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    <title><![CDATA[elDiario.es - Kultura Abierta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Kultura Abierta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Geuk, una mirada dentro de nosotros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/geuk-mirada-dentro_132_4327728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e04817ad-5248-4ac6-8eb6-f86b5fbe7d7a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un momento de la reunión. Foto: Ixi García."></p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.”<br/><br/>Antoine de Saint-Exupéry<br/><br/></blockquote>
    </figure><h3 class="article-text">Hay causa</h3><p class="article-text">
        El alineamiento 'irrupci&oacute;n digital + crisis econ&oacute;mica + crisis social' de los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha provocado un se&iacute;smo de considerable escala en todos los sectores de producci&oacute;n cultural que sin duda transformar&aacute; el viejo modelo en el que la cultura era pieza inherente al bienestar social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reducci&oacute;n del gasto por habitante en cultura del conjunto de la administraci&oacute;n p&uacute;blica ha sido de un 20% solo durante los a&ntilde;os 2010-2012</strong>. Mientras tanto, en este mismo per&iacute;odo el gasto medio por persona en bienes y servicios culturales decreci&oacute; en un 24,6% hasta una cifra que nos remonta a la dada en 2004.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sector cultural se ha empobrecido, ha reducido su peso en la econom&iacute;a</strong> (del 3,1% del PIB en el 2005 al 2,5% en 2012, casi un 20% menos) y ha aumentado la polarizaci&oacute;n entre sus agentes.
    </p><p class="article-text">
        Estas y otras muchas otras estad&iacute;sticas explicar&iacute;an la destrucci&oacute;n de tejido, empleo y capital humano que estamos conociendo; la incertidumbre productiva, el aumento de la desigualdad en el interior de la estructura cultural; la precarizaci&oacute;n l&iacute;mite para los profesionales de una econom&iacute;a de la cultura que la mayor parte de las veces es incompatible con una vida personal aut&oacute;noma y con futuro.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras, la nave de la cultura en Euskadi est&aacute; en llamas entrando a la atm&oacute;sfera del nuevo planeta donde habitar&aacute; el pr&oacute;ximo ciclo y sus tripulantes sufren la aceleraci&oacute;n de su gravedad pregunt&aacute;ndose encogidos si caer&aacute;n al mar o a la tierra, las pol&iacute;ticas culturales de lo p&uacute;blico parecen el Mayor Tom, flotando ingr&aacute;vidas y alucinadas en el espacio exterior mientras cantan el <a href="https://www.youtube.com/watch?v=nP6xBFyA_aw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Space Oddity de David Bowie</a>.
    </p><p class="article-text">
        En un tiempo que reclama especialmente la fuerza de la acci&oacute;n pol&iacute;tica, la actitud de la administraci&oacute;n en su conjunto se resume en determinaci&oacute;n cero, riesgo cero, peripecia cero, parafraseando a un conocido dramaturgo bilba&iacute;no.
    </p><p class="article-text">
        Realmente, hay causa y resulta totalmente apropiado <a href="http://www.eldiario.es/temas/geuk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el profuso trabajo de Geuk</a>, fundamentalmente el de su equipo motor, que nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute; y que se sintetiza en la redacci&oacute;n y exposici&oacute;n p&uacute;blica del Plan de Medidas Urgentes para el sector cultural vasco.
    </p><h3 class="article-text">Revisi&oacute;n de adjetivos</h3><p class="article-text">
        Tras diecis&eacute;is meses de actividad puede ser oportuno elaborar en com&uacute;n un juicio sobre aciertos y errores. Desde mi &ndash;c&oacute;moda- posici&oacute;n como observador repaso algunos de sus calificativos m&aacute;s importantes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Geuk es integradora?
    </p><p class="article-text">
        Hoy d&iacute;a, es claro que tiene una cierta pero discreta potencia representativa de la cultura vasca aunque apenas ha traspasado algunas capas en su proyecci&oacute;n a la sociedad. Creo que cabe plantearse tres preguntas cualitativas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es realmente posible gestionar la disparidad de pr&aacute;cticas, personas f&iacute;sicas y jur&iacute;dicas, necesidades y discursos de la asamblea sin un liderazgo aglutinador y sin una misi&oacute;n orientadora bien definida? Segunda pregunta: &iquest;Una llamada que quiere llegar urbi et orbe a toda la diversidad de agentes, no conseguir&aacute; finalmente que ninguno de ellos se d&eacute; por directamente concernido a comprometerse?
    </p><p class="article-text">
        Tercera: &iquest;De verdad que todos los agentes deben de ser llamados? &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Todos sufren de igual manera la situaci&oacute;n? &iquest;Todos son parte de los problemas; todos parte de las soluciones?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Geuk es horizontal?
    </p><p class="article-text">
        Las t&eacute;cnicas de debate utilizadas para los encuentros han sido incontestables en cuanto que procesos participativos abiertos e igualitarios; seguramente habr&aacute;n sido muy excitantes para muchos asistentes, pero finalmente alejan a profesionales de opini&oacute;n relevante que no encuentran ni espacio ni referencias inter-pares suficientes. Se desaprovecha as&iacute; capital intelectual y los espacios de posible influencia que pudieran crear a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Geuk es propositiva?
    </p><p class="article-text">
        Desde la primera y difusa intenci&oacute;n de hacer una reflexi&oacute;n estrat&eacute;gica sobre la cultura vasca hasta la propuesta actual, centrada en un plan de emergencia para el sector, Geuk ha recorrido un proceso de depuraci&oacute;n y precisi&oacute;n propositiva absolutamente acertado que creo deber&iacute;a continuar, pues en &eacute;l radica, sin duda, una de sus mayores fortalezas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Geuk es inclusiva?
    </p><p class="article-text">
        Existe un problema medular en esta primera fase de Geuk: las tensiones entre &lsquo;cultura vasca&rsquo; y &lsquo;euskal kultura&rsquo;, si la sem&aacute;ntica forzada de los conceptos pudiera ser compartida para entendernos. Este problema trata sobre si somos una sola comunidad ciudadana que comparte el biling&uuml;ismo como un patrimonio com&uacute;n, independientemente de c&oacute;mo lo practique, o dos comunidades culturales calificadas dualmente por el propio idioma &ndash;un idioma elegido frente al otro-, donde, para una, el euskera marcar&iacute;a la frontera hacia una experiencia cultural euskaldun a la que no puede acceder por disfuncionalidad o desconocimiento del idioma; y para la otra, el castellano es una l&iacute;nea roja que no quiere traspasar por negaci&oacute;n, rechazo o, simplemente, por desconexi&oacute;n con la cultura del castellano. Son dos concepciones que crean entre s&iacute; un c&iacute;rculo vicioso, una fricci&oacute;n mutua de derechos que refleja y, a la vez, alimenta la polaridad pol&iacute;tico-ideol&oacute;gica que sin duda existe en su interior. Por ello, cabe preguntarse con total franqueza si Geuk existe a&uacute;n gracias a la voluntad y &nbsp;a la convicci&oacute;n estrat&eacute;gica de sus promotores m&aacute;s activos de que la pluralidad es un fundamento b&aacute;sico para la plataforma o, por el contrario, simplemente se acepta coyunturalmente la convivencia como un mal menor, necesario ahora a fin de garantizar el &eacute;xito en esta fase de construcci&oacute;n de Geuk.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a esta pregunta sobre la sinceridad inclusiva podr&iacute;a ser clave para la continuidad del grupo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Geuk es activa?
    </p><p class="article-text">
        El balance de la primera fase es provechoso, gracias a su equipo promotor, pero para ganar en capacidad de acci&oacute;n ser&iacute;a imprescindible fortalecer el grupo promotor incorporando nuevos efectivos. La pregunta surge inmediatamente: &iquest;Cu&aacute;les son elementos fuerza que pueden hacer tan atractiva Geuk como para comprometerse con ella? &iquest;Cu&aacute;l es la bandera a seguir?
    </p><h3 class="article-text">Coordenadas de futuro</h3><p class="article-text">
        Schopenhauer dec&iacute;a que no hay ning&uacute;n viento favorable para el que no sabe a qu&eacute; puerto se dirige. Continuar para ser&hellip; &iquest;qu&eacute;? &iquest;Geuk podr&iacute;a pretender ser un grupo de presi&oacute;n, un c&iacute;rculo de observaci&oacute;n que tiene capacidad de constituir opini&oacute;n y un cierto margen de acci&oacute;n sobre las pol&iacute;ticas culturales? Es una visi&oacute;n posible, pero ganar ese cr&eacute;dito exige condiciones, de las que apuntar&eacute; dos:
    </p><p class="article-text">
        Geuk como laboratorio social.
    </p><p class="article-text">
        Me he referido anteriormente al fen&oacute;meno de la alteridad cultural, una comunidad frente a otra, divididas ambas por sus propios idiomas.
