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    <title><![CDATA[elDiario.es - Esther Roig]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/esther-roig/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Esther Roig]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Matar a la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/matar-infancia_129_12534586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3afdc11d-a874-4608-8209-0381d12728ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Matar a la infancia"></p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No puede haber una revelaci&oacute;n m&aacute;s intensa del alma de una sociedad que la forma en que trata a sus ni&ntilde;os.&rdquo; &mdash; Nelson Mandela</em>
    </p><p class="article-text">
        En Palestina, la palabra &ldquo;infancia&rdquo; se escribe con miedo. No es una met&aacute;fora: seg&uacute;n UNICEF, m&aacute;s de 13.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as han muerto o resultado heridos en la Franja de Gaza y Cisjordania desde 2008. Solo en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, m&aacute;s de 4.000 han perdido la vida en ataques armados del ej&eacute;rcito israel&iacute;. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinaci&oacute;n de Asuntos Humanitarios (OCHA) calcula que m&aacute;s de la mitad de los 2,3 millones de habitantes de Gaza son menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que, en un territorio del tama&ntilde;o aproximado de la ciudad de Valencia, millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as viven cada d&iacute;a un genocidio a c&aacute;mara lenta. La hambruna y la escasez cr&oacute;nica de agua potable forman parte de su rutina, mientras los cortes de electricidad pueden prolongarse hasta 20 horas diarias. El sistema sanitario, devastado por a&ntilde;os de asedio y bombardeos, est&aacute; destruido o, en el mejor de los casos, completamente colapsado.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n tambi&eacute;n es v&iacute;ctima de la violencia: m&aacute;s de 600 escuelas han sido da&ntilde;adas o destruidas desde 2021. Sin embargo, algunos peque&ntilde;os a&uacute;n siguen asistiendo a clases improvisadas en s&oacute;tanos, mezquitas o tiendas de campa&ntilde;a, con l&aacute;pices rotos y pizarras desgastadas. Lo hacen porque aprender, incluso en medio del horror, es un acto de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s devastador no es solo la p&eacute;rdida f&iacute;sica: es la fractura emocional. Psic&oacute;logos locales denuncian que el 80 % de los menores presenta s&iacute;ntomas de trauma severo: insomnio, ataques de p&aacute;nico, pesadillas recurrentes, p&eacute;rdida del habla. Crecen aprendiendo a reconocer el zumbido de un dron, el impacto de un misil o el retumbar de una explosi&oacute;n antes que a montar en bicicleta o jugar al escondite. Cada d&iacute;a su infancia se convierte en un ejercicio de supervivencia: aprender a no llorar, a no correr, a no hacer ruido, a convivir con el hambre, con la muerte, entre sombras y miedo.
    </p><p class="article-text">
        Matar la infancia no solo arrebata vidas: arranca futuros enteros, sue&ntilde;os, risas, posibilidades. Como escribi&oacute; Gabriela Mistral: &ldquo;El ni&ntilde;o que no juega no es ni&ntilde;o, pero el hombre que no juega perdi&oacute; para siempre al ni&ntilde;o que viv&iacute;a en &eacute;l.&rdquo; &iquest;Qu&eacute; sociedad queremos construir si destruimos a quienes encarnan nuestra esperanza?
    </p><p class="article-text">
        Desde la distancia, nos refugiamos en debates geopol&iacute;ticos y comunicados diplom&aacute;ticos, como si las cifras fueran abstractas. Pero detr&aacute;s de cada n&uacute;mero hay un nombre, una historia, una voz que apenas tuvo tiempo de aprender canciones infantiles antes de ser silenciada. Nos deber&iacute;amos preguntar con urgencia: &iquest;cu&aacute;ntas infancias m&aacute;s estamos dispuestos a permitir que se rompan antes de reaccionar?
    </p><p class="article-text">
        Es cierto: no podemos detener una guerra desde el sal&oacute;n de nuestra casa. Pero s&iacute; podemos negarnos a aceptar que ser palestino signifique no tener derecho a una ni&ntilde;ez. Podemos exigir que se cumplan las resoluciones de Naciones Unidas, apoyar a las organizaciones que trabajan sobre el terreno, visibilizar el sufrimiento y, sobre todo, no callar. Porque el silencio, en este caso, no es neutral: es c&oacute;mplice.
