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    <title><![CDATA[elDiario.es - Cristina Macazaga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/cristina-macazaga/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cristina Macazaga]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El feto como súbdito y la mujer como incubadora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/feto-subdito-mujer-incubadora_132_13377129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c44c8341-444b-4491-bbf8-6d2e0188be43_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086661.jpg" width="4025" height="2264" alt="El feto como súbdito y la mujer como incubadora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las encuestas de cara a 2027 señalan que PP y Vox suman hoy mayoría absoluta en el promedio de sondeos. Eso significa una ley también en Euskadi, sin que el autogobierno sirva de escudo"</p></div><p class="article-text">
        Hay una manera muy eficaz de imponer una idea: convertirla en sentido com&uacute;n. Que nadie tenga que argumentarla porque &ldquo;es de caj&oacute;n&rdquo;. Eso es lo que est&aacute; haciendo la derecha con la &ldquo;ley del concebido no nacido&rdquo;: vender como puro sentido com&uacute;n algo que en realidad es una jugada ideol&oacute;gica de enorme calado. &iquest;Qui&eacute;n va a estar en contra de &ldquo;ayudar a las mujeres embarazadas&rdquo;? Ese es exactamente el truco, disfrazar de obviedad lo que es una operaci&oacute;n pol&iacute;tica de fondo, para que cuestionarla te haga parecer la mala de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Isabel D&iacute;az Ayuso la aprob&oacute; en Madrid con PP y Vox y el feto pasa a contar como uno m&aacute;s de la familia desde la semana 14, con becas y ayudas incluidas. Veremos c&oacute;mo encaja esto con el principio de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; de la ultraderecha que el PP ha asumido r&aacute;pidamente. Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o promete llevarla a toda Espa&ntilde;a. Que nadie se confunda: esto no es una ley de familia. 
    </p><p class="article-text">
        El sentido com&uacute;n que nos quieren colar es que &ldquo;el feto ya es de la familia, faltar&iacute;a m&aacute;s&rdquo;. Suena bonito. Pero toda la vida el derecho ha distinguido, con buen criterio, entre proteger la vida en camino y decir que ya hay una persona completa con estatus propio ah&iacute; dentro. Esa distinci&oacute;n no era un simple tecnicismo, era lo que permit&iacute;a que existieran a la vez el cuidado del embarazo y el derecho de la mujer a decidir. Borrarla de un plumazo, disfraz&aacute;ndolo de &ldquo;ayuda a la maternidad&rdquo;, no es cari&ntilde;o, es allanar el terreno. 
    </p><p class="article-text">
        Es la misma jugada que se hizo en Estados Unidos antes de tumbar el derecho al aborto. Es ir sembrando aqu&iacute; y all&aacute; la idea de que el feto &ldquo;ya es alguien&rdquo; en leyes que nada tienen que ver con el aborto, hasta que ese debate ya est&aacute; medio ganado sin que nadie lo haya discutido de cara. No se ataca la ley del aborto de frente. Se la rodea poco a poco, con &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;, hasta que se cae sola.
    </p><p class="article-text">
        Y se ha hecho no con un debate p&uacute;blico sobre el aborto, sino con una ley de &ldquo;ayudas a la familia&rdquo;, aprobada a toda prisa fuera del periodo normal de sesiones, para que nadie tuviera tiempo de mirarla con calma. Eso no es cuidar a las familias. Es usar a las familias de tapadera para colar otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, a la infancia ya nacida que le den. Se legisla con solemnidad por un embri&oacute;n de tres meses, pero en Madrid no hay comedor gratis ni escuela infantil p&uacute;blica de verdad. Un feto no pide sueldo, no hace huelga de cuidados, no reclama conciliaci&oacute;n ni denuncia el techo de cristal. Por eso sale tan barato y tan rentable. 
    </p><p class="article-text">
        Al final esto es muy simple, y no hay que dejar que lo compliquen para que parezca inofensivo: la mujer deja de ser quien decide y pasa a ser el tr&aacute;mite por el que el Estado reconoce a &ldquo;otro&rdquo; antes que a ella. No es un debate de becas ni de burocracia. Es la pregunta de siempre: &iquest;qui&eacute;n manda sobre tu cuerpo, t&uacute; o el Estado que ahora te vigila desde el tercer mes con la excusa de que te quiere? Cada vez que se acepta como normal que &ldquo;el feto ya cuenta&rdquo;, se acepta tambi&eacute;n, sin decirlo, que la mujer embarazada cuenta un poco menos.
    </p><p class="article-text">
        Desde Euskadi esto puede quedarnos lejos. Es f&aacute;cil verlo como el incendio en casa del vecino. Pero Feij&oacute;o no quiere esta ley solo para Madrid: la quiere &ldquo;nacional&rdquo;. Y las encuestas de cara a 2027 se&ntilde;alan que PP y Vox suman hoy mayor&iacute;a absoluta en el promedio de sondeos. Eso significa una ley tambi&eacute;n en Euskadi, sin que el autogobierno sirva de escudo: derecho civil y derechos fundamentales son competencia estatal, y ah&iacute; no hay Estatuto ni Concierto que blinde nada. Lo que hoy se ensaya en Madrid con nombre de tr&aacute;mite administrativo, ma&ntilde;ana puede votarse en el Congreso. Lo dem&aacute;s es batalla cultural pagada con dinero p&uacute;blico y disfrazada de obviedad. Y las mujeres, otra vez, el campo de batalla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/feto-subdito-mujer-incubadora_132_13377129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 19:45:30 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Lawfare' y 'warfare']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/lawfare-warfare_132_13349187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b505024-75eb-4236-a454-6aa3f9c17a8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126590.jpg" width="728" height="410" alt="&#039;Lawfare&#039; y &#039;warfare&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El daño ya está hecho. La imagen ya está destruida. La absolución, si llega, llega en voz baja. El resultado es que la política ha abandonado el lugar donde debería hacerse"</p></div><p class="article-text">
        &lsquo;Lawfare&rsquo; rima con &lsquo;warfare&rsquo;. Pocas veces el lenguaje ha sido tan honesto. &lsquo;Warfare&rsquo; significa el arte de la guerra, y Clausewitz, el gran te&oacute;rico de los conflictos armados, defini&oacute; la guerra como la pol&iacute;tica interpretada por otros medios. Siempre, eso s&iacute;, cuando la estrategia se antepone a las t&aacute;cticas y el objetivo final no se pierde en el fragor de cada escaramuza.
    </p><p class="article-text">
        El &lsquo;lawfare&rsquo; es exactamente eso: guerra pol&iacute;tica librada con togas y titulares en lugar de con tanques y trincheras. Es el uso de los tribunales como arma para conseguir lo que no se puede lograr en las urnas, con la colaboraci&oacute;n de medios de comunicaci&oacute;n igualmente dispuestos a hacer el trabajo sucio. No se persigue la verdad. Se persigue al adversario. Y la diferencia entre ambas cosas, aunque deber&iacute;a ser evidente, se ha vuelto inc&oacute;modamente borrosa.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un momento en que la estrategia se anunci&oacute; en voz alta, con una claridad que en otras circunstancias habr&iacute;a resultado escandalosa. En noviembre de 2023, Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar lanz&oacute; su llamada a filas: &ldquo;el que pueda hacer, que haga; el que pueda aportar, que aporte; el que se pueda mover, que se mueva.&rdquo; Una convocatoria sin uniforme, pero con destinatarios muy precisos. Isabel D&iacute;az Ayuso se encarg&oacute; de completar el organigrama: jueces, fiscales, periodistas, rectores, empresarios. Cada cual, desde su posici&oacute;n, cada cual aportando lo que pod&iacute;a al esfuerzo com&uacute;n. Clausewitz lo habr&iacute;a reconocido de inmediato: no era un comentario pol&iacute;tico, era una orden de operaciones.
    </p><p class="article-text">
        La mec&aacute;nica es conocida y eficaz. Primero, una filtraci&oacute;n: un fragmento arrancado de un sumario bajo secreto, descontextualizado, entregado a una redacci&oacute;n af&iacute;n. Despu&eacute;s, el titular: contundente, condenatorio, escrito en presente de indicativo como si la sentencia ya existiera. Y finalmente, el silencio: cuando los hechos no se sostienen, la rectificaci&oacute;n aparece tarde, en letra peque&ntilde;a y sin la misma energ&iacute;a. El da&ntilde;o ya est&aacute; hecho. La imagen ya est&aacute; destruida. La absoluci&oacute;n, si llega, llega en voz baja.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es que la pol&iacute;tica ha abandonado el lugar donde deber&iacute;a hacerse. El Parlamento, que tendr&iacute;a que ser el espacio donde se confrontan las ideas y se toman las decisiones que afectan a la vida de la gente, se ha convertido en un circo romano: un espect&aacute;culo dise&ntilde;ado para agitar y entretener, mientras los movimientos reales se producen en los pasillos de los juzgados. Los ciudadanos, que deber&iacute;amos ser el centro y el fin de toda pol&iacute;tica, hemos pasado a ser espectadores de un combate que no elegimos y que nos resulta ajeno.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s perverso del &lsquo;lawfare&rsquo; no es lo que hace, sino lo que consigue que creamos. Nos instala en una l&oacute;gica donde todo el mundo parece sospechoso, donde la presunci&oacute;n de inocencia suena a ingenuidad anticuada, y donde el debate pol&iacute;tico se dirime en los tribunales en lugar de en el terreno de las ideas. Y en ese escenario, quien controla los hilos judiciales y medi&aacute;ticos siempre parte con ventaja.
    </p><p class="article-text">
        Clausewitz tambi&eacute;n teoriz&oacute; sobre la niebla de guerra: esa confusi&oacute;n permanente que impide distinguir con claridad lo que est&aacute; ocurriendo de verdad. El &lsquo;lawfare&rsquo; cultiva esa niebla con esmero. La alimenta cada ma&ntilde;ana en los quioscos y cada noche en los telediarios. Porque una ciudadan&iacute;a desorientada, que ya no sabe en qui&eacute;n confiar ni qu&eacute; es verdad, es una ciudadan&iacute;a m&aacute;s vulnerable y m&aacute;s f&aacute;cil de conducir.
    </p><p class="article-text">
        Pero las guerras tienen consecuencias para quienes las libran, no solo para quienes las padecemos. Cada juez que hace pol&iacute;tica desde el estrado, cada periodista que convierte una filtraci&oacute;n en condena anticipada, cada empresario que pone su influencia al servicio de la operaci&oacute;n, contrae una deuda con la democracia que tarde o temprano habr&aacute; que saldar. No en t&eacute;rminos de revancha, sino de responsabilidad. Las instituciones que se dejan instrumentalizar pierden algo que no se recupera f&aacute;cilmente: la confianza de la ciudadan&iacute;a en que est&aacute;n al servicio de todos, y no solo de quienes en cada momento dan la orden.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no puede ser sim&eacute;trica. No se gana esta guerra jugando en el mismo terreno. Se gana haciendo exactamente lo contrario de lo que el &lsquo;lawfare&rsquo; persigue: devolver la pol&iacute;tica a la gente, rescatar el debate p&uacute;blico del lodazal judicial y medi&aacute;tico en el que lo han hundido. La pregunta que la ciudadan&iacute;a deber&iacute;amos hacernos es cu&aacute;nto estamos dispuestos a perder antes de exigir que la justicia vuelva a ser justicia y la pol&iacute;tica vuelva a ser pol&iacute;tica. Porque la niebla siempre acaba por disiparse. La pregunta es si cuando eso ocurra seguiremos reconociendo lo que hay detr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/lawfare-warfare_132_13349187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 19:46:07 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2027: la batalla que no está perdida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/2027-batalla-no-perdida_132_13312190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10abbb94-0144-4888-bbe1-db2182d53c2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1618y306.jpg" width="1200" height="675" alt="2027: la batalla que no está perdida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nunca antes la ciudadanía había vivido algo parecido a un 'minuto-resultado' de la justicia, donde la condena llega antes que el juicio oral y la presunción de inocencia se evapora en un tuit. Ese ruido ensordecedor no es información, es estrategia"</p></div><p class="article-text">
        Hay una tentaci&oacute;n que se instala en los momentos de desgaste pol&iacute;tico y que resulta tan peligrosa como c&oacute;moda: la de asumir que el pr&oacute;ximo gobierno ya tiene nombre y apellidos antes de que nadie haya votado. Esa resignaci&oacute;n anticipada, ese &ldquo;ya se sabe c&oacute;mo va a acabar esto&rdquo;, no es lucidez ni realismo. Es el primer paso hacia la derrota.
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas progresistas que han gobernado desde 2018, cuando una moci&oacute;n de censura devolvi&oacute; la dignidad a unas instituciones capturadas por la corrupci&oacute;n, tienen por delante el tramo que falta de trabajo pol&iacute;tico imprescindible. No para sobrevivir. Sino para ganar.
