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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Antonio Younis Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_antonio_younis_hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Antonio Younis Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Psicoanálisis social del coronavirus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/psicoanalisis-social-coronavirus_132_5950897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Naomi Klein, en la <em>Doctrina del shock</em>, reflexiona y ofrece datos sobre el capitalismo del coronavirus: los grandes poderes, al igual que el virus, se esconden tan bien que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n no los ve, por eso apenas nos protegemos de las argucias de esa minor&iacute;a poderosa que rentabiliza el sufrimiento de los &ldquo;de abajo&rdquo; para extraer beneficios econ&oacute;micos sin contemplaciones &eacute;ticas o humanitarias. Estas inquietudes han sido cedidas muy sibilinamente a esa izquierda contenta de su utilidad para denunciar la inmoralidad de la mercantilizaci&oacute;n de la humanidad. A estas alturas, pasado un buen tramo de contabilidad hist&oacute;rica para saber en qu&eacute; punto nos encontramos, los que gobiernan el mundo han sido unos astutos psicoanalistas al permitirnos desarrollar el mejor mecanismo de defensa colectivo siempre disponible en la historia del capital: la sublimaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer frente a su merma de realizaci&oacute;n pol&iacute;tica, y, sin embargo, mantener la autoimagen, la izquierda ha sublimado su impotencia desviando sus preocupaciones &eacute;tico-sociales e ideol&oacute;gicas preferentemente hacia Proyectos de Emancipaci&oacute;n de Identidades. La energ&iacute;a psicol&oacute;gica necesaria para realizar su proyecto pol&iacute;tico y contestar a los proyectos de Mercantilizaci&oacute;n se sublima bajo el paraguas de actividades de voluntariado: trabajos en ONGs, autorrealizaci&oacute;n personal, narcisismo grupal (los que son de los m&iacute;os y nadie m&aacute;s), etc&eacute;tera. Con ello, el proyecto neoliberal (la mano que realmente mece la cuna) de mercantilizaci&oacute;n de las almas y de la existencia  sigue su camino y reduce de paso la angustia que pueda generar cualquier momento de crisis. No solo reduce la angustia de la izquierda, sino la de los angustiados, como ahora en esta traves&iacute;a cuya &uacute;nica tentaci&oacute;n emancipadora es sacar el perro a la calle, mientras los de &ldquo;arriba&rdquo; sacan beneficios de posicionamiento gracias a la pandemia que atravesamos. En &ldquo;Capitalismo del coronavirus, y c&oacute;mo vencerlo&rdquo;, Noami Klein recuerda que la estrategia es vieja: &ldquo;esperar a que se produzca una crisis de primer orden o estado de shock, y luego vender al mejor postor los pedazos de la red estatal a los agentes privados mientras los ciudadanos a&uacute;n se recuperan del trauma, para r&aacute;pidamente lograr que las &acute;reformas&acute; sean permanentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Karl Polanyi, en su conocida y reconocida obra sobre el devenir hist&oacute;rico del capitalismo,  <em>La Gran Transformaci&oacute;n</em>, ya desde los a&ntilde;os cuarenta del siglo pasado, consigui&oacute; argumentar con gran convicci&oacute;n un doble conflicto pol&iacute;tico encarado, por un lado, por el Proyecto Pol&iacute;tico de la Mercantilizaci&oacute;n de la Sociedad y, por el otro, los Proyectos de Protecci&oacute;n Social, que buscaban preservar los derechos ciudadanos frente a los Pilatos que se lavaban las manos para privatizar el bien com&uacute;n. Es mucho despu&eacute;s, en 2013, que la intelectual feminista y fil&oacute;sofa pol&iacute;tica Nancy Fraser, denuncia lo que entiendo ha logrado sublimar psicol&oacute;gicamente la acci&oacute;n pol&iacute;tica contra el Proyecto de Mercantilizaci&oacute;n, deriv&aacute;ndolo o canaliz&aacute;ndolo hacia el proyecto m&aacute;s provechoso de la Emancipaci&oacute;n de Identidades socialmente estigmatizadas y, por eso, rechazadas.
    </p><p class="article-text">
        Nancy Fraser nos recuerda que el consenso entre ambos proyectos es introducido por el neoliberalismo: el de Mercantilizaci&oacute;n (basado en la desigual distribuci&oacute;n del beneficio econ&oacute;mico producido por el trabajo de toda la sociedad) y el de Emancipaci&oacute;n (basado en el reconocimiento de las identidades rechazadas: homosexuales, transexuales, derechos de igualdad de la mujer, minor&iacute;as &eacute;tnicas, inmigrantes, etc.) Sin embargo, quedan fuera de esta conjunci&oacute;n, o casi fuera, los excluidos de los beneficios del sistema econ&oacute;mico, o sea, los que viven situaciones de necesidad y que forman parte de la llamada cuesti&oacute;n social, es decir, del proyecto de Protecci&oacute;n Social cuyo objetivo es cubrir los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos de las personas (lo que hac&iacute;a, mejor o peor, el Estado Social de Bienestar). Es aqu&iacute; donde el psicoan&aacute;lisis neoliberal de la mercantilizaci&oacute;n de la vida ofrece sublimar la libido &eacute;tico-social de los proyectos de protecci&oacute;n social, hacia los buenos prop&oacute;sitos de la libido de los proyectos de diversidad y reconocimiento de la diferencia, a cambio de reacciones psicol&oacute;gicas que faciliten los ajustes y reajustes constantes del capital, que circule y circule, imparable, hacia m&aacute;s dinero y &eacute;xito sin servir a todos, solo a unos pocos. Para aceptar esto hace falta mucha psicoterapia psicoanal&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Desde este razonamiento, me pregunto cu&aacute;l de estos proyectos saldr&aacute; reforzado y cu&aacute;l derrotado o adelgazado en esta crisis sanitaria del coronavirus. &iquest;No se lo pregunta usted a estas alturas de las argumentaciones ofrecidas en este art&iacute;culo? Yo s&iacute;, y me contesto, lo mismo que han contestado 316 titulados universitarios, (en un estudio a&uacute;n en curso denominado <em>La vida despu&eacute;s del coronavirus: satisfacci&oacute;n y futuro</em>), y es que, con matices, saldr&aacute; reforzado el Proyecto del Capitalismo del Coronavirus. Es un proyecto que potencia, y potenciar&aacute; m&aacute;s a&uacute;n, el Proyecto de Mercantilizaci&oacute;n; el Proyecto de Emancipaci&oacute;n de Identidades sumar&aacute; nuevas identidades a respetar y no a estigmatizar, indistintamente a los que padezcan o padezcamos la enfermedad. De hecho, la derecha f&aacute;lica espa&ntilde;ola ya ha empezado a ejercer su perverso evangelio de persecuciones contra las manifestaciones por el d&iacute;a de la mujer, acusadas ellas de saber de la enfermedad y condescender a sabiendas para realizar su proyecto de ideolog&iacute;a de g&eacute;nero. El Proyecto de Protecci&oacute;n Social, debido al caballo de Troya del Proyecto de Mercantilizaci&oacute;n, buscar&aacute; la oportunidad de recuperar las p&eacute;rdidas del capital exigiendo, como siempre, grandes sacrificios patrioteros a la clase trabajadora (sujeto olvidado del Proyecto de Protecci&oacute;n Social), ya destrozada con la deriva econ&oacute;mica de la alerta sanitaria, pero sin zanjar de una vez por todas la cuesti&oacute;n fiscal o que los bancos devuelvan todo el dinero que el estado desembols&oacute; para rescatarlos de la quiebra.