<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucía Muñoz Dalda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucia-munoz-dalda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucía Muñoz Dalda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518408/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La violencia mediática contra los jóvenes no cesa desde que empezó la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-mediatica-jovenes-no-cesa-empezo-pandemia_129_8115773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2542ef1a-75b4-452e-97e8-6b4fba441a27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia mediática contra los jóvenes no cesa desde que empezó la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La atención mediática se ha centrado en la conducta de ese grupo, es verdad que es más que reprochable, pero el problema de raíz es otro y de ese no se habla: el modelo de ocio que se promociona desde Baleares y la dependencia del turismo</p></div><p class="article-text">
        Desde que empez&oacute; la pandemia se han sucedido, al menos, hasta cuatro olas de criminalizaci&oacute;n a la juventud. La primera tuvo lugar durante el verano pasado, cuando arranc&oacute; la desescalada tras el confinamiento. En aquel momento, observamos a nivel medi&aacute;tico un inter&eacute;s por aquellas im&aacute;genes y noticias que culpaban a la juventud de que la pandemia no estuviese bajo control y, por supuesto, de los rebrotes de COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        La culpa era de aquellas personas j&oacute;venes y desbocadas que, despu&eacute;s de estar tanto tiempo metida en casa, salieron a la calle de forma desenfrenada, con ganas de fiesta y sin respetar las medidas de seguridad. Esa fue la imagen que se traslad&oacute; desde los poderes medi&aacute;ticos de uno de los grupos que m&aacute;s sufri&oacute; la cuarentena, despu&eacute;s, evidentemente, de las v&iacute;ctimas y sus seres queridos, del personal sanitario y esencial, y de las personas en especial situaci&oacute;n de vulnerabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablo en t&eacute;rminos de juventud pero podemos incluir otras etapas como la infancia y la adolescencia, que son per&iacute;odos cruciales de la vida en las que se construye la personalidad, las relaciones sociales, y buena parte del tiempo se pasa en los centros educativos con iguales. El confinamiento lo desajust&oacute; todo, a nivel educativo y social. Tambi&eacute;n trastoc&oacute; la salud mental de muchas. Pero apenas se inform&oacute;, ni se informa, del impacto de la pandemia en estos colectivos y el condicionamiento que supone para su futuro todo lo vivido. Al contrario, en aquel momento se comienza a situar el foco en comportamientos irresponsables puntuales ante las medidas para evitar contagios, alimentando la idea de la juventud como un grupo homog&eacute;neo que pone en riesgo la salud del conjunto de la poblaci&oacute;n, reforzando as&iacute; una imagen negativa de las personas j&oacute;venes. &iquest;Les suena? Con el vergonzoso episodio del brote en Mallorca ha vuelto a ocurrir lo mismo. La historia se repite. Pero esa ya es la cuarta ola. Vamos por partes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda ola comienza con las movilizaciones por la libertad de expresi&oacute;n en apoyo al rapero Pablo Has&eacute;l. El enfoque medi&aacute;tico en aquel momento m&aacute;s o menos bienintencionado se redujo a buscar la opini&oacute;n de expertos que explicaran cu&aacute;l hab&iacute;a sido el caldo de cultivo para tales protestas. Esta informaci&oacute;n, que para el p&uacute;blico general puede ser interesante, desde el punto de vista de una persona joven es algo as&iacute; como un insulto a nuestra inteligencia. A nosotras nos van a explicar el porqu&eacute; de nuestro malestar. Sin darnos voz, adem&aacute;s. Pues a ver si nos cuentan algo que no sepamos. Ahora bien, lo peor no es esto, lo peor es que la narrativa generalizada parte de la premisa de que los j&oacute;venes que se manifiestan son unos v&aacute;ndalos. Quienes gustan de criminalizar la protesta se frotaban la manos. Oferta 2x1 en criminalizaci&oacute;n. Vamos a vincular a la juventud con acciones violentas en manifestaciones, &iquest;por qu&eacute; no?.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera ola la vivimos con el fin del estado de alarma. El foco se puso en las celebraciones multitudinarias. Los telediarios emitieron las im&aacute;genes de la fiesta en la Puerta del Sol (es bien sabido que no hay vida fuera del centro de Madrid) que no estaba compuesta &uacute;nicamente por personas j&oacute;venes pero s&iacute; fueron ellas las que ocuparon el centro de cr&iacute;ticas nuevamente. Es cierto, y lo voy a reconocer, que en este episodio hubo algunas voces que, ante tan clara evidencia, dijeron una obviedad: no todos los j&oacute;venes estaban ah&iacute;, ni todos los que estaban ah&iacute; eran j&oacute;venes. Sin embargo, ese mensaje no fue suficiente para evitar la cuarta ola de criminalizaci&oacute;n de la juventud a la que estamos asistiendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llega el