    </p><p class="article-text">
        La cohesi&oacute;n de una comunidad respetuosa de derechos es una virtud que se construye d&iacute;a a d&iacute;a, en cada ejercicio humano, en cada acto social. Vivir es intercambiar y esta es una de las razones por las cual la vida es especialmente creativa en las orillas, en los l&iacute;mites de ecosistemas diferentes. Pienso que Oteiza mostr&oacute; la gran fertilidad de los espacios no-ocupados, de las zonas de contacto.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, creo que Geuk es una zona de contacto entre diferentes sensibilidades y sistemas de pensamiento. Tengo la impresi&oacute;n de que Geuk tiene ya sentido aunque &nbsp;solo fuera por su virtualidad como laboratorio social de cohesi&oacute;n y transversalidad. Frente a las inercias reduccionistas y aislacionistas que tan confortables nos resultan, el encuentro activo de diferentes sensibilidades es una oportunidad de seguir construyendo convivencia. Por no ser iluso, tambi&eacute;n puede fracasar y ser justo lo contrario. Mayakovski (creo) dec&iacute;a que quien se atreve, se arriesga a perder algo; quien no se atreve, &nbsp;se arriesga a perderlo todo.
    </p><p class="article-text">
        Geuk como laboratorio de ideas.
    </p><p class="article-text">
        En el desarrollo de pol&iacute;ticas culturales innovadoras que tendr&aacute;n que procurarse los nuevos modelos posibles a&uacute;n en proceso de definici&oacute;n, no sobran los espacios inter: intersectoriales, intergeneracionales, interprofesionales, inter&hellip; Y, sin embargo, ser&aacute;n muy importantes. Si los agentes creativos queremos ser influyentes en las pol&iacute;ticas culturales deberemos de ser capaces de generar ideas con adn innovador: nuevas, inteligibles, aplicadas a la resoluci&oacute;n de problemas concretos y viables. Y producir muchas, de las cuales algunas pocas ser&aacute;n excelentes.
    </p><p class="article-text">
        La dial&eacute;ctica de lo pol&iacute;tico siempre permanecer&aacute;, pero entre nuestros instrumentos de acci&oacute;n deber&aacute; encontrarse capital propositivo o se desactivar&aacute; nuestra fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Si no lo hacemos nosotros, tampoco faltar&aacute;n ideas: habr&aacute; fundaciones, consultor&iacute;as, departamentos universitarios, agendas europeas, gabinetes especializados &nbsp;o equipos pol&iacute;ticos que las dise&ntilde;ar&aacute;n. C&oacute;mo no, es probable que bastantes de ellas sean acertadas y participativas y algunas pocas, excelentes.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es: los agentes creativos, &iquest;podemos permitirnos dejar que otros agentes desarrollen las ideas y quedarnos nosotros con las reivindicaciones?
    </p><p class="article-text">
        *Pello Gutierrez, actuando como mir&oacute;n cultural y miembro de Kultura Abierta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pello Gutiérrez*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/geuk-mirada-dentro_132_4327728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2015 19:25:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Geuk, una mirada dentro de nosotros]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los fantasmas de Kukutza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/fantasmas-kukutza_132_4398852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se juzga a una veintena de j&oacute;venes por la ocupaci&oacute;n del 'gaztetxe' bilba&iacute;no de Kukutza. En este juicio estoy citado como testigo por la defensa, en calidad de experto en asuntos culturales, aunque sospecho que m&aacute;s bien es por dar a la 'causa' un barniz pluralista. Y puesto que demandan visiones plurales, voy a ofrecer mi punto de vista sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier ciudad que se enorgullezca de serlo conviven espacios culturales institucionales y espacios alternativos. En Bilbao, a finales de los 80 la implantaci&oacute;n de los centros c&iacute;vicos conviv&iacute;a con locales ocupados ('gaztetxes') y si repasamos su historia nos encontraremos con que el primer centro c&iacute;vico de Bilbao, el de Otxarkoaga , se construy&oacute; sobre unos locales municipales ocupados, despu&eacute;s de alcanzar un acuerdo con la coordinadora de grupos del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os 1987 y 1992 se pact&oacute; un modelo de gesti&oacute;n compartida entre Ayuntamiento y asociaciones. Cogesti&oacute;n (centros c&iacute;vicos) versus autogesti&oacute;n (gaztetxes). En el espacio sociocultural de los centros c&iacute;vicos, conviv&iacute;an la capacidad de impulsar actividades de la iniciativa social y la capacidad de aportar recursos comunitarios de la instituci&oacute;n. Hablo con conocimiento de causa, ya que adem&aacute;s de vecino fui el director del centro c&iacute;vico en aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La pluralidad no suele ser la norma y lo f&aacute;cil es construir espacios homog&eacute;neos para las diversas tribus, en el &aacute;mbito de lo pol&iacute;tico: 'herrikotabernas', 'elkartetxes', 'batzokis', casas del pueblo&hellip; y en el &aacute;mbito juvenil 'gaztetxes'. Un modelo intermedio entre la autogesti&oacute;n y la gesti&oacute;n directiva no era lo habitual, pero precisamente la diversidad fue nuestra fuerza. No fue f&aacute;cil, pero rindi&oacute; abundantes frutos.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los 80 con una sociedad tensionada y fraccionada por el terrorismo lo excepcional era abrir espacios de convivencia plural. Y aunque en su af&aacute;n maniqueo algunos puedan pensar que espacio institucional equivale a control, y alternativo a libertad, o viceversa, la realidad como siempre es mucho m&aacute;s compleja. Es decir, pod&iacute;a haber 'gaztetxes' muy controlados y centros c&iacute;vicos muy abiertos.
    </p><p class="article-text">
        En 1988 se inaugur&oacute; el centro c&iacute;vico de Zurbaranbarri y tampoco estuvo exento de pol&eacute;mica. Era otro local ocupado por j&oacute;venes del barrio y el concejal de turno tuvo que encajar fuertes cr&iacute;ticas por la irrupci&oacute;n del ayuntamiento en la apacible vida local. La tensi&oacute;n dur&oacute; hasta la inauguraci&oacute;n cuando vieron que la pol&iacute;tica municipal era de integraci&oacute;n y no de sustituci&oacute;n. De esa convivencia surgi&oacute; el grupo de teatro Hortzmuga, uno de los m&aacute;s importantes de Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        En 1989 se inaugur&oacute; el centro c&iacute;vico de Buia, antigua escuela, que utilizaban la asociaci&oacute;n de vecinos para sus reuniones y la iglesia para sus misas y as&iacute; continu&oacute; durante mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En 1992 se inaugura el centro c&iacute;vico de La Bolsa en el Casco Viejo, en este caso su aparici&oacute;n se percibi&oacute; como una amenaza para el 'gaztetxe' del mismo barrio. Se habl&oacute; con ellos, se acept&oacute; que no eran espacios excluyentes y si complementarios y durante un tiempo convivieron, hasta que ese mismo a&ntilde;o fue desalojado con un gran despliegue policial. De nada hab&iacute;an servido los acuerdos alcanzados con el concejal de participaci&oacute;n ciudadana, art&iacute;fice tambi&eacute;n del acuerdo para la gesti&oacute;n de los locales de Uretamendi por parte del colectivo Gazte Leku de Rekalde.
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1993 la din&aacute;mica de tolerancia, convivencia de espacios p&uacute;blicos y alternativos, y el experimento de cogesti&oacute;n de los espacios p&uacute;blicos, da un giro radical. Los centros c&iacute;vicos se van cerrando progresivamente a la participaci&oacute;n y la cogesti&oacute;n solo es papel mojado. Incluso para marcar diferencias pasan a denominarse CMD (Centros Municipales de Distrito), su &aacute;mbito es el distrito y no el barrio y se pasa de una gesti&oacute;n integral de servicios a una gesti&oacute;n meramente administrativa y sectorializada . A final del siglo XX todav&iacute;a son posibles algunos acuerdos en Deusto (Gazte Lokalak) y en Irala (casa de hiedra) con desiguales resultados pero tambi&eacute;n se realizan los desalojos de Santutxu y kukutxa 1 en Rekalde.
    </p><p class="article-text">
        A comienzos del 2000 los d&eacute;ficits de locales municipales en Rekalde se complementan con las actividades del nuevo Kukutza. Durante una d&eacute;cada no solo se toleran las actividades de Kukutza- era un local privado y no parece que hab&iacute;a habido denuncia de los due&ntilde;os-sino que el Ayuntamiento subvenciona el encuentro de malabares organizado por Koblakari grupo residente en el 'gaztetxe'.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; la historia de convivencia de espacios p&uacute;blicos y alternativos en Bilbao, subjetivamente resumida. Con este somero recorrido quiero expresar que en la tensi&oacute;n entre poderes p&uacute;blicos y contrapoderes sociales en la construcci&oacute;n sociocultural de la ciudad son m&aacute;s fruct&iacute;feros los acuerdos que los desalojos. Las ciudades que mejor han entendido esto como Berl&iacute;n, &Aacute;msterdam etc. son referencia en el campo de las ciudades creativas.
    </p><p class="article-text">
        En la carta que elabor&eacute; en 2011 junto con Pello Gutierrez (asesor y gestor cultural procedente del barrio de Rekalde) despu&eacute;s de una visita al 'gaztetxe' de Kukutza expresamos nuestra petici&oacute;n para que se buscasen formulas de acuerdo para preservar algunas de las actividades que all&iacute; se desarrollaban y que coincid&iacute;an con la l&iacute;nea program&aacute;tica Fabricas de Creaci&oacute;n, impulsada por el Gobierno vasco de Patxi L&oacute;pez, del cual yo era director de Promoci&oacute;n cultural. Muchas voces cualificadas del &aacute;mbito de la universidad y la cultura demandaron el acuerdo y una soluci&oacute;n no traum&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No fue posible, se aplic&oacute; la estricta legalidad y se desaloj&oacute; el inmueble por orden del juez.
