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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rosa Domínguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rosa-dominguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rosa Domínguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Echarnos a patadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/echarnos-patadas_129_13465592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/603bb715-af60-425d-8af8-40eb761cd84d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Echarnos a patadas"></p><p class="article-text">
        Nos quieren echar. No tengo la menor duda. Nos quieren fuera de nuestros barrios, de nuestras casas, de nuestras vidas. Molestamos. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y sus socios de Vox han convertido Val&egrave;ncia en un tablero de Monopoly, en una pesta&ntilde;a de Idealista. Una ciudad de saldo. De segunda mano. De usar y tirar. Nuestras viviendas son art&iacute;culos en venta. Y nosotros, parte del lote. 
    </p><p class="article-text">
        Volvemos a hablar de Benicalap, donde ya sabemos que, aparejado al nuevo Mestalla, el Ayuntamiento ha autorizado un hotel de 20 alturas y que otro edificio de 13 plantas albergue apartamentos tur&iacute;sticos. Ahora son las comunidades de vecinos las que han dado la voz de alarma este mes de agosto, despu&eacute;s de encontrarse a operarios abriendo ventanas en zonas comunes de varios edificios para habilitar apartamentos tur&iacute;sticos. Con agostidad y alevos&iacute;a. Han aprovechado el periodo estival para acometer unas obras que los propios estatutos de las comunidades proh&iacute;ben.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos y vecinas se sienten indefensos. Abandonados por un Ayuntamiento que siempre acaba del lado de los especuladores. Porque de otra manera no se explica que Catal&aacute; y Vox mantengan una oficina antiokupaci&oacute;n sin actividad mientras las comunidades de propietarios se encuentran solas cuando necesitan defender sus edificios. Un chiringuito electoral al que se desv&iacute;an recursos p&uacute;blicos que ser&iacute;an fundamentales para ayudar a estas comunidades a defenderse ante los tribunales de quienes abren ventanas y terrazas en las paredes de edificios donde viven familias. Y he aqu&iacute; la paradoja o m&aacute;s bien la hipocres&iacute;a porque, en realidad, PP y Vox se niegan a proteger la propiedad ante quienes quieren okuparla con apartamentos tur&iacute;sticos. Un negocio que avanza a costa de expulsar a la gente de sus casas, encareciendo la vivienda y transformando los barrios en decorados. 
    </p><p class="article-text">
        Y los datos ayudan a entender cu&aacute;l es la prioridad. Desde junio de 2023, Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; ha autorizado pr&aacute;cticamente el mismo n&uacute;mero de plazas hoteleras que de viviendas. Ni m&aacute;s ni menos que 5.403 plazas hoteleras frente a 5.465 viviendas. Mientras crecen las dificultades de las familias para pagar un alquiler o comprar una casa, Catal&aacute; sigue aumentando la planta hotelera, regalando suelo p&uacute;blico a los promotores y neg&aacute;ndose a aplicar la Ley de Turismo o a implantar una tasa tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        No estamos hablando de un problema exclusivo de Benicalap. Da igual el barrio al que miremos. Podemos continuar por el Cabanyal-Canyamelar, donde vecinos como Vicente Gallart denuncian incansablemente la concesi&oacute;n de nuevas licencias y la degradaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico provocada por la aceleraci&oacute;n de un modelo econ&oacute;mico que beneficia los intereses de unos pocos a costa del derecho de la mayor&iacute;a a habitar sus casas y sus calles. Pero el problema no es el turismo, sino convertirlo en un monocultivo econ&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        Porque no todos los gobiernos han elegido el mismo modelo de ciudad. No se trata solo de una pol&iacute;tica de vivienda o de turismo, sino de c&oacute;mo quiere crecer Val&egrave;ncia.  De elegir un modelo de desarrollo econ&oacute;mico con la vista puesta en el futuro y no en el beneficio a corto plazo al que se aferran quienes son incapaces de imaginar la ciudad m&aacute;s all&aacute; del negocio inmobiliario. De la mano de los socialistas, Val&egrave;ncia fue declarada Capital Europea del Turismo Inteligente por su compromiso con la sostenibilidad y la innovaci&oacute;n. Se constituy&oacute; el Observatorio del Ocio y del Turismo con las entidades vecinales y las empresas del sector; se prohibieron los apartamentos tur&iacute;sticos en Ciutat Vella; se limitaron en el PEC del Cabanyal-Canyamelar; y se reforzaron los controles y las sanciones. Adem&aacute;s, se encarg&oacute; un estudio para justificar un cambio normativo que frenara la proliferaci&oacute;n de este tipo de alojamientos por todos los barrios.
    </p><p class="article-text">
        Y, al mismo tiempo, se apost&oacute; por diversificar el modelo econ&oacute;mico. Val&egrave;ncia avanz&oacute; para convertirse en un referente de la innovaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a. Exist&iacute;a un proyecto para reconvertir Vara de Quart en un distrito innovador, capaz de atraer actividad econ&oacute;mica y generar empleo y oportunidades, con una estrategia urban&iacute;stica, econ&oacute;mica y social que pretend&iacute;a transformar una zona degradada de la ciudad y redistribuir riqueza.
    </p><p class="article-text">
        De aquello no se sabe nada. Llegaron las elecciones y el gobierno cambi&oacute;. Desde entonces, el Gobierno municipal ha ido al corto plazo. Ha fiado el crecimiento econ&oacute;mico al turismo descontrolado y a la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica. Ha permitido la apertura de nuevos apartamentos tur&iacute;sticos en todos los barrios. Ha cambiado un modelo basado en la innovaci&oacute;n y la generaci&oacute;n de oportunidades por otro que nos convierte en mercanc&iacute;a. Ha dejado que especuladores y fondos buitre se repartan nuestra ciudad. Ha entregado el suelo p&uacute;blico a promotores privados a cambio de migajas. Ha subido el precio de la vivienda protegida porque quieren que vivir en Val&egrave;ncia sea un derecho exclusivo para quienes puedan pagarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Vox quieren una Val&egrave;ncia de casas vac&iacute;as. Yermas. Sin historias de vida dentro. Nos est&aacute;n utilizando en una operaci&oacute;n de trueque. Est&aacute;n cambiando nuestros derechos por activos inmobiliarios. Una ciudad para vivir por una ciudad para vender y alquilar. Porque su prioridad es echarnos a patadas para que siga creciendo el negocio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/echarnos-patadas_129_13465592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 10:31:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Echarnos a patadas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Harakiri al pensionista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/harakiri-pensionista_129_13596441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A&ntilde;o 2013. La econom&iacute;a espa&ntilde;ola estaba en el peor momento de la crisis econ&oacute;mica. Recortes y sacrificios. El Gobierno del PP, bajo la presidencia de Mariano Rajoy y la batuta de Crist&oacute;bal Montoro, aplic&oacute; la motosierra a las personas desempleadas, funcionarios, pensionistas. Los j&oacute;venes emigraban en busca de trabajo. Subieron las tasas y los impuestos. Austeridad.&nbsp;&nbsp;Ayuntamientos como el de Val&egrave;ncia estaban intervenidos y tuvieron que acogerse a un plan de ajuste porque alcaldes y alcaldesas, como Rita Barber&aacute;, no ten&iacute;an dinero ni para pagar a los proveedores. Se lo hab&iacute;an gastado en fiestas, saraos y F&oacute;rmulas 1.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La crisis sacudi&oacute; el mundo desde Estados Unidos y se extendi&oacute; como una mancha de aceite espeso, sucio. La Gran Recesi&oacute;n. La crisis econ&oacute;mica m&aacute;s grave desde el crac del 29. Lehman Brothers, hipotecas&nbsp;<em>subprime</em>, productos t&oacute;xicos, burbuja inmobiliaria. Rescate a los bancos. El 15M.&nbsp;<em>El lobo de Wall Street&nbsp;</em>nos mostr&oacute; los excesos de los que nos hundieron.&nbsp;<em>Bajo el mismo techo,&nbsp;</em>a los hundidos<em>.&nbsp;</em>Una pareja de divorciados condenados a compartir casa por falta de dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De aquella crisis guardo en la memoria la propuesta de un ministro japon&eacute;s. Aquel mismo a&ntilde;o, Taro Aso dej&oacute; caer que sus compatriotas ancianos podr&iacute;an hacerse el harakiri para cuadrar las cuentas del pa&iacute;s.&nbsp;<em>Que se mueran pronto</em>.&nbsp;<em>Viejos chochos</em>.&nbsp;<em>Gente de tubo</em>. Se refiri&oacute; a ellos con crueldad y, por si quedaban dudas sobre sus referentes pol&iacute;ticos, lleg&oacute; a sugerir que Jap&oacute;n pod&iacute;a aprender de la manera en que la Alemania nazi hab&iacute;a llevado a cabo sus cambios constitucionales. Lo ir&oacute;nico de todo aquello es que Aso ten&iacute;a 72 a&ntilde;os cuando pronunci&oacute; aquellas palabras. Pero, claro, los viejos que se merec&iacute;an morir eran los que no ten&iacute;an tanto dinero como &eacute;l. Aunque eso no lo dijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y vuelven a sonar los tambores, aunque con una enorme diferencia: Espa&ntilde;a es la econom&iacute;a que m&aacute;s crece de la Uni&oacute;n Europea y de la eurozona. Pero de nuevo escuchamos que el sistema p&uacute;blico de pensiones es insostenible y que tenemos que ir pensando en planes de jubilaci&oacute;n.&nbsp;PP y Vox alimentan en la precampa&ntilde;a el fantasma del colapso del sistema, cada uno a su manera. Los de Abascal pretenden fomentar el conflicto intergeneracional porque piensan que su caladero de votos se sit&uacute;a entre los j&oacute;venes afectados por los bajos salarios y el desbocado precio de la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los de Feij&oacute;o van a rebufo, siguiendo las migas de pan del cuento que le va soltando Abascal por el camino. &iexcl;C&oacute;mo habr&aacute; sido la cosa para que Eduardo Inda aconsejara al gallego callarse hasta despu&eacute;s de las elecciones! &ldquo;Ahora c&aacute;llate con las pensiones, que es un tema sensible. &iexcl;Que son 10 millones y medio de personas con sus diferentes familias!&rdquo;, solt&oacute; en el programa de fantasmas y extraterrestres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Diez millones de personas! &iexcl;Menudo pedazo de negocio para los grandes fondos y bancos que ya gestionan miles de millones en planes de pensiones! &ldquo;&iexcl;C&oacute;mo van a aumentar nuestros beneficios! &iexcl;Arriba las comisiones, abajo los pensionistas!&rdquo;,&nbsp;los escucho decir mientras chocan sus copas de cristal de Bohemia rebosantes de champ&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras unos brindan, otros se pudren. En la sociedad japonesa, &ldquo;no solo los ancianos sino tambi&eacute;n discapacitados o personas sin recursos econ&oacute;micos son invisibles porque no son productivos y no se les presta ayuda&rdquo;, explica en una entrevista la directora de&nbsp;<em>Plan 75</em>,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">Chie Hayakawa.&nbsp;Cada vez m&aacute;s ancianos viven en la pobreza y cometen peque&ntilde;os delitos para ser encarcelados y poder comer y recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica. Se sienten una r&eacute;mora para un sistema que no hace m&aacute;s que empobrecerles. Y esto es lo que pretenden importar quienes atacan a los pensionistas: que se sientan una carga y que la sociedad los margine.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Val&egrave;ncia cuenta con&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>159.337 habitantes mayores de 64 a&ntilde;os</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;que representan el 20 % de la poblaci&oacute;n total.&nbsp;El PP ha votado sistem&aacute;ticamente en contra del incremento de sus pensiones. Vox, tambi&eacute;n.&nbsp;&nbsp;Juntos se ha opuesto a la Ley de Vivienda, a la reforma laboral, a la subida del salario m&iacute;nimo interprofesional, a la protecci&oacute;n frente a los desahucios, a la prohibici&oacute;n de cortar suministros a las personas vulnerables y a la congelaci&oacute;n de las cuotas de aut&oacute;nomos. Y as&iacute;, un largu&iacute;simo etc&eacute;tera de medidas que nos afectan a todas y a todos.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Apunta bien este listado. Busca todo lo que me he dejado fuera. An&oacute;talo. Porque cuando hablan de sacrificios es a todo esto a lo que se refieren. Y se dirigen a ti y a m&iacute;, no a las grandes fortunas a las que no les suben los impuestos, ni a la banca, ni a las grandes energ&eacute;ticas, ni a los fondos especulativos, ni a las multinacionales. El sacrificio no va con ellos. Solo quieren ganar las elecciones para exigirnos el harakiri y preservar sus privilegios. Para nada m&aacute;s. Recu&eacute;rdalo el 29 de noviembre.&nbsp;</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/harakiri-pensionista_129_13596441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 09:28:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Harakiri al pensionista]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre monstruos y luciérnagas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/monstruos-luciernagas_129_13555628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Com&iacute;a carne. Viajaba. Sal&iacute;a con las amigas al cine. Se tomaba un caf&eacute; en la terraza de la esquina todos los d&iacute;as. Iba al bingo. Era una cascarrabias. Menuda vidorra se pegaba, oye. Lo nunca visto. Nunca dejar&aacute; de sorprenderme lo ruines que pueden llegar a ser los seres humanos, especialmente ante situaciones de vulnerabilidad de otras personas. Algunos vecinos y vecinas de Maricarmen se comportaron con ella como Aldo Comas con Paca Blanco en el programa de Joaqu&iacute;n Prat. La hist&oacute;rica activista, que tambi&eacute;n vive con la amenaza del desahucio, tuvo que escuchar del actor: &ldquo;No pasa nada, v&aacute;yase un tiempo con las monjas&rdquo;. A ella, que fue v&iacute;ctima del franquista Patronato de Protecci&oacute;n de la Mujer. Prat ha acabado disculp&aacute;ndose. Poco importa porque el da&ntilde;o ya estaba hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gramsci nos avis&oacute; de que cuando el viejo mundo se muere, el nuevo tarda en aparecer y en ese claroscuro surgen los monstruos. El caso de Maricarmen Abascal no solo ha ayudado a impulsar un nuevo decreto, sino que est&aacute; quitando la careta a esos monstruos gramscianos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener 87 a&ntilde;os no te da derecho a vivir a costa de otros en una casa noble en un barrio burgu&eacute;s&rdquo;, escribi&oacute; sobre Maricarmen el asesor adscrito a la senadora popular Eva Ortiz. Debe pensar que los vecinos y vecinas de la calle Carlos Cortina tampoco tienen derecho a disfrutar de sus viviendas en paz. Tal y como desvel&oacute; el periodista Carlos Navarro, el despacho de V&iacute;ctor Soriano lleva la representaci&oacute;n legal de la empresa que est&aacute; construyendo apartamentos tur&iacute;sticos en este residencial de Benicalap y a la que el Gobierno de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; concedi&oacute; una licencia &ldquo;que ha vulnerado nuestros derechos e incumplido los estatutos de la comunidad&rdquo;, seg&uacute;n denuncian los propios afectados.
