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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Serradilla Sanchis]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduardo_serradilla_sanchis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Serradilla Sanchis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[R&A 2012: Argo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ra-argo_132_5490304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El acto, calificado por el entonces presidente estadounidense Jimmy Carter &ldquo;un cobarde acto de terrorismo contra civiles&rdquo; ?que violaba, adem&aacute;s, la inmunidad diplom&aacute;tica de la que disfrutan las personas que trabajan en este tipo de dependencias- supuso una/ otra gran fractura entre el mundo musulm&aacute;n y los pa&iacute;ses occidentales, fractura que se fue incrementando exponencialmente hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El secuestro del personal que trabajaba en la embajada de Teher&aacute;n supuso, para la administraci&oacute;n Carter, un list&oacute;n imposible de superar durante su &uacute;nico mandato, m&aacute;s si se tiene en cuenta el fallido intento de rescate -protagonizado por la Delta Force norteamericana, cinco meses despu&eacute;s- que se sald&oacute; con la muerte de ocho soldados y un civil, adem&aacute;s de la destrucci&oacute;n de varias de las aeronaves que participaban en el rescate.
    </p><p class="article-text">
        Al final, Carter abandon&oacute; la Casa Blanca por la &ldquo;puerta de atr&aacute;s&rdquo;, calificado por muchos como un presidente d&eacute;bil e incapaz de asumir las responsabilidades de su cargo, argumentos esgrimidos por el senador Ronald Reagan para lograr ser su sucesor en el despacho oval.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todo fueron reveses. Si se estudian, con mayor detenimiento, los hechos desarrollados despu&eacute;s del asalto de la sede diplom&aacute;tica, se ve datos positivos, aunque debieran pasar varias d&eacute;cadas hasta que esta informaci&oacute;n llegara a ser de dominio p&uacute;blico. En realidad, no todo el personal de la embajada fue apresado aquel cuatro de noviembre, sino que un grupo compuesto por seis personas logr&oacute; salir del reciento y refugiarse en la embajada canadiense, situada a pocos metros de donde se encontraba la embajada norteamericana. Fue entonces cuando la administraci&oacute;n norteamericana y la CIA se pusieron manos a la obra para buscar una soluci&oacute;n que, por lo menos, permitiera rescatar a aquel peque&ntilde;o grupo que aun no hab&iacute;a ca&iacute;do en manos de los garantes de la revoluci&oacute;n isl&aacute;mica promovida tras la salida del pa&iacute;s de un s&aacute;trapa como lo fuera el Sha Mohammed Reza Shah Pahlavi.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor del caso es que la soluci&oacute;n no lleg&oacute; de la mano de la poderosa maquinaria b&eacute;lica estadounidense, la cual fracas&oacute; unos meses despu&eacute;s, tal y como ya se ha dicho, sino del ingenio y la determinaci&oacute;n de Antonio &ldquo;Tony&rdquo; Joseph Mendez, un especialista en operaciones encubiertas y en el rescate de personas que se encontraban en un situaci&oacute;n similar al personal estadounidense refugiado en la embajada canadiense.
    </p><p class="article-text">
        A Mendez no se le ocurri&oacute; una idea mejor, y m&aacute;s esperp&eacute;ntica, que orquestar una falsa pel&iacute;cula de ciencia ficci&oacute;n llamada Argo -originalmente la pel&iacute;cula se llamaba Lord of Light, al tratarse de una adaptaci&oacute;n de la novela del mismo nombre, escrita por Roger Zelazny- como excusa para entrar en Ir&aacute;n y rescatar a los seis refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la idea le vino a Mendez mientras ve&iacute;a un secuencia de Planet of the Apes, pel&iacute;cula en la que trabajaba su amigo John Chambers, responsable de las m&aacute;scaras que lucen los actores que dan vida a los simios protagonistas. Por su parte, John Chambers, un veterano y oscarizado profesional, con m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de experiencia en los entresijos de Hollywood, encontr&oacute; la idea de Mendez viable.
    </p><p class="article-text">
        Todo cobr&oacute; carta de naturaleza una vez que tanto Mendez como Chambers se reunieron con un veterano productor, el cual logr&oacute; tanto un gui&oacute;n como un reparto que aportara la credibilidad necesaria para que los medios de comunicaci&oacute;n especializados se creyeran que Argo era un proyecto aut&eacute;ntico, no una tapadera financiada por la CIA para rescatar a seis ciudadanos norteamericanos atrapados en el avispero en que se hab&iacute;a transformado Teher&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El resto, por imposible que pueda parecer, es una historia que supera con mucho la ficci&oacute;n m&aacute;s incre&iacute;ble, pues es una narraci&oacute;n basada en hechos reales, aunque con algunas licencias art&iacute;sticas ya que se trata de una pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Argo es tambi&eacute;n la historia de &ldquo;Tony&rdquo; Mendez. Considerado uno de los mejores agente de la historia de una Central de Inteligencia m&aacute;s empe&ntilde;ada en derrocar gobierno leg&iacute;timos ?tal y como hizo cuando coloc&oacute; al Sha para regir un pa&iacute;s que econ&oacute;mica y estrat&eacute;gicamente interesaba a los Estados Unidos de Am&eacute;rica- que en defender los derechos de los ciudadanos de su pa&iacute;s, el empe&ntilde;o y decisi&oacute;n de Mendez por no abandonar a sus compatriotas no s&oacute;lo dio los frutos deseados, sino reivindic&oacute; al resto de los protagonistas implicados en la historia.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta, tambi&eacute;n, el riego que asumi&oacute;, primero, la embajada brit&aacute;nica y su representante, Sir John Graham, dado que hasta all&iacute; llegaron los seis fugados nada m&aacute;s abandonar la embajada americana. M&aacute;s tarde, una vez que qued&oacute; claro que aquel no era el lugar indicado- se decidi&oacute; que la embajada canadiense era un lugar m&aacute;s seguro- se traslad&oacute; toda la responsabilidad al embajador canadiense Kenneth Douglas &ldquo;Ken&rdquo; Taylor. &Eacute;ste, no s&oacute;lo los acogi&oacute; durante los primeros d&iacute;as a los seis, aunque luego cuatro de ellos se mudaron a la residencia de otro diplom&aacute;tico canadiense para evitar sospechas del personal iran&iacute; que trabajaba en la embajada canadiense, sino que proporcion&oacute; pasaportes canadienses a todos ellos para que as&iacute; lograran salir del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar, tampoco, que Argo es tambi&eacute;n un an&aacute;lisis de la cadena de decisiones err&oacute;neas que han terminado por separar al mundo musulm&aacute;n del mundo occidental, separaci&oacute;n que se ha saldado con decenas de miles de muertos, entre ellos quienes fallecieron el 11 de septiembre del 2001 en la ciudad de Nueva York. Al apadrinar s&aacute;trapas y peleles como el Sha y otros tantos dictadores -convenientemente colocados en sus sillones presidenciales por la CIA y otros gobiernos occidentales- se promovi&oacute; un radicalismo y un odio hacia todo aquello que proviniera del mundo no musulm&aacute;n, el cual motiv&oacute; el estallido de la crisis de los rehenes en 1979. 
    </p><p class="article-text">
        Ben Affleck, director y actor principal de la pel&iacute;cula, bucea directamente en una &eacute;poca que hoy nos parecer&aacute; muy lejana, pero que sirve para ilustrar muchos de los sucesos que cada d&iacute;a sacuden nuestro mundo. Su trabajo, en ambas facetas, es sobresaliente, aunque parte del m&eacute;rito tambi&eacute;n hay que atribu&iacute;rselo al resto del reparto, en especial a John Goodman, Alan Arkin, Bryan Cranston, Victor Garber y Kyle Chandler.
    </p><p class="article-text">
        Argo gusta de no caer en t&oacute;picos ni manique&iacute;smos tan del gusto del mundo occidental, contando las realidades de aquellos momentos; es decir, las miserias heredadas del r&eacute;gimen de Mohammed Reza Shah Pahlavi y su siniestra polic&iacute;a secreta ?Savak- y las deficiencias de la administraci&oacute;n norteamericana y de su Central de Inteligencia, incapaz de buscar soluciones a problemas que afectaban a ciudadanos corrientes superados por las circunstancias. Ni siquiera se carga las tintas contra el fanatismo que rodeaba a buena parte de los partidarios del Ayatollah Khomeini, cuyas t&aacute;cticas rivalizaban en crueldad con la sanguinaria polic&iacute;a secreta del Sha. Al igual que ocurre en cualquier otro lugar, en Ir&aacute;n hab&iacute;a personas m&aacute;s moderadas, como por ejemplo quien recibe a Mendez en el ministerio de cultura y le permite buscar los exteriores para rodar Argo y tambi&eacute;n quienes solamente buscaban un cabeza de turco sobre quien descargar las frustraciones tras los a&ntilde;os de dictadura.
    </p><p class="article-text">
        En el lado norteamericano, el inmovilismo y la compleja burocracia de la administraci&oacute;n a punto est&aacute;n de hacer fracasar toda la operaci&oacute;n, en varias ocasiones, aunque la pel&iacute;cula radicaliza la lentitud y los sinsentidos de todo el proceso para poner al espectador en jaque hasta el &uacute;ltimo minuto.
    </p><p class="article-text">
        Al final, Argo demuestra no s&oacute;lo que la frase &ldquo;la realidad supera, en muchos casos, la ficci&oacute;n m&aacute;s descabellada&rdquo; no ha perdido un &aacute;pice de validez, sino que nuestra historia m&aacute;s contempor&aacute;nea est&aacute; llena de temas, historias, sucesos y vivencias, los cuales merecen la pena ser conocidos y, sobre todo, aprender de ellos para no volver a cometer los mismos errores.
    </p><p class="article-text">
        Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ra-argo_132_5490304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Nov 2012 07:40:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[R&A 2012: Argo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinemaissi 2012: La Hora Cero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cinemaissi-hora-cero_132_5481953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Sin embargo, la realidad, al igual que un cubo geom&eacute;trico, tiene muchas caras y lo que, en principio, podr&iacute;a considerarse el &ldquo;biopic&rdquo; de un asesino sangriento y sin conciencia, se torna en una descarnada radiograf&iacute;a de la sociedad venezolana actual, la cual no deja bien a casi nadie, aunque Tito, nombre real del sicario, logra encontrar cierta redenci&oacute;n a medida que transcurre el metraje de esta sensacional pel&iacute;cula. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que en La Hora cero cada cual aparece retratado tal cual es, por mucho que casi todos se empe&ntilde;en en aparentar lo contrario, salvo el protagonista principal y unos pocos personajes.  La excusa argumental es el asalto y posterior secuestro de quienes en ese momento se encuentran dentro de una ostentosa cl&iacute;nica privada. La situaci&oacute;n social que se vive fuera de aquellas paredes no puede ser peor, dado que los m&eacute;dicos y enfermeras de la sanidad p&uacute;blica est&aacute;n en huelga con lo que s&oacute;lo aquellos que TIENEN, con may&uacute;sculas, tal y como es el caso de miss Venezuela, pueden permitirse atenci&oacute;n m&eacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        Con semejante tel&oacute;n de fondo, irrumpe en la cl&iacute;nica la Parca y sus secuaces, buscando quien ayude a salvar a Ladyd&iacute;, amiga de la infancia del l&iacute;der de la banda. Claro que, entonces, no conocemos la raz&oacute;n por la que un sanguinario asesino arriesga su vida y la de sus compa&ntilde;eros en su empe&ntilde;o por salvar a una mujer, llegando incluso a mostrar su rostro en televisi&oacute;n, con tal de lograr la sangre que Ladyd&iacute; necesita para no verla morir desangrada sobre la mesa de operaciones. 
    </p><p class="article-text">
        En ese momento hace acto de presencia el resto de los personajes de la tragedia. El primero de todos es el pol&iacute;tico mentiroso, chaquetero, carente de toda &eacute;tica y capaz de cualquier cosa con tal de que sus miserias no salgan a flote, secundado, &eacute;ste, por su &ldquo;fontanero&rdquo;, un sicario mucho peor que la Parca, dadas sus verdaderas motivaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s est&aacute;n los medios de comunicaci&oacute;n, simbolizados en la presentadora del magazine m&aacute;s sensacionalista y amarillo de la televisi&oacute;n ?a imagen y semejanza de la basura que se proyecta en nuestras cadenas de televisi&oacute;n nacional- y la reportera que sue&ntilde;a con irse a la CNN, pero que no est&aacute; dispuesta a mancharse las manos. Ambas representan la peor cara de esta profesi&oacute;n, aunque la segunda, al verse atrapada con el resto de los secuestrados, sufrir&aacute; en su propia carne la insensatez de su discurso y el precio que se paga cuando se olvida la &eacute;tica con tal de llegar a la cima de una profesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Poco m&aacute;s tarde vemos a los dos m&eacute;dicos. El primero, joven, arrastra los efectos de la locura de la sociedad venezolana, las guerras de bandas y la incapacidad manifiesta de los sucesivos gobiernos del pa&iacute;s latinoamericano para buscar una soluci&oacute;n que beneficie a todos y no a unos pocos privilegiados. Su experiencia le acercar&aacute; a la realidad diaria de la Parca y le har&aacute; recordar, al final, su juramento &eacute;tico, como ser humano y como profesional. El segundo, un veterano m&eacute;dico gallego, no dudar&aacute; en ponerse delante de los sicarios, tantos los de la banda de Tito como los que luego manda el megal&oacute;mano gobernador, con tal de salvarle la vida a Ladyd&iacute;, sin importarle las consecuencias derivadas de sus actos. 
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidarse de las clases pudientes; es decir, aquellas que suelen prosperar a costa de la vida de personas como  Ladyd&iacute; y el propio Tito, abocado a convertirse en sicario, porque, tal y como &eacute;l cuenta en la pel&iacute;cula, <em>pagaban m&aacute;s por un asesinato que por robar una cartera</em>. En la pel&iacute;cula, dicha clase social la representa una se&ntilde;ora que ha ido a la cl&iacute;nica con su hija, pero no por la raz&oacute;n que uno cree. Y es precisamente esa hipocres&iacute;a y esa doble moral la que la pel&iacute;cula retratar&aacute; sin mayores excesos, pero plasm&aacute;ndola tal cual es, por mucho que pueda molestar. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo est&aacute;n los polic&iacute;as? Bueno, aquellos que no se dejan corromper y que no venden su placa y su &eacute;tica el mentado y degenerado gobernador. En la pel&iacute;cula est&aacute;n representados por el comisario y su segundo, apodado &eacute;ste &ldquo;gringo&rdquo;. El segundo se mueve entre dos aguas y algunas veces le pierde su af&aacute;n de protagonismo, aunque no deja de lado la lealtad a su superior y a la placa que lleva en el cintur&oacute;n, coloc&aacute;ndose, al igual que el veterano doctor espa&ntilde;ol, enfrente de quienes quieren acabar con toda aquella situaci&oacute;n de la forma equivocada.  
    </p><p class="article-text">
        El primero, el comisario a cargo, es un veterano cansado de que pol&iacute;ticos sin ninguna catadura moral le digan qu&eacute; tiene que hacer y, luego, si las cosas salen mal ?tal y como sucede en la pel&iacute;cula- sean incapaces de aceptar su responsabilidad en lo sucedido. De ah&iacute; que, llegado el momento, asuma que la &uacute;nica forma de evitar un mayor derramamiento de sangre sea ponerse en primera l&iacute;nea de fuego y dejar de lado las t&aacute;cticas terroristas del gobernador y de quienes sigan sus consignas sin tan siquiera pensar en las consecuencias de sus actos. 
    </p><p class="article-text">
        Tal y como es l&oacute;gico pensar La Hora Cero no tiene un final &ldquo;feliz&rdquo; al uso, pero s&iacute; que el director, Diego Velazco -autor del gui&oacute;n junto con Carolina Pa&iacute;z- sabe c&oacute;mo cerrar las distintas sub-tramas que se van desarrollando a lo largo de la pel&iacute;cula y terminarla tan bien como empieza. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, solamente Tito, el comisario, su segundo y el joven doctor son conscientes de quienes son y cual es su papel en esta locura de existencia que todos debemos soportar mientras vivimos sobre el planeta. El resto tendr&aacute; tiempo de reflexionar, aunque algunos ni siquiera se plantear&aacute;n cambiar. 
