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    <title><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Papa y Canarias ante el drama migratorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-canarias-drama-migratorio_132_13311049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cad8d1ec-4917-4925-b631-5d893317712e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Papa y Canarias ante el drama migratorio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La clase trabajadora canaria está participando activa y conscientemente del discurso de la derecha y la ultraderecha, que señala en todo momento a ese colectivo racializado como el culpable de los males que azotan a su sociedad y, por ende, de sus fracasos asociados al dinero
</p></div><p class="article-text">
        Migrar no es un delito. Dar la espalda a quien lo hace por una necesidad acuciante es sin&oacute;nimo de indiferencia hacia la dignidad humana. Este fen&oacute;meno es la respuesta no deseada ante situaciones extremas como la crisis clim&aacute;tica, las guerras y el hambre, que empujan a quienes las sufren a dejar atr&aacute;s su tierra de origen, con el horizonte puesto en otro lugar que les brinde las oportunidades que jam&aacute;s han tenido. En el camino, muchos de esos migrantes mueren y sus cuerpos son abandonados, sin que nadie los entierre ni rece por su alma; otros sufren violaciones, secuestros por redes dedicadas a las tratas de blancas o son forzados a integrar milicias que alimentan numerosos conflictos b&eacute;licos en el norte y centro de &Aacute;frica. Por no quedar, ni siquiera quedan sus huellas sobre la tierra y el polvo por donde transitaron en su &eacute;xodo, mezcla de esperanza y muerte.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reciente visita del papa <strong>Le&oacute;n XIV</strong> a Canarias tuvo como epicentro su denuncia p&uacute;blica hacia la situaci&oacute;n que afecta a miles personas procedentes de pa&iacute;ses como Senegal, Gambia y Marruecos, entre otros, que se desplazan obligatoriamente desde &Aacute;frica Occidental a trav&eacute;s de la conocida como ruta atl&aacute;ntica o ruta de Canarias, y que ha generado una crisis migratoria sin precedentes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seamos creyentes o no, lo cierto es que hay que aplaudir que dicha autoridad religiosa alzase su voz contra las mafias que trafican con quienes sobreviven a base de dejar su tierra, destacando la ayuda y la solidaridad que reciben de la sociedad canaria a su llegada a nuestras islas en condiciones extremas. No obstante, este se&ntilde;alamiento choca abiertamente con el discurso que, precisamente, enarbola parte de esa misma sociedad, de claro componente racista y xen&oacute;fobo, procedente tanto de ciertas formaciones pol&iacute;ticas como de determinados medios de comunicaci&oacute;n y, de manera m&aacute;s preocupante, de una parte de la propia ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No en vano, han sido bastantes los comentarios referidos a que, durante su visita, el Papa no prest&oacute; atenci&oacute;n a la situaci&oacute;n del pueblo canario, que est&aacute; harto de escuchar los problemas que perjudican a quienes son de aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es una m&iacute;nima muestra de que hay un sector amplio que estuvo en contra del motivo real de la visita papal, que no acepta que, poco a poco, transitamos hacia una sociedad mestiza y multicultural, producto de la llegada de personas de &Aacute;frica Occidental, entre otras, sin que ello signifique la renuncia a la historia y la identidad insular que hemos labrado durante siglos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, existe una clara discriminaci&oacute;n racial, asociada al color de la piel de esos migrantes. Ahora, el hijo del vecino juega con un ni&ntilde;o africano, de edad parecida, en el parque de un barrio cualquiera; en los centros educativos p&uacute;blicos, las hijas de obreros comparten aula con chicos originarios de Gambia, recibiendo id&eacute;nticas oportunidades porque la ense&ntilde;anza p&uacute;blica no discrimina en relaci&oacute;n a la renta y el estatus social; y en el deporte vern&aacute;culo de la lucha canaria hay puntales de Mali y Senegal, convertidos en un referente en el terrero y la grada, luciendo con orgullo una equipaci&oacute;n que les ha servido de redenci&oacute;n tras su viaje en patera o cayuco.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la poblaci&oacute;n latinoamericana asentada en las Islas, los migrantes africanos est&aacute;n de paso hacia la Pen&iacute;nsula, pero el simple hecho de convivir temporalmente con nosotros le otorga el respeto y los m&iacute;nimos derechos de car&aacute;cter universal que debe tener toda persona, independientemente de su condici&oacute;n social, raza o religi&oacute;n, porque no son animales a los que se pueda vapulear e insultar gratuitamente ni abandonar a su suerte. Tienen nombre y apellidos, procedencia, acervo cultural, honradez y una vida que es &uacute;nica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El verdadero problema del racismo y la xenofobia en Canarias contra la migraci&oacute;n africana est&aacute; asociado al dinero. Como espa&ntilde;oles, la Constituci&oacute;n protege los derechos y deberes de la ciudadan&iacute;a, pero el migrante africano es el culpable de que no se cumplan. Tenemos leyes que rigen la convivencia, pero el migrante africano es el causante de que se vulneren. Dentro del sistema p&uacute;blico de ense&ntilde;anza, el alumnado se permite el lujo de desaprovechar la oportunidad de formarse y cuestiona el trabajo de los docentes, amparados por sus madres y padres, que refuerzan esa conducta negativa, pero el migrante africano es el que genera ese ambiente enrarecido. Vivimos en una sociedad patriarcal, donde est&aacute; asentada la violencia de g&eacute;nero, a pesar de las campa&ntilde;as institucionales para erradicarla y de la importancia de la coeducaci&oacute;n, pero el migrante africano es el culpable de la gran cantidad de mujeres blancas canarias maltratadas. Tenemos pol&iacute;ticos que han esquilmado los recursos p&uacute;blicos, abanderando una falsa preocupaci&oacute;n por solucionar los problemas de Canarias, esos de los que todo el mundo se queja diariamente, pero el migrante canario es el responsable de su desaparici&oacute;n y que nunca se reintegren en las arcas del Estado. Una parte de la econom&iacute;a canaria es econom&iacute;a sumergida, se destruyen parajes naturales y arqueol&oacute;gicos por la masificaci&oacute;n tur&iacute;stica y la gentrificaci&oacute;n ha llevado a una nueva especulaci&oacute;n inmobiliaria, pero el migrante africano causa todo esto y mucho m&aacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la excusa de que vivimos mal siempre emerge con fuerza entre quienes piensan as&iacute;, asociada a su poder adquisitivo, nivel consumismo, ostentaci&oacute;n y lucha por escalar en la pir&aacute;mide social a costa del endeudamiento. Cuando su poder econ&oacute;mico disminuye, surge la frustraci&oacute;n, que conduce a la irracionalidad. Muchas personas pretenden volver a d&eacute;cadas atr&aacute;s cuando el dinero proveniente de la burbuja de la construcci&oacute;n se nos ca&iacute;a de los bolsillos. Quieren ese nivel de materialismo y gasto, de ah&iacute; que en la situaci&oacute;n actual, inmersa en una crisis de valores y financiera, busquen culpables directos entre quienes solo son v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, los canarios xen&oacute;fobos y racistas proyectan as&iacute; sus frustraciones. No aceptan que una persona negra viva como ellos en su propia isla y, continuamente, tienen en su boca el argumento de que los recursos p&uacute;blicos se gastan en ellos, sin olvidar que les quitan los puestos de trabajo y traen inseguridad. Pero no es coherente que el resto de canarios asumamos ese discurso, que no justifica nada, salvo la persecuci&oacute;n de las personas por su color de piel y procedencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por unos d&iacute;as, la presencia papal disminuy&oacute; intencionadamente el ruido social de quienes se focalizan en los africanos con af&aacute;n de eliminarlos. La clase trabajadora canaria est&aacute; participando activa y conscientemente del discurso de la derecha y la ultraderecha, que se&ntilde;ala en todo momento a ese colectivo racializado como el culpable de los males que azotan a su sociedad y, por ende, de sus fracasos asociados al dinero. Esto les convierte en el altavoz de un continuo relato xen&oacute;fobo y racista, ya que no quieren razonar qu&eacute; factores determinan esa coyuntura y cu&aacute;les son sus posibles soluciones. Siempre habr&aacute; un chivo expiatorio al que echarle la culpa, sin tener pruebas, lo mismo que hicieron los nazis con los jud&iacute;os o los serbios con los musulmanes en la exYugoslavia.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que el Papa se ha marchado, la hipocres&iacute;a, las expresiones y los prejuicios contra los africanos se instalar&aacute;n de nuevo en conversaciones y gestos cotidianos. A lo mejor, todos deber&iacute;amos aprender del Sumo Pont&iacute;fice que, de siendo de raza blanca y vistiendo de blanco, abraza a negros.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Javier León Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-canarias-drama-migratorio_132_13311049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 09:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Papa y Canarias ante el drama migratorio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las estraperlistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/estraperlistas_132_13311002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b989271-0492-4529-a58e-8676b8a26b6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las estraperlistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alguien mató a alguien, alguien robó a alguien. Casi todas robaron a todas, y escaparon. Mary tenía un corderito y también escapó</p></div><p class="article-text">
        Luprecio &Aacute;lvarez del Pulgar fue condenado en un tribunal popular y con jurado a veinte a&ntilde;os de c&aacute;rcel atenuada, acusado de contrabando de baratijas, cosas de comer y tabaco. Luprecio actuaba en aquel mercado de contrabandos, colonias de la India y s&aacute;banas de Portugal que se concentraba en la parte alta de la ciudad llamada Santa Luc&iacute;a. Nadie se hubiera percatado de su actividad delictiva, pero ocurri&oacute; lo que suele ocurrir en estos casos: de un hilo peque&ntilde;ito alguien decidi&oacute; tirar y sac&oacute; madeja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mis recuerdos olfativos todav&iacute;a son capaces de rememorar aquellos olores de Santa Luc&iacute;a y convertirlos en aromas de los tiempos inciertos, como ahora. Alguien mat&oacute; a alguien, alguien rob&oacute; a alguien. Casi todas robaron a todas, y escaparon. Mary ten&iacute;a un corderito y tambi&eacute;n escap&oacute;. Las cosas no las pudo hacer peor la computadora de <em>2001. Una odisea en el espacio</em> y nadie le insult&oacute; llam&aacute;ndole IA: todav&iacute;a se era prudente con el uso de la palabra &ldquo;inteligencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La jefa de todo aquello, hoy retirada, se pregunta, &iquest;es necesario buscar extrasueldos con un buen sueldo de ex? No sabe responder. Las acusaciones no quieren empezar por ah&iacute;. Las defensas, es su papel, intentan zafarse. Los acusados se pervierten a s&iacute; mismos con la pantomima. Nadie lo entiende.
    </p><p class="article-text">
        Al poco de iniciar mi peripecia ense&ntilde;ante, me sorprendi&oacute; el af&aacute;n policial de la mayor&iacute;a de mis compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras: todas, y sobre todo, todos, quer&iacute;an castigar, perseguir, se&ntilde;alar, juzgar al cabo. La primera noche en un viaje escolar a Ibiza, acab&eacute; manifestando en una comisar&iacute;a de polic&iacute;a local que yo no era eso, polic&iacute;a, sino profesor de filosof&iacute;a y literatura. Me dejaron libre por los pelos, a mis alumnos tambi&eacute;n. Mis alumnas contemplaban el desafuero desde la &uacute;nica terraza que en aquella rambla estaba abierta a aquellas horas.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente sea esa una de las razones de los males patrios: cuando solo somos ex, actuamos de estraperlistas. Cuando ense&ntilde;antes, se nos confunde con polic&iacute;as. Cuando libres, se empe&ntilde;an en las cadenas y en Cartagena.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando lectores, formamos parte de una estad&iacute;stica, como la de la reciente y clausurada Feria del Libro de Madrid: nadie ha tenido en cuenta la repercusi&oacute;n negativa del evento en la visita del Papa, aunque s&iacute; parece que viceversa, para justificar ciertos descensos de ingresos y visitantes. Menos mal que la directora de la Feria es periodista. Todo fuera de lugar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/estraperlistas_132_13311002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 09:41:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las estraperlistas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El simulacro de la hipocresía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/simulacro-hipocresia_132_13307331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98d82288-9c43-4794-a7ae-44942aef1eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El simulacro de la hipocresía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hipocresía radica en la distancia existente entre lo que una persona dice y lo que realmente piensa
</p></div><p class="article-text">
        Un simulacro suele entenderse como una actividad planificada cuyo prop&oacute;sito es preparar a las personas para afrontar una situaci&oacute;n real. A trav&eacute;s de la pr&aacute;ctica, los participantes aprenden procedimientos, identifican riesgos y mejoran su capacidad de respuesta ante acontecimientos que pueden afectar a la seguridad, la salud o el funcionamiento de una organizaci&oacute;n. Sin embargo, el concepto tambi&eacute;n puede emplearse en un sentido figurado para describir conductas que consisten en representar una realidad que no existe. Desde esta perspectiva, puede interpretarse como una forma de simulacro permanente, un ejercicio continuado de construcci&oacute;n de apariencias destinado a proyectar una imagen determinada ante los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la hipocres&iacute;a radica en la distancia existente entre lo que una persona dice y lo que realmente piensa, entre los valores que proclama y las conductas que practica, o entre la imagen que pretende transmitir y su comportamiento cotidiano. En este sentido, puede considerarse una representaci&oacute;n cuidadosamente organizada en la que cada gesto, cada palabra y cada acci&oacute;n forman parte de una escenificaci&oacute;n destinada a influir en la percepci&oacute;n de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si imagin&aacute;ramos la hipocres&iacute;a como un simulacro formal, el primer paso consistir&iacute;a en definir el objetivo de la representaci&oacute;n, de forma que quien participa en este debe decidir qu&eacute; imagen desea proyectar. Puede tratarse de una persona comprometida con determinadas causas sociales, de alguien que defiende determinados principios &eacute;ticos o de quienes muestran preocupaci&oacute;n por el bienestar colectivo, sabiendo que lo importante no es la autenticidad de esos valores, sino la conveniencia de aparentarlos. Una vez establecido el objetivo, comenzar&iacute;a la fase de dise&ntilde;o. Al igual que en cualquier simulacro real se identifican escenarios y procedimientos, en este ejercicio metaf&oacute;rico se elaboran discursos, argumentos y comportamientos destinados a reforzar la imagen elegida. La siguiente etapa corresponder&iacute;a a la preparaci&oacute;n de la participaci&oacute;n, a trav&eacute;s de la recepci&oacute;n de instrucciones sobre c&oacute;mo actuar. Esta fase requiere una notable capacidad de adaptaci&oacute;n, ya que el participante debe ser capaz de justificar contradicciones, minimizar inconsistencias y ofrecer explicaciones convincentes cuando alguien cuestione la diferencia entre sus palabras y sus actos.
    </p><p class="article-text">
        El escenario desempe&ntilde;a tambi&eacute;n un papel fundamental, porque la hipocres&iacute;a rara vez se desarrolla en privado. Necesita espectadores, de forma que la visibilidad suele ser m&aacute;s importante que la coherencia interna. En dicho escenario, durante la ejecuci&oacute;n del simulacro los participantes ponen en pr&aacute;ctica las habilidades adquiridas. Expresan opiniones que consideran socialmente aceptables, apoyan p&uacute;blicamente determinadas causas o defienden principios que, probablemente, no aplican en su vida cotidiana. La finalidad es generar confianza y admiraci&oacute;n mediante una representaci&oacute;n cuidadosamente construida de forma que, cuanto m&aacute;s convincente resulte la actuaci&oacute;n, mayor ser&aacute; la probabilidad de que el p&uacute;blico acepte la imagen proyectada como aut&eacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al igual que sucede en cualquier simulacro, la ejecuci&oacute;n no est&aacute; exenta de riesgos, siendo la principal amenaza la aparici&oacute;n de evidencias que revelen la diferencia entre la representaci&oacute;n y la realidad. De hecho, mientras que la jefatura del Estado de la Ciudad del Vaticano hablaba de paz y amor en relaci&oacute;n con la inmigraci&oacute;n durante su visita a Canarias, esos mismos d&iacute;as, en la Uni&oacute;n Europea se aprobaba el Pacto sobre Migraci&oacute;n y Asilo, reflejando un endurecimiento progresivo de la pol&iacute;tica migratoria donde, sintetiz&aacute;ndolo mucho, la agilidad en los retornos y la externalizaci&oacute;n, previo pago de su importe, son dos de sus principales signos de identidad. Y, mientras tanto, de una parte y de otra, no se dejaban de agitar las banderitas. Y si eso no es ser hip&oacute;critas, que baje dios y lo vea&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/simulacro-hipocresia_132_13307331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 08:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El simulacro de la hipocresía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La bendición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/bendicion_132_13306991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d74a6cd-3ca8-4add-9c0b-d6216560b498_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La bendición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo el Estado y sus representantes bien vestidos al servicio de la cruzada católica para desquitarse de tanto islam. Dos millones de euros de propina a la diócesis, dos millones de policías, militares, guardias civiles, municipales, aviones y unidades del subsuelo. Actividades públicas, clases y exámenes, carreteras y autopistas, suspendidas. ¡Cámbate!
