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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Ramón Becerra]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-ramon-becerra/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Ramón Becerra]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sokamuturra e infancia en la Euskadi de 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sokamuturra-e-infancia-euskadi-2026_132_12799448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6baefdc8-7290-485e-aac0-25a097b4c101_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sokamuturra e infancia en la Euskadi de 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La ética, los valores humanos, el respeto a la dignidad de los animales poco valen hoy frente a las presiones de potentes sectores económicos como el ganadero"</p></div><p class="article-text">
        En las elecciones auton&oacute;micas vascas de 2024 hubo un inesperado punto de encuentro entre los principales partidos que concurrieron a esos comicios. A lo largo de toda la campa&ntilde;a electoral, flot&oacute; en el ambiente -y se reflej&oacute; en los distintos debates y discursos- la idea de que, frente a la sociedad espa&ntilde;ola, siempre envuelta en la bronca y la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica, siempre tan anclada a ideas rancias y de derechas, esos comicios deb&iacute;an ser la rampa de lanzamiento de una suerte de &ldquo;nueva Euskadi&rdquo;, moderna, que mira hacia adelante, dialogante, progresista -porque el PNV tambi&eacute;n lo es, &iquest;no?- y alejada de todos esos estereotipos que -seg&uacute;n algunos l&iacute;deres vascos- anclan a la sociedad espa&ntilde;ola, como por ejemplo pudieran ser la tauromaquia o los festejos asociados al maltrato animal.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de esas elecciones alumbr&oacute; un gobierno &ldquo;bic&eacute;falo&rdquo; entre PNV y PSE-EE que, con sus luces y sus sombras, lleva ya m&aacute;s de un a&ntilde;o transitando bajo el liderazgo -a veces tambi&eacute;n &ldquo;bic&eacute;falo&rdquo;- de Pradales y Andueza. Enti&eacute;ndase el t&eacute;rmino &ldquo;bic&eacute;falo&rdquo; en t&eacute;rminos de un &aacute;guila de dos cabezas que, pretendidamente, se orientan a derecha y a izquierda pero donde, seg&uacute;n sea la perspectiva, no se sabe bien si miran hacia adelante o hacia atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Este Gobierno vasco se da un aire al que hab&iacute;a cuando, en oto&ntilde;o de 2016, los y las de Berdeak entramos al Parlamento como parte de aquel ilusionante proyecto pol&iacute;tico que fue la coalici&oacute;n Elkarrekin, un soplo de aire fresco que trajo a la escena vasca ideas nuevas, y tambi&eacute;n formas distintas de hacer pol&iacute;tica. Una de esas propuestas &ldquo;diferentes&rdquo; fue la reforma de la Ley 6/1993 de Protecci&oacute;n de los Animales, una norma que, tras casi 25 a&ntilde;os de andadura, ped&iacute;a a gritos una actualizaci&oacute;n a los est&aacute;ndares modernos de bienestar animal.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo las caras de sorpresa en aquella primera reuni&oacute;n -primavera de 2017-, donde un parlamentario de la oposici&oacute;n como yo, plante&eacute; a Luisja Teller&iacute;a (PNV) y a Txarli Prieto (PSE-EE) la posibilidad de liderar la modificaci&oacute;n de esa Ley, para lo cual les ped&iacute;a el permiso t&aacute;cito del Gobierno. Sin embargo me lo dieron, y ah&iacute; empez&oacute; todo.
    </p><p class="article-text">
        Fueron casi dos a&ntilde;os de trabajo intenso, todos los jueves por la tarde, con mi compa&ntilde;era de Berdeak -y excepcional jurista- Edurne Baranda junto a personas de las asociaciones ATEA y Haiekin, hasta que conseguimos redondear un primer borrador que pudiera ser sometido al escrutinio del personal t&eacute;cnico del Gobierno, Diputaciones y Eudel. Un texto que, a continuaci&oacute;n -qu&eacute; tiempos aquellos en los que la protecci&oacute;n animal todav&iacute;a no formaba parte de esta &ldquo;guerra cultural&rdquo; que todo lo ensucia-, tambi&eacute;n fuimos capaces de contrastar con juristas, asociaciones de cazadores, animalistas, criadores o ecologistas. Mucho tiempo y esfuerzo para completar una buena propuesta legislativa que, por desgracia, la convocatoria electoral anticipada de febrero de 2020 dej&oacute; en un caj&oacute;n cuando apenas quedaban unas semanas de tramitaci&oacute;n parlamentaria.
    </p><p class="article-text">
        En aquella proposici&oacute;n de ley de 2019 hab&iacute;a una propuesta sensata y compartida: no permitir que, en el futuro, en Euskadi se pudiesen celebrar espect&aacute;culos con animales cuya protecci&oacute;n y bienestar no estuviese asegurada por alg&uacute;n reglamento regulador. En la pr&aacute;ctica esto convert&iacute;a en ilegales aquellos encierros que utilizasen b&oacute;vidos de menos de 60 kilos para diversi&oacute;n del p&uacute;blico, porque ese peso es el l&iacute;mite inferior que contempla la reglamentaci&oacute;n taurina vasca<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span> Para que nos hagamos una idea, un novillo es destetado cuando alcanza los 200 kilos. Por lo tanto, que el propio reglamento taurino excluya a esos animales nos da una idea de la burrada que significa echar a una plaza a animales pr&aacute;cticamente reci&eacute;n nacidos. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez celebrados los comicios de julio de 2020, y con Berdeak ya fuera del Parlamento vasco, ese oto&ntilde;o recib&iacute; la llamada de un alto cargo del Gobierno pidi&eacute;ndome &ldquo;permiso&rdquo; para presentar -esta vez a nombre de PNV y PSE-EE- de nuevo aquella proposici&oacute;n de ley que tanto nos hab&iacute;a costado promover. Acced&iacute; sin dudarlo. Se aprob&oacute; en junio de 2022, con el nombre de Ley 9/2022, de Protecci&oacute;n de los Animales Dom&eacute;sticos. Curiosamente, y a pesar de todos los recortes y del &ldquo;cepillado&rdquo; general que sufri&oacute; la propuesta inicial, el apartado de los espect&aacute;culos con animales se mantuvo inalterado y estaba vigente&hellip; hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Por que desde 2022 hasta aqu&iacute;, muchas cosas han cambiado. La involuci&oacute;n pol&iacute;tica y cultural asuela el mundo y se lleva por delante pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas y sociales, gobiernos democr&aacute;ticos, propuestas de avance tambi&eacute;n en materia de protecci&oacute;n animal. En este &aacute;mbito, en muchas regiones de Espa&ntilde;a la derecha y la ultraderecha pretenden recuperar la tauromaquia como estandarte de &ldquo;modernidad&rdquo;, con la complicidad socialista, apelando a &ldquo;las tradiciones&rdquo; para regar con dinero p&uacute;blico los espect&aacute;culos taurinos o para promover la creaci&oacute;n de escuelas taurinas infantiles. El maltrato animal como orgullo patrio.
    </p><p class="article-text">
        Es duro tener que decirlo, pero esa ola de involuci&oacute;n &eacute;tica y retroceso cultural ya ha llegado a Euskadi. La proposici&oacute;n de ley presentada hace tres semanas &ldquo;con car&aacute;cter de urgencia&rdquo; por PNV y PSE-EE en el Parlamento Vasco para fomentar entre los menores de edad los festejos taurinos con animales de menos de 18 meses es justamente eso, la traslaci&oacute;n a nuestro pa&iacute;s de las mismas propuestas que PP y Vox ponen en pr&aacute;ctica en cualquier otra regi&oacute;n espa&ntilde;ola. El mismo af&aacute;n por mantener el menguante negocio de cuatro ganaderos, renunciando para ello a avanzar hacia una sociedad vasca moderna, libre de maltrato animal, donde nuestra infancia y juventud puedan vivir libres y alejadas de espect&aacute;culos donde la violencia, el acoso y la persecuci&oacute;n a cr&iacute;as de animales indefensas no sea una forma de diversi&oacute;n ya no s&oacute;lo tolerada, sino impulsada y aplaudida desde las propias instituciones vascas. Tantas vueltas con la &ldquo;nueva Euskadi&rdquo;, tanto af&aacute;n por diferenciarse de Espa&ntilde;a, pero al final seguimos siendo lo mismo, seguimos haciendo lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        No es &eacute;ste el lugar donde debatir si las sokamuturras son un &ldquo;elemento innegable del patrimonio cultural inmaterial&rdquo; vasco, como se indica en la exposici&oacute;n de motivos de esa propuesta. S&iacute; recuerdo bien las sokamuturras a las que acud&iacute;a en mi pueblo, siendo ni&ntilde;o. Me viene a la cabeza la plaza vallada, la algarab&iacute;a de muchachos y adultos descamisados, pantalones de campana y deportivas llenas de mugre, el cigarrillo o la cerveza en una mano y una vara o un peri&oacute;dico en la otra para golpear a la vaca. Me asaltan todav&iacute;a los mugidos del animal, resbalando una y otra vez en el suelo mojado de orines, cayendo sobre sus propios excrementos, tratando de derribar las vallas para huir, para volver al cami&oacute;n del que lo hab&iacute;an forzado a salir. Y no, no es parte de mi &ldquo;patrimonio cultural&rdquo;, sino una de tantas realidades oscuras de nuestro pasado que desde siempre he luchado por cambiar y dejar atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, creo que no soy el &uacute;nico que lo ve as&iacute;. Esta primavera la Fundaci&oacute;n BBVA hizo p&uacute;blico un estudio seg&uacute;n el cual m&aacute;s del 85% de la sociedad espa&ntilde;ola considera inaceptable el uso de animales para entretenimiento en fiestas locales, por encima incluso del rechazo que suscitan las propias corridas de toros (77%). Y no creo que la sociedad vasca est&eacute; por debajo de esas cifras, por mucho que PNV y PSE nos quieran hacer ver que las sokamuturras cuentan con un &ldquo;gran arraigo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; me parece imperdonable es que PNV y PSE-EE afirmen que este retroceso &eacute;tico y legislativo se perpetra para &ldquo;integrar a las y los menores en los ritos festivos de la comunidad, ense&ntilde;&aacute;ndoles reglas y usos [que favorezcan] su integraci&oacute;n en las festividades populares&rdquo;. En una &eacute;poca donde crecen de forma exponencial los actos violentos entre j&oacute;venes en edades cada vez m&aacute;s tempranas, y teniendo el conocimiento cient&iacute;fico y emp&iacute;rico de que la violencia contra los animales es precursora de otras violencias como la de g&eacute;nero&hellip; &iquest;qu&eacute; puede salir mal en todo esto? &iquest;Qu&eacute; clase de &ldquo;nueva Euskadi&rdquo; estamos creando? &iquest;Qu&eacute; valores queremos que asuman las nuevas generaciones como testigo de la sociedad actual?
