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    <title><![CDATA[elDiario.es - Amador Palacios]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/amador-palacios/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Amador Palacios]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Narrativa pionera de Félix Grande]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/narrativa-pionera-felix-grande_132_13123104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4805163-bf97-4333-8b91-604701557460_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Narrativa pionera de Félix Grande"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - "Cuenta que, al tener poco dinero, y para disfrutar de los modos de la gente de la ciudad, sacaba, por tres pesetas, un billete de andén con el que podía acceder a una estación de tren para asistir 'a un hermoso espectáculo, a una auténtica improvisación de la población' de la urbe"</p></div><p class="article-text">
        En la segunda mitad del siglo XX, la historia espa&ntilde;ola de la literatura presenta un nombre se&ntilde;ero, F&eacute;lix Grande (1937-2014), que naci&oacute; en M&eacute;rida pero que enseguida pas&oacute; a vivir en Tomelloso, pues proven&iacute;a de una familia tomellosera; su abuelo era all&iacute; cabrero. Sobre todo poeta (siempre la poes&iacute;a queda en primer lugar), fue tambi&eacute;n narrador y ensayista, muy volcado en el mundo del flamenco. &Eacute;l pens&oacute;, en sus principios, dedicarse a la guitarra, acompa&ntilde;ando a cantaores, orient&aacute;ndose, al cabo, por la escritura. Ahora he le&iacute;do su novela corta &lsquo;Las calles&rsquo;; no rele&iacute;do, sino le&iacute;do por primera vez. Este librito (su primera obra narrativa escrita) obtuvo el Premio Eugenio D&rsquo;Ors en 1965. La primera impresi&oacute;n fue fascicular, apareciendo en 1968 en &lsquo;Cuadernos Hispanoamericanos&rsquo;, revista que posteriormente comand&oacute; &eacute;l en la etapa democr&aacute;tica espa&ntilde;ola, public&aacute;ndose en 1980 una edici&oacute;n prologada por Santos Sanz Villanueva. 
    </p><p class="article-text">
        Yo he manejado el volumen, surgido en 2015, publicado por Carpe Noctem, con ep&iacute;logo de Pilar C&aacute;ceres y Alberto G&oacute;mez. F&eacute;lix Grande fue tambi&eacute;n muy activo en el mundo literario. Dio a conocer la obra del poeta postista Carlos Edmundo de Ory en una muy nutrida e instructiva compilaci&oacute;n antol&oacute;gica, promocionando, asimismo, al primer Antonio Gala. Toda la familia, &eacute;l, su mujer Francisca Aguirre y su hija Guadalupe, ambas tambi&eacute;n escritoras, se encuentran enterrados en una tumba del cementerio de Tomelloso. Cuando muri&oacute;, <a href="https://periodistas-es.com/muere-felix-grande-admirable-y-resuelta-figura-28782" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yo publiqu&eacute; una necrol&oacute;gica</a>.
    </p><p class="article-text">
        Como informan Pilar C&aacute;ceres y Alberto G&oacute;mez, los fen&oacute;menos, o po&eacute;ticas, conjugados&nbsp;en toda la obra de F&eacute;lix Grande: lo intimista y lo social nunca estuvieron separados. Un af&aacute;n autobiogr&aacute;fico, y por tanto testimonial, en primera persona, tambi&eacute;n persigue su labor. &lsquo;Las calles&rsquo; comienza detallando precios habituales que se daban en el m&iacute;sero Madrid de posguerra que conoci&oacute; F&eacute;lix Grande: &ldquo;Por entonces, cuarenta pesetas daban derecho a cinco cajetillas de &lsquo;bisonte&rsquo; (el barato tabaco rubio patrio) o a dos localidades para un cine de reestreno. Esa cantidad no alcanzaba para una comida en un restaurante de segundo orden. Una botella de cerveza de un tercio de litro costaba unas cinco pesetas, en la barra. Se pod&iacute;a dormir por diez o quince pesetas en una habitaci&oacute;n en que hubiese dos o tres camas, aunque ese precio s&oacute;lo era posible a costa de buscar la pensi&oacute;n en la periferia de la ciudad, o en una de las calles m&aacute;s sombr&iacute;as del interior&rdquo;. Un oficinista, como el personaje de F&eacute;lix Grande en la novela, que constituye su propia memoria, no ganaba, normalmente, m&aacute;s de 1.200 pesetas al mes, como mucho 1.500. A pesar de que la acci&oacute;n ya se centra en un pa&iacute;s que iba dejando la econom&iacute;a cuartelera llevada a cabo por el General&iacute;simo, empezando a entrar, a trancas y barrancas, en el desarrollismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, con todo, el poeta amaba, aunque hab&iacute;a padecido sus rencores, a la ciudad de Madrid, especialmente a sus calles. Cuenta que, al tener poco dinero, y para disfrutar de los modos de la gente de la ciudad, sacaba, por tres pesetas, un billete de and&eacute;n con el que pod&iacute;a acceder a una estaci&oacute;n de tren para asistir &ldquo;a un hermoso espect&aacute;culo, a una aut&eacute;ntica improvisaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n&rdquo; de la urbe. Concluye su visita con esta reflexi&oacute;n: &ldquo;Salgo que la estaci&oacute;n pensando que la ciudad es como una madre descomunal que asiste reposada e indiferente a la velocidad de los seres, a la congesti&oacute;n de la actividad, a la formaci&oacute;n del destino. Entonces siento por esta ciudad una mezcla de agradecimiento, ilusi&oacute;n y torpeza que me empuja de nuevo a recorrer las calles, como si besara un brazo. Pocos cigarrillos tan sedantes como los que en esos momentos tengo la dicha de diseminar en mis bronquios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A veces, en esta narraci&oacute;n establece un simple y discreto examen de la aflicci&oacute;n de los pobladores de la metr&oacute;poli: &ldquo;Cuando un funcionario se emborracha los s&aacute;bados convendr&iacute;a preguntarle por sus recuerdos. Cuando un hombre o una mujer pega una bofetada a un hijo peque&ntilde;o habr&iacute;a que saber d&oacute;nde y c&oacute;mo se encontraba a los veinte a&ntilde;os. Todo esto es burdo psicoan&aacute;lisis o burda sociolog&iacute;a, un m&eacute;todo sumamente precario en cualquier caso y, sin duda, un material harto informe para iniciar el relato de una desolaci&oacute;n&rdquo;. Refiere que una noche, en la pensi&oacute;n, sinti&oacute; los sollozos de un hombre ubicado en la cama de al lado de la suya. Concluye: &ldquo;Acontecimientos como aquel son los que han ido haciendo de m&iacute; un hombre que tiene necesidad de escribir&rdquo;. Esta declaraci&oacute;n justifica la escritura literaria en la desgracia propia y ajena. Reconociendo, al instante. que &ldquo;algunas zonas de mi vida no pod&iacute;an dar otro resultado que el suicidio o el arte&rdquo;. Resuelve la cuesti&oacute;n aseverando que la vida del escritor puede muy bien derivar en suicidio o en arte. Ya pronto sabe, antes de entrar de lleno en la escritura, &ldquo;que no puedo hacer otra cosa que me salga mejor que escribir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los que conforman el ep&iacute;logo de esta obra, afirman, muy acertadamente, que para el paseante de &lsquo;Las calles&rsquo; &ldquo;el movimiento para &eacute;l es una terap&eacute;utica, y lo ha convertido, casi, en una ontolog&iacute;a&rdquo;. Entonces, ese paseante aprende que &ldquo;la vida consiste en el movimiento, que las ideas verdaderas son las que caminan, que los sentimientos resistentes son los que se rehacen una y otra vez&rdquo;. Ese movimiento es un recurso salvador de la vida, seg&uacute;n lo expone, filos&oacute;ficamente, F&eacute;lix Grande. &lsquo;Las calles&rsquo;, siguen apuntando los introductores de la novela, &ldquo;es una b&uacute;squeda afirmativa de la libertad, entendida como la liberaci&oacute;n de las constricciones a las que la vida somete a esa libertad. Ya hemos mencionado la principal de ellas: la pobreza&rdquo;. La pobreza, enorme verdad, es el principal obst&aacute;culo de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Un poema suyo de su libro &lsquo;Blanco Spirituals&rsquo;, &ldquo;Pasos en la escalera&rdquo;, es perfectamente asociable con esta novela, sobre todo por su ostensible factor testimonial. Recordamos su primera y &uacute;ltima estrofa, que transcribimos en prosa:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la ciudad existe una escalera retorcida y tentacular cuyos pelda&ntilde;os son pensiones llamadas econ&oacute;micas; cuartos estrictos con humedad, desconchones, dos, tres camas. Ellos duermen all&iacute; su clandestina frustraci&oacute;n, se oyen roncar de pared a pared o velar o agitarse, consultan su billetero de badana reunido con una gomita, manoseando retratos y cartas de presentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        [...]
    </p><p class="article-text">
        Buscan, se cruzan, andan sin ayuda de pasamanos, bajan desmenuzando una moneda en apartados inveros&iacute;miles, escrutan las p&aacute;ginas de ofertas de trabajo &ndash;para ellos el peri&oacute;dico tiene sentido a&uacute;n sin leer entre l&iacute;neas-, recorren meticulosos la extensi&oacute;n b&aacute;rbara del d&iacute;a entes de introducirse en su pelda&ntilde;o junto al papel de cartas, el reloj, el vaso de agua, miran la mesita de noche, se lavan despacio interrumpi&eacute;ndose entre el jab&oacute;n y la provincia, toman la medicina m&aacute;s econ&oacute;mica del mercado y se masturban solitarios al borde del pa&ntilde;uelo de la nariz para que la vieja patrona no se entere de su miseria&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/narrativa-pionera-felix-grande_132_13123104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 03:45:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Tomelloso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueva poética de Francisco Gómez-Porro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/nueva-poetica-francisco-gomez-porro_132_13032327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e3bbd4a-c0d0-4169-950e-b683362f7380_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nueva poética de Francisco Gómez-Porro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - "Acaba de publicar ‘Sangre sonora de la libertad’, ejecutado como un libro poético de carácter político, en defensa de los republicanos españoles en el exilio y que sufrieron en los campos de exterminio, contribuyendo a cimentar la democracia en Europa"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Amador Palacios</p></div><p class="article-text">
        Buena parte de la obra del escritor Francisco G&oacute;mez-Porro est&aacute; ofrendada a su entorno natal, el paisaje de la Mancha profunda donde fue a nacer, propio y aleda&ntilde;o a su pueblo, Villarrubia de los Ojos, por un lado y, por otro, extendiendo su labor a la regi&oacute;n castellano-manchega. En Villarrubia, Francisco G&oacute;mez-Porro, aunque reside durante largos a&ntilde;os en Majadahonda (Madrid), es un ilustre, pues la Biblioteca P&uacute;blica Municipal lleva su nombre. Como periodista, ejerci&oacute; la cr&iacute;tica teatral en ABC y fue columnista de Diario 16, entre otras labores en otros medios.
    </p><p class="article-text">
        Se ha ocupado, asimismo, de los narradores de Castilla-La Mancha y es autor de un encomiable diccionario: 'La Tierra iluminada, un diccionario literario de CLM', donde glosa a todos los escritores de la regi&oacute;n. Se ha ocupado de la obra de Francisco Umbral, prologando y seleccionando sus textos, adem&aacute;s de elaborar una cuidada edici&oacute;n de la poes&iacute;a reunida de Eladio Caba&ntilde;ero, emblem&aacute;tico poeta manchego. Un libro delicioso es &lsquo;En el r&iacute;o muerto&rsquo;, reflejando los recorridos del autor por las riberas del Guadiana. Como escribe la cr&iacute;tica, &ldquo;este libro se fundamenta en la memoria de las gentes que el viajero encuentra a su paso y la naturaleza diezmada por la sobreexplotaci&oacute;n.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Francisco G&oacute;mez-Porro es, adem&aacute;s, un alto poeta. Ahora acaba de publicar, en Almud Ediciones, el libro &lsquo;Sangre sonora de la libertad&rsquo;, ejecutado como un libro po&eacute;tico de car&aacute;cter pol&iacute;tico, en defensa de los republicanos espa&ntilde;oles en el exilio y que sufrieron en los campos de exterminio, contribuyendo a cimentar la democracia en Europa.
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                </figure><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n poeta y cr&iacute;tico Miguel Casado afirma que la poes&iacute;a de Francisco G&oacute;mez-Porro, en esta ocasi&oacute;n, &ldquo;se ti&ntilde;e de un inusual sentido pol&iacute;tico fundado no en una identidad idealizada sino establecida en la solidaridad.&rdquo; Gran diferencia con su anterior libro de poemas, publicado en la misma editorial en 2005, &lsquo;El aliento natal&rsquo;,&nbsp;que se ci&ntilde;e a la faz manchega. 
    </p><p class="article-text">
        El libro est&aacute; prologado por Antonio Mart&iacute;nez Sarri&oacute;n, fallecido en 2021 y que fue gran figura literaria de nuestra regi&oacute;n. Contiene muy s&oacute;lidos poemas, habitados por una gran dicci&oacute;n, &nbsp;que me han recordado a las composiciones po&eacute;ticas iniciales de &Aacute;ngel Crespo (Ciudad Real, 1926-Barcelona, 1995), de quien, sin duda, Francisco G&oacute;mez-Porro se influye. 
    </p><p class="article-text">
        La alta virtud de estos poemas de G&oacute;mez-Porro es que el ambiente rural que retrata se comporta, de un modo id&oacute;neo, biogr&aacute;ficamente, fusionado en las personas que lo pueblan, con una psicolog&iacute;a muy din&aacute;mica a modo de una referencia expectante que llena de sentido el texto po&eacute;tico, enriquecido con el gran l&eacute;xico genuino que la Mancha de Villarrubia de los Ojos, de donde es el autor, atesora. Gran poema es el titulado &ldquo;Anima mundi&rdquo;, del que destaco estos inmejorables versos: <em>&ldquo;El ritmo del mundo es eterno, / el arte es tan simple como vivir / y la vida un cofre de arcilla / donde se guardan los sue&ntilde;os del pueblo.&rdquo;; tambi&eacute;n &ldquo;Dominios del olvido&rdquo;, del que extraigo estos otros: &ldquo;Cuando la nostalgia tizne mi boca / con el vac&iacute;o de estas vidas sin presente, / &iquest;qu&eacute; palabras inventar&eacute; / para no zozobrar en la galerna del aceite, / para no ahogarme en la hura&ntilde;a ternura de los pozos?&rdquo;</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Responde al ideal de una poesía manchega inequívoca en su carácter</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este libro de Francisco G&oacute;mez-Porro responde al ideal de una poes&iacute;a manchega inequ&iacute;voca en su car&aacute;cter. Y los necesarios elementos de esa justa caracterizaci&oacute;n deben ser, a mi juicio, el empleo de un lenguaje castellano fijado en la tendencia econ&oacute;mica de la expresi&oacute;n a la vez que en la fuga imaginativa, por un lado, y el reflejo sabiamente sintetizado del paisaje, por otro. 
    </p><p class="article-text">
        El poeta valdepe&ntilde;ero Juan Alcaide hasta hace poco ha sido la emblem&aacute;tica voz po&eacute;tica de la Mancha. Pero Alcaide, m&aacute;s que el paisaje, glos&oacute; en sus cantos a un&nbsp;paisanaje ocupado en unos oficios y costumbres que hoy han periclitado, pues la Mancha ha cambiado mucho con el pragm&aacute;tico ritmo de los tiempos; y la tem&aacute;tica de Alcaide, claro, queda hoy un tanto caduca. 
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Crespo, por el contrario, al haber encuadrado sus poemas que tratan de esta tierra en los elementos esenciales (animales silvestres y dom&eacute;sticos, &aacute;rboles solitarios, vegetaci&oacute;n aut&oacute;ctona y una actitud intemporal de sus habitantes), acu&ntilde;&oacute; un decir po&eacute;tico expresivamente vigoroso todav&iacute;a enteramente vigente, pues la Naturaleza es inmutable mientras que los detalles sociol&oacute;gicos se marchitan pronto en aras de un siempre urgente anhelo de renovaci&oacute;n. Y eso que Crespo empieza a escribir sobre la Mancha, ya en los a&ntilde;os cuarenta,&nbsp;s&oacute;lo un poquito despu&eacute;s de Alcaide, y con m&aacute;s visi&oacute;n, aun compartiendo ambos el mismo aspecto de la realidad circundante.
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                Francisco Gómez Porro, a la izquierda, entrevistado en El Café de la Lluvia de Majadahonda                            </span>
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        Esa magn&iacute;fica observaci&oacute;n que Crespo supo llevar a cabo dirigiendo su mirada al entorno manchego, dio lugar a m&aacute;gicos versos, veros&iacute;miles, como &eacute;ste: &ldquo;El olor de las vacas es un gato&rdquo;. No en vano, este corpus po&eacute;tico crespiano centrado en su paisaje natal, se inscribe en el movimiento del &ldquo;realismo m&aacute;gico&rdquo;, surgido en los a&ntilde;os 50 y del que &eacute;l mismo fue fundador. De forma que, en mi opini&oacute;n, los m&aacute;s valederos hacedores de una poes&iacute;a aut&eacute;nticamente manchega son &Aacute;ngel Crespo y Francisco G&oacute;mez-Porro.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No he coincidido muchas veces con Francisco G&oacute;mez-Porro. Pero persisten en mi memoria dos ocasiones. La primera de ellas tuvo lugar en Roma. Ambos est&aacute;bamos invitados, junto a otros poetas espa&ntilde;oles (Miguel &Aacute;ngel Curiel, &Aacute;ngel Guinda, Pilar Bravo, C&eacute;sar Gavela) y algunos italianos, a leer nuestros poemas en la Academia de Espa&ntilde;a, en el Jan&iacute;culo, donde estuvimos alojados durante unos d&iacute;as, muy orgullosos de residir en una instituci&oacute;n tan prestigiosa. Valle-Incl&aacute;n fue uno de sus directores; realiz&oacute;, durante su mandato, sugestivas reformas en el amplio y vistoso recinto. En Roma, G&oacute;mez-Porro ley&oacute; de su libro 'El aliento natal'.
    </p><p class="article-text">
         Posteriormente, en Madrid, particip&aacute;bamos los dos en una manifestaci&oacute;n que protestaba en la Gran V&iacute;a, vivamente, por algo. Nuestras actitudes pol&iacute;ticas de entonces podr&iacute;an quedar asociadas a este nuevo libro de Paco (as&iacute; le llaman los amigos), con un t&iacute;tulo tan expresivo, y tan representativo: 'Sangre sonora de la libertad', que podr&iacute;a equivaler a este otro: 'Libre latido clamoroso'. Aqu&iacute; los versos laten, como la sangre ah&iacute;ta, y el poemario se desarrolla sujeto a este fiel ritmo: <em>&ldquo;Quiero escuchar lo que grita el musgo en sus sienes, / lo que murmura la piedra sobre sus tumbas, / lo que canta el agua donde se hospedan sus huesos&rdquo;.</em>
    </p><h2 class="article-text">Entre la trova medida y la prosa po&eacute;tica</h2><p class="article-text">
        El libro transcurre alterando verso y vers&iacute;culo; es decir, combinando trova medida con prosa po&eacute;tica. El primer esquema es muy v&aacute;lido para conformar la imprecaci&oacute;n l&iacute;rica en atenci&oacute;n a esos pobres republicanos exiliados: &ldquo;No hay refugio en el azar. No hay consuelo en el silencio. / Para ellos solo existe el destino, / la sentencia ejecutada por un tren / que recorre el horizonte iluminado por los hornos / de los que fueron consumidos por la lucha.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
         Los fragmentos versiculares, o de prosa po&eacute;tica, suelen contener, mayormente, adem&aacute;s de la narraci&oacute;n de la impostura, acerba cr&iacute;tica a esa Europa, m&aacute;s concretamente, Francia, que acostumbr&oacute; a tratar tan mal a los valientes republicanos espa&ntilde;oles: &ldquo;Ellos, que ya fueron espiados, se&ntilde;alados, detenidos, interrogados, registrados, rapados, fumigados, que ya conocieron la desnudez humillante de los cacheos, que ya convivieron con sus deshechos en Argel&egrave;s, en Bacar&egrave;s, en Rivesaltes, en Vernet, en Gurz, en Bran, en Septfonds, no ignoran que pronto tendr&aacute;n que elegir entre la servidumbre o la muerte. Es decir, defender&aacute;n lo que desprecian para conservar aquello en lo que creen.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
         Dos partes de las tres que abarca este libro se acogen al t&iacute;tulo latino 'Vae victis' ('Ay de los vencidos'). La tercera parte, 'Orbe', resume la pena por la suerte de ese desdichado colectivo de republicanos huidos exhibiendo la franca ofrenda conducida hacia su memoria: <em>&ldquo;Llamo poema a cualquier vida que nos ofrezca / un estuche de savia o de sangre / para la memoria de los vencidos.&rdquo;</em> Independientemente de su tem&aacute;tica, honrando a esta coherente humanidad de seres derrotados, la escritura po&eacute;tica de este&nbsp;conjunto de composiciones ostenta una gran altura, donde hay al tiempo esmerada l&iacute;rica y muy &uacute;til conocimiento de la historia, pobl&aacute;ndose de numerosos nombres aleccionadores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/nueva-poetica-francisco-gomez-porro_132_13032327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 10:55:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nueva poética de Francisco Gómez-Porro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poetas,Poesía,Literatura,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dionisio Cañas y su denuncia artística]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/dionisio-canas-denuncia-artistica_1_12974183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab3650b8-c00b-4a48-b19b-1548e0ef2208_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dionisio Cañas y su denuncia artística"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘Ecocidio/Basuraleza’ es el nombre de la muestra que el artista tomellosero expone en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) para denunciar el deterioro ambiental que padece el entorno en el que vive</p><p class="subtitle">El arte del Siglo de Oro llega al Museo de la Merced de Ciudad Real en una exposición sobre reinas y mitología</p></div><p class="article-text">
        Es ejemplar la muestra que se puede contemplar durante todo este mes de febrero en la Sala Luisa Alberca Lorente de la Casa de Cultura de Alc&aacute;zar de San Juan (Ciudad Real). Se trata de la exposici&oacute;n de &uacute;ltimas obras del poeta Dionisio Ca&ntilde;as, un artista nacido en Tomelloso que, en esta ocasi&oacute;n, denuncia la agresi&oacute;n a la naturaleza que padece, concretamente, un determinado entorno local, circunscrito a los terrenos colindantes a donde &eacute;l tiene su bombo (t&iacute;pica construcci&oacute;n rural, sobre todo tomellosera), en el t&eacute;rmino de Alc&aacute;zar.
