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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marc Cabanilles]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marc-cabanilles/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marc Cabanilles]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una mirada a África]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mirada-africa_132_1058823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3f8ebed-5597-4b7f-94a5-ef7df26b723a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Niños en África."></p><p class="article-text">
        Mi estancia en Mal&iacute;, en el campo de refugiados de Faladie, me ha hecho ver cosas que ni imaginaba. He pasado por sitios y situaciones, en donde hab&iacute;amos llegado a la conclusi&oacute;n que la vida no vale nada, pero aqu&iacute; en Faladie, esa conclusi&oacute;n se queda corta porque aqu&iacute;, simplemente, la vida no existe. No se puede llamar vida a lo que sucede cada d&iacute;a en Faladie.
    </p><p class="article-text">
        Porque lo mismo, visto en TV, no golpea, no huele, no ensucia, parece eso, un reportaje con decorado incluido.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque parezca que hacemos mucho por estas personas, aunque consigamos todas las donaciones del mundo, por mucho que parezca que les estamos dando, resulta que al final nos llevamos m&aacute;s de lo que les dejamos.
    </p><p class="article-text">
        Porque la desgracia de estas personas, nos ayuda a trabajar con inteligencia y determinaci&oacute;n para sortear numerosos obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        El sufrimiento de estas personas nos ense&ntilde;a que la defensa de la dignidad y la vida no puede depender de si conoces o no a las personas, de si tienen o no una religi&oacute;n, de cual sea el color de la piel.
    </p><p class="article-text">
        Tanta adversidad te ense&ntilde;a a tirar de mano izquierda y hasta buen humor, para saber dejar de lado lo banal, lo intrascendente, lo que no vale la pena.
    </p><p class="article-text">
        Faladie me ha ense&ntilde;ado a tener paciencia infinita con todo excepto con la estupidez, la falsedad y la maldad.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a Faladie, he coincidido con gente combativa, incansable y generosa, obligada a improvisar en demasiadas ocasiones por fuerza de las circunstancias, y que me han servido para darme cuenta mis limitaciones y severas contradicciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que les pasa a estas personas no es producto de la fatalidad, el azar o la mala suerte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fatalidad, azar y mala suerte, s&oacute;lo son palabras &ldquo;refugio&rdquo; que sirven para mantener la conciencia tranquila mientras miramos hacia otro lado o simplemente levantamos los hombros, como diciendo, eso est&aacute; muy lejos o a m&iacute; no me afecta.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre en Faladie (y en tantos otros lugares), es fruto de unas pol&iacute;ticas coloniales, que quieren seguir esquilmando pa&iacute;ses (petr&oacute;leo, gas, oro, diamantes, colt&aacute;n, uranio...), aunque con m&eacute;todos diferentes a los del siglo XIX, disfrazados de cooperaci&oacute;n, asistencia, organizaci&oacute;n, planificaci&oacute;n, protecci&oacute;n...
    </p><p class="article-text">
        Disfraces que no ocultan unas pol&iacute;ticas consistentes en desestabilizar pa&iacute;ses, en crear conflictos donde no los hay, en corromper a los gobernantes locales, en crear grupos terroristas que en un determinado momento sirven a sus intereses, aunque posteriormente se les vaya de las manos, y en el caso concreto de &Aacute;frica, aprovechar las estructuras tribales para enfrentar a unas etnias contra otras (hutus/tutsis en Ruanda, dogones/peuls en Mal&iacute;).
    </p><p class="article-text">
        Da lo mismo si son africanos o palestinos, si son blancos o negros, si son tuaregs o mapuches, si son musulmanes, cristianos o ateos... Lo importante es que el capitalismo funcione, que los negocios no paren, que el PIB aumente, que los organismos internacionales sigan debatiendo aunque no resuelvan nada, ...
    </p><p class="article-text">
        Total, s&oacute;lo son &ldquo;una mucha gente pobre&rdquo; que debe ser sacrificada en el altar de la econom&iacute;a en beneficio del bienestar de &ldquo;una poca gente rica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, no estamos aqu&iacute; para andar con tonter&iacute;as, ni tampoco para darnos importancia. Tampoco venimos en plan &ldquo;blanco salva a &Aacute;frica&rdquo;, cosa que tendr&aacute;n que pensar y hacer los propios african@s.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, en este injusto y podrido mundo, lo que no se cuenta, no existe. Y por eso, entre tantas otras cosas que hacer, aqu&iacute; estamos nosotr@s para contarlo, aun siendo conscientes que vivimos en un tiempo en que la sociedad lo sabe todo, pero no hace nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Marc Cabanilles, activista social Help Solidarity Projects</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marc Cabanilles]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mirada-africa_132_1058823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jan 2020 11:59:24 +0000]]></pubDate>
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