-text">
        El viejo castillo &ldquo;improvisado&rdquo; de la monta&ntilde;a Tenisca ocup&oacute; a generaciones de aridanenses que participaban en su construcci&oacute;n. Palos, cartones, ca&ntilde;as, papel, viejos fardos encolados con cal, banderolas, rama, pintura de enjalbegar&hellip; y, c&oacute;mo no, ca&ntilde;ones y p&oacute;lvora. Por la entonces desierta y despoblada monta&ntilde;a se ve&iacute;a subir a las gentes a preparar el viejo y &ldquo;tradicional&rdquo; castillo de la Virgen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/461c3f11-3239-40f5-bb49-9f060849636c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/461c3f11-3239-40f5-bb49-9f060849636c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/461c3f11-3239-40f5-bb49-9f060849636c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/461c3f11-3239-40f5-bb49-9f060849636c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/461c3f11-3239-40f5-bb49-9f060849636c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/461c3f11-3239-40f5-bb49-9f060849636c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/461c3f11-3239-40f5-bb49-9f060849636c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antonio Gómez Felipe y el reloj modelo. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antonio Gómez Felipe y el reloj modelo. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>1950. El castillo, inspirado en un reloj de sobremesa, de la familia G&oacute;mez Felipe </strong>
    </p><p class="article-text">
        El actual castillo de mamposter&iacute;a dedicado a Virgen de los Remedios sustituye a las anteriores edificaciones ef&iacute;meras. Viene a ser la concreci&oacute;n f&iacute;sica y visible desde los distintos barrios del municipio de la uni&oacute;n de los vecinos con las tradiciones culturales, festivas y arraigo que le da el car&aacute;cter local de sitio hist&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os cuarenta surgi&oacute; la idea de construir un castillo de mamposter&iacute;a. El recordado odont&oacute;logo Antonio G&oacute;mez Felipe (1900-1966) fue el gran impulsor de la idea, adem&aacute;s de ceder al Ayuntamiento los terrenos familiares necesarios. 
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o elegido reproduce la forma de un viejo reloj de sobremesa perteneciente a la familia G&oacute;mez Felipe, los hermanos Antonio, Cayetano y Mar&iacute;a Remedios. El proyecto fue redactado por el aparejador Jos&eacute; Hern&aacute;ndez Santos (1913-2002). Una copia de los planos y el peque&ntilde;o reloj se conserva en los fondos de la Casa Museo Cayetano G&oacute;mez Felipe, La Laguna, Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        En 1950 se recoge en el programa de las fiestas de La Patrona el acto de &ldquo;&hellip;bendici&oacute;n del Castillo de reciente construcci&oacute;n, en el mismo lugar en que se ha venido situando tradicionalmente&rdquo;. Especifica el programa oficial que para el 28 de junio de 1950, a las 7 de la tarde, <strong>&ldquo;La Bandera de la Virgen ser&aacute; conducida desde la parroquia Matriz, al castillo de Ntra. Se&ntilde;ora de los Remedios, con acompa&ntilde;amiento de Autoridades y la Banda de m&uacute;sica</strong>. <strong>Seguidamente se proceder&aacute; a la bendici&oacute;n del castillo, de reciente construcci&oacute;n, en el mismo lugar donde se ha venido situando tradicionalmente&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, 28 de junio, el director de la Compa&ntilde;&iacute;a Construcciones y Obras S.A. dirige un oficio a la corporaci&oacute;n municipal en el que se manifiesta que se pone a &ldquo;la absoluta disposici&oacute;n&rdquo; del Ayuntamiento &ldquo;el Castillo construido por dicha empresa en la Monta&ntilde;a de Tenisca&rdquo;. En fechas posteriores el pleno municipal acuerda por unanimidad &ldquo;hacer constar el m&aacute;s sincero agradecimiento a la empresa Construcciones y Obras S.A. por esta labor tan desinteresada, en beneficio de este municipio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; permanece viendo el discurrir del tiempo aridanense, en la cima y atalaya de la monta&ntilde;a de Tenisca, donde ha estado siempre. Vig&iacute;a del municipio, del pasado y del presente. Un castillo sin p&oacute;lvora de guerra y metralla b&eacute;lica, braman estruendosas salvas y fuegos de artificio en honor y devoci&oacute;n a la Virgen de los Remedios. &Eacute;sta es la historia de un castillo construido por y para la fiesta de La Patrona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12367817-0ccf-4846-ad19-9ea10262279f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12367817-0ccf-4846-ad19-9ea10262279f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12367817-0ccf-4846-ad19-9ea10262279f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12367817-0ccf-4846-ad19-9ea10262279f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12367817-0ccf-4846-ad19-9ea10262279f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12367817-0ccf-4846-ad19-9ea10262279f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/12367817-0ccf-4846-ad19-9ea10262279f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Banderas izadas actualmente. DSF"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Banderas izadas actualmente. DSF                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/castillo-virgen-patrona_129_13288116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 14:38:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144904.jpg" length="184105" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144904.jpg" type="image/jpeg" fileSize="184105" width="1523" height="856"/>
      <media:title><![CDATA[El castillo de la Virgen, La Patrona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dfeb4ff2-d8ea-481a-ab96-05a5049e305e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144904.jpg" width="1523" height="856"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tapada con ‘manto y saya’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tapada-manto-saya_129_13253415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143918.jpg" width="1900" height="1069" alt="La tapada con ‘manto y saya’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - La costumbre de esta peculiar y coqueta prenda de la mujer española del siglo XVI se extendió por el Imperio de los Austrias, llegando incluso a América. Que sepamos, en España se conserva, en su estado más ancestral y puro, en el municipio Vejer de la Frontera (Cádiz) y en Los Llanos de Aridane</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manto y saya, Los Llanos de Aridane. Foto: archivo Cabildo de La Palma"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manto y saya, Los Llanos de Aridane. Foto: archivo Cabildo de La Palma                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La supervivencia de antiguas y cotidianas indumentarias es uno de los legados culturales que configuran hoy el patrimonio etnogr&aacute;fico y antropol&oacute;gico de diferentes pueblos. 
    </p><p class="article-text">
        La Palma conserv&oacute; m&aacute;s que cualquier otra isla de Canarias la indumentaria de la <em>tapada</em> y la variante del <em>manto y saya</em> como vestido cotidiano y usual de la mujer hasta mediados del siglo XIX. A finales de esta centuria, las corrientes rom&aacute;nticas de la &eacute;poca fueron recogi&eacute;ndola y describi&eacute;ndola como un hecho diferenciador, costumbrista e identificativo de diferentes lugares, quedando relegado el uso cotidiano. Hoy forma parte destacada de la vestimenta tradicional de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        La costumbre de esta peculiar y coqueta prenda de la mujer espa&ntilde;ola del siglo XVI se extendi&oacute; por el Imperio de los Austrias, llegando incluso a Am&eacute;rica. Que sepamos, en Espa&ntilde;a se conserva, en su estado m&aacute;s ancestral y puro, en el municipio Vejer de la Frontera (C&aacute;diz) y en Los Llanos de Aridane.
    </p><p class="article-text">
        Esta indumentaria de la mujer, reconocida tambi&eacute;n por los nombres de <em>tapadas de un ojo</em>,<em> cobijado</em> o<em> encubiertas</em>, fue un atuendo prohibido en el Quinientos y en el Seiscientos durante la dinast&iacute;a de los Austrias y en el Setecientos por los Borbones a trav&eacute;s de las pragm&aacute;ticas de los a&ntilde;os 1590, 1600, 1633 y 1770. Estas continuadas leyes represoras, con amenazas de cuantiosas multas y en nombre de la moralidad, propiciaron la publicaci&oacute;n, por Antonio de Le&oacute;n Pinelo, Relator del Consejo Real de Indias, de un detallado trabajo titulado <em>Velos en los rostros de la mujer: sus consecuencias y da&ntilde;os</em> (Madrid, 1641).
    </p><p class="article-text">
        Como ha ocurrido con otras tantas disposiciones regias, &eacute;stas no debieron calar muy hondo en La Palma, seg&uacute;n dejan entrever la implantaci&oacute;n y uso cotidiano del llamado <em>manto y saya</em> a trav&eacute;s de la documentaci&oacute;n que nos ha llegado hasta mediados del siglo xix. Es muy posible que la lejan&iacute;a de la metr&oacute;poli, la inexistencia de conflictos y la aceptaci&oacute;n social local fueran las razones fundamentales que expliquen el hecho de que su empleo se conservara en la isla.
    </p><p class="article-text">
        La <em>tapada </em>consiste en utilizar el<em> manto</em> para envolver cabeza, pecho y rostro de la mujer. Es decir, es una acci&oacute;n voluntaria para esconder y ocultar la identidad personal bajo el anonimato, en la mayor&iacute;a de los casos, no falto de coqueter&iacute;a y embrujo ante el var&oacute;n. La diferencia entre la <em>tapada</em> y el <em>manto y saya</em> consiste b&aacute;sicamente en que en el primer caso es necesario un gesto, una acci&oacute;n de ocultar el rostro &mdash;tanto saya como manto de color negro&mdash; sin sombrero; en el segundo caso, el rostro va descubierto, se emplean diferentes colores en <em>manto y saya</em>, el manto se coloca sobre los hombros o la cabeza y en ambas versiones no se prescinde del sombrero. Claramente, esta &uacute;ltima es una variante tard&iacute;a de la primera y debieron convivir conjuntamente en el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        	Hay dos modos de utilizar el manto:
    </p><p class="article-text">
        	1 | Se concibe como una pieza separada, ajustada a la cintura por una cinta.
    </p><p class="article-text">
        	2 | Consiste en utilizar unas de las tres sayas (hoy, falda) a modo de manto, elev&aacute;ndolo sobre la cabeza. Ya aparece descrito perfectamente y de igual manera en <em>El Quijote</em>, como tendremos ocasi&oacute;n de ver.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los autores contempor&aacute;neos que se&ntilde;alan un origen musulm&aacute;n en esta prenda de vestir. Por el contrario, Carmen Bernis (1918-2001), en su obra <em>El traje y los tipos sociales en El Quijote</em> (2001), discrepa rotundamente, aclarando que esta <em>opini&oacute;n, tantas veces expresada, es absolutamente err&oacute;nea. </em>Contin&uacute;a diciendo que <em>cuando las espa&ntilde;olas empezaron a taparse la cara hac&iacute;a ya medio siglo que no hab&iacute;a musulmanes en Espa&ntilde;a, y hab&iacute;a pasado el tiempo, que lo hubo, en que cristianos e hispano-musulmanes intercambiaban modas y prendas de sus respectivos vestuarios. Las mujeres musulmanas se tapaban la cara por un imperativo social, para no ser vistas por los hombres, y dejaban al descubierto los dos ojos. Las mujeres espa&ntilde;olas de los siglos xvi y xvii se tapaban para gozar de libertad, saliendo a la calle sin ser conocidas; no por imperativos de la sociedad, sino en total rebeld&iacute;a contra lo exigido por las buenas costumbres y por las leyes. Taparse para ellas no era un signo de pudor, sino de provocativa coqueter&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Isabel Cruz de Amen&aacute;bar, <em>la pr&aacute;ctica del tapado constituye una variaci&oacute;n de una costumbre ancestral. El manto fue una herencia de la Espa&ntilde;a mora, donde su uso &mdash;directamente ligado al velamiento del rostro y del cuerpo&mdash; corr&iacute;a parejo con la condici&oacute;n de reclusa impuesta a la mujer por esa cultura. Desde el siglo xvi, sin embargo, el manto se transform&oacute; en Espa&ntilde;a y posteriormente en Am&eacute;rica, en un instrumento de seducci&oacute;n y coqueter&iacute;a. El velo, que apenas permit&iacute;a adivinar la cara, o que s&oacute;lo dejaba un ojo a la vista, a&ntilde;ad&iacute;a picard&iacute;a al atractivo de una bonita mirada</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/624d1714-a203-4e3c-84dd-9e11121d3afe_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/624d1714-a203-4e3c-84dd-9e11121d3afe_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/624d1714-a203-4e3c-84dd-9e11121d3afe_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/624d1714-a203-4e3c-84dd-9e11121d3afe_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/624d1714-a203-4e3c-84dd-9e11121d3afe_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/624d1714-a203-4e3c-84dd-9e11121d3afe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/624d1714-a203-4e3c-84dd-9e11121d3afe_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tapadas con manto y saya, canarias y limeñas. Colección MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tapadas con manto y saya, canarias y limeñas. Colección MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La tapada y el manto y saya en La Palma</strong>
    </p><p class="article-text">
        En La Palma se conoce por <em>manto y saya</em> un estilo de vestimenta compuesto por tres primeras enaguas &mdash;la tercera es la blanca o interior&mdash; de igual o distinto color y similares a las que se utilizan en los trajes de gala, donde una de ellas se coloca en los hombros o sobre la cabeza. Por el contrario, como ya hemos dicho, la acci&oacute;n de ocultar el rostro con el manto configura la denominada <em>tapada.</em>
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo existe una muestra en la que no se utiliza la &laquo;doble falda&raquo; &mdash;el manto es pieza separada y con corte diferente a la saya&mdash;, nos referimos al <em>manto y saya</em> de Los Llanos de Aridane.
    </p><p class="article-text">
        De este peculiar vestir tradicional palmero existen numerosas referencias documentales. La m&aacute;s antigua en relaci&oacute;n a las <em>tapadas</em> la encontramos en el trabajo &laquo;La joyer&iacute;a indiana en el siglo XVI. Pinjantes de cadena y viriles de capilla&raquo; (2005) del profesor Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera. El autor pone de manifiesto que en el inventario de bienes del Santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves del a&ntilde;o 1642 se incluye <em>vna poma de oro de filigrana con tres calabacitas pendientes; no se saue quien la dio porque la dio vna tapada a un cl&eacute;rigo que la diese</em>. Queda claro que esta <em>tapada </em>debi&oacute; ser una mujer que ocultaba su rostro con el manto y que su deseo era que la donaci&oacute;n al Santuario fuera an&oacute;nima. Esta temprana fecha del Seiscientos apunta una evidente implantaci&oacute;n en La Palma de esta peculiar indumentaria, que posiblemente ya se encontraba en el siglo anterior.
    </p><p class="article-text">
        En el Valle de Aridane, el <em>manto y saya</em> configuraba objeto de dote y herencia entre las familias. Conocemos dos testamentos en los que se dice que Mar&iacute;a Mart&iacute;n, mujer de Bartolom&eacute; P&eacute;rez, vecina de Tazacorte, leg&oacute; en 1719 a su sobrina &mdash;que ha cuidado&mdash;, hija de Magdalena de la Cruz, <em>dos cajas de tea, y su ropa de vestir manto y saya, camisas</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, Mar&iacute;a del Rosario, vecina del lugar de Los Llanos, dej&oacute; a Mar&iacute;a, mujer de Domingo de M&eacute;rida,<em> un manto y una saya.</em> Las referencias documentales contin&uacute;an. En 1797 otorg&oacute; testamento Josefa de la Concepci&oacute;n, quien lega a Antonio Mesa, <em>sirviente de mi casa un</em> <em>manto y una saya de mi uso</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e8210ea-4f9d-4783-b744-a4dce7adbd3e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e8210ea-4f9d-4783-b744-a4dce7adbd3e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e8210ea-4f9d-4783-b744-a4dce7adbd3e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e8210ea-4f9d-4783-b744-a4dce7adbd3e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e8210ea-4f9d-4783-b744-a4dce7adbd3e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e8210ea-4f9d-4783-b744-a4dce7adbd3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1e8210ea-4f9d-4783-b744-a4dce7adbd3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tapada con velo suelto. Canarias"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tapada con velo suelto. Canarias                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otra referencia curiosa la encontramos en la descripci&oacute;n de la Bajada de la Virgen del a&ntilde;o 1765, cuando se dice<em> </em>que <em>Salieron del principio de la Ciudad una tropa de hombres vestidos de mugeres, con mantos y sayas los m&aacute;s viejos que se hallaron, con fuzil al ombro y con ruecas por espadas.</em> Por esos a&ntilde;os, la Bajada Lustral de la Virgen de las Nieves se celebraba en el mes de febrero y parece esta manifestaci&oacute;n corresponder m&aacute;s al Carnaval que a la programaci&oacute;n de los actos religiosos quinquenales.
