<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Maravall Yáguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier-maravall-yaguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Maravall Yáguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518079/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La intervención con hombres adultos: un reto complejo pero posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/intervencion-hombres-adultos-complejo-posible_129_1056524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37951aa1-6886-40d7-9b26-66c763e72f84_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una mujer en la manifestación del Día Internacional de la Mujer / Olmo Calvo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué costes y beneficios plantean los hombres al revisar el significado y el ejercicio práctico de la masculinidad aprendida, particularmente cuando se relacionan con las mujeres de su entorno más próximo?</p><p class="subtitle">Comenzamos un Grupo de Reflexión y Diálogo, en el que se buscaba ofrecerles espacios de descompresión emocional en relación a sus vidas afectivo-sexuales</p></div><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os, el entonces Ministerio de Sanidad public&oacute; diversas investigaciones basadas en en el posicionamiento de los hombres respecto a la igualdad y la violencia de g&eacute;nero. De esos estudios, se conclu&iacute;an dos grandes premisas. La primera dec&iacute;a que un tercio de los hombres consultados acababan justificando las actuaciones relacionadas con la violencia y la desigualdad de g&eacute;nero como fen&oacute;menos derivados de la corresponsabilidad de hombres y mujeres en su convivencia.
    </p><p class="article-text">
        Afirmaba que era una consecuencia l&oacute;gica y natural de la especie humana que, por definici&oacute;n, se presentaba como violenta y territorial cuando se trataba de definir el lugar existencial del var&oacute;n. La segunda reconoc&iacute;a que la gran mayor&iacute;a de los hombres adultos, pese a recibir cuidados de sus respectivas parejas o mujeres cercanas, no otorgaba el mismo trato a las personas que dec&iacute;an amar. En otras palabras, no percib&iacute;an ese trabajo como una f&oacute;rmula de maltrato y discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Part&iacute;an, en la mayor&iacute;a de los casos, de un supuesto determinismo biol&oacute;gico que har&iacute;a imposible una igualdad real en nuestra sociedad. Defend&iacute;an aquello de que las mujeres son de Venus y los hombres, de Marte. Bien, para romper esos estereotipos y dentro del trabajo de la Fundaci&oacute;n Luz Casanova por prevenir y erradicar las diferentes violencias y discriminaciones machistas, empezamos a trabajar en el a&ntilde;o 2018 con chicos j&oacute;venes de entre 12 y 20 a&ntilde;os. No es f&aacute;cil, pero tras aprender y desaprender con ellos, su agresividad se redujo: aprenden nuevas masculinidades.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, hace unos meses, a partir de la demanda de un grupo de hombres adultos en situaci&oacute;n de riesgo social de entre 25 y 65 a&ntilde;os de edad, montamos un taller piloto para extender la iniciativa a hombres mayores. Y aqu&iacute;, las preguntas son m&uacute;ltiples: &iquest;es posible que un hombre de mediana edad pueda transformar sus percepciones, actitudes y comportamientos sobre la desigualdad y la violencia de g&eacute;nero? &iquest;Cu&aacute;les son los obst&aacute;culos prevalentes y las estrategias m&aacute;s efectivas para favorecer su compromiso e implicaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; costes y beneficios plantean los hombres al revisar el significado y el ejercicio pr&aacute;ctico de la masculinidad aprendida, particularmente cuando se relacionan con las mujeres de su entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo? &iquest;Qu&eacute; esperan y ofrecen cuando se trata de cuidar y autocuidarse?
