<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - José Enrique Ruiz Saura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-enrique-ruiz-saura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Enrique Ruiz Saura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518057/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Mercamurcia: el matadero de los derechos laborales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mercamurcia-matadero-derechos-laborales_132_7366886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c60eed4b-d1ce-4c90-8aed-c61af7062879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mercamurcia: el matadero de los derechos laborales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los empleados supuestamente fijos-discontinuos del matadero de Mercamurcia trabajan allí ininterrumpidamente desde enero a diciembre, dados de alta como cualquier otro trabajador de la plantilla los 365 días del año, lo cual supone un claro fraude en su contratación.</p></div><p class="article-text">
        En una ocasi&oacute;n, escuch&eacute; al cantante Pablo H&aacute;sel decir que, &ldquo;en los curr&iacute;culums, ya ni siquiera se pone que uno aguanta lo que sea porque eso es algo que hoy se da por hecho&rdquo;. Lamentablemente, no le falta raz&oacute;n. Como muestra, un bot&oacute;n: hace unos d&iacute;as, sali&oacute; en prensa que un grupo de j&oacute;venes empleados del gigante financiero Goldman Sachs, hab&iacute;an solicitado a dicha empresa reducir su jornada de trabajo para que &eacute;sta se limitara a &ldquo;s&oacute;lo&rdquo;&hellip;&iexcl;&iexcl;80 horas semanales!! 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, podr&iacute;amos poner multitud de ejemplos para ilustrar que el deterioro general de las condiciones de trabajo en estos tiempos que corren hace mucho tiempo que empez&oacute; a ser preocupante. Pero, a lo que todav&iacute;a no nos hab&iacute;amos hecho la idea, es a que el sector p&uacute;blico, es decir, las empresas y organismos dirigidos por representantes de la ciudadan&iacute;a elegidos democr&aacute;ticamente, sea quien tome la delantera en iniciativas de este tipo para vulnerar gravemente los derechos laborales de sus empleados. Y eso es lo que sucede hoy en d&iacute;a en el municipio de Murcia. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, denunciarlo a la opini&oacute;n p&uacute;blica es una obligaci&oacute;n. Concretamente, tiene lugar en Mercamurcia, S.A., una empresa cuyo capital es 100% p&uacute;blico (el Ayuntamiento de Murcia ostenta el 51,07% del mismo, y Empresa Estatal Mercados Centrales de Abastecimiento, S.A. (Mercasa), el 48,93% restante). Sin olvidar que su consejo de administraci&oacute;n estaba presidido por el alcalde de Murcia, Jos&eacute; Ballesta hasta hace unos d&iacute;as, y cuenta en su seno con la participaci&oacute;n de miembros del conjunto de grupos municipales de la oposici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho lo anterior, entremos ahora en detalle. Este complejo empresarial ubicado en El Palmar (Murcia), cuenta con varias unidades productivas a gran escala: matadero, mercado de flores, de pescado, de frutas, y lonja agropecuaria. El matadero cuenta con una plantilla de en torno a 40 trabajadores, de ellos, 13 tienen un contrato fijo-discontinuo.
    </p><p class="article-text">
        Acl&aacute;rese que esta modalidad contractual est&aacute; prevista en la ley, de forma &uacute;nica y exclusiva, para aquellos trabajos que no puedan ser realizados a lo largo de todo el a&ntilde;o natural completo, sino de forma intermitente y estacional en distintas &eacute;pocas de este (ver art&iacute;culo 16 del Estatuto de los Trabajadores) como, por ejemplo, es el caso del trabajo en la recogida y manipulado de frutas y hortalizas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En Mercamurcia, la utilizaci&oacute;n de este tipo de contratos data de hace no menos de 20 a&ntilde;os. Sin embargo, la realidad de todos y cada uno de los empleados supuestamente fijos-discontinuos del matadero, es que trabajan all&iacute; ininterrumpidamente desde enero a diciembre, dados de alta como cualquier otro trabajador de la plantilla los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o, lo cual supone un claro fraude en su contrataci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y, llegados a este punto, cabe preguntarse: &iquest;c&oacute;mo saca partido la empresa estos contratos realizados de forma irregular para su beneficio y simult&aacute;neo perjuicio de los trabajadores? Pues, fundamentalmente, disponiendo de estos empleados para que, adem&aacute;s de trabajar en todos los d&iacute;as laborables, est&eacute;n sacando el trabajo del matadero en fines de semana, en d&iacute;as festivos y en periodos vacacionales de un a&ntilde;o tras otro, y todo ello pagando esos d&iacute;as un menor salario al que corresponder&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Esto implica que esta parte del personal trabaje en la mayor parte de d&iacute;as festivos del a&ntilde;o y que, con frecuencia, no se descanse ning&uacute;n d&iacute;a de la semana ni en verano. Seguramente, si indicamos que la mayor parte de la plantilla afectada por esta pr&aacute;ctica empresarial son personas con nacionalidad extranjera, se entiende un poco mejor por d&oacute;nde &ldquo;van los tiros&rdquo;. Como consecuencia de la acumulaci&oacute;n de tantos d&iacute;as de trabajo continuado, hay trabajadores que han sufrido lesiones musculares de gran envergadura. No en vano, se da el caso de un trabajador de apenas 40 a&ntilde;os cuya anatom&iacute;a ya arrastra problemas lumbares serios y nada menos que cuatro hernias. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando a la empresa se le plantea lo abusivo de esta conducta, doy fe de que responde que ella &ldquo;no fuerza a ning&uacute;n trabajador&rdquo; a venir al matadero tant&iacute;simos d&iacute;as sin descanso a lo largo del a&ntilde;o. Aunque lo cierto es que, lo que realmente hace la mercantil, es dedicarse a acortar la jornada de estos trabajadores en peque&ntilde;as franjas de tiempo durante aquellos d&iacute;as laborables en que el resto de la plantilla trabaja a tiempo completo. Esto supone que, de lunes a viernes, los fijos-discontinuos no pueden completar la jornada de 37,5 horas que s&iacute; hacen el resto de personal indefinido y, por tanto, est&aacute;n impedidos para reunir en esos d&iacute;as la n&oacute;mina completa que necesitan para su sustento y el de su familia. 
    </p><p class="article-text">
        Consecuentemente, se ven abocados a cumplimentar la jornada pendiente de realizar en d&iacute;as previstos para el descanso del personal si quieren alcanzar un nivel retributivo similar al del resto de integrantes del matadero. Por tanto, esa &ldquo;voluntariedad&rdquo; de los trabajadores no es tal en realidad. Entonces, la empresa aprovecha esta circunstancia para, una vez que acuden a trabajar en d&iacute;as supuestamente no laborables, asignarles horas extras que tampoco son abonadas al salario fijado en el convenio de aplicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n de Mercamurcia sabe que perpetuar la existencia de estos contratos fijos-discontinuos es la manera de mantener esta situaci&oacute;n tan perjudicial para esos trabajadores y de la cual se lucra la mercantil. No en vano, si una jornada de trabajo de lunes a viernes y con descanso en d&iacute;as no laborables bastase a los fijos-discontinuos para llegar al salario completo recogido en el convenio de aplicaci&oacute;n, es evidente que no estar&iacute;an inmersos desde hace tantos a&ntilde;os en la situaci&oacute;n descrita en las l&iacute;neas anteriores. Por este motivo, la direcci&oacute;n de Mercamurcia se niega a convertir sus contratos en indefinidos ordinarios como los del resto del personal. He ah&iacute; la hipocres&iacute;a de la empresa. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una situaci&oacute;n como &eacute;sta, gravemente lesiva para un grupo significativo de trabajadores, ya dio lugar en el pasado a quejas de los afectados en varias ocasiones. Sin embargo, en lugar de sensibilizarse a estas demandas, la mercantil se limit&oacute; a buscar la salida de la empresa de algunos de los que alzaron la voz. Y con este panorama, &iquest;qu&eacute; hacen los representantes sindicales de los trabajadores? Es una buena pregunta, porque el comit&eacute; de empresa conoce la realidad de estos trabajadores y no la niega. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, uno de los integrantes del comit&eacute; denunci&oacute; hace unos a&ntilde;os su propia 3 contrataci&oacute;n fraudulenta como fijo-discontinuo hasta que se produjo su conversi&oacute;n contractual. El comit&eacute; dice que ya se ocup&oacute; de esta problem&aacute;tica en su momento. Pero esta respuesta es m&aacute;s que decepcionante, ya que su respuesta va referida a un acuerdo firmado con la empresa para que, cuando haya una jubilaci&oacute;n en la plantilla, se aproveche esta futura vacante para hacer indefinido a uno de los fijos-discontinuos &ldquo;gota a gota&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Estamos hablando de una &ldquo;soluci&oacute;n&rdquo; que, ante una irregularidad grave en la contrataci&oacute;n que ni siquiera son capaces de negar ninguna de las partes implicadas, supone que los afectados deban esperar a&ntilde;os y a&ntilde;os (porque las jubilaciones no son frecuentes) para arreglar su situaci&oacute;n. Y recordemos que el personal fijo-discontinuo lleva en esa situaci&oacute;n entre 15 y 20 a&ntilde;os en la mayor&iacute;a de los casos. 
