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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan Francisco Berbegal Ortega]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan-francisco-berbegal-ortega/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan Francisco Berbegal Ortega]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La educación va en serio, porque la vida va en serio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/educacion-serio-vida-serio_1_6219941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Abro los ojos y lo primero que me pasa por la cabeza es: Por fin, el d&iacute;a de la vuelta al instituto ha llegado. Me apuro porque tengo que desayunar, vestirme, peinarme, ultimar mi mochila y salir para dirigirme andando a la escuela. Mi sensaci&oacute;n es de felicidad, despu&eacute;s de&nbsp;meses sin rutinas, ni horarios y un tiempo que parec&iacute;a infinito ten&iacute;a que darme prisa. Si no sal&iacute;a quince minutos antes de mi casa no llegar&iacute;a puntual a la primera clase. Desde el desconfinamiento los j&oacute;venes hemos vivido d&iacute;a a d&iacute;a como si no hubiera un ma&ntilde;ana. La escuela pone fin a este desorden plante&aacute;ndonos una motivaci&oacute;n para levantarnos cada ma&ntilde;ana y seguir estudiando: Nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        Cojo mi mascarilla, mi botellita de gel y la mochila, pese a la incertidumbre y el miedo no pod&iacute;a demorarme m&aacute;s. Al salir, veo a otros estudiantes que van hacia el instituto sin mascarilla, antes me enfadaba ahora me entran escalofr&iacute;os. En ese momento, me encuentro con un compa&ntilde;ero de clase. Yendo hacia al instituto dice una frase que llama mi atenci&oacute;n: &ldquo;Tanto les cuesta ponerse la puta mascarilla&rdquo;. Prosiguiendo con la conversaci&oacute;n me comenta que espera que le dejen salir en el recreo fuera del instituto para fumarse un cigarrillo, &iquest;Nueva normalidad, mismos vicios?
    </p><p class="article-text">
        Yo tambi&eacute;n tengo miedo por si no podr&eacute; juntarme con mi grupo de amigos, que forman parte de otra clase, en el patio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la entrada encuentro una imagen familiar, una larga fila de alumnos aglomerados dirigi&eacute;ndonos al centro. Con un amigo comento la sensaci&oacute;n de agobio, por una escena que hace unos meses nos parec&iacute;a cotidiana. Mi amigo expresa su enfado.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a la puerta me encuentro con mis compa&ntilde;eros, ten&iacute;a ganas de verlos, no sabr&iacute;a si volver&iacute;amos a estar juntos en una clase. Les choco el codo para saludarles, pero m&aacute;s de uno se acerca a darme la mano. Despu&eacute;s de seis meses a&uacute;n no s&eacute; qu&eacute; hacer cuando se me plantea este dilema, al final accedo a darles la mano y a continuaci&oacute;n me lavo con gel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi primera sorpresa viene cuando: &iexcl;Nuestra aula era el sal&oacute;n de actos! La segunda fue m&aacute;s desilusionante &eacute;ramos 37 alumnos en clase. La distancia entre las mesas era un poco menor al metro y medio, nos sentamos por orden de lista en un sitio que mantendremos durante todo el curso. La temperatura se tomar&aacute; en casa por falta de medios.&nbsp;En ese momento, comienzo a vislumbrar la realidad, muy diferente a la id&iacute;lica imagen que transmiten medios de comunicaci&oacute;n y responsables pol&iacute;ticos. Han pasado seis meses y una pandemia, pero la educaci&oacute;n p&uacute;blica sigue con la misma situaci&oacute;n precaria que ten&iacute;a en marzo. Se disiparon mis dudas, pero creci&oacute; el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Al sentarme en mi pupitre encuentro la revista escolar formada por art&iacute;culos de los estudiantes que reflexionan sobre el estado en el que nos encontramos. En la revista observo escritos sobre: reforzar la sanidad p&uacute;blica, cuidar del planeta, la experiencia del confinamiento, el papel de la ciencia&hellip;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, entra el jefe de estudios para comentar el reparto de las optativas, en religi&oacute;n hay 31 alumnos. Yo estoy en tecnolog&iacute;a somos solo tres. Charlo con mi compa&ntilde;era sobre esta situaci&oacute;n, ella me dice: &ldquo;Religi&oacute;n est&aacute; muy bien, no haces nada y te ponen un diez&rdquo;. Entonces, me viene a la cabeza dos datos que recog&iacute;a el fil&oacute;sofo Georgio Luri en su libro <em>&ldquo;la escuela no es un parque de atracciones&rdquo;: &ldquo;Cien mil empleos se quedar&aacute;n sin cubrir por falta de personal cualificado en ingenier&iacute;as&rdquo;</em>, <em>&ldquo;En torno al 85% de los alumnos matriculados en universidades polit&eacute;cnicas proviene de clases altas y escuelas concertadas o privadas&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Al empezar segundo de bachillerato, las clases se centran en explicarnos las partes del examen de selectividad. Luego, el profesor de matem&aacute;ticas nos invita a salir a la pizarra a corregir un ejercicio. Yo alzo el brazo. Entonces, nos explica que no podemos compartir nada, por lo tanto, debemos traer un rotulador velleda de casa, si no es posible el centro nos proporcionar&aacute; tiza que solo podemos usar nosotros. Al volver de secretar&iacute;a con dos tizas el profesor suelta una broma: &ldquo;Gu&aacute;rdatelas, dentro de dos semanas van a ser codiciadas por todo el mundo&rdquo;. En el cambio de clase hacemos algunas bromas entre los alumnos, yo aprovecho para ver las noticias en el m&oacute;vil, una compa&ntilde;era me dice: &ldquo;Qu&eacute;, leyendo el peri&oacute;dico&rdquo;, nos re&iacute;mos y pienso: A pesar de todo hemos vuelto.
