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    <title><![CDATA[elDiario.es - La opinión de los socios y socias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - La opinión de los socios y socias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sobre el CGPJ, la crítica legítima y la responsabilidad de los jueces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/cgpj-critica-legitima-responsabilidad-jueces_132_13295014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Director:
    </p><p class="article-text">
        Te escribo animado por una reciente entrevista al magistrado Baltasar Garz&oacute;n en la que defend&iacute;a algo que deber&iacute;a ser obvio en una democracia: que la justicia se puede y se debe criticar, y que no puede existir un &ldquo;manto de protecci&oacute;n&rdquo; que la sit&uacute;e al margen del debate p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Desde esa reflexi&oacute;n, me permito trasladar una impresi&oacute;n personal que, sin pretender generalizar, creo que merece al menos ser considerada: la sensaci&oacute;n de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en determinadas ocasiones, no est&aacute; ejerciendo plenamente su funci&oacute;n de &oacute;rgano de gobierno y control de la judicatura.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar que, en nuestro sistema constitucional, todos los poderes del Estado emanan, directa o indirectamente, de la soberan&iacute;a popular. Tambi&eacute;n el judicial. Sin embargo, a veces parece proyectarse la idea de que este poder opera en una esfera pr&aacute;cticamente inmune a la cr&iacute;tica, como si la independencia judicial implicara tambi&eacute;n inmunidad institucional.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, el tono de sus manifestaciones parece m&aacute;s el de quien se considera injustamente tratado que el de una instituci&oacute;n llamada a actuar con la m&aacute;xima autoridad y serenidad.
    </p><p class="article-text">
        La independencia judicial exige precisamente lo contrario: autocontenci&oacute;n, rigor t&eacute;cnico y una especial atenci&oacute;n a la apariencia de imparcialidad. Por ello, resulta dif&iacute;cil de entender &mdash;al menos para un ciudadano no jurista, ingeniero de formaci&oacute;n, como quien escribe&mdash; que no se haya producido una reacci&oacute;n clara ante conductas como la de jueces que se han pronunciado p&uacute;blicamente contra normas a&uacute;n no aprobadas. &iquest;No corresponde al legislativo la elaboraci&oacute;n de las leyes? &iquest;No deber&iacute;a la funci&oacute;n judicial centrarse en su aplicaci&oacute;n conforme al ordenamiento jur&iacute;dico?
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, conviene no olvidar que los jueces no est&aacute;n llamados a sustituir la voluntad del legislador, que es quien representa directamente la soberan&iacute;a popular. Su funci&oacute;n es aplicar la ley, no anticiparse a ella ni situarse por encima de las decisiones adoptadas por el poder legislativo.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, determinadas resoluciones o construcciones jur&iacute;dicas que generan perplejidad no parecen haber merecido valoraci&oacute;n institucional alguna. No se trata de cuestionar la independencia judicial, sino de plantear si el CGPJ deber&iacute;a ejercer de forma m&aacute;s visible su funci&oacute;n de garant&iacute;a de la calidad, coherencia y credibilidad del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, surge una duda leg&iacute;tima: &iquest;est&aacute; actuando el CGPJ con la suficiente cercan&iacute;a al inter&eacute;s general, o existe el riesgo de que se perciba como un &oacute;rgano m&aacute;s orientado a la defensa corporativa que a la rendici&oacute;n de cuentas?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; esta percepci&oacute;n sea err&oacute;nea. O quiz&aacute; no. Pero, en cualquier caso, merece ser abordada, porque la confianza en la justicia no depende solo de su independencia formal, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo es percibida por la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, me permito plantear una &uacute;ltima cuesti&oacute;n: &iquest;existen mecanismos suficientes para supervisar al propio &oacute;rgano de gobierno de los jueces? Porque en un Estado de Derecho no deber&iacute;a haber espacios inmunes al escrutinio.
    </p><p class="article-text">
        La justicia debe ser independiente, s&iacute;, pero tambi&eacute;n comprensible, razonable y cercana. Y eso exige no solo principios, sino tambi&eacute;n pr&aacute;ctica y autocr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, como se dice coloquialmente, aqu&iacute; tambi&eacute;n habr&iacute;a que venir &ldquo;juzgado&rdquo; de casa: quien juzga debe admitir, al menos, ser juzgado en el &aacute;mbito de la cr&iacute;tica p&uacute;blica. Y tambi&eacute;n, desde el respeto institucional, aceptar las cr&iacute;ticas que puedan proceder de otros poderes del Estado, incluido el ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        Atentamente,
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Arrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/cgpj-critica-legitima-responsabilidad-jueces_132_13295014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 15:11:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sobre el CGPJ, la crítica legítima y la responsabilidad de los jueces]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del Waka Waka al wacko wacko]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/waka-waka-wacko-wacko_132_13295001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Faltan poco m&aacute;s de 24 horas para que empiece el Mundial de f&uacute;tbol, que no soccer, por mucho que se emperren los estadounidenses, obsesionados desde 1776 con rebelarse contra todo y contra todos. Nada como un inmenso circo para desviar la atenci&oacute;n de que el pan y el resto de productos de la cesta de la compra de una familia media van cada d&iacute;a m&aacute;s caros. Nos vendr&aacute; bien un mes de centrar nuestra atenci&oacute;n en lo que hacen con la pelota los Lamine Yamal, Mbapp&eacute;, Messi y compa&ntilde;&iacute;a. Nos hace falta poder pasarnos 30 d&iacute;as hablando de algo m&aacute;s ligero que la situaci&oacute;n pol&iacute;tica actual. Va a ser todo un alivio enfocarnos en algo que no sean genocidios, escaladas de tensi&oacute;n al nivel de la guerra fr&iacute;a, amenazas constantes de invasiones, intercambios de bombardeos&hellip;  O, al menos, deber&iacute;a serlo. Pero es que con el cenutrio del tup&eacute; naranja en el cargo no podemos tener ni un ratito de solaz.
    </p><p class="article-text">
        Porque en lugar de proveer al mundo con una distracci&oacute;n es bastante probable que nos vayamos a encontrar con el Mundial m&aacute;s politizado de la historia. Ni siquiera ha empezado y no hacen m&aacute;s que llegarnos noticias que nada tienen que ver con goles, penaltis, fueras de juego o revisiones interminables del VAR.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, por ejemplo, al &aacute;rbitro somal&iacute; Omar Abdulkadir Arkan se le prohibi&oacute; el acceso a E.E.U.U. A varios jugadores de la selecci&oacute;n de Senegal se les cache&oacute; exhaustivamente a su llegada como si fuesen delincuentes. Lo mismo que sufrieron algunos integrantes de la selecci&oacute;n de Uzbekist&aacute;n. Ambos casos se quedan cortos con lo que tuvo que vivir el delantero de la selecci&oacute;n de Irak, Aymen Hussein, al que retuvieron e interrogaron durante m&aacute;s de 7 horas en el aeropuerto de Chicago. Y para rematar todo este esperpento la selecci&oacute;n de Ir&aacute;n no podr&aacute; pernoctar en suelo estadounidense, de modo que tendr&aacute; que viajar desde M&eacute;xico el d&iacute;a mismo de sus partidos y regresar inmediatamente all&iacute; al finalizarlos. 
    </p><p class="article-text">
        El aberrante trato que est&aacute;n sufriendo todos estos futbolistas se justifica por el p&aacute;nico que tiene Donald Trump a que se cuele en E.E.U.U. alg&uacute;n indeseable inmigrante, cosa que tambi&eacute;n fueron su abuelo Frederick o Ivana y Melania, dos de sus tres mujeres. Eso, al menos, nos venden. En realidad, m&aacute;s parece que Trump est&aacute; azuzando a su polic&iacute;a contra los jugadores de pa&iacute;ses de los que puede abusar o que son rivales pol&iacute;ticos.  
    </p><p class="article-text">
        Y ya sabemos lo mal que se lleva Trump con nuestro Presidente. Tanto que, de hecho, el jefe de los autoproclamados defensores del mundo libre est&aacute; intentando, v&iacute;a lawfare, imponernos un gobierno que le gusta m&aacute;s. As&iacute; que nadie se extra&ntilde;e si terminamos viendo la imagen de Nico Williams y Lamine Yamal con las manos apoyadas en la pared mientras les registran a ellos y a su equipaje.   
    </p><p class="article-text">
        O sea que ni el circo del Mundial de f&uacute;tbol vamos a tener en paz. Y eso que la FIFA le otorg&oacute; su premio de la Paz, precisamente, a Donald Trump. Un reconocimiento de much&iacute;simo prestigio, a la vista de la grandeza de los ganadores previos. Y sobre todo, viniendo de una instituci&oacute;n tan intachable como la FIFA, que apenas suma a un expresidente condenado por recibir sobornos, a otro investigado por corrupci&oacute;n y al actual recientemente denunciado por tr&aacute;fico de influencias.   
    </p><p class="article-text">
        Que igual tambi&eacute;n por ese motivo, porque ya bastante tienen con lo suyo, la FIFA calla y otorga ante todos los desmanes de la polic&iacute;a estadounidense. Y eso a pesar de que su gran negocio empieza a resentirse. Porque ya no es solo que las previsiones m&aacute;s optimistas de ganancias para el Mundial no se vayan a cumplir. Es que, a la vista de las entradas que siguen sin venderse y de la oleada de cancelaciones de reservas en hoteles, hay una m&aacute;s que creciente preocupaci&oacute;n a que el Mundial 2026 termine siendo un fracaso.
    </p><p class="article-text">
        Un fracaso que se deber&aacute;, en gran medida, por la incapacidad de Donald Trump de dejar la pol&iacute;tica al margen del balompi&eacute;. Algo que, por poner en contexto, s&iacute; supieron hacer, en plena Primera Guerra Mundial, enemigos declarados como eran los soldados franceses, alemanes y brit&aacute;nicos en lo que se conoci&oacute; como &laquo;Tregua de navidad&raquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, aquellos eran hombres que sab&iacute;an ser civilizados. En cambio, ninguna tregua va a tener el mundo mientras Donald Trump siga en su cargo. Y eso que a nadie le vendr&iacute;an mejor las distracciones que al m&aacute;s de 3.000 veces nombrado en los archivos del pederasta Epstein. Pero es que ni eso sabe hacer bien. En fin&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; tengamos la fiesta del Mundial en paz pero, desde luego, no tiene esa pinta.   
