<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Alvira Fuertes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo-alvira-fuertes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Alvira Fuertes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/518514/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Estela Rasal, directora del Festival de Cine de Huesca: “El certamen debe ser una lanzadera de talentos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/estela-rasal-directora-festival-cine-huesca-certamen-debe-lanzadera-talentos_1_13266525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6307f987-12d9-496e-80a9-232f5203c115_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144399.jpg" width="1031" height="580" alt="Estela Rasal, directora del Festival de Cine de Huesca: “El certamen debe ser una lanzadera de talentos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rasal reivindica el cortometraje como motor cultural y escaparate internacional de la capital altoaragonesa, que se convertirá en centro neurálgico del cine del 5 al 23 de junio</p><p class="subtitle">Suspendida la 'Muestra de cine más pequeña del mundo' de Ascaso (Huesca) por el derrumbe del muro que la acogía
</p></div><p class="article-text">
        Estela Rasal (Barcelona, 1975) dirige desde hace cuatro a&ntilde;os el Festival Internacional de Cine de Huesca, aunque hace quince pertenece al equipo de producci&oacute;n. El cine le ha formado como persona mientras ve&iacute;a pel&iacute;culas cl&aacute;sicas en blanco y negro y ahora ella forma parte de la escena cinematogr&aacute;fica oscense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bette Davis, Katharine Hepburn, los Hermanos Marx o Louis de Fun&egrave;s. Gracias a ese ambiente con el que se crio, actualmente Rasal toca muchas ramas del &aacute;rbol que erige la cultura: dirige su propia productora, ha realizado trabajos de regidur&iacute;a, actriz, producci&oacute;n, as&iacute; como de coproducci&oacute;n en diferentes proyectos cinematogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        El cortometraje le cautiv&oacute; desde hace mucho tiempo por su &ldquo;libertad creativa&rdquo;, su singularidad y porque &ldquo;es una forma diferente de narrar&rdquo;. &ldquo;Es un lenguaje distinto y es m&aacute;s accesible. Aun as&iacute;, los hay de mucho presupuesto y directores consagrados han vuelto al corto, porque hay historias que requieren m&aacute;s de un corto que de un largometraje&rdquo;, asegura la directora y justifica que en este tipo de producciones &ldquo;hay cosas muy vivas&rdquo; por el r&aacute;pido desarrollo de personajes en poco tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Los cortometrajes son la raz&oacute;n de ser del Festival de Cine de Huesca, el tercero m&aacute;s antiguo del mundo dedicada en exclusiva a este tipo de producciones, que este a&ntilde;o se celebrar&aacute; del 5 al 13 de junio y alcanzar&aacute; su quincuag&eacute;simo cuarta<strong> </strong>edici&oacute;n. Esta cita es una de las seis de Espa&ntilde;a avaladas por la Academia de Hollywood como preselecci&oacute;n para los Premios Oscar.
    </p><p class="article-text">
        El Teatro Olimpia de Huesca volver&aacute; a ser el foco de atenci&oacute;n de todo el mundo donde podr&aacute;n verse las 77 obras seleccionadas, 38 de ellas &oacute;peras primas y 37 dirigidas por mujeres procedentes de 26 pa&iacute;ses, de entre 2.342 enviadas para participar en el concurso en sus tres secciones: internacional, iberoamericano y documental.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los proyectos m&aacute;s ambiciosos del certamen es su &aacute;rea de industria, donde el festival &ldquo;va evolucionando hacia lugares m&aacute;s actuales&rdquo; para su consolidaci&oacute;n como mercado de referencia.&nbsp;&ldquo;Hay que dotar de un contexto a los cortometrajistas y cineastas para que pueda haber un intercambio real y surjan as&iacute; m&aacute;s proyectos. El festival debe ser una lanzadera de talentos. No nos podemos quedar solo con exhibir los trabajos y dar premios&rdquo;, explica la directora.
    </p><p class="article-text">
        Para Rasal, uno de los momentos m&aacute;s emotivos del certamen es la primera sesi&oacute;n de cortometrajes. &ldquo;Es el motivo del Festival Internacional de Cine de Huesca&rdquo;, se&ntilde;ala la directora, y recuerda que una de las cosas que hacen especial al evento es el lugar donde se organiza. &ldquo;Huesca es una ciudad muy acogedora. Todos los invitados que vienen se van enamorados del festival y de la ciudad. Somos unos embajadores maravillosos de nuestra tierra. Huesca se conoce en todo Latinoam&eacute;rica por el festival de cine&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Considera Rasal que es esencial &ldquo;sembrar esa semilla&rdquo; en nuevos espectadores para que vuelvan a consumir cortometrajes. &ldquo;Es importante que se vea cine, donde sea. Nos ayuda a tener una mente m&aacute;s cr&iacute;tica y a construir un mundo mejor entre todos&rdquo;, sostiene la directora.
    </p><p class="article-text">
        Ese germen brot&oacute; en la directora del festival desde bien peque&ntilde;a. &ldquo;ET fue la primera pel&iacute;cula que me fascin&oacute;&rdquo;, recuerda mientras cuenta una an&eacute;cdota en el Teatro Olimpia de Huesca, cuando fue con su madre para ver Miguel Strogoff. &ldquo;Resulta que eran tres carretes en lugar de dos, Y el proyeccionista se equivoc&oacute; y puso el &uacute;ltimo en el lugar del segundo. Ve&iacute;amos a Miguel Strogoff hecho polvo y no entend&iacute;amos nada. Me acordar&eacute; toda la vida porque fue mi gracioso&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Desde esa doble mirada de espectadora y gestora cultural, Rasal sigue impact&aacute;ndose con pel&iacute;culas que le remueven por dentro. Por un lado, sigue disfrutando de lo que pueden hacer sentir pel&iacute;culas como Sirat. &ldquo;Me encant&oacute;, pero no s&eacute; si podr&eacute; volver a verla. Est&aacute; muy bien escrita, muy bien dirigida. La historia es muy fuerte, empatic&eacute; mucho con los personajes&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Y, por otro lado, Rasal observa la realidad de las salas de la ciudad de Huesca donde el Teatro Olimpia es el centro neur&aacute;lgico. Gracias al impulso del festival la sala tiene un DCP (Digital Cinema Package) &ldquo;para ver cine en las mejores condiciones posibles&rdquo;. &ldquo;En Huesca podemos ver cine de mucha calidad. Se organizan ciclos como Oscacine, el cinef&oacute;rum o colaboraciones con la Cruz Blanca o la AECC&rdquo;, a&ntilde;ade y apela a la tradici&oacute;n cin&eacute;fila de la ciudad, promovida en parte por el festival, y unos espectadores acostumbrados al formato del cortometraje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/estela-rasal-directora-festival-cine-huesca-certamen-debe-lanzadera-talentos_1_13266525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 20:43:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6307f987-12d9-496e-80a9-232f5203c115_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144399.jpg" length="330640" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6307f987-12d9-496e-80a9-232f5203c115_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144399.jpg" type="image/jpeg" fileSize="330640" width="1031" height="580"/>
      <media:title><![CDATA[Estela Rasal, directora del Festival de Cine de Huesca: “El certamen debe ser una lanzadera de talentos”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6307f987-12d9-496e-80a9-232f5203c115_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144399.jpg" width="1031" height="580"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Hollywood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La brecha digital persiste en pueblos de montaña y zonas despobladas: “Estuvimos dos o tres días sin cobertura”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/brecha-digital-persiste-pueblos-montana-zonas-despobladas-estuvimos-tres-dias-cobertura_1_13257662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb7b6ef0-0782-4685-ac4d-e820c3a7cf6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La brecha digital persiste en pueblos de montaña y zonas despobladas: “Estuvimos dos o tres días sin cobertura”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mejora de la conectividad en el medio rural sigue sin equiparase a la realidad de las ciudades y muchos municipios pequeños de Aragón continúan sufriendo cortes de cobertura e internet
</p><p class="subtitle">Vivir desconectados: el hartazgo crece en el medio rural aragonés tras un año de cortes de teléfono e internet
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;bamos pr&aacute;cticamente dos o tres d&iacute;as sin conexi&oacute;n&rdquo;, la alcaldesa de Lazuela, Carla Gasc&oacute;n, resume una realidad que todav&iacute;a persiste en parte del medio rural aragon&eacute;s pese a la mejora de las telecomunicaciones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Es una de las conclusiones que deja el an&aacute;lisis bienal de la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre la calidad del servicio en zonas rurales.
    </p><p class="article-text">
        Este informe confirma que, aunque la brecha digital se ha reducido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, contin&uacute;an las diferencias entre entornos urbanos y rurales tanto en el despliegue de fibra y 5G, como en tiempos de instalaci&oacute;n. As&iacute;, a menor n&uacute;mero de habitantes: menor presencia de tecnolog&iacute;as avanzadas, menores velocidades y mayor dependencia de tecnolog&iacute;as alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Gasc&oacute;n asegura que la situaci&oacute;n en Los Monegros &ldquo;ha mejorado algo respecto al a&ntilde;o pasado&rdquo;, aunque sigue lejos de la estabilidad de las grandes ciudades. &ldquo;Antes era un desastre. Muchas veces no ten&iacute;amos internet y algunos d&iacute;as incluso fallaba la cobertura&rdquo;, se&ntilde;ala. La regidora de este pueblo que ronda los 800 habitantes explica que los servicios m&aacute;s afectados fueron el ayuntamiento, la tienda de alimentos, el colegio y la gasolinera.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe de la CNMC, la disponibilidad de banda ancha fija es alta en todo el territorio, aunque persisten diferencias relevantes entre el &aacute;mbito urbano y el rural. Casi el 99 % de los hogares urbanos cuenta con este tipo de conexi&oacute;n, frente al 78 % en zonas rurales.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la fibra &oacute;ptica (FTTH) se mantiene como la tecnolog&iacute;a predominante tanto en entornos urbanos, con un 90,1 %, como en rurales, con un 88,1 %, si bien su presencia desciende en los municipios de menos de 100 habitantes, donde los usuarios recurren a accesos mediante redes m&oacute;viles, wifi o sat&eacute;lite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las velocidades, la mayor&iacute;a de las conexiones supera los 100 Mb/s en ambos entornos, con un 96,8 % en zonas urbanas frente al 88,4 % en rurales, mientras que los accesos de m&aacute;s de 1 Gb/s est&aacute;n m&aacute;s extendidos en &aacute;reas urbanas, donde alcanzan el 35,4 %, frente al 26,6 % en el &aacute;mbito rural.
    </p><p class="article-text">
        Gasc&oacute;n sostiene que al principio lo achacaban a las condiciones climatol&oacute;gicas, pero recientemente &ldquo;varios medios de comunicaci&oacute;n han publicado que son debido al robo de cobre de las tuber&iacute;as&rdquo;, y que por mucho que intenten contactar con las operadoras las respuestas son ignoradas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alcaldesa de Lalueza considera evidente que existe una brecha digital, &ldquo;si esto ocurriera una sola vez en Zaragoza, ya lo habr&iacute;an resuelto&rdquo;, y que puede acarrear en problemas como el asentamiento de poblaci&oacute;n. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n va a querer montar un negocio si no tiene cobertura? Incluso una oficina. Hay empresas que han estado paradas por este motivo con las consecuencias econ&oacute;micas que eso tiene&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe de la CNMC, el tiempo para disponer de una nueva conexi&oacute;n puede ser mayor en municipios peque&ntilde;os: 24 d&iacute;as de media en localidades de menos de 100 habitantes, frente a unos 7 d&iacute;as en grandes ciudades. En los servicios m&oacute;viles, el informe constata que el despliegue de la tecnolog&iacute;a 5G muestra diferencias. El 96 % de los municipios urbanos dispone de al menos una red 5G, frente al 82,2 % en rurales.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Buena cobertura, pero malas instalaciones</h2><p class="article-text">
        Desde el espacio de coworking de San Juan de Plan nos atiende el alcalde de su municipio, Roberto Serrano, que a&ntilde;ade una de las principales reivindicaciones sobre la brecha digital que, en muchos casos del Pirineo, ya no es tanto la llegada de una buena conectividad sino de la fragilidad de las infraestructuras que la sostienen.
    </p><p class="article-text">
        Serrano explica que, actualmente, el valle de Chistau, que ronda los 650 habitantes, cuenta con fibra &oacute;ptica y la conectividad &ldquo;no es mala&rdquo;, en comparaci&oacute;n con otras zonas cercanas. &ldquo;El problema llega cuando se va la luz. Se cae todo: las se&ntilde;ales, la fibra, nos quedamos sin suministro el&eacute;ctrico y estamos un fin de semana entero sin luz&rdquo;, asegura el regidor, quien se&ntilde;ala que, aunque las antenas tengan bater&iacute;as de repuesto, se consumen en pocas horas y dejan el valle entero sin electricidad.
    </p><p class="article-text">
        Sostiene Serrano que el problema va asociado a una falta de mantenimiento de las l&iacute;neas el&eacute;ctricas. &ldquo;Paso por la carretera y veo las ramas de un pino apoyarse sobre un tendido. Ah&iacute; sabes que es cuesti&oacute;n de tiempo. Con una red cuidada, esos cortes se habr&iacute;an minimizado. Tambi&eacute;n coincide con la presi&oacute;n tur&iacute;stica y los d&iacute;as de aires huracanados&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde va m&aacute;s all&aacute; y hace un alegato en defensa de la vida en los pueblos que sobrepasa el debate sobre brecha digital, conectividad o fibra &oacute;ptica. &ldquo;De nada sirve tener buena conexi&oacute;n si no tengo vivienda o una buena opci&oacute;n de trabajo. Parece que todo se resuelve hablando de teletrabajo, pero &iquest;qui&eacute;n recoge las patatas?&rdquo;, resume Serrano, considerando que existe un problema de visi&oacute;n cultural, porque &ldquo;el concepto de lo rural no es vivir en un pueblo, pasa por entender la cultura del pueblo y ahora mismo la mirada es urbana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, cree que hay personas atra&iacute;das por el medio rural por la posibilidad de trabajar desde su casa en un entorno natural y que despu&eacute;s mantienen conductas de aislamiento similares a las de una gran ciudad. &ldquo;Vienen con una idea urbana, de una cultura individualista, personalizada y a la carta. Eso hace perder la mirada sobre lo comunitario y lo colectivo. Y un pueblo es comunidad&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/brecha-digital-persiste-pueblos-montana-zonas-despobladas-estuvimos-tres-dias-cobertura_1_13257662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 21:35:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fb7b6ef0-0782-4685-ac4d-e820c3a7cf6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4755060" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fb7b6ef0-0782-4685-ac4d-e820c3a7cf6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4755060" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La brecha digital persiste en pueblos de montaña y zonas despobladas: “Estuvimos dos o tres días sin cobertura”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fb7b6ef0-0782-4685-ac4d-e820c3a7cf6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Internet,Telefonía móvil,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El descenso de ríos en balsas de troncos, una tradición que revive en el Sobrarbe: “Engancha ser nabatero”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/descenso-rios-balsas-troncos-tradicion-revive-sobarbe-engancha-nabatero_1_13229218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38bb78c3-edd4-4c52-8ca9-223291b8b03d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143208.jpg" width="3982" height="2240" alt="Descenso de Nabatas por el río Cinca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El XL Descenso de Nabatas por el río Cinca, en Huesca, atrae a cientos de visitantes que disfrutan de una jornada de recuerdo de una tradición única</p><p class="subtitle">Los nabateros del Sobrarbe comienzan los trabajos de un año clave hacia su cuadragésimo descenso
</p></div><p class="article-text">
        A las puertas del XL Descenso de Nabatas por el r&iacute;o Cinca, el Sobrarbe vuelve a mirar al agua para reencontrarse con un oficio duro y peligroso que marc&oacute; la econom&iacute;a y la vida de sus valles durante siglos, en una edici&oacute;n significativa por el cuarenta aniversario de la recuperaci&oacute;n de esta tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los nabateros tripulan con remos estas grandes barcazas de madera formadas por troncos atados con ramas de sarga trenzada que se utilizaban transportar madera desde los bosques del Sobrarbe hasta las tierras bajas. Este oficio entr&oacute; en declive a comienzos del siglo XX por la construcci&oacute;n de presas y centrales hidroel&eacute;ctricas que alteraron el curso de los r&iacute;os y, a su vez, facilitaron el transporte por carretera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la pobreza que trajo consigo la Guerra Civil provoc&oacute; un resurgimiento del oficio y motiv&oacute; el aprendizaje de nuevos nabateros, especialmente en Puyarruego y Laspu&ntilde;a. Posteriormente estos &ldquo;aprendices&rdquo; formaron la Asociaci&oacute;n de Nabateros del Sobrarbe para la conservaci&oacute;n de este oficio y recrear desde 1983 los descensos recreativos de forma simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Pero para quienes forman parte de esta entidad, la jornada va mucho m&aacute;s all&aacute; de un evento festivo. Javier Garc&eacute;s, vicepresidente de la Asociaci&oacute;n de Nabateros del Sobrarbe, recuerda que su relaci&oacute;n con las nabatas comenz&oacute; con 18 a&ntilde;os, cuando se sinti&oacute; atra&iacute;do por las personas mayores que montaban las nabatas y aprendi&oacute; a manejar la embarcaci&oacute;n &ldquo;con las indicaciones de los antiguos nabateros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, el presidente de la Asociaci&oacute;n de Nabateros del Sobrarbe, F&eacute;lix Buil, sostiene que sus primeros pasos junto a los nabateros fueron ayudando a los mayores en las tareas previas al descenso. La cercan&iacute;a con las personas que se hab&iacute;an dedicado a ser nabateros despert&oacute; en &eacute;l una vinculaci&oacute;n que sigue mantenido d&eacute;cadas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el descenso por el r&iacute;o Cinca se ha convertido en una experiencia dif&iacute;cil de describir, aunque por la adrenalina que sienten en el momento asegura que &ldquo;ser nabatero engancha&rdquo;. Garc&eacute;s explica que requiere una especial coordinaci&oacute;n entre las personas que dirigen la nabata porque alguna vez la embarcaci&oacute;n se ha quedado enganchada entre piedras &ldquo;y no hace gracias mojarse de agua helada hasta la cintura para desencallarla&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Confiesa que &ldquo;el mejor momento&rdquo; es cuando divisa A&iacute;nsa tras completar los cerca de doce kil&oacute;metros de recorrido desde el puente de Laspu&ntilde;a. &ldquo;Ves a la gente esper&aacute;ndote y sientas una gran emoci&oacute;n. Tienes el coraz&oacute;n en un pu&ntilde;o porque, al final, te juegas la vida&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buil manifiesta la mezcla de incertidumbre, nervios, respeto y emoci&oacute;n que tuvo la primera vez que se enfrent&oacute; a un descenso, y que todav&iacute;a hoy siguen recorri&eacute;ndole el cuerpo esas emociones. Para &eacute;l, la tradici&oacute;n nabatera representa mucho m&aacute;s que un acontecimiento simb&oacute;lico. &ldquo;Es un homenaje, una pervivencia de un medio de vida ligado a mi territorio y un escaparate de todo lo que es el Sobrarbe&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para este a&ntilde;o, el r&iacute;o Cinca se presupone bastante bravo por las lluvias y el deshielo primaveral. En principio ser&aacute;n tres nabatas con seis personas en cada una de ellas las que intenten completar el XL Descenso de Nabatas por el r&iacute;o Cinca el pr&oacute;ximo 24 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        La supervivencia de esta tradici&oacute;n es uno de los motivos principales por los que se cre&oacute; la asociaci&oacute;n. Ambos nabateros reconocen que hay j&oacute;venes interesados en participar, aunque coinciden que se trata de una costumbre exigente a la que se debe tener mucho respeto. &ldquo;El relevo generacional es lo m&aacute;s importante ahora mismo y estamos trabajando en ello. Tenemos gente joven que est&aacute; cogiendo experiencia. No nos podemos permitir perder esta tradici&oacute;n&rdquo;, afirma Garc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s de su recuperaci&oacute;n, el Descenso de Nabatas por el r&iacute;o Cinca sigue atrayendo una gran afluencia de visitantes a la comarca del Sobrarbe. La programaci&oacute;n empezar&aacute; el viernes 22 de mayo con un homenaje en Puyarruego a los nabateros que han permitido mantener viva esta tradici&oacute;n y la jornada se completar&aacute; con un festival musical.&nbsp;El s&aacute;bado estar&aacute; dedicado a la participaci&oacute;n de vecinos y visitantes, con una andada por el Camino de los Nabateros, un mercadillo artesanal, visitas guiadas y una cena popular. Por &uacute;ltimo, el domingo tendr&aacute; lugar el descenso de las nabatas desde Laspu&ntilde;a hasta A&iacute;nsa, concluyendo con la misa nabatera y el almuerzo popular coincidiendo con la llegada de los nabateros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante todo el fin de semana, las calles, plazas y orillas del r&iacute;o se llenar&aacute;n de vida para recordar a quienes siguen manteniendo una tradici&oacute;n &uacute;nica. Desde la Asociaci&oacute;n de Nabateros del Sobrarbe se invita a vecinos y visitantes a acompa&ntilde;ar este fin de semana tan especial y a formar parte de una tradici&oacute;n &uacute;nica que sigue viva gracias al esfuerzo colectivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/descenso-rios-balsas-troncos-tradicion-revive-sobarbe-engancha-nabatero_1_13229218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 20:50:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/38bb78c3-edd4-4c52-8ca9-223291b8b03d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143208.jpg" length="10370317" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/38bb78c3-edd4-4c52-8ca9-223291b8b03d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143208.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10370317" width="3982" height="2240"/>
      <media:title><![CDATA[El descenso de ríos en balsas de troncos, una tradición que revive en el Sobrarbe: “Engancha ser nabatero”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/38bb78c3-edd4-4c52-8ca9-223291b8b03d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143208.jpg" width="3982" height="2240"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tradiciones,Huesca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María José Martínez Pérez, Premio Nacional de Investigación para Jóvenes: “Sin financiación no podemos investigar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/maria-jose-martinez-perez-premio-nacional-investigacion-jovenes-financiacion-no-investigar_1_13224221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/703845de-19f0-4812-955e-0b1e3350c6ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María José Martínez Pérez, Premio Nacional de Investigación para Jóvenes: “Sin financiación no podemos investigar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La científica altoaragonesa muestra su ilusión por recibir este galardón, aunque reivindica mayor apoyo institucional mientras lucha por el reconocimiento de las mujeres en la ciencia</p><p class="subtitle">Pablo Jarillo-Herrero, el científico español que suena para el Nobel: “Según la física, el grafeno no debería existir”
