<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Álvaro Sánchez Castrillo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alvaro-sanchez-castrillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Álvaro Sánchez Castrillo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518498/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA["Lamento que el alarmismo lleve a sobreactuar" y otras pruebas de que la derecha ni vio ni alertó sobre el covid antes del 8M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/lamento-alarmismo-sobreactuar-pruebas-derecha_1_6013576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4a2939e-310a-48f9-8cee-55ec38be6be9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Lamento que el alarmismo lleve a sobreactuar&quot; y otras pruebas de que la derecha ni vio ni alertó sobre el covid antes del 8M"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Luego se quejarán de la crisis los que con su amarillismo intolerable han convertido una gripe más o menos grave en un susto mundial", decía a pocas horas de las marchas Salvador Sostres en Abc</p><p class="subtitle">Operación derribo: una avalancha de querellas amenaza al Gobierno en los tribunales</p><p class="subtitle">Este reportaje forma parte de 'La nueva teoría de la conspiración', el primero de una serie de especiales de eldiario.es en colaboración con infoLibre</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Un virus que no se antoja m&aacute;s da&ntilde;ino que otros ya conocidos y vencidos&rdquo;. &ldquo;Una gripe m&aacute;s o menos grave</strong>&rdquo;. Estas son s&oacute;lo algunas de las referencias al coronavirus que se recog&iacute;an en las p&aacute;ginas de opini&oacute;n del diario Abc a cuarenta y ocho horas del 8M. Dos entrecomillados que demuestran a la perfecci&oacute;n que, lejos de la imagen que ahora se intenta construir alrededor de las marchas feministas, nadie era plenamente consciente de la gravedad de la crisis sanitaria. <strong>Ni en la derecha medi&aacute;tica</strong>, que durante aquella primera semana de marzo estaba m&aacute;s preocupada por las discrepancias en el seno del Ejecutivo que por la epidemia, <strong>ni en la pol&iacute;tica</strong>, centrada en los comicios auton&oacute;micos programados en Euskadi y Galicia. En aquel momento, se impon&iacute;a la calma. Y se impon&iacute;a tanto en Espa&ntilde;a como en otros pa&iacute;ses del entorno europeo. En Francia, sin ir m&aacute;s lejos, el mismo fin de semana del 8M se permit&iacute;a una concentraci&oacute;n de m&aacute;s de tres millares de personas&nbsp;<a href="https://www.washingtonpost.com/gdpr-consent/?next_url=https%3a%2f%2fwww.washingtonpost.com%2fnation%2f2020%2f03%2f11%2fsmurf-coronavirus-france%2f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disfrazadas de pitufos</a> bailando la conga.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos d&iacute;as previos al 8M, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) ya hab&iacute;a decretado la emergencia sanitaria. Y cualquier ciudadano era consciente de la crisis. Sin embargo, ni <em>El Mundo</em> ni <em>Abc</em> parec&iacute;an muy alarmados. Es m&aacute;s, en los d&iacute;as previos a la marcha <strong>prefer&iacute;an poner el foco en el anteproyecto de Ley de Garant&iacute;a Integral de la Libertad Sexual</strong>. Informaciones que acompa&ntilde;aban de editoriales sobre los roces dentro del Gobierno con frases que a d&iacute;a de hoy ser&iacute;an impensables. Por un lado, el primer diario&nbsp;<a href="https://www.elmundo.es/opinion/2020/03/06/5e615099fc6c83246d8b45d7.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;alaba</a> que &ldquo;la insolvencia&rdquo; de Pablo Iglesias pod&iacute;a terminar, en relaci&oacute;n con la crisis del coronavirus, &ldquo;empa&ntilde;ando el buen trabajo del portavoz Fernando Sim&oacute;n&rdquo;. El segundo, recalcaba la &ldquo;osad&iacute;a&rdquo; con la que &ldquo;el sector comunista&rdquo; se permit&iacute;a afear la conducta a ministros de la talla de Fernando Grande-Marlaska. Pocas horas antes de la marea violeta, ambos personajes estaban encumbrados. Ahora, tres meses despu&eacute;s, son aut&eacute;nticos villanos.