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos en que Dionisio Ca&ntilde;as solo escrib&iacute;a poemas, en verso o prosa, quedan un poco lejos. En un momento dado, compatibiliz&oacute; esta pura escritura literaria con <em>happenings</em>, <em>performances</em> u otras acciones, enfocadas, m&aacute;s que a un arte &iacute;ntimo, como la mera escritura po&eacute;tica, a una cobertura social. Quiz&aacute; su m&aacute;s famosa ejecuci&oacute;n fue &lsquo;El Gran Poema de Nadie&rsquo;. Ahora, Ca&ntilde;as es un individuo, digamos corriente, que refleja sus preocupaciones, especialmente el da&ntilde;o al medio ambiente, de un modo art&iacute;stico de gran altura.
    </p><p class="article-text">
        Este m&eacute;todo de Dionisio podr&iacute;a asociarse a la manera de hacer de Joseph Beuys, personaje predilecto de Dionisio Ca&ntilde;as,&nbsp;un artista alem&aacute;n pluridisciplinar que hizo <em>performances </em>y <em>happenings </em>y otras muchas &uacute;tiles tentativas. Fue aviador en la Segunda Guerra Mundial, estrell&aacute;ndose su avi&oacute;n en Crimea. &ldquo;M&aacute;s tarde mitific&oacute; el accidente narrando c&oacute;mo, estando inconsciente y a punto de morir congelado, n&oacute;madas&nbsp;t&aacute;rtaros&nbsp;lo rescataron y lo envolvieron en fieltro y grasa animal logrando evitar su muerte. En cualquier caso, ambos elementos aparecer&aacute;n constantemente en su obra posterior&rdquo;, seg&uacute;n recoge la Wikipedia.
    </p><p class="article-text">
        De Beuys es esta famosa frase: &ldquo;Todo hombre es un artista&rdquo;, queriendo significar que &ldquo;cada persona, al utilizar su creatividad innata, participa activamente en la construcci&oacute;n y transformaci&oacute;n de la sociedad&rdquo;. Esto no quiere decir que todo hombre tenga que ser, necesariamente, un artista, sino que hay seres privilegiados, como Dionisio Ca&ntilde;as, que pueden siempre expresar su pensamiento, coincidente con el de otros hombres, a trav&eacute;s de la m&aacute;s refinada manera art&iacute;stica.
    </p><h2 class="article-text">Fotograf&iacute;as, pantallas o collages</h2><p class="article-text">
        El contenido de la exposici&oacute;n es verdaderamente asombroso, comprendiendo unas secciones muy bien definidas. Entre ellas, se cuenta con una esplendente colecci&oacute;n fotogr&aacute;fica, donde aparecen instant&aacute;neas de botellas de pl&aacute;stico y latas, colillas, toallitas, guantes, todo tipo de envoltorios abandonados en la intemperie por los trabajadores del campo. Dionisio Ca&ntilde;as mantiene una relaci&oacute;n muy amistosa con los agricultores, pero sabe que tienen poca conciencia ecol&oacute;gica, siendo sus jefes m&aacute;s brutos todav&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Otra secci&oacute;n consiste en una serie de collages que Dionisio ha elaborado sobre unos sacos de papel que 'atesoran' pesticidas y otros nocivos productos qu&iacute;micos. &Eacute;l ha intervenido las im&aacute;genes de estos sacos, quitando y pegando nuevos mensajes, convirtiendo estos collages en aut&eacute;nticos poemas visuales. 
    </p><p class="article-text">
        Hay pantallas. En una grande aparecen filmados grandes montones de basura no org&aacute;nica, que inundan esos campos manchegos. Im&aacute;genes testimoniales de una gran calidad. Pl&aacute;sticos negros del proceso de fructificaci&oacute;n de melonares y vides, que se dejan ah&iacute;, no se recogen. Estos pl&aacute;sticos, al irse descomponiendo, devienen micropl&aacute;sticos, aunque el aire de la zona es puro, como se puede comprobar en el liquen pegado en la corteza de los &aacute;rboles. Lo peor de esos nefandos pl&aacute;sticos es irse convirtiendo en nanopl&aacute;sticos, invisibles, que nos tragamos en la inspiraci&oacute;n sin notarlo.
    </p><p class="article-text">
        En el folleto de sala de la exposici&oacute;n, el texto que escribe Dionisio Ca&ntilde;as dice: &ldquo;Cuando en los a&ntilde;os 80 del siglo XX, yo viv&iacute;a por entonces en Nueva York, compr&eacute; un refugio de piedra seca en el campo de la Mancha ('bombo'), el entorno era una maravilla llena de vida: vi&ntilde;edos, melonares, campos de cereales, almendros y encinas, toda clase de aves, zorros, lirones, erizos, topos, culebras, lagartos, salamandras, ratones de campo, hormigas, luci&eacute;rnagas, mariposas, moscas y mosquitos, avispas, abejas, mantis religiosas, escarabajos, grillos y las preciosas mariquitas. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, buena parte de esta fauna ha desaparecido, o est&aacute; en v&iacute;as de extinci&oacute;n&ldquo;. La sala est&aacute; presidida por una alta pancarta donde podemos leer: &rdquo;Seg&uacute;n los datos m&aacute;s precisos que han podido obtenerse, se produce un descenso del 2,5 % anual en la cantidad total de insectos, una cifra que sugiere que podr&iacute;an desaparecer por completo en un siglo&ldquo;. Todo eso 'gracias' al nitr&oacute;geno.
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                Estas botellas tardan mil años en descomponerse                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n exhibe unas vitrinas que a m&iacute; me han recordado mucho a los 'objetos encontrados' de Antonio P&eacute;rez, el gran coleccionista de arte cuyo nombre lleva un notable museo conquense. En sus estantes se acumulan los desechos de pl&aacute;stico que abandonan los campesinos sin recoger. En una de las vitrinas, Dionisio Ca&ntilde;as ha agrupado varias botellas de pl&aacute;stico que ostentan la etiqueta que enuncia: &ldquo;Mil a&ntilde;os en descomponerse&rdquo;. Al igual que Antonio P&eacute;rez pon&iacute;a en una estanter&iacute;a un conjunto de botellas de pl&aacute;stico azul del agua de Sol&aacute;n de Cabras. 
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a de la inauguraci&oacute;n de la muestra, mientras ya cund&iacute;a el temporal &lsquo;Marta&rsquo; y a&uacute;n los efectos de &lsquo;Leonardo&rsquo;, le coment&eacute; al propio Dionisio esta analog&iacute;a que a m&iacute; me pareci&oacute; af&iacute;n con los ' objetos encontrados' de Antonio P&eacute;rez. &Eacute;l me sonri&oacute; y me dijo: &ldquo;La diferencia con nuestro querido Antonio P&eacute;rez, que en gloria est&eacute;, amigo Amador, es que estos objetos m&iacute;os no son encontrados sino buscados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de estas excelentes obras que ahora se pueden ver en Alc&aacute;zar de San Juan, ya se hab&iacute;an expuesto en la Galer&iacute;a Roc&iacute;o Santa Cruz, de Barcelona, que es la que custodia buena parte del quehacer de Dionisio Ca&ntilde;as, y en la Fundaci&oacute;n Pepe Buitrago, Centro de Holograf&iacute;a y Artes Dados Negros, de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real). En el folleto de sala de la exposici&oacute;n&nbsp;hay cuatro QR (c&oacute;digo de barra bidimensional cuadrado que almacena datos alfanum&eacute;ricos), que podemos escanear con la c&aacute;mara del m&oacute;vil y que nos llevan a la Web de Dionisio Ca&ntilde;as, a una entrevista a Dionisio Ca&ntilde;as en TVE, al proyecto de El Gran Poema de Nadie y al colectivo de Artistas ESTRUJENBANK.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/dionisio-canas-denuncia-artistica_1_12974183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 14:23:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dionisio Cañas y su denuncia artística]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Naturaleza,Alcázar de San Juan,Tomelloso,Antonio López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Toledo y la poesía de San Juan de la Cruz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/toledo-poesia-san-juan-cruz_132_12956844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/419fc7fc-bd12-4f55-9b59-75bd1050ddf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Toledo y la poesía de San Juan de la Cruz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA  - "Superando esta magna gracilidad del soldado poeta, Juan de la Cruz sube más alto, originando una poesía sin peso, leve e inmaterial, despojada y rotunda, y que marca, como nos hace ver José Bento, “el apogeo de la poesía quinientista española"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Amador Palacios</p></div><p class="article-text">
        Si las tierras de &Aacute;vila pueden sentirse muy orgullosas de haber visto nacer al ni&ntilde;o Juan de Yepes &Aacute;lvarez (Fontiveros, 1542), a Toledo le cabe el honor de ser principal impulso que indujo a San Juan de la Cruz a forjar su momento po&eacute;tico m&aacute;s aquilatado, a trav&eacute;s de una trama azarosa, urdida por el incesante misterio, en el que fueron coautores, por encima de otros, la influencia de Garcilaso de la Vega sobre el m&iacute;stico carmelita, la caracter&iacute;stica oscuridad toledana y el rumor del r&iacute;o Tajo.
    </p><p class="article-text">
        Recu&eacute;rdese que el santo, v&iacute;ctima de las disputas religiosas, que eran el tu&eacute;tano de confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica de su tiempo, ve inaugurarse el a&ntilde;o 1578 sumido en la l&oacute;brega celda que los carmelitas calzados le hab&iacute;an preparado en su convento de Toledo, erguido (hoy ya no existe) sobre los terraplenes que desembocan directamente en el r&iacute;o y en la que durante nueve meses hab&iacute;a de sufrir dur&iacute;sima prisi&oacute;n, condenado por &ldquo;rebeld&iacute;a y contumacia&rdquo; a todo el tiempo de reclusi&oacute;n que el general de los calzados gustase.
    </p><p class="article-text">
        Gerald Brenan, quiz&aacute; el bi&oacute;grafo m&aacute;s inteligente, y sugestivo, del santo poeta, nos cuenta que &ldquo;su lecho consist&iacute;a en una tabla en el suelo, cubierta con dos viejas mantas, y como en invierno la temperatura desciende mucho en Toledo y la humedad se filtraba a trav&eacute;s de los muros de piedra, ten&iacute;a que soportar un fr&iacute;o terrible. Luego, a la llegada del verano, sufr&iacute;a igualmente un calor asfixiante&rdquo;, refiri&eacute;ndolos despu&eacute;s que &ldquo;durante todo este tiempo estuvo completamente incomunicado&rdquo; y que, en las secuencias m&aacute;s desagradables de este encarcelamiento, &ldquo;su t&uacute;nica, cuajada con sangre de sus azotes, se le pegaba a la espalda y se pudr&iacute;a. Empez&oacute; a llenarse de gusanos, de modo que su mismo cuerpo se le hizo insoportable. Perdi&oacute; el sue&ntilde;o y el apetito y sent&iacute;a que solo le restaba esperar la muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando, reci&eacute;n desembarazado de sus grilletes, a despecho de sus verdugos, sub&iacute;a, en una amanecida de agosto, por la que es hoy calle de Cervantes, buscando el convento carmelitano descalzo, soportando a continuaci&oacute;n la mofa de los mercaderes, por ver a un fraile tan desastrado, que madrugaban en Zocodover, ya bajo el brazo llevaba la cosecha alada de su severo cautiverio: la mayor parte del &ldquo;C&aacute;ntico espiritual&rdquo; y &ldquo;La noche oscura del alma&rdquo;, que, con &ldquo;La llama de amor viva&rdquo;, constituyen, como muy bien apunta el hispanista portugu&eacute;s Jos&eacute; Bento, &ldquo;tres poemas que son no solo el punto culminante de su poes&iacute;a, sino tres de los m&aacute;s bellos poemas de la lengua espa&ntilde;ola y, por suerte, de cualquier lengua&rdquo;. Por otra parte, creemos advertir en Brenan un tono categ&oacute;rico cuando afirma que &ldquo;la mayor intensidad de composici&oacute;n po&eacute;tica de San Juan de la Cruz se inici&oacute; en 1578, mientras estaba encarcelado en Toledo, y continu&oacute;, aunque con menos fuerza, durante los a&ntilde;os siguientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estamos seguros de que la voz del r&iacute;o, lamiendo los cimientos del falansterio de su morada oscura, y la tiniebla toledana por la que el r&iacute;o circula, le ayudaron much&iacute;simo para lograr la grandeza y acabado de esos versos tan parad&oacute;jicamente libres. No sabemos si el propio poeta fue consciente de lo mucho que la medula de su obra debe a ese Toledo que le caus&oacute; dolor y al que no fue atra&iacute;do por enamoramiento voluntario, sino en contra de su voluntad; pero lo cierto es que al lector (ego&iacute;sta siempre) le place esa completa m&uacute;sica de fondo, que hace imaginar el bisbiseo del Tajo y el silencio poblado de la noche toledana (como s&iacute;mbolos principales que incitaron el vuelo), puestos detr&aacute;s, complement&aacute;ndola armoniosamente, de la palabra al&iacute;gera del patr&oacute;n de los poetas espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        El comentario de la influencia del cortesano Garcilaso de la Vega sobre el m&iacute;stico de Fontiveros merecer&iacute;a una aproximaci&oacute;n que no permite este breve espacio period&iacute;stico. Baste decir que, como anota Brenan, &ldquo;por lo que se refiere a la poes&iacute;a, San Juan fue un hombre de dos libros: &rdquo;El Cantar de los Cantares&ldquo; y los poemas de Garcilaso, siendo agud&iacute;simo el escritor brit&aacute;nico cuando m&aacute;s tarde afirma que &rdquo;ning&uacute;n poeta tom&oacute; m&aacute;s de otros poetas, pero ninguno fue m&aacute;s original, porque antes de empezar a escribir ya hab&iacute;a realizado toda la labor de trasmutaci&oacute;n de esos elementos ajenos a sus propias categor&iacute;as&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Toledo ha propiciado dos de las m&aacute;s grandes expresiones po&eacute;ticas de todos los tiempos, mostr&aacute;ndose en ellas el sentido dual de una misma experiencia: la limpieza, precisi&oacute;n y claridad  de la obra de Garcilaso, elementos que propenden con rapidez a lo absoluto bello, ha hecho que una frase propagada en el Portugal vecino sea, cuando se quiere reconocer que alguien se expresa perfectamente en nuestro idioma, enunciada as&iacute;: &ldquo;Fala o espa&ntilde;ol ao modo de Garcilaso de la Vega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Superando esta magna gracilidad del soldado poeta, Juan de la Cruz sube m&aacute;s alto, originando una poes&iacute;a sin peso, leve e inmaterial, despojada y rotunda, y que marca, como nos hace ver Jos&eacute; Bento, &ldquo;el apogeo de la poes&iacute;a quinientista espa&ntilde;ola, en la l&iacute;nea que se inicia en Garcilaso y contin&uacute;a con fray Luis de Le&oacute;n&rdquo;, siendo &ldquo;la voz perfecta de la expresi&oacute;n m&iacute;stica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/toledo-poesia-san-juan-cruz_132_12956844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 06:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Fernández Molina, gran imaginativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/antonio-fernandez-molina-gran-imaginativo_132_12887324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90771644-ebd5-4787-b7a8-1aae647a57b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Fernández Molina, gran imaginativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - “El hombre célebre había nacido en un pueblo muy pobre. En su plaza pasaba los ratos de asueto de sus vacaciones como uno más, fumando las pipas de la gloria tranquila. Y un día que fumaba de pie, mientras echaba en torno una bocanada de recuerdos, murió como quien se queda dormido"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Amador Palacios</p></div><p class="article-text">
        Antonio Fern&aacute;ndez Molina es, ahora mismo, un escritor con suerte; quiero decir le&iacute;do; es decir, editado. Hace ya 20 a&ntilde;os que falleci&oacute;, pero se siguen publicando obras suyas. Yo siempre digo que lo peor es morirse. Mientras uno vive puede bandearse, ir publicando como sea. Pero, llegado el &oacute;bito, la difusi&oacute;n de la propia obra se puede volver una complicaci&oacute;n. Se necesita a alguien que se siga ocupando de ti. Y Fern&aacute;ndez Molina ha encontrado la dicha de interesarle a Ra&uacute;l Herrero, editor de Libros del Innombrable de Zaragoza. Ya hace no mucho public&oacute; Ra&uacute;l dos vol&uacute;menes sobre &eacute;l. Uno consist&iacute;a en una recopilaci&oacute;n de numerosos textos sobre el creador editados por Ester Fern&aacute;ndez Echevarr&iacute;a, hija del artista. Otro editaba, por tercera vez, la novela &lsquo;Solo de trompeta&rsquo;, la preferida de Fern&aacute;ndez Molina. Ahora Libros del Innombrable publica su narrativa breve, bajo el t&iacute;tulo de &lsquo;&Eacute;pocas de grandes lluvias&rsquo;, conmemorando el vig&eacute;simo aniversario de la muerte de este autor, que naci&oacute; en Alc&aacute;zar de San Juan, vivi&oacute; largo tiempo en Zaragoza y est&aacute; enterrado en la poblaci&oacute;n alcarre&ntilde;a Casas de Uceda.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Fern&aacute;ndez Molina fue muy polifac&eacute;tico. Poeta, narrador, ensayista, traductor, escrib&iacute;a teatro y pintaba. Sus facetas m&aacute;s conocidas son la po&eacute;tica y la pict&oacute;rica, aunque como novelista y cuentista asimismo es grandemente considerado. Su actividad fue intensa. Intervino en algunas importantes tendencias vanguardistas. Se influy&oacute; de muchos autores, tanto espa&ntilde;oles como hispanos y extranjeros. Residi&oacute; en Palma de Mallorca, cuidando de la publicaci&oacute;n que cre&oacute; Camilo Jos&eacute; Cela &lsquo;Papeles de Son Armadans&rsquo;, siendo una especie de secretario del que luego fue Premio Nobel. Su acercamiento m&aacute;s notable se efectu&oacute; orient&aacute;ndose al Postismo, siendo amigo de los genuinos postistas y asumiendo la est&eacute;tica de esa vanguardia espa&ntilde;ola. Form&oacute; parte de esos admiradores, entre los que se cuentan Carlos de la Rica, Gloria Fuertes, Jos&eacute; Fern&aacute;ndez Arroyo, el primer Arrabal (con el que tuvo un gran trato), participando en esa difusi&oacute;n post-postista que desarroll&oacute; el llamado &ldquo;realismo m&aacute;gico&rdquo;, fundando en Guadalajara una revista emblem&aacute;tica de este movimiento, &lsquo;Do&ntilde;a Endrina&rsquo;.