    </p><p class="article-text">
        No conf&iacute;o en que los partidos vascos representados en el Parlamento -a excepci&oacute;n de Sumar- vayan a retirar o a rechazar esa proposici&oacute;n indecente. La &eacute;tica, los valores humanos, el respeto a la dignidad de los animales poco valen hoy frente a las presiones de potentes sectores econ&oacute;micos como el ganadero.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; conf&iacute;o es en esos cientos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os acudir&aacute;n a la plaza del pueblo, a ver la sokamuturra. Conf&iacute;o en que muchos de ellos miren al novillo como yo lo miraba de ni&ntilde;o. Que recuerden los orines y los mugidos, que perciban la angustia del animal, que empaticen con su sufrimiento. Y que vuelvan a casa con un pensamiento rondando en sus cabecitas: Cuando yo sea mayor, voy a terminar con las sokamuturras-. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sokamuturra-e-infancia-euskadi-2026_132_12799448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 20:37:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sokamuturra e infancia en la Euskadi de 2026]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Euskadi, ante su encrucijada climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/euskadi-encrucijada-climatica_132_8020060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abaca3f2-00fd-48d0-b495-75e801314c08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Euskadi, ante su encrucijada climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las políticas erróneas y erráticas de nuestras instituciones en materia climática y medioambiental son un lastre para nuestro desarrollo futuro, pero el conformismo es aún peor</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as el Gobierno vasco present&oacute; el informe sobre el <a href="https://bideoak2.euskadi.eus/2021/06/01/news_69532/EstadoMedioAmbienteEuskadi2020_cast.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Estado del Medio Ambiente en Euskadi 2020&rdquo;</a>. El informe analiza diversos par&aacute;metros como la contaminaci&oacute;n del agua, aire y suelo, el consumo de recursos materiales o el comportamiento ambiental de la econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como era de esperar, su conclusi&oacute;n es que Euskadi progresa adecuadamente, salvo algunos detalles &ldquo;sin importancia&rdquo; como la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de biodiversidad o la gesti&oacute;n de residuos. Por lo dem&aacute;s, la puesta en escena sigue la l&iacute;nea de la campa&ntilde;a &ldquo;Basque Green Deal&rdquo; presentada el mes anterior, con esa costumbre del Gobierno de Urkullu de vender una imagen &ldquo;maquillada&rdquo; de Euskadi que no se corresponde con la realidad.
    </p><p class="article-text">
        El truco est&aacute; en que el an&aacute;lisis &ldquo;parcelado&rdquo; del estado del medio ambiente en Euskadi nos lleva a fijarnos en los &ldquo;&aacute;rboles&rdquo;, mientras perdemos de vista la perspectiva del &ldquo;bosque&rdquo;. El informe estudia la evoluci&oacute;n de 11 indicadores de forma aislada, sin tener en cuenta que todos ellos est&aacute;n directamente relacionados. S&oacute;lo cuando ampliamos el encuadre podemos ver que Euskadi muestra tendencias preocupantes en muchos aspectos clave, que a su vez tienen que ver con las pol&iacute;ticas desarrolladas hasta la fecha, y que nos ponen en la encrucijada entre &ldquo;vivir mejor con menos&rdquo; o &ldquo;seguir avanzando hacia el colapso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo: no se puede defender que la calidad del agua de nuestros r&iacute;os evoluciona de forma favorable en Euskadi sin mencionar tambi&eacute;n que casi el 80% de los ecosistemas de agua dulce de nuestra comunidad presenta un estado general de conservaci&oacute;n &ldquo;inadecuado&rdquo; o &ldquo;desfavorable&rdquo;, o que algunas de las especies m&aacute;s valiosas que habitan en esos h&aacute;bitats (el vis&oacute;n europeo, el desm&aacute;n) muestran una tendencia &ldquo;negativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, no se debe presumir de que la extracci&oacute;n &ldquo;dom&eacute;stica&rdquo; de materias primas se haya reducido a la mitad desde 2005, cuando en realidad nuestro volumen de importaci&oacute;n de materiales es todav&iacute;a 6 veces superior al de la Uni&oacute;n Europea. Como tampoco se puede afirmar que haya mejorado el comportamiento ambiental de nuestra econom&iacute;a, viendo que entre 2013 y 2017 se ha reducido un 22% la productividad de cada kilogramo de materias primas que utilizamos, al tiempo que nuestra tasa de reciclaje de residuos est&aacute; un 6% por debajo de la que ten&iacute;amos en 2008. Ambos datos demuestran, una vez m&aacute;s, que el concepto de &ldquo;econom&iacute;a circular&rdquo; es una quimera aqu&iacute; y ahora, pese a todos los anuncios de &ldquo;Basque Green Deal&rdquo; que realiza el Gobierno vasco.
    </p><p class="article-text">
        En pocas palabras, nuestra sociedad y nuestro tejido econ&oacute;mico siguen siendo altamente dependientes de los recursos de otros pa&iacute;ses y territorios, raz&oacute;n por la cual nuestra huella ecol&oacute;gica es cada vez m&aacute;s insostenible.