    </p><p class="article-text">
        En el recreo nos separan por etapas educativas a pesar de ello, la situaci&oacute;n de la entrada se repite, con una excepci&oacute;n es la hora del almuerzo y los alumnos nos retiramos la mascarilla. Hay muchos m&aacute;s estudiantes que el a&ntilde;o pasado en el instituto. Esto lo comento con un compa&ntilde;ero que ha llegado nuevo. Me contesta que, al poner las clases por la tarde en otro centro del municipio se ha visto obligado a cambiarse para poder compaginar el conservatorio con el bachillerato. Tras fijarme en otros alumnos me doy cuenta que la situaci&oacute;n se repite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tema principal en el patio es la asignaci&oacute;n de los sitios en el aula, aquellos que se encuentran en &uacute;ltima fila se quejan de que no pueden escuchar y ver la pizarra como les gustar&iacute;a. Debatimos sobre como deber&iacute;amos repartir las posiciones, varios amigos apuestan por sentarnos conforme al inter&eacute;s por el aprendizaje. En mi opini&oacute;n, son los estudiantes con m&aacute;s dificultades acad&eacute;micas los que deben ocupar las primeras posiciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima clase y al final de una ma&ntilde;ana donde uno tras otro los docentes hab&iacute;an insistido en que est&aacute;bamos all&iacute; para pasar la EVAU, las palabras del profesor de historia despiertan el inter&eacute;s de la clase: &ldquo;Estamos aqu&iacute; para aprender sobre la historia de Espa&ntilde;a, para tener cultura y que no os enga&ntilde;en al escuchar a los medios de comunicaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, con este art&iacute;culo no pretendo arremeter contra un personal docente que se ha dejado la piel para que vuelvan abrir los centros educativos. Sino, denunciar un sistema que destina s&oacute;lo un 4% del PIB a la educaci&oacute;n, un dato muy inferior si lo comparamos con los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos que dedican entre el 7 y el 8% del PIB, con la media de la UE (un 5,5%) o con EEUU (un 6%). Si pretendemos que la escuela cumpla la funci&oacute;n que le corresponde, proporcionando a cada joven una formaci&oacute;n que le haga brillar en la actual sociedad del conocimiento debemos prestarle la atenci&oacute;n que merece.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Francisco Berbegal Ortega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/educacion-serio-vida-serio_1_6219941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2020 11:47:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La educación va en serio, porque la vida va en serio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué pasa con los jóvenes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/pasa-jovenes_129_6179001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las escenas de j&oacute;venes incumpliendo las normas impuestas por el Covid est&aacute;n acaparando la prensa y los telediarios. Sin embargo, las actitudes de hoy son el resultado del abandono de sus necesidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando vemos botellones y dem&aacute;s fiestas donde el &uacute;nico aliciente es el alcohol, debemos fijar nuestra atenci&oacute;n en por qu&eacute; la &uacute;nica forma de divertirse de los y las j&oacute;venes es emborracharse. La prohibici&oacute;n de estos actos, junto con el ocio nocturno, ha de empujar a las instituciones a construir una alternativa para que los y las j&oacute;venes disfruten de su tiempo libre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes que observamos a diario nos deben hacer reflexionar sobre qui&eacute;n est&aacute; formando c&iacute;vicamente a los y las j&oacute;venes. Al mismo tiempo, hemos de repensar el ocio que les estamos ofreciendo como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La familia ha ejercido el papel de educar en valores a lo largo de la historia, pero ahora, se ve sobrepasada por los r&aacute;pidos cambios sociales y la informaci&oacute;n a la que pueden acceder sus hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, a mi modo de ver, son las redes sociales e internet quienes m&aacute;s condicionan los valores de los y las j&oacute;venes, ya que es el espacio donde pasan gran parte de su tiempo, hasta 9 horas seg&uacute;n un estudio estadounidense, algo que ha aumentado durante el confinamiento. Esto conlleva un gran riesgo si tenemos en cuenta la desinformaci&oacute;n y los bulos que circulan por estos medios.