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                    alt="Portada del libro &#039;Época de grandes lluvias&#039; de Antonio Fernández Molina"
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            <span class="title">
                Portada del libro &#039;Época de grandes lluvias&#039; de Antonio Fernández Molina                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n de &lsquo;&Eacute;pocas de grandes lluvias&rsquo; re&uacute;ne los breves relatos de Fern&aacute;ndez Molina, compilando todos los libros donde se publicaron estas escuetas narraciones. El poder de su escritura, y de su pintura, fue siempre altamente imaginativo. Jos&eacute; Fernando S&aacute;nchez Ruiz, en la biograf&iacute;a que realiza de &eacute;l en el Diccionario Biogr&aacute;fico de Castilla-La Mancha (requisito muy acertado: estar muerto), afirma que &ldquo;un sentido humor&iacute;stico de las cosas envuelve en todo momento su obra, convirtiendo lo imaginario en real y lo real en imaginario, siendo un autor muy activo&rdquo;. El factor del humor procede, sin duda, del Postismo, que tuvo a la risa como uno de sus principales paradigmas (&ldquo;risa zen&rdquo; la calificaba uno de sus fundadores, Carlos Edmundo de Ory). Precisamente, en sus manifiestos, el Postismo fue caracterizado, entre otras cosas, como &ldquo;la locura inventada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este libro hay relatos soberbiamente geniales, que transforman la realidad consuetudinaria en una pieza art&iacute;stica transformada en el m&aacute;s acendrado producto imaginativo. Tal gloriosa mutaci&oacute;n ocurre en &lsquo;La pipa&rsquo;:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hombre c&eacute;lebre hab&iacute;a nacido en un pueblo muy pobre. En su plaza pasaba los ratos de asueto de sus vacaciones como uno m&aacute;s, fumando las pipas de la gloria tranquila. Y un d&iacute;a que fumaba de pie, mientras echaba en torno una bocanada de recuerdos, muri&oacute; como quien se queda dormido. // R&aacute;pidamente, brotaron ramas de pipa, rodearon su cuerpo y adornaron su cabeza a modo de corona. Las ra&iacute;ces lo sujetaron al suelo. // De esa forma, el hombre c&eacute;lebre aport&oacute; un &aacute;rbol a su pueblo natal, polvoriento y sin agua, y &eacute;l pudo tener un monumento&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pintura de Antonio Fernández Molina, ubicada en la Galería de Arte Marmurán                            </span>
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        Jos&eacute; Luis Calvo Carilla, que es el mayor especialista en la obra de Fern&aacute;ndez Molina, realiza la introducci&oacute;n del volumen y, comentando este microrrelato, afirma: &ldquo;Semejante metamorfosis ya la hab&iacute;a puesto en pr&aacute;ctica G&oacute;ngora. Si el racionero cordob&eacute;s pudo observar c&oacute;mo, cuando el gigante Poilifemo busc&oacute; el pino m&aacute;s alto del bosque para apoyarse, este cedi&oacute; bajo el peso de su mano hasta el punto de que un d&iacute;a era bast&oacute;n y otro cayado. Fern&aacute;ndez Molina a su vez trueca objetos, partes de un mismo cuerpo o de una misma topograf&iacute;a sin alterar la magia del producto resultante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Calvo Carilla da cuenta de opiniones m&iacute;as sobre el movimiento del &ldquo;realismo m&aacute;gico&rdquo;, en el que Fern&aacute;ndez Molina estaba inscrito, al corroborar, como yo afirmo, que esta tendencia segu&iacute;a las directrices imaginativas del Postismo pero llevadas a cabo a trav&eacute;s de una escritura normativa. Sin embargo, me cita como Amador Fern&aacute;ndez Palacios, cuando yo no ostento Fern&aacute;ndez como primer apellido, sino solo Palacios. Un primo m&iacute;o, Jes&uacute;s Fern&aacute;ndez Palacios, comenta la obra de Ory, de cuya fundaci&oacute;n gaditana es patrono. La equivocaci&oacute;n puede producir, para el lector, cierta confusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay en &lsquo;&Eacute;poca de grandes lluvias&rsquo; relatos de una aut&eacute;ntica maestr&iacute;a. <em>La viuda </em>es uno de ellos. Es una pieza dotada de un exacto lenguaje, resultando su efecto un gran emblema depresivo: &ldquo;Paso el tiempo &ndash;cuenta la viuda- arreglando los armarios y los ba&uacute;les. La ropa est&aacute; desordenada desde siempre y es dif&iacute;cil y lento colocar cada prenda en su lugar preciso. Todo esto me arrastra a m&uacute;ltiples consideraciones y a deshacer continuamente la tarea emprendida. (&hellip;) A mi casa no entra, hace mucho tiempo, ninguna persona. Probablemente, no venga nadie nunca. Tal vez el idioma que ellos hablan sea ininteligible para m&iacute;&rdquo;. Una just&iacute;sima aseveraci&oacute;n es proclamar que Antonio Fern&aacute;ndez Molina escrib&iacute;a muy bien, acertando siempre en los recursos y las pautas de un alto y acendrado lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        Hay un relato que homenajea la atractiva escritura de su gran amigo Gabino-Alejandro Carriedo. En el poemario carriediano &lsquo;Los animales vivos&rsquo;, magn&iacute;fico bestiario publicado en 1966 en la editorial El Toro de Barro, comandada por el asimismo realista m&aacute;gico Carlos de la Rica, hay un poema que se titula <em>Recomendaciones para domesticar un avestruz</em>. Con un habla po&eacute;tica encajada en un discurso preceptivo, Carriedo desarrolla un magn&iacute;fico disparate conceptual: &ldquo;Primero se le coge de una pata, / luego se le propina un puntapi&eacute;, / m&aacute;s tarde se le da un terr&oacute;n de az&uacute;car / y acto seguido pan y leche y palos&rdquo;. Y, &ldquo;despu&eacute;s de encomendarle a San Pancracio, se le cortan las alas, se le pinta de amarillo y azul la cresta&rdquo;, para, al cabo, poder llevar alg&uacute;n d&iacute;a al avestruz al cine. Antonio Fern&aacute;ndez Molina escribe el delicioso peque&ntilde;o relato <em>C&oacute;mo amaestrar, distraer, convencer a una sardina</em>, advirtiendo que &ldquo;hay que evitar que la sardina se aburra, darle el clima apropiado y cuidar de que asista a espect&aacute;culos que la reconforten&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/antonio-fernandez-molina-gran-imaginativo_132_12887324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 04:57:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Fernández Molina, gran imaginativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Pintura,Arte,Alcázar de San Juan,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuenca acogió un nuevo concierto de música medieval que trajo un relato del monje benedictino Gautier de Concy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/musica-medieval-cuenca_1_12832744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c03278f9-e960-4533-ab0e-2d6afe43dc93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuenca acogió un nuevo concierto de música medieval que trajo un relato del monje benedictino Gautier de Concy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado lunes se puso en escena en la conquense iglesia de San Pedro un preciso concierto a cargo del cantante Brice Duisit y la música de Cristina Alís Raurich, con la narración de Miguel Ángel Albares</p><p class="subtitle">Tres conciertos en la catedral de Toledo como preludio de su VIII Centenario en 2026</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La programaci&oacute;n de m&uacute;sica medieval en Cuenca es nutrida, incesante. Parte de la Catedral de esta ciudad &uacute;nica. Su director, Miguel &Aacute;ngel Albares, Capell&aacute;n Mayor del templo catedralicio, hombre muy culto, con varias carreras universitarias cursadas, coordina, con excelsa profesionalidad y encomiable modestia, muy bien estas exquisitas intervenciones. </span><a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cuenca/mirabilia-gran-hito-musical-conquense_1_12536249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Mirabilia </span></a><span class="highlight" style="--color:white;">es un atractivo ciclo anual, organizado por la Catedral, ofreciendo esta m&uacute;sica.</span>
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                Brice Duisit y Cristina Alís Raurich                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">El pasado D&iacute;a de la Inmaculada se puso en escena, en el centro de la iglesia de San Pedro, un muy bello recinto eclesi&aacute;stico,&nbsp;con muy buena calefacci&oacute;n, alzado su edificio en una, no habitual, planta octogonal, cuyo p&aacute;rroco es precisamente el mencionado Albares; tuvo lugar, decimos, un preciso concierto centrado en el robo de las reliquias de Santa Leocadia de Toledo, cuya secuencia relat&oacute; el monje benedictino Gautier de Concy, que vivi&oacute; entre los siglos XII y XIII, interpolando en su obra melod&iacute;as profanas&nbsp;llevadas a lo devocional. El texto lo escribi&oacute; en occitano, lengua del amor cort&eacute;s.</span>
    </p><h2 class="article-text">Un concierto que &ldquo;cautiv&oacute;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El espect&aacute;culo fue delicioso, reconstruyendo la producci&oacute;n de De Concy. Intervinieron el cantante Brice Duisit, que se form&oacute; en el Conservatorio de Pau y perfeccion&oacute; sus estudios en el de Lyon. Es profesor en centros de m&uacute;sicas medievales de Montpellier y Ginebra, acompa&ntilde;&aacute;ndole con el organetto -una especie de &oacute;rgano de bolsillo- Cristina Al&iacute;s Raurich, que aunque es catalana &ldquo;siempre&rdquo; est&aacute; en Cuenca. Se form&oacute; en Barcelona y La Haya&nbsp;siendo tambi&eacute;n profesora, como Duisit, en el Centre International de Musique M&eacute;di&eacute;vale de Montpellier. Tiene asimismo actividad como ense&ntilde;ante en el Medieval Music Besal&uacute;, de L&eacute;rida. El narrador, acudiendo al texto de Gautier de Concy, fue Miguel &Aacute;ngel Albares, con su adecuada, templada, pausada voz; elemento grandemente informativo para los oyentes presentes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El concierto cautiv&oacute; al auditorio. La labor del cantante fue la de un aut&eacute;ntico trovador, dirigiendo los cantos afectuosamente al p&uacute;blico asistente. La suave m&uacute;sica del organetto, ejecutada por Cristina Al&iacute;s, subyugaba sobremanera. La narraci&oacute;n del robo de las reliquias de la santa m&aacute;rtir toledana, seguida de la feliz recuperaci&oacute;n de las mismas, declamaci&oacute;n efectuada por Albares, ofreci&oacute; un sabroso contrapunto. En los finales del concierto, los dos m&uacute;sicos, Brice y Cristina, cantaron al un&iacute;sono los postreros versos. Todos salimos encantados y muy agradecidos por el tan selecto resultado ofrecido.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/musica-medieval-cuenca_1_12832744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Dec 2025 08:40:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuenca acogió un nuevo concierto de música medieval que trajo un relato del monje benedictino Gautier de Concy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Conciertos,Iglesia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guerrero Malagón insistiendo en Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/guerrero-malagon-insistiendo-toledo_132_12816720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bfdae26-1efd-4d64-84bd-12668e7080ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guerrero Malagón insistiendo en Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA  - "Era conocido en Madrid, en Estados Unidos, en Inglaterra, en París. En Toledo fue académico. Poco antes de morir, se le dedicó una magna exposición en el Museo de Santa Cruz"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Amador Palacios</p></div><p class="article-text">
        El pintor Cecilio Mariano Guerrero Malag&oacute;n, nacido en Urda en 1909 y fallecido en Toledo en 1996, fue uno de los referentes m&aacute;s importantes de la pintura toledana en el siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as me encamin&eacute; a la plaza de Padilla, presidida por la estatua del comunero Juan de Padilla, y me adentr&eacute; en la tienda del Imperial Convento de San Clemente -posiblemente fundado por Alfonso VII, llamado 'El Emperador', en el siglo XII- para comprar mazap&aacute;n. Cenobio habitado por monjas cistercienses, tambi&eacute;n llamadas trapenses. Hasta ahora esta adquisici&oacute;n sol&iacute;a hacerla en la celeb&eacute;rrima confiter&iacute;a de Santo Tom&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero resulta que a un buen amigo m&iacute;o, tambi&eacute;n monje trapense, Francisco Rafael de Pascual, traductor de la obra del escritor, asimismo religioso cisterciense, Thomas Merton, autor de una muy famosa autobiograf&iacute;a titulada 'La monta&ntilde;a de los siete c&iacute;rculos', traducida por mi admirado amigo Paco, al que conoc&iacute;, como bibliotecario, en la abad&iacute;a de Viaceli, en C&oacute;breces, Cantabria, y ahora est&aacute; destinado en el monasterio toledano de Monte Si&oacute;n. Pues a mi amigo Paco le coment&eacute; que yo, en las Navidades, compraba el mazap&aacute;n en Santo Tom&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        A lo que &eacute;l me replic&oacute;: &ldquo;Pero hombre, &iquest;no sabes que, en Toledo, el primer mazap&aacute;n lo hicieron estas monjas colegas?&rdquo; Y me argumenta con lo que enuncia la Inteligencia Artificial: &ldquo;Las monjas del convento de San Clemente crearon el mazap&aacute;n alrededor del a&ntilde;o 1212, durante una hambruna provocada por la falta de trigo tras la Batalla de las Navas de Tolosa. Al contar &uacute;nicamente con almendras y az&uacute;car, que eran los ingredientes disponibles, elaboraron esta nutritiva pasta para alimentar a la poblaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esto, pese a lo que enf&aacute;ticamente asegure el monje, no pasa de ser una afirmaci&oacute;n popular, una leyenda. Pues lo cierto es que ya en la &eacute;poca de Al-Mam&uacute;n (mi amiguete el pintor toledano Tom&aacute;s Peces tuvo el valor de ponerle a un hijo suyo este nombre), rey &aacute;rabe de la taifa de Toledo en el siglo XI, ya se fabricaba este dulce legendario. El que fue afamado cronista de Toledo, y acreditado periodista de ABC, Luis Moreno Nieto, tiene publicado un libro donde detalla los acontecimientos de la historia del mazap&aacute;n de Toledo. 
    </p><h2 class="article-text">De 'Tristana' a Guerrero Malag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Al salir del convento, ya cargado con un par de cajas de figuritas, pas&eacute;, situado justamente al lado, al Centro Cultural San Clemente, llamado por un cartel que anunciaba una exposici&oacute;n de Cecilio Guerrero Malag&oacute;n. He visitado este flamante centro de cultura varias veces. La vez primera para ver una exposici&oacute;n que homenajeaba el rodaje del film 'Tristana', de Luis Bu&ntilde;uel, en Toledo. En el cat&aacute;logo ven&iacute;a un texto m&iacute;o, relatando las filmaciones bu&ntilde;uelescas que vi cuando yo viv&iacute;a en Toledo, en 1969, fecha del rodaje de 'Tristana'. 
    </p><p class="article-text">
        En otra ocasi&oacute;n asist&iacute; a una muestra de la puntura de mi amigo &Aacute;ureo G&oacute;mez, un artista de Alc&aacute;zar de San Juan. La amplia muestra de &Aacute;ureo inclu&iacute;a una secci&oacute;n donde el pintor, m&aacute;s que pintar, borraba. Tendencia que complet&oacute; gloriosamente con su serie espectacular, de cuadros de gran tama&ntilde;o, llamada 'Borrando las Meninas', cuya primera exhibici&oacute;n tuvo lugar en Madrid, en los aleda&ntilde;os del Museo del Prado. Un matrimonio amigo, al contemplar la exposici&oacute;n de &Aacute;ureo G&oacute;mez en San Clemente, se qued&oacute; muy impresionado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Borrando las Meninas&#039;, de Áureo Gómez                            </span>
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        Yo no fui gran amigo de Guerrero. Tuve, sin embargo, un discreto y cordial trato con &eacute;l. Visit&eacute; su estudio en el Corredorcillo de San Bartolom&eacute;. Me lo present&oacute; Pablo Sanguino, que fue amigo &iacute;ntimo m&iacute;o, aunque ahora no nos veamos. Pablo trataba con todo cristo, conociendo al todo Toledo. Por &eacute;l llegu&eacute; a conversar una larga ma&ntilde;ana con el mism&iacute;simo conde de Romanones. 
    </p><p class="article-text">
        Apreci&eacute; el valor de Guerrero, y su v&aacute;lida difusi&oacute;n, que no se circunscrib&iacute;a s&oacute;lo a Toledo. En la guerra civil fue capturado por los nacionales e internado en un campo de concentraci&oacute;n de Santander. Al finalizar la contienda, regres&oacute; a Toledo y su uni&oacute; al grupo Estilo, ilustrando la revista del grupo, la revista 'Ayer y hoy'. Era conocido en Madrid, en Estados Unidos, en Inglaterra, en Par&iacute;s. En Toledo fue acad&eacute;mico. Poco antes de morir, se le dedic&oacute; una magna exposici&oacute;n en el Museo de Santa Cruz. Fue profesor de la Escuela de Artes y Oficios. En el Sal&oacute;n de Plenos de la Diputaci&oacute;n de Toledo se exhibe su lienzo 'Toledo S&iacute;mbolo'. En su pueblo, Urda, tiene un museo, y en una ermita del pueblo, como ahora lo ha hecho en Burgos Antonio L&oacute;pez, las puertas son dise&ntilde;o suyo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;La barquera del Tajo&#039;, de Guerrero Malagón                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El recorrido por los cuadros de Guerrero Malag&oacute;n en esta muestra en San Clemente, es antol&oacute;gico y est&aacute; muy bien ordenado.&nbsp;Hay secciones monogr&aacute;ficas, verbigracia, los peque&ntilde;os &oacute;leos dedicados al &aacute;mbito catedralicio, muy interesantes y acogedores. &Eacute;l era un apasionado de El Greco, dedic&aacute;ndose a la correcta conformaci&oacute;n de la obra del cretense. Pero la notable influencia que su obra acoge es goyesca y, sobre todo, solanesca. Siempre con Toledo al fondo o en un primer&iacute;simo plano. 
    </p><p class="article-text">
        La sombra de la legendaria ciudad siempre se alarga tem&aacute;ticamente. El tono es tr&aacute;gico, sumamente expresivo, pat&eacute;ticamente humano, sus personajes, con frecuencia, lucen calavera. Su estilo viene dado cabalmente por un exacto cromatismo de colores &oacute;seos, dominados por la grave impresi&oacute;n que ocasiona Toledo en su vetusta realidad y en su renovada imaginaci&oacute;n, ateni&eacute;ndose a una visi&oacute;n ancestral, su persistente envergadura, como nos muestra 'La barquera del Tajo'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/guerrero-malagon-insistiendo-toledo_132_12816720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 15:00:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guerrero Malagón insistiendo en Toledo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Pintura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Il bosco di Giarianno’, nuevo trabajo discográfico de José Zárate y Diego Ramos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/resena-disco-il-bosco-di-giarianno-jose-zarate-diego-ramos_1_12765716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0dc41bea-4cff-4ab6-add8-d572e75937f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130310.jpg" width="797" height="448" alt="‘Il bosco di Giarianno’, nuevo trabajo discográfico de José Zárate y Diego Ramos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta extensa pieza (que consta de siete cuadernos) para piano, acaba de ser editada por la discográfica Lindoro, coincidiendo con los 25 años de antigüedad desde la culminación de la obra, que fue comenzada en 1997</p><p class="subtitle">Ignacio Morales Nieva, gran olvidado</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Z&aacute;rate es un compositor espa&ntilde;ol prestigioso y profuso. Sus obras han sido ejecutadas por destacadas formaciones musicales e int&eacute;rpretes de todo el mundo, siendo cuantiosa su producci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Su <em>Il bosco di Giarianno</em>, extensa pieza (que consta de siete cuadernos) para piano, acaba de ser editada por la discogr&aacute;fica Lindoro, coincidiendo con los 25 a&ntilde;os de antig&uuml;edad desde la culminaci&oacute;n de la obra, que fue comenzada en 1997, cuando Z&aacute;rate resid&iacute;a como pensionado en la Academia de Espa&ntilde;a en Roma, continu&aacute;ndose la composici&oacute;n, durante los a&ntilde;os siguientes, en Madrid y en Toledo. 
    </p><p class="article-text">
        El pianista que ha puesto en pie la partitura es Diego Ramos, nacido en Algeciras, con una trayectoria asimismo muy bien nutrida, y con dos discos anteriormente publicados: las &lsquo;Danzas Espa&ntilde;olas&rsquo; de Enrique Granados, y la &lsquo;M&uacute;sica Callada&rsquo;, de Federico Mompou. 
    </p><p class="article-text">
        Ni Z&aacute;rate ni Ramos son castellanomanchegos (Z&aacute;rate naci&oacute; en Madrid), pero mantienen s&oacute;lidas vinculaciones con nuestra regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El compositor es autor del <em>Canto a Castilla-La Mancha</em>, remont&aacute;ndose sus ra&iacute;ces familiares a Mora. Esta condici&oacute;n moracha del autor le hizo componer <em>Escenas de Mora</em>. Ha sido profesor en el Conservatorio de Toledo y es acad&eacute;mico de las dos reales academias de la regi&oacute;n, la de Toledo y la de Cuenca. Diego Ramos, gaditano, lleva ya muchos a&ntilde;os trabajando como profesor de piano en Castilla-La Mancha. Primero en Alc&aacute;zar de San Juan, donde yo lo conoc&iacute;, y actualmente en Guadalajara.
    </p><p class="article-text">
        De Z&aacute;rate es una obra que incorpora textos de poetas de la regi&oacute;n, como Jos&eacute; &Aacute;ngel Garc&iacute;a, Francisco Mora y el que humildemente suscribe (uno m&aacute;s, Agust&iacute;n Porras, es malague&ntilde;o); en el Festival de Poes&iacute;a para N&aacute;ufragos, en Cuenca, fue estrenada, con la interpretaci&oacute;n al piano de Diego Ramos y la declamaci&oacute;n del actor Rafael Ramos, hijo de Diego.
