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    <title><![CDATA[elDiario.es - Catalina García]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/catalina-garcia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Catalina García]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ministerio ¿de movilidad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ministerio-movilidad_129_6428496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82646584-2196-4503-95f2-433119933bcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ministerio ¿de movilidad?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay rastro de los fondos necesarios para esa ley de movilidad, ni para pensar que la nueva estrategia pase por el transporte público, ni siquiera, para rescatar al transporte público urbano de su bancarrota actual después del azote del COVID</p><p class="subtitle">OPINIÓN - Sin dinero no hay alegría, tampoco en el transporte público</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio&nbsp; de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA) afronta con los Presupuestos Generales del Estado para 2021 sus primeros presupuestos bajo la nueva denominaci&oacute;n. Este cambio de nombre, respecto a los m&aacute;s rancios de Obras P&uacute;blicas y Fomento&nbsp;(en sus diferentes variantes), parece reflejar un cambio de intenciones en la pol&iacute;tica estatal de transportes, un acercamiento a una estrategia integral de movilidad y no solo a la creaci&oacute;n de infraestructuras como impulsor econ&oacute;mico al ritmo que marcaban las principales constructoras del pa&iacute;s y un intento de afrontar de forma seria y sostenible la problem&aacute;tica de las ciudades. Todo sonaba bien. Se present&oacute; &ldquo;la estrategia de movilidad&rdquo; y la elaboraci&oacute;n de una ley de movilidad.
    </p><p class="article-text">
        Los instrumentos se iban afinando dentro de la orquesta para una m&uacute;sica que pod&iacute;a sonar bien. La doctora Raquel Guti&eacute;rrez N&aacute;jera dijo una vez que una pol&iacute;tica p&uacute;blica sin presupuesto es demagogia. As&iacute; que, por fin, tenemos la oportunidad de&nbsp;que el presupuesto nos cuente cu&aacute;nto hay de aut&eacute;ntico en el cambio de denominaci&oacute;n con datos y cifras.
    </p><p class="article-text">
        Tres son los objetivos del presupuesto que el propio MITMA declara: impulsar la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica y reorientar la pol&iacute;tica de vivienda y movilidad. Que el primer objetivo sea impulsar la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica nos retrotrae a la vieja idea de este Ministerio como herramienta de fomento, la pol&iacute;tica de infraestructuras al servicio de engrasar la maquinaria de constructoras y financiaci&oacute;n que ya vimos en el pasado, con unos criterios de planificaci&oacute;n escasos o incluso nulos. Es dif&iacute;cil abstraerse de estos recelos tras d&eacute;cadas de malas experiencias pero ese es el objetivo, as&iacute; que vamos a pasar la primera p&aacute;gina y desmenuzar las cifras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que vemos es que el presupuesto ha aumentado considerablemente, cuesti&oacute;n m&aacute;s meritoria si cabe en el actual contexto. Deber&iacute;a ser l&oacute;gico, dado que tambi&eacute;n han aumentado las competencias. Efectivamente vemos que la cartera de Agenda Urbana y la pol&iacute;tica de vivienda, que viene y va a este ministerio, explica una parte importante de ese crecimiento y es que se realiza una apuesta realmente importante en este campo. Con mucho mayor peso en la rehabilitaci&oacute;n y construcci&oacute;n que en promover el alquiler social, los viejos dejes de &ldquo;fomento&rdquo; siempre asoman.
    </p><p class="article-text">
        En el apartado de Agenda Urbana destaca una partida de casi 350 millones de euros relacionada con la implantaci&oacute;n de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). M&aacute;s concretamente, para medidas de promoci&oacute;n de la movilidad sostenible en aquellos municipios que, por ley, deber&aacute;n restringir a los veh&iacute;culos m&aacute;s contaminantes a partir de 2023. Se responde as&iacute; a una demanda de las entidades locales, a las que el Estado hab&iacute;a animado a ejecutar infraestructuras peatonales y ciclistas para la movilidad post-COVID pero sin recibir ni un euro de financiaci&oacute;n p&uacute;blica para ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, habr&aacute; que vigilar de cerca qu&eacute; tipo de medidas se acoger&aacute;n a esta financiaci&oacute;n, puesto que existe el riesgo de que acaben centradas en el coche (como nuevos aparcamientos, cargadores de coches el&eacute;ctricos o dispositivos de &ldquo;smart city&rdquo;) dejando a un lado las medidas m&aacute;s all&aacute; del coche que afectan a una mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. La financiaci&oacute;n de las ZBE no puede ser otro caj&oacute;n de ideas fallidas de los ayuntamientos como ya sucedi&oacute;, en parte, con el Plan-E en 2008.
    </p><p class="article-text">
        Lo gordo del pastel se lo lleva el ferrocarril, indispensable para captar viajeros del coche y el avi&oacute;n. El desbloqueo en los presupuestos permitir&aacute; que Cercan&iacute;as vuelva al nivel de sus mejores a&ntilde;os, tras una d&eacute;cada de desidia y abandono, sobre todo en FEVE y en las &aacute;reas m&aacute;s peque&ntilde;as. Aunque en menor proporci&oacute;n que en a&ntilde;os anteriores, la mayor parte se dedica a inversi&oacute;n en Alta Velocidad, pues la obra nueva consume muchos m&aacute;s recursos que la conservaci&oacute;n. Unas partidas que se centrar&aacute;n en finalizar las l&iacute;neas actualmente a medias de ejecutar (como Galicia o Extremadura) poniendo en valor la inversi&oacute;n realizada hasta hoy y completando, a grandes rasgos, la red b&aacute;sica que necesita la Pen&iacute;nsula. En cualquier caso, tanto Renfe como Adif se enfrentan a enormes agujeros en sus balances tras la ca&iacute;da de demanda durante el COVID, cuya recuperaci&oacute;n todav&iacute;a es una inc&oacute;gnita a futuro.
    </p><p class="article-text">
        En la inversi&oacute;n en carreteras el Ministerio destaca que se antepone la inversi&oacute;n en conservaci&oacute;n frente a la obra nueva. Un cambio de enfoque muy necesario, alej&aacute;ndonos de los a&ntilde;os del ladrillo donde se constru&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s kil&oacute;metros mientras se abandonaba la conservaci&oacute;n de la red existente. Pero aunque ya somos el pa&iacute;s de Europa con m&aacute;s kil&oacute;metros de autopistas y autov&iacute;as por habitante, seguimos dedicando casi la mitad de la inversi&oacute;n a nuevas infraestructuras con el fin de &ldquo;incrementar la oferta viaria al ritmo que lo exija la demanda de tr&aacute;fico la Red de autov&iacute;as y autopistas existente, mediante el aumento del n&uacute;mero de carriles&rdquo;, como afirma la memoria econ&oacute;mico financiera de los Presupuestos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no se har&aacute;n muchas m&aacute;s autopistas nuevas, pero tampoco se dudar&aacute; en ampliar la red actual bajo criterios de los a&ntilde;os 70 que ya sabemos que no funcionan. Ni rastro del cambio de modelo de movilidad que nos hab&iacute;an anunciado: Espa&ntilde;a seguir&aacute; ampliando autopistas conforme lo indiquen las proyecciones de demanda, induciendo m&aacute;s tr&aacute;fico y agravando los problemas de contaminaci&oacute;n y desigualdad social que genera el coche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, &iquest;qu&eacute; ocurre con el transporte p&uacute;blico? Como novedad positiva aparece una nueva partida de 410 millones de euros para renovaci&oacute;n de las flotas, veremos si, al igual que el plan MOVES del vecino Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, no se queda en otra ayuda directa a la industria automovil&iacute;stica que asigna un papel residual a las flotas de los operadores de transporte p&uacute;blico. Al fin y al cabo, <a href="https://twitter.com/CatalinaGcia/status/1280906313481031680?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;cu&aacute;ntas veces m&aacute;s se puede rescatar a la decadente industria del autom&oacute;vil sin aprender?</a>
    </p><p class="article-text">
        Vemos que la subvenci&oacute;n estatal del transporte p&uacute;blico ha pasado del Ministerio de Hacienda al MITMA sin apenas cambios. Valencia y Canarias ver&aacute;n su aportaci&oacute;n muy mejorada (Valencia un 400% y Canarias un 200%), mientras que Madrid, Barcelona y, sobre todo, el resto de municipios de Espa&ntilde;a que se reparten entre todos unos exiguos 50 millones, ven congelada su aportaci&oacute;n. No hay rastro de los fondos necesarios para esa ley de movilidad, ni para pensar que la nueva estrategia pase por el transporte p&uacute;blico, ni siquiera, para rescatar al transporte p&uacute;blico urbano de su bancarrota actual despu&eacute;s del azote del COVID.&nbsp; En definitiva, 375 M&euro; para el transporte p&uacute;blico, un 3% para el responsable del 85% de los desplazamientos, un injusto y desigual reparto que testifica que ahora el Ministerio lo es tambi&eacute;n de movilidad, pero solo un poquito y solo para la industria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catalina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ministerio-movilidad_129_6428496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Nov 2020 05:00:23 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sin dinero no hay alegría, tampoco en el transporte público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dinero-no-hay-alegria-transporte-publico_129_6228519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/356eddea-1eb0-444e-8452-50c5ac0556d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin dinero no hay alegría, tampoco en el transporte público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España es el único gran país europeo que no cuenta con una Ley estatal de Financiación de Transporte Público, una deficiencia que la futura Ley de Movilidad Sostenible deberá solucionar</p></div><p class="article-text">
        El transporte p&uacute;blico colectivo urbano es clave en el funcionamiento de las ciudades y sus entornos metropolitanos. Un buen sistema de transporte p&uacute;blico significa una movilidad urbana m&aacute;s eficiente. Es garante de la equidad social, pues es el &uacute;nico medio que garantiza el derecho a desplazarse libremente y en igualdad de condiciones, independientemente de las circunstancias de la persona usuaria. 