    </p><p class="article-text">
        En Bilbao no fue posible lo que si fue posible en Gernika. La antigua f&aacute;brica de armas Astra pas&oacute; a ser una f&aacute;brica de cultura.
    </p><p class="article-text">
        Desde el departamento de Cultura del Gobierno vasco aplicamos lo mejor de las experiencias de participaci&oacute;n y creaci&oacute;n cultural. Nuestro modelo (entre centro c&iacute;vico y 'gaztetxe' sol&iacute;amos decir) fragu&oacute; en Gernika. Fue fruto de un triple acuerdo: del Gobierno, que financi&oacute; la reforma del inmueble, del ayuntamiento, que compr&oacute; y cedi&oacute; el local y de la coordinadora de j&oacute;venes, que tras diversas ocupaciones y actividades culturales lo hab&iacute;a salvado de la piqueta y le hab&iacute;a dado vida. Tampoco fue f&aacute;cil conseguir el acuerdo de tan variados actores, pero ah&iacute; est&aacute; funcionando y animando la vida cultural de Gernika y comarca.
    </p><p class="article-text">
        A decir verdad en Bilbao y en las mismas fechas tambi&eacute;n se logr&oacute; un acuerdo entre Ayuntamiento, Gobierno y asociaciones locales para implantar varias f&aacute;bricas de creaci&oacute;n en la pen&iacute;nsula de Zorrozaurre, pero esta historia tiene sus singularidades y merece un cap&iacute;tulo aparte.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo dir&eacute; que no voy a entrar en los incidentes del desalojo de Kukutza. Sin duda hubo excesos, los 140.000 euros en destrozos, contabilizados por el Consistorio y los heridos en los incidentes no eran necesarios para atajar el desacuerdo, estaban de sobra. Pero yo no estaba all&iacute; para poder opinar. Estos d&iacute;as se juzga a los j&oacute;venes detenidos y yo solo puedo juzgar gen&eacute;ricamente su aportaci&oacute;n positiva en el campo cultural.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco puedo decir que yo no haya roto nunca un plato, lo que s&iacute; puedo decir es que muchos j&oacute;venes comienzan siendo antisistema para acabar participando en la vida comunitaria, mejorando nuestra sociedad y contribuyendo a una convivencia enriquecedora. Pero si el sistema se empe&ntilde;a en mantenerlos a raya y fuera siguen si&eacute;ndolo hasta muy tarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mikel Toral]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/fantasmas-kukutza_132_4398852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2015 17:16:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los fantasmas de Kukutza]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Bilbao,Juicios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué pensaría Yoko Ono de estar exponiendo en un buque de guerra?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/pensaria-yoko-ono-exponiendo-guerra-guggenheim_132_4922561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/645a947b-d953-4181-84b1-14fe9e21b105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué pensaría Yoko Ono de estar exponiendo en un buque de guerra?"></p><p class="article-text">
        Nunca ha habido demasiadas dudas sobre que el Museo Guggenheim Bilbao, antes que una instituci&oacute;n cultural es un instrumento desarrollista, una marca tan global como localista, un emblema comercial, paradigma de una de las &uacute;ltimas mutaciones de la sociedad de mercado: el capitalismo cognitivo. Tambi&eacute;n nos resulta cada vez menos extra&ntilde;o que una instituci&oacute;n financiada principalmente con fondos p&uacute;blicos y cuyos fines tambi&eacute;n deber&iacute;an serlo, opere bajo formas y l&oacute;gicas corporativas neoliberales y neocoloniales.
    </p><p class="article-text">
        Pero aunque todas lo sepamos, el Guggenheim (en connivencia institucional) siempre ha puesto mucho celo en que esto se note lo menos posible, promoviendo su imagen como joya de la corona de la milagrosa transformaci&oacute;n urban&iacute;stica y econ&oacute;mica (y por ende social) de Bilbao (y por ende de Euskadi). Por eso, podr&iacute;a parecer tambi&eacute;n normal que el Museo apenas cuente con departamento curatorial, pero que en cambio si posea una importante maquinaria al servicio del marketing y un potente brazo jur&iacute;dico. Una manera de producir y proteger su legitimidad hegemonica, que esta no sea cuestionada.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, en ocasiones, esc&aacute;ndalos en la gesti&oacute;n o peque&ntilde;os (grandes) gestos art&iacute;sticos -desde un arte que aun resiste d&eacute;bilmente a su total instrumentalizaci&oacute;n y genera, ya no sabemos si anticuerpos o virus-, ponen en jaque a la instituci&oacute;n, cuestionando, si no su legitimidad, si sus fundamentos &eacute;ticos y morales. Y es en estos casos -en los ligados al propio arte- cuando la instituci&oacute;n se desenmascara y muestra a las claras lo que es. Un lobo con piel de cordero, una fiera depredadora del propio arte, un soberbio instrumento de softpower que s&oacute;lo tolera un arte domesticado (del que no importa tanto el contenido como que est&eacute; sometido a su l&oacute;gica, dentro de sus l&iacute;mites, de su control), mero maquillaje chic consensual. Una m&aacute;quina de guerra simb&oacute;lica, dispuesta a descargar su fuego real sobre aquello que pretenda desvelar su simulacro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El &uacute;ltimo caso que ha puesto en funcionamiento el brazo legalmente armado del Guggenheim Bilbao ha sido la obra de Paul McCarthy y Mike Bouchet, 'Offensive'. Una lona publicitaria de 2.000 metros cuadrados que, a modo de 'spin off' de la exposici&oacute;n de los artistas en Portikus de Frankfurt, ocupaba un emplazamiento principal en plena Gran V&iacute;a bilba&iacute;na. Una gran imagen invertida del Museo, representando un buque; pero no uno de esos mercantes anta&ntilde;o construidos en Abandoibarra y que supuestamente inspiraron a Gehry, sino un acorazado. Una met&aacute;fora sobre los intereses ocultos, pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos, que cada vez m&aacute;s (&iquest;no siempre ha sido as&iacute;?) sustentan y atraviesan el sistema del arte. Algo que ha molestado al Museo, quiz&aacute; por considerarlo una da&ntilde;ina parodia, quiz&aacute; por mostrar de manera excesivamente hiperrealista su reverso tenebroso.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, por efecto de la censura-legal corporativa, la lona ya no est&aacute;. Visto lo visto, probablemente el Museo hubiese preferido dejar pasar el tema o manejarlo de forma m&aacute;s diplom&aacute;tica para evitar la amplificaci&oacute;n comunicativa de la noticia a nivel internacional. Pero eso nos da lo mismo, es s&oacute;lo un signo m&aacute;s de su torpeza (una torpeza que al menos abre fisuras). Lo que nos interesa es el arma de defensa-ataque que habitualmente utiliza el Guggenheim contra lo que le incomoda: la Ley de Protecci&oacute;n Intelectual (LPI) y un posible abuso de derecho (o ejercicio antisocial del mismo). As&iacute;, la Fundaci&oacute;n Guggenheim ha registrado el edificio como marca. Un subterfugio con el que pretende (parece que por ahora con &eacute;xito) no verse afectada por las excepciones que contempla la LPI, y m&aacute;s concretamente por su Art&iacute;culo 35.2: Las obras situadas permanentemente en parques, calles, plazas u otras v&iacute;as p&uacute;blicas pueden ser reproducidas, distribuidas y comunicadas libremente por medio de pinturas, dibujos, fotograf&iacute;as y procedimientos audiovisuales (y que tambi&eacute;n afecta al exterior de los edificios).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Este episodio nos recuerda otro sucedido en el 2000, que paso m&aacute;s desapercibido pero que probablemente es m&aacute;s certero en evidenciar los pliegues del Guggenheim, no tanto de la obra arquitect&oacute;nica como de su modelo y su efecto. Se trata de la obra 'Pasta Bilbao', un macarr&oacute;n elaborado en por el artista y pizzero Fausto Grossi, que como bien se explica en Souvenir Porvenir 'surgi&oacute; del encuentro fortuito entre un edificio construido con la intenci&oacute;n de convertirse en souvenir y un artista produciendo un objeto souvenir, en un momento en el que el valor inmaterial de una marca de un museo semip&uacute;blico-semiprivado dejaba de ser inmaterial'. Una obra para ser cocinada que se vend&iacute;a en paquetes con una etiqueta en la que se le&iacute;a, 'Cuesti&oacute;n de pasta'. El Guggenheim amenaz&oacute; al artista con denunciarle y consigui&oacute; que la pasta saliese de circulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que el Museo no haya hecho lo mismo con esos chabacanos souvenirs bola de nieve del Museo que, desde por ejemplo las estanter&iacute;as de la tienda del Aeropuerto de Loiu, s&iacute; podr&iacute;amos decir perpetran un atentado de orden est&eacute;tico y deval&uacute;an la marca.