    </p><p class="article-text">
        He tenido el honor de que en el reciente Cd que reproduce <em>Il bosco di Giarianno</em> figure un texto m&iacute;o sobre la creaci&oacute;n y la interpretaci&oacute;n del mismo, afirmando que estos gratos sonidos conforman una composici&oacute;n compleja, variada, con una estructura dispar y un muy diverso cromatismo. Erigi&eacute;ndose as&iacute; sus siete cap&iacute;tulos en un gran &ldquo;cuento musical&rdquo;, como afirma el propio compositor, que exploran sus tajantes y decisivas formas en torno al lenguaje pian&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El compositor realza, como elemento, principal y clarificador, la magn&iacute;fica interpretaci&oacute;n que Diego Ramos realiza de <em>Il bosco di Giarianno,</em> aseverando que &ldquo;la determinaci&oacute;n del pianista es extraordinaria, y su trabajo busca ahondar m&aacute;s a&uacute;n en la esencia de cada una de las partes que forman esta obra pian&iacute;stica, dotando a la misma de una fuerza expresiva, producto de su innegable capacidad como m&uacute;sico. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l nos narra un universo lleno de sutilezas sonoras y filigranas emocionales; todo ello producto de su maestr&iacute;a, pero sobre todo, de su pasi&oacute;n por el sonido y la expresi&oacute;n instrumental. En esa pasi&oacute;n se refuerza la sensualidad de los momentos m&aacute;s tenues, es decir, la delicada sencillez frente al arrojo de la potencia virtuos&iacute;stica.&ldquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/resena-disco-il-bosco-di-giarianno-jose-zarate-diego-ramos_1_12765716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Nov 2025 15:52:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Il bosco di Giarianno’, nuevo trabajo discográfico de José Zárate y Diego Ramos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lovecraft y Toledo, retomados por Antonio Lázaro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/lovecraft-toledo-retomados-antonio-lazaro_132_12741238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14e5f48b-57ab-49b6-b5cf-d72a073fd5b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lovecraft y Toledo, retomados por Antonio Lázaro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - "Toledo, en la novela, se dice que es, fundamentalmente, literatura, hecha de historias, sucedidos, relatos, orales y escritos, narrados y filmados"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Amador Palacios</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Antonio L&aacute;zaro es un escritor conquense, conquense de pura cepa, pero que lleva ya largo tiempo apegado a Toledo. Es autor de una obra profusa, que comprende poes&iacute;a, cuentos, novela, ensayo literario, gu&iacute;as de su ciudad natal y de Toledo, adem&aacute;s de ediciones de diversos temas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es un especialista de la figura del poeta Jorge Manrique. De los g&eacute;neros que ha cultivado, el que ha tenido m&aacute;s &eacute;xito, editorialmente hablando, es el de la novela. Seis son las que ha publicado: </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El balc&oacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El club Lovecraft</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Memorias de un hombre de palo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La cruz de los &aacute;ngeles</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Los a&ntilde;os dorados</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Vuelve Cthulhu</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Algunas de ellas reeditadas, publicadas por prestigiosos sellos editoriales: Mart&iacute;nez Roca, Suma de Letras o Planeta. Su primer gran &eacute;xito lo obtuvo con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El club Lovecraft.</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Ahora ha vuelto al tema con su nueva </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Vuelve Cthulhu</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>El club Lovecraft</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> trata de un colectivo toledano, llamado as&iacute;, prendado por el escritor norteamericano Howard Phillips Lovecraft </span> (1890-1937)<span class="highlight" style="--color:white;">, autor de obras de terror y ciencia ficci&oacute;n, que naci&oacute; y muri&oacute; en Providence, estado de Rhode Island. Fue el creador de los </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Mitos de Cthulhu</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, el personaje de un horror c&oacute;smico que dominar&aacute; la Tierra. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En uno de los relatos de estos Mitos se le describe como &ldquo;un monstruo de contornos vagamente antropoides, pero con una cabeza de pulpo cuyo rostro era una masa de tent&aacute;culos, un cuerpo escamoso que suger&iacute;a cierta elasticidad, cuatro extremidades dotadas de garras enormes, y un par de alas largas y estrechas en la espalda&rdquo;.</span>
    </p><h2 class="article-text">Un c&oacute;dice ficticio ubicado en Toledo</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tambi&eacute;n Lovecraft alude a un c&oacute;dice ficticio ideado por &eacute;l mismo, el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Necronomic&oacute;n,</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> del que dijo que uno de sus ejemplares se encontraba en Toledo. Estos enamorados de la figura lovecraftiana, que persiguen el ejemplar del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Necronomic&oacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, se re&uacute;nen en la cueva de una librer&iacute;a toledana, comunicada secretamente con el subsuelo de la Catedral, parte esot&eacute;rica bajo lo de arriba, lo exot&eacute;rico, con sus can&oacute;nigos, sus fieles, sus tenderetes de recuerdos. En el subsuelo catedralicio es donde realiza sus maldades Cthulhu. Esa cueva no es invenci&oacute;n del novelista Antonio L&aacute;zaro. Existe como espacio adjunto a una verdadera librer&iacute;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El escritor alcarre&ntilde;o Jos&eacute; Esteban, que aunque es ya muy mayor a&uacute;n sigue vivito y coleando en sus 90 a&ntilde;os, un d&iacute;a me dijo, muy convencido, que una ciudad no existe mientras no rea rescatada por la literatura. En efecto. Una Lisboa muy palpitante surge desde las p&aacute;ginas de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El a&ntilde;o de la muerte de Ricardo Reis</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, de Jos&eacute; Saramago, al igual que Albacete se conforma vivaz en el libro de memorias de Antonio Mart&iacute;nez Sarri&oacute;n, por poner dos ejemplos notables. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> La ficción de Antonio Lázaro consigue que paseemos por Toledo, auténticamente, a través del libro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>El club Lovecraft</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> no es el primer caso donde la ciudad del Tajo se recrea. Siempre hay que citar a la &lsquo;&Aacute;ngel Guerra&rsquo; galdosiana. Y en cine, a la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Tristana</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de Luis Bu&ntilde;uel. Pero la ficci&oacute;n de Antonio L&aacute;zaro consigue que paseemos por Toledo, aut&eacute;nticamente, a trav&eacute;s del libro.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Vuelve Cthulhu</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, publicada por Amazon, sin desmerecer su originalidad, en realidad actualiza la primigenia </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El club Lovecraft</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, donde la antigua trama se resuelve en una fantas&iacute;a maravillosa y consoladora. El relato se sit&uacute;a en el tiempo presente, y el desenlace llega a su sorprendente final no sin antes reproducir por entero la primera novela, pues las antiguas ediciones est&aacute;n agotadas y el nuevo lector tiene as&iacute; la oportunidad de conocer, por completo, la historia. Todo sucede despu&eacute;s de la pandemia, encajando la acci&oacute;n por medio de los personajes id&oacute;neamente contrapuestos. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada de varias de las novelas mencionadas en el artículo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Entonces, el mundo, como queda escrito en esta obra, &ldquo;resulta que se hab&iacute;a convertido en un parque tem&aacute;tico, pero no disneyano, sino lovecraftiano&rdquo;. L&aacute;zaro hace resucitar a un personaje, el periodista y literato Bruno Dampierre, hibernado en la anterior narraci&oacute;n y que resulta ser uno de los &nbsp;personajes m&aacute;s destacados en el meollo de lo contado. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Yo no voy a hacer cr&iacute;tica de esta estupenda entrega. Solo quiero dialogar un tanto con los rincones de Toledo que el autor hace exhibir. Yo he vivido en Toledo durante largo tiempo. &nbsp;Aunque yo no sea natural de Toledo (si bien mis dos primeros a&ntilde;os los cumpl&iacute; ya en Toledo), me sumo al dicho de Max Aub: &ldquo;Se es donde se hace el bachillerato&rdquo;, es decir, donde se vive la adolescencia. Detesto ese absurdo apotegma que enuncia que no se es de donde naces sino de donde paces. Me parece un dicho detestablemente falangista.</span>
    </p><h2 class="article-text">Toledo es literatura</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Toledo, en la novela, se dice que es, fundamentalmente, literatura, hecha de &ldquo;historias, sucedidos, relatos, orales y escritos, narrados y filmados&rdquo;. La mejor literatura, manrique&ntilde;a, celestinesca, teresiana, sanjuanesca, quijotesca, etc., est&aacute; ubicada en &ldquo;las r&uacute;as del viejo Toledo&rdquo; y en el entorno de los &ldquo;chapiteles del Alc&aacute;zar y la torre de la Catedral, los dos colosos representantes del poder temporal y del eterno&rdquo;.</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El libro rememora locales de negocios desaparecidos y afluye a otros actuales. Entre los primeros, el Casón de los López, en la calle de la Sillería, muy próxima a Zocodover, que era bar y restaurante y hoy es una empresa de alojamientos turísticos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El libro rememora locales de negocios desaparecidos y afluye a otros actuales. Entre los primeros, el Cas&oacute;n de los L&oacute;pez, en la calle de la Siller&iacute;a, muy pr&oacute;xima a Zocodover, que era bar y restaurante y hoy es una empresa de alojamientos tur&iacute;sticos. Como recuerda Antonio L&aacute;zaro, all&iacute; se pod&iacute;a desayunar &ldquo;en un patio saturado de s&iacute;mbolos&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, el libro tambi&eacute;n se para en la cervecer&iacute;a La Abad&iacute;a, al terminar la calle de la Siller&iacute;a, en la calle N&uacute;&ntilde;ez de Arce; es muy antiguo pero sigue abierto. Aparece tambi&eacute;n el magn&iacute;fico ventanal del torre&oacute;n del Alc&aacute;zar donde se ubica la cafeter&iacute;a de la Biblioteca Regional. Las vistas desde all&iacute;, naturalmente son espl&eacute;ndidas. Por supuesto que el muy decano bar Lude&ntilde;a entra en escena, aludiendo a sus inigualables carcamusas.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El autor de este artículo (izquierda) con Antonio Lázaro                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cuando voy por la calle Ancha siempre pienso, sin errar, que no queda ninguna de las tiendas que hab&iacute;a de cuando yo moraba, desde chico, en Toledo. Quiz&aacute; la papeler&iacute;a Ortega, no estoy seguro. Un entra&ntilde;able sitio que ya no queda es la librer&iacute;a de lance Balaguer, en la calle de la Puerta Llana de la Catedral. Est&aacute; nombrada en la novela. Yo compr&eacute; en esta antigua librer&iacute;a una foto original de Casiano Alguacil, de San Juan de los Reyes, por el m&oacute;dico precio de 25 pesetas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un hotel de las afueras, ya extinto, cumple en el texto su papel; el hotel La Almazara, plantado en un viejo cigarral. All&iacute;, adem&aacute;s, se rod&oacute;, una pel&iacute;cula de Almod&oacute;var. Es el hotel donde se aloja Bruno Dampierre y donde tiene lugar, en la novela, una escena crucial que no voy a desvelar para no hacer </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>spoiler</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. &ldquo;Al paso del taxi &ndash;leemos-, las luces del sendero de grava que conduce de la carretera al hotel se van encendiendo sincronizadamente.&rdquo;</span>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo recuerdo perfectamente la belleza de esas nieblas, sobresaliendo, solemnes, las cúpulas toledanas sobre esas nieblas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Eso era as&iacute; con exactitud. Yo conoc&iacute; el hotel llevado por una amante. Se hablaba de que La Almazara era un hotel de l&iacute;os. Lo cual no era total sino parcialmente cierto. Le tom&eacute; gusto a esas habitaciones desde las que se contemplaba una pan&oacute;ramica deslumbrante de Toledo; o, por mejor decir, varias panor&aacute;micas seg&uacute;n la hora de la luz, todas muy bellas. Acab&eacute; yendo a La Almazara con harta frecuencia. Era mi alojamiento en Toledo hasta que se cerr&oacute;. Viv&iacute;an mis padres, que en paz descansen, en la Ciudad Imperial, en un viejo barrio perif&eacute;rico, en 'Corea', pero yo prefer&iacute;a ir a mi aire en La Almazara.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y una constante que trasiega mucho el volumen es la niebla de Toledo. Yo recuerdo perfectamente la belleza de esas nieblas, sobresaliendo, solemnes, las c&uacute;pulas toledanas sobre esas nieblas. El serbio Tomislav, el personaje malo de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El club Lovecraft</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, cata estas nieblas, donando al libro unas macabras secuencias g&oacute;ticas: &ldquo;Tomislav camina entre jirones de una niebla ligera que va cayendo sobre los callejones. Es solo un anticipo de las grandes nieblas que se apoderan de Toledo en noviembre y diciembre, creando im&aacute;genes de ella suspendida en una nube como una ciudad fant&aacute;stica o un espejismo de viajeros febriles&rdquo;.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/lovecraft-toledo-retomados-antonio-lazaro_132_12741238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Nov 2025 12:45:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lovecraft y Toledo, retomados por Antonio Lázaro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ignacio Morales Nieva, gran olvidado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ignacio-morales-nieva-gran-olvidado_132_12661910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67dc7a90-01b6-4e94-8124-ad378f88c740_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ignacio Morales Nieva, gran olvidado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA  - "Quizá sea el mejor compositor castellanomanchego de los últimos años, pero, sin duda, es el menos reconocido. Recuerdo que hace años solicité al programa de Radio 2, hoy Radio Clásica, ‘Buzón del oyente’, oír música de Morales Nieva. La directora, Araceli González Campa, me llamó por teléfono diciéndome que en la radio no había nada suyo"</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Quiz&aacute; sea Ignacio Morales Nieva el mejor compositor castellanomanchego de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero, sin duda, es el menos reconocido. Su obra musical es copiosa y est&aacute; repartida en muchos g&eacute;neros: M&uacute;sica religiosa, &oacute;pera, zarzuela, obras de c&aacute;mara, sinfon&iacute;as, piezas para diversos instrumentos: piano, &oacute;rgano, clave, pianoforte, flauta, cuerda, m&uacute;sica incidental para la escena, etc. Una de sus obras, para orquesta de cuerda, se titula &lsquo;Toletum&rsquo;. Cultiv&oacute; la creaci&oacute;n de m&uacute;sica coral y para voces solistas. Vivi&oacute; gran parte de su vida en Puerto Rico, donde s&iacute; est&aacute; reconocido. Pas&oacute; por Nueva York, donde estudi&oacute; direcci&oacute;n de orquesta y se relacion&oacute; con Leopoldo Stokowsky, Igor Stravinsky y Leonard Berstein, que fue maestro suyo y que le permiti&oacute; dirigir la obertura de &lsquo;El Barbero de Sevilla&rsquo;. Fue profesor de m&uacute;sica en la Universidad de Puerto Rico y fund&oacute; una prestigiosa orquesta de c&aacute;mara. Pero en Espa&ntilde;a es el gran olvidado. Recuerdo que hace a&ntilde;os solicit&eacute; al programa de Radio 2, hoy Radio Cl&aacute;sica, &lsquo;Buz&oacute;n del oyente&rsquo;, o&iacute;r m&uacute;sica de Morales Nieva. La directora, Araceli Gonz&aacute;lez Campa, me llam&oacute; por tel&eacute;fono dici&eacute;ndome que en la radio no hab&iacute;a nada suyo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En su ficha de Wikipedia, muy escueta, en la secci&oacute;n &lsquo;Obras&rsquo;, no consta ninguna pieza musical compuesta por &eacute;l, de las cientos que escribi&oacute;; s&oacute;lo el t&iacute;tulo de un libro suyo, &lsquo;Escritos te&oacute;ricos&rsquo;, que no fue la &uacute;nica escritura que abord&oacute;. El m&uacute;sico interpret&oacute; bastante, dirigiendo, alguna vez tocando, pero grab&oacute; poco, aunque algo hay. La Asociaci&oacute;n de Compositores, Directores e Int&eacute;rpretes de Castilla-La Mancha edit&oacute; un DVD reproduciendo un concierto de la Orquesta Sinf&oacute;nica La Mancha durante el Festival Internacional de M&uacute;sica de Quintanar de la Orden en homenaje a Ignacio Morales Nieva, en 2006, a&ntilde;o despu&eacute;s de que falleciese, presentando tres de sus composiciones. Yo he podido hacerme con un disco, prestado por la Biblioteca del Alc&aacute;zar, de Toledo, que contiene su &lsquo;R&eacute;quiem Anglicano&rsquo;. Asist&iacute; a la representaci&oacute;n de &lsquo;El manuscrito encontrado en Zaragoza&rsquo; adaptaci&oacute;n realizada por Francisco Nieva de la c&eacute;lebre novela del ruso Jan Potocki. Uno de los papeles principales lo interpretaba el actor alcazare&ntilde;o Emilio Gavira. La m&uacute;sica le fue encargada a Ignacio Morales Nieva, hermano de Francisco Nieva. Esto es lo poco que he escuchado de este m&uacute;sico espa&ntilde;ol.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Morales Nieva naci&oacute; en Valdepe&ntilde;as en 1928. Su hermano mayor, el acreditado dramaturgo Francisco Nieva, que se quit&oacute; el Morales, hab&iacute;a nacido cuatro a&ntilde;os antes. El padre, Francisco Morales, abogado, oficial del ayuntamiento valdepe&ntilde;ero, fue gobernador civil de Toledo durante el Gobierno Republicano. En Toledo vivi&oacute; la familia hasta el estallido de la Guerra Civil. En 1939 regresaron a Valdepe&ntilde;as. Despu&eacute;s, al progenitor lo depuraron, desterr&aacute;ndole a Sierra Morena, donde vivieron los Nieva en una casa aislada en Venta de C&aacute;rdenas. All&iacute; los chicos recib&iacute;an clases del poeta valdepe&ntilde;ero, y maestro, Juan Alcaide, quien los introdujo en la literatura cl&aacute;sica y moderna. Los padres eran amantes del arte. Por Alcaide, los Nieva entraron en contacto, cuando la familia se traslad&oacute; a Madrid en 1945, con los componentes de la vanguardia llamada Postismo, con Eduardo Chicharro al frente. &nbsp;&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 40, cumple Morales Nieva con los dos hechos m&aacute;s importantes de su vida: Comienza sus estudios en el Real Conservatorio de M&uacute;sica de Madrid, teniendo a dos importantes maestros: los m&uacute;sicos Conrado del Campo, que le da Armon&iacute;a, y Joaqu&iacute;n Turina, que le ense&ntilde;a Composici&oacute;n. Ya estaba Ignacio entrenado en el piano. A&ntilde;os despu&eacute;s ingresa en el Seminario Evang&eacute;lico Unido, tambi&eacute;n en Madrid, con el deseo de ser sacerdote. Se le nombra maestro de capilla en la protestante Pro-Catedral del Redentor, teniendo la oportunidad de dirigir un coro de adultos. En esta labor, lo podr&iacute;amos asociar al gran Juan Sebasti&aacute;n Bach, componiendo las piezas lit&uacute;rgicas que los fieles cantasen cada domingo. Hay que anotar que Ignacio Morales Nieva no fue un compositor conservador, sino que tend&iacute;a a la m&uacute;sica vanguardista. Gran parte de su obra est&aacute; muy influida por Alban Berg y Arnold Sch&ouml;nberg, fecundo serialista, ambos, con Anton Webern, principales creadores acogidos en la est&eacute;tica del docecafonismo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Morales Nieva opt&oacute; por lo anglicano m&aacute;s que nada como reacci&oacute;n al rancio nacionalcatolicismo espa&ntilde;ol. Fue mucho tiempo sacerdote anglicano; en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os abandon&oacute; lo protestante queriendo ser cat&oacute;lico, lo que la facci&oacute;n romana le impidi&oacute;. Se pas&oacute; a la creencia ortodoxa, llegando a ser di&aacute;cono, no pope. Se cas&oacute; con una mujer 21 a&ntilde;os mayor que &eacute;l, teniendo Ignacio 41 a&ntilde;os; la ceremonia tuvo de curioso al oficiarla un jesuita y un sacerdote anglicano. Era un hombre profundamente religioso. Escribi&oacute; que &ldquo;el arte no puede existir sin fe, porque la misma Fe es un Arte.&rdquo; Pero su alta aspiraci&oacute;n fue la m&uacute;sica y su amor por la cultura. Con su hermano Paco mantuvo siempre una excelente relaci&oacute;n; declara: &ldquo;Siempre hubo entre &eacute;l y yo un nexo indestructible formado por el arte mismo, por el problema de la expresi&oacute;n art&iacute;stica. Establecimos un lenguaje com&uacute;n, a base de graciosos sobreentendidos, que no se ha degradado lo m&aacute;s m&iacute;nimo.&rdquo; A su vez, Francisco Nieva dice de su hermano: &ldquo;Tuvimos, en principio, la misma educaci&oacute;n musical y cuando le digo que me gustar&iacute;a una m&uacute;sica con pompa dieciochesca mezclada con el alambrismo de Chap&iacute;, s&oacute;lo &eacute;l me entiende.&rdquo; Paco siempre le dec&iacute;a que hab&iacute;a que ser, por encima de todo, muy modernos. Los dos hermanos eran tan extravagantes que unas parientas muy conservadoras los desheredaron por este motivo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No s&oacute;lo fue m&uacute;sico Ignacio Morales Nieva. Escribi&oacute; cr&iacute;tica musical en los peri&oacute;dicos y es autor de las deliciosas &lsquo;Memorias recatadas de un m&uacute;sico&rsquo;. Hay un libro, exhaustivo, sobre &eacute;l, publicado el a&ntilde;o pasado, escrito por Gabriel Alcaide Rod&aacute;n. En &eacute;l se traza su perfil biogr&aacute;fico, se recorre su trayectoria y se analizan algunas obras suyas, pues el autor del libro es tambi&eacute;n m&uacute;sico. En la exposici&oacute;n itinerante &lsquo;La caba&ntilde;a central&rsquo;, sobre el poeta Carlos Edmundo de Ory, recorriendo las ciudades de C&aacute;diz, Viena, Par&iacute;s, Cuenca y Valdepe&ntilde;as, se han podido ver unos cuantos dibujos de Ignacio Morales Nieva, muy detallados y atractivos en sus trazos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El albacea de Morales Nieva es el actual alcalde de Valdepe&ntilde;as, Jes&uacute;s Mart&iacute;n. Hace poco, al terminar la inauguraci&oacute;n de la rese&ntilde;ada exposici&oacute;n sobre Ory en Valdepe&ntilde;as, nos sentamos en la terraza del bar Penalty el regidor, el cr&iacute;tico Juan Manuel Bonet, Laure Lacheroy, viuda del homenajeado poeta gaditano, Salvador Garc&iacute;a, director de la Fundaci&oacute;n Ory, de C&aacute;diz, Ra&uacute;l Luis Garc&iacute;a, director del Museo Gregorio Prieto de Valdepe&ntilde;as, y yo, que soy consejero de la Fundaci&oacute;n Ory. Jes&uacute;s Mart&iacute;n nos dijo que en la pr&oacute;xima edici&oacute;n de la Semana de M&uacute;sica Religiosa de Cuenca se iba a dedicar una jornada a la m&uacute;sica de Ignacio Morales Nieva. Qu&eacute; alegr&iacute;a, en un foro de tal prestigio. En el nuevo programa de Radio Cl&aacute;sica &lsquo;La m&aacute;quina del tiempo&rsquo;, conducido por mi amiguete Jes&uacute;s Trujillo, yo espero que alg&uacute;n d&iacute;a Jes&uacute;s dedique un espacio a este m&uacute;sico que est&aacute; tan injustamente postergado.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ignacio-morales-nieva-gran-olvidado_132_12661910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Oct 2025 17:54:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ignacio Morales Nieva, gran olvidado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Ciudad Real,Música clásica,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amelia Moreno, el temperamento y la calma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/amelia-moreno-temperamento-calma_132_12571395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c368d0e7-c9d4-43d0-b737-c544b70a0972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amelia Moreno, el temperamento y la calma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - "Su arte está dominado por la luz, por la sombra, luz y sombra que se abren en el lienzo y que se interrelacionan con esmerada disciplina"</p><p class="subtitle">Mirabilia, gran hito musical conquense</p></div><p class="article-text">
        As&iacute; como yo titulo este art&iacute;culo, se titula, a su vez, la exposici&oacute;n de la pintora Amelia Moreno (Quintanar de la Orden, 1947 - Toledo, 2011) que actualmente se puede ver en el Museo Casa Zavala, de Cuenca, dependiente de la Fundaci&oacute;n Antonio P&eacute;rez, a lo largo de dos pisos rebosantes (m&aacute;s de cien obras) que exhiben, en ordenado dise&ntilde;o, sus pinturas. Hasta el 12 de octubre es posible contemplar la muestra.
    </p><p class="article-text">
        El comisario de la exposici&oacute;n, o &lsquo;curator&rsquo;, como es moda decir ahora, posiblemente por no asociar eso de comisario al &aacute;mbito polic&iacute;aco, es Jorge Francisco Jim&eacute;nez Jim&eacute;nez, quien inserta un largo texto sobre la pintora en el cuidado cat&aacute;logo. El cr&iacute;tico Jim&eacute;nez (Jim&eacute;nez por partida doble) se&ntilde;ala con certeza que Amelia Moreno es una &ldquo;artista inclasificable, independiente, en los m&aacute;rgenes del sistema, su obra se resiste a una interpretaci&oacute;n un&iacute;voca&rdquo;. A&ntilde;ade que una tensi&oacute;n productiva &ldquo;atraviesa toda su carrera: la dial&eacute;ctica entre temperamento y calma [nombrando as&iacute; la exhibici&oacute;n]. Desde sus primeras obras pol&iacute;ticas hasta sus &uacute;ltimas series caligr&aacute;ficas, Amelia Moreno transita entre el gesto visceral y el orden meticuloso, entre el impulso emocional y la disciplina formal&rdquo;. Dualidad que el espectador claramente deduce a la vista de sus pinturas en esta tan bien organizada exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Yo vi muy pronto la figura, su silueta f&iacute;sica, de Amelia Moreno cuando a&uacute;n no la conoc&iacute;a personalmente, cuando todav&iacute;a no la hab&iacute;a tratado. Su primer marido fue el fot&oacute;grafo Enrique Carrazoni, nacido en Alc&aacute;zar de San Juan (donde la pareja se cas&oacute;), especializado en retratar construcciones y que trabaj&oacute; con el prestigioso arquitecto Norman Foster, Premio Pr&iacute;ncipe de Asturias en 2009. Yo los ve&iacute;a caminando por Alc&aacute;zar, cogidos de la mano, y Amelia Moreno, desde el primer momento, me pareci&oacute; una joven modern&iacute;sima, luciendo ya la elegancia art&iacute;stica, totalmente insuperable, que siempre habr&iacute;a, en ella, de persistir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Espacio Arte El Dorado. Fundación Amelia Moreno en Quintanar de la Orden (Toledo)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde me la present&oacute; el pintor Paco Leal (Alc&aacute;zar de San Juan, 1952 - Madrid, 2024), con quien yo estaba muy unido. Paco y Amelia, con otros artistas, Santiago Aguado, Dar&iacute;o Corbeira, Javier Flor&eacute;n, F&eacute;lix de la Torre, Paco G&aacute;mez y Juan L&oacute;pez, formaban parte del grupo madrile&ntilde;o llamado Familia Lavapi&eacute;s. Eran unos <em>rojazos</em>, vinculados al FRAP, al Partido Comunista (marxista-leninista), al trotskismo y al anarquismo. Hicieron exposiciones homenajeando al Frente Polisario, a Miguel Hern&aacute;ndez, a los movimientos vecinales. Sus denuncias pol&iacute;ticas estaban acompa&ntilde;adas de la destrucci&oacute;n de sus propias obras para evitar as&iacute; que fuesen mercantilizadas. 
