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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rosa Domínguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rosa-dominguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rosa Domínguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Salvem el sopar a la fresca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/salvem-sopar-fresca_129_13393293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los veranos de la infancia transcurr&iacute;an de la estaci&oacute;n de San Lorenzo a la de las Cadenas. Subidas al trenet, cargadas con los cenachos y las generosas fiambreras repletas de pisto de &lsquo;magro pa as&aacute;&rsquo; (transcripci&oacute;n fon&eacute;tica del extreme&ntilde;o materno) y tortillas de patatas (sin cebolla), lleg&aacute;bamos en familia a la pila de sillas de madera que nos aguardaban junto a los chiringuitos, donde mi madre y mis t&iacute;as alquilaban una cada una. Los peque&ntilde;os nos sent&aacute;bamos sobre las toallas, entre ida y vuelta al agua, con la energ&iacute;a que solo se tiene a esa edad. A mediod&iacute;a nos resguard&aacute;bamos del sol en aquellos m&iacute;ticos establecimientos asentados sobre la arena, donde entonces te dejaban comer si consum&iacute;as la bebida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la fortuna estaba de nuestra parte, nos regalaba una entrada para ir al Balneario de las Arenas. &iexcl;Menuda fiesta! Era el para&iacute;so junto al mar. Piscinas con trampolines. Una zona para hacer <em>tople</em>ss. Futbol&iacute;n. Salida directa a la playa. Un traj&iacute;n constante de idas y venidas de multitud de personas que pas&aacute;bamos los veranos atrapados en la ciudad. En aquella &eacute;poca solo ve&iacute;a felicidad en aquel entra&ntilde;able edificio que tanto a&ntilde;oro. Con el tiempo quise saber m&aacute;s y descubr&iacute; que en los a&ntilde;os 30 Val&egrave;ncia estren&oacute; unas piscinas de agua de mar y de agua dulce tan importantes que Josep Renau las inmortaliz&oacute; en el ic&oacute;nico cartel art d&eacute;co <em>Balneario de las Arenas</em>, con el imponente trampol&iacute;n como protagonista. Hoy forman parte del Registro Internacional DOCOMOMO, organizaci&oacute;n dedicada a proteger el patrimonio arquitect&oacute;nico del Movimiento Moderno. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella era solo una parte de las instalaciones concebidas para que la alta burgues&iacute;a valenciana pudiera tomar ba&ntilde;os de mar con fines curativos (talasoterapia). Cuentan las cr&oacute;nicas que su declive comenz&oacute; cuando el ferrocarril desvi&oacute; el turismo hacia las zonas costeras del norte y los pudientes fueron desplaz&aacute;ndose, cediendo su espacio a las clases populares.
    </p><p class="article-text">
        Yo no s&eacute; qu&eacute; habr&iacute;a sido de mis veranos sin el Balneario y sin las playas de la Malvarrosa y las Arenas. Sin el traqueteo del trenet que se abr&iacute;a paso entre la huerta sobre la que se levantan los campus universitarios. Las puertas de los vagones abiertas, las ventanas bajadas. El ardiente sol del verano iluminaba el paisaje y dulcificaba los inc&oacute;modos bancos de madera sobre los que viaj&aacute;bamos. Raro era el trayecto en el que no aparec&iacute;a alguien tras el tren en marcha, entre las risas de los pasajeros que lo animaban a correr m&aacute;s deprisa y ovacionaban la proeza en cuanto el polizonte abordaba del vag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo acab&oacute; un d&iacute;a. En 1993 cerr&oacute; sus puertas y, unos a&ntilde;os despu&eacute;s, Rita Barber&aacute; subast&oacute; los 20.000 metros cuadrados donde se ubicaba el antiguo balneario por 860 millones de pesetas (5,1 millones de euros). Val&egrave;ncia perdi&oacute; un edificio &uacute;nico. Y los valencianos y las valencianas perdimos el &uacute;nico lugar donde aliviar el calor estival, que todav&iacute;a era mucho m&aacute;s llevadero que las infernales olas de calor que ahora nos asfixian.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, como hoy, los humildes molest&aacute;bamos para hacer negocio. Al Balneario lo sustituy&oacute; un hotel de cinco estrellas de cuestionable est&eacute;tica y acceso exclusivo. Pero la playa sigue ah&iacute;. Libre. Abierta. Es el mayor refugio clim&aacute;tico de una ciudad en la que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; vuelve a ponerse de perfil ante el debate sobre el uso de los espacios p&uacute;blicos por parte de sus vecinas y vecinos. 
    </p><p class="article-text">
        Le ha tocado el turno al paseo mar&iacute;timo, donde los antiguos chiringuitos se han refinado. Ya no descansan sobre tablones clavados en la arena. Ahora se alzan, en r&eacute;gimen de concesi&oacute;n p&uacute;blica, sobre las baldosas pagadas con el dinero de aquellos a quienes quieren &ldquo;acotar&rdquo; para que no molesten a los clientes, sean turistas o no.
    </p><p class="article-text">
        Por lo visto, las mesas y las sillas de las familias y los grupos de amigos que se congregan cada noche a cenar libremente dan mala imagen. Tal vez Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; est&eacute; preparando otro render, como el de la plaza del Ayuntamiento, con el que indicarnos qu&eacute; mobiliario podemos usar para sentarnos en el paseo.  Veremos de qu&eacute; es capaz una alcaldesa empe&ntilde;ada en convertir la ciudad en una enorme caja registradora. Siempre el mismo negocio: expulsar a la gente para privatizar el espacio p&uacute;blico. Barber&aacute; nos arrebat&oacute; el Balneario de las Arenas. No permitamos que Catal&aacute; nos arrebate el <em>sopar a la fresca,</em> porque es uno de los pocos patrimonios que seguimos compartiendo. Hoy es el paseo mar&iacute;timo, pero ma&ntilde;ana puede ser la plaza de tu barrio. Y no se trata solo de una costumbre. Es una manera de vivir la ciudad.<em> Salvem el sopar a la fresca!</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/salvem-sopar-fresca_129_13393293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 11:38:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Salvem el sopar a la fresca]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[València está que arde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/valencia-arde_129_13368373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Podemos hablar del calor insoportable. Una ola gigante de 44 grados ba&ntilde;a estos d&iacute;as nuestras calles como anticipo del tsunami que nos abrasar&aacute; la semana que viene. Y llegar&aacute; con la misma plaza del Ayuntamiento que hace tres a&ntilde;os: sin m&aacute;s &aacute;rboles, ni sombras, ni fuente convertida en playa. La plaza es el s&iacute;mbolo de todas las oportunidades perdidas por Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; para convertir Val&egrave;ncia en un refugio clim&aacute;tico. Pero el &uacute;nico refugio es el del antiguo circuito de la F&oacute;rmula 1, donde malviven miles de personas hacinadas entre pl&aacute;sticos abrasadores y un asfalto de lava. 
    </p><p class="article-text">
        Pero vamos a hablar de c&oacute;mo est&aacute; subiendo la temperatura en los barrios. Orriols ha vuelto a tomar las calles para denunciar, cacerola en mano, el abandono de la alcaldesa. Catal&aacute; cree que a la gente de los barrios trabajadores se le puede contentar con migajas. Supremac&iacute;a clasista. Por eso, fue a anunciar unas obras en el polideportivo que consist&iacute;an en arreglar la cubierta, comprar material y dar una mano de pintura. Solo hay que compararlo con los 8 millones de euros que destina a Abastos.
    </p><p class="article-text">
        Misma alcaldesa, mismo tipo de instalaci&oacute;n, trato completamente distinto. Basta compararlo con los 2,3 millones de euros que ha destinado a cambiar el suelo de la calle Col&oacute;n.  Ni ampl&iacute;a aceras, ni a&ntilde;ade arbolado, ni reduce el tr&aacute;fico, pero es m&aacute;s prioritario para Catal&aacute; que el parque de Esteban Dolz del Castellar.  Capaz es de decir a los vecinos y vecinas que est&aacute; en un listado&hellip;pero pendiente de aprobaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s migajas. Otros a los que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; se ha propuesto tomar el pelo son los vecinos de la plataforma del Corredor Verd. Cree que puede enga&ntilde;arlos cubriendo la autov&iacute;a que proyecta con una selva amaz&oacute;nica. Un trampantojo. Como el de abrir un debate sobre si tiene que llamarse Jaume I o Federico Garc&iacute;a Lorca. &iexcl;Vaya, hombre! A nadie se le ocurre proponer el nombre de una mujer valenciana. 
    </p><p class="article-text">
        En la Roqueta andan estos d&iacute;as reclamando m&aacute;s polic&iacute;a local porque los problemas de convivencia se disparan mientras proyectos urban&iacute;sticos surgidos de la participaci&oacute;n desaparecen. Igualito que en la Malvarrosa, donde la asociaci&oacute;n vecinal vuelve a denunciar que &ldquo;m&uacute;sica, gritos, peleas, insultos son el pan nuestro de cada noche&rdquo;.  Todo sucede sin que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; se d&eacute; por aludida. Todav&iacute;a no ha puesto sobre la mesa su plan para Casitas Rosas, despu&eacute;s de guardar en un caj&oacute;n el trabajo realizado por el anterior Gobierno progresista. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de diez meses de obras, residentes y comercios de Gaspar Aguilar est&aacute;n desesperados ante la paralizaci&oacute;n del carril bici.  Ya se sabe en Benicalap que el nuevo Mestalla lleva aparejado apartamentos tur&iacute;sticos y plazas hoteleras, pero nadie tiene noticias sobre el plan de movilidad que necesitar&aacute; el barrio cuando lleguen los partidos. Ni sobre La Ceramo, la ampliaci&oacute;n del parque o la rehabilitaci&oacute;n de las alquer&iacute;as. Solo saben que su barrio se convertir&aacute; en una zona tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Otra tomadura de pelo. Por toda Val&egrave;ncia se autorizan hoteles y edificios enteros de apartamentos. Si la primera parte del mandato de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; estuvo marcada por el coche, ya podemos hablar de un nuevo fen&oacute;meno: el efecto llamada a los fondos buitre y especuladores. 
    </p><p class="article-text">
        En ese grupo que planea sobre nuestra ciudad se encuentra el hijo de Ana Botella y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar. Un joven emprendedor (no como las hijas de Zapatero) que promueve un edificio de apartamentos tur&iacute;sticos en la Gran V&iacute;a mientras Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; quiere aprovechar el PAI de Moncayo (desbloqueado por el anterior gobierno) para que esa nueva fauna Val&egrave;ncia obtenga el m&aacute;ximo beneficio. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, para que los especuladores se lo lleven calentito. En ning&uacute;n caso, para promover la construcci&oacute;n de vivienda protegida o p&uacute;blica. Como suceder&aacute; con el PAI del Antiguo Mestalla, donde se van a levantar 500 viviendas y ninguna de VPO, tal y como ha revelado el periodista Carlos Navarro. 
    </p><p class="article-text">
        Dicen en el PP que el calor en las aulas es fuente de inspiraci&oacute;n. Si aplicamos esa m&aacute;xima a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;, parece evidente que la can&iacute;cula le inspira una ciudad rentable para especuladores en lugar de habitable para quienes vivimos en ella. Mientras tanto, en los barrios, ese &ldquo;bochornoso calor que enerva y rinde&rdquo; del que escribi&oacute; Rosal&iacute;a de Castro convierte &ldquo;el aire en irrespirable y denso&rdquo;. Sobre ellos se cierne la tormenta. Por eso Val&egrave;ncia est&aacute; que arde. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/valencia-arde_129_13368373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 11:28:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[València está que arde]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambiemos el adverbio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cambiemos-adverbio_129_13347065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un d&iacute;a le ped&iacute; permiso (en broma) al periodista Pablo Salazar para compartir en redes un art&iacute;culo en el que analizaba el caos de las pasadas Fallas. Hoy (sin previo aviso) vuelvo a tomarle prestada otra referencia. En este caso, al fil&oacute;sofo surcoreano Byung-Chul Han, pero no por su vertiente espiritual sino por el an&aacute;lisis de la sociedad tecnol&oacute;gica que desarrolla en El enjambre y en La sociedad del cansancio. Nos alerta del ruido ensordecedor que nos impide pensar y reflexionar. &ldquo;Sin pensamiento, perdemos nuestra libertad&rdquo;, apunta el premio Princesa de Asturias como contrapunto a la tiran&iacute;a de las redes sociales o de herramientas como la inteligencia artificial que est&aacute;n sometiendo, especialmente, a los y las j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        El barrullo permanente nos impide reparar en los peque&ntilde;os detalles. Mirar a la cara a quienes nos rodean. Ahora solo miramos pantallas. Escuchar a quienes nos hablan porque los auriculares nos ensordecen. Como dice Han, la gran cantidad de informaci&oacute;n que recibimos nos agota, nos deprime y nos incapacita para asumir responsabilidades. Todo es consumible, incluido el sufrimiento ajeno. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera podemos leer en la p&aacute;gina de un peri&oacute;dico que una mujer casi octogenaria lleva varios d&iacute;as durmiendo en la calle junto a su marido y dos hijos porque la han desahuciado. Eso sucede en la Sa&iuml;dia, pero puede ocurrir en cualquier barrio de Val&egrave;ncia. Familias expulsadas de sus casas. Personas que trabajan o que reciben una pensi&oacute;n a las que ya no les llega para pagar el alquiler. Gente como t&uacute; y como yo, que se cre&iacute;a a salvo y ahora est&aacute; a la intemperie. Una de mis pesadillas recurrentes desde la infancia siempre ha sido vivir en la calle. Expuesta al fr&iacute;o y al calor, a la lluvia y al viento. A la violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica. A los golpes y a los desprecios. 
    </p><p class="article-text">
        Creemos que &lsquo;a nosotros, no&rsquo; mientras pasamos la p&aacute;gina del peri&oacute;dico. Como si el diario fuera el cuerpo de Frankenstein, ensamblado por informaciones que muestran la cara y la cruz de la realidad en la que vivimos, leemos en otra secci&oacute;n que en un solar de Russafa se construir&aacute;n los pisos m&aacute;s caros de Val&egrave;ncia (de momento). Entre 500.000 y m&aacute;s de 1.000.000 de euros. Quienes pueden acceder a esas viviendas no son gente como t&uacute; y como yo. No son para nosotros. Esas casas est&aacute;n pensadas para acoger otras vidas, no las nuestras. 
