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    <title><![CDATA[elDiario.es - Álvaro Fernández Heredia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alvaro-fernandez-heredia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Álvaro Fernández Heredia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ciudades en rebeldía o ciudades inconscientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciudades-rebeldia-ciudades-inconscientes_129_11520683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3917b4b-3448-4607-9aa7-7acfa98b65a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciudades en rebeldía o ciudades inconscientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible vinculará las ayudas para el transporte público a Ayuntamientos y Autoridades de Transporte a que los municipios tengan una Zona de Baja Emisión implementada. Para recibir, hay que cumplir</p><p class="subtitle">Solo funcionan 14 de las 149 zonas de bajas emisiones obligatorias por ley tras 1.500 millones de fondos europeos</p></div><p class="article-text">
        A pesar de la irrupci&oacute;n de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en el debate p&uacute;blico, lo cierto es que no podemos decir que sean ni novedosas ni caprichosas. En 2010 hab&iacute;a unas 19, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s este n&uacute;mero se elevaba a 79, en 2020 ya ascend&iacute;an a 270 y en la actualidad podemos hablar de m&aacute;s de 400 en toda Europa. M&aacute;s de 50 en Francia, 80 en Alemania o 165 en Italia. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/madrid-centro-sera-zona-cero-emisiones-en-2020-sin-coches-antiguos-ni-diesel_1_6426851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ayuntamiento de Madrid encabezado por Manuela Carmena iniciaba su propia Zona de Bajas Emisiones, Madrid Central,</a> en 2018.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Visto que novedosas no son, analicemos si son caprichosas. Madrid Central fue calificada por la Federaci&oacute;n Europea de Transporte y Medio Ambiente como la ZBE m&aacute;s eficaz de las diferentes capitales europeas, por haber reducido hasta en un 32% los di&oacute;xidos de nitr&oacute;geno. Hasta el punto que el actual alcalde de Madrid, Jose Luis Mart&iacute;nez Almeida, que se present&oacute; bajo la promesa de derogar Madrid Central, hoy no duda en sacar pecho frecuentemente de la <em>buena</em> calidad del aire de Madrid. Principalmente, porque desde que Madrid Central comenz&oacute; a funcionar ha dejado de incumplir sistem&aacute;ticamente los l&iacute;mites de calidad del aire definidos por Europa. Esto es solo un ejemplo de lo que toda la comunidad cient&iacute;fica afirma: las Zonas de Bajas Emisiones funcionan.
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que el Gobierno de Espa&ntilde;a, a trav&eacute;s de la Ley de Cambio Clim&aacute;tico, adopt&oacute; en 2021 el compromiso de que todas las ciudades de m&aacute;s de 50.000 habitantes deb&iacute;an disponer de una ZBE. Ese compromiso deb&iacute;a haberse materializado en 2023. Previamente, en 2022, un Real Decreto regulaba c&oacute;mo deb&iacute;a ser la implantaci&oacute;n de estas ZBEs. El Ministerio de Transici&oacute;n edit&oacute; una Gu&iacute;a de ayuda para los municipios y la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Municipios hizo lo propio, incluyendo incluso una ordenanza tipo. Por &uacute;ltimo, para impulsar las medidas de acompa&ntilde;amiento una ZBE, como la mejora del transporte p&uacute;blico, la implantaci&oacute;n de carriles bici y/o bus, implantaci&oacute;n de sistemas de bicicleta p&uacute;blica u otras medidas de apoyo, el Ministerio de Transportes lanz&oacute; en 2020 y 2021 un programa de 1.500 millones de euros con fondos de Europa para municipios de m&aacute;s de 50.000 habitantes. Al tiempo que ha multiplicado por siete la aportaci&oacute;n del Estado a los municipios destinada al transporte p&uacute;blico urbano y metropolitano, financiando los descuentos del 50% en las tarifas y la&nbsp;gratuidad en las cercan&iacute;as e Islas Canarias y Baleares a personas usuarias recurrentes, consiguiendo que 2023 haya sido el a&ntilde;o de la historia con mayor uso del transporte p&uacute;blico y que en 2024 se pueda superar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se puede decir que la obligaci&oacute;n de implantar ZBEs haya sido ni caprichosa, ni sorpresiva, ni exenta del marco legal adecuado, ni carente de las medidas de acompa&ntilde;amiento para los ayuntamientos. La realidad es que muchos municipios ya han cumplido su compromiso o est&aacute;n muy pr&oacute;ximos a hacerlo. Entre los argumentos de los que no lo han hecho, a&uacute;n encontramos una especie de declaraci&oacute;n pol&iacute;tica de rebeld&iacute;a o de cierto negacionismo existencialista a la necesidad de una ZBE. Tambi&eacute;n los hay que han optado por ZBEs <em>fake</em>, que no multan, que solo se aplican unos pocos d&iacute;as o que rodean &aacute;reas sin tr&aacute;fico. No sabemos si pretendiendo enga&ntilde;ar a alguien m&aacute;s que a sus propios ciudadanos, a los cuales