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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hannah Sanel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/hannah-sanel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hannah Sanel]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“El exterminio de cotorras en Madrid es una decisión cruel, cara e ineficaz"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/exterminio-cotorras-madrid-decision-ineficaz_132_6064183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fc03326-075f-490b-9644-45802512d45e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“El exterminio de cotorras en Madrid es una decisión cruel, cara e ineficaz&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista a Tere Rodríguez, presidenta de la Asociación Protectora de Animales Exóticos de Catalunya - A través de 10 claves, la experta explica la importancia de la gestión poblacional ética de estas aves y rebate el plan de exterminio del Ayuntamiento de Madrid, al que se destinarán casi 3 millones de euros</p></div><p class="article-text">
        El controvertido plan de exterminio masivo de cotorras aprobado por el Ayuntamiento de Madrid, que prev&eacute; matar a 10.800 de estas aves, es &ldquo;una err&oacute;nea decisi&oacute;n, cruel, cara e ineficaz, ante un complejo problema que requiere de un planteamiento respetuoso y efectivo&rdquo;, manifiesta con preocupaci&oacute;n Tere Rodr&iacute;guez, Presidenta de la Asociaci&oacute;n Protectora de Animales Ex&oacute;ticos de Catalu&ntilde;a (<a href="https://www.facebook.com/apaecatalunya/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">APAECatalunya</a>). Con esta entrevista, estructurada en forma de 10 claves para demostrar la importancia de optar por m&eacute;todos no letales, esta experta pretende contribuir a un an&aacute;lisis riguroso, subrayando la gran la importancia de llevar a cabo &ldquo;un control real y &eacute;tico de estos animales de gran inteligencia&rdquo;, a la altura de un mundo del siglo XXI.
    </p><h4 class="article-text">1. El exterminio es crueldad hacia aves que fueron liberadas en masa y de las que somos responsables  </h4><p class="article-text">
        Introdujimos a las cotorras Argentinas y de Kramer en nuestro pa&iacute;s dentro de una p&eacute;sima pol&iacute;tica ambiental que sigue sin abordar las causas del problema, &ldquo;mucho m&aacute;s amplio que el simplismo que supone recurrir al m&eacute;todo letal&rdquo;, explica Tere Rodr&iacute;guez. Es en este contexto en el que hay que entender la llegada de las cotorras como <strong>mascota ex&oacute;tica</strong> y su actual presencia en espacios verdes urbanos. Muchas de ellas <strong>acabaron siendo abandonadas a su suerte en forma de sueltas masivas, y se naturalizaron, adapt&aacute;ndose al entorno</strong>. &ldquo;La invasi&oacute;n se debe a las <strong>macroimportaciones de animales realizadas en los a&ntilde;os 80</strong>, animales salvajes capturados en grupos constituidos que no han encontrado comprador y que se han liberado en masa para vaciar almacenes&rdquo;, a las que se han sumado abandonos y p&eacute;rdidas. Es insostenible pensar que esos animales domesticados &ldquo;se han encontrado en el medio natural&rdquo; y han colonizado con &eacute;xito. El origen del problema es m&aacute;s escandaloso y fue &ldquo;permitido y compartido&rdquo; por las autoridades, mientras que los particulares solo pueden ser responsabilizados de haber ca&iacute;do en el consumismo.
    </p><p class="article-text">
        Debido a que las cosas se hicieron mal desde el principio, la situaci&oacute;n se descontrol&oacute; y <strong>en 2011 se declar&oacute; especie invasora</strong>, &ldquo;sin afrontarse el problema de forma integral, partiendo de una previsi&oacute;n que es clave&rdquo; y dando luz verde a medidas letales, a pesar de que la expresi&oacute;n &ldquo;controlar&rdquo; incluida en la normativa no significa &ldquo;matar&rdquo; ni &ldquo;todo vale&rdquo;. En el caso de Madrid, ciudad de m&aacute;s de seis millones y medio de habitantes, resulta inadmisible que el Ayuntamiento base la matanza &ldquo;en unos <strong>supuestos estudios que no se muestran</strong>, as&iacute; como en <strong>200 quejas vecinales</strong>, cuando PACMA, por ejemplo, ha entregado <strong>32.000 firmas para salvar la vida&rdquo; de estos animales</strong>.
