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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carlos E. Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carlos_e_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carlos E. Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[AEGACAN, un proyecto ilusionante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/aegacan-proyecto-ilusionante_132_5109253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El caso es que este modesto comentarista ha formado largo tiempo parte de la junta directiva de la Asociaci&oacute;n de Empresarios Gallegos
    </p><p class="article-text">
        en Madrid (Aegama), en la etapa presidida por el ingeniero Francisco Cal, antiguo presidente de AENA por cierto en los a&ntilde;os en los que tuve las responsabilidades de comunicaci&oacute;n del organismo gestor aeroportuario del Estado. Y quiero hacer un llamamiento a todos los empresarios gallegos residentes en el Archipi&eacute;lago para que se unan a este proyecto de Aegacan, a que me den su voz y su apoyo para ponerlo en marcha, como tenemos el apoyo expreso de Aegama y de su actual presidente, el recientemente elegido por ampl&iacute;sima mayor&iacute;a Julio Lage, muy conocido, importante y activo empresario gallego.
    </p><p class="article-text">
        Estoy sinceramente convencido de que, por razones objetivas y razones de oportunidad, el ya importante mundo empresarial gallego en el Archipi&eacute;lago aumentar&aacute; su peso relativo en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, y que lo har&aacute;, como siempre lo hacen los empresarios gallegos en cualquier territorio donde desarrollan su actividad, con muy intensa y profunda implicaci&oacute;n en los intereses generales y el progreso de la Comunidad que les acoge. Aegacan ser&aacute;, y no podr&iacute;a ser de otra manera, un instrumento de ese compromiso, de esa implicaci&oacute;n. Como las Asociaciones de Empresarios Gallegos han demostrado en todas las comunidades aut&oacute;nomas del Estado, para los empresarios gallegos la lealtad a Galicia no s&oacute;lo es compatible, sino que va necesariamente unida a la intensa y muy profunda implicaci&oacute;n con el territorio en el que desarrollan su actividad. Quiero decir que Aegacan ser&aacute;, como no podr&iacute;a ser de otra manera, un proyecto gallego de profunda e intensa lealtad e implicaci&oacute;n con los intereses econ&oacute;micos y empresariales de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        No es un proyecto para grandes empresarios, ni para peque&ntilde;os empresarios, sino para todos, porque en estas asociaciones de empresarios gallegos en las distintas Comunidades del Estado, conviven fruct&iacute;feramente los empresarios grandes con los medianos y peque&ntilde;os, al fin y al cabo todos necesarios para el inter&eacute;s com&uacute;n de crear un tejido empresarial vivo y eficiente. A todos hago pues un llamamiento para que nos pongamos en contacto y empecemos a caminar juntos, y a todos anticipo que vamos a tener el apoyo de todo el extenso mundo gallego en las distintas comunidades aut&oacute;nomas del Estado e incluso del otro lado del Atl&aacute;ntico. Es hora de echar a caminar y a todos pido que contacten con este ilusionado activista de lo gallego, y que quiere serlo tambi&eacute;n de lo canario, en mi direcci&oacute;n: cer@atlantico.com
    </p><p class="article-text">
         Carlos E. Rodr&Atilde;&shy;guez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos E. Rodríguez, Carlos E. Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/aegacan-proyecto-ilusionante_132_5109253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jun 2011 06:18:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[AEGACAN, un proyecto ilusionante]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los seis problemas de la hora de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/problemas-hora-espana_132_5065418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El primero es la reforma laboral en curso, insuficiente y desenfocada, que no ha merecido el cr&eacute;dito de los mercados y lo peor, que no va a crear empleo a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        El segundo es sin duda el d&eacute;ficit p&uacute;blico, cuya reducci&oacute;n es necesaria aunque s&oacute;lo sea para evitar que la Uni&oacute;n Europea decida poner bajo intervenci&oacute;n la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Espa&ntilde;a tiene un peso mucho mayor que Grecia, de manera que el problema no ser&iacute;a solo para Espa&ntilde;a, sino para toda Europa y desde luego para el euro. 