    </p><p class="article-text">
        Como tampoco viven familias en los miles de apartamentos tur&iacute;sticos. Ni construir&aacute; nadie su hogar sobre los solares en los que se edifican nuevos hoteles. O les suceder&aacute; como a quienes perdieron sus casas en la calle Turia, expulsados por un fondo inmobiliario con licencia para construir un hotel-boutique y talar las palmeras de su patio interior. Y si hoy no est&aacute;n es porque el Gobierno de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Vox renunci&oacute; a ejercer el derecho a tanteo y retracto. Este no es m&aacute;s que un ejemplo entre los centenares de viviendas que podr&iacute;a haber adquirido el Gobierno municipal a trav&eacute;s de este procedimiento. Y, mientras el precio del alquiler sigue desbocado, el Ayuntamiento tampoco quiere aplicar la ley de vivienda para declarar Val&egrave;ncia ciudad tensionada. Pura miop&iacute;a pol&iacute;tica de quien mira a trav&eacute;s de las lentes del sectarismo. 
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;meros. Hace tiempo que nos deshumanizamos y cuando el sufrimiento deja de tener rostro y se convierte en una cifra, la sociedad se desmorona. Hoy el perfil de quienes duermen en la calle ya no responde al estereotipo con el que tranquiliz&aacute;bamos nuestros miedos. Son personas como la vecina de la Sa&iuml;dia. Trabajan, cobran una pensi&oacute;n, tuvieron una casa. Hasta que dejaron de poder pagarla. El solar que un d&iacute;a alberg&oacute; la F&oacute;rmula 1 hoy es el mayor asentamiento chabolista de la ciudad, reconvertido en un campo de refugiados, donde habitan familias migrantes y nacionales. Personas que, no hace tanto tiempo, cre&iacute;an que nunca podr&iacute;an ser expulsadas de sus viviendas. 
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a son m&aacute;s, pero nos decimos que est&aacute;n all&iacute;, habitando en un adverbio que utilizamos para alejarlos de nosotros. Sin embargo, est&aacute;n aqu&iacute;. A nuestro lado. Son el reflejo de lo que nos espera si seguimos aceptando el deterioro de nuestras condiciones materiales como si fuera inevitable. Pero no reaccionamos. Porque, como dice Byung-Chul Han, ya no tenemos tiempo para pensar. O, mejor dicho, nos han convencido de que no lo tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, dice el fil&oacute;sofo coreano, parece que la revoluci&oacute;n hoy es imposible. Sabemos que la l&oacute;gica algor&iacute;tmica nos empuja a no mirarnos, a no tocarnos y a no escucharnos. Empecemos desconectando los m&oacute;viles. Volvamos a mirarnos, a escucharnos. Solo as&iacute; oiremos la voz de quienes piden ayuda antes de que sea demasiado tarde. De quienes habitan en ese &lsquo;all&iacute;&rsquo; que los expulsa y nos separa. Porque la Val&egrave;ncia que queremos construir comienza diciendo &lsquo;aqu&iacute;&rsquo;. Empecemos la revoluci&oacute;n. Cambiemos el adverbio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cambiemos-adverbio_129_13347065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 08:34:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cambiemos el adverbio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reventar Benicalap]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reventar-benicalap_129_13317737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un a&ntilde;o lleva el PP valenciano aplazando el congreso en el que tienen que renovar a los dirigentes y dar voz a la militancia. &ldquo;Ya vendr&aacute; lo interno&rdquo;, ha dicho la alcaldesa de Val&egrave;ncia, Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;, sobre un asunto que para el funcionamiento de los partidos pol&iacute;ticos es de suma importancia porque es el indicativo de su salud democr&aacute;tica. Pero ella, tan acostumbrada a los dedazos internos, prefiere aplazar el c&oacute;nclave que dar la oportunidad a la militancia de pronunciarse.&nbsp;&nbsp;&iquest;Qui&eacute;n sabe, igual espera la intervenci&oacute;n digital de la direcci&oacute;n nacional para definir qu&eacute; candidata ser&aacute; en 2027?
    </p><p class="article-text">
        De momento, lo que s&iacute; sabemos es qu&eacute; alcaldesa es. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de su investidura, Val&egrave;ncia no tiene nada que celebrar. Igual piensa que puede tratar a los vecinos y vecinas con el mismo desprecio que a su militancia. Por eso, niega la participaci&oacute;n en los desarrollos urban&iacute;sticos clave como el PAI del Grao, donde ha cambiado vivienda p&uacute;blica y el gran delta verde por especulaci&oacute;n, coches y asfalto. Igual que con el Corredor Verde. M&aacute;s de 40.000 personas exigen que las v&iacute;as del tren sean sustituidas por un jard&iacute;n, pero ella les da la espalda.&nbsp;Porque tres carriles de tr&aacute;fico, por mucho que intenten manipular, se parecen m&aacute;s a una autov&iacute;a gris que a un pulm&oacute;n verde. 
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos qu&eacute; piensa su concejal estrella sobre la participaci&oacute;n ciudadana. &laquo;Las asociaciones de vecinos son unos se&ntilde;ores que se han reunido y han decidido que son asociaciones de vecinos&raquo;, solt&oacute; Jos&eacute; Mar&iacute; Olano en un pleno para cuestionarlas. Pero no hizo m&aacute;s que verbalizar lo que piensa Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Al menos &eacute;l fue sincero.
    </p><p class="article-text">
        Ella ha desmantelado las reuniones interconcejal&iacute;as que se celebraban en barrios como Orriols y la Malva-rosa con nocturnidad y alevos&iacute;a. Por no hablar de las Juntas de Distrito, donde los grupos de trabajo han dejado de funcionar para vaciar de contenido unos &oacute;rganos que deber&iacute;an servir para fomentar la participaci&oacute;n vecinal.
    </p><p class="article-text">
        La vimos anteponer la defensa de Carlos Maz&oacute;n a las v&iacute;ctimas de la dana en la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n del Congreso, donde compareci&oacute; cargada de mentiras. El plan de inundaciones establece que ten&iacute;a que vigilar aguas arriba, nada le imped&iacute;a enviar efectivos a ayudar a los municipios afectados, no evacu&oacute; de manera preventiva Pinedo ni estuvo a la altura de la cat&aacute;strofe. Fue la primera en salir a aplaudir a Maz&oacute;n y a d&iacute;a de hoy sigue negando a las v&iacute;ctimas el reconocimiento de su ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el talante de una persona que gobierna con Vox y que lo primero que hizo al tomar posesi&oacute;n fue retirar la bandera arco&iacute;ris del balc&oacute;n municipal. Y no vale parapetarse tras cuestiones administrativas, podr&iacute;a haberla dejado, pero prefiri&oacute; retirarla. Por eso, no es de extra&ntilde;ar que nos salten las alarmas cuando vemos que las obras de la calle Col&oacute;n comienzan, pr&aacute;cticamente, la misma semana que tendr&aacute; lugar la celebraci&oacute;n del Orgullo. Otra manifestaci&oacute;n que la alcaldesa pretende deslucir cuando no boicotear. Como intent&oacute; con la del 8M a cuenta de un castillo de fuegos artificiales o las de los profesores dejando que el tr&aacute;fico circulase para entorpecer la marcha. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No puede enga&ntilde;ar a todo el mundo todo el tiempo y su tiempo se agota. A finales de marzo dijo: &ldquo;Va a ser muy dif&iacute;cil abrir un solo apartamento m&aacute;s&rdquo;. Pues es tan f&aacute;cil como que Atitlan, tal y como revel&oacute; en este diario el periodista Carlos Navarro, ya tiene la licencia para que las torres del Nou Mestalla alberguen un hotel de 245 habitaciones y 650 apartamentos tur&iacute;sticos en Benicalap. Los vecinos y vecinas que llevan a&ntilde;os sufriendo la paralizaci&oacute;n de las obras ver&aacute;n antes las m&aacute;s de 1000 plazas hoteleras que la construcci&oacute;n del m&aacute;s que esperado polideportivo. </span>
    </p><p class="article-text">
        Lo que describo en este art&iacute;culo es una realidad clara. Catal&aacute; no solo evita la participaci&oacute;n dentro de su partido, sino tambi&eacute;n en la ciudad; prioriza intereses privados frente al inter&eacute;s general y gobierna desde la confrontaci&oacute;n con los movimientos vecinales y sociales. Se ha propuesto convertir Val&egrave;ncia en un tablero de Monopoly donde todo est&aacute; en venta y sobre el que planean los fondos buitre. La pregunta ya no es qu&eacute; ciudad quiere construir, porque eso hace tiempo que lo sabemos. La cuesti&oacute;n es qu&eacute; barrio ser&aacute; el siguiente en pagar las consecuencias. Todas las se&ntilde;ales apuntan a que ahora quiere reventar Benicalap.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reventar-benicalap_129_13317737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 11:07:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reventar Benicalap]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Ortí  ni Catalá son Thatcher, ni los docentes mineros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/orti-catala-son-thatcher-docentes-mineros_129_13293444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Jes&uacute;s Civera siempre me recomienda buenas lecturas. Libros que abren la mirada y ayudan a desenredar el enmara&ntilde;ado ovillo en que se ha convertido el mundo. Compartir conocimiento es un acto de generosidad cada vez m&aacute;s raro. Sobre todo, en una &eacute;poca dominada por el ego&iacute;smo salvaje que cabalga a lomos del tecnobsolutismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esto no son conjeturas, son conclusiones. Lo extraigo de los &uacute;ltimos ensayos que me aconsej&oacute; Civera: El fuego de la libertad, de Wolfang Eilenberg, y Tecnoabsolutismo global, de Arturo Gradol&iacute;. En ambos, un nombre se repite. El de una mujer que exalt&oacute; el individualismo y el ego&iacute;smo como virtudes. Puso el mercado por encima de la comunidad. Fue enemiga del Estado del Bienestar y amante del capitalismo libertario. Abri&oacute; caminos a otras mujeres desde un profundo machismo al tiempo que defendi&oacute; el aborto y la libertad sexual, inspirando al movimiento LGTBI a pesar de su manifiesta homofobia. 
    </p><p class="article-text">
        Vivi&oacute; bajo los totalitarismos y las guerras mundiales, entre la desesperaci&oacute;n y la deshumanizaci&oacute;n. Y ahora sobrevive a su muerte como fuente de inspiraci&oacute;n de la administraci&oacute;n Trump y empresarios como Elon Musk o Peter Thiel. Su obra <em>El Manantial</em> es la biblia del Objetivismo, como denomin&oacute; a su teor&iacute;a filos&oacute;fica, y -aqu&iacute; me permito una licencia literaria- seguro que estuvo en la mesilla de noche de Ronald Reagan y de Margaret Thatcher. Adem&aacute;s del informe Ridley, la Dama de Hierro bien pudo inspirarse en Ayn Rand para desmantelar el Estado del Bienestar siguiendo el manual del neoliberalismo extremo. Recortes, privatizaciones y desregulaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Y sigo con la ficci&oacute;n porque me imagino a Carmen Ort&iacute; y a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; viendo Billy Elliot.&nbsp;No por el chico, sino por las manifestaciones que discurren al fondo, como un decorado m&oacute;vil que act&uacute;a como un personaje m&aacute;s de la historia. Ellas se ven ah&iacute;, como la Thatcher de 1984 que consigui&oacute; vencer a los sindicatos mineros a los que calific&oacute; como &ldquo;el enemigo interno, que es m&aacute;s dif&iacute;cil de combatir y m&aacute;s peligroso para la libertad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Billy Elliot se recrea la batalla de Orgreave donde cientos de mineros fueron heridos, detenidos y acusados de des&oacute;rdenes. Una escena que pudo inspirar la misiva de la alcaldesa de Val&egrave;ncia pidiendo el desalojo de la acampada de docentes de la Plaza del Ayuntamiento. Porque para Catal&aacute; los docentes son como los personajes de la pel&iacute;cula brit&aacute;nica que est&aacute;n en un segundo plano, a los que ni siquiera se digna a mirar, como sucedi&oacute; en la procesi&oacute;n del Corpus. 
    </p><p class="article-text">
        Pero est&aacute;n ah&iacute;. Siguen en pie las reivindicaciones frente a los recortes y el desprecio hacia la educaci&oacute;n p&uacute;blica. El largo a&ntilde;o de huelga minera se sald&oacute; con m&aacute;s de diez mil mineros detenidos y alrededor de cuatro mil condenados en los tribunales. En la Comunitat Valenciana, mal que le pese al president de la Generalitat, a la Consellera de Educaci&oacute;n y a la alcaldesa de Val&egrave;ncia, la huelga est&aacute; desarroll&aacute;ndose con ejemplaridad. Los profesores y las profesoras est&aacute;n dando una lecci&oacute;n tambi&eacute;n con sus movilizaciones. Y, adem&aacute;s, han conseguido que la sociedad valenciana tome conciencia del sacrificio que est&aacute;n haciendo para defender lo p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Cerrar una mina, matar una comunidad&rsquo;, fue uno de los lemas de las protestas de 1984. M&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s sigue vigente lo que subyace a esas palabras que preconizaban la brutal crisis social que sobrevino al Reino Unido, tras la etapa Thatcher, en forma de deterioro de los servicios p&uacute;blicos, el paro desbocado y la quiebra de miles de familias. La filmograf&iacute;a brit&aacute;nica sobre esta etapa es prol&iacute;fica y no es necesario enumerar sus t&iacute;tulos. 
    </p><p class="article-text">
        Deteriorar la educaci&oacute;n p&uacute;blica tambi&eacute;n es un ataque a la comunidad. El PP lo sabe y nosotros tambi&eacute;n. Pero no est&aacute; de m&aacute;s recordarles a Carmen Ort&iacute; y Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; que la historia ya nos la sabemos. Que no pueden silenciar las protestas, ni negarse a hablar con la comunidad educativa que ha decidido aplazar la huelga a septiembre, ante las reiteradas tomaduras de pelo de la Generalitat Valenciana. Esperemos que esta tregua sirva para que Ort&iacute; y Catal&aacute; se den cuenta de que ni ellas son Margaret Tatcher, ni los docentes son los mineros. Y, por cierto, tampoco P&eacute;rez Llorca es Ronald Reagan.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/orti-catala-son-thatcher-docentes-mineros_129_13293444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 09:58:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ni Ortí  ni Catalá son Thatcher, ni los docentes mineros]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catalá, los profesores también son vecinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-profesores-son-vecinos_129_13273830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser un guion de Azcona y Berlanga. Un cap&iacute;tulo de los gui&ntilde;oles, aunque hace mucho tiempo que cancelaron el programa. O qui&eacute;n sabe si terminar&aacute; sirviendo de inspiraci&oacute;n para los guionistas de Pol&ograve;nia: una alcaldesa que lo mismo reivindica a Franco en una entrevista que intenta boicotear una manifestaci&oacute;n democr&aacute;tica en defensa de la educaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Se mire como se mire, lo que lleva haciendo Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; durante las cuatro semanas que dura ya la huelga educativa es inadmisible. Por incapacidad o tacticismo, intenta ponerse de perfil y, adem&aacute;s, enreda constantemente sobre cuestiones f&aacute;ciles de contrastar consultando las redes sociales, la web municipal o la hemeroteca.
