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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Cendón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier-cendon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Cendón]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hacer las paces con la ciencia para salvarnos la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hacer-paces-ciencia-salvarnos-vida_129_5898472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54f4ef23-2347-464f-8d7a-a9ed3959fa08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacer las paces con la ciencia para salvarnos la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sería interesante que aprovecháramos esta situación para revisar nuestro modelo de vida, fomentando una movilidad más limpia y un modelo de consumo sostenible</p></div><p class="article-text">
        Os propongo un an&aacute;lisis de conciencia para hacer las paces con la ciencia, la que nos ha fallado frente a un 'diminuto gigante', invisible y letal. &iquest;O somos nosotros quienes no hemos estado a la altura? Me pregunto, en nuestra absurda decepci&oacute;n con la comunidad cient&iacute;fica, si alguna vez la hemos tenido en cuenta como parte de la maquinaria que repercute de forma directa en nuestro estado de bienestar. Respuesta sencilla: a pesar de que llevamos muchos a&ntilde;os quej&aacute;ndonos sobre la falta de financiaci&oacute;n, apenas se ha desarrollado una estrategia, un plan de respuestas r&aacute;pidas y efectivas para abordar crisis sanitarias como la que hoy nos castiga.
    </p><p class="article-text">
        De ni&ntilde;os pens&aacute;bamos en coches voladores, en robots que se infiltraban entre nosotros, en colonias submarinas, urbanizaciones en otros planetas y en viajes tur&iacute;sticos a la luna. Hace 30, 40, 50 a&ntilde;os nuestro mundo era diferente. Nos imagin&aacute;bamos las primeras d&eacute;cadas de los 2000 con avances en nuevas tecnolog&iacute;as que todav&iacute;a a d&iacute;a de hoy son inconcebibles, transformaciones fundamentales que cambiar&iacute;an nuestro modo de vivir, de relacionarnos. Pero siempre tuvimos una asignatura pendiente, nos falt&oacute; interiorizar el gusto por la cultura cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Predec&iacute;amos un futuro de ciencia ficci&oacute;n pero, &iquest;acaso no lo es un virus que est&aacute; tratando de destruir a la raza humana? Aunque algunos visionarios tambi&eacute;n contemplaron la idea de un apocalipsis provocado por una guerra invisible, microsc&oacute;pica, pero con muertos a escala mundial, &ndash;cabe destacar el trabajo del divulgador cient&iacute;fico David Quammen&ndash; nuestra imaginaci&oacute;n sobre los nuevos a&ntilde;os 20 no se basaba precisamente en el escenario del coronavirus. &iquest;Hacia d&oacute;nde avanzaremos dentro de otros 30, 40 o 50 a&ntilde;os m&aacute;s? Es hora de tomar las riendas. De despertar a quienes todav&iacute;a duermen para dar forma a una investigaci&oacute;n m&aacute;s abierta, m&aacute;s &uacute;til. Sin coches voladores, sin casas en Marte ni en el fondo del mar, pero con la tranquilidad de aportar el mayor n&uacute;mero de recursos posibles a proyectos y estudios cient&iacute;ficos, a la innovaci&oacute;n para hacer frente a una de las pesadillas que hoy roba el sue&ntilde;o a las mentes m&aacute;s brillantes de todo el mundo, y entre las que destacan tambi&eacute;n las nacionales. Enjuanes, Garc&iacute;a Sastre y Mir&oacute;, cient&iacute;ficos de raza que, a pesar de las circunstancias, trabajan sin descanso para encontrar la salida. Parafraseando a Mariano Barbacid, &ldquo;ojal&aacute; Espa&ntilde;a abra los ojos y el coraz&oacute;n a la ciencia&rdquo;, porque nuestra vida pende de la recreaci&oacute;n de los laboratorios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ventaja de un redise&ntilde;o institucional</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a interesante que aprovech&aacute;ramos esta situaci&oacute;n para revisar nuestro modelo de vida, fomentando una movilidad m&aacute;s limpia, un modelo de consumo sostenible, y el verdadero respeto hacia el medio ambiente. Se ha demostrado la fragilidad de la vida, no es la primera vez que nuestro pa&iacute;s sufre una pandemia a lo largo de la Historia, tampoco una crisis econ&oacute;mica, y esto deber&iacute;a de hacernos pensar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es nuestra oportunidad para provocar un redise&ntilde;o institucional como infraestructura esencial del nuevo est&aacute;ndar de la pol&iacute;tica y de la hacienda, del poder en definitiva. Responsabilidades que alcanzan a la necesidad de consolidar un sistema p&uacute;blico s&oacute;lido de investigaci&oacute;n, con legislaci&oacute;n y carrera estable, consenso pol&iacute;tico y la plena implicaci&oacute;n en la econom&iacute;a productiva.