    </p><p class="article-text">
        Es, adem&aacute;s, cuatro veces m&aacute;s econ&oacute;mico que el privado y uno de los pilares b&aacute;sicos para conseguir que la movilidad en las ciudades sea m&aacute;s sostenible: con &eacute;l se logran ciudades m&aacute;s limpias, m&aacute;s seguras, m&aacute;s sociales y menos contaminadas. El sistema contribuye a la eficiencia energ&eacute;tica y a la reducci&oacute;n de los niveles de contaminaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El papel del Gobierno central</strong></h3><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s reside en entornos urbanos. La lucha contra el cambio clim&aacute;tico, reflejada en los retos marcados por la cumbre de Par&iacute;s y de Chile, solo es posible si el Estado se implica en mejorar la movilidad de las ciudades. La mejora de la movilidad y de la calidad del aire en las urbes no puede ser tarea exclusiva de las administraciones locales: es un asunto de Estado y como tal debe tratarse.&nbsp;
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                España cuenta con una envidiable red viaria                            </span>
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        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas hemos visto c&oacute;mo el Estado ha realizado grandes esfuerzos e inversiones para mejorar las infraestructuras de nuestro pa&iacute;s, situando a Espa&ntilde;a como uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados del mundo en esta materia. Hoy, Espa&ntilde;a cuenta con una dotaci&oacute;n envidiable de infraestructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias. Los sucesivos planes de infraestructuras han destinado grandes inversiones, hasta el extremo de realizarse algunas sin una justificaci&oacute;n de servicio razonable. Ha llegado el momento de que el Estado se comprometa, ya no solo con la construcci&oacute;n sino con la operaci&oacute;n de los servicios que en ellas se producen, con la sostenibilidad y con la mejora de la movilidad urbana. En este sentido, el cambio de denominaci&oacute;n del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agencia Urbana plasm&oacute; una necesidad social: una movilidad sostenible al servicio de la ciudadan&iacute;a, lo que va mucho m&aacute;s all&aacute; de dotar al pa&iacute;s de infraestructuras. 
    </p><p class="article-text">
        No es casual, por tanto, que una de las primeras medidas tomadas haya sido el inicio de la tramitaci&oacute;n de una Ley de Movilidad y Financiaci&oacute;n del Transporte P&uacute;blico. El momento de dar este gran paso es ahora, aunque est&aacute; costando.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La soluci&oacute;n: una ley de financiaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico</strong></h3><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el &uacute;nico gran pa&iacute;s europeo que no cuenta con una Ley estatal de Financiaci&oacute;n de Transporte P&uacute;blico. La &uacute;nica referencia en este sentido queda recogida en la Ley Reguladora de Bases de R&eacute;gimen Local que, desde 1985, determina que los municipios con m&aacute;s de 50.000 habitantes deben prestar un servicio de transporte colectivo. En la disposici&oacute;n adicional decimoquinta invita a que los Presupuestos Generales del Estado incluyan cr&eacute;dito a favor de las entidades locales para este prop&oacute;sito. Pero, desde entonces, el avance ha sido escaso. Se ha producido, de hecho, un retroceso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los recortes de financiación han sido mayores que el descenso de la demanda de viajeros tras la crisis anterior</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El descenso de actividad ligado a la crisis econ&oacute;mica que comenz&oacute; en 2008 llev&oacute; aparejado un descenso en la movilidad, especialmente la urbana. Este descenso sirvi&oacute; como excusa para recortar la aportaci&oacute;n que el Estado realizaba a los Ayuntamientos para subvencionar los sistemas de transporte p&uacute;blico. Descensos del 31% en el caso de Madrid, 25% en Barcelona y un 28% para el conjunto del resto de ciudades. Estos recortes han sido mayores que el descenso de la demanda de viajeros. Por ejemplo, entre 2005 y 2013, etapa con la mayor ca&iacute;da de demanda, &eacute;sta se redujo un 13,4% aproximadamente en Metro de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la aportaci&oacute;n del Estado no solo es insuficiente, sino que su reparto entre las cerca de 150 ciudades receptoras se ha visto mermada. Se da la circunstancia de que no responde a ning&uacute;n criterio l&oacute;gico ni se ajusta a la evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica de las &aacute;reas metropolitanas desde que el sistema fue concebido. Es una aportaci&oacute;n asim&eacute;trica que no financia por igual a ciudades de igual tama&ntilde;o y que, por ende, no permite planificar los servicios de transporte p&uacute;blico a medio y largo plazo. Hace falta fijar unas normas m&iacute;nimas que aporten justicia o, al menos racionalidad, al sistema.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; aportar&iacute;a una ley as&iacute;?</strong></h3><p class="article-text">
        Con una Ley de Financiaci&oacute;n del Transporte P&uacute;blico se lograr&iacute;an aclarar los mecanismos de financiaci&oacute;n y disipar el farragoso sistema actual. Sistema que, por cierto, confunde financiaci&oacute;n con subvenci&oacute;n. La ley permitir&iacute;a crear un marco de estabilidad en el que la financiaci&oacute;n y el mantenimiento econ&oacute;mico de los sistemas de transporte p&uacute;blico urbano no dependan de decisiones pol&iacute;ticas arbitrarias seg&uacute;n las conveniencias de cada momento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Si dispusi&eacute;ramos de un marco legal y financiero adecuado, podr&iacute;amos dotar de herramientas fiscales a las Administraciones Locales para desarrollar los sistemas fiscales adecuados para complementar la financiaci&oacute;n estatal y lograr el sostenimiento y la sostenibilidad econ&oacute;mica de nuestros sistemas de transporte urbano; del mismo modo, ese marco estatal permitir&iacute;a que las autoridades de transporte pudieran desarrollar sus propias leyes auton&oacute;micas al respecto (siempre y cuando refuercen los m&iacute;nimos exigibles a nivel estatal).
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, con una adecuada financiaci&oacute;n y un marco legal s&oacute;lido, los operadores de transporte p&uacute;blico pueden planificar sus inversiones, sus actuaciones y sus planes estrat&eacute;gicos a largo plazo, en un entorno de estabilidad, abandonando el cortoplacismo actual que impide una adecuada prestaci&oacute;n de los servicios. Paralelamente, se frenar&iacute;a la tendencia a reducir las inversiones por parte del Estado. Como ya se ha comentado, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el Estado ha recortado sus aportaciones al transporte p&uacute;blico un 28%, muy por encima de lo que baj&oacute; la demanda de viajeros.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; tras la crisis del coronavirus es a&uacute;n m&aacute;s necesaria?</strong></h3><p class="article-text">
        En la nueva normalidad, los operadores de transporte p&uacute;blico est&aacute;n al borde de la quiebra por la ausencia de ingreso tarifario. A d&iacute;a de hoy <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/new-green-deal-empieza-transporte_129_6073919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han destinado m&aacute;s de 3.600 millones de euros al coche</a> mientras al transporte p&uacute;blico le ha correspondido menos de la tercera parte: 1.075 millones. Este desequilibrio se ha justificado siempre en la supuesta mayor repercusi&oacute;n en el empleo del sector del autom&oacute;vil frente al transporte p&uacute;blico, una idea promovida por el lobby del motor pero <a href="https://twitter.com/CatalinaGcia/status/1280906313481031680" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que no se sustenta con datos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ha llegado el momento de equipararse con el resto de pa&iacute;ses de Europa y que el Estado apueste por el transporte p&uacute;blico urbano con firmeza. No es v&aacute;lida la excusa de que no hay recursos econ&oacute;micos para afrontar estas aportaciones, no cuando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha llevado una pol&iacute;tica de inversiones en infraestructuras que, en muchos casos, no respond&iacute;a a las verdaderas necesidades de este pa&iacute;s. La salvaguarda de los servicios de transporte es la Ley de Financiaci&oacute;n.
