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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Romero Medina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta-romero-medina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Romero Medina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El terrorismo machista convertido en norma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/terrorismo-machista-convertido-norma_132_11620748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76c2a246-5fce-450a-82c4-4151354263e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El terrorismo machista convertido en norma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Detrás de cada uno de estos atentados contra la mujer, hay una historia de años de calvario sufridos por ella, por sus hijos y posiblemente por su familia cercana, hay vecinos y amigos que murmuran un 'se veía venir' y todo un sistema, toda una sociedad que falla, que se traga estas vidas sin darles la oportunidad que merecían porque no supimos abordar el problema"</p></div><p class="article-text">
        Hay normalidades a las que una prefiere no acostumbrarse. En Espa&ntilde;a hace no tantas d&eacute;cadas, un sistema de pensamiento que se impuso por la fuerza de la mano de una represiva dictadura convirti&oacute; en normalidad lo que nunca debi&oacute; serlo: la vulneraci&oacute;n sistem&aacute;tica de los derechos y libertades de las mujeres. Cuando dej&aacute;bamos de depender del padre, pas&aacute;bamos a depender del marido, del que necesit&aacute;bamos permiso para abrir una cuenta corriente, firmar un contrato o simplemente poner una denuncia. Como para denunciarle, claro.
    </p><p class="article-text">
        En realidad este sistema apuntalaba una normalidad que en nuestra civilizaci&oacute;n ha sobrevolado reglas sociales y legislativas desde el principio de los tiempos, donde la mujer ha sido m&aacute;s moneda de cambio y responsable reproductora que persona, de forma que su destino siempre ha estado ligado al destino de un hombre. Una mujer sin un hombre, o viv&iacute;a en el convento o era peligrosa. Si no, que se lo digan a alguna de las m&aacute;s de 100.000 mujeres a las que asesinaron en el genocidio que supuso la &ldquo;caza de brujas&rdquo; que asol&oacute; Europa durante siglos y tan brillantemente documenta Silvia Federici en 'Calib&aacute;n y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulaci&oacute;n primitiva' (Traficantes de sue&ntilde;os, 2010)
    </p><p class="article-text">
        El esp&iacute;ritu mis&oacute;gino que motiv&oacute; aquella caza de brujas pervive hasta nuestros d&iacute;as, como nos recuerda Mona Chollet en su ensayo 'Brujas' (b, 2019), y explica varios de los lastres que quedan por quitarnos del todo como la demonizaci&oacute;n de la edad y sus consecuencias en el cuerpo de la mujer, la extra&ntilde;eza ante una mujer sin pareja o sin hijos, o la dif&iacute;cil relaci&oacute;n mujer, riqueza y poder, que un hombre lo ambicione resulta natural, en la mujer ya es otra historia, menuda bruja.
    </p><p class="article-text">
        Aunque s&iacute;, vamos mejorando, ya no tenemos que pedir permiso para todo, y las leyes en occidente nos amparan como iguales. Sin embargo estamos lejos a&uacute;n de conseguir que las realidades sean reflejo del mundo de negro sobre blanco, la igualdad legal la tenemos, la material muchas tambi&eacute;n, otras no tanto y otras muchas en absoluto, pero en lo ideol&oacute;gico y social, relaciones de pareja, distribuci&oacute;n de roles, empoderamiento, a&uacute;n nos queda un largo camino.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en ello, &iquest;o no? La realidad nos demuestra que estamos ante un problema complejo, inserto en el tu&eacute;tano de nuestra mentalidad y acciones, en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a cotidiano, en nuestra forma de relacionarnos y cuidarnos, en nuestra manera de entender la sexualidad, en los tab&uacute;es y los silencios, las consignas y las palabras. El machismo se cuela por las rendijas de nuestras vidas, con diversa intensidad, con distinta inquina y violencia, pero no hay persona que se libre del todo de &eacute;l. No, ni siquiera en nuestra sociedad abierta, blindada en leyes de igualdad, y realidades muy desiguales.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El sistema patriarcal mata y genera un grave sufrimiento&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Por un lado vamos a trompicones y quiz&aacute;s con f&oacute;rmulas err&oacute;neas, poco acordes para la envergadura del tema. El sistema patriarcal mata y genera un grave sufrimiento, esto hay que tenerlo claro. Si no partimos de esta base no hay nada que hacer.. En la cara m&aacute;s irremediable de ese dolor nos encontramos los asesinatos.
    </p><p class="article-text">
        Desde que comenz&oacute; a contabilizarse en 2003 han sido asesinadas 1.270 mujeres a manos de sus parejas, sin contar otros asesinatos machistas, y esta cifra no deja de aumentar. Ayer era una mujer de 58 a&ntilde;os en Sevilla, hace unos d&iacute;as una menor de 17 a&ntilde;os en Toledo, unos d&iacute;as antes un comisario jubilado quitaba la vida a su exmujer y actual compa&ntilde;era en Barcelona, y no olvidemos que el verano empez&oacute; con un hombre en Cuenca que asesinaba a su mujer y sus dos hijos. Espeluznante. Si contamos asesinatos por d&iacute;a, no pasan m&aacute;s de 3 d&iacute;as sin que haya un asesinato machista. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada uno de estos atentados contra la mujer, hay una historia de a&ntilde;os de calvario sufridos por ella, por sus hijos y posiblemente por su familia cercana, hay vecinos y amigos que murmuran un &ldquo;se ve&iacute;a venir&rdquo; y todo un sistema, toda una sociedad que falla, que se traga estas vidas sin darles la oportunidad que merec&iacute;an porque no supimos abordar el problema. 
    </p><p class="article-text">
        Porque es un problema, y es un problema concreto que se llama machismo y que est&aacute; tan arraigado que para luchar contra &eacute;l requiere una estrategia compleja y de gran apoyo, no bastan las campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n. Est&aacute; tan arraigado que, a pesar de las evidencias, no deja de haber gente, mujeres, hombres e incluso un partido pol&iacute;tico que niega esta realidad. Y no olvidemos el CIS que nos regal&oacute; a comienzos de 2024 el titular &ldquo;el 44% de los hombres y el 32% de las mujeres creen que ahora se est&aacute; discriminando a los hombres&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si no avanzamos, retrocedemos. Cuidado, que esto ya está pasando. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No nos equivoquemos, no volvamos a la normalidad que nunca debi&oacute; ser. Igualdad de trato y oportunidades de las mujeres una carrera de largo recorrido, y si no avanzamos, retrocedemos. Cuidado, que esto ya est&aacute; pasando. El caso extremo de retroceso lo encontramos en Afganist&aacute;n. Ya no se habla de ellas, pero en este pa&iacute;s las mujeres hace tiempo, desde que se reinstaur&oacute; el r&eacute;gimen de los talibanes, dejaron de ser tratadas como personas. Es su normalidad. S&oacute;lo recientemente, casi todos los medios sacaron un titular para anunciarnos la &uacute;ltima locura flagrante que atenta contra su dignidad. El r&eacute;gimen proh&iacute;be hablar en voz alta a las mujeres afganas. Les proh&iacute;ben existir. 
    </p><p class="article-text">
        Es una locura, y est&aacute; pasando sin que nadie haga ni diga nada. Y si no se evita se convertir&aacute; en su normalidad. Quiz&aacute;s alg&uacute;n d&iacute;a haya una revoluci&oacute;n, y las mujeres recuperen espacios de libertad, y puedan de nuevo alzar la voz y mostrar su rostro. No faltar&aacute;n entonces afganos a los que les chirr&iacute;e, que les parezca que se est&aacute;n pasando, que ahora los discriminados son ellos. Pero lo peor es la cantidad de mujeres que est&aacute;n muertas en  vida en la actualidad, su actualidad.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, la actualidad es bien distinta para muchas mujeres, pero en otras a&uacute;n pesa una pesadilla personal que bebe de la misma fuente que la afgana: el machismo. Los asesinatos son la expresi&oacute;n m&aacute;s extrema de la violencia de g&eacute;nero, pero no la &uacute;nica. Este verano se han registrado numerosos casos de agresiones graves contra las mujeres y sus hijos, al igual que secuestros y amenazas de muerte. Decenas de agresores han sido detenidos por saltarse &oacute;rdenes de alejamiento y siguiendo esta l&iacute;nea, en numerosas ciudades ha habido casos de hombres que hab&iacute;an retenido a sus parejas o exparejas en contra de su voluntad.
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista a&uacute;n persiste. Quien no quiera verlo que se haga su autoan&aacute;lisis, &iquest;cu&aacute;nto nivel de machismo estamos dispuestas a soportar en la sociedad? Tuvimos avances, y estamos sufriendo un profundo movimiento reaccionario. Hay que prepararse y verbalizar qu&eacute; queremos que sea lo normal en nuestras vidas. 
    </p><p class="article-text">
        Yo lo tengo claro. Esto no quiero que sea normal. Por d&oacute;nde empezar. Por todos los frentes,. Feminismo a raudales en todos los &aacute;mbitos legales o sociales es el &uacute;nico camino posible. Necesaria oleada violeta para el comienzo de curso. Ojal&aacute; llegue, tiene que llover violeta a c&aacute;ntaros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/terrorismo-machista-convertido-norma_132_11620748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2024 17:20:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El terrorismo machista convertido en norma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Violencia machista,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eslabones perdidos en la lucha contra la violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/eslabones-perdidos-lucha-violencia-machista_132_11306257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a114def-5a8c-4590-848f-5f555efc537e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eslabones perdidos en la lucha contra la violencia machista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tenemos instituciones varias, unidades, leyes, ahora incluso dos juzgados de violencia de género en la provincia, que oye bienvenidos sean. Pero sin embargo, de qué sirven si cuando una mujer quiere poner una denuncia se siente tan indefensa como si nada de esto existiera"</p></div><p class="article-text">
        Hace ya tiempo aprend&iacute; que estar al d&iacute;a era importante, pero que las noticias, por salud mental, deb&iacute;a dosificarlas. En clase suelo explicar que las noticias lo son porque afortunadamente narran hechos excepcionales. La norma no es la violencia o el robo, aunque ello no significa que no exista. La violencia existe y en muchas vidas ataca de manera flagrante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando detenemos el foco en la violencia machista nos encontramos que no es nada excepcional. La sufren miles de mujeres a diario. Si levantas la cabeza y coordinas o&iacute;do, coraz&oacute;n y cerebro encontrar&aacute;s que quiz&aacute;s la sufre tu m&eacute;dica de cabecera, tu t&iacute;a, la tendera de la esquina, dos o tres amigas, y otras cinco mujeres con las que est&aacute;s en alg&uacute;n grupo de Whatsapp. Si eres profe, raro es que no tengas ninguna alumna que no la sufra o la haya sufrido, Y muy posiblemente t&uacute; si eres mujer y yo la sufrimos o hemos sufrido de alguna manera en nuestra vida. La mayor&iacute;a de las veces se lleva como las hemorroides, en silencio. Solo que estas &uacute;ltimas no te van minando la autoestima y limitando hasta que te quitan la vida de muy distintas maneras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No, desgraciadamente la violencia machista no es excepcional. El machismo sigue mostrando sus colmillos en nuestra sociedad de muy diversas formas. En lo poco que llevamos de a&ntilde;o en Espa&ntilde;a han sido asesinadas siete mujeres por violencia machista oficialmente reconocida y tenemos otras siete menores que han perdido la vida a manos de sus padres por lo que conocemos como violencia vicaria. Esta es la terrible punta del iceberg que nos recuerda que a&uacute;n queda mucho por hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en ese iceberg estamos toda la sociedad. Y en ese iceberg de violencias machistas nos lo jugamos todo.
    </p><p class="article-text">
        Que la violencia machista no se ha eliminado y que a&uacute;n queda mucho por hacer es evidente. Sin embargo hace unos meses se hac&iacute;an p&uacute;blicas unas encuestas donde un elevado porcentaje de la poblaci&oacute;n declaraba que oye, ya nos est&aacute;bamos pasando con tanto feminismo, que tampoco era para tanto. Pero si lo tenemos muy hablado y ya se han puesto muchos medios. Y quiz&aacute;s ah&iacute; est&aacute; uno de los problemas. Que en realidad por un lado ni se habla lo suficiente, en profundidad, a fondo, explicando los graves problemas que el machismo acarrea, con el feminismo como la mejor herramienta para luchar contra el mismo. Y por otro se toman medidas y crean instituciones que en no pocas ocasiones dejan colgadas a demasiadas mujeres y situaciones, pareciendo que se goza de un gran amparo aunque la realidad desmonte esta apariencia en cuanto te acercas a ella.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos instituciones varias, unidades, leyes, ahora incluso dos juzgados de violencia de g&eacute;nero en la provincia, que oye bienvenidos sean. Pero sin embargo, de qu&eacute; sirven si cuando una mujer quiere poner una denuncia se siente tan indefensa como si nada de esto existiera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llamó a la Asociación María Padilla donde le informaron de que debía ir a la unidad de atención de familia y mujer (UFAM) de la Policía Nacional. Cuál fue su sorpresa al llegar cuando le dicen que la UFAM por ser fin de semana está cerrada, tiene toda la lógica claro, qué mujer va a denunciar en fin de semana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este fin de semana le sucedi&oacute; a una amiga. Tras a&ntilde;os soportando violencias de distinta &iacute;ndole de su pareja, con un hijo com&uacute;n de por medio, reuni&oacute; fuerzas, animada por una amiga y por su hermana, y fue a denunciar por violencia continuada a su marido. Llam&oacute; a la Asociaci&oacute;n Mar&iacute;a Padilla donde le informaron que que deb&iacute;a ir a la unidad de atenci&oacute;n de familia y mujer (UFAM) de la Polic&iacute;a Nacional. Cu&aacute;l fue su sorpresa al llegar cuando le dicen que la UFAM por ser fin de semana est&aacute; cerrada, tiene toda la l&oacute;gica claro, qu&eacute; mujer va a denunciar en fin de semana, y la animan a irse a su casa, con la coletilla de que &ldquo;es un problema porque podr&iacute;a pasar algo grave&rdquo;. La mujer v&iacute;ctima de violencia en estado de shock, no sab&iacute;a como reaccionar y mi amiga alucinando. Cuando adem&aacute;s informan a la autoridad de que su domicilio est&aacute; en uno de los pueblos de alrededor de Toledo, entonces le aclaran que ni si quiera le corresponde ir a la Polic&iacute;a Nacional, sino a la Guardia Civil de Mora, donde por fin se sinti&oacute; realmente amparada.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer iba con otras dos mujeres que la sostuvieron en su decisi&oacute;n, que ten&iacute;an coche y que la animaron a poner la denuncia donde hiciera falta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero y una mujer que est&eacute; sola? &iquest;O que no disponga de un veh&iacute;culo privado? Tras aunar fuerzas decide presentarse en una comisar&iacute;a y esta es la respuesta que recibe del sistema. Lo m&aacute;s seguro es que esa mujer llegue a la conclusi&oacute;n de que no va a encontrar amparo real, porque de hecho no se lo han dado, desista y se vuelva a su casa, a su infierno, por donde ha venido.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto cu&aacute;ntas veces habr&aacute; pasado esto.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si se ha puesto la suficiente precauci&oacute;n en los protocolos cuando en el 2024 nos encontramos en la comisar&iacute;a a un polic&iacute;a en la puerta que le dice a esta mujer, como en los 70's, vu&eacute;lvete a tu casa con tu marido.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si quiz&aacute;s hay mucho escaparate y golpe en el pecho, pero est&aacute; faltando atar bien todos los eslabones de la cadena, formar y concienciar a sociedad y autoridades y hablar en profundidad de esta violencia machista que tanto da&ntilde;o hace.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si todos los protocolos creados piensan realmente en la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si se puede promover la lucha contra la violencia machista desde un municipio donde gobierna quien la niega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace ya tiempo aprend&iacute; que las noticias deb&iacute;a dosificarlas, por cuidar la salud mental, pero tambi&eacute;n he aprendido a no mirar para otro lado cuando veo un problema. Y aqu&iacute; hay un problema y grande. Hablarlo en los distintos espacios que puedo es mi grano de arena, mi acci&oacute;n contra el iceberg. Sabemos qui&eacute;n no va a luchar, pero &iquest;sabemos con certeza qui&eacute;n s&iacute; lo har&aacute;? Atemos bien los eslabones para poder confiar en un apoyo social e institucional con el que atajar la violencia machista que nos atenaza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/eslabones-perdidos-lucha-violencia-machista_132_11306257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Apr 2024 07:55:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eslabones perdidos en la lucha contra la violencia machista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Policía Nacional,mujeres,Denuncias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sociedad de cuidados a la vista, pero lejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/sociedad-cuidados-vista-lejos_132_10889966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/926ef011-74d6-429e-9deb-c7ac407e6620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sociedad de cuidados a la vista, pero lejos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En este paradigma, el cuidado aparece en forma de meros parches temporales y efímeros"</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as mi madre ha cumplido a&ntilde;os. Estos d&iacute;as he podido celebrar con ella, con quienes me dieron la vida, que seguimos vivos; que nos queremos, que en el respeto y la empat&iacute;a el amor se mueve mejor; que la vida no deja de sorprendernos y que hay que abrazarla por ello; que las adversidades llegan, pero una red de abrazos siempre es un buen amortiguador.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana he podido celebrar esto con mis padres por una sucesi&oacute;n de intervenciones quir&uacute;rgicas que han tenido ambos. Estos d&iacute;as el sistema laboral me ha dado un permiso para cuidarles y lo estoy aprovechando. En este papel de cuidadora me vienen reflexiones que enlazan con las que tuve cuando fui madre por vez primera y tienen que ver con la importancia de los cuidados en nuestra vida, para quien cuida y qui&eacute;n es cuidado.