    </p><p class="article-text">
        Existe un libro, escrito por Jaime Vindel, que es crucial para la comprensi&oacute;n de este movimiento: &ldquo;La Familia Lavapi&eacute;s: Arte, cultura e izquierda radical en la Transici&oacute;n Espa&ntilde;ola.&rdquo; En 1975, el colectivo expone en Cuenca con el montaje de la exposici&oacute;n &lsquo;Artecontradicci&oacute;n&rsquo;, protestando contra las instituciones art&iacute;sticas del momento. Las obras colgadas, al final de la muestra, fueron quemadas por los propios participantes. En el Diccionario Biogr&aacute;fico de Castilla-La Mancha (requisito para figurar: estar fallecido), Manuela Sevilla Momp&oacute; subraya que la Familia Lavapi&eacute;s reivindicaba &ldquo;el papel que los artistas deb&iacute;an tener, defendiendo la libertad por encima de cualquier posibilidad de un incipiente capitalismo o de la apariencia de un r&eacute;gimen aperturista, irreal debido a los intereses pol&iacute;ticos de proyectar una imagen diferente ante el mundo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ella proced&iacute;a de una familia de industriales de Quintanar de la Orden, dedicada a fabricar licores. March&oacute; de la localidad manchega, vivi&oacute; en Madrid, en Londres y en Nueva York, donde se afinc&oacute; durante a&ntilde;os al conocer y casarse con David Cohn, arquitecto y cr&iacute;tico de arquitectura, su segunda y m&aacute;s importante pareja, un jud&iacute;o norteamericano con muchos posibles. Su pintura fue atravesando, a trav&eacute;s, en parte, de las experiencias obtenidas en estas ciudades, varias y fruct&iacute;feras etapas. Su atuendo segu&iacute;a siendo fundamental. Cuenta Cohn que al llegar a Nueva York, vest&iacute;a gabardina larga y oscura, botas de combate y bomb&iacute;n de banquero ingl&eacute;s.
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                &#039;Estallidos&#039; de la primera época de Amelia Moreno                            </span>
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        Al principio, su arte estuvo volcado en estallidos de color para luego adquirir un orden escrupuloso, y m&aacute;s grave, su pintura. Pintura que, globalmente, es abstracta, si bien no siempre, aunque lo parezca. En 1999 dej&oacute; Nueva York y volvi&oacute; a su tierra, alternando sus estancias manchegas con Madrid. Su larga serie &lsquo;Desde el Dorado&rsquo;, nombre de la antigua bodega familiar, presenta cuadros que, aunque como Jorge Francisco Jim&eacute;nez Jim&eacute;nez afirma, aparentemente abrigan &ldquo;una abstracci&oacute;n po&eacute;tica contemplativa, cargada de un misticismo silencioso y envolvente, vibrante&rdquo;, no son exactamente cuadros abstractos, sino pinturas minuciosas, en primer&iacute;simo plano, de los campos manchegos, mayormente de cereales. Cuadros basados en una pintura repetitiva, resaltando mucho la calidad de los pigmentos. Cosa parecida hac&iacute;a el conquense Gustavo Torner. 
    </p><p class="article-text">
        El arte de Amelia Moreno est&aacute; dominado por la luz, por la sombra, luz y sombra que se abren en el lienzo y que se interrelacionan con esmerada disciplina. Como explica David Cohn, esas pinturas parece que se conforman como un &ldquo;impulso radical de romper con todo y empezar de nuevo.&rdquo; Siempre quiso armonizar su pensamiento y la pintura, su mente y la mano, para conseguir lo rumiado durante mucho tiempo. Cohn interpreta la pintura de su esposa, resaltando que &ldquo;trata m&aacute;s de sugerir y llevar y no de representar&rdquo;, si bien es cierto que sus obras est&aacute;s muy cargadas de expresividad. A lo largo de su trayectoria, &ldquo;la filigrana gestual se vuelve m&aacute;s sutil; el color, introspectivo; el formato, monumental y atmosf&eacute;rico&rdquo; (Jorge Francisco Jim&eacute;nez).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Fragmentos calcinados&#039;, 1996, obra de Amelia Moreno                            </span>
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        En 2004, Amelia Moreno y David Cohn trasladan su residencia a la antigua bodega familiar en Quintanar. Rehabilitan una planta del edificio convirti&eacute;ndola en un fastuoso &lsquo;loft&rsquo;, muy luminoso con grandes ventanales. Yo he estado all&iacute; tomando unos vinos, invitado por David Cohn. El resto del amplio inmueble es el Espacio de Arte El Dorado, Fundaci&oacute;n Amelia Moreno, que constituye un museo de la obra de la pintora y un recinto agradabil&iacute;simo, con un id&oacute;neo sabor &lsquo;vintage&rsquo;, y que re&uacute;ne, durante algunos d&iacute;as de todos los meses de septiembre del a&ntilde;o (mes en el que se cumple el fallecimiento de Amelia Moreno), a artistas y escritores durante unas jornadas nutridas.
    </p><p class="article-text">
        En el 2017 se celebr&oacute; en el Museo de Santa Cruz de Toledo, una gran exposici&oacute;n de Moreno de la que se dice que es similar con la de ahora en Cuenca. En esta ocasi&oacute;n, el espacio est&aacute; magn&iacute;ficamente dise&ntilde;ado para acoger la cantidad de cuadros que se exhiben. En una de las salitas del Museo Casa Zavala se pueden ver dos pel&iacute;culas sobre su obra, y en las que habla y act&uacute;a ella. En los pocos textos que se conservan de la artista, hay fragmentos, tanto altamente testimoniales como incisivos. 
    </p><p class="article-text">
        Veamos, para concluir, un sabroso ejemplo: &ldquo;Hay en mi pintura una insistencia, una lucha de los elementos por sobrevivir, por mantener su integridad; sin embargo, pienso que esa pretendida pureza no es otra cosa que simulaci&oacute;n, truco y falsedad. No estamos ante la expresi&oacute;n, tensi&oacute;n, gesto, caligraf&iacute;a, etc., de aquellas vanguardias hist&oacute;ricas y, sin embargo, son obras que se envuelven en todo aquello, que vibran con su impura sinceridad, que son genuinas en su impureza&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/amelia-moreno-temperamento-calma_132_12571395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Sep 2025 17:28:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amelia Moreno, el temperamento y la calma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Artistas,Pintura,mujeres,Arte,Esculturas,Artesanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirabilia, gran hito musical conquense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cuenca/mirabilia-gran-hito-musical-conquense_1_12536249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13ee9be2-72af-4615-a93b-75ade7e9eed5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x512y1003.jpg" width="1200" height="675" alt="Mirabilia, gran hito musical conquense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mirabilia, o maravilla, un evento único en Europa que se ha celebado en la Catedral de Cuenca durante la primera quincena de agosto</p></div><p class="article-text">
        Si Cuenca se convirti&oacute;, gracias a Fernando Z&oacute;bel, en una marca relevante del arte moderno, la m&uacute;sica tambi&eacute;n es otra destacada marca conquense. La Semana de M&uacute;sica religiosa de Cuenca (no todo es religioso en ella) tiene m&aacute;s de sesenta ediciones en su haber. La m&uacute;sica surge en Cuenca aqu&iacute; y all&aacute; espor&aacute;dicamente, en relaci&oacute;n con cualquier evento. Organizadamente, la Catedral lleva ya, desde hace cuatro a&ntilde;os, realizando un ciclo de m&uacute;sica medieval con conciertos de calidad que tienen lugar en los diversos espacios catedralicios. 
    </p><p class="article-text">
        El ciclo se llama Mirabilia, que significa Maravilla, m&uacute;sica maravillosa. El principal art&iacute;fice de todo ello es el capell&aacute;n mayor de la Catedral de Cuenca, Miguel &Aacute;ngel Albares, director art&iacute;stico de la Catedral, poniendo un m&aacute;ximo cuidado en los esmerados transcursos de todos los conciertos que &eacute;l ayuda a conformar en sus escenarios. 
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, Mirabilia se ha desarrollado, en seis eventos, desde los d&iacute;as 7 al 16 de agosto, incluy&eacute;ndose una liturgia en el d&iacute;a de la Asunci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora. Dos han sido los conciertos principales. El primero, que inaugur&oacute; Mirabilia, trajo la m&uacute;sica que se interpretaba en la abad&iacute;a inglesa de Reading en el siglo XIII. Actu&oacute; el tr&iacute;o Rue de Chantres, pertenecientes al coro de la catedral parisina de Notre Dame, y que ya ha visitado Cuenca en varias ocasiones. 
    </p><p class="article-text">
        Sus tres componentes son Erwan Picquet, Christian Ploix y Vincent Pislar, acompa&ntilde;ados por Cristina Al&iacute;s Raurich, ejecutando un &oacute;rgano portativo. El concierto homenaje&oacute; a Tom&aacute;s Becket, que fue arzobispo de Canterbury y lord canciller del Reino de Inglaterra y que fue asesinado por instigaci&oacute;n de Enrique II. El programa hizo exhibir lo que se cantaba en la iglesia de la abad&iacute;a, en el refectorio, en el calefactorio y en la biblioteca, ocupando los m&uacute;sicos los respectivos decorados pertinentes.
    </p><p class="article-text">
        El cuarto concierto fue muy nutrido, actuando cinco instrumentistas, portando instrumentos todos de &eacute;poca, y dos potentes y esmeradas voces, la de la soprano alemana Pamela Petsch y la del cantante l&iacute;rico franc&eacute;s Erwan Picquet. El evento estaba dedicado a Hildegard von Bingen, una muy interesante culta monja benedictina, del siglo XII, que lleg&oacute; a abadesa y fue mujer longeva. Era polifac&eacute;tica: escritora, fil&oacute;sofa, cient&iacute;fica, naturalista, m&eacute;dica, m&iacute;stica, profetisa y gran compositora. Tuvo una serie de visiones que fueron aceptadas por el poder eclesial de su &eacute;poca Aparte de estudiar las piedras y hacer las primeras galletas de espelta, compuso una muy mel&oacute;dica monofon&iacute;a sacra. 
    </p><p class="article-text">
        El concierto se bas&oacute;, de alg&uacute;n modo, en la correspondencia de la santa, pudiendo apreciar los asistentes lo bien que escrib&iacute;a Hildegarda; asistentes que o&iacute;mos c&oacute;mo ella escrib&iacute;a cartas con un estilo irreprochable y sumamente atractivo. Fue una mujer liberal, si bien Dios estaba por encima de todo. Vivi&oacute; en monasterios masculinos y tuvo, durante un largo tiempo, como secretario a Volmar, un monje que dej&oacute; su convento por asistirla a ella. Se goz&oacute; sobremanera, en la Girola de la Catedral de Cuenca, de las ant&iacute;fonas, responsorios y sinfon&iacute;as de la sabia Hildegarda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cuenca/mirabilia-gran-hito-musical-conquense_1_12536249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Aug 2025 18:39:37 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gustavo Torner, el gran escéptico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/gustavo-torner-gran-esceptico_132_12505273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b025a070-3a36-40a9-9c54-8decf539b63c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gustavo Torner, el gran escéptico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - "En su aprendizaje totalmente autodidacta, su entrega al arte ha sido mirar constantemente. Mirar como superior acto de amor para que los cuadros, las esculturas y esos delicados objetos se conformen como unidades amorosas dentro del ancho mundo, siempre renovador, para que el mundo devenga, así, sublime realidad"</p><p class="subtitle">Espacio Torner y un buen libro sobre Gustavo Torner</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/gustavo-torner-polifacetico-maestro-abstraccion-cumple-100-anos_1_12459010.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El pasado 13 de julio el pintor conquense Gustavo Torner cumpli&oacute; cien a&ntilde;os</a>. Su ciudad natal lo recuerda y lo homenajea. Se ha puesto una placa, conmemorando el cumplea&ntilde;os, en la plaza de Mangana de la urbe serrana, al lado, en esta misma plaza, de donde se asienta una escultura suya, que es un monumento a la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        En los meses de mayo y junio se impartieron cinco conferencias sobre sendas facetas del artista pronunciadas, por prestigiosos especialistas, en el espacio Torner, instalado en la antigua iglesia de San Pablo, junto al que fue convento de dominicos y hoy es Parador Nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Jordi Teixidor, pintor, imparti&oacute; la primera de ellas, y despu&eacute;s &Aacute;ngela Garc&iacute;a de Paredes, arquitecta, Jos&eacute; Manuel S&aacute;nchez Ron, f&iacute;sico, Manuel Font&aacute;n, director del Museo de Arte Abstracto, y el compositor Tom&aacute;s Marco. Los temas, respectivamente, se sucedieron as&iacute;: Gustavo Torner, pintor, Gustavo Torner y la arquitectura, Gustavo Torner cient&iacute;fico, Gustavo Torner curador y Gustavo Torner y el arte. Yo fui a tres, segunda, tercera y &uacute;ltima. Muy interesante fue la de &Aacute;ngela Garc&iacute;a de Paredes, que llev&oacute; reconstrucci&oacute;n del templo de anta&ntilde;o donde se habr&iacute;a de instalar el Espacio Torner.
    </p><p class="article-text">
         Siempre controlado, cuidando el detalle al m&aacute;ximo, por el propio Gustavo Torner. Nos cont&oacute; de la acertada elecci&oacute;n del tono dorado en los muros y techos de la iglesia y el esmero que puso Torner en acertar en el color de los expositores de su obra, aparentemente blancos, sin m&aacute;s, pero insistiendo a los pintores de brocha gorda en la justa cantidad de pigmento rojo o negro que ten&iacute;an que a&ntilde;adir para eludir un blanco convencional.
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            <span class="title">
                &#039;A Unamuno&#039;, de Gustavo Torner.                            </span>
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        Me perd&iacute; la conferencia de Manuel Font&aacute;n, 'Gustavo Torner, curador'. No sab&iacute;a yo qu&eacute; quer&iacute;a decir curador. Es el vocablo que sustituye a comisario de exposici&oacute;n, posiblemente para que no se asocie este &uacute;ltimo sintagma con lo policiaco. Torner, que no solo es pintor sino muchas otras cosas, como veremos, fue el que lleg&oacute; a montar grandes exposiciones en la Fundaci&oacute;n Juan March de Madrid. Una instituci&oacute;n tan s&oacute;lida, como informa Juan Manuel Bonet, le pidi&oacute; &ldquo;asesoramiento a la hora de plantearse una sucesi&oacute;n ininterrumpida de muestras internacionales de primer nivel. Recuerdo &ndash;sigue escribiendo Bonet- muchas de las inauguraciones de aquellas muestras, y mis encuentros, en ellas, con un Torner feliz de haber puesto su granito de arena para que hubieran podido recalar en la capital espa&ntilde;ola artistas hasta entonces casi del todo ausentes de ella, como Bonnard, Mondrian, Klee, Malevich, Scheitters, Max Ernst, Giacometti, Rothko o Motherwell&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Torner es, asimismo, un gran escultor. En el cerrado, aunque alto, espacio que es el Espacio Torner, hay esculturas, aunque &eacute;l prefiere la escultura abrigada, m&aacute;s que por el recinto del interior de un edificio, expuesta al sol, al aire libre, impregnada de la luz del d&iacute;a. Es numerosa su producci&oacute;n escult&oacute;rica y en muchas ciudades las hay plantadas. 
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s famosa, sin duda, es la de la plaza de los Cubos de Madrid, en plena calle Princesa, junto a la emblem&aacute;tica plaza de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Esa plaza realmente se llama de Emilio Jim&eacute;nez Millas, pero todo el mundo la conoce como la de los Cubos. &iexcl;Pobre Jim&eacute;nez Millas! Este nombre, en verdad, por la Ley de Memoria Hist&oacute;rica, no deber&iacute;a figurar en el callejero, pues Emilio Jim&eacute;nez Millas fue un convencido falangista, amigo de Arias Navarro, concejal en el ayuntamiento franquista y procurador en Cortes. Pero, claro, se trata de Madrid. Volvamos a Torner. Cuando &eacute;l fue perito forestal se conoc&iacute;a bien la serran&iacute;a conquense, haciendo, al cabo, una escultura en medio del paisaje, en la Sierra de los Barrancos, junto al r&iacute;o Escabas. &Eacute;l dice que esa escultura es una simple gu&iacute;a para afirmar que lo importante all&iacute; no es su obra, sino la sugestiva y feraz Naturaleza. &ldquo;Para m&iacute; &ndash;explica Torner- era evidente que lo que se colocara all&iacute; no deb&iacute;a de entrar en competencia, pero s&iacute; en relaci&oacute;n con el entorno, acentuar el esp&iacute;ritu del lugar y a la vez borrarse psicol&oacute;gicamente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
         Dudar del arte y no creer que el arte sea la manifestaci&oacute;n suprema sobre las dem&aacute;s realidades es una opini&oacute;n de Torner altamente expansiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Escultura de Gustavo Torner en la Serranía de Cuenca.                            </span>
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        Adem&aacute;s de ser dise&ntilde;ador de espacios, como los del Museo del Prado, y escaparatista, organizando art&iacute;sticamente los escaparates de El Corte Ingl&eacute;s, Torner ide&oacute; esas bellas alfombras que se posan sobre el suelo del Auditorio Nacional de M&uacute;sica en Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Realiz&oacute; arte figurativo antes que abstracto, aunque llega a decir que su arte abstracto, resulta ser un rec&oacute;ndito detalle de la figuraci&oacute;n. En su aprendizaje totalmente autodidacta, su entrega al arte ha sido mirar constantemente. Mirar como superior acto de amor para que los cuadros, las esculturas y esos delicados objetos se conformen como unidades amorosas dentro del ancho mundo, siempre renovador, para que el mundo devenga, as&iacute;, sublime realidad. Y la realidad, como dijo el fil&oacute;sofo, es m&aacute;s amplia que el mundo, que solo son hechos, conteniendo la realidad el exclusivo componente imaginativo. Su amor al mundo est&aacute; integrado en su arte, siendo la misi&oacute;n suprema que ha de tener el artista al afrontar la hechura de sus obras. El mar es una maravilla del mundo para un hombre de tierra adentro. 
    </p><p class="article-text">
        Torner, que sabe tanto, que sabe tanto, como asegura Juan Manuel Bonet, &ldquo;es un pintor capaz de emplear tambi&eacute;n, para precisar algunas de las ideas sobre el arte o sobre la &eacute;poca, la palabra,&rdquo;, tomando ese arte de la palabra como una invitaci&oacute;n al silencio. Y realizando filosof&iacute;a al opinar. Sobre lo que contiene el mar polemiza: &ldquo;Yo no s&eacute; que ninguna de las Sociedades Protectoras de Animales haya defendido a las merluzas y a los rodaballos de los sufrimientos de los anzuelos y de su agon&iacute;a lenta en las redes. Pero todos esos seres est&aacute;n ah&iacute; y son nuestros. No que nosotros seamos sus propietarios&rdquo;. Se recomienda hacerse con la reedici&oacute;n de &lsquo;Escritos y conversaciones&rsquo; de Gustavo Torner, cuya primera edici&oacute;n, de 1996, estaba, desde hace tiempo, agotada. Ahora la ha publicado Pre-Textos con introducci&oacute;n de Juan Manuel Bonet.
    </p><p class="article-text">
        Gustavo Torner es un gran esc&eacute;ptico y un minucioso hacedor de su obra. &Eacute;l est&aacute; cansado de repetir que el arte no existe, que es un concepto vac&iacute;o. Lo que existen son las obras de arte, aun considerando que muchas pinturas no son obras de arte, sino solo pinturas. Fue muy amigo de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cuenca/zobel-cien-anos-pintor-llevo-arte-abstracto-museo-espana-franquista_1_11608498.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Z&oacute;bel</a>. El filipino era propietario de su c&eacute;lebre colecci&oacute;n, pero Torner, y Gerardo Rueda, fueron los cofundadores del Museo de Arte Abstracto. 
    </p><p class="article-text">
        Torner dise&ntilde;&oacute; el espacio en el interior de las Casas Colgadas para albergar id&oacute;neamente las pinturas abstractas. Z&oacute;bel, por razones diversas, es muy famoso. Ha expuesto en el Prado y sus obras est&aacute;n cotizad&iacute;simas. Conozco a alguien que tuvo amistad con Z&oacute;bel, a quien Z&oacute;bel le regal&oacute; tres cuadros suyos, y este hombre vendi&oacute; uno solo de ellos y pudo costear una amplia reforma en su vivienda. Torner sabe m&aacute;s que lo mucho que tambi&eacute;n sab&iacute;a Z&oacute;bel, en cuanto al dominio de ciertas t&eacute;cnicas y no solo eso, sino de la orientaci&oacute;n y los pasos que deb&iacute;an tomar ciertos haceres y acontecimientos. 