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos dejemos despistar por la est&eacute;tica. Porque de lo que aqu&iacute; se trata es de dos cuestiones fundamentales. Por una parte, el derecho a crear: con actitudes como la que el Guggenheim promueve, Monet no habr&iacute;a podido pintar su serie sobre la Catedral de Rouen, Duchamp, en vez de haber creado el ready-made habr&iacute;a sido perseguido por plagio, y el apropiacionismo o la remezcla ser&iacute;an pr&aacute;cticas, sin lugar a dudas, fuera de la ley. Y por otra parte, el derecho al uso y disfrute del espacio p&uacute;blico (y de los bienes comunes en general) frente a su mercantilizaci&oacute;n, lleg&aacute;ndose ya incluso a la privatizaci&oacute;n del paisaje y de la mirada subjetiva proyectada sobre &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, un advertencia: no nos enga&ntilde;emos. Todo esto no significa necesariamente que el Guggenheim sea una instituci&oacute;n especialmente perversa. Simplemente es un s&iacute;ntoma m&aacute;s de por donde va el mundo. Desde el Museo nos dir&aacute;n que ellos no tienen la culpa, que no han hecho m&aacute;s que ce&ntilde;irse a las leyes. Y es verdad, la culpa no es suya, porque como cantaban Def Con Dos 'La culpa de todo la tiene Yoko Ono'.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; este incidente con el acorazado de Paul McCarthy y Mike Bouchet pueda servirnos como acicate simb&oacute;lico para pasar de buscar culpables a, desde el arte, desde la cultura, desde la sociedad civil, activar nuevas formas de reclamar nuestros derechos. Defenderlos y ensancharlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Antón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/pensaria-yoko-ono-exponiendo-guerra-guggenheim_132_4922561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2014 17:46:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué pensaría Yoko Ono de estar exponiendo en un buque de guerra?]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Cultumetría: no llores que es por tu bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/cultumetria-llores-bien_132_5028576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>'Los l&iacute;mites de mi lenguaje son los l&iacute;mites de mi mundo'</em>
    </p><p class="article-text">
        Ludwig Wittgenstein citado por David Ruiz
    </p><p class="article-text">
        El viernes 7 de febrero acud&iacute; a la invitaci&oacute;n de Kultiba y Tenzing a la jornada <a href="http://www.bcamath.org/es/workshops/jornada-cultumetria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Cultumetr&iacute;a: Aproximaci&oacute;n al retorno econ&oacute;mico y social de la cultura'</a><strong> </strong>en el BCAM-Basque Center for Applied Mathematics en Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        En la sala, muchas profesionales de la pr&aacute;ctica y la gesti&oacute;n cultural y otros seres afines. Dispuestas a aproximarnos a la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Econometr%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">econometr&iacute;a</a> para medir el impacto de la inversi&oacute;n realizada en cultura. Interesadas en comprender c&oacute;mo el &aacute;mbito cultural puede aprovechar este an&aacute;lisis cuantitativo en la b&uacute;squeda de un mejor posicionamiento en el acceso a los recursos.
    </p><p class="article-text">
        Las ponencias ilustraron perspectivas diversas: Pau Russel y la medici&oacute;n como tarea necesaria que no debe sustituir el debate social, sino aumentarlo, sofisticarlo cualitativamente; David R&uacute;iz y la alerta sobre los riesgos y sesgos de la econometr&iacute;a y la necesidad de ampliar sus l&iacute;mites y dimensiones (quedo pendiente de echar un ojo a <a href="http://economiaycultura.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su blog</a>); Andoni Garaizar y &Aacute;lvaro Fierro y la b&uacute;squeda de 'proxys' para medir lo que resulta dif&iacute;cil de medir; y Mercedes Gonz&aacute;lez de Celis y la incorporaci&oacute;n de la cultura a la estrategia de desarrollo humano local como eje transversal. Probablemente todo previsible, pero volviendo a citar a David Ruiz: 'la filosof&iacute;a es la problematizaci&oacute;n de lo obvio<em>'</em>, as&iacute; que, buen caldo de cultivo para la reflexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y es que no podemos pasar de puntillas sobre la tendencia de medir y cuantificar (tambi&eacute;n) en lo cultural en este tiempo neoliberal. Una pr&aacute;ctica de la que ya no parece haber escapatoria, que tras enga&ntilde;osos parabienes, nos somete a su l&oacute;gica y nos convierte principalmente en factor de una abstracta (o quiz&aacute; no tanto) cuenta de resultados.
    </p><p class="article-text">
        Porque aunque suena muy bien eso <em>'</em>socializar los medios de medici&oacute;n para que los datos nos hagan libres<em>'</em> que dec&iacute;a Pau Russel (desde ColaBoraBora estamos alineadas con la producci&oacute;n de est&aacute;ndares libres y abiertos, la transparencia o el 'open data'), la utop&iacute;a debemos construirla no desde la ingenuidad, sino desde la tensa consciencia, estando alertas a la contra o en la guerrilla desde dentro; sabiendo que medir, contar, casi siempre beneficia a quien tiene el poder y quiere mantener su dominio. Pensar que ahora la ciudadan&iacute;a dispone de m&aacute;s datos y por tanto de m&aacute;s oportunidades para construir juicio y alternativas, sin ser desde&ntilde;able, puede resultar peligrosamente simplista. Y desde luego, es subestimar a Google, a Coca Cola, a la CIA, al sistema y todas sus ramificaciones, hasta encarnarse en nosotras mismas como (in)conscientes peque&ntilde;os nodos generadores de datos y mediciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y es que medir sirve sobre todo para controlar, modelizar, generar patrones de conducta. Medir es una herramienta para aprehender y tomar decisiones. Una forma conveniente para el modelo socio-pol&iacute;tico cuantitativo en que estamos insertas, donde lo que importa es el volumen de negocio y maximizar el rendimiento. </strong>Por eso el empe&ntilde;o cada vez m&aacute;s asfixiante por medir la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de la cultura (&iquest;al servicio de qui&eacute;n se pone la cultumetr&iacute;a? &iquest;qui&eacute;n la paga?). Una dimensi&oacute;n econ&oacute;mica adem&aacute;s malentendida o mejor, malintencionada, alejada de la idea primigenia de administrar la casa o poner los medios para satisfacer las necesidades humanas. Una dimensi&oacute;n economicista-monetarista, utilitarista e instrumentalizadora, cortoplazista, ideol&oacute;gicamnete reduccionista, orgullosa de su incultura, o peor incluso, consciente del poder transformador de la cultura y por tanto, desactivadora de su dimensi&oacute;n cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por eso, bajo mi punto de vista, la opci&oacute;n hoy deber&iacute;a ser rebelarnos frente a cualquier medici&oacute;n. Porque si la pr&aacute;ctica art&iacute;stica es ante todo un ejercicio exploratorio e impredecible, en vez de medir, lo que se deber&iacute;a incentivar es el merodear, juguetear, vislumbrar. La lucha, antes que por ser mejor medidas, deber&iacute;a estar por defender la posibilidad de vivir plenamente, de manera inconmensurable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero vivimos tiempos mediocremente pragm&aacute;ticos y como mucho, ilusamente, nos autoenga&ntilde;aremos (con subterfugios como mejorar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, la asignaci&oacute;n de recursos...), trataremos de resignificar la econometr&iacute;a, de acercarla a nuestros fines, del mismo modo que infructuosamente tratamos de hacerlo con el emprendizaje, la creatividad, la participaci&oacute;n o la innovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>As&iacute; que, si vamos a medir (si nos van a medir), definamos  y compartamos primero las preguntas, los retos, el marco y unos indicadores y metodolog&iacute;as de medici&oacute;n a su medida. Midamos otras dimensiones (con una mirada multidimensional), sin que el dinero sea el patr&oacute;n de medida principal, incorporando a la ecuaci&oacute;n </strong><a href="http://www.slideshare.net/ColaBoraBora/maratn-de-capitales-documentacin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros muchos capitales implicados</a><strong>. Y pensemos tambi&eacute;n sobre si para cambiar lo que medimos, no habr&iacute;a que cambiar c&oacute;mo medimos y qu&eacute; indicadores utilizamos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El viernes llevado por un af&aacute;n constructivo, en el c&iacute;rculo de sillas para el debate, ped&iacute;a a la econometr&iacute;a un algoritmo m&aacute;s complejo, capaz de cruzar datos objetivos con percepciones subjetivas. Pero un matem&aacute;tico all&iacute; presente me persuadi&oacute; de que eso no era posible y que en caso de serlo, probablemente tampoco ser&iacute;a deseable. Y es que ciertamente &iquest;queremos contribuir m&iacute;nimamente al desarrollo de semejante algoritmo? &iquest;para qui&eacute;n? &iquest;para qu&eacute;? &iquest;para alimentar el emergente nicho de mercado del '<span id="mce_8_start"></span>&#65279;big data'<span id="mce_8_end"></span>&#65279;? &iquest;para ser m&aacute;s productivos y eficientes? &iquest;para someternos a sus medidas?
