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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mujeres Rurales de Sevilla]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mujeres Rurales de Sevilla]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[María Dolores Tejero o un amor duradero por el campo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/maria-dolores-tejero-duradero-campo_132_2992972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92f11048-8a27-42f1-9aa0-7a21f08eb454_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Dolores Tejero o un amor duradero por el campo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">María Dolores Tejero gestiona 16 hectáreas de diversos cultivos en el término municipal de Lebrija, con 25 trabajadores a su cargo en los picos altos de campaña</p></div><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Dolores Tejero</strong> (Lebrija, 1968) era una de esas j&oacute;venes que, en los a&ntilde;os 80, se enfrent&oacute; al problema de tener que replantearse su futuro. Era una &eacute;poca, como recuerda, en la que en la sociedad se manten&iacute;an las oportunidades justas para que las chicas pudiesen acceder a la Universidad, as&iacute; que se reinvent&oacute; y, entonces,  encontr&oacute; al gran amor de su vida: el campo.
    </p><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1988, y con 22 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos decidi&oacute; comprobar cu&aacute;nto pod&iacute;a durar su relaci&oacute;n con la tierra de labranza: &ldquo;En aquel a&ntilde;o comenc&eacute; con 3.000 metros de invernadero que destin&eacute; al cultivo de la flor cortada, y fui creciendo poco a poco, ya que despu&eacute;s mont&eacute; 2.000 m&aacute;s, que luego fueron otros 5.000&rdquo;, y lo hizo con visi&oacute;n de futuro, ya que el poco dinero que iba ganando lo iba invirtiendo en nuevas tierras para dedicarlas a otros usos.
    </p><p class="article-text">
        De esa forma, cuando el negocio de la flor cortada dej&oacute; de ser productivo, ella ya estaba preparada con cultivos alternativos, con lo que &ldquo;a d&iacute;a de hoy, ya tengo muy poco de flor, unos 1.000 metros cuadrados, ya que cuando a&ntilde;os buenos, invert&iacute;&rdquo;, y consigui&oacute; lo que tiene hoy d&iacute;a: 16 hect&aacute;reas de terrenos repartidas en distintos cultivos.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, cuando habla con <a href="http://eldiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es/andalucia</a> se encuentra en plena producci&oacute;n de habas baby, uno de los productos que m&aacute;s ocupaci&oacute;n le mantiene durante el a&ntilde;o, que hace que su campo tenga un pico de trabajadores que llega a los 25. El resto de sus 160.000 metros cuadrados de campo lo ocupan distintas parcelas de quinoa, tomates o algod&oacute;n, hasta lograr una producci&oacute;n que el a&ntilde;o pasado consigui&oacute; una facturaci&oacute;n en torno a los 120.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello en la parcela 3021 del sector &ldquo;B&rdquo; del Bajo Guadalquivir, ya que la finca en s&iacute;, situada a unos 7 kil&oacute;metros del casco urbano de Lebrija<strong>,</strong> simplemente, lleva su nombre.
    </p><h3 class="article-text">La lucha en la incertidumbre</h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Dolores dice abiertamente que tiene pasi&oacute;n por el campo en todos sus aspectos, mientras asegura, hablando de la rentabilidad de su labor, que &ldquo;nadie se hace millonario trabajando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n es joven para hablar de su jubilaci&oacute;n, aunque cuando dice que puede que lo venda todo y viva holgadamente su tercera edad, asegura que &ldquo;mi marido no se lo cree&rdquo;, sobre todo porque el campo forma parte de su ADN, con presencia en la organizaci&oacute;n COAG y durante 14 a&ntilde;os en el consejo rector de la cooperativa Las Marismas de la localidad lebrijana.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello, a pesar de que admite que &ldquo;cuando trabajas en temas agr&iacute;colas vives en una continua incertidumbre, porque si pasa como hace unos d&iacute;as, que se anuncia una fuerte borrasca, piensas que te puede tumbar las habas, tirar el invernadero, puede llover muy fuerte, y al final resulta que cuando haces balance de lo que has hecho, hay a&ntilde;os muy buenos y otros ruinosos&rdquo;, por lo que cree que el &uacute;nico secreto de su trabajo es que &ldquo;hay que ser consciente de que hay que guardar, y que de que para la pr&oacute;xima campa&ntilde;a tienes lo que sabes que hay que gastar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello lo explica en una ma&ntilde;ana g&eacute;lida, al frente de sus 25 trabajadores que recogen las peque&ntilde;as habas que ir&aacute;n a cualquier mesa en los pr&oacute;ximos d&iacute;as: &ldquo;&iquest;fr&iacute;o? Estoy tan feliz en el trabajo que ni me entero de que hace