    </p><p class="article-text">
        Ponerlos en el centro de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, de nuestro sistema, lejos de ser una cosa de locos, es lo m&aacute;s l&oacute;gico si la aspiraci&oacute;n de la sociedad es vivir lo mejor posible. Desgraciadamente, a d&iacute;a de hoy no lo est&aacute;n. Aunque hacemos nuestros pinitos, vamos avanzando, pero despacio, muy despacio, con retrocesos, y sobre todo con grandes cantidades de personas invisibilizadas qued&aacute;ndose por el camino. Pienso en personas migrantes, ni&ntilde;os en situaciones desfavorecidas, mayores que se sienten aislados o abandonados. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el sistema productivo y de consumo que vivimos, que nos lleva acelerados a hacer m&aacute;s para gastar m&aacute;s, no es dif&iacute;cil que cualquiera, con independencia de su edad, origen o estatus social y econ&oacute;mico, caiga en el descuido propio y ajeno. Si encima se es mujer, la cuidadora por excelencia, la tradici&oacute;n y la econom&iacute;a aprietan m&aacute;s hasta llegar en no pocos casos a asfixiar. La mujer tradicionalmente ha cuidado a los ni&ntilde;os, a los padres. Siempre ha sido as&iacute;, y eso deja poso. Aunque comienzan a romperse moldes, en la realidad pocos y despacio, el estigma de cuidadora cae en no pocas ocasiones sobre nosotras como una losa, no como un derecho elegido, ojo, sino una obligaci&oacute;n impuesta de fuera que se suma a otras. 
    </p><p class="article-text">
        En este paradigma el cuidado aparece en forma de meros parches temporales y ef&iacute;meros, nos los venden como lujos, p&iacute;ldoras de relax que tienen m&aacute;s que ver con seguir consumiendo. Escapadas, ojo a la palabra, de qu&eacute; escapamos, servicios de ocio, de deporte, servicios de guarder&iacute;a, de conciliaci&oacute;n se llaman algunos, cuando el problema es sist&eacute;mico y la conciliaci&oacute;n, a&uacute;n una utop&iacute;a. Cuidarnos nosotros mismos y entre nosotros est&aacute; en el sistema lejos de ser prioritario. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, &uacute;ltimamente se habla mucho de autocuidados, lo cual est&aacute; muy bien, son muy necesarios, pero por favor, no perdamos el foco. Una cosa es sabernos emancipados y otra cosa no ser conscientes de que nos necesitamos unos a otros, que la humanidad ha avanzado gracias a esa colaboraci&oacute;n, Los seres humanos somos fr&aacute;giles por naturaleza, necesitamos ser cuidados m&aacute;s que ninguna otra especie. Esa vulnerabilidad, esa necesidad de cuidar y ser cuidados es lo que nos hace humanos. No atender a esta necesidad es entrar en un proceso de deshumanizaci&oacute;n donde el valor no se pone en el cuidado del otro por el mero hecho de ser tu igual, de ser una persona, sino que se sit&uacute;a en lo material, en el coste-beneficio del tiempo, del esfuerzo, del riesgo, del dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Cuidar y que nos cuiden cuando lo necesitamos es un elemento esencial para no perder nuestra humanidad, y para ello en no pocas ocasiones necesitamos del otro. Sino h&aacute;blale de autocuidados a los beb&eacute;s, los ni&ntilde;os, las personas enfermas o accidentadas, los mayores en proceso de aislamiento, las personas sin papeles de quienes abusan explotadores de todos los &aacute;mbitos, las personas migrantes que, a pesar de tener papeles, aceptan los trabajos m&aacute;s precarios para sacar adelante a sus familias, a quienes apenas ven porque su trabajo, muchas veces de cuidadora, no se lo permite. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, cuidar a otra persona es duro, pero muy enriquecedor si se hace desde la tranquilidad, la seguridad, el reconocimiento, la empat&iacute;a, el cari&ntilde;o, el respeto. Ayuda a salir de uno mismo, a distanciarnos de nuestros problemas y cortocircuitos mentales, para conectar con la vulnerabilidad, tomar tierra en territorio ajeno y darte cuenta de que le puedes ser muy &uacute;til a ese otro planeta llamado persona diferente a ti. 
    </p><p class="article-text">
        Velar porque las personas que por diversas circunstancias necesiten cuidados est&eacute;n bien atendidas, y asumir que cuidarnos entre todos es responsabilidad com&uacute;n, que atender cada d&iacute;a, que es parte esencial de nuestra vida, la de todas las personas, me parece esencial. 
    </p><p class="article-text">
        No estoy segura de que estemos dando pasos en esta direcci&oacute;n. En no pocas ocasiones lo siento al contrario. Mujeres saturadas por los cuidados que prestan, siempre ligados a su entorno cercano y con escasa cobertura para cuidarse ellas; ancianos olvidados en sus casas o en las residencias, donde otros cuidadores profesionales hacen lo que pueden con los medios que tienen; ni&ntilde;os y adolescentes enganchados a los dispositivos m&oacute;viles en un descuido de padres en ocasiones saturados de responsabilidades o inconscientes de la importancia de su cuidado; j&oacute;venes aislados, adultos que no se involucran en nada de lo que no obtengan un beneficio material o social; personas inmigrantes abusadas o menospreciadas en un sistema que poco les tiene en cuenta si no es para explotar su trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Bueno, no nos desanimemos, que aqu&iacute; hemos venido a jugar, y por suerte de todo tenemos en nuestra variopinta sociedad abierta. 
    </p><p class="article-text">
        En mi barrio, el Casco Hist&oacute;rico, se van dando pasitos hacia la creaci&oacute;n de una m&aacute;s que necesaria red de vecinos, porque s&iacute; es un barrio muy vivo, hasta hace no tantas d&eacute;cadas, el &uacute;nico barrio de la ciudad. Ni sus residentes ni la propia ciudad de Toledo merecen que se le d&eacute; la espalda como se le da, dej&aacute;ndolo al arbitrio de un turismo desaforado y desregulado. Pero vamos dando pasos para crear redes. 
    </p><p class="article-text">
        Y por suerte siempre hay personas y entornos. El m&iacute;o es privilegiado, lo s&eacute; y doy gracias a la vida por ello. No me faltan personas, familia, amigas, vecinas, tenderos, asistenta, alumnos, compa&ntilde;eros con las que me siento cuidada y a las que me gusta cuidar. Pero soy consciente de que no es lo normal, cada vez menos. 
    </p><p class="article-text">
        Un cap&iacute;tulo aparte merece el tema de lo mal remunerados que est&aacute;n los trabajos que implican cuidar. Es delirante. Con la importancia que tienen y el cari&ntilde;o y destreza que requieren para prestarlos bien. Aqu&iacute; me viene una an&eacute;cdota: de adolescente para sacarme un dinerillo empec&eacute; a trabajar en un espacio de ocio para ni&ntilde;os, para celebrar cumplea&ntilde;os o para dejarles mientras los padres, la mayor&iacute;a de veces madres, hac&iacute;an la compra o se iban a alg&uacute;n sitio. A m&iacute; me encantaba el trabajo, siempre fui muy ni&ntilde;era, pero era agotador incluso para una joven de 17 a&ntilde;os. No eran pocos los padres que nos dec&iacute;an, &ldquo;madre m&iacute;a, imagino que os pagar&aacute;n bien, menudo trabajazo hac&eacute;is&rdquo;. Yo sonre&iacute;a y pensaba para mis adentros: &ldquo;si t&uacute; supieras lo que me pagan, que es nada y menos&rdquo;. Este episodio de adolescente lo he ido reviviendo en las distintas etapas de mi vida en la piel de otras personas. Los servicios de cuidados se pagan de mal a muy mal, y muchas veces en negro, sin cobertura, pues de ning&uacute;n tipo. 
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, esto &uacute;ltimo creo que tiene mucho que ver con la realidad de que los cuidados han sido tradicionalmente un mundo reservado a la mujer, y valorar tanto monetaria como socialmente lo que hace la mujer no ha sido f&aacute;cil. Algo hemos avanzado, pero levantemos la cabeza y veamos qui&eacute;nes cuidan de nuestros beb&eacute;s en las escuelas infantiles, o de nuestros mayores en casas y residencias. Alg&uacute;n hombre hay, s&iacute;, pero es una isla en un oc&eacute;ano. Y que sea la mujer la protagonista de los mismos tiene mucho que ver con la falta de reconocimiento y remuneraci&oacute;n de estos servicios. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuidados, lo importante que son y el escaso valor social y econ&oacute;mico que se le dan. Da para un libro. 
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as mi madre ha soplado velas y yo me he atrevido a pedir unos cuantos deseos junto a los suyos. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; pudiera cuidar a mi madre como ambas queremos y necesitamos, como ella ha hecho conmigo siempre que lo he necesitado Ojal&aacute; consigui&eacute;ramos crear realmente una sociedad de cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; pocas cosas fueran m&aacute;s valoradas como cuidar bien y ser bien cuidado. 
    </p><p class="article-text">
        Valoremos los cuidados como se merecen. Permit&aacute;monos tiempos para cuidarnos, entre todos. Solo as&iacute; seremos capaces de sumar y crecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/sociedad-cuidados-vista-lejos_132_10889966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Feb 2024 18:30:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sociedad de cuidados a la vista, pero lejos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuidados familiares,Castilla-La Mancha,Toledo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violento: suelta mi país y mi bandera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/violento-suelta-pais-bandera_132_10699180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbfe51bf-4cab-4bd2-bada-6a3b82b19b28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violento: suelta mi país y mi bandera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿De verdad vamos a convertir esto en normal? ¿De verdad alguien que merezca representar a la nación puede pensar que este es el mejor escenario para confrontar ideas?"</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as estamos siendo testigos at&oacute;nitos de una investidura ins&oacute;lita. A estas alturas de democracia los espa&ntilde;oles ya estamos acostumbrados a que la derecha no asuma los resultados electorales cuando la dejan fuera del poder. Hace ya varias d&eacute;cadas que se echan a la calle cuando pierden. Sucedi&oacute; con Zapatero, lo vimos en las anteriores elecciones con S&aacute;nchez, y esta compleja investidura no iba a ser una excepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no sospech&aacute;bamos, yo al menos, es que su Espa&ntilde;a se rompe, lo cual siempre sucede cuando no gobiernan ellos, iba a ir acompa&ntilde;ada de una violencia tan expl&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        O&iacute;r gritar a miles de personas &ldquo;hijo de puta&rdquo; para referirse al presidente del Gobierno, lanzar proclamas xen&oacute;fobas contra migrantes, cantar himnos de nuestra historia m&aacute;s oscura en el siglo pasado, o &ldquo;aqu&iacute; hace falta un Tejero&rdquo;, todo ello enfundados con una bandera que es de todos los espa&ntilde;oles, pero de la que se apropia una derecha cada vez m&aacute;s extrema, da miedo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy recib&iacute;a una llamada de una amiga polic&iacute;a advirti&eacute;ndome que tuviera cuidado, que se est&aacute;n oyendo cosas extra&ntilde;as. &iquest;De verdad vamos a convertir esto en normal? &iquest;De verdad alguien que merezca representar a la naci&oacute;n puede pensar que este es el mejor escenario para confrontar ideas?
    </p><p class="article-text">
        La irresponsabilidad de quienes vitorean este comportamiento pasar&aacute; factura, pero me temo que como suele pasar no se cobrar&aacute; en quienes ostentan m&aacute;s privilegios, los que azuzan todo esto, los que tiran la piedra y esconden la mano.
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, ah&iacute; tenemos gente lanzando bengalas y piedras con la bandera de todos como capa propia, desfogando su ira, mientras la sociedad se polariza m&aacute;s de lo que ya estaba. Otra vuelta de tuerca en esta compleja maquinaria.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; se engrase con el&nbsp;funcionamiento de la legislatura, pero entre medias por favor dejen la violencia de lado y suelten de una vez la bandera y el nombre de una Espa&ntilde;a que construimos entre una sociedad afortunadamente abierta y diversa, que est&aacute; en las ant&iacute;podas de lo que estos d&iacute;as vemos con temor en algunas calles de nuestro pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/violento-suelta-pais-bandera_132_10699180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Nov 2023 14:46:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violento: suelta mi país y mi bandera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investidura,Calle Ferraz,PSOE,Gobierno de España,Bandera española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El colapso otoñal de un ítalo-suizo que en Qatar cree ser de todo, menos mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/colapso-otonal-italo-suizo-qatar-cree-mujer_132_9732294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ab4bcab-d946-4c65-9472-02cb784ce77d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El colapso otoñal de un ítalo-suizo que en Qatar cree ser de todo, menos mujer"></p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as oto&ntilde;ales el cambio de la hora nos pone dif&iacute;cil eso de levantarnos y acostarnos con el sol, en un ritmo circadiano que dicen los que saben de esto que resulta lo m&aacute;s sano. Pero claro qui&eacute;n es la valiente que se va a dormir a las 19h de la tarde, total es nada.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as oto&ntilde;ales que piden introspecci&oacute;n y calma, mientras lo que le damos es <em>Black Friday</em>, Twitter, y agenda repleta, quiz&aacute;s por reacci&oacute;n se va generando cierta sensaci&oacute;n de confusi&oacute;n y colapso. Colapsa la sanidad, colapsa el sistema educativo, colapsamos las personas, pero los medios de comunicaci&oacute;n nos confirman que los hay que est&aacute;n peor.
