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    <title><![CDATA[elDiario.es - Diana Riba i Giner]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/diana-riba/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Diana Riba i Giner]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hungría y Polonia, un posible futuro inmediato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/hungria-polonia-posible-futuro-inmediato_132_10360341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8201d95a-b819-4a10-bf3d-e15880d17e7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hungría y Polonia, un posible futuro inmediato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda independentista tiene el deber político y moral de ser el muro de contención del neofascismo allá donde se presente</p></div><p class="article-text">
        El advenimiento de una ola reaccionaria tanto en municipios como Ripoll, donde gobernar&aacute; la extrema derecha independentista, como en el resto del Estado, donde los pactos de PP y Vox se multiplican, ha provocado que algunos representantes pol&iacute;ticos independentistas afirmen que es necesario dejar llegar al poder a estos movimientos de extrema derecha para que la ciudadan&iacute;a pueda comprobar por s&iacute; misma su incapacidad y nocividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad es que no hay que esperar a que nos gobiernen y ni siquiera darles cien d&iacute;as de gracia para saber c&oacute;mo act&uacute;a la extrema derecha una vez tiene poder ejecutivo. De hecho, s&oacute;lo hace falta levantar cabeza y observar qu&eacute; est&aacute; pasando en nuestro entorno europeo, en pa&iacute;ses como Hungr&iacute;a o Polonia donde gobierna desde hace muchos a&ntilde;os, o en Italia, donde el neofascismo encarnado por Meloni se ha hecho recientemente con el Palazzo Chigi. En todos los casos ya se han puesto en marcha iniciativas para reducir los derechos de las mujeres, del colectivo LGTBIQ+ o de los migrantes y se han intensificado los esfuerzos para ahogar a los medios de comunicaci&oacute;n cr&iacute;ticos, entre otras medidas. En todos estos pa&iacute;ses se est&aacute; acelerando preocupantemente la reducci&oacute;n del espacio democr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, cuando estos partidos llegan al gobierno, transforman su peligroso discurso en iniciativas pol&iacute;ticas concretas contra el progreso, la diversidad y la pluralidad. No tengo la intenci&oacute;n de convertir este art&iacute;culo en un glosario de las leyes que han aprobado a lo largo de sus mandatos (aunque ser&iacute;a un buen ejercicio period&iacute;stico) pero s&iacute; vale la pena mencionar algunas de sus principales l&iacute;neas de actuaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de igualdad son unas de las primeras damnificadas. Por ejemplo, el Tribunal Constitucional de Polonia, controlado por el gobierno, ha prohibido de facto el aborto y, desde entonces, se suceden los casos de mujeres que mueren en las cl&iacute;nicas del pa&iacute;s por no ver garantizados sus derechos sexuales y reproductivos y, en definitiva, su derecho a la salud. Se ha expulsado cualquier tem&aacute;tica LGTBIQ+ de las escuelas porque difieren del modelo de familia tradicional e incluso se han aprobado leyes que permiten denunciar an&oacute;nimamente a parejas homosexuales convirtiendo as&iacute; el espacio p&uacute;blico en un espacio de sospecha, persecuci&oacute;n y terror .&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas xen&oacute;fobas son otro rasgo distintivo de estos gobiernos que se llevan a cabo a trav&eacute;s de la casi total restricci&oacute;n del derecho de asilo. Adem&aacute;s, en todos los casos se intensifica la violencia contra los migrantes en las fronteras, se multiplican las devoluciones en caliente y se aplican estados de excepci&oacute;n encubiertos para normalizar la vulneraci&oacute;n de derechos humanos contra este colectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto ocurre en contextos en los que no hay fiscalizaci&oacute;n del poder porque no hay espacio para los medios cr&iacute;ticos. Los gobiernos se encargan de reducirlos a la m&iacute;nima expresi&oacute;n mediante la limitaci&oacute;n o no renovaci&oacute;n de las licencias y dirigiendo la publicidad institucional de forma sesgada. El caso m&aacute;s grave, seguramente, es el de Hungr&iacute;a, donde el estado es propietario de m&aacute;s de 500 medios de comunicaci&oacute;n, el 90% de los medios del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el caso de naciones sin estado como Catalunya, Euskadi o Galicia, no s&oacute;lo supondr&iacute;a un recorte de derechos y libertades sociales, sino tambi&eacute;n nacionales, puesto que otra de las pol&iacute;ticas identificativas de estos movimientos es la recentralizaci&oacute;n total de competencias. Dig&aacute;moslo claro: nos jugamos que, como ya ha ocurrido en Hungr&iacute;a, el estado vac&iacute;e de contenido las competencias locales y regionales en materias tan cruciales como las educativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no hace falta ser mujer, formar parte del colectivo LGTBIQ+ o ser racializado para estar en contra de la extrema derecha porque los siguientes, no lo dud&eacute;is, ser&aacute;n los ecologistas, los sindicatos, las ONG, la cultura y, finalmente, la democracia. Como dec&iacute;a el poema de Martin Niem&ouml;ller, &ldquo;cuando me vinieron a buscar, no hab&iacute;a nadie m&aacute;s