    </p><p class="article-text">
        El ambiente que se respiraba entre las p&aacute;ginas de ambos diarios no era, ni mucho menos, de preocupaci&oacute;n. Es m&aacute;s, en las secciones de opini&oacute;n no resultaba complicado toparse con art&iacute;culos en los que se quitaba hierro al asunto en pro de la econom&iacute;a. &ldquo;Lamento que el alarmismo pueda estar llevando a sobreactuar ante un virus que no se antoja m&aacute;s da&ntilde;ino que otros ya conocidos y vencidos&rdquo;, <a href="https://abcblogs.abc.es/el-astrolabio/espana/serenidad-2.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;alaba </a>el director de Abc, Bieito Rubido, a cuarenta y ocho horas de las marchas feministas. &ldquo;Luego se quejar&aacute;n de la crisis los que m&aacute;s alarma han creado, los que con su amarillismo intolerable han convertido una gripe m&aacute;s o menos grave en un susto mundial de precio incalculable&rdquo;, dec&iacute;a un d&iacute;a despu&eacute;s el columnista Salvador Sostres, insistiendo en que &ldquo;<strong>la vulgar gripe habr&aacute; matado a m&aacute;s personas cuando termine el a&ntilde;o</strong>&rdquo;. &ldquo;La m&aacute;xima transparencia y la pedagog&iacute;a constante son clave para que el miedo, que es libre, no se propague como un virus m&aacute;s&rdquo;, recog&iacute;a, por su parte, el diario <em>El Mundo</em> en un editorial publicado una semana antes de la marcha.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo en La Raz&oacute;n se pod&iacute;a leer alguna referencia al peligro que supon&iacute;a la celebraci&oacute;n de las marchas en los d&iacute;as previos al 8M.&nbsp; Lo hac&iacute;a la periodista Cristina L&oacute;pez Schlichting en su art&iacute;culo &ldquo;8M, por qu&eacute; no voy&rdquo;, en el que a trav&eacute;s de media docena de puntos explicaba los motivos por los que no saldr&iacute;a a la calle. La columnista empezaba por la &ldquo;ideologizaci&oacute;n&rdquo; de la reivindicaci&oacute;n y continuaba con el &ldquo;transgenerismo&rdquo;, la prostituci&oacute;n o la gestaci&oacute;n subrogada. Y en el &uacute;ltimo punto, en el sexto, ya mencionaba la crisis sanitaria: &ldquo;Se est&aacute; intentando contener un virus. &iquest;Alguien me puede explicar c&oacute;mo un Gobierno puede <strong>alentar a la masificaci&oacute;n de las calles en esta circunstancia</strong>?&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Importancia de mantener la tranquilidad&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Como en los medios, tambi&eacute;n se trasladaba calma a la ciudadan&iacute;a desde las mismas formaciones pol&iacute;ticas que ahora atizan con fuerza al Ejecutivo por no haber frenado la marea violeta. Esta misma semana, el presidente del PP, Pablo Casado, se ha apoyado en un&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/forense-conocimientos-epidemiologicos-diciendo-pandemia_0_1036246499.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> aportado a la jueza Rodr&iacute;guez-Medel para sostener que el Ejecutivo &ldquo;subestim&oacute; la gravedad del covid&rdquo; y actu&oacute; &ldquo;tarde y mal&rdquo;. Sin embargo, tampoco el l&iacute;der de los conservadores <strong>parec&iacute;a ser consciente durante la primera semana de marzo del terremoto</strong> que estaba a punto de sacudir con fuerza el sistema sanitario espa&ntilde;ol. En sus redes sociales, dejaba entonces constancia de su participaci&oacute;n en la campa&ntilde;a electoral para las auton&oacute;micas vascas y gallegas, de su visita a un colegio concertado madrile&ntilde;o o de su discurso de clausura en el acto central del PP por el D&iacute;a Internacional de la Mujer. Si hab&iacute;a que dar abrazos a los potenciales votantes, se hac&iacute;a sin necesidad de guantes o mascarillas. Si era necesario posar en una fotograf&iacute;a bien pegado a los asistentes al evento, sonrisa amplia y ning&uacute;n miedo a posibles contagios.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, entre el 2 y el 8 de marzo, la &uacute;nica referencia que aparece en la cuenta de Twitter de Casado a la crisis sanitaria es la relativa a una&nbsp;<a href="https://www.telecinco.es/elprogramadeanarosa/entrevista-pablo-casado-coronavirus_18_2908245042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> concedida a Ana Rosa Quintana. Y ni siquiera en esa distendida charla parec&iacute;a alarmado. &ldquo;La epidemia de coronavirus, &iquest;le preocupa?&rdquo;, le plante&oacute; directamente la periodista en el programa. &ldquo;Bueno, yo creo que nos ocupa.