fr&iacute;o&rdquo;, asegura esta empresaria para siempre enamorada del campo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/maria-dolores-tejero-duradero-campo_132_2992972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Dec 2017 10:41:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mari Carmen Delgado: una historia de superación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/mari-carmen-delgado-agricultora-necesidad_132_3028449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b578154f-83f4-4cc1-b0c2-0c169ae2cd88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mari Carmen Delgado: una historia de superación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gestiona unas 400 hectáreas de olivo, además de otros cultivos, la mayoría en suelo de Osuna, aunque también tiene plantaciones en Marchena</p><p class="subtitle">Ha demostrado fortaleza y tenacidad desde su juventud compaginando sus estudios de Derecho con los primeros pasos para mantener las explotaciones de la familia</p></div><p class="article-text">
        Hay decisiones que cambian y dirigen una vida.<strong> Y eso le pas&oacute; a Mari Carmen Delgado</strong> cuando ten&iacute;a 19 a&ntilde;os de edad en 1976. Hered&oacute; las tierras de la familia y fue el momento en el que tom&oacute; la decisi&oacute;n de dedicarse a ellas. Pod&iacute;a haber seguido otro camino. Pero decidi&oacute; este, un camino de superaci&oacute;n y esfuerzo te&ntilde;ido con los colores del olivar que la han convertido en empresaria agraria, con la gesti&oacute;n de m&aacute;s de 400 hect&aacute;reas en sus manos.
    </p><p class="article-text">
        Nacida en Osuna el 25 de junio de 1957, mantiene una intensa actividad cada d&iacute;a en las fincas que gestiona, con una buena parte de ellas en el t&eacute;rmino municipal de Osuna y el resto en Marchena, lo que alterna dando clases en la escuela universitaria de Osuna de Derecho del Trabajo desde 1994, donde adem&aacute;s es parte de su equipo directivo.
    </p><p class="article-text">
        Mari Carmen se hizo cargo de las tierras pero no se qued&oacute; ah&iacute;. Durante todos estos a&ntilde;os ha ido renovando y diversificando su actividad hasta crear dos empresas, &ldquo;Mari Carmen Delgado Vela&rdquo; y &ldquo;Lucarca Sociedad Civil&rdquo;, con las que gestiona olivar de riego y secano, con variedades de aceituna manzanilla, hojiblanca, marte&ntilde;a, arbequina y gordal, en una enorme superficie de 400 hect&aacute;reas, de las que todas, salvo 70, que est&aacute;n en Marchena, se encuentran en Osuna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Tampoco se conform&oacute; con el cultivo del olivar si no que ampli&oacute; horizontes. &ldquo;A partir de ah&iacute; diversifiqu&eacute; el trabajo, y hoy d&iacute;a cultivo cereal, girasol, algod&oacute;n y habas&rdquo;, explica a <a href="http://eldiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es/andalucia</a>, concretando que cuenta con tres trabajadores durante todo el a&ntilde;o, mientras que en campa&ntilde;as y momentos puntuales del algod&oacute;n &ldquo;llega a unos 12&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una empresaria que roza los 60 a&ntilde;os pero tiene vitalidad para dar y tomar. &ldquo;La edad en la que me dicen que deber&iacute;a pensar en jubilarme, pero no lo lo hago, y sigo estando al d&iacute;a en todo lo que conlleva la empresa&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">Una vida de experiencia y lucha</h3><p class="article-text">
        Para sacar adelante su gran proyecto, entre 1995 y 1996, &ldquo;seg&uacute;n terminaban los contratos de arrendamiento, los fui recogiendo para explotarlos yo directamente. Antes de cumplir los 40 me instal&eacute; como joven agricultora, que es el l&iacute;mite de edad que se puede hacer, para acceder a ayudas por modernizaci&oacute;n, entre otras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jam&aacute;s pens&eacute; en dedicarme a esto, pero es verdad que hoy puedo decir que mi vida laboral comenz&oacute; con 19 a&ntilde;os, una vida de experiencia y lucha pero tambi&eacute;n sinsabores, en la que ya llev&oacute; 41 a&ntilde;os, en la que tuve que asumir esa serie de responsabilidades, con la premisa de que o lo hac&iacute;a entonces o ya no no pod&iacute;a hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto, destaca &ldquo;la gran ayuda que tuve de la Administraci&oacute;n, que es verdad que me ech&oacute; una mano en todo lo que necesit&eacute;, aunque yo tambi&eacute;n se lo pon&iacute;a muy f&aacute;cil por mi condici&oacute;n de abogada y el conocimiento que ten&iacute;a de todo lo relacionado con el papeleo, e incluso puedo decir que me ayud&oacute; mucho el hecho de que no ten&iacute;a ni idea ni experiencia, con lo que estaba abierta a todas las posibilidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala, adem&aacute;s, que ahora los agricultores est&aacute;n bastante sensibilizados con la documentaci&oacute;n, cumplimiento