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    <title><![CDATA[elDiario.es - Cristina Macazaga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/cristina-macazaga/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cristina Macazaga]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“No a la guerra”: lenguaje, memoria y responsabilidad política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-guerra-lenguaje-memoria-responsabilidad-politica_132_13097940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd8d330e-ea73-4f47-b701-67cba517109a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No a la guerra”: lenguaje, memoria y responsabilidad política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los marcos no solo describen el mundo: lo moldean. Y cuando se utilizan de forma selectiva, distorsionan el debate público"</p></div><p class="article-text">
        El &ldquo;No a la guerra&rdquo; no es solo una consigna; es un s&iacute;mbolo profundamente arraigado en el imaginario social espa&ntilde;ol. Desde las movilizaciones contra la invasi&oacute;n de Irak, en 2003, esa expresi&oacute;n condensa una &eacute;tica c&iacute;vica: el rechazo a la violencia como herramienta pol&iacute;tica y la defensa del derecho internacional. Entonces, millones de personas entendieron que no solo estaba en juego una guerra lejana, sino algo m&aacute;s profundo: los l&iacute;mites de lo que una democracia debe aceptar.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ese debate sigue vigente, pero no solo en el terreno moral, sino tambi&eacute;n en el lenguaje. Porque las guerras no empiezan &uacute;nicamente con misiles: empiezan con palabras. La forma en que se nombran los conflictos condiciona c&oacute;mo los entendemos y qu&eacute; estamos dispuestos a aceptar. Como bien explica George Lakoff, quien define el marco del debate define tambi&eacute;n la realidad pol&iacute;tica. Hablar de &ldquo;intervenciones&rdquo;, &ldquo;operaciones de seguridad&rdquo; o &ldquo;respuestas defensivas&rdquo; no es neutral; es una forma de suavizar, legitimar o desplazar responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Irak es un ejemplo claro. Se construy&oacute; sobre una idea repetida hasta la saciedad: la existencia de &ldquo;armas de destrucci&oacute;n masiva&rdquo;. Aquella expresi&oacute;n no solo informaba, sino que creaba un marco de urgencia y amenaza que justificaba la intervenci&oacute;n. Despu&eacute;s se demostr&oacute; que no era cierto, pero el da&ntilde;o ya estaba hecho. Hoy, en el contexto de Ir&aacute;n, vemos din&aacute;micas similares. Se habla de &ldquo;ataques preventivos&rdquo;, de &ldquo;disuasi&oacute;n&rdquo; o de &ldquo;seguridad nacional&rdquo;. Son t&eacute;rminos que sugieren necesidad y defensa, incluso cuando lo que est&aacute; en juego es una acci&oacute;n que vulnera la legalidad internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a se libra esta batalla por el lenguaje. El PP se mueve en la posici&oacute;n compleja de autodefinirse por oposici&oacute;n al Gobierno de Pedro S&aacute;nchez. Esa estrategia le lleva a adoptar posturas que, en ocasiones, recuerdan a la l&oacute;gica de 2003: alineamiento con determinados aliados y apelaciones abstractas a la estabilidad, incluso cuando el consenso social es m&aacute;s cr&iacute;tico. Al mismo tiempo, el rechazo a medidas internas, como el decreto orientado a proteger a la ciudadan&iacute;a, queda atrapado en una din&aacute;mica de confrontaci&oacute;n que prioriza el desgaste pol&iacute;tico sobre el debate de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Vox refuerza ese marco con un lenguaje m&aacute;s directo y polarizador: &ldquo;enemigos&rdquo;, &ldquo;amenazas&rdquo; o &ldquo;respuesta contundente&rdquo;. Es un vocabulario que simplifica la realidad y facilita la aceptaci&oacute;n de soluciones dr&aacute;sticas. Frente a ello, la izquierda insiste en t&eacute;rminos como &ldquo;derechos humanos&rdquo;, &ldquo;legalidad internacional&rdquo; o &ldquo;protecci&oacute;n social&rdquo;. No son solo diferencias ideol&oacute;gicas: son formas distintas de construir la realidad.
    </p><p class="article-text">
        A este marco se a&ntilde;ade el uso de los derechos de las mujeres en Ir&aacute;n como argumento moral de la derecha. El problema no es denunciar esas vulneraciones, que existen, sino utilizarlas de forma selectiva para justificar posiciones pol&iacute;ticas o militares. Un ejemplo especialmente revelador es el uso del argumento feminista de Isabel D&iacute;az Ayuso apelando a la situaci&oacute;n de las mujeres iran&iacute;es para criticar posiciones contrarias a la intervenci&oacute;n. Sin embargo, esa apelaci&oacute;n plantea una contradicci&oacute;n evidente: los mismos actores pol&iacute;ticos mantienen relaciones estrechas con pa&iacute;ses como Arabia Saud&iacute; o Qatar, donde los derechos de las mujeres tambi&eacute;n est&aacute;n seriamente limitados. Desde alianzas econ&oacute;micas hasta grandes eventos deportivos, el criterio parece variar seg&uacute;n el contexto.
    </p><p class="article-text">
        Como advierte Lakoff, los marcos no solo describen el mundo: lo moldean. Y cuando se utilizan de forma selectiva, distorsionan el debate p&uacute;blico. Por eso el &ldquo;No a la guerra&rdquo; sigue siendo relevante. No como consigna autom&aacute;tica, sino como ejercicio de memoria y de responsabilidad. Recordar Irak no es mirar al pasado, sino entender c&oacute;mo se construyen los relatos que hacen posible una guerra.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en &uacute;ltima instancia, las palabras no solo describen la realidad: marcan los l&iacute;mites de lo aceptable. Y cuando esos l&iacute;mites se difuminan, lo que se debilita no es solo el debate p&uacute;blico, sino la propia democracia. Decir hoy &ldquo;No a la guerra&rdquo; es tambi&eacute;n decir &ldquo;no&rdquo; a la manipulaci&oacute;n del lenguaje. Es exigir claridad, coherencia y responsabilidad. Y es, en definitiva, una forma de compromiso c&iacute;vico con una idea sencilla, pero fundamental: que la paz tambi&eacute;n se defiende con palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-guerra-lenguaje-memoria-responsabilidad-politica_132_13097940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 20:46:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No a la guerra”: lenguaje, memoria y responsabilidad política]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unidad o derrota: la izquierda ante los límites del sistema y sus propias fronteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/unidad-derrota-izquierda-limites-sistema-propias-fronteras_132_13004613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b90c9191-e312-4866-b4d4-754ab37a0762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1282y511.jpg" width="1200" height="675" alt="Unidad o derrota: la izquierda ante los límites del sistema y sus propias fronteras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Serán capaces de anteponer el objetivo común a los cálculos internos? ¿Habrá generosidad para evitar el paracaidismo de candidatos desconectados del territorio?"</p></div><p class="article-text">
        El debate abierto estos d&iacute;as por Gabriel Rufi&aacute;n y Emilio Delgado vuelve a situar sobre la mesa una cuesti&oacute;n decisiva: c&oacute;mo debe organizarse la izquierda para no perder en un sistema electoral que penaliza la fragmentaci&oacute;n y favorece la concentraci&oacute;n del voto. El modelo espa&ntilde;ol no es neutro. La circunscripci&oacute;n provincial y el reparto de esca&ntilde;os en cada territorio generan umbrales efectivos que, en muchas provincias peque&ntilde;as y medianas, hacen que dividir el espacio progresista se traduzca directamente en p&eacute;rdida de representaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No basta con obtener un buen resultado global; importa c&oacute;mo se distribuye el voto provincia a provincia. Adem&aacute;s, el sistema de partidos obliga a concurrir con marcas definidas y listas cerradas en cada circunscripci&oacute;n. La competencia entre fuerzas afines, cuando no est&aacute; coordinada, termina beneficiando a quienes concentran mejor su apoyo. Las reglas son conocidas: ignorarlas es un error estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, hablar de &ldquo;arraigo&rdquo; exige precisi&oacute;n. El arraigo de la izquierda no reside exclusivamente en siglas concretas ni en liderazgos con fuerte identidad territorial. Reside en las necesidades reales de la gente en cada territorio, pueblo a pueblo, barrio a barrio. Se construye donde hay precariedad laboral, donde el acceso a la vivienda es imposible, donde los servicios p&uacute;blicos sostienen la vida cotidiana. La hegemon&iacute;a no se decide solo por qui&eacute;n encabeza una papeleta, sino por qu&eacute; proyecto ofrece y con qu&eacute; credibilidad lo hace.
    </p><p class="article-text">
        El electorado progresista comparte un n&uacute;cleo de valores reconocible. La solidaridad frente al ego&iacute;smo competitivo implica asumir que la sociedad es m&aacute;s que la suma de individuos y que los riesgos vitales deben afrontarse colectivamente. La justicia social frente a un liberalismo que convierte derechos en mercanc&iacute;as significa defender que la sanidad, la educaci&oacute;n o la dependencia no pueden depender del poder adquisitivo. Y la igualdad de oportunidades va m&aacute;s all&aacute; del mantra de la meritocracia: competir en igualdad requiere corregir desigualdades de origen, no limitarse a premiar a quien ya parte con ventaja.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de fondo es si los partidos est&aacute;n dispuestos a actuar en consecuencia. &iquest;Ser&aacute;n capaces de anteponer el objetivo com&uacute;n a los c&aacute;lculos internos? &iquest;Habr&aacute; generosidad para evitar el paracaidismo de candidatos desconectados del territorio? &iquest;Podr&aacute;n las direcciones entender que, en determinadas provincias, la mejor f&oacute;rmula no siempre coincide con el inter&eacute;s org&aacute;nico inmediato?
    </p><p class="article-text">
        La izquierda social est&aacute; m&aacute;s unida de lo que a veces parece. Comparte expectativas claras: un Gobierno que responda a los retos actuales (vivienda, transici&oacute;n ecol&oacute;gica justa, reindustrializaci&oacute;n, cohesi&oacute;n territorial) y que frene el avance de la ultraderecha sin resignarse a gestionar inercias. No reclama uniformidad, sino resultados tangibles y una l&iacute;nea clara de actuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Superar el ciclo de fragmentaci&oacute;n exige un plan de unidad realista, ajustado a las reglas del sistema electoral y centrado en propuestas concretas. Gobernar no es prometer un futuro abstracto, sino mejorar el presente. La pluralidad puede ser una fortaleza si se convierte en cooperaci&oacute;n estrat&eacute;gica. Si no, se transformar&aacute; en una desventaja estructural.
    </p><p class="article-text">
        Las normas del juego no van a cambiar a corto plazo. La responsabilidad pol&iacute;tica consiste en entenderlas y actuar con inteligencia colectiva. Porque, en un escenario competitivo y polarizado, dividirse no es una expresi&oacute;n de identidad: es, sencillamente, abrir la puerta a la derrota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/unidad-derrota-izquierda-limites-sistema-propias-fronteras_132_13004613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 20:46:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unidad o derrota: la izquierda ante los límites del sistema y sus propias fronteras]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[El ruido no es casual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ruido-no-casual_132_12918281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfd6de5d-ccd1-4e00-868f-aa2dda0994d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ruido no es casual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Defender el feminismo hoy exige intervenir en el plano retórico, desmontar marcos hostiles y construir narrativas que anclen la igualdad en los derechos humanos y en los valores democráticos"</p></div><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n nunca es neutral, pero en tiempos de polarizaci&oacute;n se vuelve abiertamente estrat&eacute;gica. El debate p&uacute;blico actual demuestra que la batalla cultural en torno al feminismo no se est&aacute; librando solo en el terreno de las leyes o las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, sino, sobre todo, en el plano de la ret&oacute;rica: en las palabras que se eligen, los silencios que se imponen y los marcos desde los que se invita a interpretar los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Las recientes reacciones pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas ante denuncias de violencia sexual que afectan a figuras p&uacute;blicas lo evidencian con claridad. M&aacute;s all&aacute; de los casos concretos, emerge un patr&oacute;n discursivo que desplaza el foco desde los derechos de las mujeres hacia la sospecha, la iron&iacute;a o el descr&eacute;dito del propio feminismo. Declaraciones como las realizadas por Isabel D&iacute;az Ayuso en relaci&oacute;n con la denuncia vinculada a Julio Iglesias no son el centro del problema, sino un s&iacute;ntoma de una estrategia m&aacute;s amplia: construir un marco en el que el feminismo aparece como exagerado, inquisitorial o injusto.
    </p><p class="article-text">
        La ret&oacute;rica es poder. Cuando se trivializan las denuncias, se ridiculiza el lenguaje feminista o se presentan los avances en igualdad como un exceso, no se est&aacute; opinando inocentemente: se est&aacute; moldeando el sentido com&uacute;n. Estos marcos discursivos buscan invertir la carga simb&oacute;lica, convertir a quienes denuncian en sospechosas y a los privilegiados en v&iacute;ctimas de una supuesta &ldquo;deriva ideol&oacute;gica&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El debate público actual demuestra que la batalla cultural en torno al feminismo no se está librando solo en el terreno de las leyes o las políticas públicas, sino, sobre todo, en el plano de la retórica: en las palabras que se eligen, los silencios que se imponen y los marcos desde los que se invita a interpretar los hechos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a esta ofensiva, la comunicaci&oacute;n con prop&oacute;sito es una herramienta indispensable. Romper el marco no significa reaccionar desde la indignaci&oacute;n, sino disputar el relato con precisi&oacute;n y conciencia. El lenguaje no sexista no es una imposici&oacute;n ni una moda, sino una estrategia para nombrar la realidad con rigor, visibilizar las desigualdades estructurales y evitar la violencia simb&oacute;lica que opera cuando se cuestiona sistem&aacute;ticamente la credibilidad de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Ganar la batalla cultural implica comprender que cada palabra importa. No basta con tener raz&oacute;n: hay que saber comunicarla. Defender el feminismo hoy exige intervenir en el plano ret&oacute;rico, desmontar marcos hostiles y construir narrativas que anclen la igualdad en los derechos humanos y en los valores democr&aacute;ticos. En un escenario de ruido y polarizaci&oacute;n, comunicar con conciencia no es solo una responsabilidad pol&iacute;tica: es una forma de resistencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ruido-no-casual_132_12918281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 20:46:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ruido no es casual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Isabel Díaz Ayuso,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Calles más seguras y aire más limpio: las ZBE, una oportunidad para Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/calles-seguras-aire-limpio-zbe-oportunidad-euskadi_132_12490333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/910b01b8-29e4-4635-a7ba-64c29aba443f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1097247.jpg" width="1233" height="693" alt="Calles más seguras y aire más limpio: las ZBE, una oportunidad para Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La evidencia científica es incontestable: menos tráfico y menos vehículos contaminantes significan más salud y mejor calidad de vida. Posponer las ZBE o aplicarlas de forma simbólica no es neutral y  equivale a mantener niveles de contaminación que enferman y matan"</p></div><p class="article-text">
        El debate sobre las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) suele reducirse, demasiadas veces, a una cuesti&oacute;n de coches: a favor o en contra, derecho individual frente a imposici&oacute;n institucional. Sin embargo, &eacute;sta no es la pregunta relevante. La verdadera cuesti&oacute;n es mucho m&aacute;s b&aacute;sica: &iquest;tenemos derecho a respirar un aire limpio en nuestras ciudades? La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) lo considera un derecho fundamental y alerta de que, en Espa&ntilde;a, la contaminaci&oacute;n provoca cada a&ntilde;o miles de muertes prematuras y agrava enfermedades respiratorias y cardiovasculares. La infancia es especialmente vulnerable, y los entornos escolares siguen estando rodeados, en demasiados casos, de tr&aacute;fico intenso y humos t&oacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        En Euskadi, la implantaci&oacute;n de las ZBE avanza a diferentes velocidades, generando desigualdades que afectan directamente a la salud. Bilbao es la ciudad que ha dado los pasos m&aacute;s firmes. Su plan de ZBE incorpora restricciones progresivas a los veh&iacute;culos m&aacute;s contaminantes, mejora del transporte p&uacute;blico y medidas de peatonalizaci&oacute;n que comienzan a transformar barrios enteros. Vitoria-Gasteiz, referente internacional en sostenibilidad urbana, est&aacute; siendo sorprendentemente lenta en aplicar su ZBE, atrapada entre presiones comerciales y falta de consenso pol&iacute;tico. Donostia, por su parte, mantiene una estrategia a&uacute;n demasiado t&iacute;mida. Su ZBE es limitada y de escaso impacto real, lo que dificulta una mejora sustancial de la calidad del aire.