    </p><p class="article-text">
        Documentalmente, <em>manto y saya</em> pueden distinguirse de <em>tapadas</em>. En dotes y testamentos aparece la referencia a las dos piezas que forma esta indumentaria como <em>manto y saya</em>. Por el contrario, cuando se usa y luce por una mujer figura la referencia de <em>tapada. </em>Esta &uacute;ltima voz aparece recogida en el art&iacute;culo &laquo;El pleito de esponsales de don Pedro y do&ntilde;a Tomasa de Sotomayor&raquo; &mdash;del Cronista Oficial de Santa Cruz de La Palma Jaime P&eacute;rez Garc&iacute;a&mdash;, litigio sonado que tuvo lugar en la capital palmera entre 1764 y 1781:
    </p><p class="article-text">
        <em>Maria Nieves S&aacute;nchez, moza de do&ntilde;a Beatriz Pinto, dijo que el pasado d&iacute;a 2, estando en uno de los locutorios del convento, el inmediato a la puerta reglar, vio llegar a dos mujeres tapadas a dicha puerta, de las cuales una entr&oacute; y la otra se retir&oacute;; que despu&eacute;s se enter&oacute; que la que hab&iacute;a entrado hab&iacute;a sido do&ntilde;a Tomasa y que no vio a ninguna otra persona, hombre o mujer</em>.	
    </p><p class="article-text">
        Tomasa de Sotomayor pertenec&iacute;a a una las m&aacute;s acaudaladas familias de La Palma y una de las primeras del archipi&eacute;lago por esos a&ntilde;os. Para el tema que nos ocupa, el documento viene a aportar un rasgo importante. Si de esas dos tapadas una era do&ntilde;a Tomasa de Sotomayor y Sotomayor, queda claro que las clases altas de la sociedad palmera usaban el <em>manto y saya</em> para ocultar su personalidad y rostro, convirti&eacute;ndose as&iacute; en la popularmente denominada <em>tapada</em>.
    </p><p class="article-text">
        Con estos ejemplos se corrobora que durante los siglos XVII y XVIII &mdash;y con probabilidad en el XVI&mdash; el <em>manto y saya</em> y el manto para &laquo;tapar el rostro&raquo; eran usuales y cotidianos en La Palma entre las mujeres de diferentes capas sociales.
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XIX volvemos a documentarse el <em>manto y saya</em>. El 20 de febrero de 1834, Josefa &Aacute;lvarez, vecina de Santa Cruz de La Palma &mdash;hija del matrimonio formado por Antonio &Aacute;lvarez y Mar&iacute;a Mart&iacute;n Herrera, <em>naturales del lugar de Tijarafe y vecinos que fueron del de Los Llanos</em>&mdash;, leg&oacute; a Mar&iacute;a de los Dolores <em>cuatro s&aacute;banas de lienzo casero, el manto y la saya y dem&aacute;s ropas de mi uso</em>. Se desprende de estas escrituras que la indumentaria de <em>manto y saya</em> ocupaba un lugar destacado dentro del ajuar de la mujer palmera, distingui&eacute;ndose por su nombre, como pieza fundamental adem&aacute;s del resto de ropas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4716c3ff-182c-4f75-9177-0522fdb1194c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4716c3ff-182c-4f75-9177-0522fdb1194c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4716c3ff-182c-4f75-9177-0522fdb1194c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4716c3ff-182c-4f75-9177-0522fdb1194c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4716c3ff-182c-4f75-9177-0522fdb1194c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4716c3ff-182c-4f75-9177-0522fdb1194c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4716c3ff-182c-4f75-9177-0522fdb1194c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manto y saya. 2013. Archivo Cabildo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manto y saya. 2013. Archivo Cabildo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El palmero Antonio Lemos Smalley, en su trabajo <em>Usos y costumbres de los aldeanos de esta isla de La Palma</em>, escrito en torno a 1846, en el apartado titulado &laquo;Sus amores y sus casamientos&raquo;, describe los preparativos, la ceremonia y la vestimenta de los invitados de una boda. En &eacute;l se hace referencia a la indumentaria de <em>manto y saya</em> diciendo: <em>Las mujeres van asimismo con ropas antiguas que piden prestada y muy prendadas. Llegadas a la Iglesia, se ponen sobre las dichas ropas sus mantas y sayas y sus sombreros</em>. Es la primera vez que se recoge una cita documental del sombrero, al aparecer, como completo del <em>manto y saya</em>. Tambi&eacute;n encontramos el sombrero en una l&aacute;mina de Alfred Diston. En un manuscrito fechado en 1824 que se conserva en Berl&iacute;n, aparecen dos tipos de La Palma: <em>mujer y hombre de Punta de Norte</em>. Ella porta <em>manto y saya</em>: el manto sobre la cabeza, la falda negra o azul marina, con manto azul forrado de amarillo y un sombrero de copa baja y amplia ala, rematado con una hebilla circular. Luce camisa de manga baja, corpi&ntilde;o rojo y gasa que envuelve el rostro. Esta misma interpretaci&oacute;n de Diston (con gasa y corpi&ntilde;o) la recoge Juan Baustista Fierro en torno a 1860, aunque en este caso el manto va sobre los hombros y no sobre la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Posteriores documentos fotogr&aacute;ficos como la conocida colecci&oacute;n de las llamadas <em>magas del Rey</em>, instant&aacute;neas obtenidas en la visita de Alfonso xiii a La Palma, se repite la interpretaci&oacute;n de Fierro: se coloca el manto sobre los hombros, en ning&uacute;n caso sobre la cabeza. De igual forma en una colecci&oacute;n de fotograf&iacute;as postales de finales de una de las dos primeras d&eacute;cadas del siglo XX, los ejemplos de <em>manto y saya</em> que figuran (San Andr&eacute;s y Sauces y Mazo) visten el manto sobre los hombros.	
    </p><p class="article-text">
        Hoy el manto y saya se viste con un tard&iacute;o sombrero de copa, a excepci&oacute;n del de Los Llanos de Aridane, y el gesto de ocultar el rostro, <em>tapadas,</em> ha pasado a los anales del patrimonio social y etnogr&aacute;fico de La Palma.	
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tapada-manto-saya_129_13253415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 10:27:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143918.jpg" length="193021" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143918.jpg" type="image/jpeg" fileSize="193021" width="1900" height="1069"/>
      <media:title><![CDATA[La tapada con ‘manto y saya’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143918.jpg" width="1900" height="1069"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aridanense Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Día de las Madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aridanense-luis-felipe-gomez-wanguemert-promotor-dia-madres_129_13232696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143331.jpg" width="810" height="455" alt="El aridanense Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Día de las Madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Debemos tener en cuenta que fue la isla canaria de La Palma la puerta de entrada para la celebración del Día de las Madres en España y apuntamos, a falta de mayor estudio, en Europa 	</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Días de las Madres. Archivo MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Días de las Madres. Archivo MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La villa de Bre&ntilde;a Baja celebra anualmente, cada tercer domingo del mes de mayo, el D&iacute;a de las Madres por acuerdo plenario perpetuo de su Corporaci&oacute;n municipal del a&ntilde;o 1936. 
    </p><p class="article-text">
        Este relevante hecho hist&oacute;rico tiene por promotor al aridanense Luis Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert (1862-1942) y lo llev&oacute; a t&eacute;rmino el poeta F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez (1895-1990), siendo concejal de Bre&ntilde;a Baja.
    </p><p class="article-text">
        Para conocer los or&iacute;genes de esta bella costumbre hay que remontarse a Filadelfia (Estados Unidos) cuando en el a&ntilde;o 1907 lo propone a la corporaci&oacute;n municipal Anna Jarvis, quien nunca fue madre. &nbsp;La propuesta americana salt&oacute; a Cuba. De aqu&iacute; de la mano de los recordados palmeros, amigos y poetas Luis Felipe G&oacute;mez<strong> </strong>Wang&uuml;emert y F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez a la isla canaria de La Palma. Concretamente a la localidad de Bre&ntilde;a Baja quien le ha valido el honroso t&iacute;tulo de Muy Noble y Honorable Villa (1947) por haber sido la primera localidad de Espa&ntilde;a en celebrar oficialmente el Dia de la Madre (1936).
    </p><p class="article-text">
        En el tornaviaje de los emigrantes en Cuba, como otras iniciativas, el D&iacute;a de las Madres lleg&oacute; a La Palma. Tanto fue as&iacute; que en la vivienda del que fuera emigrante en Cuba el aridanense Dionisio Castro Carmona sus familiares guardan varios recortes de prensa cubana de los a&ntilde;os 20, del siglo pasado, que dedicaban elogiosos art&iacute;culos a la celebraci&oacute;n del D&iacute;a de la Madres en Cuba. Prensa que hemos utilizado para este trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Por fuentes orales sabemos que los emigrantes cubanos, especialmente los hermanos G&oacute;mez Wang&uuml;emert, celebraban este se&ntilde;alado d&iacute;a en Los Llanos de Aridane luciendo en su solapa la flor que les identificaba en esta celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Documentalmente la implantaci&oacute;n de D&iacute;a de las Madres surgi&oacute; en la isla por medio del peri&oacute;dico palmero, que se conserva en la sociedad la Cosmol&oacute;gica, <em>El Tiempo</em> de fecha 16 de junio de 1934 en un art&iacute;culo titulado &ldquo;<em>Notas de Cuba. El D&iacute;a de las Madres</em>&rdquo;, remitido desde La Habana por el periodista, poeta, pol&iacute;tico e industrial tabaquero aridanense Luis Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert (1862-1942) en el que sugiere y mandata a su amigo F&eacute;lix Duarte (1895-1990) a la celebraci&oacute;n de este d&iacute;a en La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez Wang&uuml;emert relata bellamente la celebraci&oacute;n de este d&iacute;a en La Habana diciendo que: &ldquo;El amor a la madre ha tenido hoy una mayor manifestaci&oacute;n; &ndash;el art&iacute;culo figura fechado el 13 de mayo de 1934- ha sido mayor, m&aacute;s intenso m&aacute;s expresivo el culto. Hoy, en las calles, en los templos, en los teatros, en el cine, en el cementerio de Col&oacute;n, mujeres y hombres llevaban en el pecho, del lado del coraz&oacute;n, la simb&oacute;lica flor, roja o blanca. En el D&iacute;a de las Madres de 1933, muy pocas mujeres segu&iacute;an el ejemplo de los hombres.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/844dc133-f5a4-4ad3-b477-fa7be4682bf8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/844dc133-f5a4-4ad3-b477-fa7be4682bf8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/844dc133-f5a4-4ad3-b477-fa7be4682bf8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/844dc133-f5a4-4ad3-b477-fa7be4682bf8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/844dc133-f5a4-4ad3-b477-fa7be4682bf8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/844dc133-f5a4-4ad3-b477-fa7be4682bf8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/844dc133-f5a4-4ad3-b477-fa7be4682bf8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casa donde nació y vivió Luis Felipe Gómez Wangüemert. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casa donde nació y vivió Luis Felipe Gómez Wangüemert. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hoy, ni&ntilde;os de las escuelas, se&ntilde;oritas, se&ntilde;oras, todos se han apercibido al cumplimiento de la expresi&oacute;n filial. Nosotros, desde que el inolvidable periodista V&iacute;ctor Mu&ntilde;oz trajera a Cuba la celebraci&oacute;n del D&iacute;a de las Madres, originaria de Estados Unidos, amanecemos con nuestra distinci&oacute;n floral; luego, se la hemos enviado a la viejecita que sigue esper&aacute;ndonos en el apacible Valle de Aridane&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Luis-Felipe G&oacute;mez se refiere a su anciana madre Mar&iacute;a de la Mercedes Wang&uuml;emert Lorenzo que a&uacute;n viv&iacute;a por esos a&ntilde;os en Los Llanos de Aridane y por la que sent&iacute;a predilecci&oacute;n y profundo amor dedic&aacute;ndole bell&iacute;simos poemas.
    </p><p class="article-text">
        Continua G&oacute;mez Wang&uuml;emert diciendo que en 1933 hab&iacute;a sugerido a &ldquo;Tom&aacute;s Guill&eacute;n, periodista y poeta a ratos, que procurara celebrar ah&iacute; el D&iacute;a de las Madres; ignoramos s&iacute; hall&oacute; ambiente propicio para tal homenaje. Ahora, le hacemos igual encargo a F&eacute;lix Duarte, poeta y periodista, cuyas buenas iniciativas nos hacen esperar que el amor a las madres se manifieste ah&iacute;, en d&iacute;a se&ntilde;alado, como en la Uni&oacute;n Norte Americana, Puerto Rico, Filipinas y Cuba. Si de este pa&iacute;s se ha llevado a esa costumbres e ideas, no todas excelentes, haga suya La Palma la de que, en un d&iacute;a de mayo, primaveral, hermoso, mujeres y hombres muestren en el pecho la simb&oacute;lica flor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La misiva y sugerencia del emigrante aridanense en Cuba lleg&oacute; a La Palma y se abri&oacute; el camino oficialmente. 
    </p><p class="article-text">
        En el mismo peri&oacute;dico, <em>El Tiempo, </em>el 27 y 28 de junio de 1934 publica la respuesta y el compromiso que asumi&oacute; F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez. Bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;El D&iacute;a de las Madres&rdquo;, manifestaba que: &ldquo;Por lo que tiene de noble, de espiritual y de hermosa, respondemos con este comentario, a la delicada encomienda que, desde la ciudad de La Habana, nos hace el culto y distinguido periodista: <em>Juan del Time</em>&rdquo;, seud&oacute;nimo de G&oacute;mez Wang&uuml;emert.
    </p><p class="article-text">
        Continua F&eacute;lix Duarte diciendo que entend&iacute;a que era el propio parlamento espa&ntilde;ol, quien &ldquo;... deber&iacute;a crear el D&iacute;a de las madres, para que todos los a&ntilde;os las madres espa&ntilde;olas recibieran el culto que tiene merecido; pero mientras no suceda y los pol&iacute;ticos pierdan el tiempo en discusiones balad&iacute;es, en declaraciones ingenuas y en hacer promesas que no cumplen, nosotros proponemos a todos los Ayuntamiento, que consagren un domingo del a&ntilde;o como &rdquo;D&iacute;a de las Madres&ldquo;. Que en esta tierra que el Teide vigila, comience a repercutir este culto que se est&aacute; universalizando a medida que la humanidad se redime del materialismo que la asedia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodista y poeta se&ntilde;ala para esta celebraci&oacute;n, en este art&iacute;culo &ldquo;el &uacute;ltimo domingo de Mayo&rdquo;, en el acuerdo plenario propone el tercer domingo. Propone y llama a la participaci&oacute;n ciudadana diciendo que &ldquo;Seria un acto simp&aacute;tico que en esa fecha en la cual la naturaleza se viste de gala, los ni&ntilde;os de las Escuelas P&uacute;blicas, sin distinci&oacute;n de sexo, y todas las personas, cual quiera sea su estado o condici&oacute;n, en las calles, en los cines, en los teatros, en los templos, ostentaran una rosa blanca o roja en el pecho como ofrenda de recuerdo y gratitud a la mujer madre. 