    </p><p class="article-text">
        El tercero es la necesidad imperiosa de crear empleo. En la cr&iacute;tica situaci&oacute;n actual, no basta con reformas laborales, sino que es vital y estrat&eacute;gico crear empleo.
    </p><p class="article-text">
        El cuarto es la urgencia de un cat&aacute;logo serio y cre&iacute;ble de reformas estructurales: el debate energ&eacute;tico, la pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n, la demanda interior, el gigantesco d&eacute;ficit exterior, son mimbres necesarios al respecto, a&uacute;n m&aacute;s cuando se incrementa otro serio problema de nuestro pa&iacute;s, la econom&iacute;a sumergida que es ya el 20% de la actividad, el porcentaje m&aacute;s alto entre los pa&iacute;ses de la OCDE, casi el doble de la media.
    </p><p class="article-text">
        La sexta y vital cuesti&oacute;n es la normalizaci&oacute;n del funcionamiento del sistema de cr&eacute;dito. El cr&eacute;dito no llega a las peque&ntilde;as y medianas empresas ni las familias. A los Bancos espa&ntilde;oles les cuesta encontrar dinero en el interbancario. Habr&aacute; que completar el proceso de reforma de nuestro sistema financiero para que vuelva fluir el cr&eacute;dito porque sin cr&eacute;dito no habr&aacute; crecimiento econ&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        No es precisamente poca tarea y todo apunta a que excesiva para un Gobierno que incluye personajes tan inveros&iacute;miles como Celestino Corbacho y en el que no acaba de verse que la vicepresidenta Elena Salgado tenga realmente la autoridad, y esto no es culpa suya, que exige el ejercicio de sus responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
         Carlos E. Rodr&Atilde;&shy;guez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos E. Rodríguez, Carlos E. Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/problemas-hora-espana_132_5065418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jun 2010 17:53:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los seis problemas de la hora de España]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No Garzón, sino el Poder Judicial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/garzon-poder-judicial_132_5622976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Merece la pena subrayar que el juez Baltasar Garz&oacute;n ha marcado prudentes distancias con algunos de sus m&aacute;s vocingleros simpatizantes y expresado, como no pod&iacute;a ser de otra manera, su pleno respeto y acatamiento a la investigaci&oacute;n del Tribunal Supremo. En el acto f&iacute;sico de su salida de la Audiencia Nacional estuvo acompa&ntilde;ado por los abrazos y aplausos de varios centenares de simpatizantes, entre los que no faltaban algunos profesionales del mundo del Derecho. Por lo que se va conociendo, hay quienes pretenden convocar, en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, manifestaciones, que probablemente ser&aacute;n tambi&eacute;n de nutrida concurrencia, en contra del pol&eacute;mico magistrado. Con toda evidencia sobran todas, las manifestaciones a favor y las manifestaciones en contra, porque la Justicia es un bien demasiado importante como para debatirse a gritos en las calles. Lo primero que conviene a todos, es decir, a los acusadores, al Consejo General del Poder Judicial y al propio Baltasar Garz&oacute;n, es evitar la absurda politizaci&oacute;n del conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que el Tribunal Supremo estudia es la pulcritud o no, en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos y procedimentales, y s&oacute;lo en ellos, de las denunciadas actuaciones del juez Garz&oacute;n, y hay razonable certeza de que los magistrados del Alto Tribunal decidir&aacute;n en esos t&eacute;rminos y sin dejarse influir por extempor&aacute;neas interferencias pol&iacute;ticas. De los procedimientos que tiene abiertos, en ambientes jur&iacute;dicos se opina que ni siquiera es el m&aacute;s importante el relativo a las presuntas desapariciones durante la guerra civil y el franquismo, sino el de las escuchas ordenadas sobre las comunicaciones entre el preso Francisco Correa, cabeza visible del llamado &ldquo;caso Gurtel&rdquo;, y sus abogados, ya que podr&iacute;an afectar sustancialmente al derecho de defensa. Flaco servicio prestan al juez Garz&oacute;n quienes alzan falsas acusaciones de sectarismo pol&iacute;tico contra los probadamente independientes y respetables magistrados del Tribunal Supremo. No se juzga el fondo, sino la forma, porque parece en efecto que Garz&oacute;n no era competente para las actuaciones que puso en marcha, y en todo caso es algo que corresponde dilucidar a los magistrados del Tribunal Supremo y de ninguna manera a los pol&iacute;ticos ni a nosotros, los periodistas. Nuestra obligaci&oacute;n se reduce y limita a respetar y publicitar lo que el Tribunal Supremo decida en el momento procesal que considere oportuno y lo que el Consejo General del Poder Judicial acuerda, evitando inaceptables presiones sobre los &oacute;rganos jurisdiccionales y sobre los de autogobierno de la Magistratura.
