<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Crónicas desde Trumplandia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Crónicas desde Trumplandia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/blog/1053904/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Violencia, sangre y esteroides: lo que el 'imperio bárbaro' de Trump quiere transmitir al mundo en el 250 aniversario de EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/violencia-sangre-esteroides-imperio-barbaro-trump-quiere-transmitir-mundo-250-aniversario-eeuu_132_13308989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c662b46b-23bc-4f15-b8c4-3334f4f70778_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violencia, sangre y esteroides: lo que el &#039;imperio bárbaro&#039; de Trump quiere transmitir al mundo en el 250 aniversario de EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cara destrozada de Topuria en un combate que el árbitro prolongó por el bien del negocio en la Casa Blanca refleja los valores que proyecta EEUU al mundo en esta nueva égida de Trump</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No hay belleza sino en la lucha&rdquo;, dec&iacute;a el Manifiesto Futurista de Filippo Tommaso Marinetti, publicado en 1909 en Le Figaro y que se considera precursor del fascismo, que conquist&oacute; el poder en Italia de la mano de Benito Mussolini en 1922.  
    </p><p class="article-text">
        Y prosegu&iacute;a: &ldquo;Ninguna obra de arte sin car&aacute;cter agresivo puede ser considerada una obra maestra; queremos glorificar la guerra &mdash;&uacute;nica higiene del mundo&mdash;, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las ideas por las cuales se muere y el desprecio por la mujer; queremos destruir y quemar los museos, las bibliotecas, las academias variadas y combatir el moralismo, el feminismo y todas las dem&aacute;s cobard&iacute;as oportunistas y utilitarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel manifiesto que sembr&oacute; las bases del fascismo en Europa hace un siglo representa a la perfecci&oacute;n los valores que proyecta hacia el mundo este <em>imperio b&aacute;rbaro</em> de Donald Trump durante la celebraci&oacute;n del 250 aniversario de la independencia de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La cara destrozada de Topuria, deformada por el estallido de los huesos propios, cegado por los golpes desde el segundo asalto, con un &aacute;rbitro reh&eacute;n del negocio, del festejo sangriento para mayor gloria del C&eacute;sar Trump en el d&iacute;a de su 80 cumplea&ntilde;os, que quiso mantenerlo en el oct&aacute;gono anteponiendo el grotesco espect&aacute;culo y el negocio por encima de una vida humana.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el legado de Trump, lo que proyecta al mundo, la glorificaci&oacute;n de la violencia, de la lucha, de la guerra, como los futuristas que alumbraron el fascismo en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Y es el legado que abrazaba la multitud que se congreg&oacute; el domingo por la tarde en el National Mall para ver en las pantallas gigantes el espect&aacute;culo salvaje. Incluso hubo quien lleg&oacute; a pagar 400 d&oacute;lares en la reventa por una de las 85.000 entradas que se sortearon para ver el espect&aacute;culo en el parque de la Ellipse, pegado al jard&iacute;n sur de la Casa Blanca, donde estaban instaladas las gradas y el escenario. Vestidos con camisetas evocadoras del acontecimiento, siempre con barras y estrellas, casi siempre hombres en una exhibici&oacute;n de masculinidad colosal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Combatir el moralismo, el feminismo y todas las dem&aacute;s cobard&iacute;as oportunistas y utilitarias&rdquo;, dec&iacute;a el Manifiesto Futurista, y es lo que se sent&iacute;a en esa marea humana que se agolpaba a gritos para ver c&oacute;mo dos hombres se destrozaban a pu&ntilde;etazos y as&iacute; celebrar los 80 a&ntilde;os de Trump y los 250 de independencia. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el centro de la ciudad permanec&iacute;a cerrado, bloqueado por camiones, furgones policiales y autobuses militares de los cientos de soldados que hab&iacute;an sido convocados para asistir presencialmente al acto.
    </p><p class="article-text">
        Y los que quisieran verlo en casa, ten&iacute;an que estar abonados a Paramount +, la plataforma de David Ellison, hijo de Larry Ellison, due&ntilde;o&nbsp;de Oracle y&nbsp;amigo y aliado de Trump.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cdfc6d7-4ceb-49d9-a166-d44a12f70ee2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cdfc6d7-4ceb-49d9-a166-d44a12f70ee2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cdfc6d7-4ceb-49d9-a166-d44a12f70ee2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cdfc6d7-4ceb-49d9-a166-d44a12f70ee2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cdfc6d7-4ceb-49d9-a166-d44a12f70ee2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cdfc6d7-4ceb-49d9-a166-d44a12f70ee2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8cdfc6d7-4ceb-49d9-a166-d44a12f70ee2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Soldados haciendo cola para presenciar el UFC Freedom 250."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Soldados haciendo cola para presenciar el UFC Freedom 250.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Casa Blanca, sede del Ejecutivo estadounidense, se convirti&oacute; en un circo romano el domingo por la noche, subcontratado a Dana White, presidente de la UFC (Ultimate Fighting Championship) y aliado de Trump: el presidente de EEUU ha apoyado a White y a su empresa durante d&eacute;cadas. Asimismo, Trump posee acciones de TKO Holdings, la empresa matriz de la UFC, seg&uacute;n sus declaraciones financieras, y ha asistido con frecuencia a combates mientras realizaba campa&ntilde;as electorales.
    </p><p class="article-text">
        Hasta tal punto fue subcontratado, que a Trump, quien afe&oacute; a Volod&iacute;mir Zelenski haberse presentado en el Despacho Oval sin traje, le parec&iacute;a sensacional que recorrieran los pasillos de la Casa Blanca, incluido su despacho, los luchadores en pantal&oacute;n corto y chanclas, escoltados por el personal militar presidencial.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, efectivamente, la UFC no es m&aacute;s que un circo de gladiadores del siglo XXI que se destrozan la cara con artes marciales mixtas, montado por un empresario privado, amigo de Trump, en el que se presume de que el ring se llena de charcos de sangre, como si fuera un Club de la Lucha. 
    </p><p class="article-text">
        No en vano, EEUU ha rebautizado el Departamento de Defensa como Departamento de Guerra, y su responsable, Pete Hegseth, uno de los principales representantes del ardor guerrero estadounidense, es muy aficionado a las exhibiciones f&iacute;sicas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2065418635221303549?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        EEUU decidi&oacute; abrir los festejos del 250 aniversario con la velada violenta por el cumplea&ntilde;os de Trump, unos festejos que culminar&aacute;n el pr&oacute;ximo 4 de julio, d&iacute;a de la fiesta nacional de EEUU, con un desfile militar en el que participar&aacute; Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el buque escuela Juan Sebasti&aacute;n Elcano llegar&aacute; a Nueva York para el 4 de julio, d&iacute;a de la fiesta nacional. Y para el desfile de ese d&iacute;a Espa&ntilde;a participar&aacute;, de forma inusitada, con dos helic&oacute;pteros Tigre y un Cougar, cuatro aviones Harrier, dos aviones Eurofighter, dos F-18, un A400 y otro A330 Tanker.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a quiere reivindicar su papel en la independencia de EEUU, si bien todos los fastos del 250 aniversario giran indefectiblemente en torno a Trump, su agenda ultra y sus valores, que tanto recuerdan a la Europa de Entreguerras.
    </p><p class="article-text">
        Un Gobierno, un pa&iacute;s, un imperio, un bloque pol&iacute;tico tiene capacidad para decidir qu&eacute; valores muestra al mundo, con qu&eacute; quiere asociar su nombre: puede ser la filosof&iacute;a, la cultura, la arquitectura, la democracia, los derechos humanos, la igualdad, la justicia social, la libertad, la fraternidad... Pero el imperialismo trumpista prefiere apostar por la apolog&iacute;a de la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Una violencia que no es solo f&iacute;sica. Tambi&eacute;n es verbal.
    </p><p class="article-text">
        Como cuando el luchador Josh Hokit, despu&eacute;s de derrotar a su compatriota estadounidense Derrick Lewis, cogi&oacute; el micr&oacute;fono y atac&oacute; a Michelle Obama, esposa del expresidente Barack Obama. &ldquo;Un saludo a Trump por tener las agallas de organizar algo as&iacute;&rdquo;, dijo Hokit, y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Michelle Obama es un hombre, &iquest;verdad, Am&eacute;rica?&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2066356936153469339?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        No hubo reproches de quien ten&iacute;a el micr&oacute;fono en la mano, el popular podcaster ultra Joe Rogan. Tampoco del p&uacute;blico. Y, por supuesto, tampoco de su anfitri&oacute;n, el presidente de EEUU, Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        A ninguno de los all&iacute; presentes les pareci&oacute; digno de censura acusar a la exprimera dama de ser un hombre, en un insulto que suma el sexismo con la misoginia y el racismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abaac7e-9481-495d-8dd4-2660a911a1e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abaac7e-9481-495d-8dd4-2660a911a1e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abaac7e-9481-495d-8dd4-2660a911a1e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abaac7e-9481-495d-8dd4-2660a911a1e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abaac7e-9481-495d-8dd4-2660a911a1e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3abaac7e-9481-495d-8dd4-2660a911a1e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3abaac7e-9481-495d-8dd4-2660a911a1e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Protesta contra el combate de UFC en la Casa Blanca, el 14 de junio de 2026 en Washington DC."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Protesta contra el combate de UFC en la Casa Blanca, el 14 de junio de 2026 en Washington DC.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Eso era dentro. Pero fuera s&iacute; hubo quien protest&oacute; contra los fastos, en medio de la marea humana trumpista, con un picnic con bocadillos, en recuerdo del hombre que lanz&oacute; un s&aacute;ndwich a un agente federal en Washington en plena redada del ICE y que acab&oacute; declarado inocente del cargo de agresi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29b15b25-5232-4b09-9bdf-f48ad7b3ddb6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29b15b25-5232-4b09-9bdf-f48ad7b3ddb6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29b15b25-5232-4b09-9bdf-f48ad7b3ddb6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29b15b25-5232-4b09-9bdf-f48ad7b3ddb6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29b15b25-5232-4b09-9bdf-f48ad7b3ddb6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29b15b25-5232-4b09-9bdf-f48ad7b3ddb6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29b15b25-5232-4b09-9bdf-f48ad7b3ddb6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carteles al estilo Banksy que muestran a un manifestante lanzando un sándwich al secretario de Defensa, Pete Hegseth, el 31 de agosto de 2025 en Washington, DC, inspirados en Sean Dunn, conocido como el &quot;Hombre del Bocadillo&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carteles al estilo Banksy que muestran a un manifestante lanzando un sándwich al secretario de Defensa, Pete Hegseth, el 31 de agosto de 2025 en Washington, DC, inspirados en Sean Dunn, conocido como el &quot;Hombre del Bocadillo&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El lema del 250 aniversario es 'libertad',<a href="https://www.freedom250.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Freedom 250</a>: 250 a&ntilde;os de libertad e independencia, dicen los documentos oficiales. Lo cual tambi&eacute;n es una declaraci&oacute;n de intenciones, en tanto que no reivindican los derechos humanos o de democracia. Y lo que no dicen es que esa libertad de 1776 era m&aacute;s que censitaria, en tanto que el esclavismo se prolong&oacute; un siglo m&aacute;s; la segregaci&oacute;n sexual, 150 a&ntilde;os m&aacute;s, y la segregaci&oacute;n racial, otros 200 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        EEUU no lleva vividos 250 a&ntilde;os de libertad, salvo para algunos. Y en el EEUU actual hay millones de personas perseguidas por el ICE, sin libertad para ir a comprar antibi&oacute;ticos porque no tienen un seguro que les cubra la cita, que, si tienen una urgencia, prefieren pedir un Uber antes que una ambulancia o que pasan el d&iacute;a en bibliotecas p&uacute;blicas porque no tienen un techo bajo el que cobijarse.
    </p><p class="article-text">
        Otros, s&iacute;. Otros tienen la libertad de pagar hasta 1,5 millones de d&oacute;lares por ver la Casa Blanca convertida en un circo romano, de hacer turismo espacial, de comprar Warner para as&iacute; tomar el control de la CNN y silenciar su voz cr&iacute;tica contra Trump, como ya ha pasado con la CBS, y de ser el primer billonario del mundo gracias, entre otras cosas, a los estratosf&eacute;ricos contratos p&uacute;blicos de los que se beneficia su empresa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/violencia-sangre-esteroides-imperio-barbaro-trump-quiere-transmitir-mundo-250-aniversario-eeuu_132_13308989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 06:11:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c662b46b-23bc-4f15-b8c4-3334f4f70778_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9835565" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c662b46b-23bc-4f15-b8c4-3334f4f70778_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9835565" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Violencia, sangre y esteroides: lo que el 'imperio bárbaro' de Trump quiere transmitir al mundo en el 250 aniversario de EEUU]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c662b46b-23bc-4f15-b8c4-3334f4f70778_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando te insultan hasta por llevar sombrero: la deshumanización del otro por parte de los votantes de Keiko Fujimori]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/insultan-llevar-sombrero-deshumanizacion-parte-votantes-keiko-fujimori_132_13289191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f615c1b6-9e97-4b69-8cd8-a236547f3c95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando te insultan hasta por llevar sombrero: la deshumanización del otro por parte de los votantes de Keiko Fujimori"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El agónico recuento de las elecciones presidenciales muestra lo partido que está Perú, y cómo las bajas pasiones de los votantes de derechas se traducen en los insultos racistas contra el progresista Roberto Sánchez</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Comunista!&rdquo;, insultaba este domingo una mujer fuera de s&iacute; a las puertas del colegio electoral en el que estaba votando Roberto S&aacute;nchez, en Lima. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; comunista?&rdquo;, se me ocurri&oacute; preguntar a la mujer que se desga&ntilde;itaba con el tel&eacute;fono en la mano mientras grababa orgullosa su colecci&oacute;n de improperios contra el candidato progresista en las elecciones presidenciales de Per&uacute;. &ldquo;&iexcl;Lleva sombrero!&rdquo;, me respondi&oacute;, como si hubiera prendas definitorias de la ideolog&iacute;a pol&iacute;tica de cada uno. &ldquo;&iquest;Y los sombreros son comunistas?&rdquo;, me atrev&iacute; a repreguntar. &ldquo;&iexcl;Es por Pedro Castillo!&rdquo;, replic&oacute;, a pesar de que Castillo nunca fue comunista ni milit&oacute; en el marxismo ni se present&oacute; con un programa socialista cuando gan&oacute; en 2021.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; representaban Castillo y su sombrero chotano &ndash;de Chota, Cajamarca&ndash;, el mismo que porta S&aacute;nchez, es su origen campesino. Es decir, evoca al trabajo manual, al interior del pa&iacute;s, que por extensi&oacute;n se vincula con la poblaci&oacute;n serrana e ind&iacute;gena, en oposici&oacute;n a Lima, la costa, donde se encuentran las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas del pa&iacute;s, esas &eacute;lites adineradas que han controlado el pa&iacute;s durante la mayor parte de su historia.
    </p><p class="article-text">
        Los insultos a S&aacute;nchez son como los que recibi&oacute; Castillo y, antes que &eacute;l, Ollanta Humala. Y tienen que mucho que ver con su color, con el origen humilde de a quienes representan: a las clases trabajadoras, personas humildes, vulnerables, indios, serranos... Y por eso este domingo a S&aacute;nchez le gritaban &ldquo;fuera mierda&rdquo; en el colegio electoral.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n por eso a sus votantes les llaman &ldquo;cholos&rdquo; en las redes sociales los seguidores de Keiko Fujimor, quienes se desatan con insultos racistas y clasistas, como recog&iacute;a este martes en su podcast La Encerrona, de Marco Sifuentes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-3_CQGcYj_pg-3837', 'youtube', '3_CQGcYj_pg', document.getElementById('yt-3_CQGcYj_pg-3837'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-3_CQGcYj_pg-3837 src="https://www.youtube.com/embed/3_CQGcYj_pg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Este fin de semana he estado en Lima cubriendo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, despu&eacute;s de una semana en La Habana. Y ya el lunes por la noche regres&eacute; a Washington DC, en una semana que culminar&aacute; este domingo con el 80&ordm; cumplea&ntilde;os de Donald Trump, que piensa celebrarlo con una jornada de lucha libre (UFC) en la Casa Blanca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/866e7bb1-cc1f-4cdf-a17f-94ba414b75df_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/866e7bb1-cc1f-4cdf-a17f-94ba414b75df_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/866e7bb1-cc1f-4cdf-a17f-94ba414b75df_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/866e7bb1-cc1f-4cdf-a17f-94ba414b75df_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/866e7bb1-cc1f-4cdf-a17f-94ba414b75df_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/866e7bb1-cc1f-4cdf-a17f-94ba414b75df_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/866e7bb1-cc1f-4cdf-a17f-94ba414b75df_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Octágono de la Ultimate Fighting Championship (UFC) en el Jardín Sur de la Casa Blanca en Washington D. C., el 5 de junio de 2026, para el UFC Freedom 250. evento de artes marciales mixtas programado para el 14 de junio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Octágono de la Ultimate Fighting Championship (UFC) en el Jardín Sur de la Casa Blanca en Washington D. C., el 5 de junio de 2026, para el UFC Freedom 250. evento de artes marciales mixtas programado para el 14 de junio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Era la primera vez que estaba en Per&uacute;, un pa&iacute;s que me despierta gran inter&eacute;s pol&iacute;tico desde hace d&eacute;cadas, pero que resulta mucho m&aacute;s lejano para los espa&ntilde;oles que otros pa&iacute;ses latinoamericanos. 
    </p><p class="article-text">
        Apenas he tenido tiempo de recorrer m&aacute;s que la capital, y de forma parcial, con lo que tendr&eacute; que regresar lo antes posible para visitar lugares conocidos en todo el mundo, como Cusco, Machu Pichu o Ica. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que s&iacute; que pude percibir es esa fractura social que evidenciaba la mujer que insultaba a S&aacute;nchez por su sombrero, o ese otro hombre que increpaba a la polic&iacute;a por impedir la entrada de m&aacute;s votantes al colegio electoral mientras se encontraba dentro el candidato de Juntos por el Per&uacute; para evitar aglomeraciones con la multitud de prensa all&iacute; concentrada, que estaba acordonada a las puertas del colegio electoral.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f39a0220-8cd7-4564-b3ac-fab538fdd133_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f39a0220-8cd7-4564-b3ac-fab538fdd133_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f39a0220-8cd7-4564-b3ac-fab538fdd133_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f39a0220-8cd7-4564-b3ac-fab538fdd133_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f39a0220-8cd7-4564-b3ac-fab538fdd133_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f39a0220-8cd7-4564-b3ac-fab538fdd133_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f39a0220-8cd7-4564-b3ac-fab538fdd133_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, atiende a los medios de comunicación después de votar en el colegio María Reiche, en Lima, el 7 de junio de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, atiende a los medios de comunicación después de votar en el colegio María Reiche, en Lima, el 7 de junio de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los contrastes sociales son evidentes en Lima, incluso pasando pocas horas en la ciudad. Desde ese barrio adinerado, como Miraflores, con grandes restaurantes, y otras zonas de la ciudad, como la que rodeada la c&aacute;rcel de Barbadillo, donde est&aacute;n encerrados Humala y Castillo, y donde se concentraron seguidores de S&aacute;nchez el domingo por la tarde para conocer los sondeos a boca de urna de las cinco de la tarde mientras su candidato estaba con el expresidente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb58b0db-dec4-4af6-be8a-67b902a172fd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb58b0db-dec4-4af6-be8a-67b902a172fd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb58b0db-dec4-4af6-be8a-67b902a172fd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb58b0db-dec4-4af6-be8a-67b902a172fd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb58b0db-dec4-4af6-be8a-67b902a172fd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb58b0db-dec4-4af6-be8a-67b902a172fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb58b0db-dec4-4af6-be8a-67b902a172fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pantalla para seguir el recuento ante el penal de Barbadillo (Lima), donde está encerrado el expresidente Pedro Castillo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pantalla para seguir el recuento ante el penal de Barbadillo (Lima), donde está encerrado el expresidente Pedro Castillo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El viaje a Per&uacute; para cubrir las elecciones este fin de semana me hizo recordar un libro que compr&eacute; hace tres d&eacute;cadas cuando viaj&eacute; a Guatemala por primera vez. Se llamaba <em>La patria del criollo,</em> de Severo Mart&iacute;nez Pel&aacute;ez, centrado en las desigualdades, el racismo estructural y los privilegios de las &eacute;lites heredado del r&eacute;gimen colonial espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los criollos perpet&uacute;an la explotaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena y de la tierra en las naciones independizadas latinoamericanas, constituyendo reg&iacute;menes pol&iacute;ticos basados en la herencia de sangre, porque el criollo no era solo un hijo de espa&ntilde;oles nacido en Am&eacute;rica, era la encarnaci&oacute;n de la &eacute;lite pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que pose&iacute;a las tierras y los recursos y controlaba el trabajo ind&iacute;gena, que prolonga el r&eacute;gimen de  expropiaci&oacute;n de las tierras y explotaci&oacute;n de los ind&iacute;genas, sometidos a trabajos forzados.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el indio se consideraba, y se sigue considerando en muchos sectores, como el de los votantes de Keiko Fujimori en Per&uacute;, un  ser inferior, por lo que puede ser explotado.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras en Miraflores, ese barrio adinerado de Lima casi el 90% de la poblaci&oacute;n vota a Fujimori, quienes se concentraban el domingo por la noche en la plaza de San Mart&iacute;n, al grito de &ldquo;libertad para Castillo&rdquo;, no ten&iacute;an nada que ver con aquellos, ni con los que coreaban a Fujimori e insultaban a los votantes de S&aacute;nchez con improperios racistas. 
    </p><p class="article-text">
        Los votantes de S&aacute;nchez, como los de Castillo, conocen de primera mano diversas formas de racismo, es su propia historia de opresi&oacute;n. Por eso, cuando se insultaba al expresidente Castillo &ldquo;maestro rural elegido presidente&rdquo; y se ataca a S&aacute;nchez con este tipo de insultos, se busca evitar &ldquo;que otros peruanos de origen humilde y provinciano intenten tal traves&iacute;a&rdquo; a la pol&iacute;tica institucional, <a href="https://www.nuevatribuna.es/articulo/global/que-detras-apoyo-pedro-castillo-que-lima-quiere-entender/20221224175909206384.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escribe Francesca Emanuele, soci&oacute;loga y analista del thik tank estadounidense CEPR:</a> &ldquo;El temor a recibir el mismo trato alimentar&iacute;a la ausencia de pol&iacute;ticos de origen humilde y provinciano. Y sin ellos ser&aacute; menos probable romper con el centralismo lime&ntilde;o y con las condiciones de exclusi&oacute;n, caracter&iacute;sticas del Per&uacute; moderno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los millones de peruanos y peruanas que votaron por Castillo y por S&aacute;nchez, es natural &ldquo;encontrarse en su reflejo&rdquo;, dice Emanuele, &ldquo;m&aacute;s a&uacute;n cuando la oposici&oacute;n repet&iacute;a la t&aacute;ctica manida de ligarlo al fantasma de Sendero Luminoso. Las clases populares llevan d&eacute;cadas siendo cruelmente demonizadas con ese argumento falaz. Por ello mismo, los parlamentarios conservadores repitieron hasta la saciedad que Castillo era 'comunista', acompa&ntilde;ando estas afirmaciones con el correlato de una supuesta militancia terrorista. Poco importaba que el presidente se hubiera alejado tempranamente de un plan de gobierno progresista, dejando claro que ni siquiera era un socialdem&oacute;crata. [...] Un 'nosotros contra ellos' que retumbaba entre las clases marginadas, en la que les situaban como el enemigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta tal punto es as&iacute; hoy en d&iacute;a, que uno de los argumentos de que pudieron moverse unas d&eacute;cimas los votos el domingo a favor de Fujimori tuvo que ver con las vinculaciones sin pruebas de S&aacute;nchez con Sendero Luminoso. En una entrevista de uno de los candidatos de la primera vuelta, Jorge Nieto, con un conocido youtuber, &eacute;ste acus&oacute; a S&aacute;nchez por tener en su equipo personas de Sendero Luminoso, que lleva tres d&eacute;cadas desaparecido, a ra&iacute;z de la detenci&oacute;n de Abimael Guzm&aacute;n en 1992.
    </p><p class="article-text">
        El concepto tiene un nombre: <em>&ldquo;Terruquear&rdquo;.</em> Y tiene que ver con acusar de <em>&ldquo;terruco&rdquo;</em> o terrorista al otro, simplemente por ser de izquierdas u opuesto al estatu quo.
    </p><p class="article-text">
        Y esas clases populares demonizadas se fueron a celebrar la noche electoral de la plaza de San Mart&iacute;n a la humilde sede central de Juntos por el Per&uacute;, en el cercado de Lima, en un viejo edificio de techos altos, paredes desencaladas y aseos comunitarios donde hab&iacute;a un ordenado trasiego por los pasillos, con banderas que entraban y sal&iacute;an y personas que confiaban en dar la vuelta a los primeros recuentos. &ldquo;Vamos a voltear seguro&rdquo;, dec&iacute;a un militante, &ldquo;no puede ser que gane Keiko Fujimori, es impensable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ag&oacute;nico recuento encabezado por S&aacute;nchez, no obstante, mantiene a&uacute;n las opciones de Fujimori, gracias a que queda mucho voto del exterior por contar, donde ella es m&aacute;s fuerte que el progresista. 
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles puede que todo acabe, y sabremos si Per&uacute; puede tener un presidente en el que se sientan reflejadas las personas hist&oacute;ricamente explotadas y excluidas o las &eacute;lites que, desde la colonia, han hegemonizado la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a del pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/insultan-llevar-sombrero-deshumanizacion-parte-votantes-keiko-fujimori_132_13289191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 06:02:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f615c1b6-9e97-4b69-8cd8-a236547f3c95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3412001" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f615c1b6-9e97-4b69-8cd8-a236547f3c95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3412001" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando te insultan hasta por llevar sombrero: la deshumanización del otro por parte de los votantes de Keiko Fujimori]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f615c1b6-9e97-4b69-8cd8-a236547f3c95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["En Cuba vivimos en estado de shock"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/cuba-vivimos-schock_132_13270805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c7c515a-09b5-418b-bb22-8313431c70ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;En Cuba vivimos en estado de shock&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta imposible observar lo que veo en Cuba sin filtrarlo a través de las recientes amenazas militares y del recrudecimiento del que he venido informando durante este último año desde Washington</p></div><p class="article-text">
        Una de las cosas m&aacute;s valiosas de mi trabajo en elDiario.es es la realizaci&oacute;n profesional en una comuni&oacute;n con nuestras banderas editoriales. Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o que me mud&eacute; a Washington DC como primer corresponsal de nuestro medio en Estados Unidos. Y tambi&eacute;n he tenido la suerte de venir a La Habana, hace una semana, para contar de primera mano la situaci&oacute;n cubana en un momento excepcional, de recrudecimiento del bloqueo y de asfixia energ&eacute;tica por parte del presidente de EEUU, Donald Trump. Es, coinciden acad&eacute;micos, economistas, funcionarios y ciudadanos de a pie, el periodo m&aacute;s dif&iacute;cil que ha vivido Cuba desde el triunfo de la Revoluci&oacute;n en 1959.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los asuntos fundamentales que nos planteamos en elDiario.es desde el primer d&iacute;a es intentar aportar una mirada propia a la informaci&oacute;n, libre de intereses econ&oacute;micos y de condicionantes ajenos a nuestros principios editoriales.
    </p><p class="article-text">
        Y pocos temas exigen tanto ese esfuerzo como Cuba, un pa&iacute;s que despierta pasiones, prejuicios y debates que a menudo impiden comprender su complejidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Cuba vivimos en estado de shock&rdquo;, me dec&iacute;a alguien estos d&iacute;as. Cuba no es un pa&iacute;s cualquiera. Cuba es un s&iacute;mbolo revolucionario de la emancipaci&oacute;n contra el colonialismo y el imperialismo estadounidense. Eso es algo que es dif&iacute;cil de percibir en Europa, entre otras cosas porque los pa&iacute;ses europeos tambi&eacute;n han sido imperialistas y genocidas con sus colonias. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, es cierto que Cuba tambi&eacute;n despierta controversia en Espa&ntilde;a por su sistema de partido &uacute;nico y de planificaci&oacute;n econ&oacute;mica socialista. Pero no es sencillo de abordar y, cuando vienes aqu&iacute; por primera vez, como me ocurre a m&iacute;, en un momento tan excepcional de su historia, cada vez que te sientas frente al ordenador a escribir lo que has vivido ese d&iacute;a, se funden inevitablemente las vivencias con la mochila personal y pol&iacute;tica que cada uno carga. M&aacute;s a&uacute;n en mi caso, porque me resulta imposible observar lo que veo sin filtrarlo a trav&eacute;s de la realidad de un bloqueo impuesto por Estados Unidos desde hace m&aacute;s de seis d&eacute;cadas, de las recientes amenazas militares y del recrudecimiento del que he venido informando durante este &uacute;ltimo a&ntilde;o desde Washington.
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre quise venir a conocer Cuba, pero no ha podido ser hasta este momento, de los m&aacute;s complicados para la isla. Es verdad que La Habana no es la isla, como me han dicho muchos amigos y fuentes, en tanto que La Habana siempre est&aacute; mejor que el interior del pa&iacute;s. Pero tambi&eacute;n es verdad que simples paseos por La Habana resultan desgarradores.
    </p><p class="article-text">
        La v&iacute;spera de venir a La Habana, una amiga de Washington DC me dijo: &ldquo;Prep&aacute;rate, la situaci&oacute;n es muy triste&rdquo;. Y ten&iacute;a raz&oacute;n. Es trist&iacute;sima. Imposible estar preparado. Yo estoy ya fundido emocionalmente por ver montones de basura acumulada en las calles porque el bloqueo petrolero de Trump imposibilita que haya combustible para recogerla. Y eso son malos olores, focos de enfermedades cuando est&aacute;s a m&aacute;s de 30&ordm;C en la calle, y tambi&eacute;n son lugares en los que personas se acercan a rebuscar si hay algo rescatable en esos restos.
    </p><p class="article-text">
        Y eso pasa en casi todos los barrios. Mi hotel, uno de los &uacute;ltimos construidos por el grupo empresarial del Ej&eacute;rcito puesto en el disparadero por EEUU, GAESA, se encuentra en el barrio del Vedado. Un barrio en el que a menudo se corta la luz, que da al malec&oacute;n, donde anta&ntilde;o se juntaban los ciudadanos de La Habana.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, sin embargo, queda poco de aquella imagen: los cortes de luz por falta de combustible duran a veces m&aacute;s de 20 horas, no hay casi veh&iacute;culos circulando por la ciudad, m&aacute;s all&aacute; de los taxis y los el&eacute;ctricos, y la sensaci&oacute;n es que todo el mundo est&aacute; en modo reposo. Es como si la falta de energ&iacute;a el&eacute;ctrica tambi&eacute;n se hubiera traducido en falta de energ&iacute;a humana.
    </p><p class="article-text">
        Bien es verdad que la gente tiene dificultades para dormir: la falta de corriente hace que no funcionen los ventiladores, o que la luz llegue de madrugada y haya que levantarse para cocinar para el d&iacute;a siguiente: la alternativa es cocinar con carb&oacute;n o le&ntilde;a, algo cada vez m&aacute;s habitual en Cuba. 
