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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fèlix Martínez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/felix_martinez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fèlix Martínez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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      <title><![CDATA[Sin raíces se nos lleva el viento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/raices-lleva-viento_132_6031785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50b23cb7-94ac-4056-96d4-8cb7cf37da2f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filosofía no nos va a ayudar a encontrar una vacuna contra el virus, pero nos ayudará a llevar una vida más libre, consciente y digna de ser vivida</p></div><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se suceden las reflexiones sobre los cambios que vienen tras la pandemia. Hay muchas hip&oacute;tesis de lo que suceder&aacute; en el futuro y es cada vez m&aacute;s generalizada la idea de que muchas cosas no volver&aacute;n a ser como antes. Sin embargo, se habla menos de las cosas que permanecer&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las certezas cada vez son m&aacute;s dif&iacute;ciles de encontrar y si algo caracteriza a los tiempos que vivimos es precisamente la incertidumbre. A pesar de ello, y aun a riesgo de que la realidad venidera me contradiga, me aventuro a enumerar cinco valores enraizados en nuestra sociedad que creo que cambiar&aacute;n poco y que importar&aacute;n siempre:
    </p><p class="article-text">
        1. La solidaridad como responsabilidad compartida.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo espa&ntilde;ol ha demostrado ser solidario en los momentos trascendentales. En el desastre del Prestige miles de voluntarios se enfrentaron al chapapote. En el 11-M hubo colas hist&oacute;ricas de ciudadanos para donar sangre. En la crisis econ&oacute;mica de 2008 fueron los abuelos y sus pensiones el sustento de las familias m&aacute;s golpeadas. Y en la crisis de la COVID-19, el sacrificio del personal sanitario ha salvado vidas cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, reconocer que lo que le pasa al otro nos afecta a todos significa entender la solidaridad como responsabilidad compartida. Y este sentimiento colectivo y patri&oacute;tico sigue inalterable en el coraz&oacute;n de la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        2. El trabajo como motor de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el concepto 'centralidad del trabajo' como eje de la identidad personal y social est&aacute; bastante desdibujado, durante esta crisis sanitaria s&iacute; parece haberse producido un redescubrimiento y revalorizaci&oacute;n de la clase trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de una realidad laboral atomizada, automatizada y precarizada, la fuerza del trabajo persiste como un valor primordial. La mayor&iacute;a social, la gente com&uacute;n y corriente, sigue siendo el engranaje esencial para la sostenibilidad de la econom&iacute;a del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        3. La casa como refugio.
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora de la casa como refugio viene de lejos, el relato es antiguo y permanece hasta nuestros d&iacute;as, pero adquiere m&aacute;s valor si cabe en estos tiempos; la casa se convierte en el espacio seguro que nos protege del peligro exterior.
    </p><p class="article-text">
        Pero la casa tambi&eacute;n tiene una dimensi&oacute;n m&aacute;s social. El origen etimol&oacute;gico de la palabra 'casa' proviene de casar, juntar, reunir. Por eso, la casa no es aislamiento, sino que est&aacute; vinculada a la familiaridad, a la convivencia, a la hospitalidad. Mar&iacute;a Zambrano, que describi&oacute; con brillantez el valor de la casa y su modo de habitarla, dijo que &ldquo;convivir es compartir el pan y la esperanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        4. El placer cotidiano como expresi&oacute;n de la buena vida.
    </p><p class="article-text">
        Hay canciones que emocionan siempre y que, en estos momentos, cobran especial significado. 'Las simples cosas' de Chavela Vargas es una de ellas, ya que su letra nos recuerda que lo cotidiano es lo que hace que la vida valga la pena. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el confinamiento hemos anhelado con ilusi&oacute;n recuperar esa cotidianidad robada, esas simples cosas, lo que nos revela el enorme potencial que tiene el placer m&aacute;s prosaico.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vemos con mayor nitidez que volver al d&iacute;a a d&iacute;a es volver a la vida, entendernos con los ritmos de la naturaleza y saborear el lapso de tiempo que hay entre el inicio y el final del d&iacute;a. Ya lo dijo el genial fot&oacute;grafo Robert Doisneau: &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a volveremos a la belleza de lo cotidiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        5. La filosof&iacute;a como br&uacute;jula vital.
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a no pertenece a una &eacute;lite intelectual. Todos somos fil&oacute;sofos desde el momento en que todos nos hacemos preguntas, dijo Antonio Gramsci. 
    </p><p class="article-text">
        Hay circunstancias especiales que hacen brotar reflexiones. Seguro que durante estos d&iacute;as adversos han sobrevolado sobre muchas cabezas preguntas acerca de la salud y la enfermedad, ya sea propia o de alg&uacute;n ser querido. La filosof&iacute;a no nos va a ayudar a encontrar una vacuna contra el virus, pero nos ayudar&aacute; a llevar una vida m&aacute;s libre, consciente y digna de ser vivida. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, cinco valores que cambiar&aacute;n poco y que importar&aacute;n siempre. Valores que, ante la hiperactividad de algunos por atrapar los cambios del ma&ntilde;ana, resisten el paso del tiempo, tienen memoria y concentran todo lo bueno sembrado por otras generaciones. Las ra&iacute;ces son importantes. Sin ra&iacute;ces se nos lleva el viento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/raices-lleva-viento_132_6031785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2020 15:49:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin raíces se nos lleva el viento]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pensamiento no puede tomar asiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/pensamiento-puede-tomar-asiento_132_5873411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57a3f4b3-1510-4697-89e1-74d2f093ff9b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crispación ciudadana tiene consecuencias nefastas para la democracia: los actores políticos ven a sus rivales como enemigos ilegítimos y no como adversarios, lo cual reduce las posibilidades de llegar a acuerdos</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as nos dej&oacute; Luis Eduardo Aute; un poeta hedonista, esc&eacute;ptico y admirador de la belleza. Aute entregaba sensibilidad en cada canci&oacute;n. No gritaba, no le hac&iacute;a falta, ten&iacute;a otra manera de decir las cosas, con su voz c&aacute;lida iba desmigando cantos suaves: &ldquo;Que el pensamiento no puede tomar asiento, que el pensamiento es estar siempre de paso, de paso, de paso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aute nos ense&ntilde;&oacute; que el razonamiento debe estar en permanente construcci&oacute;n y que hay pocas certezas definitivas. Conocerse es empezar a corregirse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en estos tiempos de opiniones rotundas sobre asuntos complejos, creo que es bueno mantener ese escepticismo que reivindicaba Aute, se hace necesario cuidar un pensamiento cr&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, de un tiempo a esta parte, parece que dudar de una idea u opini&oacute;n en funci&oacute;n de los argumentos de los otros es tarea imposible. Y eso es debido, entre otras cosas, a que ciertos an&aacute;lisis y opiniones tienen mucho de identidad construida y poco de pensamiento en construcci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me explico; en el debate dial&eacute;ctico hemos pasado del &ldquo;yo pienso&rdquo; al &ldquo;yo soy&rdquo;. Unimos nuestra opini&oacute;n a nuestra identidad. Por lo que si alguna persona interpela nuestro argumento, no s&oacute;lo entendemos que est&aacute; cuestionando una opini&oacute;n sino que adem&aacute;s est&aacute; enmendando algo m&aacute;s importante; nuestra visi&oacute;n de las cosas y la forma en que nos 'miramos', de tal manera que lo interpretamos como un ataque personal.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la crispaci&oacute;n, la hostilidad y la cerraz&oacute;n; ya que si alguien pone en duda nuestra identidad est&aacute; tocando algo muy profundo de nosotros mismos. Y, claro, es f&aacute;cil cambiar de opini&oacute;n, pero es dif&iacute;cil cambiar una autoimagen construida a lo largo de una vida. Eso conllevar&iacute;a enfrentarse a nuestro 'yo', a mover vigas maestras.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el debate y la reflexi&oacute;n degenera en una disputa emocional, en una trifulca entre forofos. El di&aacute;logo se vuelve inm&oacute;vil, ya que la trascendencia de una idea depende de &ldquo;quien lo dice&rdquo; y no &ldquo;qu&eacute; dice&rdquo;. Llegados al enroque, poco se puede hacer; no puedes disuadir con razones a nadie de algo de lo que no fue convencido por razones, dijo Jonathan Swift.
    </p><p class="article-text">
        A esto hay que sumar el papel que juegan las redes sociales. Nos rodeamos de amigos virtuales e informaci&oacute;n amiga que siempre confirman nuestras creencias aprior&iacute;sticas y, poco a poco, vamos creando una burbuja que potencia nuestro propio relato. Llegamos a pensar que la mayor&iacute;a piensa lo mismo que nosotros. Resultado: m&aacute;s identidad de tribu, m&aacute;s autoafirmaci&oacute;n, m&aacute;s crispaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La crispaci&oacute;n ciudadana tiene consecuencias nefastas para la democracia: los actores pol&iacute;ticos ven a sus rivales como enemigos ileg&iacute;timos y no como adversarios, lo cual reduce las posibilidades de llegar a acuerdos. Y si no podemos reconocer las razones de los dem&aacute;s, es dif&iacute;cil que el di&aacute;logo y el debate sean constructivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es un problema que se acrecienta durante la actual crisis sanitaria y econ&oacute;mica, ya que en estos momentos necesitamos m&aacute;s que nunca un amplio pacto social. Un acuerdo de muchos sectores sociales que ponga en valor el contraste de opiniones y el respeto a las diferencias, pero que trabaje unido por un proyecto de pa&iacute;s integrador, fraterno y democr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si queremos evitar el resentimiento social debemos aplanar la curva de la crispaci&oacute;n. Un primer paso podr&iacute;a ser empezar a reconocer los aciertos del contrincante, lo cual no deber&iacute;a significar debilidad, sino madurez pol&iacute;tica. Antonio Gramsci nos apunta otra raz&oacute;n de peso para hacerlo: &ldquo;Comprender y valorar con realismo las posiciones del adversario permite liberarse de la prisi&oacute;n del fanatismo ideol&oacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva; el pensamiento cr&iacute;tico tiene que estar libre y en movimiento, piedra que rueda no cr&iacute;a musgo. Dosis de apertura, moderaci&oacute;n y respeto son algunos de los ingredientes necesarios para construir diferentes perspectivas, enfoques y horizontes del pensar. No parece receta sencilla en estos d&iacute;as raros pero, ya lo dijo Eduardo Galeano, dejemos el pesimismo para tiempos mejores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/pensamiento-puede-tomar-asiento_132_5873411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2020 14:32:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pensamiento no puede tomar asiento]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barrionalismo en tiempos del coronavirus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/barrionalismo-tiempos-coronavirus_132_1105254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6eb38c31-78ec-4d05-bbaa-a64fa2dfa053_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El coronavirus ha sido un auténtico baño de realidad, nos ha hecho ver que somos más frágiles e interdependientes de lo que pensábamos. Por eso ahora necesitamos más que nunca cuidar el bien común, reivindicar la buena vecindad y fortalecer los lazos de solidaridad</p></div><p class="article-text">
        Se atribuye al boxeador Mike Tyson la frase &ldquo;todo el mundo tiene un plan hasta que le dan la primera hostia&rdquo; y esto es un poco lo que nos ha pasado. Ten&iacute;amos planes, metas y proyectos vitales por hacer, pero el pu&ntilde;etazo de la COVID-19 nos ha dado en toda la cara y ha puesto el mundo patas arriba. Cuando cre&iacute;amos saber algunas respuestas, nos cambiaron todas las preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, el estado de shock colectivo ha sido muy breve, hemos comprobado que somos una comunidad viva y resiliente, que responde y est&aacute; a la altura. Esta terrible crisis sanitaria y econ&oacute;mica ha puesto al descubierto la capacidad de reacci&oacute;n de la sociedad, que ha sacado lo mejor de s&iacute; misma. El coronavirus nos ha golpeado fuerte, es cierto, pero no estamos noqueados. Y as&iacute;, en Pamplona-Iru&ntilde;ea y otros muchos lugares, hemos visto germinar iniciativas solidarias que fortalecen nuestra resistencia psicol&oacute;gica y nos animan a no tirar la toalla.