no protegen de la contaminaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque actualmente muchas ciudades cumplen con los actuales l&iacute;mites de contaminaci&oacute;n marcados por Europa, pr&aacute;cticamente ninguna lo hace con los recomendados por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, que con regularidad avisa del impacto de la contaminaci&oacute;n para la salud de los m&aacute;s vulnerables en las ciudades europeas. Ni tampoco cumplir&aacute;n tan siquiera con los nuevos l&iacute;mites que est&aacute; pr&oacute;xima a implantar la Uni&oacute;n Europea, m&aacute;s cercanos a los recomendados por la OMS. La cuesti&oacute;n aqu&iacute; es que no debemos volver a esperar a que se cambien esos l&iacute;mites para volver a llegar tarde, como ya se hizo en Madrid durante m&aacute;s de 10 a&ntilde;os antes de actuar, sino que debemos anticipar las acciones a tomar para garantizar la salud de los habitantes de nuestras ciudades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mala calidad del aire afecta directamente a la calidad de las personas y, especialmente, a las m&aacute;s vulnerables (ni&ntilde;os y personas mayores). Seg&uacute;n las &uacute;ltimas cifras de la Agencia Europea de Medio Ambiente, al menos 238.000 personas fallecieron prematuramente en la UE en 2020 debido a la exposici&oacute;n a la contaminaci&oacute;n por pm2,5 por encima del nivel orientativo de la OMS de 5 &micro;g/m&sup3;. La contaminaci&oacute;n por di&oacute;xido de nitr&oacute;geno caus&oacute; en la UE 49.000 muertes prematuras y la exposici&oacute;n al ozono, 24.000.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ZBE no solo son eficaces para mejorar la calidad del aire, tambi&eacute;n son, o deber&iacute;an ser, una pol&iacute;tica integral de mejora de la movilidad urbana, permitiendo reducir la congesti&oacute;n, mejorando la fluidez del transporte p&uacute;blico, ganando espacio urbano para la vida en la ciudad, para plataformas reservadas destinadas a la bicicleta y veh&iacute;culos de micromovilidad o para el transporte p&uacute;blico. En definitiva, son una herramienta de cambio para la distribuci&oacute;n del espacio urbano y para la transformaci&oacute;n a una movilidad para todas las personas, garantizando una transici&oacute;n justa que no deje a nadie atr&aacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible vincular&aacute; las ayudas para el transporte p&uacute;blico que ya viene dando a los Ayuntamientos y Autoridades de Transporte a que los municipios tengan una ZBE implementada. No podr&iacute;a ser de otra manera. El municipio que se niega a implementar una Zona de Bajas Emisiones demuestra que no quiere mejorar su transporte p&uacute;blico. No se puede soplar y sorber. Es una consecuencia obligada. No solo porque una Administraci&oacute;n no pueda dar subvenciones a aquellos que se colocan fuera de la legalidad. Tambi&eacute;n porque la Ley de Econom&iacute;a Sostenible ya obligaba a que la percepci&oacute;n de ayudas al transporte p&uacute;blico estuviera vinculada a que los municipios tuvieran un Plan de Movilidad Urbana Sostenible. La Ley de Cambio Clim&aacute;tico no hizo sino establecer que las ZBE formaran parte de los Planes de Movilidad Urbana Sostenible y, por lo tanto, traslad&oacute; la obligaci&oacute;n anterior a la implementaci&oacute;n de las mismas. Para recibir, hay que cumplir.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Fernández Heredia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciudades-rebeldia-ciudades-inconscientes_129_11520683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2024 20:50:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciudades en rebeldía o ciudades inconscientes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayudas públicas,Tráfico,Movilidad,Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sí al metro, no a la tala]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/opinion/si-metro-no-tala_1_10761034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f3fe84d-338f-4689-bf22-2e4842fea2bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sí al metro, no a la tala"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rita Maestre y Álvaro Fernández defienden en este artículo de opinión que el "arboricidio innecesario e ilegal" ejecutado esta semana en Madrid río "es tan irreversible como evitable"</p><p class="subtitle">Ayuso y Almeida consuman “el día T” de las talas frente a una resistencia vecinal que logró salvar la mitad de los árboles</p></div><p class="article-text">
        Almeida y Ayuso se han pasado meses y meses sosteniendo una falsa dicotom&iacute;a ante los vecinos de Arganzuela y Carabanchel: hab&iacute;a que elegir entre Metro y &aacute;rboles. Las talas en Madrid R&iacute;o y el parque de Comilla eran, nos dec&iacute;an, el precio a pagar para la ampliaci&oacute;n de la l&iacute;nea 11. Pero las mentiras no se convierten en realidad por m&aacute;s que se repitan mil veces, y por eso conviene hacer un repaso del camino andado ahora que las retroexcavadoras y motosierras han consumado un arboricidio innecesario e ilegal.