    </p><p class="article-text">
        Me explico. En las primeras manifestaciones educativas, Catal&aacute; apost&oacute; por la crispaci&oacute;n. Igual que hizo con la manifestaci&oacute;n convocada contra la guerra, el Ayuntamiento decidi&oacute; no ordenar el tr&aacute;fico para que manifestantes y conductores acabaran enfrent&aacute;ndose en la calzada. En cuanto los v&iacute;deos del caos se hicieron virales, intent&oacute; se&ntilde;alar a la Delegaci&oacute;n del Gobierno, como si la gesti&oacute;n del tr&aacute;fico fuera competencia de la Polic&iacute;a Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Pero las mentiras tienen las patitas muy cortas. Un tuit de la propia Polic&iacute;a Local de Val&egrave;ncia, publicado el pasado 2 de junio, reconoc&iacute;a que trabajan &ldquo;para garantizar y compatibilizar el ejercicio del derecho a la manifestaci&oacute;n y la movilidad de la ciudad&rdquo;. Es decir, dejaba en evidencia a la alcaldesa.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, solo hace falta entrar en la web municipal para consultar las competencias del Ayuntamiento y corroborar &mdash;&iexcl;oh, chorprecha!&mdash; que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; deleg&oacute; en un concejal la gesti&oacute;n de Movilidad, Espacio P&uacute;blico y Polic&iacute;a Local. As&iacute; que Jes&uacute;s Carbonell solo tendr&iacute;a que hablar consigo mismo para coordinarse.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; la hemeroteca, esa gran olvidada. Nunca podr&eacute; entender c&oacute;mo el mismo periodista  que en julio de 2011 pudo escribir una cr&oacute;nica sobre el desalojo pac&iacute;fico de la acampada del 15M en la plaza del Ayuntamiento liderado por la Polic&iacute;a Local hoy escriba exactamente lo contrario. Me resisto a pensar que se trate de una estrategia deliberada de manipulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tampoco encuentro muchas alternativas para explicar c&oacute;mo se puede publicar una cosa y la contraria sin que el objetivo sea proteger a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Ocultar su incapacidad para gestionar o su decisi&oacute;n consciente y voluntaria de hacer las cosas mal. Aquello de &ldquo;cuanto peor, mejor&rdquo; que populariz&oacute; M. Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        En cuatro semanas no ha sido capaz de pronunciarse sobre la huelga educativa. Ni una sola palabra de apoyo a las reivindicaciones de unos docentes que han salido a las calles no para pedir una subida salarial, sino para mejorar las condiciones en las que nuestros hijos e hijas aprenden. Nos toman por ignorantes si creen que no sabemos que detr&aacute;s de la negativa a bajar ratios o mejorar los centros p&uacute;blicos est&aacute; la defensa de los intereses de la educaci&oacute;n privada y concertada.
    </p><p class="article-text">
        Es negocio. Y de eso la derecha sabe mucho. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; tambi&eacute;n. Basta recordar las permutas de suelo o las adjudicaciones para construir vivienda. Para eso s&iacute; demuestra habilidad. Sin embargo, no la tiene para interceder ante Juanfran P&eacute;rez Llorca y conseguir que se siente a negociar con los sindicatos. Igual que tampoco tiene problema en se&ntilde;alar constantemente a la Delegaci&oacute;n del Gobierno cada vez que ella misma genera un conflicto, evidenciando que Pilar Bernab&eacute; le pone especialmente nerviosa.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; es como la Plaza de la Virgen se ha convertido en el espejo donde se refleja la verdadera forma de entender la ciudad de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Ha hablado con el Arzobispado, pero no con los docentes. Se preocupa por las molestias al Corpus y al turismo, pero no por las razones que han llevado a decenas de personas a acampar en la plaza.
    </p><p class="article-text">
        Catal&aacute; tiene que asumir de una vez su responsabilidad y dejar de mentir sobre las competencias municipales. Ella misma se ha desmentido, dejando en evidencia que la gesti&oacute;n del espacio p&uacute;blico es competencia del Ayuntamiento. Ha preferido recurrir a la ordenanza de Parques y Jardines para desalojar la plaza antes que sentarse a dialogar con quienes est&aacute;n defendiendo el futuro de nuestros hijos e hijas.
    </p><p class="article-text">
        Porque gobernar una ciudad va de eso y no de dividirla entre vecinos buenos y vecinos malos. Entre quienes merecen ser escuchados y quienes pueden ser ignorados. Las familias que llevamos a nuestros hijos e hijas a la escuela p&uacute;blica somos sus vecinas. Los profesores y las profesoras, tambi&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-profesores-son-vecinos_129_13273830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 19:16:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Catalá, los profesores también son vecinos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[València necesita pilarear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/valencia-necesita-pilarear_129_13252096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En estos tiempos que corren, cargados de odio y agresividad, alimentados por la polarizaci&oacute;n de quienes tienen el insulto por argumento y la mentira por bandera, se abre camino una v&iacute;a necesaria. Vital. Fundamental para que la ciudadan&iacute;a no desespere entre tanta crispaci&oacute;n y tanta pol&iacute;tica cazcalera que anda de un lado para otro sin hacer nada.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso de una Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; que no gobierna, cazcalea y por eso el informe anual de Quejas y Sugerencias refleja un aumento del 28 por ciento de las quejas. Mientras, la crisis de la vivienda se desboca y los apartamentos tur&iacute;sticos siguen expulsando vecinos, la UCO vuelve a entrar en el Ayuntamiento y a ella le abre una investigaci&oacute;n la Fiscal&iacute;a. Siguiendo el verbo que tan bien la define, podemos decir que lleva tres a&ntilde;os <em>cataleando</em>.&nbsp;Paseando la vara de mando por las calles de una ciudad que le es ajena porque lleva menos a&ntilde;os viviendo en ella que muchas de las personas que intentan regularizar su situaci&oacute;n a pesar de las trabas municipales.
    </p><p class="article-text">
        En tres a&ntilde;os no ha sacado adelante ning&uacute;n proyecto nuevo y sigue viviendo de rentas del Gobierno anterior. Y todo lo que toca acaba desfigurado: P&eacute;rez Gald&oacute;s, la Plaza del Ayuntamiento, el Corredor Verde, el Delta Verde. En las supermanzanas de Orriols y La Petxina los vecinos y vecinas denuncian c&oacute;mo los coches se han apoderado del espacio conquistado para las personas. 
    </p><p class="article-text">
        La Casa del Relojero, las viviendas de Tapiner&iacute;a, San Vicente de la Roqueta, tres a&ntilde;os cerrados. La Ceramo, la biblioteca de la Malvarrosa, el plan de Casitas Rosas, olvidados. El Bulevar Cultural, la Avenida de la Malvarrosa o Ausi&agrave;s March, en una papelera mientras la ciudad se llena de coches, vac&iacute;a los alcorques y embrutece las calles de los barrios.
    </p><p class="article-text">
        Lo que esta alcaldesa paracaidista, que cay&oacute; en Val&egrave;ncia como podr&iacute;a haber aterrizado en Cartagena, Boadilla o en la Generalitat Valenciana, est&aacute; haciendo con una ciudad abierta, divertida y genial es convertirla en un espejo rancio de s&iacute; misma. Tras el intento de cerrar el acento hay mucho m&aacute;s que terraplanismo ling&uuml;&iacute;stico y postureo. Porque hay que recordar que tanto cuando fue alcaldesa de Torrent como la consellera que quit&oacute; las becas de comedor y dijo a las familias que llevaran la comida de sus hijos e hijas en fiambreras, su acento era otro. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella Mar&iacute;a Jos&eacute; que ped&iacute;a perd&oacute;n por hablar valenciano en los actos p&uacute;blicos escrib&iacute;a su apellido con acento abierto. Entonces era Catal&agrave;. Pero cuando en 2018 se empadron&oacute; en esta ciudad lo cambi&oacute; por Catal&aacute;. Toda una declaraci&oacute;n de intenciones de lo que se nos ven&iacute;a encima.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n nos iba a decir que &iacute;bamos a escuchar comparar la homosexualidad con enfermedades, reducir el feminismo a ser madre, hermana e hija, borrar las pol&iacute;ticas dirigidas a las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero o entregar premios literarios a maltratadores condenados? &iquest;O liderar el boicot a la regularizaci&oacute;n de las personas migrantes que viven en nuestra ciudad y llenar el cauce del T&uacute;ria de estanques antipobres? &nbsp;Una cuesti&oacute;n sobre la que me gustar&iacute;a conocer la opini&oacute;n de Adela Cortina, porque apesta a aporofobia institucional.
    </p><p class="article-text">
        Y frente a una alcaldesa que <em>catalea</em>, llega Pilar Bernab&eacute;. Una mujer que naci&oacute; en Val&egrave;ncia y la vive cada d&iacute;a, en cada una de sus facetas, sin sectarismos ni exclusiones. Esto es lo que la conecta con la vida de sus barrios. Pilar representa la pol&iacute;tica que resuelve y que gestiona. La que no se esconde en los momentos m&aacute;s duros. La que nunca se pone de perfil.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad necesita respirar con calma. Recuperar el sentido com&uacute;n, fortalecer la convivencia y los consensos. Bajar el volumen de las discusiones y apagar los insultos. Pasar p&aacute;gina al odio y a la polarizaci&oacute;n. Urge recuperar la confianza. La ciudad. Los barrios. Las personas. Val&egrave;ncia necesita volver a parecerse a s&iacute; misma y eso pasa por sonre&iacute;r, abrazar y cuidar. Por dejar de <em>catalear</em> y empezar a <em>pilarear.</em> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/valencia-necesita-pilarear_129_13252096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 16:54:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[València necesita pilarear]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gracias por no dejar de pelear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gracias-no-pelear_129_13226040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Maria Leusa es una l&iacute;der ind&iacute;gena del pueblo Munduruku. Una mujer menuda que no teme a los garimpeiros que incendian su casa y la amenazan de muerte. Su voz se alza sobre el miedo, consciente de que el mercurio que la miner&iacute;a ilegal vierte sobre el r&iacute;o Tapaj&oacute;s est&aacute; matando los peces y envenenando la sangre de su pueblo. La sangre que recorre las venas de este linaje guerrero que siempre ha convivido en armon&iacute;a con la Amazonia brasile&ntilde;a y ahora est&aacute; en peligro. El &uacute;tero y la leche de las mujeres est&aacute;n enfermos y transmiten el mercurio a sus hijos e hijas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si dejamos de pelear lo perderemos todo&rdquo;, explica Maria Leusa mientras amamanta a su hijo en una entrevista colgada en YouTube. La frase es corta. No necesita m&aacute;s palabras para atravesar el Amazonas, sobrevolar oc&eacute;anos y volverse universal. Para convertirse en un eco que resuena all&iacute; donde la gente se une para defender sus derechos y frenar a quienes quieren convertir la vida en mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Salvando las distancias y los contextos, bien podr&iacute;a ser tambi&eacute;n el grito de resistencia del barrio de Orriols, donde las vecinas y vecinos son un ejemplo de lucha imaginativa. Con su &uacute;ltima acci&oacute;n han dado la campanada al elaborar un libro que recoge los incumplimientos del Ayuntamiento con el barrio bajo el t&iacute;tulo&nbsp;<em>Cuentos para Orriols</em>. Con t&iacute;tulos tan originales como&nbsp;<em>Orriols y los tres mil cerditos</em>,&nbsp;<em>La vecina y los lobos</em>&nbsp;o&nbsp;<em>El libro de la selva sin &aacute;rboles</em>&nbsp;denuncian el abandono y la falta de di&aacute;logo con el Gobierno de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Vox.
    </p><p class="article-text">
        Pero el eco de Leusa tambi&eacute;n est&aacute; en la voz de la comunidad educativa que recorre las calles en defensa de la escuela p&uacute;blica. Exigen devolver el valenciano a las aulas, ratios m&aacute;s bajas, recursos suficientes e infraestructuras dignas. Reclaman adem&aacute;s la recuperaci&oacute;n de los presupuestos recortados que dejaron en un caj&oacute;n el Plan Edificant y numerosos proyectos de renovaci&oacute;n de centros acordados con las familias.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso del Max Aub, en Val&egrave;ncia. En 2022 se aprob&oacute; un plan elaborado junto a padres, madres, alumnado y profesorado. En 2023 PP y Vox ganaron las elecciones. Desde entonces no se sabe nada. Cada dos por tres se desprenden cascotes de la fachada; el edificio contin&uacute;a sin ascensor y no garantiza el acceso universal; la falta de confort clim&aacute;tico obliga a soportar temperaturas insoportables; y los espacios exteriores necesitan m&aacute;s zonas verdes. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as comen hacinados en el comedor. No tienen gimnasio, mientras las aulas en general y las UECO en particular est&aacute;n desbordadas.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que sucede en centros de Val&egrave;ncia, donde las familias no pueden esperar ning&uacute;n apoyo de quien antes de ser alcaldesa fue la consellera de Educaci&oacute;n que elimin&oacute; becas de comedor y aconsej&oacute; a las familias llevar la comida de sus hijos e hijas en fiambreras. Esta es Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Y esta es la realidad que denuncian los profesores de toda la Comunitat Valenciana, que han decidido alzar su voz y tomar las calles. Porque la extraordinaria movilizaci&oacute;n que ha colapsado Val&egrave;ncia busca proteger a nuestros hijos e hijas frente a una situaci&oacute;n de abandono que se agrava en municipios afectados por la dana y todav&iacute;a pendientes de reparaciones.