    </p><p class="article-text">
        Mercamurcia, &uacute;ltimamente, saca pecho por su volumen de facturaci&oacute;n y sus beneficios. Pero esto es s&oacute;lo el envoltorio, puesto que, al levantar la alfombra, nos encontramos estos incumplimientos en materia laboral que llevan d&eacute;cadas siendo tapados. Incumplimientos que eran habituales en la &eacute;poca del anterior gerente, Mart&iacute;n Pe&ntilde;a de la Fuente, y que lo siguen siendo en los del actual, Ricardo Rubio Aroca. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, lo que realmente llama la atenci&oacute;n de Rubio, es que se muestre tan reticente en negarle a sus empleados contratos de trabajo acordes a la legalidad (&eacute;l afirma a este respecto que, lo que preocupa, es el &ldquo;bien de la empresa&rdquo;) y, al mismo tiempo, se reserve para s&iacute; mismo un sueldo de 70.539,40 euros anuales (&iquest;tambi&eacute;n por el &ldquo;bien de la empresa&rdquo;?), seg&uacute;n lo publicado en <em>transparentia.newtral.es/ficha/ricardo-rubio-aroca</em>. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Por todo lo expuesto, como ya hicimos en marzo, vamos a continuar moviliz&aacute;ndonos mensualmente para acompa&ntilde;ar a los trabajadores de Mercamurcia que han dado el paso de denunciar su situaci&oacute;n y a luchar por acabar por fin con unas pr&aacute;cticas de una empresa p&uacute;blica que son, ni m&aacute;s ni menos, que una verg&uuml;enza para toda la sociedad murciana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique Ruiz Saura, Paco Valbuena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mercamurcia-matadero-derechos-laborales_132_7366886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Apr 2021 04:00:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c60eed4b-d1ce-4c90-8aed-c61af7062879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="699464" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c60eed4b-d1ce-4c90-8aed-c61af7062879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="699464" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mercamurcia: el matadero de los derechos laborales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c60eed4b-d1ce-4c90-8aed-c61af7062879_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Aljucer, el estómago tampoco entiende de ideologías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/aljucer-estomago-entiende-ideologias_132_6201116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32012419-b0ec-4bc7-87ac-43ac95333dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Aljucer, el estómago tampoco entiende de ideologías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No conozco casos de viviendas okupadas en Aljucer[...] Y ello es debido a que la inmensa mayoría de okupaciones en España tienen lugar en inmuebles vacíos propiedad de los bancos o fondos buitre</p></div><p class="article-text">
        Hace ya m&aacute;s de nueve a&ntilde;os que, una tarde de mayo de 2011, sal&iacute; desde el Campus de Espinardo para conocer e integrarme en la acampada que el d&iacute;a anterior se hab&iacute;a montado en La Glorieta, al lado del edificio del Ayuntamiento de Murcia. Lo que m&aacute;s hondo me cal&oacute; ese primer d&iacute;a en que pis&eacute; la acampada fue ver escrita en una de las muchas cartulinas colocadas all&iacute; la frase 'El est&oacute;mago no entiende de ideolog&iacute;as'. Brillante, creo que no se puede decir m&aacute;s cosas con menos palabras. &Eacute;sa era la idea: est&aacute;bamos hartos de tragar con mantras y propaganda interesada, porque lo que de verdad nos importaba a la gente currante eran 'las cosas de comer', tratar de mejorar esa realidad tan jodida que ten&iacute;amos (y tenemos) delante.
    </p><p class="article-text">
        Yo era un estudiante de &uacute;ltimo curso de mi segunda titulaci&oacute;n universitaria que sol&iacute;a compaginar mis estudios con contratos de trabajo 'basura', en muchas ocasiones, obtenidos a trav&eacute;s de ETT. Mi perfil era bastante com&uacute;n en mi generaci&oacute;n y sigue si&eacute;ndolo hoy para muchos j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Era un momento en el que aspir&aacute;bamos a lograr un futuro que nos permitiese vivir sin estrecheces. Por eso, hablar de 'las cosas de comer' en casa con la familia, con los compa&ntilde;eros en los descansos entre clase y clase, a la salida de los trabajos o con los amigos en la calle, significaba hablar de tener el d&iacute;a de ma&ntilde;ana un trabajo digno con un sueldo y un horario decente (para eso est&aacute;bamos invirtiendo tiempo y esfuerzo a raudales form&aacute;ndonos o aprendiendo un oficio), de acceder sin demasiadas dificultades a una vivienda que te permitiese vivir relativamente c&oacute;modo con tu futura familia, de contar en tu barrio y en tu ciudad con buenos servicios p&uacute;blicos de transporte, guarder&iacute;as, colegios, ambulatorios, hospitales, etc., es decir, lo necesario para vivir sin estar preso de una permanente incertidumbre por tener tus necesidades y las de los tuyos cubiertas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, igual que ayer, lo m&aacute;s importante sigue siendo todo eso: 'las cosas de comer'. Por ello, cuando miro a mi alrededor, me duele ver que la gente de mi pueblo y alrededores no tiene un panorama mejor al que soport&aacute;bamos en 2011. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, con respecto al acceso al empleo y a escapar de la precariedad laboral, se&ntilde;alar que gran parte de personas que compartieron clase conmigo en la Universidad de Murcia, ahora trabajan (si es que no est&aacute;n desempleados) de forma resignada en empleos que requieren una cualificaci&oacute;n muy inferior a la que ellos tienen (por ejemplo, camareros o personal de limpieza).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los que podr&iacute;an denominarse empleos de media o baja cualificaci&oacute;n, est&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s precarizados que antes. Sirva como muestra que mi vecina Lidia va a trabajar los fines de semana al mismo restaurante que yo en mi &eacute;poca de estudiante, tambi&eacute;n aguantando la misma explotaci&oacute;n que entonces pero con una diferencia sustancial: diez a&ntilde;os despu&eacute;s, le est&aacute;n pagando a ella y al resto de sus compa&ntilde;eros un 25 por ciento menos del salario que yo cobraba. Cristina, la vecina de justo enfrente, lleva desde antes del fin del estado de alarma yendo a Cieza a trabajar en un almac&eacute;n. Se va con otras compa&ntilde;eras justo despu&eacute;s del mediod&iacute;a y vuelve bien entrada la noche, trae una cara de cansancio indescriptible. &ldquo;Est&aacute; todo fatal, hay que trabajar en lo que se puede, &iquest;qu&eacute; vamos a hacer?&rdquo;, me comenta casi d&aacute;ndome &aacute;nimos ella a m&iacute; para que no me apene cuando la veo llegar desde el balc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pedro, trabajador del sector de reparto de paqueter&iacute;a, suele concluir su jornada alrededor de las 21:00 horas, que es lo mismo que decir que renuncia a ver crecer a sus hijos a cambio de una porquer&iacute;a de salario. No hace falta decir que no se les cotizan todas las horas que trabajan, ni que apenas tienen vacaciones&hellip;digo que no hace falta porque, es tan habitual en este tipo de empresas que casi todo el mundo se lo puede imaginar. Y qu&eacute; decir de la precariedad que sufren los <em>riders</em> de Glovo o Deliveroo, eso merecer&iacute;a un cap&iacute;tulo aparte bastante extenso.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo lo lamentable no queda ah&iacute;, los servicios p&uacute;blicos m&aacute;s esenciales de mi entorno no s&oacute;lo no han mejorado, sino que van a peor. Lo puedo corroborar a trav&eacute;s de mis propias experiencias m&aacute;s recientes: en cuesti&oacute;n de semanas mi pareja y yo esperamos a nuestra primera hija y, sin embargo, nos vemos en la tesitura de no disponer de una sola guarder&iacute;a p&uacute;blica en mi localidad, Aljucer (que cuenta con un n&uacute;cleo de poblaci&oacute;n de 8.000 habitantes), ni en las de al lado. Y las carencias que debemos soportar no quedan en esto: ahora tampoco disponemos de atenci&oacute;n m&eacute;dica de la matrona desde el inicio de septiembre y hasta que transcurran unas cuantas semanas. Esto es debido a que el Servicio Murciano de Salud no se ha molestado en cubrir las vacantes surgidas en el ambulatorio de Aljucer y otras pedan&iacute;as de Murcia con motivo de las vacaciones del personal sanitario. Mientras tanto, aquellas familias del pueblo que asistan al tramo final de su embarazo o den comienzo al posparto&hellip;que se las apa&ntilde;en como puedan.
    </p><p class="article-text">
        Y los problemas que padecemos con los servicios p&uacute;blicos tambi&eacute;n se dan cuando nos surge la necesidad de atender a las personas m&aacute;s mayores de la familia. Como muestra, decir que mi amigo Juan, que vive en otro barrio cercano, estuvo a&ntilde;os esperando para obtener una plaza en un centro de d&iacute;a del municipio de Murcia para su suegro enfermo. Mientras tanto, tuvo que renunciar a ofertas de trabajo para no dejarlo desatendido. Finalmente, la espera finaliz&oacute; por un motivo bien distinto al deseado: el anciano falleci&oacute; antes de que le dieran la plaza que hab&iacute;a solicitado.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, faltan plazas de guarder&iacute;a o centros de d&iacute;a, pero lo que abunda en mi entorno son las casas de apuestas para captar a los m&aacute;s j&oacute;venes y hacer que pierdan dinero d&iacute;a tras d&iacute;a. Cerca de mi domicilio hay tres y en El Palmar, otra pedan&iacute;a pr&oacute;xima, nada menos que quince. Y claro, los casos de ludopat&iacute;a entre j&oacute;venes no dejan de aumentar. Sin embargo, desde los organismos locales, en lugar de atajar esta situaci&oacute;n, se opta por permitir una fiscalidad ventajosa para estos establecimientos y posibilitar que este tipo de negocios se promocionen en eventos deportivos y l&uacute;dico-festivos. Mientras tanto, como futuro padre, no hago m&aacute;s que enrabietarme ante las alternativas de ocio tan poco saludables que se les ofrece a los j&oacute;venes. &iquest;Es mucho pedir en mi municipio que los servicios p&uacute;blicos sean prioritarios a las casas de apuestas?
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el panorama es desalentador, negro por momentos. Es por ello que, lo deseable, ser&iacute;a que en, las instituciones, los representantes p&uacute;blicos hablasen de estas miserias de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, que es lo que realmente nos importa porque es lo que hace que nuestra vida mejore o se vea empeorada. Pero, nada, seguimos soportando las mismas sandeces que muchos a&ntilde;os atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un ejemplo sumamente revelador que tuvo lugar en el primer pleno del Ayuntamiento de Murcia tras las pasadas elecciones municipales. Va referido a una formaci&oacute;n pol&iacute;tica que&nbsp;entraba por primera vez en el Consistorio y se dispuso a presentar su primera moci&oacute;n. Pues bien, no aprovech&oacute; su llegada a las instituciones para proponer mejorar servicios p&uacute;blicos, empleo, prestaciones sociales&hellip;no, su primera moci&oacute;n fue para aumentar el tama&ntilde;o de la bandera en una de las plazas centrales del municipio. &Eacute;sa es la manera que tienen algunos de mejorar la vida de la gente trabajadora de su entorno, colocando una bandera m&aacute;s grande. 
    </p><p class="article-text">
        Y, sin duda, lo peor de todo es lo que me estoy encontrando estos d&iacute;as. En un pueblo donde, mi vecino, tuvo que abandonar su vivienda hace unos meses por no poder pagar un alquiler de m&aacute;s de 500 euros mensuales por un piso que no es nada del otro mundo y ni tiene ascensor&hellip;no se habla de la burbuja del alquiler. En un pueblo donde, el a&ntilde;o pasado, varios vecinos tuvimos que intervenir a la desesperada para que una familia con hijos peque&ntilde;os no fuera desahuciada por Cajamar, y donde en otros casos no se ha podido evitar que familias pierdan su vivienda, tampoco se habla de desahucios ni de soluciones habitacionales para las familias trabajadoras que pierden sus ingresos y se ven sin recursos.