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Siddharta Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/waka-waka-wacko-wacko_132_13295001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 15:09:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Del Waka Waka al wacko wacko]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva Ley de Partidos que refuerce los mecanismos de control interno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/nueva-ley-partidos-refuerce-mecanismos-control-interno_132_13294989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, la corrupci&oacute;n vuelve a justificar una moci&oacute;n de censura en el Parlamento. Ayer era el PP, hoy es el PSOE. Quienes ayer parec&iacute;an &iacute;ntegros y honorables, hoy se tambalean al son de denuncias e imputaciones. Si hablamos de corrupci&oacute;n en el seno de un partido, es dentro de &eacute;l donde deber&iacute;a encontrarse la primera l&iacute;nea de actuaci&oacute;n para combatirla. Sin embargo, la pregunta sigue siendo la misma: &iquest;qu&eacute; mecanismos tienen los militantes para exigir responsabilidades a sus dirigentes pol&iacute;ticos en una circunstancia determinada? 
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que las voces cr&iacute;ticas que pueden surgir entre la militancia se ven ahogadas ante la falta de un marco legal que permita cuestionar las decisiones que toman sus c&uacute;pulas directivas. &iquest;A qui&eacute;n dirigirse dentro del organigrama de la formaci&oacute;n? Espa&ntilde;a obliga a controlar al Gobierno en el Parlamento, pero no obliga a controlar a quienes mandan dentro de los partidos. &iquest;No deber&iacute;a hacerlo? Los mecanismos de control interno existen, pero suelen depender de las propias direcciones y carecen de la autonom&iacute;a, periodicidad y capacidad de exigir cuentas, que s&iacute; encontramos en otras instituciones. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea hora de reformar la L.O. 6/2002 de Partidos Pol&iacute;ticos, y de paso, tambi&eacute;n la L.O. 8/2007 de Financiaci&oacute;n de los mismos. &iquest;Alguien puede entender que la ley siga permitiendo pagos en efectivo dentro de estas organizaciones despu&eacute;s de las sentencias que acreditaron la existencia durante a&ntilde;os de una caja B en el PP? Es inaudito.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser interesante incluir en esa nueva ley la creaci&oacute;n de un comit&eacute; de control, elegido por las bases de manera independiente a la junta o comisi&oacute;n directiva, con mandatos renovables peri&oacute;dicamente. Este &oacute;rgano no intervendr&iacute;a en las decisiones de la junta o comisi&oacute;n, pero s&iacute; podr&iacute;a someterla a sesiones peri&oacute;dicas de control &mdash;como el Parlamento hace al Gobierno&mdash;. Adem&aacute;s, tendr&iacute;a una funci&oacute;n decisiva: someter a votaci&oacute;n extraordinaria de la militancia cuestiones importantes cuando un determinado porcentaje de la misma lo solicita. 
    </p><p class="article-text">
        La reforma deber&iacute;a tambi&eacute;n abordar temas como la obligatoriedad de elecciones primarias para elegir a los dirigentes, la periodicidad en que deben renovarse  los cargos, la elecci&oacute;n de los l&iacute;deres auton&oacute;micos por las bases de cada organizaci&oacute;n territorial sin imposici&oacute;n de la direcci&oacute;n nacional, y la prohibici&oacute;n de las donaciones en efectivo y de pagos en met&aacute;lico que excedan una cantidad m&iacute;nima legalmente establecida. Una auditor&iacute;a externa obligatoria al a&ntilde;o por una empresa independiente no estar&iacute;a de m&aacute;s, porque la experiencia muestra que la fiscalizaci&oacute;n del Tribunal de Cuentas no basta para prevenir la corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el contexto actual de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola con parlamentos fragmentados tanto a nivel nacional como auton&oacute;mico, quiz&aacute;s la reforma deber&iacute;a incluir tambi&eacute;n la necesidad de realizar consultas a las bases para ratificar determinados acuerdos, m&aacute;s a&uacute;n si incumplen una promesa electoral. Pero no solo en estas situaciones extraordinarias ser&iacute;a &uacute;til un comit&eacute; de control; tambi&eacute;n para zanjar cuestiones que dividen a la militancia. Hay ejemplos en los dos partidos mayoritarios. Resultar&iacute;a leg&iacute;timo preguntarse si una consulta interna a los afiliados del PP habr&iacute;a permitido mantener durante meses el respaldo de la direcci&oacute;n a un presidente de la Generalitat valenciana fuertemente cuestionado por su actuaci&oacute;n el fat&iacute;dico d&iacute;a de la dana. O, en el bando opuesto, si permitir&iacute;a a la actual direcci&oacute;n del PSOE mantenerse en su cargo sin necesidad de ser ratificada por las bases tras las imputaciones sucesivas de sus dos &uacute;ltimos secretarios de organizaci&oacute;n, sumando ahora la imputaci&oacute;n de uno de ellos por presuntos intentos de coacci&oacute;n a la Justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes dirigen un partido acabar&aacute;n gobernando, solos o en coalici&oacute;n. &iquest;No deber&iacute;amos ser m&aacute;s exigentes con los que aspiran a hacerlo? Pues empecemos all&iacute; donde nace el poder: en el seno de las organizaciones pol&iacute;ticas. Un presidente del Gobierno debe comparecer ante el Parlamento. Un alcalde, ante el pleno municipal. Incluso el consejo de administraci&oacute;n de una empresa que cotiza en bolsa debe someter su gesti&oacute;n al escrutinio de los accionistas. Sin embargo, un secretario general o presidente de un partido acumula un enorme poder interno durante los a&ntilde;os que dura su mandato estatutario, sin tener que rendir cuentas a ninguna oposici&oacute;n. &iquest;No habr&iacute;a que intentar corregir esta realidad? La democracia sin duda se reforzar&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estefanía Salvarelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/nueva-ley-partidos-refuerce-mecanismos-control-interno_132_13294989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 15:05:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una nueva Ley de Partidos que refuerce los mecanismos de control interno]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acoso papal a la legislación española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/acoso-papal-legislacion-espanola_132_13294821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La  visita del Papa reabre la pretensi&oacute;n religiosa de condicionar las decisiones democr&aacute;ticas de un Estado soberano. Que el m&aacute;ximo representante de la Iglesia Cat&oacute;lica utilice una tribuna institucional espa&ntilde;ola para cuestionar leyes aprobadas por las Cortes Generales no constituye una mera expresi&oacute;n de opini&oacute;n moral, sino una intervenci&oacute;n pol&iacute;tica dirigida a influir sobre normas emanadas de la voluntad popular.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es, por mandato constitucional, un Estado aconfesional. Las leyes no se fundamentan en dogmas religiosos, sino en principios democr&aacute;ticos, derechos fundamentales y decisiones adoptadas por representantes elegidos por la ciudadan&iacute;a. Por ello resulta profundamente preocupante que una autoridad religiosa extranjera pretenda situar sus convicciones doctrinales por encima de la soberan&iacute;a legislativa espa&ntilde;ola, cuestionando derechos reconocidos por nuestro ordenamiento jur&iacute;dico como la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo o la prestaci&oacute;n de ayuda para morir.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de fondo no es que el Papa exprese sus creencias &mdash;algo leg&iacute;timo en cualquier sociedad libre&mdash;, sino que pretenda presentarlas como un criterio superior al debate democr&aacute;tico y como una referencia moral obligatoria para el conjunto de la ciudadan&iacute;a, incluidos quienes no comparten su fe. En una democracia moderna, ninguna confesi&oacute;n religiosa puede reclamar privilegios pol&iacute;ticos ni capacidad de tutela sobre las instituciones civiles.
    </p><p class="article-text">
        Resulta especialmente llamativo que durante su visita se dedicaran amplios esfuerzos a censurar leyes aprobadas democr&aacute;ticamente mientras la cuesti&oacute;n de los abusos sexuales cometidos dentro de instituciones eclesi&aacute;sticas volv&iacute;a a ocupar un lugar secundario. Las v&iacute;ctimas siguen reclamando verdad, justicia, reparaci&oacute;n y reconocimiento pleno de las responsabilidades institucionales. Cualquier autoridad moral que aspire a influir en la vida p&uacute;blica deber&iacute;a demostrar la misma contundencia al afrontar las heridas provocadas dentro de su propia organizaci&oacute;n que la que emplea para cuestionar las decisiones soberanas de un Estado democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta nueva ofensiva doctrinal contra derechos consolidados, conviene recordar algunos principios esenciales.
    </p><p class="article-text">
        1- El aborto y la eutanasia son derechos regulados, no obligaciones impuestas. Nadie est&aacute; obligado a recurrir a ellos. Las leyes existentes simplemente garantizan que quienes, en determinadas circunstancias y bajo estrictos requisitos legales, decidan ejercer esas opciones puedan hacerlo con seguridad jur&iacute;dica, sanitaria y personal.
    </p><p class="article-text">
        2- La legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola no impone una visi&oacute;n moral &uacute;nica sobre la ciudadan&iacute;a. Precisamente porque Espa&ntilde;a es una sociedad plural, las leyes permiten que convivan diferentes convicciones &eacute;ticas y religiosas. Quien considere inmoral el aborto o la eutanasia es libre de no recurrir a ellos; lo que no puede pretender es imponer esa convicci&oacute;n particular al conjunto de la sociedad mediante la presi&oacute;n de una autoridad religiosa.
    </p><p class="article-text">
        3- La regulaci&oacute;n del aborto responde a criterios de salud p&uacute;blica, igualdad y protecci&oacute;n de derechos. La experiencia hist&oacute;rica demuestra que su prohibici&oacute;n no elimina su pr&aacute;ctica, sino que la desplaza hacia la clandestinidad, aumentando los riesgos para las mujeres, especialmente para las m&aacute;s vulnerables econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        4- La eutanasia reconoce la autonom&iacute;a personal frente al sufrimiento irreversible. La dignidad humana incluye la capacidad de decidir sobre el propio final de vida cuando concurren circunstancias extremas definidas por la ley y supervisadas por profesionales sanitarios y &oacute;rganos de control independientes.
