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    <title><![CDATA[elDiario.es - María José Guerra]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria-jose-guerra/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María José Guerra]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ganó #LULA: ¿Cómo contrarrestar la manipulación digital política?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gano-lula-contrarrestar-manipulacion-digital-politica_132_13614927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/813aedb5-c8ce-428a-9ca9-352446f9d14f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ganó Lula: ¿Cómo contrarrestar la manipulación digital política?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reacción del llamado "ejército" digital de Lula en las últimas semanas ha sido fundamental para darle la vuelta a la opinión pública y movilizar el voto progresista frente a los sermones de los evangélicos y los ultraliberales</p></div><p class="article-text">
        Hoy empieza la remontada contra el neofascismo trumpista que lleva 10 a&ntilde;os haci&eacute;ndose fuerte gracias a la manipulaci&oacute;n digital masiva en redes sociales. Expande desinformaci&oacute;n y bulos. La gente, encerrada en sus c&aacute;maras de eco, v&iacute;a micro segmentaci&oacute;n y microperfilamiento, se decanta a favor de candidatos que quieren empobrecerlos, liquidar los servicios p&uacute;blicos y erosionar la democracia.
    </p><p class="article-text">
        El algoritmo los encierra en un nicho de mensajes repetidos generando miedo y odio. El sesgo de conformidad hace el resto. Cambridge Analytica fue fundamental para que&nbsp;ganar&aacute; el Brexit y Trump en 2016. Meta ha sido condenado a una multa de 25.000 millones de d&oacute;lares por este asunto en Estados Unidos, pero el da&ntilde;o ya estaba hecho y nadie lo puede deshacer.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos una &uacute;nica esfera p&uacute;blica en la que se traten hechos y argumentos y en la que no se estigmatice, deshumanice y demonice ni a grupos vulnerables ni a adversarios pol&iacute;ticos. El a&ntilde;o 2022 se&ntilde;al&oacute; otro hito: Elon Musk compr&oacute; Twitter y lo convirti&oacute; en un tecnoecosistema del odio y del silenciamiento de cuentas no gratas al tecnoligarca.
    </p><p class="article-text">
        Desde los dos &uacute;ltimos plebiscitos constitucionales en Chile, y en las diferentes elecciones en Latinoam&eacute;rica una oscura red, de asesores pol&iacute;ticos y pseudoperiodistas, vinculada a la Internacional neofascista de Trump, ha desarrollado una infraestructura digital de granjas de bots que repiten bulos y muestran adhesi&oacute;n a los l&iacute;deres de cada pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la campa&ntilde;a de Milei, asesorado por&nbsp;Cerimedo, socio de Javier Negre, es digno de estudio. Los candidatos son elegidos para encajar con la idiosincrasia del pa&iacute;s y todo se reduce a estrategias de neuromarketing, gesti&oacute;n de audiencias y viralizaci&oacute;n de consignas que apelan al miedo y al sadismo social.
    </p><p class="article-text">
        Los argentinos, y m&aacute;s las argentinas, est&aacute;n pagando con creces el haber sucumbido a los cantos de sirena del liberticida y saqueador de lo p&uacute;blico de Milei hasta el punto de intentar facilitar la venta de la tierra y los recursos del pa&iacute;s al capital extranjero. No es ninguna casualidad que Peter Thiel est&eacute; viviendo en Buenos Aires. Este personaje es uno de los pivotes del tecnofascismo.
    </p><p class="article-text">
        La propaganda digital bebe de Goebbels y se actualiz&oacute; con Steve Bannon que copt&oacute; portales de memes sat&iacute;ricos y corrosivos&nbsp;como 4Chan en Internet, y los convirti&oacute; en un entorno para incels, amantes de las armas y fan&aacute;ticos de MAGA.
    </p><p class="article-text">
        Hay un interesante documental sobre esto (<em>The Antisocial Network: Memes to Mayhem</em>, 2024) y otros dos sobre la figura de Bannon ( <em>The Brink</em>, 2019 y <em>American Dharma</em>, 2018).