    </p><p class="article-text">
        Personas con las que he hablado afirman que la crisis cubana es previa a la vuelta de tuerca de las sanciones trumpistas, que hace un pu&ntilde;ado de a&ntilde;os podr&iacute;an haber decidido construir menos hoteles, que a d&iacute;a de hoy, adem&aacute;s, est&aacute;n vac&iacute;os por la ausencia de turismo, para dedicar recursos a la soberan&iacute;a alimentaria, energ&eacute;tica y a blindar los pilares de la Revoluci&oacute;n: la sanidad y la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay quien dice que la coyuntura del Gobierno cubano es endiablada, caracterizada por gestionar crisis tras crisis, cada una peor que la anterior: despu&eacute;s de la distensi&oacute;n con Barack Obama, lleg&oacute; el desmantelamiento de buena parte de esa pol&iacute;tica de acercamiento durante el primer mandato de Trump; despu&eacute;s vino la pandemia y, m&aacute;s tarde, un Joe Biden que no cambi&oacute; una sola coma de la pol&iacute;tica de sanciones heredada de Trump hasta una semana antes de dejar el cargo. Despu&eacute;s de eso, lleg&oacute; la segunda presidencia de Trump, hablando directamente de &ldquo;tomar Cuba&rdquo; y lanzando una imputaci&oacute;n contra Ra&uacute;l Castro por un asunto de hace tres d&eacute;cadas y de forma bastante retorcida.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos son muchos los que contemplan como una posibilidad real, e incluso inminente, una acci&oacute;n militar contra Cuba. En Cuba, sin embargo, parecen m&aacute;s esc&eacute;pticos, te dicen que el Mundial est&aacute; a la vuelta de la esquina, que no hay alternativa al Gobierno actual, que el pa&iacute;s podr&iacute;a lanzar ataques a Florida y la base de Guant&aacute;namo. Es verdad que siempre te encuentras con alguno que te dice que est&aacute; deseando que lleguen los estadounidenses, pero tambi&eacute;n es verdad que te encuentras con mucha gente dispuesta a defender su pa&iacute;s ante el invasor. No en vano, murieron 32 cubanos en el ataque a Caracas y el secuestro de Nicol&aacute;s Maduro por parte de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no es Venezuela&rdquo;, te dicen muchos, decepcionados por el Gobierno tutelado de Delcy Rodr&iacute;guez, que no ha enviado una gota de petr&oacute;leo en seis meses y que <a href="https://www.bloomberg.com/news/features/2026-06-02/trump-s-crackdown-on-cuban-doctors-leaves-venezuelans-without-healthcare?srnd=phx-latinamerica" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha expulsado a las brigadas m&eacute;dicas de su pa&iacute;s, donde llevaban lustros cooperando</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una cuesti&oacute;n que aparece una y otra vez en las conversaciones con los cubanos estos d&iacute;as: la incertidumbre. &iquest;Qu&eacute; va a pasar? &iquest;Vendr&aacute;n los estadounidenses? &iquest;Est&aacute; negociando el Gobierno cubano? &iquest;Qu&eacute; conceptos? &iquest;Hay margen para un acuerdo?
    </p><p class="article-text">
        Un amigo espa&ntilde;ol que vive y trabaja en Cuba, me dec&iacute;a el otro d&iacute;a: &ldquo;Esto se trata del gran reemplazo, de echar a los europeos para que EEUU se quede con sus empresas&rdquo;. Y, de momento, eso est&aacute; pasando. Una amiga apostillaba: &ldquo;Lo que quieren es que el hotel Habana Libre vuelva a llamarse Habana Hilton&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que est&aacute; habiendo presiones para salir del pa&iacute;s. y que hay empresas de todos los pa&iacute;ses que lo est&aacute;n haciendo. Pero no es una cosa solo de hoteles. La minera canadiense Sherritt International Corp. ha firmado un acuerdo con Gillon Capital LLC, una sociedad vinculada a un exasesor de Trump, Ray Washburne, que permitir&iacute;a a Gillon adquirir una participaci&oacute;n mayoritaria en la empresa mientras esta afronta las sanciones impuestas a sus operaciones en Cuba.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo eso, EEUU, el pa&iacute;s que se neg&oacute; a facilitar respiradores, ox&iacute;geno y jeringuillas a Cuba en lo peor de la pandemia, tambi&eacute;n impide que Cuba compre piezas para su termoel&eacute;ctrica averiada, o que pueda acceder al cr&eacute;dito de instituciones internacionales como el FMI o Banco Mundial, bloquea las cuentas de residentes en Cuba que hagan pagos fuera de la isla a trav&eacute;s de los bancos incluso.
    </p><p class="article-text">
        Todo, desde alimentar una bomba de agua en un edificio para que se puedan lavar las familias, hasta tener combustible para cultivar los campos, o corriente para que no se caiga la conectividad de los m&oacute;viles, es una carga que se vive de forma cotidiana. 
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que te encuentras gente que anhela la invasi&oacute;n estadounidense. Me pas&oacute; con una mujer este lunes, camino de una visita a un hospital pedi&aacute;trico en la que los m&eacute;dicos te cuentan que llegan al trabajo a primera hora de la ma&ntilde;ana sin combustible para moverse y, a lo mejor, sin haber pegado ojo porque no les funcionaba el ventilador y entraban muchos mosquitos en la habitaci&oacute;n, con el riesgo que eso hay ya en este pa&iacute;s de contagiarse de enfermedades a trav&eacute;s de los insectos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay cr&iacute;ticos al Gobierno desde dentro del sistema que reprochan al Gobierno la falta de un plan para lo que est&aacute; por venir. Pero, en el fondo, el destino de Cuba est&aacute; en buena parte en Washington DC: si el bloqueo y las sanciones se endurecen m&aacute;s o se relajan; si la Administraci&oacute;n Trump renuncia a la aniquilaci&oacute;n del sistema cubano o no; si decide una operaci&oacute;n militar como el secuestro de Maduro, o si acaso le basta con instalar sus hoteles en los huecos que dejan las empresas europeas y canadienses.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, es llamativa la paz social en Cuba. En pa&iacute;ses como Argentina, Francia o Grecia, por ejemplo, cinco meses de cortes de luz habr&iacute;an desatado grandes revueltas. Pero, de momento, eso no pasa con Cuba. Hay quien dice que tiene que ver con las condenas tras las protestas del 11 de julio de 2021, tambi&eacute;n hay quien dice que el Gobierno goza de gran apoyo y recuerdan las movilizaciones del Primero de Mayo o las colas para despedir a los 32 soldados muertos por el ataque estadounidense a Caracas el 3 de enero pasado.
    </p><p class="article-text">
        En Cuba he podido visitar hospitales, y te cuentan las dificultades de llegar al trabajo de los sanitarios, mientras los pacientes tienen que operarse en un quir&oacute;fano sin climatizaci&oacute;n si hay cortes de luz, o c&oacute;mo tienen que racionar las medicinas por las dificultades para comprarlas, o c&oacute;mo tienen que subir a los enfermos por las escaleras cuando se va la luz.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hasta d&oacute;nde llegaba la responsabilidad del Gobierno y hasta d&oacute;nde de las sanciones del bloqueo? Esa es una pregunta recurrente en los &uacute;ltimos tiempos. El problema, sin embargo, es que ahora las sanciones y el bloqueo de combustible son tan duras que afectan a los m&aacute;s vulnerables, desde los reci&eacute;n nacidos &ndash;pasando de 4 muertes por cada 1.000 nacidos en 2018 a 9,9 por cada 1.000 en 2025, seg&uacute;n datos del Ministerio de Salud P&uacute;blica&ndash; hasta los enfermos de c&aacute;ncer, de hemodi&aacute;lisis o incluso el enterramiento de muertos por no tener gasolina para el coche f&uacute;nebre.
    </p><p class="article-text">
        Muchos miran al Gobierno cubano, lo tienen m&aacute;s cerca, y le piden cuentas por reformas econ&oacute;micas pendientes, o le piden un mayor liderazgo pol&iacute;tico, un plan de hacia d&oacute;nde va el pa&iacute;s. Otros te dicen que el Gobierno cubano s&oacute;lo gestiona crisis y con escasos recursos, y aqu&iacute; as&iacute; es muy dif&iacute;cil gobernar. &iquest;C&oacute;mo juzgar&iacute;amos la gesti&oacute;n de cualquier gobierno si dirige un pa&iacute;s sin combustible, sin poder comprar repuestos para sus equipos m&eacute;dicos, sin poder acceder a los mercados internacionales y tener el comercio limitado por la amenaza de sanciones a terceros?
    </p><p class="article-text">
        Otro asunto recurrente es el de la pluralidad partidista del sistema pol&iacute;tico. &iquest;Puede ser un horizonte al que camine Cuba para quitarse de encima la presi&oacute;n de EEUU? No sabemos qu&eacute; est&aacute; pidiendo concretamente EEUU a Cuba, pero el objetivo pol&iacute;tico &uacute;ltimo de personas como Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, pasa por el fin de la Revoluci&oacute;n cubana. Cuba, de momento, no est&aacute; cediendo y sus se&ntilde;ales son las de no ceder. EEUU, de momento, no deja de incrementar la presi&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute;? Es dif&iacute;cil hacer pron&oacute;sticos, a corto plazo todo empeorar&aacute; por la can&iacute;cula veraniega que ser&aacute; dur&iacute;sima sin corriente el&eacute;ctrica, y en Cuba hist&oacute;ricamente las protestas se han dado en julio y agosto. &iquest;Habr&aacute; protestas este a&ntilde;o? &iquest;Hasta d&oacute;nde llegar&aacute;n? &iquest;C&oacute;mo lidiar&aacute; el Gobierno con la disidencia?
    </p><p class="article-text">
        Las inc&oacute;gnitas son m&uacute;ltiples. En todo caso, aqu&iacute; estaremos para contar c&oacute;mo se van despejando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/cuba-vivimos-schock_132_13270805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 06:08:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8c7c515a-09b5-418b-bb22-8313431c70ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5912924" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8c7c515a-09b5-418b-bb22-8313431c70ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5912924" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["En Cuba vivimos en estado de shock"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8c7c515a-09b5-418b-bb22-8313431c70ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo macartismo se instala en EEUU: cuando Trump ya te persigue hasta por llevar ayuda humanitaria a Cuba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/nuevo-macartismo-instala-eeuu-trump-persigue-llevar-ayuda-humanitaria-cuba_132_13252580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30c79336-9fab-433c-af0f-f534f3d996e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nuevo macartismo se instala en EEUU: cuando Trump ya te persigue hasta por llevar ayuda humanitaria a Cuba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Activistas que viajaron a Cuba a finales de marzo desde EEUU para llevar ayuda humanitaria se enfrentan a una investigación federal por parte de la Administración Trump</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Soy culpable. Culpable de amar al pueblo cubano. Culpable de creer que los ni&ntilde;os cubanos merecen medicinas en lugar de sanciones. Culpable de creer que intentar salvar vidas no deber&iacute;a ser tratado como un delito&rdquo;. As&iacute; reaccionaba Medea Benjamin, cofundadora del colectivo pacifista estadounidense CodePink, a las informaciones sobre las citaciones en marcha contra ella y decenas de activistas implicados en el convoy a Cuba del pasado marzo. Las investigaciones parten de los departamentos de Justicia y del Tesoro.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2058643322504429925?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        A menudo contamos los periodistas que Donald Trump llama <em>sleepy Joe [somnoliento Joe] </em>al expresidente Biden; <em>too late Powell [demasiado lento Powell],</em> al expresidente de la Reserva Federal contra quien lanz&oacute; una investigaci&oacute;n federal por parte del Departamento de Justicia que acab&oacute; cerr&aacute;ndose para que el candidato de Trump al frente de la Fed pudiera pasar la votaci&oacute;n en el Senado. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, los periodistas solemos contar c&oacute;mo la Administraci&oacute;n persigue a rivales pol&iacute;ticos que le metieron en problemas judiciales, como James Comey, exdirector del FBI, o a la fiscal general de Nueva York, Letitia James. 
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas tambi&eacute;n contamos la represi&oacute;n migratoria, el acoso a la comunidad somal&iacute; en Minneapolis y los insultos diarios a los periodistas, con denuncias judiciales y amenazas de suspensi&oacute;n de licencias para las grandes cadenas de televisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2025/05/08/opinion/trump-authoritarianism-democracy.html?unlocked_article_code=1.0U8.y-Zs.oDVNiLr0UjaH&amp;smid=url-share&amp;tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>un art&iacute;culo en The New York Times</strong></a>&nbsp;de hace unos meses, se explicaba que &ldquo;la ofensiva autoritaria del gobierno ha tenido un impacto evidente. Ha transformado el comportamiento de los estadounidenses, oblig&aacute;ndolos a pens&aacute;rselo dos veces antes de participar en lo que deber&iacute;a ser una oposici&oacute;n protegida constitucionalmente. En consecuencia, muchos pol&iacute;ticos y organizaciones sociales que deber&iacute;an supervisar y controlar al ejecutivo se est&aacute;n silenciando o relegando a un segundo plano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y esa es una de las claves de lo que est&aacute; sucediendo estos d&iacute;as en Estados Unidas: la inoculaci&oacute;n del virus del miedo a la persecuci&oacute;n por parte de la Administraci&oacute;n Trump si, como ciudadano de a pie, no haces lo que la Casa Blanca espera de ti.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la muy af&iacute;n al presidente de EEUU Fox News publicaba estos d&iacute;as que &ldquo;funcionarios de los Departamentos de Justicia y del Tesoro est&aacute;n investigando a organizaciones y grupos activistas estadounidenses por supuestamente coordinar actividades de lobby, difusi&oacute;n de mensajes, recaudaci&oacute;n de fondos, env&iacute;o de delegaciones y esfuerzos de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica con funcionarios del Gobierno cubano, como parte de una posible campa&ntilde;a de influencia extranjera que opera dentro de los Estados Unidos&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2058345370023821621?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El mensaje es demoledor: la Justicia estadounidense te investiga por difundir mensajes y viajar a Cuba, con la acusaci&oacute;n de formar parte de una &ldquo;campa&ntilde;a de influencia extranjera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fox News, as&iacute;, afirmaba haber identificado a 145 organizaciones sin &aacute;nimo de lucro, grupos sindicales, organizaciones de defensa de derechos humanos y colectivos de activistas en todo Estados Unidos &ldquo;que se est&aacute;n movilizando en apoyo al gobierno cubano y al Partido Comunista de Cuba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, la propia cadena amiga de Trump se remanga para se&ntilde;alar a quienes denuncian el bloqueo cubano. Y, lo que es mejor, Fox explicaba que &ldquo;para los funcionarios de seguridad nacional de EEUU que examinan la influencia de gobiernos extranjeros en el pa&iacute;s, la campa&ntilde;a de mensajes de respuesta r&aacute;pida ofrece un ejemplo contundente de la velocidad con la que la infraestructura nacional de 'solidaridad' con Cuba sincroniza sus mensajes pol&iacute;ticos a trav&eacute;s de organizaciones sin &aacute;nimo de lucro, plataformas medi&aacute;ticas, organizaciones sindicales y coaliciones de activistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;les son las principales organizaciones se&ntilde;aladas? &ldquo;ANSWER Coalition, el Partido por el Socialismo y la Liberaci&oacute;n, BreakThrough News, CodePink, el People's Forum y Tricontinental&rdquo;, que &ldquo;forman parte de una red financiada por el magnate tecnol&oacute;gico y expatriado estadounidense Neville Roy Singham, quien reside en Shangh&aacute;i, la cual respalda al Partido Comunista Chino y su agenda global, incluida su defensa del r&eacute;gimen comunista en Cuba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ya hace unos meses, public&aacute;bamos aqu&iacute; la campa&ntilde;a del Departamento de Estado contra estos colectivos. En aquel momento, la acusaci&oacute;n era estar al servici&oacute;n del PCCh, ahora la investigaci&oacute;n es por denunciar el bloqueo a Cuba.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la Embajada de Cuba en Washington niegan cualquier actividad indebida y afirman que los diplom&aacute;ticos  act&uacute;an dentro de los l&iacute;mites de la Convenci&oacute;n de Viena, cuyo Art&iacute;culo 41 establece que &ldquo;tienen el deber de no inmiscuirse en los asuntos internos&rdquo; de un pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Fox, los investigadores est&aacute;n examinando las actividades de varios activistas vinculados al movimiento de solidaridad con Cuba, entre ellos el streamer Hasan Piker, la cofundadora de CodePink, Medea Benjamin, y la coordinadora de CodePink en Washington DC, Olivia DiNucci.
    </p><p class="article-text">
        En total, la investigaci&oacute;n se extiende a cerca de 40 estadounidenses que, seg&uacute;n Fox, &ldquo;presuntamente se coordinaron con funcionarios del gobierno cubano para llevar bienes y suministros a Cuba en 'convoyes' y 'flotillas' a principios de este a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, en contra de lo publicado por Fox, de momento no se han entregado citaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Contrariamente a los rumores, no he recibido ninguna citaci&oacute;n judicial del Gobierno de los Estados Unidos&rdquo;, <a href="https://www.codepink.org/subpoenacubastatement" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escribia Medea Benjamin en un comunicado hecho p&uacute;blico:</a> &ldquo;Quiz&aacute;s est&eacute; en camino. Pero quiero ser clara: no hicimos nada malo durante nuestro viaje a Cuba en marzo de 2026. Por el contrario, actuamos como ciudadanos estadounidenses con principios morales, tratando de llevar algo de alivio a una poblaci&oacute;n que est&aacute; siendo deliberadamente sometida al hambre por las crueles pol&iacute;ticas de nuestro propio Gobierno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el centro de la diana de la Administraci&oacute;n Trump y Fox est&aacute; uno de los principales mecenas de estas organizaciones y colectivos, esposo de una fundadora de CodePink, con familia proviente de Sri Lanka, nacido en Connecticut en 1954, y con residencia en Shanghai. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un magnate tecnol&oacute;gico llamado Neville Roy Singham, lo que le da pie a Fox y a la Administraci&oacute;n Trump para hablar de &ldquo;red Singham&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, el&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2023/08/05/world/europe/neville-roy-singham-china-propaganda.html?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">New York Times</a>&nbsp;hizo una pieza en la que acusaba a Singham de colaborar &ldquo;estrechamente con la maquinaria medi&aacute;tica del Gobierno chino y financiar su propaganda en todo el mundo&rdquo;, pero en ese art&iacute;culo no se establec&iacute;a tampoco que las dos entidades ahora puestas en el disparadero tuvieran ning&uacute;n tipo de vinculaci&oacute;n con el PCCh. Una tesis aplicada por el Departamento de Estado en febrero pasado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la <em>carga del delito</em> pasa por coordinar con Cuba la ayuda para Cuba. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/nuevo-macartismo-instala-eeuu-trump-persigue-llevar-ayuda-humanitaria-cuba_132_13252580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 06:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/30c79336-9fab-433c-af0f-f534f3d996e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="14289149" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/30c79336-9fab-433c-af0f-f534f3d996e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="14289149" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El nuevo macartismo se instala en EEUU: cuando Trump ya te persigue hasta por llevar ayuda humanitaria a Cuba]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/30c79336-9fab-433c-af0f-f534f3d996e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cuba,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El trumpismo se entrega cada vez más al nacionalismo cristiano, pero el verdadero culto sigue siendo al líder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trumpismo-entrega-vez-nacionalismo-cristiano-verdadero-culto-sigue-lider_132_13232856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb9db011-101e-4794-825e-45be89167f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trumpismo se entrega cada vez más al nacionalismo cristiano, pero el verdadero culto sigue siendo al líder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trump y su camarilla avanzan en la conquista del Estado también por la vía evangelizadora y se vuelvan en un akelarre cristiano en Washington</p></div><p class="article-text">
        Son como una secta. Los trumpistas rezan juntos, se encomiendan a su dios ante la guerra contra Ir&aacute;n impulsada por su l&iacute;der, como si se tratara de una nueva Cruzada. Han creado una oficina de asuntos religiosos en la Casa Blanca, que b&aacute;sicamente es una oficina de propagaci&oacute;n del cristianismo. Combaten la libertad religiosa; amparan las batallas legales para que haya escuelas cristianas concertadas; organizan oraciones en instalaciones gubernamentales, como las dirigidas por el secretario de Guerra, Pete Hegseth &ndash;quien habla de &ldquo;soldados en una causa espiritual&rdquo; cuando se refiere a los ataques sobre Ir&aacute;n&ndash;; e incluso se arremolinan para orar en el Despacho Oval en torno a Donald Trump. 
    </p><p class="article-text">
        No en vano, seg&uacute;n dijo el propio presidente de EEUU en su d&iacute;a, Dios evit&oacute; que fuera asesinado en Butler (Pensilvania), el 13 de julio de 2024, para poder volver a la Casa Blanca. Es decir, como los Blues Brothers, Trump piensa de s&iacute; mismo que est&aacute; en una misi&oacute;n divina. &ldquo;S&oacute;lo dios impidi&oacute; lo impensable&rdquo;, afirm&oacute; tras el atentado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt--4YrCFz0Kfc-2555', 'youtube', '-4YrCFz0Kfc', document.getElementById('yt--4YrCFz0Kfc-2555'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt--4YrCFz0Kfc-2555 src="https://www.youtube.com/embed/-4YrCFz0Kfc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Esa conexi&oacute;n de ra&iacute;z entre la presidencia de Trump y lo divino se evidencia en gestos como el que tuvo Javier Negre en septiembre pasado, cuando regal&oacute;, seg&uacute;n &eacute;l mismo dijo, un &ldquo;Rosario de Tierra Santa&rdquo; a la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, al final de una amistosa conversaci&oacute;n de cinco minutos que grabaron en v&iacute;deo y de la que cada vez quedan menos rastros en las redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        En aquella charla, Leavitt le dijo a Negre: &ldquo;Esta Administraci&oacute;n defiende con orgullo los valores judeocristianos, de fe en Dios y Jesucristo, de familia y libertad&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DOOlCpSje1e/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s que hist&oacute;ricamente ha hecho gala de estar compuesto por personas de diferentes or&iacute;genes y credos, lo cierto es que la Administraci&oacute;n Trump avanza a toda velocidad hacia un modelo de pa&iacute;s marcado por la vieja hegemon&iacute;a WASP &ndash;blanco, anglosaj&oacute;n y protestante&ndash;&nbsp;actualizada a 2026, en la que se prioriza a los evang&eacute;licos y caben los cat&oacute;licos siempre y cuando se enfrenten al papa &ndash;como movimientos integristas cat&oacute;licos estadounidenses&ndash;, y los latinos, pero siempre y cuando hagan un ejercicio de disociaci&oacute;n mental hasta el punto de defender la represi&oacute;n migratoria sobre su comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, hasta el punto de abogar por renunciar a uno mismo, como hace el congresista republicano Bernie Moreno, senador estadounidense nacido en Bogot&aacute;, quien present&oacute; un proyecto de ley en el Congreso de Estados Unidos para prohibir la doble nacionalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, en realidad, el verdadero culto que existe en Estados Unidos no es tanto a dios como al l&iacute;der, Donald Trump. En torno a &eacute;l rezan en la Casa Blanca, a &eacute;l le hacen la pelota como ha aprendido a hacer el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y no hay un miembro de su Gabinete que abra la boca en p&uacute;blico sin alabar previamente hasta la extenuaci&oacute;n el &ldquo;liderazgo&rdquo; de su presidente.
    </p><p class="article-text">
        El culto al l&iacute;der se traduce en que todo lo que pasa en EEUU es gracias a Trump: ya sea atacar Ir&aacute;n como dejar de hacerlo; ya sea amenazar con aranceles como retirarlos; ya sea enfrentarse a China como ir a Pek&iacute;n a regalarle el o&iacute;do a Xi; o usar el Departamento de Justicia contra rivales pol&iacute;ticos, desde el presidente de la Reserva Federal al director del FBI; o lo contrario, ayudando a Steve Bannon y a los agentes que asesinaron en Minneapolis a Renee Good y Alex Pretti. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d679be-b2b6-4322-aebe-f1bc8deb5834_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d679be-b2b6-4322-aebe-f1bc8deb5834_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d679be-b2b6-4322-aebe-f1bc8deb5834_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d679be-b2b6-4322-aebe-f1bc8deb5834_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d679be-b2b6-4322-aebe-f1bc8deb5834_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d679be-b2b6-4322-aebe-f1bc8deb5834_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/01d679be-b2b6-4322-aebe-f1bc8deb5834_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene una gorra en la que se lee &quot;Trump tenía razón en todo&quot;, en el Despacho Oval de la Casa Blanca el 25 de febrero de 2025 en Washington, DC."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene una gorra en la que se lee &quot;Trump tenía razón en todo&quot;, en el Despacho Oval de la Casa Blanca el 25 de febrero de 2025 en Washington, DC.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como rezan esas gorras que llevan los MAGA, &ldquo;Trump ten&iacute;a raz&oacute;n sobre todo <em>[Trump was right about everything]&rdquo;:</em> ya sea para romper relaciones con aliados hist&oacute;ricos de EEUU al tiempo que confraterniza con Vlad&iacute;mir Putin; o para encomendarse a los valores religiosos a la vez que intenta tapar los archivos de Epstein o asesinar a sangre fr&iacute;a a dos centenares de personas en el Caribe y el Pac&iacute;fico, se asfixia a la poblaci&oacute;n civil cubana o se bombardea una escuela en Ir&aacute;n sin consecuencias para nadie.
    </p><p class="article-text">
        Para ellos, el l&iacute;der, Trump, es infalible, como si de una monarqu&iacute;a absoluta, una teocracia o una dictadura cl&aacute;sica se tratase.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/480758ad-d84a-49a8-a81b-3dfca072bb74_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/480758ad-d84a-49a8-a81b-3dfca072bb74_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/480758ad-d84a-49a8-a81b-3dfca072bb74_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/480758ad-d84a-49a8-a81b-3dfca072bb74_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/480758ad-d84a-49a8-a81b-3dfca072bb74_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/480758ad-d84a-49a8-a81b-3dfca072bb74_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/480758ad-d84a-49a8-a81b-3dfca072bb74_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Oración en el Despacho Oval con líderes religiosos evangélicos, el 20 de marzo de 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Oración en el Despacho Oval con líderes religiosos evangélicos, el 20 de marzo de 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El domingo pasado miles de personas se dieron cita al lado de la Casa Blanca para un ejercicio de exaltaci&oacute;n religiosa llamado Rededicate 250. Llegaron desde diferentes estados para agolparse frente a un escenario enorme, dise&ntilde;ado deliberadamente para parecer una mezcla entre templo cristiano y arquitectura imperial estadounidense, en ese estilo neocl&aacute;sico rancio que tanto enamora al presidente de EEUU: grandes columnas blancas y arcos, que recordaban tanto a catedrales como a edificios oficiales de Washington. Vidrieras falsas, cruces, figuras de los padres fundadores para tejer ese hilo originario de EEUU con el nacionalismo cristiano.  
