<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Joaquín P. Sánchez Onteniente]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joaquin-p-sanchez-onteniente/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joaquín P. Sánchez Onteniente]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518388/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cabo Cope y el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cabo-cope-futuro_132_5956344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e2bb994-884c-4cb3-9b50-f82d6a7c2f33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cabo Cope y el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué entonces la feroz oposición de estos históricos ecologistas a la compra del Cabezo de Cope por parte de ANSE? Más desconcertante aún que el declarado fondo de sus razones, me resultan las formas empleadas</p></div><p class="article-text">
        Disculpen que, pese al encabezamiento, comience hablando en pasado, para traerles un recuerdo familiar. En enero de 1974, en Aguilas, donde pas&eacute; mi infancia, mi padre nos anim&oacute; exultante a todos los hermanos a que estudiasemos F&iacute;sica para emplearnos en la futura  Central Nuclear de Cope que acababan de anunciar. Pero, con mis trece a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos ya hab&iacute;a &oacute;&iacute;do mencionar la lucha de un tal Pedro Costa contra el proyecto. Cuando respond&iacute; a mi optimista padre por qu&eacute; esta oposici&oacute;n, no acert&oacute; a explicarme mas que Pedro Costa siempre estaba en contra de los que mandan. Pero &ldquo;los que mandan&rdquo; por aquel entonces era el franquismo, r&eacute;gimen ya en proceso de descomposici&oacute;n, pero quiz&aacute;s aun m&aacute;s peligroso por ello en sus reacciones, y que desde luego todav&iacute;a inspiraba temor o cuando menos prevenci&oacute;n. Por poner un ejemplo, apenas un mes despu&eacute;s, asistiendo a mi primera asamblea de ANSE observ&eacute; at&oacute;nito a un polic&iacute;a de paisano preguntando a nuestros j&oacute;venes directivos de qu&eacute; pensaban hablar en la reuni&oacute;n, march&aacute;ndose displicentemente &ndash;&ldquo;a ver los toros&rdquo; se justific&oacute;- s&oacute;lo cuando le aseguraron que nada m&aacute;s que hablar&iacute;amos de p&aacute;jaros.
    </p><p class="article-text">
        No me impresion&oacute; tanto que la energ&iacute;a at&oacute;mica otra vez merodease mi pueblo, aunque fuese ahora &ldquo;en son de paz&rdquo; &ndash;siete a&ntilde;os antes nos hab&iacute;an ca&iacute;do las tres bombas at&oacute;micas de Palomares a s&oacute;lo 27 Km- como saber que hab&iacute;a un aguile&ntilde;o pertinaz y corajudo contra el poder desde posiciones medioambientales. A partir de ese momento segu&iacute; su pista, y la del grupo que pronto fund&oacute; para afrontar esa lucha &ndash;el Grupo Ecologico &ndash;luego &ldquo;Ecologista&rdquo;- Mediterr&aacute;neo. El GEM mantuvo una admirable y fren&eacute;tica actividad en los siguientes meses, en los que consigui&oacute; invertir el resultado, contra todo pron&oacute;stico,  de lo que iba a ser un f&aacute;cil aterrizaje de Hidroel&eacute;ctrica Espa&ntilde;ola en Cope. Tras la t&iacute;mida pero determinante oposici&oacute;n de los ayuntamientos de Aguilas, Lorca, Mazarr&oacute;n e incluso Pulp&iacute;, sometidos a un intenso cuestionamiento de la poblaci&oacute;n, el proyecto fue finalmente paralizado (aunque formalmente la actual Iberdrola nunca haya renunciado al mismo). Para nuestra fortuna Pedro Costa consigui&oacute; por el camino numerosos apoyos, algunos de los cuales resultaron de todo punto imprescindibles, como el del joven maestro y activista lorquino Pedro Guerrero; am&eacute;n del oportun&iacute;simo frente cient&iacute;fico cubierto por el Departamento de F&iacute;sica de la Universidad de Murcia y especialmente por su catedr&aacute;tico Juan Santiago Mu&ntilde;oz Dom&iacute;nguez, que de manera concienzuda criticaron el tipo de tecnolog&iacute;a e incluso la ubicaci&oacute;n elegida.