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, creo que la educaci&oacute;n deber&iacute;a reforzar su funci&oacute;n de dotar a los y las j&oacute;venes de la formaci&oacute;n suficiente para discernir los l&iacute;mites a la hora de consumir alcohol o cuando deben seguir las normas de seguridad. La escuela ha de hacer m&aacute;s hincapi&eacute; en cuestiones como: ense&ntilde;ar a pensar, formaci&oacute;n moral, educaci&oacute;n emocional, habilidades sociales, con el fin de formar a ciudadanos activos para el mundo contempor&aacute;neo. Sobre todo, pensando en las familias m&aacute;s desfavorecidas, tanto econ&oacute;mica como culturalmente, donde la educaci&oacute;n es el &uacute;nico medio para adquirir estos conocimientos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la formaci&oacute;n, el conjunto de la sociedad debe replantearse el ocio que est&aacute; ofreciendo a la juventud. Un preadolescente de 14 a&ntilde;os que comienza el instituto se encuentra con muy pocas alternativas de ocio, algo que deriva en dar vueltas por su municipio de parque en parque o de bar en bar, esto a la larga da lugar a las escenas que vemos a diario de botellones, j&oacute;venes consumiendo cannabis, casas de apuestas, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los y las j&oacute;venes tienen a su alcance muy pocas opciones para disfrutar de su tiempo libre, y la mayor&iacute;a de ellas est&aacute;n basadas en el consumismo: ir de compras, tomar algo en un bar o jugar a un videojuego. No digo que hemos de erradicar esto por completo, pero s&iacute; que familias, asociaciones, administraciones e incluso las empresas han de preocuparse por los intereses y necesidades de los y las j&oacute;venes ofreci&eacute;ndoles un ocio m&aacute;s saludable y atractivo. De lo contrario, seguiremos viendo como muchos/as j&oacute;venes que ante la falta de opciones para pasar su tiempo libre, acaban en una espiral que desemboca en casas de apuestas, adicci&oacute;n al juego online, borracheras, drogas, etc.
    </p><p class="article-text">
        La juventud de hoy es la antesala de la sociedad del ma&ntilde;ana. Por ello, todas las actuaciones de estos m&uacute;ltiples agentes deben tener la voluntad de desarrollar entornos donde desde ni&ntilde;os, los y las j&oacute;venes se sientan a gusto y disfruten de su tiempo libre relacion&aacute;ndose de forma c&iacute;vica tanto con sus amigos como con el conjunto de la ciudadan&iacute;a. Aunque esto pueda parecer una quimera, hay numerosas iniciativas de ocio educativo que si se potencian desde una temprana edad pueden ser muy beneficiosas a la hora de combatir algunas conductas inc&iacute;vicas tanto en la juventud como en la vida adulta.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, con este art&iacute;culo pretendo poner de manifiesto que los comportamientos negativos de algunos/as j&oacute;venes son el fruto de no prestar atenci&oacute;n a sus necesidades a la hora de disfrutar de su tiempo libre.&nbsp;Por lo tanto, su soluci&oacute;n se encuentra en formar a los y las j&oacute;venes en el ejercicio de su ciudadan&iacute;a a trav&eacute;s de la escuela y cambiar el ocio consumista que les estamos ofreciendo por una alternativa m&aacute;s constructiva y pedag&oacute;gica. Como sociedad hemos de pasar de la cr&iacute;tica a la acci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Francisco Berbegal Ortega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/pasa-jovenes_129_6179001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2020 10:44:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué pasa con los jóvenes?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regreso al futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/regreso-futuro_132_6034132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La educaci&oacute;n es una pieza clave en la justicia social y en nuestro estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia ha puesto de manifiesto algunas deficiencias, pero tambi&eacute;n nos ha abierto oportunidades para revisar nuestro modelo educativo y actualizarlo al nivel de los pa&iacute;ses de nuestro entorno. Cuando volvamos a las aulas, podemos continuar un modelo obsoleto de ense&ntilde;anza que no daba respuesta a las necesidades del actual mercado laboral, en cuestiones como la destreza con las nuevas tecnolog&iacute;as; o mejorarlo, impulsando un sistema moderno que nos d&eacute; las herramientas necesarias para desenvolvernos en la sociedad del conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Comenzando por los medios para impartir la ense&ntilde;anza, esta situaci&oacute;n nos ha demostrado que tenemos un gran d&eacute;ficit digital por tres razones:
    </p><p class="article-text">
        - Faltan estructuras para desarrollar las clases de forma <em>online</em>.