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;nea 11 es una deuda hist&oacute;rica de mejora del transporte p&uacute;blico para los distritos del sur de Madrid. Aparece en diversos planes de extensi&oacute;n del metro desde los a&ntilde;os noventa, y no fue hasta 2019 que se retom&oacute; el proyecto y, gracias a que las asociaciones vecinales alegaron, la Comunidad de Madrid contempl&oacute; una estaci&oacute;n para el barrio de Comillas. Pero, junto a ello, se incluy&oacute; modificaciones sustanciales e inexplicables en el proyecto, como invertir el sentido de marcha de la tuneladora (lo que implicaba introducirla hasta el coraz&oacute;n del parque de Comillas y casi hasta las viviendas) y colocar la estaci&oacute;n de Madrid R&iacute;o, inicialmente prevista en el paseo de Yeser&iacute;as, dentro del parque de Arganzuela. 
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n para este &uacute;ltimo cambio no deja de ser chocante: Almeida y Ayuso han preferido talar cientos de &aacute;rboles por evitar que las obras obligasen a cortar el tr&aacute;fico de un tramo de la calle durante unos meses. 
    </p><p class="article-text">
        Estas decisiones tendr&iacute;an que haber incluido un nuevo proceso de informaci&oacute;n p&uacute;blica y un di&aacute;logo para adoptar las mejores soluciones para la ciudad y para los vecinos y vecinas. Pero, la falta de transparencia ha sido la norma desde el principio con un plan plagado de errores de gesti&oacute;n, mentiras e, incluso, ilegalidades. Y el resultado, con el proyecto final publicado en 2022, se traduc&iacute;a en el se&ntilde;alamiento de casi 1.500 &aacute;rboles.
    </p><p class="article-text">
        Con las obras ya adjudicadas, las protestas vecinales a las puertas de las elecciones municipales consiguieron paralizar, al menos de momento, las talas. Y es la lucha ciudadana la que logra reducirlas en 400 &aacute;rboles. Sin embargo, las principales afecciones, a las que la <em>Plataforma No a la Tala</em> y el grupo municipal de M&aacute;s Madrid hab&iacute;amos planteado alternativas totalmente viables, persisten. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>No a todo. No a cumplir la ley</strong></h3><p class="article-text">
        La arrogancia y la soberbia del PP al negarse a dialogar antes de acometer la obra les impide recular, a sabiendas de que el da&ntilde;o es tan irreversible como evitable. Se lo hemos repetido hasta la saciedad: no es necesario elegir entre &aacute;rboles y metro, como intentan hacernos ver con explicaciones absurdas, chapuceras y retorciendo la ley. Hab&iacute;a y hay alternativas viables para salvar los &aacute;rboles y los parques sin renunciar a ampliar la l&iacute;nea 11. 
    </p><p class="article-text">
        En el c&uacute;mulo de mentiras y enga&ntilde;os en que han convertido este proceso, la Comunidad de Madrid ha llegado a manipular unos planos para justificar la nueva ubicaci&oacute;n de la estaci&oacute;n de Madrid R&iacute;o. Y, lo m&aacute;s grave de todo, es que Almeida y Ayuso nos han ocultado, deliberadamente, que el proyecto es incompatible con la protecci&oacute;n ambiental que el planeamiento urban&iacute;stico otorga al parque de Arganzuela. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo dice un informe del propio Ayuntamiento, que el alcalde ha ocultado a Ayuso durante meses para no tener que tramitar el Plan Especial al que estaban obligados antes de empezar a cargarse el parque: el suelo esta calificado como zona verde con nivel de protecci&oacute;n dos y esto es incompatible con hacer dentro la estaci&oacute;n de Madrid R&iacute;o. Han esperado a que las obras estuvieran empezadas para dar a conocer este informe y as&iacute; tramitar el plan una vez mutilado el parque ampar&aacute;ndose en una art&iacute;culo de la ley del suelo para situaciones urgentes y sobrevenidas, que no era el caso. Y qu&eacute; iron&iacute;a, el mismo d&iacute;a que Ayuso abr&iacute;a una oficina para resolver las dudas de las obras de la L&iacute;nea 11 de Metro e informar a los vecinos, Almeida met&iacute;a a traici&oacute;n la motosierra en el parque de Arganzuela.
    </p><p class="article-text">
        El mismo art&iacute;culo de la Ley del Suelo que Almeida esgrime para autorizar las obras dice que se pueden llevar a cabo siempre y cuando no haya una alternativa posible. pero es que en este caso s&iacute; que hay alternativa, la que quieren los vecinos y la que queremos nosotros: sacar la estaci&oacute;n al paseo de Yeser&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        No tenemos duda: estas obras ser&aacute;n declaradas ilegales en los juzgados por saltarse los procedimientos ambientales y por incumplir el planeamiento, como ya sucedi&oacute; con el campo de golf de Esperanza Aguirre en los terrenos del Canal de Isabel II. Ya ser&aacute; tarde. A Ayuso y a Almeida no les importa lo m&aacute;s m&iacute;nimo, con tal de no reconocer su nefasta gesti&oacute;n, llegando incluso a poner en riesgo la financiaci&oacute;n a una obra ilegal del Banco Europeo de Inversiones. 