</p></div><p class="article-text">
        Quienes somos producto de barrio (Schamann, 61) y del &eacute;xodo rural de las d&eacute;cadas de los 50-60-70, cuando volv&iacute;amos al campo a visitar a nuestras familias a quedarnos y recriarnos all&iacute;, not&aacute;bamos la progresiva desafecci&oacute;n, si no religiosa, s&iacute; eclesi&aacute;stica. Mi madre nos soltaba a mi hermano y a m&iacute; largas temporadas en Vecindario. En cierta ocasi&oacute;n, el mayor de mis t&iacute;os, que en paz descanse, le pregunt&oacute; a mi padre: &iquest;oye, Juan, &iquest;por qu&eacute; tus hijos no me piden la bendici&oacute;n?, a lo que mi padre respondi&oacute;: no me la piden ni a m&iacute; y te la van a pedir a ti. Era el proceso de urbanizaci&oacute;n y secularizaci&oacute;n de la sociedad, el abandono progresivo de algunos ritos cat&oacute;licos y la impronta natural de una sociedad laica que soltaba lastres morales y sotanas. Eran los tempranos a&ntilde;os 70. Pero los procesos hist&oacute;ricos no son lineales, y repetimos arretrancos del pasado. Por eso observo con incredulidad las colas interminables pidiendo la bendici&oacute;n a Robert Francis, y me acuerdo de la Edad Media. Una tropa de creyentes y no creyentes en dios padre todo poderoso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poderos&iacute;simo, porque con tanta expectaci&oacute;n construida y generada, el milagro estaba al caer; de hecho, algunos quisieron ver al mes&iacute;as en el atardecer del horizonte de Tef&iacute;a, una aparici&oacute;n extra&ntilde;a sobrevolando por encima de Las Parcelas, pero no, era un guirre de esos pollos nuevos que anidan entre Los Molinos y Aguas Verdes. Y es que el aparato de agitaci&oacute;n y propaganda religioso y laico ha construido una atm&oacute;sfera asfixiante para normalizar que Robert Francis es el enviado. Y muchos se lo comieron. Los medios de comunicaci&oacute;n y el periodismo irreflexivo, sin escatimar gastos en atrezos, crearon un clima propicio para que apareciera la virgen. Y a algunos se les apareci&oacute; en modo relaciones, dietas, o <em>selfis</em> para las redes&hellip; del pescador. Porque en un contexto de miedos e incertidumbres generados por el ultracapitalismo inhumano, la gente necesita agarrarse a una tacha hirviendo que los salve, y el aparato de propaganda lo sabe. Y tanto lo vendieron, que algunas personas asistentes sufrieron de palpitaciones, temblores espasm&oacute;dicos, premoniciones y calambres. Ya faltaba poco para el milagro y muchos periodistas quer&iacute;an dar la primicia. Y lo invocaron por activa a ver si se salvaban de la mediocridad y el anonimato hist&oacute;rico. F&iacute;jate t&uacute; que cuando el avi&oacute;n se averi&oacute;, muchos pensaron que era un castigo divino o una maldici&oacute;n del diablo porque los humanos se han portado mal. Y es verdad que algunos se han portado muy mal. Incluso hubo quien vio a Robert con un mono azul medio tiznado diciendo que era un problema de buj&iacute;as. En la RTVC dijeron que no despegaba por el suave viento de cola. Una tempestad lagunera de esas b&iacute;blicas. Menos mal que los fan&aacute;ticos son los otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo discutieron en sendas redacciones y llegaron a la conclusi&oacute;n de que para activar el marco mental religioso deb&iacute;an usar conceptos ling&uuml;&iacute;sticos apropiados como su santidad, el santo padre, el enviado y leg&iacute;timo representante de dios en la tierra, el jefe de todos los creyentes, etc&eacute;tera. Todo en may&uacute;scula. Rebuscaron en su curr&iacute;culum desde que naci&oacute;, algo susceptible de interpretarse sobrenatural. Pero no, por ahora el tipo es normal. Tiempo hay de inventarse un milagro para santificarlo. Comparado con los dem&aacute;s papas, todav&iacute;a es un pibito. Hay tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y he aqu&iacute; que al final obr&oacute; el milagro y se hizo su voluntad.&nbsp;Consisti&oacute; en que algunas gentes progresistas (socialistas ser&iacute;a exagerar) expresaran que lo extraordinario de Robert es que habla de solidaridad, de justicia y de ayudar a quien lo necesita, sin reparar en que cualquier persona con un m&iacute;nimo de humanidad dice lo mismo. Consisti&oacute; en ocultar deliberadamente que atac&oacute; derechos de las mujeres, que obvi&oacute; sanciones a los pederastas por la justicia ordinaria, y que no mencion&oacute; la guerra imperialista de EE.UU. y Netanyahu. Consisti&oacute; en que se olvidaran por unos d&iacute;as de la separaci&oacute;n de poderes. Muchos liberal-progresistas fliparon obnubilados y entraron en su marco mental y pol&iacute;tico con sus mejores galas, a destriparse por estar a unos cent&iacute;metros del delegado de padre dios en la tierra. &iquest;De qu&eacute; necesitan salvarse? Ni dios lo sabe, pero por si acaso, buscan la bendici&oacute;n papal porque, seg&uacute;n dicen, es algo que no se puede explicar con palabras. Claro que no. Es imposible explicar con palabras semejante irracionalidad. Qu&eacute; alegr&iacute;a cuando les dijeron &iexcl;vayan a la casa del Se&ntilde;or! Dios los bendiga y el se&ntilde;or los coja confesados. Por si acaso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo el Estado y sus representantes bien vestidos al servicio de la cruzada cat&oacute;lica para desquitarse de tanto islam. Dos millones de euros de propina a la di&oacute;cesis, dos millones de polic&iacute;as, militares, guardias civiles, municipales, aviones y unidades del subsuelo. Actividades p&uacute;blicas, clases y ex&aacute;menes, carreteras y autopistas, suspendidas. &iexcl;C&aacute;mbate! Un milagro que las playas las dejaran abiertas. Desde todos los puntos de las islas y allende los mares y la geograf&iacute;a insular y celestial, peregrinaron flotando por encima de las nubes, como Heidi, en &eacute;xtasis profundo y lacrimosa euforia. Dif&iacute;cil no creer en dioses y cosas del otro mundo con semejante movilizaci&oacute;n de personas y recursos.
    </p><p class="article-text">
        A los infieles solo nos queda esperar (rezar tambi&eacute;n) que no nos crucifiquen. Y a las mujeres infieles, que las eximan de la hoguera. En realidad, para concluir con la contrarreforma que amenaza nuestra democracia, bastar&iacute;a con incluir la crucifixi&oacute;n y la hoguera en el c&oacute;digo penal para toda persona que no comulgue con la deriva de los tiempos actuales. Y nadie protestar&iacute;a, porque con la campa&ntilde;a que ha hecho el periodismo <em>extreme</em>, todo el mundo lo entender&iacute;a&hellip; lo de la crucifixi&oacute;n y la quema de brujas me refiero.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay cosas que s&iacute; han cambiado, antes, cuando ped&iacute;as la bendici&oacute;n, te pon&iacute;an la mano en la cabeza o te daban unas pesetas. Ahora, en cambio, le damos dos millones de euros al delegado de dios en la tierra para que sigan repartiendo hostias. Al final, la cruzada ha remontado su descr&eacute;dito, y el resultado al descanso es: islam 1, cristianismo 2.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/bendicion_132_13306991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 20:40:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La bendición]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Réquiem por los pámpanos y los chicharros canarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/requiem-pampanos-chicharros-canarios_132_13305850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e60b8d9f-500a-44cb-92de-2bd9a61b8209_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Réquiem por los pámpanos y los chicharros canarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el canario come rufo o jurel, no come pámpano o chicharro, aunque el pescado designado sea exactamente el mismo, porque lo que come la gente no es pescado, carne, fruta o verdura en abstracto, sino el pescado, la carne, la fruta o la verdura que ella designan con sus propias palabras
</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as atr&aacute;s acud&iacute; a comprar pescado a uno de esos templos del despilfarro y la opulencia que tanto alegran las pajarillas al consumidor moderno que son las grandes superficies y me sucedi&oacute; algo que me hizo caer en la cuenta de hasta qu&eacute; punto tienen las palabras poder para cambiar el mundo. Hab&iacute;a en la pescader&iacute;a unos hermosos ejemplares de ese manjar del mar que los canarios llamamos <em>p&aacute;mpano</em> y un par de canastas de humildes chicharros, casi saltando, de lo fresco que estaban, como si acabaran de sacarlos del agua. Ped&iacute; al mozalbete que tuvo la amabilidad de atenderme, casi un adolescente, con apenas unos pelillos en el bozo, que me pusiera uno de aquellos <strong>p&aacute;mpanos</strong>, cortado en rodajas, y un kilito de <strong>chicharros</strong>, simplemente desbuchados. Me respondi&oacute; de inmediato de forma tajante, con filigrana sint&aacute;ctica incluida, mientras se&ntilde;alaba a los interfectos:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&ldquo;Ni esto son p&aacute;mpanos, caballero, sino <strong>rufos africanos</strong>, ni esto son chicharros, sino <strong>jureles</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qued&eacute; at&oacute;nito. &iquest;C&oacute;mo era posible que yo, que presumo de conocer bien el pescado de nuestro litoral, me equivocara en la identificaci&oacute;n de especies marinas tan comunes para cualquier isle&ntilde;o medianamente familiarizado con la mar?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&ldquo;Bueno, estos no ser&aacute;n p&aacute;mpanos, aunque se les parece mucho, sino rufos -respond&iacute; a mi contradictor, cuando me recuper&eacute; del soponcio-, pero que estos sean jureles me parece m&aacute;s discutible, porque el jurel es un pescado grande y adem&aacute;s atabletado, no peque&ntilde;o y redondo como este&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&ldquo;Pues yo le aseguro a usted que estos no son ni p&aacute;mpanos ni chicharros, sino rufos y jureles. Me lo va a discutir usted a m&iacute;, que soy pescadero de toda la vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La actitud categ&oacute;rica del chico provoc&oacute; en m&iacute; una reacci&oacute;n de resignada aceptaci&oacute;n. &ldquo;Si habla con tanta seguridad, debe de ser verdad. Estar&eacute; espeso hoy -me dije para mis adentros-&rdquo;. Tras este momento de amarga claudicaci&oacute;n, por una suerte de sugesti&oacute;n mi cabeza crey&oacute; columbrar diferencias no bien definidas entre los peces que ten&iacute;a delante de m&iacute; y mis p&aacute;mpanos y chicharros de toda la vida. &iquest;Ser&iacute;a que lo que estaba viendo no eran ni p&aacute;mpanos ni chicharros &ldquo;atuales&rdquo;, como dir&iacute;an nuestros pescadores, sino especies parecidas, y que esas diferencias sutiles explicar&iacute;an los cambios de nombre que tan perplejo me hab&iacute;an dejado?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, puesto que en la pescader&iacute;a de mis desenga&ntilde;os no hab&iacute;a m&aacute;s que rufos y jureles, pues un rufo en rodajas para hacer a la plancha con ajo y un poco de pimienta y un kilo de jureles desbuchados para fre&iacute;r ped&iacute;, por favor, al atildado y tenaz empleado que me pusiera. Con toda la profesionalidad y diligencia de que fue capaz, el militante defensor de nombres nuevos me escam&oacute; y cort&oacute; en rodajas el primer rufo que le vino a la mano y me desbuch&oacute; un pu&ntilde;ado de lo que &eacute;l llamaba jureles (aunque yo estaba seguro de que eran chicharros), me empaquet&oacute; ambos pedidos en una espl&eacute;ndida bandeja de pl&aacute;stico, que envolvi&oacute; en dos capas del mismo material, por si acaso los desdichados hijos de la mar ten&iacute;an la tentaci&oacute;n de escaparse para volver a su medio natural, y regres&eacute; al hogar dulce hogar un tanto escamado, con un&nbsp;nombre extra&ntilde;o en la cabeza (<em>rufo</em>), que hab&iacute;a usurpado el puesto de uno familiar,&nbsp;y otro desplazado de&nbsp;su referente habitual (<em>jurel</em>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para almorzar, decid&iacute; fre&iacute;rme un par de los jureles de marras y hacerme a la plancha una rodajita del rufo reci&eacute;n adquirido. Al llev&aacute;rmelos a la boca, no sin cierta aprensi&oacute;n, el paladar me convenci&oacute; de que, en efecto, el pescadero ten&iacute;a raz&oacute;n: aquellos bichos acu&aacute;ticos que hab&iacute;a comprado no pod&iacute;an ser ni p&aacute;mpanos ni chicharros, porque no sab&iacute;an ni a una cosa ni a la otra. &iquest;C&oacute;mo era posible que peces que eran exactamente iguales a los que he llamado toda la vida <em>p&aacute;mpanos </em>y <em>chicharros</em> no tuvieran el sabor de siempre? La explicaci&oacute;n era muy sencilla: mi pescado no sab&iacute;a a p&aacute;mpano ni a chicharro porque le hab&iacute;an cambiado el nombre. Como la realidad depende del nombre, el cambio de nombre hab&iacute;a cambiado la cosa. Ah&iacute; radica la gravedad de asunto que nos ocupa. Cuando cambiamos el nombre de las cosas, no cambiamos s&oacute;lo el ruido o la etiqueta sonora del significante. Cambiamos fundamentalmente su significaci&oacute;n y, con &eacute;l, la sensibilidad y la forma de percibir la cosa designada; la forma de relacionarnos con ella. Lo que quiere decir que los cambios de nombre alteran en mayor o menor medida el ecosistema ling&uuml;&iacute;stico de la gente que los padece. Y no es que el cambio de significante carezca de importancia. Todo lo contrario. Tambi&eacute;n la musicalidad y el ritmo juegan un papel destacad&iacute;simo en la percepci&oacute;n del mundo. Evidentemente, no entran de la misma forma por el o&iacute;do humano monos&iacute;labos como <em>rufo </em>y <em>jurel </em>que tris&iacute;labos como<em> p&aacute;mpano </em>y <em>chicharro</em>. Pero quien se lleva la peor parte en el desaguisado que comentamos son los contenidos espirituales y su influencia en los sentidos corporales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso deber&iacute;an las grandes superficies y franquicias nacionales o internacionales que hacen negocio u operan en Canarias respetar no s&oacute;lo los productos y la ecolog&iacute;a del lugar, sino tambi&eacute;n el lenguaje de sus gentes, para no ser c&oacute;mplices de la desaparici&oacute;n de su forma de ver, sentir, oler, gustar y palpar. Los consumidores canarios no deber&iacute;an permitir que los establecimientos comerciales les den rufo o jurel por p&aacute;mpano o chicharro, porque, cuando les dan rufo o jurel por p&aacute;mpano o chicharro, es como si les dieran gato por liebre. Cuando el canario come rufo o jurel, no come p&aacute;mpano o chicharro, aunque el pescado designado sea exactamente el mismo, porque lo que come la gente no es pescado, carne, fruta o verdura en abstracto, sino el pescado, la carne, la fruta o la verdura que ella designan con sus propias palabras. Los nombres de las cosas no son inocuos, como piensa tanta gente inocente y quieren hacerle creer los tiburones que se aprovechan de ella, sino que es quien nos proporciona el sabor, el olor, el color, etc., que las caracteriza. Los nombres est&aacute;n cargados de la experiencia, sensibilidad, ideolog&iacute;a y cultura a que inducen tanto sus valores denotativos como sus valores connotativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los hurtos idiom&aacute;ticos que nos ocupan son tanto m&aacute;s graves si tenemos en cuenta que afectan a uno de los pilares de nuestra identidad, que es la mar. Los canarios somos mar&iacute;timos y volc&aacute;nicos a la vez, porque de mar y lava est&aacute;n hechas las islas y de mar y lava estamos hechos nosotros mismos. Y, si perdemos los nombres que hemos dado a la mar y sus cosas (<em>baja, caleta, calet&oacute;n, baj&iacute;o, baj&oacute;n, cherne, vieja, chicharro, seba, mares&iacute;a, marullo, guadrao, majuga, chumacera, leito&hellip;</em>) y a nuestros volcanes y las suyas (<em>malpa&iacute;s, caldera, fajana, jameos, roques, furnias&hellip;</em>), entonces desaparecemos. No son los canarismos <em>p&aacute;mpano </em>y <em>chicharro</em> palabras del mont&oacute;n, como pueden serlo el <em>atezado</em> con que designamos la capa de argamasa que echamos a los pisos para que queden lisos o el <em>crey&oacute;n</em> con que designamos el l&aacute;piz de color, por ejemplo, sino palabras de potente caballaje identitario. Tan importante es <em>chicharro</em> en nuestro vocabulario dialectal, que de &eacute;l deriva uno de los gentilicios m&aacute;s caracter&iacute;sticos de las Islas: el <em>chicharrero</em> con que se designa a los naturales de Santa Cruz de Tenerife (y, por extensi&oacute;n, a los tinerfe&ntilde;os todos, por lo menos, desde las otras islas) y hasta a su propia ciudad, en su forma simplificada <em>el Chicharro</em>: &ldquo;Vamos para el Chicharro&rdquo;, dice a veces el castizo chicharrero a sus paisanos cuando se encuentra fuera de su medio natural, para dar fuerza expresiva a su apego a ella. No, no es el canarismo <em>chicharro</em>, que viene rodando a las islas de Portugal o Andaluc&iacute;a desde tiempos inmemoriales, una palabra m&aacute;s, sino una palabra especial. Por eso, si nos la cambian por un jurel cualquiera, nos embruman el entendimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No falta quien piense que el cambio de los nombres dialectales por nombres generales es inevitable, porque, con la globalizaci&oacute;n, la clientela de los centros comerciales no es s&oacute;lo local, sino tambi&eacute;n nacional e internacional. Se trata de un sofisma. En realidad, el mantenimiento de los nombres tradicionales, es decir, el respeto por la sensibilidad y la forma de ver el mundo de la gente de los lugares concretos, no es incompatibles con la globalizaci&oacute;n ni con el hecho de que los forasteros puedan integrarse con todas las de la ley en la sociedad o el pueblo que han elegido para vivir y hasta para hacer negocios. Lo que ocurre es que el viene de fuera tiene la obligaci&oacute;n moral de esforzarse por aprender los nombres, la cultura y las costumbres de la tierra que lo acoge, para no atentar contra la identidad de su gente y enriquecer a su vez su propia alma y su propia cultura. Todos los nombres del mundo -incluso los m&aacute;s generales- tienen su propio medio ambiente, que hay que respetar por encima de todo, porque son la raz&oacute;n de ser del grupo humano que los usa. El mundo no tiene sentido sin palabras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tan fuera de lugar est&aacute;n los nombres de<em> p&aacute;mpano </em>o <em>chicharro</em> en las pescader&iacute;as de Madrid o Burgos como los de <em>rufo </em>o <em>jurel </em>en las de Canarias; como tan fuera de lugar est&aacute;n los nombres ingleses <em>room </em>y <em>door</em>, por ejemplo, en el mundo hispano como los nombres espa&ntilde;oles <em>habitaci&oacute;n </em>y <em>puerta </em>en el mundo anglosaj&oacute;n. Cada pueblo tiene su propia ecolog&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica, que hay que respetar siempre, porque es quien da sentido a su vida. Los nombres locales no son un problema para la comprensi&oacute;n del ser humano, como piensan los que presumen de <em>universalistas</em>, sino una fuente de enriquecimiento para &eacute;l. No hay que temer a la abundancia de nombres. Eso que algunos llaman &ldquo;inflaci&oacute;n verbal&rdquo; es bien una ingenuidad de indocumentados, bien una treta de mercachifles o dictadores para controlar a la gente con esas peligrosas simplezas que algunos denominan &ldquo;espa&ntilde;ol neutro&rdquo; o &ldquo;espa&ntilde;ol deslocalizado&rdquo;, que no es otra cosa que una entelequia, porque no hay lengua o, mejor, manifestaci&oacute;n de una lengua, sin localizaci&oacute;n determinada, sin lugar concreto que ponga los referentes y sin personas de carne y hueso que las hablen; una entelequia hecha a base de las palabras de los que lo dise&ntilde;an, con exclusi&oacute;n de las de los dem&aacute;s. No, no se trata de espa&ntilde;ol neutro o deslocalizado, sino de espa&ntilde;ol perfectamente localizado; localizado en el &aacute;mbito cultural, ideol&oacute;gico, referencia, etc., de aquellos que lo promueven, con exclusi&oacute;n del espa&ntilde;ol de los dem&aacute;s. El espa&ntilde;ol neutro implica un acto de exaltaci&oacute;n y un acto de enajenaci&oacute;n a la vez. De exaltaci&oacute;n de lo propio y de enajenaci&oacute;n de lo de los otros. Cuantos m&aacute;s nombres haya, m&aacute;s rica y diversa ser&aacute; nuestra experiencia del mundo y de la realidad que vivimos y m&aacute;s libres seremos, porque, como hemos dicho ya, los nombres no se limitan a poner etiquetitas sonoras a las cosas, sino que las inventan. Son los verdaderos dioses; criaturas divinas. Por eso es tan necesario no s&oacute;lo la protecci&oacute;n o salvaguarda de la diversidad biol&oacute;gica, cultural e ideol&oacute;gica del planeta, para que el mundo no se nos extinga, como se viene diciendo con toda justeza desde hace mucho tiempo, sino tambi&eacute;n de su diversidad idiom&aacute;tica, que es quien, en definitiva, lo hace posible, porque le da nombre, y quien garantiza la libertad de expresi&oacute;n del ser humano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcial Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/requiem-pampanos-chicharros-canarios_132_13305850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 15:53:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Réquiem por los pámpanos y los chicharros canarios]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La enseñanza del muelle de Arguineguín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ensenanza-muelle-arguineguin_132_13305798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El puerto pesquero se convirtió en el símbolo más visible de la inacción y la improvisación institucional del Ministerio del Interior español. La falta de recursos, planificación y respuesta eficaz derivaron en una vulneración flagrante de los derechos fundamentales de las personas migrantes</p></div><p class="article-text">
        Entre agosto y noviembre de 2020, Gran Canaria vivi&oacute; una crisis migratoria muy dura. Ante el aumento de llegadas por la ruta canaria, el Gobierno de Espa&ntilde;a improvis&oacute; en el muelle de Arguinegu&iacute;n un campamento que lleg&oacute; a concentrar hasta unas 2.600 personas en condiciones de hacinamiento indignas. Numerosas instituciones y organizaciones humanitarias exigieron el cierre inmediato de las instalaciones en el que llamaron el &ldquo;muelle de la verg&uuml;enza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El puerto pesquero de Arguinegu&iacute;n se convirti&oacute; en el s&iacute;mbolo m&aacute;s visible de la inacci&oacute;n y la improvisaci&oacute;n institucional del Ministerio del Interior espa&ntilde;ol. La falta de recursos, planificaci&oacute;n y respuesta eficaz derivaron en una vulneraci&oacute;n flagrante de los derechos fundamentales de las personas migrantes. Las im&aacute;genes del muelle, que dieron la vuelta al mundo, evidenciaron la ausencia de una estrategia adecuada y la falta de respeto hacia la dignidad de quienes buscaban protecci&oacute;n y un futuro mejor.