    </p><p class="article-text">
        Una emocionante iniciativa surgida ya en el primer d&iacute;a del estado de alarma es el aplauso colectivo dedicado a quienes est&aacute;n en primera l&iacute;nea trabajando frente a la infecci&oacute;n y el agotamiento. Pero adem&aacute;s, ese aplauso de las ocho de la tarde tambi&eacute;n est&aacute; funcionando como una terapia de grupo y catarsis colectiva, un punto de encuentro entre vecinos que hasta ahora eran pr&aacute;cticamente desconocidos. Gracias al aplauso colectivo los balcones toman vida y el barrio se hace uno.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han nacido iniciativas barriales de apoyo mutuo que reconstruyen algunos de los cachitos rotos de la vida comunitaria. En los primeros d&iacute;as de cuarentena empezaron a aparecer carteles pegados en los rellanos y escaleras de los pisos ofreciendo ayuda log&iacute;stica al vecino que lo necesitara y, poco a poco, ese movimiento se ha ido transformando en una s&oacute;lida red de apoyo, cari&ntilde;o y afecto que trata de ayudar a nuestros mayores; esas personas que sobrevivieron a una guerra, a una posguerra, trabajaron como mulas para sacar adelante a los hijos,&nbsp;nos empujaron durante la crisis y ahora ayudan con los nietos.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco nos podemos olvidar de las tiendas de barrio. Fruter&iacute;as, pescader&iacute;as, carnicer&iacute;as y panader&iacute;as de toda la vida que siguen al pie del ca&ntilde;&oacute;n en estos momentos dif&iacute;ciles, ofreciendo reparto a domicilio a la gente m&aacute;s vulnerable y donando productos a residencias de mayores o al comedor social Par&iacute;s 365. Sufridos aut&oacute;nomos que llevan compitiendo durante muchos a&ntilde;os de forma desigual contra las grandes superficies, con mucho esfuerzo y una digna sonrisa. Por cierto, para los que vivimos el confinamiento en soledad, esa sonrisa ser&aacute; la &uacute;nica que nos regalar&aacute; la semana.
    </p><p class="article-text">
        Estas iniciativas fraternas, construidas desde las redes vecinales, generan un sentimiento de orgullo que podr&iacute;amos llamar &ldquo;barrionalismo&rdquo;. Este peculiar concepto podr&iacute;amos definirlo como una especie de patriotismo de barrio. Un patriotismo acogedor, que ayuda a crear un reconocimiento positivo hacia lo comunitario y teje complicidades entre los vecinos. &ldquo;Ante la distancia social, solidaridad vecinal&rdquo;, esa es la consigna.
    </p><p class="article-text">
        Y es que un barrio no es grande por su n&uacute;mero de habitantes, por la altura de sus edificios &nbsp;o por el poder econ&oacute;mico de sus vecinos; un barrio es grande por su tejido social, vecinal y comunitario. En otras palabras, un barrio es grande cuando se convierte en un territorio f&iacute;sico y humano de retos sociales compartidos, un espacio que reconoces y te reconoce.
    </p><p class="article-text">
        El coronavirus ha sido un aut&eacute;ntico ba&ntilde;o de realidad, nos ha hecho ver que somos m&aacute;s fr&aacute;giles e interdependientes de lo que pens&aacute;bamos. Por eso ahora necesitamos m&aacute;s que nunca cuidar el bien com&uacute;n, reivindicar la buena vecindad y fortalecer los lazos de solidaridad. Necesitamos levantarnos del golpe, encontrarnos y reconocernos. Lo dijo el poeta Fernando Pessoa con palabras m&aacute;s hermosas: &ldquo;Hacer de la interrupci&oacute;n un camino nuevo, hacer de la ca&iacute;da un paso de danza, del miedo una escalera, del sue&ntilde;o un puente, de la b&uacute;squeda un encuentro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/barrionalismo-tiempos-coronavirus_132_1105254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2020 12:07:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Barrionalismo en tiempos del coronavirus]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nostalgia ya no es lo que era]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/nostalgia_132_1002445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fffb535b-ca6e-48ff-866c-d2bb73549691_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El marketing de nostalgia se vale de iconos y relatos del pasado para llamar la atención del consumidor y hacerle revivir momentos felices. Las emociones mueven el mundo y también el consumo</p></div><p class="article-text">
        Una de las pel&iacute;culas m&aacute;s taquilleras de Woody Allen se titula 'Medianoche en Par&iacute;s'. La trama versa sobre la a&ntilde;oranza que sentimos por tiempos pasados. Pensamos que eran mejores y hacemos una comparaci&oacute;n injusta entre la &eacute;poca actual y la &eacute;poca anhelada, pero olvidamos que las personas que vivieron esos tiempos que anhelamos ten&iacute;an los mismos sentimientos de melancol&iacute;a por otra &eacute;poca anterior. La nostalgia es cr&oacute;nica e intemporal.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el presente es complejo y tenemos la impresi&oacute;n de que el pasado no s&oacute;lo era mejor, sino que tambi&eacute;n era m&aacute;s simple y feliz. Por eso a&ntilde;oramos la comida de la abuela, los tomates que sab&iacute;an a tomates, los a&ntilde;os 80, la EGB o La Bola de Cristal. Aunque quiz&aacute;s lo que de verdad a&ntilde;oramos no es el mundo de nuestra ni&ntilde;ez sino nuestra ni&ntilde;ez misma.
    </p><p class="article-text">
        De algo parecido trata el libro de Steve Pinker &ldquo;<em>En defensa de la Ilustraci&oacute;n. Por la raz&oacute;n, la ciencia, el humanismo y el progreso</em>&rdquo;. Estamos convencidos de&nbsp; que vivimos en un mundo terrible y pensamos que cualquier tiempo pasado fue m&aacute;s ben&eacute;volo, pero Pinker demuestra con datos que, de todos los escenarios globales que ha conocido la humanidad, el actual es el mejor.
    </p><p class="article-text">
        Hay menos violencia, menos pobreza, la gente vive m&aacute;s a&ntilde;os y con mejor calidad de vida. Un dato muy representativo: hace doscientos a&ntilde;os el 90 % de la poblaci&oacute;n mundial viv&iacute;a en la pobreza absoluta, hoy es el 10 %. Y la mitad de esta mejor&iacute;a se ha producido en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ocurre igual con la juventud. En el imaginario colectivo est&aacute; presente que hoy los j&oacute;venes son m&aacute;s vagos, m&aacute;s caprichosos y menos respetuosos. Lo dijo S&oacute;crates hace 25 siglos y seguimos en las mismas: &ldquo;La juventud de hoy ama el lujo, es mal educada, desprecia la autoridad, no respeta a sus mayores y chismea mientras deber&iacute;a trabajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero los datos son tozudos, varios estudios elaborados por el INJUVE y el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica demuestran que los j&oacute;venes de hoy en d&iacute;a tienen menor fracaso escolar, se drogan menos y hacen m&aacute;s deporte. Tambi&eacute;n est&aacute;n m&aacute;s implicados con la igualdad de g&eacute;nero, los derechos LGTB y el ecologismo.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar sucede con la actualidad pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a. Hay cierta a&ntilde;oranza por los tiempos tranquilos de la f&aacute;cil gobernabilidad, sin fragmentaci&oacute;n electoral y en donde la globalizaci&oacute;n no determinaba de manera tan evidente la autonom&iacute;a econ&oacute;mica. Nostalgia por una &eacute;poca de mayor&iacute;as claras en la que la vida pol&iacute;tica era simple y predecible.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en mi opini&oacute;n, los tiempos presentes pueden ser fruct&iacute;feros si se gestionan adecuadamente y con cierta dosis de escepticismo. Un modelo democr&aacute;tico sin mayor&iacute;as decisivas y con poderes compartidos fomenta la cultura del pacto y nos hace tener una mentalidad m&aacute;s abierta y comprensiva de la posici&oacute;n de los otros. Nos ense&ntilde;a a hacer concesiones rec&iacute;procas y promueve la colaboraci&oacute;n mutua.
    </p><p class="article-text">
        Como vemos, la nostalgia invade todas las esferas sociales; ya sea el cine, la opini&oacute;n p&uacute;blica o la vida democr&aacute;tica. De hecho, la industria del marketing conoce muy bien su gran potencial. El marketing de nostalgia se vale de iconos y relatos del pasado para llamar la atenci&oacute;n del consumidor y hacerle revivir momentos felices. Las emociones mueven el mundo y tambi&eacute;n el consumo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva; la melancol&iacute;a es c&aacute;lida y acogedora, pero no es eficaz. La evasi&oacute;n retrospectiva y la nostalgia hist&oacute;rica no ganan batallas. Volver a las certezas del pasado no es una opci&oacute;n. Mejor darle densidad al presente, aunque sea l&iacute;quido e imperfecto, y dejar de vivir esperando que el futuro repita un pasado idealizado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/nostalgia_132_1002445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2020 19:36:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nostalgia ya no es lo que era]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pan y rosas, también en el mundo rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/pan-rosas-mundo-rural_132_1003364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f53bfd2-fd9c-46b8-80f6-92e9bd2c3980_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mundo rural no sólo tiene derecho al bienestar material, también necesita belleza y cultura</p></div><p class="article-text">
        La recomendable pel&iacute;cula 'Pride' relata la historia del grupo LGSM (Lesbians and Gays Support the Miners) creado en 1984 para apoyar la huelga de los mineros brit&aacute;nicos durante el gobierno de Margaret Thatcher. En una emocionante escena, mujeres primero y hombres despu&eacute;s, terminan cantando la canci&oacute;n 'Pan y rosas'.
    </p><p class="article-text">
        Esta canci&oacute;n ('Bread and roses') est&aacute; inspirada en la marcha que hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os protagonizaron en Estados Unidos un grupo de obreras textiles, exigiendo &ldquo;pan&rdquo;, es decir, mejores condiciones de trabajo y tambi&eacute;n &ldquo;rosas&rdquo;, es decir, la conquista de una vida llena de belleza y cultura.
    </p><p class="article-text">
        Con palabras similares, Federico Garc&iacute;a Lorca tambi&eacute;n defendi&oacute; esta idea a lo largo de sus 38 a&ntilde;os de vida: &ldquo;No s&oacute;lo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pedir&iacute;a un pan; sino que pedir&iacute;a medio pan y un libro. Bien est&aacute; que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lorca, coherente con su pensamiento, predic&oacute; con el ejemplo y puso en marcha &ldquo;La Barraca&rdquo;, una compa&ntilde;&iacute;a de teatro universitario encargada de llevar las &ldquo;rosas&rdquo; del teatro cl&aacute;sico espa&ntilde;ol al mundo rural, un mundo con poca actividad cultural y en donde el analfabetismo era una plaga.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo ha pasado y el medio rural ha mejorado mucho desde aquellos a&ntilde;os treinta del siglo pasado. En 1979 se constituyen los primeros ayuntamientos libres tras la dictadura y, tras cuatro d&eacute;cadas de municipalismo democr&aacute;tico, el cambio en los pueblos ha sido irreconocible.
    </p><p class="article-text">
        Con mucho esfuerzo y trabajo, nuestros pueblos lograron saneamiento, alumbrado, centros de salud y escuelas rurales. A todas las personas que pelearon por sus pueblos les debemos el &ldquo;pan&rdquo;, es decir, los servicios b&aacute;sicos que necesitaban los municipios.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de los avances materiales, el medio rural ha sufrido una notable involuci&oacute;n demogr&aacute;fica. La despoblaci&oacute;n tiene un car&aacute;cter multicausal y no hay atajos sencillos para solucionar el problema, eso s&iacute;, cualquier medida que no vaya acompa&ntilde;ada del fomento de la cultura local ser&aacute; un fracaso, porque fallar&aacute; el arraigo de las personas al lugar.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, para combatir la despoblaci&oacute;n, tambi&eacute;n se hace necesario reclamar &ldquo;rosas&rdquo;, es decir; cultura, belleza y creatividad. La cultura en un pueblo construye identidad propia, enra&iacute;za sentimientos y revitaliza la convivencia comunitaria.
    </p><p class="article-text">
        Grupos de m&uacute;sica, de teatro, de pintura, asociaciones que trabajan por la&nbsp; recuperaci&oacute;n del patrimonio material e inmaterial, clubs de lectura, bandas municipales, radios locales, etc. Los proyectos culturales son puntos de encuentro intergeneracional que crean lazos colectivos y despiertan el orgullo rural.
    </p><p class="article-text">
        Pero para impulsar y mantener estas iniciativas hace falta contar con recursos y apoyo. Los pueblos necesitan inversiones p&uacute;blicas y precisan de espacios dignos (casas de cultura, centros c&iacute;vicos, auditorios) para generar una agenda cultural estable y tambi&eacute;n para que los colectivos locales puedan desarrollar su creatividad. Por ello, el acceso a las manifestaciones culturales debe estar incluido de forma transversal en los planes de actuaci&oacute;n contra la despoblaci&oacute;n rural.
    </p><p class="article-text">
        Como apuntaba el polifac&eacute;tico dise&ntilde;ador William Morris: &ldquo;No quiero arte para unos pocos, de la misma manera que no quiero educaci&oacute;n para unos pocos o libertad para unos pocos&rdquo;. El mundo rural no s&oacute;lo tiene derecho al bienestar material, tambi&eacute;n necesita belleza y cultura. Los corazones pasan hambre, al igual que los cuerpos. &iexcl;Queremos pan, pero tambi&eacute;n queremos rosas!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/pan-rosas-mundo-rural_132_1003364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Feb 2020 18:37:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pan y rosas, también en el mundo rural]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diseño con Objetivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/diseno-objetivos_132_1236937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41bb56bf-02f2-48d4-8342-1f690c2c041c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La consecución de los ODS requiere de líderes con visión amplia y estratégica, además de la colaboración de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil</p></div><p class="article-text">
        Durante la Segunda Guerra Mundial, en diciembre de 1944, el gobierno brit&aacute;nico presidido por Winston Churchill puso en marcha el 'Design Council', un organismo para promover mejoras en el dise&ntilde;o industrial.