    </p><p class="article-text">
        No estamos hablando de un detalle t&eacute;cnico. Esta disparidad significa que la posibilidad de respirar un aire m&aacute;s limpio depende hoy del c&oacute;digo postal. Y no deber&iacute;a ser as&iacute;. La salud de la ciudadan&iacute;a no puede estar condicionada por decisiones pol&iacute;ticas que se posponen por miedo al coste electoral. En esta l&iacute;nea, el Ararteko, en su recomendaci&oacute;n general 1/2024, ha recordado a las instituciones vascas que no basta con cumplir formalidades. Urge aprobar cuanto antes los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) y las ZBE, adaptarlos a la legislaci&oacute;n de cambio clim&aacute;tico y delimitar &aacute;reas con suficiente superficie y ambici&oacute;n para responder a la emergencia clim&aacute;tica. Adem&aacute;s, el defensor del pueblo vasco exige fijar plazos claros, incluir zonas de especial sensibilidad como entornos escolares y barrios residenciales, y regular tambi&eacute;n las ZBE en municipios menores de 50.000 habitantes, donde la calidad del aire no siempre es mejor.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el trabajo de Clean Cities est&aacute; siendo fundamental. Esta red de entidades sociales, ecologistas y de salud p&uacute;blica, entre ellas Ecologistas en Acci&oacute;n, Ecodes, ConBici, ISGlobal, Salud por Derecho o la Red de Ciudades que Caminan, lleva a&ntilde;os defendiendo que la transformaci&oacute;n urbana no s&oacute;lo es posible, sino rentable social y econ&oacute;micamente. Han puesto en la agenda p&uacute;blica datos sobre los efectos de la contaminaci&oacute;n en la salud, han movilizado a vecinas y vecinos para reclamar entornos escolares seguros y han exigido que las ZBE no sean meros anuncios sin impacto real.
    </p><p class="article-text">
        El Ararteko coincide tambi&eacute;n con esta visi&oacute;n al insistir en la necesidad de transparencia y participaci&oacute;n ciudadana. Sus recomendaciones incluyen garantizar el acceso a toda la informaci&oacute;n p&uacute;blica sobre los PMUS y las ZBE y abrir procesos de participaci&oacute;n vecinal en su tramitaci&oacute;n. No se trata s&oacute;lo de cumplir la ley, sino de construir ciudades donde la ciudadan&iacute;a se sienta parte activa de la soluci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las ciudades vascas tienen ahora una oportunidad histórica. No se trata de librar una guerra cultural contra el coche, sino de asumir un acto de responsabilidad colectiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gracias a este trabajo colectivo y a la presi&oacute;n social, ciudades como Bilbao, Barakaldo o Ir&uacute;n han dado pasos valientes para reducir el tr&aacute;fico motorizado y devolver espacio p&uacute;blico a peatones y ciclistas. Clean Cities no se limita a denunciar: propone soluciones basadas en la evidencia cient&iacute;fica y en la experiencia de ciudades europeas que ya han demostrado que reducir coches mejora de forma inmediata la calidad del aire, la salud y, en definitiva, el bienestar y calidad de vida de las personas.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica es incontestable. Menos tr&aacute;fico y menos veh&iacute;culos contaminantes significan m&aacute;s salud y mejor calidad de vida. Posponer las ZBE o aplicarlas de forma simb&oacute;lica no es neutral: equivale a mantener niveles de contaminaci&oacute;n que enferman y matan.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades vascas tienen ahora una oportunidad hist&oacute;rica. No se trata de librar una guerra cultural contra el coche, sino de asumir un acto de responsabilidad colectiva. Como recuerdan desde Clean Cities, apostar por calles m&aacute;s seguras, tranquilas y saludables no quita calidad de vida, la multiplica.  El Ararteko tambi&eacute;n ha sido claro: no podemos permitirnos seguir esperando. Regular las ZBE con ambici&oacute;n y transparencia es, adem&aacute;s de una obligaci&oacute;n legal, una cuesti&oacute;n de justicia. Respirar aire limpio no es un privilegio. Es un derecho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/calles-seguras-aire-limpio-zbe-oportunidad-euskadi_132_12490333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 19:45:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Calles más seguras y aire más limpio: las ZBE, una oportunidad para Euskadi]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Contaminación,Contaminación Atmosférica,Emisiones contaminantes,Contaminación ambiental,zona de bajas emisiones,Coches,Calidad del aire]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resignificar la seguridad: del miedo al futuro a la garantía del presente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/resignificar-seguridad-miedo-futuro-garantia-presente_132_12357235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3b450fa-c141-4feb-a56e-e040e0ca15e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resignificar la seguridad: del miedo al futuro a la garantía del presente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Más de 30.000 muertes prematuras al año en España están relacionadas con la contaminación del aire. Esta tragedia no ocupa titulares con la frecuencia que merece, pero sus víctimas están entre nosotros"</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en una &eacute;poca donde la palabra seguridad se ha vaciado de contenido o, peor a&uacute;n, se ha reducido a una narrativa estrecha centrada exclusivamente en la protecci&oacute;n frente al &ldquo;otro&rdquo;: la delincuencia, el extranjero, la disidencia. Pero, &iquest;y si resignific&aacute;ramos la seguridad desde una &oacute;ptica m&aacute;s humana, m&aacute;s amplia y m&aacute;s urgente? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Herramientas y Narrativas clim&aacute;ticas para desarmar la guerra cultural en materia de transporte y movilidad sostenible&rdquo; plantea un desaf&iacute;o crucial: construir una nueva hegemon&iacute;a discursiva en torno a la movilidad sostenible y el cambio clim&aacute;tico, centrada en el derecho a la ciudad y la seguridad en t&eacute;rminos de salud p&uacute;blica. Este giro conceptual no solo es necesario, sino inevitable si queremos responder a la verdadera amenaza que enfrentamos: un colapso ambiental que ya est&aacute; deteriorando nuestra calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 30.000 muertes prematuras al a&ntilde;o en Espa&ntilde;a est&aacute;n relacionadas con la contaminaci&oacute;n del aire. Esta tragedia no ocupa titulares con la frecuencia que merece, pero sus v&iacute;ctimas est&aacute;n entre nosotros: ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con problemas respiratorios, personas mayores que no pueden salir a caminar, trabajadores atrapados horas en desplazamientos insalubres. Y, sin embargo, seguimos atrapados en una l&oacute;gica que prioriza la &ldquo;libertad&rdquo; de usar el coche frente al derecho colectivo a respirar aire limpio. Esa &ldquo;libertad&rdquo; &mdash;negativa, individualista, excluyente&mdash; est&aacute; siendo exaltada a costa del bienestar colectivo. La libertad no puede seguir siendo el privilegio de contaminar sin consecuencias. Debe ser resignificada como la posibilidad de vivir en entornos seguros, accesibles, limpios y equitativos.
    </p><p class="article-text">
        El cambio de narrativa que propone la investigaci&oacute;n realizada por Konekta Comunicaci&oacute;n, no se basa en imposiciones, sino en la construcci&oacute;n de sentido com&uacute;n. Propone hablar de escuelas libres de tr&aacute;fico, de ciudades saludables y de igualdad de acceso a la movilidad. Se trata de devolverle contenido a conceptos vaciados: que seguridad signifique que nuestros hijos e hijas no respiren part&iacute;culas contaminantes que ni vemos ni olemos ni podemos palpar, que las personas mayores puedan caminar sin miedo a ser atropelladas, que quienes viven en barrios perif&eacute;ricos no tarden el doble en llegar al hospital o al trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que pol&iacute;ticas como las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) han sido percibidas como punitivas o elitistas. Y ese es un llamado de atenci&oacute;n leg&iacute;timo: la sostenibilidad no puede imponerse desde arriba sin tener en cuenta la desigualdad. Pero el error no est&aacute; en la pol&iacute;tica ambiental en s&iacute;, sino en la falta de una narrativa que la haga comprensible, cercana y justa. Lo que falta es pedagog&iacute;a, participaci&oacute;n y voluntad de traducir los beneficios comunes de manera tangible y cotidiana. 
    </p><p class="article-text">
        La bicicleta, en este sentido, es una oportunidad para resignificar no solo c&oacute;mo nos movemos, sino c&oacute;mo vivimos. Es una herramienta concreta para hablar de seguridad en t&eacute;rminos reales: evitar enfermedades, reducir el estr&eacute;s urbano, fortalecer comunidades. Y tambi&eacute;n es una forma accesible y democr&aacute;tica de ejercer el derecho a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, resignificar la seguridad no es un gesto sem&aacute;ntico, es un acto pol&iacute;tico. Es declarar que no hay libertad sin aire limpio, que no hay equidad sin transporte p&uacute;blico digno, que no hay futuro sin salud ambiental. La lucha contra la crisis clim&aacute;tica no ser&aacute; ganada solo en cumbres internacionales, sino en las aceras, en los carriles bici, en las conversaciones cotidianas. Y para ello, necesitamos una nueva forma de contar esta historia.
    </p><p class="article-text">
        Porque la verdadera seguridad, hoy, no es la que se mide en c&aacute;maras de vigilancia o n&uacute;mero de polic&iacute;as, sino la que garantiza que unos progenitores puedan llevar a su hijo o hija al colegio sin temer por su salud. Es hora de desarmar viejas narrativas para construir otras que nos protejan de verdad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/resignificar-seguridad-miedo-futuro-garantia-presente_132_12357235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2025 19:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resignificar la seguridad: del miedo al futuro a la garantía del presente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra principal amenaza es la inseguridad climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/principal-amenaza-inseguridad-climatica_132_11813572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be5c0d24-ebfe-4e3e-bfe4-f31b371a5bc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestra principal amenaza es la inseguridad climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los bulos, la desinformación, las mentiras son hoy un arma que nos deja desprotegidos como sociedad ante una catástrofe. Son elementos que pretenden distorsionar la realidad para priorizar intereses partidistas"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ser cient&iacute;fico es ser un ingenuo. Nos obcecamos tanto en discutir la verdad que olvidamos que muy pocos quieran que lo hagamos. Pero la verdad siempre est&aacute; ah&iacute;, la veamos o no, la elijamos o no.