    </p><p class="article-text">
        Sin ninguna certidumbre, comenzamos un taller denominado Grupo de Reflexi&oacute;n y Di&aacute;logo: los cuidados y autocuidados en las relaciones interpersonales. El objetivo era doble: por una parte se buscaba ofrecerles espacios de descompresi&oacute;n emocional en relaci&oacute;n a sus vidas afectivo-sexuales. Pero adem&aacute;s, se pretend&iacute;a impulsar su aprendizaje y compromiso por la igualdad y los buenos tratos.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que el proyecto se encuentra en sus inicios y solo se han realizado las primeras sesiones, se van viendo algunas realidades y pautas por las que hay que seguir para rebajar sus posibles niveles de violencia. Para empezar, los hombres acuden al grupo con mayor motivaci&oacute;n cuando se les plantean metodolog&iacute;as abiertas y desestructuradas en donde ellos tengan la posibilidad de decidir sobre qu&eacute; asuntos quieren trabajar. Se implican m&aacute;s si se les invita a participar en experiencias en donde pueden lograr ganancias personales como un aumento de su bienestar f&iacute;sico o psicol&oacute;gico, una mejora de sus respectivas relaciones interpersonales y/o de su salud en general. Vemos tambi&eacute;n que los discursos te&oacute;ricos cerrados en relaci&oacute;n al origen de la desigualdad y la violencia de g&eacute;nero y la terminolog&iacute;a derivada de ese &aacute;mbito, genera resistencias, ya que perciben el taller como un espacio de adoctrinamiento y no de promoci&oacute;n y mejora personal.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, existen dos tem&aacute;ticas recurrentes en cuanto a las relaciones de g&eacute;nero que motivan y movilizan. La primera es la sexualidad, un asunto en el que ellos han ido aprendiendo de forma autodidacta y donde concluyen que es imposible que exista igualdad. Asumen que, por biolog&iacute;a, hombres y mujeres estar&iacute;amos abocados a vivirla de manera distinta. Y ojo, el peligro es que esta percepci&oacute;n puede ser utilizada como argumento para justificar acciones sexuales discriminatorias cuando no violentas. Es f&aacute;cil escucharles que &ldquo;las mujeres utilizan su sexualidad como un mecanismo de control hacia los hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los cuidados, hablan de las dificultades que entra&ntilde;an la llegada de los hijos e hijas o personas dependientes en las relaciones de pareja; reconocen que no cuidan o han cuidado a esas terceras personas lo suficiente y aluden tambi&eacute;n a supuestos obst&aacute;culos que no depender&iacute;a de ellos superarlos. Escuchamos alegaciones tipo: &ldquo;mi pareja no me deja&rdquo;; &ldquo;no termina de confiar en m&iacute; cuando se trata de los ni&ntilde;os&rdquo;; &ldquo;los hombres somos m&aacute;s despistados&rdquo;, &ldquo;ellas por su idiosincrasia cuidan mejor&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pero aunque estos discursos est&aacute;n presentes durante las primeras sesiones, seg&uacute;n avanza el taller, la mayor&iacute;a de los participantes van dejando mayor margen a la duda y a la reflexi&oacute;n. Dan paso as&iacute; al cuestionamiento propio en un clima abierto donde no se les ha se&ntilde;alado como machistas. Un ejemplo claro es el que tiene que ver con qui&eacute;nes les han cuidado a ellos y c&oacute;mo han ido interactuando con las mujeres m&aacute;s cercanas de su entorno, fueran o no pareja sentimental. No hay duda, al hacerse revisar los participantes reconocen figuras femeninas cuidadoras que les han aportado bienestar. De esa forma, van poniendo en valor el trabajo de cuidados al tiempo que empiezan a cuestionar lo que ellos mismos, desigualitariamente, han aportado.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a es temprano para determinar qu&eacute; efectos concretos tendr&aacute; esta experiencia en los hombres participantes y, particularmente, en su manera de relacionarse con las mujeres, s&iacute; se puede decir que la asistencia y compromiso es ya un paso. En este ejercicio de &ldquo;hablar de uno mismo&rdquo;, pero tambi&eacute;n de &ldquo;escuchar al otro&rdquo;, se potencia el autoconocimiento, la autoestima y la empat&iacute;a hacia el compa&ntilde;ero, lo que finalmente aporta un aumento de su bienestar personal y la posibilidad de un cuestionamiento propio m&aacute;s profundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Maravall Yáguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/intervencion-hombres-adultos-complejo-posible_129_1056524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jan 2020 21:03:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/37951aa1-6886-40d7-9b26-66c763e72f84_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="593213" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/37951aa1-6886-40d7-9b26-66c763e72f84_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="593213" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La intervención con hombres adultos: un reto complejo pero posible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/37951aa1-6886-40d7-9b26-66c763e72f84_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