    </p><p class="article-text">
        En su visita a Gran Canaria el pasado jueves, Le&oacute;n XIV se acerc&oacute; a este muelle de pescadores - &ldquo;s&iacute;mbolo mundial de la ruta atl&aacute;ntica&rdquo;- para recordar a quienes perdieron su vida en ella, denunciar el trato que recibieron y reciben las personas migrantes, reconocer el trabajo de organizaciones, voluntariado e instituciones que los atienden y convertir el lugar en s&iacute;mbolo de acogida, integraci&oacute;n y esperanza. En su estancia en la isla, Le&oacute;n XIV insisti&oacute; en trasladar a la humanidad la necesidad de abrazar la paz, amparar a las personas migrantes, cuestionar las pol&iacute;ticas migratorias europeas y defender la dignidad humana, los derechos humanos y la justicia social. Este hecho hist&oacute;rico nos debe servir para pararnos a pensar detenida y profundamente&nbsp;sobre todo ello en estos tiempos convulsos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos una &eacute;poca marcada por profundas tensiones internacionales, por el avance de los discursos de odio y por una creciente polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica y social que amenaza con erosionar los fundamentos democr&aacute;ticos construidos durante d&eacute;cadas. Las guerras, los desplazamientos forzados, las desigualdades econ&oacute;micas y el deterioro ambiental generan incertidumbre y miedo en amplios sectores de la poblaci&oacute;n. En medio de ese contexto convulso, territorios como Canarias adquieren un valor simb&oacute;lico y pol&iacute;tico singular como espacios de convivencia, diversidad y encuentro entre culturas.
    </p><p class="article-text">
        La historia del archipi&eacute;lago canario ha estado siempre vinculada al intercambio humano. Su posici&oacute;n geogr&aacute;fica, en medio del Atl&aacute;ntico y entre continentes, convirti&oacute; a las islas en lugar de paso, de acogida y de mestizaje cultural. Europa, &Aacute;frica y Am&eacute;rica confluyen en Canarias no solo desde el punto de vista geogr&aacute;fico, sino tambi&eacute;n desde una realidad humana que ha moldeado la identidad insular a lo largo de los siglos. Esa mezcla de influencias constituye hoy uno de los principales patrimonios sociales y culturales del archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        La diversidad no debe entenderse como una amenaza, sino como una oportunidad colectiva. Sin embargo, en muchos lugares resurgen posiciones pol&iacute;ticas que convierten la diferencia en motivo de confrontaci&oacute;n. Se alimentan prejuicios contra quienes piensan distinto, profesan otra religi&oacute;n o proceden de otros pa&iacute;ses, mientras crecen discursos que simplifican la complejidad social mediante el miedo y la exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, resulta imprescindible reivindicar una cultura democr&aacute;tica basada en el respeto mutuo, el pluralismo y el di&aacute;logo. La democracia no consiste &uacute;nicamente en votar; requiere una convivencia asentada en principios &eacute;ticos y sociales que reconozcan la dignidad de todas las personas. Sin pluralismo no existe una democracia plena.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia democr&aacute;tica exige fortalecer los espacios de encuentro. Las sociedades m&aacute;s cohesionadas son aquellas capaces de dialogar desde sus diferencias sin convertirlas en trincheras irreconciliables. El respeto a la diversidad cultural, religiosa y social implica construir valores comunes desde el reconocimiento del otro y un compromiso activo con los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias, esta realidad posee una relevancia especial. El archipi&eacute;lago ha conocido los efectos de la emigraci&oacute;n, la pobreza y la dependencia exterior. Miles de canarios tuvieron que abandonar su tierra buscando oportunidades, una memoria que deber&iacute;a reforzar la empat&iacute;a hacia quienes hoy llegan huyendo de la guerra, el hambre o la desesperaci&oacute;n. Las migraciones forman parte de la historia de la humanidad y deben abordarse desde la cooperaci&oacute;n y el respeto a la dignidad humana.
    </p><p class="article-text">
        Las islas se encuentran adem&aacute;s en una posici&oacute;n sensible ante grandes desaf&iacute;os globales. La crisis clim&aacute;tica, la escasez de recursos y la dependencia energ&eacute;tica obligan a repensar el modelo de desarrollo. La sostenibilidad no puede separarse de la justicia social ni del bienestar colectivo. Por eso resulta fundamental avanzar hacia modelos econ&oacute;micos que prioricen la sostenibilidad ambiental, la soberan&iacute;a energ&eacute;tica y el equilibrio territorial. El progreso debe situar a las personas y al territorio en el centro de las decisiones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Muchas son las consecuencias de la ultraperificidad y de un modelo de desarrollo que, pese al crecimiento econ&oacute;mico y tur&iacute;stico, no ha logrado garantizar el bienestar de una parte importante de la poblaci&oacute;n. El archipi&eacute;lago mantiene algunas de las tasas m&aacute;s elevadas de pobreza y exclusi&oacute;n social del Estado, mientras la desigualdad se acent&uacute;a y el acceso a una vivienda digna se convierte en un problema cada vez m&aacute;s grave para miles de familias. A ello se suma la presi&oacute;n sobre el territorio y los servicios p&uacute;blicos, la precariedad laboral y las dificultades derivadas de la insularidad. Esta realidad es utilizada a menudo de manera irresponsable por determinados grupos pol&iacute;ticos - de extrema derecha y de algunos que se llaman progresistas- para se&ntilde;alar a colectivos vulnerables y alimentar la xenofobia.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de la democracia y sus valores&nbsp;tambi&eacute;n pasa por combatir las desigualdades. All&iacute; donde existen exclusi&oacute;n y precariedad se debilita la confianza colectiva. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas deben garantizar derechos b&aacute;sicos como la vivienda, la educaci&oacute;n, la sanidad y el empleo digno.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la cultura es una herramienta esencial para construir ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica y cohesionada. A trav&eacute;s de la educaci&oacute;n y el intercambio cultural se fortalecen valores como la empat&iacute;a, la convivencia y el pensamiento democr&aacute;tico. Las sociedades que fomentan el di&aacute;logo son menos vulnerables a los extremismos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n las tradiciones espirituales y religiosas pueden contribuir a generar puentes de entendimiento cuando se sit&uacute;an al servicio de la dignidad humana, la justicia y la paz. La convivencia democr&aacute;tica exige reconocer la libertad de conciencia y el derecho de cada persona a vivir conforme a sus valores dentro del respeto a los derechos comunes.
    </p><p class="article-text">
        Canarias posee condiciones singulares para convertirse en un referente de convivencia atl&aacute;ntica. Su realidad multicultural y su posici&oacute;n estrat&eacute;gica la sit&uacute;an en un lugar privilegiado para impulsar una visi&oacute;n basada en la cooperaci&oacute;n entre pueblos y culturas. Esa vocaci&oacute;n de encuentro debe formar parte de un proyecto comprometido con la paz, la sostenibilidad y la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Pero defender esos valores requiere valent&iacute;a c&iacute;vica. Es necesario combatir activamente los discursos xen&oacute;fobos, racistas o autoritarios que intentan normalizar la exclusi&oacute;n. La democracia necesita una ciudadan&iacute;a comprometida con los derechos humanos y con la construcci&oacute;n de sociedades inclusivas.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de incertidumbre global, resulta m&aacute;s necesario que nunca recuperar el valor de la convivencia. Frente a quienes pretenden dividir mediante el miedo, es imprescindible reivindicar la solidaridad, el di&aacute;logo y la cooperaci&oacute;n para afrontar los desaf&iacute;os del presente y del futuro. Canarias puede y debe seguir siendo un espacio abierto al mundo, donde la diversidad sea fuente de riqueza colectiva.
    </p><p class="article-text">
        La paz no es solamente la ausencia de guerra. Se construye garantizando dignidad, igualdad y oportunidades para todas las personas; defendiendo la democracia frente al autoritarismo, fortaleciendo los servicios p&uacute;blicos y protegiendo el medio ambiente. En una &eacute;poca marcada por la confrontaci&oacute;n y la zozobra, apostar por la convivencia y el pluralismo constituye una condici&oacute;n imprescindible para construir un futuro m&aacute;s justo y humano.
    </p><p class="article-text">
        La visita y el mensaje del papa Le&oacute;n XIV nos deben servir igualmente para reflexionar sobre convivencia, diversidad y democracia en tiempos de incertidumbre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ensenanza-muelle-arguineguin_132_13305798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 15:19:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La enseñanza del muelle de Arguineguín]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayuso, Clavijo y Canarias, Estado Libre Asociado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ayuso-clavijo-canarias-libre-asociado_132_13303819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">ATI nació y ha venido ejerciendo la medianería en los ayuntamientos de Tenerife, en el Cabildo y pocos años después, vestida de “nacionalista canaria”, en el Gobierno de Canarias, de intereses empresariales perfectamente identificables tras las decisiones políticas que han venido  tomando en asuntos urbanísticos, de ordenación del territorio, de grandes equipamientos comerciales, de inversiones en infraestructuras… </p></div><p class="article-text">
        Me ha llevado tiempo, casi 20 a&ntilde;os, pero al final creo haberlo entendido. Y ha sido Ayuso quien me lo ha logrado explicar. Gracias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue un d&iacute;a ya lejano cuando un novel alcalde de La Laguna, ya alcalde por tanto y no estudiante de secundaria obligatoria, expres&oacute; su disposici&oacute;n a que Canarias se convirtiera en &ldquo;Estado Libre Asociado&rdquo;. Vamos: como Puerto Rico con relaci&oacute;n a los Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Yo no sab&iacute;a muy bien qu&eacute; es lo que propon&iacute;a. Y me qued&eacute; con la sensaci&oacute;n de que &eacute;l tampoco. Pero s&iacute; que lo sab&iacute;a. &iexcl;Acabo de caer en la cuenta!
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos de Puerto Rico tienen ciudadan&iacute;a norteamericana y su pa&iacute;s, la bella Borinquen, disfruta de autogobierno. Pero los portorrique&ntilde;os no pueden votar en las elecciones norteamericanas. Y, sin embargo, el Congreso de los Estados Unidos tiene autoridad para aprobar leyes obligatorias para la poblaci&oacute;n boricua, aunque &eacute;sta no haya participado en la elecci&oacute;n de sus miembros ni cuente con los dos senadores que representan a cada uno de los Estados federados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; algo as&iacute; como una colonia de los yanquis la Preciosa, como &ldquo;la llaman los bardos que cantan su historia&rdquo; que dec&iacute;a el inolvidable &ldquo;lamento&rdquo; borincano?, cuyo estatus proviene de la entrega que hizo la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola a los Estados Unidos, all&aacute; por 1898. Eran&nbsp;tiempos expansivos del naciente imperialismo yanqui.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso, como dije, me ha ayudado a entender lo que quer&iacute;a decir por aquel entonces el inefable presidente del Gobierno de Canarias, que vini&eacute;ndose arriba a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Y si Estado Libre Asociado significa la independencia del Archipi&eacute;lago, &iquest;qu&eacute; problema hay?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso se ha negado a cumplir el decreto estatal sobre la distribuci&oacute;n solidaria de menores migrantes no acompa&ntilde;ados y lo ha impugnado, presentando un recurso jurisdiccional. Es decir, que los menores no acompa&ntilde;ados que llegan a Canarias por la arriesgad&iacute;sima ruta atl&aacute;ntica se queden en nuestras Islas atendidos por nuestras Instituciones p&uacute;blicas y por las entidades privadas humanitarias. Como si fuera un territorio ajeno, un pa&iacute;s tercero, algo parecido a como es Albania, a estos efectos, para la Uni&oacute;n Europea y para Meloni.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso tambi&eacute;n ha decretado que los estudiantes canarios en Madrid se queden sin bono de transporte, discrimin&aacute;ndolos y yendo m&aacute;s all&aacute; que la propia Prioridad Nacional de Vox&nbsp;-la del mism&iacute;simo Abascal que quiere hundir al Open ARMS-&nbsp;que el PP vergonzosamente viene acatando en cada vez m&aacute;s comunidades aut&oacute;nomas donde son socios de los neofascistas. Y el Gobierno de Canarias, gobierno de perdedores pero con toda legitimidad constitucional y estatutaria, calladita la boca. &iexcl;Sssssh!
    </p><p class="article-text">
        Ayuso, en coherencia con las salvajadas de ignorancia y racismo que prodig&oacute; en su gira por tierras mexicanas, tiene clara cu&aacute;l es la posici&oacute;n que corresponde a Canarias: ser&aacute; la de una colonia o &ldquo;Estado Libre Asociado&rdquo; de instituciones subordinadas en muchos terrenos y de ciudadanos sin derechos pol&iacute;ticos. Siempre, en todo caso, una tierra, unos habitantes y unas instituciones no equiparados a los de los territorios de la Metr&oacute;poli.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he pensado, y no es ninguna novedad que lo diga ahora, que ATI naci&oacute; y ha venido ejerciendo la medianer&iacute;a en los ayuntamientos de Tenerife, en el Cabildo y pocos a&ntilde;os despu&eacute;s vestida de &ldquo;nacionalista canaria&rdquo; en el Gobierno de Canarias, de intereses empresariales perfectamente identificables tras las decisiones pol&iacute;ticas que han venido&nbsp;tomando en asuntos urban&iacute;sticos, de ordenaci&oacute;n del territorio, de grandes equipamientos comerciales, de inversiones en infraestructuras&hellip; y de las que han dejado de tomar en materia sanitaria y hospitalaria, de financiaci&oacute;n educativa, universitaria, de apoyo a la dependencia, entre tantas otras. Intereses empresariales, por cierto, perfectamente respetables; pero insaciables y demasiado hegem&oacute;nicos, a trav&eacute;s de sus &ldquo;medianeros&rdquo;,&nbsp;sobre las entidades y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas isle&ntilde;as, pol&iacute;ticas que pagamos todos y que deben responder a los intereses, necesidades y expectativas de la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero, tal vez por mis pocas entendederas, he tardado en convencerme de que tambi&eacute;n son medianeros del m&aacute;s t&eacute;trico conservadurismo espa&ntilde;ol que representan el peor PP (el de Aznar y Ayuso, aunque figure Feij&oacute;o) y Vox, cada vez m&aacute;s indistinguibles: el centralista, insolidario, c&iacute;nico a m&aacute;s no poder y cada vez m&aacute;s pre&ntilde;ado de xenofobia, racismo y supremacismo. &iexcl;Ah! y despectivo y &iquest;colonialista? con Canarias y con los canarios.