    </p><h4 class="article-text">2. El dinero para la gesti&oacute;n de estos animales sale de los bolsillos de personas contrarias a las matanzas</h4><p class="article-text">
        La ecolog&iacute;a sin &eacute;tica genera un l&oacute;gico rechazo social, se&ntilde;ala la experta, y <strong>optar por la matanza de las cotorras es una medida impopular</strong>, con m&aacute;s motivo considerando el desproporcionado e in&uacute;til presupuesto asignado. &ldquo;Realmente el factor sensibilidad es important&iacute;simo, sobre todo ligado a lo econ&oacute;mico. No olvidemos que el dinero de la gesti&oacute;n de estos animales sale de los bolsillos de personas que estamos en contra de las matanzas&rdquo;, explica. Una sensibilidad que, lejos de obedecer al <em>buenismo</em> de unos pocos, est&aacute; muy extendida, significa coherencia y apuesta por una sociedad mejor: &ldquo;Llevamos much&iacute;simos a&ntilde;os trabajando la sensibilidad ciudadana desde much&iacute;simos sectores. A pesar de que algunos sigan manifestando que el respeto hacia los animales es fruto de cuatro locos y dos pel&iacute;culas Disney, la realidad es que est&aacute; en todas partes: en la gente de a pie; en grandes profesionales, como veterinarios, jueces, abogados; en la pol&iacute;tica; en los comunicadores y periodistas; en los cuerpos policiales; hasta en bi&oacute;logos y catedr&aacute;ticos. No podemos volver a los a&ntilde;os de laceros y sacrificios masivos en aras del dinero, hoy este no es un argumento de recibo. La ciencia nunca deber&iacute;a atarse a intereses econ&oacute;micos ni aplicarse en base a suposiciones o prisas, sino llevarnos hacia el futuro y ser el reflejo de una sociedad que no considera aceptable matar a 11.000 cotorras en un municipio perteneciente a una comunidad aut&oacute;noma que ha aprobado el 'sacrificio cero' de animales de familia. Las cotorras est&aacute;n en nuestros parques porque antes algunos quisieron que fueran tan animales de familia como perros y gatos. Si los ciudadanos pudieran elegir c&oacute;mo invertir su dinero, seguramente elegir&iacute;an m&eacute;todos &eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Ante esas manidas acusaciones de <em>buenismo</em> contra los defensores de los animales, Tere Rodr&iacute;guez responde: &ldquo;No es cierto, apostamos por una sociedad m&aacute;s pac&iacute;fica y lo hacemos a trav&eacute;s del respeto a los animales; por suerte, somos un n&uacute;mero cada vez mayor&rdquo;. &ldquo;Los defensores de los animales queremos que la violencia no sea algo normalizado entre las personas, eso no es ser buenista, es ser coherente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta, recordamos, que el m&eacute;todo aprobado implica capturar a las aves, lo cual les provoca dolor y ansiedad, para despu&eacute;s gasearlas, un m&eacute;todo evidentemente cruento que genera sufrimiento.
    </p><h4 class="article-text">3. La ineficacia se paga cara, un despilfarro de tres millones de euros y prolongar el problema</h4><p class="article-text">
        De aplicarse el m&eacute;todo letal, adem&aacute;s de crueldad, supondr&aacute; un despilfarro de casi tres millones de euros que los madrile&ntilde;os habr&aacute;n pagado con sus impuestos. La ineficacia es consecuencia del nicho vac&iacute;o que deja la matanza, y que pronto ocupar&aacute;n otras cotorras.  &ldquo;Aunque se hable de Zaragoza como caso de &eacute;xito, no hay que olvidar que all&iacute; se extermin&oacute; a base de disparos (un m&eacute;todo no utilizable en zonas superpobladas) a un n&uacute;mero relativamente reducido, 1.400 animales, y a d&iacute;a de hoy, cuando pedimos informaci&oacute;n sobre si la erradicaci&oacute;n ha sido total, no se nos proporcionan datos.