    </p><p class="article-text">
        La excusa de la falta de recursos del Consell es un insulto. El gobierno valenciano asegura que las reivindicaciones docentes supondr&iacute;an 2.400 millones de euros, pero ha rechazado 3.669 millones ofrecidos por el Gobierno de Espa&ntilde;a para incrementar los recursos. El PP dice no por puro tacticismo partidista, de la misma manera que aplica regalos fiscales a las rentas m&aacute;s altas desde 2023. Con Maz&oacute;n, P&eacute;rez Llorca y Vox, hemos perdido 1.500 millones de euros, a raz&oacute;n de 370 millones al a&ntilde;o. Y por si faltaba algo, el Consell pone sobre la mesa una subida salarial de 75 euros para los profesores, mientras en la Diputaci&oacute;n le han doblado el salario a la pareja de P&eacute;rez Llorca por la v&iacute;a de &ldquo;urgente necesidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre la misma cantinela. Cuando la derecha dice que va a quitar millones del presupuesto, lo que en realidad est&aacute; diciendo es que va a recortar en Educaci&oacute;n y Sanidad. Hoy salimos a la calle a gritar por lo que perdimos en las urnas, pero a un a&ntilde;o de las elecciones no debemos olvidar que defender una educaci&oacute;n p&uacute;blica de calidad es defender un sistema fiscal justo y progresivo. Es defender el futuro de nuestros hijos e hijas. Es defender la igualdad y el progreso. Por eso, como madre quiero dar las gracias al profesorado que nos ha abierto los ojos y sigue la huelga porque si&nbsp;<em>dejamos de pelear lo perderemos todo</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gracias-no-pelear_129_13226040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 08:34:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gracias por no dejar de pelear]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pregunta que Vito Quiles no le hará a María José Catalá]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/pregunta-vito-quiles-no-le-hara-maria-jose-catala_129_13199108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Sois demasiado j&oacute;venes para recordar que, en la inauguraci&oacute;n de la Exposici&oacute;n del Ninot de 2023, tres pendencieros acosaron al Gobierno municipal y a las Falleras Mayores de Val&egrave;ncia. La bronca, a las puertas del Museo de las Ciencias, fue violenta, pero fugaz. Aparecieron de la nada, encendieron la c&aacute;mara y empezaron a disparar insultos contra una comitiva at&oacute;nita. Fueron unos minutos intensos e interminables. De repente, el fuego ces&oacute;. Apagaron la c&aacute;mara y se marcharon.
    </p><p class="article-text">
        Pero yo les segu&iacute;, m&oacute;vil en mano. Entre risas comentaban la gresca. Parec&iacute;a que deambulaban sin rumbo, pero nada m&aacute;s lejos de la realidad. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Carlos Maz&oacute;n, todav&iacute;a candidatos, les esperaban estrat&eacute;gicamente alejados de la bulla. <em>&iquest;Qu&eacute; tal ha ido, Javier? &iexcl;Cu&aacute;nto tiempo, Ricardo! T&uacute; tambi&eacute;n has venido, Cristina</em>. Recreo las palabras, pero no el tono. En la imagen se ve c&oacute;mo se saludan con la complicidad de quienes se conocen bien. 
    </p><p class="article-text">
        En el v&iacute;deo puede escucharse a Javier Negre dirigi&eacute;ndose al c&aacute;mara: &ldquo;Esto no se graba&rdquo;. Pensaba que estaba entre amigos hasta que se percat&oacute; de mi presencia. Entonces, el agitador ultra vino a increparme. Tras &eacute;l se situaron los otros dos pandilleros. Tambi&eacute;n Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; me dirigi&oacute; unas palabras. Sab&iacute;an que les hab&iacute;a pillado. Era evidente que Catal&aacute; y Maz&oacute;n estaban esperando a los alborotadores para celebrar la bronca, cuando su lugar deb&iacute;a estar en la comitiva oficial. Todo estaba preparado. Todo estaba coordinado. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo ha pasado. La relaci&oacute;n se ha mantenido. A Negre lo hemos visto en Fallas por el Ayuntamiento y dando palmaditas a Carlos Maz&oacute;n en la puerta de un CECOPI. Por si faltaban m&aacute;s elementos para consolidar el v&iacute;nculo, acaba de aparecer una nueva pieza de este engranaje entre el Partido Popular valenciano y los pseudomedios de comunicaci&oacute;n ultras. Alma Alfonso, la diputada que abri&oacute; las puertas de su despacho a Vito Quiles para que se grabara v&iacute;deos contra el presidente del Gobierno, su esposa y los periodistas. 
    </p><p class="article-text">
        Alfonso es una persona del c&iacute;rculo de confianza de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Tanto es as&iacute; que se ha publicado que la alcaldesa de Val&egrave;ncia anda intrigando para promocionarla en el Congreso de los Diputados. De hecho, le ha encargado que presente en solitario una iniciativa parlamentaria sobre el soterramiento de las v&iacute;as de Serrer&iacute;a, el tema estrella con el que la primera edil intenta extender una cortina de humo para tapar que lleva tres a&ntilde;os de par&aacute;lisis. 
    </p><p class="article-text">
        Porque a nadie se le escapa que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; no despega. Vive en una crisis permanente. Cuando no es Vox, son sus concejales. Y ahora, de nuevo, su entorno m&aacute;s cercano vuelve a colocarla en el foco cuando todav&iacute;a no se ha sacudido ni el caso Olano ni la investigaci&oacute;n de Anticorrupci&oacute;n sobre ella y otras dos concejalas. Por alguna raz&oacute;n, ning&uacute;n agitador ultra se ha apostado en la puerta consistorial para preguntar por todo ello a Catal&aacute;. En cambio, s&iacute; se sent&oacute; c&oacute;modamente en la silla de Alma Alfonso. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora se la conoce por acoger al acosador ultra, pero en Val&egrave;ncia ya ten&iacute;amos noticias sobre su existencia. Casualmente, la empresa de su marido fue la &uacute;nica candidata para quedarse con un <span class="highlight" style="--color:white;">contrato de adjudicaci&oacute;n de suelo p&uacute;blico para vivienda p&uacute;blica. Un pelotazo urban&iacute;stico en toda regla por valor de 300 millones de euros construido sobre suelos afectados </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>por la dana</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en La Torre-Faitanar, donde estaba previsto un edificio de 20 alturas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un negocio redondo que no cuadr&oacute; porque los socialistas denunciaron que todo el proceso estaba plagado de irregularidades. Lo parad&oacute;jico de este caso es que, si era tan urgente construir sobre estas parcelas, &iquest;por qu&eacute; el Ayuntamiento no ha vuelto a licitar el contrato? Una pregunta inc&oacute;moda que ni Vito Quiles ni Javier Negre le har&aacute;n. </span>Porque es evidente que a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; la urgencia le desaparece cuando no hay amigos a quienes adjudicar el negocio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/pregunta-vito-quiles-no-le-hara-maria-jose-catala_129_13199108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 10:02:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La pregunta que Vito Quiles no le hará a María José Catalá]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catalá no gobierna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-no-gobierna_129_13171818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Gracias a Laura he descubierto una palabra nueva y antes de que la RAE la incluya en su lista negra quiero compartirla. Si conseguimos que se use, la salvaremos de la hoguera de la obsolescencia que est&aacute; erosionando todo, incluido el lenguaje. As&iacute; que lanc&eacute;monos al rescate. Porque en este contexto en el que la neolengua se ha convertido en una amenaza democr&aacute;tica, urge salvar palabras. 
    </p><p class="article-text">
        Arturo Gradol&iacute; lo analiza en Tecno Absolutismo Global, donde actualiza a Orwell y advierte de que el lenguaje t&eacute;cnico est&aacute; sustituyendo a la deliberaci&oacute;n democr&aacute;tica, cambiando c&oacute;mo hablamos y qu&eacute; podemos pensar. &ldquo;Al eliminar palabras, se eliminan ideas; al simplificar el vocabulario, se simplifica el pensamiento&rdquo;, escribe. 
    </p><p class="article-text">
        Recomiendo su lectura para entender c&oacute;mo la f&oacute;rmula de dominaci&oacute;n impulsada por la ultraderecha &ldquo;no necesita abolir formalmente la democracia para vaciarla de contenido&rdquo;. Se abre camino &ldquo;sin trauma, como un hecho inevitable&rdquo;. As&iacute; funciona esta estrategia en la que el algoritmo reemplaza al lenguaje y nos roba las palabras con las que nombramos las cosas. Pero no sigo con el <em>spoiler</em>. Como la Fira del Llibre est&aacute; a la vuelta de la esquina, invito a buscarlo entre las novedades editoriales. 
    </p><p class="article-text">
        Al grano. De lo que aqu&iacute; se trata es de salvar una palabra que define a la perfecci&oacute;n la deriva a la que Val&egrave;ncia est&aacute; sometida desde hace casi tres a&ntilde;os. En franc&eacute;s existe la expresi&oacute;n <em>laissez faire, laissez passer, le monde va de lui m&ecirc;me</em>. En castellano es m&aacute;s sencillo. No hace falta una frase para definirla. Basta con pronunciar cazcalear para que un mundo de significado se abra ante nosotros. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; cazcalea. Lo dice la RAE. Se trata de una persona que &ldquo;anda de una parte a otra fingiendo hacer algo &uacute;til&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo hizo con la gesti&oacute;n de la dana. La imagen de Catal&aacute; mirando desde un puente c&oacute;mo el barro hab&iacute;a anegado La Torre y toda el &aacute;rea metropolitana es un s&iacute;mbolo de su impostura. Fallecieron 230 personas y miles resultaron afectadas. Ella decidi&oacute; encubrir a Carlos Maz&oacute;n en lugar de estar al lado de las v&iacute;ctimas. 
    </p><p class="article-text">
        A Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; parece que nada le afecta. La crisis de la vivienda est&aacute; desbocada y ella cazcalea mientras el precio se dispara en barrios vulnerables como Orriols o Torrefiel. Sucede con los apartamentos tur&iacute;sticos. El TSJCV ha anulado la moratoria mientras ella modifica los criterios de Visit Val&egrave;ncia para que parezca que se reducen los apartamentos registrados. 
    </p><p class="article-text">
        Que la ciudad est&aacute; m&aacute;s sucia es otra evidencia de su cazcaleo, aunque aqu&iacute; s&iacute; que ha tomado medidas. Ha eliminado la opini&oacute;n ciudadana sobre la gesti&oacute;n municipal del infobar&oacute;metro despu&eacute;s de que en julio la valoraci&oacute;n empeorara en todas las mediciones, con especial incidencia en la EMT. La movilidad es un caos, la ciudad est&aacute; atascada. Las masclet&aacute;s, la ZAS de Russafa, los conciertos de Les Arts&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, en apenas tres a&ntilde;os Val&egrave;ncia vuelve a asomarse a un pasado que parec&iacute;a superado. La UCO se person&oacute; en el Ayuntamiento para requerir contratos de una empresa municipal; una concejala est&aacute; pendiente de juicio por publicar tuits racistas; la Fiscal&iacute;a acaba de abrir diligencias de investigaci&oacute;n contra la propia Catal&aacute; y otras dos concejalas por presunta prevaricaci&oacute;n y tr&aacute;fico de influencias. Jos&eacute; Mar&iacute; Olano seguir&aacute; dando de qu&eacute; hablar. 
    </p><p class="article-text">
        A Lincoln se le atribuye la frase: &ldquo;puedes enga&ntilde;ar a todas las personas una parte del tiempo y a algunas personas todo el tiempo, pero no puedes enga&ntilde;ar a todas las personas todo el tiempo&rdquo;. Eso es lo le sucede a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Por eso importan las palabras. Con ellas podemos nombrar y entender lo que sucede en nuestra ciudad. Catal&aacute; no gobierna. Cazcalea. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/catala-no-gobierna_129_13171818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 08:33:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Catalá no gobierna]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poco ha tardado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/tardado_129_13151457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Hola, soy el se&ntilde;or Lobo. Soluciono problemas&rdquo;. En la cabeza de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; debi&oacute; de sonar &lsquo;guay&rsquo;, incluso &lsquo;moderno&rsquo;, presentar a su concejal de Grandes Proyectos, Jos&eacute; Mar&iacute; Olano, como el personaje que encarna Harvey Keitel en Pulp Fiction. O tal vez fue el subconsciente el que le jug&oacute; una mala pasada y tuvo uno de esos lapsus linguae, como el de Susana Camarero llamando prostitutas a las ministras del Gobierno de Espa&ntilde;a, y en realidad a lo que se refer&iacute;a era a que iba a montar una organizaci&oacute;n criminal para la que necesitaba los servicios de personajes como el de Tarantino.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que fich&oacute; a Torrente, no a Keitel. As&iacute; que, en lugar de sacar &ldquo;el cad&aacute;ver sin cabeza metido en un coche en el garaje&rdquo; de una manera limpia y efectiva, no hace m&aacute;s que salpicar a la torrentina que se empadron&oacute; en Val&egrave;ncia el 28 de diciembre de 2018, d&iacute;a de los Santos Inocentes. Y una inocentada para las valencianas y los valencianos est&aacute; siendo su mandato.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es que, lejos de solucionar nada, Olano no para de enredar. M&aacute;s que de Proyectos, su concejal&iacute;a podr&iacute;a denominarse de los Grandes L&iacute;os o, a este paso, de los Grandes Chanchullos. Porque ahora es la Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n la que ha abierto una investigaci&oacute;n por prevaricaci&oacute;n y tr&aacute;fico de influencias a Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;, a la presidenta de la Autoridad Portuaria, Mar Chao, y a otras dos concejalas del Ayuntamiento, Roc&iacute;o Gil y Paula Llobet.
    </p><p class="article-text">
        Pero quien est&aacute; en el ojo del hurac&aacute;n es &eacute;l. Los periodistas Carlos Navarro y Laura Mart&iacute;nez han publicado varios audios en los que se le escucha trasladar informaci&oacute;n a trabajadores del extinto Consorcio Val&egrave;ncia 2007 sobre una serie de plazas que se publicar&iacute;an en breve y les insta a optar a ellas. Lo que viene siendo un ama&ntilde;o en la adjudicaci&oacute;n de plazas de empleo p&uacute;blico por parte de la Autoridad Portuaria de Val&egrave;ncia, la Fundaci&oacute;n Visit Val&egrave;ncia y la Fundaci&oacute;n Deportiva Municipal.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo: enchufismo. Dedazo. Como consta en las diligencias seguidas por la Fiscal&iacute;a, el Gobierno municipal llev&oacute; a cabo una recolocaci&oacute;n arbitraria de personal p&uacute;blico del Consorcio Val&egrave;ncia 2007 mientras este se encontraba en proceso de liquidaci&oacute;n. Solo cuatro personas se beneficiaron de esta colocaci&oacute;n, en la que todos los investigados eludieron los principios de objetividad, igualdad, m&eacute;rito y capacidad que deben regir en todo proceso de selecci&oacute;n de empleo p&uacute;blico. Y es que, seg&uacute;n se ha publicado, la Fundaci&oacute;n Deportiva Municipal y Visit Val&egrave;ncia llegaron a limitar sus puestos ofertados a personal laboral del sector p&uacute;blico en activo, a pesar de que no se tiene constancia de que ello obedeciera a un criterio t&eacute;cnico o a la pr&aacute;ctica habitual de los citados organismos.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que aqu&iacute; irrumpe Olano como ese imitador chusco del se&ntilde;or Lobo que, lejos de eliminar todas las pruebas, ha protagonizado varios audios con los trabajadores del Consorcio en los que queda retratado como el intermediario para la adjudicaci&oacute;n fraudulenta de los puestos de empleo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo lo que he conseguido es sacar a provisi&oacute;n en entidades municipales hasta ahora siete plazas&rdquo; (&hellip;) &ldquo;Si alguien sigue interesado, que me lo diga en privado&rdquo;. Estas son algunas de las frases extra&iacute;das de los audios publicados por elDiario.es, de las reuniones en las que el edil de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; estar&iacute;a facilitando a los trabajadores del Consorcio informaci&oacute;n privilegiada y reservada, obtenida en el ejercicio de su cargo, con la finalidad de que optaran a las plazas que se hab&iacute;an dise&ntilde;ado para ellos.