    </p><p class="article-text">
        Y para ganar, hay que salir de la trampa en la que la derecha lleva a&ntilde;os intentando meter a todo el mundo: la del esc&aacute;ndalo permanente, la del sumario filtrado, la del titular extra&iacute;do de un folio judicial que nadie ha podido leer entero. Nunca antes la ciudadan&iacute;a hab&iacute;a vivido algo parecido a un 'minuto-resultado' de la justicia, donde la condena llega antes que el juicio oral y la presunci&oacute;n de inocencia se evapora en un tuit. Ese ruido ensordecedor no es informaci&oacute;n, es estrategia. Y la mejor respuesta no es el contraataque en ese mismo terreno, sino cambiar de conversaci&oacute;n: volver a hablar de la gente, que es de lo que deber&iacute;a tratar la pol&iacute;tica y de lo que hace demasiado tiempo ha dejado de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Esa conversaci&oacute;n tiene contenido concreto y abundante. Desde 2018 hasta hoy, Espa&ntilde;a ha vivido transformaciones que hace apenas unos a&ntilde;os habr&iacute;an parecido imposibles. El salario m&iacute;nimo ha subido m&aacute;s de un 60%, pasando de 735 euros a los 1.221 actuales. Se han aprobado leyes que ampl&iacute;an derechos para mujeres, para personas LGTBI, para las personas trabajadoras de plataformas digitales. Se ha regulado el alquiler. Se ha blindado la sanidad p&uacute;blica frente a los recortes. Durante la pandemia, el Estado estuvo donde la gente lo necesitaba, con ERTEs que salvaron millones de empleos.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando el mundo se puso m&aacute;s dif&iacute;cil, tambi&eacute;n se respondi&oacute;. Frente a la inflaci&oacute;n que golpe&oacute; los bolsillos de las familias, se desplegaron medidas de contenci&oacute;n: la rebaja del IVA en alimentos b&aacute;sicos, las ayudas al transporte, los l&iacute;mites al precio del gas. Frente a las dificultades que las guerras en Ucrania y Oriente Medio generaron para las empresas y para el tejido productivo, se pusieron en pie apoyos para sostener el empleo y la actividad. Se acompa&ntilde;&oacute; a quien lo necesitaba, que es exactamente para lo que sirve un Estado.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras la derecha miraba hacia otro lado, o peor, mientras parte de ella tend&iacute;a puentes de comprensi&oacute;n hacia quienes financian esas guerras o aplaud&iacute;a en silencio a Netanyahu mientras Gaza ard&iacute;a, el progresismo mantuvo una posici&oacute;n clara: no a la guerra, condena al genocidio, defensa del derecho internacional y de una paz que no puede construirse sobre cad&aacute;veres de civiles. No es una postura c&oacute;moda. Es la &uacute;nica postura decente.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo m&aacute;s profundo que las pol&iacute;ticas concretas. Hay una diferencia de valores que merece nombrarse sin verg&uuml;enza. La derecha opera desde un instinto de preservaci&oacute;n que podr&iacute;amos llamar el s&iacute;ndrome del ego&iacute;smo: proteger lo propio, blindar lo que ya se tiene, mirar hacia adentro. Su proyecto no es injusto porque sea malvado. Es injusto porque es excluyente.
    </p><p class="article-text">
        El progresismo parte de otro lugar. De la convicci&oacute;n de que una sociedad solo es justa cuando se mide por c&oacute;mo trata a quien peor lo tiene. De que el m&eacute;rito no puede ser el &uacute;nico argumento cuando el punto de partida no es el mismo para todas las personas. Que nadie deber&iacute;a quedarse atr&aacute;s simplemente por haber nacido donde naci&oacute; o en la familia que le toc&oacute;. Eso no es utop&iacute;a. Es el m&iacute;nimo que nos debemos como sociedad. Es, sencillamente, civilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a no empieza en 2027. Empieza ahora, con una rendici&oacute;n de cuentas a la ciudadan&iacute;a que devuelva la pol&iacute;tica a donde siempre debi&oacute; estar: en lo que le importa a la gente, en lo que siente, en lo que vive cada d&iacute;a. Sin ruido, sin trincheras, sin espect&aacute;culo. La batalla no est&aacute; perdida. Est&aacute;, todav&iacute;a, por librarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/2027-batalla-no-perdida_132_13312190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 19:45:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Moción de censura,Gobierno de España,Pedro Sánchez,PSOE,SMI - Salario Mínimo Interprofesional,LGTBI,Derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El auto que ya es sentencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/auto-sentencia_132_13236827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d605781-6012-4d75-aa5e-182f72265916_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y377.jpg" width="1200" height="675" alt="El auto que ya es sentencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La presunción de inocencia no es un tecnicismo garantista para expertos jurídicos. Es la diferencia entre una democracia con separación de poderes y un sistema en el que basta con acusar para destruir"</p></div><p class="article-text">
        La Audiencia Nacional imputa a Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero en el caso Plus Ultra. El juez Calama firma un auto de 85 p&aacute;ginas con indicios de tr&aacute;fico de influencias, organizaci&oacute;n criminal y falsedad documental. Eso, jur&iacute;dicamente, significa una cosa concreta: hay motivos suficientes para investigar. Nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre a continuaci&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n es otra cosa. En pocas horas, dos relatos opuestos e igualmente cerrados copan el espacio p&uacute;blico. Desde la derecha medi&aacute;tica y pol&iacute;tica, la imputaci&oacute;n se lee como confirmaci&oacute;n de lo que &ldquo;ya se sab&iacute;a&rdquo;: corrupci&oacute;n socialista, trama organizada, el mentor del sanchismo ante la justicia. El PP habla de &ldquo;gravedad extrema&rdquo;. Vox pide elecciones. Varios medios describen el auto (un inicio de investigaci&oacute;n) con el tono de quien lee un veredicto.
    </p><p class="article-text">
        Desde la izquierda, el relato es el contrario: &lsquo;lawfare&rsquo;, ofensiva judicial coordinada con la derecha medi&aacute;tica, persecuci&oacute;n pol&iacute;tica disfrazada de justicia. Ferraz publica un comunicado que atribuye la imputaci&oacute;n a una &ldquo;ofensiva pol&iacute;tica y medi&aacute;tica de la derecha y la ultraderecha&rdquo;. Podemos habla de &ldquo;guerra sucia judicial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los dos marcos deja espacio para lo que el auto realmente dice: que hay indicios que merecen investigarse y que, al final del proceso, habr&aacute; una resoluci&oacute;n. Eso puede tardar mucho tiempo. Para entonces, el juicio medi&aacute;tico ya habr&aacute; dictado la suya.
    </p><p class="article-text">
        Este es el mecanismo que deber&iacute;a preocuparnos. No la imputaci&oacute;n en s&iacute;, sino la velocidad con que el ecosistema informativo convierte una figura procesal en un veredicto moral. El t&eacute;rmino &ldquo;imputado&rdquo; se desliza hacia &ldquo;culpable&rdquo; en titulares, tertulias y comunicados de partido. La repetici&oacute;n masiva produce el efecto contrario a la informaci&oacute;n: cuanto m&aacute;s se reitera una acusaci&oacute;n, m&aacute;s verdadera parece, con independencia de las pruebas.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el contexto acumulativo. La imputaci&oacute;n llega dos d&iacute;as despu&eacute;s de la derrota electoral del PSOE en Andaluc&iacute;a, en paralelo a los casos de Bego&ntilde;a G&oacute;mez y el hermano del presidente. Los medios los agrupan en un &uacute;nico relato de corrupci&oacute;n sist&eacute;mica. Judicialmente son expedientes separados. Narrativamente, se retroalimentan hasta que la suma parece mayor que las partes.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto tendr&iacute;a un alcance acotado si el proceso concluyera pronto. Pero los tiempos judiciales en Espa&ntilde;a son impredecibles, y esa imprevisibilidad se convierte en un instrumento pol&iacute;tico con coste directo sobre los socios que sostienen al Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        La justicia espa&ntilde;ola tiene velocidades muy distintas seg&uacute;n el caso. El caso P&uacute;nica, desvelado en 2014, no lleg&oacute; a juicio hasta once a&ntilde;os despu&eacute;s, en abril de 2025, con 37 imputados. El caso &Aacute;balos, en cambio, avanz&oacute; a una velocidad inusualmente r&aacute;pida para los est&aacute;ndares espa&ntilde;oles, situ&aacute;ndose en fases avanzadas en aproximadamente trece meses. Las razones son t&eacute;cnicas, procesales, pero tambi&eacute;n dependen de qui&eacute;n investiga, qu&eacute; pruebas existen y qu&eacute; presiones rodean la causa. El caso Zapatero puede resolverse en dos a&ntilde;os o en diez. Nadie lo sabe. Y esa incertidumbre es, en s&iacute; misma, un instrumento pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Para los socios de investidura (ERC, Junts, PNV y EH Bildu), el dilema que plantea esta situaci&oacute;n puede ser delicado. Junts pide que &ldquo;se esclarezcan los hechos&rdquo; respetando la presunci&oacute;n de inocencia. El PNV, el m&aacute;s cauto, apela a la prudencia y se&ntilde;ala que las acusaciones &ldquo;en principio son graves&rdquo;. EH Bildu tambi&eacute;n ha optado por la prudencia y evita extender &ldquo;un cheque en blanco&rdquo; al expresidente socialista. Es la posici&oacute;n formalmente correcta. Pero esa correcci&oacute;n tiene un precio en campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Las pr&oacute;ximas elecciones generales deben celebrarse como m&aacute;ximo en agosto de 2027, lo que sit&uacute;a el horizonte electoral en poco m&aacute;s de un a&ntilde;o. En ese plazo, el proceso judicial contra Zapatero no habr&aacute; concluido. Tampoco los de Bego&ntilde;a G&oacute;mez, el hermano del presidente, ni probablemente el de Santos Cerd&aacute;n. Para los partidos perif&eacute;ricos que apuntalan al Gobierno, apoyar el presupuesto, votar con la mayor&iacute;a o simplemente no romper la legislatura significa asumir en sus electorados respectivos la imagen de c&oacute;mplices de una cultura de corrupci&oacute;n que, aunque est&eacute; pendiente de demostrar judicialmente, ya ha sido condenada en el tribunal medi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El PNV ya se encuentra por debajo de EH Bildu en Euskadi seg&uacute;n las encuestas, y Junts sufre el desgaste competitivo de Alian&ccedil;a Catalana. Ambos partidos tienen incentivos propios para distanciarse de un Gobierno que acumula frentes judiciales, independientemente de lo que resuelvan los tribunales. El problema es que distanciarse electoralmente es dif&iacute;cil cuando se est&aacute; ligado parlamentariamente, y romper el bloque tiene costes que tambi&eacute;n sus electorados penalizar&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la trampa que encierra el &lsquo;framing&rsquo; medi&aacute;tico que convierte imputaciones en condenas: no solo da&ntilde;a al imputado. Contamina a quienes le rodean, obliga a sus aliados a posicionarse sobre hechos no probados y les sit&uacute;a ante una disyuntiva en la que no hay respuesta buena. Defender la presunci&oacute;n de inocencia parece c&oacute;mplice; exigir responsabilidades antes del juicio supone traicionar un principio b&aacute;sico del Estado de Derecho.
    </p><p class="article-text">
        La presunci&oacute;n de inocencia no es un tecnicismo garantista para expertos jur&iacute;dicos. Es la diferencia entre una democracia con separaci&oacute;n de poderes y un sistema en el que basta con acusar para destruir. Aplicarla no implica ignorar los indicios del auto. Implica recordar que un juicio todav&iacute;a no ha ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        Distinguir entre el hecho (existen indicios que justifican investigar) y la interpretaci&oacute;n pol&iacute;tica (eso ya prueba la culpabilidad), es el m&iacute;nimo exigible a quienes informan sobre este pa&iacute;s. Uno es periodismo. El otro, con independencia del color que lo vista, es otra cosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/auto-sentencia_132_13236827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 19:45:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El auto que ya es sentencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero,PSOE,PP - Partido Popular,Vox,Junts,ERC - Esquerra Republicana de Catalunya,EH Bildu,PNV,Audiencia Nacional,Medios de comunicación,Lawfare,Begoña Gómez,Operación Púnica,José Luis Ábalos,Santos Cerdán,Aliança Catalana,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No a la guerra”: lenguaje, memoria y responsabilidad política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-guerra-lenguaje-memoria-responsabilidad-politica_132_13097940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd8d330e-ea73-4f47-b701-67cba517109a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No a la guerra”: lenguaje, memoria y responsabilidad política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los marcos no solo describen el mundo: lo moldean. Y cuando se utilizan de forma selectiva, distorsionan el debate público"</p></div><p class="article-text">
        El &ldquo;No a la guerra&rdquo; no es solo una consigna; es un s&iacute;mbolo profundamente arraigado en el imaginario social espa&ntilde;ol. Desde las movilizaciones contra la invasi&oacute;n de Irak, en 2003, esa expresi&oacute;n condensa una &eacute;tica c&iacute;vica: el rechazo a la violencia como herramienta pol&iacute;tica y la defensa del derecho internacional. Entonces, millones de personas entendieron que no solo estaba en juego una guerra lejana, sino algo m&aacute;s profundo: los l&iacute;mites de lo que una democracia debe aceptar.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ese debate sigue vigente, pero no solo en el terreno moral, sino tambi&eacute;n en el lenguaje. Porque las guerras no empiezan &uacute;nicamente con misiles: empiezan con palabras. La forma en que se nombran los conflictos condiciona c&oacute;mo los entendemos y qu&eacute; estamos dispuestos a aceptar. Como bien explica George Lakoff, quien define el marco del debate define tambi&eacute;n la realidad pol&iacute;tica. Hablar de &ldquo;intervenciones&rdquo;, &ldquo;operaciones de seguridad&rdquo; o &ldquo;respuestas defensivas&rdquo; no es neutral; es una forma de suavizar, legitimar o desplazar responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Irak es un ejemplo claro. Se construy&oacute; sobre una idea repetida hasta la saciedad: la existencia de &ldquo;armas de destrucci&oacute;n masiva&rdquo;. Aquella expresi&oacute;n no solo informaba, sino que creaba un marco de urgencia y amenaza que justificaba la intervenci&oacute;n. Despu&eacute;s se demostr&oacute; que no era cierto, pero el da&ntilde;o ya estaba hecho. Hoy, en el contexto de Ir&aacute;n, vemos din&aacute;micas similares. Se habla de &ldquo;ataques preventivos&rdquo;, de &ldquo;disuasi&oacute;n&rdquo; o de &ldquo;seguridad nacional&rdquo;. Son t&eacute;rminos que sugieren necesidad y defensa, incluso cuando lo que est&aacute; en juego es una acci&oacute;n que vulnera la legalidad internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a se libra esta batalla por el lenguaje. El PP se mueve en la posici&oacute;n compleja de autodefinirse por oposici&oacute;n al Gobierno de Pedro S&aacute;nchez. Esa estrategia le lleva a adoptar posturas que, en ocasiones, recuerdan a la l&oacute;gica de 2003: alineamiento con determinados aliados y apelaciones abstractas a la estabilidad, incluso cuando el consenso social es m&aacute;s cr&iacute;tico. Al mismo tiempo, el rechazo a medidas internas, como el decreto orientado a proteger a la ciudadan&iacute;a, queda atrapado en una din&aacute;mica de confrontaci&oacute;n que prioriza el desgaste pol&iacute;tico sobre el debate de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Vox refuerza ese marco con un lenguaje m&aacute;s directo y polarizador: &ldquo;enemigos&rdquo;, &ldquo;amenazas&rdquo; o &ldquo;respuesta contundente&rdquo;. Es un vocabulario que simplifica la realidad y facilita la aceptaci&oacute;n de soluciones dr&aacute;sticas. Frente a ello, la izquierda insiste en t&eacute;rminos como &ldquo;derechos humanos&rdquo;, &ldquo;legalidad internacional&rdquo; o &ldquo;protecci&oacute;n social&rdquo;. No son solo diferencias ideol&oacute;gicas: son formas distintas de construir la realidad.