</p></div><p class="article-text">
        Desde peque&ntilde;a tuvo influencia cient&iacute;fica gracias a sus tres hermanas mayores, dos son matem&aacute;ticas y otra f&iacute;sica. Ese af&aacute;n infantil por hacerse preguntas acab&oacute; decant&aacute;ndose por la f&iacute;sica cu&aacute;ntica y dicha vocaci&oacute;n fue tomando forma, &ldquo;porque esta rama se puede usar para explicar c&oacute;mo funciona el mundo&rdquo;. Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez P&eacute;rez (Huesca, 1983) ha logrado romper barreras como consecuencia de su inquietud, esfuerzo e inteligencia, y el pasado 4 de mayo se convirti&oacute; en la primera aragonesa en recibir el Premio Nacional de Investigaci&oacute;n para J&oacute;venes que otorga el Ministerio de Ciencia. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus padres no tuvieron la oportunidad de tener estudios, en una familia con voz femenina, siempre dispon&iacute;an en casa de revistas y libros cient&iacute;ficos animando as&iacute; a Mar&iacute;a Jos&eacute; a estudiar una carrera universitaria. &ldquo;Me acuerdo de un libro en concreto que hablaba del origen de la vida en la tierra que me fascinaba, c&oacute;mo surgieron las primeras mol&eacute;culas de vida. Me apasionaba&rdquo;, recuerda con ilusi&oacute;n. Creci&oacute; viendo esas referencias femeninas, rodeada de &ldquo;mujeres muy fuertes&rdquo; que desarrollaron sus proyectos personales con independencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando comenz&oacute; sus estudios universitarios, &ldquo;era la &uacute;nica mujer de la clase&rdquo;. Aunque la situaci&oacute;n se ha ido revirtiendo con el paso de los a&ntilde;os, la investigadora advierte de que la desigualdad sigue siendo evidente en los puestos de mayor responsabilidad tanto acad&eacute;mica como cient&iacute;fica, donde el n&uacute;mero de mujeres contin&uacute;a disminuyendo conforme se asciende en la investigaci&oacute;n. &ldquo;Cualquier mujer en cualquier profesi&oacute;n tiene obst&aacute;culos. Las voces de mujeres son m&aacute;s dif&iacute;ciles de ser escuchadas que las masculinas. Infunde m&aacute;s respeto una voz masculina que una femenina&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Investigaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La oscense es cient&iacute;fica titular del CSIC en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Arag&oacute;n (INMA) y para explicar su investigaci&oacute;n, Mar&iacute;a Jos&eacute; recurre a preguntas aparentemente sencillas: por qu&eacute; algunos materiales conducen la electricidad y otros no, por qu&eacute; unos son magn&eacute;ticos o por qu&eacute; ciertos elementos son m&aacute;s duros que otros. Las respuestas las da la f&iacute;sica cu&aacute;ntica, la disciplina que estudia el comportamiento de &aacute;tomos y electrones y c&oacute;mo interact&uacute;an entre s&iacute;. &ldquo;La f&iacute;sica de la materia, por tanto, tiene contribuciones de todas las ramas de la f&iacute;sica pr&aacute;cticamente, es la que m&aacute;s bonita me parece&rdquo;, confiesa la investigadora especializada en el estudio de materiales superconductores y magn&eacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La superconductividad, &ldquo;un fen&oacute;meno apasionante&rdquo;, explica c&oacute;mo algunos materiales que son p&eacute;simos conductores pasan a transportar corriente sin p&eacute;rdidas con una resistencia cero cuando se enfr&iacute;an, &ldquo;es algo incre&iacute;ble, sorprendente y hermoso&rdquo;. Las computadoras cu&aacute;nticas, por ejemplo, funcionan mediante peque&ntilde;os circuitos capaces de imitar el comportamiento de electrones y &aacute;tomos. La altoaragonesa busca ahora abrir una nueva v&iacute;a dentro de ese campo. Intenta reproducir esos fen&oacute;menos utilizando materiales y part&iacute;culas magn&eacute;ticas conocidas como magnones. Su trabajo pretende ampliar las posibilidades de las actuales tecnolog&iacute;as cu&aacute;nticas, hasta ahora solo se hac&iacute;an por circuitos superconductores y sistemas basados en luz, y explorar situaciones mediante excitaciones magn&eacute;ticas en circuitos magn&eacute;ticos, &ldquo;un escenario radicalmente diferente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Primera aragonesa en recibir el premio</h2><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez P&eacute;rez fue la primera aragonesa en recibir el Premio Nacional de Investigaci&oacute;n para J&oacute;venes 2025 que otorga el Ministerio de Ciencia en la modalidad 'Felisa Mart&iacute;n Bravo' de ciencias f&iacute;sicas. Aunque para la oscense sea una gran ilusi&oacute;n haber sido reconocida con este galard&oacute;n, asegura que el verdadero reconocimiento en su carrera lleg&oacute; cuando consigui&oacute; estabilidad como cient&iacute;fica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un investigador pasa mucho tiempo con incertidumbre y viajando porque no sabes d&oacute;nde vas a poder establecerte&rdquo;, confiesa. En su caso, destaca el papel de la Fundaci&oacute;n Aragonesa para la Investigaci&oacute;n y el Desarrollo (ARAID), la primera instituci&oacute;n que le permiti&oacute; consolidar su carrera, y adem&aacute;s en Arag&oacute;n. En ese sentido, la investigadora altoaragonesa reivindica que el talento aragon&eacute;s no siempre encuentra el respaldo necesario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Considera que el hecho de ser la primera aragonesa en lograr dicho premio refleja tambi&eacute;n la falta de apoyo institucional respecto a otras comunidades, como por ejemplo Catalu&ntilde;a, donde la mitad de los premiados de este galard&oacute;n proceden de esta comunidad. Mar&iacute;a Jos&eacute; asegura que &ldquo;en Arag&oacute;n se hace ciencia puntera&rdquo;, como la que desarrolla en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Arag&oacute;n, el &uacute;nico centro Severo Ochoa en la comunidad. Sin embargo, reconoce que no es f&aacute;cil competir porque &ldquo;sin financiaci&oacute;n no podemos investigar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, evita mirarse como una pionera e indica que nunca sinti&oacute; que estuviera rompiendo barreras porque creci&oacute; &ldquo;en un mundo donde era normal que una mujer fuera capaz de hacer su vida sin depender de la pareja&rdquo;. A las j&oacute;venes que quieren dedicarse a las ciencias les aconseja: &ldquo;Tienen que hacer lo que m&aacute;s les apasione, y punto. No tenemos que convencer a las chicas que estudien carreras t&eacute;cnicas, sino que la que desee hacerlo no le asuste. Lo que necesitamos es apoyo de las administraciones porque los cient&iacute;ficos en general somos personas muy apasionadas&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/maria-jose-martinez-perez-premio-nacional-investigacion-jovenes-financiacion-no-investigar_1_13224221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 22:20:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/703845de-19f0-4812-955e-0b1e3350c6ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75649" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/703845de-19f0-4812-955e-0b1e3350c6ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75649" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[María José Martínez Pérez, Premio Nacional de Investigación para Jóvenes: “Sin financiación no podemos investigar”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/703845de-19f0-4812-955e-0b1e3350c6ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Ciencia,Física,Huesca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La carrera burocrática de los migrantes que esperan regularizarse en Aragón: "Tengo miedo de no conseguirlo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/carrera-burocratica-migrantes-esperan-regularizarse-aragon-miedo-no-conseguirlo_1_13205259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34886a88-6345-4fb7-b461-e7b0df069f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La carrera burocrática de los migrantes que esperan regularizarse en Aragón: &quot;Tengo miedo de no conseguirlo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elena Ramos llegó a España hace dos años y sueña con beneficiarse de un proceso que pone muchas trabas en un sistema tensionado y colapsado
</p><p class="subtitle">Las trabajadoras sociales de Zaragoza registran un escrito para exigir que se les permita atender a los inmigrantes
</p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;o 2015. El segundo pico hist&oacute;rico de homicidios en El Salvador marcaba una tasa de 105 por cada 100.000 habitantes. Tras un episodio violento, el hijo de Elena Ramos decidi&oacute; emigrar a Espa&ntilde;a hace siete a&ntilde;os. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, su hija tambi&eacute;n opt&oacute; por irse a vivir a Espa&ntilde;a. Ellos siempre pensaron en traer a su madre, porque ya no le &ldquo;ataba nada a su pa&iacute;s&rdquo; y as&iacute; poder reunirse los tres. Hace dos a&ntilde;os que ese anhelo se convirti&oacute; en realidad, y ahora Elena sue&ntilde;a con regularizar su situaci&oacute;n en Espa&ntilde;a para obtener un permiso de residencia y trabajo.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de de abril, el Consejo de Ministros aprob&oacute; el proceso de regularizaci&oacute;n administrativa extraordinaria para miles de personas migrantes que residen en nuestro pa&iacute;s. Elena reaccion&oacute; de dos maneras: &ldquo;Primero ve&iacute;a que era algo muy bonito para hacerlo tan f&aacute;cil. Y la otra es que ya que se presentaba la oportunidad lo iba a intentar, pero ahora mismo te ponen muchas pegas&rdquo;. Su dedicaci&oacute;n es cuidar a personas de la tercera edad, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y tambi&eacute;n es voluntaria en Cruz Roja. &ldquo;En este pa&iacute;s hay muchas oportunidades. Gracias a esta regularizaci&oacute;n no s&eacute; si se dar&aacute; el caso de que alg&uacute;n d&iacute;a pueda jubilarme, pero s&eacute; que mis hijos s&iacute; lo har&aacute;n&rdquo;, indica con ilusi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuellos de botella</h2><p class="article-text">
        El calmado acento salvadore&ntilde;o de Elena, de 50 a&ntilde;os, se opone al estr&eacute;s que supone lidiar con la cantidad de papeleo que debe presentar. Pasaporte o documento equivalente, prueba de que estaba en Espa&ntilde;a antes de 2026, acreditaci&oacute;n de los cinco meses de estancia continuada, certificado de antecedentes penales y, en muchos casos, requieren demostrar alguna vinculaci&oacute;n o integraci&oacute;n como actividad laboral, v&iacute;nculos familiares o situaci&oacute;n de vulnerabilidad social.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo que presentar recibos de luz o agua y no puedo porque, aunque pago esos servicios, no est&aacute;n a mi nombre. Pago mi habitaci&oacute;n, pero los recibos van a nombre del casero&rdquo;, explica. Otro quebradero de cabeza es el certificado de vulnerabilidad. Elena estuvo desde las cinco de la ma&ntilde;ana hasta las once esperando para recibir este documento en una ONG porque los servicios sociales del Ayuntamiento est&aacute;n saturados. &ldquo;Solo dan cincuenta al d&iacute;a. Tuve suerte, porque me encontr&eacute; con personas que hab&iacute;an ido tres veces y todav&iacute;a no lo ten&iacute;an&rdquo;, asegura con alivio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c7401a7-f21b-484d-adf3-bb47f6420105_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c7401a7-f21b-484d-adf3-bb47f6420105_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c7401a7-f21b-484d-adf3-bb47f6420105_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c7401a7-f21b-484d-adf3-bb47f6420105_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c7401a7-f21b-484d-adf3-bb47f6420105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c7401a7-f21b-484d-adf3-bb47f6420105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c7401a7-f21b-484d-adf3-bb47f6420105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Elena Ramos en su casa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Elena Ramos en su casa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, se pregunta por qu&eacute; no quitan este requisito. Las organizaciones que trabajan con personas migrantes dan por sentado que quienes viven en situaci&oacute;n irregular en un pa&iacute;s que no es el suyo se encuentran, directamente, en una situaci&oacute;n vulnerable. Suelen convertirse en objetivos f&aacute;ciles de explotaci&oacute;n laboral y, debido al elevado coste de la vivienda, a menudo se ven obligados a residir en espacios masificados.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales obst&aacute;culos radica en la necesidad de acreditar la estancia continuada en Espa&ntilde;a antes de 2026. Muchos inmigrantes en situaci&oacute;n irregular trabajan en econom&iacute;a sumergida o carecen de documentaci&oacute;n oficial suficiente, lo que complica demostrar su presencia en el pa&iacute;s mediante empadronamientos, informes m&eacute;dicos o certificados sociales. Los perfiles m&aacute;s precarios son tambi&eacute;n los que tienen m&aacute;s dificultades para reunir toda la documentaci&oacute;n exigida dentro del plazo.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Tengo miedo de que no llegue a regularizarme&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales desaf&iacute;os de este proceso es evitar que parte de la poblaci&oacute;n beneficiaria se quede fuera por falta de tiempo o dificultades burocr&aacute;ticas. Aunque existen varios meses para presentar solicitudes, el sistema tensionado y el elevado volumen de expedientes se topan con la escasez de recursos administrativos. Esta presi&oacute;n coincide con un volumen elevado de potenciales beneficiarios &mdash;entre 15.000 y 17.000 en Arag&oacute;n, seg&uacute;n la Delegaci&oacute;n del Gobierno&mdash; concentrado en un corto per&iacute;odo de tiempo. &ldquo;Los espacios que han abierto para tramitar el papeleo son muy pocos, creo que lo han hecho con doble sentido. Desde el principio dije que esto es demasiado bonito para ser real. S&iacute; que tengo miedo de que no llegue a regularizarme. Puede pasar, pero no solo a m&iacute;, a mucha gente&rdquo;, asume Elena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su caso, va a cumplir dos a&ntilde;os de residencia en Espa&ntilde;a y podr&aacute; optar a una legalizaci&oacute;n de su situaci&oacute;n mediante un precontrato de trabajo. Solo necesita que un empleador con el que ya trabaja est&eacute; dispuesto a facilitarle ese documento, una v&iacute;a que le permitir&iacute;a acceder a un permiso de residencia de m&aacute;s duraci&oacute;n, cinco a&ntilde;os en lugar de uno. &ldquo;Durante ese a&ntilde;o tienes que estar trabajando. Si cuando llega el momento de renovar no tienes trabajo, no te los renuevan. Ahora mismo me siento un poco frustrada&rdquo;, confiesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/13c54a70-dc44-48b4-91af-18dfb2bed080_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/13c54a70-dc44-48b4-91af-18dfb2bed080_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/13c54a70-dc44-48b4-91af-18dfb2bed080_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/13c54a70-dc44-48b4-91af-18dfb2bed080_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/13c54a70-dc44-48b4-91af-18dfb2bed080_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/13c54a70-dc44-48b4-91af-18dfb2bed080_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/13c54a70-dc44-48b4-91af-18dfb2bed080_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Elena Ramos en su casa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Elena Ramos en su casa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a tuvo claro que quer&iacute;a salir adelante trabajando. Aunque le recomendaron acudir a organizaciones y entidades sociales, nunca se ha sentido c&oacute;moda pidiendo ayuda y siempre ha preferido ganarse la vida por s&iacute; misma. Sin papeles, explica, encontr&oacute; empleo gracias al boca a boca y a las recomendaciones de personas que hab&iacute;an trabajado con ella antes. &ldquo;Si alguien te da una oportunidad sin conocerte, hay que ser agradecido y responder haciendo bien tu trabajo&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        No tener documentaci&oacute;n le limita aspectos b&aacute;sicos de la vida cotidiana, desde cotizar a la Seguridad Social hasta acceder a medicamentos m&aacute;s asequibles o realizar tr&aacute;mites econ&oacute;micos con normalidad. Tambi&eacute;n lamenta que, pese a contribuir al sistema a trav&eacute;s de impuestos como el IVA, esa aportaci&oacute;n no quede reflejada. Aun as&iacute;, insiste en que Espa&ntilde;a ofrece oportunidades dif&iacute;ciles de encontrar en su pa&iacute;s de origen, donde, dice, &ldquo;para que un ni&ntilde;o pueda beber un vaso de leche, una madre tiene que hacer un gran sacrificio&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/carrera-burocratica-migrantes-esperan-regularizarse-aragon-miedo-no-conseguirlo_1_13205259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 00:01:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/34886a88-6345-4fb7-b461-e7b0df069f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10727255" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/34886a88-6345-4fb7-b461-e7b0df069f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10727255" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La carrera burocrática de los migrantes que esperan regularizarse en Aragón: "Tengo miedo de no conseguirlo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/34886a88-6345-4fb7-b461-e7b0df069f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Regularización extraordinaria,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Confianza, la tienda de ultramarinos más antigua de España, cumple 150 años en el centro de Huesca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/confianza-tienda-ultramarinos-antigua-espana-cumple-150-anos-centro-huesca_1_7881856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a40289b7-0284-444e-ae66-40f1dbd061c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Confianza, la tienda de ultramarinos más antigua de España, cumple 150 años en el centro de Huesca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1871, el comerciante francés Hilario Vallier fundó La Confianza, 150 años después se mantiene en las calles de Huesca al abrigo de los claustros de la Iglesia de San Pedro</p></div><p class="article-text">
        La sal del bacalao se ha encargado de mantener afilada la cuchilla con la que lo cortan desde que se abri&oacute; la tienda La Confianza hace 150 a&ntilde;os. Mar&iacute;a Jes&uacute;s Sanvicente, propietaria del establecimiento, recuerda que esta guillotina siempre ha estado ah&iacute;, en la tienda que antes regentaban sus padres: &ldquo;Seguir tocando esa cuchilla que s&eacute; que tiene tantas huellas profundas de mis antepasados me produce mucha emoci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/539b8653-02e2-42e9-99da-ce645f70cb0a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/539b8653-02e2-42e9-99da-ce645f70cb0a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/539b8653-02e2-42e9-99da-ce645f70cb0a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/539b8653-02e2-42e9-99da-ce645f70cb0a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/539b8653-02e2-42e9-99da-ce645f70cb0a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/539b8653-02e2-42e9-99da-ce645f70cb0a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/539b8653-02e2-42e9-99da-ce645f70cb0a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="María Jesús Sanvicente, propietaria de ultramarinos La Confianza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                María Jesús Sanvicente, propietaria de ultramarinos La Confianza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todo en la tienda de ultramarinos m&aacute;s antigua de Espa&ntilde;a es original. Las estanter&iacute;as, el mostrador, el suelo de baldosas con mosaicos o las decenas de cajones se conservan como en 1871, tal y como la fund&oacute; Hilario Vallier, un comerciante franc&eacute;s. &ldquo;Seguimos manteniendo la forma de venta m&aacute;s tradicional posible&rdquo;, cuenta V&iacute;ctor Villacampa, hijo de Mar&iacute;a Jes&uacute;s Sanvicente, ambos al frente del negocio situado en el centro de Huesca. Fue adquirido por los padres de ella, al principio de la posguerra y esperan que sus sucesores sigan con la saga. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f539dcc-9f99-4fb0-a19e-374620d9d7e7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f539dcc-9f99-4fb0-a19e-374620d9d7e7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f539dcc-9f99-4fb0-a19e-374620d9d7e7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f539dcc-9f99-4fb0-a19e-374620d9d7e7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f539dcc-9f99-4fb0-a19e-374620d9d7e7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f539dcc-9f99-4fb0-a19e-374620d9d7e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f539dcc-9f99-4fb0-a19e-374620d9d7e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ultramarinos La Confianza en el siglo XIX"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ultramarinos La Confianza en el siglo XIX                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A sus 75 a&ntilde;os, Mar&iacute;a Jes&uacute;s recuerda su infancia corriendo detr&aacute;s del mostrador &ldquo;casi estorbando&rdquo; y haciendo alguna &ldquo;trastada&rdquo; cogiendo caramelos o rompiendo huevos de chocolate. Ni la madre ni el hijo se imaginaron nunca regentando la tienda, Mar&iacute;a Jes&uacute;s estudi&oacute; magisterio e incluso hizo las pr&aacute;cticas, pero en la adolescencia &ldquo;mi padre me pidi&oacute; que me quedara para ayudarle y ya no me he movido de aqu&iacute;&rdquo;. Su hijo V&iacute;ctor sent&iacute;a &ldquo;una especie de rechazo, nunca me habr&iacute;a imaginado seguir aqu&iacute;. Pero siempre hay algo que se te despierta en la cabeza, y aciertas&rdquo;,  dice V&iacute;ctor, consciente de que ahora son sus hijos quienes tienen el testigo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c154ad84-37f6-4f0f-b228-6a47b6f6637d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c154ad84-37f6-4f0f-b228-6a47b6f6637d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c154ad84-37f6-4f0f-b228-6a47b6f6637d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c154ad84-37f6-4f0f-b228-6a47b6f6637d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c154ad84-37f6-4f0f-b228-6a47b6f6637d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c154ad84-37f6-4f0f-b228-6a47b6f6637d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c154ad84-37f6-4f0f-b228-6a47b6f6637d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="María Jesús Sanvicente y su hijo Víctor Villacampa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                María Jesús Sanvicente y su hijo Víctor Villacampa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dos pandemias y tres guerras despu&eacute;s, La Confianza sigue en pie. Esta tienda continu&oacute; trabajando durante los tres a&ntilde;os de la Guerra Civil, &ldquo;la primera y la segunda guerra mundial le quedaron un poco lejos, pero la civil la vivi&oacute; en sus propias carnes, hay grietas en el techo de los temblores por las explosiones&rdquo;, se&ntilde;ala V&iacute;ctor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo techo que a&uacute;n conserva la pintura de Le&oacute;n Abad&iacute;as. Mercurio, dios romano del comercio hijo de J&uacute;piter, corona el centro en lo alto de la tienda, escoltado en sus lados por dos serpientes con alas en un roset&oacute;n y un bodeg&oacute;n en el otro. &ldquo;Como dice mi madre aqu&iacute; hay anticuerpos&rdquo;, apunta V&iacute;ctor. Ella asiente con la cabeza y a&ntilde;ade que &ldquo;si la primera pandemia la pas&oacute; y no se muri&oacute; nadie, tiene que haber anticuerpos seguro, en el mostrador y en la propia tienda&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los escaparates y rincones</strong></h3><p class="article-text">