    </p><p class="article-text">
        5- La soberan&iacute;a popular reside exclusivamente en el pueblo espa&ntilde;ol. Ninguna autoridad religiosa, nacional o extranjera, posee legitimidad democr&aacute;tica para condicionar las leyes aprobadas por las instituciones representativas del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, la respuesta a las declaraciones papales no debe ser la confrontaci&oacute;n religiosa, sino la defensa firme de los principios democr&aacute;ticos. Las leyes espa&ntilde;olas pueden ser modificadas, ampliadas o derogadas, pero &uacute;nicamente mediante los procedimientos previstos por la Constituci&oacute;n y a trav&eacute;s de la voluntad de la ciudadan&iacute;a expresada en las urnas y en sus instituciones representativas, nunca por la presi&oacute;n doctrinal de ninguna confesi&oacute;n religiosa.
    </p><p class="article-text">
        La democracia espa&ntilde;ola no necesita tutela espiritual para legislar. Necesita respeto a su soberan&iacute;a, a su pluralismo y a la libertad de conciencia de todos sus ciudadanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jose Luis Carpintero Avellaneda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/acoso-papal-legislacion-espanola_132_13294821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 15:01:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Acoso papal a la legislación española]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[(Des)crédito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/des-credito_132_13294815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El t&eacute;rmino &ldquo;cr&eacute;dito&rdquo; es muy vers&aacute;til y genera paradojas sem&aacute;nticas al menor descuido. Uno de sus significados m&aacute;s habituales lo relaciona con el dinero, unidad m&eacute;trica para cuestiones que van desde lo material tangible a lo et&eacute;reo conceptual. Este lastre semi&oacute;tico se proyecta sobre diversas actividades llevadas a cabo por el ser humano a nivel individual y colectivo. En torno a este vocablo confluyen disciplinas tan dispares como la econom&iacute;a, la educaci&oacute;n, la religi&oacute;n, las ciencias, las artes y alg&uacute;n otro etc&eacute;tera inesperado.
    </p><p class="article-text">
        La RAE asocia &ldquo;cr&eacute;dito&rdquo; a la econom&iacute;a (Cantidad de dinero u otro medio de pago que una persona o entidad, especialmente bancaria, presta a otra bajo determinadas condiciones de devoluci&oacute;n) y habla de cr&eacute;dito abierto, blando, extraordinario, presupuestario, p&uacute;blico o sindicado. Tambi&eacute;n propone locuciones como &ldquo;a cr&eacute;dito&rdquo;, &ldquo;abrir un cr&eacute;dito&rdquo; y &ldquo;dar dinero a cr&eacute;dito&rdquo;. Es habitual unir el t&eacute;rmino a otro para crear nuevos conceptos: cuenta de cr&eacute;dito, riesgo de cr&eacute;dito, tarjeta de cr&eacute;dito, t&iacute;tulos de cr&eacute;dito o transferencia de cr&eacute;dito. Admite como sin&oacute;nimos pr&eacute;stamo, financiaci&oacute;n o anticipo, pero descarta como tal la usura.
    </p><p class="article-text">
        En su acepci&oacute;n 3&ordf;, &ldquo;cr&eacute;dito&rdquo; se define como Reputaci&oacute;n, fama, autoridad, y en la 6&ordf; como Opini&oacute;n que goza alguien de que cumplir&aacute; puntualmente los compromisos que contraiga. La locuci&oacute;n &ldquo;dar cr&eacute;dito&rdquo; equivale a creer (tener algo por cierto o veros&iacute;mil, o a alguien por veraz) y &ldquo;sentar, o tener sentado, el cr&eacute;dito alguien&rdquo; a afirmarse y establecerse en la buena fama y reputaci&oacute;n del p&uacute;blico por medio de virtudes, letras o loables acciones. Es sin&oacute;nimo de fama, reputaci&oacute;n, renombre, prestigio, fiabilidad, credibilidad y confianza.
    </p><p class="article-text">
        Relacionado con la percepci&oacute;n social de personas e instituciones, &ldquo;cr&eacute;dito&rdquo; cotiza en la bolsa de los v&eacute;rtigos, a menudo m&aacute;s pr&oacute;ximo a interpretaciones interesadas que al rigor de la sem&aacute;ntica. Es en este terreno donde adquieren m&aacute;s relevancia sus ant&oacute;nimos &ldquo;descr&eacute;dito&rdquo; (disminuci&oacute;n o p&eacute;rdida de la reputaci&oacute;n de las personas), &ldquo;difamaci&oacute;n&rdquo; (desacreditaci&oacute;n de alguien, de palabra o por escrito, publicando algo contra su buena opini&oacute;n y fama) y otros t&eacute;rminos empleados para menoscabar honestidades y reputaciones.
    </p><p class="article-text">
        Al margen del descr&eacute;dito forzado por las acciones coordinadas de varios actores sobre la opini&oacute;n p&uacute;blica para favorecer determinados intereses personales o grupales, es palmario el descr&eacute;dito que dichas acciones, por s&iacute; mismas, ejercen sobre las personas e instituciones que las llevan a cabo. No es tanto el descr&eacute;dito, por ejemplo, de Bego&ntilde;a G&oacute;mez como el que supone para la prensa, la Justicia y la Democracia la astracanada consentida al juez Peinado; y es demoledor el descr&eacute;dito de las fuerzas de seguridad que fabrican pruebas, investigan de forma irregular a personas o partidos, o golpean a capricho.
    </p><p class="article-text">
        Conviene tener cuidado con el descr&eacute;dito intencionado que suele revolverse contra quienes lo promocionan como arma sin pudor alguno ni profilaxis. El descr&eacute;dito de la pol&iacute;tica es consecuencia del ejercicio demag&oacute;gico y polarizador continuo a cargo de los actores del r&eacute;gimen del 78. El descr&eacute;dito de la religi&oacute;n proviene del comportamiento pecaminoso de jerarqu&iacute;as y feligres&iacute;as. Y el descr&eacute;dito de los Servicios P&uacute;blicos es un cr&eacute;dito abierto de las derechas al sector privado a cambio de&hellip; no es tan dif&iacute;cil de imaginar.
    </p><p class="article-text">
        Si la Justicia, la UCO y la UDEF se escandalizan porque alguien intenta desacreditarlas, debieran reaccionar de igual forma ante las injustificables maniobras de sus propios miembros, coordinadas con las de Manos Limpias, Abogados Cristianos, Hazte O&iacute;r, la infame prensa af&iacute;n y otras formas de manipulaci&oacute;n proclives al temible ruido de sables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vero Barcina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/des-credito_132_13294815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 14:18:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[(Des)crédito]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que parezca un accidente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/parezca-accidente_132_13294800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Siempre me ha llamado la atenci&oacute;n el temor obsesivo que tiene la derecha con que Espa&ntilde;a se rompa aunque creo que con los a&ntilde;os he llegado a entenderles. La quien entera, toda para ellos, porque sienten que es suya y solo ellos pueden decidir qu&eacute; hacer con ella.
    </p><p class="article-text">
        Y para evitar que les arrebaten lo que alucinadamente creen &uacute;nicamente suyo, est&aacute;n dispuestos a ir a por todas y a por todos los que se interpongan en su camino.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo han demostrado sobradamente que no hacen prisioneros, que todo vale. Desde declarar ileg&iacute;timo a un gobierno democr&aacute;tico, a utilizar todos los resortes a su disposici&oacute;n, que estamos comprobando que son muchos, poderosos y variados.
    </p><p class="article-text">
        Porque compartiendo todos el gusto por la fruta, no son necesarias ni planes ni reuniones ni complots. Para qu&eacute;, se dicen, si cada uno sabe lo que tiene que hacer. O sea, que p'alante.
    </p><p class="article-text">
        Han conseguido que la independencia del poder judicial en Espa&ntilde;a sea como creer en los Reyes Magos. Ser&iacute;a maravilloso que fueran de verdad pero hay tantas evidencias en contra que la ilusi&oacute;n se desvanece enseguida.
    </p><p class="article-text">
        Y es que estamos asistiendo a  una sucesi&oacute;n sospechosamente simult&aacute;nea de procesos judiciales, en los que los tiempos se acompasan, retrasando lo que conviene y acelerando lo que interesa y se proclaman a los cuatro vientos deducciones aventuradas de cuerpos policiales que los jueces se limitan a adornar con prosa jur&iacute;dica, abri&eacute;ndose diligencias interminables, no para averiguar los hechos sino para ocupar tiempo y sitio en los medios de comunicaci&oacute;n, que as&iacute; tenemos caldeado el ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Disponiendo de los medios y el poder que las leyes les confieren, en vez de dedicar su tiempo, que pagamos todos, a intentar que haya m&aacute;s justicia, parecen dedicarse a intervenir e influir todo lo que se pueda para que todo discurra por los cauces que ellos consideran los m&aacute;s adecuados.
    </p><p class="article-text">
        Y si alguien rechista, corporativamente se alzan indignados contra tan intolerable intromisi&oacute;n. Debe ser que manifestarse con el uniforme de trabajo delante de los juzgados que dirigen, contra una ley que todav&iacute;a no se ha aprobado y que de aprobarse deben cumplir y hacer cumplir, es una muestra de su tan cacareada imparcialidad.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que todo no es invenci&oacute;n, que puede haber miembros de este gobierno, familiares suyos y allegados  que hayan podido cometer delitos. El problema es que como est&aacute;n las cosas nos vamos a quedar sin saber quienes son  y que delitos han cometido, tal es la interesada confusi&oacute;n en que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, como en las mejores pel&iacute;culas de mafiosos todo tiene que parecer un accidente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Guerra López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/parezca-accidente_132_13294800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 14:15:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Que parezca un accidente]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que parezca un accidente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/parezca-accidente_132_13294609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Siempre me ha llamado la atenci&oacute;n el temor obsesivo que tiene la derecha con que Espa&ntilde;a se rompa aunque creo que con los a&ntilde;os he llegado a entenderles. La quien entera, toda para ellos, porque sienten que es suya y solo ellos pueden decidir qu&eacute; hacer con ella.
    </p><p class="article-text">
        Y para evitar que les arrebaten lo que alucinadamente creen &uacute;nicamente suyo, est&aacute;n dispuestos a ir a por todas y a por todos los que se interpongan en su camino.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo han demostrado sobradamente que no hacen prisioneros, que todo vale. Desde declarar ileg&iacute;timo a un gobierno democr&aacute;tico, a utilizar todos los resortes a su disposici&oacute;n, que estamos comprobando que son muchos, poderosos y variados.