    </p><p class="article-text">
        Entre la guerra de Ucrania, donde hay muerte y destrucci&oacute;n, &ldquo;claro es una guerra&rdquo;, me dice mi hijo de 5 a&ntilde;os. Pues s&iacute;, qu&eacute; esper&aacute;bamos, pero no por ello es menos triste y duro, claro. La cumbre de la COP sobre el clima donde ni hay acuerdo. Los incendios en el &Aacute;rtico... &iquest;Incendios en el &Aacute;rtico? Pero, esto es m&aacute;s dist&oacute;pico de lo que pensaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre todas las noticias del d&iacute;a, todas en la l&iacute;nea de cataclismo, lo bueno no vende tanto, me impactaron especialmente las declaraciones de un hombre. Un &iacute;talo-suizo vestido en un elegante traje, con un ingl&eacute;s cuyo acento no disimulaba su origen privilegiado, porque los europeos somos unos privilegiados en un mundo con derechos y libertades sesgados, y dentro del club europeo, Suiza tiene su propia logia. Un se&ntilde;or con esta sisa, bajo cuya imagen se le&iacute;a un r&oacute;tulo que aclaraba &ldquo;Gianni Infantino, presidente de la FIFA&rdquo; sali&oacute; afirmando:&nbsp;&ldquo;Hoy tengo sentimientos muy intensos, me siento qatar&iacute;, me siento &aacute;rabe, me siento africano, me siento gay, me siento discapacitado, me siento migrante&rdquo;.  Pues s&iacute; anda colapsado este hombre, fue lo primero que pens&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque est&aacute; claro que el presidente de la FIFA no era nada de lo que dec&iacute;a sentirse aquel d&iacute;a, claro que puestos a decir lo que obviamente no era, podr&iacute;a haberse sentido tambi&eacute;n mujer. Pero no, esto superaba su l&iacute;mite de bipolaridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La curiosidad, que mata al gato pero alimenta el alma, me llev&oacute; a buscar m&aacute;s informaci&oacute;n sobre este personaje en Wikipedia, para confirmar lo intuido. Ese hombre, que ni por un d&iacute;a se pudo sentir mujer, pero s&iacute; migrante, africano o gay, abogado de profesi&oacute;n y presidente de la FIFA desde 2016, ten&iacute;a dificultades para empatizar con cualquiera de los colectivos que mencion&oacute; porque su trayectoria vital no le acompa&ntilde;aba, salvo la de migrantes, que sus padres eran italianos del sur que se fueron al norte a buscar mejores oportunidades. Parece que los trabajos que tuvieron sus progenitores fueron de salario ajustado, clase obrera vamos, pero lejos del estado de esclavitud en el que est&aacute;n muchos migrantes en Qatar. Porque en Qatar, como en gran parte de los pa&iacute;ses de Oriente Pr&oacute;ximo, no es que haya gente que lo pasa mal, como puede haberla en todo el mundo. No, es que hay gente que no tiene derechos ni libertades, mucha. Y no los tienen por su origen, sexo o identidad sexual.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Intuyo que hay varios miles o millones de motivos en formato de petrod&oacute;lares que han llevado a Infantino a su lapso oto&ntilde;al.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; claro, es que en ese pa&iacute;s donde &eacute;l y su organizaci&oacute;n han permitido que se celebre el Mundial de f&uacute;tbol 2022 suceden cosas que no son para sentirse orgullosos. Nadie es perfecto, nos dice Infantino. No, majo, pero unos son m&aacute;s imperfectos que otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si no, que se lo digan a la mitad de la poblaci&oacute;n de Qatar, esas mujeres que me pregunto qu&eacute; pensar&aacute;n cuando vean a sus coet&aacute;neas extranjeras. Porque estos d&iacute;as las mujeres qatar&iacute;es seguir&aacute;n mostrando por la calle poco m&aacute;s que su mirada, el burka ser&aacute; su vestimenta mayoritaria m&aacute;s all&aacute; de las altas temperaturas, seguir&aacute;n sin estar legitimadas para tomar ninguna decisi&oacute;n relevante en sus vidas o la de sus hijos, porque por ley est&aacute;n tuteladas, s&iacute; como los ni&ntilde;os, por un hombre que puede ser el marido, el padre, el hermano, el t&iacute;o. Pero un hombre por favor, que una mujer sola la puede liar. Las mujeres suelen ir juntas porque de hecho el marido suele tener varias esposas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas mujeres, a las que no se las permite ni dar la mano a su pareja porque toda muestra de afecto en p&uacute;blico est&aacute; penalizada, van a convivir estas semanas con todas las extranjeras que van con salvoconducto, ellas s&iacute; pueden ejercer sus derechos y libertades. Vestir&aacute;n con minifalda y escote, se pondr&aacute;n bikini, se besar&aacute;n con quien quieran y donde quieran, beber&aacute;n alcohol. Ser&aacute; por unas semanas la locura colectiva, a la que las qatar&iacute;es por supuesto no est&aacute;n invitadas. Algo as&iacute; como los <em>San Fermines </em>pero sin cuernos y con un bal&oacute;n de f&uacute;tbol. Y con muchos m&aacute;s hombres que mujeres. Las vidas de ellas seguramente seguir&aacute;n igual, porque las leyes y la presi&oacute;n social no les permite que sea de otra forma.
    </p><p class="article-text">
        Este se&ntilde;or con traje elegante que el otro d&iacute;a sent&iacute;a todo lo que no era, menos mujer, cuando hizo estas declaraciones estaba seguramente bajo el influjo oto&ntilde;al de los petrod&oacute;lares, que hacen que la mente se confunda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que ni bajo esa influencia se dej&oacute; sentir mujer qatar&iacute;, o no, quiz&aacute;s no es tan curioso. Es que las mujeres en esa zona del mundo no cuentan, no existen. No me extra&ntilde;a que Infantino no se sintiera mujer qatar&iacute;, la borr&oacute; incluso de su listado imaginario, ellas all&iacute; no existen. A m&iacute; tampoco me gustar&iacute;a estar en su pellejo, ni por un d&iacute;a. Por sororidad lo que yo siento de una manera muy intensa es que habr&iacute;a que trabajar por romper esa c&aacute;rcel que nos podr&iacute;a haber tocado a cualquiera de nosotras.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute;, ll&aacute;menme hip&oacute;crita europea, pero s&iacute;, lo afirmo sin dudarlo, Qatar me parece m&aacute;s una c&aacute;rcel que un pa&iacute;s, y la mayor de las presas tienen nombre de mujer.
    </p><p class="article-text">
        El colapso este oto&ntilde;o ha llegado con la celebraci&oacute;n de un mundial de f&uacute;tbol en Qatar. &iquest;Alguien da m&aacute;s?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/colapso-otonal-italo-suizo-qatar-cree-mujer_132_9732294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Nov 2022 09:26:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El colapso otoñal de un ítalo-suizo que en Qatar cree ser de todo, menos mujer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Qatar,Educación,Mujer,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reparto de papeletas: ser inmigrante sin papeles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/reparto-papeletas-inmigrante-papeles_132_9689992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2b29161-699d-427c-b9bb-8fb8cc0697e5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Concentración frente al Congreso para pedir la regularización de los inmigrantes sin papeles."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo que no deja de sorprenderme es que las barreras legales de hace unos años, que ya eran, lejos de achicarse se han multiplicado"</p></div><p class="article-text">
        Siempre me he considerado una mujer afortunada, por muchas razones que no vienen ahora al caso. Pero s&iacute;, digamos que la vida me ha tratado bien, o as&iacute; he querido siempre verlo yo, porque no nos enga&ntilde;emos, la mirada crea realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de subjetivismos, lo que es indiscutible es que hay algo que me ha abierto muchas puertas desde mi nacimiento, de lo que disfrutamos millones de personas, que es absolutamente azaroso e involuntario por nuestra parte. Es el lugar de nacimiento y del de mis padres. Y no estoy hablando del yo y mi contexto de Ortega y Gasset, sino de los derechos objetivos que adquirimos los ciudadanos solo por el hecho de que alguno de nuestros progenitores naciera en un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a, que a su vez forma parte de un organismo internacional del peso de la Uni&oacute;n Europea. Esto son palabras mayores, muchos derechos, un ramillete de libertades y algunos deberes de los que encima muchos se intentan escaquear. 
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo colabor&eacute; con CEAR, la Comisi&oacute;n para ayuda a los refugiados que asesora a gente llegada de fuera. Ya entonces me sorprend&iacute;a la cantidad de barreras que se encontraba la gente que llegaba a nuestro pa&iacute;s huyendo de situaciones dram&aacute;ticas, como los propios espa&ntilde;oles hemos vivido en varios momentos de nuestra historia. Guerras, hambrunas, &iacute;nfimo nivel de ense&ntilde;anza y salud, trabajos inestables de subsistencia, desnutrici&oacute;n, el imposible desarrollo como persona por el simple hecho de ser mujer, el encarcelamiento por pensar o actuar de otra manera a lo establecido por un r&eacute;gimen autoritario, estados fallidos con polic&iacute;a corrupta donde raptos, homicidios y violaciones est&aacute;n a la orden del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Las situaciones cr&iacute;ticas de muchas regiones del mundo han sido y siguen siendo para echarse a temblar. Tampoco nos llevemos las manos a la cabeza, que nosotros como sociedad hemos vivido algunos de estos males hace no tanto. Solo giremos un poco la cabeza para recordar y empatizar. Lo que no deja de sorprenderme es que las barreras legales de hace unos a&ntilde;os, que ya eran, lejos de achicarse se han multiplicado. Lo que entonces eran personas vulnerables en nuestra sociedad, hoy viven en situaciones de pr&aacute;ctica semiesclavitud, dejados de la mano de la gente m&aacute;s desalmada que descarga sus miserias con el m&aacute;s d&eacute;bil. Y si hoy hay alguien d&eacute;bil en nuestra sociedad, es la persona migrante sin papeles. S&iacute;, aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, en Europa. Es tu vecina, la m&iacute;a. La mujer que viene a mi casa a limpiar, el camarero que te atiende con ojeras en el bar, el que acompa&ntilde;a al jardinero, en las obras de casa, la madre de mi alumna m&aacute;s brillante de la ESO, o el padre del compa&ntilde;ero de mi hijo de primaria, que anda cabizbajo haciendo c&aacute;balas para ver c&oacute;mo hacerse con el ansiado contrato que les abra las puertas, las primeras de un largo pasillo, hacia la panacea de la nacionalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto las trabas no dejan de aumentar. Una alumna de la ESO, la que mejor aprovecha las clases, mejor se expresa y m&aacute;s estudia de su aula, reci&eacute;n llegada de Per&uacute;, me explicaba hace poco que tendr&aacute; que esperar unos a&ntilde;os m&aacute;s para estudiar en la universidad porque sus padres no tienen papeles, y ella no tiene derecho a acceder. La mujer de la limpieza me aclara que ser&aacute; dif&iacute;cil hacerle un contrato que se ajuste a la realidad porque la anunciada con bombo y platillos reforma legal para empleadas del hogar en realidad est&aacute; pensada sobre todo para personas casi internas, una parte muy &iacute;nfima por tanto de las mujeres que se ocupan del trabajo del hogar. La cu&ntilde;ada de una amiga llegada recientemente de Per&uacute; me dec&iacute;a que buscaba desesperadamente casa, la que fuera, pero que como no pod&iacute;a tener contrato, sobreviv&iacute;a en negro, y para un contrato de alquiler como todos sabemos el contrato es sacrosanto. Salvo en las viviendas en negro, infraviviendas, como los infraempleos, infravida con infraalimentaci&oacute;n. Y ah&iacute; reside mucha, demasiada gente en nuestra sociedad, &iquest;abocados al inframundo? Ah&iacute; les lanzamos, al infierno. Encima con voces y dedos acusatorios que han ganado fuerza los &uacute;ltimos a&ntilde;os: ladr&oacute;n, que vienes a quitarnos el trabajo, la educaci&oacute;n, la sanidad. 
    </p><p class="article-text">
        El colmo del absurdo, si aqu&iacute; no nacen suficientes ni&ntilde;os, es que tendr&iacute;amos que dar palmadas porque llegue gente que sostenga este inestable sistema. Supongo que pedir que no haya infiernos en la vida de cada uno es demasiado ut&oacute;pico. Pero promover su creaci&oacute;n y dar entrada directa con una papeleta tan azarosa, me parece tremendamente injusto. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso en los inmigrantes de posguerra en ciudades como Madrid o Barcelona, pienso en la cantidad de espa&ntilde;oles que emigraron a Alemania o Francia. Pienso que su situaci&oacute;n la hemos perpetuado en la gente que ahora viene a nuestro pa&iacute;s de fuera, pero encima con m&aacute;s desigualdad, menos redes de solidaridad, m&aacute;s burocracia y sin quitarles la zanahoria de delante. Pienso en el sistema feudal abolido en teor&iacute;a hace tiempo, y me viene tanta gente a la cabeza cuya situaci&oacute;n depende de su cuna y la de sus padres, que me planteo si un sistema democr&aacute;tico puede llamarse tal de esta manera, si no podr&iacute;amos hacer las cosas de otra forma. Que en ese reparto de papeletas que es la vida no venga una impuesta por ley directa al inframundo.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/reparto-papeletas-inmigrante-papeles_132_9689992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Nov 2022 06:04:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reparto de papeletas: ser inmigrante sin papeles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigrantes,Sin papeles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aguantando en las aulas: cuando confundimos a la profe con el cubo de basura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/aguantando-aulas-confundimos-profe-cubo-basura_132_9656816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6a5e969-d4b9-417c-a17b-61075809e7fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aguantando en las aulas: cuando confundimos a la profe con el cubo de basura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los profesores vemos desfilar ante nosotros una gran cantidad de situaciones esperpénticas que en muchas ocasiones nos desbordan"</p></div><p class="article-text">
        Mi abuela sol&iacute;a decir &ldquo;que no te d&eacute; la vida todo lo que eres capaz de aguantar&rdquo;. Pertenec&iacute;a a la sufrida generaci&oacute;n de la guerra. Con una infancia precaria pero feliz en la Andaluc&iacute;a profunda de principios de siglo XX, el destino hizo la puso en su adolescencia a servir en un cortijo de un peque&ntilde;o pueblo de Granda. S&iacute;, el escenario creado por el autor del libro Intemperie exist&iacute;a en aquella Espa&ntilde;a, y mi abuela lo vivi&oacute;. Ella podr&iacute;a haber sido la joven que viv&iacute;a en esa casucha de los sirvientes de Los Santos Inocentes. 
    </p><p class="article-text">
        Mi abuela sufri&oacute; aquella servidumbre y no la olvid&oacute; nunca, qued&oacute; marcada por ella y en cierta medida no dej&oacute; de vivir r&eacute;plicas de la misma con otros moldes. Cuando se cas&oacute; crey&oacute; que su suerte hab&iacute;a cambiado con un buen hombre con el que cuidaba un campo ajeno. Pero de la noche a la ma&ntilde;ana aquel campo quisieron venderlo y les echaron, con una mano delante y otra detr&aacute;s. Mis abuelos con ya tres hijos se plantaron en Madrid buscando un presente y un futuro para su familia. Lo encontraron, pero al precio de dejarse la vida por el camino. 
    </p><p class="article-text">
        Mi abuelo literalmente, muri&oacute; antes de lo esperado por un ri&ntilde;&oacute;n cansado que dej&oacute; de funcionarle. Vivi&oacute; lo suficiente para ver crecer a sus seis hijos, incluida la peque&ntilde;a por cuya vida ning&uacute;n m&eacute;dico apost&oacute; demasiado por la cantidad de complicaciones que su cuerpo tra&iacute;a consigo. Mi abuela le sobrevivi&oacute;, sac&oacute; contra todo pron&oacute;stico a su hija peque&ntilde;a adelante, y analfabeta como era, como su tiempo la oblig&oacute; a ser, se desenvolvi&oacute; en un Madrid hostil, tirando de su carro, del de sus otros cinco hijos e incluso la carreta de alg&uacute;n nieto.