    </p><p class="article-text">
        Esta conclusi&oacute;n s&iacute; es coherente con el hecho -reconocido por el propio informe- de que los indicadores que muestran una tendencia m&aacute;s negativa (biodiversidad, cambio clim&aacute;tico, residuos) son justo los que tienen que ver con la supervivencia de la especie humana, de los ecosistemas naturales y de la econom&iacute;a a medio o largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El reto clim&aacute;tico nos exige actuar inmediatamente para reducir de forma significativa nuestras emisiones de CO<sub>2</sub> antes de que sea tarde. La sociedad y la econom&iacute;a vascas tienen capacidad para superar este reto y, al mismo tiempo, preservar nuestra biodiversidad. Sin embargo, para ello es necesario realizar cambios dr&aacute;sticos en cuestiones clave como la pol&iacute;tica energ&eacute;tica y de movilidad, las pol&iacute;ticas agr&iacute;colas, forestal y pesquera o la pol&iacute;tica de gesti&oacute;n de residuos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, analizando los datos del informe, no es una sorpresa comprobar que nuestro modelo agr&iacute;cola ha provocado la desaparici&oacute;n de la mitad de las aves que ten&iacute;amos en 1998, o que nuestro desastroso modelo de gesti&oacute;n forestal tiene mucho que ver con el hecho de que ninguno de nuestros bosques m&aacute;s valiosos presente un estado de conservaci&oacute;n &ldquo;favorable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De igual manera, la inexistencia de pol&iacute;ticas de reducci&oacute;n de la movilidad provoca que m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n de una capital como Bilbao est&eacute; expuesta a niveles de ruido nocturno provocados por el tr&aacute;fico, que perjudican su descanso y su salud. O que la concentraci&oacute;n de part&iacute;culas PM2,5 (las m&aacute;s peligrosas para la salud, causadas por los motores di&eacute;sel) se mantengan en los mismos niveles de 1990, pese a lo cual el Gobierno vasco sigue subvencionando la adquisici&oacute;n de veh&iacute;culos di&eacute;sel.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno vasco presume de gastar dinero en proteger el medio ambiente, pero una vez m&aacute;s yerra el tiro: m&aacute;s del 80% de los 180 M &euro; gastados por las instituciones vascas ha sido para sufragar soluciones &ldquo;de final de tubo&rdquo; como depuradoras de aguas o incineradoras de residuos, en lugar de destinarlos a desarrollar tecnolog&iacute;as de consumo y producci&oacute;n limpia. A pesar de ello -o, precisamente, por ello-, todav&iacute;a la mitad de nuestros r&iacute;os y lagos presentan un estado de conservaci&oacute;n &ldquo;peor que bueno&rdquo; y, por supuesto, nuestras tasas de reciclaje son inferiores a las que ten&iacute;amos en 2008.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestra sociedad y nuestro tejido económico siguen siendo altamente dependientes de los recursos de otros países y territorios, razón por la cual nuestra huella ecológica es cada vez más insostenible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incluso en &aacute;mbitos como el de los suelos contaminados, donde Euskadi fue anta&ntilde;o pionera en la detecci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de los emplazamientos contaminados, la realidad es que entre 2000 y 2018 &ldquo;s&oacute;lo&rdquo; se han recuperado 1.157 hect&aacute;reas de terreno, por lo que, a este ritmo, restaurar las 9.642 hect&aacute;reas que siguen contaminadas nos llevar&aacute; unos 150 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas err&oacute;neas y err&aacute;ticas de nuestras instituciones en materia clim&aacute;tica y medioambiental son un lastre para nuestro desarrollo futuro, pero el conformismo es a&uacute;n peor. Y es el conformismo lo que impulsa al Gobierno vasco a publicar -una semana s&iacute; y otra tambi&eacute;n- informes y planes triunfalistas, que no s&oacute;lo sirven para maquillar su gesti&oacute;n, sino que desactivan a la ciudadan&iacute;a vasca a las puertas del mayor reto que esta sociedad tiene planteado para el presente siglo: superar la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay motivos para la esperanza. A d&iacute;a de hoy, el 89% de la ciudadan&iacute;a vasca est&aacute; de acuerdo con que la reducci&oacute;n del nivel de consumo contribuir&iacute;a a evitar el deterioro del medio ambiente. A d&iacute;a de hoy, Euskadi est&aacute; preparada para coger el camino correcto, y avanzar hacia una sociedad donde sea posible vivir mejor con menos, en lugar de seguir avanzando hacia el colapso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestra encrucijada m&aacute;s dif&iacute;cil, la sociedad vasca est&aacute; mostrando a su clase pol&iacute;tica cu&aacute;l es la actitud de responsabilidad y compromiso que necesitamos para superar el reto que se nos presenta. Desde Berdeak EQUO, recogemos ese mensaje y nos ponemos en marcha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/euskadi-encrucijada-climatica_132_8020060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jun 2021 19:46:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Euskadi, ante su encrucijada climática]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mantener la coherencia, superar el gas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mantener-coherencia-superar-gas_132_7276079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/923ec527-65a0-41c6-acb5-9b5955bb7e47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mantener la coherencia, superar el gas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Perforar el pozo Armentia-2 no cambia nada, pero no hacerlo sí. Dejar el gas de Araba en el subsuelo da coherencia a las declaraciones institucionales aprobadas en 2019, que nos advierten sobre la gravedad de la emergencia climática</p><p class="subtitle">El Gobierno vasco no renuncia al gas en Vitoria y recurre en los tribunales la paralización del proyecto decidida por el Ayuntamiento</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Robert Owen, fundador del laborismo brit&aacute;nico, que &ldquo;sin coherencia no hay ninguna fuerza moral&rdquo;. Una frase lapidaria y certera, que mantiene la misma vigencia de hace 200 a&ntilde;os, cuando la incipiente Revoluci&oacute;n Industrial sentaba las bases del sistema capitalista y del cambio clim&aacute;tico que hoy en d&iacute;a ponen en jaque el futuro de la Humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin que hayamos salido todav&iacute;a de la pandemia, a la vuelta de la esquina ya empiezan a asomar los retos que marcar&aacute;n el futuro de la sociedad vasca durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Entre ellos, destaca el de la transici&oacute;n energ&eacute;tica y, por supuesto, el futuro de energ&iacute;as f&oacute;siles insostenibles como el gas natural.
    </p><p class="article-text">
        El gas natural fue una apuesta estrat&eacute;gica del Gobierno vasco en los a&ntilde;os 90, cuando el petr&oacute;leo ya empezaba a dar muestras de agotamiento. Nuestra industria no s&oacute;lo necesitaba electricidad barata, tambi&eacute;n una fuente de calor estable como el gas. Para eso se invirtieron cantidades millonarias de dinero p&uacute;blico en la red de gasoductos (m&aacute;s tarde privatizados), se reform&oacute; la plataforma La Gaviota de Bermeo para que pudiera almacenar gas en el subsuelo y se construy&oacute; una planta regasificadora en Bilbao para recibir el gas licuado en barcos. Ya entonces se sab&iacute;a que en Euskadi no hab&iacute;a gas suficiente, que ser&iacute;a necesario importarlo. La Plataforma Gaviota hab&iacute;a costado 6.000 millones de pesetas (700 millones de euros al cambio), y s&oacute;lo dio gas durante 8 a&ntilde;os. El pozo Armentia-1 tambi&eacute;n fue un rotundo fracaso a finales de la d&eacute;cada: no hab&iacute;a gas explotable en Araba. No en las cantidades que exige nuestra econom&iacute;a energ&iacute;vora. Hablar ahora de &ldquo;gas kil&oacute;metro cero&rdquo;, olvidando todo el dinero gastado en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os para poder importarlo, es un ejercicio de incoherencia s&oacute;lo al alcance de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        En los 90 ya se hablaba del cambio clim&aacute;tico, pero no constitu&iacute;a una prioridad pol&iacute;tica. Eran cosas de los ecologistas. Ahora s&iacute; lo es, al menos de puertas afuera. Incluso compa&ntilde;&iacute;as petroleras y gasistas como Petronor o Enagas se suman con entusiasmo a los planes de transici&oacute;n energ&eacute;tica, y defienden sin rubor conceptos otrora tab&uacute;es como el de la &ldquo;descarbonizaci&oacute;n&rdquo;. Todo sea por entrar en el reparto de los fondos europeos de reconstrucci&oacute;n, dicho sea de paso. &iquest;Con qu&eacute; fuerza moral pueden liderar la soluci&oacute;n quienes se han lucrado creando el problema?
    </p><p class="article-text">
