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    <title><![CDATA[elDiario.es - Isabel Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/isabel-rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Isabel Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La política como identidad dominante en la sociedad española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/politica-identidad-dominante-sociedad-espanola_132_12469585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2ec4c79-c1f6-4cca-90ff-1a68be03958c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La política como identidad dominante en la sociedad española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La media de los sentimientos hacia nuestro partido se sitúa en ochenta puntos, la más alta entre los sentimientos positivos, mientras que la media de los sentimientos hacia el partido que más odiamos baja de los diez, la más baja entre los sentimientos negativos</p></div><p class="article-text">
        &laquo;<a href="https://www.eldiario.es/politica/vox-plantea-abiertamente-proceso-expulsion-masiva-migrantes_1_12445840.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Migrantes</a>&raquo;, &laquo;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/musulmanes-seis-comunidades-autonomas-no-enterrar-muertos-derecho_1_11557342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">musulmanes</a>&raquo;, &laquo;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/grupo-ecologista-empapela-barcelona-carteles-greenwashing-industria-turistica_1_12370780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecologista</a>&raquo;, &laquo;<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/baloncestistas-shatila-revolucion-feminista-campo-refugiados-beirut_1_12408585.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminista</a>&raquo;, &laquo;<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/teniente-alcalde-vox-guadalajara-rechaza-companero-partido-llamase-tontos-votantes-pp-psoe_1_12336777.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">votantes de PP y PSOE</a>&raquo;, &laquo;<a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/cabalgata-reividicativa-colectivo-lgtb-cartagena_1_2594088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colectivo LGTB</a>&raquo; son categor&iacute;as que aparecen con regularidad en la prensa y en el debate p&uacute;blico. Estas, en concreto, han aparecido recientemente en este mismo diario. Todas hacen referencia a identidades sociales o grupales, que no son m&aacute;s que la forma en que las personas nos identificamos a nosotros mismos y a los dem&aacute;s con un colectivo. En las ciencias sociales, la teor&iacute;a dominante para entender c&oacute;mo funcionan estas categor&iacute;as es la &laquo;teor&iacute;a de la identidad social&raquo;, desarrollada por psic&oacute;logos sociales como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Henri_Tajfel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Henri Tajfel</a> y John Turner. Seg&uacute;n esta teor&iacute;a, la identidad social se refiere a la categorizaci&oacute;n social de uno mismo y de los dem&aacute;s; es decir, nos identificamos como pertenecientes a un grupo o categor&iacute;a social al que atribuimos valor y emociones, y hacemos lo mismo para el resto de personas, contraponiendo nuestro grupo a otros. Un componente importante de esta teor&iacute;a es que las identidades resultantes nos inducen sentimientos positivos hacia aquellas personas que son como nosotros, con las que compartimos categor&iacute;a, y sentimientos negativos hacia los que son diferentes, y que situamos fuera.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sentimientos nos suscitan identidades como las mencionadas anteriormente en Espa&ntilde;a? Hace nueve a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/polarizacion-partidista-discriminacion-politica_132_3733879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este blog</a>, ya coment&aacute;bamos que las identidades pol&iacute;ticas eran las que generaban sentimientos m&aacute;s extremos, tanto hacia los nuestros como hacia los otros. Entonces, descubrimos que, tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido, B&eacute;lgica y el Pa&iacute;s Vasco, la discriminaci&oacute;n basada en el partido pol&iacute;tico con el que uno se identifica era mayor que la discriminaci&oacute;n racial en Estados Unidos, religiosa en el Reino Unido, regional en B&eacute;lgica y la basada en el origen (ascendencia aut&oacute;ctona o no) en el Pa&iacute;s Vasco. &iquest;Sigue siendo as&iacute;? &iquest;Nos genera la pol&iacute;tica unos sentimientos de hostilidad mayores que cualquier otra identidad?