    </p><p class="article-text">
        Los mismos que utilizan a las abuelas espa&ntilde;olas en sus campa&ntilde;as de publicidad racistas para se&ntilde;alar a los menores migrantes abandonan a la abuela espa&ntilde;ola para defender al fondo inmobiliario. Los mismos que, cuando sufrimos la dana, vinieron a corear aquello de solo el pueblo salva al pueblo, pero, cuando se trata de proteger a una se&ntilde;ora de 87 a&ntilde;os enferma, solo saben responder: que se joda. Son los que vociferan todos somos Ceuta, todos somos espa&ntilde;oles hasta que llega el fondo buitre y aplauden cuando echa a Maricarmen. A ella no la defienden. Eso s&iacute;, luego se van a misa y solucionado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su pesar, esta octogenaria se ha convertido en un s&iacute;mbolo ante el hartazgo de la ciudadan&iacute;a. Aqu&iacute; no vale salir a se&ntilde;alar a todos por igual por tacticismo electoral. Si la desahuciaron fue porque PP, Vox y Junts votaron en contra de la pr&oacute;rroga de la moratoria antidesahucios. Tampoco vale argumentar que no importa qui&eacute;n tiene las competencias. Importa, y mucho. En Val&egrave;ncia, desgraciadamente, lo aprendimos el 29 de octubre de 2024. En las comunidades y ciudades gobernadas por el Partido Popular se est&aacute; boicoteando la aplicaci&oacute;n de la Ley de Vivienda y Feij&oacute;o advirti&oacute; de que desbloquear&aacute; un mill&oacute;n de viviendas solo si llega a Moncloa.&nbsp;&nbsp;Es la versi&oacute;n aznariana del&nbsp;<em>quien pueda hacer que, haga</em>&nbsp;o del&nbsp;<em>cuanto peor, mejor para m&iacute;</em>&nbsp;de Rajoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a Gramsci porque cada vez es m&aacute;s evidente que nos encontramos en ese momento de transici&oacute;n entre dos mundos. El viejo conocido y el nuevo en gestaci&oacute;n. Y, si nos dejamos arrastrar por el pesimismo de Pier Paolo Pasolini, el parto llegar&aacute; inducido por un fascismo disfrazado de modernidad y tolerancia. En 1975, poco antes de ser asesinado, Pasolini public&oacute; en&nbsp;<em>Corriere della Sera</em>&nbsp;<em>El vac&iacute;o de poder en Italia</em>, conocido despu&eacute;s como&nbsp;<em>El art&iacute;culo de las luci&eacute;rnagas</em>. En &eacute;l lamentaba la desaparici&oacute;n de aquellas peque&ntilde;as luces como met&aacute;fora de una sociedad cegada por el consumismo y un nuevo poder homogeneizador. D&eacute;cadas despu&eacute;s, Georges Didi-Huberman le respondi&oacute; que las luci&eacute;rnagas hab&iacute;an sobrevivido.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute;n, acompa&ntilde;ando a Maricarmen en las calles y las plazas de Madrid. Pero tambi&eacute;n en otros lugares. En Burjassot se acaba de aplazar el lanzamiento de Daniel, el joven investigador del Instituto de F&iacute;sica Corpuscular de la UV y el CSIC. Detr&aacute;s vuelve a haber gente organiz&aacute;ndose para que alguien no pierda su casa. Pero no olvidemos que movilizarse puede parar un desahucio y que, para evitar el siguiente, hay que gobernar. Por eso importan los decretos antidesahucios del Gobierno, las medidas para proteger a las personas vulnerables y las decisiones para intervenir en un mercado que, abandonado a su suerte, las expulsa de sus casas.
    </p><p class="article-text">
        Como Pasolini, yo dar&iacute;a todo por el destello de una peque&ntilde;a luci&eacute;rnaga que se enfrente al foco de quienes gritan y deshumanizan. Pero, sobre todo, dar&iacute;a todo por que esas luci&eacute;rnagas est&eacute;n unidas en las calles y en las instituciones. Que su luz sea tan intensa que ciegue a los monstruos hasta espantarlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/monstruos-luciernagas_129_13555628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 06:12:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Entre monstruos y luciérnagas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es ciudad para pobres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-ciudad-pobres_129_13522514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Vaya. Resulta que quienes est&aacute;n comprando el 70 por ciento de la vivienda nueva en Val&egrave;ncia son extranjeros. Los fondos que adquieren edificios o bajos en comunidades para reconvertirlos en apartamentos tur&iacute;sticos, tambi&eacute;n. Como lo son los n&oacute;madas digitales que contribuyen a inflar la burbuja de los precios del alquiler y sirven de justificaci&oacute;n para llenar los barrios de infraviviendas amparadas en el eufemismo del&nbsp;<em>coliving</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero no digas nada porque ellos no son el problema para Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. A ella los Smith, M&uuml;ller o Rossi le caen bien. Son inversores. Gente emprendedora que viene con la cartera por delante a alimentar la burbuja inmobiliaria. En cambio, los Benjelloun, Cherkaoui o Bouzza no le vienen bien. Lo dijo ella misma cuando puso el foco sobre las personas migrantes al hablar del asentamiento del Grao. Y eso es racismo. Maldad de la mala. La que deshumaniza. La que borra la empat&iacute;a. La que acaba privando de derechos. La que aniquila.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia no es nueva. Empieza infundiendo miedo hacia un grupo de personas y contin&uacute;a excluy&eacute;ndolas del espacio p&uacute;blico. Se amplifica gracias a una red de medios de comunicaci&oacute;n colaboracionistas y acaba en la deshumanizaci&oacute;n que precede a las peores atrocidades cometidas a lo largo de la historia. Alemania, Camboya, Armenia, Ucrania, Serbia, Bosnia, el Congo, Ruanda o Myanmar. Esclavitud, violaciones, hambrunas&hellip; Hoy asistimos en directo al genocidio del pueblo palestino mientras esa deshumanizaci&oacute;n se proyecta sobre las personas que llegan desde &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os ochenta y noventa, las im&aacute;genes de las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de vientre hinchado por la desnutrici&oacute;n abr&iacute;an telediarios. Incluso ganaron el Pulitzer. De aquellos a&ntilde;os recuerdo c&oacute;mo mi madre me contaba que a ella tambi&eacute;n se le llen&oacute; la barriguita de hambre y c&oacute;mo sus historias me hac&iacute;an verla en aquellos ojos de ni&ntilde;os con mirada de ancianos, enmarcados en peque&ntilde;os cuerpos sin fuerza ni para espantarse las moscas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy dif&iacute;cilmente nos llegan las informaciones de los peque&ntilde;os esclavos de las minas de colt&aacute;n. Y aquellas madres y padres que fueron v&iacute;ctimas de la Guerra Civil empiezan a dejarnos hu&eacute;rfanos. No pueden sentarse a nuestro lado para recordarnos que las im&aacute;genes de desplazados son como aquellas que protagonizaron otros espa&ntilde;oles que tambi&eacute;n fueron estigmatizados y acabaron en campos de concentraci&oacute;n. Ya no est&aacute;n para cogernos la mano mientras nos cuentan que esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as palestinos corren sin zapatos entre ruinas y bombas como ellos en su infancia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Yo tambi&eacute;n pas&eacute; hambre. Yo tambi&eacute;n fui esa ni&ntilde;a. Yo tambi&eacute;n fui emigrante.</em>&nbsp;La voz de mi madre resuena cuando escribo este art&iacute;culo y me da rabia pensar que tanta gente haya olvidado el sufrimiento de sus padres. Me revuelve pensar que reniegan de ese pasado para no sentirse pobres, humildes y expuestos. Estirachaquetas de los de arriba que pisotean a los suyos.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, la empat&iacute;a es la mayor herencia que he recibido de mi familia. La capacidad de ver en el sufrimiento ajeno el propio. Como dice Julia Otero, quiero seguir siendo la ni&ntilde;a que fui. La que se crio en una familia de inmigrantes extreme&ntilde;os que llegaron a Val&egrave;ncia y se instalaron en un barrio obrero. Humildes y trabajadores. Gente honrada que sufri&oacute; p&eacute;rdidas irreparables, pero que siempre mir&oacute; hacia delante.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando oigo la palabra inmigrante, no veo una amenaza, sino a mi familia huyendo del hambre. Dejando atr&aacute;s su casa y su vida. Pero donde yo veo a personas en busca de futuro, la extrema derecha se&ntilde;ala y criminaliza. Promueve el miedo y la desconfianza. Agita el avispero. Y no act&uacute;a sola. El PP la acompa&ntilde;a en este viaje a las cavernas. A la oscuridad m&aacute;s absoluta. A la sinraz&oacute;n del odio y el enfrentamiento. A la barbarie de deshumanizar a las personas.
    </p><p class="article-text">
        Pero no a todas, claro. Hablan del reemplazo, pero lo que est&aacute; sucediendo se llama expulsi&oacute;n. Y no son los Benjelloun, Cherkaoui o Bouzza, sino los Smith, M&uuml;ller y Rossi dispuestos a pagar 4.311 euros por metro cuadrado, quienes alimentan un mercado que nos expulsa ante la inacci&oacute;n de un Ayuntamiento al que no le molestan los extranjeros, sino los pobres. Catal&aacute; quiere una Val&egrave;ncia para ricos. Para&nbsp;los que llegan con una cartera repleta de dinero y no para quienes cargan con una mochila de recuerdos y esperanza. As&iacute; llegaron nuestras familias cuando el hambre y la pobreza las expulsaron de sus pueblos.&nbsp;Olvidarlo no nos sacar&aacute; de pobres. Nos har&aacute; menos humanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-ciudad-pobres_129_13522514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 07:15:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No es ciudad para pobres]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La verdadera invasión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/invasion_129_13491746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a cristiana y no musulmana, moros fuera, invasores fuera&rdquo;. Este mensaje fue uno de los m&aacute;s repetidos en las redes sociales y en las concentraciones convocadas por PP y Vox ante los ayuntamientos de toda Espa&ntilde;a con el argumento de apoyar a Ceuta. Curioso. La poblaci&oacute;n musulmana de esta ciudad aut&oacute;noma ronda el 40 por ciento, as&iacute; que, de entrada, dejan claro qu&eacute; ceut&iacute;es parecen merecer su apoyo y cu&aacute;les no. Y digo cat&oacute;licos, que no cristianos, porque poco hay de las ense&ntilde;anzas de Jesucristo en se&ntilde;alar al diferente, alimentar el odio y la exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        PP y Vox se&ntilde;alan a las personas migrantes que, no nos equivoquemos, son m&aacute;s parecidas a nosotros que quienes cruzaron el Estrecho en sus yates para darse un atrac&oacute;n a costa de la desesperaci&oacute;n de los ceut&iacute;es. Esa flotilla que fue a beber cerveza en medio de una crisis humanitaria y geopol&iacute;tica grav&iacute;sima que requiere la unidad de todos los partidos pol&iacute;ticos para hacerle frente. Porque esto no va de qui&eacute;n gobierna, sino de salvaguardar la democracia de nuestro pa&iacute;s frente a injerencias externas. Sin embargo, esperar lealtad y altura pol&iacute;tica de Feij&oacute;o y Abascal es como pedir peras al olmo. Ambos han corrido a situarse del lado de quienes cuestionan la espa&ntilde;olidad de Ceuta y Melilla, desde Washington o Tel Aviv. Eso s&iacute;, con la pulserita bien visible para cumplir con &ldquo;el que pueda hacer, que haga&rdquo; de Aznar. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; vimos c&oacute;mo Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; utiliz&oacute; el Ayuntamiento de Val&egrave;ncia para convocar a quienes tienen derecho a protestar de manera leg&iacute;tima porque no est&aacute;n de acuerdo con la gesti&oacute;n de la crisis y convertirlos en ariete de su estrategia de desgaste del Gobierno. Por mucho que hable de &eacute;xito, en Val&egrave;ncia somos muchos m&aacute;s quienes salimos a las calles para defender la educaci&oacute;n p&uacute;blica, reivindicar la igualdad el 8M y la diversidad el D&iacute;a del Orgullo, decir no a la guerra y al genocidio del pueblo palestino y, sobre todo, apoyar a las v&iacute;ctimas de la dana. A pesar de las miles de personas que salen a la calle en cada convocatoria, Maz&oacute;n sigue ah&iacute;, sostenido por PP y Vox, despu&eacute;s de m&aacute;s de 230 v&iacute;ctimas mortales y miles de personas afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; casualidad, adem&aacute;s, que muchas de esas movilizaciones hayan encontrado todo tipo de obst&aacute;culos por parte del gobierno de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Cuando no cort&oacute; el tr&aacute;fico, inform&oacute; de actos que nunca llegaron a celebrarse, program&oacute; castillos de fuegos artificiales o inici&oacute; obras que coincid&iacute;an con el recorrido de marchas hist&oacute;ricas. Por no hablar de las concentraciones contra los asesinatos machistas, donde nunca dispone un atril ni lleva a cabo una convocatoria masiva.
    </p><p class="article-text">
        Catal&aacute; y sus socios utilizan Ceuta porque no quieren que se hable de la invasi&oacute;n de los fondos buitre y los especuladores que convierten las viviendas en activos financieros. Estos son los que nos est&aacute;n echando de nuestros barrios y de nuestras casas. Los que est&aacute;n okupando nuestras comunidades vecinales. En Benicalap lo saben bien. Ante la preocupaci&oacute;n de los vecinos y vecinas, la respuesta de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; ha sido inhibirse y mandarlos a la v&iacute;a civil.