        A pesar de que tanto Mar&iacute;a Jes&uacute;s como V&iacute;ctor no se consideran &ldquo;escaparatistas&rdquo;, las vitrinas de La Confianza son historia viva de la tienda. Toda la familia ha pasado d&iacute;as ayudando a montarlos con decorados y aut&oacute;matas. &ldquo;Se mueven en una mezcla entre el tradicional, el expositivo y el costumbrista que hac&iacute;a mi padre. Y otro, daliniano, por llamarlo de alguna forma, que hemos estado experimentando. Lo que no nos gusta es poner un escaparate que sea sencillo e infantil, sino que de vez en cuando le damos ese toque de que el cliente piense un poco&rdquo;, indica V&iacute;ctor.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8252d36a-c375-462a-b38a-a17819386b73_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8252d36a-c375-462a-b38a-a17819386b73_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8252d36a-c375-462a-b38a-a17819386b73_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8252d36a-c375-462a-b38a-a17819386b73_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8252d36a-c375-462a-b38a-a17819386b73_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8252d36a-c375-462a-b38a-a17819386b73_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8252d36a-c375-462a-b38a-a17819386b73_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El interior de la tienda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El interior de la tienda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los objetos y espacios antiguos inundan la tienda, desde una bodega recuperada por Antonio Villacampa, marido de Mar&iacute;a Jes&uacute;s, que ahora es un bar-restaurante donde se celebra eventos privados, hasta la guillotina con la que corta el bacalao: &ldquo;Es por tradici&oacute;n y cari&ntilde;o. Desde que tengo uso de raz&oacute;n est&aacute; ah&iacute;, la he visto siempre&rdquo;, cuenta Mar&iacute;a Jes&uacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El simple hecho de ser lo que es y de estar donde est&aacute;, ha facilitado que La Confianza est&eacute; ya familiarizada con los medios de comunicaci&oacute;n. Sin embargo, la familia Sanvicente-Villacampa no se ha sentido abrumada en ning&uacute;n momento. &ldquo;Dentro de nuestra sencillez, cuando llevas 150 a&ntilde;os lo quieres celebrar con tu familia y amigos. De repente llega un aluvi&oacute;n de medios de comunicaci&oacute;n al que estamos acostumbrados, pero todos a la vez. Queremos contestar a todos y estamos encantados&rdquo; aunque recalca que lo importante es el negocio: &ldquo;lo que necesitamos es vender. Necesitamos que pase el covid y poder vender. Es complicado asumir y tener tanta c&aacute;mara y tanto micro. No somos nosotros, el local ya lo lleva dentro&rdquo;, reflexiona V&iacute;ctor. Esta repercusi&oacute;n lleg&oacute; hasta el <a href="https://www.nytimes.com/2006/04/02/travel/huesca-spain-ultramarinos-la-confianza.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">New York Times</a>, que en 2006 ya visit&oacute; esta tienda y la bautiz&oacute; como la m&aacute;s antigua de Espa&ntilde;a. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed86066d-709a-4e0d-bf45-5413a97090e4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed86066d-709a-4e0d-bf45-5413a97090e4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed86066d-709a-4e0d-bf45-5413a97090e4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed86066d-709a-4e0d-bf45-5413a97090e4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed86066d-709a-4e0d-bf45-5413a97090e4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed86066d-709a-4e0d-bf45-5413a97090e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ed86066d-709a-4e0d-bf45-5413a97090e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ultramarinos La Confianza cumple 150 años"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ultramarinos La Confianza cumple 150 años                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es un homenaje a toda la ciudad, a los que han hecho posible que a lo largo de los 150 a&ntilde;os siga de pie. Han sido fieles como clientes, como amigos, como proveedores, como vecinos. Nosotros somos meros gestores que le aportamos mucho amor y ella a nosotros. Queremos que la gente que venga de fuera invitada por amigos, vengan aqu&iacute; a ver la tienda. Hay gente que se pregunta qu&eacute; podemos ver en Huesca y vienen aqu&iacute;, eso es incre&iacute;ble&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jes&uacute;s, que fue galardonada con el premio mujer emprendedora de Europa por el Consejo Europeo por conservar este negocio. Su hijo a&ntilde;ade: &ldquo;No quiero presumir, la he conservado porque me ense&ntilde;aron a eso, no la he fabricado. La tienda esta original tal cual. La intento conservar lo mejor posible, sin tocar un &aacute;pice, mejorando alg&uacute;n elemento antiguo pero estoy encantado de que la gente presuma de eso&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/confianza-tienda-ultramarinos-antigua-espana-cumple-150-anos-centro-huesca_1_7881856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Apr 2021 20:31:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a40289b7-0284-444e-ae66-40f1dbd061c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="323611" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a40289b7-0284-444e-ae66-40f1dbd061c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="323611" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Confianza, la tienda de ultramarinos más antigua de España, cumple 150 años en el centro de Huesca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a40289b7-0284-444e-ae66-40f1dbd061c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comercios,Huesca,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelve Canfranc: la monumental estación de tren del Pirineo resurge con la vista puesta en el tráfico con Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/vuelve-canfranc-monumental-estacion-tren-pirineo-resurge-vista-puesta-trafico-francia_1_7843899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af9aa1de-ab32-47d1-b648-be9c5205efd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelve Canfranc: la monumental estación de tren del Pirineo resurge con la vista puesta en el tráfico con Francia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La semana pasada se cumplió el primero de los objetivos del Consorcio Urbanístico Canfranc 2000 con la inauguración de la nueva estación</p><p class="subtitle">Lo siguiente será completar la rehabilitación del edificio central para convertirlo en hotel y construir una urbanización en el restante terreno ferroviario</p></div><p class="article-text">
        En 1994 se cre&oacute; el Consorcio Urban&iacute;stico Canfranc 2000. Se coloc&oacute; sobre la mesa una renovaci&oacute;n y proyecto urban&iacute;stico, incluidas la remodelaci&oacute;n de las instalaciones ferroviarias, la renovaci&oacute;n del edificio principal y la ejecuci&oacute;n del plan sobre los terrenos liberados del servicio ferroviario. Con el desv&iacute;o y la posterior llegada del tr&aacute;fico ferroviario a la nueva estaci&oacute;n la semana pasada, ha comenzado la cuenta atr&aacute;s que terminar&aacute; a finales del 2022.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        27 a&ntilde;os despu&eacute;s se ha cumplido el primero de los objetivos, &ldquo;habilitar y hacer un nuevo sistema de playa de v&iacute;as, una nueva estaci&oacute;n moderna, acorde con una futura reapertura de la l&iacute;nea internacional de Canfranc, y con el ancho europeo para llegar ah&iacute; sin transbordos&rdquo;, indica Fernando S&aacute;nchez, alcalde de la localidad. Para ello, se han aprovechado la zona este, donde los antiguos hangares franceses. Se ha construido un apeadero cubierto completamente con techo, ascensor, sala de espera, paso subterr&aacute;neo y ascensor.&nbsp; Completada la primera fase, en junio dar&aacute; comienzo la segunda, que durar&aacute; 15 meses, rehabilitar el edificio central para convertirlo en un hotel.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aed3e-680e-43dc-8164-ef232ade11fa_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aed3e-680e-43dc-8164-ef232ade11fa_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aed3e-680e-43dc-8164-ef232ade11fa_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aed3e-680e-43dc-8164-ef232ade11fa_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aed3e-680e-43dc-8164-ef232ade11fa_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b9aed3e-680e-43dc-8164-ef232ade11fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4b9aed3e-680e-43dc-8164-ef232ade11fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Llegada del primer tren a la nueva estación de Canfranc"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Llegada del primer tren a la nueva estación de Canfranc                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La estaci&oacute;n internacional no ten&iacute;a mantenimiento, se estaba cayendo. Estaba en ruinas y a punto de desaparecer. Ya se ha arreglado la fachada exterior y se le va a dar un nuevo uso. Un hotel de cinco estrellas. Ser&aacute; el motor fundamental con 103 habitaciones y que va a generar 100 puestos de trabajo directos m&aacute;s los indirectos&rdquo;, explica S&aacute;nchez. De las 22 hect&aacute;reas que forman el complejo ferroviario, 14 de ellas se van a destinar al &uacute;ltimo objetivo: &ldquo;transformar en terreno urbano con viviendas, calles, tuber&iacute;as de abastecimiento, servicios o plazas. A los edificios y naves que no est&aacute;n dentro de la parte ferroviaria, se les va a dar diferentes usos, tambi&eacute;n residencial. Como m&aacute;ximo puede haber 133 viviendas tipo loft, porque se mantienen todas las estructuras y no se construye nada nuevo&rdquo;, se&ntilde;ala el alcalde.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un cambio dr&aacute;stico</strong></h3><p class="article-text">
        Las nuevas viviendas de Canfranc estar&aacute;n tematizadas. &ldquo;Queremos que una persona que pasee por la zona pueda retroceder en el tiempo y ver cada edificio para lo que serv&iacute;a antes. Mantener la esencia de la estaci&oacute;n internacional con gr&uacute;as y vagones. Adem&aacute;s va a ser un aliciente tur&iacute;stico y va a mover la econom&iacute;a&rdquo;, destaca S&aacute;nchez. &ldquo;Pr&aacute;cticamente se va a duplicar la superficie urbana del municipio y sobre todo se va a ganar espacio para la ciudadan&iacute;a. Es la transformaci&oacute;n de Canfranc, ha costado mucho tiempo hacer esto porque no es la estaci&oacute;n de Atocha en Madrid, es en un pueblo de 600 habitantes en un valle muy cerrado&rdquo;, manifiesta.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/154ab4e1-87e6-406d-bce9-f51813cce9c8_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/154ab4e1-87e6-406d-bce9-f51813cce9c8_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/154ab4e1-87e6-406d-bce9-f51813cce9c8_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/154ab4e1-87e6-406d-bce9-f51813cce9c8_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/154ab4e1-87e6-406d-bce9-f51813cce9c8_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/154ab4e1-87e6-406d-bce9-f51813cce9c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/154ab4e1-87e6-406d-bce9-f51813cce9c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estación de Canfranc"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estación de Canfranc                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mariv&iacute; S&aacute;nchez ha vivido y trabajado en la estaci&oacute;n internacional. Cuando ten&iacute;a 15 a&ntilde;os sus padres comenzaron a regentar la fonda que hab&iacute;a en el edificio central y ella les ayudaba. &ldquo;De ni&ntilde;os jug&aacute;bamos por los trenes franceses, nuestro parque era la estaci&oacute;n. Lo que m&aacute;s me impresionaba era cuando ven&iacute;an los trenes que tra&iacute;an enfermos e iban a Francia. Paraban en la parte espa&ntilde;ola y recuerdo ver a gente muy enferma en camilla que las pasaban al otro tren, en la parte francesa, para ir a Lourdes. Ser&iacute;a sobre el a&ntilde;o 1965, hab&iacute;a mucha vida&rdquo;, recuerda. Despu&eacute;s, pas&oacute; a trabajar en la zona de tel&eacute;grafos durante cuatro a&ntilde;os. Vivi&oacute; un breve periodo de tiempo en Jaca tras aprobar unas oposiciones, pero volvi&oacute; a su pueblo natal en el 1982 para instalarse en la oficina de Correos de la estaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tras el hundimiento del puente del Estanguet, cada vez iba todo a menos en el pueblo. Cuando volv&iacute; a&uacute;n estaba la comisar&iacute;a de polic&iacute;a, la aduana y la fonda, pero el m&eacute;dico ya lo hab&iacute;an quitado. No pasaban casi trenes, la vida fue distinta y se fueron llevando mucha gente de Renfe. Ya &iacute;bamos hacia una decadencia muy fuerte&rdquo;, explica S&aacute;nchez. Aunque asegura que &ldquo;la nueva estaci&oacute;n ha quedado muy bonita y es muy grande, el esplendor que tiene la otra no tiene nada que ver&rdquo;. Mariv&iacute; es positiva de cara al proyecto que se ha planteado en la gran explanada: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; pasar&aacute; al final, pero tienen que abrir la frontera para pasar los trenes porque, si no, no tiene sentido esta estaci&oacute;n tan maja que han hecho&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Reapertura del t&uacute;nel de Somport</strong></h3><p class="article-text">
        El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) ha formalizado el contrato de servicios para la redacci&oacute;n del &ldquo;Estudio para la reapertura del t&uacute;nel ferroviario de Somport&rdquo;, seg&uacute;n anunci&oacute; el pasado martes en el BOE. Por un importe de casi un mill&oacute;n de euros, dispone de un plazo de 33 meses para el desarrollo de los trabajos. El objetivo es la realizaci&oacute;n de todos los estudios necesarios para restablecer la circulaci&oacute;n internacional de viajeros y mercanc&iacute;as en el t&uacute;nel ferroviario de Somport y habilitar un corredor ferroviario en la l&iacute;nea Zaragoza-Canfranc-Pau, complementario al Mediterr&aacute;neo y Cant&aacute;brico para la conexi&oacute;n entre Espa&ntilde;a y Francia. Las actividades a realizar son: el an&aacute;lisis del estado actual del t&uacute;nel y la infraestructura ferroviaria existente, el estudio sobre actuaciones necesarias para la apertura del t&uacute;nel y su evaluaci&oacute;n ambiental, as&iacute; como el estudio de la gesti&oacute;n, explotaci&oacute;n y gobernanza del t&uacute;nel.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0b54f70-7201-47ab-9f0a-5587fb67f4ec_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0b54f70-7201-47ab-9f0a-5587fb67f4ec_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0b54f70-7201-47ab-9f0a-5587fb67f4ec_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0b54f70-7201-47ab-9f0a-5587fb67f4ec_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0b54f70-7201-47ab-9f0a-5587fb67f4ec_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0b54f70-7201-47ab-9f0a-5587fb67f4ec_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e0b54f70-7201-47ab-9f0a-5587fb67f4ec_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Andenes de la nueva estación de Canfranc en los antiguos muelles de mercancías"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Andenes de la nueva estación de Canfranc en los antiguos muelles de mercancías                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El contrato se enmarca en el proyecto &ldquo;Superando las conexiones perdidas entre Francia y Espa&ntilde;a: secci&oacute;n ferroviaria transfronteriza Pau-Zaragoza. Reapertura del t&uacute;nel ferroviario de Somport&rdquo; que cuenta con financiaci&oacute;n europea dentro del Mecanismo Conectar Europa. &ldquo;A la publicaci&oacute;n del martes en el BOE se suma la del pasado viernes&nbsp; 16, que cog&iacute;a la declaraci&oacute;n de impacto ambiental favorable al proyecto entre t&uacute;nel de Balupor y Fiscal. Un paso imprescindible para la continuaci&oacute;n de las obras. En definitiva, una suma de actuaciones que evidencian la apuesta decidida de este gobierno por una movilidad de futuro para nuestra provincia&rdquo;, declaraba Silvia Salazar, subdelegada del Gobierno en Huesca.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/vuelve-canfranc-monumental-estacion-tren-pirineo-resurge-vista-puesta-trafico-francia_1_7843899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Apr 2021 21:05:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/af9aa1de-ab32-47d1-b648-be9c5205efd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="973223" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/af9aa1de-ab32-47d1-b648-be9c5205efd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="973223" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vuelve Canfranc: la monumental estación de tren del Pirineo resurge con la vista puesta en el tráfico con Francia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/af9aa1de-ab32-47d1-b648-be9c5205efd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Trenes,Francia,Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[YouTube, el único escaparate cuando no hay conciertos ni bolos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/youtube-unico-escaparate-no-hay-conciertos-bolos_1_7389370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1eacb88-5d6b-43a3-b2d3-033b155f9847_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="YouTube, el único escaparate cuando no hay conciertos ni bolos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consumo de vídeos en internet ha aumentado un 25% con la pandemia. YouTube se mantiene como la preferida entre los usuarios de vídeo online</p></div><p class="article-text">
        La pandemia ha marcado el mundo de la cultura en los &uacute;ltimos meses, la falta de conciertos y festivales ha hecho imposible que los artistas emergentes pudieran probar sus letras delante del p&uacute;blico. Sin embargo, plataformas como YouTube o Spotify dan una oportunidad de mostrar los temas musicales antes de salir a los escenarios. Es el caso de Glden Hoe, una chica de 18 a&ntilde;os que acaba de publicar su primera canci&oacute;n, 'Actitud' y que pronto sacar&aacute; una maqueta con m&aacute;s temas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta plataforma, YouTube, es la preferida por los usuarios de v&iacute;deo online y pr&aacute;cticamente dobla en popularidad a su rival m&aacute;s cercano, Netflix. Adem&aacute;s, el consumo de v&iacute;deos en internet ha aumentado considerablemente desde el inicio de la pandemia, un 25%, lo que supone una media de 45 minutos diarios, seg&uacute;n un estudio de Qustodio. La pandemia no ha supuesto un freno para Glden Hoe, cuyo v&iacute;deo lleva m&aacute;s de 13.000 visualizaciones en un mes, aunque asegura que, si hubiese conciertos o &lsquo;bolos&rsquo;, estos ser&iacute;an un buen escaparate para darse a conocer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Glden Hoe, cuyo nombre real es Blanca, vive en Madrid aunque proviene de Huesca, y no solo se dedica a la m&uacute;sica, es una apasionada del estilismo y de todo tipo de producci&oacute;n art&iacute;stica. La covid-19 no ha frenado la actividad de la joven, que sigue trabajando en videoclips y sesiones de fotos en los que se encarga de la vestimenta, el maquillaje y la manicura.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-SQ_GXsYKhMw-9951', 'youtube', 'SQ_GXsYKhMw', document.getElementById('yt-SQ_GXsYKhMw-9951'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-SQ_GXsYKhMw-9951 src="https://www.youtube.com/embed/SQ_GXsYKhMw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Utiliza YouTube como medio de promoci&oacute;n de sus trabajos: &ldquo;Mi idea es hacerlo bien, ir subiendo v&iacute;deos y sacar cinco temas cada uno con su rollo. Que no sea todo trap o reggaet&oacute;n, sino como una mezcla de todo lo que hago. A partir de ah&iacute; ya ver&eacute; si saco un disco o las subo individualmente&rdquo;, explica Glden Hoe. Los temas son compuestos y cantados por ella, aunque si le dijeran de producirlos tampoco le importar&iacute;a formarse para ello.&nbsp;La afici&oacute;n por cantar le viene desde peque&ntilde;a, desde los 7 a los 14 a&ntilde;os estuvo haci&eacute;ndolo en un coro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entrada ya en la adolescencia, se dio cuenta que no era su tipo de m&uacute;sica y empez&oacute; a investigar por su cuenta. &ldquo;Con lo que he crecido ha sido con el rap, pero ahora estoy m&aacute;s animada. Ya que no hay fiesta, me la hago yo sola&rdquo;, afirma. Su artista favorito es Cheb Rub&euml;n, cuyo estilo musical es bastante diferente, ya que hace un tipo de rap melanc&oacute;lico y duro comparado con el de Glden Hoe, m&aacute;s animado y mel&oacute;dico. El mensaje de la joven, al igual que su tema, es la actitud: &ldquo;Te tiene que dar igual que te miren, todo lo que digan de ti, debes hacer lo que te apetece y tener personalidad&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        A Glden Hoe no solo le gusta crear m&uacute;sica, sino que toda producci&oacute;n art&iacute;stica va ligada con su identidad. &ldquo;Antes que cantante quiero ser artista, no quiero dedicarme 100% a una cosa&rdquo;, confiesa. En su grupo de amigas y su entorno, muchas de ellas ya tienen canciones colgadas en varias plataformas para escucharlas y ella se ha encargado de los estilismos. Adem&aacute;s, con la pandemia ha reinventado el taller de manualidades de su madre y lo utiliza para hacer las u&ntilde;as. Le dedica muchas horas al arte en general, en todas sus facetas, consciente de lo que le queda por aprender y por vivir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/youtube-unico-escaparate-no-hay-conciertos-bolos_1_7389370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Apr 2021 20:52:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c1eacb88-5d6b-43a3-b2d3-033b155f9847_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="295629" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c1eacb88-5d6b-43a3-b2d3-033b155f9847_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="295629" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[YouTube, el único escaparate cuando no hay conciertos ni bolos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c1eacb88-5d6b-43a3-b2d3-033b155f9847_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Música,Youtube]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El último cestero de Huesca: "No hay quien lo pare, cada día cierran más tiendas locales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cesteria-oficio-perdido-no-hay-pare-dia-cierran-tiendas-locales_1_7371455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4d39ff8-707c-4ae7-8104-7616957d8b9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El último cestero de Huesca: &quot;No hay quien lo pare, cada día cierran más tiendas locales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lázaro Campodarve Abió continúa con el negocio de su padre fundado en 1947, consciente de que el de cestero es ya un oficio perdido</p></div><p class="article-text">