    </p><p class="article-text">
        - Existe una brecha digital en torno al 10%.
    </p><p class="article-text">
        - Parte del profesorado carece de formaci&oacute;n digital.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, estos d&eacute;ficits no deben ser una barrera para desarrollar una educaci&oacute;n mixta, que tiene tambi&eacute;n sus beneficios, como por ejemplo que los alumnos que viven en peque&ntilde;os municipios no se tengan que desplazar diariamente para acudir a su centro. A parte de estos beneficios, esta educaci&oacute;n bimodal trae otra serie de oportunidades como la digitalizaci&oacute;n de los libros de textos, con el fin de hacerlos m&aacute;s accesibles, o la ocasi&oacute;n de aprender el uso de herramientas imprescindibles en nuestra futura vida laboral como las hojas de c&aacute;lculo y otro tipo de programas. Por todo ello, no debemos tener miedo a que la tecnolog&iacute;a y las clases no presenciales sean parte de nuestra ense&ntilde;anza, no solo por cuesti&oacute;n de necesidad, sino tambi&eacute;n por los beneficios que nos reporta.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las carencias digitales, durante estos d&iacute;as hemos visto como las evaluaciones basadas en ex&aacute;menes se sustituyen por trabajos diarios y pr&aacute;cticas. Esto supone una oportunidad para desarrollar una educaci&oacute;n que valore el esfuerzo diario y potencie herramientas como: la comunicaci&oacute;n, la capacidad para trabajar en equipo o la destreza en la expresi&oacute;n escrita que, aunque no se les d&eacute; el peso suficiente en las programaciones son fundamentales para la vida. Adem&aacute;s, este m&eacute;todo (basado en el desarrollo de las competencias y no tanto en la absorci&oacute;n de unos contenidos que muchas veces se olvidan pasado el examen) despierta la curiosidad de los estudiantes y afianza la relaci&oacute;n profesor-alumno.
    </p><p class="article-text">
        Cuando realizamos estos trabajos indagamos no solo en libros, art&iacute;culos y pel&iacute;culas, sino tambi&eacute;n reflexionamos sobre lo aprendido. Consultando a nuestros profesores, creando una relaci&oacute;n bidireccional donde tanto el profesor como el alumno aprenden juntos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, este proceso de aprendizaje nos aporta un valor a&ntilde;adido m&aacute;s all&aacute; de la realizaci&oacute;n del examen. Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, seguir desarrollando una educaci&oacute;n basada exclusivamente en pruebas escritas tiene carencias, si lo que queremos es preparar a los alumnos tanto para la vida laboral como para ser ciudadanos activos de la actual sociedad del conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, podemos afirmar que nuestro sistema educativo necesita una renovaci&oacute;n liderada por los profesores y estudiantes, por ello debemos dotar a los alumnos con los medios necesarios para que puedan desenvolverse en un mundo globalizado, donde las nuevas tecnolog&iacute;as y la innovaci&oacute;n est&aacute;n muy presentes. Adem&aacute;s, tenemos que desarrollar un modelo que eval&uacute;e al alumnado no s&oacute;lo por sus contenidos, sino tambi&eacute;n por sus capacidades y habilidades. Es el momento donde debemos decidir si queremos volver al pasado o avanzar hacia el futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Juan Francisco Berbegal Ortega, estudiante de 1&deg; de Bachillerato de Ciencias Sociales </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Francisco Berbegal Ortega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/regreso-futuro_132_6034132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2020 17:31:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Regreso al futuro]]></media:title>
    </item>
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