    </p><p class="article-text">
        Porque compartiendo todos el gusto por la fruta, no son necesarias ni planes ni reuniones ni complots. Para qu&eacute;, se dicen, si cada uno sabe lo que tiene que hacer. O sea, que p'alante.
    </p><p class="article-text">
        Han conseguido que la independencia del poder judicial en Espa&ntilde;a sea como creer en los Reyes Magos. Ser&iacute;a maravilloso que fueran de verdad pero hay tantas evidencias en contra que la ilusi&oacute;n se desvanece enseguida.
    </p><p class="article-text">
        Y es que estamos asistiendo a  una sucesi&oacute;n sospechosamente simult&aacute;nea de procesos judiciales, en los que los tiempos se acompasan, retrasando lo que conviene y acelerando lo que interesa y se proclaman a los cuatro vientos deducciones aventuradas de cuerpos policiales que los jueces se limitan a adornar con prosa jur&iacute;dica, abri&eacute;ndose diligencias interminables, no para averiguar los hechos sino para ocupar tiempo y sitio en los medios de comunicaci&oacute;n, que as&iacute; tenemos caldeado el ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Disponiendo de los medios y el poder que las leyes les confieren, en vez de dedicar su tiempo, que pagamos todos, a intentar que haya m&aacute;s justicia, parecen dedicarse a intervenir e influir todo lo que se pueda para que todo discurra por los cauces que ellos consideran los m&aacute;s adecuados.
    </p><p class="article-text">
        Y si alguien rechista, corporativamente se alzan indignados contra tan intolerable intromisi&oacute;n. Debe ser que manifestarse con el uniforme de trabajo delante de los juzgados que dirigen, contra una ley que todav&iacute;a no se ha aprobado y que de aprobarse deben cumplir y hacer cumplir, es una muestra de su tan cacareada imparcialidad.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que todo no es invenci&oacute;n, que puede haber miembros de este gobierno, familiares suyos y allegados  que hayan podido cometer delitos. El problema es que como est&aacute;n las cosas nos vamos a quedar sin saber quienes son  y que delitos han cometido, tal es la interesada confusi&oacute;n en que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        Eso si, como en las mejores pel&iacute;culas de mafiosos todo tiene que parecer un accidente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Guerra López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/parezca-accidente_132_13294609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 13:33:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Que parezca un accidente]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde está el menor cuando el profesorado hace huelga?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/menor-profesorado-huelga_132_13294606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Escribo desde dentro y por partida triple, aunque cada condici&oacute;n me sit&uacute;a a distinta distancia del conflicto. Soy profesor de universidad p&uacute;blica: doy clase a adultos, as&iacute; que la huelga de secundaria no me afecta como docente, pero me interpela como parte del mismo gremio. Represento a mis compa&ntilde;eros en el comit&eacute; de empresa, y conozco por dentro el valor y los l&iacute;mites de la herramienta sindical. Y soy padre de dos hijos en la escuela p&uacute;blica de Osona, de 13 y 9 a&ntilde;os, en un territorio semivaciado sin alternativas cuando el aula cierra. Ah&iacute;, en casa, el conflicto deja de ser un principio y se vuelve cotidiano. Defiendo la educaci&oacute;n p&uacute;blica porque de ella dependen mis hijos y nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        Y por eso quiero hacer una pregunta inc&oacute;moda que casi nadie se hace: &iquest;d&oacute;nde est&aacute; el menor en este conflicto? El profesorado tiene raz&oacute;n en muchas reivindicaciones, con ratios imposibles, interinidades precarias, burocracia asfixiante, y merecen respuesta sindical contundente. Pero en el debate solo aparecen dos actores adultos con agencia: los sindicatos y la Administraci&oacute;n. Desaparece el sujeto que m&aacute;s pierde, el estudiante que ese d&iacute;a no recibe clase y no puede hacer nada al respecto. Yo lo tengo en casa. Es la raz&oacute;n de ser de toda la profesi&oacute;n educativa y, en mi caso, tambi&eacute;n quien (a veces) me da los buenos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra familia hemos optado por seguir llev&aacute;ndolos a la escuela los d&iacute;as de huelga. Somos minor&iacute;a, y lo s&eacute;. Los servicios m&iacute;nimos se limitan a vigilancia: mis hijos no han tenido clase, han pasado la jornada jugando a juegos de mesa bajo la custodia de quien quedaba libre. La escuela deja de educar y pasa a guardar. Y hay un coste m&aacute;s silencioso: el de ser los raros, los pocos que aparecen en un centro semivac&iacute;o por decisi&oacute;n de sus padres. Tambi&eacute;n eso lo pagan ellos. La mayor&iacute;a, ante la falta de conciliaci&oacute;n real, deja a los hijos solos; otros tiran de los abuelos, eternos salvadores del sistema; otros dependen de que un progenitor renuncie a su jornada. Cada casa improvisa seg&uacute;n sus recursos, y esa desigualdad hace que la huelga golpee a cada ni&ntilde;o de un modo distinto.
    </p><p class="article-text">
        Voy a decir algo que quiz&aacute; no me agradezcan algunos compa&ntilde;eros, pero que digo desde la lealtad. El profesorado es d&eacute;bil frente a la Administraci&oacute;n, s&iacute;, pero privilegiado frente a buena parte del mundo laboral: tenemos estabilidad, calendario y derechos que para otras profesiones son ciencia ficci&oacute;n. Reconocerlo no debilita nuestras reivindicaciones: las hace m&aacute;s cre&iacute;bles. Y de ese privilegio se deriva una responsabilidad. Cuando un colectivo desfavorecido para la producci&oacute;n, a menudo no tiene otra herramienta, nosotros s&iacute;: tenemos voz, organizaci&oacute;n y capital simb&oacute;lico. Y el profesorado de menores carga adem&aacute;s con algo decisivo: una profesi&oacute;n cuya raz&oacute;n de ser es el cuidado y formaci&oacute;n de menores. Eso obliga a un est&aacute;ndar m&aacute;s alto, no m&aacute;s bajo.
    </p><p class="article-text">
        Porque el derecho de huelga no obliga a una &uacute;nica forma de huelga: la total, que cierra el aula y descarga el coste sobre el alumno, es la m&aacute;s visible, no la &uacute;nica ni la m&aacute;s inteligente. Hay formas que golpean a la Administraci&oacute;n sin abandonar al menor: huelga administrativa, negativa a las evaluaciones externas y a la recogida de datos que la Consejer&iacute;a necesita, paros con acogida garantizada. Un sindicalismo maduro distingue entre da&ntilde;ar a quien puede ceder y da&ntilde;ar a quien no tiene poder sobre nada.
    </p><p class="article-text">
        Porque el responsable &uacute;ltimo no es el profesorado ni el sindicato: es la Administraci&oacute;n, que tiene la obligaci&oacute;n exigible de garantizar la educaci&oacute;n obligatoria incluso durante un conflicto, y la incumple fijando servicios m&iacute;nimos que son pura ficci&oacute;n. Faltan medidas compensatorias reales: refuerzo del calendario, materiales garantizados para el alumnado vulnerable, seguimiento del impacto sobre quien est&aacute; en riesgo de exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Defiendo la escuela p&uacute;blica porque es lo que tienen mis hijos y los hijos de quien no puede pagar otra cosa. La defiendo los d&iacute;as de clase y los de huelga. Y defenderla de verdad es no convertir a los ni&ntilde;os que dependen de ella en la moneda con la que pagamos nuestros conflictos. Esa es la responsabilidad que nos toca como adultos, como profesionales y, algunos, como padres que esta noche cenaremos frente a los rostros de quienes m&aacute;s pierden cuando el aula se apaga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alex Perálvarez-Marín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/menor-profesorado-huelga_132_13294606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 13:28:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Dónde está el menor cuando el profesorado hace huelga?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El museo que habla, pero no escucha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/museo-habla-no-escucha_132_13294581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los museos espa&ntilde;oles llevan a&ntilde;os pregunt&aacute;ndose c&oacute;mo atraer nuevos p&uacute;blicos. Organizan actividades, repiensan sus discursos y reivindican conceptos como accesibilidad, participaci&oacute;n o democratizaci&oacute;n de la cultura. Han comprendido que ya no basta con conservar el patrimonio: hay que compartirlo. Sin embargo, siguen sin reconocer a quienes hacen posible esa misi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el museo contempor&aacute;neo se define por su capacidad para dialogar con la sociedad, quienes sostienen ese di&aacute;logo ocupan, con demasiada frecuencia, uno de los lugares m&aacute;s precarios de la instituci&oacute;n. Los equipos de informaci&oacute;n y mediaci&oacute;n reciben, orientan, explican, acompa&ntilde;an y hacen inteligibles las colecciones para miles de personas cada d&iacute;a. Son quienes convierten una visita en una experiencia y un edificio en un espacio p&uacute;blico. Pero siguen siendo considerados un servicio subsidiario y, por tanto, externalizable.
    </p><p class="article-text">
        Se invierten grandes cantidades de dinero en conservar una obra durante siglos, pero aceptamos con demasiada naturalidad que quienes la ponen en di&aacute;logo con la ciudadan&iacute;a vivan pendientes de una licitaci&oacute;n que se renueva cada pocos a&ntilde;os. Se proclama la cultura como un derecho, pero el trabajo que hace posible ese derecho se somete a la l&oacute;gica de la oferta econ&oacute;micamente m&aacute;s ventajosa. As&iacute; se erosiona, casi sin advertirlo, la propia idea de servicio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que muchas de estas profesionales aprendieron un lenguaje que nunca imaginaron necesitar. Saben leer pliegos administrativos, interpretar convenios, calcular subrogaciones, presentar alegaciones y defender derechos laborales con la misma naturalidad con la que atienden a un visitante o acompa&ntilde;an una actividad educativa. Han incorporado la incertidumbre a su rutina. Han asumido que, cada pocos a&ntilde;os, su futuro volver&aacute; a depender de una adjudicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece casual que estas &aacute;reas est&eacute;n profundamente feminizadas. Los trabajos vinculados al cuidado, la educaci&oacute;n, la escucha o la mediaci&oacute;n han sido hist&oacute;ricamente menos reconocidos que otros considerados m&aacute;s t&eacute;cnicos o especializados. Tambi&eacute;n dentro de las instituciones culturales. Como si explicar, acompa&ntilde;ar o facilitar el acceso al conocimiento fuera una tarea secundaria y no una condici&oacute;n indispensable para que el museo cumpla su funci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, cuando estos equipos dejan de limitarse a atender al p&uacute;blico y empiezan a reclamar condiciones dignas, no solo est&aacute;n defendiendo sus empleos. Est&aacute;n planteando una cuesti&oacute;n mucho m&aacute;s profunda: qu&eacute; modelo de museo queremos construir. Y para qui&eacute;n. Estos d&iacute;as, la movilizaci&oacute;n del equipo de informaci&oacute;n y mediaci&oacute;n del Museo Reina Sof&iacute;a ha servido para hacer visible una realidad que lleva demasiado tiempo oculta bajo la aparente normalidad de los concursos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Un museo no se convierte en un espacio p&uacute;blico por el simple hecho de abrir sus puertas. Lo es cuando cualquier persona puede entrar, comprender, emocionarse y sentir que aquello que contempla tambi&eacute;n le pertenece. Esa posibilidad no surge de manera espont&aacute;nea. Se construye cada d&iacute;a gracias a un trabajo paciente, especializado y casi siempre invisible.