    </p><p class="article-text">
        Su objetivo era mejorar el dise&ntilde;o y la innovaci&oacute;n militar en tiempos de guerra, pero el 'Design Council' tambi&eacute;n aspiraba a fomentar la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica a trav&eacute;s del dise&ntilde;o en tiempos de paz, una vez que el conflicto terminara.
    </p><p class="article-text">
        Churchill demostr&oacute; tener visi&oacute;n a largo plazo, poniendo en pr&aacute;ctica en primera persona su c&eacute;lebre aforismo: &ldquo;El pol&iacute;tico se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las pr&oacute;ximas generaciones y no en las pr&oacute;ximas elecciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el periodo m&aacute;s dif&iacute;cil de la historia moderna del Reino Unido, en plena lucha contra el Tercer Reich, Winston Churchill entendi&oacute; que la llave para abrir la puerta al futuro era el dise&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        75 a&ntilde;os despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n del 'Design Council', el dise&ntilde;o ha evolucionado, paralelo a los cambios que ha tenido la sociedad en la que habita. Sin embargo, la esencia permanece; el dise&ntilde;o sigue siendo un agente de cambio social.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a tenemos nuevos retos encima de la mesa, retos muy importantes aunque m&aacute;s pac&iacute;ficos. La ONU, organizaci&oacute;n surgida al t&eacute;rmino de la Segunda Guerra Mundial, ha centrado su atenci&oacute;n en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
    </p><p class="article-text">
        La Agenda 2030, en la que se recogen los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible, esboza una visi&oacute;n de futuro para un mundo mejor y m&aacute;s justo. Ahora lo que toca es movernos hacia &eacute;l, hac&iacute;a ese futuro. El ejercicio de la esperanza no es so&ntilde;ar, es hacer.
    </p><p class="article-text">
        La consecuci&oacute;n de los ODS requiere de l&iacute;deres con visi&oacute;n amplia y estrat&eacute;gica, adem&aacute;s de la colaboraci&oacute;n de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil. Asimismo, el dise&ntilde;o, como agente de cambio social, tambi&eacute;n debe asumir su papel en la implementaci&oacute;n de este reto global.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o no s&oacute;lo apunta a lo est&eacute;tico. El dise&ntilde;o est&aacute; relacionado con la belleza, es cierto, pero es mucho m&aacute;s que eso; el dise&ntilde;o puede transformar, mejorar y resolver. El dise&ntilde;o conecta lo aparentemente desconectado. Lo dijo Roberto Rossellini: &ldquo;El creativo desempe&ntilde;a una funci&oacute;n muy precisa en este mundo: clarificar las cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, para lograr que el dise&ntilde;o sea un robusto agente de cambio y sus beneficios lleguen a la mayor&nbsp;poblaci&oacute;n posible, hace falta impulsar un dise&ntilde;o socialmente &uacute;til, enfocado a generar soluciones en vez de necesidades. Hace falta un dise&ntilde;o para el Bien Com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario pensar el dise&ntilde;o como elemento de transformaci&oacute;n social, m&aacute;s all&aacute; de su funci&oacute;n asociada a la producci&oacute;n de valor econ&oacute;mico. Es decir, el dise&ntilde;o no s&oacute;lo debe aportar un valor competitivo, tambi&eacute;n debe aportar un impacto social positivo.
    </p><p class="article-text">
        Es posible aplicar el dise&ntilde;o a los objetivos de la Agenda 2030. El dise&ntilde;o puede crear nuevas oportunidades de trabajo a trav&eacute;s de la digitalizaci&oacute;n (ODS 8), fijar poblaci&oacute;n rural mediante el emprendimiento (ODS 11), generar estrategias de protecci&oacute;n del medio ambiente (ODS 13), crear productos basados en materiales reutilizados (ODS 12) o concienciar sobre igualdad de g&eacute;nero (ODS 5). Son s&oacute;lo algunos ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        Una perspectiva hol&iacute;stica del dise&ntilde;o puede ser aplicada a cualquier reto o situaci&oacute;n. El dise&ntilde;o encarna valores, ilustra ideas, ofrece respuestas e incita a la acci&oacute;n. Tal y como se&ntilde;ala el eslogan del Design Council: <em>&ldquo;Whatever the question, design has an answer&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        La Agenda 2030 tambi&eacute;n es una llamada a la acci&oacute;n. Y esa acci&oacute;n requiere de grandes dosis de talento y creatividad colectiva. El reto es hermoso y complejo, pero tal y como dijo Churchill: &ldquo;Soy optimista, no parece muy &uacute;til ser otra cosa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/diseno-objetivos_132_1236937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2019 17:12:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diseño con Objetivos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El placer de estar juntos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/placer-juntos_132_1315136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9571b76e-91ec-46f9-9a37-6c74e8e725aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comunidad se convierte en una barricada hecha de afectos y cuidados que nos protege de la intemperie</p></div><p class="article-text">
        Los suecos est&aacute;n m&aacute;s solos que la una. Este es mi escueto resumen del documental titulado 'La teor&iacute;a sueca del amor' que trata sobre el origen de la soledad en esta sociedad n&oacute;rdica y que se puede ver en YouTube y Filmin. M&aacute;s all&aacute; de los id&iacute;licos clich&eacute;s sobre los pa&iacute;ses escandinavos, el documental muestra una sociedad solitaria en la que las personas no se relacionan entre ellas y los cad&aacute;veres de los ancianos permanecen meses o a&ntilde;os en sus casas sin que nadie los reclame.
    </p><p class="article-text">
        El origen de este problema, seg&uacute;n el documental, est&aacute; causado por el plan impulsado por el Gobierno sueco en la d&eacute;cada de los setenta sumado a los valores fuertemente individualistas de su sociedad. El Gobierno quer&iacute;a que los lazos afectivos entre las personas fueran libres y voluntariamente elegidos. Para ello potenci&oacute; la independencia personal de cada individuo mediante un Estado que prove&iacute;a las bases econ&oacute;micas y materiales a todos sus conciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a es perfecta, nada que objetar, pero la praxis deriv&oacute; en otra cosa. El sue&ntilde;o n&oacute;rdico del individualismo produjo monstruos. Los suecos optaron por romper los v&iacute;nculos de interdependencia y liberarse de toda amarra humana para gozar de una &ldquo;libertad&rdquo; plena. Creyeron que ya no era necesario ni familia, ni pareja, ni&nbsp; amigos para sobrevivir. El lazo social se diluy&oacute;, dando lugar a una fr&aacute;gil coexistencia de individuos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero una sociedad basada en individualidades puras, separadas de toda pulsi&oacute;n comunitaria, no tiene futuro. Lo expres&oacute; acertadamente Jos&eacute; Agust&iacute;n Goytisolo en su poema <em>Palabras para Julia</em>: &ldquo;Un hombre solo, una mujer as&iacute;, tomados de uno en uno, son como polvo, no son nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede pasar algo parecido en nuestro pa&iacute;s? Parece ser que el individualismo y el aislamiento social son una epidemia global y no estamos vacunados ante estas plagas. Hay indicios preocupantes de soledad en las grandes ciudades y los ayuntamientos de Madrid, Barcelona o Zaragoza ya han iniciado proyectos de prevenci&oacute;n de la soledad no deseada. No obstante, este problema afecta m&aacute;s a los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos y anglosajones.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n escribe Amador Fern&aacute;ndez-Sabater en su recomendable texto &ldquo;La revancha de los valores del sur&rdquo;, el individualismo ha sido predominantemente una cultura del norte frente a una socializad del sur. En los pa&iacute;ses del sur de Europa (los llamados PIGS: Portugal, Italia, Grecia y Espa&ntilde;a) la vida se da en continuidad con otros, enredada con otros. No solamente por necesidad, sino tambi&eacute;n por el placer de compartir, por el placer de estar juntos.
    </p><p class="article-text">
        En Navarra tenemos tambi&eacute;n algunos datos sobre esta materia, y son positivos. Seg&uacute;n un estudio realizado por la Asociaci&oacute;n CoCiudadana, y titulado &ldquo;La construcci&oacute;n social de la felicidad&rdquo;, Navarra presenta los niveles m&aacute;s altos de felicidad de toda Espa&ntilde;a, debido, entre otras causas, a su fuerte comunitarismo social. La sociedad navarra da mucho valor a las relaciones sociales, familiares y de amistad, y por eso estamos m&aacute;s prevenidos que otras comunidades frente a la disgregaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, seg&uacute;n nos cuentan los estudios publicados, la mejor receta contra el aislamiento y la fragmentaci&oacute;n de la sociedad es hablar en primera persona del plural: cuidar el tejido social y familiar, practicar el apoyo mutuo, participar del lazo vecinal, sindical o asociativo; a fin de cuentas, hacer comunidad. La comunidad se convierte en una barricada hecha de afectos y cuidados que nos protege de la intemperie. Un refugio, no para ocultarse del mundo, sino para desafiarlo.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, a mi juicio, no creo que haya que elegir entre tener una red de protecci&oacute;n p&uacute;blica o tener unas relaciones sociales enraizadas, como intenta sugerir el documental anteriormente citado. Es importante contar con un Estado de Bienestar fuerte, promover la emancipaci&oacute;n personal, garantizar escuelas infantiles y tener una Ley de Dependencia con los recursos necesarios, pero siempre sin perder de vista el sentido del pr&oacute;jimo y la calidez de los v&iacute;nculos sociales. Ya lo dijo Terencio: &ldquo;Nada de lo humano nos es ajeno&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/placer-juntos_132_1315136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Oct 2019 14:57:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El placer de estar juntos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambiar el corazón y el alma con la Economía Social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/cambiar-corazon-alma-economia-social_132_1353192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8515d486-4e44-439c-a4a2-66c97e9f2977_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las empresas de la Economía Social son transformadoras porque tienen un pie en lo existente y otro pie en la posibilidad de transformar lo existente</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La econom&iacute;a es el m&eacute;todo, pero el objetivo es cambiar el coraz&oacute;n y el alma&rdquo;, aseguraba Margaret Thatcher cuando explicaba las transformaciones neoliberales que Reino Unido acometi&oacute; bajo su mandato. La Primera Ministra sab&iacute;a que su acci&oacute;n pol&iacute;tica no trataba &uacute;nicamente de privatizar empresas p&uacute;blicas o precarizar el empleo, sino que ten&iacute;a como fin cambiar el pensamiento y los lazos comunitarios. Era una batalla cultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De las inteligentes palabras de Thatcher podemos deducir la importancia que posee la econom&iacute;a en su dimensi&oacute;n socio-pol&iacute;tica. La econom&iacute;a cambia nuestros marcos mentales, el modo como organizamos nuestra vida colectiva y nuestras relaciones con los otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, si queremos crear un modelo de sociedad m&aacute;s inclusivo, humanista y sostenible debemos pensar otras formas de actuar en la econom&iacute;a. Ya no basta con ser exitosos &uacute;nicamente en lo financiero, hay que equilibrar prop&oacute;sito y beneficio. Necesitamos un modelo productivo orientado al Bien Com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y es aqu&iacute; donde las organizaciones de la Econom&iacute;a Social (ES) y la Econom&iacute;a Social y Solidaria (ESS) surgen como alternativas al desorden y al &ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo;. Estas empresas apuestan por un modelo basado en la sostenibilidad social y medioambiental, a trav&eacute;s de una gesti&oacute;n interna democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas de la Econom&iacute;a Social promueven un crecimiento econ&oacute;mico innovador e inteligente. Adem&aacute;s, ante un inminente enfriamiento de la econom&iacute;a europea, estas empresas tienen mayor capacidad de adaptaci&oacute;n y supervivencia. Son menos vulnerables y m&aacute;s resilientes en los momentos de dificultad. Tienen arraigo en el territorio y no deslocalizan sus procesos.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas de la Econom&iacute;a Social son transformadoras porque tienen un pie en lo existente y otro pie en la posibilidad de transformar lo existente. La Econom&iacute;a Social se mancha de realidad todos los d&iacute;as, pero nunca olvida su prop&oacute;sito y sus valores. Por eso, esto no va de simp&aacute;ticas utop&iacute;as, para levantar la persiana cada ma&ntilde;ana la empresa tiene que ser viable, competitiva y estar bien gestionada.