    </p><p class="article-text">
        Nos invade el cambio clim&aacute;tico. Ese que algunos de los socios de Catal&aacute; siguen negando mientras Val&egrave;ncia afronta temperaturas cada vez m&aacute;s extremas. Frente a eso, su respuesta ha sido m&aacute;s asfalto y cuatro toldos en dos cruces. Y en la Devesa-Albufera, situar a un concejal negacionista al frente de la gesti&oacute;n que apenas ha ejecutado un 5 por ciento de las inversiones en el parque natural. El peso de la ley tiene que caer sobre el presunto pir&oacute;mano que provoc&oacute; el incendio del Saler, pero Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y sus socios de Vox tienen que asumir las responsabilidades pol&iacute;ticas derivadas de una gesti&oacute;n sobre la que el periodista Carlos Navarro nos informa cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nos invade tambi&eacute;n la degradaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos. Hace unas semanas ve&iacute;amos c&oacute;mo en un centro sanitario de la avenida del Cid campaban a sus anchas las ratas y las cucarachas. En Torrefiel, personas con problemas de movilidad no pod&iacute;an acudir a sus consultas porque el ascensor no funcionaba. Las clases empezar&aacute;n y la comunidad educativa volver&aacute; a denunciar aulas saturadas, plantillas diezmadas e infraestructuras deterioradas. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso es evidente que est&aacute;n utilizando Ceuta y la preocupaci&oacute;n leg&iacute;tima de muchas personas con otros fines. De ah&iacute; que acab&aacute;ramos escuchando &ldquo;Pedro S&aacute;nchez, hijo de puta&rdquo; o leyendo consignas como &ldquo;Marlaska al pared&oacute;n por rojo y maric&oacute;n&rdquo;. Y que quienes s&iacute; acudieron a las concentraciones a mostrar su apoyo se vieran envueltos en banderas de aguiluchos y cruces de Borgo&ntilde;a, ondeadas por energ&uacute;menos fascistas que amenazaban con agredir a quienes estaban intentando informar, como tan valientemente denunci&oacute; la periodista Loreto Ochando. Ni estas escenas se pueden normalizar ni se pueden permitir discursos pol&iacute;ticos que animan a &ldquo;cazar inmigrantes&rdquo; como si fueran animales. Y no lo olvidemos: hoy se les deshumaniza a ellos, pero luego lo har&aacute;n con todos los dem&aacute;s. Esto tambi&eacute;n nos lo han contado ya.
    </p><p class="article-text">
        Solo pido que no compremos su relato y hablemos de los problemas que nos afectan de verdad. Que abordemos la realidad de una Val&egrave;ncia que se le ha atragantado a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Hablar de Ceuta le permite desviar la atenci&oacute;n de todo lo dem&aacute;s. De la vivienda. De la sanidad. De la educaci&oacute;n. Del Saler. Del cambio clim&aacute;tico. De nuestros barrios. As&iacute; que no. La concentraci&oacute;n convocada por PP y Vox no fue ni para apoyar ni para ayudar a los y las ceut&iacute;es. Fue para otra cosa. Pero si quieren hablar de invasiones, hablemos de las verdaderas. De las que est&aacute;n promoviendo los de arriba mientras nos enfrentan a los de abajo para apropiarse de nuestras vidas y convertirnos en mercanc&iacute;a con la que seguir haciendo negocio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/invasion_129_13491746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 09:09:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La verdadera invasión]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los toldos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/toldos_129_13411433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De los guionistas del Ventorro y los creadores de frases como &ldquo;se comprende lo que el fuego quiere hacer&rdquo; y &ldquo;vamos a intentar que las condiciones meteorol&oacute;gicas no cambien&rdquo; (Carlos Maz&oacute;n y Juanfran P&eacute;rez Llorca) llega la instaladora de toldos Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Una alcaldesa superada por un tsunami de calor que solo sorprende a quienes, en lugar de trabajar, se ponen de perfil ante los problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Val&egrave;ncia lleva tres a&ntilde;os perdidos en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Los mismos que lleva gobernando la ciudad la coalici&oacute;n PP-Vox. Si hoy el Saler cuenta con ca&ntilde;ones antiincendios, es gracias al gobierno anterior. Punto. El actual no solo no ha aportado nada, sino que ha tumbado todos los proyectos de renaturalizaci&oacute;n de plazas y calles. Y ahora, sobrepasada por la realidad, la alcaldesa anuncia que colocar&aacute; toldos donde deber&iacute;a haber plantado &aacute;rboles.
    </p><p class="article-text">
        Y esto lo dice la Catal&aacute; de 2026 porque la que estaba en la oposici&oacute;n critic&oacute; con vehemencia la remodelaci&oacute;n de la plaza de la Reina, donde el reto era sortear la losa del aparcamiento. La realidad es que mucho criticarla, pero sigue tal y como la encontr&oacute;. Ahora habla del proyecto de San Agust&iacute;n como el modelo&hellip; cuando es el mismo proyecto que dejaron embastado los socialistas desde Urbanismo. Como todos los que han desaparecido de la agenda de este Ayuntamiento, empe&ntilde;ado en que no quedara ni rastro de la Capital Verde Europea.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; malo es el sectarismo y c&oacute;mo empeque&ntilde;ece. De la plaza del Ayuntamiento solo sabemos que tendr&aacute; mesas y sillas nuevas (subvencionadas con dinero p&uacute;blico) y ahora unos toldos. Todo combinar&aacute;, seguro. Porque lo &uacute;nico que preocupa a esta Alcald&iacute;a es la apariencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero el cambio clim&aacute;tico no es una cuesti&oacute;n de est&eacute;tica. Las muertes por golpes de calor no son ficci&oacute;n. Los incendios, tampoco. En cambio, los toldos de Catal&aacute; s&iacute; son el reflejo de la improvisaci&oacute;n ante la emergencia. De la falta de conciencia. Del intento de tapar los efectos por no actuar contra las causas. Y as&iacute; sentimos el crepitar de las llamas en la Vall d&rsquo;Uix&oacute; y vemos c&oacute;mo quienes fingen abatimiento recortan en el presupuesto de Emergencias. No tienen dinero para prevenci&oacute;n mientras aumentan la partida de festejos. Alardean de bajar impuestos a la par que piden m&aacute;s recursos porque los que tienen no les llegan.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a entera en manos de gobiernos auton&oacute;micos negacionistas hasta de sus propias competencias. Pero solo quien no quiere saber ignora que son tan responsables de los montes como de la Vivienda, la Sanidad o la Educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es imposible impedir que &lsquo;alguien&rsquo; pegue fuego al monte. Que una tormenta el&eacute;ctrica desencadene un infierno. Lo que s&iacute; se puede hacer es prevenir para que ese fuego no se descontrole y devore el patrimonio natural. Todav&iacute;a me sorprende escuchar a gente decir: &ldquo;Mientras no haya p&eacute;rdidas humanas&rdquo;. &iexcl;Qu&eacute; poco valoramos la naturaleza! En cada incendio desaparecen especies de plantas y &aacute;rboles y mueren animales e insectos fundamentales para garantizar nuestra supervivencia. &iexcl;No podemos ser tan miopes!
    </p><p class="article-text">
        Y por si no ten&iacute;amos bastante con el sufrimiento de las miles de personas evacuadas, de nuevo llega la desinformaci&oacute;n. Como en la pandemia, como en la dana. Cada vez que ocurre una tragedia, los buleros salen de sus madrigueras para sembrar la confusi&oacute;n y la desconfianza, especialmente, en los profesionales que est&aacute;n dej&aacute;ndose la piel en cada incendio. As&iacute; que vayan por delante las gracias a los bomberos, a Protecci&oacute;n Civil y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Pero enfrente est&aacute;n los irresponsables. Quienes nunca se hacen cargo de nada. Los que se pasan los d&iacute;as gritando que les gusta la fruta y piden que el frutero ponga todos los recursos porque ellos solo se dedican a ir de fiesta en fiesta. Desde los Sanfermines, en d&iacute;a laborable, hasta la final del Mundial, sin aclarar la procedencia de las entradas ni el pago del viaje. No s&eacute; c&oacute;mo lo consiguen, pero siempre encuentran una excusa mientras a ti te acusan de absentista. 
    </p><p class="article-text">
        Corren tiempos dif&iacute;ciles en los que los &lsquo;bajaimpuesto-negacionistas-clim&aacute;ticos-anticient&iacute;ficos-y-antiecologistas-difusores-de-bulos&rsquo; no son una opci&oacute;n. Es m&aacute;s, tenemos que huir de ellos. Arrinconarlos pol&iacute;ticamente. Es indignante que campen a sus anchas mientras los montes arden y aumentan las muertes como consecuencia del cambio clim&aacute;tico. Las olas de calor cada vez ser&aacute;n m&aacute;s feroces y con esta gente no estamos preparados para combatirlas. 
    </p><p class="article-text">
        En Val&egrave;ncia, los solares de los barrios y los accesos a la ciudad son vertederos al aire libre. Rotondas como la del Saler son cajas de cerillas a la espera de que salte una chispa. La maleza seca ha convertido parques como el de Benicalap en polvorines mientras las concejal&iacute;as de Catal&aacute; juegan al &lsquo;t&uacute; la llevas&rsquo; en lugar de asumir responsabilidades. Septiembre llegar&aacute;, el calor persistir&aacute; y nuestros hijos e hijas volver&aacute;n a unas aulas sin climatizar. En oto&ntilde;o llover&aacute; y el Ayuntamiento no habr&aacute; llevado a cabo las obras que la Torre necesita. Pero eso s&iacute;, Catal&aacute; habr&aacute; instalado cuatro toldos donde ya deber&iacute;an estar creciendo los &aacute;rboles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/toldos_129_13411433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 09:05:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los toldos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvem el sopar a la fresca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/salvem-sopar-fresca_129_13393293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los veranos de la infancia transcurr&iacute;an de la estaci&oacute;n de San Lorenzo a la de las Cadenas. Subidas al trenet, cargadas con los cenachos y las generosas fiambreras repletas de pisto de &lsquo;magro pa as&aacute;&rsquo; (transcripci&oacute;n fon&eacute;tica del extreme&ntilde;o materno) y tortillas de patatas (sin cebolla), lleg&aacute;bamos en familia a la pila de sillas de madera que nos aguardaban junto a los chiringuitos, donde mi madre y mis t&iacute;as alquilaban una cada una. Los peque&ntilde;os nos sent&aacute;bamos sobre las toallas, entre ida y vuelta al agua, con la energ&iacute;a que solo se tiene a esa edad. A mediod&iacute;a nos resguard&aacute;bamos del sol en aquellos m&iacute;ticos establecimientos asentados sobre la arena, donde entonces te dejaban comer si consum&iacute;as la bebida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la fortuna estaba de nuestra parte, nos regalaba una entrada para ir al Balneario de las Arenas. &iexcl;Menuda fiesta! Era el para&iacute;so junto al mar. Piscinas con trampolines. Una zona para hacer <em>tople</em>ss. Futbol&iacute;n. Salida directa a la playa. Un traj&iacute;n constante de idas y venidas de multitud de personas que pas&aacute;bamos los veranos atrapados en la ciudad. En aquella &eacute;poca solo ve&iacute;a felicidad en aquel entra&ntilde;able edificio que tanto a&ntilde;oro. Con el tiempo quise saber m&aacute;s y descubr&iacute; que en los a&ntilde;os 30 Val&egrave;ncia estren&oacute; unas piscinas de agua de mar y de agua dulce tan importantes que Josep Renau las inmortaliz&oacute; en el ic&oacute;nico cartel art d&eacute;co <em>Balneario de las Arenas</em>, con el imponente trampol&iacute;n como protagonista. Hoy forman parte del Registro Internacional DOCOMOMO, organizaci&oacute;n dedicada a proteger el patrimonio arquitect&oacute;nico del Movimiento Moderno. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella era solo una parte de las instalaciones concebidas para que la alta burgues&iacute;a valenciana pudiera tomar ba&ntilde;os de mar con fines curativos (talasoterapia). Cuentan las cr&oacute;nicas que su declive comenz&oacute; cuando el ferrocarril desvi&oacute; el turismo hacia las zonas costeras del norte y los pudientes fueron desplaz&aacute;ndose, cediendo su espacio a las clases populares.
    </p><p class="article-text">
        Yo no s&eacute; qu&eacute; habr&iacute;a sido de mis veranos sin el Balneario y sin las playas de la Malvarrosa y las Arenas. Sin el traqueteo del trenet que se abr&iacute;a paso entre la huerta sobre la que se levantan los campus universitarios. Las puertas de los vagones abiertas, las ventanas bajadas. El ardiente sol del verano iluminaba el paisaje y dulcificaba los inc&oacute;modos bancos de madera sobre los que viaj&aacute;bamos. Raro era el trayecto en el que no aparec&iacute;a alguien tras el tren en marcha, entre las risas de los pasajeros que lo animaban a correr m&aacute;s deprisa y ovacionaban la proeza en cuanto el polizonte abordaba del vag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo acab&oacute; un d&iacute;a. En 1993 cerr&oacute; sus puertas y, unos a&ntilde;os despu&eacute;s, Rita Barber&aacute; subast&oacute; los 20.000 metros cuadrados donde se ubicaba el antiguo balneario por 860 millones de pesetas (5,1 millones de euros). Val&egrave;ncia perdi&oacute; un edificio &uacute;nico. Y los valencianos y las valencianas perdimos el &uacute;nico lugar donde aliviar el calor estival, que todav&iacute;a era mucho m&aacute;s llevadero que las infernales olas de calor que ahora nos asfixian.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, como hoy, los humildes molest&aacute;bamos para hacer negocio. Al Balneario lo sustituy&oacute; un hotel de cinco estrellas de cuestionable est&eacute;tica y acceso exclusivo. Pero la playa sigue ah&iacute;. Libre. Abierta. Es el mayor refugio clim&aacute;tico de una ciudad en la que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; vuelve a ponerse de perfil ante el debate sobre el uso de los espacios p&uacute;blicos por parte de sus vecinas y vecinos. 
    </p><p class="article-text">
        Le ha tocado el turno al paseo mar&iacute;timo, donde los antiguos chiringuitos se han refinado. Ya no descansan sobre tablones clavados en la arena. Ahora se alzan, en r&eacute;gimen de concesi&oacute;n p&uacute;blica, sobre las baldosas pagadas con el dinero de aquellos a quienes quieren &ldquo;acotar&rdquo; para que no molesten a los clientes, sean turistas o no.
