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    <title><![CDATA[elDiario.es - Me quiero reír como se ríe esa gente]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Me quiero reír como se ríe esa gente]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["Ver la felicidad de tu familia cuando has salido de la droga es lo que más vale"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/ver-felicidad-familia-has-salido-droga-vale_132_6492537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49214702-332c-4514-96df-66984dfe11da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Ver la felicidad de tu familia cuando has salido de la droga es lo que más vale&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aconsejo a las personas que se encuentren en situación de dependencia de las drogas que busquen centros de ayuda y que se mentalicen para salir de ella. Yo, llegó un momento en el que me dije: “Lo primero por mí, y luego por mi hijo, tengo que salir adelante y que no me termine esta mierda”"</p></div><p class="article-text">
        Desde que nacimos hemos vivido en casa malas situaciones. Mi padre era alcoh&oacute;lico y maltratador y yo, supongo que para evadirme de los problemas, empec&eacute; con diez u once a&ntilde;os a fumar porros. Luego pas&eacute; a los &lsquo;tripis&rsquo;, coca&iacute;na y hero&iacute;na, as&iacute; hasta los 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Viviendo con mis padres me qued&eacute; embarazada y, con 21 a&ntilde;os, me fui a vivir a Barakaldo con el que luego ser&iacute;a mi marido. Yo quer&iacute;a irme de casa porque ya no pod&iacute;a m&aacute;s. Mi padre se met&iacute;a m&aacute;s conmigo que con mi hermano porque me hab&iacute;a encarado varias veces con &eacute;l. Mi hermano no s&eacute;&nbsp;si se daba cuenta o no de muchas de las cosas que hac&iacute;a mi padre porque ten&iacute;a un sue&ntilde;o muy profundo, pero aun as&iacute; ha tenido que ir al psic&oacute;logo desde peque&ntilde;o. Recuerdo que muchas veces, cuando empezaba el l&iacute;o en casa, mi madre me dec&iacute;a: &ldquo;Sal a la calle y, cuando te llame, vuelves&rdquo;. Eso pod&iacute;a suponer estar dos o tres horas de madrugada en la calle.
    </p><p class="article-text">
        Durante el embarazo, y hasta que mi hijo tuvo entre dos y tres a&ntilde;os, no consum&iacute; nada, pero despu&eacute;s empec&eacute; de nuevo a fumar porros porque la relaci&oacute;n con mi marido se complic&oacute;. Mi suegra cay&oacute; enferma cuando mi hijo era peque&ntilde;o y mi marido y yo nos vimos solos para atenderla porque los familiares de &eacute;l no se hicieron cargo. Los &uacute;nicos que nos ayudaron fueron mis familiares. Me acuerdo de que baj&eacute; 21 kilos. Mi marido fue tambi&eacute;n evadi&eacute;ndose de prestar atenci&oacute;n tanto&nbsp;a su madre, que requer&iacute;a unos cuidados continuos durante&nbsp;todo&nbsp;el&nbsp;d&iacute;a,&nbsp;como a nuestro hijo y esas labores&nbsp;acabaron recayendo todas en m&iacute;. En esa situaci&oacute;n, volv&iacute; al&nbsp;consumo&nbsp;de&nbsp;porros y pastillas, pero mi marido, aunque lo sab&iacute;a y ve&iacute;a c&oacute;mo estaba, tampoco se preocup&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Atend&iacute; a mi suegra con todo el amor del mundo porque la verdad es&nbsp;que&nbsp;era muy buena persona y me qued&oacute; mucho de ella. Cada vez que recuerdo lo que me dijo poco antes de morir se me ponen los pelos de punta. Me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Ainhoa, he sido buena suegra para ti?&rdquo;; y le respond&iacute;: &ldquo;Has sido mi segunda madre&rdquo;. Entonces yo le dije: &ldquo;&iquest;He sido buena nuera?&rdquo;; y me contest&oacute;: &ldquo;Has sido la hija que no he tenido&rdquo;. El mismo d&iacute;a del funeral de mi suegra, cuando regresamos a casa, mi marido me dijo: &ldquo;Si&eacute;ntate&rdquo;. Y, a continuaci&oacute;n, me espet&oacute;: &ldquo;Esto se ha acabado&rdquo;. O sea, que estaba esperando a que falleciera su madre para separarse. Me qued&eacute; blanca porque no lo esperaba. Al d&iacute;a siguiente fui al juzgado, ped&iacute; un abogado de oficio y present&eacute; la demanda de divorcio. &Eacute;l no lo hab&iacute;a hecho porque lo que quer&iacute;a era, simplemente, separarse y que me fuera de la casa, que era suya por herencia. Como no se esperaba que yo reaccionara presentando la demanda de divorcio, cuando le lleg&oacute; se enfad&oacute; y ten&iacute;amos broncas muy a menudo. Mi abogado me dijo que no me marchara hasta que saliera el juicio para no perder derechos y que, luego, podr&iacute;a quedarme en la casa si me asignaban la custodia de mi hijo, pero, como era un lugar con tan malos recuerdos, no quise seguir viviendo all&iacute;. En ese periodo de tiempo de la separaci&oacute;n, como estaba bastante fastidiada, empec&eacute; otra vez a consumir pastillas y porros. El juez dict&oacute; que la custodia era compartida pero dada la situaci&oacute;n m&iacute;a, el ni&ntilde;o qued&oacute; viviendo con su padre.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, con 35 a&ntilde;os, volv&iacute; a casa de mis padres y empec&eacute; a acudir a la Fundaci&oacute;n Etorkintza para tratar mi adicci&oacute;n, pero no consegu&iacute; superarla. En una ocasi&oacute;n, tuvieron que llevarme inconsciente a Cruces y, en otra, empec&eacute; con unos espasmos tan grandes que&nbsp;me dejaban agarrotada&nbsp;y&nbsp;no&nbsp;pod&iacute;an&nbsp;ni tomarme la tensi&oacute;n. En vista de mi situaci&oacute;n, me dijeron que ingresara en una comunidad terap&eacute;utica, un centro especializado que est&aacute; en Gordexola, donde te aplican unas normas muy r&iacute;gidas.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces mi padre hab&iacute;a logrado, con tratamiento, dejar atr&aacute;s su alcoholismo y me impuls&oacute; tambi&eacute;n a entrar. Estuve seis meses y medio en Gordexola pero ya no aguantaba m&aacute;s all&iacute;. El psic&oacute;logo y mis padres me dec&iacute;an que estuviera hasta ocho meses y medio, pero yo no quise y decid&iacute; marcharme. Entonces, pensaron que lo que quer&iacute;a era seguir viviendo a mi manera y dejaron de hablarme. Estuve casi tres&nbsp;meses&nbsp;en el albergue de Elejabarri. All&iacute;, como mi familia ya no me controlaba, segu&iacute; consumiendo marihuana y pastillas.
    </p><h3 class="article-text">Restablecimiento</h3><p class="article-text">
        El centro Zubietxe supo la situaci&oacute;n en la que me encontraba e ingres&eacute; gracias a ellos en un piso de reinserci&oacute;n. Llegu&eacute; a Zubietxe con 38 a&ntilde;os y estuve en ese piso a&ntilde;o y medio. Consum&iacute; un par de veces, en las que me castigaron a pasar una semana en&nbsp;una&nbsp;pensi&oacute;n. La segunda vez, estaba pasando una crisis fuerte y un educador se implic&oacute; much&iacute;simo para recuperarme. No s&eacute; c&oacute;mo se lo agradecer&eacute;. Logr&oacute; que restableciera la relaci&oacute;n&nbsp;con&nbsp;mis&nbsp;padres y, a ra&iacute;z de ello y de seguir en tratamiento en Zubietxe, empec&eacute; a dejar de consumir.
    </p><p class="article-text">
        En una excursi&oacute;n a Madrid ese educador se dio cuenta tambi&eacute;n de que me llevaba muy bien con una compa&ntilde;era&nbsp;&nbsp;y nos propuso que comparti&eacute;ramos uno de los pisos de paso que la Fundaci&oacute;n Eguzkilore tiene para ver c&oacute;mo te desenvuelves viviendo de manera independiente. Lo hicimos y ha resultado que estamos de maravilla. Tenemos planes de seguir compartiendo piso en el futuro ya por nuestra cuenta y estamos muy ilusionadas en&nbsp;encontrar&nbsp;un buen alquiler, aunque est&eacute; dif&iacute;cil. Donde vaya yo, ella viene conmigo, y tambi&eacute;n al rev&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos, de todas formas, vinculadas con Zubietxe, donde acudimos cada 15 d&iacute;as y donde se interesan por nuestra situaci&oacute;n. Venimos a recoger la medicaci&oacute;n. La m&iacute;a la controlan en este centro y en Auzolan, que es un m&oacute;dulo donde te hacen anal&iacute;ticas y donde tengo el psic&oacute;logo y la psiquiatra. Yo me siento ya mejor y me est&aacute;n empezando a reducir las pastillas.
    </p><p class="article-text">
        Llevo trabajando desde que me emparej&eacute; y, debido a las tareas de esfuerzo f&iacute;sico que he realizado, tengo seis hernias discales. He estado en un mont&oacute;n de trabajos: en una pasteler&iacute;a, en una panader&iacute;a, en limpieza de bares... El cuidado de mi suegra tambi&eacute;n afect&oacute;&nbsp;a mi espalda porque estaba encamada y yo era la que ten&iacute;a que moverla para atenderla. Me han dicho los m&eacute;dicos que no puedo seguir haciendo esos trabajos de esfuerzo. Ahora me tienen que hacer una resonancia de toda la espalda. Tambi&eacute;n cuido a mi compa&ntilde;era porque tuvo un accidente de tr&aacute;fico y, adem&aacute;s tiene c&aacute;ncer y, por supuesto, estoy pendiente de la salud de mis padres.
    </p><p class="article-text">
        Estoy muy agradecida a la gente de Zubietxe. La ayuda que te prestan es eficaz y, si pones de tu parte, sales adelante. Para ello,&nbsp;conviene&nbsp;apartar a la gente negativa de tu vida. Yo me he apartado de ese tipo de personas porque son perjudiciales para hacer una vida sana. Tambi&eacute;n evito ciertos sitios donde hay tr&aacute;fico porque cuesta mucho superar los recuerdos asociados a esos lugares. De todas formas, el que quiere y tiene gente que le apoya, sale adelante. Aconsejo a las personas que se encuentren en situaci&oacute;n de dependencia de las drogas que busquen centros de ayuda y que se mentalicen para salir de ella. Yo, lleg&oacute; un momento en el que me dije: &ldquo;Lo primero por m&iacute;, y luego por mi hijo, tengo que salir adelante y que no me termine esta mierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mi padre me suele decir ahora: &ldquo;Hija, da gusto ahora hablar contigo. Ahora razonas; antes nada, estabas a lo tuyo&rdquo;. Cuando est&aacute;s dentro de la adicci&oacute;n no te enteras de que vives, eres un zombi totalmente pendiente de la siguiente toma. Est&aacute;s a ver d&oacute;nde consigues dinero para poder &lsquo;pillar&rsquo; porque luego te empieza a entrar el &lsquo;mono&rsquo; y, &iexcl;buff!, no quiero volver a pasar por eso ni loca. S&eacute; que la adicci&oacute;n es muy fuerte y yo llegu&eacute; a pensar que no iba a salir de ella, pero lo que he comprobado es que, con los medios de apoyo que hay, el que quiere consigue salir.
    </p><p class="article-text">
        Ahora me valoro porque siento que, por mi experiencia de vida, puedo aportar cosas &uacute;tiles a los dem&aacute;s. He colaborado con Zubietxe en un encuentro que hubo en Madrid con gente de centros de otras ciudades y fue una experiencia muy bonita. Hoy es el d&iacute;a en el que me miro en el espejo y me veo bien, cuando antes ni&nbsp;siquiera&nbsp;me&nbsp;miraba,&nbsp;y a&uacute;n me alegro m&aacute;s cuando veo contentos a mis familiares conmigo. Solo por compartir esa felicidad con ellos merece la pena todo lo que tengas que esforzarte, para m&iacute; eso es lo que m&aacute;s vale.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ainhoa, 47 años]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/ver-felicidad-familia-has-salido-droga-vale_132_6492537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Dec 2020 16:50:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Ver la felicidad de tu familia cuando has salido de la droga es lo que más vale"]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA["He acabado Ingeniería Mecánica y me gustaría trabajar aquí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/he-acabado-ingenieria-mecanica-gustaria-trabajar_132_6459327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07781556-daec-49f3-8fa8-7fe8b3607ac6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;He acabado Ingeniería Mecánica y me gustaría trabajar aquí&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En Marruecos había hecho la ESO y les dije a esos profesores que quería sacarme el graduado de aquí. Me decían que solo quedaban dos meses para los exámenes y que no había tiempo para prepararlos bien. Era marzo y los exámenes eran el 20 de mayo, pero yo insistí en que quería sacar ese título así que hice los exámenes y conseguí aprobarlos"</p></div><p class="article-text">
        En Marruecos es muy complicado hacer estudios superiores si no tienes dinero. La ense&ntilde;anza inicial&nbsp;es&nbsp;p&uacute;blica,&nbsp;pero cuando pasas el bachillerato, ya&nbsp;es&nbsp;muy&nbsp;dif&iacute;cil seguir estudiando. En mi zona, por ejemplo, tienes que irte a vivir a Agadir o a Marraquech y el coste econ&oacute;mico es elevado porque debes pasar bastantes a&ntilde;os estudiando y luego, aun- que hayas realizado estudios y tengas diplomas, tampoco hay trabajo. Mis amigos que han acabado carreras siguen estando sin trabajo y, al final, si no consigues salir del pa&iacute;s los estudios de poco te valen. En vista de ese panorama y de que a la gente que ha pasado a Europa le va mejor, decid&iacute; marcharme con el objetivo principal&nbsp;de trabajar, salir adelante y ayudar a&nbsp;&nbsp;mi familia. Pens&eacute; que ten&iacute;a que dar el paso de irme antes de ser mayor de edad porque si lo hac&iacute;a con m&aacute;s edad igual no me aceptaban o me resultaba muy complicado obtener los papeles. Con casi 17 a&ntilde;os, solo, llegu&eacute; en un barco a M&aacute;laga. No sab&iacute;a&nbsp;espa&ntilde;ol&nbsp;y&nbsp;era dif&iacute;cil comunicarme con la&nbsp;gente&nbsp;en franc&eacute;s o en ingl&eacute;s. Vi unos marroqu&iacute;es que&nbsp;estaban&nbsp;trabajando&nbsp;en&nbsp;la calle y les pregunt&eacute; si me pod&iacute;an ayudar. Hablaron por&nbsp;tel&eacute;fono&nbsp;con&nbsp;mis padres, quienes contactaron con unos paisanos que viven en Barcelona&nbsp;y me traslad&eacute; all&iacute; en autob&uacute;s. Estuve&nbsp;en Barcelona una semana y esos conocidos&nbsp;de&nbsp;mi&nbsp;familia&nbsp;me&nbsp;enviaron&nbsp;a Bilbao. 
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute;, tambi&eacute;n solo, a la estaci&oacute;n de autobuses, sin tener a nadie a quien recurrir, con hambre y sin ropa adecuada porque ya era noviembre y hac&iacute;a fr&iacute;o. Me hab&iacute;an dicho que por ser menor pod&iacute;a ir a pedir ayuda a la Polic&iacute;a Nacional y me dirig&iacute; a la comisar&iacute;a de Indautxu. Estuve con ellos unas tres horas para hacer la ficha, me hicieron huellas y fotos. Yo no sab&iacute;a castellano y no hab&iacute;a qui&eacute;n supiera franc&eacute;s. Al final, pude entenderme un poco con ellos en ingl&eacute;s, que hab&iacute;a estudiado dos a&ntilde;os. Luego, me llevaron al centro de menores de Amorebieta. Cuando &iacute;bamos hacia all&iacute; yo pensaba que me llevaban realmente al aeropuerto para retornarme. Estuve un mes en ese centro de menores y, al no estar acostumbrado al fr&iacute;o, lo pas&eacute; mal. Despu&eacute;s, me trasladaron a otro centro de menores que est&aacute; en Artzentales, donde estuve otros cinco meses.
    </p><p class="article-text">
        Me tiraba todo el d&iacute;a estudiando un libro de espa&ntilde;ol que me compr&eacute; y escribiendo frases. Hablaba a diario con los educadores y preguntaba a los vigilantes que estaban all&iacute; c&oacute;mo se dec&iacute;an las cosas. Cuando sal&iacute; del centro ya sab&iacute;a manejarme con el idioma y, al cumplir 18 a&ntilde;os me incluyeron en el Programa Hemen de la Diputaci&oacute;n que atiende a j&oacute;venes inmigrantes que salen de los centros de menores. Luego, me enviaron a Lagun Artean, donde en principio te acogen una semana. Despu&eacute;s, seg&uacute;n&nbsp;c&oacute;mo&nbsp;sea&nbsp;tu&nbsp;situaci&oacute;n, pueden alargarte la estancia y as&iacute; fue en mi caso. 
    </p><p class="article-text">
        Los de Hemen hablaron con los de Lagun Artean y, primero, decidieron darme un mes m&aacute;s de estancia y, luego, otro mes. Lleg&oacute; un momento en el que yo decid&iacute; decirles a los de Lagun Artean que quer&iacute;a quedarme con ellos. Traslad&eacute; todo mi expediente a Lagun Artean, donde estuve seis meses m&aacute;s&nbsp;&nbsp;y luego me llevaron a un piso de la Diputaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Inici&eacute; un curso de pasteler&iacute;a en un centro de iniciaci&oacute;n profesional del barrio de Uribarri, ya que eran los estudios que hab&iacute;a para personas que,&nbsp;como&nbsp;yo, todav&iacute;a no dominaban el castellano. Me pareci&oacute; interesante para relacionarme y conocer mejor el idioma y estuve a gusto porque estudiaba matem&aacute;ticas y f&iacute;sica. Luego, a trav&eacute;s de Lanbide me ayudaron a hacer un curso de Mec&aacute;nica del Autom&oacute;vil de cinco meses que hice en Barakaldo mientras segu&iacute;a estudiando en&nbsp;Lagun&nbsp;Artean con profesores voluntarios.
    </p><p class="article-text">
        En Marruecos hab&iacute;a hecho la ESO y les dije a esos profesores que quer&iacute;a sacarme el graduado de aqu&iacute;. Me dec&iacute;an que solo quedaban dos&nbsp;meses&nbsp;para&nbsp;los ex&aacute;menes y que no hab&iacute;a tiempo para prepararlos bien. Era marzo y los ex&aacute;menes eran el 20 de mayo, pero yo insist&iacute; en que quer&iacute;a sacar&nbsp;ese&nbsp;t&iacute;tulo as&iacute; que hice los ex&aacute;menes y consegu&iacute; aprobarlos. Luego hice un grado medio de mecanizado de dos a&ntilde;os en Salesianos y, despu&eacute;s, el grado superior en el mismo centro. Al acabarlo, como ten&iacute;a nota suficiente, decid&iacute; entrar en la universidad, donde he aprobado Ingenier&iacute;a Mec&aacute;nica. Tambi&eacute;n he hecho las pr&aacute;cticas en una empresa y me queda finalizar el trabajo fin de grado. Ahora quiero hacer el m&aacute;ster para completar los estudios y poder optar&nbsp;a&nbsp;trabajos de mayor cualificaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Futuro laboral</h3><p class="article-text">
        En las pr&aacute;cticas he comprobado que&nbsp;me gusta el mundo laboral de la Ingenier&iacute;a Mec&aacute;nica y&nbsp;desear&iacute;a&nbsp;quedarme a trabajar en esta zona, donde hay muchas industrias. Estoy mirando&nbsp;c&oacute;mo solicitar la doble nacionalidad, pero no s&eacute; cu&aacute;nto puede tardar. Exigen llevar diez a&ntilde;os viviendo aqu&iacute; y aprobar dos ex&aacute;menes: uno de nivel b&aacute;sico de castellano A2 y otro de conocimientos culturales. Me he apuntado a esos ex&aacute;menes, aunque no s&eacute; si al final podr&eacute; convalidarlos con los estudios que hago.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tengo en la cabeza ayudar a mi familia porque hasta ahora, al estar estudiando, no he podido hacerlo. Cuando tenga trabajo lo har&eacute;. Mis padres est&aacute;n all&iacute; con mi hermana y han tenido que arregl&aacute;rselas solos. Mi padre no tiene trabajo, consigue alg&uacute;n dinero con la compraventa y nuestra casa no tiene terreno para cultivar. Tengo otro hermano trabajando en Francia que les ayuda, pero a m&iacute; tambi&eacute;n me gustar&iacute;a poder hacerlo y que me visitaran de vez en cuando. En el caso de que no pueda iniciar este a&ntilde;o el m&aacute;ster, tratar&eacute; de trabajar en alguna empresa y, el pr&oacute;ximo, pensar&eacute; de nuevo en el m&aacute;ster.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar hasta donde he llegado, la ayuda de Lagun Artean ha sido muy importante. Estuve con ellos casi&nbsp;cinco a&ntilde;os, desde los 18 hasta los 23, sumado la estancia en el albergue y el tiempo que pas&eacute; en los pisos de acogida de la Diputaci&oacute;n. Despu&eacute;s, cuando he tenido m&aacute;s ayudas, me han facilitado el alquiler de una habitaci&oacute;n. Desde hace cerca de cinco a&ntilde;os vivo ya de manera independiente en un piso de alquiler compartido en Barakaldo que pago con la ayuda de la RGI del Gobierno vasco.
    </p><p class="article-text">
        Su apoyo tambi&eacute;n ha sido fundamental para integrarme en la sociedad vasca. Me gusta el modo de vida de aqu&iacute;, tengo cuadrilla de gente&nbsp;de aqu&iacute; con la que he estudiado. Siempre estamos juntos y me siento uno m&aacute;s. Hacemos salidas al monte, vamos de fiesta y me siento&nbsp;integrado&nbsp;en esta sociedad como otros j&oacute;venes de mi edad. He aprobado el nivel A2 de euskera, el b&aacute;sico, y tengo pensado intentar sacar el B1 y, luego, el B2, porque tambi&eacute;n me gusta mucho estudiar idiomas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anas, 28 años, Marruecos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Nov 2020 13:43:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["He acabado Ingeniería Mecánica y me gustaría trabajar aquí"]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Con 50 años pude salir de la calle y volver a ganarme la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/50-anos-pude-salir-calle-volver-ganarme-vida_132_6446035.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f96158f-0850-41a2-9b67-82770069dd82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con 50 años pude salir de la calle y volver a ganarme la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Vivir en la calle es peligroso, lo pasas mal. Tienes que acostarte después que todo el mundo y levantarte antes que nadie"</p></div><p class="article-text">
        Nac&iacute; en Alca&ntilde;iz y, con dos a&ntilde;os, mis padres me internaron en un colegio de monjas en Lleida hasta que tuve ocho, lo recuerdo porque cuando hice la primera comuni&oacute;n ya estaba fuera. Hab&iacute;a querido escaparme varias veces y, en vista de eso, mi abuela me sac&oacute; del colegio y fui a casa de mis padres, que en ese tiempo tambi&eacute;n viv&iacute;an en Lleida. Fue entonces cuando conoc&iacute; a mi padre. De mi madre, solo guarda ba alg&uacute;n recuerdo de cuando era m&aacute;s chiquita. Poco antes de los once a&ntilde;os, me traslad&eacute; con mi familia a Barcelona y all&iacute; he vivido hasta que vine a Bilbao. Viv&iacute;amos en uno de los barrios m&aacute;s bonitos: San Cosme y San Dami&aacute;n, al lado del aeropuerto. En el primer curso del instituto vi que no aprend&iacute;a y, como no &eacute;ramos precisamente ricos, les dije a mis padres que en lugar de estudiar quer&iacute;a trabajar. Mis padres eran de los que dec&iacute;an &ldquo;&iexcl;O estudias o trabajas, pero aqu&iacute; no est&aacute;s sin hacer nada!&rdquo; y, al d&iacute;a siguiente, me metieron de camarera en un bar del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ten&iacute;a 17 a&ntilde;os, mi madre muri&oacute;, me pele&eacute; con mi padre y me largu&eacute; a una pensi&oacute;n de Barcelona. Busqu&eacute; trabajo y entr&eacute; de camarera en un restaurante enorme de Barcelona. Me gustaba aquel empleo y en &eacute;l estuve muchos a&ntilde;os hasta que se acab&oacute;. Despu&eacute;s, encontr&eacute; trabajo en una empresa de limpieza, pero empez&oacute; a no andar bien y pronto echaron al personal a la calle y me qued&eacute; en el paro. En esa empresa solo cotizaban por media jornada, aunque trabaj&aacute;bamos a jornada completa as&iacute; que el paro que me qued&oacute; era tan bajo que no me llegaba para pagar los gastos. Tuve que dejar la habitaci&oacute;n en la que viv&iacute;a de alquiler e irme a un albergue.
    </p><p class="article-text">
        Cobraba muy poco, me quedaban dos meses de paro y estaba en un albergue con mi pareja, que tampoco ten&iacute;a trabajo. Vi entonces claro que lo mejor era no seguir en Barcelona y trasladarnos a Bilbao, donde ya hab&iacute;amos estado&nbsp;&nbsp;trabajando&nbsp;una&nbsp;temporada. &Eacute;l es de Basauri y cuando falleci&oacute; su madre vinimos a organizar el funeral y&nbsp;a arreglar los papeles del testamento. Fue entonces cuando conoc&iacute; Bilbao, recuerdo que llegamos en plenas fiestas&nbsp;y me encant&oacute; su gente porque&nbsp;ve&iacute;a&nbsp;que me trataba de otra manera. En&nbsp;esa temporada, yo estuve trabajando en un bar y &eacute;l, en una panader&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con aquel buen recuerdo de Bilbao, segu&iacute;amos en Barcelona, pasando dificultades. El due&ntilde;o de un restaurante nos ofreci&oacute; trabajo a los dos pero, al final, nos tom&oacute; el pelo: estuvimos cuatro meses trabajando y solo nos pag&oacute; el primero. Despu&eacute;s, cerr&oacute; el negocio. Nos vimos mal. No ten&iacute;amos un duro y pedimos ayuda a la asistencia social para poder dormir un mes en un albergue, ya que al mes siguiente yo empezaba en aquel trabajo de limpieza y entonces podr&iacute;amos alquilar algo de nuevo. Pero en Barcelona, ten&iacute;as que estar enfermo para que te ayudaran. Como estaba sana, me dijeron que sent&iacute;an mucho no poder ayudarme.
    </p><p class="article-text">
        Con el trabajo de limpieza pas&oacute; lo que he contado, que cerr&oacute; la empresa. Mi compa&ntilde;ero,&nbsp;que&nbsp;estuvo&nbsp;trabajando&nbsp;de guarda de seguridad en una obra, tambi&eacute;n se hab&iacute;a quedado en el paro&nbsp;&nbsp;al terminarse.
