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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan José Santos Cabrera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan_jose_santos_cabrera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan José Santos Cabrera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ensañamiento con el litoral de Fuencaliente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/ensanamiento-litoral-fuencaliente_129_8144979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f620488f-e12f-49ae-b2f7-6c32e9422c55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ensañamiento con el litoral de Fuencaliente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Señores de la Dirección General de Costas, métanse ustedes primero con los que más daño han causado a nuestras costas canarias , pero, claro, para ustedes es más fácil atacar a los más débiles allá en un pueblo perdido en la proa sur de la isla de La Palma.</p></div><p class="article-text">
        En octubre del a&ntilde;o 2007 fueron derribadas todas las casitas de la playa de La Zamora y una parte de las de Punta Larga y El Faro, con un despliegue sin precedentes de fuerzas de seguridad en nuestra isla, llegando incluso a detener y esposar alg&uacute;n vecino sin haber dado motivos para ello y sometiendo a una humillaci&oacute;n vergonzosa a buena parte de los sufridos habitantes de este municipio.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, 14 a&ntilde;os despu&eacute;s, de nuevo llegan las famosas cartas de la Direcci&oacute;n General de Costas para tumbar las ultimas casitas de madera que quedan en nuestro municipio y apartarnos del mar para siempre, menuda poca verg&uuml;enza cargarse de un plumazo gran parte de cinco siglos de historia, por no decir miles de a&ntilde;os, puestos que los benahoaritas tambi&eacute;n se sirvieron del mar para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        La vida del fuencalentero siempre estuvo &iacute;ntimamente ligada al mar, los caminos eran un fren&eacute;tico ir y venir de gente y no solo a pescar o mariscar, tambi&eacute;n a otras actividades como el curtido de los chochos, el lino y a lavar la lana por la carencia de agua en las casas etc. Por mar tambi&eacute;n se tra&iacute;a la madera y otros materiales de construcci&oacute;n, muchas veces agua para beber, incluso hasta ir a lavar la ropa en barco a peque&ntilde;as fuentes en la costa de Mazo.
    </p><p class="article-text">
        Dada la abundancia de pesca en nuestro litoral, en el Faro y Punta Larga se afincaron a principios del siglo XX varias familias de La Gomera, de las cuales a&uacute;n quedan algunos descendientes que mantienen esa actividad y van perder sus cuartos de aperos. Tambi&eacute;n en El Faro vivieron muchos a&ntilde;os pescadores de Tazacorte, a los que todos llam&aacute;bamos <em>Los Baga&ntilde;etes</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fiestas del Carmen en el Faro de Fuencaliente. SAÚL SANTOS                            </span>
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        Por los d&iacute;as de San Juan y San Pedro era costumbre de la mayor&iacute;a de los vecinos acudir a las playas y hacer noche en los peque&ntilde;os pajeros y bailes en las eras donde se secaba el lino y los chochos. Personalmente, recuerdo de muy peque&ntilde;o presenciar un baile al son del acorde&oacute;n en las eras que a&uacute;n se conservan en El Puertito de Las Caletas.
    </p><p class="article-text">
        De algunas de nuestras playas tambi&eacute;n salieron varios veleros durante la etapa de la emigraci&oacute;n clandestina de Canarias a Venezuela, un emigrante del Nuevo Teide, que parti&oacute; del Puertito en Las Caletas, el 7 abril de 1950 con 286 pasajeros, dice en su diario de abordo: &ldquo;un fuerte aguacero descarga sobre la playa y nos refugiamos en los pajeros de los pescadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pasada la mitad del siglo XX y coincidiendo con la llegada de v&iacute;as de comunicaci&oacute;n al litoral, en todas las islas se comienzan a construir edificaciones de todo tipo, en la mayor&iacute;a de los casos de forma desordenada y supuestamente sin permisos. Hoy d&iacute;a, gran parte de esos asentamientos se han consolidado y reciben todo tipo de servicios de las administraciones, todos conocemos peque&ntilde;os y grandes n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n (no solo tur&iacute;sticos) en las costas de todas las islas en los que la ley de costas no se aplica.
