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    <title><![CDATA[elDiario.es - Phumzile Mlambo-Ngcuka]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/phumzile-mlambo-ngcuka/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Phumzile Mlambo-Ngcuka]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Con voluntad, se puede poner fin a la violencia contra las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/voluntad-poner-violencia-mujeres_129_6453954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71053c63-4a57-4a75-b74c-a8e33f3a89a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con voluntad, se puede poner fin a la violencia contra las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia que los hombres ejercen contra las mujeres es también una pandemia; una pandemia que precede y que sobrevivirá al virus</p></div><p class="article-text">
        Hemos visto la estrecha relaci&oacute;n que existe entre la pandemia de COVID-19 y el aumento de las denuncias por violencia en cualquiera de sus formas. La llamamos <a href="https://www.unwomen.org/es/news/in-focus/in-focus-gender-equality-in-covid-19-response/violence-against-women-during-covid-19" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pandemia en la sombra</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hemos visto las diferentes maneras en que las sociedades y nuestros servicios p&uacute;blicos responden ante la ciudadan&iacute;a que presenta una enfermedad potencialmente mortal y ante quienes recurren por ayuda porque sus parejas son potencialmente de riesgo para su salud o su vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto c&oacute;mo el mundo entero respondi&oacute; ante la pandemia por coronavirus, poniendo manos a la obra, con inversiones conscientes y protocolos apoyados con determinaci&oacute;n. Cada uno de los continentes reconoci&oacute; las desastrosas consecuencias sanitarias de la pandemia y la necesidad de detenerlas de plano. La violencia que los hombres ejercen contra las mujeres es tambi&eacute;n una pandemia; una pandemia que precede y que sobrevivir&aacute; al virus.&nbsp;Tambi&eacute;n necesita de una respuesta global y coordinada que cuente con protocolos de aplicaci&oacute;n. Tambi&eacute;n afecta a grandes poblaciones de todas las edades. Tan s&oacute;lo el a&ntilde;o pasado, <a href="https://www.unwomen.org/en/digital-library/multimedia/2020/4/infographic-covid19-violence-against-women-and-girls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">243 millones de mujeres y ni&ntilde;as</a> sufrieron violencia sexual o f&iacute;sica por parte de sus parejas.&nbsp;Los informes de este a&ntilde;o abundan en casos de violencia contra mujeres y ni&ntilde;as en el &aacute;mbito privado, ciberacoso, matrimonios infantiles, acoso sexual y violencia sexual.
    </p><p class="article-text">
        Si te sometes a un test de detecci&oacute;n del coronavirus, nadie te pregunta qu&eacute; llevabas puesto cuando te infectaste o si estuviste bebiendo alcohol. Tienes la seguridad de que tu test ser&aacute; examinado en un laboratorio as&iacute; como una razonable probabilidad de recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica. La respuesta no depender&aacute; de si te creen. No sentir&aacute;s tal nivel de verg&uuml;enza que probablemente ni siquiera intentes acudir a las autoridades. Recibir&aacute;s cuidados y apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Si erradicar la violencia de los hombres contra las mujeres fuera tan f&aacute;cil como aplicar una vacuna. Si la respuesta estuviera tan bien financiada como nuestra respuesta ante el virus y sus repercusiones en nuestras sociedades y econom&iacute;as. Imaginen si invirti&eacute;ramos la misma cantidad de experiencia y energ&iacute;a en encontrar una soluci&oacute;n sostenible para todo el mundo. Si el conjunto de l&iacute;deres mundiales, incluidos las/os jefas/es de Estado, se dedicaran exclusivamente a dirigir la batalla; si quienes trabajan en la primera l&iacute;nea, como fiscales, juezas/ces y polic&iacute;as, salvaran las vidas de las mujeres y las ni&ntilde;as con el mismo empe&ntilde;o que el personal sanitario; y si los ministerios de econom&iacute;a destinaran fondos y proveyeran kits posviolaci&oacute;n a los laboratorios forenses del mismo modo en que proveyeron EPP y servicios de testeo. Imaginen si todas las personas nos comport&aacute;ramos de este modo hasta achatar la curva de la violencia contra las mujeres. Imaginen las repercusiones.