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                Una mujer protegida con mascarilla monta en una bicicleta en Madrid                            </span>
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        En estos momentos, los Ayuntamientos se enfrentan a una disyuntiva hist&oacute;rica en la configuraci&oacute;n de las ciudades, a la vista de que parece que en los pr&oacute;ximos meses los transportes individuales ganar&aacute;n terreno a los colectivos. En un lado de la balanza est&aacute; la hegemon&iacute;a del coche, con todo lo que ello comporta a nivel de salud y de impacto ambiental; en el otro, la apuesta por mejores espacios p&uacute;blicos, ampliando los espacios peatonales para incentivar el caminar, acompa&ntilde;ado de una estrategia para aumentar la red de carriles bici y ampliar las infraestructuras dedicadas al transporte p&uacute;blico. &Eacute;stas &uacute;ltimas permitir&iacute;an algo muy interesante: aumentar la oferta del servicio de transporte p&uacute;blico sin aumentar los recursos para su prestaci&oacute;n, simplemente mediante un empleo m&aacute;s eficiente de los mismos. 
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas pasan, indefectiblemente, por reducir el espacio dedicado al coche en la ciudad, eliminando aparcamiento en superficie y carriles de circulaci&oacute;n, reequilibrando de una vez por todas el uso del espacio urbano. Ciudades como Par&iacute;s, Londres o Berl&iacute;n avanzan en esa direcci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; resulta m&aacute;s dif&iacute;cil hacerlo en Espa&ntilde;a? Una de las claves radica en la ya citada ausencia de la ley.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El decepcionante inicio del proceso de tramitaci&oacute;n de la Ley de Financiaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana abri&oacute; hace pocas semanas<a href="https://www.mitma.gob.es/content/formulario-de-consulta-publica-previa-la-ley-de-movilidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la consulta p&uacute;blica previa a la Ley de Movilidad</a>. Cabe destacar que, en este tr&aacute;mite previo, la movilidad ya ha perdido el calificativo de &ldquo;sostenible&rdquo;, lo que hace reflexionar sobre los objetivos finales de esta legislaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se ha disipado la idea de que la ley recoja exclusivamente aspectos relacionados con la financiaci&oacute;n, lo que diluye los objetivos perseguidos. La constituci&oacute;n de una comisi&oacute;n de movilidad dentro de la C&aacute;mara de Comercio, presidida por una de las grandes empresas automovil&iacute;sticas del pa&iacute;s, hace temer que la legislaci&oacute;n vire, de nuevo, <a href="https://www.eldiario.es/economia/voz-coche-peaton-arranca-ley-movilidad-sostenible_1_6135320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a favorecer el mercado del autom&oacute;vil</a> en vez de a conseguir una movilidad m&aacute;s sostenible.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qui&eacute;n financia el transporte p&uacute;blico en Francia y Alemania? Impuestos a empresas y combustibles f&oacute;siles</strong></h3><p class="article-text">
        Hay dos modelos en Europa que pueden ser fuente de inspiraci&oacute;n. El modelo alem&aacute;n, que consiste en una fiscalidad espec&iacute;fica asociada al combustible f&oacute;sil, y el modelo franc&eacute;s, donde desde los a&ntilde;os 70 se aplica la <em>Versement Transport</em>, tasa que afecta a las empresas de m&aacute;s de 9 trabajadores dentro de zona urbana superior a 10.000 habitantes. Esta tasa es un porcentaje sobre el salario del trabajador, en funci&oacute;n de la cobertura de transporte p&uacute;blico de la zona que se destina a las necesidades del sistema de transporte p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; modelo debe seguir Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola debe tener como objetivo ser una herramienta que se perpet&uacute;e en el tiempo, dando a los ayuntamientos y las regiones un impulso definitivo hacia la modernizaci&oacute;n de sus redes de transporte p&uacute;blico, pensando en el servicio y no solo en las infraestructuras.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente la necesidad de que sean los usuarios del veh&iacute;culo privado, como responsables de grandes impactos sociales y ambientales, quienes contribuyan a hacer m&aacute;s eficiente y atractiva la alternativa que supone el transporte p&uacute;blico, tal y como propone el modelo alem&aacute;n. Sin embargo, este sistema est&aacute; llamado a ver reducidos sus niveles de recaudaci&oacute;n en el tiempo, especialmente si tenemos en cuenta el cambio de parque m&oacute;vil que impulsa la Uni&oacute;n Europea hacia el uso de energ&iacute;as renovables; salvo que empezara a gravarse la producci&oacute;n de energ&iacute;a el&eacute;ctrica en el caso de la carretera como se hace con el Impuesto Especial a la Electricidad en el caso ferroviario, algo que no parece probable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, como propone el modelo franc&eacute;s, es necesario que quienes provocan la mayor parte de los viajes sean responsables de sus decisiones de localizaci&oacute;n y de las necesidades de movilidad que generan. No solo de la cantidad, tambi&eacute;n de la calidad, haci&eacute;ndose parcialmente responsables de los costes que repercuten sobre la sociedad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los centros que generen desplazamientos, ya sean laborales, comerciales o de ocio, deberían contribuir a sostener el transporte público</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Resulta interesante la aplicaci&oacute;n de la &ldquo;<em>Versement Transport</em>&rdquo;, si bien debe ampliarse su enfoque laboral, ya que la movilidad asociada al trabajo supone solo un 30% de los desplazamientos. Yendo m&aacute;s all&aacute;, se deber&iacute;a plantear el deber de todos los centros que generen desplazamientos, ya sean laborales, comerciales o de ocio, contribuyan al sostenimiento de la red de transporte p&uacute;blico. La aportaci&oacute;n ser&iacute;a en funci&oacute;n del volumen de movilidad que generen y de su localizaci&oacute;n, premiando a aquellos en lugares con buena conexi&oacute;n frente a aquellos que generan nuevas necesidades que deben ser atendidas por la Administraci&oacute;n. <a href="http://onlinepubs.trb.org/Onlinepubs/trr/1992/1364/1364-010.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este sistema ya se aplic&oacute; y tuvo un razonable &eacute;xito en Pa&iacute;ses Bajos a trav&eacute;s de las ABC Location Policies</a>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo deber&iacute;a financiarse el transporte p&uacute;blico?</strong></h3><p class="article-text">
        El sistema de transporte urbano colectivo requiere de una aportaci&oacute;n del Estado anual equivalente al 0,25% del PIB. Esta aportaci&oacute;n debe quedar garantizada por esta ley. Esos fondos deben repartirse entre la aportaci&oacute;n directa a la gesti&oacute;n eficiente del transporte p&uacute;blico y la inversi&oacute;n para la renovaci&oacute;n y electrificaci&oacute;n de las flotas de autobuses y de los medios tecnol&oacute;gicos embarcados y medios de pago. Adem&aacute;s, debe amparar mecanismos para que las Corporaciones Locales y Comunidades Aut&oacute;nomas puedan articular tasas espec&iacute;ficas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; ocurre con las tarifas? La Uni&oacute;n Internacional de Transporte P&uacute;blico, UITP, recomienda que la tarifa sirva para cubrir entre el 40-60% de las necesidades de financiaci&oacute;n. Estando dentro de esta horquilla, es necesario emplear la nueva financiaci&oacute;n no para que suponga un ahorro para los Ayuntamientos sino para ofrecer m&aacute;s y mejor transporte p&uacute;blico. Tambi&eacute;n, antes que pensar en bajar los precios, para plantear modificadores de renta para determinados colectivos vulnerables, garantizando que el acceso sea universal y en igualdad de condiciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre dos ciudades con igual tamaño, debe recibir más apoyo la que consiga un mayor uso del transporte público</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El reparto de la financiaci&oacute;n debe responder a criterios de viajes y no de poblaci&oacute;n: entre dos ciudades con igual tama&ntilde;o debe recibir m&aacute;s apoyo la que consiga un mayor uso del transporte p&uacute;blico. En cuanto a los operadores, se deber&aacute;n incluir&nbsp;otros indicadores de eficiencia en la producci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los criterios actuales (que muchas veces son kil&oacute;metros de circulaci&oacute;n de veh&iacute;culos) tales como regularidad, &iacute;ndices de ocupaci&oacute;n y criterios de calidad que deber&aacute;n ser contemplados para asegurar el correcto desempe&ntilde;o de los receptores finales de los recursos econ&oacute;micos movilizados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debe premiarse la constituci&oacute;n de autoridades de transporte metropolitanas que permitan la planificaci&oacute;n y gesti&oacute;n integrada de la movilidad m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito urbano. Debe apoyarse la intermodalidad, no solo con la integraci&oacute;n tarifaria, identitaria y de gesti&oacute;n por medios de estas autoridades, sino tambi&eacute;n promoviendo la inversi&oacute;n en las infraestructuras f&iacute;sicas necesarias que la faciliten. En el mundo conectado actual, debe elevar la mirada a una Agencia de Recaudaci&oacute;n Nacional del Transporte P&uacute;blico que permita a los usuarios de transporte p&uacute;blico moverse por cualquier ciudad con facilidad con la habilitaci&oacute;n de billetes combinados entre servicios de larga y media distancia y las propias autoridades urbanas. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Os imagin&aacute;is poder viajar con una tarjeta de transporte de Barcelona por M&aacute;laga? Con los medios actuales nada lo impide. De hecho, aunque en Espa&ntilde;a parezca ciencia ficci&oacute;n, ya sucede en pa&iacute;ses de nuestro entorno como Alemania.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una ley amplia, una oportunidad para la sostenibilidad m&aacute;s all&aacute; de la financiaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Aprovechando que la nueva ley no se centra exclusivamente en la financiaci&oacute;n, podr&iacute;a servir tambi&eacute;n como herramienta regulatoria para tener en cuenta a todos los actores y operadores de la nueva movilidad: veh&iacute;culos personales, sistemas de transporte compartido, su interacci&oacute;n con el transporte colectivo, etc, deben dejar de vivir en un limbo legal.