de normas, etc&hellip;, &ldquo;pero entonces no era as&iacute;. Con mucho trabajo consegu&iacute; la clasificaci&oacute;n de explotaci&oacute;n prioritaria, lo que supon&iacute;a, y sigue suponiendo que al menos una parte importante de tus ingresos tienen que provenir de la agricultura, aparte de otros requisitos m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mari Carmen puede presumir de que ser una de las primeras mujeres que hizo pozos con instalaci&oacute;n el&eacute;ctrica. Ahora espera que su hijo la suceda, para lo que est&aacute; ya dado de alta como joven agricultor y ha comenzado a dar los primeros pasos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/mari-carmen-delgado-agricultora-necesidad_132_3028449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Dec 2017 10:52:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mari Carmen Delgado: una historia de superación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Charo Fajardo, la mujer que gestiona la aceituna de Morón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/charo-fajardo-gestiona-aceituna-moron_132_3041576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8437faa-260c-4de8-a3b7-c9cad96ec219_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Charo Fajardo, la mujer que gestiona la aceituna de Morón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace cinco años que es la gerente de una de las cooperativas aceituneras más importantes de la provincia de Sevilla, con sede en Morón de la Frontera</p><p class="subtitle">Casi 240 hombres dependen de su trabajo diario, que empieza a las siete de la mañana y termina con la llegada de la noche</p><p class="subtitle">Afirma que la presencia de la mujer en la gestión agrícola es una consecuencia más de la evolución del trabajo en el campo con el paso de los años</p></div><p class="article-text">
        A las siete de la ma&ntilde;ana, cuando todav&iacute;a no ha amanecido,<strong> Charo Fajardo</strong> entra en su despacho de la Cooperativa Agropecuaria Jes&uacute;s de la Ca&ntilde;ada de Mor&oacute;n de la Frontera. Lo primero que hace es descargar todo el correo electr&oacute;nico, &ldquo;muchos correos, mucha informaci&oacute;n&rdquo;, y a partir de ese momento se dispone a gestionar una empresa de la que saldr&aacute; cuando vuelva a ser de noche.
    </p><p class="article-text">
        Cuando revisa el correo, comienza a captar los posibles problemas que se han producido en la jornada anterior. Y comienza a preparar todo lo necesario para un nuevo d&iacute;a de labor.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo viene haciendo desde hace cinco a&ntilde;os, con un matiz llamativo: es una de las pocas mujeres en Espa&ntilde;a gerente de una cooperativa agr&iacute;cola a la que s&oacute;lo pertenecen hombres, casi 240, &ldquo;que al principio se extra&ntilde;aban de que una mujer estuviese en ese puesto de responsabilidad, pero con el paso del tiempo se han acostumbrado, y ya todo se hace en el d&iacute;a a d&iacute;a con total normalidad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Los agricultores traen su producto, que es el fruto de su trabajo, y ellos saben que lo estoy defendiendo, as&iacute; que poco a poco se ha acabado con el resquicio de algunos agricultores que te dicen que c&oacute;mo una mujer te va a decir c&oacute;mo hacer lo que llevan haciendo toda la vida. El campo ha entrado en una evoluci&oacute;n, y hay que ser competitivo dentro del sector, de modo que cuando se pelea por ellos se consigue el respeto perfectamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &ldquo;es verdad que no llegu&eacute; directamente a la gerencia, porque antes estaba en el departamento de administraci&oacute;n&rdquo;, con lo que su ascenso en la empresa fue progresivo, y a sus 53 a&ntilde;os ya es una de las pocas gerentes de cooperativas espa&ntilde;olas, con un conocimiento amplio no s&oacute;lo del aspecto econ&oacute;mico del d&iacute;a a d&iacute;a de sus socios, sino de cada instante de la vida de la aceituna desde que llega a la empresa hasta que es embotellada en forma de aceite o envasada para consumo en mesa.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s de 50 a&ntilde;os de historia</h3><p class="article-text">