    </p><p class="article-text">
        Para responder a estas preguntas, los cient&iacute;ficos sociales utilizamos un instrumento llamado term&oacute;metro de sentimientos. Este term&oacute;metro funciona de manera muy sencilla. Preguntamos a los participantes de una encuesta c&oacute;mo se sienten con respecto a una serie de grupos de personas. Para expresar sus sentimientos, deben situarse en una escala &laquo;t&eacute;rmica&raquo; de 0 a 100, donde 0 grados significa que se sienten lo m&aacute;s fr&iacute;os y negativos posible, y 100 grados significa que se sienten lo m&aacute;s c&aacute;lidos y positivos posible. Un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0261379421000524" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado en los Pa&iacute;ses Bajos, que utilizaba veintisiete categor&iacute;as (votantes, actitudes frente a la inmigraci&oacute;n o hacia los roles de g&eacute;nero, etc.), conclu&iacute;a que las categor&iacute;as que generaban mayores divisiones eran pol&iacute;ticas, seguidas de las actitudes hacia los roles de g&eacute;nero y las actitudes hacia los refugiados. Este trabajo es uno de los pocos realizados en el contexto europeo midiendo la &laquo;primac&iacute;a del partidismo&raquo; sobre otras divisiones sociales, un fen&oacute;meno que se ha <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/00031224221135797" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">replicado</a> en innumerables ocasiones en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o, decidimos estudiar este fen&oacute;meno en Espa&ntilde;a en el marco del proyecto NORPOL, financiado por la Agencia Estatal de Investigaci&oacute;n. En una muestra representativa de 3000 personas de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, incluimos un term&oacute;metro de sentimientos con veinticinco categor&iacute;as. Nuestro term&oacute;metro tiene dos peculiaridades que complementan los resultados obtenidos hasta la fecha en otros pa&iacute;ses. En primer lugar, garantiza que para cada categor&iacute;a haya al menos otra que se contrapone, permitiendo agrupar categor&iacute;as o identidades excluyentes que delimitan un grupo propio y un grupo ajeno. Por ejemplo, introducimos &laquo;ecologistas&raquo; y &laquo;negacionistas del cambio clim&aacute;tico&raquo; como identidades contrapuestas. En segundo lugar, varios conjuntos de identidades incluyen m&aacute;s de dos categor&iacute;as. Por ejemplo, en t&eacute;rminos de religi&oacute;n incluimos &laquo;cat&oacute;licos&raquo;, &laquo;musulmanes&raquo;, &laquo;jud&iacute;os&raquo; y &laquo;ateos&raquo;. Todos los datos del proyecto estar&aacute;n disponibles de forma abierta en breve en el <a href="https://digital.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repositorio institucional del CSIC</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 1 muestra nueve conjuntos de identidades y el sentimiento que despiertan los miembros de nuestro grupo (punto azul) y los de otros grupos (punto rojo). Si hay varios grupos, se muestra tanto el sentimiento hacia el grupo que genera m&aacute;s hostilidad (punto rojo) como la media de los sentimientos hacia los grupos que no son el nuestro (punto gris). Por ejemplo, para un cat&oacute;lico, el punto azul representa el sentimiento hacia otras personas cat&oacute;licas, el punto gris recoge el sentimiento medio hacia musulmanes, jud&iacute;os y ateos, y el punto rojo el sentimiento m&aacute;s negativo (o de valor m&aacute;s bajo) hacia uno de esos grupos externos.