    </p><p class="article-text">
        Antes de que la segunda vuelta de las elecciones brasile&ntilde;as nos hiciera caer en la cuenta del nivel may&uacute;sculo de intoxicaci&oacute;n digital de una propaganda impulsada, adem&aacute;s, por IA, la detenci&oacute;n de Cerimedo en Bolivia por intento de feminicidio, que hab&iacute;a llevado a la v&iacute;ctima, Nadia Beller, a relatar lo que sabe sobre la oscura red de manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica digital en Latinoam&eacute;rica, que conecta con Espa&ntilde;a por la siniestra figura de Javier Negre. Han detenido al Fiscal General en un autogolpe del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. Sigan el caso porque es mejor que cualquier serie de Netflix.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la reacci&oacute;n del llamado &ldquo;ej&eacute;rcito&rdquo; digital de Lula en las &uacute;ltimas semanas ha sido fundamental para darle la vuelta a la opini&oacute;n p&uacute;blica y movilizar el voto progresista frente a los sermones de los evang&eacute;licos y los ultraliberales. La gente en Brasil pasa como media m&aacute;s de 3 horas pegada a las redes sociales. Son un factor decisivo y amplifican las producciones de las televisiones y de los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lecciones para la campa&ntilde;a electoral espa&ntilde;ola para el #29N? Son obvias. Lo primero hablar con la gente en la calle y en nuestros lugares de trabajo y convivencia social, pero debemos contrarrestar la propaganda del miedo y el odio de la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos faena por delante. En la calle y en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Comandos digitales contra la desinformaci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por favor, utilicen etiquetas.
    </p><p class="article-text">
        #Elecciones29N&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Guerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gano-lula-contrarrestar-manipulacion-digital-politica_132_13614927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 10:50:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ganó #LULA: ¿Cómo contrarrestar la manipulación digital política?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dolor contra el odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dolor-odio_132_12155682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cb573fb-4bb0-4cab-8f14-7ff867a4b141_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dolor contra el odio"></p><p class="article-text">
        	Una pol&eacute;mica nos retrotrae a un momento especialmente aberrante de la historia reciente de la violencia vicaria en Espa&ntilde;a. Se entiende por violencia vicaria aquella que utiliza a los hijos e hijas de una mujer para ocasionarle el m&aacute;ximo da&ntilde;o en el contexto de la violencia de g&eacute;nero. Ruth y Jos&eacute;, de seis y dos a&ntilde;os respectivamente, fueron asesinados por su padre, Jos&eacute; Bret&oacute;n, con la finalidad de infligir el m&aacute;ximo da&ntilde;o posible a su exmujer Ruth Ortiz. Sucedi&oacute; en una finca de C&oacute;rdoba en 2011.
    </p><p class="article-text">
        	Ahora, un libro titulado <em>El Odio</em>, de la editorial Anagrama y firmado por Luisg&eacute; Mart&iacute;n, expone, al parecer, las declaraciones del asesino que confiesa el aberrante crimen por primera vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Los abogados de la madre de Ruth han amenazado con denunciar la obra, y la editorial la ha retirado. No obstante, en un comunicado que destila falta de reflexi&oacute;n y de sensibilidad se defiende gen&eacute;ricamente la libertad de expresi&oacute;n para mostrar el horror.
    </p><p class="article-text">
        	Dar la voz a un asesino de sus propios hijos es una forma de seguir haciendo da&ntilde;o a una madre herida y da&ntilde;ada hasta el extremo. Es una forma de revictimizaci&oacute;n. El autor del libro y la editorial se convierten, por falta de reflexi&oacute;n &eacute;tica, en c&oacute;mplices del maltratador que eligi&oacute; ocasionar el m&aacute;ximo da&ntilde;o a la madre de sus hijos al dejarla viva, pero sufriendo un dolor infinito.
    </p><p class="article-text">
        	En esta sociedad donde el g&eacute;nero de moda es el <em>true crime</em> estamos transgrediendo todos los l&iacute;mites en aras del morbo y del sensacionalismo. Necesitamos pensar en los efectos deshumanizadores de prestar la m&aacute;xima relevancia social a asesinos y violadores.
    </p><p class="article-text">
        	La mayor&iacute;a de las opiniones que he le&iacute;do sobre este asunto, y que defienden gen&eacute;ricamente la libertad de expresi&oacute;n, borran a la madre, a Ruth Ortiz, y su sufrimiento. Son sordos para su dolor.
    </p><p class="article-text">
        	El autor tendr&iacute;a que haber hablado con ella antes y obtener su permiso o, en caso contrario, desistir del proyecto. Hay duelos que nunca terminan.
    </p><p class="article-text">
        	Narrar el horror s&iacute;, pero desde la &eacute;tica de la escucha de la v&iacute;ctima desde el principio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Ruth Ortiz, la madre de los ni&ntilde;os asesinados por su propio padre, se enter&oacute; por la prensa. Nadie hab&iacute;a pensado en ella, al parecer. Ni Luisg&eacute; Mart&iacute;n ni la editorial Anagrama.
    </p><p class="article-text">
        	Borrar a las v&iacute;ctimas femeninas es muy habitual. Eliminar a las mujeres del relato y del acto del consentimiento, y sobre todo a las v&iacute;ctimas de violencia, es otra manifestaci&oacute;n de un sesgo patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        	Bret&oacute;n, un filicida, a trav&eacute;s de un autor irresponsable y de una editorial sin asesoramiento &eacute;tico, contin&uacute;a torturando a Ruth Ortiz.
