<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Edward Bullmore]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/edward-bullmore/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Edward Bullmore]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518065/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Un misterio sin resolver: el FBI rastrea el pueblo del atacante de Trump en busca de las motivaciones del atentado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/misterio-resolver-fbi-rastrea-pueblo-atacante-trump-busca-motivaciones-atentado_1_11528059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e472123b-3f6c-4c6f-aa7f-873ce8c62cbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una agente de policía camina cerca de la casa de Thomas Matthew Crooks, identificado como el autor del atentado a Donald Trump, en Bethel Park, Pensilvania, el pasado 14 de julio."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presunto responsable del intento de asesinato pertenecía a un club local de tiro y utilizó un arma de fuego adquirida legalmente</p><p class="subtitle">Crecen las preguntas en torno al atentado contra Trump, ¿cómo pudo subirse el tirador a un tejado cercano y disparar?</p></div><p class="article-text">
        Agentes del FBI han rastreado casa por casa el barrio de Bethel Park donde Thomas Matthew Crooks viv&iacute;a con su familia, mientras crece el misterio en torno a las razones que llevaron al joven de 20 a&ntilde;os a tratar de asesinar a Donald Trump mientras se dirig&iacute;a a la multitud durante un mitin en Butler, en el estado de Pensilvania.
    </p><p class="article-text">
        El FBI dijo que hab&iacute;a logrado acceder al tel&eacute;fono de Crooks, pero que el an&aacute;lisis preliminar de la informaci&oacute;n en el laboratorio en Quantico, en el estado de Virginia, no hab&iacute;a avanzado en la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/crecen-preguntas-torno-atentado-trump-pudo-subirse-tirador-tejado-cercano-disparar_1_11525258.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;squeda de las razones del atentado</a> que dej&oacute;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/atentado-trump-eclipsa-campana-desdibuja-biden-cuestionado_1_11525615.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> al expresidente de EEUU herido,</a> mat&oacute; a un asistente al mitin y caus&oacute; heridas a otros dos.
    </p><p class="article-text">
        Crooks fue abatido casi instant&aacute;neamente por agentes del Servicio Secreto que devolvieron el fuego, pero el impactante incidente ha sumido a Estados Unidos en la confusi&oacute;n pol&iacute;tica y ha agitado una campa&ntilde;a electoral ya de por s&iacute; salvaje, empa&ntilde;ada por el temor a la violencia pol&iacute;tica y el creciente malestar ante la perspectiva de disturbios civiles.
    </p><p class="article-text">
        El FBI est&aacute; tratando de averiguar si Crooks era un extremista dom&eacute;stico y violento con motivaciones pol&iacute;ticas. En un comunicado actualizado el lunes, el Bur&oacute; Federal de Investigaciones explic&oacute; que hab&iacute;an registrado por completo la residencia y el veh&iacute;culo de Crooks, y que hab&iacute;an hablado con casi cien personas, entre los asistentes al mitin, las fuerzas del orden, y otros testigos que estuvieron el s&aacute;bado en Big Butler Fairground, el espacio de Butler para ferias al aire libre donde se organiz&oacute; el encuentro pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arma de fuego que se us&oacute; en el tiroteo fue adquirida de manera legal. Antes de este incidente, el FBI no ten&iacute;a conocimiento del tirador&rdquo;, dice el texto del comunicado. &ldquo;La investigaci&oacute;n hasta el momento indica que el tirador actu&oacute; en solitario, pero el FBI sigue llevando a cabo una actividad de investigaci&oacute;n l&oacute;gica para determinar si hay c&oacute;mplices. En este momento, no hay preocupaciones de seguridad p&uacute;blica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El lunes se supo que Crooks podr&iacute;a haberse formado como tirador en el Clairton Sportsmen's Club, un club local de tiro donde era socio registrado.
    </p><p class="article-text">
        El director jur&iacute;dico del club dijo al peri&oacute;dico <em>The New York Times</em> que la organizaci&oacute;n &ldquo;condena plenamente el acto de violencia sin sentido que se produjo ayer&rdquo;. Con relaci&oacute;n a la investigaci&oacute;n del FBI, el director jur&iacute;dico no quiso ahondar sobre la clase de entrenamiento que pudo haber recibido Crooks.