    </p><p class="article-text">
        Israel y Estados Unidos, convertidos en verdugos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y sordos a los mensajes de humanidad y defensa de los derechos humanos que grita el mundo, deber&iacute;an, al menos, escuchar a uno de los suyos.  Me refiero a quien un d&iacute;a fue su presidente , John F. Kennedy, que  advirti&oacute;: &ldquo;Los ni&ntilde;os son el recurso m&aacute;s importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        No dejemos que esa esperanza muera. No lo podemos permitir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Esther Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/matar-infancia_129_12534586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Aug 2025 09:47:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Matar a la infancia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la guerra devora la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/guerra-devora-infancia_129_13039170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Miles de menores mueren en conflictos armados mientras el derecho internacional se erosiona y los líderes políticos eluden su responsabilidad</p></div><p class="article-text">
        En Minab, al sur de Ir&aacute;n, una escuela fue alcanzada por misiles que las autoridades iran&iacute;es atribuyen a Estados Unidos, en el marco de la escalada militar regional. Seg&uacute;n esas fuentes, al menos 165 ni&ntilde;as y acompa&ntilde;antes murieron. Organismos internacionales no han podido verificar de forma independiente la autor&iacute;a ni la cifra exacta de v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una escuela es bombardeada, no hablamos de &ldquo;incidentes&rdquo;. Hablamos de pupitres astillados, mochilas abiertas entre el polvo, nombres propios que ya no volver&aacute;n a ser pronunciados.
    </p><p class="article-text">
        No es un episodio aislado. Es un patr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;Yemen, Naciones Unidas ha verificado m&aacute;s de&nbsp;<strong>11.000 ni&ntilde;os muertos o mutilados</strong>&nbsp;desde 2015. En&nbsp;Siria, tras trece a&ntilde;os de guerra, se estima que&nbsp;<strong>m&aacute;s de 30.000 menores han muerto</strong>&nbsp;desde 2011. En&nbsp;Sud&aacute;n, desde 2023 miles de ni&ntilde;os han sido asesinados o heridos y millones desplazados.&nbsp;En&nbsp;Ucrania, la ONU ha confirmado&nbsp;<strong>m&aacute;s de 500 menores fallecidos</strong>&nbsp;desde el inicio de la invasi&oacute;n rusa en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s est&aacute; Gaza, el genocidio. 
    </p><p class="article-text">
        En la&nbsp;Gaza, las autoridades sanitarias locales cifran en&nbsp;<strong>m&aacute;s de 13.000 los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as muertos</strong>&nbsp;desde octubre de 2023. Naciones Unidas ha alertado de un impacto devastador sobre la infancia, y diversas instancias jur&iacute;dicas internacionales examinan si los hechos podr&iacute;an encajar en la definici&oacute;n de genocidio de la Convenci&oacute;n de 1948.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras pueden discutirse. La devastaci&oacute;n infantil, no.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El derecho que estamos vulnerando</strong></h2><p class="article-text">
        La&nbsp;Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o&nbsp;reconoce el derecho inherente del menor a la vida, la supervivencia y el desarrollo. Es el tratado internacional m&aacute;s ampliamente ratificado del mundo. No es ret&oacute;rica: es derecho vinculante.
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;Convenios de Ginebra&nbsp;y sus protocolos adicionales obligan a distinguir entre combatientes y poblaci&oacute;n civil, proh&iacute;ben ataques indiscriminados y exigen proporcionalidad. Las escuelas y hospitales gozan de protecci&oacute;n espec&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando mueren miles de ni&ntilde;os, la pregunta jur&iacute;dica no es ideol&oacute;gica. Es t&eacute;cnica:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se respetaron los principios de distinci&oacute;n, proporcionalidad y precauci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se adoptaron todas las medidas posibles para proteger a la poblaci&oacute;n civil?
    </p><p class="article-text">
        Si la respuesta es no, hablamos de violaciones graves del derecho internacional humanitario.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Poder, impunidad y responsabilidad</strong></h2><p class="article-text">
        Las decisiones pol&iacute;ticas tienen consecuencias humanas. Ning&uacute;n dirigente queda fuera del escrutinio moral y jur&iacute;dico cuando las estrategias militares que respalda provocan un impacto masivo sobre la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        Cuando observo la devastaci&oacute;n en Gaza y el respaldo pol&iacute;tico y militar que la sostiene, pienso en un t&aacute;ndem de Herodes contempor&aacute;neos:&nbsp;Donald Trump&nbsp;y&nbsp;Benjamin Netanyahu. Es mi opini&oacute;n. La formulo desde una convicci&oacute;n humanista: ning&uacute;n liderazgo que permita, justifique o minimice la muerte masiva de menores puede quedar al margen del juicio &eacute;tico de su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Eso no exonera a otros reg&iacute;menes autoritarios que bombardean, reprimen o instrumentalizan a ni&ntilde;os en sus guerras internas. Si los derechos humanos son universales, la exigencia tambi&eacute;n debe serlo. No existen v&iacute;ctimas de primera y de segunda seg&uacute;n el alineamiento geopol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La infancia no es da&ntilde;o colateral. La infancia es sujeto de derecho.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La l&iacute;nea roja</strong></h2><p class="article-text">
        Cada ni&ntilde;o muerto en una guerra es una derrota colectiva. Pero cuando las cifras se cuentan por miles y el mundo sigue gestionando equilibrios estrat&eacute;gicos, ya no hablamos solo de tragedia: hablamos de degradaci&oacute;n civilizatoria.