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                Gráfico 1: Termómetro de sentimientos                            </span>
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        Los resultados se alinean con los obtenidos hasta la fecha en otros pa&iacute;ses. El sentimiento hacia nuestro grupo (azul) casi siempre se sit&uacute;a por encima del sentimiento hacia otros grupos (gris y rojo). Adem&aacute;s, se observan diferencias significativas entre los distintos conjuntos. En el caso de la educaci&oacute;n (estudios superiores y estudios bajos) y la regi&oacute;n (comunidad aut&oacute;noma y Espa&ntilde;a), las diferencias son m&iacute;nimas. En el caso del colectivo LGTB y los heterosexuales, las diferencias tambi&eacute;n son muy peque&ntilde;as, reflejando el gran consenso que sobre este tema muestran las encuestas en Espa&ntilde;a. Otros conjuntos muestran una hostilidad moderada hacia los dem&aacute;s, como las categor&iacute;as &eacute;tnicas (personas migrantes de distintos or&iacute;genes y poblaci&oacute;n gitana), f&uacute;tbol (aficionados del Real Madrid y FC Barcelona), roles de g&eacute;nero (&laquo;feministas&raquo; y &laquo;personas con una idea tradicional de las mujeres&raquo;), religi&oacute;n y ecologismo.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna categor&iacute;a provoca sentimientos tan extremos como la pol&iacute;tica. La media de los sentimientos hacia nuestro partido se sit&uacute;a en ochenta puntos, la m&aacute;s alta entre los sentimientos positivos, mientras que la media de los sentimientos hacia el partido que m&aacute;s odiamos baja de los diez, la m&aacute;s baja entre los sentimientos negativos. En concreto, el sentimiento m&aacute;s positivo se da entre los votantes de VOX, que valoran a otros votantes de VOX en media con 83 puntos; y el m&aacute;s negativo es de 8 puntos y se da entra los votantes de SUMAR y VOX. 
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que los conflictos raciales y los avances y retrocesos de las agendas verde y feminista est&eacute;n &iacute;ntimamente ligados a las disputas partidistas. Como no nos cansamos de decir, la pol&iacute;tica es el espacio social que permite canalizar los sentimientos y comportamientos m&aacute;s extremos de las sociedades contempor&aacute;neas. Hace algo m&aacute;s de un a&ntilde;o, <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/causa-ultima-polarizacion-politica_132_10826746.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intent&aacute;bamos explicar</a> por qu&eacute;. Cont&aacute;bamos que las normas sociales contra la discriminaci&oacute;n son m&aacute;s d&eacute;biles en el terreno pol&iacute;tico y que, independientemente de si siempre ha sido as&iacute; o no, conviene reforzar las normas que han hecho posible la convivencia en otros &aacute;mbitos sociales. Hoy no traemos soluciones milagrosas, solo el compromiso de intentar seguir entendiendo este auge incontrolado del partidismo en las sociedades contempor&aacute;neas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Miller, Isabel Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/politica-identidad-dominante-sociedad-espanola_132_12469585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 04:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Elecciones a la vista… vuelve la polarización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/polarizacion-elecciones-andalucia_132_8965356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6f12e78-4775-49ba-85b1-588ebdbe167e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones a la vista… vuelve la polarización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ciclo electoral que comenzó con las andaluzas de 2018 y culminó en la repetición de las generales de 2019 aumentó la polarización política. Con una cita autonómica en unas semanas, regionales y municipales en un año y unas reñidas generales en el horizonte, no parece que vayamos a tener un respiro</p></div><p class="article-text">