    </p><p class="article-text">
        La bicicleta y la movilidad peatonal deben tambi&eacute;n encontrar su r&eacute;gimen de garant&iacute;as, de forma que ning&uacute;n nuevo proyecto de infraestructuras pueda obviar unas m&iacute;nimas condiciones que garanticen la movilidad activa. Se acab&oacute; la &eacute;poca de las infraestructura exclusivas para el coche en la que al resto de usuarios se les obligaba a dar un rodeo para garantizarle el mejor espacio.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, ante la dispersi&oacute;n de leyes urban&iacute;sticas regionales que contemplan con mayor o menos seriedad la integraci&oacute;n de la ordenaci&oacute;n del territorio con las redes de transporte, esta ley deber&aacute; articular de manera definitiva una imputaci&oacute;n de cargas y costes a aquellos desarrollos que favorezcan un urbanismo que encarezca y haga ineficiente los sistemas de movilidad que deber&aacute;n atenderlo, desde la primeras fases del planeamiento, como en el caso apuntado anteriormente puesto en pr&aacute;ctica en Pa&iacute;ses Bajos.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva Ley de Movilidad y Financiaci&oacute;n del Transporte P&uacute;blico es una gran oportunidad para avanzar hacia un modelo que premie y fomente la sostenibilidad, el uso eficiente de los recursos, la igualdad de oportunidades y el bienestar de la poblaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catalina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dinero-no-hay-alegria-transporte-publico_129_6228519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2020 20:59:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin dinero no hay alegría, tampoco en el transporte público]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Compartir piso, compartir ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/compartir-piso-compartir-ciudad_129_6147506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d92f222-a652-4fa2-8fca-edc6195e807e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Compartir piso, compartir ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Compartir piso es una experiencia maravillosa por lo general, pero cuando toca hablar de la limpieza, cómo se reparten los estantes y el frigorífico o los gastos, a veces cuesta establecer criterios comunes</p></div><p class="article-text">
        Conrado, Tamara y Morgan comparten piso. Tienen una habitaci&oacute;n con su ba&ntilde;o, un sal&oacute;n testimonial y una cocina grande que es lo que m&aacute;s comparten. Es una casa que iba a ser destinada a alquiler tur&iacute;stico pero con la crisis se ha reconvertido en piso para estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil intuir que los roces no se han hecho esperar y hay varios frentes abiertos en la cocina. Y es que, compartir piso es una experiencia maravillosa por lo general, pero cuando toca hablar de la limpieza, c&oacute;mo se reparten los estantes y el frigor&iacute;fico o los gastos, a veces cuesta establecer criterios comunes, especialmente cuando parece que es una &uacute;nica persona de las tres la que no est&aacute; siendo demasiado respetuosa.
    </p><p class="article-text">
        Empezamos con el gran tema, la limpieza. A Tamara y a Morgan les molesta bastante la actitud de Conrado. Vale que todo el mundo mancha cuando necesita cocinar, pero lo de este chico &ldquo;es de campeonato&rdquo;, especialmente cuando decide hacer su famoso pato frito. Deja la cocina hecha un cristo con todo churretoso de grasa alrededor de los fuegos y un olor que dura una semana. La cocina, y esto no es culpa de Conrado, no ventila demasiado bien, pero esto no es un obst&aacute;culo para las veleidades de nuestro joven chef, por no hablar de la escandalera que monta; entre la campana y el musicote que pone para cocinar no hay quien pare en casa. Obviamente lo han hablado pero el amigo sostiene que no es culpa suya que otra gente decida comer ensalada o unos macarrones con tomate, &eacute;l est&aacute; en su derecho de hacer su pato frito y los turnos de limpieza se reparten por igual independientemente de qu&eacute; cocine cada quien. Y as&iacute; ha quedado la cosa.
    </p><p class="article-text">
        Siguiente episodio: c&oacute;mo se reparte el frigor&iacute;fico y los estantes. Inicialmente no se acord&oacute; nada, as&iacute; que cada uno fue llenando estantes seg&uacute;n necesitaba. &iquest;Qu&eacute; ha pasado?&nbsp; Que poco a poco Conrado ha ido ocupando cada vez m&aacute;s estantes. Es muy sibarita y un poco acaparador, as&iacute; que ha ido llenando los estantes con sus cosas y colonizando otras bandejas de la nevera. &ldquo;Yo es que cocino mucho&rdquo;, dice, aunque tambi&eacute;n podr&iacute;a planificarse un poco mejor porque parte de las tarteras que tiene en la nevera llevan ah&iacute; tres meses. Tamara, que tambi&eacute;n gusta de cocinar, ha ido peleando para tener algo de sitio,&nbsp; primero para sus patatas y despu&eacute;s para sus guisos . Morgan s&iacute; que ha salido perdiendo, es una persona muy frugal, rozando el crudiveganismo. Sol&iacute;a traer unas lechugas batavia estupendas pero por la falta de espacio ha ido reduciendo poco a poco y ahora se ha resignado a la lechuga iceberg. No es un drama, pero las otras est&aacute;n m&aacute;s ricas.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merece la encimera, entre ollas por fregar, utensilios locos de cocina y ex&oacute;ticas especias del chef Conrado, lo que deber&iacute;a ser una cocina amplia en la que cocinar c&oacute;modamente, como las que se ven en la tele, se ha transformado en un par de huequitos libres en los que apenas cabe la tabla de cortar.
    </p><p class="article-text">
        La cosa no va muy bien que digamos porque ahora adem&aacute;s toca hablar de los gastos. Obviamente no consume la misma electricidad hacer una ensalada o unas lentejas en la olla expr&eacute;s que el cochinillo confitado al horno, nuevo plato estrella. Es verdad que puede estar muy rico pero son varias horas de horno que dispara la factura de la luz. Conrado se pone un poco impertinente con este tema, nuevamente viene con el tema de la libertad, que &eacute;l no obliga a nadie a comer pasto.
    </p><p class="article-text">
        El acabose. En un delirio culinario que inclu&iacute;a un flambeado con soplete, Conrado ha estado a un tris de quemar la cocina. Se ha montado un buen cirio en la casa pero, por fortuna, todo el mundo est&aacute; a sano y salvo.
    </p><p class="article-text">
        Tamara y Morgan est&aacute;n cayendo poco a poco en la desesperaci&oacute;n. La verdad es que la situaci&oacute;n no hay por d&oacute;nde agarrarla y esto tiene que cambiar porque no es convivencia, es abuso.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, si fueras Tamara o Morgan mandar&iacute;as a Conrado de vuelta a su caverna, pero no siempre se puede.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este simple relato de las cotidianidades de muchos pisos pretende simular la convivencia entre modos de transporte. En nuestro relato Conrado es el coche, Tamara es el transporte p&uacute;blico y Morgan son los modos activos de desplazamiento: caminar, la bicicleta, el patinete&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En buena parte de las ciudades el coche supone un tercio de los desplazamientos, un tercio de las personas decide utilizar el coche en sus desplazamientos, el problema es que ese tercio de los desplazamientos es responsable del 70% de la contaminaci&oacute;n del aire y de buena parte de la contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica, especialmente cerca de grandes viarios.
