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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rodrigo Irurzun]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rodrigo-irurzun/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rodrigo Irurzun]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Renovables: La tierra prometida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/renovables-tierra-prometida_132_8644641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bb6aba9-7711-4e84-a26b-448d91ace6aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Renovables: La tierra prometida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras décadas reclamando un sistema energético 100% renovable, las tensiones generadas en los territorios por su despliegue ponen contra las cuerdas a las organizaciones ecologistas, que tienen difícil oponerse a un despliegue masivo y rápido de estas tecnologías</p></div><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula &ldquo;Un horizonte muy lejano&rdquo;, protagonizada por Nicole Kidman y Tom Cruise, ilustra la &uacute;ltima oleada de expansi&oacute;n hacia el oeste americano, en la que se atra&iacute;a a los colonos otorg&aacute;ndoles tierra muy barata o incluso gratis. A finales del siglo XIX, el ferrocarril permiti&oacute; la llegada masiva de inmigrantes en busca de tierras y prosperidad, atra&iacute;dos por legislaciones como la <em>Donation Land Claim</em> o la posterior <em>Homestead Act</em>. Algunas de las im&aacute;genes m&aacute;s impactantes de esta epopeya corresponden a las carreras que se organizaban en algunos estados, conocidas como <a href="https://historia.nationalgeographic.com.es/foto-del-dia/land-rush-oklahoma_16717" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Land Run</em></a><a href="https://historia.nationalgeographic.com.es/foto-del-dia/land-rush-oklahoma_16717" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> o </a><a href="https://historia.nationalgeographic.com.es/foto-del-dia/land-rush-oklahoma_16717" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Land Rush</em></a>, y que da pie a las &uacute;ltimas escenas de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XXI, las carreras por la tierra est&aacute;n destinadas a la ubicaci&oacute;n de grandes parques de generaci&oacute;n renovable, en busca de terreno, sol, viento, y puntos de conexi&oacute;n a la red el&eacute;ctrica. El pistoletazo de salida ha sido el sorpaso de costes entre las tecnolog&iacute;as f&oacute;siles y las renovables, apoyado por la necesidad de combatir la emergencia clim&aacute;tica y el progresivo agotamiento de los combustibles f&oacute;siles, en concreto del petr&oacute;leo &ldquo;barato&rdquo;. Como en la pel&iacute;cula, la desenfrenada pugna por alcanzar un pedazo de tierra no est&aacute; exenta de accidentes, empujones y alg&uacute;n que otro herido.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima d&eacute;cada las renovables <a href="https://www.irena.org/publications/2021/March/Renewable-Capacity-Statistics-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han duplicado la potencia instalada a nivel mundial</a>, impulsadas principalmente por grandes instalaciones e&oacute;licas y fotovoltaicas <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_photovoltaic_power_stations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ocupan cientos o miles de hect&aacute;reas</a>. Durante el a&ntilde;o 2020 <a href="https://www.irena.org/newsroom/pressreleases/2021/Apr/World-Adds-Record-New-Renewable-Energy-Capacity-in-2020" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han a&ntilde;adido 260 GW</a>, un 50% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior, con China como l&iacute;der mundial en generaci&oacute;n renovable, seguida de lejos por Estados Unidos, Brasil y Canad&aacute;, y con expectativas de seguir creciendo a un ritmo de m&aacute;s de 300 GW al a&ntilde;o (el equivalente en potencia a 300 reactores nucleares), <a