    </p><p class="article-text">
        En esta dicotom&iacute;a entre rebelarse contra toda medida o pensar sobre c&oacute;mo medir de forma m&aacute;s justa, quiz&aacute; la posibilidad sea <strong>problematizar las mediciones</strong>. Prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a los decimales, tender a infinito, hacerse el n&uacute;mero primo, ser inc&oacute;gnita o calcular mal... En esta l&iacute;nea, termino tergiversando la frase que cierra el texto introductorio a estas jornadas en la web del BCAM: 'Medir el impacto econ&oacute;mico como fin cultural en si mismo (desde la forma, la est&eacute;tica, el metalenguaje), en vez de como medio para conseguir otros objetivos'<em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Antón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/cultumetria-llores-bien_132_5028576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2014 18:31:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cultumetría: no llores que es por tu bien]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Parón y cuentas viejas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/paron-cuentas-viejas_132_5110006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        2013 ser&aacute; recordado en el mundo de la cultura vasca como un 'annus horribilis'. O, en el m&aacute;s caritativo de los casos, como un a&ntilde;o en blanco.
    </p><p class="article-text">
        Tras la gesti&oacute;n de los socialistas vascos, los nacionalistas se han aplicado al ejercicio de hacer olvidar la misma por la v&iacute;a de borrar las huellas de una gesti&oacute;n aperturista e integradora de la diversidad cultural del pa&iacute;s, y por la de aplicar un silencio y una inacci&oacute;n que nos exima a todos de cualquier atisbo de balance. &iquest;Qu&eacute; puede decirse si nada se sabe? &Uacute;ltimamente, demasiados gobiernos apuestan por 'dar la espalda a la tormenta' de la crisis y pasar por la misma sin romper un huevo. As&iacute; nos va.
    </p><p class="article-text">
        Huellas y hechos que ah&iacute; est&aacute;n o hasta hace poco estaban gozando de prometedora salud, como las F&aacute;bricas de Creaci&oacute;n, el Bono Cultura,  <a href="http://www.eldiario.es/norte/euskadi/Kulturtick-anuncia-cierre-falta-institucional_0_191781206.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kulturklik (portal vasco de la cultura)</a>, Antzerkia Bultzatuz, Liburuklik (la biblioteca hist&oacute;rica digital), la red de cines Zineuskadi, los nuevos Gure Artea, Zinema streaming, Urdaibaiarte, Zinemira, el primer Plan de Fomento de la Lectura, el anteproyecto de Documentaci&oacute;n y Archivos, el Archivo Hist&oacute;rico listo para inaugurar y esperando durante un a&ntilde;o&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Todas sin excepci&oacute;n han sufrido un par&oacute;n y un abandono inexplicable, sin que hasta la fecha se haya escuchado ninguna explicaci&oacute;n coherente ni se hayan atisbado nuevas l&iacute;neas de trabajo alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes 20 de diciembre se aprobar&aacute;n en el Parlamento  los presupuestos de la Comunidad Aut&oacute;noma Vasca. Unos presupuestos de m&iacute;nimos para la cultura, que es ya 'la tercera viceconsejer&iacute;a' de un macrodepartamento. Es la oportunidad para que 2014 no sea otro a&ntilde;o en blanco, un a&ntilde;o muerto, mientras la crisis sigue royendo y acabando con nuestro tejido cultural.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo de menos sea que toda la 'renovada' gesti&oacute;n nacionalista en cultura se limite a gestos t&iacute;picamente sectarios, de eliminar ayudas a los que no son 'de los nuestros'. Son gui&ntilde;os a su propia clientela, acostumbrada de siempre a ese lenguaje. Esperemos que el maquillaje presupuestario que el 'partido gu&iacute;a' ha hecho con los socialistas limite a la nada tanta miseria de esp&iacute;ritu. Aunque, por desgracia, ni unos ni otros han demostrado visi&oacute;n para situar el empleo cultural y creativo en el marco de su pacto estructural, siendo una de las claras ausencias del mismo y, al contrario, una de las claras estrategias de la Europa 2020. Alguien no lee.
    </p><p class="article-text">
        Lo importante es volver a apostar por salvar el sector. Y hacerlo con el concurso de todos sus agentes y la decisi&oacute;n firme y visible del Ejecutivo. Hasta el primer trimestre de 2014 no est&aacute; previsto que se re&uacute;na por vez primera el organismo que los integra: el Consejo Vasco de la Cultura. Singular es, con ese calendario, que el nuevo Plan (Kultura Auzolanean. Kulturaren Euskal Plana 2014 &ndash; 2015) pretenda ser estrat&eacute;gico, cuando a s&iacute; mismo se concede ni siquiera dos a&ntilde;os de trayectoria futura.
    </p><p class="article-text">
        Ante semejante panorama de inacci&oacute;n, no vemos en el presupuesto para 2014 ni una sola medida de emergencia que trate de evitar lo que ya es un inminente derrumbe de muchos de los sectores de la industria cultural vasca. Las medidas paliativas tomadas en el mandato anterior (programa Kultura Bultzatuz, Bono Cultura&hellip;) para incentivar el consumo y frenar el deterioro del tejido cultural vasco dieron como resultado el que muestra la &uacute;ltima Estad&iacute;stica de Artes e Industrias Culturales 2011 o la Estad&iacute;stica 2012 del MEC: una situaci&oacute;n dif&iacute;cil pero resistente que hac&iacute;a que el resto de la industria cultural espa&ntilde;ola mirase con sana envidia el panorama vasco.
    </p><p class="article-text">
        En 2014, despu&eacute;s de esta prolongada sequ&iacute;a, el paradigma digital, los recortes estatales, la subida del IVA cultural y la reducci&oacute;n del gasto privado en cultura fruto de un dif&iacute;cil contexto socioecon&oacute;mico provocan que ni los cuidados paliativos sean suficientes. Sin querer dramatizar, la cultura en general y la vasca en particular est&aacute; en una clara situaci&oacute;n de emergencia. Por eso es totalmente necesario elaborar un plan de medidas urgentes para el sector, acompa&ntilde;ado de un presupuesto extraordinario no inferior a los diez millones de euros. Una cifra que  no supone ni el 10% del incremento presupuestario conseguido gracias a los pactos PNV-PSE.
    </p><p class="article-text">
        Es urgente un plan que incida en  la reconversi&oacute;n del sector, en el apoyo a los creadores, en la consolidaci&oacute;n de redes, en la facilitaci&oacute;n del acceso de la ciudadan&iacute;a a la cultura y sus creaciones y que aborde nuevas v&iacute;as de financiaci&oacute;n para una cultura regeneradora e inclusiva que debe ser entendida como un bien com&uacute;n e imprescindible para la sociedad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, si no se toman medidas extraordinarias y urgentes, veremos c&oacute;mo ir&aacute;n cerrando -ya han comenzado a hacerlo- bibliotecas, museos, teatros, salas de cine, de m&uacute;sica, librer&iacute;as, festivales y dem&aacute;s proyectos de la diversidad de nuestra vida cultural Veremos quebrar productoras de cine, compa&ntilde;&iacute;as de teatro, editoriales, discogr&aacute;ficas, empresas t&eacute;cnicas, estudios de comunicaci&oacute;n&hellip; Veremos a nuestros creadores, escritores, m&uacute;sicos, int&eacute;rpretes, artistas y profesionales abandonar un sector que sufre ya uno de los m&aacute;s altos niveles de desempleo y precariedad laboral.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, por no dar el valor suficiente que merece la cultura, perderemos los valores que identifican y enriquecen la pluralidad de nuestra sociedad. Todav&iacute;a estamos a tiempo. &iexcl;P&oacute;nganse a trabajar!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cultura Abierta - Kultura Irekia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/paron-cuentas-viejas_132_5110006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Dec 2013 20:50:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Parón y cuentas viejas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Barea, Premio Nacional de Teatro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/ramon-barea-premio-nacional-teatro_132_5142102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Parece que hubiera trayectorias condenadas a un destino persistente que va cambiando de vestuario a lo largo de sus diferentes escenas: el destino de tener que defender con tu profesi&oacute;n verdades apremiantes m&aacute;s all&aacute; de tu propia vocaci&oacute;n o tu propio trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El Ram&oacute;n que solo quer&iacute;a ser actor, para nacer fue a ponerse en la cola de una de las m&aacute;s inh&oacute;spitas taquillas posibles, la Euskadi de los cincuenta agrisada por la contaminaci&oacute;n industrial y el franquismo; amordazada por la censura y el maltrato al pensamiento y al cultivo de cualquier sensibilidad est&eacute;tica que no encajara en sus r&iacute;gidas hormas; sin escuelas de teatro, ni estructuras teatrales, ni apenas una tradici&oacute;n a la que seguir. Bilbao era una ciudad de barrios para morir, clamaban las asociaciones ciudadanas de aquel tiempo, y en este contexto espect&aacute;culos como &ldquo;Vivir por Bilbao&rdquo; y los dem&aacute;s producidos por &lsquo;C&oacute;micos de la Legua&rsquo; adquir&iacute;an pleno sentido como farsa pol&iacute;tica comprometida con los movimientos sociales y emancipadores de su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s comenz&oacute; la transici&oacute;n democr&aacute;tica. Llegaba el momento de cambiar de vestuario. El teatro del activismo antifranquista deb&iacute;a de encontrar su nuevo papel en la nueva sociedad en cambio. Todo estaba por hacer y el teatro independiente deb&iacute;a de construirse a s&iacute; mismo como profesi&oacute;n y actividad econ&oacute;mica, como conciencia cr&iacute;tica de su tiempo, como arte esc&eacute;nico. Poco a poco entran en juego las pol&iacute;ticas institucionales centradas durante mucho tiempo en apertura de salas municipales y subvenciones de mera supervivencia. Durante a&ntilde;os, eclosionan los grupos de teatro basados en profesionales multifuncionales autoexplotados: actores y actrices guionistas &ndash; sastres &ndash; utileros &ndash; escen&oacute;grafos &ndash; administrativos &ndash; productores &ndash; diplom&aacute;ticos &ndash; estibadores &ndash; electricistas en salas - conductores de furgonetas con sobrepeso a las tres de la madrugada de vuelta a casa bajo la lluvia antes de descargar los b&aacute;rtulos para que nadie robe el equipo de sonido.