verano, las vacaciones, los viajes de fin de estudios, las fiestas, y la juventud ociosa vuelve a estar en la diana. El &uacute;ltimo brote medi&aacute;tico ha sido el brote de un grupo de j&oacute;venes que estaban de viaje de fin de estudios en Mallorca. La atenci&oacute;n medi&aacute;tica se ha centrado en la conducta de ese grupo, es verdad que es m&aacute;s que reprochable, pero el problema de ra&iacute;z es otro y de ese no se habla: el modelo de ocio que se promociona desde Baleares y la dependencia del turismo de nuestra econom&iacute;a, todo ello absolutamente incompatible con la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Los poderes medi&aacute;ticos se han dedicado a criminalizar a la juventud durante una pandemia que nos est&aacute; afectando de forma muy significativa. Quienes estudian tuvieron que esforzarse mucho para adaptarse a la situaci&oacute;n, quienes trabajan no tienen garantizado poder emanciparse, quien comparte piso y/o espacios reducidos asumi&oacute; los confinamientos de forma precaria e insegura, poniendo en riesgo su propia salud y la de los dem&aacute;s, lo que tambi&eacute;n tendr&iacute;a su impacto psicol&oacute;gico, muchos y muchas no tuvieron un triste balc&oacute;n al que asomarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a ser joven es sin&oacute;nimo de precariedad. Podr&iacute;amos hablar de la romantizaci&oacute;n de la precariedad por parte de los poderes medi&aacute;ticos que llaman &ldquo;job hopping&rdquo; a &ldquo;cambiar con frecuencia de trabajo&rdquo; cuando el problema es la alta temporalidad del empleo o el bautizo como &ldquo;coliving&rdquo; al &ldquo;modelo residencial basado en alquilar una habitaci&oacute;n&rdquo; cuando el problema es que los precios de la vivienda son tan elevados que imposibilitan la emancipaci&oacute;n si no es compartiendo habitaci&oacute;n en un piso. Pero este es otro tema y dar&iacute;a para otro art&iacute;culo. O a lo mejor no. A lo mejor es todo un mismo fen&oacute;meno que podr&iacute;amos llamar violencia medi&aacute;tica contra la juventud.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Muñoz Dalda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-mediatica-jovenes-no-cesa-empezo-pandemia_129_8115773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jul 2021 04:00:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2542ef1a-75b4-452e-97e8-6b4fba441a27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="100434" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2542ef1a-75b4-452e-97e8-6b4fba441a27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="100434" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La violencia mediática contra los jóvenes no cesa desde que empezó la pandemia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2542ef1a-75b4-452e-97e8-6b4fba441a27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prórroga de Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/prorroga_129_5956670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44717615-cf39-4e74-b007-9c71eac70ce5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El Pleno del Congreso mantiene el aforo limitado, pero con más diputados con mascarilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Prorrogar el estado de alarma no era solo una cuestión de responsabilidad institucional y política, sino también de responsabilidad con la ciudadanía</p></div><p class="article-text">
        El 14 de marzo el Gobierno declar&oacute; el estado de alarma para la gesti&oacute;n de la situaci&oacute;n de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 mediante decreto acordado en el Consejo de Ministros. Este decreto no puede exceder los 15 d&iacute;as y solo se puede prorrogar con autorizaci&oacute;n expresa del Congreso de los Diputados. Dado que las razones para declarar el estado de alarma han persistido, el Congreso de los Diputados autoriz&oacute; una primera pr&oacute;rroga hasta el 11 de abril, una segunda hasta el 26 de abril, una tercera hasta el 10 de mayo y una cuarta hasta el 25 de mayo. La aprobaci&oacute;n de la &uacute;ltima pr&oacute;rroga hay que entenderla como una buena noticia independientemente de qui&eacute;n la apoyara. Si no hubiera habido pr&oacute;rroga, este domingo hubi&eacute;ramos ido a un desconfinamiento abrupto, algo muy peligroso desde el punto de vista sanitario y de lucha contra la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de la votaci&oacute;n fueron los siguientes: 178 a favor, 75 en contra y 97 abstenciones. A favor votaron el PSOE (120), Unidas Podemos (35), Ciudadanos (10), PNV (6), M&aacute;s Pa&iacute;s (2), Coalici&oacute;n Canaria (1), Nueva Canarias (1), Partido Regionalista C&aacute;ntabro (1), Comprom&iacute;s (1) y Teruel Existe (1). En contra votaron Vox (52), ERC (12), JxCat (8), CUP (2) y Foro Asturias (1). Se abstuvieron el PP (88), EH Bildu (5), UPN (2), ERC (1) y BNG (1). Estos resultados se han convertido ya en una foto amarga de los diputados y diputadas que libremente eligieron c&oacute;mo quer&iacute;an quedar retratados. No es el momento de cuestionar los apoyos a una pr&oacute;rroga absolutamente indispensable para poder vencer al virus.