    </p><p class="article-text">
        El sistema internacional nacido tras la Segunda Guerra Mundial prometi&oacute; &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;. Esa promesa inclu&iacute;a proteger a quienes no empu&ntilde;an armas. Si normalizamos que miles de menores mueran bajo decisiones pol&iacute;ticas calculadas, aceptamos una regresi&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        La historia juzga con severidad implacable a quienes permitieron la muerte de los m&aacute;s vulnerables. Y tambi&eacute;n a quienes eligieron mirar hacia otro lado.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de bandos. Se trata de algo m&aacute;s elemental: si una civilizaci&oacute;n no protege a sus ni&ntilde;os, &iquest;qu&eacute; est&aacute; defendiendo exactamente?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/guerra-devora-infancia_129_13039170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 10:43:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuando la guerra devora la infancia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elegir juguete, elegir qué regalo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/elegir-juguete-elegir-regalo_129_12855287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estos d&iacute;as de Navidad, cuando volvemos a preguntarnos qu&eacute; regalar a los m&aacute;s peque&ntilde;os, quiz&aacute; convenga ir un poco m&aacute;s all&aacute; del envoltorio. Porque elegir juguete es elegir regalo, y en ese gesto cotidiano se decide mucho m&aacute;s de lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        En un mercado que mide el &eacute;xito en unidades vendidas y no en infancia cuidada, recuperar el juguete tradicional y artesanal no es una cuesti&oacute;n est&eacute;tica ni nost&aacute;lgica. Es una decisi&oacute;n educativa, econ&oacute;mica y profundamente pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os hemos asumido con naturalidad que el juego infantil est&eacute; dominado por productos importados, fabricados a miles de kil&oacute;metros, pensados para durar poco y estimular mucho. Juguetes que prometen aprendizaje acelerado, pero que dejan escaso margen a la imaginaci&oacute;n, al error y al v&iacute;nculo. Frente a ese modelo, el juguete artesanal propone justo lo contrario: menos ruido, m&aacute;s relato; menos instrucciones, m&aacute;s libertad.
    </p><p class="article-text">
        Jugar no es un acto menor. Quienes trabajamos con infancia lo sabemos bien. A trav&eacute;s del juego, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as construyen su forma de estar en el mundo: aprenden a cooperar, a negociar reglas, a frustrarse, a crear sentido compartido. El juguete tradicional &mdash;una peonza, una mu&ntilde;eca de trapo, un tren de madera&mdash; no impone un guion cerrado. Invita a inventarlo. Y en ese espacio abierto se entrenan habilidades esenciales que no caben en ninguna pantalla: creatividad, empat&iacute;a, pensamiento cr&iacute;tico y v&iacute;nculo social.
    </p><p class="article-text">
        En territorios como la Comunitat Valenciana, hablar de juguete es tambi&eacute;n hablar de memoria econ&oacute;mica. Comarcas como la Foia de Castalla, l&rsquo;Alcoi&agrave; o el Comtat fueron durante d&eacute;cadas un referente industrial del sector juguetero en Europa. Hoy, ese legado sobrevive en peque&ntilde;os talleres y proyectos artesanos que apuestan por la producci&oacute;n local, los materiales sostenibles y los procesos manuales, mientras compiten en clara desventaja con la fabricaci&oacute;n masiva asi&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La competencia con China no es, ni puede ser, una batalla de precios. Es una batalla de sentido. El mercado del juguete en Espa&ntilde;a factura m&aacute;s de 1.600 millones de euros al a&ntilde;o, pero el segmento artesanal y educativo apenas representa un peque&ntilde;o porcentaje. Sin embargo, su crecimiento es sostenido. No porque sea m&aacute;s barato, sino porque responde a una demanda cada vez m&aacute;s consciente: familias, escuelas y proyectos educativos que buscan coherencia entre lo que dicen y lo que compran.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva de econom&iacute;a social, el valor del juguete artesanal va mucho m&aacute;s all&aacute; del objeto. Cada pieza sostiene un oficio, genera empleo local, reduce la huella ecol&oacute;gica y refuerza el tejido comunitario. Frente a un modelo basado en la deslocalizaci&oacute;n, la sobreproducci&oacute;n y el descarte r&aacute;pido, el juguete artesanal propone durabilidad, reparaci&oacute;n y cuidado. No es una alternativa rom&aacute;ntica: es una opci&oacute;n estrat&eacute;gica en tiempos de crisis clim&aacute;tica y precarizaci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        Como presidenta de una ONGD que trabaja con infancia y comunidades vulnerables, he comprobado que el juego sencillo, compartido y creativo tiene un impacto transformador real. No necesita tecnolog&iacute;a sofisticada ni grandes inversiones. Necesita tiempo, presencia y materiales que no lo hagan todo por el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a. En contextos de exclusi&oacute;n, el juego libre no es un lujo: es una herramienta de dignidad y de igualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este modelo no puede sostenerse solo con la buena voluntad del consumidor. Requiere pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que lo acompa&ntilde;en: apoyo a la artesan&iacute;a, compra p&uacute;blica responsable, ferias especializadas, programas educativos que integren el juego tradicional y medidas fiscales que no penalicen a quien produce en peque&ntilde;o y en local. Hablar de consumo responsable sin tocar estas palancas es quedarse a medio camino.