        Dice la canci&oacute;n: &ldquo;entre mimbres y canastos, vine al mundo una ma&ntilde;ana, al comp&aacute;s de una guitarra, bajo el puente de Triana&rdquo;. De esta forma se crio L&aacute;zaro Campodarve Abi&oacute;, rodeado de fibras vegetales, en este caso en la calle Padre Huesca. Lugar donde L&aacute;zaro Campodarve Latorre, su padre, fund&oacute; la cester&iacute;a L.Z. en 1947. Fueron muchos los &uacute;tiles elaborados por los cesteros en el Alto Arag&oacute;n, utilizando el mimbre, la anea y la ca&ntilde;a, recolectadas en su propio entorno. Hoy en d&iacute;a, la variedad de piezas que salen de sus manos es muy reducida, la sustituci&oacute;n de la artesan&iacute;a por la industria ha dejado oficios perdidos que sirven como testimonio de un pasado no tan lejano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes todo era cester&iacute;a&rdquo;, dice L&aacute;zaro haciendo memoria de c&oacute;mo su padre recib&iacute;a encargos. Un cesto para las caballer&iacute;as, otro para llevar la comida, otro para los c&aacute;ntaros, caracoleras, sillas de mimbre y un largo etc&eacute;tera. Aprendi&oacute; a hacer las cestas yendo a cortar y recoger las ca&ntilde;as para hacer taburetes peque&ntilde;os y asientos de anea. &ldquo;Antes en todas las casas de los agricultores ten&iacute;an una mimbrera en el huerto, ahora no queda ninguna. Tra&iacute;amos 50 modelos de roperos para la ropa sucia y los vend&iacute;amos. Actualmente traemos cuatro y casi ni se venden&rdquo;, indica.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2473ce25-46c3-4691-9b1d-0fb08610d2d4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2473ce25-46c3-4691-9b1d-0fb08610d2d4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2473ce25-46c3-4691-9b1d-0fb08610d2d4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2473ce25-46c3-4691-9b1d-0fb08610d2d4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2473ce25-46c3-4691-9b1d-0fb08610d2d4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2473ce25-46c3-4691-9b1d-0fb08610d2d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2473ce25-46c3-4691-9b1d-0fb08610d2d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lázaro Campodarve Abió aprendiendo el oficio a los 16 años."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lázaro Campodarve Abió aprendiendo el oficio a los 16 años.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o cortaban 100 gavillas, ramas o tallos unidos atados por su centro, de fajos de 10 o 15 kilos y hab&iacute;a a&ntilde;os que utilizaban todos. L&aacute;zaro aprendi&oacute; a los 16 a&ntilde;os el oficio: &ldquo;te das cuenta si cometes un error. Cuando vas tejiendo y hay un fallo el propio material se hace inc&oacute;modo de trabajar. Todo tiene que ir encajado, no puedes meter una pieza apretando, tiene que ir suelto y suave. El problema es el mimbre porque no tiene marcha atr&aacute;s&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los d&iacute;as de fiesta en Semana Santa permiten repasar las fotos familiares. Las m&aacute;s antiguas se ven en el &aacute;lbum familiar, los recuerdos se amontonan en cada p&aacute;gina. Seguramente habr&aacute; alguna de Semana Santa y no faltar&aacute; la de la palma el Domingo de Ramos, el gran reclamo en la cester&iacute;a de L&aacute;zaro. &ldquo;Tra&iacute;amos un cami&oacute;n o dos llenos de palmones largos, ahora vendemos 20 o 30 al a&ntilde;o y entonces 1.000 o 1.500. Ven&iacute;an sin cepillar y recuerdo ver a mi madre cepill&aacute;ndolas. A los cr&iacute;os que la llevaban m&aacute;s corta se les re&iacute;an. Ven&iacute;amos del post franquismo y en todos los colegios todos los ni&ntilde;os ten&iacute;an una palma, que costaba en torno a 15 pesetas&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/325d74d6-e871-4c28-88be-6b7d33120805_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/325d74d6-e871-4c28-88be-6b7d33120805_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/325d74d6-e871-4c28-88be-6b7d33120805_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/325d74d6-e871-4c28-88be-6b7d33120805_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/325d74d6-e871-4c28-88be-6b7d33120805_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/325d74d6-e871-4c28-88be-6b7d33120805_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/325d74d6-e871-4c28-88be-6b7d33120805_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Semana Santa 1970 (álbum familiar con palmones de la cestería L.Z.)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Semana Santa 1970 (álbum familiar con palmones de la cestería L.Z.)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Oficio perdido&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El cestero es uno de esos oficios perdidos o a los que se les ha abandonado en detrimento de las grandes industrias. Cuando su padre obraba hab&iacute;a cesteros en Monz&oacute;n, Barbastro y Alcolea, entre otros. Y ahora, que recuerde, solo queda el hijo de Fumanal en el Somontano y su cester&iacute;a en Huesca ciudad. &ldquo;No hay profesionales 100%, te los cuento con los dedos de la mano. Muchos oficios han desaparecido; tallistas, cueristas, guarnicioneros, herreros. Un herrero te hac&iacute;a de todo. Los peque&ntilde;os talleres tambi&eacute;n se han olvidado. Ahora se ha cogido todo por sectores y al final nadie sabe hacer nada, solo una cosa o dos. Ser&iacute;a interesante sacar alg&uacute;n tipo de curso o de academia. Vivir de un gremio no es f&aacute;cil, pero si se consigue mezclar con la decoraci&oacute;n o el dise&ntilde;o. Cuando sabes los tres oficios, imag&iacute;nate si mezclas hierro, madera y mimbre. Son tres productos maleables que puedes hacer infinidades de cosas. Podr&iacute;an sacar piezas &uacute;nicas de gran valor. Para hacer cestos ya los hacen en china por un euro&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08fee688-54d0-46e8-ab3a-c4cff9ddd68f_1-1-aspect-ratio_50p_1015365.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08fee688-54d0-46e8-ab3a-c4cff9ddd68f_1-1-aspect-ratio_50p_1015365.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08fee688-54d0-46e8-ab3a-c4cff9ddd68f_1-1-aspect-ratio_75p_1015365.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08fee688-54d0-46e8-ab3a-c4cff9ddd68f_1-1-aspect-ratio_75p_1015365.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08fee688-54d0-46e8-ab3a-c4cff9ddd68f_1-1-aspect-ratio_default_1015365.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08fee688-54d0-46e8-ab3a-c4cff9ddd68f_1-1-aspect-ratio_default_1015365.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08fee688-54d0-46e8-ab3a-c4cff9ddd68f_1-1-aspect-ratio_default_1015365.jpg"
                    alt="Lázaro Campodarve Latorre trabajando en la cestería"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lázaro Campodarve Latorre trabajando en la cestería                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entiende que el gran rival es el centro comercial o las grandes superficies porque &ldquo;en un mismo viaje puedes comprarlo todo; ropa, comida o lo que sea&rdquo; y asegura que el futuro lo ve &ldquo;negro, ya no hay gente joven que siga con esto. Se ha perdido porque no hay una forma de ense&ntilde;arlo. Mi hija est&aacute; aprendiendo por m&iacute;, pero est&aacute; estudiando su carrera universitaria en Zaragoza. Lo est&aacute; haciendo porque le gusta de verdad no porque le obligue (r&iacute;e). Ya no s&eacute; si seguir&aacute; con el negocio o si seguir&aacute; para ense&ntilde;ar, pero son cosas que van en el patrimonio de muy pocos. Aqu&iacute; el negocio lo veo cada vez peor y de la forma que act&uacute;an las grandes empresas peor a&uacute;n. No hay quien lo pare, cada d&iacute;a cierran m&aacute;s tiendas locales. No est&aacute; quedando nada. La pandemia ha sido ya un hachazo&rdquo;, concluye el cestero.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8092ccd8-0c89-40c1-9864-c6bdcd68c0f2_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8092ccd8-0c89-40c1-9864-c6bdcd68c0f2_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8092ccd8-0c89-40c1-9864-c6bdcd68c0f2_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8092ccd8-0c89-40c1-9864-c6bdcd68c0f2_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8092ccd8-0c89-40c1-9864-c6bdcd68c0f2_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8092ccd8-0c89-40c1-9864-c6bdcd68c0f2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8092ccd8-0c89-40c1-9864-c6bdcd68c0f2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Semana Santa 1972 (álbum familiar con palmones de la cestería L.Z.)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Semana Santa 1972 (álbum familiar con palmones de la cestería L.Z.)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A L&aacute;zaro Campodarve Abi&oacute; siempre le ha gustado la inform&aacute;tica. Desde que sali&oacute; el ZX Spectrum all&aacute; por los a&ntilde;os 80 se enganch&oacute;. En el a&ntilde;o 2000, cuando falleci&oacute; su padre, se percat&oacute; de que pod&iacute;a combinar las dos cosas y cre&oacute; una p&aacute;gina web para la cester&iacute;a &ldquo;un poco chapucera&rdquo; pero a d&iacute;a de hoy es muy sofisticada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es por la comodidad, por eso funciona tan bien internet&rdquo;, asume. Al finalizar la conversaci&oacute;n, una joven entra en la tienda preguntando por una mesa de noche. Ojea alguna en exposici&oacute;n en el establecimiento, pero la soluci&oacute;n se la da el cestero. Un largo cat&aacute;logo en internet que convence a la visitante y que podr&aacute; mirar sin necesidad de moverse de casa.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cesteria-oficio-perdido-no-hay-pare-dia-cierran-tiendas-locales_1_7371455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Apr 2021 21:08:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b4d39ff8-707c-4ae7-8104-7616957d8b9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="166664" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b4d39ff8-707c-4ae7-8104-7616957d8b9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="166664" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El último cestero de Huesca: "No hay quien lo pare, cada día cierran más tiendas locales"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b4d39ff8-707c-4ae7-8104-7616957d8b9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Oficios,Semana Santa,Tradiciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El póker del tren de Zaragoza a Lleida: Aragón y Renfe se la juegan a ver quién lo paga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/poker-tren-zaragoza-lleida-aragon-renfe-juegan-pago-linea_1_7338967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/610152db-6ebc-49f5-bdd5-3cd901de8ee2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El póker del tren de Zaragoza a Lleida: Aragón y Renfe se la juegan a ver quién lo paga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos usuarios de la línea Zaragoza-Monzón-Lleida se quejan del maltrato que ha sufrido y algunos se plantean dejar su trabajo por la supresión de trenes</p><p class="subtitle">El Gobierno de Aragón anunció que dejaría de pagar los servicios adicionales de ferrocarril que corresponden al Estado</p></div><p class="article-text">
        Para Miguel Mat&iacute;as, usuario del tren Zaragoza-Monz&oacute;n-Lleida, fue casi una obligaci&oacute;n buscarse alojamiento en Monz&oacute;n por las dificultades para ir y volver desde la capital aragonesa: &ldquo;Hace m&aacute;s de seis meses que no voy a Zaragoza. Llevo trece a&ntilde;os trabajando en Monz&oacute;n y, cuando quitaron los trenes despu&eacute;s del confinamiento, tuve que tomar la decisi&oacute;n de vivir aqu&iacute;. Desde 2007 que soy usuario de la l&iacute;nea y he visto c&oacute;mo han faltado subvenciones y el deterioro de las v&iacute;as e instalaciones. Tambi&eacute;n llevo mucho tiempo denunci&aacute;ndolo a los medios de comunicaci&oacute;n porque nos hemos pegado viajes que han sido aventuras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerda Mat&iacute;as que un a&ntilde;o estuvieron usando como transporte un tren parecido a un tranv&iacute;a tra&iacute;do desde Valencia y asegura que &ldquo;la pandemia ha rematado la situaci&oacute;n. Sol&iacute;amos salir a las seis de la ma&ntilde;ana y en Tardienta ten&iacute;amos que parar porque alg&uacute;n mercanc&iacute;as hab&iacute;a perdido un vag&oacute;n, o que un tren hab&iacute;a atropellado a unas ovejas. Se supone que tiene que haber vallas cuando hay una v&iacute;a de tren, y nos quedamos esperando ah&iacute; varias horas. Otra vez llegamos tarde porque hab&iacute;a chocado con unos buitres. Son aventuras que parecen de risa pero son el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Arag&oacute;n anunci&oacute; el pasado 12 de marzo que no continuar&iacute;a asumiendo el pago de los servicios ferroviarios que se prestan en Arag&oacute;n de manera complementaria a los que est&aacute;n declarados como Obligaci&oacute;n de Servicio P&uacute;blico que financia el Gobierno de Espa&ntilde;a. Esta decisi&oacute;n afecta a varios trenes regionales: uno de los tres diarios de la l&iacute;nea Zaragoza-Monz&oacute;n-Lleida, el que circulaba en d&iacute;as alternos entre Teruel y Valencia, dos de los cuatro diarios del tramo Fay&oacute;n-Caspe y el que un&iacute;a Huesca con Jaca los fines de semana.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e4c8c-91c2-4fa0-b9ed-b5e2cd4007a1_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e4c8c-91c2-4fa0-b9ed-b5e2cd4007a1_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e4c8c-91c2-4fa0-b9ed-b5e2cd4007a1_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e4c8c-91c2-4fa0-b9ed-b5e2cd4007a1_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e4c8c-91c2-4fa0-b9ed-b5e2cd4007a1_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d5e4c8c-91c2-4fa0-b9ed-b5e2cd4007a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d5e4c8c-91c2-4fa0-b9ed-b5e2cd4007a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vías del tren La Peña"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vías del tren La Peña                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Ejecutivo aragon&eacute;s considera que es competencia estatal y de Renfe, al estar declarada como Obligaci&oacute;n de Servicio P&uacute;blico (OSP), y que son servicios deficitarios. En el primer caso, cuando comenz&oacute; la pandemia se suprimieron dos de los tres trenes que circulaban por la l&iacute;nea. En junio se consigui&oacute; recuperar el segundo y desde entonces siguen reclamando el tercero, el de las 6:15 de la ma&ntilde;ana. La alternativa es un autob&uacute;s que parte desde la estaci&oacute;n de Delicias a las 5:45, cuando no transita ning&uacute;n transporte p&uacute;blico, y en vez de terminar en tierras catalanas lo hace en Bin&eacute;far.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando anunciaron que quitaban el de las seis de la ma&ntilde;ana, la soluci&oacute;n que ponen no es operativa porque hay quien necesita ir a Delicias en transporte p&uacute;blico pero a esas horas no est&aacute; funcionando&rdquo;, explica Ram&oacute;n, usuario del tren desde hace 12 a&ntilde;os. Asegura que hay personas que van a dejar el trabajo por esta situaci&oacute;n, y que, en su caso, se ver&aacute; obligado a utilizar su coche para ir a Monz&oacute;n cada ma&ntilde;ana, &ldquo;no tengo otra posibilidad. El tren de las seis de la ma&ntilde;ana es fundamental porque es el que lo usamos todos, no tiene sentido poner uno a las 15.00. Realmente solo lo usan los estudiantes los fines de semana&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Movilizaci&oacute;n el 30 de marzo</h3><p class="article-text">
        El consejero de Vertebraci&oacute;n del Territorio, Movilidad y Vivienda, Jos&eacute; Luis Soro (CHA), explic&oacute; que a partir de este a&ntilde;o ya no iban a pagar los m&aacute;s de cuatro millones de euros anuales que destinan a estos servicios. Se&ntilde;ala que lo hac&iacute;an para compensar la merma de redes que se establecieron como OSP. Desde la DGA llevan a&ntilde;os pidiendo que estas expediciones sean asumidas por el gobierno de Espa&ntilde;a, como ya ocurri&oacute; en 2019 con las l&iacute;neas Teruel-Zaragoza, Zaragoza-Calatayud y Calatayud-Ariza. No obstante, la supresi&oacute;n de trenes es el punto final de un maltrato de hace bastantes a&ntilde;os a la l&iacute;nea ferroviaria Zaragoza-Monz&oacute;n-Lleida. El cierre de taquillas, las malas condiciones de las infraestructuras o de los mismos trenes son algunos factores que empeoran la calidad de esta l&iacute;nea.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3add850-8b01-44f4-ad0a-ca991d54a81f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3add850-8b01-44f4-ad0a-ca991d54a81f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3add850-8b01-44f4-ad0a-ca991d54a81f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3add850-8b01-44f4-ad0a-ca991d54a81f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3add850-8b01-44f4-ad0a-ca991d54a81f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3add850-8b01-44f4-ad0a-ca991d54a81f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3add850-8b01-44f4-ad0a-ca991d54a81f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Concentración contra la desaparición de las rutas ferroviarias"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Concentración contra la desaparición de las rutas ferroviarias                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Vicente Guerrero es portavoz de Cambiar Monz&oacute;n en el Ayuntamiento del municipio. Desde su formaci&oacute;n exigen que sea un servicio p&uacute;blico de calidad, con la inversi&oacute;n necesaria y la adaptabilidad de las estaciones y servicios de venta. Por ello, han llamado a una movilizaci&oacute;n el pr&oacute;ximo 30 de marzo delante del edificio Pignatelli de Zaragoza a las 11.00 horas con el eslogan: &lsquo;El tren-ta por la defensa del tren&rsquo;. Para dicha manifestaci&oacute;n, se pretend&iacute;a llegar a la capital aragonesa en tren pero los horarios &ldquo;infernales&rdquo; lo hacen imposible. &ldquo;En Monz&oacute;n llevamos 39 concentraciones en la estaci&oacute;n para reclamar la mejora de la v&iacute;a. Cada domingo nos juntamos ah&iacute;. Consideramos que es fundamental para la vertebraci&oacute;n de la Espa&ntilde;a vaciada. Pedimos a Renfe que mantenga los servicios y aumente la frecuencia si es posible, y que el gobierno de Arag&oacute;n considere esto como una inversi&oacute;n hasta que se pueda negociar la situaci&oacute;n&rdquo;, sostiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El consejero de Vertebraci&oacute;n del Territorio, Movilidad y Vivienda, Jos&eacute; Luis Soro, anunci&oacute; ayer que el 31 de marzo se llevar&aacute; a cabo la primera reuni&oacute;n para tratar este tema. Soro explic&oacute; que &ldquo;tenemos confianza en que se pueda entender la posici&oacute;n del Gobierno de Arag&oacute;n y la necesidad de este servicio para la vertebraci&oacute;n del territorio y el derecho de movilidad de la ciudadan&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Jos&eacute; Luis Soro anunci&oacute; que, vista la predisposici&oacute;n del Ministerio de Transportes, se ha decidido &ldquo;prorrogar los servicios durante los meses de abril y mayo para que se puedan llevar las negociaciones con m&aacute;s tranquilidad&rdquo;. El consejero se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;se trata de una reuni&oacute;n previa a la que hemos planteado tener entre el MITMA y los alcaldes y alcaldesas&rdquo; y que &ldquo;nuestra apuesta por el ferrocarril en el conjunto de Arag&oacute;n es indudable, pero tenemos que trabajar para que los horarios, los trenes y la calidad del servicio haga que sea un servicio &uacute;til para la ciudadan&iacute;a&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s sostenible&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Para mantener esta l&iacute;nea ferroviaria hay una partida como en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, &ndash;insiste Guerrero- decir que es inasumible cuando el presupuesto de la DGA es de siete mil millones y esto representa un porcentaje m&iacute;nimo&rdquo;. Indica que los datos de usuarios de la l&iacute;nea ofrecidos por el gobierno no se corresponden con la realidad, ya que no hay interventores que controlen las entradas y salidas, para decir que la v&iacute;a es deficitaria.&nbsp; &ldquo;Ese concepto es muy relativo. Un cartero que sube a Canfranc, &iquest;es deficitario? Un maestro que da clase en un pueblo como Saravillo, &iquest;es deficitario? Hay que dar servicios p&uacute;blicos a los pueblos, si no acabaremos todos viviendo en Zaragoza. Creo recordar que se siguen dando subvenciones y ayudas para la movilidad por carretera o para los aviones desde el aeropuerto de Zaragoza&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/648e48c9-90b0-4443-b2b7-cd434432c35d_16-9-aspect-ratio_50p_1014702.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/648e48c9-90b0-4443-b2b7-cd434432c35d_16-9-aspect-ratio_50p_1014702.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/648e48c9-90b0-4443-b2b7-cd434432c35d_16-9-aspect-ratio_75p_1014702.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/648e48c9-90b0-4443-b2b7-cd434432c35d_16-9-aspect-ratio_75p_1014702.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/648e48c9-90b0-4443-b2b7-cd434432c35d_16-9-aspect-ratio_default_1014702.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/648e48c9-90b0-4443-b2b7-cd434432c35d_16-9-aspect-ratio_default_1014702.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/648e48c9-90b0-4443-b2b7-cd434432c35d_16-9-aspect-ratio_default_1014702.jpg"
                    alt="Vías del tren con vistas al Castillo de Artasona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vías del tren con vistas al Castillo de Artasona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El concejal expone que no puede ser menos rentable un tren con una hora y media de trayecto, que un autob&uacute;s de dos horas y media parando en cada municipio. Existe la casualidad de que el a&ntilde;o 2021 fue declarado A&ntilde;o Europeo del Ferrocarril para promover que sea un medio de transporte verde y seguro. A finales de noviembre se reabri&oacute; la taquilla de la estaci&oacute;n Monz&oacute;n-R&iacute;o Cinca tras 300 d&iacute;as cerrada. En las de Ayerbe, Canfranc, Jaca, Sabi&ntilde;&aacute;nigo y Tardienta ocurri&oacute; lo mismo. Desde Cambiar Monz&oacute;n reclaman &ldquo;sentido com&uacute;n por el transporte m&aacute;s sostenible que es el ferrocarril y buscar opciones m&aacute;s respetables con el medio ambiente&rdquo;. Por &uacute;ltimo, critica que si se cambia el modelo se deber&iacute;a de haber debatido en Cortes y no haber avisado con 10 d&iacute;as de antelaci&oacute;n para variar un servicio que lleva cerca de 16 a&ntilde;os con contrato.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/poker-tren-zaragoza-lleida-aragon-renfe-juegan-pago-linea_1_7338967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Mar 2021 21:51:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/610152db-6ebc-49f5-bdd5-3cd901de8ee2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="971403" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/610152db-6ebc-49f5-bdd5-3cd901de8ee2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="971403" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El póker del tren de Zaragoza a Lleida: Aragón y Renfe se la juegan a ver quién lo paga]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/610152db-6ebc-49f5-bdd5-3cd901de8ee2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Trenes,Gobierno de Aragón,Gobierno de España,Financiación autonómica,Ferrocarriles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poco teletrabajo en Aragón: la mitad que en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/teletrabajo-aragon-mitad-europa_1_7318510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c36d030b-eb5b-48cc-8d9a-bb93d02940cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Poco teletrabajo en Aragón: la mitad que en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo el 11% de los aragoneses trabajan a distancia, en el resto de España la cifra sube hasta el 14,5%, pero sigue lejos de la media europea (21,5%)</p><p class="subtitle">Las zonas despobladas buscan en el teletrabajo una oportunidad para atraer nuevos vecinos que puedan trabajar desde los pueblos</p></div><p class="article-text">
        Fueron muchas las personas que, viendo venir la tormenta a principios de marzo de 2020, decidieron abandonar el lugar donde trabajaban y volver a su tierra. Es el caso de Juan Miguel Fern&aacute;ndez, quien teletrabaja desde su casa en Huesca para el Instituto de Salud Carlos III. Aunque puede teletrabajar hasta el 9 de mayo, fecha en que finaliza el estado de alarma, desde el Instituto est&aacute;n valorando la posibilidad de trabajar en remoto para aquellos puestos donde se pueda aplicar, ya sea a tiempo completo o parcial. &ldquo;De una manera u otra esta situaci&oacute;n ha acelerado el cambio y ha llegado para quedarse&rdquo;, dice Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Al no tener contacto con sus compa&ntilde;eros, Fern&aacute;ndez asume que se puede perder la sensaci&oacute;n de pertenencia al grupo. Por otra parte, asegura que siente menos estr&eacute;s &ldquo;al no tener que lidiar con situaciones sociales diarias que no son estrictamente necesarias para el trabajo, como el ruido, salas con mucha gente o la interacci&oacute;n con superiores poco agradables&rdquo;. Pide una regularizaci&oacute;n de esta forma de trabajo, ya que actualmente est&aacute; sujeta &ldquo;a lo que cada empresa considere. De pronto, mucha gente aprovech&oacute; a adelantar trabajos pendientes y aument&oacute; la actividad de correos, solicitud de datos, revisi&oacute;n de documentos, etc. Es importante regular para que no se convierta solamente en algo de empresas de alto nivel y punteras, sino que pueda ser algo transversal en la sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan Miguel es una de las personas que ha tenido que incorporar el teletrabajo a su rutina laboral. Hace m&aacute;s de un a&ntilde;o que forma parte de los h&aacute;bitos laborales de muchos, y esto ha provocado que hayan decidido quedarse en su lugar natal en vez de acudir a la ciudad donde est&aacute; su empresa. Muchas regiones ya han visto en el trabajo remoto una opci&oacute;n para luchar contra la despoblaci&oacute;n. Hasta marzo de 2020 este modelo de trabajo era residual; menos del 5% de los espa&ntilde;oles trabajaba desde su domicilio, copado en su mayor&iacute;a por aut&oacute;nomos.