    </p><p class="article-text">
        A la verdad no le importa lo que necesitamos, no le importan los gobiernos, ni las ideolog&iacute;as, ni las religiones&hellip; (La verdad) nos esperar&aacute; eternamente, y este es le regalo de Chern&oacute;bil. Antes ten&iacute;a el precio de la verdad, ahora solo me pregunto, cu&aacute;l es el precio de la mentira&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es el legado que Valery Legasov, cient&iacute;fico que particip&oacute; en la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n del accidente de Chern&oacute;bil, dej&oacute; antes de suicidarse dos a&ntilde;os despu&eacute;s del desastre nuclear.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los cerca de&nbsp;</span>50.000 habitantes de Pr&iacute;piat<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, la poblaci&oacute;n situada a solo tres kil&oacute;metros de la planta, fueron evacuados 36 horas despu&eacute;s del accidente. Durante las siguientes semanas se procedi&oacute; a la evacuaci&oacute;n de 67.000 personas que viv&iacute;an en todo el per&iacute;metro contaminado y los efectos de la radiaci&oacute;n. Los </span>efectos psicol&oacute;gicos derivados del accidente siguen haciendo estragos 38 a&ntilde;os despu&eacute;s provocando numerosos casos de suicidio, problemas de alcoholismo y casos de depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El 26 de abril de 1986 se prioriz&oacute; ocultar la tragedia frente a alertar a una poblaci&oacute;n que en muchos casos desconoc&iacute;a la existencia de una central nuclear junto a sus casas y mucho m&aacute;s el impacto y dimensi&oacute;n de la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Los bulos, la desinformaci&oacute;n, las mentiras son hoy un arma que nos deja desprotegidos como sociedad ante una cat&aacute;strofe. Son elementos que pretenden distorsionar la realidad para priorizar intereses partidistas y que dejan a la poblaci&oacute;n indefensa y sin capacidad para poder tomar decisiones dirigidas a la prevenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La emergencia clim&aacute;tica es una evidencia cient&iacute;fica, una verdad que la ciencia lleva a&ntilde;os discutiendo y alertando. Sin embargo, no es una alerta que suene en nuestros m&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        Al contario, vivimos enganchados a nuestros dispositivos, mirando videos en Instagram o leyendo menajes que nos llegan por WhatsApp sin ser consientes de que en ellos se libra una batalla, una guerra cultural polarizante en un tema como es la crisis clim&aacute;tica. Una crisis que al igual que una enfermedad nos afecta a todas las personas por igual y que sin embargo algunos han decidido que prefieren mantenerlo como caballo de batalla pese a que eso suponga desproteger a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Que el pasado 29 de octubre la alerta por DANA no sonara a tiempo en los tel&eacute;fonos de los 1,8 millones de personas de los 75 municipios afectados en la provincia de Valencia, no solo est&aacute; sujeta a la incompetencia declarada de sus gobernantes. Tiene que ver con esa disonancia cognitiva que sufren quienes de repente tienen que aceptar que el cambio clim&aacute;tico es una verdad que est&aacute; ah&iacute; y que no se puede tapar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El precio de la mentira tiene nombres y apellidos, pero tambi&eacute;n constata que no tomar medidas ante las consecuencias del cambio clim&aacute;tico pone en riesgo la seguridad de las personas. Nadie puede negar ya la existencia de la crisis clim&aacute;tica, no porque esa verdad nos la cuente la ciencia, sino porque no hay nada m&aacute;s emp&iacute;rico que sufrirlo en nuestras propias carnes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los gases de efecto invernadero son los principales causantes del calentamiento y los autom&oacute;viles a motor generan el 60% de esa contaminaci&oacute;n. No los vemos, no los sentimos y pocas veces los olemos, pero como la verdad, est&aacute;n ah&iacute; y no hacer nada nos desprotege. Porque las mentiras no nos aseguran la salud, nos desprotegen y generan desigualdad entre iguales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Ahora s&oacute;lo necesitamos que quienes gobiernan sepan tomar medidas que protejan nuestra salud, nuestras vidas, nuestras ciudades, nuestro campo, nuestra econom&iacute;a&hellip; porque en esta guerra todas las personas estamos en el mismo bando y nuestra principal amenaza es la inseguridad clim&aacute;tica.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/principal-amenaza-inseguridad-climatica_132_11813572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Nov 2024 20:45:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestra principal amenaza es la inseguridad climática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[DANA,Emergencia climática,Chernóbil,Desinformacion,Bulos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El diamante de esta temporada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/diamante-temporada_132_11468839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f9525dd-6e9c-407c-9bb9-8f2b50ff236e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El diamante de esta temporada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Al diamante de esta nueva temporada, al señor Imanol Pradales, le sobraron minutos para exponer sus políticas porque al parecer no daba más de sí el programa de gobierno que debía explicar"</p></div><p class="article-text">
        Queridos lectores, para quienes no les suene este inicio, no se preocupen. Para los que s&iacute;, no se asusten, seguimos en la Euskadi del siglo XXI pese a que las apariencias nos sit&uacute;en en el siglo pasado. Las &uacute;ltimas noticias son ciertas, ayer se nombr&oacute; al &uacute;ltimo diamante de la temporada: el se&ntilde;or Pradales fue proclamado lehendakari y su pareja de baile tal y como se ven&iacute;a rumoreando, ser&aacute; el Partido Socialista de Euskadi, que dotar&aacute; a la corte del Gobierno vasco de un importante cortejo.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n del octavo diamante tuvo lugar como siempre en el sal&oacute;n del pleno del Parlamento Vasco presidido por su m&aacute;xima mandataria Bakatxo Tejeria, que momentos antes de la elecci&oacute;n de Imanol Pradales ya se mostraba euf&oacute;rica con exclamaciones no muy usuales en la corte. El baile fue aburrido, todos los pasos estaban medidos y ya de antemano se sab&iacute;a que el se&ntilde;or Pello Otxandiano no conseguir&iacute;a pareja capaz de hacerle salir triunfante del baile.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de hacer efectivo el nombramiento del diamante de esta temporada, me pregunto cu&aacute;nto pude interesar a estos lectores que les cuente los detalles m&aacute;s s&oacute;rdidos del baile, aparte de mencionar alg&uacute;n pisot&oacute;n que otro. Pero quien escribe quiere destacar la gran afluencia a este baile de mujeres y j&oacute;venes que sentados en los esca&ntilde;os del gran sal&oacute;n se mostraban poco interpelados. Este incomparable reparto, m&aacute;s af&iacute;n a la Euskadi actual que en anteriores temporadas, tiene visos de poder ofrecer a la sociedad debates y conversaciones que interesen m&aacute;s a mujeres y a j&oacute;venes y lograr que el murmullo y la conversaci&oacute;n p&uacute;blica se desarrolle en torno a temas que importan a esta parte de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, querido lector y lectora, no les puedo asegurar que las mil medidas ofertadas por el diamante pongan soluci&oacute;n a las necesidades del d&iacute;a a d&iacute;a de esta parte de la sociedad, porque si lo que importa es el prestigio de las cosas y no la dignidad de las personas, el baile seguir&aacute; siendo soso, aburrido y no abordar&aacute; los problemas de la sociedad vasca. Porque no me digan ustedes que devolver el prestigio a Osakidetza no pasa por devolver la dignidad a los y las profesionales de la atenci&oacute;n primaria para que, aparte de dotarles de recursos, les doten del aura necesaria para lograr respeto social y para que quienes opten al MIR vean su futuro apostando por la prevenci&oacute;n y no por generar un sistema de enfermos que sanar. Y es que quien les escribe lo hace desde la habitaci&oacute;n de un hospital y estos d&iacute;as llegan a mis o&iacute;dos quejas y lamentos y no solo desde boca de quienes permanecen en cama.
    </p><p class="article-text">
        Todas las temporadas cuentan con el mismo patr&oacute;n, el de las intenciones que acaban en saco roto y son enmendadas campa&ntilde;a tras campa&ntilde;a. Al diamante de esta nueva temporada, al se&ntilde;or Imanol Pradales, le sobraron minutos para exponer sus pol&iacute;ticas porque al parecer no daba m&aacute;s de s&iacute; el programa de gobierno que deb&iacute;a explicar. Ojal&aacute; esta temporada s&iacute; haya tiempo para actualizar el estatuto a los tiempos que corren y no acabemos pareci&eacute;ndonos a la familia Bridgerton. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la pregunta que ronda es la de si el debutante podr&aacute; brillar con intensidad mientras las familias sufren dificultades o la juventud no logra emanciparse a cuenta del precio de la vivienda y la precariedad de sus salarios. Mientras la soledad sigue siendo una pandemia para nuestros mayores y la salud mental una epidemia peligrosa con una sanidad que responde m&aacute;s a un negocio privado que a un servicio p&uacute;blico. Mientras no se apuesta de manera definitiva por una transici&oacute;n ecol&oacute;gica justa en lo econ&oacute;mico y en lo social y no se deja de poner excusas para descarbonizar la industria y el transporte e intentar parar y mitigar los efectos de la crisis clim&aacute;tica. O mientras Euskadi no logra ser una sociedad feminista o m&aacute;s igualitaria entre mujeres y hombres sin violencia machista, sin brechas salariales y con m&aacute;s mujeres en cargos de responsabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Por de pronto, a esta que escribe le llega que tambi&eacute;n ser&aacute; var&oacute;n la persona designada como 'n&uacute;mero dos' del Ejecutivo y que, por de pronto, se esperan obras para dar cabida a todo el Gobierno que supera en dos el n&uacute;mero los asientos disponibles en el sal&oacute;n para el pr&oacute;ximo baile. Baile que no se celebrar&aacute; hasta despu&eacute;s del verano, por lo que solo queda desearles un feliz descanso.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/diamante-temporada_132_11468839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jun 2024 18:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El diamante de esta temporada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 9 de junio, tan lejos y tan cerca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/9-junio-lejos-cerca_132_11421788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95545b40-42bb-4155-8135-f5fdb3637c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 9 de junio, tan lejos y tan cerca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El cambio climático es una realidad que tenemos encima y es necesario que la Unión Europea siga liderando políticas climáticas y que se aborden soluciones consensuadas para protegernos de los riesgos que el clima tiene para la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas"</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a escuchaba como la llamada 'generaci&oacute;n z' es m&aacute;s permeable a llevar a cabo conductas de riesgo para su salud, porque sus efectos nocivos se producen con el tiempo y perciben que est&aacute; lejos de producirse. Esa lejan&iacute;a es la causa por la cual las cosas dejan de preocuparnos o nos preocupan en menor medida. Me explico: no nos afecta de igual manera los efectos que un fen&oacute;meno extremo pueda provocar en India, en el sur de Francia o en nuestro municipio. La emocionalidad e inter&eacute;s aumenta en las personas a medida que el acontecimiento se desarrolla m&aacute;s cerca de sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Y esto es m&aacute;s o menos lo que sucede con la percepci&oacute;n que se tiene de las instituciones p&uacute;blicas. El inter&eacute;s y conocimiento que la ciudadan&iacute;a tiene de ellas es directamente proporcional a su cercan&iacute;a y esto se traduce en una mayor participaci&oacute;n en los comicios para elegir a sus gobernantes. Es por tanto habitual, ver c&oacute;mo el electorado se vuelca en las elecciones para elegir a su alcalde o alcaldesa, pero se vuelve m&aacute;s ap&aacute;tica cuando se trata de elegir un Parlamento cuya sede est&aacute; a m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa lejan&iacute;a se acorta cuando lo que se decide en ese Parlamento (el europeo) son pol&iacute;ticas en materias que afectan a nuestras vidas como es el cambio clim&aacute;tico. Y es que el pr&oacute;ximo Parlamento que salga elegido este 9 de junio ser&aacute; el &uacute;ltimo con capacidad real para desarrollar pol&iacute;ticas capaces de mitigar los perores efectos de la crisis clim&aacute;tica, las sequ&iacute;as o los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos. 
    </p><p class="article-text">
        Que olas de calor, inundaciones o incendios afecten a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a pone de manifiesto la necesidad de pol&iacute;ticas para luchar contra el cambio clim&aacute;tico y de medidas para mitigar los efectos de &eacute;ste. El calentamiento global ya no es aquel oso polar que ve&iacute;amos flotar a la deriva sobre un cascote de hielo en la Ant&aacute;rtida, a miles de kil&oacute;metros; el cambio clim&aacute;tico lo padecemos todas.
    </p><p class="article-text">
        Y digo todas porque nuestro continente (el europeo) es el que m&aacute;s r&aacute;pido se calienta y el n&uacute;mero de muertes relacionadas con las altas temperaturas se ha incrementado un 30% en lo que llevamos de siglo y seg&uacute;n la revista cient&iacute;fica 'Nature', el 63% de esas personas fallecidas en 2022 fueron mujeres. Pero si lo queremos ver de m&aacute;s cerca, Espa&ntilde;a es el segundo pa&iacute;s de Europa con mayor n&uacute;mero de muertes atribuibles al calor y en las cuales adem&aacute;s del g&eacute;nero, la clase social es tambi&eacute;n un factor determinante: la inseguridad alimentaria se ceba con las familias con menos recursos y las zonas m&aacute;s pobres son las m&aacute;s afectadas por incendios. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico es una realidad que tenemos encima y es necesario que la Uni&oacute;n Europea siga liderando pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas y que se aborden soluciones consensuadas para protegernos de los riesgos que el clima tiene para la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas. Porque hay que recordar que, seg&uacute;n el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la inacci&oacute;n clim&aacute;tica viola los derechos humanos de los ciudadanos, pero en mayor medida el de las ciudadanas, y por eso es vital que el 9 de junio, votemos las europeas, porque no hay ni m&aacute;s tiempo ni m&aacute;s distancia que recorrer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/9-junio-lejos-cerca_132_11421788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jun 2024 19:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 9 de junio, tan lejos y tan cerca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Europeas 2024]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colores, eslóganes, sí, pero todo decidido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/colores-esloganes-si-decidido_132_11279666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ebaa761-6708-4cfc-b367-aba927fdb94e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colores, eslóganes, sí, pero todo decidido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una de las principales premisas en campaña, si los datos te son favorables, es no 'meter la pata'. EH Bildu es sabedor de ello y de que sus siglas cotizan al alza tras los resultados en las contiendas electorales de 2023. Por eso, han decidido pasar de puntillas en esta campaña"</p></div><p class="article-text">
        Tal vez, vivir en campa&ntilde;a permanente nos hace insensibles al per&iacute;odo electoral en el que nos encontramos. La ciudadan&iacute;a, vacunada contra el ruido medi&aacute;tico generado por la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica que sufrimos, transita inmunizada a los mensajes trabajados en el seno de los partidos pol&iacute;ticos que el 21 de abril optan a diferentes objetivos electorales.
    </p><p class="article-text">
        La escasa pulsi&oacute;n electoral que sobrevuela el electorado vasco hace que la campa&ntilde;a electoral tome relevancia y que los partidos pol&iacute;ticos lo apuesten todo a la &uacute;ltima semana de campa&ntilde;a conocedores de que una bolsa importante de electores decidir&aacute; su voto casi a pie de urna.
    </p><p class="article-text">
        El escaso nivel de conocimiento de los principales candidatos, junto con el escaso carisma de quienes los acompa&ntilde;an en la contienda electoral, provoca una campa&ntilde;a centrada en las siglas de los partidos con marcado car&aacute;cter territorial. Y, en este contexto, &iquest;c&oacute;mo se venden los partidos? 
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por quien parte como novedad en unas elecciones al Parlamento Vasco, la candidatura de Sumar. Si bien es identificada por su l&iacute;der Yolanda D&iacute;az, en Euskadi la encabeza una gran desconocida, pero apoyada por IU-Ezker Anitza o Equo Berdeak, partidos con dilatada experiencia institucional en Euskadi. El fondo blanco ayuda a centrar la mirada en la marca a la que acompa&ntilde;an elementos que parecen ser extractos de la ikurri&ntilde;a y que 'vasquizan' el proyecto que quiere ocupar un espacio pol&iacute;tico hu&eacute;rfano ahora y lograr una &ldquo;Euskadi berria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el rosa fucsia de Sumar tiene a su derecha un PSE-EE decidido a que Euskadi siga instalado en pol&iacute;ticas estancadas. Al partido socialista le hace falta un pepito grillo en su hombro izquierdo que impulse pol&iacute;ticas progresistas, tal y como lo demuestra el Gobierno de coalici&oacute;n de Espa&ntilde;a. En Euskadi, sin embargo, deja claro que se siente m&aacute;s c&oacute;modo gobernando con la derecha vasca. Y es que el rojo socialista no falla, pero ya no se identifica con pol&iacute;ticas de izquierdas. Su eslogan lo deja claro, son &ldquo;quienes deciden&rdquo; y ya han decidido.