    </p><p class="article-text">
        Hay gente a la que no le interesa que hablemos de todos estos problemas reales de vivienda. Por eso, se recurre una y otra vez a la propaganda torticera de siempre para desviar la atenci&oacute;n. En estos d&iacute;as, mediante vallas publicitarias en &eacute;ste y otros pueblos para hacernos creer que vivimos indefensos a merced de okupas malvados que nos lo van a quitar todo. La realidad es que no conozco casos de viviendas okupadas en Aljucer ni otros lugares de alrededor en todos los a&ntilde;os que llevo viviendo aqu&iacute;. Y ello es debido a que la inmensa mayor&iacute;a de okupaciones en Espa&ntilde;a tienen lugar en inmuebles vac&iacute;os propiedad de los bancos o fondos buitre. Casi nunca ocurre, en inmuebles de particulares habitados como primera o segunda residencia, entre otras cosas, porque eso no es una okupaci&oacute;n sino un allanamiento de morada penado con pena de prisi&oacute;n de hasta cuatro a&ntilde;os (art. 202 C&oacute;digo Penal). Por tanto, esas vallas para alertarnos de un peligro ficticio son una tomadura de pelo, una m&aacute;s de tantas. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste es un claro ejemplo de los esfuerzos que se hacen por evitar que hablemos de 'las cosas de comer'. Y es que, mientras se coloca esta 'cortina de humo', se evita que la gente de a pie tome conciencia del verdadero problema de la vivienda que venimos padeciendo desde tiempos inmemoriales y, sobre todo, se dificulta que surja una opini&oacute;n p&uacute;blica que exija soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Es enorme la frustraci&oacute;n que se siente al ver que, cada d&iacute;a, una determinada &eacute;lite econ&oacute;mica redirige los temas de conversaci&oacute;n y el foco medi&aacute;tico para que no se demanden soluciones a los problemas reales a los que nos enfrentamos las familias trabajadoras: trabajo digno, servicios p&uacute;blicos de calidad, vivienda accesible&hellip;eso es lo de verdad importante para que nosotros y nuestras familias salgan adelante, diga lo que diga tal o cual partido pol&iacute;tico, diga lo que diga tal o cual cadena de televisi&oacute;n, porque &ldquo;el est&oacute;mago no entiende de ideolog&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, para terminar mirando al futuro con optimismo, me remito a otra frase que tambi&eacute;n se enarbolaba en la acampada 'quincemayista' y serv&iacute;a de est&iacute;mulo para aquellos que no renunci&aacute;bamos, ni antes ni ahora, a dejar a nuestros hijos una sociedad mejor de la que nos hemos encontrado: &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a, el yunque cansado de ser yunque, pasar&aacute; a ser en martillo&rdquo; (Bakunin). As&iacute; sea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique Ruiz Saura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/aljucer-estomago-entiende-ideologias_132_6201116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2020 04:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/32012419-b0ec-4bc7-87ac-43ac95333dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1492763" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/32012419-b0ec-4bc7-87ac-43ac95333dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1492763" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En Aljucer, el estómago tampoco entiende de ideologías]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/32012419-b0ec-4bc7-87ac-43ac95333dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ecuador: recuperar la democracia y romper con la dictadura de facto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ecuador-recuperar-democracia-romper-dictadura-facto_132_6142190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efd15260-1e00-4bcf-9796-12b528bf8cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ecuador: recuperar la democracia y romper con la dictadura de facto"></p><p class="article-text">
        Ecuador vivi&oacute; en el periodo transcurrido entre 2007 y 2017 la &eacute;poca de mayor modernizaci&oacute;n y avances sociales de su historia reciente. Esto sucedi&oacute; de la mano de tres actores: el presidente Rafael Correa, Alianza PA&Iacute;S y una ampl&iacute;sima mayor&iacute;a popular volcada con el proyecto pol&iacute;tico de la Revoluci&oacute;n Ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su trayectoria personal y pol&iacute;tica, Rafael Correa siempre ha demostrado una enorme sensibilidad por las necesidades de las clases populares de su pa&iacute;s y de toda Am&eacute;rica Latina. Aunque lejano, a&uacute;n queda en el recuerdo de las familias trabajadoras ecuatorianas cuando, tras ponerse al frente del Ministerio de econom&iacute;a y finanzas y en tan solo algo m&aacute;s de tres meses en el cargo, tom&oacute; la valiente decisi&oacute;n de que las rentas que obten&iacute;a el Estado por la venta de petr&oacute;leo fueran invertidas en salud y educaci&oacute;n p&uacute;blicas, neg&aacute;ndose a que continuasen siendo destinadas al pago de una deuda externa que tiempo despu&eacute;s se demostrar&iacute;a abusiva e ileg&iacute;tima. Era el a&ntilde;o 2005. Posteriormente, de la mano de la formaci&oacute;n Alianza PA&Iacute;S, gan&oacute; las elecciones presidenciales en 2006 dando inicio a la antedicha Revoluci&oacute;n Ciudadana. A partir de ah&iacute;, este nuevo proyecto pol&iacute;tico con vocaci&oacute;n marcadamente social fue logrando progresivamente ensanchar su apoyo popular. De hecho, las dos &uacute;ltimas victorias electorales de Correa (en 2009 y 2013) fueron tan contundentes que ni siquiera fue necesaria la realizaci&oacute;n de una segunda vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Pero sobre todo, en el periodo en que ostent&oacute; la presidencia del pa&iacute;s, el &ldquo;corre&iacute;smo&rdquo; se caracteriz&oacute; por lograr una ampl&iacute;sima mejora en todos los indicadores de bienestar social del pa&iacute;s: reducci&oacute;n de la desigualdad econ&oacute;mica, mejora de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, ampliaci&oacute;n de la cobertura del sistema de protecci&oacute;n social, mayor inversi&oacute;n en salud p&uacute;blica, etc. Entre todo ello, destaca que la tasa de pobreza se redujo en nada menos que 14 puntos entre 2007 y 2014 (seg&uacute;n datos del propio Banco Mundial), es decir, m&aacute;s de un mill&oacute;n de ecuatorianos salieron de la pobreza en ese periodo. 
    </p><p class="article-text">
        En 2017, Rafael Correa cedi&oacute; el testigo a Len&iacute;n Moreno y &eacute;ste pudo contar con su apoyo decidido durante la campa&ntilde;a electoral en la que Moreno se postul&oacute; para asumir la presidencia de Ecuador. Len&iacute;n, antes de ser elegido, se present&oacute; ante toda la ciudadan&iacute;a como el candidato dispuesto a dar plena continuidad al proyecto pol&iacute;tico de la Revoluci&oacute;n Ciudadana y al trabajo liderado por Correa al frente de Alianza PA&Iacute;S. No dud&oacute; en utilizar esto como su principal aval ante el electorado. No en vano, en el posterior discurso de su toma de posesi&oacute;n como presidente, no escatim&oacute; en elogios a la gesti&oacute;n del gobierno de este &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, lamentablemente, no transcurri&oacute; mucho tiempo hasta que se demostrara que todo era un enga&ntilde;o. S&oacute;lo unos meses despu&eacute;s, el nuevo presidente se reuni&oacute; con la oposici&oacute;n de derecha conservadora para repudiar por completo las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y sociales desarrolladas hasta ese momento por Alianza PA&Iacute;S. Acto seguido, asumi&oacute; la agenda neoliberal de organismos como el Banco Mundial o el FMI.
    </p><p class="article-text">
        Len&iacute;n Moreno esper&oacute; a hacerse con el control del gobierno de Ecuador para, a continuaci&oacute;n, dar un giro ideol&oacute;gico de 180 grados<sup> &nbsp;</sup>y poner su pol&iacute;tica al servicio de la oligarqu&iacute;a empresarial y la banca. Moreno ha sido el &ldquo;caballo de Troya&rdquo; que ha permitido que una derecha ultraliberal incapaz de ganar unas elecciones limpiamente alcance el poder a trav&eacute;s de un fraude democr&aacute;tico y de la traici&oacute;n a la Revoluci&oacute;n Ciudadana. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta tal punto ha llegado el af&aacute;n destructivo de Len&iacute;n, que no dud&oacute; en copar la direcci&oacute;n de Alianza PA&Iacute;S con personas afines y serviles, forzando la salida de multitud de militantes que asist&iacute;an a la adulteraci&oacute;n de esta organizaci&oacute;n y a la p&eacute;rdida de su vocaci&oacute;n de transformaci&oacute;n social. 
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de ello ya son palpables, pues la calidad de vida de la poblaci&oacute;n trabajadora, campesina, empleados p&uacute;blicos y estudiantes se ha visto muy deteriorada en s&oacute;lo un par de a&ntilde;os. As&iacute; mismo, la deuda p&uacute;blica de Ecuador ya alcanza el 52% de su PIB, quedando endeudado el pa&iacute;s durante las pr&oacute;ximas tres d&eacute;cadas como m&iacute;nimo. Adem&aacute;s, las nuevas recetas econ&oacute;micas de Moreno conllevan la imposici&oacute;n de los llamados &ldquo;paquetazos&rdquo;, una serie de medidas de ajustes severas que empobrecen a las clases populares. 
    </p><p class="article-text">
        De todos ellos, destaca el anunciado por Len&iacute;n el pasado 1 de octubre mostrando su absoluta disposici&oacute;n a plegarse a los dictados del Fondo Monetario Internacional. Esta medida provoc&oacute; una ampl&iacute;sima contestaci&oacute;n social, la cual fue reprimida duramente por el gobierno dejando una estela de centenares de heridos y muchas decenas de fallecidos, sin olvidar las detenciones desorbitadas no solo de manifestantes, sino tambi&eacute;n de periodistas y de opositores al gobierno de Moreno. A d&iacute;a de hoy, a&uacute;n resulta incomprensible que, despu&eacute;s de condonar 4.200 millones de d&oacute;lares a las grandes empresas del pa&iacute;s, el gobierno de Len&iacute;n justificara la imposici&oacute;n de ese &ldquo;paquetazo&rdquo; de recortes desorbitados a la ciudadan&iacute;a bajo el pretexto de la supuesta necesidad de obtener del FMI una cantidad similar a la que hab&iacute;a renunciado a recaudar de la oligarqu&iacute;a econ&oacute;mica poco tiempo antes.