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n pol&iacute;tica y simb&oacute;lica era clara, transmitir que el poder pol&iacute;tico estadounidense y el cristianismo forman parte de una misma tradici&oacute;n sagrada. De ah&iacute; que muchos cr&iacute;ticos hablen de &ldquo;nacionalismo cristiano&rdquo; y de una puesta en escena casi teocr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El escenario, con el monolito del Monumento de Washington detr&aacute;s, recordaba a pel&iacute;culas cl&aacute;sicas como Los diez mandamientos, y estaba rodeado de casetas con la est&eacute;tica de las superproducciones b&iacute;blicas de Hollywood de los a&ntilde;os 50 y 60, en las que se mezclan las est&eacute;ticas antiguas, ya sea Egipto, Roma o la Jerusal&eacute;n b&iacute;blica. Parec&iacute;a m&aacute;s un decorado de epopeya b&iacute;blica que un acto pol&iacute;tico.Y no es casual: ese tipo de imaginer&iacute;a transmite grandeza, destino hist&oacute;rico y autoridad moral divina. As&iacute;, el nacionalismo cristiano trumpista intenta presentar la pol&iacute;tica casi como una misi&oacute;n religiosa o una batalla civilizatoria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/380a8258-c621-49fb-be6c-d31dacc28b48_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/380a8258-c621-49fb-be6c-d31dacc28b48_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/380a8258-c621-49fb-be6c-d31dacc28b48_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/380a8258-c621-49fb-be6c-d31dacc28b48_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/380a8258-c621-49fb-be6c-d31dacc28b48_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/380a8258-c621-49fb-be6c-d31dacc28b48_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/380a8258-c621-49fb-be6c-d31dacc28b48_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los asistentes rezan y celebran durante el evento «Rededicate 250: Un jubileo nacional de oración, alabanza y acción de gracias», celebrado en el National Mall de Washington D. C. el 17 de mayo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los asistentes rezan y celebran durante el evento «Rededicate 250: Un jubileo nacional de oración, alabanza y acción de gracias», celebrado en el National Mall de Washington D. C. el 17 de mayo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y ante ese akelarre religioso en el centro de Washington DC el pasado domingo, al lado de la Casa Blanca, el l&iacute;der supremo decidi&oacute; participar a distancia, con un v&iacute;deo en el que aparec&iacute;a leyendo un fragmento de la Biblia. Pero como los suyos lo consideran tan infalible, ni siquiera se quejan por que ese v&iacute;deo sea reciclado, y haya sido usado unas semanas antes para un acto similar llamado &ldquo;EEUU lee la Biblia&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2056173820998762776?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El acto multitudinario del domingo en el National Mall, un interminable servicio evang&eacute;lico cristiano, fue bautizado como Rededicate 250, para poder colarlo como un acto relacionado con las diferentes celebraciones del 250 aniversario de la independencia de EEUU, y as&iacute; poder ser financiado con fondos p&uacute;blicos &ndash;a trav&eacute;s de concesiones del Servicio de Parques Nacionales y partidas de la conmemoraci&oacute;n hist&oacute;rica&ndash;, y respaldado por el presidente Trump.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rededicate 250 es una jornada nacional de oraci&oacute;n, alabanza y acci&oacute;n de gracias que se celebra en el National Mall con motivo del 250&ordm; aniversario de los Estados Unidos&rdquo;, <a href="https://freedom250.org/celebration/rededicate-250-a-national-jubilee-of-prayer-praise-and-thanksgiving" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se dice en su web:</a> &ldquo;Se trata de un encuentro hist&oacute;rico para dar gracias por la providencia de Dios, reflexionar sobre la historia de nuestra naci&oacute;n y volver a consagrar a Estados Unidos como una naci&oacute;n bajo Dios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, se trataba de &ldquo;rededicar la naci&oacute;n a Dios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El programa, de ocho horas de duraci&oacute;n, incluy&oacute; canciones, oraciones y discursos de altos cargos del Gobierno, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio; el presidente de la C&aacute;mara de Representantes, Mike Johnson, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth. El acto cont&oacute; con la participaci&oacute;n de l&iacute;deres religiosos como el evangelista Franklin Graham y el cardenal Timothy Dolan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hab&iacute;a nada de cristiano en lo que vimos&rdquo;, <a href="https://www.democracynow.org/2026/5/18/white_house_prayer" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dec&iacute;a el obispo evang&eacute;lico William J. Barber II en Democracy Now:</a> &ldquo;Esto es idolatr&iacute;a. Esto es herej&iacute;a. Esto es una forma de nacionalismo religioso. Esto es adoraci&oacute;n a Trump. Esto es intentar convertir a alguien en una figura mesi&aacute;nica&rdquo;. Barber, presidente de Repairers of the Breach y director fundador del Centro de Teolog&iacute;a P&uacute;blica y Pol&iacute;tica P&uacute;blica de Yale, particip&oacute; el domingo en un acto paralelo llamado <a href="https://ourmoralmoment.substack.com/p/redirect-250" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Redirect 250</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sarah Posner, autora de <em>Unholy: How White Christian Nationalists Powered the Trump Presidency, and the Devastating Legacy They Left Behind,</em> afirmaba: &ldquo;Esto es realmente una batalla por el alma de Estados Unidos. Los evang&eacute;licos, durante d&eacute;cadas, se han empapado de la teolog&iacute;a e ideolog&iacute;a sionista cristiana, que sostiene que Estados Unidos tiene el deber b&iacute;blico de defender a Israel y, en particular, de defender a Israel de una agresi&oacute;n, ya sea nuclear o de otro tipo, de Ir&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos bajo una Constituci&oacute;n laica cuyas &uacute;nicas referencias a la religi&oacute;n son excluyentes&rdquo;, <a href="https://ffrf.org/news/releases/trump-backed-christian-nationalist-rally-falls-flat-on-national-mall/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">afirma Annie Laurie Gaylor, copresidenta de la Freedom From Religion Foundation (FFRF)</a>: &ldquo;Estados Unidos se fund&oacute; sobre los principios de la Ilustraci&oacute;n, no sobre la autoridad b&iacute;blica. Ni por muchas concentraciones de oraci&oacute;n ni por mucha historia revisionista se podr&aacute; borrar eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y las frases pronunciadas por alguno de los insignes participantes dejan poco lugar a dudas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dios Todopoderoso, te pedimos que escuches estas solemnes s&uacute;plicas. As&iacute; como al principio consagramos esta tierra a tu sant&iacute;simo nombre, hoy, aqu&iacute;, Se&ntilde;or, en este 250 aniversario de la independencia estadounidense, reafirmamos nuestra consagraci&oacute;n de los Estados Unidos de Am&eacute;rica como una sola naci&oacute;n bajo Dios&rdquo;, dijo Mike Johnson.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2056137686109610016?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El locutor de radio ultra Eric Metaxas, terci&oacute; con un razonamiento que seguro llen&oacute; de regocijo a Trump: &ldquo;Cuesta creer que el Se&ntilde;or tardara dos siglos en crear a un gran hombre que, por fin, consiguiera que ese sal&oacute;n de gala ocupara el lugar que le corresponde. Es extraordinario. Solo hemos tenido que esperar 200 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2056471319785435213?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Posner, en Democracy Now, explicaba sobre el acto del domingo: &ldquo;Es otro ejemplo de la agenda nacionalista cristiana del gobierno. Sus seguidores nacionalistas cristianos sostienen, falsamente, que Estados Unidos se fund&oacute; como una naci&oacute;n cristiana, que Dios quiso que se fundara como tal, y que la naci&oacute;n cristiana se ha alejado de esa fundaci&oacute;n divinamente prevista, y que es su deber, tanto espiritual como pol&iacute;ticamente, restaurarla. &iquest;Qu&eacute; significa eso? Para ellos, el progreso pol&iacute;tico, social y legal de los siglos XX y XXI es lo que, seg&uacute;n creen, ha provocado el declive de Estados Unidos y su ca&iacute;da en el pecado. As&iacute; que, en realidad, se trata de una batalla por el alma de Estados Unidos. &iquest;Nos convertiremos en una naci&oacute;n plural y laica, gobernada por leyes seculares que protejan la igualdad de derechos para todos, o en un pa&iacute;s nacionalista cristiano, donde la religi&oacute;n de Mike Johnson y Paula White se imponga al resto?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante mucho tiempo en nuestro pa&iacute;s, esto se habr&iacute;a considerado una grave violaci&oacute;n de la separaci&oacute;n entre la Iglesia y el Estado&rdquo;, prosigue Posner, &ldquo;que los contribuyentes financiaran un evento espec&iacute;ficamente religioso, dirigido a un p&uacute;blico en particular y que, adem&aacute;s, busca proyectar el favoritismo del gobierno hacia una determinada orientaci&oacute;n religiosa. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, la Corte Suprema, que, cabe destacar, tambi&eacute;n ha sido moldeada por Donald Trump, ha erosionado la separaci&oacute;n entre Iglesia y Estado. E incluso m&aacute;s all&aacute; de lo que pueda ser legal o ilegal seg&uacute;n la jurisprudencia actual de la Corte Suprema, Trump ha pisoteado pr&aacute;cticamente todas las normas y valores que tenemos, incluyendo el gasto de dinero de los contribuyentes en sus propios proyectos, incluyendo su proyecto de nacionalismo cristiano en este caso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, Trump prefiri&oacute; enviar un v&iacute;deo reciclado mientras jugaba al golf el domingo, en una muestra de que el acto no le importa lo suficiente como para mezclarse con la multitud, pero s&iacute; le importa lo bastante como para buscar el apoyo de esa multitud. Como cuando ha hecho inaugurar una estatua dorada de 6,7 metros de altura de un Trump levantando el pu&ntilde;o, conocida como Don Colossus, instalada recientemente en el Trump National Doral Miami en una ceremonia religiosa en la que uno de los pastores, Mark Burns, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;no es un becerro de oro&rdquo;, para aplacar las cr&iacute;ticas de los cat&oacute;licos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2053351356535029887?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a el obispo William Barber II, el acto del domingo, pretendidamente cristiano, no fue nada piadoso: no mencionaron hablaron de la pobreza, la privaci&oacute;n de la atenci&oacute;n m&eacute;dica, la guerra injusta y el maltrato a los inmigrantes o el sufrimiento de los m&aacute;s desfavorecidos. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo eso surge la brecha entre el papa Le&oacute;n XIV y Donald Trump, que se hace m&aacute;s evidente cada d&iacute;a que pasa, por mucho que la Casa Blanca enviara al cat&oacute;lico cubanoamericano Marco Rubio a Roma. Una misi&oacute;n que mostr&oacute; con elocuencia los mundos paralelos en los que viven el Vaticano y la Administraci&oacute;n Trump. Mientras el papa regal&oacute; a Rubio una planta de la paz, el jefe de la diplomacia estadounidense entreg&oacute; un peque&ntilde;o bal&oacute;n de cristal como s&iacute;mbolo del Mundial de f&uacute;tbol.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2052423368339591592?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las provocaciones de Trump son incontables, como aquel post de hace un mes en sus redes sociales con una imagen suya en el cuerpo de Jesucristo, y que tanto enfad&oacute; a los cat&oacute;licos hasta el punto de borrarlo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043537205612740828?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El inicio de la gran tensi&oacute;n entre Trump y el papa nace <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-redobla-amenazas-iran-si-no-capitula-noche-morira-civilizacion_1_13124238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando el presidente de EEUU amenaz&oacute; con &ldquo;destruir&rdquo; Ir&aacute;n y su &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo;,</a> el pasado 7 de abril. Aquel d&iacute;a, el papa declar&oacute;:&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/leon-xiv-trump-papa-dijo-no-tres-veces-presidente-eeuu_1_13151259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hoy, como todos sabemos, se ha producido tambi&eacute;n esta amenaza contra todo el pueblo de Ir&aacute;n, y esto es realmente inaceptable&rdquo;</a>. A partir de ah&iacute;, Le&oacute;n ha realizado alegatos contra las guerras injustas, y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/leon-xiv-trump-papa-dijo-no-tres-veces-presidente-eeuu_1_13151259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trump ha respondido llamando &ldquo;d&eacute;bil&rdquo; al pont&iacute;fice</a>, quien ha llegado a decir: &ldquo;No tengo miedo a la Administraci&oacute;n Trump, la Iglesia tiene la obligaci&oacute;n moral de ir contra la guerra. El mundo est&aacute; siendo asolado por un pu&ntilde;ado de tiranos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En plena Semana Santa, la extelepredicadora&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/paula-white-blanca-decir-trump_1_1272429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paula White</a>, asesora espiritual principal de Trump, quien dirige la Oficina de Asuntos Religiosos de la Casa Blanca, afirm&oacute;: &ldquo;Se&ntilde;or presidente, nadie ha pagado un precio como el que t&uacute; has pagado. Casi te cuesta la vida. Fuiste traicionado y arrestado, y falsamente acusado. (...) El tercer d&iacute;a se levant&oacute;, derrot&oacute; al mal y venci&oacute; a la muerte junto al sepulcro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Paula White es la mujer que aparece a menudo dirigiendo grupos de oraci&oacute;n, colocando las manos sobre el presidente en se&ntilde;al de oraci&oacute;n y asistiendo a ceremonias de firma de leyes en el Despacho Oval.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2029870811700437253?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        As&iacute;, Trump ha creado la Oficina de Fe de la Casa Blanca para la participaci&oacute;n de l&iacute;deres religiosos en el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, dirigida por la pastora evangelista White-Cain; ha fundado la Comisi&oacute;n de Libertad Religiosa, dentro del Departamento de Justicia para combatir el supuesto &ldquo;sesgo anticristiano&rdquo; en las normas federales; est&aacute; combatiendo el aborto por todas las v&iacute;as posibles, as&iacute; como los derechos de identidad transg&eacute;nero, al tiempo que flexibiliza las restricciones pol&iacute;ticas en los p&uacute;lpitos para permitir que los pastores y l&iacute;deres religiosos respalden o critiquen abiertamente a candidatos pol&iacute;ticos desde sus iglesias sin perder su estatus de exenci&oacute;n fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las comisiones gubernamentales y los oficiales est&aacute;n dominados de forma casi exclusiva por representantes evang&eacute;licos blancos, marginando a iglesias afroamericanas hist&oacute;ricas, al protestantismo tradicional y a las minor&iacute;as no cristianas como musulmanes, budistas o jud&iacute;os reformistas.
    </p><p class="article-text">
        El trumpismo se est&aacute; entregando cada vez m&aacute;s al nacionalismo cristiano. Pero el verdadero culto sigue siendo al l&iacute;der, a Donald Trump.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trumpismo-entrega-vez-nacionalismo-cristiano-verdadero-culto-sigue-lider_132_13232856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 06:21:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eb9db011-101e-4794-825e-45be89167f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1919170" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eb9db011-101e-4794-825e-45be89167f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1919170" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El trumpismo se entrega cada vez más al nacionalismo cristiano, pero el verdadero culto sigue siendo al líder]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eb9db011-101e-4794-825e-45be89167f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Es más fácil abrir un centro de datos de la IA del tamaño de Manhattan que una cafetería": la lucha contra los tecnoligarcas crece en EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/facil-abrir-centro-datos-ia-tamano-manhattan-cafeteria-lucha-tecnoligarcas-crece-eeuu_132_13215744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60ef4357-d5dd-4633-bb88-f27502c2ec69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Es más fácil abrir un centro de datos de la IA del tamaño de Manhattan que una cafetería&quot;: la lucha contra los tecnoligarcas crece en EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son amigos de Trump, controlan la economía y arrasan con el agua y la energía en las comunidades de todo Estados Unidos: la lucha contra los centros de datos de IA en EEUU tiene que ver con multimillonarios de Silicon Valley que controlan los datos, la privacidad, la tierra y el agua del país</p><p class="subtitle">Trump da cabezadas en el Despacho Oval y la Casa Blanca replica que estaba “pestañeando”
</p></div><p class="article-text">
        Donald Trump presume del <em>boom</em> de la bolsa, como si fuera un indicador de la salud de su econom&iacute;a y, en particular, de la de sus votantes. Lo ha vuelto a hacer este martes, antes de partir hacia China, hablando de los &iacute;ndices del Dow Jones y el S&amp;P para oponerlo al peor dato de inflaci&oacute;n en EEUU en tres a&ntilde;os reci&eacute;n publicado: los precios se han disparado hasta el 3,8% por su guerra en Ir&aacute;n y el impacto que est&aacute; teniendo en la energ&iacute;a y la gasolina. 
    </p><p class="article-text">
        Pero a Trump lo que le importa es que su corte de tecnoligarcas, con Larry Ellison (Oracle) al frente, junto a Mark Zuckerberg (Meta) y su exnuevo mejor amigo Elon Musk (X y Tesla), entre otros. Son a ellos a los que recibe en cenas, a quienes les pide que se hagan con la CNN y la CBS para convertirlas en cadenas afines, a quienes les ruega que se queden con la divisi&oacute;n estadounidense de TikTok, para as&iacute; sortear la orden de cerrar la aplicaci&oacute;n en EEUU. Pero a &eacute;l le va bien en TikTok, y no quiere que desaparezca en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que m&aacute;s le importa a Trump, y no que el gal&oacute;n &ndash;3,78 litros&ndash; de gasolina haya pasado de 3,1 d&oacute;lares de media en EEUU hace un a&ntilde;o a los 4,5 d&oacute;lares de ahora, lo que supone una subida del 50%, y todo a ra&iacute;z de su guerra en Ir&aacute;n, lanzada sin justificaci&oacute;n ni amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Y es contra esos tecnoligarcas y sus centros de datos en ingentes terrenos repartidos por el pa&iacute;s contra quienes se est&aacute; generando un movimiento comunitario y vecinal creciente en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Saul Levin, participante del movimiento contra la concentraci&oacute;n del poder de las grandes empresas tecnol&oacute;gicas y presentador <a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/the-hum/id1895877050" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">del nuevo podcast The Hum,</a> en el que comparte &ldquo;historias de personas de todo Estados Unidos que luchan contra la incursi&oacute;n de la IA y los centros de datos en todos los aspectos de nuestras vidas&rdquo;, me contaba este martes: &ldquo;La lucha contra los centros de datos de IA en EEUU es una lucha por qui&eacute;n controla nuestro futuro. No se trata de estar a favor o en contra de la inteligencia artificial, sino de si los multimillonarios de Silicon Valley deben controlar nuestros datos, nuestra privacidad, nuestra tierra y nuestra agua&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as habl&eacute; con &#8296;&#8296;Matthew Rodr&iacute;guez&#8297;&#8297;, miembro del colectivo Amanecer People&rsquo;s Project en El Paso (Texas, 680.000 habitantes), y me contaba el caso que est&aacute;n viviendo en su comunidad. Actualmente, se est&aacute;n desarrollando tres gigantescos complejos de centros de datos en la regi&oacute;n de El Paso: las instalaciones de Meta en el noreste de la ciudad; el Proyecto J&uacute;piter, en Santa Teresa (Nuevo M&eacute;xico) y, ahora, un complejo a&uacute;n mayor proyectado en terrenos federales dentro de la base militar de Fort Bliss.
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez cuenta que en 2023 una empresa llamada Worldwide LLC se puso en contacto con el Gobierno municipal de El Paso para explicarles que iban a construir un centro de datos. No hace tanto de aquello, pero por aquel entonces no se sab&iacute;a c&oacute;mo ahora en qu&eacute; consist&iacute;an estos centros de datos, dedicados especialmente a la inteligencia artificial. &ldquo;No explicaron que, en realidad, se dedicar&iacute;a a la miner&iacute;a de datos, ni el enorme consumo de energ&iacute;a y agua que esto implicar&iacute;a. As&iacute; que lo aprobaron y,  al aprobarlo, concedieron una exenci&oacute;n fiscal del 80% por un periodo de 25 a&ntilde;os para ese proyecto en concreto. En aquel entonces, el proyecto estaba valorado en 800 millones de d&oacute;lares&rdquo;, explica Matthew Rodr&iacute;guez&#8297;&#8297;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, no hubo novedades significativas en ese proyecto hasta que se anunci&oacute; otro, que t&eacute;cnicamente est&aacute; en Nuevo M&eacute;xico, pero se encuentra en el &aacute;rea metropolitana de El Paso: el Proyecto J&uacute;piter (Santa Teresa, Nuevo M&eacute;xico), un complejo de centros de datos con un presupuesto de 165.000 millones de d&oacute;lares desarrollado por Stack Infrastructure, OpenAI y Oracle. Representa una de las mayores inversiones privadas de la historia de Estados Unidos, centrada en el entrenamiento de IA, la infraestructura de chips de alta tecnolog&iacute;a y la capacidad energ&eacute;tica a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En cuanto se anunci&oacute; ese proyecto, la gente empez&oacute; a interesarse m&aacute;s y a preguntarse: '&iquest;Por qu&eacute; se invierte tanto dinero en esto? &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;n solicitando todos estos permisos? &iquest;Qu&eacute; son exactamente estas instalaciones?&rdquo;, recuerda Rodr&iacute;guez: &ldquo;Y fue precisamente entonces cuando empezaron a confirmar que la empresa detr&aacute;s del proyecto de El Paso era Meta, y se revel&oacute; que Meta tiene permiso para utilizar 1,5 millones de galones de agua al d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, Meta redobl&oacute; la apuesta y anunci&oacute; que la inversi&oacute;n ser&iacute;a de 1.500 millones de d&oacute;lares, manteniendo la exenci&oacute;n fiscal. As&iacute; que ahora se trataba de una exenci&oacute;n fiscal del 80% sobre un proyecto de 1.500 millones de d&oacute;lares. &ldquo;Fue en ese momento cuando realmente comenzamos a organizarnos&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez: &ldquo;Empezamos a celebrar reuniones comunitarias, asambleas ciudadanas, movilizamos a la gente y presionamos al Ayuntamiento en un momento en que la situaci&oacute;n resultaba incre&iacute;blemente impopular y en el que el alcalde y todos los miembros de la corporaci&oacute;n municipal, salvo dos, son nuevos, por lo que reconoc&iacute;an que era un mal acuerdo pero a&ntilde;ad&iacute;an: 'Meta nos demandar&aacute; y llevar&aacute; a la ciudad a la bancarrota. As&iacute; que, b&aacute;sicamente, estamos siendo rehenes de Meta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Personas de todos los &aacute;mbitos de la vida y de todas las tendencias pol&iacute;ticas est&aacute;n alzando la voz porque las empresas, con sus propios beneficios en mente, est&aacute;n imponiendo la instalaci&oacute;n de centros de datos de IA en sus ciudades&rdquo;, explica Levin: &ldquo;Las empresas tecnol&oacute;gicas se benefician, mientras que el resto de la poblaci&oacute;n se queda con facturas de electricidad elevadas, escasez de agua, ruido de drones y tierras en barbecho. En este pa&iacute;s es m&aacute;s f&aacute;cil abrir un centro de datos de la IA del tama&ntilde;o de Manhattan que abrir una cafeter&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Levin llama a su podcast The Hum. Seg&uacute;n el Instituto de Estudios Medioambientales y Energ&eacute;ticos (EESI), los centros de datos emiten sonidos en una amplia gama de frecuencias, tanto altas como bajas. Las frecuencias m&aacute;s bajas, especialmente aquellas por debajo del umbral de audici&oacute;n humana, son particularmente dif&iacute;ciles de detectar sin un equipo fiable, lo que complica especialmente la evaluaci&oacute;n del ruido para las comunidades locales. Y a ese zumbido que no se oye casi se le llama en EEUU <em>hum</em>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.techradar.com/pro/dizziness-nausea-vertigo-and-sleep-disruption-the-undetectable-hum-of-ai-data-centers-is-making-local-residents-sick" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Seg&uacute;n denuncian los activistas,</a> las personas que viven cerca de los centros de datos de IA en Estados Unidos se&ntilde;alan que tienen con cada vez m&aacute;s frecuencia enfermedades provocadas por un zumbido casi imperceptible. El infrasonido, que en algunos casos se siente m&aacute;s que se oye, &ldquo;est&aacute; provocando que las personas que viven en las inmediaciones de varios centros de datos enfermen con s&iacute;ntomas como dolores de cabeza, insomnio, n&aacute;useas y ansiedad&rdquo;, denuncian, y alertan de que quienes viven cerca de determinados centros de datos han informado de niveles de ruido que se acercan a los 100 dB, las 24 horas del d&iacute;a, los siete d&iacute;as de la semana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b561f1c7-55a8-4c31-92af-0f2baed583d9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b561f1c7-55a8-4c31-92af-0f2baed583d9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b561f1c7-55a8-4c31-92af-0f2baed583d9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b561f1c7-55a8-4c31-92af-0f2baed583d9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b561f1c7-55a8-4c31-92af-0f2baed583d9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b561f1c7-55a8-4c31-92af-0f2baed583d9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b561f1c7-55a8-4c31-92af-0f2baed583d9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Filas de servidores llenan la sala de datos B del centro de datos de Facebook en Fort Worth, Texas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Filas de servidores llenan la sala de datos B del centro de datos de Facebook en Fort Worth, Texas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Arrasando con el agua y la energ&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez, por su parte, cuenta que el centro de datos de El Paso consumir&iacute;a m&aacute;s agua que todas las escuelas juntas y requerir&iacute;a m&aacute;s energ&iacute;a que la totalidad de las viviendas y edificios residenciales de la ciudad: &ldquo;Para alimentarlo energ&eacute;ticamente, est&aacute;n construyendo una central el&eacute;ctrica privada a gas, con generadores convencionales funcionando de manera ininterrumpida, lo cual generar&iacute;a m&aacute;s contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica que todo El Paso y Ju&aacute;rez combinados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;nto empleo aportar&aacute; a la ciudad? &ldquo;En ese acuerdo fiscal que firmaron en 2023, parte de las obligaciones estipuladas se refer&iacute;an a los empleos, y lo &uacute;nico que se le exige a Meta &mdash;en el sentido de que sea legalmente vinculante&mdash; son 50 empleos a tiempo completo. Tiempo despu&eacute;s, se comunic&oacute; que la inversi&oacute;n de Meta ascender&iacute;a a 10.000 millones de d&oacute;lares, en lugar de los 1.500 millones previstos inicialmente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Texas no tiene esa clase de agua, ni energ&iacute;a. Faltan ambas cosas. Simplemente, no hay suficiente; no tiene ning&uacute;n sentido. No tiene ni pies ni cabeza. Hemos escuchado a representantes de ambos partidos &mdash;tanto republicanos como dem&oacute;cratas&mdash; y nadie est&aacute; contento con esto. Nadie est&aacute; entusiasmado con los centros de datos&rdquo;, argumenta Rodr&iacute;guez: &ldquo;La pregunta es: &iquest;para qui&eacute;n son? Lo siguiente que veremos,  debido a la gran oposici&oacute;n por parte de la comunidad, es que intentar&aacute;n ubicarlos en bases militares, para as&iacute; no tener que someterlos a la aprobaci&oacute;n de ning&uacute;n organismo gubernamental. El Departamento de Defensa podr&iacute;a simplemente aprobarlos como proyectos militares e instalarlos en terrenos pertenecientes a las bases&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra los centros de datos se est&aacute; extendiendo por todo EEUU. Un caso cercano a El Paso es el de Tucson, en Arizona, donde se par&oacute; un proyecto de Amazon valorado en 1.500 millones de d&oacute;lares. En San Marcos, situada justo entre Austin y San Antonio, se ha cancelado otro proyecto. Y en Nuevo M&eacute;xico, ante el Proyecto J&uacute;piter, la comunidad ha interpuesto demandas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6411ca0-947c-4b7f-a44e-2bec6603de42_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6411ca0-947c-4b7f-a44e-2bec6603de42_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6411ca0-947c-4b7f-a44e-2bec6603de42_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6411ca0-947c-4b7f-a44e-2bec6603de42_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6411ca0-947c-4b7f-a44e-2bec6603de42_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6411ca0-947c-4b7f-a44e-2bec6603de42_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e6411ca0-947c-4b7f-a44e-2bec6603de42_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El centro de datos Sabey en Round Rock, Texas, el 11 de agosto de 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El centro de datos Sabey en Round Rock, Texas, el 11 de agosto de 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En esencia, un centro de datos no es m&aacute;s que una inmensa superficie de terreno, un espacio vac&iacute;o, desprovisto de personas, ocupado &uacute;nicamente por m&aacute;quinas que consumen energ&iacute;a y agua. Eso es todo lo que hacen; es decir, no generan empleos. No aportan nada, solo necesitan mucho espacio&rdquo;, se&ntilde;ala Rodr&iacute;guez: &ldquo;Y por eso nadie est&aacute; haciendo nada al respecto; ni siquiera los sindicatos, porque por lo general se trata de un centro de datos gigantesco, que tal vez genere cien empleos permanentes como m&aacute;ximo. La mayor&iacute;a de los puestos son de construcci&oacute;n, pero esos no son permanentes. Una vez construido, quedan muy pocos empleos permanentes. Los llaman 'personal de mantenimiento'. Implica un gran consumo de agua, contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica y una cantidad de empleos insuficiente para elevar de manera significativa los salarios de los habitantes de El Paso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Rodr&iacute;guez, estos centros generar&aacute;n una demanda el&eacute;ctrica de casi 6,5 gigavatios, cuando El Paso Electric cuenta con una capacidad de generaci&oacute;n de unos 2,9 gigavatios, y la demanda m&aacute;xima que la compa&ntilde;&iacute;a el&eacute;ctrica ha logrado satisfacer simult&aacute;neamente en toda su historia ha sido de aproximadamente 2,3 gigavatios. &ldquo;Por lo tanto, para abastecer de energ&iacute;a a tan solo tres centros de datos, estamos hablando de suministrarles el doble de electricidad que la que consumen, en conjunto, todos los hogares y negocios que se extienden desde Hatch (Nuevo M&eacute;xico) hasta Van Horn. Estas inversiones podr&iacute;an poner en riesgo los recursos h&iacute;dricos de la regi&oacute;n y generan cantidades astron&oacute;micas de contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica; todo ello con el fin de dar soporte a una tecnolog&iacute;a de inteligencia artificial que, muy probablemente, traer&aacute; consigo cambios trascendentales para nuestro mundo: cambios que a algunos les resultan inquietantes y a otros, prometedores&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Bernie Sanders da la voz de alarma</h2><p class="article-text">
        Hace unas semanas estuve en un acto organizado por Bernie Sanders en el Senado de EEUU sobre las amenazas de la IA. Sanders, junto con la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, ha lanzado diversas iniciativas legislativas y pol&iacute;ticas para alertar de los riesgos de la IA, reclamar su regulaci&oacute;n y apostar por una transici&oacute;n que tenga en cuenta las repercusiones en el mercado laboral de su extensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La mesa redonda, sobre amenazas existenciales de la IA, contaba con la participaci&oacute;n de expertos como Max Tegmark (MIT), David Krueger (Universidad de Montreal) y los investigadores chinos Xue Lan (Universidad de Tsinghua) y Zeng Yi (Instituto de Pek&iacute;n para la Seguridad y la Gobernanza de la IA).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-wjBfS3AEk2c-6377', 'youtube', 'wjBfS3AEk2c', document.getElementById('yt-wjBfS3AEk2c-6377'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-wjBfS3AEk2c-6377 src="https://www.youtube.com/embed/wjBfS3AEk2c?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        All&iacute;, Sanders defendi&oacute; la importancia de la cooperaci&oacute;n internacional en la regulaci&oacute;n de la IA. Mientras las startups y los gigantes tecnol&oacute;gicos, sobre todo en Silicon Valley y Pek&iacute;n, compiten por avanzar y ampliar su inteligencia artificial, el senador por Vermont, referente progresista estadounidense, se ha situado entre quienes abogan por medidas de protecci&oacute;n, expresando su preocupaci&oacute;n por las posibles implicaciones derivadas del uso generalizado de la IA, entre ellas la desinformaci&oacute;n, la p&eacute;rdida de la privacidad de los datos y el aislamiento social entre los adolescentes que dependen de los chatbots.