        En pleno siglo XXI, el reto de la emergencia clim&aacute;tica ha pillado a contrapi&eacute; al PNV, una vez m&aacute;s. El propio sector energ&eacute;tico hace una enmienda a la totalidad a su pol&iacute;tica energ&eacute;tica, les cambia el rumbo. Y, por si fuera poco, su alcalde en Vitoria-Gasteiz deja claro que, en el caso del pozo Armentia-2 &ldquo;defender&aacute; los intereses de la ciudad&rdquo;. Lo que, dicho de otra manera, supone reconocer que al Gobierno vasco y a su propio partido la salud de los y las gasteiztarras o el riesgo de contaminar el acu&iacute;fero de Subijana les traen sin cuidado, que sus prioridades son otras.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo de Urtaran y Tapia es una discrepancia &ldquo;pactada&rdquo;, una mera escenificaci&oacute;n. El alcalde est&aacute; atado a un pacto presupuestario con EQUO Berdeak-Elkarrekin Podemos que le exige no conceder la licencia de actividad para ejecutar el sondeo de exploraci&oacute;n de gas. Pero eso no quita para que el Gobierno vasco pueda mantener viva esa licencia a trav&eacute;s de un recurso judicial que, probablemente, dar&aacute; la raz&oacute;n al Gobierno y tardar&aacute; meses en resolverse. Los meses que necesitar&aacute; la Ley de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Energ&eacute;tica para ver la luz en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como est&aacute; redactado a d&iacute;a de hoy, el texto del proyecto de Ley proh&iacute;be la explotaci&oacute;n (la extracci&oacute;n) de hidrocarburos en Espa&ntilde;a a partir de su entrada en vigor, pero no cierra totalmente la puerta a la exploraci&oacute;n (la b&uacute;squeda)... siempre y cuando el proyecto ya haya iniciado el tr&aacute;mite de solicitud de la licencia de actividad. Este resquicio legal es un caballo de Troya que permite mantener vivo el pozo Armentia-2, de ah&iacute; el recurso judicial planteado por el Gobierno vasco.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A estas alturas, el Gobierno vasco ya sabe que en Araba no hay gas. Lo han buscado desde los años 60, y no lo han encontrado. Son conscientes además de que, aunque lo encontrasen, no lo van a poder extraer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todos los partidos vascos que ayer volvieron a rechazar el sondeo Armentia-2, la semana pasada hab&iacute;an dado el visto bueno al texto del proyecto de Ley que permite ejecutarlo a escondidas. En efecto, PSE, Podemos y EH Bildu votaron a favor. Tan s&oacute;lo EQUO-M&aacute;s Pa&iacute;s votamos en contra de ese texto, por considerarlo insuficiente. Y adem&aacute;s hemos planteado un texto alternativo que permita suspender todos los permisos de investigaci&oacute;n, y no s&oacute;lo los de explotaci&oacute;n. Por supuesto, esperamos que en el Congreso se replique la unanimidad pol&iacute;tica que se produce en las instituciones alavesas cada vez que se debate sobre esta cuesti&oacute;n. No est&aacute; en juego s&oacute;lo la coherencia pol&iacute;tica de cada cual, sino los intereses de la ciudadan&iacute;a alavesa.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es qu&eacute; intereses defiende cada cual, y por qu&eacute;. A estas alturas, el Gobierno vasco ya sabe que en Araba no hay gas. Lo han buscado desde los a&ntilde;os 60, y no lo han encontrado. Son conscientes adem&aacute;s de que, aunque lo encontrasen, no lo van a poder extraer. Y saben tambi&eacute;n que ese hipot&eacute;tico gas nunca ser&iacute;a suficiente para satisfacer m&aacute;s del 5% del consumo actual de Euskadi. Pero enredarnos en esa discusi&oacute;n est&eacute;ril les permite esquivar el aut&eacute;ntico debate: que en Euskadi necesitamos dejar atr&aacute;s la era del gas natural para entrar de lleno en la era del ahorro energ&eacute;tico y las energ&iacute;as renovables. Que el futuro va por ah&iacute;, que es ah&iacute; donde hay que poner el dinero p&uacute;blico y el empe&ntilde;o de las instituciones. Demorar este paso puede beneficiar a algunas empresas de forma transitoria, pero a medio y largo plazo perjudica gravemente al conjunto de nuestra econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Perforar el pozo Armentia-2 no cambia nada, pero no hacerlo s&iacute;. Dejar el gas de Araba en el subsuelo da coherencia a las declaraciones institucionales aprobadas en 2019, que nos advierten sobre la gravedad de la emergencia clim&aacute;tica. Pero tambi&eacute;n, como dir&iacute;a Owen, nos da la fuerza moral que precisamos para poder edificar una econom&iacute;a pr&oacute;spera y una sociedad sostenible. Nos da la fuerza moral para poder hablar de futuro a las nuevas generaciones sin que nuestro discurso suene hueco y vac&iacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florent Marcellesi, José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mantener-coherencia-superar-gas_132_7276079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Mar 2021 19:34:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mantener la coherencia, superar el gas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gas natural,Gorka Urtaran,PNV,Más País-Equo,Álava,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memoria encallada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/memoria-encallada_132_6402085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0876183a-d18f-4a9f-a948-b5c2d2a2030f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La memoria encallada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Algunos partidos han preferido seguir en su bucle, anclados a relatos pasados y viejas excusas"</p><p class="subtitle">Cronología - La jornada que nunca ha puesto de acuerdo a los partidos en el recuerdo a las víctimas</p></div><p class="article-text">
        Euskadi ha encallado en su traves&iacute;a hacia una convivencia duradera y, contra lo que pudiera parecer, no es un par&oacute;n coyuntural. Es una lenta deriva hacia la inmovilidad, hacia la falsa quietud del olvido. Son ya nueve a&ntilde;os desde que ETA ces&oacute; su actividad armada, pero las v&iacute;ctimas contin&uacute;an viendo c&oacute;mo se vulnera su dignidad y las personas presas siguen sin ver respetados sus derechos civiles. Hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os que ETA entreg&oacute; las armas, y sin embargo la pugna por el relato de lo que sucedi&oacute; est&aacute; lejos de resolverse. Cada cual se mantiene en sus excusas, en sus prejuicios, en su trinchera.
    </p><p class="article-text">
        Durante cincuenta a&ntilde;os la sociedad vasca transit&oacute; por un largo t&uacute;nel de terror y violencia, del que cre&iacute;mos salir cuando ETA baj&oacute; la persiana. Por desgracia no ha sido as&iacute;. Desde el mismo momento en que se cerr&oacute; la puerta de la violencia, cada cual se ha dedicado a buscar su propia salida del t&uacute;nel. Es lo que se ha dado en llamar &ldquo;el relato&rdquo;, la explicaci&oacute;n interesada de lo que sucedi&oacute; all&iacute; dentro, en la oscuridad de cada suceso tr&aacute;gico, dirigida no tanto a aclararlo y aportar luz, sino a justificarlo y difuminarlo en uno u otro sentido.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha casi lo &uacute;nico que sabemos a ciencia cierta es lo que les sucedi&oacute; a las v&iacute;ctimas y a sus familiares, quienes de un d&iacute;a para otro se vieron forzadas a atravesar su propio t&uacute;nel, el m&aacute;s largo, oscuro y tenebroso, del que muchas no consiguieron salir. Las que lo hicieron se encuentran hoy con otras v&iacute;ctimas -de uno u otro signo-, y se reconocen en ellas. La misma oscuridad, semejante dolor, parecida soledad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n meti&oacute; a las v&iacute;ctimas en el t&uacute;nel? No fueron la violencia ni la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, no. Las metieron ah&iacute; quienes ejercieron esa violencia, o quienes aprovecharon la situaci&oacute;n pol&iacute;tica para ampararla. Toda vulneraci&oacute;n de derechos humanos tiene nombre y apellidos, la de quien la sufre y la de quien la provoca o la justifica. Necesitamos nombres, hechos, documentos. Luz y taqu&iacute;grafos. Cadenas de mando, equis en la sombra, dedos ejecutores y c&oacute;mplices necesarios. Necesitamos saber la verdad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mención aparte merece la izquierda abertzale. Ya no es sólo su falta de autocrítica sobre lo sucedido, reclamada incluso desde sus propias filas. Lo inaudito es que sigan creyendo que pueden jugar al olvido indefinidamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pasada legislatura las v&iacute;ctimas hablaron en el Parlamento, en la Ponencia de Memoria y Convivencia. Lo hicieron alto y claro, pero no lo suficiente como para que los partidos pol&iacute;ticos escuchasen. Un acuerdo de consenso en ese escenario, incluso de m&iacute;nimos, hubiera sido un acicate para propiciar ese movimiento de catarsis y servir de efecto domin&oacute; para toda la sociedad. Como lo fue el reconocimiento a las v&iacute;ctimas de la tortura alcanzado en junio de 2019, por ejemplo. Y sin embargo algunos partidos han preferido seguir en su bucle, anclados a relatos pasados y viejas excusas.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merece la actitud de la izquierda abertzale. Ya no es s&oacute;lo su falta de autocr&iacute;tica sobre lo sucedido, reclamada incluso desde sus propias filas. No es s&oacute;lo su reticencia a reconocer el da&ntilde;o causado, esa responsabilidad individual y colectiva con el sufrimiento propio y ajeno. Ahora mismo lo inaudito es que sigan creyendo que pueden jugar al olvido indefinidamente, que piensen que la sociedad vasca -y, de manera espec&iacute;fica, el electorado al que piden su confianza para gobernar- van a pasar p&aacute;gina con la misma facilidad con la que ellos transitan de los &ldquo;ongi etorris&rdquo; a los homenajes a las v&iacute;ctimas, y viceversa. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la juventud vasca dio la espalda durante un tiempo al pasado m&aacute;s reciente, sobre todo tras el final de la violencia. Cuando ETA dej&oacute; de matar, la sociedad vasca en su conjunto necesit&oacute; un periodo de descompresi&oacute;n tras ese tremendo y largo cap&iacute;tulo de dolor. Pero esa juventud ya est&aacute; de vuelta, y hoy las nuevas generaciones se acercan a conocer el pasado a trav&eacute;s de los materiales audiovisuales de todo tipo -series, pel&iacute;culas, libros- que se est&aacute;n publicando para recordar y contar lo ocurrido. Da igual que en estos a&ntilde;os apenas un 12% de los institutos vascos hayan implantado programas educativos en materia de memoria. Como dijo sir Francis Bacon, &ldquo;la verdad es hija del tiempo, no de la autoridad&rdquo;, y tarde o temprano siempre se abre paso.
    </p><p class="article-text">
        No solo la izquierda abertzale debe revisar su actitud en materia de memoria y convivencia. Otros partidos pol&iacute;ticos han vivido c&oacute;modos en su rechazo frontal al terrorismo de ETA, sin necesidad de afrontar sus propias incongruencias y responsabilidades, pero tendr&aacute;n que hacerlo so pena de que otros escriban la Historia por ellos. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, tambi&eacute;n la sociedad vasca deber&aacute; acometer un ejercicio de reflexi&oacute;n individual y colectiva. Cada cual tendr&aacute; que hacer su propia tarea de autocr&iacute;tica, recordar d&oacute;nde estaba, c&oacute;mo actu&oacute; y reaccion&oacute;, y ser capaz de contarlo sin complejos para poder seguir avanzando colectivamente en el camino hacia una reconciliaci&oacute;n sincera, hacia una convivencia futura en paz y libertad.