    </p><p class="article-text">
        Un poder judicial recto, sereno, garantista e independiente es uno de los grandes lujos de una aut&eacute;ntica democracia, y se da la afortunada circunstancia de que ese modelo de poder judicial lo tenemos efectivamente en Espa&ntilde;a. He tenido muchas ocasiones de comprobarlo. Nuestros jueces y magistrados ser&aacute;n, como los dem&aacute;s ciudadanos, unos m&aacute;s de derechas y otros m&aacute;s de izquierdas, pero pr&aacute;cticamente todos ellos son ejemplares en la rectitud e independencia con que ejercen su trascendental funci&oacute;n. Lo correcto, y lo que a todos los ciudadanos nos conviene, lo mismo a los de derechas que a los de izquierdas, es dejar actuar a los Tribunales y respetar y acatar sus decisiones, y dejar asimismo al Consejo General del Poder Judicial que ejerza, con saludable independencia respecto a los pol&iacute;ticos, su labor de gobierno de la Magistratura. Cuando tantas cosas fallan en este pa&iacute;s, tenemos un Poder Judicial que merece credibilidad y respeto. No estar&iacute;a de m&aacute;s que todos, derechas e izquierdas, aprovech&aacute;ramos y respet&aacute;semos esta afortunada circunstancia.
    </p><p class="article-text">
         Carlos E. Rodr&Atilde;&shy;guez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos E. Rodríguez, Carlos E. Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/garzon-poder-judicial_132_5622976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 May 2010 09:05:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No Garzón, sino el Poder Judicial]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Memoria y lealtad constitucional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/memoria-lealtad-constitucional_132_5593496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De todo este largo proceso de nuestra dif&iacute;cil y hermosa patria, lo m&aacute;s importante es el sentido profundo de la reconciliaci&oacute;n nacional, tal y como la entendieron, para construir la actual democracia, hombres que ven&iacute;an unos de las izquierdas y otros de las derechas, pero unidos todos ellos en el convencimiento de que Espa&ntilde;a, esto es, los espa&ntilde;oles, nos merec&iacute;amos la plenitud de vivir en el seno de una comunidad civilizada y por tanto, democr&aacute;tica. Tengo la razonada convicci&oacute;n de que esta plenitud democr&aacute;tica no necesita reescribir la historia, pero s&iacute; desde luego leerla y entenderla sin prejuicios. Como es inevitable que suceda cuando en un pa&iacute;s se produce una fractura nacional hubo de todo en ambos bandos y lo sensato es recoger lo mejor de cada bando y hacerlo converger en una democracia plena, &uacute;nica forma de gobierno que respeta la dignidad de los pueblos y de los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Adolfo Su&aacute;rez era un pol&iacute;tico de derechas, a&uacute;n m&aacute;s, ven&iacute;a de la disciplina del Movimiento, y sin embargo nadie se atrever&aacute; a discutir la firme determinaci&oacute;n que puso en hacer aut&eacute;ntico el cambio democr&aacute;tico, no s&oacute;lo en t&eacute;rminos de pluralismo pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n, y esto es muy importante, de reconocimiento de la compleja pluralidad de Espa&ntilde;a. &iquest;Acaso no fue Adolfo Su&aacute;rez quien trajo a Josep Tarradellas desde el exilio en Francia para restablecer la Generalitat de Catalunya, y fue por cierto correspondido por la nobleza del gran exilado republicano con aquel doble grito pronunciado en la plaza de Espa&ntilde;a de Barcelona, camino de su retorno al Palau: &ldquo;&iexcl;Visca Catalunya!...y &iexcl;Visca Espa&ntilde;a!