    </p><p class="article-text">
        Ecologismo y animalismo est&aacute;n condenados a confluir, se&ntilde;ala, y buena prueba de ello es que &ldquo;los ecologistas dif&iacute;cilmente se ponen de acuerdo sobre qu&eacute; m&eacute;todo letal aplicar, porque los m&eacute;todos letales o no son aplicables en las zonas donde habitan las consideradas invasoras, o no hay informes concluyentes que demuestren el &eacute;xito del m&eacute;todo&rdquo;. &ldquo;Todo esto nos lleva a consensuar, de una vez por todas, el control por m&eacute;todos aceptables por la mayor&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En contra de lo que a menudo afirman quienes optan por m&eacute;todos letales, el control &eacute;tico es efectivo. En palabras de Tere Rodr&iacute;guez, este &ldquo;es posible y eficaz, y se dice que no porque los resultados son a largo plazo; pero seamos realistas, llevamos seis a&ntilde;os fracasando con las propuestas de m&eacute;todos crueles, y en estos seis a&ntilde;os, con un m&eacute;todo &eacute;tico y constante, habr&iacute;amos logrado much&iacute;simos mejores resultados y con el benepl&aacute;cito de administraciones, grupos ecologistas y grupos animalistas. A fin de cuentas, el desaf&iacute;o que plantean las consideradas invasoras necesita que estemos todos unidos y trabajemos en conjunto, y no lo que est&aacute; sucediendo hoy por hoy: sustos, golpes de pecho, demagogias, carreras a contrarreloj y parones de proyectos&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text">4. Es falso que la ciencia aconseje el exterminio</h4><p class="article-text">
        Los estudios realizados son variopintos, pueden abordar el posible impacto de las cotorras naturalizadas en distintos puntos del planeta, repasar alternativas de control poblacional, sean &eacute;ticas o letales, o bien realizar un seguimiento de los resultados, una vez aplicados. Otros proponen nuevos m&eacute;todos &eacute;ticos o ingeniosas soluciones para evitar su ubicaci&oacute;n en postes de la luz, pongamos por caso. As&iacute; pues, &ldquo;es falso afirmar que la ciencia aconseja su exterminio y mucho m&aacute;s que solo matarlas sea efectivo, ya que, por lo general, resulta ineficaz a largo plazo&rdquo;, como ya hemos explicado. En todo caso, ir a la ra&iacute;z del problema exige abordar la cuesti&oacute;n dentro de una buena gesti&oacute;n ambiental urbana e idealmente tambi&eacute;n a nivel nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        La matanza &ldquo;es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica que no se sustenta en una ciencia transparente y rigurosa. Se trata una medida que aprueban e incluso amparan ciertas organizaciones ecologistas&rdquo; y voces autorizadas, como la de Miguel del Pino, bi&oacute;logo y catedr&aacute;tico de Ciencias Naturales, quien afirma: &ldquo;La Sociedad Espa&ntilde;ola de Ornitolog&iacute;a est&aacute; avalando con sus &iquest;estudios?, las causas que justificar&iacute;an esta tremenda masacre de unas aves cuya capacidad de adaptaci&oacute;n al medio y su empat&iacute;a con el ser humano cuando son mascotas es extraordinaria. En la actualidad, los ornit&oacute;logos reconocen en ellas una 'inteligencia' superior incluso a la de los primates, y desde luego a la de un perro o un gato&rdquo;. Esas palabras demuestran, a juicio de Tere Rodr&iacute;guez, que la ciencia no est&aacute; globalmente de acuerdo en m&eacute;todos letales. &ldquo;Los estudios epidemiol&oacute;gicos-zoon&oacute;ticos, por ejemplo, son propios del campo veterinario, algo que la SEO/BirdLife parece no tener en cuenta&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Rodr&iacute;guez recuerda que SEO/Birdlife solicit&oacute; la colaboraci&oacute;n de los ciudadanos para hacer el conteo de cotorras argentinas, de forma que ese conteo &ldquo;puede no ser fiable, por haberse llevado a cabo por personas ajenas en la materia&rdquo;. &ldquo;Despu&eacute;s de mucho buscar, tampoco hemos encontrado un censo anual que nos indique c&oacute;mo ha fluctuado la poblaci&oacute;n en los territorios donde se concentran&rdquo;, lo que se suma al &ldquo;sospechoso secretismo&rdquo; y la &ldquo;falta de colaboraci&oacute;n&rdquo; del Ayuntamiento de Madrid denunciada por PACMA, que no ha facilitado informes sobre poblaci&oacute;nde cotorras ni sobre las supuestas quejas ciudadanas.