    </p><p class="article-text">
        En la ladera de una colina 24 kil&oacute;metros al sur de Pittsburgh, el club de tiro est&aacute; formado por un conjunto de caba&ntilde;as destartaladas sobre las que ondean una bandera estadounidense y otra de prisioneros de guerra y desaparecidos en combate, simbolizando el compromiso de EEUU con los soldados que envi&oacute; a la guerra de Vietnam y al resto de conflictos.
    </p><p class="article-text">
        Dos miembros del club disparan con sus rifles a los blancos y se escucha el chasquido claro de las balas. Algunos blancos est&aacute;n a m&aacute;s de 119 metros, la distancia que se calcula hab&iacute;a entre el rifle de Crooks y el podio de Trump cuando el tirador efectu&oacute; hasta ocho disparos, impactando en la oreja del expresidente, matando a una persona de la audiencia, y provocando heridas en otras dos.
    </p><p class="article-text">
        Un directivo del club de tiro Clairton se neg&oacute; a comentar qu&eacute; tipo de instrucci&oacute;n hab&iacute;a recibido Crooks y orden&oacute; a los periodistas que abandonaran el lugar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12265569-48aa-477d-a720-99b04536abf9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12265569-48aa-477d-a720-99b04536abf9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12265569-48aa-477d-a720-99b04536abf9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12265569-48aa-477d-a720-99b04536abf9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/12265569-48aa-477d-a720-99b04536abf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/12265569-48aa-477d-a720-99b04536abf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/12265569-48aa-477d-a720-99b04536abf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Agentes de la ley y periodistas cerca de la casa de Thomas Matthew Crooks, en Bethel Park, Pensilvania, el pasado 14 de julio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Agentes de la ley y periodistas cerca de la casa de Thomas Matthew Crooks, en Bethel Park, Pensilvania, el pasado 14 de julio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la armer&iacute;a local Legion Arms, un instructor de tiro dice que la distancia no era tan grande como para que el tipo de arma empleada por Crooks, un rifle estilo AR-15, pudiera dispararse con precisi&oacute;n en las manos adecuadas. &ldquo;Ese tipo de arma y de proyectil son buenos para distancias de 700 o de 800 yardas [entre 600 y 730 metros, aproximadamente]&rdquo;, dice, a&ntilde;adiendo que Crooks no hab&iacute;a sido cliente de la tienda. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este instructor, que no quiso ser identificado por su nombre, Crooks hab&iacute;a mostrado falta de experiencia en su punter&iacute;a; o precipitaci&oacute;n, tras ser identificado en una posici&oacute;n elevada sobre las instalaciones de la empresa American Glass Research. &ldquo;Dispar&oacute; a la cabeza, y no al cuerpo; en disparos a larga distancia es al cuerpo a lo que se dispara&rdquo;, dice. &ldquo;Disparar a la cabeza es lo que hace la gente porque lo ve en las pel&iacute;culas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con un art&iacute;culo del peri&oacute;dico <em>Pittsburgh Post-Gazette</em>, Crooks compr&oacute; en Allegheny Arms and Gun Works, una armer&iacute;a de Bethel Park, 50 cartuchos de munici&oacute;n horas antes del mitin en Butler. Los investigadores tambi&eacute;n hab&iacute;an informado sobre la adquisici&oacute;n de 50 cartuchos por parte de Crooks en la ma&ntilde;ana del tiroteo.
    </p><p class="article-text">
        Los artificieros del condado de Allegheny confirmaron el lunes que se hab&iacute;an unido a la investigaci&oacute;n despu&eacute;s de que en el coche de Crooks se hallaran explosivos, entre los que tambi&eacute;n parec&iacute;a haber granadas.
    </p><p class="article-text">
        El sheriff de Butler, Michael Slupe, confirm&oacute; al canal de noticias por televisi&oacute;n KDKA que un agente armado del ayuntamiento de Butler se hab&iacute;a encontrado con Crooks antes de que este disparara contra el expresidente desde su posici&oacute;n elevada y fuera del per&iacute;metro del espacio ferial. &ldquo;Todo lo que s&eacute; es que el agente ten&iacute;a las dos manos en el tejado para subirse, no lleg&oacute; a hacerlo porque el tirador se hab&iacute;a vuelto hacia el agente, y el agente, de manera inteligente y acertada, abandon&oacute;&rdquo;, dijo Slupe.