    </p><p class="article-text">
        En Navarra, las diferentes familias de la Econom&iacute;a Social nos agrupamos en torno a la Confederaci&oacute;n Empresarial de Econom&iacute;a Social (CEPES). Las buenas cifras demuestran que Navarra tiene la oportunidad de liderar este cambio imparable: en el pasado ejercicio, uno de cada cuatro empleos que se gener&oacute; en la Comunidad Foral se produjo en una empresa de Econom&iacute;a Social, y una de cada siete empresas creadas eligieron este modelo econ&oacute;mico enfocado al Bien Com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La fortaleza de la Econom&iacute;a Social es una gran noticia para Navarra. Estas empresas est&aacute;n acelerando el cambio cultural. Va tomando forma una narrativa de compromiso &eacute;tico para construir relaciones de producci&oacute;n, consumo y financiaci&oacute;n basadas en la justicia, la ecolog&iacute;a y la cooperaci&oacute;n. Esta forma de ver la econom&iacute;a est&aacute; calando poco a poco en la sociedad navarra como si de sirimiri se tratase.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, es importante aprender del adversario para reescribir las reglas del juego. Dar la batalla cultural para luchar contra la disgregaci&oacute;n y reconectar la econom&iacute;a con las otras esferas de la vida, darle la vuelta a esas palabras de la &ldquo;Dama de Hierro&rdquo; y utilizar la Econom&iacute;a Social para cambiar el coraz&oacute;n y el alma de nuestra vida cotidiana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/cambiar-corazon-alma-economia-social_132_1353192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Sep 2019 16:57:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cambiar el corazón y el alma con la Economía Social]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Navarra y su Zeitgeist]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/navarra-zeitgeist_132_1400724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eeaacdf-2c95-4ecb-89fb-c50c6f62205e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo Gobierno se sabe en minoría, pero puede conectar con la mayoría social si capta el Zeitgeist foral, si sintoniza con las principales tendencias que caracterizan a nuestra sociedad</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Eso que llamas el esp&iacute;ritu de otros tiempos no es m&aacute;s que el esp&iacute;ritu de aquellas personas en las que los tiempos se reflejan&rdquo; Fausto - Goethe</em>
    </p><p class="article-text">
        Zeitgeist es una expresi&oacute;n alemana que significa 'el esp&iacute;ritu del tiempo', ideas que tienen fuerza en un tiempo determinado, pensamientos que influyen en la mayor&iacute;a de la sociedad. El esp&iacute;ritu del tiempo refleja lo que como sociedad sentimos y pensamos, lo que nos preocupa y nos interesa.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as atr&aacute;s se ha formado en Navarra un Gobierno salido de la legitimidad de las urnas. Un Gobierno plural que aspira a ser fiel reflejo de la sociedad navarra. El nuevo Gobierno se sabe en minor&iacute;a, pero puede conectar con la mayor&iacute;a social si capta el Zeitgeist foral, si sintoniza con las principales tendencias que caracterizan a nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El Zeitgeist env&iacute;a pistas y se&ntilde;ala posibilidades. Varios son los valores que parecen percibirse, varios los mimbres que se intuyen, varios los consensos que parecen olfatearse en el sentir social de la calle.
    </p><p class="article-text">
        Un valor hecho consenso es la &eacute;tica de los cuidados. Entender la vida y la pol&iacute;tica como una estructura de cooperaci&oacute;n constante. Visibilizar lo invisible. Reconocer los afectos, el apoyo mutuo y el abrazo fraterno. Lo dijo la presidenta Chivite en el discurso de toma de posesi&oacute;n de su Gobierno: &ldquo;La responsabilidad que afrontamos supone mucho tiempo que restamos a nuestras parejas, nuestros hijos, nuestras madres y padres, nuestras abuelos y nuestros amigos. Ellos son parte importante de este proyecto tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra idea-fuerza es la centralidad. La centralidad no es el centro demosc&oacute;pico, sino el espacio donde tiene lugar el pensamiento protagonista de la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La centralidad suele ir unida a la moderaci&oacute;n, al &ldquo;elogio de la templanza&rdquo; en palabras de Norberto Bobbio. La mesura y la cultura del respeto son cl&aacute;sicas demandas ciudadanas hacia la clase pol&iacute;tica. La transversalidad es otro activo pol&iacute;tico anhelado por una amplia mayor&iacute;a de la sociedad navarra. Es decir, tener la capacidad para llegar a acuerdos con otros que no piensan como nosotros. Superar los bloques sociales, generar empat&iacute;a, tejer complicidades y buscar itinerarios de convivencia. Recordando a Mario Gabiria: &ldquo;Juntos, revueltos, libres e iguales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y finalmente, el pragmatismo. Las convicciones hay que mezclarlas con pragmatismo para hacerlas prevalecer. Hacer pol&iacute;tica es mancharse de realidad y de paisaje, es enfrentarse a dilemas y contradicciones, es el manejo honesto del arte de lo posible. Lo otro es pureza moral que s&oacute;lo se puede permitir una minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Estos rasgos son algunos de los valores que ya est&aacute;n imbricados en nuestra sociedad. Anhelos y demandas transformadas en sentido com&uacute;n compartido. Es nuestro particular Zeitgeist. Es la materia prima que define el esp&iacute;ritu del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Y ese nuevo tiempo ya se abre camino. El reci&eacute;n estrenado Gobierno de Navarra puede ser una experiencia hermosa con un enorme recorrido, pero es necesario tener conciencia de su fragilidad. Por eso, cuidarlo y fortalecerlo hacia el futuro es responsabilidad de esa mayor&iacute;a social que apuesta por el progreso, la fraternidad y la convivencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/navarra-zeitgeist_132_1400724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Aug 2019 15:09:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Navarra y su Zeitgeist]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fiestas de los pueblos, entre el cambio y la permanencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/fiestas-pueblos-cambio-permanencia_132_1429212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b752f4ed-4af4-4deb-8077-9c0486f3a801_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todavía no nos hemos recuperado de la resaca sanferminera y muchas localidades del territorio rural de Navarra ya se visten de blanco y rojo</p></div><p class="article-text">
        Se han producido muchos cambios en nuestra sociedad en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, pero el fen&oacute;meno festivo sigue siendo el magma de la vida social. Eso no quiere decir que las fiestas permanezcan inmutables; cambio y permanencia son dos conceptos que se entrecruzan en las fiestas patronales de nuestros pueblos. 
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos la idiosincrasia de nuestras fiestas podemos observar paradojas y ambig&uuml;edades que saltan a la vista: 
    </p><p class="article-text">
        Las fiestas son la continuaci&oacute;n de la tradici&oacute;n, y la tradici&oacute;n consiste en sedimentar la seguridad y la permanencia, en crear una zona de confort grupal. Sin embargo, nuestro tiempo presente plantea precisamente los retos de la incertidumbre, de lo temporal y de un inestable porvenir. 
    </p><p class="article-text">
        Las fiestas tienen un origen agrario y est&aacute;n relacionadas con los ciclos del campo, adem&aacute;s la mayor&iacute;a de ellas tienen un componente religioso. Sin embargo, vivimos en una econom&iacute;a digital e industrial y en una sociedad secularizada. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo festivo es el momento de la exaltaci&oacute;n de la identidad colectiva. En cambio, en la sociedad actual, las pertenencias comunes est&aacute;n cada vez m&aacute;s fragmentadas, cada vez hablamos menos en plural y el individualismo identitario cobra protagonismo respecto al tejido social comunitario. 
    </p><p class="article-text">
        Las fiestas tambi&eacute;n son la ocasi&oacute;n id&oacute;nea de mostrar el &iacute;mpetu propio y end&oacute;geno, de acentuar la frontera entre el &ldquo;nosotros&rdquo; y el &ldquo;ellos&rdquo;. Pero nuestros pueblos son cada vez m&aacute;s heterog&eacute;neos, complejos y mestizos. Las fronteras sociales se diluyen. El reguet&oacute;n se mezcla con la jota, el ajoarriero con el cusc&uacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la dicotom&iacute;a cambio-permanencia siempre en tensi&oacute;n y con contradicciones en disputa. La persistencia de la tradici&oacute;n se conjuga con la adaptaci&oacute;n a las nuevas realidades sociales y culturales. 
    </p><p class="article-text">
        Pero si continuamos analizando la esencia festiva de nuestros pueblos tambi&eacute;n observamos que dentro de la fiesta hay muchas fiestas. Vamos a adentrarnos brevemente en ellas: 
    </p><p class="article-text">
        La fiesta cat&aacute;rtica. Los cohetes y el repique de campanas son signos que anuncian la alteraci&oacute;n del tiempo normal. La fiesta es disruptiva, es la negaci&oacute;n de lo cotidiano, es salirse del gui&oacute;n. &ldquo;Por una noche se olvid&oacute; que cada uno es cada cual&rdquo;, dice Serrat en su canci&oacute;n tambi&eacute;n titulada Fiesta. 
    </p><p class="article-text">
        La fiesta inici&aacute;tica. La fiesta es un rito de paso. Los adolescentes demuestran que est&aacute;n entrando a la vida adulta a trav&eacute;s de diferentes pruebas: salir a las vaquillas, beber, ligar, hacer gaupasa... Son instantes embriagadores de libertad y emancipaci&oacute;n que rompen con las sujeciones de la ni&ntilde;ez. 
    </p><p class="article-text">
        La fiesta comunitaria. La fiesta tiene una dimensi&oacute;n corp&oacute;rea y cercana, se da con otros: con la cuadrilla, con los vecinos, con la familia. Asimismo, la fiesta se vive en el espacio p&uacute;blico de forma intergeneracional: la calle y la plaza son los lugares compartidos donde el pueblo se encuentra y reconoce a s&iacute; mismo. Juntos, mezclados y revueltos. 
    </p><p class="article-text">
        La fiesta dionis&iacute;aca. Dionisio es el dios del placer, del morapio y del exceso. Las comidas, cenas y poteos populares son abundantes: la gastronom&iacute;a como transmisora de lazos de fraternidad y encuentro. Pero Dionisio tambi&eacute;n es como el dios-toro: representa la furia, la fuerza y el riesgo. La tradici&oacute;n taurina est&aacute; muy unida al mundo rural del sur de Navarra. 
    </p><p class="article-text">
        La fiesta reivindicativa. Dicen que el atuendo blanquirrojo tiene un efecto uniformador, pero si miramos con detenimiento veremos mensajes plurales que reclaman nuestra atenci&oacute;n en pa&ntilde;uelos y camisetas: reivindicaciones como la mano roja, s&iacute;mbolo de repulsa a la violencia machista, o la campa&ntilde;a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3gRZRtMZFWY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#metachodemacho</a> que apuesta por las masculinidades abiertas, diversas y conscientes. 
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, la fiesta es una &ldquo;matrioska&rdquo; con m&uacute;ltiples fiestas en su interior. La fiesta tambi&eacute;n es un fen&oacute;meno social contradictorio y ambivalente. Se haya siempre en un tira y afloja, en un flujo y reflujo: unos se aferran al pasado, otros quieren cambiar cosas. Tal vez la clave de su exito sea el equilibrio entre cambio-permanencia y tradici&oacute;n-modernidad. En cualquier caso, la fiesta construye arraigo y construye futuro. Un pueblo festivo es un pueblo vivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/fiestas-pueblos-cambio-permanencia_132_1429212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2019 15:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fiestas de los pueblos, entre el cambio y la permanencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuanto más ruido, menos ideas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ruido-ideas_132_1452019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca6779d5-8f7d-4961-9699-da6ecca0ca0f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una democracia de calidad exige tener políticos creativos y que dispongan de tiempo suficiente para dedicarlo a la reflexión</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Dime a que le prestas atenci&oacute;n y te dir&eacute; qui&eacute;n eres&rdquo; Jos&eacute; Ortega y Gasset </em>
    </p><p class="article-text">
        Desde 2014 los trenes del AVE cuentan con vagones en silencio. En ellos todos los dispositivos electr&oacute;nicos deben estar silenciados y &ldquo;debe respetarse el silencio por lo que se hablar&aacute; en un tono bajo&rdquo;, seg&uacute;n explica Renfe en su web. La gran acogida de esta iniciativa y las buenas cifras obtenidas en estos cinco a&ntilde;os han impulsado la ampliaci&oacute;n del servicio a nuevas l&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito del vag&oacute;n en silencio del AVE es una met&aacute;fora de nuestra sociedad. Una sociedad caracterizada por el ruido y que parece necesitar, cada vez m&aacute;s, un espacio para el silencio. As&iacute; lo dice el acertado eslogan que acompa&ntilde;a al vag&oacute;n: &ldquo;Cuando escuchas el silencio, las ideas suenan&rdquo;. El silencio se ha convertido en un bien preciado porque es una de las cosas que nos permite pensar.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos espacios y momentos de silencio en todas las esferas de nuestra vida. Eso s&iacute;, no debemos confundir silencio con aislamiento o incomunicaci&oacute;n. No estamos solos, somos comunidad, necesitamos el contacto personal, hablar y estar juntos. Pero para pensar de forma cr&iacute;tica e imaginativa tambi&eacute;n necesitamos introspecci&oacute;n; la creatividad consiste en conectar, pero tambi&eacute;n tiene algo de desconexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica necesita espacios para el silencio, el pensamiento y la generaci&oacute;n de ideas. El Buen Gobierno requiere deliberaci&oacute;n y debate sosegado. Una democracia de calidad exige tener pol&iacute;ticos creativos y que dispongan de tiempo suficiente para dedicarlo a la reflexi&oacute;n. Innovar es pensar que algo puede ser de otro modo y preguntarse por la soluci&oacute;n, por eso es tan importante conjugar la pol&iacute;tica transformadora con una actitud innovadora.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la pol&iacute;tica tampoco escapa al ruido, a la cacofon&iacute;a, al griter&iacute;o. El ruido no s&oacute;lo impide escuchar los matices, sino que quiebra la calma y la concentraci&oacute;n que necesita la pol&iacute;tica. El ruido a veces se disfraza de informaci&oacute;n. Vivimos saturados de datos y noticias, pero no somos capaces de conectarlos entre s&iacute; y dotarlos de un sentido coherente, por lo que la informaci&oacute;n desordenada se convierte en distracci&oacute;n o en pura infoxicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El intenso ciclo electoral que hemos vivido en los &uacute;ltimos meses ha concluido. Sin embargo, en Navarra, seguimos con el ruido medi&aacute;tico propio de una campa&ntilde;a electoral perpetua; la posibilidad de conformar un gobierno de progreso ha desatado el ruido atronador de los sectores involucionistas. Es muy sana y necesaria la cr&iacute;tica, pero es da&ntilde;ina si supera el umbral m&aacute;ximo de decibelios. El ruido lo invade todo, lo anula todo.
