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    <title><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Tendrán que pasar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tendran-pasar_132_13626845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8897e911-8e25-496f-a458-63384b2ba240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tendrán que pasar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Y que el mejor país deseado pueda tener definitivamente una verdadera oportunidad para lograr, aunque impregnada la memoria del horripilante destrozo, su imperecedera y merecida prosperidad? </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Tendr&aacute;n que pasar y echarlo abajo todo, sin piedad ni consideraciones; desmontar la memoria que consuela y que se al&iacute;a con la justicia, reventar los soportes que tranquilizan a los necesitados, alterar los pilares del bienestar, enfermar lo sanitario, ignorantar lo educativo; favorecer a una camarilla para que pueda flotar &mdash;incluso sin mojarse&mdash; en el oc&eacute;ano de una realidad donde una agitada masa &mdash;m&aacute;s desdichada, maniatada y amordazada que nunca&mdash; bracea para no hundirse en el marasmo; generar odios y malquerencias, potenciar ineptitudes, abanderar cinismos y variopintas violencias, estimular abismos, realzar mediocridades; repatrioterar con colorines lo ajado, lo desgastado de tanta penosa e insulsa loa a una naci&oacute;n de la que lo desconocen todo; cerrar las casas de auxilio, clausurar los espacios de convivencia y consuelo, armar a los fan&aacute;ticos, suprimir las garant&iacute;as legales, exprimir las paciencias, alentar las v&iacute;sceras, chapotear en desechos, caldear &aacute;nimos, aniquilar a los indefensos, anular a los &uacute;tiles, despreciar a los sabios, humillar a los trabajadores, escupir sobre la dignidad de nuestras mujeres, desangrar a los desiguales, mortificar a los que aman, importunar hasta el hartazgo a los fil&aacute;ntropos; tendr&aacute;n, tendr&aacute;n, tendr&aacute;n&hellip; para que de las cenizas de lo que termine quedando tras esta inmisericorde destrucci&oacute;n del mundo que hemos conocido &mdash;mejorable, sin duda, pero no merecedor de esta cat&aacute;strofe&mdash; surja un grupo de personas serias, responsables, cabales, juiciosas, &iacute;ntegras, rectas, formales, solventes, rigurosas, ecu&aacute;nimes, confiables, conscientes de lo que se ha perdido y de lo que es imperativo que se vuelva a conseguir, y se logre, y se gane; y se consolide, y dure, y se proyecte en lo que quede de siglo, incluso en los que han de venir con posterioridad; y sea posible la unidad, pero la de verdad &mdash;no la de ret&oacute;ricas formas e imposibles contenidos&mdash; para que un r&eacute;gimen constituyente vuelva a formarse, libre de ataduras regias y de vividores, y de tipos emperchados sujetos a la sopaboba, y de mercenarios armados con argumentarios chipirifl&aacute;uticos, y de bamb&uacute;s meci&eacute;ndose en sus esca&ntilde;os al viento de los poderes f&aacute;cticos, y de necios adiestrados en el aplauso f&aacute;cil y las m&aacute;s zafias groser&iacute;as, meros claques amarrados a ese sueldo que, con sudor y sacrificio, abona el mismo pueblo al que desprecian, y que el mejor pa&iacute;s deseado pueda tener definitivamente una verdadera oportunidad para lograr, aunque impregnada la memoria del horripilante destrozo, su imperecedera y merecida prosperidad? &iquest;Tendr&aacute;n que pasar? Para llegar al cielo, &iquest;primero el infierno?&nbsp;As&iacute; debe pensar el condenado a muerte mientras contempla al pelot&oacute;n de fusilamiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoriano Santana Sanjurjo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tendran-pasar_132_13626845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 11:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tendrán que pasar?]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Turismo regenerativo y oportunidades para La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turismo-regenerativo-oportunidades-palma_132_13626531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La reciente y sorpresiva cancelaci&oacute;n unilateral de rutas a&eacute;reas el pasado 10 de octubre por parte de turoperadores y aerol&iacute;neas internacionales en La Palma &#8209;que, seg&uacute;n estimaciones del sector publicadas por medios como COPE La Palma y <em>El Peri&oacute;dico de La Palma</em>, supondr&aacute; la p&eacute;rdida de unas 20.000 plazas de invierno&#8209; no representa una simple coyuntura de mercado ni un imprevisto t&eacute;cnico. Es el s&iacute;ntoma indiscutible de la extrema vulnerabilidad que produce entregar el destino tur&iacute;stico a la l&oacute;gica extractiva de la turoperaci&oacute;n tradicional.
    </p><p class="article-text">
        De la noche a la ma&ntilde;ana, 20.000 plazas a&eacute;reas fueron canceladas de golpe. Cuatro conexiones semanales fulminadas unilateralmente por el gigante brit&aacute;nico Jet2 desde M&aacute;nchester y Londres, Volotea anula las conexiones con Francia y hay cero margen de reacci&oacute;n para nuestros hoteles, restaurantes, taxis, comercios&hellip; Y entonces, &iquest;cu&aacute;l es la garant&iacute;a para el destino y qu&eacute; herramientas existen para no verse afectado por decisiones que se toman a miles de kil&oacute;metros de distancia?
    </p><p class="article-text">
        Lamento decirles que este hecho no es un accidente de mercado ni un imprevisto t&eacute;cnico. Es el saldo real y fr&iacute;o del modelo de turoperaci&oacute;n tradicional al que nos tienen acostumbrados, y del que parece no haber escapatoria. Tambi&eacute;n la prueba fehaciente de que entregar las llaves de nuestra conectividad a despachos extranjeros no genera estabilidad, sino una dependencia suicida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; exactamente con Jet2?</strong></h2><p class="article-text">
        A mediados de octubre de 2026, la aerol&iacute;nea y turoperador brit&aacute;nico Jet2 comunic&oacute; por sorpresa que el 30 de octubre realizar&iacute;a su &uacute;ltimo vuelo con la isla.
    </p><p class="article-text">
        Cancel&oacute; sin previo aviso la ruta directa entre M&aacute;nchester y La Palma y elimin&oacute; los vuelos previstos desde Londres-Stansted que iban a arrancar en noviembre. El resultado inmediato: La Palma perdi&oacute; de la noche a la ma&ntilde;ana cuatro conexiones semanales y entre 15.000 y 20.000 plazas a&eacute;reas de invierno. El impacto local: hoteles, casas rurales, restaurantes, taxis, gu&iacute;as y comercios se quedaron colgados a las puertas de la temporada alta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo son realmente estos acuerdos?</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando el Cabildo o una administraci&oacute;n p&uacute;blica anuncian que han alcanzado un acuerdo con una aerol&iacute;nea en realidad lo que firman es un contrato de patrocinio publicitario o <em>comarketing</em>. Con dinero p&uacute;blico de los impuestos de todos, se paga a la compa&ntilde;&iacute;a privada para que ponga fotos de La Palma en la portada de su p&aacute;gina web, env&iacute;e correos a sus clientes promocionando la isla o publique anuncios en sus revistas a bordo. Estos acuerdos est&aacute;n vigentes hasta 2028, pero no dan garant&iacute;a de retorno.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la Orden de 27 de enero de 2026, publicada el 23 de febrero, recogi&oacute; dos expedientes favorables de Jet2, que son los de subvenciones a&eacute;reas 0006&#8209;2025, Londres-Stansted-La Palma, y 0007-2025, Birmingham&#8209;La Palma.
    </p><p class="article-text">
        La subvenci&oacute;n no exig&iacute;a transportar pasajeros y la ayuda econ&oacute;mica se condicionaba principalmente a la capacidad a&eacute;rea operada durante un n&uacute;mero m&iacute;nimo de semanas. En palabras del presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodr&iacute;guez, con el acuerdo se &ldquo;marca un antes y un despu&eacute;s en la estrategia de conectividad de nuestra isla&rdquo;. &ldquo;Hoy no solo celebramos el aterrizaje de una compa&ntilde;&iacute;a l&iacute;der como Jet2 y su turoperador Jet2holidays, sino que celebramos la consolidaci&oacute;n de un modelo tur&iacute;stico que est&aacute; demostrando una fortaleza y una capacidad de recuperaci&oacute;n admirables&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; la trampa y por qu&eacute; no funciona?</strong></h2><p class="article-text">
        Se paga por hacer publicidad, no por garantizar vuelos: El contrato obliga a la aerol&iacute;nea a poner anuncios, pero no la obliga a mantener los aviones volando ni un solo d&iacute;a. Legalmente, la compa&ntilde;&iacute;a cumple cobrando el dinero de la campa&ntilde;a de publicidad y, al d&iacute;a siguiente, si sus cuentas globales dicen que gana m&aacute;s dinero llevando ese avi&oacute;n a Turqu&iacute;a, Egipto o el Caribe, cancela la ruta y se van.
    </p><p class="article-text">
        Se paga por ofrecer plazas, no por ocuparlas. Existe una diferencia decisiva entre ofrecer plazas y conseguir visitantes. Las bases reguladoras vinculaban la ayuda a los asientos efectivamente operados, aunque estuvieran vac&iacute;os, sin establecer una ocupaci&oacute;n m&iacute;nima como requisito independiente de pago. Por tanto, el mecanismo pod&iacute;a incentivar la apertura de rutas, pero no garantizaba por s&iacute; mismo su rentabilidad, su permanencia a largo plazo ni un retorno econ&oacute;mico concreto para las empresas palmeras.
    </p><p class="article-text">
        Riesgo total para La Palma, riesgo cero para la multinacional. Si el vuelo viene lleno, la aerol&iacute;nea cobra el billete y el patrocinio. Si la aerol&iacute;nea decide irse, el dinero p&uacute;blico de la promoci&oacute;n ya se ha gastado y no se recupera. La Palma asume todo el impacto econ&oacute;mico y la multinacional se va a otro destino sin perder un solo euro. &iexcl;Vaya negociazo!
    </p><p class="article-text">
        En resumen, no han fallado los paisajes, ni los fondos marinos, ni nuestro cielo, ni la gastronom&iacute;a, ni nuestra gente, ni los hosteleros. Ha fallado un sistema de gesti&oacute;n p&uacute;blica que lleva a&ntilde;os regalando dinero en contratos de publicidad a multinacionales extranjeras que no tienen ning&uacute;n compromiso de permanencia ni lealtad con los destinos y mucho menos inter&eacute;s en garantizar la supervivencia de este a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de esta estrategia se enfocaba parcialmente a proteger el dinero p&uacute;blico, pero no a garantizar el resultado tur&iacute;stico global y su retorno. No basta con que el avi&oacute;n tenga 189 asientos disponibles si llegan pocos viajeros, si las reservas no cubren las expectativas del sector o si la ruta desaparece tras unos meses.
    </p><p class="article-text">
        La cancelaci&oacute;n de Jet2 hace necesario conocer cu&aacute;nto dinero p&uacute;blico se comprometi&oacute;, cu&aacute;nto lleg&oacute; a abonarse y qu&eacute; consecuencias administrativas se derivan de la retirada. &iquest;Y ahora qu&eacute;?
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; revel&oacute; este fracaso?</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>-Ineficiencia en el uso de fondos p&uacute;blicos: </strong>invertir dinero p&uacute;blico en subsidiar promociones de turoperadores privados no genera compromiso ni lealtad con el destino. El turoperador cobra la ayuda y, en cuanto sus m&eacute;tricas globales cambian el 0,5%, traslada el avi&oacute;n a otros destinos que son m&aacute;s interesantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Falta de estrategia p&uacute;blica de comercializaci&oacute;n:</strong> la Administraci&oacute;n insular admiti&oacute; que &ldquo;la compa&ntilde;&iacute;a no supo interpretar el producto La Palma&rdquo;. Si el Cabildo deja la narrativa de la isla en manos del cat&aacute;logo comercial de un tercero, el fracaso est&aacute; garantizado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Anatom&iacute;a del chantaje:</strong> las negociaciones tradicionales se reducen a un pulso en que el turoperador exige m&aacute;s subvenciones por plaza vac&iacute;a o rebajas de tarifas aeroportuarias, mientras que la isla asume todo el riesgo financiero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La trampa de escala y el choque de modelos</strong>: La Palma es una isla con una escala alojativa reducida (casas rurales, peque&ntilde;os hoteles familiares, complejos de dimensi&oacute;n media). No tenemos &#8209;ni debemos tener&#8209; la infraestructura de grandes<em> resorts</em> estandarizados de las islas capitalinas. Sin embargo, la gran turoperaci&oacute;n europea (TUI, Jet2...) opera exclusivamente bajo la l&oacute;gica del gran volumen de sol y playa. Cuando un turoperador desembarca en La Palma, pretende forzar a nuestro destino a encajar en la horma del turismo masivo. Al no encontrar miles de camas hiperconcentradas a precio de saldo, la operativa les resulta menos rentable que en otros destinos y cancelan la ruta sin contemplaciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las matem&aacute;ticas de la turoperaci&oacute;n tradicional</strong></h2><p class="article-text">
        Nos han repetido hasta la saciedad que debemos someternos a las exigencias de las grandes multinacionales tur&iacute;sticas porque &ldquo;traen el pan a la isla&rdquo;. Sin embargo, seg&uacute;n datos de la ONU Turismo y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en los destinos insulares dominados por el paquete tur&iacute;stico tradicional existe un fen&oacute;meno devastador llamado fuga tur&iacute;stica (<em>tourism leakage</em>) y entre el 78% y el 92% del dinero gastado en paquetes jam&aacute;s llega a la econom&iacute;a local. Hagamos las cuentas que nunca te han querido ense&ntilde;ar, veamos qu&eacute; ocurre exactamente cuando un turista de turoperador compra un paquete para venir a La Palma frente a lo que ocurre cuando controlamos nuestra comercializaci&oacute;n. ONU Turismo dice que por cada 100 euros gastados pasa esto:
    </p><p class="article-text">
        -78 euros se van a la sede del turoperador o a la agencia extranjera, aviaci&oacute;n, tasas internacionales, seguros y comisiones&hellip;
    </p><p class="article-text">
        -14 euros van a costes fijos del hotel y proveedores multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        -8 euros llegan a las econom&iacute;as locales, o lo que es lo mismo, llegan a La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, cada vez que un turoperador tradicional trae un vuelo a La Palma casi 80 de cada 100 euros ni siquiera llegan a pisar suelo palmero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero eso s&iacute;,<strong> </strong>ahora<strong> </strong>cabe reflexionar sobre esto. La Palma asume el desgaste de las carreteras, el agua de nuestros acu&iacute;feros, la gesti&oacute;n de los residuos y la saturaci&oacute;n de las infraestructuras. Nos dejan las migajas del banquete y, cuando sus m&aacute;rgenes globales bajan el 0,5%, nos apagan los aviones y nos dejan en la estacada, mientras que el beneficio econ&oacute;mico se evapora antes de que el avi&oacute;n despegue de Europa. Y lo que es m&aacute;s sangrante: el Cabildo ha financiado esta trampa con cientos de miles de euros p&uacute;blicos en convenios de <em>comarketing</em> que solo han servido para subvencionar a los mismos turoperadores que hoy nos dejan tirados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hay alternativas y est&aacute;n funcionando</strong></h2><p class="article-text">
        La evidencia internacional nos muestra que, frente al discurso del miedo que intenta convencerte de que &ldquo;sin los grandes turoperadores no somos nada&rdquo;, otros archipi&eacute;lagos atl&aacute;nticos e islas del mundo sufrieron lo mismo, lo analizaron, se plantaron y cambiaron las reglas del juego. Han demostrado que cortar el cord&oacute;n umbilical con los intermediarios extractivos no solo es posible, sino infinitamente m&aacute;s rentable. Aqu&iacute; varios ejemplos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Islas Azores (Portugal):</strong> rechazaron la construcci&oacute;n de grandes <em>resorts</em> y la dependencia de paquetes cerrados. Reorientaron su conectividad hacia vuelos regulares y venta directa combinada con la certificaci&oacute;n de destino sostenible. Resultado: aumentaron el gasto medio por visitante el 35%, lograron que el 80% de los ingresos tur&iacute;sticos se quede en pymes locales y mantienen vuelos estables los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Islandia:</strong> elimin&oacute; las subvenciones opacas a turoperadores y cre&oacute; un fondo de desarrollo de rutas condicionado a la estabilidad anual de los vuelos regulares. Hoy, m&aacute;s del 65% de sus visitantes son viajeros independientes que contratan directamente con empresas locales, erradicando la intermediaci&oacute;n que vaciaba sus recursos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Rep&uacute;blica de Palaos:</strong> pas&oacute; de sufrir la masificaci&oacute;n de <em>charters</em> a instaurar la plataforma de fidelizaci&oacute;n regenerativa y el <em>Palau Pledge</em>. Lograron que el 80% de los ingresos del turismo se inviertan directamente en las comunidades locales y en la regeneraci&oacute;n de su entorno natural.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La soluci&oacute;n: estrategias de turismo regenerativo</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>-Fin de los cheques en blanco:</strong> cero euros de dinero p&uacute;blico para turoperadores de paquete cerrado. Reorientar el presupuesto insular a convenios con aviaci&oacute;n regular que garantice conectividades todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Plataforma digital y comercializaci&oacute;n directa: </strong>un gran motor digital p&uacute;blico que conecte directamente los vuelos regulares con nuestras casas rurales, hoteles peque&ntilde;os, empresas de senderismo, gu&iacute;as, <em>rent a cars</em> locales, bodegas, fincas o empresas marinas. Eliminar comisiones de los intermediarios extranjeros para que ese 80% que no llega, esta vez s&iacute;, sea distribuido en el bienestar de los residentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Corredores a&eacute;reos entre islas: </strong>una soluci&oacute;n que ha salvado islas diminutas en Haw&aacute;i inyectando dinero en la econom&iacute;a local y regenerando su territorio al redirigir de forma selectiva el flujo masivo de visitantes que aterrizan en las islas de mayor tama&ntilde;o hacia el resto. Se convierte as&iacute; el volumen de los grandes aeropuertos en turismo de valor y se aumenta significativamente la media de estancia en esas islas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Ecotasa: </strong>para recuperar la soberan&iacute;a en La Palma, la reforestaci&oacute;n de nuestros montes y senderos, y nuestros fondos marinos, y tambi&eacute;n para apoyar desde el turismo otros sectores como la agricultura, vivienda y educaci&oacute;n; en definitiva, que el turismo sea uno de los motores del bienestar de las familias que residen en la isla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-El valor de la autenticidad: </strong>hay que<strong> </strong>dejar de competir en volumen para competir en valor.
    </p><p class="article-text">
        El turismo regenerativo supone un aut&eacute;ntico cambio de paradigma. Mientras que el turismo sostenible busca minimizar los impactos negativos de la actividad tur&iacute;stica sobre el territorio, el turismo regenerativo va mucho m&aacute;s all&aacute;: sit&uacute;a a las personas que habitan el destino y al propio territorio en el centro del modelo tur&iacute;stico, en lugar de poner el foco exclusivamente en el visitante.
    </p><p class="article-text">
        Ya no se trata simplemente de reducir los da&ntilde;os o de evitar el deterioro de los lugares que visitamos, sino de generar un impacto positivo, recuperar los ecosistemas, fortalecer las comunidades locales y mejorar la calidad de vida de quienes residen en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Porque el verdadero &eacute;xito del turismo no deber&iacute;a medirse solo por lo que disfruta quien nos visita, sino por lo que gana y mejora la comunidad que lo recibe.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El momento de decidir es ahora</strong></h2><p class="article-text">
        La estampida de los turoperadores ha dejado al descubierto la verg&uuml;enza de un modelo agotado y la extrema fragilidad de un sistema obsoleto. Sin embargo, este cierre de puertas nos ha regalado la mayor oportunidad que un destino puede recibir.