&rdquo;. Nada menos. As&iacute; construyeron aquellos grandes hombres la reconciliaci&oacute;n nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Y el resultado de la reconciliaci&oacute;n nacional fue la vigente Constituci&oacute;n, en la que la Naci&oacute;n espa&ntilde;ola &ldquo;deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberan&iacute;a, proclama su voluntad de garantizar la convivencia democr&aacute;tica dentro de la Constituci&oacute;n y de las leyes conforme a un orden econ&oacute;mico y social justo, consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la Ley como expresi&oacute;n de la voluntad popular, proteger a todos los espa&ntilde;oles y pueblos de Espa&ntilde;a en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones, promover el progreso de la cultura y de la econom&iacute;a para asegurar a todos una digna calidad de vida, establecer una sociedad democr&aacute;tica avanzada y colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pac&iacute;ficas y de eficaz cooperaci&oacute;n entre todos los pueblos de la Tierra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tengo el convencimiento de que no hay deslealtad hacia el r&eacute;gimen actual, ni siquiera hacia la Monarqu&iacute;a Constitucional, en recordar el esp&iacute;ritu que en 1931 anim&oacute; a hombres de izquierdas y de derechas a poner sus esperanzas en la Rep&uacute;blica. La Monarqu&iacute;a de hoy, n&iacute;tidamente abierta a todos, que demuestra a diario lealtad constitucional y que no vacil&oacute; ni un instante en defender la Constituci&oacute;n y las libertades en la fecha triste del 23-F, no es, continuidades din&aacute;sticas al margen, como la que fue derribada el 14 de abril por la voluntad popular, encabezada por un hombre tan de derechas como Niceto Alcal&aacute; Zamora. As&iacute; que carece de sentido, para tirios y troyanos, volver la vista atr&aacute;s. Lo que de verdad conviene es la continuidad en el esfuerzo unido de todos, derechas e izquierdas, para fortalecer el r&eacute;gimen constitucional democr&aacute;tico que disfrutamos, perfeccionarlo y profundizarlo. Nada m&aacute;s, pero tambi&eacute;n nada menos.
    </p><p class="article-text">
         Carlos E. Rodr&Atilde;&shy;guez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos E. Rodríguez, Carlos E. Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/memoria-lealtad-constitucional_132_5593496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Apr 2010 09:51:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Memoria y lealtad constitucional]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recinto universitario y libertad de expresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/recinto-universitario-libertad-expresion_132_5382981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Relato aquellos hechos, ya lejanos en el tiempo, para que nadie piense que mi discrepancia con los ataques al rector Berzosa deriva o procede de una voluntad de respaldo al magistrado Garz&oacute;n y a sus actuaciones, siempre pol&eacute;micas, pero respecto a las que es natural y leg&iacute;timo que haya opiniones distintas o incluso contrapuestas. En cambio, de lo que no puede caber duda alguna es de que la principal Universidad espa&ntilde;ola, y por tanto sus autoridades acad&eacute;micas, tienen legitimidad sobrada para actuar siempre en sinton&iacute;a con el sagrado principio de la libertad de expresi&oacute;n, en el que cabe encuadrar el acto que ha levantado tanta pol&eacute;mica. Para decirlo con entera claridad: no comparto muchos de los pol&eacute;micos criterios expresados en el referido acto, pero reclamo el derecho de la Universidad a celebrarlo y, por tanto, el derecho del rector a presidirlo.