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula demuestra, adem&aacute;s de todo lo ya dicho, que hoy en d&iacute;a hay que ser capaz de abrir la mente y buscar el talento, venga de donde venga. Ya no vale la frase &ldquo;En Estados Unidos se produce el cine comercial y en Europa, el cine de calidad&rdquo;. Frases como &eacute;sas, las cuales me he cansado de escuchar en muchos de los festivales que llevo recorridos en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, se dan de bruces con pel&iacute;culas producidas en otras latitudes y, La Hora Cero, es una inmejorable prueba de ello. 
    </p><p class="article-text">
        L&aacute;stima que, al final, pel&iacute;culas como &eacute;stas, luego sean muy dif&iacute;ciles se ver fuera de su pa&iacute;s de origen por razones que tienen que ver con la ceguera, incompetencia, majader&iacute;a y mil y un adjetivos m&aacute;s de quienes dicen trabajar en el negocio del cine. Una suma de factores que est&aacute; acabando con el cine en nuestro pa&iacute;s, sin olvidar la pirater&iacute;a y la subida del precio de las entradas, factores que tampoco ayudan lo m&aacute;s m&iacute;nimo. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo menos, queda la opci&oacute;n de acudir a festivales tan v&aacute;lidos como osados, tal y como Cinemaissi, lugar id&oacute;neo para disfrutar de una producci&oacute;n de estas caracter&iacute;sticas y desear que el ejemplo sea tomado en consideraci&oacute;n en otros lugares. 
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cinemaissi-hora-cero_132_5481953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Nov 2012 08:03:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cinemaissi 2012: La Hora Cero]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinemaissi 2012: Nómadas del cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cinemaissi-nomadas-cine_132_5473851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tal y como est&aacute;n las cosas, en pocos a&ntilde;os hablar de desigualdades entre los RICOS y los pobres ser&aacute; un eufemismo tan manido como in&uacute;til, dado que, ni de lejos, reflejar&aacute; la verdadera situaci&oacute;n que se estar&aacute; viviendo en ese momento. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todav&iacute;a hay excepciones que marcan una diferencia entre quienes s&oacute;lo miran por su bien personal y quienes entienden que, sin dejar a un lado dicho ego&iacute;smo, dif&iacute;cilmente se podr&aacute; mantener esta caricatura de sociedad en la que actualmente vivimos. 
    </p><p class="article-text">
        Una de esas &ldquo;GLORIOSAS EXCEPCIONES&rdquo; est&aacute; protagonizada por un grupo de personas empe&ntilde;adas en la difusi&oacute;n del s&eacute;ptimo arte, justo cuando entre la ignorancia de quienes piratean las pel&iacute;culas, la senectud de quienes las exhiben y la cerraz&oacute;n de quienes las distribuyen se est&aacute; contribuyendo a la desaparici&oacute;n del cine como entretenimiento y como negocio. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo un nombre muy gr&aacute;fico &ldquo;N&oacute;madasper&uacute;&rdquo; aunque muy bien podr&iacute;an ser llamadas &ldquo;N&oacute;madas del cine&rdquo; este colectivo recorre las abruptas y, en muchos casos, casi intransitables carreteras del Per&uacute;, Ecuador, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia y Paraguay, a lomos de su 4 por 4, empe&ntilde;ados en que quienes nunca han visto una pel&iacute;cula en pantalla grande descubran la &ldquo;magia del cine&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De no ser por mi querencia hacia el s&eacute;ptimo arte, y hacia todo lo que tenga que ver con la imagen en movimiento, lo primero que har&iacute;a ser&iacute;a recomendarles un buen psiquiatra ?y as&iacute; lo hice cuando me encontr&eacute; con una de ellas, Teresa del Castillo Rovira, en el marco del octavo festival de cine latinoamericano de Helsinki &ldquo;Cinemaissi 2012&rdquo;.  No obstante, tras hablar con ella s&oacute;lo unos minutos, y ver c&oacute;mo me contaba lo que sent&iacute;a al ver la cara de un ni&ntilde;o peruano o ecuatoriano, nada m&aacute;s empezar la proyecci&oacute;n de unas de las m&aacute;s de 500 pel&iacute;culas que forman parte del cat&aacute;logo de N&oacute;madas, entend&iacute;, perfectamente, qu&eacute; llev&oacute; a esta periodista catalana a colgar los b&aacute;rtulos de &ldquo;la canallesca&rdquo; y dedicarse a la difusi&oacute;n del cine, all&aacute; donde nadie hab&iacute;a llegado antes. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad y durante todo el tiempo que pude compartir con ella, fui consciente de la tremenda val&iacute;a que un proyecto como N&oacute;madas tiene, m&aacute;s si se tiene en cuenta la situaci&oacute;n de constante inestabilidad, tanto social como pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que muchos de esos pa&iacute;ses llevan viviendo desde hace d&eacute;cadas. Puede que para nosotros, que vivimos en el &ldquo;primer mundo&rdquo; a pesar de la crisis que deben soportar nuestros pa&iacute;ses, ir al cine no sea nada del otro mundo y de ah&iacute; que muchos ya hayan perdido incluso la costumbre de ir a ver pel&iacute;culas en una pantalla grande. 
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa muy distinta es lo que pueda significar para un pueblo, apartado de las l&iacute;neas de comunicaci&oacute;n y ajeno a muchos de los cambios tecnol&oacute;gicos que tan comunes son para nosotros, sobre todo porque ni tan siquiera la electricidad es algo de uso com&uacute;n como se pudiera pensar, la llegada de la caravana de N&oacute;madas. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez que las &ldquo;luces se apagan&rdquo; siempre que se puede, dado que, como Teresa me explic&oacute;, cuando se hacen las proyecciones en la plaza del pueblo que dispone de este tipo de iluminaci&oacute;n, no siempre es f&aacute;cil apagarlas, una verdadera ventana al mundo exterior se abre ante los all&iacute; congregados. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que les resulte exagerado, pero para los miles de personas que llevan asistiendo a las proyecciones y/ o festivales organizados por N&oacute;madas desde el a&ntilde;o 2007, el c&uacute;mulo de sensaciones que deben agolparse en sus cabezas deben ser muy similares a lo que rondaba por la cabeza de los espectadores de las primeras proyecciones de los hermanos Lumi&egrave;re, desarrolladas hace ya m&aacute;s de un siglo. 
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo por eso y por la oportunidad que les brindan a todas las comunidades, mostr&aacute;ndoles que es lo que sucede en otras partes del mundo, N&oacute;madas merecer&iacute;a ser imitado en otras partes del mundo, incluyendo nuestro pa&iacute;s, cada vez m&aacute;s &aacute;rido cuando se habla de cultura &ldquo;para todos y no para unos pocos&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, N&oacute;madas ofrece tambi&eacute;n la posibilidad de que ni&ntilde;os y j&oacute;venes cojan, por primera vez, una c&aacute;mara y rueden aquello que para ellos es importante. De ese modo, se les abre otra puerta, la de la creaci&oacute;n por medio del lenguaje en movimiento, absolutamente presente en nuestra sociedad del siglo XXI. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, el trabajo de todos aquellos que trabajan y colaboran con N&oacute;madas tiene una doble recompensa, la cual puede ayudar a que, en un futuro no muy lejano, estas comunidades sean capaces, no de rodar sino de escribir su propio destino, lejos de guerras, dictadores de opereta decimon&oacute;nica, se&ntilde;ores de la guerra y el tr&aacute;fico de riquezas naturales. 
    </p><p class="article-text">
        Claro que no todo es de &ldquo;color de rosa&rdquo; y los integrantes de N&oacute;madas han sufridos imposiciones externas no siempre deseadas, robos menores e, incluso, un d&iacute;a fueron asaltados por la guerrilla local, qued&aacute;ndose en tierra y con lo puesto. Lo bueno es que, luego, el jefe de la guerrilla no s&oacute;lo les devolvi&oacute; todo el material, sino que, adem&aacute;s, les pidi&oacute; que proyectaran para su gente, con lo que, una vez m&aacute;s, la realidad super&oacute; al mejor gui&oacute;n cinematogr&aacute;fico. 
    </p><p class="article-text">
        De lo que no hay duda es que, por mucho que yo les pueda decir, tendr&iacute;a que ser Teresa del Castillo Rovira quien les contara todas las experiencias que ha ido atesorando a lo largo de estos seis a&ntilde;os, porque, al fin y al cabo, yo s&oacute;lo soy un mero int&eacute;rprete y siempre me queda la sensaci&oacute;n de no haber sido capaz de trasmitirles la verdadera esencia de un proyecto como N&oacute;madas, aunque he tratado de hacerlo sin dejarme demasiadas cosas en el camino. 
    </p><p class="article-text">
        Si tienen un momento, consulten la p&aacute;gina del proyecto <a href="http://www.nomadasperu.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.nomadasperu.com/</a> y conozcan m&aacute;s de un proyecto tan atractivo como capaz de ilusionar a quienes amamos el s&eacute;ptimo arte y a quienes entienden que, en la construcci&oacute;n de la sociedad, participamos todos, no s&oacute;lo unos pocos. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas gracias a los responsables del festival Cinemaissi, especialmente a su responsable de prensa, Kari Pietarinen, y a Teresa del Castillo Rovira por su tiempo y por las facilidades para poder conocer N&oacute;madas en boca de una de sus creadoras e impulsoras.
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cinemaissi-nomadas-cine_132_5473851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Oct 2012 09:20:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cinemaissi 2012: Nómadas del cine]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malala Yousafzai]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/malala-yousafzai_132_5465055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cr&eacute;anme que he buscado justificaciones ideol&oacute;gicas, religiosas, personales y absurdas, de todo tipo y condici&oacute;n y tampoco he querido olvidarme del contexto hist&oacute;rico, social, geogr&aacute;fico y cultural del lugar en el que se produjo la agresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        He tratado de hacerlo, pero, al final, no he encontrado ninguna m&iacute;nima justificaci&oacute;n, salvo la locura que rodea y empuja a todos los fundamentalismos que, d&iacute;a tras d&iacute;a, atenazan la convivencia entre los seres humanos.  
    </p><p class="article-text">
        Lo podr&aacute;n justificar de cualquier manera, explicar que hay que respetar las creencias de cada uno y no descontextualizarlas, y que cada cultura tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. 
    </p><p class="article-text">
        Y puede que, en teor&iacute;a, tengan su parte de raz&oacute;n, dado que no todos pensamos igual, ni nos motivan las mismas cosas.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa muy distinta es justificar, por esa misma raz&oacute;n, los atropellos, la opresi&oacute;n, la tiran&iacute;a y, casi dir&iacute;a, la esclavitud a la que se somete al g&eacute;nero femenino por parte del g&eacute;nero masculino, bas&aacute;ndose en unas creencias que s&oacute;lo buscan la sumisi&oacute;n de las mujeres ante los varones sin reparar en las necesidades de las primeras.
    </p><p class="article-text">
        De esa forma, los dem&aacute;s debemos entender -y respetar, por supuesto- que un fan&aacute;tico le descerraje dos tiros una ni&ntilde;a de catorce a&ntilde;os, porque &eacute;sta reclame su derecho a una educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me da igual que sus creencias y un millar de libros sagrados justifiquen su cobarde e insensata acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me da igual que buena parte del mundo mire para otro lado y piense que hay que dejar que cada cual, en su pa&iacute;s, haga lo que considere justo o no.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;NO HAY NINGUNA RAZ&Oacute;N QUE JUSTIFIQUE EL INTENTO DE ASESINATO DE MALANA YOUSAFZAI, NI HUMANA NI DIVINA!
    </p><p class="article-text">
        Y quien me lo pretenda justificar de alguna forma, es igual de cobarde, igual de demente, igual de fundamentalista que el asesino que trat&oacute; de matar a Malala y fall&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ya est&aacute; bien que se castigue siempre a las mujeres por los pecados de los varones y, encima, alguna ideolog&iacute;a, alg&uacute;n culto religioso o alguna secta les d&eacute; carta de naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;nes se cre&iacute;an que eran quienes asaltaron el quir&oacute;fano de una mujer que hab&iacute;a decidido abortar despu&eacute;s de ser secuestrada, violada y obligada a ser una esclava sexual? &iquest;Qui&eacute;n les ungi&oacute; de la verdad absoluta para interferir en el derecho que todos tenemos de decidir lo que queremos hacer, sin que nadie se interponga en nuestro camino?
    </p><p class="article-text">
        L&aacute;stima que el cirujano que estaba interviniendo a la mujer hubiera jurado salvar vidas en vez de acabar con ellas, porque hubiera estado bien que echara a la caterva de fan&aacute;ticos que interrumpieron la operaci&oacute;n con un lanzallamas. 
    </p><p class="article-text">
        Y voy aun m&aacute;s lejos; &iquest;Qui&eacute;nes se creen que son los fundamentalistas que &ldquo;gobiernan&rdquo; el lugar en el que vive Malala para impedir que una mujer tenga derecho a la educaci&oacute;n? &iquest;Qui&eacute;n les ha dado el poder de decidir el futuro de los dem&aacute;s y, llegado el momento, acabar con una persona que no obedece sus tir&aacute;nicas e irracionales leyes? &iquest;Qu&eacute; es ser blasfemo, viniendo de quienes se comportan como una horda de asesinos dementes e irracionales?
    </p><p class="article-text">
        Al final, s&oacute;lo se trata de controlar los &ldquo;corazones y las mentes&rdquo; de las personas y tenerlas sumidas en un terror constante y criminal, el cual sirva para que quienes mandan, lo sigan haciendo, sin ninguna oposici&oacute;n en su contra.
    </p><p class="article-text">
        Malala Yousafzai es solamente el s&iacute;mbolo de una opresi&oacute;n que no distingue un color de piel, un lugar geogr&aacute;fico o un momento hist&oacute;rico. Ni&ntilde;as como Malala Yousafzai las hay en nuestro pa&iacute;s, en cualquier pa&iacute;s de Europa, Asia, &Aacute;frica, Ocean&iacute;a o en el continente americano y quienes ejercen su tir&aacute;nica influencia llevan traje de chaqueta, turbante, sombrero o la cabeza rapada.
    </p><p class="article-text">
        Su historia, la vivida por el sexo femenino, est&aacute; escrita con la sangre de quienes debieron morir para que, luego, otras mujeres lograran tener unos m&iacute;nimos derechos que los varones les arrebataban, un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n.  Y si alguien pensaba que las cosas hab&iacute;an cambiado, d&eacute;jenme que les diga que no tanto como uno quisiera pensar.
    </p><p class="article-text">
        Esta crisis se est&aacute; llevando muchos de los avances logrados en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en especial en el &aacute;rea de educaci&oacute;n y cultura, y parece que a nadie le importa lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Es m&aacute;s, da la sensaci&oacute;n de que hay muchos que est&aacute;n disfrutando con el hecho de que, de seguir as&iacute;, la educaci&oacute;n s&oacute;lo estar&aacute; al alcance de las clases adineradas, evitando que cualquiera tenga derecho a ella. Tiene gracia, porque, hasta donde yo s&eacute;, tener dinero e influencia no es sin&oacute;nimo de inteligencia y buen juicio, pero cada cual es muy libre de enga&ntilde;arse como quiera.
    </p><p class="article-text">
        Mi teor&iacute;a es bien distinta. Recortar en educaci&oacute;n es UN TREMENDO ERROR Y, ADEM&Aacute;S, SUS CONSECUENCIAS SUELEN SER NEFASTAS PARA EL PA&Iacute;S QUE HACE ESOS RECORTES. Y si no me creen, lean un buen libro de Historia y encontrar&aacute;n argumentos de sobra para apoyar esta teor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por eso, hay quienes creen que peg&aacute;ndole dos tiros a una ni&ntilde;a que reclama su derecho a una educaci&oacute;n se solucionan los problemas, muestra inequ&iacute;voca de la ignorancia, la bajeza moral y en sinsentido que rodea a todos los fundamentalistas religiosos, ideol&oacute;gicos e incluso econ&oacute;micos que, cada vez m&aacute;s, nos empujan hacia el abismo de la insensatez.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, dudo que quienes fallaron una primera vez no lo intenten de nuevo, sobre todo porque su error les est&aacute; dejando a la &ldquo;altura de los pies de los caballos&rdquo; y eso no le gusta a nadie, aunque se tenga la raz&oacute;n absoluta de aliada. Otra cosa es lo que lo consigan, m&aacute;s ahora que el resto del mundo est&aacute; atento y puede que las tornas se giren en su contra.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, hay muchas m&aacute;s ni&ntilde;as como Malala Yousafzai que, cada minuto, son violadas, maltratadas, vendidas como esclavas sexuales, desfiguradas por su maridos o, simplemente, asesinadas, por el simple hecho de ser hembras y no varones.