    </p><p class="article-text">
        Sin justicia ni reparaci&oacute;n para todas las v&iacute;ctimas, sin una memoria compartida, sin relatos veraces que la sustenten, la ciudadan&iacute;a vasca no puede recorrer ese camino. Seguiremos encallados en el Hades del dolor y el olvido, y pagaremos factura por ello. El camino hacia &Iacute;taca no ser&aacute; f&aacute;cil. Por eso, en este D&iacute;a de la Memoria, en Euskadi necesitamos urgentemente encontrar a nuestros propios Ulises, que nos gu&iacute;en en esa aventura incierta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/memoria-encallada_132_6402085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Nov 2020 19:34:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La memoria encallada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dinero para nada? Money for nothing?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/dinero-money-for-nothing_132_6265800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4959b42-6e0f-44a0-8346-7b78ecc25db0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dinero para nada? Money for nothing?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El dinero público no es mágico ni infinito, aunque esta semana el consejero de Hacienda Pedro Aspiazu celebrase como un éxito histórico que Euskadi pueda endeudarse más de lo previsto"</p></div><p class="article-text">
        13.250 millones para reactivar la econom&iacute;a y crear 135.000 puestos de trabajo en cuatro a&ntilde;os. &Eacute;sa es la cifra m&aacute;gica que anunci&oacute; el pasado lunes el lehendakari, acompa&ntilde;ado de Idoia Mendia y Arantxa Tapia, sus consejeras de Trabajo y Desarrollo Econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo primero, el trabajo o el desarrollo econ&oacute;mico? &iquest;Puede un gobierno &ldquo;crear empleo&rdquo;, m&aacute;s all&aacute; del impulso de la funci&oacute;n p&uacute;blica, si no act&uacute;a sobre las bases de la actividad econ&oacute;mica? Eterna pregunta que siempre aparcamos para dejarnos llevar por la magia de las cifras.
    </p><p class="article-text">
        Cuando abandone el puesto en 2024, el principal legado de I&ntilde;igo Urkullu en materia econ&oacute;mica ser&aacute;n sus efectistas anuncios de planes de empleo, siempre ligados a cifras m&aacute;gicas e impactantes. En marzo de 2014 anunci&oacute; 3.640 millones para crear 44.000 nuevos empleos. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en marzo de 2017, el lehendakari elev&oacute; la apuesta hasta los 8.800 millones, para crear otros 45.000 empleos y bajar la tasa de paro por debajo del 10%. &iquest;Alguien da m&aacute;s por menos?
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la tasa de paro de Euskadi se encuentra ahora mismo en el 9,3%, a expensas del &ldquo;roto&rdquo; que nos provoque la pandemia. Desde 2013 el n&uacute;mero de personas desempleadas se ha reducido en casi 84.000. Objetivo logrado&hellip; aparentemente. Porque, ojo, desde 2013 la poblaci&oacute;n activa tambi&eacute;n ha disminuido en casi 65.000 personas; es decir, descontando a quienes han dejado de buscar trabajo por jubilaci&oacute;n u otras causas, en realidad los empleos netos creados no llegan a 19.000, con un coste astron&oacute;mico de m&aacute;s de 600.000 euros por cada empleo. Adem&aacute;s, 14.000 de esos puestos de trabajo se han creado en las administraciones p&uacute;blicas. Los 5.000 restantes se deben m&aacute;s a la leve recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica mundial de esta d&eacute;cada, que al impacto real de las pol&iacute;ticas del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Todas las instituciones vascas dedican millones de euros anuales a incentivar el empleo, pero en general ese dinero s&oacute;lo sirve para fomentar contrataciones temporales y limitadas. Cuando las ayudas se acaban, el contrato se finiquita. Y cuidado con que no haya servido adem&aacute;s para sustituir a alguien con m&aacute;s antig&uuml;edad y mejor salario. Esto es especialmente sangrante en el caso de los j&oacute;venes, para quienes ya ni siquiera se habla de &ldquo;empleos&rdquo;, sino de una &ldquo;primera oportunidad laboral&rdquo;. Un eufemismo que lo dice todo.
    </p><p class="article-text">
        Que no se me entienda mal: los planes de empleo tienen que existir, pero por s&iacute; mismos no son suficientes -ni efectivos- si el entorno econ&oacute;mico no ayuda. Y el nuestro hace aguas desde hace tiempo. Dependemos cada vez m&aacute;s de las exportaciones de insostenibles sectores en declive como la automoci&oacute;n, la aeron&aacute;utica o el sector petroqu&iacute;mico, pero seguimos poniendo todos los huevos en la misma cesta. Mientras las energ&iacute;as renovables generan millones de empleos en todo el mundo, aqu&iacute; hemos dejado que esas empresas acaben en manos de multinacionales de pa&iacute;ses con mayor visi&oacute;n de la jugada -l&eacute;ase Alemania o Francia-.
    </p><p class="article-text">
        El efecto colateral de este declive industrial es que los salarios menguan, la poblaci&oacute;n pierde poder adquisitivo, la sociedad se empobrece. No es de extra&ntilde;ar que el peso del consumo de los hogares en el Producto Interior Bruto haya ca&iacute;do casi un 20% entre 2013 y 2019. Para que la rueda insostenible de nuestra econom&iacute;a consumista se mantenga, son las administraciones quienes, con dinero p&uacute;blico, tienen que animar a gastar, a trav&eacute;s de bonos e incentivos varios. &iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s sencillo dar a la gente una renta b&aacute;sica estable que regalarles bonos puntuales para &ldquo;dopar&rdquo; a un sector concreto durante un tiempo limitado, como se quiere hacer ahora con el comercio y la hosteler&iacute;a? Pan para hoy, hambre para ma&ntilde;ana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué vamos a hacer con los 13.250 millones que el lehendakari se ha sacado de la chistera? No es una paloma que aparece y desaparece. Es dinero público que la sociedad vasca ha pagado de sus impuestos para que este país avance hacia un futuro más próspero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por desgracia el dinero p&uacute;blico no es m&aacute;gico ni infinito, aunque esta semana el consejero de Hacienda Pedro Aspiazu celebrase como un &eacute;xito hist&oacute;rico que Euskadi pueda endeudarse m&aacute;s de lo previsto. Quienes s&iacute; lo festejar&aacute;n a buen seguro son los especuladores globales, que m&aacute;s temprano que tarde nos cobrar&aacute;n a precio de oro por financiarnos una deuda que hasta ahora estaba bajo control. Desde ayer celebramos que Espa&ntilde;a -que no Europa- nos haya reconocido que los vascos somos soberanos para ponernos esa soga al cuello como queramos.
    </p><p class="article-text">
        Porque claro, la alternativa a endeudarnos es subir los impuestos o repensar c&oacute;mo gastamos lo que tenemos. De lo primero el PNV no quiere saber nada, y tampoco el empresariado. M&aacute;s impuestos significa m&aacute;s presupuesto p&uacute;blico. Al empresariado el presupuesto p&uacute;blico no le da la felicidad, pero le ayuda a conseguirla. Sirve, por ejemplo, para impedir que caigan las empresas en dificultades. Ah&iacute; est&aacute; el caso de los ERTE, sin ir m&aacute;s lejos. Tambi&eacute;n vale para ayudar a las que empiezan, supliendo la actual falta de inversores privados. Pero, ya puestos a la elegir, prefieren que esas ayudas lleguen a costa de la deuda p&uacute;blica y que, a ser posible, sean incondicionales. No vaya a ser que los gobiernos les d&eacute; por exigir que mantengan las plantillas, les pidan participar en los beneficios futuros o condicionen la huida de esas empresas cuando las cosas vayan mejor.