    </p><p class="article-text">
        Seguir en Barcelona, estando los dos desempleados, era cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil. Volv&iacute; a pensar en Bilbao y, en vista de la situaci&oacute;n que ten&iacute;amos y del buen recuerdo que guardaba de la temporada que estuvimos aqu&iacute;, una noche le dije completamente decidida a mi pareja: &ldquo;&iexcl;O te vienes conmigo a Bilbao o me voy sola!&rdquo;. Me respondi&oacute; que en Bilbao la situaci&oacute;n tampoco ser&iacute;a buena porque la crisis estaba en todos los lados, pero le contest&eacute; que para estar en Barcelona como est&aacute;bamos era mejor&nbsp;ir a Bilbao, donde la gente hab&iacute;a visto que te trataba de diferente manera y me gustaba m&aacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Vivir en la calle</h3><p class="article-text">
        Al llegar a Bilbao, fuimos a un sitio de&nbsp;la Diputaci&oacute;n donde te facilitan la entrada en un albergue y nos&nbsp;enviaron por tres d&iacute;as al de Lagun Artean. No sab&iacute;amos bien c&oacute;mo eran las normas de estancia as&iacute; que cuando pasaron unos d&iacute;as, que adem&aacute;s cayeron en fin de semana, nos tuvimos que ir y estuvimos viviendo en la calle hasta que, a trav&eacute;s de un psic&oacute;logo del centro, nos dejaron volver al albergue de Diputaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando entr&eacute; de nuevo en el albergue, le dije a mi pareja y tambi&eacute;n al psic&oacute;logo: &ldquo;&iexcl;Yo quiero salir del agujero!&rdquo;. No ten&iacute;a nada, pero en Lagun Artean me dieron la ayuda que en otros sitios no me hab&iacute;an prestado. Empezaron ayud&aacute;ndome a renovar el carnet de identidad y los papeles de la Seguridad Social, porque en la calle me los hab&iacute;an quitado. Tambi&eacute;n me&nbsp;robaron el m&oacute;vil y otras cosas. Vivir en la calle es peligroso, lo pasas mal. Tienes que acostarte despu&eacute;s que todo el mundo&nbsp;y levantarte antes que nadie y menos mal que yo he tenido la suerte de tener pareja... si puedes salir de la calle, lo mejor es que salgas. El problema es que sin ayuda es dif&iacute;cil porque cuando vas a buscar trabajo se nota que est&aacute;s durmiendo en la calle, la gente te mira mal y las entrevistas es complicado hacerlas bien.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al albergue, para poder continuar en &eacute;l, tienes que estar o estudiando o trabajando porque Diputaci&oacute;n sin hacer nada no te consiente, tienes que hacer algo para pagarte lo que te tengas que pagar. Mi pareja, otro chico y yo nos apuntamos a un curso de Lanbide para trabajar en residencias. Aprob&eacute; y estuve atendiendo a personas discapacitadas en sus propios pisos durante dos a&ntilde;os y pico. Luego pas&eacute; una temporada sin trabajo y uno de los educadores me propuso hacer un cursillo espec&iacute;fico de asistencia en hogares. Recuerdo que le bromeaba dici&eacute;ndole que no era normal que a los cincuenta tuviera que estar estudiando tanto. El curso lo hice en el Instituto San Nicol&aacute;s de Barakaldo y lo aprob&eacute; con unas notas que no las sacaba ni cuando era ni&ntilde;a. Creo que me fue tan bien porque me gusta ese trabajo de atenci&oacute;n a las personas. Adem&aacute;s, hice amistad con dos compa&ntilde;eras de all&iacute; y seguimos vi&eacute;ndonos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estoy contratada en una empresa de asistencia a personas dependientes en su domicilio. Mi idea es seguir&nbsp;en este trabajo porque me&nbsp;encanta.&nbsp;He trabajado en distintas localidades, en pisos de distintas zonas de Bilbao, en Getxo y en Basauri. Como hago suplencias, me destinan a m&aacute;s sitios. Lo &uacute;nico malo es que te cuesta hacerte al trato de nuevas personas porque hay que empezar de cero con cada una.
    </p><p class="article-text">
        Mi pareja me ha apoyado en todo y seguimos juntos. &Eacute;l tambi&eacute;n ha estudiado para residencias y est&aacute; apunta- do en mi empresa, lo que pasa es que no suelen llamar a chicos en nuestro trabajo; pero &eacute;l est&aacute; activo y hace trabajos cuando le salen. Ahora vivimos en el barrio de Arangoiti en un piso alquilado por habitaciones.
    </p><h3 class="article-text">Importancia de la ayuda</h3><p class="article-text">
        La gente de Lagun Artean es mi gran familia; en mi vida no tengo a nadie m&aacute;s que a ellos, a mi pareja y a su hija. En Lagun Artean me han informado, me han ayudado a buscar trabajo y siguen apoy&aacute;ndome en&nbsp;muchas&nbsp;cosas. Yo s&eacute; que puedo contar con ellos porque siempre me han dicho: &ldquo;Mar&iacute;a, &eacute;sta es tu segunda casa&rdquo;. Estando en Lagun&nbsp;Artean&nbsp;he&nbsp;conocido,&nbsp;adem&aacute;s,&nbsp;a mis dos mejores amigas. Yo no me corto un pelo a la hora de decir que&nbsp;&nbsp;he salido de Lagun Artean; el jefe de&nbsp;&nbsp;mi empresa actual lo sabe y conoce la asociaci&oacute;n. Tampoco escondo que he dormido en la calle varias veces y no me olvido de que igual podr&iacute;an no ser las &uacute;ltimas, aunque mejor que Dios no lo quiera. &iquest;Por qu&eacute; lo tengo que esconderlo si no es ninguna verg&uuml;enza?&nbsp;Es un problema que he tenido con la crisis y punto.
    </p><p class="article-text">
        Hay gente que despu&eacute;s de haber trabajado toda su vida, y de haber tenido luego que acoger a sus hijos y nietos,&nbsp;ha perdido su vivienda por no poder pagar la hipoteca y ha acabado tambi&eacute;n en la calle. A veces recuerdo que en Barcelona vi una se&ntilde;ora mayor que me dio mucha pena: estaba pidiendo con la cara tapada, porque a lo mejor&nbsp;la conoc&iacute;an en el barrio. Me dio la impresi&oacute;n de que era la primera vez que lo hac&iacute;a. Me dijo que le hab&iacute;an quitado el piso y ped&iacute;a dinero para dar de comer a sus hijos y nietos. Pues, lo mismo que le hab&iacute;a pasado a esa se&ntilde;ora me pas&oacute; a m&iacute;. Por eso digo, sin ninguna&nbsp;verg&uuml;enza,&nbsp;que&nbsp;he&nbsp;vivido&nbsp;en la calle y tambi&eacute;n que, gracias a Lagun Artean, he podido salir de ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María, 54 años, Teruel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/50-anos-pude-salir-calle-volver-ganarme-vida_132_6446035.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Nov 2020 18:43:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con 50 años pude salir de la calle y volver a ganarme la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me gusta el trabajo de camarera de piso y me veo en él en el futuro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/gusta-trabajo-camarera-piso-veo-futuro_132_6311234.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7800ac07-102d-42c7-a79a-d042daac275e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me gusta el trabajo de camarera de piso y me veo en él en el futuro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Me acordé de que en la escuela, en Camerún, podías elegir estudiar alemán o español y yo, ajena a lo que iba a ser mi vida, escogí alemán porque el español me parecía entonces muy difícil"</p></div><p class="article-text">
        Soy de Camer&uacute;n, de la ciudad de Douala. Cuando ten&iacute;a 15 a&ntilde;os vine a Lleida, donde mi padre trabajaba en una f&aacute;brica. Mientras viv&iacute; con &eacute;l empec&eacute; a aprender castellano, poco a poco viendo pel&iacute;culas, novelas y noticias por televisi&oacute;n. Me acord&eacute; de que en la escuela, en Camer&uacute;n, pod&iacute;as elegir&nbsp;estudiar&nbsp;alem&aacute;n o espa&ntilde;ol y yo, ajena a lo que iba a ser mi vida, escog&iacute; alem&aacute;n porque el espa&ntilde;ol me parec&iacute;a entonces muy dif&iacute;cil. Mi padre se traslad&oacute; a Francia a trabajar y pidi&oacute; a mi t&iacute;a que me cuidara.&nbsp;&nbsp;Al de poco, mi t&iacute;a se traslad&oacute; y nos vinimos a Bilbao. Viv&iacute; tres a&ntilde;os con ella, justo hasta que cumpl&iacute; los 18, cuando decidi&oacute; que ten&iacute;a que dejar su&nbsp;casa.&nbsp;No ten&iacute;a otros familiares a los que recurrir. Hab&iacute;a perdido contacto con mi padre en Francia y solo pude contar&nbsp;con la ayuda de&nbsp;algunas&nbsp;amigas.&nbsp;Fue el novio de una de ellas, que hab&iacute;a estado en mi misma situaci&oacute;n cuando lleg&oacute; a Espa&ntilde;a, el que me aconsej&oacute; que fuera a un centro de acogida como en su momento hizo &eacute;l. Me dio el tel&eacute;fono de Lagun Artean, llam&eacute; y me citaron. Gracias a ellos pude estar una semana en el centro de d&iacute;a pero, como no ten&iacute;a ad&oacute;nde ir si sal&iacute;a del centro, le expliqu&eacute; la situaci&oacute;n al responsable y pude quedarme once meses en un piso de la Diputaci&oacute;n. Ahora vivo en Erandio, en una habitaci&oacute;n de alquiler.
    </p><p class="article-text">
        En Lagun Artean me han ayudado mucho para salir adelante, tanto en el tema de estudios como en el de buscar trabajo. Me siento a gusto cuando estoy con ellos y les agradezco lo mucho que han hecho por m&iacute;; porque estaba sola, no ten&iacute;a a nadie y han sido como mi familia. Me han tratado bien, he cometido errores, como todo el mundo,&nbsp;y me han corregido. Sigo manteniendo contacto con la asociaci&oacute;n y a las amigas que he visto que han necesitado ayuda les he recomendado que acudan a ella.
    </p><h3 class="article-text">Estudiar m&aacute;s</h3><p class="article-text">
        Hab&iacute;a hecho la ESO pero quer&iacute;a estudiar m&aacute;s. Empec&eacute; acudiendo al centro de d&iacute;a de Lagun Artean, donde hac&iacute;amos&nbsp;muchas&nbsp;actividades&nbsp;educativas. Le expliqu&eacute; al responsable que ten&iacute;a inter&eacute;s en hacer una Formaci&oacute;n Profesional y me ayud&oacute; a apuntarme en&nbsp;&nbsp;la Escuela de Hosteler&iacute;a de Leioa para cursar un grado medio, en la especialidad de camarera de restauraci&oacute;n. Ten&iacute;a los papeles en regla y puede matricularme con normalidad. El d&iacute;a que salieron las listas de admitidos en la Escuela fue una gran alegr&iacute;a, porque adem&aacute;s de estar en las listas de admitidas me enter&eacute; de que&nbsp;pod&iacute;a&nbsp;entrar en el piso.
    </p><p class="article-text">
        Al acabar el grado medio de Hosteler&iacute;a hice las pr&aacute;cticas en el Palacio Euskalduna. Me llamaban para trabajar de&nbsp;vez en cuando, cuando ten&iacute;an c&oacute;cteles para empresas y congresos. Despu&eacute;s he realizado un curso de camarera de piso y pronto har&eacute; el periodo de pr&aacute;cticas si antes no me llaman para trabajar en un hotel de lujo donde me han propuesto hacer unas&nbsp;pruebas.&nbsp;A&nbsp;ver si me contratan. Creo que estoy preparada.
    </p><h3 class="article-text">Verme bien</h3><p class="article-text">
        Me gusta el empleo de camarera de piso. De momento har&eacute; las pr&aacute;cticas y ya se ver&aacute; d&oacute;nde acabar&eacute; trabajando. Como tambi&eacute;n hablo franc&eacute;s, tendr&eacute; m&aacute;s oportunidades. En Lagun Artean me ense&ntilde;aron tambi&eacute;n a hacer b&uacute;squedas de empleo y lo que tengo claro es que ir&eacute; donde sea necesario y me esforzar&eacute; para buscarme la vida, tener un trabajo y una familia y verme bien. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leticia, 24 años]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/gusta-trabajo-camarera-piso-veo-futuro_132_6311234.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2020 19:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Me gusta el trabajo de camarera de piso y me veo en él en el futuro"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Estoy relajado. Quiero trabajar. El año que viene quiero terminar la ESO y hacer una FP"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/relajado-quiero-trabajar-ano-viene-quiero-terminar-fp_132_6220881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/382dcbb8-17ad-40b8-96ea-3c941670d15a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Estoy relajado. Quiero trabajar. El año que viene quiero terminar la ESO y hacer una FP&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A los trece años robaba motos. Entonces fue cuando probé la coca por primera vez. Pero hasta los 17 no me enganché. A partir de los 21 ya empecé con el cristal pero nunca consumí caballo. Cuando salía de los centros vendía y consumía cristal</p></div><p class="article-text">
        Empec&eacute; a vivir en pisos y hogares de la Diputaci&oacute;n a los siete a&ntilde;os, desde la separaci&oacute;n de mis padres. Estuve en muchos y mis hermanos tambi&eacute;n. Somos seis, pero a m&iacute; me separaron de ellos, por- que estuvieron en otros pisos.
    </p><p class="article-text">
        Luego parece que mis padres volvieron juntos y regres&eacute; con ellos un tiempo pero entonces la lie yo, cog&iacute;a dinero, con once a&ntilde;os me escapaba de casa y me volvieron a meter en pisos de Diputaci&oacute;n. La verdad es que donde iba la liaba, pegaba a los profesores, segu&iacute;a faltando a clase... Cuando yo ten&iacute;a&nbsp;doce o trece a&ntilde;os mi familia se separ&oacute; definitivamente y ya no volv&iacute; con ellos. Me pasaron a otro centro m&aacute;s preparado, semiabierto, porque en el piso hab&iacute;a atacado a un chaval. Estuve seis&nbsp;&oacute; siete meses. Poco a poco se fueron acumulando denuncias y finalmente acab&eacute; en un centro cerrado de meno- res por un robo. Estuve all&iacute; seis meses&nbsp;y sal&iacute; con 16 a&ntilde;os. Era dur&iacute;simo. M&aacute;s que la c&aacute;rcel, te cacheaban contra la pared a cada paso y no pod&iacute;as hacer nada. Ahora s&eacute; que&nbsp;ya&nbsp;no&nbsp;se&nbsp;puede&nbsp;ni fumar pero entonces ten&iacute;as los cigarros racionados. Ni tampoco ten&iacute;as tele, solo pod&iacute;as leer, te gustase o no. All&iacute; fue donde dej&eacute; la coca.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s me pasaron a otro hogar, donde hice fontaner&iacute;a y climatizaci&oacute;n. Pero me escapaba para ver a mi madre. A los trece a&ntilde;os robaba motos. Entonces fue cuando prob&eacute; la coca por primera vez. Pero hasta los 17 no me enganch&eacute;. A partir de los 21 ya empec&eacute; con el cristal pero nunca consum&iacute; caballo. Cuando sal&iacute;a de los centros vend&iacute;a y consum&iacute;a cristal.
    </p><h3 class="article-text">A prisi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Acabo en prisi&oacute;n por conducir sin carnet y por otros delitos: peleas con responsabilidad civil, robos con fuerza, robos de motos... Estuve en Basauri y bastante puteado porque me consideraron con riesgo de fuga. En la c&aacute;rcel vend&iacute;a droga y tuve algunas peleas porque all&iacute; te tienes que hacer respetar; si no cobras la droga, luego te vienen todos.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que las cosas que hay para la gente en la c&aacute;rcel est&aacute;n muy bien. Desde all&iacute; me puse en contacto con Zubia, que ayuda a la gente que sale.
    </p><h3 class="article-text">Carretillero</h3><p class="article-text">
        Ahora estoy en tercer grado. Llevo ya un a&ntilde;o limpio. He hecho mucho deporte tambi&eacute;n. Pero cuando termine todo, que est&aacute; a punto, quiero seguir con esta gente que me ayudan a ordenar- me. He hecho bastantes cursos&nbsp;aqu&iacute;, de carretillero, gr&uacute;a puente. Me ayuda- ron con los cursos y con el trabajo actual. En la empresa donde estoy ahora he estado de carretillero y reponedor y ahora me han hecho jefe de grupo. El a&ntilde;o que viene quiero terminar la ESO y hacer una FP de chapa y mecanizado. Adem&aacute;s de sacarme el carnet de conducir.
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute; que estoy con mi madre. Estoy relajado. Quiero trabajar porque he visto que te puedes ganar la vida mucho mejor trabajando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Endika, 24 años. Barakaldo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/relajado-quiero-trabajar-ano-viene-quiero-terminar-fp_132_6220881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2020 16:41:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Estoy relajado. Quiero trabajar. El año que viene quiero terminar la ESO y hacer una FP"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A mi no me gusta que me ayuden, yo lo que quiero es trabajar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/no-gusta-ayuden-quiero-trabajar_132_6183827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3516033d-b60f-42ee-acb4-b80af92cabe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A mi no me gusta que me ayuden, yo lo que quiero es trabajar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me vino un marroquí y me leyó un versículo del Corán que significa “Estás haciendo algo que te parece bien pero que no está bien”. Ese fue el momento. Entonces me puse a pensar, me fui a cenar, me metí a la celda y le dije al compañero: no voy vender más la droga"</p></div><p class="article-text">
        Yo viv&iacute;a en Alemania. Estaba estudiando, viv&iacute;a con toda normalidad con unos familiares y&nbsp;con 17 a&ntilde;os me fui a ver a mi familia en Portugal. A la vuelta pas&eacute; por aqu&iacute; para ver a mis primos y a mis amigos y me convencieron para quedarme, porque aqu&iacute; hab&iacute;a fiesta y ten&iacute;an droga con la que trapicheaban. Fui tonto, me qued&eacute;, y lo pagu&eacute;. Muy tonto, porque mi hermano en Portugal no sab&iacute;a nada de m&iacute;&nbsp;hasta&nbsp;que un mes despu&eacute;s le llam&eacute; y de dije que estaba en Bilbao. Se enfad&oacute;, claro. Pero yo me qued&eacute;. Conoc&iacute; la droga aqu&iacute;. No hab&iacute;a visto hero&iacute;na con mis ojos hasta llegar a Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        Meterme en la droga es lo peor que he hecho en mi vida. Una vez que te metes es un callej&oacute;n sin salida. Vend&iacute;amos y consum&iacute;amos a la vez. Creo que no&nbsp;he sido drogodependiente, pero no ves nada m&aacute;s que la droga. La droga te qui- ta humanidad, te quita solidaridad. Llegu&eacute; a tener el objetivo de ser la persona que m&aacute;s droga vend&iacute;a, ni siquiera quer&iacute;a ser rico. Era como una competici&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Martutene</h3><p class="article-text">
        Empez&oacute; la rueda de detenciones: me pillan, me sueltan, me pillan me sueltan, hasta que al final voy a la c&aacute;rcel. Primero estuve en Martutene. Ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Al ingresar ya llevaba droga y despu&eacute;s la vend&iacute;a dentro y luego segu&iacute; meti&eacute;ndola y vendiendo dentro. Pero tambi&eacute;n paso algo extra&ntilde;o: el d&iacute;a que entr&eacute; en la c&aacute;rcel sent&iacute; una sensaci&oacute;n de libertad que no he olvidado nunca. Es extra&ntilde;o pero as&iacute; fue.
    </p><p class="article-text">
        Una tarde hablando con un chico de Gambia me dijo: &ldquo;Chico, si t&uacute; en la calle vendes droga y aqu&iacute; vendes droga, &iquest;cu&aacute;ndo vas a dejar de vender droga?&rdquo;. Yo le dije: &ldquo;Si salgo no voy a volver a vender droga m&aacute;s&rdquo;. Me contest&oacute;: &ldquo;No me enga&ntilde;es. Es mentira, si sigues vendiendo droga aqu&iacute; dentro saldr&aacute;s y la vender&aacute;s. Si quieres dejarlo hazlo aqu&iacute;, si la dejas aqu&iacute;, sales limpio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos hablando y me vino un marroqu&iacute; y me ley&oacute; un vers&iacute;culo del Cor&aacute;n que significa &ldquo;Est&aacute;s haciendo algo que te parece bien pero que no est&aacute; bien&rdquo;. Ese fue el momento. Entonces me puse a pensar, me fui a cenar, me met&iacute; a la celda y le dije al compa&ntilde;ero: no voy vender m&aacute;s la droga. Llevaba entonces seis meses en la c&aacute;rcel. Estaba preventivo.
    </p><h3 class="article-text">Monterroso</h3><p class="article-text">
        Me cambiaron de Martutene a Lugo, a la c&aacute;rcel de Monterroso. Ya no vend&iacute;a droga. Hac&iacute;a cosas para tener la cabeza ocupada. Empec&eacute; a trabajar en la c&aacute;rcel y a hacer cursos dentro: soldadura, alba&ntilde;iler&iacute;a, auxiliar de enfermer&iacute;a, etc. hasta que ya en mi primer a&ntilde;o en Monterroso ped&iacute; trabajo dentro de la c&aacute;rcel y poco a poco me fui convirtiendo en&nbsp;la persona que solucionaba los problemas. Cuando hac&iacute;a falta alguien, yo ah&iacute; estaba.
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; en el economato de la c&aacute;rcel, cuatro meses, en cocina, ocho meses. Un d&iacute;a me vino el subdirector y me propuso ir a enfermer&iacute;a. Cre&iacute;an que no iba a aceptar porque en la enfermer&iacute;a se cobraba menos que en la cocina y, adem&aacute;s, no se pod&iacute;a salir. Pero tener oportunidades era importante para m&iacute;. Recuerdo que un funcionario me dijo: &ldquo;Saido, t&uacute; eres un tapafuegos en esta c&aacute;rcel&rdquo;, je je.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a ped&iacute; hablar con el psic&oacute;logo y le dije que quer&iacute;a tener alguna actividad fuera para poder pedir el tercer grado. Ten&iacute;a el problema de que mi gente, la que me pod&iacute;a ayudar, estaba en Bilbao y no pod&iacute;a tener un tercer grado si ten&iacute;a que venir aqu&iacute; a alguna actividad y regresar a Lugo porque no puedes llegar tarde. Finalmente me&nbsp;recomendaron&nbsp;la asociaci&oacute;n Zubia y ellos mismos me ayudaron a conseguir el tercer grado comunicando a la c&aacute;rcel de Monterroso que ten&iacute;a una actividad aqu&iacute; en Bilbao y as&iacute; fue como me trasladaron a Basauri.
    </p><h3 class="article-text">Trabajo</h3><p class="article-text">
        Una de las cosas que hac&iacute;a aqu&iacute; era colaborar con el Banco de Alimentos y all&iacute; conoc&iacute; a una persona que me pregunt&oacute; si quer&iacute;a trabajar. Le dije que s&iacute;, por supuesto, y al poco me llamaron. El problema fue que tuve que ir y negociar la hora de entrada porque me resultaba muy dif&iacute;cil salir de Basauri a una hora que me permitiera llegar al trabajo, le dije al jefe que yo las noches las pasaba en la c&aacute;rcel y que no pod&iacute;a escoger la hora de salida. Se qued&oacute; asombrado. Yo le dije que necesitaba el trabajo y que le agradec&iacute;a tanto si me lo daba como&nbsp;si no, pero que no le pod&iacute;a ocultar la verdad. El jefe se ofreci&oacute; a recogerme en Basauri hasta que en la c&aacute;rcel me permitieron salir antes. Llevo ya cuatro meses y muy bien.
    </p><p class="article-text">
        Vivo en un piso compartido y trabajo&nbsp;en construcci&oacute;n haciendo de todo. Llevo ocho meses en r&eacute;gimen abierto. Mi futuro... est&aacute; en manos de Dios pero soy una persona optimista. Lo mejor est&aacute; por llegar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Saido Queta, 30 años, Guinea Bissau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/no-gusta-ayuden-quiero-trabajar_132_6183827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2020 15:39:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A mi no me gusta que me ayuden, yo lo que quiero es trabajar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Yo quiero reírme como se ríen estas personas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/quiero-reirme-rien-personas_132_6148667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c0a7789-28cc-466b-9a17-c8d6f2804389_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="&quot;Yo quiero reírme como se ríen estas personas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primer día que fui llegué con un resacón que... de hecho había quedado con un amigo para irnos después de Alcohólicos Anónimos a tomar unas cervezas, ¡fíjate! Antes de entrar fue curioso porque oía risas, ja ja ja, y yo pensando: "Con lo mal que lo estoy pasando: yo me quiero reír como se ríe esta gente"</p></div><p class="article-text">
        Me cri&eacute; con mi madre, mi abuela y mis dos hermanos. Soy el peque&ntilde;o. No me acuerdo de mi padre en casa pero s&eacute; que era alcoh&oacute;lico, no reconocido pero alcoh&oacute;lico. Alguna vez ven&iacute;a a vernos, pero nunca tuvimos relaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Probarlo todo</h3><p class="article-text">
        A los doce a&ntilde;os empec&eacute; a beber. A los catorce ya beb&iacute;a todos los d&iacute;as, hab&iacute;a probado todas las drogas que exist&iacute;an: la hero&iacute;na, la coca&iacute;na, el speed...A los quince me echaron del colegio. Yo he sido alcoh&oacute;lico y drogadicto, de todo. A los 18, cuando fui a la mili, estaba alcoholizado perdido ya. Todos los d&iacute;as estaba arrestado. Fue en la mili, entre arresto y arresto, cuando saqu&eacute; el graduado, de milagro lo tengo. No he sido vago, siempre he trabajado. Tengo diez a&ntilde;os cotizados y otros muchos sin cotizar, porque los trabajos tampoco eran muy buenos. Trabajaba en lo que pillaba.
    </p><h3 class="article-text">No es vivir</h3><p class="article-text">
        Estuve trabajando de camarero tres a&ntilde;os y una noche que hab&iacute;a estado trabajando dos turnos seguidos para cubrir a un compa&ntilde;ero me cog&iacute; una borrachera... y esa noche la prepar&eacute;. A la vez que el alcohol mezcl&eacute; con otras drogas, tom&eacute; de todo ese d&iacute;a. As&iacute; que me ca&iacute;&nbsp;&nbsp;&nbsp;y me part&iacute; la mand&iacute;bula. Estuve d&iacute;a y medio de crisis. Todas las cicatrices que tengo en la cara &mdash;tiene cicatrices y la nariz quebrada&mdash; son de ca&iacute;das por estar borracho.
    </p><p class="article-text">
        Nunca perd&iacute; del todo el contacto con&nbsp;&nbsp;el trabajo, no me he atrevido a dejar el curro para robar. A lo sumo alg&uacute;n trapicheo. Consum&iacute;a y luego me deprim&iacute;a. Sin embargo, no ten&iacute;a sensaci&oacute;n de estar enganchado. Hombre, tiras para adelante, tiras, pero eso no es vivir. Pierdes relaciones, sentimientos, porque el alcohol y las drogas te los anula. No sabes querer, ni llorar... Ahora mismo amigos ya no tengo. Siempre voy solo. Nunca mont&eacute; una familia. Prefer&iacute;a la droga a ligar o la vida social. Perd&iacute; mi adolescencia, mi juventud. Era muy t&iacute;mido con las mujeres. Gracias a Dios no he perdido relaci&oacute;n con mi madre. Sigo viviendo con ella y la tengo en un pedestal. Mi hermano tambi&eacute;n tuvo problemas, pero ya lleva m&aacute;s tiempo que yo sin consumir.
    </p><h3 class="article-text">Rehabilitaci&oacute;n y c&aacute;rcel</h3><p class="article-text">
        Fui a la c&aacute;rcel porque tuve una pelea cuando consum&iacute;a y, como ten&iacute;a m&aacute;s cosas, me condenaron. Me ve&iacute;a que iba de culo y cuesta abajo. Pero como tard&eacute; tres a&ntilde;os en entrar en prisi&oacute;n tuve tiempo de dejarlo y al entrar me hab&iacute;a rehabilitado ya. Desde antes de la pelea cuando iba a ver a mi hermano, que hab&iacute;a entrado en Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos, yo le ve&iacute;a muy bien: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; bien est&aacute;s t&iacute;o!&rdquo;, le dec&iacute;a yo. &ldquo;Tendr&iacute;as que probarlo&rdquo;, me dec&iacute;a. Hasta me dio el tel&eacute;fono pero yo no&nbsp;llamaba. Hasta que pas&oacute; la movida de la pelea, vi que no pod&iacute;a ser y llam&eacute;. Porque yo siempre que he consumido hero&iacute;na o cualquier cosa ha sido entrando por el alcohol.