    </p><p class="article-text">
        A todos esos cabestros homicidas me gustar&iacute;a verlos, por una vez, asumiendo el papel de Malala Yousafzai. Me gustar&iacute;a verlos siendo las v&iacute;ctimas y no los verdugos, siendo el blanco, no el tirador. Y luego, llegado ese momento, observar&iacute;a si ser&iacute;an tan altaneros, tan machos, tan seguros de si mismos o, por el contrario,?. lo que ya se pueden imaginar. 
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/malala-yousafzai_132_5465055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Oct 2012 06:16:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Malala Yousafzai]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Espoo Ciné 2012. Iron Sky]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/espoo-cine-iron-sky_132_5457862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Escondidos en la cara oculta de la luna, la base del nuevo Reich alem&aacute;n, lo nazis tendr&iacute;a todo el tiempo del mundo para preparar una nueva invasi&oacute;n del planeta -ahora llegada desde el espacio exterior- ante los at&oacute;nitos ojos de los ciudadanos del planeta Tierra.
    </p><p class="article-text">
        La premisa, por disparatada que pueda sonar, no lo es tanto, m&aacute;s si se tiene en cuenta los tremendos avances tecnol&oacute;gicos desarrollados por los ingenieros alemanes al servicio del Reich, los cuales crearon, entre otras muchas cosas, el primer caza a reacci&oacute;n y el primer misil de la historia de la humanidad, antesala de los cohetes que llevaron al hombre hasta la superficie lunar.
    </p><p class="article-text">
        Si a esto se le junta el demente discurso sostenido por Hitler y sus ac&oacute;litos -y sus ansias por dominar, no el mundo, sino el universo entero- teorizar sobre una supuesta colonizaci&oacute;n lunar por parte del Reich alem&aacute;n es s&oacute;lo cuesti&oacute;n de tiempo y tener ganas de hablar acerca de realidades alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Me imagino que algo de esto fue lo que motiv&oacute; al director, guionista, actor y cantante finland&eacute;s Timo Vuorensola a embarcarse en un largo y farragoso proyecto que acab&oacute; siendo Iron Sky, su primer largometraje para la gran pantalla. La pel&iacute;cula, escrita por Johanna Sinisalo y Michael Kalesniko, adem&aacute;s del propio Vuorensola, parte de la premisa con la que empieza este art&iacute;culo; es decir, tras la derrota del Reich alem&aacute;n, un grupo de supervivientes nazis se instalan en la luna para, desde all&iacute;, preparar la que ser&aacute; la invasi&oacute;n definitiva, en el a&ntilde;o 2018.
    </p><p class="article-text">
        Timo Vuorensola, conocido por sus parodias sobre el universo Star Trek -Star Wreck IV: The Kilpailu; 1997: Star Wreck V: Lost Contact y Star Wreck: In the Pirkinning, la &uacute;ltima de las cuales se convirti&oacute; en todo un &eacute;xito en la Red- pudo mezclar en Iron Sky su pasi&oacute;n por la ciencia ficci&oacute;n, la historia m&aacute;s reciente del continente europeo, la s&aacute;tira social y pol&iacute;tica, y su querencia hacia el cine m&aacute;s cl&aacute;sico, en especial, el Gran Dictador del genial Charles Chaplin.
    </p><p class="article-text">
        Y es en detalles como &eacute;stos, en donde Iron Sky se diferencia de otras propuestas de g&eacute;nero, las cuales beben s&oacute;lo de otras propuestas similares, pero olvidan influencias externas del s&eacute;ptimo arte que no tienen nada que ver con la ciencia ficci&oacute;n o la fantas&iacute;a. Piensen que el discurso sobre el que se sustenta este cuarto Reich es una selecci&oacute;n de secuencias de la pel&iacute;cula el Gran Dictador, sobre todo aquellas en la que Adenoid Hynkel, dictador de Tomainia, disfruta con la imagen del &ldquo;mundo en sus manos&rdquo;, jugando como un ni&ntilde;o peque&ntilde;o que quiere tenerlo todo, todo, todo.
    </p><p class="article-text">
        Dicha id&iacute;lica imagen del dictador cinematogr&aacute;fico, interpretada por Charles Chaplin justo cuando el mundo no hab&iacute;a despertado del embrujo del nacionalsocialismo hitleriano, es la que ha motivado el empe&ntilde;o y la dedicaci&oacute;n de Renate Richter, profesora de estudios terrestres en la colonia lunar y entusiasta hija del doctor Richter, el megal&oacute;mano cient&iacute;fico creador del todopoderoso acorazado gal&aacute;ctico G&ouml;tterd&auml;mmerung.
    </p><p class="article-text">
        La vida de Renate gira alrededor de la expansi&oacute;n de la ideolog&iacute;a del cuarto Reich y su relaci&oacute;n con el no menos megal&oacute;mano comandante Klaus Adler, quien se postula como relevo del decr&eacute;pito f&uuml;hrer Wolfgang Kortzfleisch.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su rutina y sus creencias cambian con la llegada de James Washington, un astronauta afroamericano, pues Renate s&oacute;lo conoc&iacute;a a los afroamericanos seg&uacute;n los dictados del r&eacute;gimen y los consideraba seres inferiores. Washington llega hasta el sat&eacute;lite por obra y gracia de la incalificable presidenta de los Estados Unidos de Am&eacute;rica que recuerda PODEROSAMENTE a cierta ex-candidata a la vicepresidencia de la misma naci&oacute;n que, afortunadamente, s&oacute;lo fue eso, una candidata.
    </p><p class="article-text">
        A partir de entonces la vida de Renate Richter cambia dr&aacute;sticamente y, sin casi poder asimilarlo, viaja hasta el planeta Tierra, en compa&ntilde;&iacute;a de su prometido Klaus Adler ?dentro de un platillo volante del cuarto Reich- y, poco despu&eacute;s, ambos acabar&aacute;n convirti&eacute;ndose en la imagen publicitaria para la relecci&oacute;n de la grotesca e igualmente totalitaria presidenta electa que aparece en la pel&iacute;cula. La esperp&eacute;ntica pol&iacute;tica se sirve de la ingenuidad de la profesora y de los delirios de Adler para lograr darle un empuj&oacute;n a su farisea campa&ntilde;a de relecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la vida de James Washington se ha convertido en una pesadilla, en especial cuando el r&eacute;gimen nacionalsocialista jug&oacute; con sus genes para lograr que luciera como un ario puro e inmaculado. En esto, los guionistas satirizan, sin querer ser irrespetuosos con la historia, los deleznables experimentos del doctor Joseph Mengele, &ldquo;el &aacute;ngel de la muerte&rdquo;, quien lleg&oacute; a inyectar tinta de color azul en los ojos de los ni&ntilde;os jud&iacute;os para tratar de cambiarles su color original. Para desgracia de Washington, los experimentos del padre de Renate ir&aacute;n un paso m&aacute;s all&aacute;, tal y como se podr&aacute; comprobar.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente ser&aacute; la pel&iacute;cula de Charles Chaplin, fuente de inspiraci&oacute;n ideol&oacute;gica de la joven profesora, la que acabe con su sue&ntilde;o de un Reich que lleve la paz y la prosperidad a todos los rincones del mundo y le abra los ojos antes lo que, en verdad, fue el Reich de Adolf Hitler y todos sus lugartenientes.
    </p><p class="article-text">
        A partir de entonces, la pel&iacute;cula combina la epopeya gal&aacute;ctica, a lomos del crucero estelar USS George W. Bush -enviado por la presidenta para detener la invasi&oacute;n nazi- momentos exportados de la no menos sat&iacute;rica y, a ratos, esperp&eacute;ntica Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, dirigida por Stanley Kubrick 1964, y la carrera contra reloj, protagonizada por Renate Richter y James Washington, con quien la profesora se encontr&oacute; en la ciudad de Nueva York tras el regreso del astronauta, tras su aventura en la luna,  en su af&aacute;n por detener los mal&eacute;volos planes del ya f&uuml;hrer Klaus Adler.
    </p><p class="article-text">
        Iron Sky no es s&oacute;lo una muestra de que el cine de g&eacute;nero, el buen cine de g&eacute;nero, ya se puede encontrar en cualquier lugar del globo, sino que, las pel&iacute;culas pueden tener una doble y hasta una triple lectura, sean del tema que sean.
    </p><p class="article-text">
        En Iron Sky hay ciencia ficci&oacute;n y ficci&oacute;n cient&iacute;fica, pues los platillos volantes que aparecen est&aacute;n basados en dise&ntilde;os de los ingenieros alemanes de aquella &eacute;poca y hay fuentes que afirman que aparatos de estas caracter&iacute;sticas llegaron a volar durante los meses previos al final de la guerra. Adem&aacute;s, la pel&iacute;cula pone sobre la mesa el tremendo error que supone la elecci&oacute;n de personajes desprovistos de cualquier tipo de &eacute;tica y catadura moral, &uacute;nicamente empe&ntilde;ados en sobrevivir en su puesto, a costa de quien sea. La pelea de los representantes de las principales potencias, imagen que ocurre de verdad en algunos parlamentos electos, es una exageraci&oacute;n que, cada d&iacute;a que pasa, se vuelve m&aacute;s plausible.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el discurso totalitario nacionalsocialista -utilizado en la pel&iacute;cula por la demente presidenta- no forma parte de un guion cinematogr&aacute;fico, sino que conforma el ideario de muchos partidos que se califican de democr&aacute;ticos, pero que no dudar&iacute;an en emular las t&aacute;cticas y las querencias del partido liderado por Adolf Hitler, si llegaran a ocupar el poder en sus respetivos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En Iron Sky, Renate Richter es capaz de asumir su error, pero, en el mundo real, y con la crisis actual, es dif&iacute;cil saber si el resto de los ciudadanos ser&iacute;an capaces de recapacitar como ella y no dejarse seducir por la demencia que invadi&oacute; no s&oacute;lo Alemania, sino buena parte del mundo, incluyendo nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/espoo-cine-iron-sky_132_5457862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Oct 2012 13:47:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Espoo Ciné 2012. Iron Sky]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rakkautta & Anarkiaa 2012: Rat King]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/rakkautta-anarkiaa-rat-king_132_5451932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Sin el mundo virtual actual, ser&iacute;an legi&oacute;n aquellos que vivir&iacute;an totalmente aislados del mundo, sin relacionarse con ning&uacute;n otro ser humano como ellos. Para quienes viven en dicha dimensi&oacute;n paralela a la del resto de los mortales, estar pendiente del flujo continuo de informaci&oacute;n que bombardean sus ordenadores acaba por convertirse en algo m&aacute;s importante que comer, dormir e, incluso, respirar. 
    </p><p class="article-text">
        Juri forma parte de ese grupo de seres humanos que viven del tejido virtual de todo lo que se desarrolla dentro de &eacute;l. Hijo de unos padres separados -raz&oacute;n por la cual le toc&oacute; quedarse a vivir con una madre amante de la caza y la taxidermia- su existencia discurre entre sus clases diarias en el instituto, su relaci&oacute;n con Mia, la cual no pasa por su mejor momento, y su pasi&oacute;n por los juegos on-line. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, Juri pasa cada vez m&aacute;s tiempo en su guarida, literalmente, pues su habitaci&oacute;n tiene el aspecto de una cueva, jugando a un trepidante y sangriento juego de guerra, junto con su grupo de amigos virtuales. Su pasi&oacute;n desmedida es, en parte, la raz&oacute;n de que el resto de su vida cada d&iacute;a se resienta m&aacute;s, sobre todo sus estudios y su relaci&oacute;n con Mia. 
    </p><p class="article-text">
        Todo cambia, radicalmente, cuando uno de sus m&aacute;s &ldquo;cercanos&rdquo; amigos virtuales, desaparece sin dejar rastro y, a regl&oacute;n seguido, Niki, otro de sus mejores amigos, le llama para encontrarse con &eacute;l, en persona, y por primera vez. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez que Juri acude a la cita se ver&aacute; las caras con su amigo, otro adolescente como &eacute;l, aunque atrapado en un juego mucho m&aacute;s peligroso que cualquiera de los que ambos conoc&iacute;an hasta ese momento. 
    </p><p class="article-text">
        Al principio, Juri no sabe qu&eacute; pensar, pero, ante la insistencia de su amigo, decide darle cobijo, excusa ideal, por otra parte, para que Niki le cuente a su amigo cu&aacute;les son la peculiaridades del juego en el que anda envuelto. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez que Juri pica el anzuelo, Niki no solamente le inducir&aacute; a jugar bajo las retorcidas reglas del juego en el que dice estar envuelto, sino que, aprovechando la circunstancia de su parecido con Juri, le ir&aacute; robando poco a poco su vida. 
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, la pel&iacute;cula se desarrolla en dos niveles, el real y el inventado por Niki, los cuales acaban difumin&aacute;ndose y confundi&eacute;ndose. Al final, Niki es Juri, pero Juri no sabe qui&eacute;n es, por mucho que trate de recuperar aquello que le han robado. 
    </p><p class="article-text">
        Para colmo de males, Niki, ya transmutado en Juri, sue&ntilde;a con emular a los no menos dementes Eric Harris y Dylan Klebold, protagonistas de la masacre del instituto norteamericano de Columbine, en abril de 1999 o a Timothy McVeigh, responsable del atentado en el edificio federal Alfred P. Murrah, en la ciudad de Oklahoma, en 1995. 
    </p><p class="article-text">
        A Niki ya hace tiempo que los muertos a los que disparaba en la pantalla del ordenador le dejaron de interesar y, llegado un momento, su demente psique le llev&oacute; a buscar emociones m&aacute;s fuertes y cad&aacute;veres reales, no virtuales. Claro que &iquest;por qu&eacute; conformarse con una sola v&iacute;ctima, pudiendo causar una masacre que figure en los libros de historia?
    </p><p class="article-text">
        Rat King es mucho m&aacute;s que la historia de dos adolescentes que viven en un mundo virtual, alejado de una realidad que ni les gusta, ni les tolera tal y como son. Rat King pone sobre le tapete de juegos, los problemas de una generaci&oacute;n que busca como sobresalir, pero que no acaba de encontrar un revulsivo que le permita conseguirlo.  
    </p><p class="article-text">
        Y, en muchos casos, ese revulsivo tiene que ver, o est&aacute; relacionado, con la violencia m&aacute;s extrema y descarnada, la cual simbolizan muy bien los ya mencionados Eric Harris y Dylan Klebold o, al tratarse de una pel&iacute;cula finlandesa, Pekka-Eric Auvinen y Matti Saari, responsables de las matanzas en las localidades finlandesas de Tuusula y Kauhajoki, respectivamente.   
    </p><p class="article-text">
        Niki es, seg&uacute;n el principal responsable de la pel&iacute;cula, su director y guionista, Petri Kotwica, la l&oacute;gica evoluci&oacute;n de dos psic&oacute;patas como lo son Pekka-Eric Auvinen y Matti Saari, mucho menos audaces que la versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica construida por Kotwica. 
    </p><p class="article-text">
        Y no valen explicaciones maniqueas o que s&oacute;lo apuntan en una direcci&oacute;n, como suele ser habitual. Por mucho que les moleste a los no menos dementes integrantes de la todopoderosa Asociaci&oacute;n Nacional del Rifle norteamericana, los videojuegos son mucho menos peligrosos que la facilidad y tolerancia social de la que se valieron dos adolescentes como Eric Harris y Dylan Klebold para equiparse antes de su famosa masacre. 