    </p><p class="article-text">
        Y, lamentablemente, esta represi&oacute;n policial y pol&iacute;tica no fue un caso aislado en este gobierno. No en vano, desde poco despu&eacute;s de llegar al poder, Moreno persigue y reprime pol&iacute;tica y judicialmente a los l&iacute;deres defensores de la Revoluci&oacute;n Ciudadana. Tanto es as&iacute; que se ha llegado a encarcelar a su propio vicepresidente electo, Jorge Glas, por su afinidad al &ldquo;correismo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de esta persecuci&oacute;n, la Revoluci&oacute;n Ciudadana se vio duramente obstaculizada para participar en las pasadas elecciones seccionales de 2019, pudiendo presentarse en s&oacute;lo un 30% de las jurisdicciones con la candidatura de Fuerza Compromiso Social. Sin embargo, eso no le impidi&oacute; lograr ser la primera fuerza pol&iacute;tica y electoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, como colof&oacute;n a todo lo anterior, Moreno y sus afines est&aacute;n utilizando todos los resortes del Estado para impedir que Fuerza Compromiso Social, con Correa como candidato a vicepresidente, pueda participar en las pr&oacute;ximas elecciones presidenciales de febrero de 2021. Lo &uacute;ltimo que ha tenido lugar es la suspensi&oacute;n de esta formaci&oacute;n electoral junto a la puesta en marcha de un 'lawfare' contra Correa que le haga ser inhabilitado judicialmente. De esta forma se revela que, quienes gobiernan Ecuador, no dudan en recurrir a la manipulaci&oacute;n de la justicia y las instituciones para subvertir el funcionamiento democr&aacute;tico del pa&iacute;s en su propio beneficio.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, desde el CRC Eloy Alfaro Murcia-Espa&ntilde;a, denunciamos el atentado flagrante que el gobierno de Len&iacute;n Moreno ha cometido contra la democracia de Ecuador, y exigimos que se respete el derecho a elegir libremente al partido pol&iacute;tico por el que nos sentimos representados. 
    </p><p class="article-text">
        Queremos recuperar la Patria y su dignidad, que la d&eacute;cada ganada no sea en vano, que lo primordial vuelva a ser la justicia social, el bienestar de los ciudadanos, contra este neoliberalismo salvaje que nos han impuesto. 
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo el pueblo salva al pueblo, as&iacute; que la unidad es fundamental cuando se vulneran nuestros derechos. Hasta la victoria siempre!!!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Angie Brito, José Enrique Ruiz Saura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ecuador-recuperar-democracia-romper-dictadura-facto_132_6142190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2020 08:45:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/efd15260-1e00-4bcf-9796-12b528bf8cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="39929" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/efd15260-1e00-4bcf-9796-12b528bf8cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="39929" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ecuador: recuperar la democracia y romper con la dictadura de facto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/efd15260-1e00-4bcf-9796-12b528bf8cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Ecuador,Rafael Correa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solidaridad e insolidaridad internacional frente a la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/solidaridad-insolidaridad-internacional-frente-pandemia_132_5964220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/355eb228-d07a-4054-920b-6c17562cd541_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solidaridad e insolidaridad internacional frente a la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Falsamente, se nos ha transmitido desde hace años que Europa había construido un espacio para la solidaridad y la ayuda mutua entre los países que lo integran</p></div><p class="article-text">
        El pasado 11 de marzo, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) declar&oacute; la situaci&oacute;n de pandemia global ante el brote de coronavirus. En esa ocasi&oacute;n, su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se mostr&oacute; visiblemente preocupado por los alarmantes niveles de propagaci&oacute;n del virus en el mundo. A d&iacute;a de hoy, por todos nosotros es conocida la enorme estela de da&ntilde;os, sobre todo en lo referente a p&eacute;rdidas humanas, que esta abominable pandemia est&aacute; dejando all&aacute; por donde pasa.
    </p><p class="article-text">
        Personalidades de diversos &aacute;mbitos, como por ejemplo, el presidente franc&eacute;s Emmanuel Macron, han llegado incluso a establecer paralelismos entre los efectos que tiene para un pa&iacute;s entrar en un conflicto b&eacute;lico y los de hacer frente a esta enorme crisis sanitaria. No en vano, los fallecimientos ocasionados en este momento por la COVID-19 en todo el mundo ya son superiores a la lista de bajas que provocaron las guerras acontecidas en la antigua Yugoslavia a lo largo de la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo pasado y principios de la d&eacute;cada siguiente, las cuales se caracterizaron por su crudeza.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta situaci&oacute;n extrema, cab&iacute;a esperar que los Estados del sur y norte de Europa trataran de sacar adelante desde el minuto cero mecanismos de colaboraci&oacute;n conjunta para asegurarse disponer de medios sanitarios que les permitieran hacer frente a las necesidades m&aacute;s perentorias de los pueblos del viejo continente. Falsamente, se nos ha transmitido desde hace a&ntilde;os que Europa hab&iacute;a construido un espacio para la solidaridad y la ayuda mutua entre los pa&iacute;ses que lo integran. Sin embargo, esta cooperaci&oacute;n no fue la deseada inicialmente. De hecho, la Uni&oacute;n Europea lleg&oacute; a imponer en un primer momento restricciones a la exportaci&oacute;n de material sanitario a pa&iacute;ses como Serbia o Montenegro.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Italia, zona cero en Europa de la pandemia, el pa&iacute;s transalpino pidi&oacute; ayuda en febrero al Centro Europeo de Coordinaci&oacute;n de la Respuesta a Emergencias, sin lograr obtener respuesta por parte de este organismo. Como ya viene siendo habitual, en el seno de las instituciones comunitarias, pa&iacute;ses como Holanda o Alemania se apresuraron a mostrarse m&aacute;s preocupados por la estabilidad presupuestaria que por combatir los efectos de la pandemia.  
    </p><p class="article-text">
        A la vista de todo lo anterior, Aleksandar Vucic, presidente de Serbia, con rostro visiblemente afectado y abatido tras declarar el estado de alarma en su pa&iacute;s, afirm&oacute; el pasado 17 de marzo en rueda de prensa: &ldquo;Ahora ya todos se dieron cuenta de que la gran solidaridad internacional no existe. La solidaridad europea no existe. Era un cuento de hadas sobre el papel. (&hellip;) Hoy envi&eacute; una carta especial, porque tenemos grandes expectativas y altas esperanzas en los &uacute;nicos que pueden ayudarnos en esta situaci&oacute;n, y ellos son los dirigentes de China&rdquo;. El 21 de marzo, tras recibir un avi&oacute;n con seis expertos chinos y un contingente de equipo m&eacute;dico contra el coronavirus procedente de este pa&iacute;s, Vucic declar&oacute;: &ldquo;China no ha terminado su lucha pero ha dicho que ayudar&aacute; a Serbia. Serbia no debe olvidarlo nunca y ser&aacute; su amigo para todos los tiempos&rdquo;. D&iacute;as despu&eacute;s de esto, China extendi&oacute; su donaci&oacute;n de material sanitario a m&aacute;s pa&iacute;ses europeos como Italia o Espa&ntilde;a, a quien don&oacute; medio mill&oacute;n de mascarillas, y a gran parte de Latinoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Y fij&aacute;ndonos en el subcontinente latinoamericano, resulta altamente llamativa la muestra de solidaridad internacional dada por Venezuela, que a finales de marzo, puso a disposici&oacute;n de su vecina Colombia varios equipos m&eacute;dicos para el diagn&oacute;stico del coronavirus. Todo ello, a pesar de tratarse de pa&iacute;ses cuyas relaciones diplom&aacute;ticas est&aacute;n rotas desde hace un tiempo y, a pesar de que el gobierno colombiano ha venido colaborando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con EE.UU. y la oposici&oacute;n a Nicol&aacute;s Maduro llevar a cabo golpes de Estado fallidos y diversos actos de terrorismo y sabotaje. En palabras del presidente venezolano: &ldquo;La solidaridad, salvar nos salva, dicen los cubanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, sobre acciones solidarias frente a esta pandemia, el pueblo de Cuba tiene mucho que decir. De hecho, a mediados de marzo, Eduardo Mart&iacute;nez, presidente de Bio Cuba Farma (grupo estatal cubano de industrias biotecnol&oacute;gicas y farmac&eacute;uticas), anunci&oacute; el desarrollo del Interfer&oacute;n Alfa 2b Recombinante, medicamento ofrecido al resto del mundo y empleado en China y Corea del Sur con &eacute;xito para tratar a enfermos de coronavirus reduciendo la tasa de fallecidos.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, alrededor de 80 pa&iacute;ses se han interesado por el f&aacute;rmaco, el cual tambi&eacute;n se incluye entre los que la Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos recomienda como tratamiento para la COVID-19. Nuevamente, esto es resultado del desarrollo de la industria biotecnol&oacute;gica cubana en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que ya permiti&oacute; obtener medios para frenar el brote de dengue acaecido en Sudam&eacute;rica en la d&eacute;cada de los 80 y, con posterioridad, poner a disposici&oacute;n de la comunidad internacional medios para paliar enfermedades virales como el VIH, la hepatitis B y C, el h&eacute;rpes z&oacute;ster, etc.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, m&aacute;s de 1.200 m&eacute;dicos especialistas y enfermeros de la isla han sido enviados a m&aacute;s de una veintena de pa&iacute;ses de Europa, Latinoam&eacute;rica, &Aacute;frica y Oriente Medio. Entre los pa&iacute;ses que ahora est&aacute;n recibiendo ayuda de estas brigadas m&eacute;dicas cubanas, cuya actividad viene desarroll&aacute;ndose desde 1960, se encuentran Italia, Andorra, Qatar, Jamaica, Nicaragua, M&eacute;xico o Sud&aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de ello, recientemente ha podido verse en redes sociales v&iacute;deos de agradecimiento al personal sanitario cubano por parte de familias de Andorra, o de taxistas madrile&ntilde;os, quienes no dudaron en dedicar aplausos a las brigadas m&eacute;dicas a su paso por el aeropuerto Madrid-Barajas hace unas semanas. Asimismo, en la ciudad de Roma, la Asociaci&oacute;n de Amistad Italia-Cuba ha colocado tres grandes paneles en los que puede leerse lo siguiente: &ldquo;&iexcl;Grazie Cuba! &iexcl;La solidarieta unisce i popoli, insieme si vinci!&rdquo;&ldquo;(&rdquo;&iexcl;Gracias Cuba! &iexcl;La solidaridad une a los pueblos, juntos ganamos!&ldquo;<em>)</em>. Y adem&aacute;s, la asociaci&oacute;n estadounidense Codepink u otros colectivos como el Foro de Sao Paulo han pedido abiertamente que las brigadas m&eacute;dicas cubanas sean premiadas con el Nobel de la Paz por su labor en la lucha en todo el mundo frente al coronavirus. 