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo Duarte hace un llamamiento para que la idea se propagara por medio de &ldquo;Periodistas de las islas, compa&ntilde;eros y amigos. Cooperar a que esta idea no se desvanezca en el olvido&rdquo;. Concluyendo, &ldquo;Nosotros, a reserva de otras medidas, anticipamos a <em>Juan del Time</em>, que, en ese d&iacute;a ostentaremos en nuestro pecho, la simb&oacute;lica flor, evocando los a&ntilde;os que vivimos en la hospitalaria tierra cubana, sin importarnos el juicio, m&aacute;s o menos miserable, de los analfabetos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rotundamente F&eacute;lix Duarte se une a la propuesta de su amigo Luis-Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert (<em>Juan del Time</em>), sin importarle los comentarios, dimes y diretes de la sociedad palmera de esos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6f0408a-635e-44d7-bb04-d9830d83479a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6f0408a-635e-44d7-bb04-d9830d83479a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6f0408a-635e-44d7-bb04-d9830d83479a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6f0408a-635e-44d7-bb04-d9830d83479a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6f0408a-635e-44d7-bb04-d9830d83479a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6f0408a-635e-44d7-bb04-d9830d83479a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6f0408a-635e-44d7-bb04-d9830d83479a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rótulo original del años 1936."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rótulo original del años 1936.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La vida le deparar&iacute;a a F&eacute;lix Duarte una oportunidad &uacute;nica para lograr la implantaci&oacute;n del D&iacute;a de las Madres que &eacute;l privadamente ya celebraba, en el momento que es elegido concejal de su municipio natal, Bre&ntilde;a Baja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 5 de abril de 1936 el pleno del Ayuntamiento de Bre&ntilde;a Baja acordaba a propuesta del concejal, periodista, poeta y a&ntilde;os m&aacute;s tarde Cronista Oficial del municipio, F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez celebrar perpetuamente el D&iacute;a de las Madres el tercer domingo de mayo.
    </p><p class="article-text">
        El 14 de abril de 1936, nueve d&iacute;as despu&eacute;s, F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez asiste e interviene en Los Llanos de Aridane al solemne acto oficial de imposici&oacute;n del nombre de una calle con el nombre de su amigo Luis-Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert (<em>Juan del Time</em>). En ese lugar, hoy calle La Luna, se encontr&oacute; con la madre de Luis-Felipe la aridanense Mar&iacute;a de las Mercedes Wang&uuml;emert Lorenzo.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de mayo del a&ntilde;o 2009 el ayuntamiento de Bre&ntilde;a Baja celebr&oacute; un acto p&uacute;blico titulado: &ldquo;Hermanamiento. <em>La Madre nos hizo Hermanos </em>entre los municipios de Bre&ntilde;a Baja: F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez y Los Llanos de Aridane: Luis Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert&rdquo;, en el recinto de San Jos&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;hermanamiento&rdquo; municipal no lo acredita ning&uacute;n acuerdo plenario, del que tenga conocimiento, entre los dos municipios palmeros. En nuestra opini&oacute;n se deber&iacute;a retomar este destacado asunto dada su importancia y su trascendencia e implantaci&oacute;n en el Mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener en cuenta que fue la isla canaria de La Palma la puerta de entrada para la celebraci&oacute;n del D&iacute;a de las Madres en Espa&ntilde;a y apuntamos, a falta de mayor estudio, en Europa. &nbsp;	
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)	</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aridanense-luis-felipe-gomez-wanguemert-promotor-dia-madres_129_13232696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 11:40:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143331.jpg" length="60739" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143331.jpg" type="image/jpeg" fileSize="60739" width="810" height="455"/>
      <media:title><![CDATA[El aridanense Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Día de las Madres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143331.jpg" width="810" height="455"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[30 años del memorial a Francisco Rodríguez Betancor, víctima de la dictadura franquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/30-anos-memorial-francisco-rodriguez-betancor-victima-dictadura-franquista_129_13198685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="30 años del memorial a Francisco Rodríguez Betancor, víctima de la dictadura franquista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Posiblemente sea Los Llanos de Aridane el primer municipio de Canarias, y de los primeros de España, que acordó por unanimidad un reconocimiento público a un republicano asesinado en 1936 por el simple hecho de planteamientos políticos discrepantes, pero, totalmente constitucionales y democráticos</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Memorial (1996) dedicado a  Francisco Rodríguez Betancor. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Memorial (1996) dedicado a  Francisco Rodríguez Betancor. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hace 30 a&ntilde;os, en 1996, el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane erigi&oacute; un memorial dedicado a una v&iacute;ctima de represi&oacute;n y muerte de la dictadura del general Francisco Franco. El lugar elegido fue una plaza p&uacute;blica del barrio de la Monta&ntilde;a de Tenisca.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un bloque de cemento con una placa en bronce que dice: &ldquo;Plaza dedicada a la memoria del alcalde D. Francisco Rodr&iacute;guez Betancor&rdquo;. Se daba as&iacute; cumplimiento del &ldquo;acuerdo un&aacute;nime en pleno extraordinario y urgente de esta Corporaci&oacute;n del d&iacute;a 11 4 1995&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Francisco Rodr&iacute;guez Betancor, nacido en Las Palmas el 23 de diciembre de 1901, fue el &uacute;ltimo alcalde de la 2&ordf; Rep&uacute;blica, seg&uacute;n los resultados de las elecciones democr&aacute;ticas del mes de febrero de 1936. Con anterioridad desempe&ntilde;&oacute; durante varios a&ntilde;os la Alcald&iacute;a Accidental por enfermedad de su titular Mauricio Duque Camacho. 
    </p><p class="article-text">
        Se estableci&oacute; en Los Llanos de Aridane por trabajo desempe&ntilde;ando labores en &ldquo;la f&aacute;brica de la luz&rdquo; de la compa&ntilde;&iacute;a grancanaria Blandy Brethers y Compa&ntilde;&iacute;a, encargada de suministro el&eacute;ctrico p&uacute;blico y privado en la ciudad (1922). Contrajo matrimonio con la aridanense Consuelo Acosta Garc&iacute;a y procrearon a seis hijos: Juan, Maruca, Paco, Aquiles, Sigfrido y Tina. 
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo plenario de abril de 1995, hace 31 a&ntilde;os, cont&oacute; con los votos favorables del alcalde Juan Ram&oacute;n Hern&aacute;ndez G&oacute;mez y de los concejales Rosa Mar&iacute;a D&iacute;az Ramos, Manuel P&eacute;rez Toledo, Francisco A. Montes de Oca Hern&aacute;ndez, Tom&aacute;s Artemio Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez, Le&oacute;n Manuel Acosta Nazco, Jos&eacute; Manuel P&eacute;rez Castro, Jos&eacute; Agust&iacute;n P&eacute;rez Mart&iacute;n, Juan Carlos Navarro P&eacute;rez, Pablo Jos&eacute; Dominguez Gonz&aacute;lez, Manuel P&eacute;rez Rocha, Pedro Mois&eacute;s Perera Carmona y Dionisio Castro P&eacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        Disculparon asistencia al pleno extraordinario y urgente: Juan Manuel Fresno Aza, Luis Alberto Vi&ntilde;a Ramos, Esther Mar&iacute;a Vi&ntilde;a Sosa y Carmen Delia Carballo P&eacute;rez. Actu&oacute; de secretario de la corporaci&oacute;n L&aacute;zaro Brito Hern&aacute;ndez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e757d536-79f4-49a7-a046-3143e4139f46_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e757d536-79f4-49a7-a046-3143e4139f46_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e757d536-79f4-49a7-a046-3143e4139f46_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e757d536-79f4-49a7-a046-3143e4139f46_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e757d536-79f4-49a7-a046-3143e4139f46_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e757d536-79f4-49a7-a046-3143e4139f46_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e757d536-79f4-49a7-a046-3143e4139f46_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rodríguez Betancor, galería de alcaldes, Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rodríguez Betancor, galería de alcaldes, Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese momento la corporaci&oacute;n municipal estaba formada por las siguientes formaciones pol&iacute;ticos: Agrupaci&oacute;n Palmera Independiente (API), Partido Popular (PP), Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol (PSOE), Iniciativa Canaria (Ican) y Agrupaci&oacute;n de Vecinos Aridane (AVA). 
    </p><p class="article-text">
        Con 35 a&ntilde;os el alcalde Francisco Rodr&iacute;guez Betancor fue una de las v&iacute;ctimas asesinado por arma de fuego en esos tiempos de barbarie. Rodr&iacute;guez Betancor, y otros compa&ntilde;eros, en d&iacute;as posteriores al golpe de Estado del 18 de julio de 1936 se refugi&oacute; en los montes La Caldera con la esperanza que todo se normalizar&iacute;a y que la republica vencer&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Fue detenido y &ldquo;paseado&rdquo; por las calles de Los Llanos de Aridane, incluso por la calle &Aacute;ngel donde ten&iacute;a su domicilio familiar, y recluido en las dependencias de Falange, partido pol&iacute;tico fascista, en la calle Real. Ni tan siquiera fue recluido en la por entonces c&aacute;rcel del partido judicial, no consta su nombre en el libro de registro del dep&oacute;sito de detenidos. Los ejecutores se cuidaron en no dejar huella de sus &uacute;ltimos d&iacute;as.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La persona que ese momento era el alcalde democr&aacute;tico, socialista y constitucional de Los Llanos de Aridane &ldquo;desapareci&oacute;&rdquo; en los meses del verano de 1936.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hechos hist&oacute;ricos del caso de los republicanos ejecutados, al borde de su propia tumba que previamente hab&iacute;an excavado, y cuando han pasado nueve d&eacute;cadas no son sufrientemente divulgados y conocidos. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>7 de mayo de 1994</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> los hijos y nietos de Paco, en el lugar indicado por un testigo de la ejecuci&oacute;n, encontraron en una fosa com&uacute;n con cinco cad&aacute;veres, concretamente en los montes de Fuencaliente (Pino del Consuelo), isla canaria de La Palma</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>.</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Los cinco cuerpos presentaban orificio, por arma de fuego, de entrada y salida en el cr&aacute;neo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Se la tiene por la primera fosa com&uacute;n de represaliados de la Guerra Civil encontrada en Espa&ntilde;a bajo la tutela del Ministerio de Justicia. El Juzgado realiz&oacute; todos los tr&aacute;mites de levantamiento </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>in situ</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de los cad&aacute;veres e identificaci&oacute;n, hoy en revisi&oacute;n, de los cuerpos. Todos los tr&aacute;mites judiciales se hicieron de oficio y sin coste alguno para los demandantes, en este caso los hijos de Rodr&iacute;guez Betancor.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ebc6f29-2a97-461c-9676-76f512d16786_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ebc6f29-2a97-461c-9676-76f512d16786_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ebc6f29-2a97-461c-9676-76f512d16786_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ebc6f29-2a97-461c-9676-76f512d16786_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ebc6f29-2a97-461c-9676-76f512d16786_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ebc6f29-2a97-461c-9676-76f512d16786_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2ebc6f29-2a97-461c-9676-76f512d16786_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plaza Alcalde Francisco Rodríguez Betancor, Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plaza Alcalde Francisco Rodríguez Betancor, Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los a&ntilde;os 1994, 1995 y 1996 marc&oacute; al pueblo aridanense y la Corporaci&oacute;n municipal respondi&oacute; reparando lo sucedido erigiendo un memorial en bronce (1996), designando una plaza y una calle con el nombre del alcalde Francisco Rodr&iacute;guez Betancor (1901-1936). </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Posiblemente sea Los Llanos de Aridane el primer municipio de Canarias, y de los primeros de Espa&ntilde;a, que acord&oacute; por unanimidad un reconocimiento p&uacute;blico a un republicano asesinado en 1936 por el simple hecho de planteamientos pol&iacute;ticos discrepantes, pero, totalmente constitucionales y democr&aacute;ticos. </span>	
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nota:</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> El Gobierno de Canarias ha estimado designar el pr&oacute;ximo jueves 7 de mayo</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>, en memoria del 7 de mayo de 1994,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> como D&iacute;a de la Memoria Hist&oacute;rica de Canarias con un acto p&uacute;blico conmemorativo en Fuencaliente. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/30-anos-memorial-francisco-rodriguez-betancor-victima-dictadura-franquista_129_13198685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 08:31:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4706514" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4706514" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[30 años del memorial a Francisco Rodríguez Betancor, víctima de la dictadura franquista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5bc85e7d-fa8f-4a90-92ee-99cca88fbe48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[1.700 años de la festividad de la Santa Cruz de Mayo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/1-700-anos-festividad-santa-cruz-mayo_129_13188815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="1.700 años de la festividad de la Santa Cruz de Mayo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - La festividad en La Palma guarda todo un cúmulo de sabiduría popular y profunda veneración en torno al Santo Madero. Un legado cultural que tiene sus raíces y origen en el año 326 


</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cruz de la Montaña de Las Rosas, Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cruz de la Montaña de Las Rosas, Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El 3 de mayo se conmemora el descubrimiento en el a&ntilde;o 326 de la <strong>verdadera Cruz de Cristo</strong>. Se cumplen en este a&ntilde;o el 1700 aniversario de este popular legado cristiano de la festividad de la Santa Cruz de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        La leyenda y tradici&oacute;n cristiana recoge que al emperador romano Constantino, en la batalla en que derrot&oacute; al tirano Majencio, se le apareci&oacute; una cruz resplandeciente en el cielo en la se que le&iacute;a <em><strong>in hoc signos vinces</strong></em> (con este signo vencer&aacute;s). 
    </p><p class="article-text">
        Constantino el Grande venci&oacute; y reprodujo una cruz bordada en su estandarte imperial en oros, esmaltes y piedras preciosas. Con ese estandarte continu&oacute; el emperador luchando contra el paganismo con hist&oacute;ricas victorias. 
    </p><p class="article-text">
        Su madre, Santa Elena, conocedora de la devoci&oacute;n que su hijo ten&iacute;a a la Santa Cruz se traslad&oacute; a Jerusal&eacute;n mandando excavar en el monte G&oacute;lgota hasta que encontraron tres cruces. Relatan que luego, la emperatriz, orden&oacute; que pusieran tres enfermos sobre ellas y cuentan que uno san&oacute;. M&aacute;s tarde pusieron tres cad&aacute;veres, uno sobre cada cruz, resucitando el que fue colocado sobre la misma cruz en la que el enfermo hab&iacute;a recobrado la salud. Desde ese momento la fe cat&oacute;lica acept&oacute; a esta cruz como aquella en la que muri&oacute; Cristo. 
    </p><p class="article-text">
        La mitad de esta milagrosa cruz se qued&oacute; en un templo en Jerusal&eacute;n; la otra se mand&oacute; a Constanti&shy;nopla donde el emperador mand&oacute; poner un trozo en el interior de una estatua suya, y el resto se mand&oacute; a Roma. 