href="https://www.iea.org/reports/renewables-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incrementando un 60% la potencia instalada</a> en los pr&oacute;ximos 5 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Una expansi&oacute;n que no est&aacute; exenta de conflictos, como en EEUU, donde la SEIA <a href="https://www.seia.org/research-resources/major-solar-projects-list" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contabiliza un total de 140 GW</a> en parques de m&aacute;s de 1 MW, de los cuales algo m&aacute;s de la mitad est&aacute; ya en operaci&oacute;n. En el condado de <a href="https://crosscut.com/environment/2021/05/solar-power-becomes-nightmare-some-klickitat-county-residents" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Klickitat</a> (Washington) o en el <a href="https://www.blm.gov/press-release/land-segregation-announced-rough-hat-nye-county-solar-project" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">valle de Pahrump</a> (Nevada), proyectos de miles de hect&aacute;reas est&aacute;n siendo contestados <a href="https://www.nbcnews.com/news/us-news/clean-green-nevada-town-fights-keep-solar-industry-desert-rcna6578" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por parte de grupos conservacionistas</a>. En Italia el gobierno est&aacute; pensando en la <a href="https://www.reuters.com/business/energy/italy-plans-special-areas-renewables-help-cut-red-tape-2021-05-24/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creaci&oacute;n de &aacute;reas especiales</a> en las que se reduzcan los tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos que est&aacute;n frenando el despliegue renovable, limitando la participaci&oacute;n de las autoridades locales y regionales. Tambi&eacute;n la miner&iacute;a de materiales como el litio o el cobre genera <a href="https://www.bloomberglinea.com/2021/12/18/el-mundo-quiere-mas-litio-el-desafio-no-desea-mas-minas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tensiones</a> en todo el Mundo, desde Per&uacute; a Nevada. En Serbia las autoridades rechazaron los <a href="https://www.theguardian.com/environment/2021/dec/16/serbia-blocks-rio-tintos-plan-to-mine-lithium-after-protests" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">planes de miner&iacute;a de litio del Grupo Rio Tinto</a>, al igual que <a href="https://www.elperiodicoextremadura.com/caceres-local/2021/10/27/seis-anos-tramites-mina-58855926.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mina de Valdeflores</a>, en C&aacute;ceres. En Espa&ntilde;a, la avalancha de proyectos que han <a href="https://www.ree.es/es/clientes/datos-acumulados-generacion-renovable" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solicitado el acceso a la red el&eacute;ctrica</a> ha puesto en pie de guerra a quienes habitan en los territorios. A finales de 2021 se contabilizan m&aacute;s de 300 GW de potencia, 3 veces la instalada actualmente, y que multiplica por siete la m&aacute;xima punta de consumo. Aunque parte de las solicitudes han sido rechazadas y las que quedan tendr&aacute;n que pasar por una serie de tr&aacute;mites antes de su construcci&oacute;n, incluyendo una evaluaci&oacute;n de impacto ambiental, el conflicto est&aacute; servido.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento ecologista se debate entre quienes piensan que la transici&oacute;n energ&eacute;tica es imperativa y urgente ante la emergencia clim&aacute;tica, y quienes perciben graves amenazas en el modelo que se est&aacute; implantando. Hay quien tilda los argumentos de quienes defienden su territorio de viscerales o <em>NIMBY</em>, pero hay aspectos objetivos para reflexionar. El despliegue de las renovables est&aacute; replicando la l&oacute;gica de mercado que nos ha llevado a una crisis ecol&oacute;gica sin precedentes, y que no se cuestiona los l&iacute;mites del planeta en que vivimos, aspecto analizado hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os por autores como Nicholas Georgescu-Roegen o en el informe &ldquo;Los l&iacute;mites al crecimiento&rdquo;, de Donella Medows.