    </p><p class="article-text">
        Y Clavijo calladito. Lo que cambian los tiempos, Venancio, qu&eacute; te parece. &iquest;O no?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se imaginan sus imprecaciones&nbsp;si la tercera de la cuarta parte de lo que el PP le est&aacute; haciendo a Canarias proviniera de gobiernos o instituciones regidas por por gobiernos progresistas o por el PSOE?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ayuso-clavijo-canarias-libre-asociado_132_13303819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 12:25:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ayuso, Clavijo y Canarias, Estado Libre Asociado]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre Historia y estadística del fútbol en Lanzarote, de Pepe Márquez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/historia-estadistica-futbol-lanzarote-pepe-marquez_132_13302306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3bd7d00-9acf-435d-82a0-f2c5dcb1c607_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre Historia y estadística del fútbol en Lanzarote, de Pepe Márquez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abordar la historia del fútbol en Lanzarote equivale, en la práctica, a describir la evolución de la propia isla y su población a lo largo del siglo XX y el primer cuarto del XXI</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; fuera de discusi&oacute;n que el f&uacute;tbol es mucho m&aacute;s que un deporte, tal y como corroboran las cifras irrebatibles en torno al denominado deporte rey: en todo el mundo lo practican alrededor de 250 millones de personas y unos 3.500 millones lo consideran su deporte favorito o uno de sus deportes favoritos.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de los datos incontestables, el f&uacute;tbol ofrece un cauce de comunicaci&oacute;n que propicia las relaciones y el di&aacute;logo entre clases sociales, es un lugar de encuentro intergeneracional, act&uacute;a como pulsi&oacute;n de emociones y v&iacute;a de escape, es un territorio de sue&ntilde;os de gloria y se erige en un veh&iacute;culo de cohesi&oacute;n social al brindar a sus practicantes y seguidores un sentido de pertenencia a un barrio, un pueblo, una isla o un pa&iacute;s. Y todo ello, a pesar de que se trata solo de un juego, aunque de evidente dimensi&oacute;n universal.
    </p><p class="article-text">
        Por estas y otras razones, este aut&eacute;ntico acontecimiento sociol&oacute;gico ha sido abordado desde m&uacute;ltiples &oacute;pticas. Citaremos tan solo cuatro.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una cr&oacute;nica social, cultural y humana&nbsp;</h2><p class="article-text">
        En su libro<em> El f&uacute;tbol: mitos, ritos y s&iacute;mbolos</em> (1980), Vicente Verd&uacute; explora en profundidad los aspectos culturales y simb&oacute;licos del f&uacute;tbol. <em>Cuentos de f&uacute;tbol</em> (1995) es una selecci&oacute;n realizada por Jorge Valdano de 24 relatos de destacados escritores espa&ntilde;oles y latinoamericanos como Bryce Echenique, Eduardo Galeano, Roa Bastos, Mario Benedetti, Roberto Fontanarrosa, Jos&eacute; Luis Sampedro, Francisco Umbral, Manuel Vicent y el propio Valdano, entre otros. <em>El fantasista </em>(2006)<em> </em>es una novela en la que el escritor chileno Hern&aacute;n Rivera Letelier aborda de manera entra&ntilde;able el mundo del f&uacute;tbol amateur. Por &uacute;ltimo, <em>Puro f&uacute;tbol </em>(2013), de Roberto Fontanarrosa, es una reflexi&oacute;n sobre la importancia del f&uacute;tbol en la sociedad argentina expresada a trav&eacute;s de una serie de cuentos, en los que el autor nos muestra la pasi&oacute;n, la rivalidad y la locura que rodean a este deporte.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, abordar la historia del f&uacute;tbol en Lanzarote equivale, en la pr&aacute;ctica, a describir la evoluci&oacute;n de la propia isla y su poblaci&oacute;n a lo largo del siglo XX y el primer cuarto del XXI. En efecto, <em>Historia y estad&iacute;stica del f&uacute;tbol en Lanzarote</em>, de Jos&eacute; A. M&aacute;rquez Umpi&eacute;rrez (Arrecife, 1946), trasciende la dimensi&oacute;n de una obra sobre un deporte de masas para convertirse en una cr&oacute;nica social, cultural y humana que abarca m&aacute;s de cien a&ntilde;os de vida insular y se materializa en un trabajo colosal de casi dos mil p&aacute;ginas, ordenadas en tres tomos y un amplio anexo.
    </p><h2 class="article-text">El f&uacute;tbol y la vida cotidiana</h2><p class="article-text">
        Nos encontramos ante un trabajo historiogr&aacute;fico excepcional. Pepe M&aacute;rquez ha estudiado en profundidad y de manera continuada el desarrollo del f&uacute;tbol insular, desde los or&iacute;genes de este deporte a escala mundial y su llegada a las Islas Canarias, hasta los primeros pasos del f&uacute;tbol lanzarote&ntilde;o, la etapa previa a la Guerra Civil, los a&ntilde;os de la posguerra y la consolidaci&oacute;n de clubes, terrenos de juego y competiciones. Por tanto, esta obra ofrece un relato completo, minucioso y honesto del panorama futbol&iacute;stico lanzarote&ntilde;o desde sus inicios hasta la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        El &iacute;ndice general ya revela la magnitud del proyecto, pues cada tomo corresponde a una etapa hist&oacute;rica concreta, contextualizada en su &eacute;poca y vinculada a los cambios sociales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos de la isla. Pepe M&aacute;rquez desvela c&oacute;mo el f&uacute;tbol se fue integrando en la vida cotidiana, primero como pr&aacute;ctica restringida a determinados c&iacute;rculos sociales y, m&aacute;s tarde, como aut&eacute;ntico deporte de masas, reflejando fielmente a la comunidad que lo adopt&oacute;, como sucedi&oacute; en tantos otros lugares del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Pepe M&aacute;rquez conoce muy bien la historia que narra. Su voz se percibe en el esmero por las fuentes, en la exhaustividad de los datos y en la recuperaci&oacute;n de nombres que, de otro modo, se perder&iacute;an en el olvido: clubes modestos, directivos an&oacute;nimos, &aacute;rbitros, entrenadores, jugadores y aficionados que sostuvieron el f&uacute;tbol insular en &eacute;pocas de entusiasmo, as&iacute; como en tiempos de crisis. Esa mirada desde dentro, cr&iacute;tica cuando es necesario, pero siempre comprometida, dota a la obra de autenticidad.
    </p><h2 class="article-text">El f&uacute;tbol y su contexto social</h2><p class="article-text">
        En <em>Historia y estad&iacute;stica del f&uacute;tbol en Lanzarote</em>, el lector encontrar&aacute; una narraci&oacute;n cronol&oacute;gica exhaustiva y datos e hitos de enorme valor documental: campos deportivos, torneos emblem&aacute;ticos como el San Gin&eacute;s, campeones regionales desde 1930 y listas de dirigentes, &aacute;rbitros, entrenadores y jugadores lanzarote&ntilde;os que trascendieron el &aacute;mbito insular. Todo ello conforma un archivo imprescindible para comprender el f&uacute;tbol de Lanzarote en su totalidad.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como se indica en la introducci&oacute;n, el autor es consciente de que el f&uacute;tbol no puede desligarse del contexto social que lo rodea. Las luchas internas, la desorganizaci&oacute;n directiva, las crisis recurrentes y los momentos de esplendor se analizan no como hechos aislados, sino como reflejo de una sociedad en constante transformaci&oacute;n. El f&uacute;tbol aparece aqu&iacute; como un espejo y un motor, como un espacio de rivalidad y conflicto, pero tambi&eacute;n como un elemento de cohesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pepe M&aacute;rquez vivi&oacute; el f&uacute;tbol como jugador y entrenador antes de dedicarse a la investigaci&oacute;n y la documentaci&oacute;n. Su experiencia directa del deporte en una &eacute;poca marcada por la escasez de recursos, el esfuerzo colectivo y la pasi&oacute;n le permiti&oacute; comprender el f&uacute;tbol como un fen&oacute;meno social profundamente arraigado en la vida insular, lo que ha dado lugar a varios libros, documentales y exposiciones fotogr&aacute;ficas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Documentar la historia del f&uacute;tbol</h2><p class="article-text">
        Pero este ingente trabajo no se entiende sin la personalidad de su autor. Pepe M&aacute;rquez es un apasionado del f&uacute;tbol que ha recopilado una gran cantidad de informaci&oacute;n a lo largo del tiempo. Su proyecto para documentar la historia del f&uacute;tbol en Lanzarote es el resultado de d&eacute;cadas de compilaci&oacute;n de datos, an&eacute;cdotas, resultados y cr&oacute;nicas acumulados con paciencia y rigor. En sus propias palabras, gran parte del esfuerzo ha consistido en seleccionar testimonios, archivos de clubes, fotograf&iacute;as antiguas y publicaciones locales para reconstruir con fidelidad la evoluci&oacute;n de este deporte desde sus or&iacute;genes hasta la actualidad y poner en valor el papel de la afici&oacute;n, del f&uacute;tbol base y de los numerosos clubes modestos que han sostenido el deporte en cada municipio.
    </p><p class="article-text">
        Su compromiso se materializ&oacute; en 2003 con la publicaci&oacute;n de <em>Historia del f&uacute;tbol en Lanzarote</em>, que escribi&oacute; junto a Antonio J. Montelongo Fr&aacute;nquiz y Francisco Hern&aacute;ndez Delgado. Esta obra pionera, la primera dedicada por completo al balompi&eacute; insular, supuso un hito cultural y deportivo en Lanzarote. Con un enfoque cronol&oacute;gico riguroso y una abundante recopilaci&oacute;n de datos y fotograf&iacute;as, el libro sent&oacute; las bases para el estudio del f&uacute;tbol como elemento clave de la identidad social de la isla, y destac&oacute; su evoluci&oacute;n desde una pr&aacute;ctica inicialmente vinculada a las clases acomodadas hasta su plena popularizaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que un historiador del f&uacute;tbol</h2><p class="article-text">
        A partir de entonces, continu&oacute; investigando, ampliando archivos, entrevistando a protagonistas, revisando actas, prensa hist&oacute;rica y fondos fotogr&aacute;ficos. El resultado es <em>Historia y estad&iacute;stica del f&uacute;tbol en Lanzarote</em>, una obra enciclop&eacute;dica concebida como un relato completo del f&uacute;tbol insular. Sin embargo, estos s&oacute;lidos avales no le facilitaron la publicaci&oacute;n de la obra, ya que tuvo que luchar durante a&ntilde;os para conseguir el apoyo institucional, convencido de que la gran cantidad de informaci&oacute;n recopilada merec&iacute;a ser preservada, difundida y protegida para que esta memoria colectiva no se perdiera con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Pepe M&aacute;rquez es, m&aacute;s que un historiador del f&uacute;tbol, un guardi&aacute;n de la memoria colectiva, cuyo trabajo responde a un compromiso personal con la isla, su gente y un deporte que, durante m&aacute;s de un siglo, ha sido punto de encuentro y pasi&oacute;n popular.
    </p><p class="article-text">
        <em>Historia y estad&iacute;stica del f&uacute;tbol en Lanzarote</em> es una obra destinada a perdurar. Un legado documental y emocional que trasciende generaciones e invita al aficionado, al investigador o al simple lector curioso a comprender c&oacute;mo un bal&oacute;n, que ayer rodaba por polvorientos campos de tierra y hoy lo hace por alfombras de c&eacute;sped sint&eacute;tico, ha sido capaz de articular tantos sue&ntilde;os compartidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota:</strong> Pr&oacute;logo del libro <em>Historia y estad&iacute;stica del f&uacute;tbol en Lanzarote</em>, publicado por el Cabildo de Lanzarote y presentado en la SCRD Torrelavega el 10 de junio de 2026.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Alberto Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/historia-estadistica-futbol-lanzarote-pepe-marquez_132_13302306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 10:55:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre Historia y estadística del fútbol en Lanzarote, de Pepe Márquez]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno de Clavijo maltrata a las universidades canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gobierno-clavijo-maltrata-universidades-canarias_132_13301149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad9d01bb-130c-4f36-b3fa-38bea52b3d5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="canatias"></p><p class="article-text">
        Dentro del actual tsunami conservador y ultra contra el Estado social se incluyen las propuestas dirigidas a la desprotecci&oacute;n de las personas m&aacute;s vulnerables y el calculado debilitamiento de los servicios p&uacute;blicos sanitario y educativo. En ese marco, las universidades p&uacute;blicas constituyen uno de sus objetivos. Lo podemos observar n&iacute;tidamente en Isabel D&iacute;az Ayuso y su poco disimulado intento de estrangulamiento financiero de las seis universidades p&uacute;blicas de la Comunidad de Madrid. Canarias no es ajena a esa devastadora ola. Su Gobierno, el de CC y PP, al mal financiarlos, castiga a los centros superiores de La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria; y, como casi siempre, no solo elude sus competencias y responsabilidades, sino que intenta despejar el bal&oacute;n hacia el Ejecutivo central, convirtiendo al autogobierno en una especie de elemento decorativo.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que, afortunadamente, en las Islas se han venido produciendo las primeras reacciones ante esa situaci&oacute;n tan negativa que condiciona el presente y pone en riesgo el futuro de nuestros centros superiores. Como la publicaci&oacute;n del Manifiesto en defensa de las Universidades P&uacute;blicas Canarias, suscrito ya por m&aacute;s de 4.000 personas. En su texto se destaca el preocupante clima de descr&eacute;dito y ataque a la instituci&oacute;n universitaria, tanto a nivel internacional como estatal, que cuestiona &ldquo;el valor de la universidad p&uacute;blica, tach&aacute;ndola err&oacute;neamente de gasto superfluo o insinuando que deber&iacute;a limitarse a una visi&oacute;n utilitarista. Debemos alertar sobre estas tendencias: cuando se deslegitima y debilita a la universidad, se erosiona un pilar de la democracia y el progreso social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se recuerda, adem&aacute;s, que estas instituciones han actuado como un poderoso ascensor social, &ldquo;formando a generaciones de canarias y canarios que fueron las primeras personas de su familia en acceder a la universidad, entre ellas, miles de mujeres que encontraron en la universidad el &uacute;nico espacio donde su talento no depend&iacute;a de su apellido ni de su g&eacute;nero&rdquo;. As&iacute; sucedi&oacute; en mi &aacute;mbito familiar y en miles de personas de mi generaci&oacute;n y posteriores, que pudieron cursar estudios superiores en las universidades p&uacute;blicas canarias.
    </p><p class="article-text">
        El Manifiesto asegura, asimismo, que defender las universidades p&uacute;blicas es defender una sociedad m&aacute;s &ldquo;justa e ilustrada&rdquo;, e instando a un compromiso &ldquo;firme y concreto en defensa de nuestras universidades p&uacute;blicas canarias&rdquo;. Exigiendo, por ello, a las administraciones competentes que cumplan plenamente el mandato legal del art&iacute;culo 55 de la Ley Org&aacute;nica del Sistema Universitario (LOSU) en materia de financiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1% del PIB canario</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, se acaba de crear la Asociaci&oacute;n de Universidades P&uacute;blicas Canarias (UPCAN), que encabezan los dos rectores de las universidades canarias, Francisco Garc&iacute;a Rodr&iacute;guez (ULL) y Llu&iacute;s Serra Majem (ULPGC), &ldquo;con la voluntad de fomentar la cooperaci&oacute;n universitaria, promover su internacionalizaci&oacute;n y su compromiso social&rdquo;. Ambos rectores sostuvieron en su presentaci&oacute;n que van a solicitar claridad de criterios y est&aacute;ndares de calidad en un sistema donde operan tambi&eacute;n otras instituciones.
    </p><p class="article-text">
        En su acto de constituci&oacute;n, la UPCAN reclam&oacute; alcanzar para nuestro sistema universitario el 1% del PIB canario en el a&ntilde;o 2030, como establece la LOSU, lo que supondr&iacute;a disponer de un presupuesto que superar&iacute;a los 500 millones de euros para las dos instituciones, frente a los menos de 300 con los que cuentan ahora.