    </p><p class="article-text">
        Cuanto m&aacute;s ruido, menos ideas. El ruido es uno de los principales enemigos del pensamiento, y se atisban d&iacute;as de mucha contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica en la pol&iacute;tica navarra: ruido de titulares airados, frases altisonantes y palabras gruesas. As&iacute; pues, ante un entorno que ruge, subir al vag&oacute;n del silencio es una buena opci&oacute;n para pensar, tomar decisiones y elegir nuestro destino como comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ruido-ideas_132_1452019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jul 2019 17:57:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuanto más ruido, menos ideas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las buenas ideas son siempre provisionales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/buenas-ideas-siempre-provisionales_132_1501255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f7409e9-a3eb-4c9e-8f38-8df3ea01a6a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aferrarse a liturgias y etiquetas como si fueran trascendentales es baldío. Ser fiel a unos significantes como si fuesen verdades atemporales es ineficaz</p></div><p class="article-text">
        En su libro <em>&iquest;Qu&eacute; ven los astronautas cuando cierran los ojos?</em>, el divulgador cient&iacute;fico Antonio Mart&iacute;nez Ron cuenta una historia muy curiosa.
    </p><p class="article-text">
        A principios de los a&ntilde;os 90, el gobierno de los Estados Unidos seleccion&oacute; a un grupo de expertos para dise&ntilde;ar un sistema capaz de transmitir la idea de peligro, de forma universal, durante un periodo de al menos 10.000 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La idea era alertar a los habitantes del futuro de la ubicaci&oacute;n de un peligroso cementerio nuclear. Y hab&iacute;a que ponerse en lo peor, pod&iacute;a ser un futuro en el que ninguna de las lenguas actuales siguiera viva y en el que todo nuestro sistema cultural hubiera cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Discutieron sobre los s&iacute;mbolos, sobre la universalidad de la figura humana, sobre los idiomas en que deb&iacute;a escribirse el mensaje y hasta del sentido en el que deb&iacute;an leerse los pictogramas.
    </p><p class="article-text">
        No llegaron a ning&uacute;n consenso rese&ntilde;able, ya que comprobaron que no existen s&iacute;mbolos y palabras universales de forma innata en la mente humana. Los s&iacute;mbolos son provisionales, cambian de significado con el paso de los a&ntilde;os o seg&uacute;n las culturas y las relaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica pasa lo mismo. Hay s&iacute;mbolos, palabras y relatos que no han tenido siempre el mismo significado y sus connotaciones han evolucionado con el paso del tiempo. Tambi&eacute;n hay s&iacute;mbolos que se han ido desvaneciendo hasta que son recuperados con otro significado diferente.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el color rojo representa en Europa a los partidos socialistas y de izquierda pero en Estados Unidos este color est&aacute; asociado al Partido Republicano de Donald Trump. Los conceptos ideol&oacute;gicos tambi&eacute;n cambian: en Estados Unidos la palabra <em>liberal</em> significa lo contrario a <em>conservador</em>; equivale a <em>progresista</em>. Lo dicho, el contexto determina el significado.
    </p><p class="article-text">
        De igual forma los s&iacute;mbolos se modifican con el tiempo. El <em>Ampelmann</em> (el hombre del sem&aacute;foro), era la figura que aparec&iacute;a en las luces de los sem&aacute;foros del Berl&iacute;n Oriental de la extinta Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana. Sin embargo, hoy en d&iacute;a y gracias a su gran popularidad, este icono se ha convertido en una Marca Ciudad que genera millones de euros anuales mediante la venta de souvenirs y <em>merchandising</em>.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo reciente. La canci&oacute;n <em>Bella Ciao</em>, relacionada con la resistencia antifascista durante la Segunda Guerra Mundial disfruta de una nueva vida gracias a la serie <em>La Casa de Papel</em>. Antes era una canci&oacute;n de partisanos, ahora de millennials. Y esto me parece maravilloso, cada generaci&oacute;n tiene la oportunidad de reinventar los signos y s&iacute;mbolos a su imagen y semejanza.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, aferrarse a liturgias y etiquetas como si fueran trascendentales, es bald&iacute;o. Ser fiel a unos significantes como si fuesen verdades atemporales es ineficaz. Necesitamos simbolog&iacute;as para representar conceptos, pero nadie posee su propiedad, &uacute;nicamente compartimos el usufructo temporal.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, es preciso un nuevo paradigma de la acci&oacute;n pol&iacute;tica, menos esencialista y estereotipada y m&aacute;s adaptada a estos <em>tiempos&nbsp;l&iacute;quidos</em>&nbsp;de la Sociedad Red. La forma moldea el contenido, as&iacute; pues, empecemos por moldear marcos y narrativas con una actitud her&eacute;tica y creativa.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un caleidoscopio cambiante. Los relatos est&aacute;n en perpetua reescritura y los significados nunca se cierran, son inc&oacute;gnitas que tenemos que resolver una y otra vez. No tengamos miedo a la regeneraci&oacute;n est&eacute;tica de la pol&iacute;tica. Ya lo dijo Manuel V&aacute;zquez-Montalb&aacute;n: las buenas ideas son siempre provisionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/buenas-ideas-siempre-provisionales_132_1501255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jun 2019 19:14:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las buenas ideas son siempre provisionales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bohemia, precariedad y pasión creativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/bohemia-precariedad-pasion-creativa_132_1587213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be4fcc21-ac01-4793-85a4-9e04bca6a7c4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;El entusiasmo&#039;, de Remedios Zafra."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nada romántico hay en la precariedad, nada idílico hay en la incertidumbre y nada mejor que una cierta estabilidad para poder crear, ser libre y encontrar la inspiración</p></div><p class="article-text">
        Los mitos de la bohemia parisina de mediados del siglo XIX son realmente evocadores: el pintor que vive en una buhardilla en Montmartre, el poeta que escribe ciego de absenta tras el humo del tabaco o el <em>fl&acirc;neur</em> que pasea por el Barrio Latino entre niebla y adoquines brillantes de lluvia.
    </p><p class="article-text">
        La bohemia era un submundo en donde el artista valoraba su libertad creativa m&aacute;s que ninguna otra cosa. Una forma de vida alejada de los convencionalismos sociales, en donde lo importante eran las musas y no la cartera. Un ambiente de entusiasmo y excitaci&oacute;n. O eso nos cuentan.
    </p><p class="article-text">
        Hay multitud de libros, canciones y pel&iacute;culas sobre este periodo que casi ayudan a creernos lo alucinante que fue esa &eacute;poca. Pero si indagamos un poco vemos c&oacute;mo, frente a este relato dulcificado, la vida bohemia ten&iacute;a una cara oscura de la que se habla menos: hambre, pobreza, frustraci&oacute;n, indigencia y aislamiento social.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, la bohemia se fue expandiendo y lleg&oacute; a la capital de Espa&ntilde;a a finales del siglo XIX. Algunos artistas bohemios consiguieron fama y reconocimiento, como Valle-Incl&aacute;n o Rub&eacute;n Dar&iacute;o, pero la mayor&iacute;a no levantaron cabeza, fueron almas desdichadas y marginales.
    </p><p class="article-text">
        Ricardo Baroja, hermano de P&iacute;o Baroja, escribe sobre ellos: &ldquo;Viv&iacute;an como pod&iacute;an, a salto de mata. Escrib&iacute;an en peri&oacute;dicos que, o no pagaban o lo hac&iacute;an muy mal; pintaban cuadros que no vend&iacute;an; publicaban versos que no quer&iacute;a nadie. Muchos de aquellos compa&ntilde;eros pod&iacute;an pasar dos o tres d&iacute;as sin otro alimento que el caf&eacute; con leche&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado el tiempo y muchas cosas han cambiado en el campo art&iacute;stico. La ley antitabaco proh&iacute;be las tertulias en caf&eacute;s repletos de humo y ahora la conversaci&oacute;n se da en LinkedIn o en entornos <em>coworking</em>. Sin embargo, hay un hilo que conecta la vida bohemia del siglo XIX con la vida creativa del siglo XXI: el trabajo cultural e intelectual sigue encadenado a una precariedad sostenida por la hipermotivaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De aquellos barros, estos lodos. El mito del artista bohemio y so&ntilde;ador &uacute;nicamente alimentado por el aire que respira llega hasta nuestros d&iacute;as. Por eso se acepta socialmente que la precariedad y la autoexplotaci&oacute;n vayan unidas a la pulsi&oacute;n creadora. Hemos normalizado que escritores, m&uacute;sicos, pintores, fot&oacute;grafos o actores vivan en la inestabilidad sist&eacute;mica. Es algo tan habitual que tiende a pasar desapercibido. &ldquo;Qu&eacute; afortunado eres por dedicarte a lo que te gusta&rdquo;, dicen.
    </p><p class="article-text">
        De esto habla el libro <em>El entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital</em>, de Remedios Zafra. La autora muestra c&oacute;mo la pasi&oacute;n y el aspecto vocacional de muchas actividades creativas acaba provocando que los artistas acepten condiciones laborales p&eacute;simas y trayectorias vitales cargadas de incertidumbre. Seg&uacute;n Zafra, &ldquo;el gusto por hacer ya compensa el trabajo, reforzando la idea de que el pago a lo creativo va impl&iacute;cito en su mero ejercicio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad tiene una imagen idealizada del precariado cultural como antes la tuvo de la vida bohemia: el halo aventurero del m&uacute;sico que intenta encadenar bolos, el car&aacute;cter ind&oacute;mito del actor que vive en el alambre, la apariencia melanc&oacute;lica del escritor que sobrevive poniendo copas. Lo canta Sabina: &ldquo;el lanzador de cuchillos por llevarse algo al bolsillo trabaja de afilador&rdquo;. Se nos muestra la faceta m&aacute;s est&eacute;tica y rom&aacute;ntica de estas biograf&iacute;as, pero se ocultan todos los problemas y amargos aprietos asociados a este modo de vida.
    </p><p class="article-text">
        Remedios Zafra expone en su libro que &ldquo;lo que moviliza a un entusiasta es dedicarse a su pasi&oacute;n, transformar su vulnerabilidad econ&oacute;mica en libertad&rdquo;. Exacto. Por eso para que las cosas cambien debemos romper con la imagen bohemia o exc&eacute;ntrica del trabajo creativo que todav&iacute;a perdura en el imaginario social y pensar la actividad art&iacute;stica como un negocio que exige rentabilidad. Nada rom&aacute;ntico hay en la precariedad, nada id&iacute;lico hay en la incertidumbre y nada mejor que una cierta estabilidad para poder crear, ser libre y encontrar la inspiraci&oacute;n. Ya lo dijo Oscar Wilde: &ldquo;En los almuerzos de banqueros se habla de arte; en los de artistas, de dinero&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/bohemia-precariedad-pasion-creativa_132_1587213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Apr 2019 19:10:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bohemia, precariedad y pasión creativa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La patria y el diseño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/patria-diseno_132_1615507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0344aca0-894d-464e-991f-0c827f9ecf76_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pablo Casado posa con la bandera de España sobre el capó de un coche."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Vivir es ir doblando las banderas”, Luis García Montero</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La patria es un invento&rdquo; dec&iacute;a Federico Luppi en la pel&iacute;cula <em>Mart&iacute;n Hache</em>. Y, en cierta manera, es as&iacute;. El concepto de patria o naci&oacute;n es una construcci&oacute;n artificial bastante moderna que la humanidad ha inventado al dividir territorial o administrativamente el mapa.