    </p><p class="article-text">
        Las casitas de la costa de Fuencaliente, de pescadores y vecinos del municipio e incluso de otros pueblos, no solo prestan un servicio necesario a sus propietarios, tambi&eacute;n p&uacute;blico. Ellos han llevado el agua y la luz a sus asentamientos y de esos servicios tambi&eacute;n se sirven muchos visitantes incluida la propia Administraci&oacute;n. Por ejemplo, eventos deportivos del prestigio de Transvulcania no habr&iacute;an sido lo mismo sin la presencia de las casitas del Faro.
    </p><p class="article-text">
        Punto y aparte hay que darle al servicio que estas peque&ntilde;as casitas prestaron a los vecinos en los dram&aacute;ticos incendios forestales. El 24 de julio de 1978 se produjo el primer gran incendio, que se llev&oacute; por delante numerosos animales y pajeros, la gente huyo hacia el lugar m&aacute;s seguro: el mar. Ni que decir del dram&aacute;tico incendio del 31 de julio de 2009, m&aacute;s cercano en la memoria y donde la voracidad del mismo hizo que todo el pueblo huyera a la costa. En la casa del Faro hubo que forzar la puerta del mismo porque la gente no cab&iacute;a en las casitas de las dos playas y fueron los moradores de estas quienes suministraron de agua, v&iacute;veres y atenciones a las personas mayores y ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Y uno se pregunta con mucha rabia cu&aacute;l es el motivo del ensa&ntilde;amiento con Fuencaliente, pues teniendo el m&aacute;s extenso litoral de la isla y gran parte de &eacute;l situado al suroeste, donde se han desarrollado lo principales complejos hoteleros de Canarias, resulta que nuestro litoral costero es el m&aacute;s conservado de todas las islas: un solo hotel, un mar de plataneras y las casitas de madera en cuesti&oacute;n.&nbsp;Viendo todo lo que se ha permitido hacer en las islas y estamos seguros de que no se va a demoler, lo que se est&aacute; haciendo con Fuencaliente es realmente intolerable.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ores de la Direcci&oacute;n General de Costas, m&eacute;tanse ustedes primero con los que m&aacute;s da&ntilde;o han causado a nuestras costas y cuando terminen de demoler los hoteles, apartamentos, viviendas, piscinas, y otros mamotretos que invaden el litoral canario, vengan a Fuencaliente que los propietarios de las humildes casitas de madera junto al mar no opondr&aacute;n ninguna resistencia<strong>. </strong>&nbsp;Pero claro, <em>lo entendemos</em>, para ustedes es m&aacute;s f&aacute;cil atacar a los m&aacute;s d&eacute;biles all&aacute; en un pueblo perdido en la proa sur de la isla de La Palma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Santos Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/ensanamiento-litoral-fuencaliente_129_8144979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jul 2021 08:15:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ensañamiento con el litoral de Fuencaliente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La indumentaria tradicional de la Isla de La Palma. Un patrimonio excepcional digno de la mayor protección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/indumentaria-tradicional-patrimonio-excepcional-digno-mayor-proteccion-la-palma_129_6399647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - ¡Qué triste que la isla que mejor ha conservado su indumentaria y que mayores fuentes documentales posee, esté a estas alturas discutiendo sobre ello y que se dé pábulo a estas “propuestas” tan irresponsables!</p></div><p class="article-text">
        Recientemente la Consejer&iacute;a de Artesan&iacute;a del Cabildo Insular de La Palma ha&nbsp;publicado &nbsp;un documental sobre la indumentaria tradicional de La Palma con el que estamos totalmente en desacuerdo porque en &eacute;l se cometen, a nuestro modo de entender, muchas incorrecciones que perjudican notablemente el enorme valor patrimonial de nuestros vestidos tradicionales y pisotean el arduo trabajo que durante muchos a&ntilde;os han venido haciendo un grupo de personas, a la vez que &nbsp;viene a crear m&aacute;s confusi&oacute;n entre la poblaci&oacute;n. M&aacute;xime, cuando esa misma Consejer&iacute;a en otra &eacute;poca tambi&eacute;n arrim&oacute; el hombro para mejorar la indumentaria, ofreciendo charlas a las costureras y otras actividades en varias ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y lo m&aacute;s lamentable es la imagen que estamos dando con hechos como este y otros no tan lejanos en el tiempo como aquella propuesta de falda corta para la mujer que tanta resonancia se le dio en la prensa. &iexcl;Qu&eacute; triste que la isla que mejor ha conservado su indumentaria y que mayores fuentes documentales posee, est&eacute; a estas alturas discutiendo sobre ello y que se d&eacute; p&aacute;bulo a estas &ldquo;propuestas&rdquo; tan irresponsables! Pero lo cierto es que algunas personas siguen obcecadas en su verdad absoluta, llegando a hablar de investigaciones de las que no tienen pruebas, haciendo caso omiso e incluso criticando, los trabajos concienzudos y documentados que s&iacute; han hecho otras y que est&aacute;n a disposici&oacute;n de todo aquel que quiera consultarlos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Hombres jóvenes en Los Sauces en 1903.  