        Esta semana se est&aacute;n despejando las &uacute;ltimas dudas sobre las formaciones pol&iacute;ticas que concurrir&aacute;n a las elecciones andaluzas del 19 de junio. A partir de aqu&iacute; nos queda un mes intenso de precampa&ntilde;a y dos semanas de campa&ntilde;a electoral que empezar&aacute; el 3 de junio. Se abren muchas inc&oacute;gnitas, y lo que nosotros nos preguntamos es: &iquest;cu&aacute;nto aumentar&aacute; la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica en ese periodo? Porque la pregunta no es si los ciudadanos andaluces, y los espa&ntilde;oles en general, se polarizar&aacute;n, esto d&eacute;moslo por descontado, sino cu&aacute;nto. Las campa&ntilde;as electorales polarizan, est&aacute;n dise&ntilde;adas para eso, pero unas lo hacen m&aacute;s que otras. Y diferentes campa&ntilde;as pueden polarizar m&aacute;s a diferentes grupos. Cuando hablamos de polarizaci&oacute;n y elecciones nos vienen a la cabeza las elecciones <em>a la madrile&ntilde;a</em> de mayo de 2021, con su &ldquo;comunismo o libertad&rdquo; o sus balas en sobres, pero el efecto polarizador de las elecciones y su influencia en la movilizaci&oacute;n de votantes propios y extra&ntilde;os va mucho m&aacute;s all&aacute; de la M-30. En <em>Votes and Violence</em>, un libro ya cl&aacute;sico sobre la movilizaci&oacute;n electoral, el polit&oacute;logo norteamericano Steven Wilkinson contaba c&oacute;mo, para movilizar a los votantes, los partidos pol&iacute;ticos en la India instigaban conflictos violentos entre diversas etnias durante la campa&ntilde;a para que la identidad &eacute;tnica, y no los conflictos socioecon&oacute;micos, por ejemplo, fueran el eje en torno al que se polarizaban las campa&ntilde;as electorales. Por tanto, la pregunta es: &iquest;cu&aacute;nto nos polarizaremos?
    </p><p class="article-text">
        Dos estudios recientes han respondido a esta pregunta con los mejores datos de los que disponemos. En el primer <a href="https://doi.org/10.1016/j.electstud.2020.102203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> se estudia el efecto de las elecciones en la polarizaci&oacute;n analizando 99 casos de 42 pa&iacute;ses entre 1996 y 2016. La evidencia se&ntilde;ala que, efectivamente, los momentos de mayor polarizaci&oacute;n afectiva, de mayor fractura sentimental, coinciden con las campa&ntilde;as electorales y la celebraci&oacute;n de elecciones. Adem&aacute;s, destacan que esta polarizaci&oacute;n se reduce significativamente tras pasar las elecciones. Aproximadamente cuatro meses despu&eacute;s de la cita electoral, las personas reducen su polarizaci&oacute;n en unos 0,33 puntos en una escala de 0 a 10. Puede no parecer mucho, pero es un efecto mayor que el de la edad o el nivel educativo, factores de demostrada influencia sobre lo polarizada que est&aacute; una persona.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/13608746.2022.2038492" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a>, realizamos un estudio longitudinal siguiendo el ciclo electoral que comenz&oacute; precisamente con las anteriores elecciones auton&oacute;micas en Andaluc&iacute;a en diciembre de 2018, y cubriendo las elecciones nacionales de abril de 2019 y las auton&oacute;micas, municipales y europeas de mayo del mismo a&ntilde;o. Estas citas electorales fueron las primeras tras la moci&oacute;n de censura contra el gobierno de Rajoy y tambi&eacute;n las primeras en las que Vox obtuvo representaci&oacute;n parlamentaria. Los resultados de este estudio se resumen en el gr&aacute;fico siguiente, donde podemos ver la valoraci&oacute;n media, en una escala de 0 a 10, que las personas encuestadas dan a los votantes de su partido preferido y a los votantes del resto de partidos, a lo largo de varios meses y en cuatro oleadas. El primer valor de referencia, antes de las andaluzas de 2018, muestra un nivel de polarizaci&oacute;n moderado, que incluso se reduce ligeramente, aunque de forma no significativa, dos meses despu&eacute;s de las elecciones andaluzas. Sin embargo, coincidiendo con las campa&ntilde;as electorales de las dos citas nacionales, observamos un aumento claro de la polarizaci&oacute;n, llegando hasta un diferencial de casi 1,5 puntos. Un aspecto a tener en cuenta m&aacute;s all&aacute; del aumento de la polarizaci&oacute;n es que este se ve empujado