    </p><p class="article-text">
        Sanders, junto con Ocasio, tambi&eacute;n ha expresado su alarma por los riesgos que la automatizaci&oacute;n puede suponer para la sociedad estadounidense, como el posible aumento del desempleo si las empresas prefieren la mano de obra automatizada a los trabajadores humanos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas m&aacute;s ricas y poderosas del mundo est&aacute;n construyendo ahora un tren descontrolado sin frenos. Reconocen que no entienden c&oacute;mo funciona y que no saben hacia d&oacute;nde se dirige&rdquo;, dijo Sanders en el acto, donde abog&oacute; por un tratado internacional similar al pacto nuclear de la era de la Guerra Fr&iacute;a: &ldquo;Necesitamos cooperar. Necesitamos di&aacute;logo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En marzo, Sanders y Ocasio anunciaron un proyecto de ley que, de aprobarse, detendr&iacute;a la construcci&oacute;n de nuevos centros de datos de IA: &ldquo;La IA y la rob&oacute;tica est&aacute;n creando la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica m&aacute;s radical de la historia de la humanidad. La escala, el alcance y la velocidad de ese cambio no tienen precedentes. El Congreso est&aacute; muy por detr&aacute;s de donde deber&iacute;a estar en cuanto a la comprensi&oacute;n de la naturaleza de esta revoluci&oacute;n y sus repercusiones&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/361d4cd6-fba8-4870-98de-25527ed4ea39_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/361d4cd6-fba8-4870-98de-25527ed4ea39_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/361d4cd6-fba8-4870-98de-25527ed4ea39_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/361d4cd6-fba8-4870-98de-25527ed4ea39_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/361d4cd6-fba8-4870-98de-25527ed4ea39_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/361d4cd6-fba8-4870-98de-25527ed4ea39_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/361d4cd6-fba8-4870-98de-25527ed4ea39_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La congresista Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY) y el senador Bernie Sanders (I-VT) celebran una rueda de prensa para presentar la Ley de Moratoria sobre Centros de Datos de Inteligencia Artificial en el Capitolio de los Estados Unidos, el 25 de marzo de 2026 en Washington, DC."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La congresista Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY) y el senador Bernie Sanders (I-VT) celebran una rueda de prensa para presentar la Ley de Moratoria sobre Centros de Datos de Inteligencia Artificial en el Capitolio de los Estados Unidos, el 25 de marzo de 2026 en Washington, DC.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En 2025, unos 48 proyectos de centros de datos, con un valor estimado de 156.000 millones de d&oacute;lares, fueron bloqueados o paralizados por la oposici&oacute;n local. Todo apunta a que 2026 ser&aacute; un a&ntilde;o a&uacute;n m&aacute;s importante para la resistencia a la IA&rdquo;, explica Saul Levin <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2026/may/08/ai-datacenters-democracy" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en un art&iacute;culo publicado en The Guardian con Astra Taylor,</a> escritora y documentalista, adem&aacute;s de cofundadora de Debt Collective: &ldquo;Desde las zonas rurales de Carolina del Norte hasta los suburbios de Virginia, pasando por las estribaciones y tierras de cultivo de Nuevo M&eacute;xico y Oreg&oacute;n, la gente com&uacute;n se est&aacute; uniendo, superando las divisiones partidistas, para decir no a un statu quo que permite a los grupos de presi&oacute;n tecnol&oacute;gicos aprobar acuerdos de centros de datos a un ritmo vertiginoso, a menudo amparados en el secretismo impuesto por acuerdos de confidencialidad. En Indiana, un estado tradicionalmente republicano, m&aacute;s de 10 condados han decretado moratorias o prohibiciones temporales a nuevos centros de datos de IA; la Naci&oacute;n Seminola en Oklahoma aprob&oacute; recientemente una moratoria para su territorio; y en todo Nueva Jersey, se han cancelado numerosos proyectos debido a la indignaci&oacute;n local por los acuerdos abusivos que se ofrecen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El movimiento contra los centros de datos gira en torno a un conjunto de preocupaciones compartidas&rdquo;, escriben: &ldquo;Facturas de servicios p&uacute;blicos exorbitantes, un consumo insostenible de energ&iacute;a y agua, contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica y lum&iacute;nica, degradaci&oacute;n del suelo, la escasez de empleos locales de calidad (por no mencionar la perspectiva de un apocalipsis laboral a escala social) y un poder corporativo sin control; todo ello sumado a los usos socialmente problem&aacute;ticos de la IA generativa, que van desde los bots que intentan desnudar digitalmente a adolescentes hasta la basura que satura nuestros muros en las redes sociales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;aden Levin y Taylor: &ldquo;El extraordinario crecimiento org&aacute;nico del movimiento de resistencia contra los centros de datos &mdash;que abarca diversas geograf&iacute;as, intereses econ&oacute;micos e ideolog&iacute;as&mdash; refleja las enormes dudas que conlleva la infraestructura de la IA, as&iacute; como la creciente indignaci&oacute;n hacia la &eacute;lite tecnol&oacute;gica.  El movimiento contra los centros de datos no trata &uacute;nicamente sobre el futuro de una tecnolog&iacute;a novedosa; trata sobre el futuro de la democracia. Trata sobre qui&eacute;n controla la econom&iacute;a y sobre si la gente com&uacute;n tiene voz y voto en las decisiones que le afectan. Dado que a todos se nos ha negado una voz en esta convulsi&oacute;n tecnol&oacute;gica, todo el mundo deber&iacute;a estar animando a este movimiento. O, mejor a&uacute;n, sum&aacute;ndose a la lucha&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ca47d15-8401-48ec-9cd9-ee05388cd554_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ca47d15-8401-48ec-9cd9-ee05388cd554_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ca47d15-8401-48ec-9cd9-ee05388cd554_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ca47d15-8401-48ec-9cd9-ee05388cd554_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ca47d15-8401-48ec-9cd9-ee05388cd554_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ca47d15-8401-48ec-9cd9-ee05388cd554_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8ca47d15-8401-48ec-9cd9-ee05388cd554_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Christina Speasmaker, de Waco, corea un eslogan mientras grupos de defensa y miembros de la comunidad protestan contra las leyes relativas a los centros de datos frente al Capitolio de Texas, en Austin, el 23 de febrero de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Christina Speasmaker, de Waco, corea un eslogan mientras grupos de defensa y miembros de la comunidad protestan contra las leyes relativas a los centros de datos frente al Capitolio de Texas, en Austin, el 23 de febrero de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Hasta d&oacute;nde llegar&aacute; esa lucha? &iquest;Se puede corregir este tsunami desde las comunidades? Con Donald Trump, el foco medi&aacute;tico siempre est&aacute; puesto en todo lo que dice. Pero, en EEUU, como en cualquier pa&iacute;s, hay mucho movimiento por debajo del radar que puede tener un recorrido de largo alcance.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/facil-abrir-centro-datos-ia-tamano-manhattan-cafeteria-lucha-tecnoligarcas-crece-eeuu_132_13215744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 06:00:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60ef4357-d5dd-4633-bb88-f27502c2ec69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2200445" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60ef4357-d5dd-4633-bb88-f27502c2ec69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2200445" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Es más fácil abrir un centro de datos de la IA del tamaño de Manhattan que una cafetería": la lucha contra los tecnoligarcas crece en EEUU]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60ef4357-d5dd-4633-bb88-f27502c2ec69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No nos callaremos", el grito del periodismo independiente ante el autoritarismo de Trump y los grandes conglomerados mediáticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/no-callaremos-grito-periodismo-independiente-autoritarismo-trump-grandes-conglomerados-mediaticos_132_13198254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03f0ddeb-771f-4804-949e-2adadb252f41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No nos callaremos&quot;, el grito del periodismo independiente ante el autoritarismo de Trump y los grandes conglomerados mediáticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo documental  'Steal This Story, Please!' muestra cómo la periodista Amy Goodman ha construido el medio Democracy Now!, que ahora cumple 30 años</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En tiempos de enga&ntilde;o universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario&rdquo;. La frase, atribuida a George Orwell, aparec&iacute;a en una pegatina en el ordenador de Amy Goodman en las escenas del documental sobre su carrera period&iacute;stica. En un momento en el que cada vez hay menos medios de comunicaci&oacute;n en Estados Unidos y en el que el presidente del pa&iacute;s se dedica a perseguir a todo aquel que le lleve la contraria, el lema de esa pegatina de la creadora de Democracy Now! resuena de forma poderosa, al igual que uno de sus lemas: &ldquo;No nos callaremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que resonaban las insistentes preguntas que le formulaba la periodista al representante de la Administraci&oacute;n Trump en la cumbre del clima de Katowice, en 2018, Preston Wells Griffith III. Y as&iacute; es como arranca el documental reci&eacute;n estrenado 'Steal This Story, Please!', con Goodman a la carrera, escaleras arriba y abajo, persiguiendo por toda la instalaci&oacute;n al enviado de Estados Unidos, sin obtener respuesta alguna sobre el negacionismo clim&aacute;tico de la Casa Blanca, hasta que &eacute;ste se encerr&oacute; en el despacho de la delegaci&oacute;n estadounidense.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-oeg6j97XERk-9836', 'youtube', 'oeg6j97XERk', document.getElementById('yt-oeg6j97XERk-9836'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-oeg6j97XERk-9836 src="https://www.youtube.com/embed/oeg6j97XERk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Esa perseverancia a la hora de hacer las preguntas inc&oacute;modas y, m&aacute;s importante a&uacute;n, las repreguntas necesarias, es uno de los elementos que definen la carrera de Goodman, y tambi&eacute;n la actual presidencia de Trump, donde la selecci&oacute;n de los periodistas que forman parte del pool de la Casa Blanca por parte de la propia administraci&oacute;n est&aacute; favoreciendo que cada vez haya m&aacute;s pelotas haciendo preguntas que verdaderos periodistas. Un momento hist&oacute;rico, tambi&eacute;n, en el que las maniobras pol&iacute;ticas han permitido la compra de CBS por parte de un estrecho aliado de Trump, Larry Ellison; y de Warner Bros (con la CNN incluida) por parte del hijo de Ellison, due&ntilde;o de Paramount.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado pasado me acerqu&eacute; a Silver Spring, Maryland, para ver en el cine el documental sobre la figura de la periodista Amy Goodman y estos 30 a&ntilde;os de Democracy Now!, desde sus inicios en una emisora independiente, Pacifica Radio, hasta el actual programa matinal diario en <em>streaming</em> que se emite en m&aacute;s de 1.500 emisoras de televisi&oacute;n, radio y plataformas de internet en todo el mundo. &ldquo;No intentamos ganar dinero con esto&rdquo;, dice Goodman sobre su documental, &ldquo;intentamos hacer comunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los grandes medios, que desde la ley de 1996 de telecomunicaciones de Bill Clinton se han ido concentrando cada vez m&aacute;s en menos manos, Democracy Now! es un medio independiente que vive de las aportaciones de sus seguidores, de donaciones voluntarias que han logrado que se haya convertido en un medio de referencia para gran parte del mundo progresista estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la proyecci&oacute;n del documental, se produjo un peque&ntilde;o di&aacute;logo con Goodman en el que describi&oacute; una de las claves de su programa, que describe en la cinta: abrir el foco de la atenci&oacute;n a las personas omitidas por los medios tradicionales y las grandes corporaciones de la comunicaci&oacute;n: &ldquo;El valor es el de las personas a las que cubrimos. Esa es la inspiraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto durante la proyecci&oacute;n del documental como durante la conversaci&oacute;n con Goodman, no pude evitar ver paralelismos &ndash;con todas las salvedades&ndash; entre su proyecto y algunas de las cosas que intentamos hacer en elDiario.es, como poner el foco en temas y enfoques que a veces han sido desde&ntilde;ados u orillados por grandes medios. Asimismo, buscar el v&iacute;nculo con una comunidad ante la que responder hasta el punto de considerar imprescindible publicar nuestras cuentas anuales y organizar actos con esa comunidad para escuchar lo que nos tiene que decir; unas socias y socios que, como los de Goodman, son garantes de nuestra independencia econ&oacute;mica y editorial.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Goodman explica que el &ldquo;hilo conductor a lo largo de la pel&iacute;cula&rdquo; tiene mucho que ver con &ldquo;la consolidaci&oacute;n de los medios corporativos&rdquo; impulsada a partir de 1996. Y argumenta: &ldquo;Cuando lo plante&aacute;bamos hace 30 a&ntilde;os, varios periodistas con muy buenas intenciones, que se incorporaron a las cadenas para tener una audiencia amplia con la que desafiar al poder, se encontraron con que los terminaban apartando. Y mucha gente de dentro dec&iacute;a: 'Dejad de criticar a los medios corporativos'. Y ahora son ellos los que dicen: 'Ten&eacute;is que decirlo cada vez m&aacute;s alto'. Hoy, en cambio, son esos mismos periodistas quienes advierten sobre los efectos de esa concentraci&oacute;n, en parte porque tambi&eacute;n se han convertido en sus v&iacute;ctimas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Goodman lo ilustra con ejemplos recientes: &ldquo;El Washington Post ha recortado un tercio de la plantilla, cientos de reporteros. Hace unas semanas tuvimos a un periodista del Washington Post que hizo un an&aacute;lisis incre&iacute;ble del primer d&iacute;a de los ataques a&eacute;reos de EEUU contra Ir&aacute;n, y hablaba del misil Tomahawk estadounidense que destruy&oacute; esa escuela primaria de ni&ntilde;as en el sur de Ir&aacute;n, en Minab, donde murieron al menos 175 personas. Pero ya no trabaja para el Washington Post. Unos d&iacute;as antes hab&iacute;a recibido la notificaci&oacute;n de despido&rdquo;. Es decir, quienes intentaron resistir desde dentro acaban expulsados por las mismas din&aacute;micas corporativas que, durante a&ntilde;os, se les pidi&oacute; no cuestionar.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo del documental, <em>Steal This Story, Please! &mdash;Roba esta historia, por favor&mdash;</em> tiene que ver con el compromiso de Goodman de impulsar a la agenda p&uacute;blica historias de relevancia social; buscar que trasciendan el &aacute;mbito de los medios independientes y sean recogidas por los medios de comunicaci&oacute;n convencionales. En este sentido, el lema de Goodman es que las historias lleguen a todo el mundo, a la mayor audiencia posible, como camino para mejorar el mundo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el documental recoge algunas de las grandes historias de Goodman que dieron la vuelta al mundo. Como cuando document&oacute; el papel de Estados Unidos en el suministro de gran parte del armamento utilizado durante la ocupaci&oacute;n represiva de Timor Oriental por parte de Indonesia. Tras viajar al pa&iacute;s, Goodman fue testigo en primera persona y expuso la masacre de Santa Cruz de 1991, en la capital, Dili, cuando las tropas indonesias abrieron fuego contra manifestantes, causando la muerte de m&aacute;s de 270 personas. Tanto Goodman como su colega periodista Allan Nairn resultaron heridos, junto a miles de personas m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras su reportaje, Timor Oriental, del que no se hab&iacute;a hablado durante 17 a&ntilde;os en los medios de comunicaci&oacute;n mainstream en Estados Unidos se convirti&oacute; en objeto de numerosas protestas, y llev&oacute; a la suspensi&oacute;n de la venta de armas y la ayuda militar de Estados Unidos a Indonesia.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, en 2016, Goodman grab&oacute; a guardias de seguridad privados del oleoducto Dakota Access Pipeline (DAPL) utilizando perros y gas pimienta contra manifestantes nativos estadounidenses en Dakota del Norte: los perros, algunos con sangre en el hocico, mordieron a los manifestantes, lo que gener&oacute; una gran repercusi&oacute;n en todo EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2020, un juez federal orden&oacute; el cierre y vaciado del oleoducto Dakota Access (DAPL) para realizar una nueva evaluaci&oacute;n ambiental, marcando un hito tras a&ntilde;os de protestas lideradas por la tribu Standing Rock Sioux. La orden exig&iacute;a detener el flujo de petr&oacute;leo mientras se completaba una Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental, aunque posteriores apelaciones permitieron que el oleoducto continuara operando durante el proceso legal.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-VADcWANqBp8-7674', 'youtube', 'VADcWANqBp8', document.getElementById('yt-VADcWANqBp8-7674'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-VADcWANqBp8-7674 src="https://www.youtube.com/embed/VADcWANqBp8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Pero otras historias recogidas en el documental, aun sin finales felices, contribuyeron a visibilizar realidades hasta entonces ocultas y a transformar la percepci&oacute;n p&uacute;blica. Una de ellas es la que lleg&oacute; a los grandes medios cuando Goodman expuso <a href="https://www.democracynow.org/1998/11/26/drilling_and_killing_chevron_and_nigerias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la connivencia de la petrolera Chevron con las fuerzas de seguridad nigerianas en la represi&oacute;n de protestas en 1998</a>, en el delta del N&iacute;ger, que se sald&oacute; con varias personas asesinadas y afect&oacute; seriamente a la imagen internacional de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Otra es cuando dio una secci&oacute;n al periodista encarcelado Mumia Abu-Jamal, quien pas&oacute; casi tres d&eacute;cadas en el corredor de la muerte en Pensilvania (hasta que su condena a muerte fue anulada en 2011, aunque a&uacute;n permanece en prisi&oacute;n). Su caso, marcado por denuncias persistentes de irregularidades judiciales, se convirti&oacute; en un s&iacute;mbolo global, y su voz, difundida desde la c&aacute;rcel, en un testimonio de las condiciones y vulnerabilidades del sistema penitenciario estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de los a&ntilde;os noventa, varias emisoras afiliadas a la radio p&uacute;blica NPR ten&iacute;an previsto emitir unos comentarios grabados por Abu-Jamal desde el corredor de la muerte, pero la iniciativa fue cancelada tras fuertes presiones pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas. En ese contexto, Goodman decidi&oacute;&nbsp;darle espacio en su propio programa, apostando por dar voz a alguien que otros medios hab&iacute;an optado por silenciar con los riesgos que eso comportaba.
    </p><p class="article-text">
        Goodman ha seguido el caso de Abu-Jamal durante d&eacute;cadas, como parte de su compromiso en mostrar la crueldad de la pena de muerte en el sistema penitenciario y judicial estadounidense. As&iacute;, un caso representativo es el de la puesta en libertad de Moreese Bickham en 1996, quien hab&iacute;a sido condenado a cadena perpetua.
    </p><p class="article-text">
        Bickham era un hombre negro de Luisiana, condenado por un doble homicidio en 1958 y sentenciado a cadena perpetua. El periodista David Isay, tras fracasar en sus intentos por conseguir la puesta en libertad del preso, recurri&oacute; a Amy Goodman. Tras una intensa cobertura, que incluy&oacute; una avalancha de llamadas de oyentes a la oficina del gobernador de Luisiana, Edwin Edwards, la condena de Bickham fue conmutada y fue puesto en libertad tras 37 a&ntilde;os y fue recibido en los estudios de Goodman en 1996. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-sxH3J4Bz-7c-6120', 'youtube', 'sxH3J4Bz-7c', document.getElementById('yt-sxH3J4Bz-7c-6120'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-sxH3J4Bz-7c-6120 src="https://www.youtube.com/embed/sxH3J4Bz-7c?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/no-callaremos-grito-periodismo-independiente-autoritarismo-trump-grandes-conglomerados-mediaticos_132_13198254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 06:07:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/03f0ddeb-771f-4804-949e-2adadb252f41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4782593" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/03f0ddeb-771f-4804-949e-2adadb252f41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4782593" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["No nos callaremos", el grito del periodismo independiente ante el autoritarismo de Trump y los grandes conglomerados mediáticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/03f0ddeb-771f-4804-949e-2adadb252f41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contradicciones, conflictos y un atacante que intenta atentar contra Trump en una cena con periodistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/contradicciones-conflictos-atacante-atentar-trump-cena-periodistas_132_13179362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63942477-9573-4fa7-b332-2f8e19880662_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141910.jpg" width="5972" height="3359" alt="Contradicciones, conflictos y un atacante que intenta atentar contra Trump en una cena con periodistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Renuncié a pedir una entrada para la cena de corresponsales por las dudas acerca de compartir un acto sobre la libertad de expresión con una de las personas que más la combaten, pero la decisión nunca es perfecta: allí estaba la cúpula del Gobierno y buena parte de la profesión, y, además, se produjo una de las noticias del año, el intento de atentado contra el presidente de EEUU</p></div><p class="article-text">
        Yo no asist&iacute; a la cena del s&aacute;bado pasado. Soy miembro de la Asociaci&oacute;n de Corresponsales de la Casa Blanca desde que me traslad&eacute; a Washington DC, en mayo pasado. La cuota anual es de 140 d&oacute;lares y te da acceso directo, entre otras cosas, a las informaciones del pool, ese grupo rotatorio de periodistas que entra en el Despacho Oval y acompa&ntilde;a al presidente en el Air Force One, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, la asociaci&oacute;n de corresponsales &ndash;se llama as&iacute; a aquellos periodistas nacionales e internacionales cuyo principal cometido es cubrir la Casa Blanca&ndash; eleg&iacute;a los periodistas que integraban el pool, pero desde el regreso de Donald Trump a la presidencia de EEUU, es la Casa Blanca la que elige qui&eacute;n entra y qui&eacute;n sale de ese pool, y eso se est&aacute; notando en la mayor presencia de seudomedios y de periodistas que hacen halagos en lugar de preguntas. 
    </p><p class="article-text">
        Hace meses, a finales del a&ntilde;o pasado, me lleg&oacute; un correo electr&oacute;nico en el que se me informaba de la cena, el d&iacute;a en que se iba a celebrar, el lugar y el coste: 480 d&oacute;lares por cubierto.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento me lo plante&eacute;: esa cena se presenta como una fiesta de la libertad de expresi&oacute;n, acude la plana mayor de la Administraci&oacute;n, hay congresistas, senadores, compa&ntilde;eros... Es, adem&aacute;s, un acto tradicional en la ciudad, al que hist&oacute;ricamente han acudido los presidentes y en cuyos discursos intentaban re&iacute;rse de s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, sin embargo, quedaba la duda de que Donald Trump quisiera asistir, en tanto que se hab&iacute;a negado a ir durante su primer mandato.
    </p><p class="article-text">
        Le di muchas vueltas, y habl&eacute; con alg&uacute;n compa&ntilde;ero, que me record&oacute; que, adem&aacute;s de los 480 d&oacute;lares de la cena, tendr&iacute;a que pagar el alquiler de un esmoquin, que es la prenda obligatoria para los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ten&iacute;a dudas. &iquest;Era razonable pedir a mi peri&oacute;dico que pagara cientos de d&oacute;lares por asistir a una cena as&iacute;? 
    </p><p class="article-text">
        Durante este a&ntilde;o que llevo en Washington DC he podido ver c&oacute;mo el presidente de EEUU insulta d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n a los periodistas, que se producen vejaciones y amenazas, mientras la reacci&oacute;n de la profesi&oacute;n es limitada. Despu&eacute;s de cada insulto de Trump, no se produce una censura por parte de la siguiente persona que toma la palabra; tampoco se ha producido ning&uacute;n plante por la falta de respeto a la libertad de expresi&oacute;n por parte del presidente de EEUU; nadie se ha levantado de una rueda de prensa en la que Trump o su portavoz, Karoline Leavitt, insulta a los periodistas por preguntar; ni siquiera se publican comunicados de colectivos denunciando esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo domingo, 24 horas despu&eacute;s del intento de atentado, Trump tachaba de &ldquo;vergonzosa&rdquo; a la periodista del programa 60 Minutes por preguntarle por el documento escrito que el atacante de la cena, Cole Tomas Allen envi&oacute; a sus familiares. &ldquo;Yo no soy un violador ni un ped&oacute;filo, eres una verg&uuml;enza&rdquo;, dec&iacute;a Trump enfurecido, sin que apenas haya desatado reacciones relevantes. &iquest;Y qu&eacute; hab&iacute;a escrito Allen? Lo siguiente: &ldquo;Lo que hacen mis representantes se refleja en m&iacute;. Y ya no estoy dispuesto a permitir que un ped&oacute;filo, violador y traidor manche mis manos con sus cr&iacute;menes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, el lunes por la ma&ntilde;ana, Leavitt responsabilizaba a la izquierda y a los medios de comunicaci&oacute;n no trumpistas del intento de atentado del s&aacute;bado.
    </p><p class="article-text">
        Y este martes, se ha sabido que el &oacute;rgano ha ordenado revisar las licencias de Disney&ndash;ABC por un mon&oacute;logo de Jimmy Kimmel de la semana pasada que ha desatado la ira de Melania y Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, en un contexto de una Administraci&oacute;n Trump que ataca la libertad de expresi&oacute;n, se plantea la posibilidad de compartir cena con las mismas personas que persiguen, atacan y amenazan a periodistas y medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al final, decid&iacute; no pagar los 480 euros que daban derecho a solicitar el acceso a la cena, cosa que quedaba en suspenso en funci&oacute;n de las solicitudes recibidas y la cantidad de autoridades presentes, que dar&iacute;a lugar a una criba posterior.
    </p><p class="article-text">
        Tuve dudas hasta el &uacute;ltimo minuto. Me parec&iacute;a muy correcta la decisi&oacute;n de acudir, pero cre&iacute;a tener motivos tambi&eacute;n para no hacerlo. Y, tambi&eacute;n, pensaba que, si en lugar de trabajar en elDiario.es estuviera trabajando en un medio m&aacute;s tradicional o p&uacute;blico, quiz&aacute; tendr&iacute;a unos compromisos de asistencia o de representaci&oacute;n institucional diferentes que me llevar&iacute;an a tener que asistir sin darle tantas vueltas.  
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles antes de la cena estuve con unos amigos, que me comentaron que el New York Times tampoco acud&iacute;a a la cena. Es decir, contaba con dos periodistas en el sal&oacute;n para cubrir el acto, pero la empresa ya no compra entradas para la fiesta: la &uacute;ltima cena a la que asisti&oacute; el Times <a href="https://observer.com/2007/05/itimesi-withdraws-from-chummy-galas-leaving-rove-dateless/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue en 2007</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En aquel momento llegamos a la conclusi&oacute;n de que el evento se hab&iacute;a centrado demasiado en las celebridades y socavaba nuestra necesidad de demostrar a los lectores que siempre procuramos mantener una distancia adecuada con respecto a las personas sobre las que informamos, muchas de las cuales asisten como invitados&rdquo;, <a href="https://www.nytimes.com/2026/04/23/insider/white-house-correspondents-dinner-trump.html?fbclid=IwY2xjawReABlleHRuA2FlbQIxMQBicmlkETFyRzd0cDV0dXpNODEwcGJ5c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHtwxGFa8IjRvW4wnl7pl9pbzNoY1AOYDG0GF7Ww_VLeOpETqToFtPg0-UKBr_aem_edt99HvqRqbruyGgGZKcqA" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">explica Richard W. Stevenson, jefe de la delegaci&oacute;n en Washington.</a> Evidentemente, no es lo mismo un periodista del New York Times, uno de los peri&oacute;dicos m&aacute;s importantes de EEUU y del mundo, que uno de elDiario.es; y tampoco la hip&oacute;tesis de proximidad o confraternizaci&oacute;n entre un corresponsal de un medio espa&ntilde;ol o del NYT con un dirigente norteamericano. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue como lleg&oacute; el pasado 25 de abril &ndash;aniversario de la liberaci&oacute;n italiana y de la revoluci&oacute;n de los Claveles portuguesa&ndash;. Hab&iacute;a convocada una protesta a las puertas del hotel Washington Hilton en el que se celebraba la cena, y me quise acercar para ver el ambiente. Llov&iacute;a, hac&iacute;a fr&iacute;o, y hab&iacute;a unas decenas de activistas propalestinos, fundamentalmente, denunciando los asesinatos de periodistas durante el genocidio israel&iacute; en Gaza, realizado con la complicidad de la Administraci&oacute;n estadounidense, y criticando el papel de los medios estadounidenses en la cobertura de los cr&iacute;menes cometidos por Israel y EEUU en Oriente Pr&oacute;ximo, tambi&eacute;n a ra&iacute;z de la guerra en Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, decid&iacute; marcharme a mi casa para ver la retransmisi&oacute;n de la cena por la televisi&oacute;n. De acuerdo con los horarios anunciados, Trump saldr&iacute;a de la Casa Blanca a las 7.45 y se esperaba que la cena arrancara despu&eacute;s de su llegada. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; ocurri&oacute;, pero solo hubo tiempo para unas palabras de presentaci&oacute;n de la presidenta de la WHCA y a servir el primer plato, que fue interrumpido por el estruendo &ndash;que luego se supo que proven&iacute;a de un tiroteo&ndash; y el alboroto de la evacuaci&oacute;n del presidente de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento, me levant&eacute; del sof&aacute; y me puse a grabar con el m&oacute;vil lo que ve&iacute;a en la televisi&oacute;n. Y tem&iacute; que el desalojo tuviera algo que ver con alg&uacute;n escrache o acci&oacute;n de los activistas que se encontraban fuera y que podr&iacute;an haber irrumpido en alguna zona restringida del hotel; unos manifestantes pac&iacute;ficos que conozco de haber cubierto diferentes protestas en estos meses que llevo en EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no, no eran ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Luego se supo que se trataba de un joven que, seg&uacute;n se ha ido desprendiendo de la investigaci&oacute;n, actu&oacute; en solitario, que no pertenec&iacute;a a ning&uacute;n grupo organizado ni a ning&uacute;n colectivo de izquierda. Como en el caso de Luigi Mangione, el acusado de matar al CEO de una poderosa aseguradora m&eacute;dica, Allen no cuenta con antecedentes penales, pero s&iacute; con una carrera acad&eacute;mica respetable. Y ambos comparten la idea de que el sistema pol&iacute;tico estadounidense no tiene arreglo por v&iacute;as pac&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, una vez que la amenaza no pas&oacute; de ah&iacute; y de que todos los presentes en la cena salieron ilesos, mis pensamientos volvieron a aquel correo electr&oacute;nico del 1 de diciembre pasado en el que se me invitaba a solicitar asistir a la cena de corresponsales. 
    </p><p class="article-text">
        Visto lo que ha pasado, &iquest;y si hice mal no intentando ir? Al fin y al cabo, me he perdido vivir en primera persona como periodista una de las noticias del a&ntilde;o: un ataque frustrado contra la c&uacute;pula de la Administraci&oacute;n estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        La cena es una ocasi&oacute;n &uacute;nica, con multitud de personas importantes, compa&ntilde;eros que saben mucho y un acontecimiento relevante en la agenda pol&iacute;tica estadounidense desde hace d&eacute;cadas. Y, adem&aacute;s, en esta ocasi&oacute;n se ha producido una historia de la que llevamos d&iacute;as escribiendo sin parar. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si fue un error?  
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, ya no se puede echar marcha atr&aacute;s. Pero lo que ha ocurrido s&iacute; puede servirnos para reflexionar sobre decisiones dif&iacute;ciles que se toman sobre la marcha y que pueden tener consecuencias en la cobertura de las noticias. Y, todo ello, teniendo en cuenta que en esta profesi&oacute;n, como en la vida, a menudo hay que cabalgar contradicciones y lidiar con conflictos profesionales y personales sin perder de vista que, al fin y al cabo, nuestro trabajo es dar noticias. Y nuestro empe&ntilde;o debe ser estar en la mejor disposici&oacute;n posible para poder hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Y, en este caso, se ha tratado de una cena que celebraba la libertad de expresi&oacute;n con una poderos&iacute;sima persona caracterizada por perseguir la libertad de expresi&oacute;n como invitado de honor; un acontecimiento que no pudo celebrarse por un ataque violento que est&aacute; siendo aprovechado por esa poderos&iacute;sima persona para redoblar sus ataques a la prensa y a la izquierda y para apuntalar elementos clave de su agenda ultra como la renovaci&oacute;n de una extraordinaria financiaci&oacute;n del ICE sin que existan l&iacute;mites para los agentes en su represi&oacute;n migratoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/contradicciones-conflictos-atacante-atentar-trump-cena-periodistas_132_13179362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 06:04:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/63942477-9573-4fa7-b332-2f8e19880662_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141910.jpg" length="4608742" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/63942477-9573-4fa7-b332-2f8e19880662_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141910.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4608742" width="5972" height="3359"/>
      <media:title><![CDATA[Contradicciones, conflictos y un atacante que intenta atentar contra Trump en una cena con periodistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/63942477-9573-4fa7-b332-2f8e19880662_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141910.jpg" width="5972" height="3359"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las bombas de Irán a los drones contra pescadores ecuatorianos: Trump quiere 1,5 billones en armas para su guerra permanente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/bombas-iran-drones-pescadores-ecuatorianos-trump-quiere-1-5-billones-armas-guerra-permanente_132_13162111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5e60a53-f44e-419f-931e-79c47908817c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De las bombas de Irán a los drones contra pescadores ecuatorianos: Trump quiere 1,5 billones en armas para su guerra permanente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU quiere un presupuesto sin precedentes para el año fiscal de 2027 –del 1 de octubre de 2026 al 30 de septiembre de 2027– para financiar su expansionismo militar y sus ambiciones imperialistas</p><p class="subtitle">Trump anuncia que amplía el alto el fuego a petición de Pakistán y “hasta que Irán presente una propuesta unificada”
</p></div><p class="article-text">
        EEUU est&aacute; en guerra permanente. Desde los drones que atacan pescadores ecuatorianos, pasando por la guerra en Ir&aacute;n, el ataque a Venezuela, la amenaza sobre Cuba y Groenlandia y el Escudo de las Am&eacute;ricas. Donald Trump quiere satisfacer sus ambiciones imperialistas y su concepto de la &ldquo;paz a trav&eacute;s de la fuerza&rdquo;, que no es m&aacute;s que la ley del m&aacute;s fuerte. Y, para ser el m&aacute;s fuerte, tienes que recalentar la industria armament&iacute;stica y acostumbrar a la presencia militar en tus propias calles, como ocurre en ciudades como Washington DC con la Guardia Nacional.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de EEUU, que durante su primer a&ntilde;o de regreso a la Casa Blanca tonte&oacute; con la idea del Nobel de la Paz e incluso cre&oacute; una Junta de la Paz para Gaza de la que ya no habla la Administraci&oacute;n Trump, ha bombardeado en lo que va de segundo mandato un buen pu&ntilde;ado de pa&iacute;ses: Ir&aacute;n, Yemen, Siria, Irak, Somalia, Nigeria y Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Y todo eso cuesta dinero, mucho dinero, un dinero a costa de acumular deuda y recortar servicios sociales, que para eso sirve la megaley fiscal de Trump &ndash;que &eacute;l llama Big Beautiful Bill&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta tal punto las ambiciones hegem&oacute;nicas e imperialista de Trump cuesta dinero, que <a href="https://www.war.gov/News/Releases/Release/Article/4466038/department-of-war-releases-the-presidents-fiscal-year-2027-budget/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el presidente de EEUU quiere un presupuesto sin precedentes para el a&ntilde;o fiscal de 2027</a> &ndash;del 1 de octubre de 2026 al 30 de septiembre de 2027&ndash; para financiar su expansionismo militar y sus pulsiones imperialistas. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los 2.000 millones de d&oacute;lares diarios que Trump est&aacute; gastando en su guerra contra Ir&aacute;n podr&iacute;an haber servido para salvar m&aacute;s de 87 millones de vidas, seg&uacute;n ha declarado este lunes el director de la agencia humanitaria de la ONU, Tom Fletcher.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la solicitud de la Administraci&oacute;n Trump debe ser aprobada por un Congreso esc&eacute;ptico ante el mayor incremento interanual del gasto en defensa desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Como novedad, el Pent&aacute;gono ha creado una categor&iacute;a denominada &ldquo;prioridades presidenciales&rdquo;, que abarca la defensa antimisiles <em>Golden Dome</em>, la inversi&oacute;n en drones, la inteligencia artificial y la infraestructura de datos, as&iacute; como la base industrial de defensa.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, Trump ya pidi&oacute; al Congreso de EEUU un presupuesto de defensa nacional de 892.600 millones de d&oacute;lares y, posteriormente, a&ntilde;adi&oacute; 150.000 millones de d&oacute;lares mediante una solicitud de presupuesto suplementario, con lo que el coste total super&oacute; el bill&oacute;n de d&oacute;lares por primera vez en la historia.
    </p><p class="article-text">
        El presupuesto incluye m&aacute;s de 65.000 millones de d&oacute;lares para adquirir 18 buques de guerra y 16 buques de apoyo fabricados por General Dynamics y Huntington Ingalls Industries, como parte de lo que el Pent&aacute;gono denomina la iniciativa <em>Flota Dorada</em>, la mayor solicitud de construcci&oacute;n naval desde 1962.
    </p><p class="article-text">
        El presupuesto aumenta la adquisici&oacute;n de F-35 de Lockheed Martin a 85 aviones al a&ntilde;o e incluye 102.000 millones de d&oacute;lares para la adquisici&oacute;n de aviones y para investigaci&oacute;n y desarrollo, lo que supone un aumento del 26% con respecto al a&ntilde;o anterior, seg&uacute;n ha informado el Departamento de Pete Hegseth. Y, adem&aacute;s, el desarrollo de sistemas de pr&oacute;xima generaci&oacute;n, como el avi&oacute;n de combate F-47 de Boeing.