    </p><h4 class="article-text">5. Existen alternativas &eacute;ticas viables, m&aacute;s econ&oacute;micas y efectivas  </h4><p class="article-text">
        El control y la &eacute;tica &ldquo;deben unirse si se quiere respetar tanto la vida de estas inteligentes criaturas como la sensibilidad ciudadana&rdquo;. Tere Rodr&iacute;guez alerta de que con el exterminio todos pierden, tambi&eacute;n quienes lo proponen, debido al &ldquo;deterioro de imagen a nivel pol&iacute;tico por no dar soluciones reales y &eacute;ticas&rdquo;, a la altura de gestores p&uacute;blicos conscientes de las demandas de los nuevos tiempos. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, dice Tere Rodr&iacute;guez, habr&iacute;a que considerar estas poblaciones como como &ldquo;una valiosa oportunidad para conocer m&aacute;s y mejor a estas fascinantes aves&rdquo;, ampliando estudios etol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos sobre ellas. De hecho, recuerda, en Catalunya se siguen capturando y soltando, sin da&ntilde;arlas, con fines cient&iacute;ficos no cruentos. 
    </p><p class="article-text">
        Para el control &eacute;tico de estas poblaciones, Tere Rodr&iacute;guez aboga por desarrollar una estrategia global con una variedad de m&eacute;todos flexibles: &ldquo;Hace exactamente seis a&ntilde;os que estamos hablando del control de natalidad mediante la retirada de huevos, el recorte de los nidos peligrosos y controlar los espacios agrarios. Por ejemplo, en Valencia se controla a las palomas mediante un plan &eacute;tico que adem&aacute;s sensibiliza sobre la riqueza ambiental que supone una poblaci&oacute;n controlada. Y en la India, pa&iacute;s natal de las cotorras de Kramer, han protegido sus cultivos de pepinos rode&aacute;ndolos con girasoles, de tal manera que los loros se quedan a comer girasol y dejan al pepino tranquilo. Si la India ha podido &iquest;Por qu&eacute; Espa&ntilde;a no puede?&rdquo;. Ahora, adem&aacute;s, existe la posibilidad de esterilizar quir&uacute;rgicamente a las cotorras mediante endoscopia, para evitar la reproducci&oacute;n y  contener as&iacute; las poblaciones de forma estable &ldquo;y que los depredadores naturales, el tiempo, y otras vicisitudes de la vida en estado salvaje, hagan lo que tienen que hacer&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text">6. La gran mentira del &lsquo;demonio verde&rsquo; dentro de una campa&ntilde;a de acoso y derribo</h4><p class="article-text">
        A las cotorras se las define a menudo en los medios como &ldquo;voraces, sucias y muy ruidosas&rdquo;, y se califican de &ldquo;ruinosos&rdquo; los efectos que provocan, y se se&ntilde;alan entre los &ldquo;estragos&rdquo; que provocan la &ldquo;eliminaci&oacute;n de especies nativas&rdquo; y la &ldquo;mutilaci&oacute;n de los &aacute;rboles que no les sirven para construir nidos colosales de hasta 100 kilos de peso&rdquo;, amenazando incluso a los viandantes. Todo esto, en opini&oacute;n de Tere Rodr&iacute;guez, forma parte de una &ldquo;campa&ntilde;a de acoso y derribo de las cotorras para fomentar un alarmismo que busca justificar su matanza ante la opini&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cada uno de esos bulos pueden desmontarse f&aacute;cilmente con informaci&oacute;n. &ldquo;No est&aacute; demostrado, por ejemplo, que sean un peligro para otras especies aut&oacute;ctonas como el gorri&oacute;n, ni en realidad les importa el gorri&oacute;n&rdquo; a quienes defienden el exterminio de cotorras. En general, adem&aacute;s, no se ha probado que supongan una amenaza para la biodiversidad, en este caso en el ecosistema urbano. Con respecto a las cotorras Argentinas &ldquo;no hay informes cient&iacute;ficos que aseguren la p&eacute;rdida de biodiversidad por su presencia&rdquo;. &ldquo;S&iacute; se ha hablado mucho de la cotorra de Kramer en Sevilla y la competencia que ha presentado al N&oacute;ctulo por los lugares de