Foto: Miguel  Brito"
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                Hombres jóvenes en Los Sauces en 1903.  Foto: Miguel  Brito                            </span>
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        &nbsp;Creemos que es el momento de hacer un poco de historia, as&iacute; recordaremos que en las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os 40 y 50 del pasado siglo se formaron los primeros grupos folcl&oacute;ricos de los que hay constancia. En Bre&ntilde;a Alta, Fuencaliente y seguramente en otros municipios, surgieron colectivos para hechos puntuales, desapareciendo muy pronto. Cabe destacar en esos tiempos el grupo El Mensajero de Santa Cruz de La Palma y el Sirinoque de Las Tricias, grupo este &uacute;ltimo mucho m&aacute;s antiguo que los dem&aacute;s, que ni siquiera sus m&aacute;s viejos componentes recordaban cuando se cre&oacute;, m&aacute;s bien respond&iacute;a a una verdadera reliquia folcl&oacute;rica del pasado, entroncado con los tiempos en los que la gente se reun&iacute;a de forma espont&aacute;nea para celebrar sus festejos populares.
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos las im&aacute;genes que se conservan de los citados grupos (hace a&ntilde;os desaparecidos) y las contrastamos con las numeros&iacute;simas que existen de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX y primeras del XX, junto a otros importantes documentos, llegaremos a la conclusi&oacute;n de que se vest&iacute;an bastante bien a pesar de la delicada situaci&oacute;n social y econ&oacute;mica de aquellos tiempos. Y no es de extra&ntilde;ar, en el citado barrio norte&ntilde;o se conserv&oacute; ininterrumpidamente en el saber popular la forma de vestir la indumentaria tradicional, tanto con el citado grupo, como en los de pastores y bailes de casta&ntilde;uelas por Navidad. Por otra parte, los fundadores del grupo El Mensajero tuvieron sus principales fuentes de informaci&oacute;n en Garaf&iacute;a, que debido al aislamiento conserv&oacute; mucho m&aacute;s tiempo nuestros usos y costumbres.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esos a&ntilde;os, el deterioro y empobrecimiento de la indumentaria de la isla es patente y para corroborarlo no tenemos m&aacute;s que estudiar las fotograf&iacute;as de las distintas &eacute;pocas. Lejos de recurrir a las fuentes para mejorarla, se buscan &ldquo;recreaciones&rdquo; y &ldquo;aportaciones&rdquo; personales. Entre otras las siguientes: Ropa de hombre en lana blanca, (no se conoce); &nbsp;el bordado en negro, (exclusivo de la enagua de la mujer), se &ldquo;traslada&rdquo; a las camisas y calzoncillos; los dibujos de estos bordados, en lugar de copiar los tradicionales, se cambian a capricho de cada cual; &nbsp;aparecen cada vez con m&aacute;s profusi&oacute;n, hasta llegar casi a generalizarse, las enaguas interiores por debajo de la exterior, (para que se vea el bordado); &nbsp;las monteras en la mujer son cada vez m&aacute;s peque&ntilde;as y con el ala vuelta para &ldquo;ense&ntilde;ar&rdquo; las agujas con hilo de distintos colores, cosa que es incorrecta; tambi&eacute;n se generaliza en la enagua una labor que reduce tela en la cintura llamada &ldquo;mondonguillo&rdquo; que &nbsp;no aparece en ninguna de las numerosas enaguas antiguas localizadas ; se incorpora a muchas enaguas el borde en blanco, propio solamente de las camisas y calzoncillos; desaparecen tambi&eacute;n del vestuario de la mujer prendas tan importantes como los mantoncillos y pa&ntilde;uelos de hombros; los rizados o fruncidos de la enagua exterior se hacen extremadamente anchos; los calzones del hombre se confeccionan igual que los calzoncillos, cosa que no es correcta; y as&iacute; much&iacute;simas &ldquo;innovaciones&rdquo; m&aacute;s, pues es verdad que hay partidarios de ello sin darse cuenta que si una tradici&oacute;n o costumbre se cambia a prop&oacute;sito deja de serlo inmediatamente.