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n requiere honestidad colectiva. No podemos defender una educaci&oacute;n basada en valores como la sostenibilidad, la cooperaci&oacute;n o el cuidado, y al mismo tiempo llenar las habitaciones infantiles de objetos dise&ntilde;ados para ser usados y tirados. Elegir un juguete no es un gesto neutro. Es una decisi&oacute;n econ&oacute;mica, cultural y &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Recuperar el juguete tradicional no es mirar al pasado. Es imaginar un futuro con m&aacute;s tiempo, m&aacute;s manos y menos pantallas. Un futuro donde el juego vuelva a ser un derecho y no un producto de usar y tirar.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez, en un mundo acelerado y desigual, ense&ntilde;ar a jugar despacio sea una de las formas m&aacute;s sencillas &mdash;y m&aacute;s radicales&mdash; de empezar a cambiarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/elegir-juguete-elegir-regalo_129_12855287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 10:23:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Elegir juguete, elegir qué regalo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Infancias rotas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/infancias-rotas_129_6224547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay cifras que son espeluznantes y nos quitan el sue&ntilde;o, por mucho que las escuchemos en los medios de comunicaci&oacute;n como una noticia m&aacute;s. Me refiero a los casos de violencia de g&eacute;nero contra los y las menores, invisibles hasta hace muy poco a pesar de las muertes, de los cr&iacute;menes que aumentan. Estos d&iacute;as un beb&eacute; muere en Almassora, Castell&oacute;n, tras ser agredido por su propio padre y una ni&ntilde;a de 4 a&ntilde;os es asesinada en Zaragoza tambi&eacute;n por su padre en medio de una discusi&oacute;n con la madre. Esta semana empieza el juicio por el asesinato de la peque&ntilde;a Naiara en la Audiencia de Huesca tras dos aplazamientos. En la mayor&iacute;a de los casos la justicia act&uacute;a tarde y mal.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 1,68 millones de ni&ntilde;os viven en hogares en los que su madre sufre violencia de g&eacute;nero por parte de su pareja o expareja. Los menores son v&iacute;ctimas de la violencia machista y la sociedad mira con horror y verg&uuml;enza, con incapacidad en muchos casos porque a la infancia no se la tiene muy en cuenta.&nbsp;De hecho, es en 2013 cuando se empiezan a contabilizar en Espa&ntilde;a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as como v&iacute;ctimas de violencia de genero y tan solo en cinco a&ntilde;os la cifra es, cuanto menos, impactante: 221 menores hu&eacute;rfanos y 25 asesinados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas estad&iacute;sticas no figura el n&uacute;mero de damnificados por vivir en sus casas episodios diarios de violencia machista. Y ah&iacute; es donde los y las profesionales deber&iacute;an actuar para evitar m&aacute;s muertes y otros da&ntilde;os colaterales graves e irreversibles.&nbsp;&nbsp;Todos los expertos y expertas en violencia infantil destacan la importancia de tener en cuenta a los y las peque&ntilde;as. No escucharlos es, sin duda, perpetuar la violencia de g&eacute;nero.&nbsp;Y es que los y las menores v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero sufren el mismo tipo de trauma que los menores que sufren trauma de guerra. La violencia esta en medio y destroza vidas.
    </p><p class="article-text">
        La trascendencia del tema implica actuar, no quedarnos horrorizados hasta el pr&oacute;ximo asesinato. Hay una raz&oacute;n muy poderosa que nos impulsa a esa acci&oacute;n y a evitar m&aacute;s violencia. Estudios emp&iacute;ricos nos avisan de que los y las peque&ntilde;as que han vivido en contextos de violencia durante su vida pueden tender a repetir patrones. Las ni&ntilde;as pueden volver a ser v&iacute;ctimas de violencia de sus parejas desde muy j&oacute;venes, muchos ni&ntilde;os son diagnosticados con traumas, altamente medicados en la adolescencia y paulatinamente van desarrollando conductas problem&aacute;ticas, son en algunos casos &lsquo;carne de prisi&oacute;n&rsquo;. Hemos de mentalizarnos de que, si no vemos, entendemos y ayudamos a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero no estamos haciendo la verdadera prevenci&oacute;n de la violencia y la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras, una vez m&aacute;s, apoyan estos argumentos, nueve de cada diez mujeres v&iacute;ctimas de la violencia de g&eacute;nero con hijos menores sostienen que &eacute;stos presencian o escuchan esas agresiones. Adem&aacute;s, en el 51,7% de los casos el maltrato de la madre ha estado acompa&ntilde;ado de la violencia del agresor contra los ni&ntilde;os. Los datos m&aacute;s recientes del<strong>&nbsp;</strong>sistema policial de seguimiento de las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero, Viog&eacute;n, registraba a finales del mes de agosto a 1.540 ni&ntilde;os en una situaci&oacute;n de riesgo. Con riesgo se entiende que la&nbsp;violencia ejercida por el agresor sobre la mujer v&iacute;ctima podr&iacute;a extenderse a los menores. De ellos, 312 se encontraban en riesgo extremo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las v&iacute;ctimas asesinadas a manos de los adultos, la violencia machista deja 293 hu&eacute;rfanos, seg&uacute;n datos de la Delegaci&oacute;n del Gobierno para la Violencia de G&eacute;nero. Muchos presentan baja autoestima, depresi&oacute;n, problemas de alimentaci&oacute;n, e incluso consumo de estupefacientes. Los ni&ntilde;os pueden reproducir las conductas de violencia que han presenciado, y las ni&ntilde;as ser v&iacute;ctimas potenciales de relaciones abusivas en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La realidad nos obliga a sensibilizarnos ante los terribles efectos que la violencia tiene sobre los menores que la sufren, y que en la mayor&iacute;a de los casos ellas y ellos mismos no pueden expresar con palabras.