&nbsp;<strong>Hay que mandar un mensaje de tranquilidad</strong>. Tenemos el mejor sistema sanitario de toda Europa y unos grand&iacute;simos profesionales. Nosotros estamos siendo muy leales y responsables con el Gobierno [&hellip;]. Es verdad que esto contrasta con lo que Pedro S&aacute;nchez hizo en otras crisis sanitarias. Ayer se rescataba un tuit en el que S&aacute;nchez responsabilizaba a Rajoy de la crisis del &eacute;bola, lo cual creo que es de una bajeza terrible <strong>que nosotros no vamos a hacer</strong>&rdquo;, respond&iacute;a Casado. En aquellas fechas, Casado trataba de no enturbiar mucho las aguas con una cuesti&oacute;n tan delicada. Ahora, no tiene reparos en acusar directamente al presidente del Ejecutivo de &ldquo;ocultar&rdquo; los muertos para &ldquo;esconder su incompetencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades libres y pr&oacute;speras vamos a ganar la batalla por la libertad porque tenemos raz&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1236012708190961664?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El mismo llamamiento a la calma, en un momento en el que se segu&iacute;an llenando los estadios de f&uacute;tbol, los transportes p&uacute;blicos o las ceremonias religiosas, se lanzaba desde cualquier regi&oacute;n gobernada por el PP, en l&iacute;nea con los mensajes que tambi&eacute;n sal&iacute;an desde el Ministerio de Sanidad. Es el caso, por ejemplo, de la Comunidad de Madrid, cuya Consejer&iacute;a de Sanidad traslad&oacute; una nota el 5 de marzo en la que recordaba la &ldquo;importancia de mantener la tranquilidad&rdquo;, se&ntilde;alaba que las personas infectadas sin sintomatolog&iacute;a &ldquo;no transmiten la enfermedad&rdquo; y recomendaba la &ldquo;adopci&oacute;n de medidas especiales en algunos &aacute;mbitos, como los centros sanitarios&rdquo;. &ldquo;La poblaci&oacute;n general <strong>puede continuar con su actividad con total normalidad</strong>&rdquo;, insist&iacute;an desde el Ejecutivo regional a tres d&iacute;as de la celebraci&oacute;n de un 8-M en el que tambi&eacute;n participaron pol&iacute;ticas conservadoras.
    </p><p class="article-text">
        La propia presidenta madrile&ntilde;a, Isabel D&iacute;az Ayuso, tampoco parec&iacute;a ser consciente del peligro de la epidemia. Si a finales de febrero aseguraba en una entrevista televisiva que &ldquo;el miedo&rdquo; era &ldquo;m&aacute;s peligroso&rdquo; que un &ldquo;virus&rdquo; con &ldquo;s&iacute;ntomas menores incluso que los de una gripe&rdquo;, durante la primera semana de marzo no hizo ni un solo comentario en su cuenta de Twitter sobre la crisis sanitaria. Simplemente, se limit&oacute; a recoger algunas de sus intervenciones parlamentarias o a dar publicidad a las reuniones mantenidas con agricultores y la embajadora de Israel. <strong>Tampoco evit&oacute;, por supuesto, participar en actos multitudinarios</strong>. Al fin y al cabo, su Ejecutivo recomendaba continuar con la actividad con total normalidad. Eso explica, por ejemplo, que el 6 de marzo se encargase de clausurar el <a href="https://libertycon.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liberty Con Europe</a>, una conferencia internacional que reuni&oacute; en la capital a m&aacute;s de un millar de estudiantes liberales. O que el mismo 8-M la administraci&oacute;n madrile&ntilde;a celebrase unas <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2020-05-06/ayuso-convoco-8m-opositores-alerta-emergencia-sanitaria_2582615/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oposiciones </a>que concentraron a otro millar de personas en un recinto cerrado.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Suspender el acto y contribuir a un alarmismo perjudicial&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Ahora, Ayuso se echa las manos a la cabeza por el mantenimiento de las marchas feministas. Al igual que la extrema derecha, que lleva semanas intentando a trav&eacute;s de la judicializaci&oacute;n del caso asentar el marco que relaciona directamente la marea violeta que tanto odian con el incremento de los contagios durante la pandemia. Se olvidan, sin embargo, de que tampoco ellos estaban muy pendientes de la crisis durante la primera semana de marzo. En aquellas fechas, la extrema derecha estaba m&aacute;s preocupada por la campa&ntilde;a electoral en Galicia y Euskadi o por dar cancha a las marchas celebradas a finales de febrero en apoyo a su ansiada propuesta del pin parental. Y, por supuesto, por la gira que hab&iacute;an