    </p><p class="article-text">
        Esa circunstancia, disponer hoy de una financiaci&oacute;n en torno al 0,5% de nuestro PIB, se produce cuando la Comunidad Canaria cuenta con un Presupuesto que supera en este ejercicio de 2026 los 12.500 millones de euros; y, tambi&eacute;n, con la realidad de un Gobierno, el de las dos derechas, que ha dejado de ejecutar una media de 1.143 millones anuales en 2023, 2024 y 2025, es decir, m&aacute;s de 3.400 millones en lo que va de legislatura. Mala gesti&oacute;n de los dineros p&uacute;blicos y desatenci&oacute;n de nuestras universidades.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la naciente reacci&oacute;n social y de la comunidad universitaria, el grupo de Coalici&oacute;n Canaria responde presentando en el Parlamento una Proposici&oacute;n No de Ley (PNL) con el rimbombante t&iacute;tulo de &ldquo;impulso de un acuerdo para el cumplimiento del objetivo de financiaci&oacute;n universitaria p&uacute;blica previsto en la Ley Org&aacute;nica del Sistema Universitario&rdquo;. En ella, lejos de asumir alg&uacute;n compromiso de mejora de la financiaci&oacute;n de nuestras universidades p&uacute;blicas, CC sit&uacute;a la responsabilidad tambi&eacute;n en este tema en el Gobierno de Espa&ntilde;a, como ya es marca de la casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Competencia y contrato programa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, nuestro grupo parlamentario present&oacute; una enmienda a la totalidad a esa PNL de CC. Poniendo el acento en que, seg&uacute;n refleja el art&iacute;culo 134 del Estatuto de Autonom&iacute;a de Canarias, la ense&ntilde;anza superior es nuestra competencia y por tanto es deber del Gobierno de Canarias su adecuada y suficiente financiaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La enmienda de Nueva Canarias, defendida de forma argumentada por nuestra diputada Carmen Hern&aacute;ndez, plantea que se atienda la solicitud conjunta de los dos rectores de las universidades p&uacute;blicas, entregada por escrito a la Consejer&iacute;a de Universidades, Ciencia e Innovaci&oacute;n y Cultura el 30 de junio de 2025, &ldquo;de crecimiento m&iacute;nimo de su financiaci&oacute;n estructural en los presupuestos de 2026 de 25,7 millones de euros, 13,8 millones para la universidad de La Laguna y 11,9 millones para la Universidad de las Palmas de Gran Canaria&rdquo;, incorporando en el presupuesto vigente estas cantidades.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, insta al Gobierno canario a presentar, en un plazo m&aacute;ximo de tres meses, un contrato programa negociado con las universidades p&uacute;blicas canarias, que, conteniendo los instrumentos de programaci&oacute;n y financiaci&oacute;n plurianuales, incluya los objetivos a conseguir, los recursos financieros para ello y los mecanismos de evaluaci&oacute;n del grado de consecuci&oacute;n de dichos objetivos. &ldquo;Esta financiaci&oacute;n por objetivos deber&aacute; ser adicional a la financiaci&oacute;n estructural basal y a la financiaci&oacute;n por necesidades singulares de nuestras universidades, tal como establece el art&iacute;culo 56 de la LOSU&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Reclamando, adem&aacute;s, al Gobierno estatal la reactivaci&oacute;n inmediata de la comisi&oacute;n de trabajo creada para el an&aacute;lisis y desarrollo del art&iacute;culo 55 de la LOSU, que pretende destinar como m&iacute;nimo el 1% del PIB al gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n universitaria p&uacute;blica en el conjunto del Estado, &ldquo;con la participaci&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas, las universidades y los consejos sociales universitarios, sin eludir que la competencia en materia de ense&ntilde;anza universitaria compete a la Comunidad Aut&oacute;noma de Canarias y, por tanto, su deber de una financiaci&oacute;n suficiente de las universidades canarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiero apuntar, asimismo, el retroceso que ha sufrido en las cuentas p&uacute;blicas canarias la I+D+i con 21,8 millones de euros menos en 2026 que, en el Presupuesto de 2023, el &uacute;ltimo del pacto de Progreso, pese a que el global presupuestario es de 2.310 millones m&aacute;s que en 2023. Incumpliendo el Pacto Canario por la Ciencia y mostrando que la ciencia no es una prioridad para este Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        La actual ofensiva ultra ve en las universidades solo un negocio y, por eso, trata de debilitar a las p&uacute;blicas para favorecer a las privadas. Desde NC-bc rechazamos por completo ese modelo. Consideramos que nuestras universidades p&uacute;blicas constituyen un patrimonio de la sociedad canaria. Que merecen ser respetadas y apoyadas, recibiendo un trato justo del Gobierno de Canarias. Abandonarlas, como est&aacute; sucediendo, supone un grave perjuicio para la sociedad de las Islas, para su docencia e investigaci&oacute;n, para una mejor formaci&oacute;n de su ciudadan&iacute;a, para poder competir en un mundo cada vez m&aacute;s cambiante y donde la I+D+i es una piedra angular. Urge, por ello, un cambio de rumbo, cumpliendo la Ley, mejorando su financiaci&oacute;n y, en definitiva, siendo consecuentes con el hecho de que la educaci&oacute;n superior y la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica son claves para para el futuro de Canarias, para su transformaci&oacute;n y para la diversificaci&oacute;n de su econom&iacute;a. Tenemos competencias y hay recursos econ&oacute;micos. Falta decisi&oacute;n pol&iacute;tica, saber priorizar el gasto p&uacute;blico y hacer una gesti&oacute;n eficiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gobierno-clavijo-maltrata-universidades-canarias_132_13301149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 17:13:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno de Clavijo maltrata a las universidades canarias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquella tragedia en directo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tragedia-directo_132_13300950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/070268e7-8ab5-42d6-b0b9-90e768aa3f55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aquella tragedia en directo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Murieron en la orilla, al cabo de más de dos mil kilómetros de su partida. Su travesía solo sirvió para eso: para morir. Qué cruel y qué triste. La experiencia, a nuestros años, también marcó. Y días pasados, coincidiendo con el Papa León XIV por estos lares, con tantos mensajes sustanciosos tan cerca del escenario del drama, merece ser recordada</p></div><p class="article-text">
        Las circunstancias quisieron que coincidi&eacute;ramos en el espacio de RadioTelevisi&oacute;n Canaria (RTVC), &lsquo;Buenos d&iacute;as, Canarias&rsquo;, durante el que se transmit&iacute;a la llegada de un cayuco al puerto de La Restinga, en El Hierro, hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o. El imprevisible final ten&iacute;a reservada la carta de la zozobra de la embarcaci&oacute;n que, seg&uacute;n se supo con posterioridad, proced&iacute;a de Guinea Conakry, a m&aacute;s de dos mil kil&oacute;metros del enclave herre&ntilde;o, con unas ciento cincuenta personas a bordo.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;bamos en plena conexi&oacute;n. Fue una experiencia singular, de esas que se viven con una intensidad fuera de lo com&uacute;n, en vivo y en directo, como suele repetirse hasta en los &lsquo;spots&rsquo; promocionales ya en desuso. Pasaban los minutos, la tensi&oacute;n fue creciendo, el cayuco hab&iacute;a volcado, cuando ya tocaba los diques del peque&ntilde;o embarcadero&hellip;, a duras penas, con la imagen reflejada en las pantallas interiores, mientras se sobresaltaba -sin que apenas se notara- la ilaci&oacute;n del relato de la periodista presentadora y coordinadora, Pilar Rumeu, consciente de la gravedad de la situaci&oacute;n y con mucho temple, masc&aacute;ndose la tragedia indeseada, la impotencia en la distancia pero tambi&eacute;n all&iacute; en el Mar de las Calmas, donde gritos, brazos, saltos, lamentos y movimientos a la desesperada converg&iacute;an en una precipitada y apurada operaci&oacute;n de salvamento y rescate, en la que participaban no solo los operarios de Salvamento Mar&iacute;timo, una unidad Salvamar, sino tambi&eacute;n voluntarios, cruzrojistas y miembros de clubes de buceo (Si alguien a&uacute;n dudaba de lo que es la solidaridad activa, all&iacute; pudo comprobar c&oacute;mo los resortes, en trat&aacute;ndose de vidas humanas, funcionaron con diligencia).
    </p><p class="article-text">
        Se entrecortaba, como es natural, el relato de Eduardo Pulido, redactor de RTVC, y el desespero de los noes de su c&aacute;mara, Maribel Armas, desbordados ambos ante el suceso cuya magnitud a&uacute;n se desconoc&iacute;a. Se sab&iacute;a que ellos estaban all&iacute;, que su testimonio era de una gran trascendencia period&iacute;stica y medi&aacute;tica, que eran notarios afectados por el dolor y la impotencia. Juani Brito, la directora del programa, se movi&oacute; con su destreza habitual, ultimando esos detalles que, inapreciables, son de gran valor sobre todo en los directos. Y aquel era uno de primer&iacute;simo orden. Porque ante todo, fueron periodistas: lo que ve&iacute;an y contaban iba a ser imagen de portada, eran las secuencias de aquello que deb&iacute;an visionar las autoridades y representantes institucionales que se reun&iacute;an por en&eacute;sima vez en el lugar de los hechos, en busca de una soluci&oacute;n exenta de peligros y de riesgos, una soluci&oacute;n a esa tragedia humana que no distingue entre hombres, mujeres y ni&ntilde;os, embarazadas y nadadores que apenas flotan o de hecho no saben y que, seg&uacute;n se supo, se cobr&oacute; en La Restinga siete v&iacute;ctimas m&aacute;s. Eran las im&aacute;genes y el desespero que deb&iacute;an ver esos comisionados y si alguien las pasa a las autoridades de los pa&iacute;ses africanos y a las mafias traficantes de seres humanos, aunque dudemos de su dolor, mejor; a ver si las conciencias impulsan otras medidas pues una cosa es intentarlo, a la desesperada, en busca de la tierra de promisi&oacute;n, y otra muy distinta, jugarse la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Murieron en la orilla, al cabo de m&aacute;s de dos mil kil&oacute;metros de su partida. Su traves&iacute;a solo sirvi&oacute; para eso: para morir. Qu&eacute; cruel y qu&eacute; triste. La experiencia, a nuestros a&ntilde;os, tambi&eacute;n marc&oacute;. Y d&iacute;as pasados, coincidiendo con el Papa Le&oacute;n XIV por estos lares, con tantos mensajes sustanciosos tan cerca del escenario del drama, merece ser recordada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tragedia-directo_132_13300950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 13:23:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aquella tragedia en directo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fábula y el interruptor (Cuando la nube descubrió que tenía fronteras)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/fabula-interruptor-nube-descubrio-tenia-fronteras_132_13300741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cd14aff-5f35-4505-a69c-3eebefe05556_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fábula y el interruptor (Cuando la nube descubrió que tenía fronteras)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quizá la lección más clara sea esta: ya no basta con tener mejores modelos ni mejores controles de seguridad. La IA de frontera está dejando de ser un producto comercial para convertirse en algo que los Estados ven como infraestructura crítica. Y cuando algo se considera infraestructura crítica, rara vez sigue perteneciendo del todo a quien lo construyó</p></div><p class="article-text">
        Lo llamaron <em>Fable</em>.
    </p><p class="article-text">
        F&aacute;bula.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as despu&eacute;s, una orden del secretario de Comercio estadounidense <strong>Howard Lutnick</strong> record&oacute; que, aunque viva en la nube, la inteligencia artificial sigue dependiendo de pasaportes, licencias y decisiones muy terrenales.
    </p><p class="article-text">
        Anthropic present&oacute; <em><strong>Fable 5</strong></em> y <em><strong>Mythos 5</strong></em> como la nueva frontera: m&aacute;s capacidad, m&aacute;s razonamiento, m&aacute;s utilidad. Otra promesa m&aacute;s de ese futuro inevitable que la industria lleva a&ntilde;os vendiendo.
    </p><p class="article-text">
        Y tres d&iacute;as despu&eacute;s, la f&aacute;bula se encontr&oacute; con algo mucho m&aacute;s viejo que cualquier modelo de lenguaje: el Estado. No una inteligencia artificial maligna ni un enjambre de agentes descontrolados. Solo una orden administrativa, un r&eacute;gimen de control de exportaciones y la constataci&oacute;n de que la nube, de repente, tiene frontera.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Anthropic, el Gobierno exigi&oacute; suspender el acceso a <em>Fable 5</em> y <em>Mythos 5</em> a cualquier ciudadano extranjero, dentro o fuera de Estados Unidos, incluyendo a los propios empleados de la empresa que no tuvieran pasaporte americano. El resultado fue tan absurdo como inevitable: si no puedes separar en tiempo real qui&eacute;n puede mirar y qui&eacute;n no, lo m&aacute;s seguro es apagarlo todo. Para todo el mundo. Americanos incluidos. Clientes incluidos.
    </p><p class="article-text">
        La nube, de pronto, ten&iacute;a pasaporte.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n que ha trascendido &mdash;seg&uacute;n Anthropic&mdash; apuntaba a un <em>jailbreak</em> (una forma de forzar al modelo a saltarse sus restricciones o comportarse fuera de los l&iacute;mites previstos) en el que el modelo le&iacute;a c&oacute;digo y se&ntilde;alaba fallos. Dicho as&iacute; parece grave. El problema es que esa misma capacidad, encontrar agujeros en el c&oacute;digo, es exactamente lo que usan los equipos de ciberseguridad todos los d&iacute;as. La misma herramienta que asusta al Gobierno es la que usan para defender sistemas. La diferencia, claro, est&aacute; en qui&eacute;n la tiene y para qu&eacute; la usa. Y esa frontera no siempre est&aacute; tan clara como nos gustar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo inquietante no es que el Estado quiera vigilar modelos que pueden tocar temas sensibles de seguridad o defensa. Eso era previsible. La IA de frontera ya no es un experimento de laboratorio. Cuando un modelo puede analizar c&oacute;digo complejo, ayudar en investigaci&oacute;n cient&iacute;fica o automatizar tareas de alto riesgo, el Estado entra en la habitaci&oacute;n. La pregunta no es si entra, sino c&oacute;mo lo hace: con qu&eacute; pruebas, con qu&eacute; proceso y con qu&eacute; posibilidad real de que la empresa pueda defenderse o pedir aclaraciones.
    </p><p class="article-text">
        Porque si con una demostraci&oacute;n limitada o una sospecha poco explicada ya puedes retirar un modelo que est&aacute; en producci&oacute;n, el problema deja de ser solo de Anthropic. Es de toda la industria. Porque ning&uacute;n modelo de frontera es perfecto. Ning&uacute;n sistema complejo est&aacute; libre de comportamientos raros. Y si exiges que no tenga ning&uacute;n fallo antes de dejarlo salir, lo que est&aacute;s haciendo no es regular. Es fingir que la tecnolog&iacute;a real puede existir sin parecerse a la tecnolog&iacute;a real.
    </p><p class="article-text">
        Los nombres que eligi&oacute; Anthropic son casi demasiado perfectos: <em>Fable</em>. <em>Mythos</em>. F&aacute;bula y mito. La industria lleva tiempo poniendo a sus modelos nombres con resonancia literaria o mitol&oacute;gica, como si cada lanzamiento formara parte de una historia m&aacute;s grande. No son solo actualizaciones t&eacute;cnicas. Son relatos. Promesas. Cada nuevo modelo parece acercarnos un poco m&aacute;s a algo que todav&iacute;a no sabemos muy bien c&oacute;mo nombrar sin ponernos solemnes.
    </p><p class="article-text">
        Pero la f&aacute;bula se tropieza siempre con la realidad: jurisdicciones, pasaportes, centros de datos, <em>chips</em>, cables, abogados, tensiones geopol&iacute;ticas y funcionarios que pueden convertir una capacidad t&eacute;cnica en cuesti&oacute;n de seguridad nacional de la noche a la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Nos gusta imaginar la IA como algo et&eacute;reo, flotando en la nube. En realidad tiene suelo, tiene due&ntilde;o, tiene fronteras y tiene interruptores. Y tambi&eacute;n tiene algoritmos que no est&aacute;n escritos en c&oacute;digo, sino en poder. Un poder que, como sabemos desde mucho antes de que existieran estos modelos, no siempre destaca por su precisi&oacute;n ni por su sutileza.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os el relato fue bastante c&oacute;modo: Europa regula demasiado y frena; Estados Unidos innova y deja hacer. Este episodio complica esa historia. Europa puede ahogarte a base de formularios y plazos. Estados Unidos puede simplemente apagar el interruptor cuando le da la gana. Y ninguna de las dos opciones da mucha confianza si eres una empresa que intenta construir algo serio.
    </p><p class="article-text">
        Y hay una iron&iacute;a a&ntilde;adida. Anthropic siempre se ha presentado como la empresa m&aacute;s responsable y prudente del sector, la que hablaba de seguridad y evaluaci&oacute;n antes que nadie. No era la del &laquo;<em>move fast and break things</em>&raquo;. Aun as&iacute;, le han apagado la f&aacute;bula.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la lecci&oacute;n m&aacute;s clara sea esta: ya no basta con tener mejores modelos ni mejores controles de seguridad. La IA de frontera est&aacute; dejando de ser un producto comercial para convertirse en algo que los Estados ven como infraestructura cr&iacute;tica. Y cuando algo se considera infraestructura cr&iacute;tica, rara vez sigue perteneciendo del todo a quien lo construy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La f&aacute;bula no se rompi&oacute; porque una m&aacute;quina se volviera demasiado lista.
    </p><p class="article-text">
        Se rompi&oacute; porque el mundo real, con toda su lentitud y su burocracia, decidi&oacute; que tambi&eacute;n ten&iacute;a algo que decir. Y lo dijo de la forma m&aacute;s sencilla posible: apagando el interruptor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/fabula-interruptor-nube-descubrio-tenia-fronteras_132_13300741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 11:03:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fábula y el interruptor (Cuando la nube descubrió que tenía fronteras)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Papa, Canarias y los colores que faltaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-canarias-colores-faltaron_132_13299769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f36b8e8e-8964-4d8a-a3b9-5907ea51c896_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Papa, Canarias y los colores que faltaron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay católicos gays, lesbianas, bisexuales y trans que aman a su Iglesia. Personas que rezan, que participan en sus comunidades y que siguen sintiéndose parte de ella a pesar de las dificultades. Esta visita pudo haber sido una ocasión extraordinaria para tender puentes. Un pequeño gesto habría significado muchísimo para muchos corazones</p></div><p class="article-text">
        Junio de 2026 quedar&aacute; escrito en la historia de Canarias. Lo recordaremos por muchas razones, pero una de ellas ser&aacute; imborrable: fue el mes en que un Papa visit&oacute; por primera vez nuestro archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        Como comunicador, he tenido el privilegio de vivir este acontecimiento desde dentro. El pasado jueves&nbsp;trabaj&eacute; junto al equipo de Radiotelevisi&oacute;n Canaria, todo un honor contarlo para los espectadores de Televisi&oacute;n Canaria. Fue una jornada intensa, emocionante y profesionalmente inolvidable. No todos los d&iacute;as se narra una p&aacute;gina de la historia.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las im&aacute;genes, de los protocolos y de las enormes medidas de seguridad, me quedo con algo mucho m&aacute;s importante: los mensajes. He escuchado con atenci&oacute;n cada discurso del Papa. Y debo reconocer que muchas de sus palabras me han gustado profundamente. Especialmente aquellas que han puesto el foco en los derechos humanos, en la dignidad de las personas migrantes, en la necesidad de construir una sociedad m&aacute;s justa y en la obligaci&oacute;n moral de no mirar hacia otro lado ante el sufrimiento ajeno.