    </p><p class="article-text">
        Entre estos l&iacute;mites se encuentran los minerales necesarios para la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Un reciente estudio de la IEA sobre <a href="https://www.iea.org/reports/the-role-of-critical-minerals-in-clean-energy-transitions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el papel de los minerales cr&iacute;ticos en la transici&oacute;n a las energ&iacute;as limpias</a> se&ntilde;ala que la demanda de cobre, cadmio, manganeso, n&iacute;quel, grafito, cobalto, litio, silicio y tierras raras como el neodimio se multiplicar&aacute; entre cuatro y seis veces. Estos materiales son necesarios para plantas de generaci&oacute;n, redes de distribuci&oacute;n, subestaciones, almacenamiento o veh&iacute;culos el&eacute;ctricos. Seg&uacute;n el informe, un sistema basado en energ&iacute;as renovables necesita m&aacute;s materiales que un sistema basado en combustibles f&oacute;siles. Por ejemplo, un coche el&eacute;ctrico requiere de seis veces m&aacute;s minerales que uno de combusti&oacute;n, mientras que los aerogeneradores requieren nueve veces m&aacute;s minerales que una t&eacute;rmica de gas. Aun as&iacute;, el estudio no aborda los l&iacute;mites de estos materiales, como s&iacute; lo hacen los trabajos de <a href="https://www.elsaltodiario.com/escasez-de-recursos/entrevista-minerales-materias-primas-escasez-alicia-valero-estamos-cerca-alcanzar-limites-geologicos-planeta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio y Alicia Valero</a>.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran problema es la afecci&oacute;n a la biodiversidad, que cuenta adem&aacute;s entre sus mayores enemigos la p&eacute;rdida y fragmentaci&oacute;n de h&aacute;bitats. En mayo de 2019 el IPBES publicaba un <a href="https://www.ipbes.net/news/Media-Release-Global-Assessment#_Indigenous_Peoples,_Local" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demoledor informe</a> que daba cuenta del ritmo acelerado de destrucci&oacute;n de la biodiversidad. Tambi&eacute;n en los diversos informes sobre <a href="https://stockholmresilience.org/research/planetary-boundaries/the-nine-planetary-boundaries.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&iacute;mites Planetarios</a>, del <em>Stockholm Resilience Center</em>, la integridad de la biosfera (que incluye la p&eacute;rdida de biodiversidad y los servicios ecosist&eacute;micos), los cambios en los usos de la tierra, y los ciclos del f&oacute;sforo y del nitr&oacute;geno, superan los umbrales cr&iacute;ticos en mucha mayor medida que el calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        Continuar con el ritmo de consumo actual no es posible. El <a href="https://www.wwf.es/nuestro_trabajo/informe_planeta_vivo_ipv/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Planeta Vivo</a>, que WWF lleva 22 a&ntilde;os elaborando, indica que &ldquo;nos estamos comiendo el planeta&rdquo; a marchas forzadas, superando desde hace a&ntilde;os su capacidad de regeneraci&oacute;n, de forma que nuestro ritmo de consumo requerir&iacute;a disponer de m&aacute;s de un planeta y medio. Los combustibles f&oacute;siles, adem&aacute;s de contaminar la atm&oacute;sfera, han permitido al ser humano su expansi&oacute;n y la transformaci&oacute;n del entorno, la construcci&oacute;n desenfrenada de infraestructuras, una movilidad sin precedentes, y un ritmo de extracci&oacute;n, fabricaci&oacute;n y desecho de materiales y sustancias qu&iacute;micas, que es origen de la degradaci&oacute;n a escala planetaria de los fr&aacute;giles equilibrios ecosist&eacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Una transici&oacute;n energ&eacute;tica liderada por las grandes empresas y capitales no va a cambiar un modelo en que la energ&iacute;a es gestionada como un bien de consumo, especulando con el precio y abaratando costes, para sacar la m&aacute;xima rentabilidad. Y el negocio de la energ&iacute;a es suculento. S&oacute;lo las renovables <a href="https://www.alliedmarketresearch.com/renewable-energy-market" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">representan ya m&aacute;s de 880.000 millones de d&oacute;lares</a>, aproximadamente el 1% del PIB mundial, y las <a href="https://www.iea.org/reports/world-energy-investment-2021/executive-summary" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inversiones en el sector energ&eacute;tico</a> alrededor del 2% del mismo. Cuando en el a&ntilde;o 2012 se cre&oacute; la Plataforma por un Nuevo Modelo Energ&eacute;tico, el cambio no