    </p><p class="article-text">
        Defender la informaci&oacute;n y la mediaci&oacute;n no es defender un servicio auxiliar. Es defender una idea de museo. Una instituci&oacute;n que no solo conserva el patrimonio, sino que lo pone en circulaci&oacute;n, lo comparte y lo convierte en un bien com&uacute;n. Todo lo dem&aacute;s (la investigaci&oacute;n, la conservaci&oacute;n, la excelencia cient&iacute;fica) pierde parte de su sentido si se rompe ese v&iacute;nculo con la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los museos espa&ntilde;oles necesitan seguir hablando de accesibilidad. Pero, sobre todo, necesitan empezar a reconocer a quienes la hacen posible. Porque las colecciones conservan la memoria, pero son las personas quienes mantienen viva su capacidad de interpelarnos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitor Merino Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/museo-habla-no-escucha_132_13294581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 13:20:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El museo que habla, pero no escucha]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nutria del Manzanares, aburrida con la política española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/nutria-manzanares-aburrida-politica-espanola_132_13294174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s de su desaparici&oacute;n, los cient&iacute;ficos han detectado una nutria en el r&iacute;o Manzanares. Este animal, que solo prospera en ecosistemas de buena calidad ambiental, se une a otros que han vuelto a habitar este &ldquo;aprendiz de r&iacute;o&rdquo;: la garza real, el mart&iacute;n pescador, la bermejuela, el gal&aacute;pago leproso, el erizo europeo.
    </p><p class="article-text">
        Crec&iacute; cerca del Puente de Segovia y he vivido de primera mano la evoluci&oacute;n del r&iacute;o en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Nunca lo vi tan hermoso, ni tan poco merecedor de las bromas que ha soportado durante siglos. Nada que ver con ese cauce de aguas contaminadas que fue escenario de buena parte de mis andanzas infantiles.
    </p><p class="article-text">
        Esta explosi&oacute;n de vida me hace recordar que, cuando, hace a&ntilde;os,  el ayuntamiento present&oacute; el plan de renaturalizaci&oacute;n del Manzanares, la oposici&oacute;n de entonces acus&oacute; al consistorio de querer convertirlo en un &ldquo;un charco inmundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora esas declaraciones se ven rid&iacute;culas, &iquest;qu&eacute; nos parecer&aacute;n tantas de las que escuchamos hoy dentro de unos a&ntilde;os? Y as&iacute; se nos pasa la vida: crispados con insultos, bulos y exageraciones.
    </p><p class="article-text">
        La culebra viperina tambi&eacute;n ha vuelto al Manzanares; alrededor del r&iacute;o, la lengua viperina nunca se fue.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Martínez Pradales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/nutria-manzanares-aburrida-politica-espanola_132_13294174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 12:06:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La nutria del Manzanares, aburrida con la política española]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feijóo elemental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/feijoo-elemental_132_13294141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Precisamente en estas fechas se cumplen 46 a&ntilde;os de la moci&oacute;n de censura presentada por Felipe Gonz&aacute;lez y defendida por Alfonso Guerra. Los n&uacute;meros no daban para que la moci&oacute;n pudiera prosperar, tal como le sucede ahora mismo al se&ntilde;or Feij&oacute;o, pero aun as&iacute; el se&ntilde;or Gonz&aacute;lez tuvo el valor de presentarla.
    </p><p class="article-text">
        La moci&oacute;n de censura en Espa&ntilde;a, acorde con la Ley Fundamental de Bonn, debe ser constructiva, para evitar mayor&iacute;as negativas, unidas para derribar un gobierno, pero desunidas para presentar una alternativa.
    </p><p class="article-text">
        La censura al Gobierno supone, por un lado, exponer las razones por las que el gobierno merece ser sustituido y por otro lado, m&aacute;s importante, la exposici&oacute;n minuciosa y detallada del programa del candidato a la Presidencia.
    </p><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; donde aparece la dificultad que tiene el se&ntilde;or Feij&oacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La moci&oacute;n de censura es una oportunidad de oro para el candidato, debido a que es &eacute;l quien maneja los tiempos para desgranar su programa.  La moci&oacute;n presentada en 1980 no prosper&oacute;, como era de esperar y as&iacute; lo hizo ver Felipe Gonz&aacute;lez al inicio de la misma. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las capacidades oratorias de Felipe Gonz&aacute;lez como candidato y de Alfonso Guerra como portavoz parlamentario, dieron lugar a la presentaci&oacute;n de un programa cargado de credibilidad que influy&oacute; en la opini&oacute;n p&uacute;blica, dando origen a que dos a&ntilde;os despu&eacute;s el Partido Socialista ganara las elecciones con amplia mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La losa de la dificultad del se&ntilde;or Feij&oacute;o adquiere en este paso un peso insoportable.
    </p><p class="article-text">
        Porque la dificultad del se&ntilde;or Feij&oacute;o es el propio se&ntilde;or Feij&oacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        El se&ntilde;or Garc&iacute;a-Margallo, adem&aacute;s de otros varones del Partido Popular que no se han atrevido a expresarlo, se teme lo peor y sugiere un &ldquo;candidato neutro&rdquo;. Evidentemente, ning&uacute;n candidato puede ser neutro como tampoco lo son los jueces (*). Lo que viene a decir el se&ntilde;or Garc&iacute;a-Margallo es la presentaci&oacute;n de un candidato que tenga la m&iacute;nima capacidad oratoria y un m&iacute;nimo poder de convicci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Igual que el ingl&eacute;s, la capacidad oratoria es incompatible con Feij&oacute;o y pr&aacute;cticamente con casi todo el arco parlamentario de la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Lejos han quedado Rodr&iacute;guez de Mi&ntilde;&oacute;n, Lavilla, Fraga, Carrillo, Boyer y los anteriormente indicados Felipe Gonz&aacute;lez y Alfonso Guerra.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s all&aacute; de Pedro S&aacute;nchez, Gabriel Rufi&aacute;n, Aitor Esteban y el pausado estilo de Mertxe Aizpurua, solo se aprecia un terreno vac&iacute;o de oradores.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se plantea como necesaria dimisi&oacute;n del se&ntilde;or Feij&oacute;o para buscar un candidato &ldquo;neutro&rdquo; (trad&uacute;zcase como &ldquo;competente y cualificado&rdquo;), es meta imposible dentro de la torpeza del actual Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        Tuvo el Partido Popular la fortuna de contar con la persona m&aacute;s preparada, cualificada y competente, capaz de representar a Espa&ntilde;a en ingl&eacute;s, italiano, franc&eacute;s, alem&aacute;n avanzado y espa&ntilde;ol. Probablemente tambi&eacute;n gallego, pero de esto no tengo constancia.
    </p><p class="article-text">
        Su experiencia como vicepresidenta del Gobierno de Espa&ntilde;a y ministra de la Presidencia, ministra de Administraciones Territoriales, portavoz del Gobierno, fue desperdiciada por el partido. Y cabe a&ntilde;adir la Presidencia de la Generalitat de Catalu&ntilde;a en su CV.
    </p><p class="article-text">
        Me refiero, ya lo habr&aacute;n adivinado, a Soraya S&aacute;enz de Santamar&iacute;a, elegida por los militantes y retirada posteriormente por los compromisarios. Qu&eacute; pena de PP de Ayuso.
    </p><p class="article-text">
        Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, si es coherente, deber&iacute;a presentar su dimisi&oacute;n ante la persona que f&aacute;cticamente dirige el Partido Popular (D&iacute;az Ayuso) antes de que sus ocurrencias vayan a m&aacute;s. Los espa&ntilde;oles nos merecemos un Partido Popular serio y coherente y el PP nos debe un intento de recuperaci&oacute;n de la pol&iacute;tica seria, que vele por nuestros intereses y se olvide de la vacuidad, insultos, bulos y falacias con que nos obsequia en el Congreso y en las ruedas de prensa. &iquest;Y de lo nuestro qu&eacute;?, se preguntan los espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        (*) No querr&iacute;a desperdiciar el espacio que me queda sin apuntar al Consejo General del Poder Judicial. Tiene raz&oacute;n el CGPJ al decir que no hay &ldquo;lawfare&rdquo; en Espa&ntilde;a. Lo que hay es una gran desconfianza en los jueces y una tremenda sensaci&oacute;n de inseguridad jur&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        La inseguridad jur&iacute;dica no es un fen&oacute;meno reciente. Hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os que es notoria. En el a&ntilde;o 2000, el Indic&eacute; de Seguridad Jur&iacute;dica del Instituto Juan de Mariana, calificaba a Espa&ntilde;a como uno de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea con mayor deterioro institucional.
    </p><p class="article-text">
        Siempre recordaremos a los jueces Garc&iacute;a Castell&oacute;n, Hurtado, Alaya, Salvador Alba, Presencia y un largo etc&eacute;tera, sin olvidar la lucidez del &iacute;nclito juez Peinado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Rodríguez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/feijoo-elemental_132_13294141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 12:04:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Feijóo elemental]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crueldad sin fin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/crueldad_132_13294134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La maldad, la deshumanizaci&oacute;n, la crueldad y la falta de compasi&oacute;n de la extrema derecha con los m&aacute;s pobres, con los m&aacute;s vulnerables,... ES INFINITA, porque en sus delirios se creen con derecho a humillarlos &ldquo;por nacimiento  y designaci&oacute;n divina&rdquo; (algo id&eacute;ntico a lo que en sus delirios y en sus mentes enfermas, les pasa a los genocidas sionistas de Israel con el desamparado pueblo palestino).