    </p><p class="article-text">
        Como dijo Mirko Badiale,&nbsp;&nbsp;&lsquo;En cada ni&ntilde;o se deber&iacute;a poner un cartel que dijera: Tratar con cuidado,&nbsp;contiene sue&ntilde;os&rsquo; No los rompamos.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em><strong>Esther Roig</strong></em><em> es periodista y presidenta de la ONGD Menuts del M&oacute;n.</em></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/infancias-rotas_129_6224547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2020 11:27:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Infancias rotas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con mi cesta de la compra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cesta-compra_1_6144128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Me pregunto si se puede cambiar el mundo con la cesta de la compra en mano, desde el consumo. &iquest;Tenemos poder las personas consumidoras? &iquest;Y cu&aacute;l ser&iacute;a? La pandemia nos deja esta reflexi&oacute;n: vamos a ser capaces de transformar el mercado en algo m&aacute;s humano, m&aacute;s cercano, m&aacute;s local, con un impacto positivo en nuestros pueblos y ciudades. Yo creo que s&iacute;, que si queremos podemos. Bienvenida la &eacute;poca de la soberan&iacute;a consumidora, es decir el derecho de los pueblos y las personas a decidir colectiva y responsablemente qu&eacute; quieren consumir, por qu&eacute; y para qu&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        En econom&iacute;a, las personas consumidoras siempre hemos sido tratadas con ese falsete respeto con tintes proteccionistas y esa &ntilde;o&ntilde;er&iacute;a que nos ha llenado de complejos y necesidades. Y la verdad no vamos a transformarnos en quien nos venden por usar determinado producto. Pero eso ya lo sabemos, como tambi&eacute;n que somos su oscuro objeto de deseo, su raz&oacute;n de ser , crecer y de engullir.&nbsp;Porque en un mundo competitivo, atomizado, globalizado y basado en el consumo desaforado, el truco es hacer creer al consumidor que es libre de elegir lo que quiera, siempre que quiera lo que se le ofrece. Es el &ldquo;todo para el consumidor, pero sin el consumidor, el objetivo es satisfacer nuestras necesidades creadas por ellos. Y cuando me refiero a ellos quiero decir al mercado que no respeta al productor, ese que vende humo, empobrece al productor y se carga al peque&ntilde;o y mediano comercio.
    </p><p class="article-text">
        Hagamos esta prueba que nos proponen Economistas Sin Fronteras: vayamos a nuestra cocina, revisemos el armario de ropa, miremos nuestros muebles, electrodom&eacute;sticos&hellip;&nbsp;Observemos nuestro alrededor: &iquest;cu&aacute;ntas cosas son realmente necesarias? &iquest;Y donde fueron producidas? &iquest;En qu&eacute; condiciones? &iquest;Y esos productos comprados benefician nuestro entorno, nuestra econom&iacute;a m&aacute;s pr&oacute;xima? 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo m&aacute;s. Mas all&aacute; del consumo responsable, las personas consumidoras deber&iacute;amos ejercer nuestro empoderamiento. Y no estoy hablando austeridad ni del anti-consumo, me refiero a cambiar nuestra mentalidad y tomar consciencia de nuestro poder a la hora de modificar la cultura de comprar, de consumir. Si somos conscientes podemos protagonizar una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n que, sin duda, supone cambios importantes en diferentes &aacute;reas, no solo la econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n la pol&iacute;tica, social, cultural&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Con nuestra cesta de la compra, con nuestro poder a la hora de elegir qu&eacute; comprar, c&oacute;mo, y a qui&eacute;n estamos creando un nuevo modelo de mercado. Uno totalmente diferente al que estamos viviendo con la crisis de la pandemia y que tanto ha evidenciado la existencia de desigualdades sociales. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible?&nbsp;Si, no inventamos nada. Existe un dec&aacute;logo construido a trav&eacute;s de la propuesta y discusi&oacute;n de expertas y expertos en el tema llamado &lsquo;La Alianza para un Mundo Responsable, Plural y Solidario&rsquo;, iniciativa de la fundaci&oacute;n Charles L&eacute;opold Mayer que os invito a leer. Y enumero aqu&iacute; 5 normas que seg&uacute;n la revista Ethical Consumer, podr&iacute;amos aplicar. Son como cinco consejos.: 1. Consume menos; 2. Alza tu voz, s&eacute; m&aacute;s activo e invol&uacute;crate pol&iacute;ticamente; 3. Consume productos o servicios locales; 4. Guarda e invierte tu dinero en bancos &eacute;ticos; 5. Recicla, arregla y compra productos de segunda mano. 