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en la g&eacute;nesis de una respuesta prometedora que podr&iacute;a expandirse y adquirir proporciones semejantes al desaf&iacute;o. En la actualidad, 146 pa&iacute;ses ya se han comprometido a incluir la prevenci&oacute;n y reparaci&oacute;n de la violencia contra las mujeres y las ni&ntilde;as en sus planes nacionales de respuesta ante el COVID-19, como reacci&oacute;n al llamamiento del Secretario General de las Naciones Unidas al &ldquo;<a href="https://nam10.safelinks.protection.outlook.com/?url=https%3A%2F%2Fwww.spotlightinitiative.org%2Ffr%2Fnode%2F18943&amp;data=04%7C01%7C%7C0f5a67c015714d2555bd08d88e25f580%7C2bcd07449e18487d85c3c9a325220be8%7C0%7C0%7C637415640990955604%7CUnknown%7CTWFpbGZsb3d8eyJWIjoiMC4wLjAwMDAiLCJQIjoiV2luMzIiLCJBTiI6Ik1haWwiLCJXVCI6Mn0%3D%7C1000&amp;sdata=WJDNTZ7IPfd%2BFWDyNcVsQlmvxRmYwSiAD2HfRoNSxFk%3D&amp;reserved=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alto al fuego en los hogares</a>&rdquo; y como parte central del siguiente decenio de acci&oacute;n de las Naciones Unidas. Sin embargo, no ocupa a&uacute;n un lugar prioritario en las agendas, y el cambio no tiene a&uacute;n la escala necesaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la pandemia de COVID, fue clave la colaboraci&oacute;n entre el mundo cient&iacute;fico, los gobiernos, la sociedad civil y la industria. La escala y naturaleza de dicha colaboraci&oacute;n, e incluso una mayor, es la necesaria para erradicar la violencia contra las mujeres en todos los sectores y en el plano de la sociedad, la comunidad, la familia y la persona. El Foro <a href="https://www.unwomen.org/es/get-involved/beijing-plus-25" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Generaci&oacute;n Igualdad</a> y las Coaliciones para la Acci&oacute;n de m&uacute;ltiples partes interesadas reflejan este enfoque integral y uniforme con un plan de cinco a&ntilde;os para adoptar un cambio sistem&aacute;tico y duradero.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sociedad civil desempe&ntilde;a un papel fundamental en esta &aacute;rea. Para que pueda cumplir su papel plenamente, debe contar con los recursos necesarios, y las organizaciones de mujeres, los centros de atenci&oacute;n de crisis, las l&iacute;neas de ayuda y los refugios deben volver a recibir financiamiento sin recortes. La <a href="https://nam10.safelinks.protection.outlook.com/?url=https%3A%2F%2Fwww.spotlightinitiative.org%2F&amp;data=04%7C01%7C%7C0f5a67c015714d2555bd08d88e25f580%7C2bcd07449e18487d85c3c9a325220be8%7C0%7C0%7C637415640990955604%7CUnknown%7CTWFpbGZsb3d8eyJWIjoiMC4wLjAwMDAiLCJQIjoiV2luMzIiLCJBTiI6Ik1haWwiLCJXVCI6Mn0%3D%7C1000&amp;sdata=NGDOvg6TTNdLbpbcuC0KuY49xHPb1sYLJl0xWKNtm7w%3D&amp;reserved=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iniciativa Spotlight</a> de la Uni&oacute;n Europea y las Naciones Unidas est&aacute; liderando el camino: otras iniciativas deben replicar los esfuerzos para construir la respuesta que logre resultados reales.&nbsp;En la actualidad, las personas que las mujeres han elegido como representantes las decepcionan, y las organizaciones no gubernamentales no cuentan con la capacidad para llenar el vac&iacute;o. Todos los pa&iacute;ses deben incluir en sus paquetes de est&iacute;mulo fiscal disposiciones para erradicar la violencia contra las mujeres y para financiar servicios sociales con disposiciones en materia de salud sexual y reproductiva que apoyen a las sobrevivientes y permitan la recuperaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres deben gozar de pleno acceso a la justicia, que cuente con procedimientos