    </p><p class="article-text">
        No hay que esconder las limitaciones, hay que evidenciarlas para mejorar, y el sistema sanitario presenta algunos d&eacute;ficits de gesti&oacute;n, de direcci&oacute;n estrat&eacute;gica, como muchas organizaciones dirigidas por los propios y no centradas en los usuarios. Por ello, es hora de democratizar la ciencia en una doble direcci&oacute;n. Del lado de nuestro sistema cient&iacute;fico necesitamos promover la divulgaci&oacute;n y la accesibilidad. En la ciencia hallaremos la respuesta, la soluci&oacute;n. Pero la ciencia no se hace sola, precisamos proyectarla, experimentarla a todos los niveles sociales. Aqu&iacute; reside la importancia de la segunda parte de esta dimensi&oacute;n dual que propongo: es muy conveniente, imprescindible, la contribuci&oacute;n de la sociedad en el devenir de la innovaci&oacute;n, de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y, en este sentido, es justo se&ntilde;alar &eacute;xitos como los art&iacute;culos en abierto de las principales revistas del mundo, <em>Nature</em>, <em>Springer</em> y <em>Elsevier</em>, y de plataformas para la publicaci&oacute;n preliminar como <em>Arxiv</em> y <em>Clinicaltrials,</em> que permiten el acceso a los trabajos en tiempo real. La propia OMS y los Centros de Coordinaci&oacute;n de Alertas y Emergencias Sanitarias ofrecen un nivel de transparencia alt&iacute;simo que ofrece conocimientos con gran rapidez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;ha fracasado la ciencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos da miedo pensar que la Sanidad espa&ntilde;ola no ha estado a la altura, que haya demostrado carencias. Y, aunque no pod&iacute;amos, o no quer&iacute;amos, imaginar un virus zoon&oacute;tico que paralizase nuestra vida, echamos la culpa a la ciencia. Pero la ra&iacute;z del problema est&aacute; en haber dejado postergada a la comunidad cient&iacute;fica, que tampoco goza de una estructura s&oacute;lida de ayuda al tejido productivo del pa&iacute;s: volcarse en la investigaci&oacute;n como desarrollo de una carrera profesional no est&aacute; considerado una actividad esencial. Siendo honestos, su influencia social y pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a es baja, lo que todav&iacute;a ennoblece m&aacute;s el trabajo de los asesores cient&iacute;ficos del Gobierno, como Miguel Hern&aacute;n, miembro del equipo cient&iacute;fico del Estado, que no cesan en su prop&oacute;sito. A pesar de ello, contradictoriamente, cuando las cosas van mal en cuestiones de salud, miramos de forma intimidante a los cient&iacute;ficos, que deber&iacute;an haber previsto que algo as&iacute; ocurrir&iacute;a. Una excusa vac&iacute;a, que llega tarde.
    </p><p class="article-text">
        Hay que asumir la falta de preparaci&oacute;n de los gobiernos y sistemas sanitarios p&uacute;blicos. Esta desgracia pod&iacute;a ocurrir y lo ha hecho, pero no se sab&iacute;a cuando, y quiz&aacute;s era precipitado invertir millones de euros en una hip&oacute;tesis. Agua pasada, conociendo el alcance y las consecuencias, ojal&aacute; s&iacute; se hubieran realizado esas inyecciones de capital. No obstante, todav&iacute;a no es tarde: incluyamos inversiones para vitalizar el mercado biotecnol&oacute;gico, se trata del &aacute;rea de mayor innovaci&oacute;n dentro del sector farmac&eacute;utico, y est&aacute; relacionado directamente con el sector sanitario. No olvidemos que 350 millones de personas en el mundo se han visto beneficiadas de terapias biotecnol&oacute;gicas, y que el 69% de los productos en desarrollo y el 72% de los nuevos tratamientos para enfermedades raras provienen de la biotecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto, sin la preparaci&oacute;n con la que al conjunto de la sociedad nos hubiese gustado contar, el Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n ha concedido ayudas para la investigaci&oacute;n frente al COVID-19 por valor de m&aacute;s de 30 millones de euros, adem&aacute;s de financiar ensayos cl&iacute;nicos para mejorar la prevenci&oacute;n y el tratamiento y validar proyectos para analizar el diagn&oacute;stico y las vacunas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La clave siempre ha estado en la ciencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando compareci&oacute; el ministro Pedro Duque en el Congreso, el mismo que se prest&oacute; a contestar en directo preguntas sobre coronavirus de ni&ntilde;os y adolescentes, insisti&oacute; en la idea de que la prosperidad de las pr&oacute;ximas generaciones pasa necesariamente por hacer una apuesta decidida por el fomento de la I+D+I y el apoyo de la transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica de la econom&iacute;a en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, m&aacute;s si cabe, es un sector estrat&eacute;gico, una oportunidad para entender la vinculaci&oacute;n natural entre el medio y la humanidad. Porque tampoco hay voluntad para el cambio clim&aacute;tico y a la larga tambi&eacute;n puede destruir el planeta. Reflexionemos. La educaci&oacute;n a los pies de la ciencia es la &uacute;nica actitud que nos salvar&aacute; la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Cendón]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2020 19:53:36 +0000]]></pubDate>
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