    </p><p class="article-text">
        A este marco se a&ntilde;ade el uso de los derechos de las mujeres en Ir&aacute;n como argumento moral de la derecha. El problema no es denunciar esas vulneraciones, que existen, sino utilizarlas de forma selectiva para justificar posiciones pol&iacute;ticas o militares. Un ejemplo especialmente revelador es el uso del argumento feminista de Isabel D&iacute;az Ayuso apelando a la situaci&oacute;n de las mujeres iran&iacute;es para criticar posiciones contrarias a la intervenci&oacute;n. Sin embargo, esa apelaci&oacute;n plantea una contradicci&oacute;n evidente: los mismos actores pol&iacute;ticos mantienen relaciones estrechas con pa&iacute;ses como Arabia Saud&iacute; o Qatar, donde los derechos de las mujeres tambi&eacute;n est&aacute;n seriamente limitados. Desde alianzas econ&oacute;micas hasta grandes eventos deportivos, el criterio parece variar seg&uacute;n el contexto.
    </p><p class="article-text">
        Como advierte Lakoff, los marcos no solo describen el mundo: lo moldean. Y cuando se utilizan de forma selectiva, distorsionan el debate p&uacute;blico. Por eso el &ldquo;No a la guerra&rdquo; sigue siendo relevante. No como consigna autom&aacute;tica, sino como ejercicio de memoria y de responsabilidad. Recordar Irak no es mirar al pasado, sino entender c&oacute;mo se construyen los relatos que hacen posible una guerra.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en &uacute;ltima instancia, las palabras no solo describen la realidad: marcan los l&iacute;mites de lo aceptable. Y cuando esos l&iacute;mites se difuminan, lo que se debilita no es solo el debate p&uacute;blico, sino la propia democracia. Decir hoy &ldquo;No a la guerra&rdquo; es tambi&eacute;n decir &ldquo;no&rdquo; a la manipulaci&oacute;n del lenguaje. Es exigir claridad, coherencia y responsabilidad. Y es, en definitiva, una forma de compromiso c&iacute;vico con una idea sencilla, pero fundamental: que la paz tambi&eacute;n se defiende con palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-guerra-lenguaje-memoria-responsabilidad-politica_132_13097940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 20:46:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No a la guerra”: lenguaje, memoria y responsabilidad política]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unidad o derrota: la izquierda ante los límites del sistema y sus propias fronteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/unidad-derrota-izquierda-limites-sistema-propias-fronteras_132_13004613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b90c9191-e312-4866-b4d4-754ab37a0762_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1282y511.jpg" width="1200" height="675" alt="Unidad o derrota: la izquierda ante los límites del sistema y sus propias fronteras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Serán capaces de anteponer el objetivo común a los cálculos internos? ¿Habrá generosidad para evitar el paracaidismo de candidatos desconectados del territorio?"</p></div><p class="article-text">
        El debate abierto estos d&iacute;as por Gabriel Rufi&aacute;n y Emilio Delgado vuelve a situar sobre la mesa una cuesti&oacute;n decisiva: c&oacute;mo debe organizarse la izquierda para no perder en un sistema electoral que penaliza la fragmentaci&oacute;n y favorece la concentraci&oacute;n del voto. El modelo espa&ntilde;ol no es neutro. La circunscripci&oacute;n provincial y el reparto de esca&ntilde;os en cada territorio generan umbrales efectivos que, en muchas provincias peque&ntilde;as y medianas, hacen que dividir el espacio progresista se traduzca directamente en p&eacute;rdida de representaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No basta con obtener un buen resultado global; importa c&oacute;mo se distribuye el voto provincia a provincia. Adem&aacute;s, el sistema de partidos obliga a concurrir con marcas definidas y listas cerradas en cada circunscripci&oacute;n. La competencia entre fuerzas afines, cuando no est&aacute; coordinada, termina beneficiando a quienes concentran mejor su apoyo. Las reglas son conocidas: ignorarlas es un error estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, hablar de &ldquo;arraigo&rdquo; exige precisi&oacute;n. El arraigo de la izquierda no reside exclusivamente en siglas concretas ni en liderazgos con fuerte identidad territorial. Reside en las necesidades reales de la gente en cada territorio, pueblo a pueblo, barrio a barrio. Se construye donde hay precariedad laboral, donde el acceso a la vivienda es imposible, donde los servicios p&uacute;blicos sostienen la vida cotidiana. La hegemon&iacute;a no se decide solo por qui&eacute;n encabeza una papeleta, sino por qu&eacute; proyecto ofrece y con qu&eacute; credibilidad lo hace.
    </p><p class="article-text">
        El electorado progresista comparte un n&uacute;cleo de valores reconocible. La solidaridad frente al ego&iacute;smo competitivo implica asumir que la sociedad es m&aacute;s que la suma de individuos y que los riesgos vitales deben afrontarse colectivamente. La justicia social frente a un liberalismo que convierte derechos en mercanc&iacute;as significa defender que la sanidad, la educaci&oacute;n o la dependencia no pueden depender del poder adquisitivo. Y la igualdad de oportunidades va m&aacute;s all&aacute; del mantra de la meritocracia: competir en igualdad requiere corregir desigualdades de origen, no limitarse a premiar a quien ya parte con ventaja.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de fondo es si los partidos est&aacute;n dispuestos a actuar en consecuencia. &iquest;Ser&aacute;n capaces de anteponer el objetivo com&uacute;n a los c&aacute;lculos internos? &iquest;Habr&aacute; generosidad para evitar el paracaidismo de candidatos desconectados del territorio? &iquest;Podr&aacute;n las direcciones entender que, en determinadas provincias, la mejor f&oacute;rmula no siempre coincide con el inter&eacute;s org&aacute;nico inmediato?
    </p><p class="article-text">
        La izquierda social est&aacute; m&aacute;s unida de lo que a veces parece. Comparte expectativas claras: un Gobierno que responda a los retos actuales (vivienda, transici&oacute;n ecol&oacute;gica justa, reindustrializaci&oacute;n, cohesi&oacute;n territorial) y que frene el avance de la ultraderecha sin resignarse a gestionar inercias. No reclama uniformidad, sino resultados tangibles y una l&iacute;nea clara de actuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Superar el ciclo de fragmentaci&oacute;n exige un plan de unidad realista, ajustado a las reglas del sistema electoral y centrado en propuestas concretas. Gobernar no es prometer un futuro abstracto, sino mejorar el presente. La pluralidad puede ser una fortaleza si se convierte en cooperaci&oacute;n estrat&eacute;gica. Si no, se transformar&aacute; en una desventaja estructural.
    </p><p class="article-text">
        Las normas del juego no van a cambiar a corto plazo. La responsabilidad pol&iacute;tica consiste en entenderlas y actuar con inteligencia colectiva. Porque, en un escenario competitivo y polarizado, dividirse no es una expresi&oacute;n de identidad: es, sencillamente, abrir la puerta a la derrota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/unidad-derrota-izquierda-limites-sistema-propias-fronteras_132_13004613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 20:46:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unidad o derrota: la izquierda ante los límites del sistema y sus propias fronteras]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ruido no es casual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ruido-no-casual_132_12918281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfd6de5d-ccd1-4e00-868f-aa2dda0994d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ruido no es casual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Defender el feminismo hoy exige intervenir en el plano retórico, desmontar marcos hostiles y construir narrativas que anclen la igualdad en los derechos humanos y en los valores democráticos"</p></div><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n nunca es neutral, pero en tiempos de polarizaci&oacute;n se vuelve abiertamente estrat&eacute;gica. El debate p&uacute;blico actual demuestra que la batalla cultural en torno al feminismo no se est&aacute; librando solo en el terreno de las leyes o las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, sino, sobre todo, en el plano de la ret&oacute;rica: en las palabras que se eligen, los silencios que se imponen y los marcos desde los que se invita a interpretar los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Las recientes reacciones pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas ante denuncias de violencia sexual que afectan a figuras p&uacute;blicas lo evidencian con claridad. M&aacute;s all&aacute; de los casos concretos, emerge un patr&oacute;n discursivo que desplaza el foco desde los derechos de las mujeres hacia la sospecha, la iron&iacute;a o el descr&eacute;dito del propio feminismo. Declaraciones como las realizadas por Isabel D&iacute;az Ayuso en relaci&oacute;n con la denuncia vinculada a Julio Iglesias no son el centro del problema, sino un s&iacute;ntoma de una estrategia m&aacute;s amplia: construir un marco en el que el feminismo aparece como exagerado, inquisitorial o injusto.
    </p><p class="article-text">
        La ret&oacute;rica es poder. Cuando se trivializan las denuncias, se ridiculiza el lenguaje feminista o se presentan los avances en igualdad como un exceso, no se est&aacute; opinando inocentemente: se est&aacute; moldeando el sentido com&uacute;n. Estos marcos discursivos buscan invertir la carga simb&oacute;lica, convertir a quienes denuncian en sospechosas y a los privilegiados en v&iacute;ctimas de una supuesta &ldquo;deriva ideol&oacute;gica&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El debate público actual demuestra que la batalla cultural en torno al feminismo no se está librando solo en el terreno de las leyes o las políticas públicas, sino, sobre todo, en el plano de la retórica: en las palabras que se eligen, los silencios que se imponen y los marcos desde los que se invita a interpretar los hechos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a esta ofensiva, la comunicaci&oacute;n con prop&oacute;sito es una herramienta indispensable. Romper el marco no significa reaccionar desde la indignaci&oacute;n, sino disputar el relato con precisi&oacute;n y conciencia. El lenguaje no sexista no es una imposici&oacute;n ni una moda, sino una estrategia para nombrar la realidad con rigor, visibilizar las desigualdades estructurales y evitar la violencia simb&oacute;lica que opera cuando se cuestiona sistem&aacute;ticamente la credibilidad de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Ganar la batalla cultural implica comprender que cada palabra importa. No basta con tener raz&oacute;n: hay que saber comunicarla. Defender el feminismo hoy exige intervenir en el plano ret&oacute;rico, desmontar marcos hostiles y construir narrativas que anclen la igualdad en los derechos humanos y en los valores democr&aacute;ticos. En un escenario de ruido y polarizaci&oacute;n, comunicar con conciencia no es solo una responsabilidad pol&iacute;tica: es una forma de resistencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ruido-no-casual_132_12918281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 20:46:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ruido no es casual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Isabel Díaz Ayuso,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Calles más seguras y aire más limpio: las ZBE, una oportunidad para Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/calles-seguras-aire-limpio-zbe-oportunidad-euskadi_132_12490333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/910b01b8-29e4-4635-a7ba-64c29aba443f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1097247.jpg" width="1233" height="693" alt="Calles más seguras y aire más limpio: las ZBE, una oportunidad para Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La evidencia científica es incontestable: menos tráfico y menos vehículos contaminantes significan más salud y mejor calidad de vida. Posponer las ZBE o aplicarlas de forma simbólica no es neutral y  equivale a mantener niveles de contaminación que enferman y matan"</p></div><p class="article-text">
        El debate sobre las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) suele reducirse, demasiadas veces, a una cuesti&oacute;n de coches: a favor o en contra, derecho individual frente a imposici&oacute;n institucional. Sin embargo, &eacute;sta no es la pregunta relevante. La verdadera cuesti&oacute;n es mucho m&aacute;s b&aacute;sica: &iquest;tenemos derecho a respirar un aire limpio en nuestras ciudades? La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) lo considera un derecho fundamental y alerta de que, en Espa&ntilde;a, la contaminaci&oacute;n provoca cada a&ntilde;o miles de muertes prematuras y agrava enfermedades respiratorias y cardiovasculares. La infancia es especialmente vulnerable, y los entornos escolares siguen estando rodeados, en demasiados casos, de tr&aacute;fico intenso y humos t&oacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        En Euskadi, la implantaci&oacute;n de las ZBE avanza a diferentes velocidades, generando desigualdades que afectan directamente a la salud. Bilbao es la ciudad que ha dado los pasos m&aacute;s firmes. Su plan de ZBE incorpora restricciones progresivas a los veh&iacute;culos m&aacute;s contaminantes, mejora del transporte p&uacute;blico y medidas de peatonalizaci&oacute;n que comienzan a transformar barrios enteros. Vitoria-Gasteiz, referente internacional en sostenibilidad urbana, est&aacute; siendo sorprendentemente lenta en aplicar su ZBE, atrapada entre presiones comerciales y falta de consenso pol&iacute;tico. Donostia, por su parte, mantiene una estrategia a&uacute;n demasiado t&iacute;mida. Su ZBE es limitada y de escaso impacto real, lo que dificulta una mejora sustancial de la calidad del aire.
    </p><p class="article-text">
        No estamos hablando de un detalle t&eacute;cnico. Esta disparidad significa que la posibilidad de respirar un aire m&aacute;s limpio depende hoy del c&oacute;digo postal. Y no deber&iacute;a ser as&iacute;. La salud de la ciudadan&iacute;a no puede estar condicionada por decisiones pol&iacute;ticas que se posponen por miedo al coste electoral. En esta l&iacute;nea, el Ararteko, en su recomendaci&oacute;n general 1/2024, ha recordado a las instituciones vascas que no basta con cumplir formalidades. Urge aprobar cuanto antes los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) y las ZBE, adaptarlos a la legislaci&oacute;n de cambio clim&aacute;tico y delimitar &aacute;reas con suficiente superficie y ambici&oacute;n para responder a la emergencia clim&aacute;tica. Adem&aacute;s, el defensor del pueblo vasco exige fijar plazos claros, incluir zonas de especial sensibilidad como entornos escolares y barrios residenciales, y regular tambi&eacute;n las ZBE en municipios menores de 50.000 habitantes, donde la calidad del aire no siempre es mejor.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el trabajo de Clean Cities est&aacute; siendo fundamental. Esta red de entidades sociales, ecologistas y de salud p&uacute;blica, entre ellas Ecologistas en Acci&oacute;n, Ecodes, ConBici, ISGlobal, Salud por Derecho o la Red de Ciudades que Caminan, lleva a&ntilde;os defendiendo que la transformaci&oacute;n urbana no s&oacute;lo es posible, sino rentable social y econ&oacute;micamente. Han puesto en la agenda p&uacute;blica datos sobre los efectos de la contaminaci&oacute;n en la salud, han movilizado a vecinas y vecinos para reclamar entornos escolares seguros y han exigido que las ZBE no sean meros anuncios sin impacto real.