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, como respuesta a lo anterior, desde la embajada de EE.UU. en Cuba y algunos medios de comunicaci&oacute;n se inici&oacute; una campa&ntilde;a de desprestigio a la ayuda cubana, inst&aacute;ndose a los pa&iacute;ses a rechazarla a pesar de la situaci&oacute;n de colapso sanitario en que pudieran encontrarse.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, en medio de la mayor crisis sanitaria que ha vivido a la humanidad en el &uacute;ltimo siglo, Donald Trump mantiene su pol&iacute;tica de sanciones y bloqueo (tambi&eacute;n sanitario) a determinados Estados, lo cual dificulta la capacidad de los mismos para prevenir el contagio de la COVID-19 en su territorio y prestar una mejor atenci&oacute;n a las personas enfermas. No en vano, el bloqueo de EEUU ha impedido la llegada a Cuba de importantes suministros m&eacute;dicos desde China tales como mascarillas, respiradores o tests para detectar la infecci&oacute;n por el virus.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto sucede pese a que, a finales de abril, un grupo de expertos de la ONU haya urgido a la Casa Blanca a retirar el bloqueo sobre la isla caribe&ntilde;a para &ldquo;salvar vidas&rdquo;, petici&oacute;n que tambi&eacute;n ha sido efectuada por varias decenas de millares de ciudadanos cubanos residentes en territorio estadounidense. En el caso de Venezuela, el bloqueo tambi&eacute;n impide al pa&iacute;s la compra de insumos m&eacute;dicos a proveedores extranjeros, vi&eacute;ndose obligada a recibir ayuda de China, Turqu&iacute;a, Rusia e Ir&aacute;n, entre otros. Adem&aacute;s, el gobierno norteamericano ha recrudecido en este periodo las sanciones econ&oacute;micas contra los dos anteriores pa&iacute;ses e Ir&aacute;n, lo cual evidentemente tambi&eacute;n incide negativamente en la gesti&oacute;n de la actual crisis sanitaria por parte del gobierno iran&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, desde el inicio de la Guerra Fr&iacute;a, EE.UU. y algunas de sus potencias aliadas se han reservado la prerrogativa de se&ntilde;alar ante la comunidad internacional aquellos pa&iacute;ses que deben ser considerados &ldquo;enemigos&rdquo; del resto del mundo, y por tanto, susceptibles de ser invadidos, bloqueados econ&oacute;mica y comercialmente o sancionados. Y desde luego, todo ello tiene lugar sin importar el sufrimiento que pueda provocar a la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        Esto ha sido posible, entre otras cosas, gracias a una industria cultural y una propaganda medi&aacute;tica extensa e incisiva hacia la opini&oacute;n p&uacute;blica internacional. Incluso, el Pent&aacute;gono nos tiene acostumbrados a terminolog&iacute;a propia del cine hollywoodiense para referirse a los pa&iacute;ses estigmatizados (por ejemplo, &ldquo;Eje del mal&rdquo;) o a las operaciones militares realizadas (por ejemplo, &ldquo;Libertad Duradera&rdquo; en la &uacute;ltima guerra de Irak u &ldquo;Odisea del Amanecer&rdquo; en Libia).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la llegada de la pandemia que estamos sufriendo ha puesto de manifiesto que, la disposici&oacute;n por ayudar y cooperar con el mundo ante una coyuntura hist&oacute;rica indudablemente extrema, ha sido claramente mayor y m&aacute;s r&aacute;pida por parte pa&iacute;ses hasta ahora estigmatizados, como es el caso de China o Cuba. Mientras que quienes siempre hab&iacute;an venido erigi&eacute;ndose en defensores de los Derechos Humanos, han actuado mal y tarde, priorizando sus intereses econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos sobre una emergencia sanitaria global de incuestionable gravedad.
    </p><p class="article-text">
        Los acontecimientos relatados en los p&aacute;rrafos anteriores, invitan a una reflexi&oacute;n profunda. Ha quedado evidenciado que, tras esta pandemia, los pueblos del mundo deben dirigirse a unas relaciones internacionales donde la solidaridad y la cooperaci&oacute;n, se abran caminos frente al expansionismo econ&oacute;mico y el neocolonialismo de algunas potencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique Ruiz Saura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/solidaridad-insolidaridad-internacional-frente-pandemia_132_5964220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/355eb228-d07a-4054-920b-6c17562cd541_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1146909" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/355eb228-d07a-4054-920b-6c17562cd541_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1146909" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Solidaridad e insolidaridad internacional frente a la pandemia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/355eb228-d07a-4054-920b-6c17562cd541_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Balcones y rosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/balcones-rosas_132_2266427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f140cbb1-adc0-4c47-86a2-a0a546c7ed2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Balcones y rosas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los balcones, durante muchos meses utilizados como escaparate para la exhibición de banderas, han pasado a ser espacio de reconocimiento a la labor de las personas trabajadoras de la sanidad, la limpieza o el transporte de mercancías</p></div><p class="article-text">
        Estamos viviendo d&iacute;as y semanas completamente distintas a cualquiera de las vividas en otro momento de nuestras vidas, al menos para mi generaci&oacute;n. En esta coyuntura, muchas cosas han cambiado a nuestro alrededor, pero tambi&eacute;n ha cambiado una parte de nosotros mismos. Se trata de una &eacute;poca en la que parecemos estar dotando de un nuevo significado a los trabajos y a las personas que los desempe&ntilde;an en nuestro entorno o, mejor dicho, rescatando un antiguo significado para ellos que nunca debimos dejar que desapareciera.
    </p><p class="article-text">
        Una consecuencia de esto es que los balcones de nuestros vecindarios, durante muchos meses utilizados como escaparate para la exhibici&oacute;n de banderas y proclamas ultranacionales, han pasado a ser espacio de reconocimiento y agradecimiento a la labor de las personas trabajadoras de la sanidad, la limpieza, el transporte de mercanc&iacute;as, los servicios p&uacute;blicos, etc. Se impone poco a poco la realidad de que un pa&iacute;s sale adelante solo gracias al esfuerzo de su gente trabajadora, esa gente es lo de verdad importante y la que hay que poner en valor, el color o tama&ntilde;o de la bandera es secundario. Qu&eacute; duda cabe de que el balc&oacute;n de nuestra casa tiene un componente ciertamente metaf&oacute;rico en lo que est&aacute; ocurriendo, estos d&iacute;as de confinamiento se me ocurren varias met&aacute;foras que procurar&eacute; ir comentando m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        Y puestos a resignificar nuestra concepci&oacute;n de algunas de las cosas que nos rodean, es evidente que hay lugares, nombres, espacios&hellip;que contienen una simbolog&iacute;a especial, que no destacan por lo que son en s&iacute; mismos sino por lo que son capaces de evocar. Personalmente, lo comprend&iacute; cuando, hace un par de a&ntilde;os, al transitar por una de las avenidas de Beniaj&aacute;n, un pueblo cercano al barrio donde me crie, no pude evitar detenerme unos minutos y rememorar lo que se me vino a la cabeza al toparme con la placa que conten&iacute;a el nombre de un callej&oacute;n. &ldquo;Calle Obreros de la Tana&rdquo;, nada m&aacute;s y nada menos. A diferencia de lo que es habitual hoy en d&iacute;a, no se trata de la nomenclatura de una calle destinada a &ldquo;honrar&rdquo; a una corporaci&oacute;n ni la supuesta &ldquo;honorabilidad&rdquo; de su propietario o propietaria, sino al colectivo de personas trabajadoras an&oacute;nimas que, venidas de ese pueblo y de las distintas pedan&iacute;as colindantes, levantaron d&eacute;cada tras d&eacute;cada el sector de la recogida y envasado de c&iacute;tricos murciano a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado, e incluso, unos cuantos a&ntilde;os antes. De hecho, mi abuelo estuvo trabajando all&iacute; desde el final de la Guerra Civil hasta su jubilaci&oacute;n. En aquel tiempo, hablar de la Tana o del sector de los c&iacute;tricos no llevaba impl&iacute;cito referirse al empresario de turno, sino a los obreros que sub&iacute;an cada d&iacute;a la persiana del almac&eacute;n o llenaban las cajas de limones en el huerto.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&eacute;lla era una &eacute;poca en la que la profesi&oacute;n u oficio de la persona era casi un rasgo identitario en la mayor&iacute;a de casos. A muchos, adem&aacute;s de por su nombre, se les identificaba por su cometido profesional: ser trabajador de grandes empresas p&uacute;blicas como Telef&oacute;nica o Emuasa, de la caja de ahorros de ese pueblo, de cualquier f&aacute;brica, de la actividad ferroviaria, etc. El relato vital iba ligado a ese trabajo duradero que cada uno iniciaba llegado el momento, y que proporcionar&iacute;a los mimbres para consolidar un hogar familiar sin riesgo de quedarse en la estacada. Incluso, los peque&ntilde;os comercios o negocios de barrio nos parec&iacute;an necesarios y formaban parte del d&iacute;a a d&iacute;a de las familias trabajadoras, pues en algunas ocasiones eran vistos como lugares de confianza a los que acudir a recibir el servicio de alguien cercano a nosotros. La posibilidad de saber un oficio y vivir de &eacute;l con cierta vocaci&oacute;n de permanencia, no solo restaba mucha incertidumbre econ&oacute;mica de cara al futuro, sino que permit&iacute;a a la gente sentir de forma indiscutible que estaba haciendo su aportaci&oacute;n para que su espacio comunitario saliera adelante. Por ello, el trabajo proporcionaba el reconocimiento social del vecindario y daba una respuesta clara ante la pregunta &ldquo;qu&eacute; puedo ofrecer a mi comunidad&rdquo;. No se trataba de trabajar por mera subsistencia, sino porque en el barrio o pueblo de cada uno, tu trabajo te hace ser, &ldquo;somos lo que hacemos para nuestra comunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por todos nosotros es sabido que lo se&ntilde;alado en las anteriores l&iacute;neas qued&oacute; atr&aacute;s hace bastante tiempo, concretamente, se diluy&oacute; con el ocaso del modelo fordista en Europa y Estados Unidos. En nuestro caso particular, todo cambi&oacute; mucho y muy r&aacute;pido: la reconversi&oacute;n industrial supuso el cierre y/o la deslocalizaci&oacute;n de muchas f&aacute;bricas y una sangr&iacute;a de empleos, la desregulaci&oacute;n del derecho del trabajo (aumento exponencial de la contrataci&oacute;n temporal, abaratamiento del despido, empresas de trabajo temporal, debilitamiento de la negociaci&oacute;n colectiva, subcontratas y un interminable etc.) fue un gol por toda la escuadra al sistema de relaciones laborales que tuvimos hasta los a&ntilde;os 80, las superficies comerciales y grandes empresas entraron ferozmente a arrasar al comercio de cercan&iacute;a, los servicios p&uacute;blicos se fueron deteriorando en muchos casos a causa de la privatizaci&oacute;n y la falta de medios, etc. En mi barrio y los de alrededor, ese endogrupo comunitario de obreros de empresas de c&iacute;tricos de la Costera Sur tuvo un ep&iacute;logo muy digno a su vida laboral: Jos&eacute; Coy me recuerda a veces las huelgas de principios de los a&ntilde;os noventa para hacer frente a la precarizaci&oacute;n del sector, en las cuales &eacute;l participaba y yo miraba con los ojos de un ni&ntilde;o que no alcanzaba a entender que estaba asistiendo al cambio de un modelo social. Junto a la &ldquo;Calle Obreros de la Tana&rdquo; se erig&iacute;a ese gran inmueble que anta&ntilde;o fue un importante almac&eacute;n en el centro del pueblo y que acab&oacute; reconvertido en un Mercadona, lo cual tambi&eacute;n es una buena met&aacute;fora de lo que ven&iacute;a diciendo (he dicho que estos d&iacute;as se me ocurren varias met&aacute;foras).