    </p><p class="article-text">
        Mi abuela aguant&oacute; mucho. Aguant&oacute; carros y carretas de la vida, pero una cosa que nunca soport&oacute; fue la mala educaci&oacute;n. Ella, que tanta escasez hab&iacute;a sufrido y tanta injusticia hab&iacute;a visto a su alrededor, comprend&iacute;a que la dignidad humana ten&iacute;a poco que ver con el dinero y mucho con el respeto. Era necesario tener un sustento b&aacute;sico para vivir dignamente, sin duda, pero a partir de ah&iacute; era imprescindible para ella el respeto, mutuo y ajeno, para desenvolverse en la vida. Las formas eran esenciales para que las estrechas costuras de la convivencia no saltaran. 
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a en el instituto explic&aacute;ndoles a mis alumnos que hay ciertas cosas que los profesores no podemos consentir, que las faltas de respeto son otro tipo de violencia, me respondi&oacute; un alumno que para eso nos pagaban, para aguantar. No me lo dijo con mala fe, lo solt&oacute; de su boca con una gran verdad. Me qued&eacute; boquiebierta, le contest&eacute; con un rotundo &ldquo;No te equivoques. Estamos para ense&ntilde;ar, no para aguantar la basura de todos vosotros&rdquo;, pero a qui&eacute;n queremos enga&ntilde;ar. 
    </p><p class="article-text">
        Este alumno ha escuchado este mensaje seguramente en su casa, entre los amigos, porque es el pensamiento que impera. Son muchos los alumnos que llegan a secundaria con unos modales deplorables, con una incapacidad de empatizar que abruma, con una ignorante soberbia que deja helada a cualquier persona con un m&iacute;nimo de sensibilidad. Instituto y afectividad o delicadeza hoy no forman parte del mismo campo asociativo. S&iacute; lo son embrutecimiento y aborregamiento. Desgraciadamente es la ley del m&aacute;s fuerte la que se termina imponiendo, y los profesores vemos desfilar ante nosotros una gran cantidad de situaciones esperp&eacute;nticas que en muchas ocasiones nos desbordan. Los macarras de turno son cada vez m&aacute;s, tienen m&aacute;s voz, cara para todo, seguidores y una gran sensaci&oacute;n de impunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Otro alumno me dijo el otro d&iacute;a &ldquo;profe, eso de gracias y por favor es que est&aacute; pasado de moda&rdquo;. Ll&aacute;mame cl&aacute;sica, le dije. Entre ellos se llaman de todo, y si les llamo la atenci&oacute;n, la alumna a la que han llamado idiota me dice que no pasa nada, que es lo normal. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute; equivocados, pobrecillos&rdquo;, pienso. Pero en realidad la pobre soy yo, que como un saco de boxeo aguanto cada d&iacute;a sus salidas de tono y faltas de respeto, entre ellos o en ocasiones, afortunadamente las menos, directamente conmigo, que utilizan sin siquiera percatarse de ello, porque muy posiblemente en su casa se hablen igual o peor. Mi abuela aguant&oacute; lo que la vida le ech&oacute;, que no fue poco. Cu&aacute;nto tenemos que aguantar los profesores en este siglo XXI en la lucha diaria para que los j&oacute;venes se formen como personas.
    </p><p class="article-text">
         Lo siento, pero si queremos avanzar en los institutos es necesario que se venga llorado y educado de casa. Como esto no sucede, ah&iacute; andamos dej&aacute;ndonos los cuernos para compensar la carencia. Entre medias s&eacute; docente, eval&uacute;a, programa actividades, resuelve los conflictos, ahonda en los problemas individuales, habla con los padres, vigila faltas, prepara clases, corrige ex&aacute;menes. &iquest;Que quieres cuidarte porque lo necesitas para el tute diario al que te enfrentas? Mira no te quejes, que con los dos meses de verano que tienes vas que chutas. Que menuda suerte, ya nos vale. Y entre tanto a aguantar. 
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto qu&eacute; hubiera pensado mi abuela si hubiera podido estar un d&iacute;a en mi instituto. Con lo que a ella le hubiera gustado leer y aprender. Sin duda se escandalizar&iacute;a. S&iacute;, pondr&iacute;a una cara de sorpresa que era muy caracter&iacute;stica en ella y soltar&iacute;a un &ldquo;uy, uy, uy&rdquo;. Tambi&eacute;n es muy posible que se riera mucho, no es para menos, y que me dijera, &ldquo;t&uacute;, hija, no aguantes ni una. Que ya me toc&oacute; a m&iacute; aguantar&rdquo;. Y alguna habr&aacute; que aguantar, pero de eso a convertirnos en saco de basura donde soltar las miserias de la sociedad va un tramo. Claro que voy al centro de salud y leo carteles en la consulta del m&eacute;dico estilo &ldquo;Tu respeto me ayuda a hacer bien mi trabajo&rdquo; o en la televisi&oacute;n se promociona un anuncio para que los padres no vayan al f&uacute;tbol a increpar a sus hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Al verlos pienso en esos alumnos que se creen con derecho a todo, que en pocos a&ntilde;os ser&aacute;n adultos y si alguien no les frena estar&aacute;n ah&iacute;, tensando al m&eacute;dico o gritando a su hijo en el f&uacute;tbol. La sociedad que construimos entre todos. Y los profes, en primera l&iacute;nea de trinchera. Aguantando.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/aguantando-aulas-confundimos-profe-cubo-basura_132_9656816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Oct 2022 12:56:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aguantando en las aulas: cuando confundimos a la profe con el cubo de basura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diario de bitácora de una profesora de ESO]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/diario-bitacora-profesora_132_8783349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46ad9041-061b-4e98-9816-8de8f00112b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diario de bitácora de una profesora de ESO"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La intensidad del instituto es alta, pero no es más que un espejo aumentado de lo que hay fuera. En unos pocos metros cuadrados, tratamos con todas las miserias y bondades humanas (...)Y a veces ese espejo estalla. A veces la realidad estalla. Estallan discusiones sin sentido, y estallan guerras"</p><p class="subtitle">Última hora sobre la invasión rusa de Ucrania, en directo</p></div><p class="article-text">
        Esta semana volv&iacute;a con una compa&ntilde;era que me contaba las bondades de su tutor&iacute;a,&nbsp;un primero de Bachillerato con quien tiene que sacar las horas de tutor&iacute;a de su propia asignatura porque alguien con mucha cabeza en alg&uacute;n despacho decidi&oacute; hace unos a&ntilde;os que los chavales de 16 a&ntilde;os no necesitan ni una hora a la semana para hablar de sus cosas. 
    </p><p class="article-text">
        Una clase de 30 chicas y chicos de 16 a&ntilde;os, los m&aacute;s, perdidos en sus mundos, como la media de la sociedad pero ellos con las particularidades de la edad del acn&eacute; y ahora con mascarilla y confinamiento, los menos centrados en querer aprender algo en esta vida, todos sintiendo sus hormonas y viviendo su edad como pueden.
    </p><p class="article-text">
        Me contaba mi compa&ntilde;era las charlas que les estaba teniendo que dar por lo descentrados que les ve&iacute;a. Ya en Bachillerato y a&uacute;n con peleas y actitudes de ni&ntilde;os de 10 a&ntilde;os. Pero es que pens&aacute;ndolo un poco, esos 10 a&ntilde;os no les quedan tan lejos, y es que pens&aacute;ndolo bien, la&nbsp;gran mayor&iacute;a arrastran sus temas de aquellos 10 a&ntilde;os, y es que pens&aacute;ndolo mejor puede incluso que los sigan arrastrando hasta que la vida les haga estallar la mochila en sus adultas narices.
    </p><p class="article-text">
        Me iba contando mi compa&ntilde;era, y calmando al tiempo sus &aacute;nimos, porque la mitad de la clase ese d&iacute;a hab&iacute;a hecho pellas y a varios les hab&iacute;an ido a buscar sus padres. Imagino la conversaci&oacute;n: &ldquo;Mam&aacute;, mira que a &uacute;ltima hora hay guardia. &iquest;Me vienes a buscar?&rdquo;. &ldquo;Claro, hija&rdquo; habr&iacute;a sido la respuesta. Y decide venir sin siquiera plantearse pasar por jefatura para avisar de que se lleva a la ni&ntilde;a. Quiz&aacute;s una respuesta m&aacute;s id&oacute;nea a los ojos de la bancada del profesorado ser&iacute;a &ldquo;Pero qu&eacute; haces llamando por el m&oacute;vil si est&aacute; prohibido su uso en el instituto&rdquo; seguido de un &ldquo;No, hija. Son horas de clase, y hasta que no sea la hora de salida te quedas en el instituto y aprovechas para estudiar&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pero no, el mundo se ha vuelto del rev&eacute;s, tiene la cabeza donde deben estar los pies. Y en este&nbsp;mundo con 16 a&ntilde;os no se necesitan horas de tutor&iacute;a, los padres, cuando est&aacute;n, est&aacute;n al servicio de los hijos, o sobreprotegen o exigen sobreprotegiendo, el caso es pasarse. El exceso, puede que sea cosa de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Excesiva y barroca es un poco la realidad que vivimos. Quiz&aacute;s siempre lo haya sido, en cada &eacute;poca a su forma. Mi compa&ntilde;era iba cont&aacute;ndome todo esto mientras se desahogaba y agradec&iacute;a el trayecto que tenemos de vuelta a casa para echar esa charleta que nos es imposible tener en otro espacio. Porque para quien no est&aacute; en la profesi&oacute;n resulta dif&iacute;cil hacerse a la idea de la intensidad del aula y del ritmo del instituto. En la vuelta a casa es dif&iacute;cil contestar con algo de precisi&oacute;n a la pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tal, cari&ntilde;o? Pues complejo&rdquo;, ser&iacute;a quiz&aacute;s la respuesta m&aacute;s acertada, en lugar del &ldquo;pues bien&rdquo; que solemos dar, para abreviar, y no arrastrar problemas al hogar.
    </p><p class="article-text">
        Hoy yo he recibido la visita de una familia de barroca, cuyo hijo intenta salir de sus&nbsp;frustraciones y exigencias a base de mentiras. Hoy el esperpento ha llegado de la mano de un pa&iacute;s bombardeando ciudades de su pa&iacute;s vecino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intensidad del instituto es alta, pero no es m&aacute;s que un espejo aumentado de lo que hay fuera. En unos pocos metros cuadrados, tratamos con todas las miserias y bondades humanas, miles de personas en pleno proceso de cambio conviviendo cada d&iacute;a, intentando sacar cosas en claro o en oscuro. Y a veces ese espejo estalla.
    </p><p class="article-text">
        A veces la realidad estalla. Estallan discusiones sin sentido, y estallan guerras.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, esta semana mi compa&ntilde;era y yo agradec&iacute;amos el desahogo mutuo. Soltamos, cogemos aire y seguimos, seguimos con unos adolescentes que merecen un mundo mejor. Todos lo merecemos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy he cogido aire, me han llegado se&ntilde;ales muy gratificantes por distintos lados, pero al soltarlo&nbsp;me he sobrecogido. Ha estallado una guerra, otra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y mi compa&ntilde;era y yo seguiremos luchando por que haya paz en nuestro espacio, y sobre todo en nuestras cabezas y las de nuestros alumnos. La lucha no nos la quita nadie, pero en este posmodernismo barroco&nbsp;me quedo sin duda con la lucha por la paz y la palabra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/diario-bitacora-profesora_132_8783349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Feb 2022 16:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diario de bitácora de una profesora de ESO]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Guerras,Institutos,Jóvenes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Generación del 98' al Tajo, pasando por el olvido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/generacion-98-tajo-pasando-olvido_132_8732824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7eb8339-21f5-4bb7-a35a-1901f22ca723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x665y678.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Generación del 98&#039; al Tajo, pasando por el olvido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No quiero ni puedo olvidar este río que es patrimonio esencial de mi ciudad, mi paisaje, mi salud, mi tierra y por tanto de mi vida"</p></div><p class="article-text">
        Hoy termino el d&iacute;a revisando un magn&iacute;fico programa de Imprescindibles&nbsp;dedicado a Azor&iacute;n. &ldquo; Azor&iacute;n . La imagen y la palabra&rdquo; se llama el documental en cuesti&oacute;n. Mientras lo veo preparo unas cuantas preguntas que giran en torno a su contenido para trabajarlas en clase. A lo largo del mismo, se escucha una voz en off con palabras literales de su obra. El reportaje es precioso, muy evocador y sin duda anima a leer y admirar la obra de este autor y periodista. 
    </p><p class="article-text">
        Todo encaja en su vida y obra hasta que se habla de su retorno a Espa&ntilde;a tras el exilio. Son treinta a&ntilde;os que en el documental se ventilan e unos minutos, y llegamos al final del reportaje, donde hace una afirmaci&oacute;n que me ha removido &ldquo;90 a&ntilde;os son una vida muy larga, si no se olvida el agravio no se puede hacer nada, ni en literatura ni en pol&iacute;tica. Olvidar es lo supremo y lo m&aacute;s delicado que puede hacer un hombre&rdquo;. En contraste con el tema de la memoria que se lleva trabajando desde hace a&ntilde;os en este pa&iacute;s, y teniendo en cuenta que la vida de una persona se conforma en sus recuerdos, su frase me deja at&oacute;nita, o no tanto. A los 90 a&ntilde;os el olvido no es voluntario, llega inevitablemente, y no solo respecto al agravio. Pero Azor&iacute;n parece l&uacute;cido cuando escribe estas palabras. Olvidar el agravio en un contexto en el que olvidas o te matan parece lo m&aacute;s prudente, en pol&iacute;tica, en literatura y en la vida, y ciertamente no s&eacute; hasta qu&eacute; punto Azor&iacute;n no estar&iacute;a a sus 90 a&ntilde;os sugestionado por ese r&eacute;gimen que se encontr&oacute; a su regreso tras la guerra y al que se amold&oacute; para poder seguir haciendo lo que m&aacute;s le gustaba, escribir y publicar.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo estos d&iacute;as he estado trabajando en clase con una pel&iacute;cula sobre Unamuno. Este a&ntilde;o la generaci&oacute;n del 98 viene y va de cine, y es que no es para menos, menudas personalidades en el m&aacute;s amplio sentido de la palabra. Obra y personajes me encandilan, y voy a ver si con mi fascinaci&oacute;n cae la breva y se encandila tambi&eacute;n alg&uacute;n adolescente curioso, que haberlos haylos. 
    </p><p class="article-text">
        La figura de Unamuno no deja indiferente. Hombre de principios, de gran erudici&oacute;n, s&oacute;lida formaci&oacute;n, seguridad y asertividad arrolladora, republicano hasta la m&eacute;dula, defensor de los derechos civiles y opositor de la socialdemocracia que en la &eacute;poca comenzaba a hacerse visible, lucha &eacute;sta que todo apunta &nbsp;le costar&iacute;a el premio nobel, que quedar&iacute;a vacante ante la presi&oacute;n alemana por no otorg&aacute;rselo a nuestro intelectual. Con esta trayectoria sorprende c&oacute;mo se la vendieron con queso para que los primeros d&iacute;as de la guerra civil se uniera a los golpistas y que cediera incluso a celebrar un acto militar en su sagrada universidad. Unamuno se percat&oacute; del error y le costar&iacute;a la vida, pero inicialmente cay&oacute; en las redes de la propaganda fascista de la &eacute;poca, generando una gran decepci&oacute;n entre muchos de sus seguidores y no poca confusi&oacute;n al no entender qu&eacute; estaba sucediendo.
