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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jacinto Morano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jacinto-morano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jacinto Morano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Acuerdos de la Villa: ¿pacto o rendición?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acuerdos-villa-pacto-rendicion_129_6095784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/429adadb-977c-49c7-bcda-37e8bf91451b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acuerdos de la Villa: ¿pacto o rendición?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modelo está negro sobre blanco. El suelo público de la Empresa Municipal Vivienda y Suelo que tenga destino dotacional podrá ser modificado para vivienda</p></div><p class="article-text">
        La actualidad pol&iacute;tica de la ciudad de Madrid lleva unos d&iacute;as girando alrededor de los llamados Pactos de la Villa. En una pol&iacute;tica saturada de formas, relatos, marcos y discursos, se destaca como hecho pol&iacute;tico relevante que los cinco partidos con presencia en el Ayuntamiento (PP, Cs, Vox, PSOE y MM) han sido capaces de &ldquo;superar sus diferencias&rdquo; y alcanzar un gran pacto en &ldquo;inter&eacute;s de los madrile&ntilde;os&rdquo;, elevando a Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida a la categor&iacute;a de &ldquo;cara amable de la derecha&rdquo;, perfectamente complementaria con la guerra permanente ideol&oacute;gica de D&iacute;az Ayuso, en una reedici&oacute;n del tandem Gallard&oacute;n-Aguirre. Del contenido de los acuerdos sabemos menos. Se habla menos.
    </p><p class="article-text">
        Partidarios y detractores han se&ntilde;alado algunos elementos. Los primeros hablan de la tarjeta social (de incierta financiaci&oacute;n a medio plazo con la estructura de ingresos del Ayuntamiento) o de las peatonalizaciones. Los segundos, de la absoluta ignorancia para con las organizaciones vecinales o la ausencia de cualquier pol&iacute;tica de g&eacute;nero (peaje pagado por Mart&iacute;nez- Almeida, con alegr&iacute;a, a sus aliados de Vox). Sin embargo, m&aacute;s que las significadas ausencias, lo que m&aacute;s preocupa de una lectura sosegada del contenido de los pactos es algo que est&aacute; expresamente en los mismos: la implementaci&oacute;n del modelo de crecimiento econ&oacute;mico del Partido Popular. 
    </p><p class="article-text">
        Sabemos cu&aacute;l es. El Partido Popular es muy bueno buscando soluciones. El problema es que siempre encuentra la misma y es err&oacute;nea: el ladrillo. &iquest;Que tenemos juzgados saturados? Construimos una Ciudad de la Justicia aunque en 20 a&ntilde;os no se haya hecho un juicio. &iquest;Que tenemos listas de espera? Construimos 11 hospitales aunque como resultado tengamos menos camas &iquest;Problemas de movilidad? Radiales por las que nadie circula &iquest;Desequilibrio territorial? Aeropuertos sin aviones&hellip; La lista podr&iacute;a seguir
    </p><p class="article-text">
        Se genera a corto plazo empleo (inestable), pero sobre todo negocio para las grandes constructoras. No sabemos si luego pasan por caja de alguna fundaci&oacute;n amiga para financiar la campa&ntilde;a de alguien. Pero tenemos ciudades invivibles, ecocidas y con orientaci&oacute;n de la inversi&oacute;n a la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica. Hinchar una, dos, cien burbujas. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes realizamos actividad pol&iacute;tica en la Comunidad de Madrid sabemos cu&aacute;l era el plan del PP. Dos medidas urgentes: venta de parcelas de suelo p&uacute;blico (probablemente contraviniendo la Ley del Suelo) y una reforma legislativa expr&eacute;s que sustituya las licencias urban&iacute;sticas por declaraciones responsables (esto es, limitar los controles a la edificaci&oacute;n, cambi&aacute;ndolos por un control ex-post sobre empresas, en muchos casos, constituidas ad hoc para el proyecto y de dif&iacute;cil seguimiento y responsabilidad). 