preparado en suelo americano para establecer todos los contactos posibles con el <em>trumpismo</em>. A cuatro d&iacute;as del 8-M, el l&iacute;der de Vox, Santiago Abascal, se reun&iacute;a con los republicanos Ted Cruz, Ron Johnson y Chris Smith, con algunos think tanks como The Heritage Foundation y con decenas de militantes. Sonrisas y apretones de manos mediante, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        El 5 de marzo, regres&oacute; a Espa&ntilde;a. Estaba todo preparado para la Asamblea General de Vox en Vistalegre. A pocas horas del c&oacute;nclave, el secretario general del partido, Javier Ortega-Smith, se encargaba de arengar a las masas en un v&iacute;deo publicado en redes sociales: &ldquo;Hoy estamos creando la alternativa frente al socialcomunismo, la alternativa frente a la derechita cobarde. Por eso <strong>necesitamos que este domingo vuelvas a estar aqu&iacute;</strong>&rdquo;. Es cierto que la extrema derecha pidi&oacute; a sus militantes m&aacute;s vulnerables a &uacute;ltima hora que siguieran el congreso desde casa ante la &ldquo;falta de claridad&rdquo; de un Gobierno que les hab&iacute;a colocado ante la disyuntiva de &ldquo;suspender el acto y contribuir a un alarmismo perjudicial&rdquo; o &ldquo;continuar con la agenda prevista tomando medidas de seguridad&rdquo;. No obstante, esto no impidi&oacute; que en un espacio cerrado se agolpasen miles de personas deseosas de escuchar las proclamas incendiarias que salieran del escenario.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1235238855181307905?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Durante su discurso, Abascal ni siquiera hizo menci&oacute;n al coronavirus. Hab&iacute;a otros temas m&aacute;s importantes para su formaci&oacute;n. Al d&iacute;a siguiente de Vistalegre, el eurodiputado ultra Jorge Buxad&eacute; segu&iacute;a insistiendo en que la celebraci&oacute;n del mitin con 9.000 asistentes fue una decisi&oacute;n &ldquo;responsable, correcta y adecuada&rdquo;. Fue durante esa jornada posterior cuando La Raz&oacute;n ya se empezaba a preguntar si ten&iacute;a que haberse restringido la marcha del 8M. Veinticuatro horas m&aacute;s tarde, el 10 de marzo, <em>El Mundo</em> daba la se&ntilde;al para el comienzo de la ofensiva. &ldquo;Resultar&iacute;a intolerable, que si ya se sab&iacute;a antes del fin de semana que Madrid era un foco de transmisi&oacute;n, que el Ejecutivo antepusiera la ideolog&iacute;a a la raz&oacute;n sanitaria autorizando la manifestaci&oacute;n del 8M&rdquo;, dec&iacute;a ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, todas las piezas empezaron a moverse. </strong>Ayuso comenz&oacute; a hablar del mayor &ldquo;infect&oacute;dromo&rdquo;. Y Casado no dud&oacute; en mentir se&ntilde;alando que en Alemania las manifestaciones se hab&iacute;an prohibido. De nuevo, no quiso que la realidad le estropease el titular. Aquel d&iacute;a, las mujeres tomaron las calles en todo el mundo. De Madrid a Londres o Berl&iacute;n. Porque nadie era consciente entonces de la dureza de una pandemia convertida en la actualidad en arma pol&iacute;tica. Ni en Espa&ntilde;a ni en Francia, donde durante aquel fin de semana se lleg&oacute; a permitir hasta una concentraci&oacute;n de m&aacute;s de tres millares de personas&nbsp;<a href="https://www.washingtonpost.com/gdpr-consent/?next_url=https%3a%2f%2fwww.washingtonpost.com%2fnation%2f2020%2f03%2f11%2fsmurf-coronavirus-france%2f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disfrazadas de pitufos</a> bailando la conga. Ahora, a posteriori, todos aseguran que se ve&iacute;a venir el desastre que ya ha costado la vida a m&aacute;s de 27.000 ciudadanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro Sánchez Castrillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/lamento-alarmismo-sobreactuar-pruebas-derecha_1_6013576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2020 19:48:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a4a2939e-310a-48f9-8cee-55ec38be6be9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="64746" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a4a2939e-310a-48f9-8cee-55ec38be6be9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="64746" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Lamento que el alarmismo lleve a sobreactuar" y otras pruebas de que la derecha ni vio ni alertó sobre el covid antes del 8M]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a4a2939e-310a-48f9-8cee-55ec38be6be9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