    </p><p class="article-text">
        A Imanol Pradales no le basta con el apoyo expl&iacute;cito de los socialistas vascos. La p&eacute;rdida continuada de votos en las &uacute;ltimas elecciones lastra una campa&ntilde;a centrada en unas siglas desgastadas por la gesti&oacute;n del PNV de los &uacute;ltimos a&ntilde;os y con una desmovilizaci&oacute;n en las filas 'jeltzales' desconocida hasta la fecha y con poca experiencia en campa&ntilde;as de movilizaci&oacute;n. Ser una &ldquo;fuerza nueva&rdquo; evoca m&aacute;s al pasado que a un futuro de bienestar por construir. Las franjas rojas y verdes son elementos que hist&oacute;ricamente han acompa&ntilde;ado a las siglas del partido, pero han dejado demasiado solo a un candidato vendido al PSE-EE y en una carrera de fondo con Pello Otxandiano. Ambos, Pradales y Otxandiano, rivalizan por quedar primeros el 21 de abril en la cr&oacute;nica de un Gobierno anunciado. Porque piensen lo que piensen los y las votantes del PSE-EE, Eneko Andueza ya ha decidido y, pase lo que pase, gobernar&aacute; el PNV.
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales premisas en campa&ntilde;a, si los datos te son favorables, es no 'meter la pata'. EH Bildu es sabedor de ello y de que sus siglas cotizan al alza tras los resultados en las contiendas electorales de 2023. Por eso, han decidido pasar de puntillas en esta campa&ntilde;a. Sin estridencias. Y para eso, qu&eacute; mejor candidato que Otxandiano, discreto y agazapado tras unas gafas que ocultan al menos una timidez impl&iacute;cita. Esta discreci&oacute;n se ha trasladado al cartel en el que candidatos y candidatas se mantienen en un segundo plano dando el protagonismo al estruendoso verde de su marca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio es ahora&rdquo;, eslogan elegido por EH Bildu roza el utilizado por un Podemos que en 2015 situado en la cresta de ola pretend&iacute;a asaltar las instituciones y que ahora Arnaldo Otegi rescata para alcanzar el cielo vasco. Mientras, los de azul, el Partido Popular, acostumbrados a centrar la batalla en relatos 'madrile&ntilde;os', sufren una campa&ntilde;a territorializada con la vivienda y la salud como ejes. No caben 'ayusadas' en una &ldquo;Euskadi abierta&rdquo; que nos tendr&aacute;n que explicar a qui&eacute;n o a qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y en esta ensalada de colores y esl&oacute;ganes estamos las vascas y los vascos a la espera de pasar el trago y que el 22 de abril nos encontremos con que nada haya cambiado y, por tanto, no logremos tener una Euskadi nueva, porque quien decide ha decidido que el bienestar en Euskadi contin&uacute;e en construcci&oacute;n 'in saecula saeculorum'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/colores-esloganes-si-decidido_132_11279666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Apr 2024 19:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colores, eslóganes, sí, pero todo decidido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Elecciones Euskadi 2024,EH Bildu,PNV,Gobierno vasco,Parlamento Vasco,Sumar,Podemos,Elkarrekin Podemos,Yolanda Díaz,IU - Izquierda Unida,Equo,PSE - Partido Socialista de Euskadi,Arnaldo Otegi,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta noche la gente ha dormido tranquila]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/noche-gente-dormido-tranquila_132_10404520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/986c1b3f-6344-426d-b95c-c99467adf9a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta noche la gente ha dormido tranquila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“El espacio de Sumar está en transformación y las personas y formaciones que lo conformamos estamos dispuestas a consolidar este espacio político llamado a ser determinante en Euskadi”</p></div><p class="article-text">
        La noche del 23J ha sido una noche intensa. De nervios. Era patente el inter&eacute;s que despertaban estas elecciones en quienes defendemos los derechos de las mujeres, de quienes pensamos que la crisis clim&aacute;tica o la transici&oacute;n ecol&oacute;gica son retos de pa&iacute;s y de quienes apoyamos toda medida dirigida a mejorar la vida de los y las trabajadoras, de los y las j&oacute;venes o de nuestros mayores. Es un inter&eacute;s que pasa por defender a una mayor&iacute;a social que ha demostrado querer un futuro mejor con un Gobierno progresista.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de ayer lo deja claro, la ciudadan&iacute;a no quiere un Gobierno &ldquo;facha&rdquo;. Las mujeres, las personas LGTBI y los y las j&oacute;venes quieren un Gobierno progresista. Ahora el bal&oacute;n est&aacute; en quienes conforman el arco parlamentario y rechazan tener a Alberto Feij&oacute;o en La Moncloa, porque si Pedro S&aacute;nchez no consigue suficientes apoyos en su investidura, habr&aacute; repetici&oacute;n electoral. Y es que a pesar de que salten, bailen y griten esl&oacute;ganes ofensivos en G&eacute;nova, lo que se consigui&oacute; el 23J es que no vaya a haber un Gobierno de retroceso, un Gobierno de recortes, un Gobierno de censuras y mentiras del Partido Popular y Vox. Feij&oacute;o nos ha dejado algunas ense&ntilde;anzas, como que las mentiras tienen patas cortas o que ganar unas elecciones no implica gobernar, con ejemplos como los de Extremadura, Gipuzkoa o Vitoria-Gasteiz.
    </p><p class="article-text">
        Ayer se vot&oacute; progreso, y votamos por haber logrado que las mentiras y los bulos no puedan gobernar nuestras vidas y que a pesar de lo que los sondeos auguraban apenas hace un mes se ha conseguido una remontada ante la derrota moral a la que la derecha ha querido someter a todas las personas que ayer salieron a votar sin miedo y con esperanza. 3.008.887 personas han confiado en Sumar, 127.031 en Euskadi. Vascos y vascas salieron a votar este 23 de julio para que Yolanda D&iacute;az est&eacute; en un Gobierno que cuide de la gente y rechazar cualquier Gobierno con la extrema derecha y con Santiago Abascal de vicepresidente.
    </p><p class="article-text">
        Euskadi lo ha dejado claro, la victoria de PSE-EE, junto con los resultados de PNV y EH Bildu, certifican la apuesta de la ciudadan&iacute;a vasca por la reedici&oacute;n de la mayor&iacute;a que ha sostenido a la coalici&oacute;n progresista de la que Sumar ha sido parte fundamental esta legislatura. En estas elecciones, Sumar aspiraba al menos a repetir los resultados de las elecciones de 2019 con un representante en cada territorio. Y no se ha conseguido.
    </p><p class="article-text">
        No se ha logrado llegar a quienes en 2019 confiaron en las formaciones que hoy conforman Sumar y mucho menos en quienes las apoyaron en 2015. Sin embargo, son casi 70.000 votos m&aacute;s los que se consiguen respecto a las elecciones municipales del pasado mayo. Por eso, hay que ponerse a trabajar desde hoy mismo para recuperar ese apoyo. Es necesario volver a ilusionar haciendo realidad todo aquello que hemos dicho durante la campa&ntilde;a electoral. &Eacute;stas han sido las primeras elecciones de Sumar, un proyecto de mirada larga y que ser&aacute; clave para afrontar los retos que vienen.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Euskadi. El espacio de Sumar est&aacute; en transformaci&oacute;n y las personas y formaciones que lo conformamos estamos dispuestas a consolidar este espacio pol&iacute;tico llamado a ser determinante en Euskadi, como ya lo es en el estado trabajando por mejorar la vida de las personas y que todas ellas puedan dormir mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/noche-gente-dormido-tranquila_132_10404520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jul 2023 19:46:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta noche la gente ha dormido tranquila]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El monstruo de la abstención]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/monstruo-abstencion_132_10250249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97c81433-e60d-4566-987b-d7485682df38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El monstruo de la abstención"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es importante interpelar a los y las más jóvenes, a quienes están engullidos por el monstruo de la abstención y que deberían tener un futuro por delante y no ser presa de otros monstruos como el de la crisis climática"</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; siendo un 'd&iacute;a de despu&eacute;s' de infarto. Y ya no por los resultados de las elecciones municipales y forales. Pedro S&aacute;nchez acaba de devolvernos a campa&ntilde;a electoral con un adelanto que nadie esperaba.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados obtenidos por los partidos que conforman el Gobierno de coalici&oacute;n, junto con el aumento de la abstenci&oacute;n, dan se&ntilde;ales evidentes y S&aacute;nchez adelanta las elecciones con un socio de Gobierno que desaparece y con una Yolanda D&iacute;az con poco tiempo para negociar la coalici&oacute;n y las listas de Sumar. 
    </p><p class="article-text">
        Probablemente S&aacute;nchez ha medido y le salen las cuentas centrado en el bipartidismo y con un PP m&aacute;s Vox que no suman suficiente. Lo que me pregunto es si alguien ha hecho alguna lectura correcta de lo que significa que la abstenci&oacute;n sea quien obtiene los mejores resultados con una tendencia creciente.
    </p><p class="article-text">
        En el d&iacute;a de despu&eacute;s, se escucha a los diferentes responsables de las diferentes formaciones culpar de su fracaso a la abstenci&oacute;n como si se tratase de un monstruo que cada cita electoral sale del armario a tragarse a los y las votantes. La abstenci&oacute;n es el resultado de la incapacidad de movilizar principalmente a j&oacute;venes, mujeres y personas de la llamada clase baja que son quienes concentran, en mayor medida, ese 40% de potenciales votantes que optan por no votar.
    </p><p class="article-text">
        En esa par&aacute;lisis, EH Bildu ha sido la &uacute;nica formaci&oacute;n que ha sumado votos. Tambi&eacute;n en Vitoria-Gasteiz, donde partidos como Elkarrekin se desangran y donde el PNV recibe un castigo importante. No ha ocurrido s&oacute;lo en la capital de Euskadi. Ahora el trabajo se centra en los despachos donde los diferentes dirigentes tendr&aacute;n que trazar sus estrategias sabiendo que en dos meses se vuelve a las urnas y vamos a ver qu&eacute; peso tiene esto en las decisiones que se tomen antes del 17 de junio, d&iacute;a en la que se constituyen los ayuntamientos.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados se&ntilde;alan un cambio de ciclo pol&iacute;tico claro que da la oportunidad a la generaci&oacute;n de nuevas alianzas. El an&aacute;lisis en las primeras horas de la ma&ntilde;ana pod&iacute;a ser uno, pero el anuncio del adelanto electoral genera otros marcos a tener en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular ha anunciado por boca de sus diferentes portavoces que no va a permitir que gobierne EH Bildu y, en Vitoria-Gasteiz, eso supone darle la alcald&iacute;a a una candidata socialista. Es un PP cuyo eslogan era &ldquo;Cambio&rdquo; dispuesto ahora a que nada cambie y vuelvan a ser el t&aacute;ndem de PNV y PSE-EE quienes gobiernen en minor&iacute;a la 'green capital'. Y a la vez, un PSE-EE que en 2015 se neg&oacute; a entrar en la estrategia de evitar que gobernara la lista m&aacute;s votada queda ahora se&ntilde;alado por sus opciones para impedirlo.
    </p><p class="article-text">
        Veremos tambi&eacute;n qu&eacute; movimientos se dan estas pr&oacute;ximas semanas, una vez que la disoluci&oacute;n de las Cortes coge a pie cambiado a un PNV herido, con una reflexi&oacute;n importante que hacer y con una renovaci&oacute;n generacional pendiente. Mientras, Arnaldo Otegi ya ha iniciado contactos para conformar alternativas progresistas en Euskadi, justo lo que el 23 de julio se juega en Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n en Europa, donde un Gobierno de Feij&oacute;o y Abascal dejar&iacute;a sin apoyo las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas en un momento donde las sequ&iacute;as y las inundaciones nos alertan de que no hay margen para no alinearnos con lo que expertos y expertas est&aacute;n advirtiendo.