judiciales confiables para los agresores de violencia y con prevenci&oacute;n efectiva de dichos delitos. Una de las razones por las que las mujeres denuncian o buscan alg&uacute;n tipo de ayuda en menos del 40% de los delitos violentos de gravedad cometidos contra ellas es su desconfianza en la respuesta que obtendr&aacute;n del sistema. El cambio comienza en las facultades de Derecho y las academias de polic&iacute;a cuando les ense&ntilde;an a sus estudiantes a reconocer e intervenir en casos de maltrato y a estar alertas ante la discriminaci&oacute;n. Implica erradicar la impunidad, con s&oacute;lidos marcos jur&iacute;dicos y pol&iacute;ticos, y datos para registrar los avances y exigir cuentas de nosotras y nosotros mismos y de las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente importante son los cambios culturales que ayudan a evitar la violencia contra las mujeres desde el inicio. Para lograr estos cambios, necesitamos derribar estereotipos y actitudes que averg&uuml;enzan a las mujeres supervivientes y naturalizan y excusan los comportamientos de los agresores. Para ello, debemos sumar la participaci&oacute;n de los aliados, entre ellos, hombres y ni&ntilde;os. Despu&eacute;s de todo, mientras que el virus no discrimina, un hombre o un ni&ntilde;o puede elegir no ejercer violencia, y la sociedad puede guiarlo para que no lo haga y puede exigirle cuentas si lo hace.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas estas acciones deben sucederse al mismo tiempo, continuamente y en colaboraci&oacute;n, y en escala para lograrlo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.worldbank.org/en/topic/socialsustainability/brief/violence-against-women-and-girls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">econom&iacute;a de la violencia</a> es simple y devastadora. Nadie sale ganando. Todas las personas perdemos. Debemos revertir esta situaci&oacute;n. A medida que enfrentamos las consecuencias devastadoras de la COVID-19, no ha existido otro momento m&aacute;s importante para combinar nuestros recursos y compromisos para resolver los problemas m&aacute;s significativos y erradicar la violencia contra las mujeres y las ni&ntilde;as para siempre.&nbsp;Sabemos qu&eacute; significa luchar contra una pandemia. Ahora necesitamos la voluntad para hacerlo y, con la Generaci&oacute;n Igualdad, para liderar el camino hacia un mundo sin violencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Phumzile Mlambo-Ngcuka]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/voluntad-poner-violencia-mujeres_129_6453954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Nov 2020 21:41:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con voluntad, se puede poner fin a la violencia contra las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[25N,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2020 es el año de las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ano-mujeres_129_1002085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77f2d9b2-3c84-4e50-b451-2ad1ab5ea52c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2020 es el año de las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los beneficios de la igualdad de género no sólo son para las mujeres y las niñas, sino para todas las personas cuyas vidas cambiarán con un mundo más justo</p><p class="subtitle">DIRECTO | 8M: el feminismo sale a la calle para pedir la igualdad real</p></div><p class="article-text">
        2020 es un a&ntilde;o crucial para la igualdad de g&eacute;nero. Y los beneficios de la igualdad de g&eacute;nero no s&oacute;lo son para las mujeres y las ni&ntilde;as, sino para todas las personas cuyas vidas cambiar&aacute;n con un mundo m&aacute;s justo donde no se deje a nadie atr&aacute;s. Es el a&ntilde;o de lo que llamamos la &ldquo;Generaci&oacute;n Igualdad&rdquo;. Con el liderazgo de la sociedad civil, nos estamos movilizando para garantizar el ejercicio de los derechos de las mujeres y conmemorar los 25 a&ntilde;os de la implementaci&oacute;n de la Plataforma de Acci&oacute;n de Beijing.