    </p><p class="article-text">
        Es sorprendente que Jos&eacute; Mar&iacute; Olano siga ocupando su cargo de concejal del Ayuntamiento de Val&egrave;ncia. Hace un par de meses se hizo popular por manifestar en un pleno que las asociaciones de vecinos no representaban a la ciudadan&iacute;a. Tambi&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de la operaci&oacute;n de permuta que dej&oacute; sin vivienda a 39 familias que hab&iacute;an realizado una reserva en un edificio de Patraix.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se puede esperar de un concejal que accedi&oacute; al cargo ejerciendo como responsable del &aacute;rea legal de una consultora con intereses, por ejemplo, con Peter Lim? A d&iacute;a de hoy, sigue ejerciendo como abogado de su despacho sin que se sepa si sus clientes tienen relaci&oacute;n con la administraci&oacute;n, a pesar de que  tambi&eacute;n preside de la Mesa de Contrataci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y no quiero que se olvide que, en el pleno en el que se abordaron las ayudas a los afectados por la dana, en enero de 2025, fue cazado comprando vino desde su port&aacute;til durante las intervenciones. La respuesta de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; siempre ha sido respaldar a su se&ntilde;or Lobo. Ya se sabe. Hay que ser lear con quienes limpian la escena del crimen para que no acaben traicionando.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor de todo es que a nadie sorprende lo que ocurre en el Ayuntamiento de Val&egrave;ncia. Lo frustrante es que la ciudadan&iacute;a haya asumido que este es el modus operandi del PP. Lo inesperado es que Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; no haya tardado ni tres a&ntilde;os en volver a situar a Val&egrave;ncia en el mapa de la corrupci&oacute;n del que tanto nos cost&oacute; salir. Y no est&aacute; recorriendo el camino sola. Vox la acompa&ntilde;a en esta competici&oacute;n por bajar Val&egrave;ncia a las cloacas. Hace un a&ntilde;o la UCO se present&oacute; en el Ayuntamiento para requerir documentaci&oacute;n de Val&egrave;ncia Activa, gestionada por los de Abascal.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que es muy dif&iacute;cil dejar la delincuencia. Influyen muchos factores que lo dificultan, como los entornos o la normalizaci&oacute;n de los actos delictivos. Pero hay quien lo intenta y lo consigue. No es imposible. Sin embargo, Catal&aacute; ha tardado demasiado poco en volver a las andadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/tardado_129_13151457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 12:43:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Poco ha tardado]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No era el calendario, era odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-calendario-odio_129_13123225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Me comentaba un amigo estos d&iacute;as que estaba enganchad&iacute;simo a la pol&eacute;mica sobre la Semana Santa de M&aacute;laga. En las redes abundaba la gente superlativamente indignada, como el humorista Manolo Sarria, por la instalaci&oacute;n de gradas a lo F&oacute;rmula 1. Denunciaban las vallas, sillas y palcos de pago que hab&iacute;an colonizado el espacio p&uacute;blico para que solo los privilegiados pudieran ver con comodidad las procesiones.
    </p><p class="article-text">
        Pero no fue el &uacute;nico debate. Doy fe de ello. El Mi&eacute;rcoles Santo se me ocurri&oacute; contar en X que mi hijo se puso la camiseta de Lamine Yamal para ir al colegio. &ldquo;Pero antes de pon&eacute;rsela, le ense&ntilde;&eacute; lo sucedido anoche en Cornell&agrave; para que entendiera en qu&eacute; no debe convertirse jam&aacute;s&rdquo;.&nbsp;<em>Poste&eacute;</em>&hellip; y se arm&oacute; la de Dios es Cristo. Ni divinidad de Cristo ni dogma de la Trinidad. Aqu&iacute; la herej&iacute;a arriana residi&oacute; en que ese d&iacute;a los colegios cerraron en buena parte del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Con lo f&aacute;cil que habr&iacute;a sido preguntar a Google en qu&eacute; comunidades aut&oacute;nomas no era lectivo ese d&iacute;a! Pero &iquest;para qu&eacute; contrastar si es m&aacute;s f&aacute;cil insultar? Al escribirlo no fui consciente de que el tuit reun&iacute;a todos los ingredientes para desatar un cisma. Deporte, islam y una mujer como autora. As&iacute; que el avispero estaba listo para que el algoritmo lo agitara. En cuesti&oacute;n de horas, una cadena de insultos me transmut&oacute; de madre contando una an&eacute;cdota a una &ldquo;bulera&rdquo;, &ldquo;feminazi&rdquo;, &ldquo;charo&rdquo; y &ldquo;fea&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de ataques contra las mujeres son una constante. Pocos d&iacute;as antes del 8M, el Ministerio de Igualdad alert&oacute; del aumento de esta violencia digital, como una estrategia organizada que busca socavar la igualdad y el pluralismo. Seg&uacute;n el informe, el 80% de las j&oacute;venes entre 16 y 24 a&ntilde;os ha sufrido acoso en redes, una cifra que se intensifica en perfiles p&uacute;blicos donde muchas mujeres han recibido incluso amenazas de muerte o violaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los discursos de odio reflejan un repunte en las redes sociales. Seg&uacute;n el Observatorio Espa&ntilde;ol del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), en febrero el 57% de los mensajes denunciados deshumanizaba a personas de origen extranjero, 14 puntos m&aacute;s que el mes anterior. Narrativas que vinculan migraci&oacute;n con amenaza y encuentran en la pol&iacute;tica o el deporte un terreno f&eacute;rtil.
    </p><p class="article-text">
        He aqu&iacute; el&nbsp;<em>quid&nbsp;</em>de la cuesti&oacute;n. Algunos campos de f&uacute;tbol se han convertido en catedrales del odio, pero tambi&eacute;n algunas instituciones p&uacute;blicas. Mientras el Gobierno de Espa&ntilde;a intenta combatirlo con herramientas como HODIO, PP y Vox aprueban una propuesta en el Congreso que liga el terrorismo con la regularizaci&oacute;n y en la Generalitat Valenciana el sustituto de Maz&oacute;n pacta con los ultras una norma urgente que vincula inmigraci&oacute;n y delincuencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero si alguien lleva la delantera es la alcaldesa de Val&egrave;ncia. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; comparte gobierno con una concejala de Vox a la que la Fiscal&iacute;a le pide tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel por publicar mensajes racistas y hom&oacute;fobos en sus redes sociales. La misma Catal&aacute; argument&oacute; que la bandera arco&iacute;ris no volver&iacute;a a ondear en el balc&oacute;n municipal el d&iacute;a del Orgullo porque&nbsp;&ldquo;no lo pone por el d&iacute;a del ELA, ni el d&iacute;a del Alzheimer, ni el d&iacute;a del c&aacute;ncer&rdquo;.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        Yo solo cont&eacute; que mi hijo se puso una camiseta para ir al colegio. Que le mostr&eacute; un v&iacute;deo para que aprendiera a respetar. Y como en esa marcha acompasada de las tropas nazis que describi&oacute; Simone de Beauvoir en su diario, el ruido se organiz&oacute; y se repiti&oacute; como parte de una estrategia que expulsa a las j&oacute;venes del espacio p&uacute;blico digital, que promueve la violencia que salta a las calles y se traduce en agresiones machistas, racistas y hom&oacute;fobas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misma estrategia que ampara el PP cada vez que pacta con Vox. Cada vez que Feij&oacute;o se sienta con Abascal o que Ayuso llena la vida p&uacute;blica de insultos y amenazas para desviar la atenci&oacute;n de su &aacute;tico o de las 7.291 personas que murieron en las residencias. Pero tambi&eacute;n nosotros, cada vez que miramos hacia otro lado en los campos de f&uacute;tbol o en las redes sociales y recurrimos a la equidistancia del &ldquo;todos polarizan&rdquo;. Porque el problema no es solo el insulto. Igual que no lo era el calendario escolar, sino quienes sostienen el odio.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-calendario-odio_129_13123225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 09:06:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No era el calendario, era odio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No fue un lapsus. Es lo que piensan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-lapsus-piensan_129_13114821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cuentan que Susana Camarero anda intentando convencer a periodistas y extra&ntilde;os de que lo de llamar prostitutas a las ministras del Gobierno de Espa&ntilde;a fue un lapsus. No s&eacute;, Ric. Un lapsus es otra cosa: decir &ldquo;&iexcl;buenos d&iacute;as!&rdquo; en lugar de &ldquo;&iexcl;buenas noches&rdquo;, llamar &ldquo;Pepito&rdquo; a &ldquo;Juanito&rdquo; o &ldquo;rosa&rdquo; a un &ldquo;clavel&rdquo;. Lo suyo es otra cosa, y m&aacute;s teniendo en cuenta de qui&eacute;n se trata.
    </p><p class="article-text">
        Porque (al menos a m&iacute; me pasa), cuando pronuncio Susana Camarero me viene a la cabeza la imagen de una persona que ejerce la pol&iacute;tica del ruido, el camorrismo y la bravuconer&iacute;a. Ella, la encubridora de Maz&oacute;n, que fue la cara y la voz de la estrategia de manipulaci&oacute;n y mentiras sobre la dana. Un m&eacute;rito que le sirvi&oacute; para que la bautizaran como la Goebbels valenciana. Camarero, la responsable de las residencias y de la teleasistencia, que el 29 de octubre de 2024 tambi&eacute;n se fue a una entrega de premios tras desconectarse el CECOPI.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello deber&iacute;a haber dimitido. Pero eso solo lo puede hacer quien tiene conciencia. Y es p&uacute;blico y notorio que el PP es experto en amparar las responsabilidades de sus cargos p&uacute;blicos. Caiga quien caiga. De lo &uacute;nico que han dimitido es de la dignidad y la decencia. As&iacute; que quien se deje enga&ntilde;ar por Susana Camarero es porque quiere, que ya somos todos mayorcitos para que nos tomen el pelo.
    </p><p class="article-text">
        Porque vamos a ver. Esta persona vuelve a actuar de la misma manera con P&eacute;rez Llorca que con Carlos Maz&oacute;n. Porque tiene que agradecer que, en lugar de cesarla, el president sustituto la haya mantenido como vicepresidenta con la cartera de Igualdad. Y, como responsable de la materia, fue la encargada de salir a defender el enchufe de la mujer de Llorca en la Diputaci&oacute;n de Val&egrave;ncia. Para tapar la mangarrufa opt&oacute; por la estrategia de decir la barbaridad m&aacute;s gorda, a la que tan aficionada es Isabel D&iacute;az Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que no puedo dejar pasar la oportunidad que me brinda este espacio para recordar que Vanesa Soler no es funcionaria de carrera desde &ldquo;hace 20 a&ntilde;os&rdquo;, como dijo el presidente de la Generalitat en Les Corts. Accedi&oacute; a su puesto de trabajo en el Ayuntamiento de Finestrat como personal eventual. Y gan&oacute; la plaza en la Diputaci&oacute;n de Val&egrave;ncia frente a tres aspirantes con m&aacute;s a&ntilde;os de antig&uuml;edad gracias a un informe a medida, como ha revelado este diario.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no fue un lapsus fruto de un mal momento. Porque situaciones dif&iacute;ciles vivimos todos y no vamos por ah&iacute; ni agrediendo ni insultando. Fue algo premeditado y meditado. Puede que no fuera consultado con ese asesor experto en la pol&iacute;tica de baja estofa que tambi&eacute;n sigue susurrando al o&iacute;do de P&eacute;rez Llorca. Susana Camarero no da puntada sin hilo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso solo puedo aplaudir la valent&iacute;a de las asociaciones y las mujeres feministas que le han dirigido un escrito para reprobar sus declaraciones. Las 125 entidades firmantes tienen claro que no es una simple salida de tono, sino que se trata de unas declaraciones que revisten una especial gravedad por tratarse de la responsable de Igualdad de la Comunitat Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones han tildado sus manifestaciones de agresi&oacute;n simb&oacute;lica y esc&aacute;ndalo institucional. Por partida doble: por un lado, ataca a las mujeres v&iacute;ctimas de la explotaci&oacute;n sexual y, por otro, supone un ataque directo al feminismo y a los principios b&aacute;sicos de la democracia, que se sostienen en el respeto, la dignidad y la igualdad ante la ley.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, a&uacute;n estoy esperando escuchar a la alcaldesa de Val&egrave;ncia reprobar a su compa&ntilde;era. Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; ese d&iacute;a estaba en Les Corts ejerciendo de palmera. Sentada dos filas por detr&aacute;s de Susana Camarero, &iquest;qu&eacute; hizo cuando escuch&oacute; que la vicepresidenta del Consell llamaba prostitutas a las ministras del Gobierno de Espa&ntilde;a: aplaudir o avergonzarse? Me temo que lo primero, ella, que se autoproclama feminista.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ay, si lo fuera! Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; sabr&iacute;a que las mujeres que defienden el feminismo &ldquo;no merecen el trato despectivo que reciben casi constantemente&rdquo;, como denunci&oacute; Mar&iacute;a Cambrils, sino &ldquo;toda clase de auxilio y solidaridad, ya que batallan, inspiradas en el bien colectivo, por la raz&oacute;n y la justicia&rdquo;. Pero sabemos que ni Catal&aacute; es feminista ni lo de Camarero fue un lapsus. Dijo en voz alta lo que piensan cuando creen que nadie les escucha. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-lapsus-piensan_129_13114821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 11:45:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No fue un lapsus. Es lo que piensan]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dar voz al silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dar-voz-silencio_129_13099907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;La historia de la humanidad no se podr&aacute; escribir en tanto la educaci&oacute;n cultural de la mujer est&eacute; sujeta a restricciones, mientras no se le concedan, legal y humanamente, los mismos derechos que se reconocen para el hombre&rdquo;. Ha transcurrido m&aacute;s de un siglo desde que Mar&iacute;a Cambrils publicara Feminismo socialista en 1925, y las mujeres siguen sin tener los mismos derechos que los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Solo hay que echar una mirada al mundo que nos rodea. Mirar dentro de nuestra propia casa. En 2026, el terrorismo machista ha asesinado a 14 mujeres y tres menores. La &uacute;ltima v&iacute;ctima, una ni&ntilde;a de 3 a&ntilde;os, asesinada por su padre en Alicante. Ayuntamientos como el de Val&egrave;ncia, gobernado por Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; y Vox, borran todas las pol&iacute;ticas y s&iacute;mbolos que fomentan la igualdad, a&ntilde;orando la Secci&oacute;n Femenina de Falange. Ser hija, hermana y madre convierte a Catal&aacute; en feminista.