        La Cooperativa Agropecuaria Jes&uacute;s de la Ca&ntilde;ada se cre&oacute; en los inicios de los a&ntilde;os 60 del siglo pasado, y por ella pasan y se preparan y comercializan&nbsp; diferentes productos realizados a partir de la aceituna de mesa de Mor&oacute;n, lo que tiene una especial importancia debido a que Andaluc&iacute;a es la Comunidad Aut&oacute;noma con mayor grado de cooperativismo agroalimentario en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su importancia, las mujeres asociadas en las cooperativas suponen s&oacute;lo un 25,45 %, y de estas, las que asisten a las asambleas s&oacute;lo son 13,9 %; y de estas &uacute;ltimas, s&oacute;lo forman parte de los consejos rectores un 3,5 %. En el caso de Charo no se trata de una cooperativista, ya que no tiene tierras que aportar a la empresa como una socia m&aacute;s, pero s&iacute; le sigue llamando la atenci&oacute;n que &ldquo;cuando vamos a reuniones, conmigo s&oacute;lo se sientan hombres&rdquo;, algo que, entiende, va poco a poco, porque &ldquo;el campo necesita una modernizaci&oacute;n y profesionalizaci&oacute;n, y cuando alguien es profesional no se mira si es hombre o mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; defiende que el campo necesita un <strong>relevo generacional,</strong> rompiendo la norma &ldquo;que exist&iacute;a antiguamente, e incluso hoy d&iacute;a,&nbsp; que la persona que no serv&iacute;a para estudiar segu&iacute;a la tradici&oacute;n de la familia con la agricultura. Hay que avanzar, hay m&aacute;s gente joven, muy preparada, y algunos decidan seguir con el campo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese avance tienen un papel muy importante las cooperativas agroalimentarias, que suponen el 67 % del valor de producci&oacute;n de la industria alimentaria andaluza. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los datos, no se escapa que las caracter&iacute;sticas de la contrataci&oacute;n de las mujeres en las cooperativas son m&aacute;s inestables, con mayores tasas de temporalidad, de jornadas parciales, e inferiores retribuciones medias en todas las categor&iacute;as profesionales. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, que una mujer como Charo Fajardo ocupe un puesto de relevancia como la gerencia en un subsector tan masculinizado tiene especial valor y supone un reflejo en el que otra muchas pueden mirarse.
    </p><p class="article-text">
        Ella lo tiene claro, y lo repite mientras, con mimo, ense&ntilde;a cada rinc&oacute;n de su empresa, detallando cada mil&iacute;metro que recorre la aceituna de Mor&oacute;n en una cooperativa que camina hacia su sexta d&eacute;cada de vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/charo-fajardo-gestiona-aceituna-moron_132_3041576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Nov 2017 11:19:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Charo Fajardo, la mujer que gestiona la aceituna de Morón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sevilla,Morón de la Frontera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los quesos de María Orzáez: la delicia francesa en Sevilla que nació por un cambio de vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/maria-orzaez-delicia-francesa-sevilla_132_3047200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79b75656-c000-4001-8a0f-96d387e39a8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los quesos de María Orzáez: la delicia francesa en Sevilla que nació por un cambio de vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2001 dejó la empresa química en la que trabajaba y se mudó a Castilblanco de los Arroyos, donde produce quesos siguiendo el ejemplo artesanal que aprendió en Francia</p><p class="subtitle">Las cabras de la dehesa frente a su casa le proporcionan su materia prima, que se vende allí mismo y en una tienda que ha puesto en marcha en Sevilla capital</p><p class="subtitle">Para comenzar a producir tuvo que esperar que entrase en vigor una normativa en 2004 que unificó en Europa todas las formas de producción quesera</p></div><p class="article-text">
        En la localidad sevillana de Castilblanco de los Arroyos, casi en un punto en el que la capital deja de verse y la sierra comienza a mostrar sus primeras estribaciones, hace unos 15 a&ntilde;os que <strong>Mar&iacute;a Orz&aacute;ez</strong> elabora quesos y l&aacute;cteos ecol&oacute;gicos mediante una historia de superaci&oacute;n y cambio radical de vida que ha hecho que se dote al mercado de un producto que difiere, y mucho, de los quesos que normalmente se pueden encontrar en una tienda cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        Se llama<strong> &lsquo;Postres y L&aacute;cteos Mare Nostrum&rsquo;</strong>, y naci&oacute; tras el radical cambio de vida de esta mujer nacida en Sevilla hace 63 a&ntilde;os, que a principios de la d&eacute;cada de 2000 decidi&oacute; dejar de lado la empresa qu&iacute;mica de la que estaba al frente. Hoy ha construido su nueva vida en torno a la fabricaci&oacute;n de quesos artesanales en su casa, situada a unos dos kil&oacute;metros del casco urbano de Castilblanco de los Arroyos, en un lateral de la carretera en el que ha encontrado la tranquilidad necesaria para vivir y el espacio ideal para trabajar.
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         Su calidad no es balad&iacute;. Sus primeros quesos nacieron tras un largo recorrido por tierras francesas, imbuy&eacute;ndose de las t&eacute;cnicas aprendidas en el Centre Fromager de Carmejane, en la Provenza francesa. Su experiencia la traslad&oacute; a la leche producida en las dehesas sevillanas, y eso le ha permitido crear productos del m&aacute;s alto nivel. 