    </p><p class="article-text">
        Ir&eacute; un poco m&aacute;s lejos. La Universidad Complutense tiene una avenida que es como su columna vertebral, la llamada Avenida Complutense. Pues bien, no puedo por menos de recordar, con intensa emoci&oacute;n, aquella ma&ntilde;ana, ya lejana en el tiempo, muy anterior al cambio democr&aacute;tico, en la que muchos cientos, quiz&aacute; miles de estudiantes, de casi todas las facultades y escuelas t&eacute;cnicas y de las m&aacute;s diversas ideolog&iacute;as, echamos a caminar por la Avenida Complutense detr&aacute;s de un grupo de profesores egregios y con el grito de una sola palabra en los labios, bien es cierto que la m&aacute;s importante de todas las palabras: &ldquo;&iexcl;Libertad, libertad!&rdquo; atronadoramente repetida una y otra vez. Aquellos profesores, honra del esp&iacute;ritu universitario e ideol&oacute;gicamente muy diversos, est&aacute;n hoy en la memoria de cuantos vivimos aquellas horas de emoci&oacute;n en las que Espa&ntilde;a empez&oacute; a cambiar: Tierno Galv&aacute;n, Aranguren, Ruiz-Gim&eacute;nez... y hasta una decena de viejos y menos viejos profesores, de izquierdas y de derechas, pero comprometidos todos con la idea de que los espa&ntilde;oles nos merec&iacute;amos la plenitud de una democracia y que s&oacute;lo en la democracia ser&iacute;a posible la reconciliaci&oacute;n nacional.
    </p><p class="article-text">
        Llamada por quien fuese lleg&oacute; la polic&iacute;a -&ldquo;los grises&rdquo;, que dec&iacute;amos entonces- a cerrar el paso a la manifestaci&oacute;n y ordenar que se disolviera, pero ya se ve&iacute;a que muchos de los propios polic&iacute;as no lo ten&iacute;an muy claro. Recuerdo c&oacute;mo el &ldquo;viejo profesor&rdquo; Tierno Galv&aacute;n se dirigi&oacute;, sereno y cort&eacute;s, como en &eacute;l era inevitable, a un mando policial que, meg&aacute;fono en mano, ordenaba silencio y que se disolviera la manifestaci&oacute;n: &ldquo;&iquest;Pero es que a usted le molesta la palabra libertad, aqu&iacute;, en el recinto universitario?&rdquo;. Y recuerdo v&iacute;vidamente la cara apesadumbrada y el gesto y tono respetuoso de la respuesta de aquel mando policial, cuyo nombre desconozco: &ldquo;Yo s&oacute;lo cumplo &oacute;rdenes, profesor, pero cr&eacute;ame que me gustar&iacute;a estar entre ustedes&rdquo;. Y la r&eacute;plica sonriente de Tierno Galv&aacute;n: &ldquo;Tenga la certeza de que lo estar&aacute; muy pronto y que ser&aacute; bienvenido&rdquo;. Con la perspectiva del tiempo, los dos acertaron.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que cada cual pensar&aacute; como quiera sobre el magistrado Baltasar Garz&oacute;n y sus actuaciones y todas las opiniones ser&aacute;n leg&iacute;timas, pero la decisi&oacute;n del rector Berzosa de amparar y presidir en el recinto universitario el acto en torno al pol&eacute;mico magistrado no s&oacute;lo es leg&iacute;tima, sino que est&aacute; en la tradici&oacute;n del esp&iacute;ritu universitario y de la principal Universidad espa&ntilde;ola. No es un tema de izquierdas o derechas, sino mucho m&aacute;s importante, porque debiera ser innecesario recordar que el esp&iacute;ritu universitario no puede ser otro que el de la libertad. Con la libertad, siempre. La libertad, para todos, hasta para el juez Garz&oacute;n, naturalmente.