    </p><p class="article-text">
        El primer d&iacute;a que fui llegu&eacute; con un resac&oacute;n que... de hecho hab&iacute;a quedado con un amigo para irnos despu&eacute;s de Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos a tomar unas cervezas, &iexcl;f&iacute;jate! Antes de entrar fue curioso porque o&iacute;a risas, ja ja ja, y yo pensando: &ldquo;Con lo mal que lo estoy pasando: yo me quiero re&iacute;r como se r&iacute;e esta gente&rdquo;. Entr&eacute; y vi gente bien vestida, mayor, menos mayor, de todo. Me qued&eacute; parado en la puerta hasta que vino uno y le dije: &ldquo;Creo que me he confundido&rdquo;. Me dijo: &ldquo;No te has confundido&rdquo;. Y entr&eacute; asustado, sudando. Y todos los d&iacute;as me dec&iacute;a a m&iacute; mismo: &ldquo;&iexcl;Cu&aacute;ndo la vas a preparar, Asier!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me cost&oacute; tiempo entrar a un bar a tomarme un caf&eacute;. Luego busqu&eacute; ayuda con una trabajadora social, antes de entrar en la c&aacute;rcel ya empec&eacute; en algunas instituciones de ayudas. Empiezo a conocer una vida fuera del alcohol y veo que no est&aacute; tan mal. As&iacute; que cuando entr&eacute; en la c&aacute;rcel hab&iacute;a tenido dos a&ntilde;os y medio de plazo y ya estaba limpio. Hace poco he dejado una relaci&oacute;n con un amigo porque era violento. Tengo muy claro que es lo que no quiero que es volver a consumir. Yo cuando dej&eacute; el alcohol lo dem&aacute;s vino detr&aacute;s, el alcohol era lo que me llevaba a las dem&aacute;s drogas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando entr&eacute; en la c&aacute;rcel estaba seguro de que aquello me iba a salir bien. Me present&eacute; voluntariamente cuando me convocaron y estuve cinco meses dentro, cinco meses en r&eacute;gimen abierto, yendo a dormir y tres meses con la pulsera. No le pensaba dejar a mi madre que me fuese a ver porque no se llevara un disgusto. Pero una vez dentro me vi tan bien que, al segundo d&iacute;a, le llam&eacute; y le dije que viniera cuando quisiera. He tenido suerte. Si no llego a entrar limpio no s&eacute; lo que hubiera pasado.
    </p><p class="article-text">
        Necesitaban gente en enfermer&iacute;a y me apunt&eacute; sin dudar. Hay gente que no quiere porque en la enfermer&iacute;a est&aacute;s en una c&aacute;rcel dentro de una c&aacute;rcel porque de la enfermer&iacute;a no puedes salir. Nunca he estado en m&oacute;dulos conflictivos. De hecho, me dieron el segundo grado por ser preso de apoyo en enfermer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hac&iacute;a mucho gimnasio en la c&aacute;rcel. Y cuidaba de los presos que entraban, me cuidaba de su medicaci&oacute;n y les hac&iacute;a bromas. A alguno que era bastante mayor le dec&iacute;a: &ldquo;&iexcl;T&iacute;o, que vas a ser el abuelo preferido, que has estado en el talego!
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Que vas a tener batallas que contar!&ldquo;.
    </p><h3 class="article-text">Quiero un perro</h3><p class="article-text">
        Ahora solo tengo que ir dos veces al mes a firmar pero, si est&aacute;s trabajando &iquest;qu&eacute; le dices al jefe? &iquest;Qu&eacute; tienes que&nbsp;&nbsp;ir dos veces al mes al m&eacute;dico?&nbsp;Yo&nbsp;lo que quiero es trabajar. Estar tranquilo. Y quiero una familia porque lo m&aacute;s importante es la familia. A m&iacute; la m&iacute;a nunca me ha abandonado. Quiero una casa, un perro. Tener las preocupaciones de una persona de 40 a&ntilde;os. Quiero empezar a ser una persona. Lo que nunca he sido. Aqu&iacute; en Zubiko me han ayudado much&iacute;simo. &iquest;Ves este tatuaje? &mdash;Asier tiene un tatuaje que dice &ldquo;You&acute;ll never walk alone&rdquo;, cuya traducci&oacute;n podr&iacute;a ser &ldquo;Nunca caminar&aacute;s solo&rdquo; &mdash;, pues es por gente como esta. Con la gente con la que vas es con la que conoces. Si dejas la mierda del alcohol y la droga empiezas a conocer gente buena, como esta. Desde que he dejado de beber y las drogas he vuelto a ir al monte que siempre me hab&iacute;a encantado, en el colegio estuve en un club de monta&ntilde;eros. &Iacute;bamos lloviera, nevara, todos los fines de semana, pero luego la droga te lo para todo.
    </p><p class="article-text">
        Cinco d&iacute;as para primavera Un d&iacute;a de estos en que iba por el monte por&nbsp;arriba&nbsp;de San Adri&aacute;n oyendo la radio con los cascos, dijeron: &ldquo;Quedan cinco d&iacute;as para prima- vera&rdquo;.&nbsp;&nbsp;Me&nbsp;&nbsp;alegr&eacute;... y dije: &ldquo;&iexcl;Mira que resulta que me alegra esto!&rdquo;.&nbsp;Porque&nbsp;antes todo me daba igual, mientras tuviera para alcohol y drogas. A veces pienso que estoy&nbsp;regresando&nbsp;a&nbsp;la&nbsp;ni&ntilde;ez, que mis &uacute;nicos recuerdos buenos son los que me vienen de la ni&ntilde;ez, al pasar por el colegio y ver las ventanas...
    </p><p class="article-text">
        Llevo 49 meses sobrio. Ni he tomado coca&iacute;na ni hero&iacute;na, ni nada de eso. Ahora me f&iacute;o de m&iacute; mismo. Puedo ir a cualquier lado y s&eacute; que no pasa nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asier, 40 años. Bilbao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/quiero-reirme-rien-personas_132_6148667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2020 10:45:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Yo quiero reírme como se ríen estas personas"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["A mí quien me ha rehabilitado es la psicóloga de aquí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/rehabilitado-psicologa_132_6117619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56271b3f-c393-4e98-98cd-b93fd6643ca4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;A mí quien me ha rehabilitado es la psicóloga de aquí&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"He salido del alcoholismo, de la droga y estoy muy agradecido. Sigo viniendo aunque he terminado. Duermo mejor, me encuentro poco a poco mejor, vas viendo que con casi cualquier cosa eres feliz"</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;ramos cuatro hermanos, dos chicas y dos chicos. Una familia normal, con el padre trabajador, mi madre era ama de casa. Yo desde los 12 empiezo a ser un poco rebelde, hac&iacute;a piras al cole y me met&iacute;a en problemas. &Iacute;bamos a El Corte Ingl&eacute;s a robar bol&iacute;grafos y cosas as&iacute;. Tuve algunas detenciones de&nbsp;los&nbsp;vigilantes y luego, para pagar lo que te hab&iacute;an pillado robando y que no se enteraran los padres, pues robabas de nuevo.
    </p><h3 class="article-text">Perros callejeros</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde empec&eacute; a robar cervezas en los camiones y desde muy joven empec&eacute; a consumir alcohol, alguna borrachera ya cog&iacute;amos. Con trece a&ntilde;os tambi&eacute;n pas&eacute; por el Tribunal&nbsp;Tutelar&nbsp;de Menores del Campo Volant&iacute;n porque les rob&aacute;bamos a los chavales del barrio, por aquello me asignaron a un centro en la Calle del Cristo donde me llevaba mi madre todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Era la &eacute;poca del Torete y las pelis de perros callejeros, las ve&iacute;amos y era lo que hac&iacute;amos. Me dedicaba a robar 124&rsquo;s y 1430&rsquo;s, los coches de&nbsp;la&nbsp;&eacute;poca. Y motos tambi&eacute;n, muchas motos. Tuve una detenci&oacute;n de la Guardia Civil en Galdakao y fue mi padre y me sac&oacute;&nbsp;a m&iacute; y a dos amigos m&iacute;os, porque &eacute;ramos menores.
    </p><h3 class="article-text">Trabajando</h3><p class="article-text">
        Estudi&eacute; calderer&iacute;a en Elorrieta pero tambi&eacute;n all&iacute; hac&iacute;a piras. Mi padre habl&oacute; con un amigo de una empresa de las que nutr&iacute;an a Altos Hornos, donde trabajaba &eacute;l, y as&iacute; fue como entr&eacute; en un taller de calderer&iacute;a con 14 a&ntilde;os. Aprend&iacute;. Me empez&oacute; a gustar la soldadura, la calderer&iacute;a y me llevaron a una academia en Bilbao para que aprendiera interpretaci&oacute;n de planos. Lo pagaba la empresa.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; estuve bien pero, bueno, aunque era el pinche y tal, me quer&iacute;a hacer como mis compa&ntilde;eros mayores y tomaba caf&eacute;, copa y puro, luego los fines de semana ya cog&iacute;a mis borracheras. Estuve trabajando 15 a&ntilde;os en aquella empresa. Pero finalmente cerr&oacute; con la reconversi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Consumiendo</h3><p class="article-text">
        Con 15 a&ntilde;os prob&eacute; los porros compartidos. Ah&iacute; anduve,&nbsp;alternando&nbsp;alcohol y porros, hasta que hacia los 17 empec&eacute; a pincharme. Era como ahora lo del botell&oacute;n pero con la hero&iacute;na. Compartiendo la droga y las jeringuillas. No ten&iacute;amos ning&uacute;n tipo de informaci&oacute;n. Encima yo, como trabajaba, ten&iacute;a un poco m&aacute;s de dinero que los dem&aacute;s. Consum&iacute;a m&aacute;s que nada los fines de semana, y aunque yo ten&iacute;a fortaleza porque era joven, me ve&iacute;a los lunes&nbsp;que iba mal porque el trabajo de calderer&iacute;a es duro, as&iacute; que a los 18 vi que ten&iacute;a que dejarlo y dej&eacute; la hero&iacute;na por mi cuenta. Sin ayuda. Tambi&eacute;n cambi&eacute; de cuadrilla. Mis amigos de la cuadrilla que dej&eacute; andaban en &ldquo;Sarajevo&rdquo; como llam&aacute;bamos a San Francisco. Todos est&aacute;n ahora criando malvas, tanto chicos como chicas.
    </p><p class="article-text">
        Los chicos de la cuadrilla nueva trabajaban. De chapista, mec&aacute;nico, en recambios y con esos empec&eacute; el chiquiteo y cubalibres, todos los fines de semana sin ir a comer a casa y tal. Entonces empec&eacute; a mezclar el&nbsp;alcohol con coca&iacute;na los fines de semana y tambi&eacute;n algunos otros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Luego se me fue la cabeza de nuevo y empec&eacute; a pincharme. Ya no ten&iacute;a ingresos y segu&iacute;a enganchado, as&iacute; que&nbsp;me puse a delinquir. He atracado supermercados, farmacias, robos con violencia... luego, cuando me ve&iacute;a muy enganchado aqu&iacute; sol&iacute;a buscar alg&uacute;n trabajo en empresas de montajes para desaparecer de Bilbao, pero lo que hac&iacute;a era trasladar el problema a otro sitio porque, en cuanto estaba una semana en el sitio ese, ya me lo ped&iacute;a el cuerpo y empezaba a buscar droga por ah&iacute; y lo que hac&iacute;a era consumir tambi&eacute;n all&iacute;. No hab&iacute;a soluci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Fumarse chinos</h3><p class="article-text">
        Hubo un momento en que ya empezaron a darme sobredosis, una tras otra. Cada vez que me pinchaba me despertaba en la ambulancia. Me asust&eacute; y dej&eacute; de pincharme pero empec&eacute; a fumar la hero&iacute;na en chinos &mdash;quemada y esnifada desde un papel de aluminio&mdash;. Le cog&iacute; menos miedo que a la aguja, &iquest;sabes? Creo que aquel fue el enganche m&aacute;s gordo que he pillado en hero&iacute;na. Con la plata consum&iacute;a casi cinco gramos de hero&iacute;na al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La pasta la sacaba haciendo trapicheo de droga, robos, vendiendo metadona, atracos con navaja y capucha... tambi&eacute;n hac&iacute;amos robos con fuerza, reventando persianas. Luego vend&iacute;amos el producto. Tambi&eacute;n rob&aacute;bamos perfumes, que nos encargaban las putas. Tuve un accidente grave de coche. Estuve tres meses en el hospital, con tres v&eacute;rtebras fracturadas. Iba bebido a pillar coca&iacute;na, pero tuve suerte y no hubo atestado as&iacute; que el seguro, que ten&iacute;a a todo riesgo, me pag&oacute; y con aquel dinero me enganch&eacute; m&aacute;s todav&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Por fin, la c&aacute;rcel</h3><p class="article-text">
        Cuando entre en la c&aacute;rcel iba tranquilo, porque de mis amigos casi todos&nbsp;han empezado a chupar c&aacute;rcel desde los 16 a&ntilde;os o antes.&nbsp;Yo empec&eacute;&nbsp;tarde, supongo que porque, como ten&iacute;a trabajo, eran un poco m&aacute;s blandos conmigo. Aunque en realidad ya hab&iacute;a cumplido una condena de tres meses en una c&aacute;rcel militar en Canarias por una pelea entre reclutas, que le cort&eacute;&nbsp;la cara a uno con una botella.
    </p><p class="article-text">
        Al entrar finalmente en prisi&oacute;n&nbsp;estaba superenganchado, tuve que tomar metadona y todo. Siempre estaba en m&oacute;dulos conflictivos y all&iacute; siempre hab&iacute;a hero&iacute;na y porros. Me las arreglaba para consumir, ped&iacute;a a la familia dinero o incluso ingresos en cuentas de los que me suministraban.
    </p><p class="article-text">
        La familia siempre me ha apoyado. Siempre he tenido el v&iacute;nculo, se preocupaban por m&iacute;, aunque yo enga&ntilde;aba a mi madre y le ment&iacute;a para que me mandara dinero as&iacute; que en la celda empec&eacute; a ver que aquello no pod&iacute;a ser, que no pod&iacute;a tener siempre empe&ntilde;ada tarjeta con el dinero que me mandaba la familia.
    </p><h3 class="article-text">La decisi&oacute;n de salir</h3><p class="article-text">
        Me di cuenta de que ten&iacute;a&nbsp;que&nbsp;salir del m&oacute;dulo conflictivo. Habl&eacute; con uno de los sic&oacute;logos de la c&aacute;rcel y con una trabajadora social. &ldquo;Quiero cambiar de vida&rdquo;, les dije. Empec&eacute; a pedir actividades. Primero de limpieza, sin remunerar, pero as&iacute; consegu&iacute;a un m&oacute;dulo de semirespeto para salir del conflictivo donde hab&iacute;a estado. Desde luego hab&iacute;a mucho que limpiar porque all&iacute; la gente est&aacute; sin civilizar, te tiraban las bandejas de comida en el suelo del comedor. Y encima te hac&iacute;as enemigos.
    </p><p class="article-text">
        Pero consegu&iacute; que me pasaran a un m&oacute;dulo en el que hab&iacute;a una gente m&aacute;s sociable. Ah&iacute; lo fui dejando poquito a poco. El siguiente paso fue hacerme interno de apoyo. Pas&aacute;bamos una o&nbsp;dos noches con los presos que ven&iacute;an&nbsp;&nbsp;a juicios desde otras c&aacute;rceles. Para eso nos dieron una formaci&oacute;n, para que aprendi&eacute;semos a relacionarnos y evitar que se metieran en&nbsp;problemas&nbsp;o&nbsp;se suicidaran. Sal&iacute; en febrero de 2014. Todav&iacute;a yendo a firmar o llevando la pulsera. Este a&ntilde;o me han dado ya la total de suspensi&oacute;n de condenas.
    </p><h3 class="article-text">La rehabilitaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n soy alcoh&oacute;lico. Cuando bebo me transformo, no soy Juantxu. Ahora he dejado ya de beber, estoy aqu&iacute; con una psic&oacute;loga en proceso de rehabilitaci&oacute;n y lo llevo muy bien. De hecho ahora s&eacute; que el alcohol es lo que me lleva a otros consumos. Cuando tomo alcohol no tengo voluntad y enseguida busco hero&iacute;na, coca o anfetaminas. Si no llega a ser por esta gente, cuando hubiese salido de la c&aacute;rcel hubiera vuelto a&nbsp;&nbsp;la vida de antes. Veo a algunos amigos de entonces que est&aacute;n consumidos.
    </p><p class="article-text">
        Llevo mucho tiempo sin beber. A m&iacute; quien me ha rehabilitado es la psic&oacute;loga de aqu&iacute;. He salido del alcoholismo, de la droga y estoy muy agradecido. Sigo viniendo aunque he terminado. Duermo mejor, me encuentro poco a poco mejor, vas viendo que con casi cualquier cosa eres feliz. Ahora me voy al monte, voy con la bici, doy paseos, me he hecho el carnet del IMD, ayer mismo me fui al centro Azkuna a nadar.
    </p><p class="article-text">
        Tengo una minusval&iacute;a del 45% a&nbsp;ra&iacute;z del accidente y he&nbsp;estado&nbsp;trabajando, pero una operaci&oacute;n que tuve que hacerme interrumpi&oacute; el contrato. Me he reciclado en un curso para actualizar los conocimientos que ya ten&iacute;a de calderer&iacute;a&nbsp;pero&nbsp;me&nbsp;dijeron&nbsp;nada&nbsp;m&aacute;s verme trabajar: &ldquo;Se nota que t&uacute; ya has estado en eso&rdquo;. As&iacute; que me dieron el certificado de aptitud sin necesidad de pr&aacute;cticas. Ahora lo que quiero es volver a trabajar, en cuanto me vuelvan a operar definitivamente, porque ahora ando pendiente de que me llamen en cualquier momento.
    </p><h3 class="article-text">Voy a m&aacute;s</h3><p class="article-text">
        El alcoholismo y la droga no los puedes matar pero lo puedes maniatar. Estoy haciendo amistades en el polideportivo. Gente que no son t&oacute;xicos, como las relaciones que ten&iacute;a antes. Todos en el barrio me dicen que estoy fenomenal, me entran las se&ntilde;oras de la vecindad que antes me rehu&iacute;an y a m&iacute; eso me motiva mucho. Ahora hablas normal, no agresivo. Poco a poquito voy a m&aacute;s. Vivo con los padres. Mi madre est&aacute;&nbsp;muy contenta. Tengo un sobrino trabajando que suele dejarle su cr&iacute;o a mi madre y yo ando con ellos, controlando al peque&ntilde;o, que tiene dos a&ntilde;os y medio, para no se escape, que se echa a correr el chavalito. Me he encari&ntilde;ado con el ni&ntilde;o y &eacute;l conmigo.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hemengo psikologoak errehabilitatu nau ni&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Juantxu, 55&nbsp;urte. Bilbo.
    </p><p class="article-text">
        Lau neba-arreba ginen: bi neska eta bi mutil. Familia normal bat: aita behargina eta ama etxeko andrea. Ni, 12 urte neuzkanetik, errebelde samar izaten hasi nintzen; eskolan piper egin, arazoetan sartu&hellip; El Corte Ingl&eacute;sera joaten ginen boligrafoak eta lapurtzera. Zenbaitetan atxilotu ninduten zaintzaileek; gero, lapurtzen harrapatu zintuztena gurasoek enteratu barik ordaintzeko, ba, berriro lapurretan.
    </p><h3 class="article-text">Perros callejeros</h3><p class="article-text">
        Geroago, kamioietatik garagardoak lapurtzen hasi, eta gazte-gaztetatik alkohola kontsumitzen hasi; mozkorren bat harrapatu ere bai. Hamahiru urte nituela, Campo Volantineko Adin- gabeen Babeserako Auzitegitik pasatu nintzen, auzoko neska-mutilei lapurtzen genielako; horregatik Kristo kaleko zentro batera bidali ninduten, eta amak hara eramaten ninduen egunero.
    </p><p class="article-text">
        Toreteren garaia zen, Perros callejeros-en pelikulak eta; haiek ikusi, eta huraxe egiten genuen. 124ak eta 1430ak lapurtzen nituen, garai hartako autoak. Eta motorrak ere bai; mo- tor asko. Behin, Guardia Zibilak atxilotu ninduen Galdakaon, eta aita hara joan eta atera gintuen, bi lagun eta hirurok, adingabeak ginen eta.
    </p><h3 class="article-text">Lanean</h3><p class="article-text">
        Galdaragintza ikasi nuen Elorrietan, baina han ere piper egiten nuen. Aitak Labe Garaiak &mdash;han egiten zuen lan&mdash; hornitzen zituzten enpresetako bateko lagun batekin berba egin, eta hala hasi nintzen galdaragintza-tailer batean; 14 urte neuzkan. Ikasi egin nuen. Gustatzen hasi zitzaizkidan soldadura eta galdaragintza, eta Bilboko akade- mia batera eroan ninduten planoak interpretatzen ikasteko. Enpresak ordaintzen zuen.
    </p><p class="article-text">
        Han ondo egon nintzen, baina, laguntzailea nintzen arren, lankide helduen moduan egin nahi nuen, eta kafea, kopa eta purua hartzen nituen, eta gero asteburuetan mozkortzen nintzen. 15 urtez lan&nbsp;egin&nbsp;nuen&nbsp;enpresa hartan. Baina, azkenean, itxi egin zuen, birmoldaketa zela eta.
    </p><h3 class="article-text">Kontsumitzen</h3><p class="article-text">
        15 urterekin probatu nituen porroan, partekatzen. Hala ibili nintzen, alkohola eta porroak tartekatzen, eta 17 urterekin injektatzen hasi. Oraingo botiloiareren antzekoa zen, baina heroinarekin. Droga eta orratzak partekatzen genituen. Ez geneukan inongo informaziorik. Nik, gainera, lan egiten nuenez, besteek baino diru pixka bat gehiago neukan. Asteburuetan baino&nbsp;ez nuen kontsumitzen, eta gaztea&nbsp;izanik indartsu banenbilen ere, astele- henetan txarto ibiltzen nintzen, galdaragintza gogorra baita; horregatik, 18 urterekin ikusi nuen gelditu beharra nuela, eta nire kasa laga nuen heroina. Laguntza barik. Koadrilaz ere aldatu nuen. Laga nuen koadrilako lagunak, Sarajevon ibiltzen ziren; hala deitzen genion San Frantziskori. Denak daude lurpean orain, mutilak zein neskak.
    </p><p class="article-text">
        Koadrila berrikoek lan egiten dute. Txapa-konpontzaile, mekanikari, ordezko piezekin eta abar, eta haiekin hasi nintzen txikiteoan eta kubataka, astebururo, etxera bazkaltzera joan barik&hellip; Orduan hasi nintzen nahasten alkohola kokainarekin asteburuetan, eta baita beste egun batzuetan ere.
    </p><p class="article-text">
        Gero, burua joan zitzaidan berriro, eta injektatzen hasi nintzen. Jada ez nuen diru-sarrerarik, eta engantxatuta segitzen nuenez, delituetan hasi nintzen. Supermerkatu eta farmazietan indarrez lapurtu dut; gero, oso engantxatuta aurkitzen nintzenean, lanen bat bilatzen nuen muntaia-enpresetan, Bilbotik tarte batez alde egiteko; baina, arazoa beste toki batera eroan baino ez nuen egiten, ze beste leku ho- rretan astebete eman, eta gorputzak berriz eskatzen zidan; han droga bilatzen hasi, eta azkenean, han ere kontsumitzen nuen. Ez zegoen irtenbiderik.
    </p><h3 class="article-text">Txinoak erretzea</h3><p class="article-text">
        Heldu zen unea gaindosiak izaten hasi nintzela bata bestearen atzean. Injektatzen nuen bakoitzean, anbulantzian esnatzen nintzen. Izutu nintzen, eta injektatzeari laga, baina txinoetan hasi nintzen erretzen heroina &mdash;erre, eta aluminio-paper batetik esnifatu&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Orratzari baino beldur txikiagoa nion, badakizu? Uste dut hura izan zela heroinarekin hartu dudan engantxerik handiena. Txinoekin, ia bost gramo heroina kontsumitzen nituen egunean. Sosak ateratzeko, droga-trapitxeoak, lapurretak, metadona saldu, labanaz eta txanoaz lapurtu&hellip; pertsianak lehertu ere egiten genituen lapurtzeko. Gero, lortutakoa saltzen genuen. Lurrinak ere lapurtzen genituen; putek enkargatzen zizkiguten.
    </p><p class="article-text">
        Istripu bat izan nuen autoarekin. Hiru hilabete eman nituen ospitalean, hiru orno apurtuta. Kokaina bila nindoan mozkortuta, baina zortea izan, eta ez zen atestaturik izan; beraz, aseguruak ordaindu zidan, arrisku orotakoa bainuen; eta diru harekin gehiago engan- txatu nintzen.
    </p><h3 class="article-text">Azkenean, kartzelara</h3><p class="article-text">
        Kartxelara sartzean, lasai nindoan, nire lagun gehienak kartzelatik pasatzen hasiak ziren 16 urteetatik, edo lehenagotik. Ni beranduago hasi nintzen; uste dut bigunxeagoak zirelako nirekin, lana neukan eta. Egia esan, hiru hilabeteko espetxe-zigorra betea nuen Kanarietan, espetxe militar batean, errekruten arteko borroka batean bati aurpegia ebaki nion eta.
    </p><p class="article-text">
        Azkenean, espetxean sartu nintzean, oso-oso engantxatuta nengoen; metadona eta guzti hartu behar izan nuen eta. Beti egoten nintzen modulu gatazkatsuetan, eta han beti egoten ziren heroina eta porroak. Kontsumitzeko moduak aurkitzen nituen; familiari dirua eskatzen nion, baita droga pasatzen zidatenen kontuetan dirua sartzeko.
    </p><p class="article-text">
        Beti izan dut familiaren laguntza. Beti izan dut lotura hori, nitaz arduratzen ziren, nahiz eta ni ama engainatu, eta gezurra esaten nion dirua bidaltzeko; azkenean, ziegan hasi nintzen ikusten ezin nuela horrela segitu, ezin nuela beti zorpetuta eduki familiak dirua bidaltzen zidaneko txartela.
    </p><h3 class="article-text">Irteteko erabakia</h3><p class="article-text">
        Konturatu nintzen modulu gatazkatsutik irten beharra neukala. Kartzelako psikologoetako batekin berba egin nuen, eta gizarte-langile batekin. &ldquo;Bi- zimoduz aldatu nahi dut&rdquo;, esan nien. Jarduerak eskatzen hasi nintzen. Hasieran garbiketakoa, kobratu gabe, baina horrela lortu nuen erdi-errespetuko modulu batera pasatzea, eta gatazkatsutik irtetea. Noski, garbitzeko asko zegoen, han jendea zibilizatu barik dago eta, janari-erretiluak lurrera botatzen zituzten jantokian. Eta, gainera, etsaiak egiten zenituen.
    </p><p class="article-text">
        Baina lortu nuen jende lagunkoiago zegoen modulu batera pasatzea. Han, pixkanaka uzten hasi nintzen. Hurrengo urratsa izan zen preso laguntzailea egitea. Gau bat edo bi ematen genituen beste kartzela batzuetatik epaiketetara zetozen presoekin. Horretarako prestakuntza eman ziguten, harremana egiten ikasteko, eta saihesteko haiek arazoetan sartzea edo beren buruaz beste egitea. 2014ko otsailean irten nintzen. Oraindik joan behar izaten nuen sinatzera, edo esku- muturrekoa eroan. Aurten erabateko kondena etendura eman didate.