    </p><p class="article-text">
        En Sagunt, en pleno siglo XXI, una cofrad&iacute;a de hombres niega a las mujeres el derecho a participar en los actos de la Semana Santa. Es la tercera vez que las vetan. Estos santos varones se acogen a una tradici&oacute;n ancestral para dar un portazo a la igualdad. Su cofrad&iacute;a tiene 530 a&ntilde;os, como ellos. Pero el Gobierno de Espa&ntilde;a ya ha anunciado que les retirar&aacute; la declaraci&oacute;n de 'Inter&eacute;s Tur&iacute;stico Nacional' por discriminar a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que urge hablar de Mar&iacute;a Cambrils. Es una figura fundamental del feminismo en nuestro pa&iacute;s. Pero seguramente no te suene porque el franquismo se emple&oacute; a fondo en borrarla. Tanto que durante mucho tiempo se pens&oacute; que no exist&iacute;a. Que su nombre era el pseud&oacute;nimo de su esposo, Jos&eacute; Alarc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existi&oacute;. Naci&oacute; en el Cabanyal (1878), pero en su barrio nadie la recuerda. Se esfum&oacute;. Se convirti&oacute; en una sombra nocturna. En un soplo de viento entre las aireadas calles del mar&iacute;timo. Hasta que historiadoras como Ana Aguado la rescataron y la devolvieron a la vida. Gracias al estudio Mar&iacute;a Cambrils: el despertar del feminismo socialista, editado por la Universitat de Val&egrave;ncia, en el que tambi&eacute;n participan la periodista Rosa Solbes y el archivero Joan Miquel Almela, su pensamiento y su trayectoria han sido recuperados y, en 2016, el gobierno progresista dio su hombre a una calle de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        En este proceso han sido claves tambi&eacute;n las aportaciones de Ana Noguera a trav&eacute;s del poemario Mar&iacute;a Cambrils. El despertar de la conciencia (2019); la reedici&oacute;n en 2025, por parte de la Fundaci&oacute;n Pablo Iglesias, de Feminismo socialista; y el c&oacute;mic Dos dones del Cabanyal: Pepica la Pilona i Mar&iacute;a Cambrils, con guion de Josenia Salvador y dibujos de Elo&iacute;sa Blanco, que ampl&iacute;a esta recuperaci&oacute;n desde una mirada arraigada en el propio barrio.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;mic introduce adem&aacute;s un elemento clave: el Cabanyal-Canyamelar como tercer protagonista. Un barrio cuya memoria, como la de las vidas de las mujeres valientes y comprometidas que el franquismo intent&oacute; arrasar, ha sido amenazada por el olvido, la transformaci&oacute;n urbana y la especulaci&oacute;n. El barrio marinero hoy sigue resistiendo gracias a su identidad colectiva. Y hoy, gracias al trabajo colectivo, podemos reconstruir la vida de Mar&iacute;a Cambrils, recuperar su pensamiento y situarla en el lugar de la historia que le corresponde.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, el s&aacute;bado 28 una ruta recorrer&aacute; el Cabanyal-Canyamelar en busca de los pasos, las risas y los llantos de Mar&iacute;a Cambrils. Del alma colmenera que creci&oacute; en el barrio marinero. De una mujer que comparti&oacute; espacio intelectual con figuras como Pablo Iglesias Posse, Juli&aacute;n Besteiro o Indalecio Prieto. Como plantea Ana Noguera en el pr&oacute;logo de su poemario, resulta inevitable preguntarse: &iquest;c&oacute;mo es posible que una mujer que escribi&oacute; centenares de art&iacute;culos, que fue una voz p&uacute;blica reconocida, quedara en el olvido?
    </p><p class="article-text">
        La dictadura explica una parte, pero no toda. Mar&iacute;a Cambrils pag&oacute; un doble precio: ser del bando de quienes perdieron la guerra y ser mujer. Porque, mientras la memoria de muchos hombres ha sido recuperada, la de muchas mujeres sigue todav&iacute;a en la sombra. Ella misma lo expres&oacute; con claridad: &ldquo;Hoy sabemos que tampoco podr&aacute; escribirse mientras las mujeres sigan ausentes como protagonistas de esa historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, reunirnos en torno a Mar&iacute;a Cambrils es una cuesti&oacute;n de justicia. Es un acto de reparaci&oacute;n, de reconocimiento y de reivindicaci&oacute;n de las mujeres que fueron el dique de contenci&oacute;n del fascismo. Porque antes que nosotras hubo otras que lucharon contra los retrocesos democr&aacute;ticos. Por eso, este recorrido es el primero, pero no ser&aacute; el &uacute;nico. Vendr&aacute;n m&aacute;s rutas, m&aacute;s nombres y m&aacute;s historias de mujeres que contribuyeron a construir una sociedad m&aacute;s justa y feminista. Al recorrer las calles del Cabanyal-Canyamelar no solo recordaremos a Mar&iacute;a Cambrils: le devolveremos la voz a ella, pero tambi&eacute;n a todas las mujeres silenciadas. Daremos voz al silencio. Luz a la sombra a la que fueron condenadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dar-voz-silencio_129_13099907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 11:41:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Dar voz al silencio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que la vida no nos sea indiferente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vida-no-sea-indiferente_129_12883916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Y si dicen que polarizas por defender la justicia, será que transitas por el lado correcto. El de la resistencia contra el fascismo que camina por “el miedo que lleva a la ira, la ira al odio y el odio al sufrimiento”. Así que, siguiendo con Star Wars, que la Fuerza nos acompañe en este 2026, al que solo le pido que la vida de los otros no nos sea indiferente</p></div><p class="article-text">
        No voy a empezar con subterfugios literarios. La violencia en el mundo no cesa. Despedimos 2025 con un alto el fuego ficticio en Gaza que solo ha servido para devolver a los manifestantes a sus casas y limpiar las calles de lemas y consignas contra el genocidio. Porque, por lo dem&aacute;s, todo sigue igual de mal. Israel asesina a la poblaci&oacute;n palestina con bombas, hambre y fr&iacute;o. Hemos contemplado im&aacute;genes de campamentos anegados de agua, con ni&ntilde;os empapados y congelados, como quien ve llover por la ventana de su casa. Hemos sabido que Israel prohib&iacute;a a M&eacute;dicos Sin Fronteras y a una veintena m&aacute;s de ONG seguir llevando ayuda humanitaria a Gaza. Pero si te levantas de tu confortable sof&aacute;, con manta incluida, para denunciar estos cr&iacute;menes, polarizas.
    </p><p class="article-text">
        El mundo est&aacute; en guerra. El Alto Comisionado de la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker T&uuml;rk, emiti&oacute; el pasado marzo un informe en el que cifraba en 120 los conflictos armados que estaban asolando el planeta. Guerras que responden a la deshumanizaci&oacute;n total. A la enemizaci&oacute;n como estrategia global, que tiene en la Casa Blanca a su gur&uacute; mundial. Cuando la ONU vuelva a pronunciarse en 2026 veremos si definitivamente viajamos sin frenos por una autopista delirante que nos conduce directos al precipicio. Pero si alzas la voz por la paz, polarizas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco cesa la violencia contra las mujeres. El a&ntilde;o que despedimos se ha cobrado la vida de 46 mujeres y tres menores asesinados por sus propios padres o por parejas o exparejas de sus madres, con el objetivo de infligir da&ntilde;o y sufrimiento. Desde 2003, han sido asesinadas 1.341 mujeres. Y desde 2013, la violencia vicaria ha matado a 65 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Si miramos alrededor, solo vemos el terror en los ojos de mujeres y ni&ntilde;os que sufren la violencia de las guerras y del machismo. Con o sin burka. De M&eacute;xico a Afganist&aacute;n, el feminicidio institucionalizado no es una cuesti&oacute;n prioritaria para nadie. Y si denuncias que las mujeres est&aacute;n cada vez m&aacute;s desprotegidas por el avance del negacionismo de la violencia machista, polarizas.
    </p><p class="article-text">
        Igual que si calificas de racistas a los energ&uacute;menos que quer&iacute;an quemar un edificio con migrantes dentro en Badalona. &ldquo;No dig&aacute;is seg&uacute;n qu&eacute; cosas porque aqu&iacute; se est&aacute; grabando absolutamente todo&rdquo;, les aconsej&oacute; el alcalde del PP. &iexcl;Qu&eacute; bestialidad! Todo transcurri&oacute; sin consecuencias para estos criminales, incluido Xavier Albiol, que lleva a&ntilde;os alimentando el odio y demostrando que el PP no necesita a Vox para acunar el fascismo.
    </p><p class="article-text">
        Con la turra que nos han dado sobre c&oacute;mo felicitar estas fechas, los de la libertad enlatada en esl&oacute;ganes act&uacute;an con furia contra las personas m&aacute;s vulnerables. Nadan en la pecera de la impunidad, salvo cuando se topan con la justicia. Es lo que ha ocurrido en el caso de Samuel Luiz, asesinado por el odio hom&oacute;fobo una madrugada de julio de 2021 en A Coru&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Veo mal la inversi&oacute;n de la carga de la prueba, y acusar, sin motivos, sin pruebas, como ha pasado con el chico de Galicia&rdquo;, lleg&oacute; a decir Isabel D&iacute;az Ayuso sobre este crimen para tapar el aumento de las agresiones hom&oacute;fobas en Espa&ntilde;a. &iexcl;Ay! Quienes se pusieron del lado de Samuel estaban polarizando y politizando su asesinato. Ella no.
    </p><p class="article-text">
        Solo espero que alg&uacute;n d&iacute;a Ayuso y todos sus sat&eacute;lites medi&aacute;ticos pidan perd&oacute;n a la familia de Samuel. Y no solo eso. Tambi&eacute;n espero que este a&ntilde;o reciban el amparo de la justicia las 7.291 personas que fallecieron sin atenci&oacute;n m&eacute;dica por los protocolos de la verg&uuml;enza aplicados por la Comunidad de Madrid durante la pandemia. Y si me dicen que polarizo por exigir justicia, me sentir&eacute; reconfortada.
    </p><p class="article-text">
        La pedir&eacute; tambi&eacute;n para las v&iacute;ctimas de la dana, que siguen encontr&aacute;ndose con obst&aacute;culos y con el desprecio constante del Partido Popular. Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o oculta sus WhatsApp con Carlos Maz&oacute;n y se niega a acudir a declarar ante la jueza de Catarroja. Dice que testificar&aacute; por videoconferencia, mientras Juanfran P&eacute;rez Llorca sigue encubriendo la negligencia de quienes aquel d&iacute;a no estuvieron a la altura. Y no fue solo Maz&oacute;n. Fue todo su Consell, el mismo que hoy contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los populares andan nerviosos porque su estrategia de utilizar la cat&aacute;strofe para atacar a Pedro S&aacute;nchez puede quedar al descubierto, si es que queda alguien que no se haya dado cuenta ya de lo que sucede. En 2025 se ha normalizado un clima de odio procedente de las derechas, envuelto en el insulto, el desprecio y la deshumanizaci&oacute;n del adversario pol&iacute;tico. No voy a citar los insultos al presidente del Gobierno ni contra personajes p&uacute;blicos que proliferan en redes sociales o en art&iacute;culos de opini&oacute;n de importantes medios de comunicaci&oacute;n. Son de sobra conocidos.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a seguir buceando en busca de m&aacute;s ejemplos, porque el a&ntilde;o que dejamos atr&aacute;s rebosa como una tuber&iacute;a atascada de basura. Se&ntilde;ala, criminaliza al diferente. Grita odio. Iniciar un nuevo a&ntilde;o requiere pasar p&aacute;gina. Soltar lastre. Liberarse.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, frente al ruido, tapones. Frente al fango, salir a la superficie y respirar. Mirar a 2026 a los ojos. Plantarle cara y ver que hay gente valiente que alza la voz, y unirse a ella.
    </p><p class="article-text">
        Y si dicen que polarizas por defender la justicia, ser&aacute; que transitas por el lado correcto. El de la resistencia contra el fascismo que camina por &ldquo;el miedo que lleva a la ira, la ira al odio y el odio al sufrimiento&rdquo;. As&iacute; que, siguiendo con <em>Star Wars</em>, que la Fuerza nos acompa&ntilde;e en este 2026, al que solo le pido que la vida de los otros no nos sea indiferente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vida-no-sea-indiferente_129_12883916.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jan 2026 17:09:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Que la vida no nos sea indiferente]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dinamiteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dinamiteras_129_12866400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ten&iacute;a 17 a&ntilde;os. Se alist&oacute; sin dec&iacute;rselo a su familia. Siempre se preocup&oacute; por no mostrar ninguna se&ntilde;al de debilidad en el frente. Una mujer independiente. Un icono. Entreg&oacute; su mano derecha a las estrellas en los versos de Miguel Hern&aacute;ndez. Una leyenda. Rosario S&aacute;nchez Mora, la dinamitera. No estuvo sola. Fueron muchas las que empu&ntilde;aron las armas. Entre ellas, las cinco fusiladas junto a sus compa&ntilde;eros en el cementerio de Son Coletes (Manacor, 1936), cuya historia ha reconstruido el documental <em>Milicianas</em> de T&agrave;nia Ball&oacute; y Jaume Mir&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras antifascistas espa&ntilde;olas. Socialistas, comunistas, anarquistas, todas lucharon por defender la democracia de los golpistas y traidores. El machismo las releg&oacute; a la retaguardia. Pero antes, cogieron los fusiles con la misma fuerza que los hombres por su libertad. Sab&iacute;an que ellas ser&iacute;an las primeras v&iacute;ctimas del fascismo. 
    </p><p class="article-text">
        El 14 de abril de 1931, Espa&ntilde;a se levant&oacute; republicana. Comenzaba un tiempo de v&eacute;rtigo protagonizado por mujeres modernas, con conciencia pol&iacute;tica y de clase. Obreras y burguesas. Ante ellas se abr&iacute;a un nuevo horizonte y estaban listas para estudiar, trabajar, divertirse. Votar. Ser independientes. Frecuentar tertulias, caf&eacute;s, teatros. Asaltar espacios vetados, exclusivos para los hombres, sin pedir permiso ni perd&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;El siglo XX ser&aacute;, no lo dud&eacute;is, el de la emancipaci&oacute;n femenina [&hellip;] Es imposible imaginar una mujer de los tiempos modernos que, como principio b&aacute;sico de individualidad, no aspire a la libertad&rdquo;, dijo Clara Campoamor en 1925. Y qu&eacute; lejos quedaron esas palabras para las espa&ntilde;olas.</span>
    </p><p class="article-text">
        Todo se perdi&oacute; en la guerra. A muchas las fusilaron. A otras las violaron, raparon, encarcelaron. Les robaron sus vidas. Volvieron a estar recluidas en sus hogares, sometidas a la voluntad de sus padres, maridos, hermanos. A ser menores de edad. Sin pasaporte. Sin autorizaci&oacute;n no pod&iacute;an comprar una casa ni abrir una cuenta bancaria. El Fuero del Trabajo pr&aacute;cticamente les imped&iacute;a trabajar. Emanciparse. Quedaron prohibidos el divorcio, el aborto, los matrimonios civiles. 