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, las talas masivas en los parques de Arganzuela y Comillas ya se han consumado. Sin embargo, de todos estos meses nos queda el orgullo de las vecinas y vecinos que han salido a defender sus &aacute;rboles, que han conseguido que se salve un tercio de los amenazados inicialmente. Y tambi&eacute;n han despertado las conciencias sobre la importancia del arbolado de nuestra ciudad, para que dejen de ser considerados como mobiliario urbano que eliminar o desplazar con tal de no molestar al tr&aacute;fico. Una ciudadan&iacute;a que no va a bajar la mirada ante la falta de sensibilidad demostrada por sus gobernantes y que seguir&aacute; defendiendo el legado ambiental a las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        <em>Rita Maestre (portavoz de M&aacute;s Madrid en el Ayuntamiento Madrid) y &Aacute;lvaro Fern&aacute;ndez (concejal de M&aacute;s Madrid)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rita Maestre, Álvaro Fernández Heredia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/opinion/si-metro-no-tala_1_10761034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Dec 2023 21:00:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Arganzuela,Rita Maestre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más luces que sombras en el pago por el uso de las carreteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/luces-sombras-pago-carreteras_129_7913767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e27ba6a-8271-4d46-a029-df2f021883f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más luces que sombras en el pago por el uso de las carreteras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tasar el uso de una infraestructura por medios privados es necesario y coherente con el resto de infraestructuras del país pero debe ir de la mano de una mejora sustancial tanto del transporte público como de las condiciones de vivienda</p><p class="subtitle">España reabre el debate de los peajes en carretera en una Europa sin un modelo unificado al que aproximarse</p></div><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os sabemos que el transporte por carretera es el que m&aacute;s impacto tiene en nuestra sociedad: es el m&aacute;s costoso a las arcas p&uacute;blicas, el m&aacute;s contaminante, el que m&aacute;s suelo ocupa y el que m&aacute;s mortalidad produce, tanto en forma de accidentes como por las enfermedades que produce la contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica y ac&uacute;stica. Es, adem&aacute;s, el modo de transporte que m&aacute;s subvenciones indirectas recibe de los presupuestos generales convirti&eacute;ndose as&iacute; en el m&aacute;s utilizado. Es omnipresente en nuestras ciudades y en nuestros campos y se asume como la normalidad, como un derecho inalienable que tenemos la ciudadan&iacute;a. En entornos urbanos, es equiparable al derecho de aparcar en la calle sin asumir los costes, aunque nadie duda en afirmar que lo correcto es pagar por dejar el coche en suelo privado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Total de costes externos por método de transporte                            </span>
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        Los datos de posesi&oacute;n de permisos de conducir en Espa&ntilde;a de la Direcci&oacute;n General de Tr&aacute;fico nos dicen que menos del 58% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola tiene carnet de conducir. Adem&aacute;s, es especialmente llamativa la reducci&oacute;n que se ha producido de carnets entre la poblaci&oacute;n de menos de 35 a&ntilde;os: si en 2007 supon&iacute;an un tercio de los que exist&iacute;an en el pa&iacute;s, en la&nbsp;actualidad apenas superan el 20%. Un descenso que va en l&iacute;nea con los datos en el resto del mundo y que confirman que la juventud tiene menos inter&eacute;s en conducir y m&aacute;s en transportarse. Si se hace un an&aacute;lisis por g&eacute;nero, el 57% de las licencias las poseen los hombres, dejando a las mujeres en minor&iacute;a. Si el an&aacute;lisis se realiza por renta, en Espa&ntilde;a, igual que en el resto del mundo, son las rentas medio-altas y altas las que m&aacute;s usan el coche.