    </p><h3 class="article-text">Desconcierto en la comunidad local</h3><p class="article-text">
        En Bethel Park &mdash;donde Crooks viv&iacute;a con su madre, hab&iacute;a asistido a la escuela de secundaria Bethel Park, y despu&eacute;s hab&iacute;a conseguido trabajo en la cocina de un hogar de ancianos los residentes&mdash; siguen desconcertados.
    </p><p class="article-text">
        Muchos amigos de la secundaria describen a Crooks como un estudiante aislado que sobresal&iacute;a en matem&aacute;ticas pero era poco h&aacute;bil con las relaciones sociales. Aunque algunos dijeron que era de tendencia pol&iacute;tica conservadora, la imagen general que ha ido surgiendo no est&aacute; del todo clara. Crooks era una excepci&oacute;n entre muchos j&oacute;venes porque no ten&iacute;a demasiada presencia en Internet donde ahora se podr&iacute;an buscar pistas sobre sus inclinaciones pol&iacute;ticas o su estado de &aacute;nimo antes del ataque.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad local sigue conmocionada, dice Alex Williams, que se gradu&oacute; un a&ntilde;o antes que Crooks y ahora tiene 23. &ldquo;En Bethel no ocurre nada realmente loco, as&iacute; que creo que mucha gente est&aacute; perturbada, porque no es normal&rdquo;, dice. &ldquo;Les frustra que el tipo fuera de aqu&iacute; y les frustra que algo as&iacute; haya ocurrido&rdquo;, a&ntilde;ade Williams, que no recordaba si Crooks hab&iacute;a sido v&iacute;ctima de acoso, tal y como han testificado algunos de sus co&eacute;taneos directos. En el recuerdo de Williams, el acoso escolar contra Crooks se limitaba por lo general a &ldquo;miradas de reojo&rdquo; y a no incluirlo socialmente.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Jason Kohler, exalumno de la misma secundaria, Crooks sol&iacute;a ser v&iacute;ctima de acoso. &ldquo;Era tranquilo, pero le acosaban, le hac&iacute;an mucho <em>bullying</em>&raquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Williams cree que los confinamientos por la COVID-19 han afectado profundamente a su generaci&oacute;n, haciendo que los j&oacute;venes se metieran mucho en Internet, y que la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica ha vuelto posible hacerse &ldquo;muy de derechas o muy de izquierdas y bajar hasta el fondo como por una tuber&iacute;a, tanto por la derecha que por la izquierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la investigaci&oacute;n todav&iacute;a en marcha, Biden ha pedido a los estadounidenses que rechacen los actos de violencia por cuestiones pol&iacute;ticas. Trump ha dicho que su discurso en la Convenci&oacute;n Nacional Republicana se centrar&aacute; en la &ldquo;unidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Williams, &ldquo;es 100% posible que alguien llegue muy abajo y diga algo como 's&iacute;, voy a matar al presidente'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Steve Riviere, vecino de Crooks, dijo a la cadena KDKA que la comunidad est&aacute; &ldquo;sorprendida y conmocionada&rdquo;. &ldquo;Quiz&aacute;s no tanto como deber&iacute;amos, pero conmocionada de que ocurran cosas como estas&rdquo;, afirm&oacute;. A&ntilde;adi&oacute; que confiaba en que esto fuera &ldquo;el final y que se llegue a una posici&oacute;n en la que la gente pueda hablar sobre sus problemas de una manera educada y normal en lugar de sacar un arma y subirse a un tejado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edward Bullmore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/misterio-resolver-fbi-rastrea-pueblo-atacante-trump-busca-motivaciones-atentado_1_11528059.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jul 2024 20:07:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e472123b-3f6c-4c6f-aa7f-873ce8c62cbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="537761" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e472123b-3f6c-4c6f-aa7f-873ce8c62cbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="537761" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un misterio sin resolver: el FBI rastrea el pueblo del atacante de Trump en busca de las motivaciones del atentado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e472123b-3f6c-4c6f-aa7f-873ce8c62cbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,Elecciones EEUU 2024]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la depresión a la demencia, la inflamación como "nueva frontera" de la medicina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/depresion-demencia-inflamacion-frontera-medicina_1_1070426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cef21ade-6e9a-4013-9691-cd78b969b99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la depresión a la demencia, la inflamación como &quot;nueva frontera&quot; de la medicina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varios estudios e investigaciones recientes están derribando la tradicional separación entre salud física y mental</p><p class="subtitle">La inflamación podría estar profunda y enormemente implicada en desórdenes cerebrales y mentales, igual que lo está en las enfermedades del cuerpo</p><p class="subtitle">Se están probando fármacos antinflamatorios contra enfermedades como depresión, Alzheimer y Parkinson, con potencial para derribar barreras de la práctica clínica</p></div><p class="article-text">
        Aunque pueda parecer extra&ntilde;o, #inflamaci&oacute;n se ha convertido en un <em>hashtag</em>. De pronto parece estar en todos lados, haciendo de las suyas. En lugar de simplemente estar de nuestro lado luchando contra las infecciones y curando heridas, resulta que tambi&eacute;n tiene un lado oscuro: es la causa de muchos de nuestros males.