    </p><p class="article-text">
        Por lo visto, las mesas y las sillas de las familias y los grupos de amigos que se congregan cada noche a cenar libremente dan mala imagen. Tal vez Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; est&eacute; preparando otro render, como el de la plaza del Ayuntamiento, con el que indicarnos qu&eacute; mobiliario podemos usar para sentarnos en el paseo.  Veremos de qu&eacute; es capaz una alcaldesa empe&ntilde;ada en convertir la ciudad en una enorme caja registradora. Siempre el mismo negocio: expulsar a la gente para privatizar el espacio p&uacute;blico. Barber&aacute; nos arrebat&oacute; el Balneario de las Arenas. No permitamos que Catal&aacute; nos arrebate el <em>sopar a la fresca,</em> porque es uno de los pocos patrimonios que seguimos compartiendo. Hoy es el paseo mar&iacute;timo, pero ma&ntilde;ana puede ser la plaza de tu barrio. Y no se trata solo de una costumbre. Es una manera de vivir la ciudad.<em> Salvem el sopar a la fresca!</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/salvem-sopar-fresca_129_13393293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 11:38:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Salvem el sopar a la fresca]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[València está que arde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/valencia-arde_129_13368373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Podemos hablar del calor insoportable. Una ola gigante de 44 grados ba&ntilde;a estos d&iacute;as nuestras calles como anticipo del tsunami que nos abrasar&aacute; la semana que viene. Y llegar&aacute; con la misma plaza del Ayuntamiento que hace tres a&ntilde;os: sin m&aacute;s &aacute;rboles, ni sombras, ni fuente convertida en playa. La plaza es el s&iacute;mbolo de todas las oportunidades perdidas por Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; para convertir Val&egrave;ncia en un refugio clim&aacute;tico. Pero el &uacute;nico refugio es el del antiguo circuito de la F&oacute;rmula 1, donde malviven miles de personas hacinadas entre pl&aacute;sticos abrasadores y un asfalto de lava. 
    </p><p class="article-text">
        Pero vamos a hablar de c&oacute;mo est&aacute; subiendo la temperatura en los barrios. Orriols ha vuelto a tomar las calles para denunciar, cacerola en mano, el abandono de la alcaldesa. Catal&aacute; cree que a la gente de los barrios trabajadores se le puede contentar con migajas. Supremac&iacute;a clasista. Por eso, fue a anunciar unas obras en el polideportivo que consist&iacute;an en arreglar la cubierta, comprar material y dar una mano de pintura. Solo hay que compararlo con los 8 millones de euros que destina a Abastos.
    </p><p class="article-text">
        Misma alcaldesa, mismo tipo de instalaci&oacute;n, trato completamente distinto. Basta compararlo con los 2,3 millones de euros que ha destinado a cambiar el suelo de la calle Col&oacute;n.  Ni ampl&iacute;a aceras, ni a&ntilde;ade arbolado, ni reduce el tr&aacute;fico, pero es m&aacute;s prioritario para Catal&aacute; que el parque de Esteban Dolz del Castellar.  Capaz es de decir a los vecinos y vecinas que est&aacute; en un listado&hellip;pero pendiente de aprobaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s migajas. Otros a los que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; se ha propuesto tomar el pelo son los vecinos de la plataforma del Corredor Verd. Cree que puede enga&ntilde;arlos cubriendo la autov&iacute;a que proyecta con una selva amaz&oacute;nica. Un trampantojo. Como el de abrir un debate sobre si tiene que llamarse Jaume I o Federico Garc&iacute;a Lorca. &iexcl;Vaya, hombre! A nadie se le ocurre proponer el nombre de una mujer valenciana. 
    </p><p class="article-text">
        En la Roqueta andan estos d&iacute;as reclamando m&aacute;s polic&iacute;a local porque los problemas de convivencia se disparan mientras proyectos urban&iacute;sticos surgidos de la participaci&oacute;n desaparecen. Igualito que en la Malvarrosa, donde la asociaci&oacute;n vecinal vuelve a denunciar que &ldquo;m&uacute;sica, gritos, peleas, insultos son el pan nuestro de cada noche&rdquo;.  Todo sucede sin que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; se d&eacute; por aludida. Todav&iacute;a no ha puesto sobre la mesa su plan para Casitas Rosas, despu&eacute;s de guardar en un caj&oacute;n el trabajo realizado por el anterior Gobierno progresista. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de diez meses de obras, residentes y comercios de Gaspar Aguilar est&aacute;n desesperados ante la paralizaci&oacute;n del carril bici.  Ya se sabe en Benicalap que el nuevo Mestalla lleva aparejado apartamentos tur&iacute;sticos y plazas hoteleras, pero nadie tiene noticias sobre el plan de movilidad que necesitar&aacute; el barrio cuando lleguen los partidos. Ni sobre La Ceramo, la ampliaci&oacute;n del parque o la rehabilitaci&oacute;n de las alquer&iacute;as. Solo saben que su barrio se convertir&aacute; en una zona tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Otra tomadura de pelo. Por toda Val&egrave;ncia se autorizan hoteles y edificios enteros de apartamentos. Si la primera parte del mandato de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; estuvo marcada por el coche, ya podemos hablar de un nuevo fen&oacute;meno: el efecto llamada a los fondos buitre y especuladores. 
    </p><p class="article-text">
        En ese grupo que planea sobre nuestra ciudad se encuentra el hijo de Ana Botella y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar. Un joven emprendedor (no como las hijas de Zapatero) que promueve un edificio de apartamentos tur&iacute;sticos en la Gran V&iacute;a mientras Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; quiere aprovechar el PAI de Moncayo (desbloqueado por el anterior gobierno) para que esa nueva fauna Val&egrave;ncia obtenga el m&aacute;ximo beneficio. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, para que los especuladores se lo lleven calentito. En ning&uacute;n caso, para promover la construcci&oacute;n de vivienda protegida o p&uacute;blica. Como suceder&aacute; con el PAI del Antiguo Mestalla, donde se van a levantar 500 viviendas y ninguna de VPO, tal y como ha revelado el periodista Carlos Navarro. 
    </p><p class="article-text">
        Dicen en el PP que el calor en las aulas es fuente de inspiraci&oacute;n. Si aplicamos esa m&aacute;xima a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;, parece evidente que la can&iacute;cula le inspira una ciudad rentable para especuladores en lugar de habitable para quienes vivimos en ella. Mientras tanto, en los barrios, ese &ldquo;bochornoso calor que enerva y rinde&rdquo; del que escribi&oacute; Rosal&iacute;a de Castro convierte &ldquo;el aire en irrespirable y denso&rdquo;. Sobre ellos se cierne la tormenta. Por eso Val&egrave;ncia est&aacute; que arde. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/valencia-arde_129_13368373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 11:28:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[València está que arde]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambiemos el adverbio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cambiemos-adverbio_129_13347065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un d&iacute;a le ped&iacute; permiso (en broma) al periodista Pablo Salazar para compartir en redes un art&iacute;culo en el que analizaba el caos de las pasadas Fallas. Hoy (sin previo aviso) vuelvo a tomarle prestada otra referencia. En este caso, al fil&oacute;sofo surcoreano Byung-Chul Han, pero no por su vertiente espiritual sino por el an&aacute;lisis de la sociedad tecnol&oacute;gica que desarrolla en El enjambre y en La sociedad del cansancio. Nos alerta del ruido ensordecedor que nos impide pensar y reflexionar. &ldquo;Sin pensamiento, perdemos nuestra libertad&rdquo;, apunta el premio Princesa de Asturias como contrapunto a la tiran&iacute;a de las redes sociales o de herramientas como la inteligencia artificial que est&aacute;n sometiendo, especialmente, a los y las j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        El barrullo permanente nos impide reparar en los peque&ntilde;os detalles. Mirar a la cara a quienes nos rodean. Ahora solo miramos pantallas. Escuchar a quienes nos hablan porque los auriculares nos ensordecen. Como dice Han, la gran cantidad de informaci&oacute;n que recibimos nos agota, nos deprime y nos incapacita para asumir responsabilidades. Todo es consumible, incluido el sufrimiento ajeno. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera podemos leer en la p&aacute;gina de un peri&oacute;dico que una mujer casi octogenaria lleva varios d&iacute;as durmiendo en la calle junto a su marido y dos hijos porque la han desahuciado. Eso sucede en la Sa&iuml;dia, pero puede ocurrir en cualquier barrio de Val&egrave;ncia. Familias expulsadas de sus casas. Personas que trabajan o que reciben una pensi&oacute;n a las que ya no les llega para pagar el alquiler. Gente como t&uacute; y como yo, que se cre&iacute;a a salvo y ahora est&aacute; a la intemperie. Una de mis pesadillas recurrentes desde la infancia siempre ha sido vivir en la calle. Expuesta al fr&iacute;o y al calor, a la lluvia y al viento. A la violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica. A los golpes y a los desprecios. 
    </p><p class="article-text">
        Creemos que &lsquo;a nosotros, no&rsquo; mientras pasamos la p&aacute;gina del peri&oacute;dico. Como si el diario fuera el cuerpo de Frankenstein, ensamblado por informaciones que muestran la cara y la cruz de la realidad en la que vivimos, leemos en otra secci&oacute;n que en un solar de Russafa se construir&aacute;n los pisos m&aacute;s caros de Val&egrave;ncia (de momento). Entre 500.000 y m&aacute;s de 1.000.000 de euros. Quienes pueden acceder a esas viviendas no son gente como t&uacute; y como yo. No son para nosotros. Esas casas est&aacute;n pensadas para acoger otras vidas, no las nuestras. 
    </p><p class="article-text">
        Como tampoco viven familias en los miles de apartamentos tur&iacute;sticos. Ni construir&aacute; nadie su hogar sobre los solares en los que se edifican nuevos hoteles. O les suceder&aacute; como a quienes perdieron sus casas en la calle Turia, expulsados por un fondo inmobiliario con licencia para construir un hotel-boutique y talar las palmeras de su patio interior. Y si hoy no est&aacute;n es porque el Gobierno de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Vox renunci&oacute; a ejercer el derecho a tanteo y retracto. Este no es m&aacute;s que un ejemplo entre los centenares de viviendas que podr&iacute;a haber adquirido el Gobierno municipal a trav&eacute;s de este procedimiento. Y, mientras el precio del alquiler sigue desbocado, el Ayuntamiento tampoco quiere aplicar la ley de vivienda para declarar Val&egrave;ncia ciudad tensionada. Pura miop&iacute;a pol&iacute;tica de quien mira a trav&eacute;s de las lentes del sectarismo. 
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;meros. Hace tiempo que nos deshumanizamos y cuando el sufrimiento deja de tener rostro y se convierte en una cifra, la sociedad se desmorona. Hoy el perfil de quienes duermen en la calle ya no responde al estereotipo con el que tranquiliz&aacute;bamos nuestros miedos. Son personas como la vecina de la Sa&iuml;dia. Trabajan, cobran una pensi&oacute;n, tuvieron una casa. Hasta que dejaron de poder pagarla. El solar que un d&iacute;a alberg&oacute; la F&oacute;rmula 1 hoy es el mayor asentamiento chabolista de la ciudad, reconvertido en un campo de refugiados, donde habitan familias migrantes y nacionales. Personas que, no hace tanto tiempo, cre&iacute;an que nunca podr&iacute;an ser expulsadas de sus viviendas. 
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a son m&aacute;s, pero nos decimos que est&aacute;n all&iacute;, habitando en un adverbio que utilizamos para alejarlos de nosotros. Sin embargo, est&aacute;n aqu&iacute;. A nuestro lado. Son el reflejo de lo que nos espera si seguimos aceptando el deterioro de nuestras condiciones materiales como si fuera inevitable. Pero no reaccionamos. Porque, como dice Byung-Chul Han, ya no tenemos tiempo para pensar. O, mejor dicho, nos han convencido de que no lo tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, dice el fil&oacute;sofo coreano, parece que la revoluci&oacute;n hoy es imposible. Sabemos que la l&oacute;gica algor&iacute;tmica nos empuja a no mirarnos, a no tocarnos y a no escucharnos. Empecemos desconectando los m&oacute;viles. Volvamos a mirarnos, a escucharnos. Solo as&iacute; oiremos la voz de quienes piden ayuda antes de que sea demasiado tarde. De quienes habitan en ese &lsquo;all&iacute;&rsquo; que los expulsa y nos separa. Porque la Val&egrave;ncia que queremos construir comienza diciendo &lsquo;aqu&iacute;&rsquo;. Empecemos la revoluci&oacute;n. Cambiemos el adverbio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cambiemos-adverbio_129_13347065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 08:34:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cambiemos el adverbio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reventar Benicalap]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reventar-benicalap_129_13317737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un a&ntilde;o lleva el PP valenciano aplazando el congreso en el que tienen que renovar a los dirigentes y dar voz a la militancia. &ldquo;Ya vendr&aacute; lo interno&rdquo;, ha dicho la alcaldesa de Val&egrave;ncia, Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;, sobre un asunto que para el funcionamiento de los partidos pol&iacute;ticos es de suma importancia porque es el indicativo de su salud democr&aacute;tica. Pero ella, tan acostumbrada a los dedazos internos, prefiere aplazar el c&oacute;nclave que dar la oportunidad a la militancia de pronunciarse.&nbsp;&nbsp;&iquest;Qui&eacute;n sabe, igual espera la intervenci&oacute;n digital de la direcci&oacute;n nacional para definir qu&eacute; candidata ser&aacute; en 2027?
    </p><p class="article-text">
        De momento, lo que s&iacute; sabemos es qu&eacute; alcaldesa es. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de su investidura, Val&egrave;ncia no tiene nada que celebrar. Igual piensa que puede tratar a los vecinos y vecinas con el mismo desprecio que a su militancia. Por eso, niega la participaci&oacute;n en los desarrollos urban&iacute;sticos clave como el PAI del Grao, donde ha cambiado vivienda p&uacute;blica y el gran delta verde por especulaci&oacute;n, coches y asfalto. Igual que con el Corredor Verde. M&aacute;s de 40.000 personas exigen que las v&iacute;as del tren sean sustituidas por un jard&iacute;n, pero ella les da la espalda.&nbsp;Porque tres carriles de tr&aacute;fico, por mucho que intenten manipular, se parecen m&aacute;s a una autov&iacute;a gris que a un pulm&oacute;n verde. 
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos qu&eacute; piensa su concejal estrella sobre la participaci&oacute;n ciudadana. &laquo;Las asociaciones de vecinos son unos se&ntilde;ores que se han reunido y han decidido que son asociaciones de vecinos&raquo;, solt&oacute; Jos&eacute; Mar&iacute; Olano en un pleno para cuestionarlas. Pero no hizo m&aacute;s que verbalizar lo que piensa Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Al menos &eacute;l fue sincero.
    </p><p class="article-text">
        Ella ha desmantelado las reuniones interconcejal&iacute;as que se celebraban en barrios como Orriols y la Malva-rosa con nocturnidad y alevos&iacute;a. Por no hablar de las Juntas de Distrito, donde los grupos de trabajo han dejado de funcionar para vaciar de contenido unos &oacute;rganos que deber&iacute;an servir para fomentar la participaci&oacute;n vecinal.