    </p><p class="article-text">
        Las zonas despobladas buscan una oportunidad para aumentar su poblaci&oacute;n gracias al teletrabajo. Es el caso de la comarca zaragozana de las Cinco Villas, que ha puesto en marcha un proyecto para atraer a nuevos pobladores en la zona mediante una oferta de viviendas. &lsquo;Teletrabajar en Cinco Villas&rsquo; es una iniciativa que tiene como objetivo la instalaci&oacute;n de vecinos en los municipios que tengan la posibilidad de realizar su labor profesional a distancia. Por lo tanto es imprescindible tener una buena conexi&oacute;n a internet y una infraestructura que la proporcione.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las localidades que se han adherido al plan tienen entre 67 y 950 habitantes. Los alcaldes de Luesia, Biota, Castej&oacute;n de Valdejasa han se&ntilde;alado que es una gran oportunidad para dar a conocer el municipio y seguir creciendo. Es una buena ocasi&oacute;n para aquellos que se fueron al no poder compaginar su trabajo con la vida en el pueblo, puedan volver con mejores infraestructuras y comunicaciones.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Solo el 11% de los aragoneses teletrabajan</strong></h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el &Iacute;ndice de Confianza Empresarial, hasta el confinamiento domiciliario de marzo, el 15% de las empresas utilizaban teletrabajo. Durante los siguientes tres meses se multiplic&oacute; hasta alcanzar el 49%. Sin embargo, aunque la pandemia no haya acabado el trabajo en remoto, experiment&oacute; un descenso en los &uacute;ltimos meses del a&ntilde;o pasado. Seg&uacute;n un informe de la consultora Adecco publicado el pasado mi&eacute;rcoles, solo el 14,5% (casi 3 millones) de los trabajadores espa&ntilde;oles lo hace a distancia. Muy lejos del 21,5% de la media en la Uni&oacute;n Europea y del 40% en pa&iacute;ses punteros en esta materia como Suecia u Holanda. El elevado peso del turismo y la hosteler&iacute;a en el PIB son dos factores que explican este bajo porcentaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la pen&iacute;nsula, Catalu&ntilde;a y Madrid copan los primeros puestos con un 17% y 22%, respectivamente, de sus ocupados teletrabajando. En territorios como Canarias (9,8%) o La Rioja (9,6%) los niveles son mucho m&aacute;s menores y Arag&oacute;n se sit&uacute;a en torno al 11%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yolanda Vergara forma parte de ese 11% de los aragoneses que han incorporado el teletrabajo a su rutina laboral tras la pandemia. Trabaja para el Instituto de Investigaci&oacute;n de Biocomputaci&oacute;n y F&iacute;sica de Sistemas Complejos (BIFI) de la Universidad de Zaragoza. Comenz&oacute; a teletrabajar en Huesca desde el primer lunes tras la proclamaci&oacute;n del estado de alarma. Hasta el 1 de septiembre fue 100% remoto y desde entonces realiza una jornada del 80% no presencial. &ldquo;Hago lo mismo, a excepci&oacute;n de que no hay viajes de trabajo para asistir a reuniones de proyectos o jornadas cient&iacute;fico-t&eacute;cnicas. Todos, tanto internos como con externos se realizan online. Para las jornadas y eventos, prefiero el teletrabajo porque permite asistir a mayor n&uacute;mero de personas y, adem&aacute;s, el coste es mucho menor. Las reuniones son mejor presenciales, ya que sino se pierde agilidad y el lenguaje no verbal, adem&aacute;s de la socializaci&oacute;n personal&rdquo;, indica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Pr&aacute;cticas en remoto</strong></h3><p class="article-text">
        Otro caso son los j&oacute;venes que acaban de finalizar sus estudios superiores y est&aacute;n incorpor&aacute;ndose al mercado laboral, bien con contrato de pr&aacute;cticas o bien temporales. Kevin Barrag&aacute;n e In&eacute;s Urieta est&aacute;n en esta situaci&oacute;n. Barrag&aacute;n se encuentra teletrabajando en Huesca ciudad para la empresa Volkswagen Finance Service, en Barcelona. A mediados de octubre la cerraron presencialmente y ahora acude a la oficina dos d&iacute;as a la semana, intercalando una s&iacute; otra no, en grupos burbuja. &ldquo;No hay diferencia en las tareas que desempe&ntilde;o, pero s&iacute; que estoy m&aacute;s concentrado y soy m&aacute;s productivo. Al ir acabando te va llegando m&aacute;s faena, hay veces que no sabes poner un tope. En la oficina a las 18.30 horas recog&iacute;as y te ibas, en cambio en casa hay d&iacute;as que te dan las 20.00 horas no te das cuenta y sigues delante del ordenador&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los dos j&oacute;venes coinciden en que es necesaria una regularizaci&oacute;n &ldquo;porque teletrabajar no es estar en el sof&aacute; de tu casa con el pijama. Tienes que tener una rutina, unos aspectos claros y eso es lo que falta por definir&rdquo;, indica Urieta, quien tiene un contrato coyuntural con el BBVA y teletrabaja desde Huesca. Tampoco discrepan en que hay m&aacute;s efectividad trabajando en remoto, &ldquo;ya sea porque me organizo mejor o por la flexibilidad pero focalizo m&aacute;s mi atenci&oacute;n en acabar el trabajo y luego dedicar tiempo a mi vida personal&rdquo;. Sin embargo, afirma que cuando tiene dudas &ldquo;antes te girabas y preguntabas al compa&ntilde;ero de al lado pero ahora debes enviar un correo o un mensaje y puede tardar en responder, eso entorpece la comunicaci&oacute;n&rdquo;. Destaca el ahorro que puede suponer para las empresas aunque haya quienes todav&iacute;a &ldquo;est&aacute;n muy verdes&rdquo; con las &lsquo;nuevas&rsquo; tecnolog&iacute;as y ha ayudado a eliminar malos h&aacute;bitos como &ldquo;el s&iacute;ndrome de la silla caliente: te pones delante del ordenador tengas o no trabajo, cumples tu jornada y te vas a casa. Ahora se ha equilibrado la carga de obligaciones&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/teletrabajo-aragon-mitad-europa_1_7318510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Mar 2021 21:52:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c36d030b-eb5b-48cc-8d9a-bb93d02940cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1695129" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c36d030b-eb5b-48cc-8d9a-bb93d02940cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1695129" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Poco teletrabajo en Aragón: la mitad que en Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c36d030b-eb5b-48cc-8d9a-bb93d02940cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teletrabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Josefa Yzuel, pionera y referente para las científicas: la primera profesora de física en una universidad española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/maria-josefa-yzuel-pionera-referente-cientificas-primera-profesora-fisica-universidad-espanola_1_7282740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/351f473e-8eab-4f87-985a-114f068a42a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Josefa Yzuel, pionera y referente para las científicas: la primera profesora de física en una universidad española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A sus 81 años, la altoaragonesa sigue luchando por el reconocimiento de las mujeres en la ciencia</p></div><p class="article-text">
        Desde peque&ntilde;a sab&iacute;a que val&iacute;a para las ciencias. Nunca tuvo miedo de ser infravalorada en un &aacute;rea dominada por los hombres, &ldquo;si ten&iacute;a que decir algo lo dec&iacute;a&rdquo;. Mar&iacute;a Josefa Yzuel (Jaca, 1940) logr&oacute; romper barreras gracias a su trabajo y a su inteligencia. Durante tres d&eacute;cadas ayud&oacute; a mejorar el diagn&oacute;stico m&eacute;dico basado en im&aacute;genes, a perfeccionar las pantallas de cristal l&iacute;quido y a desarrollar t&eacute;cnicas de reconocimiento autom&aacute;tico de imagen con varias aplicaciones. Ahora, con muchos reconocimientos en su bolsillo, piensa que fue pionera y referente para sus alumnas, justo lo que le falt&oacute; en los libros de texto, pero asegura que todav&iacute;a hay mucho trabajo por hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerda los largos inviernos en su pueblo natal del Pirineo. Una vida austera pero feliz. Aunque sus padres no tuvieron estudios, siempre animaron a Mar&iacute;a Josefa a estudiar una carrera universitaria y ten&iacute;an admiraci&oacute;n por la cultura. Tuvo que desplazarse a Huesca para examinarse del bachillerato superior en el instituto Ram&oacute;n y Cajal. &ldquo;Hab&iacute;a inter&eacute;s en las familias para que los hijos estudiaran, si val&iacute;an y ellos pod&iacute;an hacer un esfuerzo econ&oacute;mico. As&iacute; pod&iacute;an escalar a un nivel social m&aacute;s alto&rdquo;, indica. Sus referentes van desde varias profesoras a personalidades como Marie Curie y Santiago Ram&oacute;n y Cajal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando empec&eacute; a estudiar f&iacute;sica no hab&iacute;a casi mujeres, ahora tampoco, pero para m&iacute; era evidente que val&iacute;a para eso. Me decant&eacute; por la f&iacute;sica para entender el universo y los fen&oacute;menos de la naturaleza. Sab&iacute;a que iba a seguir usando las matem&aacute;ticas como herramienta, tambi&eacute;n me gustaban. Antes las mujeres se inclinaban m&aacute;s por farmacia, magisterio o cosas de letras&rdquo;, explica Yzuel. La &oacute;ptica y el estudio de la luz fue el campo que abarc&oacute; todo su trabajo tras acabar el doctorado en la Universidad de Zaragoza. Decidi&oacute; finalizarlo con una tesis experimental, poco com&uacute;n en la &eacute;poca, dirigida por Don Justiniano Casas, del que guarda un buen recuerdo gracias a la orientaci&oacute;n que le dio. Debido a &eacute;l, en parte, logr&oacute; una beca de casi dos a&ntilde;os en el British Council.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Techo de cristal</strong></h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Josefa Yzuel fue la primera mujer en conseguir una plaza fija como profesora en una universidad espa&ntilde;ola en el &aacute;rea de f&iacute;sica (1971) y una de las primeras catedr&aacute;ticas (1982). &ldquo;Fue m&aacute;s tarde cuando me di cuenta que fui de las primeras. Me gustaba ser profesora porque me gustaba la &oacute;ptica y estructura de la materia y pod&iacute;a compaginarlo con la investigaci&oacute;n. Era m&aacute;s com&uacute;n que las mujeres fueran profesoras de instituto o de colegio&rdquo;, se&ntilde;ala. Sus experimentos en el &aacute;rea de procesado de informaci&oacute;n e imagen a trav&eacute;s de pantallas y dispositivos de cristal l&iacute;quido se reflejan en sus m&aacute;s de 250 publicaciones. Adem&aacute;s, dirigi&oacute; veinte tesis doctorales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En determinados casos tuve la sensaci&oacute;n de que no estaba siendo valorada. Pero tampoco me echaba atr&aacute;s, me gustaba tanto la f&iacute;sica que lo quer&iacute;a hacer y lo iba a hacer. Si ten&iacute;a que decir algo lo dec&iacute;a. Realmente me han dado muchos premios por ser mujer, pero otros tantos por mis investigaciones. He vivido alguna situaci&oacute;n de plagio en los laboratorios pero no creo que haya sido por ser mujer, sino porque el mundo cient&iacute;fico es as&iacute;. Nunca se ha puesto el nombre de otro a un trabajo m&iacute;o, pero s&iacute; que hay numerosos ejemplos de logros de mujeres a las que se las ha cambiado el nombre&rdquo;, destaca la cient&iacute;fica. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/efecto-matilda-espana_1_7203019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El efecto Matilda</a> es un prejuicio en contra de reconocer los logros de mujeres cient&iacute;ficas, cuyos logros y trabajos se atribuyen a compa&ntilde;eros masculinos.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tuvo que enfrentarse a muchos obst&aacute;culos por ser mujer. Insiste Yzuel en que era no com&uacute;n ver a mujeres dentro de las academias de ciencias, simplemente porque as&iacute; lo indicaban las leyes. &ldquo;Marie Curie es un gran caso. Compa&ntilde;eros m&iacute;os ingresaron en la academia de Zaragoza y yo no, porque los estatutos dec&iacute;an que era solo para hombres. Esto fue en los 70. Luego ya me hicieron correspondiente en la de Granada, despu&eacute;s en la de Zaragoza y m&aacute;s tarde en la de Barcelona&rdquo;, apunta. Recuerda una an&eacute;cdota ya en los a&ntilde;os 90, cuando formaba parte de la junta de la European Optical Society. &ldquo;Nos organizaron una comida en el Athenaeum Club de Londres y solo est&aacute;bamos dos mujeres. Dijeron que finalmente deber&iacute;a ser una cena porque hasta las seis de la tarde no permit&iacute;an la entrada de mujeres. Los socios eran todos hombres y no fuera a ser que los distraj&eacute;semos&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Desigualdad en la ciencia</strong></h3><p class="article-text">
        Menos del 30% de las personas que investigan en &aacute;reas de ciencia, tecnolog&iacute;a o matem&aacute;ticas son mujeres. Adem&aacute;s, est&aacute;n peor pagadas por sus descubrimientos en comparaci&oacute;n con los hombres seg&uacute;n datos de la Unesco. &ldquo;Sigue habiendo mucha desigualdad, todav&iacute;a hay que seguir trabajando y no descansar. En una trayectoria cient&iacute;fica, la mujer tiene momentos que debe desconectar del trabajo para dar a luz, por ejemplo, y necesita un gran apoyo que no se da. Hay que ir legislando y que esas leyes calen en la sociedad para cambiarla&rdquo;, asume. Cree que todo esto viene al no haber suficientes referentes femeninas en los libros de texto, &ldquo;se busca que las chicas vean a otra m&aacute;s mayor ya asentada en el campo&rdquo;. No obstante, Yzuel va m&aacute;s all&aacute; y opina que &ldquo;puede ayudar&rdquo; a las mujeres ver el uso de las carreras como algo &ldquo;que sirve para avanzar en la sociedad hacia un mayor bienestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado asisti&oacute; en Jaca a la lectura del manifiesto del 8M respondiendo a una invitaci&oacute;n del colectivo de la Jacetania y tambi&eacute;n estuvo dos d&iacute;as antes en la presentaci&oacute;n del libro &lsquo;Con nombre de mujer&rsquo;. Este a&ntilde;o, la oscense aparece en &lsquo;Mujeres que son tesoros&rsquo; una gu&iacute;a-homenaje a la lucha feminista. Como no podr&aacute; viajar a su pueblo, desde su casa pide &ldquo;m&aacute;s igualdad entre hombres y mujeres en la ciencia y que las j&oacute;venes cient&iacute;ficas tengan m&aacute;s posibilidades de desarrollar su carrera porque hay muchas y muy brillantes&rdquo;.&nbsp;En 2018 le dedicaron un edificio en el Parque Tecnol&oacute;gico Walqa como reconocimiento a su carrera profesional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/maria-josefa-yzuel-pionera-referente-cientificas-primera-profesora-fisica-universidad-espanola_1_7282740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Mar 2021 21:50:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/351f473e-8eab-4f87-985a-114f068a42a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="988457" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/351f473e-8eab-4f87-985a-114f068a42a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="988457" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[María Josefa Yzuel, pionera y referente para las científicas: la primera profesora de física en una universidad española]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/351f473e-8eab-4f87-985a-114f068a42a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mujeres científicas,Feminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El teléfono roto de los centros de salud aragoneses: los profesionales reclaman más medios y personal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/telefono-roto-centros-salud-aragoneses-personal-reclama-medios-personal_1_7271410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bf33063-6624-40ac-9252-3fe8730382c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El teléfono roto de los centros de salud aragoneses: los profesionales reclaman más medios y personal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los médicos aseguran que están "con el teléfono en una mano y con la otra escribiendo en el ordenador lo que nos cuentan. Hay que poner los medios suficientes para un buen uso"</p><p class="subtitle">Los centros de salud recuperan poco a poco la normalidad, aunque extreman la precaución para evitar aglomeraciones en las salas de espera</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me cost&oacute; mucho ponerme en contacto con mi m&eacute;dica porque&nbsp;llam&eacute; al centro de salud solicitando una cita y me dijeron que me llamar&iacute;a ella. Por la tarde me llam&oacute; pero no estuve atento y no pude devolver la llamada porque era el tel&eacute;fono de la centralita. Al d&iacute;a siguiente pas&oacute; lo mismo y al siguiente ya pude hablar&rdquo;. As&iacute; relata Javier Pu&eacute;rtolas, un usuario de la sanidad de Huesca, algunas de las dificultades con las que se ha encontrado para recibir asistencia sanitaria telef&oacute;nica.&nbsp;Los profesionales de atenci&oacute;n primaria aseguran que para dar una atenci&oacute;n r&aacute;pida a los usuarios se requiere de una infraestructura y una red telef&oacute;nica con varias l&iacute;neas y operadores. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de Javier termin&oacute; en visita presencial, puesto que en un primer momento pensaban que &ldquo;podr&iacute;a ser una fractura de una costilla e igual necesitaba radiograf&iacute;a, me hizo ir a la consulta al d&iacute;a siguiente. Hab&iacute;a muchas medidas de seguridad. Dentro solo estaban las personas esenciales, pero fuera se formaban dos colas, una para las consultas y la otra para las PCR. Cuando llegu&eacute; estaba solo en la sala de espera. Me atendieron y al final solo fue una fisura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s del inicio de la pandemia en Espa&ntilde;a, los centros de salud aragoneses se siguen preguntando sobre si es necesaria o no la presencialidad. Todav&iacute;a no se ha recuperado la normalidad en su actividad, pero la combinaci&oacute;n con la atenci&oacute;n telef&oacute;nica ha servido para aligerar tr&aacute;mites y papeleo. No obstante, si el sanitario no est&aacute; conforme con lo que le cuenta el paciente por tel&eacute;fono o si necesita un examen presencial, como en el caso de Javier, &ldquo;lo tienes que hacer venir a la consulta&rdquo;. Para hacer eso, se deben contar con las garant&iacute;as suficientes y plantear qu&eacute; consultas son susceptibles de una atenci&oacute;n no presencial. Por mucho que se extremen las precauciones, existe el riesgo de mezclar dos circuitos, uno contaminado y otro sano, dentro de los centros de salud.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un 30% o 40% de las consultas terminan en asistencia presencial&nbsp;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En este momento habr&iacute;a que replantearse el tema de las agendas. Se organiz&oacute; para que fuese telem&aacute;tico salvo casos puntuales, pero es que no ampliaron las l&iacute;neas y los servicios colapsaron. Hab&iacute;a desencanto entre los usuarios pero se velaba por su seguridad&rdquo;, indica Leandro Catal&aacute;n, presidente del sindicato de m&eacute;dicos de Atenci&oacute;n Primaria (Fasamet) que ejerce la medicina en el centro Parque Roma de Zaragoza. No todo se puede resolver a trav&eacute;s de un auricular y han empezado las consultas de controles cr&oacute;nicos y patolog&iacute;as que &ldquo;hay que verlas para hacer un diagn&oacute;stico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Catal&aacute;n se deber&iacute;a zanjar qu&eacute; consultas son susceptibles de una atenci&oacute;n no presencial y dejarlo claro a los pacientes. Es una gran responsabilidad del personal sanitario decidir sobre ello. &ldquo;Cuando no te quedas conforme hablando por tel&eacute;fono con un paciente porque no lo conoces o porque no est&aacute;s entendiendo bien lo que te cuenta, a un 30% o 40% de ellos los mandamos a consulta presencial. Hay mucha variabilidad y no tiene por qu&eacute; ser r&iacute;gido&rdquo;, afirma el facultativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que por la atenci&oacute;n de los sanitarios a nivel telem&aacute;tico, al igual que los profesionales, los usuarios han denunciado la mala gesti&oacute;n de los servicios de atenci&oacute;n al paciente. &ldquo;Es una herramienta importante pero se debe adaptar. Tenemos que hacer alrededor de 60 llamadas al d&iacute;a. Estoy con el tel&eacute;fono en una mano y con la otra escribiendo en el ordenador lo que nos cuentan. Hay que poner los medios suficientes para un buen uso porque es de gran utilidad. Las quejas han sido porque tardaban mucho en cogerles el tel&eacute;fono. De hecho ahora tienes casi todo online, desde el historial a la receta electr&oacute;nica&rdquo;, explica el presidente de Fasamet.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Telemedicina</strong></h3><p class="article-text">