    </p><p class="article-text">
        Ahora no cabe duda de que la inflamaci&oacute;n es parte del problema de muchas enfermedades del cuerpo &ndash;tal vez todas&ndash;. Y estudiar las causas inflamatorias o inmunes de las enfermedades ha resultado en una serie de descubrimientos: desde tratamientos nuevos para la artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes en los a&ntilde;os 90, hasta la llegada de la inmunoterapia para algunos tipos de c&aacute;ncer a partir de 2010.
    </p><p class="article-text">
        De forma m&aacute;s generalizada, cada vez m&aacute;s a menudo se considera que la inflamaci&oacute;n de menor grado, que s&oacute;lo se detecta mediante un an&aacute;lisis de sangre, forma parte de las razones por las que experiencias comunes de la vida como la pobreza, el estr&eacute;s, la obesidad y el envejecimiento son malos para la salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente, el cerebro se est&aacute; presentando como una de las nuevas fronteras de la inflamaci&oacute;n. A los m&eacute;dicos como yo, que estudiamos la carrera en el siglo XX, nos ense&ntilde;aron que hab&iacute;a una barrera impermeable entre el cerebro y el sistema inmunol&oacute;gico. Sin embargo, en el siglo XXI ha quedado claro que en realidad est&aacute;n muy interconectados y que les gusta conversar todo el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, los m&eacute;dicos est&aacute;n abiertos a la idea de que la inflamaci&oacute;n podr&iacute;a estar profunda y enormemente implicada en des&oacute;rdenes cerebrales y mentales, igual que lo est&aacute; en las enfermedades del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Los progresos en el tratamiento de la esclerosis m&uacute;ltiple han mostrado el camino. Muchos de los nuevos medicamentos para esta enfermedad han sido dise&ntilde;ados y probados para proteger el da&ntilde;o cerebral que provoca el propio sistema inmunol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La esperanza razonablemente bien fundamentada &ndash;y enfatizo esas palabras en este punto&ndash; es que si uno se enfoca en la inflamaci&oacute;n cerebral, se pueden descubrir formas de prevenci&oacute;n y tratamiento de la depresi&oacute;n, la demencia y la psicosis, as&iacute; como el impacto comprobado de medicamentos de inmunoterapia para la artritis, el c&aacute;ncer y la esclerosis m&uacute;ltiple. De hecho, una droga originalmente patentada para la esclerosis m&uacute;ltiple ya se est&aacute; probando como un posible&nbsp;<a href="https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT03093064" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratamiento de inmunoterapia</a> contra la esquizofrenia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Representa esto una esperanza realista para el tratamiento de la depresi&oacute;n? Es m&aacute;s que razonable dudar de que la inflamaci&oacute;n y la depresi&oacute;n est&eacute;n correlacionadas, o que posean&nbsp;<a href="https://acmedsci.ac.uk/file-download/82222577" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comorbilidad</a>&nbsp;[presencia de uno o m&aacute;s trastornos adem&aacute;s de la enfermedad o trastorno primario], por utilizar otro t&eacute;rmino m&eacute;dico nada apreciado, pero igualmente importante. Las preguntas cient&iacute;ficas clave son sobre causalidad, no sobre correlaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La inflamaci&oacute;n causa depresi&oacute;n? Y si es as&iacute;, &iquest;c&oacute;mo lo hace? Un experimento que los cient&iacute;ficos han dise&ntilde;ado para intentar responder estas preguntas es realizar dos resonancias magn&eacute;ticas del cerebro: una antes y otra despu&eacute;s de provocar u<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19423079" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">na respuesta inflamatoria a prop&oacute;sito</a> mediante la inyecci&oacute;n de la vacuna contra la fiebre tifoidea. Si hay alguna diferencia entre las dos resonancias, esto demuestra que una inflamaci&oacute;n en el cuerpo puede generar cambios en la forma en que funciona el cerebro. Si no, ser&iacute;a un problema para la teor&iacute;a de que la inflamaci&oacute;n puede provocar depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un