    </p><p class="article-text">
        El todo o nada de S&aacute;nchez es un &oacute;rdago al futuro. Por eso, quienes hoy se esconden tras el monstruo de la abstenci&oacute;n deben salir a derrocarlo. Y para ello, es importante interpelar a los y las m&aacute;s j&oacute;venes, a quienes est&aacute;n engullidos por el monstruo de la abstenci&oacute;n y que deber&iacute;an tener un futuro por delante y no ser presa de otros monstruos como el de la crisis clim&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/monstruo-abstencion_132_10250249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 May 2023 05:43:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El monstruo de la abstención]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Campaña electoral: cuando lo irracional gobierna nuestros sentidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/campana-electoral-irracional-gobierna-sentidos_132_10225241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57e86528-1c16-4f1a-b17e-edf97c4182a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Campaña electoral: cuando lo irracional gobierna nuestros sentidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En periodo electoral escasea lo racional y no hay nada más irracional que enviar mensajes al electorado murciano queriendo gobernar en Vitoria-Gasteiz"</p></div><p class="article-text">
        En periodo electoral, la ciudadan&iacute;a vemos c&oacute;mo se nos divide en grupos m&aacute;s o menos homog&eacute;neos en relaci&oacute;n a la intenci&oacute;n de voto (convencidos, abstencionistas, votantes primerizos, &hellip;), o en clave geogr&aacute;fica (por municipio o barrio) o en t&eacute;rminos demogr&aacute;ficos (edad, g&eacute;nero, estado civil, nivel de estudios, &hellip;). Todo con el fin de fijar prioridades en el plan de campa&ntilde;a y definir un mensaje que se ajuste a nuestros intereses para elaborar estrategias basadas en las emociones. Porque si existe algo irracional, eso es el voto electoral. Se vota m&aacute;s con las tripas o el coraz&oacute;n que con la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a se inici&oacute; con un mensaje central en clave de primera vuelta de las elecciones generales. Discursos y anuncios en torno a pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que se escapaban del &aacute;mbito competencial municipal y foral y pulsos entre formaciones para mostrar qui&eacute;n es m&aacute;s &uacute;til &ldquo;en Madrid&rdquo;. Cuando la campa&ntilde;a baj&oacute; al mensaje local, a los que se ha venido llamando &ldquo;las cosas del comer&rdquo;, <span class="highlight" style="--color:white;">Covite denunci&oacute; que 44 integrantes de las candidaturas de EH Bildu para las&nbsp;</span>elecciones forales y municipales<span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;en&nbsp;</span>Euskadi&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">y&nbsp;</span>Navarra hab&iacute;an sido condenados por pertenencia y colaboraci&oacute;n con ETA.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, una vez anunciado que los siete candidatos de EH Bildu condenados por delitos de sangre renunciaban a tomar el acta si resultasen elegidos, y pese al esfuerzo de algunos y algunas candidatas por centrar la campa&ntilde;a en el mensaje m&aacute;s local, se mantiene el ruido proveniente desde quien quiere convertir estas elecciones en un plebiscito a Pedro S&aacute;nchez.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que, en mitad de campa&ntilde;a, se mantiene el ruido generado por elementos trumpistas como D&iacute;az Ayuso, que no permite que la ciudadan&iacute;a escuche lo que de verdad importa, propuestas y soluciones a problemas en &aacute;mbitos tan dispares como la movilidad, el urbanismo, la dependencia, la fiscalidad o la mitigaci&oacute;n de los efectos del cambio clim&aacute;tico. Ya no es el algoritmo quien colapsa la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, sino el incesante ruido que genera quienes no tienen nada que ofrecer.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tengo dudas de que una campa&ntilde;a electoral a estas alturas sea capaz de movilizar una abstenci&oacute;n que las encuestas fijan en torno al 40%. No se esperan, por tanto, y a pesar de ruido, que vayan a darse demasiados cambios m&aacute;s all&aacute; de los trasvases de votos dentro de los mismos bloques (derecha-izquierda). Pero, tal vez, esto sea suficiente para que la foto que ofrecen los &uacute;ltimos sondeos salga movida en Vitoria-Gasteiz.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Solo a partir del pr&oacute;ximo domingo veremos qu&eacute; tiene m&aacute;s peso en el electorado gasteiztarra, si mirar al futuro o amar la ciudad que una o uno quiere. Si bien los esl&oacute;ganes pretenden llegar al coraz&oacute;n, a las emociones del electorado, el cartel se ha convertido en un elemento simb&oacute;lico que apenas tiene presencia en la sociedad de la informaci&oacute;n donde las redes sociales echan humo estos d&iacute;as. Partidos pol&iacute;ticos de todos los colores lo confieren todo al algoritmo y Twitter, Instagram y TikTok llenan el universo digital de videos publicitarios, entrevistas y m&iacute;tines.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Yo, que soy una nost&aacute;lgica, sigo observando los carteles con el &aacute;nimo de que me cuenten qu&eacute; hay detr&aacute;s. Y observo que el uso del primer plano de la candidata, el fondo blanco y el verde como color principal son los elementos comunes en los carteles de PNV y EH Bildu. Yo les agradezco el uso del blanco, primero porque permite relajar la vista en un momento de caos visual y narrativas surrealistas y, porque deja volar la imaginaci&oacute;n de quien lo observa, permitiendo crear ese marco o contexto donde situar a la candidata. Y el verde es un color que transmite</span> serenidad, estabilidad y equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">As&iacute; que las dos candidatas en liza para alcanzar la alcald&iacute;a de Vitoria-Gasteiz coinciden en la estrategia visual. Sin embargo, es el PSE-EE quien puede ofrecer la gobernabilidad a izquierda y a derecha.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En tiempos de saturaci&oacute;n, el uso de su color corporativo le puede jugar una mala pasada al PSE-EE ya que, si bien el color rojo puede despertar much&iacute;simas sensaciones o incrementar el ritmo card&iacute;aco trasmitiendo&nbsp;</span>energ&iacute;a o pasi&oacute;n,<span class="highlight" style="--color:white;"> un exceso, podr&iacute;a proyectar urgencia, peligro e incluso ira y no est&aacute; el horno para bollos. El eslogan que acompa&ntilde;a a la candidata recuerda demasiado al utilizado por Podemos a&ntilde;os atr&aacute;s, a no ser que el &ldquo;contigo&rdquo; est&eacute; dirigido al PNV y no a la ciudadan&iacute;a, claro.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No parece que existan dudas de que Maider Echevarria vaya a dotarle de ese brochazo rojo que le falta al cartel del PNV para identificarlo con los colores de su logotipo. As&iacute; que sobrevuela el interrogante de si en el caso de que EH Bildu gane las elecciones, se va respetar la lista m&aacute;s votada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ainhoa Domaica y su azul &ldquo;Partido Popular&rdquo; se ha autoenmendado y ha se&ntilde;alado que no va a permitir que Vitoria-Gasteiz sea gobernada por EH Bildu acatando el mandato de la &ldquo;jefa&rdquo; del PP madrile&ntilde;o. Ya lo dec&iacute;a yo al inicio, en periodo electoral</span> escasea lo racional y es que, no hay nada m&aacute;s irracional que enviar mensajes al electorado murciano queriendo gobernar en Vitoria-Gasteiz.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;nimo que ya nos queda menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/campana-electoral-irracional-gobierna-sentidos_132_10225241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 May 2023 19:41:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Campaña electoral: cuando lo irracional gobierna nuestros sentidos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La salud viaja en transporte público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/salud-viaja-transporte-publico_132_10043870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c93b143e-42e7-4b09-9b57-74602eab8528_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La salud viaja en transporte público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este ejercicio individual de optar por el transporte eficiente atiende a una cotidianidad mucho más común entre las mujeres y, si no, no tienen mas que acceder a un medio de transporte público cada mañana para convencerse de ello"</p></div><p class="article-text">
        Es evidente que la lucha contra el cambio clim&aacute;tico est&aacute; ya presente no solo en la agenda informativa sino en la agenda de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Seg&uacute;n el bar&oacute;metro de Tezanos, es una de las principales preocupaciones de la ciudadan&iacute;a por encima del problema como el del acceso a la vivienda o el de la corrupci&oacute;n y el fraude en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En la lucha contra el cambio clim&aacute;tico es necesario tanto la implementaci&oacute;n de medidas de mitigaci&oacute;n encaminadas a reducir y limitar las emisiones de los conocidos gases de efecto invernadero como medidas dirigidas a reducir los efectos de &eacute;ste. Por eso, es importante que cada ciudadano y ciudadana tomemos conciencia y tengamos claro de qu&eacute; forma podemos contribuir en la reducci&oacute;n de las emisiones contaminantes y cu&aacute;les son las diferentes soluciones para abordar los efectos que ya soportamos. 
    </p><p class="article-text">
        Una medida mitigadora es, por ejemplo, el uso de medios de transporte p&uacute;blicos o la movilidad activa (desplazarnos en bicicleta o caminando). Coger la bicicleta o el tranv&iacute;a diariamente se convierten as&iacute; en una actitud imprescindible para frenar el cambio clim&aacute;tico. Este ejercicio individual de optar por el transporte eficiente atiende a una cotidianidad mucho m&aacute;s com&uacute;n entre las mujeres y, si no, no tienen mas que acceder a un medio de transporte p&uacute;blico cada ma&ntilde;ana para convencerse de ello. Adem&aacute;s, pueden consultar el<span class="highlight" style="--color:white;"> informe&nbsp;&ldquo;</span><em>El cambio clim&aacute;tico en Euskadi desde la perspectiva de g&eacute;nero&rdquo;</em><span class="highlight" style="--color:white;">, elaborado por&nbsp;</span>Ihobe<span class="highlight" style="--color:white;"> en colaboraci&oacute;n con Emakunde, que se&ntilde;ala que son </span>las mujeres quienes contribuyen a la reducci&oacute;n de las emisiones a trav&eacute;s de una movilidad m&aacute;s sostenible<span class="highlight" style="--color:white;">, basada en trayectos a pie o en transporte p&uacute;blico en oposici&oacute;n al uso del veh&iacute;culo privado que, habiendo estado tradicionalmente m&aacute;s asociado a los hombres, sigue siendo hoy en d&iacute;a su patr&oacute;n de movilidad m&aacute;s extendido en los traslados diarios al trabajo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los desplazamientos de las mujeres y sus itinerarios, sin embargo, no solo son al trabajo, sino que tambi&eacute;n est&aacute;n relacionados con las diferentes tareas de los cuidados. Cuidados que asociamos con los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, las personas dependientes o nuestros mayores sin caer en la cuenta de que cada desplazamiento en transporte p&uacute;blico contribuye a generar entornos m&aacute;s amables, m&aacute;s saludables y menos ruidosos. Cada desplazamiento que no hacemos en un coche de combusti&oacute;n nos acerca m&aacute;s a la recuperaci&oacute;n de nuestras calles como espacios para el disfrute y su conversi&oacute;n en lugares de encuentro y espacios saludables y seguros para la infancia y para nuestros mayores. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La reducci&oacute;n de tubos de escape en nuestras calles y el aumento del uso del transporte p&uacute;blico contribuye a hacer ciudades m&aacute;s respirables y menos estresantes. Y es que situar la salud f&iacute;sica y mental en el centro de nuestras prioridades cuando apostamos por el transporte p&uacute;blico o la movilidad activa en nuestros desplazamientos diarios, tambi&eacute;n va de cuidarnos y de cuidar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En los &uacute;ltimos meses se ha incorporado al debate de la movilidad urbana otra medida mitigadora: las zonas de bajas emisiones (ZBE), &aacute;reas urbanas </span>en las que el acceso y circulaci&oacute;n de veh&iacute;culos contaminantes queda restringido debido a sus emisiones. <span class="highlight" style="--color:white;">Dicho debate se ha centrado en hablar del coche, dejando en un plano invisible la salud de las personas que es de lo que se trata de proteger. Y es que no debemos olvidar que hablar de zonas de bajas emisiones, es hablar de la mejora de la calidad del aire de nuestras ciudades y entonos residenciales o escolares y eso pasa por la reducci&oacute;n del n&uacute;mero de tubos de escape circulando por nuestras calles.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Seg&uacute;n la OMS, la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica es una emergencia sanitaria mundial y cuarta causa de muerte, siendo ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes las personas m&aacute;s vulnerables a los efectos adversos para la salud. Seg&uacute;n la prestigiosa revista cient&iacute;fica 'The Lancet', los efectos en las personas m&aacute;s j&oacute;venes causados por estar expuestos a toxicidades ambientales perdurar&aacute;n en su organismo de por vida. Y hace ya unos a&ntilde;os, que la OMS se&ntilde;al&oacute; que 1.800 millones o lo que es lo mismo, el 93% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as menores de 16 a&ntilde;os de todo el mundo respiran aire tan contaminado que pone en riesgo su salud y desarrollo cognitivo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Por eso, hablar de zonas de bajas emisiones es hablar de salud. De salud para nuestros pulmones y tambi&eacute;n de salud mental. Piensen en lo que consideran</span> una ciudad amable donde se pueda caminar con tranquilidad entre arbolado y calles seguras, probablemente pensar&aacute;n en una ciudad donde ni&ntilde;os y ni&ntilde;as puedan hacer vida en la calle de forma aut&oacute;noma y segura alejados del ruido del tr&aacute;fico y la contaminaci&oacute;n. Una ciudad donde las personas mayores y quienes tengan alg&uacute;n tipo de afecci&oacute;n cardiopulmonar puedan respirar aire limpio y gozar de buena salud y, por tanto, de calidad de vida. Por eso, hacer uso del transporte p&uacute;blico y de la movilidad activa es tambi&eacute;n hablar de cuidados y de eso las mujeres sabemos un rato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/salud-viaja-transporte-publico_132_10043870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Mar 2023 21:25:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La salud viaja en transporte público]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El epílogo de la OPE de Osakidetza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/epilogo-ope-osakidetza_132_9219129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69a3e300-4066-4dc8-b3f8-e34b64a4f3f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El epílogo de la OPE de Osakidetza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Era tan burdo el sistema clientelar generado que resultaba hasta difícil de creer; ahora, cerrada la investigación,  todo seguirá igual</p></div><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os han pasado desde aquel primer cap&iacute;tulo. Era junio de 2018 cuando desvel&eacute; el acta de manifestaciones que pronosticaba los resultados de los ex&aacute;menes de las oposiciones de Anestesiolog&iacute;a y Traumatolog&iacute;a de la OPE de Osakidetza.
    </p><p class="article-text">
        Aquella impunidad con la que se hab&iacute;a gestado un modelo por el cual unas pocas personas gozaban de ventaja para acceder a una plaza fija en nuestro sistema p&uacute;blico de salud parec&iacute;a saltar por los aires. O eso pensaba yo cuando ide&eacute; poner negro sobre blanco ante un notario el resultado de unas oposiciones cuyo resultado estaba ya cantado.
    </p><p class="article-text">
        Fue duro para alguien como yo, alejada de aquel &lsquo;vox populi&rsquo;, conocer que las oposiciones de las especialidades hospitalarias de Osakidetza vulneraban todo principio de igualdad de oportunidades. Era tan burdo el sistema clientelar generado que resultaba hasta dif&iacute;cil de creer. Sin embargo, que las actas acertaran de pleno el resultado de quienes ser&iacute;an las notas m&aacute;s altas en las dos especialidades no daba lugar a dudas.
    </p><p class="article-text">
        Lo complicado era probar lo que algunos llamaron anomal&iacute;a y que se trataba de un fraude en toda regla. Pese a que se hac&iacute;an denuncias &lsquo;in voce&rsquo; de lo que a&ntilde;o tras a&ntilde;o ocurr&iacute;a en las oposiciones de Osakidetza, no hab&iacute;a pruebas que demostrasen la estafa. Las actas notariales supusieron tal evidencia que se pudo comenzar a tirar del hilo esperando que alguien tirase de la manta. Pocos osaron hacerlo y quienes lo hicieron se han visto represaliados de una u otra forma.
    </p><p class="article-text">
        Pude acceder a revisar las actas de los diferentes tribunales de las oposiciones de las especialidades hospitalarias y comprobar que solo hac&iacute;a falta un poco de inter&eacute;s para ir atando cabos. Era todo tan burdo que rozaba lo grosero pese a tener que leer entre renglones cubiertos de cinta correctora que pretend&iacute;an tapar lo m&aacute;s evidente.
    </p><p class="article-text">
        Una vez tuve posibilidad de acceder a los ex&aacute;menes de la especialidad de anestesiolog&iacute;a, pude comprobar que todos ellos ten&iacute;an el nombre de su autor o autora escrito en la parte superior con la misma graf&iacute;a. Unos documentos que deb&iacute;an mantener el anonimato lo hab&iacute;an perdido. Y lo que parec&iacute;a una pieza crucial en el cap&iacute;tulo de la investigaci&oacute;n judicial no parece haberlo sido.