    </p><p class="article-text">
        El Ram&oacute;n que solo quer&iacute;a ser actor comparte este ciclo intenso y vitalista mientras lidera Karraka, una de las compa&ntilde;&iacute;as referenciales de una generaci&oacute;n que ha edificado el teatro vasco de nuestros d&iacute;as, en sus &eacute;xitos y sus fracasos, siempre en su voluntad tenaz por crear una realidad posible a partir de casi nada.
    </p><p class="article-text">
        Luego lleg&oacute; el camino personal de crecimiento en hondura interpretativa, en oficio, en popularidad. Es ya un largo camino que tiene posada en Madrid, como el de otros muchos int&eacute;rpretes vascos a los que el pa&iacute;s no puede contener o no quiere aceptar, cada quien sabr&aacute; qu&eacute; le corresponde, aunque en este caso muy probablemente por algo de ambas posibilidades y, desde luego, sin sensaci&oacute;n alguna de p&eacute;rdida para la creaci&oacute;n del pa&iacute;s por parte de los gestores p&uacute;blicos responsables de su desarrollo esc&eacute;nico. El caso es que el Ram&oacute;n que solo quer&iacute;a ser actor se convierte por momentos, sin pretenderlo de ninguna manera, en el retrato del actor bilba&iacute;no, de provincias en la capital del reino, en una suerte de s&iacute;mbolo de la profesi&oacute;n que busca obligadamente en Madrid aquellas oportunidades que su suelo no le ofrece. 
    </p><p class="article-text">
        El cine y la televisi&oacute;n caracterizan durante un buen per&iacute;odo su actividad. La popularidad es un fen&oacute;meno desconocido al que acostumbrarse seg&uacute;n los ciclos que la televisi&oacute;n marca. Mientras se adapta, lamenta que tras ya casi una vida de pisar escenarios la gente le salude por la calle con el nombre de su &uacute;ltimo personaje televisivo mientras est&eacute; en antena. Se ve en la obligaci&oacute;n de aferrarse a su ADN esc&eacute;nico y defender la elevaci&oacute;n de la interpretaci&oacute;n teatral, promoviendo tenazmente proyecto tras proyecto, entre viajes, inseguridad econ&oacute;mica y tel&eacute;fonos que no siempre suenan.
    </p><p class="article-text">
        Es un tiempo muy prolijo que va completando un extenso e interesant&iacute;simo curr&iacute;culo en el que el teatro es se&ntilde;a principal de identidad: El Ram&oacute;n que solo quer&iacute;a ser actor no es premio nacional de interpretaci&oacute;n, es Premio Nacional de Teatro, como una reivindicaci&oacute;n del viejo arte total, de una forma de vida, de un modo caracter&iacute;stico de entregarse a la vocaci&oacute;n que no se extingue.
    </p><p class="article-text">
        Completa as&iacute; una serie de reconocimientos que el propio oficio le ha entregado por la posibilidad de haber sido entre decenas de otros personajes, Max Estrella, D. Quijote, Pr&oacute;spero o el pr&oacute;ximo Montenegro de &ldquo;Las Comedias B&aacute;rbaras&rdquo; de Valle Incl&aacute;n en el CDN.   
    </p><p class="article-text">
        Quien examine su trayectoria reconocer&aacute; los m&eacute;ritos art&iacute;sticos y profesionales del premiado. Pero el destino persistente no dejar&aacute; de perseguirle y el Ram&oacute;n que solo quer&iacute;a ser actor ver&aacute; ahora c&oacute;mo hay toda una generaci&oacute;n extendida de c&oacute;micos y teatreros, actores y actrices de casta, resabiados a fuerza de noches de oficio, intoxicados de personajes disparatados y atormentados por demasiado l&uacute;cidos; camerinos fr&iacute;os y veladas inolvidables; surgidos de las oscuridades del r&eacute;gimen del bajito sanguinario; una generaci&oacute;n que ha recorrido la distancia entre la candileja y la rob&oacute;tica esc&eacute;nica, que ha sobrevivido a base de emoci&oacute;n a la cultura de masas, el protagonismo de las industrias culturales e internet; c&oacute;mo hay, en fin, una generaci&oacute;n protagonista del discurrir de los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os del teatro que se sentir&aacute; apelada, de alguna manera part&iacute;cipe de este premio y reivindicada merecidamente gracias a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Y el Ram&oacute;n que solo quer&iacute;a ser actor se ver&aacute; irremediablemente obligado a compartir el premio con esa generaci&oacute;n. Ahora que sobran los motivos para ser premiado por &eacute;l mismo, s&oacute;lo por actor. Quiz&aacute;s no le importe tanto. Al fin y al cabo es el mismo que, tras cuarenta y cinco a&ntilde;os de trayectoria, vuelve a los or&iacute;genes, al Bilbao de barrio olvidado y degradado, y con no pocos esfuerzos y estrecheces lidera el espacio teatral Pabell&oacute;n 6.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Barea, hombre &iacute;ntegro de teatro: &iexcl;Mucha mierda!
    </p><p class="article-text">
        *<strong>Pello Guti&eacute;rrez </strong>es teatrero,  promotor y observador de pol&iacute;ticas culturales, actuando en esta ocasi&oacute;n  de vocero de Kultura Abierta, satisfecha por este premio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pello Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/ramon-barea-premio-nacional-teatro_132_5142102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Nov 2013 13:07:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ramón Barea, Premio Nacional de Teatro]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las empresas del sector del libro, cada vez más alejadas de la lectura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/empresas-sector-libro-alejadas-lectura_132_5188363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Mientras los a&ntilde;os de vacas gordas duraron, todos, editores, distribuidores y libreros, viajaron contentos bajo el mantra de m&aacute;s lectura m&aacute;s compra de libros, o viceversa, que les serv&iacute;a como argumento autojustificativo ante las distintas instituciones y administraciones culturales de este paisito para conseguir ayudas p&uacute;blicas y dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; la crisis, como la plaga b&iacute;blica, despu&eacute;s de los a&ntilde;os de bonanza, y todo empez&oacute; a desmoronarse. Camino lleva este proceso de generar situaci&oacute;n de derribo en el sector como siga por la senda lastimera y poco solidaria.
    </p><p class="article-text">
        Octubre suele ser mes de datos en el sector del libro ya que es cuando se hacen p&uacute;blicas las cifras de comercio interior; las que hemos conocido en estos d&iacute;as sit&uacute;an al sector del libro en el 2012 a niveles del 2001 &oacute; 2002 en lo que a facturaci&oacute;n se refiere.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, mientras ellos venden menos, los lectores, en ese mismo per&iacute;odo de tiempo, parecen aumentar. Si en el <a href="http://www.federacioneditores.org/0_Resources/Documentos/Habitosdelectura2001.zip" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2001</a> se hablaba de un 54% de poblaci&oacute;n lectora de libros, en el <a href="http://www.federacioneditores.org/0_Resources/Documentos/HabitosLecturaCompraLibros2012ESP_310113_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2012</a> la cifra sube hasta un 63%.
    </p><p class="article-text">
        Parece, por lo tanto, que h&aacute;bito y consumo no tienen por qu&eacute; ir siempre de la mano y que los lectores que aumentan pueden seguir disfrutando del libro aunque la industria venda menos.
    </p><p class="article-text">
        Ante este proceso el sector en su conjunto ha tenido una clara tendencia al autismo con diversas manifestaciones de negaci&oacute;n y rechazo de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        La primera, y quiz&aacute;s m&aacute;s torpe, ha sido dar la espalda al resto de sectores culturales ante la subida del IVA. El sector del libro ha vivido feliz en su 'nirvana' del 4% sin realizar ninguna muestra de solidaridad m&aacute;s all&aacute; de la callada por respuesta ante la subida que han sufrido otros sectores en sus carnes. Eso s&iacute;, han seguido desga&ntilde;it&aacute;ndose por la aplicaci&oacute;n del 21% en lo relativo a la comercializaci&oacute;n, que no venta, del libro electr&oacute;nico sin dejar nunca claro ante los lectores que en ese mundo digital ellos nunca venden un contenido sino que graciosamente, al parecer, se lo 'alquilan' al lector. Es tambi&eacute;n curiosa en esta l&iacute;nea la propia denominaci&oacute;n en el Ministerio de la 'Direcci&oacute;n General de Pol&iacute;tica e Industrias Culturales y del Libro' como si el sector del libro se situara ya con claridad fuera de la cultura. Y no falta raz&oacute;n en ello cuando, seg&uacute;n las cifras de 2012, la literatura, el libro infantil y el ensayo humanista no suponen ni el 40% de la cifra de negocio.
