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    <title><![CDATA[elDiario.es - Borja Villa Pacheco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/borja-villa-pacheco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Borja Villa Pacheco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ahora, la solución De Gaulle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ahora-solucion-gaulle_129_5946797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38f33777-0a19-475c-a922-67ee11aa1e5b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="España es el país en el que más ha aumentado la desigualdad salarial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gravedad de esta crisis, en efecto, está rompiendo algunos esquemas simplistas, por mucho que la extrema derecha se siga agarrando a ellos como un clavo ardiendo</p></div><p class="article-text">
        En el verano de 1945 Francia era un pa&iacute;s devastado por los horrores de la reci&eacute;n finalizada Segunda Guerra Mundial. Muchas infraestructuras del pa&iacute;s hab&iacute;an sido destruidas por los bombardeos y los enfrentamientos, y la capacidad productiva del pa&iacute;s hab&iacute;a quedado muy mermada tras a&ntilde;os de guerra. Ante la enormidad de la tarea que el pa&iacute;s ten&iacute;a por delante, el gobierno del general De Gaulle decidi&oacute; mediante una ordenanza del 15 de agosto de 1945 establecer un impuesto &uacute;nico y progresivo sobre los grandes patrimonios del pa&iacute;s. Fue, como recuerda Thomas Pikkety, &ldquo;un impuesto excepcional sobre toda la riqueza a tasas de hasta el 20% de las fortunas m&aacute;s grandes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trataba de un impuesto sobre los ingresos (como nuestro IRPF, que grava lo que las personas f&iacute;sicas van obteniendo en cada ejercicio fiscal), sino sobre las riquezas, sobre los patrimonios, sobre lo ya acumulado. Era algo parecido al impuesto de patrimonio que existe en la Espa&ntilde;a actual, aunque &eacute;ste sea hoy un gravamen por el que el Estado recauda muy poco. Tampoco era un impuesto que fuese a establecerse todos los a&ntilde;os, sino una imposici&oacute;n &uacute;nica que llevar&iacute;a a cabo el Estado de forma excepcional, una sola vez, pues tambi&eacute;n excepcional era la guerra que hab&iacute;a llevado a esa situaci&oacute;n de crisis. Tampoco era, finalmente, un impuesto proporcional, que hiciese que todos los ciudadanos franceses tuviesen que pagar el mismo porcentaje de su patrimonio, sino un impuesto progresivo: se trataba de que s&oacute;lo estuviesen obligados a pagarlo los que tuviesen una cantidad de propiedades considerable y, a partir de un m&iacute;nimo, la proporci&oacute;n del patrimonio que se pagar&iacute;a ir&iacute;a increment&aacute;ndose progresivamente.
    </p><p class="article-text">
        Mediante este impuesto se intentaba que el sufrimiento ocasionado por la guerra no recayese principalmente en los trabajadores y trabajadoras franceses, sino que los sufrimientos estuviesen repartidos de un modo m&aacute;s equitativo. Si cientos de miles de trabajadores franceses hab&iacute;an entregado sus vidas en la guerra y si la situaci&oacute;n de muchas familias era desesperada por la falta de trabajos y de recursos, se pens&oacute; que los grandes propietarios deb&iacute;an ofrecer una contribuci&oacute;n paralela, entregando parte de su capital para que la patria francesa pudiese reconstituirse.
    </p><p class="article-text">
        No fue Francia el &uacute;nico pa&iacute;s que decidi&oacute; tomar una medida as&iacute;. En 1947 la Dieta japonesa, su asamblea legislativa, decidi&oacute; imponer un impuesto &uacute;nico sobre el patrimonio de una progresividad a&uacute;n mayor, con tipos m&aacute;ximos de hasta el 90%. En este caso el objetivo del impuesto era triple: reducir la enorme deuda que hab&iacute;a contra&iacute;do Jap&oacute;n en tiempo de guerra (que ascend&iacute;a a un 130% de su PIB), emprender todo un programa de reconstrucci&oacute;n y reforma del pa&iacute;s y, sobre todo, reducir la desigualdad (que ve&iacute;an como una de las causas de la belicosidad y el imperialismo japon&eacute;s). Ante la grav&iacute;sima situaci&oacute;n por la que pasaba Jap&oacute;n, las fuerzas de ocupaci&oacute;n estadounidenses, comandadas por el General MacArthur, decidieron forzar al parlamento japon&eacute;s a adoptar este impuesto &uacute;nico sobre el patrimonio y el &eacute;xito que tuvo esta medida para la reconstrucci&oacute;n fue innegable.