que pudiera protestar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De verdad es necesario esperar a que se apliquen estas pol&iacute;ticas para saber que son corrosivas para el pa&iacute;s y para la democracia? &iquest;Es necesario espolear campa&ntilde;as de abstenci&oacute;n masiva entre el independentismo catal&aacute;n que beneficiar&aacute;n directamente a estos proyectos reaccionarios y, en el caso de Catalunya, a los partidos de obediencia espa&ntilde;ola? Es una grave irresponsabilidad que nos puede salir muy cara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda independentista tiene el deber pol&iacute;tico y moral de ser el muro de contenci&oacute;n del neofascismo all&aacute; donde se presente y expondr&eacute; tres motivos muy b&aacute;sicos. En primer lugar, porque nos toca blindar unos derechos fundamentales colectivos que quienes nos han precedido ganaron con sangre y sudor. En segundo lugar, porque tenemos que defender Catalunya y sus derechos nacionales e hist&oacute;ricos ante el m&aacute;s que probable escenario de recentralizaci&oacute;n. Y, por &uacute;ltimo, porque tenemos la oportunidad de visibilizar ante nuestros vecinos europeos que una Rep&uacute;blica Catalana ser&aacute; la mejor aliada para reforzar la democracia y hacer frente a la ola reaccionaria en el continente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante los momentos oscuros que se avecinan, Catalunya debe presentarse al mundo como un basti&oacute;n de derechos y libertades; como un referente europeo contra el reaccionarismo. Por eso, el 23J hace falta que el mensaje sea inequ&iacute;voco: Catalunya es republicana y es antifascista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diana Riba i Giner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/hungria-polonia-posible-futuro-inmediato_132_10360341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jul 2023 04:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hungría y Polonia, un posible futuro inmediato]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Sin '#RegularizaciónYa', este virus no lo paramos unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/regularizacionya-virus-paramos-unidos_132_5946782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d2c29ad-11ef-49b4-a088-34130358dde8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ahmed, ciudadano bangladesí que llegó a España hace unos meses espera junto a otro compatriota la fila en un reparto de alimentos de Valiente Bangla. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Europa oficial se escuda a menudo en su falta de competencias en extranjería y se dedica a dar apoyo incondicional a la política racista, militarista y violenta de los Estados que gestionan las fronteras de la UE</p></div><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas semanas est&aacute;n siendo, sin duda, muy dif&iacute;ciles para todas. Pero a pesar de hablar de consecuencias globales que afectan a todo el mundo, no podemos olvidar que hay colectivos a los que el confinamiento y los efectos del coronavirus les golpea de forma m&aacute;s cruda. Estamos hablando, por ejemplo, de las migrantes sin papeles, de las refugiadas, de las trabajadoras del hogar o de las recolectoras de fruta. Son &ldquo;las nadies&rdquo; de los versos de Galeano. Aquellas que, para las estructuras de poder, no existen.
    </p><p class="article-text">
        Desde nuestros esca&ntilde;os en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento Europeo hemos defendido firmemente una idea muy clara: todas las personas, sin excepci&oacute;n, tenemos derecho a tener derechos. Y no por el hecho, en este caso, de ser migrantes, sino por el hecho de ser personas. El art&iacute;culo 1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos garantiza los derechos de todas las personas bajo jurisdicci&oacute;n de los Estados de la Uni&oacute;n Europea (UE), sin hacer distinci&oacute;n de su nacionalidad y/o su situaci&oacute;n administrativa. Es el art&iacute;culo n&uacute;mero uno y tambi&eacute;n el primero que se vulnera dentro y fuera de nuestras fronteras.
    </p><p class="article-text">
        En el Estado espa&ntilde;ol, m&aacute;s de 40.000 personas viven en situaci&oacute;n de sinhogarismo y un cuarto de la poblaci&oacute;n (m&aacute;s de doce millones de personas) se encuentran en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social. Y sin embargo, detr&aacute;s de este triste cuadro social, debajo de estas desoladoras cifras, se esconden las invisibles, las que no quieren que existan. Son las migradas en situaci&oacute;n de irregularidad administrativa, es decir, las &ldquo;sin papeles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, en el Estado espa&ntilde;ol, hay decenas de miles de personas en esta situaci&oacute;n. Son vecinas nuestras que viven bajo el estigma de no tener reconocidos sus derechos b&aacute;sicos por el hecho de no tener una residencia legal. En esta crisis, ellas nunca tendr&aacute;n un ERTE, un permiso retribuido, un aplazamiento del pago de impuestos, una moratoria o la posibilidad de hacer teletrabajo porque, para el Estado, ellas no existen. Ante esta situaci&oacute;n de vulnerabilidad extrema y de violaci&oacute;n persistente de sus derechos, resulta esencial una regularizaci&oacute;n de todas estas vecinas y vecinos tal y como reclaman m&aacute;s de 1.000 organizaciones del Estado espa&ntilde;ol a trav&eacute;s de la campa&ntilde;a #Regularizaci&oacute;nYA.