    </p><p class="article-text">
        La segunda torpeza ha sido ante sus propios clientes o lectores que cada vez se mueven con m&aacute;s comodidad en los nuevos entornos digitales. En general, casi todo el sector ha tendido a 'poner puertas al campo' penalizando al lector habitual con <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gesti%C3%B3n_digital_de_derechos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistemas DRM</a> o similares de falsa protecci&oacute;n, porque son f&aacute;ciles de saltar, y que lo que tienden es a provocar es una lastimera experiencia para el lector habitual. <a href="http://defendini.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Defendini</a> escrib&iacute;a hace poco que &ldquo;la mejor manera de combatir la pirater&iacute;a es ofrecer una mejor experiencia de usuario&rdquo;<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        La tercera, que lleva ya tiempo instalada, es el propio autismo interno en la estructura organizacional del sector. En el mundo de la cultura, sobre todo en el libro, la m&uacute;sica y el audiovisual, la entrada de lo digital ha hecho que toda la cadena de valor se trastoque, se diluya en gran parte y se convierta en m&aacute;s l&iacute;quida, provocando adem&aacute;s en el sector del libro un cierto mestizaje de funciones y papeles que casi recuerdan a los primeros tiempos posteriores a la imprenta donde en muchas ocasiones librero, impresor y editor eran la misma persona. Ahora, tanto por el fen&oacute;meno digital como por las pol&iacute;ticas de concentraci&oacute;n empresarial, este fen&oacute;meno se agudiza. Pensemos, por ejemplo, en Elkar que controla toda la cadena de valor aqu&iacute; en Euskadi o en el Grupo Planeta en el Estado por poner s&oacute;lo dos ejemplos. Frente a ello, la estructura sectorial sigue manteniendo estancos a libreros, editores y distribuidores con el a&ntilde;adido de que su estructura asociativa en un mundo global sigue falsamente pegada al terru&ntilde;o m&aacute;s por motivos de subvenci&oacute;n que por razones empresariales. &iexcl;Todo un desprop&oacute;sito!
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s que abordaremos en pr&oacute;ximas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        El sector est&aacute; desnortado y quiz&aacute;s deber&iacute;a hacer caso y ver lo que pasa en otros &aacute;mbitos. <a href="http://elpais.com/autor/jose_maria_izquierdo/a/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Izquierdo</a> ha afirmado recientemente, refiri&eacute;ndose al sector de la prensa, que &ldquo;quiz&aacute;s ser&iacute;a bueno dedicar menos tiempo a hablar del modelo de negocio y m&aacute;s de contenidos&rdquo; que es lo que buscan los lectores.
    </p><p class="article-text">
        El contenido y no la pela es lo que da valor y referencia a un sector en el &aacute;mbito de la cultura. En esta l&iacute;nea me atrevo a proponer algunas recetas:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Generar      nuevas estructuras sectoriales que pongan su acento en el valor cultural,      en el contenido, y que no mezclen churras (editores de libros de texto)      con merinas (editores literarios). Que, al mismo tiempo interact&uacute;en sobre      todo con libreros y otros sectores (&iquest;bibliotecarios?) que apuesten en el      mismo sentido.</li>
                                    <li>Trabajar      desde lo p&uacute;blico y lo privado, como ya se hace en otros pa&iacute;ses, por      modelos de calidad en las librer&iacute;as donde se valore y se apoye de manera especial      a aqu&eacute;llas que mantienen y proponen un fondo coherente m&aacute;s all&aacute; de la 'burbuja      de las novedades'.</li>
                                    <li>Ofertar contenidos en digital sin DRM y a      precios ajustados atendiendo, adem&aacute;s, a algunas de las sugerencias que los      bibliotecarios, quiz&aacute;s los m&aacute;s cercanos como mediadores a los lectores,      hacen en estos momentos y que pasan entre otras por facilitar la compra, y      no el alquiler, de contenidos desde plataformas coherentes y colaborativas      y no controladas o bien por los grandes grupos o por agentes externos al      sector.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        No conviene olvidar lo que Antonio Basanta ya dijo en el Congreso de Libreros del a&ntilde;o 2002: &ldquo;Durante demasiado tiempo el sector del libro en Espa&ntilde;a ha vivido de cara al producto y casi de espaldas al lector&rdquo;. (Antonio Basanta, Director General de la <a href="http://www.fundaciongsr.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Germ&aacute;n S&aacute;nchez Ruip&eacute;rez</a>; Congreso de Libreros Ourense 2002)
    </p><p class="article-text">
         Ahora, adem&aacute;s, los datos y la situaci&oacute;n parecen confirmarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Txetxu Barandiaran</strong> trabaja como consultor con peque&ntilde;as empresas e instituciones en el sector del libro y la cultura y escribe en el blog <a href="http://cambiandodetercio.wordpress.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Cambiando de tercio'</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Txetxu Barandiaran]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/empresas-sector-libro-alejadas-lectura_132_5188363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Oct 2013 03:43:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las empresas del sector del libro, cada vez más alejadas de la lectura]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La comisaría de Wert]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/cultura-temporada_132_5840975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <strong>I.Verano. </strong>Hace ya un tiempo que las llamas consumieron a Mari Jaia, ese t&oacute;tem maternal de la Aste Nagusia bilba&iacute;na. Con ella se quema el verano festivo, que se va con su m&uacute;sica a otra parte. Adios a los festivales de jazz, al rock, a los malabaristas callejeros y a las comedias que prometen risas aseguradas.
    </p><p class="article-text">
        Los cuadernillos de prensa especializados en la cultura veraniega se hacen eco de las programaciones al tiempo que hacen balance de la ocupaci&oacute;n hotelera  durante las fiestas, del coste de la renovaci&oacute;n de los jardines p&uacute;blicos y especulan sobre las toneladas de lomo con pimiento que han podido ser injeridas en bocadillo, entre otros asuntos notables. Pasi&oacute;n por la contabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, al parecer, las cuentas en lo art&iacute;stico han sido satisfactorias a juzgar por los titulares que se han ido publicando. &ldquo;Con sus competidores en horas bajas &ndash;dec&iacute;an los papeles-, el festival se posiciona en la cumbre como una renovada forma de ocio con un potente impacto econ&oacute;mico&rdquo;<em>. </em>Hablaban de un festival, para el caso, cualquier festival. Ni los cr&iacute;ticos de plantilla ni los becarios encargados de llenar p&aacute;ginas han sido parcos en adjetivos. Ha habido p&uacute;blicos entregados, actuaciones vibrantes, conciertos soberbios, inolvidables noches, broches de oro, cierres m&aacute;gicos, records de asistencia, grandes sabores de boca e incluso alg&uacute;n artista que &ldquo;se meti&oacute; al p&uacute;blico en el bolsillo d&aacute;ndole a este lo que quer&iacute;a: pura vitalidad y hedonismo&rdquo;. Todo esto &ldquo;a pesar de la reducci&oacute;n de presupuestos y ca&iacute;da de patrocinadores&rdquo;<em>. </em>Vamos,<em> </em>el milagro de los panes y los peces, pero en pe&ntilde;a musical. Como dec&iacute;a uno de ellos: &ldquo;la demanda y las sinergias del festival (otro festival) deber&iacute;an hacer reflexionar a las instituciones sobre el riesgo de seguir afectando con los recortes la notable relaci&oacute;n entre subvenciones, imagen, turismo y rentabilidad social&rdquo;. Visto as&iacute;, parece inapelable. Solo que es una l&oacute;gica cuantitativa que no es la mejor vara de medir el inter&eacute;s art&iacute;stico. No expresa cu&aacute;nto hay de 'revival' de viejas glorias, de acudir a lo que echen, de rutina en las cr&oacute;nicas y en los programas.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; claro si se habla de cultura, de espect&aacute;culo, de turismo, de ocio o de negocio, de todo o de nada. Quiz&aacute;s no sea sino una diversi&oacute;n necesaria, una catarsis nutriente, un vivir el c&aacute;lido verano entre par&eacute;ntesis, pero sin querer aguar la fiesta, hay quien est&aacute; interesado en que la temporada se extienda a todo el a&ntilde;o. Es lo que Vargas Llosa, ese buen escritor conservador, llama la 'Civilizaci&oacute;n del Espect&aacute;culo' y con mayor enjundia y menos elitismo, Castoriadis denominaba el 'Ascenso de la Insignificancia'<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>II. Oto&ntilde;o. </strong>Se va el verano y el oto&ntilde;o acecha como un Pedro Navaja -mat&oacute;n de esquina- cualquiera y todo est&aacute; donde lo dejamos. Hay nudos gordianos que no se desenredan solos. Ya lo dice la canci&oacute;n: &ldquo;si naciste pa&acute;martillo del cielo te caen los clavos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Cultura, que ya no es ni ministerio, se asemeja cada vez m&aacute;s  a una comisar&iacute;a de barrio con su t&oacute;pico reparto de roles. El jefe Wert atiza garrotazos mientras su segundo, Lasalle, dice que har&aacute; lo posible por parar las hemorragias. Si no hay, como se rumorea, cambios en la jefatura, alguna vez tendr&aacute;n que acometer la prometida Ley de Mecenazgo. Hay quienes, por agarrarse a alguna tabla salvadora, conf&iacute;an mucho en que los incentivos fiscales muevan a las empresas a la filantrop&iacute;a cultural. De momento, a simple vista, no se ve la voluntad, sin olvidar que nada es gratis. Si la cultura deja de ser, a&uacute;n menos, asunto p&uacute;blico, las relaciones entre cultura y empresa pueden llegar a ser ins&oacute;litas. Recuerdo el cat&aacute;logo de una exposici&oacute;n de arte patrocinada por una empresa de taxis en la que la misma se manifestaba &ldquo;al servicio de esa movilidad que conjuga la circulaci&oacute;n de ideas, el movimiento de las creaciones y el desplazamiento de los hombres&rdquo;. En suma, &ldquo;el taxi, como la obra de arte, participando en la transformaci&oacute;n de s&iacute; y del entorno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra ley que espera es la de Propiedad Intelectual cuyo anteproyecto elimina definitivamente el canon digital. La SGAE ya la ha calificado de &ldquo;estafa, demag&oacute;gica e intervencionista&rdquo;. Quiz&aacute;s el cabreo tambi&eacute;n tenga que ver con que se propone un mayor control de las actividades de las entidades de gesti&oacute;n de derechos. Mentar la soga en casa del ahorcado.