    </p><p class="article-text">
        Toda la inversi&oacute;n productiva que se retrae de otras actividades es orientada a la construcci&oacute;n o compra de lo construido en espera de revalorizaci&oacute;n. Ni rastro de iniciativas que busquen reorientar la inversi&oacute;n a sectores de alto valor a&ntilde;adido, donde el desarrollo econ&oacute;mico sustituya al crecimiento&nbsp;inestable e inflacionario. La inexistencia del Impuesto del Patrimonio en la Comunidad de Madrid es una invitaci&oacute;n a que, en tiempos de incertidumbre, los recursos econ&oacute;micos de la actividad productiva se metan al ladrillo (s&iacute;, incentivamos a acumular en vez de invertir). Eso infla los precios, genera suculentas ganancias hasta que la cosa no da m&aacute;s de s&iacute; y la burbuja estalla. &iquest;Qu&eacute; hacemos cuando eso ocurre? Liberalizamos m&aacute;s suelo, construimos m&aacute;s y vuelta a empezar. Hasta que no d&eacute; m&aacute;s de s&iacute;. Cuando hayamos construido el &uacute;ltimo metro cuadrado nos daremos cuenta de que los ladrillos ni se comen ni generan riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Que esta sea la pol&iacute;tica del tripartito Pimpinela que gobierna la Comunidad de Madrid (hacen como que discuten, pero son hermanos) no nos deber&iacute;a sorprender. El modelo es tanto de Vox, como del PP como de Cs. Pero la voluntad de Mart&iacute;nez- Almeida de aparecer como conciliador y pactista nos hac&iacute;a albergar alguna esperanza de que el Ayuntamiento no echara m&aacute;s carne en el asador. Bueno, algunos no la alberg&aacute;bamos, pero supongo que &eacute;ramos los cenizos de siempre.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en los pactos de la Villa el modelo est&aacute; negro sobre blanco. El suelo p&uacute;blico de la Empresa Municipal Vivienda y Suelo que tenga destino dotacional podr&aacute; ser modificado para vivienda. Claro, los colegios y los centros de salud no son rentables cuando pasa el periodo de protecci&oacute;n. La vivienda s&iacute;. Que tengamos barrios de protecci&oacute;n sin dotaciones importa menos que los beneficios de las constructoras. Porque la vivienda protegida no la construir&aacute; la EMVS, sino tambi&eacute;n promotoras privadas.
    </p><p class="article-text">
        No se vende suelo p&uacute;blico, esto es cierto (demasiado expreso ser&iacute;a) pero se prev&eacute; la cesi&oacute;n de derecho de superficie por 75 a&ntilde;os, de nuevo para la construcci&oacute;n de vivienda en r&eacute;gimen de alquiler. Estas ya no protegidas. Aqu&iacute; s&iacute; que m&aacute;s madera para el impacto del suelo que la Comunidad de Madrid va a poner en el mercado. Las constructoras superficiarias gestionar&aacute;n las viviendas. Y aqu&iacute; el pacto dice &ldquo;alquileres baratos&rdquo;, que no sabemos lo que es porque no es un t&eacute;rmino legal.
    </p><p class="article-text">
        Expresamente aparece el paradigma de la sustituci&oacute;n de las licencias por declaraciones responsables, que estamos combatiendo en la Comunidad. Y vemos c&oacute;mo se plantea un incremento de la edificabilidad para &ldquo;hacer atractiva la rehabilitaci&oacute;n para promotores privados&rdquo; (aqu&iacute; sin esconder nada, total para qu&eacute;).
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica de fondo har&iacute;a pensar que nos encontramos ante un problema serio de vivienda en la Comunidad de Madrid. Pero ese problema no se soluciona con la &ldquo;magia del ladrillo&rdquo;. M&aacute;s del 10% de las viviendas de Madrid est&aacute;n vac&iacute;as. Rentistas que no tienen que abonar Impuesto del Patrimonio tienen m&aacute;s incentivos a esperar la hinchaz&oacute;n de la burbuja frente a poner las viviendas en el mercado. Su movilizaci&oacute;n tendr&iacute;a un impacto, al menos, tan decisivo en el precio de las viviendas como la construcci&oacute;n desaforada. Eso s&iacute;, sin el beneficio para las constructoras y sin atraer inversiones a las burbujas que compensan el incremento de oferta.