    </p><p class="article-text">
        Podemos seguir como hasta ahora: agachando la cabeza, mendigando vuelos a multinacionales que nos desprecian y asistiendo en silencio a c&oacute;mo el coste de la vida se encarece para las familias palmeras, c&oacute;mo los recursos naturales se explotan sin retorno ni control, c&oacute;mo nuestros j&oacute;venes se ven abocados a la emigraci&oacute;n por la falta de oportunidades y empleo precario, c&oacute;mo nuestros mayores sufren el aislamiento sin servicios p&uacute;blicos que garanticen su bienestar social y c&oacute;mo el acceso a una vivienda digna se vuelve un hito impensable...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O mejor podemos apostar por transformar el modelo tur&iacute;stico porque la evidencia internacional demuestra que s&iacute; hay alternativas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desirée Izquierdo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turismo-regenerativo-oportunidades-palma_132_13626531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 10:47:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Turismo regenerativo y oportunidades para La Palma]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En qué momento dejamos de reconocernos en el espejo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/momento-dejamos-reconocernos-espejo_132_13626211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f11f2db0-68ad-494a-b252-7431cc827019_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿En qué momento dejamos de reconocernos en el espejo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los países no empiezan a romperse cuando unos ciudadanos piensan diferente de otros. Empiezan a romperse cuando dejan de reconocerse entre ellos. Cuando la conversación desaparece. Cuando la desconfianza ocupa el lugar del respeto. Cuando olvidamos que las instituciones existen para proteger derechos y no para convertirse en el escenario permanente de nuestras batallas</p></div><p class="article-text">
        Hace tiempo que dej&eacute; de intentar entender la pol&iacute;tica. Ahora intento entender el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cada ma&ntilde;ana hago lo mismo que millones de espa&ntilde;oles. Enciendo la radio. Abro un peri&oacute;dico. Miro el m&oacute;vil mientras tomo el primer caf&eacute;. Busco, como cualquiera, comprender qu&eacute; ha ocurrido mientras dorm&iacute;a. Sin embargo, desde hace un tiempo, al cabo de unos minutos siempre me invade la misma sensaci&oacute;n: cada medio parece contar un pa&iacute;s diferente.
    </p><p class="article-text">
        Uno asegura que todo funciona razonablemente bien. Otro afirma que vivimos una crisis sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        Uno habla de avances. Otro solo encuentra retrocesos.
    </p><p class="article-text">
        Uno invita a la esperanza. Otro anuncia el desastre.
    </p><p class="article-text">
        Apago la radio. Cierro el peri&oacute;dico. Dejo el tel&eacute;fono sobre la mesa.
    </p><p class="article-text">
        Y camino hasta el ba&ntilde;o. Levanto la cabeza. Me miro al espejo. Hasta hace poco solo ve&iacute;a mi reflejo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora empiezo a ver el pa&iacute;s que aparece detr&aacute;s de &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ocurri&oacute; de un d&iacute;a para otro. Las cosas importantes casi nunca suceden as&iacute;. Fue despacio. Como se agrietan las paredes de una casa. Al principio nadie percibe la fisura. Despu&eacute;s parece un simple detalle.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que un d&iacute;a descubres que la grieta lleva mucho tiempo creciendo sin que nadie quisiera verla.
    </p><p class="article-text">
        Eso es exactamente lo que siento cuando observo lo que ocurre a mi alrededor. No me preocupa que existan personas que piensen distinto que yo. Ser&iacute;a absurdo.
    </p><p class="article-text">
        La democracia consiste precisamente en eso: en convivir con ideas diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me preocupa es otra cosa. Tengo la sensaci&oacute;n de que hemos dejado de escucharnos. Que cada vez buscamos m&aacute;s aquello que confirma lo que ya pensamos y menos aquello que puede hacernos cambiar de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que confundimos informaci&oacute;n con reafirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que preferimos un titular que nos d&eacute; la raz&oacute;n antes que una noticia que nos obligue a reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        Que discutimos demasiado y dialogamos demasiado poco. Y cuando eso ocurre, todos perdemos.
    </p><p class="article-text">
        Da igual d&oacute;nde nos situemos, porque el ruido nunca pregunta a qui&eacute;n votas antes de arrasarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; esa preocupaci&oacute;n tenga mucho que ver con mi forma de mirar la vida.
    </p><p class="article-text">
        Vivo con una discapacidad visual y aprend&iacute; hace tiempo que, cuando las instituciones fallan, quienes primero sienten sus consecuencias suelen ser siempre los mismos.
    </p><p class="article-text">
        Las personas mayores. Las personas con discapacidad. Quienes dependen de una ayuda p&uacute;blica. Quienes esperan una resoluci&oacute;n administrativa. Quienes necesitan que la sanidad funcione. Quienes no tienen un altavoz desde el que hacerse escuchar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el pa&iacute;s discute sin descanso sobre casi todo, ellos siguen esperando.
    </p><p class="article-text">
        Esperando una valoraci&oacute;n. Una prestaci&oacute;n. Una respuesta. Una oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, rara vez ocupan el centro de la conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez porque el enfrentamiento siempre genera m&aacute;s audiencia que la gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Segu&iacute; mir&aacute;ndome en el espejo. Entonces comprend&iacute; que el problema no era la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera eran los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El problema empezaba mucho antes. Empezaba el d&iacute;a en que un ciudadano dejaba de confiar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona deja de creer que las instituciones pueden resolver los problemas con independencia y eficacia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando duda de casi todo antes incluso de conocer los hechos.Cuando la sospecha sustituye a la confianza.
    </p><p class="article-text">
        No hablo de confiar ciegamente.
    </p><p class="article-text">
        Eso tampoco ser&iacute;a sano.
    </p><p class="article-text">
        Toda democracia necesita ciudadanos cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Pero una sociedad tampoco puede vivir instalada en la sospecha permanente.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando dejamos de confiar en todo, terminamos creyendo &uacute;nicamente a quienes piensan exactamente como nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Y ese es un camino peligroso. Porque nos empobrece. Nos encierra. Y acaba convirtiendo el desacuerdo en una frontera.
    </p><p class="article-text">
        Apoy&eacute; las manos sobre el lavabo. Por primera vez dej&eacute; de mirar el espejo. Y empec&eacute; a mirarme a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunt&eacute; cu&aacute;ntas veces hab&iacute;a compartido una noticia sin detenerme lo suficiente a comprenderla.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;ntas veces hab&iacute;a escuchado solo a quienes reforzaban mis propias ideas.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;ntas veces hab&iacute;a contribuido, sin darme cuenta, a ese ruido que tanto criticaba.
    </p><p class="article-text">
        Comprend&iacute; entonces que el espejo nunca hab&iacute;a querido hablarme de gobiernos. Ni de partidos. Ni de ideolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a hablarme de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        De c&oacute;mo la confianza se construye muy despacio y puede romperse en apenas unos minutos. De c&oacute;mo resulta mucho m&aacute;s sencillo desacreditar que comprender.
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s f&aacute;cil etiquetar que escuchar. Mucho m&aacute;s rentable alimentar el enfrentamiento que buscar puntos de encuentro.
    </p><p class="article-text">
        Y comprend&iacute; algo que me produjo m&aacute;s tristeza que enfado.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses no empiezan a romperse cuando unos ciudadanos piensan diferente de otros. Empiezan a romperse cuando dejan de reconocerse entre ellos. Cuando la conversaci&oacute;n desaparece. Cuando la desconfianza ocupa el lugar del respeto. Cuando olvidamos que las instituciones existen para proteger derechos y no para convertirse en el escenario permanente de nuestras batallas.
    </p><p class="article-text">
        Apagu&eacute; la luz.
    </p><p class="article-text">
        El espejo volvi&oacute; a ser &uacute;nicamente un espejo.
    </p><p class="article-text">
        Mi rostro segu&iacute;a siendo el mismo. Pero el pa&iacute;s continuaba detr&aacute;s. Esper&aacute;ndonos a todos. No para decidir qui&eacute;n gana la pr&oacute;xima discusi&oacute;n. Sino para preguntarnos si todav&iacute;a somos capaces de recuperar algo tan sencillo y tan dif&iacute;cil como la confianza.
    </p><p class="article-text">
        Porque quiz&aacute; el mayor desaf&iacute;o de una democracia no sea conseguir que todos pensemos igual.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el verdadero desaf&iacute;o consista en que, pensando diferente, todav&iacute;a seamos capaces de reconocernos cuando volvamos a mirarnos en el mismo espejo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Amaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/momento-dejamos-reconocernos-espejo_132_13626211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 08:07:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿En qué momento dejamos de reconocernos en el espejo?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedir responsabilidades políticas un 29 de octubre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pedir-responsabilidades-politicas-29-octubre_132_13626203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcf5574-69f2-4912-ae27-b186d44e5482_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedir responsabilidades políticas un 29 de octubre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mismo Feijóo que ahora pide explicaciones y exige que se sepa la verdad, fue el que mintió de manera indigna e irresponsable, difundiendo bulos, negando que la Generalitat dispusiera de información más que suficiente proporcionada por diferentes organismos públicos, en su afán de exonerar a su president</p></div><p class="article-text">
        Es sencillamente intolerable escuchar a <strong>Feij&oacute;o</strong> hablar de <strong>responsabilidades pol&iacute;ticas </strong>precisamente el d&iacute;a en que se cumplen dos a&ntilde;os de la infame sobremesa de <strong>El Ventorro</strong>, del tard&iacute;o e in&uacute;til CECOPI y de una gesti&oacute;n criminal que cost&oacute; la vida a 233 personas en Valencia.
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar que el mismo Feij&oacute;o que ahora exige responsabilidades pol&iacute;ticas, form&oacute; parte de la estrategia de intoxicaci&oacute;n de Maz&oacute;n, al tratar de encubrir su desaparici&oacute;n mientras los r&iacute;os se desbordaban y se gestaba la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Fue el mismo Feij&oacute;o que ahora pide explicaciones el que afirm&oacute; que hab&iacute;a estado en contacto permanente con <strong>Maz&oacute;n</strong>, el cual le habr&iacute;a estado informado en tiempo real. Una mentira repugnante que desmintieron los registros de llamadas, demostrando la catadura moral del aspirante a presidente.
    </p><p class="article-text">
        El mismo Feij&oacute;o que ahora pide explicaciones y exige que se sepa la verdad, fue el que minti&oacute; de manera indigna e irresponsable, difundiendo bulos, negando que la Generalitat dispusiera de informaci&oacute;n m&aacute;s que suficiente proporcionada por diferentes organismos p&uacute;blicos, en su af&aacute;n de exonerar a su <em>president</em>.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o, adem&aacute;s de mentir tratando de encubrirlo, mantuvo a Maz&oacute;n al frente de la Generalitat, negando la existencia de responsabilidades pol&iacute;ticas hasta que la repulsa de las v&iacute;ctimas estall&oacute; en el funeral de estado, forzando su dimisi&oacute;n un a&ntilde;o despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La legitimidad de Feij&oacute;o para pedir responsabilidades pol&iacute;ticas es sencillamente inexistente y el que a pesar de ello las pida no es m&aacute;s que una muestra de cinismo y m&aacute;s cuando est&aacute; por ver que esas responsabilidades existan y que est&eacute;n detr&aacute;s de las causas del siniestro.
    </p><p class="article-text">
        Los muertos siempre duelen y no hay muertos de primera y de segunda, pero las causas detr&aacute;s de los fallecimientos no son siempre equiparables.
    </p><p class="article-text">
        Los muertos del accidente de Urda son fruto de un error humano producido en el &aacute;mbito t&eacute;cnico. Los muertos de la dana se produjeron por negligencia y la paternidad de esa negligencia es indudablemente pol&iacute;tica. Una diferencia que se empe&ntilde;a en ignorar Feij&oacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Espino Angulo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pedir-responsabilidades-politicas-29-octubre_132_13626203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 08:04:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedir responsabilidades políticas un 29 de octubre]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La democracia también se defiende desde el Atlántico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/democracia-defiende-atlantico_132_13625859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36abd086-b4c8-4951-afab-03c252f7fa9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La democracia también se defiende desde el Atlántico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La principal conclusión es que necesitamos más cooperación y menos repliegue, más diálogo y menos desconfianza. Las relaciones multilaterales son esenciales para encontrar soluciones a problemas compartidos y para evitar que las diferencias entre países se conviertan en obstáculos insalvables</p></div><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n, esta semana, y por primera vez en el Parlamento de Canarias, de la Asamblea Plenaria de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) dej&oacute; una conclusi&oacute;n clara: Canarias tiene mucho que aportar al di&aacute;logo entre Europa, Am&eacute;rica Latina y el Caribe. No solo por su posici&oacute;n geogr&aacute;fica, sino por una historia compartida que ha convertido al archipi&eacute;lago en un territorio de encuentro entre culturas, sociedades y generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, miles de canarios cruzaron el Atl&aacute;ntico en busca de un futuro mejor. Su huella permanece en pa&iacute;ses como Cuba, Venezuela, Uruguay, Puerto Rico y Rep&uacute;blica Dominicana, y forma parte de una memoria colectiva que sigue viva a ambos lados del oc&eacute;ano. Por eso, cuando hablamos de las relaciones entre Europa y Am&eacute;rica Latina desde nuestras islas, no hablamos de una cuesti&oacute;n lejana ni exclusivamente diplom&aacute;tica: hablamos tambi&eacute;n de nuestras ra&iacute;ces, de nuestras familias y de una identidad construida a trav&eacute;s de los v&iacute;nculos entre pueblos.
    </p><p class="article-text">
        El vig&eacute;simo aniversario de esta Asamblea Parlamentaria ofreci&oacute;, adem&aacute;s, una perspectiva sobre cu&aacute;nto ha cambiado el mundo en dos d&eacute;cadas. Desde 2006 hemos atravesado crisis econ&oacute;micas, una pandemia mundial, episodios de inflaci&oacute;n y profundas transformaciones tecnol&oacute;gicas. La inteligencia artificial, la digitalizaci&oacute;n y las tecnolog&iacute;as emergentes est&aacute;n modificando nuestra sociedad a una velocidad extraordinaria, mientras desaf&iacute;os como el cambio clim&aacute;tico y la seguridad alimentaria exigen respuestas que ning&uacute;n pa&iacute;s puede afrontar de manera aislada.
    </p><p class="article-text">
        En palabras del presidente del Componente Europeo Gabriel Mato:&nbsp;&ldquo;En un contexto de crecientes desaf&iacute;os geopol&iacute;ticos, donde la democracia cada vez encuentra mayores obst&aacute;culos, es esencial que dos de los grandes bloques del mundo tengan un di&aacute;logo fluido, frecuente, y provechoso&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute;&nbsp;quisiera detenerme brevemente en una cuesti&oacute;n que considero esencial: el valor de la democracia y del parlamentarismo.
    </p><p class="article-text">
        La principal conclusi&oacute;n es que necesitamos m&aacute;s cooperaci&oacute;n y menos repliegue, m&aacute;s di&aacute;logo y menos desconfianza. Las relaciones multilaterales son esenciales para encontrar soluciones a problemas compartidos y para evitar que las diferencias entre pa&iacute;ses se conviertan en obst&aacute;culos insalvables. Los encuentros parlamentarios como EuroLat demuestran que el entendimiento sigue siendo posible cuando existe voluntad de escuchar, negociar y alcanzar acuerdos.
    </p><p class="article-text">
        Pero estas jornadas tambi&eacute;n nos dejaron una reflexi&oacute;n que considero irrenunciable: la democracia no puede darse por garantizada.
    </p><p class="article-text">
        La polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica, la desinformaci&oacute;n y el deterioro de la confianza en las instituciones constituyen desaf&iacute;os que afectan a nuestras sociedades. En distintos lugares del mundo hemos visto c&oacute;mo los principios de la democracia constitucional pueden debilitarse bajo apariencias que mantienen las formas, pero erosionan las garant&iacute;as. Y esa es una advertencia que no deber&iacute;amos ignorar.
    </p><p class="article-text">
        La democracia no consiste &uacute;nicamente en celebrar elecciones. Exige respeto a la Constituci&oacute;n, independencia judicial, separaci&oacute;n de poderes, pluralismo pol&iacute;tico y protecci&oacute;n efectiva de los derechos humanos. Sin estos pilares, el poder corre el riesgo de dejar de estar sometido a l&iacute;mites y la libertad de los ciudadanos queda expuesta a decisiones arbitrarias.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las grandes lecciones que debemos extraer del momento que vivimos: no hay democracia s&oacute;lida sin Estado de derecho, ni libertad duradera sin instituciones independientes capaces de garantizarla. La defensa de estos principios no puede depender de intereses coyunturales ni de qui&eacute;n ocupe el poder en cada momento. Es una obligaci&oacute;n democr&aacute;tica que debe situarse por encima de las conveniencias partidistas.
    </p><p class="article-text">
        Los parlamentos tenemos una responsabilidad fundamental en esa defensa. Somos la expresi&oacute;n del pluralismo pol&iacute;tico, el espacio donde las diferencias deben debatirse con argumentos y las decisiones p&uacute;blicas someterse al control democr&aacute;tico. Nuestra funci&oacute;n no se limita a aprobar leyes. Tambi&eacute;n consiste en fiscalizar a los gobiernos, garantizar la representaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a y preservar las reglas que hacen posible la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        Discrepar forma parte de la democracia; cuestionar su legitimidad o debilitar sus garant&iacute;as no puede convertirse en una pr&aacute;ctica normalizada. En una &eacute;poca marcada por los extremos y la desconfianza, reivindicar el di&aacute;logo no significa renunciar a las convicciones. Significa defenderlas dentro de unas reglas comunes que protejan a todos, con independencia de su ideolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi responsabilidad al frente de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de Europa (CALRE), que re&uacute;ne a 69 parlamentos regionales europeos, he podido comprobar el valor de la cooperaci&oacute;n entre instituciones parlamentarias. Aunque CALRE y EuroLat operan en &aacute;mbitos distintos, ambas comparten una convicci&oacute;n: la democracia se fortalece cuando los parlamentos dialogan, colaboran y participan activamente en las decisiones que afectan a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n regional tambi&eacute;n tiene un papel relevante en las relaciones internacionales. La proximidad permite conocer mejor los problemas de las personas y compartir experiencias que pueden convertirse en soluciones &uacute;tiles para otros territorios. Fortalecer los v&iacute;nculos entre parlamentos significa acercar las instituciones a la sociedad y ampliar la capacidad de nuestras democracias para responder a sus necesidades.
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n de EuroLat ha servido, en definitiva, para reafirmar dos ideas que considero inseparables. La primera es que Canarias, por su historia, su posici&oacute;n atl&aacute;ntica y sus v&iacute;nculos con Am&eacute;rica Latina, puede desempe&ntilde;ar un papel destacado en el di&aacute;logo entre continentes. La segunda es que ese di&aacute;logo debe sustentarse en valores compartidos y en el compromiso inequ&iacute;voco con la democracia, la libertad y el Estado de derecho.
    </p><p class="article-text">
        El balance de estas jornadas va, por tanto, m&aacute;s all&aacute; de los encuentros y los debates celebrados. Nos recuerda que la cooperaci&oacute;n internacional necesita instituciones s&oacute;lidas, que la convivencia democr&aacute;tica exige responsabilidad y que las relaciones entre pueblos solo pueden consolidarse sobre la base del respeto mutuo.
    </p><p class="article-text">
        Canarias ha demostrado que su condici&oacute;n atl&aacute;ntica es mucho m&aacute;s que una circunstancia geogr&aacute;fica: es una oportunidad para conectar sociedades, acercar instituciones y contribuir a la b&uacute;squeda de respuestas comunes. Nuestro lugar en el mundo no debe medirse por la distancia que nos separa de los grandes centros de decisi&oacute;n, sino por nuestra capacidad para tender puentes y aportar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Porque el Atl&aacute;ntico nos une, pero son el di&aacute;logo, la libertad y la democracia los que nos permiten avanzar juntos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Astrid Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/democracia-defiende-atlantico_132_13625859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 19:56:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La democracia también se defiende desde el Atlántico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el mito de la sociedad perfecta y sus víctimas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mito-sociedad-perfecta-victimas_132_13623586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Nos asombramos con las cat&aacute;strofes ajenas y lejanas, casi en otros mundos, hasta que aparecen las nuestras. Tan protectora, nuestra sociedad no admite defectos, pero los hay, y muchos. Ayer, sesenta y ocho familias lo comprobaron de manera cruenta. Cada accidente lleva a otros, al anterior, lo malo es que, en este caso, est&aacute; muy cerca en nuestros trenes. La cacer&iacute;a medi&aacute;tica, pol&iacute;tica y esperp&eacute;ntica que se va a montar as&iacute; que pasen los d&iacute;as de luto, se la ve venir de lejos, tanto que nunca se sabe cu&aacute;ndo empieza, siempre est&aacute; ah&iacute;. Porque nos creemos a cobijo de todos los males en unas sociedades sobreprotegidas de maldades, en apariencia, pero repletas de crueldades en realidad. De la madre naturaleza cuando se comporta como madrastra de cuento infantil. Los fracasos humanos que repercuten en cat&aacute;strofes llevan m&aacute;s impl&iacute;cito el se pod&iacute;a haber evitado. No importa: el dolor se multiplica en los hogares y en las gentes con independencia del origen del siniestro. Estamos en ello. Y pronto en olvidar y repercutir nuestros anhelos en miradas torvas hacia los dem&aacute;s, como si tuvieran la culpa de algo.
