<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Mar a bordo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/mar-a-bordo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mar a bordo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/microsite/1056028/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Senande, 'carpinteiro de ribeira' que lucha por la conservación de un oficio amenazado: "Un barco es como un pez"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/mar-a-bordo/martin-senande-carpinteiro-ribeira-lucha-conservacion-oficio-amenazado-barco-pez_1_13303081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c421cd04-259e-4ed7-a325-6d4e74a67258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Senande, &#039;carpinteiro de ribeira&#039; que lucha por la conservación de un oficio amenazado: &quot;Un barco es como un pez&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recién jubilado, quiere convertir el astillero familiar, en Cabana de Bergantiños, en un aula para divulgar la profesión que ama, en riesgo de desaparición por la falta de relevo generacional</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo aprend&iacute; aqu&iacute;. Me salieron los dientes en el astillero, molestando a los carpinteros&rdquo;. Con Mart&iacute;n Senande V&aacute;zquez se cierra una dinast&iacute;a. &Eacute;l, nacido en 1960, fue la tercera generaci&oacute;n de carpinteiros de ribeira del astillero O Baladi&ntilde;o, fundado tres d&eacute;cadas antes por su abuelo Benito en la parroquia de Canduas, en Cabana de Berganti&ntilde;os. Ahora, reci&eacute;n jubilado, y dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de fletar su &uacute;ltimo barco, quiere convertir ese espacio privilegiado sobre el estuario del r&iacute;o Anll&oacute;ns en un lugar vivo, &ldquo;un aula did&aacute;ctica, un museo&rdquo;, que al mismo tiempo que homenajea a sus predecesores ayude a mantener viva la profesi&oacute;n que ama.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy muy orgulloso de ser carpintero, porque amo la madera&rdquo;. Mart&iacute;n insiste en que &ldquo;dentro de unas medidas&rdquo;, es decir, &ldquo;hasta los 20 metros de eslora&rdquo;, el material que ha trabajado durante d&eacute;cadas es superior &ldquo;a la fibra o el hierro&rdquo;. Aunque admite en que eso queda &ldquo;para gustos&rdquo;.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k67IWhgMVMsSSAGMi3g" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero creer que se van a volver a hacer barcos de madera. Y aprovecho para para lanzar un grito y decir que, por favor, no se pierdan los <em>carpinteiros de ribeira</em>, porque si se pierden luego va a ser muy dif&iacute;cil recuperarlos&rdquo;. Considera su profesi&oacute;n &ldquo;preciosa&rdquo; y, al tiempo, &ldquo;muy complicada&rdquo;, y teme la llegada del momento en que se pierda la t&eacute;cnica para construir embarcaciones a la manera tradicional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0b2493f-4bbb-4bc3-924c-e72948e1c94a_source-aspect-ratio_50p_1145390.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0b2493f-4bbb-4bc3-924c-e72948e1c94a_source-aspect-ratio_50p_1145390.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0b2493f-4bbb-4bc3-924c-e72948e1c94a_source-aspect-ratio_75p_1145390.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0b2493f-4bbb-4bc3-924c-e72948e1c94a_source-aspect-ratio_75p_1145390.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0b2493f-4bbb-4bc3-924c-e72948e1c94a_source-aspect-ratio_default_1145390.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a0b2493f-4bbb-4bc3-924c-e72948e1c94a_source-aspect-ratio_default_1145390.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a0b2493f-4bbb-4bc3-924c-e72948e1c94a_source-aspect-ratio_default_1145390.jpg"
                    alt="Las manos de Martín Senande, mientras trabaja"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las manos de Martín Senande, mientras trabaja                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Homenaje a los carpinteros</strong></h2><p class="article-text">
        Mart&iacute;n se sinti&oacute; atra&iacute;do muy pronto por la carpinter&iacute;a. &ldquo;Con siete u ocho a&ntilde;os ven&iacute;a a traerle el desayuno a mi padre y, mientras no ten&iacute;a que ir a la escuela, me quedaba por aqu&iacute;, estorbando&rdquo;. Cuando termin&oacute; los estudios, decidi&oacute; seguir la tradici&oacute;n familiar. &ldquo;A los 22 a&ntilde;os, cuando mi padre se jubil&oacute;, ya era jefe de taller y fue cuando empec&eacute; a trabajar de verdad&rdquo;. Hoy, recuerda con una sonrisa aquella &eacute;poca en que los armadores dudaban al verlo tan joven. &ldquo;Dec&iacute;an: 'este pipiolo no me va a hacer el barco'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el astillero est&aacute; parado, aunque conserva todo lo necesario para su actividad: el banco de carpintero, las herramientas, las maquetas... un viaje en el tiempo que impresiona, sobre todo, a los peque&ntilde;os de los colegios que lo visitan. Pero tambi&eacute;n a los mayores