    </p><p class="article-text">
        De la parte que se qued&oacute; en Jerusal&eacute;n cuenta el que fuera obispo de esta ciudad San Cirilo que se cortaron muchos fragmentos sin que disminuyera su tama&ntilde;o, de lo que fue testigo ocular. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recoge la tradici&oacute;n que fueron encontrados los tres clavos de la crucifixi&oacute;n mandando Santa Elena que uno se preparara y pusiese en la corona imperial y otro en el tascafreno del caballo de su hijo Constan&shy;tino. El tercero lo arroj&oacute; al mar para calmar una tempestad, aunque volvi&oacute; flotando sobre el agua y fue recuperado por la emperatriz, que m&aacute;s tarde lo regal&oacute; a la iglesia de Tr&eacute;veris, Alemania.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87bfffba-3c1a-43b3-84a0-d5ddd69bfa57_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87bfffba-3c1a-43b3-84a0-d5ddd69bfa57_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87bfffba-3c1a-43b3-84a0-d5ddd69bfa57_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87bfffba-3c1a-43b3-84a0-d5ddd69bfa57_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87bfffba-3c1a-43b3-84a0-d5ddd69bfa57_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87bfffba-3c1a-43b3-84a0-d5ddd69bfa57_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87bfffba-3c1a-43b3-84a0-d5ddd69bfa57_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antigua cruz de mayo de Breña Alta. AGLP"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antigua cruz de mayo de Breña Alta. AGLP                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La isla canaria de La Palma y la festividad de la Santa Cruz de Mayo</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Palma est&aacute; llena y sembrada de cruces que, desde la m&aacute;s humilde y rec&oacute;ndita a la m&aacute;s suntuosa y milagrosa, amanecen cada 3 de mayo vestidas y enramadas o simplemente con unas flores en un pomo de cristal, otrora de uso dom&eacute;stico, y en el pie una vela encendida derramando cera sobre una piedra. 
    </p><p class="article-text">
        En lo alto de monta&ntilde;as y laderas, en entrecruzados caminos, en el lugar de una muerte violenta, a la entrada de una humilde casa o suntuosa y solarie&shy;ga, rematando canalizaciones de agua o portones aparece erguido, bendiciendo el lugar, el s&iacute;mbolo cristiano que recuerda la muerte de Cristo. 
    </p><p class="article-text">
        Unas con bellas hornaci&shy;nas o nichos de mamposter&iacute;a, donde se cobijan los mayores del lugar en los conocidos &ldquo;mentideros&rdquo; y otras, m&aacute;s sencillas cubiertas por la b&oacute;veda del cielo azul o los millones de estrellas que la isla tiene por techo. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas de ellas, las conocidas como &ldquo;cruz del siglo&rdquo;, se colocaron en riscos y monta&ntilde;as con temor y devoci&oacute;n por el paso del a&ntilde;o 1899 a 1900, que en esos tiempos cargados de miedos y supersticio&shy;nes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13a2e26-b1fc-4d6d-b2a7-d1070c54da05_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13a2e26-b1fc-4d6d-b2a7-d1070c54da05_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13a2e26-b1fc-4d6d-b2a7-d1070c54da05_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13a2e26-b1fc-4d6d-b2a7-d1070c54da05_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13a2e26-b1fc-4d6d-b2a7-d1070c54da05_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f13a2e26-b1fc-4d6d-b2a7-d1070c54da05_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f13a2e26-b1fc-4d6d-b2a7-d1070c54da05_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Calvario de Los Barros, Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Calvario de Los Barros, Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la v&iacute;spera de la festividad, el eco de laderas y barrancos retumba y multipli&shy;ca el estampido del volador y las gentes, desde siglos, saben que son &ldquo;las cruces&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas tienen nombre propio, otras ni tan siquiera eso. Unas est&aacute;n cargadas de bellas leyendas y otras, sin embargo, son an&oacute;nimas y muy pocos conocen el por qu&eacute; se encuentran en aquel lugar. Pero una y otras, cuando llega mayo evocan a los palmeros a una profunda tradi&shy;ci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los fastos festejos de la cruz fueron, desde los primeros momentos, objeto de regulaci&oacute;n por parte del antiguo Cabildo o Concejo de la isla. En las ordenanzas de 1611, y probablemente en anteriores, determina y ordena &ldquo;...que los Mayordomos de los oficios saquen los d&iacute;as del Corpus-Christi y San Miguel y <strong>Santa Cruz de Mayo</strong> y en todos los dem&aacute;s d&iacute;as generales los Pendones para acompa&ntilde;ar las procesiones, so pena de 20 d&iacute;as de C&aacute;rcel con m&aacute;s de 1.000 mrs aplicados por tercios, Juez, denunciador y Propios&rdquo;. Al mismo tiempo ordenaba que se deb&iacute;an barrer las calles para el paso de las procesio&shy;nes.
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;rbol de la vida y la muerte se engalana y se revive, cada 3 de mayo, como el mejor y m&aacute;s preciado de los tesoros populares ancestral. La festividad en la isla de La Palma guarda todo un c&uacute;mulo de sabidur&iacute;a popular y profunda veneraci&oacute;n en torno al Santo Madero.
    </p><p class="article-text">
        Un legado cultural que tiene sus ra&iacute;ces y origen en el a&ntilde;o 326, <strong>hace 1.700 a&ntilde;os.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6338c361-ae0e-4e79-babf-8c2afd6b9c3e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6338c361-ae0e-4e79-babf-8c2afd6b9c3e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6338c361-ae0e-4e79-babf-8c2afd6b9c3e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6338c361-ae0e-4e79-babf-8c2afd6b9c3e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6338c361-ae0e-4e79-babf-8c2afd6b9c3e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6338c361-ae0e-4e79-babf-8c2afd6b9c3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6338c361-ae0e-4e79-babf-8c2afd6b9c3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cruz de la Glorieta de la Concordia (Las Manchas), Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cruz de la Glorieta de la Concordia (Las Manchas), Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4379088f-0b79-484e-aa1c-f79ba75d5d80_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4379088f-0b79-484e-aa1c-f79ba75d5d80_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4379088f-0b79-484e-aa1c-f79ba75d5d80_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4379088f-0b79-484e-aa1c-f79ba75d5d80_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4379088f-0b79-484e-aa1c-f79ba75d5d80_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4379088f-0b79-484e-aa1c-f79ba75d5d80_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4379088f-0b79-484e-aa1c-f79ba75d5d80_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Encuentro de Cruceros, La Laguna. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Encuentro de Cruceros, La Laguna. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ffc67bc-2b4d-4017-96f3-b8780c6d37c6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ffc67bc-2b4d-4017-96f3-b8780c6d37c6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ffc67bc-2b4d-4017-96f3-b8780c6d37c6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ffc67bc-2b4d-4017-96f3-b8780c6d37c6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ffc67bc-2b4d-4017-96f3-b8780c6d37c6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ffc67bc-2b4d-4017-96f3-b8780c6d37c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2ffc67bc-2b4d-4017-96f3-b8780c6d37c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plaza de la Cruz de La Paloma. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plaza de la Cruz de La Paloma. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/1-700-anos-festividad-santa-cruz-mayo_129_13188815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 14:10:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2017120" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2017120" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[1.700 años de la festividad de la Santa Cruz de Mayo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06943da4-e9d3-42c4-80f6-e308773adce2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Suso, un aridanense de la diáspora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/suso-aridanense-diaspora_129_13172455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141681.jpg" width="1511" height="850" alt="Suso, un aridanense de la diáspora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - De este modo, la ausencia de publicaciones monográficas sobre Aridane ha sido cubierta magníficamente por Jesús Pérez Morera mediante el estudio de antiguos y diversos documentos custodiados en archivos y, a menudo, maltratados por la manipulación humana y los años; papeles, en definitiva, que estaban ocultos por la desidia y el nulo interés.</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jesús Pérez Morera y María Victoria Hernández. EDUARDO CÁCERES"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jesús Pérez Morera y María Victoria Hernández. EDUARDO CÁCERES                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; con <em>La cultura del az&uacute;car.</em> El t&iacute;tulo de una exposici&oacute;n de arte descubri&oacute; a los palmeros la relaci&oacute;n entre la producci&oacute;n agraria de los ca&ntilde;averales y el rico legado patrimonial religioso de Flandes en la isla canaria de La Palma. Jam&aacute;s el t&iacute;tulo de una muestra hab&iacute;a dejado tanta huella did&aacute;ctica e hist&oacute;rica entre los palmeros. 
    </p><p class="article-text">
        El 30 de junio de 1994 se inauguraba la casona solariega Massieu Van Dalle y Monteverde en el Llano de San Pedro, Los Llanos de Aridane, propiedad del Cabildo Insular de La Palma. En su restauraci&oacute;n se invirtieron m&aacute;s de 100 millones de pesetas con cargo al programa Regis de la Uni&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con esta apertura, en el mismo inmueble se organiz&oacute; la exposici&oacute;n <em><strong>La cultura del az&uacute;car: los ingenios de Argual y Tazacorte</strong></em><strong>,</strong> seg&uacute;n idea y proyecto comisariado por el profesor en Historia del Arte de la Universidad de La Laguna el <strong>Dr. Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera (Santa Cruz de La Palma, 1963), </strong>de padre todoquero y madre mazuca.<strong> </strong>Por error, en la impresi&oacute;n el cat&aacute;logo figur&oacute; con este rango otra persona, lo que fue enmendado espec&iacute;ficamente por un cartel colocado a la entrada de la muestra (1).
    </p><p class="article-text">
        La propuesta cultural primigenia de P&eacute;rez Morera consist&iacute;a en instalar la exposici&oacute;n en la casa Poggio Maldonado y Monteverde, tambi&eacute;n en el Llano de San Pedro. En una visita <em>in situ</em> al edificio acompa&ntilde;ados por un grupo de amigos, apunt&eacute; la opci&oacute;n de reubicar la exhibici&oacute;n en la Casa Massieu, para cuyo estreno tras su restauraci&oacute;n el Cabildo no contaba con contenido s&oacute;lido. La proposici&oacute;n se elev&oacute; a la Corporaci&oacute;n Insular, que la aprob&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de entonces, Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera <strong>abri&oacute; un abanico extraordinario de trabajos de investigaci&oacute;n</strong> que nos han descubierto los valores patrimoniales de Aridane. La ciudad adolec&iacute;a de estudios espec&iacute;ficos que pusieran a la luz su historia cultural, art&iacute;stica y social y la identidad de la localidad al gran p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, la ausencia de publicaciones monogr&aacute;ficas sobre Aridane ha sido cubierta magn&iacute;ficamente por Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera mediante el estudio de antiguos y diversos documentos custodiados en archivos y, a menudo, maltratados por la manipulaci&oacute;n humana y los a&ntilde;os; papeles, en definitiva, que estaban ocultos por la desidia y el nulo inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras <em>La cultura del az&uacute;car</em>, enseguida convertido en referencia fundamental de los ca&ntilde;averales del siglo XVI y del comercio con Centro Europa (Flandes), P&eacute;rez Morera continu&oacute; comisariando otras exposiciones en el mismo marco espacial, apoyadas con semanas de conferencias y debates, como <em><strong>&Aacute;ngeles y arc&aacute;ngeles:</strong></em><strong> </strong><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>cinco siglos de arte en La Palma </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>(1995)</strong></span><strong> y </strong><em><strong>Victoria de Echedey y endechas a la muerte de Guill&eacute;n Peraza</strong></em><strong> (1997).</strong> Tales propuestas de P&eacute;rez Morera alcanzaron una repercusi&oacute;n extraordinaria en los medios de comunicaci&oacute;n, incluida la prensa escrita y la televisi&oacute;n nacional, lo que las convirti&oacute; en aut&eacute;nticos hitos jam&aacute;s alcanzados hasta entonces por otros proyectos de difusi&oacute;n cultural gestados en la isla de La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a ello, el <em>espacio cultural</em> de la aridanense casa<strong> </strong>Massieu Van Dalle Monteverde se transform&oacute; en toda una novedad en el &aacute;mbito de la <strong>divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica human&iacute;stica,</strong> a lo que contribuy&oacute; la calidad de los contenidos y el esp&iacute;ritu did&aacute;ctico en torno a nuestro patrimonio local, tangible y sin embargo ignorado.
    </p><p class="article-text">
        El compromiso de P&eacute;rez Morera por la defensa del patrimonio canario en general y del espec&iacute;fico de la isla de La Palma <strong>le han generado continuos sinsabores, algunos muy amargos,</strong> debido casi siempre al desaprecio del concepto objetivo y universal del &lsquo;<strong>valor intr&iacute;nseco del legado patrimonial&rsquo; </strong>que manifiestan quienes ostentan cargos de responsabilidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87ae05fb-69c4-4c66-8d0d-c17a090bd002_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87ae05fb-69c4-4c66-8d0d-c17a090bd002_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87ae05fb-69c4-4c66-8d0d-c17a090bd002_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87ae05fb-69c4-4c66-8d0d-c17a090bd002_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87ae05fb-69c4-4c66-8d0d-c17a090bd002_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87ae05fb-69c4-4c66-8d0d-c17a090bd002_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87ae05fb-69c4-4c66-8d0d-c17a090bd002_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada del libro del profesor Pérez Morera. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada del libro del profesor Pérez Morera. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En este libro, <em><strong>La calle real de Los Llanos de Aridane: vida y sociedad (siglos XVI-XX)</strong></em><strong>,</strong> el autor abre la posibilidad a otros investigadores y curiosos de un sinf&iacute;n de trabajos monogr&aacute;ficos sobre los or&iacute;genes del asentamiento poblacional de la hoy ciudad de Los Llanos de Aridane. Colonos venidos de diferentes lugares y, por tanto, con un variado bagaje de costumbres a sus espaldas se encuentran con los &uacute;ltimos descendientes del mundo ind&iacute;gena prehisp&aacute;nico y configuran el origen y el arraigo de los aridanenses que somos criollos y mestizos.
    </p><p class="article-text">
        Cada recodo, plaza, calle o camino, cada lugar, inmueble o comercio, as&iacute; como las producciones ganaderas y agrarias, las familias, los esclavos y sirvientes, los presb&iacute;teros y monjas exclaustradas van descubriendo la realidad social de cada &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Las primitivas casas pajizas con cubierta vegetal de la calle Real fueron sustituidas con el transcurso de los siglos por otros inmuebles de una y dos plantas. Tres calles principales y paralelas de orientaci&oacute;n este-oeste configuraron el trazado urbano fundacional de Los Llanos de Aridane: Real, del Medio y Trasera. Un conjunto que se complet&oacute; con los callejones o <em>boquetes </em>(&lsquo;entrada estrecha de un lugar&rsquo;) como v&iacute;as secundarias de circulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aquel ni&ntilde;o gordito de pelo rizado y ojos saltones compart&iacute;a expectante los festejos de La Patrona de la mano de don Carmelo, su padre, del linaje de <em>Los Leadros</em> de Todoque. Ya mayor y aprovechando que su progenitor ven&iacute;a por negocios a Aridane (Suso sigue sin haber aprendido a conducir), se le ve&iacute;a bajo los laureles centenarios de la plaza compartiendo un breve di&aacute;logo con los viejos amigos de la familia, Lucas y Tom&aacute;s, mientras se apresuraba a visitar a don Marino y a Arsilda para tomar miles de notas del pasado local.