consist&iacute;a &uacute;nicamente en sustituir unas tecnolog&iacute;as por otras, sino que deb&iacute;a adem&aacute;s basarse en el<a href="http://www.nuevomodeloenergetico.org/pgs2/index.php/main-page-list/documento-base/documento-base-espanol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ahorro, la eficiencia, y en el control social de la energ&iacute;a</a>. El desarrollo de las energ&iacute;as renovables, cuyo recurso est&aacute; distribuido, es una oportunidad para democratizar el sistema energ&eacute;tico, en la medida en que la ciudadan&iacute;a y los gobiernos tengan la valent&iacute;a y la inteligencia suficientes para enfrentarse a los poderosos lobbies que dominan el sector. Tambi&eacute;n el Informe de Ecologistas en Acci&oacute;n &ldquo;<a href="https://www.ecologistasenaccion.org/2050/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hacia un escenario energ&eacute;tico justo y sostenible en 2050</a>&rdquo;, del a&ntilde;o 2015, apunta en la misma direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, en el &aacute;mbito ecologista hay personas preocupadas por el calentamiento del clima que ven en este despliegue la &uacute;nica oportunidad de combatirlo. Reducir dr&aacute;sticamente el consumo de energ&iacute;a resulta complicado cuando hay pa&iacute;ses, regiones y hogares que deber&iacute;an aumentarlo para lograr unas condiciones de vida dignas, y quienes deber&iacute;amos reducirlo no parecemos dispuestos a renunciar a ciertos &ldquo;lujos&rdquo;. Como indica <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/barry-commoner-aliente-ilusiones-renovables_132_8576319.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jorge Riechmann</a>, la dificultad estriba en ilusionar a una mayor&iacute;a social en los pa&iacute;ses sobredesarrollados para &ldquo;empobrecernos energ&eacute;ticamente&rdquo;. Por eso, desde una &oacute;ptica realista, los escenarios m&aacute;s ambiciosos de la <a href="https://www.iea.org/reports/world-energy-outlook-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IEA</a>, que plantean en 2050 una reducci&oacute;n global del consumo del 8% respecto a 2020, son todo un reto, si obviamos en ellos la apuesta por tecnolog&iacute;as muy cuestionadas como la nuclear y la captura y almacenamiento de carbono. Estos escenarios plantean romper con la tendencia hist&oacute;rica de aumento del consumo, y contando con un incremento de la poblaci&oacute;n mundial de 2.000 millones de personas seg&uacute;n estimaciones de NNUU, la reducci&oacute;n del consumo per c&aacute;pita ser&iacute;a de un nada despreciable 20%.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la electricidad es el sector de mayor penetraci&oacute;n de renovables, pero representa &uacute;nicamente la quinta parte del consumo de energ&iacute;a. El 80% restante son derivados del petr&oacute;leo, gas natural y carb&oacute;n, destinados en gran medida al transporte y la industria. Descarbonizar la econom&iacute;a implicar&iacute;a, seg&uacute;n la versi&oacute;n m&aacute;s aceptada, que una parte importante de esos sectores electrifiquen sus consumos, por lo que la demanda de electricidad, m&aacute;s all&aacute; de reducirse, tender&iacute;a a aumentar. En cualquiera de los escenarios, la transici&oacute;n energ&eacute;tica implicar&aacute; un gran despliegue de renovables, y ello significar&aacute; ocupar grandes extensiones de terreno, eliminar cultivos y modificar paisajes, pero ser&aacute; un mal menor comparado con la cat&aacute;strofe clim&aacute;tica que se avecina de no llevarse a cabo. Que se lleve a cabo perpetuando un modelo centralizado de producci&oacute;n y con el control de los recursos en manos de las empresas es una postura posibilista, en l&iacute;nea con el Green New Deal, en el que las empresas y el capital enfocan sus negocios en torno a la sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Por contra, la lejan&iacute;a de las centrales de generaci&oacute;n de electricidad, y en general, de cualquier extracci&oacute;n o producci&oacute;n de materiales, de su lugar de consumo, genera un efecto de desafecci&oacute;n de quienes consumen los productos, ya sea energ&iacute;a, ropa, alimentos o muebles. Genera adem&aacute;s un efecto de distorsi&oacute;n de los impactos, dimensiones o necesidades de las zonas en las que se producen. Una desconexi&oacute;n que genera la ilusi&oacute;n de que todo es posible a la hora de satisfacer cualquier apetencia, y una enorme dificultad para gestionar socialmente los recursos, lo que facilita la concentraci&oacute;n de poder.