    </p><p class="article-text">
        Y todo lo hace mediante una econom&iacute;a circular en todos los sentidos. Desde su casa muestra la finca que est&aacute; justo enfrente, donde pacen unas 300 cabras, cuya leche le es llevada directamente por su ganadero con todas sus propiedades. Es leche cruda de cabra de raza florida sevillana aut&oacute;ctona, &ldquo;y trabajamos con un tipo de coagulaci&oacute;n l&aacute;ctica de pasta blanda, que s&oacute;lo utiliza fermentos procedentes de su leche&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso le permite preservar el car&aacute;cter singular del territorio del que procede. Todo el proceso de elaboraci&oacute;n es manual, incluido el afinado posterior de los quesos, y la econom&iacute;a circular se completa con la posibilidad de realizar visitas a la f&aacute;brica y disfrutar de degustaciones, o comprar sus productos en la tienda que funciona en la Avenida de C&aacute;diz de Sevilla capital. Con todo, cuatro puestos de trabajo directos m&aacute;s el del ganadero de forma indirecta dependen de su actividad.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No ten&iacute;a ni idea, ni lo pensaba&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La vida de Mar&iacute;a cambi&oacute; cuando en 2001 dej&oacute; su empresa de Mairena del Aljarafe y se fue a vivir a Castilblanco de los Arroyos. &ldquo;Me vine con mis mis hijos, y en ese momento no ten&iacute;a idea de hacer quesos, aunque me gusta la leche, pero no era algo que ten&iacute;a en mente. Es verdad que ten&iacute;a una dehesa delante, que adem&aacute;s ten&iacute;a cabras, pero yo no pensaba en esa actividad, as&iacute; que, en realidad, podemos decir que los quesos me buscaron, m&aacute;s que al rev&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en 2003 se subi&oacute; a un avi&oacute;n y se fue a aprender a la cuna del queso mundial: Francia. &ldquo;Primero, hice un curso para peque&ntilde;os queseros, y me vine con la ideas claras, y a partir de ah&iacute; fue una lucha, porque estamos hablando de 2003, una &eacute;poca en la que no se pod&iacute;an hacer quesos con leche cruda de menos de 60 d&iacute;as en Espa&ntilde;a. Yo sab&iacute;a que en 2004 iba a salir una normativa que iba a uniformar todas las formas de elaboraci&oacute;n de Europa, as&iacute; que, aunque no hab&iacute;a precedentes, me puse a trabajar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Fue un cambio radical, pero se puede decir que sent&iacute;a la llamada de la naturaleza, y hac&iacute;a algo diferente, todo lo contrario de lo que hab&iacute;a hecho hasta ese momento, y sent&iacute;a que era el momento ya, no lo pod&iacute;a dejar par m&aacute;s adelante&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio de vida se ha traducido en una producci&oacute;n de unos 15.000 litros al a&ntilde;o, con un rendimiento de un 20 por ciento aproximadamente, y con la idea de llegar aproximadamente a los 25.000 litros, &ldquo;y siempre con una coagulaci&oacute;n l&aacute;ctica de tipo franc&eacute;s, de pasta blanda&rdquo;, con el matiz de que &ldquo;al principio era complicado, porque supon&iacute;a hacer quesos de pasta blanda en Andaluc&iacute;a con las temperaturas que tenemos. Hay una cultura de pasta prensada, tipo manchegos, pero tambi&eacute;n hab&iacute;a la oportunidad de que todo el queso que ven&iacute;a era de fuera&rdquo;, con lo que ese mercado comenz&oacute; a llenarse de los productos que Mar&iacute;a elaboraba en Castilblanco.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de 15 a&ntilde;os desde sus primeras clases pr&aacute;cticas. Hoy d&iacute;a realiza un producto que aguanta unos seis meses desde su elaboraci&oacute;n, y que se vende, adem&aacute;s de en su tienda, en el mercado de productos artesanos que cada segundo domingo de cada mes se instala en la Alameda de H&eacute;rcules de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Su historia es la de un cambio de vida y una llamada de la naturaleza que lleg&oacute; en el momento justo y en el sitio adecuado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/maria-orzaez-delicia-francesa-sevilla_132_3047200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Nov 2017 14:36:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los quesos de María Orzáez: la delicia francesa en Sevilla que nació por un cambio de vida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elena Viguera, la filóloga que hizo de la naturaleza su medio de vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/elena-viguera-filologa-enamoro-naturaleza_132_3072653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55171ee5-b3fb-4ac9-b894-50ffa1c43623_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elena