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                Datos de posesión de permisos de conducir en España                            </span>
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        El transporte en coche privado cuenta, por tanto, con unos privilegios de partida que explican su peso en nuestros territorios y c&oacute;mo han marcado la configuraci&oacute;n de la pol&iacute;tica urban&iacute;stica, territorial e industrial. No podemos olvidar la vinculaci&oacute;n directa entre las infraestructuras de transporte, el modelo de movilidad y su repercusi&oacute;n en el resto de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Existe un agravio comparativo directo con otros modos de transporte. En el resto de modos existen tasas en forma de precios p&uacute;blicos f&aacute;cilmente consultables, que son repercutidas de manera casi directa en la facturaci&oacute;n de sus servicios: ADIF establece c&aacute;nones para circular por sus v&iacute;as, AENA para usar sus aeropuertos, Puertos del Estado para poder acceder a sus instalaciones. No se hacen grandes diferenciaciones entre personas o mercanc&iacute;as, y se asumen como parte del precio a pagar. Excepto en el transporte por carretera, donde las tasas, lejos de existir, generan un debate p&uacute;blico enconado al poner sobre la mesa los costes asociados a la conducci&oacute;n de veh&iacute;culos privados por la red p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Vistos los datos, resulta obvio que hay un desequilibrio estructural que lleva a que exista una penalizaci&oacute;n de facto hacia los modos m&aacute;s sostenibles, que son detectados como m&aacute;s caros y, por tanto, con un uso mucho menor a escala nacional. Esto responde a una pol&iacute;tica de infraestructuras y movilidad alejada de las necesidades colectivas, de un modelo de estado sostenible y de criterios sociales y ecol&oacute;gicos. Las tasas que ahora se est&aacute;n planteando, muy bajas en comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea (entre 1&euro; y 3&euro; cada 100km, lo que implicar&iacute;a que entre Madrid y Val&egrave;ncia un coche pagar&iacute;a entre 3,50 euros y 10,50 euros el viaje), olvidan aspectos esenciales que deben quedar incorporados en el cambio de paradigma sobre la gesti&oacute;n de las autopistas. Solo supondr&aacute;n un avance en el reequilibrio con otros modos de transporte y un paso m&aacute;s para que el transporte en veh&iacute;culo privado se haga cargo de los costes que genera si se atiende a criterios sociales y ecol&oacute;gicos en un marco de desigualdades al alza y de crisis ecol&oacute;gica y energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Este an&aacute;lisis no es ni nuevo ni diferente a los pa&iacute;ses de nuestro entorno. Las cuentas sociales de los costes del transporte vienen se&ntilde;alando ya desde los a&ntilde;os noventa la necesidad de que el coche internalice sus costes para que la decisi&oacute;n de viaje sea transparente entre las diferentes alternativas. As&iacute;, la Comisi&oacute;n Europea ya public&oacute; en 1995 un libro verde sobre la tarificaci&oacute;n por el uso de las infraestructuras que planteaba este debate. Fruto del cual el primer Libro Blanco del Transporte de 2001 ya apuntaba como una l&iacute;nea de acci&oacute;n fundamental el pago por uso y as&iacute; se ha mantenido en todos y cada uno de los libros blancos posteriores y de las estrategias europeas y nacionales. Tal es as&iacute; que pr&aacute;cticamente todos los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea, a excepci&oacute;n de Espa&ntilde;a y alg&uacute;n pa&iacute;s m&aacute;s como Malta o Polonia, lo tienen incorporado de una manera u otra. Francamente, el debate en la esfera t&eacute;cnica est&aacute; totalmente agotado.
    </p><p class="article-text">
        Par&eacute;monos por tanto a pensar en los detalles porque pueden determinar si la propuesta es un acierto o se convierte en otra herramienta que vuelve a penalizar a quienes ya se ven afectados y afectadas por el modelo actual. Hasta el momento, el modelo seguido en Espa&ntilde;a en el transporte por carretera ha sido dual: mientras que en las autov&iacute;as se asum&iacute;a &iacute;ntegramente tanto la construcci&oacute;n como el mantenimiento v&iacute;a presupuestos, en las autopistas se licitaba una concesi&oacute;n administrativa, de manera que con las tasas se cubr&iacute;an muy holgadamente los costes de construcci&oacute;n y mantenimiento. En estos momentos, estas concesiones est&aacute;n acabando y revirtiendo al Ministerio de Transportes, donde se ha de tomar una decisi&oacute;n para no sobrecargar a&uacute;n m&aacute;s los presupuestos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no podemos pensar en un sistema de peajes como el que existe actualmente, donde se est&aacute; pagando la construcci&oacute;n de la carretera. La tasa debe ir dirigida exclusivamente al mantenimiento de la misma y ser gestionada, como en el resto de modos, por un organismo p&uacute;blico que sea el garante de la sostenibilidad