    </p><p class="article-text">
        Ni hoy ni nunca podr&aacute; cuestionarse la gigantesca contribuci&oacute;n de Pedro Costa y sus compa&ntilde;eros de entonces en aquella batalla de sorprendente y feliz resultado para la Marina de Cope, uno de los tramos litorales m&aacute;s primigenios que sin duda perduran gracias inicialmente a ellos, como ya he dicho, .pero posteriormente tambi&eacute;n gracias a otros colectivos (Ecologistas en Acci&oacute;n, Plataforma ProLitoral&hellip;) que han ido repeliendo incansablemente  las sucesivas agresiones perpetradas contra el paraje (proyectos de urbanizaci&oacute;n, autov&iacute;a, agricultura intensiva&hellip;). La contribuci&oacute;n de ANSE tampoco falt&oacute;, sobre todo a partir de la d&eacute;cada de los ochenta, instando desde el principio a la calificaci&oacute;n y mantenimiento del espacio protegido
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; entonces la feroz oposici&oacute;n de estos hist&oacute;ricos ecologistas a la compra del Cabezo de Cope por parte de ANSE? M&aacute;s desconcertante a&uacute;n que el declarado fondo de sus razones, me resultan las formas empleadas. &iquest;Por qu&eacute; los gruesos calificativos y descalificaciones contra esta veterana asociaciaci&oacute;n, especialmente personificados en su director Pedro Garc&iacute;a Moreno? Francamente no termino de encontrar una respuesta. Como viejo socio de ANSE &ndash;tengo el honor de ser el m&aacute;s antiguo despu&eacute;s de los cuatro fundadores- me ha resultado dolorosa y decepcionante esta triste intervenci&oacute;n  de Pedro Costa  y voy a explicar a continuaci&oacute;n, desde tres &aacute;ngulos, por qu&eacute; en mi opini&oacute;n ha sido desacertado e injusto en todas sus valoraciones
    </p><p class="article-text">
        <strong>La protecci&oacute;n p&uacute;blica no garantiza suficientemente la conservaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen numerosos precedentes, tanto en Espa&ntilde;a como en nuestra concreta regi&oacute;n, de que la calificaci&oacute;n de espacio natural protregido, en cualquiera de sus formas, no es garant&iacute;a absoluta de salvaguarda. En el &aacute;mbito nacional el ejemplo m&aacute;s paradigm&aacute;tico quiz&aacute;s sea el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, cruel y sistem&aacute;ticamente devastado por la extracci&oacute;n de agua para regad&iacute;os intensivos. En nuestra regi&oacute;n, tenemos desgraciadamente cerca el ejemplo del Mar Menor, con todos los niveles de protecci&oacute;n jur&iacute;dica posibles &ndash;incluso internacional, Convenio Ramsar- que ya se ha visto eran s&oacute;lo te&oacute;ricos. Pero la laguna es s&oacute;lo el bot&oacute;n de muestra; nuestro Gobierno Regional no ha destruido Naturaleza s&oacute;lo por omisi&oacute;n, sino que la mayor&iacute;a de las veces lo ha hecho emple&aacute;ndose a fondo, con premeditaci&oacute;n, convencimiento y m&aacute;s eficacia de la que muestra en asuntos de inter&eacute;s general. No hay que alejarse del Parque Regional de Cope-Calnegre para evidenciarlo: ante el obst&aacute;culo que para su urbanizaci&oacute;n les supon&iacute;a la Ley Regional de Espacios Naturales Protegidos de 1992, usaron un torticero camino de fraudulenta ingenier&iacute;a legal para desproteger la Marina de Cope (la disposici&oacute;n adicional 8&ordf; de la Ley Regional de Suelo de 2001) que s&oacute;lo pudo revertirse once a&ntilde;os despu&eacute;s por sentencia del Tribunal Constitucional al recurso presentado por cincuenta diputados del PSOE, gracias al crucial esfuerzo de Miguel Angel Esteve y Ecologistas en Acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos de agresiones jaleadas, cuando no dirigidas, por los poderes p&uacute;blicos que debieran evitarlas, son miles. En el caso de Cabo Cope la situaci&oacute;n era especialmente endemoniada, como ya se ha repetido en multitud de foros. En manos de la Sociedad de Gesti&oacute;n de Activos procedentes de la Reestructuraci&oacute;n Bancaria (SAREB, conocida como el &ldquo;banco malo&rdquo;, con el 55 % de propiedad privada y s&oacute;lo el 45 % p&uacute;blica), decidida a venderlo a toda costa, con inversores acechando ante el evidente desinter&eacute;s de las autoridades regionales y locales; y para mayor abundancia con el continuo peligro de que un Gobierno Central menos interesado en la Naturaleza recupere el poder, el escenario en nada resultaba tranquilizador.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello parece tan extra&ntilde;a la brusca profesi&oacute;n de fe de Pedro Costa en las Administraciones P&uacute;blicas como garantes definitivas de la conservaci&oacute;n, cuando &eacute;l mismo lleva toda la vida atac&aacute;ndolas por lo contrario. &iexcl;Cu&aacute;nto desear&iacute;a caer del caballo como &eacute;l para librarme de tantos sobresaltos como me producen los pol&iacute;ticos que entran a saco dia s&iacute; y dia tambi&eacute;n en nuestros espacios protegidos!