nidificaci&oacute;n, aunque nunca de la tala masiva del Alc&aacute;zar de Sevilla y c&oacute;mo se desterr&oacute; al N&oacute;ctulo de all&iacute;, ni de c&oacute;mo esta especie de murci&eacute;lago migra de un lugar a otro&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, &ldquo;incluso se habl&oacute; de agresividad por parte de las cotorras de Kramer, cuando, en realidad, habr&iacute;a que hablar de conducta defensiva del nido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las supuestas molestias que ocasionan a los vecinos es otra de las cuestiones que se exageran, se&ntilde;ala Tere Rodr&iacute;guez. &ldquo;De lo que tenemos que ser conscientes es de que el ruido en la ciudad existe y que las cotorras no son animales que hagan ruido fuera de horarios normalizados&rdquo;. Sobre el peligro de los nidos, reconoce que &ldquo;podemos encontrarnos alg&uacute;n caso de nido inmenso que necesita control&rdquo;, pero eso es algo que ya se hace en otras ciudades y &ldquo;no es algo tan terrible&rdquo;. 
    </p><h4 class="article-text">7. El reto de abandonar la demagogia y considerarlas una riqueza ambiental</h4><p class="article-text">
        El concepto de las especies invasoras suele asociarse al empleo de este t&eacute;rmino con fines alarmistas, para &ldquo;asustar a la opini&oacute;n p&uacute;blica y crear una sensaci&oacute;n de peligro&rdquo;, dice Tere Rodr&iacute;guez. Ya hemos explicado que el problema de matar es que, adem&aacute;s de no ser &eacute;tico, resulta ineficaz, no solo con las cotorras, sino como se ha demostrado tambi&eacute;n con las tortugas de Florida en otros lugares. &ldquo;Lo que hay que hacer es encontrar f&oacute;rmulas &eacute;ticas y cient&iacute;ficas adaptadas a cada especie, territorio y n&uacute;mero de animales a tratar si queremos que el esfuerzo y tiempo invertidos valgan la pena&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esta &ldquo;falta de rigor y demagogia&rdquo;, se habla de enfermedades tambi&eacute;n de forma inapropiada, se&ntilde;ala. &ldquo;Resulta arriesgado hablar de zoonosis cuando esta rama es propia del sector veterinario, pero es cierto, todos los animales son potenciales transmisores de enfermedades, e insisto en la palabra potencial. No olvidemos el N5H1 (la famosa gripe aviar), y sin embargo, nadie dijo que dispar&aacute;semos a todas las aves migratorias, afortunadamente&rdquo;. En el caso de las cotorras Argentinas, &ldquo;podemos enumerar como posibles perjuicios: da&ntilde;os en agricultura en zonas agrarias, ruidos en horarios aceptables para los humanos (no son nocturnas) y construcci&oacute;n de nidos enormes, recortables por los propios servicios de mantenimiento de arbolado, sin que esto genere mayor gasto a los consistorios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de posibilidades, remarca, no de problemas que necesariamente tengan que surgir, y que en todo caso hay que valorar en cada caso de forma cient&iacute;fica. Denuncia, por ejemplo, que se ha llegado a acusar a las cotorras de &ldquo;depredar&rdquo; a otras aves con las que conviven, como si fueran carn&iacute;voras. Se las acusa de declive del gorri&oacute;n, problema que persiste en Zaragoza, subraya, ciudad que dice haberse librado de las cotorras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cotorras parecen a veces el chivo expiatorio de una mala gesti&oacute;n ambiental global&rdquo;, pero la realidad es que pueden controlarse &eacute;ticamente y ser consideradas una riqueza ambiental. &ldquo;Son animales inteligentes, gregarios, que forman sus n&uacute;cleos familiares y conviven sin conflictos. Los loros, por naturaleza, no buscan enfrentamientos, y si bien es cierto que defienden sus nidos en grupo, a sus pollos y a los pollitos de sus vecinos, son animales capaces de coexistir con otras especies&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las supuestas enfermedades que pueden contagiar, en concreto la chlamydia