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos otros factores, tales como la falta de comunicaci&oacute;n entre padres e hijos, entre profesores y alumnos, o el inter&eacute;s de los adultos en perpetuar tradiciones como la caza, sin contar con la responsabilidad que entra&ntilde;a la de poner un arma en manos de un adolescente sin la adecuada formaci&oacute;n en su uso. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no se debe perder de vista la cantidad de mensajes y esl&oacute;ganes que convierten a un asesino s&aacute;dico y descarnado en un fen&oacute;meno de masas, capaz de generar pingues beneficios a su alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        Niki no es sino el reflejo de todos esos adolescentes que acaban por sucumbir a dichos mensajes, aunque tambi&eacute;n no se debe perder de vista la sociopatolog&iacute;a que domina los actos del adolescente, cada vez m&aacute;s encantado con las atrocidades que comete. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico pero que tiene la pel&iacute;cula tan notable como &eacute;sta, es que, inexplicablemente, su edici&oacute;n en DVD no trae subt&iacute;tulos en ingl&eacute;s, por lo que la limita, solamente, al mercado n&oacute;rdico y no da la posibilidad al resto de los espectadores de otras latitudes a disfrutar con ella, a no ser que se pueda ver en alguno de los muchos festivales de cine que se celebran a lo largo y ancho del globo. 
    </p><p class="article-text">
        Salvo por esta circunstancia, Rat King es una pel&iacute;cula que se deber&iacute;a proyectar en los institutos de todo el mundo m&aacute;s o menos civilizado, en especial por su tratamiento carente de artificios innecesarios, los cuales ni hacen falta, ni ayudan al resultado final de la cinta.  
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/rakkautta-anarkiaa-rat-king_132_5451932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Oct 2012 06:23:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Rakkautta & Anarkiaa 2012: Rat King]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Espoo Ciné 2012: Muerte de un superhéroe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/espoo-cine-muerte-superheroe_132_5441059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Otra cosa es c&oacute;mo y cu&aacute;ndo nos toque abandonar este mundo, y de qu&eacute; forma. En algunos casos, los seres humanos pueden disfrutar de una existencia casi placentera, siempre y cuando los que te rodean no se metan en tu vida por capricho, sin consultar. 
    </p><p class="article-text">
        En otros casos, el momento de partir es tan cercano al nacimiento que a la persona ni siquiera le da tiempo de aprender las reglas sobre las que nuestra demencial sociedad se sustenta y poder disfrutar de un momento de tranquilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Donald (Thomas Brodie-Sangster) es un joven de quince a&ntilde;os que, enfermo de c&aacute;ncer, responde al segundo modelo antes citado. Desde bien peque&ntilde;o ha estado visitando hospitales, salas de urgencia y consultas de especialistas, mientras su cuerpo era sometido a mil y un experimentos, los cuales poco han podido hacer para remedir su situaci&oacute;n.  Su vida, al rev&eacute;s que las de sus compa&ntilde;eros de clase, significa estar atrapado en una continua y dolorosa pesadilla,  de la cual no hay v&iacute;a posible de escape. Los &uacute;nicos momentos en los que Donald logra olvidar su existencia los consigue gracias a sumergirse en sus oscuros, pero bals&aacute;micos dibujos, instantes en los que el joven deja de ser una v&iacute;ctima y se convierte en un superviviente. 
    </p><p class="article-text">
        Sus historias gr&aacute;ficas, las cuales transcurren como una suerte de serie animada en su mente, est&aacute;n plagadas de enfermeras sexis, pero s&aacute;dicas, dementes doctores y hospitales exportados de una antesala del infierno.  En medio de tan hostil escenario, el h&eacute;roe de la historia dibujada por Donald se comporta como lo hiciera el m&iacute;tico personaje de Den, creado por Richard Corben en 1975, haciendo frente a todas las amenazas sin que le tiemble el pulso. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que, al rev&eacute;s que su personaje gr&aacute;fico, la vida de Donald cada vez se resiente m&aacute;s, y nada parecer calmar la creciente ansiedad que vive el joven. Sin embargo, la llegada de una nueva alumna, la contestataria Shelly (Aisling Loftus) y conocer al doctor Adrian King (Andy Serkis), un tanat&oacute;logo que tambi&eacute;n ha perdido a su esposa por culpa del c&aacute;ncer, le har&aacute; afrontar su condicionada vida de una forma diametralmente opuesta. 
    </p><p class="article-text">
        La muerte de un superh&eacute;roe es una pel&iacute;cula clara, directa, sin edulcorar la situaci&oacute;n que les ha tocado vivir a los personajes y que pone sobre la mesa asuntos tan delicados como la calidad y la forma en la que se debe afrontar el momento de la muerte, sin los estereotipos tal del gusto de las mentes &ldquo;bien pensantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Donald es un adolescente real, con los problemas de cualquier joven de su misma edad, aunque condicionado por una enfermedad que le hace ver las cosas de otra forma. Su rebeld&iacute;a y hast&iacute;o est&aacute;, en su caso, mucho m&aacute;s  justificada que en muchos de sus compa&ntilde;eros, los cuales no tienen ninguna raz&oacute;n de estar enfadados con el mundo.  
    </p><p class="article-text">
        A su lado, unos padres que no saben muy bien qu&eacute; hacer ante la cruda realidad, un hermano igualmente despistado, y una joven, Shelly, con las ideas un tanto m&aacute;s claras que Donald, algo, por otro lado, normal. La &uacute;ltima pieza del puzle, el doctor Adrian King, no s&oacute;lo le abrir&aacute; los ojos al joven en muchos aspectos, sino que, por su relaci&oacute;n, tambi&eacute;n &eacute;l recordar&aacute; cosas que quedaron guardadas con la muerte de su esposa. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la pel&iacute;cula demuele muchos de los t&oacute;picos que rodean al mundo gr&aacute;fico y su nula capacidad para tratar los problemas reales de nuestra sociedad.  El uso que de ellos hace el director de la pel&iacute;cula Ian Fitzgibbon y el guionista Anthony McCarten -autor de la novela original en la que est&aacute; basada la historia- son una buena muestra de lo equivocados que est&aacute;n los que creen que los c&oacute;mics son s&oacute;lo para ni&ntilde;os y que quienes disfrutamos con su lectura somos incapaces de aceptar la realidad tal cual es. 
    </p><p class="article-text">
        Y puede que los superh&eacute;roes tambi&eacute;n mueran, pero su vida y sus actos no pasar&aacute;n desapercibidos para muchas personas, sobre todo para aquellas con la mente abierta. No para quienes su inmovilismo e ignorancia los hace incapaces de ver qu&eacute; ocurre a su alrededor. Por todo ello, &eacute;sta es una pel&iacute;cula muy v&aacute;lida y recomendable, a pesar de a lo que recuerde su t&iacute;tulo. 
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/espoo-cine-muerte-superheroe_132_5441059.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Oct 2012 06:26:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Espoo Ciné 2012: Muerte de un superhéroe]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Espoo Ciné 2012: Madres imperfectas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/espoo-cine-madres-imperfectas_132_5424538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De una forma u otra, los responsables de seleccionar las pel&iacute;culas que componen las distintas secciones gustan de presentar historias que te hagan pensar, m&aacute;s all&aacute; del mero entretenimiento que supone disfrutar de dos horas en una sala cinematogr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Por dicha raz&oacute;n, no es inusual encontrar cintas que traten temas muy determinados, vistos bajo el prisma de realizadores de distintas nacionalidades y culturas, circunstancia que enriquece a quienes asisten a las distintas proyecciones. Este a&ntilde;o, uno de los temas m&aacute;s recurrente fue el de la maternidad y las no siempre sencillas relaciones entre las madres y sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        El primer ejemplo lleg&oacute; de la Francia de la libertad y la igualdad,  de la mano de la realizadora Ursula Meier con su pel&iacute;cula L'enfant D'en Haut. La cinta plasma una de esas realidades que muchos se empe&ntilde;an en negar; es decir, ser madre no significa tener el libro con todas las respuestas, ni saber qu&eacute; hacer, una vez nacido el ni&ntilde;o.  Ser madre es una responsabilidad SOBRESALIENTE, con may&uacute;sculas, responsabilidad que la madre de Simon, el protagonista de la cinta, ignora desde el minuto uno. 
    </p><p class="article-text">
        Por contrapartida, Simon es un ni&ntilde;o obligado a soportar la presi&oacute;n de tener que ser el cabeza de una familia compuesta por &eacute;l mismo y su madre, quien, lejos de ayudar, s&oacute;lo lo presiona m&aacute;s con su falta de sentido.  Su insensatez es tal que llega a simular que ella no es la madre de Simon, sino su hermana mayor y que es ella quien lo &ldquo;cuida&rdquo; mientras sus padres est&aacute;n de viaje continuo. 
    </p><p class="article-text">
        La realidad, como muy bien plasma la pel&iacute;cula, es bien distinta. Simon es un p&iacute;caro del siglo XXI, acostumbrado a sobrevivir con los beneficios que le reportan los robos que comete en una estaci&oacute;n de esqu&iacute; que est&aacute; cerca de su casa. Sus t&aacute;cticas en el arte del latrocinio, muy bien desarrolladas para alguien de tan solo 12 a&ntilde;os, le reportan, en la mayor&iacute;a de los casos, suficiente efectivo como para comprar comida y &ldquo;papel de ba&ntilde;o&rdquo;, tal y como le confiesa a un camarero que lo descubre robando esqu&iacute;es en una de las dependencias del complejo deportivo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo peor del caso es que, lejos de ayudarle, el camarero, como otros muchos de sus compa&ntilde;eros, no duda en aprovecharse del ni&ntilde;o, chantaje&aacute;ndolo o compr&aacute;ndole mercanc&iacute;a robada s&oacute;lo unos minutos antes. De esta forma, Simon vive una existencia condicionada por su precario modo de vida, sin nadie que, realmente, se preocupe por sus necesidades vitales. 
    </p><p class="article-text">
        El colmo del disparate viene cuando su pat&eacute;tica madre le llega a &ldquo;vender&rdquo; la posibilidad de poder estar a su lado, durante una noche en la que el ni&ntilde;o busca calor humano y la comprensi&oacute;n de una madre que ni est&aacute;, ni le interesa estar. A la ma&ntilde;ana siguiente, Simon comprobar&aacute; que su madre prefiere una buena borrachera con cualquiera de sus no menos pat&eacute;ticos novios, antes que preocuparse de las necesidades de su hijo.  
    </p><p class="article-text">
        L&acute;enfant D'en Haut pone sobre la mesa muchas de las carencias de una sociedad en la que cada cual va a lo suyo y nadie se preocupa por lo que le pueda pasar al resto. Simon est&aacute; solo, sin que nadie se d&eacute; cuenta de sus carencias y, encima, ni la administraci&oacute;n p&uacute;blica y ni los servicios sociales parecen darse cuenta de la situaci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        En parte, todo esto es una dura cr&iacute;tica al desmantelamiento de buena parte del estado del bienestar, perpetrado por el anterior gabinete conservador galo, aunque situaciones como &eacute;sta se repiten en todas las partes del globo. 
    </p><p class="article-text">
        La realizadora termina la pel&iacute;cula con una agridulce secuencia, la cual te ayuda a digerir un poco lo visto, pero que no disipa las dudas sobre un desenlace tal tr&aacute;gico como predecible.
    </p><p class="article-text">
        Junto a L&acute;enfant D'en Haut muy bien se podr&iacute;a colocar Varasto, pel&iacute;cula finlandesa que presenta a una madre igualmente descerebrada e in&uacute;til, aunque vista bajo la &oacute;ptica de su circunstancial pareja masculina en la aventura de tener ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Y digo circunstancial, porque, ni en la peor de sus pesadillas, Rousku, el protagonista de la cinta, se hubiera imaginado que acabar&iacute;a siendo el padre de una ni&ntilde;a con Karita, su insustancial compa&ntilde;era de trabajo. Ambos eran amantes ocasionales, aunque sin mayores ataduras, y, a decir verdad, salvo la cama, pocas cosas los ataban. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, Rousku convive con Raninen, su compa&ntilde;ero de fatigas en el almac&eacute;n de una empresa de suministros para empresas de construcciones. Sus jornadas trascurren sorteando el tedio de una existencia sin mucho futuro, salvo por los trapicheos de Rousku con un viejo anarquista, amigo de su padre y empe&ntilde;ado, &eacute;ste, en esquilmar a los ricos en beneficio propio. 
    </p><p class="article-text">
        Con un universo tan limitado, la noticia -la bomba, m&aacute;s bien- del embarazo de Karita sacude los endebles cimientos de la vida de Rousku y le obliga a cambiar su forma de vida, adaptarse a la vida en pareja y un sinf&iacute;n de peque&ntilde;os cambios. 
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor del caso es que Karita, lejos de tratar de cambiar su actitud por el hecho de ser madre, continua siendo la cabeza hueca que presume no haber le&iacute;do un libro en su vida y de pasar todo su tiempo libre viendo programas para &ldquo;lerdos&rdquo; en televisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Uno llega a entender la raz&oacute;n de su falta de instinto maternal, luego de ver su madre y al cabestro que vive con ella. No obstante, Karita simboliza a esas mujeres que mejor nunca, nunca tuvieran un ni&ntilde;o ante su incapacidad manifiesta. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, ser&aacute; Rousku quien, por una serie de circunstancias, podr&aacute; a cada cual en su sitio, tanto al anarquista de sal&oacute;n que pone en peligro su trabajo, como a la descerebrada de su mujer, asumiendo la responsabilidad de su nueva situaci&oacute;n de una forma que Karita ni siquiera se plantea. 
    </p><p class="article-text">
        Varasto no es s&oacute;lo una &aacute;cida visi&oacute;n sobre la nada perfecta sociedad finlandesa, tan llena de problemas como cualquier sociedad contempor&aacute;nea, sino una s&aacute;tira nada disimulada sobre los t&oacute;picos que se tienen acerca de quien asume, y quien no, la responsabilidad de ser padre. En este caso, es el var&oacute;n el que S&Iacute; asume su rol paternal, mientras que la hembra nunca abandona &ldquo;el mundo piruleta&rdquo; en el que lleva viviendo de su m&aacute;s tiernas infancia. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, ser&aacute; la ni&ntilde;a la que nos cuente en qu&eacute; ha terminado todo, mucho mejor de lo que cualquiera se pudiera haber imaginado, a diferencia de la pel&iacute;cula francesa anteriormente comentada.
    </p><p class="article-text">
        Otras pel&iacute;culas del festival tambi&eacute;n trataron los problemas de relaci&oacute;n entre personas de una misma familia, aunque lo comentar&eacute; en la siguiente columna.
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/espoo-cine-madres-imperfectas_132_5424538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Sep 2012 08:26:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Espoo Ciné 2012: Madres imperfectas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobran culos y faltan opiniones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sobran-culos-faltan-opiniones_132_5412417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Todo esto viene a colaci&oacute;n por la opini&oacute;n de un sesudo, reputado y pat&eacute;tico cr&iacute;tico literario que hace unos pocos a&ntilde;os declar&oacute; &ldquo;sentirse escandalizado, porque en nuestro pa&iacute;s se hab&iacute;a instaurado un premio nacional de c&oacute;mic&rdquo;. Para el mentado personaje colocar al mismo nivel a un &ldquo;pinta monigotes&rdquo; que a un literato o a un poeta era casi un crimen de lesa humanidad.
    </p><p class="article-text">
        No voy a entrar en la majadera y ramplona rasgada de vestiduras, tan del gusto de estos personajes cuando no est&aacute;n de acuerdo con algo. Lo que me parece indignante es que, a las alturas en las que estamos de la pel&iacute;cula, todav&iacute;a estemos con descalificaciones est&uacute;pidas, m&aacute;s propias de la rancia mentalidad del siglo XIX que de un mundo en el que la cultura dej&oacute; de estar dividida en compartimentos estancos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, me parece de una ignorancia supina catalogar el talento y la val&iacute;a de autores, tales como Harold Foster, Will Eisner, Juan Gim&eacute;nez, o John Romita Sr., tach&aacute;ndolos de &ldquo;pinta monigotes&rdquo;. Lo m&aacute;s triste de esta historia es que, gracias a esa mentalidad tan pueblerina, la industria del c&oacute;mic en nuestro pa&iacute;s ha ido de m&aacute;s a menos, hasta pr&aacute;cticamente ser un residuo de lo que, durante cuarenta a&ntilde;os, fue.
    </p><p class="article-text">
        Aunque muchos no lo sepan, cada vez hay m&aacute;s nombres espa&ntilde;oles en las grandes editoriales americanas de c&oacute;mic, y en Francia premian un a&ntilde;o s&iacute; y otro tambi&eacute;n, el talento que en Espa&ntilde;a son incapaces de ver, considerar o valorar.