    </p><p class="article-text">
        El propio pacto reconoce la existencia de este problema, entiendo que por presiones de la oposici&oacute;n municipal, pero las medidas de movilizaci&oacute;n de la vivienda vac&iacute;a son inconcretas y sin recursos ni modificaciones del modelo tributario (&iquest;IBI viviendas vacias? Jam&aacute;s se supo). Mientras tanto, construcci&oacute;n, ladrillo, promociones, especulaci&oacute;n y qui&eacute;n sabe si mordidas. Esto ocurre, adem&aacute;s, cuando la crisis tur&iacute;stica va a traer de vuelta al mercado del alquiler muchos pisos tur&iacute;sticos, incrementando la oferta y aligerando la presi&oacute;n al alza sobre los alquileres. Y cuando, adem&aacute;s, tenemos el monstruoso proyecto de Chamart&iacute;n dispuesto a meter una gran ciudad dentro de Madrid con todo lo que ello supone.
    </p><p class="article-text">
        No se le escapa a nadie que la oposici&oacute;n es minoritaria en el Ayuntamiento de Madrid despu&eacute;s de la decisi&oacute;n de Manuela Carmena de prescindir de los movimientos pol&iacute;ticos y sociales que la auparon a la alcald&iacute;a en 2015. Y que, por tanto, las renuncias para llegar a un pacto eran inevitables. Pero una cosa es renunciar a elementos program&aacute;ticos y otra cosa es asumir el n&uacute;cleo esencial de la tesis del PP y validarlo como pol&iacute;tica de consenso: la soluci&oacute;n a la crisis es la inflaci&oacute;n inmobiliaria. Probablemente PP, Vox y Cs hubieran tirado por este camino como lo van a hacer en la Comunidad, pero lo adecuado era sacarlo del pacto, denunciarlo en las instituciones y combatirlo socialmente. Nunca, nunca, nunca, validarlo como correcto. Las mejoras que se han incorporado al pacto y que, sin duda, son buenas noticias para alegrarse, palidecen ante esta circunstancia. En los pactos puede y debe haber cesiones. Pero una cosa es un pacto y otra una rendici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El resultante de este consenso artificioso es que en la Ciudad de Madrid no habr&aacute; oposici&oacute;n. Al menos no en el n&uacute;cleo del modelo, puesto que todas las medidas que se tomen en este camino lo har&aacute;n con la aquiescencia y la firma de la oposici&oacute;n institucional. No se me ocurre mejor manera de convertir a Mart&iacute;nez-Almeida en alcalde perpetuo, reforzando la posici&oacute;n de Isabel D&iacute;az Ayuso y conden&aacute;ndonos a un futuro de baluarte ultraneoliberal y antisocial en nuestra ciudad y en nuestra regi&oacute;n, revirtiendo todo avance que se haya conseguido.
    </p><p class="article-text">
        Pero, pese a esto, es que otro modelo no es s&oacute;lo posible, es imprescindible. Este camino nos lleva, directamente al abismo. Hace no tanto pusimos sobre la mesa la existencia de una mayor&iacute;a social alternativa en Madrid. Y lo hicimos cuando esa mayor&iacute;a fue realmente ALTERNATIVA, cuando defend&iacute;a otro modelo de sociedad, de crecimiento y de desarrollo econ&oacute;mico. Hemos cometido muchos errores y es obligatorio que aprendamos de ellos. Pero mejor hoy que ma&ntilde;ana hay que poner sobre la mesa, entre todos los que deseamos revertir este destino oscuro al que parece estar condenado Madrid, una propuesta colectiva que se atreva a cambiar todo.