    </p><p class="article-text">
        Si pudi&eacute;ramos cerrar los ojos e imaginar un sistema justo y sostenible, capaz de cubrir las necesidades de todas las personas, quiz&aacute;s pensar&iacute;amos en un sistema en que los productos estuvieran dise&ntilde;ados para ser duraderos, reparables y reciclables. Donde se trabajase menos en tareas productivas y se destinase m&aacute;s tiempo a trabajos comunes, a disfrutar con la familia y amistades y un ocio de bajo impacto. Donde la mayor&iacute;a de los productos recorrieran unas decenas o pocos cientos de kil&oacute;metros, y donde los aparatos que se utilizan poco, como coches, lavadoras o herramientas, fueran de uso compartido. Quiz&aacute;s pensar&iacute;amos que la poblaci&oacute;n deber&iacute;a distribuirse en ciudades de tama&ntilde;o medio y funcionar y trabajar en torno al barrio y la comarca. Donde el transporte a distancia de personas y mercanc&iacute;as se podr&iacute;a realizar en ferrocarril el&eacute;ctrico y la edificaci&oacute;n fuera energ&eacute;ticamente eficiente y confortable. Nuestras necesidades energ&eacute;ticas ser&iacute;an mucho menores que las actuales, y podr&iacute;an ser cubiertas con peque&ntilde;as o medianas instalaciones en las ciudades o en sus alrededores, de gesti&oacute;n p&uacute;blica y transparente.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos ante la disyuntiva entre lo que nos venden como posible y lo que somos capaces de imaginar. Criticar el actual modelo de transici&oacute;n energ&eacute;tica tiene el riesgo de que nos acusen de so&ntilde;adores o de frenar la lucha contra el calentamiento del clima. Pero hay razones para pensar que ese modelo puede no ser viable ni deseable, y que la emergencia ecol&oacute;gica no se va a resolver mediante la misma l&oacute;gica que la ha generado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Irurzun]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/renovables-tierra-prometida_132_8644641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jan 2022 05:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Renovables: La tierra prometida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Energía para qué? Urge un cambio de paradigma que nos reconcilie con la Tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/energia-urge-paradigma-reconcilie-tierra_132_1002660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f42bb102-8673-456a-9af4-fe48837aa635_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Energía para qué? Urge un cambio de paradigma que nos reconcilie con la Tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No podemos replicar este modelo, se debe realizar un esfuerzo de autocontención individual y colectiva, y de uso responsable de la energía y de los recursos</p></div><p class="article-text">
        La emergencia clim&aacute;tica es uno de los mayores exponentes de la crisis civilizatoria que vive el ser humano. El consumo voraz de energ&iacute;a es causante de gran parte de las emisiones, pero tambi&eacute;n de muchos de los desaguisados ecol&oacute;gicos que protagonizamos. El acceso a los recursos energ&eacute;ticos f&oacute;siles, guardados por el planeta a lo largo de millones de a&ntilde;os, ha supuesto grandes avances tecnol&oacute;gicos y sociales, pero tambi&eacute;n un poder de transformaci&oacute;n del entorno sin precedentes. Tanto es as&iacute; que en pocas d&eacute;cadas hemos extralimitado la capacidad de regeneraci&oacute;n del planeta que habitamos, esquilmando recursos naturales y causando la extinci&oacute;n de especies a un ritmo in&eacute;dito en nuestra historia, como informaba el IPBES (Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Ecosist&eacute;micos) hace pocos meses.
    </p><p class="article-text">
        Asistimos al mismo tiempo a una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n de las energ&iacute;as renovables, pero el problema de fondo sigue siendo tab&uacute;. No es cuesti&oacute;n de cambiar unas tecnolog&iacute;as por otras, que tambi&eacute;n, sino que es necesario un cambio de paradigma, de manera de habitar el planeta, en el que el ser humano respete sus l&iacute;mites y sus ritmos. En materia energ&eacute;tica, el Sol, el viento y otros recursos renovables, pueden ofrecer enormes cantidades de energ&iacute;a. Pero para aprovecharla es necesario la construcci&oacute;n de infraestructuras que requieren materiales cuyos recursos son limitados. Unido a este l&iacute;mite, cabe hacerse la pregunta sobre la necesidad de tanta energ&iacute;a, sobre todo si es derrochada, y qu&eacute; actividades llevamos a cabo gracias a ella, especialmente si tienen impactos negativos en la biodiversidad o en nuestro entorno.