    </p><p class="article-text">
        El Ararteko coincide tambi&eacute;n con esta visi&oacute;n al insistir en la necesidad de transparencia y participaci&oacute;n ciudadana. Sus recomendaciones incluyen garantizar el acceso a toda la informaci&oacute;n p&uacute;blica sobre los PMUS y las ZBE y abrir procesos de participaci&oacute;n vecinal en su tramitaci&oacute;n. No se trata s&oacute;lo de cumplir la ley, sino de construir ciudades donde la ciudadan&iacute;a se sienta parte activa de la soluci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las ciudades vascas tienen ahora una oportunidad histórica. No se trata de librar una guerra cultural contra el coche, sino de asumir un acto de responsabilidad colectiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gracias a este trabajo colectivo y a la presi&oacute;n social, ciudades como Bilbao, Barakaldo o Ir&uacute;n han dado pasos valientes para reducir el tr&aacute;fico motorizado y devolver espacio p&uacute;blico a peatones y ciclistas. Clean Cities no se limita a denunciar: propone soluciones basadas en la evidencia cient&iacute;fica y en la experiencia de ciudades europeas que ya han demostrado que reducir coches mejora de forma inmediata la calidad del aire, la salud y, en definitiva, el bienestar y calidad de vida de las personas.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica es incontestable. Menos tr&aacute;fico y menos veh&iacute;culos contaminantes significan m&aacute;s salud y mejor calidad de vida. Posponer las ZBE o aplicarlas de forma simb&oacute;lica no es neutral: equivale a mantener niveles de contaminaci&oacute;n que enferman y matan.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades vascas tienen ahora una oportunidad hist&oacute;rica. No se trata de librar una guerra cultural contra el coche, sino de asumir un acto de responsabilidad colectiva. Como recuerdan desde Clean Cities, apostar por calles m&aacute;s seguras, tranquilas y saludables no quita calidad de vida, la multiplica.  El Ararteko tambi&eacute;n ha sido claro: no podemos permitirnos seguir esperando. Regular las ZBE con ambici&oacute;n y transparencia es, adem&aacute;s de una obligaci&oacute;n legal, una cuesti&oacute;n de justicia. Respirar aire limpio no es un privilegio. Es un derecho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/calles-seguras-aire-limpio-zbe-oportunidad-euskadi_132_12490333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 19:45:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Calles más seguras y aire más limpio: las ZBE, una oportunidad para Euskadi]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Contaminación,Contaminación Atmosférica,Emisiones contaminantes,Contaminación ambiental,zona de bajas emisiones,Coches,Calidad del aire]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resignificar la seguridad: del miedo al futuro a la garantía del presente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/resignificar-seguridad-miedo-futuro-garantia-presente_132_12357235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3b450fa-c141-4feb-a56e-e040e0ca15e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resignificar la seguridad: del miedo al futuro a la garantía del presente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Más de 30.000 muertes prematuras al año en España están relacionadas con la contaminación del aire. Esta tragedia no ocupa titulares con la frecuencia que merece, pero sus víctimas están entre nosotros"</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en una &eacute;poca donde la palabra seguridad se ha vaciado de contenido o, peor a&uacute;n, se ha reducido a una narrativa estrecha centrada exclusivamente en la protecci&oacute;n frente al &ldquo;otro&rdquo;: la delincuencia, el extranjero, la disidencia. Pero, &iquest;y si resignific&aacute;ramos la seguridad desde una &oacute;ptica m&aacute;s humana, m&aacute;s amplia y m&aacute;s urgente? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Herramientas y Narrativas clim&aacute;ticas para desarmar la guerra cultural en materia de transporte y movilidad sostenible&rdquo; plantea un desaf&iacute;o crucial: construir una nueva hegemon&iacute;a discursiva en torno a la movilidad sostenible y el cambio clim&aacute;tico, centrada en el derecho a la ciudad y la seguridad en t&eacute;rminos de salud p&uacute;blica. Este giro conceptual no solo es necesario, sino inevitable si queremos responder a la verdadera amenaza que enfrentamos: un colapso ambiental que ya est&aacute; deteriorando nuestra calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 30.000 muertes prematuras al a&ntilde;o en Espa&ntilde;a est&aacute;n relacionadas con la contaminaci&oacute;n del aire. Esta tragedia no ocupa titulares con la frecuencia que merece, pero sus v&iacute;ctimas est&aacute;n entre nosotros: ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con problemas respiratorios, personas mayores que no pueden salir a caminar, trabajadores atrapados horas en desplazamientos insalubres. Y, sin embargo, seguimos atrapados en una l&oacute;gica que prioriza la &ldquo;libertad&rdquo; de usar el coche frente al derecho colectivo a respirar aire limpio. Esa &ldquo;libertad&rdquo; &mdash;negativa, individualista, excluyente&mdash; est&aacute; siendo exaltada a costa del bienestar colectivo. La libertad no puede seguir siendo el privilegio de contaminar sin consecuencias. Debe ser resignificada como la posibilidad de vivir en entornos seguros, accesibles, limpios y equitativos.
    </p><p class="article-text">
        El cambio de narrativa que propone la investigaci&oacute;n realizada por Konekta Comunicaci&oacute;n, no se basa en imposiciones, sino en la construcci&oacute;n de sentido com&uacute;n. Propone hablar de escuelas libres de tr&aacute;fico, de ciudades saludables y de igualdad de acceso a la movilidad. Se trata de devolverle contenido a conceptos vaciados: que seguridad signifique que nuestros hijos e hijas no respiren part&iacute;culas contaminantes que ni vemos ni olemos ni podemos palpar, que las personas mayores puedan caminar sin miedo a ser atropelladas, que quienes viven en barrios perif&eacute;ricos no tarden el doble en llegar al hospital o al trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que pol&iacute;ticas como las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) han sido percibidas como punitivas o elitistas. Y ese es un llamado de atenci&oacute;n leg&iacute;timo: la sostenibilidad no puede imponerse desde arriba sin tener en cuenta la desigualdad. Pero el error no est&aacute; en la pol&iacute;tica ambiental en s&iacute;, sino en la falta de una narrativa que la haga comprensible, cercana y justa. Lo que falta es pedagog&iacute;a, participaci&oacute;n y voluntad de traducir los beneficios comunes de manera tangible y cotidiana. 
    </p><p class="article-text">
        La bicicleta, en este sentido, es una oportunidad para resignificar no solo c&oacute;mo nos movemos, sino c&oacute;mo vivimos. Es una herramienta concreta para hablar de seguridad en t&eacute;rminos reales: evitar enfermedades, reducir el estr&eacute;s urbano, fortalecer comunidades. Y tambi&eacute;n es una forma accesible y democr&aacute;tica de ejercer el derecho a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, resignificar la seguridad no es un gesto sem&aacute;ntico, es un acto pol&iacute;tico. Es declarar que no hay libertad sin aire limpio, que no hay equidad sin transporte p&uacute;blico digno, que no hay futuro sin salud ambiental. La lucha contra la crisis clim&aacute;tica no ser&aacute; ganada solo en cumbres internacionales, sino en las aceras, en los carriles bici, en las conversaciones cotidianas. Y para ello, necesitamos una nueva forma de contar esta historia.
    </p><p class="article-text">
        Porque la verdadera seguridad, hoy, no es la que se mide en c&aacute;maras de vigilancia o n&uacute;mero de polic&iacute;as, sino la que garantiza que unos progenitores puedan llevar a su hijo o hija al colegio sin temer por su salud. Es hora de desarmar viejas narrativas para construir otras que nos protejan de verdad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/resignificar-seguridad-miedo-futuro-garantia-presente_132_12357235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2025 19:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resignificar la seguridad: del miedo al futuro a la garantía del presente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra principal amenaza es la inseguridad climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/principal-amenaza-inseguridad-climatica_132_11813572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be5c0d24-ebfe-4e3e-bfe4-f31b371a5bc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestra principal amenaza es la inseguridad climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los bulos, la desinformación, las mentiras son hoy un arma que nos deja desprotegidos como sociedad ante una catástrofe. Son elementos que pretenden distorsionar la realidad para priorizar intereses partidistas"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ser cient&iacute;fico es ser un ingenuo. Nos obcecamos tanto en discutir la verdad que olvidamos que muy pocos quieran que lo hagamos. Pero la verdad siempre est&aacute; ah&iacute;, la veamos o no, la elijamos o no.
    </p><p class="article-text">
        A la verdad no le importa lo que necesitamos, no le importan los gobiernos, ni las ideolog&iacute;as, ni las religiones&hellip; (La verdad) nos esperar&aacute; eternamente, y este es le regalo de Chern&oacute;bil. Antes ten&iacute;a el precio de la verdad, ahora solo me pregunto, cu&aacute;l es el precio de la mentira&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es el legado que Valery Legasov, cient&iacute;fico que particip&oacute; en la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n del accidente de Chern&oacute;bil, dej&oacute; antes de suicidarse dos a&ntilde;os despu&eacute;s del desastre nuclear.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los cerca de&nbsp;</span>50.000 habitantes de Pr&iacute;piat<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, la poblaci&oacute;n situada a solo tres kil&oacute;metros de la planta, fueron evacuados 36 horas despu&eacute;s del accidente. Durante las siguientes semanas se procedi&oacute; a la evacuaci&oacute;n de 67.000 personas que viv&iacute;an en todo el per&iacute;metro contaminado y los efectos de la radiaci&oacute;n. Los </span>efectos psicol&oacute;gicos derivados del accidente siguen haciendo estragos 38 a&ntilde;os despu&eacute;s provocando numerosos casos de suicidio, problemas de alcoholismo y casos de depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El 26 de abril de 1986 se prioriz&oacute; ocultar la tragedia frente a alertar a una poblaci&oacute;n que en muchos casos desconoc&iacute;a la existencia de una central nuclear junto a sus casas y mucho m&aacute;s el impacto y dimensi&oacute;n de la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Los bulos, la desinformaci&oacute;n, las mentiras son hoy un arma que nos deja desprotegidos como sociedad ante una cat&aacute;strofe. Son elementos que pretenden distorsionar la realidad para priorizar intereses partidistas y que dejan a la poblaci&oacute;n indefensa y sin capacidad para poder tomar decisiones dirigidas a la prevenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La emergencia clim&aacute;tica es una evidencia cient&iacute;fica, una verdad que la ciencia lleva a&ntilde;os discutiendo y alertando. Sin embargo, no es una alerta que suene en nuestros m&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        Al contario, vivimos enganchados a nuestros dispositivos, mirando videos en Instagram o leyendo menajes que nos llegan por WhatsApp sin ser consientes de que en ellos se libra una batalla, una guerra cultural polarizante en un tema como es la crisis clim&aacute;tica. Una crisis que al igual que una enfermedad nos afecta a todas las personas por igual y que sin embargo algunos han decidido que prefieren mantenerlo como caballo de batalla pese a que eso suponga desproteger a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Que el pasado 29 de octubre la alerta por DANA no sonara a tiempo en los tel&eacute;fonos de los 1,8 millones de personas de los 75 municipios afectados en la provincia de Valencia, no solo est&aacute; sujeta a la incompetencia declarada de sus gobernantes. Tiene que ver con esa disonancia cognitiva que sufren quienes de repente tienen que aceptar que el cambio clim&aacute;tico es una verdad que est&aacute; ah&iacute; y que no se puede tapar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El precio de la mentira tiene nombres y apellidos, pero tambi&eacute;n constata que no tomar medidas ante las consecuencias del cambio clim&aacute;tico pone en riesgo la seguridad de las personas. Nadie puede negar ya la existencia de la crisis clim&aacute;tica, no porque esa verdad nos la cuente la ciencia, sino porque no hay nada m&aacute;s emp&iacute;rico que sufrirlo en nuestras propias carnes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los gases de efecto invernadero son los principales causantes del calentamiento y los autom&oacute;viles a motor generan el 60% de esa contaminaci&oacute;n. No los vemos, no los sentimos y pocas veces los olemos, pero como la verdad, est&aacute;n ah&iacute; y no hacer nada nos desprotege. Porque las mentiras no nos aseguran la salud, nos desprotegen y generan desigualdad entre iguales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Ahora s&oacute;lo necesitamos que quienes gobiernan sepan tomar medidas que protejan nuestra salud, nuestras vidas, nuestras ciudades, nuestro campo, nuestra econom&iacute;a&hellip; porque en esta guerra todas las personas estamos en el mismo bando y nuestra principal amenaza es la inseguridad clim&aacute;tica.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/principal-amenaza-inseguridad-climatica_132_11813572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Nov 2024 20:45:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestra principal amenaza es la inseguridad climática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[DANA,Emergencia climática,Chernóbil,Desinformacion,Bulos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El diamante de esta temporada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/diamante-temporada_132_11468839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f9525dd-6e9c-407c-9bb9-8f2b50ff236e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El diamante de esta temporada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Al diamante de esta nueva temporada, al señor Imanol Pradales, le sobraron minutos para exponer sus políticas porque al parecer no daba más de sí el programa de gobierno que debía explicar"</p></div><p class="article-text">
        Queridos lectores, para quienes no les suene este inicio, no se preocupen. Para los que s&iacute;, no se asusten, seguimos en la Euskadi del siglo XXI pese a que las apariencias nos sit&uacute;en en el siglo pasado. Las &uacute;ltimas noticias son ciertas, ayer se nombr&oacute; al &uacute;ltimo diamante de la temporada: el se&ntilde;or Pradales fue proclamado lehendakari y su pareja de baile tal y como se ven&iacute;a rumoreando, ser&aacute; el Partido Socialista de Euskadi, que dotar&aacute; a la corte del Gobierno vasco de un importante cortejo.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n del octavo diamante tuvo lugar como siempre en el sal&oacute;n del pleno del Parlamento Vasco presidido por su m&aacute;xima mandataria Bakatxo Tejeria, que momentos antes de la elecci&oacute;n de Imanol Pradales ya se mostraba euf&oacute;rica con exclamaciones no muy usuales en la corte. El baile fue aburrido, todos los pasos estaban medidos y ya de antemano se sab&iacute;a que el se&ntilde;or Pello Otxandiano no conseguir&iacute;a pareja capaz de hacerle salir triunfante del baile.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de hacer efectivo el nombramiento del diamante de esta temporada, me pregunto cu&aacute;nto pude interesar a estos lectores que les cuente los detalles m&aacute;s s&oacute;rdidos del baile, aparte de mencionar alg&uacute;n pisot&oacute;n que otro. Pero quien escribe quiere destacar la gran afluencia a este baile de mujeres y j&oacute;venes que sentados en los esca&ntilde;os del gran sal&oacute;n se mostraban poco interpelados. Este incomparable reparto, m&aacute;s af&iacute;n a la Euskadi actual que en anteriores temporadas, tiene visos de poder ofrecer a la sociedad debates y conversaciones que interesen m&aacute;s a mujeres y a j&oacute;venes y lograr que el murmullo y la conversaci&oacute;n p&uacute;blica se desarrolle en torno a temas que importan a esta parte de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, querido lector y lectora, no les puedo asegurar que las mil medidas ofertadas por el diamante pongan soluci&oacute;n a las necesidades del d&iacute;a a d&iacute;a de esta parte de la sociedad, porque si lo que importa es el prestigio de las cosas y no la dignidad de las personas, el baile seguir&aacute; siendo soso, aburrido y no abordar&aacute; los problemas de la sociedad vasca. Porque no me digan ustedes que devolver el prestigio a Osakidetza no pasa por devolver la dignidad a los y las profesionales de la atenci&oacute;n primaria para que, aparte de dotarles de recursos, les doten del aura necesaria para lograr respeto social y para que quienes opten al MIR vean su futuro apostando por la prevenci&oacute;n y no por generar un sistema de enfermos que sanar. Y es que quien les escribe lo hace desde la habitaci&oacute;n de un hospital y estos d&iacute;as llegan a mis o&iacute;dos quejas y lamentos y no solo desde boca de quienes permanecen en cama.