    </p><p class="article-text">
        La vimos anteponer la defensa de Carlos Maz&oacute;n a las v&iacute;ctimas de la dana en la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n del Congreso, donde compareci&oacute; cargada de mentiras. El plan de inundaciones establece que ten&iacute;a que vigilar aguas arriba, nada le imped&iacute;a enviar efectivos a ayudar a los municipios afectados, no evacu&oacute; de manera preventiva Pinedo ni estuvo a la altura de la cat&aacute;strofe. Fue la primera en salir a aplaudir a Maz&oacute;n y a d&iacute;a de hoy sigue negando a las v&iacute;ctimas el reconocimiento de su ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el talante de una persona que gobierna con Vox y que lo primero que hizo al tomar posesi&oacute;n fue retirar la bandera arco&iacute;ris del balc&oacute;n municipal. Y no vale parapetarse tras cuestiones administrativas, podr&iacute;a haberla dejado, pero prefiri&oacute; retirarla. Por eso, no es de extra&ntilde;ar que nos salten las alarmas cuando vemos que las obras de la calle Col&oacute;n comienzan, pr&aacute;cticamente, la misma semana que tendr&aacute; lugar la celebraci&oacute;n del Orgullo. Otra manifestaci&oacute;n que la alcaldesa pretende deslucir cuando no boicotear. Como intent&oacute; con la del 8M a cuenta de un castillo de fuegos artificiales o las de los profesores dejando que el tr&aacute;fico circulase para entorpecer la marcha. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No puede enga&ntilde;ar a todo el mundo todo el tiempo y su tiempo se agota. A finales de marzo dijo: &ldquo;Va a ser muy dif&iacute;cil abrir un solo apartamento m&aacute;s&rdquo;. Pues es tan f&aacute;cil como que Atitlan, tal y como revel&oacute; en este diario el periodista Carlos Navarro, ya tiene la licencia para que las torres del Nou Mestalla alberguen un hotel de 245 habitaciones y 650 apartamentos tur&iacute;sticos en Benicalap. Los vecinos y vecinas que llevan a&ntilde;os sufriendo la paralizaci&oacute;n de las obras ver&aacute;n antes las m&aacute;s de 1000 plazas hoteleras que la construcci&oacute;n del m&aacute;s que esperado polideportivo. </span>
    </p><p class="article-text">
        Lo que describo en este art&iacute;culo es una realidad clara. Catal&aacute; no solo evita la participaci&oacute;n dentro de su partido, sino tambi&eacute;n en la ciudad; prioriza intereses privados frente al inter&eacute;s general y gobierna desde la confrontaci&oacute;n con los movimientos vecinales y sociales. Se ha propuesto convertir Val&egrave;ncia en un tablero de Monopoly donde todo est&aacute; en venta y sobre el que planean los fondos buitre. La pregunta ya no es qu&eacute; ciudad quiere construir, porque eso hace tiempo que lo sabemos. La cuesti&oacute;n es qu&eacute; barrio ser&aacute; el siguiente en pagar las consecuencias. Todas las se&ntilde;ales apuntan a que ahora quiere reventar Benicalap.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reventar-benicalap_129_13317737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 11:07:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reventar Benicalap]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Ortí  ni Catalá son Thatcher, ni los docentes mineros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/orti-catala-son-thatcher-docentes-mineros_129_13293444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Jes&uacute;s Civera siempre me recomienda buenas lecturas. Libros que abren la mirada y ayudan a desenredar el enmara&ntilde;ado ovillo en que se ha convertido el mundo. Compartir conocimiento es un acto de generosidad cada vez m&aacute;s raro. Sobre todo, en una &eacute;poca dominada por el ego&iacute;smo salvaje que cabalga a lomos del tecnobsolutismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esto no son conjeturas, son conclusiones. Lo extraigo de los &uacute;ltimos ensayos que me aconsej&oacute; Civera: El fuego de la libertad, de Wolfang Eilenberg, y Tecnoabsolutismo global, de Arturo Gradol&iacute;. En ambos, un nombre se repite. El de una mujer que exalt&oacute; el individualismo y el ego&iacute;smo como virtudes. Puso el mercado por encima de la comunidad. Fue enemiga del Estado del Bienestar y amante del capitalismo libertario. Abri&oacute; caminos a otras mujeres desde un profundo machismo al tiempo que defendi&oacute; el aborto y la libertad sexual, inspirando al movimiento LGTBI a pesar de su manifiesta homofobia. 
    </p><p class="article-text">
        Vivi&oacute; bajo los totalitarismos y las guerras mundiales, entre la desesperaci&oacute;n y la deshumanizaci&oacute;n. Y ahora sobrevive a su muerte como fuente de inspiraci&oacute;n de la administraci&oacute;n Trump y empresarios como Elon Musk o Peter Thiel. Su obra <em>El Manantial</em> es la biblia del Objetivismo, como denomin&oacute; a su teor&iacute;a filos&oacute;fica, y -aqu&iacute; me permito una licencia literaria- seguro que estuvo en la mesilla de noche de Ronald Reagan y de Margaret Thatcher. Adem&aacute;s del informe Ridley, la Dama de Hierro bien pudo inspirarse en Ayn Rand para desmantelar el Estado del Bienestar siguiendo el manual del neoliberalismo extremo. Recortes, privatizaciones y desregulaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Y sigo con la ficci&oacute;n porque me imagino a Carmen Ort&iacute; y a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; viendo Billy Elliot.&nbsp;No por el chico, sino por las manifestaciones que discurren al fondo, como un decorado m&oacute;vil que act&uacute;a como un personaje m&aacute;s de la historia. Ellas se ven ah&iacute;, como la Thatcher de 1984 que consigui&oacute; vencer a los sindicatos mineros a los que calific&oacute; como &ldquo;el enemigo interno, que es m&aacute;s dif&iacute;cil de combatir y m&aacute;s peligroso para la libertad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Billy Elliot se recrea la batalla de Orgreave donde cientos de mineros fueron heridos, detenidos y acusados de des&oacute;rdenes. Una escena que pudo inspirar la misiva de la alcaldesa de Val&egrave;ncia pidiendo el desalojo de la acampada de docentes de la Plaza del Ayuntamiento. Porque para Catal&aacute; los docentes son como los personajes de la pel&iacute;cula brit&aacute;nica que est&aacute;n en un segundo plano, a los que ni siquiera se digna a mirar, como sucedi&oacute; en la procesi&oacute;n del Corpus. 
    </p><p class="article-text">
        Pero est&aacute;n ah&iacute;. Siguen en pie las reivindicaciones frente a los recortes y el desprecio hacia la educaci&oacute;n p&uacute;blica. El largo a&ntilde;o de huelga minera se sald&oacute; con m&aacute;s de diez mil mineros detenidos y alrededor de cuatro mil condenados en los tribunales. En la Comunitat Valenciana, mal que le pese al president de la Generalitat, a la Consellera de Educaci&oacute;n y a la alcaldesa de Val&egrave;ncia, la huelga est&aacute; desarroll&aacute;ndose con ejemplaridad. Los profesores y las profesoras est&aacute;n dando una lecci&oacute;n tambi&eacute;n con sus movilizaciones. Y, adem&aacute;s, han conseguido que la sociedad valenciana tome conciencia del sacrificio que est&aacute;n haciendo para defender lo p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Cerrar una mina, matar una comunidad&rsquo;, fue uno de los lemas de las protestas de 1984. M&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s sigue vigente lo que subyace a esas palabras que preconizaban la brutal crisis social que sobrevino al Reino Unido, tras la etapa Thatcher, en forma de deterioro de los servicios p&uacute;blicos, el paro desbocado y la quiebra de miles de familias. La filmograf&iacute;a brit&aacute;nica sobre esta etapa es prol&iacute;fica y no es necesario enumerar sus t&iacute;tulos. 
    </p><p class="article-text">
        Deteriorar la educaci&oacute;n p&uacute;blica tambi&eacute;n es un ataque a la comunidad. El PP lo sabe y nosotros tambi&eacute;n. Pero no est&aacute; de m&aacute;s recordarles a Carmen Ort&iacute; y Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; que la historia ya nos la sabemos. Que no pueden silenciar las protestas, ni negarse a hablar con la comunidad educativa que ha decidido aplazar la huelga a septiembre, ante las reiteradas tomaduras de pelo de la Generalitat Valenciana. Esperemos que esta tregua sirva para que Ort&iacute; y Catal&aacute; se den cuenta de que ni ellas son Margaret Tatcher, ni los docentes son los mineros. Y, por cierto, tampoco P&eacute;rez Llorca es Ronald Reagan.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/orti-catala-son-thatcher-docentes-mineros_129_13293444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 09:58:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ni Ortí  ni Catalá son Thatcher, ni los docentes mineros]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catalá, los profesores también son vecinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-profesores-son-vecinos_129_13273830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser un guion de Azcona y Berlanga. Un cap&iacute;tulo de los gui&ntilde;oles, aunque hace mucho tiempo que cancelaron el programa. O qui&eacute;n sabe si terminar&aacute; sirviendo de inspiraci&oacute;n para los guionistas de Pol&ograve;nia: una alcaldesa que lo mismo reivindica a Franco en una entrevista que intenta boicotear una manifestaci&oacute;n democr&aacute;tica en defensa de la educaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Se mire como se mire, lo que lleva haciendo Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; durante las cuatro semanas que dura ya la huelga educativa es inadmisible. Por incapacidad o tacticismo, intenta ponerse de perfil y, adem&aacute;s, enreda constantemente sobre cuestiones f&aacute;ciles de contrastar consultando las redes sociales, la web municipal o la hemeroteca.
    </p><p class="article-text">
        Me explico. En las primeras manifestaciones educativas, Catal&aacute; apost&oacute; por la crispaci&oacute;n. Igual que hizo con la manifestaci&oacute;n convocada contra la guerra, el Ayuntamiento decidi&oacute; no ordenar el tr&aacute;fico para que manifestantes y conductores acabaran enfrent&aacute;ndose en la calzada. En cuanto los v&iacute;deos del caos se hicieron virales, intent&oacute; se&ntilde;alar a la Delegaci&oacute;n del Gobierno, como si la gesti&oacute;n del tr&aacute;fico fuera competencia de la Polic&iacute;a Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Pero las mentiras tienen las patitas muy cortas. Un tuit de la propia Polic&iacute;a Local de Val&egrave;ncia, publicado el pasado 2 de junio, reconoc&iacute;a que trabajan &ldquo;para garantizar y compatibilizar el ejercicio del derecho a la manifestaci&oacute;n y la movilidad de la ciudad&rdquo;. Es decir, dejaba en evidencia a la alcaldesa.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, solo hace falta entrar en la web municipal para consultar las competencias del Ayuntamiento y corroborar &mdash;&iexcl;oh, chorprecha!&mdash; que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; deleg&oacute; en un concejal la gesti&oacute;n de Movilidad, Espacio P&uacute;blico y Polic&iacute;a Local. As&iacute; que Jes&uacute;s Carbonell solo tendr&iacute;a que hablar consigo mismo para coordinarse.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; la hemeroteca, esa gran olvidada. Nunca podr&eacute; entender c&oacute;mo el mismo periodista  que en julio de 2011 pudo escribir una cr&oacute;nica sobre el desalojo pac&iacute;fico de la acampada del 15M en la plaza del Ayuntamiento liderado por la Polic&iacute;a Local hoy escriba exactamente lo contrario. Me resisto a pensar que se trate de una estrategia deliberada de manipulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tampoco encuentro muchas alternativas para explicar c&oacute;mo se puede publicar una cosa y la contraria sin que el objetivo sea proteger a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Ocultar su incapacidad para gestionar o su decisi&oacute;n consciente y voluntaria de hacer las cosas mal. Aquello de &ldquo;cuanto peor, mejor&rdquo; que populariz&oacute; M. Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        En cuatro semanas no ha sido capaz de pronunciarse sobre la huelga educativa. Ni una sola palabra de apoyo a las reivindicaciones de unos docentes que han salido a las calles no para pedir una subida salarial, sino para mejorar las condiciones en las que nuestros hijos e hijas aprenden. Nos toman por ignorantes si creen que no sabemos que detr&aacute;s de la negativa a bajar ratios o mejorar los centros p&uacute;blicos est&aacute; la defensa de los intereses de la educaci&oacute;n privada y concertada.
    </p><p class="article-text">
        Es negocio. Y de eso la derecha sabe mucho. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; tambi&eacute;n. Basta recordar las permutas de suelo o las adjudicaciones para construir vivienda. Para eso s&iacute; demuestra habilidad. Sin embargo, no la tiene para interceder ante Juanfran P&eacute;rez Llorca y conseguir que se siente a negociar con los sindicatos. Igual que tampoco tiene problema en se&ntilde;alar constantemente a la Delegaci&oacute;n del Gobierno cada vez que ella misma genera un conflicto, evidenciando que Pilar Bernab&eacute; le pone especialmente nerviosa.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; es como la Plaza de la Virgen se ha convertido en el espejo donde se refleja la verdadera forma de entender la ciudad de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Ha hablado con el Arzobispado, pero no con los docentes. Se preocupa por las molestias al Corpus y al turismo, pero no por las razones que han llevado a decenas de personas a acampar en la plaza.
    </p><p class="article-text">
        Catal&aacute; tiene que asumir de una vez su responsabilidad y dejar de mentir sobre las competencias municipales. Ella misma se ha desmentido, dejando en evidencia que la gesti&oacute;n del espacio p&uacute;blico es competencia del Ayuntamiento. Ha preferido recurrir a la ordenanza de Parques y Jardines para desalojar la plaza antes que sentarse a dialogar con quienes est&aacute;n defendiendo el futuro de nuestros hijos e hijas.
    </p><p class="article-text">
        Porque gobernar una ciudad va de eso y no de dividirla entre vecinos buenos y vecinos malos. Entre quienes merecen ser escuchados y quienes pueden ser ignorados. Las familias que llevamos a nuestros hijos e hijas a la escuela p&uacute;blica somos sus vecinas. Los profesores y las profesoras, tambi&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-profesores-son-vecinos_129_13273830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 19:16:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Catalá, los profesores también son vecinos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[València necesita pilarear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/valencia-necesita-pilarear_129_13252096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En estos tiempos que corren, cargados de odio y agresividad, alimentados por la polarizaci&oacute;n de quienes tienen el insulto por argumento y la mentira por bandera, se abre camino una v&iacute;a necesaria. Vital. Fundamental para que la ciudadan&iacute;a no desespere entre tanta crispaci&oacute;n y tanta pol&iacute;tica cazcalera que anda de un lado para otro sin hacer nada.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso de una Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; que no gobierna, cazcalea y por eso el informe anual de Quejas y Sugerencias refleja un aumento del 28 por ciento de las quejas. Mientras, la crisis de la vivienda se desboca y los apartamentos tur&iacute;sticos siguen expulsando vecinos, la UCO vuelve a entrar en el Ayuntamiento y a ella le abre una investigaci&oacute;n la Fiscal&iacute;a. Siguiendo el verbo que tan bien la define, podemos decir que lleva tres a&ntilde;os <em>cataleando</em>.&nbsp;Paseando la vara de mando por las calles de una ciudad que le es ajena porque lleva menos a&ntilde;os viviendo en ella que muchas de las personas que intentan regularizar su situaci&oacute;n a pesar de las trabas municipales.