    </p><p class="article-text">
        Hoy Europa est&aacute; viviendo una situaci&oacute;n de crisis, una sacudida tan fuerte de su capacidad productiva como no se hab&iacute;a visto desde mediados del siglo XX. Los da&ntilde;os que ha ocasionado ya la pandemia de la COVID-19 han sido brutales y en los pr&oacute;ximos meses puede que veamos m&aacute;s repercusiones, a medida que se hagan ver sus efectos en el turismo o en el comercio internacional.
    </p><p class="article-text">
        Una manera de enfrentarnos a una situaci&oacute;n tan grave como la que vivimos puede ser endeudarnos m&aacute;s. Podemos pedir dinero prestado y devolverlo con intereses. De este modo haremos pagar al futuro por nuestros problemas de hoy y el pago de la deuda nos obligar&aacute; a gastar menos en otros servicios p&uacute;blicos esenciales como la sanidad, la educaci&oacute;n o las pensiones, porque tendremos que pagar por estos gastos extraordinarios incurridos por la crisis de la COVID-19. De este modo haremos tambi&eacute;n que los que presten el dinero, los propietarios que hoy tienen capacidad de prestar, ganen dinero a costa de los que lo devolver&aacute;n con intereses, el conjunto de la ciudadan&iacute;a a trav&eacute;s de los impuestos que pagar&aacute;n durante muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No ser&iacute;a mejor imitar el ejemplo del general De Gaulle y del gobierno estadounidense en Jap&oacute;n y establecer un impuesto excepcional y progresivo sobre los patrimonios en Espa&ntilde;a? &iquest;O al menos no podr&iacute;a financiarse parte de los excepcionales gastos ocasionados por la pandemia mediante un impuesto as&iacute; y la otra parte mediante la emisi&oacute;n de deuda?
    </p><p class="article-text">
        La pandemia de la COVID-19 ha dejado claro que hay al menos dos servicios p&uacute;blicos que han de ser mejorados en la Espa&ntilde;a actual: por un lado la sanidad p&uacute;blica ha de contar con m&aacute;s recursos, de modo que si una nueva pandemia nos golpease en el futuro, cont&aacute;semos con las doctoras, mascarillas, y camas en la UCI necesarias para impedir un n&uacute;mero tan elevado de muertes; por otro lado parece necesario que nuestros ancianos reciban un cuidado mejor, disponiendo de residencias de buena calidad para todas aquellas personas que las necesiten en una Espa&ntilde;a cada vez m&aacute;s envejecida. Bajo ning&uacute;n concepto podemos permitir que vuelva a ocurrir algo semejante a esta matanza de abuelos a la que estamos asistiendo impotentes. Es una verg&uuml;enza que no dejaremos nunca de recordar con horror.
    </p><p class="article-text">
        Las dos cosas, la mejora de nuestra sanidad y el establecimiento de un sistema de cuidados a nuestros ancianos de un alcance mucho mayor que el actual, son muy costosas y exigen inversiones y gastos p&uacute;blicos muy elevados. Pero si dedicamos una parte considerable de nuestros recursos a devolver la deuda que hemos contra&iacute;do para enfrentarnos a la COVID-19, nos estaremos quedando sin recursos para enfrentarnos a las futuras pandemias que nos pueden asolar. Ya hoy en d&iacute;a dedicamos aproximadamente un 9% del gasto p&uacute;blico al servicio de la deuda (una cantidad equivalente a todo lo que gastamos anualmente en educaci&oacute;n, desde la infantil hasta la universitaria); un aumento de la deuda podr&iacute;a llevarnos a una cantidad que hiciese imposibles las mejoras necesarias en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los pormenores de este impuesto &uacute;nico tendr&iacute;an que discutirse con cuidado desde un punto de vista t&eacute;cnico, pero podr&iacute;a ser algo como lo siguiente (que proponemos a t&iacute;tulo meramente ilustrativo): se tratar&iacute;a de establecer un umbral m&iacute;nimo (por ejemplo de 5 millones de euros) a partir del cual se comenzase a tributar de manera progresiva, de modo que para un primer tramo (por ejemplo, entre los 5 millones y los 10 millones de euros) el tipo estuviese en un 5% y que que aquellos que poseyeran bienes por un valor de 10 millones de euros acabar&iacute;an pagando 250.000 euros); en un segundo tramo (por ejemplo, entre los 10 millones y los 50 millones tributar&iacute;an al 7,5%, de modo que los que poseyeran 50 millones de euros tendr&iacute;an que pagar 3.250.000 euros); y as&iacute; progresivamente hasta un &uacute;ltimo tramo del 20% que se impondr&iacute;a a partir de los 500 millones de euros (un ciudadano como Amancio Ortega, que tuviera un patrimonio de 60.000 millones de euros, acabar&iacute;a pagando unos 12.000 millones).