    </p><p class="article-text">
        De un accidente ferroviario como el ocurrido en los campos de La Mancha solo queda aprender para que no se repita. Aprender y consolar en el desconsuelo infinito de las v&iacute;ctimas. Pero habr&aacute; mucho ruido, ya se ver&aacute;, pocas nueces y odios en exceso.
    </p><p class="article-text">
        Nadie quiere sentirse en el desamparo cuando no pasa nada. Cuando pasa, quiere cobijo, como es natural. No podemos creer lo que ha ocurrido porque no somos conscientes de nuestra inanidad ni de nuestra condici&oacute;n miserable y mortal de seres humanos. Consideramos de manera inconsciente, que nuestro entorno es casi perfecto, invulnerable, un para&iacute;so de la modernidad postrera y de la sociedad a cubierto. Por eso lo de ayer tiene la capacidad mal&eacute;vola de penetrar en el inconsciente colectivo y en el subconsciente individual como una cuchilla de mala conciencia, dolor aparte: de ah&iacute; las prisas con el olvido y con las culpas, con el paso de los rostros cariacontecidos a la sonrisa l&uacute;gubre de los que acabar&aacute;n diciendo te pill&eacute; esta vez.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos casi nada y lo sabemos todo. As&iacute; se demuestra en cada exposici&oacute;n p&uacute;blica en los medios de comunicaci&oacute;n, repletos de horas y horas de contenidos plagados de s&iacute; mismos que, salvo el recuerdo a los que sufren de manera directa y el reconocimiento a los que luchan con su trabajo por paliar tanto sufrimiento, no permanecer&aacute; casi nada. Responsabilidades y transparencias se reclaman: todav&iacute;a se esperan sobre lo que ocurri&oacute; en Santiago de Compostela en 2013 en la maldita curva de Angrois.
    </p><p class="article-text">
        Solo el cari&ntilde;o, la solidaridad y la memoria merecen la pena en estos casos. Todo lo dem&aacute;s, y lo que est&aacute; por venir, sobran.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mito-sociedad-perfecta-victimas_132_13623586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 08:35:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En el mito de la sociedad perfecta y sus víctimas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[París no arde, lo que arde es la ruptura del pacto intergeneracional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/paris-no-arde-arde-ruptura-pacto-intergeneracional_132_13622199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4803f29b-df98-4775-b730-b4c07b679818_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="París no arde, lo que arde es la ruptura del pacto intergeneracional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acceso a la vivienda y a la educación superior se ha convertido en un privilegio, no en un derecho. En Francia, el coste de los estudios ha aumentado un 30% desde el inicio de la era Macron, mientras la calidad de la educación pública se deteriora</p></div><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de que las llamas de Clichy-sous-Bois iluminaran las afueras de Par&iacute;s, el fuego ha vuelto a prender, pero esta vez el combustible es distinto. Ya no es solo la c&oacute;lera de los hijos de la inmigraci&oacute;n postcolonial en los <em>banlieues</em>. Es una generaci&oacute;n entera, la Generaci&oacute;n Z, que ha tomado las calles de Francia, Italia, Espa&ntilde;a, Portugal y B&eacute;lgica con una consigna que trasciende fronteras: el futuro que les prometieron ya no existe.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comenz&oacute; como una protesta estudiantil en un instituto parisino se ha convertido en la ola de disturbios m&aacute;s violenta que Francia ha visto en a&ntilde;os. El balance del fin de semana es desolador: m&aacute;s de medio mill&oacute;n de manifestantes, 2.000 detenidos, 1.500 comercios saqueados o destruidos y da&ntilde;os que ascienden a &ldquo;cientos de millones de euros&rdquo;. El ayuntamiento de Limoges ardi&oacute;. Lyon vio su oficina de turismo convertida en cenizas. Par&iacute;s amaneci&oacute; con un olor a quemado que recordaba a los peores d&iacute;as de 2005, pero con una diferencia crucial: los protagonistas ya no son solo los j&oacute;venes de los suburbios. Son estudiantes de secundaria, universitarios, trabajadores precarios y, cada vez m&aacute;s, menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        En 2005, el art&iacute;culo original de este peri&oacute;dico explicaba los disturbios a trav&eacute;s de la teor&iacute;a de la privaci&oacute;n relativa: la brecha entre lo que uno cree merecer y lo que realmente tiene. Esa brecha se ha ensanchado hasta convertirse en un abismo. La profesora M&aacute;riam Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n lo describe con precisi&oacute;n: &ldquo;Hay una generaci&oacute;n de j&oacute;venes incapaz de proyectar un porvenir. Esto tiene que ver con la ruptura de la promesa democr&aacute;tica, con la idea de que te vas a esforzar y vas a tener un lugar en el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El acceso a la vivienda y a la educaci&oacute;n superior se ha convertido en un privilegio, no en un derecho. En Francia, el coste de los estudios ha aumentado un 30% desde el inicio de la era Macron, mientras la calidad de la educaci&oacute;n p&uacute;blica se deteriora. En Espa&ntilde;a, las acampadas por la vivienda se multiplican. En Italia, los j&oacute;venes protestan contra un mercado laboral que los condena a la precariedad perpetua. La privaci&oacute;n relativa ya no se mide contra el vecino del barrio, sino contra una expectativa de vida adulta que se desvanece.
    </p><p class="article-text">
        El modelo franc&eacute;s de integraci&oacute;n, que en 2005 exig&iacute;a a los inmigrantes olvidar su cultura de origen para volverse &ldquo;franceses&rdquo;, ha fracasado de manera estrepitosa. Pero la exclusi&oacute;n ya no es solo racial o &eacute;tnica. Es generacional. Los j&oacute;venes de los suburbios&mdash;y cada vez m&aacute;s los de clase media empobrecida&mdash;descubren que, incluso cumpliendo con las reglas del juego, el ascensor social est&aacute; averiado.
    </p><p class="article-text">
        La novedad de 2026 es que esa exclusi&oacute;n ha encontrado un nuevo lenguaje: el digital. Los Mossos d'Esquadra han documentado c&oacute;mo la red &ldquo;Blocus&rdquo; &mdash;heredera directa de los bloqueos de institutos franceses&mdash; coordin&oacute; los disturbios de Barcelona a trav&eacute;s de TikTok, WhatsApp y Telegram. Cuentas an&oacute;nimas con pocos seguidores viralizaron carteles generados con inteligencia artificial, redirigieron a grupos privados y distribuyeron instrucciones precisas: qu&eacute; llevar (pasamonta&ntilde;as, sprays, bengalas), a qu&eacute; comercios atacar (Louis Vuitton, Apple, Rolex), c&oacute;mo evitar la identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n de Golden Owl alerta de que esta red ya tiene presencia en 18 localidades espa&ntilde;olas de 11 comunidades aut&oacute;nomas, con convocatorias fechadas en 13 de ellas. Lo que en 2005 era un fen&oacute;meno localizado en los suburbios parisinos, hoy es una red transnacional que se propaga &ldquo;como la p&oacute;lvora&rdquo; a trav&eacute;s de las redes sociales, como se&ntilde;ala la activista Mar&iacute;a Gonz&aacute;lez Acosta.
    </p><p class="article-text">
        En 2005, el art&iacute;culo original denunciaba c&oacute;mo los medios constru&iacute;an la realidad, etiquetando a los j&oacute;venes como &ldquo;chusma, canallas y delincuentes&rdquo;. Esa criminalizaci&oacute;n medi&aacute;tica persiste, pero ahora compite con un fen&oacute;meno nuevo: la mediatizaci&oacute;n de la revuelta como espect&aacute;culo global.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de Par&iacute;s en llamas circulan por TikTok e Instagram en tiempo real. Un joven en Mil&aacute;n ve los saqueos de la plaza de la Rep&uacute;blica y decide que &eacute;l tambi&eacute;n puede hacerlo. Un adolescente en Barcelona ve los enfrentamientos en Lyon y replica las t&aacute;cticas. La profesora Mart&iacute;nez-Bascu&ntilde;&aacute;n lo llama &ldquo;efecto contagio&rdquo;, y advierte que &ldquo;no es la primera vez que se produce&mdash;ya lo vimos en 2011 con la plaza Tahrir, el 15-M o Occupy Wall Street&mdash;, pero, sobre todo, este contagio tiene una base com&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que ese contagio no siempre es democr&aacute;tico ni deliberativo. En los grupos de Telegram y WhatsApp intervenidos por la polic&iacute;a catalana, junto a mensajes que reclamaban una protesta pac&iacute;fica, conviv&iacute;an llamadas expl&iacute;citas al saqueo y a la violencia: &ldquo;Vamos a entrar en Apple&rdquo;, &ldquo;A Hermes y a Rolex&rdquo;, &ldquo;Cuando vean a 100 encapuchados entrando a la tienda se van a cagar&rdquo;. La frontera entre la indignaci&oacute;n leg&iacute;tima y el vandalismo organizado se difumina, y los medios&mdash;tanto los tradicionales como los algoritmos&mdash;amplifican ambas por igual.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de tolerancia cero que en 2005 se aplicaban a los j&oacute;venes de los suburbios hoy se extienden a toda una generaci&oacute;n. En Francia, el primer ministro S&eacute;bastien Lecornu ha ordenado toques de queda parciales y el despliegue de fuerzas militares para reforzar a la polic&iacute;a. En Italia, el gobierno de Giorgia Meloni ha aprobado medidas de seguridad &ldquo;duras&rdquo; y ha desplegado soldados en Mil&aacute;n. En Espa&ntilde;a, los Mossos investigan a los administradores de las cuentas que convocaron los disturbios y han detenido a 128 personas, 72 de ellas menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es cruel: se criminaliza a los j&oacute;venes por reaccionar ante un sistema que los ha abandonado. El art&iacute;culo original de 2005 citaba a Fadela Amara: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; significa integrarse cuando uno ha nacido en Francia?&rdquo;. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, la pregunta sigue sin respuesta, pero se ha ampliado: &iquest;Qu&eacute; significa ser ciudadano cuando el Estado te trata como una amenaza antes que como un sujeto de derechos?
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Econom&iacute;a franc&eacute;s, Roland Lescure, ha prometido que &ldquo;quienes causen destrozos pagar&aacute;n&rdquo;. Pero nadie pregunta qui&eacute;n pagar&aacute; la factura de una generaci&oacute;n entera que ha visto c&oacute;mo se le negaba el acceso a la vivienda, al empleo estable, a la educaci&oacute;n de calidad y, sobre todo, a la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        En 2005, el art&iacute;culo original conclu&iacute;a pregunt&aacute;ndose &ldquo;qu&eacute; significa a partir de ahora ser un buen ciudadano frente a la mala voluntad pol&iacute;tica&rdquo;. La respuesta, veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, es inquietante: para muchos j&oacute;venes, ser un buen ciudadano ya no significa obedecer, sino resistir.
    </p><p class="article-text">
        Las algaradas de 2026 no son una repetici&oacute;n de las de 2005. Son su consecuencia l&oacute;gica. La chispa que encendi&oacute; la c&oacute;lera entonces&mdash;la muerte de dos adolescentes perseguidos por la polic&iacute;a&mdash;ha sido sustituida por una certeza m&aacute;s profunda y m&aacute;s corrosiva: la de que el sistema no va a cambiar por las buenas. La Generaci&oacute;n Z ha aprendido la lecci&oacute;n de sus mayores: las promesas incumplidas se acumulan, los gobiernos van y vienen, y las injusticias permanecen.
    </p><p class="article-text">
        Lo que arde en Par&iacute;s, en Roma, en Barcelona o en Lisboa no son solo coches y contenedores. Es la legitimidad de un orden social que ha roto su pacto con quienes ven&iacute;an detr&aacute;s. Y mientras esa legitimidad siga ardiendo, ninguna pol&iacute;tica de tolerancia cero, ning&uacute;n toque de queda y ninguna condena medi&aacute;tica podr&aacute; apagar el fuego.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Younis Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/paris-no-arde-arde-ruptura-pacto-intergeneracional_132_13622199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2026 14:40:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[París no arde, lo que arde es la ruptura del pacto intergeneracional]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejillón electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mejillon-electoral_132_13622149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35c279c5-7430-42fe-9e4e-406c67fde60b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejillón electoral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ahora que se acercan las elecciones, con la presión de algunos políticos majoreros, el Gobierno de Canarias acaba de levantar una veda simbólica hasta el recuento electoral. Pero la causa de aquella prohibición: el colonialismo turístico y la explosión de la oferta y la demanda se han multiplicado exponencialmente
</p></div><p class="article-text">
        A media ma&ntilde;ana temprano me tiraba en la explanada del muelle de El Cotillo a limpiar <strong>sacos de mejillones y lapas </strong>escurriendo que las barquillas tra&iacute;an. All&iacute;, sentado con un cuchillo rasp&oacute;n, quitaba el musgo y las impurezas para poder cocinarlas. Con las manos rajadas me iba a pelar dos kilos de ajo para el mojo. Cuando el ajo entraba en la herida abierta&hellip;, &iexcl;ag&uuml;ita! En el Bar Playa serv&iacute;amos planchas de lapas y calderos de mejillones. Todav&iacute;a &eacute;ramos abor&iacute;genes, ni los hispanos ni la Roma imperial sab&iacute;an de nuestra existencia, y los guiris apenas asomaban por Corralejo. &Eacute;ramos sostenibles y asoleados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquellos tiempos pl&aacute;cidos, Luis dijo a los presentes: &ldquo;Ma&ntilde;ana la marea es a las 7&rsquo;30, as&iacute; que a las 6:00 todo el mundo en planta&rdquo;. Y all&iacute; est&aacute;bamos dispuestos a mariscar. Algunos mayores que ya no ten&iacute;an agilidad para andar en los riscos, se situaban en altura para contar las series de olas y avisar cuando ven&iacute;an las fuertes. A la se&ntilde;al corr&iacute;amos p&rsquo;arriba, y nos mat&aacute;bamos contra las clacas, lapas y otras asperezas rocosas. Sal&iacute;amos de all&iacute; con varios sacos de mejillones y lapas, oliendo a marea, el salitre curaba los rastrillazos. Un meyba, una camiseta, unas <em>calamares</em>, una <em>rej&aacute;</em> y un lapero. Puro autoconsumo. &iexcl;Qu&eacute; tiempos! Tambi&eacute;n marisc&aacute;bamos para el asadero popular y para los mayores el lunes despu&eacute;s de las fiestas de La Matilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otras ocasiones, cuando hab&iacute;a excedente, en la cocina de Juan Cabrera me pegaba tardes enteras metiendo mejillones y lapas en vinagre suave de manzana, previo hervor. Nunca entend&iacute; lo del bote Libbys de cristal. &iexcl;Mi madre! Aquel sabor de lapa y mejill&oacute;n en vinagre te sumerg&iacute;a en el veril y te impregnaba de arom&aacute;tico salitre adictivo. Afrodisiaco. Otras tardes de magua, nos &iacute;bamos para Tef&iacute;a a casa de Manolito y nos ech&aacute;bamos un caldero de mejillones. Un caldero gigante de esos para cocinar una cabra entera, mientras observ&aacute;bamos las transacciones de baifos y machos en un pacto de barajas, rones y botellines. Algunas c&aacute;scaras nuestras a&uacute;n reposan en la monta&ntilde;a etnogr&aacute;fica que todav&iacute;a se yergue delante del bar. O hac&iacute;amos tendidos o empedrados de mejillones asados con aulagas. Pero todo eso se acab&oacute;. La presi&oacute;n demogr&aacute;fica y tur&iacute;stica tir&oacute; de la oferta y la demanda y muchos restaurantes incorporaron en su carta dichos manjares. Contrataron profesionales que, con sus ganchos inmisericordes, sachos y picaretas, esquilmaron la costa. Fue la comercializaci&oacute;n del mejill&oacute;n y la avaricia insana lo que nos desposey&oacute; del rito comunitario de autoconsumo sostenible del marisqueo. Hubo que prohibirlo y fue una medida sabia y necesaria para su salvaci&oacute;n. El colonialismo tur&iacute;stico nos jodi&oacute; bien jodidos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que se acercan las elecciones, con la presi&oacute;n de algunos pol&iacute;ticos majoreros, el Gobierno de Canarias acaba de levantar una veda simb&oacute;lica hasta el recuento electoral. Pero la causa de aquella prohibici&oacute;n: el colonialismo tur&iacute;stico y la explosi&oacute;n de la oferta y la demanda se han multiplicado exponencialmente. Sigue existiendo. Sin un protocolo claro de tallaje y control, sin prohibir su comercializaci&oacute;n, ya se est&aacute;n vendiendo por los restaurantes. Pero tranquillos, dice el Gobierno que realizar&aacute; un estudio de las poblaciones de mejillones; les recomiendo que lo hagan de las poblaciones de turistas y colonos, de la avaricia de la restauraci&oacute;n y los recreativos, a ver si se puede sostener la veda. Dir&iacute;a que no. Y no pasa nada por comer mejillones de lata unos 22 a&ntilde;os m&aacute;s, porque estoy convencido de que el mejill&oacute;n electoral acabar&aacute; con la protecci&oacute;n del litoral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mejillon-electoral_132_13622149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2026 14:13:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mejillón electoral]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más rentas que creencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/rentas-creencias_132_13617459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4d97feb-e0cd-480a-985b-3a61c008252c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más rentas que creencias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando las familias viven con holgura, la diferencia se percibe como curiosidad, mientras que cuando viven al límite, esa misma diferencia se convierte con facilidad en amenaza</p></div><p class="article-text">
        Las sociedades contempor&aacute;neas son, cada vez m&aacute;s, espacios donde conviven personas de credos, lenguas y tradiciones muy distintas. La movilidad laboral, los flujos migratorios y el turismo han acercado mundos que durante siglos apenas se rozaban, y hoy esas personas comparten barrio, centro de trabajo y, a menudo, las mismas dificultades para llegar a fin de mes. Sin embargo, la cercan&iacute;a f&iacute;sica no garantiza por s&iacute; sola el entendimiento, de modo que la cuesti&oacute;n relevante no es si convivimos con quien piensa o cree de otra manera, sino c&oacute;mo lo hacemos.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia, las diferencias religiosas y culturales han sido fuente de enorme riqueza, pero tambi&eacute;n han servido de pretexto para la exclusi&oacute;n y el conflicto. La experiencia demuestra, no obstante, que el choque no es inevitable. Cuando una sociedad apuesta con constancia por la educaci&oacute;n y por el respeto, el di&aacute;logo deja de ser una aspiraci&oacute;n ret&oacute;rica y se convierte en una pr&aacute;ctica cotidiana, ya que la educaci&oacute;n proporciona el conocimiento y el respeto aporta la actitud que permite usarlo bien.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de los recelos entre comunidades nace del desconocimiento. Resulta f&aacute;cil desconfiar de aquello que solo se conoce a trav&eacute;s de estereotipos o de mensajes simplificados que circulan por las redes sociales, y que prenden con especial facilidad all&iacute; donde la b&uacute;squeda de un empleo o de una vivienda se vive con angustia. Por esa raz&oacute;n, la educaci&oacute;n es la herramienta m&aacute;s eficaz para desactivar el prejuicio, puesto que sustituye la caricatura por el conocimiento y la sospecha por la comprensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, educar para el di&aacute;logo no consiste &uacute;nicamente en transmitir datos sobre otras religiones o culturas, sino en desarrollar el pensamiento cr&iacute;tico, la capacidad de escuchar, la empat&iacute;a y la disposici&oacute;n a revisar las propias certezas. Quien aprende a distinguir entre una creencia y una persona, o entre una pr&aacute;ctica cultural y un grupo entero, est&aacute; en mejores condiciones para convivir en una sociedad plural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la educaci&oacute;n aporta el conocimiento, el respeto es la actitud que lo convierte en convivencia. Respetar no significa compartir todas las ideas ajenas ni renunciar a las propias convicciones, sino reconocer la dignidad de la otra persona y su derecho a creer, a no creer o a vivir conforme a su tradici&oacute;n, siempre dentro del marco de los derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el respeto aut&eacute;ntico va m&aacute;s all&aacute; de la simple tolerancia. Tolerar puede limitarse a soportar la presencia de la otra persona, algo mucho m&aacute;s sencillo cuando nadie siente que le disputa lo poco que tiene, mientras que respetar supone interesarse por su perspectiva y dialogar en pie de igualdad. Asimismo, el respeto tiene l&iacute;mites, porque ninguna tradici&oacute;n puede invocarse para justificar la violencia, la desigualdad entre mujeres y hombres o la vulneraci&oacute;n de derechos individuales. Precisamente por ello, el respeto bien entendido es exigente, dado que obliga a todas las partes por igual.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Canarias ofrece un ejemplo pr&oacute;ximo de lo que significa vivir en una encrucijada. Su posici&oacute;n entre Europa, &Aacute;frica y Am&eacute;rica ha hecho del Archipi&eacute;lago, desde hace siglos, un lugar de paso, de llegada y de mezcla. Sin embargo, conviene plantearse una pregunta inc&oacute;moda. &iquest;Por qu&eacute; surgen los problemas de convivencia en unos barrios y recelo en otros? La respuesta rara vez est&aacute; en las tradiciones, sino en el paro, en la precariedad laboral, en el precio del alquiler y en la sensaci&oacute;n de que los recursos no alcanzan para todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las familias viven con holgura, la diferencia se percibe como curiosidad, mientras que cuando viven al l&iacute;mite, esa misma diferencia se convierte con facilidad en amenaza. Por eso, muchos conflictos que se presentan como religiosos o culturales tienen en realidad un fondo material que el debate p&uacute;blico suele pasar por alto. En definitiva, la educaci&oacute;n y el respeto son imprescindibles, pero no bastan si una parte de la sociedad siente que lucha por las migajas. Al final, no es un problema de creencias. Es un problema de rentas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/rentas-creencias_132_13617459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Oct 2026 08:28:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más rentas que creencias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si tuviéramos que quitarnos el sombrero? Una reflexión sobre la memoria, las mujeres y la fragilidad de nuestras libertades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-tuvieramos-quitarnos-sombrero-reflexion-memoria-mujeres-fragilidad-libertades_132_13616699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76c5fc8d-6bff-4d41-9679-ce8e384af0cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y si tuviéramos que quitarnos el sombrero? Una reflexión sobre la memoria, las mujeres y la fragilidad de nuestras libertades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siempre me ha fascinado aquel gesto de Maruja Mallo y Margarita Manso, acompañadas por Federico García Lorca y Salvador Dalí, cuando se quitaron el sombrero en la Puerta del Sol de Madrid
</p></div><p class="article-text">
        Se acercan las elecciones del 29 de noviembre y, entre tantos discursos, promesas y confrontaciones, conviene detenerse en una certeza inc&oacute;moda: <strong>la libertad puede perderse</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; porque hemos nacido o crecido en una sociedad democr&aacute;tica, hemos terminado por considerar que determinados derechos nos pertenecen para siempre. Que nadie podr&aacute; arrebatarnos la posibilidad de estudiar, trabajar, votar, amar libremente o decidir sobre nuestros cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia nos recuerda que los derechos no son irreversibles.