    </p><p class="article-text">
        Y queda, por fin, la opci&oacute;n de repensar c&oacute;mo gastamos el dinero p&uacute;blico. El que recaudamos aqu&iacute; y el que nos va a venir de Europa. Uno mira la lista de proyectos que el Gobierno Vasco ha presentado para recibir los fondos europeos de reconstrucci&oacute;n Covid, y se encuentra con m&aacute;s fantasmas del pasado que ideas de futuro. &iquest;Qu&eacute; hubi&eacute;ramos podido hacer con los 3.640+8.800 millones que nos hemos gastado desde 2013 en promover el empleo, si la mayor parte de ese dinero se hubiera centrado ya entonces en desarrollar &aacute;reas como la movilidad el&eacute;ctrica o la eficiencia energ&eacute;tica, sectores que ahora se han convertido en prometedores nichos de empleo? Reflexi&oacute;n est&eacute;ril, a estas alturas. Pong&aacute;monos a pensar, pues, qu&eacute; vamos a hacer con los 13.250 millones que el lehendakari se ha sacado de la chistera para esta legislatura. No es una paloma que aparece y desaparece. Es dinero p&uacute;blico. Dinero que la sociedad vasca ha pagado de sus impuestos para que este pa&iacute;s avance hacia un futuro m&aacute;s pr&oacute;spero. Dinero con un prop&oacute;sito muy claro: transformar nuestra econom&iacute;a para que sea m&aacute;s justa y sostenible. Que no sea dinero para nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/dinero-money-for-nothing_132_6265800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2020 18:43:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Dinero para nada? Money for nothing?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Benemérita nos invade, pasen por favor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/benemerita-invade-pasen-favor_132_6237210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3b47f4f-9840-4e17-bb7a-ce479ab50947_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Benemérita nos invade, pasen por favor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Enfadado y harto. Harto de que la protección del medio ambiente sea responsabilidad de todos y de nadie. Harto de que la impunidad sea la tónica común en este país"</p><p class="subtitle">Contexto - La Guardia Civil enfada a la Ertzaintza por anunciar una investigación en Gipuzkoa en la que estaba trabajando la Policía vasca</p></div><p class="article-text">
        En fechas recientes se ha producido la en&eacute;sima pol&eacute;mica relacionada con la actuaci&oacute;n de la Guardia Civil en Euskadi, en este caso ligada a una investigaci&oacute;n que est&aacute; desarrollando el Servicio de Protecci&oacute;n de la Naturaleza (Seprona) a petici&oacute;n de la Fiscal&iacute;a de Gipuzkoa.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar. Para muchas personas de esta tierra, nombrar a la Benem&eacute;rita es mentar a la bicha. No s&oacute;lo por el pol&eacute;mico papel de ese cuerpo militar durante el franquismo y en muchos episodios negros de la lucha antiterrorista. En nuestros pueblos y ciudades tampoco ha sido f&aacute;cil la convivencia entre los agentes y la gente. Ah&iacute; tenemos el episodio de Altsasu, sin ir m&aacute;s lejos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el asunto que nos ocupa es mucho menos dram&aacute;tico. O eso pudiera parecer. En mayo se produce un vertido de miles de litros de amoniaco en las instalaciones de la incineradora de Zubieta que mata a cientos de peces. Y no es la primera vez. &iquest;Accidental o provocado? &iquest;Falta o delito? Hay que investigarlo. Lo hace la Unidad de Medio Ambiente de la Ertzaintza, que remite un primer atestado a la Fiscal&iacute;a. Sin embargo, la propia Fiscal&iacute;a pide la colaboraci&oacute;n del Seprona para evaluar los da&ntilde;os ocasionados por el vertido, y ah&iacute; viene el l&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La Ertzaintza contra la Guardia Civil. &ldquo;Lo nuestro&rdquo; frente a &ldquo;lo de fuera&rdquo;. &ldquo;Invasi&oacute;n competencial&rdquo;, claman desde el Gobierno Vasco, porque la protecci&oacute;n del medio ambiente no es una de las funciones reservadas a las Fuerzas de Seguridad del Estado en Euskadi. En realidad, no parece ser de nadie. Le corresponde a la Ertzaintza, que cubre el expediente con una unidad de diez agentes, y hacen lo que pueden. Hasta hace poco eran siete, equipados con un malet&iacute;n para investigar incendios forestales y un medidor de gases t&oacute;xicos que les hab&iacute;a regalado la Fiscal&iacute;a de Medio Ambiente. En junio de 2018 el Parlamento Vasco demand&oacute; un aumento de recursos, y una mayor coordinaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n con el resto de instituciones vascas (inspectores de la Agencia Vasca del Agua, agentes forestales de las Diputaciones, polic&iacute;as locales). Petici&oacute;n un&aacute;nime, respuesta vac&iacute;a. Seguimos parecido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tras tanto tiempo pidiendo a la Guardia Civil &#039;que se vayan&#039;, no sería de extrañar que mucha gente en este país esté deseando que vengan a levantar las alfombras del oasis vasco, ésas que tanta porquería acumulan tras décadas de gobierno de los de siempre</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos enfadados&rdquo;, dicen los responsables de la Ertzaintza. Yo tambi&eacute;n. Enfadado y harto. Harto de que la protecci&oacute;n del medio ambiente sea responsabilidad de todos y de nadie. Harto de que la impunidad sea la t&oacute;nica com&uacute;n en este pa&iacute;s, donde se pueden abatir especies protegidas, contaminar r&iacute;os, quemar montes, abandonar residuos en cualquier sitio o, incluso, gestionar un vertedero como si fuera un saco sin fondo hasta que se viene abajo. Y se mueren las aves, pero tambi&eacute;n las personas. Y otras enferman por respirar aire contaminado. Aqu&iacute; somos competentes para morirnos como nos d&eacute; la gana.
    </p><p class="article-text">
        Las competencias son para ejercerlas, no para encerrarlas en un caj&oacute;n. La ciudadan&iacute;a vasca no tiene nada que reprochar a la Unidad de Medio Ambiente de la Ertzaintza. Es nuestra polic&iacute;a, y est&aacute; para proteger nuestra salud y la calidad de nuestro entorno&hellip; cuando lo hace. Pero no siempre lo hace, ya sea por escasez de medios, por una formaci&oacute;n insuficiente o por ausencia de liderazgo. &iquest;A qui&eacute;n beneficia la inactividad policial? Al infractor, al delincuente. Sobre todo, si ese presunto es cercano al poder. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tanto tiempo pidiendo a la Guardia Civil &ldquo;que se vayan&rdquo;, no ser&iacute;a de extra&ntilde;ar que, en su fuero interno, mucha gente en este pa&iacute;s est&eacute; deseando ahora que vengan a levantar las alfombras del oasis vasco, &eacute;sas que tanta porquer&iacute;a acumulan tras d&eacute;cadas de gobierno de los de siempre. Que empiecen por lo &uacute;ltimo y luego sigan hacia atr&aacute;s: el vertedero de Zaldibar, la incineradora de Zubieta, las obras de la Y vasca, las pistas de Aralar, la caza de especies protegidas, las peleas de animales&hellip;. Llaman a la puerta, es el Seprona. Pasen, por favor.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/benemerita-invade-pasen-favor_132_6237210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2020 19:33:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Benemérita nos invade, pasen por favor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Equo,José Ramón Becerra,Guardia Civil,Ertzaintza,Seprona,Alsasua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Duelo, verdad y justicia en Zaldibar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/duelo-justicia-zaldibar_132_6171402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e34a6cd0-d971-4af7-be2c-2e572d3c5db3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Duelo, verdad y justicia en Zaldibar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las instituciones vascas llevan décadas jugando de farol con los residuos, haciéndonos creer que las basuras desaparecen por arte de magia"</p><p class="subtitle">Cronología - Seis meses hasta obtener un primer resultado en la búsqueda de Alberto y Joaquín</p></div><p class="article-text">
        Fue como un resorte activado por el miedo, la pena y la indignaci&oacute;n. Tras el derrumbe del vertedero de Zaldibar, mucha gente de Ermua y Eibar se ech&oacute; a la calle para reclamar a las instituciones respuestas y responsabilidades por la cat&aacute;strofe, y por sus consecuencias humanas y sanitarias. La peor de ellas, sin duda, la desaparici&oacute;n de dos de los trabajadores, cuya b&uacute;squeda ha sido una exigencia ciudadana un&aacute;nime durante estos seis meses.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo este pasado domingo de unos huesos humanos en el vertedero augura que el rescate toca a su fin, pero no un final feliz. Sin quitar al Gobierno Vasco el m&eacute;rito de perseverar en la b&uacute;squeda de los cuerpos de Alberto y Joaqu&iacute;n, no cabe duda de que la incansable presi&oacute;n social ha contribuido a que esos trabajos no hayan deca&iacute;do durante este convulso tiempo de pandemia. Encontrar sus restos es un gran consuelo para sus familias, pero tambi&eacute;n es un alivio para una comarca que ha vivido este desastre de una forma traum&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Cerrar bien el duelo es el primer paso para poder pasar p&aacute;gina, pero lo siguiente es conocer la verdad y hacer justicia. Con el derrumbe del vertedero tambi&eacute;n se ha venido abajo la confianza de mucha gente en la capacidad de las instituciones para controlar los riesgos que comportan los vertederos, incineradoras y otras instalaciones que escondemos en el patio trasero de nuestro insostenible sistema econ&oacute;mico. La ciudadan&iacute;a quiere respuestas, porque ahora se hacen preguntas que antes no se planteaban. Y lo que han visto y o&iacute;do en los &uacute;ltimos meses no les gusta.
    </p><p class="article-text">
        Escribi&oacute; Baltasar Graci&aacute;n que es m&aacute;s dif&iacute;cil decir la verdad que ocultarla. Las instituciones vascas llevan d&eacute;cadas jugando de farol con los residuos, haci&eacute;ndonos creer que las basuras desaparecen por arte de magia, que basta con poner incineradoras para arreglar uno de los problemas m&aacute;s peliagudos a los que se enfrenta la sociedad vasca. Mientras tanto, nos han ocultado que la actual gesti&oacute;n de estos residuos es un negocio redondo para unos pocos. Poner un vertedero y forrarse no es dif&iacute;cil si tienes un terreno discreto y las influencias adecuadas. Interesante juego, el qui&eacute;n es qui&eacute;n de la pol&iacute;tica ambiental vasca.
    </p><p class="article-text">
        La verdad llega tarde, es cierto, pero va llegando. Hace unas semanas la Ertzaintza detuvo a los presuntos responsables del derrumbe. Llama la atenci&oacute;n que esas detenciones se hayan producido casi un mes despu&eacute;s de que la propia Ertzaintza entregase un informe en el que reconoc&iacute;a la existencia de &ldquo;indicios de criminalidad&rdquo; en la gesti&oacute;n del vertedero. Tambi&eacute;n es chocante que la jueza instructora no emitiese la orden de detenci&oacute;n de inmediato. &iquest;Hubiera actuado igual ante cualquier otro delito que haya causado la muerte de dos personas? El medio ambiente sigue siendo el patito feo para la Justicia de este pa&iacute;s, por eso es tan sencillo destruirlo o contaminarlo. Sea como fuere, bienvenida sea la detenci&oacute;n si al final va acompa&ntilde;ada de la imputaci&oacute;n. Porque, sin un juicio oral a los responsables de esta cat&aacute;strofe, la verdad quedar&iacute;a sepultada entre los papeles del sumario y la sociedad vasca no tendr&iacute;a la oportunidad de conocerla.
