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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ana Sharife]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ana-sharife/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ana Sharife]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['El banquete de las brujas' rescata del olvido la obra de Jesús Arencibia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/banquete-brujas-rescata-olvido-obra-jesus-arencibia_1_12440929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ec1e47b-4942-49e4-8d8a-9ea6dfa3aab4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El banquete de las brujas&#039; rescata del olvido la obra de Jesús Arencibia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su autor, Fabio García, profesor de la ULPGC, profundiza en la masonería, la brujería, el cristianismo. La novela es un homenaje a la Gran Canaria oculta bajo capas de pintura</p></div><p class="article-text">
        <strong>Fabio Garc&iacute;a Saleh</strong>, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, irrumpe en el panorama literario con <em>El banquete de las brujas</em> (Editorial Almuzara), una novela que fusiona arte, historia, mitolog&iacute;a y esoterismo. Pero el verdadero motor de la obra es una urgente reivindicaci&oacute;n: rescatar del olvido a <strong>Jes&uacute;s Arencibia</strong>, pintor grancanario monumental y muralista<strong> de profunda sensibilidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La historia arranca con la llegada de un joven arquitecto madrile&ntilde;o, de origen isle&ntilde;o, que regresa a Gran Canaria en busca de sus ra&iacute;ces. En el avi&oacute;n conoce a <strong>Rafael</strong>, un anciano culto y en las primeras fases del alzh&eacute;imer, que le revela un sorprendente secreto: los murales de Jes&uacute;s Arencibia, pintados en iglesias y espacios p&uacute;blicos durante la dictadura, contienen <strong>mensajes cifrados y s&iacute;mbolos her&eacute;ticos </strong>entre escenas aparentemente costumbristas. A partir de ese momento, ambos se embarcan en una b&uacute;squeda que transforma la isla en un tablero de enigmas, donde paganismo y cristianismo, tradici&oacute;n y ocultismo, se entrelazan bajo las capas del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que una novela de misterio, <em>El banquete de las brujas</em> es un <strong>viaje de iniciaci&oacute;n</strong>, tanto para sus personajes como para el lector. La relaci&oacute;n entre el joven protagonista y Rafael evoluciona hacia una simbiosis emocional: mientras el primero encuentra un gu&iacute;a para descifrar los secretos del pasado, el segundo combate el olvido ejercitando su memoria a trav&eacute;s del arte, la conversaci&oacute;n y la poes&iacute;a. &ldquo;Hay ladrones de viviendas y de recuerdos: los primeros roban en las casas de sus v&iacute;ctimas, y los otros, en sus cerebros&rdquo;, dice Rafael en uno de los pasajes m&aacute;s conmovedores.
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                &#039;El banquete de las brujas&#039;, de Fabio García Saleh.                            </span>
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        La novela tiene una <strong>estructura epis&oacute;dica</strong>, casi de novela por entregas: cada cap&iacute;tulo gira en torno a un mural, cada pintura se convierte en una pista, y cada di&aacute;logo, en una reflexi&oacute;n sobre el arte, la historia y la memoria. Aunque de ficci&oacute;n, la obra est&aacute; salpicada de personajes reales del panorama cultural y religioso canario, como Rouco Varela, Ram&oacute;n Echarren, Sebasti&aacute;n Hern&aacute;ndez Guti&eacute;rrez, <strong>N&eacute;stor &Aacute;lamo</strong> o <strong>Mat&iacute;as Vega Guerra</strong>. Este mestizaje entre lo real y lo literario confiere al relato un tono casi documental, sin perder nunca la tensi&oacute;n narrativa.
    </p><p class="article-text">
        El centro de gravedad de la novela es la obra de Jes&uacute;s Arencibia, un artista monumental, pr&aacute;cticamente olvidado fuera del &aacute;mbito acad&eacute;mico. Nacido en Tamaraceite, Arencibia dej&oacute; un impresionante legado mural en iglesias, escuelas y espacios civiles, pero muchos de estos trabajos se encuentran hoy en un <strong>estado de conservaci&oacute;n alarmante</strong>. Hace pocas semanas, varios medios locales denunciaban el deterioro de los murales de la antigua Ermita de Santa Catalina del Pueblo Canario. La novela se convierte as&iacute; tambi&eacute;n en una llamada de atenci&oacute;n: <strong>&ldquo;Salvar su obra es salvar una parte esencial de la memoria canaria&rdquo;</strong>, defiende el autor.
    </p><p class="article-text">
        Fabio Garc&iacute;a ya hab&iacute;a explorado el poder oculto del arte y la literatura en obras anteriores como <em>El tesoro oculto del Conde de Montecristo</em> &mdash;un ensayo mas&oacute;nico que revela c&oacute;mo la famosa novela de Dumas responde a las grandes preguntas de la humanidad, como la b&uacute;squeda de la felicidad&mdash;, y <em>Revelaciones ocultas</em>, donde indaga en la relaci&oacute;n simb&oacute;lica entre <strong>N&eacute;stor Mart&iacute;n-Fern&aacute;ndez de la Torre</strong> y Salvador Dal&iacute;. Con <em>El banquete de las brujas</em>, da un paso m&aacute;s all&aacute;. La obra no es solo una novela; es tambi&eacute;n una gu&iacute;a cultural, un ensayo disfrazado de thriller, y un homenaje a la <strong>Gran Canaria oculta bajo capas de pintura</strong>. Una obra que desaf&iacute;a al lector a mirar m&aacute;s all&aacute; de la superficie, m&aacute;s all&aacute; de la arena y el sol.