    </p><p class="article-text">
        Y pienso especialmente en las mujeres. En esa mitad de la poblaci&oacute;n que, durante siglos, ha tenido que conquistar pr&aacute;cticamente cada espacio de libertad que hoy ocupa.
    </p><p class="article-text">
        Algunos discursos actuales idealizan el regreso a los valores tradicionales y evocan una sociedad donde el destino de una mujer parec&iacute;a escrito desde su nacimiento: casarse, tener hijos, cuidar de la familia y permanecer bajo la autoridad masculina.
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad donde muchas mujeres no pod&iacute;an desarrollar su vocaci&oacute;n, disponer libremente de sus recursos o abandonar un matrimonio infeliz.
    </p><p class="article-text">
        Recuperar determinados modelos familiares tambi&eacute;n implica decidir qui&eacute;n asumir&aacute; los cuidados, qui&eacute;n renunciar&aacute; a su carrera profesional y qui&eacute;n perder&aacute; autonom&iacute;a econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la maternidad se convierte en una cuesti&oacute;n patri&oacute;tica, est&aacute; en juego si se protege la libertad de ser madres o si se convierten nuestros cuerpos en instrumentos al servicio de una determinada idea de estado espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y cuando se cuestionan las pol&iacute;ticas de igualdad, la existencia de la violencia machista o las desigualdades laborales, se corre el riesgo de borrar problemas que siguen afectando a millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de enfrentar a mujeres y hombres. Se trata de comprender que una sociedad donde una parte de la poblaci&oacute;n pierde libertad termina siendo menos libre para todas las personas.
    </p><p class="article-text">
        La historia espa&ntilde;ola contiene demasiadas respuestas.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de octubre de 1931, <strong>las Cortes de la Segunda Rep&uacute;blica </strong>reconocieron el sufragio femenino. Clara Campoamor defendi&oacute; entonces algo que hoy deber&iacute;a parecernos incuestionable: que las mujeres ten&iacute;an derecho a participar en las decisiones pol&iacute;ticas de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El 19 de noviembre de 1933, las espa&ntilde;olas votaron por primera vez en unas elecciones generales.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s llegaron la Guerra Civil, la dictadura y d&eacute;cadas de ausencia de libertades democr&aacute;ticas. Las elecciones libres no regresar&iacute;an hasta 1977, mientras las mujeres hab&iacute;an tenido que soportar, adem&aacute;s, un sistema jur&iacute;dico y social que restring&iacute;a profundamente su autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pienso tambi&eacute;n en las mujeres de la Generaci&oacute;n del 27, nuestras <strong>Sinsombrero</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En Maruja Mallo, Margarita Manso, Concha M&eacute;ndez, Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n, Ernestina de Champourc&iacute;n y <strong>en nuestra Josefina de la Torre</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mujeres que quisieron pensar, crear y vivir sin pedir permiso.
    </p><p class="article-text">
        Siempre me ha fascinado aquel gesto de <strong>Maruja Mallo y Margarita Manso, acompa&ntilde;adas por Federico Garc&iacute;a Lorca y Salvador Dal&iacute;</strong>, cuando se quitaron el sombrero en la Puerta del Sol de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Un gesto peque&ntilde;o, casi cotidiano para nuestra mirada actual, pero profundamente transgresor en aquella &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Quitarse el sombrero era desafiar una convenci&oacute;n social. Era mostrar p&uacute;blicamente que sus pensamientos les pertenec&iacute;an, que sus ideas no necesitaban permanecer escondidas bajo las normas de una sociedad que pretend&iacute;a decidir por ellas.
    </p><p class="article-text">
        Casi un siglo despu&eacute;s, aquel gesto conserva toda su fuerza simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volver a quitarnos el sombrero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quitarnos los miedos, los silencios, las culpas y las obediencias heredadas.
    </p><p class="article-text">
        Recordar que podemos ser madres o no serlo, vivir solas o acompa&ntilde;adas, amar a quien queramos, dedicarnos a la ciencia, al arte, al deporte, a la pol&iacute;tica o simplemente construir una vida que responda a nuestros propios deseos.
    </p><p class="article-text">
        Porque la libertad no consiste &uacute;nicamente en que la ley reconozca nuestros derechos. Consiste tambi&eacute;n en disponer de las condiciones necesarias para ejercerlos.
    </p><p class="article-text">
        De poco sirve hablar de igualdad si una mujer tiene que abandonar su trabajo para cuidar a sus mayores, si teme regresar sola a casa, si soporta violencia en su relaci&oacute;n o si encuentra obst&aacute;culos para ocupar espacios de decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y tampoco podemos olvidar que las desigualdades se agravan cuando a la condici&oacute;n de mujer se suman la pobreza, la discapacidad, el racismo, la situaci&oacute;n migratoria u otras formas de discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el feminismo no deber&iacute;a entenderse como una lucha exclusiva de las mujeres, sino como una aspiraci&oacute;n democr&aacute;tica compartida.
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad m&aacute;s igualitaria tambi&eacute;n necesita hombres capaces de cuestionar los privilegios heredados, compartir los cuidados y comprender que la libertad de las mujeres no supone una p&eacute;rdida de la suya.
    </p><p class="article-text">
        Se acercan las elecciones y pienso en Clara Campoamor, en las Sinsombrero, en nuestras madres y abuelas, pero, sobre todo, en las ni&ntilde;as que vienen detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a que nunca tuvieran que dudar de su derecho a decidir sobre sus cuerpos, amar libremente u ocupar cualquier espacio de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Que sus sue&ntilde;os no tengan que permanecer guardados en sus cabezas como una utop&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Que puedan vivir sin miedo, sin obediencias impuestas y sin tener que agradecer derechos que les pertenecen por el simple hecho de ser personas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; esa sea la verdadera responsabilidad de nuestra generaci&oacute;n: no limitarnos a disfrutar de las libertades heredadas, sino garantizar que quienes vengan despu&eacute;s encuentren una sociedad m&aacute;s justa, m&aacute;s pac&iacute;fica y m&aacute;s igualitaria.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez solo necesitemos mirar hacia atr&aacute;s para comprender cu&aacute;nto cost&oacute; conquistar la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Porque nuestros cuerpos son nuestros, nuestras vidas nos pertenecen y nuestra libertad no deber&iacute;a estar nunca en discusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y si alg&uacute;n d&iacute;a vuelven a pedirnos que bajemos la cabeza, recordemos a aquellas mujeres que decidieron descubrirla para dejar volar sus pensamientos.
    </p><p class="article-text">
        Como nos recuerda a Clara Campoamor: <strong>&ldquo;La libertad se aprende ejerci&eacute;ndola&rdquo;.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Palmira Déniz Verona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-tuvieramos-quitarnos-sombrero-reflexion-memoria-mujeres-fragilidad-libertades_132_13616699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 17:41:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y si tuviéramos que quitarnos el sombrero? Una reflexión sobre la memoria, las mujeres y la fragilidad de nuestras libertades]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Saberes populares canarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/saberes-populares-canarios_132_13616666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3aa45666-e9a0-4465-abca-797379454a4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Saberes populares canarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de saberes cuyo uso no se limita a la función representativa del lenguaje, sino que pueden aparecer en otras funciones lingüísticas, porque no sólo tiene referencia, sino que tienen también significación idiomática, que les proporciona una capacidad generativa infinita</p></div><p class="article-text">
        Existen dos tipos de saberes radicalmente distintos: saberes cient&iacute;ficos o acad&eacute;micos y saberes populares o tradicionales, tan v&aacute;lidos los unos como los otros, en sus respectivos &aacute;mbitos de uso.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros, que son los que se crean y estudian en las universidades y otros centros acad&eacute;micos, son saberes que dan cuenta de los objetos (personas, animales y cosas) en s&iacute; mismos y por s&iacute; mismos, de forma as&eacute;ptica, sin tener en cuenta para nada su relaci&oacute;n con el hombre o cualquier otra circunstancia ajena a ellos. Es el tipo de saberes que encontramos en la F&iacute;sica, la Qu&iacute;mica, la Biolog&iacute;a, la Zoolog&iacute;a, la Bot&aacute;nica o la Anatom&iacute;a, por ejemplo. Su objetivo es explicar de forma coherente y contrastada qu&eacute; forma tienen, c&oacute;mo funcionan, c&oacute;mo se comportan, a qu&eacute; familia, clase, g&eacute;nero o especie pertenecen, d&oacute;nde habitan, etc&eacute;tera, los individuos de que se trata. Para ello se emplea el m&eacute;todo racional, sea inductivo o deductivo, que permite proporcionar enunciados expl&iacute;citos v&aacute;lidos y comprensibles en todo tiempo y en todo lugar. &ldquo;El individuo que tengo a la vista tiene tres palmos de largo y uno de ancho. Su figura es oblonga, alanzada, un poco comprimida, vestido de grandes escamas, todo de color encarnado, m&aacute;s o menos subido; la cabeza en declive, desde la testuz al hocico, el cual es aguzado como el de un perro&rdquo;, nos dice Viera y Clavijo en su excelente <em>Diccionario de historia natural de las Islas Canarias </em>respecto del peje perro de nuestros mares<em>. </em>Y m&aacute;s objetivo no se puede ser. Ninguna concesi&oacute;n se hace aqu&iacute; a la utilidad, la &eacute;tica o la est&eacute;tica de los individuos considerados o a la opini&oacute;n o sentimientos del observador respecto de ellos. Lo &uacute;nico que interesa es el objeto en s&iacute; mismo y por s&iacute; mismo. Nos encontramos, por tanto, ante saberes expl&iacute;citos, claramente definidos; saberes m&aacute;s te&oacute;ricos que pr&aacute;cticos, sometidos siempre al m&eacute;todo cr&iacute;tico. Para la ciencia, s&oacute;lo son verdaderas las proposiciones claras y distintas y aquellas que se derivan por an&aacute;lisis o por s&iacute;ntesis.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por su vocaci&oacute;n objetiva y universal, prescinden los cient&iacute;ficos de la lengua de todos los d&iacute;as, llena de ambig&uuml;edades y hasta de contradicciones l&oacute;gicas, y designan sus referentes con una terminolog&iacute;a m&aacute;s un&iacute;voca, que forjan, generalmente, de dos maneras distintas: a) Mediante voces de la lengua com&uacute;n definidas de forma un&iacute;voca o espec&iacute;fica. As&iacute; las formas <em>masa</em>, <em>g&eacute;nero</em>,<em> manto, agujero negro </em>y <em>ra&iacute;z cuadrada</em>, por ejemplo, que la F&iacute;sica, la Biolog&iacute;a, la Geolog&iacute;a, la Astronom&iacute;a y las Matem&aacute;ticas definen respectivamente de forma precisa como &ldquo;cantidad de materia que tiene un cuerpo&rdquo;, &ldquo;categor&iacute;a taxon&oacute;mica incluida dentro de una familia&rdquo;, &lsquo;capa s&oacute;lida intermedia entre la corteza terrestre y el n&uacute;cleo central de la Tierra&rsquo;, &ldquo;lugar invisible del espacio c&oacute;smico que absorbe por completo cualquier materia o energ&iacute;a&rdquo; y &ldquo;cantidad que se ha de multiplicar por s&iacute; misma una vez para obtener un resultado&rdquo;; o b) Mediante voces de la lengua latina, que fue el veh&iacute;culo de expresi&oacute;n de la ciencia durante muchos siglos. As&iacute;, los nombres <em>Xanto hydrophilus</em>, <em>Pachygrapsus marmoratus </em>y <em>Sparisoma cretense</em> con que designan los zo&oacute;logos los cangrejos de color entre gris y marr&oacute;n de unos dos cent&iacute;metros y medio que se encuentran bajo las piedras del litoral canario, los cangrejos de color oscuro que viven en los baj&iacute;os de la orilla corriendo sin parar de ac&aacute; para all&aacute; y los peces de colores variados con boca en forma de pico de loro que habitan en los fondos rocosos y las praderas de los mares canarios, respectivamente, y<em> Lepidium latifolium</em> con que designan los bot&aacute;nicos una hierba perenne de la familia de las cruc&iacute;feras que crece de manera silvestre en zonas h&uacute;meda. En todo caso, se trata de nombres perfectamente regulados en los respectivos c&oacute;digos internacionales de nomenclaturas bot&aacute;nicas, zool&oacute;gicas o lo que sea, que emplean los cient&iacute;ficos de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Dos propiedades importantes caracterizan a este tipo de saberes. Primera, que carecen de capacidades expresivas propias, porque no tienen significaci&oacute;n, sino denotaci&oacute;n y designaci&oacute;n. En efecto, los nombres cient&iacute;ficos constituyen terminolog&iacute;as que s&oacute;lo suelen aparecer en sentido recto; nunca en sentido figurado, sea metaf&oacute;rico o meton&iacute;mico. Por eso repugnan al lenguaje corriente y al literario. Y, segunda, que cambian de forma premeditada en cuanto aparece una teor&iacute;a nueva que explica de manera m&aacute;s convincente que las precedentes el fen&oacute;meno de que se trata. As&iacute;, la teor&iacute;a de la gravitaci&oacute;n de Newton, que fue sustituida de forma gradual por la teor&iacute;a de la gravitaci&oacute;n de Einstein, porque se demostr&oacute; que ten&iacute;a mayor capacidad explicativa que ella. En realidad, como dir&iacute;a Karl Popper, el saber cient&iacute;fico no es otra cosa que un camino para llegar a un saber mejor o m&aacute;s exacto y, por tanto, siempre provisional. No es la verdad, sino una forma de aproximarnos a ella, que es una mera quimera.