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de consumo de espacio tenemos el mismo problema&iexcl;: el coche, el modo que mueve a un tercio de la poblaci&oacute;n requiere una cantidad desproporcionada de espacio p&uacute;blico, el de todos. Piensa en calles al azar de tu ciudad y encontrar&aacute;s que la proporci&oacute;n entre espacio de acera y calzada suele ser rid&iacute;cula, m&aacute;s si contamos el espacio dedicado al aparcamiento, espacio que no podemos dedicar a otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, tambi&eacute;n los consumos. Mantener carreteras, calles, calzadas en buen estado es tremendamente caro, por no mencionar las subvenciones encubiertas que al final pagamos &ldquo;a escote&rdquo; porque salen directamente de los Presupuestos Generales del Estado. El impuesto del &ldquo;numerito&rdquo; que tantos debates ocupa no da para cubrirlas ni de lejos los gastos asociados al coche, ni las medidas necesarias para revertir sus efectos nocivos, ni tampoco asigna derechos extraordinarios a sus contribuyentes
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo la seguridad vial. El coche convierte en peligrosas las calles. Un objeto de una tonelada de metal que se puede mover a gran velocidad, llegando alguna minor&iacute;a cafre a los 80 o 90 km/h en plena ciudad, es inherentemente peligroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El coche por supuesto es un invento maravilloso y a veces necesario, pero su uso abusivo, que en esta historieta representa Conrado, nos est&aacute; impidiendo disfrutar de la ciudad, genera molestias e inconvenientes a toda la poblaci&oacute;n para satisfacer las necesidades de un tercio. Se mire como se mire esta situaci&oacute;n no es justa y nos toca darle una vuelta a este planteamiento para ajustar los costes, repartir las cargas y reducir en lo posible los inconvenientes cubriendo las necesidades de desplazamiento de la poblaci&oacute;n. &iquest;Se imaginan un piso en el que las 3 personas que conviven imitan el modo de vida de Conrado? &iquest;Se imaginan un barrio, pueblo o ciudad en el que todas las personas vivieran como &eacute;l? &iquest;A alguien se le antoja sostenible?
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, la breve historia de Conrado, Tamara y Morgan es &uacute;nicamente un s&iacute;mil que no cubre toda la complejidad de la situaci&oacute;n de la movilidad de nuestros ciudades pero trata de acercar la frustraci&oacute;n que sentimos algunas personas cuando tenemos que respirar humo de tubo de escape o dar enormes rodeos a pie porque el coche manda en la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n entretener, que estamos en verano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catalina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/compartir-piso-compartir-ciudad_129_6147506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2020 20:11:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Compartir piso, compartir ciudad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gracias a lo esencial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gracias-esencial_129_6133517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfaeb643-bc7c-4257-856b-d879a3343950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gracias a lo esencial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con pandemia o sin ella, el transporte público vertebra la ciudad y hace posible su existencia, al menos en la forma que tiene actualmente. Sin transporte público la ciudad es inviable</p></div><p class="article-text">
        El pasado 16 de julio se celebr&oacute; el funeral de Estado por las v&iacute;ctimas de la pandemia generada por la covid-19. Este acto ten&iacute;a un doble objetivo: por un lado recordar a todas aquellas personas que tristemente murieron sin poder estar acompa&ntilde;adas de sus seres queridos o tener un funeral; por otro, se quer&iacute;a reconocer la labor de todos aquellos sectores esenciales que han estado y est&aacute;n trabajando para que la sociedad siga teniendo los servicios esenciales cubiertos.
    </p><p class="article-text">
        Se ha mencionado, como no podr&iacute;a ser de otra manera, la inmensa labor de las y los profesionales sanitarios en centros de salud y hospitales. De las personas que han estado trabajando en el sector primario, algunas en p&eacute;simas condiciones, abasteci&eacute;ndonos de alimentos. De las industrias de bienes de primera necesidad, el sector log&iacute;stico, trabajadoras y trabajadores de los supermercados e incluso los denominados 'riders' o el sector del taxi. Tantas y tantas personas sin las que, sencillamente, no podr&iacute;amos vivir. Parece que los servicios esenciales son los que han sostenido nuestra sociedad en este momento cr&iacute;tico. Aprendamos de ello.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de estos servicios esenciales se encuentran tambi&eacute;n todas las personas que hacen posible el funcionamiento del transporte p&uacute;blico. Desde la cara m&aacute;s visible que conduce autobuses y trenes pasando por el personal de las estaciones y centros de control, el servicio de planificaci&oacute;n, el mantenimiento e incluso todas las industrias auxiliares que permiten que trenes, tranv&iacute;as y autobuses salgan cada ma&ntilde;ana. 
    </p><p class="article-text">
        Llegamos por tanto a una idea que quiero se&ntilde;alar especialmente. El transporte p&uacute;blico, y las personas que lo sostienen, son fundamentales para el funcionamiento de las ciudades y regiones. Con pandemia o sin ella, el transporte p&uacute;blico vertebra la ciudad y hace posible su existencia, al menos en la forma que tiene actualmente. Sin transporte p&uacute;blico la ciudad es inviable. En las grandes ciudades el transporte p&uacute;blico cubre aproximadamente la mitad de los viajes motorizados, unos viajes que ser&iacute;a imposible cubrir a pie o en coche privado, bien por la distancia o bien porque el coche necesita de mucho m&aacute;s espacio para mover el mismo n&uacute;mero de personas. Literalmente, no habr&iacute;a calles suficientes para los coches que ser&iacute;an necesarios de no existir el sistema de transporte p&uacute;blico. Adem&aacute;s, es el &uacute;nico modo que garantiza la accesibilidad universal: no importa la edad de la persona, ni su condici&oacute;n f&iacute;sica o intelectual, y tienen mucho menos peso los factores econ&oacute;micos. La publicidad y ciertos sectores pol&iacute;ticos quieren convencernos de lo contrario, pero el coche es el privilegio de una minor&iacute;a a expensas de la mayor&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Vuelta a la ciudad de los a&ntilde;os 70</h3><p class="article-text">
        Pretender sustituir incluso una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de los viajes que se realizan en transporte p&uacute;blico por viajes en coche nos dejar&iacute;a una ciudad perpetuamente atascada, con a&uacute;n menos espacio p&uacute;blico de calidad y sin duda irrespirable. Una vuelta a la ciudad de los a&ntilde;os 70, de los 'scalextric' y los t&uacute;neles negruzcos del holl&iacute;n de los escapes. 
    </p><p class="article-text">
        El transporte p&uacute;blico es a la movilidad lo que el agua del grifo es al suministro de agua. Abrir el grifo y que salga agua potable es una maravilla de la t&eacute;cnica, es muy eficiente y nos permite nuestra vida diaria. No es la &uacute;ltima tecnolog&iacute;a revolucionaria que viene a cambiar nuestras vidas para siempre, pero sin ella vivir en la ciudad ser&iacute;a simplemente inviable. A veces es mejor aparcar un poco las purpurinas futuristas y centrarnos en soluciones que ya han probado sobradamente su eficacia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, sirva este peque&ntilde;o texto para agradecer a todas aquellas personas que prestan servicios p&uacute;blicos y en especial a aquellas que hacen posible que nos desplacemos de una manera eficiente y sostenible. Sin ellas, las actividades que se han demostrado esenciales durante la pandemia no se hubieran podido llevar a cabo. El transporte p&uacute;blico es fundamental y va a serlo a&uacute;n m&aacute;s a partir de ahora si queremos ciudades con calidad de vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catalina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gracias-esencial_129_6133517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2020 20:44:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Transporte público,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El New Green Deal empieza con el transporte público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/new-green-deal-empieza-transporte_129_6073919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ed4fa92-fd26-4973-a438-fd1a818cc227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El New Green Deal empieza con el transporte público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Nos podemos permitir dejar caer el transporte público? Nos encontramos frente a uno de los mayores retos del sector de la movilidad sostenible en la historia</p></div><p class="article-text">
        La desescalada nos trae una tr&aacute;gica nueva normalidad en la que el uso del coche est&aacute; aumentado a mayor velocidad que el uso del transporte p&uacute;blico. El coche ya tiene un 90% de los niveles anteriores a la pandemia, mientras que el transporte p&uacute;blico a&uacute;n renquea por debajo del 50%. Es evidente que la injustificada campa&ntilde;a de estigmatizaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico dejar&aacute; un da&ntilde;o reputacional dif&iacute;cil de borrar. Y lo peor est&aacute; por llegar: Berl&iacute;n ya sufre un 18% de tr&aacute;fico mayor que antes de la crisis, Nueva York un 20% y Bruselas un 7%. Pongamos nuestras barbas a remojar.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Espa&ntilde;a ha sorprendido con un ambicioso plan para rescatar la industria automovil&iacute;stica, destinando m&aacute;s de 3.600 millones de euros. Detr&aacute;s hay argumentaciones como su peso en la econom&iacute;a y el empleo. Fabricar coches el&eacute;ctricos no convierte en econom&iacute;a verde este plan, quiz&aacute;s hubiera tenido mayor sentido un plan de reconversi&oacute;n para una industria decadente en el siglo XXI. &iquest;Cu&aacute;nto se ha destinado a sostenimiento del transporte p&uacute;blico? 800 millones de euros que no van a llegar al transporte urbano, precisamente el m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;nos podemos permitir dejar caer el transporte p&uacute;blico? Nos encontramos frente a uno de los mayores retos que ha enfrentado el sector de la movilidad sostenible en la historia. Nuestras ciudades son densas, con mezcla de usos, con un viario ajustado a este tipo de ciudad. Aqu&iacute;, el peso de la movilidad lo tienen los viajes a pie y el transporte p&uacute;blico, aunque veamos gran parte del espacio dedicado al coche. Sin un transporte p&uacute;blico fuerte la gente no podr&iacute;a moverse. Vivir&iacute;amos en un atasco perpetuo donde los tiempos de viaje se multiplicar&iacute;an hasta llegar a las dos o tres horas, tal y como pasa en las ciudades m&aacute;s congestionadas del mundo&hellip; y para no encontrar sitio donde aparcar en destino.