    </p><p class="article-text">
        Todas las temporadas cuentan con el mismo patr&oacute;n, el de las intenciones que acaban en saco roto y son enmendadas campa&ntilde;a tras campa&ntilde;a. Al diamante de esta nueva temporada, al se&ntilde;or Imanol Pradales, le sobraron minutos para exponer sus pol&iacute;ticas porque al parecer no daba m&aacute;s de s&iacute; el programa de gobierno que deb&iacute;a explicar. Ojal&aacute; esta temporada s&iacute; haya tiempo para actualizar el estatuto a los tiempos que corren y no acabemos pareci&eacute;ndonos a la familia Bridgerton. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la pregunta que ronda es la de si el debutante podr&aacute; brillar con intensidad mientras las familias sufren dificultades o la juventud no logra emanciparse a cuenta del precio de la vivienda y la precariedad de sus salarios. Mientras la soledad sigue siendo una pandemia para nuestros mayores y la salud mental una epidemia peligrosa con una sanidad que responde m&aacute;s a un negocio privado que a un servicio p&uacute;blico. Mientras no se apuesta de manera definitiva por una transici&oacute;n ecol&oacute;gica justa en lo econ&oacute;mico y en lo social y no se deja de poner excusas para descarbonizar la industria y el transporte e intentar parar y mitigar los efectos de la crisis clim&aacute;tica. O mientras Euskadi no logra ser una sociedad feminista o m&aacute;s igualitaria entre mujeres y hombres sin violencia machista, sin brechas salariales y con m&aacute;s mujeres en cargos de responsabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Por de pronto, a esta que escribe le llega que tambi&eacute;n ser&aacute; var&oacute;n la persona designada como 'n&uacute;mero dos' del Ejecutivo y que, por de pronto, se esperan obras para dar cabida a todo el Gobierno que supera en dos el n&uacute;mero los asientos disponibles en el sal&oacute;n para el pr&oacute;ximo baile. Baile que no se celebrar&aacute; hasta despu&eacute;s del verano, por lo que solo queda desearles un feliz descanso.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/diamante-temporada_132_11468839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jun 2024 18:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El diamante de esta temporada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 9 de junio, tan lejos y tan cerca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/9-junio-lejos-cerca_132_11421788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95545b40-42bb-4155-8135-f5fdb3637c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 9 de junio, tan lejos y tan cerca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El cambio climático es una realidad que tenemos encima y es necesario que la Unión Europea siga liderando políticas climáticas y que se aborden soluciones consensuadas para protegernos de los riesgos que el clima tiene para la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas"</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a escuchaba como la llamada 'generaci&oacute;n z' es m&aacute;s permeable a llevar a cabo conductas de riesgo para su salud, porque sus efectos nocivos se producen con el tiempo y perciben que est&aacute; lejos de producirse. Esa lejan&iacute;a es la causa por la cual las cosas dejan de preocuparnos o nos preocupan en menor medida. Me explico: no nos afecta de igual manera los efectos que un fen&oacute;meno extremo pueda provocar en India, en el sur de Francia o en nuestro municipio. La emocionalidad e inter&eacute;s aumenta en las personas a medida que el acontecimiento se desarrolla m&aacute;s cerca de sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Y esto es m&aacute;s o menos lo que sucede con la percepci&oacute;n que se tiene de las instituciones p&uacute;blicas. El inter&eacute;s y conocimiento que la ciudadan&iacute;a tiene de ellas es directamente proporcional a su cercan&iacute;a y esto se traduce en una mayor participaci&oacute;n en los comicios para elegir a sus gobernantes. Es por tanto habitual, ver c&oacute;mo el electorado se vuelca en las elecciones para elegir a su alcalde o alcaldesa, pero se vuelve m&aacute;s ap&aacute;tica cuando se trata de elegir un Parlamento cuya sede est&aacute; a m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa lejan&iacute;a se acorta cuando lo que se decide en ese Parlamento (el europeo) son pol&iacute;ticas en materias que afectan a nuestras vidas como es el cambio clim&aacute;tico. Y es que el pr&oacute;ximo Parlamento que salga elegido este 9 de junio ser&aacute; el &uacute;ltimo con capacidad real para desarrollar pol&iacute;ticas capaces de mitigar los perores efectos de la crisis clim&aacute;tica, las sequ&iacute;as o los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos. 
    </p><p class="article-text">
        Que olas de calor, inundaciones o incendios afecten a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a pone de manifiesto la necesidad de pol&iacute;ticas para luchar contra el cambio clim&aacute;tico y de medidas para mitigar los efectos de &eacute;ste. El calentamiento global ya no es aquel oso polar que ve&iacute;amos flotar a la deriva sobre un cascote de hielo en la Ant&aacute;rtida, a miles de kil&oacute;metros; el cambio clim&aacute;tico lo padecemos todas.
    </p><p class="article-text">
        Y digo todas porque nuestro continente (el europeo) es el que m&aacute;s r&aacute;pido se calienta y el n&uacute;mero de muertes relacionadas con las altas temperaturas se ha incrementado un 30% en lo que llevamos de siglo y seg&uacute;n la revista cient&iacute;fica 'Nature', el 63% de esas personas fallecidas en 2022 fueron mujeres. Pero si lo queremos ver de m&aacute;s cerca, Espa&ntilde;a es el segundo pa&iacute;s de Europa con mayor n&uacute;mero de muertes atribuibles al calor y en las cuales adem&aacute;s del g&eacute;nero, la clase social es tambi&eacute;n un factor determinante: la inseguridad alimentaria se ceba con las familias con menos recursos y las zonas m&aacute;s pobres son las m&aacute;s afectadas por incendios. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico es una realidad que tenemos encima y es necesario que la Uni&oacute;n Europea siga liderando pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas y que se aborden soluciones consensuadas para protegernos de los riesgos que el clima tiene para la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas. Porque hay que recordar que, seg&uacute;n el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la inacci&oacute;n clim&aacute;tica viola los derechos humanos de los ciudadanos, pero en mayor medida el de las ciudadanas, y por eso es vital que el 9 de junio, votemos las europeas, porque no hay ni m&aacute;s tiempo ni m&aacute;s distancia que recorrer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/9-junio-lejos-cerca_132_11421788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jun 2024 19:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 9 de junio, tan lejos y tan cerca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Europeas 2024]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colores, eslóganes, sí, pero todo decidido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/colores-esloganes-si-decidido_132_11279666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ebaa761-6708-4cfc-b367-aba927fdb94e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colores, eslóganes, sí, pero todo decidido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una de las principales premisas en campaña, si los datos te son favorables, es no 'meter la pata'. EH Bildu es sabedor de ello y de que sus siglas cotizan al alza tras los resultados en las contiendas electorales de 2023. Por eso, han decidido pasar de puntillas en esta campaña"</p></div><p class="article-text">
        Tal vez, vivir en campa&ntilde;a permanente nos hace insensibles al per&iacute;odo electoral en el que nos encontramos. La ciudadan&iacute;a, vacunada contra el ruido medi&aacute;tico generado por la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica que sufrimos, transita inmunizada a los mensajes trabajados en el seno de los partidos pol&iacute;ticos que el 21 de abril optan a diferentes objetivos electorales.
    </p><p class="article-text">
        La escasa pulsi&oacute;n electoral que sobrevuela el electorado vasco hace que la campa&ntilde;a electoral tome relevancia y que los partidos pol&iacute;ticos lo apuesten todo a la &uacute;ltima semana de campa&ntilde;a conocedores de que una bolsa importante de electores decidir&aacute; su voto casi a pie de urna.
    </p><p class="article-text">
        El escaso nivel de conocimiento de los principales candidatos, junto con el escaso carisma de quienes los acompa&ntilde;an en la contienda electoral, provoca una campa&ntilde;a centrada en las siglas de los partidos con marcado car&aacute;cter territorial. Y, en este contexto, &iquest;c&oacute;mo se venden los partidos? 
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por quien parte como novedad en unas elecciones al Parlamento Vasco, la candidatura de Sumar. Si bien es identificada por su l&iacute;der Yolanda D&iacute;az, en Euskadi la encabeza una gran desconocida, pero apoyada por IU-Ezker Anitza o Equo Berdeak, partidos con dilatada experiencia institucional en Euskadi. El fondo blanco ayuda a centrar la mirada en la marca a la que acompa&ntilde;an elementos que parecen ser extractos de la ikurri&ntilde;a y que 'vasquizan' el proyecto que quiere ocupar un espacio pol&iacute;tico hu&eacute;rfano ahora y lograr una &ldquo;Euskadi berria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el rosa fucsia de Sumar tiene a su derecha un PSE-EE decidido a que Euskadi siga instalado en pol&iacute;ticas estancadas. Al partido socialista le hace falta un pepito grillo en su hombro izquierdo que impulse pol&iacute;ticas progresistas, tal y como lo demuestra el Gobierno de coalici&oacute;n de Espa&ntilde;a. En Euskadi, sin embargo, deja claro que se siente m&aacute;s c&oacute;modo gobernando con la derecha vasca. Y es que el rojo socialista no falla, pero ya no se identifica con pol&iacute;ticas de izquierdas. Su eslogan lo deja claro, son &ldquo;quienes deciden&rdquo; y ya han decidido.
    </p><p class="article-text">
        A Imanol Pradales no le basta con el apoyo expl&iacute;cito de los socialistas vascos. La p&eacute;rdida continuada de votos en las &uacute;ltimas elecciones lastra una campa&ntilde;a centrada en unas siglas desgastadas por la gesti&oacute;n del PNV de los &uacute;ltimos a&ntilde;os y con una desmovilizaci&oacute;n en las filas 'jeltzales' desconocida hasta la fecha y con poca experiencia en campa&ntilde;as de movilizaci&oacute;n. Ser una &ldquo;fuerza nueva&rdquo; evoca m&aacute;s al pasado que a un futuro de bienestar por construir. Las franjas rojas y verdes son elementos que hist&oacute;ricamente han acompa&ntilde;ado a las siglas del partido, pero han dejado demasiado solo a un candidato vendido al PSE-EE y en una carrera de fondo con Pello Otxandiano. Ambos, Pradales y Otxandiano, rivalizan por quedar primeros el 21 de abril en la cr&oacute;nica de un Gobierno anunciado. Porque piensen lo que piensen los y las votantes del PSE-EE, Eneko Andueza ya ha decidido y, pase lo que pase, gobernar&aacute; el PNV.