    </p><p class="article-text">
        La propaganda de la &eacute;poca como sabemos no era precisamente ingenua, pero lo que tenemos hoy en d&iacute;a tampoco se queda corto. Cruzo la pel&iacute;cula de Unamuno &ldquo;La isla del viento&rdquo; y el final del reportaje de Azor&iacute;n, con su exaltaci&oacute;n al olvido, y no puedo evitar pensar que si dos grandes pensadores como Azor&iacute;n y Unamuno llegaron a creer lo incre&iacute;ble en un proceso de adaptaci&oacute;n al medio, nosotros, el ciudadano de a pie del siglo XXI, con el continuo bombardeo de informaci&oacute;n tergiversada y opini&oacute;n exacerbada en redes sociales, nosotros c&oacute;mo podemos defendernos de lo que no pudieron grandes pensadores, con una maquinaria hoy en d&iacute;a much&iacute;simo m&aacute;s sofisticada y compleja. 
    </p><p class="article-text">
        Apaga y v&aacute;monos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s es la mejor recomendaci&oacute;n. Apago todo, m&oacute;vil, tablet, ordenador, y me voy a&nbsp;airear un poco. Salgo de casa, con sol precioso de estos que nos est&aacute; regalando el invierno y opto por dirigirme desde la cornisa hacia la senda ecol&oacute;gica. Camino y decido mirar para arriba con el sol y el cielo azul, porque si miro para abajo se me cae el alma a los pies. El Tajo, o eso creo, porque seguir&aacute; habiendo agua imagino debajo de esa capa vergonzante de espuma blanca. La contaminaci&oacute;n se pasea orgullosa a la vista de todos nosotros, desfila con sus mejores galas blancas, deja su estela olorosa a detergente y con esa blancura, y la seguridad que da la inacci&oacute;n ciudadana y pol&iacute;tica, sigue tranquila su curso, convencida de que el r&iacute;o ser&aacute; una buena pasarela para su lucimiento por un largo tiempo. Y lleva raz&oacute;n, a los hechos me remito.
    </p><p class="article-text">
        Paseo, respiro, pero me llega ese olor, y con esas vistas me viene esa &uacute;ltima frase de Azor&iacute;n de &ldquo;olvidar el agravio&rdquo;. Y pienso que en esta ciudad cada d&iacute;a olvidamos este gran agravio, pero que de supremo y delicado esto no tiene nada. Que la propaganda, en este caso en forma de pase de balones entre administraciones, ha surtido efecto. No se habla apenas del delito medioambiental y patrimonial que en esta ciudad sufrimos, y eso que m&aacute;s evidente no puede ser. Solo falta un cartel en el r&iacute;o que con luces de ne&oacute;n nos diga &ldquo;soy un vertedero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; hacemos. Unamuno al final lo vio claro y quiso reaccionar. Le cost&oacute; la vida y ni siquiera es seguro que dijera literalmente esa famosa frase de &ldquo;morir&eacute;is pero no convencer&eacute;is&rdquo;. No es seguro que dijera la frase literalmente, pero s&iacute; es seguro que se termin&oacute; enfrentando de alguna manera a Jos&eacute; Mill&aacute;n-Astray.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A nosotras, ciudadanas del siglo XXI, los peligros no nos vienen en forma militar, afortunadamente, pero s&iacute; &nbsp;en otras formas m&aacute;s sutiles y bastante peligrosas. La dejadez pol&iacute;tica respecto al r&iacute;o Tajo es sin duda criminal para nuestra salud y el medioambiente. El intento de normalizar esto no haciendo nada es igualmente criminal, y el silencio de todos los que aqu&iacute; vivimos legitima el agravio.
    </p><p class="article-text">
        De verdad no podemos hacer nada por tener un r&iacute;o digno y limpio. No es eso lo que nos dicen una y otra vez desde la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Termino mi paseo por la senda m&aacute;s bien poco ecol&oacute;gica, y me viene otra frase de Unamuno de la pel&iacute;cula &ldquo;si cree que se puede, h&aacute;galo. Si el mundo fuera de los pragm&aacute;ticos, esto ser&iacute;a un desierto&rdquo;. No soy una experta, tampoco demasiado pragm&aacute;tica, pero me niego a pensar que no se pueda hacer m&aacute;s de lo que se hace por este r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Apago y me voy. Pero no olvido, no quiero ni puedo olvidar este r&iacute;o que es patrimonio esencial de mi ciudad, mi paisaje, mi salud, mi tierra y por tanto de mi vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/generacion-98-tajo-pasando-olvido_132_8732824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Feb 2022 10:38:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Generación del 98' al Tajo, pasando por el olvido]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Primer capítulo: El sótano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/primer-capitulo-sotano_132_8366249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37cf599a-5003-417f-b5f0-ece813d07b47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Primer capítulo: El sótano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hace un tiempo relativamente corto que he tomado la madura y sensata, véase frustrante, decisión, de comprar un piso. El alquiler de donde ahora resido me resulta insostenible, y ante la falta de políticas de vivienda, asesorada por mi lógica y la de mi entorno, me he lanzado a otear el sombrío mundo inmobiliario del Casco de Toledo"</p></div><p class="article-text">
        La vivienda, uno de esos caprichos que tendemos a darnos porque debajo de un puente no parece que se vaya a estar a gusto. El hogar, el dulce y necesario hogar. Nuestro refugio, el nido donde poner el huevo y relajarnos, o estresarnos, a gusto del consumidor, donde poder realizarnos o echarnos a perder, nuestra intimidad. Todos aspiramos a tener una vivienda digna, y sin duda su elecci&oacute;n es uno de los momentos &aacute;lgidos e inolvidables, aunque no siempre placenteros, de la vida. Si adem&aacute;s los par&aacute;metros los limitamos a un barrio como el Casco Hist&oacute;rico de Toledo, la cosa toma un cariz estremecedor.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de la casa siempre es engorrosa. En nuestra sociedad en general los recursos desgraciadamente son limitados, y los precios son casi siempre dif&iacute;ciles de asumir. Mala combinaci&oacute;n. As&iacute; que iniciamos la b&uacute;squeda ya con un sinsabor de frustraci&oacute;n al que terminamos acostumbr&aacute;ndonos, tanto que transmutamos el nombre por realismo o sensatez.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si la elecci&oacute;n de una vivienda digna suele ser poco menos que una odisea en estos tiempos, en lugares como el Casco, la haza&ntilde;a de Ulises en su regreso a &Iacute;taca se convierte en un juego de ni&ntilde;os. Comprar casa aqu&iacute; ser&iacute;a para Homero una tercera parte de las aventuras de nuestro h&eacute;roe. Y lo digo con conocimiento de causa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace un tiempo relativamente corto que he tomado la madura y sensata, v&eacute;ase frustrante, decisi&oacute;n, de comprar un piso. El alquiler de donde ahora resido me resulta insostenible, y ante la falta de pol&iacute;ticas de vivienda, asesorada por mi l&oacute;gica y la de mi entorno, me he lanzado a otear el sombr&iacute;o mundo inmobiliario del Casco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He estado m&aacute;s de un mes recibiendo por email &ldquo;novedades&rdquo;, donde se repet&iacute;an las mismas fotos: algunas de vertederos de ladrillos, mal llamados en el anuncio &ldquo;casas&rdquo;, puestos a la venta por un precio desorbitado, para ser muchas derruidas y reconvertidas, con el necesario desembolso de un dineral; pisos de capricho al alcance de unos pocos; habit&aacute;culos cuqu&iacute;simos de una habitaci&oacute;n, &iquest;familia? &iquest;alguien habl&oacute; de las familias entre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para incentivar la residencia en el Casco?, no, qu&eacute; cosas tengo, lo deb&iacute; de so&ntilde;ar un d&iacute;a tras escuchar alguno de los discursos de lo importante que es el Casco para Toledo; bajos sin luz; cuevas e infraviviendas varias anunciadas como &ldquo;oportunidades&rdquo;. Todo muy tentador.
    </p><p class="article-text">
        Pero hace unos d&iacute;as sucedi&oacute; lo peor. La ingenuidad llam&oacute; a mi puerta y cre&iacute; que mi suerte hab&iacute;a cambiado. De pronto cre&iacute; encontrar exactamente lo que necesitaba. No me lo pod&iacute;a creer, por fin un lugar medio decente, en un buen sitio, condiciones no del todo malas, y a un precio equilibrado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algo tiene que tener&rdquo;, afirm&oacute; un amigo con rotundidad cuando le cont&eacute;, &ldquo;que esto es el Casco de Toledo, no puede ser todo tan bonito&rdquo;. Y llevaba raz&oacute;n, pens&eacute; yo. Pero es que yo ya hab&iacute;a dado con ese &ldquo;algo&rdquo;. Tras examinar las fotos, el pero que le encontr&eacute; es que no hab&iacute;a calefactores. &ldquo;Tate, ya est&aacute;, por eso lo habr&aacute;n rebajado, porque no tiene sistema de calefacci&oacute;n&rdquo;, me dije. Entonces el Cuento de la Lechera comenz&oacute; a tomar forma y me llegu&eacute; a sentir pose&iacute;da por su esp&iacute;ritu. Comenc&eacute; a hacerme mis c&aacute;balas. Es una inversi&oacute;n grande la de calefacci&oacute;n, pero bueno, asumible. Ya ver&eacute; c&oacute;mo lo financio, pero oye que soy la Lechera y recordemos que hasta la fecha so&ntilde;ar es gratis.
    </p><p class="article-text">
        Comenc&eacute; a indagar en sistemas de calefacci&oacute;n sostenibles, me mont&eacute; mi pel&iacute;cula, me imagin&eacute; ya en la casa tan a gustito. Una segunda planta con ascensor, luminoso, o eso dec&iacute;a el anuncio. Vale, sin calefacci&oacute;n pero es que la vida no es perfecta, tampoco hay que ponerse tiquismiquis, que es el Casco. Aqu&iacute; ninguna instituci&oacute;n se preocupa por un plan de vivienda de calidad que fomente la residencia en el mismo. No, aqu&iacute; cada uno se saca las casta&ntilde;as del fuego, y normalmente las casta&ntilde;as del que vende est&aacute;n muy asadas porque muchas son herencias de las que no dependen sus vidas y prefieren tenerlas cerradas a rebajar los precios, cuando no pisos de bancos muertos de risa y de olvido. As&iacute; que s&iacute;, la cosa no est&aacute; para ponerse pejigueros.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No iba preparada para lo que me encontr&eacute;&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Animada pues concert&eacute; una cita. Era la primera visita que hac&iacute;a, el primer asalto, la primera vez, y ya sabemos que las primeras veces siempre son importantes, aunque tambi&eacute;n pueden ser frustrantes. Pero bueno, ya con ciertos a&ntilde;itos, y alguna cana iba preparada para enfrentarme a alguna contrariedad. Ya la hab&iacute;a detectado, pensaba yo, no tiene calefacci&oacute;n, aunque ya hab&iacute;a quedado conmigo misma que tampoco era para tanto. Para lo que no iba preparada es para lo que me encontr&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El comienzo no fue alentador. Ya en el portal, el comercial de la inmobiliaria se cruza con una vecina del edificio que le dice &ldquo;a ver si se vende de una vez ese piso&rdquo;. Y yo pienso, esto no pinta bien. Pero no es momento de echarse para atr&aacute;s, no. Toca sacar pecho y enfrentarse a lo que haga falta. Iba preparada.
    </p><p class="article-text">
        Al subir al ascensor, es que el edificio en cuesti&oacute;n tiene ascensor como pon&iacute;a en el anuncio, todo un punto a favor en este peculiar barrio como todos sabemos. Lo que sucedi&oacute; es que este ascensor no subi&oacute;, sino que baj&oacute;, y no una planta, sino dos. El piso a la venta que estaba anunciado como segunda planta ciertamente estaba en un segundo, pero en un segundo s&oacute;tano. Le hago part&iacute;cipe al comercial de mi sorpresa, y responde con un silencio que intuyo significa &ldquo;otra que se ha dado cuenta&rdquo;. Le comento si no se han planteado poner esta informaci&oacute;n de cierta relevancia en el anuncio, como respuesta el mismo silencio, seguido de un balbuceo &ldquo;s&iacute;, bueno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al entrar, la primera estancia estaba pr&aacute;cticamente a oscuras, en un d&iacute;a luminoso como los que nos est&aacute; regalando este incipiente oto&ntilde;o. Me dice que el resto de las habitaciones tienen m&aacute;s luz, y s&iacute;, no miente, tienen m&aacute;s luz porque menos era imposible. Aunque el colof&oacute;n lo dej&oacute; para el final. Llegados a la &uacute;ltima estancia tiene el valor de abrir la ventana y decirme, como si la frase la hubiera preparado con antelaci&oacute;n, &ldquo;y aqu&iacute;, unas espectaculares vistas al Alc&aacute;zar&rdquo;. Mientras me dice esto pienso en las verdaderamente maravillosas vistas que yo tengo desde mi casa actual y decido ser yo quien opta por permanecer callada, sobre todo porque la alternativa hubiera sido mandarle a la mierda, y tengo una educaci&oacute;n asquerosa y pol&iacute;ticamente correcta que me habr&iacute;a hecho sentirme mal.
    </p><p class="article-text">
        De manera que opto por explicarle educadamente que esto es el Casco hist&oacute;rico, y que lo que me est&aacute; ense&ntilde;ando dista mucho de ser unas vistas, y menos a&uacute;n espectaculares. Que esto nada tiene que ver con el anuncio que me llev&oacute; all&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, sal&iacute; de mi primera visita echando pestes de este parque toledano, tan caro, tan indigno, tan enga&ntilde;oso, tan injusto para el propio barrio, lleno de propiedades muertas y abandonadas, que se caen por el peso del tiempo y la desidia, mientras a quienes estar&iacute;amos encantados de revitalizarlo residiendo en &eacute;l nos invitan a gritos a marcharnos por los precios abusivos, las condiciones desventajosas de muchas viviendas y la dejadez institucional ante la realidad de vivienda del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Tocar&aacute; seguir buscando en esta aventura a &Iacute;taca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/primer-capitulo-sotano_132_8366249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Oct 2021 15:58:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Primer capítulo: El sótano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Toledo,Opinión pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carne de cañón: el inmigrante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/carne-canon-inmigrante_132_8257527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/960a2d5f-27cc-4338-a84b-c2dcc5cc3bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carne de cañón: el inmigrante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En un sistema depredador e insolidario, son muy pocos los privilegiados que quedan totalmente libres de ser devorados"</p></div><p class="article-text">
        Regresada de las vacaciones, aprovecho estos d&iacute;as a&uacute;n resacosos para ir poniendo las cosas en su sitio, guardar la ropa, seleccionar las fotos que merecer&aacute;n el honor de pasar a la posteridad, y todo, todo, lo hago con calma. Porque el verano es la estaci&oacute;n de la calma, y las vacaciones el per&iacute;odo obligatorio para ejercerla. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todos estamos relajados en este per&iacute;odo del a&ntilde;o. Son muchos los que trabajan, sobre todo en hosteler&iacute;a y en cuidado de personas, y otros muchos los que se desloman, y otros tantos los que estar&iacute;an dispuestos a deslomarse por bastante menos del sueldo m&iacute;nimo, pero que ni siquiera a eso tienen acceso. 