    </p><p class="article-text">
        Si consultas la <a href="https://forbes.es/ricos/juan-miguel-villar-mir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lista Forbes de los 100 millonarios m&aacute;s ricos de Espa&ntilde;a</a>, te encuentras con que Amancio Ortega (Inditex) posee una fortuna de 63.000 millones de euros. Sandra Ortega (Inditex), 6.000 millones. Rafael del Pino y Calvo-Sotelo (Ferrovial), 4.100 millones. Miguel Flux&agrave; Rosell&oacute; (Iberostar), 3.000 millones. Juan Roig Alfonso (Mercadona), 2.700 millones. Juan Abell&oacute; Gallo (Torreal), 2.200 millones. Tom&aacute;s Olivo L&oacute;pez (General de Galer&iacute;as Comerciales), 2.100 millones. Alicia Koplowitz (Omega Capital), 2.000 millones. Florentino P&eacute;rez (ACS), 2.000 millones. Mar&iacute;a del Pino y Calvo-Sotelo (Ferrovial), 1.700 millones. Sol Daurella Comadr&aacute;n (Coca-Cola), 1.600 millones. El n&uacute;mero 34 de la lista, por ejemplo, Juan Miguel Villar Mir, posee una fortuna de 850 millones. Y el n&uacute;mero 99 de la lista, Javier Ventura Ferrero (Adam Foods), posee 270 millones.
    </p><p class="article-text">
        Si estimamos que hubiera alrededor de 50.000 personas en Espa&ntilde;a con un patrimonio superior a 5 millones de euros, la recaudaci&oacute;n seg&uacute;n los tipos indicados, podr&iacute;a ser alrededor de 300.000 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        De este modo podr&iacute;amos ayudar a solucionar este problema coyuntural y distribuir el sufrimiento provocado por esta crisis de un modo m&aacute;s equitativo. Pues los puestos de trabajo que est&aacute;n desapareciendo hoy en d&iacute;a son los de los empleados de hogar, los de las camareras, los de los dependientes de las tiendas, los de las trabajadoras de la construcci&oacute;n&hellip; no los de los que pueden teletrabajar delante de un ordenador. Y no es justo que sean ellos los que sean castigados de un modo incomparablemente mayor que los que no dependen de su trabajo para sobrevivir d&iacute;a a d&iacute;a. No es justo que sean ellos los que vayan devolviendo la deuda a&ntilde;o tras a&ntilde;o mientras ven c&oacute;mo los servicios p&uacute;blicos que disfrutan se resienten o los impuestos indirectos que pagan van mermando su poder adquisitivo. Estaremos m&aacute;s cerca de la equidad con un impuesto &uacute;nico y progresivo sobre los patrimonios.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s algunos se estar&aacute;n rasgando las vestiduras ante esta propuesta, que considerar&aacute;n bolivariana, populista o qui&eacute;n sabe si comunista. As&iacute; est&aacute;n las cosas en este pa&iacute;s. En verdad, la medida ha sido ya recomendada por el FMI y por uno de los hombres m&aacute;s ricos del mundo, Bill Gates, tal y como puede comprobarse leyendo el art&iacute;culo <a href="https://ww2.elmercurio.com.ec/2020/04/22/el-fmi-recomienda-mas-impuestos-a-la-riqueza-y-menos-a-la-nomina/?fbclid=IwAR0Xxd9DdYJuHr67d7bFgfcr9oMrZL6JXamNJomJ7VOaqw95Kfov6efT080" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El FMI recomienda m&aacute;s impuestos a la riqueza y menos a la n&oacute;mina</a>. Y no debe olvidarse que, en principio, la medida ya fue experimentada con &eacute;xito por un estadista como De Gaulle. Ocurre aqu&iacute; lo mismo que con el asunto de la renta b&aacute;sica que algunos est&aacute;n criticando como si se tratase de una medida radical de extrema izquierda, <a href="https://elpais.com/economia/2020-03-23/luis-de-guindos-defiende-una-renta-minima-de-emergencia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando ha sido ya defendida por el exministro y vicepresidente del BCE Luis de Guindos</a>.
    </p><p class="article-text">
        La gravedad de esta crisis, en efecto, est&aacute; rompiendo algunos esquemas simplistas, por mucho que la extrema derecha se siga agarrando a ellos como un clavo ardiendo. Algunos, como para empezar los obispos espa&ntilde;oles, est&aacute;n siempre dispuestos (incluso llevando al Papa Francisco la contraria) a aplicar el lema que comenta este art&iacute;culo: <a href="https://www.cuartopoder.es/ideas/2020/04/26/ante-la-duda-del-lado-del-verdugo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ante la duda, siempre de parte del verdugo</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Fernández Liria, Borja Villa Pacheco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ahora-solucion-gaulle_129_5946797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2020 21:42:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Derechos sociales,Renta básica,Desigualdad económica,Impuestos]]></media:keywords>
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