    </p><p class="article-text">
        Como escribe Bonet, consciente de su importancia, Torner es &ldquo;un artista que no se ha limitado a la realizaci&oacute;n de su obra, sino que ha considerado que deb&iacute;a estar presente en el debate intelectual de su tiempo, y, en consecuencia, tomar ciertas iniciativas en relaci&oacute;n con lo que podr&iacute;amos llamar la organizaci&oacute;n de la cultura.&rdquo;
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                Placa puesta en la Plaza de Mangana en Cuenca por el centenario del nacimiento de Gustavo Torner.                            </span>
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        Desde luego Gustavo Torner est&aacute; muy bien representado en Cuenca: Ah&iacute; est&aacute;n sus vidrieras, de asombrosos tonos dorados, en el mejor espacio de la Catedral de Cuenca; el encomiable Espacio Torner, exquisito desde todos los puntos de adaptaci&oacute;n al espacio primigenio, sobresaliendo sus portentosas obras geom&eacute;tricas. Por supuesto, tan dignamente exhibido en el Museo de Arte Abstracto, una entra&ntilde;able cosa tan suya. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de terminar el a&ntilde;o de su centenario, el Museo de Arte Abstracto inaugur&oacute;, precisamente el d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os, 13 de julio, la exposici&oacute;n 'Sur-G&eacute;ometries, homenaje a nueve arquitectos', nueve serigraf&iacute;as realizadas en 1972 en colaboraci&oacute;n con Abel Mart&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Y en el Espacio Torner, ya avanzado el a&ntilde;o, en oto&ntilde;o, se inaugurar&aacute; otra exposici&oacute;n en el Espacio Torner: &ldquo;Torner en torno al Vesalio&rdquo;, mostrando la carpeta, de 40 collages, &lsquo;Vesalio, el cielo, las geometr&iacute;as y el mar&rsquo;, basada en el libro de Andreas Vesalios &lsquo;De humani corporis fabrica&rsquo;, carpeta que no se ha vuelto a ver desde que se exhibi&oacute; en Arco en su edici&oacute;n de 2017.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/gustavo-torner-gran-esceptico_132_12505273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 05:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gustavo Torner, el gran escéptico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gustavo Torner,Arquitectura,Esculturas,Arte,Artesanía,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La formación del pintor Gregorio Prieto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/formacion-pintor-gregorio-prieto_132_12406682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/637c5f87-be85-4f51-a689-5c83765e0f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La formación del pintor Gregorio Prieto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - "Se afirma tajantemente que Prieto “no solo participa de la generación del 27, sino que acabó por erigirse como el pintor más representativo de tan brillante y heterogéneo grupo, no solo por su amistad con los miembros más relevantes (Alberti, Cernuda, Lorca, Salinas, Chacel, etc.), sino por su afinidad estética e iconográfica con todos ellos”</p><p class="subtitle">'La cabaña central': exposición sobre Carlos Edmundo de Ory</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A&uacute;n se puede ver, y todav&iacute;a por largo tiempo, la exposici&oacute;n &lsquo;Gregorio Prieto. A&ntilde;os de formaci&oacute;n (1915-1928)&rsquo; en el museo que lleva el nombre del gran pintor valdepe&ntilde;ero. Con motivo de la muestra, a modo de cat&aacute;logo, se ha publicado el libro, del mismo t&iacute;tulo, escrito por Javier Garc&iacute;a-Luengo Manchado, y editado por la Fundaci&oacute;n Gregorio Prieto, con extendidas explicaciones y numerosas ilustraciones, m&aacute;s de las que figuran en la exposici&oacute;n, que reproducen las pinturas mostradas en la exhibici&oacute;n. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los primeros siete a&ntilde;os de la vida de Gregorio Prieto, nacido en 1897, transcurren en su Valdepe&ntilde;as natal, hasta que la familia se traslada a Madrid. Desde muy joven le gustaba pintar. Con cuatro a&ntilde;os ya hace dibujos, realizando luego acuarelas. Autoritariamente, su padre imped&iacute;a que Gregorio desarrollase su vocaci&oacute;n art&iacute;stica; quer&iacute;a que su hijo fuese ingeniero. Pero el chico se inscribe a escondidas en la Escuela de Artes y Oficios, superando posteriormente el ingreso en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. El padre, al fin, se rindi&oacute;. De ni&ntilde;o, como afirma Javier Garc&iacute;a-Luengo, Gregorio Prieto &ldquo;hab&iacute;a sido un chiquillo ensimismado e introspectivo&rdquo;. El propio pintor declara: &ldquo;Desgraciadamente, para mis padres, yo nunca fui ni&ntilde;o prodigio. Por el contrario, mi infancia fue modosa y nada resplandeciente. Razones que no explico en este momento, me obligaron a reconcentrarme en m&iacute; mismo e ir creciendo como una flor solitaria. Aislado y esquivo en mi ni&ntilde;ez.&rdquo;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">S&oacute;lo con trece a&ntilde;os pinta su primer &oacute;leo: la imagen, en un muy peque&ntilde;o formato, de una casona llevada al lienzo en 1910. Su primera exposici&oacute;n individual tuvo lugar en el Ateneo de Madrid en 1919. &ldquo;Esta exhibici&oacute;n &ndash;apunta el bi&oacute;grafo- confirm&oacute; su relativa madurez, as&iacute; como la consolidaci&oacute;n de un estilo basado en la captaci&oacute;n de la luz y el divisionismo en la pincelada&rdquo;.  En la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, Gregorio Prieto va a tener dos profesores de renombre: Ram&oacute;n Mar&iacute;a del Valle-Incl&aacute;n, con quien Prieto se ir&iacute;a a encontrar a&ntilde;os m&aacute;s tarde en Roma, residiendo como pensionado en la Academia de Espa&ntilde;a, y Julio Romero de Torres, &ldquo;cuyas clases &ndash;seg&uacute;n aclara Garc&iacute;a-Luengo Manchado- fascinaban a Gregorio Prieto por la personalidad del cordob&eacute;s y por su gusto a la hora de elegir a los modelos&rdquo;. Influencia de Romero de Torres tienen algunos cuadros de Prieto de esta &eacute;poca, aunque esos cuadros todav&iacute;a muestran una dubitativa pericia para con la figura.</span>
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            <span class="title">
                &#039;Casa&#039;, de 1910. Primer óleo que pintó Prieto                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">Un gran aprendizaje supuso para Prieto sus estancias en la Residencia de Paisajistas de El Paular, impulsada por el entonces Director General de Bellas Artes Mariano Benlliure. Nuestro artista estuvo becado en dos ocasiones: en 1918 y 1919. El ambiente era estupendo. Los becados permanec&iacute;an los veranos en el antiguo monasterio, pas&aacute;ndoselo muy bien aunque sus instalaciones, las celdas de los monjes, donde pernoctaban, se encontraban bastante desvencijadas. La Residencia del Paular estaba orientada a desarrollar un arte que se atuviese grandemente al paisaje y la naturaleza. Estaba regida por las ideas que expandi&oacute; la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, siguiendo los dictados psicopedag&oacute;gicos del krausismo, entonces muy en boga en Espa&ntilde;a. El plan de Benlliure consist&iacute;a en que los pensionistas de El Paular, que hab&iacute;an obtenido buenas notas en los concursos,  pasasen cuatro meses al a&ntilde;o en convivencia, con los gastos pagados y un estipendio para sus gastos, pintando paisajes que se expondr&aacute;n en una exposici&oacute;n oto&ntilde;al en la que se premiar&iacute;an los mejores cuadros.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el C&iacute;rculo de Bellas Artes de Bilbao expondr&iacute;a Gregorio Prieto en enero de 1920, mostrando medio centenar de obras, mayormente paisajes realizados en El Paular o en La Mancha. La prensa bilba&iacute;na rese&ntilde;&oacute; generosamente la exposici&oacute;n. Consciente de su &eacute;xito, Prieto escribe a sus padres: &ldquo;No pueden imaginarse el gran cari&ntilde;o con que me tratan en los peri&oacute;dicos y todos los d&iacute;as vienen dos o tres art&iacute;culos, habiendo hecho de gasto solo en peri&oacute;dicos de unos diez o doce duros, pues procuro comprar seis o siete n&uacute;meros. Hay un cr&iacute;tico que me ha dedicado tres art&iacute;culos, siendo precios&iacute;simos, pues tienen un sentimiento y emoci&oacute;n tan grandes que me dan ganas de llorar cuando los leo&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El contacto con la luz y la geometr&iacute;a que lleva a cabo a la hora de conformar el paisaje vasco, m&aacute;s el influjo neocubista ejercido por Daniel V&aacute;zquez D&iacute;az, conducen a Prieto a experimentar, entrando en la vanguardia. La manifestaci&oacute;n de estos modos vanguardistas se encauza en la exposici&oacute;n que realiza en Madrid, en abril de 1924 en el Palacio de Bibliotecas y Museos. Una novedad es que en estos cuadros hay una secci&oacute;n bastante amplia dedicada al retrato. Hasta entonces, Prieto se hab&iacute;a decantado principalmente por el paisaje. Enrique D&iacute;ez-Canedo escribe en el cat&aacute;logo de la exposici&oacute;n que la luz de estas nuevas obras &ldquo;no funde las formas, sino que las revela construidas en cabal solidez. Y estas formas, simplificadas a menudo extraordinariamente, asumen, con la gracia de su bautismo de luz, plena espiritualidad. La solidez constructiva de Gregorio Prieto lleva consigo una esencial delicadeza&rdquo;.</span>
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                El poeta valdepeñero Joaquín Brotóns, hijo predilecto de la ciudad, junto al cuadro de Greorio Prieto &#039;Mi madre y yo&#039;.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">Uno de los cuadros de Prieto que mejor recoge estas improntas es el denominado &lsquo;La Galana&rsquo;, una guerrillera valdepe&ntilde;era, hero&iacute;na de la Guerra de la Independencia en contra de los franceses. Como se&ntilde;ala el estudioso del arte de Gregorio Prieto, Jos&eacute; Corredor-Matheos, tal vez sea esta una de las creaciones donde mejor se refleje el inter&eacute;s de Prieto por el cubismo aprendido de V&aacute;zquez D&iacute;az. Se advierte el car&aacute;cter del rostro del personaje femenino aunando geom&eacute;tricos planos precisos. Valeriano Bozal define esto muy bien calificando la tendencia de &lsquo;cubismo matizado&rsquo;. Sin embargo, Gregorio Prieto, a pesar de estas certeras influencias, nunca quiso adscribirse a ninguna vanguardia. &ldquo;Simplemente &ndash;explica Javier-Garc&iacute;a-Luengo Manchado- asimilar&aacute; de cada una de ellas lo que le pudiera interesar a la hora de ampliar su campo de expresi&oacute;n art&iacute;stica y est&eacute;tica, bien fuese el cubismo, el surrealismo, el pop o el postismo&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En este libro-cat&aacute;logo que estamos recorriendo se afirma tajantemente que Prieto &ldquo;no solo participa de la generaci&oacute;n del 27, sino que acab&oacute; por erigirse como el pintor m&aacute;s representativo de tan brillante y heterog&eacute;neo grupo, no solo por su amistad con los miembros m&aacute;s relevantes (Alberti, Cernuda, Lorca, Salinas, Chacel, etc.), sino por su afinidad est&eacute;tica e iconogr&aacute;fica con todos ellos&rdquo;. Gregorio Prieto, adem&aacute;s de gran pintor, fue tambi&eacute;n poeta. Su paisano Francisco Nieva no duda en defender, con su gracia caracter&iacute;stica, la inserci&oacute;n de Prieto en el 27: &ldquo;La generaci&oacute;n del 27 crea a Espa&ntilde;a, la arranca pr&aacute;cticamente del dram&aacute;tico y gesticulante tel&oacute;n de fondo con que la visti&oacute; la generaci&oacute;n del 98. Un rayo de luz que corta en el queso de enterizas tinieblas que era la Espa&ntilde;a negra convertida en valor est&eacute;tico. Esa luz moderna que trae la nueva generaci&oacute;n le llega al urbano hormigueo de Madrid, entonces cubierto por nubes zuloaguescas, desde la provincia dorada y desde un localismo con virtudes de universalidad. Esta generaci&oacute;n del 27 parece formada por magn&iacute;ficos paletos. Lorca y Prieto son paradigma de ello. Tienen ese &aacute;spero refinamiento de los paletos geniales, capaces de rozar el m&aacute;s sutil &lsquo;kitsch&rsquo; sentimental elev&aacute;ndolo a categor&iacute;a como &lsquo;les hubiera&rsquo; dicho su maestro Ortega.&rdquo;</span>
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            <span class="title">
                &#039;La Galana&#039;, inspirado en el cubismo de Daniel Vázquez Díaz                            </span>
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        En la exposici&oacute;n sobre los a&ntilde;os de formaci&oacute;n de Gregorio Prieto hay un ap&eacute;ndice sobre sus a&ntilde;os de pensionado en la Academia de Espa&ntilde;a en Roma, de 1928 a 1932. Dicho periodo ya no son a&ntilde;os de formaci&oacute;n, pues el arte del valdepe&ntilde;ero est&aacute; entonces totalmente consolidado. 
    </p><p class="article-text">
        Con otro pensionado, Eduardo Chicharro Briones, hijo del afamado Eduardo Chicharro Ag&uuml;era, director de la academia romana durante muchos a&ntilde;os, Prieto cimenta una gran amistad. En sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de estancia, el director es Valle-Incl&aacute;n, nombrado por Aza&ntilde;a, con el que, en principio, tienen problemas, siendo expedientados por el gran dramaturgo. Chicharro y Prieto all&iacute; realizan una espl&eacute;ndida colecci&oacute;n de fotograf&iacute;as, siempre posando Prieto y siempre disparando Chicharro. Una colecci&oacute;n, a estas alturas, muy importante en la historia del arte. Dichas fotos prenunciaron el Postismo, que Chicharro fund&oacute; en Espa&ntilde;a m&aacute;s de una d&eacute;cada m&aacute;s tarde en uni&oacute;n de Carlos Edmundo de Ory y Silvano Sernesi. Valle-Incl&aacute;n, nada rencoroso con ellos, al verlos salir por la puerta de la Academia, c&aacute;mara en ristre, exclamaba: &ldquo;&iexcl;Ah&iacute; van esos dos locazos!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/formacion-pintor-gregorio-prieto_132_12406682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jun 2025 11:15:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La formación del pintor Gregorio Prieto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Ciudad Real,Arte contemporáneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La cabaña central': exposición sobre Carlos Edmundo de Ory]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cabana-central-exposicion-carlos-edmundo-ory_1_12400422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68c200ee-0596-4462-8edc-45b168fa57eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La cabaña central&#039;: exposición sobre Carlos Edmundo de Ory"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuenta como comisario al crítico Juan Manuel Bonet y se puede visitar hasta el 10 de agosto en Valdepeñas</p><p class="subtitle">La casa de Antonio Pérez en Cuenca se convertirá en un museo: “Ha sido un referente en todos los sentidos”
</p></div><p class="article-text">
        El miercoles, d&iacute;a 18, se inaugur&oacute; en el Museo Municipal de Valdepe&ntilde;as la exposici&oacute;n 'Carlos Edmundo de Ory. La Caba&ntilde;a Central'. Es una muestra que inici&oacute; su recorrido en C&aacute;diz, ciudad natal del poeta Carlos Edmundo de Ory y donde reside la Fundaci&oacute;n que ostenta su nombre. Luego se pudo ver, con el auspicio del Instituto Cervantes, en Viena y Par&iacute;s, volviendo a Espa&ntilde;a para mostrarse en Cuenca, en el marco de la Fundaci&oacute;n Antonio P&eacute;rez, finalizando su singladura en Valdepe&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n completa el rico itinerario a trav&eacute;s de la trayectoria art&iacute;stica y vital de Ory. El comisario de la exposici&oacute;n, el afamado y prestigioso cr&iacute;tico Juan Manuel Bonet, ha realizado escrupulosamente su trabajo, secuenciando muy bien los espacios, desde las referencias al padre del poeta, el tambi&eacute;n  poeta, modernista, Eduardo de Ory, hasta el cartel de la &uacute;ltima intervenci&oacute;n de Carlos Edmundo, en Teruel, tambi&eacute;n organizada por Juan Manuel Bonet. Por medio, las fruct&iacute;feras etapas de la existencia de Ory: el Postismo, del que Ory fue uno de los fundadores de esta vanguardia, Par&iacute;s, Amiens, Per&uacute;, Nueva York..., y siempre la frecuencia de su querida C&aacute;diz.
    </p><p class="article-text">
        Todos los elementos de la muestra son sustanciosos, suculentos. Hay cuadros de Nanda Papiri, la esposa del cofrade Eduardo Chicharro. Tambi&eacute;n cuadros de los hermanos Nieva, Paco e Ignacio, adscritos al Postismo desde primera hora. Libros fundamentales. Atractivas dedicatorias. Collages del propio Ory, maravillosas fotograf&iacute;as. Introdujeron el acto Juan Manuel Bonet, con muy did&aacute;cticas explicaciones sobre la exposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hablaron tambi&eacute;n Laure Lacheroy, viuda de Ory, Salvador Garc&iacute;a, director de la Fundaci&oacute;n Ory y Jes&uacute;s Mart&iacute;n, alcalde de Valdepe&ntilde;as, quien tuvo una ocurrencia elocuente diciendo que lo importante son los lugares de nacimiento y muerte de la muestra: C&aacute;diz y Valdepe&ntilde;as. Afirmando que &ldquo;Par&iacute;s y Viena pasar&aacute;n desapercibidos&rdquo;. La exposici&oacute;n se puede visitar hasta el 10 de agosto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cabana-central-exposicion-carlos-edmundo-ory_1_12400422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jun 2025 06:34:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La cabaña central': exposición sobre Carlos Edmundo de Ory]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Valdepeñas,Poetas,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clasicidad en la poesía de Alfonso González-Calero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/clasicidad-poesia-alfonso-gonzalez-calero_132_12323443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/723302b7-cbae-4b1e-a243-17a6cb14f60e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clasicidad en la poesía de Alfonso González-Calero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA  - "Sus versos tienden a adoptar moldes canónicos, aunque, como sugestivo contrapunto, se producen sanas irregularidades en la escansión que, sin embargo, acrecientan una salud verbal muy nutritiva"</p><p class="subtitle">Luis Alfredo Béjar revisitado</p></div><p class="article-text">
        Hasta ahora, Alfonso Gonz&aacute;lez-Calero hab&iacute;a publicado dos libros de poemas. El primero, con el que se estren&oacute; como poeta, titulado &lsquo;Ida y vuelta&rsquo; lo public&oacute; en 2017 dentro de la colecci&oacute;n Biblioteca A&ntilde;il Literaria, de Almud Ediciones, siendo el propio Gonz&aacute;lez-Calero el editor. Dicho volumen reun&iacute;a poemas escritos durante un periodo muy largo, entre 1985 y 2015, y se abre con un pr&oacute;logo de Jos&eacute; Corredor-Matheos, quien manifiesta que &ldquo;el libro es parte de un diario en el que se van recogiendo sensaciones, impresiones, con palabras inseparables de su temporalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n subraya Corredor que &ldquo;los temas tratados se manifiestan en una suerte de confesi&oacute;n.&rdquo; Y as&iacute; es: &ldquo;Me estremece el silencio, / ovillado en mi cama, / vencido sobre el grito / de una respuesta incierta / Establezco mentiras / para dudar que vivo / y agarro el horizonte / por la brizna de un alma&rdquo;. Su segundo libro, &lsquo;Aliento&rsquo; (Mahalta, 2021) est&aacute; prologado por Federico Gallego Ripoll, quien aprecia en la poes&iacute;a de Alfonso Gonz&aacute;lez-Calero una &ldquo;piadosa mirada sobre las cosas&rdquo;. El tiempo, siempre presente en su l&iacute;rica, marcado por el ritmo de la vida, no al rev&eacute;s: &ldquo;Horizontal, el tiempo, / el camino, el esfuerzo, / la tenaz noria que repite / sus ecos y mis pasos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no me hab&iacute;a llegado el tercer libro de poemas de Alfonso Gonz&aacute;lez-Calero, &lsquo;Temple y tiempo&rsquo;, publicado por la toledana editorial Celya a principios de este mismo a&ntilde;o y prologado por Mar&iacute;a Mu&ntilde;oz. 
    </p><p class="article-text">
        Pero mi apreciada colega Mari Cruz Magdaleno, que estaba preparando un art&iacute;culo sobre la figura literario-po&eacute;tica de Gonz&aacute;lez-Calero, fotografiaba poemas de la edici&oacute;n y me los enviaba. Desde esos pocos mensajes gr&aacute;ficos, comenc&eacute; a apasionarme por esta nueva obra hasta que recib&iacute;, por fin, el flamante ejemplar. Alfonso Gonz&aacute;lez-Calero atesora, como ya se ha atisbado, un se&ntilde;ero papel como decano y asentado editor. La periodista Mari Cruz Magdaleno, a este respecto, destaca en ese art&iacute;culo que estaba preparando, publicado, al cabo, por ABC, que &ldquo;muchos de los nombres de poetas hoy consolidados en la regi&oacute;n, lo son gracias a su impulso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que se destaca del libro es el recurso de vistosa aliteraci&oacute;n utilizado en el t&iacute;tulo. La poes&iacute;a dome&ntilde;ando (tensando o suavizando) la condici&oacute;n del tiempo, orientado, en la po&eacute;tica del autor, al testimonio. Antes, como hemos se&ntilde;alado, su poes&iacute;a estaba marcada por la confesi&oacute;n, siendo ahora cuando el testimonio toma el relevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra caracter&iacute;stica no tarda en notarse; es m&aacute;s, ya desde el primer poema, el notable influjo de la poes&iacute;a de Jos&eacute; Corredor-Matheos, entra&ntilde;able amigo a quien dedica un poema del libro, sobresale en parte de la escritura de &lsquo;Temple y tiempo&rsquo;, Dicha influencia se transparenta tanto en el concepto (&ldquo;Comparte el aire que respiras / que es igual para todos / y s&eacute; feliz con ello, / sin pedir nada; / solo respirando&rdquo;) como en la, significante, disposici&oacute;n de los versos.
    </p><p class="article-text">
        El contenido de &lsquo;Temple y tiempo&rsquo; est&aacute; investido de una contundente clasicidad, mostrando equilibrio, indagando en todo momento la belleza y anhelando adaptarse formalmente a la tradici&oacute;n. Sus versos tienden a adoptar moldes can&oacute;nicos, aunque, como sugestivo contrapunto, se producen sanas irregularidades en la escansi&oacute;n que, sin embargo, acrecientan una salud verbal muy nutritiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los poemas, reina una mayor&iacute;a de endecas&iacute;labos y heptas&iacute;labos, alg&uacute;n eneas&iacute;labo, aflorando, tambi&eacute;n, los amplios, con tendencia a ser narrativos o altamente descriptivos, alejandrinos.