        Con &eacute;l coincide Pepe Borrel, presidente del Colegio Oficial de M&eacute;dicos de Huesca y m&eacute;dico en el centro de salud de Ayerbe. Aunque en el medio rural maneja &ldquo;cupos peque&ntilde;os&rdquo; de pacientes, se ha dado cuenta de que &ldquo;por una cosa por la que jam&aacute;s vendr&iacute;an a la consulta, ahora llaman por tel&eacute;fono&rdquo;. &ldquo;Todos hemos cometido errores por abusar de ello. Esto no es telemedicina. Hay un error en considerar que la telemedicina es hablar por tel&eacute;fono con el paciente. La telemedicina lleg&oacute; tiempo atr&aacute;s y est&aacute;, pero no se ha desarrollado ni se ha planificado. Requiere de una infraestructura que no hay, de una red telef&oacute;nica con varias l&iacute;neas y operadores y no hay suficientes. Ya no solo eso sino que tambi&eacute;n se necesita una red de internet&rdquo;, se&ntilde;ala Borrel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insiste el facultativo en que le han parado por la calle gente que ni conoc&iacute;a para reclamarle la falta de preparaci&oacute;n y de infraestructuras. Lo que ocurre despu&eacute;s con estas personas &ndash;cuenta- es que al no responderle nadie en su centro de salud, la soluci&oacute;n que toman es ir a urgencias del hospital m&aacute;s cercano. &ldquo;Muchas personas que no le correspond&iacute;a han ido ah&iacute; hartos por no poder contactar&rdquo;, aclara. Sin embargo, cuando se resuelvan los problemas, hay cuestiones para las que la atenci&oacute;n por tel&eacute;fono ha llegado para quedarse: agilizar los tr&aacute;mites y el papeleo. &ldquo;Hay que descargar a los propios m&eacute;dicos de las actividades burocr&aacute;ticas que no es necesario que el paciente acuda a la consulta&rdquo;, destaca Catal&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo administrativo y burocracia se puede hacer en gran parte telem&aacute;ticamente. Pero la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente queremos que sea patrimonio de la humanidad. A partir de ah&iacute; aprovecharemos todos los adelantos tecnol&oacute;gicos y los iremos incorporando. En los mejores sistemas de salud del mundo, en 2019 Espa&ntilde;a estaba en el tercer lugar y en 2020 ha bajado al 16. Igual algo tiene que ver&rdquo;, afirma Borrel. En Andaluc&iacute;a, se han reanudado las consultas presenciales pero los m&eacute;dicos y m&eacute;dicas piden que sean telef&oacute;nicas salvo excepciones. &ldquo;Se debe de garantizar la distancia y que no haya acumulaci&oacute;n de personas en las salas de espera. No es aconsejable pasar de blanco a negro. Ya no por nosotros que estamos vacunados en un gran porcentaje, sino por los pacientes&rdquo;, concluye Catal&aacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/telefono-roto-centros-salud-aragoneses-personal-reclama-medios-personal_1_7271410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Mar 2021 21:51:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9bf33063-6624-40ac-9252-3fe8730382c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1741541" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9bf33063-6624-40ac-9252-3fe8730382c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1741541" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El teléfono roto de los centros de salud aragoneses: los profesionales reclaman más medios y personal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9bf33063-6624-40ac-9252-3fe8730382c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Atención primaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La carrasca milenaria de un pueblo de 13 habitantes que puede convertirse en el Mejor Árbol de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/carrasca-milenaria-pueblo-13-habitantes-huesca-elegida-domingo-mejor-arbol-europa_1_7249555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e5126aa-48fd-4422-a85b-16ce71367da3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La carrasca milenaria de un pueblo de 13 habitantes que puede convertirse en el Mejor Árbol de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El emblemático árbol de la localidad de Lecina (Huesca) se salvó de la tala para hacer carbón. Compite contra otros 14 ejemplares de todo el continente. La zona sufrió una acusada emigración y actualmente, con solo 13 habitantes, el pueblo está notando una gran afluencia de visitantes</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Para Mar&iacute;a Jes&uacute;s y Felisa Arasanz, la Carrasca Milenaria de Lecina es un emblema familiar y del pueblo. Es un s&iacute;mbolo de resistencia, de fuerza y de larga vida. Lo es de la comarca del Sobrarbe, de la que forma parte, y aparece en el escudo de Arag&oacute;n. Para Pura Buil, vecina del pueblo, es un orgullo tener &ldquo;algo que destaque&rdquo; y que va ligado a su vida en Lecina. Carmen Lalueza, alcaldesa de B&aacute;rcabo, municipio al que pertenece, cree que haber crecido en una zona tranquila y con el cari&ntilde;o de los pocos habitantes de la zona es la raz&oacute;n &ldquo;por la que se ha mantenido viva tantos a&ntilde;os&rdquo;. Ahora, la Casta&ntilde;era, como es conocida popularmente, opta por ser el Mejor &Aacute;rbol de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Es de los &uacute;nicos de la regi&oacute;n que se salv&oacute; de la tala para el carb&oacute;n. Antiguamente hab&iacute;a muchos del mismo estilo y categor&iacute;a pero no corrieron la misma suerte: &ldquo;Los carboneros los compraban para hacerlo. Tambi&eacute;n quisieron hacerlo con esta carrasca, pero mi padre, Nicol&aacute;s, le ten&iacute;a un cari&ntilde;o especial y se neg&oacute;. Gracias a su tes&oacute;n hoy podemos disfrutar de ella. Si mi padre viviera estar&iacute;a contento&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jes&uacute;s. Las hermanas de la familia indican que era un &aacute;rbol singular, tanto que en Lecina se le conoce como Casta&ntilde;era, a pesar de que no da casta&ntilde;as sino bellotas. Se&ntilde;ala que son m&aacute;s gordas que las habituales y m&aacute;s dulces, por eso gustan tanto al ganado.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b71843b-5d8e-4c64-9861-69d0a07326aa_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b71843b-5d8e-4c64-9861-69d0a07326aa_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b71843b-5d8e-4c64-9861-69d0a07326aa_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b71843b-5d8e-4c64-9861-69d0a07326aa_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b71843b-5d8e-4c64-9861-69d0a07326aa_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b71843b-5d8e-4c64-9861-69d0a07326aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8b71843b-5d8e-4c64-9861-69d0a07326aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lecina (Huesca)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lecina (Huesca)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No fueron pocos los intentos de convencer a Nicol&aacute;s para cortar el &aacute;rbol. Cuenta Mar&iacute;a Jes&uacute;s que un carbonero la quiso comprar y &ldquo;le hizo una apuesta a mi padre en la que le dijo 'apostamos que mientras t&uacute; te comes un pollo, yo soy capaz de cortar las casta&ntilde;era'. Mi padre dijo que le daba tiempo de comer un pollo, un cordero, volver a casa, dormir la siesta y lo que hiciera falta, que cuando llegase al d&iacute;a siguiente no la habr&iacute;a terminado de cortar. A&uacute;n as&iacute;, no se apost&oacute; nada, por si acaso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los visitantes de este &aacute;rbol han sido miles durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Al tener un tronco bajo, muchos se sub&iacute;an y as&iacute; desgarraban la corteza. Nicol&aacute;s no sab&iacute;a que hacer para que la gente no la destrozara, al final se le ocurri&oacute; untar el tronco con manteca de cerdo, &ldquo;al &aacute;rbol no le pasa nada pero la persona que quiere trepar se va a ensuciar o se resbalar&aacute; y desistir&aacute;. A&uacute;n hay gente que se sube con los carteles y vallas que hay&rdquo;, lamenta Mar&iacute;a Jes&uacute;s.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bodas y leyendas</strong></h3><p class="article-text">
        A sus 83 a&ntilde;os, Pura Buil hace memoria de su infancia ligada a la Carrasca. &ldquo;Antes &iacute;bamos a pasear a los corderos por ah&iacute; y se com&iacute;an las bellotas. Cuando acababa la escuela sal&iacute;amos a buscar bellotas y nos las tir&aacute;bamos. Es como que est&aacute; a las afueras pero dentro del pueblo, yo me entiendo. A veces te encontrabas con los due&ntilde;os y dec&iacute;an 'd&oacute;nde ir&aacute;n estas <em>mozetas</em>'. La hemos tenido como un lugar al que ir a visitar siempre. Cuando vienen las madres con los ni&ntilde;os, vamos de paseo y se la ense&ntilde;an, se hac&iacute;a antes, ahora y lo har&aacute;n en un futuro&rdquo;, recuerda. Se&ntilde;ala que antes el &aacute;rbol era &ldquo;mucho m&aacute;s recogido&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8460eca9-3dfc-4586-9246-47ded3625aca_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8460eca9-3dfc-4586-9246-47ded3625aca_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8460eca9-3dfc-4586-9246-47ded3625aca_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8460eca9-3dfc-4586-9246-47ded3625aca_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8460eca9-3dfc-4586-9246-47ded3625aca_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8460eca9-3dfc-4586-9246-47ded3625aca_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8460eca9-3dfc-4586-9246-47ded3625aca_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tronco de la carrasca de Lecina (Huesca)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tronco de la carrasca de Lecina (Huesca)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora, este imponente &aacute;rbol tiene m&aacute;s de 16 metros de altura, una copa de 28 metros de di&aacute;metro, su sombra supera los 600 metros cuadrados y el per&iacute;metro de su tronco es de 7,5 metros. En invierno pod&iacute;a dar hasta 600 kilos de bellotas que alimentaban al ganado. La vida de la Carrasca ha dado para mucho, hasta se llegaron a celebrar bodas debajo de su copa, unas ocho o diez, rememora Pura, donde las campanas sonaban muy fuerte. &ldquo;Cuando estabas ah&iacute; no ve&iacute;as la luz&nbsp;del cielo porque todo eran hojas, hojas y hojas, era precioso. Ahora hay unas praderas muy llanas porque lo han talado todo&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Acusada emigraci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, Lecina ha ido perdiendo poblaci&oacute;n y ahora tiene 13 habitantes. En los siete n&uacute;cleos que forman el municipio de B&aacute;rcabo viven entre 15 y 20 personas en cada uno. &ldquo;Yo he vivido toda la vida aqu&iacute;, desde que nac&iacute;. Mucha gente se fue, creo que por los a&ntilde;os 60. A m&iacute; me cogi&oacute; que ten&iacute;a dos hijos peque&ntilde;os y a la abuela en casa que hab&iacute;a que cuidarla, as&iacute; que nos quedamos. Hac&iacute;amos la agricultura con mulas y burros. Hab&iacute;a tambi&eacute;n corderos, gallinas, conejos y palomos&rdquo;, enumera Pura con nostalgia y pena. Nostalgia por los buenos momentos en familia y con los vecinos. Y pena por la marcha obligada del pueblo al negarles servicios esenciales.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d206c2b-4ac9-4a6b-bb94-691d28d4d554_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d206c2b-4ac9-4a6b-bb94-691d28d4d554_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d206c2b-4ac9-4a6b-bb94-691d28d4d554_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d206c2b-4ac9-4a6b-bb94-691d28d4d554_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d206c2b-4ac9-4a6b-bb94-691d28d4d554_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8d206c2b-4ac9-4a6b-bb94-691d28d4d554_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8d206c2b-4ac9-4a6b-bb94-691d28d4d554_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Calles de Lecina (Huesca)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Calles de Lecina (Huesca)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Sent&iacute; mucho la falta de poblaci&oacute;n. Se fueron amigos, conocidos que hab&iacute;an vivido siempre. Al haber gente todo era m&aacute;s fluido. Lecina fue un pueblo que ten&iacute;a cura, sastre, modista, herrero, carpinteros, barberos, peluqueros. Ten&iacute;amos tienda, la conservaron pero ya no era igual. Hab&iacute;a de todo, muchos servicios. Hab&iacute;a m&uacute;sicos, hasta uno que tocaba el viol&iacute;n. Antes los que tocaban en las fiestas eran los m&uacute;sicos del pueblo. Lecina fue un pueblo muy armonioso, tengo muy buenos recuerdos de la vida de este pueblo&rdquo;, expresa emocionada. De repente, la llamada con Pura se corta. &ldquo;Es que aqu&iacute; hay muchos cortes de luz&rdquo;, se excusa.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Afluencia tur&iacute;stica</strong></h3><p class="article-text">
        La propaganda que est&aacute; generando la Carrasca al optar por ser el mejor &aacute;rbol de Europa la est&aacute; notando Carmen Lalueza, alcaldesa del municipio. &ldquo;Se ha percibido mucha afluencia de gente. La semana pasada estuvo muy frecuentada por familias con ni&ntilde;os. Significa poner a Lecina en el mapa de Espa&ntilde;a y en el del continente. Tambi&eacute;n a Huesca y Arag&oacute;n, es bueno para todos&rdquo;, afirma. La votaci&oacute;n <a href="https://www.treeoftheyear.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue en marcha hasta el domingo</a> y el 17 de marzo se conocer&aacute; el ganador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sendero de acceso se ha reacondicionado para facilitar el acceso a los minusv&aacute;lidos y hay multitud de barrancos y rutas rupestres cercanas. M&aacute;s de 20.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de la provincia muestran su apoyo en forma de dibujos, con unas l&aacute;minas donde tambi&eacute;n imaginan su futuro y plasman el amor por la naturaleza. El material est&aacute; distribuido por 85 colegios de la provincia de Huesca. &ldquo;El &aacute;rbol ha ido creciendo en una zona tranquila y todo el mundo le tiene aprecio. Las encinas son &aacute;rboles resistentes. La gente le ha dado mucho cari&ntilde;o, igual es por eso que se ha mantenido viva tantos a&ntilde;os&rdquo;, asegura Lazuela.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64757433-852d-407d-bdb5-b64df5435033_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64757433-852d-407d-bdb5-b64df5435033_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64757433-852d-407d-bdb5-b64df5435033_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64757433-852d-407d-bdb5-b64df5435033_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64757433-852d-407d-bdb5-b64df5435033_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64757433-852d-407d-bdb5-b64df5435033_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64757433-852d-407d-bdb5-b64df5435033_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dibujo de una niña de la provincia de Huesca como muestra de apoyo para que la Carrasca de Lecina se convierta en el Arbol Europeo del Año"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dibujo de una niña de la provincia de Huesca como muestra de apoyo para que la Carrasca de Lecina se convierta en el Arbol Europeo del Año                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/carrasca-milenaria-pueblo-13-habitantes-huesca-elegida-domingo-mejor-arbol-europa_1_7249555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Feb 2021 21:49:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3e5126aa-48fd-4422-a85b-16ce71367da3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1593444" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3e5126aa-48fd-4422-a85b-16ce71367da3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1593444" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La carrasca milenaria de un pueblo de 13 habitantes que puede convertirse en el Mejor Árbol de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3e5126aa-48fd-4422-a85b-16ce71367da3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Despoblación,Huesca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acoso escolar en los grupos burbuja: “han sacrificado la convivencia por la salud”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/profesionales-detectan-covid-bullying-grupos-burbuja-centros-educativos_1_7228155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e15d15a0-1005-4c7b-a52a-2a047244782a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acoso escolar en los grupos burbuja: “han sacrificado la convivencia por la salud”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de cada diez alumnos que sufren bullying se lo comunican a sus profesores, mientras que un 60% se lo cuentan a sus amigos</p><p class="subtitle">La pandemia ha aumentado los casos de ciberbullying considerablemente. Niños y niñas de 10 años ya usan redes como Instagram o TikTok</p></div><p class="article-text">
        Unos meses atr&aacute;s le hicieron da&ntilde;o en una pierna y lo escayolaron. Despu&eacute;s lo tiraron por la escalera. Hace unos d&iacute;as lo ingresaron en el hospital por un fuerte golpe en la espalda. Este ni&ntilde;o de diez a&ntilde;os es uno de los casos de acoso escolar que la pandemia no ha reducido. &ldquo;La soluci&oacute;n que propone la direcci&oacute;n del centro y la Inspecci&oacute;n ante las agresiones es sacar a la v&iacute;ctima de su grupo-clase y llevarla a otra aula, con lo que se victimiza doblemente al ni&ntilde;o y se premia al agresor, que permanece con sus compa&ntilde;eros&rdquo;, relata Carmen Cabestany, profesora y presidenta de la asociaci&oacute;n NACE (No al Acoso Escolar).