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se pregunta a los universitarios, en el estudio mencionado, c&oacute;mo ser&aacute; nuestro futuro personal y social despu&eacute;s del coronavirus, los que esperan cambios m&aacute;s sociales y humanizadores y una nueva &eacute;tica de solidaridad contra el proyecto de mercantilizaci&oacute;n, o la implantaci&oacute;n de una renta b&aacute;sica universal para todos (Proyecto de Protecci&oacute;n Social), contestan mayoritariamente que volveremos a m&aacute;s de lo mismo o peor. Otra respuesta interesante de los encuestados es creer que el uso y desarrollo de las tecnolog&iacute;as digitales y de virtualizaci&oacute;n, despu&eacute;s del coronavirus, disminuir&aacute; la presencialidad y aumentar&aacute; la virtualidad, con lo cual podemos deducir la mercantilizaci&oacute;n de la intimidad, el control de poblaciones y la mayor desigualdad digital de nuestras sociedades estratificadas. Y cuando se les pregunta si aumentar&aacute; el autoritarismo porque votaremos a quienes nos den m&aacute;s seguridad y protecci&oacute;n, seguramente su alta cualificaci&oacute;n educativa es lo que les puede hacer pensar que la gente seguir&aacute; prefiriendo la libertad a la seguridad vigilada, proyectando as&iacute; la propia ansiedad ante la amenaza del autoritarismo y resolver as&iacute; la siempre molesta disonancia cognitiva: &ldquo;yo creo en la libertad, no es posible que se permita el ascenso del autoritarismo&rdquo;. Pero la trampa de la disonancia que los lleva a pensar los supercontroles de las tecnolog&iacute;as digitales, parad&oacute;jicamente tambi&eacute;n los lleva a admitir que en la post-pandemia la pol&iacute;tica se har&aacute; recurriendo m&aacute;s a las emociones que a los argumentos racionales, dos s&iacute;ntomas t&iacute;picos del autoritarismo: abajo la raz&oacute;n y arriba los controles. Y es que, como dijo Umberto Eco, el  fascismo crea mucha confusi&oacute;n porque su irracionalismo apenas se ve venir. As&iacute; est&aacute;n de quemadas y de vuelta las masas angustiadas, a las que posiblemente se las inflar&aacute; el h&iacute;gado con mayores dosis de capitalismo emocional, coaching y gesti&oacute;n emocional para dar trabajo al capitalismo funerario. Volvemos a aquellos inicios del taylorismo fordista del capitalismo industrial, para producir, no ya mercanc&iacute;as para vender, sino para hacer posible una hornada de psic&oacute;logos que aumente la capacidad emocional de producir obreros y expertos en cadena que confirmen la leyenda del silencio de los corderos. Es un hecho que las decisiones econ&oacute;micas est&aacute;n profundamente te&ntilde;idas de emociones, as&iacute; que despu&eacute;s del coronavirus, econom&iacute;a y psicolog&iacute;a se reforzar&aacute;n mutuamente y, si no pregunten por qu&eacute; entonces le dieron el premio nobel de econom&iacute;a a un psic&oacute;logo (Daniel Kahneman) 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; persiste el malestar, si en cada juego electoral te prometen el para&iacute;so? Si Freud interpretaba en su &eacute;poca que el malestar no es tanto la represi&oacute;n de los deseos &iacute;ntimos de los sujetos por la presi&oacute;n de las normas sociales y culturales, podr&iacute;amos convenir que malestar significa en la actualidad, m&aacute;s que represi&oacute;n, desajuste entre lo que esperamos o pretendemos y lo que la cultura nos ofrece, entre lo que tenemos y a lo que aspiramos. No estamos c&oacute;modos en esta sociedad que nos pide ajustarnos al desajuste, ajustarnos a un orden en el desorden. 
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo del coronavirus, si quieren pruebas hist&oacute;ricas de la &ldquo;doctrina del shock&rdquo;, fue fielmente aplicado en Chile, en Irak, cuando el hurac&aacute;n del Katrina, cuando Hait&iacute;, etc&eacute;tera. En el caso de Espa&ntilde;a sucedi&oacute; con los recortes y ajustes frente a la crisis econ&oacute;mica de 2008, para agradar a esa Europa del capital que, siempre que hay dinero en juego, deja de ser m&aacute;s social que nunca, algo ya constatado con las sucesivas crisis de los refugiados y de los migrantes. Pero tambi&eacute;n cuando la industria pesada ya no produc&iacute;a suficientes ganancias al capital y se &ldquo;arregl&oacute;&rdquo; con la famosa reconversi&oacute;n industrial, comandada por Felipe Gonz&aacute;lez. En todos los casos, el miedo como tel&oacute;n de fondo, se aprovech&oacute; para lograr que las poblaciones sublimaran su libido contestataria hacia actividades de conformidad social m&aacute;s aceptables para el capital y su proyecto de mercantilizaci&oacute;n. Esta sublimaci&oacute;n es el efecto invisible del tratamiento de la psicoterapia de masas con que los poderes dirigen nuestras vidas, tan invisible su ejercicio que &ldquo;La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo&rdquo; (Plat&oacute;n, en el Crit&oacute;n).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/psicoanalisis-social-coronavirus_132_5950897.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2020 08:46:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Psicoanálisis social del coronavirus]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La utilidad perversa de los profesores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/utilidad-perversa-profesores_132_5793812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Como ya saben los ni&ntilde;os, en el pressing-catch el atractivo est&aacute; en los luchadores. Todos tienen una personalidad definida, un estilo propio que hace a los ni&ntilde;os identificarse m&aacute;s con unos que con otros. En este caso, los que van perdiendo son los profesores: no solamente no han cambiado las actitudes p&uacute;blicas hacia estos profesionales, sino que han empeorado comparando el hoy con los resultados de un estudio doctoral de 1992. Entonces los profesionales de la ense&ntilde;anza dec&iacute;an que lo que m&aacute;s les preocupaba eran los conflictos con la administraci&oacute;n, la falta de recursos y la p&eacute;rdida de prestigio, adem&aacute;s de la falta de una pol&iacute;tica clara de gesti&oacute;n del tiempo para su propia formaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Prestigio y sueldo son dos factores &iacute;ntimamente relacionados en los estudios de sociolog&iacute;a de las profesiones. Est&aacute; claro que el gobierno no hubiera tratado con la misma vara injusta las reivindicaciones salariales de los m&eacute;dicos u otro colectivo con m&aacute;s poder. De hecho, en el seguimiento de la huelga de m&eacute;dicos de hace algunos a&ntilde;os se comprueba que la propia opini&oacute;n de la gente a &ldquo;pie de hospital&rdquo; era a favor de justificar estas reclamaciones. Por cierto, que el salario de los profesores se constituye en un elemento m&aacute;s de la crisis de identidad que les afecta. En todos los pa&iacute;ses del occidente europeo, los profesionales de la ense&ntilde;anza, en todos los grados, tienen unos niveles de retribuci&oacute;n sensiblemente inferiores a los de otros profesionales de su misma titulaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si los cambios sociales pasan por alguna instituci&oacute;n, no es por la pol&iacute;tica. La educaci&oacute;n es la clave. La democracia de ficci&oacute;n de los gobiernos nacional-populistas es hacer caudillismo demag&oacute;gico tomando como referencia de la cultura canaria, Willy Garc&iacute;a dixit, programas muy nuestros como los de Pepe, Panchita y Panchito que tanto &eacute;xito est&aacute;n teniendo. &iquest;&Eacute;ste es el talento canario en el mundo, que nadie sabe de d&oacute;nde viene y a d&oacute;nde va? Pero a lo mejor s&iacute; sabemos si nos fijamos en el menudeo cultural, en la sopaboba de la dedocracia canaria para dirigir los dineros hacia la nada. Pero en la educaci&oacute;n, para los maestros y maestras, no hay plata sino pressing-catch. El &ldquo;talento canario&rdquo; est&aacute; en el trabajo diario de ser profesor en las condiciones sociales y culturales actuales y no morir en el intento. Pero de las miserias de casa pocos se atreven a preguntar o siquiera fijarse de refil&oacute;n, y es por eso que pr&aacute;cticamente han desmantelado el Instituto Canario de Estad&iacute;stica, no sea que los n&uacute;meros &ldquo;canten&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las tres redes escolares de Canarias, la privada, la privada concertada y la p&uacute;blica, son el reflejo de nuestra sociedad clasista. Como en el resto del pa&iacute;s, es el panorama del mercado escolar. En este panorama, un sector social determinado de padres se fija mucho en la tipolog&iacute;a del origen &eacute;tnico y social de los centros a donde quieren enviar a sus hijos. Las clases medias-altas y altas de Canarias &ldquo;meten&rdquo; a sus hijos en la privada y hasta en la privada concertada. La clase media en la concertada, con el benepl&aacute;cito impl&iacute;cito de pagar alguna cuota para no mezclar a sus hijos con los inmigrantes y dem&aacute;s. Y el resto, sin remedio, a los colegios p&uacute;blicos. A todo esto, lo triste es que el gobierno de Paulino favorece a sus amigos de la privada, alimentando una ense&ntilde;anza no basada en la inclusi&oacute;n social, sino en la exclusi&oacute;n social. 