    </p><h3 class="article-text">Errehabilitazioa</h3><p class="article-text">
        Alkoholikoa ere banaiz. Edaten dudanean eraldatzen naiz; ez naiz Juantxu. Orain edateari laga diot; hemengo psikologo batekin nabil errehabilita- zioprozesuan, eta oso ondo daramat. Izan ere, orain badakit alkohola dela beste kontsumoetara bultzatzen nauena. Alkohola kontsumitzean,&nbsp;ez dut borondaterik, eta berehala bilatzen ditut heroina, koka edo anfetaminak. Hemengo jendeagatik izan ez balitz, kartzelatik irtendakoan berriro itzuliko nintzatekeen aurreko bizimodura. Garai hartako lagun batzuk ikusten ditut; zimelduta daude.
    </p><p class="article-text">
        Denbora luzea daramat edan barik. Hemengo psikologoak errehabilitatu nau ni. Alkoholismotik eta drogatik irten naiz, eta oso eskertuta nago. Bukatu dudan arren, hona etortzen jarraitzen dut. Hobeto egiten dut lo; pixkanaka hobeto sentitzen naiz; hasi naiz ikus- ten ia edozein gauzarekin izan naite- keela zoriontsu. Orain, mendira joaten naiz, bizikletaz ibili, paseoak eman; Bilbao Kirolak-en txartela atera&nbsp;dut,&nbsp;eta atzo bertan joan nintzen Azkuna zentrora. % 45eko minusbaliotasuna daukat istripuaren ondorioz, eta lanean ibili naiz, baina ebakuntza bat egin behar izan nuen, eta kontratua eten zen. Birziklatu naiz galdaragintzaz nekiena eguneratzeko ikastaro batean, baina ni lanean ikusi laster esan zidaten: &ldquo;Igartzen da ibilia zarela honetan&rdquo;. Eta, hala, gaitasun-ziurtagiria eman zidaten praktikak egin behar izan barik. Orain, lanean hasi nahi dut berriro, behin betiko ebakuntza egin ostean; orain, zain nago noiz deituko ebakuntza egiteko, edozein unetan.
    </p><h3 class="article-text">Aurrera noa</h3><p class="article-text">
        Alkoholismoa eta drogarena, ezin dituzu desagerrarazi, baina bai lotuta eduki. Lagunak egiten ari naiz kiroldegian. Toxikoa ez den jendea, lehen neuzkan lagunak ez bezala. Auzoan denek esaten didate oso ondo nagoe- la; lehen iskin egiten zidaten auzoko andreak hurbiltzen zaizkit, eta horrek oso motibatzen nau. Orain, normal egiten dut berba, ez era erasokor batez. Pixkanaka, aurrera noa.
    </p><p class="article-text">
        Gurasoekin bizi naiz. Ama oso pozik dago. Loba bat lanean ari da, eta se- mea uzten dio gure amari, eta ni haiekin ibiltzen naiz, txikitxoa kontrolatzen ihes ez egiteko &mdash;bi urte eta erdi ditu&mdash;, korrika irteten da eta. Maitasun handia hartu diot umeari, eta berak niri.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juantxu, 55 años. Bilbao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/rehabilitado-psicologa_132_6117619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2020 10:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["A mí quien me ha rehabilitado es la psicóloga de aquí"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Mi alcohol ha sido siempre la cerveza. No he bebido otra cosa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/alcohol-sido-cerveza-no-he-bebido-cosa_132_6096656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a436b9b-6328-40b5-8f53-23e20271b8a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Mi alcohol ha sido siempre la cerveza. No he bebido otra cosa&quot;"></p><p class="article-text">
        <em><strong>Dioni. 54 a&ntilde;os. Bilbao</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos cuatro hermanos. Uno ha fallecido recientemente. Viv&iacute;amos en San Francisco y yo iba a las escuelas de la plaza del Coraz&oacute;n de Mar&iacute;a. Me metieron a una academia para hacer las tareas del colegio y la directora me invit&oacute; a aprender mecanograf&iacute;a. Me gust&oacute; tanto, tanto que con 14 a&ntilde;os sal&iacute; de la academia porque encontr&eacute; trabajo de oficinista. Era una empresa de textiles, ropa, etc.
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a tener dinero y a hacer vida por ah&iacute;. Mi alcohol ha sido siempre la cerveza. No he bebido otra cosa que cerveza. He sido alcoh&oacute;lico de cerveza. Toda la vida tomando cerveza. Ni copas, ni&nbsp; vino.&nbsp; Solo&nbsp; alg&uacute;n&nbsp; Pico&nbsp; Plata&nbsp; y el rosly despu&eacute;s de comer. El resto cerveza.
    </p><h3 class="article-text">Sin trabajo</h3><p class="article-text">
        Yo ya notaba que cada vez beb&iacute;a m&aacute;s. Al ir al servicio militar en Colmenar Viejo y en Fuencarral perd&iacute; el trabajo y ah&iacute; fue cuando empez&oacute; mi problema de alcoh&oacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        Cuando volv&iacute; ya empec&eacute; a darle a la cerveza en cantidad. Mi padre me dijo que me buscar&iacute;a la vida y empec&eacute; a subir sacos de patatas en el mercado de La Ribera aunque m&aacute;s tarde me pas&eacute; a Mercabilbao, que pagaban mejor. Hac&iacute;a pedidos por el Casco Viejo, llevaba cajas de pescado y otros pero&nbsp; le segu&iacute;a dando a la cerveza. Sin embargo, el trabajo no lo perd&iacute; por el alcohol, porque ten&iacute;a mucho cuidado de no beber los domingos por la tarde, ni entre semana. Me pon&iacute;a ciego los fines de semana pero el lunes llegaba bien.
    </p><h3 class="article-text">La crisis</h3><p class="article-text">
        A los 22 a&ntilde;os tuve una pancreatitis y estuve tres meses ingresado. Me dijo el doctor: &ldquo;La pr&oacute;xima vez igual no llegas a tiempo&rdquo;. Ya no volv&iacute; a trabajar, tampoco hab&iacute;a trabajo. A ra&iacute;z de fallecer mi madre las cosas se fueron torciendo todav&iacute;a m&aacute;s. Mi padre me presionaba y un d&iacute;a se mosque&oacute; del todo y me encontr&eacute; las maletas en la puerta
    </p><h3 class="article-text">La calle</h3><p class="article-text">
        Estuve un par de a&ntilde;os viviendo en la calle hasta que vinieron dos educadores y me metieron en el albergue de Mazarredo. Cuando est&aacute;s en la calle es lo peor. De d&iacute;a porque ves gente, pero de noche tienes que estar con los dos ojos abiertos, es imposible dormir. No tienes higiene, vas hecho una mierda. Despu&eacute;s de Mazarredo vine a la asociaci&oacute;n, hace unos cinco a&ntilde;os. Ahora vivo en un albergue en Rekalde y tengo mi vida organizada. Despu&eacute;s de lo que he pasado, ahora estoy en la gloria, protegido, tranquilo. Ahora me encuentro seguro, me he tropezado con gente buena, estoy ayudado y arropado.
    </p><p class="article-text">
        Con mi familia he&nbsp; vuelto a recuperar el contacto, como si no hubiera pasado nada. Al principio nos ve&iacute;amos por la&nbsp; calle&nbsp; y&nbsp; luego fueron ellos quienes vinieron. No tengo relaci&oacute;n ni mala ni buena. Hacemos una charla, damos&nbsp; una vueltita y ya. Uno de mis hermanos vive con el padre y los otros est&aacute;n casados.
    </p><h3 class="article-text">Dioni.54 urte. Bilbo</h3><p class="article-text">
        Lau anaia ginen. Bat hil da duela gutxi. San Frantziskon bizi ginen, eta ni Mariaren Bihotzaren plazako eskoletara joaten nint-zen. Akademia batean sartu ninduten eskolako etxerako lanak egiteko, eta zuzendariak animatu ninduen mekanografia ikastera. Hain gustuko izan nuen, non 14 urterekin akademiatik irten bainintzen, bulegari-lana aurkitu nuelako. Ehungintzako enpresa batean, arropa eta&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Dirua edukitzen hasi nintzen, eta hor zehar ibiltzen. Garagardoa izan da beti nire alkohola. Ez dut besterik edan. Zerbezaren alkoholikoa izan naiz. Bizitza osoan garagardoa hartzen. Ez koparik, ez ardorik. Bakarrik Pico Pla- taren bat, eta bazkalosteko roslya. Gai- nerakoa, garagardoa.
    </p><h3 class="article-text">Lanik gabe</h3><p class="article-text">
        Konturatzen nintzen gero eta&nbsp; gehiago edaten nuela. Colmenar Viejon eta Fuencarralen soldadutza egitera joatean, lana galdu, eta han hasi zen nire alkoholismo-arazoa.
    </p><p class="article-text">
        Itzultzean, garagardoari erruz ematen hasi nintzen. Aitak esan zidan bizibidea bilatzeko, eta zakuak igotzen hasi nintzen Erriberako merkatuan; gero Mercabilbaora, han hobeto ordaintzen baitzuten. Enkarguak eramaten nituen Zazpi Kaleetan; arrainkutxak eroaten nituen, eta abar, baina jarraitzen nuen garagardoari lotua. Dena den, lana ez nuen alkoholagatik galdu, kontu handia izaten bainuen igande arratsal- deetan eta lanegunetan ez edaten. Kristoren aitzurrak hartzen nituen asteburuetan, baina astelehenetan ondo egoten nintzen.
    </p><h3 class="article-text">Krisia</h3><p class="article-text">
        22 urterekin, pankreatitis bat izan nuen, eta hiru hilabetez izan nintzen ospitalean. Doktoreak esan zidan: &ldquo;Hu- rrengoan agian ez zara garaiz iritsiko&rdquo;. Ez nintzen lanera itzuli, lanik ere ez zegoen. Ama hil, eta gauzak areago joan ziren okertzen. Aitak bultzatzen ninduen, eta egun batean guztiz hase- rretu, eta kale gorrian geratu nintzen.
    </p><h3 class="article-text">Kalea</h3><p class="article-text">
        Bi urte eman nituen kalean bizitzen, bi hezitzaile etorri eta Mazarredoko ater- pean sartu ninduten arte. Okerrena da kalean zaudenean. Egunez, jendea ikusten duzulako, baina gauez&hellip; begiak zabal-zabalik izan behar dituzu, ezin lorik egin. Ez duzu higienerik; kaka bat eginda joaten zara.
    </p><p class="article-text">
        Mazarredoren ostean, elkartera etorri nintzen, duela bost urte. Orain Errekaldeko aterpe batean bizi naiz, eta bizimodua antolatua dut. Pasatu dudanaren ondoren, orain eztitan nago, babestuta, lasai. Orain, seguru sentit- zen naiz, jende onarekin egin dut topo, lagunduta eta babestuta nago.
    </p><p class="article-text">
        Berriro hartu dut kontaktua familiarekin, ezer gertatu izan ez balitz bezala. Hasieran kalean ikusten genuen elkar, eta gero haiek etorri ziren niregana. Harremana ez da ez ona ez txarra. Hitz-aspertu bat, buelta bat eman, eta kito. Anaia bat aitarekin bizi da, eta beste biak ezkonduta daude.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/alcohol-sido-cerveza-no-he-bebido-cosa_132_6096656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2020 14:29:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Mi alcohol ha sido siempre la cerveza. No he bebido otra cosa"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tenía trabajo y todo, pero lo perdí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/tenia-trabajo-perdi_132_6086828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17ff2ebf-c03b-45d3-8b39-003e968cad21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tenía trabajo y todo, pero lo perdí"></p><p class="article-text">
        <strong>Koldo</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>52 a&ntilde;os. Bilbao</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Yo viv&iacute;a con mi familia. Todo normal. Mi padre era trabador de la metal&uacute;rgica en Erandio. Empec&eacute; a fumar porros con trece o catorce a&ntilde;os y hero&iacute;na y coca&iacute;na empezar&iacute;a con dieciocho, diecinueve. All&iacute; surgi&oacute; el problema.
    </p><p class="article-text">
        La mili la hice en Estella, en cazadores de monta&ntilde;a. Aguant&aacute;bamos en el monte hasta 20 grados bajo cero. Nos pill&oacute; un invierno dur&iacute;simo que nev&oacute; hasta en Bilbao. Cuando ven&iacute;a a Bilbao s&iacute; consum&iacute;a, pero all&iacute; no hab&iacute;a droga.
    </p><p class="article-text">
        Mi familia al principio me aguantaba. Sobre todo mi madre. Volv&iacute;a y ten&iacute;a la puerta abierta. Aunque he sido la oveja negra de la familia y ve&iacute;an mal que me drogara, mis hermanos, que son deportistas y ni fuman, ni beben ni han tomado drogas... siempre me han respetado un poco porque, como soy el mayor, era el que les cuidaba de peque&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">Sin trabajo</h3><p class="article-text">
        Yo ten&iacute;a trabajo y todo, pero lo perd&iacute;. Entonces se me dio un vuelco la cabeza y... empec&eacute; a consumir m&aacute;s y m&aacute;s todav&iacute;a. A los 25 a&ntilde;os me dio un brote psic&oacute;tico porque consum&iacute;a drogas y tambi&eacute;n estimulantes. Me ingresaron en Escuza y me dijeron que ten&iacute;a esquizofrenia paranoide y tambi&eacute;n VIH, que me quedaban tres meses de vida. Tuve suerte que lleg&oacute; la medicaci&oacute;n antiretroviral. Ahora que tomo la medicaci&oacute;n bien, je je, me dicen los m&eacute;dicos que me voy a morir de viejo.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo ingreso en Zamudio estaba descontrolado, llevaba una vida totalmente desorganizada, har&aacute;&nbsp; de&nbsp; eso cinco a&ntilde;os: com&iacute;a cuando quer&iacute;a, dorm&iacute;a a mi bola, consum&iacute;a, dejaba de tomar la medicaci&oacute;n... All&iacute; me coment&oacute; una asistenta social cual era mi problema: las drogas, sobre todo. Que ir&iacute;a&nbsp; a Bizitegi, que me iba a ir bien, me dijo. Yo para entonces ya sab&iacute;a que la droga era un problema pero no cre&iacute;a que fuese el problema principal de mi vida. All&iacute; me di cuenta de que s&iacute;, a cuenta de los profesionales que me atendieron. Entonces supe que ten&iacute;a que parar.
    </p><h3 class="article-text">La vida recuperada</h3><p class="article-text">
        Llevo ya dos a&ntilde;os y medio sin consumir. Ahora mi vida est&aacute; organizada, hago las labores de casa, cocino... Vivo con mi aita que tiene 80 a&ntilde;os. Mi ama tiene ELA y est&aacute; en una residencia. Con mi aita me llevo bien y entre los dos salimos adelante. Me llevo bien ahora con toda la familia. Con mis cu&ntilde;adas perfectamente y la esquizofrenia la tengo totalmente controlada con la medicaci&oacute;n que no dejo de tomar.
    </p><p class="article-text">
        Ahora me veo como un adolescente. Me gustar&iacute;a encontrar un trabajo. Hice FP mec&aacute;nica, aunque tendr&iacute;a que reciclarme totalmente y ahora estoy haciendo cursos de Lanbide, sobre todo de inform&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Koldo</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>52&nbsp; urte. Bilbao</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Familiarekin bizi nintzen. Dena normal. Aita metalgintzako langilea zen, Erandion. Ni po- rroak erretzen hasi nintzen hamahiru edo hamalau urterekin, eta heroina eta kokainarekin hemezort- zi-hemeretzi urterekin. Orduan hasi zen arazoa.
    </p><p class="article-text">
        Lizarran egin nuen soldadutza, mendiko ehiztarietan. Mendian, zero azpiko 20 graduraino aguantatzen genuen. Oso negu gogorra izan genuen; Bilbon bertan ere egin zuen elurra. Bilbora etortzean, bai, kontsumitzen nuen; baina han ez zegoen drogarik. Familiak hasieran jasaten ninduen. Amak, batez ere. Itzultzen nintzenean, atea zabalik neukan. Familiako ardi beltza izan eta drogatzea gaizki ikusten bazuten ere, anaiek beti errespetatu naute apur batean, nahiz eta haiek kirolariak diren eta ez duten erretzen eta ez duten drogarik hartu: ni helduena naiz, eta txikitan zaintzen nituen.
    </p><h3 class="article-text">Lanik gabe</h3><p class="article-text">
        Lana eta guzti neukan, baina galdu egin nuen. Orduan, buruan zerbait irauli zitzaidan edo&hellip; eta hasi nintzen gehiago eta gehiago kontsumitzen. 25 urte nituela, agerraldi psikotiko bat eduki nuen, drogak eta estimulatzai- leak kontsumitzeagatik. Escuzan sartu ninduten, eta esan zidaten eskizofre- nia paranoidea nuela, eta GIB ere bai; bizitzeko hiru hilabete geratzen zitzaizkidala. Zortea izan nuen: erretro- birusen kontrako medikazio iritsi zen. Orain medikazioa ondo hartzen dut, eta medikuek, kar-kar, esaten didate zaharraren zaharrez hilko naizela.
    </p><p class="article-text">
        Zamudion ospitaleratu ninduten azken aldian, kontrola galduta negoen, bizimodu guztiz nahaspilatua nuen; duela bost bat urte izan zen; nahi nuenean jaten nuen, nahi adina eta nahi nue- nean lo egin, kontsumitu, medikazioa hartzeari utzi&hellip; Han gizarte-lagunt- zaile batek komentatu zidan zein zen nire arazoa: drogak, batez ere. Bizite- gira joateko, ondo etorriko zitzaidala esan zidan. Ordurako banekien droga arazoa zela, baina ez nuen uste nire bizitzako arazorik handiena zenik. Han konturatu nintzen baietz, artatu nin- duten profesionalen laguntzaz. Ordu- na jakin nuen gelditu beharra nuela.
    </p><h3 class="article-text">Bizitza errekuperatuta</h3><p class="article-text">
        Bi urte eta erdi daramatzat kontsumitu gabe. Orain bizitza antolatuta daukat; etxeko lanak egiten ditut, janaria prestatu&hellip; 80 urteko gure aita- rekin bizi naiz. Amak alboko esklerosi amiotrofikoa du, eta egoitza batean dago. Aitarekin ondo moldatzen naiz, eta bion artean aurrera egiten dugu. Orain,&nbsp; ondo&nbsp; moldatzen &nbsp; naiz &nbsp; familia&nbsp; osoarekin.&nbsp; Koinatekin&nbsp; primeran, eta eskizofrenia guztiz kontrolpean daukat medikazioarekin, eta ez diot hura hartzeari uzten.
    </p><p class="article-text">
        Orain, &nbsp; nerabea &nbsp; banintz &nbsp; bezala &nbsp; sentitzen naiz. Lana aurkitu nahi nuke. Lanbide Heziketan mekanika egin nuen, baina guztiz eguneratu beharko nuke, eta orain Lanbideko ikastaroak egiten ari naiz, informatikakoak, batez ere.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/tenia-trabajo-perdi_132_6086828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2020 06:38:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tenía trabajo y todo, pero lo perdí]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me he tirado nueve años viviendo debajo de un puente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/tirado-anos-viviendo-debajo-puente_132_6061063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fa22b99-255a-450c-9400-1fb6743fdaa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me he tirado nueve años viviendo debajo de un puente&quot;"></p><h1 class="article-text">Josefa</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Josefa</strong></em><em><strong>43 a&ntilde;os. Granada</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Yo a &eacute;l no lo quer&iacute;a &mdash;Josefa es gitana. Se casa (la casan) en Guadix, a los nueve a&ntilde;os de edad&mdash;, pero me dice mi hermano: &ldquo;T&uacute; te tienes que casar con este ni&ntilde;o porque este ni&ntilde;o es de aqu&iacute;. No te vas a ir con un forastero&rdquo;. Le dije que est&aacute; enganchado en la droga y me peg&oacute; un guantazo y me dijo que me ten&iacute;a que casar con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Tengo cinco hijas a las que no he visto desde hace muchos a&ntilde;os. Yo quiero ver a mis hijas y lo estoy pasando muy mal.
    </p><p class="article-text">
        Mi marido no hac&iacute;a m&aacute;s que pegarme y maltratarme. Me cort&oacute; la cara con una navaja &mdash;tiene una cicatriz bien visible en el ment&oacute;n&mdash;. &Eacute;l consum&iacute;a droga y tambi&eacute;n robaba. Siempre con la china encima. Yo pensaba: &ldquo;Me van a quitar cualquier d&iacute;a las ni&ntilde;as y voy a tener m&aacute;s problemas todav&iacute;a con este hombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde los ocho a&ntilde;os trabajaba en los invernaderos de Almer&iacute;a y cuando tuve las ni&ntilde;as no pod&iacute;a llegar a tiempo para recogerlas del colegio. Yo, confiando en &eacute;l, pero &eacute;l no iba. Y all&iacute; estaban las ni&ntilde;as, esperando en la puerta hasta que yo llegase. Por eso me las quitaron.
    </p><h3 class="article-text">Antes de que venga tu padre</h3><p class="article-text">
        Mi marido no val&iacute;a para nada. Cuando yo estaba trabajando ven&iacute;a a coger el dinero que ganaba en los invernaderos para dar de comer a mis hijas. Ten&iacute;a que levantarme a las cinco de la ma&ntilde;ana para darles de comer antes de que &eacute;l viniese a quitarme el dinero. La comida la escond&iacute;a yo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n empez&oacute; a exigir a los del invernadero que le dieran el dinero a &eacute;l  y no a m&iacute;. Que se lo dieran, que se lo dieran, hasta que peg&oacute; al del invernadero y entonces a m&iacute; me echaron del trabajo. &ldquo;Si tu marido no se recupera, hija m&iacute;a, lo llevas muy mal&rdquo;, recuerdo que me dijeron.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a me cort&oacute; el pelo, se lio a golpes conmigo y perd&iacute; el conocimiento. No pod&iacute;a respirar de los golpes. Me internaron en un hospital y  estuve  all&iacute; 18 d&iacute;as. Al salir me enter&eacute; de que me hab&iacute;an quitado las ni&ntilde;as porque &eacute;l hab&iacute;a firmado los papeles mientras yo estaba trabajando en Almer&iacute;a. Cogi&oacute;  mi carnet, mis papeles, vendi&oacute; la cueva en 30.000 pesetas y entreg&oacute; a las ni&ntilde;as en un colegio. A m&iacute; me arrancaron el coraz&oacute;n. El dinero lo gast&oacute; en la droga y volvi&oacute; a pegarme y a sacarme una navaja. Tambi&eacute;n se pegaba con la asistenta social y con la polic&iacute;a de all&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">Tierra por medio</h3><p class="article-text">
        Al final me separ&eacute;. Estuve en  la  c&aacute;rcel de Granada, donde conoc&iacute; a unas chicas de aqu&iacute;. Por eso me vine a Bilbao. No conoc&iacute;a nada de recursos ni de nada. Me he tirado nueve a&ntilde;os viviendo de bajo de un puente. En la calle tambi&eacute;n me pegaban  y  me  quitaban  el dinero. Un d&iacute;a estuvieron a punto de violarme entre varios, pero  conmigo  no pudieron. Tambi&eacute;n mi marido vino una vez a Bilbao y me puso una navaja en la cara. Ahora tengo una sentencia de alejamiento de 300 metros. Me ha amenazado, pero no le tengo miedo.
    </p><h3 class="article-text">La ayuda</h3><p class="article-text">
        No sab&iacute;a ni lo que era un albergue. Nunca he robado. No he estado metida en drogas, pero me enganch&eacute; al alcohol. Me di cuenta de que los temblores que yo ten&iacute;a eran del  alcohol. De la calle fue de donde me recogieron los de Bizitegi. Ellos me han ayudado a quitarme de la calle y del alcohol &mdash;lle va ocho a&ntilde;os sin beber&mdash;, me han hecho los papeles, las consultas de m&eacute;dicos... han luchado por m&iacute;. Ellos son mi familia. Lo que ha hecho esta gente conmigo no lo hace nadie. Cuando me han ingresado en Basurto han estado all&iacute; los primeros. Y he tenido catorce ingresos en el hospital.
    </p><p class="article-text">
        Ahora me toca a m&iacute;, tengo una medicaci&oacute;n que me ayuda a controlar mi vida pero a veces pierdo en conocimiento y no puedo trabajar. Gracias a la RGI y el complemento de la vivienda he podido vivir y alquilar el piso donde estoy ahora.
    </p><p class="article-text">
        Salvo por los de Bizitegi estoy muy sola. Lo que m&aacute;s quiero es volver a ver a mis hijas, la mayor va cumplir 21 a&ntilde;os.
    </p><h1 class="article-text"> </h1><h1 class="article-text">Josefa</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Josefa</strong></em><em><strong>43 urte. Granada</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Nik ez nuen bera maite &mdash;Josefa ijitoa da, Guadixen ezkon- du zen (zuten), bederatzi urte zituela&mdash;, baina nebak esan zidan: &ldquo;Zuk mutil horrekin ezkondu behar duzu, mutila hemengoa delako. Ez zara kanpotar batekin joango&rdquo;. Esan nion hura engantxatuta zegoela drogarekin, eta zaplazteko bat eman zidan, eta harekin ezkondu behar nuela esan.
    </p><p class="article-text">
        Bost alaba ditut, eta ez ditut urte luzeetan ikusi. Alabak ikusi nahi ditut, eta oso txarto pasatzen ari naiz.
    </p><p class="article-text">
        Senarrak jo eta tratu txarrak eman besterik ez zidan egiten. Aurpegia ebaki zidan labana batekin &mdash;orbain bat du okotzean, oso ikusgai&mdash;. Senarrak droga kontsumitzen zuen, eta lapurtu ere bai. Beti zeraman gainean haxix-harria. Pentsatzen nuen: &ldquo;Edozein egunetan neskatoak kenduko dizkidate, eta are arazo gehiago izango ditut gizon honekin&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zortzi urte nituenetik, lanean nebilen Almeriako berotegietan, eta umeak izan nituenean, ezin izaten nintzen garaiz iritsi eskolatik irtetean haiek hartzera.  Berarengan  konfiantza  nuen, baina ez zen joaten. Eta neskak hor, atean zain, ni noiz iritsiko. Horregatik kendu zizkidaten.
    </p><h3 class="article-text">Aita etorri aurretik</h3><p class="article-text">
        Senarrak ez zuen ezertarako balio. Lanean nenbilenean, etortzen zen nik alabei jaten emateko berotegietan irabazitako dirua hartzera. Goizeko bostetan altxatu behar izaten nintzen alabei jaten emateko, bera etorri eta diru guztia kendu aurretik. Nik ezkutatzen nuen janaria.
    </p><p class="article-text">
        Berotegikoei hasi zitzaien exijitzen dirua berari emateko, niri eman beharrean. Berari emateko, berari emateko&hellip; berotegikoari jo zuen arte, eta orduan lanetik bota ninduten. &ldquo;Zure senarra ez bada leheneratzen, neska, jai duzu&rdquo;, oroitzen dut esan zidatela. Behin, ilea moztu zidan, eta kolpeka hasi; konortea galdu nuen. Ezin nuen arnasarik hartu kolpeen ondorioz. Ospitaleratu ninduten, eta 18 egun eman nituen han. Irtetean jakin nuen nes- katoak kendu zizkidatela, berak paperak sinatu zituelako ni Almerian lanean nenbilen bitartean. Nire karneta eta paperak hartu, kobazuloa 30.000 pezetatan saldu, eta neskatoak eskola batean entregatu. Niri bihotza apurtu zidaten. Berak dirua drogatan gastatu, eta ni jotzera itzuli zen, eta labana atera. Gizartelaguntzailearekin ere hasten zen borrokan, baita hango poliziarekin ere.