    </p><p class="article-text">
        Por aqu&iacute;, el gobierno tras un arranque que dej&oacute; a la intemperie de subvenciones a un buen pu&ntilde;ado de asociaciones presuntamente poco adictas, ni va ni viene, ni fu ni fa. Al que le llueven los clavos es al alcalde de San Sebasti&aacute;n. La Comisi&oacute;n de Control y Asesoramiento de Capitales Europeas de la Cultura le acaba de atizar un varapalo de cuidado. Critican la falta de liderazgo, injerencia pol&iacute;tica, errores en la gesti&oacute;n, en la estructura de personal y en la financiaci&oacute;n. Se duda de la capacidad pr&aacute;ctica para transformar buenas intenciones en acciones concretas. No parece que sea lo mismo predicar que dar trigo. Es dif&iacute;cil si solo se mira y oye a los cercanos. Mal asunto, porque esta partida la jugamos todos y el tiempo va pasando. 'As time goes by',<em> </em>suena en Casablanca, pero en la capitalidad cultural m&aacute;s vale acertar a la primera porque no hay un &ldquo;t&oacute;cala otra vez, Sam&rdquo;. Pasado el 2016, ojal&aacute; que podamos decir: &iexcl;Siempre nos quedar&aacute; Donostia!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jason & Argonautas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/cultura-temporada_132_5840975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Oct 2013 03:08:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La comisaría de Wert]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pacto sin cultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/pacto-cultura_132_5825623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Si alg&uacute;n sector productivo est&aacute; sufriendo el efecto de medidas gubernamentales este es el de la cultura. Al efecto depresivo que tiene la propia crisis en todos los &aacute;mbitos, hay que a&ntilde;adir el que suponen medidas como la subida del IVA, especialmente brutal si la comparamos con otros sectores, la reducci&oacute;n de todo tipo de subvenciones o las situaciones cr&iacute;ticas que afectan espec&iacute;ficamente al sector, como el paso hacia el mundo digital que resulta indigesto para muchas industrias culturales.
    </p><p class="article-text">
        No hay duda que el mundo de la pol&iacute;tica tiene una doble pulsi&oacute;n hacia la cultura. Cuando se acercan las elecciones, persigue a las llamadas personalidades de la cultura para que aporten un poco de 'glamour' a sus propuestas, mientras que durante el tempo en que controlan el poder se limitan a apoyar aquellas actividades que proporcionan un cierto prestigio social. El actual Gobierno vasco participa tambi&eacute;n de ese sentimiento de ningunear la cultura, sobre todo la que no puede controlar. Ya empez&oacute; ense&ntilde;ando el colmillo al degradar el Departamento de Cultura a una viceconsejer&iacute;a colgada del departamento de Educaci&oacute;n. Continu&oacute;, de una forma coherente, rebajando el gasto por encima de la media. Y, por supuesto, no le ha fallado el pulso a la hora de retirar subvenciones a aquellas asociaciones o actividades culturales que no consideraba suficientemente vascas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hechos diferenciales del Gobierno anterior fue su pol&iacute;tica cultural, de la que ah&iacute; van algunas muestras: el impulso de lo digital, especialmente en el terreno del euskera; una pluralidad desconocida en anteriores gobiernos; el fomento del consumo cultural con la creaci&oacute;n del bono cultura; el apoyo al club de consumo Kulturtik; desarrollo efectivo de Etxepare; impulso de Ezcenika como escuela nacional vasca de artes esc&eacute;nicas; ayudas a los creadores creando infraestructuras de tama&ntilde;o racional, como el programa de f&aacute;bricas de creaci&oacute;n. Al tiempo, llev&oacute; a cabo una pol&iacute;tica de contenci&oacute;n de gasto con aquellos agentes culturales que han actuado como vampiros del presupuesto del Departamento de Cultura, empezando por el Guggenheim, cortando las exigencias de la familia Chillida, parando el desarrollo de infraestructuras fara&oacute;nicas, como la Tabakalera donostiarra, o reduciendo el aporte a asociaciones como la ABAO que, aunque han desarrollado durante a&ntilde;os un buen trabajo, deben adaptarse a los condicionamientos de una situaci&oacute;n de crisis. Ni que decir tiene que el nuevo Gobierno pasa de todo esto.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as se ha presentado el acuerdo entre el PSE y el PNV. No hay duda de que cualquier acuerdo entre partidos cuenta de salida con la simpat&iacute;a de la poblaci&oacute;n, y m&aacute;s a&uacute;n cuando estamos metidos en una situaci&oacute;n convulsa en la que los partidos buscan m&aacute;s meterse con el vecino que hacer propuestas constructivas. As&iacute; que, bienvenido sea.
    </p><p class="article-text">
        No quiero entrar en el an&aacute;lisis de lo que es su contenido principal, centrado en la promoci&oacute;n del empleo y la reactivaci&oacute;n de la econom&iacute;a, aunque me parece curioso que en el pacto se sigan defendiendo proyectos como el del puerto de Pasajes de reputada falta de rentabilidad. Pero s&iacute; quiero se&ntilde;alar que en el pacto no hay referencias al mundo de la cultura, un hecho que me parece especialmente grave.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No es posible pactar unos m&iacute;nimos de consenso en pol&iacute;tica cultural? &iquest;Se trata de que el PNV no quiere pactar nada en el terreno de la cultura? &iquest;O es que al PSE no le parecen importantes los temas culturales? &iquest;O bien que, dado que los montos asignados al sector cultura (dejemos aparte a la EITB) son relativamente peque&ntilde;os, su importancia tampoco es grande? &iquest;O es que se deja intencionadamente algo fuera del pacto para poder tener materia de discusi&oacute;n en el debate de presupuestos?
    </p><p class="article-text">
        No tengo respuesta para estas preguntas, pues muchas veces no resultan evidentes las intenciones de los pol&iacute;ticos. S&iacute; tengo claro, sin embargo, la importancia de impulsar un sector cultural alejado de dependencias pol&iacute;ticas y que pueda estabilizarse econ&oacute;micamente. Una caracter&iacute;stica de los anteriores gobiernos del PNV (recuerdo especialmente la etapa 'ibarretxiana') fue su sectarismo en el apoyo a los creadores y a la difusi&oacute;n de la cultura. El Gobierno del PSE corrigi&oacute; en alguna medida esta deriva, aunque mucha gente piensa que lo hizo con demasiada timidez.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien piensa que si &ldquo;uno no quiere, dos nunca se arreglan&rdquo;. No niego la certeza de esta frase, pero tambi&eacute;n creo en aquello de que &ldquo;el que la sigue la consigue&rdquo;. Tambi&eacute;n hay gentes en el mundo nacionalista que no desean fracturas sociales y a las que les asusta el talibanismo 'bildutarra'.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte del futuro de Euskadi se juega en el terreno de la cultura. Es necesario el fortalecimiento de una cultura pluralista que rompa trincheras, que elimine las tendencias localistas y aislacionistas. Pensemos en lo que ocurre en Catalu&ntilde;a, donde los posicionamientos culturales han sido una fuerza importante en la deriva de parte de la sociedad catalana hacia el independentismo.
    </p><p class="article-text">
        <span id="mce_0_start"></span><span id="mce_2_start"></span>&#65279;&#65279;'<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Primum_vivere_deinde_philosophari" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primun vivere deinde philosophare</a>'<span id="mce_0_end"></span>&#65279;<span id="mce_2_end"></span>&#65279; parece que es el criterio de muchos pol&iacute;ticos que pretenden, seguramente con sinceridad, superar la crisis en la que estamos inmersos. Pero en momentos de crisis es cuando hay que pensar m&aacute;s, es cuando se mueven m&aacute;s r&aacute;pidamente los paradigmas sociales. Para bien y para mal. Apoyar la cultura no es un gasto, es una inversi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Zubillaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/pacto-cultura_132_5825623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Oct 2013 02:55:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un pacto sin cultura]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Acuerdos políticos,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