    </p><p class="article-text">
        Los saberes populares, que constituyen el objeto de estudio de esas ciencias tard&iacute;as que son la Etnograf&iacute;a, la Etnolog&iacute;a, el Folclore, la Lexicograf&iacute;a, la Dialectolog&iacute;a, la Paremiolog&iacute;a, etc&eacute;tera, se interesan por los objetos (personas, animales y cosas), no en s&iacute; mismos y por s&iacute; mismos, sino en su relaci&oacute;n con el hombre. En efecto, en los saberes populares los objetos no interesan por ellos mismos, sino en funci&oacute;n de la utilidad que tengan para curar o prevenir enfermedades o males f&iacute;sicos de personas o animales, como abscesos, hernias, reumatismo, afecciones oculares, epilepsia, dolor de dientes, escr&oacute;fulas, tuberculosis, esterilidad, tos, verrugas o mordeduras de perro rabioso, su utilidad alimenticia, el da&ntilde;o que puede hacer, su valor est&eacute;tico&hellip; Para el pueblo llano es verdad todo aquello que le reporta alguna utilidad, independientemente de cu&aacute;l sea su naturaleza.&nbsp;Ya dec&iacute;a el folclorista y etn&oacute;grafo franc&eacute;s Van Gennep que &ldquo;cada sociedad ordenada clasifica, necesariamente, no s&oacute;lo a sus miembros humanos, sino tambi&eacute;n a los objetos y a los seres de la naturaleza, unas veces seg&uacute;n sus dominantes ps&iacute;quicas, otras veces seg&uacute;n su utilidad alimenticia, agraria, industrial, productora o consumidora&rdquo;. Son saberes impl&iacute;citos o intuitivos, que surgen de forma paulatina del contacto &iacute;ntimo del hombre con la flora, la fauna, la geograf&iacute;a, el clima, etc., del lugar que habita y de su convivencia con el pr&oacute;jimo, mediante una observaci&oacute;n muy atenta y detenida. Precisamente por ello, su estudio s&oacute;lo puede hacerse de forma indirecta, mediante encuesta y examen detenido de los datos obtenidos, como hacen la Etnograf&iacute;a y la Dialectolog&iacute;a, por ejemplo. Las cosas del alma son m&aacute;s dif&iacute;ciles de estudiar que las cosas del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Es el tipo de saber que encontramos atesorado en el lenguaje de todos los d&iacute;as; un saber que clasifica intuitivamente la realidad, atendiendo a su aspecto, tama&ntilde;o, comportamiento, beneficios o da&ntilde;os que produce, etc., generalmente mediante oposiciones binarias o ternarias. As&iacute;, el campo sem&aacute;ntico de los colores de cabra de nuestros pastores, que se organiza sobre los contrastes sem&aacute;nticos &lsquo;color liso&rsquo; (<em>blanca, negra, morisca</em>&hellip;) / &lsquo;color contrastado&rsquo; (<em>jermosa, estrellada</em>&hellip;), &lsquo;color contrastado con chispas&rsquo; (<em>molinera, chispeada&hellip;</em>) / &lsquo;color contrastado con manchas&rsquo; (<em>cinchada, pernalba&hellip;</em>), &lsquo;color contrastado con manchas localizadas&rsquo; <em>(lucera, albardada</em>&hellip;) / &lsquo;color contrastado con manchas no localizadas&rsquo; (<em>puipana, berrenda&hellip;</em>), &lsquo;manchas blancas&rsquo; (<em>jermosa</em>) / &lsquo;manchas negras&rsquo; (<em>berrenda</em>) / &lsquo;manchas canelas&rsquo; (<em>puipana</em>), etc., exactamente igual que los saberes cient&iacute;ficos. Cuanto m&aacute;s elemental es la cultura de que se trata, m&aacute;s se aprecia este principio de clasificaci&oacute;n de los saberes tradicionales. As&iacute;, seg&uacute;n el citado L&eacute;vi-Strauss, los indios navajos, que se consideran a s&iacute; mismos grandes clasificadores, &ldquo;dividen a los seres vivos en dos categor&iacute;as, seg&uacute;n que est&eacute;n o no dotados de la palabra. Los seres sin palabras comprenden a los animales y a las plantas. Los animales se reparten en tres grupos: &rdquo;corredores&ldquo;, &rdquo;volantes&ldquo; o &rdquo;rampantes&ldquo;, cada grupo, a su vez, se divide por una doble escisi&oacute;n: la que se establece entre los viajeros por tierra y los viajeros por agua de una parte, y, de la otra, entre viajeros de d&iacute;a y viajeros de noche&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es lo que explica que llamen los canarios <em>carnada, juy&oacute;n, vieja </em>y <em>rompepiedras </em>a los cangrejos, los peces y la hierba que, seg&uacute;n vimos m&aacute;s arriba, denominan los cient&iacute;ficos <em>Xanto hydrophilus</em>,<em> Hydrograpsus marmoratus</em>, <em>Sparisoma cretense </em>y <em>Lepidium latifolium</em>. Lo que realmente interesa o llama la atenci&oacute;n de estos individuos a la gente de las Islas no es tanto que sean cangrejos, peces o hierbas, sino m&aacute;s bien que el primero se usa para cebar el anzuelo en la pesca de viejas, que el segundo huye despavorido cuando intenta atraparlo para usarlo tambi&eacute;n como cebo para pescar sargos, por ejemplo, que los terceros disponen de una dentadura continua, que les proporcionan el aspecto de ancianita con dientes postizos, y que la cuarta posee potentes propiedades diur&eacute;ticas y antiinflamatorias, capaz de romper las piedras del ri&ntilde;&oacute;n. Es claro, por tanto, que, aunque designen las mismas realidades que ellos, los t&eacute;rminos populares <em>carnada, juy&oacute;n, vieja </em>y <em>rompepiedras </em>no significan lo mismo que los t&eacute;rminos cient&iacute;ficos <em>Xanto hydrophilus</em>, <em>Hydrograpsus marmoratus, Sparisoma cretense </em>y<em> Lepidium latifolium</em>. Los primeros significan las cosas designadas de forma pr&aacute;ctica o impl&iacute;cita; los segundos, de forma te&oacute;rica o expl&iacute;cita. La carnada, el juy&oacute;n, la vieja y la rompepiedras est&aacute;n al servicio del hombre, porque tienen usos pr&aacute;cticos muy determinados; el <em>Xanto hydrophilus</em>, el <em>Hydrograpsus marmoratus, </em>la <em>Sparisoma cretense </em>y la<em> Lepidium latifolium</em>, no. Como escribe L&eacute;vi-Strauss, nos encontramos ante saberes que &ldquo;suponen siglos de observaci&oacute;n activa y met&oacute;dica, de hip&oacute;tesis atrevidas y controladas, para rechazarlas o comprobarlas por intermedio de experiencias incansablemente repetidas (&hellip;). Para transformar una hierba silvestre en planta cultivada, una bestia salvaje en animal dom&eacute;stico, hacer aparecer en la una o en la otra propiedades alimenticias o tecnol&oacute;gicas que, originalmente, estaban por completo ausentes o apenas si se pod&iacute;an sospechar; para hacer de una arcilla inestable, de f&aacute;cil desmoronamiento, expuesta a pulverizarse o a rajarse, una vasija de barro s&oacute;lida y que no deje escapar el agua (&hellip;); para elaborar las t&eacute;cnicas, a menudo prolongadas y complejas, que permiten cultivar sin tierra, o bien sin agua, cambiar granos o ra&iacute;ces t&oacute;xicas en alimentos, o todav&iacute;a m&aacute;s, utilizar esta toxicidad para la caza, la guerra, el ritual, no nos quepa la menor duda de que se requiri&oacute; una actitud mental verdaderamente cient&iacute;fica, una curiosidad asidua y perpetuamente despierta, un gusto del conocimiento por el placer de conocer&rdquo;. De ah&iacute; la consistencia y perduraci&oacute;n de los saberes populares a lo largo del tiempo, generalmente superiores a las de los saberes cient&iacute;ficos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso dice Antonio Machado en su <em>Juan de Mairena </em>que &ldquo;es muy posible que, entre nosotros, el saber universitario no pueda competir con el <em>folklore</em>, con el saber popular. El pueblo sabe m&aacute;s, y sobre todo mejor que nosotros. El hombre que sabe hacer algo de modo perfecto -un zapato, un sombrero, una guitarra, un ladrillo- no es nunca un trabajador inconsciente que ajusta su labor a viejas f&oacute;rmulas, sino un artista que pone su alma en cada momento de su trabajo. A este hombre no es f&aacute;cil enga&ntilde;arlo con cosas mal sabidas o hechas a desgana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de la mayor o menor carga informativa que contengan, puede hablarse de dos tipos de saberes populares radicalmente distintos: saberes populares simples y saberes populares complejos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De una parte, los saberes populares simples son aquellos que se reducen a nociones elementales y que pueden ser expresados tanto por unidades l&eacute;xicas, sean palabras primitivas, palabras derivadas o palabras compuestas, como <em>camello </em>&lsquo;mam&iacute;fero artiod&aacute;ctilo rumiante&rsquo;,<em> cabrah&iacute;go</em> &lsquo;higuera silvestre&rsquo;,<em> milhojas </em>&lsquo;pastel de hojaldre&rsquo;, <em>cabeza </em>&lsquo;parte superior del cuerpo&rsquo;, <em>puerta </em>&lsquo;armaz&oacute;n de madera que cierra un hueco&rsquo;, <em>relojero </em>&lsquo;persona que arregla relojes&rsquo;, <em>lechera </em>&lsquo;vasija en que se transporta la leche&rsquo;, <em>cabrilla </em>&lsquo;determinado pez marino serr&aacute;nido&rsquo; o <em>quebrantahuesos </em>&lsquo;especie de ave carro&ntilde;era&rsquo;, por ejemplo, sean lex&iacute;as complejas, como <em>pez espada</em>, <em>perro de aguas</em> o <em>&aacute;rbol geneal&oacute;gico</em>, o modismos, locuciones o expresiones hechas, como <em>a gatas, meterse en la boca del lobo, morir como un perro </em>o<em> estar como una cabra</em>,<em> </em>que, a pesar de tener estructuras ling&uuml;&iacute;sticas m&aacute;s o menos complejas, designan nociones unitarias: a saber, &lsquo;determinado pez marino del suborden de los acantopterigios&rsquo;, &lsquo;especie de perro que se distingue por su aptitud para nadar&rsquo;, &lsquo;cuadro descriptivo de los parentescos de una familia&rsquo;, &lsquo;con las manos en el suelo&rsquo;, &lsquo;exponerse sin necesidad a un peligro cierto&rsquo;, &lsquo;morir sin dar se&ntilde;ales de arrepentimiento&rsquo; y &lsquo;estar loco, chiflado&rsquo;, respectivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De otra, los saberes populares complejos son aquellos que implican un juicio anal&iacute;tico de mayor o menor envergadura, que, por tener sentido completo, se expresan mediante oraciones simples o compuestas (aunque carezcan de verbo), no exentas de recursos estil&iacute;sticos m&aacute;s o menos rebuscados, como el paralelismo, la rima, la aliteraci&oacute;n, la elipsis, la met&aacute;fora, la hip&eacute;rbole, la paradoja, etc., y que pueden aplicarse a experiencias muy diversas. As&iacute;, los &ldquo;Quien a buen &aacute;rbol se arrima buena sombra lo cobija&rdquo;, &ldquo;Perro que ladra no muerde&rdquo;, &ldquo;Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar&rdquo;, &ldquo;El hombre propone y Dios dispone&rdquo; y &ldquo;De tal palo, tal astilla&rdquo; que usamos para indicar la importancia de relacionarse con gente influyente, llamar la atenci&oacute;n sobre el hecho de que, aunque una persona amenace mucho, no pasa a la acci&oacute;n, advertir de que hay que estar prevenidos cuando le ocurre algo malo a alguien que es de nuestra condici&oacute;n, justificar la frustraci&oacute;n de planes o expectativas e indicar que las virtudes o defectos de alguien son heredados de sus padres, respectivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de la intenci&oacute;n comunicativa, esta segunda categor&iacute;a de saberes populares presenta, a su vez, al menos, dos clases distintas: saberes complejos sentencias y saberes complejos pron&oacute;sticos. Los primeros son &ldquo;dichos graves y sucintos que encierran doctrina o moralidad&rdquo;, como, por ejemplo, &ldquo;A boca cerrada no entran p&aacute;jaros&rdquo; o &ldquo;De noche, todos los gatos son pardos&rdquo;, que se emplean para invitar a reflexionar sobre la conveniencia de callarse y para indicar que con la falta de luz no se notan los fallos de las cosas, respectivamente. Es lo que la tradici&oacute;n suele llamar <em>refranes</em>, <em>proverbios, sentencias </em>o <em>adagios</em>. Los segundos son &ldquo;dichos que pronostican algo futuro a trav&eacute;s de determinados indicios&rdquo;, como, por ejemplo, &ldquo;Cuando las golondrinas vuelan bajas sobre el suelo, anuncian tormentas&rdquo; o &ldquo;Si las picarazas se acercan al pueblo y cantan en los tejados, anuncian nieve&rdquo;, de sentido transparente. Por eso, suelen introducir la oraci&oacute;n subordinada que habitualmente contienen mediante el adverbio relativo <em>cuando</em> o la conjunci&oacute;n condicional <em>si</em>. Es lo que la tradici&oacute;n suele llamar &ldquo;barruntos&rdquo; (&ldquo;aberruntos&rdquo;, en algunas zonas) y &ldquo;caba&ntilde;uelas&rdquo;, tan importantes para prevenirse ante el futuro. Tanta importancia tienen los barruntos para los hombres del campo y de la mar, que, como dice Francisco Navarro, &ldquo;el que sepa m&aacute;s aberruntos se halla en una situaci&oacute;n m&aacute;s favorable para dominar el futuro. El porvenir es algo que se echa encima del hombre sin que este lo pueda evitar; y el hombre trata, al menos, de saber c&oacute;mo ser&aacute; ese &rdquo;por-venir&ldquo;: sabi&eacute;ndolo, conoci&eacute;ndolo, puede maniobrarlo un poco, o, cuando menos, quedar a la espera de la ventura o del infortunio&rdquo;. En unos (refranes, adagios, sentencias o proverbios) y otros (barruntos o aberruntos y caba&ntilde;uelas), tan llenos de observaciones precisas sobre la naturaleza, la psicolog&iacute;a humana, sentido com&uacute;n, sabidur&iacute;a y verdad, se encuentra contenida buena parte de la experiencia cultural e intrahist&oacute;rica (como dir&iacute;a Unamuno) de los pueblos, una experiencia acumulada que se transmite de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n con el correr de los a&ntilde;os y de los siglos y que proporciona al que la posee cierto grado de autoridad. Como escribe Mieder, &ldquo;al emplear proverbios en nuestro discurso, intentamos dar mayor fuerza a nuestros argumentos y otorgarles el car&aacute;cter de una afirmaci&oacute;n general, ejercer influencia sobre las personas o llegar a manipularlas, cuestionar ciertos patrones de conducta, satirizar algunos males sociales, re&iacute;rnos de situaciones rid&iacute;culas, etc. Con los refranes damos autoridad al discurso, porque quien habla en ellos no somos nosotros, sino su majestad el pueblo. De ah&iacute; la importancia que se les dio en los siglos XV y XVI, aunque, para evitar su desmadre, don Quijote pusiera tantos reparos a los muchos que brotaban de la incontinente boca de Sancho.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de saberes cuyo uso no se limita a la funci&oacute;n representativa del lenguaje, sino que pueden aparecer en otras funciones ling&uuml;&iacute;sticas, porque no s&oacute;lo tiene referencia, sino que tienen tambi&eacute;n significaci&oacute;n idiom&aacute;tica, que les proporciona una capacidad generativa infinita. En efecto, los saberes populares, adem&aacute;s de en contextos formales, pueden aparecer y de hecho aparecen en contextos idiom&aacute;ticos menos convencionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, pueden aparecer y de hecho aparecen en contextos idiom&aacute;ticos figurados, metaf&oacute;ricos o meton&iacute;micos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con las formas<em> sol </em>y <em>primavera </em>que empleamos tan frecuentemente en el lenguaje coloquial para designar a las personas de cualidades y la edad juvenil, respectivamente, o con la forma <em>fresa </em>que emplea Rub&eacute;n Dar&iacute;o en los versos &ldquo;La princesa est&aacute; triste&hellip; &iquest;qu&eacute; tendr&aacute; la princesa? / Los suspiros se escapan de boca de fresa, / que ha perdido la risa, que ha perdido el color&rdquo; de su &ldquo;Sonatina&rdquo;, para aludir al color rojo y la sensualidad de los labios de su personaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, pueden aparecer y de hecho aparecen los saberes populares formando parte de expresiones hechas, como ocurre con los nombres <em>golondrina </em>y <em>verano </em>del refr&aacute;n &ldquo;Una golondrina no hace verano&rdquo;, con que indicamos lo incorrecto de generalizar a partir de un solo caso, los nombres <em>barriga </em>y <em>coraz&oacute;n </em>de la expresi&oacute;n &ldquo;Barriga llena, coraz&oacute;n contento&rdquo;, con que aludimos a la satisfacci&oacute;n que produce saciar el apetito, y los nombres <em>avaricia </em>y <em>saco</em> de la expresi&oacute;n &ldquo;La avaricia rompe el saco&rdquo;, con que advertimos que el af&aacute;n excesivo por obtener cosas puede terminar en fracaso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, pueden aparecer y de hecho aparecen las expresiones que nos ocupan en contextos m&aacute;s o menos art&iacute;sticos, como poemas, canciones y adivinanzas.<em> </em>As&iacute; los nombres <em>pez, nariz, pecera </em>y <em>amor</em> que encontramos en canciones como &ldquo;Quisiera ser un pez / para tocar mi nariz en tu pecera / y hacer burbujas de amor por donde quiera&rdquo;, de Juan Luis Guerra; la expresi&oacute;n hecha &ldquo;empinar el codo&rdquo;, en la canci&oacute;n &ldquo;Vive de milagro comiendo lo que haya. / Trozos de sand&iacute;a, mel&oacute;n y papaya. / Dicen que don Pancho es feliz a su modo, / mientras tenga forma de empinar el codo&rdquo;, de Mar&iacute;a Dolores Pradera; o los nombres <em>rat&oacute;n, casa </em>y <em>le&oacute;n</em> en la conocida adivinanza designativa de la llave &ldquo;Tama&ntilde;o como un rat&oacute;n y guarda la casa como un le&oacute;n&rdquo;. Es esta capacidad generativa que comentamos la que hace que cambien los saberes populares no a saltos y con premeditaci&oacute;n, como los cient&iacute;ficos, sino de forma paulatina e impremeditada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente, cuanto m&aacute;s protagonismo tenga un sector profesional en una sociedad, mayor desarrollo figurado suele experimentar su l&eacute;xico. El grado de desarrollo de un pueblo puede medirse por el n&uacute;mero de met&aacute;foras y metonimias que atesore su vocabulario. Es lo que ha sucedido en la sociedad hisp&aacute;nica con el vocabulario marinero y el campesino, que ha alcanzado un desarrollo metaf&oacute;rico y meton&iacute;mico enorme. Es lo que explica la gran cantidad de marinerismos y campesinismos que encontramos en el l&eacute;xico general, como <em>pacotilla </em>&lsquo;cosa de poca importancia&rsquo;, <em>contra viento y marea</em> &lsquo;arrostrando inconvenientes&rsquo;, <em>aguantar la vela </em>&lsquo;soportar una situaci&oacute;n enojosa&rsquo;, <em>echar una albarda </em>a alguien &lsquo;abusar de su paciencia&rsquo; o <em>meter</em> <em>las cabras en el corral </em>a alguien<em> </em>&lsquo;asustarlo&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por basarse en la experiencia y en la historia concretas de los pueblos, al contrario que los saberes cient&iacute;ficos, que son, como dijimos, universales, los saberes populares o, al menos, su formalizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica, son, por lo general, propios de cada pueblo o civilizaci&oacute;n en particular. As&iacute;, la expresi&oacute;n popular &ldquo;Hacer castillos en el aire&rdquo;, por ejemplo, que se emplea para hacer referencia al hecho de tener ideas, proyectos, sue&ntilde;os o promesas sin base s&oacute;lida, es exclusiva de la lengua espa&ntilde;ola. Cada pueblo del mundo, sea grande o peque&ntilde;o, tiene sus propios saberes populares. As&iacute; Canarias, que, adem&aacute;s de los saberes populares hisp&aacute;nicos generales, dispone de saberes populares propios (seguramente, m&aacute;s de cincuenta mil), resultado de su particular contexto, de su particular experiencia y de su particular historia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De una parte, dispone de saberes populares propios simples, que aparecen formalizados: a) en forma de palabras (sean primitivas, derivadas o compuestas), como<em> aguililla </em>&lsquo;ave rapaz de unos 50 cent&iacute;metros de largo que habita en las laderas de los riscos&rsquo;<em>, aljorra </em>&lsquo;tiz&oacute;n de los cereales&rsquo;, <em>baifo </em>&lsquo;cr&iacute;a de la cabra&rsquo;,<em> barbusano </em>&lsquo;determinado &aacute;rbol de la familia de las laur&aacute;ceas&rsquo;, <em>bardino </em>&lsquo;se dice de un perro peculiar de las Islas Canarias que se emplea para cuidar el ganado y la casa&rsquo;,<em> belet&eacute;n </em>&lsquo;calostro&rsquo;, <em>bizcoch&oacute;n </em>&lsquo;torta grande elaborada con harina, huevos y az&uacute;car&rsquo;, <em>blandura </em>&lsquo;bruma&rsquo;, <em>conduto </em>&lsquo;vianda que acompa&ntilde;a la comida principal&rsquo;, <em>fonil </em>&lsquo;embudo&rsquo;, <em>gofio </em>&lsquo;harina de granos tostados&rsquo;, <em>goro </em>&lsquo;pocilga&rsquo;,<em> guagua </em>&lsquo;autob&uacute;s&rsquo;,<em> guirre </em>&lsquo;especie de quebrantahuesos&rsquo;, <em>leito </em>&lsquo;cubierta de proa y popa del bote de pesca&rsquo;, <em>magua </em>&lsquo;desconsuelo&rsquo;, <em>mares&iacute;a </em>&lsquo;humedad marina&rsquo;, <em>mago</em> &lsquo;persona del campo&rsquo;, <em>mojo </em>&lsquo;salsa para ali&ntilde;ar los alimentos&rsquo;, <em>perinqu&eacute;n </em>&lsquo;salamanquesa&rsquo;, <em>puipana </em>&lsquo;se dice de la cabra manchada de blanco y canelo&rsquo;, <em>qu&iacute;quere </em>&lsquo;raza de gallina de peque&ntilde;o tama&ntilde;o y gran vivacidad&rsquo;,<em> tabaiba </em>&lsquo;especie de euforbi&aacute;cea&rsquo;,<em> tabobo </em>&lsquo;abubilla&rsquo;, <em>&nbsp;tafe&ntilde;a </em>&lsquo;millo o trigo tostado que se aparta para comer en grano&rsquo;, <em>tajinaste </em>nombre de varias plantas arbustivas del g&eacute;nero echium&rsquo;, <em>tajorase </em>&lsquo;macho cabr&iacute;o joven&rsquo;, <em>teberite</em> &lsquo;determinada marca que se hace a la cabra en la oreja para identificarla&rsquo;, <em>tofio </em>&lsquo;vasija de barro con punta acanalada que se usa para orde&ntilde;ar las cabras&rsquo;, <em>vieja </em>&lsquo;determinada especie de pez&rsquo;; b) en forma de lex&iacute;as complejas, como <em>arco de la vieja </em>&lsquo;arco iris&rsquo;, <em>peje rey </em>&lsquo;especie de pescado sanguino del g&eacute;nero de los esc&oacute;mbridos&ldquo;, <em>manteca de ganado </em>&lsquo;especie de mantequilla que se hace meciendo leche de cabra&rsquo;; y c) en forma de locuciones, modismos y frases hechas, del tipo <em>aguantar la banda</em>, en el sentido de<em> </em>&lsquo;soportar alguna adversidad o desgracia&rsquo;, <em>mandar a fre&iacute;r bogas , </em>en el sentido de &lsquo;despedir con aspereza&rsquo;,<em> dar </em>a alguien <em>mojo con morena</em>, en el sentido de &lsquo;castigarlo&rsquo;, <em>tener</em> alguien <em>los ojos como cherne</em>, en el sentido de &lsquo;tenerlos saltones&rsquo;; <em>hacerse </em>algo <em>gofio</em>, en el sentido de &lsquo;hacerse polvo&rsquo;;&nbsp;<em>ser </em>algo <em>gofio de otro zurr&oacute;n</em>, en el sentido de &lsquo;ser harina de otro costal&rsquo;; <em>echar </em>alguien <em>gofio en saco roto</em>, en el sentido de &lsquo;echar en saco roto; <em>d&iacute;as y gofio</em>, en el sentido de &lsquo;mucho tiempo&rsquo;, todos ellos pertenecientes principalmente a los &aacute;mbitos de la ganader&iacute;a, la agricultura, la pesca, la artesan&iacute;a, la bot&aacute;nica, la zoolog&iacute;a y la vida dom&eacute;stica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De otra parte, dispone la sociedad canaria de saberes populares propios complejos, que aparecen formulados: a) en forma de refranes, sentencias o comparaciones, como &ldquo;Lo que no va para la era va para el tofio&rdquo;, que se emplea en el sentido de que &lsquo;no hay nada que no pueda aprovecharse, sea de una manera o de otra&rsquo;; <em>quien echa gofio a perro ajeno pierde el gofio y pierde el perro, </em>en el sentido de que &lsquo;no es rentable invertir en negocios ajenos&rsquo;; <em>a toda vieja le llega su anzuelo</em>, en el sentido de que &lsquo;a toda persona le llega m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano su hora&rsquo;; o &ldquo;Ir algo con la proa para el marisco&rsquo;, en el sentido de &lsquo;ir hacia la perdici&oacute;n&rsquo;;<em> gofito ajeno</em>,<em> gofito bueno</em>, en el sentido de que &lsquo;es bueno lo que se obtiene de gratis&rsquo;; b) en forma de barruntos, como &rdquo;Los guirres encapotados aberruntan muerte&ldquo;, &rdquo;Si al coger una vieja echa espuma por la boca, aberrunta mar de fondo&ldquo;, &rdquo;Cuando los tabobos cantan dos veces, aberruntan escasez de cosecha&ldquo;; &rdquo;Cuando hay paja en el pajero, habr&aacute; gofio en el zurr&oacute;n&ldquo;; &rdquo;Vacas desolladas / alrededor de la tarde, / al otro d&iacute;a, / sol que arde&ldquo;; &rdquo;So&ntilde;ar con piojos aberrunta dinero&ldquo;; y c) en forma de caba&ntilde;uelas, como &rdquo;Si por San Juan amanece subiendo la marea, buen augurio. Si amanece bajando, mal&iacute;simo&ldquo;; &rdquo;Si llueve el d&iacute;a de San Andr&eacute;s, buena se&ntilde;a es&ldquo;, &rdquo;Si no ha llovido por Santa Catalina, esp&eacute;rala por San Andr&eacute;s. Y, si no, mala se&ntilde;a es&ldquo;; &rdquo;Si el d&iacute;a de Caridad hay blandura en las monta&ntilde;as, quiere decir que el a&ntilde;o que viene habr&aacute; aljorra&ldquo;, &rdquo;Si pasa un pispo volando por encima de una cantina, aberrunta que habr&aacute; pleito seguro&ldquo;, de sentido m&aacute;s o menos transparente.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de saberes populares que, adem&aacute;s de en contextos convencionales, aparecen tambi&eacute;n en contextos m&aacute;s elaborados o creativos. Por una parte, pueden aparecer y de hecho aparecen en sentidos figurados (metaf&oacute;ricos o meton&iacute;micos), como <em>qu&iacute;quere</em>, <em>aguililla, tafe&ntilde;a, guirre </em>y <em>goro</em>, que se emplean frecuentemente en los sentidos metaf&oacute;ricos de &lsquo;hombre pendenciero&rsquo;, &lsquo;mujer de genio viva y agresiva&rsquo;, &lsquo;soba, paliza&rsquo;, &lsquo;persona flaca y consumida&rsquo; y &lsquo;casa muy sucia&rsquo;, respectivamente. Buena parte de estas met&aacute;foras y metonimias procede del vocabulario marinero y el campesino, que en la sociedad canaria han ejercido un gran protagonismo. Y, por otra, pueden aparecer y de hecho aparecen en contextos art&iacute;sticos o expresivos, como poemas o canciones, seg&uacute;n vemos en los textos que siguen: &ldquo;De las aves que vuelan, / me gusta el guirre, / porque tiene las plumas / con que se escribe&rdquo;; &ldquo;En un rinc&oacute;n de mi casa, / debajo de mi molino, / tengo una sereta vieja, / que se parece contigo&rdquo;; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quieres que te d&eacute;, ni&ntilde;a, / si soy un pobre pastor? / &iquest;Quieres que te d&eacute; la lata, / la mochila y el zurr&oacute;n?&rdquo;; &ldquo;Si en el mes de agosto / no cae blandura, / no quedan ni guirres / en Fuerteventura: / se marchan los frailes; / se marchan los curas&rdquo;; &ldquo;Tus labios, lanzarote&ntilde;a, / me quitan la magua m&iacute;a, / porque tus labios me saben / a vino de malvas&iacute;a&rdquo;; y &ldquo;Pellas de gofio, pan en esqueleto, / forma a estos hombres, lo dem&aacute;s conduto; / y en este suelo, de escorial, escueto, / arraigado en las piedras, gris y enjuto, / como pas&oacute; el abuelo, pasa el nieto, / sin hojas, dando s&oacute;lo flor y fruto&rdquo; (Unamuno), donde los canarismos <em>guirre, sereta, lata, magua</em>,<em> blandura</em>, <em>gofio </em>y <em>conduto</em>, respectivamente, desempe&ntilde;an un protagonismo po&eacute;tico especial. Como siempre, son estos usos los que dan prestigio y vigor al material ling&uuml;&iacute;stico que nos ocupa y los que m&aacute;s contribuyen a su difusi&oacute;n y generalizaci&oacute;n en todo el &aacute;mbito del idioma, que es la aspiraci&oacute;n m&aacute;xima de toda palabra o expresi&oacute;n de las lenguas naturales. Precisamente, el escaso uso que han hecho los escritores y la burgues&iacute;a insulares del patrimonio idiom&aacute;tico y cultural que comentamos ha sido una de las causas fundamentales de su declive actual.