    </p><p class="article-text">
        En tres a&ntilde;os no ha sacado adelante ning&uacute;n proyecto nuevo y sigue viviendo de rentas del Gobierno anterior. Y todo lo que toca acaba desfigurado: P&eacute;rez Gald&oacute;s, la Plaza del Ayuntamiento, el Corredor Verde, el Delta Verde. En las supermanzanas de Orriols y La Petxina los vecinos y vecinas denuncian c&oacute;mo los coches se han apoderado del espacio conquistado para las personas. 
    </p><p class="article-text">
        La Casa del Relojero, las viviendas de Tapiner&iacute;a, San Vicente de la Roqueta, tres a&ntilde;os cerrados. La Ceramo, la biblioteca de la Malvarrosa, el plan de Casitas Rosas, olvidados. El Bulevar Cultural, la Avenida de la Malvarrosa o Ausi&agrave;s March, en una papelera mientras la ciudad se llena de coches, vac&iacute;a los alcorques y embrutece las calles de los barrios.
    </p><p class="article-text">
        Lo que esta alcaldesa paracaidista, que cay&oacute; en Val&egrave;ncia como podr&iacute;a haber aterrizado en Cartagena, Boadilla o en la Generalitat Valenciana, est&aacute; haciendo con una ciudad abierta, divertida y genial es convertirla en un espejo rancio de s&iacute; misma. Tras el intento de cerrar el acento hay mucho m&aacute;s que terraplanismo ling&uuml;&iacute;stico y postureo. Porque hay que recordar que tanto cuando fue alcaldesa de Torrent como la consellera que quit&oacute; las becas de comedor y dijo a las familias que llevaran la comida de sus hijos e hijas en fiambreras, su acento era otro. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella Mar&iacute;a Jos&eacute; que ped&iacute;a perd&oacute;n por hablar valenciano en los actos p&uacute;blicos escrib&iacute;a su apellido con acento abierto. Entonces era Catal&agrave;. Pero cuando en 2018 se empadron&oacute; en esta ciudad lo cambi&oacute; por Catal&aacute;. Toda una declaraci&oacute;n de intenciones de lo que se nos ven&iacute;a encima.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n nos iba a decir que &iacute;bamos a escuchar comparar la homosexualidad con enfermedades, reducir el feminismo a ser madre, hermana e hija, borrar las pol&iacute;ticas dirigidas a las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero o entregar premios literarios a maltratadores condenados? &iquest;O liderar el boicot a la regularizaci&oacute;n de las personas migrantes que viven en nuestra ciudad y llenar el cauce del T&uacute;ria de estanques antipobres? &nbsp;Una cuesti&oacute;n sobre la que me gustar&iacute;a conocer la opini&oacute;n de Adela Cortina, porque apesta a aporofobia institucional.
    </p><p class="article-text">
        Y frente a una alcaldesa que <em>catalea</em>, llega Pilar Bernab&eacute;. Una mujer que naci&oacute; en Val&egrave;ncia y la vive cada d&iacute;a, en cada una de sus facetas, sin sectarismos ni exclusiones. Esto es lo que la conecta con la vida de sus barrios. Pilar representa la pol&iacute;tica que resuelve y que gestiona. La que no se esconde en los momentos m&aacute;s duros. La que nunca se pone de perfil.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad necesita respirar con calma. Recuperar el sentido com&uacute;n, fortalecer la convivencia y los consensos. Bajar el volumen de las discusiones y apagar los insultos. Pasar p&aacute;gina al odio y a la polarizaci&oacute;n. Urge recuperar la confianza. La ciudad. Los barrios. Las personas. Val&egrave;ncia necesita volver a parecerse a s&iacute; misma y eso pasa por sonre&iacute;r, abrazar y cuidar. Por dejar de <em>catalear</em> y empezar a <em>pilarear.</em> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/valencia-necesita-pilarear_129_13252096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 16:54:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[València necesita pilarear]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gracias por no dejar de pelear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gracias-no-pelear_129_13226040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Maria Leusa es una l&iacute;der ind&iacute;gena del pueblo Munduruku. Una mujer menuda que no teme a los garimpeiros que incendian su casa y la amenazan de muerte. Su voz se alza sobre el miedo, consciente de que el mercurio que la miner&iacute;a ilegal vierte sobre el r&iacute;o Tapaj&oacute;s est&aacute; matando los peces y envenenando la sangre de su pueblo. La sangre que recorre las venas de este linaje guerrero que siempre ha convivido en armon&iacute;a con la Amazonia brasile&ntilde;a y ahora est&aacute; en peligro. El &uacute;tero y la leche de las mujeres est&aacute;n enfermos y transmiten el mercurio a sus hijos e hijas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si dejamos de pelear lo perderemos todo&rdquo;, explica Maria Leusa mientras amamanta a su hijo en una entrevista colgada en YouTube. La frase es corta. No necesita m&aacute;s palabras para atravesar el Amazonas, sobrevolar oc&eacute;anos y volverse universal. Para convertirse en un eco que resuena all&iacute; donde la gente se une para defender sus derechos y frenar a quienes quieren convertir la vida en mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Salvando las distancias y los contextos, bien podr&iacute;a ser tambi&eacute;n el grito de resistencia del barrio de Orriols, donde las vecinas y vecinos son un ejemplo de lucha imaginativa. Con su &uacute;ltima acci&oacute;n han dado la campanada al elaborar un libro que recoge los incumplimientos del Ayuntamiento con el barrio bajo el t&iacute;tulo&nbsp;<em>Cuentos para Orriols</em>. Con t&iacute;tulos tan originales como&nbsp;<em>Orriols y los tres mil cerditos</em>,&nbsp;<em>La vecina y los lobos</em>&nbsp;o&nbsp;<em>El libro de la selva sin &aacute;rboles</em>&nbsp;denuncian el abandono y la falta de di&aacute;logo con el Gobierno de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Vox.
    </p><p class="article-text">
        Pero el eco de Leusa tambi&eacute;n est&aacute; en la voz de la comunidad educativa que recorre las calles en defensa de la escuela p&uacute;blica. Exigen devolver el valenciano a las aulas, ratios m&aacute;s bajas, recursos suficientes e infraestructuras dignas. Reclaman adem&aacute;s la recuperaci&oacute;n de los presupuestos recortados que dejaron en un caj&oacute;n el Plan Edificant y numerosos proyectos de renovaci&oacute;n de centros acordados con las familias.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso del Max Aub, en Val&egrave;ncia. En 2022 se aprob&oacute; un plan elaborado junto a padres, madres, alumnado y profesorado. En 2023 PP y Vox ganaron las elecciones. Desde entonces no se sabe nada. Cada dos por tres se desprenden cascotes de la fachada; el edificio contin&uacute;a sin ascensor y no garantiza el acceso universal; la falta de confort clim&aacute;tico obliga a soportar temperaturas insoportables; y los espacios exteriores necesitan m&aacute;s zonas verdes. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as comen hacinados en el comedor. No tienen gimnasio, mientras las aulas en general y las UECO en particular est&aacute;n desbordadas.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que sucede en centros de Val&egrave;ncia, donde las familias no pueden esperar ning&uacute;n apoyo de quien antes de ser alcaldesa fue la consellera de Educaci&oacute;n que elimin&oacute; becas de comedor y aconsej&oacute; a las familias llevar la comida de sus hijos e hijas en fiambreras. Esta es Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Y esta es la realidad que denuncian los profesores de toda la Comunitat Valenciana, que han decidido alzar su voz y tomar las calles. Porque la extraordinaria movilizaci&oacute;n que ha colapsado Val&egrave;ncia busca proteger a nuestros hijos e hijas frente a una situaci&oacute;n de abandono que se agrava en municipios afectados por la dana y todav&iacute;a pendientes de reparaciones.
    </p><p class="article-text">
        La excusa de la falta de recursos del Consell es un insulto. El gobierno valenciano asegura que las reivindicaciones docentes supondr&iacute;an 2.400 millones de euros, pero ha rechazado 3.669 millones ofrecidos por el Gobierno de Espa&ntilde;a para incrementar los recursos. El PP dice no por puro tacticismo partidista, de la misma manera que aplica regalos fiscales a las rentas m&aacute;s altas desde 2023. Con Maz&oacute;n, P&eacute;rez Llorca y Vox, hemos perdido 1.500 millones de euros, a raz&oacute;n de 370 millones al a&ntilde;o. Y por si faltaba algo, el Consell pone sobre la mesa una subida salarial de 75 euros para los profesores, mientras en la Diputaci&oacute;n le han doblado el salario a la pareja de P&eacute;rez Llorca por la v&iacute;a de &ldquo;urgente necesidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre la misma cantinela. Cuando la derecha dice que va a quitar millones del presupuesto, lo que en realidad est&aacute; diciendo es que va a recortar en Educaci&oacute;n y Sanidad. Hoy salimos a la calle a gritar por lo que perdimos en las urnas, pero a un a&ntilde;o de las elecciones no debemos olvidar que defender una educaci&oacute;n p&uacute;blica de calidad es defender un sistema fiscal justo y progresivo. Es defender el futuro de nuestros hijos e hijas. Es defender la igualdad y el progreso. Por eso, como madre quiero dar las gracias al profesorado que nos ha abierto los ojos y sigue la huelga porque si&nbsp;<em>dejamos de pelear lo perderemos todo</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gracias-no-pelear_129_13226040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 08:34:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gracias por no dejar de pelear]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pregunta que Vito Quiles no le hará a María José Catalá]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/pregunta-vito-quiles-no-le-hara-maria-jose-catala_129_13199108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Sois demasiado j&oacute;venes para recordar que, en la inauguraci&oacute;n de la Exposici&oacute;n del Ninot de 2023, tres pendencieros acosaron al Gobierno municipal y a las Falleras Mayores de Val&egrave;ncia. La bronca, a las puertas del Museo de las Ciencias, fue violenta, pero fugaz. Aparecieron de la nada, encendieron la c&aacute;mara y empezaron a disparar insultos contra una comitiva at&oacute;nita. Fueron unos minutos intensos e interminables. De repente, el fuego ces&oacute;. Apagaron la c&aacute;mara y se marcharon.
    </p><p class="article-text">
        Pero yo les segu&iacute;, m&oacute;vil en mano. Entre risas comentaban la gresca. Parec&iacute;a que deambulaban sin rumbo, pero nada m&aacute;s lejos de la realidad. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Carlos Maz&oacute;n, todav&iacute;a candidatos, les esperaban estrat&eacute;gicamente alejados de la bulla. <em>&iquest;Qu&eacute; tal ha ido, Javier? &iexcl;Cu&aacute;nto tiempo, Ricardo! T&uacute; tambi&eacute;n has venido, Cristina</em>. Recreo las palabras, pero no el tono. En la imagen se ve c&oacute;mo se saludan con la complicidad de quienes se conocen bien. 
    </p><p class="article-text">
        En el v&iacute;deo puede escucharse a Javier Negre dirigi&eacute;ndose al c&aacute;mara: &ldquo;Esto no se graba&rdquo;. Pensaba que estaba entre amigos hasta que se percat&oacute; de mi presencia. Entonces, el agitador ultra vino a increparme. Tras &eacute;l se situaron los otros dos pandilleros. Tambi&eacute;n Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; me dirigi&oacute; unas palabras. Sab&iacute;an que les hab&iacute;a pillado. Era evidente que Catal&aacute; y Maz&oacute;n estaban esperando a los alborotadores para celebrar la bronca, cuando su lugar deb&iacute;a estar en la comitiva oficial. Todo estaba preparado. Todo estaba coordinado. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo ha pasado. La relaci&oacute;n se ha mantenido. A Negre lo hemos visto en Fallas por el Ayuntamiento y dando palmaditas a Carlos Maz&oacute;n en la puerta de un CECOPI. Por si faltaban m&aacute;s elementos para consolidar el v&iacute;nculo, acaba de aparecer una nueva pieza de este engranaje entre el Partido Popular valenciano y los pseudomedios de comunicaci&oacute;n ultras. Alma Alfonso, la diputada que abri&oacute; las puertas de su despacho a Vito Quiles para que se grabara v&iacute;deos contra el presidente del Gobierno, su esposa y los periodistas. 
    </p><p class="article-text">
        Alfonso es una persona del c&iacute;rculo de confianza de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Tanto es as&iacute; que se ha publicado que la alcaldesa de Val&egrave;ncia anda intrigando para promocionarla en el Congreso de los Diputados. De hecho, le ha encargado que presente en solitario una iniciativa parlamentaria sobre el soterramiento de las v&iacute;as de Serrer&iacute;a, el tema estrella con el que la primera edil intenta extender una cortina de humo para tapar que lleva tres a&ntilde;os de par&aacute;lisis. 
    </p><p class="article-text">
        Porque a nadie se le escapa que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; no despega. Vive en una crisis permanente. Cuando no es Vox, son sus concejales. Y ahora, de nuevo, su entorno m&aacute;s cercano vuelve a colocarla en el foco cuando todav&iacute;a no se ha sacudido ni el caso Olano ni la investigaci&oacute;n de Anticorrupci&oacute;n sobre ella y otras dos concejalas. Por alguna raz&oacute;n, ning&uacute;n agitador ultra se ha apostado en la puerta consistorial para preguntar por todo ello a Catal&aacute;. En cambio, s&iacute; se sent&oacute; c&oacute;modamente en la silla de Alma Alfonso. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora se la conoce por acoger al acosador ultra, pero en Val&egrave;ncia ya ten&iacute;amos noticias sobre su existencia. Casualmente, la empresa de su marido fue la &uacute;nica candidata para quedarse con un <span class="highlight" style="--color:white;">contrato de adjudicaci&oacute;n de suelo p&uacute;blico para vivienda p&uacute;blica. Un pelotazo urban&iacute;stico en toda regla por valor de 300 millones de euros construido sobre suelos afectados </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>por la dana</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en La Torre-Faitanar, donde estaba previsto un edificio de 20 alturas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un negocio redondo que no cuadr&oacute; porque los socialistas denunciaron que todo el proceso estaba plagado de irregularidades. Lo parad&oacute;jico de este caso es que, si era tan urgente construir sobre estas parcelas, &iquest;por qu&eacute; el Ayuntamiento no ha vuelto a licitar el contrato? Una pregunta inc&oacute;moda que ni Vito Quiles ni Javier Negre le har&aacute;n. </span>Porque es evidente que a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; la urgencia le desaparece cuando no hay amigos a quienes adjudicar el negocio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/pregunta-vito-quiles-no-le-hara-maria-jose-catala_129_13199108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 10:02:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La pregunta que Vito Quiles no le hará a María José Catalá]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catalá no gobierna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-no-gobierna_129_13171818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Gracias a Laura he descubierto una palabra nueva y antes de que la RAE la incluya en su lista negra quiero compartirla. Si conseguimos que se use, la salvaremos de la hoguera de la obsolescencia que est&aacute; erosionando todo, incluido el lenguaje. As&iacute; que lanc&eacute;monos al rescate. Porque en este contexto en el que la neolengua se ha convertido en una amenaza democr&aacute;tica, urge salvar palabras. 