    </p><p class="article-text">
        El gobierno y la jaur&iacute;a de la Consejer&iacute;a que ha soltado sus perros de caza detr&aacute;s del profesorado, no dice nada de las ventajas inclusoras de la escuela p&uacute;blica, donde existen familias con mayores necesidades y desventajas sociales, econ&oacute;micas, culturales e incluso &eacute;tnicas. Gracias al profesorado y a pesar de la falta de calidad pol&iacute;tico-&eacute;tica del gobierno en dotar mejor a la p&uacute;blica, el destino de la cohesi&oacute;n social no ha llegado al horror de la fragmentaci&oacute;n social. 
    </p><p class="article-text">
        Los y las trabajadoras sociales tienen casi nula presencia en los centros. Y en los servicios de orientaci&oacute;n psicopedag&oacute;gica hay profesionales que se tienen que repartir entre tantos centros que casi llegan a la divisi&oacute;n celular. Mientras, durante la ausencia intermitente de estos servicios, el voluntarioso profesorado cubre estas deficiencias multiplicando sus roles y sus funciones. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; sucesivamente, el profesorado hace de todo para dar respuesta a los m&uacute;ltiples problemas sociales que asaltan a la p&uacute;blica. Y es precisamente la p&uacute;blica la que en Canarias peor lo pasa. Espa&ntilde;a, que es de los pa&iacute;ses con mayor proporci&oacute;n de alumnos en centros privados observa diferencias seg&uacute;n regiones: las menos desarrolladas econ&oacute;micamente como Canarias son las que tienen m&aacute;s proporci&oacute;n de alumnos en la p&uacute;blica. Y de la p&uacute;blica son los ninguneados en el conflicto de la homologaci&oacute;n, los mismos que tienen que hacer de casi todo, ayudando as&iacute; reducir el nivel de conflicto social y la falta de cohesi&oacute;n social creada por las otras pol&iacute;ticas de bienestar, econom&iacute;a y distribuci&oacute;n de riqueza por parte del gobierno. La p&uacute;blica recibe el malestar social creciente en Canarias y lo despeja mediante actividades sociales y culturales: elaboraci&oacute;n de proyectos de mejora socioeducativa, salidas extraescolares, organizaci&oacute;n de fiestas en la comunidad escolar, animar a los padres a la participaci&oacute;n? Es decir, para quien todav&iacute;a no lo entienda, haciendo un trabajo invisible de creaci&oacute;n de v&iacute;nculos sociales que contribuye a impedir la fragmentaci&oacute;n social. De este modo, es poco probable que nadie haya pensado todav&iacute;a en la gran utilidad pol&iacute;tica y social del profesorado. Esto solamente se ve a &ldquo;pie de patio&rdquo;, a &ldquo;pie de aula&rdquo;, a &ldquo;pie de comunidad&rdquo;. Una utilidad que, como en la pel&iacute;cula &ldquo;Un d&iacute;a sin mexicanos&rdquo;, donde la ausencia de los mexicanos hund&iacute;a econ&oacute;micamente a los Estados Unidos, pasar&iacute;a lo mismo si de repente todos los maestros desaparecieran. Entonces nos dar&iacute;amos cuenta de la perversa utilidad pol&iacute;tica de los profesores. &iquest;Les parece sufiente esta contrapartida? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>* Catedr&aacute;tico de E.U. de Psicolog&iacute;a Social Universidad de Las Palmas de Gran Canaria</strong> 
    </p><p class="article-text">
         Jos&Atilde;&copy; Antonio Younis Hern&Atilde;&iexcl;ndez*
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández, José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/utilidad-perversa-profesores_132_5793812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jun 2008 13:34:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La utilidad perversa de los profesores]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué iglesia? ¿Dos iglesias?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/iglesia-iglesias_132_5519377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Definitivamente, hay una Espa&ntilde;a que no quiere morir o est&aacute; mal enterrada: la Espa&ntilde;a de la iglesia apost&oacute;lica y m&aacute;s romana que nunca, pues hay otra iglesia realmente sensata y social, que es administrativamente prisionera de la primera, pero pol&iacute;ticamente m&aacute;s evolucionada y que no es guardiana m&aacute;s que del templo de las miserias humanas y las injusticias sociales que hacen sufrir a una gran parte de la humanidad, bautizada o no, arrimada o casada, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Cabr&iacute;a postular un jugoso sociopsicoan&aacute;lisis de la presencia de asignaturas de religi&oacute;n en la escuelas, incluso en la propia universidad, cuando cada vez hay m&aacute;s matrimonios civiles, menos asistencia a las iglesias, menos vocaciones, m&aacute;s relaciones prematrimoniales, m&aacute;s parejas de hecho, m&aacute;s actitudes de indiferencia hacia la religi&oacute;n entre los j&oacute;venes.... Pero piden m&aacute;s dinero a las arcas del estado cuando no han sabido ocuparse de su l&aacute;nguida clientela. 