    </p><p class="article-text">
        En medio de uno de los entornos de amenazas m&aacute;s complejos de los 250 a&ntilde;os de historia de esta naci&oacute;n, el hist&oacute;rico presupuesto de Trump para el a&ntilde;o fiscal 2027 reparte dinero para intentar estar preparados para hacer frente a nuestros adversarios en los &aacute;mbitos a&eacute;reo, terrestre, mar&iacute;timo, espacial y cibern&eacute;tico. Tambi&eacute;n reconstruir&aacute; y ampliar&aacute; la Base Industrial de Defensa (DIB) con una inversi&oacute;n de 756.800 millones de d&oacute;lares en nuevas capacidades, proporcionando la innovaci&oacute;n y la letalidad que necesitan nuestros combatientes, al tiempo que crea cientos de miles de puestos de trabajo para los estadounidenses. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, Trump quiere financiar &iacute;ntegramente el Golden Dome, invierte en minerales y municiones cr&iacute;ticos, y ofrece un aumento salarial al personal militar.  
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a los drones, representa la mayor inversi&oacute;n en tecnolog&iacute;a de guerra con drones y de lucha contra los drones de la historia de Estados Unidos. El presupuesto solicita 53.600 millones de d&oacute;lares para plataformas de drones aut&oacute;nomos y log&iacute;stica en zonas de conflicto, adem&aacute;s de 21.000 millones de d&oacute;lares para municiones, tecnolog&iacute;as de lucha contra los drones y sistemas avanzados. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y para qu&eacute; quiere EEUU los drones? </h2><p class="article-text">
        Pues, entre otras cosas, para asaltar barcos de pescadores en el Pac&iacute;fico.  
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de EEUU lleva 180 personas asesinadas en el Caribe y el Pac&iacute;fico tras 52 ataques desde el pasado 2 de septiembre, <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2025/10/29/us/us-caribbean-pacific-boat-strikes.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n el recuento del New York Times</a>, y no ha aportado pruebas de que ninguna de las embarcaciones estuviera involucrada en el tr&aacute;fico de drogas, y expertos jur&iacute;dicos y grupos de derechos humanos afirman que los ataques equivalen a ejecuciones extrajudiciales, ya que aparentemente tienen como objetivo a civiles que no representan ninguna amenaza inmediata. La Casa Blanca insiste en que las muertes son legales.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, un grupo de pescadores ecuatorianos ha relatado c&oacute;mo fueron atacados en un doble ataque con drones y posteriormente detenidos a punta de pistola por soldados a bordo de un buque patrullero con bandera estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        El Don Maca, un barco pesquero de 35 toneladas que operaba con seis embarcaciones m&aacute;s peque&ntilde;as, se encontraba a unas 200 millas (320 km) al noroeste de las Islas Gal&aacute;pagos cuando desapareci&oacute; el 26 de marzo, y sus 20 tripulantes insisten en que estaban pescando cuando fueron atacados por el Ej&eacute;rcito de EEUU y luego conducidos a El Salvador.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, Erick Coello, ha perdido el 90% de visi&oacute;n a causa del bombardeo de los drones: &ldquo;Pensamos lo peor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Coello explica que el Ej&eacute;rcito de EEUU se comunic&oacute; con alguien que envi&oacute; una lancha: &ldquo;Estaban con los fusiles apunt&aacute;ndonos. A ellos les dijeron que nos hab&iacute;an encontrado a la deriva, n&aacute;ufragos, pero yo necesito psic&oacute;logo porque me qued&eacute; con ese trauma. Hay veces que me asusto por la noche, se me viene a la mente. Ya no puedo, dejo esta vida de pescador, porque ya no volver&iacute;a a pescar, porque sabemos cu&aacute;ndo salimos, pero no sabemos cu&aacute;ndo regresamos. La vida del pescador es dura, bien dura. Tengo un 90% de p&eacute;rdida de vista. Mi familia por ac&aacute; empez&oacute; a pedir un dinero para poder internarme en una cl&iacute;nica particular, porque la verdad somos de bajos recursos y cuesta 7.000&nbsp;d&oacute;lares la cirug&iacute;a de la vista y el o&iacute;do, 4.500&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-VuYeyPl6Dj4-9921', 'youtube', 'VuYeyPl6Dj4', document.getElementById('yt-VuYeyPl6Dj4-9921'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-VuYeyPl6Dj4-9921 src="https://www.youtube.com/embed/VuYeyPl6Dj4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Mientras tanto, familiares de pescadores ecuatorianos han denunciado en los &uacute;ltimos d&iacute;as que La Fiorella, barco pesquero ecuatoriano, ha desaparecido en enero tras haber sido visto en llamas, <a href="https://www.dropsitenews.com/p/rare-survivors-of-pacific-boat-strikes" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">recuerda Drop Site</a>, que tambi&eacute;n informa de que el 23 de marzo, 16 pescadores ecuatorianos de otro barco, <em>La Negra Francisca Duarte II</em>, fueron <a href="https://x.com/FUERZARMADASV/status/2036300883391111223?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2036300883391111223%7Ctwgr%5E3dc5f4014c41fd3a5ace66074605e6b7ea2e6218%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.primicias.ec%2Fseguridad%2Farmada-salvador-rescata-naufragos-ecuatorianos-pescadores-desaparecidos-manta-118807%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encontrados por la guardia costera de El Salvador</a>, con las extremidades destrozadas y la espalda marcada por quemaduras. 
    </p><p class="article-text">
        Los pescadores contaron a Drop Site News que cinco d&iacute;as antes hab&iacute;an sido alcanzados por un dron con un cilindro amarillo, se vieron obligados a saltar por la borda para escapar del fuego provocado por la explosi&oacute;n y, posteriormente, fueron capturados por las fuerzas de un barco patrullero azul con bandera estadounidense. En el casco del barco azul estaba escrita la palabra <em>Spear</em>. El programa militar antinarc&oacute;ticos de Trump en Am&eacute;rica se llama Operaci&oacute;n Southern Spear.
    </p><p class="article-text">
        Los juristas Mina Nur Basmaci y John Ramming Chappell , del Centro para Civiles en Conflicto (CIVIC), <a href="https://opiniojuris.org/2026/03/22/on-notice-third-state-responsibility-and-u-s-airstrikes-in-the-caribbean-and-pacific/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">han publicado recientemente un art&iacute;culo</a> en el que sostienen, en relaci&oacute;n con los ataques extrajudiciales de EEUU, que identificar a los terceros Estados que puedan estar colaborando o prestando asistencia a los ataques mar&iacute;timos ilegales y reafirmar sus obligaciones es fundamental para el proceso de rendici&oacute;n de cuentas [...] Rep&uacute;blica Dominicana, Trinidad y Tobago, Ecuador y otros Estados que han cooperado o es probable que est&eacute;n cooperando con los ataques estadounidenses deben cesar su apoyo o se arriesgan a incurrir en responsabilidad legal&ldquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/bombas-iran-drones-pescadores-ecuatorianos-trump-quiere-1-5-billones-armas-guerra-permanente_132_13162111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 05:59:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d5e60a53-f44e-419f-931e-79c47908817c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9017106" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d5e60a53-f44e-419f-931e-79c47908817c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9017106" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De las bombas de Irán a los drones contra pescadores ecuatorianos: Trump quiere 1,5 billones en armas para su guerra permanente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d5e60a53-f44e-419f-931e-79c47908817c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Trump mantuvo al mundo en vilo con sus amenazas apocalípticas sobre Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/dia-trump-mantuvo-mundo-vilo-amenazas-apocalipticas-iran_132_13125724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8edad186-80f8-4c19-bcc0-4d7f58eeda9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que Trump mantuvo al mundo en vilo con sus amenazas apocalípticas sobre Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El planeta entero vivió una cuenta atrás que algunas televisiones, como el canal LiveNow, de Fox, tenían sobreimpresionada en sus pantallas para ver si, al final, el presidente de EEUU cumplía su amenaza de matar "una civilización entera" </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; crees que pasar&aacute; esta noche, Andr&eacute;s?&rdquo;. Era una pregunta recurrente que me hac&iacute;an amigos desde Espa&ntilde;a este martes. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; va a pasar hoy? &iquest;Te ha contado Donald sus planes?&rdquo;, preguntaba otro. &ldquo;&iquest;Sensaciones, <em>my friend?&rdquo;, </em>me dec&iacute;a uno m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que ampliar&aacute; el plazo con la excusa de la propuesta paquistan&iacute;&rdquo;, contestaba a unos y otros. Y m&aacute;s o menos eso termin&oacute; pasando: Trump anunci&oacute; un alto el fuego de dos semanas, algo a lo que siempre se hab&iacute;a negado, e Ir&aacute;n afirm&oacute; que permitir&iacute;a el &ldquo;paso seguro&rdquo; por el estrecho de Ormuz. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, uno nunca sabe qu&eacute; puede decidir el presidente de EEUU, porque Trump se desenvuelve sin l&iacute;mites; a diferencia de los dem&aacute;s, juega sin reglas, lo que hace que sea m&aacute;s dif&iacute;cil de predecir para quien a&uacute;n mantiene cierta confianza en los equilibrios de poderes y en la condici&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Pero con Trump hemos terminado aprendiendo que es aficionado al plazo de &ldquo;dos semanas&rdquo;, aunque pueda ser prorrogado indefinidamente, y que a menudo no cumple con sus amenazas, como se ha podido comprobar, sobre todo, en las negociaciones comerciales y los ultim&aacute;tums sobre aranceles. Por eso, muchos lo han bautizado como TACO, es decir,&nbsp;<em>Trump Always Chickens Out</em>&nbsp;&mdash;Trump siempre se raja&mdash;, un mote que no gusta nada al presidente de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        El TACO se cocin&oacute; inicialmente el 2 de mayo de 2025. Aquel d&iacute;a, el columnista del&nbsp;<a href="https://www.ft.com/content/e81ae481-fbb6-47e7-bd6b-c7d76ca5ab69?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Financial Times Robert Armstrong escrib&iacute;a</strong></a>: &ldquo;El reciente repunte econ&oacute;mico tiene mucho que ver con que los mercados han llegado a la conclusi&oacute;n de que la administraci&oacute;n estadounidense no tiene un umbral muy alto de tolerancia al dolor econ&oacute;mico y de los mercados, y que se echar&aacute; atr&aacute;s r&aacute;pidamente cuando los aranceles empiecen a causar estragos. A esto se le ha llamado la teor&iacute;a del TACO:&nbsp;<em>Trump Always Chickens Out</em>&nbsp;&mdash;Trump siempre se acobarda&mdash;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El concepto, escondido en medio de un an&aacute;lisis sobre la coyuntura econ&oacute;mica, comenz&oacute; a crecer hasta estallar en la Casa Blanca d&iacute;as despu&eacute;s, cuando la periodista de CNBC, Megan Cassella, le pregunt&oacute; a Trump por ello. &ldquo;&iquest;Que me echo atr&aacute;s? &iquest;Que me acobardo? Nunca hab&iacute;a o&iacute;do eso &mdash;responde Trump enfurecido&mdash;. Y t&uacute; vienes con una pregunta tan desagradable como esa... Se llama negociar. No vuelvas a decir eso. Es una pregunta muy desagradable. Es de las m&aacute;s desagradables que me han hecho&rdquo;, respondi&oacute; un Trump enfurecido.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que a menudo ocurre que Trump se sube tanto al monte que nadie le sigue, y luego busca la manera de desandar la escalada y encontrar una salida a la desesperada.
    </p><p class="article-text">
        Trump, dos d&iacute;as despu&eacute;s de llamar a los gobernantes iran&iacute;es &ldquo;malditos bastardos&rdquo; y decir que pronto estar&iacute;an &ldquo;viviendo en el infierno&rdquo;, este martes los elogi&oacute; como &ldquo;una clase diferente, m&aacute;s inteligente y menos radicalizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, Trump recula durante dos semanas en sus amenazas apocal&iacute;pticas, que pasaban por aniquilar &ldquo;una civilizaci&oacute;n&rdquo;, lo que habr&iacute;a supuesto cometer un genocidio en Ir&aacute;n. Y es mejor que as&iacute; haya ocurrido, pero vuelve a ser una muestra de c&oacute;mo ejerce el poder y del modo ca&oacute;tico de negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, Washington DC ha vivido el d&iacute;a en que el presidente de EEUU se dispon&iacute;a a cometer un genocidio sin grandes sobresaltos, m&aacute;s all&aacute; de que ese era un asunto de conversaci&oacute;n habitual. Apenas hab&iacute;a convocada una concentraci&oacute;n  frente a la Casa Blanca a partir de las seis de la tarde, media hora antes de que Trump publicara su anuncio de alto el fuego.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2041667652398067801?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de eso, televisiones como el canal LiveNow, de Fox, ten&iacute;an sobreimpresionada en sus pantallas una cuenta atr&aacute;s para ver si, al final, el presidente de EEUU cumpl&iacute;a su amenaza de matar &ldquo;una civilizaci&oacute;n entera&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fd090fb-2bc2-4b79-8a5b-e9a023c89a64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cuenta atrás en Fox del ultimátum apocalíptico de Trump."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cuenta atrás en Fox del ultimátum apocalíptico de Trump.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Numerosos congresistas dem&oacute;cratas se fueron manifestando p&uacute;blicamente a lo largo del martes sobre la falta de idoneidad de Trump para ocupar el Despacho Oval y la necesidad de que las  &oacute;rdenes ilegales sean deso&iacute;das. 
    </p><p class="article-text">
        La progresista de Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, por ejemplo, ha afirmado: &ldquo;Esto constituye una amenaza de genocidio y justifica la destituci&oacute;n del cargo. Las facultades mentales del presidente se est&aacute;n deteriorando y no se puede confiar en &eacute;l. A todas las personas que forman parte de la cadena de mando del presidente: tienen el deber de desobedecer las &oacute;rdenes ilegales. Esto incluye llevar a cabo esta amenaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La amenaza de un Trump fuera de s&iacute; muestra la desesperaci&oacute;n del presidente de EEUU por encontrar una salida. <a href="https://www.washingtonpost.com/business/2026/04/04/iran-war-global-economy/?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Washington Post explicaba este domingo</a> que Amazon est&aacute; aplicando un recargo por combustible a sus entregas de comercio electr&oacute;nico, mientras los intereses hipotecarios est&aacute;n alcanzando su nivel m&aacute;s alto en siete meses, al tiempo que los consumidores se preparan para ver c&oacute;mo se encarecen los precios de las botellas de refrescos y de los detergentes.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el impacto de la guerra en Ir&aacute;n sobre la econom&iacute;a estadounidense ya se est&aacute; notando en los bolsillos de la ciudadan&iacute;a estadounidense, a pesar de que el Departamento de Trabajo inform&oacute; el viernes pasado de la creaci&oacute;n de 178.000 puestos de trabajo en el mes de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el incremento de las facturas energ&eacute;ticas, los tipos de inter&eacute;s y la escasez de suministros son se&ntilde;ales de que se avecinan tiempos peores. En este sentido, los estadounidenses, por un margen del 56% frente a un 7%, prev&eacute;n que la guerra tenga un &ldquo;impacto principalmente negativo&rdquo; en su situaci&oacute;n econ&oacute;mica personal, seg&uacute;n una encuesta de Ipsos realizada el 31 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Un conflicto en Oriente Medio que se prolongue varios meses m&aacute;s extender&iacute;a el alza de precios y las interrupciones en las cadenas de suministro m&aacute;s all&aacute; de Asia y Europa, llegando hasta las costas de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Una interrupci&oacute;n de tres meses en el comercio mar&iacute;timo habitual elevar&iacute;a los precios del petr&oacute;leo a 170 d&oacute;lares por barril,&nbsp;<a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-03-23/fallout-from-trump-s-iran-war-ripples-across-the-world-economy?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Bloomberg</a>. Si la guerra se prolonga durante seis meses, la econom&iacute;a mundial &mdash;privada de 13 millones de barriles de petr&oacute;leo diarios&mdash; caer&iacute;a en una recesi&oacute;n,&nbsp;<a href="https://www.oxfordeconomics.com/resource/prolonged-war-in-iran-could-tip-the-global-economy-into-recession/?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Oxford Economics</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/dia-trump-mantuvo-mundo-vilo-amenazas-apocalipticas-iran_132_13125724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 06:06:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8edad186-80f8-4c19-bcc0-4d7f58eeda9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2469447" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8edad186-80f8-4c19-bcc0-4d7f58eeda9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2469447" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El día que Trump mantuvo al mundo en vilo con sus amenazas apocalípticas sobre Irán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8edad186-80f8-4c19-bcc0-4d7f58eeda9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Negociamos con bombas”: del ideal republicano al impulso imperial trumpista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/negociamos-bombas-ideal-republicano-impulso-imperial-trumpista_132_13095319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecfc9565-108c-435c-b1e3-885d9d51edc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Negociamos con bombas”: del ideal republicano al impulso imperial trumpista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Administración Trump extiende su noción imperialista al tiempo que profundiza el autoritarismo dentro de sus fronteras</p><p class="subtitle">Trump busca a la desesperada una salida a la guerra en Irán ante el caos económico y la soledad internacional
</p></div><p class="article-text">
        Ya est&aacute;n paseando los agentes del ICE por los aeropuertos de Estados Unidos. Responden a la orden del presidente, Donald Trump, de suplir las disfunciones que est&aacute; ocasionando el bloqueo a la financiaci&oacute;n del Departamento de Seguridad Nacional por la negativa de los congresistas dem&oacute;cratas a financiar una instituci&oacute;n con agentes que ejecutan una cruel represi&oacute;n migratoria en las ciudades estadounidenses. El mismo cuerpo responsable del asesinato de dos personas en las calles de Minneapolis ahora se ocupa, supuestamente, de ayudar en los controles de los aeropuertos. Pero, en realidad, siguen haciendo lo que hacen en la calle: perseguir personas.
    </p><p class="article-text">
        El ICE se ha terminado convirtiendo en una fuerza armada federal al servicio del presidente de EEUU: los usa para su represi&oacute;n migratoria, elige en qu&eacute; basti&oacute;n dem&oacute;crata los despliega o repliega &ndash;como ha pasado en Minnesota tras los dos asesinatos&ndash; y ahora los quiere para interferir en el pulso pol&iacute;tico que tiene abierto con los dem&oacute;cratas en el Capitolio. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-3ehXlukjqWo-7006', 'youtube', '3ehXlukjqWo', document.getElementById('yt-3ehXlukjqWo-7006'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-3ehXlukjqWo-7006 src="https://www.youtube.com/embed/3ehXlukjqWo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Este fin de semana me acerqu&eacute; al Museo Nacional de Historia de EEUU, aqu&iacute; en Washington DC. Y me encontr&eacute; con un detalle en la exposici&oacute;n que me llam&oacute; la atenci&oacute;n: un debate abierto a finales del siglo XIX en Estados Unidos entre los conceptos de rep&uacute;blica e imperio. Eran los a&ntilde;os en los que EEUU, tras su guerra civil, hab&iacute;a iniciado una expansi&oacute;n colonial en Filipinas, Cuba, Haw&aacute;i y Puerto Rico, entre otros, y se debat&iacute;a el papel de EEUU en el mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a961452e-c6ef-4daa-87cb-37c351605e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Museo Nacional de Historia de EEUU."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Museo Nacional de Historia de EEUU.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y, de manera incipiente, surge esa dicotom&iacute;a entre imperio y rep&uacute;blica &ndash;que tanto juego ha dado a la saga Star Wars, en otro orden de cosas&ndash;. Y surge en una sociedad de representaci&oacute;n pol&iacute;tica censitaria &ndash;el voto femenino lleg&oacute; en 1920&ndash;; levantada sobre el genocidio de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena &ndash;de la mano del supremacismo blanco&ndash;; y sustentada en la segregaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n afroamericana, que se prolong&oacute; hasta los a&ntilde;os sesenta. 
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, y en pleno debate en la primera mitad del siglo XX sobre el imperialismo y la descolonizaci&oacute;n, el&nbsp;soci&oacute;logo, historiador y activista por los derechos civiles estadounidense W. E. B. Du Bois (1868-1963) teoriza hasta qu&eacute; punto EEUU puede ser un imperio en el extranjero y una democracia en casa; hasta qu&eacute; punto las formas imperiales autoritarias se replican dentro: y conclu&iacute;a que no puede haber democracia en un pa&iacute;s que act&uacute;a como un imperio. En este sentido, frenar el imperialismo estadounidense no solo beneficiar&iacute;a a las naciones dominadas o potencialmente sometidas, sino tambi&eacute;n a la ciudadan&iacute;a estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, si por rep&uacute;blica entendemos no s&oacute;lo un modelo pol&iacute;tico sin monarqu&iacute;a, sino un sistema pol&iacute;tico sustentado en la radicalidad democr&aacute;tica y en la participaci&oacute;n ciudadana, m&aacute;s all&aacute; de una formulaci&oacute;n de reglas, la rep&uacute;blica estadounidense con Trump es cada vez m&aacute;s estrecha y m&aacute;s autoritaria: se persigue, insulta y deshumaniza a los rivales pol&iacute;ticos internos; se reprime a la poblaci&oacute;n migrante; se amenaza a los medios de comunicaci&oacute;n que no aplauden a la Casa Blanca; se retiran fondos y se multa a las universidades que quieren ser independientes; se castiga a los despachos de abogados que defienden causas no compartidas por la Administraci&oacute;n Trump; y se margina a quienes aplican pol&iacute;ticas de diversidad e igualdad en sus entornos laborales. 
    </p><p class="article-text">
        Prueba de esos recortes democr&aacute;ticos es la decisi&oacute;n que acaba de tomar el departamento de Guerra en relaci&oacute;n con la prensa acreditada en el Pent&aacute;gono. 
    </p><p class="article-text">
        Como un juez ha considerado ilegales las normas restrictivas de censura previa que aprob&oacute; el departamento de Guerra para conceder acreditaciones de prensa, ha anunciado que las dependencias para la prensa ya no estar&iacute;an en el Pent&aacute;gono sino en otro lugar. En efecto, el &aacute;rea del Pent&aacute;gono conocida como el <em>pasillo de los corresponsales,</em> que los reporteros han utilizado durante d&eacute;cadas para cubrir las actividades de las fuerzas armadas estadounidenses, se cerrar&aacute; de inmediato y los periodistas podr&aacute;n trabajar, llegado el momento, desde un &ldquo;anexo&rdquo; fuera del edificio, el cual &ldquo;estar&aacute; disponible cuando est&eacute; listo&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2036518500265763197?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Negociamos con bombas&rdquo;, afirmaba este martes el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en una frase que dice tanto con tan solo tres palabras: evidencia el desprecio por el di&aacute;logo; la exhibici&oacute;n de la ley del m&aacute;s fuerte por encima del derecho y las normas; y una pulsi&oacute;n por la agresividad que recuerda al manifiesto futurista de Filippo Tommaso Marinetti, publicado en 1909 en Le Figaro y que se considera precursor del fascismo, que conquist&oacute; el poder en Italia de la mano de Benito Mussolini en 1922.
    </p><p class="article-text">
        Aquel manifiesto que sembr&oacute; las bases del fascismo presentaba una serie de puntos &ndash;11 en total&ndash; que encajan muy bien con la Administraci&oacute;n Trump y con los valores que preconiza cada d&iacute;a Hegseth. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay belleza sino en la lucha&rdquo;, dec&iacute;a el manifiesto: &ldquo;Ninguna obra de arte sin car&aacute;cter agresivo puede ser considerada una obra maestra; queremos glorificar la guerra &mdash;&uacute;nica higiene del mundo&mdash;, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las ideas por las cuales se muere y el desprecio por la mujer; queremos destruir y quemar los museos, las bibliotecas, las academias variadas y combatir el moralismo, el feminismo y todas las dem&aacute;s cobard&iacute;as oportunistas y utilitarias&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d0a7fabd-7c1b-4599-99aa-1d5da08b4812_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Primera página de Le Figaro, del 20 de febrero de 1909, con el manifiesto &#039;El Futurismo&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Primera página de Le Figaro, del 20 de febrero de 1909, con el manifiesto &#039;El Futurismo&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En efecto, como Marinetti, como los precursores del fascismo hace un siglo, Donald Trump glorifica la guerra, el militarismo y el patriotismo, combate el feminismo y muestra un total desprecio por el arte y la cultura.
    </p><p class="article-text">
        Y en esa glorificaci&oacute;n de la guerra, Trump desarrolla su lado m&aacute;s imperialista: ha bombardeado siete pa&iacute;ses en un a&ntilde;o &ndash;Ir&aacute;n, Irak, Siria, Somalia, Yemen, Venezuela y Nigeria&ndash;; ha secuestrado un presidente de Gobierno &ndash;Nicol&aacute;s Maduro&ndash;; ha colaborado en el asesinato de la c&uacute;pula dirigente iran&iacute; mientras lleva m&aacute;s de tres semanas bombardeando el pa&iacute;s; se encuentra inmerso en una operaci&oacute;n de acoso y derribo del Gobierno cubano a trav&eacute;s de la asfixia econ&oacute;mica, alimentaria y energ&eacute;tica de la ciudadan&iacute;a del pa&iacute;s; y lleva 159 asesinatos extrajudiciales en el Caribe y el Pac&iacute;fico Sur.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, ese &ldquo;negociamos con bombas&rdquo; de Hegseth es una suerte de s&iacute;ntesis futurista del trumpismo en su deriva imperial frente a los valores republicanos y democr&aacute;ticos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/negociamos-bombas-ideal-republicano-impulso-imperial-trumpista_132_13095319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 07:02:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ecfc9565-108c-435c-b1e3-885d9d51edc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5056207" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ecfc9565-108c-435c-b1e3-885d9d51edc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5056207" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“Negociamos con bombas”: del ideal republicano al impulso imperial trumpista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ecfc9565-108c-435c-b1e3-885d9d51edc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump quiere quedarse con Cuba y no va a parar hasta acabar con el último símbolo comunista de América Latina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-quiere-quedarse-cuba-no-parar-acabar-ultimo-simbolo-comunista-america-latina_132_13074461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/023b4489-42c6-499e-bb11-b24e09e2ea5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138896.jpg" width="6209" height="3493" alt="Trump quiere quedarse con Cuba y no va a parar hasta acabar con el último símbolo comunista de América Latina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU está buscando doblegar al Gobierno cubano a través de una asfixia energética y económica con terribles consecuencias humanas denunciadas por Naciones Unidas</p></div><p class="article-text">
        Cuba no es Venezuela. No tiene petr&oacute;leo, ni grandes recursos naturales. Es una peque&ntilde;a isla, de menos de 10 millones de habitantes, en medio del Caribe. Cuba tampoco es Ir&aacute;n, nunca imagin&oacute; ni acarici&oacute; tener armas nucleares. Si acaso, alg&uacute;n misil para tener a tiro a EEUU de la misma manera que EEUU siempre ha tenido a tiro a Cuba, y como mecanismo disuasorio tras la fracasada invasi&oacute;n de Playa Gir&oacute;n, de abril de 1961, hace ahora 65 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Pero aquel intento de Fidel Castro de reforzar su armamento se frustr&oacute; en 1962 durante la llamada crisis de los misiles, que represent&oacute; uno de los momentos m&aacute;s tensos de la Guerra Fr&iacute;a. Termin&oacute; sin misiles en Cuba, pero EEUU tambi&eacute;n tuvo que retirar los suyos de Turqu&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un museo curioso en Washington DC, el International Spy Museum, que recoge y recrea diferentes operaciones de espionaje a lo largo de la historia. Y una de las que se relatan es precisamente la de Playa Gir&oacute;n, gestada, ideada y financiada desde EEUU por la CIA para tumbar al Gobierno de Fidel Castro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f47437d-d199-48dc-9b17-e77b84f3a3b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exposición sobre la invasión de Playa Girón, en el  International Spy Museum, el 7 de marzo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exposición sobre la invasión de Playa Girón, en el  International Spy Museum, el 7 de marzo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Gobierno de Castro fue atacado desde el primer d&iacute;a por EEUU, mucho antes incluso de que fundara el Partido Comunista de Cuba, en 1965. Y tiene que ver con que fue un gobierno nacido de la victoria de una revoluci&oacute;n, en 1959, tras seis a&ntilde;os de lucha contra la dictadura, y sus banderas ten&iacute;an mucho que ver con la emancipaci&oacute;n de la tutela que ejerc&iacute;a EEUU sobre la isla a trav&eacute;s del dictador Fulgencio Batista y de la explotaci&oacute;n de sus recursos a trav&eacute;s de empresas estadounidenses de forma directa o indirecta.
    </p><p class="article-text">
        Cuba ya hab&iacute;a sido un protectorado de EEUU entre 1898, cuando dej&oacute; de ser colonia espa&ntilde;ola, y 1902. Y Washington nunca ha dejado de querer tutelar una isla que se encuentra a 90 millas n&aacute;uticas &ndash;unos 150 kil&oacute;metros&ndash;, y nunca acept&oacute; que Cuba adoptara un camino independiente de EEUU: desde los primeros meses decretaron medidas de bloqueo que no han hecho m&aacute;s que endurecerse con el paso del tiempo: primero, con JFK en 1962 con un embargo comercial total; despu&eacute;s, en 1996, con la ley Helms-Burton, que codifica el embargo en ley de manera que s&oacute;lo pueda ser revertido por el Congreso y no el presidente; y ahora, con Donald Trump, un bloqueo energ&eacute;tico que impide que el Estado cubano pueda recibir una sola gota de petr&oacute;leo, abocando a sus casi 10 millones de habitantes a padecer una cat&aacute;strofe humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias por playa Gir&oacute;n&rdquo;, le dijo el Che Guevara a John Fitzgerald Kennedy en 1961: &ldquo;Antes de la invasi&oacute;n, la revoluci&oacute;n era d&eacute;bil. Ahora es m&aacute;s fuerte que nunca&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f492bd9d-7d03-4c0d-ad4f-0d1cda2df8fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exposición sobre la invasión de Playa Girón, en el  International Spy Museum, el 7 de marzo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exposición sobre la invasión de Playa Girón, en el  International Spy Museum, el 7 de marzo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de 65 a&ntilde;os de aquella invasi&oacute;n fracasada, planificada y financiada por la CIA, Cuba sigue siendo un objeto de deseo para la Administraci&oacute;n estadounidense. La diferencia es que ahora Cuba no cuenta con la capacidad disuasoria de la URSS, ni con el petr&oacute;leo barato venezolano, porque el Gobierno de Delcy Rodr&iacute;guez, tutelado por Washington, no env&iacute;a una sola gota de petr&oacute;leo a Cuba, cuando Venezuela ha sido el principal suministrador de crudo de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco env&iacute;a una gota de petr&oacute;leo M&eacute;xico, el segundo suministrador, por miedo al castigo comercial de Trump despu&eacute;s de amenazar con aranceles extraordinarios a cualquier pa&iacute;s que suministre petr&oacute;leo a Cuba. A pesar de que esa amenaza est&aacute; contenida en una orden ejecutiva vac&iacute;a por la sentencia del Tribunal Supremo contra los atajos arancelarios del presidente de EEUU, Claudia Sheinbaum no se atreve a enviar petr&oacute;leo. Lo que s&iacute; hace M&eacute;xico es mantener los env&iacute;os de ayuda humanitaria a un pa&iacute;s que, sin petr&oacute;leo, tiene el tejido productivo parado y no puede ni vender ni comprar nada.
    </p><p class="article-text">
        Cuba no puede ni vender ni comprar nada. Pero tampoco puede recoger las basuras, porque no hay combustible para los camiones, con lo que eso supone de enfermedades fruto de la insalubridad; ni realizar operaciones en los hospitales, porque no hay energ&iacute;a, quedando los quir&oacute;fanos inservibles; o cocinar con otra cosa que no sea le&ntilde;a, con lo que eso supone para las enfermedades respiratorias. Tampoco puede facilitar combustible a los aviones que aterricen en la isla ni mantener los hoteles abiertos con ciertas condiciones, lo que hace que una de sus principales v&iacute;as de ingresos, el turismo, haya desaparecido. 