    </p><p class="article-text">
        Estamos permitiendo que las mujeres participen en las decisiones sobre su futuro. La Generaci&oacute;n Igualdad aborda cuestiones relacionadas con las mujeres de todas las generaciones, desde los primeros hasta los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero se centra, sobre todo, en las mujeres j&oacute;venes y las ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, no tenemos un mundo igualitario, y las mujeres est&aacute;n enojadas y preocupadas por el futuro. Est&aacute;n radicalmente impacientes por lograr un cambio. Es una impaciencia que tiene ra&iacute;ces profundas y que se ha estado gestando por a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos algunos cambios positivos para celebrar. Por ejemplo, disminuy&oacute; un 38% el &iacute;ndice de mortalidad materna desde el a&ntilde;o 2000. Un total de 131 pa&iacute;ses realizaron reformas legales para apoyar la igualdad de g&eacute;nero y abordar la discriminaci&oacute;n. La discriminaci&oacute;n contra las mujeres se legisl&oacute; en muchos pa&iacute;ses hace 25 a&ntilde;os. Hoy en d&iacute;a, m&aacute;s de tres cuartos de los pa&iacute;ses aplican leyes contra la violencia dom&eacute;stica. Por otra parte, el n&uacute;mero de ni&ntilde;as que asisten a la escuela es mayor que nunca, y a nivel mundial participan m&aacute;s mujeres que hombres en la educaci&oacute;n terciaria.
    </p><p class="article-text">
        Si bien hubo avances, ning&uacute;n pa&iacute;s ha logrado la igualdad de g&eacute;nero. A&uacute;n no hemos puesto lo mejor de nosotros. En todos los pa&iacute;ses, siguen existiendo problemas, aunque muchos de ellos no son insuperables.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las ni&ntilde;as no ocultan su decepci&oacute;n con la gesti&oacute;n de nuestro planeta, la incesante violencia ejercida contra ellas y la lentitud del cambio en cuestiones esenciales como la educaci&oacute;n. Por ejemplo, pese al aumento de la matriculaci&oacute;n escolar, en la actualidad, una de cada 10 mujeres j&oacute;venes no sabe leer ni escribir. Esta situaci&oacute;n debe cambiar para que las ni&ntilde;as sean due&ntilde;as de todo su poder, ocupen su lugar en el mundo y desempe&ntilde;en su papel vital en la tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otra meta prioritaria que agudiza nuestra impaciencia es la falta de mujeres en los cargos de poder. Tres cuartos de todos los miembros parlamentarios en el mundo son hombres. Una soluci&oacute;n probada es introducir cuotas de cumplimiento obligatorio para la representaci&oacute;n de las mujeres. Cerca de 80 pa&iacute;ses ya lo han hecho con &eacute;xito, y algunos Estados tienen gabinetes con equilibrio de g&eacute;nero y pol&iacute;ticas expl&iacute;citamente feministas. Esta es una tendencia deseable que debemos ver m&aacute;s tanto en los sectores p&uacute;blicos como privados, donde el porcentaje total de mujeres en los puestos directivos sigue siendo de un 27%, incluso cuando hay m&aacute;s mujeres que se grad&uacute;an de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo sucede con las mujeres que participan en las negociaciones de paz, donde la gran mayor&iacute;a de los negociadores y signatarios son hombres. Sabemos que las mujeres logran acuerdos de paz m&aacute;s duraderos, pero siguen siendo marginadas. Los grupos de mujeres y los defensores y defensoras de los derechos humanos sufren persecuci&oacute;n, sin embargo, est&aacute;n preparados para hacer mayores esfuerzos. Por este motivo, necesitan con urgencia m&aacute;s seguridad, financiaci&oacute;n y recursos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s impaciencia me genera es la desigualdad econ&oacute;mica que permanece inalterada. Las mujeres y las ni&ntilde;as dedican tres veces m&aacute;s de tiempo y energ&iacute;a que los hombres y los ni&ntilde;os a ocuparse de las tareas del hogar. Esto no les permite tener las mismas oportunidades en la educaci&oacute;n, el mercado laboral y el poder adquisitivo. Es un motor generador de pobreza. Las mujeres j&oacute;venes que mantienen una familia tienen un 25% m&aacute;s de probabilidades que los hombres de vivir en la pobreza extrema, lo que afecta a millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as peque&ntilde;os, con consecuencias que repercuten a lo largo de la vida de la madre y el ni&ntilde;o y la ni&ntilde;a. La soluci&oacute;n incluye la aprobaci&oacute;n de pol&iacute;ticas adecuadas que fomenten una mayor igualdad en las responsabilidades de cuidado infantil y proporcionen apoyo estatal a las familias y a quienes trabajan en la econom&iacute;a informal.