    </p><p class="article-text">
        	Se publique o no, el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho. Si se publica sin el consentimiento de Ruth Ortiz, y se alimenta el morbo sensacionalista, el da&ntilde;o ser&aacute; a&uacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        	Necesitamos recuperar cuanto antes la sensatez y la humanidad. No todo vale.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Guerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dolor-odio_132_12155682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Mar 2025 13:22:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dolor contra el odio]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Barbie y el fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/barbie-futbol_1_10463021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eba249a9-3220-4b23-a1bd-c29bc4dd5b37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barbie y el fútbol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El verano del 2023, con todas sus turbulencias, quedará caracterizado en la historia de las mujeres por el desbordamiento feminista de los diques machistas en el cine y en el deporte</p></div><p class="article-text">
        Este verano ha tenido como protagonistas a las mujeres. La cultura popular en las sociedades capitalistas se articula en torno a diversos fen&oacute;menos de masas. El cine, de capa ca&iacute;da en su versi&oacute;n de exhibici&oacute;n comercial, ha vivido un resurgir de la mano de <em>Barbie</em>. Todos los r&eacute;cords de taquilla se han dinamitado mundialmente. Encargar una pel&iacute;cula sobre la ic&oacute;nica mu&ntilde;eca a una directora feminista, Greta Gerwig, ha sido dar en el clavo del &eacute;xito para una industria centrada &uacute;nicamente en el cine de aventuras para consumo adolescente, sobre todo masculino. Es verdad que <em>Openheimer</em> ha seguido su estela con el trauma hist&oacute;rico de la bomba at&oacute;mica y la Segunda Guerra Mundial, pero <em>Barbie</em> ha significado un fen&oacute;meno intergeneracional por el que el planeta entero ha visto satirizado el&nbsp;pat&eacute;tico machismo y ha aceptado la evidencia de que el patriarcado no quiere extinguirse frente al empuje de las mujeres en sus luchas por los derechos y la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Casi simult&aacute;neamente, el Mundial Femenino de f&uacute;tbol de Australia ha roto todos los r&eacute;cords de audiencia convirti&eacute;ndose en un fen&oacute;meno tambi&eacute;n global. Las cadenas privadas de televisi&oacute;n que no compraron los derechos erraron el tiro. La audiencia fue masiva.
    </p><p class="article-text">
        Este &eacute;xito, parad&oacute;jicamente, ha tra&iacute;do consigo que explotara una bomba de relojer&iacute;a&nbsp; en la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol. Llov&iacute;a sobre mojado, y una agresi&oacute;n sexual, en el que algunos s&oacute;lo ven un gesto de alegr&iacute;a, ha hecho saltar la espita. Muchas jugadoras renunciaron durante los a&ntilde;os anterioresa las tropel&iacute;as del entrenador Vilda y del presidente Rubiales y su equipo. Desde el Mundial Masculino de Qatar ya sab&iacute;amos de la &iacute;nfima catadura moral de la Federaci&oacute;n &mdash;all&iacute; no habr&iacute;an permitido un Mundial femenino por el nulo respeto a los derechos humanos&mdash;. Ahora se ha pinchado, al menos parcialmente, la burbuja del machismo y de la cultura de la violaci&oacute;n en la que las complicidades entre la Federaci&oacute;n y los medios de comunicaci&oacute;n deportivos son notorias.&nbsp;<em>As</em> y <em>Marca</em>, por citar tan s&oacute;lo las publicaciones m&aacute;s destacadas, han tenido un tratamiento informativo del esc&aacute;ndalo Rubiales absolutamente nefasto.