    </p><p class="article-text">
        Arturo Gradol&iacute; lo analiza en Tecno Absolutismo Global, donde actualiza a Orwell y advierte de que el lenguaje t&eacute;cnico est&aacute; sustituyendo a la deliberaci&oacute;n democr&aacute;tica, cambiando c&oacute;mo hablamos y qu&eacute; podemos pensar. &ldquo;Al eliminar palabras, se eliminan ideas; al simplificar el vocabulario, se simplifica el pensamiento&rdquo;, escribe. 
    </p><p class="article-text">
        Recomiendo su lectura para entender c&oacute;mo la f&oacute;rmula de dominaci&oacute;n impulsada por la ultraderecha &ldquo;no necesita abolir formalmente la democracia para vaciarla de contenido&rdquo;. Se abre camino &ldquo;sin trauma, como un hecho inevitable&rdquo;. As&iacute; funciona esta estrategia en la que el algoritmo reemplaza al lenguaje y nos roba las palabras con las que nombramos las cosas. Pero no sigo con el <em>spoiler</em>. Como la Fira del Llibre est&aacute; a la vuelta de la esquina, invito a buscarlo entre las novedades editoriales. 
    </p><p class="article-text">
        Al grano. De lo que aqu&iacute; se trata es de salvar una palabra que define a la perfecci&oacute;n la deriva a la que Val&egrave;ncia est&aacute; sometida desde hace casi tres a&ntilde;os. En franc&eacute;s existe la expresi&oacute;n <em>laissez faire, laissez passer, le monde va de lui m&ecirc;me</em>. En castellano es m&aacute;s sencillo. No hace falta una frase para definirla. Basta con pronunciar cazcalear para que un mundo de significado se abra ante nosotros. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; cazcalea. Lo dice la RAE. Se trata de una persona que &ldquo;anda de una parte a otra fingiendo hacer algo &uacute;til&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo hizo con la gesti&oacute;n de la dana. La imagen de Catal&aacute; mirando desde un puente c&oacute;mo el barro hab&iacute;a anegado La Torre y toda el &aacute;rea metropolitana es un s&iacute;mbolo de su impostura. Fallecieron 230 personas y miles resultaron afectadas. Ella decidi&oacute; encubrir a Carlos Maz&oacute;n en lugar de estar al lado de las v&iacute;ctimas. 
    </p><p class="article-text">
        A Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; parece que nada le afecta. La crisis de la vivienda est&aacute; desbocada y ella cazcalea mientras el precio se dispara en barrios vulnerables como Orriols o Torrefiel. Sucede con los apartamentos tur&iacute;sticos. El TSJCV ha anulado la moratoria mientras ella modifica los criterios de Visit Val&egrave;ncia para que parezca que se reducen los apartamentos registrados. 
    </p><p class="article-text">
        Que la ciudad est&aacute; m&aacute;s sucia es otra evidencia de su cazcaleo, aunque aqu&iacute; s&iacute; que ha tomado medidas. Ha eliminado la opini&oacute;n ciudadana sobre la gesti&oacute;n municipal del infobar&oacute;metro despu&eacute;s de que en julio la valoraci&oacute;n empeorara en todas las mediciones, con especial incidencia en la EMT. La movilidad es un caos, la ciudad est&aacute; atascada. Las masclet&aacute;s, la ZAS de Russafa, los conciertos de Les Arts&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, en apenas tres a&ntilde;os Val&egrave;ncia vuelve a asomarse a un pasado que parec&iacute;a superado. La UCO se person&oacute; en el Ayuntamiento para requerir contratos de una empresa municipal; una concejala est&aacute; pendiente de juicio por publicar tuits racistas; la Fiscal&iacute;a acaba de abrir diligencias de investigaci&oacute;n contra la propia Catal&aacute; y otras dos concejalas por presunta prevaricaci&oacute;n y tr&aacute;fico de influencias. Jos&eacute; Mar&iacute; Olano seguir&aacute; dando de qu&eacute; hablar. 
    </p><p class="article-text">
        A Lincoln se le atribuye la frase: &ldquo;puedes enga&ntilde;ar a todas las personas una parte del tiempo y a algunas personas todo el tiempo, pero no puedes enga&ntilde;ar a todas las personas todo el tiempo&rdquo;. Eso es lo le sucede a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Por eso importan las palabras. Con ellas podemos nombrar y entender lo que sucede en nuestra ciudad. Catal&aacute; no gobierna. Cazcalea. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-no-gobierna_129_13171818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 08:33:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Catalá no gobierna]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poco ha tardado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/tardado_129_13151457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Hola, soy el se&ntilde;or Lobo. Soluciono problemas&rdquo;. En la cabeza de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; debi&oacute; de sonar &lsquo;guay&rsquo;, incluso &lsquo;moderno&rsquo;, presentar a su concejal de Grandes Proyectos, Jos&eacute; Mar&iacute; Olano, como el personaje que encarna Harvey Keitel en Pulp Fiction. O tal vez fue el subconsciente el que le jug&oacute; una mala pasada y tuvo uno de esos lapsus linguae, como el de Susana Camarero llamando prostitutas a las ministras del Gobierno de Espa&ntilde;a, y en realidad a lo que se refer&iacute;a era a que iba a montar una organizaci&oacute;n criminal para la que necesitaba los servicios de personajes como el de Tarantino.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que fich&oacute; a Torrente, no a Keitel. As&iacute; que, en lugar de sacar &ldquo;el cad&aacute;ver sin cabeza metido en un coche en el garaje&rdquo; de una manera limpia y efectiva, no hace m&aacute;s que salpicar a la torrentina que se empadron&oacute; en Val&egrave;ncia el 28 de diciembre de 2018, d&iacute;a de los Santos Inocentes. Y una inocentada para las valencianas y los valencianos est&aacute; siendo su mandato.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es que, lejos de solucionar nada, Olano no para de enredar. M&aacute;s que de Proyectos, su concejal&iacute;a podr&iacute;a denominarse de los Grandes L&iacute;os o, a este paso, de los Grandes Chanchullos. Porque ahora es la Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n la que ha abierto una investigaci&oacute;n por prevaricaci&oacute;n y tr&aacute;fico de influencias a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;, a la presidenta de la Autoridad Portuaria, Mar Chao, y a otras dos concejalas del Ayuntamiento, Roc&iacute;o Gil y Paula Llobet.
    </p><p class="article-text">
        Pero quien est&aacute; en el ojo del hurac&aacute;n es &eacute;l. Los periodistas Carlos Navarro y Laura Mart&iacute;nez han publicado varios audios en los que se le escucha trasladar informaci&oacute;n a trabajadores del extinto Consorcio Val&egrave;ncia 2007 sobre una serie de plazas que se publicar&iacute;an en breve y les insta a optar a ellas. Lo que viene siendo un ama&ntilde;o en la adjudicaci&oacute;n de plazas de empleo p&uacute;blico por parte de la Autoridad Portuaria de Val&egrave;ncia, la Fundaci&oacute;n Visit Val&egrave;ncia y la Fundaci&oacute;n Deportiva Municipal.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo: enchufismo. Dedazo. Como consta en las diligencias seguidas por la Fiscal&iacute;a, el Gobierno municipal llev&oacute; a cabo una recolocaci&oacute;n arbitraria de personal p&uacute;blico del Consorcio Val&egrave;ncia 2007 mientras este se encontraba en proceso de liquidaci&oacute;n. Solo cuatro personas se beneficiaron de esta colocaci&oacute;n, en la que todos los investigados eludieron los principios de objetividad, igualdad, m&eacute;rito y capacidad que deben regir en todo proceso de selecci&oacute;n de empleo p&uacute;blico. Y es que, seg&uacute;n se ha publicado, la Fundaci&oacute;n Deportiva Municipal y Visit Val&egrave;ncia llegaron a limitar sus puestos ofertados a personal laboral del sector p&uacute;blico en activo, a pesar de que no se tiene constancia de que ello obedeciera a un criterio t&eacute;cnico o a la pr&aacute;ctica habitual de los citados organismos.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que aqu&iacute; irrumpe Olano como ese imitador chusco del se&ntilde;or Lobo que, lejos de eliminar todas las pruebas, ha protagonizado varios audios con los trabajadores del Consorcio en los que queda retratado como el intermediario para la adjudicaci&oacute;n fraudulenta de los puestos de empleo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo lo que he conseguido es sacar a provisi&oacute;n en entidades municipales hasta ahora siete plazas&rdquo; (&hellip;) &ldquo;Si alguien sigue interesado, que me lo diga en privado&rdquo;. Estas son algunas de las frases extra&iacute;das de los audios publicados por elDiario.es, de las reuniones en las que el edil de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; estar&iacute;a facilitando a los trabajadores del Consorcio informaci&oacute;n privilegiada y reservada, obtenida en el ejercicio de su cargo, con la finalidad de que optaran a las plazas que se hab&iacute;an dise&ntilde;ado para ellos.
    </p><p class="article-text">
        Es sorprendente que Jos&eacute; Mar&iacute; Olano siga ocupando su cargo de concejal del Ayuntamiento de Val&egrave;ncia. Hace un par de meses se hizo popular por manifestar en un pleno que las asociaciones de vecinos no representaban a la ciudadan&iacute;a. Tambi&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de la operaci&oacute;n de permuta que dej&oacute; sin vivienda a 39 familias que hab&iacute;an realizado una reserva en un edificio de Patraix.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se puede esperar de un concejal que accedi&oacute; al cargo ejerciendo como responsable del &aacute;rea legal de una consultora con intereses, por ejemplo, con Peter Lim? A d&iacute;a de hoy, sigue ejerciendo como abogado de su despacho sin que se sepa si sus clientes tienen relaci&oacute;n con la administraci&oacute;n, a pesar de que  tambi&eacute;n preside de la Mesa de Contrataci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y no quiero que se olvide que, en el pleno en el que se abordaron las ayudas a los afectados por la dana, en enero de 2025, fue cazado comprando vino desde su port&aacute;til durante las intervenciones. La respuesta de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; siempre ha sido respaldar a su se&ntilde;or Lobo. Ya se sabe. Hay que ser lear con quienes limpian la escena del crimen para que no acaben traicionando.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor de todo es que a nadie sorprende lo que ocurre en el Ayuntamiento de Val&egrave;ncia. Lo frustrante es que la ciudadan&iacute;a haya asumido que este es el modus operandi del PP. Lo inesperado es que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; no haya tardado ni tres a&ntilde;os en volver a situar a Val&egrave;ncia en el mapa de la corrupci&oacute;n del que tanto nos cost&oacute; salir. Y no est&aacute; recorriendo el camino sola. Vox la acompa&ntilde;a en esta competici&oacute;n por bajar Val&egrave;ncia a las cloacas. Hace un a&ntilde;o la UCO se present&oacute; en el Ayuntamiento para requerir documentaci&oacute;n de Val&egrave;ncia Activa, gestionada por los de Abascal.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que es muy dif&iacute;cil dejar la delincuencia. Influyen muchos factores que lo dificultan, como los entornos o la normalizaci&oacute;n de los actos delictivos. Pero hay quien lo intenta y lo consigue. No es imposible. Sin embargo, Catal&aacute; ha tardado demasiado poco en volver a las andadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/tardado_129_13151457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 12:43:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Poco ha tardado]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No era el calendario, era odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-calendario-odio_129_13123225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Me comentaba un amigo estos d&iacute;as que estaba enganchad&iacute;simo a la pol&eacute;mica sobre la Semana Santa de M&aacute;laga. En las redes abundaba la gente superlativamente indignada, como el humorista Manolo Sarria, por la instalaci&oacute;n de gradas a lo F&oacute;rmula 1. Denunciaban las vallas, sillas y palcos de pago que hab&iacute;an colonizado el espacio p&uacute;blico para que solo los privilegiados pudieran ver con comodidad las procesiones.
    </p><p class="article-text">
        Pero no fue el &uacute;nico debate. Doy fe de ello. El Mi&eacute;rcoles Santo se me ocurri&oacute; contar en X que mi hijo se puso la camiseta de Lamine Yamal para ir al colegio. &ldquo;Pero antes de pon&eacute;rsela, le ense&ntilde;&eacute; lo sucedido anoche en Cornell&agrave; para que entendiera en qu&eacute; no debe convertirse jam&aacute;s&rdquo;.&nbsp;<em>Poste&eacute;</em>&hellip; y se arm&oacute; la de Dios es Cristo. Ni divinidad de Cristo ni dogma de la Trinidad. Aqu&iacute; la herej&iacute;a arriana residi&oacute; en que ese d&iacute;a los colegios cerraron en buena parte del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Con lo f&aacute;cil que habr&iacute;a sido preguntar a Google en qu&eacute; comunidades aut&oacute;nomas no era lectivo ese d&iacute;a! Pero &iquest;para qu&eacute; contrastar si es m&aacute;s f&aacute;cil insultar? Al escribirlo no fui consciente de que el tuit reun&iacute;a todos los ingredientes para desatar un cisma. Deporte, islam y una mujer como autora. As&iacute; que el avispero estaba listo para que el algoritmo lo agitara. En cuesti&oacute;n de horas, una cadena de insultos me transmut&oacute; de madre contando una an&eacute;cdota a una &ldquo;bulera&rdquo;, &ldquo;feminazi&rdquo;, &ldquo;charo&rdquo; y &ldquo;fea&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de ataques contra las mujeres son una constante. Pocos d&iacute;as antes del 8M, el Ministerio de Igualdad alert&oacute; del aumento de esta violencia digital, como una estrategia organizada que busca socavar la igualdad y el pluralismo. Seg&uacute;n el informe, el 80% de las j&oacute;venes entre 16 y 24 a&ntilde;os ha sufrido acoso en redes, una cifra que se intensifica en perfiles p&uacute;blicos donde muchas mujeres han recibido incluso amenazas de muerte o violaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los discursos de odio reflejan un repunte en las redes sociales. Seg&uacute;n el Observatorio Espa&ntilde;ol del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), en febrero el 57% de los mensajes denunciados deshumanizaba a personas de origen extranjero, 14 puntos m&aacute;s que el mes anterior. Narrativas que vinculan migraci&oacute;n con amenaza y encuentran en la pol&iacute;tica o el deporte un terreno f&eacute;rtil.