    </p><p class="article-text">
        Mario Monti, un tecn&oacute;crata que acab&oacute; como primer ministro italiano por imposici&oacute;n de la Troika, expres&oacute; en 2012 con mucha claridad la nueva mentalidad imperante: &ldquo;<em>Que los j&oacute;venes se acostumbren a no tener m&aacute;s un trabajo fijo para toda la vida</em>&rdquo; (hablar de trabajos y de personas trabajadoras ya no llevaba impl&iacute;cito el reconocimiento social de la etapa anterior). Ha de aclararse que este se&ntilde;or afirmaba lo anterior desde su condici&oacute;n de senador vitalicio. En su d&iacute;a, mi profesora de sociolog&iacute;a en la facultad, Elena Gadea, me remiti&oacute; a Richard Senett y su libro 'La corrosi&oacute;n del car&aacute;cter' para comprender hasta qu&eacute; punto, en barrios y pueblos de familias trabajadoras, este nuevo escenario socioecon&oacute;mico m&aacute;s inestable y precario ha podido afectar negativamente a la construcci&oacute;n de identidad colectiva y a la inserci&oacute;n de sus miembros en la comunidad. Por cierto, qu&eacute; importante es que se crucen en nuestro camino buenas maestras.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, rompiendo totalmente con el guion establecido nos encontramos con esta crisis sanitaria que tan duramente nos est&aacute; sacudiendo. No hab&iacute;a nada previsto espec&iacute;ficamente para afrontar esta situaci&oacute;n ni nadie previamente entrenado. Ante un escenario inimaginable, estamos reflexionando sobre muchas cosas que antes se pasaban por alto. Sobre todo, nos percatamos de que muchos de nuestros amigos, familiares, vecinos, conocidos&hellip;gente de nuestro entorno, personas corrientes, est&aacute;n sacando adelante esta dura situaci&oacute;n con su trabajo y su esfuerzo. Gente que a veces lo pasa mal para pagar la hipoteca o el alquiler y llegar a fin de mes, que arrastra muchos &ldquo;contratos basura&rdquo;, que hace horas extras que no cobra, que sus horarios de trabajo infernales apenas le dejan tiempo para ver a su familia, que est&aacute; harta de que empresas contratistas les exploten mientras ellos y ellas dan un servicio p&uacute;blico, que a veces tienen que lidiar con jefes y encargados que no les tratan con el respeto que merece cualquier ser humano&hellip;pero gente que, a pesar de todo esto, est&aacute; poniendo su grano de arena en estos momentos con m&aacute;s sacrificio que nunca. De esto es de lo que nos hemos dado cuenta muchas personas y por eso salimos a los balcones a aplaudir, se trata de reconocer que esas personas y su trabajo permiten construir nuestro espacio com&uacute;n de convivencia, y no deben volver a ser invisibles nunca m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sean personas an&oacute;nimas, est&aacute;n junto a nosotros y nosotras. A decir verdad, siempre lo han estado, aunque los dem&aacute;s prestemos atenci&oacute;n a otras cosas menos importantes, por ejemplo, el color de los lazos en un pueblo de Girona. Est&aacute; la gente que trabaja en la sanidad p&uacute;blica al pie del ca&ntilde;&oacute;n exponi&eacute;ndose a contagios, como Txema, un buen m&eacute;dico de urgencias que estas semanas est&aacute; echando m&aacute;s horas que un reloj, y en sus d&iacute;as libres, ha atendido desde las redes sociales las consultas de mucha personas para evitar que colapsaran las urgencias de nuestros hospitales (mientras, el hospital privado de Molina ha hecho un ERTE desentendi&eacute;ndose de esta situaci&oacute;n&hellip;por favor, memoria). Junto a &eacute;l, tambi&eacute;n est&aacute;n dando un ejemplo de profesionalidad los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de la limpieza hospitalaria, a quienes siempre ha tratado el Servicio Murciano de Salud como el 'patito feo', y del personal de ambulancias se ha de decir exactamente lo mismo. Est&aacute; mi vecino Paco y sus compa&ntilde;eros de la limpieza p&uacute;blica viaria, trabajando con veh&iacute;culos y maquinaria en mal estado y sueldos poco menos que congelados desde hace unos a&ntilde;os, y sin embargo, empe&ntilde;ados en cumplir d&iacute;a a d&iacute;a y noche a noche con su trabajo para tratar de mantener las calles limpias y desinfectadas...y teniendo que sobrellevar el fallecimiento de alguno de sus compa&ntilde;eros por el maldito virus. Est&aacute; Alejandro, un currante ucraniano del transporte de mercanc&iacute;as por carretera que est&aacute; haciendo portes desde nada menos que Lombard&iacute;a (zona cero de la crisis sanitaria en Italia) para ayudar a que no veamos nuestros supermercados desabastecidos. Por cierto, en el contexto de esta crisis, tambi&eacute;n toca que muchos abran su mente y empiecen a reconocer el trabajo de las personas migrantes, y a respetarlas como miembros de nuestra comunidad. Est&aacute; mi amigo Mi&ntilde;ano sacando a diario su autob&uacute;s de l&iacute;nea colorado para que no desaparezca el transporte p&uacute;blico en el municipio de Murcia, y a la vez, plantando cara a su empresa para que se digne a proporcionar mascarillas a los conductores y no les deje vendidos ante una posible infecci&oacute;n, adem&aacute;s de conducir algunos veh&iacute;culos cuyo mantenimiento es deficiente a m&aacute;s no poder. Est&aacute; mi esposa trabajando desde casa para que no les falte atenci&oacute;n psicol&oacute;gica a familias vulnerables. Y, c&oacute;mo no, siguen estando los nuevos obreros de la Tana, ahora ubicada en la periferia del municipio, quienes trabajando a destajo y mal pagados (eso es lo que hay, si no, <em>ah&iacute; tienes la puerta</em>), hacen posible que las naranjas y limones est&eacute;n en nuestra mesa, en vez de pudri&eacute;ndose en los &aacute;rboles. El traslado del nuevo almac&eacute;n qui&eacute;n sabe d&oacute;nde es una gran met&aacute;fora de la invisibilizaci&oacute;n de &eacute;ste y otros trabajos.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n est&aacute;n, quiz&aacute;s con m&aacute;s cercan&iacute;a que nunca, quienes trabajan en su peque&ntilde;o negocio o comercio de barrio. Uno de ellos es mi amigo Luis, que no puede poner estas semanas su puesto de verduler&iacute;a en el mercado de mi pueblo, pero llena a diario su furgoneta para llevar frutas y verduras a los hogares de sus clientes evitando que tengan que salir a la calle. Encarna es la panadera que lleva cada d&iacute;a el pan a mi madre y sus vecinos. Y qu&eacute; decir de Rosa, que a pesar de tener que cerrar temporalmente la peluquer&iacute;a que tiene en mi calle, acude gratuitamente a la casa de personas mayores del pueblo para lavarles la cabeza, cortarles el pelo y ayudar a que no queden desatendidas. Efectivamente, &ldquo;somos lo que hacemos para nuestra comunidad&rdquo;&hellip;y esta gente lo es todo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se trata de recuperar tras esta crisis algo parecido a lo que defend&iacute;an las obreras de la f&aacute;brica textil de Lawrence (Massachusetts, EE.UU) en 1912. Ellas pasaron a la historia diciendo &ldquo;queremos pan y tambi&eacute;n rosas&rdquo;. El &ldquo;pan&rdquo; se refer&iacute;a a salarios justos y, las &ldquo;rosas&rdquo;, a la dignidad y respeto en su trabajo. En nuestro caso, muchos y muchas queremos &ldquo;balcones&rdquo; y queremos &ldquo;Rosas&rdquo; (con may&uacute;scula). Balcones para que se reconozca que es la gente trabajadora la &uacute;nica imprescindible para que nuestro pa&iacute;s funcione, y muchas como Rosa, la peluquera, para reconstruir la identidad colectiva en nuestros barrios y pedan&iacute;as, y aspirar a una mayor calidad de vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique Ruiz Saura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/balcones-rosas_132_2266427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f140cbb1-adc0-4c47-86a2-a0a546c7ed2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="88071" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f140cbb1-adc0-4c47-86a2-a0a546c7ed2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="88071" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Balcones y rosas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f140cbb1-adc0-4c47-86a2-a0a546c7ed2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Año clave para la militancia (II): la Región de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ano-militancia-ii-region-murcia_132_1073797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7acd885b-1be9-422e-bcf1-b3a922f9c32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Año clave para la militancia (II): la Región de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando [...] nos enteramos por la prensa de que Óscar Urralburu salía de Podemos</p><p class="subtitle">ipso facto</p><p class="subtitle">y sin una mínima explicación previa [...] algunas se apresuraron a vaticinar interesadamente el colapso de nuestra organización a nivel regional</p><p class="subtitle">Desde la salida de la anterior dirección regional, los compañeros y compañeras de la gestora han contado con una militancia volcada en este partido-movimiento como hacía años que no se daba</p><p class="subtitle">De forma merecida, se consiguió mejorar sensiblemente el apoyo electoral obtenido en nuestro territorio en los últimos comicios de mayo, y se logró obtener representación para el Congreso de los Diputados en un contexto nada favorable</p></div><p class="article-text">
        Los retos que Unidas Podemos habr&aacute; de afrontar en la pol&iacute;tica estatal durante este a&ntilde;o, son muy importantes, eso es innegable. Pero, en nuestro &aacute;mbito regional, las militantes tenemos un plus a&ntilde;adido de trabajo. Y es que, adem&aacute;s de ayudar a que nuestra organizaci&oacute;n ponga en marcha medidas beneficiosas para la mayor&iacute;a social desde el espacio que ocupe en el gobierno del Estado, a&uacute;n tenemos por delante la ardua tarea de revertir el preocupante avance de la extrema derecha en nuestro municipio y nuestra comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en el caso particular de la Regi&oacute;n de Murcia, vienen d&aacute;ndose motivos para estar satisfechos con el trabajo desarrollado en los &uacute;ltimos meses. Cuando a finales del pasado septiembre, de forma absolutamente sorpresiva, nos enteramos por la prensa de que &Oacute;scar Urralburu sal&iacute;a de Podemos <em>ipso facto</em> y sin una m&iacute;nima explicaci&oacute;n previa, ni a la militancia ni tan siquiera a los &oacute;rganos de la formaci&oacute;n, algunas se apresuraron a vaticinar interesadamente el colapso de nuestra organizaci&oacute;n a nivel regional.