    </p><p class="article-text">
        Mantener el estado de alarma es una necesidad de salud p&uacute;blica ante una pandemia sin precedentes en la historia reciente. Se trata de una medida para salvar vidas, probablemente la m&aacute;s alta responsabilidad institucional a la que ha visto abocada el Congreso de los Diputados. Las medidas de distanciamiento social y confinamiento amparadas por el estado de alarma se han demostrado eficaces para aplanar la curva de contagios. La reducci&oacute;n de la movilidad solo es posible al amparo del estado de alarma y es determinante a la hora de garantizar una desescalada en condiciones para evitar un rebrote.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco podemos olvidar que al mantenimiento del estado de alarma est&aacute;n asociadas las medidas del escudo social que ya est&aacute;n protegiendo y dando seguridad a la ciudadan&iacute;a. La prohibici&oacute;n de despidos, la simplificaci&oacute;n del procedimiento de ERTE, de la prestaci&oacute;n por desempleo por causa de ERTE, la protecci&oacute;n a trabajadores y trabajadoras temporales, la pr&oacute;rroga de contratos de personal docente e investigador, el mantenimiento de la actividad de centros sanitarios y servicios sociales, las medidas para las cooperativas, la prestaci&oacute;n por cese de actividad de los aut&oacute;nomos/as, la pr&oacute;rroga autom&aacute;tica de los subsidios de desempleo, la moratoria de hipotecas, la prohibici&oacute;n de corte de suministros, la ampliaci&oacute;n del bono social, la moratoria en el pago de suministros para aut&oacute;nomos y PYMES, las medidas de protecci&oacute;n de los derechos del consumidor garante a bienes y servicios no prestados, la exoneraci&oacute;n de cuotas empresariales a la seguridad social a las empresas respecto a las personas trabajadoras afectadas por ERTE, la posibilidad de acogerse a ERTE de las entidades que tengan una parte de la actividad no declarada esencial, las medidas para los grandes tenedores respecto a los alquileres.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las medidas del escudo social que se sostienen mientras se prorrogue el estado de alarma y que revelan el compromiso de Unidas Podemos con que la crisis de la COVID-19 no la paguen los de siempre. El sufrimiento que provoc&oacute; en millones de familias la crisis de 2008 y la forma en la que se gestion&oacute;, una pol&iacute;tica basada en recortes y austeridad, no fue inevitable. En estos momentos de excepcionalidad e incertidumbre, persistimos en la voluntad y el deber de ofrecer seguridad, protecci&oacute;n y certezas a la mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el estado de alarma es un instrumento que ha demostrado su eficacia frente a la COVID-19 tanto para aplanar la curva de contagios como por las medidas de protecci&oacute;n a las personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad. La autorizaci&oacute;n de la pr&oacute;rroga por parte del Congreso de los Diputados es una buena noticia ya que de esta manera se puede garantizar el proceso hacia una nueva normalidad sin riesgos sanitarios y sin rechazar el esfuerzo de toda la ciudadan&iacute;a durante m&aacute;s de 50 d&iacute;as de confinamiento. Prorrogar el estado de alarma no era solo una cuesti&oacute;n de responsabilidad institucional y pol&iacute;tica, sino tambi&eacute;n de responsabilidad con la ciudadan&iacute;a, de garantizar la protecci&oacute;n sanitaria y las medidas de protecci&oacute;n social de este Gobierno para no dejar a nadie atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Muñoz Dalda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/prorroga_129_5956670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2020 21:21:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/44717615-cf39-4e74-b007-9c71eac70ce5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1015867" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/44717615-cf39-4e74-b007-9c71eac70ce5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1015867" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Prórroga de Estado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/44717615-cf39-4e74-b007-9c71eac70ce5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Estado de Alarma]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