    </p><p class="article-text">
        Si bien estamos radicalmente impacientes, no nos rendimos y tenemos esperanzas. Contamos con un creciente apoyo de los aliados y socios que est&aacute;n dispuestos a eliminar las barreras contra la igualdad de g&eacute;nero. Somos testigos de la voluntad impulsora de cambio en todas las generaciones y pa&iacute;ses. Estamos encontrando los problemas que nos unen y que ofrecen oportunidades para romper el <em>statu quo</em>. El aprendizaje adquirido en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os nos demuestra lo que se necesita para acelerar las acciones en pos de la igualdad. La Generaci&oacute;n Igualdad es una de nuestras respuestas, y entre todos y todas conformamos esa generaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Phumzile Mlambo-Ngcuka]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ano-mujeres_129_1002085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2020 19:52:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2020 es el año de las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Día Internacional de la Mujer,Feminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poned fin a la violación: supone un costo intolerable para la sociedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/poner-violacion-supone-intolerable-sociedad_129_1241038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a6837ed-0f87-4ef5-8d2b-955f4ff1c669_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Poned fin a la violación: supone un costo intolerable para la sociedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de considerar la violación como un delito, debemos hacer más, mucho más, para que la víctima sea lo más importante de la respuesta y para que los agresores rindan cuentas</p><p class="subtitle">Debemos derribar las muchas barreras institucionales y estructurales, los sistemas patriarcales y los estereotipos negativos sobre el género que perviven en los estamentos judiciales, policiales y de seguridad</p></div><p class="article-text">
        Si me concedieran un deseo, bien podr&iacute;a ser erradicar totalmente las violaciones. Ser&iacute;a como ver desaparecer una importante arma de guerra de todos los conflictos, ser&iacute;a lograr que las ni&ntilde;as y las mujeres no tengan que calcular el riesgo diario en espacios p&uacute;blicos y privados, ser&iacute;a eliminar una afirmaci&oacute;n violenta del poder, ser&iacute;a en definitiva un cambio para la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La violaci&oacute;n no es un breve acto aislado. Da&ntilde;a el cuerpo y reverbera en la memoria. Puede tener consecuencias no deseadas que cambian la vida para siempre, como un embarazo o el contagio de una enfermedad. Sus devastadores efectos permanecen durante mucho tiempo y afectan a otras personas: familiares, amistades, parejas y colegas. Tanto en tiempos de paz como durante los conflictos, motiva la decisi&oacute;n de las mujeres de abandonar su comunidad por miedo a una agresi&oacute;n o por la estigmatizaci&oacute;n de las sobrevivientes. Las mujeres y las ni&ntilde;as que dejan su hogar como refugiadas se arriesgan a sufrir un trayecto inseguro y enfrentan condiciones de vida inciertas en las que posiblemente no haya puertas cerradas, una iluminaci&oacute;n adecuada ni instalaciones de saneamiento &oacute;ptimas. Las ni&ntilde;as que contraen matrimonio buscando una mayor seguridad en el hogar o en el campamento de personas refugiadas pueden verse atrapadas en una situaci&oacute;n en la que la violaci&oacute;n est&aacute; legitimizada, con pocos recursos para aquellas que desean escapar, como refugio y un alojamiento seguro.