principalmente por una mejora de la valoraci&oacute;n de aquellos que votan lo mismo que nosotros. Habitualmente asociamos la polarizaci&oacute;n a emociones negativas, y si bien es cierto que empeora la valoraci&oacute;n de los oponentes, el efecto m&aacute;s marcado es una intensificaci&oacute;n de los sentimientos positivos con el propio partido y sus votantes. Por otro lado, en nuestro trabajo medimos tambi&eacute;n que, durante esas dos campa&ntilde;as electorales, las personas que m&aacute;s incrementaron su polarizaci&oacute;n se posicionaban ideol&oacute;gicamente en la izquierda y el centro. Esto podr&iacute;a relacionarse con los resultados electorales, ya que precisamente fueron PSOE y Ciudadanos los partidos que obtuvieron unos mejores resultados comparativamente en la cita electoral de abril de 2019.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Evolución de la polarización                            </span>
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        Volviendo a la pr&oacute;xima cita electoral andaluza, quedan varios interrogantes por despejar. &iquest;Nos polarizaremos m&aacute;s que hace tres a&ntilde;os? &iquest;Ha alcanzado la polarizaci&oacute;n un m&aacute;ximo o seguir&aacute; creciendo? &iquest;Se diluir&aacute; el efecto a lo largo del verano o continuar&aacute; con las nuevas convocatorias electorales que tendremos en los pr&oacute;ximos meses? &iquest;Habr&aacute; grupos que consigan polarizar m&aacute;s que el resto y se beneficien de ello movilizando m&aacute;s a los suyos?
    </p><p class="article-text">
        Se ha dicho que una de las principales causas del aumento de la polarizaci&oacute;n en los pa&iacute;ses occidentales es la continua exposici&oacute;n a campa&ntilde;as electorales. Las campa&ntilde;as agudizan nuestros sentimientos partidistas, haciendo a la vez que incrementen nuestros afectos hacia aquellos con los que compartimos voto y nuestra a animadversi&oacute;n a los que percibimos como oponentes. De hecho, podr&iacute;a decirse que ese es justo el objetivo que persiguen las campa&ntilde;as electorales. Sin embargo, ese clima polarizado tiene efectos m&aacute;s all&aacute; de la cita electoral, condicionando la formaci&oacute;n de acuerdos o la aprobaci&oacute;n de pol&iacute;ticas. He aqu&iacute; la paradoja: la acumulaci&oacute;n de procesos electorales, centrales en las democracias representativas contempor&aacute;neas, puede acabar incrementando la polarizaci&oacute;n y socavando, de este modo, la legitimidad del propio sistema democr&aacute;tico. Y con una cita auton&oacute;mica en unas semanas, regionales y municipales dentro de un a&ntilde;o y unas re&ntilde;idas elecciones generales en el horizonte, no parece que vayamos a tener un respiro pr&oacute;ximamente. Agarr&eacute;monos que vienen curvas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Miller, Isabel Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/polarizacion-elecciones-andalucia_132_8965356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 May 2022 20:57:11 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Barrios ricos, barrios pobres y ciudades desiguales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/barrios-barrios-pobres-ciudades-desiguales_132_1002714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo Atlas de distribución de renta de los hogares del INE nos ofrece el ingreso per cápita por sección censal. Los datos nos permiten calcular la desigualdad</p></div><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n social por la desigualdad se ha disparado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, especialmente tras el aumento de la misma que produjo la crisis que comenz&oacute; en 2008. A esta preocupaci&oacute;n social le ha seguido un importante crecimiento de las investigaciones acad&eacute;micas que se dedican a su estudio. Los conocidos estudios de autores como&nbsp;<a href="https://nadaesgratis.es/bagues/el-capital-en-el-siglo-xxi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas Piketty</a> o&nbsp;<a href="http://glineq.