    </p><p class="article-text">
        En el resto de la UE, la situaci&oacute;n no es m&aacute;s esperanzadora. En el Parlamento Europeo llevamos muchas semanas trabajando para intentar asegurar unas condiciones de vida dignas y justas para las personas migrantes y refugiadas en territorio europeo. Desde el inicio de la crisis de la COVID-19, nos hemos dirigido en diversas ocasiones a las instituciones comunitarias para exigir que los campamentos de refugiadas de las islas griegas sean evacuados de forma urgente y se garanticen a todas estas personas unas condiciones higi&eacute;nicas y sanitarias adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, la Europa oficial se escuda demasiado a menudo en su falta de competencias en materia de extranjer&iacute;a y se dedica, b&aacute;sicamente, a dar un apoyo incondicional a la pol&iacute;tica racista, militarista y violenta de los Estados que gestionan las fronteras de la UE. Lo hemos visto de forma muy clara en el caso Griego, s&iacute;, pero tambi&eacute;n en el caso de la frontera sur espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Estamos delante de una Europa fortaleza que, adem&aacute;s, es selectiva a la hora de otorgar a sus ciudadanos ciertos derechos que deber&iacute;an ser universales. Por ejemplo, propuestas como la de Italia pretenden regularizar solo un grupo reducido de migrantes por motivos puramente utilitaristas. Este tipo de acciones solo ayudan a reforzar las pol&iacute;ticas de exclusi&oacute;n que, en muchas partes de Europa, se han promovido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo es negativo o, al menos, no del todo. Si hay un peque&ntilde;o rayo de luz, vale la pena se&ntilde;alarlo y el ejemplo portugu&eacute;s es uno de ellos. Portugal ha planteado acelerar la regularizaci&oacute;n de todas aquellas personas que se encuentran en situaci&oacute;n irregular en el pa&iacute;s y que ya hayan solicitado el permiso de residencia. Se trata de un peque&ntilde;o paso hacia el objetivo final, es decir, hacia la regularizaci&oacute;n total que permitir&aacute; no dejar a nadie al margen de las estructuras sociales.
    </p><p class="article-text">
        En plena crisis de la COVID-19, entendemos que, ahora m&aacute;s que nunca, es nuestra obligaci&oacute;n pol&iacute;tica, &eacute;tica y moral dar respuesta a las situaciones de injusticia y vulnerabilidad que sufren las personas invisibles. Hasta la fecha, hemos presentado iniciativas en el Congreso y el Senado para reclamar al Estado el permiso de residencia y trabajo para todas las personas que se encuentran en situaci&oacute;n administrativa irregular. Del &ldquo;gobierno m&aacute;s progresista de Europa&rdquo;, tal como se autodefine el Ejecutivo, esperamos las pol&iacute;ticas m&aacute;s progresistas de Europa. En la misma direcci&oacute;n, tambi&eacute;n hemos exigido a la Comisi&oacute;n Europea que elabore de forma inminente un plan de acci&oacute;n coordinado entre Estados Miembro, regiones y municipios que no solo permita, sino que garantice los procesos de regularizaci&oacute;n en todo el territorio europeo.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas se han ondeado muchas banderas; se han lanzado proclamas patri&oacute;ticas y emotivas y, como europeos, hemos seguido presumiendo de ser los garantes de los derechos humanos y la democracia en el mundo. Hemos hecho todo esto mientras se siguen dejando morir a miles de personas en el Mediterr&aacute;neo y otros miles siguen sufriendo una grave situaci&oacute;n de marginaci&oacute;n dentro de nuestras propias sociedades.
    </p><p class="article-text">
        El patriotismo no es una llevar una pulserita; el patriotismo es pensar de forma colectiva, actuar de forma solidaria y no dejar a nadie atr&aacute;s en un ejercicio de empat&iacute;a y fraternidad. En Catalunya prevalecen estos valores republicanos. Es por eso que, desde hace a&ntilde;os, miles de personas entonamos un '<em>Volem Acollir</em>' fuerte y determinado que, hoy, reivindicamos m&aacute;s que nunca. Si como dice el gobierno espa&ntilde;ol, este virus lo paramos todos, que as&iacute; sea. Pero con todas y todos, sin excepci&oacute;n ni discriminaci&oacute;n. Contando, tambi&eacute;n, con aquellas que ahora quieren invisibles. De esta forma, no solo terminaremos con este virus, la COVID-19, sino que tambi&eacute;n estaremos luchando contra el virus de la desigualdad, el racismo y el fascismo. Un virus que tambi&eacute;n corre el riesgo de convertirse en una pandemia global.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diana Riba i Giner, María Dantas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/regularizacionya-virus-paramos-unidos_132_5946782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2020 21:42:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Coronavirus]]></media:keywords>
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