    </p><p class="article-text">
        En un sistema que est&aacute; muy lejos de ofrecer un trabajo digno para todos, qui&eacute;n es verdaderamente carne de ca&ntilde;&oacute;n. Tras una breve reflexi&oacute;n, pienso que por una cosa o por otra al final lo somos todos. Pero claro, hay clases y clases, una escala con grandes desigualdades, solo hay que ir a las casas y ver la nacionalidad de la mayor&iacute;a de las cuidadoras y asistentas, o ir a los restaurantes y echarle un vistazo a la cocina, y si alg&uacute;n inspector de vivienda se dignara a visitar las infraviviendas del Casco Hist&oacute;rico de Toledo, en todos estos lugares predomina un colectivo: la inmigrante. 
    </p><p class="article-text">
        Este verano me ha parecido curioso porque en diversos lugares de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola me he encontrado a varias asistentas y cuidadoras de un mismo pa&iacute;s, Honduras. Me he detenido a hablar con ellas, y me han contado historias para no dormir de su pa&iacute;s. Obviamente no se emigra por capricho, pero es que hay regiones donde ya no es cuesti&oacute;n de buscar una vida mejor, deseo completamente leg&iacute;timo, sino de simple supervivencia. En un pa&iacute;s donde los secuestros y asesinatos de adultos y menores est&aacute;n a la orden del d&iacute;a, donde denunciar a la polic&iacute;a es una sentencia de muerte segura, donde la ley la impone el m&aacute;s fuerte, y reina el miedo y la inseguridad, emigrar es la &uacute;nica opci&oacute;n del individuo. Mientras, la sociedad internacional mira para otro lado como si nada supiera. &iquest;Alguien habla de Honduras?
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as hemos visto la gran desgracia de Afganist&aacute;n, vuelve el infierno talib&aacute;n, con lo que ello conlleva para toda una sociedad y para las mujeres en particular. &iquest;Estaremos a la altura de dar una respuesta contundente? Los antecedentes no dejan mucho espacio a la esperanza, sin embargo como ciudadanos es importante que hagamos ver que la solidaridad entre los pueblos pasa por defender los derechos fundamentales en todo nuestro planeta, para todos, m&aacute;s all&aacute; de tu origen, raza, sexo o religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de que estamos retrocediendo en los m&iacute;nimos es inevitable. Aqu&iacute; mismo, en nuestros barrios, en las tiendas donde compramos, en los bares donde nos tomamos algo o en nuestras propias casas, viven personas, en un alt&iacute;simo porcentaje inmigrantes, en una situaci&oacute;n de tremenda precariedad. Y encima, cada vez est&aacute; m&aacute;s legitimado el mensaje de odio hacia ellos, el cual a su vez legitima a aquellos explotadores de pocos escr&uacute;pulos, &ldquo;total si son inmigrantes, est&aacute;n acostumbrados&rdquo;. Esta frase la he llegado a o&iacute;r este mismo verano. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a estos mensajes, no cabe otra que dar la cara. Si el m&aacute;s vulnerable no puede, tendremos que hacerlo quienes tengamos m&aacute;s fortuna en este reparto de privilegios. No hacerlo, es caer en un sistema de explotaci&oacute;n injusto que se ensa&ntilde;a con los m&aacute;s d&eacute;biles, encima invisibilizados porque nadie habla de ellos m&aacute;s que para se&ntilde;alarles con dedo acusador. Sociedad xen&oacute;foba y racista, donde unos pocos se enriquecen, y las migajas que dejan se las tienen que estar repartiendo, nacionales e inmigrantes, sembrando el camino de odio y xenofobia que algunos parecen querer obtener.
    </p><p class="article-text">
        Viendo el reportaje que Ic&iacute;ar Bolla&iacute;n rod&oacute; en 2014 &ldquo;Tierra de nadie&rdquo; donde esta vez eran los espa&ntilde;oles inmigrantes en Edimburgo los protagonistas, me ven&iacute;a a la cabeza que ya es complejo y duro dejar tu tierra y tu gente, no voluntariamente sino por obligaci&oacute;n para ganarte la vida porque no te queda otra, como para encima encontrarte con abusos de todo tipo, f&iacute;sico, moral y econ&oacute;mico; faltas de respeto; insultos; imposibilidad de ascenso. 
    </p><p class="article-text">
        En el documental de Ic&iacute;ar Bolla&iacute;n se percib&iacute;a la tristeza del desarraigo, pero al menos destacaban los protagonistas que en esa ciudad hab&iacute;an encontrado la oportunidad de realizar un proyecto, de iniciar como pinche, o reponedor, pero que fuera como fueren se les respetaba m&aacute;s all&aacute; de su posici&oacute;n, y adem&aacute;s ten&iacute;an la posibilidad de ascender. Aqu&iacute; ni lo uno, ni lo otro.
    </p><p class="article-text">
        Ya en los 90 Celtas Cortos dio voz a esa realidad en forma de canci&oacute;n &ldquo;un dios maldijo la vida del emigrante/ ser&aacute;s mal visto por la gente en todas partes / ser&aacute;s odiado por racistas maleantes/ y la justicia te maltrata sin piedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Maldito sistema que permite perpetuar esto hasta el infinito. Pero no olvidemos que la persona que emigra, lo hace huyendo de algo, y que nadie estamos libres de que a nosotros, familia o amigos nos pueda pasar alg&uacute;n d&iacute;a. Se llama empat&iacute;a, solidaridad. Yo sigo ordenando mis cosas, con una calma de verano que no todo el mundo disfruta, y siguen vini&eacute;ndome a la cabeza colectivos que somos carne de ca&ntilde;&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En un sistema depredador e insolidario, son muy pocos los privilegiados que quedan totalmente libres de ser devorados. Con &ldquo;Saturno devorando a sus hijos&rdquo; Goya parece que se adelantaba a su tiempo. Lo tenemos aqu&iacute;, devorando vidas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/carne-canon-inmigrante_132_8257527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Aug 2021 13:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carne de cañón: el inmigrante]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño de la conciliación produce monstruos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/sueno-conciliacion-produce-monstruos_132_6013590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0e0eefc-fe25-4785-bfe3-516411a80db1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño de la conciliación produce monstruos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En un contexto de no escolarización como el que estamos viviendo, esta realidad unida al teletrabajo flexible ha colocado a muchas madres al borde del desquicio"</p></div><p class="article-text">
        Hace poco me saltaba el mensaje en red social: &ldquo;Spielberg llevaba raz&oacute;n, los encuentros ser&aacute;n en la tercera fase&rdquo;. Siempre fue un visionario este hombre, pero ya antes han ido llegando. Progresivamente todos hemos ido aprendiendo de esta nueva normalidad. Ya no se nos cae el alma a los pies al encontrar a un amigo y no poder abrazarle, comenzamos a guardar la distancia con naturalidad y la mascarilla es ya parte de nuestra indumentaria habitual.
    </p><p class="article-text">
        La alegr&iacute;a ahora reside irnos encontrando, con distancia y mascarilla, pero ya reencontr&aacute;ndonos. Record&aacute;ndonos, que como recientemente me dec&iacute;a una amiga, deriva del lat&iacute;n <em>cordis</em>, coraz&oacute;n, y significa &ldquo;volver a pasar por el coraz&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En realidad no hemos dejado de estar ah&iacute;. Las nuevas tecnolog&iacute;as han facilitado sin duda mantener las redes. Y hemos estado, pero en esa realidad virtual que todo lo diluye, que es &uacute;til pero por supuesto no puede sustituir el encuentro, tambi&eacute;n ha habido importantes desequilibrios, y de ellos podemos extraer grandes aprendizajes.
    </p><p class="article-text">
        El confinamiento que hemos vivido nos dej&oacute; a muchos en <em>shock</em>, los ni&ntilde;os a casa, hubo miles de ERTE que implicaban incertidumbre vital, y una gran mayor&iacute;a vivimos en carnes lo que hasta ahora era una opci&oacute;n muy limitada en nuestro pa&iacute;s, el teletrabajo. El ansiado teletrabajo, demandado en muchos sectores desde largo tiempo, de pronto en unos pocos d&iacute;as se hizo realidad. Resulta que se pod&iacute;a teletrabajar, y mucho, no ha costado tanto. Solo hemos necesitado una pandemia mundial para impulsarlo. Bien, ya hemos dado un paso m&aacute;s hacia el siglo XXI, muchos trabajos se pueden realizar desde casa, y con esta terrible situaci&oacute;n lo hemos constatado. Primer aprendizaje, a partir de ah&iacute; a ver qu&eacute; sacamos.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa que hemos constatado es que este teletrabajo no tiene nada que ver con la conciliaci&oacute;n. Igual que todos entendemos que llevar a los ni&ntilde;os al trabajo, y mientras se colabora en sus tareas y sus juegos, mantenemos las reuniones laborales, no resulta lo m&aacute;s apropiado para nadie, y por supuesto no puede entenderse dentro de la categor&iacute;a &ldquo;conciliar&rdquo;. Lo mismo sucede si hacemos eso, pero en casa. Y s&iacute;, lo hemos tenido que hacer, y s&iacute; lo curioso es que todo apunta a que  desde instancias p&uacute;blicas se ha confundido este modo de hacer que ha atendido a una urgencia sanitaria, con la conciliaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y de ah&iacute; llegamos a otra constataci&oacute;n que sacamos de estos d&iacute;as de aprendizaje: la familia y por ende los ni&ntilde;os son irrelevantes para el debate p&uacute;blico, sus problemas no est&aacute;n dentro del problema del sistema. Se me hace tan raro afirmar esto, porque quien m&aacute;s quien menos es madre o padre, t&iacute;o, abuelo y sin duda todos somos hijos. Pero en la imbricaci&oacute;n institucional esta realidad se obvia, se diluye, la realidad familiar queda fragmentada en otras realidades y nadie se ocupa de ella como n&uacute;cleo social esencial. Al contrario, tradicionalmente en Espa&ntilde;a es la familia la que ha salvado al sistema, y solo en aquellas familias muy necesitadas el sistema lanza un flotador, que ni siquiera es salvavidas. Pero en alg&uacute;n momento nos va a venir bien realizar un reenfoque del tema, las familias necesitamos ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Se nos ha puesto en una situaci&oacute;n l&iacute;mite, en varios casos insostenible. Y s&iacute;, es que los ni&ntilde;os se han quedado en casa, durante meses sin salir de ella, ahora se confirma que seguramente de manera excesiva e innecesaria, aunque para los acalorados y vergonzantes debates pol&iacute;ticos que van teniendo lugar, esto es algo totalmente irrelevante, nada que alegar al respecto. Por un lado estupendo, por fin m&aacute;s tiempo para estar juntos, pero los ni&ntilde;os no se cuidan solos. C&oacute;mo conciliamos ese tiempo con un teletrabajo sin horario. No ha sido f&aacute;cil, sigue sin serlo, y a medio plazo resulta del todo insostenible. Los padres adem&aacute;s se van incorporando al trabajo presencial, y los ni&ntilde;os, &iquest;qu&eacute; hacen?, &iquest;se cuidan solos? &iquest;Con los abuelos? &iquest;Pero no est&aacute;bamos haciendo todo esto precisamente para protegerlos? Y esto ya est&aacute; pasando. Entre tanto las administraciones, mudas.
    </p><p class="article-text">
        Desde asociaciones como TriBuTo se ha intentado contactar con la concejala de Servicios Sociales, seguimos a d&iacute;a de hoy sin respuesta. El movimiento 'Malasmadres' ha lanzado una campa&ntilde;a en redes #EstoNoEsConciliar, sin respuesta. Est&aacute;n empezando a dedicar espacios informativos al tema, sin respuesta. A nivel pol&iacute;tico tiene un espacio raqu&iacute;tico sobre la mesa. Hay anuncios de dinero que se ha trasladado al efecto, pero medidas concretas a nivel general de momento, cero.
    </p><p class="article-text">
        Si seguimos tirando del hilo llegamos a otra verificaci&oacute;n. En la mayor parte de las familias la carga del cuidado y educaci&oacute;n de los hijos recae esencialmente sobre la madre. Esto ha sido as&iacute; tradicionalmente, biol&oacute;gicamente el ni&ntilde;o nace demandando y necesitando con urgencia a la madre, fuente de alimento y calor.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de esa necesidad inicial, el vuelco que se hace en gran parte de las casas de la crianza y educaci&oacute;n sobre las madres est&aacute; solo justificado por el enraizamiento de los roles tradicionales. En algunas casas esta asunci&oacute;n de roles llega por acuerdo, la madre voluntariamente se encarga m&aacute;s de esa labor, y deja el resto del peso dom&eacute;stico al padre. Pero en la mayor&iacute;a no hay consenso consciente, se asume como normal, eso es cosa de la madre. Si encima el padre aporta un salario superior en la casa, como es habitual porque en la mayor&iacute;a de los casos son ellas quienes dejan en suspenso sus carreras durante una  temporada para el cuidado de los hijos, con consecuencias ya irremediables en muchos casos, normalmente el trabajo del padre va a ser prioritario, y con &eacute;l su agenda, sus reuniones, y sus horarios. En un contexto de no escolarizaci&oacute;n como el que estamos viviendo, esta realidad unida al teletrabajo flexible ha colocado a muchas madres al borde del desquicio.
    </p><p class="article-text">
        Pero continuamos tirando, lo que nos lleva a otro de los grandes reclamos de muchas madres y padres; c&oacute;mo pueden mandar desde el colegio tantas tareas a los ni&ntilde;os, tareas que en realidad han tenido que dirigir, supervisar cuando no realizar los propios padres.  Pero es que el origen de este desbordamiento y sordera administrativa quiz&aacute;s puede estar en el desenfoque de muchos contenidos curriculares, la metodolog&iacute;a para impartirlos, y lo m&aacute;s importante el respeto del sistema educativo con la realidad del ni&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que se viene hablando de la necesidad de un Pacto por la Educaci&oacute;n, desde luego en este nauseabundo clima pol&iacute;tico no se conseguir&aacute;. Pero estos meses han puesto de manifiesto la necesidad del mismo. Son muchos los contenidos curriculares que se repiten innecesariamente, un a&ntilde;o tras otro, porque empiezan a incorporarse precozmente. Muchos de ellos son dif&iacute;ciles de asimilar por el ni&ntilde;o, e impiden, por el tiempo y esfuerzo que exigen, profundizar en otros contenidos m&aacute;s propios y significativos para su edad y realidad. Los contenidos de lengua son paradigm&aacute;ticos, los ni&ntilde;os llegan a Secundaria hartos de las categor&iacute;as gramaticales, analizadas desde los 7 a&ntilde;os, rutinariamente a&ntilde;o tras a&ntilde;o, y sin embargo no saben leer porque no comprenden contenidos esenciales de textos aparentemente sencillos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no me puedo quejar&rdquo;, es la frase con la que comenzamos estos d&iacute;as toda retah&iacute;la de reproches con la realidad que seguimos viviendo. La realidad se ha presentado tan apabulladoramente negra, que cualquier lamento corre el riesgo de sonar banal, pero no lo es. M&aacute;s all&aacute; de esta pandemia, las vidas contin&uacute;an y es obligaci&oacute;n de todos, incluidos los poderes p&uacute;blicos, ofrecer las herramientas a nuestro alcance para intentar salir lo m&aacute;s indemnes posibles de esta situaci&oacute;n, y si podemos mejor de lo que est&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay situaciones peores, por supuesto. Y no se pude frivolizar sobre el tema, no cabe duda. Pero los estados de urgencia no pueden enmascarar ni ocultar otras de real importancia.