    </p><p class="article-text">
        Las condenaron al silencio. A vivir humilladas, dependientes. Expuestas a la suerte de tener un buen marido que ni les pegara, ni se gastara el dinero. Borraron el legado de mujeres pol&iacute;ticas, cient&iacute;ficas y creadoras. Todav&iacute;a hoy cuesta encontrar sus nombres en los libros de texto, salvo excepciones como la de las artistas de la Generaci&oacute;n del 27, rescatadas del olvido tambi&eacute;n por T&agrave;nia Ball&oacute; en el documental <em>Las Sinsombrero</em>. 
    </p><p class="article-text">
        A Campoamor la reemplaz&oacute; Pilar Primo de Rivera.De la emancipaci&oacute;n se pas&oacute; al sometimiento. De las mujeres libres a las que &ldquo;nunca descubren nada&rdquo; porque &ldquo;el talante creador est&aacute; reservado por Dios para inteligencias varoniles&rdquo;. &ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">Nosotras no podemos hacer nada m&aacute;s que interpretar mejor o peor lo que los hombres han hecho&rdquo;, sentenci&oacute; sobre nuestras abuelas y madres. Es el mismo &lsquo;feminismo&rsquo; de un PP que cada vez hace m&aacute;s fuerte a Vox a costa de blanquearlo y asumir su discurso. Acaba de suceder en Extremadura, donde en lugar de desprenderse de los ultras, Mar&iacute;a Guardiola los ha aupado. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esto es lo que sucede en la Comunitat Valenciana y en Val&egrave;ncia. Juanfran P&eacute;rez Llorca fue el mu&ntilde;idor del pacto con un torero y un condenado por maltrato, que ha servido para acabar convirti&eacute;ndolo a &eacute;l en presidente de la Generalitat. En la capital, la alcaldesa gobierna con Vox y en cuanto puede, reivindica el franquismo de la l&iacute;der de la Secci&oacute;n Femenina de Falange Espa&ntilde;ola. </span>
    </p><p class="article-text">
        Rosario no pudo exiliarse. Sufri&oacute; la dictadura y muri&oacute; en 2008, no sin antes asistir a la aprobaci&oacute;n de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica. Conserv&oacute; una memoria prodigiosa que se puede consultar en los Documentos de RNE, donde narra los pasajes de su vida. La llamaban Charo. Ahora ese nombre se utiliza para denigrar a las mujeres progresistas, de izquierdas, rojas. &lsquo;<em>Las Charos&rsquo;</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una &lsquo;<em>charocracia&rsquo;</em>, dicen. Quienes as&iacute; insultan saben que hoy son ellas las que celan la dinamita en sus manos. Por eso, el PP y Vox las quieren desmovilizadas. Las quieren en casa, no en las urnas. Temen su voto porque son las guerrilleras de la democracia. Descendientes de aquellas milicianas a quienes la propaganda franquista tild&oacute; de prostitutas. Orgullosas de tener conciencia y defender la igualdad. Guardianas de la justicia y la libertad. As&iacute; que, cada vez que digan &lsquo;Charo&rsquo;, pensar&eacute;: Ah&iacute; va una dinamitera. La que nunca se rinde. Como las mujeres que me rodean. Mis amigas, mis hermanas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dinamiteras_129_12866400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Dec 2025 09:49:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Dinamiteras]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abramos las ventanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/abramos-ventanas_129_12845511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Que salgan todos los machistas! &iexcl;que salgan todos los puteros! &iquest;Qu&eacute; hacen a&uacute;n en nuestras filas?&rdquo;. Le tomo prestada la reflexi&oacute;n al diputado socialista V&iacute;ctor Camino porque en ella se condensa la indignaci&oacute;n de toda la militancia. Y es que lo que ha sucedido en el PSOE constata que la lacra del machismo se expande como una epidemia. Un virus social frente al que el &uacute;nico ant&iacute;doto es m&aacute;s feminismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, lo ocurrido estos d&iacute;as tiene que verse como una oportunidad. Una ocasi&oacute;n para abrir las puertas y mostrar el camino de salida a quienes no sienten los valores socialistas, ni forman parte de un proyecto que siempre ha trabajado para que la sociedad avance en igualdad. 
    </p><p class="article-text">
        El PSOE es un entorno m&aacute;s en el que algunos hombres tienen comportamientos inaceptables. Sin embargo, es el &uacute;nico en el que las mujeres se atreven a defenderse. Gracias al movimiento feminista, es la &uacute;nica organizaci&oacute;n que cuenta con un protocolo antiacoso. Una herramienta pionera, pero no infalible. Aun as&iacute;, hemos comprobado c&oacute;mo desde el momento en que se detect&oacute; el error, se tomaron las medidas necesarias para proteger a las v&iacute;ctimas y expulsar a los acosadores.
    </p><p class="article-text">
        Ni un militante ni una militante les han despedido como h&eacute;roes. Ni entre aplausos y abrazos. Algo que s&iacute; hizo Alfonso Rueda con Alfonso Villares: mostr&oacute; su apoyo expl&iacute;cito a su exconselleiro cuando tuvo que dimitir al estar investigado por un delito sexual. Paloma Lago, en cambio, tuvo que recluirse. Una situaci&oacute;n que recuerda demasiado al caso de Nevenka Fern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        Solo ante la presi&oacute;n de las medidas adoptadas por el PSOE, el alcalde de Algeciras ha presentado su baja como miembro del PP en el Senado y ha pedido la suspensi&oacute;n temporal de militancia. Llevaba catorce meses bajo acusaciones de acoso sexual. El PP no ha aclarado si estos hechos supondr&aacute;n una investigaci&oacute;n interna. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s lejano queda aquel momento en el que Aznar introdujo un bol&iacute;grafo en el escote de la periodista Marta Nebot; Trillo lanz&oacute; una moneda a la periodista Sonia Mart&iacute;n; o cuando el alcalde de Valladolid habl&oacute; de los morritos de Leire Paj&iacute;n. M&aacute;s all&aacute; fue &Aacute;lvarez Cascos al referirse a Pilar Manj&oacute;n con estas palabras: &ldquo;por esa puta y cuatro muertos perdimos las elecciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Antes fueron los a&ntilde;os de la G&uuml;rtel. En una de las grabaciones aportadas a la investigaci&oacute;n, el l&iacute;der de la trama comentaba su participaci&oacute;n en una fiesta organizada en el chal&eacute; del alcalde de La Nuc&iacute;a, Bernab&eacute; Cano, en la que hab&iacute;a &ldquo;cinco t&iacute;as impresionantes&rdquo;. Da la casualidad de que, como public&oacute; eldiario.es, Juanfran P&eacute;rez Llorca ha nombrado en Presidencia a &Aacute;ngela Cano, hija del alcalde y sobrina de la consellera de Innovaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        En Valencia tambi&eacute;n fueron los a&ntilde;os del saqueo de la depuradora de Pinedo. Como acredit&oacute; la justicia, el dinero p&uacute;blico acab&oacute; en lujo, sobresueldos y prostitutas mientras el PP valenciano nunca asumi&oacute; su responsabilidad en el caso Emarsa. Muchos dirigentes de aquella &eacute;poca contin&uacute;an en activo. Sin ir m&aacute;s lejos, Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute;. Jam&aacute;s se le escuch&oacute; indignarse por lo que suced&iacute;a all&iacute; dentro con las &lsquo;traductoras rumanas&rsquo;, ni tampoco por los abusos sexuales que cometi&oacute; Vicente Sanz en Canal 9, por los que fue condenado. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando ha tenido la oportunidad, la alcaldesa de Val&egrave;ncia ha pactado con los negacionistas de la violencia de g&eacute;nero. Empez&oacute; su mandato borrando las pancartas contra el terrorismo machista en los minutos de silencio que condenan el asesinato de mujeres. Continu&oacute; d&aacute;ndole un premio literario al diputado de Vox condenado por maltrato; contratando a un grupo musical para la Feria de Julio que canta &ldquo;las mujeres ir&aacute;n a la luna cuando haya que barrerla&rdquo;; o eliminando a las mujeres y a las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero de todas las pol&iacute;ticas activas de empleo.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos ejemplos solo describen una realidad que afecta a todos los &aacute;mbitos de la sociedad, y los partidos pol&iacute;ticos tambi&eacute;n forman parte de ella. Como dice mi compa&ntilde;era Ana Juli&aacute;n, &ldquo;en un paradigma patriarcal, tambi&eacute;n en el PSOE ha habido comportamientos inaceptables&rdquo;. Nadie est&aacute; a salvo, pero hay una gran diferencia: es el &uacute;nico partido en el que las mujeres disponen de herramientas para defenderse. Mientras el PP calla, el PSOE reconoce los errores y aprende de ellos, con humildad, pero con determinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pilar Bernab&eacute; ha alzado la voz clara y rotunda. Igual que Rebeca Torr&oacute; o Diana Morant. Enfrente, los de siempre act&uacute;an como siempre: carro&ntilde;eros pol&iacute;ticos que demuestran su aut&eacute;ntica mentalidad cuando atacan a las mujeres en lugar de ponerse a su lado y unirse a la lucha contra el machismo. 
    </p><p class="article-text">
        De Vox nada se espera. Su portavoz en X&aacute;bia ha sido acusado de acoso sexual por su anterior asesora y los de Abascal hablan de criminalizaci&oacute;n de su compa&ntilde;ero. El PP est&aacute; sometido a su dictado. Alberto N&uacute;&ntilde;ez Fej&oacute;o demuestra cada d&iacute;a que en esto tampoco est&aacute; a la altura de lo que necesita la sociedad. Antes con Vox que con la v&iacute;ctima. A la izquierda, ni Sumar ni Podemos quedan al margen de este problema. El caso Errej&oacute;n marc&oacute; el inicio de esta legislatura y el de Monedero hizo tambalearse a los morados. 
    </p><p class="article-text">
        El PSOE tiene la obligaci&oacute;n de trabajar para acabar con esas actitudes y comportamientos rancios en todos los &aacute;mbitos de la sociedad. Es el &uacute;nico con capacidad de liderar un pacto para que todos los partidos se unan a la erradicaci&oacute;n de esta lacra. Es el momento de alcanzar un gran acuerdo pol&iacute;tico que deje de lado los tacticismos y el electoralismo. Las instituciones democr&aacute;ticas no pueden ser refugio de machistas ni de quienes niegan la violencia contra las mujeres. Y para ello es fundamental abrir las puertas para echar a los maltratadores y a los acosadores. Pero, sobre todo, abrir las ventanas para que entre el aire fresco del feminismo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/abramos-ventanas_129_12845511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 09:35:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Abramos las ventanas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo conmino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/conmino_129_12838429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <strong>Armand Auguste Charles Ferdinand Mercier du Paty de Clam.</strong> Fue el coronel franc&eacute;s que dirigi&oacute; la instrucci&oacute;n del caso de alta traici&oacute;n m&aacute;s famoso de Francia y de Europa. La suya es la historia de una infamia: un montaje judicial levantado sobre suposiciones y pruebas falsas. Informes periciales confeccionados a medida. Declaraciones ama&ntilde;adas y testigos manipulados. El auge del antisemitismo. Una polarizaci&oacute;n extrema. Violencia en las calles, populismo y una prensa entregada al bulo. Todos esos ingredientes fermentaron en la coctelera del caso Dreyfus. Ocurri&oacute; en 1898. Y, sin embargo, cualquiera dir&iacute;a que fue ayer. El mismo d&iacute;a en que el Tribunal Supremo public&oacute; la sentencia condenatoria sobre &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz.
    </p><p class="article-text">
        El militar jud&iacute;o fue v&iacute;ctima del resentimiento. El antisemitismo galopaba desbocado tras la publicaci&oacute;n de <em>La France juive</em>, de &Eacute;douard Drumont, en 1886. Se vendieron m&aacute;s de 150.000 copias. En ellas el autor acusaba a los jud&iacute;os de conspirar para someter y &ldquo;judaizar&rdquo; a los pueblos cristianos. Los describi&oacute; como portadores de plagas y epidemias, asesinos de Cristo y responsables de todos los males de Francia. Los culp&oacute; de la crisis moral y econ&oacute;mica del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso de Drumont fue crear la <em>Ligue Nationale Antis&eacute;mitique de France</em> y promover la expulsi&oacute;n de los jud&iacute;os. Despu&eacute;s fund&oacute; el peri&oacute;dico <em>La Libre Parole</em>. &ldquo;&iexcl;Francia a los franceses!&rdquo; fue el lema de un medio que diariamente publicaba conspiraciones y bulos. Alcanz&oacute; una tirada de 200.000 ejemplares semanales y fue el primero en anunciar el arresto de Alfred Dreyfus, acusado falsamente de espionaje. Cada d&iacute;a alimentaba la maquinaria del descr&eacute;dito con nuevos reportajes incriminatorios.
    </p><p class="article-text">
        Los bulos se expandieron como el salitre. El 22 de diciembre de <strong>1894</strong> Dreyfus fue declarado culpable, despojado de sus honores y recluido en la Isla del Diablo, en la Guayana Francesa. La sociedad qued&oacute; partida entre dreyfusianos y antidreyfusianos, entre quienes buscaban la verdad y quienes se acomodaron en los relatos construidos sobre falsedades. Fue la carta abierta del escritor &Eacute;mile Zola, dirigida al presidente de la Rep&uacute;blica y publicada en <em>L&rsquo;Aurore</em>, la que consigui&oacute; tambalear los cimientos de aquella patra&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En su manifiesto <em>Yo acuso</em>, desmont&oacute; todas las mentiras y se&ntilde;al&oacute; a los responsables. Logr&oacute; que una parte significativa de la sociedad francesa se sumara a la defensa de la verdad, sin la cual no hay justicia ni libertad. Consigui&oacute; que el caso se reabriera y acabara en un pacto por el que Dreyfus acept&oacute; declararse culpable a cambio de no volver a la c&aacute;rcel. Fue un camino &aacute;spero. Zola tambi&eacute;n fue procesado y huy&oacute; al Reino Unido. Muri&oacute; en 1902, asfixiado por el mon&oacute;xido de carbono de su chimenea. A&ntilde;os despu&eacute;s, durante la ceremonia de traslado de sus restos al Pante&oacute;n, Dreyfus sufri&oacute; un atentado. Las heridas segu&iacute;an abiertas.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado m&aacute;s de un siglo desde aquella infamia, pero sigue siendo actual, como lo son las tragedias griegas desde hace milenios. La envidia, el rencor, el odio, el resentimiento. Represalias y venganzas. Todas convergen en una trama que se repite a lo largo del tiempo y que hoy encuentra un eco inquietante en una sentencia basada en un razonamiento que se contradice a s&iacute; mismo. El Supremo da por probado que fue Garc&iacute;a Ortiz &ldquo;o una persona de su entorno&rdquo; quien filtr&oacute; el correo sobre la confesi&oacute;n del novio defraudador de Isabel D&iacute;az Ayuso. Admite que pudo ser otra persona.