    </p><p class="article-text">
        Los grupos burbuja se presentaron como la soluci&oacute;n perfecta para evitar la propagaci&oacute;n del coronavirus en los centros educativos. Se intenta contener as&iacute; la transmisi&oacute;n entre los m&aacute;s j&oacute;venes. Dentro de este contexto el acoso escolar no ha parado. V&iacute;ctima y agresor pueden ahora pasar el curso en un mismo grupo llamado de convivencia estable. Esto ha provocado &ldquo;un conflicto de intereses&rdquo; en el que &ldquo;se ha sacrificado la convivencia por salud&rdquo;. Es una situaci&oacute;n compleja de abordar porque &ldquo;tiene una lista muy larga de consecuencias&rdquo;, pero lo primordial es detener el avance del virus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante una situaci&oacute;n de acoso, la soluci&oacute;n de cambiar a los alumnos de un grupo burbuja a otro no siempre es posible: &ldquo;Cuando solo hay una clase por nivel no tienes oportunidad. En una pandemia no puedes separarlos, tienes que tenerlos en el aula. En secundaria tienes a grupos de biling&uuml;ismo o asignaturas optativas y alternativas, pero hay veces que no es tan f&aacute;cil y siempre tenemos que proteger al alumno. Tampoco puedes decir a nivel p&uacute;blico que sacas a un estudiante de la clase A para llevarlo a la B porque lo est&aacute;n acosando&rdquo;, explica la psicopedagoga To&ntilde;i Morcillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Morcillo asegura que &ldquo;la salud tiene que ser lo prioritario porque sino esto del covid no va a parar nunca&rdquo; pero tambi&eacute;n recalca las consecuencias a la larga que puede tener primar la convivencia: &ldquo;Ha aumentado la ansiedad y el estr&eacute;s. La sensaci&oacute;n de incertidumbre hace tambi&eacute;n que aumenten los casos de acoso, ese malestar tiene que salir por alg&uacute;n lado. No poder jugar con tu amigo de toda la vida en el recreo afecta mucho psicol&oacute;gicamente&rdquo;, opina la psicopedagoga.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Los propios compa&ntilde;eros tienen la llave para solucionar el problema&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de profesora, Morcillo es coordinadora en Arag&oacute;n del programa TEI contra el acoso escolar y pertenece al colegio oficial de psic&oacute;logos de Arag&oacute;n y a la Asociaci&oacute;n aragonesa de psicopedagog&iacute;a, donde estudian y manejan datos de acoso escolar. &ldquo;Solo 1 de cada 10 se lo comunican a los profesores, por verg&uuml;enza o miedo. A quien m&aacute;s se lo cuentan es a sus mejores amigos, un 60%. Por eso decimos que son los propios compa&ntilde;eros los que tienen la llave para solucionar el problema. A la familia se lo cuentan un 14%. El 90% del bullying se produce en la misma franja de la edad&rdquo;, expone.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabestany explica que la principal raz&oacute;n por la que los protocolos contra el acoso escolar no suelen funcionar es que son &ldquo;muy laboriosos: hay que constituir una comisi&oacute;n, notificar a las familias, al inspector, hablar con mucha gente, etc. Por diferentes razones, entre las cuales la desidia, la incompetencia o la manipulaci&oacute;n por parte del centro, el resultado del protocolo suele ser negativo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afirma tambi&eacute;n que, en muchas ocasiones, quienes tienen la responsabilidad de implementar estos protocolos &ldquo;ni siquiera saben interrogar&rdquo; y que entre los menores &ldquo;impera la ley del silencio&rdquo;. En cuanto a la labor del profesorado, Cabestany afirma que, la mayor&iacute;a de veces, no saben identificar el acoso escolar, &ldquo;cuando&nbsp;ven algo&nbsp;piensan, err&oacute;neamente,&nbsp;que es&nbsp;un hecho&nbsp;puntual&nbsp;y no un caso de&nbsp;<em>bullying</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de la Asociaci&oacute;n de Familias y V&iacute;ctimas de Acoso Escolar en Arag&oacute;n, Cristina Moncl&uacute;s, indica que &ldquo;cuesta aplicar los protocolos&rdquo; y en el papel de mediadores que tiene la entidad, &ldquo;es complicado que un centro educativo te abra las puertas&rdquo;. &ldquo;Tienen sus propios instrumentos, dicen, de soluci&oacute;n de conflictos. El acoso escolar no es un conflicto, en una situaci&oacute;n de violencia no se puede mediar, y en todo caso se media entre familia y centro escolar para acercar posiciones&rdquo;. Cuenta que muchas veces suelen adoptar una posici&oacute;n &ldquo;negacionista&rdquo; o ponen trabas para que act&uacute;en los mediadores: &ldquo;No quieren que entre nadie y menos que les digan lo que tienen que hacer. No son cosas de ni&ntilde;os, son situaciones de violencia. Se pueden cronificar en el futuro, se pueden sentir totalmente anuladas&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Covid-bullying</h3><p class="article-text">
        Con la pandemia est&aacute; apareciendo un nuevo modo de exclusi&oacute;n en las aulas llamado &lsquo;covid-bullying&rsquo;. &ldquo;Hay sospechas e indicios pero por suerte no es una conducta instaurada. El pretexto del &lsquo;virus&rsquo; es un nuevo y viejo motivo&nbsp;para maltratar a alguien.&nbsp;Desde hace&nbsp;a&ntilde;os existe&nbsp;un tipo de maltrato que consiste&nbsp;en decir que alguien tiene un&nbsp;virus&nbsp;y que no hay que acercarse a &eacute;l.&nbsp;No podemos hablar de una situaci&oacute;n&nbsp;instaurada y&nbsp;alarmante&nbsp;de acoso, para hablar de&nbsp;<em>bullying</em>&nbsp;tiene que haber&nbsp;reiteraci&oacute;n,&nbsp;pero s&iacute; que&nbsp;observamos hechos puntuales que podr&iacute;an convertir&nbsp;el coronavirus&nbsp;en&nbsp;un motivo&nbsp;para maltratar a&nbsp;alguien&rdquo;, explica Cabestany.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de los menores en redes sociales ha aumentado con la pandemia, lo que tambi&eacute;n se ha notado en el ciberbullying, &ldquo;al estar m&aacute;s en casa y con dispositivos m&oacute;viles. Pero por otro lado al haber menos presencialidad, hay quien est&aacute; notando un respiro al no encontrarse con su agresor&rdquo;, indica Morcillo. La psicopedagoga concluye con una reflexi&oacute;n: &ldquo;En caso de acoso es muy&nbsp;importante no bajar la guardia, tenemos que estar siempre con los ojos bien abiertos. En vez de decir vamos a poner en marcha el protocolo o vaya marr&oacute;n se nos viene encima, lo tenemos que ver como una oportunidad para mejorar la estrategia del nivel educativo que no vuelva ocurrir. Porque cuando hay un caso de acoso escolar yo digo que todo lo que ten&iacute;a en marcha el centro educativo ha fracasado&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/profesionales-detectan-covid-bullying-grupos-burbuja-centros-educativos_1_7228155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Feb 2021 21:48:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e15d15a0-1005-4c7b-a52a-2a047244782a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="671220" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e15d15a0-1005-4c7b-a52a-2a047244782a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="671220" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El acoso escolar en los grupos burbuja: “han sacrificado la convivencia por la salud”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e15d15a0-1005-4c7b-a52a-2a047244782a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Acoso escolar,Colegios,Menores,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La población en algunas localidades de Huesca ha aumentado hasta un 10% desde verano: “Muchos han decidido venir aquí por la pandemia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/poblacion-localidades-huesca-aumentado-10-verano-han-decidido-venir-pandemia_1_7190339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c896da6d-ab7f-43d0-b0ca-bda75bf848e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La población en algunas localidades de Huesca ha aumentado hasta un 10% desde verano: “Muchos han decidido venir aquí por la pandemia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Benabarre, la falta de viviendas provocó que no pudiesen atender toda la oferta de trabajo del pueblo, mientras que en Alberuela de Tubo la población ha ascendido un 10%</p><p class="subtitle">En localidades como Ballobar algunas de estas casas se van a destinar a viviendas sociales</p></div><p class="article-text">
        Alberuela de Tubo (Huesca) ha visto incrementada su poblaci&oacute;n un 10% desde agosto. Su censo ha aumentado en 30 personas, de las 300 que ya viv&iacute;an en la localidad. El alcalde, Jos&eacute; Manuel Penella, se&ntilde;ala que este crecimiento es debido a la situaci&oacute;n sanitaria del pa&iacute;s. Por ello, destaca la importancia de contar con servicios b&aacute;sicos y de calidad para paliar la despoblaci&oacute;n en la zona. &ldquo;Muchos han decidido venir aqu&iacute; por la pandemia. Es por ello prioridad absoluta que la banda ancha llegue a nuestros pueblos&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        El &lsquo;Plan de Vivienda&rsquo; de la DPH ha ayudado al pueblo, ya que gracias a esta iniciativa se est&aacute; finalizando la obra de habilitaci&oacute;n de una vivienda propiedad del Ayuntamiento. Con el objetivo de atraer a nuevos pobladores y mantener la poblaci&oacute;n en las peque&ntilde;as localidades de la provincia de Huesca, la Diputaci&oacute;n (DPH) ha puesto en marcha el &lsquo;Plan de Vivienda&rsquo;. Se trata de una inversi&oacute;n basada en la concesi&oacute;n de cr&eacute;ditos sin inter&eacute;s para los ayuntamientos que lo hayan solicitado. Se pretende reactivar la econom&iacute;a local a trav&eacute;s de obras para la adecuaci&oacute;n de viviendas y ofrecer alquileres asequibles. Ya el a&ntilde;o pasado se destinaron cerca de 1.400.000 euros para construir o rehabilitar 23 viviendas en 13 localidades de hasta 1.000 habitantes. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los consistorios ya han iniciado los trabajos de adaptaci&oacute;n de los edificios adquiridos, como es el caso de A&iacute;nsa-Sobrarbe o Espl&uacute;s. En otros como Alberuela de Tubo han cerrado ya el plazo para la presentaci&oacute;n de solicitudes para entrar a vivir en la vivienda rehabilitada y en el caso de Vencill&oacute;n, recientemente llegaron al hogar sus nuevos inquilinos. En Ballobar, han dedicado estos fondos a las antiguas viviendas que correspond&iacute;an a los maestros. &ldquo;Tres de ellas las destinamos a viviendas sociales porque estaban en buen uso y otras tres estaban deterioradas y no se pod&iacute;an habitar. Con este plan arreglamos las casas para que sean habitables&rdquo;, indica Esther Sal&oacute;, alcaldesa del pueblo desde 2015. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que van a realizar es una remodelaci&oacute;n total y fijaci&oacute;n de la estructura, da&ntilde;ada por fugas de agua. Insiste en que no se trata solamente de atraer poblaci&oacute;n sino de conseguir que los nuevos inquilinos se queden el m&aacute;ximo tiempo posible. La duraci&oacute;n de los contratos de arrendamiento de las viviendas son de 5 a&ntilde;os m&aacute;s otros dos prorrogables. En ese per&iacute;odo pretenden que se establezcan algunas familias y no se tengan que marchar. La poblaci&oacute;n de esta peque&ntilde;a localidad colindante con el r&iacute;o Cinca, ronda los 820 habitantes pero antes del comienzo del nuevo milenio superaba los mil. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cd02a48-809c-4f55-b43a-820de6258286_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cd02a48-809c-4f55-b43a-820de6258286_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cd02a48-809c-4f55-b43a-820de6258286_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cd02a48-809c-4f55-b43a-820de6258286_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cd02a48-809c-4f55-b43a-820de6258286_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6cd02a48-809c-4f55-b43a-820de6258286_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6cd02a48-809c-4f55-b43a-820de6258286_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ballobar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ballobar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Alberuela de Tubo, al igual que en Ballobar, el edificio fue la casa del maestro en su momento. Ya hay hasta cinco familias interesadas. Su alcalde remarca que hacen falta m&aacute;s viviendas en alquiler, porque &ldquo;es necesario continuar este tipo de proyectos&rdquo;. De hecho, ya han contactado con Suelo y Vivienda del Gobierno de Arag&oacute;n para conocer las posibilidades. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Mejor alquilar que comprar</strong></h3><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Canal de Berd&uacute;n decidi&oacute; rehabilitar una vivienda en el n&uacute;cleo de Bini&eacute;s. El alcalde del municipio, Francis P&eacute;rez, asume que &ldquo;es mejor alquilar que comprar&rdquo;, ya que este tipo de iniciativas ayuda a que la gente se anime a vivir en los pueblos, porque es muy poco probable que alguien empiece comprando la vivienda &ldquo;sin conocer el pueblo ni saber si va a estar a gusto o no&rdquo;. Hace cinco a&ntilde;os tambi&eacute;n se apoyaron en una subvenci&oacute;n de la DPH y en la vivienda habilitada sigue viviendo una familia. Pertenecen al t&eacute;rmino del Canal de Berd&uacute;n con capital en Berd&uacute;n los n&uacute;cleos urbanos de Bini&eacute;s, Hu&eacute;talo, Majones, Mart&eacute;s y Villarreal del Canal. 
    </p><p class="article-text">
        En 2020 se censaron 323 habitantes, lo que supone una densidad de poblaci&oacute;n de 2,57 habitantes/km<sup>2</sup>, de las m&aacute;s bajas de la provincia. Sin embargo, cuentan con servicios b&aacute;sicos y con escuela hasta los doce a&ntilde;os. El objetivo de este &lsquo;Plan de Vivienda&rsquo; es que los ayuntamientos dispongan de viviendas a un precio razonable para que los nuevos pobladores acudan a trabajar en el mismo pueblo o en los alrededores de la zona. El medio rural tiene muchas posibilidades y oferta de empleo, pero una de las principales trabas para la llegada de nuevos vecinos es la falta de vivienda para comprar o alquilar. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hay oferta y, ahora, tambi&eacute;n demanda</strong></h3><p class="article-text">
        En ese sentido, Alfredo Sancho, alcalde de Benabarre, explica que a pesar de ser una poblaci&oacute;n con muchos servicios, el a&ntilde;o pasado no pudieron atender las ofertas de trabajo que ten&iacute;an: &ldquo;Cuando solicitamos esta subvenci&oacute;n, faltaba demanda para los puestos pero nos encontr&aacute;bamos con gente que quer&iacute;a venir a vivir aqu&iacute; y no pod&iacute;a porque faltaban viviendas&rdquo;. En este pueblo de la Ribagorza rondan los mil habitantes, y han adquirido un bloque de viviendas con tres pisos para tres familias, y esperan que entren los meses de marzo y abril se pueda ofrecer a nuevos pobladores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2009da20-ba67-4b4a-8d01-7ae2442e56ab_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2009da20-ba67-4b4a-8d01-7ae2442e56ab_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2009da20-ba67-4b4a-8d01-7ae2442e56ab_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2009da20-ba67-4b4a-8d01-7ae2442e56ab_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2009da20-ba67-4b4a-8d01-7ae2442e56ab_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2009da20-ba67-4b4a-8d01-7ae2442e56ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2009da20-ba67-4b4a-8d01-7ae2442e56ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Benabarre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Benabarre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala que no ha solido variar demasiado la poblaci&oacute;n del municipio, &ldquo;lo importante es entrar en un mantenimiento y que no descienda. Se trata de ir movi&eacute;ndose porque si no lo haces desciende r&aacute;pidamente&rdquo;. La DPH ampl&iacute;a el plazo de amortizaci&oacute;n de pr&eacute;stamos en un m&aacute;ximo de 30 a&ntilde;os. En cualquier caso, la cuant&iacute;a m&aacute;xima ser&aacute; de 300.000 euros y deber&aacute; destinarse al alquiler y para los menores de 40 a&ntilde;os empadronados en su municipio que vayan a establecer en la nueva vivienda de su residencia habitual.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/poblacion-localidades-huesca-aumentado-10-verano-han-decidido-venir-pandemia_1_7190339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Feb 2021 21:46:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c896da6d-ab7f-43d0-b0ca-bda75bf848e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1806310" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c896da6d-ab7f-43d0-b0ca-bda75bf848e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1806310" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La población en algunas localidades de Huesca ha aumentado hasta un 10% desde verano: “Muchos han decidido venir aquí por la pandemia”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c896da6d-ab7f-43d0-b0ca-bda75bf848e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Despoblación,Despoblación rural,Huesca,Vivienda,Diputaciones Provinciales,España vaciada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los universitarios aragoneses ponen en duda la presencialidad en los exámenes: "Me parece un sinsentido"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/universitarios-aragoneses-ponen-duda-presencialidad-examenes-parece-sinsentido_1_7159680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a93d76f9-fe20-4c26-9fd3-5799a3d629ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los universitarios aragoneses ponen en duda la presencialidad en los exámenes: &quot;Me parece un sinsentido&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El miedo a contagiarse, compartir mesa con personas que no conocen o el incumplimiento de las medidas sanitarias son algunos motivos que alegan para examinarse de forma telemática</p><p class="subtitle">La Universidad de Zaragoza indica que el porcentaje de alumnos que piden exámenes online no es mayoritario aunque sí significativo</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Ex&aacute;menes presenciales o ex&aacute;menes online? Esa es la cuesti&oacute;n. La pandemia y el aumento de las restricciones en Arag&oacute;n, han derivado en muchas quejas de los alumnos de la Universidad de Zaragoza por presencialidad de las evaluaciones. El miedo a contagiarse, compartir mesa con personas que no conocen o el incumplimiento de las medidas sanitarias son algunos motivos que alegan para examinarse de forma telem&aacute;tica. Los datos de contagios por covid-19 no son nada esperanzadores. Desde Unizar muestran tranquilidad dentro de su planificaci&oacute;n &ldquo;coherente&rdquo;, salvo alguna &ldquo;incidencia puntual&rdquo;, aseguran que la normativa sanitaria se cumple y anuncian un refuerzo del control para evitar aglomeraciones en los pasillos. 
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n de los ex&aacute;menes presenciales se aprob&oacute; en el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, &oacute;rgano donde hay representaci&oacute;n de los estudiantes. Fuentes de la instituci&oacute;n indican que el porcentaje de alumnos que piden ex&aacute;menes online no es mayoritario aunque s&iacute; significativo. Respecto a las quejas sobre los riesgos que pueden existir, se&ntilde;alan que solamente se han producido problemas puntuales en los accesos a algunos centros. Por otro lado, destacan la posici&oacute;n de la Conferencia de Rectores de las Universidades Espa&ntilde;olas (CRUE), que apunt&oacute; en un comunicado mientras se cumplan las medidas sanitarias, no afectar&aacute; &ldquo;al desarrollo de nuestra actividad, incluidos los ex&aacute;menes presenciales&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4a16c-03fb-4db9-b0a2-6ae9c1902c63_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4a16c-03fb-4db9-b0a2-6ae9c1902c63_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4a16c-03fb-4db9-b0a2-6ae9c1902c63_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4a16c-03fb-4db9-b0a2-6ae9c1902c63_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4a16c-03fb-4db9-b0a2-6ae9c1902c63_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05f4a16c-03fb-4db9-b0a2-6ae9c1902c63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05f4a16c-03fb-4db9-b0a2-6ae9c1902c63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Examen en un aula de la facultad de filosofia y letras en Zaragoza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Examen en un aula de la facultad de filosofia y letras en Zaragoza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Daniel Cargol estudia periodismo en Unizar. No entiende la presencialidad coincidiendo adem&aacute;s con confinamientos perimetrales y duras restricciones de aforo tanto en sitios p&uacute;blicos como privados. &ldquo;Me parece un sinsentido. Hay carreras que no han tenido una clase presencial en todo el curso y ahora tienen que ir a la universidad para hacer los ex&aacute;menes. Yo tengo miedo de contagiarme ah&iacute; por eso llevo siempre dos mascarillas&rdquo;, explica. Desde el Consejo de Estudiantes de la Universidad de Zaragoza han elaborado una encuesta de car&aacute;cter oficial para solicitar y conocer la postura de los estudiantes sobre el formato de realizaci&oacute;n de los ex&aacute;menes. Teniendo un mejor conocimiento de la opini&oacute;n general pueden hacer algo al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco est&aacute; conforme Ra&uacute;l Bailo, estudiante de tercero de magisterio primaria en el campus de Huesca. &ldquo;No puedes estar en un bar m&aacute;s de cuatro personas o ir a ver un partido de f&uacute;tbol al aire libre pero s&iacute; estar en clase con 20 personas que ni conozco a menos de un metro durante dos horas seguidas. En muchas no hay ni ventilaci&oacute;n, hace mucho fr&iacute;o para ventilar. Despu&eacute;s no se pueden hacer un mont&oacute;n de cosas posiblemente m&aacute;s importantes. Cuando vas a clase hay quien se pone pegado con los conocidos y amigos, al final se trabaja de manera conjunta y en esta &eacute;poca eso no es bueno&rdquo;, expone el oscense. Aclara que la distancia entre estudiantes durante las pruebas &ldquo;es el mismo de antes pero para no copiar&rdquo; y la &uacute;nica novedad es un c&oacute;digo QR para poner el DNI por si hay alg&uacute;n contagio as&iacute; se sabe qui&eacute;n ha estado. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>P&eacute;rdida de calidad docente</strong></h3><p class="article-text">
        Algunos sindicatos como el CSIF tambi&eacute;n creen que deben suspenderse las evaluaciones y dar la docencia mediante videoconferencias hasta que la situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica lo permita. El estudiantado denuncia que tampoco se respetan los grupos burbuja y destacan el apuro que supone para algunos profesores, tambi&eacute;n expuestos al virus y piden m&aacute;s formaci&oacute;n para realizar clases online de calidad. &ldquo;En una asignatura optativa est&aacute;bamos los tres grupos, unas 70 personas de la A hasta la Z. Realmente no estamos a dos metros porque no cabemos tantas personas en los pasillos de la facultad ni en las aulas. Si tienes una duda los profesores ya no se acercan tanto para solucion&aacute;rtela, eso lo tendr&iacute;an que seguir haciendo&rdquo;, explican Luc&iacute;a y Alicia, dos alumnas de cuarto de econom&iacute;a y medicina respectivamente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52946f81-7b22-493c-9ed2-c1dddd2a9cfd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1010586.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52946f81-7b22-493c-9ed2-c1dddd2a9cfd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1010586.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52946f81-7b22-493c-9ed2-c1dddd2a9cfd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1010586.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52946f81-7b22-493c-9ed2-c1dddd2a9cfd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1010586.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52946f81-7b22-493c-9ed2-c1dddd2a9cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1010586.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52946f81-7b22-493c-9ed2-c1dddd2a9cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1010586.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/52946f81-7b22-493c-9ed2-c1dddd2a9cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1010586.jpg"
                    alt="Entrada a un examen en la facultad de magisterio de Huesca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entrada a un examen en la facultad de magisterio de Huesca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El contacto con el profesor es importante para estas estudiantes que han visto c&oacute;mo lo perd&iacute;an con las clases telem&aacute;ticas, &aacute;mbito en el que el centro no est&aacute; preparado para responder las necesidades educativas. &ldquo;No me gustan porque pierden calidad de docencia. Es dif&iacute;cil porque para ellos es nuevo. Muchos han tenido que espabilar y con asignaturas dif&iacute;ciles se han comprado iPads con su propio dinero para hacer de pizarra y proyectarlo. Van mejorando conforme pasa el tiempo pero no se puede sustituir. Pedir&iacute;a m&aacute;s formaci&oacute;n porque a los m&aacute;s mayores se ve que les cuesta&rdquo;, opina Luc&iacute;a.&nbsp;Alicia indica que la gente las prefiere &ldquo;por comodidad&rdquo; aunque &ldquo;aprendes mucho menos y te distraes m&aacute;s&rdquo;, pero la situaci&oacute;n de la pandemia hace que sean necesarias. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Guiados por la coherencia</strong></h3><p class="article-text">
        Dentro de un contexto extraordinario, la Universidad de Zaragoza ha optado decididamente por la presencialidad &ldquo;en la medida de lo posible&rdquo;. &ldquo;Est&aacute;n surgiendo algunos peque&ntilde;os problema, alguna aglomeraci&oacute;n puntual en las entradas al examen. La planificaci&oacute;n se hizo desde la presencialidad pero dentro de todas las medidas posibles incluidas establecer los horarios de manera escalonada para que no coincidieran. Es inevitable que con 21 titulaciones, se diese alguna circunstancia pero sin que nada fuese rese&ntilde;able&rdquo;, recalca Jes&uacute;s Gasc&oacute;n, vicedecano de infraestructuras y organizaci&oacute;n docente de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras. 
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala que si la mayor parte de las clases se han desarrollado presencialmente, lo que se ha pretendido es seguir con esa din&aacute;mica, siempre que las autoridades sanitarias lo permitan. &ldquo;Nos ha guiado un principio de coherencia interna aunque de los contagios que se nos ha comunicado todos han surgido fuera de las aulas. Para los casos excepcionales se han buscado alternativas. Se ofrecen posibilidades de posponerlo o se dise&ntilde;a una prueba online con caracter&iacute;sticas distintas a la presencial. El objetivo es tener una alternativa y adaptarla a la necesidad de la carrera, de la asignatura, a la disponibilidad del profesor y al caso concreto de cada estudiante. Est&aacute; previsto que se expidan salvoconductos por los confinamientos perimetrales y usar correctamente las herramientas que llevamos usando desde marzo&rdquo;, concluye Gasc&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/universitarios-aragoneses-ponen-duda-presencialidad-examenes-parece-sinsentido_1_7159680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Jan 2021 21:45:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a93d76f9-fe20-4c26-9fd3-5799a3d629ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="394676" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a93d76f9-fe20-4c26-9fd3-5799a3d629ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="394676" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los universitarios aragoneses ponen en duda la presencialidad en los exámenes: "Me parece un sinsentido"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a93d76f9-fe20-4c26-9fd3-5799a3d629ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Zaragoza,Universitarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Huesca, ciudad de paso para las personas sin hogar, refuerza sus servicios durante la ola de frío]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/huesca-ciudad-paso-personas-hogar-refuerza-servicios-ayudarlas-durante-ola-frio_1_6848878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa1618fd-4f84-44d8-8b37-9e730e72799d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Huesca, ciudad de paso para las personas sin hogar, refuerza sus servicios durante la ola de frío"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas sin hogar han sido las grandes damnificadas de la ola de frío que ha dejado tras de sí la borrasca Filomena</p><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Huesca ha estado en coordinación con Cáritas y Cruz Roja para ayudar a estas personas y cubrir sus necesidades</p></div><p class="article-text">
        Las personas sin hogar han sido las m&aacute;s vulnerables ante la ola de fr&iacute;o que ha llegado con el temporal Filomena. Todos los servicios sociales disponibles en la provincia de Huesca se han reforzado teniendo en cuenta esta situaci&oacute;n. Eugenio ha estado dos meses viviendo en la calle y &ldquo;gracias a que C&aacute;ritas y Cruz Roja me daban vales de comida pod&iacute;a comer. Aqu&iacute; he conocido mucha gente y puedo decir que soy otra persona. Aun as&iacute;, estoy cobrando una ayuda y estoy viviendo en un piso con una habitaci&oacute;n alquilada. Pero eso no me garantiza que no pueda volver a la calle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El albergue municipal ha ampliado su horario a todo el d&iacute;a, aunque sigue con las restricciones de aforo por la covid-19. Se han activado dispositivos especiales para cubrir las necesidades m&aacute;s urgentes y desde C&aacute;ritas Huesca se lanza la iniciativa &lsquo;T&uacute; puedes ser la llave&rsquo; para defender el derecho a la vivienda. El objetivo es animar a la gente que disponga de viviendas vac&iacute;as a alquilarlas a un precio asequible.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Huesca, dentro del marco de esta ola de fr&iacute;o, ha ampliado el horario del albergue municipal a todo el d&iacute;a. Antes solo abr&iacute;a su puerta desde las 18.00 horas hasta las 10.00 del d&iacute;a siguiente. &ldquo;Todos los inviernos ampliamos las plazas del para que la gente no se quede en la calle. Procura que nadie pase la noche a la intemperie y se da alojamiento durante los meses de invierno, pero siempre hay quien lo rechaza. Llevamos a gente a pensiones y alojamientos incluso a los que no les corresponde por temporalidad. Nos hemos adaptado a la situaci&oacute;n de la pandemia y la ola de frio para cubrir todas las posibilidades y que nadie se quede fuera&rdquo;, se&ntilde;ala Alfonso Ram&iacute;rez, jefe del &aacute;rea de Servicios Sociales del Ayuntamiento oscense. 