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales premisas en campa&ntilde;a, si los datos te son favorables, es no 'meter la pata'. EH Bildu es sabedor de ello y de que sus siglas cotizan al alza tras los resultados en las contiendas electorales de 2023. Por eso, han decidido pasar de puntillas en esta campa&ntilde;a. Sin estridencias. Y para eso, qu&eacute; mejor candidato que Otxandiano, discreto y agazapado tras unas gafas que ocultan al menos una timidez impl&iacute;cita. Esta discreci&oacute;n se ha trasladado al cartel en el que candidatos y candidatas se mantienen en un segundo plano dando el protagonismo al estruendoso verde de su marca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio es ahora&rdquo;, eslogan elegido por EH Bildu roza el utilizado por un Podemos que en 2015 situado en la cresta de ola pretend&iacute;a asaltar las instituciones y que ahora Arnaldo Otegi rescata para alcanzar el cielo vasco. Mientras, los de azul, el Partido Popular, acostumbrados a centrar la batalla en relatos 'madrile&ntilde;os', sufren una campa&ntilde;a territorializada con la vivienda y la salud como ejes. No caben 'ayusadas' en una &ldquo;Euskadi abierta&rdquo; que nos tendr&aacute;n que explicar a qui&eacute;n o a qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y en esta ensalada de colores y esl&oacute;ganes estamos las vascas y los vascos a la espera de pasar el trago y que el 22 de abril nos encontremos con que nada haya cambiado y, por tanto, no logremos tener una Euskadi nueva, porque quien decide ha decidido que el bienestar en Euskadi contin&uacute;e en construcci&oacute;n 'in saecula saeculorum'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/colores-esloganes-si-decidido_132_11279666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Apr 2024 19:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colores, eslóganes, sí, pero todo decidido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Bizkaia,Gipuzkoa,Elecciones Euskadi 2024,EH Bildu,PNV,Gobierno vasco,Parlamento Vasco,Sumar,Podemos,Elkarrekin Podemos,Yolanda Díaz,IU - Izquierda Unida,Equo,PSE - Partido Socialista de Euskadi,Arnaldo Otegi,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta noche la gente ha dormido tranquila]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/noche-gente-dormido-tranquila_132_10404520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/986c1b3f-6344-426d-b95c-c99467adf9a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta noche la gente ha dormido tranquila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“El espacio de Sumar está en transformación y las personas y formaciones que lo conformamos estamos dispuestas a consolidar este espacio político llamado a ser determinante en Euskadi”</p></div><p class="article-text">
        La noche del 23J ha sido una noche intensa. De nervios. Era patente el inter&eacute;s que despertaban estas elecciones en quienes defendemos los derechos de las mujeres, de quienes pensamos que la crisis clim&aacute;tica o la transici&oacute;n ecol&oacute;gica son retos de pa&iacute;s y de quienes apoyamos toda medida dirigida a mejorar la vida de los y las trabajadoras, de los y las j&oacute;venes o de nuestros mayores. Es un inter&eacute;s que pasa por defender a una mayor&iacute;a social que ha demostrado querer un futuro mejor con un Gobierno progresista.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de ayer lo deja claro, la ciudadan&iacute;a no quiere un Gobierno &ldquo;facha&rdquo;. Las mujeres, las personas LGTBI y los y las j&oacute;venes quieren un Gobierno progresista. Ahora el bal&oacute;n est&aacute; en quienes conforman el arco parlamentario y rechazan tener a Alberto Feij&oacute;o en La Moncloa, porque si Pedro S&aacute;nchez no consigue suficientes apoyos en su investidura, habr&aacute; repetici&oacute;n electoral. Y es que a pesar de que salten, bailen y griten esl&oacute;ganes ofensivos en G&eacute;nova, lo que se consigui&oacute; el 23J es que no vaya a haber un Gobierno de retroceso, un Gobierno de recortes, un Gobierno de censuras y mentiras del Partido Popular y Vox. Feij&oacute;o nos ha dejado algunas ense&ntilde;anzas, como que las mentiras tienen patas cortas o que ganar unas elecciones no implica gobernar, con ejemplos como los de Extremadura, Gipuzkoa o Vitoria-Gasteiz.
    </p><p class="article-text">
        Ayer se vot&oacute; progreso, y votamos por haber logrado que las mentiras y los bulos no puedan gobernar nuestras vidas y que a pesar de lo que los sondeos auguraban apenas hace un mes se ha conseguido una remontada ante la derrota moral a la que la derecha ha querido someter a todas las personas que ayer salieron a votar sin miedo y con esperanza. 3.008.887 personas han confiado en Sumar, 127.031 en Euskadi. Vascos y vascas salieron a votar este 23 de julio para que Yolanda D&iacute;az est&eacute; en un Gobierno que cuide de la gente y rechazar cualquier Gobierno con la extrema derecha y con Santiago Abascal de vicepresidente.
    </p><p class="article-text">
        Euskadi lo ha dejado claro, la victoria de PSE-EE, junto con los resultados de PNV y EH Bildu, certifican la apuesta de la ciudadan&iacute;a vasca por la reedici&oacute;n de la mayor&iacute;a que ha sostenido a la coalici&oacute;n progresista de la que Sumar ha sido parte fundamental esta legislatura. En estas elecciones, Sumar aspiraba al menos a repetir los resultados de las elecciones de 2019 con un representante en cada territorio. Y no se ha conseguido.
    </p><p class="article-text">
        No se ha logrado llegar a quienes en 2019 confiaron en las formaciones que hoy conforman Sumar y mucho menos en quienes las apoyaron en 2015. Sin embargo, son casi 70.000 votos m&aacute;s los que se consiguen respecto a las elecciones municipales del pasado mayo. Por eso, hay que ponerse a trabajar desde hoy mismo para recuperar ese apoyo. Es necesario volver a ilusionar haciendo realidad todo aquello que hemos dicho durante la campa&ntilde;a electoral. &Eacute;stas han sido las primeras elecciones de Sumar, un proyecto de mirada larga y que ser&aacute; clave para afrontar los retos que vienen.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Euskadi. El espacio de Sumar est&aacute; en transformaci&oacute;n y las personas y formaciones que lo conformamos estamos dispuestas a consolidar este espacio pol&iacute;tico llamado a ser determinante en Euskadi, como ya lo es en el estado trabajando por mejorar la vida de las personas y que todas ellas puedan dormir mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/noche-gente-dormido-tranquila_132_10404520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jul 2023 19:46:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta noche la gente ha dormido tranquila]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El monstruo de la abstención]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/monstruo-abstencion_132_10250249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97c81433-e60d-4566-987b-d7485682df38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El monstruo de la abstención"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es importante interpelar a los y las más jóvenes, a quienes están engullidos por el monstruo de la abstención y que deberían tener un futuro por delante y no ser presa de otros monstruos como el de la crisis climática"</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; siendo un 'd&iacute;a de despu&eacute;s' de infarto. Y ya no por los resultados de las elecciones municipales y forales. Pedro S&aacute;nchez acaba de devolvernos a campa&ntilde;a electoral con un adelanto que nadie esperaba.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados obtenidos por los partidos que conforman el Gobierno de coalici&oacute;n, junto con el aumento de la abstenci&oacute;n, dan se&ntilde;ales evidentes y S&aacute;nchez adelanta las elecciones con un socio de Gobierno que desaparece y con una Yolanda D&iacute;az con poco tiempo para negociar la coalici&oacute;n y las listas de Sumar. 
    </p><p class="article-text">
        Probablemente S&aacute;nchez ha medido y le salen las cuentas centrado en el bipartidismo y con un PP m&aacute;s Vox que no suman suficiente. Lo que me pregunto es si alguien ha hecho alguna lectura correcta de lo que significa que la abstenci&oacute;n sea quien obtiene los mejores resultados con una tendencia creciente.
    </p><p class="article-text">
        En el d&iacute;a de despu&eacute;s, se escucha a los diferentes responsables de las diferentes formaciones culpar de su fracaso a la abstenci&oacute;n como si se tratase de un monstruo que cada cita electoral sale del armario a tragarse a los y las votantes. La abstenci&oacute;n es el resultado de la incapacidad de movilizar principalmente a j&oacute;venes, mujeres y personas de la llamada clase baja que son quienes concentran, en mayor medida, ese 40% de potenciales votantes que optan por no votar.
    </p><p class="article-text">
        En esa par&aacute;lisis, EH Bildu ha sido la &uacute;nica formaci&oacute;n que ha sumado votos. Tambi&eacute;n en Vitoria-Gasteiz, donde partidos como Elkarrekin se desangran y donde el PNV recibe un castigo importante. No ha ocurrido s&oacute;lo en la capital de Euskadi. Ahora el trabajo se centra en los despachos donde los diferentes dirigentes tendr&aacute;n que trazar sus estrategias sabiendo que en dos meses se vuelve a las urnas y vamos a ver qu&eacute; peso tiene esto en las decisiones que se tomen antes del 17 de junio, d&iacute;a en la que se constituyen los ayuntamientos.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados se&ntilde;alan un cambio de ciclo pol&iacute;tico claro que da la oportunidad a la generaci&oacute;n de nuevas alianzas. El an&aacute;lisis en las primeras horas de la ma&ntilde;ana pod&iacute;a ser uno, pero el anuncio del adelanto electoral genera otros marcos a tener en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular ha anunciado por boca de sus diferentes portavoces que no va a permitir que gobierne EH Bildu y, en Vitoria-Gasteiz, eso supone darle la alcald&iacute;a a una candidata socialista. Es un PP cuyo eslogan era &ldquo;Cambio&rdquo; dispuesto ahora a que nada cambie y vuelvan a ser el t&aacute;ndem de PNV y PSE-EE quienes gobiernen en minor&iacute;a la 'green capital'. Y a la vez, un PSE-EE que en 2015 se neg&oacute; a entrar en la estrategia de evitar que gobernara la lista m&aacute;s votada queda ahora se&ntilde;alado por sus opciones para impedirlo.
    </p><p class="article-text">
        Veremos tambi&eacute;n qu&eacute; movimientos se dan estas pr&oacute;ximas semanas, una vez que la disoluci&oacute;n de las Cortes coge a pie cambiado a un PNV herido, con una reflexi&oacute;n importante que hacer y con una renovaci&oacute;n generacional pendiente. Mientras, Arnaldo Otegi ya ha iniciado contactos para conformar alternativas progresistas en Euskadi, justo lo que el 23 de julio se juega en Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n en Europa, donde un Gobierno de Feij&oacute;o y Abascal dejar&iacute;a sin apoyo las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas en un momento donde las sequ&iacute;as y las inundaciones nos alertan de que no hay margen para no alinearnos con lo que expertos y expertas est&aacute;n advirtiendo.
    </p><p class="article-text">
        El todo o nada de S&aacute;nchez es un &oacute;rdago al futuro. Por eso, quienes hoy se esconden tras el monstruo de la abstenci&oacute;n deben salir a derrocarlo. Y para ello, es importante interpelar a los y las m&aacute;s j&oacute;venes, a quienes est&aacute;n engullidos por el monstruo de la abstenci&oacute;n y que deber&iacute;an tener un futuro por delante y no ser presa de otros monstruos como el de la crisis clim&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/monstruo-abstencion_132_10250249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 May 2023 05:43:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El monstruo de la abstención]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Campaña electoral: cuando lo irracional gobierna nuestros sentidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/campana-electoral-irracional-gobierna-sentidos_132_10225241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57e86528-1c16-4f1a-b17e-edf97c4182a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Campaña electoral: cuando lo irracional gobierna nuestros sentidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En periodo electoral escasea lo racional y no hay nada más irracional que enviar mensajes al electorado murciano queriendo gobernar en Vitoria-Gasteiz"</p></div><p class="article-text">
        En periodo electoral, la ciudadan&iacute;a vemos c&oacute;mo se nos divide en grupos m&aacute;s o menos homog&eacute;neos en relaci&oacute;n a la intenci&oacute;n de voto (convencidos, abstencionistas, votantes primerizos, &hellip;), o en clave geogr&aacute;fica (por municipio o barrio) o en t&eacute;rminos demogr&aacute;ficos (edad, g&eacute;nero, estado civil, nivel de estudios, &hellip;). Todo con el fin de fijar prioridades en el plan de campa&ntilde;a y definir un mensaje que se ajuste a nuestros intereses para elaborar estrategias basadas en las emociones. Porque si existe algo irracional, eso es el voto electoral. Se vota m&aacute;s con las tripas o el coraz&oacute;n que con la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a se inici&oacute; con un mensaje central en clave de primera vuelta de las elecciones generales. Discursos y anuncios en torno a pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que se escapaban del &aacute;mbito competencial municipal y foral y pulsos entre formaciones para mostrar qui&eacute;n es m&aacute;s &uacute;til &ldquo;en Madrid&rdquo;. Cuando la campa&ntilde;a baj&oacute; al mensaje local, a los que se ha venido llamando &ldquo;las cosas del comer&rdquo;, <span class="highlight" style="--color:white;">Covite denunci&oacute; que 44 integrantes de las candidaturas de EH Bildu para las&nbsp;</span>elecciones forales y municipales<span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;en&nbsp;</span>Euskadi&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">y&nbsp;</span>Navarra hab&iacute;an sido condenados por pertenencia y colaboraci&oacute;n con ETA.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, una vez anunciado que los siete candidatos de EH Bildu condenados por delitos de sangre renunciaban a tomar el acta si resultasen elegidos, y pese al esfuerzo de algunos y algunas candidatas por centrar la campa&ntilde;a en el mensaje m&aacute;s local, se mantiene el ruido proveniente desde quien quiere convertir estas elecciones en un plebiscito a Pedro S&aacute;nchez.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que, en mitad de campa&ntilde;a, se mantiene el ruido generado por elementos trumpistas como D&iacute;az Ayuso, que no permite que la ciudadan&iacute;a escuche lo que de verdad importa, propuestas y soluciones a problemas en &aacute;mbitos tan dispares como la movilidad, el urbanismo, la dependencia, la fiscalidad o la mitigaci&oacute;n de los efectos del cambio clim&aacute;tico. Ya no es el algoritmo quien colapsa la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, sino el incesante ruido que genera quienes no tienen nada que ofrecer.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tengo dudas de que una campa&ntilde;a electoral a estas alturas sea capaz de movilizar una abstenci&oacute;n que las encuestas fijan en torno al 40%. No se esperan, por tanto, y a pesar de ruido, que vayan a darse demasiados cambios m&aacute;s all&aacute; de los trasvases de votos dentro de los mismos bloques (derecha-izquierda). Pero, tal vez, esto sea suficiente para que la foto que ofrecen los &uacute;ltimos sondeos salga movida en Vitoria-Gasteiz.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Solo a partir del pr&oacute;ximo domingo veremos qu&eacute; tiene m&aacute;s peso en el electorado gasteiztarra, si mirar al futuro o amar la ciudad que una o uno quiere. Si bien los esl&oacute;ganes pretenden llegar al coraz&oacute;n, a las emociones del electorado, el cartel se ha convertido en un elemento simb&oacute;lico que apenas tiene presencia en la sociedad de la informaci&oacute;n donde las redes sociales echan humo estos d&iacute;as. Partidos pol&iacute;ticos de todos los colores lo confieren todo al algoritmo y Twitter, Instagram y TikTok llenan el universo digital de videos publicitarios, entrevistas y m&iacute;tines.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Yo, que soy una nost&aacute;lgica, sigo observando los carteles con el &aacute;nimo de que me cuenten qu&eacute; hay detr&aacute;s. Y observo que el uso del primer plano de la candidata, el fondo blanco y el verde como color principal son los elementos comunes en los carteles de PNV y EH Bildu. Yo les agradezco el uso del blanco, primero porque permite relajar la vista en un momento de caos visual y narrativas surrealistas y, porque deja volar la imaginaci&oacute;n de quien lo observa, permitiendo crear ese marco o contexto donde situar a la candidata. Y el verde es un color que transmite</span> serenidad, estabilidad y equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">As&iacute; que las dos candidatas en liza para alcanzar la alcald&iacute;a de Vitoria-Gasteiz coinciden en la estrategia visual. Sin embargo, es el PSE-EE quien puede ofrecer la gobernabilidad a izquierda y a derecha.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En tiempos de saturaci&oacute;n, el uso de su color corporativo le puede jugar una mala pasada al PSE-EE ya que, si bien el color rojo puede despertar much&iacute;simas sensaciones o incrementar el ritmo card&iacute;aco trasmitiendo&nbsp;</span>energ&iacute;a o pasi&oacute;n,<span class="highlight" style="--color:white;"> un exceso, podr&iacute;a proyectar urgencia, peligro e incluso ira y no est&aacute; el horno para bollos. El eslogan que acompa&ntilde;a a la candidata recuerda demasiado al utilizado por Podemos a&ntilde;os atr&aacute;s, a no ser que el &ldquo;contigo&rdquo; est&eacute; dirigido al PNV y no a la ciudadan&iacute;a, claro.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No parece que existan dudas de que Maider Echevarria vaya a dotarle de ese brochazo rojo que le falta al cartel del PNV para identificarlo con los colores de su logotipo. As&iacute; que sobrevuela el interrogante de si en el caso de que EH Bildu gane las elecciones, se va respetar la lista m&aacute;s votada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ainhoa Domaica y su azul &ldquo;Partido Popular&rdquo; se ha autoenmendado y ha se&ntilde;alado que no va a permitir que Vitoria-Gasteiz sea gobernada por EH Bildu acatando el mandato de la &ldquo;jefa&rdquo; del PP madrile&ntilde;o. Ya lo dec&iacute;a yo al inicio, en periodo electoral</span> escasea lo racional y es que, no hay nada m&aacute;s irracional que enviar mensajes al electorado murciano queriendo gobernar en Vitoria-Gasteiz.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;nimo que ya nos queda menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/campana-electoral-irracional-gobierna-sentidos_132_10225241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 May 2023 19:41:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Campaña electoral: cuando lo irracional gobierna nuestros sentidos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La salud viaja en transporte público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/salud-viaja-transporte-publico_132_10043870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c93b143e-42e7-4b09-9b57-74602eab8528_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La salud viaja en transporte público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este ejercicio individual de optar por el transporte eficiente atiende a una cotidianidad mucho más común entre las mujeres y, si no, no tienen mas que acceder a un medio de transporte público cada mañana para convencerse de ello"</p></div><p class="article-text">
        Es evidente que la lucha contra el cambio clim&aacute;tico est&aacute; ya presente no solo en la agenda informativa sino en la agenda de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Seg&uacute;n el bar&oacute;metro de Tezanos, es una de las principales preocupaciones de la ciudadan&iacute;a por encima del problema como el del acceso a la vivienda o el de la corrupci&oacute;n y el fraude en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En la lucha contra el cambio clim&aacute;tico es necesario tanto la implementaci&oacute;n de medidas de mitigaci&oacute;n encaminadas a reducir y limitar las emisiones de los conocidos gases de efecto invernadero como medidas dirigidas a reducir los efectos de &eacute;ste. Por eso, es importante que cada ciudadano y ciudadana tomemos conciencia y tengamos claro de qu&eacute; forma podemos contribuir en la reducci&oacute;n de las emisiones contaminantes y cu&aacute;les son las diferentes soluciones para abordar los efectos que ya soportamos. 