    </p><p class="article-text">
        El personaje de Unamuno, el p&aacute;rroco San Manuel, viv&iacute;a una mentira, la de su propia fe en dios. Pero sus actos son los de un hombre bueno que s&oacute;lo hace el bien y m&aacute;s, desde correr y jugar con los ni&ntilde;os hasta cuidar al pobre Blasillo o realizar las duras tareas de un campesino. Este personaje de Unamuno est&aacute; en las ant&iacute;podas de los prohombres de la &eacute;lite cat&oacute;lica en Espa&ntilde;a, porque &eacute;stos mienten para servirse a s&iacute; mismos y no est&aacute;n al lado de la vida dura del pueblo, mientras San Manuel procura consuelo, compasi&oacute;n y est&aacute; codo a codo con los pobres y necesitados. 
    </p><p class="article-text">
        Con otro Manuel, Manuel Alem&aacute;n, aprend&iacute; a ver a las iglesias, a todas, como productos humanos, productos de la cultura como &eacute;l dec&iacute;a. De ah&iacute; que la denominaci&oacute;n &ldquo;fe y cultura&rdquo; le chirriara, pues la fe no se contrapone a la cultura, como si fuera de otro mundo. Y, desde luego, dec&iacute;a, siendo cultura est&aacute; sometida a la discusi&oacute;n y al debate, &uacute;nico ant&iacute;doto contra el borreguismo y el caciquismo moral. La iglesia de las injusticias sociales y de la lucha a favor de los despose&iacute;dos, la de la teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n, inc&oacute;moda: ser cura de izquierda y muy rojo, es una actitud pol&iacute;tica prohibida, no as&iacute; el serlo de derechas y muy azul. La diferencia est&aacute; en que los primeros provocan cambios sociales y tomas de conciencia, mientras que los segundos reproducen el oropel, las jerarqu&iacute;as y la dominaci&oacute;n social bajo la disimulada p&aacute;tina de una compasi&oacute;n de dise&ntilde;o comercial. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora triunfa el fundamentalismo cristiano para muchos desorientados y alg&uacute;n despistado, que, en estos momentos hist&oacute;ricos de incertidumbre e inseguridades, de fragilidad de los v&iacute;nculos comunitarios, se postula como comunidad, la &uacute;nica, la que devolver&aacute; el sentimiento perdido. As&iacute;, la familia se convierte en un reclamo de la marca comercial cat&oacute;lica, en estos tiempos de p&eacute;rdida del sentimiento comunitario, porque?&iquest;A qui&eacute;n no le gusta estar dentro del anillo protector del grupo? Lo malo es que la modernidad ha tra&iacute;do otras marcas y otras propuestas de vivir en familia que est&aacute;n m&aacute;s adaptadas a las nuevas necesidades emocionales de las personas. 
    </p><p class="article-text">
        Las agencias de viaje del vaticano ya no tienen como requisito hacer votos de pobreza, pues para hacerte santo o darte un billete para viajar al cielo basta que acudas a sus manifestaciones o digas am&eacute;n a todo lo que viene de arriba, de las jerarqu&iacute;as, que, en sus diferentes niveles y grados han sabido colocarse en diferentes instituciones, de la banca o de la educaci&oacute;n p&uacute;blica. El vuelo de estos halcones de sacrist&iacute;a, que no por tener sus nidos en los sagrarios pican menos, sino que, m&aacute;s bien, pecan m&aacute;s de pecado social, contrasta con esa otra iglesia que no vuela para ir de cacer&iacute;a, sino para descender y ayudar a quienes padecen sufrimiento social, olvidados por quienes ahora est&aacute;n instalados en el pecado social. 
    </p><p class="article-text">
        Jos&Atilde;&copy; Antonio Younis Hern&Atilde;&iexcl;ndez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández, José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/iglesia-iglesias_132_5519377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jan 2008 21:13:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué iglesia? ¿Dos iglesias?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tristes trópicos, triste política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tristes-tropicos-triste-politica_132_4931007.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En el mismo fango revuelto estaba L&oacute;pez Aguilar, que cay&oacute; en la red de hinchar como nunca los males de la patria chica con sello de origen exclusivo en CC.A la hora de exigir responsabilidades y las posibles metas morales a las que un colectivo debe aspirar frente a sus conciudadanos, es curioso comprobar que entre los pol&iacute;ticos no existan h&eacute;roes, sino corruptos frente a honrados. Es la categor&iacute;a moral que se ha instalado en nuestras democracias. A un pol&iacute;tico se le exige honradez, tal es la meta moral. La pol&iacute;tica que se percibe es la del enga&ntilde;o y del autobeneficio. Eso es real. Entre los militares o polic&iacute;as s&iacute; que hay h&eacute;roes: h&eacute;roes y salvadores protectores frente a cobardes, delincuentes o anarquistas. La moral del militar y del polic&iacute;a es la del caballero, noble guerrero que nos protege de enemigos reales o inventados, enemigos de la patria, enemigos internos como los anarquistas o los delincuentes o enemigos extranjeros. Ahora, por ese arte de birlibirloque de la historia, los militares van en misi&oacute;n humanitaria y los polic&iacute;as son nuestros arc&aacute;ngeles de la inseguridad ciudadana. Las encuestas dan a los militares y a los polic&iacute;as m&aacute;s credibilidad que a los pol&iacute;ticos. Los ciudadanos creen m&aacute;s en la &#147;moral de los cuerpos&#148; que en el &#147;cuerpo de la moral pol&iacute;tica&#148;. Desde esta nueva moral conferida a los cuerpos de seguridad y protecci&oacute;n colectiva, es que hay que entender que la sociedad del bienestar ha dado paso a la sociedad del malestar difuso y flotante, por eso hay un avance de los conservadores en toda Europa: prometen cuidarnos y tienen la imagen de hacerlo. El pol&iacute;tico conservador vende seguridad. Si antes Europa aspiraba a la libertad y a cuajar proyectos pol&iacute;ticos de cambio social, a cuestiones m&aacute;s de tipo p&uacute;blico, ahora aspira a sentirse seguro en casa y en la calle. Del &aacute;mbito p&uacute;blico, del debate en la polis, se ha pasado al &aacute;mbito &iacute;ntimo, a la privacidad, al &uacute;ltimo basti&oacute;n que me proteja de las miserias ajenas que arrastran a millones de personas a querer entrar geogr&aacute;ficamente en mi bienestar nacional o en mis pertenencias por atraco a mano armada en casa o en la calle. La seguridad ha dejado de estar en la pol&iacute;tica y ha pasado a manos de los militares y los cuerpos policiales, de tal manera que la propia exigencia moral ha cambiado. M&aacute;s de lo que la gente se cree y se nota en el progreso del voto conservador en Europa. &iquest;Por qu&eacute; si no esa medida de protecci&oacute;n social de pagar 2.500 euros a los padres que traigan  hijos reci&eacute;n nacidos a partir de una determinada fecha? Es una medida preelectoral desesperadilla, &iquest;no?Sin embargo, a todo esto y muy parad&oacute;jicamente, la moral imperante es nacionalista, pero de un nacionalismo feudal, basado en el modelo de los &#147;se&ntilde;ores del castillo&#148;. Proteger y vender seguridad a los que son de los m&iacute;os, a mi mundo pr&oacute;ximo de iguales, donde la idea de pr&oacute;jimo se desdibuja a favor de la de vecino de sangre o nacional, es una deriva moral