    </p><p class="article-text">
        En el 2018, el feminismo explot&oacute; en las calles, en Espa&ntilde;a y en otros pa&iacute;ses. La cultura de masas, espoleada por el empuje de&nbsp; la cuarta ola del movimiento feminista, ha tomado nota cinco a&ntilde;os despu&eacute;s. Frente a la reacci&oacute;n de la ultraderecha por consolidar las coordenadas patriarcales, las j&oacute;venes generaciones de mujeres, apoyadas por las que llevamos en la lucha d&eacute;cadas de esfuerzo a favor de la igualdad, siguen rompiendo moldes. No van a aceptar ni la subordinaci&oacute;n, ni la sumisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en este mundo situaciones terribles como las de Afganist&aacute;n o Ir&aacute;n con nulo reconocimiento de los derechos de las mujeres, pero las resistencias y las batallas se siguen dando a costa de la vida y de la salud de las activistas y de sus familias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El verano del 2023, con todas sus turbulencias, quedar&aacute; caracterizado en la historia de las mujeres por el desbordamiento feminista de los diques machistas en el cine y en el deporte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos estos procesos sociales masivos,&nbsp;y de aliento capitalista, est&aacute;n te&ntilde;idos de ambivalencias y de crueles contradicciones, por supuesto. <em>Barbie</em> sigue siendo emblema de la tiran&iacute;a est&eacute;tica y del imperialismo cultural. El f&uacute;tbol es una dudosa industria con derivas corruptas, machistas, hom&oacute;fobas y racistas, y no s&oacute;lo un deporte. No obstante, tomamos nota y seguiremos trabajando por una sociedad igualitaria. Las huestes patriarcales ya van encajando, a su pesar, que no ser&aacute; nada f&aacute;cil silenciarnos. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Guerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/barbie-futbol_1_10463021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Aug 2023 11:36:03 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En defensa de la Sanidad Pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/defensa-sanidad-publica_132_1001492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ha tenido que venir una pandemia imprevista e imprevisible para que casi todo el mundo, restando a los neoliberales rabiosos y a los ultraderechistas xen&oacute;fobos, reconozca la obviedad de que un sistema p&uacute;blico de salud, de asistencia sanitaria, universal y gratuito es absolutamente imprescindible como fundamento de la supervivencia y el bienestar de las personas. Parece que despertamos de d&eacute;cadas de intoxicaci&oacute;n ideol&oacute;gica interesada en las que los gobiernos de derechas han ido minando el &aacute;mbito de lo p&uacute;blico para privilegiar una sanidad privada ahora en franco rid&iacute;culo por su impotencia y racaner&iacute;a frente a la gran pandemia del a&ntilde;o 20 del siglo XXI. Era un supuesto no contemplado por unos servicios sanitarios privados que han cuidado la hosteler&iacute;a, pero que han dejado mucho que desear en la gesti&oacute;n de las enfermedades graves. En el fondo, muchos de los usuarios de las opciones privadas sab&iacute;an que si se les presentaba una afecci&oacute;n oncol&oacute;gica o una card&iacute;aca grave era mejor olvidarse del privilegio de la clase social e ir a los hospitales p&uacute;blicos nutridos por las Facultades de Medicina y Enfermer&iacute;a p&uacute;blicas. Nos hemos quitado la venda.
    </p><p class="article-text">
        El agradecimiento y el reconocimiento al personal sanitario, desde m&eacute;dicas y enfermeros hasta los auxiliares, es ahora un clamor social porque, sobre todo, cuidan a las personas contagiadas para que el coronavirus, que no tiene ni tratamiento ni vacuna, no los venza. La afecci&oacute;n v&iacute;rica logra doblegar a los mayores y enfermos, y tampoco hace distingos de clase social porque nuestro comportamiento de animales sociales de cercan&iacute;a, con besos y abrazos incluidos, es transversal a toda la sociedad. El virus afecta a lo humano demasiado humano, y nos propina una cura radical contra el clasismo, la xenofobia, el sexismo y cualquier otra demarcaci&oacute;n espuria. Nunca antes hab&iacute;amos comprobado con tal contundencia que nuestra patria es la Humanidad. El dichoso virus, adem&aacute;s, nos ha propinado una cura de humildad. Nuestra flamante civilizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica no tiene, por ahora, otra manera de pararlo que un m&eacute;todo inventado en el medievo contra la peste. Se llama cuarentena y exige un confinamiento prolongado que evite el contacto f&iacute;sico con los dem&aacute;s. Aqu&iacute; nadie debe tener privilegios, el Covid-19 nos iguala a todos porque nuestra vulnerabilidad constitutiva es el &uacute;nico dato relevante. Y cuidar de los enfermos y de las enfermas, no abandonarlos y aliviarlos en el duro trance, es la actividad humana m&aacute;s noble y m&aacute;s civilizadora. Por eso enfrentamos con horror que la pandemia reviente nuestros sistemas de salud. A partir de hoy mismo, trabajar por unos sistemas sanitarios robustos, holgadamente financiados y bien pertrechados de materiales de protecci&oacute;n, y con un personal bien pagado y reconocido, es un imperativo moral, pol&iacute;tico y social. Las recetas neoliberales no se las cree ya ni la misma Angela Merkel que en la crisis del 2008 nos someti&oacute; a un austericidio que ahora se revela m&aacute;s que contraproducente, directamente criminal.
    </p><p class="article-text">
        En suma, hay que defender la Sanidad p&uacute;blica, universal y gratuita. La vamos a defender con u&ntilde;as y dientes contra los buitres que no entienden los hechos b&aacute;sicos de nuestra humana condici&oacute;n: somos iguales y vulnerables. El virus nos ha puesto en nuestro sitio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Guerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/defensa-sanidad-publica_132_1001492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2020 12:01:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En defensa de la Sanidad Pública]]></media:title>
    </item>
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