    </p><p class="article-text">
        Canarias sabe mucho de fronteras, de acogida y de esperanza. Por eso, cuando el Papa habl&oacute; de humanidad, de solidaridad y de respeto a la dignidad de cada persona, sus palabras encontraron aqu&iacute; un eco especial.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, precisamente porque esperaba mucho de esta visita, tambi&eacute;n me acompa&ntilde;&oacute; una cierta tristeza.
    </p><p class="article-text">
        Me doli&oacute; comprobar que se perdi&oacute; una oportunidad hist&oacute;rica para acercarse de manera clara y valiente a la comunidad LGTBIQ+. No lo digo por m&iacute;. Lo digo pensando en tantas personas creyentes que viven su fe con autenticidad y que, al mismo tiempo, siguen esperando un gesto inequ&iacute;voco de reconocimiento, de cari&ntilde;o y de inclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay cat&oacute;licos gays, lesbianas, bisexuales y trans que aman a su Iglesia. Personas que rezan, que participan en sus comunidades y que siguen sinti&eacute;ndose parte de ella a pesar de las dificultades. Esta visita pudo haber sido una ocasi&oacute;n extraordinaria para tender puentes. Un peque&ntilde;o gesto habr&iacute;a significado much&iacute;simo para muchos corazones.
    </p><p class="article-text">
        Y si hubo una oportunidad perdida que me produjo a&uacute;n m&aacute;s dolor fue la de no reunirse con las v&iacute;ctimas canarias de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia. Ninguna instituci&oacute;n que aspire a predicar el amor puede olvidar a quienes han sufrido dentro de ella. Ninguna agenda, por importante que sea, deber&iacute;a dejar fuera a quienes llevan a&ntilde;os esperando una palabra de escucha, una mirada de reconocimiento o un gesto de reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Porque la reparaci&oacute;n no borra el da&ntilde;o, pero ayuda a dignificar a quienes lo padecieron.
    </p><p class="article-text">
        Escuchar a las v&iacute;ctimas no habr&iacute;a sido un acto pol&iacute;tico. Habr&iacute;a sido un acto profundamente evang&eacute;lico. Una forma de hacer Iglesia. Una forma de hacer comunidad. Una forma de demostrar que el dolor de esas personas importa.
    </p><p class="article-text">
        Por eso me quedo con sentimientos encontrados.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la alegr&iacute;a inmensa de haber contado un acontecimiento hist&oacute;rico. La satisfacci&oacute;n profesional de formar parte de una cobertura que permanecer&aacute; en la memoria colectiva de Canarias. El orgullo de haber visto a miles de personas emocionarse ante una visita que jam&aacute;s imaginaron vivir.
    </p><p class="article-text">
        Por otro, la sensaci&oacute;n de que algunos silencios pesaron demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Junio seguir&aacute; siendo el mes del Orgullo. El mes de los colores que reivindican la diversidad, la igualdad y el derecho a ser uno mismo. Y en Canarias tambi&eacute;n ser&aacute;, para siempre, el mes en que un Papa nos visit&oacute; por primera vez.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; hermoso habr&iacute;a sido que ambas realidades se hubieran encontrado un poco m&aacute;s. Porque el arco&iacute;ris no le quita nada al blanco.
    </p><p class="article-text">
        Al contrario. Con lo bien que le sienta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kiko Barroso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-canarias-colores-faltaron_132_13299769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 13:13:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Papa, Canarias y los colores que faltaron]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El amor que mueve a un pueblo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/amor-mueve-pueblo_132_13299249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4c9bad5-8645-486d-9cb0-a56538550712_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El amor que mueve a un pueblo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tuve al Papa muy cerca, apenas a metro y medio. Pude mirarle a los ojos y nos transmitió una paz inmensa. Pero, sobre todo, quiero quedarme con los valores que mueve la fe cristiana: la bondad, la solidaridad, el cariño, el respeto y la capacidad de perdonar</p></div><p class="article-text">
        Seis y media de la ma&ntilde;ana. Me despierta el sonido estridente del despertador del m&oacute;vil. Lo apago y espero que vuelva a sonar dentro de cinco minutos, como siempre suele hacer, porque soy de las que programan la alarma cada cinco minutos durante veinte, por si me quedo dormida. A la tercera vez que suena, ya me levanto.
    </p><p class="article-text">
        Lo hago con un talante tranquilo, sosegado, cansado de la semana, pero inquieto. S&eacute; que hoy es un d&iacute;a diferente. S&eacute; que hoy es un d&iacute;a especial. S&eacute; que hoy Tenerife se va a llenar de emoci&oacute;n, de fe, de cristiandad y de valores. Y, por eso, la pereza se vence de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de acicalarme, pasar por la ducha, tomar un vaso de leche r&aacute;pido y enfundarme el traje, salgo de casa. Nada m&aacute;s coger el coche ya se nota un ambiente diferente. Bajo por la carretera general de la Cuesta, desde Finca Espa&ntilde;a, que es donde vivo, y comienzo a ver en las paradas de guaguas, saliendo de los portales y caminando por las aceras, a grupos de dos, tres, cuatro o cinco personas. Algunas van solas. La mayor&iacute;a lleva gorros o gorras, mochilas y alg&uacute;n refrigerio. Todos se disponen a bajar a Santa Cruz.
    </p><p class="article-text">
        Van muy temprano, como yo. Son las ocho de la ma&ntilde;ana y bajan a Santa Cruz porque quieren ver al Papa. Hoy todos vamos a ver al Papa.
    </p><p class="article-text">
        Las guaguas pasan llenas. Hay bastante tr&aacute;fico; no como un d&iacute;a cualquiera de trabajo, pero s&iacute; el suficiente para notar que algo importante est&aacute; ocurriendo. Me emociona ver c&oacute;mo en las paradas hay desde ni&ntilde;os hasta mayores, familias enteras y grupos de amigos. Algunos incluso han encargado camisetas conmemorativas para no olvidar este d&iacute;a. Son camisetas blancas con un texto en la espalda que recuerda la efem&eacute;ride tan importante que vamos a vivir. Un recuerdo para que, cuando dentro de unos a&ntilde;os vuelvan a ver las fotos y lean esas palabras, puedan emocionarse de nuevo. Tambi&eacute;n para dejar un legado a quienes vengan despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una vez llego a Santa Cruz, mucho m&aacute;s f&aacute;cilmente de lo que imaginaba, entro en el aparcamiento y me dispongo a acudir al punto de encuentro desde donde nos dirigir&iacute;amos a la explanada del puerto.
    </p><p class="article-text">
        Empieza a verse mucha gente. Much&iacute;sima gente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n comenzamos a encontrarnos con los voluntarios, todas esas personas que llevan meses preparando la organizaci&oacute;n y que se han volcado para que todo salga bien. Personas que estaban all&iacute; para cuidar especialmente a quienes m&aacute;s lo necesitan: mayores, personas con diabetes, con alguna discapacidad o con cualquier otra circunstancia que requiriera atenci&oacute;n. Verlos trabajar con tanta entrega y cari&ntilde;o fue emocionante.
    </p><p class="article-text">
        Me emocion&oacute; contemplar a todos caminando hacia un mismo destino, hacia un mismo lugar, movidos por una misma ilusi&oacute;n. Una ilusi&oacute;n compartida. Y eso une. Une a un pueblo, une a una ciudad y une a una isla.
    </p><p class="article-text">
        Llegaban guaguas desde el sur y desde el norte. Ven&iacute;an compa&ntilde;eros desde El Hierro, que hab&iacute;an salido muy temprano en barco para poder estar presentes.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s pasar por la zona del mercado, se abre un portal y me encuentro con un matrimonio amigo. Nos saludamos con alegr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Y ustedes?
    </p><p class="article-text">
        &mdash; A ver al Papa.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Hombre, claro que s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que creo que pocas cosas pod&iacute;an mover a tanta gente como la visita del Papa Le&oacute;n XIV. Un hecho hist&oacute;rico que esta isla jam&aacute;s olvidar&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue impresionante contemplar desde lo alto aquella explanada perfectamente organizada por sectores. Miles de personas con sus gorros y camisetas, guardando un respeto absoluto mientras escuchaban las palabras del Santo Padre. Un Papa que tuvo palabras de cari&ntilde;o, amor y respeto hacia esta tierra. Recibi&oacute; aplausos y v&iacute;tores, pero lo que m&aacute;s me impresion&oacute; fue el silencio sepulcral que se vivi&oacute; durante la misa. Un silencio capaz de poner los pelos de punta.
    </p><p class="article-text">
        Tengo que reconocer que fui una privilegiada. Seg&uacute;n el protocolo, me correspondi&oacute; sentarme en una esquina lateral del escenario. Justamente por all&iacute; pas&oacute; el Papa junto a toda la comitiva.
    </p><p class="article-text">
        Lo tuve muy cerca, apenas a metro y medio. Pude mirarle a los ojos y nos transmiti&oacute; una paz inmensa. Pero, sobre todo, quiero quedarme con los valores que mueve la fe cristiana: la bondad, la solidaridad, el cari&ntilde;o, el respeto y la capacidad de perdonar.
    </p><p class="article-text">
        Mi padre siempre me dec&iacute;a: T&uacute; pon la otra mejilla. Y es verdad que no siempre es f&aacute;cil, pero esos valores siguen teniendo sentido hoy. Todos ellos los encarn&oacute; una persona que quiso estar aqu&iacute;, que quiso estar presente y que tambi&eacute;n quiso poner el foco en un aspecto fundamental de lo que somos como pueblo: la solidaridad de Canarias ante el fen&oacute;meno migratorio.
    </p><p class="article-text">
        Habl&oacute; de ese mar que nos une y que nos separa. De ese mar que ha sido el escenario del sufrimiento de muchas personas que buscaban una vida mejor. Y lo defini&oacute; como el mar del amor.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, un mar recorrido muchas veces por la tristeza, porque muchos no llegan a su destino. Porque dejan atr&aacute;s a sus familias, su pasado y toda una vida. Pero es tambi&eacute;n un mar de amor, porque lo que impulsa a esas personas a partir es el amor hacia los suyos y el deseo de ofrecerles un futuro mejor. Y porque lo que mueve al pueblo canario a recibirlos con los brazos abiertos es tambi&eacute;n el amor.
    </p><p class="article-text">
        Por eso me emocion&oacute; profundamente escuchar esas palabras.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; quiero terminar.
    </p><p class="article-text">
        Con el amor que sent&iacute; aquella ma&ntilde;ana en todas las personas que caminaban, como una servidora, hacia el puerto para ver al Papa. A todos nos mov&iacute;a el amor.
    </p><p class="article-text">
        Ese amor fue precisamente del que habl&oacute; el Papa.
    </p><p class="article-text">
        Y ese amor es, quiz&aacute;s, el que mejor define a esta tierra.
    </p><p class="article-text">
        Con el amor me quedo.
    </p><p class="article-text">
        Y con amor para todos.
    </p><p class="article-text">
        Viva el Papa Le&oacute;n XIV.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca Paniagua]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/amor-mueve-pueblo_132_13299249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 08:44:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El amor que mueve a un pueblo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Robert y la escopeta nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/robert-escopeta-nacional_132_13299208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40626613-9d23-4d4a-9b62-97937d894475_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Robert y la escopeta nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Rodrigo Rato, Zaplana, Ábalos o Cerdán hubieran estado esta semana en el Congreso también habrían aplaudido cínicamente al papa a rabiar durante siete minutos. Este es el ganado que guardamos</p></div><p class="article-text">
        La primera ense&ntilde;anza que nos ha proporcionado el viaje del <strong>Papa</strong> ha sido la comprobaci&oacute;n de lo hip&oacute;critas que son muchos y lo babosos y pelotas que son la mayor&iacute;a. Y esto vale tanto para los pol&iacute;ticos como para los no pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gente ha querido sacarse las fotos junto al estadounidense peruano <strong>Robert Francis Prevost </strong>como el que se fotograf&iacute;a con <strong>Bad Bunny</strong> o <strong>Lamine Yamal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros representantes pol&iacute;ticos hicieron el rid&iacute;culo el d&iacute;a en el que el Papa los sermone&oacute; en el Congreso de los Diputados. El Papa fue duro con los radicalismos, insultos, descalificaciones y enfrentamientos pol&iacute;ticos pero all&iacute; estaban sus se&ntilde;or&iacute;as para aplaudir a rabiar durante siete minutos seguidos, como si la cosa no fuera con ellos.
    </p><p class="article-text">
        La propia alcaldesa de Mog&aacute;n, <strong>Onalia Bueno</strong>, mostr&oacute; un alto grado de cinismo al recibir al Papa en el mismo muelle de Arguinegu&iacute;n donde ella hab&iacute;a boicoteado la acogida de menores y rechazado pagar entierros de inmigrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y encima tuvo la osad&iacute;a de afear a <strong>Pedro S&aacute;nchez </strong>en persona este jueves por no haber viajado a Arguinegu&iacute;n en noviembre de 2020 cuando se empez&oacute; a conocer como el muelle de la verg&uuml;enza. No hay que estar f&iacute;sicamente en un lugar para ayudar a las personas porque de hecho hay pol&iacute;ticos locales que se desentienden de ellas ol&iacute;mpicamente mientras que otros trabajan a dos mil kil&oacute;metros de distancia.
    </p><p class="article-text">
        Bueno flet&oacute; hace seis a&ntilde;os tres guaguas con cerca de doscientos inmigrantes y los traslad&oacute; a la Plaza de la Feria, donde pasaron horas sin comer y beber hasta que los vecinos de la zona los avituallaron.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bueno amenaz&oacute; a los empresarios hoteleros con sancionarlos si ced&iacute;an sus establecimientos a las autoridades para acoger a los inmigrantes. Sin duda Bueno, con su pol&iacute;tica anticristiana, tiene una alta autoridad moral para dar lecciones a diestro y siniestro. Hipocres&iacute;a en grado sumo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si Rodrigo Rato, Zaplana, &Aacute;balos o Cerd&aacute;n hubieran estado esta semana en el Congreso tambi&eacute;n habr&iacute;an aplaudido c&iacute;nicamente al papa a rabiar durante siete minutos. Este es el ganado que guardamos.
    </p><p class="article-text">
        La televisi&oacute;n p&uacute;blica estatal ha hecho un seguimiento medi&aacute;tico de la visita del Papa de manera ingente y monotem&aacute;tica. Igual que la televisi&oacute;n p&uacute;blica auton&oacute;mica. Ni la televisi&oacute;n de los obispos habr&iacute;a hecho un despliegue tan amplio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y eso que constitucionalmente estamos en un Estado aconfesional y la izquierda es la que est&aacute; gobernando. Si hubi&eacute;ramos estado en un Estado confesional como en el del nacionalcatolicismo y la derecha gobernara, habr&iacute;a habido un parte informativo monol&iacute;tico sobre la visita del Papa que no habr&iacute;a dejado hueco ni para informar de la inauguraci&oacute;n del Mundial de F&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        El Papa afe&oacute; claramente la prioridad nacional defendida por la ultraderecha, pero ah&iacute; estaban Abascal y su c&oacute;mplice Feij&oacute;o aplaudiendo hasta con las orejas. Es verdad que Le&oacute;n XIV habl&oacute; tambi&eacute;n en contra del aborto y la eutanasia, pero eso no supuso ninguna novedad noticiosa ya que es la doctrina tradicional de la Santa Madre Iglesia Cat&oacute;lica Apost&oacute;lica y Romana.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las leyes del aborto y de la eutanasia no obligan a nadie a practicar el aborto ni la eutanasia. Es optativo. Sin embargo, la regularizaci&oacute;n de los inmigrantes no est&aacute; en manos de los afectados. Unos tienen la libertad para usar o no una determinada ley mientras que los otros no tienen ni voz ni voto para su regularizaci&oacute;n. La diferencia es m&aacute;s que notable.
    </p><p class="article-text">
        Vox quiere que sean expulsados todos los inmigrantes pobres que lleguen a nuestro pa&iacute;s en pateras (los ricos que entran en avi&oacute;n son otra cosa), a pesar de que son los que nos salvan la vida trabajando en todas aquellas tareas que los espa&ntilde;oles desprecian: en el campo recogiendo fresas o aceitunas, en la hosteler&iacute;a aguantando a borrachos y trabajando horas extras e intempestivas o en el cuidado de nuestros mayores.