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, la presi&oacute;n estadounidense est&aacute; llegando a extremos de que pa&iacute;ses latinoamericanos est&eacute;n cortando los programas de cooperaci&oacute;n con m&eacute;dicos cubanos, algo que tambi&eacute;n supon&iacute;a una v&iacute;a de ingresos para La Habana. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos lo que significa este embargo petrolero y lo que siempre ha significado, lo que siempre han significado las sanciones. Se trata de un cambio de r&eacute;gimen mediante el hambre. Eso es lo que intentan hacer&rdquo;, <a href="https://www.democracynow.org/2026/3/17/cuba_electrical_grid" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dec&iacute;a este martes en Democracy Now Daniel Montero, periodista cubano de Belly of The Beast</a>: &ldquo;Y ahora mismo, con el bloqueo petrolero, la situaci&oacute;n es peor que nunca. Como cubano, como residente de este pa&iacute;s, donde vive toda mi familia, me resulta absolutamente indignante escuchar a Donald Trump y a la Administraci&oacute;n estadounidense decir que intentan ayudar a Cuba, que intentan liberarla, porque no explican el precio que exigen. El camino para lograrlo es el sufrimiento del pueblo cubano, la muerte del pueblo cubano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El propio secretario general de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres, advirti&oacute; de un &ldquo;colapso humanitario&rdquo; <a href="https://news.un.org/es/story/2026/02/1541107" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en Cuba hace un mes</a>. Y m&aacute;s tarde ha hablado de <a href="https://news.un.org/es/story/2026/02/1541187" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;riesgos humanitarios agudos&rdquo;</a>, e incluso est&aacute; en conversaciones con EEUU para que entre en Cuba <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/la-onu-negocia-con-ee.uu.-para-llevar-a-cuba-combustible-con-fines-humanitarios/91075074" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;combustible con fines humanitarios&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero la Casa Blanca es inflexible. Y m&aacute;s a&uacute;n cuando quien habla es el cubanoamericano que m&aacute;s lejos ha llegado en la Administraci&oacute;n estadounidense, Marco Rubio, secretario de Estado de Trump: &ldquo;Cuba tiene una econom&iacute;a que no funciona y un sistema pol&iacute;tico que no pueden arreglar. As&iacute; que tienen que cambiar dr&aacute;sticamente. Tienen que tomar decisiones importantes all&iacute;&rdquo;. Y cuando se le pregunta por la responsabilidad del bloqueo estadounidense en la crisis humanitaria en Cuba, contesta: &ldquo;El embargo est&aacute; ligado al cambio pol&iacute;tico en la isla. El embargo est&aacute; codificado. Pero la conclusi&oacute;n es que su econom&iacute;a no funciona. Es una econom&iacute;a disfuncional, que ha sobrevivido gracias a los subsidios de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y ahora de Venezuela. Ya no reciben subsidios, as&iacute; que tienen muchos problemas. Y los responsables no saben c&oacute;mo solucionarlo. As&iacute; que tienen que poner a gente nueva al mando&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2033961991925018714?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Es decir, EEUU mantendr&aacute; la presi&oacute;n hasta que caiga el Gobierno cubano. Llevan 67 a&ntilde;os as&iacute;, pero la situaci&oacute;n ahora parece m&aacute;s cr&iacute;tica que nunca. Y as&iacute; lo transmite Trump, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tendre-honor-cuba-trump-redobla-presion-isla-sufre-apagon-nacional-plena-asfixia-energetica-eeuu_1_13073684.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien este lunes afirmaba</a>: &ldquo;Creo que voy a tener el gran honor de ser quien tome el control de Cuba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, porque Cuba es un s&iacute;mbolo, un fetiche de los presidentes estadounidenses desde hace 67 a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n un elemento fundamental de las batallas pol&iacute;ticas y culturales que ha emprendido Trump en este mandato: Trump quiere pasar a la historia como el presidente que tumb&oacute; el chavismo y el castrismo. Y lo sabe, y le encanta.
    </p><p class="article-text">
        Esta Administraci&oacute;n ha teorizado desde que lleg&oacute; a la Casa Blanca hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o que Donald Trump est&aacute; actualizando la doctrina Monroe, rebautizada como Donroe, que viene a trasladar al siglo XXI las tesis de control  teorizadas a principios del siglo XIX por el presidente Monroe de lo que ellos llaman el Hemisferio Occidental, conocido como continente americano por el resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        La doctina Monroe, reforzada por la teor&iacute;a del Destino Manifiesto de finales del siglo XIX, aderezada con las ansias neoimperialistas de Donald Trump hasta el punto de amenazar con tomar Groenlandia, conduce a que el presidente de EEUU quiera intervenir en todos los procesos pol&iacute;ticos posibles en Latinoam&eacute;rica: desde soltar a un ex presidente hondure&ntilde;o condenado por narcotr&aacute;fico para interferir en las elecciones del pa&iacute;s, hasta condicionar un rescate a Argentina a un buen resultado de Javier Milei en las legislativas, hasta incluir en la lista de sancionados por narcoterrorismo al presidente colombiano, Gustavo Petro; o a secuestrar al venezolano, Nicol&aacute;s Maduro; y asfixiar hasta lo imposible al pueblo cubano hasta que tenga que ceder, tambi&eacute;n, a la tutela estadounidense a cambio de una relajaci&oacute;n del bloqueo... O crear una alianza militar con gobiernos afines, al margen de la OEA y cualquier organizaci&oacute;n multilateral existente para supuestas operaciones conjuntas contra el narcotr&aacute;fico en Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, por ejemplo, ya han empezado hace unas semanas con operaciones militares en Ecuador, y este martes el presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunciaba bombardeos en suelo colombiano provenientes de Ecuador. Y todo esto a escasas semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia &ndash;31 de mayo&ndash;, a las que acude como favorito el candidato de la izquierda, Iv&aacute;n Cepeda, despu&eacute;s de haber sido la principal fuerza en las legislativas reci&eacute;n celebradas.
    </p><p class="article-text">
        Trump asume que Am&eacute;rica Latina es su &ldquo;patio trasero&rdquo;, como dijo una vez su portavoz, Karoline Leavitt, quiere quedarse con Cuba y no va a parar hasta acabar con el &uacute;ltimo s&iacute;mbolo comunista de Am&eacute;rica Latina. &ldquo;Ser&iacute;a un gran honor&rdquo;, ha dicho esta semana. Y eso lo dice todo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-quiere-quedarse-cuba-no-parar-acabar-ultimo-simbolo-comunista-america-latina_132_13074461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 07:00:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/023b4489-42c6-499e-bb11-b24e09e2ea5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138896.jpg" length="15435608" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/023b4489-42c6-499e-bb11-b24e09e2ea5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138896.jpg" type="image/jpeg" fileSize="15435608" width="6209" height="3493"/>
      <media:title><![CDATA[Trump quiere quedarse con Cuba y no va a parar hasta acabar con el último símbolo comunista de América Latina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/023b4489-42c6-499e-bb11-b24e09e2ea5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138896.jpg" width="6209" height="3493"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de Trump en Irán es la más impopular de todas para los estadounidenses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/guerra-trump-iran-impopular-estadounidenses_132_13057704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36059c59-83f6-494c-bf39-85a72eafc09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138392.jpg" width="5699" height="3206" alt="La guerra de Trump en Irán es la más impopular de todas para los estadounidenses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una aprobación del 41%, la guerra en Irán desatada por EEUU e Israel hace diez días es la que menos apoyo registra entre los estadounidenses desde la Segunda Guerra Mundial, que contaba con el visto bueno del 97% de los norteamericanos</p><p class="subtitle">Trump evidencia la falta de un plan claro con Irán y se enreda sobre la duración de la guerra
</p></div><p class="article-text">
        Buena parte de la historia de Estados Unidos est&aacute; mediada por la guerra fuera de sus fronteras. No en vano es el pa&iacute;s que ha protagonizado m&aacute;s intervenciones en pa&iacute;ses extranjeros en los &uacute;ltimos 100 a&ntilde;os, una tradici&oacute;n que encaja muy bien en esa forma que tiene Donald Trump de hacer pol&iacute;tica buscando imponerse por la fuerza y salt&aacute;ndose todas las reglas.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, despu&eacute;s de que Trump iniciara sus ataques sobre Ir&aacute;n de la mano de Israel, me di una vuelta por el National Mall, una explanada en Washington donde se concentran varios de los principales memoriales militares del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, quise ver m&aacute;s de cerca los de las guerras de Vietnam y de Corea. De alguna manera, sent&iacute;a que hab&iacute;a cierto paralelismo entre aquellas guerras y la actual en Ir&aacute;n: una misma potencia hegem&oacute;nica, EEUU, queriendo intervenir por la fuerza en el designio de otros pa&iacute;ses, lejanos, que ni siquiera suponen una amenaza real para ella.
    </p><p class="article-text">
        Y del mismo modo que EEUU entr&oacute; en aquellas guerras movido por sus ambiciones geopol&iacute;ticas, los bombardeos que arrancaron en la madrugada del 28 de febrero comparten esas motivaciones de reconducir pol&iacute;ticamente, por la fuerza y salt&aacute;ndose el derecho internacional a un pa&iacute;s de 91 millones de habitantes como Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, EEUU e Israel han matado a la c&uacute;pula pol&iacute;tica del pa&iacute;s, est&aacute;n arrasando con bombas zonas civiles y han asesinado a 175 personas en una escuela, la mayor&iacute;a ni&ntilde;as. En total, la cifra de civiles muertos en Ir&aacute;n supera ya los 1.300, seg&uacute;n el embajador ante Naciones Unidas. Entre las filas estadounidenses, por su parte, se han registrado siete v&iacute;ctimas mortales y unos 140 heridos.
    </p><p class="article-text">
        Los <em>memoriales</em> &ndash;como llaman aqu&iacute; a los monumentos conmemorativos&ndash; de Vietnam y Corea dicen mucho de c&oacute;mo se vive la guerra en este pa&iacute;s, y de c&oacute;mo esa visi&oacute;n se transmite a lo largo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        El monumento de Vietnam recoge los nombres de los casi 60.000 soldados que fallecieron en la d&eacute;cada en que EEUU despleg&oacute; tropas en el pa&iacute;s &ndash;1963-1973&ndash;, si bien EEUU llevaba ya muchos a&ntilde;os implicado en la zona, desde la guerra francesa de Indochina contra la independencia del pa&iacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1cb584ef-dddb-4516-813e-2c701524cd64_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monumento conmemorativo de la guerra de Vietnam, en el National Mall de Washington DC, el 1 de marzo de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monumento conmemorativo de la guerra de Vietnam, en el National Mall de Washington DC, el 1 de marzo de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la guerra de Vietnam, que dur&oacute; dos d&eacute;cadas, entre otras cosas por la participaci&oacute;n de EEUU en apoyo a Vietnam del Sur, murieron entre 1 y 3 millones de vietnamitas, seg&uacute;n los c&aacute;lculos, y entre 200.000 y 300.000 camboyanos. Es decir, fue una masacre prolongada en el tiempo por el imperialismo de la Casa Blanca, que incluso enga&ntilde;&oacute; a su poblaci&oacute;n y al Congreso de EEUU sobre lo mal que le iba en el frente, como desvelaron los Pentagon Papers. 
    </p><p class="article-text">
        Los Papeles del Pent&aacute;gono eran un estudio secreto del Departamento de Defensa filtrado en 1971 por Daniel Ellsberg. El informe demostraba que varias administraciones (desde Harry Truman hasta Lyndon Johnson) sab&iacute;an que la guerra en Vietnam era muy dif&iacute;cil de ganar, pero siguieron escal&aacute;ndola mientras dec&iacute;an al p&uacute;blico que iban hacia la victoria. 
    </p><p class="article-text">
        Pero nada de eso aparece en el monumento: ni una sola menci&oacute;n a lo que llev&oacute; a EEUU a desplegar tropas all&iacute; &ndash;impedir la unificaci&oacute;n entre el Sur y el Norte comunista&ndash;; ni a los millones de civiles muertos en esa guerra alimentada por Washington; ni al da&ntilde;o del napalm del que hu&iacute;a la ni&ntilde;a llamada Kim Phuc corriendo desnuda por una carretera; ni a la manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica que se realiz&oacute;; ni al contexto hist&oacute;rico en el que se produjo; ni a las protestas civiles que se produjeron en EEUU contra la guerra y que movilizaron a una sociedad que sufri&oacute; una gran represi&oacute;n policial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f7471752-4bbe-4867-b457-cf437a7d7295_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Niños vietnamitas huyen de sus hogares en la aldea survietnamita de Trang Bang después de que aviones survietnamitas lanzaran accidentalmente una bomba de napalm sobre la aldea, ubicada a 42 kilómetros de Saigón. 25 años después, la joven que huía desnuda de su aldea, Phan Thi Kim Phuc, fue nombrada embajadora de buena voluntad de la UNESCO."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Niños vietnamitas huyen de sus hogares en la aldea survietnamita de Trang Bang después de que aviones survietnamitas lanzaran accidentalmente una bomba de napalm sobre la aldea, ubicada a 42 kilómetros de Saigón. 25 años después, la joven que huía desnuda de su aldea, Phan Thi Kim Phuc, fue nombrada embajadora de buena voluntad de la UNESCO.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos que queda en el recuerdo, recientemente relatados en una pel&iacute;cula que se puede ver en Netflix &ndash;El juicio de los 7 de Chicago&ndash;, tiene que ver con uno de los procesos judiciales m&aacute;s pol&eacute;micos de la historia pol&iacute;tica reciente de EEUU tras las protestas contra la guerra de Vietnam durante la convenci&oacute;n dem&oacute;crata de 1968 en Chicago. El juicio se volvi&oacute; simb&oacute;lico porque muchos vieron el proceso como un intento del gobierno de castigar y disuadir la protesta contra la guerra de Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        Las protestas en Chicago fueron violentamente reprimidas por la polic&iacute;a. Una investigaci&oacute;n posterior &mdash;la National Commission on the Causes and Prevention of Violence&mdash; concluy&oacute; que hubo un <em>&ldquo;riot</em> policial&rdquo;, es decir, disturbios provocados por la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El caso se convirti&oacute; en un debate nacional sobre la libertad de expresi&oacute;n, el derecho a protestar y el abuso del sistema judicial contra activistas. En 1972, una corte de apelaciones anul&oacute; las condenas, se&ntilde;alando irregularidades en el juicio. El juicio fue importante porque mostr&oacute; hasta qu&eacute; punto el gobierno estaba dispuesto a usar el sistema judicial para controlar la oposici&oacute;n pol&iacute;tica durante un momento de enorme oposici&oacute;n a la guerra de Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        Pero nada de eso aparece en el <em>memorial</em>. EEUU llena su memoria de recuerdos de guerras en las que intervino, muchas de ellas a miles de kil&oacute;metros y por sus propios intereses, y en las que murieron civiles, v&iacute;ctimas inocentes. &ndash;miles, cientos de miles o millones&ndash; que no son tenidos en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        El monumento de la Guerra de Corea, en la que EEUU particip&oacute; al frente de un ej&eacute;rcito aprobado por el Consejo de Naciones Unidas en ausencia del embajador ruso (1950-1953), recuerda a los 33.600 soldados muertos en combate, pero no al mill&oacute;n de personas que muri&oacute; en esa guerra, que supuso el primer pulso b&eacute;lico entre el &aacute;rea de influencia de EEUU y el de las potencias comunistas &ndash;Rusia y, sobre todo en este caso, China&ndash;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f54e6e66-1055-423a-b916-ec60be44fb33_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Monumento conmemorativo de la guerra de Corea, en el National Mall de Washington DC, el 1 de marzo de 2026, con esta leyenda: &quot;Nuestra nación honra a sus hijos e hijas que respondieron al llamado de defender un país que nunca conocieron y un pueblo que nunca conocieron&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Monumento conmemorativo de la guerra de Corea, en el National Mall de Washington DC, el 1 de marzo de 2026, con esta leyenda: &quot;Nuestra nación honra a sus hijos e hijas que respondieron al llamado de defender un país que nunca conocieron y un pueblo que nunca conocieron&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De momento, la narrativa en el caso de la guerra en Ir&aacute;n est&aacute; siendo la misma: Donald Trump culpa de la matanza de la escuela iran&iacute; a los propios iran&iacute;es, a pesar de que todos los indicios apuntan a EEUU al haber sido causada por un Tomahawk; no tiene ning&uacute;n recuerdo para los m&aacute;s de 1.200 muertos en el lado iran&iacute;, al tiempo que rinde homenaje solo a los siete soldados propios; y justifica la guerra a miles de kil&oacute;metros de EEUU por una amenaza no demostrada.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en este caso las movilizaciones sociales no son comparables con las que terminaron produci&eacute;ndose con Vietnam, entre otras cosas porque aquella guerra dur&oacute; una d&eacute;cada e implic&oacute; soldados en el frente que no solo murieron, sino que muchos resultaron heridos &ndash;300.000&ndash;, mutilados o con secuelas mentales para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, seg&uacute;n las encuestas que se han publicado, la guerra en Ir&aacute;n es la que menos apoyo tiene entre los estadounidenses desde el inicio de las acciones militares. De acuerdo con una recopilaci&oacute;n hecha por medios estadounidenses, la actual guerra cuenta con un apoyo del 41%, lejos del 97% de la Segunda Guerra Mundial; el 92% de la invasi&oacute;n de Afganist&aacute;n tras el 11S y el 76% de la invasi&oacute;n de Irak, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo a las guerras suele disminuir con el paso del tiempo, a medida que aumentan las bajas y los estadounidenses empiezan a sentir los costes de la guerra. Uno de los casos paradigm&aacute;ticos es la guerra de Vietnam: cerca de su inicio, el 60% de los estadounidenses no consideraba la guerra un error. Pero, a medida que aumentaba el n&uacute;mero de bajas, tambi&eacute;n lo hac&iacute;an las dudas de la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En 1969, la mayor&iacute;a afirmaba que la guerra hab&iacute;a sido un error. Esa cifra sigui&oacute; aumentando a medida que avanzaba la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        No existen encuestas sobre la aprobaci&oacute;n p&uacute;blica de la guerra de Vietnam al inicio del conflicto, <a href="https://www.nytimes.com/2026/03/10/us/politics/polls-wars-us-support.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">explica The New York Times</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2031471442856906990?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De alguna manera, todas estas guerras recientes, algunas desatadas con mentiras flagrantes, como la de Irak, han ido consolidando la oposici&oacute;n actual a las intervenciones militares en el extranjero, tanto entre dem&oacute;cratas como en buena parte del trumpismo. A pesar de eso, el actual presidente de EEUU, que lleg&oacute; a la Casa Blanca prometiendo la paz en el mundo y el &ldquo;final de las guerras interminables&rdquo;, ya lleva bombardeados siete pa&iacute;ses desde que jur&oacute; el cargo &ndash;Somalia, Venezuela, Ir&aacute;n, Yemen, Nigeria, Siria, Irak&ndash;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/guerra-trump-iran-impopular-estadounidenses_132_13057704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 07:14:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/36059c59-83f6-494c-bf39-85a72eafc09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138392.jpg" length="8788204" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/36059c59-83f6-494c-bf39-85a72eafc09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138392.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8788204" width="5699" height="3206"/>
      <media:title><![CDATA[La guerra de Trump en Irán es la más impopular de todas para los estadounidenses]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/36059c59-83f6-494c-bf39-85a72eafc09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138392.jpg" width="5699" height="3206"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump se desquicia con España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-desquicia-espana_132_13038321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b354dfe7-3a0c-4a48-94f7-c50da358c240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x220y58.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump se desquicia con España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU lleva meses despotricando contra el Gobierno español, el principal referente progresista en Europa y con el que confronta por asuntos fundamentales para Trump: la migración, el gasto militar, Palestina y los ataques a Venezuela e Irán</p><p class="subtitle">Trump amenaza con cortar el comercio con España y el Gobierno le exige cumplir sus acuerdos con la UE
</p></div><p class="article-text">
        Me pasa muchas veces en Estados Unidos. Las personas progresistas o de izquierdas con las que hablo me preguntan siempre por el Gobierno de Espa&ntilde;a. Desde aqu&iacute;, se ve como uno de los pocos referentes progresistas del mundo occidental, como uno de los pocos pa&iacute;ses que planta cara a Donald Trump en asuntos fundamentales, como el genocidio en Gaza, la migraci&oacute;n, el gasto militar en la OTAN y los ataques a Venezuela e Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay incluso alguno que te recuerda la intervenci&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez en un homenaje a Jos&eacute; Mujica en Nueva York en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, en septiembre pasado. En aquellos d&iacute;as, el presidente del Gobierno se convirti&oacute; en un antagonista del trumpismo por su denuncia del genocidio israel&iacute;, el apoyo a la flotilla a Gaza y la defensa de un mundo basado en las reglas que Trump se salta cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto internacional en el que la Uni&oacute;n Europea se muestra paralizada ante los desmanes de Donald Trump y en el que las voces discordantes progresistas hay que buscarlas en Sud&aacute;frica, Brasil o Colombia, la voz de Espa&ntilde;a resuena fuerte entre la izquierda estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        La izquierda estadounidense no hila tan fino como para tener presente que se necesitaron varias repeticiones electorales y cuatro a&ntilde;os &ndash;desde diciembre de 2015 a noviembre de 2019&ndash; para que S&aacute;nchez dejara de mirar a su derecha &ndash;ah&iacute; est&aacute; el acuerdo con Albert Rivera de febrero de 2016&ndash; y se comprometiera a cogobernar con su izquierda, en aquel momento liderada por Pablo Iglesias y Unidas Podemos, para inaugurar en enero de 2020 el primer gobierno de coalici&oacute;n desde la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas de izquierdas en EEUU tampoco est&aacute;n en el detalle de que el Gobierno espa&ntilde;ol no aprob&oacute; el embargo formal de armas a Israel hasta septiembre de 2025, cuando se cumpl&iacute;an dos a&ntilde;os de genocidio, por las resistencias de la parte socialista, presionada por los movimientos sociales y los socios de gobierno &ndash;Sumar&ndash; y de investidura &ndash;Podemos, Bildu, ERC, BNG&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, tampoco saben que hasta ese embargo formal se han registrado transacciones comerciales relacionadas con armas mientras se produc&iacute;a el genocidio, y que tiene excepciones, como la concedida a Airbus a finales de diciembre pasado.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es cierto que el presidente del Gobierno espa&ntilde;ol, consciente de sus socios de Gobierno y de investidura &ndash;como sab&iacute;a el propio secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio&ndash;, se neg&oacute; a comprometer el 5% del PIB en gasto en defensa como se ped&iacute;a en la cumbre de la OTAN de junio de 2025. De la misma manera que el Gobierno espa&ntilde;ol ha censurado el ataque a Venezuela y el secuestro de su presidente, Nicol&aacute;s Maduro, y ahora ha prohibido el uso de sus bases militares para el ataque ilegal a Ir&aacute;n de la mano de Israel.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, ning&uacute;n otro pa&iacute;s se opuso frontalmente a Trump en la cumbre de la OTAN, si bien qued&oacute; sin resolverse el debate sobre si es realista o no el plan espa&ntilde;ol de poder satisfacer los compromisos de los aliados con el 2% del PIB, cosa que no se cree la Alianza Atl&aacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        En aquellos d&iacute;as, el Gobierno espa&ntilde;ol se llev&oacute; la ira de Donald Trump, quien ya amenaz&oacute; por primera vez con sanciones comerciales a Espa&ntilde;a por no obedecer a sus exigencias.
    </p><p class="article-text">
        No en vano, lo que est&aacute; haciendo Trump es caja: exige un aumento del gasto militar en Europa para vender las armas que se suministran a Ucrania. Es decir, factura las armas, incentiva su industria y refuerza su mercado laboral, al tiempo que se lucra de la guerra de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Lo que tampoco le gusta a Trump es que Espa&ntilde;a se presente como modelo de acogida de migrantes. A pesar de los asesinatos en la valla de Melilla en junio de 2022, que nunca tuvieron consecuencias pol&iacute;ticas para Fernando Grande-Marlaska, es verdad que Espa&ntilde;a acaba de aprobar una regularizaci&oacute;n de migrantes impulsada por las organizaciones sociales y la izquierda que sostiene al presidente S&aacute;nchez. Y que el discurso del Gobierno espa&ntilde;ol no tiene nada que ver con la narrativa criminalizadora de la Administraci&oacute;n Trump. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el presidente de EEUU ha desatado una ola de represi&oacute;n migratoria que se ha traducido en los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti en enero pasado en las calles de Minneapolis y que ha ido tan lejos que hasta sus bases republicanas no la apoyan en las encuestas.
    </p><p class="article-text">
        Trump se desquicia con Espa&ntilde;a. Hasta por las medidas anunciadas por el Gobierno para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 a&ntilde;os y combatir los contenidos ilegales online y la desinformaci&oacute;n, abriendo la puerta a la persecuci&oacute;n penal de los CEO de las plataformas digitales que los permitan e instando a la Fiscal&iacute;a a investigar los delitos cometidos por Grok (la Inteligencia Artificial de X), Tik Tok y Meta. Una serie de decisiones que llevaron al aliado de Trump y due&ntilde;o de X, Elon Musk, a atacar a S&aacute;nchez: &ldquo;Es un traidor al pueblo de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo de Ir&aacute;n ha sido la reacci&oacute;n m&aacute;s furibunda hasta el momento. A Trump le molest&oacute; mucho el gasto militar, pero ah&iacute; hab&iacute;a mucho de resentimiento hacia quien no lo obedece, con lo que le gusta la gente que le hace la pelota hasta la verg&uuml;enza ajena, como Mark Rutte, secretario general de la OTAN. Y ahora con Ir&aacute;n ha desatado su furia, amenazando incluso con &ldquo;embargos&rdquo; a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a ha sido terrible&rdquo;, ha dicho Trump: &ldquo;De hecho, le he dicho a Scott [Bessent, secretario del Tesoro] que corte todas las relaciones con Espa&ntilde;a. Espa&ntilde;a dijo que no podemos usar sus bases. Podr&iacute;amos usar su base si quisi&eacute;ramos. Podr&iacute;amos simplemente volar all&iacute; y usarla. Nadie nos va a decir que no la usemos. Pero no tenemos por qu&eacute; hacerlo. Pero ellos han sido poco amistosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedo decidir parar hoy todo lo que hacemos con Espa&ntilde;a, podemos hacerlo ahora mismo. Nos lo ha reconocido el Tribunal Supremo. Podr&iacute;a detener ma&ntilde;ana, hoy mejor a&uacute;n, todo lo que tenga que ver con Espa&ntilde;a. Embargos. Podemos hacerlo con Espa&ntilde;a&rdquo;, ha dicho Trump. Bessent ha dicho que el Supremo &ldquo;reafirm&oacute; su capacidad para aplicar un embargo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lo har&aacute; Trump? &iquest;Aterrizar&aacute; por primera vez todas las amenazas que lleva acumuladas contra Espa&ntilde;a, aunque eso suponga un conflicto general con la UE porque la pol&iacute;tica comercial europea est&aacute; transferida a la Comisi&oacute;n Europea? 
    </p><p class="article-text">
        Pues eso es algo que iremos viendo en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Pero lo que est&aacute; claro es que Trump se desquicia con Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-desquicia-espana_132_13038321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 07:02:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b354dfe7-3a0c-4a48-94f7-c50da358c240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x220y58.jpg" length="36435" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b354dfe7-3a0c-4a48-94f7-c50da358c240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x220y58.jpg" type="image/jpeg" fileSize="36435" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump se desquicia con España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b354dfe7-3a0c-4a48-94f7-c50da358c240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x220y58.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Trump se le pueden parar los pies, y él ya lo sabe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-le-parar-pies_132_13018151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5eaa902-4d38-4ce9-9369-0edd28e452d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2162y303.jpg" width="1200" height="675" alt="A Trump se le pueden parar los pies, y él ya lo sabe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia del Tribunal Supremo de EEUU tiene un valor simbólico por encima de lo práctico: Trump podrá seguir imponiendo aranceles, pero, de repente, es consciente de que su poder tiene límites</p></div><p class="article-text">
        El poder de Trump tiene mucho de absoluto. Cuando paseas por las calles de Washington de vez en cuando te encuentras con carteles gigantes colgando en edificios p&uacute;blicos con la cara del presidente de Estados Unidos. Cualquiera dir&iacute;a que se trata de un gesto propio de reg&iacute;menes autoritarios, y, en efecto, a veces se encuentran ciertas concomitancias.
    </p><p class="article-text">
        El viernes pasado el Tribunal Supremo de EEUU par&oacute; los pies a Trump. Es la principal consecuencia de una sentencia que dice que hay formas de sortear a trav&eacute;s de legislaciones pensadas para poner aranceles, a diferencia de la ley de emergencia internacional que us&oacute; el presidente de EEUU como un atajo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los jueces le dijeron a Donald Trump lo que muchos ven&iacute;an diciendo desde hac&iacute;a meses sin que el presidente de EEUU atendiera a razones: que el mecanismo que estaba eligiendo no era el correcto.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre con Trump es que nunca escucha a quien le lleva la contraria, y le encanta rodearse de personas que le aplauden y pelotean sin rubor. Lo podemos ver cada d&iacute;a en cada acto en el que participa. Es obligatorio dedicar varios minutos a halagar al presidente de EEUU que se quiere tanto a s&iacute; mismo que no para de nombrar cosas con su apellido, desde instituciones culturales hasta cuentas corrientes, <em>golden visas</em> o aeropuertos y puentes si la oposici&oacute;n no lo impide.