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho hasta aqu&iacute; pone claramente de manifiesto el profundo conocimiento que tiene el pueblo canario del medio en que vive y de la psicolog&iacute;a del ser humana y la importante aportaci&oacute;n que ha hecho a esa lengua &ldquo;madura, repleta de folklore, de saber popular, que fue el barro santo donde sac&oacute; Cervantes la creaci&oacute;n m&aacute;s original de todos los tiempos&rdquo;, como dice Antonio Machado, que es la lengua espa&ntilde;ola. Del folclore canario, que, en el sentido m&aacute;s noble de la palabra, es el saber que profesan nuestros agricultores, pastores, pescadores, artesanos y otra gente del com&uacute;n, hay mucho que aprender para ense&ntilde;ar bien a los urbanitas y a los hijos de pap&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcial Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/saberes-populares-canarios_132_13616666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 17:36:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Saberes populares canarios]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué siempre caen los mismos? ¡Dímelo!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/caen-dimelo_132_13616082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a69df8ba-58bb-48b2-95df-6a7166e1cd46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué siempre caen los mismos? ¡Dímelo!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que hablan abiertamente de solidaridad no la practican en todo su significado. El Hierro, dentro del tablero de ajedrez se ha convertido en una isla peón, sobre todo en el fenómeno migratorio. Si hay una isla que ha demostrado en todos estos años solidaridad con ciertas dosis de resignación, esa sin duda es El Hierro</p></div><p class="article-text">
        El drama migratorio no es una cuesti&oacute;n de derechas o de izquierdas. Tampoco es motivo de discusi&oacute;n el si somos m&aacute;s o menos solidarios, humanos o emp&aacute;ticos. Qu&eacute; nadie se adjudique &eacute;xitos o culpas, porque mientras exista en el mundo la desigualdad, la pobreza, las guerras y el miedo, la humanidad m&aacute;s vulnerable recorrer&aacute; los caminos del mundo que hagan falta para buscar la paz y conservar la vida &iquest;O es que alguien pensaba que lo del drama migratorio era una cuesti&oacute;n pasajera, o un capricho de unos cuantos negritos que se quer&iacute;an marchar de su pa&iacute;s para probar nuevas oportunidades de vida?.
    </p><p class="article-text">
        Sin cre&eacute;rmelo, pero s&iacute; pensarlo, cada vez que escribo sobre el tema migratorio parece que desat&oacute; las iras de aquellos que por sistema est&aacute;n en contra de un sistema en el que se reparta la riqueza y en el que ego&iacute;stamente se establece que lo m&iacute;o es m&iacute;o, y ojo, no me lo toques. Nada m&aacute;s lejos de la realidad levantar la xenofobia y el racismo en estos duros momentos. Lo m&aacute;s c&oacute;modo ser&iacute;a sentir internamente, encajar y normalizar lo que nos est&aacute; sucediendo en las &uacute;ltimas semanas, pero me parece una irresponsabilidad como ciudadano de esta isla y del mundo, resignarme a contemplar como miles de migrantes siguen llegando a El Hierro, como muchos de ellos mueren en el camino, y como producto de este fen&oacute;meno algunos solo se conforman con agradecer el sobreesfuerzo de los dispositivos intervinientes en la atenci&oacute;n migratoria; otros en sacar las espuelas para atacar al gallo contrincante; y los muy mansos y silenciosos a contemplar lo que acontece y a frotarse las manos porque entre m&aacute;s mal, mejor.
    </p><p class="article-text">
        Creo que el Gobierno de Espa&ntilde;a y el de Canarias, con sus disputas internas, se han olvidado por unos meses de un problema latente como es la migraci&oacute;n. Se dieron golpes de pecho durante la visita papal pensando que la fuerza pontificia y las promesas divinas iban a acabar con los conflictos b&eacute;licos en &Aacute;frica y con la pobreza de su gente, pero eso solo fue un sue&ntilde;o de verano, porque el mar, al igual que las desigualdades, pasan de la tempestad a la calma en cuesti&oacute;n de horas, y eso es lo que ha pasado con el fen&oacute;meno migratorio en El Hierro, y como de la nada hemos pasado al todo. El Hierro ha atendido durante el mes de octubre 2.776 migrantes, de los 3.814 que han llegado a las costas canarias, aproximadamente el 73% o las tres cuartas partes del total. La pregunta que cabr&iacute;a hacerse y que nunca se sabr&aacute; es &iquest;s&iacute; se sab&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Los que hablan abiertamente de solidaridad no la practican en todo su significado. El Hierro, dentro del tablero de ajedrez se ha convertido en una isla <em>pe&oacute;n</em>, sobre todo en el fen&oacute;meno migratorio. Si hay una isla que ha demostrado en todos estos a&ntilde;os solidaridad con ciertas dosis de resignaci&oacute;n, esa sin duda es El Hierro. Porque hombre, pensar que se localizan cayucos a m&aacute;s de 50 millas de El Hierro, y es m&aacute;s r&aacute;pido conducirlos a La Restinga que a otros puertos de Tenerife o de La Gomera, es como admitir que el aceite y el agua se pueden fundir en un solo l&iacute;quido homog&eacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente nuestra solidaridad y empat&iacute;a haya sido mal interpretada por algunos que piensan que el nombre de la isla va asociada a su capacidad de dureza y aguante ante la adversidad, sin darse cuenta que la corrosi&oacute;n a la que nos quieren someter se combate con pintura de fondo que no es otra que la reivindicaci&oacute;n.&nbsp;Aqu&iacute; no hay casualidades. El Gobierno de Espa&ntilde;a, con el consentimiento del de Canarias, ha focalizado la recepci&oacute;n de la Ruta Atl&aacute;ntica migratoria en La Restinga bajo el pretexto de que la l&iacute;nea recta del flujo migratorio solo tiene un &uacute;nico puerto de destino, el de La Restinga en El Hierro, y eso lo saben los migrantes, y lo peor, las mafias que trafican con sus vidas y sue&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ambos saben que las garant&iacute;as extremas de sobrevivir est&aacute;n en El Hierro, porque los medios de salvamento mar&iacute;timo y toda la maquinaria de atenci&oacute;n se han establecido all&iacute; desde el repunte del a&ntilde;o 2023, as&iacute; se consider&oacute; y as&iacute; se consolid&oacute;; y hasta all&iacute; ponen tim&oacute;n y proa. As&iacute; se ha determinado, pero todo tiene un porqu&eacute;, que no s&oacute;lo es geogr&aacute;fico sino tambi&eacute;n demogr&aacute;fico. Me explico, en el &uacute;ltimo censo del INE de 2025, Canarias contaba con un censo electoral de 1.668.000 mil votantes residentes, sin contar los CERA, los residentes-ausentes. En El Hierro tiene derecho a voto unos 8.840. En base a este baremo tambi&eacute;n de desigualdad, &iquest;alguien cree que los herre&ntilde;os tenemos capacidad de decisi&oacute;n en algo?, &iquest;nuestro voto puede realmente condicionar o poner en entredicho acciones de gobiernos?. Hemos visto hist&oacute;ricamente que todas nuestras consecuciones han sido fruto de la lucha colectiva en todos los &aacute;mbitos, que prefiero no enumerar para no desviar la atenci&oacute;n del fen&oacute;meno migratorio.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo claro que los &eacute;xodos humanos siempre han existido y existir&aacute;n, creo que el fen&oacute;meno migratorio hay que tratarlo inicialmente en origen ayudando y no explotando a los pa&iacute;ses emisores, y mientras tanto esta realidad pueda ser alg&uacute;n d&iacute;a posible, repartir cargas, llamar a la solidaridad territorial, y en el caso de Canarias a la solidaridad insular. Como relata la canci&oacute;n de Macaco `Hijos de un mismo Dios&acute;: &iexcl;Oye! Si somos hijos, hijos de un mismo dios &iquest;por que siempre caen los mismos, por qu&eacute;? Oye d&iacute;melo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el drama migratorio es compromiso y competencia de todos, &iquest;por qu&eacute; siempre cae en la misma isla, El Hierro? Oye d&iacute;melo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Álamo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/caen-dimelo_132_13616082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 14:54:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué siempre caen los mismos? ¡Dímelo!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ganó #LULA: ¿Cómo contrarrestar la manipulación digital política?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gano-lula-contrarrestar-manipulacion-digital-politica_132_13614927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/813aedb5-c8ce-428a-9ca9-352446f9d14f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ganó Lula: ¿Cómo contrarrestar la manipulación digital política?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reacción del llamado "ejército" digital de Lula en las últimas semanas ha sido fundamental para darle la vuelta a la opinión pública y movilizar el voto progresista frente a los sermones de los evangélicos y los ultraliberales</p></div><p class="article-text">
        Hoy empieza la remontada contra el neofascismo trumpista que lleva 10 a&ntilde;os haci&eacute;ndose fuerte gracias a la manipulaci&oacute;n digital masiva en redes sociales. Expande desinformaci&oacute;n y bulos. La gente, encerrada en sus c&aacute;maras de eco, v&iacute;a micro segmentaci&oacute;n y microperfilamiento, se decanta a favor de candidatos que quieren empobrecerlos, liquidar los servicios p&uacute;blicos y erosionar la democracia.
    </p><p class="article-text">
        El algoritmo los encierra en un nicho de mensajes repetidos generando miedo y odio. El sesgo de conformidad hace el resto. Cambridge Analytica fue fundamental para que&nbsp;ganar&aacute; el Brexit y Trump en 2016. Meta ha sido condenado a una multa de 25.000 millones de d&oacute;lares por este asunto en Estados Unidos, pero el da&ntilde;o ya estaba hecho y nadie lo puede deshacer.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos una &uacute;nica esfera p&uacute;blica en la que se traten hechos y argumentos y en la que no se estigmatice, deshumanice y demonice ni a grupos vulnerables ni a adversarios pol&iacute;ticos. El a&ntilde;o 2022 se&ntilde;al&oacute; otro hito: Elon Musk compr&oacute; Twitter y lo convirti&oacute; en un tecnoecosistema del odio y del silenciamiento de cuentas no gratas al tecnoligarca.
    </p><p class="article-text">
        Desde los dos &uacute;ltimos plebiscitos constitucionales en Chile, y en las diferentes elecciones en Latinoam&eacute;rica una oscura red, de asesores pol&iacute;ticos y pseudoperiodistas, vinculada a la Internacional neofascista de Trump, ha desarrollado una infraestructura digital de granjas de bots que repiten bulos y muestran adhesi&oacute;n a los l&iacute;deres de cada pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la campa&ntilde;a de Milei, asesorado por&nbsp;Cerimedo, socio de Javier Negre, es digno de estudio. Los candidatos son elegidos para encajar con la idiosincrasia del pa&iacute;s y todo se reduce a estrategias de neuromarketing, gesti&oacute;n de audiencias y viralizaci&oacute;n de consignas que apelan al miedo y al sadismo social.
    </p><p class="article-text">
        Los argentinos, y m&aacute;s las argentinas, est&aacute;n pagando con creces el haber sucumbido a los cantos de sirena del liberticida y saqueador de lo p&uacute;blico de Milei hasta el punto de intentar facilitar la venta de la tierra y los recursos del pa&iacute;s al capital extranjero. No es ninguna casualidad que Peter Thiel est&eacute; viviendo en Buenos Aires. Este personaje es uno de los pivotes del tecnofascismo.
    </p><p class="article-text">
        La propaganda digital bebe de Goebbels y se actualiz&oacute; con Steve Bannon que copt&oacute; portales de memes sat&iacute;ricos y corrosivos&nbsp;como 4Chan en Internet, y los convirti&oacute; en un entorno para incels, amantes de las armas y fan&aacute;ticos de MAGA.
    </p><p class="article-text">
        Hay un interesante documental sobre esto (<em>The Antisocial Network: Memes to Mayhem</em>, 2024) y otros dos sobre la figura de Bannon ( <em>The Brink</em>, 2019 y <em>American Dharma</em>, 2018).
    </p><p class="article-text">
        Antes de que la segunda vuelta de las elecciones brasile&ntilde;as nos hiciera caer en la cuenta del nivel may&uacute;sculo de intoxicaci&oacute;n digital de una propaganda impulsada, adem&aacute;s, por IA, la detenci&oacute;n de Cerimedo en Bolivia por intento de feminicidio, que hab&iacute;a llevado a la v&iacute;ctima, Nadia Beller, a relatar lo que sabe sobre la oscura red de manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica digital en Latinoam&eacute;rica, que conecta con Espa&ntilde;a por la siniestra figura de Javier Negre. Han detenido al Fiscal General en un autogolpe del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. Sigan el caso porque es mejor que cualquier serie de Netflix.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la reacci&oacute;n del llamado &ldquo;ej&eacute;rcito&rdquo; digital de Lula en las &uacute;ltimas semanas ha sido fundamental para darle la vuelta a la opini&oacute;n p&uacute;blica y movilizar el voto progresista frente a los sermones de los evang&eacute;licos y los ultraliberales. La gente en Brasil pasa como media m&aacute;s de 3 horas pegada a las redes sociales. Son un factor decisivo y amplifican las producciones de las televisiones y de los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lecciones para la campa&ntilde;a electoral espa&ntilde;ola para el #29N? Son obvias. Lo primero hablar con la gente en la calle y en nuestros lugares de trabajo y convivencia social, pero debemos contrarrestar la propaganda del miedo y el odio de la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos faena por delante. En la calle y en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Comandos digitales contra la desinformaci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por favor, utilicen etiquetas.
    </p><p class="article-text">
        #Elecciones29N&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Guerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gano-lula-contrarrestar-manipulacion-digital-politica_132_13614927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 10:50:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ganó #LULA: ¿Cómo contrarrestar la manipulación digital política?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Han sacado la patita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/han-sacado-patita_132_13614860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e984abe9-0801-45bd-a511-1b51f10d275d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Han sacado la patita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A veces tengo la impresión de que hablamos de las pensiones como si fueran una gráfica sin rostro. Pero detrás hay personas que empezaron a trabajar siendo casi niños. Mujeres que compaginaron empleos mal pagados con cuidados que apenas les fueron reconocidos. Trabajadores que levantaron este país y que ahora escuchan con preocupación que quizá todo aquello por lo que cotizaron está en peligro
</p></div><p class="article-text">
        Las pensiones tienen memoria. Y hay quienes preferir&iacute;an que los ciudadanos votaran sin hacer demasiadas preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Hay casas en Canarias donde la pensi&oacute;n llega antes que la tranquilidad.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a que se cobra, alguien hace cuentas. La luz, el agua, la compra, los medicamentos. Quiz&aacute; tambi&eacute;n una ayuda para un hijo que no encuentra trabajo o para un nieto que, aun trabajando, no consigue pagar un alquiler.
    </p><p class="article-text">
        A veces no sobra nada. Pero aquella pensi&oacute;n mantiene la casa en pie. Por eso, cuando alguien anuncia desde un despacho o un plat&oacute; de televisi&oacute;n que el sistema va a colapsar, no est&aacute; pronunciando una frase cualquiera. Est&aacute; entrando en miles de hogares, sent&aacute;ndose a la mesa sin haber sido invitado y dejando una preocupaci&oacute;n que no desaparece cuando termina el programa.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias tenemos una expresi&oacute;n para esos momentos en los que alguien deja entrever algo que quiz&aacute; prefer&iacute;a mantener oculto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha sacado la patita. </strong>Y estos d&iacute;as, hablando de pensiones, hemos visto asomar unas cuantas.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz del Partido Popular en el Congreso, Ester Mu&ntilde;oz, ha advertido de que el sistema actual acabar&aacute; colapsando. Tambi&eacute;n ha defendido la necesidad de cambiar el modelo y tomar decisiones valientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Valientes? </strong>De acuerdo. Pero d&iacute;ganos cu&aacute;les, porque resulta relativamente f&aacute;cil hablar de valent&iacute;a cuando las consecuencias pueden recaer sobre el bolsillo de otros.