    </p><p class="article-text">
        Ese c&uacute;mulo de informaci&oacute;n, de sucesivas d&eacute;cadas de trabajo, ha ido tomando forma, como si de un puzle se tratara, en diferentes trabajos. De todo ello nos queda por conocer la detallada memoria de Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera preceptiva para la incoaci&oacute;n y el posterior reconocimiento y declaraci&oacute;n del <strong>casco urbano fundacional como Bien de Inter&eacute;s Cultural</strong>, iniciado hace un tiempo y paralizado sin que nadie asuma responsabilidades. <strong>En caso de resolverse satisfactoriamente, se tratar&iacute;a del primer BIC con el que contase esta ciudad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como ya apuntamos, su compromiso personal, nacido del estudio profundo y constante durante toda una vida, ha convertido a <strong>P&eacute;rez Morera en una voz cr&iacute;tica sobre la conservaci&oacute;n del patrimonio</strong>. La opini&oacute;n de Suso mueve conciencias, especialmente de quienes ostentan responsabilidades directas, como miembro de las comisiones mixtas de patrimonio, que a&uacute;nan al Obispado de la Di&oacute;cesis de Tenerife y a los Cabildos de Tenerife y La Palma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbfbc0b8-8200-4350-add3-4160fc4f49cf_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbfbc0b8-8200-4350-add3-4160fc4f49cf_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbfbc0b8-8200-4350-add3-4160fc4f49cf_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbfbc0b8-8200-4350-add3-4160fc4f49cf_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbfbc0b8-8200-4350-add3-4160fc4f49cf_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dbfbc0b8-8200-4350-add3-4160fc4f49cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dbfbc0b8-8200-4350-add3-4160fc4f49cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pérez Morera, Mariano Cáceres y María Victoria Hernández, equipo de las exposiciones de los años 90. EDUARDO CÁCERES"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pérez Morera, Mariano Cáceres y María Victoria Hernández, equipo de las exposiciones de los años 90. EDUARDO CÁCERES                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El aval del profesor de la Universidad de La Laguna tiene repercusi&oacute;n internacional, especialmente en varios pa&iacute;ses hispanoamericanos, sobre todo, en M&eacute;xico. Los viajes de P&eacute;rez Morera al Nuevo Mundo, dirigidos a la continua b&uacute;squeda de la relaci&oacute;n cultural entre Am&eacute;rica y Canarias, aportan invariablemente nuevas referencias que dan contenido a la historia compartida por las dos orillas atl&aacute;nticas.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con el aniversario de los 500 a&ntilde;os de la fundaci&oacute;n de Los Llanos de Aridane, el profesor public&oacute; <em>En el lugar de </em><em><strong>Los Llanos: arquitectura y organizaci&oacute;n espacial de los primeros n&uacute;cleos de poblamiento del valle de Aridane </strong></em><strong>(2020)</strong> y ahora contin&uacute;a con <em><strong>La calle real de Los Llanos de Aridane: vida y sociedad (siglos XVI-XX)</strong></em><strong>,</strong> que<em> </em>nos ofrece un recorrido detallado de las ra&iacute;ces patrimoniales, que abarcan desde las viejas piedras hasta las manifestaciones emocionales de sus gentes, quienes dan contenido profundo a la identidad propia de nuestro pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        La obra contar&aacute; con dos ediciones: una en papel y otra, m&aacute;s relevante por su accesibilidad universal y p&uacute;blica, en Internet, gracias a las herramientas que ofrecen las nuevas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        (1)<em>La cultura del az&uacute;car: los ingenios de Argual y Tazacorte</em>, S. l.: Cabildo Insular de La Palma, Unelco, Asociaci&oacute;n de Vecinos &laquo;Francisca de Gazmira&raquo;, Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte, 1994, p. 5.	
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nota: </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">Pr&oacute;logo del libro</span><em><strong> La calle real de Los Llanos de Aridane: vida y sociedad (siglos XVI-XX)</strong></em><strong>, </strong>publicado por el Ayuntamiento de Los Llanos de<strong> </strong>Aridane y presentado en el Espacio Cultural Real21 que fuera casa natal de Juana Tabares D&iacute;az, hija predilecta de Aridane.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/suso-aridanense-diaspora_129_13172455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 14:08:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141681.jpg" length="677623" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141681.jpg" type="image/jpeg" fileSize="677623" width="1511" height="850"/>
      <media:title><![CDATA[Suso, un aridanense de la diáspora]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/441f1a99-9ba1-4df5-93ba-484cb20ec646_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141681.jpg" width="1511" height="850"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Semana Santa de Tijarafe merece ser BIC]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/semana-santa-tijarafe-merece-bic_129_13153089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Semana Santa de Tijarafe merece ser BIC"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Se trata de una Semana Santa humilde, alejada de suntuosidad, sencilla, pero, llena de detalles rituales mantenidos durante generaciones de tijaraferos. Contiene la liturgia oficial católica a la que se incorpora elementos y manifestaciones paralitúrgicos que la convierten en peculiar, ancestral, única y digna de proteger</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retirando la daga del dolor. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retirando la daga del dolor. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La Semana Santa de Tijarafe nunca ha ocupado la apertura y primeras p&aacute;ginas de los medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales. Son muy escasos los cargos pol&iacute;ticos que participan, y ni tan siquiera se interesan y muestran curiosidad por esta manifestaci&oacute;n ritual peculiar y &uacute;nica en Canarias.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En nuestra opini&oacute;n re&uacute;ne los requisitos para acordar la apertura de expediente y posterior declaraci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural, BIC. Es el modo de darla a conocer, profundizar en su estudio y preservar para generaciones venideras. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Se trata de una Semana Santa humilde, alejada de suntuosidad, sencilla, pero, llena de detalles rituales mantenidos durante generaciones de tijaraferos. Contiene la liturgia oficial cat&oacute;lica a la que se incorpora elementos y manifestaciones paralit&uacute;rgicos que la convierten en peculiar, ancestral, &uacute;nica y digna de proteger. &nbsp;&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;El </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jueves Santo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> una vez concluido los oficios del d&iacute;a que procede a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;arrestar las campanas&rdquo;.</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Igual que desde tiempo inmemorial las campanas de la espada&ntilde;a vuelven a estar </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>"arrestadas"</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (amarradas las cuerdas de toque y sin poder ser utilizadas). As&iacute; permanecen hasta del momento del Aleluya del S&aacute;bado de Gloria, en total silencio y respeto por la agon&iacute;a y muerte de Cristo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La convocatoria al vecindario para asistir a la Hora Santa se realiza con una </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>matraca manual</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, especia de tabla con dos aldabas, con la que una persona va recorriendo las empedradas calles del casco urbano de Tijarafe. El silencio lo interrumpe los pasos sobre las calles empedradas del portador de la matraca envuelto entre la tenue luz del alumbrado y la espl&eacute;ndida luna llena de Jueves Santo.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Toque conjunto de campanas y tambor en Tijarafe. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Toque conjunto de campanas y tambor en Tijarafe. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La procesi&oacute;n magna del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Viernes Santo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, con las im&aacute;genes que participan en la Semana de Pasi&oacute;n, mantiene elementos propios y singulares como es encontrar detr&aacute;s de la urna del Cristo yacente el palio parroquial, portado por cuatro hermanos del Sant&iacute;simo con los varales cruzados, simbolizando la muerte de Jes&uacute;s. Seg&uacute;n referencias testimoniales esta costumbre hasta fechas recientes tambi&eacute;n se realizaba en las parroquias de N.S. de Montserrat y San Andr&eacute;s, municipio de San Andr&eacute;s y Sauces.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el retorno de la comitiva al templo tiene lugar el Santo Entierro d&oacute;nde el sepulcro es una magnifica caja de tea tradicional de La Palma. Una vez introducido cuerpo yacente de Cristo la cierran con un seco golpe que retumba en la iglesia y sobrecoge a los asistentes. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Uno de los momentos crucial de la Semana Santa de Tijarafe tiene lugar durante la celebraci&oacute;n de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Vigilia Pascual del S&aacute;bado Santo. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Terminada la liturgia de la palabra se entona el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Gloria in excelsis Deo.</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Es el momento solemne de proclamar que Jes&uacute;s ha resucitado, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Aleluya</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. En ese preciso momento se enciende la luz el&eacute;ctrica del templo, se &ldquo;rasga&rdquo; el tel&oacute;n o velo que ocultaba el Altar Mayor y aparece la imagen de Cristo Resucitado.Al mismo tiempo se escucha un fuerte golpe que abre las puertas del templo e irrumpen un grupo de vecinos corriendo portando, el mandador un estandarte de damasco rojo, cestos llenos de p&eacute;talos de flores que van arrojan sobre los asistentes. Mientras resuena dentro del templo la &ldquo;caja de guerra&rdquo;, tambor, y repican las campanas de la espada&ntilde;a y campanillas de los monaguillos. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Toque de matraca en Tijarafe. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Toque de matraca en Tijarafe. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El llamado &ldquo;correr la aleluya&rdquo; se realiza actualmente en otras parroquias de La Palma, es el caso de Puntallana, Fuencaliente y Bre&ntilde;a Alta. Fue una manifestaci&oacute;n generalizada en la isla seg&uacute;n testimonios documentales que conocemos de otras parroquias. Probablemente tambi&eacute;n se encontraba en las otras islas del archipi&eacute;lago, pero, es La Palma la &uacute;nica que la conserva.</span>
    </p><p class="article-text">
        En la tarde del <strong>Domingo de Resurrecci&oacute;n</strong> la procesi&oacute;n, con la imagen de <strong>Cristo Resucitado</strong> recorre las calles tijaraferas. Por diferentes caminos van las Santas Mujeres (Ver&oacute;nica, Magdalena y Salom&eacute;) y San Juan Evangelista acompa&ntilde;ando a la Virgen de los Dolores. Los primeros se adelantan al comprobar que Jes&uacute;s hab&iacute;a resucitado. Cuando llegan ante la imagen de Cristo los portadores de los pasos realizan tres <em>venias</em> (genuflexiones) ante el Resucitado girando r&aacute;pidamente a San Juan que emprenden una veloz carrera hac&iacute;a la Virgen para darle la buena nueva. 
    </p><p class="article-text">
        En el momento del &ldquo;encuentro&rdquo; de la imagen de la Virgen con su Hijo el <strong>sacerdote retira la daga (pu&ntilde;al), s&iacute;mbolo del dolor de madre, que lleva clavada en el pecho la imagen de Mar&iacute;a. </strong>De inmediato se rompe el silencio de la procesi&oacute;n y comienzan a repicar las campanas de la espada&ntilde;a y el tradicional tambor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tijarafe conserva </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>un peculiar ta&ntilde;er manual de campanas, acompa&ntilde;adas y conjuntamente al toque de&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>caja de guerra</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&nbsp;(tambor), con los sones del antiqu&iacute;simo folclore canario del&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>tajaraste</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">En el a&ntilde;o 2002 la Unesco incorpor&oacute; al repertorio de patrimonio cultural inmaterial de la humanidad a los toques manuales de campanas espa&ntilde;olas entre los que se debe encontrar Tijarafe. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Campanas arrastradas. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Campanas arrastradas. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Desde la espada&ntilde;a del templo de Nuestra Se&ntilde;ora de la Candelaria, concluida en 1686, con un balc&oacute;n de madera dise&ntilde;ado exprofeso para estos toques, se anuncian y llaman a los rituales del calendario lit&uacute;rgico y tambi&eacute;n calamidades p&uacute;blicas y otros acontecimientos sociales. Los toques conjuntos de campanas y&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>caja de guerra</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&nbsp;siguen retumbando y&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>hablando</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&nbsp;como anta&ntilde;o con el vecindario. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>En el programa de mano del a&ntilde;o 1953 de las &ldquo;Solemnes fiestas en honor de Nuestra Se&ntilde;ora de Candelaria. Patrona de Tijarafe&rdquo; se establece para el d&iacute;a 7 de septiembre: &ldquo;A las 6 de la ma&ntilde;ana. &ndash; Toque del Ave Mar&iacute;a acompa&ntilde;ado del tradicional repique de campanas y tambor&rdquo;. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        El<span class="highlight" style="--color:white;"> arraigo de los toques del tajaraste, acompa&ntilde;ados de la m&uacute;sica de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>caja de guerra </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">(tambor) y campanas, en Tijarafe salta lo divino y bienaventurado y se convierte en manifestaci&oacute;n de alegr&iacute;a y jolgorio colectivo del pueblo. Ejemplo de este &uacute;ltimo tiene lugar en 1958 cuando a las 15.30 horas del 15 de noviembre llegaron al casco urbano de Tijarafe las aguas de la galer&iacute;a de El Caboco mientras se &ldquo;repicaron las campanas, acompa&ntilde;adas del tradicional tambor y se tiraron gran n&uacute;mero de cohetes&rdquo;, seg&uacute;n los apuntes in&eacute;ditos del que fuera Agente Judicial aridanense Anastasio Le&oacute;n Capote (1905-1985).</span>
    </p><p class="article-text">
        El calendario anual de los toques conjuntos de campanas y tambor se realizan actualmente: El 1 de enero, Festividad de la Virgen, N.S. de Candelaria, y v&iacute;speras en los meses de febrero y septiembre. En las novenas a la Virgen. en el mes de mayo. Corpus Christi y la octava (Bendici&oacute;n de los campos), el 1 de noviembre (Todos los Santos), Nochebuena y Navidad.