    </p><p class="article-text">
        La bandera es el s&iacute;mbolo iconogr&aacute;fico m&aacute;s visible de la patria. Bajo los colores de una bandera se agrupa el sentimiento de pertenencia a una comunidad. No obstante, la bandera tambi&eacute;n es un invento. Una invenci&oacute;n gr&aacute;fica nacida, en muchas ocasiones, de decisiones circunstanciales y fortuitas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el origen de la bandera de Espa&ntilde;a se debe a una raz&oacute;n muy pragm&aacute;tica. En 1785, Carlos III convoc&oacute; un concurso de dise&ntilde;o para cambiar la bandera de color blanco (propia de los Borbones) por otra m&aacute;s vistosa en alta mar. Se seleccion&oacute; la roja y amarilla porque los colores eran f&aacute;cilmente distinguibles por los barcos a bastante distancia. Su elecci&oacute;n crom&aacute;tica no obedece a una narrativa &eacute;pica sino a la teor&iacute;a del color.
    </p><p class="article-text">
        La composici&oacute;n de la bandera del Pa&iacute;s Vasco tambi&eacute;n es bastante casual. En el Caf&eacute; Iru&ntilde;a de la capital navarra se sent&oacute; Sabino Arana a dise&ntilde;ar la ikurri&ntilde;a en 1894. Se puso creativo y combin&oacute; los colores del antiguo escudo de Bizkaia con la estructura bicrucifera de la bandera del Reino Unido, conocida como &ldquo;Union Jack&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; se inspir&oacute; en esta ense&ntilde;a? Por aquel entonces era la bandera de moda debido al intenso tr&aacute;fico comercial de Altos Hornos con su principal destino, Inglaterra.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os m&aacute;s tarde, con la formaci&oacute;n del Estado de las Autonom&iacute;as tras la promulgaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola en 1978, tambi&eacute;n hubo que crear r&aacute;pidamente nuevas banderas para incluirlas en el pack estatutario junto al himno, el escudo y la fiesta oficial.
    </p><p class="article-text">
        El origen de la bandera de La Rioja tiene un car&aacute;cter bastante popular. Diversos colectivos riojanos sacaron a la calle un modelo de cuatro colores y la ondearon en los momentos de reivindicaci&oacute;n pro-autonomista. Era la &ldquo;Roblanvera&rdquo;, acr&oacute;nimo de sus franjas roja, blanca, verde y amarilla. Como curiosidad cabe se&ntilde;alar que, en un inicio, la primera franja de la bandera era de color morado (representando m&aacute;s fielmente al color del vino) y no rojo, como es actualmente, pero se cambi&oacute; por falta de g&eacute;nero de ese tono.
    </p><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid tambi&eacute;n tuvo que crear su bandera a la carrera. De ello se encarg&oacute; el dise&ntilde;ador gr&aacute;fico Jos&eacute; Mar&iacute;a Cruz Novillo. Plante&oacute; una bandera con siete estrellas pentagonales alineadas en dos hileras, cada cuerpo celeste representa a una de las estrellas de la Osa Mayor, que se puede observar desde la Sierra de Guadarrama. Se cuenta como an&eacute;cdota que cuando se present&oacute; en p&uacute;blico algunas personas vieron peligrosas influencias mao&iacute;stas en las estrellas de cinco puntas, no obstante, con el tiempo, la bandera fue aceptada con normalidad por toda la poblaci&oacute;n madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la bandera madrile&ntilde;a, Jos&eacute; Mar&iacute;a Cruz Novillo es el autor de la mayor parte de la imagen corporativa de la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea: los logotipos de la Polic&iacute;a Nacional, PSOE, Correos, Renfe, Endesa, Repsol, Mapfre, Antena 3 e incluso los billetes de pesetas del Banco de Espa&ntilde;a que se usaron durante la Transici&oacute;n tienen su sello. Cruz Novillo es el dise&ntilde;ador gr&aacute;fico de nuestra cotidianidad.
    </p><p class="article-text">
        De Cruz Novillo me he acordado estos d&iacute;as leyendo un pasaje del libro <em>Lugares fuera de sitio</em> del recomendable escritor Sergio del Molino: <em>&ldquo;Un pa&iacute;s no es m&aacute;s que una cuesti&oacute;n de dise&ntilde;o. No es una lengua, ni un car&aacute;cter, ni una organizaci&oacute;n social, ni una ley, ni una cultura. Ni siquiera es un territorio. Un pa&iacute;s son sus buzones, sus papeleras, sus tipograf&iacute;as de carteles, sus se&ntilde;ales de tr&aacute;fico y su forma de pintar las calles&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Me gusta ese patriotismo tan est&eacute;tico y her&eacute;tico que invoca Sergio del Molino. A fin de cuentas, el espacio p&uacute;blico y las banderas son construcciones artificiales derivadas de an&eacute;cdotas imprevisibles, invenciones creativas o decisiones fortuitas. Aunque el espacio publico tiene una ventaja: es algo din&aacute;mico, transformado continuamente por sus mismos habitantes.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;bandera&rdquo; hunde sus ra&iacute;ces etimol&oacute;gicas en el t&eacute;rmino &ldquo;bando&rdquo;. En el espacio p&uacute;blico no hay bandos, la calle es de todos y no es de nadie, es el escenario com&uacute;n donde nos encontramos como ciudadanos. Sin embargo, mientras este patriotismo callejero no sea hegem&oacute;nico tendremos que seguir conviviendo con las diferentes banderas, pero no nos las tomemos demasiado en serio, probablemente sus formas y colores se deban al capricho de alg&uacute;n dise&ntilde;ador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/patria-diseno_132_1615507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Apr 2019 17:36:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La patria y el diseño]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Wabi Sabi para tiempos líquidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/wabi-sabi-tiempos-liquidos_132_1641566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcc2e7f4-e805-47ee-807a-861d93ca69e9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Talando el bosque para madera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Para estar contigo las horas, para estar contigo despierto, para hacerle al mundo mejoras y para volar, necesito tiempo. Únicamente tiempo”, Robe Iniesta</p></div><p class="article-text">
        Wabi Sabi es un t&eacute;rmino japon&eacute;s que describe una doctrina que combina arte y filosof&iacute;a, uniendo el concepto de naturaleza (Wabi) y desgaste (Sabi). Wabi Sabi nos brinda la oportunidad de vislumbrar la belleza en lo cotidiano, pero tambi&eacute;n nos exige una mirada atenta y replantearnos lo conocido.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea nacida en el siglo XV como reacci&oacute;n al boato, el ornamento y la ostentaci&oacute;n de la aristocracia, gira en torno a tres principios: la belleza de las cosas reside en su imperfecci&oacute;n, en su inconsistencia y en su inconclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si miramos a nuestro alrededor podremos ver que este punto de vista est&eacute;tico y filos&oacute;fico est&aacute; presente en objetos rutinarios y elementos arquitect&oacute;nicos caracterizados por su asimetr&iacute;a, por su rugosidad o por estar desgastados. Wabi Sabi es el deseo palpitante por captar la esencia de la decadencia, s&oacute;lo nos queda descubrirla como si fuera nuestra primera vez.
    </p><p class="article-text">
        Una cartera de cuero ajada, una madera envejecida, una pared cuarteada, l&iacute;quenes y musgos sobre las tejas... es la edad lo que las hace tan especiales. Un objeto antiguo, con marcas sutiles e irregularidades, nos cuenta una historia de paciencia y tiempo, nos hace conscientes del paso de la vida por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay obras de arte cuya contemplaci&oacute;n evocan estos valores o que son un juego de texturas imperfectas e inacabadas. Tenemos, por ejemplo, las obras de Antoni T&agrave;pies. Su pintura, mat&eacute;rica y austera, trata de mostrar que la belleza y el sentido de la trascendencia pueden encontrarse en los materiales m&aacute;s humildes.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como hemos se&ntilde;alado, Wabi Sabi tambi&eacute;n es una forma de ver la vida y vivirla, es una concepci&oacute;n tanto &eacute;tica como est&eacute;tica. Wabi Sabi significa apreciar la belleza de las cosas sencillas y asumir los propios defectos. Significa mantener una mirada esc&eacute;ptica hacia las modas que vienen y van. Significa abrir los ojos a la cotidianidad y recordar que la vida no es perfecta.
    </p><p class="article-text">
        Al final, la vida sigue su curso, y no se puede evitar ni el cansancio en la piel ni el brillo en los ojos que da la experiencia a quien ha vivido. Todo pasa y todo queda, recit&oacute; el poeta. Por eso, cuidar y madurar la leg&iacute;tima rareza ante una normatividad postiza es una actitud estimable.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, vivimos un &ldquo;tiempo l&iacute;quido&rdquo;, que dijo el soci&oacute;logo Zygmunt Bauman, en donde las corrientes est&eacute;ticas y los itinerarios vitales son acelerados y cortoplacistas. No hay tiempo para la paciencia, lo &uacute;nico constante es la provisionalidad.
    </p><p class="article-text">
        A Bauman le debemos una de las met&aacute;foras m&aacute;s gr&aacute;ficas para describir el momento actual: tiempo l&iacute;quido. Todo lo que antes era s&oacute;lido, hoy en d&iacute;a se ha licuado. Seg&uacute;n Bauman, este tiempo viene definido por la incertidumbre y la inmediatez. Es la cultura de la instantaneidad.
    </p><p class="article-text">
        En el tiempo l&iacute;quido, la velocidad, y no la duraci&oacute;n, es lo que importa. No hay tiempo para echar ra&iacute;ces. Siempre hay que estar empezando y terminando. Por eso, m&aacute;s all&aacute; de la m&iacute;stica, la actitud Wabi Sabi choca de frente contra esta idea que se derrama a nuestro alrededor.
    </p><p class="article-text">
        No hay soluciones f&aacute;ciles para problemas complejos, eso est&aacute; claro. Sin embargo, adem&aacute;s de intentar coser el tejido de las certidumbres, tal vez podamos rescatar algunos valores de la filosof&iacute;a Wabi Sabi para enfrentarnos un poco mejor a este tiempo tan voluble: deshacernos de lo superficial, abrazar lo aut&eacute;ntico y apreciar la textura de la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/wabi-sabi-tiempos-liquidos_132_1641566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Mar 2019 20:29:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Wabi Sabi para tiempos líquidos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Camino de Santiago, doce siglos de buen marketing]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/camino-santiago-doce-siglos-marketing_132_1671770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0262576a-5d1f-42c7-bbe2-6d655abc170b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Camino de Santiago / Foto: Subherwal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Esta noche ha pasado Santiago su camino de luz en el cielo. Lo comentan los niños jugando con el agua de un cauce sereno'</p><p class="subtitle">Federico García Lorca</p></div><p class="article-text">
        Dentro de las numerosas visiones desde las que cabe abordar el fen&oacute;meno del Camino de Santiago, el enfoque del marketing me parece muy evocador. El marketing no es simplemente la venta de un producto o servicio, tambi&eacute;n conlleva la construcci&oacute;n de un imaginario colectivo a trav&eacute;s de sensaciones, s&iacute;mbolos y mitos.
    </p><p class="article-text">
        Comenzamos. El descubrimiento del sepulcro del Ap&oacute;stol Santiago, all&aacute; por el a&ntilde;o 813, como un hecho que irrumpe &ldquo;casualmente&rdquo; en la historia de la Reconquista, supuso un punto de inflexi&oacute;n para toda la cristiandad.
    </p><p class="article-text">
        En esa fecha, un pastor fue testigo de unas luces que ard&iacute;an en el cielo. El pastor inform&oacute; al obispo Teodomiro, que decidi&oacute; acudir al lugar. El obispo descubri&oacute; un sepulcro que no dud&oacute; en identificar como la tumba del Ap&oacute;stol Santiago. Es el punto de partida del hecho jacobeo.
    </p><p class="article-text">
        El grado de credibilidad atribuible al enterramiento de Santiago en Galicia est&aacute; en entredicho. No obstante, en un momento de crisis y fragmentaci&oacute;n del espacio pol&iacute;tico de Occidente, el relato sobre la aparici&oacute;n del cuerpo del Ap&oacute;stol se&ntilde;al&oacute; un horizonte com&uacute;n para una sociedad que empezaba a reconstruir fr&aacute;gilmente su identidad.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; se desarroll&oacute; un intenso esfuerzo cultural, comercial e infraestructural que desbord&oacute; el &aacute;mbito religioso. La peregrinaci&oacute;n jacobea fue uno de los mayores movimientos de masas que vivi&oacute; Europa. La construcci&oacute;n de un relato estimulante y enraizado en el esp&iacute;ritu com&uacute;n de &eacute;poca jug&oacute; un papel muy importante en esta misi&oacute;n; Europa se hizo peregrinando a Compostela gracias a que Europa fue capaz de narrarse a s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos avanzando. 1178 a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1991, el &ldquo;Plan Xacobeo&rdquo; fue aprobado por unanimidad en el Parlamento de Galicia, se&ntilde;alando un rumbo com&uacute;n hacia el que caminar. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el Xacobeo 93 se convirti&oacute; en el s&iacute;mbolo definitivo del renacer de la peregrinaci&oacute;n moderna, supuso una se&ntilde;a de identidad para Galicia y de europeismo para Espa&ntilde;a. La historia se repite; en un momento de crisis y recesi&oacute;n econ&oacute;mica, la narrativa &eacute;pica volvi&oacute; a triunfar. &iquest;Cu&aacute;les son las razones del &eacute;xito del Camino? Seguramente hay muchas, pero me quiero centrar en dos relacionadas con el marketing: el poder del relato y la gamificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando o&iacute;mos hablar de gamificaci&oacute;n nos parece un concepto reci&eacute;n inventado, pero nada m&aacute;s lejos de la realidad. La gamificaci&oacute;n sencillamente consiste en utilizar t&eacute;cnicas propias de los juegos en entornos ajenos a ellos, con la intenci&oacute;n de conseguir la emoci&oacute;n que se alcanza en el &aacute;mbito l&uacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        El Camino de Santiago permite integrar el juego como veh&iacute;culo para crear experiencias maravillosas: sentirse parte de un mismo equipo mediante la credencial, llegar a la siguiente etapa para lograr un nuevo sello o conseguir la recompensa de la Compostela en la meta final.