    </p><p class="article-text">
         Carlos E. Rodr&Atilde;&shy;guez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos E. Rodríguez, Carlos E. Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/recinto-universitario-libertad-expresion_132_5382981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Apr 2010 18:18:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Recinto universitario y libertad de expresión]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barajas, la dimensión de la tragedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/barajas-dimension-tragedia_132_5038435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Del avi&oacute;n, por ejemplo, se ha afirmado y publicado casi todo: que es bueno, que es malo, que est&aacute; en vida &uacute;til, que est&aacute; obsoleto? La verdad parece menos dram&aacute;tica. Es un aparato como tantos otros cientos en uso y lo que importa es comprobar si las inspecciones de la direcci&oacute;n general de Aviaci&oacute;n Civil han sido las correctas en n&uacute;mero, frecuencia y precisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Conviene saber que el transporte a&eacute;reo est&aacute; bajo el control de dos &oacute;rganos del Ministerio de Fomento, AENA y la direcci&oacute;n general de Aviaci&oacute;n Civil, y es cierto que, hist&oacute;ricamente, este segundo no ha estado a la altura de los niveles de calidad del primero, pero tampoco como para dejar que sigan en activo, para el transporte de pasajeros, aviones que no cumplan todos los m&aacute;s exigentes par&aacute;metros de seguridad. &iquest;Hab&iacute;a pasado y superado el avi&oacute;n destruido en la cat&aacute;strofe las inspecciones con la debida regularidad y exigencia? La investigaci&oacute;n lo determinar&aacute; de manera inequ&iacute;voca, pero los primeros datos apuntan al correcto cumplimiento de este factor esencial de seguridad de los pasajeros.
    </p><p class="article-text">
        De la tripulaci&oacute;n se ha dicho que estaba afectada por la cr&iacute;tica situaci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a, como si experimentados pilotos con probados altos niveles de formaci&oacute;n y larga experiencia, que adem&aacute;s compromet&iacute;an sus propias vidas, pudieran perder, por tensiones laborales, incluso por algo tan serio como un expediente de regulaci&oacute;n de empleo, la perspectiva de la inmensa responsabilidad humana y econ&oacute;mica puesta en sus manos. 
    </p><p class="article-text">
        Cierto que Spanair atraviesa una profunda crisis empresarial, que pudiera ser irreparable, pero tambi&eacute;n hay pruebas de la intensa voluntad de SAS por salvar una compa&ntilde;&iacute;a que lleva a&ntilde;os compitiendo en el mercado con mucha dignidad, calidad de servicio y buenos profesionales, y cuya desaparici&oacute;n enrarecer&iacute;a el mercado espa&ntilde;ol del transporte a&eacute;reo, sin duda en perjuicio de los valores y ventajas de la competencia a que tienen derecho los consumidores. Que una compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea, por sus dificultades econ&oacute;micas, vaya a relajar o descuidar los factores de seguridad es algo que, por lo menos, necesita pruebas y no s&oacute;lo sospechas para afirmarse. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, AENA, como ente p&uacute;blico responsable de la gesti&oacute;n de los aeropuertos y la navegaci&oacute;n a&eacute;rea en todo el territorio del Estado, es un organismo con muy altos niveles de exigencia en todos los aspectos y desde luego en uno tan esencial como es la seguridad de los pasajeros. Afirmar, como se ha hecho, sin dato alguno concreto que sustente tal aseveraci&oacute;n, que no se debi&oacute; dar autorizaci&oacute;n de despegue al avi&oacute;n &ldquo;en esas condiciones&rdquo;, es de una frivolidad moralmente incompatible con la entidad de la tragedia producida. &iquest;En qu&eacute; condiciones? S&oacute;lo la compleja y minuciosa investigaci&oacute;n determinar&aacute; si el avi&oacute;n fue autorizado a despegar con alg&uacute;n problema conocido. 