socioecon&oacute;mica del sistema, vele por el inter&eacute;s general y pueda generar un sistema de tasaci&oacute;n justo social y ambientalmente. Adem&aacute;s, deber&iacute;a ser modulada con factores como la disponibilidad de transporte p&uacute;blico, no perjudicando a los entornos rurales y a nuestra Espa&ntilde;a vaciada, donde la ausencia de alternativas no debiera penalizar de manera acumulativa. Tarifas planas especiales para los usuarios con un elevado uso ayudar&iacute;an a los entornos con especial dependencia del coche por carencia de alternativas. Debe contemplar tambi&eacute;n la tecnolog&iacute;a del veh&iacute;culo, el tama&ntilde;o y peso, como ya hace el Impuesto de Tracci&oacute;n Mec&aacute;nica, penalizando aquellos m&aacute;s insostenibles. Otro factor muy relevante es que su aplicaci&oacute;n sea homog&eacute;nea y no se limite exclusivamente a las v&iacute;as de alta capacidad. Nuestra extensa red de v&iacute;as de alta capacidad ha ocupado un papel primordial en mejorar las cifras de siniestralidad vial, y debe evitarse que la medida aplicada solo a las v&iacute;as de alta capacidad provoque un trasvase de tr&aacute;ficos a la red secundaria. Pero es que, adem&aacute;s, son las v&iacute;as de la red secundaria las que adolecen de un mayor d&eacute;ficit de conservaci&oacute;n. Cuesti&oacute;n que beneficiar&iacute;a a ese entorno rural y esa Espa&ntilde;a vaciada donde se sufre con demasiada frecuencia la falta de intervenci&oacute;n en sus carreteras, siempre relegadas a un segundo plano.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte requiere la afecci&oacute;n de esta medida al sector profesional del transporte, tanto de viajeros como de mercanc&iacute;as. Esta, sin duda, ha sido la cuesti&oacute;n que ha llevado a Espa&ntilde;a a dilatar en el tiempo la aplicaci&oacute;n de una iniciativa inevitable. Nuestra condici&oacute;n de pa&iacute;s perif&eacute;rico nos sustancia con una mayor dependencia del transporte de mercanc&iacute;as y hace que una medida as&iacute; influya en nuestra competitividad en el mercado internacional. Sin embargo, esta realidad no puede ser un obst&aacute;culo, sino que debe ser contemplada a la hora de establecer mecanismos como tarifas planas especiales que modulen su impacto. Ahora bien, este factor no debe retorcerse induciendo que los costes acabar&aacute;n repercutiendo en el consumidor, porque en el caso de una tasa tan baja como la que se vaticina la repercusi&oacute;n ser&iacute;a m&iacute;nima, como demuestra el nulo efecto sobre la inflaci&oacute;n en todos los estudios en aquellos pa&iacute;ses que ya se ha implementado.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo es necesario pensar seriamente en el transporte p&uacute;blico, pr&aacute;cticamente inexistente en muchas zonas del pa&iacute;s, rurales o no tan rurales, tras a&ntilde;os de pol&iacute;ticas neoliberales en su planificaci&oacute;n y operaci&oacute;n. En la actualidad se est&aacute; tramitando en el Congreso la Ley de Financiaci&oacute;n del Transporte P&uacute;blico para suplir una anomal&iacute;a que tambi&eacute;n sufrimos en Espa&ntilde;a: la infrafinanciaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico, el m&aacute;s sostenible, el &uacute;nico totalmente accesible y el m&aacute;s equitativo socialmente. La financiaci&oacute;n llegar&aacute; y con ella deber&iacute;a llegar un replanteamiento de los servicios de transporte p&uacute;blico del pa&iacute;s, especialmente a escala provincial y nacional. La movilidad de los municipios peque&ntilde;os y medianos del pa&iacute;s se ha dejado hist&oacute;ricamente en manos del transporte privado, con servicios de transporte p&uacute;blico que han sido eliminados de forma paulatina hasta pr&aacute;cticamente desaparecer o tener un valor francamente testimonial, que los hace absolutamente inservibles para la movilidad cotidiana. Sacar al transporte p&uacute;blico de la l&oacute;gica de mercado es fundamental, de manera que existan servicios eficientes para toda la poblaci&oacute;n; actualmente disponemos de herramientas como el transporte a la demanda que son mucho m&aacute;s flexibles. Sin duda, la tramitaci&oacute;n inminente de una Ley de Movilidad y Financiaci&oacute;n del Transporte P&uacute;blico que aborde ambas cuestiones, el pago por uso y la financiaci&oacute;n del transporte colectivo, da un marco global a la pol&iacute;tica de movilidad.