    </p><p class="article-text">
        Se intent&oacute; hacer una especie de &ldquo;profec&iacute;a autocumplida&rdquo;. Y no puede negarse que, las formas y el trasfondo de ese movimiento de desestabilizaci&oacute;n, provocaron un peque&ntilde;o shock en un primer momento a muchas militantes. Pero lejos de incidir negativamente en la motivaci&oacute;n y el compromiso de las bases de Podemos en Murcia, este hecho supuso un aut&eacute;ntico revulsivo para nosotras y nuestra labor militante, cuya inercia viene manteni&eacute;ndose a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        No en vano, desde la salida de la anterior direcci&oacute;n regional, los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de la gestora han contado con una militancia volcada en este partido-movimiento como hac&iacute;a a&ntilde;os que no se daba. Se ha sustituido un cierto pseudo-elitismo endog&aacute;mico de la &eacute;poca anterior por una apuesta por abrirnos, horizontalizarnos, y aunar esfuerzos e inteligencia colectiva en este momento. De hecho, un buen n&uacute;mero de antiguas militantes desencantadas con la etapa urralburista, han vuelto a Podemos para arrimar el hombro en este nuevo ciclo.
    </p><p class="article-text">
        Algunas muestras palpables de la voluntad recuperar lo que nunca debi&oacute; perderse en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os es que empezamos a tener de nuevo asambleas abiertas para hacer pol&iacute;tica despu&eacute;s de mucho tiempo sin ellas, as&iacute; como otros espacios de encuentro m&aacute;s informales que se van generando para ayudarnos a estar m&aacute;s cohesionados. A diferencia de lo que suced&iacute;a antes, se ha querido que los consejos de coordinaci&oacute;n territorial sean abiertos, sin <em>numerus clausus</em>, a militantes de los distintos territorios, en vez de a s&oacute;lo a un grupo reducido de representantes. Esto es destacable porque, sin duda, as&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil percibir que tu aportaci&oacute;n como miembro de base de la organizaci&oacute;n es bienvenida.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el trabajo conjunto y las alianzas (esta vez, sinceras) que se est&aacute;n construyendo con compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de otras organizaciones con las que compartimos ideario pol&iacute;tico, ya nos permiten contar con un germen muy esperanzador del futuro Unidas Podemos Regi&oacute;n de Murcia. Fruto de ello fue el excepcional trabajo conjunto que se llev&oacute; a cabo en la anterior campa&ntilde;a electoral de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        De forma merecida, se consigui&oacute; mejorar sensiblemente el apoyo electoral obtenido en nuestro territorio en los &uacute;ltimos comicios de mayo, y se logr&oacute; obtener representaci&oacute;n para el Congreso de los Diputados en un contexto nada favorable. Sin olvidar que, actualmente, el compa&ntilde;ero Javier S&aacute;nchez tiene, como secretario de la Mesa del Congreso, una creciente influencia en el funcionamiento del poder legislativo a nivel estatal. Todo ello es sin duda un conjunto de noticias razonablemente satisfactorias, pero a pesar de ello, nos queda mucho trabajo por delante para romper la hegemon&iacute;a de la derecha y su discurso ultraconservador en nuestra regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s delicado de todo lo relatado en los p&aacute;rrafos anteriores es que esos &ldquo;brotes verdes&rdquo; de una organizaci&oacute;n renovada que nos est&aacute; permitiendo sentirnos m&aacute;s c&oacute;modos y estimulados en los &uacute;ltimos meses, es s&oacute;lo un boceto, no es un proyecto consolidado a&uacute;n ni mucho menos. Ah&iacute; radica la transcendencia de lo que realmente nos jugamos a lo largo de este a&ntilde;o 2020. Los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de la gestora est&aacute;n haciendo un trabajo meritorio pero, a la vez provisional.
    </p><p class="article-text">
        Los avances de esta etapa de transici&oacute;n pueden materializarse, como ser&iacute;a deseable, o desbaratarse por completo a lo largo de este a&ntilde;o. La vuelta a la burocratizaci&oacute;n, al hiperliderazgo cesarista, a ser s&oacute;lo militantes pega-carteles, a la frustraci&oacute;n de no sentirte representada, es decir, la vuelta a lo peor de la etapa urralburista es un riesgo que contin&uacute;a presente.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta ser muy perspicaz para tener presente que, el modelo de organizaci&oacute;n que prefieren los nost&aacute;lgicos de la anterior direcci&oacute;n regional, es antag&oacute;nico al de partido-movimiento de base cuyos cimientos estamos poniendo entre gran parte de la militancia. El retorno a un neo-urralburismo sin su &ldquo;fundador&rdquo; supondr&iacute;a reconstruir tediosas pr&aacute;cticas como recurrir permanentemente a peque&ntilde;as reuniones de &ldquo;mesa camilla&rdquo; donde un grupo superreducido tome las decisiones que nos afectan a todas sin contar con nadie, desintegrar los avances en la construcci&oacute;n de Unidas Podemos Regi&oacute;n de Murcia, desideologizar el discurso de Podemos para simpatizar con las &eacute;lites econ&oacute;micas locales, y volver a vaciar de contenido espacios de participaci&oacute;n de base cuyo control no tuvieran asegurado de antemano.
    </p><p class="article-text">
        Un Podemos que involucione a lo peor de la etapa anterior, es claramente la opci&oacute;n preferida por quienes, en la Regi&oacute;n de Murcia, est&aacute;n en contra de los valores y el proyecto pol&iacute;tico fundacional de Podemos. Todas nosotras sabemos los intereses de los sectores m&aacute;s rancios e insolidarios de la sociedad murciana en poner trabas y dinamitar el adecuado funcionamiento de Unidas Podemos. Es una cuesti&oacute;n de desactivar y domesticar al bloque pol&iacute;tico que, con mayor rotundidad, puede enfrentarse a la situaci&oacute;n de privilegios de unos pocos en contra de los intereses de la mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, como siempre, y tanto a nivel nacional como local, no van&nbsp; dudar en volver a emplear 'cloacas' y 'quintas columnas' colaboracionistas para tratar de hacer da&ntilde;o a compa&ntilde;eros y, en definitiva, al proyecto pol&iacute;tico que nos mueve a esforzarnos. Y desde luego, parte de los medios de comunicaci&oacute;n locales van a ser sus grandes aliados, no es nada nuevo por otra parte. Ya lo dijo Pablo Iglesias hace un par de a&ntilde;os: un proceso interno de Podemos sin que la prensa intente influir en &eacute;l, &ldquo;es como una navidad sin turr&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, es leg&iacute;timo defender visiones pol&iacute;ticas distintas, independientemente de que las motivaciones para ello por alg&uacute;n sector puedan ser m&aacute;s honestas o menos. Pero tengamos claro lo que nos jugamos a nivel pol&iacute;tico y organizativo en el corto y medio plazo. Hemos de ser conscientes de que, por primera vez desde 2015, tenemos la oportunidad de construir un Podemos Regi&oacute;n de Murcia que se parezca al que siempre hemos querido tener. As&iacute; que nos toca implicarnos, contribuir a ello haciendo lo que est&eacute; en nuestra mano. No podemos dejar pasar este tren porque puede que nunca vuelva a pasar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique Ruiz Saura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ano-militancia-ii-region-murcia_132_1073797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jan 2020 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7acd885b-1be9-422e-bcf1-b3a922f9c32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="816961" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7acd885b-1be9-422e-bcf1-b3a922f9c32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="816961" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Año clave para la militancia (II): la Región de Murcia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7acd885b-1be9-422e-bcf1-b3a922f9c32d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Año clave para la militancia: Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ano-clave-militancia_132_1074892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b87d7864-eb28-44d8-a07d-11acfa5f0948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Año clave para la militancia: Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El objetivo de Unidas Podemos [...] es dotar a nuestro pueblo de mayores cotas de justicia social, medioambiental e igualdad. Llegar al gobierno es sólo el inicio del camino, la meta aún está por alcanzar y es duro lo que queda por recorrer</p></div><p class="article-text">
        Comienza un a&ntilde;o transcendental para Unidas Podemos y para la construcci&oacute;n definitiva de un bloque pol&iacute;tico transformador en el Estado, y hemos de estar preparadas para afrontarlo porque las militantes, ya sea por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n, seremos decisivas en el resultado final.
    </p><p class="article-text">
        A nivel nacional, estamos asistiendo a un cambio en la hoja de ruta trazada para el funcionamiento de los &oacute;rganos pol&iacute;ticos del Estado desde el inicio del R&eacute;gimen de 1978 y que, hac&iacute;a una d&eacute;cada, se antojaba eterna e inmutable. Es cierto que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ya hab&iacute;amos visto desaparecer en nuestro pa&iacute;s la habitual configuraci&oacute;n esencialmente bipartidista del Congreso de los Diputados y el Senado, compuesta tradicionalmente por dos fuerzas pol&iacute;ticas mayoritarias con un protagonismo much&iacute;simo m&aacute;s amplio que el del de resto grupos parlamentarios. Este esquema era algo que, por otra parte, tambi&eacute;n ven&iacute;a d&aacute;ndose en la mayor&iacute;a de las democracias liberales de nuestro entorno. No obstante, ahora acaba de producirse un hito a&uacute;n mayor: la ruptura parcial del &ldquo;turnismo&rdquo; en el gobierno de los dos partidos llamados, supuestamente, a alternarse en el poder ejecutivo en solitario.
    </p><p class="article-text">
        Brevemente, recordar&eacute; cu&aacute;l era el reparto de papeles que exist&iacute;a hasta que comenzaran estos cambios. Uno de los dos actores protagonistas de este &ldquo;turnismo&rdquo; era el Partido Popular (anteriormente, Alianza Popular), que pas&oacute; a desempe&ntilde;ar ese rol tras desmembrarse UCD y ceder esa posici&oacute;n de referente bipartidista a principio de la d&eacute;cada de los 80, en realidad, fue una mera sustituci&oacute;n. El PP ha venido aglutinando por s&iacute; solo a todo el espectro ideol&oacute;gico conservador, convirti&eacute;ndose en una derecha a la que le tocaba homologarse a la familia democristiana europea, aunque s&oacute;lo era capaz de hacerlo a medias, porque siempre le ha acompa&ntilde;ado un tufo postfranquista que no ha podido sacudirse.