    </p><p class="article-text">
        Y bueno, siempre nos queda es frase de Proust: &ldquo;Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia&rdquo;. El cambio est&aacute; en cada uno, aunque si las instancias p&uacute;blicas y la mayor&iacute;a como sociedad nos movemos por el cambio, m&aacute;s impacto tendr&aacute; sin duda.
    </p><p class="article-text">
        Feliz no conciliaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/sueno-conciliacion-produce-monstruos_132_6013590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2020 18:05:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sueño de la conciliación produce monstruos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conciliación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salud pública: ni héroes, ni villanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/salud-publica-heroes-villanos_132_5946396.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac048f5e-98ef-4c13-8deb-d3d0239e657c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salud pública: ni héroes, ni villanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Dotemos a nuestros profesionales de las herramientas necesarias para realizar su trabajo, y vigilemos que éste se realiza acorde con lo esperado. No quiero héroes ni en la Sanidad ni en la pandemia"</p><p class="subtitle">DIRECTO | El coronavirus en Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es que sale un malo, mam&aacute;&rdquo;. Me dice mi hijo de 5 a&ntilde;os para justificar que no quiere ver una pel&iacute;cula. &ldquo;Hijo, todas las pel&iacute;culas tienen un malo y un bueno&rdquo;. Y casi siempre en las pelis infantiles, y no tan infantiles, casi siempre ganan los buenos.
    </p><p class="article-text">
        De h&eacute;roes y villanos est&aacute; nuestra ficci&oacute;n llena. Ante un conflicto, saldr&aacute; el h&eacute;roe para resolverlo y vencer al villano, normalmente responsable de esa situaci&oacute;n conflictiva. La realidad no es tan sencilla, nunca. A pesar de que el an&aacute;lisis maniqueo suele ser tentador, lo cierto es que para bien o para mal las personas tenemos esa cosa de ser humanos, &oacute;sea imperfectos, o perfectamente humanos, y por momentos h&eacute;roes por momentos villanos, y la mayor parte del tiempo ninguno de los dos, somos simplemente personas que nos movemos y actuamos conforme a nuestras creencias y h&aacute;bitos aprendidos a lo largo de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Y hete aqu&iacute; que estalla una guerra, un tsunami arrasa con todo, o llega una pandemia demoledora. A algunas personas normales, con sus virtudes y sus miserias, les pillan estos acontecimientos en primera l&iacute;nea, las m&aacute;s de las veces por la profesi&oacute;n que realizan, en ese momento concreto de primera necesidad. El h&eacute;roe se define como el protagonista de la narraci&oacute;n que intenta vencer todos los obst&aacute;culos para restaurar la paz que de alguna forma ha podido ser alterada. Y s&iacute;, algunos podemos tener nuestros momentos heroicos, unos m&aacute;s que otros, m&aacute;s o menos relevantes a lo largo de la vida. Pero lo curioso es que en estos estados de urgencia confundimos la necesidad con la heroicidad.
    </p><p class="article-text">
        Los sanitarios no son h&eacute;roes, son necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as de aplausos y reconocimientos, nos han llegado varios v&iacute;deos de los sanitarios agradeci&eacute;ndolos, pero sobre todo se han escuchado voces, eso s&iacute; de manera individual, que nos hac&iacute;an bajar los pies al suelo, y apelaban a la coherencia. Los sanitarios en Espa&ntilde;a llevan trabajando en unas condiciones sumamente precarias largo tiempo, demasiado para sostener un sistema de salud medianamente digno.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra sanidad p&uacute;blica hace aguas por todas partes, y no es algo nuevo. El comienzo de esta crisis tuvo muchos paralelismos con la que se inici&oacute; hace una d&eacute;cada, de la cual a&uacute;n sufrimos la resaca. Sin duda el m&aacute;s llamativo a mis ojos ha sido la sobreestimaci&oacute;n de los sistemas. En aquel a&ntilde;o era un sistema bancario robusto, que en realidad estaba lleno de agujeros en las cajas por la desregulaci&oacute;n con la que se hab&iacute;a legislado y la permisividad con la que actuaron los que debieron ser los garantes de su saneamiento.
    </p><p class="article-text">
        En este 2020 la robustez la ten&iacute;amos en nuestro sistema sanitario. Un sistema p&uacute;blico de calidad preparado para afrontar un virus como el que se avecinaba. Nadie sab&iacute;a muy bien lo que se nos ven&iacute;a encima, por mucho que ahora quieran salir or&aacute;culos por todas partes. Pero un error estrat&eacute;gico sin duda fue querer sacar m&uacute;sculo de un sistema que se iba desangrando, y cuya precariedad repercute en la salud de todos, o de casi todos. Hace ya demasiado tiempo que la alternativa privada act&uacute;a como una buena alternativa. No por los profesionales, que son los mismos, sino por los medios. Las pruebas diagn&oacute;sticas son clave para el tratamiento de las enfermedades. Mientras la Facultad de Medicina no se convierta en una escuela de adivinaci&oacute;n o brujer&iacute;a, un m&eacute;dico s&oacute;lo puede aportar un diagn&oacute;stico certero si tiene a su disposici&oacute;n unas pruebas.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy hay pruebas muy necesarias que est&aacute;n al alcance de pocos privilegiados. Bien porque cuando llegan es ya tarde, la cita con el especialista es a un a&ntilde;o vista, y la prueba puede que se retrase meses, si es grave el paciente ya habr&aacute; muerto, si no lo es, sin duda llegar&aacute; a serlo. Bien porque directamente el especialista no quiere que le rebajen su bono salarial superando una cuota de pruebas, y mala suerte justo esa decide dejarla fuera.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, yo tambi&eacute;n me sorprend&iacute; much&iacute;simo al descubrir que desde aquella crisis del 2008 el salario m&eacute;dico est&aacute; ligado tambi&eacute;n a las recetas que haga y a las pruebas diagn&oacute;sticas que solicite, cuantas menos mejor. La medida en t&eacute;rminos de eficiencia econ&oacute;mica es indiscutible, pero en t&eacute;rminos de salud e incluso de &eacute;tica es deplorable.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, en este sistema con cada vez m&aacute;s inestabilidad laboral, plagada de interinos, vacantes a la espera de ser ocupadas, carencia de medios, plazos de espera que se alargan durante meses, a pesar de los mil maquillados pol&iacute;ticos que se quieran hacer, a este sistema de pronto le cae una COVID. As&iacute;, sin avisar, con los expertos pendientes de mantener el barco a flote, de sacar adelante lo urgente, y de pronto lo urgente deja de serlo y llegamos a lo emergente, lo prioritario, lo &uacute;nico, el coronavirus
    </p><p class="article-text">
        Y estos sanitarios siguen haciendo su trabajo, como hasta ahora lo han hecho, con escasez de medios, tirando de profesionalidad unas veces, e imaginaci&oacute;n otras para compensar la falta de medios que no llegan. Arriesgando su salud, esta vez con un virus m&aacute;s contagioso que otros muchos. Y estos sanitarios se convierten en h&eacute;roes.
    </p><p class="article-text">
        Y lo son, porque les hemos necesitado, y les necesitaremos, pero no por&nbsp;la COVID. Despu&eacute;s del coronavirus, cuando todo esto haya pasado, sea cuando sea que suceda, seguiremos necesitando a esos sanitarios, nuestra salud requerir&aacute; de un sistema de salud p&uacute;blica robusto. No lo que ten&iacute;amos, por mucho que saquemos m&uacute;sculo de boquilla, la realidad es que nuestros h&eacute;roes est&aacute;n ag&oacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Apostemos por la inversi&oacute;n en una sanidad p&uacute;blica realmente potente, desde la atenci&oacute;n primaria hasta la hospitalaria, que sea la columna principal de nuestra salud. Apostemos por dotar de medios a nuestros profesionales, por una buena organizaci&oacute;n de los medios con los que ya se cuentan, por el an&aacute;lisis en las &aacute;reas de mejora y la inversi&oacute;n en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Aplaudir, esta bien. Pero no hagamos h&eacute;roes ni villanos. Dotemos a nuestros profesionales de las herramientas necesarias para realizar su trabajo, y vigilemos que &eacute;ste se realiza acorde con lo esperado. No quiero h&eacute;roes ni en la sanidad ni en la pandemia. Lo que nos salvar&aacute; hoy y ma&ntilde;ana no ser&aacute;n los h&eacute;roes sino los buenos profesionales y las buenas pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        Aplaudo por las pol&iacute;ticas que apuesten por ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/salud-publica-heroes-villanos_132_5946396.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2020 15:26:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salud pública: ni héroes, ni villanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Sanitarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tabla de salvación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tabla-salvacion_132_5950900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7b1ca87-ce90-49d8-967a-b72eec775971_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tabla de salvación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aferrarse al deleite estético del arte es la mejor forma de nutrirnos y defendernos frente a la confusión de estos días, pero también frente al uso manipulativo que no pocos están haciendo en su favor"</p><p class="subtitle">DIRECTO | El coronavirus en Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as parece que todo puede suceder. Los h&eacute;roes a los que aplaudimos en los balcones &uacute;ltimamente son al mismo tiempo insultados o invitados a irse de sus casas por unos vecinos invadidos por el mensaje de miedo que, junto al virus, campa a sus anchas, mata por dentro y reseca el alma.
    </p><p class="article-text">
        Los mensajes de odio ya ni se matizan ni se ocultan, como si al lanzarse muchos de ellos desde una platea de diputados ya los hubi&eacute;ramos legitimado y existiera manga ancha para extenderlos y aceptarlos por redes sociales y medios de comunicaci&oacute;n, algo a lo que comenzamos a acostumbramos, y ya se ha convertido en tristemente normal. Los bulos est&aacute;n a la orden del d&iacute;a, se siembran informaciones falsas, para arraigar y crecer m&aacute;s all&aacute; del desmentido, que parece no importar o llegar a casi nadie.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estos d&iacute;as ya inquietantes de por s&iacute;, estamos siendo objeto de un bombardeo de malestar sobrevenido que se a&ntilde;ade al de un confinamiento y virus del que se va aprendiendo sobre la marcha. Ante este marem&aacute;gnum de realidad dist&oacute;pica, desde el inicio de la misma, la tabla de salvaci&oacute;n para muchos de nosotros fue sin duda la cultura. Y por suerte, sus principales agentes han estado ah&iacute; para serv&iacute;rnosla en bandeja.
    </p><p class="article-text">
        Se han organizado conciertos para todos los gustos y edades, recitales de poes&iacute;a, cuentacuentos, espect&aacute;culos circenses, apertura virtual de museos, explicaciones tem&aacute;ticas de cuadros y diversas obras art&iacute;sticas, retos creativos, &oacute;pera en abierto, muchas bibliotecas han hecho todo lo posible por hacer llegar su material escrito y audiovisual a nuestras casas, los m&uacute;sicos se han puesto manos a la obra en improvisaciones en directo desde el balc&oacute;n, los balcones que tanto est&aacute;n dando de s&iacute; estos d&iacute;as. Los libros, el mejor amigo del hombre y la mujer en esta crisis.
    </p><p class="article-text">
        Aferrarse al deleite est&eacute;tico del arte es la mejor forma de nutrirnos y defendernos frente a la confusi&oacute;n de estos d&iacute;as, pero tambi&eacute;n frente al uso manipulativo que no pocos est&aacute;n haciendo en su favor. El miedo y el odio son emociones muy potentes que siempre han servido para movilizar o paralizar a las masas.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar entrar en ese juego, para mantenernos como individuos y no como integrantes de esa masa, la cultura se nos presenta como una herramienta &uacute;nica, de gran eficacia y pervivencia en el alma. Cultivarla estos d&iacute;as resulta especialmente importante para mantener nuestra humanidad lo m&aacute;s enriquecida posible.
    </p><p class="article-text">
        Pero no olvidemos a sus agentes. La precariedad en el mundo de la cultura es ya un tema manido, no por su irrelevancia sino por su costumbre. No son pocos los sectores culturales que crean, literalmente, por amor al arte, porque vivir de ello resulta dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Esta crisis nos va a traer un escenario dif&iacute;cil. Hay brotes verdes, puede que algunas personas aprendamos algo de todo esto, pero no nos enga&ntilde;emos, tambi&eacute;n habr&aacute; que luchar y mucho contra el uso interesado y desaforado del miedo y el odio. Para ello necesitaremos un refugio donde recuperar fuerzas, coger nuestra bomba de ox&iacute;geno. Necesitaremos mucho arte, cultura, todo lo posible ser&aacute; poco.
    </p><p class="article-text">
        Y para ello tenemos que cuidar a los agentes, promotores, difusores. Si permitimos dejar caer al mundo de la cultura en esta crisis, habremos abierto una franja mortal en el camino del crecimiento individual y social.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as vivimos un par&oacute;n promovido por distintos sectores culturales para hacerse o&iacute;r, para no caer en el abandono al que les estaba abocando el propio ministro de su ramo. Decir que en estos momentos la cultura no es prioritaria, es dar inicio al juego de la ruleta rusa con una parte esencial de nosotros. Cuidemos de nuestro entorno cultural, cuid&eacute;monos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tabla-salvacion_132_5950900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2020 08:23:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tabla de salvación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brotes primaverales del 2020]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/brotes-primaverales_132_5873463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d551fd77-24af-4211-97cb-87e363923349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brotes primaverales del 2020"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hay tantos gestos de solidaridad y llamadas a sacar algo positivo de esta situación tan excepcional que, aunque la realidad de un virus incontrolable en el seno de un sistema económico voraz nos pinte un futuro oscuro, me siento orgullosa"</p><p class="subtitle">DIRECTO | El coronavirus en Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        La primavera hace su acto de presencia en el escenario dist&oacute;pico de estos d&iacute;as. La naturaleza y sus estaciones se imponen sobre este virus contra el que luchamos cada uno desde su &aacute;mbito, la mayor&iacute;a recluidos. La primavera como renacer de la naturaleza, con sus colores, sus fragancias, sus sonidos, ese festival sensorial que cada a&ntilde;o se nos regala sin que le demos m&aacute;s importancia, este a&ntilde;o se nos escapa, y s&iacute; sabemos qui&eacute;n nos la roba, un virus que tiene al mundo patas arriba.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, este espacio tiempo tan extra&ntilde;o, esta primavera excepcional del 2020 tambi&eacute;n nos trae sus brotes verdes y sus flores en distinto formato.
    </p><p class="article-text">
        A modo de ejemplo, llevamos unos d&iacute;as en que el momento del aplauso de las 20 horas est&aacute; siendo especialmente motivador. Un joven trompetista ha decidido deleitarnos el momento con una composici&oacute;n cada d&iacute;a distinta, con canci&oacute;n infantil para los peque&ntilde;os incluida. Una maravilla para toda la familia, una composici&oacute;n especial representada en directo para nosotros, en una situaci&oacute;n tan extra&ntilde;a. Cae como agua de abril en tierra seca.