    </p><p class="article-text">
        El Ararteko, en el informe que elabor&oacute;, no tuvo dudas, tampoco la Fiscal&iacute;a, cuyo decreto era claro. Incluso el entonces consejero de Salud, Jon Darp&oacute;n, dej&oacute; su cargo acreditando su responsabilidad pol&iacute;tica ante tal esc&aacute;ndalo.
    </p><p class="article-text">
        En siguientes cap&iacute;tulos comenzaron a desfilar imputados e imputadas por dependencias judiciales y tambi&eacute;n denunciantes y denunciantas por despachos de Osakidetza. Todo bajo un silencio atronador que facilita que lo punible consiga ser impune.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana se ha conocido que se da por concluida la investigaci&oacute;n judicial pese a que algunos sindicatos hab&iacute;an pedido m&aacute;s tiempo para conseguir que se tuvieran en cuenta otras pruebas excluidas de las pesquisas, como los ex&aacute;menes de las especialidades denunciadas.&nbsp;Sin embargo, parece cerrarse esa posibilidad. Se acab&oacute; el cap&iacute;tulo con pocas esperanzas de que d&eacute; lugar a otro.
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os pens&eacute;, pobre ilusa de m&iacute;, que las actas ser&iacute;an el elemento clave para acabar con un modelo tan injusto como cruel con tantas y tantos profesionales m&eacute;dicos. Sin embargo, ya hace tiempo que hubiese registrado una tercera acta adivinando que todo quedar&iacute;a como estaba. El gatopardismo ha sido el principio por el cual se ha regido todo, tambi&eacute;n el renovado modelo de oposiciones m&eacute;dicas que permitir&aacute; que el patr&oacute;n contin&uacute;e. Nada habr&aacute; acabado, todo seguir&aacute; igual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/epilogo-ope-osakidetza_132_9219129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Aug 2022 19:46:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El epílogo de la OPE de Osakidetza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Osakidetza,Los Papeles de Osakidetza,Oposiciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Iros todos a la mierda']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/iros-mierda_132_8601321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b063a4e8-6fe3-44db-9007-34299701e6d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Iros todos a la mierda&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llevamos semanas en alerta sanitaria sin que se haya tomado ni una sola medida adicional que no sea el cierre de quirófanos y fiándolo todo a la vacunación ante la estupefacción de expertos y expertas</p></div><p class="article-text">
        'Iros todos a la mierda' es lo que Evaristo dec&iacute;a a los pol&iacute;ticos del mundo en 2003 en la canci&oacute;n del mismo nombre. Han pasado casi 20 a&ntilde;os y el desapego a la pol&iacute;tica de los m&aacute;s j&oacute;venes hace crecer la abstenci&oacute;n mientras la desconfianza en la clase pol&iacute;tica llega ya al 90% seg&uacute;n el Eurobar&oacute;metro.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia hunde la confianza de la ciudadan&iacute;a en los diferentes Gobiernos y los j&oacute;venes cada vez se muestran m&aacute;s irreverentes. Tal vez que sean las personas de entre 20 y 35 a&ntilde;os las de mayor porcentaje sin vacunar no es casualidad. En el concierto de La Polla Records se juntaron varias generaciones, irreverentes &ldquo;trasnochados&rdquo; pero tambi&eacute;n esa generaci&oacute;n de 'milenials' a quienes tampoco les gusta que le digan lo que hay que hacer. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queridos amiguitos, en este mundo todo est&aacute; bajo control... &iquest;todo? &iexcl;No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste ahora y siempre al invasor con una poci&oacute;n m&aacute;gica que los hace invencibles: el cerebro&rdquo;. Esa aldea gala deb&iacute;a ser el Buesa Arena, un espacio de propiedad p&uacute;blica que dio cobijo a negacionistas y &ldquo;desinformados&rdquo; acerca del uso de la mascarilla. Y el concierto de despedida de los de Evaristo se convirti&oacute; en una bacanal cuyas consecuencias las traer&aacute;n sus majestades los Reyes de Oriente convertidas en n&uacute;mero de contagios y en ocupaci&oacute;n de camas UCI.
    </p><p class="article-text">
        Quienes accedieron al concierto tuvieron que haber mostrado su certificado de vacunaci&oacute;n junto con el documento nacional de identidad. Eso al menos dec&iacute;a el decreto de Urkullu. Desconozco si estos controles se llevaron a cabo en este recinto p&uacute;blico mientras se amenazaba con multa a peque&ntilde;os hosteleros que se buscaban la vida para pedir dichos documentos a todo pichipata que quisiera acceder a sus establecimientos. Si el control se llev&oacute; a cabo, se podr&iacute;a decir que quienes accedieron al escenario a lanzar proclamas negacionistas lo hac&iacute;an con sus dosis de la Pfizer, Moderna u otra debidamente inoculadas.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso llevamos semanas viendo como los n&uacute;meros de contagios se multiplican exponencialmente. Llevamos semanas en alerta sanitaria sin que se haya tomado ni una sola medida adicional que no sea el cierre de quir&oacute;fanos y fi&aacute;ndolo todo a la vacunaci&oacute;n ante la estupefacci&oacute;n de expertos y expertas. Llevamos semanas con profesionales sanitarios alertando sobre lo que se nos ven&iacute;a y lanzando SOS desde la atenci&oacute;n primaria. Llevamos semanas sin que rastreadores y rastreadoras tengan recursos suficientes para realizar la tarea m&aacute;s importante para frenar la trasmisi&oacute;n comunitaria. Llevamos semanas sin hacer nada.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil dar cr&eacute;dito a la existencia de algo que ni vemos ni olemos ni podemos tocar. Y no me refiero al Labi. Estamos cansadas y cansados de una pandemia que en boca de la clase pol&iacute;tica estaba superada al pensar hace apenas dos meses en celebraciones como la de Santo Tom&aacute;s, San Sebasti&aacute;n y por supuesto la Navidad. As&iacute; que es dif&iacute;cil convencer de que el virus, de que la COVID-19, sigue ah&iacute; cuando te quitas la mascarilla para darle un sorbo a la ca&ntilde;a y ya no te la pones. Sigue ah&iacute; cuando te quitas la mascarilla para gritar &ldquo;Somos los nietos de los obreros que nunca pudisteis matar&rdquo; y el virus s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Dudo que este mi&eacute;rcoles, S&aacute;nchez haga m&aacute;s que recordar a las y los presidentes auton&oacute;micos que la obligatoriedad de la mascarilla en exteriores es un hecho y que &uacute;nicamente la podemos retirar si la distancia interpersonal es superior al metro y medio. Queda pendiente reducir aforos y horarios, algo que muy a pesar del ocio nocturno y de la hosteler&iacute;a en general, son medidas que los expertos est&aacute;n se&ntilde;alando como necesarias y de competencia auton&oacute;mica. Fiarlo todo a S&aacute;nchez es volver a tirar balones fueras y ya son muchos: a la hosteler&iacute;a, al personal sanitario, a la ciudadan&iacute;a, &hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Yo, por mi parte, har&eacute; los deberes y cenar&eacute; en mi n&uacute;cleo convivencial para poder cantar pl&aacute;cidamente '&iexcl;No somos nada!'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/iros-mierda_132_8601321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Dec 2021 20:31:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Iros todos a la mierda']]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esto no es Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-venezuela_132_7987067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6e19aff-1046-40ec-85f5-7e66d8179fe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esto no es Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modelo de OPE aún mantiene, tres años después, agujeros para que quienes tienen padrino puedan colarse</p></div><p class="article-text">
        Ya han pasado tres a&ntilde;os. Miro hacia atr&aacute;s y tan pronto me parece que ha pasado una vida como siento que fue ayer mismo cuando me reun&iacute;a con tres anestesistas para que me contaran las intrigas palaciegas de las pruebas de acceso a funcionario de nuestro sistema p&uacute;blico de Salud. A&ntilde;os atr&aacute;s, cuando ni siquiera hab&iacute;a pasado por mi cabeza entrar en pol&iacute;tica, siempre hab&iacute;a anhelado como ciudadana ser escuchada por una clase pol&iacute;tica cada vez m&aacute;s alejada de su sociedad. La pol&iacute;tica en las instituciones es una puesta en escena constante con muchos focos y cada vez menos frutos.
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a, Rober, Marta y Manoel entraron por primera vez en mi despacho. Llevaban a&ntilde;os trabajando como anestesistas en Osakidetza sin tener plaza fija. Pero lo m&aacute;s desesperante era que hab&iacute;an desistido de estudiar para sacar la oposici&oacute;n. Las plazas de especialistas hospitalarios est&aacute;n adjudicadas antes incluso de redactarse los ex&aacute;menes me explicaron.  La verdad es que la historia me sonaba a rep&uacute;blica bananera. No es que me costara creerles, es que en realidad no quer&iacute;a creer aquello que me dec&iacute;an que suced&iacute;a en el acceso al empleo p&uacute;blico en Euskadi. Todo el mundo lo sabe en Osakidetza y nadie se atreve a denunciarlo por temor a represalias y porque, adem&aacute;s, no hay forma de probarlo: lo tienen bien montado y con el amparo de los de arriba.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a que haber una forma de desmontar aquello. Quienes ocupaban el tribunal de la OPE de cada especialidad era quienes 'colocaban' a los suyos. &iquest;C&oacute;mo? Pues facilit&aacute;ndoles las respuestas del examen. &iquest;Y por qu&eacute; ten&iacute;an los miembros del tribunal el examen? Porque eran quienes los confeccionaban.
    </p><p class="article-text">
        En fechas en las que se produjo la reuni&oacute;n con los tres anestesistas ya era p&uacute;blico quienes formaban los tribunales de las diferentes especialidades por lo cual no ser&iacute;a dif&iacute;cil adivinar qui&eacute;nes iban a ser las personas opositoras que sacaran mejor nota y, por consiguiente, plaza fija por ser allegadas a los miembros del tribunal. Pero, si lo hac&iacute;amos p&uacute;blico, era evidente que se hubieran cambiado los planes y no hubi&eacute;ramos podido demostrar nada. De manera que, recurr&iacute; a las 'artes adivinatorias' e hicimos un acta ante notario mediante la cual manifest&aacute;bamos qui&eacute;nes iban a ser las personas con mejores notas en dos de las especialidades, traumatolog&iacute;a y anestesiolog&iacute;a. Ahora s&oacute;lo hab&iacute;a que esperar a que se hicieran las pruebas y saliesen los resultados.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros d&iacute;as de junio ya pod&iacute;amos sacar una de las actas, as&iacute; que convocamos a la prensa a una rueda de prensa el lunes 4. Los lunes suelen ser d&iacute;as tranquilos a nivel informativo y nos permitir&iacute;a poner el foco en un esc&aacute;ndalo que ya duraba demasiado tiempo oculto entre las bambalinas de Osakidetza. Sin embargo, el viernes anterior 'salt&oacute; la liebre' y un miembro de tribunal de la especialidad de cardiolog&iacute;a denunciaba p&uacute;blicamente que algo raro pasaba en las OPE. El motivo de salir a airear los trapos sucios pudo ser que no consiguiera meter a los suyos entre los primero para que alcanzaran una de las plazas a concurso, pero supuso el inicio de las 'Opes dopadas'.
    </p><p class="article-text">
        Tras un fin de semana en el que Osakidetza se hab&iacute;a colado en la agenda informativa, lleg&oacute; el momento de hacer p&uacute;blica el acta con el '<em>pleno al quince'. </em>La sala de prensa era un hervidero. Apenas hab&iacute;a pasado a&ntilde;o y medio desde que me hab&iacute;a convertido en parlamentaria vasca y enfrentarme a todos aquellos y aquellas periodistas me produc&iacute;a un v&eacute;rtigo que solo consegu&iacute;a controlar pensando que aquello era el inicio del final del clientelismo enquistado en nuestro Servicio Vasco de Salud.
    </p><p class="article-text">
        El acta acertaba con nombre y apellidos las personas que alcanzaban las mejores notas y, por lo tanto, se aseguraban una plaza fija. El golpe de efecto hab&iacute;a provocado una herida de muerte en quienes hasta entonces estaban al frente del Departamento de Salud del Gobierno vasco y de Osakidetza. Llegados a este punto, he de decir que &eacute;se no era ni mucho menos el objetivo. La meta era conseguir un modelo de oposici&oacute;n que garantizara la igualdad de oportunidades para todas las personas que se presentaban cada a&ntilde;o a las pruebas de especialistas hospitalarios y dejar atr&aacute;s las corruptelas y el clientelismo que se hab&iacute;a generado entono a estas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el Departamento de Jon Darp&oacute;n opt&oacute; por ponerse a la defensiva y negarlo todo se&ntilde;al&aacute;ndome a m&iacute; y a mi grupo como los culpables de que se produjeran estas anomal&iacute;as en Osakidetza por no denunciarlo previo a la realizaci&oacute;n de la prueba, o lo que es lo mismo, no haber dado la voz de alerta para que no se les hubiera podido pillar. El consejero y las personas de mayor responsabilidad del Departamento de Salud y de Osakidetza eran conocedoras de que los procesos llevaban a&ntilde;os siendo ama&ntilde;ados, pero aceptarlo supon&iacute;a autoinculparse. As&iacute; que optaron por la peor de las estrategias, la del ataque con la &uacute;nica munici&oacute;n que ten&iacute;an a su alcance, la de mentir y descalificar. 
    </p><p class="article-text">
        Un mes despu&eacute;s, de manera extraordinaria, se celebr&oacute; una comisi&oacute;n en el Parlamento Vasco para que Darp&oacute;n y su equipo comparecieran a dar explicaciones. Fueron ocho horas de comisi&oacute;n. Era evidente lo que nos iban a contar, as&iacute; que yo elabor&eacute; los discursos de mis tres turnos de intervenci&oacute;n de los cuales no tuve que mover ni una coma. Fui la diana de todos los ataques del consejero, primero mencionando Venezuela, luego la piscina y el chalet de Pablo Iglesias y, finalmente, intentando ridiculizarme por leer mis discursos, mientras &eacute;l mismo no levantaba cabeza de los papeles que sus asesores le hac&iacute;an llegar.
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n solo sirvi&oacute; para evidenciar la necesidad de una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n que diera luz al esc&aacute;ndalo de las 'Opes dopadas'. Pese a ello, cuando lleg&oacute; el momento de votar en el pleno, la iniciativa consigui&oacute; &uacute;nicamente el respaldo de EH Bildu y Elkarrekin Podemos. Mientras los sindicatos hac&iacute;an su trabajo y la Fiscal&iacute;a comenzaba a investigar, no sin dificultades para acceder a diferente documentaci&oacute;n en manos de Osakidetza, desde el Parlamento intent&aacute;bamos acceder a toda esa documentaci&oacute;n no sin dificultades que obstaculizaban nuestra labor como parlamentarias.