    </p><p class="article-text">
        Desde el sector se tiene que dar una respuesta r&aacute;pida y contundente que abarque todos los &aacute;mbitos de decisi&oacute;n: del pol&iacute;tico al t&eacute;cnico, del operador al usuario. Las ciudades tras la COVID-19 necesitan m&aacute;s y mejor transporte p&uacute;blico. Un cambio debe empezar desde lo social y lo econ&oacute;mico: ya es hora de que se empiece a considerar la movilidad sostenible como una inversi&oacute;n y no como un gasto. Una inversi&oacute;n en salud de toda la poblaci&oacute;n, una inversi&oacute;n en equidad social, una inversi&oacute;n en mejora de las ciudades. El transporte p&uacute;blico es el &uacute;nico que garantiza la accesibilidad universal, el &uacute;nico donde pueden viajar menores o personas con diversidad funcional de manera aut&oacute;noma. Es el modo de transporte que realmente nos hace libres e independientes. Y, sobre todo, una inversi&oacute;n en una econom&iacute;a verde del futuro, que dar&aacute; riqueza y empleo sin fecha de caducidad.
    </p><p class="article-text">
        El valor del transporte p&uacute;blico crece conforme aumenta el tama&ntilde;o de la ciudad. En Espa&ntilde;a, los ayuntamientos de m&aacute;s de 50.000 habitantes est&aacute;n obligados por ley a prestar servicios de transporte urbano, aunque muchas disponen del mismo ya antes de alcanzar ese tama&ntilde;o. Seg&uacute;n aumentan las distancias, la proporci&oacute;n de personas que optan por el autob&uacute;s, el tranv&iacute;a o el metro va en aumento. Este reparto modal abarca el 28% de los trayectos en el &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona o el 35% en la almendra central de Madrid. Y aunque esta proporci&oacute;n supera a los viajes en coche, a nuestros ojos queda disimulada porque se esconde bajo el subsuelo o se concentra en los autobuses; mientras el coche, aun moviendo menos gente, acapara todo el espacio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Los operadores de transporte p&uacute;blico facturan 13.000 millones de euros al a&ntilde;o. La industria del coche suele enarbolar su importancia en el PIB nacional como argumento para paralizar cualquier mejora de nuestras ciudades. El transporte p&uacute;blico urbano genera m&aacute;s de 149.000 empleos directos frente a los 127.000 de la industria del autom&oacute;vil. En ocasiones, cuando hablamos de empleo verde no sabemos ponerle apellidos: transporte p&uacute;blico, m&aacute;s y mejor. Existe en Espa&ntilde;a una importante industria carrocera o de fabricaci&oacute;n de material m&oacute;vil ferroviario&hellip; &iquest;nos imaginamos lo que supondr&iacute;a duplicar la oferta de transporte p&uacute;blico? No es descabellado que con los actuales retos ambientales, de bienestar urbano y, ahora tambi&eacute;n, sanitarios, el objetivo de duplicar la oferta de transporte p&uacute;blico tenga sentido, especialmente para ofrecer una alternativa real y eficiente a todos esos viajes que no son radiales. Ahora bien, ese objetivo necesita de la misma o mayor ambici&oacute;n que se dedica a una industria decadente. Las ciudades lo necesitan y, lo m&aacute;s importante, se beneficiar&iacute;a al conjunto de la sociedad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catalina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/new-green-deal-empieza-transporte_129_6073919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2020 21:05:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El New Green Deal empieza con el transporte público]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Transporte público]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es peligroso volver a usar el transporte público?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/peligroso-volver-usar-transporte-publico_129_5972873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cc5b99f-4249-4117-873a-38bfdc0e2af0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es peligroso volver a usar el transporte público?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué las autoridades han hecho campañas demonizando al transporte público sin haber evidencias científicas ni en un sentido ni en otro?</p></div><p class="article-text">
        Una respuesta tajante que afirme o niegue esta situaci&oacute;n ser&iacute;a tremendamente arriesgada por mi parte. Espero no decepcionar si mi respuesta m&aacute;s inmediata se queda en la duda. Ser&iacute;a fr&iacute;vola cualquier otra pretensi&oacute;n en un asunto tan serio. Pero lo realmente relevante es que tampoco nadie parece saberlo, a pesar de todas las recomendaciones que hemos podido escuchar alertando de su uso y recomendando subirse al coche. &iquest;Por qu&eacute; las autoridades, con el Ministerio de Sanidad al frente, han hecho campa&ntilde;as demonizando al transporte p&uacute;blico sin haber evidencias cient&iacute;ficas ni en un sentido ni en otro? Es algo evidente, pensar&aacute;s. Tanta gente pegada en un metro o en un autob&uacute;s no necesita de ratificaci&oacute;n cient&iacute;fica. Ya, igual de evidente que era que la COVID-19 era un constipado que no nos iba a afectar o que no era necesario el uso de mascarillas.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora lo que sab&iacute;amos es que el transporte p&uacute;blico no era un lugar especialmente relevante para la transmisi&oacute;n de virus. &iquest;Qu&eacute; significa esto? Que no hay un riesgo mayor de contagio en el transporte p&uacute;blico que en otros espacios. Un estudio desarrollado en Berl&iacute;n sobre el primo hermano de la COVID19, el SARS-CoV-2, dio como resultado que el transporte p&uacute;blico podr&iacute;a ser el responsable de cerca del 10% de los contagios totales. En un estudio similar, esta vez en Nueva York, esta cifra se reduc&iacute;a al 4%. Luego, es evidente que hay contagio en el transporte p&uacute;blico, si bien este &uacute;ltimo estudio indicaba que eran los hogares (30%), centros docentes (25%) y centros de trabajo (9%) los lugares con mayor riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a pensar que los mensajes actuales tienen una base m&aacute;s reciente, no tan relacionada con lo que se sab&iacute;a hasta ahora. Si existe un estudio absolutamente clarividente que justifique un mensaje tan claro como el que se ha proyectado, debe estar al alcance de todo el mundo y ser citado recurrentemente. Tras dedicar muchas horas a investigar, no lo he encontrado. Todas las referencias llevan a dos art&iacute;culos.<a href="https://www.scmp.com/news/china/science/article/3074351/coronavirus-can-travel-twice-far-official-safe-distance-and-stay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno</a> es un estudio de trazabilidad de los contactos coincidentes con un pasajero de autocar de larga distancia, sin circulaci&oacute;n de aire exterior en un viaje de 4 horas, que muestra c&oacute;mo otros 7 pasajeros coincidentes tambi&eacute;n se contagiaron y otro m&aacute;s que subi&oacute; despu&eacute;s de 30 minutos. Este estudio se public&oacute; el 6 de marzo en la revista china <em>Practical Preventive Medicine</em> en chino. Imagino que todos los que lo han tomado de referencia o saben chino, o en lugar de leer la fuente original han le&iacute;do un resumen en ingl&eacute;s publicado en el noticiario digital <em>South China Morning Post</em> por un alumno de la universidad de Shantou. Una conclusi&oacute;n interesante del estudio es que ning&uacute;n pasajero con mascarilla result&oacute; infectado y los autores recomiendan que se viaje con mascarilla en transporte p&uacute;blico como soluci&oacute;n. Al menos eso se desprende del resumen elaborado por el estudiante. De momento no me manejo con el chino.