    </p><h3 class="article-text">Urrutira alde egin</h3><p class="article-text">
        Azkenean, banandu nintzen. Granadako kartzelan egona nintzen; han hemengo bi neska ezagutu nituen. Horrexegatik etorri nitzen Bilbora. Ez nuen ez baliabideen ez ezeren berri. Bederatzi urte  eman  ditut  zubi  baten  azpian  bizitzen.  Kalean  ere jotzen ninduten, eta dirua kentzen zidaten. Behin, ia bortxatu ninduten zenbait gizonen artean, baina ezin izan zuten nirekin. Senarra ere, Bilbora etorri zen behin, eta labana jarri zidan aurpegian. Orain 300 metroko urrutiratze agindu bat daukat. Mehatxatu egin nau, baina ez diot beldurrik.
    </p><h3 class="article-text">Laguntza</h3><p class="article-text">
        Ez nekien aterpe bat ere zer zen.  Ez dut inoiz lapurtu. Ez naiz drogetan ibili, baina alkoholarekin engantxatu nintzen.  Konturatu  nintzen   alkoholagatik zirela nire dardarak. Kaletik hartu ninduten Bizitegikoek. Lagundu didate kaletik eta alkoholetik irteten &mdash;zortzi urte daramatza edan gabe&mdash;, paperak egin dizkidate, medikuen kontsultak&hellip; nire alde borrokatu dute. Haiek dira nire familia. Haiek nigatik egin dutena, ez du inork egiten. Basurton ospitaleratu nautenean, han egon dira, lehenengoak. Eta hamalau aldiz ospitaleratu naute.
    </p><p class="article-text">
        Orain nire txanda da; neure bizitza kontrolatzen laguntzen didan medikazioa dut, baina zenbaitetan konortea galdu eta ezin dut lanik egin. Diru-sa- rrerak bermatzeko errentari eta etxebizitzako prestazio osagarriari esker bizi ahal izan naiz, eta orain nagoen pisua alokatu.
    </p><p class="article-text">
        Bizitegikoengatik izan ezik,  oso  bakarrik nago. Nire gogorik handiena da alabak ikustea; helduenak 21 urte beteko ditu.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/tirado-anos-viviendo-debajo-puente_132_6061063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2020 08:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA["Me veía durmiendo en un cartón"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/veia-durmiendo-carton_132_6013094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f224602c-efd4-4729-93d3-c051fecd8baa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me veía durmiendo en un cartón&quot;"></p><h1 class="article-text">Miren M.</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Miren M.</strong></em><em><strong>51 a&ntilde;os. Leioa</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Desde peque&ntilde;a mi rol familiar era ser la columna vertebral de la casa. Era como un principio establecido en mi familia que yo era quien me hac&iacute;a cargo de todos ellos. Somos cinco hermanos y una de mis dos hermanas tiene esqui- zofrenia. Yo soy la que se ocupaba de todo. Era mi papel familiar.
    </p><p class="article-text">
        Luego me caso, tengo una ni&ntilde;a, pero mi matrimonio es un drama. Me he independizado, pero descubro que mi punto d&eacute;bil es mi dependencia emocional. Se me empiezan a juntar cosas en la vida que me&nbsp; van deteriorando. Yo no s&eacute; entonces gestionar las cargas emocionales y, de repente, me veo con la necesidad de desahogarme y empiezo a beber a escondidas. Bebo en soledad. Como muchas mujeres&nbsp; que he visto. Empiezas con la tonter&iacute;a de tomar en casa y...
    </p><h3 class="article-text">El brick de vino</h3><p class="article-text">
        Cuando muri&oacute; mi padre no lo super&eacute;, por esa misma dependencia, y volv&iacute; a beber. Despu&eacute;s me separ&eacute; y volv&iacute; a casa de mi madre con mi hija, pero segu&iacute;a consumiendo. Me hac&iacute;a cargo de mi madre con c&aacute;ncer de huesos, de mi hermana esquizofr&eacute;nica y de mi hija. Cuando acababa de atenderlo todo me met&iacute;a dos bricks de vino, me acostaba con la mo&ntilde;a y luego me levantaba como pod&iacute;a, a recoger a la ni&ntilde;a como una madre m&aacute;s. Detr&aacute;s de aquello hab&iacute;a un armario con un mont&oacute;n de cajones sentimentales llenitos de carga. Con la ayuda de mi hermana fui por primera vez a una comunidad terap&eacute;utica, pero a los pocos meses vuelvo a beber. Mi consumo es mucho peor entonces, hab&iacute;a empezado con el apoyo de mi hermana pero, como fracas&eacute;, me cerraron las puertas. Mi familia me echa entonces de casa y mi marido me quita a la cr&iacute;a. Me veo en la calle. Es el peor momento de mi vida. Veo que lo he perdido todo, que ya no tengo nada. Me ve&iacute;a durmiendo en un cart&oacute;n. Ese era mi futuro.
    </p><h3 class="article-text">La decisi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Entonces decido ir al psiquiatra para que me ingresen, me pongan en tratamiento y volver a una comunidad terap&eacute;utica. Yo no ten&iacute;a ingresos pero la asistencia social me ayud&oacute; y fue esa vez cuando hice un buen tratamiento. Yo creo que ah&iacute; fue donde trabaj&eacute; lo que dentro de m&iacute; me hac&iacute;a beber.
    </p><p class="article-text">
        Yo estoy muy agradecida a los servicios que me ayudaron tanto. Para m&iacute; son parte de mi familia. Hasta 15 d&iacute;as antes de mi alta terap&eacute;utica yo no sab&iacute;a si iba a ir a vivir a la calle o no. Ellos se ocuparon de todo y finalmente fui a un piso de los servicios sociales.
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; la normalidad. Ya no beb&iacute;a y volvieron a dejarme ver a mi hija, retom&eacute; el contacto con&nbsp; mi&nbsp; hermana&nbsp; y&nbsp; mi madre. Me hac&iacute;an un seguimiento pero, como yo quer&iacute;a recuperarme, no me result&oacute; tan dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Mi hija tiene ahora 11 a&ntilde;os. Vive con su padre y la relaci&oacute;n nunca se ha perdido. En los peores momentos ten&iacute;amos puntos de encuentro. Yo me rebelaba contra los l&iacute;mites del proceso, porque me sent&iacute;a bien, pero son exigentes y ahora me doy cuenta de que estaban protegiendo a mi hija. Para m&iacute; fue un calvario pero ahora lo agradezco. Me ayudaron mis terapias, mi comunidad. Si no hubiera indagado en todo esto seguir&iacute;a consumiendo.
    </p><h3 class="article-text">La hija recuperada</h3><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n que tengo con su padre &nbsp; es ahora una relaci&oacute;n civilizada. La cr&iacute;a est&aacute; genial conmigo. Ella conoce mi problema desde el principio y lo lleva muy bien. Tiene herramientas para manejar la situaci&oacute;n. Es una ni&ntilde;a madura, que sabe llevar un peque&ntilde;o debate verbal y me pone de ejemplo. Estoy muy orgullosa de ella.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s muri&oacute; mi madre y volv&iacute; a hacerme cargo de las cosas de casa, pero ya de otro modo. Ahora conoc&iacute;a ya d&oacute;nde pod&iacute;a tropezar o no. Todas las herramientas que adquir&iacute; en la tera- pia, con un apoyo tremendo de psic&oacute;- logos y de educadores, me permitieron volver a hacerme cargo de la situaci&oacute;n, pero de otra forma. Se me acepta de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Voy de visita y a&nbsp; hacer&nbsp; las&nbsp; cosas&nbsp; de&nbsp; mi hermana, mantengo la ayuda pero desde la independencia emocional. Ahora soy consciente de esos cuidados que doy, pero no sintiendo, como antes, que si no hac&iacute;a algo...
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he retomado relaciones anteriores y he hecho nuevas. Por supuesto he evitado algunas que eran t&oacute;xicas. Ahora s&eacute; gestionar todo esto. Yo s&eacute; d&oacute;nde pedir ayuda, me siento ubicada, en el sitio.
    </p><h3 class="article-text">Ayudar a los dem&aacute;s</h3><p class="article-text">
        Siento que tengo una deuda y quiero estar colaborando en&nbsp; ayudas&nbsp; sociales para devolver todo lo que me han dado. Estoy haciendo un curso socio sanitario con buenas notas porque he decidido que mi vida va a ir dedicada a ayudar a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tengo que decirles a los que est&aacute;n hundidos que hay salida y que se puede, y que hay m&aacute;s manos de las que pensamos. He visto que todos los organismos y las personas que me han ayudado ponen toda la carne en el asador. Hay compa&ntilde;eros que los he visto recuperarse y est&aacute;n haciendo procesos muy buenos. Las ayudas llegan, la escucha llega.
    </p><p class="article-text">
        El fracaso no es que tengas problemas, sino que no puedas pedir ayuda.
    </p><h1 class="article-text">Miren M.</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Miren M.</strong></em><em><strong>51&nbsp; urte. Leioa</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Txikitatik familiako nire rola zen etxearen bizkarrezurra izatea. Ezarritako printzipio bat zen, nonbait, nik haien kargu hartuko nuela. Bost neba-arreba gara, eta bi ahizpetako batek eskizofrenia dauka. Neu arduratzen nintzen guztiaz. Huraxe zen nire rola familian.
    </p><p class="article-text">
        Gero, ezkondu eta neskato bat eduki nuen, baina nire ezkontza drama bat izanzen. Independizatu naiz, baina aurkitu nuen neure alde ahula dela mendekotasun emozionala. Bizitzan hainbat gauza pilatzen zaizkit, eta ni kaltetzen hasi. Orduan, ez nekien kudeatzen zama emozionalak, eta, bat batean, barrena lasaitzeko beharrean egon, eta edanari eman nion ezku- tuka. Bakar-bakarrik nagoela edaten dut. Ezagutu dudan emakume askok bezala. Etxean edatearen tontakeria- rekin hasi, eta gero&hellip;
    </p><h3 class="article-text">Ardo brika</h3><p class="article-text">
        Aita hil zenean, ez nuen gainditu, mendekotasun horrengatik, eta berriro hasi nintzen edaten. Gero, banandu, eta amaren etxera itzuli alabarekin, baina kontsumitzen segitzen nuen. Amaz arduratzen nintzen, hezurretako minbiziak jota baitzegoen, ahizpa eskizofrenikoaz eta alabaz. Denaz arduratzen amaitzean, bi brik ardo edan, eta aitzurtuta oheratzen nintzen; gero, ahal bezala altxatu, eta neskatoaren bila, beste edozein amak bezala. Horren atzean bazegoen armairu bat, sentimendu-tiradera ugari zeuzkana, zamaz beteak.
    </p><p class="article-text">
        Ahizparen laguntzarekin joan nintzen lehenengoz komunitate terapeutiko batera, baina handik hilabete gutxira, berriro eman edanari. Nire kontsumoa okerrago izan zen orduan; ahizparen laguntzarekin hasi, baina huts egin nuenez, ateak itxi zizkidaten. Familiak etxetik bota, eta senarrak alaba kendu zidan. Kale gorrian. Nire bizitzako une- rik okerrena izan zen. Ikusten nuen dena galdu nuela, ez neukala ezer ja- danik. Kartoi batean lo egin beharko nuela ikusten nuen. Huraxe zen nire etorkizuna.
    </p><h3 class="article-text">Erabakia</h3><p class="article-text">
        Orduan, psikiatrarenera joatea erabaki nuen, ospitaleratzeko, tratamenduan jarri, eta komunitate terapeutiko batera itzultzeko. Ez neukan diru sarrerarik, baina gizarte-laguntzak lagundu zidan, eta orduantxe egin nuen ondo tratamendua. Uste dut hantxe landu nuela neure barruan edatera bultzatzen ninduen hori.
    </p><p class="article-text">
        Oso eskertuta nago hain laguntza handia eman zidaten zerbitzuekin. Nire familiaren partea dira niretzat. Alta terapeutikoa hartu baino 15 egun lehenagora arte, ez nekien kalean bizi beharko nuen ala ez. Haiek guztiaz arduratu ziren, eta azkenean gizar- te-zerbitzuen pisu batera joan nintzen. Normaltasuna hasi zen. Ez nuen edaten,&nbsp; eta&nbsp; alaba&nbsp; ikusten&nbsp; laga&nbsp; zidaten; berriro hasi nintzen kontaktuan ahizparekin eta amarekin. Jarraipena egiten zidaten, baina, leheneratu nahi nuenez, ez zitzaidan hain gaitza egin. Alabak 11 urte dauzka orain. Aitarekin bizi da, eta ez dugu inoiz galdu harremana. Unerik txarrenetan ere, bageneuzkan topaguneak. Prozesuaren mugen kontra matxinatzen nintzen, ondo sentitzen nintzelako; baina zorrotzak dira, eta orain jabetzen naiz alaba babesten ari zirela. Kalbarioa izan zen niretzat, baina orain eskertuta nago. Terapiek eta neure komunitateak lagundu zidaten. Honetan sartu izan ez banintz, kontsumitzen jarraituko nuen.
    </p><h3 class="article-text">Alaba berreskuratuta</h3><p class="article-text">
        Orain harreman zibilizatua daukat haren aitarekin. Neskatoa pozpozik dago nirekin. Hasieratik daki zer arazo du- dan, eta oso ondo darama. Badauzka egoera kudeatzeko tresnak. Oso neska heldua da, eta badaki ahozko debate bat bideratzen, eta adibidetzat jartzen nau. Harro-harro nago berarekin.
    </p><p class="article-text">
        Gero ama hil zen, eta berriro etxeko gauzen ardura hartu nuen, baina orain beste era batez. Orain banekien non egin nezakeen estropezu, eta non ez. Terapian eskuratu nituen tresna guztiei (eta psikologoen eta hezitzaileen laguntza handiari) esker, egoeraren ardura hartu ahal izan nuen, baina beste era batez. Berriro ere onartzen naute. Bisitan joaten naiz, eta ahizparen
    </p><p class="article-text">
        kontuak egitera; oraindik laguntzen dut, baina independentzia emozionalaz. Orain, jakitun naiz ematen dudan zainketaz, baina, lehen ez bezala, ez dut sentitzen zerbait egiten ez badut&hellip; Aurreko harremanei berriro heldu, eta berriak ere egin ditut. Noski, ekidin egin ditut toxikoak ziren batzuk. Orain badakit hori guztia kudeatzen. Bada- kit non eskatu laguntza, eta kokatuta sentitzen naiz, neure tokian.
    </p><h3 class="article-text">Besteei lagundu</h3><p class="article-text">
        Zor bat daukadala sentitzen dut, eta parte hartu nahi dut gizarte laguntzetan, jaso dudan guztia itzultzeko. Ikastaro soziosanitario bat egiten ari naiz, nota onekin gainera, erabaki dudalako nire bizitza erabili nahi dudala besteei laguntzen.
    </p><p class="article-text">
        Behea jota daudenei esan behar diet badagoela irtenbidea, eta lor daitekeela, uste baino esku gehiago dagoela. Ikusi dut lagundu&nbsp; didaten&nbsp; erakunde eta pertsonek dena ematen dutela. Kide batzuk leheneratzen ikusi ditut, eta oso prozesu onak egiten ari dira. Laguntzak iristen dira; entzuten dizute.
    </p><p class="article-text">
        Porrota ez da arazoak edukitzea, laguntzarik ezin eskatzea baizik.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/veia-durmiendo-carton_132_6013094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2020 18:49:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Me veía durmiendo en un cartón"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Mi meta es volver a ser lo que era"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/meta-volver_132_6024143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc636e23-3982-42ea-b115-7d1196f2de90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Mi meta es volver a ser lo que era&quot;"></p><h1 class="article-text">David G. Alonso</h1><p class="article-text">
        <em><strong>David G. Alonso</strong></em><em><strong>45&nbsp; a&ntilde;os. Bilbao</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Mi familia de vida normal nada. Ten&iacute;an clubes nocturnos y siempre se han movido en ese mundo. En casa se consum&iacute;a coca y no hab&iacute;a percepci&oacute;n alguna de peligro. Para mi familia la &uacute;nica droga mala era la hero&iacute;na. Estaba en el ambiente familiar as&iacute; que yo empiezo en casa con 14 a&ntilde;os con la coca. El caballo vino despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mi plan era salir de fiesta los viernes&nbsp; y acabar el domingo. Sin parar. Probamos la hero&iacute;na precisamente para poder dormir en aquellos fines de semana eternos. Ca&iacute;mos todos. Luego vino el consumo de &eacute;xtasis, etc. Entre parones y tal, estuve enganchado a las drogas 20 a&ntilde;os. Mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se dio cuenta mi madre de que yo consum&iacute;a hero&iacute;na se alarm&oacute; much&iacute;simo: &ldquo;&iexcl;Esto no! &iexcl;Esto no! &iexcl;Con la coca no pasa nada pero esto es lo peor del mundo...!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En fin, que me manda a un a un centro privado de rehabilitaci&oacute;n,&nbsp; tendr&iacute;a yo 19 a&ntilde;os. Sal&iacute; peor de lo que entr&eacute; porque all&iacute; consum&iacute;amos todos: nosotros, los educadores, los monitores, todos. Fue muy mal. Me tir&eacute; a&ntilde;os con pesadillas...
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s volv&iacute; con mi familia, pero m&aacute;s tarde ya perd&iacute; el contacto. Mi madre cre&iacute;a que me ayudaba, pero no me ayudaba porque la droga la ten&iacute;a ah&iacute;, delante. Con mi familia no tengo ahora relaci&oacute;n, solo con mi hermano, aunque algo distante.
    </p><h3 class="article-text">Los buenos tiempos</h3><p class="article-text">
        No siempre he estado con la droga. Tuve una temporada muy buena con mi &uacute;ltima pareja, con la que estuve 10 a&ntilde;os. Los dos trabaj&aacute;bamos y hac&iacute;amos una vida normal. Entonces&nbsp; fue cuando me saqu&eacute; los t&iacute;tulos de vigilante de seguridad y de escolta y ese tiempo fue el mejor de mi vida, no consum&iacute; nada. No pod&iacute;a hacerlo por mi trabajo y no lo hac&iacute;a. Pero todo aquello se rompi&oacute; de golpe. Mi mujer muri&oacute; de c&aacute;ncer. Me deprim&iacute; much&iacute;simo y volv&iacute; a consumir. Me intent&eacute; suicidar de mil maneras. Hasta me tir&eacute; de un puente &mdash;se toca la pierna ortop&eacute;dica&mdash;. Tengo bastantes lesiones.
    </p><h3 class="article-text">Dos a&ntilde;os de espera</h3><p class="article-text">
        Ahora podr&iacute;a trabajar de vigilante, comprobando c&aacute;maras y as&iacute;. Mi discapacidad me da acceso a trabajos protegidos. Pero lo que pasa es que antes del intento de suicidio, delinqu&iacute; para consumir. No estuve nunca en &nbsp;la c&aacute;rcel, pero s&iacute; tengo antecedentes, claro, y salen cuando se comprueba, as&iacute; que y hasta dentro de dos a&ntilde;os, en que quedar&aacute;n definitivamente borrados no puedo volver a trabajar, y eso que en las empresas en que estuve me ten&iacute;an bien considerado y he tenido alguna oferta; pero si acepto saldr&iacute;an los antecedentes as&iacute; que prefiero empezar cuando ya tenga el expediente limpio.
    </p><h3 class="article-text">Volver&eacute; a trabajar</h3><p class="article-text">
        Ahora vivo solo en un piso. Agradezco mogoll&oacute;n la ayuda porque no hubiera podido hacer nada; pero mi meta es volver a ser lo que era. Yo lo que quiero es trabajar y volver&eacute; a hacerlo. Sin duda.
    </p><h1 class="article-text">David G. Alonso</h1><p class="article-text">
        <em><strong>David G. Alonso</strong></em><em><strong>45 urte. Bilbao</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gure familian, bizimodu normala, ez; ezta hurrik ere. Gaueko klubak zeuzkaten, eta beti mugitu dira mundu horretan. Etxean koka kontsumitzen zen, eta ez zen inongo arriskurik somatzen. Gure familiaren ustez, heroina zen droga txar bakarra. Etxeko giroan zegoen, eta, hala, ni ere hasi nintzen kokarekin etxean, 14 urte neuzkala. Jakoa geroa- go etorri zen.
    </p><p class="article-text">
        Nire plana izaten zen ostiralean irten eta igandean itzuli. Etengabe. Heroina, hain zuzen, lo egin ahal izateko probatu genuen asteburu etengabe horietako batean. Denok jausi ginen. Gero, estasia eta abar etorri ziren. Kontsumitu gabeko aldiak tartean, 20 bat urtez egon nintzen engantxatuta. Denbora luzea.
    </p><p class="article-text">
        Ama konturatu zenean heroina kont- sumitzen nuela, izugarri kezkatu zen. &ldquo;Hori ez! Hori ez! Kokarekin ez da ezer gertatzen, baina hori munduko okerre- na da&hellip;!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Laburbilduz, errehabilitazio-zentro pribatu batera bidali ninduen; 19 bat urte neuzkan. Sartzean baino okerrago irten nintzen, han denek kontsumitzen genuelako: guk, hezitzaileek, monitoreek&hellip; denek. Oso txarto irten zen. Hiru urte eman nituen amesgaiztoekin.
    </p><p class="article-text">
        Gero, familiarekin itzuli nintzen, baina, geroago kontaktu galdu nuen. Amak uste zuen laguntzen zidala, baina ez zen hala izan, droga hantxe bertan nuen eta. Familiarekin ez dut harremanik orain, bakarrik anaiarekin, bai- na ez oso estua.
    </p><h3 class="article-text">Garai onak</h3><p class="article-text">
        Ez naiz beti ibili drogetan. Oso garai ona izan nuen azken bikotekidearekin; hamar urte eman genituen elkarrekin. Biok lan egin, eta bizimodu normala egiten genuen. Orduantxe atera nituen segurtasun-zaintzaile eta eskolta tituluak, eta hura izan zen nire bizitzako garairik onena, ez nuen ezer kontsumitu. Nire lanagatik ezin nuen, eta ez nuen egin. Baina, hura guztia kolpean apurtu zen. Emaztea minbi- ziak jota hil zitzaidan. Depresio handiak jo, eta berriz ere kontsumitzen hasi nintzen. Hamaika eratan saiatu nintzen neure burua hiltzen. Zubi ba- tetik neure burua bota ere egin nuen &mdash;hanka ortopedikoa ukitu du&mdash;; lesio dezente daukat.
    </p><h3 class="article-text">Bi urte zain</h3><p class="article-text">
        Orain zaintzaile lan egin nezake, kamarak konprobatzen eta. Desgaitasunak lan babestuak egiteko aukera ematen dit. Baina kontua da suizidio-saiakeraren aurretik delituak egin nituela kontsumitzeko. Ez naiz inoiz espetxean egon, baina aurrekariak eduki bai, noski, eta agerian geratzen dira aztertzean; horrenbestez, bi urte barru behin betiko ezabatuta geratzen diren arte, ezin dut berriro lanik egin, nahiz eta lanean ibili nintzen enprese- tan iritzi ona zuten nitaz, eta eskaintzaren bat eduki; baina onartuko banu, aurrekariak agertuko lirateke,&nbsp; eta,&nbsp; hala, nahiago dut espedientea garbi edukitzean hastea.
    </p><h3 class="article-text">Lan egingo dut berriro</h3><p class="article-text">
        Orain bakarrik bizi naiz pisu batean. Bihotzez eskertzen dut jaso dudan laguntza, hura gabe ezingo bainuen ezer egin; orain, baina, nire helburua da lehen nintzena izatea berriz. Lan egin nahi dut, eta egin egingo dut. Zalantzarik ez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/meta-volver_132_6024143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2020 17:12:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Mi meta es volver a ser lo que era"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Estás en un mundo en el que solo ves lo que te interesa, que es la droga"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/mundo-solo-ves-interesa-droga_132_6038008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a08a5751-b68b-44d2-811e-c8516080a3a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Estás en un mundo en el que solo ves lo que te interesa, que es la droga&quot;"></p><h1 class="article-text">Jos&eacute; Ignacio</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Jos&eacute; Ignacio</strong></em><em><strong>59 a&ntilde;os. Barakaldo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a consumir drogas despu&eacute;s de la mili, que hice en Valencia. Viv&iacute;a con mi padre y mi madre en Barakaldo, con toda normalidad. Termin&eacute; el bachillerato elemental que es como se llamaba antes. Hice electricista en los Salesianos y soy delineante proyectista que estudi&eacute; despu&eacute;s en una academia. Tambi&eacute;n he trabajado, primero en una calderer&iacute;a  en Zorroza y luego en Altos Hornos.
    </p><p class="article-text">
        Viv&iacute;amos el ambiente juvenil de los a&ntilde;os 70 y  todos  quer&iacute;amos  experimentar sensaciones nuevas, parec&iacute;a que estaba en el ambiente. Empec&eacute; por el hach&iacute;s y el siguiente paso fue consumir hero&iacute;na, que ha sido mi problema de toda mi vida. Con intervalos de consumo y de rehabilitaci&oacute;n, he estado enganchado desde los 23 a&ntilde;os, aunque llevo ya bastantes sin consumir.
    </p><h3 class="article-text">La droga o la vida</h3><p class="article-text">
        Yo he estado consumiendo muchos a&ntilde;os, pero el problema de las drogas  es que te van comiendo la vida  sin  darte cuenta. Primero pasas el tiempo buscando el dinero para comprarlas, luego buscando qui&eacute;n te las venda y luego consumi&eacute;ndolas, y as&iacute; d&iacute;a tras d&iacute;a, a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Est&aacute;s en un mundo que solo ves lo que te interesa, que es la droga. Y eso que yo no ten&iacute;a muchos problemas de dinero. Mi padre trabajaba en General El&eacute;ctrica y ganaba bien, adem&aacute;s puso un negocio con mi t&iacute;o y les iba muy bien, as&iacute; que yo no ten&iacute;a muchas dificultades para conseguir dinero. Ahora miro atr&aacute;s y me doy cuenta de que he gastado much&iacute;simos millones.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar la mili sal&iacute;a con una mujer y fue el consumo lo que nos separ&oacute;. Me quer&iacute;a y tuvo mucha paciencia conmigo, se merec&iacute;a una vida mejor que la que le estaba dando yo. Ella estaba enamorad&iacute;sima. Un d&iacute;a nos fuimos de vacaciones con mis padres y yo andaba con el mono, pidi&eacute;ndole todos los d&iacute;as dinero a mi madre, que me dijo: &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; quieres tanto dinero todos los d&iacute;as?&rdquo;. Fue entonces cuando les dije que consum&iacute;a y decidieron ingresarme en un centro de rehabilitaci&oacute;n. Mis padres nunca me abandonaron. Vinieron a verme incluso a B&eacute;lgica. En realidad a mi familia le he hecho mucho da&ntilde;o, pero nunca la he perdido. Aquella mujer me aguant&oacute;  tambi&eacute;n mucho.  No  s&eacute; lo que ser&aacute; ahora de ella, pero s&iacute; s&eacute; que perdi&oacute; conmigo muchos a&ntilde;os  de su vida.
    </p><h3 class="article-text">Altibajos</h3><p class="article-text">
        He estado en bastantes centros de rehabilitaci&oacute;n y he hecho varios tratamientos, pero la hero&iacute;na atrae mucho. La sensaci&oacute;n de placer y bienestar es fuerte y muy enga&ntilde;osa porque no es ni placer ni bienestar, es una tonter&iacute;a, porque en cuanto se pasa el efecto, est&aacute;s muy jodido con el s&iacute;ndrome de abstinencia.  Por  eso,  si  no  tienes mucha fuerza de voluntad casi todo el mundo vuelve.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que hasta que no tocas fondo no sales. En el primer momento me empujaron mis padres. Despu&eacute;s tuve un coma hep&aacute;tico y a partir de entonces lo he intentado muchas veces, est&aacute;s un a&ntilde;o sin consumir, luego vuelves... somos gente con muchos altibajos. Ese es el problema que tenemos. Yo s&eacute; que soy un adicto y estoy tratando ya de no consumir. Llevo a&ntilde;os sin hacerlo y vengo aqu&iacute;, a este centro de d&iacute;a, tres d&iacute;as o cuatro a la semana. Estoy bien, pero venir me ayuda. No tengo miedo, pero s&eacute; que hay que tener precauci&oacute;n y estar siempre alerta porque, si te descuidas, se puede caer el castillo de naipes y tienes que volver a empezar otra vez.