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, cuando casi apenas se ha iniciado el trabajo de la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n y a&uacute;n se analizan los valiosos registros y datos de las llamadas &ldquo;cajas negras&rdquo; &iquest;sabemos siquiera con seguridad si el motor se incendi&oacute; e hizo caer al avi&oacute;n, o si el avi&oacute;n cay&oacute; e hizo explotar el motor? Precisamente porque las v&iacute;ctimas son lo importante, tienen derecho, ellas y sus familiares, a una investigaci&oacute;n seria, serena, t&eacute;cnica y solvente que, en su momento, bajo control jurisdiccional, permita determinar sin ambig&uuml;edades c&oacute;mo y por qu&eacute; se produjo <span id="la tragedia. Y"></span> todos los usuarios del transporte a&eacute;reo tenemos derecho a que la calidad de esa investigaci&oacute;n y la veracidad de sus conclusiones permita adoptar medidas que mejoren la seguridad y eviten, en lo humanamente posible, la repetici&oacute;n de estas enormes tragedias.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante, las vidas humanas perdidas en la tragedia, forman ya la dram&aacute;tica parte irreversible de este suceso. No habr&aacute; indemnizaciones, por importantes que lleguen a ser en su cuant&iacute;a, que puedan compensar esa tragedia. La imagen, entre bufa y moralmente ofensiva, de ciertos profesionales buscando negocio entre las cenizas de las v&iacute;ctimas y el dolor de sus familiares debiera producir, no ya tanto por deontolog&iacute;a sino por simple dignidad profesional, alguna actuaci&oacute;n corporativa reparadora. Pero es tema menor. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, por una vez, parece de justicia reconocer que las autoridades afectadas, tanto las del sector a&eacute;reo como las instancias pol&iacute;ticas, han estado a la altura que exig&iacute;a la tragedia, y lo que conviene es animarles a que sigan estando a esa altura en la investigaci&oacute;n t&eacute;cnica, en las actuaciones judiciales y en las decisiones pol&iacute;ticas. Consciente por lo que parece el Gobierno de que la entidad del suceso desbordaba las limitadas capacidades de la titular de Fomento, el ministro del Interior, P&eacute;rez Rubalcaba, tom&oacute; el protagonismo con la ponderaci&oacute;n, buen sentido y eficacia que le caracterizan. Su presencia ante los medios de comunicaci&oacute;n social ha sido seria y convincente, quiz&aacute; porque sus declaraciones fueron en todo momento claras y por ello, sosegadoras.
    </p><p class="article-text">
        El resumen del resumen es que no es hora de acusaciones fr&iacute;volas ni de afirmaciones poco fundamentadas. Ninguna imagen del suceso, ninguna presunta conversaci&oacute;n m&aacute;s o menos fiable de los tripulantes, ninguna simplificaci&oacute;n nos va a trasmitir una verdad que, como se ver&aacute; al t&eacute;rmino de la investigaci&oacute;n, ser&aacute; probablemente compleja y poli&eacute;drica. 
    </p><p class="article-text">
        Nadie devolver&aacute; la vida a los muertos, ni las indemnizaciones ?desde luego necesarias? paliar&aacute;n el dolor de sus familiares. Lo verdaderamente importante es, primero, que si hay responsabilidades se depuren por el cauce judicial adecuado, y en segundo lugar, que las conclusiones de los t&eacute;cnicos ayuden a que los responsables del transporte a&eacute;reo puedan mejorar sus ya altos niveles, aunque no lo parezca en circunstancias como &eacute;sta, de calidad y seguridad. Tenemos muy buenos aeropuertos, compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas e instalaciones de navegaci&oacute;n a&eacute;rea. Y tambi&eacute;n excelentes ingenieros y magn&iacute;ficas tripulaciones que merecen nuestra confianza y aliento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carlos E. Rodr&iacute;guez</strong>, comentarista econ&oacute;mico de 'DiarioCr&iacute;tico', fue director de Comunicaci&oacute;n de AENA.
    </p><p class="article-text">
         Carlos E. Rodr&Atilde;&shy;guez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos E. Rodríguez, Carlos E. Rodríguez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Aug 2008 17:56:36 +0000]]></pubDate>
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