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                Grupo de Las Tricias a mediados del siglo XX .                            </span>
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        Menci&oacute;n especial merece la proliferaci&oacute;n reciente de una prenda complemento llamada petillo. Hasta la fecha, se ha localizado un solo ejemplar que tambi&eacute;n aparece en una sola fotograf&iacute;a de un grupo de j&oacute;venes en Bre&ntilde;a Alta a mediados del siglo XX. Una prenda tan minoritaria y especial se generaliza hasta llevarla la mayor&iacute;a de las mujeres de algunos grupos. Pero es que adem&aacute;s los petillos que se est&aacute;n usando no corresponden para nada con las formas de esta prenda localizada. Para colmo se les llena de joyas y bisuter&iacute;a que NUNCA llev&oacute; el &uacute;nico ejemplar que hasta la fecha sabemos de su existencia.
    </p><p class="article-text">
        Finalizando la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 70, surge la figura de un palmero inolvidable: Vicente P&eacute;rez Bravo, viejo bailador y tejedor tristemente desaparecido, que por esos tiempos ense&ntilde;&oacute; a bailar a varios grupos que comenzaban como Echentive, Cumbre Nueva o Club de Amigos de Tijarafe. Ten&iacute;a Vicente una personalidad e instinto especial para tratar estos temas, fue pionero en estudiar las fotograf&iacute;as, otros testimonios gr&aacute;ficos y prendas originales. En ellos descubri&oacute;, por ejemplo, las distintas formas de colocar esa prenda tan identitaria como son las monteras del hombre; fue quien recuper&oacute;, entre otras, el jub&oacute;n bordado, la capa gavilona y el petillo. Tambi&eacute;n nos hizo ver los muchos defectos que se ven&iacute;an produciendo, tanto en la confecci&oacute;n como en la forma de vestir.
    </p><p class="article-text">
        La semilla sembrada por el recordado Vicente germin&oacute; y creemos dio buen fruto. Un grupo reducido de personas ha continuado su ejemplo luchando contra viento y marea. No ha sido f&aacute;cil, pero la indumentaria ha venido mejorando considerablemente de forma imparable bajo la contundencia incontestable de los documentos de todo tipo. Trabajos antol&oacute;gicos como LA INDUMENTARIA TRADICIONAL DE LA ISLA DE LA PALMA, de Juan De La Cruz Rodr&iacute;guez, con m&aacute;s de 300 p&aacute;ginas de informaci&oacute;n veraz y contrastada, plagada de fuentes documentales y una aportaci&oacute;n gr&aacute;fica apabullante, son un lujo para los que amamos nuestros indumentos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creemos que publicaciones como el documental que citamos al principio, hacen un flaco favor a la isla; resucitar, por ejemplo, la costumbre de bajar la enagua interior por debajo de la exterior, para que se vea el bordado y el punto de cruz en camisas o calzoncillos, no tienen desperdicio; la ropa interior en la mujer nunca se ense&ntilde;&oacute;, y menos en esa &eacute;poca. Tampoco entendemos muchos otros defectos que har&iacute;an interminable este modesto art&iacute;culo, pero no podemos olvidar los textiles. Todav&iacute;a en esta isla se teje lino, lana o seda. Un trabajo de este tipo hay que hacerlo con los mejores tejidos y por suerte en La Palma hay colectivos donde gran parte de su vestuario est&aacute; elaborado con fibras naturales cultivadas, tejidas y confeccionadas de forma artesanal en la isla, algo de lo que muy pocos lugares pueden presumir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Santos Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/indumentaria-tradicional-patrimonio-excepcional-digno-mayor-proteccion-la-palma_129_6399647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Nov 2020 09:23:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La indumentaria tradicional de la Isla de La Palma. Un patrimonio excepcional digno de la mayor protección]]></media:title>
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