    </p><p class="article-text">
        El calentamiento global del clima empieza a dar la cara, a mostrar sus primeros efectos, tal como viene advirtiendo la comunidad cient&iacute;fica desde hace d&eacute;cadas. Las previsiones de los modelos clim&aacute;ticos se cumplen, aunque a un ritmo m&aacute;s r&aacute;pido del esperado. Fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos, anomal&iacute;as en la temperatura, lluvias torrenciales, sequ&iacute;as, infraestructuras arrasadas por el viento y las olas&hellip; y lo peor est&aacute; por venir. &ldquo;Muerte y destrucci&oacute;n&rdquo;, as&iacute; describ&iacute;a una cadena de noticias el paso de la borrasca Gloria por la costa de Catalu&ntilde;a, Valencia y Murcia, hace apenas un mes. &iquest;Sensacionalismo? Que se lo pregunten a los brit&aacute;nicos ante la devastaci&oacute;n que hace unos d&iacute;as ha causando la tormenta Dennis, que ha puesto al pa&iacute;s en jaque con m&aacute;s de 600 alertas y avisos por inundaci&oacute;n. Las olas gigantes, los vientos huracanados, y los niveles de precipitaci&oacute;n de Gloria, Dennis, o la DANA regitrada en septiembre de 2019 en la regi&oacute;n de Murcia marcan registros hist&oacute;ricos. Gloria, por ejemplo, produjo olas de 14 metros en el Mediterr&aacute;neo occidental, las m&aacute;s altas registradas nunca en esta zona.
    </p><p class="article-text">
        Ya nadie puede negar la evidencia, y ciudades, pa&iacute;ses y regiones, como la Uni&oacute;n Europea, han declarado la emergencia clim&aacute;tica. Se redactan leyes de cambio clim&aacute;tico, y se ponen en marcha algunos planes para hacer frente al problema, aunque dada su magnitud, parecen claramente insuficientes. Los pa&iacute;ses m&aacute;s emisores contin&uacute;an sin comprometerse, y no existe una gobernanza global eficaz, ni acuerdos vinculantes, ni sanciones, que permitan hacer frente de manera efectiva y uniforme a este reto que tenemos como humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Vamos directos hacia los escenarios m&aacute;s pesimistas que nos ofrecen los modelos clim&aacute;ticos, con incrementos en la temperatura global de varios grados, y con efectos impredecibles. Los modelos utilizados son incapaces de prever los posibles efectos de retroalimentaci&oacute;n y fen&oacute;menos no lineales, complejos e interrelacionados, que se vaticina que suceder&aacute;n al sobrepasar determinados umbrales y puntos de equilibrio. Lo que s&iacute; sabemos es que, superados dichos umbrales, el Mundo ser&aacute; distinto a como lo hemos conocido a lo largo de la historia del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible a estas alturas frenar el cambio clim&aacute;tico? &iquest;Puede darse una revoluci&oacute;n de las renovables que avance r&aacute;pidamente hacia un futuro descarbonizado?
    </p><p class="article-text">
        Ya no podemos hablar de lucha contra el cambio clim&aacute;tico porque est&aacute; aqu&iacute;, y el sistema clim&aacute;tico tiene una gran inercia. Las acciones que emprendamos hoy comenzar&aacute;n a tener efecto con toda probabilidad transcurridas d&eacute;cadas o siglos. Esto no significa que no deba realizarse el mayor de los esfuerzos por invertir el curso de los acontecimientos. Todo lo contrario. Cuanto antes se comience a reducir las emisiones y se alcance la neutralidad de carbono, mayores probabilidades habr&aacute; de no sobrepasar umbrales peligrosos. Debe trabajarse de forma urgente por estabilizar las constantes vitales en el planeta si queremos que la vida en &eacute;l sea similar a la que hemos conocido a lo largo de toda la historia de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de reducir las emisiones lo m&aacute;s r&aacute;pido posible (lo ideal ser&iacute;a a un ritmo del 7% o del 8% anual), ser&aacute; necesario trabajar con la mirada a corto, medio y largo plazo, en la adaptaci&oacute;n a las nuevas condiciones clim&aacute;ticas y meteorol&oacute;gicas. En las costas de Catalu&ntilde;a, Comunidad Valenciana o Murcia, se empieza ya a pensar en no reconstruir algunas de las infraestructuras da&ntilde;adas por las &uacute;ltimas borrascas, debido a la enorme probabilidad, casi certeza, de que volver&aacute;n a sufrir los mismos problemas tarde o temprano.