    </p><p class="article-text">
        Esos trabajos son de poca categor&iacute;a para gente como Abascal: &eacute;l prefiere no trabajar en nada o en los chiringuitos que le puso Esperanza Aguirre con un alto sueldo y sin dar palo al agua. Como sus <em>hooligans</em>. Lo peor de todo es que la postura radical de la ultraderecha ha sido bendecida por la derecha tradicional, que al parecer es cada vez menos cat&oacute;lica, apost&oacute;lica y romana porque ya no comulga con la doctrina social de la Iglesia.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que Le&oacute;n XIV decidi&oacute; pasar por Canarias para dar un espaldarazo a los inmigrantes que la derechona espa&ntilde;ola llama ilegales y que son simplemente irregulares. Precisamente por eso est&aacute; en marcha la regularizaci&oacute;n para que los inmigrantes extranjeros puedan trabajar en este pa&iacute;s sin que les exploten y sin dinero negro.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, esta medida no es social comunista puesto que hasta el propio Aznar hizo una regularizaci&oacute;n de medio mill&oacute;n de trabajadores extranjeros en Espa&ntilde;a cuando gobern&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n XIV pod&iacute;a haber vuelto a Roma desde Barcelona, pero prefiri&oacute; hacer 2.404 kil&oacute;metros hacia Canarias para apoyar a los inmigrantes al mismo tiempo que le daba una gran bofetada sin manos, pero atronadora, a la ultraderecha espa&ntilde;ola partidaria de la prioridad nacional. Pero Abascal tiene tan pocas luces que tambi&eacute;n le aplaudi&oacute; siete minutos en el Congreso. Evidentemente no entendi&oacute; nada.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o asever&oacute; solemnemente en el Congreso de los Diputados que suscrib&iacute;a el discurso del Papa de la A a la Z, por lo que tengo serias dudas de que el l&iacute;der de la oposici&oacute;n conozca el abecedario espa&ntilde;ol, aunque no sea un analfabeto funcional ni pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o demostr&oacute; ser m&aacute;s papista que el Papa, que es lo peor que se puede ser en pol&iacute;tica. La izquierda apoya la doctrina social de este Papa, como lo hizo con el anterior, pero no suscribe lo que piensa la Iglesia sobre el aborto y la eutanasia, aunque tambi&eacute;n hay gente de izquierda que est&aacute; en contra y gente de derecha que est&aacute; a favor. El asunto es m&aacute;s transversal de lo que se cree.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la derecha le pasa lo contrario, aunque luego, cuando llega al poder despu&eacute;s de manifestarse estruendosamente con los obispos en las calles, no mueve ni una coma de esas leyes a las que considera malignas, por lo que demuestran ser doblemente hip&oacute;critas y c&iacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos lo que pas&oacute; con la ley de interrupci&oacute;n del embarazo. Aznar y M. Rajoy pudieron cambiarla con sus respectivas mayor&iacute;as absolutas pero no hicieron nada. Puro cinismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos pasado de la prioridad nacional a la surrealista escopeta nacional de Berlanga en un santiam&eacute;n. La derechona espa&ntilde;ola es tan extremista que hasta el moderado y flem&aacute;tico papa Le&oacute;n XIV le parece un peligroso comunista.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal D. Peñate]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/robert-escopeta-nacional_132_13299208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 08:28:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Robert y la escopeta nacional]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los pies descalzos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pies-descalzos_132_13298191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6482750-d4d7-4ae2-839e-5b0428c53609_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los pies descalzos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La visita del Papa nos ha puesto a todos frente a un espejo. Los vecinos de El Hierro habrán pensado en todos los cuerpos sin nombre que han velado en sus cementerios. El pueblo de Órzola habrá celebrado de nuevo las vidas que pudo salvar y habrá vuelto a llorar por las que no. A otros (algunos incluso han estrechado la mano de León XIV estos días), el espejo solo les devolverá odio</p></div><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a el sol tambi&eacute;n quemaba. Igual que este jueves, tambi&eacute;n estaban en el muelle de Arguinegu&iacute;n Salvamento Mar&iacute;timo, la Polic&iacute;a, voluntarios de Cruz Roja y alg&uacute;n que otro periodista. Ese 23 de noviembre de 2020 hab&iacute;a llegado una patera por sus propios medios a la playa de Pozo Izquierdo (Gran Canaria) con 20 hombres y una mujer. Una guagua condujo a los supervivientes hasta el puerto, donde ya hab&iacute;a cientos de personas al raso. Antes de entrar a las carpas, fueron colocados en fila. Su ropa estaba empapada por el agua salada y muchos ten&iacute;an los pies descalzos.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, otra barcaza condujo a Lanzarote a Mbarka y a su hijo Omar, un ni&ntilde;o de 13 a&ntilde;os con par&aacute;lisis cerebral que buscaba en Europa la asistencia m&eacute;dica que su pa&iacute;s le negaba. Esa misma noche, mientras su patera se acercaba a la isla, los vecinos de &Oacute;rzola se echaron a la marea en medio de la oscuridad para intentar sacar con vida a los ocupantes de otra embarcaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, al otro extremo del Archipi&eacute;lago, en la peque&ntilde;a isla de El Hierro, la imagen se repet&iacute;a y decenas de personas se tiraron al agua de La Restinga cuando un cayuco volc&oacute; a pocos metros del muelle. Un oso de peluche y algunas mochilitas flotando fueron la imagen de la tragedia, que se ceb&oacute; especialmente con la infancia migrante.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, la <em>Nube de hielo</em> que sonaba en el timple de Benito Cabrera mientras el papa Le&oacute;n XIV ofrec&iacute;a flores al mar se escuch&oacute; en Arguinegu&iacute;n como una sacudida a la memoria. La melod&iacute;a que precedi&oacute; al minuto de silencio condujo de vuelta a un sonido no tan amable, a los gritos y a los llantos que suelen acompa&ntilde;ar a la muerte en el Atl&aacute;ntico. Lo record&oacute; el patr&oacute;n de la Guardamar Urania, Tito Villarmea, que, igual que sus compa&ntilde;eros, ha salvado miles de vidas en el oc&eacute;ano, pero tambi&eacute;n ha conocido su parte m&aacute;s letal al verlo tragarse otros miles de sue&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hace seis a&ntilde;os, en Arguinegu&iacute;n no hab&iacute;a flores, apenas hab&iacute;a agua, y los derechos de miles de personas se derramaban sobre el asfalto en el que dorm&iacute;an. Se perd&iacute;an entre las vallas que las retuvieron hasta dos semanas bajo custodia policial. Mientras tanto, el resto del mundo observaba desde la distancia, intentando esquivar dos virus letales: el COVID-19 y el odio de quienes quisieron convertir a los supervivientes de la ruta canaria en el enemigo.
    </p><p class="article-text">
        La visita del Papa a Canarias nos ha puesto a todos frente a un espejo. Muchos se habr&aacute;n encontrado con un reflejo cargado de empat&iacute;a. La gente de Tenerife se habr&aacute; acordado de las noches heladas repartiendo comida por fuera de Las Ra&iacute;ces. Los vecinos de El Hierro habr&aacute;n pensado en todos los cuerpos sin nombre que han velado en sus cementerios. El pueblo de &Oacute;rzola habr&aacute; celebrado de nuevo las vidas que pudo salvar y habr&aacute; vuelto a llorar por las que no. Mbarka habr&aacute; hecho balance de todos los riesgos que ha superado por la salud de su hijo y a la madre de Aissatou se le habr&aacute; roto el coraz&oacute;n otra vez porque las fronteras le arrebataron a su hija de cuatro a&ntilde;os a pocos minutos de pisar La Restinga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a otros (algunos incluso han estrechado la mano del Papa estos d&iacute;as) el espejo solo les devolver&aacute; odio. Se acordar&aacute;n, no s&eacute; si con verg&uuml;enza, de cuando utilizaron un bulo para alentar la xenofobia, de cuando persiguieron con machetes a otros j&oacute;venes, de cuando vincularon desde sus esca&ntilde;os la inmigraci&oacute;n con la delincuencia, de cuando acusaron a los migrantes de propagar el coronavirus por las islas, de cuando pidieron que Salvamento no atracara en sus muelles, de cuando no quisieron a los muertos en sus cementerios, de cuando se quejaron porque los menores migrantes compartieran aula con sus hijos, de cuando se&ntilde;alaron a las madres que encontraron en la patera un lugar m&aacute;s seguro que la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n XIV ha recordado desde Canarias que la humanidad no tiene pasaporte, que todos somos migrantes y que Europa no puede acostumbrarse a que el Atl&aacute;ntico sea un cementerio sin l&aacute;pidas. Mientras el resto del mundo apuesta por muros cada vez m&aacute;s altos,&nbsp;en las islas de la memoria seguiremos mirando a los ojos a quienes crucen el mar, aunque lleguen con los pies descalzos. 
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                20 hombres y una mujer llegados en patera a Pozo Izquierdo esperan en fila para entrar al muelle de Arguineguín                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pies-descalzos_132_13298191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 17:37:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los pies descalzos]]></media:title>
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      <title><![CDATA[En la visita del Papa faltaron los marineros de Arguineguín: la alcaldesa les ha fallado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/visita-papa-faltaron-marineros-arguineguin-alcaldesa-les-fallado_132_13296070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1e6658a-b246-4165-9eef-618189e4bc9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la visita del Papa faltaron los marineros de Arguineguín: la alcaldesa les ha fallado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desarrollan gran parte de su actividad económica en el muelle y son los que con más intensidad sufrieron la última crisis migratoria, y quienes, sin pensarlo, han estado dispuestos a arrimar el hombro en todo lo que se les ha requerido</p></div><p class="article-text">
        A nadie se le esconde que la visita del papa Le&oacute;n XIV a nuestro municipio es algo que coloca a Arguinegu&iacute;n en las p&aacute;ginas de la historia, un hecho de tal magnitud ser&aacute; dif&iacute;cil de olvidar.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad del Papa, su discurso, sus ideas, colocar a la Iglesia como una instituci&oacute;n responsable e implicada, que debe participar en la soluci&oacute;n de los problemas de nuestra sociedad, los comparto y los alabo. Poner a la dignidad de las personas por encima de pasaportes y de fronteras, cuando lo que hacen estas personas es huir de un futuro inexistente, en el que peligra su vida, es algo que aporta humanidad a una sociedad fragmentada y altamente polarizada.
    </p><p class="article-text">
        La visita del Papa ha sido oportuna, necesaria, y sus palabras sanadoras y reconfortantes.
    </p><p class="article-text">
        El problema es cuando se intenta hacer pol&iacute;tica hasta del tornillo de las patillas de las gafas del Papa, que es lo que hace la alcaldesa de Mog&aacute;n, que es capaz de llamarle la atenci&oacute;n a todos, en esa creencia imaginaria que tiene de que todos son sus s&uacute;bditos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, y como no me siento ni s&uacute;bdito ni vasallo de nadie, quiero expresar abiertamente que la alcaldesa de Mog&aacute;n les ha fallado a los casi 40 marineros de Arguinegu&iacute;n, de los que se ha olvidado total y absolutamente.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que los marineros de Arguinegu&iacute;n desarrollan gran parte de su actividad econ&oacute;mica en el muelle, y que son los que con m&aacute;s intensidad sufrieron la &uacute;ltima crisis migratoria, y quienes, sin pensarlo, han estado dispuestos a arrimar el hombro en todo lo que se les ha requerido.
    </p><p class="article-text">
        Que los marineros no hayan estado presentes en la visita del Papa al muelle de Arguinegu&iacute;n, es un error imperdonable, la alcaldesa, que tanto se ha preocupado de los regalos del Papa, que no cuestiono, se ha olvidado de los marineros de Arguinegu&iacute;n. Y es que en estos momentos de agradecimientos, de poner por encima de todo y de todos la dignidad de las personas, no se pueden quedar atr&aacute;s uno de los colectivos que estuvieron mas cerca de esta crisis migratoria y humanitaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanma Gabella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/visita-papa-faltaron-marineros-arguineguin-alcaldesa-les-fallado_132_13296070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 07:18:08 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[En la visita del Papa faltaron los marineros de Arguineguín: la alcaldesa les ha fallado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/visita-papa-faltaron-marineros-arguineguin-alcaldesa-les-fallado_132_13295794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7287713-679c-4fa1-99cc-e2595b36a131_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la visita del Papa faltaron los marineros de Arguineguín: la alcaldesa les ha fallado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desarrollan gran parte de su actividad económica en el muelle y son los que con más intensidad sufrieron la última crisis migratoria, y quienes, sin pensarlo, han estado dispuestos a arrimar el hombro en todo lo que se les ha requerido
</p></div><p class="article-text">
        A nadie se le esconde que la visita del papa Le&oacute;n XIV a nuestro municipio es algo que coloca a Arguinegu&iacute;n en las p&aacute;ginas de la historia, un hecho de tal magnitud ser&aacute; dif&iacute;cil de olvidar.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad del Papa, su discurso, sus ideas, colocar a la Iglesia como una instituci&oacute;n responsable e implicada, que debe participar en la soluci&oacute;n de los problemas de nuestra sociedad, los comparto y los alabo. Poner a la dignidad de las personas por encima de pasaportes y de fronteras, cuando lo que hacen estas personas es huir de un futuro inexistente, en el que peligra su vida, es algo que aporta humanidad a una sociedad fragmentada y altamente polarizada.
    </p><p class="article-text">
        La visita del Papa ha sido oportuna, necesaria, y sus palabras sanadoras y reconfortantes.
    </p><p class="article-text">
        El problema es cuando se intenta hacer pol&iacute;tica hasta del tornillo de las patillas de las gafas del Papa, que es lo que hace la alcaldesa de Mog&aacute;n, que es capaz de llamarle la atenci&oacute;n a todos, en esa creencia imaginaria que tiene de que todos son sus s&uacute;bditos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, y como no me siento ni s&uacute;bdito ni vasallo de nadie, quiero expresar abiertamente que la alcaldesa de Mog&aacute;n les ha fallado a los casi 40 marineros de Arguinegu&iacute;n, de los que se ha olvidado total y absolutamente.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que los marineros de Arguinegu&iacute;n desarrollan gran parte de su actividad econ&oacute;mica en el muelle, y que son los que con m&aacute;s intensidad sufrieron la &uacute;ltima crisis migratoria, y quienes, sin pensarlo, han estado dispuestos a arrimar el hombro en todo lo que se les ha requerido.
    </p><p class="article-text">
        Que los marineros no hayan estado presentes en la visita del Papa al muelle de Arguinegu&iacute;n, es un error imperdonable, la alcaldesa, que tanto se ha preocupado de los regalos del Papa, que no cuestiono, se ha olvidado de los marineros de Arguinegu&iacute;n. Y es que en estos momentos de agradecimientos, de poner por encima de todo y de todos la dignidad de las personas, no se pueden quedar atr&aacute;s uno de los colectivos que estuvieron mas cerca de esta crisis migratoria y humanitaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanma Gabella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/visita-papa-faltaron-marineros-arguineguin-alcaldesa-les-fallado_132_13295794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 20:41:50 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Canarias, ¿nueva Lesbos o Lampedusa 2?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-nueva-lesbos-lampedusa-2_132_13294611.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50e9d988-af74-49e4-9904-76d8441c30c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Canarias, ¿nueva Lesbos o Lampedusa 2?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ese rechazo a los migrantes, y lo saben, les sirve políticamente como reclamo hacia quienes -como decía E. Hobsbawn en ‘La Era del Imperio’- les  puede servir el nacionalismo y la xenofobia “como vehículo perfecto para expresar los resentimientos colectivos”</p></div><p class="article-text">
        Llega el Papa a las Islas. su visita viene inspirada por un mensaje expl&iacute;cito y rotundo de humanidad con los migrantes, sustentado en lo mejor de las tradiciones y valores del Cristianismo: &ldquo;un nuevo mandamiento os doy&rdquo;, con ra&iacute;ces en el Viejo Testamento (Lev&iacute;tico).
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera que observe estos d&iacute;as las acrisoladas actitudes de relevantes personajes de la derecha (sin conocerlos), que personifican un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n lo peor de las tradiciones conservadoras hispanas, las de la naturalidad con la que practican hipocres&iacute;a y cinismo, pensar&iacute;a que nunca han roto un plato sembrando y agitando la xenofobia y el racismo contra los migrantes africanos pobres y de piel oscura. Podr&iacute;a decir negros, pero es que no son s&oacute;lo negros.
    </p><p class="article-text">
        Recapitulemos: el mapa de los Estados de &Aacute;frica -trazado con escuadra y cartab&oacute;n y sin la menor relaci&oacute;n con la antigua distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de las&nbsp;culturas y pueblos originarios del continente, Mamma &Aacute;frica, que fue cuna de La Humanidad- reproduce con l&iacute;neas rectas&nbsp;el reparto colonial que las potencias europeas fijaron a principios del siglo XX para la explotaci&oacute;n de sus recursos y sus seres humanos, a los que en la peor tradici&oacute;n occidental -especialmente anglosajona, ya saben, wasap- se les negaba la titularidad de derechos sobre sus tierras ancestrales y sus&nbsp;recursos naturales y hasta la propia condici&oacute;n de seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        El expolio de recursos y las pr&aacute;cticas de trabajos forzados y de masacres fue algo habitual. La civilizaci&oacute;n occidental sol&iacute;a tener como agentes coloniales a lo peor de cada casa. Las inversiones en infraestructuras, cuando se ejecutaron, no ten&iacute;an nada que ver con las potencialidades de desarrollo de aquellos territorios colonizados, sino con el transporte hasta las metr&oacute;polis de sus riquezas minerales, agr&iacute;colas, ganaderas, madereras..
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s del logro de la independencia, todos las presiones imaginables para dejar gobiernos &ldquo;medianeros&rdquo;, que dir&iacute;a Clavijo, y perpetuar relaciones de dependencia neocolonial. Total, pa&iacute;ses sin el grado de cohesi&oacute;n interna imprescindible para hacer viable un Estado. Guerras, frecuentemente atroces, entre comunidades, tribus y etnias secularmente enfrentadas, empujadas por el proceso emancipador que reproduc&iacute;a las l&iacute;neas de reparto colonial a convivir en el mismo pa&iacute;s &ldquo;independiente&rdquo;. En fin, innumerables Estados fallidos cuya autoridad ha sido de inmediato ocupada por nuevos se&ntilde;ores feudales armados hasta los dientes por las grandes empresas que contin&uacute;an explotando minerales raros y &ldquo;diamantes de sangre&rdquo;, o por el yihadismo m&aacute;s agresivo, especialmente contra las mujeres africanas, como en el inmenso y cercano Sabel.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, para m&aacute;s Inri, recortes salvajes de la cooperaci&oacute;n y las ayudas humanitarias bajo inspiraci&oacute;n trumpiana y de los intereses que este individuo aciago representa.