    </p><p class="article-text">
        Sirva este completo ejemplo: &ldquo;Una amargura gris que te llena la boca. / A borbotones bebiste de aquel vaso / que ahora se va vertiendo, lentamente, / sin que puedas notar su sabor &aacute;cido / que desde siempre estuvo ah&iacute; /aunque t&uacute; lo esquivaras&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada del libro &#039;Temple y Tiempo&#039; de Alfonso González-Calero"
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            <span class="title">
                Portada del libro &#039;Temple y Tiempo&#039; de Alfonso González-Calero                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hay un poema en este libro que est&aacute; dotado de una sugerente rima asonante muy eficaz en varios sentidos: para conformarse como una canci&oacute;n, melodiosa y r&iacute;tmica; para templar el &lsquo;tempo&rsquo; del poema bas&aacute;ndose en las consuetudinarias repeticiones temporales que constituyen la vida partiendo del hambre o la desgana, ejemplarizadas en las mod&eacute;licas aves del poema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que merece la pena que lo transcribamos entero: &ldquo;Hoy no vienen los p&aacute;jaros; / est&aacute;n en otra parte. / No atienden mi llamada / o es que no tienen hambre. // Es dif&iacute;cil saber / cuando van a escucharte, / cu&aacute;ndo ese pan tan blanco / les mover&aacute; hasta alzarse. // Pero yo sigo d&aacute;ndoselo, / ech&aacute;ndoselo al aire. / Esperando a que vengan / a comerlo esta tarde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La singladura de Alfonso Gonz&aacute;lez &ndash;vida a fin de cuentas- est&aacute;, naturalmente, conformada, en una grand&iacute;sima parte, por los libros. Uno de los poemas de &lsquo;Temple y tiempo&rsquo; se erige como sobresaliente testimonio del contacto de nuestro autor, duradero, vital, con el &aacute;nima de los libros: &ldquo;Ese tiempo es ahora / cuando una cierta vida va par&aacute;ndose / cuando llega el momento de parar y mirar, / de entender los perfiles que quieren decir algo. // Libros que est&aacute;n ah&iacute;, que te acompa&ntilde;an / en este paso lento de tu vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el poema de Gonz&aacute;lez-Calero tambi&eacute;n se empe&ntilde;a en remarcar una clara po&eacute;tica conceptual que aplica a su poes&iacute;a; po&eacute;tica aleccionadora al tiempo que contradictoria. En el texto declara que &ldquo;Cu&aacute;n lejos estoy de esos excelsos poetas de lo oscuro&rdquo;, alej&aacute;ndose, en la literalidad del poema, de la actitud de esos poetas: &ldquo;Cu&aacute;n lejos de su sabidur&iacute;a herm&eacute;tica que da luz a las aristas y se hunde en el cieno de los absurdos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mas, al cabo, su verso muestra una rendici&oacute;n, po&eacute;tica, contradictoria pero sobremanera sugerente: &ldquo;Cu&aacute;n lejos y, sin embargo / ellos est&aacute;n ah&iacute; para indicarme / la gran distancia que me queda, / lo que me falta para llegar a ser / un hondo poeta de lo oscuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La poes&iacute;a de Alfonso Gonz&aacute;lez-Calero traza tantas veces el firme testimonio de la realidad mundana, con sorpresiva sentimentalidad, en un comp&aacute;s muy adecuado, el verso alejandrino: &ldquo;El silencio te asusta, te acerca a tus temores / y por esos prefieres las nieblas que hacen ruido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
         Si la literatura, y especialmente la poes&iacute;a, es un arte combinatorio, consistente en la ideal ejecuci&oacute;n, persiguiendo una limpia expresi&oacute;n, paradigm&aacute;tica del hacer cl&aacute;sico, de concertar adecuada, sorpresiva y m&aacute;gicamente, todos los elementos ling&uuml;&iacute;sticos que entran en juego, de este modo la poes&iacute;a de Gonz&aacute;lez-Calero cumple con esta m&aacute;xima condici&oacute;n. En definitiva, el poeta sabe aunar a la perfecci&oacute;n la calidad del concepto y la sonoridad del significante en el signo ling&uuml;&iacute;stico m&aacute;s completo.
    </p><p class="article-text">
        No se olvida tampoco el poeta de aplicar la sentencia a trav&eacute;s de unos versos aventados, r&aacute;pida y r&iacute;tmicamente como dagas, deviniendo semillas certeras lanzadas al aire. Sabe que estas sentencias cursan mejor en versos cortos, de heptas&iacute;labos para abajo: &ldquo;Pelear con sombras. / Esa especie de duelo / sin ganador, sin sangre. / Esa oscura batalla / sin un claro final. // Pelear al alba / cuando las cosas / pierden sus contornos.&rdquo; Tambi&eacute;n Gonz&aacute;lez-Calero ensaya ese frecuente poema, de alg&uacute;n modo meta-literario, en alusi&oacute;n a otros escritores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el poema &ldquo;Panero, homenaje&rdquo;, se lanzan los cabales matices, verbalmente muy acertados, de la figura de ese controvertido personaje, Leopoldo Mar&iacute;a Panero, el m&aacute;s destacado miembro de esa pol&eacute;mica familia. Sobre Panero se discurre as&iacute;: &ldquo;Y cuando te equivocas con tu propia insolvencia, / con esa labia tuya de no haber roto un plato, / no haces, sino fijar tu retrato en la historia, / esa mezquina hada que a veces es madrastra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La labor de Alfonso Gonz&aacute;lez-Calero como poeta, en suma, iguala, o va igualando, a estas alturas, en relevancia, a su edificante y acreditado ejercicio de editor. Su poes&iacute;a, como atestiguan los ejemplos que hemos mostrado, es rica en l&eacute;xico, en sintaxis, en oportunidad combinatoria, como dijimos, y en ese h&aacute;lito inefable que la buena poes&iacute;a siempre asume, muy eficientemente, en una inspiraci&oacute;n benefactora, el &aacute;nimo del lector.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/clasicidad-poesia-alfonso-gonzalez-calero_132_12323443.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 05:08:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clasicidad en la poesía de Alfonso González-Calero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Literatura,Ciudad Real,Libros,Castilla-La Mancha,Albacete]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luis Alfredo Béjar revisitado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/luis-alfredo-bejar-revisitado_132_12261332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bee4e89f-26ee-42c9-afe5-efceab9d4ca5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x409y501.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Alfredo Béjar revisitado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - Mucha de la escritura de Luis Alfredo Béjar se ambienta en Toledo; Béjar, fallecido en 2011 a causa de una leucemia, fue un toledano de pura cepa</p><p class="subtitle">Toledo, esa gran roca sobre la que dormita un reptil, en la obra de Luis Béjar, “uno de los mejores narradores del país”
</p></div><p class="article-text">
        Antes se dec&iacute;a, o se pensaba, o sea, yo dec&iacute;a o pensaba: &ldquo;De todo hace 20 a&ntilde;os&rdquo;, hallando desmesura en el dicho. Con los a&ntilde;os, el decir se ha, considerablemente, expandido: &ldquo;De todo hace 40 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hace 40 a&ntilde;os, o unos 40 a&ntilde;os, en Toledo apareci&oacute; semanalmente, como encarte del peri&oacute;dico La Voz del Tajo, el suplemento <em>La Mujer Barbuda</em>, que ideamos, sobre todo, el poeta Jes&uacute;s Pino y yo; en esos momentos manten&iacute;amos un cordial trato con Antonio Gala, al que le hab&iacute;amos organizado una conferencia que se desarroll&oacute; en un sal&oacute;n de caja de ahorros de bote en bote, con pantalla reproductiva de la charla en el vest&iacute;bulo, tambi&eacute;n de bote en bote. A &eacute;l, que era famos&iacute;simo entonces, le dijimos que pens&aacute;bamos sacar una revista a la que titular&iacute;amos Ambros&iacute;a, &ldquo;papeles de poes&iacute;a&rdquo; o algo as&iacute;. Gala, con su iron&iacute;a y su eficacia, nos advirti&oacute;: &ldquo;Si le pon&eacute;is Ambros&iacute;a, la van a llamar enseguida Ambrosia, sin acento. Ponedle <em>La Mujer Barbuda</em>, tan af&iacute;n a Toledo, y yo os escribo el primer art&iacute;culo.&rdquo; Y as&iacute; lo hizo. Yo no figuraba en la &ldquo;mancheta&rdquo; como director del suplemento, sino s&oacute;lo como coordinador, pero quien lo dirig&iacute;a realmente era yo.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a 15 de septiembre de 1984 se public&oacute; en la Barbuda, a doble p&aacute;gina, una entrevista que le hice al novelista Luis Alfredo B&eacute;jar, que hab&iacute;a nacido en 1943 y que en ese momento hab&iacute;a publicado dos novelas; &lsquo;El coleccionista de agujeros&rsquo; y &lsquo;Aquello es lo que llam&aacute;bamos Berl&iacute;n&rsquo;, ambas premiadas; la &uacute;ltima obtuvo el Premio S&eacute;samo en 1979, que era un galard&oacute;n prestigioso destinado a proyectar a los m&aacute;s destacados j&oacute;venes novelistas de la actualidad. A mi pregunta, &ldquo;&iquest;Crees que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s libres del mundo?&rdquo;, &eacute;l respondi&oacute; tajante: &ldquo;No, ni mucho menos, ni much&iacute;simo menos&rdquo;, aduciendo que nuestra naci&oacute;n era de los pa&iacute;ses menos libres del mundo. Refiri&eacute;ndose al talante de las gentes, no a la Constituci&oacute;n, a la Justicia, a la Polic&iacute;a, mas se&ntilde;alando c&oacute;mo nos tratamos, afirmando que a&uacute;n llevamos un polic&iacute;a de los duros dentro del pellejo.
    </p><p class="article-text">
        Mucha de la escritura de Luis Alfredo B&eacute;jar se ambienta en Toledo; B&eacute;jar, fallecido en 2011 a causa de una leucemia, fue un toledano de pura cepa. Al morir dej&oacute; una novela, a la que casi le hab&iacute;a dado una &uacute;ltima correcci&oacute;n y que ha permanecido hasta ahora in&eacute;dita en un caj&oacute;n del editor toledano Antonio Pareja. Hace pocas semanas se present&oacute; este nuevo libro, &lsquo;El sue&ntilde;o del reptil&rsquo;, en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo.&nbsp;
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            <span class="title">
                Ayuntamiento de Toledo                            </span>
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        Fue un evento nutrido, interviniendo literatos y pol&iacute;ticos, pues B&eacute;jar fue concejal del ayuntamiento toledano por el Partido Comunista. En este libro, firmado solo por Luis B&eacute;jar (&eacute;l mismo suprimi&oacute; el atractivo Alfredo de su nombre compuesto), hay un p&aacute;rrafo que conecta con la respuesta que me dio en la entrevista: &ldquo;Independientemente de la influencia que las condiciones nacionales tuvieran en Toledo, lo que cada vez estaba para m&iacute; m&aacute;s claro es que en esta ciudad se almacenaban cantidades de odio suficiente como para que se organizara, no una, sino catorce contiendas sangrientas.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El relato de &lsquo;El sue&ntilde;o del reptil&rsquo; transcurre a trav&eacute;s del di&aacute;logo intermitente de un hijo con un padre al que le queda muy poco tiempo de existencia. Se combinan sugestivamente dos hechos que refiere el padre: un asesinato, ocurrido en 1934, en pleno centro de Toledo, y las sabrosas an&eacute;cdotas de los miembros de la Orden de Toledo, fundada por el cineasta Luis Bu&ntilde;uel, encargada de que sus componentes gozaran de atrevidas aventuras toledanas. &ldquo;A Luisito siempre le hab&iacute;a gustado ese Toledo mitad cortesano y mitad r&uacute;stico, algo que, seg&uacute;n &eacute;l, se desdec&iacute;a en todo y por todo con la extensa tradici&oacute;n de una ciudad marcada en la historia por el arte, la ciencia, la filosof&iacute;a y los entresijos de la alquimia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siempre el novelista ten&iacute;a conciencia de que la literatura no dejaba de estar trabada con la vida. En todas sus novelas, &eacute;l relata, atento a su oficio, y, adem&aacute;s, muy acertadamente, y con sobrada precisi&oacute;n, comenta: &ldquo;Como era de esperar, termin&eacute; por apercibirme de que, as&iacute; como suele decirse que la creaci&oacute;n literaria obedece a un proceso un tanto escabroso y enigm&aacute;tico, es la vida misma en que suele basarse la que se nos presenta como una imitaci&oacute;n continua del caos, un galimat&iacute;as lleno de recovecos insondables y de verdades y mentiras ocultas o sencillamente escamoteadas por intereses siempre espurios. Incluso en una ciudad con toda la apariencia de un f&oacute;sil como era la Toledo de entonces&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como profundo toledano que era (buena parte de sus novelas eran toledanas pero no toledanistas, como se&ntilde;ala Enrique S&aacute;nchez Lubi&aacute;n), Luis Alfredo B&eacute;jar nos presenta ocasiones que dejan exhibir una divertida intrahistoria de Toledo. Valgan dos ejemplos: dos personajes que yo he conocido; el primero ser&iacute;a el llamado Juanito el Aviador. Era un muchacho, no muy del todo en sus cabales, que, al parecer desesperado por la negativa de una muchacha a la que amaba, hab&iacute;a realizado alguna intentona de suicidio dej&aacute;ndose caer desde la valla del Miradero o alguna otra altura punzante y se hab&iacute;a salvado, rebotando en ramas que amortiguaban la siniestra velocidad de la ca&iacute;da. Se le lleg&oacute; a apodar: &lsquo;Juanito el Aviador, suicida por amor&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        El otro personaje, muy conocido, era un profesor de literatura del Instituto, que se volvi&oacute; completamente loco. Al estar ya majara, suspend&iacute;a, o quer&iacute;a suspender, a aquellos alumnos que no hab&iacute;an redactado el examen con bol&iacute;grafo verde. En otro de los libros de B&eacute;jar, &lsquo;El manuscrito de Par&iacute;s&rsquo;, Premio de Novela Castilla-La Mancha, habla de &eacute;l. El nombre, verdadero, del docente, era Jos&eacute; Mar&iacute;a Cabezal&iacute;. En la novela se le pregunta al profesor pirado cu&aacute;l es la manera de escribir una novela, a lo que contesta: &ldquo;&iexcl;Escribi&eacute;ndola, co&ntilde;o, escribi&eacute;ndola, c&oacute;mo se va a escribir!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/luis-alfredo-bejar-revisitado_132_12261332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 May 2025 05:04:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luis Alfredo Béjar revisitado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Toledo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Mancha en la poesía de Juan Ramón Jiménez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mancha-poesia-juan-ramon-jimenez_132_12141394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fc7605a-9060-4141-97dd-ce360fc2add6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Mancha en la poesía de Juan Ramón Jiménez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA  - "Le agradaba la Mancha y viajar en tren. Son frecuentes sus tentativas poéticas en ambos hechos, en ocasiones conformando ambos en un mismo poema"</p></div><p class="article-text">
        A Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez le agradaba la Mancha y viajar en tren. Son frecuentes sus tentativas po&eacute;ticas en ambos hechos, en ocasiones conformando ambos en un mismo poema. Tomando tan s&oacute;lo la edici&oacute;n de &lsquo;Diario de un poeta reci&eacute;n casado&rsquo;, hay varias apariciones de estas dos cuestiones. Esta entrega <em>juanramoniana</em> es muy importante de cara al acaecer de la poes&iacute;a en los principios del siglo XX, fech&aacute;ndose su escritura en 1916 y public&aacute;ndose al a&ntilde;o siguiente. El libro re&uacute;ne poemas en verso y poemas en prosa, algo novedoso en la &eacute;poca, y muchas de sus composiciones en verso transcurren en verso libre, por mejor decir sin rima, pues el ritmo can&oacute;nico generalmente se conserva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer poema sobre el que nos detenemos a&uacute;na la referencia al tren y a la Mancha, dat&aacute;ndose un 21 de enero de madrugada. El poema describe &ldquo;la claridad difusa / de la luna extendida en la niebla&rdquo;, en la que una estrella mortecina vigila &ldquo;los olivares de la madrugada / que ya apenas se ven&rdquo;. Esos olivares est&aacute;n repetidos en el poema durante un par de veces m&aacute;s; esos olivares &ldquo;que casi no se ven / ya&rdquo; hasta arrumbarse &ldquo;en el recuerdo&rdquo;. El tren transporta al alma haci&eacute;ndola viajar por el campo manchego, &ldquo;por este campo viejo que cruzaste / tantas veces [&hellip;] con ansia y sin sentido, / a la luz de la estrella inextinguible&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada de &#039;Un poeta recién casado&#039;                            </span>
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        Ese lugar de la Mancha que ubica al caballero Don Quijote es incierto, porque Cervantes as&iacute; lo quiso, dej&aacute;ndolo muy claro: &ldquo;En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme&rdquo;. Pero algunos de esos lugares no bautizados han querido recobrar la memoria del autor alcala&iacute;no, queri&eacute;ndose erigir, con desaf&iacute;o, en el lugar no recordado. Argamasilla de Alba firmemente cree ser ese lugar del que Miguel de Cervantes desde&ntilde;&oacute; su nombre. El lugar en el que hac&iacute;a su vida el hidalgo Alonso Quijano el Bueno. Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez acept&oacute; a Argamasilla como un emblema absoluto de la Mancha quijotesca. Y traslad&oacute; el paradigma de la t&eacute;rrea llanura manchega a la ondulada llanura del mar. Viajando ya a Estados Unidos, y continuando con la escritura de su &lsquo;Diario&rsquo;, en el barco fech&oacute; el poema &ldquo;Argamasilla del mar&rdquo;, donde afirma, tajante, tras el adverbio afirmativo: &ldquo;S&iacute;. La Mancha de agua. / Desierto de ficciones l&iacute;quidas. / S&iacute;. La Mancha, aburrida, tonta.&rdquo; Despu&eacute;s de hablar de un Sancho triste y de un Quijote hambriento andando &ldquo;por las eras de ocaso&rdquo;, el poeta se ofrenda devotamente al mar: &ldquo;&iexcl;Oh mar, azogue sin cristal; / mar, espejo picado de la nada!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El libro va avanzando, y nos topamos con un poema en prosa, fechado en Nueva York, que se titula precisamente &ldquo;Garcilaso en Nueva York&rdquo;. Aunque en este poema la Mancha no est&aacute; presente, nos contentamos con el cercano &aacute;mbito de Toledo. La primavera que Juan Ram&oacute;n vive en la gran metr&oacute;poli americana la asocia con la lectura del endecas&iacute;labo garcilasiano: &ldquo;En ning&uacute;n libro, en cuadro alguno, en ninguna insinuaci&oacute;n de aqu&iacute; hay una frescura, un verdor, una suavidad, un rumor, una transparencia m&aacute;s igual a la de esta primavera que en estos once versos de Garcilaso&rdquo;. El poeta se confabula con la mirada que el propio Garcilaso dirigi&oacute; a Toledo en un abril. Yo quiero decir aqu&iacute; que, coincidiendo con el rico juicio de mi amigo Antonio L&aacute;zaro, especialista en Jorge Manrique, Garcilaso, poeta toledano, no es el arquet&iacute;pico poeta espa&ntilde;ol, ya que sus versos son italianizantes; de rebote, tambi&eacute;n los de Juan de la Cruz, grandemente influido por el poeta militar. 
    </p><p class="article-text">
        Jorge Manrique escribi&oacute; una poes&iacute;a circunscrita a unos presupuestos est&eacute;ticos y de voz natural aut&eacute;nticamente castellanos. Y aunque no toledano, vivi&oacute; en la capital, habi&eacute;ndose casado con una toledana; residi&oacute; en el Palacio de Fuensalida. Sin embargo, Toledo no le guarda la debida memoria, no lo tiene como a uno de los suyos, mostrando el gran fervor exclusivo, si bien muy merecido, a Garcilaso de la Vega.&nbsp;
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                Juan Ramón Jiménez con unos 20 años                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ya Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez regresa a Espa&ntilde;a y desde la costa andaluza se acerca en tren hasta Madrid, en pleno est&iacute;o, el 1 de julio. Cruza la Mancha y surgen dos poemas: en primer lugar 'Amanecer', y pocas horas despu&eacute;s 'Ma&ntilde;ana'. En el primero, la palabra po&eacute;tica que refleja la realidad es cabal: &ldquo;El sol dora de miel / el campo malva y verde&rdquo;. La brisa de esas primeras horas &ldquo;rinde, fresca y blanda, / la flor azul de los vallados c&aacute;rdenos.&rdquo; Detalles plenos de exactitud, muy bien recibidos para los que conocemos el terreno. Yo una vez quise fijar la definici&oacute;n de la Mancha y me sali&oacute; una especificaci&oacute;n parca: &ldquo;La Mancha es llanura y vi&ntilde;a&rdquo;. Aqu&iacute; faltan m&aacute;s ajustados t&eacute;rminos definitorios. Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez da completamente en el clavo, definiendo La Mancha como &ldquo;roca y vi&ntilde;a, loma y llano&rdquo;. Porque la Mancha no es s&oacute;lo tierra f&eacute;rtil, sino asimismo pedregal. Un paisano dec&iacute;a, con atractiva exageraci&oacute;n, que en La Mancha las piedras crecen. Y no es s&oacute;lo llanura, no entrando la monta&ntilde;a, pero s&iacute; abundantes lomas.
    </p><p class="article-text">
        El poema 'Ma&ntilde;ana' es en prosa, y para los no avezados, lo que no es mi caso, situar la exacta ubicaci&oacute;n les resultar&aacute; imposible. Despu&eacute;s de Villasequiulla de Yepes, la v&iacute;a deja a la derecha una antigua cementera, que todav&iacute;a funciona y que ya tiene m&aacute;s de cien a&ntilde;os. Era una f&aacute;brica donde trabajaban muchos presos republicanos que se hab&iacute;an liberado de la c&aacute;rcel para redimirse con el trabajo. 