    </p><p class="article-text">
        Nos va la vida en ello. Nos va Madrid en ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Morano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acuerdos-villa-pacto-rendicion_129_6095784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2020 19:35:16 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La presidenta transparente y el silencio de la Asamblea de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/presidenta-transparente-silencio-asamblea-madrid_129_5873542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e8f09b2-8266-42cf-9098-1900a3cda8cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La presidenta transparente y el silencio de la Asamblea de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Comunidad de Madrid tiene la tasa de incidencia y de letalidad más altas del mundo. Su gobierno, un gobierno de PP y Ciudadanos en minoría, lleva 44 días sin someterse al control parlamentario</p></div><p class="article-text">
        El sistema parlamentario se basa en la elecci&oacute;n del gobierno por mandato del poder legislativo. El Congreso, el Senado y los parlamentos auton&oacute;micos son, en sus respectivos &aacute;mbitos, los depositarios de la voluntad popular. Los gobiernos no son m&aacute;s que mandatarios, literalmente titulares de un mandato, encargados de gestionar los asuntos de quien tiene de verdad, al menos formalmente, el mando, que no es nadie m&aacute;s que el pueblo a trav&eacute;s de sus representantes parlamentarios.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo el sistema pol&iacute;tico espa&ntilde;ol nos acostumbr&oacute; a otra cosa. Un sistema electoral dise&ntilde;ado para garantizar amplias mayor&iacute;as (y el sistema de listas cerradas y bloqueadas, dicho sea de paso) llevaba a que los parlamentos fueran relevantes el d&iacute;a que se invistiera un presidente del gobierno y pasaran a vegetar durante a&ntilde;os. Pero a partir de 2015, las mayor&iacute;as absolutas son cosa del pasado. Y esto es una buena noticia para la democracia; cualquier gobierno, para desarrollar su programa, tiene que alcanzar acuerdos y consensos, necesita representar a algo m&aacute;s que a s&iacute; mismo. Lo estamos viendo con la gesti&oacute;n del COVID-19: el gobierno de Espa&ntilde;a, ya de por s&iacute; plural y multicolor, debe ir al Congreso de los Diputados peri&oacute;dicamente a alcanzar las mayor&iacute;as necesarias para adoptar sus medidas. Esto dificulta, claro, la actuaci&oacute;n, pero supone una garant&iacute;a frente al despotismo. El gobierno se explica ante la oposici&oacute;n, se expone a su escrutinio, a su cr&iacute;tica y, lo que es m&aacute;s importante, se muestra ante sus ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Un gobierno que prescindiera del parlamento, no es s&oacute;lo un problema t&eacute;cnico o un argumento de cr&iacute;tica, es, pura y simplemente, un gobierno que escapa de la democracia. Y, en estos momentos de crisis, mientras vivimos debates parlamentarios a nivel estatal que se televisan y levantan pasiones, en tiempos de forzoso apag&oacute;n futbol&iacute;stico, o&iacute;mos, si fu&eacute;semos Albert Rivera en un debate electoral, un clamoroso silencio: el de la Asamblea de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid es, dram&aacute;ticamente, el epicentro de la crisis del COVID-19 en Espa&ntilde;a. Nuestra regi&oacute;n tiene la tasa de incidencia y de letalidad m&aacute;s altas del mundo. Su gobierno, un gobierno de PP y Ciudadanos en minor&iacute;a, lleva 44 d&iacute;as sin someterse al control parlamentario.