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de valoraciones, estar&iacute;a bien que de una vez por todas dejasen de marear la perdiz y le concedieran el premio Pr&iacute;ncipe de Asturias a un artista que no necesita presentaci&oacute;n. &Eacute;ste responde al nombre de Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez, y para los que no est&aacute;n muy duchos en la materia, es el padre de Mortadelo y Filem&oacute;n, la T.I.A, el Profesor Bacterio y todas esas historias que nos han hecho re&iacute;r y olvidar, por momentos, la mediocridad de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para apoyar esta propuesta lo &uacute;nico que se ha de hacer es firmar en la p&aacute;gina web change.org, propuesta Pr&iacute;ncipe de Asturias para Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez, o seguir el siguiente enlace http://www.change.org/es/peticiones/fundaci%C3%B3n-pr%C3%ADncipe-de-asturias-principe-de-asturias-para-iba%C3%B1ez
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s de mierda en cuanto a lo que hablar de cultura se refiere. Siempre hay algo m&aacute;s importante que formar a las personas, pero, por una vez, estar&iacute;a bien que se reconociera en vida el talento de un creador de c&oacute;mic. 
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sobran-culos-faltan-opiniones_132_5412417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Sep 2012 08:28:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sobran culos y faltan opiniones]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La gran esperanza para quién?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gran-esperanza_132_5407509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Su discurso est&aacute; trufado de los mismos t&oacute;picos al uso; es decir, frases rimbombantes y promesas grandilocuentes, que no suele esconder, por otra parte,  su inter&eacute;s por favorecer a quien, de un modo u otro, financia su campa&ntilde;a y dictamina lo que se debe y lo que no se debe hacer. 
    </p><p class="article-text">
        A nadie le deber&iacute;a sorprender que esto sea as&iacute;, m&aacute;s si se tiene en cuenta que &eacute;sta es una historia rancia que lleva repiti&eacute;ndose desde que los seres humanos empezaron a jugar al esperpento que hoy conocemos como &ldquo;sociedad civilizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no deja de sorprender que, en pleno siglo XXI, no hayan sido capaces de variar un tanto su discurso y adaptarse a los tiempos que corren, aunque solamente fuera para guardar un poco esas apariencias que, para ellos, son tan importantes.
    </p><p class="article-text">
        Piensen, si no, en la premisa de todos estos &ldquo;wonder boys&rdquo;. Todos son varones, cauc&aacute;sicos y con las mismas ra&iacute;ces. Da la sensaci&oacute;n que ese dios que ellos tanto dicen proteger de los ataques ajenos cre&oacute; al resto de las razas con material sobrante, de peor calidad, si se los compara con los cauc&aacute;sicos y/ o arios puros que tanto a&ntilde;oran los nost&aacute;lgicos del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Tiene gracia, porque en el mundo hay menos cauc&aacute;sicos que orientales, por ejemplo, aunque datos como &eacute;stos no les impiden proclamarse los representantes del mundo civilizado frente a quienes no comulgan con sus postulados.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y las mujeres? &iquest;Qu&eacute; me dicen de las mujeres? Pues que en su esquema juegan un papel, m&aacute;s bien un trapo, en su sociedad ideal, present&aacute;ndolas, en el mejor de los casos, como los pilares de la casa, la familia &ldquo;tradicional&rdquo; y el apoyo del var&oacute;n, sin el cual, ellos nunca hubieran llegado a donde est&aacute;n ahora. Esta imagen decimon&oacute;nica, caduca y lamentable, poco tiene que ver con la mujer del siglo XXI, la cual es perfectamente capaz de tomar sus propias decisiones sin necesidad de tener a ning&uacute;n &ldquo;machito guardapolvos&rdquo; a su alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a las mujeres se les niega el derecho a decidir sobre su vida y su futuro, llegando a la osad&iacute;a, miserable y torticera, de negarles, por ejemplo,  el derecho a abortar si han sido violadas por un loco en la puerta de casa o por un familiar directo en el dormitorio de la casa familiar. Para todos los que piensan como ellos, lo l&oacute;gico es hacer que las mujeres carguen con el recuerdo de una experiencia traum&aacute;tica para luego poder llamar a esos ni&ntilde;os bastardos y a ellas, rameras.  
    </p><p class="article-text">
        Incluso algunos descerebrados, por no insultarles directamente, han llegado a proclamar que &ldquo;algunas violaciones est&aacute;n justificadas&rdquo; o que &ldquo;la mujer tiene recursos para no quedarse embarazada despu&eacute;s de una violaci&oacute;n&rdquo;. Siguiendo su l&iacute;nea de pensamiento, uno podr&iacute;a pensar que el cerebro de estas personas est&aacute; lleno de basura y que lo mejor que se podr&iacute;a hacer con ellos es mandarlos a un gulag de la &eacute;poca gloriosa de Jos&eacute; Stalin, a ver si con el fr&iacute;o se les aclaraban esas ideas tan maravillosas que tienen. 
    </p><p class="article-text">
        Vamos, que son de los piensan que muchas mujeres violadas lo son por otra de esas frases que merecer&iacute;an que hubiesen lapidado a quien la dijo. Esta frase no es otra que &ldquo;Van como van y luego pasa lo que pasa&rdquo;. Quien todav&iacute;a piensa as&iacute; se merece que alguien le rompa la cara y lo tire por el borde del mundo para que flote con el resto de la basura espacial que rodea a nuestro planeta. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s est&aacute; la doble moral de las mentalidades &ldquo;bien pensantes&rdquo; y si el embarazo no interesa, no es conveniente o, a lo mejor, el ni&ntilde;o/ a se pudiera parecer a su padre -en este caso, su abuelo-  siempre quedar&aacute; la opci&oacute;n de irse a abortar a otro pa&iacute;s, y de eso saben mucho en Espa&ntilde;a, especialmente en la d&eacute;cada de los sesenta y los setenta, v&iacute;a Londres. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, lo &uacute;nico que importa es mantener la estructura de una sociedad que hace d&eacute;cadas demostr&oacute; que su tiempo hab&iacute;a pasado, al ser incapaz de adaptarse  a los nuevos tiempos. 
    </p><p class="article-text">
        Ni me meto con sus medidas para salir de la crisis, porque todas van en la misma direcci&oacute;n. Acabar con los impuestos, favorecer a la empresa privada, desmontar cualquier tipo de ayuda estatal ?quien no tiene, que se muera en la calle, para entendernos- y propiciar alg&uacute;n tipo de guerra mientras animan a las mujeres a que tengan hijos sanos para que el ej&eacute;rcito nunca est&eacute; falto de efectivos, tal y como proclaman las fundamentalistas de ese engendro que es el Tea Party. 
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, y en medio de una crisis que parece no querer darnos tregua, mi pregunta es la siguiente: &iquest;Todos estos individuos son la gran esperanza para qui&eacute;n? &iquest;Para un mundo al borde del colapso, por culpa de su forma de entender la sociedad? &iquest;Para quienes les pagan las campa&ntilde;as y no quieren perder la posici&oacute;n privilegiada? &iquest;O para ellos mismos, en su af&aacute;n desmedido por llegar al poder y mantener un mundo que ya ha dado suficientes se&ntilde;ales de que no es v&aacute;lido, se mire por donde se mire? 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que miedo me da el saber la respuesta, porque, con su forma de entender la sociedad, me recuerdan al megal&oacute;mano personaje de la novela de Stephen King The Dead Zone, el candidato presidencial  Greg Stillson y sus verdaderos planes, una vez que ganara las elecciones. Aunque puede que s&oacute;lo sea yo y mi mente calenturienta, tal y como me dec&iacute;an en mi casa de peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gran-esperanza_132_5407509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Sep 2012 13:33:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿La gran esperanza para quién?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hace ya diez años (2)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hace-anos_132_5392843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las primeras personas que me dieron su total apoyo -antes siquiera de que Phantacom se llamara de esa forma- fueron los hermanos Rodr&iacute;guez Acosta, Isabel, Jes&uacute;s y Manuel y las personas que, entonces, trabajaban en las oficinas de la empresa Tropical Films de Canarias, Rita Mendoza, V&iacute;ctor Doreste y Andr&eacute;s Padr&oacute;n. Todos ellos pusieron en mis manos unos recursos que, por aquel entonces, estaban solamente al alcance de unos privilegiados, entre los que no me encontraba yo. 
    </p><p class="article-text">
        Fueron unos meses en lo que no s&oacute;lo pude investigar, catalogar e imprimir una enormidad de informaci&oacute;n, vital para un proyecto de estas caracter&iacute;sticas. Su ayuda no se limit&oacute; a eso, sino que, d&iacute;a tras d&iacute;a, siempre me apoyaron en todo lo que pude necesitar y confiaron en mi discreci&oacute;n y mi voluntad de no hacer nada que pudiera perjudicar la buena marcha de su empresa. Nada de lo que sucedi&oacute; entre aquellas paredes, ni las conversaciones mantenidas, ni el material aportado salieron nunca de aquellas paredes, aunque quienes gustan de las conspiraciones pensaran lo contrario. En mi casa me ense&ntilde;aron a ser agradecido, pero tambi&eacute;n a ser leal y a no traicionar la confianza de quienes, sin pedir nada a cambio, me ayudaron de aquella forma. 
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; Julio Rodr&iacute;guez, a quien debo lo poco que s&eacute; del ploteado de im&aacute;genes, la impresi&oacute;n a gran tama&ntilde;o y todo lo relacionado con su posterior montaje para luego hacer una exposici&oacute;n. En este apartado fue fundamental el apoyo de Andr&eacute;s Padr&oacute;n y su sensacional archivo cinematogr&aacute;fico. Gracias a su generosidad, pude incluir un material que, de otra forma, me hubiese estado vetado, dado su alt&iacute;simo coste y sin necesidad de tener que buscarlo por medio mundo.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la parte cinematogr&aacute;fica, &eacute;sta no habr&iacute;a llegado a nada de no ser por los entonces miembros del colectivo cinematogr&aacute;fico V&eacute;rtigo y la persona que hizo de mediador, Paulino Bethencourt. Su implicaci&oacute;n en el proyecto posibilit&oacute; que Phantacom no s&oacute;lo tuviera una magn&iacute;fica programaci&oacute;n, sino que sus actividades llegaran hasta el sal&oacute;n de actos del Paraninfo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y me diera la oportunidad de disfrutar de la experiencia de mantener un encuentro en el &aacute;mbito acad&eacute;mico. No me quiero olvidar de David Rosales, quien me brind&oacute; la oportunidad de proyectar su corto &ldquo;Imperio Oscuro; Transici&oacute;n&rdquo;, sin lugar a dudas, una de las mejores aportaciones al, ya vasto, universo creado por George Lucas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin abandonar el &aacute;mbito cinematogr&aacute;fico hubo otras dos personas que tambi&eacute;n aportaron mucho m&aacute;s que sus conocimientos. &Eacute;stas son el profesor Luis Maccanti y el decano proyeccionista Saulo Tor&oacute;n. Ambos son el vivo ejemplo del dicho &ldquo;El espect&aacute;culo debe continuar&rdquo; y, sin ellos, el que yo preparaba, entonces, dudo que hubiera alzado el tel&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el apartado de la difusi&oacute;n, Aitor Guezuraga fue capital para presentar el evento al p&uacute;blico, adem&aacute;s de aportar las ideas justas para completar la parrilla de exposiciones. De igual forma, Fernando Castellano, entonces responsable del magazine MC2, tampoco dud&oacute; en apoyarme y darme la mayor difusi&oacute;n posible. El tercero en discordia fue Julio Guti&eacute;rrez, entonces redactor en jefe del este peri&oacute;dico, quien, sin saber yo muy bien por qu&eacute;, public&oacute; en la secci&oacute;n de opini&oacute;n el texto de presentaci&oacute;n de Phantacom. Entre los tres, el secreto de antes se convirti&oacute; en una realidad que, luego, me hizo recorrer emisoras de radios, platos de televisi&oacute;n y otros medios impresos del archipi&eacute;lago.  
    </p><p class="article-text">
        Si me ci&ntilde;o a las sedes en las que se montaron las diversas exposiciones, los talleres y los encuentros s&oacute;lo puedo estar agradecido a quienes me abrieron las puertas del Centro Comercial Las Arenas, la Casa Condal de San Fernando de Maspalomas o la sala de exposiciones de la biblioteca insular de Las Palmas. En cada uno de los sitios, el trabajo qued&oacute; tal cual se hab&iacute;a proyectado -a pesar de los problemas con alguna pared que otra- y todo el esfuerzo previo se vio recompensado por el aspecto final de las muestras y el desarrollo de los talleres y encuentros. 
    </p><p class="article-text">
        No pretendo decir que todo fue id&iacute;lico y no tuve que hacer frente a los modos, las maneras y el &ldquo;manual de estilo&rdquo; de cada uno de los centros en los que trabaj&eacute;. En realidad y en parte por todas las experiencias vividas en aquellos meses, y en los a&ntilde;os previos, Phantacom supuso un punto y final en mi trayectoria profesional en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, tras varios a&ntilde;os de actividad continua. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el siguiente lustro, pas&eacute; a desarrollar mi actividad profesional como parte del organigrama del Sal&oacute;n Internacional del C&oacute;mic de Sta. Cruz de Tenerife, gracias a la invitaci&oacute;n de Patricio Garc&iacute;a Ducha y solamente volv&iacute; a trabajar en Las Palmas de Gran Canaria, en proyectos muy determinados y m&aacute;s por mi relaci&oacute;n personal con sus organizadores que por mi inter&eacute;s en hacerlo. No obstante, gracias a Phantacom, fui invitado a Tenerife y aquella invitaci&oacute;n deriv&oacute; en una relaci&oacute;n profesional de cinco a&ntilde;os y en una personal que aun perdura. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al material cedido y/ o aportado, la mitad del esqueleto expositivo de Phantacom se sustent&oacute; en las empresas Famosa Comercial y Popular de Juguetes. En el primer caso, Phantacom supuso el final de una larga relaci&oacute;n profesional con la familia Cabestrero, gracias a  la cual pude desarrollar m&aacute;s de una docena de proyectos en las islas. En el caso de la segunda, su participaci&oacute;n sobrepas&oacute; mis mejores expectativas, sin tan siquiera tener una relaci&oacute;n previa, algo que s&iacute; suced&iacute;a con la empresa Famosa. 
    </p><p class="article-text">
        Editoriales de la talla de Ediciones B, Panini Comics o Mart&iacute;nez Roca cedieron aquello que estaba en su mano, completando el mosaico necesario en un evento de estas caracter&iacute;sticas. Y la Librer&iacute;a Porto, me abri&oacute; sus puertas y me dio, entre otras cosas, un lugar donde reunirme y poder organizarme.  
    </p><p class="article-text">
        Hubo quienes, en contraposici&oacute;n, me ningunearon, me prometieron cosas que nunca me dieron o que, si lo hicieron, fue por cubrir el expediente. Ellos tambi&eacute;n me ense&ntilde;aron una valiosa lecci&oacute;n y me dejaron claro lo siguiente: si quieres que un proyecto salga, debes invertir tu dinero y no esperar a que nadie te lo de.  
    </p><p class="article-text">
        Hubo personas que, sin participar, tambi&eacute;n ayudaron, siendo &eacute;ste el caso de Orlando Herrera, dado que, gracias a las vitrinas que logr&oacute; ensamblar unos a&ntilde;os antes, el material que formaba las exposiciones se pudo exhibir sin problemas y sin miedo a los &ldquo;amigos de lo ajeno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el final dejo a quienes m&aacute;s pusieron de su parte, sobrepasando, con mucho, lo que significa el verbo ayudar. Una de esas personas fue Juan Pedro Rodr&iacute;guez Marrero, compa&ntilde;ero en mis batallas, trabajador incansable, persona seria, leal, profesional y capaz de olvidarse de su misma salud con tal de llevar a buen puerto un proyecto. Su entrega y dedicaci&oacute;n fue total y, sin &eacute;l, nunca se hubieran podido montar las exposiciones, organizar los talleres, ni haberme marchado al Sal&oacute;n Internacional de C&oacute;mic de Sta. Cruz de Tenerife. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica pega que se me ocurre es que, por culpa de su car&aacute;cter -enemigo de cualquier protagonismo- fueron pocos los que repararon en su ENORME aportaci&oacute;n y en sus cualidades como organizador y profesional. Por fortuna, la celebraci&oacute;n del Gran Canaria Comicfest 2012, ha servido para poner las cosas en su sitio y dejar, bien claro, sus cualidades, sus tremendas virtudes como profesional y su talante serio, conciliador y carente de artificio, y la banalidad de quienes aun presumen de ser los adalides y defensores del noveno arte en Canarias. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; hubiera m&aacute;s profesionales como Juan Pedro Rodr&iacute;guez Marrero y menos &ldquo;pavos reales&rdquo; sueltos en el mundo del fandom. Si as&iacute; fuera, las cosas ser&iacute;an bien distintas. 	