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                La estación de Castillejo Añover.                            </span>
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        Junto a la factor&iacute;a, las viviendas proletarias. Una estaci&oacute;n le daba servicio, la estaci&oacute;n de Castillejo, donde la usina est&aacute; establecida, que se llama Castillejo-A&ntilde;over. A&ntilde;over de Tajo queda muy lejos. Era, hasta hace relativamente poco, una estaci&oacute;n de empalme, que aglutinaba el ramal proveniente de Toledo y el que actualmente pervive entre Andaluc&iacute;a, o Levante, y Madrid (dejemos las l&iacute;neas de alta velocidad). En el poema, Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez alude al &ldquo;polvo inmenso&rdquo;, habla de &ldquo;la sombra miserable&rdquo;, de unos borregos apretados &ldquo;bajo el inmenso y &uacute;nico sol&rdquo;. La &uacute;ltima palabra es &ldquo;&iexcl;Castilleejo!&rdquo;, remedando la cantarina voz de ese factor de circlaci&oacute;n que, antiguamente, anunciaba el nombre de la estaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mancha-poesia-juan-ramon-jimenez_132_12141394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Mar 2025 08:49:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Mancha en la poesía de Juan Ramón Jiménez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Poemas,Juan Ramón Jiménez,Toledo,Castilla-La Mancha,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tomelloso: poesía rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tomelloso-poesia-rural_132_12062129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b1b8af2-4843-481f-b368-a2d424c9f74d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1111732.jpg" width="3000" height="1688" alt="Tomelloso: poesía rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA  - Una mirada a esos "poetas labradores" que componían poemas de memoria en los campos de Ciudad Real</p></div><p class="article-text">
        Lo mejor es decir c&oacute;mo se titula correctamente el libro: 'Poes&iacute;a rural de Tomelloso (antolog&iacute;a)', ya que &ldquo;espont&aacute;nea&rdquo;, suplantando al veraz calificativo &ldquo;rural&rdquo;, ser&iacute;a posiblemente un desliz err&oacute;neo, ya que este cuerpo de poemas -realizados por vates no de aferrada vocaci&oacute;n (campesinos, amas de casa, trabajadoras), pero verdaderos poetas en el momento de su ejercicio po&eacute;tico- podr&iacute;a dar la impresi&oacute;n de que los versos salen solos. Esto no es as&iacute;, pues estos hombres y mujeres que escriben se han dejado llevar por la inspiraci&oacute;n, como todo poeta, canalizada en el fen&oacute;meno de la corriente, autom&aacute;tica pero tambi&eacute;n m&aacute;gica, del lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        Este oportuno y sugestivo libro, que hoy ve la luz, se le ocurri&oacute; elaborarlo en 1992 al poeta Dionisio Ca&ntilde;as, tomellosero pero con m&aacute;s de media vida en Francia y en Nueva York. Recopil&oacute; la antolog&iacute;a y escribi&oacute; el pr&oacute;logo, manteni&eacute;ndose in&eacute;dito el trabajo hasta ahora, archivado en el fondo de la Biblioteca Municipal de Tomelloso.
    </p><p class="article-text">
        Lo ha editado el ayuntamiento del hacendoso pueblo manchego. Est&aacute;n los mismos diez autores reunidos hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, m&aacute;s uno (una) m&aacute;s, que conoci&oacute; el ant&oacute;logo el a&ntilde;o pasado. Hay dos poemas an&oacute;nimos. El autor expone la idea central del libro: &ldquo;Dejar testimonio de una actividad poco conocida del campesinado de Tomelloso&rdquo;; es decir, &ldquo;la de contar en forma de poemas los acontecimientos de la vida diaria.&rdquo;
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                Portada del libro &#039;Poesía rural de Tomelloso&#039;                            </span>
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        La antolog&iacute;a, propiamente dicha, va precedida de un amplio estudio de Dionisio Ca&ntilde;as: &ldquo;Lo culto, lo popular y la poes&iacute;a rural&rdquo;. Estudio algo actualizado pero, en lo fundamental, el mismo que en origen. Y aunque &eacute;l escriba que este estudio &ldquo;el lector o lectora puede saltarse sin leerlo porque es muy te&oacute;rico y, yo dir&iacute;a, prescindible&rdquo;, en realidad, pese al consejo errado del autor, es lo que otorga fuerza, inter&eacute;s y consistencia a la obra; una obra seria que nos presenta el pr&iacute;stino quehacer de encauzar el lenguaje en la poes&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El libro est&aacute; prologado por el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro Muelas, quien confiesa que no es poeta ni escritor, pero que ha accedido gustoso -&ldquo;por las cosas que tiene la pol&iacute;tica&rdquo;, confirma- a la petici&oacute;n del prestigioso poeta. El regidor escribe, elogiando merecidamente a Dionisio Ca&ntilde;as, que el nexo que une a Dionisio con los autores seleccionados es el campo, el campo de Tomelloso. &ldquo;Un campo que aporta humanismo y belleza, y que es el hilo que conduce a estas mujeres y hombres, a la reflexi&oacute;n profunda que humaniza lo cotidiano.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El libro divide su contenido en una doble tem&aacute;tica. La primera parte agrupa poemas que se refieren a la vida local. La segunda se centra en aquellos que apuntan a la historia de Tomelloso. Todos los autores de los poemas han muerto. Cuando se hizo la antolog&iacute;a, la mayor&iacute;a estaban vivos. La publicaci&oacute;n va ilustrada por entra&ntilde;ables fotos antiguas: el mercadillo del pueblo, ga&ntilde;anes, pisaores, esquilaores, hoyeros, camposanteros, cazadores... Hay asimismo un peque&ntilde;o texto explicativo sobre la romer&iacute;a Virgen de las Vi&ntilde;as, que se viene celebrando desde 1944.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El esquilaor Alejandro López y el dueño de la mula, Ezequiel Cano. 1936                            </span>
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        El primer poema de la antolog&iacute;a es &ldquo;Nuestros abuelos&rdquo;, de Jes&uacute;s Madrigal Olmedo. Son 17 cuartetos, ritmados en escrupulosos versos octos&iacute;labos, que es escansi&oacute;n muy espa&ntilde;ola; carece de importancia que a uno de sus versos le sobre una s&iacute;laba. La rima es consonante: ABAB, solo fallando en algunos poco apreciables plurales, como calzadas/azada u orgullosos/Tomelloso. La composici&oacute;n es muy musical, agradablemente r&iacute;tmica.
    </p><p class="article-text">
        En su primera estrofa: &ldquo;Recordando la memoria / en estos renglones quiero / hacer una poca historia / del hombre tomellosero&rdquo;, me llama la atenci&oacute;n el verso &ldquo;hacer una poca historia&rdquo;, que su autor ha escogido en lugar de &ldquo;hacer un poco de historia&rdquo;. En vez de tomar ese 'poco' como sustantivo partitivo, el poeta utiliza 'poca' como adjetivo cuantitativo. Esta forma es usada por alguna gente, pero no llega a ser dialectal, sino que se constituye como idiolecto, que es el modo personal que cada uno tiene de hablar.
    </p><p class="article-text">
        Ya lo dictamin&oacute; el humanista conquense Juan de Vald&eacute;s, afirmando, en su 'Di&aacute;logo de la lengua', que hay que escribir como se habla: &ldquo;Escribo como hablo; solamente tengo cuidado de usar vocablos que signifiquen bien lo que quiero decir&rdquo;. Si esto lo hubiese llegado a emplear Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez, hasta el m&aacute;s culto se ver&iacute;a respaldado por una gran autoridad, como fue JRJ, para escribir as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este libro antol&oacute;gico, como escribe Mari Cruz Magdaleno en su art&iacute;culo 'La Mancha po&eacute;tica de Dionisio Ca&ntilde;as&rsquo; (ABC), panor&aacute;mico sobre la figura del escritor, este libro nos descubre &ldquo;cada &aacute;tomo de poes&iacute;a que alberga una tierra [La Mancha] que durante siglos ha sido tan amada como denostada y maltratada.&rdquo; Aunque, sigue desentra&ntilde;ando la periodista, &ldquo;el amor de Dionisio Ca&ntilde;as a su tierra no es ciego, y no est&aacute; exento de cr&iacute;ticas que nunca son feroces, sino en tono de rega&ntilde;ina, como se enfada uno con el ser amado.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Entre los autores de los poemas, uno, Facundo Gim&eacute;nez Parra, no sab&iacute;a leer ni escribir. Como aclara Dionisio Ca&ntilde;as &ldquo;empez&oacute; a componer poemas de memoria, no pudo leer a ning&uacute;n poeta, sino que conoc&iacute;a de 'o&iacute;das' algunos poemas, siempre fue labrador.&rdquo; El libro reproduce su largo poema <em>La venida del agua</em> (sobre un alarmante desbordamiento del r&iacute;o Guadiana), que Facundo dict&oacute; a Julia Perales. Aviso del alcalde, Abelardo Contento, en sabrosa rima asonante: &ldquo;Vecinos de Tomelloso / todos a atajar el agua / que ser&iacute;a una verg&uuml;enza / que por las calles pasara.&rdquo; // Al alcalde de Socu&eacute;llamos / que ha ofrecido sus obreros / le ha dicho que 'no hacen falta / que tengo tomelloseros'.&ldquo; 
    </p><p class="article-text">
        En el estudio que acompa&ntilde;a a esta edici&oacute;n, no sesudo sino amenamente clarificativo, Dionisio Ca&ntilde;as quiere llegar a la di&aacute;fana comprensi&oacute;n y dignificaci&oacute;n de la cultura popular, afirmando que, acad&eacute;micamente, por encima de toda consideraci&oacute;n se sit&uacute;a la alta cultura, tomando en serio la cultura popular &ldquo;cuando esta ha sido reciclada por la cultura superior&rdquo;. Y lanzando una curiosa advertencia: &ldquo;Se da el caso parad&oacute;jico de que se estudia el cancionero popular de la Edad Media (con las dificultades que esto implica), y que la canci&oacute;n popular del siglo XX, y lo que va del XXI, se la ve con ol&iacute;mpico desprecio erudito&rdquo;.
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                Gañán con yunta de mulas. 1915                            </span>
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        Ca&ntilde;as expone la clasificaci&oacute;n del rom&aacute;ntico Schiller en el sentido de que hay poetas ingenuos y poetas sentimentales. Los primeros, que podr&iacute;an asociarse con los poetas rurales, imitan la naturaleza y la realidad, mientras que los segundos, poetas cultos, reflexionan sobre esa realidad. As&iacute;, en esa sensibilidad rom&aacute;ntica, y tambi&eacute;n para Ortega y Gasset, y para Garc&iacute;a Lorca, el campesino se encontrar&iacute;a &ldquo;en el mismo rango que los salvajes, las piedras, los animales y los ni&ntilde;os.&rdquo; Sin embargo, Dionisio resalta que el fabulista Samaniego, a trav&eacute;s de su f&aacute;bula &ldquo;El pastor y el fil&oacute;sofo&rdquo;, defiende que un pastor, o labriego, puede &ldquo;ascender al rango de lo que se considera cultura.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Dionisio Ca&ntilde;as toma el ejemplo de Miguel Hern&aacute;ndez y dos poetas paisanos suyos, F&eacute;lix Grande y Eladio Caba&ntilde;ero, quienes tuvieron oficios tales como pastor, cabrero, alba&ntilde;il, y, sin embargo, sus poemas respectivos, sin renunciar a sus or&iacute;genes, ni a las menciones de los mismos, los sublimaron en alta poes&iacute;a. Echa mano Dionisio Ca&ntilde;as, a este respecto, utiliz&aacute;ndolas mucho, de las l&uacute;cidas opiniones de Claude Grignon y Jean Claude Passeron: &ldquo;Decir que no puede existir un verdadero escritor popular, que todo escritor deja de ser popular desde el momento en que se convierte en un aut&eacute;ntico escritor, podr&iacute;a muy bien ser una forma sinuosa de decir una vez m&aacute;s que &uacute;nicamente puede existir el escritor burgu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l observa, en definitiva, que en los poetas rurales existen, con matices, dos clases: los orales, puros, &ldquo;hom&eacute;ricos&rdquo;, y los diestros en t&eacute;cnicas. El poeta rural, para Dionisio Ca&ntilde;as, es un poeta testimonial que disfruta escribiendo. Que no es mala labor. La opini&oacute;n condescendiente de los poetas cultos hacia los poetas rurales, ya que no sufren competencia, no le interesa. Todos los poetas que &eacute;l ha seleccionado, hablando de sus experiencias, &ldquo;forman parte de nuestra cultura&rdquo;, como ejemplares productos surgidos de ella misma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tomelloso-poesia-rural_132_12062129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Feb 2025 10:51:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tomelloso: poesía rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tomelloso,Poesía,Desarrollo rural,Medio rural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gregorio Prieto en sus años romanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/gregorio-prieto-anos-romanos_132_11991567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d8d9d21-2a6a-4e43-b14a-bd10d10c9da6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1677y3192.jpg" width="1200" height="675" alt="Gregorio Prieto en sus años romanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARVA PROPRIA MAGNA - Desde Valdepeñas hasta la Academia de España en Roma: un recorrido por la vida del afamado pintor</p></div><p class="article-text">
        El pintor Gregorio Prieto (Valdepe&ntilde;as, 1897-1992) y el tambi&eacute;n pintor, y luego asimismo gran poeta, y fundador de la vanguardia espa&ntilde;ola del Postismo en 1945, Eduardo Chicharro Briones (Madrid, 1905-1964), hijo del afamado pintor modernista Eduardo Chicharro Ag&uuml;era (Madrid, 1873-1949), coincidieron ambos como pensionados en la Academia de Espa&ntilde;a en Roma, en pleno alto del Jan&iacute;culo, que, en origen, fue un convento franciscano.
    </p><p class="article-text">
        La leyenda sit&uacute;a que en este promontorio se llev&oacute; a cabo el martirio del ap&oacute;stol Pedro, crucificado, por decisi&oacute;n suya, para no morir como Cristo, en una cruz invertida. La plaza aglutina, adem&aacute;s del edificio de la Academia, la iglesia de San Pietro in Montorio, el Templete de Bramante, el liceo espa&ntilde;ol Cervantes y la residencia del embajador de Espa&ntilde;a, siendo todos esos solares terreno espa&ntilde;ol. Naturalmente, la plaza donde se ubican es romana, pero si hay alg&uacute;n problema de polic&iacute;a, de seguridad, hay que consultar siempre a nuestro embajador. Espa&ntilde;a tiene a&uacute;n muchas propiedades en Roma. Construcciones que se localizan alrededor de Piazza Navona son buen ejemplo de ello.
    </p><p class="article-text">
        Desde que el Museo Gregorio Prieto se remodel&oacute;, hace ya tiempo, yo no hab&iacute;a ido a Valdepe&ntilde;as. As&iacute; que puse mi ilusi&oacute;n en visitarlo. Me acompa&ntilde;&oacute; mi querido y viejo amigo el poeta Joaqu&iacute;n Brot&oacute;ns, un valdepe&ntilde;ero de pro; tanto que es Hijo Predilecto de su villa natal. En el vest&iacute;bulo nos encontramos con Ra&uacute;l Luis Garc&iacute;a, director del Museo. Yo ya lo conoc&iacute;a; coincid&iacute; con &eacute;l porque asist&iacute;, el 15 de febrero del a&ntilde;o pasado, al acto de colocaci&oacute;n de una placa conmemorativa en el n&uacute;mero 13 de la avenida General Per&oacute;n, en Madrid, donde Prieto hab&iacute;a vivido hasta que, por imperativos de salud, se traslad&oacute; a una residencia de monjas en Valdepe&ntilde;as, su pueblo natal.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n y yo recorrimos las, para m&iacute;, nuevas salas, mucho m&aacute;s di&aacute;fanas que las anteriores, degustando, una vez m&aacute;s, el arte de este pintor tan se&ntilde;ero en la historia, encuadrado, y no s&oacute;lo eso, en la Generaci&oacute;n del 27 (a &eacute;l tambi&eacute;n le gustaba escribir), esa llamada Edad de Plata literaria y art&iacute;stica espa&ntilde;ola. En grandes espacios se encuentra la obra m&aacute;s afamada del artista. Sus series de los marineros griegos, los maniqu&iacute;es, los numerosos lienzos de sus paisajes. Recorriendo el museo accedimos al digno, y ancho, pasillo que muestra, tanto las fotograf&iacute;as hechas en Roma, al alim&oacute;n con Eduardo Chicharro, como los <em>collages</em>, <em>popares</em>, realizados posteriormente por el manchego, de viv&iacute;simos colores, algunos homenajeando al Postismo y a Eduardo Chicharro. 
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                Chicharro Prieto. Deukalon. Fotografía                            </span>
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        Porque el nombre de Postismo, movimiento vanguardista fundado program&aacute;ticamente algo m&aacute;s de una d&eacute;cada m&aacute;s tarde -por Chicharro, Carlos Edmundo de Ory y Silvano Sernesi- ya aparece en estas suculentas acometidas de la pareja Prieto-Chicharro. Prieto, que ten&iacute;a un car&aacute;cter muy &ldquo;suyo&rdquo;, exclamaba atrabiliariamente: &iquest;Qu&eacute; es eso del Postismo con Ory, Con Crespo, con Carriedo, con revistas ni pamplinas? &iexcl;El Postismo, con Eduardo y yo, naci&oacute; y muri&oacute; en Roma!
    </p><p class="article-text">
        Estos dos personajes, Eduardo Chicharro y Gregorio Prieto, defend&iacute;an que se abordase una obra art&iacute;stica con presupuestos muy modernos pero incorporando el provechoso sedimento del arte del pasado, fusionando as&iacute; tradici&oacute;n y vanguardia. Como afirma Jos&eacute; Corredor-Matheos &ndash;importante escritor afincado, desde ni&ntilde;o, en Catalu&ntilde;a, especialmente Barcelona, donde reside, pero alcazare&ntilde;o, de Alc&aacute;zar de San Juan, de nacimiento-, y lo afirma en un libro monogr&aacute;fico sobre Prieto editado por la Fundaci&oacute;n Gregorio Prieto, la pretensi&oacute;n de ambos &ldquo;no era la de una verdadera ruptura con el pasado y la tradici&oacute;n, sino la de alcanzar una s&iacute;ntesis&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los poemas genuinos del Postismo fueron romances, y los poetas postistas, Chicharro al frente, escrib&iacute;an sonetos con sobrada frecuencia. Prieto, por su parte, queda grandemente atra&iacute;do, cuando llega a Italia y comienza a viajar a lo largo de ella en la &eacute;poca en la que residi&oacute; como pensionado en la Academia de Espa&ntilde;a en Roma, por los vestigios del mundo cl&aacute;sico, que reproduce en sus pinturas y dibujos impregn&aacute;ndolos de concepciones provenientes de las &uacute;ltimas tendencias art&iacute;sticas, influy&eacute;ndose por Chirico, Man Ray o Picabia. Como se&ntilde;ala acertadamente Corredor-Matheos, en el arte de Prieto se conjugan clasicismo y modernidad.
    </p><p class="article-text">
        Eduardo Chicharro pas&oacute; mucho tiempo en Roma, media vida. Su padre, Eduardo Chicharro Ag&uuml;era, tambi&eacute;n fue pensionado de la Academia antes de nacer &eacute;l. Pero Chicharro llega a la Ciudad Eterna a los ocho a&ntilde;os, pues Chicharro Ag&uuml;era es nombrado director de la Academia, donde va a residir trece a&ntilde;os con su familia. Los primeros poemas de Chicharro est&aacute;n escritos en italiano. Desde 1926, cuando su padre deja de dirigir la Academia y regresa a Madrid, hasta 1928, al incorporarse Chicharro a ella como pensionado, hace el servicio militar en Espa&ntilde;a. Luego sigui&oacute; viviendo en Roma, hasta establecerse definitivamente en Madrid en 1943. All&iacute; se cas&oacute; con una italiana, la pintora Nanda Papiri, con la que hablaba siempre en italiano.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n del Valle-Incl&aacute;n es nombrado en 1933 director de la Academia, favorecido por Manuel Aza&ntilde;a, dada la dif&iacute;cil situaci&oacute;n monetaria del poeta, novelista y dramaturgo. Alguien le coment&oacute; a Aza&ntilde;a que ese era un puesto muy c&oacute;modo, sin problemas; a lo que Aza&ntilde;a contest&oacute;, sard&oacute;nico, que los problemas ya se los buscar&iacute;a Valle-Incl&aacute;n. Prieto y Chicharro, ya bajo el mandato de Valle-Incl&aacute;n, intentan retrasar su salida de la instituci&oacute;n, no entregan las obras que se les pide, y entonces el autor del esperpento les incoa expediente. Bueno, es un honor ser expedientado por el genial, y siempre quisquilloso, Don Ram&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La mutua atracci&oacute;n art&iacute;stica y el temperamento anticonvencional de estos j&oacute;venes anticonvencionales la encauzaron en comprar una c&aacute;mara y proyectar un libro con retratos fotogr&aacute;ficos, posando Gregorio Prieto y disparando Eduardo Chicharro, quien ilustrar&iacute;a estas fotograf&iacute;as con sus textos y otros del amigo. Se supone que ellos tambi&eacute;n revelar&iacute;an los negativos. Prieto comenta que en esa convivencia &ldquo;la literatura irrumpe con fuerza. Nos dedicamos, tanto Cheb&eacute; [acr&oacute;nimo de Chicharro formado por las iniciales de sus apellidos] como yo, a escribir textos sobre las fotograf&iacute;as.&rdquo; No quedan los textos que escribi&oacute; Chicharro a tal efecto, pues destruy&oacute; sus escritos cuando regres&oacute; a Espa&ntilde;a. 
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                Gregorio Prieto, derecha, y Eduardo Chicharro, izquierda, en la Academia de España en Roma con los hijos de Valle Inclán                            </span>
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        Sin embargo, el corpus decisivo de las fotograf&iacute;as pervive en el ejemplar Museo Gregorio Prieto de Valdepe&ntilde;as. Una de ellas, titulada &lsquo;Il Penduto&rsquo;, se public&oacute; en la portada de la revista &lsquo;Postismo&rsquo;, en enero de 1945. Algunas de estas fotograf&iacute;as son fotomontajes y exhiben la t&eacute;cnica del &lsquo;doublage&rsquo; unas y del &lsquo;collage&rsquo; otras. El propio Prieto cuenta que Valle-Incl&aacute;n, al verlos en la Academia con la c&aacute;mara, exclamaba: &ldquo;Ah&iacute; est&aacute;n esos dos locazos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Chicharro, en sus p&aacute;rrafos autobiogr&aacute;ficos, resume esta colaboraci&oacute;n escuetamente: &ldquo;En la Academia trab&eacute; gran amistad con Gregorio Prieto, pensionado por el paisaje [Chicharro lo estaba por la figura], y, narcisista como &eacute;l era &mdash;siempre lo fue y lo sigue siendo&mdash;, literatoide como yo me sent&iacute;a, acometimos la obra de fotografiarle a &eacute;l, de mil maneras, todas cargadas de narcisismo &mdash;no homosexualidad&mdash;, de surrealismo y de poes&iacute;a, en fotograf&iacute;as que yo me puse a ilustrar con su correlativo texto literario &mdash;po&eacute;tico&mdash;. De ah&iacute; sali&oacute; uno de los poemas que luego se publicaron en la revista &lsquo;Postismo&rsquo;.&rdquo; Chicharro se refiere a la foto titulada &lsquo;Muerto y resucitado&rsquo;: <em>&ldquo;De menuda escritura / ved su cutis cubierto. / Son todas sus razones, / son sus m&aacute;s bellas frases / que en su vida m&aacute;s pura / jam&aacute;s &eacute;l pronunciara.&rdquo;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amador Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/gregorio-prieto-anos-romanos_132_11991567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jan 2025 14:01:45 +0000]]></pubDate>
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