    </p><p class="article-text">
        He aqu&iacute; el&nbsp;<em>quid&nbsp;</em>de la cuesti&oacute;n. Algunos campos de f&uacute;tbol se han convertido en catedrales del odio, pero tambi&eacute;n algunas instituciones p&uacute;blicas. Mientras el Gobierno de Espa&ntilde;a intenta combatirlo con herramientas como HODIO, PP y Vox aprueban una propuesta en el Congreso que liga el terrorismo con la regularizaci&oacute;n y en la Generalitat Valenciana el sustituto de Maz&oacute;n pacta con los ultras una norma urgente que vincula inmigraci&oacute;n y delincuencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero si alguien lleva la delantera es la alcaldesa de Val&egrave;ncia. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; comparte gobierno con una concejala de Vox a la que la Fiscal&iacute;a le pide tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel por publicar mensajes racistas y hom&oacute;fobos en sus redes sociales. La misma Catal&aacute; argument&oacute; que la bandera arco&iacute;ris no volver&iacute;a a ondear en el balc&oacute;n municipal el d&iacute;a del Orgullo porque&nbsp;&ldquo;no lo pone por el d&iacute;a del ELA, ni el d&iacute;a del Alzheimer, ni el d&iacute;a del c&aacute;ncer&rdquo;.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        Yo solo cont&eacute; que mi hijo se puso una camiseta para ir al colegio. Que le mostr&eacute; un v&iacute;deo para que aprendiera a respetar. Y como en esa marcha acompasada de las tropas nazis que describi&oacute; Simone de Beauvoir en su diario, el ruido se organiz&oacute; y se repiti&oacute; como parte de una estrategia que expulsa a las j&oacute;venes del espacio p&uacute;blico digital, que promueve la violencia que salta a las calles y se traduce en agresiones machistas, racistas y hom&oacute;fobas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misma estrategia que ampara el PP cada vez que pacta con Vox. Cada vez que Feij&oacute;o se sienta con Abascal o que Ayuso llena la vida p&uacute;blica de insultos y amenazas para desviar la atenci&oacute;n de su &aacute;tico o de las 7.291 personas que murieron en las residencias. Pero tambi&eacute;n nosotros, cada vez que miramos hacia otro lado en los campos de f&uacute;tbol o en las redes sociales y recurrimos a la equidistancia del &ldquo;todos polarizan&rdquo;. Porque el problema no es solo el insulto. Igual que no lo era el calendario escolar, sino quienes sostienen el odio.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-calendario-odio_129_13123225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 09:06:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No era el calendario, era odio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No fue un lapsus. Es lo que piensan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-lapsus-piensan_129_13114821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cuentan que Susana Camarero anda intentando convencer a periodistas y extra&ntilde;os de que lo de llamar prostitutas a las ministras del Gobierno de Espa&ntilde;a fue un lapsus. No s&eacute;, Ric. Un lapsus es otra cosa: decir &ldquo;&iexcl;buenos d&iacute;as!&rdquo; en lugar de &ldquo;&iexcl;buenas noches&rdquo;, llamar &ldquo;Pepito&rdquo; a &ldquo;Juanito&rdquo; o &ldquo;rosa&rdquo; a un &ldquo;clavel&rdquo;. Lo suyo es otra cosa, y m&aacute;s teniendo en cuenta de qui&eacute;n se trata.
    </p><p class="article-text">
        Porque (al menos a m&iacute; me pasa), cuando pronuncio Susana Camarero me viene a la cabeza la imagen de una persona que ejerce la pol&iacute;tica del ruido, el camorrismo y la bravuconer&iacute;a. Ella, la encubridora de Maz&oacute;n, que fue la cara y la voz de la estrategia de manipulaci&oacute;n y mentiras sobre la dana. Un m&eacute;rito que le sirvi&oacute; para que la bautizaran como la Goebbels valenciana. Camarero, la responsable de las residencias y de la teleasistencia, que el 29 de octubre de 2024 tambi&eacute;n se fue a una entrega de premios tras desconectarse el CECOPI.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello deber&iacute;a haber dimitido. Pero eso solo lo puede hacer quien tiene conciencia. Y es p&uacute;blico y notorio que el PP es experto en amparar las responsabilidades de sus cargos p&uacute;blicos. Caiga quien caiga. De lo &uacute;nico que han dimitido es de la dignidad y la decencia. As&iacute; que quien se deje enga&ntilde;ar por Susana Camarero es porque quiere, que ya somos todos mayorcitos para que nos tomen el pelo.
    </p><p class="article-text">
        Porque vamos a ver. Esta persona vuelve a actuar de la misma manera con P&eacute;rez Llorca que con Carlos Maz&oacute;n. Porque tiene que agradecer que, en lugar de cesarla, el president sustituto la haya mantenido como vicepresidenta con la cartera de Igualdad. Y, como responsable de la materia, fue la encargada de salir a defender el enchufe de la mujer de Llorca en la Diputaci&oacute;n de Val&egrave;ncia. Para tapar la mangarrufa opt&oacute; por la estrategia de decir la barbaridad m&aacute;s gorda, a la que tan aficionada es Isabel D&iacute;az Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que no puedo dejar pasar la oportunidad que me brinda este espacio para recordar que Vanesa Soler no es funcionaria de carrera desde &ldquo;hace 20 a&ntilde;os&rdquo;, como dijo el presidente de la Generalitat en Les Corts. Accedi&oacute; a su puesto de trabajo en el Ayuntamiento de Finestrat como personal eventual. Y gan&oacute; la plaza en la Diputaci&oacute;n de Val&egrave;ncia frente a tres aspirantes con m&aacute;s a&ntilde;os de antig&uuml;edad gracias a un informe a medida, como ha revelado este diario.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no fue un lapsus fruto de un mal momento. Porque situaciones dif&iacute;ciles vivimos todos y no vamos por ah&iacute; ni agrediendo ni insultando. Fue algo premeditado y meditado. Puede que no fuera consultado con ese asesor experto en la pol&iacute;tica de baja estofa que tambi&eacute;n sigue susurrando al o&iacute;do de P&eacute;rez Llorca. Susana Camarero no da puntada sin hilo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso solo puedo aplaudir la valent&iacute;a de las asociaciones y las mujeres feministas que le han dirigido un escrito para reprobar sus declaraciones. Las 125 entidades firmantes tienen claro que no es una simple salida de tono, sino que se trata de unas declaraciones que revisten una especial gravedad por tratarse de la responsable de Igualdad de la Comunitat Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones han tildado sus manifestaciones de agresi&oacute;n simb&oacute;lica y esc&aacute;ndalo institucional. Por partida doble: por un lado, ataca a las mujeres v&iacute;ctimas de la explotaci&oacute;n sexual y, por otro, supone un ataque directo al feminismo y a los principios b&aacute;sicos de la democracia, que se sostienen en el respeto, la dignidad y la igualdad ante la ley.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, a&uacute;n estoy esperando escuchar a la alcaldesa de Val&egrave;ncia reprobar a su compa&ntilde;era. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; ese d&iacute;a estaba en Les Corts ejerciendo de palmera. Sentada dos filas por detr&aacute;s de Susana Camarero, &iquest;qu&eacute; hizo cuando escuch&oacute; que la vicepresidenta del Consell llamaba prostitutas a las ministras del Gobierno de Espa&ntilde;a: aplaudir o avergonzarse? Me temo que lo primero, ella, que se autoproclama feminista.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ay, si lo fuera! Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; sabr&iacute;a que las mujeres que defienden el feminismo &ldquo;no merecen el trato despectivo que reciben casi constantemente&rdquo;, como denunci&oacute; Mar&iacute;a Cambrils, sino &ldquo;toda clase de auxilio y solidaridad, ya que batallan, inspiradas en el bien colectivo, por la raz&oacute;n y la justicia&rdquo;. Pero sabemos que ni Catal&aacute; es feminista ni lo de Camarero fue un lapsus. Dijo en voz alta lo que piensan cuando creen que nadie les escucha. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-lapsus-piensan_129_13114821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 11:45:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No fue un lapsus. Es lo que piensan]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dar voz al silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dar-voz-silencio_129_13099907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;La historia de la humanidad no se podr&aacute; escribir en tanto la educaci&oacute;n cultural de la mujer est&eacute; sujeta a restricciones, mientras no se le concedan, legal y humanamente, los mismos derechos que se reconocen para el hombre&rdquo;. Ha transcurrido m&aacute;s de un siglo desde que Mar&iacute;a Cambrils publicara Feminismo socialista en 1925, y las mujeres siguen sin tener los mismos derechos que los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Solo hay que echar una mirada al mundo que nos rodea. Mirar dentro de nuestra propia casa. En 2026, el terrorismo machista ha asesinado a 14 mujeres y tres menores. La &uacute;ltima v&iacute;ctima, una ni&ntilde;a de 3 a&ntilde;os, asesinada por su padre en Alicante. Ayuntamientos como el de Val&egrave;ncia, gobernado por Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Vox, borran todas las pol&iacute;ticas y s&iacute;mbolos que fomentan la igualdad, a&ntilde;orando la Secci&oacute;n Femenina de Falange. Ser hija, hermana y madre convierte a Catal&aacute; en feminista.
    </p><p class="article-text">
        En Sagunt, en pleno siglo XXI, una cofrad&iacute;a de hombres niega a las mujeres el derecho a participar en los actos de la Semana Santa. Es la tercera vez que las vetan. Estos santos varones se acogen a una tradici&oacute;n ancestral para dar un portazo a la igualdad. Su cofrad&iacute;a tiene 530 a&ntilde;os, como ellos. Pero el Gobierno de Espa&ntilde;a ya ha anunciado que les retirar&aacute; la declaraci&oacute;n de 'Inter&eacute;s Tur&iacute;stico Nacional' por discriminar a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que urge hablar de Mar&iacute;a Cambrils. Es una figura fundamental del feminismo en nuestro pa&iacute;s. Pero seguramente no te suene porque el franquismo se emple&oacute; a fondo en borrarla. Tanto que durante mucho tiempo se pens&oacute; que no exist&iacute;a. Que su nombre era el pseud&oacute;nimo de su esposo, Jos&eacute; Alarc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existi&oacute;. Naci&oacute; en el Cabanyal (1878), pero en su barrio nadie la recuerda. Se esfum&oacute;. Se convirti&oacute; en una sombra nocturna. En un soplo de viento entre las aireadas calles del mar&iacute;timo. Hasta que historiadoras como Ana Aguado la rescataron y la devolvieron a la vida. Gracias al estudio Mar&iacute;a Cambrils: el despertar del feminismo socialista, editado por la Universitat de Val&egrave;ncia, en el que tambi&eacute;n participan la periodista Rosa Solbes y el archivero Joan Miquel Almela, su pensamiento y su trayectoria han sido recuperados y, en 2016, el gobierno progresista dio su hombre a una calle de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        En este proceso han sido claves tambi&eacute;n las aportaciones de Ana Noguera a trav&eacute;s del poemario Mar&iacute;a Cambrils. El despertar de la conciencia (2019); la reedici&oacute;n en 2025, por parte de la Fundaci&oacute;n Pablo Iglesias, de Feminismo socialista; y el c&oacute;mic Dos dones del Cabanyal: Pepica la Pilona i Mar&iacute;a Cambrils, con guion de Josenia Salvador y dibujos de Elo&iacute;sa Blanco, que ampl&iacute;a esta recuperaci&oacute;n desde una mirada arraigada en el propio barrio.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;mic introduce adem&aacute;s un elemento clave: el Cabanyal-Canyamelar como tercer protagonista. Un barrio cuya memoria, como la de las vidas de las mujeres valientes y comprometidas que el franquismo intent&oacute; arrasar, ha sido amenazada por el olvido, la transformaci&oacute;n urbana y la especulaci&oacute;n. El barrio marinero hoy sigue resistiendo gracias a su identidad colectiva. Y hoy, gracias al trabajo colectivo, podemos reconstruir la vida de Mar&iacute;a Cambrils, recuperar su pensamiento y situarla en el lugar de la historia que le corresponde.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, el s&aacute;bado 28 una ruta recorrer&aacute; el Cabanyal-Canyamelar en busca de los pasos, las risas y los llantos de Mar&iacute;a Cambrils. Del alma colmenera que creci&oacute; en el barrio marinero. De una mujer que comparti&oacute; espacio intelectual con figuras como Pablo Iglesias Posse, Juli&aacute;n Besteiro o Indalecio Prieto. Como plantea Ana Noguera en el pr&oacute;logo de su poemario, resulta inevitable preguntarse: &iquest;c&oacute;mo es posible que una mujer que escribi&oacute; centenares de art&iacute;culos, que fue una voz p&uacute;blica reconocida, quedara en el olvido?
    </p><p class="article-text">
        La dictadura explica una parte, pero no toda. Mar&iacute;a Cambrils pag&oacute; un doble precio: ser del bando de quienes perdieron la guerra y ser mujer. Porque, mientras la memoria de muchos hombres ha sido recuperada, la de muchas mujeres sigue todav&iacute;a en la sombra. Ella misma lo expres&oacute; con claridad: &ldquo;Hoy sabemos que tampoco podr&aacute; escribirse mientras las mujeres sigan ausentes como protagonistas de esa historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, reunirnos en torno a Mar&iacute;a Cambrils es una cuesti&oacute;n de justicia. Es un acto de reparaci&oacute;n, de reconocimiento y de reivindicaci&oacute;n de las mujeres que fueron el dique de contenci&oacute;n del fascismo. Porque antes que nosotras hubo otras que lucharon contra los retrocesos democr&aacute;ticos. Por eso, este recorrido es el primero, pero no ser&aacute; el &uacute;nico. Vendr&aacute;n m&aacute;s rutas, m&aacute;s nombres y m&aacute;s historias de mujeres que contribuyeron a construir una sociedad m&aacute;s justa y feminista. Al recorrer las calles del Cabanyal-Canyamelar no solo recordaremos a Mar&iacute;a Cambrils: le devolveremos la voz a ella, pero tambi&eacute;n a todas las mujeres silenciadas. Daremos voz al silencio. Luz a la sombra a la que fueron condenadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dar-voz-silencio_129_13099907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 11:41:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Dar voz al silencio]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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