    </p><p class="article-text">
        Para el final dejo a mi mujer, entonces mi novia, Elena, quien crey&oacute; en un proyecto absolutamente disparatado por causas que se me antojan dif&iacute;ciles de entender y que no ces&oacute; hasta que una idea escrita en una hoja de papel de fax fuera una realidad. Su apoyo constante fue el mejor motor para que todo saliera como es debido, sin importarle el tiempo invertido, ni los obst&aacute;culos con los que nos fuimos encontrando, un d&iacute;a s&iacute; y otro, tambi&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, dudo que me embarcara en una idea tan compleja sin contar con ninguna ayuda para sustentarla, pero puede que por eso Phantacom cuajara y no se saldara con el fracaso que les comentaba, al principio de esta columna. Al no tener muchas expectativas, no ten&iacute;a mucho que perder y todo a ganar y, est&aacute; claro, as&iacute; se trabaja mejor. Y a las pruebas me remito. 
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hace-anos_132_5392843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Aug 2012 13:45:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hace ya diez años (2)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hace ya diez años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hace-anos_132_5390499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En cuanto al mundo gr&aacute;fico, el noveno arte, ni antes ni ahora, la sociedad y las instituciones p&uacute;blicas le han dedicado la atenci&oacute;n que se merece, delegando su difusi&oacute;n en personas que, o carec&iacute;an de los m&aacute;s m&iacute;nimos conocimientos, o en otras, cuyo &uacute;nico inter&eacute;s pasaba por el mero af&aacute;n mercantilista, salvo muy contadas excepciones. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, organizar unas jornadas de cine fant&aacute;stico -g&eacute;nero que detestan esos mismos mandarines cinematogr&aacute;ficos insulares, pero que, a fin de cuentas, se proyecta en una sala de cine- y de c&oacute;mic, se antojaba como una iniciativa que se saldar&iacute;a con un rotundo fracaso. Si a eso se le suma mi incapacidad para formar parte del gremio de los subvencionados, aquellos que viv&iacute;an y aun viven al calor de las prebendas y los dineros p&uacute;blicos, el panorama no pod&iacute;a pintar peor. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, hay proyectos que nacen muertos y otros que, por el contario, logran sobrevivir en las condiciones m&aacute;s adversas, por extremas que &eacute;stas puedan sonar. Quiz&aacute;s por esa raz&oacute;n y por el hecho de encontrarme con personas que creyeron en el proyecto sin tan siquiera esperar una m&iacute;nima compensaci&oacute;n por su trabajo dieron como resultado que Phantacom, las primeras jornadas de c&oacute;mic de Las Palmas de Gran Canaria, no s&oacute;lo fueran una realidad sino un evento que se prolong&oacute; durante cuatro meses, en tres sedes distintas y con una programaci&oacute;n que super&oacute; con creces las expectativas m&aacute;s optimistas. 
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que, en los cinco meses de preparaci&oacute;n, hubo de todo y cada cual qued&oacute; retratado. En algunos casos, las actitudes estaban justificadas por mis equivocaciones del pasado, algunas de las cuales me obligaron a replantear algunas de las propuestas iniciales y a encontrar soluciones alternativas. En otros casos, las &ldquo;rasgadas de vestiduras&rdquo; y las negativas al proyecto, enfatizadas a los cuatro vientos por personas, en su mayor&iacute;a, relacionadas con el mundo del fandom comiquero, formaban parte del ruido de fondo y de una manera de pensar que siempre se mira el ombligo y es incapaz de ver m&aacute;s all&aacute; de sus narices. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, como dice Ana Bel&eacute;n en la canci&oacute;n El Hombre del Piano, &ldquo;Siempre hay borrachos con babas que te recuerdan quien eres&rdquo; o, por decirlo de otra forma, personas de una tremenda bajeza moral, empe&ntilde;adas en medrar a costa tuya. Son personas que, como piensa el ladr&oacute;n, &ldquo;todos somos de su condici&oacute;n&rdquo; y por eso,  a imagen y semejanza suya, no dudamos en traicionar la confianza ajena con tal de prosperar. En mi caso, tuve y tengo mi conciencia bien tranquila, algo que dudo que dichas personas la puedan tener, aunque dudo, siquiera, que sepan lo que significa tener conciencia. 
    </p><p class="article-text">
        De todo se aprende y Phantacom me ense&ntilde;&oacute;, por ejemplo, c&oacute;mo un art&iacute;culo de prensa puede cambiar a las personas o, en su defecto, hacerlas recapacitar, tragarse el orgullo y rebajarse hasta tener que hablar con una persona que detestaban, en este caso, yo. La realidad dicta que si quieres que algo salga bien cu&eacute;ntalo solo a unas pocas personas y, cuando el tinglado sea p&uacute;blico, quienes no comulgan con tus postulados se ver&aacute;n sin la m&aacute;s m&iacute;nima capacidad de reacci&oacute;n. Admito que hubiera sido mejor poder contar con m&aacute;s ayuda y no tener que cargar con tanta responsabilidad, casi, en solitario, pero el af&aacute;n de protagonismo, el ansia por salir en la foto final y el gusto por torcer las cosas a la conveniencia de cada uno dificulta mucho el lograr un buen entendimiento con los dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, de los rumores, de los bulos, las mentiras y los corre-ve-y-diles, Phantacom logr&oacute; contar con los suficientes apoyos necesarios y, en dos ma&ntilde;anas, tambi&eacute;n logr&oacute; el apoyo econ&oacute;mico que nunca tuvo en los meses previos. Antes, como ahora, ya hab&iacute;a crisis, aunque no se dec&iacute;a con la boca grande, sino en privado y muy, muy bajito. Adem&aacute;s era una crisis selectiva que ten&iacute;a que ver m&aacute;s con qui&eacute;n ped&iacute;a los dineros que con la validez y viabilidad del proyecto.  
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tengo que admitir que, a pesar de dichos condicionantes, Phantacom cont&oacute;, por primera vez en mi vida profesional, con apoyo institucional econ&oacute;mico y sin tener que soportar ninguna larga espera, ni nada por el estilo. Esto no quiere decir que el montante econ&oacute;mico sirviera para sufragar todos los gastos, dado que el proyecto se pudo llev&oacute; a cabo gracias a las aportaciones privadas y al dinero que puse encima de la mesa para hacer frente a todos los gastos generados durante los cinco meses de preparaci&oacute;n de evento. Sin embargo, y por una vez, los responsables de un centro p&uacute;blico entendieron que mi idea pod&iacute;a ser igualmente rentable y sin mentar al archipi&eacute;lago, la bandera y la naci&oacute;n canaria por ning&uacute;n lado.
    </p><p class="article-text">
        Y junto a todos estos datos y hechos contrastados tambi&eacute;n est&aacute;n las personas que, de una forma u de otra, apoyaron, subvencionaron, aportaron sus conocimientos, sus recursos y su tiempo para lograr que Phantacom viera la luz. Ahora s&eacute;, como entonces, que, sin ellos, hubiera dado igual que mi idea hubiese contado con miles de euros de presupuesto. Sin una buena base, la mejor de las ideas se convierte en &ldquo;papel mojado&rdquo; y si no me creen piensen en los grandes fastos de &ldquo;cart&oacute;n piedra&rdquo; y multimillonarios presupuestos, tan carente de sentido como impregnados de un mero af&aacute;n electoralista. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que, llegados a este punto, quiera hacer menci&oacute;n a todas aquellas personas que, de alg&uacute;n modo u otro, me ayudaron durante aquellos meses. El orden no significa mayor o menor importancia, sino la manera en la que est&aacute;n archivados en mi memoria.  No obstante, todo esto lo contar&eacute; en mi siguiente columna. 
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hace-anos_132_5390499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Aug 2012 17:46:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hace ya diez años]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sindrome del boxeador sonado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sindrome-boxeador-sonado_132_5388277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ahora, trasladen dicho razonamiento a la situaci&oacute;n espa&ntilde;ola actual y ver&aacute;n c&oacute;mo se parecen ambas situaciones. En los dos casos, el promotor/ los promotores del asunto vocearon las bondades del pr&oacute;ximo combate y/ o las bondades de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola con el rimbombante eslogan &ldquo;Espa&ntilde;a va bien&rdquo;. Y todo el mundo, al igual que el boxeador, se trag&oacute; el anzuelo. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s est&aacute; esa enorme bolsa por la que se iba a pelear, llena de d&oacute;lares, euros o yenes multicolores. En el caso de nuestro pa&iacute;s, esa bolsa de dinero la representaron los bancos, los cuales parec&iacute;an una suerte de pozo de los deseos en los que cualquiera que acudiera lograba su prop&oacute;sito. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s daba que el contrincante fuera una mole que desaf&iacute;a a las mismas leyes de la gravedad al estar de pie? &iquest;O qu&eacute; m&aacute;s daba que uno se hipotecara a 40 a&ntilde;os, con unas condiciones lesivas para los intereses personales de la persona y con unas clausulas contractuales m&aacute;s propias de los usureros de anta&ntilde;o que de las instituciones financieras del mundo contempor&aacute;neo?...
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Nada! Daba igual. La bolsa, como los esl&oacute;ganes, mandaban en aquellos momentos y ya se sabe &ldquo;Si los pisos son tan caros, ser&aacute; porque los espa&ntilde;oles pueden pagarlos&rdquo; como dir&iacute;a aquel, sin que le temblara la voz. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, y como suele ser habitual, los combates hay que ganarlos en el ring y los pr&eacute;stamos hay que pagarlos religiosamente o las consecuencias pueden ser devastadoras, en ambos casos. Y cuando el com&uacute;n de los mortales se quiso dar cuenta del contrincante que ten&iacute;a delante ya no le qued&oacute; tiempo para huir y el vendaval de golpes le pill&oacute; con el paso cambiado. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a basta con salir a la calle para ver una legi&oacute;n de &ldquo;boxeadores sonados&rdquo;, derrotados por una forma de entender la sociedad que, lejos de construir, solamente deja ruinas a su paso. Ya poco queda de la euforia con la que se presentaban los combates en los grandes foros y, aun menos, de la fiebre especuladora de quienes colocaban un ladrillo all&iacute; donde ve&iacute;an un cent&iacute;metro de terreno libre. Ahora, ya no hay bolsa del dinero, ni dinero de los bancos para pr&aacute;cticamente nada, ni siquiera para poder comprar las miles de casas vac&iacute;as, propiedad de esos mismos bancos que un d&iacute;a inflaron sus precios hasta el infinito. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&oacute;lo hay un vac&iacute;o que antes se llenaba con la especulaci&oacute;n m&aacute;s descarnada, la mentira institucional y las fanfarrias partidas y electoralistas. Poco importa que una generaci&oacute;n ahogara sus expectativas de futuro bajo el ladrillo y a que otra deba abandonar nuestro pa&iacute;s, ante la paup&eacute;rrima situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Quienes promovieran toda esa locura, como suele ser normal y l&oacute;gico en nuestras latitudes, viven muy bien de las rentas y poco les importa la situaci&oacute;n de cientos de miles de parados?perd&oacute;n, de boxeadores sonados que no fueron capaces de afrontar el reto que se les plante&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Ellos, los promotores de la llamada &ldquo;burbuja inmobiliaria&rdquo;, al alim&oacute;n del ya comentado &ldquo;Espa&ntilde;a va bien&rdquo;, prosperan igual en tiempos de crisis que en tiempos de bonanza, aunque, en los primeros, el morbo de presumir de lo que tienen es mayor que cuando todos parecen tener. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, siempre tienen cargos p&uacute;blicos cargados de asesores, convenientemente asignados, que les abren las puertas, les limpian los zapatos y responden a sus dictados como fieles siervos del capital que son. 
    </p><p class="article-text">
        Para rematar la faena, tambi&eacute;n cuentan con la ayuda de los medios afines, esos que, en ocasiones, y al dictado del comisario pol&iacute;tico de turno, nombran a un sindicato por sus siglas, censuran noticias como anta&ntilde;o o tergiversan la realidad a su antojo, con tal de no molestar a nadie. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que importa es que la maquinaria no se detenga y que, quienes mandan en nuestra sociedad, lo sigan haciendo sin mayores sobresaltos, no vaya a ser que se enfaden. Despu&eacute;s vendr&aacute;n los gestos piadosos, las rasgadas de vestiduras en tiempos de conversi&oacute;n y los donativos para quienes se preocupan de ayudar a los pobres boxeadores sonados que no tienen donde caerse muertos. 
    </p><p class="article-text">
        Ya s&oacute;lo les queda volver a promover la iniciativa de anta&ntilde;o, aquella que dec&iacute;a &ldquo;ponga un pobre en su mesa&rdquo; -trasmutada para la ocasi&oacute;n en &ldquo;ponga un boxeador sonado en su mesa&rdquo;- y seguro que se quedar&aacute;n tan contentos y felices, ellos. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ven como no iba tan desencaminado con mi comparaci&oacute;n?  
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sindrome-boxeador-sonado_132_5388277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Aug 2012 08:59:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El sindrome del boxeador sonado]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué no cierran la boca de una vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cierran-boca-vez_132_5364775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Siendo peque&ntilde;o me encantaba vivir en un lugar en donde se pod&iacute;an encontrar tantas cosas distintas y tan geniales, sobre todo una vez que volv&iacute;a de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. All&iacute; no hab&iacute;a ni las mismas cosas que yo com&iacute;a, beb&iacute;a, le&iacute;a o con las que jugaba. Encima, ni siquiera les gustaban los aviones, prefer&iacute;an ir a todos sitios en coche y, los aviones, ni nombrarlos. Una vez que me fui a estudiar a Madrid, a finales de los a&ntilde;os ochenta, la situaci&oacute;n tampoco hab&iacute;a variado y s&oacute;lo en unos pocos establecimientos se pod&iacute;an encontrar muchas de las marcas habituales en cualquier supermercado de las islas, por poner un ejemplo.  
    </p><p class="article-text">
        Lo malo es que, mientras tanto, en Canarias se desarrollaba un nacionalismo mediocre, pueblerino, ignorante y tendente a renegar del pasado e instaurar una imagen del archipi&eacute;lago que nada tiene que ver con la que disfrutaron las generaciones anteriores. La principal labor de este nacionalismo casposo y nauseabundo ha sido el promover una serie de m&aacute;ximas, seg&uacute;n las cuales uno es canario o no. Poco les falt&oacute; para pedir las pruebas de ADN, pero eso ya lo intent&oacute; un pol&iacute;tico peninsular y la experiencia se sald&oacute; con un rotundo fracaso. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de entonces, seg&uacute;n el &ldquo;c&oacute;digo de conducta de los buenos nacionalistas&rdquo;, quien no se vista de mago y se apunte a todas las romer&iacute;as habidas y por haber, coma muchos pl&aacute;tanos, tomates, pepinos y papas, se pase la vida oyendo isas y fol&iacute;as, y deguste litros y litros de ron ya no ser&aacute; considerado un buen canario. Atr&aacute;s quedaba el mundo global, muy alejado de la autarqu&iacute;a peninsular que pudieron disfrutar varias generaciones de canarios. Y atr&aacute;s queda el mundo global del siglo XXI en el que estamos viviendo ahora mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en los nuevos tiempos, si una idea no lleva aparejada el marchamo y/ o el logotipo de &ldquo;canario&rdquo; ya no es aceptado por la banda de botarates que se empe&ntilde;aban en aborregar a sus conciudadanos al grito de &ldquo;la naci&oacute;n canaria y las siete estrellas verdes no se rinden&rdquo;. Tama&ntilde;a majader&iacute;a deber&iacute;a haber ca&iacute;do en saco roto, sobre todo por quienes las promulgan,  pero la realidad cuenta que son demasiados lo que han comulgado con dichas propuesta y, por ejemplo, se empe&ntilde;an en vestir a sus hijos de magos cuando a &eacute;stos les gustar&iacute;a ser Spider-man. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Adem&aacute;s, qu&eacute; ocurre? &iquest;Resulta que como a los ni&ntilde;os de nuestra generaci&oacute;n no se nos vest&iacute;a de magos, nosotros somos menos canarios? &iquest;Quienes se creen que son para, siquiera, pensarlo? Est&aacute; claro que la carne es d&eacute;bil, la cara, dur&iacute;sima y la ignorancia, muy atrevida. 