    </p><p class="article-text">
        Una medida mitigadora es, por ejemplo, el uso de medios de transporte p&uacute;blicos o la movilidad activa (desplazarnos en bicicleta o caminando). Coger la bicicleta o el tranv&iacute;a diariamente se convierten as&iacute; en una actitud imprescindible para frenar el cambio clim&aacute;tico. Este ejercicio individual de optar por el transporte eficiente atiende a una cotidianidad mucho m&aacute;s com&uacute;n entre las mujeres y, si no, no tienen mas que acceder a un medio de transporte p&uacute;blico cada ma&ntilde;ana para convencerse de ello. Adem&aacute;s, pueden consultar el<span class="highlight" style="--color:white;"> informe&nbsp;&ldquo;</span><em>El cambio clim&aacute;tico en Euskadi desde la perspectiva de g&eacute;nero&rdquo;</em><span class="highlight" style="--color:white;">, elaborado por&nbsp;</span>Ihobe<span class="highlight" style="--color:white;"> en colaboraci&oacute;n con Emakunde, que se&ntilde;ala que son </span>las mujeres quienes contribuyen a la reducci&oacute;n de las emisiones a trav&eacute;s de una movilidad m&aacute;s sostenible<span class="highlight" style="--color:white;">, basada en trayectos a pie o en transporte p&uacute;blico en oposici&oacute;n al uso del veh&iacute;culo privado que, habiendo estado tradicionalmente m&aacute;s asociado a los hombres, sigue siendo hoy en d&iacute;a su patr&oacute;n de movilidad m&aacute;s extendido en los traslados diarios al trabajo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los desplazamientos de las mujeres y sus itinerarios, sin embargo, no solo son al trabajo, sino que tambi&eacute;n est&aacute;n relacionados con las diferentes tareas de los cuidados. Cuidados que asociamos con los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, las personas dependientes o nuestros mayores sin caer en la cuenta de que cada desplazamiento en transporte p&uacute;blico contribuye a generar entornos m&aacute;s amables, m&aacute;s saludables y menos ruidosos. Cada desplazamiento que no hacemos en un coche de combusti&oacute;n nos acerca m&aacute;s a la recuperaci&oacute;n de nuestras calles como espacios para el disfrute y su conversi&oacute;n en lugares de encuentro y espacios saludables y seguros para la infancia y para nuestros mayores. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La reducci&oacute;n de tubos de escape en nuestras calles y el aumento del uso del transporte p&uacute;blico contribuye a hacer ciudades m&aacute;s respirables y menos estresantes. Y es que situar la salud f&iacute;sica y mental en el centro de nuestras prioridades cuando apostamos por el transporte p&uacute;blico o la movilidad activa en nuestros desplazamientos diarios, tambi&eacute;n va de cuidarnos y de cuidar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En los &uacute;ltimos meses se ha incorporado al debate de la movilidad urbana otra medida mitigadora: las zonas de bajas emisiones (ZBE), &aacute;reas urbanas </span>en las que el acceso y circulaci&oacute;n de veh&iacute;culos contaminantes queda restringido debido a sus emisiones. <span class="highlight" style="--color:white;">Dicho debate se ha centrado en hablar del coche, dejando en un plano invisible la salud de las personas que es de lo que se trata de proteger. Y es que no debemos olvidar que hablar de zonas de bajas emisiones, es hablar de la mejora de la calidad del aire de nuestras ciudades y entonos residenciales o escolares y eso pasa por la reducci&oacute;n del n&uacute;mero de tubos de escape circulando por nuestras calles.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Seg&uacute;n la OMS, la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica es una emergencia sanitaria mundial y cuarta causa de muerte, siendo ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes las personas m&aacute;s vulnerables a los efectos adversos para la salud. Seg&uacute;n la prestigiosa revista cient&iacute;fica 'The Lancet', los efectos en las personas m&aacute;s j&oacute;venes causados por estar expuestos a toxicidades ambientales perdurar&aacute;n en su organismo de por vida. Y hace ya unos a&ntilde;os, que la OMS se&ntilde;al&oacute; que 1.800 millones o lo que es lo mismo, el 93% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as menores de 16 a&ntilde;os de todo el mundo respiran aire tan contaminado que pone en riesgo su salud y desarrollo cognitivo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Por eso, hablar de zonas de bajas emisiones es hablar de salud. De salud para nuestros pulmones y tambi&eacute;n de salud mental. Piensen en lo que consideran</span> una ciudad amable donde se pueda caminar con tranquilidad entre arbolado y calles seguras, probablemente pensar&aacute;n en una ciudad donde ni&ntilde;os y ni&ntilde;as puedan hacer vida en la calle de forma aut&oacute;noma y segura alejados del ruido del tr&aacute;fico y la contaminaci&oacute;n. Una ciudad donde las personas mayores y quienes tengan alg&uacute;n tipo de afecci&oacute;n cardiopulmonar puedan respirar aire limpio y gozar de buena salud y, por tanto, de calidad de vida. Por eso, hacer uso del transporte p&uacute;blico y de la movilidad activa es tambi&eacute;n hablar de cuidados y de eso las mujeres sabemos un rato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/salud-viaja-transporte-publico_132_10043870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Mar 2023 21:25:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La salud viaja en transporte público]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El epílogo de la OPE de Osakidetza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/epilogo-ope-osakidetza_132_9219129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69a3e300-4066-4dc8-b3f8-e34b64a4f3f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El epílogo de la OPE de Osakidetza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Era tan burdo el sistema clientelar generado que resultaba hasta difícil de creer; ahora, cerrada la investigación,  todo seguirá igual</p></div><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os han pasado desde aquel primer cap&iacute;tulo. Era junio de 2018 cuando desvel&eacute; el acta de manifestaciones que pronosticaba los resultados de los ex&aacute;menes de las oposiciones de Anestesiolog&iacute;a y Traumatolog&iacute;a de la OPE de Osakidetza.
    </p><p class="article-text">
        Aquella impunidad con la que se hab&iacute;a gestado un modelo por el cual unas pocas personas gozaban de ventaja para acceder a una plaza fija en nuestro sistema p&uacute;blico de salud parec&iacute;a saltar por los aires. O eso pensaba yo cuando ide&eacute; poner negro sobre blanco ante un notario el resultado de unas oposiciones cuyo resultado estaba ya cantado.
    </p><p class="article-text">
        Fue duro para alguien como yo, alejada de aquel &lsquo;vox populi&rsquo;, conocer que las oposiciones de las especialidades hospitalarias de Osakidetza vulneraban todo principio de igualdad de oportunidades. Era tan burdo el sistema clientelar generado que resultaba hasta dif&iacute;cil de creer. Sin embargo, que las actas acertaran de pleno el resultado de quienes ser&iacute;an las notas m&aacute;s altas en las dos especialidades no daba lugar a dudas.
    </p><p class="article-text">
        Lo complicado era probar lo que algunos llamaron anomal&iacute;a y que se trataba de un fraude en toda regla. Pese a que se hac&iacute;an denuncias &lsquo;in voce&rsquo; de lo que a&ntilde;o tras a&ntilde;o ocurr&iacute;a en las oposiciones de Osakidetza, no hab&iacute;a pruebas que demostrasen la estafa. Las actas notariales supusieron tal evidencia que se pudo comenzar a tirar del hilo esperando que alguien tirase de la manta. Pocos osaron hacerlo y quienes lo hicieron se han visto represaliados de una u otra forma.
    </p><p class="article-text">
        Pude acceder a revisar las actas de los diferentes tribunales de las oposiciones de las especialidades hospitalarias y comprobar que solo hac&iacute;a falta un poco de inter&eacute;s para ir atando cabos. Era todo tan burdo que rozaba lo grosero pese a tener que leer entre renglones cubiertos de cinta correctora que pretend&iacute;an tapar lo m&aacute;s evidente.
    </p><p class="article-text">
        Una vez tuve posibilidad de acceder a los ex&aacute;menes de la especialidad de anestesiolog&iacute;a, pude comprobar que todos ellos ten&iacute;an el nombre de su autor o autora escrito en la parte superior con la misma graf&iacute;a. Unos documentos que deb&iacute;an mantener el anonimato lo hab&iacute;an perdido. Y lo que parec&iacute;a una pieza crucial en el cap&iacute;tulo de la investigaci&oacute;n judicial no parece haberlo sido.
    </p><p class="article-text">
        El Ararteko, en el informe que elabor&oacute;, no tuvo dudas, tampoco la Fiscal&iacute;a, cuyo decreto era claro. Incluso el entonces consejero de Salud, Jon Darp&oacute;n, dej&oacute; su cargo acreditando su responsabilidad pol&iacute;tica ante tal esc&aacute;ndalo.
    </p><p class="article-text">
        En siguientes cap&iacute;tulos comenzaron a desfilar imputados e imputadas por dependencias judiciales y tambi&eacute;n denunciantes y denunciantas por despachos de Osakidetza. Todo bajo un silencio atronador que facilita que lo punible consiga ser impune.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana se ha conocido que se da por concluida la investigaci&oacute;n judicial pese a que algunos sindicatos hab&iacute;an pedido m&aacute;s tiempo para conseguir que se tuvieran en cuenta otras pruebas excluidas de las pesquisas, como los ex&aacute;menes de las especialidades denunciadas.&nbsp;Sin embargo, parece cerrarse esa posibilidad. Se acab&oacute; el cap&iacute;tulo con pocas esperanzas de que d&eacute; lugar a otro.
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os pens&eacute;, pobre ilusa de m&iacute;, que las actas ser&iacute;an el elemento clave para acabar con un modelo tan injusto como cruel con tantas y tantos profesionales m&eacute;dicos. Sin embargo, ya hace tiempo que hubiese registrado una tercera acta adivinando que todo quedar&iacute;a como estaba. El gatopardismo ha sido el principio por el cual se ha regido todo, tambi&eacute;n el renovado modelo de oposiciones m&eacute;dicas que permitir&aacute; que el patr&oacute;n contin&uacute;e. Nada habr&aacute; acabado, todo seguir&aacute; igual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/epilogo-ope-osakidetza_132_9219129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Aug 2022 19:46:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El epílogo de la OPE de Osakidetza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Osakidetza,Los Papeles de Osakidetza,Oposiciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Iros todos a la mierda']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/iros-mierda_132_8601321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b063a4e8-6fe3-44db-9007-34299701e6d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Iros todos a la mierda&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llevamos semanas en alerta sanitaria sin que se haya tomado ni una sola medida adicional que no sea el cierre de quirófanos y fiándolo todo a la vacunación ante la estupefacción de expertos y expertas</p></div><p class="article-text">
        'Iros todos a la mierda' es lo que Evaristo dec&iacute;a a los pol&iacute;ticos del mundo en 2003 en la canci&oacute;n del mismo nombre. Han pasado casi 20 a&ntilde;os y el desapego a la pol&iacute;tica de los m&aacute;s j&oacute;venes hace crecer la abstenci&oacute;n mientras la desconfianza en la clase pol&iacute;tica llega ya al 90% seg&uacute;n el Eurobar&oacute;metro.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia hunde la confianza de la ciudadan&iacute;a en los diferentes Gobiernos y los j&oacute;venes cada vez se muestran m&aacute;s irreverentes. Tal vez que sean las personas de entre 20 y 35 a&ntilde;os las de mayor porcentaje sin vacunar no es casualidad. En el concierto de La Polla Records se juntaron varias generaciones, irreverentes &ldquo;trasnochados&rdquo; pero tambi&eacute;n esa generaci&oacute;n de 'milenials' a quienes tampoco les gusta que le digan lo que hay que hacer. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queridos amiguitos, en este mundo todo est&aacute; bajo control... &iquest;todo? &iexcl;No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste ahora y siempre al invasor con una poci&oacute;n m&aacute;gica que los hace invencibles: el cerebro&rdquo;. Esa aldea gala deb&iacute;a ser el Buesa Arena, un espacio de propiedad p&uacute;blica que dio cobijo a negacionistas y &ldquo;desinformados&rdquo; acerca del uso de la mascarilla. Y el concierto de despedida de los de Evaristo se convirti&oacute; en una bacanal cuyas consecuencias las traer&aacute;n sus majestades los Reyes de Oriente convertidas en n&uacute;mero de contagios y en ocupaci&oacute;n de camas UCI.