Viguera, la filóloga que hizo de la naturaleza su medio de vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dirige unas bodegas en Cazalla de la Sierra y una granja escuela en Espartinas, donde los niños "a veces, tocan un animal por primera vez"</p><p class="subtitle">Comenzó hace 24 años con las primeras gestiones, dejando completamente de lado su formación como Filóloga</p><p class="subtitle">Tiene grupos a diario que llegan incluso desde centenares de kilómetros para ver de cerca cómo se trabaja en agricultura y ganadería ecológicas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Elena Viguera</strong> podr&iacute;a estar dando clases en cualquier aula ense&ntilde;ando a los alumnos los secretos de la gram&aacute;tica espa&ntilde;ola, pero hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas decidi&oacute; darle un giro a su vida, y dedicarse a acercar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as cosas tan esenciales como la forma en que salen adelante unas verduras o el proceso de crianza de animales como las gallinas o las ovejas. Un m&aacute;ster de Educaci&oacute;n Ambiental y una apuesta por la agriculutra ecol&oacute;gica decant&oacute; a Elena, en la balanza de las decisiones, por la naturaleza
    </p><p class="article-text">
        Es copropietaria de la<strong> Bodega Colonias de Gale&oacute;n</strong> junto a su marido, <strong>Juli&aacute;n Navarro</strong>, y recibe a el <a href="http://diario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diario.es/andalucia</a> en el otro basti&oacute;n de su d&iacute;a a d&iacute;a: la <a href="http://www.granjaescuela.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Granja Escuela Cuna </a>de la localidad de Espartinas, donde los animales campan a sus anchas, y las verduras tienen ese olor y sabor que s&oacute;lo tienen las que salen directamente de la tierra al plato.
    </p><p class="article-text">
        La carretera que la une casi a diario con Cazalla de la Sierra la une con un sector masculinizado como es el mundo del vino, comercializando sus caldos en Alemania, Dinamarca y Estados Unidos, adem&aacute;s de sacar adelante un proyecto de visitas tur&iacute;sticas a las bodegas. Aunque su vida es la agricultura ecol&oacute;gica y las visitas a su granja, es el apoyo indispensable de su marido para que sus caldos salgan adelante cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Unas bodegas que vieron la luz con la plantaci&oacute;n de las primeras vides en 1998, y que est&aacute; a punto de sacar el primer vino de 2017. Su labor, a medio camino entre la producci&oacute;n y el turismo enol&oacute;gico, supone una facturaci&oacute;n de unos 200.000 euros anuales, y tres puestos de trabajo directos entre recolectores y departamento comercial, adem&aacute;s de su trabajo y el de su marido.
    </p><p class="article-text">
        Las visitas a la granja escuela, como explica, son &ldquo;una evoluci&oacute;n de la agricultura ecol&oacute;gica, que cuando empezamos, todav&iacute;a con tan poco conocimiento y desinformaci&oacute;n, nos costaba venderlo como ecol&oacute;gico, y pensamos en dedicarlo a los ni&ntilde;os, los futuros consumidores&rdquo;. Es una actividad que, recuerda, &ldquo;comenz&oacute; mandando una carta sencilla a los colegios, dici&eacute;ndoles que tenemos una huerta ecol&oacute;gica, que pod&iacute;an venir a visitarnos, as&iacute; que nos pusimos al d&iacute;a, nos reciclamos, nos formamos en educaci&oacute;n ambiental, conocimos el temario en los colegios, sus intereses en las aulas, y los adaptamos aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De aquellas primeras reuniones hace ya 24 a&ntilde;os, su trabajo ha hecho que la granja sea visitada cada d&iacute;a por colegios de buena parte de las provincias de Huelva y Sevilla. Incluso desde la localidad de Ayamonte, a casi 160 kil&oacute;metros, les llegan autobuses llenos de ni&ntilde;os &ldquo;que ven por primera vez una gallina, o tocan una vaca, o conocen que hay cosas que se cogen de la tierra para luego meterlas en las latas que se compran en los supermercados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La crisis no ha pasado de largo por la granja, sobre todo porque &ldquo;los coles se han ido ajustando mucho, porque la salida a una instalaci&oacute;n como la nuestra es una opci&oacute;n cada vez m&aacute;s aceptada y reconocida, que los maestros meten en su programaci&oacute;n, aunque es privado, y los padres tiene que pagarlo, pero tambi&eacute;n hay centros que pagan el autob&uacute;s para que los ni&ntilde;os puedan seguir acudiendo a las excursiones&rdquo;, y de esta forma han seguido acudiendo.