    </p><p class="article-text">
        Para acceder a todo aquel ingente material solo se pod&iacute;a hacer con papel y boli en mano. No hab&iacute;a posibilidad alguna de que nos fotocopiaran la informaci&oacute;n o hacer fotograf&iacute;as de todas aquellas actas que evidenciaban manipulaci&oacute;n en los resultados pese a encontrarnos p&aacute;rrafos enteros cubiertos con cinta correctora. 
    </p><p class="article-text">
        Nunca fue f&aacute;cil investigar acerca del 'modus operandi' de quienes durante a&ntilde;os hab&iacute;an convertido Osakidetza en un reino de taifas. Pero era tan burda la forma de obrar, que junto con otras denuncias que se produjeron por parte de miembros de los tribunales y el estudio psicom&eacute;trico de los resultados de m&aacute;s de veinte especialidades, no hab&iacute;a manera de mantener aquel buque de la verg&uuml;enza a flote. Era el momento de reprobar a un consejero que con <em>la boca</em> &ldquo;llena de rigor, prudencia y transparencia&rdquo; se hab&iacute;a quedado 'desnudo' ante la evidencia y la dimisi&oacute;n de parte de sus colaboradores.
    </p><p class="article-text">
        Aquella iniciativa no lleg&oacute; a debatirse, unos d&iacute;as antes de que llegara al pleno, Jon Darp&oacute;n presentaba su renuncia al lehendakari. En la comparecencia en rueda de prensa para dar mi parecer al respecto, se me interpel&oacute; acerca de si pensaba que aquello era un triunfo para Elkarrekin Podemos. No pude ser m&aacute;s clara, era el triunfo de todas aquellas personas opositoras que merec&iacute;an igualdad de oportunidades en el acceso a la funci&oacute;n p&uacute;blica, pero sobre todo era el triunfo de tres personas valientes, Rober, Marta y Manoel, que se atrevieron a denunciarlo sabiendo que aquello les iba a pasar factura.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, solo espero que a quienes ahora corresponde, consigan culminar aquel trabajo y mejoren un modelo de OPE, que a&uacute;n mantiene agujeros para que quienes tiene padrino puedan colarse. El resto queda en manos de la justicia. Una justicia que, seg&uacute;n leo en prensa, sigue a la espera de que Osakidetza le aporte la documentaci&oacute;n que lleva a&ntilde;os esperando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-venezuela_132_7987067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 May 2021 19:51:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esto no es Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Los Papeles de Osakidetza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los otros efectos secundarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/efectos-secundarios_132_7841248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f6beca7-13d0-4946-ae9f-1d640bd495bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los otros efectos secundarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me pregunto si la ciudadanía confía más en las personas expertas o en la clase política en torno a todo lo que tenga que ver con las vacunas</p></div><p class="article-text">
        Casi desde el inicio de esta pandemia, la ciudadan&iacute;a ha estado sometida a una ingente cantidad de informaci&oacute;n diaria. El papel que juega la inmediatez en la sociedad de la comunicaci&oacute;n genera no s&oacute;lo un volumen importante de informaci&oacute;n sino la ausencia de una cr&iacute;tica que toda sociedad deber&iacute;a hacer.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio &ldquo;Seguimiento informativo y percepci&oacute;n del riesgo ante la COVID-19 en Espa&ntilde;a&rdquo; realizado por la Revista Cient&iacute;fica de Comunicaci&oacute;n y Educaci&oacute;n, Comunicar, la sobreexposici&oacute;n informativa a la que la poblaci&oacute;n se vio sometida los primeros meses de pandemia, facilit&oacute; la propagaci&oacute;n de noticias falsas, con el alcance psicol&oacute;gico y social que este fen&oacute;meno pudo implicar en una poblaci&oacute;n inmersa en un contexto de estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, una exposici&oacute;n acr&iacute;tica y sin una adecuada profundizaci&oacute;n en los contenidos genera la llamada posverdad o si lo prefieren distorsi&oacute;n de la realidad. El asesor en comunicaci&oacute;n, Antonio Guti&eacute;rrez-Rub&iacute;, llama a esta sobreabundancia informativa infodemia y se&ntilde;ala que, junto con las 'fake news', est&aacute;n condicionando la gesti&oacute;n de la comunicaci&oacute;n a nivel global y, por ello, se hace necesaria m&aacute;s que nunca una comunicaci&oacute;n clara y profesional por parte de los gobiernos. 
    </p><p class="article-text">
        Seguramente gestionar la comunicaci&oacute;n est&aacute; teniendo una dificultad an&aacute;loga a la que pueda suponer gestionar la propia crisis, tanto la sanitaria, como la social y la econ&oacute;mica, pero al menos, una prioridad deber&iacute;a ser que los objetivos sanitarios, sociales, econ&oacute;micos y comunicativos estuvieran perfectamente alineados. Es evidente que hemos entrado en bucle y que somos incapaces de salir de un ciclo en el que se imponen restricciones y se relajan y, como consecuencia de ello, la tasa de incidencia baja y sube volviendo a donde est&aacute;bamos. Pero m&aacute;s sorprendente es que, mientras se nos lanzan mensajes desde las instituciones para que limitemos la vida social al tiempo que se cierra el interior de la hosteler&iacute;a, se nos invite a comprar bonos para gastar en los bares y restaurantes de nuestra ciudad. La ciudadan&iacute;a no puede asimilar tanta informaci&oacute;n, pero, peor a&uacute;n, no puede asimilar informaci&oacute;n contradictoria de quien les ha tocado gestionar esta pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        La inmediatez es uno de los elementos clave en la comunicaci&oacute;n de crisis que, sin embargo, choca frontalmente con el principio de precauci&oacute;n impuesto para el an&aacute;lisis de posibles efectos de vacunas como AstaZeneca o Janssen. Los tiempos en investigaci&oacute;n colisionan con informar de manera r&aacute;pida por la necesidad de neutralizar cualquier atisbo de p&aacute;nico que pudiera transformarse en una nueva crisis, la de falta de credibilidad y p&eacute;rdida de confianza.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, me pregunto si la ciudadan&iacute;a conf&iacute;a m&aacute;s en las personas expertas o en la clase pol&iacute;tica en torno a todo lo que tenga que ver con las vacunas o son los propios dirigentes los que, con sus decisiones apresuradas y a veces contradictorias, cultivan la desconfianza. Y es que llama la atenci&oacute;n que la EMA, Agencia Europea del Medicamento, haya concluido que AstraZeneca es apta para mayores de dieciocho a&ntilde;os y nuestros y nuestras dirigentes ya han determinado vacunar &uacute;nicamente con los viales de Oxford a las personas mayores de sesenta a&ntilde;os. A qui&eacute;n le importa lo pueda decir la EMA en relaci&oacute;n a la vacuna Janssen, si la ciudadan&iacute;a ya ha sido bombardeada con p&iacute;ldoras anestesiantes mientras decenas de opin&oacute;logos, que no expertos, habr&aacute;n desfilado por los plat&oacute;s de televisi&oacute;n sumando a la infodemia, infoespect&aacute;culo y tal vez, los diferentes gobiernos tengan de antemano decidido a qui&eacute;n administrar la vacuna norteamericana al margen de lo que diga la ciencia. 
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una sociedad con prisas, m&aacute;s acostumbrada a poner tiritas, cuesten lo que cuesten, que a prevenir heridas. Y donde la precauci&oacute;n no tiene cabida porque la inmediatez, aunque tenga efectos secundarios, es prioritaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/efectos-secundarios_132_7841248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Apr 2021 19:11:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los otros efectos secundarios]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que no doblen las campanas para no desmoralizar a la población]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-doblen-campanas-no-desmoralizar-poblacion_132_7213127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/231a57b7-70ed-4f7f-83fe-e3279a1069d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que no doblen las campanas para no desmoralizar a la población"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la ciudadanía no cesamos en la búsqueda de estímulos que nos permitan mantenernos juiciosos, siendo espectadores de los sainetes como el de Don Luis Ángel y Don Ibon</p></div><p class="article-text">
        Esta semana hemos tenido a dos juristas como protagonistas del en&eacute;simo cap&iacute;tulo de esta especie de telenovela a la que empieza a parecerse la gesti&oacute;n de la pandemia, que s&oacute;lo en Euskadi se ha llevado por delante a m&aacute;s de 3.500 personas. El primer protagonista, un alto cargo del Gobierno vasco de los servicios jur&iacute;dicos del Departamento de Salud y miembro del LABI, &oacute;rgano que asesora al lehendakari en la toma de decisiones para hacer frente a la pandemia. El segundo protagonista es el juez que preside la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del Pa&iacute;s Vasco.
    </p><p class="article-text">
        El primero, Don Ibon Etxeberria, que asesora al Gobierno Vasco en la idoneidad de las medidas a tomar para contener los efectos de la pandemia, decidi&oacute; esta vez,interpretar la norma en su propio inter&eacute;s y saltarse el confinamiento perimetral impuesto a toda la ciudadan&iacute;a para irse a jugar al golf. El segundo, Don Luis &Aacute;ngel Garrido, la tom&oacute; con los epidemi&oacute;logos en un programa de radio describiendo su formaci&oacute;n como &ldquo;de poca monta&rdquo; y poniendo en duda las medidas tomadas para frenar la pandemia. Ibon Etxeberria y Luis &Aacute;ngel Garrido, cuyas vidas parec&iacute;an transitar en paralelo, uno en el poder ejecutivo y el otro en el judicial, se han cruzado esta semana colmando los titulares de los medios de comunicaci&oacute;n vascos y estatales.
    </p><p class="article-text">
        El juez, levantando ampollas. Y no s&oacute;lo por el auto que permite la reapertura de la hosteler&iacute;a en municipios con altos &iacute;ndices de contagio, sino porque en la tertulia radiof&oacute;nica, tuvo tambi&eacute;n tiempo de poner en duda las medidas impuestas para frenar la pandemia al datarlas en la Edad Media, cuando hubo que hacer frente a la Peste Negra: &ldquo;Que te digan que para que el virus se reduzca tiene usted que quedarse en casa, no hablar con nadie, no ir a ning&uacute;n acto cultural ni hacer nada de nada&hellip; &rdquo; , se lament&oacute; el magistrado.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, Don Luis &Aacute;ngel, hab&iacute;a le&iacute;do como yo en un peri&oacute;dico de tirada nacional que <span class="highlight" style="--color:white;">el&nbsp;&ldquo;</span>Regiment de preservaci&oacute; de la pestilencia&rdquo;<span class="highlight" style="--color:white;">, un tratado m&eacute;dico del siglo XIV del m&eacute;dico leridano Jacme d&rsquo;Agramont, recoge&nbsp;</span>diversos m&eacute;todos, remedios y recetas para prevenir el contagio de la peste y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">que todav&iacute;a hoy son v&aacute;lidos y por ello est&aacute;n en uso en la lucha epidemiol&oacute;gica. D&rsquo;Agramont recomendaba, adem&aacute;s, medidas como&nbsp;</span>el confinamiento, la desinfecci&oacute;n, la limpieza de calles o la ventilaci&oacute;n de las casas<span class="highlight" style="--color:white;"> para hacer frente a la Muerte Negra. Medidas que afortunadamente han servido para no empezar de cero en esta batalla contra la COVID-19. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Que su origen se remonte a la Edad Media no las invalida. Hay que recordar que el Derecho Administrativo, ese que practica Don </span>Luis &Aacute;ngel, <span class="highlight" style="--color:white;">aquel que controla el conjunto de normas que regula las relaciones del Estado con los particulares y del que se ha echado mano para la apertura de los bares, tiene su origen en las primeras civilizaciones como el Imperio Romano.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El juez no tiene raz&oacute;n para lamentarse porque en su intervenci&oacute;n no tuvo en cuenta, que hoy en d&iacute;a se ha sumado a la lucha contra la pandemia, personas investigadoras que, desde diferentes &aacute;mbitos, tambi&eacute;n desde el epidemiol&oacute;gico, est&aacute;n aportando nuevos instrumentos para hacer frente a la peste del siglo XXI, con el desarrollo de vacunas y nuevos f&aacute;rmacos. Don </span>Luis &Aacute;ngel<span class="highlight" style="--color:white;"> no deber&iacute;a desfallecer, porque el doctor D&rsquo;Agramont, con el permiso del magistrado, ya que probablemente este m&eacute;dico no tuviese ning&uacute;n doctorado, recoge en su tratado&nbsp;&ldquo;</span>la importancia del buen &aacute;nimo&rdquo;<strong>&nbsp;</strong><span class="highlight" style="--color:white;">como ant&iacute;doto para derrotar a la enfermedad. Y recomendaba que no doblaran las campanas para no desmoralizar a la poblaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">M&aacute;s de 3.500 campanadas de muerte llevamos escuchadas en las noticias diarias. Y pese a ello en la ciudadan&iacute;a no cesamos en la b&uacute;squeda de est&iacute;mulos que nos permitan mantenernos juiciosos, siendo espectadores de los sainetes como el de Don </span>Luis &Aacute;ngel <span class="highlight" style="--color:white;">y Don Ibon. Por cierto, mientras el juez deslizaba su ego por las ondas radiof&oacute;nicas, el ya cesado director de R&eacute;gimen jur&iacute;dico, Econ&oacute;mico y Servicios Generales del Departamento de Salud, lo hac&iacute;a por el 'green' de Laukariz, intentando mantener el &aacute;nimo con un deporte cuyo origen escoc&eacute;s nos remonta a la Edad Media y cuya regla n&uacute;mero uno es la relativa a la conducta del jugador.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-doblen-campanas-no-desmoralizar-poblacion_132_7213127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Feb 2021 19:16:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que no doblen las campanas para no desmoralizar a la población]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Osakidetza,Coronavirus,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por favor, póngase a la cola]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/favor-pongase-cola_132_6980387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9f93379-9831-4df0-988e-4d961ffa5fa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por favor, póngase a la cola"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los gerentes de Basurto y Santa Marina abandonan el barco con una torpeza digna de dos focas cuando salen del agua"</p><p class="subtitle">Dos altos cargos de la Sanidad vasca, ambos exconcejales del PNV en Bilbao, dejan el cargo tras vacunarse saltándose el protocolo</p></div><p class="article-text">
        La Democracia Representativa, aquella mediante la cual la ciudadan&iacute;a delega en los partidos pol&iacute;ticos su participaci&oacute;n en las decisiones pol&iacute;ticas, est&aacute; en crisis. De hecho, lleva ya tiempo en crisis. Una crisis basada en la desconfianza y el descr&eacute;dito que nuestra clase pol&iacute;tica y nuestros gobernantes han generado en la sociedad y acentuada por una constante falta de transparencia y ausencia de rendici&oacute;n de cuentas. 