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello por la fuerza que reciben en votos, de las mentes m&aacute;s embrutecidas, m&aacute;s ignorantes, m&aacute;s frustradas y m&aacute;s acomplejadas, muchas de ellas tambi&eacute;n pobres y vulnerables, pero extremadamente manipuladas, enga&ntilde;adas y est&uacute;pidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manu Ballesteros Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/crueldad_132_13294134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 11:58:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Crueldad sin fin]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lawfare y la doctrina del shock]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/lawfare-doctrina-shock_132_13294122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A lo largo del siglo XX, Am&eacute;rica Latina fue uno de los grandes campos de prueba de la intervenci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica exterior. All&iacute; se ensayaron formas de disciplinar gobiernos, sociedades y proyectos de emancipaci&oacute;n que unas veces operaron de forma subrepticia y otras de manera brutalmente expl&iacute;cita, como bien simboliza el destino de Allende en Chile. La doctrina del shock, los golpes militares, la presi&oacute;n financiera, la tutela exterior y la criminalizaci&oacute;n de movimientos pol&iacute;ticos de izquierda formaron parte de una misma l&oacute;gica: impedir que determinados pa&iacute;ses decidieran soberanamente su modelo de Estado Social y Democr&aacute;tico de Derecho, as&iacute; como sus alianzas internacionales.  La periodista Naomi Klein describi&oacute; este fen&oacute;meno en La doctrina del shock, donde mostr&oacute; c&oacute;mo las crisis, los conflictos y las situaciones de conmoci&oacute;n colectiva han sido utilizadas en numerosas ocasiones para imponer transformaciones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas que dif&iacute;cilmente habr&iacute;an sido aceptadas en condiciones normales. 
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, ese mecanismo fue relativamente visible. Hab&iacute;a golpes de Estado, juntas militares, desapariciones, bloqueos, operaciones encubiertas y apoyo externo a &eacute;lites locales. Pero el mundo ha cambiado. La intervenci&oacute;n directa tiene hoy un coste reputacional m&aacute;s alto, y las sociedades democr&aacute;ticas reaccionan con mayor sensibilidad ante los atropellos del derecho internacional. Eso no significa que hayan desaparecido las formas de injerencia. Significa, m&aacute;s bien, que se han refinado.
    </p><p class="article-text">
        Aquella l&oacute;gica de intervenci&oacute;n propia del siglo XX parece haberse desplazado hacia mecanismos m&aacute;s sofisticados: la judicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, la deslegitimaci&oacute;n reputacional del adversario, la presi&oacute;n medi&aacute;tica, la utilizaci&oacute;n selectiva del derecho penal, la diplomacia de doble rasero y la fabricaci&oacute;n de estados de opini&oacute;n que convierten al adversario pol&iacute;tico en enemigo existencial. A algunas de estas pr&aacute;cticas se las ha denominado, con mayor o menor precisi&oacute;n, lawfare: no la mera actuaci&oacute;n de los tribunales, sino la utilizaci&oacute;n estrat&eacute;gica del derecho como instrumento de combate pol&iacute;tico. Como ha se&ntilde;alado el fil&oacute;sofo Jason Stanley al analizar las din&aacute;micas contempor&aacute;neas del autoritarismo, la erosi&oacute;n de las democracias no suele producirse &uacute;nicamente mediante la fuerza, sino tambi&eacute;n a trav&eacute;s de mecanismos institucionales y narrativos que vac&iacute;an de contenido las garant&iacute;as democr&aacute;ticas mientras preservan su apariencia formal.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es que los dirigentes pol&iacute;ticos sean investigados. En democracia, nadie debe estar por encima de la ley. El problema surge cuando el derecho deja de funcionar como garant&iacute;a general y se convierte en herramienta selectiva; cuando unos actores son sometidos a una presi&oacute;n constante mientras otros gozan de indulgencia; cuando la sospecha sustituye a la prueba; cuando el procedimiento se transforma en pena anticipada; cuando la acusaci&oacute;n p&uacute;blica produce ya el efecto pol&iacute;tico de destruir reputaciones, erosionar liderazgos y alterar mayor&iacute;as democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Tras la guerra de Irak, la retirada de las tropas espa&ntilde;olas ordenada por el presidente Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero adquiri&oacute; un valor simb&oacute;lico que todav&iacute;a resuena. Aquella decisi&oacute;n marc&oacute; una ruptura con la l&oacute;gica de subordinaci&oacute;n autom&aacute;tica a la estrategia estadounidense y proyect&oacute; la imagen de una Espa&ntilde;a capaz de defender una pol&iacute;tica exterior propia. No es extra&ntilde;o que figuras pol&iacute;ticas que encarnan esa autonom&iacute;a resulten inc&oacute;modas para determinados equilibrios internacionales, especialmente cuando cuestionan la idea de que Europa deba alinearse siempre, de modo acr&iacute;tico, con la agenda estrat&eacute;gica norteamericana.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido ocurre, en otro plano, con la posici&oacute;n del Gobierno de Pedro S&aacute;nchez respecto a Gaza. La defensa del derecho internacional humanitario, el reconocimiento del sufrimiento palestino y la cr&iacute;tica a la actuaci&oacute;n de aliados tradicionales de Estados Unidos han situado a Espa&ntilde;a en una posici&oacute;n inc&oacute;moda dentro del bloque occidental. 
    </p><p class="article-text">
        La batalla de nuestro tiempo no es solo entre izquierda y derecha. Es tambi&eacute;n una batalla por el significado del Derecho. O el derecho vuelve a ser un l&iacute;mite frente al poder, o acabar&aacute; convertido en una de sus armas m&aacute;s eficaces
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis I. Gonzalez Granado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/lawfare-doctrina-shock_132_13294122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 11:56:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lawfare y la doctrina del shock]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquí hubo 128 árboles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/hubo-128-arboles_132_13287981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; hubo 128 &aacute;rboles&rdquo; reza la pintada sobre el pavimento. Su autor, desconocido, dej&oacute; su huella indeleble sobre el asfalto y ni el viento, la lluvia o el sol las han hecho desaparecer. Son el &uacute;ltimo testigo de una &eacute;poca en la que la calle estaba repleta de &aacute;rboles, gigantes frondosos que ofrec&iacute;an amparo al transe&uacute;nte que iba a realizar sus compras. Ahora, ya solo quedan las pintadas de lo que una vez fue.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de mi ciudad fue el autor del arboricidio. El motivo, seg&uacute;n &eacute;l, era la ampliaci&oacute;n de la zona del tranv&iacute;a, prometiendo que crear&iacute;a un nuevo corredor verde, plantando nuevos en otras zonas menos conflictivas para los intereses comerciales de mi ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Como eso llevar&aacute; tiempo, d&eacute;jenme aprovecharlo y detenerme un segundo a contarles solo algunos beneficios que nos proporcionan los &aacute;rboles urbanos.
    </p><p class="article-text">
        -        Generan biodiversidad urbana, al proporcionar h&aacute;bitat, alimentos y protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -        Absorben gases contaminantes por a&ntilde;o, ayudando a combatir el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        -        Ofrecen un excelente filtro para contaminantes urbanos.
    </p><p class="article-text">
        -        Enfr&iacute;an el aire entre 2 y 8 grados cent&iacute;grados. 
    </p><p class="article-text">
        -        Mejoran la actividad f&iacute;sica y mental de los conciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        -        Regulan el flujo de agua.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el sector hostelero y el sector servicios se dedican a proporcionar un ecosistema compatible para la vida humana, me cuestiono lo secundario que se ha vuelto la protecci&oacute;n de la sociedad &iquest;Por qu&eacute; esta necesidad continua de convertir el espacio urbano en un espacio agresivo, hostil para el transe&uacute;nte? &iquest;Cu&aacute;l es este c&aacute;ncer extendido por las ciudades de la orograf&iacute;a espa&ntilde;ola, qu&eacute; nombre darle a la autodestrucci&oacute;n desmedida? &iquest;C&oacute;mo podemos considerar que el valor de unas cifras bancarias equivale a nuestro propio riesgo, nuestra propia seguridad? 
    </p><p class="article-text">
        Estudios recientes afirman que la destrucci&oacute;n de &aacute;rboles urbanos est&aacute; orientada a evitar la generaci&oacute;n de un tercer espacio para el metropolita, fomentando la soledad, el aislamiento y la compra convulsiva. Si convierten el tr&aacute;nsito de un sitio a otro en un entorno hostil, tendr&aacute;s que entrar en alg&uacute;n sitio a resguardarte. Y, si lo haces, tendr&aacute;s que consumir. Y mientras consumes, no te cuestionas nada, no paras a pensarte nada. Solo sigues, a la espera de que algo te llene.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que las ciudades compiten en ver cu&aacute;l de ellas es m&aacute;s agresiva para las personas que viven all&iacute; y mientras miro c&oacute;mo los comercios engrosan unas cifras imaginarias que no podr&aacute;n usar cuando ya no quede nada, me ha dado por preguntarme si alguien escribir&aacute; sobre el asfalto &ldquo;Aqu&iacute; hubo 8.500.000 personas&rdquo;. Lo que s&iacute; me queda claro es que, si seguimos as&iacute;, nadie quedar&aacute; para leerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Baena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/hubo-128-arboles_132_13287981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 13:46:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Aquí hubo 128 árboles]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo contra la corrupción política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/pueblo-corrupcion-politica_132_13287976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Actualmente, vemos impotentes c&oacute;mo la corrupci&oacute;n sigue siendo uno de los principales achaques de nuestra democracia. Los pol&iacute;ticos son gestores del dinero p&uacute;blico, dinero que los ciudadanos obtienen con esfuerzo y que deber&iacute;an ser administrados con la m&aacute;xima responsabilidad. Cuando hay corrupci&oacute;n, no solo se pierden recursos, tambi&eacute;n se deteriora la confianza en las instituciones, se estropea la sanidad p&uacute;blica, la educaci&oacute;n y se limitan las inversiones necesarias para hacer avanzar al pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por eso son necesarias medidas contundentes. Los castigos a los responsables deber&iacute;an ser ejemplares. Cito el caso de Singapur como un modelo de &eacute;xito. Alrededor de 1965, el gobierno de Lee Kuan Yew cre&oacute; una agencia anticorrupci&oacute;n con amplios poderes de investigaci&oacute;n, estableci&oacute; castigos r&aacute;pidos y efectivos, reforz&oacute; los controles en la contrataci&oacute;n p&uacute;blica y subi&oacute; salarios justificando que podr&iacute;a evitar la tentaci&oacute;n a corromperse, algo m&aacute;s controvertido, pero globalmente eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea nuestra ideolog&iacute;a, este es un objetivo que deber&iacute;a unirnos. La lucha contra la corrupci&oacute;n no deber&iacute;a ser una promesa electoral m&aacute;s, sino una exigencia democr&aacute;tica. Pol&iacute;ticos, reaccionen ya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roger Deulofeu Cànoves]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/pueblo-corrupcion-politica_132_13287976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 13:41:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El pueblo contra la corrupción política]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosa Parks y el funcionario extremeño expedientado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/rosa-parks-funcionario-extremeno-expedientado_132_13287962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pasado 3 de junio de 2026, decenas de personas se concentraron frente a una oficina del  Servicio P&uacute;blico de Empleo Estatal (SEPE) en M&eacute;rida, Espa&ntilde;a, para solidarizarse con un funcionario que hab&iacute;a sido expedientado por atender a  ciudadanos sin cita previa para tr&aacute;mites relacionados con cuestiones como el subsidio de desempleo. Juan Carlos Nieto no desatend&iacute;a a las personas citadas online, simplemente aprovechaba los huecos de quienes no ven&iacute;an o los minutos que le sobraban del cuarto de hora de cada usuario.