    </p><p class="article-text">
        A estas pautas de consumo podemos aplicar otras que ya como conocemos y que muchas hemos ejercido en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Pongo por caso las estrategias de voz o buycot, en las que se premia el buen desempe&ntilde;o social y medioambiental de las empresas que lo producen o distribuyen mediante la compra de sus productos, marcas o servicios. Pero tambi&eacute;n podemos ejercer las de salida o boicot, con las que penalizamos las pr&aacute;cticas irresponsables de la empresa productora o distribuidora mediante el abandono del consumo de un producto, marca o servicio; y a las 
    </p><p class="article-text">
        Tal y como yo lo veo, desde nuestra cocina con nuestra cesta de la compra tenemos la responsabilidad y el poder de contribuir a la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa y sostenible para todas las personas. Con nuestra cesta de la compra estamos impulsando el rescate y la pr&aacute;ctica de valores desatendidos, como son la responsabilidad personal, la empat&iacute;a hacia el otro y el respeto por el entorno.
    </p><p class="article-text">
        El consumo responsable es algo din&aacute;mico, del d&iacute;a a d&iacute;a y el empoderamiento es una pr&aacute;ctica que podemos ejercer, una herramienta que nos permite contribuir al cambio de paradigma y definir el tipo de ciudadano, empresa y sociedad que queremos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cesta-compra_1_6144128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2020 08:27:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Con mi cesta de la compra]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las profesiones de la nueva realidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/profesiones-nueva-realidad_1_6116694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La nueva realidad que dibuja el mercado laboral nos va a sorprender tanto que inevitablemente, casi por supervivencia, vamos a tener que cambiar nuestra manera de trabajar e incluso de pensar. Escuelas profesionales, universidades, institutos y colegios van a tener que preparar personas capaces de enfrentarse a la adaptaci&oacute;n al cambio, la flexibilidad, la orientaci&oacute;n al logro y la clara tolerancia a la frustraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las competencias de las personas van a jugar un papel muy importante&rdquo;, dice Vanessa Fern&aacute;ndez, t&eacute;cnica de orientaci&oacute;n laboral y ocupaci&oacute;n, especialista&nbsp;M&aacute;ster en Coaching, Gesti&oacute;n Emocional y Mindfulness en ENEB (Escuela de Negocios Europea de Barcelona). &ldquo;Las cosas cambian, los perfiles cambian, y las necesidades en las empresas se van a ver modificadas por el nuevo entorno en el que nos movemos. Un factor importante para los nuevos nichos de mercado van a ser las competencias digitales, que si bien, llevan tiempo ya con una tendencia al auge, ahora se posicionan como imprescindibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En clave laboral la transformaci&oacute;n ser&aacute; permanente tal y como apuntan la mayor&iacute;a de los expertos, aunque el trabajo remoto no ser&aacute; ni una contingencia ni tampoco una tendencia que termine por ser desterrada.&nbsp;Las nuevas oportunidades laborales se est&aacute;n detectando en los sectores de primera necesidad, los puestos de cuidados, el important&iacute;simo papel del personal de log&iacute;stica, el en ocasiones invisible a la vez que imprescindible personal de limpieza, el personal del sector alimentaci&oacute;n, de supermercados&hellip; son servicios esenciales, y sin ellos, la econom&iacute;a se habr&iacute;a detenido de forma absoluta.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las profesiones que se van a incrementar considerablemente en la nueva realidad son las y los especialistas en rob&oacute;tica, ciberseguridad y <em>blockchain</em>; especialistas en marketing digital y programadores. En el &aacute;rea de salud se buscan t&eacute;cnicos en gen&oacute;mica, investigaci&oacute;n de f&aacute;rmacos, vacunas, biotecnolog&iacute;a e inteligencia artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al pol&eacute;mico teletrabajo no es ning&uacute;n secreto que hoy por hoy juega un factor importante, pero a corto plazo. Todos los puestos de trabajo que hasta la fecha cre&iacute;amos que de forma imprescindible se deb&iacute;an prestar en modo presencial, ahora muestran una oportunidad estrat&eacute;gica para las empresas, a la vez que necesaria. &iquest;La cuesti&oacute;n es, ha venido para quedarse? La evoluci&oacute;n de la pandemia tiene la palabra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos y sin necesidad de utilizar la bola de cristal, podemos ver una gran demanda de profesionales en las &aacute;reas sanitarias, en todas sus vertientes, en educaci&oacute;n, y en todos los &aacute;mbitos de alimentaci&oacute;n y suministro