    </p><p class="article-text">
        Los integrantes del club de la flecha amarilla tambi&eacute;n comparten un s&iacute;mbolo com&uacute;n; la vieira, verdadera contrase&ntilde;a &iacute;ntima entre peregrinos. Y una regla a cumplir: caminar hasta un destino es gan&aacute;rselo, a trav&eacute;s del trabajo y de la transformaci&oacute;n que se produce durante la aventura. Aut&eacute;ntico esp&iacute;ritu franciscano en tiempos de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        Este juego errante no es competitivo ni jer&aacute;rquico. Mas all&aacute; de la calidad del gore-tex de cada peregrino, el Camino iguala y equipara. Se liberan muchas de las ataduras caracter&iacute;sticas de la estructura social y cobra fuerza el sentimiento de camarader&iacute;a: la comuni&oacute;n (communio) y la comunidad (communitas) de pertenencia.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el Camino de Santiago ofrece hitos a superar convertidos en experiencias l&uacute;dicas y emocionantes que aprovechan la psicolog&iacute;a interna para fidelizar al peregrino. Y toda experiencia tiene m&aacute;s aliciente si transmite unos valores, una visi&oacute;n de las cosas y un relato &eacute;pico. Nada grande se ha hecho sin pasi&oacute;n, por eso, una buena historia convierte al que la escucha en h&eacute;roe. Esa es la clave.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, en esto del relato, los propios peregrinos son los mejores <em>embajadores de marca</em> de la Ruta Jacobea. Seguramente todos conocemos testimonios y experiencias de personas que lo han realizado. Hoy como ayer, sus vivencias son el im&aacute;n que atrae a otra gente a realizarlo. Los influencers del Camino enganchan seguidores y lo convierten en fen&oacute;meno viral.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es Santiago quien est&aacute; enterrado en Compostela? Y qu&eacute; m&aacute;s da. La importancia del Camino no radica en eso, sino en la huella emocional del propio Camino. La palabra &ldquo;emoci&oacute;n&rdquo; proviene del lat&iacute;n &ldquo;emovere&rdquo; e implica movimiento. La emoci&oacute;n es la energ&iacute;a que nos pone en movimiento, por eso perseguimos relatos emocionantes que nos se&ntilde;alen caminos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/camino-santiago-doce-siglos-marketing_132_1671770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Mar 2019 19:02:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Camino de Santiago, doce siglos de buen marketing]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo rural es sexy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/rural-sexy_132_1697002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">“Engrandecerás a tu pueblo no elevando los tejados de sus viviendas, sino las almas de sus habitantes”,  Epícteto</p></div><p class="article-text">
        El medio rural est&aacute; dejando atr&aacute;s estereotipos del pasado para buscar su nueva identidad. Otra ruralidad est&aacute; naciendo, divergente de los clich&eacute;s tradicionales y m&aacute;s enfocada a la apertura que el mundo del siglo XXI nos ofrece.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo a distancia ha hecho del entorno rural un atractivo hogar para profesionales liberales, creativos, inform&aacute;ticos, <em>freelances</em> y empresas familiares. El teletrabajo permite trabajar de forma local y actuar de forma global.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n empresas <em>cleantech</em> y de tecnolog&iacute;a agroalimentaria ven en el territorio una oportunidad para su prosperidad. El t&eacute;rmino <em>Smart Rural</em> se empieza a escuchar cada vez con m&aacute;s fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Internet y las nuevas tecnolog&iacute;as han democratizado el conocimiento y est&aacute;n permitiendo que <em>startups</em> y emprendedores rurales con ideas innovadoras tengan m&aacute;s facilidad para ponerlas en marcha.
    </p><p class="article-text">
        La era digital est&aacute; propiciando la desintermediaci&oacute;n de la econom&iacute;a, no hay duda, pero tambi&eacute;n de la cultura, pudiendo acceder desde cualquier lugar a todo tipo de contenido art&iacute;stico, ya sea alternativo o minoritario.
    </p><p class="article-text">
        Internet ha democratizado el cine, antes restringido a las salas de las ciudades. Ahora desde el entorno rural se puede acceder a productos audiovisuales de todo el mundo, mediante Filmin o Netflix.
    </p><p class="article-text">
        Internet tambi&eacute;n ha democratizado la literatura, a trav&eacute;s de los libros electr&oacute;nicos. Y la m&uacute;sica, a trav&eacute;s de YouTube o Spotify. Cultura <em>mainstream</em> y cultura <em>underground</em> a golpe de clic.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, Internet es el cord&oacute;n umbilical que une lo rural al progreso. La tecnolog&iacute;a y la digitalizaci&oacute;n bien entendidas configuran unos pueblos m&aacute;s prosperos, por eso es tan importante luchar contra la brecha digital. Hablar de desarrollo rural es hablar de desarrollo tecnol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, hacen falta condiciones e infraestructuras dignas para vivir en el &aacute;mbito rural, pero la econom&iacute;a y la conectividad no lo explican todo, muchas veces el freno a instalarse en zonas rurales es un tema de h&aacute;bitat mental: hay personas que no quieren volver al pueblo porque lo consideran un fracaso personal.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo se ha vendido como modelo de &eacute;xito salir del mundo rural y trabajar en el urbano. Y todav&iacute;a hoy quedan por derribar resquicios de ese marco de pensamiento. Se hace necesario superar esa visi&oacute;n peyorativa de lo rural sustentada durante d&eacute;cadas por la altivez urbana.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de actuar desde los pueblos. El mundo rural necesita librar una batalla narrativa, est&eacute;tica y cultural. Lo que se piensa determina lo que se hace. Por eso hay que fundar un <em>Rural Lifestyle</em> de valores optimistas, crear una cultura seg&uacute;n la cual el permanecer en el pueblo no sea sin&oacute;nimo de fracaso, sino de &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Dise&ntilde;ar un <em>Place Branding</em> enfocado a lo rural, es decir, aplicar las estrategias de la comunicaci&oacute;n a las zonas rurales con el objetivo de aumentar la reputaci&oacute;n, atraer inversi&oacute;n y retener talento. Eso s&iacute;, respetando siempre la idiosincrasia, los rasgos distintivos y las ra&iacute;ces de cada pueblo, sin caer en la homogeneizaci&oacute;n cultural.
    </p><p class="article-text">
        Debemos seguir buscando esa nueva identidad basada en el progreso, la felicidad y el bienestar social. Demostrar que el medio rural es el lugar id&oacute;neo para llevar una vida plena a nivel personal, laboral y comunitaria, con redes humanas m&aacute;s colaborativas y mayor disponibilidad de tiempo de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez los <em>millennials</em>, los nativos digitales, incorporados ya en din&aacute;micas de movilidad y trabajo m&aacute;s deslocalizados, globales y tecnol&oacute;gicos, puedan cambiar el paradigma actual y desactivar de forma definitiva la mirada paternalista que caracteriza los discursos sobre el medio rural construidos desde lo urbano.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, lo que est&aacute; claro es que si en el siglo pasado el desarrollo consisti&oacute; en superar la ruralidad, en el siglo XXI el desarrollo s&oacute;lo ser&aacute; sin&oacute;nimo de progreso si va de la mano del mundo rural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/rural-sexy_132_1697002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Feb 2019 19:13:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lo rural es sexy]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Banca Catalana II: "¡Una jugada indigna!"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/banca-catalana-ii-jugada-indigna_1_4597186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/762a2909-0090-4d6d-9be3-10be26129150_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Banca Catalana II: &quot;¡Una jugada indigna!&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Para Pujol, la Administración de justicia española se presentaba como la que siempre había perseguido a su familia y había que reactivar los mecanismos más eficaces para eludirla", escriben Martínez y Oliveres</p><p class="subtitle">Publicación de un fragmento del libro</p><p class="subtitle">¿Quién es Jordi Pujol?</p><p class="subtitle">(Debate), escrito por Fèlix Martínez</p></div><p class="article-text">
        Pujol tiene la suerte de que este tipo de delitos prescribe a los cinco a&ntilde;os, se ha salvado por los pelos. En todas sus actuaciones, el ministerio fiscal se rige inspirado por los principios de legalidad, imparcialidad e independencia funcional, con plena autonom&iacute;a en cuanto a su quehacer profesional [&hellip;], principios estos que han guiado su actuaci&oacute;n en el presente caso.
    </p><p class="article-text">
        Pocos son los que a d&iacute;a de hoy no consideran absolutamente previsible la quiebra de Banca Catalana. La crisis de Banca Catalana arrancaba de las participaciones industriales de su grupo, de la improductividad de muchos de sus activos inmobiliarios y de la discutible gesti&oacute;n t&eacute;cnica de sus rectores. Arrancaba de lejos, del mismo momento en que la crisis econ&oacute;mica general producida por el cambio energ&eacute;tico de 1973; repercuti&oacute; en la industria y en el sector inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la econom&iacute;a mundial iniciaba una ola recesiva, los rectores de Catalana segu&iacute;an apostando fuerte por la industria en que participaban y, lo que era m&aacute;s arriesgado, absorb&iacute;an otros bancos catalanes en difi cultades. La &uacute;ltima y decisiva etapa de la crisis de Banca Catalana se inici&oacute; en las navidades de 1981, a pesar de que el estallido fuera en junio de 1982.
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        Aunque Jordi Pujol se consideraba completamente desvinculado de Banca Catalana cuando accedi&oacute; a la presidencia de la Generalitat en 1980, el fantasma de la entidad que hab&iacute;a utilizado para &laquo;fer pa&iacute;s&raquo; durante m&aacute;s de veinte a&ntilde;os y que le hab&iacute;a permitido crear la red territorial que servir&iacute;a de base para su elecci&oacute;n como mandatario catal&aacute;n le persigui&oacute; durante los veintitr&eacute;s a&ntilde;os y medio que fue el inquilino ofi cial de la Casa dels Canonges. Y no iba a tardar en manifestarse. Si la noche del 23 de febrero de 1981, la actuaci&oacute;n de Pujol durante el intento de golpe de Estado del teniente coronel Antonio Tejero configur&oacute; en el imaginario colectivo de los catalanes y de buena parte de los espa&ntilde;oles una imagen consolidada de estadista del l&iacute;der nacionalista catal&aacute;n, la independencia de dos fiscales, Carlos Jim&eacute;nez Villarejo y Jos&eacute; Mar&iacute;a Mena, obligar&iacute;a al presidente catal&aacute;n a recurrir nuevamente a las viejas t&aacute;cticas de agitador. La previsible quiebra de Banca Catalana hizo que Pujol se instalara definitivamente en el discurso victimista y explotara hasta la n&aacute;usea su propio martirologio. El caso Banca Catalana dividir&iacute;a a la sociedad de Catalu&ntilde;a entre los que consideraban a Pujol intocable e identificaban cualquier cr&iacute;tica al presidente de la Generalitat como un ataque al pa&iacute;s y aquellos que defend&iacute;an que un delincuente econ&oacute;mico se hab&iacute;a colado en el Palau de la Generalitat y hab&iacute;a que desalojarlo por cualquier medio. Para Pujol, la Administraci&oacute;n de justicia espa&ntilde;ola se presentaba como la que siempre hab&iacute;a perseguido a su familia y hab&iacute;a que reactivar los mecanismos m&aacute;s eficaces para eludirla.