    </p><p class="article-text">
        Y Canarias, en la Ruta Atl&aacute;ntica que recorren jug&aacute;ndose la vida y muriendo en desgarradoras circunstancias desesperados seres humanos, &ldquo;les damn&eacute;s de la Terre&rdquo;, ni&ntilde;os y menores solitos incluidos, en busca de la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ha venido&nbsp;reaccionando&nbsp;aqu&iacute; cierta clase dirigente (ya saben) ante lo que algunos desalmados llegaron a calificar de invasi&oacute;n?&nbsp;Que yo recuerde, con verg&uuml;enza como canario: convocando desde la &oacute;rbita del mism&iacute;simo ayuntamiento en la primera oleada migratoria, all&aacute; por 2006, una inmunda manifestaci&oacute;n en Santa Cruz de Tenerife. Fue jaleada por los editoriales de<em> El D&iacute;a</em> a bombo y corneta. Pero fracas&oacute;, afortunadamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego fueron las proclamas desde Coalici&oacute;n Canaria (les ahorro se&ntilde;alar a los protagonistas) de que Canarias se iba a convertir en una Nueva Lesbos o en Lampedusa 2, islas mediterr&aacute;neas donde las murallas despiadadas de la misma Europa que diezm&oacute; sus riquezas y sus poblaciones hasta la extenuaci&oacute;n los concentraba en el m&aacute;s despiadado hacinamiento. Luego vinieron maniobras y mensajes racistas de Jos&eacute; Manuel Soria, las actitudes de la alcaldesa de Mog&aacute;n llegando a abrir expedientes sancionadores a los hoteles que alojaron temporalmente a las personas concentradas en espantosas condiciones&nbsp;en el muelle de Arguinegu&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, pa&acute; no ir m&aacute;s lejos, los infames panfletos que reparti&oacute; Coalici&oacute;n Canaria en La Laguna, en los que llegaban a decir que a los canarios les vendr&iacute;a bien unas vacaciones pagadas con dinero p&uacute;blico. Hac&iacute;an llegar esos libelos jediondos especialmente en los entornos de los acuartelamientos de Las Ra&iacute;ces y de Las Canteras, donde hubo que alojar a los africanos despu&eacute;s de una d&eacute;cada de desmantelamiento de las instalaciones por parte de Gobiernos estatales del PP apoyados parlamentariamente, c&oacute;mo no, por los de &ldquo;el modo canario&rdquo; de hacer las cosas. Y, m&aacute;s de &uacute;ltimo, la negativa y el boicot de los gobernantes auton&oacute;micos del PP y, cada vez m&aacute;s, de PP/Vox, es decir de los aliados geneal&oacute;gicos&nbsp;de nuestros &ldquo;nacionalistas&rdquo;, a la distribuci&oacute;n solidaria de los menores no acompa&ntilde;ados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese rechazo a los migrantes, y lo saben, les sirve pol&iacute;ticamente como reclamo hacia quienes -como dec&iacute;a E. Hobsbawn en <em>La Era del Imperio</em>- les&nbsp;puede servir el nacionalismo y la xenofobia &ldquo;como veh&iacute;culo perfecto para expresar los resentimientos colectivos&rdquo; ya que &ldquo;no pueden explicar con precisi&oacute;n su descontento&rdquo; por las desigualdades, la pobreza y el desamparo que sufren en sus propios pa&iacute;ses desarrollados, descarg&aacute;ndolo &ldquo;sobre los malhadados extranjeros&rdquo;. Siempre, eso s&iacute;, que sean pobres y de tez oscura.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora se postrar&aacute;n en hinojos ante el Pont&iacute;fice, con retransmisi&oacute;n a los cuatro vientos por la fanfarria medi&aacute;tica del r&eacute;gimen aticoalicionero, que ha llegado a la bravuconada&nbsp;de boicotear desde la Direcci&oacute;n General de Trabajo del Gobierno de Clavijo la huelga de los trabajadores de los servicios informativos de la RTVC, en respuesta frente las salvajadas que vienen perpetrando en los medios p&uacute;blicos que pagamos todos los canarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-nueva-lesbos-lampedusa-2_132_13294611.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 13:31:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Canarias, ¿nueva Lesbos o Lampedusa 2?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bienvenido a Gran Canaria, León XIV]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/bienvenido-gran-canaria-leon-xiv_132_13292841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbb7eaad-6036-465b-9622-03852c756e67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bienvenido a Gran Canaria, León XIV"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se trata únicamente de acogerlo como líder religioso, sino de asumir el reto que su presencia plantea: seguir construyendo una sociedad más justa, más solidaria y más comprometida con la dignidad humana. Canarias tiene la oportunidad de mostrarse al mundo como lo que es: un territorio diverso, abierto, profundamente humano y con una firme vocación de paz</p></div><p class="article-text">
        Bienvenido a Gran Canaria, Le&oacute;n XIV. Su llegada a Gran Canaria, a este&nbsp;archipi&eacute;lago atl&aacute;ntico, constituye un acontecimiento de enorme trascendencia que desborda lo estrictamente religioso para situarse en un plano mucho m&aacute;s amplio, profundamente humano, social y pol&iacute;tico. En un contexto internacional marcado por conflictos armados, tensiones geopol&iacute;ticas, desigualdades crecientes y un preocupante retroceso de valores democr&aacute;ticos, su presencia en Canarias adquiere un significado especial. Estas islas, hist&oacute;ricamente situadas en la encrucijada entre continentes, se convierten hoy en un escenario privilegiado desde el que proyectar un mensaje de paz, convivencia y di&aacute;logo entre culturas.
    </p><p class="article-text">
        Canarias ha sido, desde sus or&iacute;genes, un territorio de encuentro. Su posici&oacute;n geogr&aacute;fica entre Europa, &Aacute;frica y Am&eacute;rica ha favorecido el intercambio constante de personas, ideas y tradiciones, configurando una sociedad diversa y abierta. Esa diversidad no ha estado exenta de desaf&iacute;os, pero ha sabido transformarse en una de sus mayores fortalezas. El pluralismo cultural y religioso que caracteriza a las islas es hoy un ejemplo de convivencia que merece ser reconocido y reforzado. En este sentido, su visita no solo tiene un valor simb&oacute;lico, sino tambi&eacute;n una oportunidad para reforzar el ecumenismo y el di&aacute;logo interreligioso como herramientas fundamentales para construir sociedades m&aacute;s justas, inclusivas y cohesionadas.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de un l&iacute;der espiritual de su dimensi&oacute;n en Canarias invita a reflexionar sobre el papel de la religi&oacute;n en el mundo contempor&aacute;neo. Lejos de ser un elemento de divisi&oacute;n, la fe puede y debe actuar como un punto de encuentro, como un espacio com&uacute;n desde el que impulsar valores universales como la solidaridad, la justicia social, la dignidad humana y el respeto mutuo. En un tiempo en el que proliferan los discursos excluyentes, los nacionalismos cerrados y las pol&iacute;ticas del miedo, su mensaje adquiere una relevancia a&uacute;n mayor. Canarias, con su tradici&oacute;n de convivencia, est&aacute; en condiciones de proyectar al mundo esa visi&oacute;n integradora que usted defiende con firmeza.
    </p><p class="article-text">
        Junto a esta dimensi&oacute;n cultural y espiritual, existe otra profundamente arraigada en la identidad canaria: su vocaci&oacute;n de paz. A lo largo de su historia reciente, la sociedad de las islas ha manifestado de forma reiterada su rechazo a la guerra y a la militarizaci&oacute;n del territorio. Episodios como la oposici&oacute;n a la instalaci&oacute;n de bases militares o el posicionamiento diferenciado en debates de alcance estatal reflejan una conciencia colectiva orientada hacia la neutralidad, el di&aacute;logo y la resoluci&oacute;n pac&iacute;fica de los conflictos. Canarias ha defendido, con claridad, que su papel en el mundo no debe ser el de plataforma estrat&eacute;gica para la confrontaci&oacute;n, sino el de espacio de cooperaci&oacute;n entre pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Este compromiso conecta de manera directa con las posiciones que usted ha expresado desde el inicio de su pontificado. Su denuncia de la guerra como una derrota de la humanidad y su insistencia en la necesidad de apostar por la negociaci&oacute;n, el desarme y la diplomacia resuenan con especial fuerza en esta tierra. En un momento en el que los conflictos internacionales parecen enquistarse y la l&oacute;gica de bloques vuelve a imponerse, su voz representa una llamada urgente a recuperar el sentido com&uacute;n, la responsabilidad compartida y la centralidad de la vida humana por encima de cualquier inter&eacute;s geopol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Su firmeza frente a los discursos autoritarios y su defensa de los derechos humanos han marcado un punto de inflexi&oacute;n en el debate global. En un escenario donde algunas de las principales potencias del mundo optan por el enfrentamiento, la exclusi&oacute;n y el debilitamiento de las instituciones internacionales, su posici&oacute;n supone un contrapunto&nbsp;&eacute;tico de gran relevancia. Canarias, que ha vivido hist&oacute;ricamente las consecuencias de las decisiones tomadas lejos de su territorio, comprende bien la importancia de defender un orden internacional basado en la justicia, la cooperaci&oacute;n y el respeto mutuo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si hay un &aacute;mbito en el que su visita adquiere una dimensi&oacute;n especialmente significativa es el de la migraci&oacute;n. Canarias se ha convertido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en una de las principales puertas de entrada a Europa para miles de personas procedentes del continente africano. La llamada ruta atl&aacute;ntica representa una de las traves&iacute;as m&aacute;s peligrosas del mundo, marcada por el sufrimiento, la incertidumbre y, en demasiadas ocasiones, la tragedia. Detr&aacute;s de cada llegada hay historias de vida que interpelan directamente a la conciencia colectiva y que obligan a replantear las pol&iacute;ticas migratorias desde una perspectiva m&aacute;s humana.
    </p><p class="article-text">
        Su compromiso con las personas migrantes ha sido claro y constante. Ha defendido la necesidad de acoger, proteger, promover e integrar, denunciando con contundencia la&nbsp;&ldquo;globalizaci&oacute;n de la indiferencia&rdquo; y cuestionando aquellos modelos que priorizan el control de fronteras sobre los derechos humanos. Este mensaje encuentra en Canarias un espacio especialmente sensible, donde la realidad migratoria no es una abstracci&oacute;n, sino una experiencia cotidiana. Las islas conocen bien las dificultades de la acogida en un territorio limitado, pero tambi&eacute;n han demostrado una enorme capacidad de solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, su presencia contribuye a situar en el centro del debate europeo la dimensi&oacute;n humanitaria de la migraci&oacute;n. La Uni&oacute;n Europea se encuentra en un momento clave, con reformas en marcha que buscan redefinir su pol&iacute;tica de asilo y migraci&oacute;n. Sin embargo, existe una preocupaci&oacute;n creciente sobre el riesgo de que estas medidas refuercen el papel de los territorios fronterizos como espacios de contenci&oacute;n. Canarias, por su ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica, podr&iacute;a verse especialmente afectada por este enfoque, lo que plantea desaf&iacute;os importantes tanto desde el punto de vista log&iacute;stico como&nbsp;&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Su visita ofrece una oportunidad &uacute;nica para amplificar este debate y para recordar que detr&aacute;s de cada pol&iacute;tica hay personas concretas, con derechos, con dignidad y con aspiraciones leg&iacute;timas. Su voz aporta legitimidad a una cr&iacute;tica necesaria sobre aquellos modelos que deshumanizan y que erosionan los valores fundamentales sobre los que se construye la convivencia democr&aacute;tica. Canarias, en este sentido, no quiere ser un l&iacute;mite, sino un puente; no un espacio de retenci&oacute;n, sino un lugar de acogida y de tr&aacute;nsito digno.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estas dimensiones, su presencia tiene tambi&eacute;n un impacto simb&oacute;lico de gran alcance. En un momento en el que el mundo parece avanzar hacia la fragmentaci&oacute;n, su visita a un territorio como Canarias lanza un mensaje poderoso: la importancia de los espacios de encuentro, de las periferias que conectan, de los lugares donde es posible construir alternativas basadas en la cooperaci&oacute;n y el entendimiento. Estas islas, alejadas de los grandes centros de poder, representan precisamente esa otra forma de estar en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Canarias le recibe, por tanto, con una mezcla de respeto, esperanza y responsabilidad. Respeto por la figura que representa y por el liderazgo moral que ejerce en un momento especialmente complejo. Esperanza porque su mensaje y compromiso pueden&nbsp;contribuir a abrir caminos de di&aacute;logo y a reforzar valores que hoy m&aacute;s que nunca necesitan ser reivindicados. Y responsabilidad porque esta visita tambi&eacute;n interpela a la propia sociedad canaria, que debe estar a la altura de los principios que dice defender.
    </p><p class="article-text">
        No se trata &uacute;nicamente de acogerlo como l&iacute;der religioso, sino de asumir el reto que su presencia plantea: seguir construyendo una sociedad m&aacute;s justa, m&aacute;s solidaria y m&aacute;s comprometida con la dignidad humana. Canarias tiene la oportunidad de mostrarse al mundo como lo que es: un territorio diverso, abierto, profundamente humano y con una firme vocaci&oacute;n de paz.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto condicionado por las consecuencias de la ultraperificidad y de un modelo de desarrollo que, pese al crecimiento econ&oacute;mico y tur&iacute;stico, no ha logrado garantizar el bienestar de una parte importante de la poblaci&oacute;n. El archipi&eacute;lago mantiene algunas de las tasas m&aacute;s elevadas de pobreza y exclusi&oacute;n social del Estado, mientras la desigualdad se acent&uacute;a y el acceso a una vivienda digna se convierte en un problema cada vez m&aacute;s grave para miles de familias. A ello se suma la presi&oacute;n sobre el territorio y los servicios p&uacute;blicos, la precariedad laboral y las dificultades derivadas de la insularidad. Canarias representa as&iacute;&nbsp;el desaf&iacute;o de compatibilizar desarrollo econ&oacute;mico, justicia social y protecci&oacute;n ambiental en un territorio limitado y vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        Esta isla, Le&oacute;n XIV, le abre sus puertas como tierra de encuentro, de di&aacute;logo y de esperanza. Aqu&iacute;&nbsp;encontrar&aacute; un pueblo que, a pesar de las dificultades, sigue creyendo en la convivencia, en la justicia y en la necesidad de construir un futuro compartido donde nadie quede atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/bienvenido-gran-canaria-leon-xiv_132_13292841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 07:21:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bienvenido a Gran Canaria, León XIV]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión pública,Antonio Morales,Papa León XIV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El imperio de la novelería]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/imperio-noveleria_132_13290938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58ad6752-2298-40fc-b84a-c562110c2eac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El imperio de la novelería"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un ecosistema dominado por la novelería, los referentes dejan de construirse y pasan a consumirse</p></div><p class="article-text">
        Toda sociedad necesita distinguir entre quienes entretienen y quienes orientan, o entre quienes generan emociones y quienes ayudan a construir criterios. Bajo esta premisa, vivimos en una &eacute;poca marcada por la democratizaci&oacute;n de la influencia social y la hipertrofia de la visibilidad. Nunca tantas personas hab&iacute;an tenido acceso a mecanismos de difusi&oacute;n capaces de convertirlas en figuras p&uacute;blicas. Sin embargo, este proceso ha venido acompa&ntilde;ado de un fen&oacute;meno cultural m&aacute;s profundo, como es el de la erosi&oacute;n de los criterios de jerarqu&iacute;a simb&oacute;lica y la consolidaci&oacute;n de una l&oacute;gica donde todo tiende a valer lo mismo en el plano de la atenci&oacute;n. En este contexto, la pregunta ya no es solo qu&eacute; ocurre cuando una sociedad equipara a un artista con un l&iacute;der religioso, sino qu&eacute; ocurre cuando esa equivalencia se produce dentro de un ecosistema dominado por la tendencia cultural a privilegiar lo nuevo, lo inmediato, lo llamativo y lo emocionalmente excitante por encima de lo duradero, lo estructural o lo reflexivo. Y aqu&iacute; es donde aparece la noveler&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta no es simplemente el gusto por la novedad. Es un r&eacute;gimen de percepci&oacute;n, una forma de organizar la atenci&oacute;n colectiva en la que lo importante no es la calidad intr&iacute;nseca de un contenido, sino su capacidad de generar impacto inmediato. En ese r&eacute;gimen, la profundidad compite en desventaja con la sorpresa, la continuidad con la ruptura y la reflexi&oacute;n con la reacci&oacute;n. Hoy, ese sistema se debilita bajo el impacto de la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n, donde el prestigio ya no depende tanto de la funci&oacute;n social que se cumple como de la capacidad de generar tr&aacute;fico simb&oacute;lico, porque cuando todo se mide por el criterio de la popularidad, desaparece la posibilidad de distinguir entre entretenimiento, conocimiento y orientaci&oacute;n moral. Y esa indistinci&oacute;n es precisamente el terreno f&eacute;rtil de dicha porque introduce una inestabilidad estructural en el sistema de referentes. Lo que hoy es central, ma&ntilde;ana es irrelevante. Lo que ayer era venerado, hoy es olvidado. La atenci&oacute;n colectiva se desplaza de forma acelerada, sin sedimentaci&oacute;n. En ese entorno, los referentes no se construyen, sino que se consumen. El resultado es una cultura en la que la profundidad pierde competitividad donde el mensaje complejo, que requiere tiempo de asimilaci&oacute;n, es desplazado por el contenido instant&aacute;neo. Y la sabidur&iacute;a, que se construye en el tiempo, es reemplazada por la opini&oacute;n inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad sin referentes claros es una sociedad m&aacute;s expuesta a la manipulaci&oacute;n emocional, a la volatilidad de las tendencias y a la sustituci&oacute;n constante de criterios, con la consiguiente confusi&oacute;n cultural que se produce, tendiendo a convertirse en una sociedad dominada por lo inmediato, lo superficial y lo ef&iacute;mero. Y, cuando eso ocurre, la ciudadan&iacute;a ya no elige a qui&eacute;n admirar por lo que aporta, sino por el ruido que consigue generar.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en consideraci&oacute;n que esta transformaci&oacute;n tiene consecuencias directas sobre la formaci&oacute;n de referentes. En una sociedad regida por la noveler&iacute;a, los referentes no emergen por su consistencia, sino por su capacidad de capturar atenci&oacute;n en un momento dado. Esto genera una inflaci&oacute;n de figuras p&uacute;blicas y una devaluaci&oacute;n simult&aacute;nea de la autoridad real. Y no es que desaparezcan los referentes. Lo que ocurre es que se multiplican sin jerarqu&iacute;a. Y cuando todo el mundo es referente de algo, nadie lo es realmente de nada. Con la noveler&iacute;a, no es que la sociedad deje de pensar, sino que deja de saber qu&eacute; pensamiento merece la pena sostener en el tiempo. Y, para muestra, tenemos miles de botones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/imperio-noveleria_132_13290938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 12:20:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El imperio de la novelería]]></media:title>
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