    </p><p class="article-text">
        El otro art&iacute;culo ha tenido mucho m&aacute;s recorrido. Se trata de un<em> working paper</em> escrito por un economista que no ha sido publicado en ninguna revista cient&iacute;fica ni superado ning&uacute;n proceso de revisi&oacute;n inter pares, donde se establece una correlaci&oacute;n entre zonas con mayor &iacute;ndice de contagio y uso del metro en Nueva York, atribuyendo aparentemente a la correlaci&oacute;n una causalidad. Este trabajo ha sido extensamente esgrimido como justificante del riesgo del transporte p&uacute;blico, incluso por alguna <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Beatriz-Gonzalez-Lopez-Valcarcel-distancia-cambiarlo_0_1020848301.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experta del Comit&eacute; Cient&iacute;fico</a> que ha asesorado al Gobierno. Sin embargo, este &ldquo;trabajo&rdquo; ha sido <a href="https://marketurbanism.com/2020/04/19/automobiles-seeded-the-massive-coronavirus-epidemic-in-new-york-city/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ampliamente contestado y duramente desacreditado</a> por otros investigadores que llegan a la conclusi&oacute;n contraria: el propagador del virus en Nueva York puede haber sido el uso del coche. Es curioso como los m&uacute;ltiples trabajos que evidencian la falta de rigurosidad de este paper no han contado con la misma difusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esos dos art&iacute;culos se ha construido el relato actual. Sin evidencias cient&iacute;ficas se ha recomendado dejar de usar el transporte p&uacute;blico mientras se recomendaba otro modo sobre el que hay evidencias de sobra en relaci&oacute;n a los efectos perversos sobre nuestra salud. Existen, adem&aacute;s, m&uacute;ltiples estudios basados en simulaciones de propagaci&oacute;n y opiniones no contrastadas con evidencias de casos reales, como las hay para cualquier otra actividad, por cierto. En aquellos pa&iacute;ses donde se ha realizado estudios completos de trazabilidad con seguimiento de clusters no aparece el transporte p&uacute;blico como lugar de especial contagio, en contra de hoteles, residencias u otras actividades. El responsable del Ministerio de Transportes de Corea, que ha desarrollado una plataforma de trazabilidad de la COVID en el transporte p&uacute;blico, ha llegado a afirmar que no hay contagios entre las personas que utilizan el sistema. &iquest;A qu&eacute; se deber&aacute; este desigual trato a los distintos modos de transporte? &iquest;La recomendaci&oacute;n del coche responde &uacute;nicamente a criterios sanitarios? &iquest;A cu&aacute;les?
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil explicar el se&ntilde;alamiento que ha sufrido el transporte p&uacute;blico. Hace poco d&iacute;as asistimos a la pol&eacute;mica de un viaje en avi&oacute;n con el pasaje lleno y vimos c&oacute;mo la patronal a&eacute;rea sali&oacute; al d&iacute;a siguiente a defender que era una situaci&oacute;n segura. De hecho no hay ninguna normativa, a d&iacute;a de hoy, que exija medidas de distanciamiento social en los aviones. El Gobierno permite el uso de veh&iacute;culos privados de 9 plazas con hasta 6 pasajeros. Empiezo a pensar que la explicaci&oacute;n la encontramos en que el transporte p&uacute;blico no tiene un <em>lobby</em> que pueda ejercer presi&oacute;n sobre las decisiones de los gobiernos. O, si lo tiene, es muy malo haciendo su trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catalina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/peligroso-volver-usar-transporte-publico_129_5972873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2020 21:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es peligroso volver a usar el transporte público?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medidas rápidas y necesarias para mejorar el transporte público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/medidas-rapidas-necesarias-mejorar-transporte_129_5956591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91bef5a3-b3f9-43d7-a5ce-2efab623127c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medidas rápidas y necesarias para mejorar el transporte público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El transporte público es y seguirá siendo la espina dorsal de cualquier gran ciudad, debe abanderar la salida de esta crisis, reforzado y protegido</p></div><p class="article-text">
        Los peores augurios se cumplen: tras la crisis social, ecol&oacute;gica, econ&oacute;mica y cultural, algunos responsables pol&iacute;ticos llaman a abandonar el transporte p&uacute;blico y a elegir, de manera masiva, el coche como modo de transporte habitual. Responsables directos de la gesti&oacute;n del transporte p&uacute;blico han afirmado que s&oacute;lo se podr&aacute;n atender un tercio de los viajes que se realizaban en la situaci&oacute;n previa a la pandemia, confundiendo capacidad del sistema con demanda del mismo, como si el transporte p&uacute;blico estuviera lleno todo el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Parece obvio que es el momento de aumentar la oferta de transporte p&uacute;blico para poder cubrir la demanda y garantizar que no habr&aacute; hacinamientos en metro, cercan&iacute;as o autobuses. Debe ser un plan que considere los distintos escenarios temporales. En el medio y largo plazo quedan medidas reclamadas durante d&eacute;cadas para mejorar el servicio: contrataci&oacute;n de personal, mejora de infraestructuras e inversiones para ampliar la flota, especialmente en material ferroviario; pero en el corto plazo se puede y se debe apostar por la priorizaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros ojos deben dirigirse al sistema de autob&uacute;s, principalmente. Es el modo de transporte del que dispone la mayor&iacute;a de los municipios, el m&aacute;s flexible y el que mejor puede responder de manera r&aacute;pida a una redistribuci&oacute;n de la demanda. Sin embargo, los autobuses sufren como ning&uacute;n otro medio las ineficiencias de un sistema pensado para el coche: los atascos y la semaforizaci&oacute;n ralentizan un servicio cuyas velocidades medias en Espa&ntilde;a rondan los 12-13 km/h. Los autobuses se quedan parados en mitad de atascos infinitos, para desesperaci&oacute;n tanto de las viajeras como del personal de conducci&oacute;n. La soluci&oacute;n se conoce desde hace a&ntilde;os y es r&aacute;pida y f&aacute;cil de implementar: necesitamos una red de carriles bus que garantice una mayor velocidad al sistema.
    </p><p class="article-text">
        Es la manera inmediata de aumentar la oferta de transporte en superficie de manera espectacular: los mismos buses, el mismo personal de conducci&oacute;n, pero con capacidad de transportar a m&aacute;s gente, disminuyendo los tiempos de espera. Es una soluci&oacute;n que solo requiere de unas marcas viales y que deber&iacute;a mantenerse en el largo plazo, ya que favorece la movilidad en las ciudades. Adem&aacute;s, es necesario poner en marcha la llamada &ldquo;priorizaci&oacute;n semaf&oacute;rica&rdquo;, que consiste en dar preferencia al autob&uacute;s en las intersecciones, de manera que aumente su capacidad de transporte. El objetivo es mover m&aacute;s personas y de forma m&aacute;s sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Los sistemas ferroviarios, como el metro, el tranv&iacute;a o los trenes de cercan&iacute;as, tambi&eacute;n son susceptibles de mejoras puramente operativas que incrementen su capacidad. Por ejemplo, las l&iacute;neas pueden modificar sus cabeceras de manera planificada, para atender la demanda en cada momento. De este modo, se incrementa la frecuencia en los tramos m&aacute;s cargados y se evita que todos los trenes tengan que recorrer la l&iacute;nea completa. Del mismo modo, el servicio de Cercan&iacute;as podr&iacute;a realizar trayectos expr&eacute;s desde las localidades m&aacute;s alejadas, utilizando trenes que estaban cubriendo servicios de Media Distancia, ya que se han reducido los servicios interprovinciales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el sistema en su conjunto tiene que ser m&aacute;s flexible. Los billetes del transporte p&uacute;blico siguen funcionando como los billetes en papel del pasado siglo, puesto que la tecnolog&iacute;a nos los ha cambiado por un trocito de pl&aacute;stico pero no los ha mejorado en esencia. Los abonos de transporte temporales quiz&aacute; no tengan sentido ya en una situaci&oacute;n donde es posible que no todos los d&iacute;as se pueda usar el transporte p&uacute;blico, ya sea por un fomento del teletrabajo, ya sea por un fomento de los modos activos.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que empezar a implementar medidas como el postpago del transporte, donde t&uacute;, con tu trocito de pl&aacute;stico, accedes a los distintos modos de transporte y, a final de mes, te hacen el cargo en una cuenta con la mejor de las tarifas posibles. Esto ni siquiera implicar&iacute;a cambiar el sistema tarifario, que tambi&eacute;n tendr&iacute;a que ser revisado, sino que aportar&iacute;a a la ciudadan&iacute;a mucha m&aacute;s flexibilidad y confianza en un sistema que est&aacute; en tela de juicio.