    </p><p class="article-text">
        En la Semana Santa los toques corresponden a la celebraci&oacute;n del <strong>Domingo de Ramos, Jueves Santo, S&aacute;bado Santo </strong>se realiza desde la espada&ntilde;a menos el <strong>Domingo de Resurrecci&oacute;n</strong> que el tambor, a ritmo de marcha y mientras tocan las campanas, acompa&ntilde;a el recorrido procesional del <strong>Encuentro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora y con exactitud se desconoce cu&aacute;ndo comenz&oacute; los toques conjuntos de campanas y tambor en Tijarafe. Las primeras referencias las encontramos en las cuentas de f&aacute;brica de los a&ntilde;os entre 1831 y 1841 en las que se hace abono o pagos &laquo;por tocar la caja el S&aacute;bado Santo&raquo;, referencia directa a la <strong>Aleluya de Resurrecci&oacute;n.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Corriendo el Aleluya. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Corriendo el Aleluya. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde los primeros asientos poblacionales, en el siglo XVI, por parte de colonos for&aacute;neos a la isla de La Palma impusieron nuevas costumbres y credo. Desde esa &eacute;poca se celebra la llamada Semana Santa en Tijarafe y seg&uacute;n las reglas de ese momento. Hist&oacute;ricamente las liturgias cat&oacute;licas han ido cambiando desde las primeras referencias de la celebraci&oacute;n de la Semana Santa, a finales del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>siglo III y IV (</strong></span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Constituciones_Apost%C3%B3licas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Constituciones Apost&oacute;licas</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">). Cada periodo marca unos ritos espec&iacute;ficos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Encontrar en plena vigencia, hoy en d&iacute;a, elementos que calificamos de paralit&uacute;rgico, que no forman parte de la liturgia oficial, en el municipio palmero de Tijarafe muestra la riqueza cultural de lo que se considera tradici&oacute;n inmemorial y que han mantenido durante generaciones los vecinos y vecinas de Tijarafe.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que antecede, falto de un mayor estudio que posiblemente incorpore otros elementos rituales, apoya, en nuestra opini&oacute;n, que la Semana Santa de Tijarafe contiene elementos peculiares y &uacute;nicos que deben ser considerados patrimonio de Canarias. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/semana-santa-tijarafe-merece-bic_129_13153089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 08:49:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="261087" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="261087" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Semana Santa de Tijarafe merece ser BIC]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Cristo de la Salud o Cristo de las Kábanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cristo-salud-cristo-kabanas_129_13116854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140014.jpg" width="685" height="385" alt="El Cristo de la Salud o Cristo de las Kábanas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - En un nicho de cantería de barranco se encuentra en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios (Los Llanos de Aridane) esta imagen de proporciones naturales, realizada en pasta de maíz con la técnica de los indios tarascos (México, siglo XVI) y unos cuatro kilos de peso que ha despertado a lo largo de su amplia historia una gran devoción</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cristo de la Salud o de las Kábanas. Parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios, Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cristo de la Salud o de las Kábanas. Parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios, Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En un nicho de canter&iacute;a de barranco se encuentra en la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios (Los Llanos de Aridane) el Cristo de la Salud, una imagen de proporciones naturales, realizada en pasta de ma&iacute;z con la t&eacute;cnica de los indios tarascos (M&eacute;xico, siglo XVI) y unos cuatro kilos de peso que ha despertado a lo largo de su amplia historia una gran devoci&oacute;n. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Procesiona en Semana Santa el Viernes Santo, a las 7.00 horas.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En Canarias se encuentran catalogados varios cristos de la misma procedencia y t&eacute;cnica. Desaparecidos, por deterioro, el que se encontraba en el convento de San Agust&iacute;n de Las Palmas y posiblemente otro que se encontraba en la capilla del cementerio de El Paso, del que se desconoce su procedencia. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Se conservan el Cristo del Planto (Santa Cruz de La Palma); Cristo de la Sacrist&iacute;a de la Victoria en la iglesia de San Andr&eacute;s (San Andr&eacute;s y Sauces); Santo Cristo Difunto (Icod de los Vinos); Cristo de la Misericordia (Garachico); Cristo de Telde (Gran Canaria); Cristo de los Canarios (Ingenio) y el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cristo de la Salud (Los Llanos de Aridane).</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Cristo de la Salud es una joya de la imaginer&iacute;a americana del siglo XVI. Fue restaurada en el a&ntilde;o 2001 tras casi cinco siglos de estancia en La Palma y varias intervenciones. Seg&uacute;n el restaurador Pablo Amador Marrero </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>es la m&aacute;s antigua efigie de los llamados &ldquo;Cristos de pasta que se conserva en Canarias&rdquo;. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">Fue una de las de las piezas centrales de la exposici&oacute;n &ldquo;Arte en Canarias. Siglos XV-XIX. Una mirada retrospectiva&rdquo; (Gobierno de Canarias 2001), con ese motivo viaj&oacute; a otras islas. En el cat&aacute;logo de la misma figura descrito: &ldquo;Talleres virreinales novohispanos. Papel modelado, ca&ntilde;a de ma&iacute;z. Descortezada, policromado al &oacute;leo. 198 x 170 x 46 cms. / siglo XVI&rdquo;. Aproximadamente tiene un peso de unos 4 kilogramos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el a&ntilde;o 1862 el Obispado Nivariense concedi&oacute; licencia al abogado y alcalde aridanense </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jacinto Mar&iacute;a K&aacute;bana Wang&uuml;emert</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> para trasladar la imagen, abandonada en dependencias del antiguo Hospital de Nuestra Se&ntilde;ora de los Dolores de Santa Cruz de La Palma, a una capilla que pretend&iacute;a construir en el lugar del Calvario, a la entrada de la ciudad de Los Llanos de Aridane.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imagen ya estaba documentada desde 1603 en el altar mayor del oratorio del Hospital de Dolores. Seg&uacute;n el Dr. Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera, profesor de la Universidad de La Laguna, entre 1643 y 1644 fue intervenida por el maestro imaginero y retablista mexicano, afincado en La Palma, Antonio de Orbar&aacute;n (1603-1671).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1866 el crucificado ya se encontraba en Los Llanos de Aridane. El peri&oacute;dico palmero </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El Time</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de 29 de abril de 1866, p.3., en referencia a Jacinto Mar&iacute;a K&aacute;bana dice que &ldquo;&hellip;trat&oacute; de reedificar el Calvario. Para ello abri&oacute; una suscripci&oacute;n entre los vecinos, y de este modo se comenz&oacute; la obra; pero ya pr&oacute;xima &aacute; terminarse, ces&oacute; el Sr. K&aacute;bana su Alcald&iacute;a y nadie ha vuelto &aacute; hablar del Calvario, sin embargo, de que muy corta cantidad y en muy poco tiempo quedar&iacute;a terminado. Tambi&eacute;n debo decir a V. que el Crucifijo que el Sr. K&aacute;bana consigui&oacute; venciendo la oposici&oacute;n que &aacute; &eacute;sto se hizo, para que se pusiese en el Calvario, se halla en la sala baja de dicho Sr. esperando &aacute; que se le pida por alguien para terminar la antedicha obra. Que haga el Sr. K&aacute;bana en la misma sala baja un oratorio para darle culto, porque puede estar seguro de que al paso que vamos all&iacute; estar&aacute; el Crucifijo toda la vida&rdquo;.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cristo de la Salud. Siglo XVI. México. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cristo de la Salud. Siglo XVI. México. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1871 muere K&aacute;bana Wang&uuml;emert. En el Registro Civil de Los Llanos de Aridane se registra el fallecimiento el dos de abril, natural de Los Llanos, de 49 a&ntilde;os de edad, soltero, abogado, con domicilio en la calle La Salud n&ordm; 16, hijo de Domingo K&aacute;bana y Ambrosia Wang&uuml;emert. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Del conocido popularmente por &ldquo;Cristo de la Salud&rdquo;, por encontrarse en la casa n&uacute;mero 22, de antiguo 16, de la calle aridanense &ldquo;de la Salud&rdquo;, el pueblo cuenta que durante esta estancia la vivienda sufri&oacute; a consecuencia de un rayo un derrumbe importante de la que &laquo;milagrosamente&raquo; se salv&oacute; la imagen, sobre la que no cayeron los escombros. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En ese hecho el pueblo y devotos vieron un hecho sobrenatural y as&iacute; lo recuerda la memoria del pueblo y lo ha recogido la prensa y la memoria colectiva de aridanenses.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El 5 de septiembre de 1910 Jos&eacute; Mar&iacute;a K&aacute;bana Valc&aacute;rcel y su t&iacute;a Juana K&aacute;bana Wang&uuml;emert, hermana de Jacinto, donaron el Cristo de la Salud a la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios, [previa autorizaci&oacute;n del Obispado y rubicana por el licenciado Miguel Julia Frio], donde hoy se venera, lo que propici&oacute; que por esos a&ntilde;os tambi&eacute;n recibiera el apelativo del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;Cristo de las K&aacute;bana&rdquo;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aunque esta fecha no viene avalada de momento por ning&uacute;n testimonio escrito, la informaci&oacute;n fue divulgada por el investigador palmero Alberto Jos&eacute; Fern&aacute;ndez Garc&iacute;a (1928-1984) posiblemente a trav&eacute;s de la documentaci&oacute;n conservada por los herederos y concretamente por la aridanense Pilar K&aacute;bana de Vargas quien en vida mantuvo una relaci&oacute;n entra&ntilde;able y generosa con su ciudad natal.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la columna de &ldquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Efem&eacute;rides Palmeras</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rdquo; del peri&oacute;dico </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Diario de avisos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, 20 de mayo de 1955, rese&ntilde;a: &ldquo;20 abril 1911.- La venerada imagen del Cristo de la Salud, tra&iacute;da a Los Llanos de Aridane por los Sres. K&aacute;bana, es trasladada desde el edificio que ocupa la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Prisi&oacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>d&oacute;nde ocurrieron casos milagrosos,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> hasta el domicilio de don Agust&iacute;n Ben&iacute;tez, en el que permaneci&oacute; muchos a&ntilde;os. Actualmente se venera en la Parroquia Matriz de los Remedios&rdquo;. Confirmando el traslado de la vivienda d&oacute;nde se encontraba originalmente.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Seg&uacute;n los apuntes in&eacute;ditos del que fuera Agente Judicial Anastasio Le&oacute;n (1905-1985) la donaci&oacute;n tuvo lugar el 5 de septiembre de 1910 y la imagen estuvo en la calle de La Salud, hasta que comenzaron las reformas de este inmueble para destinarlo a c&aacute;rcel del distrito y &ldquo;despu&eacute;s se hizo cargo don Jos&eacute; Agust&iacute;n Ben&iacute;tez para arreglarlo y fue pintado por don &Aacute;ngel Jim&eacute;nez, do&ntilde;a Fernanda P&eacute;rez y do&ntilde;a Magdalena Carballo, y luego fue llevado a la iglesia&rdquo;. Noticia que corrobora la anterior y posiblemente su fuente fuera los trabajos, en Diario de Avisos 1965, sobre la Semana Santa aridanense de Fern&aacute;ndez Garc&iacute;a.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La aridanense Pilar Kábana, benefactora de la ciudad de Los Llanos de Aridane. A. KÁBANA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La aridanense Pilar Kábana, benefactora de la ciudad de Los Llanos de Aridane. A. KÁBANA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Por transmisi&oacute;n oral sabemos que el Cristo de la Salud estuvo tambi&eacute;n, no sabemos fechas concretas, en la casa que fuera propiedad de Dionisio Castro Pestana en la calle del Medio y en el barrio aridanense de Tajuya, hoy La Laguna, concretamente en el inmueble conocido por la Taranga&ntilde;a, la cual, seg&uacute;n los vecinos fue una ermita y en la se encontraba unas piedras talladas, a modo de repisa, para velas u otros usos religiosos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A&uacute;n hoy se recuerda por los vecinos los relatos de los mayores y la devoci&oacute;n que se profesaba por los laguneros al que llamaban &ldquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>el Cristo de las K&aacute;bana</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rdquo;, el cual sent&iacute;an como suyo y visitaban en la calle de La Salud y con posterioridad en la parroquia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La existencia de esa ermita debi&oacute; ser privada, en La Laguna viene confirmada por un documento que se conserva en el Archivo Municipal aridanense. Gabriel Lorenzo Duque, presidente de la Junta Municipal del Censo electoral, el 4 de diciembre de 1933 hace saber los locales designados para colegios electorales, diciendo: &ldquo;Distrito Tercero: Tajuya. Secci&oacute;n primera: Tajuya. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>El sal&oacute;n escuela de ni&ntilde;os de Tajuya, situado en el camino de Los Llanos a dicho pago conocido por Casa de la Iglesia&rdquo;,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> la descripci&oacute;n del local corresponde a la Taranga&ntilde;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imagen aparece inventariada por primera vez en el archivo parroquial en 1946, cit&aacute;ndose como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&laquo;Cristo Crucificado, imagen grande de cart&oacute;n&raquo;, </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">no figurando a&uacute;n en el inventario de 1928, aunque en la Semana Santa de este a&ntilde;o se procedi&oacute; a su </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;bendici&oacute;n&rdquo;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y a realizar su posterior salida procesional el Viernes Santo a las 10 de la noche. En el programa de mano de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Semana Santa de 1928</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> consta textualmente su &ldquo;bendici&oacute;n&rdquo; lo que nos hace suponer fuera el a&ntilde;o que realmente ya se encontraba en el templo de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios y posiblemente tambi&eacute;n el primer a&ntilde;o que sali&oacute; en procesi&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los a&ntilde;os fueron pasando y el Cristo de la Salud continu&oacute; estando en la Semana Santa de Los Llanos de Aridane. El Jueves Santos de 1944 figura para las seis de la tarde del lavatorio de los pies y &ldquo;A continuaci&oacute;n saldr&aacute; la procesi&oacute;n del Sant&iacute;simo Cristo de la Salud&rdquo; y a las 10 de la noche, Oficio de tinieblas&ldquo;. El Jueves Santo de 1947 se programaba &rdquo;A las 5 de la tarde. &ndash; Ceremonia del Lavatorio con serm&oacute;n. A continuaci&oacute;n, procesi&oacute;n del Sant&iacute;simo Cristo de la Salud&ldquo; y volv&iacute;a a procesionar al d&iacute;a siguiente en la Procesi&oacute;n Magna. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Dos a&ntilde;os despu&eacute;s concretamente el viernes de Dolores de 1949 a las 10 de la noche, saldr&iacute;a &ldquo;El Sant&iacute;simo Cristo de la Salud y la Virgen de los Dolores que recorrer&aacute;n las calles de la ciudad en solemne y extraordinario V&iacute;a Crucis&hellip;&rdquo;. El Jueves Santo volv&iacute;a a salir, ahora solo, seg&uacute;n consta en el programa despu&eacute;s de la ceremonia del Lavatorio &ldquo;saldr&aacute; la procesi&oacute;n del Sant&iacute;simo Cristo de la Salud&rdquo; y tambi&eacute;n lo encontramos en la procesi&oacute;n del Viernes Santo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el Jueves Santo de 1955, el Cristo recorrer&iacute;a las calles aridanenses </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&laquo;en su nuevo trono&raquo;,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que es el mismo que utiliza actualmente y acompa&ntilde;ado por la Hermandad de Santa Rita de Casia de la parroquia de San Pedro de Argual. El nuevo trono, cuelgas y faroles de bronce se costearon por suscripci&oacute;n p&uacute;blica y fueron sus promotores Vicente Sosa y Luis G&oacute;mez Camacho.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El acompa&ntilde;amiento del Cristo fue cambiando. Le escoltaron en el recorrido procesional la Hermandad de Santa Rita, en otros a&ntilde;os por Mar&iacute;as de los Sagrarios y las Hijas de Mar&iacute;a, las Se&ntilde;oras de Acci&oacute;n Cat&oacute;lica, y por &uacute;ltimo la Hermandad del Sant&iacute;simo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imagen de rasgos marcadamente de un ind&iacute;gena americano tambi&eacute;n la encontramos en otras manifestaciones religiosas aridanenses. Por la devoci&oacute;n de Justo Hern&aacute;ndez P&eacute;rez, &ldquo;que ten&iacute;a prometida al Cristo de la Salud&rdquo;, se celebr&oacute; el domingo 20 de septiembre de 1942 una &ldquo;Fiesta en honor al Cristo de la Salud [&hellip;] por el que tanta devoci&oacute;n sienten los fieles de la Parroquia de los Remedios&rdquo;, con una funci&oacute;n solemne en la parroquia, cantada por el coro del colegio Amor Misericordioso regentado por religiosas dominicas. Por la tarde sali&oacute; en procesi&oacute;n la imagen que recorri&oacute; la calle Real (General&iacute;simo Franco) y la calle de La Salud (Jos&eacute; Antonio), calle d&oacute;nde estuvo muchos a&ntilde;os la imagen y dio lugar a su apelativo [</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Diario de avisos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> 17 de septiembre 1942. p.4]. Justo Hern&aacute;ndez (Justo el de las guaguas) y su esposa, domiciliados en la calle de La Salud y por ende &ldquo;vecinos&rdquo; del Cristo cuando se encontraba en el n&ordm; 22, hab&iacute;an hecho la promesa por el restablecimiento de una hija gravemente enferma. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Panteón Kábana, con una planta de &#039;espinas de Cristo&#039;. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panteón Kábana, con una planta de &#039;espinas de Cristo&#039;. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Debi&oacute; coincidir esa misma fiesta por devoci&oacute;n particular y promesa con la boda entre Olga Pereyra Jaubert y Silviano Garc&iacute;a Mu&ntilde;oz quienes contrajeron matrimonio en el Altar Mayor, &ldquo;y ante la imagen del Cristo de la Salud&rdquo;, seg&uacute;n </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Diario de avisos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> el 26 de septiembre de 1942, p. 2.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El culto al Cristo fue diverso y el uno de noviembre de 1955 es llevado al cementerio parroquial, &ldquo;despu&eacute;s de la misa de once y es dejado hasta el d&iacute;a 2 de noviembre, d&iacute;a de los fieles difuntos&rdquo;. Ese d&iacute;a preside una misa de difuntos de madrugada en el campo santo, siendo cura p&aacute;rroco Santiago Hern&aacute;ndez Rodr&iacute;guez.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La fragilidad de la imagen oblig&oacute; a ser retirado de la Semana Santa aridanense y ser restaurado en 2001. En el a&ntilde;o 2003, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de ausencia, volvi&oacute; a procesionar por las calles de la ciudad bajo un profundo recogimiento y devoci&oacute;n, a primera hora del Viernes Santo, recorriendo el V&iacute;a Crucis urbano, acompa&ntilde;ada por el ritmo que marca los tambores, cajas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>Adenda: </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;">En el pante&oacute;n familiar K&aacute;bana, del cementerio parroquial de Los Llanos de Aridane, se encuentra los restos morales de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jacinto Mar&iacute;a K&aacute;bana Wang&uuml;emert </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">donde se ha depositado una ofrenda floral de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>&ldquo;espinas o corona de Cristo&rdquo;</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, planta que acompa&ntilde;a tradicionalmente al </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cristo de la Salud</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en su recorrido procesional el Viernes Santo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez escronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cristo-salud-cristo-kabanas_129_13116854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 12:01:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140014.jpg" length="151455" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140014.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151455" width="685" height="385"/>
      <media:title><![CDATA[El Cristo de la Salud o Cristo de las Kábanas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140014.jpg" width="685" height="385"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teresa de Jesús y la isla de La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/teresa-jesus-isla-palma_129_13106393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teresa de Jesús y la isla de La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Relatan sus biógrafos que estando en Castilla tuvo la visión de la muerte violenta del jesuita Ignacio de Azevedo y sus 39 compañeros, Beatos Mártires de Tazacorte</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;La visión de Santa Teresa&#039;, mural de Erik Cichosz-Heuschkel (1992). MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;La visión de Santa Teresa&#039;, mural de Erik Cichosz-Heuschkel (1992). MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Coincidiendo con el natalicio, 28 de marzo, de Santa Teresa de Jes&uacute;s recordemos la relaci&oacute;n de la Santa de &Aacute;vila, primera mujer proclamada doctora de la iglesia cat&oacute;lica, y la isla canaria de La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El 15 de julio del a&ntilde;o 1570 Teresa de Jes&uacute;s se encontraba a m&aacute;s de 2.500 kil&oacute;metros, entre mar y tierra, de la isla de La Palma. Relatan sus bi&oacute;grafos que estando en Castilla tuvo la visi&oacute;n de la muerte violenta del jesuita </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ignacio de Azevedo y sus 39 compa&ntilde;eros</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte.</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los cuarenta jesuitas (Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s), mayoritariamente portugueses y en menor n&uacute;mero espa&ntilde;oles, despu&eacute;s de zarpar desde El Puerto de Tazacorte rumbo a Brasil, en el barco </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Santiago</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, sufrieron un ataque sangriento del</span> hugonote-calvinista Jacques de Sores quien comand&oacute; el deg&uuml;ello de los j&oacute;venes misioneros.<span class="highlight" style="--color:white;"> Murieron sufriendo martirio en defensa de su fe y credo en los mares de la isla de San Miguel de La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Seg&uacute;n el testimonio del confesor personal de Teresa de &Aacute;vila, la carmelita &nbsp;le manifest&oacute; que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;los vio entrar en el cielo vestidos de estrellas y con palmas victoriosas".</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Teresa debi&oacute; conocer a un primo-sobrino suyo que era componente de la expedici&oacute;n misionera de jesuitas; se trataba de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Francisco P&eacute;rez Godoy</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, uno de los jesuitas que sufri&oacute; martirio en La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        Teresa de Ahumada naci&oacute; en &Aacute;vila el 28 de marzo de 1515 y muri&oacute; en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582. En 1622 fue canoniza, declarada Santa, por el papa Gregorio XV. Santa Teresa de Jes&uacute;s (&Aacute;vila, 1515-1582), tambi&eacute;n conocida como Teresa de &Aacute;vila, fue una&nbsp;religiosa carmelita, m&iacute;stica, escritora y reformadora.<span class="highlight" style="--color:white;"> Fund&oacute; la Orden de los Carmelitas Descalzos, de vida austera y contemplativa. Se le reconocen la fundaci&oacute;n y apertura de unos 17 conventos. Fue la primera mujer nombrada Doctora de la Iglesia (1970)</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1992 coincidiendo con el V Centenario de la Evangelizaci&oacute;n de la isla de San Miguel de La Palma en el templo de San Miguel, de Tazacorte, se bendijo un mural en recuerda de este hecho. La obra pertenece al pintor y muralista Erik Cichosz-Heuschkel y lleva el t&iacute;tulo de </span><strong>&lsquo;</strong><em><strong>La visi&oacute;n de Teresa de Jes&uacute;s</strong></em><strong>&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/teresa-jesus-isla-palma_129_13106393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 17:15:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1259338" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1259338" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Teresa de Jesús y la isla de La Palma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recogida de huevos el Jueves y Viernes Santo como remedio para el asma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/recogida-huevos-jueves-viernes-santo-remedio-asma_129_13100857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recogida de huevos el Jueves y Viernes Santo como remedio para el asma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - El huevo se marcaba a lápiz con el día y año. Luego se guardaban en un lugar oscuro y sin luz alguna, normalmente la alacena o aparador del comedor</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huevo seco para el asma. Foto: MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huevo seco para el asma. Foto: MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Informantes del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Grupo Etnogr&aacute;fico Baile Bueno </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">son testigos de una muy antigua tradici&oacute;n curandera y de remedios populares aplicados anta&ntilde;o en el barrio de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>La Laguna,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Los Llanos de Aridane. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La tradici&oacute;n popular cuenta que en los d&iacute;as de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jueves y Viernes Santo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, muy de temprano, se iba al gallinero a recoger los primeros huevos que pon&iacute;an las gallinas en esos se&ntilde;alados d&iacute;as de Semana Santa. Creencias populares unidas a creencias divinas implorando interceder, mediar, en los d&iacute;as que el calendario lit&uacute;rgico cristiano marca la Pasi&oacute;n de Cristo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El huevo se marcaba a l&aacute;piz con el d&iacute;a y a&ntilde;o. Luego se guardaban en un lugar oscuro y sin luz alguna, normalmente la alacena o aparador del comedor. Los huevos con el trascurso del tiempo se iban secando y formaban </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;un coral&rdquo;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, as&iacute; lo llamaban. Se resguardaban mientras clara y yema se iban secando y se iban cambiando de posici&oacute;n gir&aacute;ndolos sin d&iacute;a concreto, &ldquo;cuando nos acord&aacute;bamos&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En a&ntilde;o sucesivos se iban incorporando otros. Totalmente secos su merma ronda un 40% de su peso original. En algunos casos y por los continuos giros de los huevos la yema se desprend&iacute;a totalmente de la clara y la llamaban </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>"la perla".</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juan Cruz y Maruca e Inés Acosta Cruz. Foto. GE Baile Bueno"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juan Cruz y Maruca e Inés Acosta Cruz. Foto. GE Baile Bueno                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ese </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;coral&rdquo;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> se utilizaba machacado con aceite hasta formar un ung&uuml;ento, de pasta semis&oacute;lida, que se aplicaba sobre el pecho del paciente de asma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Dentro de la colecci&oacute;n de &uacute;tiles antiguos </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>del Grupo Etnogr&aacute;fico Baile Bueno de La Laguna</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> se conserva huevos de gallina recogidos hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, el m&aacute;s viejo de 1980 y el m&aacute;s reciente de 1987, de la familia de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Maruca e Irene Acosta Cruz (a. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>las sabalas</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>),</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> quienes heredaron estos saberes de su madre </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Juana Cruz Mart&iacute;n (1889-1978).</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>Las Sabalas </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;">es un apodo en referencia al apellido, vasco afincado en La Palma, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sabala</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Concretamente procede del tatarabuelo, de las hermanas Maruca e Ines, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Juan Acosta Sabala. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">Asi es conocida la familia</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">en el barrio de La Laguna, Los Llanos de Aridane. Las hermanas antes de morir entregaron a Marcelino Rodr&iacute;guez R&aacute;mirez, miembro del Grupo Etnogr&aacute;fico Baile Bueno, unos siete huevos elegidos para el remedio casero popular contra el asma. Ver en las fotos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Algo debe haber de cierto en este tratamiento popular, aplicado en la isla canaria de La Palma. Hoy sabemos cient&iacute;ficamente que las personas con&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>asma</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;muy grave pueden tener bajos los niveles de vitamina D. La leche, huevos y pescado son ricos en esta vitamina esencial para la salud de los humanos.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huevos recogidos el el Jueves y Viernes Santos. Foto: MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huevos recogidos el el Jueves y Viernes Santos. Foto: MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/recogida-huevos-jueves-viernes-santo-remedio-asma_129_13100857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 14:47:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="46558" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="46558" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recogida de huevos el Jueves y Viernes Santo como remedio para el asma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[1935. Nace en El Paso la reconocida internacionalmente funambulista circense Atilana Segura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/1935-nace-paso-reconocida-internacionalmente-funambulista-circense-atilana-segura_129_13046824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="1935. Nace en El Paso la reconocida internacionalmente funambulista circense Atilana Segura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Es sobrina de la mundialmente conocida trapecista 'Pinito del Oro', de la familia Segura</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Atilina Segura junto a una imagen de su casa natal. Foto: MVH/Archivo familiar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Atilina Segura junto a una imagen de su casa natal. Foto: MVH/Archivo familiar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Algunas veces las leyendas, comentarios y testimonios de los mayores se vuelven en bell&iacute;simas historias reales. Este es uno de esos entra&ntilde;ables casos que tiene como coprotagonistas al Circo Segura y a la Ciudad de El Paso.	
    </p><p class="article-text">
        Una vez, el buen amigo baga&ntilde;ete, entusiasta de la cultura y el arte D. &Aacute;ngel Victorino Gonz&aacute;lez Rodr&iacute;guez me puso sobre aviso dici&eacute;ndome: &laquo;En El Paso naci&oacute; Atilina Segura, alambrista o funambulista de circo, Medalla de Oro al M&eacute;rito en las Bellas Artes, quien lleg&oacute; a actuar en el Madison Square Garden de Nueva York&raquo;. El estimado amigo &Aacute;ngel <em>Vique</em> concluy&oacute; con una expl&iacute;cita demanda: &laquo;Debemos hacer algo para que se sepa&raquo;.	
    </p><p class="article-text">
        Una vez que llegu&eacute; a casa, me puse a indagar con la ayuda de Internet y mi sorpresa fue en aumento hasta que logr&eacute; confirmar documentalmente que Atilina Segura Rodr&iacute;guez hab&iacute;a nacido en la Ciudad de El Paso, en la isla canaria de La Palma. Indistintamente conocida por: Atilana, Atilina, Atila.	
    </p><p class="article-text">
        La siguiente actuaci&oacute;n consisti&oacute; en ponerme en contacto con D. Carlos Valent&iacute;n Lorenzo, hoy Cronista Oficial de El Paso, con quien comparto inquietudes sobre el pasado patrimonial. En un primer momento me explic&oacute; que en El Paso exist&iacute;a el testimonio de personas mayores relativo a que en el municipio hab&iacute;a nacido la mundialmente conocida trapecista <em>Pinito del Oro</em>, de la familia Segura. Por tanto, la memoria del pueblo sab&iacute;a algo. Lo m&aacute;s probable es que no hubiese sido <em>Pinito del Oro</em>, nombre art&iacute;stico de Mar&iacute;a Cristina Segura G&oacute;mez (1931-2017), quien naciese en El Paso, sino su sobrina Atilana Segura Rodr&iacute;guez, cuatro a&ntilde;os menor que su t&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De estos primeros escarceos verbales pasamos a la corroboraci&oacute;n documental. De esta manera, en el Registro Civil de El Paso, con el n&uacute;mero 252, de fecha 7 de noviembre de 1935, figura la inscripci&oacute;n del nacimiento de una ni&ntilde;a, acontecido a las 11:00 horas del 5 de noviembre. Le imponen el nombre de Atilana y era hija del grancanario Arturo Segura G&oacute;mez, &laquo;artista de circo, con domicilio accidental en la calle Pablo Iglesias de esta ciudad&raquo;, y de Rosario Rodr&iacute;guez Noda, natural de Arrecife de Lanzarote, tambi&eacute;n con domicilio temporal en El Paso. 	
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61f7aa9d-047e-4738-8cdd-99e5fa64252e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61f7aa9d-047e-4738-8cdd-99e5fa64252e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61f7aa9d-047e-4738-8cdd-99e5fa64252e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61f7aa9d-047e-4738-8cdd-99e5fa64252e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61f7aa9d-047e-4738-8cdd-99e5fa64252e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61f7aa9d-047e-4738-8cdd-99e5fa64252e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/61f7aa9d-047e-4738-8cdd-99e5fa64252e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Atilina Segura, nacida en El Paso. Archivo familiar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Atilina Segura, nacida en El Paso. Archivo familiar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La inscripci&oacute;n de nacimiento est&aacute; autorizada por las firmas del juez municipal D. Miguel Tabares Capote, del secretario D. Vicente Fern&aacute;ndez Mederos, de dos testigos, D. Francisco P&eacute;rez Hern&aacute;ndez, &laquo;campesino&raquo;, y D. Gonzalo P&eacute;rez P&eacute;rez, &laquo;alba&ntilde;il&raquo;, adem&aacute;s de D. Arturo Segura, padre de la inscrita, quien act&uacute;a en calidad de &laquo;manifestante&raquo;.	