psittacii, Tere Rodr&iacute;guez explica que no se detecta en estos animales cuando viven en libertad, pero s&iacute; com&uacute;n en otros loros criados en cautividad y disponibles a la venta. &ldquo;De esto no se suele hablar, porque Espa&ntilde;a ha decidido que esta enfermedad no es de obligatoria declaraci&oacute;n y puede perjudicar el negocio de la compra-venta, pero s&iacute;, seguramente m&aacute;s de un ciudadano ha convivido con un ave enferma de chlamydia debidamente comprada en una tienda de animales&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text">8. Irresponsabilidad, desinformaci&oacute;n, intereses econ&oacute;micos y un deficiente marco normativo</h4><p class="article-text">
        Descifrar el planteamiento del exterminio requiere analizar factores como la falta de &eacute;tica y responsabilidad institucionales, la manipulaci&oacute;n que se ejerce mediante la desinformaci&oacute;n para crear una alarma social, as&iacute; como el deficiente e inadecuado marco normativo vigente relativo a las especies consideradas invasoras. &ldquo;Es cierto que la ley indica que hay que poner todos los medios posibles para acabar con el problema de las invasoras, y estamos de acuerdo&rdquo;, dice Tere Rodr&iacute;guez. &ldquo;Sin embargo, esta no habla de la obligatoriedad de sacrificar, y tampoco menciona la prohibici&oacute;n de vender especies que a todas luces podr&iacute;an ser consideradas invasoras en un futuro no muy lejano&rdquo;, por lo que a la norma le falta previsi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los medios suelen olvidar la responsabilidad institucional para prevenir de ra&iacute;z situaciones de sobrepoblaci&oacute;n de especies. &ldquo;La sociedad en este tema es manipulable, porque creemos a pies juntillas lo que algunos cient&iacute;ficos nos dicen, y nadie habla de fraude cient&iacute;fico; por ejemplo, del fraude cient&iacute;fico sobre la prevalencia de chlamydia en las cotorras que viv&iacute;an en libertad en Barcelona. Sin embargo, se sigue utilizando este bulo como argumentario para crear alarma social e intentar justificar la matanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esa deficiente pol&iacute;tica ambiental se suman intereses econ&oacute;micos. &ldquo;Por un lado, nadie quiere hablar de las <em>futuras invasoras</em> que actualmente est&aacute;n sujetas a comercio, pues esto reventar&iacute;a el mercado, y, por otro, est&aacute;n las <em>actuales invasoras </em>que son directamente dependientes de concursos p&uacute;blicos y licitaciones donde quien se presenta, promete y asegura que su m&eacute;todo letal es el mejor, cuando en realidad es el m&aacute;s barato y el que m&aacute;s beneficios proporciona al ganador. Todos querr&iacute;amos tener tres millones de euros para llevar a cabo nuestros proyectos &iquest;qui&eacute;n no?. Pero, en realidad, las p&eacute;rdidas de cara a los Ayuntamientos son enormes si hablamos de ciudadanos que no entienden por qu&eacute; no se ha parado a tiempo, y por qu&eacute; ahora hay que matar y no llevar a cabo otro sistema&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text"> </h4><h4 class="article-text">9. La soluci&oacute;n eficaz y civilizada son las  medidas constantes y proteger a las especies aut&oacute;ctonas</h4><p class="article-text">
        &ldquo;La soluci&oacute;n m&aacute;s eficaz, tal y como est&aacute; todo ahora mismo, pasa por combinar m&eacute;todos seg&uacute;n los perjuicios concretos que estos animales puedan ocasionar. Los m&eacute;todos letales no erradican el problema, pueden provocar desplazamiento de poblaciones a otros lugares m&aacute;s comprometidos y, desde luego, se van a encontrar de bruces con una sociedad civil que ya no quiere ver c&oacute;mo retrocedemos en el tiempo&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Como alternativa a las matanzas, &ldquo;podemos decir tranquilamente que la reducci&oacute;n de poblaci&oacute;n