    </p><p class="article-text">
        Como dice uno de los personajes: <em>&ldquo;</em>Los tesoros m&aacute;s valiosos son los que est&aacute;n enterrados a m&aacute;s profundidad<em>&rdquo;.</em> Quiz&aacute;s tambi&eacute;n lo est&eacute;n en los muros de una ermita olvidada, esperando a que alguien los descifre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Sharife]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/banquete-brujas-rescata-olvido-obra-jesus-arencibia_1_12440929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jul 2025 08:42:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El banquete de las brujas' rescata del olvido la obra de Jesús Arencibia]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Espérame donde ganan los buenos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/esperame-ganan-buenos_1_1070749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee6bd01e-ac4c-4b6b-92cf-1b950fc2c2e6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La periodista Ana Sharife"></p><p class="article-text">
        He ca&iacute;do en las profundidades de un largo sue&ntilde;o mientras le&iacute;a unas p&aacute;ginas de <em>En D&uuml;sseldorf no hay ni puede haber leones</em> (2020), de Ignacio Abad. Ca&iacute; dormida con la luz encendida y el libro y un l&aacute;piz como compa&ntilde;eros de cama, pero al despertar he vuelto al Alto Karabaj, donde me dej&oacute; la novela, un conflicto que resucit&oacute; en 2016 como resucitan todas las guerras, con informaciones lanzadas <em>ad hoc</em> desde los medios de comunicaci&oacute;n. &ldquo;Las manos manchadas de sangre y los dedos de iniquidad&rdquo; (Isa&iacute;as 59:3).
    </p><p class="article-text">
        La nueva obra del escritor leon&eacute;s, residente en Jap&oacute;n, editada por Mr Griffin en la Colecci&oacute;n Mrs Danvers, narra la visi&oacute;n de la mentira en todos los contextos de la vida. El narrador es un periodista freelance que vive entre dos ciudades: Madrid y Tokio. Un observador desenga&ntilde;ado y distante cuyo mon&oacute;logo interior se va sobreponiendo en varios tiempos hasta actuar como hilo conductor de toda la novela.
    </p><p class="article-text">
        Abad ha armado una s&oacute;lida novela sobre el reverso mezquino del cuarto poder. &ldquo;No hay que tratar a los lectores como si fueran inteligentes&rdquo;, dicta el director del medio para el que trabaja el protagonista. &ldquo;Hay que hacerles sentir que los son&rdquo;. Es el drama de un reportero asistiendo desde dentro al ocaso del periodismo comprometido con la libertad y la b&uacute;squeda de la verdad. Es tambi&eacute;n la manipulaci&oacute;n del lenguaje por gusto, por c&aacute;lculo pol&iacute;tico e incluso por desesperaci&oacute;n. &ldquo;Todo lo que est&eacute; bien escrito debe hacernos sospechar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El escritor presenta una trama m&uacute;ltiple pero precisa y brillante que se lee con fluidez, con la que nos asoma al destino de aquel grupo de milicianos armenios abandonados a su suerte, al episodio vivido en Berl&iacute;n Este por el se&ntilde;or Nakamori, un inspector de polic&iacute;a jubilado al que las palabras le abandonan definitivamente, o a las actividades del grupo paramilitar ultranacionalista serbia Tigres de Arkan, &ldquo;parte responsable del mayor genocidio en Europa despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial: el exterminio de miles de bosnios musulmanes&rdquo;. Es el mundo construyendo sus pesadas formas e identidades sobre las hogueras y los autos de fe, sobre enormes extensiones de sufrientes.
    </p><p class="article-text">
        Como escribi&oacute; S&aacute;nchez Ferlosio, en 1982, &ldquo;la perfecta aeronave de la historia no puede, por lo visto, equivocarse, siempre est&aacute; en su hora en punto, en su altitud exacta, en la velocidad de crucero prefijada. La aparici&oacute;n de un le&oacute;n en D&uuml;sseldorf es un error del le&oacute;n, nunca un error del principio que establece que en D&uuml;sseldorf no hay ni puede haber leones&rdquo; (<em>La mentalidad expiatoria</em>).
    </p><p class="article-text">
        Poeta premiado, guionista y columnista, Nacho Abad es un novelista imprescindible para los amantes de la literatura. El escritor se desliza en ca&iacute;da por las p&aacute;ginas del libro, de una dimensi&oacute;n a otra, como en la columna que publica cada domingo en el Diario de Le&oacute;n. <em>En D&uuml;sseldorf no hay ni puede haber leones</em> es su tercera novela despu&eacute;s de <em>El Empleo</em> (2009) y <em>Talita Cumi</em> (2014) y se encuentra en las librer&iacute;as desde hace escasas semanas.
    </p><p class="article-text">
        Este libro, cuya lectura nos deja soliviantados, se parece a una carta postal desde el frente, un telegrama con un final sin geograf&iacute;a y sin tiempo, inesperado. Con personajes que no se sabe sin son espectros o los concibe el novelista para arrastrarlos al mundo de los vivos. Como advirti&oacute; Ferlosio en <em>Mientras los dioses no cambien, nada habr&aacute; cambiado</em>, sustituir a Dios por el hombre no era en realidad cambiar nada. Mientras no cambien los dioses no ganar&aacute;n los buenos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Sharife]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/esperame-ganan-buenos_1_1070749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jan 2020 16:06:54 +0000]]></pubDate>
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