    </p><p class="article-text">
        Otro recurso que ofrecen para las personas sin hogar es el Centro de D&iacute;a &lsquo;Fogaril&rsquo; gestionado por C&aacute;ritas Huesca. &ldquo;Damos una bebida caliente, calefacci&oacute;n y un sitio para estar y refugiarse del fr&iacute;o. Brindamos nuestro espacio en tiempos muertos en los que el albergue permanece cerrado. Trabajamos de forma coordinada ya que donde no llegan ellos, llegamos nosotros. Es el &uacute;nico recurso de C&aacute;ritas que est&aacute; los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o abierto&rdquo;, explica Javier Escalona, responsable del centro. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Indica Escalona que la realidad de Huesca ciudad es bastante &ldquo;peculiar&rdquo; ya que aqu&iacute; no hay tantas aglomeraciones de personas sin hogar como en Zaragoza, Madrid o Barcelona. Es un lugar de paso. Muchos de ellos realizan la ruta Zaragoza-Huesca-Sabi&ntilde;&aacute;nigo-Jaca-Pamplona-Pa&iacute;s Vasco. En la capital oscense siempre hay sitio para pernoctar y &ldquo;al estar todo cerca&rdquo; tienen la ventaja de poder ayudar y facilitar lo solicitado en un espacio muy corto de tiempo. Para ellos su referencia es este centro de d&iacute;a donde adem&aacute;s de estar refugiados comparten historias con otras personas. Destaca Escalona que alrededor de 600 personas pasaron por el centro de d&iacute;a durante el a&ntilde;o pasado, una cifra muy baja comparada con la de otros a&ntilde;os, marcado por la pandemia y los confinamientos. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Trabajo administrativo</strong></h3><p class="article-text">
        M&aacute;s que trabajo de calle, lo que se realiza desde &lsquo;Fogaril&rsquo; es trabajo administrativo. &ldquo;Ayudamos a conseguirles billetes de tren, ropa o les damos informaci&oacute;n sobre cualquier prestaci&oacute;n que deseen. Durante este tiempo tambi&eacute;n hemos tenido que hacer muchas ayudas con el tema de las solicitudes del Ingreso M&iacute;nimo Vital y alguna consulta. Tenemos un lugar de encuentro, de informaci&oacute;n y de apoyo. Antes estaba el taller ocupacional, estas personas dorm&iacute;an en el albergue tres d&iacute;as, se compraban su billete y se iban. Ahora todo ha cambiado y tenemos m&aacute;s tiempo para ayudarles con tr&aacute;mites administrativos. Si necesitan llamar les facilitamos un tel&eacute;fono&rdquo;, declara el t&eacute;cnico. 
    </p><p class="article-text">
        Otra instituci&oacute;n al tanto de las personas sin hogar es Cruz Roja. Sigfrido Gonz&aacute;lez es el coordinador de la delegaci&oacute;n en Huesca e indica que en la ciudad altoaragonesa han tenido que atender &ldquo;casos puntuales&rdquo;. &ldquo;Este a&ntilde;o hemos tenido dos o tres casos donde se nos ha solicitado. En el caso de una persona que no hablaba espa&ntilde;ol, fuimos con nuestra mediadora intercultural para ayudarle. Nos ponemos a disposici&oacute;n de cualquier otra necesidad como dar mantas, caf&eacute;s o caldos. Tenemos un equipo de albergue provisional. Es el que se ha utilizado durante la pandemia en los albergues de Huesca y en el de Fraga. Nos coordinamos con los servicios p&uacute;blicos para ofrecer servicios m&aacute;s integrales&rdquo;, explica. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Derecho a la vivienda</strong></h3><p class="article-text">
        En Zaragoza hay hasta un censo de personas sin hogar, pero en Huesca no son las mismas necesidades. Afortunadamente entre la coordinaci&oacute;n de todas las entidades son capaces de abordarlas. &ldquo;Todos los a&ntilde;os ponemos en marcha la campa&ntilde;a ola de frio y ola de gripe. A trav&eacute;s de nuestros voluntarios llamamos a nuestros usuarios y a otras personas para sensibilizarles sobre aspectos de la ola de frio sobre todo a personas mayores que en esta provincia son muchas. Aparte de repartir folletos, hacemos alguna acci&oacute;n en diferentes locales de la provincia en centros de salud por ejemplo&rdquo;, concluye Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        C&aacute;ritas Huesca lanz&oacute; la iniciativa &lsquo;T&uacute; puedes ser la llave&rsquo; para defender el derecho a la vivienda. Anima a todas las personas que dispongan de viviendas vac&iacute;as a que las alquilen a precios asequibles. Apela a la responsabilidad de toda la ciudadan&iacute;a para facilitar la movilizaci&oacute;n de viviendas en r&eacute;gimen de alquiler para las personas con dificultades para acceder a una. Desde la entidad alertan de &ldquo;las escasas alternativas habitacionales&rdquo; que pone a disposici&oacute;n la administraci&oacute;n auton&oacute;mica. Alrededor de 2,1 millones de personas en Espa&ntilde;a sufren &ldquo;inseguridad&rdquo; en la vivienda, seg&uacute;n el VIII Informe de Foessa sobre Exclusi&oacute;n y Desarrollo Social.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/huesca-ciudad-paso-personas-hogar-refuerza-servicios-ayudarlas-durante-ola-frio_1_6848878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jan 2021 21:30:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fa1618fd-4f84-44d8-8b37-9e730e72799d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2211307" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fa1618fd-4f84-44d8-8b37-9e730e72799d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2211307" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Huesca, ciudad de paso para las personas sin hogar, refuerza sus servicios durante la ola de frío]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fa1618fd-4f84-44d8-8b37-9e730e72799d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La borrasca Filomena o una evidencia más del cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/borrasca-filomena-evidencia-cambio-climatico_1_6749244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/039a83c2-e292-4759-8b9e-9e4b2a07500f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La borrasca Filomena o una evidencia más del cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los fenómenos meteorológicos extremos son una causa del calentamiento global. Como consecuencia, pasamos del año más caluroso de la historia a una tremenda ola de frío con nevadas no vistas desde hace 50 años</p></div><p class="article-text">
        La borrasca Filomena dej&oacute; el pasado fin de semana un manto blanco por todo el pa&iacute;s. Una nevada hist&oacute;rica especialmente porque no es frecuente ver este tipo de precipitaciones en algunas zonas de la pen&iacute;nsula. Es una muestra m&aacute;s de la evidencia del cambio clim&aacute;tico, que da paso a per&iacute;odos poco frecuentes e intensos de tiempo extremo. Confundir la meteorolog&iacute;a con el clima es algo bastante habitual que fomenta a crear falsas creencias. Algunas personas ya se preguntan, si estamos inmersos en un calentamiento global, &iquest;c&oacute;mo es posible que se est&eacute;n produciendo nevadas no vistas desde hace a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        Eva Garc&iacute;a Balaguer es responsable de la coordinaci&oacute;n del Observatorio Pirenaico por el Cambio Clim&aacute;tico (OPCC) y aclara esta duda: &ldquo;El cambio clim&aacute;tico es la constataci&oacute;n de que la variabilidad hist&oacute;rica del clima est&aacute; aceler&aacute;ndose y cambiando por encima de los par&aacute;metros. Como el clima es un intercambio de energ&iacute;as, lo que hace es que haya desequilibrios. Por tanto hay presencia de fen&oacute;menos extremos o extraordinarios, cada vez se presentan con mayor frecuencia y en zonas poco habituales, por eso cambia la tendencia. El a&ntilde;o pasado tuvimos la borrasca Gloria, a veces son de nieve, a veces inundaciones y en verano la DANA o gota fr&iacute;a, las sequ&iacute;as o incendios. Es por eso por lo que hablamos de emergencia y de sensibilizar a la gente. Desde el a&ntilde;o 1992 se habla de un calentamiento global. Vamos tarde pero hay que cambiar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; cient&iacute;ficamente comprobado que cuando las temperaturas medias var&iacute;an, los eventos excepcionales tambi&eacute;n lo hacen. De hecho, el a&ntilde;o 2020 fue el m&aacute;s c&aacute;lido jam&aacute;s registrado seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del Servicio de Cambio Clim&aacute;tico Copernicus (C3S). Contrasta con la cantidad de cent&iacute;metros de nieve que se han acumulado en la mitad de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Adem&aacute;s, durante la madrugada del pasado lunes al martes se registraron temperaturas m&iacute;nimas hist&oacute;ricas en el sistema ib&eacute;rico. Estas &uacute;ltimas nevadas han sido las m&aacute;s intensas en lo que va de siglo y muchas comunidades declararon la alerta roja, algo poco habitual en uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s calurosos del continente europeo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que claramente estamos viendo son extremos. Un a&ntilde;o muy caluroso y ahora una ola de fr&iacute;o, son presentaciones del cambio clim&aacute;tico. Estos elementos nos indican que los patrones est&aacute;n variando y est&aacute;n produci&eacute;ndose con mayor virulencia. Ese desequilibrio provoca estos fen&oacute;menos. Y eso analizado a nivel hist&oacute;rico y comparado con los datos que ya tenemos, lo que se ve es que la tendencia aumenta al calentamiento. Esto todo el mundo lo asume porque es una evidencia&rdquo;, explica Garc&iacute;a. Independientemente de los fen&oacute;menos, desde el OPCC estudian &ldquo;el encaje de toda la tendencia del conjunto de los datos hist&oacute;ricos recogidos&rdquo;, para entender c&oacute;mo afecta al mundo y c&oacute;mo enfrentarnos a este problema. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Clima y tiempo meteorol&oacute;gico</strong></h3><p class="article-text">
        A pesar de que se estudia en el colegio, confundir la meteorolog&iacute;a con el clima es algo bastante habitual que fomenta a crear falsas creencias ya que son terminolog&iacute;as muy diferentes. No hay que perder la vista a estos conceptos y no caer en debates como el <a href="https://www.eldiario.es/aragon/politica/presidente-aragon-dice-no-parece-cambio-climatico-suponga-desaparicion-nieve_1_6739651.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iniciado por el presidente de Arag&oacute;n, Javier Lamb&aacute;n</a>, cuando asegur&oacute; que &ldquo;no parece que el cambio clim&aacute;tico vaya a suponer necesariamente la desaparici&oacute;n de la nieve&rdquo;. Gracia destaca que &ldquo;son dos ciencias que tienen mucho que ver porque est&aacute;n&nbsp;interrelacionadas pero a la vez son muy distintas. La meteorolog&iacute;a, el tiempo meteorol&oacute;gico, es un efecto de las ciencias f&iacute;sicas, del fen&oacute;meno atmosf&eacute;rico y la climatolog&iacute;a es una de las ciencias de la tierra, donde analiza los datos meteorol&oacute;gicos a lo largo del tiempo y espacio. Nos habla de variabilidades del tiempo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora dicen que con esta ola de fr&iacute;o los glaciares se van a beneficiar. Bueno, se benefician puntualmente, si en verano viene una sequ&iacute;a muy pronunciada esto no har&aacute; cambiar la tendencia y es muy clara en estos cincuenta a&ntilde;os: los glaciares est&aacute;n desapareciendo. Se tendr&iacute;an que producir diez a&ntilde;os de estos fen&oacute;menos para revertir la situaci&oacute;n. Lo que sabemos ahora por los escenarios que hemos estudiado y conjugando, es que la tendencia es muy dif&iacute;cil cambiarla y&nbsp;va a m&aacute;s calentamiento. Son datos que tenemos en nuestro portal y que ofrecemos en nuestro Observatorio para que a partir de ah&iacute; los diferentes sectores y cient&iacute;ficos vayan incrementando el conocimiento. Para eso necesitamos investigaciones y observaciones a largo plazo&rdquo;, indica Garc&iacute;a. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las monta&ntilde;as, las m&aacute;s vulnerables</strong></h3><p class="article-text">
        En el OPCC se analizan las condiciones clim&aacute;ticas de los Pirineos interaccionando con las siete &aacute;reas que conforman este macizo monta&ntilde;oso: el Pirineo aragon&eacute;s, el catal&aacute;n, la parte de Navarra, Euskadi, el estado de Andorra y las dos regiones francesas. Se coordinan y cooperan entre los siete territorios mediante redes cient&iacute;ficas y administrativas. &ldquo;Nos centramos en las zonas monta&ntilde;osas porque son especialmente vulnerables y sensibles al cambio clim&aacute;tico, que no entiende de fronteras y es un fen&oacute;meno global&rdquo;, se&ntilde;ala su responsable. Tambi&eacute;n se ven afectadas especies vegetales, la fauna y la aparici&oacute;n de nuevas enfermedades que hasta ahora eran m&aacute;s frecuentes en los tr&oacute;picos o en ambientes m&aacute;s c&aacute;lidos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para luchar contra el cambio clim&aacute;tico hay que saber de d&oacute;nde viene: la acci&oacute;n humana. &ldquo;Ha habido una aportaci&oacute;n enorme de gases de efecto invernadero a la atm&oacute;sfera. Lo que ha generado flujos energ&eacute;ticos diferentes que han cambiado el sistema. Hoy en d&iacute;a hay quien tiene m&aacute;s dificultad en asumir que esa parte del cambio que necesitamos es en nuestra manera de vivir y en nuestro modelo econ&oacute;mico de no continuar quemando combustibles fusiles. Es lo m&aacute;s duro y hay gente m&aacute;s reticente. Todos los cambios son duros de asumir. A pesar de que hay mucha gente que lo ve no son f&aacute;ciles&rdquo;, concluye Eva Garc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/borrasca-filomena-evidencia-cambio-climatico_1_6749244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Jan 2021 21:55:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/039a83c2-e292-4759-8b9e-9e4b2a07500f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="340732" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/039a83c2-e292-4759-8b9e-9e4b2a07500f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="340732" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La borrasca Filomena o una evidencia más del cambio climático]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/039a83c2-e292-4759-8b9e-9e4b2a07500f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nieve,Borrasca,Cambio climático,Calentamiento global]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casi la mitad de las solicitudes del Ingreso Mínimo Vital han sido denegadas en Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/mitad-solicitudes-ingreso-minimo-vital-han-sido-denegadas-aragon_1_6655560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/638d45e6-5770-44de-802f-629571d4019a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Casi la mitad de las solicitudes del Ingreso Mínimo Vital han sido denegadas en Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se han validado un 80% de los expedientes y el 48,8% han sido rechazados, en su mayoría por no cumplir los requisitos de renta o patrimonio</p><p class="subtitle">El Real Decreto computa las rentas de 2019 y no las de 2020, por lo que la situación económica de muchas familias ha caído con la crisis sanitaria y están pendientes de una modificación</p></div><p class="article-text">
        El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en Arag&oacute;n ha denegado casi la mitad de las peticiones presentadas para obtener el Ingreso M&iacute;nimo Vital (IMV). Se han validado 24.899 expedientes de los que 20.077 han sido tramitados, habiendo resuelto un 80%.&nbsp;De ellos, hasta un 48,8% (12.175) han sido rechazados, la mayor&iacute;a por no cumplir los requisitos de renta o patrimonio, y 3.395 se encuentran en subsanaci&oacute;n por falta de documentaci&oacute;n. Por su parte, se ha reconocido la prestaci&oacute;n a 4.550 hogares aragoneses, llegando este mes de diciembre a 12.965 personas, de las cuales 6.124 son menores de edad. 
    </p><p class="article-text">
        Desgranado por provincias, 1.767 personas se han visto beneficiadas en Huesca (820 menores), 1.261 en Teruel (574 menores) y 9.937 en Zaragoza (4.718 menores). Los beneficiarios recibir&aacute;n en los pr&oacute;ximos d&iacute;as el importe del pago correspondiente a la &uacute;ltima n&oacute;mina de diciembre. El aluvi&oacute;n de solicitudes ha hecho que los tr&aacute;mites se hayan alargado m&aacute;s de lo esperado. Y m&aacute;s cuando el Real Decreto del IMV computa las rentas de 2019 y no las de 2020. Una modificaci&oacute;n que no puede esperar, y desde el Colegio Profesional de Trabajo Social de Arag&oacute;n lo llevan reclamando desde el inicio de la prestaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las situaciones que se han generado a ra&iacute;z de la crisis por la covid son ahora, no del a&ntilde;o pasado. Una persona puede haber estado m&aacute;s o menos con empleo y buena situaci&oacute;n econ&oacute;mica en 2019, pero en 2020 haber ca&iacute;do, de hecho as&iacute; ha sido. Nos estamos encontramos familias&nbsp;y personas que no tienen demasiado colch&oacute;n y se han visto superadas por la crisis; trabajan en hosteler&iacute;as y comercios de proximidad. Llevamos muchos meses ya. Se coment&oacute; que se iba a modificar pero todav&iacute;a no se ha cambiado&rdquo;, explica la presidenta, Cristina Sola. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Pasarela en bloque</strong></h3><p class="article-text">
        Entre los receptores del IMV este mes de diciembre de 2020 se encuentran unas 500 personas que perciben el Ingreso Aragon&eacute;s de Inserci&oacute;n (IAI), a los que se les adjudica por tener rentas m&iacute;nimas. Han sido reconocidos a trav&eacute;s de una prueba piloto en la comunidad aragonesa, una pasarela desarrollada para el intercambio de datos entre administraciones. El objetivo es identificar a los que cumplen los requisitos del Ingreso M&iacute;nimo Vital y permitirles el reconocimiento sin realizar una solicitud de la prestaci&oacute;n. Desde el Ministerio lo consideran un &ldquo;&eacute;xito&rdquo; aunque Sola no opina lo mismo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El esfuerzo ha sido importante y aplaudimos la idea porque las personas que cobran el IAI son personas susceptibles y lo est&aacute;n pasando mal, pero no es suficiente. Si hay m&aacute;s de 8.000 personas apuntadas, haber pasado autom&aacute;ticamente 500 no es un buen dato. Seguramente porque la aplicaci&oacute;n inform&aacute;tica no est&aacute; adaptada a perfiles de personas que necesiten el IMV. No son compatibles. Como mucho es un comienzo&rdquo;, manifiesta la presidenta del Colegio Profesional de Trabajo Social de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Modificaciones en el aire</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, est&aacute;n en el aire nuevas mejoras y procesos para agilizar los tr&aacute;mites convenientes en relaci&oacute;n a la concesi&oacute;n del Ingreso M&iacute;nimo Vital. Se van a introducir algunas como la acreditaci&oacute;n de la unidad de convivencia para las personas que comparten piso y para las personas sin hogar. Tambi&eacute;n est&aacute; prevista una pr&oacute;xima modificaci&oacute;n normativa para que la acreditaci&oacute;n de la unidad de convivencia se pueda realizar mediante un certificado de los Servicios Sociales. Todas ellas se ir&aacute;n incorporando lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Apunta Cristina Sola que &ldquo;hay cosas que no pueden esperar y deber&iacute;an materializarse ya&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El IMV es para cubrir necesidades b&aacute;sicas, comer no puede esperar 8 meses. Sabemos que hay buena voluntad pero pensamos que se debe hacer m&aacute;s regular y tener siempre presente que esta renta es muy necesitada y es la base para que la gente coma y cubra necesidades tan b&aacute;sicas como eso. La urgencia deber&iacute;a ser un factor important&iacute;simo porque con esto tambi&eacute;n va relacionada la vida de estas familias&rdquo;, concluye Sola. El Ministro de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, Jos&eacute; Luis Escriv&aacute;, se&ntilde;al&oacute; la semana pasada en el Congreso que el Ingreso M&iacute;nimo Vital est&aacute; &ldquo;en continua evaluaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fruto de los primeros an&aacute;lisis ya se hicieron algunos ajustes normativos en septiembre. Adem&aacute;s de las mejoras ya mencionadas, desde el ministerio trabajan en el mismo sentido &ldquo;con las organizaciones del Tercer Sector&rdquo;. Al margen de estas modificaciones, Escriv&aacute; se comprometi&oacute; a realizar una evaluaci&oacute;n completa del alcance de la prestaci&oacute;n durante estos meses y a estudiar lo necesario &ldquo;para llegar a los 850.000 hogares en situaci&oacute;n de vulnerabilidad antes del desarrollo de la norma&rdquo;. De momento han accedido casi 160.000 hogares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alvira Fuertes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/mitad-solicitudes-ingreso-minimo-vital-han-sido-denegadas-aragon_1_6655560.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Dec 2020 22:01:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/638d45e6-5770-44de-802f-629571d4019a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1713389" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/638d45e6-5770-44de-802f-629571d4019a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1713389" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Casi la mitad de las solicitudes del Ingreso Mínimo Vital han sido denegadas en Aragón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/638d45e6-5770-44de-802f-629571d4019a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ingreso Mínimo Vital,Servicios sanitarios,Renta básica]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