    </p><h1 class="article-text">Jos&eacute; Ignacio</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Jos&eacute; Ignacio</strong></em><em><strong>59  urte. Barakaldo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Drogak kontsumitzen hasi nintzen soldadutzaren ondoren (Valentzian egin nuen). Gurasoekin bizi nintzen Barakaldon, normal-normal. Oinarrizko batxilergoa bukatu nuen; hala deitzen zen lehen. Argiketari-ikasketak egin nituen, Salestarrekin, eta delineatzaile proiektugilea naiz, gero akademia batean ikasi bainuen. Lan ere egin dut: lehen Zorrotzako galdaragintza batean, eta gero Labe Garaietan.
    </p><p class="article-text">
        70eko hamarkadako gazte giroa bizi genuen, eta denok sentsazio berriak esperimentatu nahi genituen, giroan zegoen, nonbait. Haxixarekin hasi nintzen, eta hurrengoa izan zen heroina kontsumitzen hastea;  huraxe  izan  da nire arazoa bizitza osoan. Tarteka kontsumitzen, tarteka errehabilitazioan: 23 urte nituenetik egon naiz engantxatuta, baina uste asko daramatzat kontsumitu gabe.
    </p><h3 class="article-text">Droga ala bizia</h3><p class="article-text">
        Urte askoan kontsumitzen ibili naiz, baina drogen arazoa da bizia jaten ari zaizkizula zu ohartu ere egin gabe; lehenago, denbora pasatzen duzu drogak erosteko dirua bilatzen; gero, bilatzen nork saldu; eta, gero, kontsumitzen: horrela, egunez egun, urtez urte. Zauden mundu horretan interesatzen zaizuna baino ez duzu ikusten: droga. Eta, gaitzerdi, ez nuen arazo handirik diruarekin. Aitak General Elec- trican egiten zuen lan, eta ondo irabazten zuen; gainera, negozio bat jarri zuen gure osabarekin, eta ondo zihoakien; hala, ez nuen zailtasun handirik izaten dirua lortzeko. Orain, atzera begiratzean, ohartzen naiz milioiak eta milioiak gastatu ditudala.
    </p><p class="article-text">
        Soldadutza amaitzean, emakume batekin irteten nintzen, baina kont- sumoak banandu gintuen. Oso  maite ninduen, eta egonarri handia izan zuen nirekin; ematen ari nintzaiona baino bizitza hobea merezi zuen. Oso maiteminduta zegoen. Behin, oporretara joan ginen gurasoekin, eta abstinentziak jota nengoen; egunero eskatzen nion dirua amari, eta halaxe esan zidan hark: &ldquo;Zertarako nahi duzu hain beste diru egunero?&rdquo;. Orduantxe esan nien kontsumitzen nuela, eta erabaki zuten errehabilitazio-zentro batean sartzea. Gurasoek ez ninduten inoiz abandonatu. Ikustera etorri zitzaizkidan Belgikaraino ere. Benetan, kalte handia egin diet, baina ez ditut inoiz galdu. Emakume hark ere asko jasan zuen. Ez dakit nondik nora dabilen orain, baina bai bere bizitzako urte asko galdu zituela nirekin.
    </p><h3 class="article-text">Gorabeherak</h3><p class="article-text">
        Hainbat errehabilitazio-zentrotan egon naiz, eta hainbat tratamendu egin ditut, baina heroinak oso tira handia du. Plazer eta ongizate sentsazioa oso indartsua da, eta oso engainagarria, ez baita ez plazer ez ongizatea, tontakeria bat da: efektua joaten  denean oso izorratuta zaude abstinentzia-sindromearekin. Horregatik, oso borondate sendoa izan ezean, ia guz- tiak bueltatzen dira.
    </p><p class="article-text">
        Egia da behea jo arte ez zarela ateratzen. Hasieran, gurasoek bultzatu ninduten. Gero, koma hepatiko bat izan nuen, eta geroztik sarritan saiatu naiz: urtebete kontsumitu gabe, gero berri- ro kontsumitu&hellip; gorabehera handiak izaten ditugu. Arazo hori daukagu.
    </p><p class="article-text">
        Badakit adiktoa naizela, eta ahalegintzen ari nazi ez kontsumitzen. Urteak daramatzat kontsumitu gabe, eta hona, eguneko zentro honetara etortzen naiz, astean hiruzpalau egunetan. Ondo nago, baina etortzeak laguntzen dit. Ez naiz beldur, baina badakit ten- tuz ibili beharra dagoela, eta beti erne egon; oharkabetuz gero, karta-gazte- lua eror daiteke, eta ostera ere hasi behar duzu.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/mundo-solo-ves-interesa-droga_132_6038008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2020 12:59:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Estás en un mundo en el que solo ves lo que te interesa, que es la droga"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Hablas de otra forma y también te hablan de otra manera"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/hablas-forma-hablan-manera_132_5973528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48a903e8-3377-4a7e-9c10-e1871b9d6123_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Hablas de otra forma y también te hablan de otra manera&quot;"></p><h1 class="article-text">Imanol</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Imanol</strong></em><em><strong>60 a&ntilde;os. Bilbao</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros &eacute;ramos una familia m&aacute;s de Andra Mari. Mi padre era marino,  de  m&aacute;quinas,  y nunca estaba en casa. Yo estudiaba en una academia, en Arabella, pero hac&iacute;a un poquit&iacute;n lo que me daba la gana. El &uacute;ltimo a&ntilde;o estudi&eacute; oficial&iacute;a, pero primero de maestr&iacute;a no lo hice porque empec&eacute; con bobadas a los 18 a&ntilde;os. No ve&iacute;a el alcohol como una droga. Mis  amigos  tampoco.  Era la &uacute;nica diversi&oacute;n que ten&iacute;amos, o la que hab&iacute;amos aprendido a tener, pero tampoco nos met&iacute;amos en l&iacute;os. De drogas, nada. Solo alcohol. La verdad es que no me han ofrecido nunca droga y tampoco he ido a por ella.
    </p><h3 class="article-text">El marino</h3><p class="article-text">
        Mi padre ven&iacute;a a casa una vez al a&ntilde;o, como mucho dos. Yo, no es que me llevase mal con &eacute;l, pero no le ten&iacute;a como padre. Cuando ven&iacute;a nos &iacute;bamos de vacaciones a Galicia y yo, contento porque dejaba de ir a estudiar: &ldquo;&iexcl;Cuando viene ese, vamos de vacaciones!&rdquo;. Pero era alguien que yo no asociaba con un padre. Ahora me doy cuenta, pero entonces...
    </p><p class="article-text">
        Siendo muy ni&ntilde;o yo sol&iacute;a ir a la tienda a traer recados, pero cuando hab&iacute;a que hacer compra grande era el de la tienda el que nos tra&iacute;a el pedido. Se llamaba Zacar&iacute;as. Recuerdo que era yo peque&ntilde;o, vino de Italia mi padre y le dije: &ldquo;&iquest;Usted qui&eacute;n es?&rdquo;. &ldquo;Soy tu padre&rdquo;, me dijo. &ldquo;No, usted no es mi padre. A m&iacute; el que me trae de comer es Zacar&iacute;as&rdquo;, le dije. Me gane un buen bofet&oacute;n. Era un cr&iacute;o, le conoc&iacute;a, claro, pero no era como un padre.
    </p><p class="article-text">
        Una vez le peg&oacute; una &oacute;rdiga al coraz&oacute;n y se tuvo que quedar en casa. No quiere decir que no le quisieras, pero era m&aacute;s estricto y en esa &eacute;poca me cogi&oacute; un poco de man&iacute;a porque yo era muy rebelde. No nos llevamos bien, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        En la mili tambi&eacute;n beb&iacute;a mucho. Estuve en Valencia. Te dejaban salir en Fallas hasta las 11 y yo llegaba &iexcl;con una tajada...! Llegaba tarde y... &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde viene usted?... es m&aacute;s de la hora&rdquo;. Yo, borracho perdido, le digo al chusquero: &ldquo;Ya lo s&eacute;. Lo que pasa es que usted es un cabr&oacute;n y le jode que se va a tener que quedar aqu&iacute; mientras que yo me voy a ir&rdquo;. El t&iacute;o me dice: &ldquo;No voy a tener mucho en cuenta lo que has dicho. Coge el colch&oacute;n&rdquo;. Me pas&eacute; en el calabozo una semana. Me faltaban 15 d&iacute;as para coger la blanca.
    </p><p class="article-text">
        A los 18 empiezo a perder el control con el alcohol. Te l&iacute;as con quien no tienes que liarte y no tuve m&aacute;s que un trabajo estable en una imprenta, en  dos tandas de seis meses.
    </p><h3 class="article-text">La ca&iacute;da</h3><p class="article-text">
        El hecho de dejar de beber fue por una ca&iacute;da que tuve al salir borracho de un bar, a los 21 a&ntilde;os. Me ca&iacute; una noche en un hueco en la puerta del bar que no ten&iacute;a  barandilla.  Fue  una  ca&iacute;da  mala, mala y me dieron 40 puntos. Te joroba que tenga que ser por eso; porque te pasa algo.
    </p><p class="article-text">
        Me operaron, me curaron y estuve en silla de ruedas un mes. Con rehabilitaci&oacute;n y eso. Al darme el alta el m&eacute;dico, me llama a la consulta y me dice: &ldquo;Has tenido que estar mucho tiempo en silla de ruedas, &iquest;sabes por qu&eacute;?&rdquo;. &ldquo;Ya imagi no &mdash;le dije&mdash;, por la ca&iacute;da&rdquo;. Me contest&oacute;: &ldquo;Por el alcohol. Ahora vas a andar, pero la pr&oacute;xima vez que vayas borracho, como te rompas la otra cadera te quedas en silla de ruedas para toda tu puta vida, &iquest;entiendes?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue ese momento cuando vi que hab&iacute;a que parar, pero no fue  de  golpe. Fui alcoh&oacute;lico hasta los 30. Me dijeron que fuese a Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos  y fui, pero a rega&ntilde;adientes: &ldquo;&iexcl;Que yo no voy!&rdquo;, dec&iacute;a, pero al final fui, eso s&iacute;, &iexcl;con una casta&ntilde;a! Pero es que est&aacute;n acostumbrados a que haya quien va a s&iacute; la primera vez.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco quer&iacute;a ir al psiquiatra. &ldquo;Yo ah&iacute; no voy que ah&iacute; van los locos&rdquo;, dec&iacute;a, pero al final me da &aacute;nimo. Me viene bien.
    </p><h3 class="article-text">La familia</h3><p class="article-text">
        Mi familia siempre me atendi&oacute;. Nunca he perdido contacto. Cuando estuve en silla de ruedas mi hermano y hermana estaban pendientes de m&iacute;. Ahora vivo con ellos.
    </p><p class="article-text">
        He estudiado algo de cocina con Lanbide. Cada d&iacute;a hac&iacute;amos una receta y aprend&iacute; a cocinar algunas cosas y luego mi hermana me dec&iacute;a en casa: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hab&eacute;is hecho hoy?&rdquo;. &ldquo;Pues esto o aquello&rdquo;, le contestaba y, al d&iacute;a siguiente me ven&iacute;a con la compra para que lo hiciese yo en casa. Yo me quejaba y remoloneaba, je je. Pero al final lo hac&iacute;a. Ellos y los de Bizitegi me ayudaron. Me llevaron a un centro que tienen en Rekalde, para que vayas haci&eacute;ndote, para que vayas teniendo amigos, te dan clases... luego ya vienes aqu&iacute; al taller.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estoy muy bien. Soy yo y ya no estoy todo el tiempo pensando en el alcohol. No tengo problemas con la gente en absoluto.
    </p><h1 class="article-text">Imanol</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Imanol</strong></em><em><strong>60 urte. Bilbao</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Andra Mariko beste familia bat baino ez ginen. Aita itsaslaria nuen, makinetakoa, eta ez zen inoiz etxean egoten.
    </p><p class="article-text">
        Nik akademia batean ikasten nuen, Arabellan, baina gogoak ematen zidana egiten nuen, nolabait. Azken urtean, ofizialtza ikasi nuen, baina ez nuen maisutzako lehena egin, tontakerietan hasi nintzelako 18 urterekin. Ez nuen drogatzat hartzen alkohola. Lagunek ere ez. Gure dibertsio bakarra zen, edo edukitzen ikasi genuen bakarra; baina iskanbiletan ere ez ginen sartzen. Drogarik ez. Alkohola besterik ez. Egia esan, ez didate inoiz drogarik eskaini, eta ez naiz haren bila joan inoiz.
    </p><h3 class="article-text">Itsaslaria</h3><p class="article-text">
        Aita urtean behin etortzen zen etxera, bitan, gehienez. Ni ez nintzen gaizki moldatzen berarekin, baina aitatzat eduki ere ez neukan. Etortzen zenean, oporretara joaten ginen, Galiziara; eta, ni, pozik, ikastera joaten ez nintzelako. &ldquo;Hori etortzen denean, oporretara joaten gara!&rdquo;. Baina ez nuen aita kontzeptuarekin lotzen. Orain, konturatzen naiz, baina, lehen&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Oso txikitan, dendara joan ohi nintzen, errekadutan, baina, erosketa handia egin behar zenean, dendariak ekartzen zigun eskatutakoa. Zacarias zuen izena. Gogoan dut behin, txikitan, aita Italiatik etorri eta esan niola: &ldquo;Zu nor zara?&rdquo;. &ldquo;Zuen aita naiz&rdquo;, esan zidan.  &ldquo;Ez, zu ez zara gure aita. Guri Zacariasek ekartzen digu jatekoa&rdquo;, esan nion. Zaplazteko ederra irabazi nuen. Ume bat nintzen; ezagutzen nuen, bai, baina ez aita moduan.
    </p><p class="article-text">
        Behin, bihotzekoak jo zuen, eta etxean geratu behar izan zen. Ez du esan nahi maite ez nuenik,  baina  zorrotzagoa zen, eta garai hartan mania pixka bat hartu zidan, oso errebeldea nintzelako. Ez genuen ondo moldatzen elkarrekin, egia esan.
    </p><p class="article-text">
        Soldadutzan ere asko edaten nuen. Valentzian egon nintzen.  Falletan 11ak arte uzten ziguten irteten, eta guztiz aitzurtuta itzultzen nintzen. Berandu etortzen nintzen, eta &hellip;&ldquo;Nondik zatoz?&hellip; ordua pasa da&rdquo;. Eta, ni, mozkormozkor eginda, txuskeroari esan: &ldquo;Badakit. Kontua da zu kabroi hutsa zarela, eta izorratzen zaituela hemen geratu behar izateak eta nik alde egiteak&rdquo;. Eta morroiak niri: &ldquo;Ez dut oso kontuan hartuko esan didazuna. Hartu koltxoia&rdquo;. Astebete eman nuen ziegan. Hamabost egun falta zitzaizkidan txartel zuria hartzeko.
    </p><p class="article-text">
        18 urterekin hasi nintzen kontrola galtzen alkoholarekin. Nahastu behar ez  zarenarekin  nahasten  zara;  eta ez nuen eduki lan egonkor bat baino: inprenta batean, 6 hilabeteko bi txandatan.
    </p><h3 class="article-text">Jausia</h3><p class="article-text">
        Taberna batetik mozkortuta irtetean jausi nintzelako utzi nion edateari, 21 urte neuzkala. Tabernako ateko hutsune batean jausi nintzen; ez zuen barandarik. Oso jausi txarra izan zen, eta 40 puntu eman zizkidaten. Izorratzen zaitu horregatik izan behar izateak, zerbait gertatu zaizulako.
    </p><p class="article-text">
        Ebakuntza egin, sendatu ninduten, eta gurpilaulkian egon nintzen hilabetez. Errehabilitazioa eta guzti. Medikuak alta ematean, kontsultara deitu, eta esan zidan: &ldquo;Denbora luzea eman behar izan duzu gurpil-aulkian, badakizu zergatik?&rdquo;. &ldquo;Imajinatzen dut &mdash;erant- zun nion&mdash;, jausiagatik&rdquo;. Eta berak: &ldquo;Alkoholagatik. Orain, ibiliko zara, baina mozkortuta zoazen hurrengoan, beste aldaka apurtzen baduzu, gurpil aulkian geratuko zara bizitza osorako, ulertzen duzu?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Orduantxe ikusi nuen gelditu beharra nuela, baina ez nuen batbatean egin. Alkoholikoa izan nintzen 30 urte neuzkan arte. Alkoholiko Anonimoetara joateko esan zidaten, eta joan nintzen, gogoz kontra, hori bai: &ldquo;Ni ez noa!&rdquo;, esaten nuen; baina, azkenean joan nintzen; hori bai, kristoren atalarekin. Ohituta daude lehen aldiz hala joaten den jendea ikusten.
    </p><p class="article-text">
        Psikiatrarenera ere ez nuen joan nahi. &ldquo;Ni ez noa, hara zoroak joaten dira eta&rdquo;, esaten nuen; baina azkenean ani- moa ematen dit. On egiten dit.
    </p><h3 class="article-text">Familia</h3><p class="article-text">
        Familiak beti artatu nau. Ez dugu inoiz kontaktua galdu. Gurpilaulkian egon nintzenean, anaia eta arreba arduratzen ziren nitaz. Orain haiekin bizi naiz. Sukaldaritza apur bat ikasi dut Lanbiderekin. Egun bakoitzean errezeta bat egiten genuen, eta ikasi nuen zenbait gauza kozinatzen, eta gero arrebak esaten zidan etxean: &ldquo;Zer egin duzue gaur?&rdquo;. &ldquo;Ba, halako, edo halako&rdquo;, erantzuten nion, eta hurrengo egunean, erosketarekin etortzen zitzaidan hura presta nezan etxean. Ni kexaka eta nagikerian, kar-kar. Baina azkenean egiten nuen.
    </p><p class="article-text">
        Haiek eta Bizitegikoek lagundu zidaten. Errekalden daukaten zentro batera eroan ninduten, ohitzen hasteko eta lagunak egiteko, eskolak hartzeko&hellip; eta, gero, hona, tailerrera.
    </p><p class="article-text">
        Orain oso ondo nago. Ni neu naiz, eta ez nabil denbora guztian alkoholaz pentsatzen. Ez dut arazorik jendearekin, inola ere ez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/hablas-forma-hablan-manera_132_5973528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2020 13:15:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Hablas de otra forma y también te hablan de otra manera"]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA["Yo no creí que estas cosas iban a funcionar. Creí que iba de nuevo a la calle"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/cosas-funcionar-crei-nuevo-calle_132_5986317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c034ae0-8dea-496d-9a08-9495a1155339_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Yo no creí que estas cosas iban a funcionar. Creí que iba de nuevo a la calle&quot;"></p><h1 class="article-text">Paco</h1><p class="article-text">
        <em>Paco</em><em><strong>49 a&ntilde;os. Huelva</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Yo tuve problemas con el alcohol, no con las drogas. Aunque el alcohol es una droga y muy dura. De chavales viv&iacute;amos bien. Mi padre era estibador portuario y ganaba bastante bien, aunque beb&iacute;a mucho y hasta tuvo una fase de delirium tremens en el manicomio. Cuando muri&oacute; yo ten&iacute;a 15 a&ntilde;os y a mi madre le qued&oacute; una buena viudedad. Viv&iacute;amos en casa y ten&iacute;amos una vida ordenada.
    </p><h3 class="article-text">Solos</h3><p class="article-text">
        Pero cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os muri&oacute; mi madre. Ninguno trabaj&aacute;bamos y est&aacute;bamos de alquiler. Estuvimos siete meses en la casa, hasta que nos desahuciaron y mis dos hermanos y yo nos tiramos a la calle, a buscarnos la vida. Nos fuimos a Sevilla a la aventura. No conoc&iacute;amos nada ni a nadie. Luego a C&aacute;diz, m&aacute;s tarde a M&aacute;laga, Almer&iacute;a, Murcia, Alicante, Valencia... siempre rulando por ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Yo beb&iacute;a desde los quince a&ntilde;os en que hab&iacute;a muerto mi padre pero, cuando viv&iacute;a con mi madre, era diferente. Despu&eacute;s de morir ella me tir&eacute; unos cuantos a&ntilde;os bebiendo todos los d&iacute;as, me pasaba los d&iacute;as' to enmonao'.
    </p><h3 class="article-text">En la calle</h3><p class="article-text">
        Viv&iacute;amos como buenamente se pod&iacute;a: de braceros en el campo, pidi&eacute;ndole a los curas, pidiendo por la calle... la mayor parte se iba en priva, el resto, lo justo para comer.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos tres, pero al peque&ntilde;o lo mat&oacute; un cami&oacute;n aqu&iacute; en Elgoibar y nos quedamos solos mi hermano mayor y yo. Con el alcohol yo siempre me pon&iacute;a violento con la polic&iacute;a, as&iacute; que me detuvieron varias veces hasta que me metieron preso en Mondrag&oacute;n, 14 meses, por reincidente.
    </p><p class="article-text">
        Te vas notando que vas a peor todos&nbsp; los d&iacute;as. All&iacute; en Mondrag&oacute;n nos empezaron a ayudar en C&aacute;ritas. Nos buscaban trabajitos, limpiando locales... y as&iacute; gan&aacute;bamos un dinerito. Pero yo segu&iacute;a bebiendo los fines de semana. Tambi&eacute;n estuvimos en Pasajes bastantes meses.
    </p><h3 class="article-text">La ayuda</h3><p class="article-text">
        En realidad segu&iacute;amos rulando. En&nbsp; 2013 nos vinimos para Bilbao. Era la Aste Nagusia y cuando termin&oacute; fuimos a la asistenta social para que nos diera ayuda. Nos dio una tarjeta comedor de un mes y un albergue para tres d&iacute;as. Despu&eacute;s estuvimos en la calle y finalmente abrieron el albergue invernal de Mazarredo y me met&iacute; all&iacute;. Lo llevaba gente de Bizitegi; fue as&iacute; como contact&eacute; con ellos y donde empezaron a ayudarme. Despu&eacute;s del invierno nos llevaron a un albergue permanente. Comenc&eacute; a recuperar mi vida. Me he tirado once a&ntilde;os sin documentaci&oacute;n. Me quit&eacute; del alcohol poco a poco y por eso no lo pas&eacute; tan mal. Si eres cr&oacute;nico ya no te quitas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estoy estupendamente. Ayudo aqu&iacute; en la asociaci&oacute;n, pero mi objetivo es vivir de mi curro. Yo no cre&iacute; que estas cosas iban a funcionar. Cre&iacute; que iba de nuevo a la calle.
    </p><p class="article-text">
        Mantengo la relaci&oacute;n con mi hermano, que est&aacute; bastante mal. &Eacute;l tambi&eacute;n est&aacute; en un piso de Bizitegi pero es diab&eacute;tico y en la calle no se pod&iacute;a cuidar porque, claro, comes lo que pillas. &Eacute;l tampoco bebe ya, pero est&aacute; en las &uacute;ltimas.
    </p><h1 class="article-text">Paco</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Paco</strong></em><em><strong>49 urte. Huelva</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Nik alkoholarekin izan nituen arazoak, ez drogekin. Dena den, alkohola droga da, oso droga gogorra.
    </p><p class="article-text">
        Umetan ondo bizi ginen. Aita portuko zamaketaria zen, eta nahiko ondo irabazten zuen, baina asko edaten zuen, eta delirium tremens fase bat ere izan zuen zoroetxean. Bera hil zenean, 15 urte nituen, eta amari alargunpentsio ona geratu zitzaion. Etxean bizi ginen, eta bizimodu txukuna genuen.
    </p><h3 class="article-text">Bakarrik</h3><p class="article-text">
        Baina, 20 urte nituela, ama hil zen. Gutako inork ez zuen lanik egiten, eta alokairuan bizi ginen. Zazpi hilabetez egon ginen etxean, etxegabetu gintuzten arte, eta anaiak eta hirurok kalera jo genuen, bizimodua ateratzera. Sevillara joan ginen, abenturara. Ez genuen ezagutzen, ez ezer, ez inor. Gero, Cadizera, eta geroago, Malaga, Almeria, Murtzia, Alacant, Valentzia&hellip; hara-hona, beti.
    </p><p class="article-text">
        Hamabost urte nituenetik edaten nuen, aita hil zenetik, baina amarekin bizi nintzenean ezberdina zen. Bera hil ondoren, urte batzuk eman nituen egunero edaten, guztiz katututa ema- ten nituen egunak.
    </p><h3 class="article-text">Kalean</h3><p class="article-text">
        Ahal bezala bizitzen ginen: jornalari zelaietan, apaizei eskean, kalean eskean&hellip; diru gehiena edarian&nbsp; joaten zen, gainerakoa, justu-justu, jatekoan.
    </p><h3 class="article-text">Jende horrek bezalaxe egin nahi dut barre</h3><p class="article-text">
        Hiru ginen, baina gazteena kamioi batek hil zuen, hemen, Elgoibarren, eta bakarrik geratu ginen&nbsp; anaia&nbsp; zaharra eta biok. Alkoholarekin liskarti jartzen nintzen poliziarekin, eta, horregatik, zenbait alditan atxilotu, eta azkenean preso sartu ninduten Arrasaten, 14 hilabetez, berrerorlea izateagatik.
    </p><p class="article-text">
        Konturatzen nintzen egunez egun okerrago nindoala. Han, Arrasaten, Caritasekoek hasi zitzaizkigun laguntzen. Lantxoak bilatzen zizkiguten, lokalak garbitzen eta&hellip; hala, diru pixka bat irabazten genuen. Baina nik edaten jarraitzen nuen asteburuetan. Pasaian ere egon ginen hilabete dezentetan.
    </p><h3 class="article-text">Laguntza</h3><p class="article-text">
        Egia esan, hara-hona jarraitzen genuen. 2013an Bilbora etorri ginen. Aste Nagusia zen, eta hura amaitzean gi- zartelaguntzailearenera jo genuen, laguntza eske. Jantokiko txartela eman zigun, hilabeterako; eta aterpea, hiru egunetarako. Gero kalean egon ginen, eta azkenean Mazarredoko neguko aterpea zabaldu, eta han sartu nintzen. Bizitegiko jendeak eramaten du; hala izan nuen kontaktua haiekin, eta hantxe hasi zitzaizkidan lagunt- zen. Neguaz geroztik, aterpe iraunkor batera eroan gintuzten. Neure bizitza berreskuratzen hasi nintzen. Hamaika urte eman ditut agiririk gabe. Pixka- naka utzi nuen alkohola, eta horrega- tik ez nuen hain gaizki pasatu. Kroni- koa bazara, ez zara irteten.
    </p><p class="article-text">
        Orain primeran nago. Hemen, elkartean laguntzen dut, baina helburua dut neure lanetik bizitzea. Ez nuen uste gauza hauek funtzionatuko zutenik. Uste nuen berriro kalera joango nintzela.