    </p><p class="article-text">
        Urge tambi&eacute;n establecer mecanismos internacionales para acoger a las personas que ya est&aacute;n perdiendo sus hogares, establecer la figura del refugiado clim&aacute;tico y dotarla de seguridad jur&iacute;dica. Urgente establecer los mecanismos de cooperaci&oacute;n internacional adecuados para que quienes m&aacute;s sufrir&aacute;n las consecuencias de un problema que no han causado tengan la ayuda necesaria para hacerle frente. Las pol&iacute;ticas actuales, como bien sabemos, son bien diferentes: construcci&oacute;n de barreras, refuerzo de fronteras y blindaje en los tribunales de la pr&aacute;ctica inmoral de las &ldquo;devoluciones en caliente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se ha llegado hasta este punto despu&eacute;s de una carrera suicida. Las petroleras y gasistas han estado financiando campa&ntilde;as negacionistas, maquillando las cifras, y tergiversando la realidad, mientras perforaban cada vez m&aacute;s lejos y m&aacute;s profundo, exprimiendo las entra&ntilde;as de la tierra mediante t&eacute;cnicas cada vez m&aacute;s agresivas. La energ&iacute;a es un bien de primera necesidad para el desarrollo de cualquier actividad humana y econ&oacute;mica, y en esta sociedad devoramos petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n con compulsi&oacute;n bul&iacute;mica. Estas corporaciones tienen una gran influencia y relaci&oacute;n en sectores como las finanzas o los medios de comunicaci&oacute;n. Sus tent&aacute;culos abrazan tambi&eacute;n al poder pol&iacute;tico, apretando a quienes no se pliegan a sus intereses y premiando a quienes legislan y gobiernan a su favor.
    </p><p class="article-text">
        Las emisiones derivadas de la quema de combustibles f&oacute;siles representan aproximadamente el 75% del total de las emisiones, tanto a nivel mundial, como europeo, o espa&ntilde;ol. Por ello, conseguir un sistema energ&eacute;tico 100% renovable es la tarea m&aacute;s urgente a acometer. Entre el 75% y el 80% de las reservas de carb&oacute;n, gas y petr&oacute;leo deben quedar en el subsuelo si queremos tener probabilidades de que el incremento de temperatura global se limite a 1,5&ordm;C. Y debe actuarse tambi&eacute;n en otros sectores que generan emisiones, como el de los residuos, el agroganadero y el forestal.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el escenario que manejamos hoy es muy diferente al de hace cinco a&ntilde;os. Asistimos a una explosi&oacute;n de proyectos de energ&iacute;as renovables debido al descenso de costes y a la producci&oacute;n en masa. La tecnolog&iacute;a no para de avanzar, consiguiendo mayores eficiencias y capacidad de integraci&oacute;n en las redes. Podr&iacute;amos ser testigos de un despliegue sin precedentes, especialmente de energ&iacute;a e&oacute;lica y solar, que nos lleve en 10 o 20 a&ntilde;os hacia un escenario 100% renovable, y por el camino madurar otras fuentes como la maremotriz o la bioenerg&iacute;a sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Pero la transici&oacute;n hacia un modelo energ&eacute;tico sostenible no es tan sencilla como realizar la sustituci&oacute;n de unas fuentes energ&eacute;ticas por otras. No se trata &uacute;nicamente de realizar un cambio tecnol&oacute;gico, porque lo m&aacute;s probable es que no existan materiales suficientes en el planeta para ello. Algunos metales, tierras raras, y otros minerales dan muestras ya de cierto grado de agotamiento, y son necesarios para construir los aerogeneradores, parques solares, bater&iacute;as de acumulaci&oacute;n, coches el&eacute;ctrico, o redes de distribuci&oacute;n m&aacute;s tupidas, que precisa nuestro actual modelo de consumo. No podemos replicar este modelo simplemente tomando la energ&iacute;a de fuentes renovables, si no que adem&aacute;s se debe realizar un esfuerzo de reducci&oacute;n del consumo, de autocontenci&oacute;n individual y colectiva, y de uso responsable de la energ&iacute;a y de los recursos.