conservadora, clasificadora y cosificadora de los seres humanos.En el debate de investidura, Paulino ha exigido responsabilidad desde dos discursos policiales impl&iacute;citos y desde el tono atacado del feudalismo nacionalista. Reactualizando la moral de fondo que ha llegado con la derrota del estado social y la  izquierda canaria, &eacute;l plantea defendernos del gobierno central y de los que fomentan el pleito insular. Han hecho tan bien el diagn&oacute;stico de sus p&eacute;rdidas electorales que intentan por todos los medios inflar el discurso del pleito para alejar el sambenito de un mal que ellos y ellas mismas han construido durante estos &uacute;ltimos a&ntilde;os de gobierno de  autocomplacencias  y de hacer como si. En Canarias las cosas que no se explican, se explican mal o no se quieren explicar, siempre se ha llamado pleito insular, un comod&iacute;n muy oportuno en el p&oacute;ker de la pol&iacute;tica canaria. Lo que no se explica es que el sistema electoral fomenta por s&iacute; mismo el sentimiento del nacionalismo feudal, &eacute;se que evita sentir a Canarias como una, frente a los sentimientos insularistas que no s&oacute;lo separan por agua a las islas, sino por intereses caciquiles. &iquest;Por qu&eacute; hay que creer a priori que cualquier diputado electo de una isla no puede pensar y actuar con visi&oacute;n de una sola tierra? La respuesta es que los nacionalismos que &uacute;ltimamente nos han gobernano -parad&oacute;jicamente ayudados por la derecha nacional- son nacionalismos feudales, grupos pol&iacute;ticos dirigentes que se relamen en su sentimiento medieval, sustentados en unos valores y una idiosincracia abstracta de lo canario cuando llegan al poder, pero que antes de llegar todo se resum&iacute;a en mi isla es mi castillo: si los afanes nacionalistas de sectores ultras de la derecha espa&ntilde;ola es que Espa&ntilde;a es Asturias y el resto, tierra conquistada; entre nosotros se trata de que Canarias es mi isla y el resto, tierra por conquistar. Conquistar el gobierno de Canarias para mi isla y por mi isla, despu&eacute;s ya veremos. De ah&iacute; que todo ese juego de alternancias, sedes, proporciones y un largo etc&eacute;tera de equilibrios malabares son indicadores de que Canarias no existe sino como palabra, en la geograf&iacute;a, pero no en la conciencia, como sentimiento. Pero tengamos la fiesta en paz y digamos tambi&eacute;n que la izquierda, lo que se dice la izquierda, la que hasta ahora ha gobernado con programas de derechas en toda Europa, ha preparado su propia merienda y nos han dejado fuera, solos y desamparados, &uacute;nicamente acompa&ntilde;ados por nuestra eterna, atl&aacute;ntica y po&eacute;tica soledad. El PSOE ofrece ahora su compa&ntilde;&iacute;a para atenuar nuestros males, pero no es tanto compa&ntilde;&iacute;a lo que se demanda sino un mejor diagn&oacute;stico de qu&eacute; procesos sociales e hist&oacute;ricos, qu&eacute; agentes pol&iacute;ticos y poderes f&aacute;cticos han cortado la posibilidad de una conciencia canaria de unicidad en su destino. Sin considerarme independentista, siento que igual que la ley de la gravedad de Newton explica por qu&eacute; todo lo que sube vuelve a bajar, el peso del colonialismo econ&oacute;mico, ps&iacute;quico, ambiental, ling&uuml;&iacute;stico y sociopol&iacute;tico durante siglos explica m&aacute;s cosas de las que cualquier ciudadano o pol&iacute;tico se atrever&iacute;a a reconocer.Soledad del votante de las democracias occidentales ante el Club de la OTAN, la ONU, El FMI, Banco Mundial, Tratado de Libre Comercio, Uni&oacute;n Europea y, en Canarias, soledad insular, nacionalista, cada isla un castillo con su se&ntilde;or y se&ntilde;ora ondeando banderas nacionalistas de derechas, como la de Soria en Gran Canaria.  
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio Younis Hern&aacute;ndez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández, José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tristes-tropicos-triste-politica_132_4931007.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Aug 2007 16:03:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tristes trópicos, triste política]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mortaja nunca lleva bolsillos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mortaja-lleva-bolsillos_132_5395168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Como el mutante Kevin Costner en la pel&iacute;cula <em>Waterworld</em>, que iba de h&iacute;brido entre pez y humano, en Espa&ntilde;a (y seguro que en el resto del mundo occidental), a m&aacute;s de la mitad de los pol&iacute;ticos y otros gestores de lo p&uacute;blico se les est&aacute; desplazando el coraz&oacute;n hacia la derecha. El desempleo, la terciarizaci&oacute;n y la precarizaci&oacute;n regaladas por la globalizaci&oacute;n son s&iacute;ntomas de la deslocalizaci&oacute;n del coraz&oacute;n de la pol&iacute;tica. Aplicar programas de derechas desde la izquierda, en Espa&ntilde;a y Europa, es otro s&iacute;ntoma. Y ello tiene que ver, como no, con la cultura que el nuevo capitalismo implanta en los corazones y que expres&oacute; Sennet con su reconocida maestr&iacute;a: fractura entre el &eacute;xito personal y el progreso social; el consumismo que reemplaza a la pol&iacute;tica; la cultura empresarial que condiciona la perspectiva intelectual y moral de las universidades. El heroico Kevin Costner de la <em>peli</em> hac&iacute;a de c&iacute;nico que finalmente encuentra el sentido de su vida implic&aacute;ndose en la lucha por el bien. As&iacute; que segu&iacute;a teniendo el coraz&oacute;n en la izquierda. El cinismo de la valorada ambici&oacute;n no cabe en el estereotipado mundo del bien y del mal de las pel&iacute;culas de Hollywood. Pero el mundo europeo que muta y est&aacute; de mudanza, desplaza lentamente su latir cada vez m&aacute;s hacia la derecha. Si pones el o&iacute;do en la izquierda oyes como un murmullo lejano, tal como un eco refractario del pasado. Si lo pones en el lado derecho, oir&aacute;s un fuerte redoble de di&aacute;stoles y s&iacute;stoles que nada tiene que envidiar al coro de la iglesia; pero, eso s&iacute;, con canciones menos fraternas que han sido sustituidas por un aumento de ambiciones y humanas vanidades. Sinceramente, no me importar&iacute;a tener el coraz&oacute;n en uno u otro lado si las ideolog&iacute;as conservadoras dejaran de ser tan populistas y autoritarias y las ideolog&iacute;as del otro lado indefinido -indefinido porque es el que m&aacute;s matices y transformismos ha sufrido en su espesa historia de mutaciones, desde el eurocomunismo hasta el cesarismo felipista-, fueran menos desunidas y practicaran menos el egotismo, el egotismo ese que es m&aacute;s s&iacute;ntoma de inmadurez que de derrota intelectual. Si miro mirando a Francia, encuentro a Sarkozy intentando la alquimia mutante de deslocalizar el coraz&oacute;n de la izquierda para hacerlo de los dos lados. Aunque s&oacute;lo sean formas sin refundaci&oacute;n real, no me imagino la Espa&ntilde;a de Aznar, Rajoy, Felipe o Zapatero con ese desparpajo. Pero no se crean, que aqu&iacute; en Canarias las deslocalizaciones del coraz&oacute;n se arrempujan gracias al pecado capital de la ambici&oacute;n. Al fin y al cabo, el PSOE iba a pactar con Coalici&oacute;n Canaria y eso significa