que escuchan las apasionadas explicaciones de Mart&iacute;n. &ldquo;Se quedan <em>abertos de peito</em>, anonadados cuando vienen aqu&iacute; y oyen las historias de la carpinter&iacute;a. Quedan realmente encantados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y &eacute;se es el futuro que el &uacute;ltimo de sus due&ntilde;os sue&ntilde;a para O Baladi&ntilde;o. &ldquo;Quiero hacer aqu&iacute; un homenaje a los <em>carpinteiros de ribeira</em> que pasaron por este astillero. Quiero que venga gente, que tenga vida. Que no muera ni caiga en el olvido&rdquo;. Y quiere hacerlo como un homenaje &ldquo;a mi abuelo, a mi padre y a todos los carpinteros que pasaron por aqu&iacute; &ndash;con mi padre trabajaban 22 hombres alrededor de un barco pesquero&ndash;, pero tambi&eacute;n al propio municipio de Cabana porque fue un gran foco de <em>carpinteiros de ribeira </em>en su d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f9fa712-45ec-4190-93e5-7b5980b55bf5_source-aspect-ratio_50p_1145388.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f9fa712-45ec-4190-93e5-7b5980b55bf5_source-aspect-ratio_50p_1145388.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f9fa712-45ec-4190-93e5-7b5980b55bf5_source-aspect-ratio_75p_1145388.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f9fa712-45ec-4190-93e5-7b5980b55bf5_source-aspect-ratio_75p_1145388.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f9fa712-45ec-4190-93e5-7b5980b55bf5_source-aspect-ratio_default_1145388.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f9fa712-45ec-4190-93e5-7b5980b55bf5_source-aspect-ratio_default_1145388.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f9fa712-45ec-4190-93e5-7b5980b55bf5_source-aspect-ratio_default_1145388.jpg"
                    alt="Martín Senande, carpinterio de ribeira"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Martín Senande, carpinterio de ribeira                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un pez de madera en tierra firme</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los &uacute;ltimos trabajos de Mart&iacute;n luce sobre tierra firme. En la entrada de Laxe, el municipio vecino, el ayuntamiento coloc&oacute; un barco &ldquo;con car&aacute;cter ornamental&rdquo;. Los a&ntilde;os pasaron y aquella embarcaci&oacute;n &ldquo;ni se pint&oacute; m&aacute;s, ni se limpi&oacute; ni se hizo absolutamente nada&rdquo;. La nave se deterior&oacute;, &ldquo;sobre todo las maderas de pino, los forros exteriores, las cubiertas, las obras muertas...&rdquo;. Ante esa imagen, Mart&iacute;n present&oacute; un &ldquo;peque&ntilde;o&rdquo; proyecto para restaurarlo, que consigui&oacute; la financiaci&oacute;n de la Deputaci&oacute;n de A Coru&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La idea era eliminar todas las partes da&ntilde;adas y quedarse s&oacute;lo con la estructura, &ldquo;el esqueleto&rdquo;, construido en madera de roble, &ldquo;muy dura&rdquo; y que, bien tratada, podr&iacute;a durar muchos a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si os fij&aacute;is, un barco es un pez&rdquo;, explica el carpintero. &ldquo;Imaginaos que com&eacute;is un <em>xurelo</em>, que le sac&aacute;is las escamas, la carne y todo eso... y s&oacute;lo dej&aacute;is la espina dorsal y las otras espinas. Esa fue la intervenci&oacute;n que hice&rdquo;. Y, no sin cierta satisfacci&oacute;n, concluye: &ldquo;Para m&iacute;, qued&oacute; muy bonito&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1ab8375-7711-412e-9cd5-a0ef3b0a93b3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1ab8375-7711-412e-9cd5-a0ef3b0a93b3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1ab8375-7711-412e-9cd5-a0ef3b0a93b3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1ab8375-7711-412e-9cd5-a0ef3b0a93b3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1ab8375-7711-412e-9cd5-a0ef3b0a93b3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1ab8375-7711-412e-9cd5-a0ef3b0a93b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c1ab8375-7711-412e-9cd5-a0ef3b0a93b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las paredes del astillero O Baladiño"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las paredes del astillero O Baladiño                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/mar-a-bordo/martin-senande-carpinteiro-ribeira-lucha-conservacion-oficio-amenazado-barco-pez_1_13303081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 03:00:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c421cd04-259e-4ed7-a325-6d4e74a67258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1634168" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c421cd04-259e-4ed7-a325-6d4e74a67258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1634168" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Martín Senande, 'carpinteiro de ribeira' que lucha por la conservación de un oficio amenazado: "Un barco es como un pez"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c421cd04-259e-4ed7-a325-6d4e74a67258_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