se puede hacer con m&eacute;todos no cruentos, como la esterilizaci&oacute;n de machos y hembras y suelta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tere Rodr&iacute;guez responde al Jefe del Servicio de Biodiversidad del Ayuntamiento de Madrid, Santiago Soria Carreras: &ldquo;Parece que quiera pintarnos como<em> locos de las invasoras</em>, cuando, en realidad, lo que queremos es proponer medidas constantes, no crueles y adaptadas a cada especie o para cada perjuicio que puedan ocasionar y, sobre todo, promover la protecci&oacute;n de aquellas especies aut&oacute;ctonas que pudieran verse perjudicadas por la colonizaci&oacute;n de las al&oacute;ctonas&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text">10. M&aacute;s all&aacute; de las cotorras, su control &eacute;tico ayuda a construir una sociedad mejor</h4><p class="article-text">
        &ldquo;La ecolog&iacute;a sin &eacute;tica genera un rechazo social&rdquo; vinculado a la salvaguarda de valores universales de gran calado en sociedades evolucionadas, manifiesta Tere Rodr&iacute;guez, como &ldquo;la empat&iacute;a, signo de inteligencia tanto personal como social los principios democr&aacute;ticos; la justicia; el conocimiento; la importancia de informar a la ciudadan&iacute;a; el derecho a la vida y, en suma, el respeto por el otro para conseguir una mejor convivencia en entornos urbanos&rdquo;. Por otro lado, la globalizaci&oacute;n que actualmente impera, as&iacute; como las consecuencias del cambio clim&aacute;tico, nos obligan a dar respuestas inteligentes a nivel ambiental, afrontando los conflictos de la mejor forma posible para que las populosas ciudades sean lugares &ldquo;m&aacute;s habitables y solidarias&rdquo;. Y ello implica &ldquo;entender que la &eacute;tica no es una opci&oacute;n prescindible, sino nuestro salvavidas como sociedad. Constituye el n&uacute;cleo de aspectos que debemos cuidar para aumentar el capital social de la ciudad, entre ellos el compromiso social, la inteligencia comunitaria y el aprendizaje de la convivencia, tal y como sostiene con tan buen tino Jos&eacute; Antonio Marina Torres&rdquo;, reputado experto en inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las aves urbanas, el desaf&iacute;o es pasar a la acci&oacute;n, &ldquo;trabajar para prevenir e integrarlas de forma equilibrada en el ecosistema de la ciudad, dando una respuesta &eacute;tica tambi&eacute;n a las poblaciones de especies consideradas invasoras. Con m&aacute;s raz&oacute;n, si cabe, puesto que somos responsables de su presencia en nuestro entorno&rdquo;. Decidir si se matan o se respeta su vida, por lo tanto, es tambi&eacute;n una decisi&oacute;n sobre qu&eacute; valores se transmite con estas actuaciones. Dejando de lado la &eacute;tica &ldquo;no se fomenta la convivencia, ni el respeto, ni la compasi&oacute;n, ni la veracidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas maneras de avanzar en favor de un mundo m&aacute;s justo, y ponerse del lado de los sin voz a nivel institucional es clave para hacer pedagog&iacute;a social basada en la tan necesaria educaci&oacute;n en valores, demostrando que debe haber un compromiso por parte de los representantes leg&iacute;timos de la ciudadan&iacute;a, cuyo sentir ser&iacute;a escuchado&rdquo;. Optar por una soluci&oacute;n &eacute;tica en una cuesti&oacute;n de gran exposici&oacute;n p&uacute;blica ser&iacute;a, adem&aacute;s, &ldquo;una demostraci&oacute;n de inteligencia social, as&iacute; como un paso tremendamente importante con un poderoso mensaje de apoyo a los tantas veces vulnerados derechos de los animales, y tambi&eacute;n humanos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hannah Sanel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/exterminio-cotorras-madrid-decision-ineficaz_132_6064183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2020 20:09:38 +0000]]></pubDate>
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