    </p><p class="article-text">
        Debemos decir, en honor a la verdad, que los grupos parlamentarios de la oposici&oacute;n pecamos de inocentes. En contraste con el acoso y derribo que ha protagonizado el PP con el gobierno de la naci&oacute;n, cuando empez&oacute; esta crisis aceptamos la suspensi&oacute;n temporal de la actividad parlamentaria poniendo &eacute;nfasis en la seguridad y salud de los trabajadores parlamentarios y confiando en el gobierno &ndash;quien se comprometi&oacute; a mantener informada a la oposici&oacute;n fuera de las formalidades parlamentarias&ndash;. Hab&iacute;a que confiar en el gobierno, esperando reciprocidad en su actuaci&oacute;n: transparencia y responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Tengo que decir que nos equivocamos, porque el gobierno de Isabel D&iacute;az Ayuso ha mantenido reuniones telem&aacute;ticas con la oposici&oacute;n, es cierto; pero las mismas no han sido peri&oacute;dicas, han sido suspendidas sin previo aviso y, lo que es m&aacute;s sangrante, la informaci&oacute;n transmitida en las mismas ni era coherente ni era fidedigna. Por poner un ejemplo: durante la reuni&oacute;n de portavoces parlamentarios con Isabel D&iacute;az Ayuso en la que le pregunt&aacute;bamos por la situaci&oacute;n de las residencias y donde no nos daba cifras, vimos c&oacute;mo aparec&iacute;a en la prensa una filtraci&oacute;n de su gobierno cont&aacute;ndonos que en las residencias de la Comunidad de Madrid hab&iacute;an fallecido m&aacute;s de 3000 personas (cifra que ha resultado, dram&aacute;ticamente, quedarse corta).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ha conseguido el Gobierno de la Comunidad de Madrid sortear esta ausencia absoluta de control estando en minor&iacute;a? Pues por la v&iacute;a de aplicar varias estrat&eacute;gias:
    </p><p class="article-text">
        1. Elusi&oacute;n de la responsabilidad. Tergiversando las circunstancias reales ha querido hacer ver que las competencias en los elementos m&aacute;s sensibles de la crisis (sanidad y pol&iacute;ticas sociales) hab&iacute;an abandonado su &aacute;mbito pasando al gobierno central; pues eso es simplemente falso. El gobierno central ha asumido competencias de coordinaci&oacute;n entre administraciones auton&oacute;micas y ha aportado recursos (como la actuaci&oacute;n de la UME) y fondos extraordinarios a las Comunidades Aut&oacute;nomas &ndash;que deber&iacute;an haber tenido recursos propios si se hubieran gestionado bien&ndash; para afrontar la crisis. Ni m&aacute;s ni menos. Las competencias siguen siendo auton&oacute;micas; quien no se lo crea que se lea los art&iacute;culos 6, 12 y 13 del RD 463/2020 que declara el estado de alarma.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, d&oacute;nde van los recursos sanitarios o si se medicaliza o no una residencia, si se contrata personal, son responsabilidades exclusivas de los gobiernos auton&oacute;micos; los resultados de estas decisiones tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto circunstancias grotescas; el Gobierno de la Comunidad ha llegado a inventarse una prohibici&oacute;n de compra de material por parte del gobierno estatal. No hay ninguna norma de ning&uacute;n rango con esta prohibici&oacute;n. Y este invento ha venido de un intento de justificar las dificultades en las compras que se ha encontrado el gobierno auton&oacute;mico en el mercado internacional. Los celeb&eacute;rrimos dos aviones por un importe de 46 millones de euros que iban a llegar en 48 horas y que la presidenta denunci&oacute; v&iacute;a twitter que el gobierno del Estado iba a bloquear, tardaron varias semanas en llegar y el material, sospechamos (ning&uacute;n dato tenemos), no alcanza ni de lejos los millones mencionados.
    </p><p class="article-text">
        2. Atribuci&oacute;n de las virtudes ajenas. Hemos observado, at&oacute;nitos, c&oacute;mo portavoces municipales del PP de forma coordinada, han anunciado que &ldquo;Isabel D&iacute;az Ayuso ha aportado a tal o cual municipio una cierta cantidad de dinero para los servicios sociales&rdquo;. Todo bien si no fuera porque ese dinero proven&iacute;a de la aportaci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a (que no tiene competencias) a las Comunidades Aut&oacute;nomas. Este dato se omit&iacute;a. La propaganda, cuando no se cohonesta con la verdad, no es m&aacute;s que un embuste.