    </p><p class="article-text">
        Con Trump, todo va de Trump, hasta el punto de que la Nobel de la Paz, Mar&iacute;a Corina Machado, le ha regalado la medalla del premio para congraciarse con el presidente de EEUU y tener un papel en la transici&oacute;n venezolana. Pero no lo tiene f&aacute;cil, porque Trump est&aacute; encantado con Delcy Rodr&iacute;guez. Y lo ha vuelto a expresar este martes en su discurso sobre el estado de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del Supremo sobre los aranceles no es la &uacute;nica que preocupa al presidente de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        Este lunes public&oacute; en sus redes sociales un comentario insultante contra el Supremo porque teme perder otra de sus grandes apuestas: la eliminaci&oacute;n de la nacionalidad por nacimiento por medio de un decreto, cuando resulta que est&aacute; consagrada en la Constituci&oacute;n. Seguramente sea verdad que aquella decisi&oacute;n del siglo XIX ten&iacute;a que ver con un contexto hist&oacute;rico diferente al actual. Pero eso ya es un juicio pol&iacute;tico, y lo que dice la enmienda 14 de la Constituci&oacute;n es clar&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicci&oacute;n, son ciudadanos de los Estados Unidos y del estado en el que residan&rdquo;, afirma la secci&oacute;n 1 de la 14 enmienda de la Constituci&oacute;n de EEUU, redactada en 1868, estableciendo el<em>&nbsp;ius soli.</em>
    </p><p class="article-text">
        La Enmienda 14 fue adoptada despu&eacute;s de la Guerra Civil para garantizar ciudadan&iacute;a a las personas anteriormente esclavizadas y evitar decisiones &ndash;como la de Dred Scott contra Sandford&ndash;, que hab&iacute;a negado la ciudadan&iacute;a a personas afrodescendientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo; &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s se puede pedir?&rdquo;, dice Trump &nbsp;<a href="https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/116119857222583140?tblci=GiBy4vvU7cDBOpoYyK742kdorBVVa9_boQMyKaPNNemaLCD3oVMo-eqZ5t3L9pGmAQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su post en Truth Social</a>, desafiando el texto de la Constituci&oacute;n de EEUU: &ldquo;Pero este tribunal supremo encontrar&aacute; la manera de llegar a una conclusi&oacute;n err&oacute;nea, que volver&aacute; a hacer felices y ricos a China y a otras naciones. Que nuestro tribunal supremo siga tomando decisiones malas y perjudiciales para el futuro de nuestra naci&oacute;n: yo tengo un trabajo que hacer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo. Donald Trump es un presidente que tiene una aprobaci&oacute;n en las encuestas en torno al 40% despu&eacute;s de su primer a&ntilde;o del segundo mandato, lo que puede suponer un retroceso grande en las legislativas de mitad de mandato el pr&oacute;ximo noviembre. Y eso s&iacute; que puede afectar a la agenda de uno de los presidentes con m&aacute;s y mejor control del Senado y la C&aacute;mara de Representantes. Trump logr&oacute; sacar su megaley fiscal a pesar de las m&uacute;ltiples voces en contra, y solo fue posible por su control total de los republicanos en el Capitolio.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente nunca un Congreso de EEUU fue tan complaciente con el poder legislativo como lo est&aacute; siendo el actual. Y eso se puede acabar en nueve meses, poco despu&eacute;s, adem&aacute;s, de que venzan los 150 d&iacute;as con los que puede decretar aranceles globales sin pasar por el voto del Congreso. A partir de esos 150 d&iacute;as, Trump va a necesitar un voto en el Congreso que no se prev&eacute; nada f&aacute;cil. Entre otras cosas, por lo poco populares que son los aranceles para la poblaci&oacute;n general estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, si el Supremo sigue haciendo su trabajo con independencia y si la Casa Blanca pierde el control de alguna de las dos C&aacute;maras del Congreso, el frenazo para las pol&iacute;ticas del presidente de EEUU puede ser elocuente. Y Trump lo sabe. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-le-parar-pies_132_13018151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 07:06:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f5eaa902-4d38-4ce9-9369-0edd28e452d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2162y303.jpg" length="2341114" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f5eaa902-4d38-4ce9-9369-0edd28e452d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2162y303.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2341114" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A Trump se le pueden parar los pies, y él ya lo sabe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f5eaa902-4d38-4ce9-9369-0edd28e452d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2162y303.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Denigras a EEUU y encubres a narcoterroristas": así intenta silenciar la Administración Trump a quien se rebela contra sus políticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/denigras-eeuu-encubres-narcoterroristas-silenciar-administracion-trump-rebela-politicas_132_12995700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42f762ed-4cdc-4248-a710-8b86b574023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Denigras a EEUU y encubres a narcoterroristas&quot;: así intenta silenciar la Administración Trump a quien se rebela contra sus políticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Departamento de Estado de EEUU ha lanzado una campaña contra los colectivos CodePink y People's Forum, a los que acusa de tener vínculos con el Partido Comunista Chino</p><p class="subtitle">La portavoz de la represión migratoria de Trump abandona su puesto en el Departamento de Seguridad Nacional en plena ola contra el ICE
</p></div><p class="article-text">
        Este martes ha fallecido el reverendo Jesse Jackson, hist&oacute;rico activista por los derechos civiles. Y al pensar en las luchas y movilizaciones en momentos dif&iacute;ciles de la historia reciente de EEUU, he recordado <a href="https://nypost.com/2026/02/10/us-news/state-department-identifies-code-pink-and-other-far-left-groups-as-vectors-of-chinese-influence-operations/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un titular de hace unos d&iacute;as que me llam&oacute; la atenci&oacute;n en The New York Post</a>. La noticia ilustraba, precisamente, la persecuci&oacute;n del activismo por los derechos humanos en el pa&iacute;s y apuntaba contra varias organizaciones, entre ellas CodePink, una de las agrupaciones pacifistas y antiimperialistas m&aacute;s veteranas y activas de Estados Unidos. The New York Post es un tabloide MAGA, aprendiz de los brit&aacute;nicos, pero con buenas fuentes en la Administraci&oacute;n Trump. La noticia era que &ldquo;el Departamento de Estado identifica a CodePink y a otros grupos de extrema izquierda como vectores de operaciones de influencia china&rdquo;. Y el peri&oacute;dico citaba una fuente del departamento de Marco Rubio.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica alentada por Trump, ya desde su primera presidencia, las luchas y los activismos se entrelazan, como muestra un hecho de 2019 que conecta directamente a Jackson con CodePink.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5d86e813-e925-4ca1-8a38-2267e89fbd66_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jesse Jackson, con activistas de CodePink, junto a la embajada de Venezuela en Washington DC, en mayo de 2019."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jesse Jackson, con activistas de CodePink, junto a la embajada de Venezuela en Washington DC, en mayo de 2019.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hace seis a&ntilde;os, en mayo de 2019, el reverendo Jesse Jackson acudi&oacute; a la embajada de Venezuela en Washington DC para llevar alimentos a un grupo de activistas que hab&iacute;a ocupado el edificio durante semanas con el fin de impedir que Estados Unidos entregara la legaci&oacute;n diplom&aacute;tica al equipo del autoproclamado Juan Guaid&oacute;. La ocupaci&oacute;n &mdash;autorizada por el gobierno de Nicol&aacute;s Maduro tras la ruptura de relaciones con EEUU&mdash; buscaba preservar la sede como propiedad del Estado venezolano frente al reconocimiento de Guaid&oacute; por parte de Washington, una situaci&oacute;n sin precedentes en la pr&aacute;ctica diplom&aacute;tica moderna. 
    </p><p class="article-text">
        Fueras de la embajada, Jackson fue recibido y agradecido por activistas de CodePink, que hab&iacute;an apoyado la ocupaci&oacute;n desde el inicio y defend&iacute;an que la sede segu&iacute;a perteneciendo al gobierno venezolano; tambi&eacute;n se concentraban all&iacute; simpatizantes de la oposici&oacute;n antichavista, en un clima de confrontaci&oacute;n permanente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-aV7xPZ_EBnE-9694', 'youtube', 'aV7xPZ_EBnE', document.getElementById('yt-aV7xPZ_EBnE-9694'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-aV7xPZ_EBnE-9694 src="https://www.youtube.com/embed/aV7xPZ_EBnE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Pero para la Administraci&oacute;n Trump poco importa que se trate de organizaciones con d&eacute;cadas de trayectoria en la defensa del pacifismo y la oposici&oacute;n al intervencionismo estadounidense, incluso de la mano de referentes hist&oacute;ricos del pa&iacute;s como el reverendo Jesse Jackson. La justificaci&oacute;n que a la que ha recurrido la Administraci&oacute;n para perseguirlas es la acusaci&oacute;n &mdash;sin pruebas&mdash; de recibir financiaci&oacute;n desde China. En esa l&iacute;nea, la subsecretaria de Estado para Diplomacia P&uacute;blica de EEUU, Sarah Rogers, declaraba en The New York Post: &ldquo;Organizaciones como CodePink y The People&rsquo;s Forum denigran a Estados Unidos, encubren la violencia de los reg&iacute;menes marxistas y protegen a China, mientras disfrutan de una afluencia de dinero procedente de una red de donantes con conexiones con el Partido Comunista Chino. El Departamento de Estado buscar&aacute; la total transparencia de las redes de donantes y ONG que presionan a favor de nuestros adversarios y tratan de debilitar la determinaci&oacute;n de Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, lo que no aportaban la fuente ni el peri&oacute;dico era ninguna prueba de que estas entidades defensoras de los derechos humanos tuvieran ninguna obediencia al Partido Comunista Chino. Y lo que ni el peri&oacute;dico ni el Departamento de Estado recogen son los m&uacute;ltiples piropos de Donald Trump al presidente chino, Xi Jinping, ni el hecho de que pospusiera el cierre de TikTok meses y meses hasta que lleg&oacute; a un acuerdo con Pek&iacute;n para crear una filial en EEUU con accionariado estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        La supuesta prueba de cargo definitiva de la obediencia al PCCh de estas entidades es que el esposo de una fundadora de CodePink y mecenas de ambas organizaciones, natural de Sri Lanka, vive en Shanghai. Se trata de un magnate tecnol&oacute;gico llamado Neville Roy Singham, lo que le da pie al medio y al Departamento de Estado para hablar de &ldquo;red Singham&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 2023, el <a href="https://www.nytimes.com/2023/08/05/world/europe/neville-roy-singham-china-propaganda.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">New York Times</a> hizo una pieza en la que acusaba a Singham de colaborar &ldquo;estrechamente con la maquinaria medi&aacute;tica del Gobierno chino y financiar su propaganda en todo el mundo&rdquo;, pero en ese art&iacute;culo no se establec&iacute;a tampoco que las dos entidades ahora puestas en el disparadero tuvieran ning&uacute;n tipo de vinculaci&oacute;n con el PCCh. 
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as despu&eacute;s de la noticia de The New York Post, es el propio Departamento de Estado, a trav&eacute;s de su cuenta de X, el que carga abiertamente contra CodePink y The People's Forum: &ldquo;Denigran a Estados Unidos, lavan la violencia de los reg&iacute;menes marxistas y encubren a narcoterroristas como Maduro, mientras disfrutan de una afluencia de dinero procedente de una red de donantes con v&iacute;nculos con el Partido Comunista Chino&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022046113788985554?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De nuevo, el Departamento de Estado no acompa&ntilde;a su publicaci&oacute;n con un informe de esos supuestos v&iacute;nculos con el PCCh. Le basta con un pantallazo del titular fabricado por ellos mismos en The New York Post.
    </p><p class="article-text">
        Pero a esta Administraci&oacute;n nunca le ha supuesto un problema no aportar pruebas de acusaciones grav&iacute;simas o incluso la comisi&oacute;n de asesinatos por sus agentes o soldados.  
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, cuando llamaron a Alex Pretti y Renee Good &ldquo;terroristas internos&rdquo;. Nunca hubo una prueba de eso, pero lo hicieron para justificar sus asesinatos en operaciones de represi&oacute;n migratoria. Y no han pedido perd&oacute;n por ello. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco han aportado nunca una sola prueba de los supuestos v&iacute;nculos narcoterroristas de los 136 asesinados extrajudicialmente en 40 ataques en aguas del Caribe y el Pac&iacute;fico Oriental. Como tampoco nunca se aportaron pruebas de que las organizaciones de izquierdas estuvieran detr&aacute;s del asesinato del comentarista ultra Charlie Kirk. Del mismo modo que jam&aacute;s han explicado a qu&eacute; se refer&iacute;an cuando designaban organizaci&oacute;n terrorista a Antifa, y en qu&eacute; se ha traducido eso.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras cosas, porque Antifa no existe como organizaci&oacute;n. Pero eso a la Administraci&oacute;n Trump no le importa, en realidad, le sirve para crear enemigos externos con los que mantener la tensi&oacute;n de su base, alimentada por los abundantes comentaristas MAGA. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2022869630516367747?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <a href="https://www.codepink.org/medea" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Medea Benjamin</a>, cofundadora de CodePink en 2002 y activista pacifista y contra el imperialismo estadounidense, ha sido nominada en varias ocasiones para el premio Nobel de la Paz. Y explica a elDiario.es: &ldquo;No tiene ning&uacute;n fundamento la acusaci&oacute;n de que CodePink est&eacute; financiada, o incluso influenciada, por el Partido Comunista Chino. Y la acusaci&oacute;n de que 'encubrimos a narcoterroristas' es igualmente absurda. Lo cierto es que nos persiguen porque nos oponemos al apoyo estadounidense a Israel, no creemos en el secuestro de l&iacute;deres extranjeros y no queremos que la gente en Cuba muera de hambre como quiere Marco Rubio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, es muy habitual ver a Medea y sus compa&ntilde;eras de CodePink habitualmente en el Capitolio protestando contra altos dirigentes de la Administraci&oacute;n Trump por la represi&oacute;n migratoria, el ataque a Venezuela, el bloqueo a Cuba o el genocidio israel&iacute;. Lleva d&eacute;cadas haci&eacute;ndolo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42445551-0aea-4f56-a354-30bf1a8dfed8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Protesta contra el cerco a Venezuela por parte de la Administración Trump, frente a la Casa Blanca, el 8 de diciembre de 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Protesta contra el cerco a Venezuela por parte de la Administración Trump, frente a la Casa Blanca, el 8 de diciembre de 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La persecuci&oacute;n de la cr&iacute;tica y la disidencia es un hecho diario en los Estados Unidos de Trump. Hemos hablado a menudo de los ataques a los periodistas. Pero va mucho m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al calor del asesinato de Charlie Kirk, cuando Trump aprovech&oacute; para apretar las tuercas a los medios de comunicaci&oacute;n, a donantes dem&oacute;cratas como George Soros y para acelerar en la criminalizaci&oacute;n hasta del humor, como la suspensi&oacute;n del programa de Jimmy Kimmel, <a href="https://www.whitehouse.gov/fact-sheets/2025/09/fact-sheet-president-donald-j-trump-develops-new-strategy-to-counter-domestic-terrorism-and-organized-political-violence/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el presidente de EEUU aprob&oacute; un llamado Memor&aacute;ndum Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM)</a> en el que el presidente de EEUU establec&iacute;a &ldquo;una estrategia integral para investigar, desarticular y desmantelar todas las etapas de la violencia pol&iacute;tica organizada y el terrorismo interno. [...] Para investigar, enjuiciar y desarticular las entidades y personas que participan en actos de violencia pol&iacute;tica e intimidaci&oacute;n destinados a impedir actividades legales u obstruir el estado de derecho. Este enfoque se centrar&aacute; en todos los aspectos de la estrategia organizada que da lugar a la violencia pol&iacute;tica y la intimidaci&oacute;n, incluyendo la radicalizaci&oacute;n, el reclutamiento, los mecanismos de financiaci&oacute;n, la participaci&oacute;n de organizaciones no gubernamentales, los delitos financieros relacionados y los actos definitivos de violencia pol&iacute;tica e intimidaci&oacute;n en s&iacute; mismos, utilizando las autoridades de todo el Gobierno federal y un enfoque de investigaci&oacute;n m&aacute;s amplio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El memor&aacute;ndum terminaba recordando que &ldquo;el presidente Trump design&oacute; a Antifa como organizaci&oacute;n terrorista interna, ordenando al Gobierno federal que investigue, desarticule y desmantele todas las operaciones ilegales llevadas a cabo por Antifa o cualquier persona que afirme actuar en nombre de Antifa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, cinco meses despu&eacute;s, no hay noticias de grandes redadas llevadas a cabo contra Antifa en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        El New York Post cita &ndash;sin enlace&ndash; un informe &ndash;que no pone a disposici&oacute;n del lector&ndash; del Departamento de Estado llamado <em>Contrarrestar la manipulaci&oacute;n y la interferencia de la informaci&oacute;n extranjera,</em> en el que se alega que China &ldquo;difunde propaganda a trav&eacute;s de campa&ntilde;as llevadas a cabo por organizaciones sin &aacute;nimo de lucro como CodePink, People's Forum y grupos vinculados a la famosa red Singham&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        The People's Forum, organizaci&oacute;n con sede en Nueva York, tambi&eacute;n ha difundido un comunicado en respuesta a las acusaciones del Departamento de Estado: &ldquo;Como parte de la guerra contra la libertad de expresi&oacute;n, el Departamento de Estado de EEUU ha publicado una declaraci&oacute;n que ataca abiertamente a The People's Forum y otras organizaciones. Esta declaraci&oacute;n, compartida por la Casa Blanca de Trump, est&aacute; dise&ntilde;ada para silenciar las voces de quienes se atreven a criticar las pol&iacute;ticas del gobierno estadounidense. Las acusaciones contra nosotros, que nos acusan de ser 'vectores de influencia extranjera', son t&aacute;cticas recicladas de un cap&iacute;tulo no muy lejano del macartismo en la historia estadounidense. Al etiquetar a nuestras organizaciones como 'agentes' de 'manipulaci&oacute;n extranjera', el gobierno estadounidense busca demonizar y reprimir las leg&iacute;timas quejas de quienes est&aacute;n indignados por las violentas redadas del Servicio de Inmigraci&oacute;n y Control de Aduanas (ICE) y la deportaci&oacute;n de migrantes, el despliegue de fuerzas militares y agentes federales en ciudades y pueblos de Estados Unidos, la persecuci&oacute;n de estudiantes que protestan contra el genocidio en Gaza y las interminables intervenciones militares y el uso de bloqueos y sanciones para generar hambrunas en el extranjero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado prosigue: &ldquo;Las acusaciones infundadas de que 'encubrimos a narcoterroristas' y otras acusaciones igualmente absurdas son un esfuerzo descarado y transparente para intimidar a quienes nos apoyan y deslegitimar los movimientos de base. [...] Seguiremos defendiendo a los inmigrantes en nuestro pa&iacute;s y dialogando con otros movimientos en el mundo, desafiando las pol&iacute;ticas de guerra y agresi&oacute;n, y defendiendo el derecho a organizarse y expresar su disidencia. [Esto es] Un intento desesperado de generar consenso para una nueva ronda de represi&oacute;n. No nos silenciar&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las &uacute;ltimas campa&ntilde;as de The People's Forum tiene que ver con la denuncia de la asfixia a la que est&aacute; sometiendo la Administraci&oacute;n Trump al pueblo cubano. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2020899836858392597?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica no es nueva: se usa una parte real &ndash;el esposo de una activista que reside en China por sus negocios y es donante de las organizaciones&ndash; para, de ah&iacute;, realizar sucesivas yuxtaposiciones ileg&iacute;timas hasta concluir, sin prueba alguna, que los comunistas chinos teledirigen los movimientos sociales contra las pol&iacute;ticas de Trump. A partir de ah&iacute;, se busca deslegitimar esas causas, ensuciar los nombres de las organizaciones y sus integrantes y apretar las filas de la tropa en a&ntilde;o de elecciones legislativas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/denigras-eeuu-encubres-narcoterroristas-silenciar-administracion-trump-rebela-politicas_132_12995700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 07:02:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/42f762ed-4cdc-4248-a710-8b86b574023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="615393" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/42f762ed-4cdc-4248-a710-8b86b574023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="615393" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Denigras a EEUU y encubres a narcoterroristas": así intenta silenciar la Administración Trump a quien se rebela contra sus políticas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/42f762ed-4cdc-4248-a710-8b86b574023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Censura,Estados Unidos,Venezuela,Gaza,Palestina,Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Repugnante", "ilegal", "depravado" y "en español": ¿por qué Trump y los MAGA odian tanto a Bad Bunny?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/repugnante-ilegal-depravado-espanol-trump-maga-odian-bad-bunny_132_12980315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01f68cfa-3518-4f6a-b135-984f0aed7825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Repugnante&quot;, &quot;ilegal&quot;, &quot;depravado&quot; y &quot;en español&quot;: ¿por qué Trump y los MAGA odian tanto a Bad Bunny?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU y su legión se han lanzado con gran virulencia contra el cantante por su actuación en la Super Bowl, hasta el punto de hablar de deportaciones —aunque sea tan estadounidense como Trump— y de sanciones contra la NFL y la NBC por haber emitido el espectáculo. La clave de esta reacción desmedida está en una política de represión con un claro sesgo racial, dirigida desde el Despacho Oval</p><p class="subtitle">Trump estalla contra Bad Bunny por su actuación en la Super Bowl: “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante”</p></div><p class="article-text">
        Es verdad que Estados Unidos es una suerte de continente en s&iacute; mismo de m&aacute;s 350 millones de habitantes. Las costas no se parecen al interior, del mismo modo que el sur y el norte son diferentes. Pero lo que s&iacute; es una constante en este pa&iacute;s es que desde sus inicios fundacionales se caracteriz&oacute; por ser una tierra de aluvi&oacute;n de migrantes y colonos. Unos inicios marcados tambi&eacute;n por un genocidio continuado contra los nativos para apropiarse del territorio y de sus fuentes de riqueza, ya fuera por parte de la metr&oacute;poli como por parte de las autoridades del nuevo Estado que este 4 de julio cumple 250 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Los migrantes nunca han dejado de llegar y se han convertido en una se&ntilde;a de identidad de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Cuando salgo de mi casa, en Washington DC, que es una burbuja dentro de una burbuja, es imposible no cruzarse con operarios quitando nieve que no sean de origen hispano, como lo son la mayor&iacute;a de los camareros, los cocineros, los jardineros, los obreros manuales y los repartidores. En Washington DC vive una de las principales colonias de salvadore&ntilde;os en el exterior, por ejemplo, y en la mayor&iacute;a de los espacios p&uacute;blicos los letreros est&aacute;n en ingl&eacute;s y espa&ntilde;ol. Es m&aacute;s, en Washington se puede hacer el examen te&oacute;rico de conducir en castellano. 
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos son infinitos, y no se trata de una ciudad con tanta migraci&oacute;n latina como Nueva York, Florida, California o Texas, muchos de cuyos representantes en el Congreso son biling&uuml;es.
    </p><p class="article-text">
        Esta diversidad de or&iacute;genes atraviesa incluso a las m&aacute;s altas esferas del poder pol&iacute;tico estadounidense y desmiente cualquier pretensi&oacute;n de homogeneidad nacional. El propio secretario de Estado, Marco Rubio, es nieto de un cubano. Y el mismo Donald Trump es estadounidense de segunda generaci&oacute;n, con ra&iacute;ces europeas directas: su madre naci&oacute; en Escocia y sus abuelos paternos en Alemania. Adem&aacute;s, su esposa, Melania Trump, es migrante nacida en Eslovenia. Y su primera esposa, Ivana, era de la Rep&uacute;blica Checa.
    </p><p class="article-text">
        Pero la clave del odio MAGA est&aacute; en el sesgo racial, que es uno de los ejes de la represi&oacute;n migratoria de la Casa Blanca. Por eso persiguen tanto a la comunidad latina, y por eso Donald Trump y los suyos odian tanto a Bad Bunny, como odian a la congresista de origen somal&iacute; Ilhan Omar, como odian a todo aquel con capacidad para poner en evidencia las pol&iacute;ticas autoritarias y racistas de la actual Administraci&oacute;n estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Y el mayor desaf&iacute;o para quienes luchan contra estas pol&iacute;ticas es que ese odio racial viene de la persona m&aacute;s poderosa del mundo, el presidente de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le duele tremendamente que un hombre puertorrique&ntilde;o tenga el valor de pararse frente al mundo&rdquo;, explica la congresista progresista dem&oacute;crata por Nueva York Nydia Vel&aacute;zquez, a elDiario.es, sobre las reacciones de Trump y los suyos: &ldquo;Hay que entender el alcance de la figura de Bad Bunny, es global. Y la reacci&oacute;n est&aacute; enmarcada en el racismo por parte de la base MAGA, frente a un hombre que tiene ese impacto a trav&eacute;s del idioma espa&ntilde;ol. Es algo que definitivamente los enfurece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; dijo Trump? &ldquo;El espect&aacute;culo del descanso de la Super Bowl es absolutamente terrible. &iexcl;Uno de los peores de la historia! No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros est&aacute;ndares de &eacute;xito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los ni&ntilde;os peque&ntilde;os que lo ven desde todo Estados Unidos y todo el mundo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8a2fa681-c00a-459c-9f5a-9754409b7167_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Truth Social de Trump sobre la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Truth Social de Trump sobre la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La congresista Vel&aacute;zquez argumenta: &ldquo;Es la ignorancia de creer que EEUU y los estadounidenses son solo la gente de tez blanca y ojos verdes y azules&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, Puerto Rico es un estado asociado de EEUU y sus ciudadanos son estadounidenses &ndash;si bien no tienen derechos pol&iacute;ticos plenos y no pueden votar en las elecciones presidenciales&ndash;, como Donald Trump y Laura Loomer, una destacada comentarista MAGA que lleg&oacute; a pedir deportaciones de las personas participantes en el espect&aacute;culo: &ldquo;Inmigrantes ilegales y prostitutas latinas <em>perreando</em> en la Super Bowl. Ni una sola persona blanca ni traducci&oacute;n al ingl&eacute;s en el Super Bowl. Esto no es lo suficientemente blanco para m&iacute;. Ya ni siquiera puedo ver una Super Bowl porque los inmigrantes literalmente lo han arruinado todo&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2020670509613015491?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero, claro, resulta que los puertorrique&ntilde;os no son migrantes, y resulta que EEUU no tiene declarado un idioma oficial en su Constituci&oacute;n, y su regulaci&oacute;n como tal solo tiene rango de <a href="https://www.usa.gov/official-language-of-us#:~:text=English%20is%20the%20official%20language,LAST%20UPDATED:%20September%2017%2C%202025" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">decreto presidencial, unilateral, desde marzo pasado</a>. Es decir, nunca hasta la segunda presidencia de Donald Trump el idioma hab&iacute;a sido un problema pol&iacute;tico relevante en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La furia no s&oacute;lo lleg&oacute; de los comentaristas MAGA, como Loomer, sino que el hecho de que Trump fuera el primero en lanzarse en las redes sociales contra Bad Bunny ha generado una onda expansiva de ataques entre sus congresistas m&aacute;s pelotas. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la congresista republicana de Florida Mar&iacute;a Elvira Salazar, cuyo nombre no podr&iacute;a ser m&aacute;s hispano &ndash;es de origen cubano&ndash;, dec&iacute;a: &ldquo;La Super Bowl es el partido m&aacute;s importante del deporte m&aacute;s emblem&aacute;tico de Estados Unidos. Es un momento nacional para unir a todo el pa&iacute;s. Y, seamos sinceros, no deber&iacute;a ser una feria multicultural. Su p&uacute;blico es mayoritariamente angloparlante, y se merecen un espect&aacute;culo que puedan entender y disfrutar. Tener un espect&aacute;culo completamente en espa&ntilde;ol, sin subt&iacute;tulos, no es inclusivo. Es excluyente. En Miami escuchamos m&uacute;sica en espa&ntilde;ol, pero priorizamos a Estados Unidos. Desafortunadamente, hoy, en lugar de hablar de las grandes contribuciones de los hispanos a nuestro pa&iacute;s &mdash;tanto los legales como los indocumentados&mdash;, estamos debatiendo lo mal que estuvo este evento&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2020941064652148973?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero no ha quedado solo en comentarios en redes sociales. Ha habido un congresista que ha escrito al regulador de las telecomunicaciones, que se ha destacado por ser m&aacute;s trumpista que Trump a la hora de amenazar a las cadenas de televisi&oacute;n, para pedir multas contra la liga NFL y la cadena NBC que retransmiti&oacute; el acontecimiento.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el congresista republicano por Florida Randy Fine, <a href="https://x.com/RepFine/status/2020925409043313023" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha afirmado</a>: &ldquo;No se puede decir la palabra que empieza con la &rdquo;F&ldquo; <em>[fuck]</em> en televisi&oacute;n en directo. El repugnante espect&aacute;culo de &rdquo;Bad Bunny&ldquo; fue ilegal. Si hubiera dicho esta letra, y toda la dem&aacute;s porquer&iacute;a pornogr&aacute;fica y repugnante en ingl&eacute;s en televisi&oacute;n en directo, la transmisi&oacute;n habr&iacute;a sido cancelada y las multas habr&iacute;an sido enormes. Los puertorrique&ntilde;os somos estadounidenses y todos vivimos bajo las mismas reglas. Le enviamos a Brendan Carr una carta exigiendo medidas dr&aacute;sticas, incluyendo multas y la revisi&oacute;n de las licencias de transmisi&oacute;n, contra la NFL, la NBC y Bad Bunny. &iexcl;Que los encierren!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y ha a&ntilde;adido: &ldquo;Hoy ser&iacute;a un gran d&iacute;a para detener y deportar a los indocumentados. Sobre todo a aquellos a quienes les gusta la porquer&iacute;a de Bad Bunny. TODOS. SIN EXCEPCIONES&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2021201683041353764?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Andy Ogles, congresista republicano por Tennessee, tambi&eacute;n ha pedido sanciones, pero por otra v&iacute;a: &ldquo;El espect&aacute;culo fue pura obscenidad, transmitido descaradamente por una cadena nacional para que todas las familias estadounidenses lo presenciaran. Los ni&ntilde;os fueron obligados a soportar exhibiciones expl&iacute;citas de actos sexuales homosexuales, mujeres contone&aacute;ndose provocativamente y Bad Bunny agarr&aacute;ndose la entrepierna sin pudor. Y, por si fuera poco, la letra de la actuaci&oacute;n glorificaba abiertamente la sodom&iacute;a y otras innumerables depravaciones atroces. Es ilegal exhibir estos actos flagrantes e indecentes en la televisi&oacute;n. Por eso solicito que el Comit&eacute; de Energ&iacute;a y Comercio inicie de inmediato una investigaci&oacute;n formal del Congreso sobre la Liga Nacional de F&uacute;tbol Americano (NFL) y la NBC por su conocimiento previo, aprobaci&oacute;n deliberada y facilitaci&oacute;n de esta transmisi&oacute;n indecente. La cultura estadounidense no ser&aacute; objeto de burla ni corrupci&oacute;n sin consecuencias&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2021002549491302715?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ogles tambi&eacute;n fue uno de los cruzados enfurecidos que pidi&oacute; la retirada de la nacionalidad estadounidense y la deportaci&oacute;n de la congresista Delia Ram&iacute;rez, quien dijo sentirse &ldquo;orgullosa guatemalteca&rdquo; antes que &ldquo;estadounidense&rdquo; durante un congreso en M&eacute;xico en agosto pasado. 
    </p><p class="article-text">
        La exigencia de Ogles es ilegal, pero va en la l&iacute;nea del proyecto MAGA de acabar con la nacionalidad por nacimiento, as&iacute; como de prohibir dobles nacionalidades en EEUU, algo que defiende apasionadamente el congresista republicano por Ohio y nacido en Bogot&aacute; Bernie Moreno.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1952519302600380648?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Repugnante&rdquo;, &ldquo;ilegal&rdquo;, &ldquo;depravado&rdquo;, &ldquo;pornogr&aacute;fico&rdquo;, &ldquo;sodomita&rdquo;... Y todo ello &ldquo;en espa&ntilde;ol&rdquo;. Trump y los MAGA odian a Bad Bunny, como odian a la congresista somal&iacute; Ilhan Omar, por su color, porque son influyentes, porque no pueden doblegarlos y porque su mensaje penetra. En el caso de Bad Bunny, en todo el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/repugnante-ilegal-depravado-espanol-trump-maga-odian-bad-bunny_132_12980315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 07:05:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/01f68cfa-3518-4f6a-b135-984f0aed7825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4670068" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/01f68cfa-3518-4f6a-b135-984f0aed7825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4670068" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Repugnante", "ilegal", "depravado" y "en español": ¿por qué Trump y los MAGA odian tanto a Bad Bunny?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/01f68cfa-3518-4f6a-b135-984f0aed7825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Eres la peor, nunca te he visto sonreír en 10 años": los insultos de Trump a las periodistas que delatan su machismo y afán de censura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/peor-he-visto-sonreir-10-anos-insultos-trump-periodistas-delatan-machismo-afan-censura_132_12960983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f22c12c1-871c-4e2b-b0e6-65fbbf1ea3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y139.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Eres la peor, nunca te he visto sonreír en 10 años&quot;: los insultos de Trump a las periodistas que delatan su machismo y afán de censura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Eres el peor periodista. Creo que nunca te he visto sonreír. Tu organización debería avergonzarse de ti", le dice el presidente de EEUU a la corresponsal en la Casa Blanca de la CNN, Kaitlan Collins, en un nuevo ejemplo de los constantes asaltos a las libertades desde la Casa Blanca</p><p class="subtitle">Trump acelera en su agenda autoritaria y anima a los republicanos a “nacionalizar” las elecciones en “al menos” 15 estados
</p></div><p class="article-text">
        A m&iacute; no suele gustarme hablar de nosotros mismos, los periodistas. A menudo nos consideramos importantes por pasar muchos d&iacute;as cerca de personas que realmente son importantes. Pero ocurre, siempre ha ocurrido, que hay perfiles m&aacute;s conocidos que otros para la ciudadan&iacute;a. Cuando yo empezaba en esto como becario en el diario El Pa&iacute;s hace tres d&eacute;cadas, algunos veteranos dec&iacute;an que hab&iacute;a quien compraba el peri&oacute;dico solo para leer las cr&iacute;ticas de cine de &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez Santos; las de toros de Joaqu&iacute;n Vidal, aunque ni siquiera le gustaran los toros; o las columnas de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n; Eduardo Haro Tecglen; Rosa Montero o Maruja Torres. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, siempre ha habido periodistas que han marcado la diferencia, que han trascendido. Y hoy sigue habi&eacute;ndolos. Pero, al margen de ese pu&ntilde;ado de referentes que nunca dejar&aacute;n de existir, a m&iacute; suele gustarme muy poco la conversaci&oacute;n sobre periodistas y la prensa. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando ves que el Ej&eacute;rcito israel&iacute; proh&iacute;be la entrada de periodistas en Gaza y asesina por cientos a los que ya est&aacute;n all&iacute;, tenemos la obligaci&oacute;n de denunciar unos cr&iacute;menes que persiguen silenciar las informaciones sobre el genocidio cometido contra los palestinos. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, cuando el presidente m&aacute;s poderoso del mundo se permite el lujo de insultar a una periodista de la CNN en el Despacho Oval, el mensaje es poderoso: persigue amedrentar, disciplinar, que el siguiente que pregunte cambie de tema para evitar las invectivas.