que el coraz&oacute;n se deslocaliza en la pol&iacute;tica cuando la fuerza de las ambiciones impone sus viejas propiedades. No digo que la pol&iacute;tica sea s&oacute;lo ambiciones, sino que la costura y los mimbres de la democracia capitalista que educa para la ciudadan&iacute;a  produce mentes antisocr&aacute;ticas. &iquest;Es que ya hemos olvidado que la democracia ateniense mat&oacute; literalmente a un viejo, S&oacute;crates, s&oacute;lo por preguntar? Si la democracia fue, es y ser&aacute; una lucha contra las ambiciones que ya Ciro, rey de los persas, dijo muy sarc&aacute;sticamente de los atenienses: &#147;Ning&uacute;n  miedo tengo de esos hombres que tienen por costumbre dejar en el centro de sus ciudades un espacio vac&iacute;o al que acuden todos los d&iacute;as para intentar enga&ntilde;arse unos a otros bajo juramento&#148;. Esta definici&oacute;n de democracia es la de las ambiciones, contra la que luchaba y muri&oacute; S&oacute;crates. Una democracia, hoy, que cuenta poco con la ciudadan&iacute;a. Una vez que se alcanza el poder, se negocia y conviene m&aacute;s con los poderes f&aacute;cticos que con la ciudadan&iacute;a, con el capital dirigido desde el FMI y el BM o el empresariado local, instituciones que ni siquiera han sido elegidas por los procedimientos de la democracia formal.De simple que es, da v&eacute;rtigo. Hanna Arend, la gran fil&oacute;sofa que sigui&oacute; el caso del nazi Eichmann, plante&oacute; que Eichemann no ten&iacute;a impulsos especialmente s&aacute;dicos, pod&iacute;a ser cualquier persona normal, nosotros mismos, que justo se limit&oacute; a obedecer sin pensar en las consecuencias o en la naturaleza de sus actos: la banalidad del mal. En nuestro caso, se trata de la banalidad de las ambiciones: justo obedecer la llamada de los valores que priman el bien privado sobre el bien com&uacute;n. Y, en esto, da igual de qu&eacute; lado lata el coraz&oacute;n porque la pol&iacute;tica se ha deslocalizado. Jos&eacute; Antonio Younis Fern&aacute;ndez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Fernández, José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mortaja-lleva-bolsillos_132_5395168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jul 2007 20:39:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una mortaja nunca lleva bolsillos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Iglesia, privilegios y educación para la ciudadanía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/iglesia-privilegios-educacion-ciudadania_132_5354845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La Iglesia no paga impuestos y tiene privilegios inmobiliarios. En Italia, el Estado regala al Vaticano el agua que utiliza. Puede quitar y poner a profesores de religi&oacute;n y encima son subvencionados con el dinero de los espa&ntilde;oles. Junto con una derecha postfranquista, quieren volver a aquellos tiempos en los que dec&iacute;an qu&eacute; era lo bueno y lo malo, qu&eacute; se ten&iacute;a que hacer y que no.Las recientes llamadas a la <em>rebeli&oacute;n</em>, en contra de la asignatura de Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a, est&aacute; dirigida por la propia jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, y no por grupos de exaltados guerrilleros de Cristo Rey. Una asignatura que, lejos de domesticar a las almas como siempre ha hecho la iglesia adoctrinadora y perseguidora, se propone como creadora de conciencia ciudadana, de relaciones horizontales, basada en los derechos y no en los privilegios. Al contrario que la iglesia, no se persigue producir feligreses sino ciudadanos. Los obispos levantan la falsa pol&eacute;mica del adoctrinamiento de esta nueva asignatura, cuando ellos mismos van con flautas a Brasil a evangelizar ind&iacute;genas, ellos mismos, que no dejan el sexo en paz, ni la familia y tampoco la existencia de una moral c&iacute;vica tan buena o m&aacute;s que la emanada de la religi&oacute;n. La secularizaci&oacute;n de la sociedad, los cambios de mentalidad de los j&oacute;venes, la globalizaci&oacute;n y el intercambio de nuevos horizontes de moralidad no prescrita desde el Vaticano y su idea del amor como reproducci&oacute;n de la especie, deja fuera de juego a estos avispados obispos que, sin embargo, no reparan en hacer pol&iacute;tica arengando a los cat&oacute;licos una mezcla diab&oacute;lica que confunde los pecados con los delitos. Los homosexuales y transexuales son ejemplo vivo de sus tracas ideol&oacute;gicas. La Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a los trata como ciudadanos con derechos, pero para la iglesia son pecadores que corrompen las bases naturales de la familia cristiana. Por &uacute;ltimo, la Universidad, la muy nuestra de aqu&iacute;, tuvo al intelectual Manuel Alem&aacute;n como profesor, quien nunca ejerci&oacute; ni milit&oacute; desde la categor&iacute;a sacerdotal dentro de la universidad. Todo lo contrario, su vocaci&oacute;n la dedic&oacute; m&aacute;s a educar la conciencia cr&iacute;tica, provocar a las instituciones y a los cre&iacute;dos de su propia importancia, defendiendo a los desesperados y a toda la humanidad doliente. Su sensibilidad social le hac&iacute;a refractario a las poses convencionales adoptadas por ese intelectualismo trepa de disimulado clasismo  y el barniz &#147;progre&#148; de los que mean a la izquierda pero se mojan por la derecha. &iquest;Qu&eacute; queda dentro de la universidad de este sacerdote intelectual comprometido con la educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a social, cr&iacute;tica y pol&iacute;tica en el contexto espec&iacute;fico de Canarias? Nada. Ha sido literalmente expropiado de s&iacute; mismo. En definitiva, si para evitar el maltrato a los ni&ntilde;os se aplic&oacute; la ley de maltrato a los animales en sus inicios; a los ciudadanos, maltratados por los obispos rascando dineros que aprovechan indebidamente de la obligatoriedad escolar y de los fondos p&uacute;blicos para, como no, adoctrinar, deber&iacute;amos aplicarles la misma ley de maltrato a los animales, porque nos tratan como ni&ntilde;os a los que quieren llevar directamente a la primera comuni&oacute;n a base de coscorrones y pasando por alto que nuestra dignidad nos es la de los animales que van en fila al matadero para llenar los bolsillos de las jerarqu&iacute;as privilegiadas.   