    </p><p class="article-text">
        La antigua v&iacute;a denominada <em>Pablo Iglesias</em> corresponde a la actual calle Tenerra. Y el domicilio en cuesti&oacute;n es el n&uacute;mero 2, una vivienda de dos plantas que en esos a&ntilde;os pertenec&iacute;a a D. Manuel Gonz&aacute;lez P&eacute;rez, en cuyas lonjas debi&oacute; nacer Atilana.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El 19 de noviembre de 1935, la ni&ntilde;a fue bautizada en la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de Bonanza de El Paso (iglesia nueva, bendecida en julio de 1934) por el cura ec&oacute;nomo D. Francisco Pinto Torres, siendo su padrino el pasense D. Francisco Pino Yanes y madrina, su t&iacute;a D&ordf;. Raquel Segura G&oacute;mez. En esta acta sacramental figuran los nombres de sus abuelos: los paternos D. Jos&eacute; Segura Frenellar y D&ordf;. Atilana G&oacute;mez Leal (de ah&iacute;, el nombre de pila de la biografiada) y los maternos D. Leopoldo Rodr&iacute;guez Gonz&aacute;lez y D&ordf;. Mauricia Noda.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El domingo 13 de octubre de 1935 lleg&oacute; a El Paso el Circo Segura, popularmente conocido como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Circo Toti</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, seg&uacute;n la edici&oacute;n de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Diario de Avisos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de 15 de ese mes: &laquo;El domingo &uacute;ltimo lleg&oacute; a esta ciudad la compa&ntilde;&iacute;a de acr&oacute;batas del Sr. Segura con nuevos artistas y variedades&raquo;. D&iacute;as despu&eacute;s, el 25 de octubre, el mismo rotativo palmero, refiri&eacute;ndose a El Paso, recoge: &laquo;Gran Circo Segura. Desde hace unos d&iacute;as se encuentra entre nosotros esta selecta agrupaci&oacute;n de acr&oacute;batas, cuyos </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>selectos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> trabajos son dignos de la m&aacute;s cordial felicitaci&oacute;n&raquo;.</span>	
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La memoria oral pasense recuerda que, en esos tiempos, la infraestructura adecuada para el montaje de este tipo de espect&aacute;culos era el cercado de Marrero, colindante con la actual Funeraria El Paso, en la calle Jos&eacute; Mar&iacute;a Brito P&eacute;rez, n&uacute;mero 18. En la Segunda Rep&uacute;blica (y despu&eacute;s, durante la posguerra espa&ntilde;ola), las </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>troupes</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de los circos se establec&iacute;an durante meses en las localidades de actuaci&oacute;n. Familias de artistas del circo al completo (abuelos, madres e hijos) se incorporaban a la vida cotidiana de los pueblos mediante el alquiler temporal de un inmueble, la asistencia a eventos festivos e, incluso, las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os eran escolarizados. De esa entra&ntilde;able relaci&oacute;n social surgieron v&iacute;nculos, hasta el punto de haber llevado a palmeras al matrimonio con artistas for&aacute;neos.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68393dcb-eba5-49ef-ac8d-6a29321d8142_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68393dcb-eba5-49ef-ac8d-6a29321d8142_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68393dcb-eba5-49ef-ac8d-6a29321d8142_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68393dcb-eba5-49ef-ac8d-6a29321d8142_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68393dcb-eba5-49ef-ac8d-6a29321d8142_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68393dcb-eba5-49ef-ac8d-6a29321d8142_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68393dcb-eba5-49ef-ac8d-6a29321d8142_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Atilina Segura en el alambre. Archivo familiar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Atilina Segura en el alambre. Archivo familiar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En su mundo espectacular, Atilana fue conocida con el nombre art&iacute;stico de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Atilina </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">o </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Atila</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y sus bi&oacute;grafos la han ponderado como la &uacute;nica mujer de su tiempo capaz de realizar el salto mortal hacia atr&aacute;s sobre el alambre. Con tan solo ocho a&ntilde;os de edad debut&oacute; en el circo con diversos n&uacute;meros, hasta que se decant&oacute; por el alambre. Comenz&oacute; con el nombre art&iacute;stico de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Tina Zelanova, la Reina del funambulismo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pertenece a la reconocida saga familiar circense de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>los Segura</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, fundada por su abuelo D. Jos&eacute; Segura Fenollar, natural de Alcoy, Alicante, y su mujer Atilana G&oacute;mez Leal, natural de Albadalejo, Ciudad Real. El matrimonio se estableci&oacute; en Gran Canaria y procre&oacute; a una numerosa prole de diecinueve hijos, de los que sobrevivieron siete, domiciliados en Guanarteme, Las Palmas de Gran Canaria, todos ellos, dedicados a la industria del espect&aacute;culo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Su carrera profesional concluy&oacute; en 1971 con una actuaci&oacute;n en el Circo Liana Orfei, en Bolonia, Italia. Antes hab&iacute;a desarrollado su trabajo sobre el alambre en el </span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ringling_Brothers_and_Barnum_%26_Bailey_Circus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Ringling Bros and Barnum &amp; Barley Circus</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">,&nbsp;en Estados Unidos, en el Olimpia de Londres, en el Royal Repensky de Cuba y en el afamado Circo Price en Madrid.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las carpas de los circos del mundo se llenaban de curiosos espectadores para contemplar a la &uacute;nica mujer que realizaba el arriesgado y peligroso salto mortal sobre el alambre. En Canarias, la abundante prensa isle&ntilde;a sigui&oacute; sus triunfos nacionales e internacionales, a menudo, con continuas referencias a la isla de La Palma como su lugar de nacimiento. El 30 de junio de 1956, por ejemplo, el diario de la tarde </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Falange</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> destacaba: &laquo;&Eacute;xito de una joven artista circense canaria en el Madison Square Garden de Nueva York. Atila Segura naci&oacute; en La Palma y es hija de lanzarote&ntilde;a&raquo;.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b241a2ad-ca51-47eb-b66c-7553d2849292_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b241a2ad-ca51-47eb-b66c-7553d2849292_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b241a2ad-ca51-47eb-b66c-7553d2849292_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b241a2ad-ca51-47eb-b66c-7553d2849292_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b241a2ad-ca51-47eb-b66c-7553d2849292_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b241a2ad-ca51-47eb-b66c-7553d2849292_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b241a2ad-ca51-47eb-b66c-7553d2849292_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Atilina Segura en la entrega del Premio Bellas Artes. Archivo familiar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Atilina Segura en la entrega del Premio Bellas Artes. Archivo familiar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La extraordinaria trayectoria profesional de <em>Atila Segura</em> fue reconocida a nivel nacional mediante la concesi&oacute;n de la Medalla de Oro al M&eacute;rito en las Bellas Artes, otorgada en 2010 por el Ministerio de Cultura del Gobierno de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de este hallazgo, continu&eacute; con largas pesquisas en la b&uacute;squeda de Atilana o Atilina, indistintamente, pues no sab&iacute;a si viv&iacute;a ni en qu&eacute; lugar. Finalmente, gracias a las redes sociales y al tel&eacute;fono, dimos con ella. Reside junto a su familia en el municipio valenciano de Rafelbunyol. A partir de aqu&iacute;, con la ayuda de D. Carlos Valent&iacute;n Lorenzo y del Ayuntamiento pasense, se ha abierto una cordial relaci&oacute;n entre la Ciudad de El Paso y la reconocida alambrista circense Atilina Segura Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Nota: Ponencia expuesta en el II Congreso de Estudios sobre el Valle de Aridane, 29 y 30 de julio de 2024, celebrado en El Paso. De inminente publicaci&oacute;n las actas resultantes del Congreso. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/1935-nace-paso-reconocida-internacionalmente-funambulista-circense-atilana-segura_129_13046824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 14:31:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="404096" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="404096" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[1935. Nace en El Paso la reconocida internacionalmente funambulista circense Atilana Segura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/936ada66-caa3-4ca7-9edc-4bc7e480db44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Placas verdes, con una ‘L’ blanca, exvotos a la Virgen de Las Angustias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/placas-verdes-l-blanca-exvotos-virgen-angustias_129_13037449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bfbecb2-536d-4bc6-a520-bb5d7bab3fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Placas verdes, con una ‘L’ blanca, exvotos a la Virgen de Las Angustias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Deben corresponder a jóvenes conductores 'novatos' que están obligados a llevarlo en el vehículo durante el primer año después obtener el permiso de conducir</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0adb7b1a-d76c-4352-8b3d-dfed215a9d7d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0adb7b1a-d76c-4352-8b3d-dfed215a9d7d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0adb7b1a-d76c-4352-8b3d-dfed215a9d7d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0adb7b1a-d76c-4352-8b3d-dfed215a9d7d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0adb7b1a-d76c-4352-8b3d-dfed215a9d7d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0adb7b1a-d76c-4352-8b3d-dfed215a9d7d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0adb7b1a-d76c-4352-8b3d-dfed215a9d7d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Placas de &#039;L&#039; de novatos, entre otros exvotos en Las Angustias. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Placas de &#039;L&#039; de novatos, entre otros exvotos en Las Angustias. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se viene observando que aumenta el dejar placas verdes reflectante, con una 'L' blanca en el panel de exvotos del Santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de las Angustias de Los Llanos de Aridane, isla canaria de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Se considera un 'exvoto' a la manifestaci&oacute;n o muestra f&iacute;sica de una promesa, ofrenda y gratitud entre lo humano y lo divino.
    </p><p class="article-text">
        Deben corresponder a j&oacute;venes conductores 'novatos' que est&aacute;n obligados a llevarlo en el veh&iacute;culo durante el primer a&ntilde;o despu&eacute;s obtener el permiso de conducir. &nbsp;Esta medida fue establecida por la Direcci&oacute;n General de Tr&aacute;fico (DGT) en&nbsp;1979 con el fin de alertar a otros conductores y con ello mejorar la seguridad vial. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9301f79f-eb1b-42bd-8b2f-e5da52147122_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9301f79f-eb1b-42bd-8b2f-e5da52147122_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9301f79f-eb1b-42bd-8b2f-e5da52147122_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9301f79f-eb1b-42bd-8b2f-e5da52147122_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9301f79f-eb1b-42bd-8b2f-e5da52147122_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9301f79f-eb1b-42bd-8b2f-e5da52147122_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9301f79f-eb1b-42bd-8b2f-e5da52147122_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retable de exvotos en el Santuario de Las Angustias, en Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retable de exvotos en el Santuario de Las Angustias, en Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Son numerosas las placas que se entremezclan con otros exvotos y debe corresponder a personales e &iacute;ntimas muestras de ruegos, encomiendas y gratitud a la Virgen de las Angustias, imagen de talleres de Flandes del siglo XVI, por haber superado lo establecido para la obtenci&oacute;n del permiso de conducir veh&iacute;culos a motor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez P&eacute;rez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/placas-verdes-l-blanca-exvotos-virgen-angustias_129_13037449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 17:10:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4bfbecb2-536d-4bc6-a520-bb5d7bab3fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="459272" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4bfbecb2-536d-4bc6-a520-bb5d7bab3fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="459272" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Placas verdes, con una ‘L’ blanca, exvotos a la Virgen de Las Angustias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4bfbecb2-536d-4bc6-a520-bb5d7bab3fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adalberto hereda las castañuelas de su bisabuelo Gregorio Pérez (1865-1943)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/adalberto-hereda-castanuelas-bisabuelo-gregorio-perez-1865-1943_129_12949724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135418.jpg" width="3472" height="1953" alt="Adalberto hereda las castañuelas de su bisabuelo Gregorio Pérez (1865-1943)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta entrañable historia familiar, de amor a las tradiciones de la música antigua de la isla, va tocando a su fin con la vuelta del par de castañuelas a La Palma</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Adalberto, heredero del par de castañuelas de su bisabuelo Gregorio Pérez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Adalberto, heredero del par de castañuelas de su bisabuelo Gregorio Pérez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de los ancestrales toques de casta&ntilde;uelas se pierde en la memoria popular de la isla de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Un par de peque&ntilde;as casta&ntilde;uelas palmeras de madera de moral, bellamente talladas, han debido de ta&ntilde;er y repicar a jolgorio y fiesta al menos durante tres siglos:&nbsp;XIX, XX y XXI en la isla canaria de La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        Pertenecieron a <strong>Gregorio P&eacute;rez de la Cruz (1865-1943)</strong> quien debi&oacute; tocarlas en romer&iacute;as por toda la isla de La Palma y especialmente en la Nochebuena y Reyes de San Pedro, Bre&ntilde;a Alta. Sabemos que en 1891 fue designado fiscal municipal y que desde 1899 hasta 1921 desempe&ntilde;a el cargo de concejal en la Corporaci&oacute;n municipal de Bre&ntilde;a Alta. Contrajo matrimonio con Felipa &Aacute;lvarez Bethencourt (1868-1945) con quien tuvo nueve hijos, cinco mujeres llamadas Mar&iacute;a, <strong>Josefa</strong>, Gregoria, Felipe y Honoria y los cuatro varones con los nombres de Gregorio, Julio, Sebasti&aacute;n y Domingo. 
    </p><p class="article-text">
        Al fallecer Gregorio y Felipa las casta&ntilde;uelas de moral talladas las hered&oacute; su hija Honoria y de ella pasaron a su &uacute;nico hijo <strong>Jos&eacute; Calero P&eacute;rez (Pepito),</strong> hoy con residencia en Gran Canaria, y quien las lleg&oacute; a tocar <strong>&ldquo;durante las misas de luz de San Pedro&rdquo;,</strong> de acuerdo a su propio testimonio. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Jos&eacute; Calero, &ldquo;en el correr de los a&ntilde;os, se ha dado la feliz circunstancia de que un nieto de Josefa P&eacute;rez &Aacute;lvarez, <strong>Adalberto, hijo de Felipe y Rosaura</strong>, y siguiendo lo iniciado por su padre, ha creado la agrupaci&oacute;n cultural de <strong>Casta&ntilde;uelas de Bre&ntilde;a Alta</strong>, que viene cosechando sonados &eacute;xitos all&iacute; donde act&uacute;an&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta entra&ntilde;able historia familiar, de amor a las tradiciones de la m&uacute;sica antigua de la isla, va tocando a su fin con la vuelta del par de casta&ntilde;uelas a La Palma. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75df8f37-f81f-4844-9b09-3f3124c17a6f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75df8f37-f81f-4844-9b09-3f3124c17a6f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75df8f37-f81f-4844-9b09-3f3124c17a6f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75df8f37-f81f-4844-9b09-3f3124c17a6f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75df8f37-f81f-4844-9b09-3f3124c17a6f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75df8f37-f81f-4844-9b09-3f3124c17a6f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/75df8f37-f81f-4844-9b09-3f3124c17a6f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Par de castañuelas palmeras de moral (siglo XIX). Foto: MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Par de castañuelas palmeras de moral (siglo XIX). Foto: MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la misiva, de fecha 20 de junio de 2025, que acompa&ntilde;aba al par de casta&ntilde;uelas Jos&eacute; Calero P&eacute;rez dice: <strong>&ldquo;Es por ello que yo, haci&eacute;ndome eco de lo que hubiera sido el deseo de mi abuelo Gregorio, con mucho gusto dono las que fueron sus casta&ntilde;uelas a su bisnieto Adalberto, en la certeza de que nadie mejor que el las conservar&aacute; y les dar&aacute; el valor sentimental que contienen&rdquo;. </strong>El &ldquo;valor sentimental&rdquo;, del que habla Pepito, engrandece a esta familia y a todos aquellos que valoramos la identidad y cultura de nuestra tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Al menos cuatro generaciones de una misma familia, durante tres siglos, han mantenido la tradici&oacute;n de la muy antigua m&uacute;sica popular de la isla de La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adalberto Exp&oacute;sito P&eacute;rez</strong> es el actual director de la Agrupaci&oacute;n de Casta&ntilde;uelas de Bre&ntilde;a Alta, grupo participante y fundador del <strong>Encuentro Insular de M&uacute;sica y Danza de Navidad</strong> convocado por primera vez por el Cabildo en el a&ntilde;o 2012 (Bre&ntilde;a Alta). 
    </p><p class="article-text">
        Ma&ntilde;ana, s&aacute;bado 31 de enero, a las 18.00 h, tendr&aacute; lugar en la iglesia de N.S. del Rosario de Barlovento la XII edici&oacute;n de esta oferta peculiar del folclore canario en la que Adalberto tocar&aacute; el par de casta&ntilde;uelas de su bisabuelo paterno <strong>Gregorio P&eacute;rez de la Cruz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/adalberto-hereda-castanuelas-bisabuelo-gregorio-perez-1865-1943_129_12949724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 11:55:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135418.jpg" length="1267486" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135418.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1267486" width="3472" height="1953"/>
      <media:title><![CDATA[Adalberto hereda las castañuelas de su bisabuelo Gregorio Pérez (1865-1943)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2cf63209-4252-4c9d-ae4c-91a9533df00a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135418.jpg" width="3472" height="1953"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