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, las necesidades de movilidad son consecuencia, y no causa, de pol&iacute;ticas nefastas de gesti&oacute;n del suelo: desde la segregaci&oacute;n de usos que separan donde vivimos de donde trabajamos hasta la pr&aacute;ctica inexistencia de un parque de vivienda p&uacute;blico o la falta de control a los procesos de turistificaci&oacute;n que est&aacute;n sufriendo las ciudades. La poblaci&oacute;n est&aacute; siendo expulsada a vivir cada vez m&aacute;s lejos y a cubrir sus necesidades b&aacute;sicas, en vez de contar con unos servicios p&uacute;blicos adecuados. La falta de colegios p&uacute;blicos o de centros de salud p&uacute;blicos aumenta la necesidad de movernos, y nos empuja al coche al enfrentarnos con un sistema de transporte p&uacute;blico anticuado y que es incapaz de dar respuesta a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tasar el uso de una infraestructura por medios privados es necesario y coherente con el resto de infraestructuras del pa&iacute;s pero debe ir de la mano de una mejora sustancial tanto del transporte p&uacute;blico como de las condiciones de vivienda. Tener buenos servicios p&uacute;blicos cerca de casa, tener acceso a vivienda asequible y de calidad, la implementaci&oacute;n de servicios de transporte p&uacute;blico a la demanda para las zonas menos densas y la financiaci&oacute;n del transporte colectivo en las ciudades es esencial para garantizar la calidad de vida en una sociedad cada vez m&aacute;s envejecida. Y es que si en alg&uacute;n momento no puedes conducir (por edad, por condici&oacute;n f&iacute;sica, por lo que sea) agradecer&aacute;s m&aacute;s tener buenos servicios p&uacute;blicos que carreteras gratuitas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Serrano, Álvaro Fernández Heredia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/luces-sombras-pago-carreteras_129_7913767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 May 2021 19:42:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más luces que sombras en el pago por el uso de las carreteras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Peajes,Transporte público,Movilidad sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La movilidad de las promesas electorales. Un experimento fallido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/movilidad-promesas-electorales-experimento-fallido_129_1002013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92e76d51-7c1b-4e02-828d-07e18826c707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La movilidad de las promesas electorales. Un experimento fallido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Han sido 20 años de abandono absoluto de cualquier política de planificación a medio o largo plazo, 20 años de carencia de modelo territorial y de movilidad</p></div><p class="article-text">
        En 1996, seis de cada diez viajes mecanizados en la regi&oacute;n se realizaban en transporte p&uacute;blico y cuatro en coche. M&aacute;s de veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, se ha invertido ese reparto y hoy sabemos que seis de cada diez viajes se realizan en coche. Entre medias, hemos vivido c&oacute;mo la Comunidad de Madrid inauguraba infraestructuras de transporte a golpe de cita electoral: se han construido las l&iacute;neas 8, 10 y metrosur, la ruinosa ampliaci&oacute;n de la l&iacute;nea 7b, un segundo t&uacute;nel de cercan&iacute;as entre Atocha y Chamart&iacute;n, los no menos ruinosos metros ligeros, la prolongaci&oacute;n norte y sur de la l&iacute;nea 9 o el plan de intercambiadores entre otros. Aunque tambi&eacute;n se construy&oacute; la M 11, 12, 13, 14, 23, 31; las radiales 2, 3, 4, 5; la M45, se finaliza la M50 y se ampl&iacute;a de capacidad la M40, la A6 y la M30. &iquest;Impresionante, no? Resulta complicado estimar el desembolso en infraestructuras de transporte, pero podemos asegurar que la cifra supera los 50.000 millones de euros para hacer de esta Comunidad una regi&oacute;n mucho m&aacute;s insostenible hoy que hace 20 a&ntilde;os. Todav&iacute;a algunos piensan que el problema se puede resolver con m&aacute;s infraestructuras y vuelven a plantear desdoblar la A1, la ampliaci&oacute;n de la capacidad en el norte de la M30, de la A5, la gratuidad de las autopistas de peaje que constituir&iacute;a en s&iacute; duplicar el acceso a Madrid por varias v&iacute;as: que la rueda no pare.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que han sido veinte a&ntilde;os de abandono absoluto de cualquier pol&iacute;tica de planificaci&oacute;n a medio o largo plazo, veinte a&ntilde;os de carencia absoluta de modelo territorial y de movilidad. Veinte a&ntilde;os de respuesta a las necesidades de la &eacute;lite econ&oacute;mica que bajo su batuta ha dirigido y condicionado el presente y futuro de nuestra regi&oacute;n convirti&eacute;ndola, con el consecuente derroche de dinero p&uacute;blico, en una de las m&aacute;s insostenibles. Pol&iacute;tica a golpe de inauguraci&oacute;n buscando el r&eacute;dito electoral y, presuntamente, previo pago del 1% correspondiente con cada nueva infraestructura destinando, tambi&eacute;n presuntamente, a objetivos muy alejados del inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles 26 de febrero, el Consorcio Regional de Transportes de Madrid present&oacute; los resultados de la &uacute;ltima Encuesta Domiciliaria de Movilidad de 2018 despu&eacute;s de 14 a&ntilde;os sin datos. Al parecer, alguien decidi&oacute; guardar esta nueva encuesta en un caj&oacute;n hasta que pasaran las citas electorales. Han sido 14 a&ntilde;os tomando decisiones a golpe de sondeo electoral. De esos s&iacute; que ha habido varios durante este per&iacute;odo.