    </p><p class="article-text">
        La constancia parece haber dado sus frutos, y aunque durante el invierno las visitas son a cuentagotas, cuando llega la primavera la plantilla la forman 12 personas para atender el incesante n&uacute;mero de autobuses que aparcan en sus puertas cada d&iacute;a, con una facturaci&oacute;n en torno a los 150.000 euros.
    </p><h3 class="article-text">Para colegios o familias</h3><p class="article-text">
        No obstante, el d&iacute;a a d&iacute;a se ha convertido tambi&eacute;n en excursiones de fin de semana, con visitas de familias para ver los padres lo que los ni&ntilde;os les cuentan que han visto junto a sus compa&ntilde;eros de colegio.
    </p><p class="article-text">
        La semana, para los colegios, tiene varias vertientes, &ldquo;y cuando vienen desde cerca se van a la una y media y est&aacute;n para la salida del colegio en sus centros, pero si vienen desde m&aacute;s lejos les damos la opci&oacute;n de quedarse a comer y salen a las cuatro de la tarde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En sus casi dos hect&aacute;reas, los ni&ntilde;os aprenden &ldquo;que la naturaleza es un proceso temporal, que siembras, tienes que prever el tiempo, se les explican las inclemencias, las alteraciones, los depredadores, y todo ese concepto de vulnerabilidad que parece que no se contempla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Elena recuerda que alguna vez ha pensado en dedicarse a su profesi&oacute;n de formaci&oacute;n inicial, &ldquo;pero seguramente, como soy tan inquieta, me puse a hacer en su d&iacute;a lo que hago ahora. Me vine a vivir al campo y cuando descubr&iacute; la agricultura ecol&oacute;gica fue algo que me enamor&oacute; y lo dej&eacute; todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda como hace algunos a&ntilde;os, unos amigos &ldquo;montamos una cooperativa de agricultura ecol&oacute;gica, y fue muy importante porque no nos sentimos solos, la tierra es muy buena y tuvimos resultados, y al cabo de los a&ntilde;os creamos la asociaci&oacute;n de consumidores La Ortiga, de la que fuimos fundadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No ha parado de trabajar, siempre con la tierra en la mente, y recuerda con orgullo que &ldquo;hasta El Corte ingl&eacute;s nos llam&oacute;, que nos reunimos con otro compa&ntilde;ero de Extremadura y abrimos mercado en Madrid y nos dejaron en algunos espacios de Madrid donde pusimos algunos de nuestros productos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo orgullo lo muestra cuando ense&ntilde;a sus instalaciones, explica c&oacute;mo realiza su labor diaria y muestra la ilusi&oacute;n de alguien que empieza, el orgullo de pelear por algo que le apasiona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/elena-viguera-filologa-enamoro-naturaleza_132_3072653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2017 10:22:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elena Viguera, la filóloga que hizo de la naturaleza su medio de vida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la alta costura de Milán a la botánica gourmet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/alta-costura-milan-botanica-gourmet_132_3081730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60b02277-7b00-4c59-ad57-c51a0b26b2f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la alta costura de Milán a la botánica gourmet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde La Puebla del Río, Tatiana García trabaja en "gastrobotánica", dotando de productos de alta calidad de la tierra a sus clientes</p><p class="subtitle">Montó su propia empresa de importación, pero la llegada de la crisis hizo que tuviese que idear esta actividad en las tierras que rodean su casa bautizándola La Huerta de Tatiana</p><p class="subtitle">Cultiva siguiendo los preceptos de la agricultura ecológica, y cada día reparte por encargo los productos que van directamente de la tierra a sus clientes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegues al final del camino, ver&aacute;s una puerta azul. As&iacute; sabr&aacute;s que has llegado&rdquo;.<strong> Tatiana Garc&iacute;a Resenberg</strong> (Barcelona, 1973) espera tras la puerta azul para mostrar el fruto de su trabajo en las cuatro hect&aacute;reas de tierras en las que saca adelante a diario distintos productos de &ldquo;gastrobot&aacute;nica&rdquo;. Todav&iacute;a hay que recorrer unos 500 metros para llegar a su casa, en lo alto de la colina donde se encuentra la finca a las afueras de La Puebla del R&iacute;o, para hacerse una ligera idea de la importancia de la labor de esta mujer, que pas&oacute; hace siete a&ntilde;os de dise&ntilde;ar calzado para la alta costura de Mil&aacute;n a vender el fruto de la tierra que trabaja a diario para restaurantes y tiendas selectas.
    </p><p class="article-text">
        De sus manos y su investigaci&oacute;n salen variedades olvidadas o nuevos componentes de ra&iacute;ces, tallos, hojas, flores, frutos o semillas para su uso y aplicaci&oacute;n en cocina, con la premisa de ser un referente a la hora de cultivar <strong>flores comestibles</strong>, entre otros productos.