    </p><p class="article-text">
        Yo tengo claro donde nac&iacute;, lo que viv&iacute; en mi comunidad, las cosas que aprend&iacute; y aquello que merece la pena ser tenido en cuenta. Aun hoy en d&iacute;a, tomo los pl&aacute;tanos con gofio, disfruto con las ambros&iacute;as Tirma y desayuno los mismos cereales ingleses que com&iacute;a cuando era ni&ntilde;o. Ni he cambiado mi forma de hablar, ni mis expresiones, ni pronuncio la c y la z, a pesar de haber vivido en la capital del pa&iacute;s.  
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa muy distinta es que est&eacute; de acuerdo con el papanatismo enfermizo de los partidos nacionalistas y su af&aacute;n por la canariedad cuando el archipi&eacute;lago encabeza los peores resultados en educaci&oacute;n, dependencia, empleo y crecimiento del todo el territorio nacional.
    </p><p class="article-text">
        Mejor les vendr&iacute;a dejarse de tanta majader&iacute;a, de tanta romer&iacute;a, tanta verbena y tanta insensatez y recuperar el tim&oacute;n de un archipi&eacute;lago que lleva demasiados a&ntilde;os gobernado por botarates sin sentido. 
    </p><p class="article-text">
        Yo me siento orgulloso de la infancia y la juventud que viv&iacute; en Canarias, pero no comulgo con las reglas implantadas por este nacionalismo que, como dije al empezar esta columna, lleva demasiado tiempo representando una opereta sin libreto, carente de sentido, mal orquestada y con unos p&eacute;simos actores en el reparto.  
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;a bien que el com&uacute;n de los ciudadanos se diera cuenta de que, en pleno siglo XXI, y con la crisis que no est&aacute; tocando de vivir, las romer&iacute;as est&aacute;n bien, pero las escuelas, las bibliotecas, los centros de d&iacute;a y la formaci&oacute;n de los m&aacute;s peque&ntilde;os son MUCHO M&Aacute;S importantes que vestirse de mago y empaparse de ron &ldquo;Carta Oro&rdquo;, al son de la m&uacute;sica popular. 
    </p><p class="article-text">
        Seguro que alguien piensa que mi razonamiento se debe a que mis padres no me ense&ntilde;aron a ser canario, pero, por fortuna para m&iacute;, ellos me supieron ense&ntilde;ar que el mundo era algo m&aacute;s que los l&iacute;mites de la isla y que en todos sitios se aprende algo, sin tener que mirar antes si lo que com&iacute;a, vest&iacute;a, le&iacute;a o jugaba era &ldquo;canario&rdquo; o no. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que, alg&uacute;n d&iacute;a, el mal sue&ntilde;o del nacionalismo actual pase, pero, mientras tanto, su empe&ntilde;o por hacernos naufragar empieza a ser encomiable y digno de figurar en la mejor antolog&iacute;a del disparate. Ser&aacute; por eso que, algunos, ante la situaci&oacute;n tan lamentable que se estaba viviendo se marcharon hasta los mares del sur, buscando vientos m&aacute;s favorables, como los bucaneros de anta&ntilde;o.  
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cierran-boca-vez_132_5364775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jun 2012 05:53:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por qué no cierran la boca de una vez]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Derechos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/derechos_132_5361780.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No obstante, y como suele ser habitual, la teor&iacute;a es una cosa y la pr&aacute;ctica algo bien distinto, sobre todo en una sociedad tan desigual como la actual. Est&aacute; claro que quienes dictan las reglas se olvidan bien pronto de dar ejemplo y delegan toda la responsabilidad en el com&uacute;n de los mortales. Tal y como dice el refr&aacute;n, &ldquo;Quien hace la ley, hace la trampa&rdquo; y tramposos, en el mundo, los hay por legi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, los tan manidos derechos que poseen los ciudadanos de pie no paran de sufrir, transform&aacute;ndose en una caricatura de lo que fueron en su origen. Piensen, si no, en los acontecimientos de las &uacute;ltimas semanas. 
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos tenemos derecho a que se nos trate como absolutos imb&eacute;ciles mientras una panda de botarates nos vende una suerte de medias verdades y mentiras piadosas, con tal de no llamar a las cosas por su nombre. Queda claro que s&oacute;lo ellos, los mandarines, saben de lo que est&aacute;n hablando y el resto somos unos indocumentados, sin oficio ni beneficio, incapaces de darnos cuenta de la tremenda demagogia populista que envuelve muchas de sus decisiones. 
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos tenemos derecho a callar ante un nuevo episodio que deja bien a las claras a qui&eacute;n hay que salvar y favorecer, y a quien hay que abandonar a su suerte. Una vez m&aacute;s, uno de los sectores que nos precipit&oacute; hacia el abismo logra un ENORME colch&oacute;n de ox&iacute;geno, mientras los ciudadanos deben hacer cola en un comedor de beneficencia para poder comer caliente. A estas alturas, la estampa del avaro y miserable T&iacute;o Gilito se me antoja entra&ntilde;able, ante los rostros de quienes manejan las finanzas mundiales. Y lo peor es tener la sensaci&oacute;n de que, si se presenta la m&aacute;s m&iacute;nima oportunidad, volver&aacute;n a precipitarnos al vac&iacute;o. La avaricia, como la ignorancia de unos pocos, es infinita.
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos tenemos derecho a callar ante los continuos abusos de la autoridad, el derroche de los mandarines y los gestos partidistas de quienes se piensan que un cargo p&uacute;blico es la mejor herramienta para lograr un c&oacute;modo retiro. Nuestras ciudades est&aacute;n llenas de banderas, estatuas, plazas, placas y obras fara&oacute;nicas, las cuales solamente sirven para adular el ego de unos megal&oacute;manos de tercera categor&iacute;a, incapaces de ver m&aacute;s all&aacute; de sus narices. Faltan bibliotecas, centros culturales, casas de acogida, centros de d&iacute;a, guarder&iacute;as, escuelas, parques y sobran mamarrachadas pol&iacute;ticas, demasiado costosas para que la sociedad las pueda pagar. 
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos tambi&eacute;n tienen derecho a esconderse cuando alguien les dice que deben arrimar el hombro y trabajar en pro de su sociedad. En nuestra sociedad, el trabajo comunitario est&aacute; casi tan mal visto como decir que no tomas caf&eacute;, ni te gusta el deporte del bal&oacute;n. Antes tampoco estaba bien visto decir que uno ven&iacute;a desayunado de casa, pero ahora las cosas han cambiado, aunque no s&eacute; si para mejor. Estar&iacute;a bien que, de una vez por todas, las personas se dieran cuenta de que no s&oacute;lo se trata de tener buenos gestores ?que tambi&eacute;n hace falta- sino de que todos nos pongamos el mono de trabajo y enderecemos el rumbo de esta nave a la deriva. Despu&eacute;s est&aacute;n quienes se marchan a navegar, abandonando su puesto de trabajo, y encima se ofenden cuando se lo recuerdan. A nadie le gusta que le digan las verdades, pero ya es hora de que cada uno asuma sus responsabilidades, por duras que &eacute;stas puedan ser. 
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos tienen derecho a darse cuenta de que el mundo funciona de una forma y nuestro pa&iacute;s ha vivido ajeno a esa realidad las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas. Pasar por alto la formaci&oacute;n y el bienestar de la gente son deudas imposibles de soportar por una sociedad que quiera afrontar este siglo con las m&aacute;s m&iacute;nimas garant&iacute;as. Nadie pretende que las personas no disfruten de su tiempo libre, pero estar&iacute;a bien que el disfrutar de una casa, tener un hobby y ser previsor dejaran de ser un estigma para convertirse en algo com&uacute;nmente aceptado. 
    </p><p class="article-text">
        La realidad es la que es -como los botarates que nos gobiernan son lo que son- y eso no se puede cambiar, por lo menos, hasta las pr&oacute;ximas elecciones. Estar&iacute;a bien que cuando se fuera al supermercado, por ejemplo, se tuviera conciencia de que parte del precio que tienen las cosas son  una relaci&oacute;n directa con las malas decisiones de quienes presumen de tener la soluci&oacute;n a nuestros problemas. Si se obvian esas cosas se perpetuar&aacute;n en el cargo mandarines que solucionan las crisis gravando a quienes no pueden ayudar a salir de ellas, m&aacute;s cuando se vive en un archipi&eacute;lago como el nuestro. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, los ciudadanos tenemos derecho a NO olvidarnos de que tenemos unos derechos y que los mandarines no deben olvidarse que nos tienen que rendir cuentas a los ciudadanos y no s&oacute;lo a los que les financian las campa&ntilde;as. Aunque siempre les quedar&aacute; la opci&oacute;n de instalarse un hidromasaje en su despacho para relajarse tras una dura jornada laboral, mientras, tras la ventana, ondea la ense&ntilde;a patria? &iquest;A que suena muy patri&oacute;tico y nacionalista, y rancio?
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/derechos_132_5361780.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jun 2012 08:39:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Derechos?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿No eran infalibles?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/infalibles_132_5351525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no recuerda las loas y alabanzas al sistema bancario espa&ntilde;ol y sus portentosos dirigentes? &iquest;Acaso se han olvidado de las alabanzas vertidas hacia los presidentes auton&oacute;micos de ideolog&iacute;a conservadora y pomposas alas de gaviota? &iquest;Y qu&eacute; me dicen de las epifan&iacute;as vertidas por quienes manejaron nuestro destino, con paso firme, barbilla recia y poses de fotograf&iacute;a hist&oacute;rica? &iquest;No eran ellos quienes nos advert&iacute;an de los errores de los mandarines que los sucedieron, prest&aacute;ndose ellos mismo a volver a retomar las riendas del poder para sacarnos del abismo de la indefensi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que suena nost&aacute;lgico, pero si no fuera porque el complot judeo-mas&oacute;nico ha quedado ya un poco caduco, &iexcl;vaya contrariedad! Bueno ser&iacute;a recurrir a &eacute;l para tratar de justificar la debacle de quienes, hasta hace muy poco, se nos antojaban como la &uacute;ltima l&iacute;nea de defensa contra la implacable crisis que nos azota.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la realidad es otra bien distinta y las &uacute;ltimas nuevas han puesto sobre la mesa algunas curiosas paradojas. No era cierto que el sistema bancario espa&ntilde;ol fuera el crisol de virtudes que nos hab&iacute;an vendido, ni sus dirigentes, unos ungidos seres, incapaces de cometer la m&iacute;nima falta. Mucho me temo que el batacazo de Bankia, ejemplo tomado de ense&ntilde;a para explicar c&oacute;mo deber&iacute;a ser la gesti&oacute;n de una entidad bancaria, se repetir&aacute; con otras entidades, con los resultados previsibles para las ya depauperadas cuentas del estado.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las comunidades de la gaviota y la mente recta han demostrado ser, por decirlo de una forma educada, unas mentirosas de primer orden, dejando a la altura de los pies de los caballos a quienes las pon&iacute;an, una y otra vez, como ejemplos de gesti&oacute;n y juicio. Encima, tampoco les queda el recurso de mirar para otro lado y decir el socorrido, &ldquo;La culpa no es m&iacute;a, sino de los que estaban antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que no s&oacute;lo las comunidades conservadoras tienen muchas miserias bajo la alfombra, con mirar hacia el sur del Espa&ntilde;a y, un poco m&aacute;s all&aacute;, en medio del oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, dichas miserias son igual de palpables y censurables. La diferencia estriba en que el autobombo demostrado por las comunidades conservadoras contrasta con la socarroner&iacute;a de quienes hablan poco, pero enredan lo mismo o m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si todo esto se le suma que las cosas est&aacute;n no mal, si no peor y que no hay ninguna f&oacute;rmula m&aacute;gica que lo solucione, ni ning&uacute;n m&eacute;dico chico con su p&oacute;cima milagrosa que nos devuelva a la Espa&ntilde;a que iba bien, la Espa&ntilde;a de la s&oacute;lida burbuja inmobiliaria y la restauraci&oacute;n hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute;? &iquest;A qui&eacute;n le importaba la educaci&oacute;n entonces?... Ver&aacute;n que el panorama es desolador.
    </p><p class="article-text">
        Para colmo de males, un grupo de invertidos ha osado denunciar a un representante eclesi&aacute;stico, el cual defiende lo que defend&iacute;a la Enciclopedia M&eacute;dica Norteamericana hasta los a&ntilde;os setenta; es decir, la homosexualidad es una enfermedad y se puede curar. L&aacute;stima que, ese mismo baluarte religioso no se leyera el apartado dedicado al abuso sexual infantil o pederastia, antes de buscar la paja en el ojo ajeno. Claro que ya se sabe, doctores tiene la iglesia y los dem&aacute;s somos unos ignorantes.
    </p><p class="article-text">
        Al final, s&oacute;lo queda resignarnos, y apencar con lo que nos toca. Quien sabe si un d&iacute;a los esca&ntilde;os del senado se llenar&aacute;n de bebes lactantes, merced a la estrechez de miras de los botarates que manejan las pol&iacute;tica y a una sociedad que sigue sin entender que la maternidad no es un privilegio, sino un DERECHO, el cual cualquier estado debe tratar con dignidad y moral y no como una caricatura, como siempre ha sido este tema en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y perdonen mis saltos de un tema hasta otro, siempre, siempre, siempre, les quedar&aacute; el deporte rey para calmar las penas, soltar las frustraciones y pensar que el mundo no puede ser tan malo. Si, por causa de un partido, se tiene que movilizar un ej&eacute;rcito, al cual pagamos todos, y luego hay que reparar los posibles desperfectos ocasionados, que tambi&eacute;n pagamos todos, qu&eacute; m&aacute;s da. Al final nuestros hijos seguir&aacute;n sin tener una educaci&oacute;n digna, pero eso importa poco ante la pasi&oacute;n de unos colores y zarandajas por el estilo.
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho, si ma&ntilde;ana ven cabalgar los jinetes del apocalipsis delante de sus ventanas, no se preocupen, es s&oacute;lo el anuncio de un choque de titanes futbolero y no el fin del mundo? Por favor?
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/infalibles_132_5351525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 May 2012 07:45:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿No eran infalibles?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dudo que las cosas cambien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dudo-cosas-cambien_132_5343408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El talante del pol&iacute;tico galo y su forma de plantear los problemas de su pa&iacute;s, los cuales enumer&oacute; durante la campa&ntilde;a de manera clara y sin requiebros estil&iacute;sticos, lo hace merecedor de un lugar dentro del panorama pol&iacute;tico continental. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y por muy bien que sonara su discurso posterior a conocerse los resultados, dudo mucho que las cosas vayan a cambiar, ni a corto ni a largo plazo, por mucho que fuera deseable.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la canciller alemana deber&aacute; pisar el freno en su pol&iacute;tica de contenci&oacute;n y austeridad, dado que Francia es la segunda econom&iacute;a europea y Hollande ha dicho que no solo se trata de controlar los gastos, sino de crecer. Adem&aacute;s, Francia y Alemania siempre han tenido puntos de fricci&oacute;n no solo los problemas territoriales con Alsacia y Lorena, sino su misma concepci&oacute;n de estado. Tal y como pasa en la vida cotidiana, los vecinos, se gusten o no, est&aacute;n &ldquo;condenados&rdquo; a entenderse, pero con Hollande algunos puntos se vista cambiar&aacute;n, eso seguro. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, quienes poseen los recursos y manejan la econom&iacute;a, seg&uacute;n les convenga, siguen siendo los mismos y, a pesar del sofoco de tener que cargar con un nuevo presidente de la Rep&uacute;blica Francesa, el cual ya ha anunciado que una de sus prioridades ser&aacute; la educaci&oacute;n, su situaci&oacute;n no variar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Vale que, con una Francia m&aacute;s liberal, abierta y plural, las cosas no ser&aacute;n tan f&aacute;ciles y deber&aacute;n pensarse sus  movimientos mucho m&aacute;s que con el anterior mandatario, m&aacute;s abierto y proclive a los manejos torticeros del gran capital. De todas formas, ni Hollande, ni una docena como &eacute;l se pueden interponer ante la dictadura de las grandes multinacionales, las cuales cuentan con los mejores apoyos, los mejores medios y los mejores sirvientes, alineados para responder a la llamada de quienes juegan con los hilos del poder como los titiriteros de anta&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        No me entiendan mal. No menosprecio la val&iacute;a de Fran&ccedil;ois Hollande y creo que sus intenciones son leg&iacute;timas y mucho m&aacute;s v&aacute;lidas que cualquiera de las iniciativas pregonadas por los neo-con y sus adl&aacute;teres. Otra cosa es que tengo conocimientos suficientes para analizar el mercado y ver los movimientos que se desarrollan alrededor de las grandes corporaciones y los gobiernos que las apoyan. En esto, nadie deber&iacute;a olvidar que las campa&ntilde;as son MUY caras y que luego de llegar al poder existe un pacto que obliga a devolver las ayudas. Nos gustar&aacute; o no, pero es lo que hay.