    </p><p class="article-text">
        En medio del duelo y la exigencia de respuestas, tambi&eacute;n hemos vivido una convocatoria electoral tras la cual ha salido reelegido como parlamentario auton&oacute;mico I&ntilde;aki Arriola. En su calidad de Consejero de Medio Ambiente, Arriola es el principal responsable pol&iacute;tico de no haber controlado adecuadamente la actividad del vertedero de Verter Recycling durante la pasada legislatura. &iquest;Volver&aacute; a ser nombrado consejero? Todo puede pasar, pero el lehendakari Urkullu deber&iacute;a sopesar desde ahora mismo la importancia de las informaciones que relacionan a Arriola con el due&ntilde;o del vertedero Jos&eacute; Ignacio Barinaga, uno de los detenidos. A veces la verdad est&aacute; oculta y te salpica cuando menos lo esperas. Confiemos en que la fiscal&iacute;a haga bien su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo con las elecciones, en plena campa&ntilde;a electoral tanto EQUO Berdeak como otras formaciones pol&iacute;ticas anunciamos la creaci&oacute;n de una Comisi&oacute;n de Investigaci&oacute;n en el nuevo Parlamento. Una Comisi&oacute;n para conocer la verdad de lo sucedido, que aclare las responsabilidades pol&iacute;ticas derivadas de la mala gesti&oacute;n del vertedero, que investigue el deficiente control por parte del Gobierno Vasco y que arroje luz sobre las relaciones entre los propietarios y la c&uacute;pula socialista que ha dirigido el Departamento de Medio Ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Veremos si esta iniciativa sale adelante o no, pero depender&aacute; de la actitud de PNV y PSE. Si defienden la transparencia y la b&uacute;squeda de la verdad, deber&iacute;an votar s&iacute; a la creaci&oacute;n de esa comisi&oacute;n, porque las heridas siguen abiertas en Zaldibar y en toda la comarca. Sin verdad y sin justicia, el duelo queda incompleto y la puerta del olvido queda entreabierta. O, quiz&aacute;s mejor, mal cerrada. Zaldibar puede ser un acicate para mejorar nuestra pol&iacute;tica de residuos o un s&iacute;mbolo del derrumbe y decadencia de nuestro sistema econ&oacute;mico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/duelo-justicia-zaldibar_132_6171402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2020 18:38:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Duelo, verdad y justicia en Zaldibar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Eibar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin Parlamento no hay futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/parlamento-futuro_132_5956544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50cb4d0c-5ba8-4b0c-ae12-0c847aa7d06f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A los partidos nos toca explicar -y defender- que convocar las elecciones es un paso fundamental en ese camino hacia la 'nueva normalidad', y no un obstáculo para ese avance o, cuanto menos, una obligación indeseable.</p></div><p class="article-text">
        El pasado jueves 30 acud&iacute; a la reuni&oacute;n de partidos convocada por el lehendakari Urkullu para valorar una posible convocatoria electoral de cara al mes de julio. La reuni&oacute;n de pastores termin&oacute; sin acuerdo y con la oveja 'Democracia' moribunda. Veremos qu&eacute; sucede el d&iacute;a 14, pero la cosa pinta mal para que Euskadi recupere cuanto antes una situaci&oacute;n de normalidad democr&aacute;tica que perdimos en el momento en que se anularon las elecciones del 5 de abril como consecuencia del estado de alarma, dejando al pa&iacute;s sin Parlamento, y a la ciudadan&iacute;a sin un horizonte temporal en el que poder ejercer su derecho fundamental al voto.
    </p><p class="article-text">
        En esa reuni&oacute;n, el Partido Popular reclam&oacute; &ldquo;certidumbres&rdquo; para poder convocar las nuevas elecciones. Por desgracia, ha quedado demostrado que, en esta situaci&oacute;n de pandemia, &ldquo;certidumbre&rdquo; es lo &uacute;nico que nadie va a poder asegurar, ni ahora ni en el futuro cercano. Por lo tanto, ligar las elecciones a un escenario de &ldquo;certidumbre&rdquo; equivale a posponerlas sine die, con las graves consecuencias econ&oacute;micas y sociales que ello comportar&iacute;a para el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No me sorprende esa postura de la derecha vasca. Su posicionamiento coincide con un discurso que sectores populistas de ultraderecha llevan semanas difundiendo a los cuatro vientos, el de que la pol&iacute;tica y &ldquo;los pol&iacute;ticos&rdquo; no nos van a sacar de esta crisis. Abonan as&iacute; el terreno para una &ldquo;soluci&oacute;n&rdquo; que, superando la pol&iacute;tica -es decir, el ordenamiento democr&aacute;tico-, nos devuelva las &ldquo;certidumbres&rdquo; supuestamente arrebatadas por el Gobierno de S&aacute;nchez. 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; me extra&ntilde;a, sin embargo, que esa postura haya encontrado eco en algunas fuerzas de izquierdas, particularmente en EH Bildu y Podemos. Es cierto que la emergencia sanitaria que hemos vivido durante los dos &uacute;ltimos meses no era la m&aacute;s propicia para celebrar las elecciones. Las prioridades eran otras. Pero, gracias al comportamiento ejemplar de la sociedad vasca, Euskadi entra en una nueva fase donde iremos recuperando paulatinamente nuestras rutinas sociales y empleos, sin olvidar que seguimos conviviendo con la epidemia y que debemos extremar las precauciones sanitarias. Por eso, a los partidos nos toca explicar -y defender- que convocar las elecciones es un paso fundamental en ese camino hacia la 'nueva normalidad', y no un obst&aacute;culo para ese avance o, cuanto menos, una obligaci&oacute;n indeseable.
    </p><p class="article-text">
        La representante de Podemos ha afirmado que hay que elegir, &ldquo;o elecciones o reconstrucci&oacute;n&rdquo;. Argumenta que las elecciones implican &ldquo;confrontaci&oacute;n&rdquo;, algo incompatible con los acuerdos necesarios para acometer esa reconstrucci&oacute;n. Imagino que &ldquo;confrontar&rdquo; es la forma de entender la pol&iacute;tica de la se&ntilde;ora Gorrotxategi. No la comparto. Para m&iacute;, la campa&ntilde;a electoral es precisamente la oportunidad de explicar las propuestas de EQUO Berdeak para afrontar la reconstrucci&oacute;n, y de intercambiar ideas con la ciudadan&iacute;a que nos permita dibujar la mejor soluci&oacute;n para Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Arnaldo Otegi defiende que &ldquo;ahora no toca elecciones&rdquo;. En su lugar, ha urgido de nuevo a crear una Mesa de 'Concertaci&oacute;n Nacional', formada por partidos y agentes sociales para afrontar la reconstrucci&oacute;n del pa&iacute;s. Me pregunto c&oacute;mo se elegir&aacute; esa Mesa, y si su representatividad ser&aacute; mayor que la de un Parlamento leg&iacute;timamente elegido en las urnas. Lo dudo. 