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a se siente cada vez menos representada viendo que sus pol&iacute;ticas y pol&iacute;ticos, a quienes votaron, piensan m&aacute;s en ellos mismos que en quienes est&aacute;n fuera de las instituciones. Esta creciente desconfianza cala en una sociedad desgastada y que sufre una fatiga pand&eacute;mica tras casi un a&ntilde;o en que cada ma&ntilde;ana se levanta escuchando la adopci&oacute;n de nuevas medidas entre un alud informativo de desavenencias pol&iacute;ticas entre los diferentes gobiernos y partidos.
    </p><p class="article-text">
        Los muros de las instituciones parecen ser cada vez m&aacute;s gruesos acrecentando la distancia existente entre gobernantes y gobernados. Regidores municipales insisten a su ciudadan&iacute;a en la no celebraci&oacute;n de festejos de santos o copas deportivas, al tiempo que reciben a los equipos ganadores o izan banderas a puerta cerrada, pero eso s&iacute;, con la presencia de concejales y concejalas de todas las formaciones como si por una vez la democracia representativa si tuviera la funci&oacute;n de representar a todos y todas. Y ocurre que hay quien cunde con el ejemplo y se pone a celebrar tambi&eacute;n. Porque pese a que se insiste en ser solidarios, algunos creen que no hace ning&uacute;n da&ntilde;o a nadie saliendo a berrear y salt&aacute;ndose todas las medidas como quien coge el coche habiendo bebido.
    </p><p class="article-text">
        El individualismo es algo que llevamos tiempo consumiendo y ahora, apelando al sentimiento colectivo, nos quieren hacer pensar que &ldquo;nadie quedar&aacute; atr&aacute;s&rdquo; cuando lo que impera es un &ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo; que choca frontalmente con la responsabilidad social y el bien com&uacute;n que para algunos no es m&aacute;s que un eslogan. Y en ese &ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo; hay dos gerentes de hospitales vascos, concejales en el ayuntamiento de Bilbao en el pasado, y que, acostumbrados a tener pase vip y no tener que esperar nunca una oportunidad, se han puesto los primeros a la cola. 
    </p><p class="article-text">
        Y si fueran buenos gestores sabr&iacute;an que el capit&aacute;n es el &uacute;ltimo en abandonar el barco hasta no poner a salvo al resto de la tripulaci&oacute;n. Pero est&aacute;n faltos de compromiso con la ciudadan&iacute;a y de &eacute;tica y gente as&iacute; contribuye a que el buque insignia de la salud p&uacute;blica vasca haya chocado con el iceberg en el que se ha convertido la gesti&oacute;n de esta pandemia en general y el plan de vacunaci&oacute;n en concreto. Y estos dos capitanes de barco, los gerentes de los hospitales de Santa Marina y Basurto, lejos de cumplir con su responsabilidad, han optado por el &ldquo;ande yo caliente, r&iacute;ase la gente&rdquo; y abandonar el barco con una torpeza digna de dos focas cuando salen del agua.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El individualismo es algo que llevamos tiempo consumiendo y ahora, apelando al sentimiento colectivo, nos quieren hacer pensar que &#039;nadie quedará atrás&#039; cuando lo que impera es un &#039;sálvese quien pueda&#039; que choca frontalmente con la responsabilidad social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La gente tiene ahora m&aacute;s claro que nunca que quienes realizan un esfuerzo tit&aacute;nico diario son el personal que trabaja en Osakidetza y que, gracias a esas personas extenuadas, que trabajan al l&iacute;mite y sin los recursos necesarios, se consigue mantener la calidad del servicio. Sin embargo, es el proceder de los dos gerentes, &ldquo;personas amigas puestas a dedo&rdquo;, el que deteriora la credibilidad y la confianza de la sociedad en las instituciones y contribuyen convertirlas en reinos de taifas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora le toca mover ficha al Departamento de Salud de Gotzone Sagardui, del que se espera que no s&oacute;lo abra una investigaci&oacute;n, sino que se lleve a cabo con el rigor que debe y con unos objetivos que atiendan al principio de transparencia y que concluya en una rendici&oacute;n de cuentas. El Gobierno se lo debe a la ciudadan&iacute;a, la investigaci&oacute;n interna no puede ser de nuevo un instrumento que sirva de excusa para ocultar y acrecentar las suspicacias de la ciudadan&iacute;a hacia quienes gestionan los servicios p&uacute;blicos, salpicando una vez m&aacute;s a Osakidetza como ya ocurri&oacute; con las irregularidades de la OPE.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad vasca no se merece que nadie se le cuele. Tampoco quienes acostumbrados a ser vips y no esperar colas han pasado por alto que esta vez son los m&aacute;s vulnerables y el personal m&eacute;dico los que van primero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/favor-pongase-cola_132_6980387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jan 2021 19:05:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por favor, póngase a la cola]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Osakidetza,Coronavirus,Cristina Macazaga]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las instituciones vascas imponen la ley del embudo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/instituciones-vascas-imponen-ley-embudo_132_6396495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8047e11b-2002-46f3-888c-ea06bcbf15db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las instituciones vascas imponen la ley del embudo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es bueno recordar, por ejemplo, todas las campañas y el esfuerzo que hubo que realizar en su día para concienciar a la gente de que ponerse el cinturón de seguridad en el coche era lo que les podía salvar la vida</p></div><p class="article-text">
        Este jueves conoc&iacute;amos mediante rueda de prensa del lehendakari las nuevas medidas que impon&iacute;a para Euskadi. Son medidas que no cog&iacute;an a nadie por sorpresa por esperadas desde hac&iacute;a semanas. Pero s&iacute; sorprend&iacute;a su entrada en vigor inmediata dejando a bares y restaurantes con neveras y despensas llenas para afrontar el fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        El lehendakari enumeraba una serie de restricciones enfocadas a frenar la escalada de contagios que llevamos sufriendo ya desde hace semanas. Por eso, hac&iacute;a ya d&iacute;as que la ciudadan&iacute;a que s&iacute; mira lo que ocurre en otros lares esperaba que el Gobierno vasco, desde ese foro llamado LABI, concretase una serie de medidas para conseguir doblegar una curva altamente peligrosa. Las limitaciones impuestas por Urkullu implican a la ciudadan&iacute;a y se apela de forma directa adem&aacute;s a la responsabilidad de vascos y vascas a cumplir con ellas. Sin embargo, en ese listado de nuevas medidas se echa en falta decisiones que impliquen y apelen de forma directa a las instituciones vascas que aplican de forma descarada &ldquo;lo ancho para m&iacute; y lo estrecho para el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al cierre de la hosteler&iacute;a deb&iacute;a hab&eacute;rsele dotado de ayudas concretas y directas suficientes para que 65.000 familias o lo que es lo mismo, el 5% del PIB vasco, no queden un mes inmersos en una profunda incertidumbre y al albur de una pandemia que por ahora parece incontrolable. Pero adem&aacute;s, al d&iacute;a siguiente, escuch&aacute;bamos al consejero de Hacienda, el se&ntilde;or Azpiazu opinar que la cifra que el sector reclama le parec&iacute;a excesiva y se&ntilde;alaba el endeudamiento de los y las hosteleras como la forma de afrontar el mes sin ingresos.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de crisis sanitaria, social y econ&oacute;mica como la que estamos sufriendo toca redefinir prioridades y que el Gobierno Vasco incremente su deuda (si no hay dinero suficiente) puede ser la f&oacute;rmula para obtener m&aacute;s recursos que hagan frente a la promesa de &ldquo;no dejar a nadie atr&aacute;s&rdquo; en vez de animar a las familias vascas a endeudarse mientras viven sumergidas en una inseguridad que les aleja de saber si podr&aacute;n hacer frente ni si quiera a la deuda contra&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya semanas que se hab&iacute;an impuesto restricciones de movilidad y reuni&oacute;n que llegaban tarde y que estaban dirigidas a frenar posibles focos de contagios, cuando, sin embargo, la trasmisi&oacute;n ya era comunitaria. Semanas atr&aacute;s se hab&iacute;an perdido muchos d&iacute;as sin aplicar ninguna restricci&oacute;n, al tiempo que la cifra de contagios ascend&iacute;a vertiginosamente y mientras vascas y vascos mir&aacute;bamos a Navarra como presagio de lo que nos ven&iacute;a encima. Se hac&iacute;a evidente que se iba a necesitar incrementar el trabajo de rastreo.
    </p><p class="article-text">
        Euskadi no llega al m&iacute;nimo de rastreadores por cada 100.000 habitantes que establece la Organizaci&oacute;n Mundial de Salud, pero como suele ser habitual sumidos en la autocomplacencia y contentos con ser la comunidad del Estado con m&aacute;s rastreadores, tampoco se ha tomado decisi&oacute;n alguna respecto a la contrataci&oacute;n de m&aacute;s personal. Y eso sabiendo que el conocimiento que nos da el seguimiento de las cadenas de trasmisi&oacute;n y la localizaci&oacute;n de personas asintom&aacute;ticas es la f&oacute;rmula m&aacute;s eficaz para controlar el virus.
    </p><p class="article-text">
        Lejos queda tambi&eacute;n, y a pesar de las movilizaciones del personal sanitario, la dotaci&oacute;n de m&aacute;s recursos a la atenci&oacute;n hospitalaria y, sobre todo, a la atenci&oacute;n primaria, que est&aacute; sobrepasada hace ya meses y teniendo que recurrir a protocolos que dejan fuera del servicio sanitario a muchas personas con otras dolencias o patolog&iacute;as cr&oacute;nicas. Son unos protocolos que han supuesto que las personas que atienden en nuestros ambulatorios hayan pasado de recibir aplausos todos los d&iacute;as a las ocho de la tarde a ser quienes reciben las iras de una poblaci&oacute;n que se siente desatendida.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco el Gobierno cumple con los centros educativos. En pleno noviembre y con una tasa de incidencia que ronda diariamente el 10% (el doble de lo recomendado por la OMS), siguen sin recibir todos esos recursos que la consejera saliente y el consejero entrante prometieron.&nbsp;Contin&uacute;an faltando ordenadores y formaci&oacute;n al profesorado, que tiene que recurrir a tablets y ordenadores personales tra&iacute;dos de sus casas para que el alumnado que est&aacute; contagiado o sufriendo un confinamiento por contacto estrecho en su domicilio pueda recibir su formaci&oacute;n a distancia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, en tanto que se pide responsabilidad a la ciudadan&iacute;a, los gobernantes no cumplen con su parte y los j&oacute;venes y adolescentes perciben ese incumplimiento por parte de la Administraci&oacute;n mientras ven c&oacute;mo se les ha ido impidiendo socializarse: se les han cerrado las lonjas cuando el mundo adulto continuaba disfrutando de txokos y sociedades, se les ha vigilado estrechamente para que no realizasen botellones al tiempo que sus progenitores se sentaban horas en la terraza del bar.
    </p><p class="article-text">
        Se les ha dejado sin la &uacute;nica alternativa de ocio que como sociedad hemos sido capaces de ofrecerles, la que gira al rededor del ocio nocturno y el alcohol. Y, adem&aacute;s, se les ha se&ntilde;alado de forma mezquina, tal vez para evitar que el resto de la sociedad nos pudi&eacute;ramos desprender de la parte de responsabilidad en el aumento del n&uacute;mero de contagios. 
    </p><p class="article-text">
        Si algo ha quedado patente ha sido c&oacute;mo las instituciones tampoco han sabido hacer un trabajo comunitario con esta parte de la sociedad. No s&oacute;lo no se les ha escuchado, sino que adem&aacute;s los &uacute;nicos mensajes que se les ha dirigido eran aquellos que les criminalizaba y culpabilizaba de los contagios. No s&eacute; si la ciudadan&iacute;a vasca tenemos m&aacute;s o menos claro qu&eacute; se nos exige cumplir para doblegar la curva, m&aacute;xime cuando las diferentes instituciones dejan la comunicaci&oacute;n en manos de los medios tradicionales como es la televisi&oacute;n, la prensa o la radio y no se han tenido en cuenta nichos de la sociedad que no utiliza estos medios para informarse. Tal es el caso de la juventud, m&aacute;s pendiente de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno vasco, Diputaciones forales y Ayuntamientos tambi&eacute;n han dejado por el camino a esas personas que por su entono socio-cultural no les llega la informaci&oacute;n o no la acaban de asimilar a la velocidad que el momento requiere. Y es que al margen de que cada vez seamos m&aacute;s vascos y vascas las que nos leamos los Boletines Oficiales del Pa&iacute;s Vasco, no estar&iacute;a de m&aacute;s ofrecer a la poblaci&oacute;n un formato de esta informaci&oacute;n en lectura f&aacute;cil. Es importante ser conscientes de que cambiar h&aacute;bitos como constantemente se nos est&aacute; pidiendo a una ciudadan&iacute;a cansada de tanto cambio de rumbo y mucha de ella sumida en crisis de diferentes naturalezas no es sencillo. Y se hace evidente que no se est&aacute; haciendo una lectura psico-social de la pandemia ni se est&aacute; realizando un trabajo comunitario enfocado a informar y concienciar y que los ayuntamientos como instituci&oacute;n m&aacute;s cercana a la ciudadan&iacute;a deber&iacute;an estar realizando hace ya meses.
    </p><p class="article-text">
        Es bueno recordar, por ejemplo, todas las campa&ntilde;as y el esfuerzo que hubo que realizar en su d&iacute;a para concienciar a la gente de que ponerse el cintur&oacute;n de seguridad en el coche era lo que les pod&iacute;a salvar la vida. No podemos pensar ahora que medidas que se anuncian de un d&iacute;a para otro pueden ser tan f&aacute;cilmente asimiladas por toda la ciudadan&iacute;a, sobre todo cuando las instituciones no se est&aacute;n autoimponiendo medidas y &uacute;nicamente trasladan a la sociedad toda la responsabilidad para acabar con el maldito virus y encima a destiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/instituciones-vascas-imponen-ley-embudo_132_6396495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Nov 2020 16:35:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Osakidetza,Coronavirus,Euskadi,Iñigo Urkullu]]></media:keywords>
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