reciente an&aacute;lisis proces&oacute; datos de 14 versiones independientes de este <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30067939" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimento</a>. En promedio, los datos demostraron un importante impacto de la inflamaci&oacute;n en la actividad cerebral. Estos resultados confirman que la inflamaci&oacute;n en el cuerpo puede generar cambios en la forma en que funciona el cerebro. De modo alentador, tambi&eacute;n localizaron el efecto que tiene la inflamaci&oacute;n en partes espec&iacute;ficas del cerebro que ya se sab&iacute;a que est&aacute;n involucradas en el proceso de depresi&oacute;n y muchos otros problemas de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Si la inflamaci&oacute;n puede provocar depresi&oacute;n, entonces los medicamentos antinflamatorios deber&iacute;an funcionar como antidepresivos.&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41380-019-0471-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Varios estudios</a> han analizado datos cl&iacute;nicos de miles de pacientes tratados con drogas antinflamatorias contra la artritis y otras enfermedades frecuentemente asociadas con los s&iacute;ntomas de la depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;neas generales, los pacientes tratados con drogas antinflamatorias, en lugar de un placebo, mejoraron significativamente sus &iacute;ndices de salud mental. Sin embargo, los datos vienen con una advertencia: los estudios m&aacute;s amplios y rigurosos del grupo analizado fueron dise&ntilde;ados para probar los efectos de los medicamentos en la salud f&iacute;sica, y eso dificulta la interpretaci&oacute;n de los resultados como evidencia de sus beneficios en la salud mental.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-iw7b0-yTnT0-3736', 'youtube', 'iw7b0-yTnT0', document.getElementById('yt-iw7b0-yTnT0-3736'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-iw7b0-yTnT0-3736 src="https://www.youtube.com/embed/iw7b0-yTnT0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El siguiente paso es realizar estudios que desde su inicio est&eacute;n dise&ntilde;ados para probar los medicamentos antinflamatorios como antidepresivos, o para probar antidepresivos ya existentes por sus efectos antinflamatorios. Al hacerlo, debemos evitar repetir uno de los errores m&aacute;s habituales en relaci&oacute;n a la depresi&oacute;n, que es pensar que es todo una misma cosa, siempre con la misma causa. Por eso no deber&iacute;amos buscar el pr&oacute;ximo &ldquo;taquillazo&rdquo; para poder recetarle autom&aacute;ticamente lo mismo a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos buscar formas de combinar el tratamiento elegido con la causa de los s&iacute;ntomas psiqui&aacute;tricos de una forma m&aacute;s personalizada. Y utilizar an&aacute;lisis de sangre que midan la inflamaci&oacute;n puede ayudarnos a tomar esas decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el consorcio fundado por el Wellcome Trust ha iniciado recientemente<a href="https://www.neuroimmunology.org.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la prueba </a>de un&nbsp;nuevo f&aacute;rmaco&nbsp;antinflamatorio para tratar la depresi&oacute;n. Es uno de los primeros estudios cl&iacute;nicos de un antidepresivo que utilizar&aacute; an&aacute;lisis de sangre para detectar inflamaci&oacute;n en potenciales participantes. Si los an&aacute;lisis de sangre no muestran rastros de inflamaci&oacute;n, entonces la persona no ser&aacute; reclutada para el estudio porque si no tiene inflamaci&oacute;n, no hay raz&oacute;n para pensar que obtendr&iacute;an alg&uacute;n beneficio de un tratamiento antinflamatorio.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo alternativo podr&iacute;a ser la ketamina, que hace poco ha sido aceptada en el Reino Unido como tratamiento contra la depresi&oacute;n. La ketamina funciona bloqueando un receptor de glutamato en el cerebro, pero no funciona igual en todas las personas. Sabemos que la inflamaci&oacute;n puede aumentar el nivel de glutamato en el cerebro, as&iacute; que se podr&iacute;a predecir que pacientes con mayor inflamaci&oacute;n ser&iacute;an m&aacute;s receptivos a los efectos bloqueantes de la ketamina.