    </p><p class="article-text">
        El gesto de Nieto, simple, sereno y modesto de cumplir con lo que se supone que debe hacer un empleado p&uacute;blico podr&iacute;a haber pasado desapercibido si no hubiera sucedido lo que desencaden&oacute; el injusto expediente sancionador.
    </p><p class="article-text">
        Tras la peque&ntilde;a manifestaci&oacute;n de apoyo, empezaron a aparecer en la prensa local noticias como estas: &ldquo;una empleada del servicio de extranjer&iacute;a cita a las personas que cada d&iacute;a son expulsadas por la contrata de seguridad&rdquo;; &ldquo;los empleados de una sucursal bancaria dicen a sus clientes que pueden acudir a pagar sus recibos mientras est&eacute; abierta la oficina&rdquo;; &ldquo;los empleados del call center de una gran empresa informan a los clientes de los lugares donde se encuentran las personas que pueden resolver determinados tr&aacute;mites&hellip; En todos esos lugares se procedi&oacute; del mismo modo: expedientes disciplinarios, despidos, etc.; pero, como sabemos hoy, en 2046, lo que vino despu&eacute;s cambi&oacute; el rumbo de las relaciones de los ciudadanos con los poderes p&uacute;blicos y privados. 
    </p><p class="article-text">
        Ante cada expediente sancionador, se suced&iacute;an las manifestaciones de apoyo, lo que anim&oacute; a nuevos gestos que ya saltaron al debate nacional cuando en los parlamentos se presentaron propuestas de coordinaci&oacute;n entre cita previa y un m&iacute;nimo de horario de puertas abiertas que garantizara la atenci&oacute;n universal.
    </p><p class="article-text">
        Los poderes p&uacute;blicos y las grandes empresas, desbordados por las reclamaciones y las protestas, se&ntilde;alaron que entend&iacute;an el problema y pidieron disculpas. La soluci&oacute;n que encontraron fue crear servicios especiales para personas mayores que iban a resolver la brecha digital (podr&iacute;an pedir cita por tel&eacute;fono), contratar a una empresa de software que flexibilizara el sistema de citas y crear un servicio especial de vigilancia para detectar las irregularidades que se produjeran con una l&iacute;nea telef&oacute;nica 24/7. &ldquo;No podemos estar contra el progreso&rdquo;. &ldquo;La cita previa ha venido para quedarse&rdquo;. &ldquo;La inteligencia artificial resolver&aacute; los desajustes que hemos detectado&rdquo;. &ldquo;Todos los ciudadanos ser&aacute;n atendidos en menos de 48 horas en una ventanilla &uacute;nica en internet tanto para las demandas p&uacute;blicas como privadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como sucediera en 1955 con la costurera negra que se neg&oacute; a ceder su asiento a un hombre blanco en EEUU, por distintos lugares prendi&oacute; la mecha de la indignaci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; cuando vamos a cualquier oficina p&uacute;blica o a cualquier gran empresa lo que sale en la pantalla es una combinaci&oacute;n extra&ntilde;a y no un n&uacute;mero que me permita saber cu&aacute;ntas personas tengo por delante? &iquest;Por qu&eacute; tengo todas las facilidades para comprar o pagar una multa pero debo tener la paciencia de Job para cualquier otro tr&aacute;mite?
    </p><p class="article-text">
        Grupos de ciudadanos comenzaron a actuar. Acud&iacute;an a los centros de atenci&oacute;n y contaban las personas que entraban y sal&iacute;an, el tiempo que duraban las gestiones y lo comparaban con lo que dec&iacute;an los informes oficiales o las explicaciones del tipo &ldquo;no tenemos personal&rdquo;. Estudiaban a las empresas concesionarias de servicios p&uacute;blicos y med&iacute;an lo que cobraban del Estado y lo que ofrec&iacute;an a los ciudadanos. Los resultados fueron escandalosos: una poderosa maquinaria burocr&aacute;tica se hab&iacute;a apoderado de las instituciones que se relacionaban con sus administrados como s&uacute;bditos. Nadie se atrev&iacute;a a hacer nada contra un sistema ineficaz que hab&iacute;a hurtado derechos objetivamente y ante el que s&oacute;lo se propon&iacute;an acciones que lo hac&iacute;an cada vez m&aacute;s complejo y aut&oacute;nomo.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento &ldquo;Embody Your Rights&rdquo; naci&oacute; entonces. En otros lugares se llamaba &ldquo;presencialistas&rdquo;. Miles de j&oacute;venes de todo el mundo se negaron a someterse a las decisiones mediadas y a exigir la presencialidad obligatoria en todos y cada uno de los &aacute;mbitos, p&uacute;blicos y privados. 
    </p><p class="article-text">
        Si hoy tenemos la red de atenci&oacute;n presencial de la que gozamos se lo debemos a personas como Rosa Parks y Juan Carlos Nieto, que con un gesto simple,  alertaron de que normas como &ldquo;ceder&aacute;s tu asiento a una persona blanca&rdquo; o &ldquo;no atender&aacute;s a una persona sin cita previa&rdquo; producen un mundo en que las normas corroen la dignidad que deber&iacute;an garantizar.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florentino Moreno Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/rosa-parks-funcionario-extremeno-expedientado_132_13287962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 13:38:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Rosa Parks y el funcionario extremeño expedientado]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tengo una pregunta para usted]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/pregunta_132_13287919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Durante la primera d&eacute;cada de este siglo hubo un programa en Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola que tuvo bastante audiencia durante su corta trayectoria. Dur&oacute; apenas tres a&ntilde;os, de 2007 a 2009. 
    </p><p class="article-text">
        Su emisi&oacute;n era atemporal. En los casi tres a&ntilde;os, se emitieron solo diez programas. 
    </p><p class="article-text">
        En ellos un grupo de ciudadanos an&oacute;nimos entrevistaban a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos invitados. Solo en una ocasi&oacute;n se invit&oacute; al entonces entrenador de la Selecci&oacute;n espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol don Luis Aragon&eacute;s. El resto de los asistentes invitados fueron pol&iacute;ticos de los diferentes partidos.
    </p><p class="article-text">
        El nombre del programa, &ldquo;Tengo una pregunta para usted&rdquo;, explica bien su formato. 
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos asistentes lanzaban todo tipo de preguntas al personaje pol&iacute;tico invitado.
    </p><p class="article-text">
        He recordado aquel programa de televisi&oacute;n para redactar el art&iacute;culo de esta semana.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, si yo fuese un ciudadano participante y el invitado fuese Peter Brian Hegseth, Secretario de Guerra de los Estados Unidos, le plantear&iacute;a la siguiente cuesti&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        -Se&ntilde;or Hegseth, imag&iacute;nese por un momento la siguiente imagen: un ni&ntilde;o palestino de diez u once a&ntilde;os sobrevive a una bomba israel&iacute; que ha destruido su casa y ha acabado con la vida de toda su familia. Han fallecido sus padres, sus abuelos, sus hermanos... Pasados diez o quince a&ntilde;os, este muchacho que ha sufrido tal atroz p&eacute;rdida tiene todas las posibilidades de odiar tanto al Estado Israel&iacute; como al Estado del que usted es Secretario de Guerra. Ese odio podr&iacute;a derivar en que el joven pasase a formar parte de un grupo terrorista. Mi pregunta es: &iquest;justificar&iacute;a usted el hecho de que esa persona pudiera ser en un futuro un terrorista?
    </p><p class="article-text">
        Si en lugar del estadounidense tuviese la oportunidad de que el invitado fuese Yves Bertrand Ndongo Meye, el negro de Vox como el mismo se autodenomina, me gustar&iacute;a plantearle la siguiente cuesti&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        -Se&ntilde;or Ndongo, si se pudiese viajar en el tiempo, cree usted que su personaje encajar&iacute;a en la de un jefe de tribu africana que proporcionaba esclavos de otras tribus a los comerciantes europeos negreros que traficaban entre los XVI y XIX? 
    </p><p class="article-text">
        Si el pol&iacute;tico invitado nacional fuese N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, como ha estado en boca de la opini&oacute;n p&uacute;blica la propuesta de moci&oacute;n de censura al presidente Pedro S&aacute;nchez, le preguntar&iacute;a lo siguiente: 
    </p><p class="article-text">
        -Se&ntilde;or Feij&oacute;o, cu&aacute;ndo usted explica que con la moci&oacute;n de censura que propone, el &uacute;nico objetivo es &ldquo;devolver la decencia al pa&iacute;s, &iquest;se refiere a la indecencia de Pedro S&aacute;nchez, a la de Mariano Rajoy o a la de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, o a la de los tres juntos?