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; habilidades van a cotizar al alza en la nueva realidad? La adaptaci&oacute;n al cambio es una competencia que se ha manifestado como imprescindible en los actuales procesos de selecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las competencias transversales de las personas ocupan la prioridad de las &aacute;reas de RRHH, valorar de que son capaces las personas, como resuelven los problemas, que pueden ofrecer ese es el objetivo de las entrevistas laborales, Atraer y retener el talento, es el gran reto al que nos enfrentamos, pero saber identificarlo para ello va a ser la prioridad. Por otro lado, las competencias digitales, vinieron, y se han quedado, y cada vez juegan un factor importante en la descripci&oacute;n de los perfiles&rdquo;, dice Vanessa Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Nos estamos convirtiendo en personas digitalizadas, nuestro entorno est&aacute; digitalizado, y debemos adaptarnos a &eacute;l, para poder mantenernos en el mercado laboral, sin ofrecer resistencia, y asumi&eacute;ndolo como un cambio necesario. Una vez m&aacute;s la pregunta es inevitable: &iquest;Y nuestros j&oacute;venes? &iquest;A qu&eacute; escenario se enfrentan las mujeres y hombres del futuro? Ellas y ellos&nbsp;ya est&aacute;n viendo un escenario distinto, Las competencias requeridas no se basan en las aptitudes, sino en actitudes. Saber si existir&aacute; trabajo para todos/as depender&aacute; de la capacidad como sociedad que tengamos para crearlo, identificarlo y mantenerlo, y para ello, debemos ser flexibles y tener una actitud proactiva para el aprendizaje. Si el mundo cambia, &iquest;c&oacute;mo no lo vamos a hacer nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Sin un guion previo en el que basarnos para vivir en la nueva realidad del mercado laboral abrimos un nuevo interrogante: &iquest;C&oacute;mo se va a transformar el mundo laboral post-COVID-19 o como deber&iacute;a dibujarse para que quepamos todas y todos?&nbsp;&ldquo;La f&oacute;rmula exacta no la tenemos, pero sabemos que el modelo econ&oacute;mico y social actual, no est&aacute; funcionando, La precariedad, la poca estabilidad, y las dificultades de movilidad y acceso a los puestos de trabajo, son barreras y condicionantes que est&aacute;n impidiendo que los/as profesionales no accedan a los puestos. No somos capaces de crear empleo estable y de calidad que permita la inclusi&oacute;n plena de las personas en la sociedad, que d&eacute; cabida a nuestros/as j&oacute;venes, y que de oportunidades a nuestros/as seniors&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad post-COBID-19 nos obliga a redibujar el empleo. La ocupaci&oacute;n debe favorecer el aprendizaje desde dentro y con acompa&ntilde;amiento, para poder crecer como sociedad y econ&oacute;micamente, y para este escenario juegan un papel importante el tejido empresarial y las pol&iacute;ticas de empleo que favorezcan este escenario de cosecha. Una vez m&aacute;s construir e integrar y no destruir o excluir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; econom&iacute;a lo har&aacute; posible?&nbsp;Sin duda necesitamos un sistema econ&oacute;mico al servicio de las personas, y no las personas al servicio de la econom&iacute;a. Necesitamos modelos econ&oacute;micos donde la persona sea el foco principal, donde el empleo no sea un sue&ntilde;o inalcanzable para algunas, sino la herramienta que consiga hacer crecer ese nuevo modelo. La globalizaci&oacute;n ha tra&iacute;do cosas buenas y malas, el comercio de proximidad se ha visto da&ntilde;ado por estos sistemas, y se ha visto la necesidad de la existencia de &eacute;l en situaciones cr&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Si algo ha puesto de manifiesto esta situaci&oacute;n de alerta sanitaria es la propia vulnerabilidad de la persona, as&iacute; que si no iniciamos un proceso de construcci&oacute;n de nuevo escenario donde la persona sea el epicentro no conseguiremos crecer como sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/profesiones-nueva-realidad_1_6116694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2020 17:25:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las profesiones de la nueva realidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Drogas y adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/esther-roig-drogas-adolescentes_132_6016571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ahora que ya tenemos una Ley de Protecci&oacute;n Integral de la Infancia y la Adolescencia, necesaria e imprescindible en una sociedad civilizada, deber&iacute;amos hablar m&aacute;s de las y los adolescentes.&nbsp; Hablar y dejar que hablen, que se expresen y que nos cuenten c&oacute;mo ven esta sociedad en la que les ha tocado vivir y c&oacute;mo encajan, si encajan, dentro de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, nos hemos preguntado c&oacute;mo se sienten en un mundo que los ignora, los aparta, los ningunea y los idiotiza con promesas de una vida mejor, m&aacute;s libre, m&aacute;s globalizada basadas en el consumo. D&iacute;a a d&iacute;a les enviamos este mensaje: consume y ser&aacute;s, formar&aacute;s parte.