    </p><p class="article-text">
        En el futuro, podr&iacute;amos utilizar an&aacute;lisis de sangre o biomarcadores de inflamaci&oacute;n para predecir qu&eacute; personas con depresi&oacute;n pueden responder mejor a los beneficios de la ketamina.
    </p><p class="article-text">
        El alcance terap&eacute;utico de estas nuevas perspectivas potencialmente va m&aacute;s all&aacute; de la depresi&oacute;n o los medicamentos. La industria farmac&eacute;utica y de la biotecnolog&iacute;a est&aacute; invirtiendo en probar medicamentos antinflamatorios contra enfermadades como Alzheimer y el Parkinson.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es interesante el papel que juegan la dieta, la obesidad, el estr&eacute;s, las enfermedades de las enc&iacute;as, el microbioma digestivo y otros factores de riesgo en inflamaciones de menor grado que podr&iacute;an controlarse sin medicamentos. Actualmente hay decenas de estudios que miden los efectos antinflamatorios de intervenciones psicol&oacute;gicas, como la meditaci&oacute;n o los ejercicios de<em> mindfulness</em>, as&iacute; como los cambios de estilo de vida, dietas y programas de ejercicios.
    </p><p class="article-text">
        Mi favorito es un estudio estadounidense que pretende comprobar la idea de que la inflamaci&oacute;n de menor grado puede acelerar disfunciones cognitivas asociadas al envejecimiento y que lavarnos los dientes con m&aacute;s cuidado puede controlar la inflamaci&oacute;n leve de enc&iacute;as (periodontitis) y as&iacute; protegernos en el futuro de la senilidad. Este estudio todav&iacute;a no ha concluido, as&iacute; que todav&iacute;a no se conocen los resultados. &iquest;Qui&eacute;n hubiera pensado que una sonrisa m&aacute;s brillante y la memoria a corto plazo estaban relacionados tan directamente?
    </p><p class="article-text">
        Todo esto nos aporta una nueva e interesante perspectiva sobre c&oacute;mo se relacionan entre s&iacute; el cuerpo, el cerebro y la mente. Y esto puede ser importante a la hora de pensar c&oacute;mo dise&ntilde;ar cient&iacute;ficamente y ofrecer los sistemas de cuidados f&iacute;sicos y de salud mental m&aacute;s efectivos. Esto es esencial en un momento en que los problemas de salud mental y la demencia representan una proporci&oacute;n cada vez mayor de las causas de discapacidad y los costes sociales y de sanidad a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, los servicios de salud f&iacute;sica y mental est&aacute;n marcadamente segregados y reflejan un prejuicio filos&oacute;fico contra la noci&oacute;n de que el cuerpo y la mente est&aacute;n profundamente relacionados.
    </p><p class="article-text">
        Los v&iacute;nculos que muchos pacientes reconocen en su propia experiencia de la enfermedad tienden a ser menospreciados por la mayor&iacute;a de los servicios p&uacute;blicos de salud mental y f&iacute;sica en el Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        En contraste, los nuevos estudios sobre la inflamaci&oacute;n y el cerebro est&aacute;n claramente alineados con los argumentos que promueven derribar esas barreras de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Y por encima de todo, tienen el potencial de modificar la forma en que pensamos las enfermedades. La barrera entre mente y cuerpo, que durante tanto tiempo ha sido una convicci&oacute;n dogm&aacute;tica, parece que se est&aacute; derrumbando.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El profesor Edward Bullmore dirige el departamento de Psiquiatr&iacute;a de la Universidad de Cambridge. Es autor de La Mente Inflamada.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edward Bullmore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/depresion-demencia-inflamacion-frontera-medicina_1_1070426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jan 2020 20:05:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cef21ade-6e9a-4013-9691-cd78b969b99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="58054" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cef21ade-6e9a-4013-9691-cd78b969b99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="58054" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De la depresión a la demencia, la inflamación como "nueva frontera" de la medicina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cef21ade-6e9a-4013-9691-cd78b969b99b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