    </p><p class="article-text">
        En caso de que el pol&iacute;tico/a invitado/a al programa perteneciese a un partido pol&iacute;tico de izquierda que forma parte del equipo de gobierno, aprovechar&iacute;a para preguntarle:
    </p><p class="article-text">
        -Se&ntilde;or/a Tal, &iquest;est&aacute; usted de acuerdo con la determinaci&oacute;n del PSOE sobre la cuesti&oacute;n saharaui de reconocer el antiguo S&aacute;hara Occidental como una autonom&iacute;a perteneciente al reino de Marruecos? Si no es as&iacute;, &iquest;qu&eacute; medidas piensan tomar dentro del gobierno de coalici&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Un programa, &ldquo;Tengo una pregunta para usted&rdquo;, que habr&iacute;a que recuperar. Sobre todo para dilucidar ciertas cuestiones que puede plantear la opini&oacute;n p&uacute;blica. Ser&iacute;a una forma de dar forma a esa expresi&oacute;n que llamamos &ldquo;Participaci&oacute;n ciudadana&rdquo;. Sin duda, esta es uno de los anclajes principales de una verdadera Democracia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/pregunta_132_13287919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 13:23:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tengo una pregunta para usted]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Su menopausia es nuestra menopausia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/menopausia-menopausia_132_13287493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hasta no hace mucho, la menopausia era una cuesti&oacute;n de la que apenas se hablaba fuera de los c&iacute;rculos m&aacute;s &iacute;ntimos de las mujeres afectadas. Por fortuna, esto ya no es as&iacute; y vemos c&oacute;mo se aborda abiertamente el asunto en entornos sociales, en libros o en medios de informaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tengo la sensaci&oacute;n de que a&uacute;n no se ha integrado al hombre en esta visibilizaci&oacute;n de la menopausia y creo que habr&iacute;a que hacerlo. Esta no es solo una &ldquo;cosa de mujeres&rdquo; cuando ellas forman parte de una pareja, ya que los s&iacute;ntomas asociados al cese progresivo de la menstruaci&oacute;n, en sus distintas etapas, impactan tambi&eacute;n en quien convive con la mujer menop&aacute;usica. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso echo en falta m&aacute;s testimonios masculinos que, sin opacar el l&oacute;gico protagonismo femenino, pueden contribuir a que otros hombres sepan c&oacute;mo acompa&ntilde;arlas y ayudarlas, y a que ellos mismos entiendan y afronten los cambios que esta etapa produce en la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        La menopausia en pareja se parece a un bien biol&oacute;gico ganancial: ella hace toda la aportaci&oacute;n, pero la experiencia se divide a partes, si no iguales, al menos proporcionales a los cambios que experimentan las vidas de ambos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Martínez Pradales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/menopausia-menopausia_132_13287493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 13:20:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Su menopausia es nuestra menopausia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reconfiguración de la izquierda alternativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/reconfiguracion-izquierda-alternativa_132_13287120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La izquierda alternativa presenta una  extrema debilidad institucional, reflejada en la ausencia de Podemos en once parlamentos auton&oacute;micos y la irrelevancia territorial de IU-Sumar. La concentraci&oacute;n del voto &uacute;til en el PSOE por miedo al bloque PP-Vox reduce el espacio a m&iacute;nimos hist&oacute;ricos. No obstante el cerco judicial al PSOE, &mdash;destacando la imputaci&oacute;n del expresidente Zapatero en la Audiencia Nacional por el caso Plus Ultra y las ramificaciones del &ldquo;universo Koldo&rdquo;&mdash; generan un flanco de profunda desafecci&oacute;n en el electorado progresista. Existe un nicho de votantes moderados y cr&iacute;ticos que rechazan a la derecha pero se sienten inc&oacute;modos ante un partido gubernamental sin controles efectivos. Para canalizar este descontento y evitar que derive en abstenci&oacute;n, la izquierda alternativa debe erigirse en una opci&oacute;n seria, utilizando la experiencia de Podemos como un manual de errores a no emular.
    </p><p class="article-text">
        El declive de Podemos, que dilapid&oacute; el capital electoral de 2015 (20,68 % de votos y 69 diputados), obedece a cinco fallos de dise&ntilde;o pol&iacute;tico-organizativo:
    </p><p class="article-text">
        -Disonancia entre ret&oacute;rica y praxis: El tr&aacute;nsito desde la ret&oacute;rica radical del &ldquo;asalto a los cielos&rdquo; hacia la gesti&oacute;n pragm&aacute;tica en coalici&oacute;n junto al PSOE, sin un relato honesto sobre las cesiones obligadas, gener&oacute; sensaci&oacute;n de traici&oacute;n en las bases.
    </p><p class="article-text">
        -Desplazamiento de la agenda material: Se posterg&oacute; el foco prioritario en el empleo, los salarios y la vivienda en favor de debates identitarios y simb&oacute;licos, permitiendo que la derecha radical capturara la &ldquo;rabia&rdquo; social.
    </p><p class="article-text">
        -Debilidad arquitect&oacute;nica e hiperliderazgo: La sustituci&oacute;n de la horizontalidad por aparatos centralizados y la dependencia extrema de figuras carism&aacute;ticas como Pablo Iglesias provocaron vac&iacute;os de relato insostenibles tras su salida y derivaron en purgas internas.
    </p><p class="article-text">
        -Deficiente gesti&oacute;n reputacional: Ante pol&eacute;micas de gesti&oacute;n local o auton&oacute;mica, se recurri&oacute; a respuestas lentas y defensas corporativas basadas en la legalidad formal. La falta de auditor&iacute;as internas (compliance) asimil&oacute; la organizaci&oacute;n a las pr&aacute;cticas tradicionales del bipartidismo.
    </p><p class="article-text">
        -Refundaciones cosm&eacute;ticas: Plataformas como Sumar replicaron estos vicios al cambiar siglas y liderazgos sin resolver la falta de participaci&oacute;n efectiva, consolidando la fragmentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda debe cambiar su estrategia si quiere salir de la marginalidad estad&iacute;stica, para ello su proyecto deber&iacute;a apelar de forma diferenciada a tres sectores: 1-Exvotantes desencantados, alejados por la fatiga de las disputas internas, recuperables mediante garant&iacute;as de enfoque material y fin del personalismo. 2-Votantes socialistas cr&iacute;ticos con la corrupci&oacute;n y deterioro judicial del PSOE. La estrategia debe ofrecer una garant&iacute;a de gobierno progresista con controles reales bajo la premisa de &ldquo;vivir mejor sin tapar la corrupci&oacute;n&rdquo;. 3-Juventud precaria y clases populares despolitizadas, que est&aacute;n afectados por la crisis habitacional y laboral, que demandan canales digitales y mensajes anclados en su realidad material cotidiana. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte la reconstrucci&oacute;n exige transitar de la cultura del &ldquo;jefe&rdquo; a una cultura de &ldquo;proyecto institucional&rdquo; mediante liderazgos funcionales y revocables estableciendo un l&iacute;mite de mandatos, que adem&aacute;s se complementen con coportavoc&iacute;as sectoriales rotativas para evitar la hiperpersonalizaci&oacute;n medi&aacute;tica en un &uacute;nico rostro, adem&aacute;s de  dotar a los &oacute;rganos territoriales de capacidad para elevar propuestas, vetar candidaturas o iniciar revocatorios, descentralizando el poder de los despachos cupulares.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de alianzas parlamentarias perif&eacute;ricas o frentes amplios plurinacionales, como la propugnada por Gabriel Rufi&aacute;n, enfrentan recelos y tienen riesgo de ser interpretadas como estrategias de &ldquo;supervivencia de sillones&rdquo;. Para no repetir el fracaso de Sumar, cualquier confluencia deber&iacute;a someterse a tres condiciones operativas previas: unas l&iacute;neas rojas program&aacute;ticas p&uacute;blicas con compromisos materiales detallados y costes estimados; una institucionalizaci&oacute;n confederal que respete las identidades territoriales bajo un reglamento com&uacute;n; y un arraigo desde abajo que integre a sindicatos, movimientos sociales y plataformas civiles en la gobernanza del frente. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que el futuro del pa&iacute;s no admite reformas cosm&eacute;ticas, por lo que la ventana de oportunidad solo ser&aacute; operativa si la izquierda alternativa demuestra con contrapoderes internos y reglas de integridad que ha aprendido de su propia historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J. Luis Carpintero Avellaneda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/reconfiguracion-izquierda-alternativa_132_13287120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 11:56:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reconfiguración de la izquierda alternativa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La prioridad nacional...añadida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/prioridad-nacional-anadida_132_13287103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La prioridad nacional... a&ntilde;adida
    </p><p class="article-text">
         Yo ya tengo prioridad sobre las personas inmigrantes que tienen alguna relaci&oacute;n conmigo por cuestiones laborales.
    </p><p class="article-text">
        Tengo la prioridad que me proporciona el mercado. Y no es poca. Para empezar tengo la prioridad de ser yo el contratante frente a la de ser &eacute;l o ella la contratada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el entorno del barrio donde vivo tengo la prioridad de tener vivienda en propiedad. No tengo por vecino a nadie de las personas que, seg&uacute;n quienes hablan sin fundamento, gozan de privilegios asistenciales. Y he estado en dos barrios distintos, uno en una zona distinguida de Madrid y otro, tambi&eacute;n en zona distinguida, en Fuenlabrada.
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n caso las personas inmigrantes, a quienes se refieren de forma despectiva y a quienes acusan de llevarse todas las ayudas sociales, son mis vecinos. Es cierto que no me estoy refiriendo a aquellos que llegan avalados por jugar bien con la pelota, o por comprar a golpe de tal&oacute;n, o de fondo buitre, los pisos c&eacute;ntricos de las ciudades expulsando vergonzosamente a los inquilinos con asentamiento hist&oacute;rico.  Esos s&eacute; que est&aacute;n en otros sitios. Otros barrios a&uacute;n m&aacute;s se&ntilde;oriales que los que yo habito.
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a los que curran, a los que limpian las casas, desatascan los fregaderos, nos sirven una cerveza, cuidan de nuestros mayores o construyen nuestras viviendas. Esos no tienen un piso de propiedad en mi bloque. Y tampoco tienen una segunda residencia en un pueblo de la sierra.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Prioridad nacional! Yo lo que quiero es renunciar a un poco de la prioridad que ya tengo. &iexcl;Vergonzoso ego&iacute;smo nacional!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio García Orejana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinionsocios/prioridad-nacional-anadida_132_13287103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 10:49:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La prioridad nacional...añadida]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