Jos&eacute; Antonio Younis Hern&aacute;ndez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández, José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/iglesia-privilegios-educacion-ciudadania_132_5354845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Jun 2007 22:14:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Iglesia, privilegios y educación para la ciudadanía]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conciencia y honradez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/conciencia-honradez_132_5364726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En Canarias, tristemente no s&oacute;lo en Canarias, la provocaci&oacute;n es no votar. Es la &uacute;nica sensatez que se me ocurre: los no votantes recurren a la provocaci&oacute;n de no votar para hacerse o&iacute;r. &iquest;Son escuchados? No lo son, son m&aacute;s bien ninguneados como unos <em>papa fritas</em> que no tienen derecho a reclamar si antes no votaron. Y volvemos a lo mismo: la definici&oacute;n tautol&oacute;gica que se reproduce a s&iacute; misma, donde pol&iacute;tica es lo que digo yo que es porque yo hago la pol&iacute;tica. Los ciudadanos no hacen pol&iacute;tica sino cuando votan. Pero se trata de una idea que confunde pr&aacute;cticas con normas, con lo que al final s&oacute;lo ciertas normas son a la pol&iacute;tica y ninguna pr&aacute;ctica socialmente establecida por las voces y los comportamientos fuera de mis normas lo es. Que no votas, pues peor para ti, porque mi norma dice que no haces pol&iacute;tica, s&oacute;lo haces que no votas. Alg&uacute;n siglo atr&aacute;s, Binet respondi&oacute; lo mismo en el terreno de las pruebas de inteligencia cuando le preguntaron: &iquest;qu&eacute; es la inteligencia, se&ntilde;or Binet? Respondiendo: &#147;la inteligencia es lo que miden mis tests? As&iacute; que la pol&iacute;tica es la pol&iacute;tica que hago yo.Conclusi&oacute;n. No existe la pol&iacute;tica ni existe la inteligencia. Como en Alicia en el Pa&iacute;s de las Maravillas, s&oacute;lo existe lo que quiero que exista. Las cosas significan lo que yo quiero que signifiquen porque as&iacute; las hago yo y san se acab&oacute;, algo as&iacute; como que el sol sale cuando lo miro y no cuando est&aacute;.&iquest;Y yo que pienso que cuando incumples normas injustas, abusivas o te rebelas contra las normas perversas (las que se emiten para no ser cumplidas por quienes las emiten) es cuando m&aacute;s vivo te sientes? Oponerse desde la conciencia, no desde el mero ejercicio adolescente de estar contra todo, te lleva a ser tratado como un enemigo. La conciencia como concepto, en el campo minado de lo pol&iacute;tico, ha ca&iacute;do en un relativismo extremo y sospechoso; precisamente, para no mover las conciencias de quienes huyen de su propia mala conciencia hasta el punto de creerse sus propias mentiras. En realidad, cierta clase pol&iacute;tica declara que es relativista para ocultar lo que en realidad es: etnoc&eacute;ntrica.Pero, &iexcl;ay!, la vida de las normas se dobla ante las pr&aacute;cticas reales de la gente. As&iacute; que la conciencia no se mide como dec&iacute;a Binet o como digo que la miden los pol&iacute;ticos ligeros: se mide por lo que uno deja de hacer frente al dolor y el sufrimiento social.Actuar con conciencia est&aacute; mal visto aunque act&uacute;es con honradez. No es la honradez lo que se admira, sino parecerlo. Si es o no es lo que digo, que nuestra ex&#150;alcaldesa ha querido declarar p&uacute;blicamente que ha sido honrada. &iquest;Por qu&eacute; hoy es necesario en pol&iacute;tica vocear que se ha sido honrada u honrado? Porque hoy las tensiones &eacute;ticas tiran por ese lado y los pol&iacute;ticos necesitan refugiarse en el cielo para decir, impl&iacute;citamente, que haber vivido en la tentaci&oacute;n y no haber ca&iacute;do les hace merecedores del cielo de la opini&oacute;n p&uacute;blica (y conseguir de paso que les vuelvan a  votar).  Sin embargo, impl&iacute;citamente de nuevo, se est&aacute; reconociendo que la &uacute;nica honradez de la que se puede hablar en la pol&iacute;tica actual es la de no haber favorecido a nadie, como familiares o empresarios, a s&iacute; mismos, etc. Las minucias del d&iacute;a a d&iacute;a, el talante y el trato, el sentido del rival pol&iacute;tico y los modos de tratamiento del otro, as&iacute; como las pasiones comedidas, no se pueden disociar de la honradez, como tampoco se puede disociar la honradez de la conciencia. La misma se&ntilde;ora Luzardo evoca la palabra conciencia y la palabra honradez varias veces a lo largo de la entrevista publicada en La Provincia este &uacute;ltimo domingo.Otra idea impl&iacute;cita es el dicho de que siendo honrado un pol&iacute;tico no importa el g&eacute;nero de ideas que profese. Se escamotea as&iacute; el debate real sobre las fracturas sociales existentes y las ventajas de unas personas sobre otras por su condici&oacute;n (g&eacute;nero, edad, etnia, religi&oacute;n, pa&iacute;s, color de la piel, bando pol&iacute;tico, ser empresario, ser obrero, etc.) En la gesti&oacute;n de todo esto, tienen que ver las pol&iacute;ticas aplicadas, as&iacute; que la honradez privada no es suficiente en pol&iacute;tica y no basta lanzar palomas de la paz y besar p&uacute;blicamente a los ni&ntilde;os. La honradez es una exigencia privada y p&uacute;blica, y, cuando es p&uacute;blica, consiste en tener ideas y conductas que no contradigan la conciencia moral. Hay que decir que, en el tiempo, lo &uacute;nico que al final nos queda como propio es la conciencia, pues para perseguir una finalidad en la vida no basta con enunciarla, hay que ejercerla. Jos&eacute; Antonio Younis Hern&aacute;ndez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández, José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/conciencia-honradez_132_5364726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jun 2007 19:37:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Conciencia y honradez]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejor lo nuestro y confianza en el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mejor-confianza-futuro_132_4441265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Nuevo salto y veo m&aacute;s. Veo que hay una bandera canaria, sin las siete estrellas verdes, una bandera tapando un cuerpo m&aacute;s blanco que la pared y que parec&iacute;a no tener ya m&aacute;s sangre: &iquest;una bandera-mortaja? As&iacute;, amortajado con la bandera de la patria, el muerto parec&iacute;a tener una identidad mortecina, l&iacute;vida dir&iacute;a yo, casi de trasmundo espiritual, como todas las identidades inventadas que s&oacute;lo sirven para decirle al muerto que est&aacute; vivo, que no se preocupe, que no pasa nada. S&iacute;, pero al de la bandera-mortaja alguien tuvo que matarlo y me temo que fue el mismo que escribi&oacute; en la pared &#147;Mejor, lo nuestro&#148;. El muerto, claro, a estas alturas, no se queja de que le hayan sacado la sangre.De nuevo brinco para alcanzar el interior con la vista y, &iexcl;oh!, rarezas de la percepci&oacute;n, la frase se hab&iacute;a convertido en &#147;Confianza en el futuro&#148;. Pero esta vez no estaba escrito a sangre, sino con tinta verde, el color ese de la canci&oacute;n m&aacute;s antigua de la Espa&ntilde;a ca&ntilde;&iacute;: &#147;Billetes, billetitos verdes, que nos aclaran la raz&oacute;n. Billetes, billetitos verdes, pero qu&eacute; bonitos son. Billetes, billetitos verdes, los que nos dan la soluci&oacute;n&#148;. Y otro salto m&aacute;s, y &iexcl;zas!, en la bandera-mortaja aparecen siete manchones, -y de verdad que siguen sin ser las famosas siete estrellas verdes-, que son siete billetes verdes cosidos a la gran bandera canaria.As&iacute; continu&eacute;, salta que salta, y cada vez que miraba adentro las frases se alternaban.  