    </p><p class="article-text">
        La planificaci&oacute;n, la b&uacute;squeda de una regi&oacute;n m&aacute;s sostenible, cercana, pr&oacute;xima, que abandone el modelo de polarizaci&oacute;n residencia-trabajo que ha condenado la movilidad de nuestra regi&oacute;n no entraba en los planes. Nadie consider&oacute; necesario tener datos para elaborar estrategias coherentes que coordinaran el modelo territorial y de transportes o evaluar las pol&iacute;ticas llevadas a cabo una vez rota la cinta y hecha la foto.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en toda esas generaciones que durante este tiempo han sido expulsadas de sus ciudades de origen donde no pod&iacute;an pagar un alquiler y mucho menos un piso en propiedad. Han quedado relegados al uso del coche en este proceso centr&iacute;fugo bajo la promesa de estar &ldquo;a veinte minutos de Madrid&rdquo;. Porque todos los n&uacute;cleos urbanos de la Comunidad de Madrid estaban a&nbsp;20 minutos en coche de Madrid y, si no lo estaban a&uacute;n, lo estar&iacute;an con la nueva gran autov&iacute;a que iba a construir el gobierno regional desde la puerta de sus casas al centro de la ciudad. Hoy sabemos que lo que consiguieron es 20 minutos m&aacute;s de atasco todos los d&iacute;as que hace&nbsp;20 a&ntilde;os y la correspondiente condena de nuestra salud.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos llevemos a enga&ntilde;o. La Comunidad de Madrid s&iacute; ha tenido una pol&iacute;tica muy clara de ordenaci&oacute;n del territorio: declarar que todo lo que no fuera urbanizable podr&iacute;a serlo, como as&iacute; hizo la Ley del Suelo de Esperanza Aguirre. Esta herramienta ven&iacute;a a ser la panacea a los problemas de acceso al alquiler en nuestra regi&oacute;n. Sin embargo, bajo ese paraguas, se camuflaba una de las herramientas m&aacute;s especulativas jam&aacute;s conocida y, &iexcl;oh! sorpresa, el mercado no resolvi&oacute; el problema. Y as&iacute; estamos, crisis mediante, con los mismos o mayores problemas de acceso a la vivienda y, de aspiraciones de relacionar lugar de residencia y trabajo, mejor no hablemos.
    </p><p class="article-text">
        La triste figura del Consorcio Regional de Transportes de Madrid requerir&iacute;a de un an&aacute;lisis separado. Ha pasado de ser un organismo t&eacute;cnico de planificaci&oacute;n a un juguete roto de los responsables pol&iacute;ticos de turno que comprometen d&iacute;a a d&iacute;a la dignidad de los t&eacute;cnicos que lo habitan. En la presentaci&oacute;n de la EDM del pasado 26 de febrero no escuchamos ni una sola asunci&oacute;n de responsabilidad despu&eacute;s de presentar los peores datos de la Encuesta Domiciliaria de Movilidad en sus 34 a&ntilde;os de existencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s tr&aacute;gico es que el da&ntilde;o est&aacute; hecho. El territorio no se puede reconfigurar ni los patrones de movilidad inducidos durante d&eacute;cadas se cambian de la noche a la ma&ntilde;ana. Sin embargo, es preciso actuar. No podemos continuar con la ausencia de intervenci&oacute;n de los &uacute;ltimo a&ntilde;os cuya inercia nos est&aacute; poniendo a la cola del mundo cuando part&iacute;amos de posiciones de cabeza. Es necesario actuar y abandonar el discurso populista, demagogo y electoralista de las pol&iacute;ticas de movilidad de los actuales responsables, dejar de arrojar pan al circo y plantear cada actuaci&oacute;n dentro del escenario ecol&oacute;gico y social actual.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario aplicar pol&iacute;ticas de vivienda efectivas que conviertan en una realidad el acceso a una vivienda digna en un entorno sostenible conectado con los servicios p&uacute;blicos, debemos insistir en la paralizaci&oacute;n de los desarrollos especulativos, exigir una estrategia de ordenaci&oacute;n del territorio que tenga una vocaci&oacute;n sostenible y dise&ntilde;ar para generar entornos abordables desde la movilidad. Debemos repensar nuestro entorno, conectarlo con el medio natural y rural, redensificar nuestras ciudades, volver a reconcentrar nuestros barrios.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las herramientas disponibles para cambiar el rumbo de la movilidad y el urbanismo de nuestra regi&oacute;n: estabilizar la financiaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico, implicaci&oacute;n del sector terciario en los costes de movilidad, promover una verdadera ley de movilidad (y no la caricatura existente) que asigne los costes sociales y ecol&oacute;gicos a los actores que realmente los provocan. Resulta imprescindible promover una nueva ley del Consorcio Regional de Transportes de Madrid que proteja su car&aacute;cter t&eacute;cnico, lo dote de recursos adecuados, lo modernice y ampl&iacute;e sus competencias a toda la movilidad, incluida la del coche y no solo la menguante del transporte p&uacute;blico. &iquest;Qu&eacute; sentido tiene que se siga pensando y dise&ntilde;ando las medidas de transporte p&uacute;blico de espaldas a las del resto de la movilidad?
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, hace falta actuar bajo criterios de sostenibilidad y conciencia ecosocial sobre todos los niveles de planificaci&oacute;n. Es una absoluta necesidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Romero Aporta, Álvaro Fernández Heredia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/movilidad-promesas-electorales-experimento-fallido_129_1002013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2020 23:18:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La movilidad de las promesas electorales. Un experimento fallido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Transporte público,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
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