    </p><p class="article-text">
        Mientras todo esto ocurr&iacute;a Isabel D&iacute;az Ayuso se ha colocado como principal opositora al gobierno progresista del Estado. Sucesivas visitas &ndash;con sesi&oacute;n de fotos incluida&ndash; al pabell&oacute;n del IFEMA, desplante al Presidente del Gobierno llegando dos horas tarde a la conferencia de presidentes, quejas (&iexcl;&oacute;igase bien!) de falta de transparencia; esto representa una estrategia muy pensada de potenciaci&oacute;n de la figura de la presidenta como nueva dama de hierro de la derecha espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos comentarios que minusvaloran a Isabel D&iacute;az Ayuso. Me parecen profundamente err&oacute;neos. Ella &ndash;y sus asesores&ndash; saben perfectamente lo que est&aacute;n haciendo. Dos estrategas como Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez y Javier Fern&aacute;ndez Lasquetty lo tienen claro: repetici&oacute;n sistem&aacute;tica de mensajes sencillos, batalla ideol&oacute;gica permanente, exaltaci&oacute;n de la imagen de la presidenta y no preocuparse mucho si su relaci&oacute;n con la verdad es algo &ldquo;oblicua&rdquo;. Repetir (quiz&aacute;s como farsa) lo que fue Esperanza Aguirre (como tragedia).
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un punto flaco en el plan: la debilidad parlamentaria del PP. Si ya necesita a Ciudadanos para gobernar (tratando a su socio con una deslealtad inaudita, intentando atribuir al Consejero Alberto Reyero la responsabilidad por la calamitosa situaci&oacute;n de las residencias de la Comunidad de Madrid, derivada de d&eacute;cadas de gesti&oacute;n y privatizaci&oacute;n del PP), ahora necesita a&uacute;n m&aacute;s a la Asamblea para tomar medidas.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 11 de abril, en Junta de Portavoces, acordamos reanudar la actividad parlamentaria (aunque fuera de forma telem&aacute;tica) y planteamos celebrar un pleno el d&iacute;a 23. En ese pleno deb&iacute;a comparecer Isabel D&iacute;az Ayuso dando explicaciones de su gesti&oacute;n; d&iacute;as despu&eacute;s la presidenta anunciaba su voluntad de comparecer, una vez m&aacute;s por twitter.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s algo pas&oacute;, de nuevo a trav&eacute;s de la red social del pajarito, Isabel D&iacute;az Ayuso cambi&oacute; de opini&oacute;n. Ya no ir&iacute;a a la Asamblea el 23 de abril sino &ldquo;en mayo&rdquo; y con el formato del debate del Estado de la regi&oacute;n (un formato que no se ajusta a lo previsto en el reglamento y que la permite pasarse una sesi&oacute;n de las dos que dura hablando ella sola, sin r&eacute;plicas de la oposici&oacute;n). Posteriormente suspendi&oacute; la reuni&oacute;n telem&aacute;tica que ten&iacute;a prevista para ese mi&eacute;rcoles con los portavoces; la oposici&oacute;n nos enteramos por la prensa. Queda claro que para el PP, la propaganda est&aacute; por encima del respeto a la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde Unidas Podemos Izquierda Unida intentamos enmendarlo. Solicitamos que se celebrara una Junta de Portavoces el viernes 17 para garantizar que compareciera, pero la mayor&iacute;a de la Mesa de la Asamblea (PP y Cs) la ha trasladado al lunes. Mucho nos tememos que se alegar&aacute;n razones t&eacute;cnicas o de otro tipo para librar a la presidenta del control. Intentaremos, por todos los medios, que no sea as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Nos jugamos, claro, la dignidad de la Asamblea de Madrid (tan apaleada desde los oscuros tiempos del Tamayazo) frente a un ejecutivo que la cree suya, pero nos jugamos m&aacute;s os jugamos la misma esencia de la democracia parlamentaria, un gobierno que pretende gestionar la mayor crisis de la historia reciente de la Comunidad de Madrid sin respaldo ni control parlamentario. Algo que los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as, sea cual sea su ideolog&iacute;a, ni se merecen ni deben consentir.
    </p><p class="article-text">
        La transparencia se est&aacute; convirtiendo en un significante vac&iacute;o que cada cual intenta llenar como quiere. Isabel D&iacute;az Ayuso con tweets y videoconferencias sin saber su contenido; pero desde luego para la Asamblea de Madrid y ante los madrile&ntilde;os es muy transparente, tanto que ni se la ve.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacinto Morano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/presidenta-transparente-silencio-asamblea-madrid_129_5873542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2020 20:22:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
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