    </p><p class="article-text">
        Dejemos de hacernos trampas al solitario: sin elecciones no hay Parlamento, y sin Parlamento, no hay posibilidad de control efectivo del Gobierno. Tampoco se podr&aacute;n aprobar o modificar las leyes que este pa&iacute;s necesita para salir de la crisis sanitaria, social y econ&oacute;mica en que se encuentra. No es a Urkullu, al PNV o al PSE a quienes m&aacute;s interesa que haya un Parlamento operativo: es a la oposici&oacute;n, es a la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Como ciudadano, estoy deseando que el pr&oacute;ximo verano la sociedad vasca hayamos podido recuperar la normalidad social, dentro de lo que cabe. Espero que podamos pasear, ir a la playa, tomarnos unas ca&ntilde;as, estar con nuestra gente e incluso poder ir de fiesta, aunque sea con mascarilla. Imagino que es un deseo compartido con el resto de candidatos y candidatas a las pr&oacute;ximas elecciones auton&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, como pol&iacute;tico no me gustar&iacute;a que lleguemos al verano sin habernos preguntado antes qu&eacute; pasa con esas elecciones, sin haber interiorizado la importancia de la pol&iacute;tica para salir de esta encrucijada en la que nos encontramos, sin darnos cuenta de que, desde el punto de vista de una normalidad democr&aacute;tica, sin Parlamento no hay futuro posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jose Ram&oacute;n Becerra</strong>, <em>candidato de EQUO Berdeak a lehendakari</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/parlamento-futuro_132_5956544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2020 14:17:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin Parlamento no hay futuro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con el hogar no se juega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hogar-juega_132_2262702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/944b3748-8568-4c6c-9eca-5043d0c13766_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Edificios del barrio de Mariturri (Vitoria-Gasteiz)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Necesitamos gobernantes que refuercen la sanidad pública y garanticen el derecho a una vivienda digna para todas las personas"</p></div><p class="article-text">
        Si algo nos est&aacute; ense&ntilde;ando la situaci&oacute;n actual es a darnos cuenta de cu&aacute;les son las cosas importantes en la vida. Sin ir m&aacute;s lejos, el coronavirus nos ha dejado claro que la mejor garant&iacute;a para proteger nuestra salud es disponer de un buen sistema sanitario p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El confinamiento tambi&eacute;n nos ha permitido valorar m&aacute;s nuestro hogar como refugio, como un espacio donde cobijarnos cuando fuera vienen mal dadas. Me refiero al hogar en un sentido amplio: el lugar que compartimos con nuestros seres queridos, el espacio donde desarrollamos nuestras aficiones, el sitio que nos conforta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en medio de esta nueva conciencia colectiva, el Gobierno Vasco ha permitido que 500 familias de los barrios de Salbur&uacute;a y Zabalgana sientan amenazado el futuro de sus hogares. Ha autorizado que 500 pisos de VPO destinados al alquiler social pertenecientes a la Caja Vital pasen a manos del fondo de inversi&oacute;n Catella, perteneciente al due&ntilde;o de Ikea. Con su permiso, nuestro Gobierno facilita que las decisiones sobre el precio y las condiciones del alquiler de estas 500 familias pasen a tomarse en Suecia, donde nadie sabe qui&eacute;n vive en esos pisos, ni cu&aacute;les son sus preocupaciones o necesidades. Es el mercado, oiga.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se entiende por qu&eacute; la Caja Vital ha decidido vender esos pisos a espaldas de la sociedad alavesa, aprovechando que ahora mismo la ciudadan&iacute;a no tiene capacidad de respuesta. En este momento no tiene necesidades de dinero para mantener su obra social. &iquest;Es acaso una imposici&oacute;n de Kutxabank, que lleva a&ntilde;os vendiendo sus inmuebles y sus participaciones industriales para hacer caja? &iquest;D&oacute;nde han quedado los objetivos sociales bajo los que se crearon las cajas vascas? Eso es algo que tendr&aacute;n que explicar los patronos del PNV y PSE.
    </p><p class="article-text">
        Porque, incluso si fuese necesario vender, &iquest;no habr&iacute;a sido m&aacute;s l&oacute;gico que estos pisos los adquiriese el propio Gobierno Vasco, a trav&eacute;s de la agencia Alokabide? Si los compra un fondo de inversi&oacute;n es porque a medio plazo prev&eacute; que esa inversi&oacute;n le proporcione intereses sustanciales. Entonces, &iquest;por qu&eacute; no mantener ese beneficio en el &aacute;mbito de lo p&uacute;blico, al mismo tiempo que se garantiza el inter&eacute;s social y la estabilidad de las familias? &iquest;A qui&eacute;n interesa que las ganancias se las lleve la iniciativa privada? Sin duda, a quien antepone el mercado a las personas y defiende una concepci&oacute;n neoliberal de la econom&iacute;a y de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que esta venta perjudica gravemente a la ciudadan&iacute;a alavesa pero, m&aacute;s a&uacute;n, a la juventud gasteiztarra, que a partir de ahora ver&aacute; reducidas sus opciones de encontrar vivienda de alquiler p&uacute;blica y social en Vitoria. M&aacute;s pisos en manos de fondos de inversi&oacute;n hoy, es garant&iacute;a de m&aacute;s especulaci&oacute;n ma&ntilde;ana, y de futuras subidas en los precios de los alquileres en toda la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En momentos de incertidumbre como &eacute;ste, nuestra sociedad necesita disponer de un mercado de vivienda de alquiler asequible para quien m&aacute;s la necesite. Necesitamos gobernantes que refuercen la sanidad p&uacute;blica y garanticen el derecho a una vivienda digna para todas las personas.
    </p><p class="article-text">
        La crisis del coronavirus tambi&eacute;n nos ha hecho caer en la cuenta de que nuestra salud o la seguridad de nuestros hogares enlaza con lo que pensamos pero tambi&eacute;n, por supuesto, con lo que votamos. Nuestra salud y nuestra estabilidad futuras depender&aacute;n de qui&eacute;n nos represente, nos defienda y nos gu&iacute;e en la traves&iacute;a incierta que se nos avecina&hellip; sin dejar a nadie atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hogar-juega_132_2262702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2020 19:25:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con el hogar no se juega]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro largos días en Zaldibar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/largos-dias-zaldibar_132_1002978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c5e3d72-e3f6-4c15-b21a-484f5a3cc4e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es cierto, nadie piensa que un vertedero se va a venir debajo de repente, así sin avisar y en plena precampaña. Pero, ¿es lógico este caos? A la hora de enfrentar el problema, ¿dónde está lo urgente, y dónde lo accesorio?"</p></div><p class="article-text">
        Han tenido que pasar cuatro largos d&iacute;as tras el derrumbe del vertedero de Zaldibar hasta que el lehendakari y sus consejeros decidieran dar la cara el pasado lunes. Cuatro d&iacute;as de dolor y angustia para las familias de los dos trabajadores desaparecidos. Cuatro d&iacute;as de rabia e incertidumbre para toda la poblaci&oacute;n del valle.
    </p><p class="article-text">
        Han sido cuatro d&iacute;as de descontrol informativo y operativo por parte de las instituciones. Es cierto, nadie piensa que un vertedero se va a venir debajo de repente, as&iacute; sin avisar y en plena precampa&ntilde;a. Pero, &iquest;es l&oacute;gico este caos? A la hora de enfrentar el problema, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; lo urgente, y d&oacute;nde lo accesorio?
    </p><p class="article-text">
        En la respuesta a ese dilema es donde se percibe la verdadera talla de los l&iacute;deres y los valores que les mueven. Y quiz&aacute;s ha sido esa respuesta la que tanto ha descorazonado a las familias de los desaparecidos o a los cientos de habitantes de Ermua, Eibar y Zaldibar que ese mismo lunes se echaron a las calles: tener la sensaci&oacute;n de que abrir con rapidez la autopista pesa m&aacute;s que la salud de quienes la est&aacute;n limpiando, o sospechar que tu salud les importa un bledo a esos mismos que en apenas un mes volver&aacute;n al pueblo para pedir tu&nbsp; voto puerta a puerta, o a reinaugurar la autopista.
    </p><p class="article-text">
        Como ciudadano vasco comparto esa sensaci&oacute;n, que muchas otras veces yo mismo he denunciado en el Parlamento. Frente a los lemas de &ldquo;Pertsonak, helburu&rdquo; (&ldquo;las personas, nuestro objetivo&rdquo;) y &ldquo;Auzolana&rdquo; (&ldquo;el bien com&uacute;n&rdquo;), los gobiernos de Urkullu, Mendia y Rementer&iacute;a act&uacute;an d&iacute;a a d&iacute;a como si las personas (algunas personas) no existieran. Niegan los problemas, niegan su responsabilidad en las causas y en las consecuencias. Niegan lo innegable y miran para otro lado&hellip; hasta que la situaci&oacute;n se vuelve insostenible. Luego ponen en marcha la maquinaria de propaganda (perfectamente engrasada ya de cara al pr&oacute;ximo 5 de abril), y aqu&iacute; no ha pasado nada.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; que ha pasado, y mucho. Ha pasado que desde el jueves hay dos trabajadores sepultados bajo cientos de toneladas de escombros, sin que hasta el lunes conoci&eacute;semos sus nombres. V&iacute;ctimas an&oacute;nimas y deshumanizadas de una insoportable siniestralidad laboral que este 2020 ya nos ha arrebatado una vida cada cuatro d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado tambi&eacute;n que, una vez m&aacute;s, en este pa&iacute;s una actividad contaminante se permite el lujo de incumplir la normativa sin que le pase nada, merced al colch&oacute;n que le otorga su red clientelar de favores, amiguetes y colegas de partido.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado tambi&eacute;n que, a la puerta de unas elecciones cuyo adelanto estaba cuidadosamente planificado, el PNV ha querido dejar al PSE solo a los pies de los caballos para hacerle pagar su desapego en los casos &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/temas/caso_de_miguel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De Miguel</a>&rdquo; y &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/temas/aitor_elorza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Montai</a>&rdquo;. Pero ha calculado mal, y ha tenido que rectificar sobre la marcha y a toda marcha.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la opini&oacute;n p&uacute;blica comprueba at&oacute;nita c&oacute;mo el oasis vasco es en realidad un enorme vertedero que se derrumba sin remedio. Un vertedero de improvisaci&oacute;n, descoordinaci&oacute;n y compadreo. Un vertedero donde intuimos el fuego oculto de la corrupci&oacute;n porque vemos el humo de la impunidad. Un vertedero donde nunca pasa nada porque nos dicen que no pasa nada. Pero s&iacute; pasa, y mucho. Los d&iacute;as van a seguir siendo largos en Zaldibar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jos&eacute; Ram&oacute;n Becerra</strong>&nbsp;<em>es parlamentario de EQUO Berdeak en Elkarrekin Podemos</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/largos-dias-zaldibar_132_1002978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Feb 2020 20:50:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro largos días en Zaldibar]]></media:title>
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