    </p><p class="article-text">
        Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o ha salido despu&eacute;s a garantizar que las pensiones son innegociables y que mantendr&aacute; su actualizaci&oacute;n conforme al IPC.
    </p><p class="article-text">
        Me parece bien que lo diga. Pero entre anunciar un colapso y prometer tranquilidad hay una explicaci&oacute;n pendiente.
    </p><p class="article-text">
        Y esa explicaci&oacute;n no puede sustituirse por una frase de campa&ntilde;a. Sobre todo, porque las pensiones tienen memoria, aunque algunos discursos pol&iacute;ticos parezcan confiar en que nosotros no la tengamos.
    </p><p class="article-text">
        En 2013, el Gobierno de Mariano Rajoy aprob&oacute; una reforma que desvincul&oacute; la revalorizaci&oacute;n de las pensiones del IPC y estableci&oacute; un incremento m&iacute;nimo anual del <strong>0,25%. </strong>La pensi&oacute;n sub&iacute;a sobre el papel mientras perd&iacute;a valor en el supermercado.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, otra reforma recuper&oacute; la actualizaci&oacute;n conforme a la inflaci&oacute;n y derog&oacute; el factor de sostenibilidad introducido en 2013.
    </p><p class="article-text">
        No son opiniones. Son leyes publicadas en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Y hay otra historia que merece contarse: la de la famosa hucha de las pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar 2013, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social dispon&iacute;a de unos <strong>53.744</strong> millones de euros. Al finalizar 2021 quedaban <strong>2.138</strong> millones.
    </p><p class="article-text">
        Una ca&iacute;da enorme.
    </p><p class="article-text">
        Conviene decirlo con rigor: aquel dinero se utiliz&oacute; para atender obligaciones del sistema durante a&ntilde;os dif&iacute;ciles. Ser&iacute;a incorrecto atribuir todo el descenso a una &uacute;nica reforma o a una sola decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Pero tambi&eacute;n ser&iacute;a incorrecto detener ah&iacute; la historia, porque la hucha ha vuelto a crecer.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2025 superaba los <strong>14.000</strong> millones de euros y, a 31 de marzo de 2026, alcanzaba los <strong>15.267</strong> millones. Parte de esa recuperaci&oacute;n procede de las aportaciones del Mecanismo de Equidad Intergeneracional.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Significa que todos los problemas est&aacute;n resueltos? Naturalmente que no. El envejecimiento de la poblaci&oacute;n, los salarios, el empleo y la financiaci&oacute;n futura exigen respuestas serias.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco estamos ante una hucha vac&iacute;a ni ante la desaparici&oacute;n inminente de las pensiones. Los n&uacute;meros son los que son y una democracia merece que se cuenten completos, no solamente cuando sirven para asustar o para presumir.
    </p><p class="article-text">
        Vox, mientras tanto, ha planteado avanzar hacia un modelo mixto que combine el reparto p&uacute;blico con la capitalizaci&oacute;n individual. Sus dirigentes aseguran que las pensiones seguir&aacute;n pag&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo. </strong>&iquest;Qui&eacute;n financiar&iacute;a la transici&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; ocurrir&iacute;a con quienes tienen salarios bajos o carreras laborales interrumpidas?
    </p><p class="article-text">
        Porque hablar de ahorro individual resulta sencillo cuando uno dispone de dinero para ahorrar.
    </p><p class="article-text">
        Hay personas para quienes llegar a fin de mes ya constituye una proeza.
    </p><p class="article-text">
        No se puede construir una propuesta de futuro fingiendo que todos partimos del mismo lugar.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute;, un debate pol&iacute;tico que necesita explicaciones. Muchas.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces lleg&oacute; la televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Horizonte, Eduardo Inda</strong> recomend&oacute; al Partido Popular que dejara de hablar de pensiones hasta despu&eacute;s de las elecciones del 29 de noviembre. Lo dijo sin demasiados rodeos: <strong>&ldquo;Que se callen con las pensiones en el PP&rdquo;.</strong><em><strong> </strong></em>Y a&ntilde;adi&oacute; que ya podr&iacute;an hablar cuando estuvieran formando Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; apareci&oacute;, para m&iacute;, la patita m&aacute;s reveladora. No porque un periodista tenga prohibido opinar. Tiene todo el derecho del mundo, sino porque una cosa es analizar si una declaraci&oacute;n perjudica electoralmente a un partido y otra aconsejarle que guarde silencio sobre un asunto que afecta a millones de personas hasta que estas ya hayan votado.
    </p><p class="article-text">
        Si una reforma es necesaria, habr&aacute; que explicarla. Y si puede resultar impopular, con m&aacute;s raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El cuarto poder no deber&iacute;a convertirse en el departamento de estrategia electoral de quienes aspiran al primero.
    </p><p class="article-text">
        El periodismo tiene una tarea bastante m&aacute;s importante: preguntar, contrastar, investigar y contar lo que descubre, aunque incomode al Gobierno o a la oposici&oacute;n. Como hizo <strong>Silvia Intxaurrondo</strong> cuando, en una entrevista de 2023, cuestion&oacute; a Feij&oacute;o por afirmar que su partido siempre hab&iacute;a revalorizado las pensiones conforme al IPC.
    </p><p class="article-text">
        Eso es ejercer el periodismo. No se trata de desacreditar a toda una profesi&oacute;n. Ser&iacute;a injusto con quienes trabajan con rigor y soportan presiones por hacer preguntas inc&oacute;modas. Se trata de recordar que los ciudadanos necesitamos periodistas que nos ayuden a conocer los hechos, no tertulianos que ense&ntilde;en a los pol&iacute;ticos cu&aacute;ndo conviene esconderlos.
    </p><p class="article-text">
        Y esta exigencia tambi&eacute;n alcanza a quienes gobiernan.
    </p><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez y su Ejecutivo defienden la actualizaci&oacute;n de las pensiones conforme al IPC, como establece la legislaci&oacute;n vigente. Pero tienen igualmente la obligaci&oacute;n de explicar c&oacute;mo afrontar los desaf&iacute;os de financiaci&oacute;n de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        La sostenibilidad no puede despacharse con un eslogan, venga de donde venga, porque el debate no consiste en elegir entre cerrar los ojos ante los problemas o anunciar el apocalipsis cada vez que alguien abre la boca. Consiste en encontrar soluciones sin convertir a los pensionistas en rehenes del miedo.
    </p><p class="article-text">
        A veces tengo la impresi&oacute;n de que hablamos de las pensiones como si fueran una gr&aacute;fica sin rostro. Pero detr&aacute;s hay personas que empezaron a trabajar siendo casi ni&ntilde;os. Mujeres que compaginaron empleos mal pagados con cuidados que apenas les fueron reconocidos. Trabajadores que levantaron este pa&iacute;s y que ahora escuchan con preocupaci&oacute;n que quiz&aacute; todo aquello por lo que cotizaron est&aacute; en peligro.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n hay j&oacute;venes que se preguntan si alg&uacute;n d&iacute;a tendr&aacute;n una jubilaci&oacute;n digna. No deber&iacute;amos enfrentarlos, porque el futuro de los j&oacute;venes y la tranquilidad de nuestros mayores forman parte del mismo compromiso entre generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a aquella casa canaria del principio. A la persona que comprueba si ya ha llegado la pensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no sepa qu&eacute; es la capitalizaci&oacute;n individual ni c&oacute;mo funciona el <strong>Mecanismo de Equidad Intergeneracional</strong>, pero sabe perfectamente cu&aacute;nto cuesta llenar la nevera y, s&oacute;lo por eso,&nbsp;tiene derecho a conocer qu&eacute; propone cada partido antes de decidir su voto.
    </p><p class="article-text">
        No me escandaliza que se hable de reformar las pensiones. Me preocupar&iacute;a m&aacute;s que nadie quisiera debatir su futuro.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me indigna es que alguien considere m&aacute;s conveniente esconder esa conversaci&oacute;n hasta despu&eacute;s del 29 de noviembre, porque entonces el problema deja de ser exclusivamente econ&oacute;mico y se convierte en democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos qu&eacute; reformas se aprobar&aacute;n despu&eacute;s de las elecciones generales. Ser&iacute;a irresponsable presentar como decidido un recorte que todav&iacute;a no est&aacute; acreditado.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; sabemos qu&eacute; se hizo en 2013, qu&eacute; cambi&oacute; en 2021, c&oacute;mo ha evolucionado la hucha y qu&eacute; se ha dicho esta semana.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos motivos suficientes para exigir respuestas, porque las pensiones no son una limosna que los gobiernos conceden cuando les conviene. Son un derecho construido con d&eacute;cadas de trabajo y un compromiso colectivo que debe sostenerse con responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Y, sobre todo, con verdad.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando una persona mayor llega al supermercado, nadie le permite aplazar el precio de la compra hasta despu&eacute;s de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        La factura llega hoy.
    </p><p class="article-text">
        La electricidad se paga hoy.
    </p><p class="article-text">
        La vida ocurre hoy.
    </p><p class="article-text">
        Y las explicaciones tambi&eacute;n deber&iacute;an llegar hoy.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;, han sacado la patita.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo verdaderamente preocupante no es que alguien la haya ense&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        Es que haya quien aconseje esconderla hasta que los ciudadanos ya hayan votado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Amaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/han-sacado-patita_132_13614860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 10:25:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Han sacado la patita]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡A patadas! Vaya estilo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/patadas-estilo_132_13613886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ade8628-2160-4fb6-b478-756146bfce91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡A patadas! Vaya estilo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Milei debe ser un incorregible. A ver si aprendió de la respuesta diplomática y protocolaria: para ser recibido por el rey, debe incluir en la agenda al presidente del Gobierno. Que es lo que él no quiere, claro</p></div><p class="article-text">
        El se&ntilde;or presidente de la Rep&uacute;blica Argentina, Javier Milei, lleg&oacute; a Espa&ntilde;a, irrumpi&oacute; en la precampa&ntilde;a electoral y desgran&oacute; su rosario de maledicencias e insultos, que debe ser habitual en las grandes citas, lleve o no motosierra. Algo de repulsa debe suscitar porque el alto mando del derech&iacute;o como que puso pies en polvorosa y el documental gr&aacute;fico se reduce al esplendoroso (para ellos) encuentro con Isabel D&iacute;az Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, que le tiene como uno de sus admirados mentores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se escondieron Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, que encontr&oacute; la palabra adecuada, exabruptos, para condensar el episodio de las reprobables expresiones dirigidas al presidente del Gobierno espa&ntilde;ol y a los periodistas en general; y Borja S&eacute;mper, uno de los portavoces nacionales de la formaci&oacute;n conservadora y vicesecretario de Cultura y Deportes, quien se caracteriza (tambi&eacute;n en esta ocasi&oacute;n) por el empleo de un lenguaje moderado y caballeroso.
    </p><p class="article-text">
        Milei debe ser un incorregible. A ver si aprendi&oacute; de la respuesta diplom&aacute;tica y protocolaria: para ser recibido por el rey, debe incluir en la agenda al presidente del Gobierno. Que es lo que &eacute;l no quiere, claro: &iexcl;c&oacute;mo va a querer si se ha quedado a gusto con los exabruptos, si ha manifestado su deseo de echarle (como a todos los zurdos) a patadas! Pero hombre, esa organizaci&oacute;n empresarial que le invit&oacute; e introdujo en cualquiera de esos foros que se inventan, debi&oacute; ser m&aacute;s cauta y haber preparado mejor el terreno. &iquest;No hubo quien le advirtiera que andamos en v&iacute;speras electorales y que los zurdos, pese a los patinazos y los devaneos, no se han rendido?
    </p><p class="article-text">
        Parece que no, que bastaba con no saludar al estado mayor, que ya se encargar&iacute;an los medios afines de desglosar las justificaciones, como han hecho con lo que hab&iacute;a que ocultar: no es hora para hablar de pensiones, dejemos eso para cuando aparezca el t&iacute;o Paco con las rebajas. Pero eso parece menos trascendente. Lo que interesa es, al estilo m&aacute;s rabioso, el mensaje descalificador, el ataque sin l&iacute;mite (que todo vale) y la r&eacute;plica o el golpe devuelto <em>ipso facto.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Milei ha venido a lucirse. Es probable -por su trayectoria y por su estilo lineal- que no tenga mucho reclamo para ofertar. &iquest;C&oacute;mo dicen por all&aacute;? &iquest;Boludo, pelotudo? Da igual, un gobernante as&iacute;, no es acreedor de r&eacute;plicas ostentosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s interesante, seguro, es comprobar qui&eacute;nes o cu&aacute;ntos patriotas, esos que dicen que les duele Espa&ntilde;a, van a alzar su voz por tan insolente comportamiento en tu propia tierra. El c&aacute;lculo de si su irrupci&oacute;n, tan aparatosa, ha perjudicado m&aacute;s o menos ya se ver&aacute;. Moreno y S&eacute;mper, con algo de tibieza pero con cortes&iacute;a y educaci&oacute;n,&nbsp;sabiendo lo que hay, han dado un paso. Hicieron lo pol&iacute;ticamente correcto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Punto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/patadas-estilo_132_13613886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Oct 2026 16:38:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡A patadas! Vaya estilo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡A patadas! Vaya estilo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/patadas-estilo_1_13613804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ade8628-2160-4fb6-b478-756146bfce91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡A patadas! Vaya estilo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Milei debe ser un incorregible. A ver si aprendió de la respuesta diplomática y protocolaria: para ser recibido por el rey, debe incluir en la agenda al presidente del Gobierno. Que es lo que él no quiere, claro</p></div><p class="article-text">
        El se&ntilde;or presidente de la Rep&uacute;blica Argentina, Javier Milei, lleg&oacute; a Espa&ntilde;a, irrumpi&oacute; en la precampa&ntilde;a electoral y desgran&oacute; su rosario de maledicencias e insultos, que debe ser habitual en las grandes citas, lleve o no motosierra. Algo de repulsa debe suscitar porque el alto mando del derech&iacute;o como que puso pies en polvorosa y el documental gr&aacute;fico se reduce al esplendoroso (para ellos) encuentro con Isabel D&iacute;az Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, que le tiene como uno de sus admirados mentores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se escondieron Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, que encontr&oacute; la palabra adecuada, exabruptos, para condensar el episodio de las reprobables expresiones dirigidas al presidente del Gobierno espa&ntilde;ol y a los periodistas en general; y Borja S&eacute;mper, uno de los portavoces nacionales de la formaci&oacute;n conservadora y vicesecretario de Cultura y Deportes, quien se caracteriza (tambi&eacute;n en esta ocasi&oacute;n) por el empleo de un lenguaje moderado y caballeroso.
    </p><p class="article-text">
        Milei debe ser un incorregible. A ver si aprendi&oacute; de la respuesta diplom&aacute;tica y protocolaria: para ser recibido por el rey, debe incluir en la agenda al presidente del Gobierno. Que es lo que &eacute;l no quiere, claro: &iexcl;c&oacute;mo va a querer si se ha quedado a gusto con los exabruptos, si ha manifestado su deseo de echarle (como a todos los zurdos) a patadas! Pero hombre, esa organizaci&oacute;n empresarial que le invit&oacute; e introdujo en cualquiera de esos foros que se inventan, debi&oacute; ser m&aacute;s cauta y haber preparado mejor el terreno. &iquest;No hubo quien le advirtiera que andamos en v&iacute;speras electorales y que los zurdos, pese a los patinazos y los devaneos, no se han rendido?
    </p><p class="article-text">
        Parece que no, que bastaba con no saludar al estado mayor, que ya se encargar&iacute;an los medios afines de desglosar las justificaciones, como han hecho con lo que hab&iacute;a que ocultar: no es hora para hablar de pensiones, dejemos eso para cuando aparezca el t&iacute;o Paco con las rebajas. Pero eso parece menos trascendente. Lo que interesa es, al estilo m&aacute;s rabioso, el mensaje descalificador, el ataque sin l&iacute;mite (que todo vale) y la r&eacute;plica o el golpe devuelto <em>ipso facto.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Milei ha venido a lucirse. Es probable -por su trayectoria y por su estilo lineal- que no tenga mucho reclamo para ofertar. &iquest;C&oacute;mo dicen por all&aacute;? &iquest;Boludo, pelotudo? Da igual, un gobernante as&iacute;, no es acreedor de r&eacute;plicas ostentosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s interesante, seguro, es comprobar qui&eacute;nes o cu&aacute;ntos patriotas, esos que dicen que les duele Espa&ntilde;a, van a alzar su voz por tan insolente comportamiento en tu propia tierra. El c&aacute;lculo de si su irrupci&oacute;n, tan aparatosa, ha perjudicado m&aacute;s o menos ya se ver&aacute;. Moreno y S&eacute;mper, con algo de tibieza pero con cortes&iacute;a y educaci&oacute;n,&nbsp;sabiendo lo que hay, han dado un paso. Hicieron lo pol&iacute;ticamente correcto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Punto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/patadas-estilo_1_13613804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Oct 2026 14:39:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡A patadas! Vaya estilo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rufián: cómo parar al fascismo y aprender matemáticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/rufian-parar-fascismo-aprender-matematicas_132_13613519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79a40de8-2ec5-49c7-bb27-58066ada4018_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rufián: cómo parar al fascismo y aprender matemáticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la campaña nos seguirá dando lecciones de cómo parar al fascismo, cuando su tacticismo irresponsable es uno de los factores que pueden hacer posible la victoria de la ultraderecha. Sí, de la ultraderecha, porque a estas alturas se ha comido a la derecha ultra
</p></div><p class="article-text">
        Gabriel Rufi&aacute;n est&aacute; empe&ntilde;ado en ense&ntilde;arnos a parar el fascismo. La f&oacute;rmula es muy sencilla: ser valientes, unir a la izquierda y someter al PSOE, que, por lo visto, solo es capaz de legislar en favor de la gente cuando alguien como &eacute;l nos retuerce el brazo, record&aacute;ndonos la O de Obrero.
    </p><p class="article-text">
        Sus recetas son siempre sencillas, espetadas a golpe de frases ingeniosas, pues de tanto tuitear solo es capaz de pensar en bloques de 280 caracteres, lo cual supone una ventaja a la hora de conseguir notoriedad y, sobre todo, una excusa fant&aacute;stica para no tener que justificar sus afirmaciones, que quedan en titulares llamativos ausentes de contenido.
    </p><p class="article-text">
        La (pen)&uacute;ltima de Rufi&aacute;n ha sido acusar a S&aacute;nchez, tras su paso por La Revuelta, de no haber hecho lo suficiente: &laquo;Quedas muy guapo con Broncano, pero has podido hacer muchas cosas&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me quedo con la duda de si se trata de tontuna o de cinismo, porque Rufi&aacute;n sabe perfectamente que para sacar adelante cualquier medida en el Congreso ha sido imprescindible poner de acuerdo a la izquierda de la izquierda de la izquierda, mareada de tanto giro, con la derecha del PNV y con la derecha de la derecha de la derecha de Junts.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno de S&aacute;nchez </strong>no ha sido un gobierno Frankenstein, pero s&iacute; lo ha sido la mayor&iacute;a parlamentaria en la que se ha apoyado, un aut&eacute;ntico quebradero de cabeza, aunque imprescindible para evitar la alternativa: un gobierno de los orcos de Mordor.
    </p><p class="article-text">
        Rufi&aacute;n lo sabe. Sabe, incluso, que Podemos estuvo dispuesto a votar en contra del <strong>Decreto Maricarmen</strong> y tan solo la presi&oacute;n del Sindicato de Inquilinas forz&oacute; que apoyara la medida, con la tranquilidad para Iglesias, que sigue gobernando en la sombra parapetado tras Belarra, de saber que lo tumbar&iacute;a Junts.
    </p><p class="article-text">
        Rufi&aacute;n lo sabe porque fue su grupo, precisamente, el que estuvo a punto de hacer fracasar la reforma laboral, salvada in extremis por el dedo torpe, aunque acertado y providencial, del diputado popular Casero.
    </p><p class="article-text">
        Rufi&aacute;n lo sabe porque con sus exigencias maximalistas impidi&oacute; sacar adelante la reforma de la Ley Mordaza y lo mismo hizo con diferentes iniciativas del Gobierno sobre vivienda, por considerarlas insuficientes, cuando eran las &uacute;nicas posibles para obtener el respaldo de Junts y PNV.