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Branko Milanovic</a> as&iacute; lo atestiguan. Una de las consecuencias m&aacute;s positivas de este inter&eacute;s renovado por la desigualdad es que cada vez disponemos de mejores datos y herramientas para estudiarla. Por ejemplo, en muchos pa&iacute;ses, como Espa&ntilde;a, los investigadores van teniendo acceso a los datos de declaraciones de la renta directamente, lo que supone una gran ventaja a la hora de calcular las desigualdades de ingresos reales. En este sentido, la&nbsp;<a href="https://www.fedea.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Fedea</a> viene realizando un c&aacute;lculo de los principales&nbsp;<a href="https://www.fedea.net/renta/desigualdad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indicadores de desigualdad</a> para un conjunto de los municipios espa&ntilde;oles. Este c&aacute;lculo se realiza a partir de las declaraciones individuales de la renta y, por tanto, nos muestra una panor&aacute;mica de las desigualdades entre los declarantes en un municipio. Pero los habitantes de un municipio con distintas rentas no se distribuyen de forma homog&eacute;nea por todo el territorio, sino que suelen agruparse en distintos barrios o distritos seg&uacute;n su renta. En esta entrada vamos a fijarnos en las desigualdades de ingresos, no entre personas, sino entre secciones censales de un municipio (que agrupan a una poblaci&oacute;n de entre 1.000 y 2.500 habitantes).
    </p><p class="article-text">
        Para saber c&oacute;mo de desigual se distribuye la renta entre las secciones de los municipios en Espa&ntilde;a hemos utilizado el <a href="https://www.ine.es/experimental/experimental.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atlas de Distribuci&oacute;n de Renta de los Hogares</a>, una base de datos experimental que ha puesto en abierto recientemente el&nbsp;<a href="https://www.ine.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE</a> y que ofrece el ingreso per c&aacute;pita por secci&oacute;n censal. Por ejemplo, el ingreso medio en la secci&oacute;n que incluye la urbanizaci&oacute;n de La Moraleja, en el t&eacute;rmino municipal de Alcobendas, es superior a 29.300 euros (cota m&aacute;xima que ofrece el INE como resultado del secreto estad&iacute;stico), mientras que la secci&oacute;n censal que coincide con el centro del mismo municipio (Alcobendas) tiene una renta media por persona en torno a los 8.500 euros. Pues bien, lo que vamos a hacer a continuaci&oacute;n es calcular el conocido&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Coeficiente_de_Gini" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coeficiente de Gini</a> para cada municipio en el que hay m&aacute;s de una secci&oacute;n -en este coeficiente, 0 significa igualdad absoluta y 1 desigualdad absoluta- tomando como datos las medias de renta de cada secci&oacute;n y ponderando por la poblaci&oacute;n. De este modo, medimos c&oacute;mo de dispares son las secciones censales de un determinado municipio en cuanto a su renta. Por regla general, cuanto m&aacute;s peque&ntilde;os son los municipios y menos secciones tienen, m&aacute;s bajo ser&aacute; este valor y, por eso, m&aacute;s abajo vamos a mostrar los resultados para municipios mayores de 50.000 habitantes y para capitales de provincias. Pero, como veremos, incluso entre los municipios de menor tama&ntilde;o tambi&eacute;n hay algunos resultados interesantes.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 1 muestra que la desigualdad calculada a partir de las rentas medias de las secciones para municipios de m&aacute;s de 50.000 habitantes va desde 0,05 hasta 0,28. Esto no nos dir&aacute; demasiado, solo que la desigualdad entre secciones es solo una parte de la desigualdad entre todas las personas de un municipio, que en algunos casos supera el coeficiente de 0,5, seg&uacute;n los datos de la renta de 2014 utilizados por Fedea. Es decir, la desigualdad espacial de la renta que hemos calculado es solo una parte de la desigualdad total de renta. El resto corresponde a la desigualdad entre las personas que viven en la misma secci&oacute;n censal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Distribuci&oacute;n de municipios por la desigualdad entre la renta media