    </p><p class="article-text">
        Enfrentar los l&iacute;mites de materiales y la emergencia clim&aacute;tica obliga a poner en marcha estrategias que van m&aacute;s all&aacute; de la cl&aacute;sica &ldquo;eficiencia energ&eacute;tica&rdquo; basada en tecnolog&iacute;as m&aacute;s eficientes. Sin un cambio de h&aacute;bitos y de perspectiva es f&aacute;cil que se produzca el efecto rebote o paradoja de Jevons, seg&uacute;n la cual lo m&aacute;s probable es que tecnolog&iacute;as m&aacute;s eficientes lleven a un mayor consumo en t&eacute;rminos globales, debido al mayor uso y menor coste. Los l&iacute;mites planetarios, probablemente obliguen, por el contrario, a reducciones relativamente grandes y en t&eacute;rminos globales del consumo de recursos minerales y energ&eacute;ticos, relocalizaci&oacute;n de procesos industriales, menor movilidad de mercanc&iacute;as y pasajeros, y una reordenaci&oacute;n de los tipos y tiempos de trabajo, entre otros aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de una transformaci&oacute;n social, econ&oacute;mica, y de valores, porque el sistema econ&oacute;mico y social que ha generado el problema no es v&aacute;lido para resolverlo. Porque una sociedad competitiva, que fomenta el ego, la dominaci&oacute;n, el crecimiento y la separaci&oacute;n con la naturaleza es incompatible con una convivencia pac&iacute;fica entre los seres humanos y de estos con el planeta. Y esa transformaci&oacute;n, que ser&aacute; compleja, debe ser socialmente justa, y de escala global. Ser&aacute; tanto m&aacute;s viable, y suscitar&aacute; menores tensiones, cuanta mayor capacidad de participar en ella tenga la ciudadan&iacute;a. Porque algo as&iacute; puede ser descontrolado y sobre todo tremendamente injusto si pensamos que el mercado por s&iacute; mismo dar&aacute; a la sociedad lo que en cada momento necesite, o puede ser impuesto por la fuerza de las autoridades, generando grandes resistencias.
    </p><p class="article-text">
        Ante el reto que supone la transici&oacute;n hacia una econom&iacute;a baja en carbono y respetuosa con los l&iacute;mites del planeta, es necesario un empuje desde abajo, desde la ciudadan&iacute;a empoderada. Las energ&iacute;as renovables distribuidas y ligadas a los puntos de consumo, el ahorro y la eficiencia a gran escala, podr&iacute;an suponer la punta de lanza de esta transformaci&oacute;n, generando altas tasas de empleo de calidad. Los hogares, comunidades y barrios, las ciudades, oficinas y edificios p&uacute;blicos podr&iacute;an autoabastecerse de gran parte de la energ&iacute;a que necesitasen, bajo un esquema de reducci&oacute;n de consumo generalizado, e incluso convertirse en puntos de generaci&oacute;n de el&eacute;ctricidad, biog&aacute;s o calor.
    </p><p class="article-text">
        El Pacto Verde, o Green New Deal, no deber&iacute;a ser &uacute;nicamente un conjunto de medidas lanzadas por el poder pol&iacute;tico hacia el sector empresarial. Ello supondr&iacute;a que sean los de siempre, bajo la misma l&oacute;gica del capitalismo depredador, quienes propongan las soluciones. En su lugar, este Pacto Verde deber&iacute;a ser un pacto social amplio, que superase el sistema capitalista, anteponiendo la vida al beneficio econ&oacute;mico de unas &eacute;lites. La &uacute;nica opci&oacute;n para superar esta crisis es entender que el crecimiento ilimitado es imposible y que la econom&iacute;a debe estar al servicio de la sociedad y no al rev&eacute;s. Es necesario centrarse en lo importante, en preservar la vida, y establecer una nueva manera de habitar la Tierra, en el que respetemos sus l&iacute;mites, y la humanidad d&eacute; lo mejor de s&iacute; misma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Irurzun]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2020 23:33:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Energía para qué? Urge un cambio de paradigma que nos reconcilie con la Tierra]]></media:title>
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