    </p><p class="article-text">
        En el otro lado del p&eacute;ndulo, ha estado el PSOE, quien ha venido encuadr&aacute;ndose junto a la antigua socialdemocracia europea (mientras era digna de llamarse as&iacute;), siendo una izquierda tibia que, ante el auge de thatcherismo en los a&ntilde;os 80 y el consiguiente triunfo del modelo neoliberal, no tuvo el menor reparo en emprender un camino sin retorno hacia posiciones ideol&oacute;gicas marcadamente m&aacute;s moderadas y, esa inercia, desemboc&oacute; en el abrazo al socioliberalismo y la renuncia a gran parte del programa que defendi&oacute; d&eacute;cadas atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que las diferencias entre las dos patas de este modelo turnista han tendido a hacerse cada vez m&aacute;s peque&ntilde;as. En esencia, la diferencia entre ambos partidos radica en que cabe atribuir a cada uno de ellos unos valores morales y culturales en ocasiones opuestos, pero a la vez, tienen en com&uacute;n la defensa de unas pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y un modelo social pr&aacute;cticamente id&eacute;ntico. Podr&iacute;a decirse que el PP es un partido que se identifica con una moral y unos valores m&aacute;s conservadores o nacionalcat&oacute;licos en materia de derechos y libertades individuales (por ejemplo, cuestiones como el aborto o la ense&ntilde;anza de religi&oacute;n en centros p&uacute;blicos), mientras que, en ese &aacute;mbito, el PSOE ha encarnado lo que se conoce como la cultura de lo &ldquo;progre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de eso, en t&eacute;rminos generales, la estructura socioecon&oacute;mica no se ha visto demasiado afectada con uno u otro partido en el gobierno de la naci&oacute;n: la privatizaci&oacute;n de empresas estrat&eacute;gicas y servicios p&uacute;blicos ha sido habitual con ambos desde finales de los a&ntilde;os 80 (Tabacalera, Argentaria, Telef&oacute;nica, Endesa, Gas Natural, Iberia, y un largu&iacute;simo etc.), se ha seguido un modelo econ&oacute;mico similar con la preponderancia de actividades de bajo valor a&ntilde;adido (el propio BBVA reconoci&oacute; en su informe de 5-3-2019 la tendencia a la desindustrializaci&oacute;n y terciarizaci&oacute;n de nuestra econom&iacute;a), lo mismo que con la precarizaci&oacute;n del sistema de relaciones laborales (seg&uacute;n el INE, en torno al 90% de los contratos que se realizan son temporales), la sumisi&oacute;n a las recetas presupuestarias de marcado cariz ultraliberal procedentes de Bruselas (qu&eacute; decir de la reforma del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n), el mantenimiento de privilegios a las grandes fortunas de nuestro pa&iacute;s, una fiscalidad insuficientemente progresiva, la permanente influencia de las grandes empresas y la banca en el devenir diario de la pol&iacute;tica, sin olvidar sus &ldquo;puertas giratorias&rdquo;, etc. De hecho, tanto PP como PSOE, han sido colaboradores necesarios en el mantenimiento de una corrupci&oacute;n sist&eacute;mica de las instituciones, una deleznable pr&aacute;ctica heredada de la dictadura y que ha supuesto dilapidar ingentes cantidades de dinero p&uacute;blico desde el inicio del nuevo r&eacute;gimen hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En el escenario se&ntilde;alado, las &eacute;lites econ&oacute;micas de nuestro pa&iacute;s han gozado siempre de una posici&oacute;n de cierto confort. No en vano, los principales contratos p&uacute;blicos han reca&iacute;do siempre en una serie de empresas privilegiadas, incluso, la obra p&uacute;blica se ha adaptado a las necesidades de su cuenta resultados m&aacute;s que a las de la mayor&iacute;a social. De la misma forma que el marco normativo de las relaciones laborales, medioambiental, fiscal, etc., ha sido a menudo cercano a sus intereses, a la vez que lejano a los de la mayor&iacute;a social. Sin olvidar que la banca ha sido poco menos que omnipotente.
    </p><p class="article-text">
        Tras la investidura del nuevo gobierno, surge un elemento del engranaje institucional que estas &eacute;lites, a priori, no pueden controlar. Se trata de la presencia de Unidas Podemos en el ejecutivo. A ra&iacute;z de ello, el nivel de beligerancia y presiones en medios de comunicaci&oacute;n que se ha dado en los &uacute;ltimos meses ante la posibilidad de que una determinada formaci&oacute;n pol&iacute;tica asuma carteras ministeriales, no tiene precedentes cercanos. Representantes de la patronal, la banca, la Iglesia cat&oacute;lica y ex altos mandos militares han bramado, ya sea por s&iacute; mismos o a trav&eacute;s de su prensa af&iacute;n y su derecha servil, para tratar de impedirlo, lo cual ha generado un clima de confrontaci&oacute;n que recuerda por momentos a los a&ntilde;os 30 del siglo XX espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, salta a la vista el trasfondo de todo ello: las &eacute;lites econ&oacute;micas, es decir, los poderosos de este pa&iacute;s, se muestran intranquilos ante la posibilidad de que, un sector del Consejo de Ministros ubicado en la verdadera izquierda transformadora, ponga en marcha pol&iacute;ticas contrarias a sus intereses y a favor de las familias trabajadoras de este pa&iacute;s. Y no solo eso, sino que tambi&eacute;n se deduce algo que no es balad&iacute;: estas &eacute;lites solo conciben como posibles este tipo de nuevas pol&iacute;ticas de la mano de Unidas Podemos, ya que esta reacci&oacute;n enfurecida ante la formaci&oacute;n de un nuevo gobierno nunca ha sucedido cuando lo ha llevado a cabo el PSOE en solitario en distintas ocasiones a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. En efecto, con todos los defectos y errores que pueda haber acumulado Unidas Podemos a&ntilde;os atr&aacute;s, sigue siendo una herramienta de cambio social que inquieta a las clases m&aacute;s altas.
    </p><p class="article-text">
        Para afrontar esta nueva situaci&oacute;n, las militantes debemos ser cautos y tener los pies en el suelo. Es preciso tener presente en todo momento que, el objetivo de Unidas Podemos, su raz&oacute;n de ser, no es simple y llanamente ocupar puestos de gobierno. No, el verdadero objetivo es dotar a nuestro pueblo de mayores cotas de justicia social, medioambiental e igualdad. Llegar al gobierno es s&oacute;lo el inicio del camino, la meta a&uacute;n est&aacute; por alcanzar y es duro lo que queda por recorrer.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie me malinterprete, no me posiciono en contra de la entrada de la asunci&oacute;n de ministerios. &iquest;Es motivo para estar satisfechas la entrada en el gobierno de la naci&oacute;n? S&iacute;, se ha abierto una grieta en el sistema pol&iacute;tico del Estado. Pero, dicho esto, existe en riesgo de instalarnos en una euforia injustificada y caer en la ingenuidad de quien piensa que, ahora, nuestro trabajo pol&iacute;tico ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil que antes. Nada de eso, no hay que olvidar que Unidas Podemos forma parte de un gobierno en clara minor&iacute;a (4 ministros sobre alrededor de un total de 20) y que el PSOE sigue manejando la direcci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora, nuestra organizaci&oacute;n tendr&aacute; que gestionar pr&aacute;cticamente a diario las contradicciones pol&iacute;ticas de cogobernar con otro partido con el que existen m&aacute;s diferencias program&aacute;ticas e ideol&oacute;gicas de las que se puede pensar a simple vista. En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, la l&iacute;nea pol&iacute;tica de Unidas Podemos, encaminada a introducir cambios sociales de cierto calado en beneficio de las clases populares, se topar&aacute; con los muros que le tratar&aacute; de poner un PSOE m&aacute;s fuerte en el Consejo de Ministros y dispuesto a asumir determinadas l&iacute;neas rojas que le contin&uacute;en poniendo las &eacute;lites. A t&iacute;tulo ilustrativo, por ejemplo, podemos se&ntilde;alar que la desastrosa reforma laboral de Rajoy s&oacute;lo va a ser derogada en parte, a pesar de que el PSOE hab&iacute;a prometido &uacute;ltimamente acabar con ella por completo en muchas ocasiones. Y sin duda, si esa derogaci&oacute;n parcial forma parte del acuerdo de gobierno, es debido al esfuerzo de Unidas Podemos en la negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; depender&aacute; que la labor de Unidas Podemos en el ejecutivo sea exitosa a lo largo de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os? A mi juicio, de dos factores.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, de la habilidad de los propios ministros de la formaci&oacute;n para ser capaces de marcar un perfil propio, diferenciado y reconocible por la opini&oacute;n p&uacute;bica en el nuevo ejecutivo. La amenaza de acabar maniatado, invisibilizado y cooptado por el PSOE es muy grande. Se hace necesario demostrar que un miembro de nuestra organizaci&oacute;n al frente de un ministerio equivale a poner en marcha pol&iacute;ticas sociales valientes y beneficiosas para mejorar en parte la vida de la gente corriente.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, nos toca a nosotras crear o, por lo menos, contribuir a que haya un contexto social propicio para cambios sociales. Si la voz de la calle es capaz de marcar la agenda pol&iacute;tica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, esas reivindicaciones estar&aacute;n sobre la mesa del Consejo de Ministros y Unidas Podemos tendr&aacute; una posici&oacute;n de relativa fortaleza para defenderlas y llevarlas al BOE. Por eso, los movimientos sociales, sindicatos y toda la sociedad civil tienen ante s&iacute; un escenario atractivo para materializar avances sociales, pero s&oacute;lo si hay un buen trabajo previo de concienciaci&oacute;n social y movilizaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Hay que estar ayudando a parar desahucios, enfrentando la proliferaci&oacute;n de casas de apuestas en nuestros barrios, acompa&ntilde;ando reivindicaciones sindicales, defendiendo los servicios p&uacute;blicos, protegiendo nuestro patrimonio natural&hellip;hay que estar creando conciencia. &Uacute;ltimamente, la derecha reaccionaria ha conseguido imponer gran parte de su agenda en los debates pol&iacute;ticos de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Si sigue siendo as&iacute;, el PSOE ver&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil mantener una senda de moderaci&oacute;n program&aacute;tica en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, y ello redundar&aacute; en un desgaste y p&eacute;rdida de credibilidad de Unidas Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra labor como militantes, es que tras haber logrado Unidas Podemos tener un pie en el gobierno, a la vez haya millones de pies en las calles marcando el paso de una ciudadan&iacute;a activa e inconformista. Hemos de contribuir a que el cord&oacute;n umbilical que una a los movimientos populares con nuestra organizaci&oacute;n sea fuerte y estable. Con el trabajo de base, podemos hacer mucho para mejorar nuestra realidad social y econ&oacute;mica. As&iacute; que no hay tiempo que perder para ponerse manos a la obra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique Ruiz Saura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/ano-clave-militancia_132_1074892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jan 2020 08:56:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b87d7864-eb28-44d8-a07d-11acfa5f0948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73212" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b87d7864-eb28-44d8-a07d-11acfa5f0948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73212" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Año clave para la militancia: Estado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b87d7864-eb28-44d8-a07d-11acfa5f0948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