    </p><p class="article-text">
        Quienes accedieron al concierto tuvieron que haber mostrado su certificado de vacunaci&oacute;n junto con el documento nacional de identidad. Eso al menos dec&iacute;a el decreto de Urkullu. Desconozco si estos controles se llevaron a cabo en este recinto p&uacute;blico mientras se amenazaba con multa a peque&ntilde;os hosteleros que se buscaban la vida para pedir dichos documentos a todo pichipata que quisiera acceder a sus establecimientos. Si el control se llev&oacute; a cabo, se podr&iacute;a decir que quienes accedieron al escenario a lanzar proclamas negacionistas lo hac&iacute;an con sus dosis de la Pfizer, Moderna u otra debidamente inoculadas.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso llevamos semanas viendo como los n&uacute;meros de contagios se multiplican exponencialmente. Llevamos semanas en alerta sanitaria sin que se haya tomado ni una sola medida adicional que no sea el cierre de quir&oacute;fanos y fi&aacute;ndolo todo a la vacunaci&oacute;n ante la estupefacci&oacute;n de expertos y expertas. Llevamos semanas con profesionales sanitarios alertando sobre lo que se nos ven&iacute;a y lanzando SOS desde la atenci&oacute;n primaria. Llevamos semanas sin que rastreadores y rastreadoras tengan recursos suficientes para realizar la tarea m&aacute;s importante para frenar la trasmisi&oacute;n comunitaria. Llevamos semanas sin hacer nada.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil dar cr&eacute;dito a la existencia de algo que ni vemos ni olemos ni podemos tocar. Y no me refiero al Labi. Estamos cansadas y cansados de una pandemia que en boca de la clase pol&iacute;tica estaba superada al pensar hace apenas dos meses en celebraciones como la de Santo Tom&aacute;s, San Sebasti&aacute;n y por supuesto la Navidad. As&iacute; que es dif&iacute;cil convencer de que el virus, de que la COVID-19, sigue ah&iacute; cuando te quitas la mascarilla para darle un sorbo a la ca&ntilde;a y ya no te la pones. Sigue ah&iacute; cuando te quitas la mascarilla para gritar &ldquo;Somos los nietos de los obreros que nunca pudisteis matar&rdquo; y el virus s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Dudo que este mi&eacute;rcoles, S&aacute;nchez haga m&aacute;s que recordar a las y los presidentes auton&oacute;micos que la obligatoriedad de la mascarilla en exteriores es un hecho y que &uacute;nicamente la podemos retirar si la distancia interpersonal es superior al metro y medio. Queda pendiente reducir aforos y horarios, algo que muy a pesar del ocio nocturno y de la hosteler&iacute;a en general, son medidas que los expertos est&aacute;n se&ntilde;alando como necesarias y de competencia auton&oacute;mica. Fiarlo todo a S&aacute;nchez es volver a tirar balones fueras y ya son muchos: a la hosteler&iacute;a, al personal sanitario, a la ciudadan&iacute;a, &hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Yo, por mi parte, har&eacute; los deberes y cenar&eacute; en mi n&uacute;cleo convivencial para poder cantar pl&aacute;cidamente '&iexcl;No somos nada!'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/iros-mierda_132_8601321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Dec 2021 20:31:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Iros todos a la mierda']]></media:title>
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      <title><![CDATA[Esto no es Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-venezuela_132_7987067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6e19aff-1046-40ec-85f5-7e66d8179fe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esto no es Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modelo de OPE aún mantiene, tres años después, agujeros para que quienes tienen padrino puedan colarse</p></div><p class="article-text">
        Ya han pasado tres a&ntilde;os. Miro hacia atr&aacute;s y tan pronto me parece que ha pasado una vida como siento que fue ayer mismo cuando me reun&iacute;a con tres anestesistas para que me contaran las intrigas palaciegas de las pruebas de acceso a funcionario de nuestro sistema p&uacute;blico de Salud. A&ntilde;os atr&aacute;s, cuando ni siquiera hab&iacute;a pasado por mi cabeza entrar en pol&iacute;tica, siempre hab&iacute;a anhelado como ciudadana ser escuchada por una clase pol&iacute;tica cada vez m&aacute;s alejada de su sociedad. La pol&iacute;tica en las instituciones es una puesta en escena constante con muchos focos y cada vez menos frutos.
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a, Rober, Marta y Manoel entraron por primera vez en mi despacho. Llevaban a&ntilde;os trabajando como anestesistas en Osakidetza sin tener plaza fija. Pero lo m&aacute;s desesperante era que hab&iacute;an desistido de estudiar para sacar la oposici&oacute;n. Las plazas de especialistas hospitalarios est&aacute;n adjudicadas antes incluso de redactarse los ex&aacute;menes me explicaron.  La verdad es que la historia me sonaba a rep&uacute;blica bananera. No es que me costara creerles, es que en realidad no quer&iacute;a creer aquello que me dec&iacute;an que suced&iacute;a en el acceso al empleo p&uacute;blico en Euskadi. Todo el mundo lo sabe en Osakidetza y nadie se atreve a denunciarlo por temor a represalias y porque, adem&aacute;s, no hay forma de probarlo: lo tienen bien montado y con el amparo de los de arriba.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a que haber una forma de desmontar aquello. Quienes ocupaban el tribunal de la OPE de cada especialidad era quienes 'colocaban' a los suyos. &iquest;C&oacute;mo? Pues facilit&aacute;ndoles las respuestas del examen. &iquest;Y por qu&eacute; ten&iacute;an los miembros del tribunal el examen? Porque eran quienes los confeccionaban.
    </p><p class="article-text">
        En fechas en las que se produjo la reuni&oacute;n con los tres anestesistas ya era p&uacute;blico quienes formaban los tribunales de las diferentes especialidades por lo cual no ser&iacute;a dif&iacute;cil adivinar qui&eacute;nes iban a ser las personas opositoras que sacaran mejor nota y, por consiguiente, plaza fija por ser allegadas a los miembros del tribunal. Pero, si lo hac&iacute;amos p&uacute;blico, era evidente que se hubieran cambiado los planes y no hubi&eacute;ramos podido demostrar nada. De manera que, recurr&iacute; a las 'artes adivinatorias' e hicimos un acta ante notario mediante la cual manifest&aacute;bamos qui&eacute;nes iban a ser las personas con mejores notas en dos de las especialidades, traumatolog&iacute;a y anestesiolog&iacute;a. Ahora s&oacute;lo hab&iacute;a que esperar a que se hicieran las pruebas y saliesen los resultados.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros d&iacute;as de junio ya pod&iacute;amos sacar una de las actas, as&iacute; que convocamos a la prensa a una rueda de prensa el lunes 4. Los lunes suelen ser d&iacute;as tranquilos a nivel informativo y nos permitir&iacute;a poner el foco en un esc&aacute;ndalo que ya duraba demasiado tiempo oculto entre las bambalinas de Osakidetza. Sin embargo, el viernes anterior 'salt&oacute; la liebre' y un miembro de tribunal de la especialidad de cardiolog&iacute;a denunciaba p&uacute;blicamente que algo raro pasaba en las OPE. El motivo de salir a airear los trapos sucios pudo ser que no consiguiera meter a los suyos entre los primero para que alcanzaran una de las plazas a concurso, pero supuso el inicio de las 'Opes dopadas'.
    </p><p class="article-text">
        Tras un fin de semana en el que Osakidetza se hab&iacute;a colado en la agenda informativa, lleg&oacute; el momento de hacer p&uacute;blica el acta con el '<em>pleno al quince'. </em>La sala de prensa era un hervidero. Apenas hab&iacute;a pasado a&ntilde;o y medio desde que me hab&iacute;a convertido en parlamentaria vasca y enfrentarme a todos aquellos y aquellas periodistas me produc&iacute;a un v&eacute;rtigo que solo consegu&iacute;a controlar pensando que aquello era el inicio del final del clientelismo enquistado en nuestro Servicio Vasco de Salud.
    </p><p class="article-text">
        El acta acertaba con nombre y apellidos las personas que alcanzaban las mejores notas y, por lo tanto, se aseguraban una plaza fija. El golpe de efecto hab&iacute;a provocado una herida de muerte en quienes hasta entonces estaban al frente del Departamento de Salud del Gobierno vasco y de Osakidetza. Llegados a este punto, he de decir que &eacute;se no era ni mucho menos el objetivo. La meta era conseguir un modelo de oposici&oacute;n que garantizara la igualdad de oportunidades para todas las personas que se presentaban cada a&ntilde;o a las pruebas de especialistas hospitalarios y dejar atr&aacute;s las corruptelas y el clientelismo que se hab&iacute;a generado entono a estas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el Departamento de Jon Darp&oacute;n opt&oacute; por ponerse a la defensiva y negarlo todo se&ntilde;al&aacute;ndome a m&iacute; y a mi grupo como los culpables de que se produjeran estas anomal&iacute;as en Osakidetza por no denunciarlo previo a la realizaci&oacute;n de la prueba, o lo que es lo mismo, no haber dado la voz de alerta para que no se les hubiera podido pillar. El consejero y las personas de mayor responsabilidad del Departamento de Salud y de Osakidetza eran conocedoras de que los procesos llevaban a&ntilde;os siendo ama&ntilde;ados, pero aceptarlo supon&iacute;a autoinculparse. As&iacute; que optaron por la peor de las estrategias, la del ataque con la &uacute;nica munici&oacute;n que ten&iacute;an a su alcance, la de mentir y descalificar. 
    </p><p class="article-text">
        Un mes despu&eacute;s, de manera extraordinaria, se celebr&oacute; una comisi&oacute;n en el Parlamento Vasco para que Darp&oacute;n y su equipo comparecieran a dar explicaciones. Fueron ocho horas de comisi&oacute;n. Era evidente lo que nos iban a contar, as&iacute; que yo elabor&eacute; los discursos de mis tres turnos de intervenci&oacute;n de los cuales no tuve que mover ni una coma. Fui la diana de todos los ataques del consejero, primero mencionando Venezuela, luego la piscina y el chalet de Pablo Iglesias y, finalmente, intentando ridiculizarme por leer mis discursos, mientras &eacute;l mismo no levantaba cabeza de los papeles que sus asesores le hac&iacute;an llegar.
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n solo sirvi&oacute; para evidenciar la necesidad de una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n que diera luz al esc&aacute;ndalo de las 'Opes dopadas'. Pese a ello, cuando lleg&oacute; el momento de votar en el pleno, la iniciativa consigui&oacute; &uacute;nicamente el respaldo de EH Bildu y Elkarrekin Podemos. Mientras los sindicatos hac&iacute;an su trabajo y la Fiscal&iacute;a comenzaba a investigar, no sin dificultades para acceder a diferente documentaci&oacute;n en manos de Osakidetza, desde el Parlamento intent&aacute;bamos acceder a toda esa documentaci&oacute;n no sin dificultades que obstaculizaban nuestra labor como parlamentarias.
    </p><p class="article-text">
        Para acceder a todo aquel ingente material solo se pod&iacute;a hacer con papel y boli en mano. No hab&iacute;a posibilidad alguna de que nos fotocopiaran la informaci&oacute;n o hacer fotograf&iacute;as de todas aquellas actas que evidenciaban manipulaci&oacute;n en los resultados pese a encontrarnos p&aacute;rrafos enteros cubiertos con cinta correctora. 
    </p><p class="article-text">
        Nunca fue f&aacute;cil investigar acerca del 'modus operandi' de quienes durante a&ntilde;os hab&iacute;an convertido Osakidetza en un reino de taifas. Pero era tan burda la forma de obrar, que junto con otras denuncias que se produjeron por parte de miembros de los tribunales y el estudio psicom&eacute;trico de los resultados de m&aacute;s de veinte especialidades, no hab&iacute;a manera de mantener aquel buque de la verg&uuml;enza a flote. Era el momento de reprobar a un consejero que con <em>la boca</em> &ldquo;llena de rigor, prudencia y transparencia&rdquo; se hab&iacute;a quedado 'desnudo' ante la evidencia y la dimisi&oacute;n de parte de sus colaboradores.
    </p><p class="article-text">
        Aquella iniciativa no lleg&oacute; a debatirse, unos d&iacute;as antes de que llegara al pleno, Jon Darp&oacute;n presentaba su renuncia al lehendakari. En la comparecencia en rueda de prensa para dar mi parecer al respecto, se me interpel&oacute; acerca de si pensaba que aquello era un triunfo para Elkarrekin Podemos. No pude ser m&aacute;s clara, era el triunfo de todas aquellas personas opositoras que merec&iacute;an igualdad de oportunidades en el acceso a la funci&oacute;n p&uacute;blica, pero sobre todo era el triunfo de tres personas valientes, Rober, Marta y Manoel, que se atrevieron a denunciarlo sabiendo que aquello les iba a pasar factura.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, solo espero que a quienes ahora corresponde, consigan culminar aquel trabajo y mejoren un modelo de OPE, que a&uacute;n mantiene agujeros para que quienes tiene padrino puedan colarse. El resto queda en manos de la justicia. Una justicia que, seg&uacute;n leo en prensa, sigue a la espera de que Osakidetza le aporte la documentaci&oacute;n que lleva a&ntilde;os esperando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-venezuela_132_7987067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 May 2021 19:51:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esto no es Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Los Papeles de Osakidetza]]></media:keywords>
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