    </p><p class="article-text">
        Para Rufi&aacute;n las matem&aacute;ticas son cuesti&oacute;n de voluntad, como si no hubiera que contar los votos y obtener los suficientes para aprobar las medidas que permiten mejorar la vida de la gente.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese no ha sido nunca su principal objetivo y lo ha demostrado con lo que de verdad importa: sus votos en el Congreso, que, al igual que los de Podemos, se han sumado a los del PP y Vox cada vez que ha convenido a sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        Y no se trata tan solo de las veces que ha votado en contra. A lo largo de esta legislatura hay iniciativas que ni siquiera han llegado al Congreso, incluidos los presupuestos, por la imposibilidad de acordar con ERC y Podemos un texto, nuevamente por ese todo o nada.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de S&aacute;nchez ha sido navegar durante m&aacute;s de tres a&ntilde;os entre las exigencias contrapuestas de PNV y Junts, de un lado, y las de ERC y Podemos, del otro, y gobernar en favor de la gente con el apoyo de una mayor&iacute;a parlamentaria sustentada tan solo en el rechazo a un gobierno de ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        Rufi&aacute;n lo sabe, como sabe que parar al fascismo solo es posible reeditando una mayor&iacute;a heterog&eacute;nea, en la que lo fundamental sea la capacidad de encontrar m&iacute;nimos comunes y no el af&aacute;n de convertirse en la &uacute;nica izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese no es su estilo, como bien sabe Puigdemont, al que impuls&oacute; a suicidarse pol&iacute;ticamente con su famoso tuit sobre las 155 monedas.
    </p><p class="article-text">
        Rufi&aacute;n lo sabe, pero le pueden su vanidad y su oportunismo: de hecho, ha conseguido convertir su llamada a la unidad de la izquierda en un se&ntilde;uelo que le ha permitido blindar su resultado en Catalu&ntilde;a y conformar una candidatura a su medida, a costa de destrozar las perspectivas de los comunes. Sorprendente manera de unir a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, durante la campa&ntilde;a, nos seguir&aacute; dando lecciones de c&oacute;mo parar al fascismo, cuando su tacticismo irresponsable es uno de los factores que pueden hacer posible la victoria de la ultraderecha. S&iacute;, de la ultraderecha, porque a estas alturas se ha comido a la derecha ultra.
    </p><p class="article-text">
        Quedas guapo e inteligente en Twitter, Rufi&aacute;n, pero t&uacute; s&iacute; pod&iacute;as haber hecho posible muchas cosas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Espino Angulo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/rufian-parar-fascismo-aprender-matematicas_132_13613519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Oct 2026 12:03:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rufián: cómo parar al fascismo y aprender matemáticas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El personal profesional bibliotecario ante el Día de las Bibliotecas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/personal-profesional-bibliotecario-dia-bibliotecas_132_13612429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0c8dea3-348d-4015-b953-daa622eca737_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El personal profesional bibliotecario ante el Día de las Bibliotecas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras España está cada vez más polarizada políticamente entre unos que se consideran los buenos y otros que son tachados de malos, el personal profesional bibliotecario mantiene intacto el espíritu de las bibliotecas, que se presentan como uno de los pocos sitios seguros y democráticos, donde el respeto, el acceso plural a la información y el diálogo en un marco heterogéneo están por encima de todo, así como el compromiso de responder a las inquietudes de las personas en igualdad de condiciones</p></div><p class="article-text">
        Las bibliotecas representan uno de los mayores esfuerzos de la humanidad para construir y compartir conocimiento, adem&aacute;s de convertirse en un pilar indispensable que sostiene a su respectiva comunidad. Pero no tendr&iacute;an sentido sin el personal profesional bibliotecario, convertido en el engranaje que une la voluntad y las necesidades de la ciudadan&iacute;a con los recursos culturales e informativos que forman parte de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o la <strong>Direcci&oacute;n General del Libro, del C&oacute;mic y de la Lectura</strong>, a trav&eacute;s de la Subdirecci&oacute;n General de Coordinaci&oacute;n Bibliotecaria, ha visibilizado el papel del personal profesional bibliotecario en el marco de la celebraci&oacute;n del D&iacute;a de las Bibliotecas, bajo el lema <strong>&ldquo;Sin profesionales, no hay bibliotecas&rdquo;</strong>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, las Administraciones p&uacute;blicas y privadas deben asumir un cambio de mentalidad sobre este tema desde distintos puntos de vista. Por un lado, apostar por profesionales cualificados, cuya formaci&oacute;n aportar&aacute; solidez a la gesti&oacute;n de las bibliotecas y responder&aacute; con mayor eficacia a las necesidades y demandas cada vez m&aacute;s heterog&eacute;neas de la sociedad. Esto implica seguir luchando para que reconozcan nuestro trabajo como una profesi&oacute;n y no como un mero puesto que puede desempe&ntilde;arlo cualquiera bajo criterios subjetivos. Hay que poner en valor el <strong>grado en Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n</strong> como meta en un futuro pr&oacute;ximo para todas a aquellas personas que quieran vincularse a este sector, para lo cual es necesario apostar por esta formaci&oacute;n reglada en m&aacute;s universidades espa&ntilde;olas, tanto de manera presencial como telem&aacute;tica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro, definir claramente las categor&iacute;as profesionales dentro de ese &aacute;mbito, especific&aacute;ndose la titulaci&oacute;n requerida y sus funciones, acompa&ntilde;ado de un reconocimiento salarial acorde con el puesto y el compromiso de un programa anual de formaci&oacute;n continua, que redundar&aacute; en el aumento de la calidad del servicio que presta.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos, por ejemplo, a los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras dentro de la Administraci&oacute;n p&uacute;blica que est&aacute;n en una compleja situaci&oacute;n laboral, a merced de subcontratas por la externalizaci&oacute;n de las plazas, con toda una serie de los problemas impl&iacute;citos, sobre todo el atraso salarial o la suspensi&oacute;n de pagos, adem&aacute;s del incumplimiento de derechos laborales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo, el personal profesional debe afrontar nuevos retos que, hasta hace unos a&ntilde;os, eran impensables en la din&aacute;mica diaria de una biblioteca. Se plantean como perdurables en el tiempo hasta convertirse finalmente en servicios dentro del conjunto de los ya existentes. La lista crece de manera progresiva, generando tambi&eacute;n una modificaci&oacute;n paralela en el paradigma profesional, sobre todo mediatizado por los crecientes y hasta desbordantes avances y transformaciones tecnol&oacute;gicas. Eso demuestra la responsabilidad y la implicaci&oacute;n inherente de esos centros culturales para actuar en sinton&iacute;a con la evoluci&oacute;n, los cambios y las necesidades de su entorno, sin olvidar su perspectiva de car&aacute;cter global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, esos retos se presentan como oportunidades para crecer profesionalmente, pero tambi&eacute;n para ayudar a la ciudadan&iacute;a a superar dificultades, fortalecer sus capacidades y complementar su formaci&oacute;n intelectual y cultural bajo el paraguas de la fiabilidad y la credibilidad de los servicios bibliotecarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, las bibliotecas y su personal asumimos que nuestro deber va m&aacute;s all&aacute; del servicio que prestamos porque concebimos esta profesi&oacute;n como un camino vital que compartimos a diario con&nbsp;la poblaci&oacute;n y sus correspondientes desaf&iacute;os. Esto nos lleva a liderar la percepci&oacute;n positiva que tiene la ciudadan&iacute;a de esta profesi&oacute;n dentro del conjunto de ocupaciones, as&iacute; como la atenci&oacute;n que le prestamos, a pesar de que tambi&eacute;n tenemos deficiencias, que asumimos como autocr&iacute;tica para superarlas cuanto antes.
    </p><p class="article-text">
        Trabajar en una biblioteca implica conocer lo que sucede en su realidad circundante desde m&uacute;ltiples perspectivas para trazar una hoja de ruta a corto y medio plazo. As&iacute;, por ejemplo, hay que tener siempre presente el contexto digital actual que inunda absolutamente todo. Ese personal profesional ha asumido ya un rol formativo en la propia biblioteca para superar la brecha digital. Esto va asociado a la alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica e informacional, fundamental en una sociedad que est&aacute; intercomunicada a trav&eacute;s de Internet y la telefon&iacute;a m&oacute;vil, para lo cual es necesario saber c&oacute;mo utilizar ambos recursos de manera eficaz con la finalidad de que no existan desequilibrios en el acceso, el an&aacute;lisis y el uso de la informaci&oacute;n de forma cr&iacute;tica entre la poblaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco obviemos la lucha contra la desinformaci&oacute;n, amplificada por las redes sociales y todos los productos derivados de la tecnolog&iacute;a digital. De nuevo, el &aacute;mbito bibliotecario y su personal se convierten en un faro sobre el acantilado, que gu&iacute;a a la ciudadan&iacute;a en medio de este problema porque las bibliotecas son firmamentos destinados al aprendizaje de fuentes seguras y fiables para estar informados correctamente y con el referido sentido cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        A esto sumamos la <em>gamificaci&oacute;n</em>, entendida como la utilizaci&oacute;n de los juegos con una perspectiva de aprendizaje en un ambiente l&uacute;dico y compartido, que ayuda al razonamiento y la cohesi&oacute;n social. El marco cient&iacute;fico a trav&eacute;s de los espacios de trabajo colaborativo (<em>markerspace</em>), dedicados a experimentar con distintas herramientas para crear objetos a partir de una idea previa. La palabra como vivencia mediante las bibliotecas humanas, porque las bibliotecas no solo prestan libros y otros recursos, sino tambi&eacute;n personas, aunque parezca extra&ntilde;o. Esas personas se entienden como colaboradores que est&aacute;n dispuestos a contar aspectos de su vida a otras que lo solicite en pr&eacute;stamo, ya que lo que se presta es el tiempo, los recuerdos y la memoria de ese colaborador, gener&aacute;ndose as&iacute; una relaci&oacute;n de empat&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todo esto y mucho m&aacute;s interviene el personal bibliotecario, que se ha ido transformando por su compromiso con el desarrollo cultural, el desempe&ntilde;o de servicios eficaces y acordes con cada momento y su entorno, la pluralidad social, la inclusi&oacute;n como elemento indispensable para que nadie quede excluido de servicios y actividades y la apuesta clara de seguir avanzando al ritmo de quienes construyen con su opini&oacute;n y voluntad una aut&eacute;ntica casa del pueblo, de todos y para todas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras Espa&ntilde;a est&aacute; cada vez m&aacute;s polarizada pol&iacute;ticamente entre unos que se consideran los buenos y otros que son tachados de malos, el personal profesional bibliotecario mantiene intacto el esp&iacute;ritu de las bibliotecas, que se presentan como uno de los pocos sitios seguros y democr&aacute;ticos, donde el respeto, el acceso plural a la informaci&oacute;n y el di&aacute;logo en un marco heterog&eacute;neo est&aacute;n por encima de todo, as&iacute; como el compromiso de responder a las inquietudes de las personas en igualdad de condiciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la mirada puesta en el 2030, que supondr&aacute; que hemos consumido un tercio del siglo XXI, y con los continuos cambios en la referida tecnolog&iacute;a digital, que desbordan el conocimiento que tiene dicho personal debido a la creciente cantidad de recursos existentes, es necesario recordar que no debemos perder el rumbo de nuestra misi&oacute;n: esforzarnos continuamente para que las bibliotecas sean en el presente el escenario cultural y participativo casi perfecto, gracias al aprendizaje del pasado y en alerta ante las perspectivas de futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Javier León Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/personal-profesional-bibliotecario-dia-bibliotecas_132_13612429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2026 13:24:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El personal profesional bibliotecario ante el Día de las Bibliotecas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El objetivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/objetivo_132_13612420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El objetivo (así, en singular y con la concreción que marca el artículo) de una formación que aspira a gobernar no debe circunscribirse solo al reemplazo del presidente, pues una vez logrado, una vez alcanzado el asiento principal del poder ejecutivo, será inevitable que la sensación de meta alcanzada derive en una situación perjudicial para los ciudadanos</p></div><p class="article-text">
        En un Estado democr&aacute;tico, donde las alternancias est&aacute;n garantizadas por ley, el objetivo (as&iacute;, en singular y con la concreci&oacute;n que marca el art&iacute;culo) de una formaci&oacute;n que aspira a gobernar no debe circunscribirse solo al reemplazo del presidente, pues una vez logrado, una vez alcanzado el asiento principal del poder ejecutivo, ser&aacute; inevitable que la sensaci&oacute;n&nbsp;de meta alcanzada derive en una situaci&oacute;n perjudicial para los ciudadanos. Un nuevo gobierno sin ideas, sin programa y sin proyecciones, pues las energ&iacute;as y el talento para pensar, programar y proyectar se invirtieron solo en la mentada sustituci&oacute;n, ser&aacute; un gobierno inevitablemente malo. Y en estos tiempos tan preocupantemente acelerados, ser&aacute; imposible evitar que un gobierno malo se transforme en un suspiro en una entidad profundamente nociva.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco debe ser, creo yo, el &laquo;primer objetivo&raquo;, pues implica anteponer el odio a la concordia. El &laquo;primer objetivo&raquo; de una formaci&oacute;n democr&aacute;tica que aspira al poder ha de ser recibir la confianza de los electores, pues con ella se allanar&aacute; la consecuci&oacute;n de todos los prop&oacute;sitos posteriores, los que se han enunciado a trav&eacute;s de ideas, programas y proyecciones pensados y elaborados para convencer a los votantes de que su opci&oacute;n mejorar&aacute; la vida de los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Hay un momento de la pel&iacute;cula <em><strong>La soluci&oacute;n final</strong></em><strong> (2001)</strong>, distribuido en dos secuencias separadas, que me parece muy oportuno recordar despu&eacute;s de presenciar lo que ha ocurrido de 2023 para ac&aacute; y de leer estos d&iacute;as, en varios medios y a trav&eacute;s de varios emisores, el se&ntilde;alado prop&oacute;sito que gu&iacute;a a cuantos aspiran a conseguir el benepl&aacute;cito del Congreso para acceder al Gobierno de Espa&ntilde;a. Hablo del relato que <strong>el doctor Kritzinger</strong> le cuenta a Heydrich en privado y este, luego, hacia el final, a Eichmann: un hijo adoraba a su madre, que lo proteg&iacute;a y velaba siempre por &eacute;l, y odiaba profundamente a su padre, que lo maltrataba. Aliment&oacute; todos los d&iacute;as de su vida este odio, que fue creciendo cada vez m&aacute;s y m&aacute;s. Cuando muri&oacute; la madre, aunque afligido, no llor&oacute;. Lo intent&oacute;, procur&oacute; que su muestra de dolor fuera pareja al amor que sent&iacute;a por ella, pero no fue posible. Sin embargo, cuando d&eacute;cadas despu&eacute;s muri&oacute; su padre, en el funeral, para sorpresa de todos, rompi&oacute; a llorar desconsoladamente. No por el fallecimiento de su padre, sino porque su vida, basada en el odio hacia &eacute;l, se hab&iacute;a quedado vac&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una dictadura, ni se discute: el objetivo y el primer objetivo son derrocar como sea al tirano. Afortunadamente, en Espa&ntilde;a, donde hay libertad de expresi&oacute;n y se convocan elecciones, no vivimos en una dictadura, aunque nos disguste quien est&eacute; al frente del Gobierno nacional y consideremos la necesidad de que otra persona (&iquest;para cu&aacute;ndo una mujer?) ocupe su lugar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoriano Santana Sanjurjo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/objetivo_132_13612420.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2026 13:20:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El objetivo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vela de Pedro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vela-pedro_132_13612418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93f09015-5066-438b-a260-258df23dd34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vela de Pedro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestros políticos se suceden a sí mismos de forma tan obscena que es como la música de los cuarenta principales sin cambiar nunca ni los títulos ni el lugar</p></div><p class="article-text">
        En el final de <em><strong>Ana Karenina</strong></em> una vela se apaga para dar t&eacute;rmino a la colosal novela. Antes de arrojar a Ana a las v&iacute;as del tren, <strong>Tolstoi</strong> utiliza la met&aacute;fora de la vela, un clarooscuro, que marca como se apaga la vida de Ana al ritmo de la vela.
    </p><p class="article-text">
        Esto rima con <strong>Pedro S&aacute;nchez</strong> que acaso se apaga, pero del que muchos dir&aacute;n: &ldquo;Ahora te va a votar tu puta madre&hellip; y yo.&rdquo; Lo que sigue es poca cosa porque es tan solo mi visi&oacute;n de la faena de Pedro S&aacute;nchez. Y quiero presentar mi modesto criterio enfocado hacia cuatro capas.
    </p><p class="article-text">
        Pol&iacute;tica territorial y relaci&oacute;n con los indepes. Hizo bueno lo dicho por William Blake: <strong>&ldquo;El buen poeta est&aacute; de parte del diablo&rdquo;</strong>. Los indultos y la amnist&iacute;a que seguro escond&iacute;an las llaves de la Moncloa fueron como el b&aacute;lsamo cervantino. Por un tiempo los irredentos indepes nos han dejado vivir tranquilos porque han convivido, entre ellos, c&oacute;modos. Ya sabemos que el problema catal&aacute;n no tiene cura, solo temporadas apacibles sin molestias y se ha conseguido una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Veamos el modelo institucional y la separaci&oacute;n de poderes. Es dif&iacute;cil ignorar <strong>el juego de algunos jueces</strong>, alguno de ellos con sede en el Supremo. Lo de su mujer y su hermano es impresentable, y el da&ntilde;o a la justicia est&aacute; hecho. Insoportable, aunque solo sea por lo que hace re&iacute;r a Esperanza Aguirre, Ana Botella y tutti quanti. Esta &eacute;poca, con el asunto del fiscal general como episodio principal ha sido<strong> el affaire Dreyfus espa&ntilde;ol</strong>. Y ya nada ser&aacute; igual en asuntos de la justicia. El comportamiento de S&aacute;nchez es el retroceso de la culata cuando vemos a esa gente haciendo barbaridades. Hizo bien en no callarse porque una cosa es la sacrosanta separaci&oacute;n de poderes y otra aceptar sin rechistar las barrabasadas de <strong>Peinado</strong>. Pero hubiese sido mejor responder desde la pulcritud y no haber colocado a su ministra de justicia de fiscal general.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica econ&oacute;mica. <strong>Espa&ntilde;a crece por la buena inmigraci&oacute;n y la coyuntura energ&eacute;tica</strong>. Es un incremento que no est&aacute; acompa&ntilde;ado por la productividad, pero Espa&ntilde;a crece y por ello sus cuentas p&uacute;blicas no empeoran. Aumentar los derechos laborales ha funcionado. Por eficiencia y por justicia. Gobernar sin presupuestos es otra falta de pulcritud. O acaso una l&iacute;nea roja.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta capa y la parte m&aacute;s oscura es el uso y disfrute que hizo de su partido que lo deja en modo de juguete roto. Muerte cl&iacute;nica. Nuestros pol&iacute;ticos se suceden a s&iacute; mismos de forma tan obscena que es como la m&uacute;sica de los cuarenta principales sin cambiar nunca ni los t&iacute;tulos ni el lugar. En Canarias nada ofrecen ni tienen nada que ofrecer. Ha convertido al PSOE en un grupo de mercenarios unidos por la soldada y del tama&ntilde;o de la conga de Jaruco. Pedro S&aacute;nchez acepta que su partido, el principal en Espa&ntilde;a, se llene de gente que conociendo que los mejores est&aacute;n fuera no los invitan a cenar como D. Giovanni al Comendador, aunque vengan con las peores intenciones. Esta imagen en la que se ha convertido el Partido Socialista no es peor que la realidad de los otros partidos. Pero eso no consuela. El PSOE es &ldquo;el partido&rdquo;. Bueno, lo era. Ahora se reproducen sus dirigentes contando siempre el mismo cuento. Igual que en los dem&aacute;s partidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Juan Rulfo</strong> escribi&oacute; dos novelas y entr&oacute; en el Olimpo. Si le preguntaban por qu&eacute; no escribi&oacute; m&aacute;s, contestaba que se le hab&iacute;a muerto el t&iacute;o Celerino que era el que le contaba los cuentos. Nuestros pol&iacute;ticos, siempre los mismos, tienen el suficiente talento para echarlo todo a perder. Siempre tengo presente la <strong>Metroguagua</strong>, esa heterotop&iacute;a en clave de broma que opera fuera de la realidad y de sus reglas. Pero que entre todos soportamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Francisco Henríquez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vela-pedro_132_13612418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2026 13:19:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vela de Pedro]]></media:title>
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