    </p><p class="article-text">
        <strong>La propiedad es una eficaz herramienta de protecci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque otros pa&iacute;ses nos llevan mucha ventaja &ndash;el referente principal es el Reino Unido, donde la Real Sociedad de Protecci&oacute;n de Aves es la segunda propietaria de fincas, s&oacute;lo despu&eacute;s del Estado- en Espa&ntilde;a hay ya profusi&oacute;n de antecedentes de compras similares, en la pr&aacute;ctica totalidad de los casos con el concurso de miles de donantes y a trav&eacute;s de asociaciones de conservaci&oacute;n. Como ejemplos notorios, la compra de la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana &ndash;el germen del posterior Parque Nacional- que en los a&ntilde;os sesenta fue posible mediante una cuestaci&oacute;n internacional (&ldquo;Una corona para un ganso&rdquo; era el slogan en Noruega), el Refugio de Rapaces de Montejo, en Segovia, La Trapa en Baleares, decenas de fincas de monte bajo y dehesas en Extremadura, etc etc. Cientos de fincas en todo el Estado en los que el contrapoder ciudadano que representan las asociaciones de defensa del medio ambiente, con el imprescindible concurso de los medios de comunicaci&oacute;n, ha optado por la valiente alternativa de comprar &ndash;en ocasiones arrendar- espacios de protecci&oacute;n cr&iacute;tica, bien por las especies que albergan, los ecosistemas que re&uacute;nen u otros valores paisaj&iacute;sticos o culturales.
    </p><p class="article-text">
        Con las l&oacute;gicas peculiaridades de cada caso, el modelo de conservaci&oacute;n siempre discurre entre la protecci&oacute;n de los valores singulares, el mantenimiento de los usos agrarios tradicionales, el disfrute ciudadano compatible con la protecci&oacute;n y la educaci&oacute;n ambiental. Y este es desde luego el modelo que tambi&eacute;n seguir&aacute; ANSE en Cope, como ha seguido desde que en los a&ntilde;os noventa inici&oacute; la compra de hasta doce fincas, que ya suman 470 Has (la segunda en extensi&oacute;n despu&eacute;s del Cabezo de Cope ser&iacute;a Malcamino en Mazarr&oacute;n, con 120 Has principalmente destinadas a la conservaci&oacute;n de la Tortuga Mora), con fondos obtenidos por suscripciones populares y siempre en momentos cr&iacute;ticos para la supervivencia de los espacios, en cuyo cat&aacute;logo entran zonas lacustres, enclaves monta&ntilde;osos, refugios faun&iacute;sticos, salinas litorales, espacios agrarios tradicionales e incluso conjuntos arqueol&oacute;gicos) Sabemos que el reto de Cope supera a todos los anteriores, pero nos anima recordar que en su momento todos parecieron inalcanzables y finalmente pudimos pagar hasta su &uacute;ltimo c&eacute;ntimo; pero m&aacute;s nos impulsa a&uacute;n una verdad contrastable: se alcanzaron sus objetivos de conservaci&oacute;n, y por tanto es un patrimonio que podr&aacute;n disfrutar las generaciones venideras
    </p><p class="article-text">
        <strong>La asociaci&oacute;n y su director no merecen los descalificativos vertidos</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este punto necesito revelar la gota que ha desbordado el vaso y me ha impulsado a escribir todo esto. Sabemos del mordaz estilo literario de Pedro Costa, pero ni siquiera eso me hab&iacute;a preparado para soportar la desafortunada comparaci&oacute;n de nuestros directivos, protegidos de la pandemia con sus mascarillas, con los encapuchados que evocan la parte m&aacute;s repugnante de nuestra reciente historia. Quienes conocemos a Chema Catarineu, Pedro Garc&iacute;a y Juanfra Mart&iacute;nez, en ocasiones desde que eran ni&ntilde;os pertrechados con sus prism&aacute;ticos y recorriendo ilusionados nuestros montes; y les hemos visto dedicar miles y miles de sacrificadas horas de su tiempo a batallar por la protecci&oacute;n de nuestro medio, arriesgando incluso con su propio patrimonio personal algunas de las compras que hemos relatado, no podemos permanecer impasibles ante tama&ntilde;a agresi&oacute;n verbal. Entre los socios de ANSE es conocida y valorada la estrategia de nuestra asociaci&oacute;n de no entrar en confrontaci&oacute;n con otros grupos y sectores ecologistas, plara no debilitar el ejemplar movimiento ciudadano de la conservaci&oacute;n. Pero yo hace muchos a&ntilde;os que estoy apartado de cargos directivos y en este punto necesito expresarme con libertad y sin condicionantes.