    </p><p class="article-text">
        Es tan evidente que el relato se construye sobre especulaciones que, en su conclusi&oacute;n, afirman que el correo &ldquo;tuvo que salir de la Fiscal&iacute;a&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo que <em>tuvo que</em>? No pueden probar que saliera de all&iacute; y levantan una hip&oacute;tesis alternativa para suplir la falta de pruebas. Lo que s&iacute; tienen son los testimonios &mdash;obligados a decir la verdad&mdash; de los periodistas. Jos&eacute; Precedo, Miguel &Aacute;ngel Campos y Alfonso P&eacute;rez Medina corroboraron que Garc&iacute;a Ortiz no fue el filtrador. Todos declararon haber tenido acceso al correo antes que el exfiscal general.
    </p><p class="article-text">
        De los siete magistrados que integraron el tribunal, dos votaron en contra rebatiendo los argumentos y defendieron la absoluci&oacute;n. Los otros cinco han marginado la verdad, dando por v&aacute;lida la &ldquo;deducci&oacute;n l&oacute;gica&rdquo; del jefe de gabinete de la presidenta madrile&ntilde;a, Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez. Sin pudor, admiti&oacute; ante el tribunal que minti&oacute;: &ldquo;No tengo ninguna fuente. Soy periodista, o trabajo en pol&iacute;tica. No soy un notario que necesite una compulsa&rdquo;. &Eacute;l se invent&oacute; el bulo y los medios dispuestos a publicarlo sin contrastar hicieron el resto.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; estamos. Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez pasea su <em>pa&rsquo;lante</em> por las redes con un tufillo et&iacute;lico mientras el PP intenta sacar tajada de una decisi&oacute;n judicial que erosiona la confianza de la ciudadan&iacute;a en la justicia y en las instituciones. Su estrategia de tierra quemada solo beneficia a Vox y, cuando hayan arrasado con todo, no les quedar&aacute; nada. Los que difundieron el bulo siguen ocupando tertulias y repartiendo lecciones de periodismo. Quienes contaron la verdad se expusieron p&uacute;blicamente y nos dieron una lecci&oacute;n de integridad y profesionalidad. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;mile Zola lo hizo al poner a Francia frente al espejo y hoy volvemos a necesitar a personas comprometidas como &eacute;l, que se atrevan a escribir su propio manifiesto. Porque la infamia cambia de rostro, pero siempre vuelve cuando la mentira encuentra o&iacute;dos dispuestos a escucharla. Dreyfus sobrevivi&oacute; al odio gracias a quienes tomaron partido por la verdad, a quienes no se resignaron ni miraron hacia otro lado. A todas esas personas, conmino a que alcen la voz y afilen sus l&aacute;pices, para que el camino de la verdad vuelva a abrirse paso frente a los Du Paty de Clam que amenazan la democracia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/conmino_129_12838429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 16:14:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Yo conmino]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es democracia para equidistantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-democracia-equidistantes_129_12784041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;La guerra, se&ntilde;ora, no entiende de sentimentalismos&rdquo;. Con esta frase sentenci&oacute; Francisco Franco a Alfonso Gaspar Soler en 1936, cuando su esposa fue a pedirle clemencia. En 1916, este m&eacute;dico salv&oacute; la vida al entonces joven oficial en las tierras del Rif. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, aquel militar se mostr&oacute; inmisericorde con quien le oper&oacute; durante tres horas. El efecto mariposa de aquella intervenci&oacute;n lo conocemos: un golpe de Estado, una guerra incivil y cuarenta a&ntilde;os de represi&oacute;n, miedo y violencia.
    </p><p class="article-text">
        Este episodio se salv&oacute; del olvido gracias al archivo del PCE y a la investigaci&oacute;n de Armand Balsebre y Rosario Fontova publicada en Las cartas de La Pirenaica. Memoria del antifranquismo. Si lo recupero para este art&iacute;culo es para ilustrar la crueldad del r&eacute;gimen que asol&oacute; Espa&ntilde;a durante cuatro d&eacute;cadas. De un criminal cuya muerte en la cama, agonizando igual que en aquella batalla, conmemoramos.
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os han pasado ya. Como un soplo. Especialmente para quienes nacimos alrededor de aquel 20N de 1975. Al mirarnos en el espejo observamos el paso del tiempo. Nacimos con la Constituci&oacute;n. Crecimos en la Transici&oacute;n. Hemos atravesado no s&eacute; cu&aacute;ntas crisis econ&oacute;micas. Y, sin embargo, somos tan j&oacute;venes como nuestra democracia. Unos imberbes. Basta compararnos con lo transitado por nuestros padres y madres, nuestros abuelos y abuelas, para darnos cuenta de nuestra suerte. Somos la generaci&oacute;n X.
    </p><p class="article-text">
        Estamos marcados por el s&iacute;mbolo de la inc&oacute;gnita. Como estos tiempos que vivimos, en los que se ataca la verdad para aniquilar las certezas. As&iacute; llegamos a este 20N surfeando sobre una ola reaccionaria, de lej&iacute;a abrasadora.
    </p><p class="article-text">
        Con Franco se viv&iacute;a mejor. Cre&oacute; la Seguridad Social. Construy&oacute; pantanos. Todo el mundo ten&iacute;a acceso a la vivienda. Hab&iacute;a m&aacute;s seguridad. A las mujeres se las respetaba. Los espa&ntilde;oles emigraban con papeles. Con Franco bla, bla, bla&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Todo mentiras convertidas en propaganda con la que nos invade el mismo fascismo al que Unamuno le espet&oacute; aquel &ldquo;vencer no es convencer, y no puede convencer ese odio que no deja lugar a la compasi&oacute;n, ese odio a la inteligencia&rdquo;. Ese odio campa a sus anchas. Nos intenta persuadir a trav&eacute;s de las redes sociales, por pseudomedios y medios, en tertulias televisivas o radiof&oacute;nicas. En todos ellos no solo se blanquea el fascismo, &iexcl;se exalta!
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que hace la alcaldesa de Val&egrave;ncia, que gobierna con Vox, al dejar caer en una entrevista que el franquismo &ldquo;es una etapa de la historia que tiene sus lados positivos y negativos&rdquo;. Lo m&aacute;s sorprendente, o no, es que el entrevistador le d&eacute; la oportunidad de condenar la dictadura, pero ella persista en ese empe&ntilde;o. Lo que confirma que no es casual. Al contrario. Act&uacute;a con premeditaci&oacute;n calculada. 
    </p><p class="article-text">
        Lleva dos a&ntilde;os al frente de la tercera capital de Espa&ntilde;a y ha impuesto negacionismo del valenciano cuestionando a la Academia Valenciana de la Lengua, del cambio clim&aacute;tico entregando a Vox la gesti&oacute;n de la Albufera o renunciando a proyectos como el Corredor Verde, el Bulevar Cultural, la Avenida del Puerto o el soterramiento del t&uacute;nel de P&eacute;rez Gald&oacute;s. Negacionista de la igualdad al eliminar pol&iacute;ticas activas de empleo; de la diversidad al arrancar la bandera LGTBI del balc&oacute;n y amparar en su gobierno a quienes difunden discursos de odio contra personas homosexuales, migrantes o mujeres. Ahora, tambi&eacute;n, negacionista de la memoria democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; pena que lo de Mar&iacute;a Jos&eacute; Catal&aacute; no sea un hecho aislado. La derecha ha perdido la verg&uuml;enza de defender sus or&iacute;genes fascistas y est&aacute; intentando ganar un relato que fomenta la indiferencia. Un relato que pone en el mismo plano a quienes lucharon por defender la libertad y a quienes nos privaron de ella. Que intenta hacernos creer que la democracia fue cosa del mism&iacute;simo Franco. &ldquo;Me hizo rey para crear un r&eacute;gimen m&aacute;s abierto&rdquo;, ha escrito Juan Carlos I en sus desmemorias.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; pena que enfrente prolifere la equidistancia: &ldquo;Los neutrales que, lav&aacute;ndose las manos, se desentienden y evaden&rdquo;, como escribi&oacute; Celaya. Esta es la tarea que urge, la de tomar partido hasta mancharse porque, cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Franco, Espa&ntilde;a vuelve a necesitar ingenieros del verso y obreros de la democracia. Porque medio siglo despu&eacute;s, estamos en manos de los nost&aacute;lgicos de la dictadura. Esta no es democracia para los equidistantes del &lsquo;extremismo mal&rsquo;, sino para quienes ponen el grito en el cielo y, en la tierra, los actos. Defender la democracia, se&ntilde;oras y se&ntilde;ores, no entiende de sentimentalismos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-democracia-equidistantes_129_12784041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Nov 2025 13:57:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No es democracia para equidistantes]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Chuparla" para evitar las urnas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/chuparla-evitar-urnas_129_12744296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El paisaje pol&iacute;tico que deja tras de s&iacute; la dimisi&oacute;n de Carlos Maz&oacute;n es desolador. Quien mal empieza, mal acaba. &Eacute;l es el claro ejemplo de un pol&iacute;tico populista, hueco por fuera y por dentro. Un tipo que lleg&oacute; a la Generalitat sin esperarlo. Un graciosillo que quiso ser cantante y luego influencer; que pensaba que el t&iacute;tulo de Molt Honorable President de la Generalitat consist&iacute;a en ser el invitado estrella de bodas, bautizos y comuniones. Ninguna sorpresa. Aprendi&oacute; del mejor, Eduardo Zaplana. 
    </p><p class="article-text">
        Ya lo han escrito otros periodistas. Maz&oacute;n crey&oacute; que estaba de Erasmus. Vino a disfrutar, no a trabajar. A grabarse v&iacute;deos de TikTok desde los que igual promocionaba unas papas, que bajaba a tomarse una orxata en un local pr&oacute;ximo, que promocionaba entradas para eventos. Y ya. De fondo, nada. Ni una reflexi&oacute;n trascendental, ni siquiera en sus intervenciones p&uacute;blicas. Como aquellos primeros actos en los que acababa sus discursos ante la sociedad civil con un desconcertante: &ldquo;s&eacute; que soy lo &uacute;nico que se interpone entre vosotros y la cerveza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A todo el mundo le resultaba gracioso. Tanto que enseguida los aduladores empezaron a escribir sobre &eacute;l que ten&iacute;a voz propia, que estaba marcando el paso a sus adversarios pol&iacute;ticos, que ejerc&iacute;a un liderazgo diferente, un aut&eacute;ntico influencer. Un campechano que no ten&iacute;a reparos en mostrar su intimidad como escaparate para ocultar que tras toda esa teatralidad solo pod&iacute;amos encontrar estupidez. 
    </p><p class="article-text">
        Lo teoriz&oacute; Carlo M. Cipolla. Las personas est&uacute;pidas son las m&aacute;s peligrosas cuando ocupan posiciones de poder, siguiendo las leyes esenciales que estableci&oacute; el historiador italiano en Allegro ma non troppo. El est&uacute;pido no sabe que lo es y, si encima se rodea de aduladores, su peligrosidad se multiplica. As&iacute; lo hemos constatado los valencianos y valencianas en los poco m&aacute;s de dos a&ntilde;os que ha durado el gobierno del PP y Vox en la Generalitat Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; con el desmantelamiento de la Unidad Valenciana de Emergencias, el recorte en prevenci&oacute;n para financiar a los toros, el retroceso en derechos LGTBI, en igualdad, en lucha contra la violencia de g&eacute;nero, se convirti&oacute; en una pesadilla real y tangible para miles de ciudadanos el fat&iacute;dico 29 de octubre de 2024. Maz&oacute;n pens&oacute; que pod&iacute;a ausentarse porque nunca estuvo. No lleg&oacute; a asumir sus responsabilidades. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, no solo se marcha sin pedir perd&oacute;n sino que ha urdido un ataque inmisericorde contra las familias de las 229 v&iacute;ctimas mortales a las que asesores, dirigentes y medios afines atacan sin piedad, tergiversando sus declaraciones y acus&aacute;ndolas de partidistas.
    </p><p class="article-text">
        En esta batalla contra las v&iacute;ctimas, el PP no act&uacute;a solo. Como desde hace dos a&ntilde;os, va de la mano de Vox. Los mismos sobre los que el president tiktoker dijo aquello de &ldquo;en el peor de los casos tendr&iacute;amos que chup&aacute;rsela&rdquo; y por lo que parece ahora mismo en el PP est&aacute;n manos a la obra para intentar llegar a un acuerdo que evite que los valencianos y valencianas podamos votar. 
    </p><p class="article-text">
        La cuarta ley fundamental de Cipolla recuerda que las personas no est&uacute;pidas subestiman a las est&uacute;pidas y  esto les conduce a olvidar su peligrosidad, a asociarse con ellas. La sociedad valenciana no se puede permitir cometer el mismo error, de la misma manera que no puede consentir que dos se&ntilde;ores decidan desde Madrid el futuro de la Generalitat Valenciana. Las urnas son el &uacute;nico mecanismo de defensa que existe en democracia ante los est&uacute;pidos.
    </p><p class="article-text">
        Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o lo sabe. Por eso quiere coartar el derecho de los valencianos y las valencianas a votar. A decidir sobre su futuro. Sabe que si se convocan elecciones el PP perder&aacute; y para evitar que ese momento llegue anda practicando con Santiago Abascal aquello que dijo Carlos Maz&oacute;n. Pero los valencianos y las valencianas se merecen respeto. No un partido <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/carlos-mazon-reunion-pp-peor-casos-tendriamos-chuparsela-vox-vienen-tocar-cojones_1_10366127.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dispuesto a &ldquo;chuparla&rdquo;</a> para evitar las urnas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Domínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/chuparla-evitar-urnas_129_12744296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Nov 2025 15:34:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA["Chuparla" para evitar las urnas]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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