    </p><p class="article-text">
        De igual modo, la operaci&oacute;n tambi&eacute;n debe ser m&aacute;s flexible e introducir el transporte a la demanda como uno de los servicios a prestar de manera casi inmediata. L&iacute;neas que se ponen en funcionamiento s&oacute;lo cuando las personas las necesitan, que cubren trayectos que ahora mismo est&aacute;n abandonados por el sistema de transporte p&uacute;blico. Tenemos la tecnolog&iacute;a, s&oacute;lo necesitamos usarla.
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida debe ser este: analizar los datos disponibles as&iacute; como las posibilidades de aumento de la capacidad en el corto plazo, para poner en marcha los mecanismos que aseguren un mejor servicio en el medio plazo; sumado a una comunicaci&oacute;n responsable que no se&ntilde;ale al transporte p&uacute;blico como un medio a evitar y condene a nuestras calles a la acumulaci&oacute;n a&uacute;n mayor de coches. Nadie echa de menos los atascos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el transporte p&uacute;blico es y seguir&aacute; siendo la espina dorsal de cualquier gran ciudad. Debe abanderar la salida de esta crisis, reforzado y protegido. Nos estamos jugando nuestra salud, nuestra calidad de vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catalina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/medidas-rapidas-necesarias-mejorar-transporte_129_5956591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2020 21:19:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medidas rápidas y necesarias para mejorar el transporte público]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Transporte público,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva movilidad pensada para todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-movilidad-pensada-mundo_129_5915363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86902af4-77ff-4466-ac85-ff431c78116a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nueva movilidad pensada para todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No queda más tiempo, la movilidad del futuro debe ser la movilidad de los cuidados, la movilidad que no deje a nadie en la cuneta</p></div><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas recomendaciones que nos han dado las autoridades sanitarias para movernos con seguridad apuntan al transporte personal como primera soluci&oacute;n a los contagios. Todo parece indicar que se prev&eacute; un escenario de aumento del veh&iacute;culo privado, puesto que se est&aacute; asentando en el imaginario colectivo la err&oacute;nea idea de que el transporte p&uacute;blico es potencialmente peligroso para la salud. Esta afirmaci&oacute;n ignora sin embargo algo esencial: diversos art&iacute;culos y estudios han incidido ya en el potencial desastre que ser&iacute;a una situaci&oacute;n con un cambio modal tan negativo, y a d&iacute;a de hoy ya sabemos que hay una relaci&oacute;n evidente entre la presencia de contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica atmosf&eacute;rica e incidencia del virus. Estamos asistiendo, adem&aacute;s, a declaraciones de responsables pol&iacute;ticos que afirman que en el transporte p&uacute;blico s&oacute;lo podr&aacute;n viajar el 30% de las personas que lo hac&iacute;an en la situaci&oacute;n anterior, pero &iquest;qu&eacute; ocurre si aplicamos perspectiva de g&eacute;nero a este an&aacute;lisis?
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora la mayor parte de las usuarias del transporte p&uacute;blico &eacute;ramos mujeres. Adem&aacute;s, somos las que m&aacute;s caminamos por las ciudades y las que m&aacute;s sufrimos la injusta distribuci&oacute;n del espacio p&uacute;blico, con m&aacute;s de 80% del mismo dedicado a carreteras que son usadas principalmente por personas que viajan en autom&oacute;vil privado. Esta desigual distribuci&oacute;n no radica en una presunta libertad a la hora de elegir c&oacute;mo moverse, sino en condicionantes socioecon&oacute;micos y roles impuestos arraigados en nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El coche se usa mayoritariamente por el hombre de la familia que lo utiliza para una movilidad pendular en torno al trabajo mientras que nosotras nos movemos en viajes m&aacute;s cortos y encadenados, que incluyen el acompa&ntilde;amiento de personas al cargo, tareas de compras y otras responsabilidades dom&eacute;sticas: esas actividades relacionadas con los cuidados sin las que la vida se parar&iacute;a. Estas diferencias son producto de una distribuci&oacute;n sexista de los roles de g&eacute;nero, que tambi&eacute;n supone que nuestra renta sea menor. De igual manera influye en nuestra capacidad de tomar decisiones de movilidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la planificaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico ha sido realizada hist&oacute;ricamente por hombres, con una perspectiva puramente productiva. De hecho, se ha explicitado ya que ese 30% de los viajes que se garantizar&aacute;n en el transporte p&uacute;blico ser&aacute;n los que se denominan &ldquo;productivos&rdquo;, es decir, los viajes para ir al trabajo o al centro de estudios. De nuevo, vemos c&oacute;mo las mujeres no somos, como nunca hemos sido, el usuario para el que se piensa y dise&ntilde;a la movilidad. Esta falta de encaje entre nuestras necesidades y las soluciones que se han planteado hist&oacute;ricamente se ve agravada por estar expuestas a violencia de tipo sexual en el espacio p&uacute;blico, incluyendo los servicios de transporte p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que un escenario post-COVID con m&aacute;s coches (para los mismos) y menos transporte p&uacute;blico (para las de siempre) no afecta por igual a las mujeres que a los hombres. Adem&aacute;s, un aumento de la contaminaci&oacute;n supondr&iacute;a m&aacute;s muertes asociadas a la misma, incidiendo especialmente en la poblaci&oacute;n anciana, que ya est&aacute; sufriendo de manera desastrosa los efectos de la COVID-19, y en la poblaci&oacute;n femenina que es nuevamente v&iacute;ctima de los efectos de la movilidad de otros.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco podemos olvidar que un mayor uso del coche necesitar&iacute;a m&aacute;s espacio de la ciudad, empeorando la distribuci&oacute;n del mismo e invirtiendo la tendencia de mejora del espacio p&uacute;blico que se est&aacute; llevando actualmente a cabo en todo el mundo. Espacio que se toma de las peatonas, principalmente mujeres.
    </p><p class="article-text">
        La movilidad post-COVID debe planificarse ahora y debe hacerse con perspectiva de g&eacute;nero: con par&aacute;metros adicionales a los econ&oacute;micos que garanticen el derecho a la movilidad de todos y todas. Necesitamos que se consideren todos los viajes y no &uacute;nicamente los &ldquo;productivos&rdquo;; la movilidad del cuidado debe estar muy presente, ya que ser&aacute; fundamental en estos tiempos de crisis (incre&iacute;ble que haya que esperar a una crisis de esta magnitud para ser conscientes de nuestra vulnerabilidad y necesidad de cuidados). Se deben potenciar los modos sostenibles, los &uacute;nicos realmente universales, al mismo tiempo que potenciar una reducci&oacute;n de las emisiones, la mejor receta para prevenir futuras situaciones de riesgo para nuestra salud.
    </p><p class="article-text">
        Debemos reconocer, especialmente los responsables de que la movilidad d&eacute; servicio a todo el mundo, que la persona usuaria tipo del transporte p&uacute;blico ya no es el hombre que sal&iacute;a a trabajar sino la mujer que realiza m&uacute;ltiples tareas y que viaja con unos m&aacute;rgenes de tiempo mucho m&aacute;s estrechos. La tarificaci&oacute;n y la eficacia del servicio van a jugar un papel fundamental: es preciso que no se pague dos o tres veces y que no suponga un incremento de tiempo la necesidad de realizar una cadena de viajes que incremente el n&uacute;mero de transbordos, para hacer un recado o recoger a un menor.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos que las calles respondan mejor a los distintos modos que las ocupan. Empezar a pensar en los peatones como los verdaderos usuarios de las v&iacute;as, proporcion&aacute;ndoles un espacio de calidad y dejando el espacio residual para los coches, tanto los que est&aacute;n en circulaci&oacute;n como los aparcados. Tener mejores calles tambi&eacute;n nos hace tener mejores comunidades, puesto que se incrementan los puntos de contacto, de estancia; esta crisis nos vuelve a demostrar la importancia de tener comunidades s&oacute;lidas y bien cohesionadas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, es necesario fomentar los modos activos, generando una red continua de carriles bici para que realmente sean una alternativa eficaz al uso del coche. No podemos continuar lanzando los mensajes actuales que condenan el uso del transporte p&uacute;blico y con &eacute;l nuestra salud. No queda m&aacute;s tiempo, la movilidad del futuro debe ser la movilidad de los cuidados, la movilidad que no deje a nadie en la cuneta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catalina García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-movilidad-pensada-mundo_129_5915363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2020 19:53:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una nueva movilidad pensada para todo el mundo]]></media:title>
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