de sus secciones censales</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Quiz&aacute; resulte m&aacute;s interesante el gr&aacute;fico 2 donde mostramos la relaci&oacute;n entre la desigualdad calculada a partir de las declaraciones de la renta individuales y la desigualdad de renta entre las secciones censales para la mayor&iacute;a de capitales de provincia. En el eje horizontal representamos la desigualdad de renta entre personas calculada por Fedea con datos de 2014 y en el vertical, la desigualdad entre secciones que hemos calculado con datos de renta de 2016. &iquest;Qu&eacute; observamos? Pues lo m&aacute;s interesante bajo nuestro punto de vista es que hay ciudades que, con un mismo nivel de desigualdad entre personas, tienen distinto nivel de desigualdad espacial (entre secciones). Algunos ejemplos nos pueden ayudar a entender esta relaci&oacute;n. Uno llamativo son las tres capitales de provincia de la Comunidad Valenciana, que tienen un mismo nivel de desigualdad de renta entre personas (0,49), pero niveles relativamente diferentes de desigualdad espacial, siendo Alicante la capital con la mayor desigualdad entre secciones censales, seguida de Valencia y, por &uacute;ltimo, Castell&oacute;n con el nivel m&aacute;s bajo. Esto no quiere decir que Castell&oacute;n sea una ciudad con m&aacute;s igualdad, sino precisamente que la misma desigualdad se distribuye de forma m&aacute;s homog&eacute;nea, por lo que las secciones tienen una renta media m&aacute;s cercana. En Alicante, por el contrario, la poblaci&oacute;n se agrupa m&aacute;s en funci&oacute;n de sus ingresos, de modo que obtenemos secciones censales con datos de ingresos medios m&aacute;s dispares entre s&iacute;. Este es tambi&eacute;n un buen ejemplo para mostrar que la desigualdad de renta por secciones no tiene necesariamente que ver con el tama&ntilde;o, ya que de las tres ciudades es Valencia la m&aacute;s poblada, y Alicante, la m&aacute;s segregada espacialmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Desigualdad de renta entre personas y entre secciones censales</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por &uacute;ltimo, &iquest;cu&aacute;les son los municipios espa&ntilde;oles con una mayor desigualdad de renta entre secciones? &iquest;Coinciden con los m&aacute;s desiguales entre personas? La tabla 1 muestra los diez municipios m&aacute;s desiguales seg&uacute;n la distribuci&oacute;n entre secciones. Llama la atenci&oacute;n que esta lista no sigue claros patrones geogr&aacute;ficos o de tama&ntilde;o, y ni siquiera estos municipios son los m&aacute;s desiguales al calcular la desigualdad entre personas. As&iacute;, en la tabla est&aacute;n representadas hasta siete comunidades aut&oacute;nomas, hay dos municipios peninsulares con menos de 25.000 habitantes y grandes capitales como Madrid o Sevilla, adem&aacute;s de las dos ciudades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, cada vez disponemos de mejores datos que nos permiten dise&ntilde;ar intervenciones espec&iacute;ficas dirigidas a colectivos o, en este caso, territorios distintos. En esta entrada solo hemos mostrado algo que podemos hacer con estos datos: entender mejor las desigualdades de renta entre secciones, lo que nos da una idea de c&oacute;mo se agrupa la poblaci&oacute;n por renta en distintos pueblos y ciudades. Este an&aacute;lisis descriptivo puede complementar los an&aacute;lisis m&aacute;s complejos que ge&oacute;grafos, soci&oacute;logos y antrop&oacute;logos urbanos vienen realizando desde hace d&eacute;cadas acerca de c&oacute;mo se distribuyen las personas en el territorio seg&uacute;n sus caracter&iacute;sticas, como la renta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Municipios con mayor desigualdad de renta entre secciones censales</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Luis Miller, Isabel Rodríguez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Feb 2020 20:42:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Barrios ricos, barrios pobres y ciudades desiguales]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad]]></media:keywords>
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