    </p><p class="article-text">
        Veremos cu&aacute;ntas zancadillas, crisis internas, medias verdades y movimientos especulativos se desarrollan alrededor de Fran&ccedil;ois Hollande, ante de que pueda cambiar la hoja de ruta del anterior presidente. 
    </p><p class="article-text">
        Y mientras esto sucede, el mundo seguir&aacute; como ahora, con muchos intentando sobrevivir, la inmensa mayor&iacute;a, y unos pocos reconstruyendo un mundo viejo y caduco, con tal de que las cosas no cambien, a costa de lo que sea. 
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dudo-cosas-cambien_132_5343408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 May 2012 07:11:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Dudo que las cosas cambien]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si Groucho levantara el bigote...]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/groucho-levantara-bigote_132_4648284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Entonces, sin perder la sonrisa, le dijo al pomposo ejecutivo &ldquo;Estimado se&ntilde;or, tras su larga y aburrida disertaci&oacute;n me ha quedado una cosa clara. Usted es un absoluto imb&eacute;cil. Yo lo s&eacute;. Usted lo sabe. Ellos, tambi&eacute;n lo saben. Y ahora, como ya todos lo tenemos claro, disc&uacute;lpeme, pero tengo hora en la peluquer&iacute;a para que me corten las venas. Un placer, como siempre&rdquo; y dicho esto, se levant&oacute;, se puso su sombrero y se march&oacute; sin mediar palabra.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia  de Groucho, tan l&uacute;cida y demoledora como sol&iacute;a ser costumbre viniendo de una persona como &eacute;l, bien se pudiera aplicar, con algunos matices espacio temporales, a varias de las declaraciones que los responsables de la educaci&oacute;n espa&ntilde;ola han vomitado en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Y digo vomitado porque m&aacute;s que una declaraci&oacute;n ha sido un desparrame de desprop&oacute;sitos, medias verdades, t&oacute;picos en desuso y una ignorancia que raya lo esperp&eacute;ntico. Y ellos tan contentos, deber&iacute;a a&ntilde;adir.
    </p><p class="article-text">
        De otra forma no se entiende que se pueda decir, sin que a nadie le tiemble el pulso, que &ldquo;La educaci&oacute;n de los ni&ntilde;os hasta los tres a&ntilde;os es m&aacute;s asistencial que educacional&rdquo;?&iexcl;Y dos huevos duros! Se nota que quien solt&oacute; semejante sentencia NO se ha le&iacute;do un libro de psicolog&iacute;a infantil en su vida. De haberlo hecho, sabr&iacute;a que los primeros tres a&ntilde;os del ni&ntilde;o ?un plazo que muchos psic&oacute;logos ampl&iacute;an hasta los seis- son los m&aacute;s importantes en la vida de un ni&ntilde;o. La formaci&oacute;n, que no la deformaci&oacute;n, debe comenzar bien pronto y seguir con la trasnochada idea de que las guarder&iacute;as son s&oacute;lo un &ldquo;aparcamiento para ni&ntilde;os&rdquo; demuestra la falta total de conexi&oacute;n que existe entre la sociedad espa&ntilde;ola y la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s est&aacute; otra de las grandes perlas de la semana, aquella que dice que NO hace falta salir de Espa&ntilde;a para aprender un idioma, sobre todo porque en nuestro pa&iacute;s las condiciones son las m&aacute;s id&oacute;neas. Lo primero que me pregunto, dado que no resido en mi pa&iacute;s, es si en estos &uacute;ltimos tres meses, las televisiones, los cines y la sociedad en general se ha vuelto biling&uuml;e y yo no me he enterado. Hasta donde yo recuerdo, uno de los grandes males que rodean al aprendizaje de los idiomas tiene que ver con el tema del doblaje, el cual le hace la vida m&aacute;s f&aacute;cil a la gente, pero no ayuda a fomentar el estudio de otras lenguas. Por otro lado, y aunque muchas cadenas de televisi&oacute;n emiten en dual, es muy dif&iacute;cil que en las casas donde viven varias personas de una misma familia se puedan ver los programas en versi&oacute;n original, dado que la mayor&iacute;a ni sabe idiomas, ni le gusta leer los subt&iacute;tulos.
    </p><p class="article-text">
        Con la ense&ntilde;anza que se da en las escuelas oficiales de idiomas y en las academias, a pesar del buen nivel que poseen, pasa algo similar, dado que los alumnos tienen pocas, o ninguna oportunidad de poder hablar con otras personas en otro idioma que no sea el espa&ntilde;ol. Eso SOLO se logra cuando se sale del pa&iacute;s de origen y no te queda m&aacute;s remedio que cambiar el chip y empezar a hablar en una lengua que no es la tuya. Adem&aacute;s, salir del pa&iacute;s de origen ayuda a expandir la mente y a no tener esa necesidad imperiosa que tienen demasiados ciudadanos de nuestro pa&iacute;s, los cuales se pasan buena parte del tiempo mir&aacute;ndose el ombligo.
    </p><p class="article-text">
        Puede que, en realidad, &eacute;sa sea la soluci&oacute;n que buscan; es decir, dificultar la salida de nuestro pa&iacute;s a todos aquellos que no tengan los suficientes recursos para hacerlo. Si las personas viajan y permanecen mucho tiempo fuera del pa&iacute;s, puede que, al volver, no se traguen las mentiras de los mandarines con la misma satisfacci&oacute;n que antes.
    </p><p class="article-text">
        No me quiero olvidar de aquellas frases que, por estar al final de una noticia, pasan desapercibidas para quienes solamente leen los titulares. Una de ellas vino a decir que una buena medida ser&iacute;a privatizar la educaci&oacute;n secundaria y que quien quisiera ir al instituto se lo pagara. Para  el mandar&iacute;n que solt&oacute; la sentencia, el que la educaci&oacute;n secundaria fuera gratuita era, poco menos, que un derroche. 
    </p><p class="article-text">
        En esto, como en la sentencia anterior, ya no se disimula el inter&eacute;s de algunos sectores del actual gobierno conservador de reservar la educaci&oacute;n a las casas adineradas, en detrimento de las menos favorecidas, con la certeza de que s&oacute;lo aquellos que tienen merecen disfrutar de los beneficios de la sociedad. El resto?pues nada, mano de obra y, a ser posible, barata y asilvestrada.
    </p><p class="article-text">
        El resumen de todo esto bien lo pudiera poner Groucho, aunque tampoco estar&iacute;a mal que algunos sectores de la sociedad espa&ntilde;ola le dijeran a todos estos X*NUF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/groucho-levantara-bigote_132_4648284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Apr 2012 20:00:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Si Groucho levantara el bigote...]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Drive]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/drive_132_5565648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En esto, la pel&iacute;cula dirigida por Nicolas Winding Refn entronca con la pel&iacute;cula Driver, dirigida en 1978 por Walter Hill, y protagonizada por Ryan O'Neal, quien tambi&eacute;n interpreta el papel del conductor. En lo que se diferencia la pel&iacute;cula protagonizada por Ryan Gosling es que su personaje, tras conocer a su vecina y al hijo de &eacute;sta, busca tener un contacto humano que el personaje de la pel&iacute;cula de Hill ni quiere, ni busca.
    </p><p class="article-text">
        Ambos est&aacute;n dotados de una dignidad, valor y sentido del honor poco comunes, aunque lo expresar&aacute;n de distintas maneras, con consecuencias diferentes. Todos estos valores llevar&aacute;n al protagonista de Drive a tratar de ayudar al marido de su vecina, un delincuente de poca monta, una ayuda que se acabar&aacute; convirtiendo en una trampa mortal para los dos personajes.
    </p><p class="article-text">
        En Drive tambi&eacute;n habr&aacute; tiempo para ver c&oacute;mo el director homenajea a una de las pel&iacute;culas m&aacute;s famosas del cine polic&iacute;aco, merced a su persecuci&oacute;n por la calles de la ciudad de San Francisco.  Cierto es que Ryan Gosling no es Steve McQueen, ni el Ford Mustang V8 que roba es el GT-390 que conduce McQueen por la ciudad de las colinas. Sin embargo, el esp&iacute;ritu de la pel&iacute;cula de Peter Yates est&aacute; muy bien reflejado como a su vez est&aacute; el de la ya mencionada Driver, de Walter Hill.
    </p><p class="article-text">
        Drive es una historia de perdedores impregnada del aroma de las pel&iacute;culas de cine negro cl&aacute;sico, algo de western, dosis de melancol&iacute;a y un ritmo fren&eacute;tico cuando le toca el turno, lo que hace de ella una cinta muy recomendable y que demuestra la val&iacute;a de actores como Ryan Gosling y Carey Mulligan, la protagonista femenina.
    </p><p class="article-text">
        L&aacute;stima que la pel&iacute;cula pasara bastante desaperciba por las taquillas, tras su presentaci&oacute;n en el festival de cine de Sitges 2011 aunque ahora, con su llegada al mercado, tanto formato DVD como Blu-ray, se abre una puerta para descubrirla. Si lo hacen, no se sentir&aacute;n defraudados.  
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/drive_132_5565648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Apr 2012 14:03:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Drive]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me gustaría pensar que algo aprendieron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gustaria-pensar-aprendieron_132_5668227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Sin embargo, son pocos los que hablan de promover un profundo cambio en los modos y maneras de nuestra sociedad, la cual sigue pensando que es el mundo quien debe dar ejemplo y no ellos, los ciudadanos de a pie. A si mismo, tambi&eacute;n son pocos, a&uacute;n menos, los que se han atrevido a se&ntilde;alar la educaci&oacute;n como una de las grandes asignaturas pendientes de nuestra sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        La realidad dice, y sin necesidad alguna de recurrir al informe PISA, que la educaci&oacute;n NO ocupa uno de los primeros puestos en cuanto a las prioridades de los ciudadanos, todav&iacute;a m&aacute;s preocupados en pagar la segunda hipoteca del piso que compraron para luego especular con &eacute;l que en la formaci&oacute;n de sus hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Parece que siempre hay una prioridad, ya sea a nivel estatal o particular que se merienda el presupuesto destinado a la formaci&oacute;n de las nuevas generaciones y de aquellos que saben que reciclarse es necesario en una sociedad como la nuestra. No se me escapa que para los mandarines es m&aacute;s rentable organizar un evento populista que promover una educaci&oacute;n que los dejar&iacute;a, en el mejor de los casos, a la altura de los pies de los caballos. 
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa muy distinta es la formaci&oacute;n que en las casas se deber&iacute;a dar a los m&aacute;s peque&ntilde;os, la cual no tiene nada que ver con sentarlos delante del televisor y enchufarles la consola de juegos. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto me lleva a pensar en la formaci&oacute;n que les habr&aacute;n dado a sus hijos muchos de los miserables con los que tuve la poca fortuna de convivir durante mi etapa escolar. S&eacute; que algunos de ellos se apoyar&aacute;n en que fuimos, en gran parte, lo que nuestros padres quisieron que fu&eacute;ramos. Por ello me imagino que sus miserias de anta&ntilde;o se habr&aacute;n acentuado con los a&ntilde;os porque, con la edad, los defectos se agravan. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s est&aacute;n quienes sin el &ldquo;grupo&rdquo; no eran nadie, salvo unos infelices. Estos, muchos de los cuales trataron de hacerme la vida imposible -cosa que no lograron, sobre todo porque mis valores iban m&aacute;s all&aacute; de sus bravuconadas- es probable que les hayan ense&ntilde;ado a sus hijos que a los m&aacute;s &ldquo;d&eacute;biles&rdquo; ni siquiera hay que considerarlos y que lo mejor es tratar de anularlos.Lo mejor del caso que aquellos mierdecillas ?ni siquiera llegan a la categor&iacute;a de mierdas- no eran nadie sin su &ldquo;grupo&rdquo; y, encima, necesitaban esconderse detr&aacute;s del bolsillo del papa&iacute;to y su sombra para sentirse poderosos. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s estaban los que iban para &ldquo;l&iacute;deres&rdquo; y no dudaban en vender a sus compa&ntilde;eros por menos de un plato de lentejas. &iexcl;Vaya l&iacute;deres para el futuro! Me encantar&iacute;a que algunos de los  tarados que nos educ&oacute; en el colegio, anormales que iba de progres y cosas por el estilo, pero que, en el fondo, eran unos absolutos cretinos, vieran en lo que muchos de sus protot&iacute;picos &ldquo;ni&ntilde;os&rdquo; se han convertido. O puede que lo que aquellos individuos quer&iacute;an decir es que lo que su intenci&oacute;n era crear l&iacute;deres pol&iacute;ticos, del tipo &ldquo;navajero-correveidile&rdquo;. Si as&iacute; fue, la verdad es que la bordaron con algunos elementos. 
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo estaban quienes se comportaban como personas normales, con sus cosas buenas y malas, pero sin necesidad de soltar sus miserias, debilidades y mezquindades sobre nadie. Me gustar&iacute;a decir que, en medio de todo, los profesores ayudaban a evitar este tipo de situaciones, pero, en la mayor&iacute;a de los casos, sus advertencias no pasaban de meros avisos o s&oacute;lo buscaban castigar al grupo cuando los cabecillas eran m&aacute;s que notables. 
    </p><p class="article-text">
        No se me escapa que en un colegio privado se tiene que actuar con cautela, porque la renta y el apellido pesan mucho, una excusa que no justifica que muchos de aquellos mamarrachos uniformados camparan a sus anchas, sin m&aacute;s freno que una buena patada en sus partes pudendas. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que mi problema tenga su ra&iacute;z en que mis padres me ense&ntilde;aron a respetar a las personas y no a ser un mat&oacute;n de tercera, llor&oacute;n y miserable, incapaz de aceptar una responsabilidad y siempre escondido tras alguien m&aacute;s fuerte que ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que hace ya mucho que no me cruzo con la mayor&iacute;a de ellos, pero, los d&iacute;as en los que hemos coincidido,he visto que los gallos de anta&ntilde;o ahora est&aacute;n gordos, fondones, viejos y ya no muestran las plumas como antes. El tiempo pone a cada cual en su sitio y a muchos no los ha colocado en el sitio que ellos pensaban que les estaba reservado. 
    </p><p class="article-text">
        Cada cual debe actuar seg&uacute;n lo que le dicte su conciencia, siempre que tenga, claro est&aacute;, pero estar&iacute;a bien que hicieran memoria y se dieran cuenta de los errores que cometieron -tambi&eacute;n se cometen errores siendo ni&ntilde;o- y evitaran tarar a sus hijos con sus miserias e inseguridades. 
    </p><p class="article-text">
        De hacerlo, puede que algunas cosas cambien. Si se escudan en que no se acuerdan-MENTIRA con may&uacute;sculas- sus hijos estar&aacute;n condenados a ser tan mierdecillas y miserables como ellos y eso no es una buena noticia para nadie. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, siempre queda la ya comentada patada en la entrepierna y disfrutar con verlos retorci&eacute;ndose en el suelo, sobre todo porque, quien es incapaz de dialogar y respetar a los dem&aacute;s, hay momentos en los que se merece una buena lecci&oacute;n y, cr&eacute;anme, algunos de aquellos impresentables se llevaron un BUEN y doloroso recuerdo de aquellos a&ntilde;os, vaya que s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
         Eduardo Serradilla Sanchis
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla Sanchis, Eduardo Serradilla Sanchis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gustaria-pensar-aprendieron_132_5668227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Apr 2012 08:33:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Me gustaría pensar que algo aprendieron]]></media:title>
    </item>
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