    </p><p class="article-text">
        Harremanetan jarraitzen dut anaiarekin; nahiko gaizki dago. Bere ere Bizitegiren pisu batean dago, baina diabetikoa da, eta kalean ezin zuen bere burua zaindu, han, noski, ahal duzuna jaten duzu eta. Berak ere edateari utzi dio, baina azkenetan dago.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/cosas-funcionar-crei-nuevo-calle_132_5986317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2020 11:32:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Yo no creí que estas cosas iban a funcionar. Creí que iba de nuevo a la calle"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si no me hubieran ayudado igual estaría como el hermano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/ayudado-igual-hermano_132_5956329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25b00a69-fdb0-438b-acd1-10cce9253c48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si no me hubieran ayudado igual estaría como el hermano"></p><h1 class="article-text">Raimundo</h1><h1 class="article-text"><em>Raimundo</em>57 urte. Ondarroa</h1><p class="article-text">
        <em>57 urte. Ondarroa</em>
    </p><p class="article-text">
        Estuve en la mar desde los 15 a los 49 a&ntilde;os. Era marinero pescador. En Ondarroa. La mitad del dinero que ganaba se lo daba a la ama. La otra mitad me la quedaba yo... y esa mitad la gastaba en drogas. Estuve enganchado desde los 30 a&ntilde;os, ya un poco tarde para lo que hicieron otros. No beb&iacute;a mucho, era m&aacute;s de droga que de beber.
    </p><h3 class="article-text">La hero&iacute;na y el SIDA</h3><p class="article-text">
        Mi hermano mayor se libr&oacute; por la edad, cuando &eacute;l era joven no hab&iacute;a llegado la droga todav&iacute;a, pero a mi otro hermano y a m&iacute; nos toc&oacute; de lleno aquella &eacute;poca. Hab&iacute;a mucha ignorancia, todav&iacute;a no se sab&iacute;a nada de los peligros y se intercambiaban las agujas. De ah&iacute; vino todo despu&eacute;s. La gente mor&iacute;a de sobredosis y otros m&aacute;s tarde de SIDA. Muri&oacute; un mont&oacute;n de gente. De mi generaci&oacute;n casi todos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que llegase el SIDA se empezaron a preocupar m&aacute;s que con la droga y la gente empez&oacute; a concienciarse. Avisaban a la gente. Cuando empez&oacute; la hero&iacute;na la gente se empez&oacute; a encontrar muertos en los v&aacute;teres por sobredosis y empezaron ah&iacute; los bares a protestar, tambi&eacute;n. Era cuando entr&oacute; el Heavy Metal, toda la m&uacute;sica americana y de ingleses.
    </p><h3 class="article-text">La ama</h3><p class="article-text">
        Mi madre muri&oacute; cuando yo ten&iacute;a 47 a&ntilde;os y estuve mal, muy mal. Nos quedamos solos. La madre era la que llevaba todo. Se not&oacute; mucho.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo yo me daba cuenta de que estaba mal. Ve&iacute;a que ya no val&iacute;a para seguir en la mar. Es duro y yo ya no aguantaba.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, cuando se muri&oacute; el hermano de sobredosis, tambi&eacute;n empec&eacute; a darme cuenta de que iba yo por el mismo camino, as&iacute; que hay un momento en que digo: &ldquo;&iexcl;Hasta aqu&iacute; hemos llegado!&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La salida</h3><p class="article-text">
        Fui dejando poco a poco la droga y empec&eacute; con la metadona, en Durango, donde me llev&oacute; la asistencia social de Ondarroa. Me ayudaron y me arreglaron los papeles para jubilarme despu&eacute;s de los a&ntilde;os que hab&iacute;a estado trabajando. Eran exigentes conmigo. Me internaron y eran... todo a rajatabla. Si&nbsp; no me hubieran ayudado igual estar&iacute;a como el hermano.
    </p><p class="article-text">
        No he vuelto al pueblo porque me da miedo verme en el ambiente de entonces. Aunque, la verdad, son m&aacute;s los recuerdos y la pena por los amigos que se murieron y todo... no creo que quede nadie de los de entonces.
    </p><h1 class="article-text">Raimundo</h1><h1 class="article-text"><em>Raimundo</em> 57 urte. Ondarroa</h1><p class="article-text">
        <em> 57 urte. Ondarroa</em>
    </p><p class="article-text">
        Itsasoan ibili nintzen, 15 urte neuzkanetik 49 eduki arte. Marinel arrantzalea nintzen. Ondarroan. Irabazten nuen diruaren erdia ematen nion amari. Beste erdia niretzat gorde&hellip; eta drogatan gastatzen nuen. 30 urte neuzkanetik egon nintzen engantxatuta; berandutxo, beste batzuen aldean. Ez nuen asko edaten; drogen zaleagoa nintzen.
    </p><h3 class="article-text">Heroina eta hiesa</h3><p class="article-text">
        Anaia zaharrena&nbsp; adinagatik&nbsp; libratu zen, droga oraindik&nbsp; iritsi&nbsp; gabea&nbsp; zelako bera gaztea zenean, baina beste anaiari eta bioi bete-betean harrapatu gintuen garai hark. Ezjakintasun handia zegoen, oraindik ez genekien ezer arriskuez, eta orratzak partekatzen genituen. Handik etorri zen dena, geroago. Jendea gaindosiak jota hiltzen zen, eta, geroago, hiesak jota. Jende mordoa hil zen. Nire belaunaldiko ia gehienak hil ziren.
    </p><p class="article-text">
        Hiesa heldu ondoren hasi zien gehiago kezkatzen drogarekin, eta jendea hasi zen kontzientziatzen. Jendea abisatzen zuten. Heroinarena hasi zenean, jendea hasi zen hildakoak topatzen komunetan, gaindosiak jota, eta orduan tabernak ere hasi ziren protestaka. Heavy Metala sartu zen garaia zen, musika amerikar eta ingeles hura guztia.
    </p><h3 class="article-text">Ama</h3><p class="article-text">
        47 urte neuzkala hil zen ama, eta txarto egon nintzen, oso txarto. Bakarrik geratu ginen. Ama arduratzen zen gu- tiaz. Ikaragarri nabaritu zen.
    </p><p class="article-text">
        Denborak aurrera egin ahala, ohartzen joan nintzen txarto negoela. Ikusten nuen jada ez nuela balio itsasoan ja- rraitzeko. Gogorra da, eta nik ez nuen jasaten jada.
    </p><p class="article-text">
        Gero, anaia gaindosiak jota hil zenean, konturatzen hasi nintzen ni bide beretik nindoala, eta, halako batean, esan nuen: &ldquo;Honaino iritsi gara, kito!&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Irteera</h3><p class="article-text">
        Pixkanaka droga lagatzen joan nintzen, eta metadonarekin hasi, Durangon, hara eraman baininduen Ondarroako gizartelaguntzak. Lagundu zidaten, eta paperak prestatu zituzten ni erretiratzeko, lanean hainbeste urtez ibili ostean. Zorrotzak ziren nirekin. Barneratu ninduten, eta&hellip; denetan zorrotz-zorrotz. Lagundu izan ez banin- dute, anaia bezala egongo nintzateke agian.
    </p><p class="article-text">
        Ez naiz herrira itzuli, beldurra ematen didalako lehengo giroan berriro egoteak. Dena den, oroitzapenak dira, batik bat, pena hil ziren lagunengatik, eta hori guztia&hellip; ez dut uste garai har- tako inor geratuko denik.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/ayudado-igual-hermano_132_5956329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2020 15:48:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si no me hubieran ayudado igual estaría como el hermano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solo quedamos vivos cinco de los 17]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/solo-quedamos-vivos_132_5956522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c13e33d-188e-4d07-8e30-a93e56d80e08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solo quedamos vivos cinco de los 17"></p><h1 class="article-text">Eugenio</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Eugenio</strong></em><em><strong>52 a&ntilde;os. Bermeo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Desde los 14 a&ntilde;os ya estaba embarcado. Empec&eacute; como &lsquo;txo&rsquo;, pero pronto me pasaron a marinero; era mucho m&aacute;s joven que los dem&aacute;s y por eso tuve oportunidad de sacarme los t&iacute;tulos n&aacute;uticos tambi&eacute;n muy pronto (mec&aacute;nico, submarinista,&nbsp; etc.).&nbsp; Sol&iacute;a&nbsp; llevar&nbsp; el tim&oacute;n y marcar los rumbos, as&iacute; que enseguida tuve m&aacute;s responsabilidad y m&aacute;s dinero que el resto de los marineros.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente entonces fue cuando empezaron los problemas. En tres o cuatro meses ganabas entre tres y cuatro millones de pesetas y a&uacute;n m&aacute;s siendo de los de puente, que ganabas m&aacute;s que un marinero. Eran muchos millones y, cuando lleg&aacute;bamos a tierra, era habitual ver gente que ven&iacute;a de Bilbao al parque de Bermeo a vender hero&iacute;na. Los marineros acud&iacute;an all&iacute; a comprar, era lo normal. A m&iacute; me asustaba, porque las jeringuillas siempre me han dado miedo, aun hoy, pero al final el ambiente te empuja y acabas probando; en mi caso recuerdo que fue un d&iacute;a de borrachera en la playa a base de licor 43. A partir de entonces empec&eacute; a consumir. Y despu&eacute;s, cuando &iacute;bamos al norte, algunas veces tambi&eacute;n tra&iacute;amos hero&iacute;na y coca&iacute;na, metidas en pl&aacute;stico y entre el pescado, para que no la detectaran los perros.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ama, dame dinero&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Mi madre ya sospechaba que iba con eso porque le ped&iacute;a mucho dinero del que le hab&iacute;a entregado&nbsp; de&nbsp; mi&nbsp; salario. Me dec&iacute;a: &ldquo;Hijo, ya s&eacute; para qu&eacute; lo quieres, &iquest;vas a andar otra vez con esa porquer&iacute;a?&rdquo;. &ldquo;Ama, es que lo necesito&rdquo;, le insist&iacute;a yo. Mi madre se ablandaba y me daba el dinero que pod&iacute;a. Cuando los barcos paran en los meses de descanso, solo cobras el desempleo y entonces sal&iacute;a con menos dinero, pero segu&iacute;a consumiendo.
    </p><h3 class="article-text">La crisis</h3><p class="article-text">
        Un d&iacute;a que vine a Bilbao, a Otxarkoaga, tendr&iacute;a unos 19 a&ntilde;os, tuve una sobre- dosis y me qued&eacute; sin&nbsp; conocimiento.&nbsp; Me llevaron al hospital de Galdakao y all&iacute; me sacaron de la muerte. He llegado a pensar que de verdad estuve muerto, porque tengo la imagen de un cura d&aacute;ndome la extremaunci&oacute;n, con mi madre al fondo en una esquina, llorando. Es una imagen tan viva que a&uacute;n la recuerdo. Desde entonces no volv&iacute; a consumir y dej&eacute; tambi&eacute;n el alcohol.
    </p><p class="article-text">
        Entonces se compart&iacute;an las jeringuillas. No ten&iacute;amos ni idea y empez&oacute; el tema del SIDA. El mayor de mis amigos muri&oacute; con 21 a&ntilde;os. Solo quedamos vivos cinco de los 17 de la cuadrilla. De mi generaci&oacute;n murieron casi todos. Se muri&oacute; tanta gente en Bermeo que incluso faltaron marineros para embarcar. Yo he tenido hepatitis C pero no me he sentido mal, afortunadamente, ni he sufrido s&iacute;ntomas que me impidiesen trabajar. Tambi&eacute;n soy portador&nbsp; del VIH, aunque ahora tengo la carga viral indetectable. Con el SIDA es cuando la sociedad empez&oacute; a&nbsp; tomarse&nbsp; en serio el tema y es cuando se vieron m&aacute;s las ayudas. La gente se mor&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Tenerife</h3><p class="article-text">
        Entonces decid&iacute; marcharme y empezar de nuevo. Me fui a Tenerife y me embarqu&eacute; all&iacute;. Cuando termin&eacute; de navegar busqu&eacute; trabajo en los anuncios de prensa y encontr&eacute; uno como agente comercial, vendiendo libros. En ese trabajo es donde conoc&iacute; a mi mujer. Nos casamos y tuvimos una hija.
    </p><p class="article-text">
        La familia de mi mujer trabajaba en restaurantes en la playa de Las Teresitas y me puse a trabajar con ellos. Ganaba bien, unas 150.000 pesetas, m&aacute;s otras 50.000 en propinas.
    </p><p class="article-text">
        Al final nos separamos despu&eacute;s de una discusi&oacute;n que tuvimos y como consecuencia me entr&oacute; una depresi&oacute;n. Estuve muy mal. Yo recordaba lo que hab&iacute;a pasado en mi casa y no quer&iacute;a que mi hija viviese nada parecido. Mi mujer estaba enferma y a la ni&ntilde;a la cri&oacute; mi suegra. Hace cuatro a&ntilde;os se cas&oacute; y es la &uacute;ltima vez que la he visto. Sigue viviendo en Tenerife.
    </p><h3 class="article-text">En casa</h3><p class="article-text">
        A m&iacute; me hab&iacute;an criado mis t&iacute;os. Mi padre es alcoh&oacute;lico. Ahora tiene 86 a&ntilde;os. Mi madre tiene 74 y le cuida. Le recuerdo toda la vida bebiendo y, adem&aacute;s, era un maltratador. Eran otros tiempos en que no se hac&iacute;a tanto caso a esto, pero pasaba. En mi casa desde luego.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a llegu&eacute; a casa de navegar y en la cocina encontr&eacute; un rastro de sangre que iba hasta la habitaci&oacute;n de mi madre, que estaba tapada con la manta hasta la cabeza. &ldquo;Ama, &iquest;qu&eacute; te pasa? &mdash;hab&iacute;a un plato de comida en el suelo, roto, con toda la comida desperdigada por el suelo&mdash;, &iquest;qu&eacute; ha pasado?&rdquo;. &ldquo;Nada, que ha venido tu padre y me ha empezado a insultar, ha tirado las&nbsp; cosas&nbsp; y me ha dado una paliza&rdquo;, entonces se destap&oacute; y ten&iacute;a la cara destrozada, los labios partidos, las costillas moradas...&nbsp; y sangraba por sus partes de las patadas que le hab&iacute;a pegado. &ldquo;&iquest;D&oacute;nde ha ido ese cabr&oacute;n?&rdquo;, le pregunt&eacute;. &ldquo;Al bar, con los amigos&rdquo;, me respondi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; me&nbsp; fui;&nbsp; estaba&nbsp; presumiendo&nbsp; de&nbsp; su haza&ntilde;a. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; les has pegado a mi madre?&rdquo;, le grit&eacute;. Y se me pone el t&iacute;o todo chulo: &ldquo;Esa puta se lo merec&iacute;a&rdquo;, me dijo ri&eacute;ndose. Tuvimos una pelea gorda y acab&eacute; detenido despu&eacute;s de romper medio bar. Desde aquel d&iacute;a no volvi&oacute; a tocar a mi madre. Ahora es ella quien le cambia los&nbsp; pa&ntilde;ales.&nbsp; Sal&iacute; en libertad, supongo que el jefe de la polic&iacute;a de entonces hizo la&nbsp; vista&nbsp; gorda porque sab&iacute;a lo que hab&iacute;a pasado, aunque no tuviera una denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Nunca he roto la relaci&oacute;n con mi madre, ni siquiera en los peores momentos. Aqu&iacute; me ayudan y hago relaci&oacute;n con otras personas. Hago recados y ayudo en lo que se puede, adem&aacute;s trabajamos haciendo cajas y nos dan algo de dinero. Me ponen de ejemplo, je je, y a veces me sacan en reportajes y en la tele.
    </p><h1 class="article-text">&nbsp;</h1><h1 class="article-text">&nbsp;</h1><h1 class="article-text">Eugenio</h1><p class="article-text">
        <em><strong>Eugenio</strong></em><em><strong>52 urte. Bermeo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Hamalau urte nituenetik nen- goen itsasontzian. &ldquo;Txo&rdquo; hasi nintzen, baina laster marinel egin ninduten; beste guztiak baino gazteagoa nintzen, eta horregatik aukera izan nuen titulu nautikoak oso gazte ateratzeko (mekanikari, ur- pekari, eta abar). Lema eraman ohi nuen, eta ibilbidea jarri; hala, berehala eduki nuen gainerako marinelek baino erantzukizun eta diru gehiago.
    </p><p class="article-text">
        Orduantxe hasi ziren arazoak. Hiruzpalau hilabetetan hiru eta lau milioi pezeta artean irabazten nituen, eta gehiago ere bai, zubietakoa nintzenez marinelek baino gehiago irabazten nuelako. Milioi asko ziren, eta lehorreratzean, ikusten genuen Bilbotik Bermeoko parkera heroina saltzera etortzen zen jendea. Marinelak hara joaten ziren erostera, ohikoa zen. Niri beldurra ematen zidan, betidanik xiringen beldur izan naiz eta, orain ere bai; baina azkenean giroak bultza egiten zaitu, eta probatzen duzu; nire kasuan, gogoratzen dut izan zela hondartzan licor 43ekin mozkortu ginen egun batean. Harrezkero, kontsumitzen hasi nintzen. Eta, gero, iparraldera joaten ginenean, zenbaitetan heroina eta kokaina ekarri ere egiten genituen, plastikotan sartuta, arrainen artean, txakurrek antzeman ez zitzaten.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Emadazu dirua, ama&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Amak susmoa zeukan jada horrekin nenbilela, nire soldatatik emana nion dirutik asko eskatzen niolako. Esaten zidan: &ldquo;Seme, badakit zertarako nahi duzun, berriro ibiliko zara txerrikeria horrekin?&rdquo;. &ldquo;Ama, behar dut&rdquo;, esaten nion berriz. Amak, samurtu, eta ahal zuen dirua ematen zidan. Atseden hilabeteetan itsasontziak gelditzen di- renean, langabeziarena baino ez duzu kobratzen, eta horrelakoetan diru gutxiagorekin irteten nintzen, baina kontsumitzen jarraitzen nuen.
    </p><h3 class="article-text">Krisia</h3><p class="article-text">
        Egun batean, 19 bat urte neuzkala, Bilbora etorri, Otxarkoagara, gaindosia izan, eta konortea galdu nuen. Galdakaoko ospitalera eroan&nbsp; ninduten, eta han heriotzatik atera ninduten. Benetan hilda egon nintzela ere pent- satu dut, gogora etortzen zaidalako apaiz baten irudia, niri oleazioa ematen, eta ama atzeko planoan, izkina batean, negar batean. Irudi bizi-bizia da; oraindik daukat gogoan. Harrezkeroztik ez nuen berriro kontsumitu, eta alkohola ere laga nuen.
    </p><p class="article-text">
        Garai hartan, xiringak partekatzen ziren. Ez geneukan ideiarik ere, eta hiesarena hasi zen. Nire lagunetatik zaharrena 21 urterekin hil zen. Kuadrillako 17 lagunetatik, bost baino ez gaude bizirik orain. Nire belaunaldiko ia gehienak hil ziren. Hainbeste lagun hil ziren Bermeon, non itsasontzietarako marinel&nbsp; falta&nbsp; izan&nbsp; baitzen.&nbsp; Nik C hepatitisa eduki dut, baina ez naiz gaizki&nbsp; sentitu,&nbsp; zorionez,&nbsp; eta&nbsp; ez&nbsp; dut lana eragotzi didan sintomarik eduki. GIB-eramailea ere banaiz; dena den, birus-karga detektagaitza daukat orain. Hiesarekin hasi zen gizartea serio hartzen arazoa, eta orduantxe ikusi ziren gehiago laguntzak. Jendea hiltzen ari zen.
    </p><h3 class="article-text">Tenerife</h3><p class="article-text">
        Orduan, erabaki nuen joan eta berriro hastea. Tenerifera joan, eta han ontziratu nintzen. Nabigatzen amaitu nuenean, prentsako iragarkietan lana bilatu, eta bat aurkitu nuen, agente komertzial lanean, liburuak saltzen. Lan horretan ezagutu nuen nire emaztea. Ezkondu ginen, eta alaba bat eduki genuen.
    </p><p class="article-text">
        Emaztearen familiak Las Teresitas hondartzako jatetxeetan lan egiten zuen, eta haiekin hasi nintzen lanean. Ondo irabazten nuen, 150.000 pezeta, gehi beste 50.000 eskupekotan.
    </p><p class="article-text">
        Azkenean, eztabaida bat eduki, eta banandu egin ginen; horren ondorioz depresioak jo ninduen. Oso gaizki egon nintzen. Nik gogoratzen nuen zer gertatu zen gure etxean, eta ez nuen nahi alabak horrelakorik bizitzea. Emaztea gaixorik zegoen, eta amaginarrebak hazi zuen alaba. Duela lau urte ezkon- du zen, eta ez dut ikusi geroztik. Tenerifen bizi da oraindik.
    </p><h3 class="article-text">Etxean</h3><p class="article-text">
        Ni izeko osabak hazi ninduten. Aita alkoholikoa nuen. Orain, 86 urte dauzka. Amak 74 dauzka, eta hura zaintzen du. Betidanik edaten gogoratzen dut aita; gainera, tratu txarrak ematen zizkion amari.&nbsp; Beste&nbsp; garai bat zen; jaramon gutxiago egiten zitzaion horri, baina gertatzen zen. Gure etxean, bai, noski.
    </p><p class="article-text">
        Behin, nabigatzetik itzuli etxera, eta sukaldean odol arrasto bat topatu nuen,&nbsp; amaren&nbsp; gelaraino;&nbsp; ama &nbsp; manta azpian zegoen estalita, bururaino. &ldquo;Ama, zer gertatzen zaizu? &mdash;Jana- ri-plater bat zegoen lurrean, apurtuta eta janari guztia lurrean barreiatuta&mdash; zer gertatu da?&rdquo;. &ldquo;Ezer ere ez, zure aita etorri da, eta irainka hasi zait, gauzak bota eta jipoia eman dit&rdquo;, orduan, manta kendu zuen:&nbsp; aurpegia&nbsp; txikituta zuen, ezpainak apurtuta, saihetsak ubelduta&hellip; hankartea odoletan zeukan eman zizkion ostikoen ondorioz. &ldquo;Nora joan da kabroi hori?&rdquo;, galdetu nion. &ldquo;Ta- bernara, lagunekin&rdquo;, erantzun zidan. Haraxe joan nintzen; han zegoen, bere balentria harro kontatzen. &ldquo;Zergatik jo duzu ama?&rdquo;, oihukatu nion. Eta oilartu zitzaidan: &ldquo;Puta horrek merezi zuen&rdquo;, esan zidan barrez. Kristoren borroka eduki genuen, eta atxilotuta amaitu nuen, taberna erdia apurtu ondoren. Handik aurrera ez zuen berriro jo ama. Orain, amak aldatzen dizkio pixoihalak. Aske irten nintzen; uste dut garai har- tako polizia buruak ez ikusia egin zuela bazekielako zer gertatu zen, salaketarik egon ez arren.
    </p><p class="article-text">
        Ez dut inoiz amarekiko harremana eten, ezta unerik txarrenetan ere. Hemen laguntzen didate, eta&nbsp; harremana izaten dut beste lagun batzuekin. Enkarguak egin, eta ahal dudanetan laguntzen dut; gainera, beharrean egi- ten dugu, kutxak egiten, eta diru pixka bat ematen digute. Eredutzat jartzen naute, karkar, eta zenbaitetan ateratzen naute erreportajeetan, eta telebistan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/solo-quedamos-vivos_132_5956522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2020 09:29:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Solo quedamos vivos cinco de los 17]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["¿Quiénes son los que sufren? No sé, pero son míos. Ven conmigo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/me-quiero-reir-como-se-rie-esa-gente/sufren-ven-conmigo_132_5946485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c0244d0-9a4a-45b7-9d7b-1de07b2161c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;¿Quiénes son los que sufren? No sé, pero son míos. Ven conmigo&quot;"></p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;Qui&eacute;nes son los que sufren? No s&eacute;, pero son m&iacute;os.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ven conmigo&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pablo Neruda</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estos versos del gran escritor chileno recogidos en su poema 'El monte y el r&iacute;o' podr&iacute;an ser el resumen de c&oacute;mo afrontamos la inclusi&oacute;n social desde la Diputaci&oacute;n de Bizkaia, concretamente desde el Departamento de Empleo, Inclusi&oacute;n Social e Igualdad que dirijo.
    </p><p class="article-text">
        Son el resumen de nuestra filosof&iacute;a que tambi&eacute;n se ve reflejada en los versos finales de este mismo poema: &ldquo;ser&aacute; dura la lucha, / la vida ser&aacute; dura, pero vendr&aacute;s conmigo&rdquo;. Porque las personas a las que atendemos no han tenido una vida f&aacute;cil y, no nos enga&ntilde;emos, tampoco pasa a serlo como por arte de magia a partir de  que llaman a la puerta de Diputaci&oacute;n. A veces, ni tan siquiera llaman ni reclaman, pero sencillamente est&aacute;n y es necesario acercarse hacia ellos y ellas para volver  a restaurar los lazos sociales rotos.
    </p><p class="article-text">
        Esta publicaci&oacute;n no es un diagn&oacute;stico de la exclusi&oacute;n social, ni mucho menos,  pero no puedo dejar de mencionar algunas cuestiones. La crisis econ&oacute;mica ha azotado duro a toda la sociedad, sin ninguna duda, pero no podemos perder el foco de la realidad; una realidad cruel porque a quien peor se lo ha hecho pasar es a las personas que ya estaban mal. La crisis ha agravado las situaciones de exclusi&oacute;n social, dejando sin bienestar ni dignidad a muchas personas que viv&iacute;an en los l&iacute;mites de la vulnerabilidad social, quebrando los fr&aacute;giles equilibrios de quienes sobreviv&iacute;an a base de trabajos precarios, entradas y salidas del mercado laboral, a base de peque&ntilde;&iacute;simos negocios de barrio que daban lo justo para vivir.  Y son, no lo olvidemos, personas con responsabilidades familiares que a duras penas manten&iacute;an su econom&iacute;a dom&eacute;stica, cuyos lazos sociales y familiares se situaban en la precariedad.
    </p><p class="article-text">
        En estas situaciones de crisis tan severas no solo tiemblan los cimientos econ&oacute;micos, tiemblan las estructuras sociales que deben proteger a los miembros de una sociedad, tiemblan las redes solidarias de familiares y de amistades que no dan m&aacute;s de s&iacute;. Y todo ello quiebra a personas que, desbordadas por una situaci&oacute;n injusta, se convierten a su pesar en los grandes paganos de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        En este momento de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica, la mirada solidaria debe, necesariamente, recuperarse tambi&eacute;n. Es una obligaci&oacute;n &eacute;tica del conjunto de la sociedad y una necesidad para configurarnos como sociedades decentes, solidarias y  de justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Recuperar la mirada solidaria implica saber que, como se&ntilde;ala Joaqu&iacute;n  Garc&iacute;a  Roca, la exclusi&oacute;n social es una cualidad del sistema social que nos hemos dado desde las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX y lo que llevamos del XXI. Insisto, es una cualidad del sistema econ&oacute;mico-social, por lo que no es un atributo propio del sujeto, sino que es propio de un sistema social que integra con dificultades los distintos ritmos individuales: las diversidades de una sociedad plural en sus identidades y capacidades, etc., una sociedad que genera desajustes.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la exclusi&oacute;n social no puede interpretarse como una caracter&iacute;stica propia del sujeto o como la confluencia de factores de riesgo en colectivos concretos, sino como factores de riesgo atribuibles a un sistema que cierra las puertas de entrada a aquellas personas que no parten de las mismas condiciones de salida que otros miembros de la sociedad. Solemos hablar de igualdad de oportunidades, pero las oportunidades de salida suelen ser distintas y nos corresponde a los poderes p&uacute;blicos igualarlas.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos tiempos r&aacute;pidos. Una sociedad precipitada que tiene poco tiempo de reflexi&oacute;n y cuyos mensajes se lanzan en 140 caracteres sin posibilidad de matices    ni trazo fino, sin el colorido de la diversidad. Las redes sociales digitales tienen enormes potencialidades y permiten la difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n y del conocimiento en tiempo inmediato, permite que toda persona pueda acceder a cualquier informaci&oacute;n que desee. Es una fant&aacute;stica herramienta que a&uacute;n no hemos aprendido a manejar. Sin embargo, es evidente hay otro gran debate que no voy a abrir aqu&iacute;. Me refiero, por poner ejemplos, a que la inmediatez de la comunicaci&oacute;n genera en los departamentos de recursos humanos de las empresas o en la ense&ntilde;anza un debate &ndash;sin soluciones a&uacute;n&ndash; respecto al mejor modo de incorporarlos al d&iacute;a a d&iacute;a para que sean utilizados como un potencial de crecimiento y no como un distractor de las tareas que deben realizarse.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; quiero, en concreto, referirme a c&oacute;mo afecta esta nueva forma acelerada de configurar la opini&oacute;n p&uacute;blica, especialmente en lo que afecta a las instituciones y entidades que trabajamos por la intervenci&oacute;n social, por la inclusi&oacute;n social de las personas m&aacute;s vulnerables. Las cuestiones importantes  de  configuraci&oacute;n  social, de estructura social, entramado solidario, acaban resolvi&eacute;ndose... en un instante, en un comentario malicioso o poco edificante que se lanza en redes sociales y se multiplica hasta el infinito. Algunas voces individuales se basan en juicios de valor elaborados sin verdadera reflexi&oacute;n, son voces precipitadas e inmediatas que corren de persona a persona por los medios digitales. Y el problema es que en esos medios se filtra con dificultad lo cierto de lo falso, equiparando la autoridad que otorga el conocimiento con el mensaje tosco. Resulta compleja la gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico cuando cualquier buena intervenci&oacute;n, programa o pol&iacute;tica pueden recibir una enmienda a la totalidad de cualquiera de esas voces alejadas del conocimiento. Y esta enmienda puede pecar por exceso o por defecto: en ocasiones se busca desacreditar la necesaria solidaridad que toda sociedad digna debe tener, mientras que, en otras, se busca desacreditar la intervenci&oacute;n por escasa.