    </p><p class="article-text">
        En la inmensa mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, el principal riesgo de violencia sexual para las adolescentes procede de su pareja o expareja, ya sean novios, compa&ntilde;eros sentimentales o maridos. Como sabemos por la labor que realizamos sobre otras formas de violencia, el hogar no es un lugar seguro para millones de mujeres y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que en la mayor&iacute;a de los casos no se denuncia y los agresores quedan impunes es una realidad casi universal. Para que las mujeres denuncien se necesita en primer lugar una enorme resiliencia para revivir la agresi&oacute;n, ciertos conocimientos para saber ad&oacute;nde acudir y un determinado nivel de confianza en la respuesta de los servicios de ayuda, si es que existen. En muchos pa&iacute;ses, las mujeres saben que, si denuncian una agresi&oacute;n sexual, es much&iacute;simo m&aacute;s probable que las culpen a que las crean y tienen que lidiar con un injustificado sentimiento de verg&uuml;enza. Como resultado, no se escucha a las mujeres si hablan de la violaci&oacute;n, la mayor parte de los casos quedan sin denunciar y se mantiene la impunidad de los agresores.&nbsp;<a href="https://www.unicef.org/publications/files/Violence_in_the_lives_of_children_and_adolescents.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los estudios</a> demuestran que s&oacute;lo un peque&ntilde;o porcentaje de las adolescentes obligadas a mantener relaciones sexuales forzadas busca ayuda profesional. Y&nbsp;<a href="https://unstats.un.org/unsd/gender/downloads/WorldsWomen2015_report.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos del 10 por ciento</a> de las mujeres que buscaron apoyo tras haber sido v&iacute;ctimas de la violencia lo hicieron recurriendo a la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Un paso positivo para aumentar la rendici&oacute;n de cuentas es conseguir que la violaci&oacute;n sea ilegal en todo el mundo. En la actualidad, m&aacute;s de la mitad de los pa&iacute;ses del planeta carece de leyes que tipifiquen expl&iacute;citamente como delito la violaci&oacute;n conyugal o que se basen en el principio del consentimiento. Adem&aacute;s de considerar la violaci&oacute;n como un delito, debemos hacer m&aacute;s, mucho m&aacute;s, para que la v&iacute;ctima sea lo m&aacute;s importante de la respuesta y para que los agresores rindan cuentas. Esto implica reforzar la capacidad de los organismos encargados de hacer cumplir la ley para investigar estos delitos y apoyar a las sobrevivientes mediante procesos jur&iacute;dicos penales, d&aacute;ndoles acceso a los servicios de justicia, policiales y de asesoramiento legal, adem&aacute;s de los servicios sociales y sanitarios, especialmente en el caso de las mujeres m&aacute;s marginadas.
    </p><p class="article-text">
        Contar con m&aacute;s mujeres en las fuerzas policiales e impartirles una capacitaci&oacute;n adecuada es fundamental para que las sobrevivientes vuelvan a confiar en la justicia y sientan que su denuncia se toma en serio en todas las fases de lo que puede ser un proceso complejo. Para progresar tambi&eacute;n debemos derribar las muchas barreras institucionales y estructurales, los sistemas patriarcales y los estereotipos negativos sobre el g&eacute;nero que perviven en los estamentos judiciales, policiales y de seguridad, al igual que en otras instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Quienes usan la violaci&oacute;n como un arma conocen su demoledora fuerza para traumatizar y saben c&oacute;mo aplasta la voz y la voluntad. Es un costo intolerable para la sociedad. Ninguna otra generaci&oacute;n debe verse obligada a luchar con el legado de la violencia sexual.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Somos Generaci&oacute;n Igualdad y pondremos fin a la violaci&oacute;n!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Phumzile Mlambo-Ngcuka, Phumzile Mlambo-Ngcuka]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Nov 2019 21:28:18 +0000]]></pubDate>
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