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         Todo en su d&iacute;a a d&iacute;a es artesanal y ecol&oacute;gico, y todo est&aacute; cronometrado. Retrasa la cita con <a href="http://eldiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es/andalucia</a> hasta que est&aacute; segura de que ha cumplido con todas las entregas, y al filo del mediod&iacute;a ya se sienta a explicar que &ldquo;nac&iacute; en Barcelona, mi madre es medio alemana y medio americana, he vivido en Colombia, Barcelona, M&aacute;laga, Italia&hellip;&rdquo;, hasta recalar en La Puebla del R&iacute;o donde cultivo, por ejemplo, flores comestibles, hierbas arom&aacute;ticas, verduras y frutas, orient&aacute;ndome siempre a cosas diferentes, especies, raras, tras viajar por todo el mundo y gustarme mucho la cocina y experimentar&ldquo;.
    </p><h3 class="article-text">La necesaria reinvenci&oacute;n por la crisis</h3><p class="article-text">
        De su trabajo se benefician restaurantes, particulares y tiendas especializadas, y todo gracias a una de esas historias que han nacido de la necesidad de reinventar la vida profesional y personal a causa de la crisis econ&oacute;mica: &ldquo;Estudi&eacute; dise&ntilde;o de moda y me especialice en calzado, trabajando en empresas bastante importantes. Entre otros lugares estuve trabajando en Mil&aacute;n y luego en empresas de Ubrique con el tema del cuero, hasta que decid&iacute; montar mi propio negocio, que era de importaci&oacute;n de artesan&iacute;as de Suram&eacute;rica, pero siempre ten&iacute;a el hobby de las plantas, y en esto que comprob&eacute; que, con la crisis, los precios no cuadraban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La reinvenci&oacute;n la hizo efectiva en los terrenos que rodean su casa de la localidad sevillana:, &ldquo;cuando pens&eacute; que ten&iacute;a la tierra suficiente y que en un restaurante yo ve&iacute;a cosas que yo ten&iacute;a mejores, de modo que empec&eacute; mi actividad comercial, pasando a trabajar profesionalmente lo que hasta entonces era un peque&ntilde;o huerto&rdquo;. Y as&iacute; naci&oacute; El Huerto de Tatiana.
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;A veces pensaba por qu&eacute; me hab&iacute;a metido en esto&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Recuerda que &ldquo;al principio era muy duro, aunque era algo que me gustaba hacer, pero era duro porque estaba yo sola, y hab&iacute;a d&iacute;as que estaba en el campo d&aacute;ndole al azad&oacute;n y pensando en qui&eacute;n me habr&iacute;a mandado a m&iacute; a meterme en este l&iacute;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el esfuerzo del d&iacute;a a d&iacute;a, de sus manos han ido saliendo guisantes l&aacute;grima, verduras baby, fresas, berenjenas baby, tomates mexicanos, nopales, ajos de elefantes, pepinos redondos o flores comestibles, que van a parar a sus clientes de Sevilla capital y el Aljarafe sevillano, donde se encuentran sus destinos m&aacute;s habituales, mientras que tambi&eacute;n tiene clientes en Madrid y la localidad malague&ntilde;a de Ronda.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, aunque domina a la perfecci&oacute;n su d&iacute;a a d&iacute;a, no acierta con cifras como la facturaci&oacute;n anual de su actividad, por lo que se felicita de haber tenido en su d&iacute;a en La Puebla del R&iacute;o una oficina de gesti&oacute;n de la Junta a la que acudi&oacute; a ciegas para iniciar el primer papeleo. Siete a&ntilde;os despu&eacute;s, toda su vida se centra en sus tierras y sus productos, &ldquo;que sacamos adelante siempre en ecol&oacute;gico&rdquo;, aunque no ha pedido certificaci&oacute;n alguna, &ldquo;porque ser&iacute;a un papeleo inmenso tener que pedir todo lo necesario y rellenar papeles para casi 300 productos&rdquo;. Llama la atenci&oacute;n, por &uacute;ltimo, que no tiene producto alguno envasado para enviar a clientes en el momento de la entrevista porque Tatiana trabaja bajo encargos de sus clientes, y cada d&iacute;a vuelve a empezar.
    </p><p class="article-text">
        Haciendo balance se despide, mirando todo lo que hay alrededor, mientras suspira y dice &ldquo;esto es precioso, pero requiere tanto trabajo&hellip;&rdquo;, a tiempo que comienza a recibir los pedidos que cargar&aacute; en su furgoneta al d&iacute;a siguiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fermín Cabanillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-rurales-de-sevilla/alta-costura-milan-botanica-gourmet_132_3081730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Nov 2017 17:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la alta costura de Milán a la botánica gourmet]]></media:title>
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