    </p><p class="article-text">
        Son los tiempos que nos toca gestionar. Y nos toca hablar con claridad y detalle de la labor p&uacute;blica en favor de la inclusi&oacute;n. Este libro es una de las herramientas para este objetivo.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no debemos enga&ntilde;arnos, es preciso defender que hay un fondo potente de esperanza en nuestra gesti&oacute;n p&uacute;blica y en los procesos que van completando todas estas personas. Nuestros programas, nuestros servicios... toda la intervenci&oacute;n p&uacute;blica que desarrollamos en el &aacute;mbito de la inclusi&oacute;n social tiene unos resultados que deben ser conocidos por la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo, la exclusi&oacute;n social se define como un fen&oacute;meno din&aacute;mico y complejo en el que se entrecruzan factores con pesos distintos y dimensiones distintas. La mayor parte de las intervenciones que realizamos desde los servicios  sociales especializados de  secundaria en la Diputaci&oacute;n Foral de Bizkaia se sustentan justamente en el posicionamiento anal&iacute;tico de comprender que la intervenci&oacute;n en exclusi&oacute;n social debe trascender del mero economicismo. Como se&ntilde;alaba Subirats (1), m&aacute;s all&aacute; de pensar en los medios de subsistencia, hablamos del colch&oacute;n social, del entramado de redes de relaciones sociales que se precisan para desarrollar una vida protegida y aut&oacute;noma, y:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Requiere armar mecanismos de respuesta de car&aacute;cter comunitario, que construyan autonom&iacute;a, que reconstruyan relaciones, que recreen personas (...) el factor esencial de la lucha contra la exclusi&oacute;n hoy d&iacute;a, pasa por la reconquista de los propios destinos vitales por parte de personas o colectivos afectados por esas din&aacute;micas o procesos de exclusi&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo que m&aacute;s destaca de la publicaci&oacute;n que aqu&iacute; se presenta es algo que desde el corpus te&oacute;rico de la Exclusi&oacute;n social se viene constatando con profusi&oacute;n: hay acontecimientos en el transcurso vital de las personas que son disparadores  de problem&aacute;ticas y afectan en tal grado que empujan a las personas a salir del circuito social y las sit&uacute;a en el extrarradio. Esto ocurre cuando los mecanismos de contenci&oacute;n fallan o no son suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; s&iacute;, aqu&iacute; toca hablar de algo mucho m&aacute;s delicado y cruel pero no menos real: la primac&iacute;a del tener sobre la primac&iacute;a del ser. Esa es la m&aacute;xima en la que se basa la construcci&oacute;n social de  las  sociedades  avanzadas  de  los  siglos  XX  y XXI y es la que sit&uacute;a a muchas personas en la l&iacute;nea de la vulnerabilidad social, ante la debilidad de pocos mecanismos de anclaje en una sociedad altamente competitiva en la que tener (recursos, formaci&oacute;n...) delimita la inclusi&oacute;n en los c&iacute;rculos sociales o su exclusi&oacute;n de los mismos. Dicho de otra manera, la carencia de competencias que puedan ser valoradas socialmente arroja fuera del sistema a nutridos grupos de personas que no encuentran v&iacute;as de pertenencia, tal y como lo relataba la Fundaci&oacute;n Encuentro en su Informe Espa&ntilde;a, 2004.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si queremos revertir en serio y a fondo cuestiones que tienen que ver con la exclusi&oacute;n social, la labor debe abordarse desde cambios socio-estructurales y econ&oacute;micos, sin ninguna duda, y ello probablemente no puede realizarse desde el microcosmos de una administraci&oacute;n p&uacute;blica con competencias territoriales.
    </p><p class="article-text">
        Decir esto no es lanzar la pelota lejos, ni tan siquiera pasar la pelota al intangible de 'los poderes'. Es m&aacute;s bien reconocer que es necesaria una reflexi&oacute;n social de fondo que no se est&aacute; produciendo, m&aacute;s all&aacute; de algunas voces autorizadas. Esta verdad no puede inactivar la posibilidad de hacer cosas y hacerlo con &eacute;xito. Cierto es que las medidas preventivas son mucho m&aacute;s eficaces que las paliativas, pero cuando toca trabajar en las medidas paliativas, debe hacerse con las garant&iacute;as suficientes de &eacute;xito, porque en ello va la dignidad de muchas personas.
    </p><p class="article-text">
        Con la important&iacute;sima, incuestionable y necesaria ayuda de entidades y profesionales del Tercer Sector, invertimos el dinero p&uacute;blico en proteger a estas personas, en no dejarlas abandonadas, solas ni tiradas en cualquier curva del camino. Es responsabilidad p&uacute;blica no volver la mirada hacia otro lado, ni atribuir la situaci&oacute;n en la que se encuentran a sus variables individuales. Es la administraci&oacute;n p&uacute;blica  la responsable de procurar restablecer las redes de protecci&oacute;n y la autonom&iacute;a que estas personas precisan para volver a ser due&ntilde;as de sus propios procesos.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, aqu&iacute; debo decir que el historial de intervenciones, acompa&ntilde;amientos y prestaciones, y esto se puede afirmar desde la evidencia, muestra que existen muchas historias de superaci&oacute;n con protagonistas que han podido revertir sus situaciones de exclusi&oacute;n social gracias a la intervenci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos de inclusi&oacute;n. Apostar por los servicios que prestan atenci&oacute;n de quienes peor lo pasan es una inversi&oacute;n social sin ninguna duda. Nunca es un gasto, es una inversi&oacute;n: en dignidad, en decencia, inversi&oacute;n en el potencial que las personas tenemos para la construcci&oacute;n social. Y si esto no convence porque vivimos en tiempos economicistas, d&eacute;jenme decir que tambi&eacute;n en resultados econ&oacute;micos es inversi&oacute;n y no gasto. Las personas comienzan a recuperar sus vidas y sus redes sociales e ini- cian un proceso de cambio de tal grado que resulta mucho menos oneroso para el conjunto social. Tambi&eacute;n en este lenguaje es inversi&oacute;n y no gasto.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos poner muchos, muchos ejemplos que facilitasen lo que describo aqu&iacute;, pero han sido cogido unos pocos, al azar, algunos de los que han querido hablar y dedicar un rato a charlar con la persona que les entrevistaba.
    </p><p class="article-text">
        Este libro nos trae algunos de estos casos.
    </p><p class="article-text">
        Dig&aacute;moslo sin complejos: mucha gente ha contado con el apoyo de los servicios  de Diputaci&oacute;n y gracias a ella han podido salir adelante. Por eso es tan importante defender nuestro sistema social de protecci&oacute;n, la inversi&oacute;n y el liderazgo p&uacute;blico en este &aacute;mbito. Y tenemos que sentir satisfacci&oacute;n del trabajo realizado. Invertimos esfuerzos y ello garantiza que nuestra sociedad, a trav&eacute;s de sus instituciones, mira hacia quienes han quedado orillados. Es cierto que no todo son logros y que a pesar de los mecanismos de protecci&oacute;n existentes, no se llega a todas las personas ni a todas las situaciones. Pero se trata de no acomodarse con los resultados, hay que seguir innovando y buscando v&iacute;as de acceso a quienes se encuentran m&aacute;s alejados de la protecci&oacute;n social; es un imperativo no quedarse conformes y mirar siempre en lo que queda por hacer para centrarse en las per- sonas usuarias.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que seguir trabajando para la autonom&iacute;a e inclusi&oacute;n comunitaria de todas las personas vulnerables. Nuestra mirada est&aacute; en la exclusi&oacute;n social m&aacute;s grave, aquella que impide a las personas vivir en dignidad, con una mirada muy especial puesta en las mujeres, m&aacute;s castigadas por las relaciones de poder, jerarqu&iacute;a y violencia. Acercarnos a las mujeres exige intervenciones distintas a las que se han estado realizando. Exige poner una mirada feminista para que podamos acertar en el modo de intervenir.
    </p><p class="article-text">
        Y tenemos que favorecer la transformaci&oacute;n de la realidad  de  estas  personas, para que, m&aacute;s pronto que tarde, logren una vida aut&oacute;noma e independiente del apoyo de la administraci&oacute;n o de las entidades del Tercer Sector de la inclusi&oacute;n social. Esa es la meta, conscientes de que los ritmos son distintos y que habr&aacute; personas con procesos ser&aacute;n largos y complejos, lo que exigir&aacute; modular los recursos a sus posibilidades y disponibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras tanto, merece la pena detenerse a conocer las historias de vida recogidas en este libro, porque como una vez le o&iacute; decir a Pedro Meca, dominico y fundador de 'Compagnons de la nuit' (Compa&ntilde;eros de la noche) en Par&iacute;s, &ldquo;la primera plaza del ser humano es ser humano (...), reconocer al ser humano su plaza de hombre, hacerle sitio en la sociedad&rdquo; porque estas personas son de las tuyas, de las m&iacute;as, de las nuestras. 'Ven conmigo'.
    </p><p class="article-text">
        (1) <strong>Subirats, J. (2008): La reestructuraci&oacute;n del estado del bienestar en Europa. Exclusi&oacute;n social y pol&iacute;ticas de respuesta. En: Laespada, T. (Ed.): Intervenci&oacute;n en Exclusi&oacute;n Social y Drogodependencias: Las confluencias etre pol&iacute;ticas sociales y sanitarias. Homenaje al &ldquo;Abb&eacute; Pierre&rdquo; Bilbao: Universidad de Deusto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>*M.Teresa Laespada,</strong> <em>diputada Foral de Empleo, Inclusi&oacute;n Social e Igualdad de la Diputaci&oacute;n Foral de Bizkaia, es la autora del pr&oacute;logo de este libro</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Nor ari dira sufritzen?Ez dakit, baina nitarrakdira. Zatoz nirekin&rdquo;Pablo NerudaTxiletar idazle handiaren bertso horiek, &ldquo;El monte y el r&iacute;o&rdquo; haren poemakoak, ondo laburbil lezakete nola heltzen diogun gizarte-inklusioari Bizkaiko Foru Al- dundian,zehazki, zuzentzen dudan Enplegua, Gizarte Inklusioa eta Berdintasuna SustatzekoSailean.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pablo Neruda</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Bertso horiek laburbiltzen duten gure filosofia islatzen da, halaber, poema beraren azken bertsoetan: &ldquo;gogorra izango da borroka, / gogorra izango da bizitza, baina nirekin etorriko zara.&rdquo;. Izan ere, artatzen ditugun lagunen bizitza ez da samurra izan, eta, ez dezagun geure burua engainatu, ez da magiaz bezala berehalakoan samurtzen Aldundiaren atea jotzen duten unean. Zenbaitetan, ez dute atea jo ere egiten, ezta ezer eskatu ere; baina egon badaude, haiengana jo beharra dago hautsitako gizarte-loturak berrosatzeko.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Argitalpen hau ez da gizarte-bazterketaren diagnostiko bat, ezta gutxiago ere; baina, hala ere, ezin kontu batzuk aipatu gabe utzi. Krisi ekonomikoak gogor kolpatu du gizarte osoa, zalantzarik gabe; baina ezin dugu errealitatearen fokoa galdu: errealitate krudela, bai, gogorren jo baititu dagoeneko txarto zeuden lagunak. Krisiak larriagotu ditu gizarte-bazterketako egoerak, eta ongizatea eta duintasuna kendu gizarte-zaurgarritasunaren mugan zeudenei; hautsi egin ditu askok bizirauten zuten oreka hauskorrak: lan prekarioen bidez bizirauten zutenena, lan merkatuan sartu-irten zebiltzanena, bizitzeko lain nekez ematen zu- ten auzoko negozio txiki txikiei esker bizirauten zutenena&hellip; Eta lagun horiek, ez dezagun ahantz, familia erantzukizunak zituzten; ozta-ozta eusten zioten euren etxeko ekonomiari, eta euren gizarte- eta familia-loturak egoera prekarioan zeuden.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hain krisi egoera larrietan, oinarri ekonomikoak ez ezik, gizartearen kideak babestu behar dituzten gizarte-egiturak ere kolokan daude, baita senideen eta adiskideen elkartasun-sareak ere, ezin baitute gehiagorako eman. Eta horrek guztiak pertsonak hausten ditu, egoera bidegabe batek gaindituta, eta, hala, krisiaren biktima handienak bihurtzen dira, gogoz kontra. Orain, ekonomia suspertzen ari dela, begirada solidarioa ere suspertu behar da, ezinbestean. Gizarte osoaren betebehar etikoa da; horren beharra dugu gizarte zuzen eta solidarioa izateko, gizarte justizia izateko.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Begirada solidarioa berreskuratzeak berekin dakar jakitea, Joaqu&iacute;n Garc&iacute;a Rocak dioen bezala, gizarte-bazterketa dela XX. mendearen azken hamarkadetan eta XXI. mendean hartu dugun gizarte-sistemaren ezaugarri bat. Berriro esango dut: sistema ekonomiko-sozialaren ezaugarria da; ez, beraz, pertsonaren beraren atributua, baizik eta sistema sozialaren berezko atributua da, hark nekez bateratzen baititu banakoen erritmo ezberdinak, askotariko gizarte baten identitate eta gaitasundibertsitateak (besteak beste), eta desorekak sortzen baititu.Horrenbestez, gizarte-bazterketa ezin da pertsonaren berezko ezaugarritzat jo, edo kolektibo batzuetan arrisku-faktoreek bat egitetzat; aitzitik, arrisku-faktoreak sistema honek eragiten ditu, ateak ixten baitizkie gizartearen beste kide batzuenak ez bezalako baldintzetatik abiatzen diren pertsonei. Aukera-berdinta- sunaz egin ohidugu berba; abiatze-aukerak, ordea, ezberdinak izan ohi dira, eta botere publikoon eginkizuna da horiek berdintzea. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Garai bizkorretan bizi gara. Presaka doa gizartea: asti laburra du gogoetarako; haren mezuak 140 karaktereko mezuetan igortzen dira, &ntilde;abarduretarako edo xehetasunetarako aukera barik, dibertsitatearen koloreak barik. Sare sozial digitalekgaitasun handiak dituzte; haiei esker informazioa eta jakintza berehalakoan hedatzen dira, eta edozeinek nahi duen edozein informazio eskura dezake. Egundoko tresna da, baina oraindik ez dugu ondo erabiltzen ikasi. Hala ere, agerian da badagoela beste eztabaida handi bat; ez dut hemen zabalduko, baina. Aipatzen arinaiz, adibideak jartzearren, komunikazioaren berehalakotasunak eztabaida - konponbiderik gabekoa, oraindik&mdash; sortu duela enpresen giza baliabideetako sailetan edo irakaskuntzan: zein den erarik onena horiek egunerokoan txertatzeko,hazkunderako potentziala izan daitezen eta ez egin beharreko atazetatik arreta galarazten duen zerbait.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hizpidera ekarri nahi dut, ordea, iritzi publikoa eratzeko modu azeleratu berri horrek nola eragiten duen, batik bat, esku-hartze sozialaren arloan eta egoera ahulenean dauden pertsonen gizarte-inklusiorako lan egiten dugun erakundeetan.Gizarte-konfigurazioaren, gizartearen-egituraren, elkartasun-bilbearen eta abarren kontu garrantzitsuak azkenean di-da batean ebazten dira, sare sozialetan iruzkin maltzur batez edo asmo onik gabeko batez, eta etengabe errepikatzen da. Banakako iritzi batzuk benetako gogoetarik gabeko aurreiritzietan oinarrit- zen dira, eta presakako berehalako iritzi horiek pertsonaz pertsona hedatzen dira sare digitaletan. Eta arazoa da sare horietan nekez bereizten direla egiazkoa eta faltsua,eta maila berean jartzen direla jakintzan oinarritutako autoritatea eta oinarririk gabeko mezua. Konplexua da publikoa dena kudeatzea egoera horre- tan, edozeinesku-hartze, programa edo politika onen kontrako osoko zuzenketa aurkez baitezakee gaiaz ez dakien edozein iritzik. Eta, zuzenketa hori goitik zein behetikerra daiteke: zenbaitetan helburua da zikintzea edozein gizarte duinek edukibeharreko elkartasunaren izena; beste batzuetan, esku-hartzea auzitan jartzen daurriegi iritzita.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Horrelakoxeak dira kudeatzea egokitu zaizkigun garaiak. Eta argiro eta xehetasunez berba egin behar dugu inklusioaren aldeko jarduera publikoaz. Liburu hau da helburu horretarako tresnetako bat.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ez dugu gure burua engainatu behar, jakina, baina defendatu behar da itxaro- penfunts handia dagoela gure kudeaketa publikoan eta lagun horiek guztiek gauzatzen ari diren prozesuetan. Gure programen, gure zerbitzuen&hellip; gizartenklusioaren arloan egiten ari garen esku-hartze publiko guztiaren emaitzak jakin behar ditu iritzi publikoak.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Aspaldidanik, gizarte-bazterketa definitzen da fenomeno dinamiko eta konplexu moduan, zeinean elkargurutzatzen baitira pisu eta dimentsio ezberdinak dituztenhainbat faktore. Bigarren mailako arretan espezializatutako Bizkaiko Foru Aldundiko gizarte zerbitzuetan egiten ditugun esku-hartze gehienek analisi honetatik abiatutako jarrera dute oinarri: ekonomizismo hutsetik harago begiratubehar du gizarte-bazterketaren arloko esku-hartzeak. Subirats-ek 2008an adierazi zuen legez1, bizibideez harago pentsatu, eta koltxoi sozialaz egiten dugu berba, bizimodu babestu eta autonomoa izateko behar diren harreman sozialen sarebilbeaz:&ldquo;Erantzun komunitarioko mekanismoak eratzea eskatzen du: autonomia eraikitzendutenak, harremanak berreraikitzen dituztenak, pertsonak berro- satzen dituztenak(&hellip;). Gaur egun, gizarte-bazterketaren kontrako borrokaren funtsezko faktorea dagizarte-bazterketaren dinamika edo prozesuek erasan- dako pertsona eta kolektiboek euren bizi-xedea birkonkistatzea&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hemen aurkezten ari garen argitalpen honetan, agian nabarmenena da gizartebazterketaren corpus teorikoan sarri egiaztatu den kontu bat: pertsonen bizitzan zehar badaude zenbait gertaera hainbat problematika abiarazten dituz- tenak, eta hainbeste eragiten dietenak pertsonei non gizarte zirkuitutik kanpora bultzatu eta haren aldirietan uzten dituztenak. Hori gertatzen da eusteko meka- nismoek huts egiten dutenean edo nahikoak ez direnean.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Eta, hemen, bai, berba egin beharra dago beste zerbait sotilago eta krudelagoz (baina ez hargatik errealitate gutxiagokoa): edukitzeak duen nagusitasuna izatearen aldean. Eredu hori da XX. eta XXI. mendeetako gizarte aurreratuak eraikita dauden oinarria, eta pertsona asko uzten ditu ahultasun sozialaren mugan, ainguratze-mekanismo bakanak ahulak baitira lehiakortasun handiko gizarte honetan, zeinean edukitzeak (baliabideak, prestakuntza&hellip;) ezartzen baitu esparru sozialen barruan egotea edo kanpo geratzea. Bestela esanda, sozialki baloratzen diren gaitasunak ez edukitzeak pertsona-talde handiak kanporatzen ditu sistematik, horren parte izateko biderik aurkitzen ez dutelako, Encuentro fundazioak Espa&ntilde;a 2004 bere txostenean adierazi zuen bezala.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Horrenbestez, gizarte-bazterketarekin zerikusia duten egoerei benetan eta errotikbuelta eman nahi badiegu, gizartearen egituraren eta ekonomiaren aldaketetan oinarrituta ekin behar zaio lanari, zalantzarik gabe, eta hori, seguruenik ezin dagauzatu lurralde mugatu batean eskumenak dituen administrazio publiko baten mikrokosmosetik. Horrekin, ez naiz pilota kanpora botatzen ari, ezta pilota &ldquo;botere&rdquo; abstraktuei pasatzen ari ere. Areago da aitortzea ezinbestekoa delagogoeta sozial sakon bat, eta hori oraindik ez dela egiten ari, aditu bakan batzuk izan ezik. Errealitate horrek, baina, ez du bazterrean utzi behar gauzak egiteko (eta arrakastaz egiteko) aukera. Egia da neurri aringarriak baino eraginkorragoak direla prebentziozkoak, baina, neuri aringarriei ekin behar zaienean, arrakastaberme nahikoekin egin behar da, jokoan baitago pertsona askoren duintasuna.Hirugarren Sektoreko erakunde eta profesionalen laguntzarekin (oso garrantzitsua, eztabaidaezina eta ezinbestekoa), diru publikoa inbertitzen dugu pertsona horiek babesten, gera ez daitezen abandonatuta, bakarrik edo bideko edozein bihurgunetan botata. Erantzukizun publikoa da beste alde batera ez begiratzea, eta dauden egoera ez leporatzea haien banakako aldagaiei. Administrazio publikoaren ardura da saiatzea berrosatzen babes-sareak eta euren prozesuen jabe izateko pertsona horiek behar duten autonomia.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Eta, bai, hemen esan behar dut esku-hartzeen, lagun-egiteen eta prestazioen historialak erakusten duela (eta hori ebidentzian oinarrituta baieztatu daiteke) badaudela egoera gainditzearen istorio asko, zeinetan protagonistek gizarte bazterketako egoerei buelta ematea lortu baitute inklusiorako zerbitzu publikoenesku-hartzeari esker. Zalantza barik, gizarte-inbertsioa da egoera txarrenean daudenei laguntzeko arreta ematen dieten zerbitzuen alde egitea. Inoiz ez da gastubat, inbertsioa baizik: duintasunean, zuzentasunean eta gizartea eraikiteko pertsonok dugun gaitasunean inbertitzen dugu. Eta, bizi garen garai ekonomiazaleetan, horrek norbait konbentzitzen ez badu, esan dezadan emaitzaekonomikoetan ere inbertsioa dela eta ez gastua. Pertsonak euren bizitzak eta euren sare sozialak berreskuratzen hasten dira, eta aldaketa prozesu bat hasten da; horrenbestekoa da non gizarte osoarentzako kostua txikiagoa baita. Ikuspegihorretatik ere inbertsioa da, eta ez gastua. Hainbat eta hainbat adibide jar genitzake, hemen deskribatzen ari naizena erakusteko; banaka batzuk baino ez ditugu aukeratu, ordea: elkarrizketatu dituen pertsonarekin berba egin eta hitz-aspertuan jardun nahi izan duten haie- tako batzuk.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Liburu honek kasu horietako batzuk dakarzkigu.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esan dezagun konplexurik gabe: jende ugarik jaso du Aldundiaren zerbitzuen laguntza, eta aurrera egitea lortu du hari esker. Horregatik da hain garrantzitsua defendatzea babeserako gure zerbitzu soziala, eta esparru horretako inbertsioa etalidergoa. Eta gogobetetasunez begiratu behar diogu egindako lanari. Esfortzua inbertitu dugu, eta horrek bermatzen du gure gizartea kezkatzen dela bazterreangeratu diren pertsonez, erakunde publikoen bidez. Egia da dena ez direla lorpenak,eta dauden babes-mekanismoak gorabehera, ez garela iristen, ez pert- sona guztiengana, ez egoera guztietara. Baina kontua da ez geratzea emaitzekin eroso;berritzen jarraitu behar dugu, eta bideak bilatu iristeko babes sozialetik urrunendaudenengana; nahitaezkoa da ez konformatzea eta beti begiratzea zer dagoenegiteko erabiltzaileengan zentratzeko.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Lanean jarraitu behar dugu egoera ahulean dauden pertsona guztien autonomiaeta inklusio komunitarioa lortzeko. Batez ere begiratzen diogu gizarte bazterketarik larrienari, pertsonei duintasunez bizitzea eragozten dienari, eta arreta berezia jartzen dugu emakumeengan, gogorrago kolpatzen baitituzte botere-, hierarkia eta indarkeria-loturek. Emakumeengana hurbiltzeko, orain arte egin direnak ez bezalako esku-hartzeak behar dira. Ikuspegi feminista bat jartzea eskatzen du, esku hartzeko moduan asmatu ahal izateko.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Eta pertsona horien errealitatea aldatze hori sustatu behar dugu, berandu gabe lordezaten bizimodu autonomoa, administrazioaren edo gizarte-inklusioko Hirugarren Sektoreko erakundeen laguntzatik independentea. Horixe da helburua; jakitun gara erritmoak ezberdinak direla, eta pertsona batzuen prozesuak luzeak eta konplexuak izango direla, eta horrek eskatuko duela baliabideak haien ahal- menei eta eskuragarritasunari egokitzea.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Bitartean, merezi du apur batez gelditu eta ezagutzea liburu honetan jasotakobizitzen istorioak; Pedro Meca-ri (domingotar eta Pariseko &ldquo;Compagnons de lanuit&rdquo; &mdash;&ldquo;Gaueko lagunak&rdquo;&mdash; elkartearen sortzaile) behin entzun nion bezala, &ldquo;gizakiaren lehen postua gizaki izatea da (&hellip;), gizakiari bere gizaki-postua gogoraraztea, leku bat egitea gizartean&rdquo;, lagun horiek gutarrak baitira, zutarrak, nitarrak&hellip;&ldquo;Zatoz nirekin&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>(1) Subirats, J. (2008): La reestructuraci&oacute;n del estado del bienestar en Europa. Exclusi&oacute;n social y pol&iacute;ticas de respuesta. Lan honetan: Laespada, T. (arg.): Intervenci&oacute;n en Exclusi&oacute;n Social y Drogodependencias: La con-fluencia entre pol&iacute;ticas sociales y sanitarias Homenaje al &ldquo;Abb&eacute; Pierre&rdquo;. Bilbo: Deustuko Unibertsitatea.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>*M.Teresa Laespada, Enplegua, Gizarte Inklusioa eta Berdintasuna Sustatzeko foru diputatua Bizkaiko Foru Aldundia</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.Teresa Laespada</strong>
    </p><h2 class="article-text"> </h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2020 10:44:11 +0000]]></pubDate>
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