    </p><p class="article-text">
        ANSE es una verdadera asociaci&oacute;n sin fines lucrativos: est&aacute; formada actualmente por setecientos socios que la sostienen; tiene un funcionamiento democr&aacute;tico y sobre todo colaborativo. Se rige por unos Estatutos y presenta puntualmente sus cuentas. Esto, que no debiera ser necesario explicar, me temo que es sin embargo excepcional. En nuestro pa&iacute;s, ante la ausencia de todo inter&eacute;s pol&iacute;tico por establecer reales mecanismos de control, la f&oacute;rmula de Asociaci&oacute;n se utiliza indecentemente con demasiada frecuencia para enmascarar proyectos personales de supervivencia, actividades empresariales de desleal competencia con la empresa real, e incluso ocultos proyectos de manipulaci&oacute;n informativa y social. Mientras seguimos esperando que la ley visite todos estos chiringuitos, debemos empezar a reivindicar el inter&eacute;s p&uacute;blico de las verdaderas asociaciones, y as&iacute; quiz&aacute;s acabemos mejorando la tasa de afiliaci&oacute;n, cuando la ciudadan&iacute;a no tema a confundir el trigo con la paja.
    </p><p class="article-text">
        El ataque despiadado a Pedro Garc&iacute;a Moreno, nuestro director ejecutivo, merece un comentario especial. Tanto &eacute;l, como sus actuales compa&ntilde;eros directivos de ANSE son activos ecologistas que jam&aacute;s han ocupado cargos p&uacute;bllicos, a diferencia de Pedro Costa y otros, que quiz&aacute;s por ello utilicen un  lenguaje que nos retrotrae a lo peor de la ciega rivalidad pol&iacute;tica. Nuestro Perico se ha bregado y curtido en mil combates, desde mucho antes de que le animasemos a dejar su confortable y mejor pagado trabajo en el Ayuntamiento de Cartagena para aventurarse a depender de su modesta liberaci&oacute;n en ANSE. Sin duda fue el mejor acierto del colectivo, ya que con la profesionalizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n iniciada con Pedro &ndash;despu&eacute;s felizmente continuada con otros magn&iacute;ficos profesionales-  iniciamos tambi&eacute;n nuestro mejor recorrido en resultados. Qu&eacute; pena que Pedro Costa no haya preguntado antes de disparar a todo lo que se mov&iacute;a. Para algunos que sabemos de los inconfesables ataques que el poder econ&oacute;mico &ndash;el poder verdadero, no lo olvidemos- dirige contra ANSE y en especial contra Pedro Garc&iacute;a, es un verdadero milagro que siga resistiendo. Debemos a mucha gente, aguile&ntilde;os y murcianos &ldquo;de naci&oacute;n y de coraz&oacute;n&rdquo; la conservaci&oacute;n de nuestro viejo drag&oacute;n dormido, y creo que ahora todos vemos con mayor optimismo su futuro. Pedro Garc&iacute;a es s&oacute;lo uno m&aacute;s, pero hoy es oportuno enviarle desde aqu&iacute; mi abrazo solidario, el mismo que a su manera, estoy seguro, tambi&eacute;n le env&iacute;&aacute;n las collalbas y &ldquo;tutuv&iacute;as&rdquo; del Cabezo de Cope.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín P. Sánchez Onteniente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cabo-cope-futuro_132_5956344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2e2bb994-884c-4cb3-9b50-f82d6a7c2f33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="61812" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2e2bb994-884c-4cb3-9b50-f82d6a7c2f33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="61812" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cabo Cope y el futuro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2e2bb994-884c-4cb3-9b50-f82d6a7c2f33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