Veces &#147;Mejor, lo nuestro&#148; y veces &#147;Confianza en el futuro&#148;. Y cada vez que saltaba me acuciaba un pensar, el pensar del que piensa que el futuro verde de Canarias no se refiere al ecol&oacute;gico, que la sangre del muerto no se refiere a la campa&ntilde;a de la Cruz Roja &#147;Dona Vida, Dona Sangre&#148;. Que el futuro del muerto es la corrupci&oacute;n, pero la mortaja viene bien porque disimula el color ausente de la sangre robada para escribir en las paredes &#147;Mejor, lo nuestro&#148; y &#147;Confianza en el futuro&#148;. &iquest;Y el hedor? Est&aacute; bien pensar, me dije pensando, que la ausencia de la sangre robada se disimula tapando el cuerpo con la bandera canaria, pero qu&eacute; pasa con el hedor. El hedor no pasa como si nada, que pasa por las narices. &iquest;C&oacute;mo disimular el hedor? &iexcl;Con el futuro!, pens&eacute; a la voz de ya. Claro, ahora huele y en el futuro dejar&aacute; de oler. El olor del hedor es como el dolor de muelas o cualquier otro dolor: se olvida. Despu&eacute;s de padecer un dolor, uno olvida como era, gracias a dios, ese dolor. A lo mejor los canarios de la bandera canaria terminan olvidando la sangre robada, en el futuro, claro.Pero como no dejaba de saltar, la suspicacia me iba creciendo con cada salto. La de veces que tuve que saltar hasta el ventanuco para desechar definitivamente la idea de un futuro sin hedor. Me explico. La extenuaci&oacute;n y el agotamiento de tanto salto hicieron mella en mi esp&iacute;ritu. Gracias a que dej&eacute; de botar como una pelota de goma en un patio de recreo, pude darme cuenta de que hab&iacute;a elecciones pol&iacute;ticas a m&iacute; alrededor. La gente pasaba y nadie se tapaba la nariz. Qu&eacute; buena salud y qu&eacute; bien disimulado tienen el cuerpo del delito, pens&eacute;, que a nadie sofoca la pituitaria. Si no lo hace ahora en el presente, &iquest;cu&aacute;ndo empezar&aacute; a oler la aut&eacute;ntica identidad? Si la identidad huele, &iquest;por qu&eacute; no huele ahora a ese olor al que sabe toda identidad inventada para la ocasi&oacute;n y la venta? As&iacute; fue que llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n contraria: el hedor aparecer&aacute; en el futuro. Ahora, como se suele decir, &ldquo;nos dejaron el muerto&rdquo;; un muerto que no huele, una identidad amorfa y de conveniencia, una identidad en la que hay que confiar en el futuro para olvidar el pasado; aunque despu&eacute;s, en el futuro, s&oacute;lo nos espere un olor-dolor inesperado, como de muelas, intenso, abocado al olvido hasta las pr&oacute;ximas elecciones. 
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio Younis Hern&aacute;ndez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández, José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mejor-confianza-futuro_132_4441265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 May 2007 21:18:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mejor lo nuestro y confianza en el futuro]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mano que mece la cuna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mano-mece-cuna_132_5357745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Esta utop&iacute;a pol&iacute;tica, cuando se da la mano con la universidad, lleva ox&iacute;geno y esperanza a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica del ciudadano m&aacute;s all&aacute; del voto-regalo de las voluntades colectivas. El profesor lagunero Aguilera Klink es el mejor ejemplo que conozco, quien recientemente ha presentado el libro colectivo <em>Calidad de la democracia y protecci&oacute;n ambiental en Canarias</em>. Federico Aguilera es un ejemplo de profesor universitario implicado en los problemas sociales, que no se le va la fuerza por la boca y que denuncia la antidemocracia (la demo-rancia)  del poder pol&iacute;tico, practicando &eacute;l mismo la pol&iacute;tica consciente desde la trinchera ciudadana. Para eso no se ha tenido que pasar a ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, sino, simplemente, seguir los principios inspiradores del nacimiento de la pol&iacute;tica y la democracia en Grecia, cuando significaba vida buena de un colectivo humano, bajo el presupuesto de libertad para poder disponer de la palabra. Una demo-rancia es una democracia rancia, devaluada en la palabra. Si la palabra s&oacute;lo sirve para que en pol&iacute;tica se diga que no miramos a otro lado cuando nos enfrentamos a un elefante, pero de hecho miramos hacia otro lado, el principio mismo de la base de la democracia que es proteger al que sufre y gestionar bien los conflictos de la vida en com&uacute;n se derrumba por el mal uso de la propia palabra: que es cuando los hechos y las palabras van cada una por su lado. La pol&iacute;tica, o es una pol&iacute;tica de libertad y de justicia, o es otra cosa. Y s&oacute;lo es posible regenerarla mediante el uso libre de la palabra libre a todo ciudadano que hace uso de su derecho de participar en la toma de decisiones.Es bien cierto que en Canarias tenemos pol&iacute;ticos y pol&iacute;ticas que basan su palabra en el miedo y la intimidaci&oacute;n, precisamente haciendo que el ciudadano crea que su palabra la cedi&oacute; totalmente en el acto del voto. Si hay corrupci&oacute;n o enga&ntilde;o, nadie tiene responsabilidad. En la pol&iacute;tica tradicional es posible decir cualquier cosa confiando en la mala memoria de los ciudadanos que han desistido de alzar la voz contra quienes los ningunean en sus derechos m&aacute;s elementales, restan su participaci&oacute;n y ocultan datos en la toma de decisiones p&uacute;blicas sobre asuntos que afectan a sus vidas.Cuando cierta concepci&oacute;n de la pol&iacute;tica y ciertos pol&iacute;ticos usan la palabra para silenciar a la sociedad civil, me recuerda mucho a la mano que mece la cuna y canta una nana para hacer callar al beb&eacute;. Pero cuando el beb&eacute; llora y llora, molesto para que le cambien el pa&ntilde;al, corre presto a que sea otra mano quien limpie, porque lo suyo es mecer la cuna y <em>nanear</em>, que es lo m&aacute;s vistoso pol&iacute;ticamente hablando. Y es que cuando tales pol&iacute;ticos mecen la cuna y nanean, &eacute;chate a temblar, pronto nos tocar&aacute; a todos los canarios y canarias cambiar alg&uacute;n pa&ntilde;al. En la historia reciente de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han ocurrido hechos muy parecidos. Cada vez que hab&iacute;a un conflicto con el personal docente (individual o colectivo) y se llevaba a juicio, el rectorado terminaba perdiendo pr&aacute;cticamente todos los casos. &iquest;Por qu&eacute;? Sencillamente ellos no pagan de su bolsillo. Porque, como siempre, los que al final terminan cambiando los pa&ntilde;ales manchados somos los profesores, igual que los ciudadanos. As&iacute; que no veo qu&eacute; diferencia hay entre esta concepci&oacute;n del debate y la palabra en pol&iacute;tica dentro de la universidad y fuera de ella. Algunos se van a los partidos y llegan bien entrenados, porque lo que predomina es lo mismo que dejaron: mecer la cuna, cantarnos una nana y dejar que otros limpien la caca despu&eacute;s. Otros siguen en la universidad, como el ejemplo de Aguilera Klink, y por eso hacen una pol&iacute;tica de la palabra libre, una pol&iacute;tica de participaci&oacute;n ciudadana donde lo principal es que el beb&eacute; no se caiga de la cuna. Jos&eacute; Antonio Younis Hern&aacute;ndez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández, José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mano-mece-cuna_132_5357745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 May 2007 19:01:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La mano que mece la cuna]]></media:title>
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