    </p><p class="article-text">
        Tengo tres hijos y tant&iacute;simas veces pienso... &iquest;qu&eacute; falla? qu&eacute; estamos haciendo mal cuando los informes sobre consumo de drogas realizados por entidades oficiales nos dicen que <strong>el 60% de los menores de 14 a&ntilde;os ha consumido alcohol en el &uacute;ltimo a&ntilde;o</strong>. Estamos hablando de una franja comprendida entre 13, 14, 15 y 16 a&ntilde;os que se inicia en grupo en el terrible mundo de las drogas. Primero en las consideradas legales y seguidamente (casi a la vez) en las ilegales como el cannabis, la&nbsp;marihuana sint&eacute;tica. Esta &uacute;ltima droga conocida como el &lsquo;Pescao&rsquo; se trata de una sustancia muy peligrosa que les afecta el cerebro y les produce secuencias de delirio, estados de confusi&oacute;n, alucinaciones y s&iacute;ntomas psic&oacute;ticos y paranoia. No son casos aislados, no es ciencia ficci&oacute;n, es real y pr&oacute;ximo.&nbsp; En los &uacute;ltimos meses se ha atendido a 12 menores en urgencias de hospitales valencianos afectados por esta droga.
    </p><p class="article-text">
        Y las madres y padres, mientras tanto, asustados, al borde de un ataque de nervios, nos preguntamos qu&eacute; est&aacute; pasando. Porque si estamos fallando nosotros, tambi&eacute;n falla la sociedad. Y de alguna manera habr&aacute; que decirles a nuestras hijas e hijos adolescentes que son importantes, que valen, que cuentan y que deben cuidarse, que la salud es lo primero.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto qu&eacute; campa&ntilde;a contra las drogas vigente les da la informaci&oacute;n completa, les habla de t&uacute; a t&uacute;, no como si fueran ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, porque ya no lo son. La adolescencia es muy dif&iacute;cil, pero no es una asignatura imposible.
    </p><p class="article-text">
        Sirva esta reflexi&oacute;n para que los escuchemos m&aacute;s, aprendamos a hablarles y hagamos un esfuerzo por ser coherentes con nosotras y con ellos y ellas, nuestras ni&ntilde;as adolescentes. Es necesario tejer un mundo m&aacute;s humano, que sepa escuchar, que integre, que muestre pol&iacute;ticas sociales que los incluyan. Esas pr&aacute;cticas, sin duda, allanaran el camino de la compresi&oacute;n, de la comunicaci&oacute;n e integraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las y los adolescentes confusos y aplastados&nbsp;entre la ni&ntilde;ez y la juventud existen, aunque no figuren como segmento de la poblaci&oacute;n (las estad&iacute;sticas marcan la ni&ntilde;ez de 0 a 14 a&ntilde;os y los j&oacute;venes de 15 a 24). Quiz&aacute; analizando estas situaciones deber&iacute;amos pensar en visibilizar esa franja de 13 a 17 a&ntilde;os y ponerse las orejas de o&iacute;r. Reitero, escucharlos e integrar.
    </p><p class="article-text">
        La exclusi&oacute;n social empieza a esa edad, justo cuando el fracaso escolar es una gran sombra que los va borrando. Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as del parque, los canis, las chonis, los otros, las otras.
    </p><p class="article-text">
        No recuerdo el momento exacto en el que dej&eacute; atr&aacute;s la infancia, pero debe haber un lugar en la memoria donde tengamos la grabaci&oacute;n de ese instante primero en el que dejamos de ser una ni&ntilde;a para entrar en el mundo nuevo, complejo y tan dif&iacute;cil de los adultos.
    </p><p class="article-text">
        La adolescencia, como la ni&ntilde;ez, paga los platos rotos de un mundo desigual y lleno de errores. Pienso que en las campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n contra la droga deber&iacute;amos invitarles a ser rebeldes, pero con causa, si quieren serlo; claro. Y esa rebeld&iacute;a, esa causa debe ser crear una sociedad donde ellos y ellas, los futuros adolescentes tengan voz y voto y les dejemos construir. De lo contrario corremos el riesgo de que se destruyan y destruyan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esther Roig es periodista y presidenta de la ONG Menuts del M&oacute;n.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/esther-roig-drogas-adolescentes_132_6016571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2020 06:52:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Drogas y adolescentes]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