    </p><h3 class="article-text">Cr&oacute;nica de una quiebra anunciada</h3><p class="article-text">
        Entre octubre de 1980 y mayo de 1982, el Banco de Espa&ntilde;a hab&iacute;a realizado una inspecci&oacute;n del grupo Catalana y hab&iacute;a detectado una insuficiencia de los recursos propios y la falta de rentabilidad de algunos de los activos, como ciertas inversiones inmobiliarias que el grupo hab&iacute;a recomendado realizar, que generaban unas p&eacute;rdidas anuales de 1.670 millones de pesetas en concepto de intereses crediticios no satisfechos. El 22 de septiembre de 1981, la inspecci&oacute;n del Banco de Espa&ntilde;a hab&iacute;a descubierto un desequilibrio patrimonial de 6.762 millones de pesetas. En conjunto, hubo un desacuerdo en la valoraci&oacute;n de los desequilibrios, pero el hecho es que el consejo de Catalana ten&iacute;a sobrevalorados muchos de sus activos.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a que recomponer el equilibrio patrimonial urgentemente, pues el estallido de las crisis del Banco de los Pirineos &ndash;en diciembre de 1981&ndash; y de la Banca Mas Sard&agrave;, poco despu&eacute;s de la Pascua de 1982, aceleraban el clima de desconfianza en el mundo econ&oacute;mico catal&aacute;n y la autoridad monetaria lo exig&iacute;a. Eso s&oacute;lo pod&iacute;a hacerse con recursos frescos, y el consejo de Banca Catalana no dud&oacute; en recurrir directamente al presidente de la Generalitat, y antiguo promotor del grupo. Durante el mes de mayo de 1982, Jordi Pujol realiz&oacute;, directa y personalmente, una serie de gestiones con las principales cajas de ahorros catalanas, como hab&iacute;a hecho tambi&eacute;n en el caso de la Banca Mas Sard&agrave;, para intentar que el control de la entidad no saliese de Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La primera de esas entidades, la Caixa de Pensions, dirigida por Josep Vilarasau, baraj&oacute; en un primer momento la idea de ayudar en solitario al grupo bancario y hacerse con su control. Exist&iacute;a un precedente: en noviembre de 1979 hab&iacute;a adquirido acciones de Catalana por un nominal de cuatrocientos millones de pesetas que hab&iacute;an sido valoradas y pagadas al 300 por ciento, lo que representaba un paquete del 7 por ciento del capital y le daba derecho a un representante en el consejo, que nunca nombr&oacute;. Se trataba de una operaci&oacute;n para apoyar al grupo en un momento de dificultades, a la que seguir&iacute;an otros apoyos hipotecarios. Exist&iacute;a tambi&eacute;n una dificultad: la normativa legal imped&iacute;a que las cajas tomaran participaciones bancarias superiores al 15 por ciento del total del capital. Pujol nunca perdonar&iacute;a a Vilarasau su negativa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez, Jordi Oliveres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/banca-catalana-ii-jugada-indigna_1_4597186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Oct 2014 20:26:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Banca Catalana II: "¡Una jugada indigna!"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Banca,Jordi Pujol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La policia investiga suposats viatges de Josep Pujol a diversos paradisos fiscals]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/investiga-suposats-josep-pujol-paradisos_1_4651071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9bafe1e-443e-4a0f-a893-c1a1fd745ab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La policia investiga suposats viatges de Josep Pujol a diversos paradisos fiscals"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La UDEF està comprovant algunes informacions rebudes aquesta setmana sobre els moviments de la cambra fill de l'expresident entre juliol i agost d'aquest any, quan el seu pare va confessar públicament</p><p class="subtitle">Els investigadors pretenen que el jutge Ruz disposi el diumenge de la informació perquè pugui interrogar Jordi Pujol Ferrusola sobre el seu possible coneixement dels tràmits del seu germà</p></div><p class="article-text">
        La Unitat de Delinq&uuml;&egrave;ncia Econ&ograve;mica i Fiscal (UDEF) de la policia ha obert un nou expedient relacionat amb les activitats econ&ograve;miques del clan Pujol.  Els investigadors han recollit durant l'&uacute;ltima setmana informacions que revelen suposades activitats sospitoses del quart fill de l'expresident de la Generalitat, Josep Pujol Ferrusola, segons afirmen fonts de la investigaci&oacute;.  La policia ha decidit comprovar si Josep Pujol es va despla&ccedil;ar per diversos paradisos fiscals durant els mesos de juliol i agost.  La confessi&oacute; p&uacute;blica del seu pare, Jordi Pujol, que la seva fam&iacute;lia havia mantingut sumes milion&agrave;ries a l'estranger sense declarar durant 34 anys es va produir el 25 de juliol.
    </p><p class="article-text">
         Els responsables de la investigaci&oacute; confien en tenir dades suficients per conv&egrave;ncer el titular del jutjat d'instrucci&oacute; n&uacute;mero 5 de l'Audi&egrave;ncia Nacional, Pablo Ruz, que interrogui el germ&agrave; gran de Josep Pujol Ferrusola, Jordi, sobre aquest assumpte.  Jordi Pujol Ferrusola est&agrave; citat dilluns a declarar davant el magistrat en qualitat d'imputat arran de les den&uacute;ncies de la seva exn&ograve;via Vict&ograve;ria &Aacute;lvarez, que han revelat que el primog&egrave;nit de <em>l'expresident</em> va arribar a moure 32,4 milions d'euros per 13 paradisos fiscals.
    </p><p class="article-text">
         Les citades fonts apunten a una manifesta difer&egrave;ncia de criteri entre el jutge Ruz i un sector de la UDEF.  El magistrat, segons aquesta versi&oacute;, pret&eacute;n limitar el sumari judicial a les activitats de Jordi Pujol Ferrusola, mentre que la policia insisteix en considerar la fortuna del primog&egrave;nit dels Pujol com nom&eacute;s una part dels diners que podria tenir el clan ocult a l'estranger.
    </p><p class="article-text">
         Ruz no troba indicis que assenyalin que els Pujol tinguin una fortuna compartida, m&eacute;s enll&agrave; del compte andorr&agrave; que va motivar la confessi&oacute; de l'expresident de la Generalitat, confessi&oacute; que es va gestar precisament a la casa que posseeix Josep Pujol Ferrusola a la localitat de Latour de Carol, a la Cerdanya francesa.  No ha trobat fins ara vasos comunicants entre els patrimonis de la fam&iacute;lia, que considera compartiments estancs.
    </p><h3 class="article-text"> Vigilat per Hisenda</h3><p class="article-text">
         Les activitats empresarials de Josep Pujol Ferrusola no han suscitat tanta expectaci&oacute; com les del seu germ&agrave; Jordi, per&ograve; tamb&eacute; han generat pol&egrave;mica a Catalunya durant els &uacute;ltims anys.  El 2001, Josep Pujol va vendre la seva consultoria Europraxis al gegant espanyol Indra per 44 milions d'euros, dels quals 18 milions van correspondre directament al fill de l'expresident catal&agrave;.  Indra &eacute;s una adjudicat&agrave;ria habitual de l'Administraci&oacute; catalana.
    </p><p class="article-text">
         No obstant aix&ograve;, en l'entorn proper dels Pujol Ferrusola ha sorpr&egrave;s aquesta nova l&iacute;nia d'investigaci&oacute;.  Fonts pr&ograve;ximes al clan Pujol asseguren que precisament Josep &eacute;s el fill que s'ha vist m&eacute;s vigilat per Hisenda.  Despr&eacute;s de la venda d'Europraxis, l'Ag&egrave;ncia Tribut&agrave;ria li va reclamar pr&agrave;cticament la totalitat del que havia percebut, encara que despr&eacute;s d'una intensa negociaci&oacute; es va conformar amb cinc milions d'euros.
    </p><p class="article-text">
         A m&eacute;s, afirmen, en els &uacute;ltims exercicis Josep Pujol ha estat sotm&egrave;s a una minuciosa inspecci&oacute; tribut&agrave;ria que es va tancar amb actes de conformitat i el pagament de substancioses quantitats al Fisc.  I sostenen tamb&eacute; que Josep Pujol es va acollir a l'amnistia fiscal del ministre d'Hisenda Crist&oacute;bal Montoro abans del 31 de desembre de 2012. Va regularitzar dos milions d'euros que tenia sense declarar a Su&iuml;ssa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/investiga-suposats-josep-pujol-paradisos_1_4651071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2014 10:59:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La policia investiga suposats viatges de Josep Pujol a diversos paradisos fiscals]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La policía investiga supuestos viajes de Josep Pujol a varios paraísos fiscales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/udef-investiga-movimientos-josep-pujol_1_4653681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9bafe1e-443e-4a0f-a893-c1a1fd745ab5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La policía investiga supuestos viajes de Josep Pujol a varios paraísos fiscales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La UDEF está comprobando algunas informaciones recibidas esta semana sobre los movimientos del cuarto hijo del expresident entre julio y agosto de este año, cuando su padre confesó públicamente</p><p class="subtitle">Los investigadores pretenden que el juez Ruz disponga el domingo de la información para que pueda interrogar a Jordi Pujol Ferrusola sobre su posible conocimiento de los trámites de su hermano</p></div><p class="article-text">
        La Unidad de Delincuencia Econ&oacute;mica y Fiscal (UDEF) de la polic&iacute;a ha abierto una nueva expediente relacionado con las actividades econ&oacute;micas del clan Pujol. Los investigadores han recabado durante la &uacute;ltima semana informaciones que revelan supuestas actividades sospechosas del cuarto hijo del expresidente de la Generalitat, Josep Pujol Ferrusola, seg&uacute;n afirman fuentes de la investigaci&oacute;n. La polic&iacute;a ha decidido comprobar si Josep Pujol se desplaz&oacute; por diversos para&iacute;sos fiscales durante los meses de julio y agosto. La confesi&oacute;n p&uacute;blica de su padre, Jordi Pujol, de que su familia hab&iacute;a mantenido sumas millonarias en el extranjero sin declarar durante 34 a&ntilde;os se produjo el 25 de julio.
    </p><p class="article-text">
        Los responsables de la investigaci&oacute;n conf&iacute;an en tener datos suficientes para convencer al titular del juzgado de instrucci&oacute;n n&uacute;mero 5 de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, de que interrogue al hermano mayor de Josep Pujol Ferrusola, Jordi, sobre este asunto. Jordi Pujol Ferrusola est&aacute; citado el lunes a declarar ante el magistrado en calidad de imputado a ra&iacute;z de las denuncias de su exnovia Victoria &Aacute;lvarez, que han revelado que el primog&eacute;nito del <em>expresident </em>lleg&oacute; a mover 32,4 millones de euros por 13 para&iacute;sos fiscales.
    </p><p class="article-text">
        Las citadas fuentes apuntan a una manifiesta diferencia de criterio entre el juez Ruz y un sector de la UDEF. El magistrado, seg&uacute;n esta versi&oacute;n, pretende limitar el sumario judicial a las actividades de Jordi Pujol Ferrusola, mientras que la polic&iacute;a insiste en considerar la fortuna del primog&eacute;nito de los Pujol como s&oacute;lo una parte del dinero que podr&iacute;a tener el clan oculto en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Ruz no encuentra indicios que se&ntilde;alen que los Pujol tengan una fortuna compartida, m&aacute;s all&aacute; de la cuenta andorrana que motiv&oacute; la confesi&oacute;n del expresidente de la Generalitat, confesi&oacute;n que se gest&oacute; precisamente en la casa que posee Josep Pujol Ferrusola en la localidad de Latour de Carol, en la Cerdanya francesa. No ha hallado hasta ahora vasos comunicantes entre los patrimonios de la familia, que considera compartimentos estancos.
    </p><h3 class="article-text">Vigilado por Hacienda</h3><p class="article-text">
        Las actividades empresariales de Josep Pujol Ferrusola no han suscitado tanta expectaci&oacute;n como las de su hermano Jordi, pero tambi&eacute;n han generado pol&eacute;mica en Catalu&ntilde;a durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En 2001, Josep Pujol vendi&oacute; su consultor&iacute;a Europraxis al gigante espa&ntilde;ol Indra por 44 millones de euros, de los que 18 millones correspondieron directamente al hijo del expresidente catal&aacute;n. Indra es una adjudicataria habitual de la Administraci&oacute;n catalana.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el entorno pr&oacute;ximo de los Pujol Ferrusola ha sorprendido esta nueva l&iacute;nea de investigaci&oacute;n. Fuentes cercanas al clan Pujol aseguran que precisamente Josep es el hijo que se ha visto m&aacute;s vigilado por Hacienda. Tras la venta de Europraxis, la Agencia Tributaria le reclam&oacute; pr&aacute;cticamente la totalidad de lo que hab&iacute;a percibido, aunque tras una intensa negociaci&oacute;n se conform&oacute; con cinco millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, afirman, en los &uacute;ltimos ejercicios Josep Pujol ha sido sometido a una minuciosa inspecci&oacute;n tributaria que se cerr&oacute; con actas en conformidad y el pago de sustanciosas cantidades al Fisco. Y sostienen tambi&eacute;n que Josep Pujol se acogi&oacute; a la amnist&iacute;a fiscal del ministro de Hacienda Crist&oacute;bal Montoro antes del 31 de diciembre de 2012. Regulariz&oacute; dos millones de euros que ten&iacute;a sin declarar en Suiza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fèlix Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/udef-investiga-movimientos-josep-pujol_1_4653681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2014 18:56:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La policía investiga supuestos viajes de Josep Pujol a varios paraísos fiscales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jordi Pujol]]></media:keywords>
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