    </p><p class="article-text">
        Y es algo que el presidente de EEUU hace a menudo, y con quienes m&aacute;s se recrea en sus ataques es con las mujeres, en un claro s&iacute;ntoma de su machismo y af&aacute;n de censura.
    </p><p class="article-text">
        El machismo viene de lejos. No en vano, Donald Trump fue condenado por intentar comprar el silencio de Stormy Daniels y, tambi&eacute;n, a pagar 5 millones de d&oacute;lares por haber sido encontrado culpable de abuso sexual contra la columnista E. Jean Carroll. Del mismo modo, y se ha seguido comprobando estos d&iacute;as en los que el Departamento de Justicia ha publicado m&aacute;s de tres millones de documentos del depredador sexual Jeffrey Epstein, es evidente la presencia de Trump en las fiestas del financiero.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo eso. A Nancy Cordes, cuando cuestionaba al presidente de EEUU acerca de su interpretaci&oacute;n del tiroteo cometido por un ciudadano afgano que trabaj&oacute; en su pa&iacute;s para la CIA, ocurrido en Washington DC, cerca de la Casa Blanca, contra dos soldados de la Guardia Nacional y que se cobr&oacute; una muerte, Trump le dijo: &ldquo;&iquest;Eres est&uacute;pida?&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        El furioso ataque de Trump a la periodista lleg&oacute; despu&eacute;s de que ella le preguntara: &ldquo;El inspector general del Departamento de Justicia ha informado que el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI llevaron a cabo una investigaci&oacute;n exhaustiva de los afganos que fueron tra&iacute;dos a Estados Unidos, entonces, &iquest;por qu&eacute; culpa a la administraci&oacute;n Biden?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Porque los dejaron entrar&rdquo;, contest&oacute;, Trump: &ldquo;&iquest;Eres est&uacute;pida? Eres una persona est&uacute;pida, porque llegaron en avi&oacute;n, junto con miles de otras personas que no deber&iacute;an estar aqu&iacute;, y solo haces preguntas porque eres una persona est&uacute;pida&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-C2C0pTh7x9o-5733', 'youtube', 'C2C0pTh7x9o', document.getElementById('yt-C2C0pTh7x9o-5733'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-C2C0pTh7x9o-5733 src="https://www.youtube.com/embed/C2C0pTh7x9o?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Del mismo modo, el insulto que lanz&oacute; a&nbsp;Catherine Lucey, de Bloomberg,  en el Air Force One fue algo que no ocurrir&iacute;a con un hombre. <em>&ldquo;Quiet, quiet, piggy [c&aacute;llate, cerdita]!&rdquo;,</em>&nbsp;le dijo a Lucey cuando preguntaba en el avi&oacute;n que llevaba a Trump el viernes por la tarde a jugar al golf a Florida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-KmwOy_GLsHQ-4186', 'youtube', 'KmwOy_GLsHQ', document.getElementById('yt-KmwOy_GLsHQ-4186'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-KmwOy_GLsHQ-4186 src="https://www.youtube.com/embed/KmwOy_GLsHQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s, atac&oacute; a la corresponsal de la televisi&oacute;n ABC en la Casa Blanca,&nbsp;Mary Bruce, tras una pregunta considerada &ldquo;vergonzosa&rdquo; por Trump que ten&iacute;a que ver con el asesinato del periodista&nbsp;Jamal Khashoggi. Y el invitado <em>avergonzado</em> era el pr&iacute;ncipe saud&iacute; Mohammed bin Salman, sobre quien pesa la acusaci&oacute;n internacional de haber estado detr&aacute;s de la muerte de&nbsp;Kashoggi en el consulado saud&iacute; de Estambul en 2018.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablas de alguien que fue muy pol&eacute;mico&rdquo;, justific&oacute; Trump: &ldquo;A mucha gente no le gustaba ese se&ntilde;or del que hablas; te cayera bien o mal, son cosas que pasan, pero &eacute;l no sab&iacute;a nada al respecto. Y podemos dejarlo as&iacute;. No tienes por qu&eacute; avergonzar a nuestro invitado con esa pregunta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que deber&iacute;an revocarle la licencia a ABC, porque sus noticias son falsas y err&oacute;neas&rdquo;, ha amenazado el presidente de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La amenaza de revocar licencias no es la primera vez que sale de Trump. Tambi&eacute;n lo dijo varias veces en septiembre, despu&eacute;s de presionar a la CBS para no renovar a&nbsp;Stephen Colbert y a la ABC con Jimmy Kimmel.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-aDqpjw8bo0Q-9118', 'youtube', 'aDqpjw8bo0Q', document.getElementById('yt-aDqpjw8bo0Q-9118'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-aDqpjw8bo0Q-9118 src="https://www.youtube.com/embed/aDqpjw8bo0Q?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Los insultos de este martes a Kaitlan Collins siguen el mismo patr&oacute;n de recrearse en los ataques a las mujeres, pero, tambi&eacute;n, muestran lo nervioso que se pone Trump cuando le preguntan por Jeffrey Epstein, con quien tuvo una relaci&oacute;n estrecha durante un tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; les dir&iacute;a a las v&iacute;ctimas que sienten que no han obtenido justicia?&rdquo;, ha preguntado este martes Kaitlan Collins, de la CNN, a Donald Trump en el Despacho Oval. Y ha respondido: &ldquo;Eres la peor periodista. No me extra&ntilde;a que la CNN no tenga audiencia por culpa de gente como t&uacute;. Es una mujer joven. Creo que nunca te he visto sonre&iacute;r. Te conozco desde hace diez a&ntilde;os y creo que nunca te he visto sonre&iacute;r&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-qyoVXuZHk38-2533', 'youtube', 'qyoVXuZHk38', document.getElementById('yt-qyoVXuZHk38-2533'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-qyoVXuZHk38-2533 src="https://www.youtube.com/embed/qyoVXuZHk38?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Ataques, censura y autocensura</h2><p class="article-text">
        Cuando alguien recibe un ataque directo del presidente m&aacute;s poderoso del mundo lo normal es que haya consecuencias. En este caso, la siguiente periodista ya cambi&oacute; de tema. No insisti&oacute; sobre las v&iacute;ctimas de Epstein, ni sobre la censura excesiva que denuncian de los archivos publicados, y, por supuesto, tampoco defendi&oacute; a la compa&ntilde;era atacada.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, el presidente de EEUU ha anunciado un cierre de dos a&ntilde;os del Kennedy Center por unas obras de remodelaci&oacute;n. Lo que no ha dicho Trump es que su asalto al centro art&iacute;stico &ndash;hasta el punto de incluir su apellido en el nombre de la instituci&oacute;n&ndash; est&aacute; teniendo como consecuencia una oleada de anulaciones por parte de los artistas y del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que atacar a periodistas disciplina al resto que quieren preguntar, la censura y la autocensura exceden el &aacute;mbito de la prensa. 
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana me he dado una vuelta por la National Portrait Gallery, un museo centrado en los retratos y que re&uacute;ne los realizados para los 47 presidentes de Estados Unidos. La National Portrait Gallery, adem&aacute;s es un ejemplo de la censura y la autocensura que se vive en el pa&iacute;s gobernado por Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Amy Sherald, la artista que salt&oacute; a la fama con su retrato de Michelle Obama en 2018, retir&oacute; su exposici&oacute;n de la National Portrait Gallery en septiembre pasado porque el museo, en un acto claro de autocensura, no quer&iacute;a exhibir <em>Transforming Liberty,</em> su obra de la Estatua de la Libertad trans para evitar provocar al presidente Trump.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7805161-efd8-4847-8e7e-917e73a82401_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Transforming Liberty&quot;, de Amy Sherald."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Transforming Liberty&quot;, de Amy Sherald.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero no es el &uacute;nico caso de censura y autocensura de uno de los museos m&aacute;s importantes de la capital de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s regresar a la Casa Blanca, Donald Trump public&oacute; en Truth Social: &ldquo;A petici&oacute;n y recomendaci&oacute;n de muchas personas, por la presente doy por terminado el contrato de Kim Sajet como directora de la National Portrait Gallery&rdquo;. Seg&uacute;n el post, Sajet era &ldquo;una persona muy partidista&rdquo; y una &ldquo;firme defensora&rdquo; de los programas de diversidad e inclusi&oacute;n. &ldquo;Su reemplazo ser&aacute; nombrado en breve&rdquo;, continuaba el mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Sajet es una&nbsp;historiadora del arte&nbsp;de unos 60 a&ntilde;os, neerlandesa y criada en Australia.
    </p><p class="article-text">
        El 27 de marzo, Trump firm&oacute; un decreto que afirmaba que los museos del Smithsonian, uno de los cuales es la National Portrait Gallery, hab&iacute;an &ldquo;ca&iacute;do bajo la influencia de una ideolog&iacute;a divisiva y centrada en la raza&rdquo; que &ldquo;promov&iacute;a narrativas que presentan los valores estadounidenses y occidentales como intr&iacute;nsecamente da&ntilde;inos y opresivos&rdquo;. La orden ejecutiva se titulaba &ldquo;Restaurando la verdad y la cordura en la historia estadounidense&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia de esta ofensiva censora est&aacute; haciendo mella. Un ejemplo elocuente de ello es que la galer&iacute;a borr&oacute;&nbsp;hace tres semanas la&nbsp;peque&ntilde;a descripci&oacute;n que acompa&ntilde;a al retrato de Trump. &iquest;El motivo? Que al presidente de EEUU no le gustaba el texto porque mencionaba sus dos juicios pol&iacute;ticos <em>&ndash;impeachment&ndash;</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d94c7578-301f-497a-990b-09d49d765ddc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retrato de Trump en la National Portrait Gallery."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retrato de Trump en la National Portrait Gallery.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La nota del retrato de Trump mencionaba las nominaciones de Trump al Tribunal Supremo, el desarrollo de la vacuna contra la COVID-19 y que fue sometido a un juicio pol&iacute;tico dos veces &ldquo;por cargos de abuso de poder e incitaci&oacute;n a la insurrecci&oacute;n&rdquo; antes de ser absuelto por el Senado en ambos casos. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el escueto texto que hoy lo acompa&ntilde;a s&oacute;lo identifica el a&ntilde;o de nacimiento de Trump, que es el 45&ordm; y 47&ordm; presidente, las fechas de su presidencia e informaci&oacute;n sobre el fot&oacute;grafo y la fotograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Af&aacute;n de censura, insultos a periodistas y machismo. La Administraci&oacute;n Trump profundiza su agenda ultra y autoritaria en todos los rincones de EEUU.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_50p_1135747.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_50p_1135747.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_75p_1135747.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_75p_1135747.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_default_1135747.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_default_1135747.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e53d3f06-942a-48e2-93a9-51bb2d2f36c0_16-9-aspect-ratio_default_1135747.jpg"
                    alt="Etiqueta del retrato de Trump en la Portrait National Gallery."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Etiqueta del retrato de Trump en la Portrait National Gallery.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/peor-he-visto-sonreir-10-anos-insultos-trump-periodistas-delatan-machismo-afan-censura_132_12960983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 07:13:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f22c12c1-871c-4e2b-b0e6-65fbbf1ea3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y139.jpg" length="158405" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f22c12c1-871c-4e2b-b0e6-65fbbf1ea3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y139.jpg" type="image/jpeg" fileSize="158405" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Eres la peor, nunca te he visto sonreír en 10 años": los insultos de Trump a las periodistas que delatan su machismo y afán de censura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f22c12c1-871c-4e2b-b0e6-65fbbf1ea3ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x418y139.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Movilización, resistencia y vídeos de móvil para que el trumpismo rinda cuentas por los asesinatos de Good y Pretti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/movilizacion-resistencia-videos-movil-trumpismo-rinda-cuentas-asesinatos-good-pretti_132_12941565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb24a8ba-d2eb-42c9-914c-1d8988c22d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Movilización, resistencia y vídeos de móvil para que el trumpismo rinda cuentas por los asesinatos de Good y Pretti"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vídeos grabados con teléfonos móviles por una ciudadanía concienciada y movilizada contra la represión migratoria de la Administración Trump han sido fundamentales para desmontar las mentiras oficiales y erosionar a un Gobierno que se siente todopoderoso</p><p class="subtitle">Trump se ve cada vez más acorralado por los asesinatos de Minneapolis con la amenaza de un nuevo cierre del Gobierno
</p></div><p class="article-text">
        Me fui el jueves a Minneapolis para cubrir una movilizaci&oacute;n el viernes que se preve&iacute;a potente por el reciente asesinato de Renee Good y la represi&oacute;n trumpista de la migraci&oacute;n con 3.000 agentes federales desplegados desde el 1 de diciembre. El ambiente en Minneapolis estaba muy caliente, hasta el punto de que se hab&iacute;a convocado una huelga general de unas dimensiones in&eacute;ditas en ocho d&eacute;cadas. El mensaje era claro: la ciudadan&iacute;a de Minnesota no quiere al ICE en sus calles, no quiere el terror a que se lleven a un ni&ntilde;o de 5 a&ntilde;os o a una persona que sale a pasear al perro; tienen p&aacute;nico a esa cacer&iacute;a humana de aquellos que hablan con acento o tienen un color de piel m&aacute;s oscuro de lo que deber&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Ante ese terror, la sociedad de Minneapolis reactiv&oacute; las redes solidarias tejidas tras el asesinato de George Floyd en mayo de 2020. Unas redes que tienen mucho de solidaridad, cuidados, vigilancia, autoorganizaci&oacute;n, fundamentales para proteger a los migrantes que no se atreven a salir de su casa para nada, lo que tiene una traducci&oacute;n instant&aacute;nea en sus condiciones materiales de vida.
    </p><p class="article-text">
        El viernes, a 30 grados cent&iacute;grados bajo cero, se desarroll&oacute; una manifestaci&oacute;n masiva por el centro de la ciudad. Durante horas, a la intemperie, circul&oacute; una marcha que exig&iacute;a el fin del ICE. 
    </p><p class="article-text">
        Fue un &eacute;xito reconocido por todos los medios de comunicaci&oacute;n: el mensaje estaba claro. El brazo policial antimigraci&oacute;n de Trump no era querido en Minneapolis ni en Minnesota. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras se desarrollaba la manifestaci&oacute;n, hab&iacute;a personas que te ofrec&iacute;an agua, para hidratarte; caf&eacute;, para entrar en calor; y tambi&eacute;n parches de calor contra el fr&iacute;o para las manos o los pies. Hab&iacute;a incluso quien ofrec&iacute;a caldo y comida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/93cc9c40-b444-479c-a703-00d24654daa9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puesto de víveres en la manifestación contra el ICE de Minneapolis, el 23 de enero de 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puesto de víveres en la manifestación contra el ICE de Minneapolis, el 23 de enero de 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La movilizaci&oacute;n termin&oacute; con un gran acto en el pabell&oacute;n de la ciudad, el Target Center. Los miles de participantes se marchaban a casa contentos por la convocatoria, cantando, bailando, haciendo sonar el claxon de sus coches en calles vac&iacute;as por el fr&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        De repente, la tristeza por el asesinato de Renee Good el 7 de enero pasado se estaba transformando en una pulsi&oacute;n de resistencia y respuesta con dosis de rabia pero tambi&eacute;n de alegr&iacute;a por la acumulaci&oacute;n de fuerzas ante la agresi&oacute;n trumpista. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando los &uacute;ltimos abandonaban el Target Center a eso de las siete de la tarde, nadie pod&iacute;a imaginar que a las nueve de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente habr&iacute;a otro asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me lleg&oacute; un mensaje de Signal a las 9.33 de la ma&ntilde;ana con el v&iacute;deo del asesinato y el siguiente texto: &ldquo;This is south Minneapolis, about 30 minute ago&rdquo;. Es decir, hac&iacute;a media hora que se hab&iacute;a producido otro asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        De repente, todo lo acumulado el d&iacute;a anterior se convirti&oacute; inmediatamente en una nube pesada de frustraci&oacute;n, de lucha contra un muro infranqueable. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando me entra el mensaje a las 9.33 de la ma&ntilde;ana, me encontraba en el aeropuerto de Minneapolis, a 12 minutos de comenzar el embarque para mi vuelo de regreso a Washington DC. &iquest;Qu&eacute; hacer? Por un lado, me sent&iacute;a agotado despu&eacute;s de tantas horas a la intemperie a 30 grados bajo cero el d&iacute;a anterior. Por otro, acababa de producirse otro asesinato por parte de agentes federales en la ciudad en la que me encontraba. 
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a que publicar la noticia, de la cual a&uacute;n no hab&iacute;a m&aacute;s que un v&iacute;deo en un reel de Facebook, y ten&iacute;a que decidir si sub&iacute;a a ese avi&oacute;n o me bajaba de &eacute;l. Todo eso hab&iacute;a que hacerlo en cuesti&oacute;n de minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras voy avanzando en la cola de la puerta de embarque pienso en que el aeropuerto de Washington DC se iba a cerrar el domingo por una gran nevada, y no estaba claro cu&aacute;ndo podr&iacute;a reabrirse, lo cual me podr&iacute;a dejar atrapado en el g&eacute;lido coraz&oacute;n de EEUU. &iquest;Qu&eacute; hacer? Al final, cuando llego a mi turno para pasar el control de la tarjeta de embarque antes de entrar en el avi&oacute;n, decido darme la vuelta, cancelar el vuelo en la aplicaci&oacute;n del m&oacute;vil y me siento en una silla del aeropuerto para escribir.
    </p><p class="article-text">
        Una vez publicada la noticia, camino para salir del aeropuerto mientras busco un hotel para alojarme esa noche y la siguiente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dan ganas de llorar&rdquo;, me escribe en esos momentos una compa&ntilde;era. &iquest;C&oacute;mo es posible que no hayan aprendido nada? &iquest;C&oacute;mo es posible que vuelva a ocurrir lo mismo dos semanas despu&eacute;s del asesinato de Renee Good? &iquest;C&oacute;mo es posible que vuelvan a asesinar? 
    </p><p class="article-text">
        Pero as&iacute; fue. La polic&iacute;a particular de Trump asesin&oacute; a un hombre porque les estaba grabando cometer un atropello. Y menos mal que hab&iacute;a otras personas grabando el asesinato de Alex Pretti. 
    </p><p class="article-text">
        Sin los vecinos que grabaron c&oacute;mo el ICE mat&oacute; a Renee Good y los vecinos que grabaron c&oacute;mo el CBP mat&oacute; a Alex Pretti, hoy en d&iacute;a estar&iacute;a prevaleciendo la tesis de la Administraci&oacute;n Trump de que eran &ldquo;terroristas&rdquo;, que quer&iacute;an matar a los agentes, que tuvieron que defenderse al ver sus vidas &ldquo;en peligro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la colaboraci&oacute;n ciudadana ha desnudado a la Administraci&oacute;n Trump y sus mentiras. Sin la colaboraci&oacute;n ciudadana esas mentiras no ser&iacute;an cuestionadas. Pero la implicaci&oacute;n de los barrios en defenderse y protegerse de las agresiones ha hecho posible que Donald Trump tenga que moverse, cosa que nunca hace por gusto.
    </p><p class="article-text">
        Es decir: la organizaci&oacute;n comunitaria no s&oacute;lo sirve para ayudar a los m&aacute;s vulnerables, tambi&eacute;n sirve para ofrecer herramientas contra las injusticias cometidas por el hombre m&aacute;s poderoso del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Y el asesinato, unido a las mentiras para encubrirlo por parte de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem; su mano derecha sobre el terreno, Greg Bovino &ndash;posteriormente relevado por Trump&ndash;, y el subjefe de Gabinete, Stephen Miller; e incluso las del presidente de EEUU llamando pistolero a Pretti, est&aacute;n dejando a la Administraci&oacute;n en una posici&oacute;n insostenible.
    </p><p class="article-text">
        Hasta tal punto es as&iacute;, que se les ve intentando buscar una salida: primero, con el relevo de Bovino; luego con el env&iacute;o de Tom Homan con el mandato de rebajar el tono; y por &uacute;ltimo con las buenas palabras con el gobernador Tim Walz y el alcalde Jacob Frey. 
    </p><p class="article-text">
        Y todos esos movimientos, que a&uacute;n presentan muchas dudas, solo han sido posibles gracias a que ah&iacute; hab&iacute;a alguien implicado jug&aacute;ndose la vida y grabando a los agentes cometiendo un asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        Falta por saber hasta d&oacute;nde llegar&aacute; la rendici&oacute;n de cuentas, si caer&aacute; Noem, si Bovino y sus hombres ser&aacute;n juzgados, si las investigaciones de los asesinatos de Good y Pretti ser&aacute;n independientes y llegar&aacute;n hasta el final.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en el fondo, Bovino y los suyos s&oacute;lo cumpl&iacute;an las &oacute;rdenes de Trump, un presidente que hasta hace 24 horas insultaba a los dirigentes de Minnesota, llamaba &ldquo;basura&rdquo; a los somal&iacute;s que viven all&iacute; y ped&iacute;a la c&aacute;rcel para la congresista Ilhan Omar. Ese odio y racismo, asociando permanentemente la migraci&oacute;n con la delincuencia y poniendo a agentes de fronteras a desarrollar su trabajo en el centro de las ciudades, era como poner un lanzallamas junto a un bid&oacute;n de gasolina. 
    </p><p class="article-text">
        Y es lo que ha hecho Trump. Y lo ha visto todo el pa&iacute;s. Y qui&eacute;n sabe si las muertes de Renee Good y Alex Pretti sirvan para desnudar las mentiras y los abusos de la Administraci&oacute;n Trump, para que los republicanos se pongan del lado de la ley y pidan cuentas a un gobierno cada vez m&aacute;s autoritario y, tambi&eacute;n, para que la oposici&oacute;n se movilice con vistas al pr&oacute;ximo ciclo electoral, que comienza el pr&oacute;ximo noviembre con las elecciones legislativas de mitad de mandato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/movilizacion-resistencia-videos-movil-trumpismo-rinda-cuentas-asesinatos-good-pretti_132_12941565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 07:05:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fb24a8ba-d2eb-42c9-914c-1d8988c22d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1342036" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fb24a8ba-d2eb-42c9-914c-1d8988c22d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1342036" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Movilización, resistencia y vídeos de móvil para que el trumpismo rinda cuentas por los asesinatos de Good y Pretti]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fb24a8ba-d2eb-42c9-914c-1d8988c22d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa, Trump no es tu aliado: es tu rival, está desbocado y quiere Groenlandia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/europa-trump-no-aliado-rival-desbocado-quiere-groenlandia_132_12923130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83ff26a4-0a50-4499-be5b-4c40f468c6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa, Trump no es tu aliado: es tu rival, está desbocado y quiere Groenlandia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU no deja de emitir señales de su desapego con los antiguos aliados estadounidenses en Europa, hasta el punto de suponer una amenaza militar para Dinamarca, país de la UE y de la OTAN. Mientras, los países europeos no logran articular una respuesta a la altura de las circunstancias</p><p class="subtitle">Miles de personas se manifiestan en EEUU contra el autoritarismo de Trump tras el asesinato del ICE
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo la audacia de creer que todas las personas deben tener tres comidas al d&iacute;a para sus cuerpos; educaci&oacute;n y cultura para sus mentes;  y dignidad, igualdad y libertad para sus esp&iacute;ritus&rdquo;. La frase pertenece al discurso de aceptaci&oacute;n del Nobel de la Paz de Martin Luther King Jr, en 1964, quien, a diferencia de Donald Trump, s&iacute; recibi&oacute; un Nobel genuino sin reclamarlo jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Luther King fue asesinado en 1968, y el tercer lunes de enero se conmemora su figura con una fiesta nacional en la que se aprovecha para recordar su legado. Salvo que te llames Donald Trump, y aproveches el d&iacute;a de Luther King para lanzar amenazas imperialistas y comerciales contra tus supuestos aliados.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea, que no es m&aacute;s que la suma de 27 gobiernos, no termina de asumirlo: Trump no es su aliado. Independientemente de la discusi&oacute;n de si alguna vez lleg&oacute; a serlo, lo cierto es que despu&eacute;s de un a&ntilde;o en su vuelta a la Casa Blanca no ha hecho otra cosa que golpear a la UE con insultos, guerras comerciales y, en las &uacute;ltimas semanas, con la amenaza de una anexi&oacute;n militar de Groenlandia, territorio dependiente de Dinamarca, aliado de EEUU en la OTAN.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a imaginarse que los aliados europeos de la OTAN tuvieran que estar defendi&eacute;ndose de su principal, impulsor, EEUU? Pues es en lo que est&aacute; Europa, que sigue pensando en el apaciguamiento.
    </p><p class="article-text">
        Pero el apaciguamiento funciona s&oacute;lo a medias. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l necesita que le hagan la pelota hasta la verg&uuml;enza ajena, en la l&iacute;nea de Mark Rutte, secretario general de la OTAN, quien es incapaz de decir nada en p&uacute;blico sobre la amenaza imperialista de Trump y defender a los pa&iacute;ses europeos de la agresi&oacute;n estadounidense. Rutte, en efecto, llam&oacute; &ldquo;Daddy&rdquo; a Trump en la &uacute;ltima cumbre de la Alianza Atl&aacute;ntica, el verano pasado en La Haya, y no ha dejado de pelotearle un solo d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se humill&oacute; la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, yendo al campo de golf de Trump en Escocia a finales de julio pasado para firmar un mal acuerdo comercial con EEUU solo por el miedo a que el presidente estadounidense deje sola ante la invasi&oacute;n rusa de Ucrania a una Europa que nunca se atrevi&oacute; a desarrollar su propia capacidad militar al margen de la OTAN.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora Europa se encuentra con que Trump congenia mejor con Vlad&iacute;mir Putin que con Volod&iacute;mir Zelenski, y con que no tiene problemas en hacer saltar el v&iacute;nculo transatl&aacute;ntico, la OTAN y lo que sea necesario para quedarse con Groenlandia.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas m&aacute;s llamativas de esa aceleraci&oacute;n de las &uacute;ltimas semanas con Groenlandia tiene que ver con la euforia del ataque a Venezuela y el derrocamiento y secuestro de Nicol&aacute;s Maduro, pero tambi&eacute;n, como ha reconocido el propio Trump con que el premio Nobel de la Paz se concediera a Mar&iacute;a Corina Machado en lugar de a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Y Trump decidi&oacute; respaldar a Delcy Rodr&iacute;guez, ex n&uacute;mero dos de Nicol&aacute;s Maduro, y ningunear a Machado.... hasta que la l&iacute;der de la oposici&oacute;n venezolana le entreg&oacute; enmarcada la medalla del premio en la Casa Blanca. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a2a2dc-4587-4d3c-9c34-836694b8f00f_4-3-aspect-ratio_50p_1134693.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a2a2dc-4587-4d3c-9c34-836694b8f00f_4-3-aspect-ratio_50p_1134693.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a2a2dc-4587-4d3c-9c34-836694b8f00f_4-3-aspect-ratio_75p_1134693.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a2a2dc-4587-4d3c-9c34-836694b8f00f_4-3-aspect-ratio_75p_1134693.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a2a2dc-4587-4d3c-9c34-836694b8f00f_4-3-aspect-ratio_default_1134693.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31a2a2dc-4587-4d3c-9c34-836694b8f00f_4-3-aspect-ratio_default_1134693.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31a2a2dc-4587-4d3c-9c34-836694b8f00f_4-3-aspect-ratio_default_1134693.jpg"
                    alt="Donald Trump, con la medalla del Nobel de la Paz de María Corina Machado enmarcada."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Donald Trump, con la medalla del Nobel de la Paz de María Corina Machado enmarcada.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese momento, el presidente de EEUU cambi&oacute;, y este martes ha abierto por primera vez la puerta a que Machado desempe&ntilde;e alg&uacute;n papel en la transici&oacute;n en Venezuela: &ldquo;Una&nbsp;mujer incre&iacute;blemente agradable hizo algo incre&iacute;ble hace unos d&iacute;as. Estoy hablando con ella, y tal vez podamos involucrarla de alguna manera. Me encantar&iacute;a poder hacerlo. Quiz&aacute; podamos hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Trump deseaba tanto el Nobel de la Paz que no conseguirlo es lo que le est&aacute; empujando a redoblar sus ambiciones imperialistas, tanto en Am&eacute;rica Latina como en Groenlandia. As&iacute; se lo explica al primer ministro noruego, Jonas Gahr St&oslash;re, en una carta: &ldquo;Teniendo en cuenta que su pa&iacute;s decidi&oacute; no concederme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 guerras, ya no siento la obligaci&oacute;n de pensar &uacute;nicamente en la paz, aunque siempre ser&aacute; predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y adecuado para los Estados Unidos de Am&eacute;rica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9cb0bb5-c670-484e-aec5-25866d2dc15f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9cb0bb5-c670-484e-aec5-25866d2dc15f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9cb0bb5-c670-484e-aec5-25866d2dc15f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9cb0bb5-c670-484e-aec5-25866d2dc15f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9cb0bb5-c670-484e-aec5-25866d2dc15f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9cb0bb5-c670-484e-aec5-25866d2dc15f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d9cb0bb5-c670-484e-aec5-25866d2dc15f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carta de Trump al primer ministro noruego."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carta de Trump al primer ministro noruego.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Muchos l&iacute;deres europeos piensan que el peloteo a Trump puede hacerles ganar tiempo con la esperanza de que cambien algo las tornas en las legislativas de mitad de mandato y que en 2029 haya otro presidente de EEUU en la Casa Blanca. 
    </p><p class="article-text">
        Pero si en el primer a&ntilde;o del regreso de Trump, que se ha cumplido este martes, ha conseguido romper los lazos de confianza con los europeos al tiempo que los estrechaba con Putin y Xi Jinping mientras retomaba el imperialismo estadounidense en Am&eacute;rica Latina sin ning&uacute;n respeto por el derecho internacional... &iquest;Qu&eacute; puede llegar a hacer Trump en los tres a&ntilde;os que le quedan por delante?
    </p><p class="article-text">
        Este martes por la noche parti&oacute; para Davos (Suiza), donde se encontrar&aacute; con l&iacute;deres europeos y abordar&aacute; la anexi&oacute;n de Groenlandia. &iquest;En qu&eacute; quedar&aacute;? La presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula Von der Leyen, ha dicho este martes en el foro econ&oacute;mico que &ldquo;Europa debe acelerar su impulso hacia la independencia, desde la seguridad hasta la econom&iacute;a, desde la defensa hasta la democracia. El mundo est&aacute; en cambio permanente. Necesitamos cambiar con &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los choques geopol&iacute;ticos pueden &ndash; y deben &ndash; servir como una oportunidad para Europa. El cambio s&iacute;smico por el que estamos pasando hoy es una oportunidad, de hecho una necesidad, para construir una nueva forma de independencia europea&rdquo;, ha asegurado la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, en un cambio de tono hacia un discurso m&aacute;s firme ante el presidente de EEUU, si bien las &uacute;ltimas acciones de Trump dejan poco espacio para la negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Trump ha demostrado que no es un aliado de los europeos, es un rival y est&aacute; desbocado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/europa-trump-no-aliado-rival-desbocado-quiere-groenlandia_132_12923130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2026 07:07:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/83ff26a4-0a50-4499-be5b-4c40f468c6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="354774" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/83ff26a4-0a50-4499-be5b-4c40f468c6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="354774" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Europa, Trump no es tu aliado: es tu rival, está desbocado y quiere Groenlandia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83ff26a4-0a50-4499-be5b-4c40f468c6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