    </p><p class="article-text">
        Son varios los brotes verdes que desde mi confinamiento puedo apreciar, y algunos pulgones, para qu&eacute; lo vamos a negar. Frente a la verg&uuml;enza ajena que nos hacen sentir esos polic&iacute;as de balc&oacute;n, que por salud mental es mejor pensar que son los menos de nuestra sociedad, y el vocer&iacute;o de pol&iacute;ticos y medios de comunicaci&oacute;n cargados de encono para echar le&ntilde;a al fuego del enfado propio de una sociedad confinada. Dejando esa realidad de lado, y la incertidumbre que inevitablemente acecha de un futuro insostenible, estos d&iacute;as hay tantos, tant&iacute;simos gestos de solidaridad y llamadas a sacar algo positivo de esta situaci&oacute;n tan excepcional que, aunque la realidad de un virus incontrolable en el seno de un sistema econ&oacute;mico voraz nos pinte un futuro oscuro, yo no puedo por menos que sentirme orgullosa, orgullosa de m&iacute; y de la gente que conformamos esta sociedad tan dispuesta a dar lo mejor de s&iacute; mismos en los momentos complicados, a aplaudir para reconocer la val&iacute;a de muchos profesionales de la salud, a dejar carteles a los basureros para agradecer su trabajo, a salir al balc&oacute;n a deleitarnos con la trompeta todos los d&iacute;as, a disfrutar de nuestros hijos con m&aacute;s paciencia de la que ven&iacute;amos teniendo, a escucharse y respetarse a uno mismo, porque ese es sin duda el comienzo para escuchar y respetar a los dem&aacute;s, a ayudar al vecino, a organizarse para que la ayuda sea lo m&aacute;s eficiente posible, y a agradecer con un gesto amable. Tantas personas dispuestas a salir mejor de lo que entramos en esta crisis.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; cuando termine esto, porque terminar&aacute;, aunque a&uacute;n el t&uacute;nel se ve largo y de salidas difusas con distintas velocidades, no olvidemos lo que estos d&iacute;as sacamos de positivo, para cuidarlo y que siga creciendo.
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto la primavera este a&ntilde;o nos la perderemos, pero si enra&iacute;zan los brotes verdes, esta bella estaci&oacute;n del a&ntilde;o no habr&aacute; pasado en balde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/brotes-primaverales_132_5873463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2020 09:01:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brotes primaverales del 2020]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Brotes verdes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estados de shock]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/shock_132_1216955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b767d8d7-bcd6-4cd1-8f14-cd1a18817098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estados de shock"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El gran mal de este virus no es que mata, que también, (...), lo terriblemente triste es que nos aísla, y justo cuando más indefensos nos podemos sentir, cuando estamos enfermos o moribundos, nos aísla total y radicalmente"</p><p class="subtitle">DIRECTO | El coronavirus en Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        Esta gripe no la olvidaremos nunca.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada de un virus cuyo nombre, COVID, evoca tiempos mucho mejores, con aquel Cobi de nuestra Barcelona del 92, con la llegada de este coronavirus, Espa&ntilde;a ha quedado no solo en estado de alarma, sino tambi&eacute;n en estado de shock. Lo de la alarma viene impuesto desde instancias gubernamentales, y va despleg&aacute;ndose y detall&aacute;ndose con el paso de los d&iacute;as. Mucho se puede decir de este estado, quiz&aacute;s en otro art&iacute;culo. Pero hoy me detengo m&aacute;s en el otro, en el estado de shock. Mucho m&aacute;s personal, su vivencia depende mucho de la situaci&oacute;n de cada uno, del car&aacute;cter y actitud, del entorno en el que vivamos, de nuestra situaci&oacute;n laboral y familiar.
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de nosotros estos d&iacute;as hemos hecho nuestro trabajo, por medios propios o con ayuda de las mil y una opciones propuestas por la colectividad en que vivimos, para no solo hacer m&aacute;s llevaderos estos d&iacute;as, sino incluso sacarles algo de partido. Salir enriquecidos de todo esto, riqueza personal se entiende, porque todo apunta que en lo material el empobrecimiento ser&aacute; inevitable.
    </p><p class="article-text">
        El estado de shock surge ante una situaci&oacute;n inesperada y de fuerte impacto. Una trabajada resiliencia, palabra tan de moda en los &uacute;ltimos tiempos, puede ser de gran ayuda para una situaci&oacute;n tan repentina como inquietante, por el presente y el futuro que nos deja. &nbsp;La de mayor calado hoy en d&iacute;a, las posibles p&eacute;rdidas de seres queridos. Porque estos d&iacute;as no solo nos est&aacute;n creando un escenario f&iacute;lmico al que nos vamos acostumbrando para desplegar nuestra vida cotidiana. Estos d&iacute;as nos enfrentan a un dilema emocional en un momento transcendental e inevitable de la vida como es la muerte.
    </p><p class="article-text">
        La muerte, la forma de morir mejor dicho, tambi&eacute;n ha quedado confinada estos d&iacute;as. M&aacute;s duro que la vida en confinamiento, que seg&uacute;n las circunstancias personales puede tener sus muchas aristas positivas, lo m&aacute;s terrible de esta crisis, al menos en el presente, la cara m&aacute;s triste llega sin duda con el aislamiento al que sometemos a los enfermos, aislados hasta la curaci&oacute;n o la muerte. Es una circunstancia demoledora. Para la persona sobre la que cae su mano negra, y para la familia y seres queridos.
    </p><p class="article-text">
        El gran mal de este virus no es que mata, que tambi&eacute;n, aunque la realidad de la vida es que de algo hay que morir, lo terriblemente triste es que nos a&iacute;sla, y justo cuando m&aacute;s indefensos nos podemos sentir, cuando estamos enfermos o moribundos, nos a&iacute;sla total y radicalmente. Si afortunadamente el virus no se cuela en el punto d&eacute;bil de nuestras c&eacute;lulas, si nuestro organismo es medianamente fuerte y no tenemos mala suerte, lo pasaremos mal estando aislados, nuestros seres queridos vivir&aacute;n el proceso con l&oacute;gica preocupaci&oacute;n, pero sobreviviremos, podremos volvernos a mirar a la cara, besarnos y abrazarnos como siempre hemos hecho.
    </p><p class="article-text">
        Pero, ay, si el virus entra en un organismo debilitado, aprovecha la ocasi&oacute;n, ya lo estamos viendo, y ataca sin piedad. El aislamiento se complica, ser&aacute;n d&iacute;as de hospital en una&nbsp;UCI o en la cama solitaria de un hospital sobrevenido, en contacto solo con personal sanitario cargado, cuando puedan, de material de protecci&oacute;n. Sin una persona querida que les coja la mano, que les consuele en esos &uacute;ltimos momentos.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de personas fallecidas es grande, pero no tanto en t&eacute;rminos relativos. El pasado 2018 se estima que murieron en Espa&ntilde;a 15.000 personas como consecuencia de un proceso relacionado con la gripe. Lo realmente dif&iacute;cil, lo que nos lleva a que se nos salten las l&aacute;grimas si pensamos en alguien cercano o lejano, es la forma en que estos d&iacute;as est&aacute; muriendo nuestra gente, mayores y no tanto. Lo que carcome por dentro es ponerte en la piel de esos enfermos en el hospital, y la de los familiares y amigos esperando una noticia. Y la llamada, la temida llamada confirmando que la vida de esa persona tan querida se ha extinguido y nadie le pudo decir adi&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a, la gran mayor&iacute;a, son nuestros mayores. A muchos llevamos a&ntilde;os cuid&aacute;ndolos, pensando que quiz&aacute;s &eacute;ste s&iacute; ser&iacute;a el &uacute;ltimo a&ntilde;o que podr&iacute;amos celebrar juntos. Pero nunca, nadie, hubiera podido imaginar este final tan cruel e indigno, para ellos y para nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, esa es la gran lanza que atraviesa estos d&iacute;as el coraz&oacute;n de todo un pa&iacute;s. &iquest;Est&aacute;is bien? Es la pregunta inevitable que nos hacemos. Luego ya viene lo dem&aacute;s, la vida en crisis. Pero y qu&eacute; triste muerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/shock_132_1216955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2020 10:03:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estados de shock]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sálvese quien pueda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/salvese-pueda_132_1419157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22e3864e-93df-49f4-a418-3f4334f0d517_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sálvese quien pueda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nos espera un calor asfixiante (...) No me parece una locura ocupar una importante partida presupuestaria a proyectar un Toledo más habitable, disfrutable y vivible durante el verano, un cuarto de nuestra vida"</p></div><p class="article-text">
        Lleg&oacute;, todos los a&ntilde;os lo hace y este no iba a ser una excepci&oacute;n. De hecho anunci&oacute; su virulenta llegada antes de tiempo, como tambi&eacute;n viene siendo algo medianamente habitual. Dando codazos a su compa&ntilde;era primavera nos regal&oacute; unos cuantos d&iacute;as a primeros de junio de 40 grados.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, se ha adelantado el verano dijimos, vaya la que nos espera. Y no nos equivoc&aacute;bamos, nos esperaba un calor asfixiante y para derretirse por las calles, nos esperaba un ir con la lengua fuera, sudar la gota gorda, amortizar las piscinas, sentirnos afortunados por las escapadas a lugares m&aacute;s frescos y deseosos porque lleguen las que faltan, nos esperaban las conversaciones de calle centradas en el tema vital del verano: pero qu&eacute; calor hace.
    </p><p class="article-text">
        Toda la vida me ha sorprendido la cantidad de tinta y minutos que se gastan en los medios de comunicaci&oacute;n para explicar que en invierno hace fr&iacute;o, s&iacute;, en invierno hace fr&iacute;o y en verano hace calor. Ninguna novedad, sucede todos los a&ntilde;os desde que tengo uso de raz&oacute;n, y esperemos que el cambio clim&aacute;tico no nos cambie esta desdichada rutina. Pero no por ello dejan de ser tema relevante, sumamente noticiable y ello por el impacto que tiene en nuestras vidas. Ambos extremos, el fr&iacute;o y el calor resultan paralizantes. La mayor diferencia entre una &eacute;poca y otra del a&ntilde;o es que el fr&iacute;o se puede combatir abrig&aacute;ndose mientras que con el calor, &iquest;qu&eacute; podemos hacer? Parece que nada, resignarse y quejarse, un toledano de pro se resigna y se queja, <em>no hay m&aacute;s tut&iacute;a. </em>
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no resulta del todo cierto, realmente hay m&aacute;s soluci&oacute;n a nuestra realidad clim&aacute;tica que encerrarnos en casa con el aire acondicionado para consumir masivamente una energ&iacute;a, que por su deficiente gesti&oacute;n, nos es cada vez m&aacute;s cara econ&oacute;mica y ecol&oacute;gicamente hablando. Encerrarse, y esperar que pase la tormenta de calor, y en invierno encerrarse y esperar que pase la tormenta de fr&iacute;o. El caso es encerrarse en casa como &uacute;nica opci&oacute;n viable, que ah&iacute; se est&aacute; muy a gustito. Pero cuesta, ese encierro tiene su coste adicional, individual y social, porque somos animales sociales, porque la comunidad se hace vivi&eacute;ndola en com&uacute;n, en los espacios comunes, y porque sin duda quien m&aacute;s sufre ese encierro son como siempre los m&aacute;s vulnerables, bien sea por edad, arraigo o nivel socioecon&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Para sobrevivir los extremos clim&aacute;ticos hay que gastar y mucho, sino tienes recursos para gastar, te aguantas. La vida es as&iacute;, mala suerte. Y digo yo, que igual que tenemos nuestros servicios p&uacute;blicos asumidos con normalidad, con intentos de precarizaci&oacute;n y en tensi&oacute;n continua, s&iacute;, pero asumidos tambi&eacute;n, y las infraestructuras esenciales para comunicarnos entre zonas geogr&aacute;ficas, carreteras, puertos, trenes y autobuses, c&oacute;mo puede ser que tengamos tan descuidado el uso del espacio p&uacute;blico en s&iacute;, no espacios de paso sino de vida, las calles, los parques. Son espacios de vida, con tendencia a deshumanizarse. Porque con su limpieza no basta para su habitabilidad, y esta se crea y sobre todo se cuida y fomenta.
    </p><p class="article-text">
        En lugares de fr&iacute;o extremo con suficientes recursos econ&oacute;micos y equitativo reparto de los mismos, es ya normal encontrarnos un amplio despliegue de medios para poder vivir la vida com&uacute;n sin morir en el intento. Se crean mini ciudades paralelas bajo tierra, Vancouver o Toronto son paradigm&aacute;ticas, o se adaptan edificios de amplias dimensiones para albergar diversos colectivos y actividades, v&eacute;anse grandes ludotecas, puntos j&oacute;venes, o simples zonas resguardadas para todo aquel que quiera disfrutarlas. Lo que tiene el fr&iacute;o extremo es eso, que requiere de infraestructuras, con abrigarse no basta. Y qu&eacute; hacemos con el calor.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que m&aacute;s all&aacute; del consumo masivo del aire acondicionado en verano, s&iacute; podr&iacute;amos utilizar los espacios al aire libre, si acondicion&aacute;ramos esos espacios que ya existen. Hay mundo m&aacute;s all&aacute; del recinto cerrado de la piscina. Tenemos ejemplos en Sevilla, que nos supera en temperatura pero tambi&eacute;n en sombras urbanas y en agua. Y ejemplo del buen uso de los manantiales lo hallamos en Roma, repleta de fuentes por todas partes. Y hete aqu&iacute; la antigua capital del adusto imperio espa&ntilde;ol, el punto de encuentro de las tres culturas que nos han conformado como personas y sociedad a lo largo de nuestra historia, nuestro peque&ntilde;o punto en el mapa, seco, muy seco, pero con mucha vida, todav&iacute;a. &iquest;O no? Porque de junio a septiembre el casco hist&oacute;rico de la capital es un desierto, en pr&aacute;cticamente todos los sentidos. Si el objetivo es sobrevivir con lo que hay y asumir con lo que llega, ol&eacute;, se est&aacute; haciendo muy bien.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o tras a&ntilde;os, hay un par&eacute;ntesis de tres meses en nuestras vidas toledanas donde todos sabemos que el d&iacute;a a d&iacute;a en Toledo ser&aacute; de duro a muy duro. Es como si todos los a&ntilde;os se supiera que va a llegar una epidemia comunitaria, y nada se hiciera para evitarlo. Oiga pues intente el menor contacto con la gente y si le coge la enfermedad qu&eacute;dese en casa y aguante como pueda, como hacemos todos. Pero no, ante las epidemias hay medios, para las enfermedades de riesgo se utilizan vacunas, se piden an&aacute;lisis. Y con el calor, qu&eacute; hacen las instancias p&uacute;blicas. Exactamente de poco a nada. Bueno, nos abren las piscinas municipales. Y aqu&iacute; ha hecho calor toda la vida, qu&eacute; le vamos a hacer. Pues algo, oigan. Hagan algo. P&oacute;nganse las pilas, que s&iacute; hay opciones, y s&iacute;, es algo importante.
    </p><p class="article-text">
        Por favor, autoridades locales y regionales, ay&uacute;dennos a vivir el casco, los residentes resistentes lo estamos deseando. Sombras y agua ser&iacute;an un buen comienzo. Toldos, quiz&aacute;s. &iquest;A alguien le suenan los toldos?, esos que se colocan para celebrar la fiesta grande de la ciudad. Pero es que los toldos del Corpus se desgastan, se oye como raz&oacute;n para quitarlos a las dos semanas de terminadas las tradicionales fiestas que suelen coincidir con el encendido de nuestro horno estival. Pero qu&eacute; tipo de argumento es ese, por favor, y los habitantes del casco, y por ende del municipio, se deshidratan.
    </p><p class="article-text">
        No me parece una locura ocupar una importante partida presupuestaria a proyectar un Toledo m&aacute;s habitable, disfrutable y vivible durante el verano, un cuarto de nuestra vida. Hasta entonces, el recurso m&aacute;s f&aacute;cil: huir. Que no puedes, amigo, amiga, solo te queda sudar la gota gorda. Palmadita en la espalda y &aacute;nimo. Siempre queda el consuelo de quejarnos por las calles, quien se atreva y pueda salir a ellas. O bien exigirlo ante nuestros queridos representantes p&uacute;blicos. SOS
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Romero Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/salvese-pueda_132_1419157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jul 2019 08:27:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
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